Archivo de la etiqueta: Sariñena

El Casino viejo de Sariñena


IMG_20180611_193635

Casino Sariñena

Memoria descriptiva del bien patrimonial “Casino de Sariñena” 

Denominación:

Casino de Sariñena. Centro Cultural.

Localización:

El Casino de Sariñena se encuentra en la localidad monegrina de Sariñena, provincia de Huesca, plaza El salvador nº 14, popularmente conocida como plaza de la Iglesia. El edificio aparece junto a la iglesia de El salvador, a la que se encuentra adosado. Junto a la casa solariega Paraled-Penen forman el conjunto arquitectónico de gran interés de la plaza El salvador.

Fundadores Casino Sariñena.jpg

Cronología y evolución histórica:

El Casino de Sariñena corresponde a principios del siglo XX y se sitúa donde antiguamente se encontraba la abadía de la iglesia, una antigua bodega de vinos y un granero. Consta de dos fases constructivas, una principal que se inició en 1929 y una segunda en 1966. Tras la guerra civil, el Casino de Sariñena se vuelve a reabrir en 1938, realizando obras en el teatro y arreglando diferentes desperfectos ocasionados durante la contienda. En 1950 se realizaron diferentes reformas y en 1966 se amplió el edificio, integrándose la antigua escuela en el antiguo edificio del Casino de Sariñena.

5-3-67.jpg

Descripción general del conjunto:

El Casino de Sariñena responde a una arquitectura regionalista de principios del siglo XX que se contrapone, en España, a las corrientes modernas que se extendían por otros países y que intentaban revolucionar la arquitectura. En este tipo de arquitectura regionalista lo que se intenta es reproducir, de alguna manera, la arquitectura clásica y siempre con referencias a lo que cada autor entiende por “tradicional”.

IMG_20180611_193830.jpg

Detalle del Alero

Es un edificio de tres plantas en la que destaca la tercera planta, fabrica realizada en ladrillo macizo visto y mampostería revestida en el resto de plantas. Destaca el alero de madera, la entrada y sobre la fachada el escudo de Sariñena realizado en piedra caliza. En la segunda planta sobresale una terraza y un balcón en la tercera planta.

La entrada es muy de casa palaciega con los arcos rebajados y la escalera. Los arcos, góticos o de similitud gótica, podrían responder a la antigua bodega o incluso se podría plantear la hipótesis que provengan de una primitiva iglesia de Sariñena. Según José María Plaza, investigador local de Sariñena, en los arcos aparecen signos de cantería similares a los signos presentes en la iglesia de Lastanosa, pedanía del municipio de Sariñena. La iglesia de Lastanosa, de El salvador, es del siglo XVI, pero en su exterior “La iglesia muestra una buena fábrica de sillería, con abundantes marcas de cantero que corresponderían al templo medieval” (SIPCA).

En la planta baja se encuentra la Sala de Arcos, con cuatro arcos apuntados también góticos o de apariencia gótica con una columna central y una sala anexa donde José María Plaza describe la existencia de un aljibe de grandes dimensiones, recubierto de losas de cerámica negra (abacial), posiblemente para guardar aceite. También aparece una ventana gótica o de apariencia gótica abierta hacia la pared de la actual iglesia con restos de un hipotético ábside de una posible primitiva iglesia y varios accesos a túneles de ignorado final.

En la segunda planta destaca un amplio salón con un techo de vigas de madera y unas columnas de un estilo aparentemente modernista que posiblemente se encuadre en el Regionalismo. En la tercera planta se encuentra un amplio salón donde se celebraban bailes, conciertos, actuaciones, teatro, cine… Las diferentes reformas y modificaciones han podido incorporar diferentes elementos de diferentes estilos y épocas que exigirían una investigación a fondo del conjunto, entendiendo que diferentes elementos descritos no concuerden estilo con época de construcción.

IMG_20180611_192758.jpg

Situación jurídica:

El casino de Sariñena es un Centro Cultural propiedad de la Asociación Cultural y Recreativa “El Casino de Sariñena”, entidad que ya existía en 1900. El inmueble aparece incluido en el Catálogo de Bienes del plan General del Ayuntamiento de Sariñena, donde se establece un nivel de protección estructural, sin valorar el interior. Las categorías de los bienes que integran el Patrimonio Cultural Aragonés se clasifican en bienes de interés cultural, bienes catalogados y bienes inventariados. De las tres categorías de protección, quizá la de Bien Catalogado sea la que más se ajusta al bien Casino de Sariñena. Sin duda, el casino viejo de Sariñena es uno de los edificios con más raigambre de todo el pueblo.

Información consultada:

  • Catálogo de bienes del plan General del ayuntamiento de Sariñena.
  • El Casino de Sariñena.
  • SIPCA, Sistema de Información del Patrimonio Aragonés.
  • Trallero, Salvador. Sariñena Antigua, 2005

 

 

Anuncios

La Colectividad de Sariñena


             Las colectividades, durante la Guerra Civil Española, surgieron en determinadas zonas republicanas en un contexto revolucionario, respondiendo a un sistema de organización de principios anarcosindicalistas. Así, las colectividades agrarias prosperaron por el bando republicano de Aragón, tratando de establecer un modelo de producción en manos del pueblo y revelándose como verdadera alternativa al capitalismo. Su contraposición y amenaza al poder oligarca, terrateniente y caciquil, ha contribuido a su olvido y falta de reconocimiento.

sello de la Colectividad Agro-pecuaria de Sariñena..jpg

En Los Monegros existieron numerosas colectividades agrarias con procesos muy diversos que significaron, en sí mismos, experiencias únicas, estableciendo un orden social igualitario de organización colectiva y autogestionada. Uno de los principales factores para la creación de las colectividades fue la fuerte implantación de la CNT en Los Monegros, según Julián Casanova (Anarquismo y revolución en la sociedad rural aragonesa, 1936-1938), esta zona contrastaba con otras zonas de fuerte dominio socialista. En el partido judicial de Sariñena el número de afiliados a la CNT, en mayo de 1936, era de 235: en Sariñena 45, Grañen 20 y Lanaja 170. Aunque algunas colectividades fueron compartidas entre anarquistas y socialistas, las colectividades más cercanas al frente fueron conjuntas entre la CNT y la UGT, como las de Grañen, que contaba con un centro comarcal colectivo, y la de Bujaraloz. En Robres estuvo marcada por el Partido Comunista, en Huerto la colectividad fue libertaria y en Pallaruelo de Monegros y Lanaja fueron bastante prosperas. También hubo colectividad en Sena, donde existieron problemas que aparecieron reflejados en el informe de la Junta directiva del sindicato CNT local del 10 de septiembre 1937.  En Alcubierre crearon una colectividad agrícola “Desde allí transportaban agua en lomos de mulas a las trincheras de la sierra” (Eladio Romero García en Guerra Civil en Aragón. Editorial Pirineos 2002, Pág. 178)”. En Alcubierre se organizó una gran estructura sindical, cooperativa y de colectivización estrechamente vinculada con el frente: Alcubierre, última parada camino primera línea de fuego.

“En Grañen iniciamos la formación de la Colectividad Campesina, pero como nos correspondía como posición provisional, ya que se encontraba bajo la influencia del PSUC, no se ha dado la forma en todas sus bases que reclama la organización socialista”.

“En Robres se ha dado vida a la colectividad Agrícola, mediante asamblea, democráticamente, donde los campesinos han sabido plantear la iniciación de cómo se debían de encauzar y resolver sus problemas” 

“En Robres además de la Colectividad Agrícola se formó un Comité de Abastos, que comenzó a organizar la vida del pueblo resolviendo las necesidades que se suscitan en todo movimiento”.

Manuel Grossi. Cartas de Grossi, Sariñena Editorial.

25-8-36 Formación de la colectividad, haciendo ingresar en ella, bajo pena de muerte a los mayores contribuyentes, apoderandose de sus cosechas, ganados de todas clases, de sus propiedades y quemando los títulos de propiedad.  

Pallaruelo de Monegros

Archivo Histórico Nacional, FC-CAUSA_GENERAL,1412,Exp.18

En julio de 1936 participó en la lucha callejera contra los fascistas y se apoderó momentáneamente de Alcubierre. Luego se enroló en la Columna Durruti y más tarde entró a formar parte de la colectividad de Sariñena”.

María Molina Lozano, poetisa y militante anarquista

(1914 Zaragoza- 2000 Toulouse) 

La colectividad Agropecuaria de Sariñena surgió con los primeros decretos tras la constitución del Comité Local de Sariñena. La Colectividad de Sariñena la presidió Rafael Anoro Baldovinos, perteneciente al sindicato UGT. Como secretarios ejercieron Santos Paraled Sarrate y Manuel Lacerda López (presidente PC) y como directivos de la colectividad Juan y José Abadías Árles (UGT), Inocencio Arnal Villas (UGT), Tomás Bornao Gistao (Formó parte del Consejo, directivo de la UGT y participó en la requisa de trigo), Vicente Lapiedra Vitales (CNT, viajó a Villanueva como dirigente de colectividad), Vicente Ballarín Clavería y José Izco Martinez.

Manuel Novellon Barrao, 1º Si prestó servicios al comité revolucionario. 5º Manifiesta si la fábrica de harinas de D. Amado Pueyo fue incautada por el comité y si el procesado trabajo en ella como un obrero más.  6º Nombre de personas que conozcan la actuación del procesado en la Cartuja de las Fuentes cuando según se dice fue a detener el avance  nacional.

“Las colectividades conocieron durante los últimos meses de 1936 y el primer trimestre de 1937 el período de mayor auge: consiguieron dotarse de un instrumento de coordinación -la Federación Regional- (Julián Casanova Guerra y Revolución en Aragón 1936-1938)”. La constitución de la Federación comarcal de colectividades de la comarca se celebró el 21 de marzo de 1937 en Sariñena y el pleno de colectividades queda recogido por Pelai Pagès i Blanch en El Sueño Igualitario de los Campesinos de Huesca 1936-1938. Aquel pleno acordó la creación de una comisión para organizar colectividades, comisión formada, entre otros nombres, por los sariñenenses Eusebio Pinós Ragalado y Fulgencio Esteban. Entre las personas incursas en la ley de responsabilidades políticas aparecen dos Fulgencio Esteban. El primer Fulgencio Esteban Gavín de la CNT fue guarda municipal; y el segundo Fulgencio Esteban Oliván “Fue secretario de la CNT 1º y 2º comité, que participó en detenciones, la destrucción de la iglesia y realizó viajes a pueblos vecinos”. Eusebio Pinós Ragalado, aunque nació en Cataluña, vino muy pronto a Sariñena con su familia. A los doce años ya se hizo anarcosindicalista de la CNT, organización de la que fue nombrado secretario “Pero la oposición paterna lo impidió”. Con la Guerra, Eusebio se integró en el Comité Revolucionario de Sariñena “Encargándose de los intercambios y del avituallamiento, del comedor colectivo y del grupo teatral”. En abril de 1937 marchó al frente de Levante hasta su exilio a Francia, donde fue internado en el campo de Argelès “Y luego trabajar en una Compañía de Trabajadores Extranjeros (CTE), realizando tareas a los altos hornos de Saboya y como leñador”. Sufrió la ocupación Nazi, fue obligado a trabajos forzados a Brest, junto a su hermano Gabriel, pero “pudo huir e integrarse en el grupo de Francotiradores Partisans (FTP) «La Vapeur» de la resistencia antinazi en Saboya , con su hermano Gabriel y su cuñado José Barrieras”. (Eusebio Pinós Regalado – del Comité Revolucionario de Sariñena).

Cuando el 21 de marzo de 1937 se celebró en Sariñena el Pleno de colectividades de la comarca aún no se había creado la Federación comarcal, y justamente el objetivo de este Pleno era crear dicha Federación. En dicha Asamblea estuvieron representadas las poblaciones de El Tormillo, Salillas, Castejón de Monegros, Lastanosa, Lalueza, Sena, Alcubierre, Capdesaso y Sariñena y cuando el representante de la Federación Regional de Colectividades, Estivill, tomó la palabra para destacar “la conveniencia de que todo el campesinado se aúna a la gran familia colectiva y a su vez en la comarca de Sariñena se cree la Federación Comarcal de Colectividades”, se inició un debate en el que no todos los delegados estuvieron de acuerdo. Es cierto que la mayoría se decantaron por la creación de la Comarcal, puesto que, como dijo el representante de Lastanosa, “así las colectividades de esta comarca tendrán una garantía de sus medios económicos y morales”, pero el delegado de Sena sorprendió a todos los asistentes cuando destacó que “ellos tuvieron una asamblea y acordaron que antes de colectivizarse era ganar la guerra y que por este motivo están sin entrar en la colectividad. Aparte de que existe una pequeña colectividad en la cual sólo la componen compañeros de la UGT”. La sorpresa, habida cuenta que el Pleno lo había convocado el Comité Comarcal de Sindicatos de Sariñena adscrito a la CNT, fue mayúscula. Y en las intervenciones posteriores todos destacaron la necesidad de ir hacia la Federación, pero, habida cuenta del retraso que existía en la comarca se decidió formar una comisión con el objetivo de que “se encargue de destacarse por los pueblos de la comarca y organice las colectividades así como oriente en este mismo sentido”. La comisión se formó con Eusebio Pinós y Fulgencio Esteban de Sariñena, José Lucas de Sesa y el “camarada Villellas” de la UGT de Capdesaso. Y la decisión final recabó en el hecho de que cuando la comisión hubiese terminado sus funciones “entonces se entrará de lleno en la estructuración de la Federación Comarcal de Colectividades” (1). Era claro que de lo que se trataba era de iniciar un proyecto inédito en la historia de Aragón y que planteaba muchas incógnitas para el futuro.

Los principios: La abolición de la “explotación del hombre por el hombre”.

“Reunidos una porción de vecinos de esta localidad, se acordó formar una Colectividad denominada campesina compuesta por afiliados a la F. de T. de la T. (U.G.T.) y al Sindicato Único (C.N.T.) cuyos fines son los siguientes: 1º. Mejorar moral y materialmente la vida de sus afiliados, no permitiendo bajo ningún concepto la explotación del hombre por el hombre” (2). Así empezaba de manera significativa el Acta de Constitución de la Colectividad campesina de Capdesaso, firmada el 30 de septiembre de 1937, una fecha muy tardía, aunque la colectividad se había iniciado mucho antes. De hecho, no es por casualidad que la mencionada Acta de constitución fijase como el primer fin que perseguía una declaración de principios y situase como primer objetivo la desaparición de la dependencia económica de unos hombres con relación a otros. En el campo, cabe recordarlo, la subordinación económica, basada siempre en la propiedad de la tierra, había sido históricamente muy dura. La existencia de jornaleros seguía siendo muy extendida en los años treinta, en un momento en que, además, la subsistencia del campesino siempre dependía de la voluntad del propietario. No es por casualidad, por tanto, que el principio mencionado apareciese muy pronto entre el campesinado aragonés. Disponemos de otro testimonio de la misma población de Capdesaso muy elocuente. En este caso se trata de una gestión que representantes de la población realizaron en noviembre de 1936 cerca del Comité Provincial Revolucionario de Barbastro. Se trataba en este caso del ganado y de quienes eran sus dueños. La resolución que redactó el Comité Provincial de Barbastro no podía ser más concluyente: “Haviendose (sic) presentado en este Comité Provincial una representación del Comité Local y otra de las organizaciones C.N.T. y U.G.T. de Capdesaso, para ponernos en antecedentes de la actuación de los que todavía son amos del ganado lanar y de los pastores. Determinamos lo que a continuación exponemos: 1º. Queda abolida la explotación del hombre por el hombre, por tanto los patronos del ganado no pueden tener criados, y ser por tanto los que lleven a pastar el ganado. 2º. Queda requisado todo el ganado lanar por el Comité Local de Capdesaso. 3º Sólo el Comité Local dispondrá del ganado ya que representa la voluntad del pueblo, poniéndolo a disposición de las necesidades de Guerra llevando siempre un escrupuloso control, dejando para su reproducción a las de cría. Sirvan estas líneas de satisfacción para los efectos correspondientes. Os saludo el Comité Provincial El Secretario Colectividades agrarias en Huesca.

1. Comité Comarcal de Sindicatos de Sariñena. CNT-AIT, en “Pieza séptima de Huesca. Actuación de las autoridades gubernativas locales”, AHN, FC-Causa General, Caja 1414, Exp. 5.

2.  “Pieza séptima de Huesca. Actuación de las autoridades gubernativas locales”, AHN, FC-Causa General, Caja 1414, Exp. 5.

El sueño igualitario de los campesinos de Huesca (1936-1938) Pelai Pagès i Blanch…

El 28 de agosto de 1936 se celebró en Binefar la Asamblea Provincial de Colectividades.  A ella acudieron como representantes de la colectividad de Sariñena Ángel Mombrida, de la CNT y Vicente Pueyo, por la U.G.T.  A la asamblea también asistió el sariñenense José Mavilla Villa (1900-¿1939?), un maestro y líder anarcosindicalista aragonés que llegó a ocupar el cargo de consejero de Agricultura del Consejo de Aragón. “Mavilla fue una de las voces libertarias que más precoz —y públicamente— expresaron el deseo de recuperar capacidad, iniciativa y personalidad política para Aragón. Él, que dijo expresamente de sí mismo y de los libertarios que eran hijos espirituales de Costa”.  José Mavilla estudió en la Escuela Normal de Maestros de Huesca, perteneciendo “Al círculo de jóvenes enseñantes formado en Huesca en torno a la figura de Ramón Acín durante los años de dictadura de Primo de Rivera”. Un compañero suyo fue Evaristo Viñuales Larroy, natural de Lagunarrota, maestro anarquista y fundador de la escuela de militantes libertarios de Aragon.

José Mavilla ocupó el cargo de consejero de Agricultura del Consejo de Aragón del 18 de octubre de 1936 hasta enero de 1937. Tras su relevo, por Adolfo Arnal, José participó muy activamente en la colectividad en el Somontano de Angües, colaboró con la prensa cenetista de Aragón y Barcelona “Cultura y Acción” y “Solidaridad Obrera” y fue elegido secretario de la Federación Regional de colectividades de Aragón. Con la disolución del Consejo de Aragón, las colectividades sufrieron un freno considerable y José, con el resto de dirigentes libertarios, fue retenido en la prisión de Barbastro. Fueron liberados antes de la llegada de las tropas nacionales en marzo de 1938. José pudo escapar junto a otros compañeros, pero al final no llegó a exiliarse, fue capturado y condenado a muerte.

 

“José Mavilla fue un activista colectivista convencido de la justicia y adecuación de las aspiraciones colectivas.”

José Mavilla Villa

Comunicado del radio Comunista de Huerto (Partido Comunista, U.G.T. Huerto, en el sello) al órgano regional del PCE (Huerto, 23 enero 1937); en AHN/SGC. Serie Madrid, carp.38 (leg692). En dicho comunicado se referían a su circular n. 5 (del 20 de enero de 1937) y contestaban a las preguntas sobre la Conferencia recientemente celebrada por aquel partido en Sariñena. “Consecuencias que hemos sacado de ella –comentaban los comunistas de aquella localidad-, observamos (sic) que se defendió demasiado a su favor respeto a la pequeña propiedad, sobre todo en aquellos pueblos donde ya se trabaja colectivamente, pues, habrá, algunos de los que no están plenamente convencidos, que al verse tan apoyados por nosotros mismos querrán separarse de nosotros y esto sería un entorpecimiento para la buena marcha que ya tenemos preparada para el año en curso, nosotros estamos de acuerdo con que se les respete esa propiedad, aquel que haya dado su palabra de ser colectivista por lo menos este año deberá de seguir hasta la recolección próxima, luego si quiere separarse se le devolverá todos los bienes que haya aportado a la misma y lo que le corresponda de la recolección hecha colectivamente. Esto, os lo comunicamos por los casos que dentro de nuestra colectividad se rumorean por parte de aquellos momentos que, a raíz del peligro se adhirieron a nosotros, pero estos elementos no están convencidos de lo que supone  el trabajo colectivo, ni tienen ideal alguno, a pesar de que fueron muy bien advertidos por nuestra parte antes de formar la colectividad.  

En febrero de 1937 se realizó el congreso regional que acordó la creación de Almacenes Comarcales para cada colectividad. En la comarca monegrina se acordó, en el Pleno Comarcal del 10 de abril, organizar el Almacén Comarcal, donde también se acordó el uso comarcal de maquinaria agrícola entre Colectividades. Entre Lalueza, Capdesaso, Alberuela, Fraella, Marcén y Grañen se acordó una distribución de tierras y pastos interlocal.

colectividad Lastanosa.jpg

Sellos colectividad Lastanosa. Archivo Pares.

El 10 de abril de 1937 se celebró en Sariñena la Asamblea y constitución del Sindicato Regional de Comunicaciones, con la participación de 30 delegados. “Sindicatos regionales de ramas de actividad, futuros embriones de la administración socializada o socialización, con la que se aspiraba a sustituir la economía capitalista (Trabajando para la eternidad, Alejandro R. Díez Torre. La Malatesta Editorial, 2009)”.

Párrafo dedicado a Sariñena por Franz Borkenau en El Reñidero Español (Relato de un testigo de los conflictos sociales y políticos de la guerra civil española. Barcelona, Ibérica de Ediciones, 1977, p. 81), resulta un excepcional testimonio sobre el funcionamiento de la Colectividad de Sariñena:  

“Pero me convencí con mis propios ojos de la realidad de la mejora. Por la mañana llamé a los dos primeros jóvenes anarquistas con quienes me tropecé en la calle y les pedí que me mostrasen las trilladoras. Me llevaron a un grupo de graneros situados en las afueras del pueblo. Frente a ellos se alzaban cuatro de las máquinas expropiadas, trillando cuatro enormes pacas de trigo. Había unos diez campesinos trabajando entre cada una de ellas. Por sus ropas podía verse que eran campesinos (no trabajadores agrícolas sin tierra); lo confirmé más tarde en el curso de la conversación; trillaban juntos el trigo de uno de ellos; al día siguiente, la máquina sería trasladada a otro granero, a trillar el trigo del siguiente miembro del grupo. El trabajo iba rápido, los rostros brillaban y por cuanto fui capaz de juzgar, el manejo de la maquinaria era competente. Estaba a mano un mecánico del pueblo, caso de necesitarse una reparación. Parecía evidente que no había existido ningún  tipo de obligación de entrar en ese arreglo al uso colectivo de las maquinarias; en otros graneros, la gente trabajaba con sus instrumentos antiguos y eran sinceros a admitir que no querían trabajara con las maquinarias; la mayoría de éstos pertenecían a la anterior generación. El Comité tenía la intención de utilizar las maquinarias para trillas la cosecha de las tierras expropiadas, tan pronto como las colectividades campesinas hubiesen terminado sus trillas y utilizar esta cosecha como reserva de trigo para la milicia; como almacén se utilizaría la iglesia”.

El esfuerzo del madrileño Enrique Martín Hernández es digno de reconocer, Enrique trató de proporcionar jabón, ante la falta de este producto higiénico, a las colectividades: “Fue en la colectividad de Sariñena donde pudo llevar a cabo esta idea pero tuvo que abandonar la actividad ante la llegada de Líster al mando de una unidad comunista contraria a las colectividades. Su huida de Sariñena acabó en Mayals (Lleida) donde ejerció como secretario de la colectividad local hasta finales de 1938, tras la batalla del Segre”. también no hay que olvidar al anarcosindicalista Enrique Martín Hernanz, natural de Madrid, que trabajó en la colectividad de Sariñena junto a José Magaña.

En Sariñena (3.600 habitantes) el mismo testigo se dio cuenta de que la iglesia había sido quemada, que había habido ejecuciones y quemas de la documentación notarial, pero que los anarquistas no habían requisado todas las propiedades, limitándose a expropiar cuatro heredades de gran extensión. Los campesinos utilizaban las máquinas agrícolas requisadas, puestas a disposición de todos: «Todo mostraba la ausencia de obligación en este acuerdo para el uso colectivo de las máquinas expropiadas».

Y, entre tanto: «Las relaciones entre el pueblo anarquista y la milicia del POUM estaban lejos de ser buenas. Pero a pesar de esto, con muchas menos muertes, el núcleo anarquista había logrado mejoras considerables para los campesinos y era además lo suficientemente inteligente como para no intentar forzar la colectivización a la parte renuente del pueblo, sino esperar a que el ejemplo de los otros surtiera su efecto».9 Es de notar que si Fraga no tenía delegación en el Congreso de Zaragoza, Sariñena tenía en representación a 45 afiliados. En Tardienta, centro de la columna del PSUC, el corresponsal de Pravda hizo mención de la formación de una colectividad anarquista. Tardienta tenía 135 afiliados de 1.900 vecinos en mayo de 1936, cuando tuvo lugar el Congreso de Zaragoza.

Autogestión y anarcosindicalismo en la España Revolucionaria. Frank Mintz.

 

Sobre la colectivización en Tardienta aparece el texto del periodista y político Alardo Prats y Beltrán (Culla, 1903-México D.F., 1984): Las llanuras de Tardienta y Almudévar, e incluso sus cumbres y laderas, se transforman gracias al espíritu de lucha y al instinto de supervivencia de los pequeños campesinos encuadrados en las colectividades: «Su esfuerzo, puesto al servicio de la libertad en los trágicos días del 36, preparó y sembró tierras donde jamás había sido lanzada la semilla, donde solo crecía la maleza, las matas de tomillo o de espliego y los cardos vilaneros. Ahora todo es mies. Y mies bien cuidada. Unas doradas y otras con el color auriverde de la entrada en sazón para la siega. Hasta encima de las pequeñas mesetas que de pronto se acusan en el horizonte, arrastres de remotos corrimientos geológicos desde el Pirineo hasta aquí, con sus conformaciones de médanos desérticos de caprichosas formas, se ha sembrado, si se encontró un palmo de tierra aprovechable». El texto lo recoge José Luis Calvo Carilla en Visiones literarias de Los Monegros (imágenes contemporáneas de un mito literario), un relato que continúa de la siguiente manera: “Centenares de segadoras modernísimas cierran los puntos de referencia del paisaje, del campo, en todas las direcciones de los puntos cardinales. Las trilladoras modernas, también cantan junto a las viejas eras inútiles la canción de sus motores a toda marcha. Unas máquinas segadoras van arrastradas por caballerías, otras por tractores poderosos, los mismos que mediante otros dispositivos con los garfios férreos de sus rejas remueven la entraña fecunda de la tierra, en sus más hondas y recónditas zonas de energía inexplorada. Ahí está, en tierras aragonesas, la nueva y modernísima geórgica de nuestros tiempos. En sus centenares de máquinas que zumban sobre los predios, sobre los rastrojos de los predios su cántico de victoria (Prats y Beltrán, 2006: 128-131).”

Las colectividades tuvieron poco recorrido, tiempos de guerra y los escasos años en los que se trataron de desarrollar acabaron con el sueño colectivo de autogestión. De acuerdo con Julián Casanova (Guerra y Revolución en Aragón 1936-1938): “Los acontecimientos políticos y militares rompieron el posible proceso de consolidación. El fracaso de los intentos por controlarlas desde el Gobierno, la pugna entre diferentes formas de concebir la política agraria y las repercusiones de los sucesos de mayo, motivaron que el gobierno Negrín, con el apoyo de los comunistas, pensara en utilizar la fuerza contra ellas. La oportunidad se presentó coincidiendo con el decreto de disolución del Consejo de Aragón en agosto de ese mismo año”.

En definitiva, poco se ha estudiado el proceso de colectivización en Los Monegros. El paso de los años ha borrado gran parte de los testimonios directos, pero a buen seguro que estas lineas contribuirían en su memoria, en un ejercicio de libertad, de aquel sueño colectivo, de igualdad y libertad. Gracias a Sergio SN por su ayuda en la realización de este articulo.

 

La Nivela, La última bruja de Sariñena


Pilar Naudín Tella –La Nivela: La última bruja conocida de Sariñena

Por Manuel Antonio Corvinos Portella

Capitulo I

Llamarla bruja me parece excesivo aunque sus habilidades y artimañas pudieran catalogarse como próximas a esta rama del esoterismo. En cierta manera podríamos decir que practicaba la llamada magia blanca o brujería benéfica. Este tipo de magia es aceptada por la sociedad sin ningún problema. La otra, la denominada magia negra, se lleva a cabo en concomitancia con las fuerzas del mal para producir daño y  no es aceptada por la sociedad.

Pilar era una persona de carácter adusto y a la que nadie vio nunca sonreír. La soledad, las necesidades económicas, la incomprensión y el misterio inherente a sus inclinaciones por lo oculto debieron moldear  su fuerte personalidad. Su mirada  dura y penetrante y su encogida figura emanaban un no sé qué inquietante.

Pequeña, algo encorvada, cara espabilada y con la psicología suficiente como para aprovecharse de la ignorancia o de las necesidades de la gente.

Siempre vestida de oscuro y no muy aseada, le seguía a todas partes un olor  especial derivado de la colonia que usaba llamada Ronquina.  Es este un  ungüento capilar elaborado con plantas medicinales como el  romero y la quina, con propiedades antibióticas, antisépticas, cicatrizantes, vasodilatadoras y fortalecedoras del cabello.

Era una mujer de una personalidad muy singular para la época, pues sus aficiones por lo oculto le granjeaban burlas, algún problema y también soluciones alternativas a sus necesidades primarias. Era una persona independiente que no tenía ningún reparo en viajar sola, pero que siempre buscó, a su manera, relacionarse con la sociedad en la que le había tocado vivir, aún teniendo la desventaja de que no sabía leer ni escribir.

Visitaba asiduamente las casas de sus vecinos para charlar, escuchar la radio, contar historias o para que (según Mari Lacerda) le escribiera cartas Teresa Etura en el taller de la sastrería. También me dijo Mari que a veces hacía vaticinios en trova.

Amiga de santos y espíritus se desplazaba una vez al año a visitar al Cristo de Balaguer, conocido por sus milagrosas curaciones. De allí se traía hierbas con propiedades curativas.

También era asidua del santuario de  los santos Cosme y Damián, médicos del siglo  IV que fueron muy conocidos en su tiempo por sanar todo tipo de dolencias a personas y animales. Ambos murieron decapitados por orden del emperador Diocleciano. El recinto religioso de los citados santos recibió en el siglo XIV (Edad Media) algunas de sus reliquias y desde aquel momento se convirtió en lugar de peregrinación de numerosos enfermos. Anteriormente al cristianismo ya  era visitado  por motivos parecidos. Se halla situado próximo al pueblo de Liesa en la Hoya de Huesca.

Como parecía tener el don de adivinar el futuro recibía en su casa a numerosas personas para tal fin. También realizaba conjuros para invocar o pedir la intervención de alguna fuerza sobrenatural.

Algunos pudieron ver en ella a una pícara medieval, pero en su defensa hay que decir que tenía mucha fe en lo que hacía, en las fuerzas del más allá y en la interrelación entre ambas.

Poco, aparte de sus andanzas, se conoce de esta atípica mujer. Posiblemente el “respeto” a sus habilidades hizo que el pueblo pasara página y cerrara esa ventana que daba al pasado más oscurantista.

El apellido Naudín es de origen francés y está datado en ese país desde el siglo XII.

En Aragón aparece documentado como infanzón en las Pedrosas (Zaragoza) en el siglo XVIII y también en Castejón de Valdejasa (ambos pueblos muy próximos).

En su certificado de defunción aparecen los siguientes datos:

  •  Nacida en 1881 en Zaragoza.
  • Sus padres se llamaban Juan y María.
  • Viuda de Manuel Labad.
  • No tuvieron hijos.
  • Fallecida el 14 de abril de 1968.

 

Capitulo II

      ANECDOTARIO

En este segundo y último capítulo vamos a conocer alguna de las muchas andanzas y habilidades que se recuerdan de Pilar Naudín. Como verán, unas tienen bastante sorna, otras son de cierta picaresca y otras carecen de explicación. Pero en casi todas esas intrigas se ve la mano de una persona diferente al resto.

Leamos pues:

-Acostumbraba a decir que el coche fúnebre que llevó los restos de su marido  Manuel al cementerio de Huesca iba sin conductor.

-Contaba que se comunicaba con su marido a través de sonidos: “Manoler, si eres tú da tres golpes en la puerta”.

-Cuando el cielo se oscurecía por las tormentas, la Nivela echaba sal en el “branquil” de su puerta y colocaba tijeras  y tenazas del hogar formando cruces. Ella siempre se vanaglorió de que mientras realizó este ritual nunca hubo “pedregadas” por Sariñena.

-También solía echar agua bendita en las estancias de su casa. Según me contó Faustino Blanco tenía agua bendecida de trece iglesias distintas.

-Me relató Ilda Gómez que  allá por el año 1955 hubo cinco chicas que tenían que presentarse al examen para recibir el  Certificado de Estudios Primarios. Dada la importancia del asunto fueron a preguntar a la Nivela por su futuro académico. Lo decidieron un poco a la ligera y otro poco por si acaso era verdad lo que se decía de ella.   El caso es que nuestra vidente se percató enseguida de la situación y les contestó irónicamente que se fueran tranquilas puesto que cinco días después de realizada la prueba sabrían el resultado.

La citada prueba consistía en un dictado, una redacción, un problema de aritmética, un dibujo lineal desarrollando algún poliedro y un dibujo artístico.

-Esta anécdota me la relató Domingo Lana y ocurrió en una caseta de las Barceladas donde se hallaba un grupo de hombres dando buena cuenta de un almuerzo mientras alcahueteaban de los asuntos locales, entre ellos las andanzas de la Nivela. De pronto oyeron unos golpes en la puerta y  se les apareció inesperadamente Pilar. Con aquel carácter fuerte que la caracterizaba les espetó: “¿Quién de vosotros ha dicho que la Nivela no iba a presentarse en esta reunión?”,  y como uno de ellos mostrase algún gesto de incredulidad lanzó una frase al más puro estilo del famoso adivino francés Nostradamus: “Estaba cogiendo flores en el campo, vino un burro y me escupió”. Dejó a todos descolocados con la frasecita y no supieron qué responder. Tras lo cual se quedó a charlar un rato y de paso a distraer el hambre.

-En esta historia que cuentan de ella, el tiro le salió por la culata. Nos habla de una esposa celosa que le fue a consultar sobre las posibles andanzas de su marido. Nuestra bruja le comunicó que éste se veía con otra mujer. La “engañada” se enfadó terriblemente y al llegar a su casa se lo contó al esposo. Al enterarse el acusado, se enfado más todavía y urdió una trama para desenmascarar a la falsa adivinadora.

Siguiendo el plan concebido hizo venir a Pilar para que le diera más información de las aventuras de su marido. Mientras tanto el hombre permanecía escondido en una habitación próxima. Al llegar, la mujer le preguntó dónde estaba su esposo en ese momento, la Nivela le aseveró que ahora mismo estaba con su amante. Oído el falso vaticinio salió airado el marido y se armó la de San Quintín.

-Por las noches solía ir, después de cenar, a casa de algún vecino a tener un rato de tertulia. Los pequeños de la familia lo pasaban de miedo con las historias de cementerios, almas en pena y del más allá que acostumbraba a contar y que ella adornaba  parándose en lo más peliagudo de la historia, suspirando profundamente mientras musitaba: “Ya me ha entrado un espíritu”.

-Un hecho que también tuvo mucha repercusión fue cuando halló la chaqueta sustraída del padre de Faustino. Por esta rocambolesca operación recibió un “enfarinoso” y una botella de anís de parte del sustractor para que no lo delatara.

-En otra ocasión vaticinó, en el bar Chicote de Sariñena, mediante el echado de cartas, la muerte de uno de los contertulios diciéndole: “Cinco puñales llevas clavados en el corazón, cuando pasen cinco meses estarás dentro de un cajón. Llevas un pistón que quema mal la gasolina y si te comes las uvas, a Reyes no llegarás”. Aquella cuadrilla se echó a reír con la ocurrencia, pero pasados cinco meses el augurio sucedió tal como la Nivela había predicho.

-Se encontraba G.M.M. paseando con su bicicleta por el puente del río, allá por el verano del 1959 cuando se topó con nuestra protagonista. Por aquel entonces G.M. tenía doce años de edad y ya no recuerda si lo hizo por picardía o por candidez. Sea por lo que fuere, le preguntó si querría adivinarle el porvenir, a lo que nuestra bruja asintió y le profetizó que sería rico y que se moriría a los sesenta años. Teniendo en cuenta que ahora el antedicho tiene setenta es casi seguro que Pilar le tomó el pelo.

-Este otro sucedido ocurrió un día cualquiera del mes de septiembre de mitad del siglo XX. Se acercó Pilar a la carpintería de Antonio Gascón Orlac en la calle del Horno para encargarle una mesa de pino con tres patas.  La Nivela tenía intención de emplear la mesa para echar las cartas a los vecinos que se acercasen a verla.

El encargo puede parecernos muy normal, pero si uno investiga entre los arcanos de la hechicería descubrirá que, en las ceremonias de iniciación de los Caballeros del Templo de Salomón,  aparece un altar con tres patas visibles. Representan los tres pilares del mundo cotidiano; la cuarta, la que no se ve, representa al mundo invisible. Posiblemente esta imagen fue utilizada por los magos como una señal a imitar.

Aquella mañana pues, se presentó Pilar a realizar su encargo y después de acordar precio y forma, Gascón Orlac decidió aprovechar la circunstancia e inquirió a la Nivela  por el futuro de su hijo Jesús allí presente. Ella sólo le preguntó por la fecha de nacimiento y al conocer que era el 12 de junio  miró al muchacho fijamente y dijo: “Día del Corpus” y seguidamente manifestó: “Este zagal tendrá muchos hijos y se ganará muy bien la vida”. Y como todos ya conocen acertó de pleno.

Estos y otros casos que no han salido a la luz, dieron a la Nivela la fama de bruja que ha llegado hasta nuestros días entre los que peinan canas. Para unos, era una  impostora y para otros no. Ambos pareceres, el tiempo en qué vivió y las dificultades que tuvo que sortear nos dan idea de una mujer fuerte que ha dejado su impronta en el recuerdo de los sariñenenses.

                                                   DATOS ANEXOS

Su marido se llamaba Manuel, era de buena presencia y la sobrepasaba en bastantes centímetros, trabajaba como albañil de la RENFE. No tuvieron descendencia y vivieron en la calle Ugarte número 9. Pilar se quedó viuda muy pronto y debió de pasarlo económicamente mal por lo exiguo de la pensión de viudedad que quedaba en aquellos tiempos, también disponía de un huerto y lo trabajaba.

Posiblemente nunca sabremos por qué se le apodó como La Nivela. Hilando con trazos muy gruesos podría especularse con la profesión del marido y el paso a nivel de la estación.

Pudiera ser que la famosa mesa de tres patas aún estuviese arrinconada en el granero de la casa sita en la calle Ugarte número 9.

Capitulo III

No tenía pensado escribir un tercer capítulo sobre esta singular mujer, pero al  recordar que la familia Fernández-Garrido ocupó la vivienda después de su fallecimiento, decidí aprovechar la oportunidad para concluir el tema visto desde otro ángulo.

 Ocurrió que, terminada la construcción de la presa de El Grado a finales de los años sesenta, varios de los obreros que en ella trabajaron para la empresa Auxini se desperdigaron por las poblaciones cercanas. Varios de ellos llegaron a nuestra villa y aquí se establecieron.

En aquella época el boom urbanístico en Sariñena aún no había  comenzado  y las viviendas de alquiler escaseaban. A pesar de dichas limitaciones, la casa sita en la calle Ugarte número 9  no parecía interesar a nadie. Es fácil imaginar que la fama que había perseguido a su antigua propietaria imponía cierto recelo o incluso miedo a los posibles arrendatarios.

La familia Fernández-Garrido con menos aprensión  que los demás habló con  el dueño, llegaron a un acuerdo y por un  ventajoso precio se la arrendaron. Florentín les puso la condición de que nunca debían entrar en una habitación situada en la falsa y que estaba cerrada con llave.

Entraron a vivir en aquella enorme casa un día de 1968 y enseguida se dieron cuenta de que no era una  vivienda normal. Entre otras cosas  por el tamaño de las habitaciones, por las numerosas dependencias que había entre las tres plantas, por como estaban distribuidas, por aquel gato negro de bastantes kilos de peso que deambulaba desconcertado por la falsa observando a aquellos intrusos y por otras cosas que luego  veremos.

Por cierto, aquel enorme gato era utilizado por nuestra protagonista para realizar adivinaciones, para ello colocaba varios platos boca abajo en el suelo, en un momento dado el felino se dirigía a uno de ellos en particular y seguidamente Pilar lo levantaba e interpretaba lo que el plato ocultaba.

Manolo y Eduardo, los pequeños de la familia, vieron en aquel enigmático edificio  un filón donde desarrollar su espíritu aventurero y a fe que no se dejaron rincón de visitar, incluida la habitación prohibida.

En el patio de entrada llamaba la atención un enorme lavadero de obra de unos dos metros de largo en el que incluso podían  bañarse los dos muchacho o lavar ropa varias mujeres a la vez. El “estanque” era  alimentado por un grifo de considerables dimensiones.

También había en ese patio, al fondo a la izquierda, una sala pintada toda ella de color azulete (índigo).  El azulete es un color mágico y desde tiempo inmemorial se ha utilizado para ahuyentar o impedir la entrada en las viviendas a demonios, brujas  y otros seres del inframundo.  La extraña estancia carecía de luz, tanto artificial como natural, por lo que para moverse por su interior era indispensable alumbrarse con velas. Precisamente era allí donde Pilar recibía a las “visitas” que querían conocer su futuro y era en la mesa de tres patas, que comenté en el anterior capítulo, donde les echaba las cartas del Tarot o realizaba vudú con unos muñecos que ella misma confeccionaba.

En aquella lúgubre sala nuestros dos muchachos se atrevieron a entrar en contadas ocasiones porque cuando lo hacían notaban sensaciones perturbadoras. En su primera visita encontraron solamente velas, ungüentos, aceites, hierbas secas y no vieron ningún mueble.

Completaba el plano del patio una cocina a mano derecha con un enorme hogar rodeado por dos cadieras en consonancia..

A la primera planta se  subía por unas escaleras situadas a la izquierda del patio, en ella había dos habitaciones, cocina, despensa y comedor, todo muy normal. Aunque en la habitación de los chicos había un descomunal armario empotrado con un hueco de unos 2 o 3 metros de largo por unos 50 cm de ancho que en tiempos debió estar disimulado.

Ambos muchachos dicen que vivieron a gusto esos años, pero de todas maneras no las tenían todas consigo, sobre todo cuando tenían que subir de noche al granero a buscar algo o bajar a cerrar la puerta de la calle, teniendo en cuenta que las bombillas alumbraban lo justo para no tropezar y que en la imaginación infantil las sombras cobran vida y se mueven al antojo de  voluntades inciertas, desconocidas y misteriosas, vaya usted a saber… Y además estaba el gato negro que con sus brillantes ojos amarillos resaltando en la oscuridad le daban a esta unas posibilidades maléficas inagotables.

Me cuentan Eduardo y Manolo que aquella habitación prohibida del granero era como la manzana del paraíso y que un día, no pudiendo aguantar más,  decidieron entrar y saciar su curiosidad. Esperaron a que sus padres los dejaran solos y entonces se pusieron manos a la obra. La habilidad de Eduardo debía ser especial puesto que después de manipular un rato la cerradura se abrió. Observaron prudentes y  expectantes desde la puerta los variopintos objetos que en ella estaban guardados. Vieron colgada en la pared una cruz con su Cristo clavado en ella, varias estanterías soportando numerosas botellas de licor vacías y algunos recipientes con fluidos ya secos que en otro tiempo debieron ser pomadas artesanales; y de pronto, advirtieron en un rincón la presencia de un impoluto y enorme arcón que exacerbó aún más la inclinación de ambos por lo clandestino. No les fue difícil abrir aquel “Arca de la Alianza” descubriendo en su interior objetos de diversa índole y muy bien  ordenados: había una vajilla roja de la Cartuja de Sevilla, ropa de cama, camisones, una túnica de color negro, dos extrañas copas de vidrio y un espectacular pañuelo de seda negra que, según ellos, pesaba demasiado.

Satisfecha su curiosidad, ambos decidieron dejar todo como estaba, cerrar la puerta y dedicarse a otras cosas propias de la edad.

Pasados los años la familia Fernández- Garrido cambió de residencia y Eduardo decidió irse a vivir a Zaragoza. Estando allí le ocurrió algo inesperado, no sabe cómo, pero se dio cuenta que tenía aptitudes para adivinar el futuro echando las cartas al igual que la Nivela. Tuvo mucha aceptación en el barrio donde se había establecido y estuvo varios años realizando esta actividad esotérica.

Dado que ningún antepasado suyo había tenido esta habilidad, es normal especular que pudo adquirir  aquellos poderes en aquella enigmática casa.

La muerte de Pilar Naudín sucedió en soledad. En una primera vez y al no dar señales de vida fue llamada la Guardia Civil para que entrara en su casa por la fuerza, la encontraron aterida de frío debajo de la cama. Parecía como si al no poder levantarse de alguna caída se hubiese refugiado en aquel lugar. Hubo una segunda vez en que la autoridad debió  de nuevo entrar ante la falta de noticias, en esta ocasión la encontraron en el mismo lugar, pero sin vida. Fue enterrada el 14 de abril de 1968.

Desde estas líneas quiero agradecer, en este tercer y último capítulo a  Manolo y Eduardo por ayudarme a descubrir los lugares donde Pilar Naudín tenía su vivienda. Una mujer de fuerte carácter que despertó desprecios, recelo y cierta fascinación entre la sociedad sariñenense de mitad del pasado siglo.

Me hubiese gustado añadir al reportaje algunas fotos, pero me ha sido imposible conseguirlas.

Debo agradecer a todas las personas nombradas en este trabajo porque cada una  ha aportado sus recuerdos o experiencias y la suma de todas ellas ha servido para tener un conocimiento más humano de una persona tan especial.

                                                                       Manuel Antonio Corvinos Portella

 

 

 

La Orquesta Cobalto


      La Orquesta Cobalto nació en 1945 y desapareció  en 1978. Fueron treinta y tres años de amor a la música, de acompañar y dar sentido a las tardes dominicales de muchísimos jóvenes, de pretexto para el acercamiento entre chicos y chicas, de alegrar la vida a varias generaciones, de miradas tímidas o atrevidas, de noviazgos y  decepciones y también, por supuesto, de cubalibres.

     La historia de la Sariñena de esos años no se hubiera escrito de la misma manera si no hubiese existido nuestra orquesta.                                

     Las relaciones entre el Casino y la Orquesta fueron, en general, aceptables e incluso buenas, a pesar de la cicatería y estrechez de miras que tuvo algún  presidente.  

              Copia de escanear0020.jpg

La orquesta Cobalto.  Por Manuel Antonio Corvinos Portella

Preludio

   Los orígenes de nuestra orquesta deben buscarse en las enseñanzas musicales que el inefable maestro José Guioni impartía a numerosos jóvenes de Sariñena y  comarca, pues la mayoría de sus componentes así como todas las bandas, grupos, orquestas o solistas que en Sariñena han sido han tenido relación directa o indirecta  con el “Italiano”.

   Auspiciado por el Alcalde Medina formó y dirigió una Banda Municipal compuesta por 16 músicos, además fundó una orquesta de baile a la que denominó Mozart y que actuaba en el primer piso del café Romea. Los alumnos más aventajados no pagaban por las enseñanzas del maestro, pero estaban obligados a tocar gratuitamente en la orquesta durante cuatro años.

    También deberíamos incluir en este preludio a Ana Corvinos Ferraz “Anita” (única alumna femenina de Guioni)  que con su piano animaba, antes de la guerra, el baile que se hacía en el citado Romea. También solía actuar al piano el Ciego de Albalatillo.

    El primer grupo musical moderno que se conoce en nuestro pueblo se llamó ORQUESTA MERRIMENT JAZZ y fue creado en 1934. Sus componentes fueron los siguientes: F. Salillas al trombón, F. Bareche a la trompeta, batería J. Novellón, Antonio Mir al violín, saxo M. Vitales, saxo alto  J. Orquín y saxo tenor Jorge Casasnovas. De esta orquesta no se  sabe nada más.

Los primeros músicos

escanear0017.jpg      En 1940 y a unos pocos meses de finalizada la Guerra Civil, PEDRO GOBERNA funcionario de correos es trasladado a Sariñena desde Barcelona por motivos políticos (el siempre se declaró inocente y alegó que algún envidioso le había denunciado). Pedro Goberna Vilabrú, su esposa Matilde Aliana Gasulla y  su hija María vivieron durante 12 años en un piso de la calle del Mercado. En 1952 es trasladado de nuevo a Barcelona y 6 años después muere a la edad de 43 años. Goberna tenía la carrera de piano y era un consumado músico, incluso llegó a ser  profesional en Barcelona. También poseía el título de operador de cine  que le sirvió para proyectar películas en el desaparecido cine Victoria, además de enseñar el oficio a Antonio Villacampa  y a Rosendo López  ejerció de fotógrafo profesional. Actualmente su esposa  de 93 años y su hija viven en Hospitalet de Llobregat.

PC110993.JPG

   En la primavera del 38, en plena contienda civil JORGE CASASNOVAS permanece en las inmediaciones de Lérida. Durante uno de los permisos que disfruta en Sariñena tiene la feliz idea de llevarse al frente leridano su saxo para alegrar los bailes del pueblo donde están acuartelados. Poco dura la música en el pueblo leridano porque en julio de 1938  Jorge es trasladado al frente del Ebro para tomar parte en la batalla más grande de la Guerra Civil donde es herido.Varios años después de terminada la guerra regresa al pueblo ilerdense donde había dejado el saxofón y le devuelven el instrumento que le habían guardado. Jorge tocaba con maestría el saxo tenor, la flauta, el clarinete e incluso el acordeón y ejerció de director del grupo durante 33 años. En sus ratos libres y sobre todo después de su jubilación lo podíamos ver por cualquier rincón de Sariñena en otra de sus aficiones, la pintura. Jorge aprendió música con el maestro Guioni.

    En ese año de 1938 la familia LOBATERAS se instala en Sariñena por motivos de trabajo. Se trasladan desde el pueblo de Campo donde el padre de Pepe y Antonio ejercía de telegrafista.

   Finalizada la guerra PEPE LOBATERAS comienza a trabajar en la oficina de telégrafos de la calle del Mercado y, como gran amante de la música, pregunta en el pueblo si habría alguien interesado en formar una orquesta. Le hablan de Jorge, pero le informan que permanece en Madrid realizando el servicio militar obligatorio al que se ven forzados a cumplir los soldados republicanos después de terminada la guerra. Durante este tiempo Pepe, que domina el violín, la guitarra eléctrica, el trombón de varas y el contrabajo, entra a formar parte de la orquesta Ramos.

    ANTONIO LOBATERAS comienza trabajando en el Silo del trigo, más tarde pasó al esparto de Basols y después, siguiendo los pasos de su familia, ingresó como celador de telégrafos en la zona de Sariñena . En la década de los 80 y a causa de la caída del uso del telégrafo se suprime la plaza de celador y pasa a formar parte de la plantilla de correos. Es en ese momento cuando aparece el amable cartero que muchos recordarán. Durante muchos años trabajó con Pablo Llamas como encargado de dar color y barnizar los muebles que éste hacía. Su hermano mayor José fue para Antonio siempre una gran referencia, por ello cuando le propone entrar en la orquesta Cobalto acepta encantado. Antonio conocía magníficamente el contrabajo, pero también podía tocar la guitarra eléctrica e incluso el jazz (batería). Permaneció en la orquesta hasta su disolución. Su familia lo recuerda como una gran persona, llena de amor y cariño para su esposa Mari y sus hijos Antonio José, Blanca y Arantxa. Tuvieron la gran pena de su repentina muerte, pero también la gran alegría de haber compartido con él unos maravillosos años. Este sentimiento es el que su familia ha transmitido a sus nietos y, aunque no lo llegaron a conocer (sólo Miguel), hablan de su abuelo Antonio con gran  afecto.

     ROSENDO LÓPEZ  había nacido en Barcelona, aunque de padres sariñenenses. Estudia en una Escuela de Artes y Oficios de la ciudad condal y entra  a formar parte de la Banda de Cornetas y Tambores de dicha institución educativa. Terminada la contienda, Rosendo, se viene a trabajar a Sariñena  como carpintero de Regiones Devastadas y empieza a tocar en algunos grupos de la comarca. También trabajo como delineante en Nivelcampo y destacó como dibujante, caricaturista y fotógrafo. Todavía se recuerdan  sus excelentes carteles que anunciaban las películas del cine Victoria. Su herencia artística la pudimos ver en el concierto del día 29 de diciembre al comprobar como tres de sus hijos, José Luis, Valero y Gerardo, tocaban en distintos grupos musicales y como el cuarto, Rosendo, grababa y fotografiaba el concierto.

     Muchos domingos se desplazaba con su seiscientos a Barcelona a ver a sus padres y la vuelta debía hacerla a toda velocidad  y con mucho riesgo para poder llegar a tiempo a la sesión de baile.

     JOSÉ ORQUÍN CASAÑOLA, nació en Sariñena el 20 de diciembre de 1917 y murió en Logroño el 14 de febrero de 2001.

     Queremos resaltar la fecha de su muerte, el día de los enamorados, ya que como componente de la Orquesta Cobalto y posteriormente de una banda francesa hizo que muchos enamorados disfrutasen con las melodías que interpretaba.

 Aprendió en Sariñena con la insustituible ayuda de D. José Guioni. Tocaba el saxo alto y el clarinete. Siendo muy joven perteneció a una banda de Huesca y cuando regresó a Sariñena ingresó en la Orquesta Cobalto, prácticamente desde sus inicios hasta el año 1955 que emigró a Francia, concretamente a Normandía. En Sanit Lô donde residió durante 30 años formó parte de su Banda de Música. Fue galardonado con la medalla de oro al Mérito Musical. Grabó un disco con la citada banda en el que interpreta un solo magnífico. Siempre fue un gran melómano que disfrutó enormemente de la música y que fue capaz de crear con sus interpretaciones.

     Estamos seguros que este homenaje le proporcionaría una gran emoción ya que siempre sintió un gran cariño por la música en general y por la Orquesta Cobalto en particular. La familia agradece profundamente la realización de este acto y vota para que la Orquesta Cobalto sea el nombre de una de las calles de nuestro queridísimo Sariñena.

    ÁNGEL SERRA PALACIO nació en 1925 en Casbas, era el pequeño de siete hermanos siendo Miguel el mayor de todos ellos. En 1942, con 17 años se vino a vivir a Sariñena a casa de su hermano Miguel donde aprendió el oficio de carpintero. Muy aficionado a la música decidió asistir a las clases que impartía Guioni. Debió ser un buen alumno porque pasó a formar parte de la Orquesta Mozart que dirigía el Italiano y que actuaba los domingos en el salón de baile del Romea  En 1950 entró a formar parte de la Cobalto a la que perteneció durante cinco años, tocaba la guitarra e incluso la batería (el jazz como se llamaba en aquellos tiempos). En 1955 deja la orquesta, se casa y se va a vivir a Lanaja donde trabaja de carpintero. Allí tuvo la mala suerte de cortarse los dedos de una mano por lo que debió abandonar su trabajo y su gran afición, la música. Marchó a trabajar a la empresa Monsanto de Monzón hasta su jubilación. Murió en el año 2005. Su esposa Laura y sus tres hijos siguen viviendo en la actualidad en la ciudad montisonense.

   ANTONIO LOPE (apodado el “Maromo”) era un trompeta zaragozano que tocaba en la Banda Pignatelli, muy conocida por aquel entonces por su calidad y porque era muy solicitada para animar las fiestas de bastantes pueblos de Aragón (para San Antolín, “ir a esperar la música”, era ir a esperar a la Banda Pignatelli). Antonio Lope fue el autor del pasodoble titulado “Viva Sariñena,” que nuestra banda municipal lleva en su repertorio.

…Y un trompetista leridano, natural del pueblo de AITONA, del que me ha sido imposible averiguar su nombre y que como el anterior venía en tren desde su localidad para cada actuación.

GetAttachment[1]                             

  La merecida fama local del maestro Guioni como dinamizador docente de las enseñanzas musicales no debe oscurecer la labor que otros músicos hicieron en el pueblo. Algunos de los que integraron la Cobalto también ejercieron como maestros de solfeo y ejecución de instrumentos. Francisco Rodés dio sus primeros pasos en la música de forma autodidacta, con las inestimables orientaciones de Pepe Lobateras, en principio, y de Jorge Casasnovas después. Pepe enseñó las destrezas musicales a sariñenenses de varias generaciones, careciendo de recursos dignos pero con mucha ilusión y fuerza de ánimo. Contaba con un teclado dibujado en papel que desplegaba sobre una mesa, sobre el que los noveles debían imaginar el sonido que correspondía a sus dedos sobre las teclas… e incluso corregía la posición de las manos y muñecas. Paco Rodés, que había nacido en 1927, comenzó sus estudios musicales siendo un adolescente, más bien niño, y debía compatibilizar sus estudios musicales con las tareas cotidianas que ocupaban todo su tiempo; en aquella época se trabajaba desde niño en las tareas del campo y en los negocios familiares. No sé si podemos imaginar con realismo los fríos y húmedos inviernos de antes, con un jovencísimo Paco que se subía por las noches al granero, robándole horas al merecido descanso, pertrechado con ropas de abrigo, guantes y una triste vela. La incomprensión de familiares y vecinos era total: no cesaban las quejas por algo que mentalidades antiguas cosideraban frívolo y sin sentido práctico.  Allí aprendió a manejar el saxofón. Más tarde se atrevió con el violín, la flauta travesera y el clarinete, inspirado por sus profesores, después grandes amigos, Pepe y Jorge.

Sus primeros pasos en el mundillo musical los dio con el Quinteto Juventud, una de las primeras formaciones de Sariñena. En 1950 entró a formar parte de la orquesta Cobalto, con una hija de dos años (Mercedes, quien tuvo, más tarde, el honor de tocar el teclado mudo de Lobateras) y compatibilizando en lo posible los ensayos y actuaciones con el servicio militar que cumplió en Zaragoza y en las minas de Ballobar. Durante años puso su saxo, su clarinete y su voz en las veladas musicales que ofrecía la orquesta Cobalto, asumiendo su dirección en los últimos años. Tras desaparecer la Cobalto, Paco participó, con músicos de la comarca, en otras formaciones musicales. Pero eso ya es otra historia.

escanear0012.jpg

El encuentro

     La llegada de Pedro Goberna a Sariñena supuso un revulsivo para la vida cultural del pueblo. Él, Pepe Lobateras y Jorge Casasnovas se buscan, se necesitan y terminan por formar la  Orquesta Cobalto. Inmediatamente se les unen Rosendo López, Antonio Lobateras y José Orquín. En estos primeros años también intervienen el trompetista de Aitona (Lérida) y Antonio Lope.

    En distintas etapas de la historia de nuestro grupo también han pertenecido a él grandes músicos como Ángel Serra (guitarra y jazz), Paco Rodés (saxo y clarinete) Alfonso Millera (cantante), Vicente Sanclemente (saxo), Aurelio Casasnovas (trompeta), Eli Périz (de Lalueza), Roberto López (trompeta) y seguramente alguno más.

Los otros protagonistas

     PACO RODÉS GRAÑÓN. Francisco Rodés dio sus primeros pasos en la música de forma autodidacta, con las inestimables orientaciones de Pepe Lobateras, en principio, y de Jorge Casasnovas después. Pepe enseñó las destrezas musicales a sariñenenses de varias generaciones, careciendo de recursos dignos pero con mucha ilusión y fuerza de ánimo. Contaba con un teclado dibujado en papel que desplegaba sobre una mesa, sobre el que los noveles debían imaginar el sonido que correspondía a sus dedos sobre las teclas… e incluso corregía la posición de las manos y muñecas. Paco Rodés, que había nacido en 1927, comenzó sus estudios musicales siendo un adolescente, más bien niño, y debía compatibilizar sus estudios musicales con las tareas cotidianas que ocupaban todo su tiempo; en aquella época se trabajaba desde niño en las tareas del campo y en los negocios familiares. No sé si podemos imaginar con realismo los fríos y húmedos inviernos de antes, con un jovencísimo Paco que se subía por las noches al granero, robándole horas al merecido descanso, pertrechado con ropas de abrigo, guantes y una triste vela. La incomprensión de familiares y vecinos era total: no cesaban las quejas por algo que mentalidades antiguas consideraban frívolo y sin sentido práctico.  Allí aprendió a manejar el saxofón. Más tarde se atrevió con el violín, la flauta travesera y el clarinete, inspirado por sus profesores, después grandes amigos, Pepe y Jorge.

Sus primeros pasos en el mundillo musical los dio con el Quinteto Juventud, una de las primeras formaciones de Sariñena. En 1950 entró a formar parte de la Orquesta Cobalto, con una hija de dos años (Mercedes, quien tuvo, más tarde, el honor de tocar el teclado mudo de Lobateras) y compatibilizando en lo posible los ensayos y actuaciones con el servicio militar que cumplió en Zaragoza y en las minas de Ballobar. Durante años puso su saxo, su clarinete y su voz en las veladas musicales que ofrecía la Orquesta Cobalto, asumiendo su dirección en los últimos años. Tras desaparecer la Cobalto, Paco participó, con músicos de la comarca, en otras formaciones musicales. Pero eso ya es otra historia.

PC110994.JPG

   ALFONSO MILLERA CASAÑOLA: “Yo pertenecí a la Orquesta Cobalto en sus inicios como primer cantante junto a Pedro Goberna, Jorge Casasnovas, José Orquín, José y Antonio Lobateras, Rosendo López y Antonio Lope. Actuábamos todos los domingos y festivos en Sariñena. También tocábamos en otros lugares cuando requerían nuestros servicios, pero siempre que no coincidiera con nuestro compromiso con el Casino . Recorrimos bastantes lugares como Sena, Lalueza, Valfarta, Castillazuelo, Castelserás, Robres, Bujaraloz, etc. Para las fiestas de San Antolín tocábamos solamente en el baile vermut. Recuerdo que venían orquestas magníficas como la de Jaime Planas, Plantación, Seissón, José Puertas,  Maniáticos de Lérida, Gran Casino, Estrellas Negras, Ríos, Busquets… y cantantes como Katia Morlans, Diana España, Pilarín Andrés, José Guardiola, Luis Aguilé y muchos más que no recuerdo. Mi sueldo en la Cobalto ascendía a 40 pesetas por actuación. Después pasé a cantar varios años con la Orquesta Coronas de Huesca alternando, en las fiestas de muchas poblaciones, con cantantes de la talla de Jorge Sepúlveda, Antonio Machín, Robiralta, Hermanas Fleta,, Juanito Segarra, Lorenzo González y un largo etcétera.

   En estos momentos tengo fijada mi residencia en Alcañiz.

  ANTONIO LAGUNA CASAÑA (el trompeta de Albalatillo) nació en 1923 en Albalatillo. Era tal su afición por la música que en su juventud se vendió una mula para comprar su primera trompeta. Estudió música con Isidoro Marcial, el  pianista ciego de su mismo pueblo. En 1955 se desplaza a Barcelona y toca en la sala de baile La Paloma y en Rialto. No puede vivir lejos de su pueblo natal por lo que  en 1960 regresa a  Albalatillo para dedicarse a la agricultura y a la ganadería. Tocó varios años en las orquestas Cobalto, Ríos y Ramos, esporádicamente en el conjunto Los Santos y en varias charangas de la provincia. Se le podía ver  acudir a las fiestas de los pueblos con su vespa y su trompeta. Se casó con Fredesvinda con la que tuvo tres hijos Dolores (vive en  Sariñena), Antonio y Juan Carlos. En sus últimos momentos pidió ser enterrado con la trompeta que tanto amaba.

 Antonio Laguna murió en noviembre de 2007 y su esposa en enero de 2008.

   VICENTE SANCLEMENTE GATNAU aprendió a los seis años las primeras notas de solfeo en el Barrio de la Estación de la mano de Daniel Millera, era el año 1947. Dos años más tarde se compra su primer clarinete y pasa a estudiar con Jorge Casasnovas. Este le puso como condición que se matriculase en el Conservatorio de Música de Barcelona. También realizó estudios musicales durante cinco años con Isidoro Marcial, que a la muerte de Guioni ejerció como profesor de música en Sariñena, para lo cual se desplazaba todos los días desde Albalatillo en el correo de Valfarta. En 1951, con 10 años, se matricula en solfeo y clarinete como alumno libre en el Conservatorio de Música Moderna de la capital catalana y los ensayos los realiza con la Orquesta Cobalto. A los 11 años tiene su primera actuación como músico en Castejón de Monegros con motivo de la inauguración de la Avenida del Doctor Vilardell de dicha localidad. Recuerda que hubo Misa Mayor cantada a cuatro voces con música del compositor italiano de música religiosa Lorenzo Perossi  y café concierto amenizado por la Orquesta Cobalto. Aquel día tocaron Pepe y Antonio Lobateras, Jorge Casasnovas, Rosendo López, Paco Rodés, José Orquín, Eli Périz y Vicente Sanclemente y  cobraron 100 pesetas cada uno.

       En el año 1958 pasó a formar parte de la Orquesta Ríos que simultanea con la Cobalto. A final de los años 80 forma con sus amigos la Charanga Grañén con la que sigue tocando y también pertenece a la Banda Municipal de Sariñena.

    AURELIO CASASNOVAS GÓMEZ adquirió los primeros conocimientos musicales gracias a su tío Jorge Casasnovas. Al igual que Vicente Sanclemente se vio en la obligación de matricularse en el Conservatorio de Música Moderna de Barcelona por orden de su tío, decisión que siempre ha agradecido por la base que adquirió. En 1961 Jorge lo introduce en la Orquesta Cobalto en calidad de meritorio (o sea de aprendiz sin sueldo) tocando la trompeta al lado de Antonio Laguna. Cuando el de Albalatillo pasa a la Orquesta Ríos se queda como solista, permanece en la Cobalto hasta 1968, año en el que se va a la “mili”. Recuerda que venía a cobrar unas trescientas pesetas por actuación y que su canción preferida era “El Silencio” de Roy Etzel. Estos últimos años ha pertenecido a la Banda Municipal.

 *También actuaron con mayor o menor asiduidad  los hermanos Jesús, David y Rubén Périz de Lalueza, Cándido Campo, Manolo Casabón, S. Barón de Lanaja, Antonio López (actual director de la Banda Municipal) y muchos otros.

escanear0002.jpg

El nombre

      Decidieron llamarla Orquesta Cobalto. La verdadera razón nunca la sabremos, pero posiblemente les llamó la atención el descubrimiento, por aquel entonces, del metal radioactivo cobalto-60. O quizá por las repercusiones mediáticas de la invención de la bomba de cobalto. Porque se puso de moda la utilización de este duro metal en la formación de superaleaciones industriales  para la fabricación de aceros, turbinas de avión y herramientas de todo tipo. O simplemente les gustara el color azul cobalto.

     Debo decir que las dos primeras argumentaciones tiene valedores importantes.

Los honorarios

      Desde su creación  actuaron ininterrumpidamente domingos y demás festivos, de 20 a 22 horas, en el antiguo Salón de Baile. Su primera remuneración ascendió a  la módica cantidad de 2,50 pesetas por músico y actuación. Más adelante pasaron a cobrar 40 pesetas y hacia los años 60 subió su caché a 300 pesetas por sesión y músico. En  los años 70 el salario ascendió a 600 pesetas.

     Recibieron varias ofertas para tocar asiduamente en otras localidades, como la de Monzón que mejoraba ostensiblemente lo que ganaban en casa, pero no aceptaron.

La dedicación

       Desde 1945 a 1978  no faltaron a su cita con los jóvenes de Sariñena y de otras localidades vecinas.  El esfuerzo y la fidelidad durante tantos años no siempre fueron valorados por algún presidente del Casino que no supo apreciar la ventaja de disponer de una orquesta cada domingo.

   Cabe destacar el buen hacer de unos excelentes músicos, su dedicación  y su renuncia a la vida familiar a lo largo de esos años.. También es de justicia recordar a las resignadas esposas ya que no pudieron disfrutar de un solo día festivo con sus maridos.

Los ensayos

      Los primeros años fueron de gran éxito en las tardes festivas de nuestra villa. En todo momento compaginan sus trabajos con las sesiones de ensayo en el Casino los miércoles de 10 a 12 h de la noche. Siempre acompañados de un buen número de simpatizantes que iban a disfrutar de la música como Victor Acín, Florentín Nogués o Antolín Lana entre otros.

     También solían ensayar la primera media hora del baile mientras la gente se animaba a salir.

Anecdotario    GetAttachment[2].jpg

     -Durante las fiestas de San Antolín eran los encargados de amenizar el baile vermú y en el año 1963 negociaron con la directiva del Casino un aumento en la remuneración por esas actuaciones. El presidente no sólo se negó a ello sino que contrató a la orquesta de Jaime Miralles de Barcelona para sustituirlos. El grupo se sintió muy dolido,  tanto que Jorge decidió montar un entoldado en la plaza de la Iglesia para  hacer con la Orquesta Cobalto sesiones de baile al margen del Casino. La cosa no le salió nada bien en el plano económico.

     -Hubo un  tiempo en las tardes de los domingos que se puso de moda dedicar canciones a las chicas que acudían al  baile. En una ocasión, nuestra orquesta, tuvo la mala fortuna de leer una dedicatoria poco apropiada para ciertas chicas que se sentaban en un palco importante, el asunto tuvo consecuencias desfavorables para uno de los componentes del grupo.

    -A raíz de las notables actuaciones en el Casino de los Juniors y de los Rebeldes de Amposta con unos modernos aparatos de sonido, nuestros músicos decidieron pedir a la junta la mejora de la megafonía. Como ésta se negase a invertir en dichos mejoras Jorge y Rosendo tuvieron que fabricarse artesanalmente varios altavoces que colocaron estratégicamente por el salón.

    -Durante unas fiestas de San Antolín, Rafael Ispa tuvo la idea de alquilar el salón de baile del  Romea para que actuara la Orquesta  Cobalto reforzada con un excelente trompeta y una vocalista de Zaragoza, bastante picante, llamada Hortensia Nelda. Esta explosiva combinación consiguió arrastrar al público de Sariñena de tal manera que, incluso los componentes de la Orquesta Internacional Grashopers de Ámsterdam que actuaban por la noche en el Casino se acercaban casi todas las tardes a ver a la Cobalto.

     -El grupo recibía las partituras de la Sociedad General de Autores y las canciones que no les gustaban o se habían pasado de moda las arrojaban por una rendija al interior del escenario. Años después, cuando se reformó el Salón de Baile, aparecieron cientos de ellas

    -En las grandes ocasiones solían llevar una americana roja con solapas negras y  en el bolsillo superior un escudo con las iniciales O.C.

El final

     Poco puede decirse de la tristeza de ese momento, salvo que las nuevas modas terminaron con nuestra querida orquesta, en este caso la firma tenía el sello de una discoteca llamada Dragón de Oro.

M.A.C.P.

  Todas estas fotografías, notas biográficas y datos relevantes e incluso opiniones que ustedes han podido leer se deben  a la pluma o a la memoria de familiares, amigos o músicos de la propia orquesta Cobalto. Por lo tanto muchas gracias a las familias Goberna, Orquín, Lobateras, López, Casasnovas, Millera, Serra, Laguna, Rodés, y Sanclemente

    Quiero agradecer a los familiares, amigos y compañeros de nuestros protagonistas su colaboración, gracias a la cual ha sido posible llevar a cabo este reportaje sobre la Orquesta Cobalto.   

 

René Noguera Noguero


René es una imprescindible, una mujer que, desde su ventana, observa satisfecha la vieja ermita románica-gótica de Sariñena. Una ermita que se salvó gracias al ímpetu de muchas personas,  logrando que el río Alcanadre no la despeñase de la frágil ripa sobre la que se sustenta. Aquel peligro se difuminó al levantarse un muro de contención que fue una dura batalla por la conservación y protección de nuestro patrimonio. Sin duda, René fue un gran motor de arranque y de recorrido en un capitulo vital en la historia de la villa de Sariñena: La preservación de la ermita románica de Santiago.

René Moguera.jpg

René Noguera Noguero

René es natural de Graus, donde vivió parte de su vida. En Graus se casó con Emilio Pallas que trabajaba, junto a su hermano, en el taller familiar Neumáticos Pallas. Pronto se bajaron a Sariñena donde establecieron su propio taller “Sería la década de 1950, cuando se estaban haciéndose las nivelaciones con Nivelcampo y no había ningún taller de ruedas, así que fue muy bien”. Al principio tuvieron el taller en la avenida Huesca, donde está el bar Ricks, Emilio comenzó trabajando sólo pero con el tiempo fue cogiendo gente. En aquel taller pasaron mucho frío, recuerda René, luego ya construyeron un gran taller y casa, también en la avenida Huesca. René trabajó llevando la contabilidad del taller, con las cuentas y facturas “entonces todo era más manual, con la calculadora y la máquina de escribir”.

“Muchos críos iban al taller a arreglar los pinchazos de las bicicletas”.

Pallas.jpeg

Emilio Pallas en el antiguo taller.

Los camiones los tenían que atender por las aceras y por detrás entraban los tractores “que muchos venían con los aperos”. Ahora, en esa parte de atrás es donde René tiene su huerto. A René le gusta mucho el patrimonio y la fotografía, además del huerto que le da vida. Actualmente René hace jabones y colonias “Aromas del pirineo y de Monegros”, se le daba bien y decidió hacerlo como afición.

 

 

Al principio, a René le desoló un poco llegar a Sariñena, era un pueblo en transformación, había mucha necesidad, “había mucha gente y poca vivienda”. Emilio fue muy trabajador, muy tratable y buena persona; tuvieron dos hijos que continúan con el taller familiar, ahora en el polígono industrial Saso Verde de Sariñena.

A René el patrimonio siempre le ha interesado y pronto planteó a la asociación de Amas de Casa realizar un museo etnológico en Sariñena. Al final, entre doce mujeres, emprendieron aquella ilusión que poco a poco y con trabajo y esfuerzo se fue haciendo realidad. En un principio el ayuntamiento cedió el local donde había estado la caja de ahorros, en la plaza de la iglesia. Luego se trasladó al edificio del Hospital, en el barrio del Carmen, allí estuvieron varios años “El alcalde Ángel Mirallas colaboró y nos ayudó mucho”. Al tiempo, Mirallas les llevó a visitar una casa para ver que les parecía, era la casa de La Miguela, antigua fonda que actualmente alberga el museo. La casa les encantó y gracias a una escuela taller se rehabilitó y se instaló el museo: El museo de La Laguna de Sariñena.

“Muchas cosas se fueron recogiendo casa por casa y por corrales, íbamos como traperas convenciendo a la gente”, por suerte contaron con gran ayuda, entre ellos los hijos de René, que con el camión transportaron varías cosas “y también gracias a José del ayuntamiento”. En la etapa del hospital estuvieron durante unos 12 años y desde el grupo de mujeres se encargaron de enseñar el museo al público cada vez que lo solicitaban, sin duda fue una encomiable labor. En la revista “Quio, de Sariñena y Los Monegros” ponían un listado de las visitas de cada periodo.

IMG_20190419_112821.jpg

Desde su ventana René siempre ha contemplado la vieja ermita de Sariñena, una ermita románica XIII que peligraba su integridad con un inminente riesgo de desaparición. René decidió que tenía que hacer algo y,  aunque los primeros movimientos se iniciaron en 1980, es en 1995 cuando se constituyó, con otra mucha gente, la Asociación Amigos de la Ermita “me dijeron que podía hacer una asociación, así que recurrí a la cofradía de la virgen de las Fuentes”. La gente fue animándose y la asociación fue creciendo, peligraba la base de la ermita que empezaba a quedar colgada sobre la ripa del río Alcanadre. La Confederación Hidrográfica del Ebro costeó en 1997 la primera fase con la construcción del primer muro que consolidaba la base y luego la segunda, en 1999, que completaba el muro hasta el nivel de la ermita, unos 22 millones.

“Al final fue una obra de urgencia, el encargado dijo que antes de un año se habría caído”, así fue, el arquitecto del gobierno del Gobierno de Aragón, Carlos Aranda, había realizado un informe en el que aseguraba “la cantería era extraordinaria, pero el edificio corría verdadero peligro de caer por fallo del terreno”. Con aquella obra la asociación logró su gran objetivo, preservar la ermita de Santiago de Sariñena, todo un símbolo de la villa monegrina, donde cada 15 de mayo se acude en procesión.

Pero la asociación no se quedó allí y continuó y continúa trabajando por su amor por la ermita y son muchas las acciones, obras y reparaciones que se han ido realizando. En 1999 la escuela taller de Sariñena reconstruyó el nevero, en el 2000 la familia Gascón-Villacampa donó la campana Virgen de las Fuentes e Ilda Gómez confeccionó un mantel artesanal.

Se recuperó la antigua cruz de término gracias al excepcional trabajo del maestro cantero Carlos Goñi “se pagó todo desde la asociación” y fue terminada e instalada en el 2001. “La cruz de término, sufragada por los asociados, se encargó al cantero Carlos Goñi. Consta de basa, fuste, faldón y cruz. La base es lo único que queda de la antigua cruz. En el fuste hay cuatro caras o quimeras grabadas, que según antiguas creencias protegían a la cruz de daños externos. En el faldón se representa a Santiago Apóstol, San Eufrasio, Santa Águeda, San Antolín, San Isidro Labrador, San Jorge, Santa Ana con la Virgen y San Pedro. En la parte anterior de la cruz, se representa a Jesucristo, la Virgen, San Juan y María Magdalena, con tres figuras que ayudan. En la parte posterior, están la Virgen de las Fuentes y el niño. Todo ello creación original de Goñi” (Marga Bretos. Diario del Altoaragón).

En el 2005 se restauró el tejado de la ermita gracias al gobierno de Aragón, obras con las que la asociación además arregló la espadaña, bancada y puerta lateral.  En el 2006 se llevó la luz instalándose la iluminación interior y exterior. En el 2007 se encargó la escultura de Santiago a Carlos Goñi. Se arregló el óculo con alabastro que puso Carlos Goñi y se arreglaron las puertas “se abrió la puerta lateral que estaba tabicada”.

Para Santiago se hace misa y la asociación obsequia con magdalenas y refrescos. También hubo la idea de hacer una pasarela peatonal para conectar, por las antiguas pilastras del desaparecido puente, con Sariñena.

Actualmente la ermita románica-gótica de Santiago de Sariñena del siglo XIII, fundada por san Eufrasio y lugar de paso de uno de los muchos ramales del Camino de Santiago, goza de gran salud. El trabajo y esfuerzo de la asociación han hecho posible su dignificación constituyendo un extraordinario espacio patrimonial, histórico y de ocio. Peo la obra no estuvo exenta de cierta polémica, pues hubo quienes veían inevitable su caída o un gasto inútil. Pero el trabajo, el tesón y el cariño por lo nuestro han apuntalado firmemente todo un emblema de Sariñena para las futuras generaciones.

Cuando René observa desde su casa la ermita, sin decir nada, la siente y ahora la ve blanca y protegida, la satisfacción es enorme. “Hay que terminar de adecentarla y continuar cuidándola. Una persona sola no hace nada, el valor ha sido el grupo, todos los socios, la gente que ha donado, el curso de restauración de muebles, las personas que han ido a limpiar… la gente ha colaborado mucho ¡todos a una!”.

La Cartuja de Lanaja 


Os Monegros g

Un día cualquiera en la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes. Una literaria crónica que apareció publicada en el Diario de Huesca el 3 de septiembre de 1908 y cuyo periodista firma con una anónima “X”. Un recorrido visual muy descriptivo y, sobretodo, complaciente con el entonces rico propietario de la cartuja monegrina Mariano Bastaras. Con la desamortización de Mendizábal (1835-1836), la cartuja pasó a manos privadas de la familia Bernabé Romeo, adquirida en 1841 por Francisco Romeo Martínez de Bengoa. Tras el intento fallido de transformar la cartuja en un balneario y la rescisión del préstamo, la cartuja salió a subasta pública siendo adquirida por la familia Bastaras en 1896 hasta que en el 2015  fue adquirida por la Diputación Provincial de Huesca.

Sin título

Cuando el periodista, como el héroe cervantino, sale a correr aventuras, todos los molinos de viento se lo antojan gigantes y todas las ventas del camino castillos encantados. Tiene razón el maestro Moya. Ni el militar al hacer sus apuestos guerreros para próxima lucha, ni el marino al levar anclas para lanzarse a cruzar la inmensidad de los mares, sienten emociones tan placenteras como el humilde croniqueur al armarse de carnet y lápiz para llevar a cabo una excursión que ha de proporcionarle recreo para su espíritu y ocasión de cumplir con su deber profesional.

Cariñosamente requerido por D. Mariano Bastaras, dignísimo diputado provincial, para pasar un día en su magnífica posesión llamada La Cartuja, ni el sinsabor de un madrugón a que no estoy acostumbrado, ni las molestias de un viento tan huracanado como frío, fueron obstáculo para que montado en un lujoso vehículo de D. Teodoro Casamayor, propietario de Alcubierre y amigo mío, llegase en compañía de éste á Lanaja, a las seis de la mañana. En esta villa nos esperaba nuestro predilecto amigo D. Mariano Berdún, y media hora después arribamos los tres a la antigua residencia de los hijos de San Bruno, cedida por los condes de Sástago a estos religiosos entre los siglos XIII y XIV.

En el centro de una superficie de veinte hectáreas, coreada por muro de tapia y ladrillo, se levanta majestuoso el antiguo monasterio, evocando el recuerdo de aquellos ascetas que en la soledad purificaban sus almas con la mortificación y castigaban sus almas con el trabajo material. A la entrada del edificio salúdanos efusivamente el Sr. Bastaras y con la distinguida familia de éste oímos la Santa Misa en el templo exmonacal, inundado de luz que hacía resaltar el colorido de las pinturas que cubren todas sus, paredes y techumbre.

Después de cumplido este precepto cristiano—era domingo,—recorrimos el laberinto de pasillos y dependencias quedando agradablemente sorprendido al ver el llamado claustrillo, pintado por el tercero de los hermanos Bayeu, que desde el año 1784 al 96 se ocupó en decorar este pequeño claustro y las diez o doce capillas que lo circundan. Vimos molduras en yeso, de irreprochable gusto, algunos frescos de gran mérito y en una de las celdas la estela de sus maravillosas concepciones artísticas qué allí dejó el insigne Goya. Bs de alabar, y la religión y el arte lo han de agradecer, el interés del Sr. Bastaras por conservar joyas de tan estimable valor, sin hacer caso de los cuantiosos dispendios que supone el sostenimiento de un edificio de tan colosales proporciones.

Cartuja.jpg

Todavía me esperaba otra sorpresa muy agradable. Quien desde Tardienta recorre el trayecto que media hasta Lanaja y ve campos agostados, montes inmensos con raquítica vegetación y, por consiguiente, sin árboles que tanto agrandan la hermosura natural de un paisaje, no puede suponer que en las inmediaciones de La Cartuja ha de encontrarse con frondosa huerta, cubierta de verdor, rodeada por espesos cañaverales y árboles gigantescos y fecundada por copiosa fuente de aguas sulfato-nitrotadas, tan cristalinas como frescas. Esto es un oasis, un sueño de hadas, decía yo a D. Mariano, y quien como usted puede hacer frente al calor estival en una finca como La Cartuja que, a las sublimidades del arte, une tan bellísimos encantos naturales, seguramente no echará de menos el veraneo en las más concurridas playas.

La comida resultó un banquete suntuoso y espléndido, de los que acreditan la marca Bastaras. Sentámonos a la mesa los señores de la casa, Dª Florencia Gabarre, madre política de D. Mariano, las bellísimas señoritas Visitación Ferrer, de Albalatillo; Rafaelita Vizcarra, de Selgua; Carmen Mur, de Lanaja; los ya expresados D. Mariano Berdúa, D. Teodoro Casamayor y el que estas líneas escribe. Presidio o hizo los honores con exquisita y delicadísima galantería la distinguida y muy bondadosa Dª Matilde Ferrer, digna esposa de D. Mariano Bastaras, que para todos los comensales tuvo frases de familiar cortesanía. Después del café tuvimos audición de Gramófono y… ¡qué veloz pasa el tiempo cuando el alma se recrea en las placideces que siempre proporciona la reunión con personas de nuestro agrado e intimidad! Llegó la hora del regreso, y cuando al salir de La Cartuja vi en la era de nuestro digno diputado una veintena de criados sonrientes y satisfechos amontonando trigo y llenando carros con este cereal, pensé en que nuestro amigo jamás se yergue sobre el pedestal de su opulencia y trabaja para que su nombre, tan conocido en la región aragonesa, sea pronunciado más como bueno que como inmensamente rico, y en que el problema social perdería todo su aspecto pavoroso si la burguesía estuviera representada por hombres del talento, cultura y bondades de D. Mariano Bastaras. ¡Qué hermosa es la democracia cuando en ella se confunden los aristócratas de más elevada alcurnia!

X

La saga Ulled Altemir


La saga de los hermanos Ulled Altemir responde a una familia sariñenense cuyos entresijos nos conducen a la memoria reciente de periodos de anteguerra, guerra y postguerra. Una saga familiar fruto del matrimonio entre Antonio Ulled Ballarín y Concepción Altemir, cuyos hijos Rafael, Jesús y José constituyeron vidas trepidantes y relevantes que merecen ser recordadas. En su honor, la verdad y la historia que jamás nos podrán arrebatar.  

Rafael Ulled i Altemir

Rafael Ulled Altemir.

Antonio Ulled Ballarín fue agente de negocios, socio de la Casa de la Democracia Aragonesa y regidor del Ayuntamiento de Barcelona en 1909 por el Partido Republicano Radical. Debido a su profesión, la familia Ulled Altemir acabó viviendo en Barcelona donde establecieron su domicilio. Antonio murió en 1930 y el 17 de octubre de 1933 le fue dedicada una calle en Barcelona, en la antigua calle de Trespalacios.

Rafael Ulled Altemir nació en Sariñena en 1885, fue abogado, ingeniero industrial y diputado republicano. Estudió en Lérida y luego en Barcelona, donde accedió a estudios universitarios cursando simultáneamente Derecho e Ingeniería Industrial.

Rafael Ulled.jpg

Rafael Ulled Altemir.

En 1906 fue impulsor del periódico del partido Republicano Radical “La Rebeldía”. Por el mismo partido se presentó, sin éxito, a las elecciones municipales de Barcelona en 1907. En 1909 participó activamente contra la guerra en Marruecos, protestas que acabaron con los sucesos de la Semana Trágica de Barcelona. Los hermanos Ulled fueron acusados “Por el instigamiento de incendios de iglesias y conventos” durante la semana trágica de Barcelona teniendo que huir de Barcelona. Aunque, tal y como señala Joaquim Pisa en su blog “Aventura en la tierra: Jesús Ulled y sus hermanos, una saga de políticos monegrinos en Barcelona”, “Las buenas relaciones de los Ulled con elementos militares les salvarán del destino que sufrieron inocentes como Francesc Ferrer i Guàrdia y otros”. Su hermano José se exilió a Paris, “Junto a uno de sus hermanos”, y volvió al poco tiempo para ejercer de abogado defensor de los muchos detenidos por los hechos de la semana trágica.

En 1911 Rafael se presentó para el distrito II de Barcelona. Como miembro de la Diputación, entre 1912 a 1913, formó parte de la Comisión Provincial como encargado de la administración municipal, propiedades locales y asuntos contenciosos locales, de la comisión de gobernación y del comité ejecutivo de la exposición institucional de industrias eléctricas (1915). Entre 1914 y 1917 lideró las juventudes del Partido Republicano Radical y fue presidente y miembro de la ejecutiva nacional del Partido Radical .

Desde Sariñena

Procedentes de Zaragoza, en cuya capital pasaron las fiestas del Pilar, llegaron anteanoche a esta villa los distinguidos jóvenes hijos de este pueblo don Rafael y don José Ulled, concejal y diputado provincial, respectivamente, en Barcelona. Aprovechando la estancia breve de los hermanos Ulled, nuestro querido amigo el diputado provincial don Esteban Panzano sentó anoche a su mesa a los caracterizados viajeros, asistiendo también por invitación particular del dueño de la casa y bondadoso Esteban, los señores Basols (don Pedro y don Juan), Castañera, Aviles, García Bueno, Ulled (don Timoteo), Callón, Ispa, Marquina y Altemir.

La cena fue servida con esmerado gusto por la fonda de don Rafael Ispa, y durante el banquete reinó entre los comensales la más franca alegría, propia de gente joven y de chispeante ingenio.

Los señores Ulled salen esta noche para Barcelona, deseándoles un feliz viaje y nuevos triunfos a los ya alcanzados tanto en su carrera política como profesional. 

Diario de Huesca 21 de octubre de 1916.

Rafael fue presidente del Centro Aragonés de Barcelona y vocal del mismo en 1922 (Diario de Huesca 4 de abril de 1922). Valeriano C. Labara Ballestar, en su artículo “Rafael García Fando, catedrático y presidente del Centro Aragonés de Barcelona” (Diario del Alto Aragón – Domingo, 10 de agosto de 2014), cita que Rafael Ulled Altemir sustituyó en el cargo a Rafael García Fando, quien fue presidente del Centro Aragonés de Barcelona entre 1922 y 1923.

Pro riegos

Reitero promesa formulada oportunamente ante representaciones Huesca  provincia defender primero en Comisión parlamentaria, luego salón sesiones, apurando todos medios reglamentarios integridad proyecto Riegos Alto Aragón haciendo honor representación que ostento. Rafael Ulled.

Diario de Huesca 11 de noviembre de 1934

Con el sello del Ayuntamiento de Sariñena, recibimos la siguiente carta:

9 Noviembre de 1934.

Sr. Dr. de EL DIARIO DE HUESCA

 Mi considerado señor: Le ruego y por ello le anticipo mi reconocimiento, se sirva dar cabida en el primer número del periódico de su digna dirección, al siguiente comunicado: En el periódico «La Tierra» que se publica en la ciudad de Huesca, hemos leído en este Ayuntamiento, con el consiguiente desagrado, que al publicar la relación de los pueblos a quienes se les ha concedido subsidio para el paro obrero, aparece Sariñena con la subvención de 50.000 pesetas para obras de alcantarillado, y como alcaide de la misma, he de hacer constar que dicha concesión lo ha sido por las continuadas y acertadas gestiones del celoso ex diputado radical e hijo de Sariñena don Rafael Ulled Altemir, y nunca por los diputados señores Vidal, Moncasi y Romero, como el citado periódico dice, ya que a las diez de la noche del día 29 de Octubre, comunicó telefónicamente el señor Ulled la repetida concesión.»

Dándole mis más rendidas gracias por el favor, aprovecha la oportunidad para ofrecerse de usted afectísimo amigo y seguro servidor q.e.s.m.

El alcalde, FERMÍN GRUSTAU.

Diario de Huesca 11 de noviembre de 1934

 

El Centro republicano radical tiene organizado en su domicilio social un banquete a las diez de la noche para conmemorar el aniversario de la proclamación de la segunda, actual y perenne República Española, al que además de sus afiliados asistirá el diputado a Cortes de las Constituyentes, hijo de esta provincia y actual director de Trabajo, ilustrísimo señor don Rafael Ulled Altemir.

Diario de Huesca 13 de abril de 1935

16-2-36 (2).jpg

16 de febrero de 1936, Diario de Huesca.

Rafael fue regidor del ayuntamiento de Barcelona entre 1915 a 1921 y en 1936 Rafael se presentó a las elecciones generales sin entrar a conformar el Frente popular, lo que acabó siendo un tremendo fracaso. Manuel Benito lo relata en “Las elecciones de 1936 en Huesca” (Diario del Alto Aragón – Domingo, 29 de enero de 2006): “En el centro se quedó el fracasado proyecto lerrouxista del Partido Republicano Radical liderado por el monegrino Rafael Ulled Altemir que apenas contaba con cierta implantación en Sariñena, obteniendo unos 3.500 votos”. Rafael se casó en Barcelona con Josefa Moscardó Escribá.

Joaquím Pisa recoge la vida de los hermanos Ulled en su blog “Aventura en la tierra: Jesús Ulled y sus hermanos, una saga de políticos monegrinos en Barcelona”. La familia fue muy cercana a Alejandro Lerroux “desde sus primeras luchas en Barcelona”, como destacó el propio Lerroux en un banquete que en 1932 se celebró en honor a Jesús Ulled.  Alejandro Lerroux fue un político republicano que fundó el Partido Republicano Radical con un discurso obrero, anticlerical y opuesto al independentismo catalán que jugó un papel destacado durante la Segunda República.

Los Radicales

Por fin se ha hecho pública oficialmente la determinación adoptada por este partido que se presenta a la lucha en candidatura abierta y como candidato figura el ex diputado a cortes don Rafael Ulled Altemir. Auguramos verdaderas sorpresas y por hoy cesamos en este comentario.

Diario de Huesca 2 de febrero de 1936

En 1937, Rafael Ulled Altemir fue detenido y encarcelado en el barco-prisión Uruguay, fondeado en el Port Vell. El vapor Uruguay, antes denominado  Infanta Isabel de Borbón, fue un buque requisado por el gobierno republicano para su uso como cárcel tras los movimientos revolucionarios de 1934. Durante la guerra civil, amarrado en el puerto de Barcelona, continúo siendo usado como cárcel. Rafael, cuenta Joaquím Pisa, fue “sacado del barco por elementos anarquistas y fusilado inmediatamente”. En “Els Diputats de la Mancomunitat de Catalunya” citan que, en relación a los datos del proyecto del “Cost Humà de la Guerra Civil a Catalunya” extraídos del Registro Civil, Rafael fue sacado del barco por un grupo de extremistas y asesinado: “Murió por heridas de arma de fuego en el Hospital Militar de Valcarca el 29 de abril de 1938, su cuerpo fue trasladado al cementerio Sur-Oeste”.

Desde Sariñena: El acto del domingo

Íntima y profunda satisfacción produjo en esta villa la concesión de la medalla de oro de Zaragoza a su ilustre paisano don Rafael Ulled Altemir, presidente del Centro Aragonés de Barcelona, desde cuyo sitial ha sabido defender con patriótico entusiasmo los intereses de esta Incomparable tierra Aragonesa.

El gran prestigio de este hijo de Sariñena lo pregona muy alto la Importante manifestación de simpatía en el homenaje celebrado en Barcelona el día 17 de Junio pasado con motivo de serle impuesta aquélla presa de la inmortal ciudad.

De alta justicia era, pues, qué Sariñena, su pueblo natal, exteriorizara el deseo de premiar los méritos de ése hijo predilecto.

Y esta villa, siempre noble, siempre hidalga y siempre generosa, cumplió con esa deuda de gratitud, de manera ostensible, reuniendo en ella el día 14 del actual nutrida representación del Centro Aragonés de Barcelona, en la que figurabas, entre otros, los señores Ulled (don Rafael y don Jesús), Sayos, Clavería, Vidal, Bono, Capella y el bizarro coronel del Regimiento de Badajoz señor Romerales, con los capitanes de Laza y Cardán.

La representación del alcalde de Zaragoza la ostentaba el concejal de aquél Ayuntamiento don Jesús Muro; de la de Huesca el concejal señor Mugerza, y de Sariñena el Ayuntamiento en pleno, autoridades y personalidades de la misma.

A las once y media de la mañana se celebró en la Casa Consistorial recepción popular, siendo saludado Rafael Ulled, por este vecindario, que tan admirable y entusiastamente contribuyó al homenaje de su dignísimo paisano.

La comitiva, precedida de los niños de las escuelas graduadas y las del Colegio de Carmelitas, se trasladó a la calle que por unánime aclamación acordó el Ayuntamiento designar para que perpetué el nombre de Rafael Ulled.

La Banda de Valladolid llegó el mismo día para ameniza estos actos.

El dignísimo alcalde señor Castañera pronunció elocuente discurso, en el que dice que alguien se ha permitido decir alguna vez, que los cargos gubernativos en las poblaciones rurales, son plantel de sinsabores y disgustos para aquél que los ostenta.

Al que tal dijo, al que haga esa manifestación, yo le contesto —dice— que me siento orgulloso y bendigo el cargo de Regidor Mayor que inmerecidamente ostentó en este pueblo querido, porque ese cargo proporciona a mi alma en estos instantes la dicha más grande que he experimentado en mi vida, la de ser portavoz del entusiasmo y gratitud que esta villa noble y leal siente con la celebración de esta fiesta de hermanos, porque a su hermano Rafael Ulled Altemir, se le dedica esta calle que ha de inmortalizar su nombre ilustre.

Si los entusiasmos populares han sido siempre  la corona de todo homenaje de justicia, no me cabe duda que esta vez esa corona está tejida con la más alta Inspiración del alma de un pueblo que quiere también hacer justicia, premiando —no tanto como merece— si más preclaro de sus hijos, a Rafael Ulled, en méritos de su honrada, leal y patriótica labor al frente de la más alta institución de Aragón fuera de Aragón, que es el Centro Aragonés de Barcelona, desde cuyo venerado solar, ha sabido colocar muy alto el nombre prestigioso de Sariñena, su pueblo natal.

Pocas manifestaciones –dice- se han iniciado espontánea e independientemente como esta, para otorgar modesto homenaje a los méritos y cualidades de personas acreedoras a él.

Y es porque nos encontramos en presencia de un caso excepcional de perfección es el orden social y moral, estamos ante la visión de un genio de la raza y ante un dechado de virtudes y de heroísmos para la Patria, sea esta la Patria grande o bien la Patria chica, esa Patria siempre querida, ensalzada e idolatrada siempre por Rafael Ulled, que la honró y dignificó fuera de su pueblo y para orgullo de su pueblo.

Termina el señor Castañera manifestando que al dedicar a Rafael Ulled este homenaje, humilde pero sublima porque tiene el valor de la raza, sentimos todos la satisfacción del cumplimiento de un deber de gratitud, y saladar a los dignísimos representantes de poblaciones aragonesas que han honrado con su presencia este acto; a los ilustres hijos de Aragón, alma de aquel solar común en Barcelona, sostenido con las tres históricas piedras que son tres trozos del corazón de esta raza inmortal, dando vivas a Sariñena, a Aragón, a Rafael Ulled, al Centro Aragonés y a España. Grandes y prolongados aplausos premian el discurso del señor Castanera.

F.M.

Diario de Huesca 21 de octubre de 1928

Rafael cuenta en su Sariñena natal con una calle en su nombre, que va de la plaza de la iglesia a la plaza de la Rebolería.

José Ulled Altemir nació en Sariñena en 1888, se licenció en derecho y fue abogado y político. Al igual que su hermano Rafael, José fue dirigente de las juventudes del Partido Republicano Radical “Jóvenes Barbaros” al que también perteneció Jesús. José ejerció de enlace del partido con oficiales del ejército para conspirar contra el gobierno sin mucho éxito. En 1915 fue elegido diputado provincial y de 1917 a 1919 fue Consejero de Trabajo en la mancomunidad de Prat de la Riba. José fue corresponsal del diario El Liberal y presidente del sindicato de periodistas barceloneses y por ello, en 1921, sufrió un atentado por parte de pistoleros del Sindicato Libre En esos años actuaban a sueldo de la patronal catalana Fomento del Trabajo Nacional, en connivencia con el gobernador civil, Martínez Anido”. José se retiró de la política y falleció en 1929 afectado por las secuelas sufridas en el atentado.

De conformidad con lo dispuesto en la base séptima de las dictadas por el consejo nacional del partido republicano radical, para la organización del misino, ha quedado constituida esta comisión en la forma siguiente: Presidente, don Rafael Ullcd Altemir; secretario, don Emeterio Palma Vázquez; vocales, don Jesús Ulled Altemir, don Eduardo Calero, don Carlos Rodríguez Suriano, don Ricardo Aveuoza, don Paulino Agraz, don Pablo Hernández, don José Daura, don Pedro Carreras, don Silvestre Boada, don Joaquín García Inglada.

La vanguardia, 19 de noviembre de 1931

Jesús Ulled Altemir nació en Sariñena en 1894 y falleció en Barcelona en febrero de 1968. Jesús también militó en el Partido Radical. Junto a  Jaume Durany escribió en 1913 la obra de teatro El Divino vagabundo, Dante Alighieri, episodio dramático en un acto y en verso (Jesús Ulled y sus hermanos, una saga de políticos monegrinos en Barcelona. Joaquím Pisa. Aventura en la tierra). Jesús participó en la fundación del Centro Aragonés y fue impulsor de la Casa de la Democracia Aragonesa de Barcelona. Además, Jesús fue director de “La Opinión”, un diario anticaciquista, defensor de los intereses de la provincia, fundado el día 6 de diciembre de 1920 (Tamaño: Folio, dos páginas, cinco columnas. Impreso: Talleres de la viuda de Leandro Pérez. “La prensa oscense” Bizen D´o Río. Diario del Altoaragón, marzo de 1990).

BANQUETE A DON JESÚS ULLED

Asistió el señor Lerroux

En el Gran Casino de San Sebastián tuvo efecto anoche el banquete que organizado por la Fraternidad Republicana Radical de la Barceloneta le fue ofrecido al teniente de alcalde don Jesús Ulled Altemir.

El acto fue una viva demostración de las simpatías y amistades con que cuenta en Barcelona el batallador teniente de alcalde. Asistieron más de quinientos comensales, entre los que se contaban muchas señoras. También asistían numerosas representaciones de todos los Centro locales del partido y algunas de localidades de la provincia.

El jefe del partido radical, don Alejandro Lerroux, que asistió al acto, ocupó con don Jesús Ulled el lugar destacado de la presidencia, en la cual fueron acompañados por el señor Pich y Pon, presidente del Comité regional; don Antonio Montaner, presidente de la Junta municipal; los concejales de la minoría radical señores Giralt, Heredia, Huguet, Grisó, Samblancat (don José), Doménech, Salva y Ruiz, y el diputado de la Generalidad señor Serraclara.

Como el señor Lerroux tenía que ausentarse antes de acabar el banquete para asistir a otro acto del partido, los brindis se pronunciaron antes de que se sirviese la comida.

El señor Giralt, en nombre de la entidad organizadora, hizo el ofrecimiento del acto con palabras de enaltecimiento para la figura de Jesús Ulled, cuya consecuencia y lealtad política ponderó con palabras expresivas y cálidas.

Recordó la brillante labor que en el Ayuntamiento realiza el señor Ulled y manifestó que a su gestión se deben principalmente los éxitos obtenidos en el Consistorio por la minoría radical.

El agasajado, que fue saludado con una ovación cariñosísima al ponerse de pie, pronunció un discurso lleno de cordialidad y de emoción, en el que agradeció el agasajo, que se le tributaba, declinándolo, a su vez, en la figura ilustre del señor Lerroux, caudillo eminente de la democracia, que enseñó a la juventud a amar a la República y que fue el animador y el estructurador de la revolución.

Terminó su brillante oración con un viva a don Alejandro Lerroux y otro a la República.

Estos vítores, contestados unánimemente, se confundieron con la ovación que se tributó seguidamente al señor Ulled.

El señor Lerroux pronunció después un discurso vibrante, apasionado, lleno de sincera emoción. Expresó primeramente la satisfacción con que asistía a un acto dedicado a exaltar la personalidad de un correligionario de los merecimientos y virtudes ciudadanas de Jesús Ulled. Recordó con palabra conmovida que los que llevan el apellido Ulled le acompañaron desde que inició sus primeras luchas en Barcelona. Son -dijo- amigos de la libertad y de la democracia desde siempre y por ella supieron luchar con el tesón de un alma noble. Evocó el recuerdo del padre del homenajeado y de su hermano don José, muertos los dos, el segundo prematuramente, cuando la libertad y la democracia necesitaban de ellos.

Hizo memoria de que en ocasión de que don José Ulled fue víctima de un cobarde atentado, él pidió en el Congreso el castigo de los asesinos que imponían el terror en Barcelona. Entonces —dijo— yo defendí a la familia Ulled, al apellido Ulled, tan entrañablemente querido, aún a riesgo de mi propia vida, pues jugarse la vida era entonces clamar contra los que hacían profesión del crimen, amparados por el Poder de la monarquía.

Tuvo después palabras de recordación para los años en que Jesús Ulled, alma y verbo de las juventudes radicales, luchaba en la calle por li República y terminó diciendo jue si algún, día llega a ser cifra y solución en una situación gobernante, llamará a su lado a los hombres que como Jesús Ulled representan la lealtad, el sacrificio y el esfuerzo victoriosos.

Una larga ovación acogió las últimas palabras del jefe radical. Este abandonó el acto cuando la comida iba poco más de mediada.

Al terminar los discursos la orquesta interpretó el Himno nacional, que fue ovacionado. Se recibieron muchas adhesiones de prestigiosas personalidades republicanas.

El acto terminó entre el general entusiasmo, después de las once de la noche.

La vanguardia, 9 de octubre de 1932

Jesús fue presidente del Sindicato profesional de Periodistas: “Bajo la presidencia de don Jesús Ulled, se celebró la reunión general de socios del Sindicato Profesional de Periodistas, a la que concurrieron numerosos socios, que llenaron por completo el salón de actos del Sindicato” (La vanguardia, 17 de marzo de 1931). “Jesús será primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona y subsecretario del Ministerio de Trabajo durante el Bienio Negro (1933-1935), la etapa republicana de gobierno radical-cedista” (Jesús Ulled y sus hermanos, una saga de políticos monegrinos en Barcelona. Joaquím Pisa. Aventura en la tierra). Para Joaquím Pisa “Hay que destacar que Jesús fue alcalde accidental de Barcelona por unos meses en 1935, siendo el único no catalán que ha ocupado ese cargo desde al menos el siglo XVIII o inicios del XIX”.

El homenaje a don Jesús Ulled Esta mañana se celebrará el homenaje que el Sindicato Profesional de Periodistas, de acuerdo con las fuerzas vivas del distrito décimo, dedicará al teniente de alcalde don Jesús Ulled Altemir, en la tenencia de alcaldía de dicho distrito. Los actos proyectados tienen para la populosa barriada de San Martín y Pueblo Nuevo excepcional importancia, y en ellos se pondrán de relieve las simpatías que ha sabido captarse el señor Ulled.

La vanguardia, 26 de febrero de 1933

Interesados por el teniente de alcalde del distrito X, presidente de la Comisión de Ensanche don Jesús Ulled Altemir, han salido a concurso y han sido adjudicadas, a fin de proceder a su inmediata realización, las obras que a continuación se indican y que afectan todas ellas al distrito dicho: arreglo de la calle de Bassols; de la calle de Grassot, entre las de Rosellón y Córcega: de la calle de Lope de Vega, entre las de Pallars y Carretera Antigua de Valencia; riego betuminoso en la calle de Aragón, entre las de Dos de Mayo e Independencia; arreglo de la calle de Enna, entre las de Espronceda y Lope de Vega.

La vanguardia, 8 de septiembre de 1933

 Regreso Procedente de Madrid, regreso a nuestra ciudad, en el expreso de ayer mañana, el teniente de alcalde presidente de la Comisión Municipal de. Ensanche.” don Jesús Ulled Altemir.

La vanguardia, 23 de noviembre de 1933

Ayuntamiento de Barcelona

Ha tomado posesión de la Consejería de Ensanche, el teniente de alcalde don Jesús Ulled Altemir, quien fue saludado afectuosamente por todos los altos funcionarios del referido departamento, los cuales le ofrecieron colaborar activamente en sus propósitos de hacer tarea positiva para la ciudad.

El señor Ulled recibirá al público todos los días laborables, de doce a una.

La vanguardia, 11 de mayo de 1935

Jesús fue Director General de Previsión y Acción Social por lo que fue condecorado, por acuerdo del Consejo de ministros, con la placa de comendador de la Orden de la República (La Vanguardia, 28 de junio de 1934).“Por sendos Decretos de 26-diciembre-1933 se admite la dimisión de don Eloy Vaquero Cantillo como Director General de Previsión y Acción Social; y se nombra en su lugar a don Jesús Ulled Altemir” (Movimiento Nobiliario 1931-1940. Año 1933 por José Miguel de Mayoralgo y Lodo, Conde de los Acevedos).

FALLECIMIENTO DE DON JESÚS ULLED ALTEMIR

Desempeñó diversos cargos oficiales y ejerció la abogacía y el periodismo.

El pasado domingo falleció cristianamente, en nuestra ciudad, víctima de penosa, dolencia, el ilustre periodista y abogado don Jesús Ulled Altemir, destacada figura de la vida barcelonesa que, en los tiempos anteriores al Alzamiento, desempeñó los cargos de subsecretario del Ministerio de Trabajo, director general de Previsión y teniente de alcalde de nuestro Ayuntamiento, donde un tiempo ostentó el puesto de alcalde con carácter accidental. Como letrado ejerció activamente, incorporado a los Colegios de Barcelona y Madrid. En su calidad de periodista estuvo adscrito a la redacción de «El Liberal» y regentó otros periódicos, llevándole sus relevantes méritos a la presidencia del Sindicato Profesional de Periodistas. Fue, asimismo, socio fundador de la Asociación de la Prensa y colaboró en las tareas de la Cooperativa de Periodistas para la construcción de casas baratas, hallándose dedicada al señor Ulled una de las calles de aquella barriada.

Al sobrevenir la guerra civil era representante de nuestro Ayuntamiento en Madrid, siendo destituido. Logró evadirse y desde París comunicó su adhesión al Movimiento. Más tarde acudió a Burgos y pasó, luego, al Brasil y Argentina, donde permaneció hasta la liberación de Barcelona, reintegrándose seguidamente a esta capital. El profundo sentimiento producido por la noticia del óbito de don Jesús Ulled se ha evidenciado en los incontables testimonios de pésame llegados a la familia doliente, y en la misa de «corpore insepulto» Oficiada ayer, tarde, en la basílica de Santa María del Pino, que congregó nutridísimo concurso de fieles.

Presidió el duelo, el hijo don Jesús con otros deudos; el concejal del distrito I, señor Juvé, en nombre del Ayuntamiento; el presidente de la Asociación de la Prensa don Antonio Martínez Tomás; don Alfredo Sedó Peris-Mencheta y don Julián Clapera Roca. En el duelo femenino estaban la viuda, doña Concepción Murrieta e hija, Luisa, entre otras señoras de la familia.

Entre las personalidades presentes recordamos a don Enrique del Castillo, don Néstor Lujan, don Francisco Noy, don Carlos Rodríguez Soriano, don Andrés A. Artís, doctor García Paredes, don Julio Zarraluqui, don José Brú Jardí, don José Mª Junyent, don Federico Amat, don Francisco A. Vendrell, don Martín Barrera, don José Tarín Iglesias, don Antonio Nadal-Rodó, doctor José A. Trabal, don Pablo Vila San Juan, don Fernando Baraogó, don Antonio Giner, don José Doménech, don Antonio del Cerro Alabau, don Antonio del Cerro Barris, don Jenaro Solsona, don José Vaca, don Pascual Maizterm, don Joaquín Gasch, don Juan Alsamora, don Fernando Gudel, don Víctor Rocha, don Alejandro Vilarrasa, don Santiago Ferrer. don Alberto Escofeí, don Vicente Climent, don Enrique Juncal, don Lorenzo de Otero, don Ricardo Soriano, etcétera.

Por disposición del Ayuntamiento, se tributaron al cadáver los honores reservados para los ex tenientes de alcalde. Tras el rezo de un solemne responso, y de la despedida del duelo, el cadáver recibió cristiana sepultura en el cementerio del SO.

En paz descanse don Jesús Ulled Altemir, a cuyos afligidos, esposa e hijos, testimoniamos nuestra muy sentida condolencia.

La vanguardia, 20 de febrero de 1968

COLEGIO DE ABOGADOS

Concesión de] premio extraordinario de Licenciatura Duran y Bas El premio extraordinario de Licenciatura Duran y Bas que anualmente concede el ilustre Colegio de Abogados de Barcelona como un estímulo para las nuevas promociones, le ha correspondido esta ve» tras brillantes ejercicios, al Joven letrado Jesús Ulled de Murrieta, hijo de nuestro particular amigo el distinguido abogado Jesús Ulled Altemir.

La vanguardia, 25 de diciembre de 1959