Archivos Mensuales: julio 2019

La memoria de la sed


Hasta hace pocas décadas no había agua en las casas, el agua era un bien escaso y limitado que había que preservar con mucho trabajo y esfuerzo, desarrollando toda una cultural que constituye un extraordinario patrimonio material e inmaterial que preservar.

A pesar de la existencia de los cursos fluviales del río Alcanadre, Guatizalema y La Isuela, actualmente conocido como Flumen, el resto de Los Monegros ha dependido de la lluvia y su almacenamiento como forma de subsistencia. Las escasas precipitaciones, propias del clima continental semidesértico, a veces no han superado los 350 mm al año, además de las sequías extremas propias de zonas desérticas. La cultura del agua, en la semiárida comarca de Los Monegros, ha sido una constante de carencia y ausencia.

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La memoria de la sed, una memoria que no podemos olvidar.

“Solamente quien carga su propia agua sabe el valor de cada gota derramada”

Durante todo el año 1995 se recogieron 205 mm de precipitación en Pallaruelo de Monegros, un año excepcionalmente seco, aunque la media de Los Monegros siempre ha sido muy baja, entorno a los 400 mm anuales. Con precipitaciones tan irregulares e insuficientes las cosechas siempre han sido pobres. Pocos, muy pocos años han sido buenos en el secano monegrino. Se recuerdan años muy malos en que no se cogía nada, como los años 1949 y 1953 en los que se perdió toda la cosecha. Con años secos muchos perdían sus tierras, no podían pagar los préstamos y las tierras acababan en manos de las casas ricas. Para salir del paso, la gente migraba o trabajaba a jornal para las casas pudientes. Aun así, cuentan que en las balsas siempre había algo de agua, todo un uso eficiente, de gestión tradicional, para asegurar y preservar la valiosa agua caída del cielo.

Las balsas se abastecían por escorrentía superficial, por agua de lluvia, recogiendo el agua que se escurría por los barrancos y que a través de los regueros “agüeros”, “agüeras” o “güeras” de captación se recogía y llevaba el agua a las balsas. Previamente se obligaba a pasar el agua por una “contrabalsa” o “rebalseta” y un escalón de decantación previo que evitaba una pronta colmatación por sedimentación de la balsa principal. No obstante, cada cierto tiempo las balsas debían de ser limpiadas, retirar los lodos, el tarquín acumulado en el fondo. Era un trabajo comunal con implicación de todos los vecinos del pueblo “A vecinal”. Se limpiaban cuando se secaban, antes que las lluvias que les volviesen a dar vida y principalmente en mengua.

“Es evidente que, en este medio semiárido, la gestión de los recursos hídricos es fundamental. Salvo la lejana agua permanente del Alcanadre, la mayor parte del territorio depende directa o indirectamente de las escasas e irregulares precipitaciones, a través de las limitadas escorrentías superficiales temporales, y de las aguas subterráneas.”

Aproximación a la gestión del agua en Castejón de Monegros (Huesca)

 José Antonio Cuchí, José Luis Villarroel y Carlos Garcés. Revista Lucas Mallada, nº 20.

“La rebalseta correspondía al depósito donde se iban quedando las gravas y arenas que arrastraban las tormentas a las balsas y aljibes” apunta Constantino Escuer, autor de diversos artículos en la revista Montesnegros y gran conocedor de la historia de los sistemas de abastecimiento de agua de la localidad monegrina de Perdiguera y de Los Monegros. En su artículo “El aljibe viejo, que antes fue nuevo” (Revista Montesnegros), Constantino recoge la historia del aljibe perdiguerano, proyectado en 1927, cuando la vieja balsa de la villa presentaba graves problemas: “Tiene agua potable, pero situada aguas debajo de las eras y la carretera, recoge una cantidad grande de materia orgánica vegetal y animal, que produce la descomposición del agua en los meses de calor, por otra parte, en esta época, la balsa se seca muchos años y los vecinos de Perdiguera tienen que traerla desde Villamayor, después de beber un último líquido, tan perjudicial para la salud, que las estadísticas acusan un coeficiente enorme de mortalidad (Proyecto de una balsa para el abastecimiento de agua para la población de Perdiguera)”. Aquella obra, señala Constantino “Sería vital para el abastecimiento de agua para la población de Perdiguera hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XX“.

Actualmente hay abundancia agua, es abrir el grifo y ver correr el agua limpia y clara, sin miedo a que se termine. Antes era algo inconcebible, igual que imaginar que los amplios y bastos secarrales, los rabiosos secanos, serían regables. Nuestro medio, en determinadas zonas, ha sufrido una gran transformación y aquella aridez monegrina, que ha configurado la vida durante años, ha quedado relegada en gran parte de Los Monegros.

Mujeres yendo a cargar agua, Farlete. Documental “Agua en Monegros” de rtve, 1959.

Las mujeres iban a las balsas cargando los cantaros sobre sus cabezas y entre los brazos, acudían también con pozales y carretillos, con toneles y cubas tiradas por mulas. También existía la figura del “aguador”, que repartía agua por las casas a razón de “Cubadas”. Recogían el agua cuando más helaba, en las menguas de enero y febrero y la almacenaban en aljibes, tinajas o tinas en las bodegas de las casas. Había hogares que no disponían de aljibes particulares. Antes, en invierno, helaba mucho más, en las balsas se generaba una capa de hielo de más de tres dedos de grosor y el hielo se guardaba en los neveros para conservarlo. Siempre se ha preferido la nieve, señala Constantino Escuer: “Solamente se utilizaba el hielo en caso de escasez de nevadas”.

“El agua se trasladaba a las casas, al principio con cántaros desde la balsa de La Villa, que era la que subministraba el agua a la población. Luego cuando se hicieron los dos aljibes, se llevaba con pequeños cubos que iban en carros y a quien no tenía medios, la llevaba, pagando una tasa, el aguador”.

Constantino Escuer

El agua era vital, necesaria. Había que preservarla lo mejor posible, limpia y fresca, cubierta pero que respirase, colándola antes de usar para beber o cocinar. Había que conservar el agua y mantenerla fresca, en botijos, jarricos o cantaricos. Los botijos se cerraban con un manojo de tomillo y así el agua respiraba y se conservaba mejor. Y qué decir del aseo, los pequeños en un barreño y los mayores con un pozalico en el corral. Para las fiestas, en la víspera, se lavaban en la balsa de los animales.

Balsa buena de Candasnos. Mujer con cántaro Fotografía F. Blasi y limpieza comunal de la balsa “La balsa buena de Candasnos”

“El agua de la Balsa Buena era extraída por las mujeres con cántaros y se guardaba fresca en las tinajas de las bodegas. Estaba prohibida la recogida de agua con cualquier medio o sistema que no fuera el cántaro, por medidas higiénicas, ya que los pozales o galletas eran también utilizados para otros fines; también por economizar  y evitar el abuso del consumo de agua, ya que costaba más llenar un cántaro,  obligando incluso  a formar filas para la extracción.”

El agua y las balsas. La Balsa Buena.

Los aljibes estaban en las casas, Alejandro Campoy, del Museo de Oficios Antiguos Monegros de Sena, explica sobre los aljibes: “Se bebía habitualmente y se limpiaban en la mengua de enero, se fregaba y se terminaba de vaciar con un plato de porcelana en un pequeño foso que tenía en la base, para después llenarlo de nuevo con alguna cubeta desde el exterior de la vivienda. Quizá es por este motivo que solían estar construidos en los patios, muy cerca de la calle. Recuerdo cuando los limpiábamos, también como era la técnica que utilizábamos los albañiles para rebozarlos con varias capas de mortero y malla para finalmente darles un yiscado  fino de llana y pintado de cemento puro”.

En algunos pueblos había pozos manantiales, de aguas subterráneas, y de ellos se extraía el agua fresca. También se usaban los pozos para conservar alimentos, se metían los alimentos en los pozales y se bajaban a los fondos del pozo. Cuando los pozos se llenaban de tierra, bajaban al pequeño de la casa para que limpiase el pozo. Por su poco tamaño y poco peso los bajaban en el pozal, con un candil para poder ver mientras poco a poco iban soltando cuerda mientras chirriaba la vieja y oxidada carrucha. Y qué decir de cuando se caía algún pozal al pozo, había que bajar a recuperarlo y de esas hay muchas historias del Tío Migueler de Alcubierre, que ágilmente bajaba para recuperarlos. Todo sin olvidar las viejas bombas manuales de extracción de agua en pozos y abrevaderos.

“En Alcubierre recuerdo ver gran cantidad de pozos, muchos se han tapado y otros siguen con agua, hay aguas subterráneas en la base de estratos de grava y sobre salagón. La presencia de paleocanales en sasos y vales, favorece la concentración de agua freática que se va aprovechando en las captaciones tradicionales de agua, en zonas semi áridas como Monegros. Como ejemplos tenemos la fuente del Milagro en La Cartuja de las Fuentes, La Fuente Madre de Castejón de Monegros, la de Alberuela de Tubo.”

Alberto Lasheras Taira

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Balsa en la salinas de Bujaraloz

La salinidad ha sido muy significativa en Alcubierre o Bujaraloz, allí los pozos eran salinos y aquellas aguas solamente se usaban para lavar o fregar, no resultaba apta para beber. El barranco salado por Lalueza o las saladas de Bujaraloz, la antigua laguna salada de Sariñena, tierras de sales y yesos. Suelos de sed, agrietados y desecados, esta tierra de Los Monegros ha sido dura, muy dura: “Polvo, viento y sol”. En Los Monegros decían que había más vino que agua ¡Hasta las adobas se hacían con vino!. En muchos pueblos no había ni huerta, el hambre también fue una constante, tierra dura, tierra oscura de Los Monegros (La memoria del hambre).

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Aquellos lavaderos públicos y sus construcciones, en las balsas, acequias y ríos, los abrevaderos para el ganado, las fuentes, la fuente madre de Castejón de Monegros, las acequias, azarbes y brazales, tajaderas y enfilas, el azud de Bastaras, la fuente del milagro de la cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, el manantial camino San Caprasio, pozo Pablico… infraestructuras que dejan testimonios de una forma de vida ya muy pretérita.

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Pozo Pablico, Alcubierre.

Balsas, balsazas, balsetas, balsetes, aljibes, pozos, el pozer… salpicaban y salpican abandonados Los Monegros, muchos revestidos de piedra y con accesos que evitaban la entrada de animales. Con escaleras o zonas estrechas para el paso de personas o con rampas para el paso de animales. Ahora son oasis para la fauna silvestre, anfibios, invertebrados, peces, aves y mamíferos, ecosistemas dinámicos que a veces son verdaderas trampas que podríamos gestionar adecuadamente.

Topónimos de la zona meridional de Monegros (Castejón de Monegros, La Almolda, Peñalba y Valfarta) relacionados con el agua.

Los Alteros de la Balsa Matín (LA) Balsa Alta (LA) Balsa del Perdigón (Va), Balsa del Reguero (Va), Balsa Nueva (Pe), La Balsa Roya (Pe), La Balsaza (LA), Balsa del Escobizo (CM) Balsa de la Cerveriza (Pe) Balsa de Puyal de Lobos (Pe).

Arroyo de la Torre (CM), Arroyo de Pedregales (CM), Arroyo del Medio (CM), Arroyo Valdeva (Pe), Balaguero, (Pe), Balsa Alta (LA), Balsa Alta – Balsa Baja y la ‘güera (Va) (termino no registrado de forma escrita, pero de uso en la lengua hablada), Balsa Boboral (LA), Balsa Calzada (Pe), Balsa de la Cerveriza (Pe), Balsa de la Marga (Pe), Balsa de la Pedrera / Balsa la Pedrera (Va), Balsa de las Oliveras (Va), Balsa de Puyal de Lobos (Pe), Balsa de Sanchorroyo (LA), Balsa del Mas de Ros (Va), Balsa del Perdigón (Va), Balsa El Escobizo (LA), Balsa Fraguada (Pe), Balsa Güera (CM), Balsa la Pedrera (Va), Balsa Lorén (Pe), Balsa Martín (LA), Balsa Pallarés (LA), Balsa Pedrera (LA), Balseta Güera (Pe), Barranco de la Valcuerna (Pe) (y 128 Luenga & fablas, 17-18 (2013-2014) I.S.S.N.: 1137-8328 los restantes Barrancos), Barranco Val de Alcolea (LA), Charcos de Valpeseguera (Va), El Aljibe de Sta. Quiteria (LA), El Balsetón (Pe), El Charco del Reguero (LA), El Manantial (CM), El Reguero / Reguero / Regueros (LA), El río Alcanadre (CM), Embalse de Ballestero (CM), Embalse de Valcabrera (Pe), Fuente La Madre (CM), Guaral / El Guaral (CM), L’Azú (Pe), La Balsa Fraguada (Pe), La Balsaza (LA), La Balseta (LA), La Balseta Longa (LA), La Fuente de Val de Previllo (Pe), La Val (LA), La Val de Castejón (Pe) (y deriv.), Las Clamores (CM), Las Lagunas (Va), Los Galochos (CM), Los Pozos (LA), Los Pozos de Carpio (LA), El Manantial (CM), Plana el Pozo (Va), Pocer de Viturián (Pe), Pozo “La Val” (LA), Pozo de nieve, Nevero (LA), (Va), Pozo de Trallo (LA), Pozo de Valserenosa (Pe), Pozo del Catalán (Pe), Pozo del Hielo y Pozo de la Bomba (Va), Pozo el Hielo (LA), Pozo Ripa (Pe), Río

Balsa del Corral de Dueso (Va) Balsa Calzada (Pe) Balsa del Obispo (CM)

Balsa de la Pedrera / Balsa la Pedrera (Va), Balsa Pedrera (LA) (y todos los demás términos compuestos de Balsa: Embalse de Ballestero (CM), Embalse de Valcabrera (Pe), Balseta el Ordio (CM), Balsetón (Pe), La Balsaza (LA),

La balsaza, La Balseta, Los pozos  de La Almolda; El Balsetón, L´Azu,  La Fuente de Val de Previllo y el Pocer de Viturián de Peñalba y  El Manantial de Castejón de Monegros

Toponimia de la zona meridional de Monegros por Mª Angeles Lax Cacho

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Azud bastaras, Lanaja. SIPCA. Rivas, Félix A.

En Lanaja gracias al “Acueducto del caño” se abastecía de agua a la población, una construcción del siglo XVI de 400 metros de longitud y construida con sillares de arenisca y forma abovedada. El Acueducto del caño recogía el agua desde un manantial y a través de un conducto subterráneo llevaba el agua hasta una fuente en el centro del pueblo. También en Castejón de Monegros encontramos una conducción similar, el acueducto “La Madre”, que también desde un manantial lleva el agua hasta una fuente en la localidad, un acueducto subterráneo de unos 1200 metros de longitud.

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Aljibe en el monte de Jubierre, Castejón de Monegros.

Aquellas construcciones e infraestructuras fueron vitales para el asentamiento humano en Los Monegros, los balsones circulares con muros de piedras y acceso por escaleras que no permitía el paso de animales ni ganado, o los pozos ganaderos, también circulares, de uso exclusivo para los ganados. En La Almolda “El pozo de la Val”, de origen romano, abastecía a la localidad. La Balsa Calzada en Bujaraloz, el Pozo de Baño y la Balsa Vieja en Monegrillo, la Balsa Buena en Farlete, los pozos de Escuer y de las Planas en Leciñena, el lavadero de Robres, los aljibes del prado de Perdiguera, la Balsa de la Pez (llamada así por su fondo impermeabilizado) para su distribución con fines medicinales o el Pozo del desengaño “Construido por el propietario de la casa a pesar de que sus vecinos se lo desaconsejaban. Sin embargo encontró agua e hizo colocar una placa en la fachada de la casa que dice: POZO DEL DESNGAÑO/ AGUA PARA EL ABASTECIMIENTO / DE ESTA CASA Y DESENGAÑO DE / LOS INCRÉDULOS/ JOSÉ MUÑÓZ 15 ABRIL 1940”.En definitiva, Los Monegros presenta un extenso y rico patrimonio que preservar y conservar.

Inevitablemente, Los Monegros nunca dejan de escapar de esa imagen de lugar seco, vacío y de paso, es su esencia. Ya en tiempos inmemoriales, la antigua vía romana que unía Ilerda (Lérida) y Cesaraugusta (Zaragoza), el camino de los Fierros, ofrecía avituallamiento de agua en Candasnos, Peñalba y Bujaraloz. De aquellas balsas se abastecía de agua de balsa a los viajeros. Es el caso de la balsa buena de Candasnos, donde, en un reportaje del Heraldo de Aragón “Candasnos: una balsa real y un cine de fábula”, Gemma del Pueyo cuenta como la balsa buena para Candasnos “Es el símbolo del pueblo desde siempre. De origen romano, proveía de agua de boca a lugareños y visitantes”. Además, en el mismo reportaje, Gemma añade “En esta balsa siempre ha habido agua, incluso en los tiempos de las peores sequías. Era cosa sabida por los viajeros, y en una ocasión llegó una visita especial;Isabel II iba camino de Zaragoza, y paró en el pueblo para que los animales que utilizaba su comitiva bebieran agua. Le explicaron que el agua de consumo humano estaba en otro sitio y la trasladaron hasta la Balsa Buena en una silla con porteadores, además de invitarle acto seguido a reposar en una casa contigua”. 

Vía de Ilerda a Cesaraugusta

Salía de Ilerda por calle Mayor, ermita de Butsénit, Alcarrás y detrás de Aytona, Serós, llegaba Masalcoreig hacia Torrente por Torralba. Cruzaba el Cinca más abajo de Torrente y ascendía por la escarpada de este río por Valcarrera hacia el Camino del diablo hasta los Monegros. Paraba en Cardiel (campamento), Candasnos (de cándara, el puente), Peñalba, Bujaraloz, Celsa (Velilla de Ebro), a Cesaraugusta.

Diario del Altoaragón.

La disponibilidad era esencial para la subsistencia de las poblaciones, su salubridad era vital, pues las aguas no estaban exentas de transmitir enfermedades. A pesar de diferenciar balsas para consumo humano o animal, por el contacto, especialmente de los perros que bebían en balsas humanas. Aberto Lasheras cuenta que en Alcubierre se contaban varios casos.  Por el agua se transmitían los quistes hepáticos o hidatídicos, además de las distintas afecciones como diarreas o gastroenteritis causadas por la baja calidad del agua de balsa. Como explica la doctora sariñenense Carmen Nicas: “En general se podían transmitir todas las infecciones digestivas, parasitarias, malaria, poliomielitis, shigellosis…sobre todo en aguas estancadas, pero también corrientes”. Constantino Escuer recuerda como su madre fue operada en varias ocasiones de esos quistes que luego se pasaban a los pulmones. Además, Constantino apunta como en Perdiguera se dictaban, a través de bandos,  normas para vacunar a los perros contra la hidatidosis.

Bandos de Perdiguera,  cortesía de Contastino Escuer.

Las necesidades se hacían en pozos negros o pozos ciegos tal y como los denomina Constantino Escuer de Perdiguera “Los antiguos retretes antes de que hubiese agua corriente y vertidos. Se excavaba un pozo en el corral y luego se cubría. Sobre la excavación una caseta estrecha con puerta era el retrete. Dentro, un asiento de tablas con un agujero en medio, generalmente con tape de madera, servía para sentarse y hacer aguas mayores. En la pared del retrete, un gancho de alambre con recortes de periódico (hojas del Heraldo de Aragón) cortadas en cuatro era el papel higiénico que, a la vez que nos entretenía el rato leyendo, luego nos rascaba el culo inmisericordemente. Se acumulaban los excrementos hasta que se colmataba.”. Cuando llegó el agua corriente a las casas fue un gran cambio para las personas mayores, para ellos dejar correr un hilillo de agua era un derroche imperdonable. Constantino recuerda lo que hubo que insistir para que su padre tirase de la cadena cuando hacía aguas menores: “Pues lo consideraba un derroche de agua, solo digno de ser utilizado cuando se hacían aguas mayores”.

“Solamente hay que recordar que en pueblos como Leciñena, Perdiguera, Farlete y Monegrillo, no llegó el agua corriente hasta 1976, año en que también se hizo la red de vertidos, y se sustituyeron los antiguos retretes, pasando a ser unos modernos WC”. Constantino Escuer recuerda que el agua potable llegó del embalse de La Sotonera a través del canal de la Violada hasta la balsa de San Mateo que distribuye a Leciñena, Perdiguera, Farlete y Monegrillo.

Un año antes llenaban las piscinas en Perdiguera con agua dura de un pozo y el agua de boca provenía “Gracias a dos grandes aljibes que llenaban con el agua que recogía una zona de escorrentía de 18 Has. Cuando se secaban todas las balsas y aljibes el agua se traía con bidones y cubetas desde las acequias de Villamayor y Peñaflor”.

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Canal de Monegros.

El canal de Monegros permitió el desarrollo de nuevas poblaciones, el regadío llegó a parte de Los Monegros, los nuevos pueblos de colonización, las nivelaciones, los canales, canaletas y acequias de riego, el riego a manta, las concentraciones, la modernización… Aunque, al principio la visión de Costa de redistribuir las aguas se vio como una amenaza para los grandes terratenientes, dicen que muchos se opusieron a su llegada. Parte de la población vio en el canal una esperanza de futuro, allí estuvieron las mujeres canalistas de Lanaja cuando en 1915, marcharon caminando a Huesca reivindicando y reclamando que el canal llevase agua a sus campos de rabiosos secano: “pan y trabajo”. A pesar de ser expulsadas de Huesca por la fuerza y devueltas hasta Lanaja en dos autobuses, que fletó el propio Gobierno Civil, aquellas mujeres se convirtieron en todo un ejemplo de lucha y reivindicación por el futuro de su pueblo.

El agua ha sido tan importante que hasta el monasterio cartujo de Los Monegros está dedicado a Nuestra Señora de las Fuentes. La fuente del milagro, un manantial donde brota milagrosamente el agua, un agua con propiedades medicinales que incluso fue embotellada y dio origen a un intento fallido de balneario. Definitivamente, el agua en Los Monegros ha sido y es un milagro, el milagro de la vida.

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La memoria de la sed es nuestra memoria, nuestra memoria colectiva que nos precede, la memoria que deberíamos tener siempre presente. El candasnino y teólogo José Bada ha tratado la memoria del agua en los Monegros en sendos trabajos “La Sed” y “Una cultura del agua en Los Monegros”. Su gran visión del pasado, de la necesidad y su ruta de la sed es digna de reconocimiento y de tener muy enciuenta: “Si hubiera que hacer un monumento a la sed propondría hacerlo en Los Monegros. Y si hubiera que darle forma, yo le daría la forma de un botijo”.

Abrir el grifo y ver salir agua fue impensable durante siglos y siglos, antes valoraban cada gota y ahora carecemos del significado de aquel valor, ahora es un privilegio que malgastamos. Es imposible evolucionar olvidando de dónde venimos, la memoria de la sed es la memoria de la superación, del esfuerzo, el trabajo y la solidaridad.

A su memoria y a todo el patrimonio olvidado.

Escrito en plena ola de calor a finales de junio del 2019 y finalizado tras el fatídico incendio de la sierra de Alcubierre entre los montes de Leciñena y Perdiguera, del 23 de julio del 2019. Gracias a Alberto Lasheras, Alejandro Campoy, Carmen Nicás y Constantino Escuer.

 

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Apellidos gascones en Aragón


Imagen relacionada

 

Alfonso I el Batallador, tomó Zaragoza a los musulmanes en el año 1118, con él combatieron nobles como Gastón de Bearn y Céntulo de Bigorra. Pero ¿qué es el Bearn? ¿y la Bigorra?. La provincia de Huesca limita al norte con el Bearn (al oeste) y la Bigorra (al este), son pues nuestros vecinos del norte, hoy franceses. La capital del Bearn es Pau y la capital de la Bigorra es Tarbes. Tanto el Bearn como la Bigorra forman parte de la región llamada Gascuña. Gastón de Bearn era primo político de Alfonso I el Batallador, fue el gobernador de Zaragoza y tenente de Barbastro y Uncastillo. Muchas de sus tropas se establecieron definitivamente entre nosotros y por lo tanto nos dejaron sus apellidos.

 

Por Pedro Mir Tierz

He aquí una relación de apellidos gascones que nos pueden hacer reflexionar:

 

Aragón

Abadie                                                                                                                                       Abadía

Arnaude: Significa Arnaldo.                                                                                             Arnaudas

Artigue: Bosque desforestado transformado en pradera.                                               Artigas  Barrau: Terreno cercado.                                                                                                        Barrau

Bastide: Villa fortificada de la edad media.                                                                        Bastida

Bayle: Funcionario real.                                                                                             Baile o Elbaile

Belloc: Hermoso lugar.                                                                                                              Belloc

Benac: Apellido de los Altos Pirineos (Bigorra).                                                              Benaque

Berge: Margen fluvial.                                                                                                              Berges

Berna: Monte o bosque de alisos.                                                                                            Berna

Bes: Abedul.                                                                                                                                      Bes

Biu: Vivo, viva.                                                                                                                                 Viu

Bordenave: Pequeña casa nueva.                                                                                  Bordonaba

Brun: Morocha.                                                                                                                             Brun

Campistron: Campo.                                                                                                        Capistrós(?)

Capdeville: Cabeza del valle.                                                                                             Capdevila

Carrere: Calle principal de un burgo.                                                                             Carrera(s)

Casassus: Derivado de casa.                                                                                                  Casajús

Cassagne: Roble.                                                                                                                        Casaña

Castan: Castaño.                                                                                                                         Castán

Cazaubon: Jardín bonito.                                                                                                      Casabón

Claverie: Oficio de hacer llaves.                                                                                          Clavería

Costa: La cuesta.                                                                                                                           Costa

Fau: Haya.                                                                                                                                         Fau

Faure: Forjador.                                                                                                                           Faure

Fillol: Ahijado.                                                                                                                  Fillol, Fillola

Gabarre: Planta de aliaga espinosa.                                                                                    Gabarre

Gascon: De Gascuña.                                                                                                                Gascón

Gilaver: Gilberto.                                                                                                                   Gilaberte

Labadie: Abadía.                                                                                                                     Labadía

Labat: Valle.                                                                                                                                  Labat

Lafargue: Forja.                                                                                                                        Lafarga

Lalanne: Tierra llana.                                                                                                               Lalana

Lanne: Tierra llana.                                                                                                                      Lana

Larrose: La rosa.                                                                                                                      Larrosa

Maubourguet: Malo.                                                                                     Margurgued (Boltaña)

Micolau: Miguel.                                                                                                                      Micolau

Miramon: Mirar desde el monte.                                                                                       Miramón

Moncassin: Roble.                                                                                                                   Moncasi

Mur: Topónimo de Bigorra.                                                                                                         Mur

Nogues: Nogal.                                                                                                                          Nogués

Sabaté: Zapatero.                                                                                                       Sabaté, Sabater

Sanper: San Pedro.                                                                                                                  Samper

Turon: Eminencia de formas redondeadas.                                                                          Turón

Vergez: Huerto.                                                                                                            Verges, Berges

 

Extraídos de: Sarramone Alberto “Los abuelos bearneses y gascones” Editorial Biblos Azul, Argentina 2001.

 

He escogido los apellidos que puedo relacionar con Aragón, seguro que hay más, pero los desconozco.

 

Pedro Mir Tierz

 

La Colectividad de Sariñena


             Las colectividades, durante la Guerra Civil Española, surgieron en determinadas zonas republicanas en un contexto revolucionario, respondiendo a un sistema de organización de principios anarcosindicalistas. Así, las colectividades agrarias prosperaron por el bando republicano de Aragón, tratando de establecer un modelo de producción en manos del pueblo y revelándose como verdadera alternativa al capitalismo. Su contraposición y amenaza al poder oligarca, terrateniente y caciquil, ha contribuido a su olvido y falta de reconocimiento.

sello de la Colectividad Agro-pecuaria de Sariñena..jpg

En Los Monegros existieron numerosas colectividades agrarias con procesos muy diversos que significaron, en sí mismos, experiencias únicas, estableciendo un orden social igualitario de organización colectiva y autogestionada. Uno de los principales factores para la creación de las colectividades fue la fuerte implantación de la CNT en Los Monegros, según Julián Casanova (Anarquismo y revolución en la sociedad rural aragonesa, 1936-1938), esta zona contrastaba con otras zonas de fuerte dominio socialista. En el partido judicial de Sariñena el número de afiliados a la CNT, en mayo de 1936, era de 235: en Sariñena 45, Grañen 20 y Lanaja 170. Aunque algunas colectividades fueron compartidas entre anarquistas y socialistas, las colectividades más cercanas al frente fueron conjuntas entre la CNT y la UGT, como las de Grañen, que contaba con un centro comarcal colectivo, y la de Bujaraloz. En Robres estuvo marcada por el Partido Comunista, en Huerto la colectividad fue libertaria y en Pallaruelo de Monegros y Lanaja fueron bastante prosperas. También hubo colectividad en Sena, donde existieron problemas que aparecieron reflejados en el informe de la Junta directiva del sindicato CNT local del 10 de septiembre 1937.  En Alcubierre crearon una colectividad agrícola “Desde allí transportaban agua en lomos de mulas a las trincheras de la sierra” (Eladio Romero García en Guerra Civil en Aragón. Editorial Pirineos 2002, Pág. 178)”. En Alcubierre se organizó una gran estructura sindical, cooperativa y de colectivización estrechamente vinculada con el frente: Alcubierre, última parada camino primera línea de fuego.

“En Grañen iniciamos la formación de la Colectividad Campesina, pero como nos correspondía como posición provisional, ya que se encontraba bajo la influencia del PSUC, no se ha dado la forma en todas sus bases que reclama la organización socialista”.

“En Robres se ha dado vida a la colectividad Agrícola, mediante asamblea, democráticamente, donde los campesinos han sabido plantear la iniciación de cómo se debían de encauzar y resolver sus problemas” 

“En Robres además de la Colectividad Agrícola se formó un Comité de Abastos, que comenzó a organizar la vida del pueblo resolviendo las necesidades que se suscitan en todo movimiento”.

Manuel Grossi. Cartas de Grossi, Sariñena Editorial.

25-8-36 Formación de la colectividad, haciendo ingresar en ella, bajo pena de muerte a los mayores contribuyentes, apoderandose de sus cosechas, ganados de todas clases, de sus propiedades y quemando los títulos de propiedad.  

Pallaruelo de Monegros

Archivo Histórico Nacional, FC-CAUSA_GENERAL,1412,Exp.18

En julio de 1936 participó en la lucha callejera contra los fascistas y se apoderó momentáneamente de Alcubierre. Luego se enroló en la Columna Durruti y más tarde entró a formar parte de la colectividad de Sariñena”.

María Molina Lozano, poetisa y militante anarquista

(1914 Zaragoza- 2000 Toulouse) 

La colectividad Agropecuaria de Sariñena surgió con los primeros decretos tras la constitución del Comité Local de Sariñena. La Colectividad de Sariñena la presidió Rafael Anoro Baldovinos, perteneciente al sindicato UGT. Como secretarios ejercieron Santos Paraled Sarrate y Manuel Lacerda López (presidente PC) y como directivos de la colectividad Juan y José Abadías Árles (UGT), Inocencio Arnal Villas (UGT), Tomás Bornao Gistao (Formó parte del Consejo, directivo de la UGT y participó en la requisa de trigo), Vicente Lapiedra Vitales (CNT, viajó a Villanueva como dirigente de colectividad), Vicente Ballarín Clavería y José Izco Martinez.

Manuel Novellon Barrao, 1º Si prestó servicios al comité revolucionario. 5º Manifiesta si la fábrica de harinas de D. Amado Pueyo fue incautada por el comité y si el procesado trabajo en ella como un obrero más.  6º Nombre de personas que conozcan la actuación del procesado en la Cartuja de las Fuentes cuando según se dice fue a detener el avance  nacional.

“Las colectividades conocieron durante los últimos meses de 1936 y el primer trimestre de 1937 el período de mayor auge: consiguieron dotarse de un instrumento de coordinación -la Federación Regional- (Julián Casanova Guerra y Revolución en Aragón 1936-1938)”. La constitución de la Federación comarcal de colectividades de la comarca se celebró el 21 de marzo de 1937 en Sariñena y el pleno de colectividades queda recogido por Pelai Pagès i Blanch en El Sueño Igualitario de los Campesinos de Huesca 1936-1938. Aquel pleno acordó la creación de una comisión para organizar colectividades, comisión formada, entre otros nombres, por los sariñenenses Eusebio Pinós Ragalado y Fulgencio Esteban. Entre las personas incursas en la ley de responsabilidades políticas aparecen dos Fulgencio Esteban. El primer Fulgencio Esteban Gavín de la CNT fue guarda municipal; y el segundo Fulgencio Esteban Oliván “Fue secretario de la CNT 1º y 2º comité, que participó en detenciones, la destrucción de la iglesia y realizó viajes a pueblos vecinos”. Eusebio Pinós Ragalado, aunque nació en Cataluña, vino muy pronto a Sariñena con su familia. A los doce años ya se hizo anarcosindicalista de la CNT, organización de la que fue nombrado secretario “Pero la oposición paterna lo impidió”. Con la Guerra, Eusebio se integró en el Comité Revolucionario de Sariñena “Encargándose de los intercambios y del avituallamiento, del comedor colectivo y del grupo teatral”. En abril de 1937 marchó al frente de Levante hasta su exilio a Francia, donde fue internado en el campo de Argelès “Y luego trabajar en una Compañía de Trabajadores Extranjeros (CTE), realizando tareas a los altos hornos de Saboya y como leñador”. Sufrió la ocupación Nazi, fue obligado a trabajos forzados a Brest, junto a su hermano Gabriel, pero “pudo huir e integrarse en el grupo de Francotiradores Partisans (FTP) «La Vapeur» de la resistencia antinazi en Saboya , con su hermano Gabriel y su cuñado José Barrieras”. (Eusebio Pinós Regalado – del Comité Revolucionario de Sariñena).

Cuando el 21 de marzo de 1937 se celebró en Sariñena el Pleno de colectividades de la comarca aún no se había creado la Federación comarcal, y justamente el objetivo de este Pleno era crear dicha Federación. En dicha Asamblea estuvieron representadas las poblaciones de El Tormillo, Salillas, Castejón de Monegros, Lastanosa, Lalueza, Sena, Alcubierre, Capdesaso y Sariñena y cuando el representante de la Federación Regional de Colectividades, Estivill, tomó la palabra para destacar “la conveniencia de que todo el campesinado se aúna a la gran familia colectiva y a su vez en la comarca de Sariñena se cree la Federación Comarcal de Colectividades”, se inició un debate en el que no todos los delegados estuvieron de acuerdo. Es cierto que la mayoría se decantaron por la creación de la Comarcal, puesto que, como dijo el representante de Lastanosa, “así las colectividades de esta comarca tendrán una garantía de sus medios económicos y morales”, pero el delegado de Sena sorprendió a todos los asistentes cuando destacó que “ellos tuvieron una asamblea y acordaron que antes de colectivizarse era ganar la guerra y que por este motivo están sin entrar en la colectividad. Aparte de que existe una pequeña colectividad en la cual sólo la componen compañeros de la UGT”. La sorpresa, habida cuenta que el Pleno lo había convocado el Comité Comarcal de Sindicatos de Sariñena adscrito a la CNT, fue mayúscula. Y en las intervenciones posteriores todos destacaron la necesidad de ir hacia la Federación, pero, habida cuenta del retraso que existía en la comarca se decidió formar una comisión con el objetivo de que “se encargue de destacarse por los pueblos de la comarca y organice las colectividades así como oriente en este mismo sentido”. La comisión se formó con Eusebio Pinós y Fulgencio Esteban de Sariñena, José Lucas de Sesa y el “camarada Villellas” de la UGT de Capdesaso. Y la decisión final recabó en el hecho de que cuando la comisión hubiese terminado sus funciones “entonces se entrará de lleno en la estructuración de la Federación Comarcal de Colectividades” (1). Era claro que de lo que se trataba era de iniciar un proyecto inédito en la historia de Aragón y que planteaba muchas incógnitas para el futuro.

Los principios: La abolición de la “explotación del hombre por el hombre”.

“Reunidos una porción de vecinos de esta localidad, se acordó formar una Colectividad denominada campesina compuesta por afiliados a la F. de T. de la T. (U.G.T.) y al Sindicato Único (C.N.T.) cuyos fines son los siguientes: 1º. Mejorar moral y materialmente la vida de sus afiliados, no permitiendo bajo ningún concepto la explotación del hombre por el hombre” (2). Así empezaba de manera significativa el Acta de Constitución de la Colectividad campesina de Capdesaso, firmada el 30 de septiembre de 1937, una fecha muy tardía, aunque la colectividad se había iniciado mucho antes. De hecho, no es por casualidad que la mencionada Acta de constitución fijase como el primer fin que perseguía una declaración de principios y situase como primer objetivo la desaparición de la dependencia económica de unos hombres con relación a otros. En el campo, cabe recordarlo, la subordinación económica, basada siempre en la propiedad de la tierra, había sido históricamente muy dura. La existencia de jornaleros seguía siendo muy extendida en los años treinta, en un momento en que, además, la subsistencia del campesino siempre dependía de la voluntad del propietario. No es por casualidad, por tanto, que el principio mencionado apareciese muy pronto entre el campesinado aragonés. Disponemos de otro testimonio de la misma población de Capdesaso muy elocuente. En este caso se trata de una gestión que representantes de la población realizaron en noviembre de 1936 cerca del Comité Provincial Revolucionario de Barbastro. Se trataba en este caso del ganado y de quienes eran sus dueños. La resolución que redactó el Comité Provincial de Barbastro no podía ser más concluyente: “Haviendose (sic) presentado en este Comité Provincial una representación del Comité Local y otra de las organizaciones C.N.T. y U.G.T. de Capdesaso, para ponernos en antecedentes de la actuación de los que todavía son amos del ganado lanar y de los pastores. Determinamos lo que a continuación exponemos: 1º. Queda abolida la explotación del hombre por el hombre, por tanto los patronos del ganado no pueden tener criados, y ser por tanto los que lleven a pastar el ganado. 2º. Queda requisado todo el ganado lanar por el Comité Local de Capdesaso. 3º Sólo el Comité Local dispondrá del ganado ya que representa la voluntad del pueblo, poniéndolo a disposición de las necesidades de Guerra llevando siempre un escrupuloso control, dejando para su reproducción a las de cría. Sirvan estas líneas de satisfacción para los efectos correspondientes. Os saludo el Comité Provincial El Secretario Colectividades agrarias en Huesca.

1. Comité Comarcal de Sindicatos de Sariñena. CNT-AIT, en “Pieza séptima de Huesca. Actuación de las autoridades gubernativas locales”, AHN, FC-Causa General, Caja 1414, Exp. 5.

2.  “Pieza séptima de Huesca. Actuación de las autoridades gubernativas locales”, AHN, FC-Causa General, Caja 1414, Exp. 5.

El sueño igualitario de los campesinos de Huesca (1936-1938) Pelai Pagès i Blanch…

El 28 de agosto de 1936 se celebró en Binefar la Asamblea Provincial de Colectividades.  A ella acudieron como representantes de la colectividad de Sariñena Ángel Mombrida, de la CNT y Vicente Pueyo, por la U.G.T.  A la asamblea también asistió el sariñenense José Mavilla Villa (1900-¿1939?), un maestro y líder anarcosindicalista aragonés que llegó a ocupar el cargo de consejero de Agricultura del Consejo de Aragón. “Mavilla fue una de las voces libertarias que más precoz —y públicamente— expresaron el deseo de recuperar capacidad, iniciativa y personalidad política para Aragón. Él, que dijo expresamente de sí mismo y de los libertarios que eran hijos espirituales de Costa”.  José Mavilla estudió en la Escuela Normal de Maestros de Huesca, perteneciendo “Al círculo de jóvenes enseñantes formado en Huesca en torno a la figura de Ramón Acín durante los años de dictadura de Primo de Rivera”. Un compañero suyo fue Evaristo Viñuales Larroy, natural de Lagunarrota, maestro anarquista y fundador de la escuela de militantes libertarios de Aragon.

José Mavilla ocupó el cargo de consejero de Agricultura del Consejo de Aragón del 18 de octubre de 1936 hasta enero de 1937. Tras su relevo, por Adolfo Arnal, José participó muy activamente en la colectividad en el Somontano de Angües, colaboró con la prensa cenetista de Aragón y Barcelona “Cultura y Acción” y “Solidaridad Obrera” y fue elegido secretario de la Federación Regional de colectividades de Aragón. Con la disolución del Consejo de Aragón, las colectividades sufrieron un freno considerable y José, con el resto de dirigentes libertarios, fue retenido en la prisión de Barbastro. Fueron liberados antes de la llegada de las tropas nacionales en marzo de 1938. José pudo escapar junto a otros compañeros, pero al final no llegó a exiliarse, fue capturado y condenado a muerte.

 

“José Mavilla fue un activista colectivista convencido de la justicia y adecuación de las aspiraciones colectivas.”

José Mavilla Villa

Comunicado del radio Comunista de Huerto (Partido Comunista, U.G.T. Huerto, en el sello) al órgano regional del PCE (Huerto, 23 enero 1937); en AHN/SGC. Serie Madrid, carp.38 (leg692). En dicho comunicado se referían a su circular n. 5 (del 20 de enero de 1937) y contestaban a las preguntas sobre la Conferencia recientemente celebrada por aquel partido en Sariñena. “Consecuencias que hemos sacado de ella –comentaban los comunistas de aquella localidad-, observamos (sic) que se defendió demasiado a su favor respeto a la pequeña propiedad, sobre todo en aquellos pueblos donde ya se trabaja colectivamente, pues, habrá, algunos de los que no están plenamente convencidos, que al verse tan apoyados por nosotros mismos querrán separarse de nosotros y esto sería un entorpecimiento para la buena marcha que ya tenemos preparada para el año en curso, nosotros estamos de acuerdo con que se les respete esa propiedad, aquel que haya dado su palabra de ser colectivista por lo menos este año deberá de seguir hasta la recolección próxima, luego si quiere separarse se le devolverá todos los bienes que haya aportado a la misma y lo que le corresponda de la recolección hecha colectivamente. Esto, os lo comunicamos por los casos que dentro de nuestra colectividad se rumorean por parte de aquellos momentos que, a raíz del peligro se adhirieron a nosotros, pero estos elementos no están convencidos de lo que supone  el trabajo colectivo, ni tienen ideal alguno, a pesar de que fueron muy bien advertidos por nuestra parte antes de formar la colectividad.  

En febrero de 1937 se realizó el congreso regional que acordó la creación de Almacenes Comarcales para cada colectividad. En la comarca monegrina se acordó, en el Pleno Comarcal del 10 de abril, organizar el Almacén Comarcal, donde también se acordó el uso comarcal de maquinaria agrícola entre Colectividades. Entre Lalueza, Capdesaso, Alberuela, Fraella, Marcén y Grañen se acordó una distribución de tierras y pastos interlocal.

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Sellos colectividad Lastanosa. Archivo Pares.

El 10 de abril de 1937 se celebró en Sariñena la Asamblea y constitución del Sindicato Regional de Comunicaciones, con la participación de 30 delegados. “Sindicatos regionales de ramas de actividad, futuros embriones de la administración socializada o socialización, con la que se aspiraba a sustituir la economía capitalista (Trabajando para la eternidad, Alejandro R. Díez Torre. La Malatesta Editorial, 2009)”.

Párrafo dedicado a Sariñena por Franz Borkenau en El Reñidero Español (Relato de un testigo de los conflictos sociales y políticos de la guerra civil española. Barcelona, Ibérica de Ediciones, 1977, p. 81), resulta un excepcional testimonio sobre el funcionamiento de la Colectividad de Sariñena:  

“Pero me convencí con mis propios ojos de la realidad de la mejora. Por la mañana llamé a los dos primeros jóvenes anarquistas con quienes me tropecé en la calle y les pedí que me mostrasen las trilladoras. Me llevaron a un grupo de graneros situados en las afueras del pueblo. Frente a ellos se alzaban cuatro de las máquinas expropiadas, trillando cuatro enormes pacas de trigo. Había unos diez campesinos trabajando entre cada una de ellas. Por sus ropas podía verse que eran campesinos (no trabajadores agrícolas sin tierra); lo confirmé más tarde en el curso de la conversación; trillaban juntos el trigo de uno de ellos; al día siguiente, la máquina sería trasladada a otro granero, a trillar el trigo del siguiente miembro del grupo. El trabajo iba rápido, los rostros brillaban y por cuanto fui capaz de juzgar, el manejo de la maquinaria era competente. Estaba a mano un mecánico del pueblo, caso de necesitarse una reparación. Parecía evidente que no había existido ningún  tipo de obligación de entrar en ese arreglo al uso colectivo de las maquinarias; en otros graneros, la gente trabajaba con sus instrumentos antiguos y eran sinceros a admitir que no querían trabajara con las maquinarias; la mayoría de éstos pertenecían a la anterior generación. El Comité tenía la intención de utilizar las maquinarias para trillas la cosecha de las tierras expropiadas, tan pronto como las colectividades campesinas hubiesen terminado sus trillas y utilizar esta cosecha como reserva de trigo para la milicia; como almacén se utilizaría la iglesia”.

El esfuerzo del madrileño Enrique Martín Hernández es digno de reconocer, Enrique trató de proporcionar jabón, ante la falta de este producto higiénico, a las colectividades: “Fue en la colectividad de Sariñena donde pudo llevar a cabo esta idea pero tuvo que abandonar la actividad ante la llegada de Líster al mando de una unidad comunista contraria a las colectividades. Su huida de Sariñena acabó en Mayals (Lleida) donde ejerció como secretario de la colectividad local hasta finales de 1938, tras la batalla del Segre”. también no hay que olvidar al anarcosindicalista Enrique Martín Hernanz, natural de Madrid, que trabajó en la colectividad de Sariñena junto a José Magaña.

En Sariñena (3.600 habitantes) el mismo testigo se dio cuenta de que la iglesia había sido quemada, que había habido ejecuciones y quemas de la documentación notarial, pero que los anarquistas no habían requisado todas las propiedades, limitándose a expropiar cuatro heredades de gran extensión. Los campesinos utilizaban las máquinas agrícolas requisadas, puestas a disposición de todos: «Todo mostraba la ausencia de obligación en este acuerdo para el uso colectivo de las máquinas expropiadas».

Y, entre tanto: «Las relaciones entre el pueblo anarquista y la milicia del POUM estaban lejos de ser buenas. Pero a pesar de esto, con muchas menos muertes, el núcleo anarquista había logrado mejoras considerables para los campesinos y era además lo suficientemente inteligente como para no intentar forzar la colectivización a la parte renuente del pueblo, sino esperar a que el ejemplo de los otros surtiera su efecto».9 Es de notar que si Fraga no tenía delegación en el Congreso de Zaragoza, Sariñena tenía en representación a 45 afiliados. En Tardienta, centro de la columna del PSUC, el corresponsal de Pravda hizo mención de la formación de una colectividad anarquista. Tardienta tenía 135 afiliados de 1.900 vecinos en mayo de 1936, cuando tuvo lugar el Congreso de Zaragoza.

Autogestión y anarcosindicalismo en la España Revolucionaria. Frank Mintz.

 

Sobre la colectivización en Tardienta aparece el texto del periodista y político Alardo Prats y Beltrán (Culla, 1903-México D.F., 1984): Las llanuras de Tardienta y Almudévar, e incluso sus cumbres y laderas, se transforman gracias al espíritu de lucha y al instinto de supervivencia de los pequeños campesinos encuadrados en las colectividades: «Su esfuerzo, puesto al servicio de la libertad en los trágicos días del 36, preparó y sembró tierras donde jamás había sido lanzada la semilla, donde solo crecía la maleza, las matas de tomillo o de espliego y los cardos vilaneros. Ahora todo es mies. Y mies bien cuidada. Unas doradas y otras con el color auriverde de la entrada en sazón para la siega. Hasta encima de las pequeñas mesetas que de pronto se acusan en el horizonte, arrastres de remotos corrimientos geológicos desde el Pirineo hasta aquí, con sus conformaciones de médanos desérticos de caprichosas formas, se ha sembrado, si se encontró un palmo de tierra aprovechable». El texto lo recoge José Luis Calvo Carilla en Visiones literarias de Los Monegros (imágenes contemporáneas de un mito literario), un relato que continúa de la siguiente manera: “Centenares de segadoras modernísimas cierran los puntos de referencia del paisaje, del campo, en todas las direcciones de los puntos cardinales. Las trilladoras modernas, también cantan junto a las viejas eras inútiles la canción de sus motores a toda marcha. Unas máquinas segadoras van arrastradas por caballerías, otras por tractores poderosos, los mismos que mediante otros dispositivos con los garfios férreos de sus rejas remueven la entraña fecunda de la tierra, en sus más hondas y recónditas zonas de energía inexplorada. Ahí está, en tierras aragonesas, la nueva y modernísima geórgica de nuestros tiempos. En sus centenares de máquinas que zumban sobre los predios, sobre los rastrojos de los predios su cántico de victoria (Prats y Beltrán, 2006: 128-131).”

Las colectividades tuvieron poco recorrido, tiempos de guerra y los escasos años en los que se trataron de desarrollar acabaron con el sueño colectivo de autogestión. De acuerdo con Julián Casanova (Guerra y Revolución en Aragón 1936-1938): “Los acontecimientos políticos y militares rompieron el posible proceso de consolidación. El fracaso de los intentos por controlarlas desde el Gobierno, la pugna entre diferentes formas de concebir la política agraria y las repercusiones de los sucesos de mayo, motivaron que el gobierno Negrín, con el apoyo de los comunistas, pensara en utilizar la fuerza contra ellas. La oportunidad se presentó coincidiendo con el decreto de disolución del Consejo de Aragón en agosto de ese mismo año”.

En definitiva, poco se ha estudiado el proceso de colectivización en Los Monegros. El paso de los años ha borrado gran parte de los testimonios directos, pero a buen seguro que estas lineas contribuirían en su memoria, en un ejercicio de libertad, de aquel sueño colectivo, de igualdad y libertad. Gracias a Sergio SN por su ayuda en la realización de este articulo.

 

Pueblo: Sesa


Sesa pertenece a la comarca de la Hoya de Huesca, aunque para los jóvenes su centro de referencia es el IES Montes Negros Grañen. A orillas del Guatizalema, destaca la ermita de la Jarea  y la iglesia de Juan Bautista. La localidad ha sufrido un gran descenso desde los 834 habitantes en 1900 hasta los 167 habitantes en el 2018, una pérdida del 79,97% de su población. Sesa presenta una densidad de 5,43 hab./km² con un índice de viabilidad demográfica de menos tres.

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A través de jóvenes de la localidad conocemos su visión e inquietudes sobre la vida rural. Una perspectiva joven para reflexionar sobre el presente y futuro de nuestras localidades, una serie de entrevistas enmarcadas en la serie “Pueblo” de la iniciativa cultural “Os Monegros”. Gracias al IES Montes Negros de Grañen y muy especialmente a Lurdes Gracia por ayudar a hacer posible este proyecto.

Isaac Sacristan Peréz de Tudela

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  • IES Montes Negros Grañen
  • Curso: 4º de la E.S.O.
  • Localidad: Sesa.
  • Película: El niño de pijamas de rayas.
  • Música: Alejandro Sanz.
  • Deporte: Fútbol americano.
  • Equipo: F.C. Barcelona.
  • Aficiones: Jugar a vídeo juegos.

Actualmente a Isaac le gusta más la ciudad “Hay más gente y más movimiento”, pues en Sesa no tiene mucho que hacer: “Antes venía más gente pero ahora se han despreocupado del pueblo y ya no vienen”. Así, que a Isaac no le gustaría quedarse a vivir en Sesa “Hay que desplazarse siempre a todos lados”. Cada dos por tres suele ir a Grañen para estar con los amigos y sobre todo cuando hay alguna fiesta.

Le gusta el deporte y juega a fútbol americano en Villanueva de Gallego, donde va a entrenar cada semana. Del pueblo le gusta la libertad, salir seguro por la calle y por las noches “Los padres no están tan pendientes, te tienen más a mano” aunque está todo demasiado desierto “Solamente estamos cuatro jóvenes”.  La piscina es lo mejor, las fiestas son muy pobres y no hay mucha actividad. La iglesia de Sesa es lo más representativo del pueblo.

En principio quiere estudiar nutrición y deporte, aún no tiene muy claro dónde “Dependerá donde llegué la nota”. Hace falta gente en los pueblos, a Isaac le gustaría que se arreglasen las casas: “Tendría que haber más actividades que hagan más atractiva la vida en los pueblos. Hay pueblos muy vacíos, tendría que haber alguna tienda que no te obligase a desplazarte por cualquier cosa. Antes se vivía del campo y había mucha más gente.”

Inma Satué Carrera

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  • IES Montes Negros Grañen
  • Curso: 3º de la E.S.O.
  • Localidad: Sesa.
  • Música: c/dc.
  • Deporte: Fútbol.
  • Equipo: Real Madrid.
  • Aficiones: Descansar.

A Inma le gusta el pueblo y también le gusta la ciudad, pero las fiestas de los pueblos son mejores: “En Sesa no hay muchas cosas, no hay tienda y el bar se abre a ratos, a veces sólo en fin de semana”. Inma quiere estudiar en Huesca, estudiar mecánica  o quedarse en el pueblo con la explotación familiar, en la granja de su padre.

La fiesta es lo que más le gusta, cuando hay gente, el buen ambiente y el buen rollo que hay entre todos: “La gente va viniendo cuando puede, cuando vienen con sus padres, a pasar el verano, navidad o semana santa”.

En el pueblo hay muy poca gente y no se puede hacer muchas cosas por el pueblo, están pocos y siempre los mismos “A veces cansa, pues mucha gente marcha a estudiar y a trabajar a Huesca”.

La ermita es un lugar especial de Sesa, se encuentra en la parte alta del pueblo, es un lugar muy tranquilo “Hay una cueva a unos tres kilómetros del pueblo, es un buen paseo para ir andando, corriendo, en bici o en moto”. Echa en falta la panadería, la han cerrado recientemente, una tienda… hace años había hasta un estanco, una peluquería y el bar lo abrían todos los días. “Iría bien algún local como peña, no hay nadie en los pueblos no hay casi gente. Los pueblos viejos están vacíos: Sesa, Tramaced, Piraces… en cambio, los de colonización, aún gozan de cierta buena salud”.

Inma ve muy difícil una solución: “Quizá se podrían hacer pisos, arreglar casas y alquilarlas para que venga gente a vivir, pero claro, hace falta más trabajo y sin trabajo los pueblos se mueren”.

Continuará…

Pueblo: La Almolda


La Almolda, a los pies de Santa Quiteria, aparece mirando al sur. Tierra de yesos y antiguos yeseros, con sus viejos hornetes abastecían de yeso a toda la comarca. En 1900, La Almolda contaba con 1.124 habitantes alcanzando los 1.243 habitantes en 1910, pero desde entonces ha experimentado un constante descenso hasta los 567 habitantes en el 2018. Así, La Almolda presenta una densidad de 4,31 hab./km² y un índice de viabilidad demográfica de menos uno.

La Almolda

A través de jóvenes de la localidad conocemos su visión e inquietudes sobre la vida rural. Una perspectiva joven para reflexionar sobre el presente y futuro de nuestras localidades, una serie de entrevistas enmarcadas en la serie “Pueblo” de la iniciativa cultural “Os Monegros”. Gracias al IES Sabina Albar de Bujaraloz y muy especialmente a Chusé Rozas Auría por ayudar a hacer posible este proyecto. Y gracias a Carmelo Samper Serrate por ceder sus esplendidas fotografías para acompañar a La Almolda en la serie “Pueblo”.

Iván Labarta Jaria

Ivan Labarta (1)

  • IES Sabina Albar de Bujaraloz.
  • Curso: 1º de la E.S.O.
  • Localidad: La Almolda.
  • Libro: Mil leguas de viaje submarino
  • Música: Reguetón.
  • Película: Jack Sparrow.
  • Deporte: Futbol.
  • Equipo: FC Barcelona.
  • Aficiones: Jugar al pádel.

A Iván le gusta mucho el pueblo “Hay menos gente, hay que esperar menos, es más tranquilo y hay menos tráfico”, pero reconoce que en la ciudad hay más gente y puedes hacer más amigos. Iván quiere vivir siempre en La Almolda y, aunque aún no sabe que quiere ser de mayor, sabe que tiene que salir fuera a estudiar.

“En La Almolda hay muchos sitios para divertirse: el campo de fútbol, las pistas de pádel, dos parques…” lo malo para Iván es que sean tan pocos niños. Su lugar especial es Santa Quiteria, es lo más representativo de La Almolda, y el parque. El dance es lo más tradicional, Iván es danzante y le gusta la música y como se tocan los palos: “Siento el ritmo y mucho orgullo de mí mismo”.

Le gustaría que hubiese una pista de baloncesto y más sitios a donde ir. Iván lo tiene todo muy visto, aunque le gusta mucho ir al monte con su abuelo. Los Monegros es un desierto, le gustan, pero para él lo importante es la familia y los amigos; Iván viviría en cualquier lugar. “Hace falta algo más de gente” y a Iván le gustaría que viniese gente, pero no demasiada, aunque en verdad no le preocupa mucho la despoblación.

“Ante no había nada, ni móviles, ni videojuegos… se estaba más en la calle y ahora en casa.”

 

Continuará…

 

Pueblo: Barbués


Barbués, al norte de la comarca de Los Monegros, destaca por su atípico castillo  medieval, con influencia musulmana, del siglo XVI. Actualmente cuenta con una población de 77 habitantes, presentando una densidad de 3, 93hab/km² y un índice de viabilidad demográfica de menos dos. La pérdida de población ha sido progresiva desde que, en la década de 1920, sufrió un gran descenso, pasando de los 504 habitantes en 1920 a los 253 en 1930, una pérdida del 50% de su población.

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A través de jóvenes de la localidad conocemos su visión e inquietudes sobre la vida rural. Una perspectiva joven para reflexionar sobre el presente y futuro de nuestras localidades, una serie de entrevistas enmarcadas en la serie “Pueblo” de la iniciativa cultural “Os Monegros”. Gracias al IES Montes Negros de Grañen y muy especialmente a Lurdes Gracia por ayudar a hacer posible este proyecto.

Carlos García Cabanillas

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  • IES Montes Negros Grañen
  • Curso: 4º de la E.S.O.
  • Localidad: Barbués.
  • Música: Ac/dc.
  • Película: Titanic.
  • Deporte: fútbol.
  • Equipo: Real Madrid.
  • Afición: Cazar.

Carlos es de pueblo, le gusta más que la ciudad “Las cosas que se pueden hacer en un pueblo no se pueden hacer en la ciudad”. La libertad, las noches de verano…  además a Carlos le gusta mucho la agricultura y la ganadería. Carlos quiere vivir en el pueblo, quiere estudiar un grado en agricultura y quedarse a trabajar en casa.

“El verano es la mejor época en los pueblos, hay más vida, la piscina, la pista de pádel, fútbol…” En invierno tienen una peña donde se juntan los jóvenes, es un lugar donde encontrarse y estar juntos. “Lo malo es que la gente se va a Huesca y se hacen pocas cosas para mantener el pueblo. Una tienda iría bien para las personas mayores”.

“Las fiestas de invierno son buenas, son más largas pero hace frío, las de verano también son buenas”. Además, en Barbués se hacen las tradicionales hogueras de San Fabián. El castillo de Barbués es un lugar muy característico y especial del pueblo.

En el pueblo fijos estarán unos cincuenta, Carlos ve que cada vez hay menos gente “En Torres de Barbués habrá unas cincuenta casas y unos quince habitantes”. Mucha gente se queda a vivir en Huesca “Por no estar viajando y cogiendo el coche en invierno y días con niebla”.

“Antes todos los días estaba lleno de gente, ahora hay un club social, cuando va uno lo abre, ya no es lo mismo. Antes había vida por las calles y ahora sólo cuatro gatos.”

Continuará…