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Pedro Mir Tierz, el sueño de Normandía


En el verano de 1973, en un viaje por tierras de Normandía, Pedro Mir Tierz descubrió la música bretona, con bombardas y gaitas escocesas, bailes An Dro que tanto le evocaron al dance de Sariñena y al dance aragonés en general, dejando profunda huella para toda su vida. Esa misma noche, Pedro soñó con aquellas melodías tan semejantes a las mudanzas del dance y en aquella atmósfera mágica, de deleite ensoñación, los danzantes de Sariñena aparecieron bailando, fusionándose, quizá, con sus propias raíces europeas.

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Martín Blecua, Marcel Gastellu y Pedro Mir. 

Pedro, aunque es de Sariñena, nació en Huesca el 5 de abril de 1953, de casa Soto por parte de madre y de casa “El Francés” de Lalueza por parte de padre. En Sariñena vivió hasta los diez años, después marchó a vivir a Zaragoza donde se licenció en químicas. Pedro se ha dedicado a la docencia, ejerciendo en Sevilla, Soria y en Alcañiz donde actualmente reside.

Folclorista e investigador es un enamorado de la gaita de boto aragonesa, instrumento del cual ha sido pieza clave y fundamental en su recuperación. Tras el sueño de Normandía, Pedro comenzó a investigar la gaita de Sariñena, tratando de conocer sus particularidades y su distribución, “poco a poco fue inevitable hacer algo para evitar su desaparición”. Juan Mir Susín, tío de Pedro, dejó de tocar la gaita en 1975, dejando huérfanos de gaitero y gaita al dance de Sariñena.

“El dance puede ser una de las raíces más antiguas de Europa, nos conecta con otros pueblos.”

Su magnetismo con aquellas melodías bretonas llevó a Pedro a conocer la música de Alan Stivels, un cantautor y arpista francés de Bretaña muy conocido por fusionar la música tradicional bretona con sonidos contemporáneos como el rock, así como con las músicas de otros países célticos (An Dro Nevez). Al entonces mayoral de Sariñena Antonio Susín le puso la música de Stivels: “No le extrañó, vio normal que otros pueblos de Europa tuviesen una música parecida al dance de Sariñena”.  Alan Stivels reconstruyó con su padre el arpa bretona y además toca la bombarda y la gaita.

En 1974 Pedro conoció a Ánchel Conte, en una charla sobre el aragonés en el Pignatelli, Conte le contó que había dejado la gaita de Bestue a Juan Antonio Urbeltz, de San Sebastián, para su estudio. Juan Antonio Urbeltz intentó “tímidamente” usarla en el País Vasco, a partir de entonces hubo intentos de apropiarse la gaita de boto aragonesa, la querían llamar “gaita de los pirineos centrales” y así fue bautizada en los trabajos del Conservatorio Occitano de Toulouse. Pero Pedro no dudó en reivindicarla, aportando información y destapando mentiras: “Incluso habían negado la existencia de la gaita en Sariñena e inventaron la historia del vestido de la niña para la gaita”. Además, Juan Antonio Urbeltz compró a Juan Mir un clarín y una bordoneta.

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Pedro Mir y Martín Blecua

Es en 1976 cuando Pedro, con su gran amigo y  gaitero sariñenense Martín Blecua Vitales, comienzan a trabajar en la recuperación de la gaita de boto aragonesa. En 1980 consiguieron que el pastor de Sangarrén, Clemente Brun, realizase una copia a mano de la gaita de Juan Mir: “La Famosa”. “Fue hecha con mucho amor pero tenía dificultades técnicas al ser copia de una gaita hecha a mano, salvo el clarín. No es que estuviese desafinada, para tocar el dance valía. Con ella el musicólogo belga Herman Vuylsteke, acompañado de Arcadio Larrea Palacín, grabó varías mudanzas con Martín Blecua en el casino de Sariñena, de allí salió un disco en una colección etnológica europea”.

 

“La gaita era un instrumento que utilizaban los romanos, sus tropas desfilaban con gaitas y así se va extendiendo a lo largo y ancho del imperio romano.”

Al poco tiempo, en agosto de 1980, Pedro conoció al artesano francés Marcel Gastellu Etchegorry, que estaba construyendo 6 copias de la gaita de Bestue, del antiguo gaitero Juan Cazcarra de Bestué (Huesca), para Juan Antonio Urbetz. El 2 de septiembre de 1980, el día de san Antolín,  apareció en las fiestas de Sariñena Ángel Vergara, después de la actuación del dance habló con Martín y Pedro y vio La Famosa: “como él tocaba la gaita gallega tenía mucho interés en tener una gaita aragonesa”. A partir de entonces quedaron con verse en Zaragoza y Pedro conoció al grupo del que formaba Ángel Vergara “Ticotán”. Al final, las seis gaitas de boto aragonesas no fueron vendidas y en un acto de justicia, Marcell Gastellu regaló tres de las seis gaitas a  Martín, Pedro y Vergara.

“Con Ticotán, el dance de Sariñena, Josefina Loste y Os corros des Bailes de san Chuán de Plan nos fuimos a Tarbes, Martín con La Famosa y Ángel con una copia de la gaita de Bestué con escala rectificada. Lo organizaron allí jóvenes de Tarbes como Pierre Loubère y Alain Founeau. Por eso años después, Antonio Pereira me presentó a Mario Gros y Luismi Bajén.”

En 1983 Mariano Pascual, jefe del dance de Graus, hacía de transportista en los viajes a Francia “Pues no teníamos ni coche ni dinero. Nos alojaba Pierre Loubère en su casa en Orleix, cerca de Tarbes”.

 “Es un sonido antiguo, hipnótico con el sonido continuo de los bordones, la escala de Do es una de las más antiguas que se conocen”.

Con el clarín viejo de Bestue también se encontraron con problemas de afinación, estaba en Do sostenido y no daba para muchas de las mudanzas. El músico francés Yan Cozian resolvió el problema de la afinación rectificando la escala del clarín a Do.

«Los clarines viejos tienen una escala musical del siglo XVII y hoy pueden tocar sólo con instrumentos en los que el intérprete pueda buacar las notas alteradas. No tienen ningún problema para tocar los dances. Pero no pueden tocar con instrumentos de afinación actual como el acordeón, guitarras etc. Por eso Yan Cozian modificó la escala, variando el diámetro de los agujeros y las distancias para hacerlos en una escala en Do centrada y poder tocar con todos los instrumentos, incluídos dances.

No se puede recuperar un fósil y limitarlo. Es importante que los dances conserven la afinación antigua como referencia para los estudiosos y generaciones venideras. Hoy sólo Sariñena suena con copias de clarines viejos y algún amigo de Zaragoza.»

En 1993 Pedro participó en el simposium sobre la gaita europea de Lugo, donde se encontró con Jean-Luc Matte, autor de un libro único sobre la iconografía de la gaita en Francia y excelente intérprete de chabretta lemosina. Jean-Luc, vista la manipulación obvia de pruebas para denominar nuestra gaita como de los Pirineos Centrales, por parte francesa, se comprometió a luchar por nuestra causa y defendió la gaita de boto aragonesa frente a la manipulación de Urbetz. Definitivamente, con trabajo y reivindicación, actualmente la gaita de boto es un instrumento propio aragonés y reconocido internacionalmente.

“Cuando la gente escucha la gaita hay un 50% de personas a quienes le gusta y el otro 50% a quienes no”, Pedro sencillamente es de la mitad del sí, es todo un enamorado de la gaita de boto aragonesa.

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Quedaba mucho trabajo aún “No se podían perder todos los conocimientos”, así que con Martín Blecua se esforzaron en reforzar el repertorio de Sariñena y recuperar todas las mudanzas. Fue fundamental el trabajo de Julia Valdovinos, profesora de música de Castejón de Monegros que transcribió las diferentes melodías del dance de sariñena, melodías que luego Mario Gros actualizó. Fruto de aquel trabajo dio como resultado en 1998 el libro “La Gaita de Boto Aragonesa” que Pedro Mir realizó junto a Martín Blecua. Gracias a la Asociación Gaiteros de Aragón (AGA), que aportó la mitad del dinero, y el Rolde de Estudios Aragoneses pudo publicarse el libro.

Actualmente Pedro lleva muchos años dedicado a la construcción de cañas, buscando la caña perfecta. Espera en un futuro escribir el manual de construcción de cañas para gaitas. Toca poco la gaita, no muy bien, al principio le enseñó algo Martín con un cifrado de números que le escribió, “Llevo varios años yendo a clases de gaita y leo con partitura, pero apenas practico, porque en casa los vecinos me matarían.” Pedro profesa una gran amistad con Martín, “A partir de 1976 Martín dignificó, junto a su hermano Luis, el dance de Sariñena. Martín es el único referente de gaitero aragonés heredero directo de los grandes gaiteros monegrinos”. 

Pedro ha formado parte de esa gran familia entorno a la gaita de boto aragonesa, imprescindible en su recuperación y dignificación. Formó parte como investigador de Biella Nuei, un proyecto que contó con dos vertientes: la investigación y la difusión de la musical tradicional. Además, Pedro fue homenajeado en la VI Trobada de la Gaita de La Almozara “por su labor divulgativa de la música tradicional” y en este 2018, junto a Martín Blecua, será pregonero de las fiestas de san Antolín de Sariñena.

Sin duda alguna, la recuperación de la gaita de boto aragonesa ha contado con grandes personas, apasionados de la música y las tradiciones, formando un gran equipo. “Compartir estas pequeñas pasiones, tan minoritarias hace conocer a gente muy especial”. Personas excepcionales, una gran familia con un gran capital humano digno de reconocer.

El hipnótico Morfeo, en contra de Zeus, encendió la llama de la gaita de boto aragonesa y reveló el secreto de la vida, aquellas pequeñas cosas que son enormes, que nos unen y nos forjan como pueblo, que vuelven a vibrar cada vez que un gaitero o gaitera, entre el brazo y el costado, acomoda su gaita y comienza a soplar, descubriendo el característico rugido de la gaita de boto aragonesa que despertó tras el maravilloso sueño de Normandía.

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José Wenceslao Paraled Sarrate


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José Paraled Sarrate

José Paraled Sarrate, conocido como Pepe, nació en Sariñena el 28 de septiembre de 1902 y falleció en Reus el 1 de octubre de 1945, a los cuarenta y tres años de edad. De casa Paraled, casa acomodada de Sariñena, se licenció en derecho y ejerció de juez durante la II República Española. Contrajo matrimonio con Carmen Méndez Jiménez, casamiento que debió de realizarse de modo civil y que no fue reconocido después de la guerra. En Sariñena nunca más se ha sabido de lo que le deparó a Carmen Méndez Jiménez y, lamentablemente, nada se ha podido averiguar, por ahora.

Pepe fue una persona de fuertes convicciones políticas y muy activo en la vida política y social de Sariñena. Fue dirigente del Partido Radical Socialista de Sariñena hasta que en 1935 pasó a pertenecer a Izquierda Republicana, años más tarde fue apoderado en las elecciones a Diputados a Cortes. Ejerció de abogado y en septiembre de 1938 fue nombrado presidente del Tribunal de Guardia de Baza (Granada), cargo que nunca llegó a tomar posesión a pesar de sus numerosos requerimientos. También fue juez de los juzgados de Urgencia y Popular de Barbastro, Caspe, Alcañiz y Mora de Rubielos. En enero de 1937 fue nombrado juez del Tribunal Popular de Barbastro.

En determinados documentos aparece como alcalde de Sariñena, representando al Frente Popular, cargo que parece que ocupó durante un corto tiempo en la República y los primeros días tras el alzamiento militar fascista. Ejerció de alcalde hasta que fue destituido cuando los sindicatos C.N.T. y U.G.T. tomaron el ayuntamiento de Sariñena formando el Comité Revolucionario de Sariñena. “Iniciada la revolución marxista en esta localidad es el que junto con su compañero de Consejo Manuel Blanco Maestro, entregaron seguramente de mutuo acuerdo el mando al comité rojo en esta villa”. Esta cuestión es el propio José Paraled quien lo desmiente asegurando que el comité se apoderó del ayuntamiento “por la violencia”. Algunas fuentes lo sitúan como concejal en 1933 y alcalde de Sariñena de febrero a julio de 1936. Otras fuentes lo sitúan hasta el 20 de agosto del 1936 en el cargo de Alcalde, después de que el Capitán del puesto de Sariñena y varios Guardia Civiles abandonasen la población. Fue entonces cuando componentes de las secciones sindicales de CNT y UGT se apoderaron del ayuntamiento formando el comité. Además, Pepe fue secretario de la Colectividad local.

Pepe fue detenido el 23 de octubre de 1939 por unos milicianos y puesto en libertad a las pocas horas. Al parecer, diferentes autoridades del momento, entre ellos Pepe, se opusieron a que las milicias, llegadas de fuera, tratasen de fusilar a varias personas de Sariñena, encarceladas por precaución en la cárcel de Sariñena. Este suceso parece que motivó su marcha a Barcelona, donde residió en el Hotel San Agustín hasta que su quinta fue llamada a filas en julio de 1938. Fue destinado a servicios auxiliares en la parte de Valencia, donde le sorprendió el fin de la guerra.

También se le sitúa trás la ocupación de Alcañiz, huyendo trás el avance del bando fascista. En su expediente judicial aparece reflejado esta circunstancia además de no dar credibilidad que su huida fuese hacía Madrid.

Pepe fue hecho prisionero y sometido a juicio por lo que fue condenado a 14 años, 7 meses y 30 días por el delito de “auxilio a la rebelión”, condena estipulada hasta el 27 de octubre de 1958. Su sentencia fue emitida el 15 de mayo de 1944, causa 4.112/40: “Que el procesado José Paraled Sarrate, mayor de edad penal, vecino de Sariñena y filiación izquierdista, le sorprendió el Glorioso Movimiento Nacional  desempeñando el cargo de alcalde del Frente Popular del citado pueblo, colaborando con los demás elementos en la instauración del régimen rebelde; el procesado fue nombrado registrador de la propiedad y Juez de Barbastro y Caspe, distinguiéndose en el desempeño de este último cargo por los abusos e indignados atropellos a que sometió a las personas de orden que estaban procesando e instruyendo los sumarios con notoria malicia y parcialidad, que se tradujo en la aplicación por parte de los Tribunales de gravísimas penas, algunas de ellas de muerte, que se efectuaron. Se pidió que se le impusiera como autor de un delito de adhesión a la rebelión del artículo 238 del Código de Justicia Militar sin circunstancias la pena de reclusión perpetua a Muerte con las accesorias legales, debiendo de ser conmutado por la principal, por la de catorce años y ocho meses de reclusión mayor, que llevará las accesorias de inhabilitación absoluta (…)”.

Cronología penitenciaria:

  • Prisión Provincial de Murcia ingresó el 29 de marzo de 1939.
  • Prisión Provincial de Huesca 20 de julio de 1940, el 23 de agosto de 1940 fue encerrado en celdas de castigo como “elemento perturbador (por su condición de abogado) y por haber hecho manifestaciones al sacar de la Brigada donde se hallaba a unos condenados a muerte”.
  • El 13 de junio de 1941 se ordenó su traslado a la prisión de Barbastro e ingresó en ese mismo día, en el expediente aparece la siguiente observación: “es sujeto peligroso, debiéndose  tener cuidado en su condición”.
  • El 22 de octubre de 1941 se ratifica su prisión por ser considerado un “detenido con peligrosidad”.
  • El 3 de mayo de 1944 es puesto en libertad preventiva, habiendo cumplido 5 años, 1 mes y 10 días de prisión. Se le concede la posibilidad de cumplir la libertad vigilada en el pueblo de Prades (Tarragona).
  • El 12 de octubre de 1953 es aprobada la libertad definitiva.

 

El juicio, típico del franquismo, incautó la mayor parte de sus bienes. Incluso el alcalde franquista de Sariñena, Joaquín Blasco Mirallas, se apropió indebidamente de la bañera de la casa familiar de Pepe para su propio beneficio. Al menos, Pepe dejó 8 hectáreas, una masada y un olivar a un amigo y encargado de sus tierras que nunca lo dejó de lado, ni en los peores momentos. José Paraled Serrate murió tras una larga enfermedad contraída en las cárceles franquistas, la tuberculosis. Debido a su enfermedad fue puesto en libertad el 3 de mayo de 1944, retirándose a Prades, pequeño pueblo de Tarragona, donde falleció al año y medio en Reus.

A pesar del olvido, Pepe siempre ha estado conmigo, en mi mente, en mi curiosidad, en mis sentimientos, en mi corazón y quizá en mis ideales. Tras años de investigaciones en archivos penitenciarios, causas judiciales, informes políticos sociales, cartas, llamadas, búsquedas y un largo etc. por fin puedo concretar una pequeña reseña de lo que fue José Paraled Sarrate y recuperar su memoria en contra de la condena del olvido. Es por él, por Pepe, por la eterna justicia de los olvidados. Por siempre.

 

Los refugios de la guerra y otros recuerdos


     Una tarde de un día cualquiera del mes de julio me acerqué a casa de DRG. Hacía tiempo que teníamos pensado hablar y aquel era un buen momento. Tiene muy buena memoria y es de fácil diálogo, por lo tanto la entrevista fue amable y entretenida, aunque iba un poco a su aire.

      La llamaré DRG ya que no desea protagonismo y me ha advertido que en ningún momento escriba su nombre y así lo he respetado.

 

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Entrada tapada al refugio del Romea 

Por Manuel Antonio Corvinos Portella

En principio me gustaría saber cuántos refugios antiaéreos había en Sariñena:

Teníamos uno en la era Bolera, otro en las bodegas de Torres,  un tercero en la bodega del Romea (en éste si hubiera caído alguna bomba hubieran muerto todos porque el edificio se habría hundido), otro en la calle del Mercado, más concretamente debajo de la tienda de Ramón el Cabalero (recuerdo a Ramón sentado a la puerta de la tienda y poniendo en marcha un gramófono con una gran bocina, como esas que tenían un perro escuchando y allí que nos íbamos los críos y crías a escuchar música, más tarde a esa casa la llamaron “Casa el Comercio” y la regentó un guardia civil que se casó con Manoleta la de Casas), había otro refugio en el salón de Arcos del Casino, otro en la torre de la Iglesia  (en éste los que llegaban los últimos empujaban a los demás hacia arriba hasta que cabían todos), otro en las escaleretas del Castillo (en casa Mora) y por último en el huerto de Nogués  hicieron una zanja y allí íbamos todos los que vivíamos en esa zona del Muro cuando no había niebla o humedad.

¿Cómo se repartían por los refugios?

Cada barrio tenía previsto de antemano el suyo. Cuando oíamos la sirena dejábamos la llave en la gatera y corríamos con toda el alma hacia el refugio.

¿Cuántas personas se solían juntar?

Eso no lo sé porque en esos momentos lo único que pensabas era en que acabara pronto todo; pero se llenaban porque eran sitios pequeños y todo el pueblo se refugiaba en alguno.

¿Imagino que lo pasarían bastante mal?

Allí estábamos  esperando en la semioscuridad,  iluminados por la escasa  luz que entraba por alguna ventana. Sólo el refugio de Torres tenía luz eléctrica. Oíamos las ametralladoras y pasábamos mucho miedo,  siempre se oían lloros, no hablaba casi nadie…

Los más atrevidos salían hasta la puerta del refugio para ver como iba la cosa y nos daban ánimos.

¿Cuántas horas permanecían en los refugios?

Generalmente estábamos alrededor de una hora. Cuando sonaba la sirena tres veces era la señal de que ya se habían marchado los aviones.

¿A qué hora solían  bombardear?

Recuerdo que allá por el mes de septiembre un avión vino a bombardear varias noches seguidas a la misma hora. A la cuarta noche un aviador del campo de aviación de Albalatillo al que llamaban el ruso (debía ser por su nacionalidad) lo esperó y lo ametralló. Cuando tocó la sirena tres veces salimos de los refugios y Jesús el de Josito y Manolo Millera nos informaron de lo que pensaban que había ocurrido. Luego cogieron las bicicletas y marcharon a Albalatillo a enterarse de lo que había pasado. En el bombardero derribado viajaban cuatro militares de los que murieron tres, el otro pudo escapar. Uno de los muertos era hijo de los dueños del Monasterio de Piedra. A éste, sus padres, le pusieron una lápida en la Sierra de Alcubierre

¿Algún recuerdo más?

Sí, tengo muchos, el 21 de enero cayó una bomba en Casa Barrieras, en lo que antes llamábamos la placeta de la Iglesia (hoy Fray Zacarías Martínez) y “escachó” media casa (ésta fue la primera casa que derrumbaron las bombas en Sariñena). Una mañana de febrero cayó una bomba enfrente de la fuente que hay en la avenida de Goya (la que restauraron hace poco) y los que estaban en el refugio de Torres lo pasaron muy mal, pensaron que iban a quedar sepultados, incluso llegaron a  percibir el olor a la pólvora. Ese mismo día cayó otra bomba en el corral de Ariste y mató a un crío de 7 u 8 años.

¿Cómo eran las defensas antiaéreas?

En la placeta de la Iglesia, al lado del hotel Ispa, había un edificio que pertenecía al Ayuntamiento que se utilizaba como parvulario y cuya maestra era doña Baltasara. En la parte de arriba vivían los soldados de las ametralladoras antiaéreas. Había dos, una en la torre de la Iglesia y otra en la zona de la Jinjolera (cerca de la actual cooperativa).

Recuerdo que en esa casa municipal se guardaba un carro para transportar fallecidos, pero nunca se usó porque todo el mundo prefería llevar las cajas de sus difuntos al hombro hasta el cementerio.

¿Cómo sabían los bombarderos donde soltar las bombas?

Por aquel entonces se dijo que un matrimonio con una niña que vivían en casa de Ballarín en la calle del Sol (hoy Ugarte) pasaba los planos con los lugares donde tenían que bombardear. Al acabar la guerra el posible espía y su familia desaparecieron.

¿Vivió usted la explosión del polvorín?

    Ya lo creo y además bien cerca. El 19 de abril a las nueve menos cuarto los críos y crías de cuarto grado estábamos esperando entrar en la escuela que había en el Casino (los maestros y maestras eran doña Cristina Lana, don Pío Toda y don Nicolás, el primer, segundo y tercer grado estaban en las escuelas viejas) cuando vimos salir del polvorín un humo muy negro y enseguida vimos a varios soldados a medio vestir que huían de la casa chillando. Gritaban que se marchase todo el mundo a sus casas. Casi inmediatamente oímos un gran ruido ensordecedor.

En el edificio también estaba instalada una caja de ahorros cuyo director era un señor apellidado Maicas. Lo vimos salir al balcón  y cómo la explosión lo lanzaba contra las rejas de la iglesia. En el suceso también murieron su esposa, treinta o cuarenta soldados y un niño de 12 años. A varios de los que jugábamos en  la plaza nos hirieron y nos llevaron al hospital que estaba en casa Paraled (hoy casa Abadías-Ullod).

El polvorín estaba en casa Tronchón que quedó totalmente destruida, también se derrumbaron casa Blasco, casa la Nena, casa Candela y casa la Rosa.

Como ese día hacía mucho cierzo recuerdo que el humo y el polvo desaparecieron de la plaza muy deprisa y entonces pudimos ver cómo los escombros la llenaban casi toda.

Cambiemos un poco de tema. ¿Qué recuerdos tiene de la escuela?

En mi clase estábamos 30 niñas, aprendíamos mucho porque nuestra profesora doña Cristina Lana Villacampa era muy buena maestra, (la mejor que he conocido). No nos meneábamos y tampoco se nos ocurría hablar, tenía mucha disciplina pero nos quería mucho.

Por la mañana de 9 a 12:30 h. aprendíamos a leer, a escribir, verbos, matemáticas, geografía, etc., por la tarde de 3 a 5 h. a bordar, aprender corte para hacer camisones, pijamas, etc. El recreo lo hacíamos en la plaza de la Iglesia.

¿Cómo era un domingo de antes de la guerra de un chico o chica de 11 o 12 años?

Íbamos a misa de once con mosen  Pedro y luego jugábamos por las plazas a encorrer, a la comba y los chicos a marro bandera, a la una andaba la mula y a otras cosas. También nos íbamos hasta el río a pasear o por los porches y nos sentábamos en el patio del casino a ver a los que bajaban del baile. Esas eran nuestras diversiones

Por la tarde teníamos catequesis con Maruja Basols Salaver y con María Cruz…

-Imagino que recibirían algo de paga.

-Bueno…, unas veces me daban cinco céntimos y otras diez (de los de antes), a los demás por el estilo. Con ese dinero algunos iban a casa la Marta a comprarse dos naranjas un poco tacadas que eran más baratas y otros a casa Blasito a comprar chupones o adoquines. Yo no me compraba nada porque estaba ahorrando para comprarme una cordera de las que vendían a 15 pesetas en la plaza Villanueva. Pero vino la guerra y no lo pude hacer, tuve que dar el dinero para comer en casa.

Desde aquí doy las gracias a D.R.G. por la amabilidad mostrada y por compartir esos penosos recuerdos que marcaron la vida de varias generaciones.

 

Jubierre


Jubierre aparece espectacular bajo las confluencias del Alcanadre y la Isuela (oficialmente Flumen), tras la depresión de Sariñena y a los pies de la intersección de las sierras de Alcubierre y Sijena. Un laberinto elegante y sinuoso, con escarpes y barrancos que juegan caprichosamente con un tiempo inexorable, pretérito y a la vez, aunque parezca imposible, en continua evolución.

 

Un lugar excepcional en plena depresión del Ebro y en el corazón de Los Monegros, ocupando una superficie aproximada de unas 3.199,92 hectáreas y que pertenece al término municipal de Castejón de Monegros, lindando con Albalatillo, Sariñena y Sena. Desde el 2015 se encuentra protegido como Área de Interés Geológico “Badlands de Jubierre” incluido en el Catálogo de Lugares de Interés Geológico de Aragón (Código LIG : ARA062).

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Jubierre es un amplio conjunto de depósitos y formas de modelado de origen fluvial y eólico, Jubierre es una unidad de relieve propia. Sedimentos del mioceno erosionados de forma diferencial, de calizas, areniscas, arcillas y margas con fuertes procesos geomorfológicos activos de erosión hídrica superficial, principalmente de lluvias torrenciales. Una amplia red de drenaje profundamente desarrollada en barrancos, cárcavas y regueros, tierra desierta con un suelo escasamente fértil y muchas veces desnudo, sin vegetación. Romerales, ontinares, espartales, tomillos, aliagas, coronillas de fraile, algún espino, alguna sabina albar y pinos rastreros de repoblación que difícilmente sobreviven en un paraje de inhóspita apariencia. El paisaje atrae con gran intensidad, fascina y muchos de sus espacios nos trasladan al viejo oeste cinematográfico. Jubierre va  desarrollando su potencial de entorno único y singular, una marca propia y reconocida que cada día es más visitada y disfrutada.

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El terreno aparece desquebrajado, su rota horizontalidad nos va descubriendo matices que nos envuelven en el mismo paisaje, sorprendiendo con sus imponentes tozales, formaciones eminentes dominadas por materiales resistentes (areniscas) sobre materiales débiles que crean formas imposibles que desafían la misma gravedad. Un sustrato de margas y arcillas versicolores que crean caprichosas morfologías con infinidad de detalles, con intensas oxidaciones rojizas (debido al hierro férrico) y reducciones grisáceas verdosas (épocas de inundación), con un amplio abanico de tonalidades: ocres, amarillos, marrones, pardos, blanquecinos… pinceladas de un entorno natural que es pura creación artística. Más al piedemonte de la sierra, las margas (el salagón) son culminadas por una mayor capa resistente de caliza lacustre.

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Ermita de San Miguel

Jubierre es un lugar con profundidad, con historia, lugar de remotos asentamientos, con yacimientos ibéricos que posiblemente sean de los más importantes de la provincia de Huesca. Además parece que existió el pequeño poblado de Jubierre, donde actualmente se encuentra la ermita de san Miguel, y también un viejo molino harinero, destruido hace algunos años, que fue comprado en el año 1419 por Castejón de Monegros.

En el territorio donde se encuentra la ermita de San Miguel, y a la izquierda  y junto al r. Alcanadre, hubo antiguamente un pueblo llamado hoy Jubierre y antes Chubierre, del cual se conservan algunos vestigios. Dicho pueblo (arruinado ya), con todas sus pertenencias de pastos, montes, sierra, dicha ermita de San Miguel y un molino harinero, destruido hace algunos años, fue comprado en el año 1419 ; y es ahora propiedad de Castejón de Monegros.

Madoz

Diccionario Geográfico – Estadístico – Histórico 1845-1850

Jubierre es árido y seco, esquivado por el magnifico soto del Alcanadre que se desvía antes de llegar a Jubierre, antes de desembocar aguas abajo en el Cinca. De ahí el nombre del río Alcanadre, de la vieja lengua ibera que Bienvenido Mascaray nos describe como el río que se desvía próximo a acabar. Y a buen seguro que la misma lengua ibera de respuesta al origen del topónimo de Jubierre, que quizá lo describa como terreno “separado” o “partido”, debido a su segundo término berex.

 

Los tozales de Colasico, la Cobeta y los tozales de los Pedregales, el tozal Solitario, el mirador de Peñaltar… un paisaje espectacular, impresionante que a nadie deja indiferente. Suelos lunares, de fuertes contrastes, lugar de inspiración y de creación, un paraje lleno de vida y de magia, un tesoro natural, geológico y monumental imprescindible para descubrir.

Las masadas durante la guerra civil


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Aquellas personas que se quedaban en la retaguardia debían lidiar con incontables problemas e incertidumbres: el miedo, las represalias, la escasez de alimentos, el racionamiento, los movimientos de tropas, los bombardeos, etc. Para evitar estos últimos las familias buscaban refugio donde podían o creían oportuno. Unos lo hacían en los siete u ocho refugios antiaéreos habilitados para tal fin en nuestra localidad y otros decidían pasar temporadas en las  masadas de los montes.

En el caso que nos ocupa, tres familias lo hicieron en una edificación que estaba situada en el término denominado la Sardera. Se llevaron comida para pasar varios días en ella: judías secas, gallinas, conejos, pan, tocino, vino, aceite y poco más. Y allí se instalaron.

Los días eran generalmente aburridos debido a la falta de actividad, pero siempre estaban atentos a lo que pudiera venir, mientras las noches eran potencialmente peligrosas. Para evitar en lo posible los riesgos que pudieran provenir de la oscuridad, al anochecer cogían lo más indispensable y se trasladaban a dormir a una cueva bastante profunda denominada el “Sagrau”  ubicada en el monte de Lastanosa.  Todos los días a la caída del sol tomaban el camino que les llevaba hasta el río Alcanadre y allí en sus orillas los hombres cogían a los abuelos y abuelas “ancolicas” y lo vadeaban, realizada esta operación se dirigían a dicha gruta. A la mañana siguiente regresaban a la masada para pasar el día en ella y cuidar de los animales y de la comida almacenada.

Me contaba Jesús Foj que en aquella masada de la Sardera permanecían cortas temporadas. “Cuando el bombardeo de Sariñena estuvimos en ella casi quince días. Estábamos tres familias, la de mi tío Lombarte, la de Enrique el Molinero y la de Manuel Foj Morén. Muy cerca teníamos la masada de la Diega y en ella estaba refugiada la familia de Florencio. Unas veces venían a vernos y otras veces íbamos nosotros, cambiábamos  impresiones y jugábamos a las cartas”.

“Un día aparecieron por la masada dos moros que llevaban un macho, posiblemente eran desertores del ejército de Franco. Como tenían mucha hambre les ofrecimos de almorzar dos huevos fritos, pero como no se fiaban de aquella comida mi padre tuvo que probarla primero, igual creían que los íbamos a envenenar. Luego, a través de mi padre que sabía algo de árabe por haber hecho la mili en Tetuán supimos que querían que los guiara alguien a alguna estación de ferrocarril cercana porque tenían intención de llegar a Barcelona.  A pesar de que nos ofrecieron el macho ni Lombarte, ni Enrique ni mi padre quisieron  arriesgarse y ninguno quiso acompañar a aquellos personajes.

Entonces, mi padre optó por darles las indicaciones suficientes para que pudieran llegar a la estación de El Tormillo que no caía muy lejos y se marcharon. Cuando lo hicieron nos quedamos tranquilos porque no las teníamos todas con nosotros ya que las historias que se contaban sobre ellos eran muy fuertes.

Otro día, extrañamente, llegó un coche oficial con un general en su interior, bajó el  chófer y preguntó por la familia Foj. Al reconocer al conductor salió inmediatamente mi tía Soledad que se había escondido por precaución y resultó ser su novio con el que después de la guerra se casó y vivieron en Barcelona toda su vida. El chico aquel se llamaba Ángel”.

Estas pequeñas historias me las contó Jesús Foj un día cualquiera del pasado verano 2017 y aunque era muy joven cuando las vivió nunca las ha olvidado.

   Gracias Jesús.

A. Corvinos Portella

 

Martín Blecua Vitales


Un enamorado de su pueblo, de sus tradiciones, de su gente y su familia. Un amante del dance de Sariñena, un apasionado del dance aragonés, de sabiduría y conversación excepcional. Un gaitero accidental del que afortunadamente tenemos el placer, el orgullo y la suerte de disfrutar. Junto a Pedro Mir Tierz recuperaron la gaita de boto aragonesa y hoy en día responden a leyendas vivas del dance aragonés. La cultura popular aragonesa les debe mucho y danzar debe de ser su mayor expresión.

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Fiestas de Sariñena 1998. Fotografía Mario Gros. 

Martín Blecua Vitales nació en Sariñena en 1955 y tanto él, como su hermano Luis, vivieron desde muy pequeños el dance de Sariñena. Su madre regentó durante años la tienda de ultramarinos Pilar Vitales, viuda de Blecua, hasta que falleció en 1987, la tienda continuó abierta hasta 1992. Cerca se encontraba la casa de Antonio Susin, antiguo mayoral del dance de Sariñena, y la casa de Vicente Capitán, excepcional gaitero también del dance de Sariñena. Desde casa Martín escuchaban a Vicente Capitán cuando en mayo comenzaba a tocar para empezar la temporada de dances: Vicente colgaba la gaita cerca del hogar, para que la pez del boto no se le pegase. Pero sin duda, fue Susín quién influyó totalmente en los hermanos Blecua, a quienes transmitió su inmenso saber sobre el dance, convirtiéndose ellos mismos en parte fundamental del resurgir del dance.

1999_08_08 Sariñena 4Los hermanos Blecua pasaban mucho tiempo en la casa de Teodora Palacio, madre de Antonio Susín. Escuchaban de Susín historias sobre el dance, canciones, cuentos, trovas, motadas, dichos, pastoradas… Antonio Susín era pintor blanqueador, mientras preparaba la cal le tarareaba la música de las mudanzas  y Martín, con los mangos de las brochas, danzaba golpeando la pared. Así, Martín se impregnó del dance, de sus entresijos, historia, y esencia. Los palos eran de carrasca y algunos se hacían con los radios de las ruedas de los carros o galeras.

El dance es el alma de las fiestas y es gracias a su gente, todos han dejado su impronta, mayorales, danzantes, generales, diablos, rabadanes, gaiteros…, todos dejaron algo de sí.

Martín Blecua Vitales

Ecos del diario del Altoaragón 

Con diez años, Martín comenzó a danzar con el dance de Sariñena, debutó en Zaragoza en 1965. Al año siguiente danzó en el teatro Olimpia de Huesca, cuando Sariñena ganó el primer premio de grupos de dance: Entonces estaba ya Juan Mir como gaitero. Como todo danzante joven comenzó como volante, para pasar a ser danzante adulto en 1967, debutó en una actuación en la Alfajeria de Zaragoza. Luego, después de su hermano Luis, ejerció de rebadan hasta 1976 (1975), último año del gaitero Juan Mir.

Martín es “manos a la obra”.  Le tocó danzar y danzó. Si hubo de tocar, aprendió,  tocó y es el “gaitero de Sariñena” (que ya es decir). Midió, probó y construyó cuando la gaita estaba en peligro. Transmite su sabiduría sin guardarse nada. Generosamente. Mirando de frente. Con honesta humildad. Sin perder el tiempo. Como siempre.

Mario Gros Herrero

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Mariano Pascual, Pedro Mir, Juan Mir, Martín Blecua, Mario Gros y Mariano Labat. 

Tras Juan Mir el dance de Sariñena se quedó sin gaitero, tuvieron que ir a Zaragoza y comprar tres gaitas gallegas. Susín trató de enseñar a tocar la gaita en el piso de arriba del ayuntamiento, sabía tocar algo el clarín, aunque no tenía mucha movilidad en la mano derecha debido a un accidente que sufrió en Barcelona. Martín no se unió al grupo de futuros gaiteros, pero un día volviendo a casa pasó por la plaza del ayuntamiento, escuchó la gaita y subió a alcahuetear. Sería sobre febrero o marzo de 1976, Susín le dio un clarín y le dijo: Eh!! Qué tú te lo manejas. A Martín la mecanografía le ayudó mucho, enseguida  destacó y Susín le dijo: Mañana ven a casa. Al ver la marcha que llevaba, Susín dejó de enseñar a los demás y trabajó y pulió mucho a Martín. En mayo del mismo año ya salió con el dance para la festividad de san Isidro, en romería a la ermita de Santiago honrando a la Virgen de las Fuentes. Aunque ese año fue llamado a filas y no pudo debutar en las fiestas patronales en honor a san Antolín. Como gaiteros, aquellas fiestas ejercieron Calvete, Luis y Domingo Lana. Desde entonces, Martín nunca ha faltado con su firme compromiso con el dance.

El sonido de la gaita es un sonido ancestral, festivo y alegre. Sí, tiene algo de sensual. Vas abrazado a ella y no puedes ser brusco, has de tocarla casi acariciándola, suena mejor.

Martín Blecua Vitales

Ecos del diario del Altoaragón

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Gaita de boto aragonesa “La Famosa”. Foto Mario Gros.

Es en mayo de 1980 cuando Martín Blecua, junto a Pedro Mir Tierz, escriben una de las páginas más importantes de la gaita de boto aragonesa: su recuperación. Tras mucho trabajo y esfuerzo y ante el asombro de todos los asistentes al concurso de dance de la Asociación Artística Aragonesa, celebrado en la capital aragonesa, la gaita de boto aragonesa volvió a sonar, a resurgir. Fue con La Famosa, la primera gaita de boto aragonesa reconstruida tras su desaparición.

 

Lo más difícil es ser gaitero del dance, el gaitero ha de hacer bailar al dance.

 Martín Blecua Vitales

Además del dance de Sariñena, Martín ejerce de gaitero de los dances de Castejón de Monegros desde 1984 y de Pallaruelo de Monegros y Valfarta desde 1983. Martín ha construido gaitas, principalmente para amistades y algún compromiso, las hace por placer desde 1989, cuando el tiempo se lo permite. Para la recuperación de la gaita fue fundamental el botero de Sariñena, a la hora de realizar el boto y el manejo de la pez. Tenían  nociones, muchas historias escuchadas entorno a la fabricación de gaitas, aunque hubo muchos retos que superar: la afinación del clarín, el curtido de la piel de culebra, la fabricación de las cañas…, el proceso fue un aprendizaje. Susín le explicó más de una vez a Martín como se elaboraban las cañas, a pesar que él no las sabía hacer. Los Malos, Padre y dos hijos gaiteros sariñenenses, fueron los últimos que hicieron cañas en Sariñena, fueron muy buenos gaiteros, recuerda Martín. Las cañas son diferentes y cada maestro artesano presenta sus matices, una caña de Martín es diferente a una caña de Pedro.

Cuando toco la gaita por mis venas corren recuerdos y sobre todo distintas emociones según el momento.

Martín Blecua Vitales

Ecos del diario del Altoaragón

El trabajo de recuperación dio origen, en 1998, al libro: La gaita de boto aragonesa, una obra que ha garantizado la supervivencia de un instrumento imprescindible en la tradición musical aragonesa. En el año 2002 los Gaiteros de Tierra Plana les rindieron un sentido homenaje a Martín y a Pedro y en el 2015 en la IX Trobada de Gaita de boto aragonesa, jornadas organizadas por la Asoziazión Cultural Bente d’Abiento, homenajeó a Martín Blecua.

Martín, desde 1976 compartiendo un sueño, que gracias a su deseo de aprender, su honestidad y su valía, supo salir airoso de todos los que a su alrededor intentaban frenarlo movidos por la desconfianza y la cerrazón. Se abrió al mundo, a los desconocidos, formando una familia de amigos con los que el sueño se llegó a hacer realidad. Conoció nuevas tierras, su gaita sonó en Madrid, Francia, Suiza, Holanda…y en una amplia discografía. ¡Bravo Martín! eres un ejemplo!.

 Pedro Mir Tierz

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Luis Bajén, Pedro Mir, Luis y Martín Blecua. Foto: Mario Gros.

Goza de muy buenas amistades con otros gaiteros y dances aragoneses. Ha acudido a diferentes encuentros de dances y de gaiteros y ha investigado el dance de Sariñena y el dance Aragonés, es una enciclopedia del dance y de la gaita de boto aragonesa. Estuvo presente en las grabaciones que el reputado musicólogo Arcadio Larrea realizó en 1980 en el casino de Sariñena, tanto en la sala de arcos como en la sala de baile. Además, Martín realizó numerosas grabaciones y recogió numerosas mudanzas y toques de gaita de diferentes dances monegrinos.

Martín, con un gran conocimiento del folclore y del saber popular sabe transmitir con pasión el amor al dance y a la gaita de boto. Me transmitió ese “veneno”, me acogió, me guió y me  dio generosamente todos los conocimientos que pueda tener sobre la gaita y el dance. Cuando todos opinaban que no sería así, el me abrió las puertas del dance. Ahí comenzó una apasionada aventura que nos ha llevado a trabar amistades y experiencias que difícilmente hubiera podido vivir. ¡Gracias maestro!

Javier Espada

Martín es impronta viva del dance de Sariñena, quien acaricia la gaita en cada fiesta y con sus melodías llena las calles de alegría y felicidad, mudanzas con las que bailan los danzantes y nos hacen vibrar, latir, emocionar, recordar y sentir, un barullo de sensaciones que nos identifican con nuestras tradiciones y nuestra forma de ser, con nuestra pueblo. Que la tradición continúe, ¡Aprieta el codo gaitero y a danzar!.

La Guerra Civil en Sariñena


Con el levantamiento militar, el 18 de julio de 1936, se crea de urgencia, esa misma noche, el Comité Local de Sariñena. Más de 300 sariñenenses, entre afiliados a partidos y a sindicatos, salen a la calle a defender la republica, instando a la Guardia Civil a que se una al pueblo. El Capitán de la Guardia Civil, del puesto de Sariñena, respondió negativamente, erigiéndose como única autoridad. Durante los primeros días convivieron en una tensa calma.

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Es el veinte de agosto de 1936 cuando el capitán de la guardia civil abandona Sariñena y sale hacia Monzón con parte de su destacamento. Aquella circunstancia fue aprovechada por los republicanos sariñenenses para tomar definitivamente las calles, desarmando a las fuerzas restantes de la Guardia Civil que pasaron a formar parte de la Guardia Nacional Republicana. En las solicitudes de Informes Políticos-Sociales encontramos notas de testimonios que narran como ocurrió el desarme, así lo declaró Antonio Olivan Mir vecino de esta villa:  El desarme de la fuerza se hizo en tres puntos diferentes, o sea a dos parejas las desarmaron en la calle y al resto en la casa cuartel, siendo este último punto donde vio que Ignacio Biosca Salfe iba armado con un fusil tomando parte en dicho desarme, por ser el diciente vecino de dicho edificio y desde una ventana de su casa vio lo sucedido, manifestando también que no hubo ninguna victima y que ocurrió el 19 o 20 de julio del 36. Luis Buil apunta que el pueblo cortó las carreteras con árboles y mantuvieron guardia en las entradas del pueblo. Pronto llegaron noticias del futuro frente de Aragón: Unos falangistas de Zaragoza habían entrado en Alcubierre. Luis Buil fue uno de los voluntarios sariñenenses que, en autobuses, partieron hacía Alcubierre para frenar al enemigo: A la altura de Lanaja nos escoltó un tal Breguer de guerra francés que venía de Barcelona y que pertenecía a la aviación que estaba con nosotros. Solamente podía tirar bombas con la mano pero daba moral. Ocupamos Alcubierre donde los falangistas habían fusilado a unos once obreros del canal en construcción. Lo hicieron en la fachada del ayuntamiento. De los fusilados encontramos en la carretera  a uno herido pero vivo. Ese se salvó. En palabras de Luis: Algunos volvieron al pueblo y otros, armados, continuaron hacía Tardienta y Almudevar, donde se produjeron algunos combates y se logró estabilizar el frente.

Demetrio Bodero, Antes del M.G.N. prestaba sus servicios como guardia civil en el puesto de esta villa, sin afiliación política, siendo su ideología derechista. Al iniciarse el… fue desarmado al igual que las demás fuerzas del puesto por las hordas marxistas, el informado se refugió en el campo de aviación rojo establecido en este término municipal donde presto el servicio de su clase hasta los últimos días de marzo de 1938, que fue liberado por las tropas nacionales y, incoado expediente de depuración, fue resuelto favorable y licenciado del sustituto por haber cumplido la edad reglamentaria. No intervino en hechos delictivos y se le considera adicto a la nueva España

Notas en las solicitudes de Informes Políticos–Sociales.

El 25 de julio de 1936 llegó a Sariñena la columna miliciana del P.S.U.C. del Barrio-Trueba, 3000 milicianos y tres baterías de artillería a mando de su jefe Manuel Trueba Mirones; luego conocida como la Columna de Carlos Marx. Sariñena albergó el Cuartel General del alto mando del XII cuerpo republicano en casa Torres, el Hospital Militar y la biblioteca en casa Paraled, la Farmacia militar internacional en la calle Enado, un comedor popular, el aeródromo de Alas Rojas y un Deposito de Armas y Municiones y un Hospital de Evacuación en el barrio de la Estación de ferrocarril. También existió un taller de reparaciones de automóviles que situaron en el interior de la iglesia. En las solicitudes de Informes Políticos–Sociales encontramos a Eusebio Villa Clavería, de profesión engrasador, en la sección Automovilismo inspección y recuperación.

El pueblecito nos acoge y nos envuelve en la oscuridad de sus calles. Este pueblecito de calles polvorientas, estrechas, de casas pardas y antiguas, es un hervidero de milicianos que van y vienen al frente de combate. Nubes de polvo levantan los camiones que conducen víveres al frente y otros que transportan soldados de la libertad.     

A las seis de la mañana la claridad de los gallos mañaneros me ponen en acción y mi primera visita es al hospital de sangre en el que se encuentran diez heridos; y al ver hasta sesenta camas vacías, me hace presumir, como compruebo más tarde, que las bajas en nuestro frente de Huesca son pocas, para la importancia que tiene los distintos frentes que sitian en rodeo a dicha ciudad y los combates estratégicos que a diario suceden. 

Frente de Huesca, Los aguiluchos de la F.A.I., impacientes por entrar en Huesca.

Por Hermes., Sariñena, 7 de septiembre de 1936. 

Solidaridad Obrera, nº 1376

 Pascual Mas Borros Fue agente de investigación de la Generalidad de Cataluña y prestó servicio a una delegación que se estableció en Sariñena.  

Solicitudes de Informes Políticos–Sociales.

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En las Solicitudes de Informes Políticos–Sociales de Sariñena aparece abundante información y testimonios sobre diversos sucesos que se desarrollaron durante la guerra civil en la capital monegrina. La formación del Comité Local de Sariñena, según el testimonio de Fulgencio Esteban Olivas, el comité fue integrado por José Paraled y José Bruned, entre otros miembros que ignoraba: No ocurrió nada anormal durante la actuación de este comité a excepción de la profanación de la iglesia. Rumoreándose que las imágenes habían sido quemadas en la plaza, ignorando que hicieron de los objetos de valor y en cuyo hecho intervinieron individuos desconocidos. Días más tarde se constituyó un nuevo Comité Local con José Paraled, José Bruned, Manuel Blames, Dionisio Buil y Francisco Lana. Luis Buil Espada atribuye a la constitución del comité a socialistas, comunistas, Izquierda Republicana, Unión Republicana (de derechas) y anarquistas. José Paraled, desde 1935, perteneció a Izquierda Republicana y ocupó el cargo de alcalde hasta que fue destituido cuando los sindicatos C.N.T. y U.G.T. tomaron el ayuntamiento de Sariñena, formando el Comité Revolucionario de Sariñena. En la constitución del Comité Revolucionario de Sariñena el sindicato C.N.T. fue la fuerza mayoritaria. Para Daniel Pinos esto explica que Se decretase, desde un principio, las colectivizaciones de las tierras, la abolición de arriendos y la expropiación de grandes fincas y maquinaria agrícola. Eusebio Pinos formó parte del comité, quien según las palabras de su hijo Daniel Pinos fue delegado de abastos. También se puso en marcha una pequeña colectividad. Las fuerzas del P.O.U.M. fueron responsables del saqueo de las tres iglesias de Sariñena y se realizaron algunas detenciones, pero a los pocos días fueron puestos en libertad. José Paraled fue detenido el 23 de octubre por unos milicianos y puesto en libertad a las pocas horas. Marchó a Barcelona, donde se alojó en el Hotel San Agustín, en julio de 1938 fue llamada su quinta y destinado a servicios auxiliares en la parte de Valencia, donde acabó siendo hecho prisionero.

Se decía que el Capitán General Romerales era de Sariñena. “Paco, un conocido amigo mío, que era manco y trabajaba en el ayuntamiento, enviaba una pequeña cantidad, de su magro sueldo a la esposa del General a Madrid, pues ella no tenía pensión de viudedad (pasados muchos años se la concedieron) y él me decía que era la mujer de su tío, hijo del pueblo”.

Luis Buil Espada.

Toda la vida en guerra de un pacifista.

Las milicias del P.O.U.M. sacaron de las tres iglesias sariñenenses las imágenes y ornamentos a la calle y en carros las llevaron a la orilla del río Alcanadre, donde les prendieron fuego. También así lo atestigua Daniel Pinos, relatando las vivencias de su padre Eusebio Pinos. Se incautaron los comercios del pueblo y detuvieron por unos días a Manuel Basols Salaber (posterior alcalde durante el franquismo), Ignacio Ballarín Segura, Benjamin Portera, Bernardo Guillen, Miguel Anoro Casañola y Victoriano Buisan, entre otras personas. Fueron puestos en libertad el 26 de agosto de 1936. Diversos testimonios enmarcan aquellas detenciones con un fin protector ante elementos descontrolados de milicias que hacían peligrar la vida de personas de derechas. Luis Buil vio como las monjas carmelitas acudieron, vestidas de paisano, llorando al ayuntamiento: Desde la puerta escuché como los miembros del comité las tranquilizaban y les decían que las que quisieran quedarse allí no tenían nada que temer y que si querían irse a su casa les escoltarían.  Para Luis el comité se portó bien y mantuvo el orden. En otra ocasión, los miembros incontrolados de las milicias catalanas intentaron fusilar a unos detenidos que había en la cárcel, lo que el comité logró evitar, poniendo guardia alrededor de la misma con fusiles Mauser. Después, muchos presos fueron liberados.  Daniel Pinós relata la quema del archivo en la plaza mayor: Atizada por los miembros de la Federación Ibérica de las Juventudes Libertarias y ante la alegría de muchos sariñenenses.

“Las llamas se alzan más allá del techo de la iglesia y los jóvenes anarquistas continúan trayendo más y más materias de casa del notario, echándolo a las llamas con gesto triunfal. Gran número de personas mira silenciosamente al fuego. No era, de ninguna manera, una destrucción como otra cualquiera de algunos documentos indeseables, sino un acto que revestía para sus participantes profunda significación, como símbolo de la liquidación del viejo orden económico” 

Borkenau, El reñidero español, pp 81-82.

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Ante los diversos abusos y tropelías, el Comité Revolucionario de Sariñena se vio obligado a trasladar el problema al Cuartel General de Columna Durruti en Bujaraloz. Al día siguiente se personó en Sariñena Buenaventura Durruti, estableciendo de nuevo el orden y aprovechando la ocasión para celebrar un histórico discurso llamando a la movilización y a la disciplina en todos los frentes.

La orden de Durruti a Mosén Jesús, que éste cumplió disciplinadamente, fue la de recorrer todas las centurias, recoger a las mujeres “sin dejar una siquiera”, trasladarlas a Sariñena y enviarlas en tren a Barcelona. Esa escena la recreó Vicente Aranda en su película “Libertarias”, en la que un Miguel Bosé algo blandito y redicho interpreta el papel de Jesús Arnal.

Juan García Oliver

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Desde Sariñena, la agencia de noticias Febus enviaba al periódico ABC partes de guerra. También se cuenta con escritos en Solidaridad Obrera de su paso por Sariñena de su corresponsal Hermes. El 30 de septiembre de 1936, Hermes escribe sobre la llegada a Sariñena de una brigada de policía para investigar unos supuestos espías, quienes al parecer fusilaron en el campo de aviación. Hermes conoció al Teniente Reyes: “El jefe de este campo, es el Teniente Reyes; camarada de todos y gran experto en su oficio. Sus órdenes, dejan de serlo, por el acento que pone al darlas. La sencillez raya la modestia y todo lo ve, de todo se preocupa y hasta no escatima la vida cuando de jugársela se trata. Ahí está una hazaña que no es conocida. El día 5, remontó el vuelo en un avión de caza y -¿Cuáles eran sus propósitos? Lo cierto fue, que, sólo voló sobre Zaragoza y volvió sin darle poca importancia al gesto. ¿Qué paso en el campo de Zaragoza, donde tienen nueve aviones Italianos tipo Caprioni? ¿Seguramente, quedaron sus pilotos (dicen que Alemanes), atónitos del gesto de audacia?”. Hermes continua “es el guardia de ese campo y jefe de las milicias, un muchacho menudo, de nervios de acero y que ha dado pruebas de arrojo sin igual. Dicen que el movimiento le sorprendió como agente de seguros y ahora su porte guerrero y sus hazañas lo han convertido en el Alférez Franco. ¿Lastima que lleve el apellido de un traidor! Yo que él, me haría nombrar por el apellido materno pues resulta incongruente de que dos nombres, uno traidor a su pueblo y otro defensor del mismo, se nombren con las mismas letras”.

Otra declaración, la de José Zamorano Cabellud “El Vicien” cita como integrantes del comité a Tomás Inco (F) (Ferroviario de Sariñena fallecido en el momento del la declaración 1943), Antonio Mir “El Tuerto”, Francisco Masueras Claveria Andres Minguillón (F), José “El Huesetes”, Antonio Casabona Marias y Dionisio Buil Mesple. José Zamorano Cabellud se enroló voluntariamente en la veintiséis división mandada por Durruti.

 Gabino Lavilla Arcal, Participo en la detección de personas “de orden”. Intervino en la destrucción  de las iglesias de Albalatillo y Castejón de Monegros, en la quema del archivo del ayuntamiento y juzgado de Albalatillo.  Prisión provisional de Las Capuchinas de Barbastro.

Solicitudes de Informes Políticos–Sociales.

 

Convocó, un sábado a las nueve de la mañana, un Consejo de Guerra en Sariñena, en el puesto del comandante Reyes, en Sariñena. Debían de asistir el Coronel Villalba, el Comandante Reyes, Durruti, Ortiz, uno de los jefes de la columna “Rojinegra”, otro de los jefes de la columna del PSUC y uno de la columna del POUM. Viajó de noche aguantando una lluvia torrencial y gracias a la pericia de “gasolina” llegó al puesto de mando de la aviación en Sariñena. Penetró en la casita que servía de comandancia, donde le recibió la esposa del Comandante Reyes y por una hermana de ella. Llegados los convocados se celebro el Consejo de Guerra para designar el jefe de Operaciones del Frente de Aragón, quien al final fue José Villalba.

Juan García Oliver

El Eco de los pasos.

Con la creación del Consejo Regional de Defensa de Aragón, presidido por Joaquín Ascaso, entre el 6 de octubre de 1936 y el 11 de agosto de 1937, los Comités Revolucionarios pasan a constituirse como Consejos Municipales. La creación del Consejo Regional de Defensa de Aragón tuvo sus inicios en Bujaraloz  a partir de un plenario sindical  de la C.N.T. en septiembre de 1936.

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Tras la disolución del Consejo Regional de Defensa de Aragón, entre los días 14 y 16 de octubre de 1937 se crea el Frente Popular Antifascista de Sariñena. Por aquellos tiempos Sariñena alojaba el cuartel general del ejército republicano del Este. De acuerdo con el artículo de Arturo Morera: Un documento del archivo de Salamanca.

Convocados por el Delegado Gubernativo se reúnen el día 14 de octubre del corriente año y hora de las 10 de la noche, en la Delegación de esta localidad, dos representantes de cada una de las organizaciones y partidos políticos de Sariñena, con el objetivo de constituir en la misma el Frente Popular Antifascista.

Concurren, por la Confederación Nacional del Trabajo, Manuel Santolaria y José Ros. Por la Unión General de Trabajadores, Antonio Lacuna y Mariano Morén. Por Unión Republicana, Mariano Grustán y Pedro Tires. Por Izquierda Republicana, Manuel Tena (hace constar este representante que el otro compañero designado por su agrupación, que es José Morera no concurre por estar de viaje). Por el Partido Socialista, Severo Arroyos y Pedro Sanz. Por el Partido Comunista, Pedro Cáscales y Eloy Casabón. Por las Juventudes Libertarias, Gregorio Lozano y José Malo. Por las Juventudes Socialistas Unificadas Daniel Grustán.  

Preside la reunión el Delegado Gubernativo que declara abierta la sesión y expone el motivo de la reunión, que no es otro que el de constituir en Sariñena el Frente Popular Antifascista. Todos reunidos se manifiestan de conformidad con lo expresado por la Presidencia por ser necesario para ganar la guerra y consolidar la revolución. La Presidencia pasa a leer el compromiso que han firmado en Caspe por todas las organizaciones que ha llevado como consecuencia a la formación del Frente Popular en Aragón. Una vez leído es aprobado por todas las representaciones de esta localidad, haciéndose distintas las aclaraciones que son contestadas por la Presidencia y por algunos de los representantes.

En consecuencia se acuerda quede constituido en esta localidad el Comité de Frente Popular Antifascista, haciendo suyo el mismo articulado que se firmó en Caspe el 23 de septiembre para el mismo fin. Se pasó a discutir el número de representantes que formarán parte de dicho Comité, y tras amplias deliberaciones en que intervinieron todas las delegaciones se acuerda por unanimidad sea uno por cada partido y organización en calidad de efectivo y otro en calidad de suplente designado también por las distintas organizaciones para suplir al efectivo en ausencias y enfermedades, consiguiéndose de esta forma que nunca quede ningún partido ni organización sin representar en ninguna reunión. De acuerdo todos, queda en proseguir esta reunión el sábado próximo día 16 en que traerán el nombramiento efectivo.

El sábado y hora acordada vuelven a reunirse las mismas delegaciones que el día 14.

Preside el Presidente del Consejo Municipal que expone el motivo de la reunión. Pregunta el nombre del representante efectivo que mandan los distintos partidos y organizaciones para la constitución definitiva del Comité del Frente Popular Antifascista.

Por el Partido Socialista, Severo Arroyo. Por el Partido Comunista, Pedro Cáscales. Por Unión Republicana, Mariano Grustán. Por la Confederación Nacional del Trabajo Vicente Lapiedra. Por la Unión General de Trabajadores, Antonio Lacuna. Por Izquierda Republicana José Morera. Por las Juventudes Libertarias, Gregorio Lozano. Por las Juventudes Socialistas Unificadas José Romerales.

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Estudis sobre conflictos socials. Las Brigadas Internacionales: Nuevas perspectivas en la historia de la Guerra Civil y del exilio. Josep Sánchez Cervelló y Sebastián Agudo.

En Sariñena estuvo destacada la 4ª compañía del 26 batallón de portificaciones al mando del capitán Juan Planae y los sargentos Juan Torrene y Salvador Fernandez. Soldados Salvador Dalmen Serna y Vicente Marcos Amarde. Algunos sariñenenses marcharon al cercano frente de Alcubierre a luchar y allí encontraron la muerte, entre otros Salvador y Mariano Grustán Tella, Manuel Villa y Antonio Ancho.

“El cura, don Pedro, se quedó y estuvo bien cuidado así como la casera que era hermana suya. Este cura se había comportado siempre muy bien. A pesar de su edad se quitó una vez los pantalones en la iglesia para dárselo a un necesitado. El también era pobre; después de mucho tiempo murió de enfermedad pero nunca le faltó nada.”

Luis Buil Espada

El 21 de julio de 1936 fueron asesinados el sacerdote Eduardo Colay Biarge, a los 24 años de edad, el Teniente Coronel E.M. Bernardo Cariello Torrente, a los 65 años de edad, los señores Mariano Caballero, Arbeloa (comerciante), Oto, Rivera, Baile (Industrial), Desentre (Contable), Aguilar (Industrial), Cativiela (Agricultor) y tres personas de identidad desconocida. La Causa General de Huesca, Pieza Principal, Rama Separada nº 131 Sariñena dicta que Fueron fusilados por la canalla roja, la fecha indicada, en la carretera de Sariñena a la Estación del Ferrocarril, y después trasladados al Cementerio y quemados.

A Eduado Colay Biarge, en verdad coadjutor de Sariñena, recién ordenado sacerdote, se le instó en repetidas ocasiones la prohibición de celebrar oficios eclesiásticos. Aún así, celebro misa en una casa particular, por lo que fue detenido, encarcelado y ejecutado. Daniel Pinos data su encarcelación el 21 de julio y su ejecución el 28 del mismo mes. Al parecer, Eduardo Colay y Bernardo Cariello gritaron, antes de morir fusilados: ¡Viva Cristo Rey! (La fosa común del cementerio de Sariñena.)  Estuvieron a punto de ejecutar al párroco Pedro Segura Gavín, mosén Pedro se libró por la intervención del Molinero, aunque desafortunadamente, mosén Pedro no aguantó aquellos años convulsos, cayó en coma y falleció el 6 de octubre. El administrador de la familia Bastaras, Arizaleta fue fusilado en la Cartuja de las Fuentes.

El 25 de marzo del 38 también fueron fusilados Teodoro Cabellud Blanco, de profesión caminero a los 54 años de edad, Pilar Conte Dueso, a los 20 años de edad, Antonio Loscertales Peralta, labrador de 60 años, Carmen Tierz Marias, sus labores 58 años y el 26 de marzo del 38 fue fusilado José Almerge Montel, caminero de 60 años de edad.

En el campo de aviación “Alas Rojas” aparecieron los cadáveres “incendiados” de los aviadores de derechas Abelardo Carazo y Muntaner. Las personas sospechosas fueron los responsables del campo de aviación, el comandante Reyes, el comisario político Franco y el Capitán Adonis Rodríguez.

El 19 de abril de 1937 estalló el polvorín de la calle de los porches, la calle del “Mercau”. La terrible explosión causó lesiones a una niña de trece años de edad, Ascensión Vicente quien, años más tarde, se convirtió en la esposa del gran historiador sariñenense Arturo Morera. Otras citas importantes, aportadas por Arturo Morera, ocurridas en 1937 son la visita al campo de aviación del presidente de la Generalitat de Cataluña, Luis Companys, quien pasó revista  a las fuerzas militares republicanas estacionadas en la villa y la visita a Sariñena e interés, por la marcha de la guerra en la zona, del afamado escritor soviético Ilya Ehrenburg.

Estas son parte de las muchas historias de una de las páginas más tristes de nuestra historia. Un ejercicio de memoria y de historia para aprender y saber.