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La Cartuja de Lanaja 


Os Monegros g

Un día cualquiera en la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes. Una literaria crónica que apareció publicada en el Diario de Huesca el 3 de septiembre de 1908 y cuyo periodista firma con una anónima “X”. Un recorrido visual muy descriptivo y, sobretodo, complaciente con el entonces rico propietario de la cartuja monegrina Mariano Bastaras. Con la desamortización de Mendizábal (1835-1836), la cartuja pasó a manos privadas de la familia Bernabé Romeo, adquirida en 1841 por Francisco Romeo Martínez de Bengoa. Tras el intento fallido de transformar la cartuja en un balneario y la rescisión del préstamo, la cartuja salió a subasta pública siendo adquirida por la familia Bastaras en 1896 hasta que en el 2015  fue adquirida por la Diputación Provincial de Huesca.

Sin título

Cuando el periodista, como el héroe cervantino, sale a correr aventuras, todos los molinos de viento se lo antojan gigantes y todas las ventas del camino castillos encantados. Tiene razón el maestro Moya. Ni el militar al hacer sus apuestos guerreros para próxima lucha, ni el marino al levar anclas para lanzarse a cruzar la inmensidad de los mares, sienten emociones tan placenteras como el humilde croniqueur al armarse de carnet y lápiz para llevar a cabo una excursión que ha de proporcionarle recreo para su espíritu y ocasión de cumplir con su deber profesional.

Cariñosamente requerido por D. Mariano Bastaras, dignísimo diputado provincial, para pasar un día en su magnífica posesión llamada La Cartuja, ni el sinsabor de un madrugón a que no estoy acostumbrado, ni las molestias de un viento tan huracanado como frío, fueron obstáculo para que montado en un lujoso vehículo de D. Teodoro Casamayor, propietario de Alcubierre y amigo mío, llegase en compañía de éste á Lanaja, a las seis de la mañana. En esta villa nos esperaba nuestro predilecto amigo D. Mariano Berdún, y media hora después arribamos los tres a la antigua residencia de los hijos de San Bruno, cedida por los condes de Sástago a estos religiosos entre los siglos XIII y XIV.

En el centro de una superficie de veinte hectáreas, coreada por muro de tapia y ladrillo, se levanta majestuoso el antiguo monasterio, evocando el recuerdo de aquellos ascetas que en la soledad purificaban sus almas con la mortificación y castigaban sus almas con el trabajo material. A la entrada del edificio salúdanos efusivamente el Sr. Bastaras y con la distinguida familia de éste oímos la Santa Misa en el templo exmonacal, inundado de luz que hacía resaltar el colorido de las pinturas que cubren todas sus, paredes y techumbre.

Después de cumplido este precepto cristiano—era domingo,—recorrimos el laberinto de pasillos y dependencias quedando agradablemente sorprendido al ver el llamado claustrillo, pintado por el tercero de los hermanos Bayeu, que desde el año 1784 al 96 se ocupó en decorar este pequeño claustro y las diez o doce capillas que lo circundan. Vimos molduras en yeso, de irreprochable gusto, algunos frescos de gran mérito y en una de las celdas la estela de sus maravillosas concepciones artísticas qué allí dejó el insigne Goya. Bs de alabar, y la religión y el arte lo han de agradecer, el interés del Sr. Bastaras por conservar joyas de tan estimable valor, sin hacer caso de los cuantiosos dispendios que supone el sostenimiento de un edificio de tan colosales proporciones.

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Todavía me esperaba otra sorpresa muy agradable. Quien desde Tardienta recorre el trayecto que media hasta Lanaja y ve campos agostados, montes inmensos con raquítica vegetación y, por consiguiente, sin árboles que tanto agrandan la hermosura natural de un paisaje, no puede suponer que en las inmediaciones de La Cartuja ha de encontrarse con frondosa huerta, cubierta de verdor, rodeada por espesos cañaverales y árboles gigantescos y fecundada por copiosa fuente de aguas sulfato-nitrotadas, tan cristalinas como frescas. Esto es un oasis, un sueño de hadas, decía yo a D. Mariano, y quien como usted puede hacer frente al calor estival en una finca como La Cartuja que, a las sublimidades del arte, une tan bellísimos encantos naturales, seguramente no echará de menos el veraneo en las más concurridas playas.

La comida resultó un banquete suntuoso y espléndido, de los que acreditan la marca Bastaras. Sentámonos a la mesa los señores de la casa, Dª Florencia Gabarre, madre política de D. Mariano, las bellísimas señoritas Visitación Ferrer, de Albalatillo; Rafaelita Vizcarra, de Selgua; Carmen Mur, de Lanaja; los ya expresados D. Mariano Berdúa, D. Teodoro Casamayor y el que estas líneas escribe. Presidio o hizo los honores con exquisita y delicadísima galantería la distinguida y muy bondadosa Dª Matilde Ferrer, digna esposa de D. Mariano Bastaras, que para todos los comensales tuvo frases de familiar cortesanía. Después del café tuvimos audición de Gramófono y… ¡qué veloz pasa el tiempo cuando el alma se recrea en las placideces que siempre proporciona la reunión con personas de nuestro agrado e intimidad! Llegó la hora del regreso, y cuando al salir de La Cartuja vi en la era de nuestro digno diputado una veintena de criados sonrientes y satisfechos amontonando trigo y llenando carros con este cereal, pensé en que nuestro amigo jamás se yergue sobre el pedestal de su opulencia y trabaja para que su nombre, tan conocido en la región aragonesa, sea pronunciado más como bueno que como inmensamente rico, y en que el problema social perdería todo su aspecto pavoroso si la burguesía estuviera representada por hombres del talento, cultura y bondades de D. Mariano Bastaras. ¡Qué hermosa es la democracia cuando en ella se confunden los aristócratas de más elevada alcurnia!

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La saga Ulled Altemir


La saga de los hermanos Ulled Altemir responde a una familia sariñenense cuyos entresijos nos conducen a la memoria reciente de periodos de anteguerra, guerra y postguerra. Una saga familiar fruto del matrimonio entre Antonio Ulled Ballarín y Concepción Altemir, cuyos hijos Rafael, Jesús y José constituyeron vidas trepidantes y relevantes que merecen ser recordadas. En su honor, la verdad y la historia que jamás nos podrán arrebatar.  

Rafael Ulled i Altemir

Rafael Ulled Altemir.

Antonio Ulled Ballarín fue agente de negocios, socio de la Casa de la Democracia Aragonesa y regidor del Ayuntamiento de Barcelona en 1909 por el Partido Republicano Radical. Debido a su profesión, la familia Ulled Altemir acabó viviendo en Barcelona donde establecieron su domicilio. Antonio murió en 1930 y el 17 de octubre de 1933 le fue dedicada una calle en Barcelona, en la antigua calle de Trespalacios.

Rafael Ulled Altemir nació en Sariñena en 1885, fue abogado, ingeniero industrial y diputado republicano. Estudió en Lérida y luego en Barcelona, donde accedió a estudios universitarios cursando simultáneamente Derecho e Ingeniería Industrial.

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Rafael Ulled Altemir.

En 1906 fue impulsor del periódico del partido Republicano Radical “La Rebeldía”. Por el mismo partido se presentó, sin éxito, a las elecciones municipales de Barcelona en 1907 y en 1909 participó activamente contra la guerra en Marruecos, protestas que acabaron con los sucesos de la Semana Trágica de Barcelona. Los hermanos Ulled fueron acusados “por el instigamiento de incendios de iglesias y conventos” durante la semana trágica de Barcelona teniendo que huir de Barcelona. Aunque, tal y como señala Joaquim Pisa en su blog “Aventura en la tierra: Jesús Ulled y sus hermanos, una saga de políticos monegrinos en Barcelona”, “Las buenas relaciones de los Ulled con elementos militares les salvarán del destino que sufrieron inocentes como Francesc Ferrer i Guàrdia y otros”. Su hermano José se exilió a Paris, “junto a uno de sus hermanos”, y volvió al poco tiempo para ejercer de abogado defensor de los muchos detenidos por los hechos de la semana trágica.

En 1911 Rafael se presentó para el distrito II de Barcelona. Como miembro de la Diputación, entre 1912 a 1913, formó parte de la Comisión Provincial como encargado de la administración municipal, propiedades locales y asuntos contenciosos locales, de la comisión de gobernación y del comité ejecutivo de la exposición institucional de industrias eléctricas (1915). Entre 1914 y 1917 lideró las juventudes del Partido Republicano Radical y fue presidente y miembro de la ejecutiva nacional del Partido Radical . 

Desde Sariñena

Procedentes de Zaragoza, en cuya capital pasaron las fiestas del Pilar, llegaron anteanoche a esta villa los distinguidos jóvenes hijos de este pueblo don Rafael y don José Ulled, concejal y diputado provincial, respectivamente, en Barcelona. Aprovechando la estancia breve de los hermanos Ulled, nuestro querido amigo el diputado provincial don Esteban Panzano sentó anoche a su mesa a los caracterizados viajeros, asistiendo también por invitación particular del dueño de la casa y bondadoso Esteban, los señores Basols (don Pedro y don Juan), Castañera, Aviles, García Bueno, Ulled (don Timoteo), Callón, Ispa, Marquina y Altemir.

La cena fue servida con esmerado gusto por la fonda de don Rafael Ispa, y durante el banquete reinó entre los comensales la más franca alegría, propia de gente joven y de chispeante ingenio.

Los señores Ulled salen esta noche para Barcelona, deseándoles un feliz viaje y nuevos triunfos a los ya alcanzados tanto en su carrera política como profesional. 

Diario de Huesca 21 de octubre de 1916.

Rafael fue presidente del Centro Aragonés de Barcelona y vocal del mismo en 1922 (Diario de Huesca 4 de abril de 1922). Valeriano C. Labara Ballestar, en su artículo “Rafael García Fando, catedrático y presidente del Centro Aragonés de Barcelona” (Diario del Alto Aragón – Domingo, 10 de agosto de 2014), cita que Rafael Ulled Altemir sustituyó en el cargo a Rafael García Fando, quien fue presidente del Centro Aragonés de Barcelona entre 1922 y 1923.

Pro riegos

Reitero promesa formulada oportunamente ante representaciones Huesca  provincia defender primero en Comisión parlamentaria, luego salón sesiones, apurando todos medios reglamentarios integridad proyecto Riegos Alto Aragón haciendo honor representación que ostento. Rafael Ulled.

Diario de Huesca 11 de noviembre de 1934

Con el sello del Ayuntamiento de Sariñena, recibimos la siguiente carta:

9 Noviembre de 1934.

Sr. Dr. de EL DIARIO DE HUESCA

 Mi considerado señor: Le ruego y por ello le anticipo mi reconocimiento, se sirva dar cabida en el primer número del periódico de su digna dirección, al siguiente comunicado: En el periódico «La Tierra» que se publica en la ciudad de Huesca, hemos leído en este Ayuntamiento, con el consiguiente desagrado, que al publicar la relación de los pueblos a quienes se les ha concedido subsidio para el paro obrero, aparece Sariñena con la subvención de 50.000 pesetas para obras de alcantarillado, y como alcaide de la misma, he de hacer constar que dicha concesión lo ha sido por las continuadas y acertadas gestiones del celoso ex diputado radical e hijo de Sariñena don Rafael Ulled Altemir, y nunca por los diputados señores Vidal, Moncasi y Romero, como el citado periódico dice, ya que a las diez de la noche del día 29 de Octubre, comunicó telefónicamente el señor Ulled la repetida concesión.»

Dándole mis más rendidas gracias por el favor, aprovecha la oportunidad para ofrecerse de usted afectísimo amigo y seguro servidor q.e.s.m.

El alcalde, FERMÍN GRUSTAU.

Diario de Huesca 11 de noviembre de 1934

 

El Centro republicano radical tiene organizado en su domicilio social un banquete a las diez de la noche para conmemorar el aniversario de la proclamación de la segunda, actual y perenne República Española, al que además de sus afiliados asistirá el diputado a Cortes de las Constituyentes, hijo de esta provincia y actual director de Trabajo, ilustrísimo señor don Rafael Ulled Altemir.

Diario de Huesca 13 de abril de 1935

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16 de febrero de 1936, Diario de Huesca.

Rafael fue regidor del ayuntamiento de Barcelona entre 1915 a 1921 y en 1936 Rafael se presentó a las elecciones generales sin entrar a conformar el Frente popular, lo que acabó siendo un tremendo fracaso. Manuel Benito lo relata en “Las elecciones de 1936 en Huesca” (Diario del Alto Aragón – Domingo, 29 de enero de 2006): “En el centro se quedó el fracasado proyecto lerrouxista del Partido Republicano Radical liderado por el monegrino Rafael Ulled Altemir que apenas contaba con cierta implantación en Sariñena, obteniendo unos 3.500 votos”. Rafael se casó en Barcelona con Josefa Moscardó Escribá.

Joaquím Pisa recoge la vida de los hermanos Ulled en su blog “Aventura en la tierra: Jesús Ulled y sus hermanos, una saga de políticos monegrinos en Barcelona”. La familia fue muy cercana a Alejandro Lerroux “desde sus primeras luchas en Barcelona”, como destacó el propio Lerroux en un banquete que en 1932 se celebró en honor a Jesús Ulled.  Alejandro Lerroux fue un político republicano que fundó el Partido Republicano Radical con un discurso obrero, anticlerical y opuesto al independentismo catalán que jugó un papel destacado durante la Segunda República.

Los Radicales

Por fin se ha hecho pública oficialmente la determinación adoptada por este partido que se presenta a la lucha en candidatura abierta y como candidato figura el ex diputado a cortes don Rafael Ulled Altemir. Auguramos verdaderas sorpresas y por hoy cesamos en este comentario.

Diario de Huesca 2 de febrero de 1936

En 1937, Rafael Ulled Altemir fue detenido y encarcelado en el barco-prisión Uruguay, fondeado en el Port Vell. El vapor Uruguay, antes denominado  Infanta Isabel de Borbón, fue un buque requisado por el gobierno republicano para su uso como cárcel tras los movimientos revolucionarios de 1934. Durante la guerra civil, amarrado en el puerto de Barcelona, continúo siendo usado como cárcel. Rafael, cuenta Joaquím Pisa, fue “sacado del barco por elementos anarquistas y fusilado inmediatamente”. En “Els Diputats de la Mancomunitat de Catalunya” citan que, en relación a los datos del proyecto del “Cost Humà de la Guerra Civil a Catalunya” extraídos del Registro Civil, Rafael fue sacado del barco por un grupo de extremistas y asesinado: “Murió por heridas de arma de fuego en el Hospital Militar de Valcarca el 29 de abril de 1938, su cuerpo fue trasladado al cementerio Sur-Oeste”.

Desde Sariñena: El acto del domingo

Íntima y profunda satisfacción produjo en esta villa la concesión de la medalla de oro de Zaragoza a su ilustre paisano don Rafael Ulled Altemir, presidente del Centro Aragonés de Barcelona, desde cuyo sitial ha sabido defender con patriótico entusiasmo los intereses de esta Incomparable tierra Aragonesa.

El gran prestigio de este hijo de Sariñena lo pregona muy alto la Importante manifestación de simpatía en el homenaje celebrado en Barcelona el día 17 de Junio pasado con motivo de serle impuesta aquélla presa de la inmortal ciudad.

De alta justicia era, pues, qué Sariñena, su pueblo natal, exteriorizara el deseo de premiar los méritos de ése hijo predilecto.

Y esta villa, siempre noble, siempre hidalga y siempre generosa, cumplió con esa deuda de gratitud, de manera ostensible, reuniendo en ella el día 14 del actual nutrida representación del Centro Aragonés de Barcelona, en la que figurabas, entre otros, los señores Ulled (don Rafael y don Jesús), Sayos, Clavería, Vidal, Bono, Capella y el bizarro coronel del Regimiento de Badajoz señor Romerales, con los capitanes de Laza y Cardán.

La representación del alcalde de Zaragoza la ostentaba el concejal de aquél Ayuntamiento don Jesús Muro; de la de Huesca el concejal señor Mugerza, y de Sariñena el Ayuntamiento en pleno, autoridades y personalidades de la misma.

A las once y media de la mañana se celebró en la Casa Consistorial recepción popular, siendo saludado Rafael Ulled, por este vecindario, que tan admirable y entusiastamente contribuyó al homenaje de su dignísimo paisano.

La comitiva, precedida de los niños de las escuelas graduadas y las del Colegio de Carmelitas, se trasladó a la calle que por unánime aclamación acordó el Ayuntamiento designar para que perpetué el nombre de Rafael Ulled.

La Banda de Valladolid llegó el mismo día para ameniza estos actos.

El dignísimo alcalde señor Castañera pronunció elocuente discurso, en el que dice que alguien se ha permitido decir alguna vez, que los cargos gubernativos en las poblaciones rurales, son plantel de sinsabores y disgustos para aquél que los ostenta.

Al que tal dijo, al que haga esa manifestación, yo le contesto —dice— que me siento orgulloso y bendigo el cargo de Regidor Mayor que inmerecidamente ostentó en este pueblo querido, porque ese cargo proporciona a mi alma en estos instantes la dicha más grande que he experimentado en mi vida, la de ser portavoz del entusiasmo y gratitud que esta villa noble y leal siente con la celebración de esta fiesta de hermanos, porque a su hermano Rafael Ulled Altemir, se le dedica esta calle que ha de inmortalizar su nombre ilustre.

Si los entusiasmos populares han sido siempre  la corona de todo homenaje de justicia, no me cabe duda que esta vez esa corona está tejida con la más alta Inspiración del alma de un pueblo que quiere también hacer justicia, premiando —no tanto como merece— si más preclaro de sus hijos, a Rafael Ulled, en méritos de su honrada, leal y patriótica labor al frente de la más alta institución de Aragón fuera de Aragón, que es el Centro Aragonés de Barcelona, desde cuyo venerado solar, ha sabido colocar muy alto el nombre prestigioso de Sariñena, su pueblo natal.

Pocas manifestaciones –dice- se han iniciado espontánea e independientemente como esta, para otorgar modesto homenaje a los méritos y cualidades de personas acreedoras a él.

Y es porque nos encontramos en presencia de un caso excepcional de perfección es el orden social y moral, estamos ante la visión de un genio de la raza y ante un dechado de virtudes y de heroísmos para la Patria, sea esta la Patria grande o bien la Patria chica, esa Patria siempre querida, ensalzada e idolatrada siempre por Rafael Ulled, que la honró y dignificó fuera de su pueblo y para orgullo de su pueblo.

Termina el señor Castañera manifestando que al dedicar a Rafael Ulled este homenaje, humilde pero sublima porque tiene el valor de la raza, sentimos todos la satisfacción del cumplimiento de un deber de gratitud, y saladar a los dignísimos representantes de poblaciones aragonesas que han honrado con su presencia este acto; a los ilustres hijos de Aragón, alma de aquel solar común en Barcelona, sostenido con las tres históricas piedras que son tres trozos del corazón de esta raza inmortal, dando vivas a Sariñena, a Aragón, a Rafael Ulled, al Centro Aragonés y a España. Grandes y prolongados aplausos premian el discurso del señor Castanera.

F.M.

Diario de Huesca 21 de octubre de 1928

Rafael cuenta en su Sariñena natal con una calle en su nombre, que va de la plaza de la iglesia a la plaza de la Rebolería.

José Ulled Altemir nació en Sariñena en 1888, se licenció en derecho y fue abogado y político. Al igual que su hermano Rafael, José fue dirigente de las juventudes del Partido Republicano Radical “Jóvenes Barbaros” al que también perteneció Jesús. José ejerció de enlace del partido con oficiales del ejército para conspirar contra el gobierno sin mucho éxito. En 1915 fue elegido diputado provincial y de 1917 a 1919 fue Consejero de Trabajo en la mancomunidad de Prat de la Riba. José fue corresponsal del diario El Liberal y presidente del sindicato de periodistas barceloneses y por ello, en 1921, sufrió un atentado por parte de pistoleros del Sindicato Libre En esos años actuaban a sueldo de la patronal catalana Fomento del Trabajo Nacional, en connivencia con el gobernador civil, Martínez Anido”. José se retiró de la política y falleció en 1929 afectado por las secuelas sufridas en el atentado.

De conformidad con lo dispuesto en la base séptima de las dictadas por el consejo nacional del partido republicano radical, para la organización del misino, ha quedado constituida esta comisión en la forma siguiente: Presidente, don Rafael Ullcd Altemir; secretario, don Emeterio Palma Vázquez; vocales, don Jesús Ulled Altemir, don Eduardo Calero, don Carlos Rodríguez Suriano, don Ricardo Aveuoza, don Paulino Agraz, don Pablo Hernández, don José Daura, don Pedro Carreras, don Silvestre Boada, don Joaquín García Inglada.

La vanguardia, 19 de noviembre de 1931

Jesús Ulled Altemir nació en Sariñena en 1894 y falleció en Barcelona en febrero de 1968. Jesús también militó en el Partido Radical. Junto a  Jaume Durany escribió en 1913 la obra de teatro El Divino vagabundo, Dante Alighieri, episodio dramático en un acto y en verso (Jesús Ulled y sus hermanos, una saga de políticos monegrinos en Barcelona. Joaquím Pisa. Aventura en la tierra). Jesús participó en la fundación del Centro Aragonés y fue impulsor de la Casa de la Democracia Aragonesa de Barcelona. Además, Jesús fue director de “La Opinión”, un diario anticaciquista, defensor de los intereses de la provincia, fundado el día 6 de diciembre de 1920 (Tamaño: Folio, dos páginas, cinco columnas. Impreso: Talleres de la viuda de Leandro Pérez. “La prensa oscense” Bizen D´o Río. Diario del Altoaragón, marzo de 1990).

BANQUETE A DON JESÚS ULLED

Asistió el señor Lerroux

En el Gran Casino de San Sebastián tuvo efecto anoche el banquete que organizado por la Fraternidad Republicana Radical de la Barceloneta le fue ofrecido al teniente de alcalde don Jesús Ulled Altemir.

El acto fue una viva demostración de las simpatías y amistades con que cuenta en Barcelona el batallador teniente de alcalde. Asistieron más de quinientos comensales, entre los que se contaban muchas señoras. También asistían numerosas representaciones de todos los Centro locales del partido y algunas de localidades de la provincia.

El jefe del partido radical, don Alejandro Lerroux, que asistió al acto, ocupó con don Jesús Ulled el lugar destacado de la presidencia, en la cual fueron acompañados por el señor Pich y Pon, presidente del Comité regional; don Antonio Montaner, presidente de la Junta municipal; los concejales de la minoría radical señores Giralt, Heredia, Huguet, Grisó, Samblancat (don José), Doménech, Salva y Ruiz, y el diputado de la Generalidad señor Serraclara.

Como el señor Lerroux tenía que ausentarse antes de acabar el banquete para asistir a otro acto del partido, los brindis se pronunciaron antes de que se sirviese la comida.

El señor Giralt, en nombre de la entidad organizadora, hizo el ofrecimiento del acto con palabras de enaltecimiento para la figura de Jesús Ulled, cuya consecuencia y lealtad política ponderó con palabras expresivas y cálidas.

Recordó la brillante labor que en el Ayuntamiento realiza el señor Ulled y manifestó que a su gestión se deben principalmente los éxitos obtenidos en el Consistorio por la minoría radical.

El agasajado, que fue saludado con una ovación cariñosísima al ponerse de pie, pronunció un discurso lleno de cordialidad y de emoción, en el que agradeció el agasajo, que se le tributaba, declinándolo, a su vez, en la figura ilustre del señor Lerroux, caudillo eminente de la democracia, que enseñó a la juventud a amar a la República y que fue el animador y el estructurador de la revolución.

Terminó su brillante oración con un viva a don Alejandro Lerroux y otro a la República.

Estos vítores, contestados unánimemente, se confundieron con la ovación que se tributó seguidamente al señor Ulled.

El señor Lerroux pronunció después un discurso vibrante, apasionado, lleno de sincera emoción. Expresó primeramente la satisfacción con que asistía a un acto dedicado a exaltar la personalidad de un correligionario de los merecimientos y virtudes ciudadanas de Jesús Ulled. Recordó con palabra conmovida que los que llevan el apellido Ulled le acompañaron desde que inició sus primeras luchas en Barcelona. Son -dijo- amigos de la libertad y de la democracia desde siempre y por ella supieron luchar con el tesón de un alma noble. Evocó el recuerdo del padre del homenajeado y de su hermano don José, muertos los dos, el segundo prematuramente, cuando la libertad y la democracia necesitaban de ellos.

Hizo memoria de que en ocasión de que don José Ulled fue víctima de un cobarde atentado, él pidió en el Congreso el castigo de los asesinos que imponían el terror en Barcelona. Entonces —dijo— yo defendí a la familia Ulled, al apellido Ulled, tan entrañablemente querido, aún a riesgo de mi propia vida, pues jugarse la vida era entonces clamar contra los que hacían profesión del crimen, amparados por el Poder de la monarquía.

Tuvo después palabras de recordación para los años en que Jesús Ulled, alma y verbo de las juventudes radicales, luchaba en la calle por li República y terminó diciendo jue si algún, día llega a ser cifra y solución en una situación gobernante, llamará a su lado a los hombres que como Jesús Ulled representan la lealtad, el sacrificio y el esfuerzo victoriosos.

Una larga ovación acogió las últimas palabras del jefe radical. Este abandonó el acto cuando la comida iba poco más de mediada.

Al terminar los discursos la orquesta interpretó el Himno nacional, que fue ovacionado. Se recibieron muchas adhesiones de prestigiosas personalidades republicanas.

El acto terminó entre el general entusiasmo, después de las once de la noche.

La vanguardia, 9 de octubre de 1932

Jesús fue presidente del Sindicato profesional de Periodistas: “Bajo la presidencia de don Jesús Ulled, se celebró la reunión general de socios del Sindicato Profesional de Periodistas, a la que concurrieron numerosos socios, que llenaron por completo el salón de actos del Sindicato” (La vanguardia, 17 de marzo de 1931). “Jesús será primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona y subsecretario del Ministerio de Trabajo durante el Bienio Negro (1933-1935), la etapa republicana de gobierno radical-cedista” (Jesús Ulled y sus hermanos, una saga de políticos monegrinos en Barcelona. Joaquím Pisa. Aventura en la tierra).

El homenaje a don Jesús Ulled Esta mañana se celebrará el homenaje que el Sindicato Profesional de Periodistas, de acuerdo con las fuerzas vivas del distrito décimo, dedicará al teniente de alcalde don Jesús Ulled Altemir, en la tenencia de alcaldía de dicho distrito. Los actos proyectados tienen para la populosa barriada de San Martín y Pueblo Nuevo excepcional importancia, y en ellos se pondrán de relieve las simpatías que ha sabido captarse el señor Ulled.

La vanguardia, 26 de febrero de 1933

Interesados por el teniente de alcalde del distrito X, presidente de la Comisión de Ensanche don Jesús Ulled Altemir, han salido a concurso y han sido adjudicadas, a fin de proceder a su inmediata realización, las obras que a continuación se indican y que afectan todas ellas al distrito dicho: arreglo de la calle de Bassols; de la calle de Grassot, entre las de Rosellón y Córcega: de la calle de Lope de Vega, entre las de Pallars y Carretera Antigua de Valencia; riego betuminoso en la calle de Aragón, entre las de Dos de Mayo e Independencia; arreglo de la calle de Enna, entre las de Espronceda y Lope de Vega.

La vanguardia, 8 de septiembre de 1933

 Regreso Procedente de Madrid, regreso a nuestra ciudad, en el expreso de ayer mañana, el teniente de alcalde presidente de la Comisión Municipal de. Ensanche.” don Jesús Ulled Altemir.

La vanguardia, 23 de noviembre de 1933

Ayuntamiento de Barcelona

Ha tomado posesión de la Consejería de Ensanche, el teniente de alcalde don Jesús Ulled Altemir, quien fue saludado afectuosamente por todos los altos funcionarios del referido departamento, los cuales le ofrecieron colaborar activamente en sus propósitos de hacer tarea positiva para la ciudad.

El señor Ulled recibirá al público todos los días laborables, de doce a una.

La vanguardia, 11 de mayo de 1935

Jesús fue Director General de Previsión y Acción Social por lo que fue condecorado, por acuerdo del Consejo de ministros, con la placa de comendador de la Orden de la República (La Vanguardia, 28 de junio de 1934).“Por sendos Decretos de 26-diciembre-1933 se admite la dimisión de don Eloy Vaquero Cantillo como Director General de Previsión y Acción Social; y se nombra en su lugar a don Jesús Ulled Altemir” (Movimiento Nobiliario 1931-1940. Año 1933 por José Miguel de Mayoralgo y Lodo, Conde de los Acevedos).

FALLECIMIENTO DE DON JESÚS ULLED ALTEMIR

Desempeñó diversos cargos oficiales y ejerció la abogacía y el periodismo.

El pasado domingo falleció cristianamente, en nuestra ciudad, víctima de penosa, dolencia, el ilustre periodista y abogado don Jesús Ulled Altemir, destacada figura de la vida barcelonesa que, en los tiempos anteriores al Alzamiento, desempeñó los cargos de subsecretario del Ministerio de Trabajo, director general de Previsión y teniente de alcalde de nuestro Ayuntamiento, donde un tiempo ostentó el puesto de alcalde con carácter accidental. Como letrado ejerció activamente, incorporado a los Colegios de Barcelona y Madrid. En su calidad de periodista estuvo adscrito a la redacción de «El Liberal» y regentó otros periódicos, llevándole sus relevantes méritos a la presidencia del Sindicato Profesional de Periodistas. Fue, asimismo, socio fundador de la Asociación de la Prensa y colaboró en las tareas de la Cooperativa de Periodistas para la construcción de casas baratas, hallándose dedicada al señor Ulled una de las calles de aquella barriada.

Al sobrevenir la guerra civil era representante de nuestro Ayuntamiento en Madrid, siendo destituido. Logró evadirse y desde París comunicó su adhesión al Movimiento. Más tarde acudió a Burgos y pasó, luego, al Brasil y Argentina, donde permaneció hasta la liberación de Barcelona, reintegrándose seguidamente a esta capital. El profundo sentimiento producido por la noticia del óbito de don Jesús Ulled se ha evidenciado en los incontables testimonios de pésame llegados a la familia doliente, y en la misa de «corpore insepulto» Oficiada ayer, tarde, en la basílica de Santa María del Pino, que congregó nutridísimo concurso de fieles.

Presidió el duelo, el hijo don Jesús con otros deudos; el concejal del distrito I, señor Juvé, en nombre del Ayuntamiento; el presidente de la Asociación de la Prensa don Antonio Martínez Tomás; don Alfredo Sedó Peris-Mencheta y don Julián Clapera Roca. En el duelo femenino estaban la viuda, doña Concepción Murrieta e hija, Luisa, entre otras señoras de la familia.

Entre las personalidades presentes recordamos a don Enrique del Castillo, don Néstor Lujan, don Francisco Noy, don Carlos Rodríguez Soriano, don Andrés A. Artís, doctor García Paredes, don Julio Zarraluqui, don José Brú Jardí, don José Mª Junyent, don Federico Amat, don Francisco A. Vendrell, don Martín Barrera, don José Tarín Iglesias, don Antonio Nadal-Rodó, doctor José A. Trabal, don Pablo Vila San Juan, don Fernando Baraogó, don Antonio Giner, don José Doménech, don Antonio del Cerro Alabau, don Antonio del Cerro Barris, don Jenaro Solsona, don José Vaca, don Pascual Maizterm, don Joaquín Gasch, don Juan Alsamora, don Fernando Gudel, don Víctor Rocha, don Alejandro Vilarrasa, don Santiago Ferrer. don Alberto Escofeí, don Vicente Climent, don Enrique Juncal, don Lorenzo de Otero, don Ricardo Soriano, etcétera.

Por disposición del Ayuntamiento, se tributaron al cadáver los honores reservados para los ex tenientes de alcalde. Tras el rezo de un solemne responso, y de la despedida del duelo, el cadáver recibió cristiana sepultura en el cementerio del SO.

En paz descanse don Jesús Ulled Altemir, a cuyos afligidos, esposa e hijos, testimoniamos nuestra muy sentida condolencia.

La vanguardia, 20 de febrero de 1968

COLEGIO DE ABOGADOS

Concesión de] premio extraordinario de Licenciatura Duran y Bas El premio extraordinario de Licenciatura Duran y Bas que anualmente concede el ilustre Colegio de Abogados de Barcelona como un estímulo para las nuevas promociones, le ha correspondido esta ve» tras brillantes ejercicios, al Joven letrado Jesús Ulled de Murrieta, hijo de nuestro particular amigo el distinguido abogado Jesús Ulled Altemir.

La vanguardia, 25 de diciembre de 1959

Casimiro Lana Sarrate 


Sariñenense, ingeniero químico, político, pionero pirineísta, aficionado a la fotografía, intelectual, exiliado… una figura sobresaliente que no se resigna al olvido. Casimiro Lana Sarrate responde a una intelectualidad extraordinaria en una época trepidante y vertiginosa, de revoluciones y guerras que parece diluirse en la historia pero su potente intensidad le hace renacer por su indudable relevancia y transcendencia. 

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C. Lana. Vista desde la Renclusa.

Casimiro Lana Sarrate, hijo de Casimiro Lana Almudevar y Matilde Sarrate Abril, nació en Sariñena en 1892 y falleció en Argentina en 1961. Su padre, Casimiro Lana Almudevar fue un refutado abogado que ejerció de juez municipal en el partido municipal de Sariñena, al menos hay constancia de su nombramiento durante el bienio de 1889-1891, además de ejercer de secretario en el Ayuntamiento de Sariñena. Casimiro Lana Almudevar y Matilde Sarrate Abril contrajeron matrimonio el 25 de septiembre de 1890. Fruto de aquel matrimonio nacieron Casimiro, Francisco, Isabelo, Antonio, Isabel y Matilde.

Casimiro Lana Almudevar aparece el 12 de junio de 1877 cursando el segundo curso en el instituto obteniendo la nota de sobresaliente en latín y castellano. También aparece en el Archivo Histórico Nacional en la solicitud de reserva de litera en 1895: “Comunicación del Ministerio de Ultramar en la que se solicita a la Compañía Trasatlántica la reserva de una litera en los camarotes de primera clase para D. Casimiro Lana y Almudévar, administrador de Hacienda de Borongan”. Borongan es un municipio y la cabecera de la provincia de Sámar Oriental en Filipinas.

Bufete

El ilustrado secretario del ayuntamiento de Sariñena, nuestro muy querido amigo D. Casimiro Lana y Almudevar, ha abierto su despacho de abogado en aquella villa, y dedicándose al ejercicio de su profesión en el que le deseamos honra y beneficios cual merecen su aplicación y reconocida competencia.

Diario de Huesca 1 de marzo de 1889

Boda

Se ha verificado en la mañana de hoy en Sariñena la de nuestro muy querido amigo el joven abogado D. Casimiro Lana Almudevar con la bella y amable señorita, D. Matilde Sarrate Abril.

La ceremonia nupcial ha sido favorecida por muy distinguida concurrencia. La simpática pareja ha marchado a Barcelona a pasar los primeros días de su luna de miel, que les deseamos interminables y venturosos.

Diario de Huesca 25 de septiembre de 1890

Gacetillas

Han sido definitivamente aprobados para el ingreso, como oficiales en el cuerpo de Correos, los aventajados jóvenes D. Francisco Lana Sarrate, de Sariñena y D. Mariano Lasheras y Lasheras, de Alcubierre, hijos respectivamente, de nuestros muy queridos amigos D. Casimiro y D. Mariano. Enhorabuena cumplidísima.

Diario de Huesca 11 de diciembre de 1909

Casimiro Lana Sarrate nació en Sariñena el 15 de enero 1892. Licenciado en Ciencias Químicas por la Universidad de Zaragoza, fue Doctor en Ciencias Químicas con su Tesis: Nueva volumetría físico-química del bismuto. “Durante la década de 1910 solicitó diversas becas para poder continuar con su carrera. Pidió ayudas a la Junta para Ampliación de Estudios y otras para Leipzig y Berlín” (La labor parlamentaria de los diputados oscenses durante la II República: El debate político desde el prisma de la provincia de Huesca. Francisco Gracia Villamayor y Gabriela Sierra Cibiriáin). Becado por el Ministerio de Instrucción pública, Casimiro cursó en Alemania la especialidad Electro Química. Exactamente solicitó la beca en 1912 pero le fue concedida en 1913 solicitando “o bien a pensión para estudiar físico-química en Leipzig, o bien para estudiar Química Inorgánica y Análisis en Berlín”. A Casimiro se le concedió la pensión en noviembre de 1913 a propuesta de la Universidad de Zaragoza y estuvo siete meses en Berlín hasta que estalló la guerra (Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas 80 años después (1907-1987) (2 vols.), La Edición: José Manuel Sánchez Ron). José Manuel Sánchez Ron recoge que el trabajo que realizó Casimiro en Berlín quedó recogido en un informe de la facultad de Zaragoza. Todo aparece en una nueva solicitud que realizó en 1916 “Ahora es doctor y tiene el título de Preparador Físico interino del instituto de Radiactividad de la Universidad central, donde es auxiliar interino. Desde su regreso de Berlín ha trabajado con José Caseres en el laboratorio que dirige en la junta. Ahora se pone estudiar un curso de Metalogafía y adquirir los métodos propios de esta rama de la ciencia, como continuación de los estudios de Electroquímica que hizo en Berlín para poder dedicarse a la especialidad de Electroquímica aplicada para la obtención de metales y aleaciones”.  Además, José Manuel Sánchez Ron recoge que Casimiro había instalado un equipo metalográfico en la Universidad de Madrid.

Casimiro solicitó ir estudiar a Estados Unidos, muy interesado en estudiar “en la cátedra del celebre profesor de Metalografía de la Harvard University, Sauveur, en Boston”. Pero al parecer, Casimiro dejo la puerta abierta a “una posibilidad mejor”, señala José Manuel Sánchez Ron, y así debió de ser, debido a la intervención de Cossío (Manuel Bartolomé?). El 1 de enero de 1917, Casimiro comenzó su estancia de dos años en el Massachusetts Institute of Technology (MIT), en Cambridge, una de la más prestigiosa escuela de ingenieros del mundo, donde acabó siendo nombrado auxiliar “Assistant” del Institut of Technology Cambridge, en junio de 1917.

Según carta del embajador de España en Washington a nuestro querido amigo don Juan Alvarado, nuestro paisano don Casimiro Lana Sarrate ha sido nombrado auxiliar del Massachusetts Instituto of Technology Cambridge que pasa por ser la escuela de ingenieros más rica del mundo. El señor Lana Sarrate había cursado un año en Alemania pensionado por el Ministerio de Instrucción pública en la especialidad «electro química». Con el mismo carácter marchó a los Estados Unidos, mereciendo tal concepto del profesorado del célebre instituto, que le han nombrado auxiliar del mismo.

Diario de Huesca 24 de agosto de 1917

Casimiro se interesó en la divulgación, en octubre de 1918 presento en Ibérica el instituto de Massachusetts, continuando “una larga serie de trabajos de divulgación, tanto de la formación técnica moderna como su especialidad, la metalografía” (Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas 80 años después (1907-1987) (2 vols.), La Edición: José Manuel Sánchez Ron).

La figura de Casimiro Lana ha sido muy estudiada e investigada por el monegrino Jesús Fantova Puyalto, responsable de la agrupación Astromonegros. Para Jesús, el interés en Casimiro reside por ser una de las personalidades monegrinas, relacionadas con la ciencia, más interesante y relevante que desde Astromonegros están investigando y poniendo en valor. También es el caso del cosmógrafo Martín Cortés de Albacar natural de Bujaraloz, o hechos como los meteoritos de Sena y la astronomía en general. Jesús define a Casimiro como un hombre activo: “Tremendamente activo y polifacético, entusiasta de la escuela que se preocupó mucho por las escuelas de la provincia de Huesca y que estudió apartados relacionados con la cosmología”.

En el 2018 Jesús Fantova Puyalto organizó con Astromonegros una exposición sobre Casimiro Lana Sarrate en “El rincón de la ciencia”, un espacio enmarcado en la feria Industrial, Agrícola y Ganadera de Los Monegros que se celebra cada año en Sariñena. La exposición buscó dar a conocer la figura y obra de Casimiro Lana Sarrate, mostrando abundante documentación e información.

Casimiro, un pirineísta

El 22 de septiembre de 1920, con veintiocho años, Casimiro Lana Sarrate se encaramó al pico pirenaico del Aneto con su cámara de fotos. El 25 de aquel mes subió gracias al guía de montaña de Benasque Antonio Lovero y al día siguiente, desde la Renclusa, a la Maladeta: “Quienes tengan hecho este recorrido que acabo de describir y hayan subido a los picos de Posets y de Monte Perdido, pueden afirmar que tienen una idea de la grandeza del Pirineo español” (El Aneto visto con ojos de aragonés. El reportaje fotográfico de Casimiro Lana Sarrate en 1920. Alberto Martínez Embid. Revista Guayente nº98).

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C. Lana. Glaciar del Aneto.

Los inicios en el montañismo de Casimiro Lana tuvo su repercusión trece años después con la creación del Circuito Pirenaico (Acuerdo de creación por el Consejo de Ministros, presidido por Manuel Azaña a propuesta del titular de Obras Públicas, Indalecio Prieto, 13 de enero de 1933). “Entre otros objetivos, se contemplaba el fomento del turismo de montaña en la vertiente sureña de la cadena a través de la creación de hospederías, la mejora de las carreteras, la edición de mapas y largo etcétera. Como ejercicio urgente, el presidente del Patronato Nacional de Turismo, Enrique Ramos, solicitó a Casimiro Lana Sarrate que redactara un librito que ayudase a compensar la ausencia de guías en español” (El Aneto visto con ojos de aragonés. El reportaje fotográfico de Casimiro Lana Sarrate en 1920. Alberto Martínez Embid. revista Guayente nº98).

“El resultado fue una obra con veinticuatro páginas de texto, treinta y dos de ilustraciones y cuatro de mapas desplegables. Tirado hacia 1933, se tituló: Ruta del Pirineo español. Dicha obra era, en esencia, una presentación de los accesos, servicios y principales valores turísticos del costado hispano de los Montes de Pirene. Sin embargo, Lana Sarrate tuvo el acierto de arrancarla con la peripecia sobre el Aneto que acabamos de transcribir: indudablemente, la pieza más interesante del volumen…, junto con las sesenta y cuatro fotografías en sepia impresionadas por el de Sariñena. Entre ellas, había trece vistas magníficas de sus peripecias en torno al “Monarca del Pirineo” del mes de septiembre de 1920.”

El Aneto visto con ojos de aragonés .El reportaje fotográfico de Casimiro Lana Sarrate en 1920. Alberto Martínez Embid Guayente nº98. 

Se crea la Delegación del Circuito pirenaico

Hoy publica la Gaceta la siguiente disposición: El diputado a Cortes por Huesca don Casimiro Lana Sarrate ha entregado en el ministerio de Obras Públicas un meritísimo estudio sobre las carreteras pirenaicas como elemento de riqueza turística, estudio en el cual su autor propone la terminación de la que él denomina -Ruta de los Pirineos-.

El Sr. Lana Sarrate, con entusiasmo y desinterés dignos de gratitud por parte del Poder público, ha entregado el anteproyecto en planta y perfil, al que acampana abundante material fotográfico -también obra personal suya-, revelador de las bellezas maravillosas que el paisaje ofrece en aquella cordillera. Todo aconseja la pronta realización de este plan: la más fácil comunicación de pueblos importantes, el acceso a comarcas dueñas de considerables riquezas naturales, el enlace de carreteras actualmente interrumpidas por soluciones de continuidad, y, sobre todo, la apertura al turismo, tan últimamente aprovechado en el mediodía de Francia, de bellos caminos por la vertiente pirenaica española.

Procede, pues, estudiar los proyectos definitivos de la mencionada ruta y, previo acuerdo con Francia, los pasos internacionales por carretera ya indicados en el anteproyecto referido y para ello nada más práctico que vincular a la dirección de esos estudios al propio iniciador de la idea, quien, en encariñadísimo con ella, podrá contagiar de su fervor a los organismos y funcionarios oficiales encargados de intervenir en su realización. En virtud de las precedentes consideraciones, de acuerdo con el Consejo de ministros, y a propuesta del ministro de Obras Públicas, vengo en decretar lo siguiente

  • Art. 1.º Se crea la Delegación del Circuito Pirenaico.
  • Art. 2.º Corresponden al Circuito Pirenaico toda las carreteras construidas, en estudio o por proyectar, que quedan comprendidas entre la ruta de Los Pirineos, trazada en la Memoria que D. Casimiro Lana Sarrate elevó al ministerio de Obras Públicas, y la línea fronteriza con Francia.
  • Art. 3.º La Delegación del Circuito Pirenaico dependerá directa y exclusivamente del ministro de Obras Públicas y ejerceré todas las facultades que este le confiera.
  • Art. 4.° A los efectos de las finalidades perseguidas por este decreto, la jefatura de Obras Públicas de la provincia de Huesca dependerá de la Delegación del Circuito Pirenaico, la cual podrá igualmente reclamar los auxilios que estime indispensable de las Jefaturas de Lérida y Gerona en tanto subsistan éstas y ponerse de acuerdo para la mejor coordinación de las carreteras con las Diputaciones de Guipúzcoa y Navarra, y en su día con la Generalidad de Cataluña.
  • Art. 5.º El cargo de delegado será honorifico, no pudiendo asignársele retribuciones ni dietas. Solamente percibirá los gastos de viaje que realice como consecuencia de órdenes del ministro, y los cuales serán abonados con cargo al capítulo primero, artículo cuarto, concepto primero del presupuesto vigente del ministerio de Obras Públicas.
  • Art. 6.º Se nombra delegado del Gobierno en el Circuito Pirenaico a don Casimiro Lana Sarrate.

Dado en Madrid, a 14 de enero de 1933.-Niceto Alcalá Zamora y Torres. El ministro de Obras Públicas, Indalecio Prieto Tuero.

La iniciativa del señor Lana Sarrate tan gallardamente acogida por el Gobierno de la República, debe tener en nosotros, en los alto-aragoneses, los mayores propulsores, los amigos más entusiastas y decididos. No es ésta la primera vez que desde estas columnas se ha exhortado a las entidades turísticas de Aragón, para una labor decidida cerca de los poderes, en favor de vías de comunicación a tono con las condiciones turísticas de este país.

Resulta un poco bochornoso la ruda transición que el viajero sufre al traspasar, en viaje a España desde Francia, los umbrales del puerto de Somport. Hasta allí nos ofrece la Nación vecina una ruta limpia con firme asfáltico que hace el viaje delicioso. Desde la misma raya fronteriza, hasta Zaragoza, carretera descarnada con baches profundos y a trechos en varios kilómetros, en condiciones no superiores a las de un camino vecinal no muy bien cuidado.

Afortunadamente, parece ser que esto se va arreglar y pronto, pues el señor Lana Sarrate ha de interesarse muy especialmente por este acceso a Francia, uno de los principales de su Ruta de los Pirineos y de la Jefatura de Obras Publicas de la provincia, encontrará excelentes ayudas y consejos técnicos para que sus iniciativas sean pronto realidad.

Ocioso es decir la satisfacción con que cuantos sienten las cosas de Aragón han visto esta gestión del Diputado por Huesca, que denota la clara visión que tiene de los grandes problemas que afectan a esta provincia. Por su posición geográfica, por la variedad de sus paisajes, por su historia y por el alto valor histórico y arqueológico de sus múltiples monumentos, es quizá una de las provincias de España que con más títulos cuenta para ser la predilecta de los turistas. Hay pues que hacer efectivos estos valores y ofrecerlos al mundo con toda su grandeza.

La Unión, Semanario independiente.

Jaca, 19 de enero de 1933

Casimiro y Albert Einstein

Casimiro debió de viajar con frecuencia a Alemania a principios de la década de 1920, donde se encontraba su hermano Isabelino, ingeniero industrial y catedrático de Hidráulica en la Escuela de Ingenieros Industriales de Barcelona. Isabelo se encontraba  en Alemania gracias a una beca ampliando sus conocimientos sobre aeronáutica. A su vuelta a España, Casimiro se dedicó a la ingeniería química y a la docencia, ingresando en la Escuela Industrial de Barcelona. Además fue miembro del Instituto de Metalurgia y Mecánica de Barcelona.

En Alemania, Casimiro conoció a Albert Einstein, un hecho que influyó decisivamente para que Albert Einstein visitase Cataluña en 1923. Casimiro junto a Esteve Terradas Illa fue responsable del contacto para su visita. Fue a través del Instituto de Metalurgia y Mecánica de Barcelona, con la Generalitat de Catalunya  y, entre otros, sus amigos Rafael Campalans y Bernat Lassaletta. El 23 de febrero de 1923,  en el diario de La Publicitat, se da cuenta que “Rafael Campalans y Casimiro Lana fueron el viernes a ver al alcalde para anunciarle que Einstein ya había llegado” (Einstein en Barcelona. Antoni Roca Rosell).

Casimiro fue autor de la célebre fotografía que inmortalizó a Einstein en el monasterio de Poblet.  Casimiro fue un gran amante de la fotografía. Según Jesús Fantova queda mucho por investigar sobre la visita de Einstein y el papel que jugó Casimiro: “Hay mucho material y  seguro que queda mucho por descubrir”. La visita “tuvo una gran repercusión mediática” explica Jesús, para quien “Casimiro fue fundamental para su organización y desarrollo”.

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Fotografía de Casimiro Lana Sarrate.

En la imagen aparece a la derecha y sentado el ingeniero, físico, profesor y político español Rafael Campalans (1887-1933),  a continuación el matrimonio Einstein, el poeta Ventura Gassol y Bernat Lassaleta (1882-1948) ingeniero industrial y profesor universitario.

“El semanario Mundo Gráfico del 7 de marzo de 1923 publicó dos fotografías realizadas por Casimiro Lana, en las que el matrimonio Einstein aparece acompañado de Bernat Lassaleta, catedrático de electrotecnia de la Escuela de Ingenieros Industriales y de dos personas más, una de las cuales puede identificarse con el poeta Ventura Gassol, que unos años más tarde sería consejero de Cultura de la Generalitat. En la otra fotografía, Einstein está rodeado de niños y algún adulto, campesinos de Espluga de Francolí, la población vecina de Poblet.” Einstein en Barcelona Antoni Roca Rosell.

Vida profesional

Casimiro en 1920 abandonó la docencia para participar en el desarrollo del proyecto automovilístico Hispano-Suiza. La Hispano Suiza Fabrica de Automoviles S.A. fue una legendaria marca española creada en Barcelona en 1904 por Damián Mateu, con el apoyo del técnico e ingeniero suizo Marc Birkigt que tuvo una vida útil de 1904 a 1946. En 1920 Casimiro organizó los laboratorios de la Hispano Suiza (Tesis Doctoral: El saber tecnológico en la política industrial del primer franquismo. Universidad Complutense de Madrid. Santiago Manuel López García). En 1920 escribió y publicó un articulo en la revista Técnica explicando el laboratorio de metalografía de la Hispano Suiza, donde refleja que “Está poniendo en práctica su experiencia de tres años y medio en Berlín y Boston”(Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas 80 años después (1907-1987) (2 vols.), La Edición: José Manuel Sánchez Ron).

Casimiro fue traductor del alemán y del inglés de numerosos textos de química fundamental y sobre enseñanza de la ingeniería en los años anteriores a la guerra junto a Antonio García Banús. El resto de sus publicaciones fueron de carácter científico, como “Metodografía y tratamientos térmicos industriales de hierros y aceros (1926)”.

En 1921 Terradas le encarga a Casimiro un manual de metalografía para la editorial Calpe. El manual aparece en 1926: “C. Lana Sarrate: Metalografía y tratamientos industriales de hierros y aceros. Espasa-Calpe, Bilbao-Madrid-Barcelona, 1926”. El mismo Terradas ya le ofreció con anterioridad a Casimiro en 1920 un puesto en el Instituto de Electricidad y Mecánica Aplicadas de la Escuela Industrial de Barcelona, “La Universidad de Barcelona también le había ofrecido dar un curso” (Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas 80 años después (1907-1987) (2 vols.), La Edición: José Manuel Sánchez Ron).

En 1924 Casimiro Lana publicó un artículo en la revista Ingeniería y Construcción (núm. 20, agosto de 1924), dentro de un concurso “surgido con el ánimo de escuchar todo tipo de propuestas para la mejora y modernización de la enseñanza técnica en España” (Mi artículo de hemeroteca del mes. Miguel Ángel Sebastián Pérez, julio de 2015). “La enseñanza técnica moderna. Ideas sobre la enseñanza en las dos Escuelas primeras del mundo, y consideraciones acerca de las reformas que se pueden y se deben introducir en las españolas. Por C. LANA SARRATE”. Casimiro firma el artículo como C. Lana Sarrate, apunta Miguel Ángel Sebastián Pérez añadiendo además que Casimiro era ya una persona muy preparada y vinculada a la intelectualidad científico-tecnológica, cuando en 1924 escribió y publicó su artículo. Se trata de un artículo muy interesante que incide en un debate necesario e inacabado, que nos induce a reflexionar acerca de las claves de la Ingeniería de Fabricación y de su enseñanza”.

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En 1930 entró a formar parte del comité Hispano Alemán de Barcelona, un comité que nació para estrechar las relaciones científicas y culturales entre España y Alemania: “Este comité se dedicará a la creación y mantenimiento de becas para estudiantes españoles que deseen completar sus estudios en Alemania y a dar facilidades a los de este país que deseen hacerlo en España; a la organización de un intercambio de conferencias entre ambos países a cargo de personalidades eminentes españolas y alemanas, así como a la formación de una biblioteca pública entre cuyos volúmenes se cuenten todas las obras de interés para España, editadas en Alemania y viceversa” (La Vanguardia, 28 de mayo de 1930).

Club de Barcelona en el Hotel Ritz, su acostumbrado almuerzo semanal

Al mismo asistieron la mayoría de socios y numerosos invitados. A propuesta del presidente del Club, que pronunció unas sentidas palabras de homenaje a Arístides Briand, cuya obra pacifista ha coincidido tantas veces con la ideología de Rotary Internacional, se acordó delegar al Club de París para que represente al de Barcelona en los funerales del ilustre finado. También se acordó dirigir telegramas de pésame a M. Lucien Gardot, gobernador de los rotarios de Francia, y a la Sociedad de Naciones. Antes de terminar la reunión se proyectó una interesante film documental rodado por el socio del Club, señor Lana Sarrate, durante una reciente visita a los Estados Unidos. La reunión terminó a las tres de la tarde.

La Vanguardia, 9 de marzo de 1932

Casimiro, el político

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28 junio de 1932. Diario de Huesca.

Casimiro fue diputado a Cortes por Huesca, como miembro del Partido Radical Socialista, en las elecciones de 1931 y por Izquierda Republicana en 1936. En el Índice Histórico de Diputados del Congreso de Diputados, Casimiro Lana Sarrate fue diputado en las elecciones del 28 de junio de 1931 por la circunscripción de Huesca ocupando el escaño dejado por José Salmerón (Legislatura: 1931-1933, Votos: 15702, Nº credencial: 494,  Fracción política: Radical Socialista, Profesión: Catedrático) y elecciones de 16 de febrero de 1936 (Legislatura: 1936-1939, Votos: 50452, Nº credencial: 41, Fracción política: Izquierda Republicana, Profesión: Catedrático). Fue amigo personal de Manuel Azaña “En los nefastos días de julio de 1936, Casimiro se entrevistó con Manuel Azaña, “don Manuel”, quien le dijo que esa semana, la del 18, no se preveía el golpe, “quizá la que viene”. El monegrino se encontró con su amigo Joaquín Maurín otro altoaragonés en la diáspora catalana, y le tranquilizó repitiéndole las palabras del Presidente de España. Maurín se puso en viaje y ya conocemos el periplo que esto le supuso” (Casimiro Lana Sarrate. Manuel Benito Moliner. Diario del Alto Aragón, 17 de junio del 2007).

Partido Republicano Radical Socialista AGRUPACIÓN DE HUESCA

Esta Agrupación se ve en el caso de advertir terminantemente a todos los correligionarios afiliados a las Agrupaciones de la provincia que don Casimiro Lana Sarrate, por su cuenta y razón montó una oficina con fines electorales en el Coso de Galán, núm. 60, 2.°, en esta ciudad, a cuya oficina se permitió, sin ninguna justificación, titularla como oficina del Comité Provincial del Partido R. R. S.

Desaparecido el período electoral, dicha oficina quedó clausurada, bien que quedando una llave en poder del Presidente de esta Agrupación local, y otra en el del propietario del inmueble donde estaba instalada.

Tenemos entendido que en ese local, no sabemos por quién ni con qué fines se recibe a nuestros correligionarios de los pueblos a los cuales nos es preciso advertir que nada tiene que ver esa oficina con esta Organización Republicana Radical Socialista, la cual tiene en esta capital su único domicilio social en la calle de San Salvador, núm. 5, 1°.

El Comité Ejecutivo. Huesca, 1.° Septiembre 1931

Diario de Huesca 10 de septiembre de 1931

Proclamación de candidatos

Ante la Junta provincial del censo se celebró el domingo, en la Audiencia, la proclamación de candidatos para la elección parcial de diputados a Cortes que tendrá lugar el próximo domingo. Las vacantes son dos, producidas, como es sabido, por la renuncia de los señores Lerroux y Salmerón y cada elector podrá votar un nombre. Los candidatos proclamados fueron los señores don Tomás Peíre Cabaleiro, radical. Don Casimiro Lana Sarrate, radical socialista. Y don Juan Valdivia Pardo, socialista.

Diario de Huesca 29 de septiembre de 1931

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2 de octubre de 1933. Diario de Huesca.

En el centro de la documentación de la memoria parece abundante documentación sobre Casimiro Lana Sarrate como su ficha de encausado (1940-1963) y correspondencia mantenida  “Relativas al tránsito de paquetes postales internacionales por la estación de Canfranc (Huesca). Acompaña solicitud e informe 1932-04-04” y con otros diputados. Hay correspondencia mantenida con Ángel Galarza Gago relativas al servicio de Correo 14 de julio de 1932 a 8 de diciembre de 1932. Ángel Galarza Gago fue un abogado y político español exiliado. Fue cofundador del Partido Radical Socialista en 1929. Hijo del ingeniero y político Ángel Galarza Vidal (1856-1940) y hermano de Félix. Suscribió el Pacto de San Sebastián. Diputado a Cortes por Zamora por el Partido Republicano Radical Socialista (1931). Durante la II República ocupó los siguientes cargos: -Fiscal General (abril 1931-mayo 1931). -Director General de Seguridad (mayo 1931-diciembre 1931). -Subsecretario del Ministerio de Comunicaciones (diciembre 1931-enero 1933) -Ministro de la Gobernación (septiembre 1936-mayo 1937). Al término de la guerra civil se exilió en México y posteriormente en Francia, falleciendo en París en 1966 (PARES).

También aparecen cartas remitidas por Casimiro sobre recomendaciones y creaciones de Instituto, con  notas manuscritas por José Francisco Barnés Salinas entre el 31 de mayo de 1933 y el 9 de agosto de 1933. José Francisco Barnés Salinas fue un catedrático, político y pedagogo español. Fue Ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes durante la Segunda República Española. Militante del Partido Radical-Socialista acabó ingresando en Izquierda Republicana, de Azaña. Fiel a la II República, al acabar la guerra civil se exilió en México (PARES)

Casimiro junto al también sariñenense José Bruned fundaron el seminario republicano “Adelante”. Además se comprometió profundamente con dotar la escuela de Sariñena de material Casimiro inauguró la cantina escolar de Sariñena el 14 de enero de 1933 y tal y como cita la noticia de entonces “Casimiro Lana Sarrate va siguiendo la táctica del León de Graus”, enarbolando la bandera con el lema “Escuela y Despensa” (Trallero, Salvador. Sariñena y el Diario de Huesca (Vol. II)). Esta dedicación la compartió con la joven maestra y familia Cristina Lana Villacampa.

En las elecciones de 1936 entró a formar parte del Frente Popular junto a Idelfonso Beltrán, ambos por Izquierda Republicana. Manuel Benito “Las elecciones de 1936 en Huesca” (Diario del AltoAragón – Domingo, 29 de enero de 2006).

Una conferencia

En el teatro Romea de la importante villa de Sariñena, a las diez y media de la mañana del día 3 de Mayo próximo, tendía lugar una conferencia cultural sobre la necesidad de apoyar y mejorar el estado actual de la Escuela nacional española. Conferenciantes de la misma serán don Casimiro Lana Sarrate, profesor de Metalurgia de la Escuela Industrial de Barcelona e hijo de Sariñena, y el por todos conceptos brillante escritor y publicista don Luis Bello, tan conocido en España y fuera de ella. Dada la calidad de los que harán uso de la palabra y el acto tan simpático y enaltecedor en favor de la cultura, por descontado se tiene será pequeño el teatro Romea ante la expectación reinante por oír a los mencionados señores.

Diario de Huesca 1 de mayo de 1931

Acto cultural  en Saríñena

Como compensación al altruismo demostrado por el filántropo de esta villa don Casimiro Lana Sarrate, catedrático de la Escuela Industrial de Barcelona, sobre quien pesa una campaña formidable en pro de la Enseñanza de su pueblo natal, como lo demostró con su donativo de material práctico regalado a estas Escuelas, se organizó un íntimo homenaje, invitándole a dar una conferencia cultural en el Teatro Romea, de esta localidad.

Al efecto, se preparó la exposición de trabajos escolares del curso en las Graduadas de niñas y niños a las que, en compañía de las autoridades, asistieron para repartir las libretas de la Mutualidad Escolar, «Lana Sarrate» implantada en las primeras, a las niñas mutualistas para las que otorgó diez premios de 5o pesetas destinadas a las diez alumnas que más se distinguieron por su asiduidad a las clases, y otros diez de 5o pesetas destinadas a las diez alumnas más aplicadas en el curso de l931- 32.

Terminado el reparto mencionado se dirigió la comitiva a la Escuela de niños, donde después de examinar los trabajos escolares, cantaron, niños y niñas, el himno a la Patria, acompañados por la orquesta «Filarmónica» de esta villa que, desinteresadamente, prestó el director de la misma don José Guioni.

Desde allí, con una asistencia enorme de público, nos dirigimos al Teatro Romea, donde había de tener lugar la anunciada conferencia. 

Al levantarse el conferenciante, se le tributó, una gran salva de aplausos y dio principio a su oratoria: El tema en cuestión fue  «España vista desde fuera».

Hecha la presentación del orador por don Nicolás Baldús, director de esta Graduada, el señor Lana Sarrate, alude la ausencia de don Luís Bello, quien había de haber sido el principal factor de este acto y que una indisposición de su salud le impedía llegar al mismo, pero con la firme promesa de que en el momento en que se encontrase en condiciones para ponerse en viaje, que confiaba fuese el próximo domingo, día 10, vendrá a realizar un acto cultural que formará parte de su campaña, tantas veces demostrada, en pro de la Enseñanza española, dirigiéndose al público de Sariñena. Señaló el señor Lana en el curso de su conferencia-charla, cómo el caciquismo se cebó en algunos meritísimos maestros a quienes por rencillas personales o políticas, les hicieron ser víctimas martirológicas de los planes de tres o cuatro, caciques.

Como remedio a tal situación proclamó la necesidad de reivindicar al maestro, social y económicamente; puesto que tenemos en España una inmensa mayoría de los maestros que, con veintisiete y treinta años de servicios, están cobrando tres mil pesetas anuales. 

Fue interrumpido el señor Lana varías veces por los aplausos del numerosísimo público que llenaba el teatro, en algunas de sus brillantes frases, y terminada la conferencia, la Comisión gestora, fue acompañada por varios entusiastas a la comida íntima que en el acreditado Hotel Añoro, se dio en honor del altruista protector de su pueblo don Casimiro Lana, en cuyos brindis se le dedicaron frases de elogio y gratitud.

Corresponsal. Diario de Huesca 7 de mayo de 1931

Durante su primera etapa como diputado, Casimiro trabajó en tres comisiones: Pensiones, Examen de Cuentas e Industria y Comercio, en esta última como vicepresidente. Además realizó un informe sobre la situación del Pirineo oscense del cual saldría una publicación, Ruta del Pirineo español, editada por el Patronato Nacional de Turismo en 1933.

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En 1933 Casimiro escribió “Ruta del Pirineo Español”, edición del Patronato Nacional de Turismo. Un libro plagado de fotografías del que Manuel Benito Moliner en su artículo “Casimiro Lana Sarrate” (Diario del Alto Aragón 17 junio 2007) considera: “En el estudio sobre nuestra cordillera hace un recorrido que le lleva a los lugares más recónditos. Era un montañero de la época con recursos sobrados a la hora de redactar un informe, en el que acopia una relación de las infraestructuras para, a continuación, ver las necesidades. Destaca la incipiente industria turística a la que le augura un buen futuro. En Broto se acaba de construir el primer hotel con cinco plantas. Preconiza diversos paradores nacionales y explica como el Estado Mayor del Ejército ponía constantes trabas para permeabilizar el Pirineo.

“Existen dos ediciones” explica Jesús Fantova Puyalto: “La primera fue de 1933 durante la república pero luego se volvió a reeditar en el franquismo eliminando las partes que hacían referencia a la república. En 1952 la reeditó la Sindical Iniciativa y Propaganda de Aragón quienes cambiaron la portada, la contraportada y la introducción, quitando toda referencia a Casimiro lana” señala Jesús Fantova “A Casimiro ni se le menciona”.

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16 de febrero de 1936. Diario de Huesca.

En definitiva, tal y como afirma Jesús Fantova “Casimiro tuvo una visión excepcional de los Pirineos, todo un pionero en desarrollar turísticamente los pirineos españoles y potenciar la deficiencia de carreteras”.

En su segunda etapa como diputado Casimiro estuvo en la Comisión de Comunicaciones como suplente y en la de Obras Públicas con el cargo de vicepresidente.

Mejora importantísima

Con gratísima complacencia seguíamos el curso de las gestiones que el muy activo e ilustre diputado a Cortes por esta provincia e hijo de esta villa don Casimiro Lana Sarrate, llevaba a tiempo para conseguir la creación de una de las pocas Granjas de cerealicultura que existen en España.

Ahora que ya puede hacerse público por ser al fin una realidad, así lo hago ante el anunció que la Dirección general de Agricultura inserta en la «Gaceta» del 28 de Enero último sacando a concurso la plaza de ingeniero agrónomo y de ayudante de la Granja o Sección de cerealicultura de Sariñena afecta al Instituto de Investigaciones Agronómicas.

Como la creación de la mencionada Granja ha de reportar en su día grandes beneficios a Sariñena y su partido, gustosos nos hacemos eco de lo bien acogida que ha sido tan importante mejora conseguida.

Prosiga el celoso diputado señor Lana Sánate por estos senderos de prosperidad y bien estar a su provincia, a que sus resultados, bien patentes por cierto, le servirán de satisfacción a sus desvelos y molestias.

Nicolás Baldús

Diario de Huesca 14 de febrero de 1933

PRO RIEGOS El gran proyecto tendrá valiosos defensores

Como saben nuestros lectores, los presidentes de la Diputación o, Cámara de Comercio y alcalde de la ciudad cursaron varios telegramas a los diputados a Cortes por Huesca y Zaragoza, más a algunas personalidades que habían mostrado amor e interés por nuestra provincia y sus problemas fundamentales. A continuación publicamos las respuestas recibidas que, como verán nuestros lectores, encierran promesas de apoyo y defensa tales, que nos hacen ser optimistas en cuanto a que en el Parlamento habrá hombres que sabrán mostrar a España que en el Alto Aragón están las obras hidráulicas más importantes y de preferente atención. Y estamos ciertos de que en cuanto los Riegos del Alto Aragón sean conocidos a fondo por los actuales gobernantes, hemos de hallar en ellos entusiastas defensores.

También el dignísimo diputado a Cortes don Casimiro Lana Sarrate se ha apresurado a reiterar entusiásticamente su promesa hecha ya en anterior ocasión de defender el plan de Riegos tal como lo desea el país unánimemente. En este sentido ha escrito a varios amigos de esta ciudad y su provincia.

Diario de Huesca 11 de junio de 1933

Panorama electoral

En cuanto a izquierdas el domingo celebraron también una Asamblea, siendo nombrados candidatos por el partido de Izquierda Republicana don Casimiro Lana Sarrate y don Ildefonso Beltrán.

Diario de Huesca 21 de enero de 1936

Firma presidencial

Decreto  nombrando a don Casimiro Lana Sarrate, delegado del Gobierno en el Circuito Pirenaico.

Diario de Huesca 24 de abril de 1936

 Audiencias del presidente de la República

Entre las numerosas personal que han cumplimentado esta mañana al presidente de la República, figura el delegado del Gobierno en el Circuito Pirenaico y diputado a Cortes por Huesca, don Casimiro Lana Sarrate.

 Diario de Huesca 1 de mayo de 1936

Audiencias del presidente de la República

Esta mañana el presidente de la República ha recibido en audiencia al embalador de España en París don Alvaro de Albornoz, a don José Navarro Reverter, acompañado del director y consejeros del Banco Hipotecario, a los consejeros del Estado señores Rivas y Ayuso, al diputado a Cortes por Huesca y delegado del Gobierno en el Circuito Pirenaico don Casimiro Lana Sarrate, y al delegado del Gobierno en Baleares don Pedro Alberto Amella.

Diario de Huesca 1 de julio de 1936

El exilio

Al final de la Guerra Civil, Casimiro se exilió con su hermano a Argentina. Fue uno de  aquellos diputados de Izquierda Republicana en las Cortes Generales de la República de España que sufrieron el exilio. “Diecisiete fueron fusilados en España, uno murió en prisión y otros se desaparecieron. Otros se exiliaron a México, a países latinoamericanos, Francia e Inglaterra; muchos murieron desterrados y otros nunca volvieron” (Izquierda Republicana nº 5, periódico en el exilio. México, D.F. 15 de diciembre de 1944).

Aunque se hundiera la República, aunque nos llevaran a todos a presidio, aunque nos mataran — eso no tiene que ver nada— , la aurora vendría después de la noche.

Manuel  Azaña.

(Discurso a la Juventud de Izquierda Republicana, 16 de Abril de 1934).

En su exilio argentino, Casimiro continuó ejerciendo como ingeniero, además “Fue delegado del Rotary International 78 en Buenos Aires durante la década de 1940 y miembro del Comité de Clasificación del Club Rotary de esa misma ciudad en 1958” (La labor parlamentaria de los diputados oscenses durante la II República: El debate político desde el prisma de la provincia de Huesca. Francisco Gracia Villamayor y Gabriela Sierra Cibiriáin). “El 26 de julio de 1946 firmó un memorando junto con otros empresarios para apoyar la creación de una universidad privada en Buenos Aires. En enero de 1945 murió su madre en Barcelona. A través de su esquela podemos saber que Casimiro no fue al entierro por estar en el exilio”.

También publicó artículos “de difusión y de relaciones de la química con la industria” (Ciencia española en el exilio 1939-1989. El exilio de los científicos españoles Libro de Francisco Giral):

  • «Evolución y progreso de la evolución de la metalúrgia en el siglo xx. Su significación en el momento técnico actual», Conferencias Sociedad Científica Argentina, II, 191, 1943.
  •  «La formación de los metalografistas para la futura metalurgia argentina», Unión Industrial Argentina, 8 pp., 1944.
  • «El pirómetro termoeléctrico en la Industria», Rev. Electrotécnia, 16 pp., 1944.
  • «El problema de los técnicos en la Industria Argentina de la postguerra», Unión Industrial Argentina, 83 pp., 1944. Conferencia pronunciada el 10 de octubre de 1944 en el Instituto de estudios y conferencias industriales, Número 15.
  •  «Características del técnico», Industria y Química, VII, n.” 6, 200, 1945.

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Casimiro Lana Sarrate falleció en el exilio, en Buenos Aires en 1961, a los setenta y nueve años. Casimiro dejó un importante legado en Argentina y el mismo año de su muerte a modo póstumo el Club Rotary de Buenos Aires le rindió un homenaje y lo volvió a repetir al año siguiente en su aniversario. Casimiro fue delegado del Rotary Internacional. Además, la Asociación Universitaria Argentino Norteamericana constituyó el “Premio Casimiro Lana Sarrate”. Su legado en España continúa oculto en la desmemoria del franquismo, en el olvido del exilio. “Su vida política le ha condicionado para ser relegado al olvido” sentencia Jesús Fantova, para quien la figura de Casimiro responde a “Un personaje en sí que merece todo reconocimiento, tanto su obra como su relación a nivel internacional y la época en que desarrolló toda su actividad. Suficiente para un reconocimiento. Fue un gran intelectual y se relacionó con toda la intelectualidad y personalidades científicas de su tiempo”.

Ojalá estas no sean las últimas páginas que escriben con letras de molde LANA SARRATE. Quizá algún día los nombres de nuestras calles se vean frecuentados por altoaragoneses ilustres y librepensadores, aunque sólo sea para que Ramón y Cajal no se encuentre tan sólo.

 “Casimiro Lana Sarrate” Manuel Benito Moliner (Diario del Alto Aragón 17 junio 2007)

 

Crónica de un domingo en los años 60/70


Durante muchos calurosos domingos de julio y agosto en los años 60 y principio de los 70, unas cuantas familias del Barrio de la Estación y de Sariñena nos juntábamos en una arboleda a la orilla del río Alcanadre para pasar el día. Crónica de un domingo en los años 60/70, por Asun Porta Murlanch. Fotografías Asun Porta y Araceli Pueyo.

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La aventura de “ir al río” empezaba en la puerta de casa porque el juego y la diversión estaban garantizadas desde el minuto uno.  Mis padres, mis hermanos y yo bajábamos andando sobre las nueve o las diez de la mañana, a esas horas que, aunque nos diéramos un buen paseo al sol y cargados con toda la comida y la bebida, el aire todavía era fresco y se podía respirar.

Había varios caminos, pero solíamos ir por el más corto, que además era el más emocionante. Dejábamos a la derecha la iglesia del barrio y cogíamos un camino paralelo a la vía del tren por la parte de arriba del terraplén, después nos encontrábamos lo que llamábamos “la fija”(*). Cerca había un puente sobre la vía, era una parada obligatoria, allí nos entreteníamos un buen rato, buscábamos unos surcos que alguien había marcado en el borde de las dos barandas, colocábamos una piedra pequeña y la empujábamos suavemente al vacío, esperábamos en silencio unos segundos hasta que oíamos el sonido metálico y agudo que hacía la piedra al darle al raíl de la vía del tren.

Un poco más adelante bajábamos a la vía por el terraplén con mucho cuidado, el sendero era muy estrecho y resbaladizo por las piedras.  A veces, mientras caminábamos al lado de la vía pasaba algún tren y nos separábamos un par de escasos metros, allí se mezclaban los gritos, el miedo, el atrevimiento, las risas, esas emociones que hacen que esos momento no se olviden.

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Por fin llegábamos a un camino más ancho que enlazaba hacia el pueblo con el de los Olivares de Sariñena y pasábamos la vía por debajo, por un túnel que nos inspiraba a jugar: a pasar el túnel sin respirar, a pasarlo gritando sin parar, a pasarlo a la pata coja sin caernos, sin reírnos, callados, a oír el eco…, lo que daba de sí aquel estrecho y oscuro túnel.  Un poco más abajo estaba el camino que discurría entre la acequia del Molino y las huertas y más adelante cogíamos otro más estrecho hasta la arboleda de Chabarriga.

Al llegar dejábamos las cestas y capazos encima de la hierba, todos llevábamos algún bulto y nos tirábamos largos, entre risas, rodando por la hierba, a veces nos quedábamos descansando tumbados a la sombra respirando el aire más fresco y mirando los rayos de sol, que vistos desde allí debajo eran como destellos, pequeños rayos que pretendían pasar entre las hojas de aquellos enormes chopos, álamos y sauces. Era una sensación muy agradable poder disfrutar aquel descanso después de una hora caminando bajo el sol.

Mi madre colocaba la manta o el mantel en el suelo para coger sitio, al lado dejábamos las cosas y llevábamos el melón, los tomates, cebollas y bebidas a la fuente, lo depositábamos todo entre las piedras debajo del chorro de aquella agua fresca y cristalina, las botellas un poco más abajo atadas con una cuerda para que la corriente no se las llevara, así asegurábamos que se refrescara todo para la hora de comer. En el lecho de la fuente y hasta que salieron las típicas neveras azules de hielo, cabíamos todos, allí reposaban todos los tomates, melones, sandías, melocotones, botellas, de todas las familias que allí pasábamos el día. Algunos llevaban una gaseosa de brida así una vez que nos bebíamos el contenido, la llenábamos del aquel agua tan buena de la fuente y la poníamos otra vez a refrescar.

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Al poco rato llegaba Luis Pueyo con su Vespa y su familia, todo perfectamente colocado para que en el viaje desde Sariñena no se perdiera nada ni nadie. De conductor iba Luis, entre él y el manillar de la moto la más pequeña, Ana de pie, sentada detrás de su padre  Mariceli y  después Rosario, su mujer,  que se agarraba a Luis con una mano sujetando a la vez a Mariceli  y con la otra la cesta de la comida, porque a pesar de que iba bien atada al portamantas que llevaba la moto en la parte trasera, Rosario no se fiaba de que en algún bache saltase alguna fiambrera. Venían por la carretera hasta que ya no les quedaba otro remedio que recorrer los caminos y entonces debían evitar los agujeros, pedruscos y charcos del riego manteniendo el equilibrio por la seguridad de la comida y los pasajeros.

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Otra familia que solía venir eran Emilio Pallás, René y sus dos hijos Jos y Emilio, lo que era un lujo para los críos que estábamos por allí pues nos abastecían de flotadores hechos con las cámaras de las ruedas de motos, coches y alguna enorme de camión. Pallás les quitaba las válvula para que no nos hiciéramos daño y sellaba el agujero con el buen hacer de un gran profesional de las ruedas.

Nos juntábamos también con Paco el relojero y su familia, Teresa, su hija Tere y sus dos hermanos pequeños, Jesús Maza, Nati su mujer y sus hijas Mª Rosa y Nati y otras familias de Sariñena y la Estación.

Quizás recuerde mejor a las familias que nombro porque la amistad, la complicidad y el cariño que surgió en aquella arboleda entre las chicas y chicos que nos reíamos y jugábamos juntos muchos domingos, se ha mantenido en todas las etapas de nuestra vida. Recuerdo, con el mismo cariño y la ternura que ella repartía siempre, a Tere, que se fue demasiado joven.

Acudían también otras familias de la Estación. Cuando venían los Sanclemente no hacía falta que lleváramos tomates, cebollas o pepinos para la ensalada y algún melón o sandía para el postre porque, al pasar por delante de su huerta, cogíamos para todos. Eso nos encantaba, primero porque no teníamos que llevar peso desde la Estación y luego porque todo estaba buenísimo por recién cogido, por natural y por el hambre que un día de baño al aire libre nos levantaba.

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Una vez colocado todo, era la hora de bañarse en la “badina de la piedra”, debíamos cruzar el río delante de la arboleda, en esa parte  llevaba poca agua pero había muchas piedras, muchos cantos rodados de todos los tamaños, así que íbamos muy despacio y con mucho cuidado para no caernos, y así acercarnos a la badina que estaba a unos doscientos metros del puente de la vía, el sitio era además de bonito muy singular porque saludábamos con entrega a todos los trenes que pasaban por el puente y porque en esa badina aprendimos todos a nadar y a tirarnos de todas las formas posibles al agua.

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El hambre que teníamos al acabar la sesión de baño era tremenda, en la arboleda nos esperaba una buena ensalada, carne rebozada, tortilla de patata y una buena tajada de melón.  Otras veces hacían fuego, la leña no faltaba por los alrededores, y allí se cocía poco a poco una buena caldereta de cordero o conejo que nos encantaba. A algunos les gustaba comer a rancho directamente de la cazuela y a los críos nos la repartían en plato para controlar lo que comíamos. Ni que decir tiene que los platos quedaban limpios. Así era mejor, porque aquellos platos de metal había que fregarlos junto a la cazuela con la arena del río.

Recuerdo la arboleda siempre limpia, era la época que todo se aprovechaba y todo se recogía, la comida venía en fiambreras, la bebida en botellas retornables y lo metíamos todo en cestas o capazos, el uso de los plásticos aún no era muy habitual y si había restos orgánicos los tirábamos lejos, seguro que algún conejo, ratón o jabalí acabaría con ellos.  Encendíamos fuego entre los árboles en plenos meses de verano y no recuerdo que nunca hubiera ningún incendio porque se tenía mucho cuidado. Nos gustaba mucho ese rincón que año tras año la naturaleza nos regalaba y que su dueño, Chabarriga, nunca puso objeción alguna para que lo utilizáramos.

Después los mayores se echaban la siesta con unas mantas o trozos de telas, o se quedaban charlando o jugando a las cartas a la sombra de los árboles y nosotros nos dedicábamos a buscar culebras, ranas, renacuajos en las charcas que hacía el río entre las piedras, nidos entre los arbustos, también nos gustaba jugar al escondite y escondernos entre los cañaverales, carrizos y tamarices.

Siempre se oía a alguna madre gritar: -¡¡ Ven!!  ¡qué te voy a dar crema! ¡¡qué te vas a poner malo con tanto sol!!- Daba igual embadurnarnos de Nivea para que no nos “quemáramos con el sol”, ese remedio según se ha demostrado en el futuro no era eficaz y siempre regresábamos rojos como tomates.

La vuelta a casa también era una odisea porque al atardecer y al lado de la acequia había verdaderas nubes de mosquitos, entonces arrancábamos cañas con sus hojas largas y verdes y con las uñas las rasgábamos a lo largo para hacernos espantamoscas, y con las últimas hojas de la caña nos hacíamos un chuflete.  Así que entre los improvisados antimosquitos, el ruido de los chufletes acompañados de las risas y el bullicio, no sé si espantábamos algún mosquito, pero no había gorrión que se acercara por muy atrevido que fuera.

Como volvíamos sin peso, nos gustaba mucho, si era la época, coger moras en las abundantes zarzas que había al lado de la vía del tren o caracoles al lado de los brazales y la acequia.

Esperábamos a nuestro regreso coincidir con algún tren que nos pasaba al lado lleno de pasajeros, les decíamos adiós saltando, gritando y braceando y con ese gesto despedíamos también el día porque al llegar a casa caíamos rendidos.

“La fija”

En el Barrio de la Estación llamábamos así a un lugar dónde estaban los depósitos que recogían agua de la acequia Valdera. Había una casa con una chimenea que albergaba un motor que bombeaba el agua hasta un tanque en el Barrio de la Estación. Este motor funcionaba con el mismo sistema que las máquinas de vapor del tren de aquella época, había que echar carbón y mantenerlo en marcha para que el agua llegara a su destino. Vicente Sanclemente me contaba que con solo diez años se pasaba allí muchos días echando carbón ayudando a su padre, Teodoro, que era mecánico de RENFE. Años después colocarían un motor más moderno que era eléctrico, pero cuando se estropeaba se volvía a usar el de carbón. Con esos motores, el primero era muy antiguo,  se llevaba el agua tan necesaria para el Cuarto Agentes, las máquinas de tren, los lavabos, y al final para todo el barrio. El carbón que se utilizaba se quemaba a medias y se acababa de quemar en las casas porque los vecinos del barrio iban allí a recogerlo. En esos tiempos se aprovechaba todo.

Vicente Sanclemente (hermano de Teodoro) era el guarda de “la fija”. Allí había una cama, más bien camastro, y a Vicente más de una noche le tocaba quedarse a dormir.  En una ocasión, cuando ya estaba durmiendo, oyó un tremendo ruido que lo despertó, salió con su lámpara de carburo a averiguar qué había pasado, entonces encontró una gran roca que se había desprendido de un lateral del terraplén y había caído en la vía, al tiempo oyó el pitido de un tren que se acercaba, corrió hacia el tren haciendo señales de stop con sus candilejas. El tren consiguió parar a pocos metros de la roca, el maquinista bajó y le dio un gran abrazo a Vicente. Mi padre nos contaba muchas veces este hecho con verdadero orgullo de amigo.

Asun Porta Murlanch

 

 

Ángel Mombiola Allué y María Lozano Molina


Con el silencio somos cómplices del olvido, con la memoria encendemos la llama por un  mundo mejor. Por ese mundo nuevo, por otro mundo posible, muchos dieron su vida luchando por la libertad. Ángel y María fueron de aquellas personas excepcionales que se enfrentaron al fascismo, primero en España y luego, tras el exilio, contra el nazismo en la segunda Guerra Mundial. Muchos murieron y muchos no pudieron volver. Su patria acabó siendo la libertad, la lucha contra la opresión y el compromiso: “Por un mundo mejor y no el mejor de todos los mundos”.

Sin título

María y Ángel.

Ángel Pedro Mombiola Allué nació en Sariñena el 6 de febrero de 1908, hijo de Pedro Mombiola y Carmen Allué. Ángel fue militante de la CNT y en la relación nominal, de los individuos incursos en responsabilidades políticas de Sariñena, aparece como presidente (1º abril) del sindicato CNT de Sariñena.

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Certificado matrimonial. (Centre Mombiola).

Ángel militó en la organización de las juventudes anarquistas de la Federación Ibérica de Juventud Libertaria (FIJL) y en la Confederación Nacional del Trabajo (CNT). En aquel ambiente libertario debió de conocer a María Lozano Molina, natural de Zaragoza que nació el 3 de marzo de 1914. María, a los 15 años ya se movía en un ambiente libertario, al parecer por “cuestiones familiares”, conociendo al grupo de acción anarquista conocido como “Los Solidarios”. La familia de María regentaba una casa de huéspedes muy frecuentada por militantes anarquistas, entre ellos Miguel José y Augusto Moisés Alcrudo Solórzano. Miguel José y Augusto fueron hermanos, ambos médicos de ideología libertaria que participaron en el movimiento anarquista zaragozano hasta que, tras el levantamiento de las tropas sublevadas, fueron fusilados en el paraje de Valdespartera. (Augusto Moisés Alcrudo Solórzano. Real Academia de la Historia).

Los jóvenes María y Ángel, María con tan sólo 18 años y Ángel con 24 años, se unieron en matrimonio en plena segunda república española. Se inscribieron en el registro civil de Zaragoza el 24 de noviembre de 1932 y fruto del joven matrimonio tuvieron una hija.

Árbol

Hojas del árbol

caídas

que del árbol

ellas son…

Todas ellas

han luchado

para la emancipación

y la transformación.

Y sobre todo

ellas dicen

que cese, cese

la explotación

de todos

seres humanos.

 

                                                                                                 María Lozano Molina

Con el estallido de la Guerra Civil, María participó en las luchas callejeras contra los sublevados en julio de 1936 en Zaragoza, marchando hacía Alcubierre donde poco a poco se estableció el frente republicano. Luego, en Sariñena, María participó en la Colectividad Agropecuaria local. Ambos, Ángel y María se unieron voluntariamente a la Columna Durruti, donde Ángel se negó a comandar un batallón: “No quiero ordenar a nadie, quiero ser un luchador y nada más”. Ángel se opuso a la militarización de las milicias y continuó como dinamitero en un grupo en el frente aragonés hasta su caída “donde se reintegró a su antiguo batallón en la 26ª División (antigua Columna Durruti)”.

Al acabar la guerra, Ángel y María se exiliaron a Francia. María fue internada en el campo de concentración de Gaillac, en el Tarn (Occitania, actualmente Midi-Pyrénées). Aunque María huyó del campo para unirse a la guerrilla de la zona Haute-Garonne donde se encontraba Ángel. El 20 de agosto de 1944, Ángel junto a los compañeros Ricardo García y Francisco Aguado, ambos españoles de la CNT, mientras trataban de dinamitar un puente sobre el Garona, cerca de Ondes, fueron capturados y fusilados por las tropas Alemanas. En el lugar donde fueron ejecutados colocaron una placa y un monumento dedicado a su memoria, a los españoles muertos por la liberación de Francia: “Ellos no quisieron morir, pero murieron, murieron porque luchaban, por la libertad de los pueblos”.

 

Placas en memoria a R. Garcia, F. Aguado y A. Mombiola.

Terminada la segunda guerra mundial, María clandestinamente regresó a España para recoger a su hija. Su vuelta a Francia fue complicada “se perdió por los Pirineos y pasó grandes dificultades”. A su regreso, María se instaló en Toulouse donde continuó militando tanto en el FIJL como en la CNT “su casa se convirtió en refugio de activistas libertarios y en estos años militó en las Juventudes Libertarias y en la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), realizando tareas para la Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT)”. María apoyó a la resistencia antifranquista “A menudo abriendo sus puertas a militantes buscados y aquellos que salen de prisión”,  ayudando especialmente a la guerrilla libertaria de Quico Sabaté  y en la década de 1970 al Movimiento Ibérico de Liberación (MIL) y a los Grupos de Acción Revolucionaria Internacionalista (GARI). El MIL, creado en Toulouse, se disolvió tras la condena a muerte por garrote vil a Salvador Puig Antich. Al parecer, Salvador Puig Antich llegó a estar alojado en casa de María.

María Lozano

María Lozano.

María fue una de las fundadoras del Archivo de Documentación Libertaria, Centro de Recherche sur l’Alternative Sociale de Toulouse (CRAS, Centro de Investigación sobre la Alternativa Social) del que fue presidenta. Fue una mujer combativa y luchadora que participó activamente contra la central nuclear de Golfech, campaña llevada a cabo por el colectivo Retonda. Activismo que llevó hasta poco antes de su muerte, era asidua de manifestaciones y mítines, así el 19 de febrero de 2000 escribió: “Ya no tengo la fuerza para encender la mecha, pero mantengo mi conciencia intacta. Otros están allí y con razón se deleitan en él. Sustancia que alimenta mi esperanza. Un mundo mejor y no el mejor de todos los mundos.”

María, nacida en 1916 en Zaragoza (España), activista libertaria de la CNT, refugiada en Toulouse desde 1939 tras la derrota y la revolución republicanas, continúa liderando la lucha en Toulouse por la transformación del mundo hacia una sociedad igualitaria, sin clase. Ella es Presidenta Honoraria de CRAS desde su creación.

 

María falleció el 19 de febrero de 2000 en Toulouse (Languedoc, Occitania) y sus cenizas fueron esparcidas en el río Garona el 24 de febrero del mismo año. Considerada como poetisa y militante anarquista, María Lozano Molina fue una mujer comprometida y luchadora, de firmes ideales que le acompañaron toda su vida. A María también se le conoció como María Mombiola.

La paloma

Una paloma blanca,

blanca como la nieve, volaba,

y también se preguntaba:

¿dónde está el bien?

¿Dónde está el mal?

Se detuvo en una isla,

y en soledad,

se puso a pensar…

¿Dónde estoy?

¿En qué mundo me he detenido?

¿De verdad estoy sola?

¿Puedo vivir, y volar

y pensar en solitario?

Y su pequeño cerebro la llevó a pensar,

y a concluir… No.

Debes vivir,

y volar, y pensar, y proclamar,

y reclamar, y protestar

para salvar a la humanidad de tanta desigualdad.

Y sobre todo combatir,

combatir la energía nuclear,

porque a todos,

a todos juntos,

bien podría destruirnos.

                                                                                    María Lozano Molina

                                                                                  Traducción: Elena Salas Nicas.

Placa

Placa a María Lozano.

En Toulouse se colocó una placa conmemorativa en recuerdo de María Lozano en la casa que residió, en la calle Pargaminière, pero al ser restaurado el edificio, la placa fue retirada. Son vidas de reconocimiento, de gentes que tuvieron que abandonar sus hogares por el fascismo y que continuaron luchando contra el fascismo en Francia. Dieron sus vidas y su memoria es una llama inmensa para encender la mecha por un mundo mejor. En su memoria alimentaremos esa llama llamada libertad.

A todos ustedes

María Lozano Mombiola murió este sábado 19 de febrero de 2000 al mediodía.

En su apartamento en la rue Pargaminières en Toulouse, por una buena parte ocupada sin título, refugio de solidaridad para los compañeros y compañeros de infortunio o paso, María murió al amanecer de sus 86 años, lentamente, sin el sufrimiento innecesario, un pasaje cuidadoso y gentil hacia la nada o lo desconocido. Alcanzó, inevitablemente, el final de su vida dedicada a la transformación social, a ese mundo que quería más, lo que la hizo ver con tantos otros, esta revolución reprimida en su sangre. Nacida en España, en Zaragoza el 3 de marzo de 1914, María, con su nombre real, se adhirió a la realidad histórica del momento que iba a vivir la historia hasta el final… Para atreverse, pensar y vivir el sueño revolucionario en España desde 1936-37… El pueblo unido, liberado de sus cadenas, colectivizando los medios de producción, derribando milenios de oscurantismo, esclavitud y moralidad sucia. Una revolución que defendió armas en mano, María en el frente de Aragón. Una revolución que iba a ser combatida por la República y los socialdemócratas europeos, asesinados por los estalinistas y masacrados por el ejército franquista.

Utopistas, republicanos, revolucionarios, pueblos de España, finalmente obligados a huir de la victoria fascista en 1939 y a encontrar “refugio” en las garras del estado francés, las garras de un gobierno republicano de izquierda. Una lágrima que separa a los seres, la madre y el niño, como fue el caso de María y su hija.

Una guerra que mató a un millón de personas y 500.000 refugiados. La mitad de estos exiliados inaugurarán los primeros campos de concentración, campos de exterminio, que tantos deseos de exterminio hicieron infames, desde el sur de Francia hasta el extremo oriental, a través de Auschwitz y Gaillac en el Tarn. De esta última, María logra escapar para unirse a los maquis. También reuniose a su compañero y esposo, Ángel… y le pierde inmediatamente en agosto de 1944 en una carretera en Haute-Garonne. Ángel, atacado con otros dos “terroristas” resistentes yendo a dinamitar el puente cerca de Ondes. Los tres miembros españoles de la CNT.

Amor roto por la liberación. María se trasladará a Toulouse. ¿Cómo no seguir luchando hasta el final, y esperar siempre, cuando una vida está tan bien comprometida? ¿Cómo podría uno, como María, estar al lado de todos esos valerosos extraños, que querían concluir con Franco, esos Sabaté y otros que tomaron las armas de nuevo? Todos aquellos insatisfechos, murieron en batalla o bajo tortura que precedieron al Caudillo, quien murió en su cama en 1975. Cuántas muertes para este avatar real de la democracia.

María no se detendrá jamás, los jóvenes libertarios en la CNT a través de la AIT, los grupos de acción autónomos y luego el CRAS, el centro de archivos al que contribuyó y del que seguirá siendo siempre la Presidenta. María era partidaria de la democracia directa y la acción directa. Una mujer todavía involucrada, dando su corazón, su voz y siempre abriendo sus puertas a los activistas de los últimos años, los revolucionarios de la MIL, Puig Antich, asesinado a garrote vil en 1974 en Barcelona, ​​miembros de GARI, rebeldes locales, desertores de prisiones. A los fugitivos de aquí y allá, a Jean-Marc, su “ángel exterminador”, “el revolucionario”, condenado a la pena de máxima seguridad, a tantos amigos que se han codeado y olvidado. A todos los seres, pero también a muchos idiotas que supieron explotar su generosidad. Como una paloma en la distancia, María finalmente se fue. Al final de la carrera, ella nos dejó. Este es el último “regalo” que nos dejó, finalmente nos dio un poco de descanso, solo un recuerdo para hervir a fuego lento. Su partida creará un vacío en aquellos que la han acompañado para tomar su mano por última vez antes de su último viaje “al mar” a las cenizas, a través de Garonne desatada. “No tengo la fuerza para encender la mecha, pero mantengo mi conciencia intacta, otros están ahí y con razón me deleito con la sustancia que alimenta mi esperanza, un mundo mejor y no el mejor de los mundos”. La hemos apoyado en los últimos años y sabemos lo difícil e intransigente que se ha convertido esta mujer, siempre persiguiendo a sus amigos más cercanos. “No importa, María seguirá siendo nuestra amiga hasta Su muerte, por supuesto, nos está devolviendo a la aprehensión de nuestra propia muerte, pero el recuerdo de su vida completamente vinculado a un ideal, a la voluntad de emancipación, mantendrá en nosotros ese sentimiento de completa complicidad. Su contacto cercano.

Amigos de Toulouse

“La acción es difícil hacer que el acto sea ridículo. Queda mucho por cambiar en el escenario, sería una lástima irse sin haber probado un poco”

 

 

Carmen Mir Loscertales


Vital y dinámica, familiar y amiga de sus amigas y vecinas, una mujer fuerte que ha sacado adelante su familia. Una campeona del guiñote, gran aficionada y jugadora. Así es Carmen, siempre muy alegre que nos acerca la vida de antes con ese cariño de siempre, de sus tortas de cuchara, magdalenas y farinosos que nos daba para merendar de críos, cuando con su nieto Luis, parábamos para verla. Con su nieta Carolina descubrimos a Carmen, con muchas historias y otras muchas que quedan por contar. 

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Carolina y Carmen.

De casa  “La Droguera”, Carmen nació en Sariñena el 3 de septiembre de 1927, en la calle de los Ángeles. Su padre trabajó en la estación “siempre iba y venía”, recuerda Carmen. Su madre Rosa Loscertales Tierz natural de Lalueza, de casa Guallart, fue de buena casa aunque fue la pequeña y tuvo que buscarse la vida. Una vez en Sariñena, Rosa iba mucho a casa Moreno, allí jugaba a las cartas mientras Carmen saltaba a la comba y jugaba a las tabas con otras chicas. Rosa lavó para otras mujeres en Sariñena, “fue muy querida y trabajadora”. Ademas, Rosa vivía junto a su hermano Manuel que era padre de Santiago, Josefa “la del Romea” y Mª Carmen, que se criaron junto a ella, siendo primas hermanas de Carmen: “nos une un gran vinculo familiar”.

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Carmen Mir y Eugenia Palacio.

Fueron cinco hermanos en casa: Carmen, Fina, Manuel “El Cubano”, Antonio y Jesús. Carmen fue muy amiga de Carmen Santolaria, hermana del que después fue su marido, iban a jugar al solar donde luego hicieron la casa, por la calle Ronda san Francisco: “Éramos como hermanas, íbamos a bailar, a saltar a la comba…”. Carmen aprendió a coser en casa de Dolores “La Hermosa”, la mujer del barbero: “la barbería la tenía por la calle del Mercado”.

Carmen fue a la escuela muy poco, la guerra le pilló justo entonces y esta se interrumpió. Carmen recuerda la sirena y las campanas que avisaban de los bombardeos y tener que ir corriendo al refugio de Torres, donde se juntaban muchísima gente. A Carmen se le murió un hermano “Jugando con una pelota que resultó ser una bomba”.

Su abuelos Antonio Loscertales, “El Zumarro” y su mujer Carmen Tierz Marías celebraron antes de hora la entrada de los nacionales y rezagados republicanos los asesinaron cuando se retiraban. La casa familiar la escachó la aviación durante los bombardeos, así que después de la guerra se mudaron a casa de los abuelos a la calle Larosa. Allí se reunían mucho la familia y tiempos después en la casa de la calle del Horno, casa de su hermana Fina. Tras la guerra, el racionamiento fue vital: “Tanto tocaba por uno”.

“Esa casa siempre estaba con gente y todos recuerdan a mi tía Fina y a mi bisabuela Rosa  con mucho cariño por su cercanía y su generosidad de tener siempre la casa abierta”

 Carolina Santolaria Lafita

Carmen se casó muy joven, a los dieciocho años. A su marido lo conoció en el cine del teatro Romea, él se acercaba al gallinero para verla y estar cerca de ella. Su marido fue Francisco Santolaria Cazacarra, conocido por el apodo de “El Calistro”. Paco tenía campos y fue labrador, además de ir con los albañiles: “Iba con todos”. Francisco tuvo mulas y carro y con el tiempo fue encargado en “Pretensados Alcanadre”, haciendo vigas. Su hermana Luisa tuvo una pescadería por el callejón del Saco, donde actualmente se encuentra el bar La Lifara.

En casa tenían conejos, pollos, pavos y mucha huerta, hacían conserva, mermeladas, peras cocidas al vapor, tomate embotado… “Para todo el año, sobre todo para pasar el invierno”. Paco le hacía ir de joven al huerto para ayudar con las faenas, pero a Carmen no le gustaba mucho. Tuvieron tres hijos: Luis, Paco y Rosa. Cuando estaba embarazada del primero le mataron al suegro en la conservera: “Escondía la caza y debieron pensar que era un maqui, le dispararon”.

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Carmen y Abelina

Los domingos por la mañana iban al casino a tomar vermut. Iban al Casino con el Riau (que tuvo un bar), con Abelina, Marianeta, Carmen y Florentín (El Cartujano). Iban al cine y a bailar los domingos por la tarde, había orquestas y casi siempre la orquesta sariñenense Cobalto.

Se juntaban en las casas a merendar, tortas de casa y a jugar a las cartas. En verano por las noches a la fresca, en la calle se juntaban las vecinas y hablaban. Carmen ha sido una gran jugadora de cartas y con su compañera Abelina han ganado numerosos campeonatos de guiñote, tanto en la residencia como en el Casino. ¡¡Todas unas campeonas!!.

También Carmen ha tenido una grandísima amistad con su cuñada María Jesús, mujer de su hermano Manuel “El Cubano”, a quien recuerda con ternura porque eran los dos mayores: “Se supo buscar la vida”. Manuel regentó la tasca de “El Cubano”  siendo muy popular sus meriendas y él mismo. Allí han pasado alguna navidad todos juntos, al lado del hogar que estaba al final del local.

“La taberna de El Cubano venia  ya de su abuela Manuela por parte de su padre, que provenía de Alcolea, así  que tiene más de 100 años el bar”.

Carolina Santolaria Lafita

Carmen es muy familiar y muy querida por los suyos, amigas y vecinas. Su vida está llena de recuerdos y vivencias que con gran afecto nos ha transmitido, gracias Carmen. Y gracias a Carolina Santolaria Lafita, nieta de Carmen, que con su gran cariño y admiración a su abuela ha hecho posible esta entrevista.

María Pelegrín Losfablos


María es natural de Santa María de Buil, localidad perteneciente al municipio de Aínsa Sobrarbe, entre Aínsa y Arcusa. Nació en 1932 en la pequeña localidad sobrarbense, entonces apenas eran unos 40 vecinos, con sus principales iglesias de Santa María, donde fue bautizada, y la iglesia de San Martín, la de abajo. “Hay trece iglesias y once cementerios, era un pueblo con muchas aldeas y montañas” y con mucho cariño María recuerda la ermita de San Lino, camino a Morillo de Tou.

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María se ha criado a carga de burro, a la escuela fue poco y pronto tuvo que trabajar en casa, ella era la segunda de cinco hermanas y un hermano. Era un pueblo muy pequeño, en 1950 llegó la luz y la carretera no ha llegado hasta hace muy poco. Se juntaban en casas, iban a misa y de romerías.

Tenían cabras, ovejas, algunas vacas, tocinos… labraban con mulas y güeyes. A Aínsa iban a comprar con la burra y vendían algún cordero o tocino cuando podían. “No se gastaba nada”, tenían pocos dineros y se hacían casi todo, se hacían la ropa, con lana de ovejas, los calcetines, los jerséis… Hacían su propio pan, cultivaban cáñamo y hacían sacos, mandiles, alforjas… Tenían colmenas, recogían la fruta de verano y hacían mucha conserva para el invierno, “Ahora, muchos de los campos están poblados de pinos, ya no hay viñas ni olivares”.

A los veinte años se casó y bajó a tierra plana, a Sariñena. Su marido, Casimiro López “Morcilla” era el chatarrero del pueblo. La chatarrería la comenzó Matías, el padre de Casimiro, a la salida de Sariñena carretera a Zaragoza y enfrente de la Laguna. Sus padres también se bajaron al llano, fueron a parar a Grañen, donde se compraron casa y montaron una vaquería.

“La gente llevaba la chatarra y también la iban a buscar, el beneficio estaba en la selección”, clasificaban los metales (Aluminio, cobre, plomo, hierro…) empacaban el cartón y recogían el vidrio, botellas de coñac, de champan…  Después lo vendían a Zaragoza o lo venían a buscar desde Pamplona. De los coches se vendían muchas piezas, como recambios, y también se vendían hierros para obras, mientras el cartón y el vidrio se mandaba a Lérida para su reciclado. Francisco, Quico “Matavinos” recogía con un motocarro las cajas y cartones de las tiendas. También se recogía muchos sacos de papel, sacos de simiente que utilizaban en agricultura.

María sabe hacer frivolité, una labor de punto que se teje a mano con lanzadera, es una labor muy difícil de hacer y muy antigua, se lo enseñó una maestra que fue al pueblo cuando era niña, en cambio su hermana no consiguió aprender la técnica.

Vivieron en la calle Goya y tuvieron dos hijos, una chica y un chico, el hijo continuó el negocio hasta que falleció. Trabajaron mucho en la chatarrería: “había mucho trabajo”. Ha estado muy ligada a la laguna, la lleva en el corazón. Ha visto la laguna toda helada: “antes era más pequeña y había muchos más patos, golondrinas…” María recuerda una noche con la luna llena con la laguna completamente helada. Un precioso recuerdo que María nos ha compartido, agradeciendo de corazón su memoria, gracias María.

Un agradecimiento a Pilar Guerrero y Aimar Mir de la Residencia de la tercera edad de Sariñena por su colaboración para la realización de las entrevistas, gracias!!.