La masadera

         * Antigua iglesia románica

La Masadera es un pequeño pueblo monegrino perteneciente a Sariñena. Aparece tras pasar el saso de Lasfitas, por la carretera de Lastanosa, resaltando en el llano al situarse sobre un tozal. Sus pocas calles presentan antiguas casas en ruinas y solares, las construcciones son en sillares y con puertas con arco de piedra, construcciones tradicionales que no deberían perderse. Recientemente se derrumbaron las casas de Albert, Amado y Campo, casas descendientes de una gran casa que fue dividida en tres viviendas. Algunas enormes piedras se encuentran dejadas a la puerta de la iglesia y en una podemos leer la fecha de su construcción en 1699.

Manuel Benito nos aporta dos posibles orígenes al topónimo de La Masadera, el primero relacionado con “mas” de masía, que vendría a significar “la masía”. La segunda posibilidad apunta al lugar donde se hacía pan. Las primeras referencias escritas del lugar son del siglo XIII: Lamassadera, La Masadera y La Massadera.

Madoz describe a La Masadera en 1850 como una localidad situada en una llanura, libre á la influencia de todos los vientos, con clima muy saludable. La población contaba con unas diez casas y los vecinos vivían produciendo trigo, cebada, vino y aceite, con la cría algún ganado lanar y cabrío y la poca caza que había.

El término municipal ocupa unas 1000 hectáreas de monte. Actualmente viven unas seis personas, serán unos veinte empadronados, pero en verano llegan a estar hasta 13 puertas de casas abiertas. Llegó a haber 19 casas y en la escuelas una vez estaban más de treinta alumnos, muchos niños acudían de la cercana estación de ferrocarril del Tormillo, en la estación había unos siete ferroviarios y sus familias. La maestra vivía en la abadía, la recuerdan con mucho cariño.

La iglesia es del siglo XIX en honor a San Lorenzo, en una piedra de la entrada aparece tallada la parrilla de San Lorenzo. Aún se conservan las campanas en un tejado en muy mal estado, por ello la iglesia no puede ser usada. Las fiestas patronales se celebran cada diez de agosto, son unas fiestas muy familiares y acogedoras. La iglesia vieja corresponde al románico y tan sólo se conserva parte del ábside. Por la parte visible de la misma, deducen que es construcción del siglo XIII avanzado. “Resta parte del cilindro absidal, con imposta biselada delimitando el arranque de la bóveda de cuarto de esfera apuntada, centrada por ventanal de doble derrame fabricado con arco monolítico de medio punto”.

En una casa se encontraba un café bar. Una vez el rico del pueblo regaló lotería a todos los que se encontraban en el café, menos a unos amigos suyos que aquel día no estaban.  Tuvieron la fortuna que los boletos fueron premiados, a todos les toco menos a los amigos que aquel día no acudieron al bar.

Los domingos iba el herrero, existía una herrería que la empleaba cuando iba, ahora se encuentra el local del baile. El practicante se acercaba desde el Tormillo y cobraba en trigo, también hacía de barbero. Se masaba en casa y se iba a un horno del pueblo para cocer el pan. Como leña se usaban las viejas oliveras y almendreras, las ginestras y otras leñas menudas del monte. Dos días por semana se acercaba el vendedor de comestibles del Tormillo, sobre todo se compraban muchas sardinas de tina “civiles”. También se desplazaba a vender a los pueblos cercanos de Lastanosa y Casteflorite, aunque había tienda. Con el esparto se hacía sogueta, principalmente en invierno. Hacían fajos de sogueta que vendían en la feria de Monzón, para la Ascensión, para final de mayo. Con el dinero se compraban herramientas para comenzar bien la siega. Además, cada casa tenía tres o cuatro viñas, el vino era muy bueno. El pueblo ha vivido del secano, la ganadería ovina y la caza de liebres, conejos y perdices, en las casas criaban algún tocino.

En la guerra civil se realizaron colectivizaciones en el pueblo y se trabajaron las tierras de la casa rica. Se repartieron la tierra y el trabajo lo realizaban todos juntos, la siega siempre fue la faena más dura.

Para la guerra vivía un cura jubilado que unos jornaleros de Sena lo fueron a buscar, si no salía de la casa la quemaban. Al final salió, se lo llevaron y pronto por el camino lo asesinaron, el disparo se escucho en el pueblo. Todos los retablos e imágenes de la iglesia los quemaron, en su interior fueron organizados muchos bailes.

    * Antigua casa de La Masadera

El agua se obtenía de las balsas, había una para los animales y otra para el consumo humano. Se cuidaba y protegía mucho la balsa buena, la de consumo humano, se impedía que ningún animal ni nada estropease el agua. Una vez se ahogo una chica de trece años “Josefa Salas”, una gran desgracia, tuvieron que vaciar a pozales toda la balsa. El agua de la balsa buena la iban extrayendo a cantaros para llenar los aljibes de las casas, para que se conservase fresca y potable durante los meses calurosos de verano.

El coche de línea de Barbastro a Villanueva de Sigena pasaba cuando podía, iba el chofer y el cobrador. Les traían plantero para los huertos.

Las fiestas duraban unos tres días, en cada casa se mataba un cordero y algunos pollos, acudía mucha gente y se comía, bebía y se bailaba mucho. Las fiestas menores se celebraban cada ocho de enero, fue cuando compraron la imagen de san Lorenzo, así que las fiestas menores las llamaban San Lorenzico. Iban músicos de pueblos cercanos, en una casas montaban un café y el del bar de Castelflorite, Francisco Arnal, también montaba un café. Venían vendedores ambulantes: turroneros y vendedores de lamines. Se gastaba mucha gaseosa de papel.

En tiempos llegaron a tener un equipo de futbol, llegaron a ganar a los equipos de Castelflorite y Lastanosa.

Para santa Agueda mataban un cordero e invitaban a todo el pueblo, eran fiestas muy humildes y familiares. Acudía un músico con un acordeón muchos domingos, hacía baile, había más de quince chicas bailando. Al músico le pagaban con vino y cena.

         * Detalle asentamiento “Los Torrazos”

A las afueras del pueblo se encuentra los vestigios del asentamiento de “Los Torrazos”, poblado islámico de los  siglos X y XI, un conjunto fortificado de vivienda, silos y un posible horno. Lo que se ha considerado una habitación con una ventaneta, presenta indicios de haber sido un horno, según Eugenio Monesma, el color rojizo evidencia altas temperaturas. Muchas veces lo más cercano es lo más desconocido. La Masadera es un pueblo maravilloso en un entorno muy especial, una escapada a uno de nuestros muy singulares parajes monegrinos.

Gracias a José Naya, por su amabilidad y explicaciones.

Publicau en Os Monegros el 29 de abril del 2014.

– Post relacionau:

Zancarriana w

Anuncios

Un pensamiento en “La masadera

  1. Pingback: La Masadera, Lastanosa y Pallaruelo de Monegros | os monegros

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s