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José Wenceslao Paraled Sarrate


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José Paraled Sarrate

José Paraled Sarrate, conocido como Pepe, nació en Sariñena el 28 de septiembre de 1902 y falleció en Reus el 1 de octubre de 1945, a los cuarenta y tres años de edad. De casa Paraled, casa acomodada de Sariñena, se licenció en derecho y ejerció de juez durante la II República Española. Contrajo matrimonio con Carmen Méndez Jiménez, casamiento que debió de realizarse de modo civil y que no fue reconocido después de la guerra. En Sariñena nunca más se ha sabido de lo que le deparó a Carmen Méndez Jiménez y, lamentablemente, nada se ha podido averiguar, por ahora.

Pepe fue una persona de fuertes convicciones políticas y muy activo en la vida política y social de Sariñena. Fue dirigente del Partido Radical Socialista de Sariñena hasta que en 1935 pasó a pertenecer a Izquierda Republicana, años más tarde fue apoderado en las elecciones a Diputados a Cortes. Ejerció de abogado y en septiembre de 1938 fue nombrado presidente del Tribunal de Guardia de Baza (Granada), cargo que nunca llegó a tomar posesión a pesar de sus numerosos requerimientos. También fue juez de los juzgados de Urgencia y Popular de Barbastro, Caspe, Alcañiz y Mora de Rubielos. En enero de 1937 fue nombrado juez del Tribunal Popular de Barbastro.

En determinados documentos aparece como alcalde de Sariñena, representando al Frente Popular, cargo que parece que ocupó durante un corto tiempo en la República y los primeros días tras el alzamiento militar fascista. Ejerció de alcalde hasta que fue destituido cuando los sindicatos C.N.T. y U.G.T. tomaron el ayuntamiento de Sariñena formando el Comité Revolucionario de Sariñena. “Iniciada la revolución marxista en esta localidad es el que junto con su compañero de Consejo Manuel Blanco Maestro, entregaron seguramente de mutuo acuerdo el mando al comité rojo en esta villa”. Esta cuestión es el propio José Paraled quien lo desmiente asegurando que el comité se apoderó del ayuntamiento “por la violencia”. Algunas fuentes lo sitúan como concejal en 1933 y alcalde de Sariñena de febrero a julio de 1936. Otras fuentes lo sitúan hasta el 20 de agosto del 1936 en el cargo de Alcalde, después de que el Capitán del puesto de Sariñena y varios Guardia Civiles abandonasen la población. Fue entonces cuando componentes de las secciones sindicales de CNT y UGT se apoderaron del ayuntamiento formando el comité. Además, Pepe fue secretario de la Colectividad local.

Pepe fue detenido el 23 de octubre de 1939 por unos milicianos y puesto en libertad a las pocas horas. Al parecer, diferentes autoridades del momento, entre ellos Pepe, se opusieron a que las milicias, llegadas de fuera, tratasen de fusilar a varias personas de Sariñena, encarceladas por precaución en la cárcel de Sariñena. Este suceso parece que motivó su marcha a Barcelona, donde residió en el Hotel San Agustín hasta que su quinta fue llamada a filas en julio de 1938. Fue destinado a servicios auxiliares en la parte de Valencia, donde le sorprendió el fin de la guerra.

También se le sitúa trás la ocupación de Alcañiz, huyendo trás el avance del bando fascista. En su expediente judicial aparece reflejado esta circunstancia además de no dar credibilidad que su huida fuese hacía Madrid.

Pepe fue hecho prisionero y sometido a juicio por lo que fue condenado a 14 años, 7 meses y 30 días por el delito de “auxilio a la rebelión”, condena estipulada hasta el 27 de octubre de 1958. Su sentencia fue emitida el 15 de mayo de 1944, causa 4.112/40: “Que el procesado José Paraled Sarrate, mayor de edad penal, vecino de Sariñena y filiación izquierdista, le sorprendió el Glorioso Movimiento Nacional  desempeñando el cargo de alcalde del Frente Popular del citado pueblo, colaborando con los demás elementos en la instauración del régimen rebelde; el procesado fue nombrado registrador de la propiedad y Juez de Barbastro y Caspe, distinguiéndose en el desempeño de este último cargo por los abusos e indignados atropellos a que sometió a las personas de orden que estaban procesando e instruyendo los sumarios con notoria malicia y parcialidad, que se tradujo en la aplicación por parte de los Tribunales de gravísimas penas, algunas de ellas de muerte, que se efectuaron. Se pidió que se le impusiera como autor de un delito de adhesión a la rebelión del artículo 238 del Código de Justicia Militar sin circunstancias la pena de reclusión perpetua a Muerte con las accesorias legales, debiendo de ser conmutado por la principal, por la de catorce años y ocho meses de reclusión mayor, que llevará las accesorias de inhabilitación absoluta (…)”.

Cronología penitenciaria:

  • Prisión Provincial de Murcia ingresó el 29 de marzo de 1939.
  • Prisión Provincial de Huesca 20 de julio de 1940, el 23 de agosto de 1940 fue encerrado en celdas de castigo como “elemento perturbador (por su condición de abogado) y por haber hecho manifestaciones al sacar de la Brigada donde se hallaba a unos condenados a muerte”.
  • El 13 de junio de 1941 se ordenó su traslado a la prisión de Barbastro e ingresó en ese mismo día, en el expediente aparece la siguiente observación: “es sujeto peligroso, debiéndose  tener cuidado en su condición”.
  • El 22 de octubre de 1941 se ratifica su prisión por ser considerado un “detenido con peligrosidad”.
  • El 3 de mayo de 1944 es puesto en libertad preventiva, habiendo cumplido 5 años, 1 mes y 10 días de prisión. Se le concede la posibilidad de cumplir la libertad vigilada en el pueblo de Prades (Tarragona).
  • El 12 de octubre de 1953 es aprobada la libertad definitiva.

 

El juicio, típico del franquismo, incautó la mayor parte de sus bienes. Incluso el alcalde franquista de Sariñena, Joaquín Blasco Mirallas, se apropió indebidamente de la bañera de la casa familiar de Pepe para su propio beneficio. Al menos, Pepe dejó 8 hectáreas, una masada y un olivar a un amigo y encargado de sus tierras que nunca lo dejó de lado, ni en los peores momentos. José Paraled Serrate murió tras una larga enfermedad contraída en las cárceles franquistas, la tuberculosis. Debido a su enfermedad fue puesto en libertad el 3 de mayo de 1944, retirándose a Prades, pequeño pueblo de Tarragona, donde falleció al año y medio en Reus.

A pesar del olvido, Pepe siempre ha estado conmigo, en mi mente, en mi curiosidad, en mis sentimientos, en mi corazón y quizá en mis ideales. Tras años de investigaciones en archivos penitenciarios, causas judiciales, informes políticos sociales, cartas, llamadas, búsquedas y un largo etc. por fin puedo concretar una pequeña reseña de lo que fue José Paraled Sarrate y recuperar su memoria en contra de la condena del olvido. Es por él, por Pepe, por la eterna justicia de los olvidados. Por siempre.

 

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Los refugios de la guerra y otros recuerdos


     Una tarde de un día cualquiera del mes de julio me acerqué a casa de DRG. Hacía tiempo que teníamos pensado hablar y aquel era un buen momento. Tiene muy buena memoria y es de fácil diálogo, por lo tanto la entrevista fue amable y entretenida, aunque iba un poco a su aire.

      La llamaré DRG ya que no desea protagonismo y me ha advertido que en ningún momento escriba su nombre y así lo he respetado.

 

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Entrada tapada al refugio del Romea 

Por Manuel Antonio Corvinos Portella

En principio me gustaría saber cuántos refugios antiaéreos había en Sariñena:

Teníamos uno en la era Bolera, otro en las bodegas de Torres,  un tercero en la bodega del Romea (en éste si hubiera caído alguna bomba hubieran muerto todos porque el edificio se habría hundido), otro en la calle del Mercado, más concretamente debajo de la tienda de Ramón el Cabalero (recuerdo a Ramón sentado a la puerta de la tienda y poniendo en marcha un gramófono con una gran bocina, como esas que tenían un perro escuchando y allí que nos íbamos los críos y crías a escuchar música, más tarde a esa casa la llamaron “Casa el Comercio” y la regentó un guardia civil que se casó con Manoleta la de Casas), había otro refugio en el salón de Arcos del Casino, otro en la torre de la Iglesia  (en éste los que llegaban los últimos empujaban a los demás hacia arriba hasta que cabían todos), otro en las escaleretas del Castillo (en casa Mora) y por último en el huerto de Nogués  hicieron una zanja y allí íbamos todos los que vivíamos en esa zona del Muro cuando no había niebla o humedad.

¿Cómo se repartían por los refugios?

Cada barrio tenía previsto de antemano el suyo. Cuando oíamos la sirena dejábamos la llave en la gatera y corríamos con toda el alma hacia el refugio.

¿Cuántas personas se solían juntar?

Eso no lo sé porque en esos momentos lo único que pensabas era en que acabara pronto todo; pero se llenaban porque eran sitios pequeños y todo el pueblo se refugiaba en alguno.

¿Imagino que lo pasarían bastante mal?

Allí estábamos  esperando en la semioscuridad,  iluminados por la escasa  luz que entraba por alguna ventana. Sólo el refugio de Torres tenía luz eléctrica. Oíamos las ametralladoras y pasábamos mucho miedo,  siempre se oían lloros, no hablaba casi nadie…

Los más atrevidos salían hasta la puerta del refugio para ver como iba la cosa y nos daban ánimos.

¿Cuántas horas permanecían en los refugios?

Generalmente estábamos alrededor de una hora. Cuando sonaba la sirena tres veces era la señal de que ya se habían marchado los aviones.

¿A qué hora solían  bombardear?

Recuerdo que allá por el mes de septiembre un avión vino a bombardear varias noches seguidas a la misma hora. A la cuarta noche un aviador del campo de aviación de Albalatillo al que llamaban el ruso (debía ser por su nacionalidad) lo esperó y lo ametralló. Cuando tocó la sirena tres veces salimos de los refugios y Jesús el de Josito y Manolo Millera nos informaron de lo que pensaban que había ocurrido. Luego cogieron las bicicletas y marcharon a Albalatillo a enterarse de lo que había pasado. En el bombardero derribado viajaban cuatro militares de los que murieron tres, el otro pudo escapar. Uno de los muertos era hijo de los dueños del Monasterio de Piedra. A éste, sus padres, le pusieron una lápida en la Sierra de Alcubierre

¿Algún recuerdo más?

Sí, tengo muchos, el 21 de enero cayó una bomba en Casa Barrieras, en lo que antes llamábamos la placeta de la Iglesia (hoy Fray Zacarías Martínez) y “escachó” media casa (ésta fue la primera casa que derrumbaron las bombas en Sariñena). Una mañana de febrero cayó una bomba enfrente de la fuente que hay en la avenida de Goya (la que restauraron hace poco) y los que estaban en el refugio de Torres lo pasaron muy mal, pensaron que iban a quedar sepultados, incluso llegaron a  percibir el olor a la pólvora. Ese mismo día cayó otra bomba en el corral de Ariste y mató a un crío de 7 u 8 años.

¿Cómo eran las defensas antiaéreas?

En la placeta de la Iglesia, al lado del hotel Ispa, había un edificio que pertenecía al Ayuntamiento que se utilizaba como parvulario y cuya maestra era doña Baltasara. En la parte de arriba vivían los soldados de las ametralladoras antiaéreas. Había dos, una en la torre de la Iglesia y otra en la zona de la Jinjolera (cerca de la actual cooperativa).

Recuerdo que en esa casa municipal se guardaba un carro para transportar fallecidos, pero nunca se usó porque todo el mundo prefería llevar las cajas de sus difuntos al hombro hasta el cementerio.

¿Cómo sabían los bombarderos donde soltar las bombas?

Por aquel entonces se dijo que un matrimonio con una niña que vivían en casa de Ballarín en la calle del Sol (hoy Ugarte) pasaba los planos con los lugares donde tenían que bombardear. Al acabar la guerra el posible espía y su familia desaparecieron.

¿Vivió usted la explosión del polvorín?

    Ya lo creo y además bien cerca. El 19 de abril a las nueve menos cuarto los críos y crías de cuarto grado estábamos esperando entrar en la escuela que había en el Casino (los maestros y maestras eran doña Cristina Lana, don Pío Toda y don Nicolás, el primer, segundo y tercer grado estaban en las escuelas viejas) cuando vimos salir del polvorín un humo muy negro y enseguida vimos a varios soldados a medio vestir que huían de la casa chillando. Gritaban que se marchase todo el mundo a sus casas. Casi inmediatamente oímos un gran ruido ensordecedor.

En el edificio también estaba instalada una caja de ahorros cuyo director era un señor apellidado Maicas. Lo vimos salir al balcón  y cómo la explosión lo lanzaba contra las rejas de la iglesia. En el suceso también murieron su esposa, treinta o cuarenta soldados y un niño de 12 años. A varios de los que jugábamos en  la plaza nos hirieron y nos llevaron al hospital que estaba en casa Paraled (hoy casa Abadías-Ullod).

El polvorín estaba en casa Tronchón que quedó totalmente destruida, también se derrumbaron casa Blasco, casa la Nena, casa Candela y casa la Rosa.

Como ese día hacía mucho cierzo recuerdo que el humo y el polvo desaparecieron de la plaza muy deprisa y entonces pudimos ver cómo los escombros la llenaban casi toda.

Cambiemos un poco de tema. ¿Qué recuerdos tiene de la escuela?

En mi clase estábamos 30 niñas, aprendíamos mucho porque nuestra profesora doña Cristina Lana Villacampa era muy buena maestra, (la mejor que he conocido). No nos meneábamos y tampoco se nos ocurría hablar, tenía mucha disciplina pero nos quería mucho.

Por la mañana de 9 a 12:30 h. aprendíamos a leer, a escribir, verbos, matemáticas, geografía, etc., por la tarde de 3 a 5 h. a bordar, aprender corte para hacer camisones, pijamas, etc. El recreo lo hacíamos en la plaza de la Iglesia.

¿Cómo era un domingo de antes de la guerra de un chico o chica de 11 o 12 años?

Íbamos a misa de once con mosen  Pedro y luego jugábamos por las plazas a encorrer, a la comba y los chicos a marro bandera, a la una andaba la mula y a otras cosas. También nos íbamos hasta el río a pasear o por los porches y nos sentábamos en el patio del casino a ver a los que bajaban del baile. Esas eran nuestras diversiones

Por la tarde teníamos catequesis con Maruja Basols Salaver y con María Cruz…

-Imagino que recibirían algo de paga.

-Bueno…, unas veces me daban cinco céntimos y otras diez (de los de antes), a los demás por el estilo. Con ese dinero algunos iban a casa la Marta a comprarse dos naranjas un poco tacadas que eran más baratas y otros a casa Blasito a comprar chupones o adoquines. Yo no me compraba nada porque estaba ahorrando para comprarme una cordera de las que vendían a 15 pesetas en la plaza Villanueva. Pero vino la guerra y no lo pude hacer, tuve que dar el dinero para comer en casa.

Desde aquí doy las gracias a D.R.G. por la amabilidad mostrada y por compartir esos penosos recuerdos que marcaron la vida de varias generaciones.

 

Las masadas durante la guerra civil


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Aquellas personas que se quedaban en la retaguardia debían lidiar con incontables problemas e incertidumbres: el miedo, las represalias, la escasez de alimentos, el racionamiento, los movimientos de tropas, los bombardeos, etc. Para evitar estos últimos las familias buscaban refugio donde podían o creían oportuno. Unos lo hacían en los siete u ocho refugios antiaéreos habilitados para tal fin en nuestra localidad y otros decidían pasar temporadas en las  masadas de los montes.

En el caso que nos ocupa, tres familias lo hicieron en una edificación que estaba situada en el término denominado la Sardera. Se llevaron comida para pasar varios días en ella: judías secas, gallinas, conejos, pan, tocino, vino, aceite y poco más. Y allí se instalaron.

Los días eran generalmente aburridos debido a la falta de actividad, pero siempre estaban atentos a lo que pudiera venir, mientras las noches eran potencialmente peligrosas. Para evitar en lo posible los riesgos que pudieran provenir de la oscuridad, al anochecer cogían lo más indispensable y se trasladaban a dormir a una cueva bastante profunda denominada el “Sagrau”  ubicada en el monte de Lastanosa.  Todos los días a la caída del sol tomaban el camino que les llevaba hasta el río Alcanadre y allí en sus orillas los hombres cogían a los abuelos y abuelas “ancolicas” y lo vadeaban, realizada esta operación se dirigían a dicha gruta. A la mañana siguiente regresaban a la masada para pasar el día en ella y cuidar de los animales y de la comida almacenada.

Me contaba Jesús Foj que en aquella masada de la Sardera permanecían cortas temporadas. “Cuando el bombardeo de Sariñena estuvimos en ella casi quince días. Estábamos tres familias, la de mi tío Lombarte, la de Enrique el Molinero y la de Manuel Foj Morén. Muy cerca teníamos la masada de la Diega y en ella estaba refugiada la familia de Florencio. Unas veces venían a vernos y otras veces íbamos nosotros, cambiábamos  impresiones y jugábamos a las cartas”.

“Un día aparecieron por la masada dos moros que llevaban un macho, posiblemente eran desertores del ejército de Franco. Como tenían mucha hambre les ofrecimos de almorzar dos huevos fritos, pero como no se fiaban de aquella comida mi padre tuvo que probarla primero, igual creían que los íbamos a envenenar. Luego, a través de mi padre que sabía algo de árabe por haber hecho la mili en Tetuán supimos que querían que los guiara alguien a alguna estación de ferrocarril cercana porque tenían intención de llegar a Barcelona.  A pesar de que nos ofrecieron el macho ni Lombarte, ni Enrique ni mi padre quisieron  arriesgarse y ninguno quiso acompañar a aquellos personajes.

Entonces, mi padre optó por darles las indicaciones suficientes para que pudieran llegar a la estación de El Tormillo que no caía muy lejos y se marcharon. Cuando lo hicieron nos quedamos tranquilos porque no las teníamos todas con nosotros ya que las historias que se contaban sobre ellos eran muy fuertes.

Otro día, extrañamente, llegó un coche oficial con un general en su interior, bajó el  chófer y preguntó por la familia Foj. Al reconocer al conductor salió inmediatamente mi tía Soledad que se había escondido por precaución y resultó ser su novio con el que después de la guerra se casó y vivieron en Barcelona toda su vida. El chico aquel se llamaba Ángel”.

Estas pequeñas historias me las contó Jesús Foj un día cualquiera del pasado verano 2017 y aunque era muy joven cuando las vivió nunca las ha olvidado.

   Gracias Jesús.

A. Corvinos Portella

 

La Guerra Civil en Sariñena


Con el levantamiento militar, el 18 de julio de 1936, se crea de urgencia, esa misma noche, el Comité Local de Sariñena. Más de 300 sariñenenses, entre afiliados a partidos y a sindicatos, salen a la calle a defender la republica, instando a la Guardia Civil a que se una al pueblo. El Capitán de la Guardia Civil, del puesto de Sariñena, respondió negativamente, erigiéndose como única autoridad. Durante los primeros días convivieron en una tensa calma.

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Es el veinte de agosto de 1936 cuando el capitán de la guardia civil abandona Sariñena y sale hacia Monzón con parte de su destacamento. Aquella circunstancia fue aprovechada por los republicanos sariñenenses para tomar definitivamente las calles, desarmando a las fuerzas restantes de la Guardia Civil que pasaron a formar parte de la Guardia Nacional Republicana. En las solicitudes de Informes Políticos-Sociales encontramos notas de testimonios que narran como ocurrió el desarme, así lo declaró Antonio Olivan Mir vecino de esta villa:  El desarme de la fuerza se hizo en tres puntos diferentes, o sea a dos parejas las desarmaron en la calle y al resto en la casa cuartel, siendo este último punto donde vio que Ignacio Biosca Salfe iba armado con un fusil tomando parte en dicho desarme, por ser el diciente vecino de dicho edificio y desde una ventana de su casa vio lo sucedido, manifestando también que no hubo ninguna victima y que ocurrió el 19 o 20 de julio del 36. Luis Buil apunta que el pueblo cortó las carreteras con árboles y mantuvieron guardia en las entradas del pueblo. Pronto llegaron noticias del futuro frente de Aragón: Unos falangistas de Zaragoza habían entrado en Alcubierre. Luis Buil fue uno de los voluntarios sariñenenses que, en autobuses, partieron hacía Alcubierre para frenar al enemigo: A la altura de Lanaja nos escoltó un tal Breguer de guerra francés que venía de Barcelona y que pertenecía a la aviación que estaba con nosotros. Solamente podía tirar bombas con la mano pero daba moral. Ocupamos Alcubierre donde los falangistas habían fusilado a unos once obreros del canal en construcción. Lo hicieron en la fachada del ayuntamiento. De los fusilados encontramos en la carretera  a uno herido pero vivo. Ese se salvó. En palabras de Luis: Algunos volvieron al pueblo y otros, armados, continuaron hacía Tardienta y Almudevar, donde se produjeron algunos combates y se logró estabilizar el frente.

Demetrio Bodero, Antes del M.G.N. prestaba sus servicios como guardia civil en el puesto de esta villa, sin afiliación política, siendo su ideología derechista. Al iniciarse el… fue desarmado al igual que las demás fuerzas del puesto por las hordas marxistas, el informado se refugió en el campo de aviación rojo establecido en este término municipal donde presto el servicio de su clase hasta los últimos días de marzo de 1938, que fue liberado por las tropas nacionales y, incoado expediente de depuración, fue resuelto favorable y licenciado del sustituto por haber cumplido la edad reglamentaria. No intervino en hechos delictivos y se le considera adicto a la nueva España

Notas en las solicitudes de Informes Políticos–Sociales.

El 25 de julio de 1936 llegó a Sariñena la columna miliciana del P.S.U.C. del Barrio-Trueba, 3000 milicianos y tres baterías de artillería a mando de su jefe Manuel Trueba Mirones; luego conocida como la Columna de Carlos Marx. Sariñena albergó el Cuartel General del alto mando del XII cuerpo republicano en casa Torres, el Hospital Militar y la biblioteca en casa Paraled, la Farmacia militar internacional en la calle Enado, un comedor popular, el aeródromo de Alas Rojas y un Deposito de Armas y Municiones y un Hospital de Evacuación en el barrio de la Estación de ferrocarril. También existió un taller de reparaciones de automóviles que situaron en el interior de la iglesia. En las solicitudes de Informes Políticos–Sociales encontramos a Eusebio Villa Clavería, de profesión engrasador, en la sección Automovilismo inspección y recuperación.

El pueblecito nos acoge y nos envuelve en la oscuridad de sus calles. Este pueblecito de calles polvorientas, estrechas, de casas pardas y antiguas, es un hervidero de milicianos que van y vienen al frente de combate. Nubes de polvo levantan los camiones que conducen víveres al frente y otros que transportan soldados de la libertad.     

A las seis de la mañana la claridad de los gallos mañaneros me ponen en acción y mi primera visita es al hospital de sangre en el que se encuentran diez heridos; y al ver hasta sesenta camas vacías, me hace presumir, como compruebo más tarde, que las bajas en nuestro frente de Huesca son pocas, para la importancia que tiene los distintos frentes que sitian en rodeo a dicha ciudad y los combates estratégicos que a diario suceden. 

Frente de Huesca, Los aguiluchos de la F.A.I., impacientes por entrar en Huesca.

Por Hermes., Sariñena, 7 de septiembre de 1936. 

Solidaridad Obrera, nº 1376

 Pascual Mas Borros Fue agente de investigación de la Generalidad de Cataluña y prestó servicio a una delegación que se estableció en Sariñena.  

Solicitudes de Informes Políticos–Sociales.

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En las Solicitudes de Informes Políticos–Sociales de Sariñena aparece abundante información y testimonios sobre diversos sucesos que se desarrollaron durante la guerra civil en la capital monegrina. La formación del Comité Local de Sariñena, según el testimonio de Fulgencio Esteban Olivas, el comité fue integrado por José Paraled y José Bruned, entre otros miembros que ignoraba: No ocurrió nada anormal durante la actuación de este comité a excepción de la profanación de la iglesia. Rumoreándose que las imágenes habían sido quemadas en la plaza, ignorando que hicieron de los objetos de valor y en cuyo hecho intervinieron individuos desconocidos. Días más tarde se constituyó un nuevo Comité Local con José Paraled, José Bruned, Manuel Blames, Dionisio Buil y Francisco Lana. Luis Buil Espada atribuye a la constitución del comité a socialistas, comunistas, Izquierda Republicana, Unión Republicana (de derechas) y anarquistas. José Paraled, desde 1935, perteneció a Izquierda Republicana y ocupó el cargo de alcalde hasta que fue destituido cuando los sindicatos C.N.T. y U.G.T. tomaron el ayuntamiento de Sariñena, formando el Comité Revolucionario de Sariñena. En la constitución del Comité Revolucionario de Sariñena el sindicato C.N.T. fue la fuerza mayoritaria. Para Daniel Pinos esto explica que Se decretase, desde un principio, las colectivizaciones de las tierras, la abolición de arriendos y la expropiación de grandes fincas y maquinaria agrícola. Eusebio Pinos formó parte del comité, quien según las palabras de su hijo Daniel Pinos fue delegado de abastos. También se puso en marcha una pequeña colectividad. Las fuerzas del P.O.U.M. fueron responsables del saqueo de las tres iglesias de Sariñena y se realizaron algunas detenciones, pero a los pocos días fueron puestos en libertad. José Paraled fue detenido el 23 de octubre por unos milicianos y puesto en libertad a las pocas horas. Marchó a Barcelona, donde se alojó en el Hotel San Agustín, en julio de 1938 fue llamada su quinta y destinado a servicios auxiliares en la parte de Valencia, donde acabó siendo hecho prisionero.

Se decía que el Capitán General Romerales era de Sariñena. “Paco, un conocido amigo mío, que era manco y trabajaba en el ayuntamiento, enviaba una pequeña cantidad, de su magro sueldo a la esposa del General a Madrid, pues ella no tenía pensión de viudedad (pasados muchos años se la concedieron) y él me decía que era la mujer de su tío, hijo del pueblo”.

Luis Buil Espada.

Toda la vida en guerra de un pacifista.

Las milicias del P.O.U.M. sacaron de las tres iglesias sariñenenses las imágenes y ornamentos a la calle y en carros las llevaron a la orilla del río Alcanadre, donde les prendieron fuego. También así lo atestigua Daniel Pinos, relatando las vivencias de su padre Eusebio Pinos. Se incautaron los comercios del pueblo y detuvieron por unos días a Manuel Basols Salaber (posterior alcalde durante el franquismo), Ignacio Ballarín Segura, Benjamin Portera, Bernardo Guillen, Miguel Anoro Casañola y Victoriano Buisan, entre otras personas. Fueron puestos en libertad el 26 de agosto de 1936. Diversos testimonios enmarcan aquellas detenciones con un fin protector ante elementos descontrolados de milicias que hacían peligrar la vida de personas de derechas. Luis Buil vio como las monjas carmelitas acudieron, vestidas de paisano, llorando al ayuntamiento: Desde la puerta escuché como los miembros del comité las tranquilizaban y les decían que las que quisieran quedarse allí no tenían nada que temer y que si querían irse a su casa les escoltarían.  Para Luis el comité se portó bien y mantuvo el orden. En otra ocasión, los miembros incontrolados de las milicias catalanas intentaron fusilar a unos detenidos que había en la cárcel, lo que el comité logró evitar, poniendo guardia alrededor de la misma con fusiles Mauser. Después, muchos presos fueron liberados.  Daniel Pinós relata la quema del archivo en la plaza mayor: Atizada por los miembros de la Federación Ibérica de las Juventudes Libertarias y ante la alegría de muchos sariñenenses.

“Las llamas se alzan más allá del techo de la iglesia y los jóvenes anarquistas continúan trayendo más y más materias de casa del notario, echándolo a las llamas con gesto triunfal. Gran número de personas mira silenciosamente al fuego. No era, de ninguna manera, una destrucción como otra cualquiera de algunos documentos indeseables, sino un acto que revestía para sus participantes profunda significación, como símbolo de la liquidación del viejo orden económico” 

Borkenau, El reñidero español, pp 81-82.

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Ante los diversos abusos y tropelías, el Comité Revolucionario de Sariñena se vio obligado a trasladar el problema al Cuartel General de Columna Durruti en Bujaraloz. Al día siguiente se personó en Sariñena Buenaventura Durruti, estableciendo de nuevo el orden y aprovechando la ocasión para celebrar un histórico discurso llamando a la movilización y a la disciplina en todos los frentes.

La orden de Durruti a Mosén Jesús, que éste cumplió disciplinadamente, fue la de recorrer todas las centurias, recoger a las mujeres “sin dejar una siquiera”, trasladarlas a Sariñena y enviarlas en tren a Barcelona. Esa escena la recreó Vicente Aranda en su película “Libertarias”, en la que un Miguel Bosé algo blandito y redicho interpreta el papel de Jesús Arnal.

Juan García Oliver

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Desde Sariñena, la agencia de noticias Febus enviaba al periódico ABC partes de guerra. También se cuenta con escritos en Solidaridad Obrera de su paso por Sariñena de su corresponsal Hermes. El 30 de septiembre de 1936, Hermes escribe sobre la llegada a Sariñena de una brigada de policía para investigar unos supuestos espías, quienes al parecer fusilaron en el campo de aviación. Hermes conoció al Teniente Reyes: “El jefe de este campo, es el Teniente Reyes; camarada de todos y gran experto en su oficio. Sus órdenes, dejan de serlo, por el acento que pone al darlas. La sencillez raya la modestia y todo lo ve, de todo se preocupa y hasta no escatima la vida cuando de jugársela se trata. Ahí está una hazaña que no es conocida. El día 5, remontó el vuelo en un avión de caza y -¿Cuáles eran sus propósitos? Lo cierto fue, que, sólo voló sobre Zaragoza y volvió sin darle poca importancia al gesto. ¿Qué paso en el campo de Zaragoza, donde tienen nueve aviones Italianos tipo Caprioni? ¿Seguramente, quedaron sus pilotos (dicen que Alemanes), atónitos del gesto de audacia?”. Hermes continua “es el guardia de ese campo y jefe de las milicias, un muchacho menudo, de nervios de acero y que ha dado pruebas de arrojo sin igual. Dicen que el movimiento le sorprendió como agente de seguros y ahora su porte guerrero y sus hazañas lo han convertido en el Alférez Franco. ¿Lastima que lleve el apellido de un traidor! Yo que él, me haría nombrar por el apellido materno pues resulta incongruente de que dos nombres, uno traidor a su pueblo y otro defensor del mismo, se nombren con las mismas letras”.

Otra declaración, la de José Zamorano Cabellud “El Vicien” cita como integrantes del comité a Tomás Inco (F) (Ferroviario de Sariñena fallecido en el momento del la declaración 1943), Antonio Mir “El Tuerto”, Francisco Masueras Claveria Andres Minguillón (F), José “El Huesetes”, Antonio Casabona Marias y Dionisio Buil Mesple. José Zamorano Cabellud se enroló voluntariamente en la veintiséis división mandada por Durruti.

 Gabino Lavilla Arcal, Participo en la detección de personas “de orden”. Intervino en la destrucción  de las iglesias de Albalatillo y Castejón de Monegros, en la quema del archivo del ayuntamiento y juzgado de Albalatillo.  Prisión provisional de Las Capuchinas de Barbastro.

Solicitudes de Informes Políticos–Sociales.

 

Convocó, un sábado a las nueve de la mañana, un Consejo de Guerra en Sariñena, en el puesto del comandante Reyes, en Sariñena. Debían de asistir el Coronel Villalba, el Comandante Reyes, Durruti, Ortiz, uno de los jefes de la columna “Rojinegra”, otro de los jefes de la columna del PSUC y uno de la columna del POUM. Viajó de noche aguantando una lluvia torrencial y gracias a la pericia de “gasolina” llegó al puesto de mando de la aviación en Sariñena. Penetró en la casita que servía de comandancia, donde le recibió la esposa del Comandante Reyes y por una hermana de ella. Llegados los convocados se celebro el Consejo de Guerra para designar el jefe de Operaciones del Frente de Aragón, quien al final fue José Villalba.

Juan García Oliver

El Eco de los pasos.

Con la creación del Consejo Regional de Defensa de Aragón, presidido por Joaquín Ascaso, entre el 6 de octubre de 1936 y el 11 de agosto de 1937, los Comités Revolucionarios pasan a constituirse como Consejos Municipales. La creación del Consejo Regional de Defensa de Aragón tuvo sus inicios en Bujaraloz  a partir de un plenario sindical  de la C.N.T. en septiembre de 1936.

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Tras la disolución del Consejo Regional de Defensa de Aragón, entre los días 14 y 16 de octubre de 1937 se crea el Frente Popular Antifascista de Sariñena. Por aquellos tiempos Sariñena alojaba el cuartel general del ejército republicano del Este. De acuerdo con el artículo de Arturo Morera: Un documento del archivo de Salamanca.

Convocados por el Delegado Gubernativo se reúnen el día 14 de octubre del corriente año y hora de las 10 de la noche, en la Delegación de esta localidad, dos representantes de cada una de las organizaciones y partidos políticos de Sariñena, con el objetivo de constituir en la misma el Frente Popular Antifascista.

Concurren, por la Confederación Nacional del Trabajo, Manuel Santolaria y José Ros. Por la Unión General de Trabajadores, Antonio Lacuna y Mariano Morén. Por Unión Republicana, Mariano Grustán y Pedro Tires. Por Izquierda Republicana, Manuel Tena (hace constar este representante que el otro compañero designado por su agrupación, que es José Morera no concurre por estar de viaje). Por el Partido Socialista, Severo Arroyos y Pedro Sanz. Por el Partido Comunista, Pedro Cáscales y Eloy Casabón. Por las Juventudes Libertarias, Gregorio Lozano y José Malo. Por las Juventudes Socialistas Unificadas Daniel Grustán.  

Preside la reunión el Delegado Gubernativo que declara abierta la sesión y expone el motivo de la reunión, que no es otro que el de constituir en Sariñena el Frente Popular Antifascista. Todos reunidos se manifiestan de conformidad con lo expresado por la Presidencia por ser necesario para ganar la guerra y consolidar la revolución. La Presidencia pasa a leer el compromiso que han firmado en Caspe por todas las organizaciones que ha llevado como consecuencia a la formación del Frente Popular en Aragón. Una vez leído es aprobado por todas las representaciones de esta localidad, haciéndose distintas las aclaraciones que son contestadas por la Presidencia y por algunos de los representantes.

En consecuencia se acuerda quede constituido en esta localidad el Comité de Frente Popular Antifascista, haciendo suyo el mismo articulado que se firmó en Caspe el 23 de septiembre para el mismo fin. Se pasó a discutir el número de representantes que formarán parte de dicho Comité, y tras amplias deliberaciones en que intervinieron todas las delegaciones se acuerda por unanimidad sea uno por cada partido y organización en calidad de efectivo y otro en calidad de suplente designado también por las distintas organizaciones para suplir al efectivo en ausencias y enfermedades, consiguiéndose de esta forma que nunca quede ningún partido ni organización sin representar en ninguna reunión. De acuerdo todos, queda en proseguir esta reunión el sábado próximo día 16 en que traerán el nombramiento efectivo.

El sábado y hora acordada vuelven a reunirse las mismas delegaciones que el día 14.

Preside el Presidente del Consejo Municipal que expone el motivo de la reunión. Pregunta el nombre del representante efectivo que mandan los distintos partidos y organizaciones para la constitución definitiva del Comité del Frente Popular Antifascista.

Por el Partido Socialista, Severo Arroyo. Por el Partido Comunista, Pedro Cáscales. Por Unión Republicana, Mariano Grustán. Por la Confederación Nacional del Trabajo Vicente Lapiedra. Por la Unión General de Trabajadores, Antonio Lacuna. Por Izquierda Republicana José Morera. Por las Juventudes Libertarias, Gregorio Lozano. Por las Juventudes Socialistas Unificadas José Romerales.

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Estudis sobre conflictos socials. Las Brigadas Internacionales: Nuevas perspectivas en la historia de la Guerra Civil y del exilio. Josep Sánchez Cervelló y Sebastián Agudo.

En Sariñena estuvo destacada la 4ª compañía del 26 batallón de portificaciones al mando del capitán Juan Planae y los sargentos Juan Torrene y Salvador Fernandez. Soldados Salvador Dalmen Serna y Vicente Marcos Amarde. Algunos sariñenenses marcharon al cercano frente de Alcubierre a luchar y allí encontraron la muerte, entre otros Salvador y Mariano Grustán Tella, Manuel Villa y Antonio Ancho.

“El cura, don Pedro, se quedó y estuvo bien cuidado así como la casera que era hermana suya. Este cura se había comportado siempre muy bien. A pesar de su edad se quitó una vez los pantalones en la iglesia para dárselo a un necesitado. El también era pobre; después de mucho tiempo murió de enfermedad pero nunca le faltó nada.”

Luis Buil Espada

El 21 de julio de 1936 fueron asesinados el sacerdote Eduardo Colay Biarge, a los 24 años de edad, el Teniente Coronel E.M. Bernardo Cariello Torrente, a los 65 años de edad, los señores Mariano Caballero, Arbeloa (comerciante), Oto, Rivera, Baile (Industrial), Desentre (Contable), Aguilar (Industrial), Cativiela (Agricultor) y tres personas de identidad desconocida. La Causa General de Huesca, Pieza Principal, Rama Separada nº 131 Sariñena dicta que Fueron fusilados por la canalla roja, la fecha indicada, en la carretera de Sariñena a la Estación del Ferrocarril, y después trasladados al Cementerio y quemados.

A Eduado Colay Biarge, en verdad coadjutor de Sariñena, recién ordenado sacerdote, se le instó en repetidas ocasiones la prohibición de celebrar oficios eclesiásticos. Aún así, celebro misa en una casa particular, por lo que fue detenido, encarcelado y ejecutado. Daniel Pinos data su encarcelación el 21 de julio y su ejecución el 28 del mismo mes. Al parecer, Eduardo Colay y Bernardo Cariello gritaron, antes de morir fusilados: ¡Viva Cristo Rey! (La fosa común del cementerio de Sariñena.)  Estuvieron a punto de ejecutar al párroco Pedro Segura Gavín, mosén Pedro se libró por la intervención del Molinero, aunque desafortunadamente, mosén Pedro no aguantó aquellos años convulsos, cayó en coma y falleció el 6 de octubre. El administrador de la familia Bastaras, Arizaleta fue fusilado en la Cartuja de las Fuentes.

El 25 de marzo del 38 también fueron fusilados Teodoro Cabellud Blanco, de profesión caminero a los 54 años de edad, Pilar Conte Dueso, a los 20 años de edad, Antonio Loscertales Peralta, labrador de 60 años, Carmen Tierz Marias, sus labores 58 años y el 26 de marzo del 38 fue fusilado José Almerge Montel, caminero de 60 años de edad.

En el campo de aviación “Alas Rojas” aparecieron los cadáveres “incendiados” de los aviadores de derechas Abelardo Carazo y Muntaner. Las personas sospechosas fueron los responsables del campo de aviación, el comandante Reyes, el comisario político Franco y el Capitán Adonis Rodríguez.

El 19 de abril de 1937 estalló el polvorín de la calle de los porches, la calle del “Mercau”. La terrible explosión causó lesiones a una niña de trece años de edad, Ascensión Vicente quien, años más tarde, se convirtió en la esposa del gran historiador sariñenense Arturo Morera. Otras citas importantes, aportadas por Arturo Morera, ocurridas en 1937 son la visita al campo de aviación del presidente de la Generalitat de Cataluña, Luis Companys, quien pasó revista  a las fuerzas militares republicanas estacionadas en la villa y la visita a Sariñena e interés, por la marcha de la guerra en la zona, del afamado escritor soviético Ilya Ehrenburg.

Estas son parte de las muchas historias de una de las páginas más tristes de nuestra historia. Un ejercicio de memoria y de historia para aprender y saber.

 

La tarántula, la tarantela y la jota en Los Monegros


El tarantismo (fenómeno mítico-ritual según el cual quienes eran picados por la temida tarántula sólo podían recuperarse mediante la música y el baile) se manifestó desde antiguo en Italia, pero también en España, donde no ha sido tan estudiado, al menos desde la perspectiva de la historia cultural. De la vigencia de dicho fenómeno en Aragón hasta bien entrado el siglo XX dan cuenta las entrevistas en Fraga (Huesca) con varios informantes acerca de la llamada “Fiesta de la Tarántula”: una forma comunitaria de exorcizar todo tipo de desgracias individuales, gracias al poder de la compasión y la solidaridad vecinal.

La fiesta de la tarántula: júbilo y congoja en el Alto Aragón.

María Tausiet CCHS. CSIC. Madrid.

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En el secano aragonés, la picadura de la tarántula ha sido temida por su veneno y sus terribles consecuencias: el tarantismo. Aunque en realidad su veneno es prácticamente inofensivo en humanos y mucho menos pone en riesgo la vida. En la tradición popular su picadura debía tratarse con música y baile, una danza conocida como el baile de la tarántula o la tarantela, danza que proviene de la ciudad italiana de Tarento, de donde es originaria la tarántula. En Aragón el ritual se realizaba a través del cante y el baile de la jota. La tarántula (Lycosa tarantula), actualmente conocida como araña lobo, responde a un arácnido de un tamaño relativamente grande, velluda y de tonos pardos que vive en agujeros o cados escavados en la tierra. La tarántula picaba sobretodo en verano, en el campo y en las eras, cuando los campesinos realizaban la siega o realizaban los diferentes trabajos relacionados con la cosecha. Muchas veces picaba cuando los segadores descansaban junto las gavillas.

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En Aragón, el baile de la tarántula es una jota, la lengua vernácula de la música aragonesa. Si esto es exacto, hemos de colegir que dos medicinas musicales -la tarantela y la jota- pueden curar la misma enfermedad, aunque tanto difieren la una de la otra en su aspecto melódico. Ahora bien, en nuestro caso, la gran diferencia entre ambos bailes se borra sensiblemente, ya que la jota aragonesa medicinal tiene otro movimiento que la ordinaria. Se toca aquélla mucho más deprisa que la jota corriente “Cuanto más rápido, tanto mejor para el enfermo (Jacoba Sarrate)”.

Marius Schneider

En Los Monegros aparecen diferentes citas sobre la tarántula y su  temible “fizadura” (picadura). Bastian Lasierra “El Marques”, en su artículo El baile de la tarántula, cita el siguiente testimonio: …hace un par de años le mordió una a un hombre de Capdesaso, pero vino el médico, le clavó un par de inyecciones y listo. El cantador de jotas José Antonio Villellas, de joven, escuchó la existencia del baile de la tarántula en su Capdesaso natal. El tío Juaner, mayoral del dance de Pallaruelo de Monegros, recogió el baile de la tarántula en un poema donde aparecen diferentes remedios tradicionales. Extracto de “Si te fiza una alacrán”:

Y si pica tarántula

U le fiza un escorpión

Ta curalo de camino

Buscaban un tañedor

Y allí venga a bailar jotas

La gente por t´ol redol

Y si había algún jotero

Tirar valiente canción

Tío Juaner

El escritor y editor Salvador Trallero en Sariñena Antigua recoge el siguiente fragmento:

Este es un gran bailador

Pero un poco desgraciado

Primero le pilló la gripe

Después le mordió la burra

Y el 21 de junio le picó la tarántula.

Dichos del dance de Sariñena de 1920.

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Tarántula (Lycosa hispanica). Fotografía Costán Escuer.

Otra referencia sobre la tarántula en Los Monegros la encontramos de la mano del estudioso y etnógrafo Félix. A. Rivas en A ganar el jornal, trabajo y economía social en Leciñena a partir de los recuerdos de sus propios habitantes: Sí te picaba la araña, la tarántula que decían, pues tocar la guitarra. Macario Andreu, vecino de la localidad monegrina de Lanaja, recogió de Paca, esposa de Jerónimo Tabueña, Mayoral del Dance de Lanaja, la canción de la tarantula pero se le desgració la cinta: Solamente me queda dar fe de que en Lanaja se cantaba, Paca se acompañaba dando palmas con un ritmo más parecido a una tarantela que a una jota. También Pili Monter, de la localidad de Sena y gran conocedora de la música monegrina, la recuerda como una de las anécdotas que los viejos rondadores le contaban cuando de niños les enseñaban a tañer en la rondalla: En Sena llamaban a un guitarrista que tocaba hasta que pasaba el dolor y la fiebre.

Manuel Queralto, Tonelero de Sariñena, recoge varios testimonios en la revista Quio de Sariñena y Los Monegros nº 20 , donde relata que “como era costumbre en este pueblo, cuando a una persona le picaba el susodicho bicho y le inoculaba su ponzoña, debían bailar, ininterrumpidamente, durante 24 horas si el animal era hembra y si por casualidad era macho, el baile debía durar 48 horas”.

Manuel recoge los siguientes testimonios:

En el verano de 1934 a un señor que le decían por sobrenombre “Moroto” le había picado una tarántula. El Tonelero señala que a su madre le tocó seguir el rito y “durante su vida fue una de las vivencias que más impacto le causó en su estancia en Sariñena”. (Era oriunda de Cataluña). También su madre rececordaba haber visto el ritual de pequeña en casa Marianeta.

Otro testimonio que él recoge se lo contó María Peralta Romerales, “antes del suceso señalado ocurrió otro igual y era el siguiente: aquí, en nuestro pueblo, residía un notario, el cual tenía un hijo que, al ir a coger moras de zarza, le picó una tarántula; al no encontrarse bien el muchacho, sus padres llamaron al médico el cual puso todo su saber para salvar al niño, pero como en aquel entonces la medicina no estaban tan adelantada como ahora en sus antídotos, el pobre niño se les moría. Quiso la casualidad que, en aquellos días, eran las fiestas patronales de nuestro pueblo, y se dieron cuenta que al pasar las rondallas por las calles las dolencias del muchacho se le aliviaban, y por fin se sanó el niño, aplicándole la terapia preceptiva para esos casos, que era bailar una y otra hora hasta que se sanaba el paciente, a pesar de la oposición de su padre, el cual no creía en métodos empíricos y tradicionales”.

Para el antropólogo italiano Ernesto de Martino “la tarántula no se corresponde con ninguna araña de la zoología moderna, aunque existe cierta tendencia a que la mítica tarántula se identifique con una especie particular de arañas (lycosa tarentula) de aspecto espectacular (oscuras, gruesas, velludas) y, por tanto, capaces de representar las tentaciones del inconsciente. Sin embargo, otros arácnidos, como el escorpión (y, a veces, incluso serpientes o alacranes) son denominadas también tarántulas. (La tierra del remordimiento)”.

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En la misma línea se manifiesta Bastian Lasierra, señalando que la verdadera tarántula peligrosa es otra: No es ésa que se esconde por los agujeros y tiene unos ojos brillantes, no. Es la otra que tiene el cuerpo negro y redondo como una oliva. Esa no tiene cado y ésa es la mala. Sin embargo la canción debe aludir a la primera, que no hay manera de cazar: La tarántula es un bicho muy malo, no se mata con piedra ni palo… Estos últimos versos según Javier Barreiro, en Tarantismo, Tarantela y Jota, responden al zapateado de la zarzuela La Tempranica, de Julián Romea y Jerónimo Jiménez, versos que canta y baila el gitanillo Grabié.  En España, la profusión de atarantados en el último cuarto del siglo XVIII provocó que en 1782 se creara una comisión que inició el llamado “Expediente de la tarántula” (1787-1807), que vino a reconocer que el baile y la música eran efectivos contra la picadura. Lamentablemente, los folios donde consta la notación de dicha música se han perdido o robado, aunque sepamos que su compás es el de 6/8 de ritmo binario con anacrusa, predominio del tono menor y que va aumentando en velocidad hasta el final de la danza (Javier Barreiro).

Foto 1 y 2: Viuda negra, joven y adulta. Foto 3: Arraclán. Fotos: Costán Escuer.

Para Costantino Escuer Murillo, gran aficionado a la entomología, el único arácnido que puede causar ciertos problemas con su picadura es el arraclán (Buthus occitanicus). La llamada tarántula, Lycosa tarantula, que en España ya se ha demostrado que es otra especie que la italiana y desde hace poco es Lycosa hispanica, no tiene la capacidad de veneno como para causar problemas a los humanos. Sí que como apunta Bastián Lasierra, pudiera ser la llamada “viuda negra” (Latrodectus tredecimguttatus o su prima Latrodectus lilianae) la que puede causar necrósis en la zona de la picadura acompañada de dolor. 

El musicólogo y etnógrafo Marius Schneider, en su ensayo La danza de espadas y la tarantela, recoge la información de dos mujeres de Sariñena. De acuerdo a aquellos testimonios: En Aragón el enfermo tampoco baila, sino que guarda cama, y le basta oír la música y ver gran número de bailadores que, danzando y cantando, matan la araña, y con ésta, la enfermedad. Schneider recoge el valioso testimonio de Jacoba Sarrate de Sariñena, quién había observado como: Al oír tocar la música, la tarántula, encerrada en un vaso, se pone a bailar a más no poder. Los músicos han de tocar veinticuatro horas seguidas, hasta que reviente la araña. Muerto este bailarín animal, el enfermo consigue la curación. (Schneider, Marius. La danza de espadas y la tarantela: Ensayo musicológico, etnográfico y arqueológico sobre los ritos medicinales.)

La Tarantela se ejecuta en compás de 6/8, y su movimiento es animado, aumentando progresivamente la velocidad.

María Tausiet

El testimonio de Jacoba Sarrate y Asunción López que Marius Schneider recogió continúa: En Aragón el enfermo tampoco baila, sino que guarda cama, y le basta oír la música y ver gran número de bailadores que danzando y cantando “matan la araña, y con ésta, la enfermedad. En el mes de julio de 1944 fue mordida por la tarántula una mujer de unos cincuenta años. Al momento armaron un gran alboroto con almíreces y sartenes, hasta que vinieron los músicos de Sariñena. Se curaba la enferma, también sin moverse de la cama, después de haber oído tocar la jota acelerada durante veinticuatro horas. Ella también gritó y se quejó con gran violencia cada vez que los músicos hacían una pausa o tocaban mal.

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Aunque sin duda, el documento más excepcional responde a la grabación del documental: Los bailes de la tarántula en las localidades de Sariñena (Huesca) y El Cerro de Andévalo (Soria). Gracias a Mario Gros conocía su existencia y por suerte, recientemente, ha sido publicado en la hemeroteca de RTVE. El documental corresponde a la serie documental de Raíces de RTVE, documentales dedicados a recoger y dar a conocer las costumbres y tradiciones de los pueblos de España, incidiendo especialmente en las próximas a desaparecer. Música popular, bailes populares, artesanía, gastronomía, fiestas… Grabado en 1973, el gaitero sariñenense Martín Blecua participó en su grabación y gracias a él podemos conocer a los actores y algún que otro detalle del documental. En la primera escena aparecen en el saso Canillo de Sariñena, donde un grupo de segadores se encuentra realizando los diferentes trabajos de la cosecha del cereal. En un descanso, a Pedro Mir le pica la tarántula y entre sus compañeros aparece Juan Mir (hermano de Pedro y celebre gaitero sariñenense), Martín Blecua, Joaquín Anoro, Carlos Bilbao y Jaime Martín. Al atarantado lo llevan rápidamente a casa, calle de La Rosa, donde entre muchos aparecen Eduardo Arroyos a la bandurria, Mir y Codaneta a la guitarra, La Besuga (Visitación Mir) y Marisa (la de Anoro) a voz, Isabel La Pomara, Manuel Puyol, Manolo Royo, Espada y como gran cantador de jotas Manolo Luesma. Martín recuerda como cogieron con dos boinas la tarántula y que estuvieron grabando todo el día: Embadurnaron tanto a Pedro para que apareciese completamente sudado que tuvieron que tirar las sabanas de lo sucias que quedaron.

La tarantela, igual que la danza de espadas, es un baile medicinal (Schneider). Para Manuela Adamo, propulsora de la edición por la Institución Fernando el Católico de La danza de espadas y la tarantela, la publicación de la obra de Schneider busca ampliar el horizonte antropológico en lo relativo en las funciones que tuvo la jota en el pasado. Un gran acierto ante un rito medicinal completamente ligado a nuestro folklore que nos descubre una tradición de gran valor y excepcionalidad. Para Manuela Adamo, la jota llegó a no ser solo un recurso musical de ámbito festivo, sino también un instrumento terapéutico donde toda una comunidad participa en la sanación de un individuo.

Así que ya lo sabemos, si nos fiza la tarántula, ¡a cantar y bailar!.

Recomendado:

 

 

 

Sariñena, años convulsos


En 1922 apareció en la plaza de la iglesia de Sariñena un carricoche tirado por una mula. Un hombre se subió a la carreta y comenzó a convocar a la gente e improvisó, con gran oratoria, un discurso contra el Estado, el Capital y la Iglesia. Entre los muchos vecinos y vecinas de la villa se encontraba un jovencísimo Eusebio Pinós, quien de repente comenzó a abrir sus ojos a una nueva realidad de libertad e igualdad, de revolución, de unión de los oprimidos y los explotados, y pasó a formar parte de la Confederación Nacional del Trabajo (Ni el árbol ni la piedra, Daniel Pinós Barrieras). Una entrada de aire fresco llegó a una sociedad deprimida y rural, de descontento y miseria. Es a partir de entonces cuando se comienza la creación, un año después, de la Federación Comarcal de la C.N.T. de Sariñena. Desde entonces, el Comité comarcal de C.N.T. de Sariñena no paró de crecer, de organizar actos y propagar sus ideales, hasta que en 1936 relacionaba 18 sindicatos y 374 afiliados. 

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Documento aportado por  Constantino Escuer Murillo.

En 1932 “Ediciones regionales” cita a Sariñena  con 4.100 habitantes, como cabeza del partido judicial de su mismo nombre, con 32 ayuntamientos con 28.000 habitantes. El artículo destaca la gran labor del alcalde sariñenense Eloy Casabón. Además citan a Fernando Muro Calvo, ferviente republicano presidente de la junta revolucionaria de Sariñena.  Durante el siglo XIX se crearon las Juntas revolucionarias, la de Sariñena sobre 1868,  Las Juntas revolucionarias fueron organismos creados por la burguesía, apoyados por y en la Milicia Nacional que pretendieron, en una primera fase (1808-1843), derrocar la superestructura feudal y, posteriormente (1854-1868), instaurar un régimen democrático.  (Gran Enciclopedia Aragonesa).

Para las elecciones municipales del 12 abril 1931, en Sariñena resultaron once monárquicos, en Lanaja siete monárquicos, en Alcubierre tres monárquicos y seis republicanos y en Sangarren dos monárquicos y cinco republicanos. En las elecciones de junio de 1931, en Sariñena ganó el partido republicano de derechas, saliendo de alcalde Fermín Grustán (Elecciones del 2 de junio de 1931, Hemeroteca del Diario del Altoaragón). Fermín fue la cara visible de Paco “Castanera”, un potente terrateniente sariñenense. Aquellas elecciones generaron, al día siguiente, una aireada protesta en Huesca: “También llegó ayer otra manifestación, dirigiéndose con dos banderas al Gobierno Civil. Era de Sariñena y pedían los manifestantes radicales socialistas la anulación de las elecciones del domingo último. En la manifestación figuraban algunas mujeres (El Diario de Huesca, 4 de junio de 1931).” El 2 de febrero de 1934, en la constitución de la Comisión Gestora de la Diputación Provincial se encontraba el sariñenense Mariano Torres Guillen, por Acción Popular. Sariñena durante la republica se inclinó por partidos de derechas, hasta que en las elecciones generales del 16 de febrero de 1936 ganó el Frente Popular. Por Sariñena, en aquellas últimas elecciones, salió como diputado Casimiro Lana Sarrate. Casimiro perteneció al partido Radical Socialista y fue diputado a cortes por Huesca. En 1932 patrocinó el seminario sariñenense Adelante, órgano de difusión del partido Radical Socialista de Sariñena que también dirigió José Bruned Puertas. Salvador Trallero apunta la existencia del diario Unidad de Sariñena, que dirigió el pedagogo progresista Cosme Samperiz Janín (Candasnos 1900).

Si fue periódico afín al radical socialismo el semanario “Adelante”, que aparece en 1932 en Sariñena dirigido por José Bruned y que, como tantas veces vemos ocurre en esta prensa política, está animado por el diputado del partido, Casimiro Lana, que ha sido elegido en 1931, por la provincia de Huesca.

Prensa y partidos políticos durante la II república. Antonio Checa GodoyUniversidad Salamanca, 1989

Fermín Grustán tuvo un episodio violento, en el que agredió al secretario municipal con un mango de hacha. El suceso apareció en varios medios.

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El partido Radical Socialista de la provincia de Huesca fue constituido el 20 de septiembre de 1931, con José Brunéd de Sariñena, Ignacio Mené de Alcubierre y Manuel Lacruz de Lanaja. En el Hotel Anoro se ubicó la sede las Juventudes Libertarias, en la calle Enado se encontraba la sede las Juventudes Unificadas y en una planta baja de la calle Mercado se instaló una biblioteca. La sede de la U.G.T. se encontraba en el cine-teatro Romea, donde la Pasionaria, en periodo guerra,  dio un multitudinario mitin, apelando a la lucha por la república en vez de la revolución. Luis Buil Espada formó parte del sindicato U.G.T., con el carnet nº 7, acudía asiduamente al café Romea donde adquirió conciencia de clase: “En el que una sociedad justa, incluidos los intelectuales y artistas de todas clases, deben considerar que son obreros de la humanidad”. La unión de las Juventudes Socialistas con las Juventudes Comunistas dio lugar a las Juventudes Socialistas Unificadas (J.S.U.). Luis recuerda asistir a varios mítines de los muchos que se daban en Sariñena: “Marcelino Domingo, radical socialista (los jabalíes), La Pasionaria, un republicano federal, alguno de derechas y muchos más.

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ABC 15 de enero de 1937

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Fiesta nacional 23 febrero 1935, Diario de Huesca

 

El 11 del actual se celebró el aniversario de la proclamación de la República. Hubo bailes como en los días festivos y en el teatro Romea se proyectó la película sonora titulada «KingKong». Por cierto que va llamando poderosamente la atención que solamente ondee la bandera tricolor en la Casa Consistorial y en las escuelas graduadas, pues no se la ve ni en Correos, ni en Juzgados, Telégrafos, Cuartel de la Guardia civil, etc., por lo que buena parte del vecindario espera confiado, pues lo vena con gusto, que primer día de fiesta el próximo nacional, o sea el 14 de Abril, será suplida dicha falta en los edificios mencionados, esperando de sus respectivos jefes, o de quienes incumba, que dicha deficiencia será oída y subsanada.

 

 

Casa Paraled


La búsqueda de los inicios de casa Paraled de Sariñena nos remontan a la localidad zaragozana de Calatayud, a principios del siglo XIX, donde nació José Paraled Hurtado. Es el principio documentado de una familia que firmemente se asentó en Sariñena y que ha sido fundamental en la historia de los últimos siglos de la localidad monegrina.

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José Paraled Hurtado 1856

            Diferentes líneas documentales no establecen una relación directa con la rama Paraled de Sariñena, pero no dejan de ser relevantes ante un apellido tan poco común. Una primera cita nos lleva  a 1774, a la localidad de Pina de Ebro, una Real Orden de Provisión del Consejo ganada por Joseph Paraled:  Maestro boticario, para que la Justicia y el Ayuntamiento de la villa de Pina no le impida ni embarace el que, estando aprobado de tal boticario, asista a los vecinos de ella que voluntariamente quisiesen, en la conformidad que se manda. A la vez aparece un pleito civil de 1975 en la misma localidad de Pina de Ebro firmada por Isabel Paraled, viuda de Francisco Costa vecina de la villa de Pina de Ebro.

            Afortunadamente, una referencia documental gana fuerza en la línea directa de los antepasados de los Paraled de Sariñena y nos traslada a la Calatayud de 1805. Un auto de pleito civil, a instancia de don Juan Antonio Paraled, oficial del Correo de la ciudad de Calatayud, contra doña Teresa Hurtado, de la misma ciudad, sobre ciertos vales (AHP Zaragoza – Pleitos civiles (1712-1870) ES/AHPZ- J/014517/000002), nos pone en la pista de quienes debieron de ser los progenitores de José Paraled Hurtado.

            José Paraled Hurtado nació en Calatayud el 10 de enero de 1806 y murió en Sariñena el 2 de diciembre de 1874. Ejerció de notario en Sariñena hasta que en 1856 renunció a su plaza. Con anterioridad, en 1828 se le confirió la notaria de Paracuellos. José Paraled Hurtado se casó con Silveria Domingo Audijon (Huesca, 20 de junio de 1812–Sariñena, 13 de mayo de 1878). Silveria pertenecía a una buena familia de Huesca y estaba vinculada a Tío Jerónimo, un primo que perdió los conocidos porches de Galicia de Huesca por una apuesta. Jerónimo Verdejo Domingo fue hijo de Francisco Verdejo Palacios, quien estuvo casado con Victoria García Lagarda. Jerónimo falleció en la guerra civil y fue enterrado en lugar desconocido.

Jerónimo

 

Diario de Huesca del 18 de abril de 1903:

            Falleció el popularísimo don Francisco Verdejo Palacios, dueño de las casas de los Porches que llevan aún, para algunos, el nombre del que fue su propietario.  Contaba 77 años.

            Fruto del matrimonio Paraled-Domingo nacieron José Paraled Domingo (1844-1899), Francisca Paraled Domingo (1848-1918) y Pabla Paraled Domingo (1852-1859).

            Francisca Paraled Domingo, conocida como “Tía Paca” o “La Penena”, contrajo matrimonio con el rico hacendado Joaquín Penén Samper. Joaquín Penén nació en 1834 y falleció el 17 de mayo de 1900, a los 66 años de edad, era descendiente de una adinerada familia de la localidad monegrina de Valfarta.

Diario de Huesca del 18 de mayo de 1900:

Joaquín Penén RIP

            Don Joaquín Penen Samper Falleció al mediodía de ayer en su casa de Sariñena, el M. I. señor D. Joaquín Penen Samper, una de las personas de prestigio y de relieve mayores de nuestro país. El Sr. Penen ha dejado de existir a la edad de 66 años y cuando parecía mejorado de crónica dolencia que hace tiempo sufría. Poseía el finado entendimiento muy claro y superiormente cultivado, que reveló constantemente en vida, lo mismo cuando ejerció en alguna época la profesión de Abogado, que en el desempeño de los cargos de Alcalde dé la villa de Sariñena, de diputado provincial por su distrito, de vicepresidente de la Diputación y otros representativos y honoríficos.

            Fue el Sr. Penen ganadero y agricultor inteligentísimo y todas sus actividades resultaron provechosas por la reflexión y el valer de sus fecundas iniciativas y por la laboriosidad y el tesón en su planteamiento y su desarrollo. De exquisita cultura social, de carácter expansivo y afectuoso, en las manifestaciones da la vida pública y privada, y en todas partes, ogro consideraciones y simpatías generales.

            El Sr. Penen, aunque figuró en la política de! partido conservador en la época de la Restauración no cayó nunca en apasionamientos de bandería, y aun entonces revelaba en sus procederes sentido liberal é inclinaciones democráticas. Hace ya bastantes años que no se preocupaba más que de los importantísimos negocios de sus bastas haciendas aunque no negaba su concurso á los hombres y representantes del partido liberal de las cuestiones administrativas y económicas y en cuantas se relacionaban con el bien público.

            Hemos perdido al desaparecer el Sr. Penen, un amigo personal muy noble y caballeroso. Su muerte nos contrista asociándonos al profundísimo duelo de la virtuosa viuda Dª. Francisca Paraled y de toda su distinguida familia.

            Francisca Paraled Domingo fue una mujer muy distinguida de la época y gozó de cierto poder por el gran patrimonio que recibió de su difunto esposo. Francisca construyó la casa solariega Penén-Paraled y el panteón familiar Paraled-Hurtado en 1902, donde se trasladaron los restos de antiguos familiares. El matrimonio no tuvo descendencia, heredando el patrimonio el sobrino de Francisca: Joaquín Paraled Sarrate.

Francisca RIP

            En la hemeroteca del Diario de Huesca aparece la noticia del 18 de mayo de 1912 cuando se celebró en Candasnos un mitin de Riegos del Alto Aragón: Al regresar de nuevo á Sariñena, el Municipio nos obsequió con una delicada cena en la suntuosa morada de doña Francisca Paraled, viuda de Penen, dama distinguidísima de Sariñena. Hubo brindis por que pronto corra el agua de los grandes riegos, y se procure la continuación de los mítines de propaganda ya que el país así lo desea y se halla dispuesto á realizar cuantos sacrificios sean necesarios. Una cita que da idea de la importancia que tuvo Francisca Paraled Domingo, mujer que, tras la muerte de su esposo, gestionó y administró la floreciente casa Paraled. Incluso podemos encontrar una noticia por su simple presencia en la capital altoaragonesa: Se encuentra entre nosotros la respetable señora doña Francisca Paraled, viuda de Penen, en compañía dé su próximo pariente y amigo nuestro don Jerónimo Berdejo, para evacuar asuntos particulares (Diario de Huesca del 4 de mayo de 1917).

            La casa solariega Penén-Paraled se encuentra en la plaza del Salvador número 13. Responde a una casa de tres plantas dominada por una fachada de elementos decorativos clasicistas: Con una cuidada composición a base de ejes verticales y horizontales y en un equilibrado cálculo de las proporciones de los diferentes componentes de la fachada (SIPCA).        

            A píe de calle destaca un porche adintelado, sustentado por pilares cuadrangulares con collarino y varios listeles en la parte superior, a modo de esquemático capitel. Al fondo del espacio del porche se abre la puerta de la casa, flanqueada por dos ventanas enterizas a cada lado; todos ellos son vanos adintelados decorados con molduras similares a los balcones y ventanas de los pisos superiores.

            Sobre el porche se abren la primera y segunda planta, separadas por una imposta moldurada, si bien unificadas en altura por pilastras acanaladas que recorren verticalmente la fachada. La primera planta, que tiene el doble de altura que la segunda, cuenta con cinco balcones, situados entre las mencionadas pilastras; son adintelados, con el perímetro ligeramente resaltado y dintel volado decorado con molduras escalonadas.

            En la planta superior se abren ventanas cuadrangulares, de tamaño mucho menor, flanqueadas por pequeñas pilastras acanaladas similares a las grandes pilastras que recorren toda la fachada; también hay medias pilastrillas de ese tipo adosadas a los laterales de las pilastras grandes.

            Remata la fachada un alero de cierto vuelo más un sobreático de menores dimensiones retranqueado respecto a la fachada.

(SIPCA)

            Fue comenzada a construirse a finales del siglo XIX y cuentan que en pleno proceso de construcción, entorno a 1906, Francisca Paraled colocó debajo de cada uno de los enormes pilares del porche varias monedas de oro, periódicos de la época y algún que otro documento. Al parecer, respondía a un rito de protección de la casa frente a incendios, para preservar la salud y los dineros. En palabras de Manuel Antonio Portella, quién recoge la anécdota: Si esos recuerdos permanecían en su lugar de origen intactos quería decir que la casa permanecía viva y en pie. La casa contaba con una capilla que fue saqueada y quemada en la plaza durante la guerra civil, tiempo durante el cual fue usada como Hospital Militar. La casa resulto bastante dañada y terminó pasando a otras manos. Pasó a ser “Auxilio Social” y también, sede de la Falange. Con el tiempo fue adquirida por la entonces Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Zaragoza, Aragón y Rioja. Además ha sido Sede del Sindicato de Riegos, Biblioteca Municipal y ha albergado comercio y bar.

            Son los inicios de una gran familia, mi familia y mis raíces. Un tremendo sentimiento de orgullo, respeto y sobre todo de recuerdo, por todos y todas los que fueron. Dedicado a toda la familia!!

Enlace relacionado: José Paraled Domingo.