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Inocencio Villacampa Buisán


Natural de Capdesaso, Inocencio Villacampa Buisán nace el 28 de diciembre de 1933. De casa de labradores, su padre era jornalero, profesión de la que también ha ejercido Inocencio. Una forma de ganarse la vida muy habitual en el medio rural, el del ir a trabajar donde había trabajo -Donde llamaban, a la huerta, la viña, la siega o la trilla, a cualquier faena del campo-. Afortunadamente, Cadepsaso siempre ha tenido huerta y en ella se ha cultivado todo tipo de hortalizas y verduras, sobre todo patatas, para el gasto de casa y maíz que se vendía, lo que favoreció bastante la vida en el pueblo. Además, había mucho olivar, almendrar y vides.

Inocencio nació antes de la guerra, aunque de esta poco se acuerda, su familia veía los aviones pasar y para estar más seguros marcharon a Binéfar. Al acabar la guerra, la familia regresó a Capdesaso. Así, su juventud transcurre en Capdesaso, haciendo viajes a buscar agua a la fuente para beber, que es de manantial -¡íbamos con la burra y cuatro cantaros!-. El resto del agua la cogían de la balsa, agua para fregar y lavar, había tres pilas de piedra para lavar la ropa.

Se hacía esparto y sogueta, fencejos. Inocencio hacía una ristra larga desde la plaza de la iglesia hasta la fuente y poco a poco iba entrelazando con sus manos el basto esparto. Lo vendían a Fidel Paul, que tenía una tienda en la calle Baja, con quien hacían algo de trueque. También se hacían adobas y cañizos, Inocencio los hacía con el tío Elías y José Puertolas, quien era el que más se dedicaba a hacer cañizos en el pueblo.

En Capdesaso había tres rebaños importantes y tres pastores de ovejas. La caza era sobre todo liebre y algo de conejo. La leña la traían a vender y la compraban, aunque también mucha gente se la hacía. Se amasaba en casa y al horno solo se iba a hornear En casa Montori estaba el horno de pan “Casa Segundo” y luego se instaló otro en 1940, que llevó uno de Cuarte de Huesca, Antonio Monaj. Tres eran las tiendas que había entonces, recuerda Inocencio, y una carnicería, además del café de la señora Marina. Sin olvidar al herrero José Bescos y al carpintero Alejandro Escartín, que entre los dos arreglaban las ruedas de los carros.

Estaba la posada de Pedruelo de 1770, que tenía unas cuadras bien grandes y donde Iban los caldereros a arreglar cacharrería. Tenían la posada unas cuadras grandes. También hubo cárcel, en la plaza del ayuntamiento, pero Inocencio solo ha conocido los calabozos que estaban bajo tierra. La iglesia tenía un reloj de cuerda y el padre del herrero iba todos los días a darle cuerda.

Las fiestas mayores para el 3 de mayo, cuenta Inocencio, de la Invención de la santa Cruz, eran cuatro días y tres días las pequeñas de la exaltación de la santa Cruz, el 14 de septiembre. En las de mayo se iba a buscar un chopo grande que se cortaba, lo hacían los mozos del pueblo, con un carro sin mulas y lo cargaban hasta el pueblo y  plantaban el “mayo” en la plaza y allí estaba todo el año. Siempre había orquestas para las fiestas y el resto del año aparecían de vez en cuando algún que otro comediante por la plaza. 

Inocencio no fue buen estudiante, aunque tuvo que ir a la escuela. Las escuelas estaban a la salida de Capdesaso hacía Huesca, aún está el edificio, y tenía dos departamentos, uno para chicas y otro para chicos. Inocencio aún se acuerda de Don Antonio, el maestro, que era de Sena y su mujer, también maestra, Doña Laura.

Capdesaso, escuelas nacionales. Década de 1940.

A los 12 años dejó la escuela y marchó a trabajar a una casa del pueblo, a acarrear agua y paja para las caballerías. Se quedaba a dormir en las cuadras y debía de levantarse unas tres veces por noche para darles agua y paja para que al día siguiente estuviesen listas para labrar. De esta manera, de los 12 a los 17 años estuvo en casa Mur de jornalero. No podía labrar, ya que la casa sólo tenía 3 mulas. Un día dallando, día del Corpus, Inocencio quería ir a misa de las 12, pero le fueron apurando la faena, -un par de carreretas más, un par de carreretas más…- hasta que al final cogió y se fue. Entonces, lo habitual era estar, al menos, en una casa de san Miguel a san Miguel, el 29 de septiembre, que era cuando podían cambiar de casa.

A partir de entonces comenzó a trabajar a casa Paquio, allí tenían 5 mulas y podía labrar, dos mulas para el mozo mayor y otras dos para Inocencio. Pero, a pesar de todo, al paso de unos años, volvió a casa Mur donde pasó algunos años más hasta que marchó a Barcelona en 1969.

En la ciudad condal ha trabajado en la Nissan, en la línea de tractores Ebro y Massey Ferguson, primero tres años montando las ruedas de los tractores y luego se dedicó a conducir los terminados a la explanada. Es en Barcelona donde se acaba casando con una chica de la Estación de Sariñena, Leonor Tomas Escudero, que había nacido en una caseta del monte en 1938, en plena guerra. 

Al jubilarse, junto a su mujer regresa a Capdesaso, pues siempre que podían, cualquier festivo día de vacaciones, aprovechaban para volver a Capdesaso. Se ha dedicado a llevar su huerto, mañana y tarde, con su motocultor con carro. Aquí es feliz, en su pueblo, como buen ganchín, recordando parte de la memoria reciente de Capdesaso y la forma de vida rural de un pueblo con historia que cuenta con gran carió y pasión.

José Ignacio Aguilar Samper


José Ignacio Aguilar Samper nace en Castillonroy el 31 de julio de 1959, aunque su vida se ha desarrollado completamente en Bujaraloz. Durante años, junto a su hermano Jesús, han regido “Tocinería Aguilar”, carnicería fundada por su padre en 1962. Apreciada por su calidad y cercanía Tocinería Aguilar ha dado servicio hasta su cierre en el 2024, desapareciendo uno más de nuestros comercios más emblemáticos y tradicionales de la zona.

Su abuelo tuvo seis hijos, abriéndose paso con el esfuerzo y trabajo. Hacía yeso para moler que luego vendía en Caspe o Peñalba, y robaba leña, principalmente cogía romeros y algo de pino si podía, que había principalmente en la Efesa, entre monte Fraga y Caspe, y en el monte de la Retuerta (Efesa: Dehesa, tierra acotada destinada al cultivo o a pastos “Esta primavera ha llovido mucho y está la efesa llena de yerba”. Barceló Caballud, Rafael. Vocabulario Caspolino). Hacían romeros para los hornos de yeso que vendían en Caspe y recogían esparto “Esparto, lagaña y moco”. Igualmente se dedicó a la extracción de sal en la Salineta, -Para comer amargaba algo la sal, pero si la recogían bien no pasaba nada y era buena-. También la sal la empleaban para curar los jamones. Fue el último en ver un lobo por el monte de Bujaraloz, afirma José Ignacio, estando de pastor vio al lobo, sería sobre 1908, -el último lobo que los mastines del ganado ahuyentaron-. El agua siempre tan escasa, a la de boca siempre la ponían con algo de vinagre para que refrescase mucho más. 

Tras duros años faltos en cosechas sus abuelos y padres dejan Bujaraloz y marchan a Castillonroy para trabajar para casa Borras. Allí llevan una finca como medieros, algo más de la mitad que sacan para la casa y la otra mitad para ellos. Así, que allí acaba naciendo José Ignacio donde escasamente vive seis meses, cuando sus padres deciden regresar a Bujaraloz.

Una vez en Bujaraloz tampoco lo tienen fácil y tienen que vivir de alquiler. Su padre va trabajando en todo lo que puede, tanto en casa Gros, en el campo como de peón de albañil. En casa Gros trabajaba de “agosterias”, uno de los muchos jornaleros que cogían para la cosecha, de julio hasta septiembre. Había viñas, olivos, en casa Gros daban permiso para coger a medias; José Ignacio quiere publicar un libro sobre el origen de casa Gros.

A la escuela fue a los 3 años, estaban 3 en un pupitre, a veces los llevaban más que nada para pasar el día, haciendo parvulitos, que antes no había, con doña Juanita. Antes de la guerra las escuelas estaban en la calle mayor, al lado la casa del practicante y el ayuntamiento, donde iba el veterinario. Luego la escuela estuvo al lado de la carretera, en frente del restaurante La Parrilla. Luego, José Ignacio estudió en los salesianos de Huesca.

Jugaban a “San Grampito Tole” y se escondían; a burro, media manga, manga entera; a los pitos y las capuchinas (las chapas de las bebidas). Iban a las balsas a coger ranas y se las comían asadas con cuatro hierbajos -Cuando echaron peces a las balsas desaparecieron las ranas-. Iban a quitar miel a las colmenas, con media herradura, se les escurría la miel, y destrozaban la colmena. Con tirachinas tiraban a joder las bombillas, los platos de cerámica estaban llenos de pedrada. En más de una ocasión les pilló el guardia, tío Capeche -Una vez nos hicieron juicio rápido y nos hicieron pagar 25 pesetas-. Su padre le castigó con un mes sin poder ir al cine Oasis y los amigos, para chincharles le decían -Hoy se han visto las tetas a la Sofía Loren-. Era mentira, lo decían porque estaban castigados y no podían ir a verla al cine.

Iban por los campos, aunque había muy poca huerta, y robaban alberges o manzanas, uno hacía guardia para que no les pillasen, hasta que un día el dueño se escondió en la caseta y les pilló. Les dio tiempo a escapar corriendo, pero el dueño les quitó las bicicletas y no se las devolvió hasta que dieron la cara. Hacían rastro, pero lo pagaban. Solo había un balón y el dueño siempre escogía los mejores para jugar en su equipo. Jugaban en la plaza.

Tristemente su padre cogió hepatitis y le recomendaron un clima más seco. Por ello la familia marcha a Barcelona donde un pariente cercano lo mete en el matadero de Barcelona. Allí aprende el oficio de Chacinero -Que aquí decimos de tocinero- y de “Cansaladeria”.

De vuelta a Bujaraloz emprendieron el negocio de tocinería en Bujaraloz, aunque no les quisieron firmar para empezar, con trabajo y esfuerzo fueron sacando adelante la que ha sido toda una insignia de Bujaraloz: “Tocinería Aguilar” fundada en 1962. En un cuaderno apuntó todas las recetas y cantidades exactas de cada embutido, de la longaniza, chorizo, butifarra, morcillas o bolas, que aquí, como en muchas partes de Los Monegros, son dulces –Con nueve panes hacían una cantidad exacta de bolas, tanto canela, tanto anís…-

José Ignacio ha sido granjero de cerdos, pero también de terneros y matachín. A su madre le gustaba mucho las cerdas y él lo ha heredado. A su padre no le gustaban las cerdas, era más tratante, negociaba lechones y los engordaba. De su padre, José Ignacio hereda el carácter negociante y con 14 años ya emprende comprando terneros a uno de Sariñena. Pues no han dejado de ser emprendedores y con su hermano montaron un secadero de jamones, aunque no funcionó.

Su padre también hizo de tocinero, llevaba un triciclo ROA, con carro donde subía 6 cerdos de Caspe, la gente trabajaba mucho con Caspe. Se bajaba el estiércol y el pajuzo y lo cambiaba por patatas y otras hortalizas. En Caspe había uno que tenía 5 machos e iba por las casas para cubrir las cerdas. Les informaba quién criaba bien los tocinos para poderlos comprar. Y en Peñalba estaba “Vicente el tocinero”: -Fue el último tratante, compraba lechones en Caspe y los vendía por estos pueblos-

Bujaraloz ha tenido gran tradición ganadera, había mucho ganado ovino, y en cada casa tenían tocinos, criaban y mataban en casas -Se hacía la matacía en cada casa-. La mayoría de tierras las poseían las casas más ricas de Bujaraloz, que eran casa Gros y casa Rozas, por ello la gente buscó en las granjas de cerdos una posibilidad de poder tener sus propias explotaciones. Por ello ha habido matadero en Bujaraloz, -No de kilómetro cero si no de metro cero- apunta José Ignacio – Es peor llevarlos lejos, la carne coge PSD o exudativa y aquí se mataba las tres especies: cerdo, cordero y ternera-. A Bujaraloz venían de 7 pueblos:  Candasnos, Caspe, Castejón de Monegros, Farlete, La Almolda, Monegrillo y Peñalba.

José Ignacio se ha casado y han tenido tres hijos que sorprendentemente los tres han elegido vivir en Bujaraloz. Amante de Bujaraloz, de su cultura, de tradiciones como el dance recuperado gracias a La tía Churrera que contó muchas cosas del dance. Ha jugado a futbol, llevaba el 14 en 1965 1970, jugaban en campo de tierra y los días de viento se levantaba mucho polvo. Ahora sigue con la misma afición a través de sus nietos. 

Con su hermano ha llevado la tocinería Aguilar, desde 1962 hasta que cerraron en el 2024. José Ignacio como ganadero y matachín y Jesús como carnicero. Herederos de una actividad, de tocineros, que fue básica en la supervivencia de nuestros pueblos.

Mike Lana Sarrate, en memoria de Casimiro


Casimiro Lana-Sarrate tuvo un hijo, Alfredo, y dos nietos, Mike y Julián. Yo soy Mike, el último miembro vivo de esta rama familiar. Nací en Canadá, pero el trabajo de mi padre nos llevó a mudarnos a la zona de Nueva York y luego a Uruguay. En casa hablábamos inglés y no empecé a aprender español hasta los nueve años, cuando nos mudamos a Sudamérica. Cuando dejé la universidad, trabajé en el sector forestal en las montañas del oeste de Canadá. A los años empecé a interesarme por el fitness y la salud y puse en marcha un negocio de nutracéuticos y alimentos ecológicos. Después de trabajar muchas horas al día durante 20 años, vendí el negocio y me jubilé.

Mike Lana Sarrate.

Casimiro falleció cuando yo tenía cinco años, así que nunca lo conocí en persona. Él vivía en Buenos Aires y nosotros estábamos cerca de Nueva York, a un mundo de distancia. Mi padre, Alfredo, pensaba que mi hermano pequeño y yo no estábamos preparados para hablar de asuntos familiares y de la historia de la familia. No fue hasta que nos mudamos a Uruguay cuando empezaron a surgir algunas anécdotas durante las cenas. Mi padre era una persona reservada, racional y práctica, parecía que utilizaba anécdotas y detalles familiares para respaldar argumentos más generales. Habló de algunas ideas de Casimiro sobre la educación y en el ámbito de la ingeniería. No tengo historias largas como las que se cuentan para reforzar una tradición oral. Me fui de casa de Uruguay para empezar la universidad en Canadá a los 16 años, así que mi padre y yo pasamos muy poco tiempo juntos, tiempo que podríamos haber dedicado a compartir la historia de nuestra familia. Falleció joven.

Alfredo logró superar la muerte de su madre, Luisa, que vivía en Ciudad de México. Regresó del funeral con varias cajas de documentos familiares y objetos de recuerdo. El contenido de esas cajas nos reveló la historia de la familia. Leí y revisé gran parte del material y luego guardé las cajas en mi casa. Un día recibí en mi casa la extraordinaria carta con sello de Joaquín Ruiz Gaspar, en la que me pedía información sobre su compatriota de Sariñena Casimiro Lana-Sarrate. Compartí todo lo que resultaba interesante: fotos, títulos, documentos y, por supuesto, las cartas que atestiguaban su relación con Albert Einstein.

Casimiro Lana Sarrate

Veo a un hombre motivado por superarse a sí mismo y que aboga por formas de mejora para los demás. Para mí, lo que destaca es la amplitud de intereses a los que se dedicó. La educación, la ciencia, los negocios, la naturaleza, el discurso intelectual y la política son disciplinas que él desarrolló como expresiones de su voluntad.

Exilio, una herida desgarradora

Si pienso en el exilio de España, llego a la conclusión obvia de que cualquiera que se exiliara evitaba la cárcel y la ejecución. Por supuesto, muchos héroes se quedarían a luchar, pero otros quizá esperarían a que cambiaran los vientos políticos. En ese momento podrían volver a cobrar relevancia y formar parte de la reconstrucción del país. Por desgracia, Casimiro fue perseguido en España mientras se encontraba en Argentina. Tengo documentos que demuestran la afirmación de Casimiro de que se quedaría en Argentina y seguiría dedicándose a sus intereses allí. Pero perdió tantas cosas en el exilio. Un hombre con su nivel de creatividad, su variedad de intereses y sus relaciones sociales tendría que recuperar tantas cosas en el Nuevo Mundo.

Tengo un documento en el que se describe la fortuna que Casimiro perdió cuando se marchó de España. Creo que había guardado oro y dinero en efectivo como garantía para un negocio. La Generalidad de Cataluña confiscó el contenido de las cajas de seguridad, lo que, al cambio actual, asciende a 3 millones de dólares estadounidenses. Es curioso que el padre de Casimiro perdiera su fortuna a causa de la Revolución Mexicana, durante la cual le confiscaron sus 4000 hectáreas de tierras de cultivo. Es un consuelo saber que, tras el exilo, mi padre y yo hemos evitado sufrir pérdidas provocadas por motivos políticos.

Sariñena, un lugar en la memoria

Me sorprende no haber visitado España todavía. Mi mujer siempre ha querido ir desde que nos conocimos y yo le había propuesto hacer un viaje de Barcelona a Zaragoza y visitar los lugares de interés que hay por el camino. Es interesante especular sobre cómo un entorno da lugar a personas excepcionales. Muchas personas famosas y exitosas a lo largo de la historia, como Isaac Newton y William Shakespeare, procedían de pueblos pequeños, pero llegaron a influir en todo el mundo. Me encantaría compartir historias con los habitantes de Sariñena y de los alrededores. Estudiaría el contenido de Os Monegros para prepararme para apreciar la región, sus costumbres, su historia y su gente.

Alfredo Lana Sarrate Noriega

Mi padre tenía una serie de creencias y tomó una serie de decisiones que probablemente estuvieron influenciadas por Casimiro. Recuerdo haber visto una solicitud de admisión al MIT, la prestigiosa universidad de Cambridge, en la que se le pedía a mi padre que eligiera una religión de una lista estándar. Él escribió a mano «librepensador». Casimiro se describió a sí mismo de la misma manera en una carta que tengo, dirigida a Albert Einstein. Casimiro se licenció en Química y estudió en el MIT. Alfredo se licenció en Ingeniería Química en el MIT. Casimiro presentó a mi padre a una multinacional canadiense, Alcan, para que trabajara allí. A los dos les interesaba la metalurgia. Es posible que el apoyo de Casimiro al ejercicio físico y al deporte influyera en Alfredo. Él se convirtió en campeón de remo en Buenos Aires. En una visita a la casa de su madre en Ciudad de México, vi un retrato suyo a tamaño natural, de pie, con la espalda recta y el pecho hinchado, sosteniendo un remo largo. Así se pintaba en aquella época. Aunque mi padre no se dedicó a la política, creía en la justicia social y en el valor del trabajador. Era el director general de la empresa, pero podía hablar con los obreros de la fábrica como si fueran viejos amigos. Supongo que estaría de acuerdo con algunas de las posturas políticas Republicanas que Casimiro defendía en Huesca.

Alfredo Lana Sarrate, segundo por la izquierda, campeón de remo. Buenos Aires, 1944.

Casimiro Lana Sarrate, un hombre de ciencia rescatado del olvido

Supongo que para ganarse un lugar duradero en la imaginación del público es necesario compartir muy a menudo las historias. Desde mi punto de vista, aquí en Canadá, la historia estaba perdiendo interés por falta de participación y el paso de tiempo. Ya no tenía a mi padre ni a mi madre para aclararme las preguntas que pudieran surgir. Debo admitir que el perfil de Casimiro en Os Monegros me ayudó a comprenderlo mucho mejor. Si a eso le sumamos la colaboración entre Joaquín Ruiz Gaspar y Antoni Roca Rosell, así como los numerosos datos que figuran en las publicaciones de Javier Turrión Berges, no puedo sino quedarme asombrado ante el minucioso detalle y la elocuente erudición que me han llevado a re-imaginar la figura de Casimiro.

Mi abuelo no era un académico encerrado en su torre de marfil ni un diletante. Ponía sus ideas en práctica. He llegado a verlo como una persona con un carisma que inspiraba a los demás a movilizarse en pos de un objetivo común. Se unió a tantas sociedades y asociaciones que casi no puedo contarlas.

El renovado interés por su vida y su obra es muy gratificante y tengo que dar las gracias y rendir homenaje a todas aquellas personas que han dedicado tanto tiempo y esfuerzo a este proyecto.

In Memoriam de Casimiro Lana Sarrate.
Mike Lana-Sarrate, 3 de mayo del 2026, sesenta y cinco aniversario de su muerte.


Antonio Puyol Pociello


Infatigable, con una energía contagiosa y tremendo empuje, carácter forjado en la dureza del territorio, orgulloso de su tierra, de sus colores y texturas, del relieve y cada vestigio de su pasado. Constantemente comprometido, todo un referente, un artista que ha desarrollado varios proyectos desde Restalber a Artecor, iniciativas que construyen una sociedad mejor y
que nos conduce a la esperanza.

Antonio Puyol Pociello con algunas de sus creaciones.

Natural de Calasanz, comarca de La Litera, Antonio Puyol Pociello nace el 21 de marzo de 1946, donde vive hasta los 4 años. Son años muy malos, falta de lluvia y cosechas, nada se recoge del campo ni de las almendreras y olivos – Muchos son cortados para hacer carbón –. Su padre es sastre, pero cuando el campo no da, nadie encarga nada. Así, que por mediación de uno de Lalueza, que cortejaba en Calasanz, deciden mudarse a Lalueza, donde se estaba planteando el regadío y se preveía una buena bonanza económica en la zona.

– Con la máquina de coser y poco más – sobre 1950 la familia se traslada e instala en Lalueza, pero el regadío no llega. Aunque lo elemental, lo básico no falta, en Lalueza había huerta gracias al azud del Isuela y su acequia. Lo que no falta es el esparto, recogerlo y hacer sogueta, algunos críos de su edad la hacen en cuanto tienen un rato, mientras Antonio algo aprende – Pero muy mal -, su familia casi ni lo ve.

Su padre se dedica a coser mientras que su madre termina la ropa. En casa son cuatro hermanos y él va a la escuela normal hasta los 11 años, recordando con cariño a Teodoro Gutiérrez, maestro que luego está en Grañén – Aquel maestro enseñaba, hacía pensar, decía “Lee, escribe y piensa” –.  Después de la escuela, lo típico de antes, hacer males, coger nidos… – ¡lo que no está escrito! -. Cogía retazos de casa y trapos y hacían un balón para jugar por las calles a fútbol.

A los 11 años marcha al seminario a Huesca becado, es buen estudiante, y los dos últimos años de seminario a Zaragoza, con los de Barbastro y Jaca. En su último año va a Cariñena a hacer prácticas con Andrés Gabarre, que estudia con él. Es un año muy bueno, juegan a futbol, hacen un grupo de teatro y de vez en cuando se van de bodegas. Antonio acaba el seminario con 23 años, pero Antonio no se ordena.

Mientras estudia trata de ganarse algo la vida, a los 14 años se dedica a pintar por las casas – De brocha gorda – y así puede comprar libros. A los 19 años trabaja de escribiente en la recepción de la remolacha para la azucarera de Monzón, registra el nombre, el peso, la tara, el descuento… un trabajo solo de temporada. Se hacía en invierno y se recogía la remolacha en las estaciones de tren de Grañén, en la finca la Rambla, Poleñino y Sariñena y se mandaba a Monzón.

Tras el seminario Antonio se instala de autónomo de pintor en Lalueza y de los 23 a los 26 años se dedica a pintar pisos, con Antonio el cura de Curve y otro de Orillena.  Hasta que un día, Javier Osés Flamarique le anima y acaba ordenándose sacerdote. Entra muy animado con su propia visión de la iglesia y la gente lo acoge muy bien. A pasar de tener desavenencias con la cúpula eclesiástica, Antonio ha sido fiel a sus principios y se ha debido a su gente, a los monegrinos, donde ha crecido: “Pan, andar y ser”.

Ha estado de párroco en distintas localidades como Orillena, Cartuja de Monegros, donde también estuvo Mariano Acín Vara, en la Estación de Sariñena, sustituyendo a Ricardo Toledo, y Capdesaso y Alberuela de Tubo relevando a Joaquín Borderías.

Fruto de distintos cursos talleres, que van realizando en Alberuela de Tubo, nace en 1995 Restalber, un taller de restauración y recuperación de muebles antiguos. Por medio de la asociación, se busca la formación y generación de empleo gracias al taller. Para ello se especializan en rehabilitación y restauración, gracias a José María Usón se forman en diferentes aspectos tales como ebanistería, talla en madera, torno, policromados o dorados, entre otras materias. Además, han realizado señales, indicaciones, vallados de madera, postes con nidos de cigüeñas… Un taller con mucha solera que da a conocer mucho a Alberuela de Tubo.

El entorno siempre le ha fascinado, sentirlo, descubrirlo, conocerlo, sentirse muy vinculado al territorio. Ya en Lalueza se interesa por el poblado neolítico del Villar. Solía ir después de las tormentas -Siempre descubrían cosas interesantes-. Pero lamentablemente no hay mucho interés por mantener el patrimonio -A este paso el puente viejo de Lalueza se perderá porque no se arrima nadie, no hay mucho interés-.

Cuando llega como párroco del pueblo de Cartuja de Monegros, junto a sus homólogos Félix Rufas de Lanaja, Carmelo Pérez de Robre y Ernesto Villacampa de San Juan de Flumen recuperan la romería al monasterio de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, celebrando el Día Rural desde el Movimiento Rural Cristiano. Se inicia sobre 1978, día de san Isidro, aunque sin embargo a la iglesia no se puede ni entrar y la misa se tiene que hace en la balseta.

Entonces la cartuja no se emplea y está cerrada, pero al tercer año de celebrarse ya se empieza a entrar por la iglesia. Esto le lleva a documentar la cartuja y desde el 2001 la ha fotografiado viendo cómo se va deteriorando año tras año. Su adquisición por la DPH es un hito y su rehabilitación inimaginable. No obstante, aún quedan elementos del antiguo monasterio, fuente, huertas, balsa…

Le ha fascinado Bayeu, lo que expresa con cuatro pinceladas da una gran expresión además de fuerza y color, evocando a los fusilamientos del 2 de mayo de Goya con quien comparte expresión. También la expresión dura, muy similar a la que expresa su hermano Francisco Bayeu – Quién sabe, pero Bayeu pinta muy pocos meses en la cartuja, 3 o 4 meses, a saber, qué hacía el resto del tiempo, igual estuvo pintando con Goya el Pilar –.

Dicen que Manuel no domina la anatomía, era monje y pinta en un monasterio, sostiene Antonio – Tenía que ser una distorsión intencionada –. Las caras y sus expresiones son perfectas – Era un privilegiado, pintaba por placer, es un monasterio de clausura, no pintaba para que se contemplasen, solamente para los monjes del monasterio –. Hacía pintura al fresco y arriesga muchísimo expresando todo lo que expresa en un entorno tan hostil. Los colores son de la tierra, de Los Monegros, intensidad y fuerza. Quizá Bayeu es algo rebelde, pues Bayeu se relaciona mucho con Jovellanos, que está desterrado en Mallorca, con quien coincide y se cartean.

Esa autenticidad que Antonio demuestra en sus actos le lleva a ser invitado a dejar los hábitos, al parecer no encajaba en la remodelación. Pero para Antonio no es un problema en su forma de entender la vida y la fe y continúa su trabajo ligado a su comunidad de la que es auténtico motor. Quizá reconociendo el valor de la gente – La gente de Monegros ha vivido una dureza extrema -por encima de los frailes que abandonaron el monasterio hasta por dos veces. La historia nos ha curtido en Los Monegros –. Pues Antonio siempre ha sido firme a sus convicciones e ideas.

En el año 2023 aparece Artecor, un proyecto inclusivo desde la igualdad para crecer y disfrutar juntos, construyendo una sociedad mejor, un espacio a través del arte, integración y vida independiente. Con ella Antonio es parte y continúa su labor e inquietud artística elaborando cuidadosas composiciones donde la tierra adquiere nuevas dimensiones, donde aprender se convierte en una aventura que va más allá de la tierra, la luz y del compartir un sueño que es, en sí mismo, pura magia.

Antonio Puyol Pociello «Salamanquesa 2026», reconocimiento de «Os Monegros» por una vida de compromiso y amor a esta tierra.

Entrevista a Antonio Puyol Pociello.

https://youtu.be/Y-EWUcEOHAg?si=YcZzpNg6vkae5XIL

Antonio Luna Villagrasa


Del profundo secano aragonés, de ese corazón de Los Monegros llamado Bujaraloz, es Antonio Luna Villagrasa. En plena Nacional II, a su paso por Bujaraloz, Antonio ha llevado su propio surtidor de combustible, el agrupamiento de Campsa frente al Hotel Monegros. También se dedicó al mundo del taxi, un negoció que emprendió y le dio muy buenos resultados.

Antonio Luna Villagrasa nació en Bujaraloz el 8 de abril de 1935. Su padre había emigrado a Francia y junto a su hermano se criaron gracias a sus abuelos. No se juntaron con su padre hasta que Antonio tuvo 25 años, cundo pudieron ir a Francia y conocerse.

Con su hermano jugaron a fútbol con el Bujaraloz “Fútbol Club Bujaraloz”, solamente partidos amistosos, no había liga -Cosíamos el balón para poder jugar, el campo era de tierra e íbamos en alpargatas, era muy salitroso y cuando se levantaba viento no había quien pudiese estar allí–. Recuerda ir a jugar por donde el pozo de hielo, aunque eran donde tiraban los animales muertos y basuras. También estaban los restos del molino, que aún están, lo quisieron restaurar, se intentó algo, pero al final no salió adelante -En Malanquilla hay un molino idéntico y lo han restaurado-.

Fue muy poco a clase, solamente hasta los 12 años. En casa no tenían recursos y en lo poco que pudo se puso a trabajar. Eran otros tiempos, entonces se iba a buscar agua a las balsas con cubas tiradas por mulas y se guardaba en las casas en tinajas: -Con 5 pesetas te traían a casa una cuba de unos 800-1000 litros con la que se llenaban unas 5 o 6 tinajas-. Como filtro usaban un morral de tela, pues había cullorones y otros bichos: -El agua a veces la teníamos que ir a coger a balsas lejanas y en temporadas de sequía se secaban-.

La leña era otro problema, no había en el monte. Los montes eran principalmente de las casas Gros y Rozas, tenían guardas así que tenían que ir a otros montes donde sobre todo cogían romeros. Lo que sí que había era caza, incluso había 4 o 5 personas que vivían de la caza que luego vendían. También, recuerda Antonio, con un carro venía un hombre, con una tartana, a vender tozinos. Era Ezquerra de Peñalba, venía con unos 20 lechones y los vendía casa por casa para cría.

En Bujaraloz había tierra y mucho ganado, sobre todo ovino. Estaba la dula, que recogía cabras y ovejas, unas pocas de cada casa y las soltaba en conjunto todos los días un pastor común. Antonio fue trabajando algo en la agricultura y trabajó algún tiempo para casa Gros. Solo había cereal, en Bujaraloz no había huerta. De Caspe solían venir a vender carros con fruta y verdura. El canal y la llegada del agua a Bujaraloz ha sido muy revindicado, la gente mayor ha luchado mucho, saliendo muchas veces con la pancarta.

Además, en Bujaraloz, como en muchas localidades de Los Monegros, se arrancaba esparto, que compraba Carreras y llevaban a las papeleras. Algunos lo vendían tan solo recogido y otros lo trabajaban algo, lo limpiaban, peinaban, aporreaban y empacaban. Arrendaban los montes e iban a arrancar, el más importante fue el monte de Sastago. Había quien hacía soga de pita, cuerda que llevaban los camiones.

Sin embargo, una faena muy particular, fue la extracción de sal. Fue famosa la extracción en la salada de la Playa, en Sastago, pero también se extraía en la Salineta, una salina cerca de Bujaraloz que era propia del ayuntamiento. Antonio era muy curioso, iba a la Salineta y veía como era el proceso de extracción de sal. Al evaporar el agua, en verano, quedaba la sal que una vez seca recogían -Había familias que iban a sacarla y en invierno iban a venderla, por Sena, Villanueva o el Somontano. Incluso había uno que hacía soga y que también vendía en invierno a la vez que la sal. En la Salineta había una casa, hangar o almacén, donde almacenaban la sal, la cogían con pozales y la subían arriba para almacenarla-.

Había mucho fango, barro o limo, los que recogían la sal iban descalzos. Tenían que rader la sal, porque se quedaba abajo la sal asolada, con ella hacían montones de hasta 2.000 kilos.  A la salada de Sastago iba gente de Bujaraloz a trabajar, serían unos 3 o 4 del pueblo, pues estaba más cerca de Bujaraloz y la vinculación siempre fue mayor. Los últimos arrendatarios, de la salada de Sastago, eran de Barcelona. Hicieron unos pozos para tener agua y unas eras de hormigón y un molino para moler la sal. Pues la sal salía granosa y se tenía que moler para que fuese fina. Se la llevaban en camiones. Pero lo malo de la sal es que todo corroe y pronto todo se veía muy afectado: motores, camiones… y económicamente les acabó perjudicando mucho. Así, la explotación de sal se dejó de hacer sobre 1980.

Antonio estuvo en la construcción, en Bielsa construyendo un muro, en un salto en Sastago, y un túnel en el Ebro. A pesar de trabajar, cuando pudo no dejo de ir a clase de adultos, a Fuenclara en Zaragoza, concretamente cuando estuvo trabajando en un almacén de la base aérea de Zaragoza. Tras estar en la base, marchó a realizar el servicio militar a África, a Melilla. Por suerte fue recomendado y estuvo bien hasta que, a los cuatro meses, surgieron las escaramuzas de África Occidental. Fue destinado a Villa Cisneros, donde permaneció hasta finalizar la mili.

A su regreso, Antonio comenzó a trabajar en el surtidor de Campsa que le habían concedido. Entonces, las concesiones solían ir destinadas preferentemente a excombatientes o mutilados de guerra y por su paso por África y haber estado en zona de operaciones, Antonio era considerado excombatiente accediendo a la concesión. El surtidor no lo podía llevar uno solo y pronto se le unió su hermano.

Igualmente consiguieron una licencia de taxi con la que comenzaron a realizar gran cantidad de servicios, a Lérida y Zaragoza… a mucha gente que iba a médicos. Pero especialmente comenzaron a trabajar mucho cuando comenzaron las asistencias en viajes. Tenían el mejor coche y hacían una media de más de 8.000 kilómetros al mes, llegaron incluso a ir a Lisboa o Luxemburgo -fue un muy buen negocio-. Con la llegada de la autopista aún mejoró el taxi, incrementando los servicios que hacían, pues en Bujaraloz había muchos talleres entre Zaragoza y Lérida que dieron mucho trabajo.

Cuando desapareció el monopolio de los surtidores se dio de baja y cerró, fue entonces cuando comenzaron a aparecer un montón de gasolineras en las carreteras y áreas de servicios que decayeron con la liberación de la autopista AP2.

Se casó con María Dolores Ezquerra, una chica de Valfarta, con la que han tenido tres hijos.

Antonio ha sido muy aficionado a la apicultura. Su suegro era apicultor y le iba a ayudar y le fue gustando. Cuando abría las colmenas le gustaba ver el movimiento. Le ha sido como distracción y así tenía miel para casa, unos 100 kilos de miel al año principalmente de romero.

Además, ha sido presidente de la 3ª edad para que se mantuviese abierto. Había unos 120 socios y estuvo hasta la pandemia. Sin duda, Antonio es una gran persona que ama su pueblo, Bujaraloz, del que se siente orgulloso y del que espera un gran futuro.

La dula, la bizera, el pastoreo y la trashumancia en Los Monegros


El pastoreo, la figura del pastor y la tradicional ganadería extensiva ovina y caprina fue muy importante en Los Monegros. Tierra de pastos, agostos en verano, que convivía con las tierras altas por medio de la trashumancia, siendo, además, un intercambio cultural y social muy importante.

En todos los pueblos de Los Monegros había grandes rebaños de ovejas y cabras. Estaban los rebaños particulares, principalmente el de las casas pudientes, que tenían considerables rebaños que llevaban pastores que trabajaban para la misma casa. Había quien tenía su propio rebaño, pequeños pastores, pero también existía la Dula o Adula, una forma comunitaria y tradicional de gestionar, en conjunto, los pocos animales que las casas más humildes tenían y que, por medio de un pastor conducían colectivamente a apacentar al monte.

En el “Bocabulario Monegrino” encontramos definida la palabra Dula como todos los animales del pueblo. Esta definición se queda muy corta a pesar que encontramos la definición de Dulero, relativa al pastor que cuida la Dula. En relación con la Dula/Adula sí que aparece Bizera con el consiguiente significado “Adula, es decir, el ganado de cabras del pueblo. Por extensión cualquier otro ganado del que cada casa tiene unas pocas cabezas y en algún momento eran llevados juntos a pastar, por ejemplo, las mulas”. Finalmente, probablemente la definición más exacta sea la aportada por José Ignacio López Susín: “La piara de ganado mayor a que cada uno envía sus bestias para que pazcan y se guarda concejilmente por cuenta de todos los que en ella tienen alguna cabeza” (López Susín, José Ignacio, Léxico del derecho aragonés, cit. voz “dula”).

Partidas de montes denominadas Dula aparecen a lo largo y ancho de Los Monegros, de acuerdo con el Nomenclátor Geográfico de Aragón, siendo los casos de «La Dula» en La Almolda y Pallaruelo de Monegros, la «Dula» en Alcubierre y Poleñino, y topónimos relacionados como Barranco Dula en Sena, camino de la dula en La Almolda, Cuarto La Dula en Poleñino.

Estamos ante una antigua actividad que aparece a lo largo y ancho de Los Monegros, incluso documentalmente en los pliegos de 1525 sobre la adjudicación de la guarda de la adula de Sariñena o como en un contrato de 1594, de arrendamiento de pastos en Robres, habla de “las adulas del lugar” (Documentos sobre ganadería altoaragonesa y pirenaica (siglos XV y XVI) / Manuel Gómez Valenzuela). Por ello no es extraño encontrar “La Dula” o “Dula” como topónimo, en este caso en La Almolda, recogido por M.ª Ángeles Lax cacho quien le otorga, como topónimo, origen árabe (Lax Cacho, M.ª. Ángeles. Toponimia de la zona meridional de Monegros).

De la misma manera aparece el término de Plegadero, el cual, volviendo a recurrir al “Bocabulario Monegrino” respondía a la parte del pueblo donde se juntaba la bizera. En esta misma línea, en Leciñena aparece la Plaza del Plegadero, lugar recuperado y que cuenta con un panel explicativo que muestra como el Plegadero fue un lugar asociado a la economía tradicional, donde se juntaban las pocas cabras que tenían en cada casa, formando un gran rebaño o bizera que un pastor o bizalero sacaba todos los días a pastar y que luego las traía de regreso a la plaza del Plegadero. Algunas volvían solas a sus respectivas casas.

Plaza del Plegadero, Leciñena.

Curiosamente, en Caddesaso, el lugar donde se reunía el ganado recibía el nombre del «Soltador», donde según María Villacampa Buisan «Era el lugar donde reunían las mulas y otras caballerías para que un pastor común las llevase a apacentar por algún campo. También lo hacían con las ovejas y cabras.»

Así, el pastoreo y la cultura pastoril nos descubre una actividad, vital, que además de proporcionar productos como la carne, leche y lana, gestionaba el medio natural, el paisaje y que además servía como vía social, cultural, de tradiciones e incluso de lenguaje.

Entre muchas de sus grandes riquezas encontramos un abundante léxico pastoril, vocabulario que cuenta con parte de “Bocabulario Monegrino” y “El léxico pastoril en Aragón” de M.ª Pilar Garcés.

  • Abrevadero: Estanque para dar de beber al ganado.
  • Abrigo: Pequeños refugios aprovechando pequeñas oquedades naturales.
  • Apacentar/pacentar: Dar pasto al ganado.
  • Balsa: Hondonada del terreno que se llena de agua, natural o artificialmente.
  • Bizera: Adula, es decir, el ganado de cabras del pueblo. Por extensión cualquier otro ganado del que cada casa tiene unas pocas cabezas y en algún momento eran llevados juntos a pastar, por ejemplo, las mulas (Bocabulario Monegrino).
  • Bizalero: Pastor de la bizera.
  • Boalar: Dehesa o terreno comunal reservado para el pastoreo del ganado ovino. Porción de terreno comunal o en rastrojera donde pacen libremente o por turnos los ganados de los vecinos de un pueblo.
  • Borrego: Cría de cordero de uno a dos años.
  • Boyatero/ Guayatero: Pastor o cuidador de bueyes. Pastor de bueyes, recogido en Sena.
  • Cabaña: Conjunto de cabezas de ganado.
  • Cabañera: Cañada, vía pecuaria.
  • Cabrería/ Rabaño de cabras: Rebaño de cabras.
  • Cabrero: Pastor de cabras.
  • Carnero: Macho de la oveja.
  • Choto: Macho de la cabra.  
  • Churra o ganado churro: Se refiere principalmente a la raza ovina Churra, una oveja rústica autóctona de España, valorada por su aptitud triple para la producción de leche, carne y lana.
  • Cordero: Cría de oveja de menos de un año.
  • Dula todos los animales domésticos del pueblo.
  • Dulero: Pastor que cuida la dula. 
  • Esquila/ Esquilla/ Truco: Cencerro pequeño en forma de campana.
  • Estacazo/ Garrotazo: Golpe dado con el palo.
  • Estiva: Pasto de verano.
  • Femera: Estercolero, lugar donde se amontona el fiemo o estiércol.
  • Gancho: Va en un extremo del palo o vara del pastor para coger la oveja por el garrón.
  • Güei: Buey.
  • Hatajo: Rebaño pequeño.
  • Herbajantes: Derecho que cobraban los pueblos por el pasto de los ganados forasteros y por el arrendamiento de los pastos de su jurisdicción.
  • Mayoral/ Mairal: Pastor principal.
  • Morral/ Zurrón: Alforjas, Bolsa grande de pellejo, que regularmente usan los pastores para guardar y llevar su comida u otras cosas
  • Palo de pastor/tocho: Garrote, palo o vara del pastor. En el Dance de Sariñena aparece la forma tocho ¡Que cabra tan laminera!/ En el cerrau de Lerín/ Me radió las cereceras/ Por más que le tire o tocho/ No dejo de hacer su idea (Dance Sariñena).
  • Paridera: Construcción destinada a la guarda del ganado lanar y caprino.
  • Pastor: Persona que guarda, guía y apacienta el ganado, especialmente el de ovejas.
  • Pastoril: Propio o característico de los pastores.
  • Plegadero: Lugar donde se reunía el ganado para la Dula o Bizera (Leciñena).
  • Portazgo: Antiguo impuesto por pasar por un camino o lugar determinado.
  • Rabadán/ rebadán/ repatán/ rapetán: Zagal, aprendiz de pastor.
  • Rastrojo: Campo de cultivo cosechado.
  • Rabaño: Rebaño de ovejas.
  • Soltador: Lugar donde se reunía el ganado para la Dula o Bizera (Capdesaso).

“El léxico pastoril en Aragón”, M.ª Pilar Garcés.

Casa de Ganaderos de Zaragoza

Importante fue la casa de Ganaderos de Zaragoza. Fundada en 1218 por el rey Jaime I de Aragón como Casa de Ganaderos o Cofradía de San Simón y San Judas, es una institución de origen medieval establecida para defender los privilegios concedidos por los reyes a los propietarios de ganado del reino, reuniendo también, corporativamente, a mayorales y pastores.

La Casa de Ganaderos de Zaragoza gozó de gran poder, jurisdicción civil y criminal propia y el privilegio de pastar por todo el Reino a excepción de la Retuerta de Pina y Sigena, hecho recordado en 1300 en la Confirmación que hizo Jaime II de los privilegios concedidos a Zaragoza, por sus antecesores, de pastar los ganados por todo el Reino, excepto en la Retuerta de Pina y Sigena. Trasunto realizado, en la Corte del Justicia de Aragón, Martín Bautista de Lanuza” (Valencia, 1300/11/06.  ES/FCG – Caja 251_Ligamen 138_11).

No obstante, su extenso poder no estuvo exento de conflictos y pleitos. Este fue el caso contra la Villa de Sariñena y sus aldeas durante los siglos XVII y XVIII por sus Privilegios Reales, otorgados por Alfonso II en 1170 y que suponían el derecho a no pagar impuestos salvo «las decimas y primicias a la iglesia». Conflicto que pudo estar detrás de la Leyenda de Moncalvo.

El archivo de la Casa de Ganaderos de Zaragoza guarda amplia documentación de su historia y litigios. Algunos de estos documentos aparecen recogidos por Ángel Canellas en su trabajo “El Archivo de la Casa de Ganaderos de Zaragoza”.

Uno de sus principales libros es el «Cartulario mayor», libro manuscrito que recopila documentos, títulos de propiedad, privilegios y escrituras de una institución. En el Cartulario Mayor, por ejemplo, se encuentra la concordia entre los ganaderos y Zuera, Leciñena y San Mateo del 29 de noviembre de 1472 (f. 167-163).

Siguiendo sumergiéndonos en el archivo, aparecen diversa documentación sobre montes, contiendo diversos documentos relacionados con Perdiguera y Monte Oscuro, en litigios sobre mojonaciones, derechos de pastos, apeos, multas por pastar en determinadas partidas:

  • Mojonaciones practicadas en Monte Oscuro y sentencia dictada en el año 1603 referente a dicho monte (1573 y 1595).
  • Real Provisión en la que se declara que los ganaderos de Zaragoza para poder pastar sus ganados en Monte Oscuro cumplen con presentar tan sólo la cartilla de asociados de la Casa de Ganaderos (12 agosto 1830).
  • Expediente sobre el apeo de Monte Oscuro con varios dictámenes emitidos por el doctor don Manuel Villaba (1853).
  • Expediente instruido en virtud de recursos de doña Melchora Mayoral y don Cayetano Alcrudo, individuos de la Casa de Ganaderos, contra providencias dictadas por el Alcalde de Perdiguera por las que les impuso multas por pastar los rebaños de los mismos en la partida de las «Planas» de Monte Oscuro (16 mayo 1885).
  • Antecedentes relativos a interdicto de retener promovido por el Ayun tamiento de Perdiguera contra don Agustín Gosés y Casellas por haber utilizado los rebaños de éste los pastos de las partidas de «Cabezones», «Agua Salada» y «Barranco Salado» de Monte Oscuro (9 diciembre 1886) 48.

Igualmente, en montes de distintos términos, entre ellos de Perdiguera:

  • Despacho del Juez de 1.ª instancia de esta ciudad en el proceso de Firma instado por el Ayuntamiento de Zaragoza sobre la posesión de las dehesas Boalar bajo o Barranco Salado, Los Petrosos, Campillo, Dehesa de Ganaderos y Almazarro, en la que confirmaron los Ayuntamientos de La Muela, Perdiguera, Peñaflor, Villamayor y la Casa de Ganaderos (8 noviembre 1836).
  • Despacho del Juez de 1.a instancia de Zaragoza para que los Alcaldes de Villamayor y Perdiguera no impidan la entrada a los gana dos de los inviduos de la Casa de Ganaderos en los montes comunes, mientras no se decida el pleito pendiente con dichos pueblos (16 noviembre 1836) .
  • Despacho del Juez de 1.ª instancia de Zaragoza dando traslado a la Casa de Ganaderos del pedimento presentado por los Ayuntamientos de Villamayor, Peñaflor y Perdiguera para que no se les obligue a manifestar a aquélla sus ganados (26 mayo 1837).
  • Expediente relativo a transacción del pleito de la Casa de Ganaderos contra los Ayuntamientos de Villamayor, Villanueva, Perdiguera y Peñafiar (1846) 53. Dictámenes de los doctores don Manuel Villaba y don Joaquín Broto sobre el derecho que tiene la Casa de Ganaderos para pasturar los ganados de sus individuos en los viñedos de Épila, Peñaflor, Monte Oscuro y demás montes comunes de Zaragoza (1848).
  • Borradores procedentes del pleito entablado por la Casa de Ganaderos contra los Ayuntamientos de Villamayor, Perdiguera, Peñaflor, Villanueva y La Muela sobre el uso de pastos en los Boalares. (No consta la fecha).
  • Oficio del Alcalde a la Casa de Ganaderos manifestando haber impuesto el de Perdiguera una multa a don Gregorio Mayoral, individuo de la Asociación por haber entrado su ganado en el monte Realengo (22 agosto 1877).

Otros documentos tratan sobre pastos, localizándose en Leciñena, Perdiguera y Sariñena:

Leciñena

  • Testimonio de un juicio instado por la Casa de Ganaderos a nombre de Félix Arruga, de Leciñena, por suponer el Alcalde de dicho pueblo que había pasado con una burra por un camino vicioso, comprendido dentro de los términos de dicho lugar (24 febrero 1837).
  • Un oficio del Alcalde de Leciñena en el que previene a la Casa de Ganaderos no entren los ganados de los asociados en aquel término, sin su permiso (16 marzo 1840).

Perdiguera

  • Exhorto del Jugado de 1.ª instancia de esta ciudad al Ayuntamiento de Perdiguera referente a acotamiento de una porción de monte común (9 marzo 1837).
  • Memorial de Martín Arruego, de Perdiguera, para que no se impida entrar su ganado en dos viñas que posee en la partida de la Sardilla (14 diciembre 1846).

Sariñena

  • Diligencias y actos hechos a instancia de la Casa de Ganaderos sobre mojonaciones en los montes de Sariñena (1727) 211. 38
  • Copia de concesión hecha a la villa de Sariñena de dos dehesas (5 marzo 1739).
  • Real Provisión expedida a petición del Ayuntamiento de Sariñena para que los ganados de Zaragoza y Perdiguera no entren a pastar en sus montes y términos (30 agosto 1746).
  • Real Provisión a instancia del Ayuntamiento de Sariñena para que el Real Acuerdo de Aragón informe al Supremo Consejo de Castilla acerca del derecho que tiene la Casa de Ganaderos a pastar sus rebaños en los términos y montes de dicha villa (11 mayo 1775).
  • Real Provisión expedida a instancia del Ayuntamiento de Sariñena para que la Casa de Ganaderos presente los Privilegios de pastura en los términos de dicha villa (5 mayo 1777).
  • Noticias y antecedentes que fueron enviados al Agente de Madrid para la defensa en el expediente seguido ante el Real Consejo de Castilla a instancia de Sariñena contra la Casa de Ganaderos (12 julio 1777).
  • Escritos del pleito seguido por la Casa de Ganaderos contra la villa de Sariñena. (No consta la fecha).
  • Memorial ajustado del pleito a instancia del Ayuntamiento de Sariñena coadyuvado por los señores Fiscales del Real Consejo contra la Casa de Ganaderos sobre pastos en los términos de dicha villa. (No consta la fecha).

No faltan los litigios, algunos contra las localidades de Farlete y Perdiguera:

  • Varios borradores de la Junta de Oficiales de la Casa de Ganaderos en la manutención de Villamayor, Perdiguera y Peñaflor por haber sacado dichos pueblos de sus términos los ganados de los asociados (1822).
  • Id. referentes a cuestiones entabladas por la Casa de Ganaderos contra el Ayuntamiento de Farlete sobre apenamientos (1826).
  • Copia del apuntamiento del pleito contra el Ayuntamiento de Perdiguera sobre reintegro a la Casa de Ganaderos en la posesión en que había estado de introducir sus ganados en la dehesa de la Sardilla (1856).

Algunos son curiosos, como un problema sobre la balsa de Valcarbonera, en Perdiguera, o por el paso cabañal por Sariñena y otras localidades:

  • Expediente formado ante el señor Gobernador de la provincia en virtud de exposición del Ayuntamiento de Zaragoza en solicitud de que se declare entre otras cosas, que el Alcalde de Perdiguera se ha extralimitado en sus facultades al no permitir la limpia de la balsa de Valcarbonera por la Casa de Ganaderos (1884).
  • Firma para que puedan pasar las cabañas por los términos de Jaca, Daroca, Sariñena, Canfranc y otros, obtenida por la Casa de Ganaderos (29 noviembre 1603).

La trashumancia

La trashumancia ha sido y es una forma de pastoreo que, de acuerdo con la estación, busca diferentes zonas para su aprovechamiento. Más concretamente, se define como el desplazamiento estacional de ganado entre diferentes pastos, generalmente de zonas bajas en invierno a zonas altas en verano, siguiendo rutas migratorias establecidas.

Una práctica ancestral, una forma de intercambio a través de unas vías, llamadas pecuarias conocidas principalmente como de cabañeras (cañadas) y sus vías secundarias: cordeles, veredas o coladas. Rutas tradicionales de tradición cultural que han tenido gran importancia histórica, social, económica y medioambiental. Por ello la Trashumancia es Patrimonio Cultural Inmaterial de la humanidad.

Red de vías pecuarias.

Solían bajar de las zonas pirenaicas en invierno a aprovechar los pastos de tierra plana. Eran los pastos de invierno de los que hay constancia de tenesinos, del valle de Tena, que bajaban a Ballerías o Robres. Estos herbajantes arrendaban los pastos o estibas. Por el contrario, en verano eran los ganados de abajo que subían a los ricos pastos pirenaicos, como era el caso de los de Monegrillo al valle de Tena y los de Farletillo (Farlete) a Sallent:

  • 1442, 13 de junio. Sallent. Miguel Sánchez de Mercader. Ff. 12 v. – 13 AHP. “La junta de quiñón de Sallent y Lanuza arrienda el puerto de Culibilla al ganadero de Monegrillo Ramón de Cascarosa por cinco estivadas y precio anual de 650 sueldos.
  • 1470, agosto, 6. Sallent Antón de Blasco, f. 17. ACL El concejo del quiñón de Sallent y Lanuza arrienda el puerto de Culibilla a Sancho de Alfranca ganadero de Farletillo, por precio de 940 sueldos anuales y tiempo de diez años.

Entre aquellos documentos (Documentos sobre ganadería altoaragonesa y pirenaica (siglos XV y XVI) / Manuel Gómez Valenzuela), figura uno por el cual los sallentinos pedían a uno de Monegrillo 650 sueldos más diez sueldos de estrenas (regalo).

  • 1451, noviembre, 14. Huesca. Martín Pérez de Escuer, f. 38 v. ACL. Ocho tensinos venden 3.000 lanas al mercader tarraconense Pedro Masip, a un sueldo menos de como irá en Monegrillo. La lana se pesará en roba con el peso del mercader ante dos árbitros.

Vicente Villellas, guarda de Sariñena, salía a esperar a los pastores para acompañarlos mientras pasaban por el término de Sariñena. Hasta hace poco, José Feixa llevaba su rebaño, unas 1800 ovejas, desde San Lorenzo del Flumen a la parte sur del Aneto, en la sierra de Sis, cerca de Castanesa. Lo hacía en unas siete jornadas en las que andaban de unos 25 a 30 kilómetros diarios. Allí pernocta en un refugio. José Juan Naya de Lamasadera las sube a Formigal y su testimonio recogió Manuel Antonio Corvinos. Antonio Casajús baja a tierra plana desde Val de Hecho con sus 1200 Ansotanas. Baja en otoño, a pesar del mal estado de las cabañeras, unas 1200 ovejas Cabañera, veredas, ramales. Sin duda, una actividad tradicional que no debería de desaparecer.

Como curiosidad del intercambio cultural entre la montaña y el llano es el Romance de Marichuana que se mantiene vivo en Castejón de Monegros.

Patrimonio

En un territorio tan árido, el agua fue esencial, vital, ligada a una gestión, ya no solo para el consumo humano, sino para su uso ganadero. Los Monegros guarda aún aquel patrimonio que posibilitó la vida, una extensa red de balsas distribuidas en los en torno a los municipios y por sus montes, a la vez que balsetas, balsetes, aljibes o abrevaderos que recogían y almacenaban el agua de lluvia para su consumo durante largas y duras épocas estivales y de sequias.

Balsa de la Escalera. Monte de Lanaja.

Así mismo es cuantioso el patrimonio ligado al pastoreo, a la vida pastoril, diferentes abrigos que contienen antiguas inscripciones de pastores o las propias parideras, casetas, masadas o aldeas por la Sierra de Alcubierre y el resto de montes monegrinos.

Igualmente, esa red de vías pecuarias, de pasos y servidumbres. Vías, como se ha apuntado anteriormente, clasificadas en cabañeras, cordeles, veredas o coladas.

Casetas que desaparecen al igual que las vías, un patrimonio material pero también inmaterial, de una forma de vida, la de pastor completamente vinculada con la naturaleza. Cazar y poner lazos, comer a caldereta, reposar en ribazos, marguines, buscar el abrigo o la sombra bajo una sabina, sufrir el cierzo, la boira, la lluvia y tormentas, los perros, chuflar, esos chuflidos que en sí mismos son todo un lenguaje, contar las cabezas, los cencerros, esquillas/esquilas o trucos, el esquile y la curación del ganado, atender los partos y una vez paridas, el papeleo y la gestión de las pequeñas explotaciones ganaderas.  

Pastores como Félix Tabueña Tabueña de Pallaruelo de Monegros formaban parte de esa estirpe de hombres que se dedicaron al pastoreo, como forma de vida, muy ligada al monte y a la naturaleza, a la paciencia y a la sabiduría. Casos como el tío Juaner, también de Pallaruelo, que además de pastor ejerció de Mayoral del dance de Pallaruelo, con gran ingenio y oralidad, recitando versos, dichos y motadas. Pues la mayor expresión artística de Los Monegros encuentra en el mundo pastoril una de sus mayores representaciones, con las figuras del Mayora, a veces llamado Mairal, y su aprendiz el Rebadan o Rapatán con quien realiza las pastoradas, diálogos.

Partida de Dula o la Dula de Pallaruelo de Monegros.

Julián Royo Martínez Pastor comenzó muy joven, en pastos del monte de Sariñena donde se quedaba varios días durmiendo solo en una masada. Para santa Cruz, cada 3 de mayo, los pastores cumplían y renovaban o cambiaban de casa.

Gonzalo Casamayor Suñén a los 12años ya iba por la sierra de Alcubierre con cabras, iba por un cerro y las cabras por otro y se veían: -Ahora hay tantos pinos que resulta imposible-. El llevaba “un ciento de cabras” y en Alcubierre igual había entre 10.000 a 12.000 ovejas y cabras. Las cabras han sido muy importantes, por la leche, en cada casa tenían un, dos o tres cabras por lo menos, entre todas hacían un ciento que llevaban con la bizera. Con las cabras ganaba unas 2.500 pesetas al mes, iba desde el pueblo a la sierra y cuando parían se quedaba en el monte:  -Una mujer soltera tenía una cabra muy buena que parió tres cabritos, sería por 1964. Le llevé los tres cabritos y se puso tan contenta que me dio dos cincuenta de pesetas, que casi era el sueldo de un día-. Con 15 años estuvo de pastor de cabras y hacía la bizera de las ovejas y las cabras, juntando unos pocos animales de muchas casas. En algunas casetas se marcaba con carbón o con la navaja –Fulano de tal, bizero de pelo-; de pelo son consideradas las cabras mientras las ovejas de lana.  Con las ovejas ganaba 2.800 pesetas.  Las ovejas de la bizera tenían un polígono, desde el pueblo hasta el Pantanico”.

Marcos Rodés Pueyo, pastor de Sariñena, recuerda como llevaban las ovejas a la dula cada mañana, las juntaban en un corral y un pastor común las llevaba, se hacía cargo del ganado compuesto por ovejas de casas pequeñas. De alguna manera, aclara Marcos, la dula era un pastor particular que pagaban entre todos y que juntaban por la zona del Mercadal, que antes eran corrales.

En Huerto, José Banzo Alvira comenzócon apenas 30 cabezas y alguna cabra en “dula” compartida, hasta consolidar un rebaño propio, aunque no se considera pastor en sentido estricto, aunque las ovejas han formado parte de su vida desde siempre (José Banzo Alvira de Huerto, entrevista en el Diario del Altoaragón por Marga Bretos).

Francisco Elcacho, pastor de Villanueva de Sigena, fue entrevistado por Ignacio Almudévar Zamora, de quien dice que su ganado fue casi siempre de raza monegrina, una variedad de la raza rasa aragonesa, que carece de lana en el vientre y son recias y grandes de cuerpo

La familia Bolea Brosed de Robres lleva un rebaño cercano al millar de ovejas de raza rasa aragonesa “Las razas autóctonas son las que mejor se aclimatan aquí la rasa aragonesa es la que ha estado toda la vida, es la raza monegrina”, (Entrevista en el Diario del Altoaragón por Marga Bretos) Pues Robres, municipio situado en la ladera de la Sierra de Alcubierre, ha visto reducir su censo ganadero en las últimas décadas: de 16.000 ovejas a unas 6.000.

La reducción de cabezas de ganado ha sido una generalización en Los Monegros, especialmente en las últimas décadas. Sobre finales del siglo XVIII, Blecua y Paul, en su Descripción topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido de 1792, aporta las siguientes cifras:

  • Albalatillo: Los pastos de sus montes son muy cortos, apenas para 700 cabezas ganado lanar forastero en el invierno, que criarán 400 corderos con algo de vacuno y mular de sus vecinos para sus labores.
  • Alberuela de Tubo: Los pastos de sus montes inclusos los realengos de la villa y aldeas, son muy dilatados, pero en el pueblo sólo mantienen 1000 cabezas ganado lanar, que criarán al año 600 corderos. Los Proprios se reducen a yerbas.
  • Ballerías: Los pastos son abundantes, como para 3000 cabezas ganado lanar, que criarán 1500 corderos.
  • Capdesaso: Los pastos son abundantes y se arriendan casi todos a los forasteros, por tener poco ganado los vecinos, el que será de 600 a 700 cabezas lanar, que crían 400 corderos.
  • Cartuja Fuentes: Son dueños del monte llamado la Plana, que compraron a esta villa, en el que se mantienen 4000 ovejas, 3000 carneros y buena porción de ganado mular, proprio del monasterio, con su buena granja junto al río Flumen, porción considerable de regadío, plantío de viñas y un molino harinero.
  • Huerto: Los pastos son medianamente abundantes, como para 2000 cabezas de ganado lanar, que criarán mil corderos.
  • Sariñena: Los pastos de sus montes y realengos son muy abundantes, y aunque los naturales tienen pocos ganados, se mantienen más de 40000 cabezas de los forasteros, siendo muy de admirar el poco aprovechamiento que ellos hacen de este ramo tan útil.
  • Tubo y Sodeto: Ambos del duque de Villahermosa, el que arrienda los pastos a su arbitrio, y mantienen en el invierno 4000 cabezas ganado lanar forastero, que le produce 1000 libras jaquesas, poco más o menos.

A mediados del siglo XIX, es Pascual Madoz, en su Diccionario Geográfico Estadístico de 1845-1850, quien nos aporta diferente información, entre ella la del Partido judicial de Sariñena, donde se cría mucho ganado lanar, algún cabrío y vacuno.

  • Albalatillo: Cría ganado lanar y cabrío. 
  • Alcubierre: Cría ganado lanar.
  • Bujaraloz: Cría ganado churro.
  • Castejón de Monegros: Cría de ganado lanar y cabrío.     
  • Castelflorite: Ganado lanar.
  • Farlete: Mantiene bastante ganado lanar blanco de la mejor clase.
  • Huerto: Cría de ganado lanar.
  • Lalueza: Cría ganado lanar y vacuno.
  • Lanaja: Cría de ganado lanar en número de 6,000 cab., y algo de cabrío.
  • Leciñena mantiene ganado lanar y cabrío.  
  • Marcén: Cría ganado lanar.
  • Monegrillo: Cría de ganado lanar.
  • Perdiguera: Mantiene ganado lanar.
  • Peñalba: Cría ganado lanar y cabrío.
  • Poleñino: Cría ganado lanar, mular y vacuno.
  • Robres: Cría ganado lanar.
  • Sangarrén: Cría ganado mular, vacuno, lanar y yeguar.
  • Sariñena: Habrá 2,500 cabezas de ganado lanar de cría y alguno de vacuno.
  • Sena: cría ganado lanar.
  • Senes de Alcubierre: Cría ganado lanar.
  • Tardienta: Cría mucho ganado lanar.
  • Torralba de Aragón: Cría ganado lanar y cabrío.
  • Usón: Cría ganado lanar y cabrío.
  • Valfarta: Cría ganado lanar, cabrío.
  • Villanueva Sijena: Cría ganado lanar y cabrío.

Un inventario del 2019, en Los Monegros había unas 138.315 cabezas de ganado ovino y 2.707 de Caprino (Atlas de Aragón. Icea Aragón).

La dula/adula o Bizera

La Dula/Adula o Bizera, como se ha comentado anteriormente, respondía a una practica comunitaria de gestión del poco ganado que las casas humildes disponían. Estamos hablando de unas pocas ovejas y cabras que en cada casa había pero que de forma individual resultaba imposible de manejar y la única solución era su puesta en común con el resto de las casas.  Una forma de cooperación entre vecinos, que, en según que casos, podía agrupar otros animales, como animales de tiro y carga.

Se juntaban en el Plegadero y de allí un pastor las conducía a pastar a lugares reservados para ello, montes comunales, boalares o vedados. En palabras de Manuel Gómez Valenzuela (Documentos sobre ganadería altoaragonesa y pirenaica siglos XV y XVI), “Esta institución prestaba un buen servicio a los vecinos al agrupar a ganados de los que éstos poseían solo dos o tres cabezas; bueyes, cerdos, vacas, etc. y confiarlas a un pastor o dulero que realizaba el trabajo que hubiera costado mucho esfuerzo y tiempo a los propietarios”.

Manuel Gómez Valenzuela ha recogido abundante información sobre las Dulas/Adulas, entre ellas un documento (doc. 152) sobre la contratación de dos guardianes para la adula de Sariñena, en la cual se reflejan las obligaciones de estos guardas: “Eran remunerados por los vecinos del lugar, cada uno de los cuales les pagaba cuatro cuartales de trigo al año por par de bestias. Debían tratar bien a los animales: solo podían usar zurriago o pértiga, no porras ni estacas. Si el dulero perdía una bestia o se moría por su culpa estaba obligado a indemnizar al dueño. Para evitar esto, el concejo inventariaba el número de animales que se le con- fiaban, que se contaban al salir y volver. Y debían llevarlos a los montes vedados de la villa, es decir, a los reservados para estos ganados”.

Colección documental 152. 1525, enero, 29. Sariñena Martín Falcón, ff. 4 v. – 5 r y 8 r. AHPH ´

Adjudicación de la guarda de la adula de Sariñena según el pliego de condiciones que se detalla (Al margen: Arrendacion de la adula).

Eadem die Domingo Millera coredor hizo relacion con los capitoles infrascriptos haber rendado la adula de la villa a Bernat Fenollar y Johan Senes vecinos de Sarinyena como a mas conoxentes los quales aceptaron la dicha guarda con los dichos capitoles y condiciones y los señores jurados Martin de Morcat, Salbador Valles y Betholomeu de la Cueba jurados prometieron fazerles buena etc. y ellos dieron por fiancas a Pedro d’Ezquerra, Pascual de Alcanadre y Ramon de Barecha, habitantes de Sarinyena las quales tales fiancas se constituyeron etc. todos obligaron etc. renunciaron etc. diusmetieronse etc. assi los señores jurados como los aduleros y fiancas etc. sicut decet in similibus.

Testes Johan de Ayusso et Anthon Bonet bezinos de Sarinyena. Con los capitoles y condiciones infrascriptas los senyores jurados de la villa de Sarinyena dan a guardar la adula de la dicha villa por tiempo de hun anyo que comentara a correr a quatro del mes de febrero primero venient del anyo presente de mil quinientos veynte y cinco, fenecera a quatro del mes de febrero del anyo de mil quinientos veynte y seys.

Et primo es condicion que todos los vezinos y habitadores de la dicha villa que echaran sus bestias a la dula hayan de hayan de pagar al adulero quatro quartales de trigo por par de bestias y el trigo tachado a XXVI sueldos por cafiz y este a discrecion de cada huno de pagar trigo o dinero el dicho precio pagadero por todo el mes de agosto.

Item es condicion que el que tomare a guardar la dicha adula haya de llevar piertiga en la mano o curriago y no porriello ni palo grande.

Item es condicion que el que guardare la dicha adula si per-dera alguna bestia o se morira por culpa suya haya de pagar aquella a su amo.

Item es condicion que el dicho adulero sea tubido y obligado haber a sacar en qualesquiere tiempos de plubias, niebes, vientos y otros qualesquiere siempre que por los jurados y procuradores de condiciones o persona nombrada por ellos sera requerido haberlas de lebar y esto a ora de prima como es costumbrado.

Item es condicion que las bestias que se fallaran al tiempo de la arrendacion presente que yran a la dula inbentariadas y verifficadas por los jurados y procuradores sean tubidos y obligados de pagar la primera tanda aunque las vendan o muden los duenyos de quien seran.

Item es condicion que los dichos aduleros o adulero sean tubidos o obligados de haber de lebar la adula a los montes vedados de la villa mudandola de huno en hotro por dias o semanas segun que por los señores jurados y procurador o persona nombrada por ellos les sera dicho y si no lo hara haya de pena por cada vegada dos sueldos el uno para el acusador, el otro para todas condiciones.

Item es condicion que la presente rendacion se haga con todas las condiciones que antigament se han acostumbrado fazer y arrendar.

Item es condicion que todos los que ternan bestias assi de labor como cerreras sean tubidos y obligados de contribuyr en las pagas al dicho adulero excepto bestia colluda o de fillo.

Item que si altercacion alguna habra entre los vezinos y habitadores de la villa y el adulero que sian conocedores los jurados de la villa.

Item por quanto en las ferias algunos vezinos y habitadores de la villa van a guardar en los terminos de la villa algunas bestias de algunos foranos y se hacen pagar por tanto que los tales encorran en pena de V sueldos para el comun de la villa y lo que recibiran para el adulero.

Un documento de Robres de 1494 regula la coexistencia de las dulas “con los cultivos en torno de la ciudad o con los ganados arrendados por el concejo del lugar”. En este, apunta Manuel Gómez Valenzuela, “Se permite el paso libre, pero se limita el número de animales cuyos dueños gozan de este derecho y se reitera la prohibición de que ganados forasteros pasten en los términos reservados a las dulas locales, como también sucede en Sariñena, en el documento antes resumido, para evitar que los particulares se beneficien ilegalmente de estos aprovechamientos concejiles, al cederlos a extranjeros. En el caso de Robres se trata de regular la coexistencia entre la dula y el ganado menor del herbajante. Las adulas del lugar, con un sistema similar al jaqués, solo pueden entrar en los pastos en días de fiesta alternos, no pueden acercarse a los acampaderos del arrendador. Una curiosa norma es que las adulas solo podían pastar libremente de sol puesto a sol salido, es decir, durante la noche.”

Colección documental 198. 1594, mayo, 1. Robres,  Antón Gascón, ff. 65 r. — 72 v. AHPH

El concejo de Robres arrienda los pastos del lugar a Pedro Navarro de Panticosa por tres años y ocho mil sueldos anuales de precio según lo contenido en el pliego de condiciones que se transcribe. (Protocolo de convocatoria y reunión del concejo de Robres en la plaza del lugar, lista de asistentes). Con titol y por tenor de la pre-sente carta publica de arrendacion arrendamos a vos Pedro Nabarro vezino del lugar de Panticosa de la valle de Tena que presente y acceptante soys para vos y los vuestros y a quien vos querreys, ordenareys y mandareys a saber es las yerbas, pastos y aguas en la abaxo inserta capitulacion contenidas y esto a tiempo y por tiempo de tres años continuos los quales comenzaran a correr el dia y fiesta de Santa Cruz de Mayo del año presente de mil quinientos noventa y quatro y fenezeran el dia y fiesta de Santa Cruz de Mayo del año primero veniente de mil quinientos noventa y ocho (sic) por precio es a saber de ocho mil sueldos dineros jaqueses en cada un año pagaderos en las tandas y de la forma y manera en la abaxo inserta capitulacion de la presente capitulacion y arrendacion especificadas y declaradas, la qual dicha y presente arrendacion en nombre y voz del dicho concejo y universidad y singulares vezinos y habitadores del dicho lugar de Robres que de presente somos y por tiempo seran os hazemos con la capitulacion infrascripta y siguiente:

Con la presente capitulacion los jurados del lugar de Robres arriendan en los terminos del lugar de Robres como dice del camino de Almuniente hacia baxo y camino de Lanaja hacia baxo que es hacia los terminos de Granyen en la qual yerba y termino no se comprende en vedado que dicen del carnicero ni el bedado de las Biñas que se llama los Yermos.

El primo es condicion que el que arrendare no pueda en ningun tiempo con su ganado subir a pacer del camino que los carros ban a Caragoca vulgarmente dicho el camino de Puey de Bas.

Ittem es condicion que la yerba que los jurados arriendan se haya de vedar en cada un año durante el tiempo de dicha arrendacion a saber es la partida llamada Collarada el primero dia de agosto y la partida llamada la Sardera para el deceno de agosto y quienquiere que passado dicho tiempo con sus ganados pascera dicha yerba tenga de pena una deguella de dia y dos de noche.

Ittem es condicion que ningun vezino ni habitador del lugar de Robres durante el tiempo de la arrendacion en la yerba que con la presente se arrienda no pueda romper tierra ni labrar ras-trollos ni hacer cullares hasta que sea pasado todo el mes de janero en cada un año y el que el contrario hiciere tenga de pena por cada un campo que labrare sesenta sueldos dineros jaqueses para el arrendador y que no sea obligado dicho arrendador a guardar los cullares que en dichas yerbas hicieren.

Ittem es condicion que passado todo el mes de marco en cada un año durante el tiempo de dicha arrendacion puedan assi el arrendador como los vecinos del lugar de Robres trabesar con sus ganados la yerba del arrendador y el arrendador la de los vecinos de Robres sino en caso que en los ganados hubiere dolencia que en tal casso cada uno se haya de estar en su yerba.

Ittem es condicion que si el que arrendare no tubiere agua en la yerba que arrienda para sus ganados que los jurados de Robres sean obligados a dar passo a los ganados del arrendador para las balsas del lugar por donde se ha acostumbrado dar otras veces y de la misma manera si en la yerba de los del lugar no hubiere agua y la hubiere en la yerba del arrendador se les haya de dar paso para sus ganados por donde se ha acostumbrado dar otras veces.

Ittem es condicion que los dias de fiesta las adulas del lugar puedan yr un dia enta la yerba del arrendador otro enta la yerba del lugar y si casso fuere que el adulero no llebara las adulas de la manera arriba dicha tenga de pena por cada vez que lo contrario hiciere veynte sueldos la qual pena sea para el arrendador.

Ittem es condicion que sueltos los pariconales puedan yr las adulas del lugar todos dias por los comunes un dia enta abaxo y otro enta arriba.

Ittem es condicion que los vecinos del lugar de Robres puedan llebar sus animales gruessos adonde les paresciere a paxto desde sol puesto hasta sol salido y si salido el sol o antes de ponerse el arrendador o su guarda hallare ningun animal en su yerba tenga de pena seis dineros para el arrendador.

Ittem es condicion que ningun vezino ni habitador del lugar de Robres de vispra de Pasqua de Navidad adelante no pueda llebar a paxto sus animales a los campaderos del arrendador y el que lo hiciere tenga de pena por cada un animal seis dineros de pena para el arrendador.

Ittem es condicion que el arrendador haya de estar al usso y costumbre del lugar de Robres en penas y precios.

Ittem es condicion que el que arrendare haya de dar fiancas a contentamiento de justicia y jurados las quales fiancas junta- mente con el arrendador se hayan de obligar en carta de encomienda en toda la cantidad que montare el precio de los años del dicho arrendamiento y se les ottorgara contracarta de que no se valdran de la comanda sino en casso que no pagasse el arrendador en cada un año el precio del arrendamiento ni en mas cantidad de aquella que habra dexado de pagar.

Ittem es condicion que el que arrendare dicha yerba sea tenido y obligado a pagar el precio de dicho arrendamiento en cada un año en el lugar de Robres a saber mil y doscientos sueldos jaqueses por dia y fiesta de sant Miguel de setiembre y lo que restare en dos tandas, la primera el dia y fiesta de sant Martin quatro mil sueldos y la otra el dia y fiesta de Santa Cruz de mayo lo que restare de dicho año.

Ittem es condicion que los vezinos de Robres con sus ganados passado el mes de marco como dicho es puedan pazer en cada un año en la yerba del arrendador asta el dia que se vieda como dicho es sin pena alguna.

[Párrafo barreado: Ittem es condicion que el que arrendare sea obligado a pagar en cada un año durante el tiempo de la arrendacion por dia de sant Martin dos perniles de tocino de peso cada uno dellos de siete libras y dos quesos de peso de cada seys libras cada uno dellos ]

Ittem es condicion que el que arrendare sea obligado a pagar al notario por testifficar la presente capitulacion y actos a ella tocantes cient sueldos jaqueses y al corredor que pregonara al tiempo de tranzar veynte sueldos.

Ittem es condicion que el que arrendare pueda poner a su voluntad montero el qual sea obligado a jurar en poder del justicia.

Ittem es condicion que el que arrendare con su ganado no pueda entrar en dicha yerba asta dia de santa Lucia tres dias antes y en cada un año salir de dicha yerba a ocho de mayo durante todo el tiempo del dicho arrendamiento.

Ittem es condicion que el que arrenda re dicha yerba no se le dara lugar de diesmar asta que hubiere pagado todo el precio de dicho arrendamiento a los dichos jurados de Robres como dicho es.

Ittem que el que arrendare dicha yerba no pueda dar las las fiancas que sean vezinos de Robres porque no se le admitiran. Ittem es condicion que el que arrendare dicha yerba pueda tener entrada con su ganado para abrebar en la balsa nueba.

Ittem es condicion que si hizieren danyo los arrendadores con sus ganados en panes los hayan de pagar dia de Santa Cruz en cada un año.

Ittem es condicion que los jurados ni concejo de Robres no puedan acoger en las aleras a ningun ganado mas de los de Martin Montanyes de Senes.

Ittem que el arrendador y sus fianzas puedan prendar en la yerba que arriendan sin tomar juramento.

(Acta de adjudicación de los pastos con las condiciones sobredichas a Pedro Navarro, vecino de Panticosa, clausulas de ratificación, nombramiento de fiadores a los tensinos Miguel Guillén y Jaime Navarro de Panticosa y a Jaime del Río vecino del Pueyo, clausulas de garantía)

Testes: Joan de Bolea y loan de Merced habitantes en Senes y aliados en Robres.

(A continuación los fiadores reconocen tener en comanda de los jurados de Robres 24.000 sueldos jaqueses. Y los jurados de Robres otorgan contracarta prometiendo no valerse de esta comanda salvo en caso de impago del precio de la arrendación).

Por último, recogemos un documento de Almudévar de la venta de un vecino de Alcubierre a otro de Grañén de un rebaño de doscientas cabezas de caprino:

Colección documental 146. 1519, noviembre, 11. Almudévar. Martín Alayeto, cédula de 2 ff entre ff. 42 y 43. AHPH

Antón de Oto vende doscientas cabras a Juan de Tierz por precio de dos mil sueldos. Durante los primeros cinco años se constituye un censal por el que Juan de Tierz le pagará cien sueldos anuales, tras este plazo deberá pagarle los dos mil sueldos. Garantiza este pago con todos sus bienes y las doscientas cabras.

Con los capitoles, pactos y condiciones infrascriptos y siguientes vende Anthon d’Oto mayor de dias vezino del lugar de Alcubierre a Johan de Tierz vezino del lugar de Granyen doszientas cabecas de crabio de diverssos pelos y tienpos siquiere dientes por precio de dos mil sueldos dineros jaqueses a razon de diez sueldos por cabeca las quales condiciones son segun se sigue:

Et primo es condicion que por quanto el dicho Johan de Tierz no paga luego de present los dichos dos mil sueldos promete y se obliga pagar al dicho Anthon d’Oto en cada hun anyo cient sueldos dineros jaqueses de censsal durant tienpo de cinquo anyos contaderos del primero dia del mes de dezienbre del anyo present de mil quinientos y dizenuebe cinquo anyos continuos et enpecara la primera paga el primero dia del mes de dezienbre del anyo de mil quinientos y veinte.

Item es condicion que durant el dicho tiempo de los dichos cinquo anyos el dicho Anthon d’Oto no pueda conpellir al dicho Johan de Tierz a pagar los dichos dos mil sueldos pagando el dicho Johan de Tierz los susodichos cient sueldos de censsal en la forma susodicha durant el dicho tiempo de cinquo anyos.

Item es condicion entre las dichas partes que si por ventura el dicho Johan de Tierz ante de ser conplidos los dichos cinquo anyos querra pagar los dichos dos mil sueldos o parte alguna de aquellos que en el dicho caso el dicho Anthon d’Oto sea obligado a recebir aquellos y si no dara todos los dichos dos mil sueldos que de aquello que recibira se aya de baxar el censsal al dicho Johan de Tierz de aquella quantidat que le dara a razon de veinte mil por mil.

Item es condicion entre las dichas partes que conplidos los susodichos cinquo anyos el dicho Johan de Tierz promete y se obliga dar y pagar al dicho Anthon d’Oto los susodichos dos mil sueldos dineros jaqueses y esto dius obligacion de todos sus bienes mobles y sedientes havidos y por haber en general et en special pone las ditas dozientas cabecas de cabrio.

Item es condicion entre las dichas partes que el dicho Johan de Tierz durant el susodicho tiempo de los dichos cinquo anyos no pueda vender ni alienar de las susodichas cabras et si caso sera que algunas sacara por viejas que en el dicho caso aya de tornar otras tantas y esto fasta que los susodichos dos mil sueldos aya pagado al dicho Anthon d’Oto.

Al pastor

El oficio de pastor, un trabajo muy vocacional, duro, de mucho esfuerzo, dedicación, paciencia y gran sabiduría. Una actividad adaptada al medio rural y a la naturaleza que continúa afrontando grandes retos para su subsistencia, resistiendo como siempre lo ha hecho, especialmente en Los Monegros, en tierra árida, de escasas precipitaciones y largas sequias, de pastos que se agostan en verano. También el rigor del frío en invierno, de las heladas y las boiras.

A todos los pastores que con su gran semblanza han conducido con serenidad y quietud sus rebaños por nuestros montes, sapiencia y bonhomía.

José Anoro Marías


Dedicado a la agricultura, José ha desarrollado gran parte de su vida ligada al Sindicato de Riegos de Sariñena. Aprendió de la mano del antiguo guardia Manolo Foj Tella, del que empezó siendo su ayudante y con quien compartió años y amistad. José llegó a ejercer el cargo de Juez Presidente del Sindicato de Riegos de Sariñena, sindicato que probablemente sea uno de los más antiguos de España. Además, José es un gran sariñenense, fue jugador del Sariñena y danzante, por estas y otras muchas cosas más, a Sariñena la lleva en el corazón.

Natural de Sariñena, José Anoro Marías “El Moreno” nació el 23 de mayo de 1944 en casa de sus padres, en la placeta de Roda, casa El Moreno – Calsona. Aunque a los dos años cambiaron de casa -a la de al lado-. Creció en el barrio Alto de Sariñena que, como cuenta nuestra querida Simoné Andreu Serrador, mantenían un infantil enfrentamiento con los del barrio Bajo: “A los del barrio Alto les defendía Joselín “El Moreno” -Joselín, que nos han dicho piojosos y que llevamos caparras- a lo que Joselín respondía -Esta noche a atacar-“.

Fue a las escuelas nacionales, donde actualmente está el Casino nuevo, hasta los 11 años, cuando fue a labrar y a hacer todas las demás faenas agrícolas de casa con su padre, pues tenían tierras y se dedicaban a la agricultura. Hacían mucha hierba para las vacas que tenían en casa, su padre dallaba y él iba con el saco recogiendo la hierba. En casa tenían vacas de leche que vendían en la misma casa, también la llevaban a la tienda de casa Blecua y al final a la Rania, cuando se instaló -Hasta los 45 años tuvimos las vacas-

José recuerda ver a las Pepetas bajar de recoger carbón del puente del Ramio y desde el cruce de caminos, con su padre, ayudarles a bajar el carbón al pueblo (Las Carboneras de Sariñena).

A los 13 años fue a trabajar con colonización, donde estuvo dos años. Trabajó con la mira, para ser topógrafo, con Antonio Royo, Paco Nogues y un hermano de Félix Marías. A los 15 años volvió a trabajar con su padre y a los 16 años se sacó el carnet de conducción de tractores, compraron un tractor pequeño y fue haciendo faenas. El carnet de conducir el coche lo obtuvo a los 18 años.

Con el tractor comenzó con las acequias, a hacer faenas y a llevar a gente. José comenzó con la limpieza de la acequia, cada uno, en relación con la tierra que tenía, limpiaba un tramo. Iba con el guardia Manolo Foj, marcando con una caña el principio y al final de cada tramo, colocando un papel, la boleta, que decía a quien correspondía. Además de la limpieza de las acequias cuando se cortaba el riego, también José iba cuando había algún desprendimiento. Manolo Foj lo llevaba en moto hasta que este se compró una furgoneta. Casi al mismo tiempo se la compró José, que iba más tranquilo solo.

José ha sido Juez Presidente del Sindicato de Riegos de Sariñena, institución de la que habla con orgullo -El Sindicato de Riegos de Sariñena es el segundo más antiguo de España, después de uno de Valencia-.

Desde los 16 a los 32 años José jugó a futbol con el Sariñena (C.D. Sariñena), más o menos unos 15 años. Jugó de defensa central pero muchas veces lo ponían de delantero, cuando no marcaba el delantero titular. Tenía tanta afición que, aunque estuviese trillando en la era, paraba, cogía las botas e iba al campo a jugar. Cuando hizo la mili entrenó con el Huesca y bajaba a jugar con el Sariñena. Hizo la mili en Huesca y los sábados también bajaba a casa para arreglar las cuadras de las vacas.

A los 18 danzó con el dance de Sariñena, le gustaba mucho y entró en el dance, cuando Antonio Susín estaba de mayoral y Vicente Capitán de gaitero. Así, de danzante ha estado unos 10 años. Pues a José le ha gustado participar con el pueblo y durante 4 años llevó la carroza de mairalesas.

Se casó a los 26 años con Pilar Clavería Luesma y fueron a vivir a calle Lalueza.

Ha trabajado en el mantenimiento para el Sindicato por lo menos unos 25 años, recorriendo palmo a palmo cada acequia de las que forman parte el sistema de riego de la huerta vieja de Sariñena, las acequias de Valdera, el Molino y la Acequieta.

Con José repasamos la acequia Valdera, de sus inicios aguas arriba del río Alcanadre, donde confluye con el Guatizalema y se encuentran los puentes de Rey, término de Peralta de Alcofea. Allí había un azud, donde está el puente actual, la entrada a la acequia estaba abovedada, con sillares de arenisca que fueron usados para adornar el cruce de la Venta de Ballerías con la carretera de Sariñena a Huesca. Del azud salían dos acequias, una a Sariñena y otra para Peralta de Alcofea. La acequia de Sariñena tenía una mina de unos 500 metros de larga y la de Peralta de Alcofea unos 150 metros que cruzaba la carretera. Había dos guardias, uno por cada acequia, para asegurarse que se echaba la mitad de agua para cada acequia.

Luego hubo un segundo azud aguas arriba de la que partía la acequia a Sariñena, esta atravesaba una mina bastante larga. Finalmente, unos 2 kilómetros más arriba, se construyó el actual azud, la acequia atraviesa una mina pequeña, de unos 500 metros que lleva las aguas hasta el Guatizalema donde un azud conduce el agua a través del Guatizalema, a modo de canal, hasta de nuevo continuar la acequia, a partir de allí se llama acequia Valdera -Hace 30 años se entubo esa parte para no mezclar las aguas, pues el agua del Guatizalema es de peor calidad-. Luego, la acequia continúa por los llamados Sombríos y la mina del Sombrío, unos 200 metros de mina de cemento que recientemente sufrió el derrumbe arrastrando, en marzo del 2023, parte de la mina.

A unos 500 metros más arriba del azud actual está el azud de la central de Huerto y una mina de 500 metros que llevaba el agua a la central de Huerto que ya no está en uso y va a parar donde el azud de Sariñena.  Por Puigmelero hay otra mina, de los Cajicos, de 300 metros de obra. Así, la acequia Valdera discurre unos 25 kilómetros, regando la huerta vieja para morir pasado Sariñena en la Isuela, en un desagüe en la cantera del Puyalón.

Sobre la acequia del Molino, esta tenía un azud que se rompió hace unos 62 años, José era un crio, y este estaba 50 metros más abajo que el azud actual. Construyeron el actual de hormigón, un azud muy largo, donde José aún trabajó en su construcción y con su tractor Land y el remolque llevaba materiales.

Tras derivar el agua a la acequia del Molino, tras unos 500 metros de recorrido está presenta una mina con una longitud aproximada de 200 metros, mina con tres huecos y tramos abiertos. Había tramos que con Manolo Foj los apuntalaban con fustes de sabina que colocaban a modo de puntales, pusieron unas 5 y después de tantos años aún quedan 2. En la mina grande hay un aguatillo con las guías de sabina, estas no se rompen ni pudres.

De la acequia el molino nace la Acequieta, donde estaba la harinera y había un embalse. Allí hicieron un paradile para derivar el agua a la Acequieta.

Como curiosidad se acuerda de la mina de la Laguna, está se enronó sola, por desuso. José se acuerda como en 1955 cruzó la laguna entera, hubo una gran helada, era febrero. Con Teodoro, hermano de Simoné hicieron incluso fuego, quemaron un montón de paja y ni se derritió. Igualmente, José recuerda como en Sariñena había cuatro pozos, el de la calle Alfonso I, el de casa Javi Marías, el de Castanera y el de Gaset.

José, gran apasionado de su trabajo, al que ha dedicado con esfuerzo y pasión gran parte de su vida. Amante de la vida rural, de sus campos, huertas, acequias y sindicato de riegos. Es todo un libro abierto de los entresijos de un sistema hidráulico de gran antigüedad que nos ha permitido desarrollarnos durante siglos.

Los primeros viajeros a las Indias de Los Monegros


Por José Elbaile Ollés.

En el año de 1492, Cristóbal Colón descubrió lo que entonces se llamó las Indias. A partir de entonces son muchos los españoles que fueron o intentaron ir: militares y funcionarios al servicio del Rey para controlar las nuevas tierras, religiosos con el fin de evangelizar o aventureros en busca del oro y riquezas de las que hablaban quienes volvían.

Pero el monopolio sobre el comercio con los nuevos territorios y las gentes que podían embarcarse eran potestad del Rey, que ejerció su control desde la casa de Contratación de Sevilla. Ciudad desde donde partían las galeras hacia América.

En un primer momento sólo los ciudadanos del Reino de Castilla podían trasladarse a las nuevas tierras descubiertas. Pero en las cortes celebradas en Monzón y Binefar el año de 1585, se establece que los aragoneses puedan pasar “a las indias y gocen de lo que los castellanos, ya que fueron descubiertas en tiempo del serenísimo Rey Don Fernando el Católico de gloriosa memoria y participaron gente de este reino”.

Aun así, eran pocos los que conseguían una autorización real para poder desplazarse y siempre era como criado o acompañante de alguien que iba como funcionario, militar o religioso.

En el Archivo general de Indias, se conservan los expedientes de los primeros monegrinos que marcharon a hacer las Américas:

Juan de Marroviza y Estrella, de 19 años nacido en Sariñena era hijo de Jaime de Marroviza y de Gerónima Estrella y nieto por línea paterna de Pedro Marroviza y de Martina Montesino. Todos de Sariñena.

El cuatro de diciembre de 1588, Jaime de Marroviza, presenta en la Diputación del Reino en Zaragoza para que se resuelva en el Consejo de Aragón, la petición de licencia al rey para que su hijo Juan de Marroviza y Estrella pueda viajar a las indias. A la provincia del Perú, donde trabajaba como funcionario Pedro Estrella, un primo hermano de su madre que acababa de llegar de esas tierras.

Para conseguirla debería demostrar mediante testigos que no es de los prohibidos a pasar a aquellas tierras por ser como es él y sus padres cristianos viejos, hidalgos, notarios y como descendientes de tales, limpios de toda raza, moros ni judíos, y sin faltas ni penitencias por parte del Santo Oficio de la Inquisición.

También que era mozo soltero, no casado ni sujeto a religión o matrimonio.

En la solicitud se debía hacer una pequeña descripción física para su control. Así dijo ser: de mediana estatura y moreno de rostro con un poco de barba negra y con una pequeña herida debajo del ojo derecho.

En mayo de 1591 Pedro estrella recibió en Madrid un nuevo nombramiento que le obligaba a volver a aquellas provincias. Entonces pidió que le dejasen llevar a su sobrino.

Al final Juan Marroviza consiguió la autorización Real y marcharía en 1592 en calidad de sobrino de Pedro Estrella.

No sabemos la vida que llevaron en Perú donde todavía existe el apellido Estrella.

Francisco Ignacio Aysa Gasion, que nació el 30 de Julio de 1669 en Sesa, de una familia infanzona de Marcén. Se embarcó a los catorce años para las Américas como criado de su tío fray Manuel Mimbela, que había sido nombrado obispo de Guadalajara y Oaxaca en Méjico. Embarco el 6 de agosto de 1712 en el galeón Santo Soto de Román. Entre los acompañantes de su tío también se encontraba su primo Pedro Mimbela de diecinueve años, nacido en Morillo de Gallego.

Francisco, como sobrino del obispo, supo aprovechar su estatus prominente dentro de la sociedad de Nueva España. Se avecindó en Guadalajara. Amasó una gran fortuna, compró una mina de plata en Bolaños y poseyó grandes extensiones de tierras de labranza y varias haciendas

Fue nombrado Marques del Castillo de Aysa el 18 de septiembre de 1727 y obtuvo el grado de coronel de la infantería española.

Desde 1734 a 1743, se convierte en gobernador de Nueva Galicia y presidente de la Real Audiencia. Durante su mandato se hicieron varias expediciones a California para establecer mayor control administrativo.

Fue un buen administrador desarrolló la economía de la zona e hizo mejoras sociales como la traída y distribución del agua en Guadalajara. Falleció el 8 de diciembre de 1778.

Antón Sanz Anoro que obtuvo el pase para embarcar en la casa de Contratación el 21 de marzo de 1623.

La solicitud la presenta en la Real Audiencia de Zaragoza, su padre, Antón Sanz, mayor de días, de la villa de Castejón de Monegros. Donde a pesar de ser Infanzón y familiar del Santo Oficio de la Inquisición tiene que demostrar su nobleza y limpieza de sangre.

Antón era hijo de Antón Sanz de Escarrillla en el valle de Tena y de María de Anoro de Castejón de Monegros donde vivían.

Su hermano Gerónimo Sanz Anoro estaba casado con Gracia Cascarosa, tenían un hijo, Jaime Sanz Cascarosa. Todos nacidos en Castejón de Monegros y los dos notarios.

Antón Sanz Anoro se acaba de quedar viudo hacía dos años. Había estado casado con Gracia Berdun de Castejón de Monegros. Tenía entonces 36 años.

Fue entonces cuando Andrés Sanz hermano de Antón padre, que vivía en las Indias con su familia lo reclamó para que se hiciera cargo de una hacienda. Andrés que se embarcó con veinte años, llevaba en Trujillo cuarenta desempeñando diferentes cargos de importancia al servicio del Rey.

Sin ninguna carga familiar y cumpliendo todos los requisitos, a Antón, se le permite viajar a la provincia de Venezuela el año 1623 con sus criados Francisco Rodríguez Almonte y Juan Muñoz. La autorización para embarcar es firmada en Madrid el 5 de diciembre de 1622. Y se justifica “Para la cobranza de una hacienda”.

En su descripción dice: que es de mediana estatura y disposición barbinegro que comienza a mezclar con alguna cana tiene más grueso el ojo derecho que el izquierdo con una curvación que le impide algo la vista en este ojo.

Elbaile Ollés, José.
Publicado en la revista Tierra de Lalueza.

Pilar Royo López y Vicente Villellas Betes


Pilar Royo López, natural de Sariñena, es mujer vital y de buena memoria, ha trabajado prácticamente desde su infancia, especialmente para casa Torres, haciendo, como dice: –de todo-. Su marido, Vicente Villellas Betes, fue guarda de campo, un oficio tradicional, ya desaparecido en Sariñena, y que a través de la misma Pilar y su hijo Vicente nos adentramos.

Pilar Royo López.

Pilar Royo López nació el 5 de junio de 1932. De casa de los Custodios, Pilar vivió su infancia en la calle Castillo Alto, una casa justo antes de las escaleretas, cerca de donde vivía Paco Cascabillo. Aunque tenían un poco de tierras, su padre trabajaba para casa Torres, en la tierra, y se encargaba de la brigada que trabajaba para la casa -estaba al tanto de los trabajos-.

Pilar no fue muy estudiosa, fue a las escuelas nacionales y aún recuerda a don Pio, doña Victoria o doña María. Les hacían hacer en el patio actividades, algunas como representaciones y a veces acudía el alcalde y concejales –una vez me hicieron recitar unos versos y gané un bolso para ir a la escuela-. En las nacionales había un gran patio, grande, recuerda Pilar, donde jugaban: -el patio daba a los Esquiñones, por la parte de atrás, donde había una puerta falsa-

Pilar era la segunda de cuatro hermanas y pronto comenzó trabajar en casa, empezando a hacer encargos y al final no paró de hacer trabajos hasta que fue dejando la escuela. Pronto fue a trabajar a casa Torres, a casa de Mariano. Entonces, casa Torres se encontraba encima del Enado, en la plaza Villanueva, donde estaba la casa nueva y al otro lado la casa vieja, al lado de casa Bolero, donde vivían los de las Tiletas. Allí hacía de todo -todo lo que me mandaban- de ir a comprar a realizar todas las faenas y labores de una casa, de limpieza, cocina o cuidado de los críos. Pilar no paraba nunca, además Fermina, la ama de llaves, era muy exigente -lo primero que me hacía hacer era peinarla-. Pilar se acuerda de ver a los jornaleros comer en el patio.

Su marido Vicente Villellas Betes nació en Lalueza en 1928 y vino a Sariñena con su familia. Su padre entró de Guardia de Campo, oficio que continuó Vicente.

Vicente trabajó en distintas faenas, como labrador, segador, haciendo esparto o como pastor; en casa aún recuerdan cuando llevaba las vacas por la laguna. Iban a segar al monte y se quedaban por alguna masada, cazaban alguna liebre y gracias a ella hacían un rancho para todos En casa tenían animales, cerdos, gallinas y algo de huerta, un pequeño olivar. Pero pronto se convirtió en guarda de campo. Su padre falleció joven y Vicente con 23 años ocupó su cargo, -cogió la correa-.

Familia Villellas Betes.

El cargo de “Guardia Rural” dependía de la “Cámara Agraria local de Sariñena” que tuvo su sede en casa Paraled, en la plaza de la iglesia de San Salvador y luego en un local del Ayuntamiento de Sariñena. Las Cámaras Agrarias en Aragón, fueron creadas durante el régimen franquista, siendo unas instituciones destinadas a ser órganos de consulta y colaboración con la administración agraria, y estaban controladas por el Ministerio de Agricultura. Estas cámaras tenían una estructura organizativa que incluía asambleas con representación de los sindicatos agrarios. En Aragón, las Cámaras Agrarias de Zaragoza, Huesca y Teruel se constituyeron en 1948 y 1950, pero fueron finalmente extinguidas en 2014, pasando sus funciones a los sindicatos agrarios y otras entidades. Uno de los presidentes fue Procopio, que tenía un estanco en la calle del Mercado, en los porches, y de administrativa Alicia Villacampa.

Vicente ostentaba autoridad como Guardia Rural, también conocido como Guardia de Campo. Portaba una chapa oficial que lo identificaba como guarda jurado de Sariñena, siempre brillante, sobre la correa del morral. Tenía prismáticos y un rifle -llevaba balas de las buenas, del 9- que lo solía usar para cazar algún conejo y que nunca faltaron en casa -mataba conejos corriendo-.

Aunque algunos años estuvieron dos guardias, con Manoler Millera, y cada uno llevaba su partida, Vicente abarcaba todo el término municipal de Sariñena, tanto huertas como campos y monte. A principio iba andando y en bicicleta hasta que se compró por su cuenta una moto. El carnet de coche nunca se lo quiso sacar, pues pensaba que nunca se iba a poder comprar un coche.

Vigilaba la huerta, que entonces era muy importante, que no entrase ningún ganado, que no hubiese robos, que nadie se comiese más de la cuenta labrando, cabañeras, caminos, sendas, marguines u otros campos o huertas -siempre había alguno que cogía más de la cuenta-. 

Si había robos los investigaba –mia que me han robado un camallón de patatas-, –mia que se me llevan los tomates-, muchos hasta iban a casa suya para contarles que le habían robado u otros problemas. Lo normal era que cogiera a los culpables y lo solucionaran apañándose con los dueños del campo. Algunas veces se pegaba hasta 3 noches escondido para sorprender algún ladroncillo. También había casos en que no le quedaba más remedio que denunciar y llevar al juzgado, iba al juzgado de Huesca y tenía que testificar. Hacía de guardia, pero también a veces hacía de juez, tratando que se arreglasen entre ellos, pues lo solían respetar mucho, solían decir -Lo que diga Vicente, que tiene razón-.

Se sabía todos los campos y a quienes pertenecían, todo lo llevaba en la cabeza, incluso lo llamaban del ayuntamiento si tenían alguna duda con alguna tierra, campo o huerta y para participar en las concentraciones parcelarias.

Otras veces tenía que acompañar a los pastores trashumantes cuando cruzaban el término de Sariñena, le avisaban desde la oficina y, pronto por la mañana, salía a esperarlos. Luego los acompañaba en su tránsito para ayudarles pasar de linde a linde. Muchas veces era el mismo presidente de la cámara quien le llamaba para decirle lo que tenía que hacer.

Madrugaba mucho, era un trabajo de mucha dedicación, que exigía implicación, estar disponible a cualquier hora del día y que incluso muchos iban a su casa para requerirle algo, alguna duda, ayuda o denunciar a alguno.

Con Manolo Foj Tella, Guardia de Riego, eran muy amigo, casi como hermanos, entre ellos se apoyaban y ayudaban muchísimo. Juntos era un placer escucharlos, recuerda su hijo Vicente, -contaban un montón de historias y anécdotas-. En una edición de Femoga los pusieron a los dos de vigilantes de noche, a uno que vio le echó las luces de un tractor y resultó que era un guardia civil.

Entonces la huerta se cultivaba entera, la gente dependía de ella, como sustento de muchas familias y eso llevaba a que había muchos problemas. Fueron también tiempos de necesidades y algaradas. A veces pillaba a los críos robando, subidos a los árboles cogiendo fruta y los encorría. En una ocasión, en venganza, le robaron la moto y se la rompieron, dejándola tirada por un brazal. Los acabó pillando, pero fue lo ingrato del trabajo, el tratar con gente mala.

Cuando extinguieron las cámaras agrarias, Vicente pasó a formar parte de la DGA, como personal laboral y fue destinados a la Oficina Comarcal Agraria de Sariñena.

Pilar y Vicente en la plaza de la iglesia de Sariñena.

A Vicente le ha gustado mucho la huerta y su propio huerto camino los Esquiñones, donde se pasaba buenos ratos. Vicente el guardia, persona cercana, de un oficio dedicado a la huerta vieja de Sariñena que tanta prosperidad nos ha dado.

A su jubilación. la extinta Cámara Agraria Local de Sariñena le honró con una placa como “Guardia Rural” de la misma por 41 años de servicio prestado “Con dignidad y entrega” hasta su jubilación el 3 de noviembre de 1993.

Pilar y Vicente han vivido en un piso en la plaza de la iglesia, en casa Torres, en el mismo edificio donde estuvo el estanco de Asunción Blasco. Han sido felices, formando una gran familia. Vicente falleció a los 90 años de edad, el 27 de diciembre del 2018.