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La Colectividad de Sariñena


             Las colectividades, durante la Guerra Civil Española, surgieron en determinadas zonas republicanas en un contexto revolucionario, respondiendo a un sistema de organización de principios anarcosindicalistas. Así, las colectividades agrarias prosperaron por el bando republicano de Aragón, tratando de establecer un modelo de producción en manos del pueblo y revelándose como verdadera alternativa al capitalismo. Su contraposición y amenaza al poder oligarca, terrateniente y caciquil, ha contribuido a su olvido y falta de reconocimiento.

sello de la Colectividad Agro-pecuaria de Sariñena..jpg

En Los Monegros existieron numerosas colectividades agrarias con procesos muy diversos que significaron, en sí mismos, experiencias únicas, estableciendo un orden social igualitario de organización colectiva y autogestionada. Uno de los principales factores para la creación de las colectividades fue la fuerte implantación de la CNT en Los Monegros, según Julián Casanova (Anarquismo y revolución en la sociedad rural aragonesa, 1936-1938), esta zona contrastaba con otras zonas de fuerte dominio socialista. En el partido judicial de Sariñena el número de afiliados a la CNT, en mayo de 1936, era de 235: en Sariñena 45, Grañen 20 y Lanaja 170. Aunque algunas colectividades fueron compartidas entre anarquistas y socialistas, las colectividades más cercanas al frente fueron conjuntas entre la CNT y la UGT, como las de Grañen, que contaba con un centro comarcal colectivo, y la de Bujaraloz. En Robres estuvo marcada por el Partido Comunista, en Huerto la colectividad fue libertaria y en Pallaruelo de Monegros y Lanaja fueron bastante prosperas. También hubo colectividad en Sena, donde existieron problemas que aparecieron reflejados en el informe de la Junta directiva del sindicato CNT local del 10 de septiembre 1937.  En Alcubierre crearon una colectividad agrícola “Desde allí transportaban agua en lomos de mulas a las trincheras de la sierra” (Eladio Romero García en Guerra Civil en Aragón. Editorial Pirineos 2002, Pág. 178)”. En Alcubierre se organizó una gran estructura sindical, cooperativa y de colectivización estrechamente vinculada con el frente: Alcubierre, última parada camino primera línea de fuego.

“En Grañen iniciamos la formación de la Colectividad Campesina, pero como nos correspondía como posición provisional, ya que se encontraba bajo la influencia del PSUC, no se ha dado la forma en todas sus bases que reclama la organización socialista”.

“En Robres se ha dado vida a la colectividad Agrícola, mediante asamblea, democráticamente, donde los campesinos han sabido plantear la iniciación de cómo se debían de encauzar y resolver sus problemas” 

“En Robres además de la Colectividad Agrícola se formó un Comité de Abastos, que comenzó a organizar la vida del pueblo resolviendo las necesidades que se suscitan en todo movimiento”.

Manuel Grossi. Cartas de Grossi, Sariñena Editorial.

25-8-36 Formación de la colectividad, haciendo ingresar en ella, bajo pena de muerte a los mayores contribuyentes, apoderandose de sus cosechas, ganados de todas clases, de sus propiedades y quemando los títulos de propiedad.  

Pallaruelo de Monegros

Archivo Histórico Nacional, FC-CAUSA_GENERAL,1412,Exp.18

En julio de 1936 participó en la lucha callejera contra los fascistas y se apoderó momentáneamente de Alcubierre. Luego se enroló en la Columna Durruti y más tarde entró a formar parte de la colectividad de Sariñena”.

María Molina Lozano, poetisa y militante anarquista

(1914 Zaragoza- 2000 Toulouse) 

La colectividad Agropecuaria de Sariñena surgió con los primeros decretos tras la constitución del Comité Local de Sariñena. La Colectividad de Sariñena la presidió Rafael Anoro Baldovinos, perteneciente al sindicato UGT. Como secretarios ejercieron Santos Paraled Sarrate y Manuel Lacerda López (presidente PC) y como directivos de la colectividad Juan y José Abadías Árles (UGT), Inocencio Arnal Villas (UGT), Tomás Bornao Gistao (Formó parte del Consejo, directivo de la UGT y participó en la requisa de trigo), Vicente Lapiedra Vitales (CNT, viajó a Villanueva como dirigente de colectividad), Vicente Ballarín Clavería y José Izco Martinez.

Manuel Novellon Barrao, 1º Si prestó servicios al comité revolucionario. 5º Manifiesta si la fábrica de harinas de D. Amado Pueyo fue incautada por el comité y si el procesado trabajo en ella como un obrero más.  6º Nombre de personas que conozcan la actuación del procesado en la Cartuja de las Fuentes cuando según se dice fue a detener el avance  nacional.

“Las colectividades conocieron durante los últimos meses de 1936 y el primer trimestre de 1937 el período de mayor auge: consiguieron dotarse de un instrumento de coordinación -la Federación Regional- (Julián Casanova Guerra y Revolución en Aragón 1936-1938)”. La constitución de la Federación comarcal de colectividades de la comarca se celebró el 21 de marzo de 1937 en Sariñena y el pleno de colectividades queda recogido por Pelai Pagès i Blanch en El Sueño Igualitario de los Campesinos de Huesca 1936-1938. Aquel pleno acordó la creación de una comisión para organizar colectividades, comisión formada, entre otros nombres, por los sariñenenses Eusebio Pinós Ragalado y Fulgencio Esteban. Entre las personas incursas en la ley de responsabilidades políticas aparecen dos Fulgencio Esteban. El primer Fulgencio Esteban Gavín de la CNT fue guarda municipal; y el segundo Fulgencio Esteban Oliván “Fue secretario de la CNT 1º y 2º comité, que participó en detenciones, la destrucción de la iglesia y realizó viajes a pueblos vecinos”. Eusebio Pinós Ragalado, aunque nació en Cataluña, vino muy pronto a Sariñena con su familia. A los doce años ya se hizo anarcosindicalista de la CNT, organización de la que fue nombrado secretario “Pero la oposición paterna lo impidió”. Con la Guerra, Eusebio se integró en el Comité Revolucionario de Sariñena “Encargándose de los intercambios y del avituallamiento, del comedor colectivo y del grupo teatral”. En abril de 1937 marchó al frente de Levante hasta su exilio a Francia, donde fue internado en el campo de Argelès “Y luego trabajar en una Compañía de Trabajadores Extranjeros (CTE), realizando tareas a los altos hornos de Saboya y como leñador”. Sufrió la ocupación Nazi, fue obligado a trabajos forzados a Brest, junto a su hermano Gabriel, pero “pudo huir e integrarse en el grupo de Francotiradores Partisans (FTP) «La Vapeur» de la resistencia antinazi en Saboya , con su hermano Gabriel y su cuñado José Barrieras”. (Eusebio Pinós Regalado – del Comité Revolucionario de Sariñena).

Cuando el 21 de marzo de 1937 se celebró en Sariñena el Pleno de colectividades de la comarca aún no se había creado la Federación comarcal, y justamente el objetivo de este Pleno era crear dicha Federación. En dicha Asamblea estuvieron representadas las poblaciones de El Tormillo, Salillas, Castejón de Monegros, Lastanosa, Lalueza, Sena, Alcubierre, Capdesaso y Sariñena y cuando el representante de la Federación Regional de Colectividades, Estivill, tomó la palabra para destacar “la conveniencia de que todo el campesinado se aúna a la gran familia colectiva y a su vez en la comarca de Sariñena se cree la Federación Comarcal de Colectividades”, se inició un debate en el que no todos los delegados estuvieron de acuerdo. Es cierto que la mayoría se decantaron por la creación de la Comarcal, puesto que, como dijo el representante de Lastanosa, “así las colectividades de esta comarca tendrán una garantía de sus medios económicos y morales”, pero el delegado de Sena sorprendió a todos los asistentes cuando destacó que “ellos tuvieron una asamblea y acordaron que antes de colectivizarse era ganar la guerra y que por este motivo están sin entrar en la colectividad. Aparte de que existe una pequeña colectividad en la cual sólo la componen compañeros de la UGT”. La sorpresa, habida cuenta que el Pleno lo había convocado el Comité Comarcal de Sindicatos de Sariñena adscrito a la CNT, fue mayúscula. Y en las intervenciones posteriores todos destacaron la necesidad de ir hacia la Federación, pero, habida cuenta del retraso que existía en la comarca se decidió formar una comisión con el objetivo de que “se encargue de destacarse por los pueblos de la comarca y organice las colectividades así como oriente en este mismo sentido”. La comisión se formó con Eusebio Pinós y Fulgencio Esteban de Sariñena, José Lucas de Sesa y el “camarada Villellas” de la UGT de Capdesaso. Y la decisión final recabó en el hecho de que cuando la comisión hubiese terminado sus funciones “entonces se entrará de lleno en la estructuración de la Federación Comarcal de Colectividades” (1). Era claro que de lo que se trataba era de iniciar un proyecto inédito en la historia de Aragón y que planteaba muchas incógnitas para el futuro.

Los principios: La abolición de la “explotación del hombre por el hombre”.

“Reunidos una porción de vecinos de esta localidad, se acordó formar una Colectividad denominada campesina compuesta por afiliados a la F. de T. de la T. (U.G.T.) y al Sindicato Único (C.N.T.) cuyos fines son los siguientes: 1º. Mejorar moral y materialmente la vida de sus afiliados, no permitiendo bajo ningún concepto la explotación del hombre por el hombre” (2). Así empezaba de manera significativa el Acta de Constitución de la Colectividad campesina de Capdesaso, firmada el 30 de septiembre de 1937, una fecha muy tardía, aunque la colectividad se había iniciado mucho antes. De hecho, no es por casualidad que la mencionada Acta de constitución fijase como el primer fin que perseguía una declaración de principios y situase como primer objetivo la desaparición de la dependencia económica de unos hombres con relación a otros. En el campo, cabe recordarlo, la subordinación económica, basada siempre en la propiedad de la tierra, había sido históricamente muy dura. La existencia de jornaleros seguía siendo muy extendida en los años treinta, en un momento en que, además, la subsistencia del campesino siempre dependía de la voluntad del propietario. No es por casualidad, por tanto, que el principio mencionado apareciese muy pronto entre el campesinado aragonés. Disponemos de otro testimonio de la misma población de Capdesaso muy elocuente. En este caso se trata de una gestión que representantes de la población realizaron en noviembre de 1936 cerca del Comité Provincial Revolucionario de Barbastro. Se trataba en este caso del ganado y de quienes eran sus dueños. La resolución que redactó el Comité Provincial de Barbastro no podía ser más concluyente: “Haviendose (sic) presentado en este Comité Provincial una representación del Comité Local y otra de las organizaciones C.N.T. y U.G.T. de Capdesaso, para ponernos en antecedentes de la actuación de los que todavía son amos del ganado lanar y de los pastores. Determinamos lo que a continuación exponemos: 1º. Queda abolida la explotación del hombre por el hombre, por tanto los patronos del ganado no pueden tener criados, y ser por tanto los que lleven a pastar el ganado. 2º. Queda requisado todo el ganado lanar por el Comité Local de Capdesaso. 3º Sólo el Comité Local dispondrá del ganado ya que representa la voluntad del pueblo, poniéndolo a disposición de las necesidades de Guerra llevando siempre un escrupuloso control, dejando para su reproducción a las de cría. Sirvan estas líneas de satisfacción para los efectos correspondientes. Os saludo el Comité Provincial El Secretario Colectividades agrarias en Huesca.

1. Comité Comarcal de Sindicatos de Sariñena. CNT-AIT, en “Pieza séptima de Huesca. Actuación de las autoridades gubernativas locales”, AHN, FC-Causa General, Caja 1414, Exp. 5.

2.  “Pieza séptima de Huesca. Actuación de las autoridades gubernativas locales”, AHN, FC-Causa General, Caja 1414, Exp. 5.

El sueño igualitario de los campesinos de Huesca (1936-1938) Pelai Pagès i Blanch…

El 28 de agosto de 1936 se celebró en Binefar la Asamblea Provincial de Colectividades.  A ella acudieron como representantes de la colectividad de Sariñena Ángel Mombrida, de la CNT y Vicente Pueyo, por la U.G.T.  A la asamblea también asistió el sariñenense José Mavilla Villa (1900-¿1939?), un maestro y líder anarcosindicalista aragonés que llegó a ocupar el cargo de consejero de Agricultura del Consejo de Aragón. “Mavilla fue una de las voces libertarias que más precoz —y públicamente— expresaron el deseo de recuperar capacidad, iniciativa y personalidad política para Aragón. Él, que dijo expresamente de sí mismo y de los libertarios que eran hijos espirituales de Costa”.  José Mavilla estudió en la Escuela Normal de Maestros de Huesca, perteneciendo “Al círculo de jóvenes enseñantes formado en Huesca en torno a la figura de Ramón Acín durante los años de dictadura de Primo de Rivera”. Un compañero suyo fue Evaristo Viñuales Larroy, natural de Lagunarrota, maestro anarquista y fundador de la escuela de militantes libertarios de Aragon.

José Mavilla ocupó el cargo de consejero de Agricultura del Consejo de Aragón del 18 de octubre de 1936 hasta enero de 1937. Tras su relevo, por Adolfo Arnal, José participó muy activamente en la colectividad en el Somontano de Angües, colaboró con la prensa cenetista de Aragón y Barcelona “Cultura y Acción” y “Solidaridad Obrera” y fue elegido secretario de la Federación Regional de colectividades de Aragón. Con la disolución del Consejo de Aragón, las colectividades sufrieron un freno considerable y José, con el resto de dirigentes libertarios, fue retenido en la prisión de Barbastro. Fueron liberados antes de la llegada de las tropas nacionales en marzo de 1938. José pudo escapar junto a otros compañeros, pero al final no llegó a exiliarse, fue capturado y condenado a muerte.

 

“José Mavilla fue un activista colectivista convencido de la justicia y adecuación de las aspiraciones colectivas.”

José Mavilla Villa

Comunicado del radio Comunista de Huerto (Partido Comunista, U.G.T. Huerto, en el sello) al órgano regional del PCE (Huerto, 23 enero 1937); en AHN/SGC. Serie Madrid, carp.38 (leg692). En dicho comunicado se referían a su circular n. 5 (del 20 de enero de 1937) y contestaban a las preguntas sobre la Conferencia recientemente celebrada por aquel partido en Sariñena. “Consecuencias que hemos sacado de ella –comentaban los comunistas de aquella localidad-, observamos (sic) que se defendió demasiado a su favor respeto a la pequeña propiedad, sobre todo en aquellos pueblos donde ya se trabaja colectivamente, pues, habrá, algunos de los que no están plenamente convencidos, que al verse tan apoyados por nosotros mismos querrán separarse de nosotros y esto sería un entorpecimiento para la buena marcha que ya tenemos preparada para el año en curso, nosotros estamos de acuerdo con que se les respete esa propiedad, aquel que haya dado su palabra de ser colectivista por lo menos este año deberá de seguir hasta la recolección próxima, luego si quiere separarse se le devolverá todos los bienes que haya aportado a la misma y lo que le corresponda de la recolección hecha colectivamente. Esto, os lo comunicamos por los casos que dentro de nuestra colectividad se rumorean por parte de aquellos momentos que, a raíz del peligro se adhirieron a nosotros, pero estos elementos no están convencidos de lo que supone  el trabajo colectivo, ni tienen ideal alguno, a pesar de que fueron muy bien advertidos por nuestra parte antes de formar la colectividad.  

En febrero de 1937 se realizó el congreso regional que acordó la creación de Almacenes Comarcales para cada colectividad. En la comarca monegrina se acordó, en el Pleno Comarcal del 10 de abril, organizar el Almacén Comarcal, donde también se acordó el uso comarcal de maquinaria agrícola entre Colectividades. Entre Lalueza, Capdesaso, Alberuela, Fraella, Marcén y Grañen se acordó una distribución de tierras y pastos interlocal.

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Sellos colectividad Lastanosa. Archivo Pares.

El 10 de abril de 1937 se celebró en Sariñena la Asamblea y constitución del Sindicato Regional de Comunicaciones, con la participación de 30 delegados. “Sindicatos regionales de ramas de actividad, futuros embriones de la administración socializada o socialización, con la que se aspiraba a sustituir la economía capitalista (Trabajando para la eternidad, Alejandro R. Díez Torre. La Malatesta Editorial, 2009)”.

Párrafo dedicado a Sariñena por Franz Borkenau en El Reñidero Español (Relato de un testigo de los conflictos sociales y políticos de la guerra civil española. Barcelona, Ibérica de Ediciones, 1977, p. 81), resulta un excepcional testimonio sobre el funcionamiento de la Colectividad de Sariñena:  

“Pero me convencí con mis propios ojos de la realidad de la mejora. Por la mañana llamé a los dos primeros jóvenes anarquistas con quienes me tropecé en la calle y les pedí que me mostrasen las trilladoras. Me llevaron a un grupo de graneros situados en las afueras del pueblo. Frente a ellos se alzaban cuatro de las máquinas expropiadas, trillando cuatro enormes pacas de trigo. Había unos diez campesinos trabajando entre cada una de ellas. Por sus ropas podía verse que eran campesinos (no trabajadores agrícolas sin tierra); lo confirmé más tarde en el curso de la conversación; trillaban juntos el trigo de uno de ellos; al día siguiente, la máquina sería trasladada a otro granero, a trillar el trigo del siguiente miembro del grupo. El trabajo iba rápido, los rostros brillaban y por cuanto fui capaz de juzgar, el manejo de la maquinaria era competente. Estaba a mano un mecánico del pueblo, caso de necesitarse una reparación. Parecía evidente que no había existido ningún  tipo de obligación de entrar en ese arreglo al uso colectivo de las maquinarias; en otros graneros, la gente trabajaba con sus instrumentos antiguos y eran sinceros a admitir que no querían trabajara con las maquinarias; la mayoría de éstos pertenecían a la anterior generación. El Comité tenía la intención de utilizar las maquinarias para trillas la cosecha de las tierras expropiadas, tan pronto como las colectividades campesinas hubiesen terminado sus trillas y utilizar esta cosecha como reserva de trigo para la milicia; como almacén se utilizaría la iglesia”.

El esfuerzo del madrileño Enrique Martín Hernández es digno de reconocer, Enrique trató de proporcionar jabón, ante la falta de este producto higiénico, a las colectividades: “Fue en la colectividad de Sariñena donde pudo llevar a cabo esta idea pero tuvo que abandonar la actividad ante la llegada de Líster al mando de una unidad comunista contraria a las colectividades. Su huida de Sariñena acabó en Mayals (Lleida) donde ejerció como secretario de la colectividad local hasta finales de 1938, tras la batalla del Segre”. también no hay que olvidar al anarcosindicalista Enrique Martín Hernanz, natural de Madrid, que trabajó en la colectividad de Sariñena junto a José Magaña.

En Sariñena (3.600 habitantes) el mismo testigo se dio cuenta de que la iglesia había sido quemada, que había habido ejecuciones y quemas de la documentación notarial, pero que los anarquistas no habían requisado todas las propiedades, limitándose a expropiar cuatro heredades de gran extensión. Los campesinos utilizaban las máquinas agrícolas requisadas, puestas a disposición de todos: «Todo mostraba la ausencia de obligación en este acuerdo para el uso colectivo de las máquinas expropiadas».

Y, entre tanto: «Las relaciones entre el pueblo anarquista y la milicia del POUM estaban lejos de ser buenas. Pero a pesar de esto, con muchas menos muertes, el núcleo anarquista había logrado mejoras considerables para los campesinos y era además lo suficientemente inteligente como para no intentar forzar la colectivización a la parte renuente del pueblo, sino esperar a que el ejemplo de los otros surtiera su efecto».9 Es de notar que si Fraga no tenía delegación en el Congreso de Zaragoza, Sariñena tenía en representación a 45 afiliados. En Tardienta, centro de la columna del PSUC, el corresponsal de Pravda hizo mención de la formación de una colectividad anarquista. Tardienta tenía 135 afiliados de 1.900 vecinos en mayo de 1936, cuando tuvo lugar el Congreso de Zaragoza.

Autogestión y anarcosindicalismo en la España Revolucionaria. Frank Mintz.

 

Sobre la colectivización en Tardienta aparece el texto del periodista y político Alardo Prats y Beltrán (Culla, 1903-México D.F., 1984): Las llanuras de Tardienta y Almudévar, e incluso sus cumbres y laderas, se transforman gracias al espíritu de lucha y al instinto de supervivencia de los pequeños campesinos encuadrados en las colectividades: «Su esfuerzo, puesto al servicio de la libertad en los trágicos días del 36, preparó y sembró tierras donde jamás había sido lanzada la semilla, donde solo crecía la maleza, las matas de tomillo o de espliego y los cardos vilaneros. Ahora todo es mies. Y mies bien cuidada. Unas doradas y otras con el color auriverde de la entrada en sazón para la siega. Hasta encima de las pequeñas mesetas que de pronto se acusan en el horizonte, arrastres de remotos corrimientos geológicos desde el Pirineo hasta aquí, con sus conformaciones de médanos desérticos de caprichosas formas, se ha sembrado, si se encontró un palmo de tierra aprovechable». El texto lo recoge José Luis Calvo Carilla en Visiones literarias de Los Monegros (imágenes contemporáneas de un mito literario), un relato que continúa de la siguiente manera: “Centenares de segadoras modernísimas cierran los puntos de referencia del paisaje, del campo, en todas las direcciones de los puntos cardinales. Las trilladoras modernas, también cantan junto a las viejas eras inútiles la canción de sus motores a toda marcha. Unas máquinas segadoras van arrastradas por caballerías, otras por tractores poderosos, los mismos que mediante otros dispositivos con los garfios férreos de sus rejas remueven la entraña fecunda de la tierra, en sus más hondas y recónditas zonas de energía inexplorada. Ahí está, en tierras aragonesas, la nueva y modernísima geórgica de nuestros tiempos. En sus centenares de máquinas que zumban sobre los predios, sobre los rastrojos de los predios su cántico de victoria (Prats y Beltrán, 2006: 128-131).”

Las colectividades tuvieron poco recorrido, tiempos de guerra y los escasos años en los que se trataron de desarrollar acabaron con el sueño colectivo de autogestión. De acuerdo con Julián Casanova (Guerra y Revolución en Aragón 1936-1938): “Los acontecimientos políticos y militares rompieron el posible proceso de consolidación. El fracaso de los intentos por controlarlas desde el Gobierno, la pugna entre diferentes formas de concebir la política agraria y las repercusiones de los sucesos de mayo, motivaron que el gobierno Negrín, con el apoyo de los comunistas, pensara en utilizar la fuerza contra ellas. La oportunidad se presentó coincidiendo con el decreto de disolución del Consejo de Aragón en agosto de ese mismo año”.

En definitiva, poco se ha estudiado el proceso de colectivización en Los Monegros. El paso de los años ha borrado gran parte de los testimonios directos, pero a buen seguro que estas lineas contribuirían en su memoria, en un ejercicio de libertad, de aquel sueño colectivo, de igualdad y libertad. Gracias a Sergio SN por su ayuda en la realización de este articulo.

 

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Pilar Redrado Pérez


Son generaciones sin infancia, de esfuerzo y  trabajo,  en casa y en el campo. Sin tiempo para la escuela, ni juegos, fueron educadas en la responsabilidad y en el trabajo, en la necesidad y en la supervivencia. Vidas de un tiempo pretérito de una sociedad rural en constante transformación, donde  la mujer se tuvo que abrir camino y afrontar un presente difícil y complicado. Verdaderas heroínas, verdaderos referentes que deberíamos de distinguir y revalorizar.

Pilar Redado Pérez

Pilar Redrado Pérez

            Pilar nació en Vera del Moncayo en 1941 y fue bautizada en el monasterio de Veruela. Su padre trabajó de pastor para un hacendado del lugar y su madre se dedicó a las múltiples tareas del hogar y la huerta. (Fueron tres hermanos, dos chicas y un chico que ya falleció).

            A los tres años  fueron a vivir a Borja, el dueño se vendió el ganado y tuvieron que mudarse. Estuvieron en Borja hasta los diez años cuando de nuevo se trasladaron a Boquiñeni. Pilar no fue mucho a la escuela, pronto  tuvo que abandonarla para contribuir en el trabajo de la casa. A los trece comenzó a trabajar a jornal en el campo, iba a la huerta a esclarecer la remolacha, las tomateras, a recoger cebollas y tomates, arreglar las cajas de tomates… A Pilar no le gusto tener que ir a servir a casas ricas “te mandaba hasta el gato”, pues en el campo, en el momento que cumples con tu trabajo, “ya te puedes ir pa casa”.  Pilar con tan sólo diez u once años trabajó sirviendo en una casa, cuidando a los tres hijos; trabajaba las veinticuatro horas del día y le daban alojamiento y comida por un escasísimo jornal.

            En Boquiñeni había mucho trabajo en el cultivo de hortalizas y mucha necesidad de salir para adelante, por ello se veían obligadas a dejar pronto los estudios y a contribuir al sustento familiar. No tenían tierras en propiedad: “La mitad de la cosecha era para la casa rica, se trabajaba mucho pero el trabajo, al final, no era para ellos”.

“Lo peor era cuando se pedían dineros a las casas ricas, si alguien no podía pagar sus deudas, por una mala cosecha, las tierras se las quedaban las casas ricas y así iban aumentando su patrimonio”.

            Pilar se casó con Santiago Sanz en la basílica del Pilar de Zaragoza, “con uno de Boquiñeni”. Santiago tenía vacas y tierras arrendadas en las que cultivaban tomates, pimientos, cebollas, alparce para las caballerías… A Pilar le tocaba de todo, tanto en la casa como en el campo. El agua la iba a buscar con cantaros a la acequia o al pozo, a las vacas les llevaban el agua con pozales. Tuvieron dos hijos: Santiago y Rocío, ambos nacieron en Boquiñeni.

            En 1972 llegaron a San Juan del Flumen, allí les correspondió un lote de 20 hectáreas y además una vaca, una mula y un remolque, pero como ya lo traían de Boquiñeni no lo aceptaron.

            A Santiago siempre se le conoció como “El de Boquiñeni”. El lote se lo dieron sin nivelar, así que tuvo que trabajar duramente para poder regarlo. Al principio sembró panizo, pero cuando por fin lo nivelaron perdieron un año de cosecha. Entonces las acequias eran de tierra, hasta que años mas tarde colocaron las canaletas, pretensados Alcanadre. Luego ya plantaron pimientos, tomates, cebollas y remolacha, que llevaban con remolques a venderlo a Monzón y Luceni.

            San Juan del Flumen fue fundado en 1969 y en el 2019 celebrarán su 50 aniversario. Cuando Pilar llegó a San Juan, con toda su familia, no conocía a nadie, pero “pronto me llevaba bien con todo el mundo”. Ya había gente viviendo, había luz y agua. Tenían seis vacas de leche que vendían, las ordeñaban a las seis de la mañana y a las siete de la tarde. Había una zona de huerta y cada lote tenía su huerto, de unos 2000 metros cuadrados. “Impresionaba llegar y no conocer nada ni a nadie”, la casa tenía agua corriente y tuvieron suerte que la casa fuese de solamente planta baja. Las calles eran de tierra y como había habido mucho movimientos de tierras había mucha liebre y conejo. Santiago acudió al sorteo y al poco llegaron desde Boquiñeni con un camión, portando una vaca, dos tocinos y los enseres, fue un 2 de abril de 1972.

            Por la década de los ochenta se pusieron en San Juan del Flumen muchos lotes de pimientos. Hizo falta mucha mano de obra, principalmente de mujeres, que fueron pilares fundamentales para llevar a cabo las distintas labores agrícolas: plantar, escardar, recolectar… De media se ponía una hectárea y media o dos hectáreas de pimientos por familia. En San Juan del Flumen se creó la cooperativa “La hortícola”, dedicada a las hortalizas.

            Hacían la matacía y Pilar iba a otras casas a ayudar con otras matacías y hacer el mondongo. Pilar nunca paraba de trabajar, movía los sacos de tercerilla, sacos de 50 kilos para las vacas que mezclaba con panizo. Compraban leña de Barbastro para alimentar una pequeña estufa que calentaba la casa.  Pilar ha trabajado mucho “¡como una mula!!”, lavaba la ropa después de cenar y la tendía para que estuviese lista para el día siguiente. Hasta para las fiestas se encargaba de hacer la comida para las orquestas.

            Los abonos y las semillas las compraban en Sariñena, a Segarra. También compraron un tractor que pagaron en mano, a tocateja. Entonces se pedían muchos créditos y se pagaba mucho. Aquel año les apedregó (granizo), de tres a cuatro hectáreas de pimientos, fue por 1982. Al principio ponían pimiento de bola que vendían en el mercado de  Zaragoza, luego llegó el pimiento de piquillo que vendían a Navarra. Se hacía todo, desde la simiente, el plantero, plantación, riego, quitar la hierba, abonar, recolectar….

            La remolacha la arrancaban y la colocaban en un montón grande, luego la limpiaban (entre Noviembre y diciembre) y las apilaban en los carros. Para soportar el frío calentaban piedras en las hogueras y se las metían calientes en los bolsillos. La remolacha era un cultivo seguro que les aportaba unos ingresos ya que es un fruto subterráneo al que no le afecta las pedregadas.

            “Si no vas al jornal no vivirás”, Pilar y su familia han luchado muchísimo por forjar su destino, por ser libres y depender de su propio trabajo, de sus tierras y sus cultivos. No ha sido fácil, todo lo contrario, pero con el tiempo pasado, una gran sonrisa y un profundo sentimiento de satisfacción describen a Pilar y su familia. Ahora, Pilar vive en Sena, junto a su familia, donde he tenido el gran placer de conocerla y entrevistarla. Todo un ejemplo, toda una mujer luchadora y trabajadora de nuestro querido mundo rural, una imprescindible.

                   Esta mirada se enmarca dentro de la serie “Rostros”, que va relatando diferentes visiones de mujeres monegrinas y su trabajo en el medio rural de Los Monegros. Muchas gracias a Rocio Sanz Redrado.

 

Joaquina Ardanuy Ripoll


Joaquina me recibe en su casa junto a dos de sus tres hijas, con Pili y Josefina Monter. Sorprende su vitalidad, su  memoria y aspecto físico a sus 102 años, lo que no es de extrañar en una casa que rebosa armonía y creatividad, música y pintura, espiritualidad y creatividad. Gracias a Joaquina descubrimos un valioso testimonio de la vida monegrina, de una generación que vivió una gran transformación tecnológica y social.

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Joaquina Ardanuy Ripoll

            Joaquina nació en Sena el 25 de noviembre de 1914. De casa “La Morena”, familia de labradores y hortelanos, fueron cuatro hermanas y dos hermanos. Tenían un pequeño rebaño ovino y cuatro mulas que pastoreaba un pastor común a otras casas de Sena; Joaquina recuerda como a su madre le gustaba mucho ir a pajentar el ganado.

            Joaquina fue a la escuela hasta los catorce años y aprendió a coser con las monjas. Desde niña hacía labores de casa, como ir a buscar agua a la acequia de Sena y al río con una burra. En verano, el río Alcanadre llevaba poca agua, “por eso lo llamábamos el matapanizo”. En la acequia existía un molino harinero y un lavadero donde iban las mujeres a lavar la ropa. El lavadero era muy bonito, con unas losas grandes y allí se juntaban para lavar la ropa. Era un lugar de encuentro social muy importante para las mujeres, donde hablaban y contaban chismes. También se juntaban las casas vecinas y familias para “tomar la fresca”, por las noches de verano después de cenar.

            En Sena siempre ha habido una buena huerta y los melones han sido el producto estrella, la tierra y las semillas de toda la vida han dado melones de un sabor exquisito: “para melones, los de Sena”.

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Joaquina por Josephine Monter.

            En casa de Joaquina tuvieron dos vacas que debían de ordeñar, la leche la vendían a otras casas. Las mujeres se ocupaban de hacer la comida, de lavar, de fregar, de cuidar de los hijos… múltiples tareas en un sin parar. En Sena había dos hornos, se amasaba en casa y se llevaban al horno para cocer. Durante la época de siega subían a las masadas de los campos las familias enteras, se pegaban más de un mes sin bajar a Sena, así que se llevaban hasta las gallinas al monte. Subían antes del mes de agosto hasta que terminaban las faenas de la siega del cereal. Existían balsas fraguadas en piedra que conservaban bastante bien el agua para consumo humano, tristemente han desaparecido casi todas. Para el ganado aún se conservan dos grandes balsas comunales

            Joaquina vivió la llegada de la radio a Sena y también del cine. De la mano de Mosén Rafael Gudel, Joaquina escuchó, a través de unos auriculares, por primera vez la radio en 1920. “El Cureta”, como cariñosamente conocían en Sena a Mosén Rafael Gudel, fue una revolución para la localidad monegrina, una persona muy culta, amante de la música, la fotografía, la arqueología… “aunque tenía mucho genio”. Gracias a su amistad con unos ricos cazadores barceloneses consiguió regalos difíciles de obtener que sorprendían en el pueblo. Mosén Rafael trajo el cine a Sena, Joaquina recuerda verlo en la abadía durante la doctrina (catequesis). El Cureta ponía en las escaleras una tela blanca y proyectaba cine mudo. “Cuando en alguna película una pareja se besaba, Mosén Rafael decía que la mujer era sorda”, por eso el hombre se acercaba tanto, para decírselo al oído.

            Fueron tiempos que el mundo cambiaba rápidamente, donde pasaban de alumbrase con velas, candiles de aceite o el quinqué de petróleo a ver llegar la luz eléctrica. La luz llegó a Sena gracias al molino de harina. Al principió, en casa de los padres de Joaquina pusieron dos luces. Una luz en la cocina y otra en la cuadra, pero al ser conmutadas no podían tener encendidas las dos a la vez, así que cuando encendían la luz de la cuadra se quedaban sin luz en la cocina.

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Manos, por Josephine Monter.

            Joaquina vivió la Guerra de España, su padre y su novio tuvieron que ir a luchar al frente. Sena estaba lejos del frente, pero la aviación pasaba a menudo y tenían que correr al refugio. El paso de tropas por Sema protagonizó uno de los hechos más tristes para el patrimonio monegrino y aragonés: la destrucción de parte del conjunto monástico de Santa María de Sijena por milicias catalanas. Joaquina fue testigo directo de la profanación del sepulcro de Doña Sancha de Castilla, un testimonio muy importante que reproducimos en su integridad: “En Sena había militares que venían a descansar del frente, unos iban y otros venían. Entonces se fueron a Sijena (al monasterio) donde estaba la momia de Doña Sancha, estaba allí enterrada. Los militares estaban sin hacer nada y bajaron a Sijena donde destrozaron bastante y sacaron monjas que estaban allí enterradas. Por Sena estuvieron jugando con una momia que el médico reconoció como Doña Sancha, a quien al final tiraron tras una tapia. La tiraron al corral de una tía mía y la pobre mujer fue a dar vuelta a las gallinas y se encontró con la momia, dime tú que susto se llevó. Entonces avisó al pueblo y el pueblo la subió al cementerio y la enterraron”. No se sabe exactamente en que parte del cementerio de Sena se enterró, para el pueblo no fue fácil.  Joaquina recuerda que el cuerpo de Doña Sancha se conservaba bastante bien, “debía de estar muy bien embalsamada”. En el saber popular de Sena se cuenta que la momia de Doña Sancha presentaba el abdomen característico de mujer que había tenido descendencia, por eso la reconoció el médico senense.

            Joaquina se casó con José Monter Escalona, carpintero y constructor de carros de profesión. Tuvieron cuatro hijas, Teresa, la primera, murió con tan sólo tres meses, después nacieron Pilar, Josefina y Charo. A Sena venían muchos chicos de otros pueblos a trabajar en el campo y en los talleres de carros. Fue el caso de José Monter, que se inició en el taller de Agustiner hasta que años después instaló su propio taller de carpintería.

           Los carros los venían a comprar desde toda la provincia y muchos se vendían en Fraga y después se mandaban a Cataluña. Los cuatro talleres de carros de Sena fueron los de casa de Timoteo, de casa Agustiner, de casa el Chel y el taller más antiguo de casa el Carretero.

            En Sena había dos cafés bastante grandes, había mucho ambiente en el pueblo y gozaba de mucha vida, en las fiestas había hasta dos orquestas. Una noche muy especial era el canto romance, que permitía salir a los más jóvenes hasta muy tarde. También se hacía baile y el dance en la plaza, se juntaba todo el pueblo, era una verdadera fiesta. Por Sena pasaban comediantes, algunos llevaban música y al final pasaban el plato, pero mucha gente no tenía mucho que darles, “unos comediantes traían una mona y la hacían bailar”.

            Joaquina y su marido José adquirieron la casa del antiguo cuartel de la Guardia Civil, donde ahora reside con sus hijas Pilar y Josephine. José monto su carpintería en los bajos de la casa y se le recuerda como a un gran artesano de la madera.

       Queda la nostalgia de aquellos tiempos pasados “cuando no había mucho pero se disfrutaba de lo poco que se tenía”.  Tiempos que quedan en los recuerdos y en la memoria, que gracias a Joaquina continúan vivos formando parte de nuestra historia, donde las mujeres jugaron un papel fundamental.

          Esta mirada se enmarca dentro de la serie “Rostros”, que va relatando diferentes visiones de mujeres monegrinas y su trabajo en el medio rural de Los Monegros. Muchas gracias a Pilar y Josefina Monter.

Museo de Oficios Antiguos Monegros


          El Museo de Oficios Antiguos Monegros es un viaje a nuestro pasado, a nuestra memoria etnográfica, un lugar donde redescubrimos como se vivía antes. Pero también, es un viaje que nos permite contemplar el vertiginoso paso del tiempo y el gran desarrollo tecnológico que, en los últimos cincuenta años, ha revolucionado la humanidad.

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            En la monegrina localidad de Sena encontramos el Museo de Oficios Antiguos Monegros, inaugurado el 10 de julio del 2015. El museo es la antigua fonda Felisa y herrería de Florentín, del matrimonio Florentín Nogués y Felisa Inglán. En el interior encontramos cerca de 5.000 utensilios y herramientas, un conjunto museístico dividido en diferentes espacios que recrea, con gran detalle, diferentes oficios perdidos. Herrería, albañilería, barbería, aperos de labranza y siega, la carpintería, la escuela, la habitación de fonda, la tienda, la cocina, la bodega, los juguetes… espacios que, de forma didáctica, desarrollan un recorrido que ellos mismos describen como “fiel imagen del modo de vida de nuestros antepasados que  queda reflejado por medio de sus enseres”.

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            En el museo descubrimos que en Sena había hasta 5 talleres de carros y carruajes que exportaban por todo Aragón, un oficio poco conocido pero de gran complejidad. Trabajaban magistralmente tanto la madera como el hierro y fabricaban a la perfección fabulosos carros de gran belleza y utilidad. En el museo podemos contemplar un gran carro de los antiguos talleres “Tisaire” de Sena. Aquella gran tradición de construcción de carros da origen a una curiosa particularidad de Sena, sus hogares tradicionales con los aros metálicos de las ruedas de los carros. Un mundo de curiosidades, de recuerdos y sentimientos, de sabiduría popular forjada a lo largo de la historia.

 20161119_172526           Cada objeto cobra una enorme dimensión, traen muchos recuerdos y despiertan muchos sentimientos. Algunos los recuerdas y otros los desconoces, en algunos reconoces su nombre y en otros le das tú propio nombre dependiendo de tu zona. Es un museo lleno de detalles y curiosidades, como la primera bicicleta que llegó a Sena y que en la Guerra Civil fue incautada. Cada objeto guarda una profunda historia que Alejandro Campoy Rios narra con profundo cariño y orgullo. Alejandro es el responsable del museo y junto a su padre, ha ido recogiendo, adquiriendo y restaurando la extensa colección. Ha invertido gran esfuerzo y trabajo, su ilusión es ya toda una realidad, el más que recomendable Museo de Oficios Antiguos Monegros.

            Además, Sena ofrece un conjunto de casas solariegas, tales como la de Chavarriga y Blecua, la antigua casa de las Carmelitas descalzas, la iglesia gótica de la Asunción y la Casa Consistorial del siglo XVI; claro ejemplo de arquitectura civil aragonesa y Bien Catalogado del Patrimonio Cultural Aragonés desde el 2002. Sena no deja de ser un pueblo muy recomendable para su visita y cercano al Real Monasterio de Santa María de Sijena.

             Gracias a Alejandro Campoy y a Rocío Sanz por su gran acogida, un museo al que hay que volver.

 

 

 

Las palabras de Sena


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“Una palabra que compartir” es una iniciativa que recorre las diferentes bibliotecas de Los Monegros. Una caja que va recogiendo aquellas palabras aragonesas tan especiales para nosotros/as, palabras que la gente quiere compartir. Sena ha sido la decimoquinta localidad monegrina, continuando un viaje muy interesante que va llegando a su fin.

Entre las semanas del 2 al 6 de mayo, el paso de la “Caja viajera”  ha replegado cerca de 400 palabras. Las palabras que más se han repetido han sido Chaminera, Panizo y Tremoncillo por cuatro veces,  Boira, Cado, Jopar, Minglana, Pernil y Pozal por tres veces, Agüela/o, Aladro, Alberjena, Alforja, Ande, Badil, Cantaral, Casalugar, Cascabillo, Chamusquiau, Cremallo, Cualo, Desustanciau, Empadullar, Esgardanchina, Espiazar, Estraudas, Fosqueta, Fregote, Malacatón, Masada, Matacán, Melico, Meriñaque, Mozico, Ordio, Palosanto, Panota, Pisadera, Pizco, Socarrau, Tiengo, Tocino, Torrollón, Tozolón, Yerba, Zafra y Zalamero por dos veces.

También han aparecido las expresiones “Ir a mangala: Ir a robar”, “M´escojono: Me río”, “Jibo: Que bien”, “Ir de propio: Ir expresamente”, “Hasta el cargo: Llamar la atención” y “Brisan/m: Eres más agudo que brisam”.Además nos han contado los cinco puntos de borrachera: Chirris, Mirris, Capizurro, Zorriconco y Capazón (Según la taberna de Sena); las definiciones de la oveja según la edad: Primala, andosca, tercienca, cuatromudada, cerrada y las diferentes trazas de decir: Redios, rediez y rediela.

¡Muchas gracias Sena!

  • Ababol: Ara. Amapola.
  • Abadejo: Ara. Bacalau.
  • Abadinar: Inundar de agua.
  • Abatajar: Poner badajo en las esquillas.
  • Abentar: Ara. Tirar hacía arriba o lejos. (Aventar trigo, judias, garbanzos..)
  • Abocinar: Caer con la cara en el suelo.
  • Abozas: Flores del monte.
  • Abrevar: Esp. Dar de beber a los animales.
  • Acochar: Ara. Agachar.
  • Adobar: Esp. Poner en adobo la carne.
  • Acotoflar: Acomodar.
  • Afiladera: Esp.Piedra para afilar.
  • Aguarte: Ara.  Esperate, aguardate. “Aguarte pajaro!”, “¡Aguarte, aguarte..!”.
  • Agüela/o: (x2) Ara. Abuela.
  • Ajazaite: Ara. Mayonesa casera.
  • Ajeta: Ara. Grifo. (vid. Jeta)
  • Aladro: (x2) Ara. Arado.
  • Alantar: Ara: Paso largo, adelantar.
  • Albarca: Ara. Zapatilla hecha de goma, caucho.
  • Alberge: Ara. Albaricoque.
  • Alberjena: (x2)  Ara. Berenjena.
  • Alborotar: Esp. Gritar.
  • Alforja: (x2) Esp. Bolsa de tela.
  • Algarabán: Ara. Pájaro, alcaraván.
  • Alguarín: Ara. Hueco para guardar el grano, se echaba desde arriba por un agujero y lo secaban por debajo.
  • Aljibez: Pozo.
  • Almidez: Mortero. Ara. Almirez.
  • Almosta: Ara. Medida como una mano, puñado.
  • Alparcera: Ara. Alcahueta.
  • Alparciar: Ara. Curiosear, habladurías.
  • Alumbrar: Esp. Iluminar.
  • Amallancar: Ara. Golpear algo.
  • Amoto: Ara. La moto.
  • Amprar: Ara. Pedir prestado.
  • Amugas: Para cargar los argados.
  • Ancollicas: Ara. Llevar a la espalda, cargar.
  • Ande: (x2) Ara. Donde.
  • Andoba: Esp. Pillo.
  • Andurriana: Ara. Andarina.
  • Anfiula: Tajadera de riego.
  • Angrucioso: Ara. Avaricioso.
  • Antenau: Esp. Hijastro.
  • Apañijo: Ara. Aliño.
  • Aradio: Radio.
  • Arguellau: Ara. Persona delgada.
  • Armatoste: Esp. Cacharro grande.
  • Arrabaños: Rebaños.
  • Arramblar: Ara. Llevarse o arrancar todo.
  • Arrujiar: Ara. Echar agua al suelo con la mano desde un recipiente.
  • Asinas: Ara. Así.
  • Atolondrar: Esp. Atontar.
  • Atorzonar: Ara. Indigestar, empachar.
  • Azacán: Ara. Persona muy trabajadora.
  • Azierro: Ara. Trozo dentro del campo que nace en el sembrado.
  • Badajo: Esp. Da sonido a la campaña.
  • Badallar: Ara. Bostezar.
  • Badil: (x2) Ara. Recogedor de basura.
  • Badina: Ara. Remanso en río, poza.
  • Banasto: Esp. Canasta grande.
  • Bancal: Esp. Parcela pequeña de tierra.
  • Bandeador: Columpio.
  • Bandiar: Ara. Bandeo de campanas.
  • Barandau: Ara. Pasamanos.
  • Bardo: Ara. Barro.
  • Bastidas: Enganche del ruello de la era.
  • Batueco: Ara. Vacío.
  • Berza: Ara. Acelga.
  • Biengo: Ara. Vengo, verbo venir.
  • Bobo: Huevo.
  • Boira: (x3) Ara. Niebla.
  • Boltizo: Bautizo.
  • Boque: Ara. Macho cabrío.
  • Botero: Ara. Hueco, agujero.
  • Branquil: Ara. Piedra de entrada a la casa, a modo de peldaño.
  • Brazal: Ara. Pequeño corral de agua.
  • Brazau: Ara. Medida de brazo.
  • Budillo: Ara. Intestino.
  • Bufete: Ara. Culo.
  • Caballete: Ara. Para elevar las cazuelas del fuego.
  • Cabañero: Burro que acompaña al rebaño.
  • Cabo: Quepo.
  • Cacaliar: Decirlo todo.
  • Cachipurriana: Esp. Significado indeterminado en el que se hace manifiesto lo jocoso, lo burlesco.
  • Cadiera: Ara. Banco junto al hogar.
  • Cadillo: Ara. Perro pequeño, cachorro.
  • Cado: (x3) Ara. Madriguera.
  • Caeban: Caían.
  • Caldero: Esp. Cazuela grande de cobre.
  • Calorina: Ara. Calor sofocante.
  • Camandulero: Ara. Persona que le gusta salir mucho de casa.
  • Can: Ara. Perro.
  • Candil: Ara. Alumbre.
  • Cantaral: (x2) Ara. Soporte para cantaros.
  • Cantaro: Jarra.
  • Capaceta: Ara. Cesta de mimbre para la compra.
  • Capazo: Ara. Conversación que se alarga.
  • Carcaño: Tendón de Aquiles, calcáneo.
  • Carnuz: Ara. Animal muerto.
  • Casalugar: (x2) Ara. Ayuntamiento.
  • Cascabillo: (x2) Ara. Cascabel.
  • Cazinglo: Ara. Pequeño trozo de madera fuerte con agujeros para enlazar sogas.
  • Chaminera: (x4) Ara. Chimenea.
  • Chamusquiau: (x2) Casi quemado.
  • Chapurquiar: Ara. Ensuciar o jugar con agua.
  • Charrar: Ara. Hablar.
  • Chelar: Ara. Helar.
  • Chipiado: Mojado.
  • Chiquer: Ara. Chico.
  • Chiqueta: Ara. Chica.
  • Chulla: Ara. Jamón o tocino blanco.
  • Chupido: Ara. Mojado.
  • Ciazo: Ara. Criba fina.
  • Cobano: Ara. Cuévano, cesto grande de mimbre.
  • Colgallo: Ara. Colgajo.
  • Collerón: Collera.
  • Columbrar: Ara. Ver, comenzar a amanecer.
  • Contornador: Ara. Objeto que daba vuelta a la paja.
  • Contornar: Ara. Voltear las mies.
  • Coraler: Ara. Guindilla.
  • Corbillo: Ara. Bandeja de mimbre para sacar fiemo.
  • Cotilla: Esp. Curioso.
  • Craba: Ara. Cabra.
  • Crebaza: Ara. Costras de frío.
  • Cremallo: (x2) Ara. Cadena de hierro para enganchar el caldero encima del fuego.
  • Cualo: (x2) Ara. ¿qué?, cual.
  • Cuasi: Ara. Casi.
  • Cuco: Ara. Gusano.
  • Cullestro: Ara. Primera leche de las recién paridas.
  • Dalla: Ara. Guadaña.
  • Debán: Ara. Delante.
  • Demba: Ara. Campo junto al pueblo.
  • Destartalau: Ara. Desordenado.
  • Desustanciau: (x2) Ara. Poca gracia.
  • Embolicar: Ara. Liar.
  • Empandullar: (x2) Ara. Mezclar.
  • Emponderar: Ara. Exagerar.
  • Enchegar: Ara. Encender un motor.
  • Encorrer: Ara. Perseguir.
  • Encullestrar: Ara. “Estar sin encullestrar” se le dice a los angruciososo. (Enculiestrar)
  • Endición: Ara. Inyección.
  • Endrija: Ara. Raja, grieta.
  • Enflascar: Ara. Ensuciar.
  • Enruena: Ara. Basura o desecho de obras.
  • Ensonear: Ara.  Soñar.
  • Ensundia: Ara. Sebo.
  • Esbafar: Ara. Evaporar.
  • Esbarizaculos: Ara. Tobogán.
  • Escachariau: Enfermo.
  • Escadillera: Empezar.
  • Escarabacho: Ara.  Escarabajo.
  • Escobar: Ara. Barrer.
  • Escoscar: Ara. Limpiar.
  • Escribido: Escrito.
  • Escuajeringar: Ara. Romper.
  • Esfuriar: Ara. Espantar, ahuyentar.
  • Esgalletar: Me esgalleto de toser/ de reír, troncharse, romperse.
  • Esganguillau: Ara. Persona débil.
  • Esgardachina: (x2) Ara. Lagartija.
  • Esgarramillau: Ara. Delgado, flaco.
  • Esgarrapadera: Ara. Pata de gallina.
  • Esgarrapar: Ara. Arañar.
  • Esgarretar: Gran esfuerzo y quedarse débil.
  • Esmirriau: Ara. Delgado.
  • Espantalobera: Hierba del monte.
  • Espantarallo: Ara. Espantapajaros.
  • Esparbero: Ara. Milano.
  • Espericueta: Ara. Descarada.
  • Espiazar: (x2) Ara. Romper.
  • Espinguetero: Ara. Enredador.
  • Espinzar: Romper.
  • Espolsiar: Ara. Limpiar, sacudir la alfombra.
  • Esportón: Montaje lateral de una puerta de madera, hace función de bisagra.
  • Estafermo: Esp. Desustanciao, soso.
  • Estalapizarse: Ara. Caerse.
  • Estalentau: Ara. Poco talento.
  • Estarpino: Ser fuerte.
  • Esteudas: Ara. Hierro de tres patas, redondo donde se apoya para ponerlo en el fuego de la hoguera o caminera.
  • Estomaciau: Ara. Mustio, débil.
  • Estorbau: Ara. Estropeado.
  • Estraleta: Ara. Hacha pequeña.
  • Estraudas: (x2) Ara. Estrebedes, Patas del caldero.
  • Falsa: Ara. Desván.
  • Fandomega: Persona parada.
  • Fanega: Ara. Medida de volumen.
  • Fardacho: Ara. Lagarto.
  • Fendejo: Ara. Vencejo.
  • Fenzejo: Ara. Sogueta hecha de esparto con dos ramos en las puntas.
  • Ferrincallo: Ara. Trapo de cocina roto.
  • Fosqueta: (x2) Ara. Calabozo.
  • Fregote: (x2) Ara. Mucho por fregar.
  • Fuineta: Ara. “Hacer fuineta”, hacerse el desentendido.
  • Fumarro: Ara. Cigarro.
  • Galchofa: Ara. Alcachofa.
  • Garba: Ara. Mies.
  • Garra: Ara. Pierna.
  • Garrón: Ara. Parte de la pierna.
  • Gazaper: Conejer pequeño.
  • Geme: Medida.
  • Glera: Ara. Orillas del río (soto).
  • Gorgollar: Ara. Hervir.
  • Güebra: Ara. Terreno labrado.
  • Güega: Ara. Linde entre dos terrenos.
  • Güera: Ara. Rampa para que salga el agua.
  • Gurrión: Ara. Gorrión.
  • Hermosiar: Ponerse limpio.
  • Hiel: Esp. Vesícula, bilis.
  • Huyerán: Esp. Escaparán.
  • Jada: Ara. Azada.
  • Jarro: Ara. Botijo.
  • Jartar: Esp. Hartar.
  • Jasco: Ara. Áspero.
  • Jauto: Ara. Soso.
  • Jeta: Ara. Grifo.
  • Jopar: (x3) Ara. Marchar.
  • Joriar: Ara. Ventilar.
  • Lagaña: Ara. Legaña.
  • Laminar: Ara. Chupar.
  • Laminero: Ara. Goloso.
  • Látigo: Esp. Sirve para dar golpe a las mulas y que vayan más rápido.
  • Lechezillas: Esp. Mollejas.
  • Letacines: Ara. Hierba del campo.
  • Limaco: Ara. Babosa.
  • Liviano: Ara. Pulmón.
  • Mal: Ara. Daño.
  • Malacatón: (x2) Ara. Melocotón.
  • Mallacán: Ara. Tozudo.
  • Mallada: Casa del monte.
  • Malmeter: Ara. Echar a perder.
  • Mardano: Ara. Macho de las ovejas.
  • Marguín: Ara. Margen.
  • Mariscal: Ara. Veterinario.
  • Masada: (x2) Caseta del monte o torre.
  • Matacán: (x2) Ara. Tozudo.
  • Matachín Ara. Matador de tocinos.
  • Matalobera: Planta del monte.
  • Matután: Atra. Hombre grande y burro.
  • Melico: (x2) Ara. Ombligo.
  • Melón: Tonto.
  • Meriñaque: (x2) Ara. Protección de la cabina que iba en los carros.
  • Mermasangre: Esp. Hierba del monte.
  • Mesache: Ara. Muchacho adolescente.
  • Mia: Ara. Mira.
  • Miaja: Ara. Poco.
  • Miate: Ara. Mira.
  • Mico: Ara. Delgado, “Está como un mico” y “tiene la cara como un mico”.
  • Mielcas: Ara. Hierbas del campo.
  • Mielsa: Ara. Páncreas.
  • Minchar: Ara. Comer.
  • Minglana: (x3)  Ara. Granada.
  • Mingrana: Ara. Granada.
  • Mistos: Ara. Fósforos, cerillas.
  • Mocador: Ara. Pañuelo.
  • Moña: Ara. Muñeca de jugar.
  • Morcas: Ara. Saladas del aceite, posos.
  • Morra: Esp. Oveja loca (Encefalopetia esponiforme bovina).
  • Morral: (x2) Esp. Bolso de piel de oveja o cabra que llevaban los pastores.
  • Morralleras: Los labios después de comer y sin limpiarse. “Qué morralleras llevas”.
  • Morro: Ara. Labios.
  • Morrocotudo: Esp. Buenísimo.
  • Mozet: Ara. Muchacho.
  • Mozico: (x2) Ara. Pié de carro, palo para mantener horizontal un carro de mulas.
  • Ordio: (x2) Ara. Cebada.
  • Paice: Ara. Parece.
  • Pairot: Retrasau.
  • Palosanto: (x2) Ara. Caqui.
  • Panfilo: Esp. Soso.
  • Panizo: (x4) Ara. Maíz.
  • Panota: (x2) Mazorca.
  • Pasalla: Ara. Orden de girar a la derecha a las caballerías.
  • Patalero: Ara. Abierto, Puerta patalera.
  • Pegajoso: Esp. Pesau.
  • Peladuzco: Piel de frutas o verduras.
  • Pelaire: Esquilador.
  • Pendón: Que hace estorbo.
  • Peñazo: Pedrada.
  • Pernil: (x3) Ara. Jamón curado.
  • Pezcollón: Bofetón.
  • Pezolaga: Ara. Malo.
  • Piazo: Ara. Trozo.
  • Picarra: Ara. Pico de montaña.
  • Pileta: Pila.
  • Pingo: Esp.  Viejo y sucio.
  • Pinpollo: Esp. Niño/a guapo/a.
  • Piñol: Ara. Hueso de oliva o frutas.
  • Piojuelo: Esp. Piojos de las gallinas.
  • Pisadera: (x2) Ara. Lagar donde se pisa la uva.
  • Pizco: (x2) Ara. Pellizco.
  • Pocha: Ara. Bolsillo.
  • Pordiosera: Esp. Mal arreglada.
  • Portadera: Gran recipiente de madera.
  • Potroso: Mal vestido.
  • Pozal: (x3) Cubo.
  • Puerco: Ara. Sucio.
  • Pugón: Ara. Vara recia, larga y terminada en punta para sujetar garba encima de los carros.
  • Punchar: Ara. Pinchar.
  • Quisquilloso: Esp. Persona que se enfada pronto.
  • Rabosa: Ara. Zorra.
  • Ramal: Esp. Parte que arranca de la línea principal de un camino, acequia.
  • Rapazón: Pequeño.
  • Rasmia: Ara: Energía, nervio.
  • Rebadan: Ara. Zagal que va con el pastor.
  • Reblar: Ara. Ceder, aflojar.
  • Rebulcar: Ara. Revolcarse.
  • Recautillo: Ara. Final de una tapia con paja o brozas.
  • Redolada: Ara. Cercanías, alrrededores.
  • Refajo: Esp. Enagua de lana.
  • Remobeba: Removía.
  • Remugar: Ara. Masticar largo rato la comida.
  • Reses: Esp. Ovejas.
  • Resollar: Esp. Respirar.
  • Resuello: Esp. Respiro.
  • Retorcijón: Esp. Dolor de tripa.
  • Retrato: Esp. Fotografía.
  • Ringlera: Ara. Línea.
  • Royo: Ara. Pelirrojo.
  • Rusiente: Ara. Candente, hierro rusiente.
  • Rusigar: Ara. Rumiar.
  • Salz: Salto de agua. ¿Sauce?
  • Santofiemo: Desustanciau, sin sustancia.
  • Sobrecido: Vaso recipiente lleno.
  • Socarrado: Esp. Quemado o tostado ligeramente.
  • Socarrau: (x2) Casi quemado.
  • Solimán: Ara. Amargo.
  • Solonar: Galería de tomar el sol.
  • Sostén: Esp. Sujetador.
  • Tajador: Ara. Sacapuntas.
  • Talega: Ara. Saco de tela.
  • Talegazo: Ara. Caer.
  • Tarugo: Esp. Tronco de leña.
  • Tiengo: (x2) Tengo.
  • Tirantes: Enganches de las mulas de los carros.
  • Toballa: Ara. Toalla.
  • Tocho: Ara. Palo grueso.
  • Tocino: (x2) Ara. Cerdo.
  • Tonel: Esp. Cuba.
  • Toridera: Ara. Vaca en celo.
  • Tormo: Ara.  Trozo de tierra gorda.
  • Torrollón: (x2) Ara. Inquieto.
  • Torzón: Ara. Problemas digestivos en las caballerías.
  • Tozal: Ara.  Montículo.
  • Tozolón: (x2) Ara. Golpe en la cabeza.
  • Trapicallo: Ara. Trapo viejo.
  • Trapos: Los trapos se usaban como pañales.
  • Traste: Ara. Cacharro roto o viejo.
  • Trastucar: Pasado de cabeza, trastocar.
  • Tremoncillo: (x4) Ara. Tomillo.
  • Trepuzón: Ara. Resbalarse.
  • Trilladora: Esp. Para trillar cereales.
  • Trillo: Esp. Sirve para trillar las mies.
  • Trolirón: Ara. Torrollón.
  • Trompicones: Esp. Empujones.
  • Trucar: Ara. Llamar a la puerta.
  • Tubido: Ara. Tenido.
  • Tubiendo: Ara. Teniendo.
  • Tunante: Esp. Pillo.
  • Turrumpero: Ara. Montículo.
  • Uesque: Ara. Orden de girar a la izquierda a las caballerías.
  • Yerba: (x2) Ara. Hierba.
  • Zaborro: Ara. Piedra grande.
  • Zafra: (x2) Ara. Bidón para guardar el aceite de oliva.
  • Zagal: Ara. Chico.
  • Zaladejo: Camiseta de abrigo larga.
  • Zalamero: (x2) Esp. Cariñoso.
  • Zancarron: Ara. Hueso del pernil.
  • Zarrapastrosa: Esp. Mujer mal arreglada.
  • Zarrio: Ara. Objeto o prenda vieja para tirar.
  • Zierzera: Ara. Aire.
  • Zolle: Ara. Pocilga.
  • Zolleta: Ara. Caseta del tocino.
  • Zopenco: Esp. Torpe.
  • Zorrera: Ara. Borrachera.
  • Zurriago: Ara. Látigo.
  • Zorrupía: Pillo, con picardía.
  • Zuro: Ara. Lo que queda al desgranar el maíz.
  • Zurrapero: Viejo verde.
  • Zurriaga: Esp. Especie de látigo.

Muchas gracias a Pilar Monter  por su gran acogida ¡muchas gracias!!

 

Pili Monter y el quejido monegrino.


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            Los Monegros siempre aparecen como un vasto territorio de escasa biodiversidad, de secarrales, yermos y vacíos horizontes. Al igual sucede con su cultura, etnografía, tradiciones… y especialmente con su música; pero nada más lejos de la realidad, pues Los Monegros poseen una extraordinaria riqueza que continuamente hemos de ir redescubriendo.

            Para conocer su gran riqueza y biodiversidad, hacen falta personas excepcionales y una de ellas es la senense Pilar Monter, con quien nos adentramos en la música monegrina.

“Las tradiciones musicales de Los Monegros son muy, muy importantes para conocer la cultura del territorio. Y todavía es música muy desconocida, incluso dentro de nuestra propia comarca, falta mucho por hacer y por dar a conocer. Me di cuenta porque fui componente del grupo de música tradicional aragonés Chundarata” y dando conciertos por gran parte de Aragón, eché mucho de menos más música monegrina y lo mismo me comentaron algunos músicos, que valoran nuestra música como muy especial y de gran valor dentro de nuestras costumbres.”

Pilar Monter

Ganas de Vivir

            Pilar es una gran conocedora de la música de Los Monegros, una enamorada de sus melodías, que se sumerge en sus raíces y las renueva manteniendo su esencia y dotándolas de una nueva frescura que nos alegra el alma. Musicalmente es polifacética, toca el acordeón, laúd, guitarra, guitarrico, órgano y voz. Comenzó de pequeña de la mano del maestro José Guioni Levetti, quien acudía desde Sariñena para impartir clases de música en Sena. Pronto, su pasión por la música, motivó que ahondara en las raíces musicales de Los Monegros. Con los gaiteros senenses Eduardo y Carlos Plana, transcribieron músicas del dance de Sena, continuando el trabajó que inició mosén Rafael Gudel, cura de la localidad, que transcribió parte de la música del dance, publicada en la “Revista Aragón” en 1934. También el cura Miguel Hubed enseñó música y formó una rondalla de jotas en Sena.

Mosén Rafael Gudel el cura la Galinda (Dña. Marcelina), el “cureta” gracias a él: Allí se escucho la primera “radio de galena” , que se oía por medio de auriculares ,( como los mp3 de ahora… ) Allí se vio el primer cine, con una sábana blanca y todos sentados en las escaleras, dio clases de música para formar una orquesta. Allí, también, enseñó a tallar madera a jóvenes carpinteros. Por él, voces privilegiadas, que como siempre hay, había entonces en Sena, se hubieran educado para ser cantantes profesionales. Hizo gestiones para que el dance fuera a Londres, sacaba a cualquiera de un apuro arreglando una pendiente, un reloj o cualquier cosa. Desde allí proyectaba las expediciones a la masada Simoner a los graneros, a las valletas, etc, con hallazgos que tanto enriquecieron los museos de Zaragoza, Huesca y Lérida.

https://senaartistico.wordpress.com/la-abadia/

            En los últimos años cuando Pilar ha aprendido a tocar el acordeón y la podemos disfrutar junto al grupo de música tradicional de “Xixena”.  El grupo fue creado en el 2001 y va haciendo escuela en la localidad monegrina, enseñando a tocar la gaita de boto, dulzaina y percusión, -¡hay más de 5 jóvenes gaiteros en Sena!-. Mantienen una gran actividad cultural y musical, acompañan los gigantes y cabezudos de Sena y han recuperado la tradición medieval de homenajear, con “bailes y danzas”, a los Reyes de Aragón enterrados en el Panteón Real del Monasterio de Santa María de Sigena, para la Pascua de Navidad.

            Además, cuando Pilar trabajaba en Barcelona, formó parte del grupo de música tradicional aragonesa “Chundarata”, formado en la Casa de Aragón en Barcelona. Actualmente canta albadas y coplillas de Sena para las fiestas del 15 de agosto, las fiestas patronales y santa Quiteria. –Es el folclore más antiguo, los celtas e iberos despertaban con cánticos los días de fiesta.- Ha recogido músicas de Los Monegros y algunas las ha adaptado, es el caso de “Mambo Monegros”, -Es una forma de dar a conocer las músicas y letras de monegros-.

 -La música de Los Monegros parece igual que el paisaje, como bestia y a la vez dulce, fuerte y a la vez sensible, alegre y a la vez puede ser triste… según los expertos es una música que varía repentinamente de un tono mayor a uno menor, “El quejido monegrino”-. 

Pilar Monter 

            Para conservar la música son importantes las grabaciones, hay una gran riqueza: nanas, canciones de bodega, cantos de capilla, tonadas, letras pastoriles… -hay letras preciosas-. Aún queda mucho por descubrir, valorar y dar a conocer, comenta Pilar Monter.  Pasacalles, bailes de palos, de espadas, de espada y broquel, de cintas, de castañuelas, los ofertorios, las despertaderas, los romances o coplas, los cantos corales al son de la gaita, rogativas, gozos, salves, cantos de hoguera, canciones de cuna, infantiles… en definitiva, Los Monegros poseen una magnifica tradición musical que, en personas tan imprescindibles como Pili Monter, vuelve a expresarse  y a inundar los diversos lugares monegrinos con su quebrado quejido monegrino.

El topónimo de Sena


El topónimo de Sena

                   * Iglesia de Sena.

A la orilla  del Alcanadre, entre Sariñena y Villanueva de Sijena, nos alcontramos situau sobre un altozano el lugar monegrino de Sena.

La historia nos deja constancia d´antiguos asentamientos entre Sena y Villanueva de Sijena y s´han intentau alcontrar yacimientos arqueológicos como la Tejería, el Tozal de la Mora I y II, el Barranco de Urgellet I y II, el Barranco de la Alera de Santo Domingo, el Sabinal, Jubierre, San Blas el Viejo, las Valletas (poblau cercano al Alcanadre de la edad final del Bronce) y el emplazamiento desaparecido de la Paridera baja. S´han alcontrau restos romanos tumbas de losa y monedas imperiales en el paraje del Estillador, y una calzada romana y restos de un puente sobre el río Alcanadre. De la época Goda n´hay en Sena una necrópolis en las peñetas de manolo, uno de los pocos vestigios en el altoaragón.

S´ha considerau, por el gran etnógrafo altoaragonés   Manuel Benito Moliner, l´origen del topónimo  de Sena relacionau con dos posibilidades, una primera como recuerdo del Siena itálico y otra posibilidad del latín SINUS que significa cavidad.  Tamién hay teorías sobre un islote céltico en la cabecera del río Sena.

Pero el nombre de Sena paize que pertenece a los topónimos característicos monegrinos terminaus en –ena (Sena, Sijena, Sariñena, Orillena, Presiñena y Leciñena), asinas que –enna>-ena s´ha d´entender como “la que tienemás…”. En estas podemos dizir que Sena, en su güena interpretación,  tiene un origen en su significau en la prerromana  lengua ibérica.

Contina la descripción que nos aporta Bienvenido MASCARAY explicando el primer término de la composición Xe–  cuyo significau es “ganau lanar” En conclusión la composición xe-en-na > Sena, significa “la que tiene más ganau lanar”. En la toponimia histórica aragonesa  de Pascual Miguel Ballestín aparecen las primeras trazas escritas de SENA: Sena, Sene, Senam, Siin, Sein [1170].

El topónimo de Sijena Xixena tiene el significau en lengua ibérica de “la que tiene más barrilla”. La barrilla es la Salsola  (Salsola vermiculata), y el nombre común es Sisallo, cuyas cenizas son ricas en carbonato de sosa, antiguamente utilizadas para la elaboración de jabones.

El río Alcanadre tamién tiene un origen en la lengua ibérica  Alkanadre:“el que se desvía próximo a acabar”. El alcanadre mantiene desde su nacimiento una clara dirección norte sur  y atraviesa en una profunda foz las calizas de la sierra de Guara y contina por el Semontano encajau entre sus areniscas y margas hasta llegar a Pertusa ande s´abre paso a la tierra plana. Aguas abajo de Sariñena, ande es conocido l´Alcanadre como “mata panizos”, el río experimenta un cambio de orientación d´unos noventa grados hacia el este, esbarrandose de la sierra d´Alcubierre y en vergencia con el valle del Cinca, próximo al acabar o terminar muriendo en el río Cinca.  Aunque por mucho tiempo s´ha considerau como arabismo de Al-Kandarad “los  puentes”.

 

Publicau en “ Os Monegros el 2 de diciembre del 2011.

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