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La Guerra Civil en Sariñena


Con el levantamiento militar, el 18 de julio de 1936, se crea de urgencia, esa misma noche, el Comité Local de Sariñena. Más de 300 sariñenenses, entre afiliados a partidos y a sindicatos, salen a la calle a defender la republica, instando a la Guardia Civil a que se una al pueblo. El Capitán de la Guardia Civil, del puesto de Sariñena, respondió negativamente, erigiéndose como única autoridad. Durante los primeros días convivieron en una tensa calma.

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Es el veinte de agosto de 1936 cuando el capitán de la guardia civil abandona Sariñena y sale hacia Monzón con parte de su destacamento. Aquella circunstancia fue aprovechada por los republicanos sariñenenses para tomar definitivamente las calles, desarmando a las fuerzas restantes de la Guardia Civil que pasaron a formar parte de la Guardia Nacional Republicana. En las solicitudes de Informes Políticos-Sociales encontramos notas de testimonios que narran como ocurrió el desarme, así lo declaró Antonio Olivan Mir vecino de esta villa:  El desarme de la fuerza se hizo en tres puntos diferentes, o sea a dos parejas las desarmaron en la calle y al resto en la casa cuartel, siendo este último punto donde vio que Ignacio Biosca Salfe iba armado con un fusil tomando parte en dicho desarme, por ser el diciente vecino de dicho edificio y desde una ventana de su casa vio lo sucedido, manifestando también que no hubo ninguna victima y que ocurrió el 19 o 20 de julio del 36. Luis Buil apunta que el pueblo cortó las carreteras con árboles y mantuvieron guardia en las entradas del pueblo. Pronto llegaron noticias del futuro frente de Aragón: Unos falangistas de Zaragoza habían entrado en Alcubierre. Luis Buil fue uno de los voluntarios sariñenenses que, en autobuses, partieron hacía Alcubierre para frenar al enemigo: A la altura de Lanaja nos escoltó un tal Breguer de guerra francés que venía de Barcelona y que pertenecía a la aviación que estaba con nosotros. Solamente podía tirar bombas con la mano pero daba moral. Ocupamos Alcubierre donde los falangistas habían fusilado a unos once obreros del canal en construcción. Lo hicieron en la fachada del ayuntamiento. De los fusilados encontramos en la carretera  a uno herido pero vivo. Ese se salvó. En palabras de Luis: Algunos volvieron al pueblo y otros, armados, continuaron hacía Tardienta y Almudevar, donde se produjeron algunos combates y se logró estabilizar el frente.

Demetrio Bodero, Antes del M.G.N. prestaba sus servicios como guardia civil en el puesto de esta villa, sin afiliación política, siendo su ideología derechista. Al iniciarse el… fue desarmado al igual que las demás fuerzas del puesto por las hordas marxistas, el informado se refugió en el campo de aviación rojo establecido en este término municipal donde presto el servicio de su clase hasta los últimos días de marzo de 1938, que fue liberado por las tropas nacionales y, incoado expediente de depuración, fue resuelto favorable y licenciado del sustituto por haber cumplido la edad reglamentaria. No intervino en hechos delictivos y se le considera adicto a la nueva España

Notas en las solicitudes de Informes Políticos–Sociales.

El 25 de julio de 1936 llegó a Sariñena la columna miliciana del P.S.U.C. del Barrio-Trueba, 3000 milicianos y tres baterías de artillería a mando de su jefe Manuel Trueba Mirones; luego conocida como la Columna de Carlos Marx. Sariñena albergó el Cuartel General del alto mando del XII cuerpo republicano en casa Torres, el Hospital Militar y la biblioteca en casa Paraled, la Farmacia militar internacional en la calle Enado, un comedor popular, el aeródromo de Alas Rojas y un Deposito de Armas y Municiones y un Hospital de Evacuación en el barrio de la Estación de ferrocarril. También existió un taller de reparaciones de automóviles que situaron en el interior de la iglesia. En las solicitudes de Informes Políticos–Sociales encontramos a Eusebio Villa Clavería, de profesión engrasador, en la sección Automovilismo inspección y recuperación.

El pueblecito nos acoge y nos envuelve en la oscuridad de sus calles. Este pueblecito de calles polvorientas, estrechas, de casas pardas y antiguas, es un hervidero de milicianos que van y vienen al frente de combate. Nubes de polvo levantan los camiones que conducen víveres al frente y otros que transportan soldados de la libertad.     

A las seis de la mañana la claridad de los gallos mañaneros me ponen en acción y mi primera visita es al hospital de sangre en el que se encuentran diez heridos; y al ver hasta sesenta camas vacías, me hace presumir, como compruebo más tarde, que las bajas en nuestro frente de Huesca son pocas, para la importancia que tiene los distintos frentes que sitian en rodeo a dicha ciudad y los combates estratégicos que a diario suceden. 

Frente de Huesca, Los aguiluchos de la F.A.I., impacientes por entrar en Huesca.

Por Hermes., Sariñena, 7 de septiembre de 1936. 

Solidaridad Obrera, nº 1376

 Pascual Mas Borros Fue agente de investigación de la Generalidad de Cataluña y prestó servicio a una delegación que se estableció en Sariñena.  

Solicitudes de Informes Políticos–Sociales.

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En las Solicitudes de Informes Políticos–Sociales de Sariñena aparece abundante información y testimonios sobre diversos sucesos que se desarrollaron durante la guerra civil en la capital monegrina. La formación del Comité Local de Sariñena, según el testimonio de Fulgencio Esteban Olivas, el comité fue integrado por José Paraled y José Bruned, entre otros miembros que ignoraba: No ocurrió nada anormal durante la actuación de este comité a excepción de la profanación de la iglesia. Rumoreándose que las imágenes habían sido quemadas en la plaza, ignorando que hicieron de los objetos de valor y en cuyo hecho intervinieron individuos desconocidos. Días más tarde se constituyó un nuevo Comité Local con José Paraled, José Bruned, Manuel Blames, Dionisio Buil y Francisco Lana. Luis Buil Espada atribuye a la constitución del comité a socialistas, comunistas, Izquierda Republicana, Unión Republicana (de derechas) y anarquistas. José Paraled, desde 1935, perteneció a Izquierda Republicana y ocupó el cargo de alcalde hasta que fue destituido cuando los sindicatos C.N.T. y U.G.T. tomaron el ayuntamiento de Sariñena, formando el Comité Revolucionario de Sariñena. En la constitución del Comité Revolucionario de Sariñena el sindicato C.N.T. fue la fuerza mayoritaria. Para Daniel Pinos esto explica que Se decretase, desde un principio, las colectivizaciones de las tierras, la abolición de arriendos y la expropiación de grandes fincas y maquinaria agrícola. Eusebio Pinos formó parte del comité, quien según las palabras de su hijo Daniel Pinos fue delegado de abastos. También se puso en marcha una pequeña colectividad. Las fuerzas del P.O.U.M. fueron responsables del saqueo de las tres iglesias de Sariñena y se realizaron algunas detenciones, pero a los pocos días fueron puestos en libertad. José Paraled fue detenido el 23 de octubre por unos milicianos y puesto en libertad a las pocas horas. Marchó a Barcelona, donde se alojó en el Hotel San Agustín, en julio de 1938 fue llamada su quinta y destinado a servicios auxiliares en la parte de Valencia, donde acabó siendo hecho prisionero.

Se decía que el Capitán General Romerales era de Sariñena. “Paco, un conocido amigo mío, que era manco y trabajaba en el ayuntamiento, enviaba una pequeña cantidad, de su magro sueldo a la esposa del General a Madrid, pues ella no tenía pensión de viudedad (pasados muchos años se la concedieron) y él me decía que era la mujer de su tío, hijo del pueblo”.

Luis Buil Espada.

Toda la vida en guerra de un pacifista.

Las milicias del P.O.U.M. sacaron de las tres iglesias sariñenenses las imágenes y ornamentos a la calle y en carros las llevaron a la orilla del río Alcanadre, donde les prendieron fuego. También así lo atestigua Daniel Pinos, relatando las vivencias de su padre Eusebio Pinos. Se incautaron los comercios del pueblo y detuvieron por unos días a Manuel Basols Salaber (posterior alcalde durante el franquismo), Ignacio Ballarín Segura, Benjamin Portera, Bernardo Guillen, Miguel Anoro Casañola y Victoriano Buisan, entre otras personas. Fueron puestos en libertad el 26 de agosto de 1936. Diversos testimonios enmarcan aquellas detenciones con un fin protector ante elementos descontrolados de milicias que hacían peligrar la vida de personas de derechas. Luis Buil vio como las monjas carmelitas acudieron, vestidas de paisano, llorando al ayuntamiento: Desde la puerta escuché como los miembros del comité las tranquilizaban y les decían que las que quisieran quedarse allí no tenían nada que temer y que si querían irse a su casa les escoltarían.  Para Luis el comité se portó bien y mantuvo el orden. En otra ocasión, los miembros incontrolados de las milicias catalanas intentaron fusilar a unos detenidos que había en la cárcel, lo que el comité logró evitar, poniendo guardia alrededor de la misma con fusiles Mauser. Después, muchos presos fueron liberados.  Daniel Pinós relata la quema del archivo en la plaza mayor: Atizada por los miembros de la Federación Ibérica de las Juventudes Libertarias y ante la alegría de muchos sariñenenses.

“Las llamas se alzan más allá del techo de la iglesia y los jóvenes anarquistas continúan trayendo más y más materias de casa del notario, echándolo a las llamas con gesto triunfal. Gran número de personas mira silenciosamente al fuego. No era, de ninguna manera, una destrucción como otra cualquiera de algunos documentos indeseables, sino un acto que revestía para sus participantes profunda significación, como símbolo de la liquidación del viejo orden económico” 

Borkenau, El reñidero español, pp 81-82.

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Ante los diversos abusos y tropelías, el Comité Revolucionario de Sariñena se vio obligado a trasladar el problema al Cuartel General de Columna Durruti en Bujaraloz. Al día siguiente se personó en Sariñena Buenaventura Durruti, estableciendo de nuevo el orden y aprovechando la ocasión para celebrar un histórico discurso llamando a la movilización y a la disciplina en todos los frentes.

La orden de Durruti a Mosén Jesús, que éste cumplió disciplinadamente, fue la de recorrer todas las centurias, recoger a las mujeres “sin dejar una siquiera”, trasladarlas a Sariñena y enviarlas en tren a Barcelona. Esa escena la recreó Vicente Aranda en su película “Libertarias”, en la que un Miguel Bosé algo blandito y redicho interpreta el papel de Jesús Arnal.

Juan García Oliver

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Desde Sariñena, la agencia de noticias Febus enviaba al periódico ABC partes de guerra. También se cuenta con escritos en Solidaridad Obrera de su paso por Sariñena de su corresponsal Hermes. El 30 de septiembre de 1936, Hermes escribe sobre la llegada a Sariñena de una brigada de policía para investigar unos supuestos espías, quienes al parecer fusilaron en el campo de aviación. Hermes conoció al Teniente Reyes: “El jefe de este campo, es el Teniente Reyes; camarada de todos y gran experto en su oficio. Sus órdenes, dejan de serlo, por el acento que pone al darlas. La sencillez raya la modestia y todo lo ve, de todo se preocupa y hasta no escatima la vida cuando de jugársela se trata. Ahí está una hazaña que no es conocida. El día 5, remontó el vuelo en un avión de caza y -¿Cuáles eran sus propósitos? Lo cierto fue, que, sólo voló sobre Zaragoza y volvió sin darle poca importancia al gesto. ¿Qué paso en el campo de Zaragoza, donde tienen nueve aviones Italianos tipo Caprioni? ¿Seguramente, quedaron sus pilotos (dicen que Alemanes), atónitos del gesto de audacia?”. Hermes continua “es el guardia de ese campo y jefe de las milicias, un muchacho menudo, de nervios de acero y que ha dado pruebas de arrojo sin igual. Dicen que el movimiento le sorprendió como agente de seguros y ahora su porte guerrero y sus hazañas lo han convertido en el Alférez Franco. ¿Lastima que lleve el apellido de un traidor! Yo que él, me haría nombrar por el apellido materno pues resulta incongruente de que dos nombres, uno traidor a su pueblo y otro defensor del mismo, se nombren con las mismas letras”.

Otra declaración, la de José Zamorano Cabellud “El Vicien” cita como integrantes del comité a Tomás Inco (F) (Ferroviario de Sariñena fallecido en el momento del la declaración 1943), Antonio Mir “El Tuerto”, Francisco Masueras Claveria Andres Minguillón (F), José “El Huesetes”, Antonio Casabona Marias y Dionisio Buil Mesple. José Zamorano Cabellud se enroló voluntariamente en la veintiséis división mandada por Durruti.

 Gabino Lavilla Arcal, Participo en la detección de personas “de orden”. Intervino en la destrucción  de las iglesias de Albalatillo y Castejón de Monegros, en la quema del archivo del ayuntamiento y juzgado de Albalatillo.  Prisión provisional de Las Capuchinas de Barbastro.

Solicitudes de Informes Políticos–Sociales.

 

Convocó, un sábado a las nueve de la mañana, un Consejo de Guerra en Sariñena, en el puesto del comandante Reyes, en Sariñena. Debían de asistir el Coronel Villalba, el Comandante Reyes, Durruti, Ortiz, uno de los jefes de la columna “Rojinegra”, otro de los jefes de la columna del PSUC y uno de la columna del POUM. Viajó de noche aguantando una lluvia torrencial y gracias a la pericia de “gasolina” llegó al puesto de mando de la aviación en Sariñena. Penetró en la casita que servía de comandancia, donde le recibió la esposa del Comandante Reyes y por una hermana de ella. Llegados los convocados se celebro el Consejo de Guerra para designar el jefe de Operaciones del Frente de Aragón, quien al final fue José Villalba.

Juan García Oliver

El Eco de los pasos.

Con la creación del Consejo Regional de Defensa de Aragón, presidido por Joaquín Ascaso, entre el 6 de octubre de 1936 y el 11 de agosto de 1937, los Comités Revolucionarios pasan a constituirse como Consejos Municipales. La creación del Consejo Regional de Defensa de Aragón tuvo sus inicios en Bujaraloz  a partir de un plenario sindical  de la C.N.T. en septiembre de 1936.

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Tras la disolución del Consejo Regional de Defensa de Aragón, entre los días 14 y 16 de octubre de 1937 se crea el Frente Popular Antifascista de Sariñena. Por aquellos tiempos Sariñena alojaba el cuartel general del ejército republicano del Este. De acuerdo con el artículo de Arturo Morera: Un documento del archivo de Salamanca.

Convocados por el Delegado Gubernativo se reúnen el día 14 de octubre del corriente año y hora de las 10 de la noche, en la Delegación de esta localidad, dos representantes de cada una de las organizaciones y partidos políticos de Sariñena, con el objetivo de constituir en la misma el Frente Popular Antifascista.

Concurren, por la Confederación Nacional del Trabajo, Manuel Santolaria y José Ros. Por la Unión General de Trabajadores, Antonio Lacuna y Mariano Morén. Por Unión Republicana, Mariano Grustán y Pedro Tires. Por Izquierda Republicana, Manuel Tena (hace constar este representante que el otro compañero designado por su agrupación, que es José Morera no concurre por estar de viaje). Por el Partido Socialista, Severo Arroyos y Pedro Sanz. Por el Partido Comunista, Pedro Cáscales y Eloy Casabón. Por las Juventudes Libertarias, Gregorio Lozano y José Malo. Por las Juventudes Socialistas Unificadas Daniel Grustán.  

Preside la reunión el Delegado Gubernativo que declara abierta la sesión y expone el motivo de la reunión, que no es otro que el de constituir en Sariñena el Frente Popular Antifascista. Todos reunidos se manifiestan de conformidad con lo expresado por la Presidencia por ser necesario para ganar la guerra y consolidar la revolución. La Presidencia pasa a leer el compromiso que han firmado en Caspe por todas las organizaciones que ha llevado como consecuencia a la formación del Frente Popular en Aragón. Una vez leído es aprobado por todas las representaciones de esta localidad, haciéndose distintas las aclaraciones que son contestadas por la Presidencia y por algunos de los representantes.

En consecuencia se acuerda quede constituido en esta localidad el Comité de Frente Popular Antifascista, haciendo suyo el mismo articulado que se firmó en Caspe el 23 de septiembre para el mismo fin. Se pasó a discutir el número de representantes que formarán parte de dicho Comité, y tras amplias deliberaciones en que intervinieron todas las delegaciones se acuerda por unanimidad sea uno por cada partido y organización en calidad de efectivo y otro en calidad de suplente designado también por las distintas organizaciones para suplir al efectivo en ausencias y enfermedades, consiguiéndose de esta forma que nunca quede ningún partido ni organización sin representar en ninguna reunión. De acuerdo todos, queda en proseguir esta reunión el sábado próximo día 16 en que traerán el nombramiento efectivo.

El sábado y hora acordada vuelven a reunirse las mismas delegaciones que el día 14.

Preside el Presidente del Consejo Municipal que expone el motivo de la reunión. Pregunta el nombre del representante efectivo que mandan los distintos partidos y organizaciones para la constitución definitiva del Comité del Frente Popular Antifascista.

Por el Partido Socialista, Severo Arroyo. Por el Partido Comunista, Pedro Cáscales. Por Unión Republicana, Mariano Grustán. Por la Confederación Nacional del Trabajo Vicente Lapiedra. Por la Unión General de Trabajadores, Antonio Lacuna. Por Izquierda Republicana José Morera. Por las Juventudes Libertarias, Gregorio Lozano. Por las Juventudes Socialistas Unificadas José Romerales.

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Estudis sobre conflictos socials. Las Brigadas Internacionales: Nuevas perspectivas en la historia de la Guerra Civil y del exilio. Josep Sánchez Cervelló y Sebastián Agudo.

En Sariñena estuvo destacada la 4ª compañía del 26 batallón de portificaciones al mando del capitán Juan Planae y los sargentos Juan Torrene y Salvador Fernandez. Soldados Salvador Dalmen Serna y Vicente Marcos Amarde. Algunos sariñenenses marcharon al cercano frente de Alcubierre a luchar y allí encontraron la muerte, entre otros Salvador y Mariano Grustán Tella, Manuel Villa y Antonio Ancho.

“El cura, don Pedro, se quedó y estuvo bien cuidado así como la casera que era hermana suya. Este cura se había comportado siempre muy bien. A pesar de su edad se quitó una vez los pantalones en la iglesia para dárselo a un necesitado. El también era pobre; después de mucho tiempo murió de enfermedad pero nunca le faltó nada.”

Luis Buil Espada

El 21 de julio de 1936 fueron asesinados el sacerdote Eduardo Colay Biarge, a los 24 años de edad, el Teniente Coronel E.M. Bernardo Cariello Torrente, a los 65 años de edad, los señores Mariano Caballero, Arbeloa (comerciante), Oto, Rivera, Baile (Industrial), Desentre (Contable), Aguilar (Industrial), Cativiela (Agricultor) y tres personas de identidad desconocida. La Causa General de Huesca, Pieza Principal, Rama Separada nº 131 Sariñena dicta que Fueron fusilados por la canalla roja, la fecha indicada, en la carretera de Sariñena a la Estación del Ferrocarril, y después trasladados al Cementerio y quemados.

A Eduado Colay Biarge, en verdad coadjutor de Sariñena, recién ordenado sacerdote, se le instó en repetidas ocasiones la prohibición de celebrar oficios eclesiásticos. Aún así, celebro misa en una casa particular, por lo que fue detenido, encarcelado y ejecutado. Daniel Pinos data su encarcelación el 21 de julio y su ejecución el 28 del mismo mes. Al parecer, Eduardo Colay y Bernardo Cariello gritaron, antes de morir fusilados: ¡Viva Cristo Rey! (La fosa común del cementerio de Sariñena.)  Estuvieron a punto de ejecutar al párroco Pedro Segura Gavín, mosén Pedro se libró por la intervención del Molinero, aunque desafortunadamente, mosén Pedro no aguantó aquellos años convulsos, cayó en coma y falleció el 6 de octubre. El administrador de la familia Bastaras, Arizaleta fue fusilado en la Cartuja de las Fuentes.

El 25 de marzo del 38 también fueron fusilados Teodoro Cabellud Blanco, de profesión caminero a los 54 años de edad, Pilar Conte Dueso, a los 20 años de edad, Antonio Loscertales Peralta, labrador de 60 años, Carmen Tierz Marias, sus labores 58 años y el 26 de marzo del 38 fue fusilado José Almerge Montel, caminero de 60 años de edad.

En el campo de aviación “Alas Rojas” aparecieron los cadáveres “incendiados” de los aviadores de derechas Abelardo Carazo y Muntaner. Las personas sospechosas fueron los responsables del campo de aviación, el comandante Reyes, el comisario político Franco y el Capitán Adonis Rodríguez.

El 19 de abril de 1937 estalló el polvorín de la calle de los porches, la calle del “Mercau”. La terrible explosión causó lesiones a una niña de trece años de edad, Ascensión Vicente quien, años más tarde, se convirtió en la esposa del gran historiador sariñenense Arturo Morera. Otras citas importantes, aportadas por Arturo Morera, ocurridas en 1937 son la visita al campo de aviación del presidente de la Generalitat de Cataluña, Luis Companys, quien pasó revista  a las fuerzas militares republicanas estacionadas en la villa y la visita a Sariñena e interés, por la marcha de la guerra en la zona, del afamado escritor soviético Ilya Ehrenburg.

Estas son parte de las muchas historias de una de las páginas más tristes de nuestra historia. Un ejercicio de memoria y de historia para aprender y saber.

 

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La tarántula, la tarantela y la jota en Los Monegros


El tarantismo (fenómeno mítico-ritual según el cual quienes eran picados por la temida tarántula sólo podían recuperarse mediante la música y el baile) se manifestó desde antiguo en Italia, pero también en España, donde no ha sido tan estudiado, al menos desde la perspectiva de la historia cultural. De la vigencia de dicho fenómeno en Aragón hasta bien entrado el siglo XX dan cuenta las entrevistas en Fraga (Huesca) con varios informantes acerca de la llamada “Fiesta de la Tarántula”: una forma comunitaria de exorcizar todo tipo de desgracias individuales, gracias al poder de la compasión y la solidaridad vecinal.

La fiesta de la tarántula: júbilo y congoja en el Alto Aragón.

María Tausiet CCHS. CSIC. Madrid.

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En el secano aragonés, la picadura de la tarántula ha sido temida por su veneno y sus terribles consecuencias: el tarantismo. Aunque en realidad su veneno es prácticamente inofensivo en humanos y mucho menos pone en riesgo la vida. En la tradición popular su picadura debía tratarse con música y baile, una danza conocida como el baile de la tarántula o la tarantela, danza que proviene de la ciudad italiana de Tarento, de donde es originaria la tarántula. En Aragón el ritual se realizaba a través del cante y el baile de la jota. La tarántula (Lycosa tarantula), actualmente conocida como araña lobo, responde a un arácnido de un tamaño relativamente grande, velluda y de tonos pardos que vive en agujeros o cados escavados en la tierra. La tarántula picaba sobretodo en verano, en el campo y en las eras, cuando los campesinos realizaban la siega o realizaban los diferentes trabajos relacionados con la cosecha. Muchas veces picaba cuando los segadores descansaban junto las gavillas.

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En Aragón, el baile de la tarántula es una jota, la lengua vernácula de la música aragonesa. Si esto es exacto, hemos de colegir que dos medicinas musicales -la tarantela y la jota- pueden curar la misma enfermedad, aunque tanto difieren la una de la otra en su aspecto melódico. Ahora bien, en nuestro caso, la gran diferencia entre ambos bailes se borra sensiblemente, ya que la jota aragonesa medicinal tiene otro movimiento que la ordinaria. Se toca aquélla mucho más deprisa que la jota corriente “Cuanto más rápido, tanto mejor para el enfermo (Jacoba Sarrate)”.

Marius Schneider

En Los Monegros aparecen diferentes citas sobre la tarántula y su  temible “fizadura” (picadura). Bastian Lasierra “El Marques”, en su artículo El baile de la tarántula, cita el siguiente testimonio: …hace un par de años le mordió una a un hombre de Capdesaso, pero vino el médico, le clavó un par de inyecciones y listo. El cantador de jotas José Antonio Villellas, de joven, escuchó la existencia del baile de la tarántula en su Capdesaso natal. El tío Juaner, mayoral del dance de Pallaruelo de Monegros, recogió el baile de la tarántula en un poema donde aparecen diferentes remedios tradicionales. Extracto de “Si te fiza una alacrán”:

Y si pica tarántula

U le fiza un escorpión

Ta curalo de camino

Buscaban un tañedor

Y allí venga a bailar jotas

La gente por t´ol redol

Y si había algún jotero

Tirar valiente canción

Tío Juaner

El escritor y editor Salvador Trallero en Sariñena Antigua recoge el siguiente fragmento:

Este es un gran bailador

Pero un poco desgraciado

Primero le pilló la gripe

Después le mordió la burra

Y el 21 de junio le picó la tarántula.

Dichos del dance de Sariñena de 1920.

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Tarántula (Lycosa hispanica). Fotografía Costán Escuer.

Otra referencia sobre la tarántula en Los Monegros la encontramos de la mano del estudioso y etnógrafo Félix. A. Rivas en A ganar el jornal, trabajo y economía social en Leciñena a partir de los recuerdos de sus propios habitantes: Sí te picaba la araña, la tarántula que decían, pues tocar la guitarra. Macario Andreu, vecino de la localidad monegrina de Lanaja, recogió de Paca, esposa de Jerónimo Tabueña, Mayoral del Dance de Lanaja, la canción de la tarantula pero se le desgració la cinta: Solamente me queda dar fe de que en Lanaja se cantaba, Paca se acompañaba dando palmas con un ritmo más parecido a una tarantela que a una jota. También Pili Monter, de la localidad de Sena y gran conocedora de la música monegrina, la recuerda como una de las anécdotas que los viejos rondadores le contaban cuando de niños les enseñaban a tañer en la rondalla: En Sena llamaban a un guitarrista que tocaba hasta que pasaba el dolor y la fiebre.

Aunque según el antropólogo italiano Ernesto de Martino: la tarántula no se corresponde con ninguna araña de la zoología moderna, aunque existe cierta tendencia a que la mítica tarántula se identifique con una especie particular de arañas (lycosa tarentula) de aspecto espectacular (oscuras, gruesas, velludas) y, por tanto, capaces de representar las tentaciones del inconsciente. Sin embargo, otros arácnidos, como el escorpión (y, a veces, incluso serpientes o alacranes) son denominadas también tarántulas. (La tierra del remordimiento).

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En la misma línea se manifiesta Bastian Lasierra, señalando que la verdadera tarántula peligrosa es otra: No es ésa que se esconde por los agujeros y tiene unos ojos brillantes, no. Es la otra que tiene el cuerpo negro y redondo como una oliva. Esa no tiene cado y ésa es la mala. Sin embargo la canción debe aludir a la primera, que no hay manera de cazar: La tarántula es un bicho muy malo, no se mata con piedra ni palo… Estos últimos versos según Javier Barreiro, en Tarantismo, Tarantela y Jota, responden al zapateado de la zarzuela La Tempranica, de Julián Romea y Jerónimo Jiménez, versos que canta y baila el gitanillo Grabié.  En España, la profusión de atarantados en el último cuarto del siglo XVIII provocó que en 1782 se creara una comisión que inició el llamado “Expediente de la tarántula” (1787-1807), que vino a reconocer que el baile y la música eran efectivos contra la picadura. Lamentablemente, los folios donde consta la notación de dicha música se han perdido o robado, aunque sepamos que su compás es el de 6/8 de ritmo binario con anacrusa, predominio del tono menor y que va aumentando en velocidad hasta el final de la danza (Javier Barreiro).

Foto 1 y 2: Viuda negra, joven y adulta. Foto 3: Arraclán. Fotos: Costán Escuer.

Para Costantino Escuer Murillo, gran aficionado a la entomología, el único arácnido que puede causar ciertos problemas con su picadura es el arraclán (Buthus occitanicus). La llamada tarántula, Lycosa tarantula, que en España ya se ha demostrado que es otra especie que la italiana y desde hace poco es Lycosa hispanica, no tiene la capacidad de veneno como para causar problemas a los humanos. Sí que como apunta Bastián Lasierra, pudiera ser la llamada “viuda negra” (Latrodectus tredecimguttatus o su prima Latrodectus lilianae) la que puede causar necrósis en la zona de la picadura acompañada de dolor. 

El musicólogo y etnógrafo Marius Schneider, en su ensayo La danza de espadas y la tarantela, recoge la información de dos mujeres de Sariñena. De acuerdo a aquellos testimonios: En Aragón el enfermo tampoco baila, sino que guarda cama, y le basta oír la música y ver gran número de bailadores que, danzando y cantando, matan la araña, y con ésta, la enfermedad. Schneider recoge el valioso testimonio de Jacoba Sarrate de Sariñena, quién había observado como: Al oír tocar la música, la tarántula, encerrada en un vaso, se pone a bailar a más no poder. Los músicos han de tocar veinticuatro horas seguidas, hasta que reviente la araña. Muerto este bailarín animal, el enfermo consigue la curación. (Schneider, Marius. La danza de espadas y la tarantela: Ensayo musicológico, etnográfico y arqueológico sobre los ritos medicinales.)

La Tarantela se ejecuta en compás de 6/8, y su movimiento es animado, aumentando progresivamente la velocidad.

María Tausiet

El testimonio de Jacoba Sarrate y Asunción López que Marius Schneider recogió continúa: En Aragón el enfermo tampoco baila, sino que guarda cama, y le basta oír la música y ver gran número de bailadores que danzando y cantando “matan la araña, y con ésta, la enfermedad. En el mes de julio de 1944 fue mordida por la tarántula una mujer de unos cincuenta años. Al momento armaron un gran alboroto con almíreces y sartenes, hasta que vinieron los músicos de Sariñena. Se curaba la enferma, también sin moverse de la cama, después de haber oído tocar la jota acelerada durante veinticuatro horas. Ella también gritó y se quejó con gran violencia cada vez que los músicos hacían una pausa o tocaban mal.

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Aunque sin duda, el documento más excepcional responde a la grabación del documental: Los bailes de la tarántula en las localidades de Sariñena (Huesca) y El Cerro de Andévalo (Soria). Gracias a Mario Gros conocía su existencia y por suerte, recientemente, ha sido publicado en la hemeroteca de RTVE. El documental corresponde a la serie documental de Raíces de RTVE, documentales dedicados a recoger y dar a conocer las costumbres y tradiciones de los pueblos de España, incidiendo especialmente en las próximas a desaparecer. Música popular, bailes populares, artesanía, gastronomía, fiestas… Grabado en 1973, el gaitero sariñenense Martín Blecua participó en su grabación y gracias a él podemos conocer a los actores y algún que otro detalle del documental. En la primera escena aparecen en el saso Canillo de Sariñena, donde un grupo de segadores se encuentra realizando los diferentes trabajos de la cosecha del cereal. En un descanso, a Pedro Mir le pica la tarántula y entre sus compañeros aparece Juan Mir (hermano de Pedro y celebre gaitero sariñenense), Martín Blecua, Joaquín Anoro, Carlos Bilbao y Jaime Martín. Al atarantado lo llevan rápidamente a casa, calle de La Rosa, donde entre muchos aparecen Eduardo Arroyos a la bandurria, Mir y Codaneta a la guitarra, La Besuga (Visitación Mir) y Marisa (la de Anoro) a voz, Isabel La Pomara, Manuel Puyol, Manolo Royo, Espada y como gran cantador de jotas Manolo Luesma. Martín recuerda como cogieron con dos boinas la tarántula y que estuvieron grabando todo el día: Embadurnaron tanto a Pedro para que apareciese completamente sudado que tuvieron que tirar las sabanas de lo sucias que quedaron.

La tarantela, igual que la danza de espadas, es un baile medicinal (Schneider). Para Manuela Adamo, propulsora de la edición por la Institución Fernando el Católico de La danza de espadas y la tarantela, la publicación de la obra de Schneider busca ampliar el horizonte antropológico en lo relativo en las funciones que tuvo la jota en el pasado. Un gran acierto ante un rito medicinal completamente ligado a nuestro folklore que nos descubre una tradición de gran valor y excepcionalidad. Para Manuela Adamo, la jota llegó a no ser solo un recurso musical de ámbito festivo, sino también un instrumento terapéutico donde toda una comunidad participa en la sanación de un individuo.

Así que ya lo sabemos, si nos fiza la tarántula, ¡a cantar y bailar!.

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Sariñena, años convulsos


En 1922 apareció en la plaza de la iglesia de Sariñena un carricoche tirado por una mula. Un hombre se subió a la carreta y comenzó a convocar a la gente e improvisó, con gran oratoria, un discurso contra el Estado, el Capital y la Iglesia. Entre los muchos vecinos y vecinas de la villa se encontraba un jovencísimo Eusebio Pinós, quien de repente comenzó a abrir sus ojos a una nueva realidad de libertad e igualdad, de revolución, de unión de los oprimidos y los explotados, y pasó a formar parte de la Confederación Nacional del Trabajo (Ni el árbol ni la piedra, Daniel Pinós Barrieras). Una entrada de aire fresco llegó a una sociedad deprimida y rural, de descontento y miseria. Es a partir de entonces cuando se comienza la creación, un año después, de la Federación Comarcal de la C.N.T. de Sariñena. Desde entonces, el Comité comarcal de C.N.T. de Sariñena no paró de crecer, de organizar actos y propagar sus ideales, hasta que en 1936 relacionaba 18 sindicatos y 374 afiliados. 

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Documento aportado por  Constantino Escuer Murillo.

En 1932 “Ediciones regionales” cita a Sariñena  con 4.100 habitantes, como cabeza del partido judicial de su mismo nombre, con 32 ayuntamientos con 28.000 habitantes. El artículo destaca la gran labor del alcalde sariñenense Eloy Casabón. Además citan a Fernando Muro Calvo, ferviente republicano presidente de la junta revolucionaria de Sariñena.  Durante el siglo XIX se crearon las Juntas revolucionarias, la de Sariñena sobre 1868,  Las Juntas revolucionarias fueron organismos creados por la burguesía, apoyados por y en la Milicia Nacional que pretendieron, en una primera fase (1808-1843), derrocar la superestructura feudal y, posteriormente (1854-1868), instaurar un régimen democrático.  (Gran Enciclopedia Aragonesa).

Para las elecciones municipales del 12 abril 1931, en Sariñena resultaron once monárquicos, en Lanaja siete monárquicos, en Alcubierre tres monárquicos y seis republicanos y en Sangarren dos monárquicos y cinco republicanos. En las elecciones de junio de 1931, en Sariñena ganó el partido republicano de derechas, saliendo de alcalde Fermín Grustán (Elecciones del 2 de junio de 1931, Hemeroteca del Diario del Altoaragón). Fermín fue la cara visible de Paco “Castanera”, un potente terrateniente sariñenense. Aquellas elecciones generaron, al día siguiente, una aireada protesta en Huesca: “También llegó ayer otra manifestación, dirigiéndose con dos banderas al Gobierno Civil. Era de Sariñena y pedían los manifestantes radicales socialistas la anulación de las elecciones del domingo último. En la manifestación figuraban algunas mujeres (El Diario de Huesca, 4 de junio de 1931).” El 2 de febrero de 1934, en la constitución de la Comisión Gestora de la Diputación Provincial se encontraba el sariñenense Mariano Torres Guillen, por Acción Popular. Sariñena durante la republica se inclinó por partidos de derechas, hasta que en las elecciones generales del 16 de febrero de 1936 ganó el Frente Popular. Por Sariñena, en aquellas últimas elecciones, salió como diputado Casimiro Lana Sarrate. Casimiro perteneció al partido Radical Socialista y fue diputado a cortes por Huesca. En 1932 patrocinó el seminario sariñenense Adelante, órgano de difusión del partido Radical Socialista de Sariñena que también dirigió José Bruned Puertas. Salvador Trallero apunta la existencia del diario Unidad de Sariñena, que dirigió el pedagogo progresista Cosme Samperiz Janín (Candasnos 1900).

Si fue periódico afín al radical socialismo el semanario “Adelante”, que aparece en 1932 en Sariñena dirigido por José Bruned y que, como tantas veces vemos ocurre en esta prensa política, está animado por el diputado del partido, Casimiro Lana, que ha sido elegido en 1931, por la provincia de Huesca.

Prensa y partidos políticos durante la II república. Antonio Checa GodoyUniversidad Salamanca, 1989

Fermín Grustán tuvo un episodio violento, en el que agredió al secretario municipal con un mango de hacha. El suceso apareció en varios medios.

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El partido Radical Socialista de la provincia de Huesca fue constituido el 20 de septiembre de 1931, con José Brunéd de Sariñena, Ignacio Mené de Alcubierre y Manuel Lacruz de Lanaja. En el Hotel Anoro se ubicó la sede las Juventudes Libertarias, en la calle Enado se encontraba la sede las Juventudes Unificadas y en una planta baja de la calle Mercado se instaló una biblioteca. La sede de la U.G.T. se encontraba en el cine-teatro Romea, donde la Pasionaria, en periodo guerra,  dio un multitudinario mitin, apelando a la lucha por la república en vez de la revolución. Luis Buil Espada formó parte del sindicato U.G.T., con el carnet nº 7, acudía asiduamente al café Romea donde adquirió conciencia de clase: “En el que una sociedad justa, incluidos los intelectuales y artistas de todas clases, deben considerar que son obreros de la humanidad”. La unión de las Juventudes Socialistas con las Juventudes Comunistas dio lugar a las Juventudes Socialistas Unificadas (J.S.U.). Luis recuerda asistir a varios mítines de los muchos que se daban en Sariñena: “Marcelino Domingo, radical socialista (los jabalíes), La Pasionaria, un republicano federal, alguno de derechas y muchos más.

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ABC 15 de enero de 1937

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Fiesta nacional 23 febrero 1935, Diario de Huesca

 

El 11 del actual se celebró el aniversario de la proclamación de la República. Hubo bailes como en los días festivos y en el teatro Romea se proyectó la película sonora titulada «KingKong». Por cierto que va llamando poderosamente la atención que solamente ondee la bandera tricolor en la Casa Consistorial y en las escuelas graduadas, pues no se la ve ni en Correos, ni en Juzgados, Telégrafos, Cuartel de la Guardia civil, etc., por lo que buena parte del vecindario espera confiado, pues lo vena con gusto, que primer día de fiesta el próximo nacional, o sea el 14 de Abril, será suplida dicha falta en los edificios mencionados, esperando de sus respectivos jefes, o de quienes incumba, que dicha deficiencia será oída y subsanada.

 

 

Casa Paraled


La búsqueda de los inicios de casa Paraled de Sariñena nos remontan a la localidad zaragozana de Calatayud, a principios del siglo XIX, donde nació José Paraled Hurtado. Es el principio documentado de una familia que firmemente se asentó en Sariñena y que ha sido fundamental en la historia de los últimos siglos de la localidad monegrina.

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José Paraled Hurtado 1856

            Diferentes líneas documentales no establecen una relación directa con la rama Paraled de Sariñena, pero no dejan de ser relevantes ante un apellido tan poco común. Una primera cita nos lleva  a 1774, a la localidad de Pina de Ebro, una Real Orden de Provisión del Consejo ganada por Joseph Paraled:  Maestro boticario, para que la Justicia y el Ayuntamiento de la villa de Pina no le impida ni embarace el que, estando aprobado de tal boticario, asista a los vecinos de ella que voluntariamente quisiesen, en la conformidad que se manda. A la vez aparece un pleito civil de 1975 en la misma localidad de Pina de Ebro firmada por Isabel Paraled, viuda de Francisco Costa vecina de la villa de Pina de Ebro.

            Afortunadamente, una referencia documental gana fuerza en la línea directa de los antepasados de los Paraled de Sariñena y nos traslada a la Calatayud de 1805. Un auto de pleito civil, a instancia de don Juan Antonio Paraled, oficial del Correo de la ciudad de Calatayud, contra doña Teresa Hurtado, de la misma ciudad, sobre ciertos vales (AHP Zaragoza – Pleitos civiles (1712-1870) ES/AHPZ- J/014517/000002), nos pone en la pista de quienes debieron de ser los progenitores de José Paraled Hurtado.

            José Paraled Hurtado nació en Calatayud el 10 de enero de 1806 y murió en Sariñena el 2 de diciembre de 1874. Ejerció de notario en Sariñena hasta que en 1856 renunció a su plaza. Con anterioridad, en 1828 se le confirió la notaria de Paracuellos. José Paraled Hurtado se casó con Silveria Domingo Audijon (Huesca, 20 de junio de 1812–Sariñena, 13 de mayo de 1878). Silveria pertenecía a una buena familia de Huesca y estaba vinculada a Tío Jerónimo, un primo que perdió los conocidos porches de Galicia de Huesca por una apuesta. Jerónimo Verdejo Domingo fue hijo de Francisco Verdejo Palacios, quien estuvo casado con Victoria García Lagarda. Jerónimo falleció en la guerra civil y fue enterrado en lugar desconocido.

Jerónimo

 

Diario de Huesca del 18 de abril de 1903:

            Falleció el popularísimo don Francisco Verdejo Palacios, dueño de las casas de los Porches que llevan aún, para algunos, el nombre del que fue su propietario.  Contaba 77 años.

            Fruto del matrimonio Paraled-Domingo nacieron José Paraled Domingo (1844-1899), Francisca Paraled Domingo (1848-1918) y Pabla Paraled Domingo (1852-1859).

            Francisca Paraled Domingo, conocida como “Tía Paca” o “La Penena”, contrajo matrimonio con el rico hacendado Joaquín Penén Samper. Joaquín Penén nació en 1834 y falleció el 17 de mayo de 1900, a los 66 años de edad, era descendiente de una adinerada familia de la localidad monegrina de Valfarta.

Diario de Huesca del 18 de mayo de 1900:

Joaquín Penén RIP

            Don Joaquín Penen Samper Falleció al mediodía de ayer en su casa de Sariñena, el M. I. señor D. Joaquín Penen Samper, una de las personas de prestigio y de relieve mayores de nuestro país. El Sr. Penen ha dejado de existir a la edad de 66 años y cuando parecía mejorado de crónica dolencia que hace tiempo sufría. Poseía el finado entendimiento muy claro y superiormente cultivado, que reveló constantemente en vida, lo mismo cuando ejerció en alguna época la profesión de Abogado, que en el desempeño de los cargos de Alcalde dé la villa de Sariñena, de diputado provincial por su distrito, de vicepresidente de la Diputación y otros representativos y honoríficos.

            Fue el Sr. Penen ganadero y agricultor inteligentísimo y todas sus actividades resultaron provechosas por la reflexión y el valer de sus fecundas iniciativas y por la laboriosidad y el tesón en su planteamiento y su desarrollo. De exquisita cultura social, de carácter expansivo y afectuoso, en las manifestaciones da la vida pública y privada, y en todas partes, ogro consideraciones y simpatías generales.

            El Sr. Penen, aunque figuró en la política de! partido conservador en la época de la Restauración no cayó nunca en apasionamientos de bandería, y aun entonces revelaba en sus procederes sentido liberal é inclinaciones democráticas. Hace ya bastantes años que no se preocupaba más que de los importantísimos negocios de sus bastas haciendas aunque no negaba su concurso á los hombres y representantes del partido liberal de las cuestiones administrativas y económicas y en cuantas se relacionaban con el bien público.

            Hemos perdido al desaparecer el Sr. Penen, un amigo personal muy noble y caballeroso. Su muerte nos contrista asociándonos al profundísimo duelo de la virtuosa viuda Dª. Francisca Paraled y de toda su distinguida familia.

            Francisca Paraled Domingo fue una mujer muy distinguida de la época y gozó de cierto poder por el gran patrimonio que recibió de su difunto esposo. Francisca construyó la casa solariega Penén-Paraled y el panteón familiar Paraled-Hurtado en 1902, donde se trasladaron los restos de antiguos familiares. El matrimonio no tuvo descendencia, heredando el patrimonio el sobrino de Francisca: Joaquín Paraled Sarrate.

Francisca RIP

            En la hemeroteca del Diario de Huesca aparece la noticia del 18 de mayo de 1912 cuando se celebró en Candasnos un mitin de Riegos del Alto Aragón: Al regresar de nuevo á Sariñena, el Municipio nos obsequió con una delicada cena en la suntuosa morada de doña Francisca Paraled, viuda de Penen, dama distinguidísima de Sariñena. Hubo brindis por que pronto corra el agua de los grandes riegos, y se procure la continuación de los mítines de propaganda ya que el país así lo desea y se halla dispuesto á realizar cuantos sacrificios sean necesarios. Una cita que da idea de la importancia que tuvo Francisca Paraled Domingo, mujer que, tras la muerte de su esposo, gestionó y administró la floreciente casa Paraled. Incluso podemos encontrar una noticia por su simple presencia en la capital altoaragonesa: Se encuentra entre nosotros la respetable señora doña Francisca Paraled, viuda de Penen, en compañía dé su próximo pariente y amigo nuestro don Jerónimo Berdejo, para evacuar asuntos particulares (Diario de Huesca del 4 de mayo de 1917).

            La casa solariega Penén-Paraled se encuentra en la plaza del Salvador número 13. Responde a una casa de tres plantas dominada por una fachada de elementos decorativos clasicistas: Con una cuidada composición a base de ejes verticales y horizontales y en un equilibrado cálculo de las proporciones de los diferentes componentes de la fachada (SIPCA).        

            A píe de calle destaca un porche adintelado, sustentado por pilares cuadrangulares con collarino y varios listeles en la parte superior, a modo de esquemático capitel. Al fondo del espacio del porche se abre la puerta de la casa, flanqueada por dos ventanas enterizas a cada lado; todos ellos son vanos adintelados decorados con molduras similares a los balcones y ventanas de los pisos superiores.

            Sobre el porche se abren la primera y segunda planta, separadas por una imposta moldurada, si bien unificadas en altura por pilastras acanaladas que recorren verticalmente la fachada. La primera planta, que tiene el doble de altura que la segunda, cuenta con cinco balcones, situados entre las mencionadas pilastras; son adintelados, con el perímetro ligeramente resaltado y dintel volado decorado con molduras escalonadas.

            En la planta superior se abren ventanas cuadrangulares, de tamaño mucho menor, flanqueadas por pequeñas pilastras acanaladas similares a las grandes pilastras que recorren toda la fachada; también hay medias pilastrillas de ese tipo adosadas a los laterales de las pilastras grandes.

            Remata la fachada un alero de cierto vuelo más un sobreático de menores dimensiones retranqueado respecto a la fachada.

(SIPCA)

            Fue comenzada a construirse a finales del siglo XIX y cuentan que en pleno proceso de construcción, entorno a 1906, Francisca Paraled colocó debajo de cada uno de los enormes pilares del porche varias monedas de oro, periódicos de la época y algún que otro documento. Al parecer, respondía a un rito de protección de la casa frente a incendios, para preservar la salud y los dineros. En palabras de Manuel Antonio Portella, quién recoge la anécdota: Si esos recuerdos permanecían en su lugar de origen intactos quería decir que la casa permanecía viva y en pie. La casa contaba con una capilla que fue saqueada y quemada en la plaza durante la guerra civil, tiempo durante el cual fue usada como Hospital Militar. La casa resulto bastante dañada y terminó pasando a otras manos. Pasó a ser “Auxilio Social” y también, sede de la Falange. Con el tiempo fue adquirida por la entonces Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Zaragoza, Aragón y Rioja. Además ha sido Sede del Sindicato de Riegos, Biblioteca Municipal y ha albergado comercio y bar.

            Son los inicios de una gran familia, mi familia y mis raíces. Un tremendo sentimiento de orgullo, respeto y sobre todo de recuerdo, por todos y todas los que fueron. Dedicado a toda la familia!!

Enlace relacionado: José Paraled Domingo.

Esperanza Pérez Ancho  


La dedicación en los negocios siempre ha implicado a toda la familia y en el mundo de la hostelería la implicación es absoluta. Esperanza trabajó en la taberna de sus padres desde bien chica y esa herencia le ha acabado acompañando toda su vida. Una mujer de esfuerzo y de lucha, de tesón y emprendimiento que nunca nos dejará de sorprendernos.

Esperanza Pérez

            Esperanza Pérez Ancho nació en Sariñena el 12 de mayo de 1952. De casa Ancho, su abuelo Ramón Ancho fue guardia civil y además llevó una taberna muy pequeña, con una mesa y un banco, a la que se accedía a través de un patio. Fueron los inicios de la “Taberna Casa Ancho” de Sariñena.

             El padre de Esperanza, Casildo Perez era de Villarroya, un pueblecito cerca de Arnedo, La Rioja, y vino a Sariñena a montar la fabrica de mosaicos Hnos. Pérez. En Sariñena conoció a Paquita Ancho y fruto del matrimonio nacieron Esperanza y Carlos Pérez Ancho. El matrimonio continúo con la taberna casa Ancho, la reformaron y le dieron entrada desde la calle, “la taberna pasó a ser café bar”. Estaba la  bodega de venta de vinos, cervezas, refrescos etc. Para refrescar al principio traían grandes barras de hielo, mas tarde compraron una nevera que después de 40 años seguía funcionando.

            Paquita principalmente llevaba la cocina de la taberna, preparaba callos, caracoles, bacalao, anchoas, sardinas de cubo… Esperanza pronto comenzó a trabajar en la taberna y desde que tuvo fuerzas para coger una botella ya llenaba botellas y botos de vino del tonel. En casa Ancho vendían vino a granel. 

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Los balcones de Paquita, cuadro de Jorge Casasnovas.

 

Casa Ancho lucía rebosante de plantas y flores que colgaban de los balcones. “Paquita era una enamorada de las flores y tenia más de 200 macetas, eran sus amigas.”

 

 

            Con un tocadiscos ponían jotas y a Manolo Escobar, entre mucha música de la época, “entonces la gente cantaba mucho, principalmente jotas”. Se jugaba a las cartas, sobretodo por las noches y a puerta cerrada. También se jugaba al siete y medio y al póquer. Esperanza recuerda la primera televisión que compraron, mucha gente se acercó al bar para la ocasión e incluso pusieron las sillas como si fuese un cine para que la gente viese la televisión. Se bebía en porrón y cuando se podía se discutía de política, siempre en voz baja y callaban cuando la pareja de la guardia civil pasaba por la calle.  A Esperanza le gustaba mucho escuchar a la gente y muchos querían hablar “échame un vaser de vino” y aprovechaban para contarle cosas. Se vivía mucho en la calle, había mucha vida y por las noches la gente salía a las calles para tomar la fresca.

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Esperanza con sus padres en casa Ancho.

            En una libreta se apuntaba lo que consumía la gente que iban a “semanadas”, iban apuntando cada consumición hasta que al final de la semana se pagaba todo,  “algunos clientes eran los que iban a fiar, pero eran los menos”. Casildo iba a catar  el vino en bicicleta, a Castejón, La Almolda,  etc.., después lo iba a buscar con toneles de madera alquilando un camión. En casa lo probaban todos, su madre, su hermano y Esperanza: “Siempre lo compraba seco y recio, porque  se guardaba mejor y gustaba mas a la gente del campo, se vendía moscatel, vinagre y vino rancio, nuestra madre nos daba novenas (nueve días) de yemas de huevo batido con el vino viejo  (o rancio como lo llamábamos entonces) por las mañanas… yo creo que tengo buen color desde entonces..”. Para merendar era normal el pan con vino, o con aceite, o con agua y azúcar y de niña era costumbre cambiar trapos por naranjas a un vendedor que venía desde Valencia.

            Su padre Casildo vendía hortalizas, sardinas de cubo “con un periódico las golpeaban para quitar las escamas”, cecina, bacalao…. Sembraba los cacahuetes y los tostaba en casa, los media con un almud y los vendía.

            A la escuela Esperanza no faltó nunca, comenzó con las monjas y después pasó a las nacionales. Allí les daban leche en polvo y queso como complemento alimenticio. Las clases estaban separadas entre chicos y chicas y a ellas les enseñaban costura y cocina por las tardes. Cuando acabó la escuela, sobre los quince años, se quedó ayudando a Don. Fausto, maestro director de la escuela y marido de Carmen Dueso Pueyo. Aprendió mecanografía y ejerció como ayudante del entonces director de la escuela Don Fausto.

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            Al tiempo, Don fausto le recomendó para trabajar para la Lechera Catalana-Rania, la central lechera que se instaló en Sariñena. Primero tuvo que marchar a Barcelona para formarse y trabajó en el laboratorio donde analizaban la leche. En Sariñena trabajó unos ocho años hasta que cerró, por lo que se volvió a Barcelona donde continuó trabajando cuatro o cinco años más. A Barcelona marchó junto a su marido Luis, quien trabajó como repartidor, y su hijo Sergio, allí nació su hija Sara.

            En Sariñena, en la Rania se recogía la leche de las vaquerías, se enfriaba y se metía en cisternas para llevar la leche a Barcelona. Esperanza se llevaba trabajo a casa, sentía que tenía que estar a la altura y eso le hizo trabajar mucho más de lo que le correspondía.

            Estando en Barcelona compraron un tractor y todos los fines de semana Luis volvía al pueblo a labrar y luego cogieron tierras en arriendo en la montaña. Estuvieron diez años, en la década de los ochenta, en Jabierre de Olsón, pequeña localidad sobrarbense, donde vivían tres familias. Llevaban tierras y hacían mucha leña para nivelar y arreglar los campos. Esperanza cargaba los camiones mientras Luis cosechaba, una vez le llegaron seis camiones para cargar, pero el último se negó a que le cargase una mujer. Esperanza no pudo menos que instarle a que esperase a que Luis terminase de cosechar y ya le cargaría él, pero pasaron unas cuantas horas y el camionero tuvo que aceptar que le cargara Esperanza.

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            Luego volvieron a Sariñena, han trabajado muchísimo, emprendiendo negocios que con enorme esfuerzo han ido sacando adelante. En su casa llegaron a alojar a gente, hasta tres habitaciones llegaron a tener ocupadas y Esperanza les hacia la comida y limpiaba las habitaciones. Construyeron un secadero, granjas, una explotación de terneros mamones, han llevado tierras, han plantado remolacha y cebollas… y regentan dos bares de la localidad. Y aunque los últimos años el trabajo ha sido más de gestión, no ha dejado de realizar faenas agrícolas o de tener que dar leche a los terneros.

            Siempre ha leído mucho y le ha gustado escribir, tiene escritos cantidad de poemas que algún día espera publicar. Hace años participó en un concurso de poesía que celebraba la asociación cultural del Casino de Sariñena, ganó más de un premio como una maquina de escribir o lotes de libros.

            Esperanza lleva once años luchando contra el cáncer, consiguió derrotar un primero tras cuatro años de lucha, pero un segundo le hace librar una dura y larga batalla que afronta con firmeza y serenidad. Ha sido premio Gabardera 2012 a la mujer emprendedora, que concede la Coordinadora de Asociaciones de Mujeres de Los Monegros. Como dijo Margarita Périz, entonces presidenta de la coordinadora, “a su faceta de empresaria hay que sumar el ejemplo vital de superación”.

        Esta mirada se enmarca dentro de la serie “Rostros”, que va relatando diferentes visiones de mujeres monegrinas y su trabajo en el medio rural de Los Monegros. Muchas gracias Esperanza.

 

 José Paraled Domingo


            José Paraled Domingo nació en Sariñena en 1844 y falleció el 29 de junio de 1899, a los 55 años de edad. Hijo de José Paraled Hurtado y Silveria Domingo Audijon, fue Comendador de Isabel la Católica, condecorado con la cruz del mérito militar, diputado provincial y alcalde de la Villa de Sariñena. José Paraled se casó con Juana Sarrate Budíos, que nació en 1842 y falleció el 5 de abril de 1896, a los 54 años de edad. El matrimonio tuvo cinco hijos, los dos primeros Silvestra y José murieron a muy corta edad y luego llegaron José, que falleció a los cinco años, Joaquín y Santos.

            En agosto de 1876 José Paraled  se presenta como candidato a sustituir al diputado provincial Joaquín Penen, tío de José Paraled. Y en 1879 José Paraled es nombrado Alcalde-presidente del Ayuntamiento de Sariñena: “El Sr. Paraled, rico propietario de aquella villa.” (Diario de Huesca del 5 de julio de 1879).  Además, José fue presidente del “Círculo de amigos de Sariñena”.

            En las elecciones del 14 de septiembre de 1884, José Paraled ocupó el tercer puesto como candidato a diputado provincial por el distrito de Fraga-Sariñena. Formó parte del grupo conservador liderado por Anselmo Sopeña y Manuel Andreu, aunque este ultimo al final no se presentó. En el escrutinio oficial del distrito de Fraga-Sariñena José Paraled arrojó 3588 votos, muy detrás de Manuel Camo (5428 votos), Anselmo Sopeña (4660 votos) y Pedro Barbér (4072 votos). De este modo, el 3 de noviembre de 1884 quedó constituida, a las doce del mediodía, la Diputación interina de la Diputación Provincial de Huesca: “Bajo la presidencia del Gobernador civil de la provincia. Han asistido los antiguos diputados señores Valles, Pedros, Lasierra, Aliod, Loscertales y Gasós y los electos Lalaguna, Ripa, Lacadena, Gastón, Barber, Camo, Paraled, Vilas, Sangenis y Abad.” (Diario de Huesca – 3/11/1884).

                  A partir de diferentes textos rescatamos hechos relevantes en la vida de José Paraled Domingo, de la llegada del teléfono a Sariñena a las reivindicaciones del puente sobre el Alcanadre, de carreteras y necesidades comarcales hasta su fallecimiento en 1899.

Sariñena apoya el Canfranc

            El 2 de agosto de 1880, la villa de Sariñena y los pueblos del partido judicial, presidida por su alcalde José Paraled, acuerda la adhesión a la Comisión gestora del ferro-carril internacional por Canfranc, recientemente constituida en Zaragoza. “El alcalde de la mencionada villa, señor Paraled, y los diputados provinciales señor Penen y Calvo, han formulado por su parte en esta oportunidad manifestaciones expresivas a favor del pensamiento que acarició la casi unanimidad de Aragón y en extremo simpáticas a la ciudad de Huesca, por cuyo bienestar material, y el de las importantes comarcas limítrofes, demuestran vivísimo interés y marcada simpatía, (Diario de Huesca – 1/9/1880).”

La llegada del teléfono

            Ayer noche tuve el grato placer de asistir a la prueba telefónica que se hizo entre las casas de los ricos propietarios de esta villa D. Joaquín Penen y D. José Paraled Establecida la comunicación entre ambas casas, y puesto un teléfono de la fábrica del Sr. Roselló de Barcelona a cada uno de los dos extremos de los hilos conductores, entablase una conversación que pudo sostenerse clara y distintamente con solo esforzar algo la voz de los comunicantes. Y los sonidos eran tan claros, a pesar de la regular distancia que hay entre una y otra casa y las mil vueltas y revueltas de los hilos conductores, que muchos de los asistentes oían las palabras con solo estar atentos y a poca distancia del que estaba en el aparato telefónico. Verdad es que la voz pierde bastante en intensidad, pero su metal y su timbre se conservan perfectamente; tanto, que nadie duda de la persona que habla si le es conocida su voz.

(Diario de Huesca del 17 de noviembre de 1878)

Fiesta en el molino

            El cuarto día de la fiesta celebrándola una porción de amigos en la casa que el señor Paraled tiene en su molino, fiesta que tuvo término con la marcha de los músicos que de esa capital vinieron a esta villa.

(Diario de Huesca – 10/09/1879).

La recogida de fondos para los damnificados por las inundaciones

            El 30 de octubre de 1879 se da cuenta de la iniciativa para recaudar fondos del “joven alcalde D. José Paraled” para ayudar a los afectados por inundaciones de Murcia, Alicante y Almería.”

            “En esta villa corresponde tan honrosa iniciativa a su joven alcalde, D. José Paraled. quien con un celo loable por más de un concepto, dirigió una sentida elocución a los socios del Círculo de Amigos, del que es digno presidente, para que se adhiriesen al pensamiento iniciado y contribuyesen a la suscripción abierta y encabezada por él; organizó con otros socios una estudiantina que ayer recorrió la población, recogiendo en poco rato una regular cantidad; y excitó, por medio de público bando, los sentimientos de compasión del vecindario, para que contribuya a la suscripción que ayer encabezó el ilustre Ayuntamiento y continúa ahora abierta en la secretaría municipal.”

(Diario de Huesca – 30/10/1879)

            José Paraled, como miembro y presidente del “Círculo de amigos de Sariñena” aportó 100 reales como suscripción para “el alivio de las desgracias ocasionadas por las inundaciones de Murcia.

El puente sobre el río Alcanadre

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            El 5 de noviembre de 1879 se produce un hito en la historia sariñenense, tras seis años de reivindicaciones, el ministro de fomento remite un telegrama a José Paraled, presidente del ayuntamiento de la villa de Sariñena. El puente  sobre el río Alcanadre, que había sido destruido por las aguas, iba a ser inmediatamente reconstruido por cuenta del gobierno: «Madrid 2 a las 2 y 51 minutos de la tarde. -Don José Paraled.- Ofrecido ministro Fomento reconstruir puente de esa villa seguidamente. Franco.)».

            Ver a un pueblo como el nuestro que hace seis años, seis años solo, señor director, se impuso tan enorme sacrificio por construir un puente, tan necesario al cultivo de la gran extensión de, tierras del otro lado de nuestra ribera y tan absolutamente preciso para la única comunicación con los pueblos del Tormillo, Lamasadera, Lastanosa, Castelflorite, Sena, Villanueva, Ontiñena, Ballobar y toda la ribera del Cinca; ver a un pueblo, digo, sin nuevos recursos, con tan imperiosísima necesidad y sin esperanzas de aliviarla, porque entre nosotros no había medios suficientes, aunque estábamos llenos de buenos deseos, para reconstruir nuestro destruido puente, era cosa digna de compadecerse y digna de tenerse en cuanta; y el Gobierno en su alta previsión vio todo esto, y acordó en su vista atender a nuestra muy perentoria necesidad.

            Y no solo nos hace favor a nosotros con dicha determinación, sino que lo hace y muy grande a todos los pueblos nombrados y comarca mencionada, porque sin el puente de esta villa se encontraban con el país de este lado del río completamente incomunicados. Por esto las noticias de los periódicos y el referido telegrama, no solo nos alegran y consuelan a nosotros sino que alegran y consuelan también y lo han de agradecer mucho los pueblos interesados. Porque debe V. saber, señor director, que estos pueblos no solo lamentaban sus propias desgracias, sino que lamentaban con nosotros la desaparición de nuestro puente.

(Diario de Huesca – 5/11/1879)

Carta de Sariñena                                                   

 11 de septiembre de 1885

            Llegó ayer a esta villa, como dije a V. en despacho telegráfico, el dignísimo individuo de la Comisión provincial, nuestro buen amigo particular, don Vicente Vilas, acompañado del simpático e inteligente médico de esa ciudad señor Martínez. Recibiéronle en la estación del ferrocarril una comisión del ayuntamiento que los acompañó a la Casa Consistorial, donde aguardaban a los expedicionarios el resto del ayuntamiento, junta de sanidad, comisiones de socorros y demás personas que tienen representación oficial en la villa.

            Después de un corto descanso, el señor Vilas, con su habitual elocuencia, expuso el objeto de su visita, que no era otro que el de cumplir, a nombra de la Exorna. Diputación provincial, cuya representación llevaba por encargo expreso da la Comisión, con los sagrados deberes y vivos deseo que aquella tiene de contribuir con todos los medios que a mano tiene al alivio de las necesidades de Sariñena, como ha contribuido y contribuirá con todas sus fuerzas al socorro de todos los pueblos que son sus representados y que por desgracia se hallen en análogas o parecidas circunstancias. Quedó complacido con las medidas adoptadas con la junta de sanidad, y más todavía con el espíritu levantado de unión y caridad que anima y da valor en las aflictivas circunstancias que atravesamos a los habitantes de esta villa. El inteligente alcalde señor Penen, con elocuentes y sentidas frases, suplicó al señor Vilas, representante de la Diputación, que fuera portador del agradecimiento que Sariñena siente y debe a la Excelentísima Corporación, por el interés particular que ha tenido en socorrer nuestras desgracias. Nuestro querido amigo, don José Paraled, diputado provincial, hizo presente, que obligado por las especiales circunstancias porque atraviesa la localidad, se había dirigido la noche anterior al M. I. Sr. Gobernador de la provincia, y verbalmente le había expuesto la necesidad de que atendiera con la urgencia que Je fuera posible y el caso requería, a remediar las grandes necesidades de este vecindario; y que el señor Gobernador sin pérdida de momento le había hecho entrega de 750 pesetas, que ponía a disposición de la junta de socorros de la villa. Diole las gracias el señor Penen, haciéndolas extensivas al señor Gobernador y a la Diputación provincial, y como el tiempo apremiaba, los expedicionarios, con las autoridades locales, comenzaron la visita de los enfermos. No fueron menos de cuarenta las que visitaron entre mañana y tarde a todos los cuales, el señor Vilas, que parece nacido para estas cosas, infundió ánimo y consuelo, socorriendo a la vez a la mayor parta con cuantiosas limosnas que enjugaron más de una lágrima y levantaron el abatido espíritu de más de un enfermo.

            Los señores Vilas y Martínez se han hospedado en casa de nuestro amigo don Antonio Castañera, siendo acompañados durante su estancia en esta villa por una comisión del ayuntamiento, junta de Sanidad y por todos los que en la localidad tienen alguna representación oficial. El recibimiento ha sido tan afectuoso como consienten las actuales circunstancias. Nuestros huéspedes fueron obsequiados por la noche con una serenata.

            No se olvidó nuestro amigo señor Vilas de visitar alas viudas de nuestros malogrados amigos don Froilan Noguero y don Margin Fortacin los cuales, como tengo a V. dicho, han dado su tributo a la muerte en estos últimos días.

            Ayer por la tarde tuvieron los médicos muchas llamadas, y según parece se han puesto graves algunos de los invadidos; hoy hay relativa calma y son pocas las invasiones hasta las cuatro de la tarde, hora en que cierro esta carta.

             Los fallecidos desde mi carta anterior son cinco adultos y cuatro párvulos.

            Su afectísimo amigo.

(Diario de Huesca – 12/9/1885)

 

La comisión sariñenense al diputado Alvarado.

Los comisionados de Sariñena.

            El diputado provincial Sr. Paraled, el abogado y propietario de Sariñena Sr. Castanera, y el propietario y secretario del ayuntamiento de Pallaruelo de Monegros, Sr. Jariod, marcharon anteayer a Madrid, a asociarse con el digno y celoso diputado Sr. Álvaradó a fin de exponer al gobierno la aflictiva situación de la comarca sariñenense y demandarle amparo para sus grandes necesidades. Los comisionados, con él diputado del distrito, gestionarán a fin de ver si puede colocarse en condiciones de inmediata ejecución el proyecto de trozo de carretera, ya aprobado en el año 1864, que dentro de la provincia corresponde a la sección de la de Bujaraloz a Sariñena, en la de Caspe a Selgua. También los representantes de la villa de Lanaja han expuesto, como otros numerosos pueblos de la parte baja de la provincia, lo triste y mísero de su situación económica y la perspectiva de un otoño y un invierno próximos, sombríos y aterradores por la pérdida completa de las cosechas de cereales y caldos, que constituyen la única riqueza del país, y porque la funesta sequía les ha arrebatado también todos los frutos de verano, que en algunos términos atenúan relativamente, aunque en escasa proporción, los perjuicios de la pérdida de los gérmenes de los principales elementos de cultivo.

            Solo abriendo obras públicas, pues el gobierno difícilmente puede subvenir con recursos directos de otra dase al alivio de los males de los pueblos, es como los de la parte baja de nuestra provincia hallarán medios de defenderse de las grandes y desastrosas inclemencias de los presentes tiempos

(Diario de Huesca – 7/6/1887)

            El Globo, con motivo de la llegada a Madrid de la comisión de Sariñena a que ayer nos referimos, ha, dedicado también a la miseria de nuestra provincia este suelto:

            «Ha llegado a Madrid una comisión compuesta de nuestro querido amigo y correligionario D. Antonio Castañera, jefe de nuestro partido en Sariñena, D. José Paraled, diputado provincial, y D. Antonio Jariod, rico propietario, con el encargo de obtener del gobierno algunos recursos que permitan sobrellevar la espantosa miseria que aflige a los pueblos de la parte baja de la provincia de Huesca, a consecuencia de la pérdida total de la cosecha en los últimos años.

            Las noticias que nosotros tenemos de los partidos de Sariñena, Fraga y Tamarite son por extremo aflictivas; tanto, que si el Gobierno no acude inmediatamente en auxilio de aquellos pueblos, quedarán totalmente desiertas comarcas que hasta hace poco eran de las más ricas de España.»

(Diario de Huesca – 8/6/1887)

            Por gestiones del celoso diputado a Cortes del distrito de Sariñena don Juan Álvarado, parece que el gobierno, entre otros de los acuerdos adoptados para subvenir a las apremiantes necesidades materiales de la parte baja de nuestra provincia, ha tomado el de subastar inmediatamente las obras de los dos trozos de carretera que dentro del límite de la provincia están por ejecutar, en la sección de la de Bujaraloz a Sariñena, de la de Caspe a Selgua, y que además de facilitar mucho la ocupación de numerosos braceros interesa muy directamente a Sariñena, Castejón y Pallaruelo de Monegros, y a todos los demás pueblos de aquella comarca, los que con la apertura dé este camino se comunicarán rápida y fácilmente con la vecina provincia.

            Los señores Castanera, Paraled y Jariod pueden estar satisfechos del resultado de su viaje á Madrid para pedir la subasta de la indicada obra pública y del éxito de las activas y eficacísimas gestiones, que, apoyando su iniciativa, ha hecho el diputado Sr Alvarado.          

 

(Diario de Huesca – 23/6/1887)

 Anuncio

Los dueños legítimos de un crédito hipotecario por la cantidad de ochenta mil pesetas, que devenga el interés de un cinco por ciento y se halla asegurado legalmente con primera hipoteca, sobre toda una manzana de casas sitas en la ciudad de Huesca, frente al Gobierno civil y Diputación provincial, desean enajenarlo por la suma de cincuenta mil pesetas, trasmitiendo al adquirente todos sus derechos. Informes, en Zaragoza, D. Joaquín Penen, Mártires, núrn. 1, 2.°, y en Sariñena D. José Paraled.

(Diario de Huesca – 24/3/1894)

El fallecimiento de Juana Sarrate Budíos

            El 5 de abril de 1896, a los 54 años de edad, falleció Juana Sarrate Budíos, esposa de José Paraled Domingo.

            Con pesar nos hemos enterado de la muerte de la señora doña Juana Sarrate Budíos, esposa de nuestro particular y considerado amigo don José Paraled, rico propietario, muy influyente en la populosa villa de Sariñena. Contaba la difunta tan solo cincuenta y cuatro años y era generalmente muy querida entre sus convecinos, por la bondad de su carácter.

            Al Sr Paraled y a su hijo D. Joaquín, así como al resto de tan dilatada y distinguida familia, les enviamos el testimonio de nuestro más sentido pésame.

 (Diario de Huesca – 9/4/1896)

 Aniversario en Sariñena

            Se celebró anteayer en la iglesia parroquial de Sariñena el primer aniversario en sufragio del alma de la Sra. Dª. Juana Sarrate Budíos, dignísima esposa que fue del conocido propietario de aquella villa nuestro particular y desde la infancia querido amigo, D. José Paraled.

            El Sr. Paraled, su apreciable hijo D. Joaquín y demás familia, han recibido con ocasión de aquel acto fúnebre, celebrado con toda solemnidad, nuevos testimonios de la consideración y aprecio de todas las ciases del vecindario sariñenense.

(Diario de Huesca – 7/4/1897)

El fallecimiento de José Paraled Domingo

 Diario de Huesca 1-7           A los tres años de la muerte de su esposa, José Paraled Domingo fallece a los 55 años de edad, el 29 de junio de 1899.

            Falleció ayer en su casa de la villa de Sariñena, el rico hacendado D. José Paraled Domingo, estimado y muy considerado amigo particular nuestro y hermano político de nuestros no menos queridos amigos D. Inocencio Lucea y D. Joaquín Penen. El Sr. Paraled era uno de los primeros contribuyentes de aquella importante villa y la bondad de su carácter y sus cualidades personales le tenían conquistada general estimación en aquella comarca, donde ha sido muy sentida su muerte.

            A su apenada familia y a. sus deudos todos enviamos la manifestación de nuestro sincero pésame.

(Diario de Huesca – 30/6/1899)

 

La fosa común del cementerio de Sariñena


En el cementerio de Sariñena se encuentra una tumba que alberga los restos de 13 hombres asesinados durante la guerra española, el 28 de julio de 1936. El paso del tiempo ha ido borrando los nombres que cada vez se van volviendo más ilegibles. Rescatamos parte de sus historias, episodios duros y trágicos.

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            Las victimas corresponden a Eduardo Colay Biarge, sacerdote coadjutor ejecutado a los 24 años de edad, el Teniente Coronel E.M. Bernardo Cardiello Torrente, a los 65 años de edad, los señores Mariano Caballero, José María Arrelda Oroz (comerciante), Jesús Oto Portoles, Mariano Rivera Riva, Eduardo Baile Herrerin (Industrial), Fulgencio Desentre García (Contable), Tomas Aguilar Refusta (Industrial), Felipe Cativiela Solan (Agricultor) y tres personas de identidad desconocida. La Causa General de Huesca, Pieza Principal, Rama Separada nº 131 Sariñena dicta que “Fueron fusilados por la canalla roja, la fecha indicada, en la carretera de Sariñena a la Estación del Ferrocarril, y después trasladados al Cementerio y quemados”.

            La fosa se encuentra inventariada  por el Ministerio de Justicia con el número de registro 1454/2009 HUES. Se encuentra en el pasillo central del cementerio, en el lado derecho, destacando una cruz de piedra y una gran losa, también en piedra con los nombres de las personas enterradas. Además, la lapida contiene la siguiente inscripción: “Aquí reposan las cenizas de trece caballeros Españoles que por dios y por la patria dieron su vida en esta villa. El 28 de julio de 1936”.

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          Al parecer a Eduado Colay Biarge, coadjutor de Sariñena y recién ordenado sacerdote, se le instó en repetidas ocasiones la prohibición de celebrar oficios religiosos. Aún así, celebró misa en una casa particular, por lo que fue detenido, encarcelado y ejecutado. Daniel Pinos, en su libro “Ni el árbol ni la piedra”, data su encarcelación el 21 de julio y su ejecución el 28 del mismo mes. Cuenta que Eduardo Colay y Bernardo Cardiello gritaron, antes de morir fusilados: “¡Viva Cristo Rey!”.

            Estuvieron a punto de ejecutar al párroco Pedro Segura Gavín, mosén Pedro se libró por la intervención del Molinero. Desafortunadamente, mosén Pedro, no aguantó aquellos años convulsos, cayó en coma y falleció el 6 de octubre. Luis Buil Espada, en su libro “Toda la vida en guerra de un pacifista”, describe la gran personalidad y querencia que tenía mosén Pedro “El cura, Don Pedro, se quedó y estuvo bien cuidado así como la casera que era hermana suya. Este cura se había comportado siempre muy bien. A pesar de su edad se quitó una vez los pantalones en la iglesia para dárselo a un necesitado. El también era pobre; después de mucho tiempo murió de enfermedad pero nunca le faltó nada.”

            El Teniente Coronel E.M. Bernardo Cardiello Torrente vivía retirado en Lastanosa, a donde se desplazaron para detenerlo cerca de veinte hombres en un camión. Lo trasladaron a la cárcel de Sariñena y fue fusilado al poco tiempo. Los cadáveres fueron quemados en el cementerio municipal y en los informes políticos sociales encontramos el siguiente testimonio: “En dicho recinto donde había restos humanos medio calcinados de varios cadáveres que días anteriores habían sido asesinados, a los que prendieron fuego de uno de los cuales se le quemaron únicamente las ropas haciendo mofa y burlas de dichos restos, tirandoles piedras al pene al que aparecía intacto, hasta que un convecino, testigo presencial, le recriminó tan inhumana acción.

           El caso de Tomás Aguilar Refusta lo rescata su nieto Manuel Maynar Aguilar, que ha raíz de la publicación de este artículo ha conocido donde se encuentra enterrado su abuelo: “Otra buena persona, cuyo único delito fue tener coche y llevar a unos amigos desde Zaragoza a Robres para recoger al cura del pueblo antes de que la zona cayese en poder de las fuerzas paramilitares que avanzaban desde Cataluña para combatir a los insurrectos en Aragón. Y no se llevó también por delante a mi tío Luis Maynar Ferrer porque una alta fiebre le impidió acampañarle siendo sustituido por otro de los allí enterrados”. 

            La fosa contiene otros tres restos, personas de las que desconocemos su identidad y que difícilmente podremos averiguar. Otros sucesos ocurrieron durante la guerra y estas no fueron las únicas ejecuciones durante la Sariñena republicana y como zona de guerra, con gran actividad por su cercanía al frente, por el aeródromo de “alas Rojas” y su comunicación ferroviaria con Barcelona. El administrador de la familia Bastaras, Arizaleta fue detenido en la Cartuja de las Fuentes y fusilado en Sariñena. En los informes políticos sociales encontramos el siguiente testimonio: “El informado salió con un grupo que salió de esta a Lanaja con el fin de sostener el avance nacional (en cuya ocasión cogieron a un falangista, asesinándole un Catalán que iba en el grupo, de cuyo sujeto nadie da datos. Manifestando, así mismo, que el informador acompañado de varios más fueron a buscar a la Cartuja con el propósito de detener al Sr. Administrador de Bastaras al que no encontraron siendo detenido posteriormente  por la escolta del comisario político del campo de aviación de esta villa y en octubre del 36 fue asesinado en el cementerio de esta villa por los mismos que lo detuvieron.”

            El 25 de marzo del 38 también fueron fusilados Teodoro Cabellud Blanco, de profesión caminero a los 54 años de edad, Pilar Conte Dueso, a los 20 años de edad, Antonio Loscertales Peralta, labrador de 60 años, Carmen Tierz Marias, dedicada a “sus labores” 58 años y el 26 de marzo del 38 fue fusilado José Almerge Montel, caminero de 60 años de edad. En el campo de aviación “Alas Rojas” aparecieron los cadáveres “incendiados” de los aviadores de derechas Abelardo Carazo y Muntaner. Las personas sospechosas fueron los responsables del campo de aviación, el comandante Reyes, el comisario político Franco y el Capitán Adonis Rodríguez.

            La memoria es una lección, un ejercicio vital que como sociedad hemos de saber asumir, respetar y aprender, para transmitir y nunca volver a repetir.