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Sariñena en fiestas, por Jesús Basols Basols


Unas coplas curiosas sorprenden en el programa de fiestas de 1946 de Sariñena. Uno de sus aspectos curiosos es la presencia del aragonés y para Manuel Antonio Corvinos Portella, estudioso del aragonés en Sariñena, son muy curiosas: “Emplea un aragonés rudimentario, inventa algunas palabras o son localismos”. Ese matiz es el que nos acerca a la forma de hablar en aquella época, de un pasado propio de la lengua aragonesa en fase de castellanización, con algunos de sus rasgos aún muy presentes.

Son obra de Jesús Basols Basols, natural de Sariñena. Jesús estudió en Huesca y en el seminario, acabando siendo ordenado sacerdote. Entre otros lugares, ejerció de párroco en Robres entre 1953-1967. Pedro Oliván Viota, director de El Pimendón (Periódico de Robres), lo define como musicólogo y emprendedor. Tenía otro hermano también sacerdote, Joaquín, que ejerció muchos años en Lalueza. En 1967 se trasladó a Huesca, a la Universidad Laboral en calidad de capellán y profesor de religión. Tras conseguir la secularización se casó y se trasladó a la Universidad Laboral de Málaga hasta el final de su vida, señala  Pedro Oliván Viota. En Robres dejó una gran impronta, lo atestigua la semblanza que Pedro Oliván Viota nos aporta más adelante.

Jesús Basols Basols y el dance de Robres. Zaragoza, 1959. El Pimendón. Pedro Oliván Viota.

Las coplas se encuadran a mediados del siglo pasado, en 1946 cuando Jesús contaría sobre los treinta años de edad. Quedan enmarcadas en una época controvertida para el aragonés, aunque su condición de religioso seguro le permitió una mayor libertad. Además, por aquel  entonces los curas eran verdaderas autoridades, en lo religioso como en lo cultural. Por lo tanto, se puede sostener  que las coplas, de forma simpática, trataban de retratar y reflejar las fiestas, festejos y tradiciones del lugar con la forma característica de hablar en Sariñena en aquellos años.

Con su lectura resalta el uso del articulo determinado o/a y sus respectivos plurales os/as, los pronombres li, vos y vus, adverbios como dimpués y tamién, preposiciones como dende o pa e incluso construcciones curiosas como alospués, aluego o adimpués. Forma la conjugación verbal pué del verbo poder y haiga como presente del subjuntivo del verbo haber. Apostrofa d´este o p´alegrar y usa el pronombre adverbial en “en rematando”. Además del léxico, algunas palabras aparecen con el característico rasgo de terminación en “u” como cuidau o amerau.

Se transcriben las coplas tal y como aparecen en el programa de fiestas de Sariñena de 1946:

Queridos sariñenenses

aquí us presento unas coplas.

pa que las leáis alegres

entre el cantar de las jotas.

Escomencipian las fiestas,

dende luego con mosicas,

con danzantes y con gaitas

pa que bailen las mocicas.

A la noche, habrá un romance

de nuestro San Antolino,

en la puerta de la iglesia

resultando mu monino.

Dimpués rondalla mayor,

cantando os mozos as jotas,

sin que haiga un crío matón

que nos istorbe las coplas.

Mu temprano po a mañana

os de a banda melitar

nos sacarán as lagañas

dimpués de mucho tocar.

A las diez (hora oficial),

os danzantes, sus calzones

el aire los mandarán,

uy qué botes! Uy qué brincos!

paice que comen coral…!

Danzarán en procesión

recorriendo toa la villa,

alabando a su patrón

con donaire y gallardía.

Alospués, Misa cantada

con gran orquesta a tocar;

es una misa mu maja

y… no penséis que es de rial…!

A continuación, os dichos

por el diestro Mayoral,

que a todos sus compañeros

los colores sacará.

También habrá japoneses

u no sé qué de os chinitos,

que a chamusquina me huelen

aunque llevan muchos pitos.

Aluego vermú… y a casa!

a zamparnos la comida;

tragarvos lo que vus den,

y dimpués… a la corrida.

Cuidáu con os toros furos!

reparar que no son mansos!

como us cojan o calzón,

mostraréis o tafanario…!

Mirar que este es cornigacho

bravucón y a más malpelo!

este… tiene os cuernos anchos

y… os apunta al cerebelo.

Adimpués habrá novillos

pa os mocetes de este pueblo;

¡cuidaú!, que a veces son furos

y pué peligrar el cuello…!

Tamién habrá unos bailetes

en el Casino y Romea,

pa que bailen os mocetes

en rematando a merienda.

Cuidáu con as volteretas

del güen vino y resultáu;

¿no véis que ése es un güen caldo

y no lo habéis amerau?.

Tras a cena, todos juntos,

a los fuegos nus iremos:

porque icen que son mu majos;

¡¡¡ de Zirigoza ná menos!!!

Habrá codetes con chuflos,

y codetes con estrellas;

¡ah!… y de los entrevesáus

en los que sale una agüela!.

Y así poco más u menos

seguirán lucidas fiestas;

habrá partidos de fútbol

y corrida en bicicleta…!

Tamién entrará o Sabino

en las corridas pedestres;

y no dudo que li animen

os zagales más fresquetes.

Habrá cosas y más cosas

cuchufletes y trompetas

pa hacer callar a os mocetes

y p´alegrar as mocetas.

Pero en medio de as fiestas,

al prencipio y al final,

tendréis que gritar conmigo

tos los d´este vecinal:

¡Aúpa el Santo y Sariñena!

¡Qué viva San Antolín!

¡Qué nus de salud y vida

pa cantarle siempre as!

………………………………………

Aquesto es lo que sus pido,

San Antolín mi Patrón

Dadme gracia y fantesía

Pa cantar en tu loor.

Semblanza de Jesús Basols y Basols por Pedro Oliván Viota, director de El Pimendón (Periódico de Robres)

Llegó a Robres como su primer destino parroquial y pronto captó que uno de los recursos para conectar y empatizar con los feligreses iba a ser la música y el canto, pues había un grupo de hombres con voces de calidad en sus registros que formaban el coro parroquial con un repertorio variado de misas, novenas y funerales. A ese coro reducido de voces masculinas se sumaban los feligreses y feligresas, entre las que diferenció el timbre distinguido de algunas de ellas. El tocaba con soltura el armónium, estaba dotado de buen oído y voz de barítono y supo reunir y coordinar pronto un coro de voces mixtas que animaban cualquier celebración religiosa.

La música fue también el recurso empleado por el cura Basols para atraer y contactar con la juventud. Con los chicos el solfeo y la formación de una Banda de música y con las chicas el coro de la iglesia con nuevas canciones.

Apoyándose en el piano fue iniciando a los jóvenes en la lectura musical, el tiempo, el ritmo y la entonación que marcaba el método.

La idea y su sueño de llegar a formar una Banda la fue consolidando poco a poco adquiriendo los diversos instrumentos que la constituyen de viento y percusión, básicamente. Así, en siete años, consiguió formar y dirigir una Banda de música de una veintena de miembros.

Banda de música de Robres, 1959. Fotografía El Pimendón. Pedro Oliván Viota.

Como se detalla en el Nº 3 de El Pimendón, monográfico dedicado a la tradición musical en Robres, la Banda de Música de Robres comienza a actuar en pasacalles y dianas floreadas en las fiestas de Robres, a dar conciertos en Robres y Leciñena, en el acto conmemorativo de San Simón, en Huesca y en Zaragoza.

D. Jesús Basols mantuvo estrecha relación con D. Antonio Beltrán, también sariñenense y Catedrático de Historia en la Universidad de Zaragoza, quien en torno a ese período de 1955- 59 trabajó en el estudio y recuperación de los Dances de Monegros dirigiendo la tesis de una alumna singular, Mercedes Pueyo Roy. El tema de esa tesina de fin de carrera se erige en motor de un evento etnológico que promovió y coordinó D. A. Beltrán en Zaragoza en 1959: una concentración de Dances con premios a las mejores interpretaciones, vestuario y riqueza folclórica.

D. J. Basols sabía que en Robres había un Dance de Embajadores que se representaba en la romería anual al Santuario de la Virgen de Magallón en Leciñena y que se había interrumpido desde 1936. Se interesó por el mismo y a partir de recopilación de textos y de la memoria viva de antiguos danzantes recuperó coreografía y tonadas de las diversas mudanzas que lo constituyen. Al Grupo de Dance sumó el acompañamiento musical de la Banda de Música implicando en este proyecto a todos los jóvenes del pueblo y por ende a todo el pueblo de Robres.

Como se refleja en el Nº 9 de El Pimendón, monográfico dedicado al Dance de Embajadores de Robres, D. Jesús Basols recuerda el ensayo general y la representación del Dance en la ermita de la Virgen de Magallón como algo apoteósico: “Todo el pueblo se volcó por entero, vi a personas mayores llorando, a padres y madres emocionados, a los danzantes bailando con un brío y una fuerza inenarrable, cuántos palos se rompieron aquél día, y a todo un pueblo gozoso, feliz y satisfecho”.

Por razones incomprensibles, del entusiasmo se pasó a la disensión y la falta de entendimiento entre los miembros de la Banda de Música y su director y promotor que acabó en su disolución. Un grupo de músicos formaron una Orquesta: “Nueva Sensación”, actuando en las fiestas de los pueblos de Monegros con buena aceptación.

El carácter emprendedor de D. Jesús Basols dejó también su impronta en Robres acometiendo una reforma profunda en el edificio de la iglesia cambiando el suelo, la instalación eléctrica, la reducción de capillas laterales y el pintado general a cargo del Taller de pintura Torrens quien ejecutó la escena de la creación sobre el arco superior del altar mayor. En esta tarea consiguió implicar a todo el pueblo de Robres que, en forma de vecinales respondió a esta singular propuesta.

Más tarde, hacia 1963, funda una Academia de estudiantes de preparación de bachillerato elemental favoreciendo así la promoción de un grupo numeroso de chicas y chicos destacados de la Escuela sin tener que abandonar el pueblo.

Diario distópico de Los Monegros


Caseta

Día 0 antes del aislamiento.

Los primeros días decían que el virus estaría de paso, seguramente viajaría por la nacional II y con suerte solo se detendría por alguna de las áreas de descanso de Bujaraloz o Peñalba, tomaría un café y continuaría de nuevo con su infeccioso viaje. Simplemente estaría de paso.

Aquí, en Los Monegros, no suele venir mucha gente, así que parecía un lugar seguro. La situación parecía controlada, pero las noticias no pararon de alarmar, en Madrid se estaba haciendo fuerte y pronto iban a tomar medidas muy duras por todo el país. El virus se estaba extendiendo.

Aurora bajó pronto a Sariñena, era sábado, un 14 de marzo del 2020. Al aproximarse a la tienda observó gran cantidad de gente que se encontraba agolpada en el interior. Había de todos los pueblos y muchos habían vuelto desde las ciudades a refugiarse, salían con los carros repletos, estaban acaparándolo todo. El riesgo de contagio era muy alto.

Aurora volvió al pueblo sin la compra y sin perder un segundo se reunió con su marido. Antonio estaba con ella, cogieron a sus tres hijos y a la abuela María y les comunicaron su decisión: Se iban a refugiar todos en la antigua caseta del monte.

Prepararon todo, cargaron alimentos en la furgoneta, enseres de cocina, colchones, mantas ropa, herramientas, libros, cuadernos, lápices y bolígrafos, pozales y tinajas llenas de agua… y la muñeca de Elisa, la pequeña de los tres hermanos. Incluso en el remolque subieron las gallinas, unos tres cerdos y a Mallacán, un perro Beagle joven y vital que no paraba de correr y que costó lo suyo subir al carro.

Partieron antes del anochecer, con el tiempo justo de acomodar la vieja caseta, recoger algo de leña, encender el fuego, cenar caliente y acostarse.

Día 1 de aislamiento, 15 de marzo del 2020.

Amanecieron en la caseta con los primeros rayos de sol entrando por la maltrecha ventana. La puerta tampoco andaba muy lejos, también dejaba pasar el aire y la luz y el tejado necesitaba una conveniente revisión. De manera que el tejado fue una prioridad, se avecinaban lluvias y había muchas cosas por hacer.

Pronto Antonio se puso manos a la obra, arreglando el tejado, colocando bien las tejas y cambiando las que estaban mal. Mientras, Aurora reconstruía algunas partes del corral para instalar bien las gallinas y tocinos. Le ayudaba Josete, el hijo mayor, mientras Clara, la mediana, se dedicaba a recoger leña junto a Elisa, que andaba distraída jugando con el imparable Mallacán.

A la hora de comer, la caseta ya se encontraba en orden y la abuela María había cocinado una riquísima sopa, -como  las de antes-, viejos sabores que le traían agradables recuerdos.

Por la tarde vieron como las nubes iban acechando y poco a poco todo se fue oscureciendo, amenazaba una gran tronada. No tardó la fuerte tormenta en aparecer, haciendo temblar la caseta, arreciando una gran airera que sacudía los pinos de la sierra como si fuesen a caer. Los relámpagos entraban por la aún maltrechas ventana y puerta. Todos se agruparon a la lumbre, la hoguera les daba luz y calor. Elisa sujetaba fuertemente su muñeca y el silencio se veía interrumpido por intermitentes y estrepitosos truenos. Josete atribuyó todo al cambio climático, mientras Clara veía una mano maligna para desestabilizar a China con el Covid-19, sin embargo para  Antonio todo eran tonterías. Aurora les interrumpió, no quería que la joven Elisa se asustase más y comenzó a tatarear una vieja canción que creía olvidada.

La abuela María no pudo evitar conmoverse de felicidad, ha vuelto a su niñez con sus padres y hermanos en la caseta que la vio nacer y donde ahora se encontraba con su hija Aurora, con Antonio el yerno y los nietos Josete, Clara y Elisa.

Pasada la tormenta la noche estuvo en calma. Se acostaron pronto sumiéndose en la profundidad de la noche hasta que un inesperado chillido irrumpió los serenos sueños. Era Elisa.

Día 2 de aislamiento, 16 de marzo del 2020.

El chillido de Elisa había despertado a todos pero en la caseta no se veía nada, el fuego del hogar había perdido vitalidad y apenas iluminaba; ninguno sabía lo que pasaba.

Aurora encendió una vela y el interior de la caseta se iluminó con sus sombras y penumbras. Elisa estaba de pie, agarrando su muñeca, la estrujaba, mientras un ratón chiquitín se encontraba acorralado por Mallacán. –No, atrás Mallacán- gritó Elisa –No le hagas daño-. Rápidamente Antonio agarró por el collar a Mallacán y lo empujó al otro lado de la caseta. Aquel momento lo aprovechó el escurridizo ratón y ágilmente desapareció a través de una pequeña grieta en la pared. Se había evitado una matanza segura.

Ratoncín, Elisa dijo que así se llamaría su nuevo amigo y lo iba a proteger frente al malvado, cruel y despiadado  Mallacán. Elisa estaba bastante enfadada con el joven Beagle y  aunque por la mañana la despertó muy alegremente, mantuvo su enfado durante unos largos, larguísimos cinco minutos.

El día apareció lluvioso y la familia no tuvo más remedio que permanecer dentro de la caseta. Confinados como estaban en el resto de las casas, continuaron realizando mejoras, arreglando la ventana y la puerta, resguardando bien las provisiones y el resto de utensilios y enseres.

También se dedicaron a la lectura o a pasar el rato mirando fijamente el fuego; alguna vez se asomaban por la puerta y salían corriendo a buscar algo de leña. Aprovecharon la lluvia para recoger agua, incluso Antonio fue a la pequeña balseta de la caseta para arreglar con la azada el abandonado sistema de captación de agua. Sin embargo, a Josete y Clara la falta de su teléfono móvil y el ordenador les empezaba a inquietar, no entendían como no estaban como los demás, en sus casas, como la gente normal, con agua, luz, internet y televisión.  Todo acabó en una bronca monumental. Elisa habría preferido la tormenta del día anterior, pero como siempre, la calma volvió tras la tempestad.

Cenaron con las malas caras de Josete y Clara, estaban mudos, refunfuñando de vez en cuando. Ni se reían con las muecas de Elisa, se enfadaban más.  La abuela María trataba de ser cuidadosa y amable, no sabía ser de otra manera.

No tardaron en recostarse pronto, al caer la luz poco o casi nada había que hacer. Elisa trató con todas sus fuerzas no quedarse dormida, con la mirada atenta esperando que Ratolín apareciese de nuevo. Miraba fijamente, sin distraerse, pero también pensando en lo que había escuchado decir a sus padres sin que se hubiesen dado cuenta: habían cerrado las fronteras, no dejaban salir a las calles e incluso en muchas tiendas había desabastecimiento. Prefirió no pensar en ello y permanecer atenta a que se dejase ver Ratolín con sus alegres ojillos. Pero Elisa cayó dormida, a pesar de las historias terribles que contaban sobre el virus y que Josete no escatimó en detallar, describiendo como a los infectados les aparecía un nuevo ojo en la frente, antenas en la cabeza y se volvían verdes como los marcianos.

Día 3 de aislamiento, 17 de marzo del 2020.

Los ladridos de Mallacán despertaron a toda la familia, Elisa en seguida temió por Ratolín e inmediatamente se puso a chillar. Antonio tropezó al tratar de coger a Mallacán y cayó al suelo llevándose a Clara con él. Al fin, Aurora consiguió encender la luz y ver el desorden en que se había convertido todo. Clara lloraba al haberse lastimado un poco la pierna, Josete trataba de ayudar a Antonio a levantarse y por poco se caen los dos. Entre tanta confusión, Elisa continuaba con sus chillidos.

Mallacán no gritaba por Ratolín, era por algo que había escuchado afuera. -Quizá sea alguna ave nocturna, una lechuza o un búho-, dijo Clara, aún magullada por el golpe. Aurora abrió la puerta de la caseta y miró al exterior, después salieron todos menos la abuela María que no paraba de advertir que tuviesen cuidado. Sin darse casi cuenta, Mallacán salió disparado perdiéndose en la oscuridad, con sus fuertes ladridos. Elisa se asustó y comenzó a llamar a Mallacán, todos se sumaron a llamarlo, pero Mallacán no volvía; tampoco lo veían ni podían ir a buscarlo entre tanta oscuridad. Elisa comenzó a llorar a la vez que continuaba llamando desesperadamente a Mallacán. Hasta que de repente, entre la oscuridad, de la misma manera que había desaparecido, volvió Mallacán a aparecer. -¡Mecachis!- Elisa lo abrazó con fuerza mientras Mallacán movía alegremente la cola. Todos regresaron a la caseta, reprendiendo y a la vez acariciando al atrevido Mallacán.

Por la mañana simplemente el día goteaba un poco, los romeros, el tomillo, las aliagas… estaban en flor, los aromas embriagaban y los cantos de los pajarillos alegraban el amanecer. Clara descubrió unas pisadas, no eran las de Mallacán, eran muy parecidas pero no coincidían con la del joven Beagle. Josete encontró cerca otro rastro, eran unos excrementos sobre una piedra, debían de ser de una rabosa que había estado merodeando por la noche. -Por eso había ladrado Mallacán- exclamó Clara.

Tras la presencia de la rabosa había que reforzar el corral, proteger las gallinas y levantar más la tapia. La familia se puso en ello, fueron trayendo y colocando piedras en el muro. Tenían que tener cuidado al levantar cada piedra del suelo, debajo podía aparecer un alacrán y picar.  El espinguitero de Josete le dijo a Elisa que si le picaba un alacrán le transmitiría el virus y se volvería verde. Elisa dejó de coger piedras y se entretuvo jugando con Mallacán, no quería volverse una marciana.

Tras la cena, estuvieron un rato agrupados al calor del hogar, recordaron lo que había pasado por la madrugada, soltaron decenas y decenas de risas y carcajadas. Elisa también reía pero a la vez no dejaba de observar a su familia, tal vez alguno pudiera haber sido picado por un alacrán y pudiese comenzar a volverse verde.

Elisa pronto comenzó a caer rendida, cansada del duro día. En seguida se fue a dormir, colocando un poquer de grano para Ratolín, cerca de la grieta por la que había desaparecido por última vez. Trató con todas sus fuerzas de no quedarse dormida para poder ver de nuevo a su amigo, esperando que tampoco estuviese afectado por el virus y no fuese un ratón marciano.

Día 4 de aislamiento, 18 de marzo del 2020.

La noche por fin fue completamente tranquila, durmieron de un tirón y sin ningún sobresalto. En la vieja caseta se levantaron temprano, no sin antes remolonear al abrigo de los sacos de dormir. El día amaneció nublado, como los días anteriores, pero ya sin nada de lluvia. Alimentaron el fuego y se llevaron algo a la boca en forma de desayuno. Sin dilatar más el tiempo se dispusieron a trabajar.

Josete, Elisa y la abuela fueron a buscar agua a la balseta, es lo que la abuela había hecho desde su niñez hasta que llegó el agua corriente a las casas. Iban con pozales y cantaros sobre sus cabezas, casi todos los días acudían a buscar agua a la balsa, para beber, asearse, fregar, lavar la ropa… -No fuiste a la escuela, abuela- preguntó Josete, -Entonces a la escuela se iba poco, había que ayudar en casa- respondió la abuela. Además de ir a buscar agua a la balsa, María les contó muchas de las cosas que hacía de pequeña: ayudaba con todas las faenas de casa, cocinar, fregar, lavar la ropa, cuidar a sus hermanos y además atendía los animales del corral, iba a la siega, cogía esparto, hacía sogueta… -¿Sogueta?- pregunto extrañada Elisa sin saber qué era -Ya te contaré- contestó la abuela –Aura vamos pa la balseta a coger agua, que no tenemos toda la mañana-.

Elisa nunca se había imaginado que la abuela hubiese hecho tantas cosas, incluso era capaz de hacer las más sabrosísimas croquetas, unos súper peducos de lana para ir por casa y unas cosquilletas o bufadetas y pedorretas insufribles por la pancha y el melico. Sin lugar a duda, era una híper mega súper abuela.

Todos continuaron haciendo muchas faenas hasta la hora de comer, luego se permitieron descansar un ratico.

Esquilas, sin esperarlo comenzaron a escuchar esquilas de un rebaño y el balido de ovejas y cabras. Así fue, un rebaño de una doscientas cabezas comenzó a asomar tras la loma. Ya era por la tarde y el pastor recogía el rebaño para que no se le echase la noche. Aurora y Antonio conocían al pastor, era del pueblo. Hablaron un rato con el pastor y consiguieron que les dejase unas cuatro cabras para leche y un choto, -Cuando todo pase te las devolveremos, prometió Antonio. Federico, el pastor, marchó cabeceando y exclamando –Dura, muy dura va a ser esta batalla, ¡Qué os vaya bien!-. Entre tanto, Clara tuvo que sujetar a Mallacán para que no se abalanzase sobre las ovejas.

A Elisa la situación le comenzaba a intrigar demasiado, Federico había comentado que hacía días que habían movilizado el ejército  por todo el país y la gente permanecía confinada en sus casas, la situación era muy preocupante. El ataque del virus alienígena era una terrible amenaza, se estaban librando grandes batallas por todo el mundo y había que estar preparados. Elisa se durmió urgiendo un plan contra los extraterrestres: volverse invisible.

Día 5 de aislamiento, 19 de marzo del 2020.

A media noche Elisa despertó decidida a poner en práctica su arduo plan contra los extraterrestres y sin contemplaciones se puso manos a la obra para hacerse invisible. Aunque lo pensó mejor y vio que no era suficiente con hacerse solamente ella invisible, debía de hacerlo extensible a toda la familia.

Al alba, una ligera boira cubría el horizonte y, aunque el gorjeo de los gurriones alegraba la mañana, el invierno resistía a marcharse. Pero ¿Qué pasó con el plan de Elisa? ¿Había hecho a su familia invisible?.

La familia despertó con un sobresalto al contemplarse los unos a los otros, quedándose perplejos, turulatos y patidifusos; todos menos Elisa, la única que no puso cara de sorpresa. Tal vez, por algo todos la miraron con aires acusatorios, sabiendo que ella era la responsable. Ante tal inesperada sorpresa, flipe y alucine, no pudieron dejar de desternillarse, descuajaringarse y troncharse de risa. Pero esto, claramente, para nada iba a quedar así y una buena carrañada planeaba sobre Elisa.

Todos llevaban la cara pintada de verde y un tercer ojo en la frente, Elisa les había transformado en marcianos –Así el virus no nos atacará!-, era la mejor forma de volverse invisibles al virus –Ahora somos marcianitos y pensaran que somos de los suyos-, pero el resto de la familia no la tomaron en serio. Todos acabaron restregándose la pintura de la cara a pesar del fastidio de Elisa, pues en vano se resistió a quitarse la pintura. Pero lo peor de todo es que le confiscaron las pinturas, no habían entendido el plan de Elisa, eran unos irresponsables y sus vidas estaban en peligro.

El sol por fin apareció y dejó atrás la ligera boira. Tuvieron que ir a buscar mucha más agua, se estaba convirtiendo en una rutina pero hoy era mucho más necesaria, habían gastado mucha para lavarse la cara. A Josete aún se le marcaba el tercer ojo, logrando la burla y recochineo de Elisa y Clara durante toda la mañana.  –Así nos aseábamos antes, calentábamos el agua al fuego y luego nos íbamos aseando poco a poco con el agua y a los más pequeños dentro de un barreño- contó la abuela, -Ahora vivimos como tú antes, abuela- respondió Clara y así es, nunca María había imaginado terminar viviendo en la vieja caseta con sus nietos.

Cocinar lento al fuego del hogar, lavar la ropa y secarla al aire libre, alimentar las gallinas, coger los huevos, sacar a pastar y ramonear a las cabras, ir a buscar leña… todo obligaba a ir realizando faena tras faena. Pero hoy había una novedad, había que ordeñar las cabras. Las colocaron una a una sobre un altero, les limpiaron con agua tibia las ubres y luego las ordeñaron cuidadosamente depositando la leche sobre un pozal. Colaron y guardaron la leche para hervirla varias veces antes de consumirla. Todos bebieron un poco de leche de cabra antes de acostarse a dormir.

Elisa se acostó sabiendo que su plan había fracasado, era una pena, pero lo mejor era que habían sobrevivido un día más al letal virus alienígena. -¡Ay!-, había caído en cuenta que hace tiempo que no sabía nada de Ratolín y el grano que había dejado aún estaba. Se quedó contemplando la grieta pero el sueño le venció sin llegar a ver a Ratolín.

Día 6 de aislamiento, 20 de marzo del 2020.

Ratolín había salido de su escondite, olisqueaba todo y poco a poco fue acercándose al puñado de comida que Elisa había depositado sobre el suelo. Justamente Elisa abrió los ojos y lo contempló por un instante hasta que Ratolín se esfumó al advertir su presencia. Por un momento se habían mirado directamente a los ojos, una mirada inocente y fugaz, pero que bastaba a Elisa para saber que verdaderamente era su amigo. Y suerte que, por esta vez, Mallacán no se había enterado.

La primavera había llegado. Amaneció el día despejado, al principio algo frío pero fue mejorando a la vez que el sol transcurría a través del horizonte. Esta vez desayunaron leche de cabra. La leche de cabra era rara, tenía un sabor diferente pero no había otra, así que tenían que ir acostumbrándose. Había que habituarse a muchas cosas nuevas, no había baño ni forma de ducharse, tenían una zona determinada, un aujero detrás de unas coscojas donde pichar y hacer asuntos mayores. Allí iban todos, todos menos Mallacán que lo hacía donde le venía en gana a pesar de las muchas carrañadas que se llevaba.

Las mañanas se estaban convirtiendo en una rutina de trabajos mientras que las tardes eran más libres, para jugar, pintar o leer. Elisa acababa agotada todas las mañanas y aquel mediodía se tumbó sobre la húmeda hierba. Mallacán había hecho lo mismo pero a la vez mordisqueaba un palo que, poquer a poquer, fue despedazando. Entre tanto las nubes flotaban en el cielo, con sus formas de seres y objetos, una se parecía a Ratolín y otra a la vieja cafetera de la abuela -¡Qué bonitas son las nubes!-, pensó para sí misma Elisa.

Ovnis

No, no podía ser, unas nubes parecían platillos volantes, trataban de confundirse con las nubes, pero Elisa no iba a caer en esa trampa. Los llamó a todos y les señaló los ovnis, los había desenmascarado. –A la caseta, a la caseta a esconderse- gritó Elisa mientras su familia, siguiéndole el juego, obedeció apresuradamente. Allí permanecieron ocultos hasta que Elisa comprobó que el peligro había desaparecido, se había pintado la cara de verde y un tercer ojo en la frente, le faltaba la antena, pero corrió con ese riesgo y se asomó a través de la ranura de la puerta. Minuciosamente comprobó como las nubes alienígenas habían desaparecido y felizmente todos pudieron salir seguros y en calma.

La tarde fue tranquila, al resguardo de la caseta y el calor del hogar. María lavó a Elisa cuidadosamente y luego le cepilló el cabello detenidamente. Tras la cena estuvieron hablando de muchas cosas, de cómo irían las cosas por el pueblo y si todos estarían bien. Pronto Elisa se fue a dormir, pensando que no podía quedarse con los brazos cruzados, tenía que hacer algo para mantener a salvo a su familia. Sabía que tenía que tramar un plan, pues esos malditos marcianos no iban a ganar.

Distopico

Día 7 de aislamiento, 21 de marzo del 2020.

Los días de aislamiento comenzaban a causar desánimo en la familia, después de todo habían desconectado socialmente y tecnológicamente del resto del mundo, sin ningún tipo de noticias por teléfono móvil, internet, televisión, radio o prensa y sin contacto con familiares, amigos o vecinos. No obstante, si bien se habían aislado completamente, podían gozar de una comedida libertad en plena naturaleza. Resulta una vuelta atrás, a la vida de sus antepasados, renunciando a las comodidades de hoy en día pero con la esencia de la condición humana, de valorar lo verdaderamente importante y sustancial, de estar juntos en familia. Una forma de vida plenamente ligada a la naturaleza, a las raíces profundas de los saberes y cultura ancestral que nos han acompañado y definido durante siglos.

Amadrugó el 21 de marzo en pleno equinoccio de primavera, a partir de ahora los días iban a alargar. Las cebada estaban preciosas, crecidas y vigorosas, frondosas y verdes; la abuela decía que este año iba a ver una gran cosecha. Cerca de la balsa, por los margüines salían rojos ababoles y florecillas blancas y otras amarillas. Revoloteaban las mariposas y una marieta centró la atención de Elisa, era una mariquita roja de siete puntos negros. Elisa se encontraba bajo una sabina, una de las muchas que salpican Los Monegros. Una piedra blanca, completamente blanca llamó su atención, era preciosa.

Elisa le enseñó la piedra a su abuela -Es una piedra de yeso. Antes las recogían para cocerlas en un horno, luego las molían y de esta forma obtenían el yeso en polvo para construir-. Definitivamente, la yaya María sabía muchas cosas. –Para el horno empleaban de leña fajos de romero que ataban con un fencejo-. -¿Qué es un fencejo?- preguntó Elisa. –Es una sogueta, de esparto, servía para atar muchas cosas como las gabillas, fajos de cebada o trigo, durante la siega-.

De verdad que era una piedra muy bonita, blanca, brillante… y había muchas más, esta se la iba a guardar.

Por la noche, recogidos al calor del hogar la abuela contó algunas cosas más  sobre la sogueta, de la que curiosamente había un trozo en la misma caseta. -Recogían el esparto y luego hacían sogueta muchas mujeres y niños y niñas por las calles en verano o en las casas durante el invierno, al calor del hogar. -¡Cómo sufrían las manos!-, pero su elaboración ayudó mucho a salir adelante a las gentes humildes de Los Monegros. –Para evitar plagas en los frutales, en la noche de san Juan, se ataba un trozo de fencejo en el tronco y se hacía un ñudo- Era una especie de amuleto protector. Cumpliendo con las creencias antiguas y viejas supersticiones la familia decidió por unanimidad colocar en la puerta un trozo de sogueta viejo que había por la caseta a modo de objeto protector.

Era noche de luna menguante y próximamente habrá luna llena. Elisa ya contaba con un buen amuleto que le iba a asegurar protección, su piedra blanca y brillante de yeso. Igualmente contaban con el fencejo en la puerta de entrada de la caseta que la hacía inexpugnable frente al virus, alienígenas y otros seres malignos. Pero no había que bajar la guardia, la batalla iba a ser larga.

Día 8 de aislamiento, 22 de marzo del 2020.

La sabina se había convertido en su refugio particular, un lugar donde escaparse y jugar con su muñeca; era su rincón favorito. -La sabina era muy longeva-, contaba la abuela, -pueden alcanzar más de 500 años-. Elisa sentía su fuerza cuando abrazaba el tronco de la añosa sabina. Aparecen aisladas y en pequeños bosquetes –Son un relicto de antiguos bosques del periodo Messiniense o Mesiniano, hace entre 7,246 y 5,332 millones de años atrás- continuaba relatando la yaya. – ¡Uff, qué vértigo dan tantos años!- exclamó Elisa -¡Del año catapum!-. Pero una cosa tenía segura: la sabina era un árbol precioso, imponente y majestuoso. Había de dos tipos de sabinas, una era la albar, la más clara y abundante, con el fruto rojizo (gálbulo), y la otra la negral, que como bien dice su nombre es más oscura, con el fruto azul. La madera es muy aromática y antiguamente era quemada como incienso, con su olor resinoso intenso y agradable –Su olor ahuyenta a los insectos y hace huir a las serpientes-. -¿Y a los virus?-, preguntó Elisa –Seguro que sí- respondió la yaya María.

Elisa recogió ramillas secas de sabina, los fue guardando en una bolsa y a partir de ahora las irá arrojando al fuego una a una  cuando estén todos alredol del fogaril. La protección iba aumentando, había que hacer todo lo posible para evitar ser contagiados. Los virus alienígenas no iban a poder con Elisa y su familia. Asimismo, en ello coincidieron todos, la ramilla de sabina perfumaba maravillosamente la caseta.

El recorrido del sol comenzaba a ser familiar, solo con verlo ya sabían, más o menos, que hora del día era. La hora de comer era sagrada y solía coincidir con el sol en lo más alto.

Por la tarde, Elisa comenzó a subir a una pequeña colina desde la que divisaba un amplio territorio, desde allí vigilaba cualquier presencia, veía a rapaces surcar el cielo y olía el romero o el tremoncillo. Era como una atalaya o torre de vigilancia. Josete y Clara solían aprovechar las tardes para sus estudios y Elisa, aunque se escaqueaba bastante, también tenía que hacer sus tareas de estudio, leer y pintar.

Elisa ya tenía su sitio especial, un refugio seguro bajo la vieja sabina, fuertemente enraizada atestiguando el paso del tiempo, de sucesos, hechos y vicisitudes. Además, Elisa siempre llevaba consigo misma su amuleto, la blanca y brillante piedra de yeso. Al acostarse no olvidó de depositar, sobre el suelo, un puñado de grano para Ratolín, que aunque no lo viese, todas las noches salía para comer lo que, con mucho cariño, le dejaba.

Día 9 de aislamiento, 23 de marzo del 2020.

Ciertamente, la leche de cabra cada vez estaba más buena. Para ello tenían que ordeñar y sacar las cabras a pastar todos los días. A las cabras les gustaba trepar por la misma loma por donde Elisa había establecido su atalaya. No resultaba extraño, ya que se entretenían por el lado sur, donde había una mayor pendiente y por donde no dejaban ir a Elisa para evitar que se despeñase. Tampoco era tan patosa y la valiente Elisa se atrevía a deslizarse por una pendiente por donde se escurría de culos, a modo de esbarizaculos, hasta que sus pantalones comenzaron a desgarrarse y despedazarse. Josete y Clara descubrieron su divertimento y no desaprovecharon la oportunidad de bajar por el divertidísimo tobogán de Elisa.  Por fortuna, Caprasio custodiaba la sierra, rebaños, campos y gente.

Desde la atalaya de Elisa se veían los Pirineos y la sierra de Guara. Elisa decía que la sierra de Guara estaba a un tiro de gayata -¿cómo?- preguntaron Josete y Clara. –Así lo cuenta la leyenda de san Caprasio- respondió Elisa, a quien la abuela María se la había narrado: Caprasio debía su nombre a que fue pastor de cabras por la sierra de Guara, donde cuidaba su rebaño hasta que descubrió su vocación de monje. Con todas sus fuerzas lanzó su cayado de pastor que vino a parar a la sierra de Alcubierre. En el lugar exacto comenzó milagrosamente a emanar agua y allí se erigió la ermita en su nombre. De esta manera, San Caprasio es la mayor de las atalayas de la sierra de Alcubierre y con sus 834 metros de altitud sobre el nivel del mar es la cumbre más alta de Los Monegros. La segunda cima de Los Monegros es Monteoscuro, con una altitud de 824 metros.

“Plétora de selenita”, cuenta la leyenda como en el lugar elegido abundaba en selenita, un mineral de yeso parecido al amuleto de Elisa pero cristalizado, brillante y transparente. No obstante, la abuela decía que los selenitas también son los habitantes de la luna. Quizá morasen seres lunares por estas tierras, escondidos en los recónditos lugares, en esas cuevas escavadas en el salagón. -¡Ojalá los selenitas aterroricen a los marcianos!-.

De nuevo ha vuelto a pasar el pastor Federico cerca de la caseta, el sonido de las esquilas ha advertido su presencia. Traía noticias pero no eran buenas, se habían detectado personas infectadas en Sariñena y en otros pueblos de la provincia. La situación se estaba poniendo fea y el periodo de confinamiento se iba alargar, al menos, dos semanas más.

El estado de ánimo se había mermado bastante en la familia. Josete, Clara y Elisa echaban de menos sus amigos, el colegio, la plaza, los columpios, el tobogán… También habían hablado que los mayores tenían que tener mucho cuidado, que eran personas de alto riesgo. A la hora de dormir, Elisa cogió su amuleto, su piedra blanca y brillante de yeso y se la entregó a su abuela María para que estuviese protegida, pues ella la necesitaba mucho más.

Día 10 de aislamiento, 24 de marzo del 2020.

A media noche una luz cegadora atravesó los muros de la caseta iluminando completamente el interior. Elisa se levantó desconcertada, turbada, confundida… observando a su alrededor una luz deslumbrante y constatando que su familia no se encontraba en la caseta, ni siquiera estaba Mallacán. Las piernas se tambaleaban ante la intrigante situación, inquieta y nerviosa fue acercándose hacía la puerta tratando de salir al exterior a pesar de la pesadumbre de su cuerpo, como si fuese arrastrando las piernas. El miedo producía un escalofrío que recorría su cuerpo paralizándolo, se estremecía  cada vez que daba un paso. El miedo iba adueñándose de la joven Elisa, el misterio, la incertidumbre, el suspense aceleraba el corazón y la respiración. Al asomarse por la puerta no vio nada, se había quedado completamente cegada por la luz.

Ahí estaba ante un paisaje desértico, lunar, como las salinas de Bujaraloz sin agua. Una docena de marcianitos la estaban esperando, amenazantes, completamente verdes, con una antena y un tercer ojo en la frente que le miraban fijamente. Elisa buscó apresuradamente su amuleto pero no lo encontró, mientras los marcianos la amenazaban con sus pistolas láser, de rayos gamma y haz de virus alienígenas. Los extraterrestres emitían maléficas y endiabladas carcajadas, habían transformado a todos, incluso a Mallacán que era completamente verde, sus orejas eran antenas y soltaba babas repugnantes por la boca. También habían capturado a los selenitas, los seres lunares con ojos grandes y saltones.

De repente los marcianos dispararon a Elisa su haz, recibiendo un shock tremendo, todo se volvió blanco, quedándose paralizada y sin voz para gritar. Elisa despertó sobresaltada, incorporándose violentamente y con la respiración acelerada. Su amuleto estaba con ella y poco a poco se fue relajando y tranquilizando. Ratolín le observaba distante con prudencia y al instante desapareció atravesando la grieta. Jolín, vaya pesadilla había tenido Elisa. Mallacán se había despertado, olisqueó la zona y se acurrucó cerca de Elisa.

El día fue normal realizando las faenas habituales. Por la tarde Elisa se quedó en la caseta, estudiando y haciendo ejercicios. Luego todos hicieron un rato de lectura y Elisa leyó algunos de sus tebeos, el de los irreductibles galos Astérix y Obélix. La caseta era esa aldea irreductible, invencible ante la pandemia vírica que acecha al mundo. -¡Por Tutatis, están locos estos marcianos- pensaba Eisa para sí misma imaginando a Obélix derrotándolos a guantazo limpio.

Por la noche Elisa salió afuera de la caseta con su abuela, hacía fresco y sobre los hombros María le colocó una de sus toquillas de lana que ella misma había tejido. Había luna nueva y el cielo estaba completamente despejado,  pudiendo contemplar un maravilloso cielo estrellado, un firmamento amplio y esperanzador: -Todo irá bien, Elisa, con paciencia pronto volveremos a casa y recuperaremos la normalidad-  tranquilizó María. Elisa se durmió enseguida, sabiendo que su mejor protección era su familia.

Día 11 de aislamiento, 25 de marzo del 2020.

Ratolín con sus ojos saltones debía de ser un selenita, todo tenía sentido, por eso siempre estaba vigilante por las noches, cuidando de todos cuando estaban más indefensos. El mal sueño de Elisa, la noche anterior, aún daba mucho que pensar, había que tomar nota y estar prevenidos. Por suerte, los selenitas estaban con ellos.

La leche de cabra empezaba a entrar con ganas y mucho mejor caliente en un día que había amanecido nuboso y frío. La rabosa no había causado mayores problemas, había merodeado por el corral, pero este se mantenía seguro y las gallinas iban poniendo riquísimos huevos. Les dieron de comer y beber, también a las cabras les daban de beber ya que a la balseta, donde cogían el agua, no dejaban que los animales se acercasen.

La yaya solía encargarse de la comida, tenía mucha paciencia y la hacía poco a poco en el hogar, para subir el fuego metía más leña o si quería menos la retiraba. También calentaban el agua para lavarse, para que no estuviese tan fría y se aseaban a la antigua, casi sin gastar agua, y luego se secaban calentándose al calor del hogar. Lavar la ropa también era complicado, más bien llevaba mucho más tiempo y esfuerzo, no era tan fácil como meterla en la lavadora en casa. Había que restregarla a mano, enjabonarla y luego aclararla muy bien, era mucho esfuerzo y uno acaba agotado.

Las mañanas eran duras, pero se pasaban rápidas, casi sin darse cuenta. A Elisa ni le daba tiempo de pensar en virus ni marcianos. Eso sí, el que mejor vivía era Mallacán, siempre jugando de aquí p´allá, -¡Qué envidia!-

La sabina ocupaba parte de su tiempo, sobre todo las tardes. La yaya María le había contado historias de un antiguo bandolero que robaba a los ricos y daba a los pobres, era el temido Mariano Gavín Suñen: El Bandido Cucaracha. –Contaban- decía María- que el Cucaracha escondía parte de su botín enterrado bajo una sabina- Esta podía ser la sabina del Cucaracha, donde tramaría sus hurtos y robos y se sentiría seguro ante sus perseguidores- pensó Elisa -Igual, además de su botín, podría estar el trabuco del célebre Cucaracha. ¡Cómo lo encuentre ya se poden ir preparando los malvados marcianos!-.

Hoy empezaba la fase de luna creciente y seguro que la luna ayudará a combatir el virus. Elisa se sentía segura, en la sierra donde se refugió el malhechor Cucaracha. Mucha gente estaba luchando contra el virus mientras otros tenían que resguardarse. Era lo que Antonio y Aurora repetían cada día, lo debían de hacer.

Hemos aprendido a guardar las distancias, pero nos hemos vuelto más humanos.

Día 12 de aislamiento, 26 de marzo del 2020.

Amaneció un día claro, despejado y algo frío. Aurora había alimentado el fuego pronto por la mañana, había echado una buena toza y la caseta se encontraban cálida. Ratolín se había comido todo, debía estar hecho todo un glotón. Mallacán también era un comilón, tragón y zampón, había que tener cuidado sobre todo para las comidas, pues en un santiamén te arramblaba alguna chulla. Era un terremoto, no paraba cuenta con nada y llevaba a la familia de calle. A veces pillaba la turruntera con algún palo, zaborro o cacharro o se entretenía con algún rastro, olisqueaba los cados de conejos o trataba de ir a la balseta. Casi siempre andaba pegado a Josete, Clara y especialmente a Elisa.

Los tres hermanos salían salir a buscar leña todas las mañanas y entretanto se distraían por el bosque de la sierra de Alcubierre. Habían oído hablar mucho al abuelo contando sus viejas historietas de antes, cuando subían a la sierra a cortar pinos o se quedaban días durante la siembra o siega. Entonces no le hacían mucho caso –eran cosas del yayo-.  Ahora se daban cuenta, ahora ellos estaban recorriendo su sierra, los pinos que su generación plantaron y ahora es un bosque fantástico que van descubriendo. La primavera resulta preciosa y entre los pinos aparecen carrascas, quejigos, sabinas, enebros, arces… Hay pinos afectados por procesionaria y muérdago, muchos son enormes y otros retorcidos, la yaya dice que son hermosos, esos pinos retorcidos que han salido adelante con muchas dificultades, en suelos pobres y erosionados, con sequias, plagas, vientos… pero aun así sobreviven en una tierra sufrida. Son un ejemplo, una admiración de adaptación, lucha y esfuerzo, Elisa había aprendido de ellos y, por mucho que la vida le obligase a retorcerse, siempre iba a crecer buscando la luz.

Josete, Clara y Elisa regresaron con abundante leña a la caseta, allí estaban la yaya María y los papis Aurora y Antonio. La caseta parecía de cuento, encantadora. Piedra a piedra la habían levantado sus antepasados y conservado hasta nuestros días. Sí, ahora estaban ellos, parecía increíble, y estaban refugiándose ante una epidemia mundial -¡si el yayo estuviese!-

Con rasmia y sin reblar, decía Antonio Beltrán, somos los monegrinos y monegrinas; fuertes y forjados en una tierra dura que nos ha enseñado a sobrevivir. Cada día Josete, Clara y Elisa se sentían más herederos de la memoria de nuestros antepasados, de sus saberes tradicionales y su cultura. Ahora cobraban sentido las palabras del abuelo Paco: Solamente quien carga su propia agua sabe el valor de cada gota derramada en el suelo.

Día 13 de aislamiento, 27 de marzo del 2020.

Los Monegros responden a un horizonte llano, limpio y claro, con un cielo intenso que despliega matices y tonalidades fascinantes. Hay amaneceres y atardeceres únicos que nos recogen en lo más profundo de nuestro ser. Toda parte del mundo tiene su belleza, decía Braulio Foz, simplemente hay que saberla apreciar.

El cierzo recorre esta tierra en pleno corazón del valle del Ebro, nos despeja la atmósfera, la limpia y nos regala el aire limpio. A veces cuesta quererlo, el cierzo es bravo y se prolonga por varios días, nos sacude con su fuerza pertinaz como si nos quisiera tirar. Pero nunca lo consigue, nosotros también somos bravos. Elisa suele respirar, ser consciente y sentir el aire llenando sus pulmones, inspiración, inhalación, y luego soltar todo el aire, exhalación, espiración. La respiración no puede parar, igual que el corazón. Elisa juega con la respiración y trata de quedarse sin oxígeno en sus pulmones para volver a llenarlos una y otra vez. Se infla como la gaita de boto antes de rugir y dar comienzo al dance, dejando escapar el aire al bordón, a la bordoneta y al clarín.

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José Beulas: Monegros, 2003. Óleo sobre tela. CDAN.

La tierra es clara, seca y árida. Las arcillas son juguetonas y presentan sus matices, distintas franjas rojizas por oxidación o verdosas por periodos de encharcamiento y falta de oxígeno. Los Monegros son parajes espectaculares, los torrollones de la Gabarda, el monte de Cajal, entre Sariñena, Castelflorite y Sena, y Jubierre en Castejón de Monegros. Tonalidades, saturaciones, luminosidad, brillo… pinceladas de colores que describen el paisaje, que lo vuelven a crear, esa esencia exacta y precisa que capturó Beulas y transmitió en sus acuarelas. Esa intensidad del cielo azul frente a la tierra reseca, de rabiosos secanos, “y horizonte bajo separados por una banda negra”. Esa franja oscura es la sierra de Alcubierre, esos montes oscuros y negros que nos describen como tierra negra, que se observan desde la lejanía y destacan en Tierra Plana. Es la sierra de Alcubierre quien nos define como montes negros, nuestra razón de ser: Los Monegros.

Sí, el cierzo es pertinaz, es tozudo como somos los aragoneses. Porque a pesar de todo no reblamos, no nos rendimos fácilmente y luchamos con esfuerzo y tesón, con nobleza y corazón, porque en nuestra historia sobrevivir ha sido una constante. Así se sentía Elisa, desde su loma contemplando el horizonte.

Sentir respirar, decía la yaya María, ser consciente es básico para entender la vida y de vez en cuando detenerse y dejarse llevar por el simple placer de respirar, de sentir su fuerza. El aire, el maravilloso oxígeno que nos permite la vida, el necesario oxigeno que nos regalan los árboles. Imposible entender tanta contaminación, tanto destruir un planeta que es nuestro hogar. Incomprensible entender devastar la tierra cuando dependemos de ella. Triste que, al final, un virus alienígena nos acabe quitando lo más importante: el poder respirar.

Día 14 de aislamiento, 28 de marzo del 2020.

Alunau, desustanziau, manbrún, matraco, tozoludo, zamadungo… estaba muy estalentau  Mallacán al punto de la mañana despertando a toda la caseta, estaba alborotau y descontrolau. Asinas no había cosa más que hacer que levantarse, saludarlo y abrirle la puerta de la caseta para que saliese a hacer sus cosas. Como no sabía trucar, a la vuelta ladraba y así sabían que quería entrar. Mallacán era la alegría de la caseta, con su coda vivaracha y pizpireta, objeto de infinitas caricias, achuchones y arrumacos, pero también daba mucho mal –mucho, muchísimo mal-.

Como cada día continaron con las faenas varias, recogían la ceniza con el badil, ventilaban la caseta, escobaban, limpiaban y ordenaban cacharros y zarrios, reorganizaban los víveres y planificaban tareas. El agua la llevaban con sumo cuidau, la guardaban en una tinaja dentro de la caseta, la colaban con un paño y la tapaban bien para conservarla. Había que prestar atención a bichos y cucos, además de pulgas, caparras… La vida en el campo tiene otras prioridades, aunque no dejaban de echar de menos sus móviles, el ordenador, televisión… los amigos, la familia y los primos, salir a la calle a jugar, juntarse en el banco de la plaza, ir a comprar chuches y lamines a la tienda de Margarita o al horno de Alfonso a por unos bollos.

La soleada mediodiada dejaba un rato muy agradable. Esas horas las aprovechaban para hacer trabajos fuera de la caseta y la yaya se sentaba al sol, -como un fardacho cargaba las pilas-. También se paseaba y se acercaba a la sabina donde Elisa enredaba con sus una y mil historias. Elisa se había punchado con un escambrón y María le ayudó a quitarle la puncha. -¿El enebro también puncha?-, -Sí-, contestó la yaya –Pero mucho menos que el escambrón. El enebro tiene la hojita punzante pero no tan hiriente, es un arbusto que aparece mucho por la sierra. El enebro da nombre al género de las sabinas y es un símbolo de longevidad, fuerza, carácter atlético y fertilidad-.

Pinos, sabinas, carrascas, enebros, escambrones… Josete, Clara y Elisa estaban aprendiendo mucho de la sierra, hace unos días no diferenciaban un pino de un chopo y ahora descubrían y conocían muchas especies. Para averiguar su nombre cogían alguna hoja, ramilla, fruto… para que las identificase la yaya. Igual pasaba al observar huellas, pajarillos o rapaces surcando el cielo, rápidamente corrían a preguntar a la yaya, como la águila culebrera, tan clara y blanca, que dominaba su territorio del que ellos ya formaban parte.

A la noche, como siempre, Elisa dejó un zarpau de grano a Ratolín. Agotada, se sumergió en sus sueños en la recogida caseta, ya no resultaba extraña, era familiar.

Día 15 de aislamiento, 29 de marzo del 2020.

No hay ninguna piedra de otro color que negra, otros dicen también que los diablos allí moran”.

Los Monegros se remontan siglos atrás, un territorio legendario que quedó recogido en el cantar de gesta más antiguo escrito en lengua romance de Europa. Es el pasaje que cita su paso por Los Monegros el cantar de gesta francés Chanson de Roland. Un poema épico de varios miles de versos escritos en el siglo XI, escrito en francés antiguo, atribuido a Turoldo, un monje normando.

 La tierra negra donde dicen que moran los diablos, quedó grabado en la mente de Elisa.

-Todo ha cambiado mucho-, dice siempre la yaya y también lo decía el yayo Paco. Las casas eran de barro, adobas de barro y paja cocidos al sol, los tejados de cañizos que hacían entrelazando cañas y luego las tejas. Las calles eran de tierra, sin luz ni agua -y ya puedes imaginar que alacetes tenían las casas-, decía yayo Paco. Tapiales, sillares de arenisca y piedra, piedra de la sierra –la buena es la campanil, la que al golpearla con un hierro suena como una campana. La otra es mala y no sirve para construir- . Por la sierra había balsetas revestidas de piedra y las vaguadas las aterrazaban con muros de piedra seca, sin argamasa que las uniese.  Aún se ven los muros que el bosque va adueñándose, de esos pequeños campos que trataban de aprovechar al máximo los recursos para conseguir las mejores cosechas. –Otros tiempos- decía la yaya María -Cuando había malas cosechas el hambre se extendía como el mayor de los males. Mucha miseria y mucha hambre, sequias, plagas… se pedían dineros prestados y si no se devolvían se pagaba con las tierras. Marchar era la única solución-.

Federico pasó por la caseta, iba chino chana con el ganau, cabizbajo y pensativo. Saludó a Antonio y Aurora y, como ya iba siendo habitual, les informó de los últimos acontecimientos: -Se ha muerto el de casa Fulano, la de Mengano, la de Zutano y el de casa Perengano. -¡Mejor!- exclamó Antonio, pronunciando esa maldita palabra, profunda, ahogada, de maldita sorpresa, dolor, pena y pésame ante una desgracia. -No somos nada-  y la garganta entumecida, reseca y ahogada ya no dejó hablar más.

Día 16 de aislamiento, 30 de marzo del 2020.

La primavera había comenzado fría y obligaba a recogerse en la caseta. Ello forzaba a tener que hacer los trabajos más apresuradamente de lo normal para no coger frío. Debían de recoger leña y más leña para tener buen acopio, se avecinaban malos días y cada vez había que ir a buscarla mucho más lejos. Durante la larga quincena, que llevaban confinados y aislados en la caseta, habían replegado a fondo la redolada y ahora cerca no había nada de leña. Paizía la descripción de Orwell, cuando estuvo en las trincheras de Alcubierre durante la guerra, y en la que decía que no encontraban nada para calentarse. Afortunadamente, ahora la sierra está cubierta por una frondosa masa forestal.

Ratolín no fallaba y se iba comiendo el zarpau de grano que Elisa le va dejando cada noche. Mallacán era todo un terremoto, había salido fuera de la caseta y, como tardaba en regresar, Clara le dio buen chuflido para que regresase. Mallacán volvió como un caballo desbocau, entrando de aquí p´allá y de allá p´aquí, ¡hasta la caseta tremolaba!. Clara se cayó del empentón que le dio y se hizo una cuquera en la garra. Josete y Elisa comenzaron a esmelicarse de risa por su caída -jolio!, vaya leñazo que s´ha dau!-, – ja, ja ¡qué chollazo!-, -ji, ji, ¡menuda espanzurrada!-, -ja, ja casi s´esnuca-, -ja, ja ¡s´ha esmorrau!-…  Elisa, enfadada, les dio un buen pescozón a cada uno para que escarmentasen por tanta burla y fácil risa.

El día se desarrolló enfurruñau y enfadaus por el enrebullau de la mañana. Por la tarde continuaron con sus estudios aunque Elisa se mantuvo, parte del tiempo, distraída contemplando las tararainas de la caseta. Asinas, poquer a poquer el tiempo fue pasando.

Cenaron juntos pegados al calor del hogar. Era una fortuna conservar la caseta, muchas se habían espaldau hace tiempo, muchas eran enruena y ya ni querían subir al monte los que aún quedaban. Era una pena ver como todo su pasado, lleno de vida, había casi desaparecido. Abandonadas, dejadas caer, viejas casetas, aldeas, masadas, corrales y parideras. Por fortuna, de la caseta familiar aún sale humo en la fría noche de primavera y entre sus muros se charran viejas historias, aquellas que tantas veces han sentido los viejos muros de piedra. Mientras haya vida todo resiste.

Día 17 de aislamiento, 31 de marzo del 2020.

-¡Nieve, nieve, nieve!- Había amanecido con una ligera capa de nieve y la sierra se mostraba blanca, esplendida, nadie lo podría haber imaginado; menuda sorpresa ver nevar a finales de marzo. Elisa salió corriendo a jugar con Mallacán que descubría por primera vez la nieve. Detrás salieron Clara y Josete que iban dejando marcadas sus pisadas. Todo era fabuloso hasta que una bola de nieve acabó en el cuerpo menudo de Elisa. Sin contemplaciones comenzó una sucesión de fuego de artillería brutal, una batalla despiadada y sin tregua con un incesante lanzamiento de bolas de nieve imparables y disparadas con puntería, destreza, fuerza y acierto. Una lucha sin cuartel, sin piedad, implacable hasta que un grito de un alto mando y rango detuvo la guerra: -¡Basta ya! ¡Ahora mismo todos p´adentro inmediatamente!. La tropa cabizbaja, derrotada y en fila entraron a la caseta, acataron al unísono y firme pronunciamiento: –Sí, mama-. Sin rechistar, parecían verdaderos prisioneros de guerra.

Las ropas estaban mojadas, las zapatillas y los calcetines chupidos completamente. Como era previsible, el frío comenzó a hacer mella en los aguerridos guerreros que fueron obligados a ser despojados de sus prendas y secarse lo más cerca posible del fuego. También fueron obligados a vestirse con ropa limpia y seca. Mallacán, que no hacía caso a naide, había entrado con sus zarpas embarradas y chupido de tozuelo a coda completamente. Se sacudió rujiando, embadinando, embardando la caseta por lo que tuvieron que limpiar todo hasta dejarlo bien escoscau. Antonio sirvió a los derrotados guerreros un tazón de leche caliente y enseguida entraron en calor.

-Antes nevaba mucho-, contó la yaya María –lo mismo que helaba muchísimos días durante el invierno-. En las balsas se formaba hielo y se recogía para guardarlo. Incluso se hacía un palmo de hielo y se atrevían a cruzar la balsa a pie, esbalizandose y dándose buena culada más de una vez. También de la montaña bajaban nieve y se almacenaba en los neveros por capas prensadas y separadas por paja. Así, se disponía de hielo en verano, aunque había otras formas de conservar frescos los alimentos. En todas las casas estaba la fresquera, una especie de armario en la pared, fresco y ventilado donde guardar alimentos perecederos y también, en las casas donde había pozo, se guardaban en el pozal y con la carrucha se bajaba a la parte fresca del pozo.

– ¡Qué orache! ¡Estoy chelau!-. No paró de llover todo el día y pronto se deshizo la nieve. En la caseta pasaron el día juntetes, al calor del hogar. Antes no había casi tiempo, se trabajaba de sol a sol, pero se sacaba tiempo para las cosas importantes, para estar con la familia reunidos al calor del hogar o salir a la calle a la fresca en verano. No había otra cosa, contaba la abuela, estar juntos como ahora, pequeños y mayores, charrando y charrando de muchas cosas. Alparcerios, alcagüeterios, chafarderías, sucesos, historietas… y el día a día de la familia, vecinos y amigos. -Si alguna trastada era muy sonada se acababa contando en los dichos para la fiesta, como ahora-. Todo no ha cambiado afortunadamente y hay cosas que aún se mantienen. En cambio ahora hay mucho tiempo para hacer muchas cosas, para ir al bar, al gimnasio, al cine, navegar por internet, ver series, películas, televisión… pero no hay tiempo para lo importante, a muchos ni les van a ver a la residencia.

-Tanto echar ramillas de sabina nos vas a entufar- le carrañaron a Elisa que no paraba de mover y tizoniar el fuego y alguna purna brincaba fuera del hogar. La yaya María preparó una tortilla de patatas para cenar, las hacía buenísimas y al fuego tenían un toque muy especial. Trancaron bien la puerta y la ventana, la noche afuera era muy fría y se abrigaron bien antes de acostarse para dormir. Elisa había puesto un poco más de grano de lo normal a Ratolín, para que cogiese fuerzas para el frío.

Día 18 de aislamiento, 1 de abril del 2020.

La lluvia continuaba cayendo, era fina pero constante. Por suerte podían aguantar varios días sin tener que ir a buscar leña ya que tenían bastante guardada. También tenían algo de encendallo para prender fuego, pero estos días no iban a dejar que se apagase. Habían sido previsores, como era la yaya María con sus conservas, siempre había sido una exagerada embotando todo lo que podía y ahora, mira por donde, les estaba sacando las castañas del fuego. Era la tremenda paciencia de la yaya, aquella de antes, horas y horas en el lavadero enjabonando, restregando y escurriendo la ropa que llevaban en cestos sobre sus cabeza, sus canastos de pan que amasaban en casa y llevaban a cocer al horno, o con cantaros yendo y viniendo trayendo agua. Siempre de un lau pa otro portando el peso sobre sus cabezas, el peso de la familia.

La paciencia, tras esquilar las ovejas, limpiar el vellón, escardar la lana, hilar, hacer ganchillo y tejer ropas,  jerséis, peducos, bufandas, toquillas, colchas… Los antiguos colchones de lana que cada cierto tiempo tenían que variar para soltar la lana apelmazada. La lana, el ganado lanar que en Los Monegros fue vital, grandes pastos dominaron el territorio, cuando los campos eran pequeños, labrados a mulas y cosechados a dalla y hoz. – Había un rico que decía  que su lana valía más que todo el pueblo -.  Las casas más pudientes tuvieron grandes rebaños con varios pastores y rebadanes –La gente trabajaba para ellos, sirviendo y realizando faenas varias, labrar, sembrar, segar…-

La paciencia de ir triando una a una las lentejas, garbanzos o judías blancas para limpiar impurezas y porquerías. Antes llevaban el huerto, el corral, mataban pollos y los desplumaban con agua hirviendo, las gallinas para el caldo, la matazía del tocino, la caza, algún conejo, codorniz o perdiz. La siña María, como le decían por el pueblo, era muy querida y siempre había tenido la puerta abierta de su casa para todo el que precisase de ella.

La paciencia de la yaya María es infinita, inconmensurable.

De vez en cuando, Antonio y Aurora enchegaban el auto para que no se quedase sin batería y aprovechaban para escuchar la radio y enterarse de las últimas noticias. La maldita pandemia a nivel mundial había desembocado en epidemia, los hospitales se encontraban colapsados, las familias confinadas en sus casas, el trabajo paralizado y había mucho miedo al contagio; era una visión apocalíptica. Paciencia, paciencia había que tener, no había otra. Así los días iban pasando, -¡resistiremos!, ¡saldremos de esta!- Mientras, Elisa continuaba con sus amuletos, con su piedra blanca y brillante se sentía segura, con el perfume de las ramillas de sabina quemadas, con Ratolín protegiéndolos por la noche, con los selenitas morando la sierra y la vieja caseta, de fuertes muros, que tantos tiempos ha resistido.

Día 19 de aislamiento, 2 de abril del 2020.

Los ojos saltones de Ratolín brillaban en la oscuridad de la caseta apenas iluminada por la débil lumbre de los rescoldos del hogar. Ratolín minchaba el grano que todas las noches le dejaba Elisa hasta que, en un determinado momento, el pequeño ratoncillo quedó paralizado por unos movimientos que venían del otro lado de la caseta. Aurora se había despertado para avivar el fuego, echó unos tronquetes y cogió de nuevo fuerza iluminando la caseta y reconfortando gratamente el interior. Aurora se volvió a acostar. Luego, Ratolín se terminó el montoncete que le quedaba de grano y se retiró de nuevo tras la grieta, no sin antes olisquear el ambiente de la caseta. Elisa lo había observado con los ojos entreabiertos, callada y completamente inmóvil, evitando hacer el más mínimo ruido o movimiento para no espantarlo. Reconfortados al calor, el sueño volvió a adueñarse de la caseta, con el continuo y ligero sonido de lluvia.

Amaneció de nuevo el día lluvioso hasta que a mitad de la mañana dejó de llover. Se vieron forzados a realizar las tareas pendientes que la lluvia les había impedido hacer y una de las faenas primordiales, como era de esperar, fue la de ir a buscar agua y leña. Josete, Clara y Elisa comenzaron su ir y venir trayendo agua, leñas, ramas secas y troncos secos que cortaban con una sierra o con la astraleta. Tenían que moverse con ciudau, el suelo estaba mojado y en cualquier momento podían esbalizarse.

El corral de las gallinas y los tozinos era todo un barrizal, solamente podían meterse con las botas de agua y luego había que limpiarlas y quitarles todo el buro que se quedaba pegado como el pringoso tarquín de la balsa. Antonio cogió un brazau de paja y lo echó de cama para las gallinas, para que tuvieran cama seca y continuaran poniendo sabrosísimos huevos.

No dejo de estar nublau en todo el día dejando pasar escasamente algunos rayos de sol que les alegraron el día. Por la tarde se refugiaron en la caseta y aprovecharon a hacer deberes y ejercicios. Decidieron hacer una merienda cena y Aurora y Antonio no pararon de estrujar la bota hasta que la dejaron vacía –¡Preta, preta el codo gaitero!-. Menos mal que habían traído un tonel de vino ya que solo con la bota se hubiesen quedado secos. Durante la cena no pararon de pedir la bota el uno a otro y hasta la yaya bebió, -para mojar un poco los labios- decía. Josete, Clara y Elisa quisieron probar beber en bota -¡Quios, que corra la bota!-, gritaron cansinamente. Cuando quedaba poquer lo ameraron con agua y les dieron de beber. Miaja acierto tuvieron, más que beber se lo tiraron por encima, pero con tanta probatina acabaron una miajeta pifaus.  Antonio, Aurora y la yaya María recordaron cuando de críos les daban como merienda pan con vino y azúcar, con eso se alimentaban -¡qué tiempos aquellos!-. Esta noche se fueron a dormir muy a gusto, durmiendo Elisa profundamente como un lirón.

Día 20 de aislamiento, 3 de abril del 2020.

Efectivamente habían dormido de un tirón, como un tronco, a pierna suelta…  El día comenzó a aclarar mientras algunas nubes se resistían a marchar. -¡Qué escampen las nubes!- gritaba Elisa en medio de la era de la caseta, gritando y dando vueltas totalmente alocada. Mallacán se animaba con los gritos de Elisa y corría y ladraba sin sentido de un lado para otro.  -¡Brujilla!-, -¡Brujilla!-, Josete y Clara comenzaron a llamarle brujilla -¡La Elisa es una brujilla!- repetían burlándose de la pequeñaja. Sin embargo a Elisa no le pareció mal, -no es malo-, pensó Elisa, ser una bruja tiene su lado positivo. Desde ese momento, Elisa decidió que se iba a poner muy en serio con el mundo de la brujería y la hechicería. Sería una discípula de legendarias brujas como Ana Pérez Duesca, Alice Kyteler, Margaret Jones o Juana de Navarra, seguiría la estela del arte de la brujería y las ciencias oscuras.

-Una bruja solitaria habitó en la sierra-, contaba la yaya –nadie se atrevía a acercarse por su solitaria caseta-. Le tenían miedo, terror a que les lanzase algún juramento, maldición o hechizo. Eso era bueno, así podía alejar malos espíritus y virus alienígenas, elaborar pociones  y decir sus conjuros. La Nivela, bruja de Sariñena, esparcía sal a la entrada de la casa bajo el branquil, o colocaba tijeras abiertas en cruz cuando amenazaba tormenta o pedregada. Eran tiempos difíciles y había que protegerse con todos los medios posibles. Por ahora el trozo de sogueta en la puerta de entrada, la piedra blanca y brillante de yeso, las ramillas quemadas de sabina, Ratolín y los Seleneitas habían tenido su efecto, pero no había que bajar la guardia.

Elisa debía de tener todo preparado, pócima y brebaje y sus palabras mágicas. En el monte hay muchos hierbajos que tienen propiedades medicinales y curativas. Antes estaban las pilmadoras pa torzeduras y roturas, infusiones para anginas, cataplasmas y supersticiones. Y lo principal, decía siempre la yaya, era la época lunar. La luna estaba en fase creciente y para muchas cosas siempre era mejor en menguante.

Elisa recogió unas cuantas hiervas del monte y las mezcló bajo la sabina, las conjuró en un ritual propio de la más alta curia de la brujería y hechizería. A modo de varita utilizó un palo de sabina y dándole movimientos circulares pronunció las palabras mágicas: “Abracadabra, patas de cabra, ojos de sapo y ancas de ranas, a cascarla virus más allá de venus”. Elisa extendió su encantamiento por todos sus dominios afortunadamente antes que Mallacán le arramblase su varita mágica y escapase corriendo para que Elisa le persiguiese.

Día 21 de aislamiento, 4 de abril del 2020.

Al alba, a la madrugada todo había ido bien. La noche había transcurrida tranquila, Ratolín se había comido completamente el puñado de grano que dejaba Elisa cada noche y, aunque el gallo cantaba cada mañana, Mallacán era el despertador. Cuando él se levanta no para hasta despertar a todos y hasta que no se le abría la puerta y salía corriendo no había tranquilidad en la caseta.

La mañana fue esplendida, la temperatura se había suavizado pero aún hacía fresco. Pronto cada uno a su tarea, aunque a Elisa le gustaba estar con la abuela María mientras ordeñaba las cabras. Luego las soltaban  y subían por la loma rebautizada como Loma Elisa. Josete y Clara se enfadaban un poco con Elisa, decían que se escaqueaba de las faenas, hacía fauneta. No dejaban de tener algo de razón, en cuanto podían Elisa y Mallacán desaparecían corriendo en busca de mil aventuras. Para Josete y Clara no dejaban ser majaderías de la chalada y majara Elisa, la brujilla piruji, que toleraban por ser la pequeña.

Elisa siempre llevaba con ella su amuleto, la piedra blanca y brillante de yeso. La guardaba bien en la buchaca de su pantalón. La yaya le había contado la existencia de las rosas del desierto, que aparecen sobre todo por Bujaraloz, una roca de cristales finos de yeso que forman una flor. Son difíciles de encontrar, pero Elisa dio y dio vueltas mirando al suelo buscando su rosa del desierto. Elisa quería su rosa del desierto, pero no halló fortuna.

Rosa desierto

Así fue pasando el día, con la rutina de los días acumulados. Ya llevaban más de veinte días, los suficientes como para estar seguros que no se habían contagiado ni habían desarrollado el virus. Pero la reserva de víveres había mermado mucho, tenían que volver a casa para hacer acopio de nuevos alimentos. Antonio y Aurora bajaron con el auto al pueblo, lo hicieron después de cenar, por la noche para tratar de no encontrarse a nadie. Josete, Clara y Elisa se quedaron con la yaya María pegados al fuego y les fue contando historietas del bandido Cucaracha, de las muchas fechorías que realizó, de su ingenio y habilidad para escapar.

Cuando Antonio y Aurora regresaron estaban ya dormidos. Ambos se sentaron alrededor del fuego y gozaron de una inusual calma, resultaba extraño tanto silencio, Morfeo había encantado la caseta.

Día 22 de aislamiento, 5 de abril del 2020.

En un lugar indeterminado de Los Monegros, una familia cumple con el vigésimo segundo día de encierro. España se encuentra en estado de alerta ante la pandemia global del Covid-19 y todos están obligados a permanecer confinados en sus casas. Permanecen aislados en una caseta en medio del monte, en un lugar de la sierra de Alcubierre, de cuyo nombre no quiero acordarme.

En aquel lugar, no ha mucho tiempo que vivía un bandolero de los de trabuco enfajado, navaja de carraca antigua, rocín flaco y mula sosegada. Andanzas pretéritas y fascinantes de escaramuzas y tropelías. Asimismo, cuentan que la historia del célebre y despiadado bandolero Cucaracha aún se extiende por estas tierras oscuras y en su guarida, bajo la sabina, aún resisten los últimos de la banda del Cucaracha: Elisa Cucaracha y Mallacán el Cerrudo. Elisa y su banda, con el gran temido Mallacán el Cerrudo, volvían a dominar la sierra. Es, pues, de saber que nadie puede adentrarse por aquestos confines sin su consentimiento.

-¡Elisa!, ven aquí inmediatamente que hay faenas por hacer!-. Elisa acató sin contemplaciones la orden. Por la mañana tuvieron que guardar todo lo que los papis habían traído la noche anterior. Hicieron una cadena humana y entraron todo a la caseta colocándolo en su correspondiente lugar. Todo ocupa su lugar en esta vida, el lugar de una persona que tanto definía el escritor chalamerino Ramón J. Sender. En la obra Crónica del Alba, en La onza de oro aparecen versos del que fue mayoral de Sariñena Antonio Susín. El mismo Susín los reclamó como suyos “pues Martín El Donato, El Cartujano y Almunias Altas, no había ni hay, más que en Sariñena”. Sender aprendió de su entorno y su gente, su lugar, donde igual caben los versos de un humilde pastor que los versos de uno de los grandes escritores de esta tierra.

Federico ha estado de paso, acostumbrado a dejar un saco con pan para por lo menos aguantar una semana. Ha contado que el gobierno alarga el estado de alarma y que habrá que permanecer encerrados muchos días más. Dice que los zagales tendrán que olvidarse de la escuela, en principio es buena noticia, pero tanto Josete, Clara y Elisa echan mucho de menos sus amigos y a las maestras, el patio, las clases, los juegos, sus ratos de estudio en casa… pero lo que más, lo que más echaban de menos a sus amigos. Pero entendían la situación, era muy complicada, dura y difícil. Estaba muriendo mucha gente, conocidos, tan conocidos que la yaya se puso a llorar cuando le dijeron los que se habían ido. Finalmente, los abrazos de Elisa, Clara y Josete pudieron consolar a la yaya María, sin faltar Mallacán que tiempo le faltó para no desaprovechar la ocasión de estar en medio.

Día 23 de aislamiento, 6 de abril del 2020.

Volvían a aparecer nubes por el horizonte cubriendo el cielo. Las nubes son pasajeras del cielo, decía Elisa, surcan la tierra y se extienden llevando la lluvia por los distintos parajes del mundo –¡Las nubes son los árboles del cielo!- exclamaba Elisa, -son árboles con alas, como los pájaros surcando el cielo-.

En Los Monegros no suelen abundar las precipitaciones de lluvia y por poco somos un desierto. Hay años muy malos, muy secos y hace años se perdían completamente las cosechas. También se sufrieron terribles plagas de langostas por estas tierras, devoraban cultivos y condenaban al hambre y a la miseria. Pero hay épocas de lluvias que permite almacenar el agua y se desarrollan buenas cosechas de secano; la primavera es preciosa en Los Monegros.

Lo cierto es que muchas zonas de Los Monegros cambiaron con la llegada del canal de Monegros, trayendo el agua de los Pirineos para regar los campos. –¡Es impresionante!, el canal de Monegros tiene una longitud de 130 kilómetros y se comenzó a construir en 1915 aunque se concibió en 1902-. Joaquín Costa, el león de Graus, fue un decidido defensor de la distribución del agua como bien público y gran luchador por el progreso de esta tierra para que saliese de la absoluta miseria. Pero si a alguien hemos olvidado, fue a uno de los grandes artífices de la llegada del agua a los pueblos de Los Monegros: Juan Alvarado y del Saz. Alvarado fue un político liberal canario que representó al partido judicial de Sariñena reivindicando imparablemente la puesta en marcha de las necesarias obras de riegos del Altoaragón. El canal fue una gran transformación, socialmente trajo el desarrollo, pero no todo fue fácil, por el camino hubo muchas personas que perdieron sus pueblos. -La abuela Josefa bajó de la montaña-, contaba la yaya María. La yaya Josefa, que ya no está con nosotros, era la madre de papa, mientras María es la madre de Aurora. La yaya Josefa bajó de chica, con sus padres, habiendo perdido su casa bajo las aguas de un pantano. La yaya Josefa siempre llevó la pena en su corazón.

Las aguas bajan de la montaña y se abrazan en Tardienta, aguas del río Gallego y del Cinca se unen en el abrazo de Tardienta y luego discurren regando Los Monegros. Quedan muchas partes sin regar, Los Monegros sur continúan sin ver llegar las ansiadas aguas. Farlete, Monegrillo, Leciñena, Perdiguera… continúan con la tradicional agricultura de secano. Este año los campos de secano están preciosos, los ven todos los días verdes y frondosos, -Papa dice que habrá muy buena cosecha-.

Elisa se durmió soñando ser navegante de los cielos, siendo una nube blanca y hermosa que contempla el mundo mientras regala la vida.

Día 24 de aislamiento, 7 de abril del 2020.

Chiribí, caía una fina lluvia que pronto fue difuminándose, desapareciendo. Ratolín había cogido confianza y por las noches se comía sin problemas el puñado de grano y migas que Elisa le iba dejando. Hacía ruido y se entretenía mientras todos dormían, todos menos Elisa que lo contemplaba inmóvil con sus ojos entreabiertos. Mallacán dormía a garra suelta y ni se daba cuenta. Ratolín ya era de la familia, incluso de la banda: Elisa Cucaracha, Mallacán el Cerrudo y Ratolín el Farineza, la banda más temible de toda la sierra de Alcubierre.

“Elisa Cucaracha por la sierra d’Alcubierre se pasea, con Mallacán el atroz y todo el mundo le teme”. La intrépida Elisa deshacedora de entuertos e indomable guerrera contra los más sobrecogedores y malvados dragones que asedian Aragón y contra los virus y todo hatajo de marcianos y marcianitos que propagan el mal. Viles seres extraterrestres, el arrojo de Elisa Cucaracha y sus secuaces no tiene límites y hace honor a las batallas que le preceden. No tendrán piedad en la despiadada lucha que librarán contra vosotros.

-¡Elisa!, a recoger las cabras- De propio tuvo que subir Elisa a la loma, replegarlas y bajarlas al corral de la caseta. Por esta vez, Elisa había hecho bien la faena sin hacer ningún azierro. Pronto pudo volver bajo la sabina, a continuar con sus planes de guerra, incluso tuvo tiempo de encorrer a Mallacán por la era de la caseta antes de comer. Mallacán replegaba las orejas hacía atrás y corría como un condenau, -¡to despendolau!-

La yaya María había preparado unas fabulosas legumbres, cocidas al fuego durante toda la mañana, -¡Qué paciencia!-. Antes se alimentaban de farinetas, la yaya María contaba como las hacías con harina, agua, aceite y sal y las cocían revolviéndolas sin parar hasta que quedasen suaves, sin sulsirla. Cuando podían añadían algo de tocino pa darle más gusto y condimento. -Entonces no había mucho-, se trataba de hacer la matacía del cerdo y conservar lo máximo posible, se comía cordero, se mataban pollos de corral, se cazaban conejos y otros bichos… pero todo muy justo y escaso -Se pasó mucha hambre, sobretodo para la guerra y después de la misma-.

En Lanaja, comen paja

 en Alcubierre, “salvau”

en Lalueza, farinetas

 y en Sariñena, “pescau”

y en Castejón los bocaus, a puñaus.

La yaya María había vivido la guerra, no contaba muchas cosas, más bien nada. Perdió a un hermano y a su padre, solo dice que son cosas del pasado, que todo el mundo perdió a seres queridos y que ojalá ninguna guerra vuelva a suceder. Elisa era consciente de lo duro que fue la guerra pero no estaba dispuesta a rendirse, ella iba a luchar y no iba a permitir que el virus gane esta maldita guerra.

 

Día 25 de aislamiento, 8 de abril del 2020.

La luna de estos días había sido extraordinariamente hermosa, grande y brillante, la super luna rosa de abril ha hondeado alegremente en el firmamento. Con la calma de la noche han salido todos a ver la luna. ¿Calma?, bueno, relativa calma pues Mallacán no entendió bien lo que pasaba y no ha parado de dar vueltas por todos los lados, olisqueando y ladrando al aire. Mallacán no ha dudado en dar a entender que estos montes son sus dominios. –Seguro- pensó Elisa –el lobo estepario de Los Monegros ni se atreverá a merodear por aquí-.

Navegantes  viajeros se guiaron durante siglos por las estrellas. Cuentan que uno de Bujaraloz desarrolló un instrumento para determinar el tiempo a partir de la posición de una estrella. Era el nocturlabio, aunque al parecer tal vez lo inventó un tal Ramón Llull. Eso sí, Martín Cortés fue el primero que lo nombró en su obra El arte de navegar, publicado en 1551. Ya veis, Martín Cortés de Albacar (1510-1582) pasó de los secarrales monegrinos a la escuela naval de Cádiz donde se dedicó a la enseñanza, convirtiéndose en un importante estudioso de la náutica y la cosmografía durante el siglo XVI. Entre otras cosas, el bujaralocino diferenció el polo magnético del terrestre, gracias a las desviaciones que las brújulas daban en distintas zonas  descubrió la declinación magnética de la tierra y el polo norte magnético. Además inventó y desarrolló la carta esférica junto a su discípulo Alonso de Santa Cruz, cosmógrafo mayor del emperador Carlos V.

Cortés pervive en los anales de la historia, con su contemporáneo y también monegrino Miguel Servet. El sijenense murió quemado en la hoguera por cuestionar el dogma de la Trinidad de la iglesia católica. Quemaron a un gran científico universal que describió la circulación menor, también conocida como pulmonar. Elisa no lo hubiera permitido -¡Fue impresionante el descubrimiento que hizo!-, si por ella hubiese sido habría detenido al malvado  protestante ese de Calvino con la inestimable ayuda de Mallacán el Cerrudo y Ratolín el Farineza.

La bandera de la super luna rosa había hondeado hermosa por la noche y claramente tiene que tener un significado, un mensaje para los selenitas. La Luna igual que las estrellas nos envían mensajes y nos ayudan, nos orientan en la oscuridad. Para los selenitas es mucho mayor, ellos entienden a la perfección el lenguaje de la luna y las estrellas y las plantas y los animales también conocen parte del lenguaje. – Hasta la luna mece a los océanos con sus mareas-, estaba claro, la luna nos condiciona, nos afecta y la llevamos dentro,  innato en nuestra propia naturaleza.

Día 26 de aislamiento, 9 de abril del 2020.

¿Miércoles, jueves, viernes….? Ni idea qué día de la semana era, ¿Semana Santa?, ¡sí, semana santa ya!. Un día más, un día menos… ¡qué más da!. El aislamiento se va prolongando y casi, sin darse cuenta uno, parece que esta excepcionalidad se va normalizando. -¡Maldito virus!, aunque por fortuna la familia de Elisa había conseguido protegerse, sobre todo yaya María, la más vulnerable. Ahora tenían que hacer un poco más de esfuerzo y aguantar unos días más, unas semanas… no se sabía, la incertidumbre es lo peor.

Hoy Elisa iba a viajar, lo había decidido y predispuesto para surcar los cielos como una nube, planear como un águila real y admirar la amplitud. También volar como un esparbero,  cernirse y apreciar detalles que el paisaje va regalando. Desde loma Elisa era posible alzar el vuelo, alcanzar las cumbres de los Pirineos, las tres sórores, el lejano Turbón, el Cotiella, atisbar Peña Montañesa y disfrutar de la cercana y siempre preciosa sierra de Guara.

Cerca, los torrollones de Los Monegros son impresionantes, se aprecia la sierra de la Gabarda por Alberuela de Tubo, con El Abuelo y los dos imponentes Torrolones. Cerca el monte Mobache y el asentamiento de las Cias que junto a Gabarda, santo Domingo de Huerto y Usón formaron una línea defensiva hace muchísimos años, contaba yaya María. El viaje continuó su aventura por el monte de Jubierre donde aparecen  imponentes el Tozal Solitario, la Cobeta, de Colasico y los Tozales de Los Pedregales. A Elisa le parecía alucinante como podían haber subido esos enormes zaborros a lo alto de las montañentas. Podría ser de épocas pasadas, cuando vivían los dragones y gigantes. A la yaya le hizo mucha gracia la teoría de Elisa y le siguió la corriente de los gigantes.

Elisa echó a volar y fue fantástico, sobrevoló la sierra de Alcubierre, su extenso bosque, su campos verdes, sus caídas hacía Farlete y Monegrillo, la virgen de la Sabina y el santuario de Magallón en Leciñena, santa Quiteria en La Almolda, el castillo de Castejón de Monegros y en el corazón san Caprasio. –Estaba chachi pirulí esto de volar, habrá que hacerlo más veces-.

Día 27 de aislamiento, 10 de abril del 2020.

Un precioso día primaveral. Un buen tazón de leche de cabra y una tostada de miel. Mallacán ya iba corriendo por la era y las cabras comenzaron a tener ganas de salir. Josete, Clara y Elisa pronto salieron fuera de la caseta y comenzaron a realizar los trabajos de cada día. Es abrir el corral y las cabras salen solas subiendo a Loma Elisa.

Antonio y Aurora se dedicaron a lavar la ropa y tenderla en un tendedero que habían dispuesto a las afueras de la caseta. Les ocupó toda la mañana. Mientras, la yaya María, como cada día, se encargaba de la comida -¡Qué paciencia!-.

Las gallinas también salieron del corral y camparon libremente por la era, no iban muy lejos salvo cuando tenían que escapar de Mallacán que, de vez en cuando, les arremetía sin ninguna lógica.

Elisa aún daba vueltas imaginándose a los gigantes, imaginaba los gigantes de Sena cuando salen y bailan al son de gaitas y dulzainas para las fiestas. Llamó a Josete y le pidió que le llevase a encolicas, Elisa por un rato fue una gigante advirtiendo a los marcianos de su presencia, de su enorme tamaño y fuerza descomunal capaz de alzar grandes pedriscos a las más altas montañetas. Los torrollones atestiguan la grandeza y extraordinaria fuerza de los gigantes que habitaron Los Monegros y de quienes Elisa es heredera

Por la noche han permanecido arredol del hogar hablando como cada anochecer después de cenar. La yaya por fin ha contado cosetas sobre cuando hacían sogueta. Iban a recoger el esparto al monte, lo arrancaban verde entre julio y agosto y lo dejaban secar.  Una vez seco lo mallaban incluso pasaban las ruedas del carro por encima, para ablandarlo, lo humedecían con agua y lo iban trenzando. Lo trenzaban principalmente las mujeres y la vendían o hacían trueque por alimentos. Se vendía mucho esparto directamente, sin trenzar, para industrias metalúrgicas, como a la fundición Averly de Zaragoza. Cuando la siega las mujeres iban a dar gavilla y con ella anudaban las garbas, haces de trigo segado. –Pero yaya, antes las mujeres no trabajabais ¿no?- preguntó Elisa, la yaya rio dulcemente como ella siempre hacía –No hacíamos otra cosa, la casa ocupaba todo el día: los críos, los mayores, el agua, lavar, fregar de rodillas, el huerto, los animales… y a pesar de ello muchas cosían, hacían sogueta o tenían sus negocios, tiendas, pollerías, lecherías… Otras trabajaban sirviendo en casas y algunas incluso marcharon a las capitales a trabajar sirviendo-.

Elisa aún no sabía que quería ser de mayor, en verdad quería ser todo, de campeona de fútbol a maestra, ser astronauta a trabajar llevando las tierras de casa. -Ya habrá tiempo de decidirlo, ahora lo primero es acabar con el maldito virus-. Dispuso algo de comida para Ratolín y se acostó quedándose profundamente dormida. Un día más.

Día 28 de aislamiento, 11 de abril del 2020.

Una fina lluvia ha caído por la noche. Solamente ha sido un poco de lluvia, lo suficiente para revivir todo el olor a monte. La lluvia trae vida y la vida es alegría. -¡Maldita crisis sanitaria que trata de marchitar esta primavera!, no va a poder, las flores siempre van abriéndose camino-. -¡Ole por la yaya!- dijo Clara dando vivas a la yaya por las bonitas palabras que acababa de decir. El contagio del virus de la alegría y el entusiasmo fue apoderándose de la familia, entre vivas y vítores a la abuela hasta un enérgico y unísono –¡Esta yaya como mola, se merece una ola!- y todos realizaron el gesto de la ola de forma consecutiva. Elisa y Mallacán brincaban de alegría, parecía un día de fiesta.

Entre tanto estrapalucio la yaya volvió a sus quehaceres, según ella, ya no estaba para tantos trotes.

Sí, el día fue una fiesta, así lo decidieron, tenían que romper la rutina. Elisa y Mallacán pudieron jugar toda la mañana y por un buen rato estuvieron persiguiendo unas mariposas, luego siguieron un rastro que les llevó a muchas partes pero a ningún sitio y al final, desde loma Elisa otearon el horizonte cerciorándose que estaba todo tranquilo y en orden.

Aprovecharon para hacer una buena lifara a lo grande. La yaya preparó una excelente caldereta de ternasco -¡buenísma, para chuparse los dedos!.  Estaba muy buena, algo jauto al principio pero con una pizca de sal lo corrigieron; a la yaya le gustaba cocinar con poca sal por esas cosas de la salud. Acabaron bien fartos de tanto comer y beber, con sobremesa incluida. De espectáculo, para el café concierto, la actuación estelar corrió a cargo de Elisa Cucaracha y su obra Elisa contra el marciano Mallacán. La idea era acabar con el marciano Mallacán, que llevaba hierba verde arredol del cuello, sujetada por el collar, para aparecer verde como un auténtico marciano.  Con su amuleto, Elisa lo iba a derrotar, con su piedra de yeso blanca y brillante, pero Mallacán trató de quitársela y toda la actuación se fue al traste. Todos se esmelicaron de risa, el virus de la risa les había infectado, no paraban de reírse y hasta la barriga les dolía.

Como dice el refrán, todo aragonés fino después de comer tiene frío y casi todos se echaron la siesta. La tarde fue tranquila, leyeron, pasearon por las afueras de la caseta y Elisa se entretuvo bajo la sabina hasta que le hicieron recogerse a la caseta. Cenaron algo ligero y, tras la charradeta, se fueron a dormir.

Día 29 de aislamiento, 12 de abril del 2020.

Elisa rescató del olvido su balón de fútbol y trató de jugar un rato con él. Un chute p´allá, otro p´quí hasta que el travieso Mallacán se abalanzó contra el balón, lo atrapó y se lo llevó. –¡Mecachis Mallacán!, lo coge con la boca y no lo suelta- no sabía jugar, no dejaba jugar y mira que Elisa lo explicaba una y otra vez, pero Mallacán lo volvía a coger con la boca y se lo llevaba corriendo. Elisa le gritaba, daba semejantes gritos que sobresaltaba al resto de la familia, los soliviantaba –No grites tanto, vas a espantar a todos los jabalíes de la sierra- .

Elisa solía jugar con sus amigas a fútbol en el colegio, en la plaza o en las piscinas. Si querían jugar muchos tenían que bajar de otros pueblos, incluso a veces estaban tan pocos que ni siquiera podían jugar un partido. A algunos les tenían que traer sus padres, en sus pueblos están solos para jugar a fútbol. Antes estaban más, pero hay familias que han tenido que marchar a vivir a Huesca o Zaragoza y vienen muy pocas veces. Es una pena, Marieta y Ferminer, los primos que viven en Zaragoza, bajan solo los domingos, lo justo para comer y luego pronto se tienen que volver para no hacer tarde.

La mejor amiga de Elisa vive en un pueblo cercano. La pobre Laurita es la única de su edad en el pueblo – ni por encima ni por debajo de su quinta hay gente de su edad-. Ahora la entendía, en la solitaria caseta en la sierra. Aunque en el pueblo tampoco estaban muchos, se solían juntar unos seis o siete. Eso sí, para verano eran muchos más -¡Y para las fiestas!-.

La yaya hacía balones con las vejigas de los tocinos, cuando  era una zagala, las cogían de la matacía, las hinchaban, hacían un ñudo con un trozo sogueta y ya tenían pelota. También hacían balones con trapos viejos, aunque los trapos viejos preferían cambiarlos por naranjas. -¡Antes no teníamos nada!. Las muñecas las hacíamos con trapos, poco más teníamos, canicas, tirachinas, las tabas… no como ahora que hay tantos zarrios y cacharros-

Todos son del Huesca, Josete, Clara, Elisa y hasta la yaya se emociona con el equipo de fútbol del Huesca. Lo echaban de menos, esa normalidad, los partidos de fútbol, estar en la plaza con los amigos, ir por las calles del pueblo, enredar a don Mariano en su huerto o ser regañados por siña Asunción por toquinear las plantas.

Día 30 de aislamiento, 13 de abril del 2020.

Elisa era capaz de todo, su imaginación no tenía límites y viajaba de norte a sur y de este a oeste, de Albero Bajo a Peñalba y de Castelflorite a Leciñena. Los Monegros son su tierra, pero ella es de la tierra y de más allá de todos sus confines -¡De todo el universo!.

Loma Elisa era su lugar privilegiado, por sus vistas y sus paisajes. La sierra de Alcubierre ocupa el corazón de Los Monegros y a la vez son sus pulmones. Ahora Elisa ocupaba aquel corazón.  Un extenso pinar que esconde la historia de esta tierra y en su piel se hallan las cicatrices del paso del tiempo. La desforestación, el aprovechamiento de los recursos, la conversión de extensos pastos y monte a campos de cultivo han ido configurando Los Monegros.

-Mar, todo era mar hace 47 millones de años, en el Eoceno- Elisa no se lo podía creer, la yaya parecía majareta diciendo que esto había sido mar. Paro así había sido, la yaya siempre tenía razón, decía que era sabía cómo el diablo, pues yaya María solía decir: “Más sabe el diablo por viejo que por diablo”. Ya decía el Chanson de Roland que aquí moraban los diablos, la yaya María era una de ellas, una diabla, por lo que Elisa bebía ser una autentica diablilla.

Sí, Los Monegros son excepcionales, dicen que únicos y singulares. En verdad son una anormalidad frente al resto de sistemas esteparios ibéricos que, en su mayoría, son  de carácter africano. Los Monegros, como ha mantenido el gran investigador César Pedrocchi, han tenido y aún mantiene en algunas zonas un carácter asiático y constituye un retazo de las estepas asiáticas –¡De la Conchinchina!- se reía traviesa Elisa con su risilla de auténtica diablilla. La yaya María no podía evitar reírse de las gracietas de Elisa y por un momento tuvo que interrumpir su relato. -Los Monegros son mucho más-, continuó la yaya – Según Pedrocchi son como un laboratorio natural de evolución de primer orden, un espacio de especiación con origen en el terciario y aun activo en la actualidad-. –¡Jolio!, exclamó Elisa – Los Monegros son muy viejos, de cuando los dinosaurios dominaban la tierra y los gigantes monegrinos levantaron torrollones-.

Elisa fue a dormir pensando en todo lo que yaya María le había enseñado sobre Los Monegros. Ahora entendía muchas cosas, la formación de los torrollones, la presencia de piedras de yesos blancas y brillantes, las rosas del desierto y la presencia de los selenitas- ¡dónde sino iban a estar!-. -La tierra es sabía-, concluyó Elisa  -La tierra tiene sus huellas del paso del tiempo como las arrugas de la yaya María, la tierra es pura sabiduría, solo hay que saber entenderla-.

Día 31 de aislamiento, 14 de abril del 2020.

Un día primaveral, -¡qué gustazo de día¡. La experiencia estaba siendo alucinante para Josete, Clara y Elisa. También para los padres Antonio y Aurora y para la yaya María. Federico, el pastor, como siempre iba pasando cada pocos días. Federico dejaba una saca con pan para aguantar, por lo menos,  hasta que volviese a pasar y, además, contaba cómo iban las cosas en el pueblo. Antonio y Aurora no habían descuidado el mantenerse informado, escuchaban de vez en cuando las noticias y con un teléfono llamaban a la familia cada dos o tres días. La yaya María había preferido no saber nada, decía que así no pensaba y estaba más tranquila. Josete y Clara, al ser los mayores, sí que iban preguntando y se interesaban por la situación y, tal como iban pasando los días, ya se iban impacientando con el esperado regreso.

Elisa Cucaracha, Mallacán el Cerrudo y Ratolín el Farineza iban por su cuenta, tenían asumido que los mayores no eran conscientes de la verdadera naturaleza de la amenaza y que los auténticos causantes del virus eran los extraterrestres -¡los malvados marcianitos!-. Cuando pasaba Federico corrían a ver el ganado, las ovejas, cabras y los perros pastores a los que Mallacán saludaba con millones de ladridos. Luego veían como el rebaño se iba alejando sierra adentro. Pronto volvieron a sus aventuras y comenzaron a zurziquiar con los cacharros que tenía bajo la sabina, tenía un tirachinas y un arco, algunos zaborros que había espeldregau por la era, y flechas preparadas para lanzar. También tenía amuletos colgados por la sabina, incluso un cráneo de carnero sobre un palo a la marguin del camino de entrada a la caseta. La caseta era, por lo menos al cinco mil setecientos veintiocho por ciento, segurísima. -¡Aquí estamos malditos virus, cucos, bichos y marcianos babosos y repugnantes!-

Pero Elisa y la yaya María no podían alejarse de la realidad, aquella que parecía de película. Era flipante pero a la vez preocupante, como una pesadilla. Por las ciudades y los pueblos la gente iba con mascarillas y guantes, como si fuesen enfermeros o estuviesen malos; muchas tiendas y comercios cerrados, solo abiertos los de alimentación donde la gente hace filas separados a más de un metro; hay miedo a contagiarse y la gente no puede salir a la calle y desde los balcones hacen muchas cosas divertidas y alegres: bailan, cantan, aplauden e incluso hacen algunas tontadas. Todo se extiende a lo largo y ancho del mundo. -Ojalá, ojalá pase pronto. Bueno, todo no, menos lo de la caseta y los balcones-.

Día 32 de aislamiento, 15 de abril del 2020.

Ratolín

Ratolín

Ñám, ña´m, ñám… Elisa abrió los ojos y vio como Ratolín se zampaba el grano que le había dejado. Cogía un poco de grano y lo masticaba mirando, inquieto, a todos los lados, olisqueando y moviendo sus finos y estirados bigotes. Sus ojillos pequeñines y brillantes lo delataban en la oscuridad mientras aprovechaba para curiosear la caseta. Por un instante se cruzaron de nuevo sus miradas, se miraron fijamente y sorprendentemente Ratolín, esta vez, no se asustó. Elisa no se movió y continuó observándolo hasta que Ratolín volvió a desaparecer a través de la grieta de la pared. –Menos mal que Mallacán dormía como un tronco y no se enteraba-.

Se acercaban lluvias, no muchas, pero había que estar preparados para todo. El cielo estaba precioso, con sus nubes y el suave aire que las mecía. -Cada día es único e irrepetible, disfrutarlo depende de cada uno-, decía yaya María cuando hundía sus labios en las mejillas de Elisa con su beso de buenos días.

Tras un enorme y riquísimo tazón de leche de cabra emprendieron sus faenas. Josete, Clara y Elisa se adentraron a buscar leña por el pinar, descubriendo las carrascas, los quejigos que estaban sacando hoja y las muchas florecillas que van salpicando el monte en una primavera excepcional. -Eran preciosas-, las muchísimas florecillas que iban saliendo de diferentes y diversos colores; la naturaleza no entendía de tiempos de coronavirus.

Un corzo les sorprendió entre los pinos, a él también le sorprendió los pequeños leñadores. Antes los leñadores subían y tiraban algunos árboles que el forestal les marcaba, lo bajaban a la pista arrastrándolos con mulas, aún se ven algunas trozas, y luego los cargaban desramados y troceados a los carros para bajarlos al pueblo. La leña la vendían, pues antes se empleaba mucha en las casas –siempre estaba encendido el fuego del hogar-.

Por la tarde llovió un poco, se quedaron en la caseta haciendo sus obligados deberes y ejercicios. Merendaron tostadas con miel que estaban deliciosas. Un día más, parecía normal esta forma de vida de la que yaya María tantas veces había hablado y ahora estaban viviendo. Sin duda, la yaya María era la que más disfrutaba de la vuelta a la caseta, a la que nunca esperó regresar, donde tantos recuerdos habitan y otros tantos se van sucediendo.

Día 33 de aislamiento, 16 de abril del 2020.

san Caprasio

Cima de san Caprasio

Imponente, magno, majestuoso… san Caprasio aparece dominante, asomando entre el conjunto de lomas que conforman la sierra de Alcubierre. Lomas separadas que configuran el relieve de una sierra modelada gracias a la erosión diferencial producida en el valle del Ebro. No hay ningún río por esta sierra, es seca, profundamente seca. Los barrancos se han formado a base de tormentas y lluvias puntuales, torrenciales, que discurren gracias a un sistema de escorrentía de agua superficial escavando en el terreno considerables cárcavas y barrancos que drenan el agua de la sierra.

Las cabras tiran p´al monte y Elisa y Mallacán tiran más que las cabras. Por sus escarpadas lomas trepan a pesar del suelo suelto que dificulta los movimientos. Es tierra solamente apta para intrépidas aventureras como Elisa, por su gran destreza y agilidad, con la valentía necesaria para adaptarse a este medio tan agreste sin temor ni pavor. La adaptación define la vida en Los Monegros, a los suelos débiles, a los yesos y sales, a la escasez de precipitaciones, al aire seco y dominante cierzo y al abrasador bochorno, a las boiras y heladas de invierno, a los contrastes que describen esta tierra.

Elisa Cucaracha, Mallacán el Cerrudo y Ratolín el Farineza estaban adaptados completamente al medio, a sus vertientes pronunciadas con sus pendientes impracticables y a sus cuevas que parecen colgadas ante el abismo. Soportaban implacables e inmutables a las inclemencias climáticas, ya sean sequías o tormentas, fríos y heladas. Imparables, la sierra es su refugio.

Por Los Monegros discurren los ríos Alcanadre, Guatizalema, y Flumen, aunque siempre se ha dicho la Isuela, si en femenino y respetando su nombre tradicional de la Isuela. Por Peñalba está el barranco de la Valcuerna, con vocación de río estacional nacido en Los Monegros y que desemboca en el Ebro.

San Caprasio aparece excepcional, solemne, hermoso y bello, sencillo y humilde porque la verdadera grandeza reside en el corazón. Elisa lo contemplaba, lo miraba detenidamente, buscando, porque se lo había dicho yaya María, que en ocasiones suele aparecer el pastor Caprasio por la cima de la sierra de Alcubierre. Solamente tenía que mirar y esperar.

Día 34 de aislamiento, 17 de abril del 2020.

Abril se entretiene con sus lluvias, las nubes van pasando y de vez en cuando van dejando algo de agua. Las aliagas están hermosas con sus florecillas amarillas, pero punchan. Los pequeños leñadores han encontrado una orquídea preciosa, con colores intensos que van del verde al marrón, rojizo o azulado acerado. Un violeta muy intenso- La orquídea abeja o espejo de Venus- . Hay otras, cuenta la yaya, -Hay que ir mirando con cuidado el suelo para ir descubriéndolas-. -¡Qué chulo es el monte en primavera!-

-¿Cómo conociste al yayo Paco?- Preguntó Elisa la curiosa. La alcahueta y alparcera Elisa quiere saber todo y eso es bueno, ganas de aprender no le faltan. –Con el abuelo Paco nos conocimos ya de críos-, respondió yaya María-. -¿Ibais juntos a la escuela?-, -¡Ay!, no hija mía, antes íbamos a clases separadas, los chicos a una clase y las chicas a otra-. A Elisa no le entraba mucho esto en la cabeza, a Josete y Clara tampoco lo entendieron bien, pero como decía yaya María –¡Eran otros tiempos!-. En la escuela aprendían a leer, a escribir, las cuatro reglas sumar, restar, multiplicar y dividir y luego por las tardes las niñas a costura. Las caras de los tres era de sorpresa, ni se lo habrían imaginado. Mientras, el incombustible Mallacán quería jugar y no dejaba de enredar a Elisa, le mordisqueaba la zapatilla o le cogía del pantalón y tiraba de ella. Pero Elisa quería saber la historia de sus abuelos. -¡Estate quieto Mallacán, chitón!-

 – Venga yaya, ¿Cómo conociste al yayo Paco?-, volvió a preguntar Elisa. -Los domingos se hacía baile y los chicos nos sacaban a bailar, pero vuestro abuelo Paco era muy vergonzoso y nuca me sacaba a bailar. Hasta que llegó santa Agueda, ese día se permitía a las chicas sacar a bailar al hombre y por fin pude sacar a bailar al yayo -. -¡Qué raros eráis!-, sí, afirmó yaya María, nos vigilaban para que no bailásemos muy apretados, debíamos guardar las distancias y para tener intimidad nos teníamos que esconder. -¡Qué anticuados eráis!-, -Sí- volvió a afirmar la yaya, -pero aquellos tiempos tenían su encanto-.

Día 35 de aislamiento, 18 de abril del 2020.

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Ratolín el ratón pequeñín recorre la caseta de rincón a rincón, aprovecha la oscuridad que le brinda la noche para fisgonear y husmear por todos los recodos y recovecos. Elisa, si tiene suerte, se despierta suavemente para no alertarlo y lo contempla medio dormida, con los ojos entreabiertos. Por lo contrario, Mallacán es basto con sus lametazos y sus torpes zarpas que van dando pisotones cuando se acerca por las noches a Elisa.  Mallacán, cuando se mueve por la noche, despierta a todos. Ratolín es sigiloso y Mallacán estruendoso, uno es cuidadoso y el otro un torbellino.

El día estaba algo nuboso. La yaya María había dispuesto un cañizo que había por la caseta, a modo de mesa fuera en la era. Lo ha limpiado y lo ha dejado secar. Se empleaba mucho en la construcción, sobre todo para los tejados donde encima colocaban las tejas. Se hacían entrelazando, tejiendo cañas siendo muy fuertes y resistentes. Cuenta la yaya que antes los usaban para secar alimentos, dejan pasar el aire, almendras, ciruelas, higos, manzanas, panizo, pasas, pimientos, tomates, uvas… -Nos irá bien-.

-¡Qué cosas más raras hacíais antes!- exclamó Elisa –Con lo fácil que es ir a comprar a la tienda-. La yaya María reflexionó, se quedó pensativa, miró a Elisa con su cara dulce y le dijo –Antes no había un grifo por donde saliese todo el agua que quisieras, no había un enchufe que diese la luz, ni donde enchufar el ordenador, televisión o nevera donde elegir alimentos, no existían muchas de las cosas que ahora parecen imprescindibles. Había muy poco, pero lo suficiente para vivir, ahora hay de todo y no se valoran las cosas-. –Aquí es como antes, ¿verdad yaya?-, -¡Sí!, Elisa, así vivimos todos y todos los que nos precedieron-.

Antes había tan poca agua que las adobas se hacían con vino, -pero era el vino viejo que se picaba-. Las adobas o adobes, viejos ladrillos que amasaban a base de barro y paja y secaban al sol y al aire. Aquí, si algo tenemos es sol y aire, “Polvo, niebla, viento y sol… esta tierra es Aragón” decía el poeta José Antonio Labordeta. -Nos hemos olvidados que éramos humildes, parece que nos avergonzamos de nuestro pasado.  Muchas casas se construyeron a base de adobas y bien que se merece un homenaje la adoba -¡Claro que sí! ¡Viva la adoba!-.

Mallacán se acurruca para dormir, Mallacán es el día, el sol, mientras que Ratolín es la noche, el ángel de la guarda, protector de Elisa y su familia, la luna. Elisa se durmió pensando en las casas, casetas y muros que aún quedan hechos de adobas en el pueblo, de lo bonitas que son esas paredes, lo mucho que han soportado y lo mucho que debió de costar hacerlas. –Es verdad- pensó Elisa, -Ahora tenemos muchas cosas, compramos y tiramos mucho-.

Día 36 de aislamiento, 19 de abril del 2020.

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Otro día cubierto por las nubes que se van sucediendo, discurriendo por el cielo y depositando sobre la tierra la preciada lluvia. La tierra está húmeda con sus muchas florecillas que van sonriendo y llenando de colores la sierra. También brotan los quejigos con su verdes y brillantes hojitas. Se observan rastros de jabalíes, pisadas, rascadas en los pinos y las charcas o bañas. Las cebadas están altísimas y con el aire, al mecerse, forman un suave oleaje que te transportan al mar, a su balanceo de olas que serpentean en pleno desierto de Los Monegros. La lluvia transforma el paisaje, lo aleja de los veranos secos y abrasivos que socarran la vegetación y hacen arder la tierra y las piedras.

Han recogido leña y han estado con las cabras dando vueltas, no han ido muy lejos. –Andemos hasta el corral del Sabino- explicó Elisa Cucaracha. –No se dice “andemos”, se dice “andamos”- corrigió Josete, diciendo que Elisa era bastante basta hablando como los abuelos de antes. Pío Baroja pasó por tierras de Monegros y dejo constancia que éramos muy mal hablados en “Horas solitarias”. -¡Andamos! mentira, andemos, que tu no estabas- respondió Elisa refunfuñando. Para yaya María no había que avergonzarse del pasado y eso también debía de incluir la forma de hablar.

Ababol, Abadejo, Apatusco, Avechucho, Barrillas, Bitilaina, Bochiga, Boira, Cacharro, Cardelina, Coco, Cucute, Desustanciada, Dorondón, Encorrer, Enfarinoso, Esbarizaculo, Escocar, Escucarabajo, Esfullinar, Esparbel, Espiazau, Espinais, Esportetas, Estalentau, Estrapalucio, Ferringallo, Grillau, Jasco, Melico, Miaja, Mielsa, Miragüelo, Pantaziguera, Patalera, Pezolaga, Pintacoda, Pocasustancia, Rasmia, Rebadan, Sunsida, Tozaneta, Tufa, Yaya, Zamandungo, Zancarriana… Son muchas las palabras, expresiones y giros propios del aragonés, una lengua que se habló por Los Monegros hace tiempos y aún se han ido conservando retazos de la vieja lengua aragonesa.

Cada lengua sirve para aprender, entender, comunicar, expresar, sentir, pensar, crear…  son un tesoro patrimonial. -El respeto-, decía yaya María –Nos hace entender y comprender, convivir y empatizar con los demás. Nos enseña que a pesar de las diferencias, por pequeñas o grandes que sean, somos capaces de entender y tolerar-. La diversidad es respeto y el respeto es diversidad, y en la vida, como en todo el universo, todo es diverso. El universo es un eterno de versos diversos infinitos.

Las lenguas son toda una ventana que nos explican la verdadera esencia de nuestros antepasados, porque son sus palabras únicas, propias e indisociables a su forma de entender y comprender sus vidas y todo el saber y cultura que heredaron de sus antepasados. La yaya, como siempre, ha querido y amado todo lo aprendido de los mayores, igual que ahora Josete, Clara y Elisa van aprendiendo de yaya María y reciben el legado transmitido generaciones tras generaciones.

Por la tarde han ido pasando nubarrones amenazando tormenta. Hasta el anochecer no ha habido tronada, la sierra retumbaba, tremolaba la caseta de duros alazetes. Pero por muy dura que sea la tronada, Elisa Cucaracha y su banda ¡No reblan!.

Día 37 de aislamiento, 20 de abril del 2020.

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Mallacán agitaba con tremenda alegría la coda como cada mañana, otro día que aparecía nuboso, con esas nubes que dejan entrever el cielo que resalta con su inmenso azul claro. La rabosa no ha vuelto a merodear por la caseta, hay muchos conejos y será más fácil ir a cazar por donde tienen los cados. –Antes, por la sierra alta había mucho conejo-, cuenta yaya María, -cuando venían a plantar pinos los cazaban poniendo lazos-. Lo bueno de que no esté la rabosa es que las gallinas están tranquilas y van poniendo abundantes huevos que van recogiendo Josete, Clara y Elisa. La raboseta es astuta y por el mote va royeta y majeta.

Ir con las cabras les ha hecho más fuertes, suben las cuestas con gran destreza y agilidad, brincan las piedras y sortean las punchantes coscojas, aliagas y espinos. Ningún escollo, peñasco o risco resulta insalvable, nada detiene su imparable avance, saltan ripas, cruzan barrancos, atraviesan vales y llegan a pequeñas colinas que parecen que nunca nadie había alcanzado. Elisa, si podía, no dejaba de mirar a san Caprasio, aguardando que apareciese la figura de Caprasio merodeando por su cumbre y resguardando la sierra que se había vuelto su hogar. Allí, imponente como una erguida sabina siempre está san Caprasio.

Hacia el llano se ven las planas alargándose con sus maravillosas, frondosas y verdes cebadas. Los pueblos se ven pequeños, menudos, incluso Huesca al fondo resulta menuda. Hacia el este se ve claramente el monasterio barroco de la Cartuja de las Fuentes. Hace unos meses que lo fueron a visitar descubriendo las muchas pinturas que inundan el lugar, obra de un monje que vivió en el monasterio. Les enseñaron muchas pinturas y, entre tantas, un curioso auto retrato del monje pintor Fray Manuel Bayeu. Los demás no se percataron, pero Elisa vio como tenía un considerable y sospechoso parecido con el señor que les enseñaba el monasterio. Elisa no tuvo duda alguna que debía ser el mimo Bayeu -Aun sin esa barba larga y con algo más de pelo en la cabeza-.

Más al este se encuentra otra joya de Los Monegros, el monasterio románico de santa María de Sijena, con su portada con sus catorce arquivoltas que tanto le gusta contar a Elisa cada vez que va. Un lugar muy bonito, con muchas obras de arte que  han vuelto y otras que aún tienen que volver. Tesoros de los muchos que hay por Los Monegros, a los que siempre es bonito volver. –En cuanto pase todo esto-, pensó Elisa –volveré-.

Día 38 de aislamiento, 21 de abril del 2020.

Federico, el pastor, pasó pronto por la mañana, habían dado aguas y aprovechó la mañana para apacentar el rebaño. La cosa parecía que iba a mejor pero continuaba muriendo gente, todo va para largo y por ahora alargan el confinamiento hasta el once de mayo. –Lo peor- decía Federico –la que nos viene encima con la economía, va a ser la ruina-.

Por la tarde se quedaron al cobijo de la caseta mientras una fina y constante lluvia fue cayendo. La sierra fue recogiendo el agua, esta es buena, la va absorbiendo la tierra y el monte y los cultivos la agradece. La sierra se extiende desde Tardienta hasta La Almolda sin dejar de tener continuidad con la sierra de Sijena a través del monte de Pallaruelo. Una zona preciosa el monte de Pallaruelo, con su barranco de la Peña y el estupendo sabinar. Desde el alto de la Portellada se contempla en su esplendor el sabinar de Pallaruelo y la vista se puede extender a través de Los Monegros norte y la sierra de Guara hasta los altos Pirineos.

Por el monte de Pallaruelo, a mitad camino al monasterio de la Cartuja de las Fuentes permanecen los restos de una antigua iglesia gótica. -¿En mitad del monte?- preguntó Josete. –Sí- respondió yaya María – Resiste en pie una sola pared de la una antigua iglesia y ya nada más queda-. Los restos responden a un antiguo poblado que existió hace siglos y que desapareció sin que su historia llegue a nuestros días. -¿Nada?- se mostró extrañada Clara –Solamente la solitaria pared- respondió yaya María –resiste a la desmemoria-.

Moncalvo labordeta

-Hay leyendas que cuentan que fueron asesinados por no pagar impuestos, quemados vivos dentro de la iglesia y su historia la borró el tiempo-. -¡Qué horror!- concluyeron todos a la misma vez. Del viejo y desaparecido poblado de Moncalvo ya no queda nada de su memoria, de sus calles, de sus gentes, resulta misterioso e incomprensible- ¿Cómo se ha olvidado la gente de todo un pueblo?- preguntó extrañada Elisa. -El tiempo borra muchas cosas-, explicó yaya María.

Elisa empezó a dudar si ya estuvieron antes los marcianitos y fueron los verdaderos culpables de la desaparición del viejo poblado de Moncalvo -¡Malditos marcianos!. A partir de ahora la memoria de Moncalvo permanecerá viva, Elisa la mantendrá viva con su recuerdo y no dudará en transmitir su historia. Será como una Labordeta, que entre sus ruinas hizo sonar su guitarra y voz.

Día 39 de aislamiento, 22 de abril del 2020

Reconforta la tranquilidad que reina en la sierra, abruma a veces tanta soledad, pero la calma y el sosiego alimentan el alma. La naturaleza es acogedora, lejos del mundano ruido y bullicio de  la civilización y las cercanas ciudades de Zaragoza o Huesca. Respirar aire limpio y puro, lejos de la contaminación y el ruido. Aunque a los tres, a Josete, Clara y Elisa les encanta ir a la ciudad –de vez en cuando está bien. Hay mucha gente, tiendas y cosas que ver y hacer, lugares por donde pasear… nunca deja de sorprender tanto movimiento y actividad, tanta oferta de ocio y cultura-.

Mientras, en los pequeños pueblos las casas y las calles se ven vacías, cada vez más y por lo que dice Federico -poco se nota aquí el confinamiento-. Para comprar según qué cosas hay que ir a la ciudad, -aunque a tía Miranda le gusta comprar por internet y a los dos días se lo dejan en la puerta de casa-. Tía Miranda no para y con la asociación del pueblo no para de hacer montones de actividades, fiestas y jornadas culturales-.

La vida en la sierra es dura, han dejado atrás las comodidades, como cuando van de acampada. Yaya María ha vuelto a su juventud y disfruta compartiendo sus recuerdos, le encanta sentarse en una silla afuera de la caseta y contemplar la sierra y el trajín que llevan todos. La yaya vuelve a realizar la estrategia de lagartija o fardacho, de sangre fría, decía Elisa, buscando el sol, el haz de rayos que le aporten un revitalizante calor.

La sierra nunca ha estado tan silenciosa y vacía, antiguamente subían y bajaban carros tirados por caballos o mulas, cultivaban los campos y se segaban a dalla y hoz, se hacía leña y carbón vegetal, se dormía en las casetas o aldeas y los rebaños de cabras campaban por toda la sierra. Había grandes constructores de carros y galeras en los pueblos, un gran oficio de carpinteros y herreros que ha desaparecido. Los tiempos avanzan imparables y casi no da tiempo para reflexionar cuanto dejamos por el camino, tantas cosas que, quizá, no deberíamos de olvidar.

Día 40 de aislamiento, 23 de abril del 2020

Elisa desciende de una tierra de dragones y se los imagina sobrevolando los confines de esta tierra llamada Aragón. A Elisa le parecían simpáticos los dragones, no había conocido a ninguno, pero todos los animales son simpáticos. Aunque hay que saber guardar las distancias, decía muchas veces yaya María, algunos pueden verse amenazados y atacar; la naturaleza es salvaje. Especialmente lo decía cuando levantaba piedras Elisa, a la yaya le sabía muy malo -Para cuenta, que no sabes que te puedes encontrar, te puede aparecer una escolopendra, un arraclán  o una tarántula-.  -¡Mía que la fizadura es muy mala y ya no mincharás más pan!.

Tanto recoger y amontonar piedras por la zona de la sabina que comenzaba a parecer una autentica posición de la guerra civil, como monte Irazo, Pocero, loma Orwell o San Simón. Esas trincheras por donde estuvo el famoso escritor inglés George Orwell y el español Camilo José Cela por el otro bando. Elisa había parapetado con incontables piedras su posición de la sabina.

Camilo José Cela fue herido en esta sierra, de cierta gravedad, sintió un golpe seco en la nuca y se quedó sin conocimiento, la metralla de una granada de piña se le clavó en el pecho… después se fue despertando.  –Esta sierra tiene mucha historia- concluyó yaya María con sus sabias palabras.

La yaya explicó lo que sucedía cuando a uno le picaba la tarántula, pronto buscaban un tañedor y tocaban la guitarra, cantaban y bailaban jotas hasta que al enfermo se le pasaba la fiebre, -Aura p´al medico y una injición-. -¡Vaya fiesta se montaba!- y aunque a nadie le había picado, yaya María les cantó unas jotas a Josete, Clara y Elisa. Y a Mallacán también, que aunque no se enteraba de que iba la cosa, como siempre, participaba y estaba en medio de todo.

La sierra estaba tranquila, mal que el misterioso lobo de Los Monegros había vuelto a atacar por Leciñena, lo había comentado Federico el pastor. -¡Esta sierra es de cuidau!- exclamó alborotada Elisa –Dragones, demonios, gigantes, selenitas, escolopendras, arraclanes, tarántulas, gripias, lobos…!, no me extraña que por aquí no haya nadie ni se atrevan a venir los marcianitos con su maldito virus-.

La leyenda del Cucaracha será, pensó Elisa, menos mal que su sombra que se extiende hoy en día gracias a Elisa Cucaracha, Mallacán el Cerrudo y Ratolín el Farineza.

Día 41 de aislamiento, 24 de abril del 2020

Hace noches que Elisa no veía a Rotolín el pequeñín, miembro de la banda y más conocido como Ratolín el Farineza. Era ágil y huidizo, maestro en las artes de la invisibilidad, dominaba la noche y, a pesar de su menudo tamaño, era un componente terriblemente temido. Por la noche se había comido toda su ración y nadie en la caseta se había percatado.

Ninguno de la banda bebía vino, así que no los podían envenenar como a Mariano el Cucaracha. Tampoco con la comida, pues yaya María era la cocinera y era muy rigurosa con la comida, conservaba y guardaba muy bien los alimentos. La caseta está estratégicamente bien situada y desde loma Elisa se avista gran horizonte para advertir cualquiera que se atreva a acercarse por la caseta. El lugar era mucho más seguro que el corral de L´Anica donde mataron al Cucaracha.

Madroños, endrinos, barzas, gabarderas… muchos matorrales de los que crecen en esta sierra se pueden aprovechar para coger sus frutos, el fruto del madroño «Alborcero» resulta muy dulce y emborracha «Alborzas», los arañones son buenísimos para hacer pacharán y las moras para no parar de comer una tras otra, pero había que esperar a otoño. También aparecen almendreras, higueras y oliveras por la sierra, hay cajas de abejas para hacer miel y un montón de plantas con propiedades medicinales y culinarias. Hay zonas que aguantan muy bien la humedad, en los barrancos hay mucha vegetación, en algunos incluso hay boj y por ello llevan su nombre como el Bujal. Otro barranco hace referencia al enebro en su forma aragonesa Puchinebro y el de la Estiva a su presencia de pastos elevados adecuados para el verano.

Todo bajo la protección de san Caprasio, aunque para Elisa el mejor amuleto protector era yaya María, sin duda alguna, era la que le hacía sentirse completamente segura. ¡Y la muñeca!, la que siempre estaba con ella, en las oscuras noches hasta cada nuevo amanecer.

Día 42 de aislamiento, 25 de abril del 2020

Los días medio nublados iban dejando días preciosos con sus ratos de calor, de sol radiante, momentos fabulosos para disfrutar de la primavera en todo su esplendor. La familia disfrutó de un día soleado, gozando enormemente y cargando las pilas mientras realizaban sus habituales faenas diarias. Un sin parar, un trajín incesante hasta que de repente echaron algo en falta. Demasiada tranquilidad, mucha calma y paz, algo no iba bien.

Elisa y Mallacán faltaban, no estaban por los alrededores de la caseta, ni tampoco dentro. Buscaron por todos los lados, por la sabina, por la loma, por el bosque, por la caseta… Todos iban mirando por todas partes, hasta yaya María buscaba incansable por los lugares más insospechados. Llamaban a gritos a Elisa y a Mallacán, que tenía mejor oído, pero no aparecían.

Poco a poco su falta comenzó a ser cada vez más preocupante, -¿Ande podrían haberse metido la bruja de Elisa y el cerrudo Mallacán?-  No los encontraban por ningún sitio, como si la tierra se los hubiese tragado. -¡¡Elisa!!, ¡¡Mallacán!!- Hasta Federico el pastor se acercó inquieto e intrigado por los gritos, los había escuchado mientras iba con el ganado y, tras saber lo que ocurría, se unió sin dudarlo a la búsqueda.

No podía ser, algo podría haberle ocurrido, yaya María se inquietaba cada vez más. Antonio y Aurora iban preocupados y enfadados, Josete y Clara sabían que a Elisa le iba a caer buena carrañada pero ante todo esperaban encontrarla, también estaban bastante preocupados.

Nada, Elisa y Mallacán no aparecían por ningún lado. Estaba comenzando a ser desesperante. Los nervios empezaron a cundir. De repente cayeron en cuenta que no habían mirado por la balsa y fueron todos corriendo, era un lugar peligroso, con el barro y el agua, le podía haber pasado algo.

Llegaron a la balsa y lo que encontraron les dejo paralizados, allí estaba Elisa tirada al borde de la balsa, en su orilla, sobre la toalla tomando el sol como si estuviese en la playa. Una escena surrealista, propia de Buñuel, que les hizo romper en carcajadas liberando toda la tensión que habían acumulado. Mallacán también estaba tumbado plácidamente, como si el mundo no fuese con ellos. Inocentemente, Elisa al verles les invitó a su playa ajena a todo lo que había pasado y así hicieron, la familia se unió al Monegros Beach de Elisa y Mallacán. Olvidaron el mal trago que habían pasado, no tuvieron más remedio, y disfrutaron del sol que calentaba el primaveral día de abril en el Monegros Beach.

Día 43 de aislamiento, 26 de abril del 2020

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Había sido surrealista ver tumbada con sus gafas super fashion a Elisa a la orilla de la balsa. -Una estrafalaria- decían Josete y Clara, solamente a Elisa se le podía haber ocurrido. La escena había sido propia de una película de Buñuel o de una naturalidad profunda de Almodovar, -¡sí!- aquel director de fama mundial que vivió por un tiempo en Poleñino donde realizó su primera comunión.

La guapa Penélope Cruz rodó en Los Monegros una película junto a Javier Bardem y Jordí Mollá, película que les lanzó a la fama. “Jamón, jamón”, la película de Bigas Luna que quedó fascinado por esta tierra, desde aquí tocó la Luna, seguro que descubrió a los selenitas, quedando abducido por sus extraordinarios poderes y sus terribles encantos lunáticos.

Lugares que inmortalizó Bigas Luna, con la nacional II, la bañera de Monegrillo y el toro de Peñalba. Penélope y Javier acabaron siendo matrimonio, con su hijo Leo y  su hija Luna, aquella que tocó Bigas Luna en Los Monegros y llevó a la pareja a lo más alto de las estrellas del cine mundial.

Ese surrealismo que parece que encierra Los Monegros aflora con el viejo documental de Antonio Artero y Labordeta “Monegros”. A similitud del documental de Buñuel, con Las Hurdes, trataron de hacer algo parecido pero con grandes pinceladas de creatividad. Recorrieron los paisajes monegrinos, con su mirada cinematográfica y poética, experimentando en la misma concepción de la creación audiovisual y su relación con la realidad. Al final, Almodovar, Artero, Buñuel o Luna  han sido excepcionales cuestionando y mostrando su particular visión de la realidad.

Los Monegros fueron tierra de miserias y pobreza, de años de ausencia de cosechas y plagas devastadoras de langostas, terribles sequias y hambrunas asolaron el territorio. Poco, poco se distanciaría con Las Hurdes.

Elisa iba a ser la nueva Penélope, una gran actriz y una gran mujer, valiente e independiente que iba a brillar intensamente en el firmamento. En Los Monegros brillan muchas estrellas, no es así en todos los lugares, no saben lo que se pierden.

Día 44 de aislamiento, 27 de abril del 2020

La lluvia de abril ha continuado cayendo como cada pocos días lo va haciendo, una madrugadora lluvia fina ha caído a primera hora de la mañana. Elisa y Mallacán no han podido salir a correr y han aprovechado la mañana para hacer los ejercicios y deberes de la escuela.

La naturaleza estaba tranquila, la ausencia de personas había permitido que muchos animales campen a sus anchas. Es extraño, reflexionaba Elisa, la naturaleza nos da agua clara y limpia y nosotros ensuciamos ríos y mares, nos regala aire puro y lo llenamos de humo, nos ofrece una frondosa vegetación llena de hermosísimas flores y lo llenamos todo de basura y plásticos. Quemamos nuestra tierra, le echamos veneno, derretimos los círculos polares, destrozamos bosques y selvas, matamos animales, cambiamos el clima y sufrimos sus consecuencias. Yaya María estaba de acuerdo, era difícil de entender, no tenía sentido y el futuro se estaba volviendo incierto, agotando y destrozando nuestro mundo que nos permite vivir. Hay personas que prefieren el cemento a los árboles – ¡Qué tontos!, igual piensan que pueden vivir sin respirar-.

Cuando paró de llover Elisa y Mallacán fueron a ver a la sabina, respiraron el profundo aroma que la lluvia había dejado en el ambiente. Los pajarillos con su ajetreo alegraban el día, un petirojo merodeó la sabina, se posó en una piedra cercana y contempló a Elisa. Elisa estaba descubriendo lo maravilloso que era vivir en la sierra, comprendiendo lo vital que es la naturaleza, lo verdaderamente importante para vivir.

La sabina era sabia, más sabía que los hombres, si no paramos acabaremos destruyendo nuestro hogar, con el calentamiento global y nuestras avaricias, agotando recursos y las estúpidas guerras. La sabina y el simpático petirojo no necesitaban entenderlo, ya lo sabían. En cambio, los humanos tenemos la capacidad de aprender, razonar y evolucionar pero aún no hemos sido lo suficiente inteligentes -¡sabios!-  para entender el verdadero significado de la vida y ser capaces de respetar, convivir y conservar nuestra madre tierra.

Día 45 de aislamiento, 28 de abril del 2020

Por las noticias que iba trayendo Federico el pastor la cosa estaba mejorando, los niños podían salir a pasear y pronto iban a comenzar la desescalada del confinamiento. Era un gran alivio pero aún había riesgo y miedo al contagio, había que guardar un distanciamiento social con el resto de las personas y la normalidad iba a costar recuperarla. Incluso había quienes dudaban de recuperar totalmente la normalidad, al menos hasta que los científicos descubran la vacuna.

La familia se replanteó su situación, hablaron de la posibilidad volver a casa ya y tratar de recuperar sus vidas. Todo tenía sus ventajas pero también sus inconvenientes, ni Josete, Clara y Elisa iban a volver a la escuela, ni a jugar con los amigos. Al final decidieron por unanimidad que iban a ser consecuentes con su decisión y la iban a llevar hasta el final, que su aventura en la sierra iba a durar hasta que el confinamiento comience a aligerarse significativamente, al menos hasta el once de mayo. Tanto esfuerzo no se podía dejar perder y había que aguantar un poco más.

A Elisa le pareció genial, no quería irse de la sierra, aunque una buena ducha de agua caliente le iría muy bien, la nevera, el microondas, tener luz abundante, ver alguna película tumbada en el sofá, el secador de pelo, hablar con sus amigas con el ordenador, tener las muchísimas cosas que echaba en falta de su cuarto…

Aquí había pocas cosas pero tenían muchas cosas que hacer Elisa Cucaracha, Mallacán el Cerrudo y Ratolín el Farineza. Y desde que estaba aquí había compartido muchas horas con su familia, todos estaban juntos casi todas las horas y había momentos especiales, sobre todo después de cenar, cuando al calor del hogar se juntaban para charrar y yaya María les contaba cosas de su juventud, como era antes el pueblo, el horno de pan, la balsa mayor, el transporte a Huesca, la central de teléfono, el bar de la plaza, el baile de los domingos, las mujeres de negro con el luto, el estraperlo, ir al lavadero, tomar la fresca, las noticias en la radio, la primera televisión…

–Pues imaginar lo que veré yo, seguro que surcaré el universo y seré capitana de mi propia nave interestelar-

Día 46 de aislamiento, 29 de abril del 2020

El Cucaracha recorría la sierra refugiándose por sus cuevas, casetas y corrales, huyendo y escapando tras las muchas fechorías realizadas. Robos, secuestros, extorsiones, asesinatos… siempre al margen de la ley y perseguido por las fuerzas de la guardia civil. El Cucaracha mostró gran ingenio con sus escaramuzas, burlando y escapando por los pelos en más de una ocasión, era muy huidizo, astuto y no dejaba de ganarse los favores de los más pobres a quienes compensaba con parte de su botín. Un bandolero terrible que robaba a los ricos, los que tenían, y daba a los pobres, los que nada tenían. Cucaracha pagaba los muchos favores a pastores y campesinos que le ayudaban a vivir al margen de la ley.

Elisa estaba segura que su sabina era la misma que la del temible Cucaracha. La misma sabina donde había escondido su botín para que nadie lo encontrase. Ciertamente, Elisa era heredera de aquel tesoro escondido en la sierra de Alcubierre, de aquel tesoro que muchas historias se habían contado  y muchos se habían aventurado a buscar sin éxito. Elisa era la protectora.

La yaya hizo unas apetitosas y suculentas migas para comer, las ha cocinado en una sartén enorme y se las han comido como antes: cucharada y p´atrás, sin agolparse en la sartén. Elisa usó como cuchara una corteza grande de pan. Todo venía a raíz de las historia que yaya María contaba. De aquella ocasión en la que dejaron al Cucaracha sin cuchara en una comida y se tuvo que comer el cocido con una corteza de pan, al acabar les dijo a los demás que de postre tenían que comerse la cuchara y, dando ejemplo, Cucarcaha se comió su cuchara.

La cuadrilla robó a lo largo y ancho de la comarca y más allá de sus límites, asaltaron las mejores casas, se disfrazaron de Carlistas y atracaron al pueblo de Farlete, confinándolos en el interior de la iglesia. Cogió tan mala fama que trató de ganarse a las gentes más humildes. Fue valiente y osado y no dudó en presentarse en el casino de Zaragoza y jugar una partida de cartas contra su gran perseguidor el gran teniente Lafuente. El teniente no lo había reconocido.

Robin Hood, Curro Jiménez y Cucaracha son muchos de los bandoleros románticos que sembraron de leyendas tiempos pasados. Pero hoy en día, al contemplar la sierra aún podemos sentir el aliento de estremecedores bandoleros que todavía campan por los cerros, vales y lomas de la sierra de Alcubierre: Elisa Cucaracha y su banda Mallacán el Cerrudo y Ratolín el Farineza.

Día 47 de aislamiento, 30 de abril del 2020

El árbol no quiere correr ni quiere volar, el hombre puede correr y sueña con volar. A Elisa le gusta bailar y bailar, girar y girar y continuar moviéndose al ritmo de la música sin parar. Soñamos con poder hacer lo que no podemos mientras no valoramos lo que verdaderamente podemos hacer.

Podemos correr, correr es nuestra gran libertad, Elisa y Mallacán corrían de un lado a otro de la era, imparables avanzaban a cada zancada, gastando energía y agotando sus fuerzas. Correr lleva su esfuerzo como volar lleva el suyo, esfuerzo que muchos no están dispuestos a realizar. La pereza ni anda, ni corre, ni vuela.

Si voláramos la gente no volaría, igual que no corre. Si fuésemos un árbol querríamos andar, soñaríamos con correr. Imagínate un árbol moviéndose, buscando un sitio con mejor suelo y disposición de agua, un árbol escapando por qué lo quieren cortar. Si fuésemos un árbol querríamos sentirnos libres y no pararíamos de correr de un lado para otro como Elisa y Mallacán en la era de la caseta de la sierra de Alcubierre.

Si fuésemos un árbol soñaríamos con correr. Somos personas y podemos correr, pero a mucha gente no le gusta ni quiere correr, es la libertad a la que mucha gente renuncia. Si fuésemos pájaros habría quienes no volarían, también renunciarían a su libertad. Se quedarían quietos perezosos por el esfuerzo que conlleva volar.

Pero el árbol se mueve creciendo buscando la luz y hundiendo sus raíces en un suelo de huidiza agua, como la paciente sabina de Elisa que despacio crece en los áridos Monegros. Elisa y Mallacán corren alrededor de la sabina, bailan como ritual, en el que ríen y disfrutan hasta caer tumbados sobre el suelo. Los árboles también vuelan, son nubes que surcan el cielo. Elisa soñaba con ser un árbol, corriendo, bailando y volando.

Día 48 de aislamiento, 1 de mayo del 2020

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Elisa era una trabajadora incansable, infatigable, curtida en el esfuerzo duro y constante. Atesoraba el valor de cada gota derramada, de cada paso portando los pesados pozales de agua, de mirar al cielo y adaptarse al tiempo que venía, de vivir con las horas de sol, de alumbrarse las noches a la luz de las velas, de administrar los recursos, de saber que todo lo que le contaba yaya María era de una sabiduría infinita desde tiempos inmemoriales.

Elisa acudía a la balsa y recogía el agua procurando recoger la más limpia y clara, ordeñaba las cabras con suavidad y delicadeza, recogía la leña perfectamente seca para alimentar el hogar, ayudaba a yaya María con la comida, pelaba patatas y lloraba con la maldita cebolla. Aprendía con cada guiso los sabores de antes, con la paciente yaya María que lo elaboraba con todo el cariño del mundo. Muchas recetas de siempre, guisos y cocidos del ingenio de la supervivencia, cocina de subsistencia con lo poco que había para llenar las muchas bocas que de sol a sol trabajaban duramente sin parar.

En muchas casas marchaban los hijos y las hijas mayores a trabajar a las casas ricas, a las faenas del campo y del monte y a servir. Algunas tuvieron que marchar a las grandes ciudades, muy jóvenes servían en casas pudientes las veinticuatro horas al día, limpiando, cocinando, cosiendo, cuidando los hijos de la casa… El trabajo de antes sin tantos avances como ahora, fregaban los suelos de rodillas, las planchas de carbón o de hierro se calentaba al fuego, -Ahora sin los electrodomésticos no sabríamos vivir-.

Josete, Clara y Elisa se fascinaban con las historias de antes de yaya María, de cómo vivían, de esa forma de vida que ha desaparecido. Sin calefacción tenían las cuadras en las casas para aprovechar el calor de los animales y el fuego de la casa nunca se apagaba.  Se calentaban con braseros de carbón, carbón vegetal que hacían en la sierra o carbón que algunas mujeres de Sariñena iban a buscar a las vías del tren. Mujeres recogían el carbón aún por consumir que caía de los trenes y lo aprovechaban para sus casas o lo vendían si la guardia civil no les pillaba y requisaba la vital mercancía. Mujeres trabajadoras que llevaron el peso de la familia en silencio y sin reconocimiento. Las arrugas de yaya María contaban tantas historias como la corteza rasgada por el tiempo de la imperecedera sabina, las arrugas del tiempo y la sabiduría.

Día 49 de aislamiento, 2 de mayo del 2020

Un sol radiante animaba la mañana que mostraba la primavera en todo su esplendor.  Una intensa actividad se desarrollaba en la sierra con los imparables pajarillos revoloteando con su risueño gorgojeo, trino y piar, el alegre canto que deleitaba los oídos. El conjunto creaba una armonía que relajaba, una música placentera que conquistó y cautivó a Elisa –la vida-, decía yaya María –son estás pequeñas cosas-.

Cardelina

chuflas al alba

porqué dende l´ocaso

soniabas con l´amaneixer.

Subían y bajaban los carros a la sierra, por los caminos transcurrían las gentes de estos lugares a pie y con sus caballerías. Pretéritos tiempos de cuando la sierra rebosaba vida, numerosos ganados apacentaban los montes y las casetas permanecían firmes.  Ahora, caídas y destruidas por el abandonoy quedan solitarias esparcidas por el monte. Aldeas, casetas, corrales, masadas y parideras que daban techo y resguardo ahora son montones de enruena. Sus muchas historias se han desvanecido con ellas.

Yaya María también corrió por la era de la caseta cuando era chica, muchas veces subió a la sierra con sus padres y hermanos a labrar el campo y a segar cuando las espigas doradas brillaban como el sol. Trillaban en la misma era y yaya María se subía al trillo y surcaba la era como capitana de los infinitos mares y océanos.

Las blancas sabanas aparecían tendidas al cierzo, las chamineras humeaban, los zagales y zagalas jugaban por las viejas sabinas y trepaban las antiguas carrascas y quejigos, abrazaban los grandes árboles y trepaban a sus copas.

Los caminos eran un trajín de ir y venir, carros y caballerías, tener mulas, caballos y yeguas era toda una fortuna y perderlos una autentica desgracia para muchas familias.

Hoy estos montes son desierto, sin nadie que suba a las casetas, a las aldeas como en la sierra se les conoce, ni nadie cuenta las historias que siempre se contaron.

Por la noche salieron fuera de la caseta y contemplaron el amplio firmamento. Una preciosidad bóveda celeste estrellada les embriagó el alma mientras una vergonzosa luna comenzaba a asomarse en su creciente deriva. Yaya María lloró emocionada, era como una de esas muchas noches de su niñez.

Día 50 de aislamiento, 3 de mayo del 2020

Ratolín era pequeñín pero estaba hecho todo un glotón, comía todo lo que Elisa le dejaba por las noches. Había forjado una gran amistad con Ratolín y este había cogido confianza con Elisa. No mucha, era cosa de bandidos, nunca se podía confiar en nadie, era la ley de los bandoleros. Pues eran como piratas del secano o solitarios vaqueros del lejano oeste.

Las capitanas del cierzo, barrillas o volandera surcan los llanos de Los Monegros, el far wets de Los Monegros, como en las películas. Por las lomas desnudas y áridas no era descartable que apareciese un cowboy o un indio navajo, salvaje como los bandoleros, esa estirpe de forajidos a la que pertenecía Elisa Cucaracha y su banda Mallacán el Cerrudo y Ratolín el Farineza.

Yaya María decía que quemaban las barrillas y con las cenizas hacían jabones y lejía para lavar la ropa. La limpieza y el aseo era y es muy importante.  Elisa había aprendido a recoger su melena y colocarse un pañuelo en la cabeza como hacía yaya María. Así no se ensuciaba tanto el pelo, pues era difícil el aseo en la sierra, no tenían ducha ni agua caliente y si hacía frío era para no lavarse. Yaya María decía que era una quejica, algo romancera había salido la pequeñeta Elisa -¡Menuda brujilla!-

El calor apretaba y en su ínsula Barataria, cuyo gobernador fue el gran Sancho Panza, Elisa dispuso todo contra el maldito virus. Sus amuletos protegían sus dominios, su blanca y brillante piedra de yeso resultaba infalible. Mallacán hacía ronda por los dominios de su ínsula, por su orilla circular que pronto volvía a encontrarse a sí misma. La tierra, todo el planeta Tierra era la ínsula Barataria de Elisa y la balsa el mar que todo lo rodea.

Día 51 de aislamiento, 4 de mayo del 2020

El calor comenzaba a apretar en Los Monegros y las faenas costaban más según las horas del día. Al mediodía era cuando comenzaba a calentar y por la tarde ya no se podía aguantar la calor. La sombra valía oro en estas tierras oscuras de Los Monegros.

Las faenas las iban haciendo a la fresca de la mañana, aunque tenían tantas por hacer que el trabajo les ocupó hasta bien entrado el mediodía. Elisa fue a buscar agua a la balsa y de la sudorina que pilló se rujió con el agua de la balsa para refrescarse. A Mallacán lo remojó y este corrió sin control de la ilusión que le hizo. Al yayo Paco poca gracia le hubiese hecho, -¡Malgastar de esa manera el agua!-.

La lluvia había traído una primavera fantástica a Los Monegros. Esa lluvia y agua tan escasa y deseada, de tantas rogativas que incluso su milagro erigió todo un monasterio cartujo en honor a la Virgen de las Fuentes.

La milagrosa agua que tanto cae en el norte y riega ahora tantos estíos secos de Los Monegros, gracias al canal de Monegros. Esfuerzo y sufrimiento, lucha que causó tanto dolor, pueblos inundados y despoblados. Aquellas aguas fueron una salvación para el llano, para tierra plana, una esperanza para salir de la miseria y la pobreza. Montes y pastos se volvieron fértiles tierras de cultivo. Se concentraron tierras, se nivelaron, se despedregaron campos y se labraron para su cultivo. Se crearon sistemas de riegos a base de acequias y canaletas que regaban a manta inundando las tierras. Luego llegó la modernización y se realizaron grandes inversiones en maquinaria, se crearon cooperativas y llegó el riego fijo. Un desarrollo imparable que nos ha situado en la vanguardia de la agricultura.

Antes se vivía con pocas hectáreas y ahora se hace imposible vivir. Cada vez menos jóvenes se pueden incorporar a la agricultura y la tierra acabará acabando en grandes fortunas o fondos de inversión. Tanto esfuerzo y sufrimiento de la gente para que acaben ganando los de siempre. ¡Sí Costa levantase la cabeza!.

Día 52 de aislamiento, 5 de mayo del 2020

Al final Los Monegros se define con cada sabina, en su paisaje árido y estepario, en su olor a romero, tremoncillo y ontina. Su esencia son esos aromas e intensos atardeceres que nos descubren una tierra fascinante que juega con el cielo.

Cada día Elisa descubría nuevas flores, de colores intensos y preciosísimos. Recogía flores y las llevaba a yaya María. Eso bastaba para una bellísima sonrisa de yaya que era velozmente correspondida con otra inmensamente preciosa de la dulce Elisa.

La yaya respondía a mujeres excepcionales que no lo tuvieron fácil en su tiempo, con pocos derechos y un papel completamente encorsetado. La mujer no podía hacer muchas cosas que solamente estaban reservadas para el hombre y su educación iba encaminada a ello. Mujeres valientes que se apoyaban entre ellas, se ayudaban en los partos y existía la figura de las amas de leche que alimentaban a los recién nacidos que sus madres no podían amamantar. Así existieron los hermanos de leche. Solidaridad, las puertas de las casas estaban abiertas y siempre había un plato para compartir aunque casi no hubiese nada para comer. Valores extraordinarios que el tiempo ha dejado atrás.

No había anestesia ni los avances médicos de ahora, decía yaya María que las muelas cucadas se las quitaba el barbero. Para sobrevivir hacían estraperlo, lo que ahora se conoce como contrabando, aunque en verdad era una forma de trueque y de subsistencia colectiva

Gente humilde pero digna, hablaban y se entendían con sus singularidades y particularidades, como ese ¡quio! y ¡quia! que tanto nos define y tan adentro llevamos. Hablaban con el corazón porque sabían cuál era su lugar, el lugar de cada persona que el escritor ramón J. Sender plasmó en su obra El lugar de un hombre.

 La pertenencia al pueblo, al lugar, la verdadera identidad que ha forjado como la sierra forja el carácter a los duros Elisa Cucaracha y su banda Mallacán el Cerrudo y Ratolín el Farineza.

Día 53 de aislamiento, 6 de mayo del 2020

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Elisa sabía que había aprendido de la abuela muchas cosas y que le iban a ayudar mucho en la vida para ser una gran mujer como ella. Cada uno tiene sus héroes y para Elisa yaya María era toda una heroína. Siempre estaba cuando se le necesitaba con su paciencia infinita igual que su amor, siempre infinito para los demás. Hundirse en sus abrazos para Elisa era lo mejor del mundo entero. Luego estaban los pequeños placeres: farinosos, empanadicos de calabaza, tortas de fiesta… Elisa era una gran laminera, aunque siempre le advirtiesen que, si comía mucho, le iba a doler la barriguita.

La sierra no dejaba de sorprender con su esplendor, los maravillosos sembrados de cebada y trigo altos y espigados con abundante grano ya comenzaban a amarillear. El suave aire mecía las altas espigas y el mar de Los Monegros volvía a aparecer con su agradable oleaje que transportaba a la inmensidad del azul mar. Los campos en barbecho se habían llenado de flores, de muchas florecillas diferentes y a cual más bellas, de las margaritas que Elisa desojaba a los delicados ababoles que pronto desprendían sus intensos rojizos pétalos.

La naturaleza andaba ajena al estado de alarma sanitaria que asolaba a la humanidad, más bien se beneficiaba de la ausencia de gente en el monte. Elisa y su familia habían desconectado completamente del resto del mundo y sin apenas contacto se habían habituado al silencio y soledad que habita en esta sierra monegrina.

Una raboseta roya había aparecido por las inmediaciones de la caseta y Elisa la vio muy de cerca. La raboseta se quedó por un momento inmóvil hasta que cruzó al marguín del campo, se volvió y contempló curiosa a Elisa. Enseguida apresuro el paso y se perdió por la altísima cebada. Mallacán apareció muy valiente, algo tarde, se reía Elisa. Dio unos ladridos al aire advirtiendo de su gran poderío y agitó la cola ante los ánimos de Elisa. Aunque pobre raboseta, ya no se atreverá a acercarse a la caseta nunca más, cualquiera se atrevía con el fiero Mallacán.

Día 54 de aislamiento, 7 de mayo del 2020

Las noches por la sierra gozan de una extraordinaria actividad, son muchas las aves nocturnas como lechuzas, conocidas como cholivetas, búhos, mochuelos… o mamíferos como los murciélagos, ginetas, tejones, rabosetas… que campan a sus anchas. Las charcas dan cuenta de ellos, sus pisadas y marcas delatan su presencia. Las muchas balsetas y balsetes, que aún se conservan, son auténticos oasis en esta seca y árida sierra. En ellas aparecen culebras, sapos, ranetas…. y cuando te acercas se ve como saltan dentro de la balseta para refugiarse en el agua. Los jabalís son los que más rastro dejan, hay pasos habituales y por los barrancos se pueden encontrar dormitorios.  Por los troncos de los árboles hay marcas de barro de cuando se rascan. Es importante conservar las balsas, balsetas y balsetes para pajarillos y animaletes de la sierra, decía yaya María.

Para Ratolín vivir en esta sierra, en un territorio tan hostil no debía de haber sido fácil. Son muchos los peligros que acechan y Ratolín se había curtido con gran destreza, zafándose de innumerables amenazas. Ratolín era pequeñín pero muy duro. Mallacán también era duro, nunca reblaba ante nada y además era un buen compañero de juegos y aventuras.

Pero la noche también es misteriosa. Con la llegada del buen tiempo, Elisa permanecía ratos y ratos en silencio escuchando los sonidos de la noche. La oscuridad crea esa incertidumbre y te hace estar en alerta, prevenida. Contemplaba el firmamento, las infinitas estrellas y esperaba atenta por si escuchaba el aullido del lobo de Los Monegros, pero nunca lo oía. Los selenitas seguro que también mirarían al cielo nocturno, a la gran luna que lucía llena, preciosamente radiante, en la oscuridad de la noche.

En estas noches, a la fresca de la caseta, Elisa acababa por caer rendida al profundo sueño. Cerraba los ojos poquer a poquer mientras la luna le desparecía y le volvía a aparecer, mientras se despistaba por un pequeño instante en el que los terribles marcianitos y su maldito virus podían hacer presencia y pillarla desprevenida.

Luna plena

dezaga d´un cielo anublau

apareixes e tornas a desapareixer

en un mar de nubes, en una fosca nuei

a tuya luz s´esbaliza entre as boiras

entre os foraus erraus d´as uembras.

Os uellos perdius en iste mar disierto

de oleaje inquieto que tal como viene, se´n va

aguardando que n´o cielo torne a luna a apareixer.

S´escubilla atro amaneixer

e as cardelinas tornarán a cantar

como a biella almendrera

que cada añada torna a floreixer.

 

Día 55 de aislamiento, 8 de mayo del 2020

La retirada y confinamiento en la caseta de la sierra de Alcubierre estaba llegando a su fin. Ya habían pasado muchos días en lo que se había convertido en toda una gran aventura, una total renuncia a las comodidades de hoy en día y una autentica vuelta a la forma de vida de sus antepasados.

El domingo regresarán a casa, había que comenzar a disponerlo todo para la vuelta, la vuelta a la normalidad. Una ducha de agua caliente, tumbarse a la cama, escuchar música, realizar una videollamada a las primas y amigas… Había un montón de cosas que echaban de menos y que, con tan solo llegar a casa, iban a hacer.

Pero Elisa estaba triste, también Josete y Clara, había una mezcla de sentimientos encontrados. En la caseta estaban a gusto, se sentían seguros y cómodos, descubriendo los muchos secretos que la sierra aguardaba y poco a poco les ha ido descubriendo. Para Mallacán era fenomenal, siempre había un montón de espacio para correr, para subir a loma Elisa y molestar a las cabras, de ir a la balsa o a la sabina, de ver llegar al pastor Federico o acudir velozmente a la caseta a la hora de la comida.

La sierra se iba a volver a quedar sin vida, Ratolín otra vez solo sin sus nuevos amigos, sin el calor y resguardo que la familia le había proporcionado. Elisa sabía que no lo iba a dejar solo, que iba a subir cada poco tiempo para hacerle compañía y recordar viejos tiempos de bandoleras y sus secuaces por estas tierras.

Festejaremos esta sierra con las jotas de antes, las que canta yaya María, cantaremos como cantaba Labordeta para aupar esta tierra hermosa, dura y salvaje donde siempre ha habido un hogar y un paisaje con el sudor de sus gentes. También de lágrimas vertidas porque la vida son sentimientos y esta tierra está llena de ellos. Así, firmes crecen las sabinas y erguidas resisten, sin reblar.

Día 56 de aislamiento, 9 de mayo del 2020

La sierra amanecía esplendida, difícil era recordar una primavera tan preciosa gracias a las abundantes lluvias que habían caído en las últimas semanas. Los pajarillos revoloteaban posándose de rama en rama, entre las abundantes coscojas, y acudían a la balsa para beber. Rebosaba la sierra de vida y alegría hasta que los gritos de Elisa y Mallacán rompieron la tranquilidad reinante.

Elisa y Mallacán corrían por la era brincando d´aquí p´allá, el suelo tremolaba de los arrolladores trotadores. Tan alocaus corrían que trepuzaron los dos -¡a casacala!-, gritos y gritos resonaron por toda la sierra, Elisa se enfadó con Mallacán -¡aibadai!-.  Elisa se había hecho algo de pupa y chemecó una miaja, un poquer, pues las bandoleras y bandidas no suelen llorar. Eso sí, Elisa, por aura, no iba a volver a jugar con Mallacán, -¡era un zaborrero y un estalentau!-.

En el desayuno Mallacán casi le arrambla la tostada a Elisa y el cabreo de Elisa no hizo más que ir en aumento. Incluso le amenazó con abandonarlo en la sierra. Pero poco duró el enfado de Elisa y al rato los dos campaban arredol de la sabina, por sus posiciones de trinchera desde la que defendían y protegían la caseta.

Pronto yaya María les llamó para comer, olía que alimentaba el guiso que había preparado. Comieron todos afuera de la caseta, ya lo habían hecho otras veces. Se dieron una buena lifara como si fuese un día de fiesta. Pero en verdad sonaba todo a despedida.

La tarde fue tranquila, fueron recogiendo algunas cosas y preparando el viaje de vuelta a casa. Elisa y Mallacán no pararon, recorrieron una y otra vez la caseta, la era y subieron a loma Elisa para otear el horizonte. La caseta aparecía con vida, la chaminera humeaba y algunos trastos se encontraban a las afueras de la caseta. Yaya María de vez en cuando salía y saludaba a Elisa, siempre estaba pendiente de ella.

Por la noche contemplaron el cielo estrellado y luego se templaron en el hogar, venían lluvias y el frescor se empezaba a notar. Elisa cogió algo de grano y lo dispuso como todas las noches para Ratolín, lo iba a echar mucho en falta, muchísimo.

Día 57 de aislamiento, 10 de mayo del 2020

Caseta

Cuando se despertó a media noche, Elisa descubrió al pequeñín Ratolín que la contemplaba tranquilamente. A pesar de estar medio dormida, Elisa también lo observó con todas sus fuerzas hasta caer vencida de nuevo por el sueño. Ratolín lo sabía, había sido su despedida,  aunque en verdad era un -¡Hasta luego!- pues la amistad entre bandoleros es para siempre.

-Asabelo de historias, de falordias que esconde esta sierra de mis entrañas-, iziba yaya María dejando caer lagrimas que recorrían sus tiernas arrugas igual que el agua se escurría entre los barrancos y vales. El agua discurría recorriendo las cicatrices del tiempo, las marcas de la sabiduría labradas en la caliza, el salagón y los yesos. La sierra corona Los Monegros aunque, como decía Manuel Benito,  más bien parece que la altura  de esta sierra sea testigo del fondo del mar que cubrió en otros períodos todas estas tierras. El último día había amanecido lluvioso, la sierra lloraba la marcha de sus últimos moradores.

Elisa fue a la sabina, cavó en la tierra, dejó su piedra blanca y brillante de yeso y la cubrió de tierra. Su amuleto se quedaba para proteger la caseta, su refugio donde quedaban guardadas tantas historias de la familia, como una cadiera donde se guardan los recuerdos, eso era la caseta para Josete, Clara y Elisa. Pero también un lugar para soñar nuevas vivencias. Además, Elisa dejó un buen puñado de comida para Ratolín y le gritó que volverá y que lo quería mucho, -¡muchísimo!-.

Josete, Clara y Elisa no pudieron evitar llorar cuando cerraron la puerta de la caseta. La habían dejado limpia y ordenada, el hogar sin cenizas y todos los utensilios y enseres cargados en el coche. Mallacán parecía que lo sabía y no quiso subirse al coche, hubo que obligarle ¡Tira p´al coche Mallacán!-. Al final subió, aunque no lo hizo a gusto, era terco y tozudo.

La caseta iba quedando atrás y poco a poco también la sierra con su característico tono oscuro. Allí quedan ancladas las raíces familiares y ahora las suyas, esa forma de vida que había dejado de existir, de esas paredes caídas que ya no transmiten los viejos romances que recitaban los pastores.

Josete, Clara y Elisa se llevaban un gran legado que esta experiencia les había dejado para sus vidas. Habían sido testigos de la forma de vida de su abuela, de yaya María, que poco a poco les había ido transmitiendo igual que ella lo aprendió de sus abuelos. Así siempre funcionó la vida.

Ya bajan los leñadores, los labradores y pastores con sus rebaños, con sus botijos, botas y alforjas vacías, con sus carros de mies y fajos de romeros… Ya baixan d´a sierra d´Alcubierre y en el altero queda Caprasio, siempre presente, aguardando a cuando volvamos. No era un adiós, era un hasta siempre.

Que escampe a boira

que no me deixa beyer

a sierra d´Alcubierre

en meyo d´os Monegros.

Con o suyo guardián san Caprasio

que ye nuestro protector

pastor d´as crabas que apacenta

por  istos camins que antis puyaban

as chens d´istos lugars.

S´han esboldregau

as aldeas e ixa traza de vida

de nuestros antepasaus

enruenas de piedra

rabiosos secanos

de biellos suenios

que l´agua siempre tornará

tornará a istos mons.

As sabinas en istos negros mons

charrran d´o nuestro pasau

aireras y tronadas

pedregadas y sequias

polvo, viento y sol

camins que siempre i serán.

Ya no puyan

de tierra plana

ya no baixan os leñadors

de istos foscos mons

d´a sierra d´Alcubierre.

Que escampe a boira

que no me deixa beyer

a sierra d´Alcubierre

en meyo d´os Monegros.

Siempre tornaremos enta un nuevo amaneixer.

 

  –FIN–

 

Dance de Albalatillo


El dance de Albalatillo respondía a un dance completo de mudanzas de palos y espadas, pastoradas, dichos y motadas dentro del grupo de los dances monegrinos. Seguramente, el dance de Albalatillo se perdió tras la guerra entre 1940 y 1945 y ya no se ha vuelto a realizar. Pero gracias al trabajo de María Josefa y Yolanda Lavilla y Elena Casaña ha quedado recogida abundante información y varios testimonios sobre el dance perdido de Albalatillo, para mantenerlo vivo y promover su esperable recuperación.

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Salve oh virgen ensalza heronía

que venciste del orco al dragón

cunese mi garganta diciendo

Margarita hermosa de mi protección.

Salve pura y fragante azucena

que engalana el humano vergel

salve invicta, Margarita triunfadora

por siempre de Luzbel.

 

En los aires resuenan los ecos

de la bella hermosa golondrina

que celebra tu gloria y proclama

por patrona nuestra santa Margarita,

a tus plantas el ángel se postra

las estrellas alumbran tu sien

y el eterno extasiado a tu vista.

 

Tu desgaje por su edén  

el piloto que cruza los mares

en velero y audaz bergantín

en el prado las flores y rosas y el bayo colorín

el humilde coloso en su campo y en su dulce

majada el pastor todos fiel homenaje tu riada

y ensalzan tu clamor que es el mundo una

lira viviente que es el mundo viviente laúd

que a la tierra y al cielo pregona tu original virtud.

El dance de Albalatillo se celebraba en honor a Santa Margarita el 20 de julio, durante las fiestas patronales de Albalatillo y para las fiestas menores de San Roque el 16 de agosto. Antiguamente, las fiestas mayores eran en honor a San Andrés, el 30 de noviembre, pero la fiesta fue trasladada para Santa Margarita. Así, era para Santa Margarita cuando se realizaba el tradicional dance, yendo en procesión por todo el pueblo danzando, primero con palos y luego, a mitad de la procesión, con palo y espada. Durante el trayecto se iban haciendo diferentes paradas hasta llegar a la iglesia parroquial de San Andrés.

Las hermanas María Josefa y Yolanda Lavillla, en diferentes momentos, realizaron un excelente trabajo de documentación, ya que en varias ocasiones se ha querido recordar y evocar el dance perdido. Por ello, en el verano del 2016 realizaron una serie de entrevistas que tuvieron lugar a personas mayores que habían vivido y visto danzar e incluso ser los danzantes jóvenes en el dance de Albalatillo: Jesús Lasierra, Amadeo y Pepe el Ruyao. Aquel 2016, la Comisión de Fiestas, como muchas otras anteriores, quisieron regalar al pueblo la recuperación del dance de Albalatillo “Empezar Santa Margarita con el dance, como antiguamente”.

Yolanda recuerda una muy valiosa y emotiva entrevista, la realizada a Jesús Lasierra, antiguo danzante de los jóvenes y que, con buena memoria, describió la estructura y ejecución del dance de Albalatillo. Jesús, recuerda Yolanda, “Nos hizo los pases y cantó acompañado de su esposa Conchita. Y recordó a algunos de sus compañeros del dance, con el tío Antonio Conté, y es que los dos tuvieron el orgullo y suerte de ser danzantes como otros tantos del pueblo. Ahora ya no presentes”.

Jesús Lasierra danzó con quince años y su testimonio recoge que sólo había una mudanza: “Hoy sale el Ángel, María y el rosario por el lugar, a visitar y todo este pueblo lo va a acompañar, viva el patrón, viva el patrón santa Margarita nuestro defensor”.  Por todo el pueblo se iba danzando y repitiendo la misma mudanza. Se formaban dos cuadros de mayores y uno de zagales, añade José Más, conocido como Pepe el Ruyao: “A ensayar se iba a la era con una garrafa de vino, había mucha ilusión por el dance”.

Hoy sale el Ángel

«Hoy sale el ángel, María el Rosario, la Magdalena y San Sebastián, por el lugar por el lugar, y todo este pueblo le va a acompañar, y todo este pueblo le va a acompañar. Viva el patrón San roque glorioso, nuestro defensor.»

Cuatro son las canciones de Albalatillo que aparecen recogidas en el Cancionero Popular del Alto Aragón de Gregorio Garces: Hoy sale el Ángel, Pajarcillo, Virgen Sagrada y ¿Dónde está?.

Pajarcillo

«¡Ay! Pajarcillo que va al viento y entonáis con el dulce acento y el fervor de mi cantar. ¡Ay, soledad de mi alegría! De margaritas el santo día con toda solemnidad, con toda solemnidad.»

Virgen Sagrada

«Virgen Sagrada y Madre de Dios, Virgen Sagrada y Madre de Dios, que no hay en el mundo otra como Vos, que no hay en el mundo otra como Vos.»

¿Dónde está?

«¿Dónde está nuestra patrona que le habremos de obsequiar? ¿Dónde está nuestra patrona que le habremos de obsequiar, con misa, dances y dichos los hijos de este lugar?.»

Francho 2.jpeg

Curiosamente, entre 1997-1998, ya se realizó un trabajo sobre el dance de Albalatillo en el desarrollo de un curso sobre lengua aragonesa impartido por Francho Rodés. De aquel acercamiento al dance de Albalatillo aparece un interesantísimo artículo en el programa de fiestas de Albalatillo de 1999: “Una aproximación al dance de Albalatillo”. En el referido artículo, Francho Rodés aporta diferentes apuntes, estableciendo, según la tradición oral consultada, el fin del dance en los primeros años de la postguerra. Rodés define al desaparecido dance como “Un dance típico monegrino que se ajusta a los esquemas generales con representación de moros y cristianos, dichos, bailes de palos y espadas, procesión y ofertorio (aunque esté último dejó de practicarse hace ya mucho por la prohibición dentro de danzar dentro del templo)”.

«El gaitero venía de Sariñena», recordaba Jesús Lasierra «y los danzantes vestían camisa, pantalón negro y faja». El trabajo de información impulsado por Francho Rodés recoge “La utilización de camisa blanca, calzones y cintas de colores en la última época, pero se tiene conocimiento de que con anterioridad se usaba chaleco y se portaban aditamentos típicos del dance, como los cascabeles y el cachirulo”. Se conserva una extraordinaria fotografía donde aparecen los danzantes de Albalatillo agrupados en la plaza, en la fotografía se observa la cruz de la fuente de la plaza de la iglesia y en un lateral, en una pared, aparece un mural pintado posiblemente en relación con el aeródromo de “Alas rojas”, pues, tal y como advierte Sergio Olona, se aprecia pintado un avión. Entre los danzantes aparece el gaitero sariñenense Vicente Capitan, luego el mayoral José Olona Pueyo, Juan Villellas Abenaza, Santiago Valentín Alcolea, Jeremías Huerva Olona, Lorenzo Valentín Alcolea, José Costa Más, Joaquín Sanz López, Antonio Más Satué, Emilio Villellas Dueso y Mariano Ripol Dueso.

También se entrevistó a Amadeo: “Se emocionaba al recordar que era un niño y que era algo precioso de ver, y que ilusión le haría ver el dance otra vez, su abuelo danzaba y les hacía demostraciones en casa con los palos y cintas de seda que llevaban en el pecho, ahora esas cintas no están, eran de seda natural”. María Josefa recopiló otra maravillosa aportación, ya que en casa de Olona y Casa El Gaitero, guardaban los “Relatos del Mayoral y del Rebadán. Albalatillo 1930-1940. Danzantes de Albalatillo”, un documento excepcional de diálogos entre el mayoral y el rebadán. El último mayoral fue el tío José Olona, y de rebadán José “el del gaitero”, que, aunque no tocaba la gaita, lo más seguro que descendía de familia de gaiteros albalatilleros. José Olona murió en 1969 y según Sergio Olona su bisabuelo lo recuerdan como muy espontaneo a la hora de decir los dichos. Además, el tío Olona “decía los dichos de memoria”, señala Sergio.

Mayoral: -Atención me presten todos los que presentes se hallan. ¿Dónde está mi rebadán, que le encuentro tanto a faltar?-

Rebadán: -Aquí estoy mi mayoral, qué se ofrece, qué me manda-

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En los “Relatos del Mayoral y del Rebadán. Albalatillo 1930-1940. Danzantes de Albalatillo” aparece un fluido dialogo entre el mayoral y el rebadán. Recurrentemente, el mayoral requiere la presencia del joven rebadán, estableciendo un duelo dialectico donde el mayoral refleja la madurez y el rebadán la juventud y la irresponsabilidad. Así, el rebadán, de “Ideas vagas”, manifiesta que quiere ser mayoral, lo que pone en duda el mayoral ejerciente a pesar que los amos le quieren entregar un rebaño de 50 cabras a modo de probanza. “Si no soy mayoral me marcho”, sentencia el rebadán, hasta que los mismos danzantes se han de manifestar para dilucidar quién de los dos debe ser mayoral “No, de ninguna manera, cada cual su puesto haga”. Este primer dialogo lleva la firma de José Casañola y consta de la siguiente referencia “Esos documentos han sido copiados de puño y letra por Miguel Barragán el 8 de marzo del 2012”. Un segundo dialogo continúa con el enfrentamiento entre el mayoral y el rebadán, quien este último ha encerrado el rebaño para acudir a la fiesta “Me han llamado esta mañana para obsequiar a Margarita, por sus muchos beneficios y ofrecerte mis servicios, en medio de la alegría los hijos de Albalatillo, tuvieron amor leal a Margarita sagrada”. Entre las loas a Santa margarita, el rebadán trata de ejercer de mayoral y así se dirige al gaitero “Apreta el codo, a comenzar a danzar”. Aparecen algunas palabras propias del aragonés, como “apreta” o “prieta” de apretar, “aquesta” como “esta” (“Cuando yo sea Mayoral de aquesta danza”), “ascape” como “rápidamente” o “en seguida” (“marchar ascape”), “tozuelo” que es cabeza, “tocino” como cerdo, “miaja” como poco y “pezolagas” que se traduce como malas o que realizan actos desordenados e irreflexivos. Los diálogos se van desarrollando mencionando a San Sebastián y sobre todo a Santa Margarita, rogándole por buenas cosechas, contra la sequía, por las patatas, la hierba para el ganado… hasta que el mayoral da la orden de danzar “Y ahora voy con mi gente a bailar otra mudanza, aprieta el codo gaitero que la salsa y se pasa”. El rabadán aún da mal, hablando de mujeres hasta que el mayoral por fin ya si da paso a la mudanza “Y date prisa gaitero, que la salsa ya se pasa, tengo ganas de marchar, a remojar la garganta”.

Y de estos documentos y testimonios verbales de albalatilleros  podemos saber que antes de misa se iba en procesión ejecutando el tradicional dance. Tras la celebración de la misa, en la plaza se realizaba el dialogo entre el mayoral y el rebadán, se enfrentaban llevándose la contraría dando luego paso a los esperados dichos y motadas. “Se decían machuchadas, el uno decía machuchadas de uno y el otro del otro” recordaba Jesús Lasierra sobre el dialogo entre mayoral y rebadán, “El tío José Olona era muy bueno, lo hacía bastante bien”. En casa Olona aún conservan el gallato, el palo de pastor y mayoral del tío José Olona.

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Gallato del tío Olona.

Elena Casaña, reconocida jotera albalatillera y gran apasionada de las tradiciones y folclore de su pueblo, también ha trabajado para recuperar el dance de Albalatilo y participó en las diferentes entrevistas: “María Josefa y Yolanda se empeñaron en recopilar todo sobre el dance, toda la información posible para que no se perdiese”, recuerda Elena, “Y la verdad, Albalatillo es un pueblo muy participativo”. “Así es”, añade Yolanda “Ya habían voluntarios en volver a saber danzar, y así y todo hasta llamaron a unos músicos que cantan una coplilla de Albalatillo para poder aportar la vuelta al Dance”. Estos músicos, Beatriz y Alejandro, del dance no sabían mucho, pero sí de música tradicional de Albalatillo. “Beatriz y Alejandro vivieron en su infancia en el pueblo y aprendieron una melodía popular que les enseñó Antonio El Trompeta (su maestro), y por eso estas partituras están en  flauta o trompeta. Mucha gente mayor del pueblo recuerda esta coplilla, entre ellos la madre de Yolanda y María Josefa. Curiosamente el hijo de Yolanda fue a Academia de música tradicional de Beatriz  en Barcelona  y le enseñaron a tocar esta coplilla”. Alejandro Sánchez guarda buenos recuerdos de Albalatillo, de la melodía que Antonio Laguna Casaña «El trompeta» les enseñó a él y a su hermana “El Trompeta les inició en la música, en el solfeo y en la trompeta, era un gran músico”.

Lahiez Albalatillo

“Santa Margarita del campo (del bosque) salió, llovía y tronaba y hacía buen sol.»

Coplilla a Santa Margarita

También el trabajo de investigación de Francho Rodés recuperó parte de la tradición musical del dance de Albalatillo. Gracias a la memoria de Carmen Usón, Conchita Asín y María Ripol, Francho grabó y transcribió, para interpretar en gaita de boto, cuatro mudanzas. No obstante, Francho matiza que, en algunos casos, la información ha resultado “Más dudosa y ha habido que recurrir a estrategias de reconstrucción a partir de patrones comarcales coincidentes”.

 Santa Margarita

«Santa Margarita del campo salió, Santa Margarita del campo salió, llovía y tronaba y hacía buen sol. Y quién pudiera, y quién pudiera ser pulido gavilán y con las uñitas poderlo enganchar.»

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Transcripción Francho Rodés.

¿Dónde está nuestra patrona?

«¿Dónde está nuestra patrona? Que venimos a danzar, con bailes, dances y dichos, los hijos de este lugar.»

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Transcripción Francho Rodés.

Hoy sale el Ángel

«Hoy sale el ángel, María, al Rosario,  por el lugar ¡a visitar, a todo este pueblo le va a acompañar. ¡Viva el patrón! ¡Viva el patrón!  Santa Margarita nuestro defensor.»

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Transcripción Francho Rodés.

El día 20 de julio

«El día veinte de julio es nuestra fiesta mayor, ya repican las campanas y sale la procesión, y sale la procesión. ¡Viva Santa margarita y San Andrés nuestro patrón y los mayores del pueblo que están danzando en su honor!.»

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Transcripción Francho Rodés.

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Además, en casa Olona han aparecido dos interesantísimos documentos junto a los “Relatos del Mayoral y del Rebadán. Albalatillo 1930-1940. Danzantes de Albalatillo”. Un primero responde a textos del dance de Juslibol, de la despedida del dance del barrio zaragozano. El texto, posiblemente de principios del siglo XX, contiene adaptaciones al dance de Albalatillo que incorporamos al artículo. El segundo documento son los “Dichos al glorioso san Roque” de 1911, que reproducimos al final, probablemente los documentos sean de fechas muy próximas. Gracias a Sergio Olona, biznieto del mayoral, se ha conservado la memoria del dance de Albalatillo, además de facilitar la antigua fotografía del dance, todo un testimonio de gran valor emocional e histórico para la pequeña localidad monegrina.

Además cuentan que, durante muchos años después del dance perdido, por el pueblo se iba con una espada recogiendo tortas  para recaudar dinero para las fiestas “Se pasaba para coger la torta con la espada de casa Amadeo”. La espada era del antiguo dance.

Sin duda, el dance de Albalatillo es una joya cultural del pueblo para retomar en algún momento. Así, que “Con tanto dance y coplilla vamos a volver a danzar y volver a nuestra tradicional Fiesta Mayor”. Yolanda con cariño y emoción, junto a su hermana María Josefa, han trabajado mucho en su recuperación, un gran esfuerzo digno de reconocer “Esperemos tener una nueva foto con nuevos danzantes albalatilleros, ilusión y ganas hay en recuperar este tesoro tradicional de nuestro pasado”.

Os doy las gracias amigos

lleno de amor y alegría

por lo bien que hacéis la danza

en honor de Margarita.

 

Como habitantes que somos

de la provincia de Huesca

quiero echar mi despedida

para terminar la fiesta.

 

Mil gracias al señor cura

por su bonito sermón

y también al señor alcalde

por su noble protección.

 

Viva EL PATRÓN, Viva EL PATRÓN, Santa Margarita nuestra devoción.

Gracias a la colaboración de Elena Casaña, Sergio Olona, Jesús Lasierra, Pepe el Ruyao, María Josefa Lavilla, Amadeo, familia «El Gaitero», Alejandro y Beatriz Sánchez y Mario Gros.

Este escrito ha sido realizado gracias a la imprescindible y total participación y colaboración de Yolanda Lavilla.

 

Dichos al Glorioso San Roque

 

-1-

De nobles y ricos padres

Y de Montpelier nacido

Y con grandes maravillas

Del cielo favorecido

La ciudad de Montpelier

Vuestros padres gobernaban

Y con sus grandes virtudes

A todos ejemplo daban.

No teniendo ningún lujo

Para heredar su riqueza

Os pidieron al Señor

Orando con gran fineza

Escuchó al rey de los cielos

Tan fervorosa oración

Y con vuestro nacimiento.

-2-

Premió Dios con su devoción

El señor para mostrar

Que sos vos su siervo amado

Con una cruz encarnada

Vuestro estomago ha marcado.

Son caritas vuestras virtudes

Tanta vuestra devoción

Que ya dese niño fuiste

De todos la admiración

Privado de vuestros padres

A la edad de veinte años.

Resolvéis dejar el mundo

Y todos sus desengaños

Repartiendo vuestras rentas

A los pobres con gran celo

Os hacéis pobre por Dios

Para conquistar el cielo.

Mendigando la limosna

Y ardiendo en amor divino

-3-

Abandonais vuestra tierra

En traje de peregrino

En _________ te hallaste 

La gente apestada (aprestada) y triste

Y servir a los enfermos

En el hospital pediste.

Conseguida la licencia

De estar con los apestados

Cruces sobre ellos hiciste

Y al punto fueron curados.

En roma también ________   

Hace _________ sin cuento

Y por vuestras oraciones

Cesa la peste al momento.

El mismo Papa os suplica

Que roguéis por la ciudad

Quedando también pasmado

Al ver vuestra santidad.

-4-

Oída la voz del cielo

a tu tierra

juzgar espía

y en una cárcel te encierra.

En un calabozo oscuro

Cinco años permaneciste

Y de virtud y de paciencia

Admirable ejemplo diste.

Sirviendo vas a morir

Pides ser confesado

Y con grande amor recibes

A Jesús va sacrementado

El señor que se complace

En ensabrar la humildad

Llena todo el calabozo

De celeste claridad.

-5-

Toda la ciudad esconde

Presurosa y con ___________

Al contemplar admirada

Aquel prodigio del cielo.

Encuentra tu santo cuerpo

De una lámpara alumbrado

Porque tu bendita alma

______ ha votado

Un letrero milagroso

Junto a tu cuerpo es hallado.

Y dicen que Roque es

Contra la peste abogado.

 

Año 1911

Casimiro Lana Sarrate 


Sariñenense, ingeniero químico, político, pionero pirineísta, aficionado a la fotografía, intelectual, exiliado… una figura sobresaliente que no se resigna al olvido. Casimiro Lana Sarrate responde a una intelectualidad extraordinaria en una época trepidante y vertiginosa, de revoluciones y guerras que parece diluirse en la historia, pero su potente intensidad le hace renacer por su indudable relevancia y transcendencia. 

Casimiro Lana Sarrate foto

Casimiro Lana Sarrate.

Fotografía de su ficha para viajar a Brasil en 1946 (Javier Sanchiz (IIH-UNAM)).

Familia Casimiro Lana Almudévar y Matilde Sarrate Abril.

Casimiro Lana Sarrate, natural de la localidad altoaragonesa de Sariñena, fue hijo de Casimiro Lana Almudévar y Matilde Sarrate Abril, matrimonio contraído el 25 de septiembre de 1890, una ceremonia recogida en el Diario de Huesca del mismo día 25 de septiembre: «Boda. Se ha verificado en la mañana de hoy en Sariñena la de nuestro muy querido amigo el joven abogado D. Casimiro Lana Almudévar con la bella y amable señorita, D. Matilde Sarrate Abril. La ceremonia nupcial ha sido favorecida por muy distinguida concurrencia. La simpática pareja ha marchado a Barcelona a pasar los primeros días de su luna de miel, que les deseamos interminables y venturosos«. Fruto de aquel matrimonio nacieron Casimiro y sus hermanos Francisco, Isabelo, Antonio, Isabel, Luis y Matilde.

Casimiro Lana Almudévar, sariñenense y refutado abogado, ejerció de juez municipal en el partido municipal de Sariñena, al menos hay constancia de su nombramiento durante el bienio de 1889-1891, además de ejercer como secretario municipal en el Ayuntamiento de Sariñena: «Bufete El ilustrado secretario del ayuntamiento de Sariñena, nuestro muy querido amigo D. Casimiro Lana y Almudévar, ha abierto su despacho de abogado en aquella villa, y dedicándose al ejercicio de su profesión en el que le deseamos honra y beneficios cual merecen su aplicación y reconocida competencia. (Diario de Huesca 1 de marzo de 1889).»

En La Crónica (Diario de noticias y anuncios: Año V Número 1198 – 1889 junio 7) aparece la verificación, como nombramiento, de Casimiro Lana Almudévar como juez municipal de Sariñena: “Sariñena Don Casimiro Lana Almudévar; Alcubierre, D. Joaquín Mené Cancer; Castejón de Monegros, D. Manuel Buil Latorre; Lanaja, don Marcelo Abadías Otín; Peralta de Alcofea, D. José Torres Cerezuela».

Anteriormente, Casimiro Lana Almudévar queda recogido el 12 de junio de 1877 cuando cursaba el segundo curso en el instituto, obteniendo la nota de sobresaliente en latín y castellano. También aparece en el Archivo Histórico Nacional en una la solicitud de reserva de litera en 1895: “Comunicación del Ministerio de Ultramar en la que se solicita a la Compañía Trasatlántica la reserva de una litera en los camarotes de primera clase para D. Casimiro Lana y Almudévar, administrador de Hacienda de Borongan”. Borongan es un municipio y la cabecera de la provincia de Sámar Oriental en Filipinas.

CLS familia 1928

* Foto familia Lana Sarrate, aproximadamente en 1928. En La Fosca, Costa Brava, Gerona. Cortesía familia C. Lana Sarrate. De izquierda a derecha: Matilde, Alfredo, abuelita Matilde, Margarita, Isabel, Luisa, Isabelo y Paco. 

Casimiro Lana Almudévar falleció en enero de 1935 en Barcelona, posiblemente el 15 del mismo mes, pues su esquela fue publicada en La Vanguardia el miércoles 16 de enero de 1935. También en Barcelona falleció Matilde Sarrate Abril, su esquela aparece en La Vanguardia el 13 de enero de 1945, casi diez años después de su marido.

esquela Casimiro Lana Almudevar

Francisco Lana Sarrate. Empleado en correos, aparece en la relación de aprobados a la oposición de correos del 11 de diciembre de1909, recogido en La Correspondencia de España (diario universal de noticias: Año LX Número 18932 – 1909 diciembre 12). Así mismo, en La Correspondencia de España del Año LXII Número 19474 – 1911 junio 7 y trasladado a Zaragoza en 1912 (La Correspondencia de España, diario universal de noticias: Año LXIII Número 19896 – 1912 agosto 2). Como oficial cuarto, en 1918 fue trasladado a Barcelona (La Correspondencia de España: diario universal de noticias: Año LXIX Número 22105 – 1918 agosto 21).

Gacetillas

Han sido definitivamente aprobados para el ingreso, como oficiales en el cuerpo de Correos, los aventajados jóvenes D. Francisco Lana Sarrate, de Sariñena y D. Mariano Lasheras y Lasheras, de Alcubierre, hijos respectivamente, de nuestros muy queridos amigos D. Casimiro y D. Mariano. Enhorabuena cumplidísima.

Diario de Huesca 11 de diciembre de 1909

Antonio Lana Sarrate. Ingeniero industrial, así lo encontramos en las páginas de la CNT (Órgano de la Confederación Regional de Asturias, León y Palencia: CNT: órgano de la Confederación Regional de Asturias, León y Palencia). Aparece en su edición del 10 de enero de 1937 bajo el decreto de reposición de su cargo como ingeniero industrial al servicio de la hacienda pública de Asturias.

Isabelo Lana Sarrate. Ingeniero industrial y catedrático de Hidráulica en la Escuela de Ingenieros Industriales de Barcelona. Estudió en Alemania y tradujo del alemán algunas obras de ingeniería, obras técnicas como el caso de Hauber, W. Estática; traducción de la 6ª edición alemana. — Barcelona; Buenos Aires: Labor, 1928 296 p.; 18 cm. — (Manuales Técnicos Labor; 27) COAM 8497 00008394 COAM 8497 00026812 Dupl. (Legado bibliográfico de monografías de Antonio Perpiñá Sebriá).

Casimiro Lana Sarrate

Casimiro Lana Sarrate, hijo de Casimiro Lana Almudévar y Matilde Sarrate Abril, nació en Sariñena el 15 de enero de 1892 y falleció en Argentina el 3 de mayo de 1961. Su amplia figura es abordable desde diferentes frentes destacando su desarrollo académico y profesional, su afición pireneista, la política, como rotario y su amistad con el universal Albert Einstein.

Estudios y formación

Cursó Bachillerato en Lérida (Expediente personal de Casimiro Lana Sarrate CDMH-PS-EXP44223) y se licenció en Ciencias Químicas por la Universidad de Zaragoza; fue Doctor en Ciencias Químicas con su Tesis: Nueva volumetría físico-química del bismuto. “Durante la década de 1910 solicitó diversas becas para poder continuar con su carrera. Pidió ayudas a la Junta para Ampliación de Estudios y otras para Leipzig y Berlín” (La labor parlamentaria de los diputados oscenses durante la II República: El debate político desde el prisma de la provincia de Huesca. Francisco Gracia Villamayor y Gabriela Sierra Cibiriáin). Al parecer obtuvo «Premio extraordinario en los ejercicios de reválida de licenciado» (Expediente personal de Casimiro Lana Sarrate CDMH-PS-EXP44223).

Premio extraordinario de licenciatura

Efectivamente, en septiembre de 1912 Casimiro aspiró al premio extraordinario de licenciatura de la Universidad de Zaragoza (Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias).

  • Instancia de Casimiro al rector solicitando ser admitido en las pruebas al premio extraordinario de licenciatura:
FACULTAD DE CIENCIAS DE ZARAGOZA

FACULTAD DE CIENCIAS Curso de 1911 a 1912
Expediente de oposiciones del Premio extraordinario de la Licenciatura en dicha
Facultad. Sección de Químicas Opositor D. Casimiro Lana Sarrate
Cédula nº 19.445 clase 11ª
Zaragoza 14 de agosto de 1912 C. 3.909 741

[Inscripción al margen Informe la Secretaria. El Rector (firmado) Giménez Soler]

Casimiro Lana Sarrate, natural de Sariñena, provincia de Huesca, de 20 años de edad, a V.I. respetuosamente expone: Que habiendo obtenido calificación de Sobresaliente los ejercicios de grado en la sección de Químicas de esta Facultad de Ciencias el día 18 del corriente, y deseando realizar los ejercicios de oposición al Premio extraordinaria dicha Facultad y sección

A.V.L. suplica se digne acordar su admisión a los ejercicios de dicho Premio extraordinario.

Así espera conseguirlo de la rectitud de V.I. cuya vida guarde Dios muchos años.

Zaragoza, 19 de septiembre de 1912

(firmado) Casimiro Lana Sarrate

Iltmo. Sr. Rector de la Universidad de Zaragoza

[Fuente: Archivo Histórico de la Universidad de Zaragoza. Edificio Paraninfo.]

  • Expediente de Casimiro, elevado al rector:
FACULTAD DE CIENCIAS DE ZARAGOZA

Ilmo. Sr.

Del expediente académico del solicitante Don Casimiro Lana Sarrate resulta que tiene hechos en esta Universidad los estudios de la Facultad de Ciencias, Sección Químicas, en la forma siguiente.

Curso de 1908-909

Análisis matemático, 1º curso                 Sobresaliente-M de honor.
Geometría métrica                                    Notable.
Química general                                        Sobresaliente-M de honor.
Mineralogía y Botánica                            Sobresaliente-M de honor.

Curso de 1909-910

Análisis matemático, 2º curso                 Sobresaliente.
Geometría analítica                                  Aprobado.
Física general                                             Sobresaliente-M de honor.
Cristalografía                                             Sobresaliente-M de honor.

Curso de 1910-911

Zoología general                                        Sobresaliente-M de honor.
Elementos de Cálculo infinitesimal        Sobresaliente.
Química inorgánica                                  Sobresaliente-M de honor.

Curso de 1911-912

Cosmografía y Física del Globo             Sobresaliente.
Química orgánica                                    Sobresaliente.
Análisis químico general                        Sobresaliente-M de honor.

Verificó los ejercicios del Grado de Licenciado en la Facultad de Ciencias, Sección de Químicas, el día diez y ocho del actual con la calificación de Sobresaliente

En su virtud, esta Secretaría entiende que puede ser admitido este alumno a las oposiciones del Premio extraordinario que ha de concederse en la Facultad de Ciencias Sección de Químicas, por reunir las condiciones que exigen las disposiciones vigentes

Zaragoza, 23 de septiembre de 1912

El Secretario General                                 El Oficial del Negociado

Emilio Benavent                                        Ángel de Castro (Fernández)

Septiembre 23/1912

En vista de lo informado, admítase a Don Casimiro Lana Sarrate a los ejercicios de oposición que solicita, y al efecto pase este expediente al Sr Decano de la Facultad de Ciencias.

El Rector

Andrés Giménez Soler

Fuente: Archivo Histórico de la Universidad de Zaragoza. Edificio Paraninfo.

Doctor en Ciencias Químicas

Casimiro Lana Sarrate se doctoró oficialmente en Ciencias Químicas el 27 de noviembre de 1913 por la Universidad Central. Como apunta Javier Turrión, curiosamente su título «No será visible hasta septiembre de 1947» (Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias).

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* Título de Doctor e Ciencias, sección de Químicas. Familia C. Lana Sarrate. 

«Hizo el doctorado en Ciencias Químicas en la Universidad de Madrid. Después de presentada la memoria doctoral en 1913, obtuvo una pensión de la Universidad de Zaragoza para ampliar estudios de Química en la escuela de Ingenieros de Berlín. En 1916 fue enviado por la junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas de Madrid a realizar trabajos sobre Metalurgia en la Escuela de Ingenieros de Boston (Estados Unidos), de cuya escuela fue nombrado profesor auxiliar a los pocos meses de llegar y en donde permaneció dos años.» Expediente personal de Casimiro Lana Sarrate CDMH-PS-EXP44223.

Primer becado por la Universidad de Zaragoza

Becado por el Ministerio de Instrucción pública, Casimiro cursó en Alemania la especialidad Electro Química. Exactamente solicitó la beca en 1912, «Una pensión de las que Abelino Gutiérrez concedía», pero esta no le fue concedida hasta 1913, solicitando «O bien a pensión para estudiar físico-química en Leipzig, o bien para estudiar Química Inorgánica y Análisis en Berlín». Finalmente, se le concedió una pensión en noviembre de 1913, a propuesta de la Universidad de Zaragoza, y estuvo siete meses estudiando Química Inorgánica en Berlín, entre 1913 y 1914, hasta que estalló la primera guerra mundial (Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas 80 años después (1907-1987) (2 vols.), Antoni Roca Rosell. La Edición: José Manuel Sánchez Ron).

Javier Turrión cita a Casimiro como el “Primer becario de la Universidad de Zaragoza”. Además, añade “El claustro es unánime en su idoneidad. Le espera berlín” (Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias).

FACULTAD DE CIENCIAS DE ZARAGOZA

Acta de la Sesión [de Claustro] celebrada el día 30 de julio de 1913

[Se citan al margen los Señores: Decano-Presidente G. de Galdeano; Álvarez Ude; Vergés; Tapiador; Bozal; Aldea; Fernández; Ríus y Casas (Secretario)]

Reunidos en el Decanato de la Facultad de Ciencias de Universidad de Zaragoza a las seis de la tarde del día treinta de julio de mil novecientos trece, los Señores Catedráticos numerarios y Auxiliares que al margen se expresan, previa citación y bajo la presidencia del Sr. Decano, Dr. D. Paulino Savirón y Caravantes, fue leída y aprobada el acta de sesión anterior.

El Sr. Decano hizo presente a la Junta que, habiendo consignada en el Capitulo 3º Artículo 1 del Presupuesto vigente del Ministerio de Instrucción pública y Bellas Artes, una partida de 50.000 pesetas para pago de pensiones en el extranjero a los alumnos que hayan terminado sus estudios en los Centros oficiales de enseñanza a propuesta de los Claustros Universitarios, entendía que era procedente proponer a la Superioridad a algún alumno de esta Facultad para el fin indicado.

En su consecuencia, y después de ligero cambio de impresiones relativo al individuo que había de ser propuesto, se acordó por unanimidad proponer para una pensión de tres mil quinientas pesetas, al distinguido alumno que ha sido de esta Facultad D. Casimiro Lana y Sarrate, Licenciado en Ciencias, Sección de Químicas, con nota de Sobresaliente y Premio extraordinario. El Sr. Lana, según noticias particulares, desea estudiar un cursillo preliminar de «Preparaciones de Química Inorgánica» con el Profesor H. Erdmann, Director del Instituto de Química mineral de la Technische Hochschule de Berlín y especializar después en «Síntesis Inorgánicas» y, si le fuese compatible, asistir además a un curso práctico de Análisis químico cuantitativo. El interesado habla los idiomas alemán y francés y traduce el inglés y el italiano.

Que la pensión sea de nueve meses a contar desde el 15 de septiembre próximo hasta el 15 de junio; y la cuantía asignada a la misma se calcula en la forma siguiente:

Para viajes de ida y vuelta… pesetas….        500,00
Para matrículas y libros… id. ….                     500,00
Para estancia al mes….                                    277,77
que en los nueve meses ascienden a….     2.500,00
Total pesetas….                                               3.500,00

y que el pensionado presentará en esta Facultad a su regreso un resumen de los trabajos realizados durante el tiempo de su pensión.

Y no habiendo más asuntos de que tratar se levantó la Sesión, de todo lo que como Secretario certifico

J. Rius y Casas

VºBº
El Decano
P. Savirón

[Fuente, Archivo Histórico de la Universidad de Zaragoza. Edificio Paraninfo.]

Javier Turrión recoge este hecho referido brevemente por Mariano Tomeo: «Casimiro Lana Sarrate (p.141). En el orden de Pensiones para el extranjero, aun cuando la Junta para Ampliación de Estudios funcionaba desde 1907, es en 1913 cuando se conceden a las Universidades Pensiones directas. De las 50.000 pesetas concedidas para toda España, se otorga la primera pensión en esta Facultad a D. Casimiro Lana Sarrate para estudiar con el profesor Erdman en Berlín varios temas de Química Inorgánica. Además de sus trabajos sobre Metalografía, aprovechó el Sr. Lana sus conocimientos de alemán para efectuar la primera traducción española de la célebre Química Analítica de Treadwell. [Mariano Tomeo Lacrué. Biografía científica de la Universidad de Zara goza (1962)» (Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias).

En septiembre de 1913 se acuerda mantener la pensión a Casimiro Lana Sarrate: «Los profesores de Ciencias acuerdan, a pesar de trabas administrativas superiores, mantener la pensión acordada a Lana Sarrate, pero ampliándola en cuantía y duración» (Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias).

Acta de la Sesión celebrada el día 16 de septiembre de 1913

Reunidos en el Decanato de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Zaragoza a las seis y quince minutos de la tarde del día diez y seis de septiembre de mil novecientos trece los Señores Catedráticos numerarios y Auxiliares que al margen es expresan, previa citación y bajo la presidencia del Sr. Decano Dr. D. Paulino Savirón y Caravantes, fue leída y aprobada el acta de la Sesión anterior.

Se dio lectura a una comunicación del Rectorado, número 1335, fecha 18 de agosto último, participando la toma de posesión del cargo de Auxiliar numerario del 2º grupo de la Sección de Exactas de esta Facultad a D. Daniel Marín Toyos, congratulándose la Junta de tal nombramiento.

Vista la instancia que con fecha 9 del corriente presenta D. Casimiro Lana y Sarrate, Licenciado en Ciencias Químicas por esta Universidad, la Real orden de 12 de agosto último, publicada en el Boletín Oficial del 15 del propio mes, y los acuerdos tomados por esta Facultad en sesión de 30 de julio anterior; y teniendo en cuenta que D Casimiro Lana reúne todas las condiciones exigidas por el artículo 4° de la citada Real orden, para tener opción a la pensión ordinaria que solicita, excepto la segunda por haber terminado sus estudios y efectuado y aprobado los ejercicios de Grado, en el mes de junio de 1912, y que a juicio de esta Facultad el mantenimiento de esta condición segunda imposibilitaría a las Facultades Universitarias que no sean de la Universidad Central, a proponer a sus alumnos para estas pensiones ordinarias, so pena de que estos: renunciasen estudiar el Doctorado, dejando así incompleta su carrera, la Junta de profesores, por unanimidad, acordó:

1º Desestimar la presente instancia de D. Casimiro Lana y Sarrate.

2º Pedir la superioridad se sirva aclarar la citada Real orden suprimiendo dicha condición segunda, o modificándola en el sentido de que sean incluidos en ella los alumnos que hubiesen terminado sus estudios y efectuado y aprobado los ejercicios que de Grado o final de su carrera desde el mes de junio del año inmediato anterior a aquel en que la pensión ha de comenzar a disfrutarse; y

3° Mantener la propuesta acordada por esta Facultad en sesión del día 30 de julio último favor de D. Casimiro Lana y Sarrate y comunicada a la Superioridad en 12 de agosto; pero modificándola con el fin de ajustarla en lo posible a lo dispuesto en la Real orden de 12 de agosto en los siguientes términos: «Que la pensión sea por un año, contando desde 1º de octubre próximo hasta 30 de septiembre de 1914, que la cuantía asignada a la misma sea de 4000 pesetas anuales, abonables por mensualidades en el punto de residencia oficial del pensionado, más una indemnización por gastos de viaje igual al importe de este en segunda clase para la ida y regreso; y que el pensionado remitirá a esta Facultad a los seis meses de estar disfrutando la pensión, una memoria sobre el tema que se le designará de acuerdo con el artículo 2 de la referida Real orden.»

Oído el parecer de los Sres. profesores encargados de las diferentes asignaturas, se formó el Cuadro de enseñanza, días, horas y locales para el próximo curso de 1913 a 1914, en la forma siguiente

*Se citan al margen:

Señores: Decano Presidente [Savirón], Galdeano, Calamita, Silván, de Gregorio, Álvarez Ude, Ferrando, Vergés, Bozal, Fernández, Aldea, Ríus y Casas Secretario.

[Fuente. Archivo Histórico de la Universidad de Zaragoza. Edificio Paraninfo.]

Ampliación de los estudios

La Gaceta del 2 de febrero de 1914, entre otras disposiciones públicas, recoge la concesión de rehabilitación de pensiones en el extranjero a diferentes alumnos en el extranjero, entre ellos a Casimiro Lana Sarrate (El Día de Palencia: defensor de los intereses de Castilla: Año XXV Número 7550 – 1914 febrero 3). También lo recoge Javier Turrión, el 3 de febrero de 1914, cuando la Junta para la Ampliación de los Estudios (JAE) le rehabilita la pensión: «Disposición oficial, Gaceta del día 2 (El día de Palencia. Órgano Oficial de la Cámara Agrícola de Carrión de los Condes. Año XXV. Número 7550. Martes, 3 de febrero de 1914, p.1) Instrucción Pública. Entre otras disposiciones publica las siguientes: -Otra concediendo la rehabilitación de pensiones en el extranjero a los alumnos… y don Casimiro Lana Sarrate» (Fuente: Biblioteca Virtual de Prensa Histórica).

Lana Sarrate, el fotógrafo

Casimiro fue un aficionado a la fotografía, una pasión que le debió de acompañar toda su vida como se verá mas adelante. En la tesis de Sánchez Vigil, Juan Miguel (2002) «La Documentación Fotográfica en España. revista La Esfera 1914-1920», aparecen referencias a algunas de las primeras fotografías de Casimiro Lana Sarrate publicadas en la revista La Esfera entre los años de 1914 y 1920.

  • Cregueña (Lago de). Vista por Lana Sarrate: Foto Paisaje: Año VII nº364: 37
  • Garona (Río). En el valle de Arán, por Lana Sarrate: Foto Paisaje: Año VII nº 360: 28
  • Malditos (Montes). Vistas varias, por Lana Sarrate: Foto Paisaje: Año VII nº 360: 29
  • Perdiguero (Monte). Vista, por Lana Sarrate: Foto Paisaje: Año VII nº 360: 29
  • Pirineo Aragonés. La Maladeta, por Lana Sarrate: Foto Paisaje: Año VII nº 364: 37

Según Juan Miguel Sánchez, la revista Esfera «Fue germen de artículos más amplios en los que se publicaron trabajos ilustrados por los mismos autores con excelentes imágenes. Escritores-fotógrafos, o viceversa, con vocación de viajeros fascinados por las obras de arte enclavadas en la geografía española».

Casimiro conoce a Einstein

No es fácil concretar cuándo Casimiro conoció a Albert Einstein. No obstante, Javier Turrión recoge un recorte de un periódico bonaerense, «quizá La Nación», del 5 de mayo de 1961, donde se señala que fue en Alemania, a raíz de sus estudios, cuando Casimiro conoció a Einstein. La reseña, en concreto, apunta que Casimiro realizó sus estudios en los laboratorios de Einstein: «Después de completar sus estudios en su país y de recibir el diploma de doctor en ciencias naturales, se trasladó a Alemania para perfeccionar sus conocimientos en la física. Tuvo la suerte de hacerlo en el laboratorio que por entonces dirigía Einstein, con quien trabó amistad y que lo estimaba como discípulo aventajado» (Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias).

Casimiro, profesor de vela de Einstein

Mucho mas que conocidos, Casimiro y Einstein fueron amigos, hasta el punto que Casimiro enseñó a Einstein a navegar a vela, convirtiéndole en un «virtuoso de la navegación a vela». Un hecho fascinante que descubre Javier Turrión Berges (Einstein vestigios. Itinerancias).

Sin duda, uno de los aspectos más curioso de la vida de Casimiro y especialmente en su relación con Einstein. Turrión se pregunta “¿Dónde adquirió el joven profesor Lana esas destrezas?” y añade “La coincidencia en fechas es viable, ya que Lana está en Berlín el curso 1913-1914 y Einstein se despide de su etapa como profesor del Politécnico de Zúrich en marzo de 1914, instalándose sofort en Berlín. No es improbable que esta circunstancia diese a Lana cierto predicamento amistoso ante Einstein y me ratifica en la convicción de que Casimiro fue relevante en la parada de Einstein en Zaragoza del 12 al 14 de marzo de 1923.”

Turrión descubrió este hecho en una carta destinada a Lüscher de la que a priori desconocían su autor “Estábamos, de entrada, ante un documento (carta) manuscrito interruptus: no sabíamos quién lo escribía, pero sí constaba su domicilio y la fecha. Y, leyendo el texto, que el autor, antes de vivir en Ginebra, vivió en Aarau. Del destinatario, ningún otro dato que su apellido, Lüscher. Pues bien, me comunican del Centro de Documentación Científica de la Universidad de Zaragoza que el autor es nada menos que Michele Besso.” La carta es del 23 de septiembre/octubre de 1943 (Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias). Michele Angelo Besso (Zúrich, 25 de mayo de 1873 – Ginebra, 15 de marzo de 1955) fue un ingeniero ítalo-suizo.

Estimado Sr. Lüscher

Ante todo, le pedimos que transmita nuestros mejores deseos al profesor Kästin. Vivimos en Ginebra desde hace sólo 4 años (la dirección, arriba) y nos alegrará que encuentre una u otra ocasión para visitarnos.  Albert Einstein llegó a Aarau a la edad de diecisiete años porque era un año demasiado joven para hacer el examen de ingreso en la Escuela Técnica Superior de Zürich, donde quería estudiar ciencias naturales. Lo conocí al año siguiente, cuando ya estaba estudiando en Zürich, instalado, desde luego como violinista de cinco sentidos, con una familia amante de la música. Su interés ya se había centrado mucho antes en cuestiones fundamentales de la física, incluida la relacionada con la llamada «teoría de In relatividad especial», en la cuestión del éter lumínico: en particular en la constatación de un movimiento del observador con relación a tal éter, es decir, en el «viento éter», ya había pensado en un montaje experimental que, de hecho, podría haber proporcionado información si las concepciones prerrelativistas hubieran sido exactamente correctas. Poco después, el físico H. F. Weber le dijo, significativamente, en el Politécnico: «Es usted un chico listo, es un chico listo: pero tiene usted un defecto, un defecto: ¡no deja usted que se le diga nada, no deja que le digan nada, no permite que nadie le diga nada!» Esto no era cierto en la medida en que era muy accesible y agradecido a la auténtica enseñanza: [p.2] pero también era consciente de su nítido juicio propio al respecto, y no cabía disuadirle de él mediante ninguna puesta en escena autoritaria.

Podría de algún modo ser simbólicamente conforme con el hecho de que él, en su duodécimo o decimotercer año de vida, siendo bachiller en Munich, donde vivían entonces sus padres, siguiera tanto la instrucción religiosa católica como la judía.

La perfecta claridad de su estructura de pensamiento significaba que ya en Aarau había madurado una sólida competencia docente: lo que explicaba a alguien siempre era presentado de la manera más sencilla y directa y era, por tanto, concluyente. Así que también yo, que era seis años mayor que él, y formado en matemáticas meramente técnicas, sólo llegué a entender el teorema fundamental del Álgebra gracias a su nítida percepción del mismo, y con ayuda de muy pocas palabras. – Su aspecto infantil, ajeno por completo a cualquier aire profesoral y engreído -que le siguió siendo fiel incluso con el pelo blanco- lo hizo popular entre jóvenes y viejos. Le gustaba enseñar a los niños a construir excelentes cometas voladoras -como más tarde, él, en su época de profesor del Politécnico, aprendió del profesor Lana a navegar virtuosamente a vela. De su música ya he hablado: con ayuda de su hermana, su musicalidad había demostrado su valía y se había desarrollado en las sonatas para violín de Mozart. Le gustaba especialmente tocar al violín lieder de Schubert y Schumann, a menudo, también en Aarau, acompañado por mi esposa -quien a continuación le añadirá todavía alguno de sus propios recuerdos de esa época.

[Fuente: Centro de Documentación Científica de la Universidad de Zaragoza. Courty of the Albert Einstein-Archives. The Hebrew University of Jerusalem.]

Preparador físico interino del Instituto de Radiactividad de la Universidad Central

Las Informaciones de Estado, de Instrucción Pública, citan a Casimiro Lana Sarrate en 1915 como preparador físico interino del Instituto de radiactividad de la Universidad Central (El Debate: Época Segunda Año V Número 1180 – 1915 enero 30).

Laboratorio de Investigaciones Físicas

Casimiro trabajó en el Laboratorio de Investigaciones Físicas, creado por la Junta para la Ampliación de los Estudios de acuerdo con el Real Decreto del 27 de mayo de 1910 (Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias). Casimiro trabajó durante 1915:

En el año 1915 trabajaron en este Laboratorio, don José Ranedo, D. Casimiro Lana, D. José Cerdeiras, D. Antonio Tastet, D. Tomás Pérez, D. Ricardo Montequí y D. Andrés León.

El Sr. Ranedo hizo ensayos de minerales raros. El señor Lana realizó trabajos analíticos. El Sr. Cerdeiras terminó su tesis doctoral, para el grado de doctor en Farmacia. Los Sres. Tastet, Pérez, Montequí y León siguen el curso de análisis cuantitativo.

[Junta para la ampliación de estudios e investigaciones científicas. Memoria de los años 1914-1915. Laboratorio de investigaciones físicas trabajos de física y química] (Madrid, 1916) [p.242].

[http://cedros.residencia.csic.es/imagenes/Portal/ArchivoJAE/memorias/005.pdf]

Revista Estudio

Lana Sarrrate colaboró con la revista mensual “Estudio” de Barcelona, suplemento de enero de 1915 dedicado a bibliografía (El Noroeste: Año XX Número 9880 – 1915 febrero 15).

Oposiciones

En 1915, Casimiro opositó a la universidad de Oviedo para proveer la cátedra de química inorgánica, al menos fue admitido a la oposición de acuerdo con La Correspondencia de España (Diario universal de noticias: Año LXVI Número 21090 – 1915 noviembre 9).

Enseñanza. Oposiciones.  Concursos Universidades.
– Han sido admitidos a las oposiciones para proveer la cátedra de Química general, vacante en la Universidad de Murcia, los aspirantes: …D. Casimiro Lana Sarrate…
(La Correspondencia de España. Año XXVI. Número 21090. Página quinta, 9 de noviembre de 1915) (Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias).

Enseñanza. Oposiciones.  Concursos Universidades.
– Han sido admitidos a las oposiciones para proveer la cátedra de Química inorgánica vacante en la Universidad de Oviedo, los aspirantes: …D. Casimiro Lana Sarrate…

-Han sido admitidos a las oposiciones para proveer la cátedra de Química General vacante en la Universidad de Murcia, los aspirantes: …D. Casimiro Lana Sarrate…

(La Correspondencia de España. Año XXVI. Número 21091. Página sexta, 10 de noviembre de 1915.) (Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias).

Su trabajo en Berlín

El trabajo que Casimiro realizó en Berlín, señala Antoni Roca Rosell, quedó recogido en un informe por la facultad de Zaragoza. Todo aparece en una nueva solicitud que realizó en 1916 «Ahora es doctor y tiene el título de Preparador Físico interino del instituto de Radiactividad de la Universidad central, donde es auxiliar interino. Desde su regreso de Berlín ha trabajado con José Caseres en el laboratorio que dirige en la junta. Ahora se pone estudiar un curso de Metalografía y adquirir los métodos propios de esta rama de la ciencia, como continuación de los estudios de Electroquímica que hizo en Berlín para poder dedicarse a la especialidad de Electroquímica aplicada para la obtención de metales y aleaciones». Incluso, Antoni Roca Rosell recoge el hecho de que Casimiro había instalado un equipo metalográfico en la Universidad de Madrid.

Institut of Technology Cambridge

Aquel mismo año de 1916, Casimiro solicitó ir a estudiar a Estados Unidos, muy interesado en estudiar «En la cátedra del célebre profesor de Metalografía de la Harvard University, Sauveur, en Boston». Pero al parecer, Casimiro dejó la puerta abierta a «Una posibilidad mejor», señala Antoni Roca Rosell, y así debió de ser, gracias a la intervención de Cossío (Manuel Bartolomé?). El 1 de enero de 1917, Lana Sarrate comenzó su estancia de dos años en el Massachusetts Institute of Technology (MIT), en Cambridge, una de la más prestigiosa escuela de ingenieros del mundo, donde acabó siendo nombrado auxiliar «Assistant» del Institut of Technology Cambridge, en junio de 1917.

Al igual que con sus estudios en Alemania, Casimiro solicitó beca para Estados Unidos Casimiro Lana Sarrate, Doctor en Ciencias químicas. Concesión: diez meses, por Real orden de 17 de noviembre de 1916, prorrogada por once meses en virtud de Real orden de 17 de octubre de 1917. Estados Unidos. Metalografía. Comenzó el 1º de enero de 1917. [Junta para la ampliación de estudios e investigaciones científicas. Memoria de los años 1916-1917. Pensiones en el extranjero. pensiones que subsisten en 1º de enero de 1918. Pensiones concedidas por Reales órdenes anteriores a 1917] (Madrid, 1918) [p.57] (Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias).

Según carta del embajador de España en Washington a nuestro querido amigo don Juan Alvarado, nuestro paisano don Casimiro Lana Sarrate ha sido nombrado auxiliar del Massachusetts Instituto of Technology Cambridge que pasa por ser la escuela de ingenieros más rica del mundo. El señor Lana Sarrate había cursado un año en Alemania pensionado por el Ministerio de Instrucción pública en la especialidad «electro química». Con el mismo carácter marchó a los Estados Unidos, mereciendo tal concepto del profesorado del célebre instituto, que le han nombrado auxiliar del mismo.

Diario de Huesca 24 de agosto de 1917

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Registro de Casimiro Lana en el Massachusetts Institute of Technology (MIT)

Memoria de la Junta para la ampliación de estudios e investigaciones científicas

La Memoria de la JAE, Junta para la ampliación de estudios e investigaciones científicas, correspondiente a los años 1916 y 1917, en el apartado de pensiones que subsisten en 1º de enero de 1918, pensiones concedidas por Reales órdenes anteriores a 1917, recoge la actividad de Casimiro Lana Sarrate (Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias).

Antoni Roca Rosell señala que en el expediente de Casimiro Lana Sarrate «Se conserva una extensa correspondencia de esta época, aunque no los informes más técnicos»: «La primera carta conservada, de 5 de abril de 1917, dirigida a Castillejo, contiene una descripción entusiasmada del Instituto que, como dice, «se ha inaugurado este año». Lana Sarrate habla de «la exuberante cantidad de material tanto en laboratorios como en libros» y que los profesores son casi todos doctores por universidades alemanas. El Instituto, junto con Harvard, son para Lana Sarrate «los mejores centros para estudiar» tanto por su riqueza de medios como por el «espíritu científico» que reina en ellos, no muy frecuente en América, según Lana Sarrate. Trabaja en el centro desde las nueve de la mañana a las siete de la tarde, a pesar de que las clases se terminan a las cinco «. En otras cartas, muchas dirigidas a Gonzalo J. de la Espada, Lana Sarrate expone las posibilidades de investigación en Metalografía y Electroquímica y plantea que otros españoles deben ir allí. En junio de 1917 informa que le han ofrecido un puesto de «Assistant» en los laboratorios de electroquímica para el curso siguiente, por lo que necesita una renovación de la pensión inicial de un curso. Por otras cartas se ve que sigue en contacto y hace de corresponsal de diversos científicos españoles, entre ellos Casares. Pero Lana Sarrate no se limitó a estudiar y a hacer favores a los colegas».

Casimiro se interesó por la divulgación y, en octubre de 1918, presentó en Ibérica el Instituto de Massachusetts, continuando «Una larga serie de trabajos de divulgación, tanto de la formación técnica moderna como su especialidad, la metalografía» (Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas 80 años después 1907-1987, 2 vols., Antoni Roca Rosell. La Edición: José Manuel Sánchez Ron).

  • Lana Sarrate: El Instituto de Tecnología de Massachusetts., Ibérica, tomo X, 1918, núm. 246 (5 de octubre), p. 201; núm. 249 (26de octubre) pp. 251-255.

«Lana visitó Cambigidge, Massachusetts, e informó acerca de la educación técnica en el Massachusetts Institute of Tecnology (donde observo, con tristeza, ni un solo español estaba inscrito)». Thomas F. Glick. Einstein y los españoles: ciencia y sociedad en la España de entre guerras.

Conferencia en el club Alpino

Conferencia C. Lana Sarrate Alpino

«Conferencia “Los deportes en las Universidades de los Estrados Unidos”. Bajo este tema anuncia el Sr. Lana Sarrate, profesor de la Universidad de Boston, una conferencia que dará el día 20, a las seis de la tarde en el domicilio social de Club Alpino Español, Fernanflor, número 2 duplicado.» (La Correspondencia de España: diario universal de noticias: Año LXX Número 22287 – 1919 febrero 19).

La significación de la electroquímica industrial contemporánea

En mayo de 1919 Casimiro Lana Sarrate escribió «La significación de la electroquímica industrial contemporánea» en la Revista de la Academia de Ciencias de la Universidad de Zaragoza. Texto recogido en Turrión Berges, Javier (Einstein vestigios. Itinerancias).

[p.204] En ciertas Escuelas de ingenieros de los países que figuran a la cabeza de los progresos técnicos, Alemania y Estados Unidos, ofrecen estudios sistemáticos preparatorios para ejercer la profesión de ingeniero electroquímico. Y para dar una idea concreta de un plan de estudios, me limitaré a hablar del que sigue la Escuela de Ingenieros de Boston (Massachusetts Institute of Technology) en donde yo pasé dos años aprendiendo y enseñando Electroquímica: razón por la que conozco bastante a fondo el sistema de enseñanza y los laboratorios de dicha Escuela y que me permitirá hablar sobre seguro.

La carrera de ingeniería electroquímica, como casi todas las carreras de los Estados Unidos, dura cuatro años (de dos semestres o «terms» cada uno), al cabo de los cuales se obtiene el título de «Bachelor of Sciences» o «Engineer» según las Escuelas. Un año más de estudio lleva al título de «Master of Science» y tres años de labor después de haber obtenido el primer título citado conducen al título de «Doctor of Engineering».

[p.209] Espero que con lo dicho habréis podido daros cuenta de la importancia de la industria electroquímica moderna y de la atención que se dedica a su enseñanza en las naciones progresivas. Hoy día existen dos sociedades científicas de mucha nombradía, la «Bunsen Gesellschaft» de Berlín y la «American Electrochemical Society» (esta última con más de dos mil miembros) cuya misión es el cultivo de la Electroquímica.

Y como dato final voy a citar unas cifras interesantes. En Noruega, el 50% de la energía producida en centrales hidroeléctricas se emplea en industrias electroquímicas; en Francia el 49%. En España tenemos, según cálculos del ingeniero canadiense Mr. Arthur Surneger 5.000.000 de caballos de potencia hidráulica bruta y la explotada sólo llega a 300.000 caballos. Nuestra riqueza mineral es de las más ricas de Europa, quizás pueda decirse sin temor a equivocarse que es la más rica del continente europeo y sin embargo la Electroquímica ni siquiera se enseña en las Escuelas especiales de Ingenieros españoles.

No voy a romper una lanza en pro de estas o aquellas mejoras. Las proposiciones personales en España tienen poca o ninguna importancia: lo menos malo que les puede ocurrir es que caigan en el vacío. A la mayoría de los españoles les importa un bledo cuanto no esté relacionado con discutir la política de los gobernantes o con los acontecimientos taurinos. Quizás alguien más capaz y con más autoridad que yo pueda en su día utilizar lo que hoy os dije para agregar algún apéndice a la enseñanza superior española y para fomentar el estudio e implantación de las industrias electroquímicas en armonía con la riqueza del suelo español. [Casimiro Lana Sarrate. «La significación de la electroquímica industrial contemporánea»>. Revista de la Academia de Ciencias de la Universidad de Zaragoza. TOMO IV, pp. 189 y ss. Sesión del 11 de mayo de 1919. Zaragoza.].

Jurado de esquí

Lana Sarrate participó como jurado en el campeonato de esquíes para parejas mixtas celebrado en Navacerrada el 23 de marzo de 1919 (La Correspondencia de España: diario universal de noticias: Año LXX Número 22320 – 1919 marzo 24): «Constituían el jurado representaciones de la academia de artillería y del sindicato de iniciativas del Guadarrama, formadas por don Juan Cubillo, por la primera y los señores Aguinaga, Llorente y Amenzua por la segunda, y los Sres Gamero Bárcena, Heredia y Lana Sarrate.»

Como bien dice Javier Turrión (Einstein vestigios. Itinerancias) desconocemos exactamente a quién hace exactamente referencia y cuál de los dos hermanos estuvo ligado al club Alpino Español, tanto Casimiro como Isabelo, «Si bien el deporte era una actividad en la que ambos eran asiduos». Aunque como hemos visto anteriormente, en su conferencia de “Los deportes en las Universidades de los Estrados Unidos”, se plasma como Casimiro mantuvo cierta relación con el club Alpino Español.

La Lectura «Organización económica y caracteres generales de las universidades de los Estados Unidos de Norteamérica»

Casimiro divulgó sus vivencias y conocimientos sobre el país norteamericano, especialmente de sus universidades. En agosto de 1919, publicó un artículo en la revista La Lectura «Organización económica y caracteres generales de las universidades de los Estados Unidos de Norteamérica, por C. Lana Sarrate» y en septiembre del mismo año «La enseñanza en las universidades de los Estados Unidos de Norteamérica (continuación), por C. Lana Sarrate» (Revista de archivos, bibliotecas y museos. Año XXIII. Octubre a diciembre de 1919. Núms. 10, 11 y 12).

Memoria para la ampliación de estudios e investigaciones científicas

Casimiro también quedó reflejado en la Memoria para la ampliación de estudios e investigaciones científicas correspondiente a los años 1918 y 1919; Madrid, 1920 (Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias).

[p.53] 28. Don Casimiro Lana Sarrate, doctor en Ciencias químicas. Reales órdenes de 17 XI-1916, 19-1-1917, 17-X-1917 y 12-1-1918. C. y D., veintiún meses. Estados Unidos. Metalografía.- Siguió, en el Instituto de Tecnología de Massachusetts, un curso de laboratorio sobre medidas caloríficas con el profesor Norton, durante el cual aprendió la teoría y la manipulación de cinco clases distintas de pirómetros, e hizo seis experimentos más sobre conductibilidad calorífica, expansión, combustión, etc. Siguió los cursos teóricos sobre Electroquímica pura y Electroquímica aplicada, dados por los profesores Goodwin y Thompson, respectivamente. Realizó cinco ejercicios en el laboratorio de Electroquímica pura y otros cinco en el de Electroquímica aplicada (en este último manejando hornos eléctricos con trescientos kilovatios). Con estos ejercicios en ambos laboratorios completó los estudios electroquímicos comenzados en la Technische Hochschule de Charlottenburgo antes de la guerra. Escribió un trabajo durante el año 1917″, que se publicó en los Anales de la Sociedad Española de Física y Química, en el número del mes de mayo de 1918. Siguió tres cursos en los talleres de durado «El progreso de la Electroquímica en los Estados Unidos de Norte América Mecánica (elemental, medio y superior), hasta llegar a manejar tornos, fresas, etcétera, de una precisión de 1/1.000 de pulgada.

[p. 54] Realizó un viaje científico técnico de ocho días de duración con motivo del trigésimotercero Congreso general de la American Electrochemical Society, por todo el Este y Sur de los Estados Unidos, hasta el golfo de Méjico, publicando una reseña de la parte científica de este viaje en los Anales de la Sociedad Española de Física y Química. Fue Preparador (first Assistant) de los laboratorios de Electroquímica pura y aplicada en el citado Massachusetts Institute of Technology, durante dos cursos. Publicó dos artículos sobre la organización de sus enseñanzas en la revista Ibérica, números 246 y 249 (1918). Preparó un detallado estudio sobre las Universidades y Escuelas Politécnicas americanas, reproduciendo él mismo 120 fotografías, y haciendo luego otras tantas diapositivas para dar conferencias en España. Realizó un trabajo de investigación científica sobre «La energía libre de dilución del cloruro de cinc en solución acuosa publicado en los Anales de la Sociedad Española de Física y Química y presentado a la Junta.

La vida social del estudiante universitario en los Estados Unidos de Norteamérica

En el boletín de la institución libre de enseñanza aparece publicada La vida social del estudiante universitario en los Estados Unidos de Norteamérica, número 720, Madrid 31 de marzo de 1920, por C. Lana Sarrate.

El alto pirineo aragonés

En la revista La Esfera, número 360, del 27 de noviembre de 1920, aparece el artículo: El alto pirineo aragonés, con un gran reportaje fotográfico.

Isabelo Lana Sarrate 

A principios de la década de 1920, Casimiro viajó con frecuencia a Alemania donde se encontraba su hermano Isabelo, gracias a una beca, ampliando sus conocimientos sobre aeronáutica. En cierto modo, siguiendo los mismos pasos que su hermano Casimiro.

La Hispano Suiza

En 1920, Casimiro abandonó la docencia para participar en el desarrollo del proyecto automovilístico Hispano-Suiza. La Hispano Suiza Fabrica de Automóviles S.A. fue una legendaria marca española creada en Barcelona en 1904 por Damián Mateu, con el apoyo del técnico e ingeniero suizo Marc Birkigt que tuvo una vida útil de 1904 a 1946. Aquel mismo 1920 Lana Sarrate organizó los laboratorios de la Hispano Suiza (Tesis Doctoral: El saber tecnológico en la política industrial del primer franquismo. Universidad Complutense de Madrid. Santiago Manuel López García). En 1920 escribió y publicó un artículo en la revista Técnica explicando el laboratorio de metalografía de la Hispano Suiza, donde describió «Está poniendo en práctica su experiencia de tres años y medio en Berlín y Boston» (Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas 80 años después (1907-1987) (2 vols.), Antoni Roca Rosell. La Edición: José Manuel Sánchez Ron).

  • Lana Sarrate: «Los laboratorios en la industria metalúrgica contemporánea», Técnica. Revista Tecnológico Industrial, año XLIII, 1920, núm. 27 (marzo), pp. 46-48; núm. 28 (abril), pp. 49-56.

«Al regreso a España en 1919 fue llamado por la fábrica de automóviles La Hispano Suiza de Barcelona, para montar los laboratorios de ensayo de materiales y una instalación nueva de hornos metalúrgicos. Desde 1920 es profesor de Metalurgia en la escuela industrial de Barcelona.» Expediente personal de Casimiro Lana Sarrate CDMH-PS-EXP44223.

«Cuando Lana era director del laboratorio metalúrgico Hispano-Suiza, sus intereses, en lo relativo a los viajes, se orientaron hacía las industrias de acero y los laboratorios que servían» Thomas F. Glick. Einstein y los españoles: ciencia y sociedad en la España de entre guerras.

Profesor de metalurgia en la Escuela Industrial de Barcelona

Casimiro se dedicó a la ingeniería química y a la docencia, ejerciendo como profesor de metalurgia en la Escuela Industrial de Barcelona. El puesto se lo ofreció Esteve Terradas Illa, científico e ingeniero catalán, en 1920, un puesto en el Instituto de Electricidad y Mecánica Aplicadas de la Escuela Industrial de Barcelona. «La Universidad de Barcelona también le había ofrecido dar un curso» (Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas 80 años después (1907-1987) (2 vols.), Antoni Roca Rosell. La Edición: José Manuel Sánchez Ron).

Antoni Roca Rosell lo recogió de la siguiente manera: «En su expediente de la Junta se encuentran una serie de cartas que dirigió a Castillejo entre 1920 y 1923, aunque no contienen ninguna solicitud de pensión. En junio de 1920, por ejemplo, Lana Sarrate informa que Terradas le ha ofrecido un puesto en el Instituto de Electricidad y Mecánica Aplicadas de la Escuela Industrial, una de las máximas realizaciones de la política técnica (y educativa) de la Mancomunitat. La Universidad de Barcelona también le ha ofrecido dar un curso. Y Lana Sarrate lo dice porque considera que todo ello se lo debe a la Junta.»

Miembro del Instituto de Metalurgia y Mecánica de Barcelona

Casimiro fue miembro del Instituto de Metalurgia y Mecánica de Barcelona: «Casimiro Lana Sarrate, que disfrutó de una pensión de la Junta antes de la guerra para estudiar química y física en Berlín, hizo prolongados viajes técnicos en el periodo postbélico, cuando era profesor de metalurgia de la Escola Industrial de Barcelona». Thomas F. Glick. Einstein y los españoles: ciencia y sociedad en la España de entre guerras.

Casimiro, un pirineísta

El 22 de septiembre de 1920, con veintiocho años, Casimiro Lana Sarrate se encaramó al pico pirenaico del Aneto con su cámara de fotos. El 25 de aquel mes subió gracias al guía de montaña de Benasque Antonio Lovero y al día siguiente, desde la Renclusa, a la Maladeta: “Quienes tengan hecho este recorrido que acabo de describir y hayan subido a los picos de Posets y de Monte Perdido, pueden afirmar que tienen una idea de la grandeza del Pirineo español” (El Aneto visto con ojos de aragonés. El reportaje fotográfico de Casimiro Lana Sarrate en 1920. Alberto Martínez Embid. Revista Guayente nº98).

C Lana Aneto glaciar.jpg

C. Lana. Glaciar del Aneto.

Manual de metalografía

En 1921 Esteve Terradas Illa le encargó a Casimiro un manual de metalografía para la editorial Calpe. El manual apareció en 1926: «C. Lana Sarrate: Metalografía y tratamientos industriales de hierros y aceros. Espasa-Calpe, Bilbao-Madrid-Barcelona, 1926».

«También informó a Castillejo, en 1921, que Terradas le había encargado redactar un manual de metalografía para la editorial Calpe. Al año siguiente, le dijo a Castillejo que ya lo había terminado. El libro apareció en 1926 y fue el primer tratado sobre la cuestión escrito por un español (y el único durante algunos años). El libro se abre con una dedicatoria a la Facultad de Ciencias de Zaragoza y a la Junta para Ampliación de Estudios»

Antoni Roca Rosell.

traducción

Propuesta para conferencia Universidad de Zaragoza

En 1921, el claustro de la facultad de Zaragoza propuso a Casimiro Lana Sarrate para la celebración de una conferencia (Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias).

Intercambio, cursos, breves, etc.

El Dr. de Gregorio propone se invite al Sr. Lana, antiguo alumno de esta Facultad, para dar un curso teórico-práctico sobre Metalografía. Se acuerda también que el Dr. de Gregorio haga privadamente la oportuna gestión del Dr. Lana (Acta del Claustro de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Zaragoza del 22 de noviembre de 1921. Acta firmada por el Secretario de la Facultad Pedro Pineda) (Fuente: Archivo del Decano de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Zaragoza).

Traductor

Casimiro fue traductor del alemán y del inglés de numerosos textos de química fundamental y sobre enseñanza de la ingeniería en los años anteriores a la guerra junto a Antonio García Banús. En 1921, Casimiro realizó la traducción del alemán del Tratado «De Química Analítica», Manuel Marín Editor. En 1922 «Prácticas de química inorgánica, de Enrique Biltz y Guillermo Biltz». Traducción directa de la cuarta edición alemana por C. Lana Sarrate Barcelona: Manuel Marín, 1922. Hay un ejemplar en la biblioteca del colegio Mayor Ximénez de Cisneros, en el fondo histórico 1773-1936. El libro contiene una dedicatoria a José Castillejo «A mi buen amigo D. José Castillejo con todo afecto Lana Sarrate. Para la biblioteca de la Residencia de Estudiantes».

Catalogo especial de letras y ciencias. Cultural S.A., Habana, 1929:

  • BILTZ (ENRIQUE) y BILTZ (GUILLERMO).— Prácticas de Química inorgánica. Traducción directa del alemán, por el Dr. C. Lana Sarrate. Barcelona 1922. 1 tomo en 4º, en tela.
  • HOLLEMAN (Dr. A. F.).—Tratado de Química inorgánica para Universidades y Escuelas técnicas superiores. Traducción de la 16º edición alemana corregida y aumentada por el Dr. C. Lana Sarrate. Barcelona 1924. 1 tomo en 4º encuadernado.
  • TREADWELL (F. P. y W. D.). —Tratado de Química analítica. Traducción de la décima
    edición alemana, por el doctor C. Lana Sarrate. Tomo I.—Análisis cualitativo. Tomo II.—Análisis cuantitativo. Edición ilustrada con grabados. Barcelona 1921. 2 tomos en 4º encuadernados en tela.

Casimiro políglota

«Ha vivido casi 6 años en el extranjero y habla y escribe correctamente alemán, inglés, francés e italiano. El catalán lo habla correctamente, pero no lo escribe bien.» Expediente personal de Casimiro Lana Sarrate CDMH-PS-EXP44223.

Correspondencia con Einstein

Casimiro y Einstein fueron entablando amistad y desde pronto mantuvieron contacto y compartieron correspondencia. El 4 de mayo de 1922, Lana Sarrate escribió a Einstein: «Esperanzas Albert Einstein. He recibido la postal que él y Arnold Sommerfeld envió hace unos pocos días. Envía la presente carta a través de Lina Kocherthaler. Pregunta si el libro sobre la relatividad para el público en general está disponible en alemán, ya que está interesado en preparar una edición en español, que espera completar a tiempo» (The Berlín Years: Writings & Correspondence January 1922-March 1923. Volume 13, Page 800).

Arnold Sommerfeld fue un físico alemán que realizó aportaciones en los campos de la física atómica y cuántica además de su destacable labor docente. En la carta se alude a una postal conjunta de Casimiro con Sommerfeld enviada anteriormente a Albert Einstein. Fue remitida por ambos desde Barcelona, en un viaje que Arnold Sommerfeld realizó a España en marzo-abril de 1922. Sommerfeld visitó Barcelona y Madrid, «Dando en Barcelona, en el Institut d´Estudis Catalans, un cursillo de Cuestiones de Física moderna y un grupo de 6 conferencias en Madrid». (Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias).

Lina Kocherthaler era prima de Albert Einstein y a la vez de su mujer Elsa Einstein, pues ambos eran primos. Lina se casó con Julius Kocherthaler y residieron en Madrid hasta la guerra de España. Lina mantuvo gran amistad con Casimiro. Para Javier Turrión «Casimiro Lana acredita con su carta que la visita ya está atada y que él es un mediador privilegiado (piensa verlo en Berlín en junio y tiene relación con Lina Kocherthaler, lo que revela cierta familiaridad con Albert Einstein)». 

Dr. C. Lana
Instituto de electricidad y mecánica aplicadas
Laboratorio oficial de ensayo de materiales.
Urgel, 187. -Teléfono N. 415.

Dr. C. Lana
Muntaner 102
Barcelona                                                   Barcelona, 4 de mayo de 1922

Estimado profesor Einstein:

Espero que haya recibido usted la postal que el profesor Sommerfeld y yo le enviamos hace unos días. Como no recuerdo su dirección, me permito enviarle esta carta por mediación de la Sra. Kocherthaler.

Se trata de consultarle a usted por algún librito alemán que pudiera traducirse al español para llevar la teoría de la relatividad al dominio de los no matemáticos. Se ha hecho usted tan popular que todo el mundo quiere saber algo sobre usted y su teoría

El librito lo traduciría yo y me gustaría asimismo escribir un resumen de su vida como prologo.

Si no hubiese tal librito elemental, me gustaría saber de trabajos que hayan aparecido como «vulgarización» en la prensa diaria. Caso de que se quedase usted en Berlín al menos hasta finales de junio, hablaría personalmente con usted, ya que tengo la intención de ir allí unos pocos días. Pero si se va usted a Japón -como me comentó Lina por carta- le ruego me diga usted algo de antemano. Me gustaría que el trabajo estuviera publicado en español cuando nos visite usted el año que viene. Me haría feliz hacer algo por difundir en España su famoso nombre.

Espero tenga la amabilidad de contestarme, a pesar de lo solicitado que está usted.

Saludos a su esposa
Suyo afectísimo
C. Lana

(Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias. Fuente: Centro de documentación científica de la Universidad de Zaragoza. Archivos Einstein. Courtesy of the Albert Einstein -Archives. The Hebrew University of Jerusalem).

Futura visita de Einstein a España

La carta pone de manifiesto como en mayo de 1922 Casimiro Lana Sarrate realizó gestiones desde Berlín para cerrar el futuro viaje de Einstein a España.

Lana Sarrate se interesa por la traducción de la teoría de la relatividad

En la anterior carta, Casimiro se interesa por traducir o publicar «Algo mas sencillo» del libro de «La teoría de la relatividad al alcance de todos» de Albert Einstein. Javier Turrión apunta «Porque, de no haber traducción castellana disponible en la fecha de la carta, esa era una ocasión propicia. Si bien Rey Pastor ya llevaba la intención de traducir la obra en fascículos, por lo que cabe esperar que Lana estuviese al corriente.»

También Thomas F. Glick recoge el interés de Casimiro de realizar la traducción al español de la teoría de la relatividad, preguntando si existía una versión reducida y desconociendo que la edición de Rey Pastor ya estaba en proceso de imprenta. En dicha misiva, Casimiro manifestó: «Un libro alemán corto que podría traducirse al español para hacer su teoría de la relatividad accesible a los no matemáticos. Se ha hecho usted tan popular que todo el mundo quiere conocerle a usted y a su teoría. Yo mismo traduciría el libro y añadiría con gusto un bosquejo biográfico de su vida como prólogo de la traducción. Si no existe un tal compendio, le ruego me informe si han aparecido textos de divulgación sobre su teoría en la prensa diaria» (Lana Sarrate a Einstein, 4 de mayo de 1922. Archivos Einstein, Princeton). Además, Thomas F. Glick recoge como en dicha misiva «Lana alude a una tarjeta postal que él y Sommerfeld le habían enviado conjuntamente a Einstein y añade que, como ha olvidado su dirección, le remite la presenta carta a través de Lina kocherthaler, una prima hermana de Elsa Einstein que vivía en Madrid». Casimiro permaneció en Berlín hasta junio de 1922.

El viaje de Einstein a España

Casimiro, junto a Esteve Terradas Illa, fue responsable del contacto para la visita de Einstein a España. Fue a través del Instituto de Metalurgia y Mecánica de Barcelona, con la Generalitat de Catalunya y, entre otros, sus amigos Rafael Campalans y Bernat Lassaletta. «En mayo de 1922 es Casimiro Lana Sarrate quien se encarga, con éxito, de negociar el viaje a España, con la presión añadida de la Universidad de Zaragoza, fijándose la visita para el próximo año» (Monografías de la Real Academia de Ciencias de Zaragoza. 27: 35–68, (2005). Einstein en España. Javier Turrión Berges).

En la misma línea se manifestó Thomas F. Glick, Einstein y los españoles: ciencia y sociedad en la España de entreguerras, citando a Tomeo Lacrué (Biografía científica de la Universidad de Zaragoza) «Los arreglos finales los hizo en Alemania ese verano Lana Sarrate que informó a Terradas, a su llegada a Alemania, a cerca de su aceptación definitiva de Einstein». No obstante, para Thomas F. Glick «Aunque Lana participó en las etapas finales de la preparación de la visita de Einstein, su papel se limitó a actuar como intermediario de Esteve Terradas, profesor de acústica y óptica de la Universitat de Barcelona, que fue la figura que dominó la instancia de Einstein en Barcelona»

«El día 22 (de abril), Julio Rey Pastor, entonces en Leipzig, le escribió a Einstein aludiendo a su reciente visita y reiterándole una invitación conjunta del Institut d´Estudis Catalans y de la Junta para la Ampliación de Estudios para una gira de conferencias a Barcelona y a Madrid en otoño. Rey Pastor acababa de recibir un cable de la Diputación que había reservado 3.000 pesetas para los gastos de Einstein (Semejantes disposiciones solo podían ser obra de Terradas o, posiblemente, Lana)». (Thomas F. Glick. Einstein y los españoles: ciencia y sociedad en la España de entre guerras).

Para Jesús Fantova, investigador sariñenense sobre la figura de Casimiro Lana Sarrate, queda mucho por investigar sobre la visita de Einstein y el papel que jugó Casimiro: “Hay mucho material y seguro que queda mucho por descubrir”. La visita “tuvo una gran repercusión mediática” explica Jesús, para quien “Casimiro fue fundamental para su organización y desarrollo”.

Einstein llega a España

Einstein realizó su visita a España durante dos semanas entre febrero y marzo de 1923, visitando Barcelona y parte de Cataluña, Madrid, Toledo y Zaragoza. Cuando llegó a Barcelona, el 21 de febrero, por error, nadie le esperaba. Einstein tuvo que buscarse un alojamiento, tras tratar de contactar con Terradas y no encontrarlo en casa.

Finalmente, Einstein se reunió con Casimiro Lana Sarrate y Rafael Campalans, este último responsable de la Consejería de Pedagogía de la Mancomunidad de Cataluña, la institución que había invitado a Barcelona al premio Nobel.

El 23 de febrero de 1923, el diario La Publicitat, informó sobre “Rafael Campalans y Casimiro Lana fueron el viernes a ver al alcalde para anunciarle que Einstein ya había llegado” (Einstein en Barcelona. Antoni Roca Rosell). También lo recogió El Noticiero Universal, (Edición del Jueves 22 de febrero de 1923, página 3): «Han visitado al alcalde accidental, señor Maynés, el director de la Escola elemental del Treball de la Mancomunidad, señor Campalans y el profesor Lana, participándole que ha llegado a Barcelona el profesor Einstein, que invitado por los Cursos monográficos de altos estudios y de Intercambio de la Mancomunidad y por la Universidad, ha venido a Barcelona al objeto de profesar un cursillo sobre los aspectos más recientes de la teoría de la relatividad.»(Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias).

El alcalde de Barcelona, Manès, acordó declarar con «los jefes del grupo», en nombre de la ciudad, huésped a Einstein. Turrión matiza, como confirma el diario La Veu, del 24 de febrero de 1922, «Esteve Terradas, Campalans y Casimiro Lana hacen de anfitriones».

Todo apunta a que la implicación de Casimiro, en la visita de Einstein a Barcelona, fue muy decisiva. Lo apunta Turrión «En interpretación de La Veu, el urdidor de proximidad del viaje de Einstein a Barcelona, y por tanto a España, es Casimiro Lana Sarrate, en connivencia con Terradas, que sería el inductor a distancia» (Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias).

«Hemos tenido ocasión de hablar con los señores Rafael de Campalans y Lana Sarrate quienes, junto con el señor Terradas, acompañan al profesor Einstein durante su estancia en Barcelona con motivo de las tres conferencias que dará sobre la teoría de la Relatividad organizadas por los cursos monográficos de la Mancomunidad.

El señor Lana conoce desde hace años al profesor Einstein y cuando fue a Alemania el verano pasado, en vista de que las gestiones para la venida del profesor Einstein no avanzaban, preguntó al señor Terradas si quería que gestionase personalmente el viaje. Así se hizo y cuando el señor Terradas fue a Alemania el señor Lana pudo comunicarle que se había concretado el viaje a Barcelona.» [La Veu de Catalunya «El profesor Einstein en Barcelona». Sábado, 24 de febrero de 1923].

Noticia completa de la Veu. Según Javier Turrión el «Texto que contiene algunas inexactitudes y que, lo más llamativo, anuncia para el lunes 26 una visita a Tarrasa que, según el periódico local de Tarrasa CRÓNICA SOCIAL ya se ha producido el propio sábado 24» (Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias).

El Profesor Einstein a Barcelona

Hemos tenido la ocasión de hablar con los señores Rafael Campalans y Lana Sarrate, los cuales, juntos con el señor Terrades acompañan al profesor Einstein durante su estancia a Barcelona con motivo de las tres conferencias que ha de dar sobre la teoría de la Relatividad organizadas por los cursos monográficos de la Mancomunitat.

El señor Lana conoce de hace años al profesor Einstein y cuando fue a Alemania el verano pasado, a la vista de que las gestiones para la venida del profesor Einstein no avanzaban, pidió al señor Terrades si quería que gestionara personalmente el viaje. Así se hizo y cuando el señor Terrades fue a Alemania el señor Lana pudo comunicarle que se había concretado el viaje a Barcelona.

El profesor Einstein es natural de Baviera y cuenta en la actualidad unos 45 años. Realiza sus estudios en Suiza y terminada la carrera de física ejerce de profesor en Zúrich. Entonces el gobierno alemán le llamó y le dio el título de profesor señalándole una remuneración, pero sin encargarle ninguna cátedra en ninguna Universidad, sino que se dedica a dar conferencias.

Las nuevas teorías de Einstein despertaron tanto interés en Berlín que se tuvo de suspender las conferencias que daba porque el público se atropellaba por entrar y el rector de la Universidad temió que se hundiera el techo de la sala.

El profesor Einstein ha ido recorriendo el mundo dando conferencias. A pesar de verse solicitado por periodistas y escritores científicos, se ha negado siempre a facilitar entrevistas porque es un hombre muy modesto y también porque sus teorías no pueden ser vulgarizadas sin profundo conocimiento de las matemáticas superiores. El señor Lana nos explica cómo las teorías de Einstein han causado una verdadera revolución dentro del mundo de la ciencia pues destruyen muchas teorías anteriores junto con algunos principios con los que se han basado los filósofos hasta ahora. Añadía que la bibliografía a la que ha dado lugar el profesor Einstein en pocos años, formaría toda una gran biblioteca. Su nombre pasará a la historia.

El último viaje realizado por el profesor Einstein es a Japón, donde ha sido obsequiado más que ningún europeo que haya visitado ese país. Dio conferencias durante seis semanas marchando después hacia Palestina para visitar ese país. De Palestina embarca con destino Tolón y de allí en tren se dirigió a Barcelona, ​​llegando sin avisar, de manera que se presentó en casa del señor Terrades.

Avisados ​​los señores Campalans y Lana se pusieron a continuación a disposición del profesor Einstein, acompañándole a realizar la visita al presidente de la Mancomunitat y al alcalde. El señor Maynés dispuso que fuera considerado huésped de la ciudad y cuando el profesor Einstein llegó al Hotel Colon pidió una habitación modesta.

Los señores Campalans y Lana nos remarcaban las grandes dotes de humanidad del profesor Einstein. Fuera de su ciencia siente una verdadera pasión por la música tocando el violín y el piano como un profesional.

El profesor Einstein está maravillado de nuestra ciudad, sobre todo de los alrededores que ha visitado. También se ha mostrado muy satisfecho de la forma en que se han organizado las conferencias, limitándose las inscripciones y las admisiones a personas preparadas, pues le molesta lo que le ha pasado en varias ciudades de irle a escuchar público profano, abundando las señoras, empujados sólo por la curiosidad de su persona.

Tiene en alta estima al profesor Terrades considerándolo como uno de los hombres más geniales que conoce.

La primera conferencia del profesor Einstein tendrá lugar hoy, a las siete de la tarde, en la sala de sesiones de la Diputación. Asistirá el presidente de la Mancomunidad señor Puig i Cadafalch.

El domingo el profesor Einstein visitará Poblet.

El lunes irá seguramente a Terrassa acompañado del presidente de la Mancomunidad.

A las siete de la tarde dará la segunda conferencia.

El martes a las doce del mediodía habrá en el Ayuntamiento recepción en honor del profesor Einstein.

A las siete de la tarde dará la tercera y última conferencia.

El jueves se irá con el tren rápido a Madrid dando tres conferencias en la Academia de Ciencias.

Recepción en la sala de Cento

El Ayuntamiento de Barcelona recibirá solemnemente al sabio profesor Albert Einstein el próximo martes, a las doce, en la sala de Cento de las Casas Consistoriales. Serán invitadas al acto todas las entidades culturales y científicas de la ciudad.

[La Veu de Catalunya «El profesor Einstein en Barcelona». Sábado, 24 de febrero de 1923].

De acuerdo con Javier Turrión, Casimiro estuvo presente en la recepción en honor a Einstein en Barcelona, en la visita a la Escola Industrial y la visita al puerto de Barcelona. Incluso El Noticiero Universal del 28 de febrero de 1923, no duda en denominar a Casimiro como «Amigo del profesor»: «En el puerto. Habiendo mostrado el profesor Einstein deseos de realizar una visita al Puerto, esta mañana, acompañado del ingeniero Ayxelà, del subdirector señor Jáuregui y del amigo del profesor, el doctor en Ciencias señor Lana Sarrate, ha visitado alguno de los lugares mas interesantes de las obras, a bordo de una de las canoas de la Junta». No obstante, así recogió, aquellos días en Barcelona, el mismo Einstein en su diario: «22-28. Estancia en Barcelona. Mucho cansancio, pero gente amable. Terradas, Campalans, Lana, la hija de Tirpitz. Cantos folclóricos, bailes, Refectorium. Fue agradable».

Writings Correspondence

The collected papers of Albert Einstein. Vol. 13 Doc. 379. Travel diary Japan, Palestine, Spain. pp. 532-562.

Albert Einstein en una foto de 1923, durante su visita a la Escuela Industrial de Barcelona

Albert Einstein durante su visita a la Escuela Industrial de Barcelona, 28 de febrero de 1923 (Archivo Fotográfico del instituto Municipal de la Ciudad de Barcelona).

«Pronunció tres conferencias y se animó a visitar Poblet y Sant Cugat para admirar el gótico, y Terrassa para el románico, todo ello de la mano de un guía sobresaliente: Puig i Cadafalch. Tuvo tiempo para comprar flores en La Rambla, e incluso un disco de sardanas, baile que le había complacido; y paseó en canoa para conocer la ampliación del puerto y elogió la Escola del Mar, obra magistral del arquitecto Josep Goday. Descendió al Refectorium, cervecería subterránea y medieval, para tomarse una buena jarra. E incluso aceptó dialogar con Ángel Pestaña ante la audiencia que llenaba el Sindicato único de Distribución» (Lluís Permanyer. La semana que Einstein pasó en Barcelona. La Vanguardia, 29 de mayo del 2019).

Casimiro fue autor de la célebre fotografía que inmortalizó a Einstein en el monasterio de Poblet.

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Fotografía de Casimiro Lana Sarrate.

«Albert y Elsa Einstein visitando el Monasterio de Poblet, Tarragona, 25 de febrero de 1923. Fotografía de Casimiro Lana Sarrate. Archivo General de la Administración, Alcalá de Henares, Madrid [IDD(03)88, F/03198, S10, F16]. En la imagen aparece a la derecha y sentado el ingeniero, físico, profesor y político español Rafael Campalans (1887-1933),  a continuación el matrimonio Einstein, el poeta Ventura Gassol y Bernat Lassaleta (1882-1948) ingeniero industrial y profesor universitario. Fotografía de Casimiro Lana.»

Einstein

Albert Einstein con el presidente de la Mancomunitat, el arquitecto Josep Puig i Cadafalch, en Terrasa, 26 de febrero de 1923. Fotografía de Casimiro Lana. Archivo General de la Administración, Alcalá de Henares, Madrid [IDD(03)88, F/03198, S10, F47]

“El semanario Mundo Gráfico del 7 de marzo de 1923 publicó dos fotografías realizadas por Casimiro Lana, en las que el matrimonio Einstein aparece acompañado de Bernat Lassaleta, catedrático de electrotecnia de la Escuela de Ingenieros Industriales y de dos personas más, una de las cuales puede identificarse con el poeta Ventura Gassol, que unos años más tarde sería consejero de Cultura de la Generalitat. En la otra fotografía, Einstein está rodeado de niños y algún adulto, campesinos de Espluga de Francolí, la población vecina de Poblet.” Einstein en Barcelona Antoni Roca Rosell.

«Prácticamente toda su actividad turística la realizó en compañía de tres amigos germanohablantes: Terradas, Lana y Campalans. Con Lana visitó la Escola del Mar, una escuela experimental al aire libre establecida en 1922 por el municipio para niños minusválidos, y el puerto» Thomas F. Glick. Einstein y los españoles: ciencia y sociedad en la España de entre guerras.

Una hermana de Casimiro Lana Sarrate acompañó «como dama de compañía» a Elsa Einstein durante la visita de Einstein a Barcelona (Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias).

Albert Einstein a l'Espluga de Francolí (1923 Cataluña)

Albert Einstein a l’Espluga de Francolí (Cataluña), año 1923. 

Un menú para Einstein en Barcelona

«Homo platonicus secundum Diogenem cum jure Michelsoniense, Malum parvum cum Doppler effectu, Fructus Galilei, Caffea sobraliensis cum spirituosibus liquoribus et vectoribus tabacalibus.»

Un enigmático menú se sirvió en la cena que ofrecieron a Einstein el 27 de febrero de 1923. La cena tuvo lugar en casa de Rafael Campalans y como cocinera ejerció su madre. La velada estuvo acompañada de música «Regino Sainz de la Maza ejecutó bellísimas composiciones de guitarra; el Trío Barcelona interpretó piezas escogidas de su mejor repertorio; la notable soprano Andrea Fornells cantó una selección de canciones de la tierra…», relató el periódico La Veu de Catalunya al día siguiente. Y concluía: «El eminente profesor se sintió muy complacido, admirando en especial manera y con vivísimo interés las canciones catalanas» (Carmen Morán Breñal. La enigmática cena de Einstein en Barcelona). «Entre los invitados estaban el cónsul de Alemania, Ulrich von Hassell, y su mujer, Ilse von Tirpiz, altos funcionarios del Ayuntamiento de Barcelona y los colegas que le organizaron el viaje y la cena, Lassaleta y Lana Sarrate. Este último asistió a ella con toda certeza, la prensa mencionó su nombre. De los demás, cabe suponerlo. Por ejemplo, del profesor Terradas, aunque sus circunstancias familiares eran en aquellos días dramáticas debido a la muerte de su hija pequeña».

El menú contó con unos nombres que escondían misterios, un homenaje a Einstein, referencias a científicos o filósofos y a teorías científicas relacionadas con el ilustre invitado: Habas a la Lorentz transformadas a la catalana, faisán plateado a la Minkowski en cuatro dimensiones, helado continuo euclídeo. Entre los «líquidos» había jerez inercial, Champagne Codorniu relativista que reflecta la luz, vinos gravitatorios y manzana pequeña con efecto Doppler. Unos enigmáticos nombres para descubrir y deleitar a uno de los mayores genios de la humanidad.

CLS einstein 1922

*Fotografía de Einstein en 1922 con un mensaje, en alemán, para Casimiro. Familia C. Lana Sarrate. 

Einstein, ¿Pasó por Sariñena?

Tras visitar Barcelona, la mañana del 1 de marzo de 1923 Einstein tomó el tren de Barcelona a Madrid. Einstein viajaba con su mujer Elsa. En el trayecto de aquel viaje, Einstein pasó por Sariñena, pueblo natal de Lana Sarrate. Seguro que Einstein contempló los paisajes de su amigo Lana Sarrate, áridos y puros de Los Monegros antes de su transformación a regadío. Quizá podamos suponer, en el mundo de las conjeturas, que Lana Sarrate le hablase de su tierra y Einstein, a su paso, prestase mayor atención y desde la ventana de su vagón contemplase una tierra seca, de yermos, tierras baldías, pastos secos y campos de cebada y trigo; que tratase de atisbar la villa de Sariñena o incluso llegase a apearse en la estación a estirar un poco las piernas. Quizá, el mismo Einstein estuvo en Sariñena.

Einstein en Madrid

Finalmente, Einstein llegó a Madrid el 2 de marzo, dirigiendo unas palabras “de cortesía” a quienes le estaban esperando. También tuvo unas palabras para los Kocherthaler, a los primos de Elsa y Julio Kocherthaler a quienes exclamó:

-¡Eh bien!, qu´est-ce qu´ilfaut faire?- (-¡Bueno!, ¿qué debemos hacer?-)

-Sortir- Exclamó don Julio. (-Salir-)

Thomas F. Glick. Einstein y los españoles: ciencia y sociedad en la España de entre guerras. El Debate y El Sol del 2 de marzo de 1923.

“En su visita a Madrid, después de breves presentaciones, Einstein fue al Palace Hotel con Julius (Julio) Kocherthaler (¿? –1927) y su esposa, Lina Kocherthaler-Edenfeld” (The Berlin Years: Writings & Correspondence January 1922-March 1923 Page 585). A las once del mediodía dieron un paseo en coche por la ciudad, Einstein y los Kocherthaler, siendo reconocidos por “muchos transeúntes” (La Voz y La Vanguardia, 3 de marzo de 1923). Una vendedora de castañas lo reconoció por la calle y le gritó “¡Viva el inventor del automóvil!” (Thomas F. Glick). El sábado por la mañana, después de ser recibido por el alcalde de Madrid, Joaquín Ruiz Giménez, Einstein comió en casa de los Kocherthaler, en la calle Lealtad (Thomas F. Glick. Einstein y los españoles: ciencia y sociedad en la España de entre guerras).

El 4 de marzo, Einstein y su mujer Elsa dieron un paseo en coche con los kocherthaler. El 5 de marzo, aunque no quedó registrado, Einstein almorzó con Kuno kocherthaler. El 6 de marzo visitaron Toledo “con los hermanos Kocherthaler y sus esposas, Ortega y Cossío” (Diario de Einstein). Ortega y Gasset acompañó a Einstein en su visita a Toledo, al igual que en diversos momentos de su estancia. En el viaje a Toledo también estuvieron presentes Manuel B. Cossío, Julio Thomas F. Glick y su mujer Lina, prima de Einstein, y la historiadora del arte, Mª Luisa Caturla. De aquel viaje se conserva un pequeño álbum fotográfico (Conmemoración del primer centenario de las teorías de Albert Einstein. Exposición y seminario).

Einstein en Madrid con Alfonso XIII. Einstein es el único que mantiene los ojos abiertos.

“En Ortega y Gasset, mi padre escrito por Miguel Ortega, hace dos breves referencias a la época en que Ortega visitaba la casa de los Kocherthaler (Kuno Kocherthaler y María Luisa Caturla, entonces, María Luisa Kocherthaler) siendo él todavía niño, y comenta cómo mientras Caturla y Ortega -hablaban de Zurbarán y de otros temas relacionados con el arte-” (Ortega, M., 1983: 74), él y “Polito” jugaban en el jardín de la casa.  Lina Kocherthaler – hermana de Kuno, marido de Caturla– era “prima hermana de Elsa Einstein” (Glick, 2005: 79) –esposa del “señor Einstein, el nuevo mago, confidente de las estrellas” (III, 522), tal y como se referiría a él José Ortega y Gasset–.

Visita de Einstein a Toledo (1923): José Ortega y Gasset, María Luisa Caturla, Einstein, Lina Kocherthaler, Elsa Einstein y Manuel B. Cossío (Imagen ampliada – Ortega, S. 1983: 136). Polito o Polo, como llamaban cariñosamente a Julio de Kocherthaler (1909-1998), Julio del Val tras el cambio de apellido que llevaron a cabo los tres hermanos Kocherthaler en 1940 –no así Guido, quien había fallecido el año anterior–. (Cf. Mann, Golo (2006). Briefe (1932-1992). Göttingen: Wallstein Verlag, 389). Historias donde no hay más que hombres. María Luisa Caturla y José Ortega y Gasset. Histories in Which There Are Only Men. María Luisa Caturla y José Ortega y Gasset. Sara Jácome González, Universidad de Salamanca.

El 10 de marzo, Einstein visitó el Prado, contemplando principalmente obras de Velázquez y Greco. “Visitas de despedidas. Comida con el embajador alemán. Pasé la tarde con Lina (Kocherthaler) y los Ullmann en una primitiva y diminuta sala de baile”. (Dukas añade: “Lina Kocherthaler, prima y amiga íntima de la familia”). Tarde alegre. (Thomas F. Glick. Einstein y los españoles: ciencia y sociedad en la España de entre guerras). El domingo (11 de marzo) llevaron a Einstein a dar otra vuelta por Madrid (Diario de Einstein).

Manuel Andsade, en Las dos semanas surrealistas que Einstein pasó en España, artículo publicado en el País, narra como Einstein había salido de Alemania tras el asesinato del ministro de Exteriores Walter Rathenau a manos de activistas de ultraderecha. “Einstein también era un objetivo, así que le convenía desaparecer un tiempo, sostiene Gutfreund (Hanoch Gutfreund, físico, antiguo presidente de la Universidad Hebrea de Jerusalén y uno de los mayores expertos mundiales en la figura de padre de la teoría de la relatividad). Einstein, de origen judío como el ministro, inició un largo viaje a Japón, Palestina y, finalmente, a España”.

Aunque primeramente la guerra estalló en España en 1936, preludio de la segunda guerra mundial que arrasó Europa, Einstein ya se había exiliado en 1932 a Princeton (Estados Unidos), huyendo de una Alemania a la deriva por el fascismo materializado en el nazismo.

La visita de Einstein a España quedó borrada “los franquistas no querían saber nada de Einstein, porque era pacifista y rojo separatista, opina Glick” (Manuel Andsade. Las dos semanas surrealistas que Einstein pasó en España).

Los kocherthaler

Como ya habíamos visto anteriormente, Lina kocherthaler era prima tanto de Albert como de su mujer Elsa Einstein, pues ambos eran primos. Lina Einstein, que nació en 1883, adquirió el apellido kocherthaler al contraer matrimonio con Julius Kocherthaler. Los Kocherthaler respondían a los hermanos Julio, Lothar, Siegfried y Kuno. Julio nació el 2 de enero de 1875 en Ernsbach, Forchtenberg, Baden-Württemberg (Alemania) y falleció el 27 de agosto de 1927, a los 52 años de edad en Bad Kissingen, (Alemania). Julio y Lina tuvieron dos hijos, Oscar Arturo Kocherthaler (Nació en Madrid en 1905) y Walter Louis Cortell (Nació en Madrid en 1909).

Julius fue cofundador de la Compañía General de Minería Española y pariente lejano tanto de Einstein como de Fritz Haber (The Berlin Years: Writings & Correspondence January 1922-March 1923 Page 585).

Einstein en Zaragoza

Durante aquella visita de 1923, los días 12 y 13 de marzo, entre su viaje de vuelta de Madrid a Barcelona, Einstein aprovecho para visitar Zaragoza. David Giménez, Tras los pasos de Einstein en Zaragoza, señala «Einstein llegó en tren a Zaragoza, procedente de Madrid el 12 de marzo de 1923, con el fin de impartir dos conferencias. La visita, que tan solo duró 50 horas, fue todo un acontecimiento que revolucionó la vida cultural de la capital aragonesa».

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Reseña de la visita de Einstein a Zaragoza publicada en el diario «El Noticiero» el martes 13 de marzo de 1923 (Imagen del Ayuntamiento de Zaragoza /zaragoza.es).

«El lunes 12 de marzo de 1923, a las 6 de la tarde, a las dos horas escasas de su llegada, Einstein pronunció en francés en el Aula Magna de la Facultad de Medicina y Ciencias (hoy edificio Paraninfo). La segunda conferencia tuvo lugar al día siguiente, el 13 de marzo, en el mismo lugar que la anterior y en esta ocasión trató sobre la estructura del espacio.»

Tras los pasos de Einstein en Zaragoza. David Giménez.

Javier Turrión, Einstein en Zaragoza, apunta: «Tampoco es una hipótesis de riesgo suponer que Casimiro Lana Sarrate, exalumno de la Facultad de Ciencias de Zaragoza y que, becado por la Junta de Ampliación de Estudios, había estudiado Química Inorgánica en Berlín (1913-1914), con Erdmann, conociendo con este motivo a Einstein, sea uno de los artífices de que Einstein recalase en Zaragoza». También fue influyente el célebre Santiago Ramón y Cajal, señala Turrión, que enmarca la visita del genio alemán en una conferencia que pronunció en la Academia de Ciencias de la Universidad de Zaragoza. Además, Turrión recoge las noticias de la visita, entre ellas la cita del Heraldo de Aragón del 2 de marzo de 1923 «En la estación fue saludado, en nombre de la Academia de Ciencias, por el catedrático de esta Universidad D. Jerónimo Vecino y por los doctores Ríus y Lanas». Turrión apunta «En ausencia de datos contrastables, presumiblemente el doctor Lanas no es otro que Casimiro Lana Sarrate quien, terminada la visita de Einstein a Barcelona, de la que fue asiduo acompañante, se le adelantó viniendo a su tierra. Verosímil, pero conjetura».

Revista Ibérica

En la revista Ibérica: el progreso de las ciencias y de sus aplicaciones (Revista semanal ilustrada, del 5 de abril de 1924. Año XII, Tomo 1, Vol. XXI, N 522) aparecen fotografías de Casimiro. Además de contener algunas fotografías en el interior, de acuerdo con la referencia del Catàleg Col·lectiu de les Universitats de Catalunya «Hay también fotografías a la portada de la revista».

Víctima de un timo

Casimiro Lana Sarrate

Casimiro Lana Sarrate, habitante en la calle Muntaner, número 102, denunció a la policía que dos obreros de la Hispano-Suiza fueron a su domicilio para llevarle una caja conteniendo un equipo completo para automóvil valorado en 2.000 pesetas y al poco rato se presentaron dos individuos diciendo que iban a recoger la mencionada caja por haberse equivocado el pedido, llevándosela, enterándose luego el denunciante de que había sido víctima de un timo, pues la Hispano-Suiza no había dado orden alguna a nadie para retirar tal caja.   

El Diluvio: diario político de avisos, noticias y decretos: Año 67, no. 125 [127] (27 mayo 1924).

La enseñanza técnica moderna

En 1924 Casimiro publicó un artículo en la revista Ingeniería y Construcción (núm. 20, agosto de 1924), dentro de un concurso “Surgido con el ánimo de escuchar todo tipo de propuestas para la mejora y modernización de la enseñanza técnica en España” (Mi artículo de hemeroteca del mes. Miguel Ángel Sebastián Pérez, julio de 2015). “La enseñanza técnica moderna. Ideas sobre la enseñanza en las dos Escuelas primeras del mundo, y consideraciones acerca de las reformas que se pueden y se deben introducir en las españolas. Por C. LANA SARRATE”. Lana Sarrate firma el artículo como C. Lana Sarrate, apunta Miguel Ángel Sebastián Pérez añadiendo además que Casimiro “Era ya una persona muy preparada y vinculada a la intelectualidad científico-tecnológica, cuando en 1924 escribió y publicó su artículo. Se trata de un artículo muy interesante que incide en un debate necesario e inacabado, que nos induce a reflexionar acerca de las claves de la Ingeniería de Fabricación y de su enseñanza”.

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Enlace matrimonial

Casimiro Lana Sarrate se casó el 16 de mayo 1925 en México, Templo de Santa Brígida (Sagrado Corazón), con Luisa Noriega Díaz. Luisa, natural de Ciudad de México, Distrito Federal, México, nació el 29 de octubre de 1898. Hija de Alfredo Noriega Colombres 1864-1947 y Luisa Díaz Noriega 1866-1927(Seminario de Genealogía Mexicana. Javier Sanchiz (IIH-UNAM) + Víctor Gayol (CEH-ColMich) + AMGH). En su acta de matrimonio civil aparecen como testigos el marqués de Berna, José Gil Delgado y a Adolfo Prieto, este último ausente a última hora y en palabras de Javier Sanchiz (IIH-UNAM) «Un importante personaje de la comunidad hispana en México».

Gracias a Javier Eusebio Sanchiz Ruiz, Investigador Titular y Doctor en Historia de México, Facultad de Filosofía y Letras, UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México) Área de investigación: Historia Colonial, se ha podido establecer genealógicamente el recorrido de la familia Lana Noriega en su descendencia.

Acta de matrimonio civil Lana-Noriega. Cortesía Javier Sanchiz (IIH-UNAM).

El matrimonio regresó pronto a España tras el casamiento, estableciendo su residencia en Barcelona.

Conferencia sobre la industria moderna

Las conferencias del “Cursillo de Humanidades y Cultura General para Obreros” que deben darse esta semana en la “Escola Elemental del Trabal” son las siguientes:

Día 26. La metalografía en la industria moderna. Fundamentos científicos. Conferencia de don C. Lana Sarrate.

Noticiero universal, 17 de noviembre de 1925.

Conferencia C. Lana Sarrate

Lana Sarrate S.A.

Casimiro constituyó el 20 de noviembre de 1925, en Barcelona, la empresa Lana Sarrate S.A. Aunque Javier Turrión señala que Lana Sarrate S.A. no se anunció en la Hoja Oficial hasta tres meses después, junto a su esposa Luisa de Noriega Diaz y su padre Casimiro Lana Almudévar.

HOJA OFICIAL DE LA PROVINCIA DE BARCELONA Época Segunda. Número 7. 15 de febrero de 1926. p.7

Constitución, modificación y disolución de Sociedades

CONSTITUCIÓN

Razón social: Lana Sarrate, S. A.; Avenida de Alfonso XIII, 357; Barcelona.- Objeto: Suministros y montajes industriales.- Socios: Casimiro Lana Almudévar, Casimiro Lana Sarrate y Luisa de Noriega Díaz.- Capital: 505,000 pesetas, representado por 101 acciones de 5,000 ptas, una.- Gerencia y firma: El que se nombre.- Notario, señor Par; fecha, 20 de noviembre de 1925; término indefinido.

Alfredo Lana Sarrate

El 27 de junio de 1926 nace en Barcelona su hijo Alfredo Lana Sarrate.

Lana Sarrate S.A., Sección de obras

La Gaceta municipal de Barcelona de 19 de abril de 1926 (año 13, Núm. 15) hace referencia a Lana Sarrate S.A. así como la del 2 de agosto de 1926 o El Noticiero Universal del 3 de julio y 17 de diciembre de 1926.

S.A. Lana Sarrate, un electromotor, Avenida de Alfonso XIII, núm 357.

Noticiero universal, 3 de julio de 1926.

Sección de fomento. Obras particulares.

Conceder los siguientes permisos: Para instalar electromotores a Don Casimiro Lana Sarrate, en representación de la sociedad anónima Lana Sarrate, en la nº 357 de la misma vía (Avenida de Alfonso XIII).

Gaceta municipal de Barcelona: Any 13, Núm. 30 (2 ag. 1926).

Lana   Sarrate, S.  A.—-Avenida   Alfonso XIll, 357.  Barcelona. Para   dedicarse   a suministros   y montajes   industriales   entre   socios   accionistas   a   base   de   un  capital  social de 505.000  pesetas, representado   por 101 acciones al portador, de 5.000 pesetas nominales cada una, todas suscritas. Corresponde a gerencia y firma, al gerente, siendo   el  término de la sociedad   indefinido.  Forman el consejo de administración los suscriptores de las acciones, nombrando a Casimiro   Lana Sarrate, gerente.  Las 101 acciones han sido suscritas en la promoción siguiente: Casimiro Lana Almudévar, 5 acciones; Casimiro Lana Sarrate, 60 acciones; Luisa de Noriega Díaz, 30 acciones, e Isabelo Lana Sarrate, 6 acciones. 

Noticiero universal, El 17 de diciembre de1926.

Congreso internacional de la fundición

El Noticiero universal, del 1 de marzo de 1928, recoge la noticia de la participación de «J. Lana Sarrate», de la escuela industrial, como participante en el congreso internacional de la fundición que se reunió en Barcelona el mes de abril de 1928. Desconocemos si se trata de Casimiro o de su hermano Isabelo.

Hojas de afeitar

En 1929, Casimiro fue distribuidor exclusivo, para Cataluña y Baleares, de las hojas de afeitar «Toledo», de la faábrica nacional de amas de Toledo. Los anuncios aparecen en La Vanguardia a lo largo de 1929.

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Rodamiento de bolas y rodillos RIV

Rodamientos de bolas y rodillos R. I. V.

El Representante general en España, la casa C. Lana Sarrate, Apartado 801, Barcelona, desea entrar en relación con persona o entidad a quien pueda interesar la representación exclusiva para

SANTA CRUZ DE TENERIFE

Los precios permiten franca competencia contra las demás marcas de rodamientos y disponemos además de los rodamientos de bolas, rígidos y oscilantes de todas clases, rodamientos de rodillos cónicos para los coches americanos, de piezas intercambiables con las de origen.

La Gaceta de Tenerife. Diario católico – Órgano de las Derechas, sábado 7 de junio de 1930. Página 2. Número 6191 (Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias)

Casimiro Lana Sarrate, Rotario

Casimiro, desde muy joven, perteneció a la organización internacional Rotary Club, «Una organización de servicio y reunión de líderes empresariales y profesionales universitarios y no universitarios, con el fin de prestar servicios humanitarios en sus comunidades, promover elevadas normas de ética en todas las ocupaciones y contribuir a fomentar la buena voluntad y la paz en el mundo» (https://es.wikipedia.org/).

Ingresó en el Rotary Club de Barcelona el 21 de agosto de 1928 (Rotary Club Barcelona), creado en 1922. Pere Mir Puig «Un rotario inmenso” (España Rotaria · 79 · noviembre – diciembre 2015 ) escribía «Los principios de Rotary fueron difíciles ya que las personas que podían formar parte de él no entendían de qué se trataba. Pero, con el tiempo, las cosas cambiaron y en el año 1936 formaban parte del Rotary personas muy relevantes de Barcelona. Cirujanos famosos como el Dr.. Puig Sureda y los hermanos Trias, oftalmólogos como el Dr.. Hermenegildo Arruga, ingenieros de prestigio como el Dr.. Lana Sarrate, Juan Montañés, creador de las fuentes de Montjuic, intelectuales como Juan Estelrich, industriales de renombre como los hermanos Roviralta y Miguel Mateu, que fue después alcalde de Barcelona, y otros».

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Fue secretario Honorario del Rotary Club de Barcelona en 1929/30 (Texto Rotary Club de Argentina. Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias).

Pronto, Casimiro destacó como una «Personalidad Rotary«. En la revista «The Rotarian» de marzo de 1930 aparece mostrado como profesor de metalúrgica, en el real instituto politécnico de Barcelona, secretario del Rotary Club de Barcelona y en gran parte, como responsable de la exitosa promoción del brillante festival Rotary durante la exposición de Barcelona patrocinada por el mismo club.

Casimiro Lana The Rotarian 1930

«The Rotarian», marzo de 1930.

El 24 de junio1930, Casimiro participó en la Asamblea Almuerzo de Delegados de habla Española y Portuguesa. En aquella asamblea, defendió la postura del Rotario Machado de Habana, Cuba, que defendía que los pueblos de habla española y portuguesa tuviesen por derecho propio un representante en la Mesa Directiva de Rotary Internacional. En este sentido, agregó «A que se considerase a España entre los países de que está tratándose en razón de la afinidad que traen con sigo el idioma y el origen comunes». Al día siguiente, el 25 de junio, ejerció de vicepresidente de la Asamblea Parcial de Servicios a la Comunidad de los Delegados de Habla Española y Portuguesa. En dicha asamblea manifestó sobre la organización rotaria «El peligro está en que muchas veces la gente es muy susceptible, y al invadir los terrenos que deben ser cubiertos por otras organizaciones se incurrirá en algún peligro. Con este motivo cree que al club Rotario lo que le conviene es cooperar con organizaciones existentes y hacer que la obra se realice» (Proceedings: Twenty-First Annual Convention of Rotary International. Chicago, Illinois. Junio de 1930).

Casimiro fue delegado «Ad hoc» en suplencia del Gobernador del Distrito 60 (España) en la Asamblea y Convención internacional de Chicago (1930), nombrado por la Junta Directiva de Rotary Internacional (Texto Rotary Club de Argentina. Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias).

Resulta interesante el debate sobre la traducción de la palabra inglesa «Service», en una de las asambleas de la convención de Chicago. Mientras algunos defendían su traducción correcta como «Servicio», otros decían que debía de traducirse como «Altruismo». Lana Sarrate se mostró favorable a la primera «Lana Sarrate contesta que, a su juicio, no puede utilizarse altruismo en vez de la palabra servicio porque los Rotarios no pretenden simplemente hacer el bien y servir a los demás como un acto de caridad o de filantropía, sino que siempre buscan servir mediante la justa compensación puesto que se trata de una organización de hombres de negocio. Agrega que la palabra servicio ha tomado una aceptación especial en la lengua inglesa y está entrando en la lengua española y en casi todas las del mundo, pues los idiomas son algo viviente que cambia como cambian los diccionarios con el tiempo y si la palabra servicio no ha sido todavía aceptada en la Academia de la Lengua, la tendrá que aceptar en el futuro» (Proceedings: Twenty-First Annual Convention of Rotary International. Chicago, Illinois. Junio de 1930).

Comité Hispano Alemán

En 1930 entró a formar parte del comité Hispano Alemán de Barcelona, un comité que nació para estrechar las relaciones científicas y culturales entre España y Alemania: “Este comité se dedicará a la creación y mantenimiento de becas para estudiantes españoles que deseen completar sus estudios en Alemania y a dar facilidades a los de este país que deseen hacerlo en España; a la organización de un intercambio de conferencias entre ambos países a cargo de personalidades eminentes españolas y alemanas, así como a la formación de una biblioteca pública entre cuyos volúmenes se cuenten todas las obras de interés para España, editadas en Alemania y viceversa” (La Vanguardia, 28 de mayo de 1930).

Formó parte del comité hispano-alemán como profesor de la Escuela Industrial de Barcelona, del comité de Barcelona. “Recientemente han sido fundados en Madrid y Barcelona Comités hispano-alemanes» (El Diluvio: diario político de avisos, noticias y decretos: Año 73, no. 155. 29 de junio de 1930)

Por C. Lana Sarrate

Tesorero de la Cámara del Automóvil de Cataluña

En torno a 1930, Casimiro fue tesorero de la Cámara del Automóvil de Cataluña, Stadium: revista ilustrada técnica y deportiva: No. 553, 1 de marzo de 1930.

Casimiro Lana automovil Cataluña

Una conferencia

En el teatro Romea de la importante villa de Sariñena, a las diez y media de la mañana del día 3 de mayo próximo, tendía lugar una conferencia cultural sobre la necesidad de apoyar y mejorar el estado actual de la Escuela nacional española. Conferenciantes de la misma serán don Casimiro Lana Sarrate, profesor de Metalurgia de la Escuela Industrial de Barcelona e hijo de Sariñena, y el por todos conceptos brillante escritor y publicista don Luis Bello, tan conocido en España y fuera de ella. Dada la calidad de los que harán uso de la palabra y el acto tan simpático y enaltecedor en favor de la cultura, por descontado se tiene será pequeño el teatro Romea ante la expectación reinante por oír a los mencionados señores.

Diario de Huesca, 1 de mayo de 1931

Acto cultural en Sariñena

Como compensación al altruismo demostrado por el filántropo de esta villa don Casimiro Lana Sarrate, catedrático de la Escuela Industrial de Barcelona, sobre quien pesa una campaña formidable en pro de la Enseñanza de su pueblo natal, como lo demostró con su donativo de material práctico regalado a estas Escuelas, se organizó un íntimo homenaje, invitándole a dar una conferencia cultural en el Teatro Romea, de esta localidad.

Al efecto, se preparó la exposición de trabajos escolares del curso en las Graduadas de niñas y niños a las que, en compañía de las autoridades, asistieron para repartir las libretas de la Mutualidad Escolar, «Lana Sarrate» implantada en las primeras, a las niñas mutualistas para las que otorgó diez premios de 5o pesetas destinadas a las diez alumnas que más se distinguieron por su asiduidad a las clases, y otros diez de 5o pesetas destinadas a las diez alumnas más aplicadas en el curso de 1931- 32.

Terminado el reparto mencionado se dirigió la comitiva a la Escuela de niños, donde después de examinar los trabajos escolares, cantaron, niños y niñas, el himno a la Patria, acompañados por la orquesta «Filarmónica» de esta villa que, desinteresadamente, prestó el director de la misma don José Guioni.

Desde allí, con una asistencia enorme de público, nos dirigimos al Teatro Romea, donde había de tener lugar la anunciada conferencia. 

Al levantarse el conferenciante, se le tributó, una gran salva de aplausos y dio principio a su oratoria: El tema en cuestión fue «España vista desde fuera».

Hecha la presentación del orador por don Nicolás Baldús, director de esta Graduada, el señor Lana Sarrate, alude la ausencia de don Luís Bello, quien había de haber sido el principal factor de este acto y que una indisposición de su salud le impedía llegar al mismo, pero con la firme promesa de que en el momento en que se encontrase en condiciones para ponerse en viaje, que confiaba fuese el próximo domingo, día 10, vendrá a realizar un acto cultural que formará parte de su campaña, tantas veces demostrada, en pro de la Enseñanza española, dirigiéndose al público de Sariñena. Señaló el señor Lana en el curso de su conferencia-charla, cómo el caciquismo se cebó en algunos meritísimos maestros a quienes, por rencillas personales o políticas, les hicieron ser víctimas martirológicas de los planes de tres o cuatro, caciques.

Como remedio a tal situación proclamó la necesidad de reivindicar al maestro, social y económicamente; puesto que tenemos en España una inmensa mayoría de los maestros que, con veintisiete y treinta años de servicios, están cobrando tres mil pesetas anuales. 

Fue interrumpido el señor Lana varías veces por los aplausos del numerosísimo público que llenaba el teatro, en algunas de sus brillantes frases, y terminada la conferencia, la Comisión gestora, fue acompañada por varios entusiastas a la comida íntima que en el acreditado Hotel Añoro, se dio en honor del altruista protector de su pueblo don Casimiro Lana, en cuyos brindis se le dedicaron frases de elogio y gratitud.

Corresponsal. Diario de Huesca 7 de mayo de 1931.

C. Lana Sarrate Suministros y Montajes Industriales

Documento de 1931 C. Lana Sarrate Suministros y Montajes Industriales, empresa radicada en Barcelona, Dirección Postal Apartado, 80. oficinas y almacén Lauria 122. Telegramas Lanasarrate. Teléfono 74355. Aquella fue su dirección en Barcelona, calle Lauria 122 (Expediente personal de Casimiro Lana Sarrate CDMH-PS-EXP44223) mientras que en Madrid se alojó en casa de su hermano Francisco, en la calle Recoletos 33, entresuelo, cuando fue elegido Diputado a Cortes por Huesca en las elecciones del 4 de octubre de 1931.

C.Lana Sarrate suministros y montajes industriales.Barcelona 1929

Comité Internacional de Régimen Interior

De 1931 a 1932, Casimiro fue miembro del Comité Internacional de Régimen Interior (Texto Rotary Club de Argentina. Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias).

Conferencia de Distrito de Torreón (México)

Casimiro participó, en 1931, como representante del presidente de Rotary Internacional en la Conferencia de Distrito de Torreón (México) (Texto Rotary Club de Argentina. Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias).

Cuarta Conferencia Rotaria del Distrito 60

En 1931, Casimiro participó en la Cuarta Conferencia Rotaria del Distrito 60, del Rotary Internacional, celebrada en Zaragoza. En dicha asamblea, «El Sr. Lana Sarrate, de Barcelona, disertó sobre Evolución de la idea rotaria» (Aragón, junio 1931).

Marcelino Domingo Sanjuán

Casimiro mantuvo fluida amistad y relación con Marcelino Domingo Sanjuán, un maestro, periodista y político fundador en 1929, junto a Álvaro de Albornoz, del Partido Republicano Radical Socialista. El PRRS en 1934 fue una de las organizaciones que participó en la creación de Izquierda Republicana en 1934. Marcelino Domingo fue ministro de Instrucción Pública durante el primer bienio de la República, entre abril y diciembre de 1931, ministro de Agricultura, Industria y Comercio entre diciembre de 1931 y junio de 1933,​ y como ministro de Agricultura entre junio y septiembre de 1933. La cartera de Instrucción Pública la volvió a desempeñar en el primer gobierno del Frente Popular, entre febrero y mayo de 1936.

Casimiro mantuvo correspondencia con Marcelino Domingo. Fuente: Expediente personal de Casimiro Lana Sarrate CDMH-PS-EXP44223. Centro de la documentación de la Memoria Histórica.

Carta a Sr. Don Marcelino Domingo, Plaza Bilbao 1, Madrid. 11 de junio de 1931.

«Mi querido amigo y correligionario: -le acuso recibo de su grata arriba citada, que mucho le agradezco. Una vez termine la fiebre electoral, cristalizaré en una propuesta concreta mi proyecto de escuela rural tipo granja. Si dejo este asunto olvidado por unas semanas, es tan solo para evitar que alguien pueda pensar que mi interés por mi pueblo es para conseguir votos para el partido radical socialista. Por fortuna, cuanto hice en pro de las escuelas de mi pueblo fue en la época en la que nadie podía soñar en que la República se implantara en España como consecuencia de las elecciones del 12 de abril. Aprovecho esta ocasión para escribirle para poner en su conocimiento que los señores del Grupo radical socialista de Sariñena que escribieron a vd. preguntándole por mí, se han vuelto radicales, u debe vd. tener mucho cuidado si les escribe. En dicho mi pueblo natal se ha formado un grupo republicano autónomo que acaba de ganar las elecciones del ppdd domingo, con el cual podemos contar incondicionalmente. Preste, pues, cuidado si escribe a los ex-radicales socialistas de Sariñena, que jamás han sentido el ideario de nuestro partido y entre los que hay personas de moralidad algo mas que dudosa. Esta noche vuelvo a Zaragoza para dar tres mitings en Almudévar, Alcalá de Gurrea y Ayerbe. El sábado próximo daremos otro en Jaca y el domingo otros cuatro en Tamarite de Litera, Alcampel, Camporrells y Binefar, quedando trabajada por mi primera instancia toda la provincia de Huesca, por la que he repartido 30.000 idearios del P.R.R.S. Si el martes próximo día 9 proponen los pueblos de la provincia como candidatos los nombres de Mariano Joven y mío, nos lanzaremos los dos a una intensa propaganda por toda la provincia hasta el día de la elección, para lo cual quizás sea preciso que hable vd. al ministro de la Gobernación en el sentido de que den permiso al amigo Joven para realizar conmigo su propaganda electoral. Oportunamente volverés sobre el particular. Suyo buen amigo que lo saluda muy afectuosamente -Lanasarrate. 

Contestación de Marcelino Domingo 11 junio de 1931 

Sr. D. Casimiro Lana Sarrate. Mi querido amigo y correligionario. Al acusar recibo de su cariñosa carta de fecha 28 del pasado mayo le manifiesto que anoto sus indicaciones con verdadero interés. Felicito a Vd. por su admirable campaña en pro de nuestro partido. Afectuosamente le saluda su buen amigo.

El político

Casimiro fue diputado a Cortes como miembro del Partido Radical Socialista, en las elecciones de 1931. Concretamente fue diputado en las elecciones del 28 de junio de 1931 por la circunscripción de Huesca, de acuerdo con el Índice Histórico de Diputados del Congreso de Diputados, ocupando el escaño dejado por José Salmerón. De acuerdo con el historico de los diputados: Elecciones: 54 del 28.6.1931, Legislatura: 1931-1933, Votantes: 97318, Votos obtenidos: 15702, Nº credencial: 494, Fecha de alta: 13/10/1931, Fecha de jura/promete: 06/11/1931, Fecha de baja: 09/10/1933, Fracción política: Radical Socialista, Profesión: Catedrático).

Javier Turrión recoge la proclamación de candidatos de junio de 1931 publicada en La Voz de Aragón donde aparece Casimiro (Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias).

La Voz de Aragón, año VII. Número 1787. Martes 23 de junio de 1931. Página 7.
La vida en Huesca.
La proclamación de candidatos. 

El domingo se celebró en la sala de la Audiencia, ante la Junta provincial del Censo, presidida por el de la Audiencia, el acto de proclamación de candidatos para las próximas elecciones a Cortes Constituyentes. 

Fueron proclamados los señores siguientes:

Don Casimiro Lana Sarrate y Don Servando Marenco, el primero hijo de la provincia, del partido republicano radical socialista.

Oficina de electores

Partido Republicano Radical Socialista Agrupación de Huesca

Esta Agrupación se ve en el caso de advertir terminantemente a todos los correligionarios afiliados a las Agrupaciones de la provincia que don Casimiro Lana Sarrate, por su cuenta y razón montó una oficina con fines electorales en el Coso de Galán, núm. 60, 2.°, en esta ciudad, a cuya oficina se permitió, sin ninguna justificación, titularla como oficina del Comité Provincial del Partido R. R. S.

Desaparecido el período electoral, dicha oficina quedó clausurada, bien que quedando una llave en poder del presidente de esta Agrupación local, y otra en el del propietario del inmueble donde estaba instalada.

Tenemos entendido que, en ese local, no sabemos por quién ni con qué fines se recibe a nuestros correligionarios de los pueblos a los cuales nos es preciso advertir que nada tiene que ver esa oficina con esta Organización Republicana Radical Socialista, la cual tiene en esta capital su único domicilio social en la calle de San Salvador, núm. 5, 1°.

El Comité Ejecutivo. Huesca, 1.° Septiembre 1931.

Diario de Huesca 10 de septiembre de 1931.

Proclamación de candidatos

Ante la Junta provincial del censo se celebró el domingo, en la Audiencia, la proclamación de candidatos para la elección parcial de diputados a Cortes que tendrá lugar el próximo domingo. Las vacantes son dos, producidas, como es sabido, por la renuncia de los señores Lerroux y Salmerón y cada elector podrá votar un nombre. Los candidatos proclamados fueron los señores don Tomás Peíre Cabaleiro, radical. Don Casimiro Lana Sarrate, radical socialista. Y don Juan Valdivia Pardo, socialista.

Diario de Huesca 29 de septiembre de 1931.

Triunfo radical socialista

En la jornada del domingo triunfaron nueve candidatos socialistas, tres radicales socialistas y cinco de otros tantos grupos.

Datos oficiales
En gobernación facilitaron ayer tarde los siguientes datos oficiales:
Huesca (dos puestos): D. Casimiro Lana Sarrate, radical socialista, 6413 votos.

Huesca. Un radical y un radical socialista.

Huesca, 5.- En las elecciones celebradas ayer resultaron elegidos D. Tomás Peiré Cabaleiro, radical, y D. Casimiro Lana Sarrate, radical socialista, que ocuparán las vacantes de los señores Lerroux y Samerón. 

La Libertad. Madrid. Año XIII. Número 3.602. 6 de octubre de 1931. Página 6. (Turrión, Javier. Einstein, Itinerancias).

Comité Europeo Internacional, Asesor de Economía

De 1932 a 1933 fue miembro del Comité Europeo Internacional, Asesor de Economía (Texto Rotary Club de Argentina. Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias).

Conferencia de Distrito de Estrasburgo

En 1932, Casimiro participó en la Conferencia de Distrito de Estrasburgo (Francia) como representante del presidente de Rotary Internacional (Texto Rotary Club de Argentina. Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias).

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                                                        28 junio de 1932. Diario de Huesca.

Correspondencia con Canfranc

En el Centro de la Documentación de la Memoria Histórica de Salamanca aparece abundante documentación sobre Casimiro Lana Sarrate entre ella correspondencia mantenida “Relativas al tránsito de paquetes postales internacionales por la estación de Canfranc (Huesca). Acompaña solicitud e informe 1932-04-04”. (Expediente personal de Casimiro Lana Sarrate CDMH-PS-EXP44223.Centro de la documentación de la Memoria.).

Entre la correspondencia aparece algunas dirigidas a Ángel Galarza Gago, abogado y político español. Hijo del ingeniero y político Ángel Galarza Vidal (1856-1940) y hermano de Félix. Fue cofundador del Partido Radical Socialista en 1929. Suscribió el Pacto de San Sebastián. Diputado a Cortes por Zamora por el Partido Republicano Radical Socialista (1931). Durante la II República ocupó los siguientes cargos: -Fiscal General (abril 1931-mayo 1931). -Director General de Seguridad (mayo 1931-diciembre 1931). -Subsecretario del Ministerio de Comunicaciones (diciembre 1931-enero 1933) -Ministro de la Gobernación (septiembre 1936-mayo 1937). Al término de la guerra civil se exilió en México y posteriormente en Francia, falleciendo en París en 1966 (PARES).

  • Carta a Casimiro Lana Sarrate: «Señor Don Casimiro Lana Sarrate. Mi querido amigo: Con tu atenta carta recibí una instancia de la Diputación provincial de Huesca, referente al tránsito de paquetes postales internacionales por la estación de Canfranc, y con estas letras te acompaño el informe del Negociado correspondiente, por el que podrás ver las causas de orden reglamentario que impiden acceder a los deseos que expone el citado Organismo. Siento vivamente no poder enviarte noticias más satisfactorias y me reitero tuyo buen amigo que te abraza.» Madrid, 20 de abril de 1932. CDMH_PS_MADRID_C1356_EXP00248_0001.
  • Carta de Casimiro a Ángel Galarza, Subsecretario de Comunicaciones: «Mi querido amigo: Te adjunto una instancia de la Diputación Provincial de Huesca referente al asunto de los paquetes postales de tránsito por la estación internacional de Canfranc. El asunto parece planteado en términos clarísimos, pues no se ve el motivo de que Canfranc tenga autorizado el tráfico de paquetes postales entre 10 y 20 kg. y no de 5 a 10 kg. Lo que se pide es de la más elemental justicia: que se reconozcan a Canfranc los mismos derechos de las estaciones internacionales de Irún y Portbou. Confío en que estudiarás este asunto y resolverás en justicia. Un abrazo de tu amigo.» Barcelona, 11 de abril de 1932. CDMH_PS_MADRID_C1356_EXP00248_0002.
  • Instancia nº 821 de la Diputación Provincial de Huesca sobre el servicio de paquetería de la Estación Internacional de Canfranc. CDMH_PS_MADRID_C1356_EXP00248_0003 al CDMH_PS_MADRID_C1356_EXP00248_0010. Huesca, 4 de abril de 1932.
  • Negociado de régimen Internacional sobre el régimen de importación de paquetes postales CDMH_PS_MADRID_C1356_EXP00248_0011 y CDMH_PS_MADRID_C1356_EXP00248_0012. Madrid, 19 de abril de 1932.

Igualmente encontramos cartas en la carpeta de los archivos del Centro de la Documentación de la Memoria Histórica de Salamanca, CDMH_PS_MADRID_C1354_EXP00044.

  • Carta de Casimiro a Ángel Galarza, Subsecretario de Comunicaciones «Señor Don Casimiro Lana Sarrate. Mi querido amigo: Con tu carta recibí un escrito del Colegio Oficial de Agentes y Comisionistas de Aduanas de Canfranc (Huesca), y con estas letras te envío el informe correspondiente, por el que podrás apreciar las circunstancias que se oponen a la favorable solución del asunto expuesto sobre tránsito de paquetes comerciales hasta 10 Kilogramos de peso, por aquella estación internacional. Mucho siento no poder transmitirte noticias más satisfactorias y como siempre te reitero tuyo buen amigo que te saluda afectuosamente.» Madrid, 29 de julio de 1932. CDMH_PS_MADRID_C1354_EXP00044_0001.
  • Carta a D. Ángel Galarza Subsecretario de Comunicaciones Madrid “Mi querido amigo: Te adjunta una nota que me mandan del Colegio Oficial de Agentes y Comisionistas de aduanas de Canfranc (Huesca) y te encarezco la mandes estudiar con detenimiento para darme la contestación que proceda. Recordarás que con fecha 20 de abril de este año me mandaste una nota referente a este mismo asunto; pero me dicen que no se trata de los Paquetes Postales Internacionales Directos, sino simplemente de los PAQUETES COMERCIALES de menos de 10 kg. de peso. En espera de tus noticias, te saludo afectuosamente.» Madrid, 18 de julio de 1932. CDMH_PS_MADRID_C1354_EXP00044_0002.
  • Informe exposición sobre la estación Internacional de Canfranc sobre el servicio de paquetes de menos de 10 Kg. de peso. CDMH_PS_MADRID_C1354_EXP00044_0003., CDMH_PS_MADRID_C1354_EXP00044_0004  y CDMH_PS_MADRID_C1354_EXP00044_0005.
  • Carta Casimiro Lana Sarrate «Mi querido amigo: Te agradecería me dijeras si en tus proyectos de perfeccionamiento del servicio de Correos figura la instalación en Madrid y Barcelona de los sistemas de tubos que tanto éxito tienen en las grandes capitales extranjeras. Me refiero a lo que Estados Unidos llaman servicio de «Special delivery» y en Alemania de «Rohrpost». Creo que en Francia designan el transporte rápido de correspondencia con la palabra «Pneumatique», pero no estoy muy seguro. En espera de tus noticias, te saluda muy afectuosamente.» Barcelona, 6 de octubre de 1932. CDMH_PS_MADRID_C1354_EXP00044_0006.
  • Señor Don Casimiro Lana Sarrate. «Mi querido amigo: Contesto tu carta que hace referencia a la instalación del servicio neumático en las Centrales de Correos de Madrid y Barcelona y debo decirte que, si bien considero el sistema excelente para los servicios, por ahora al menos no podemos hacer nada sobre el asunto, dado el crecido oeste de las instalaciones. Cordialmente te saluda tu siempre buen amigo». 8 de diciembre de 1932. CDMH_PS_MADRID_C1354_EXP00044_0007.

Viaje por Estados Unidos, un documental perdido

En 1932, Casimiro realizó un viaje por Estados Unidos que aparece recogido por La Vanguardia el 9 de marzo de 1932, con motivo del «Acostumbrado almuerzo semanal» del Rotary Club de Barcelona en el Hotel Ritz. Es muy reseñable la mención al film documental que Casimiro rodó durante su viaje al país norteamericano y que proyectó en el encuentro: «Asistieron la mayoría de socios y numerosos invitados. A propuesta del presidente del Club, que pronunció unas sentidas palabras de homenaje a Arístides Briand, cuya obra pacifista ha coincidido tantas veces con la ideología de Rotary Internacional, se acordó delegar al Club de París para que represente al de Barcelona en los funerales del ilustre finado. También se acordó dirigir telegramas de pésame a M. Lucien Gardot, gobernador de los rotarios de Francia, y a la Sociedad de Naciones. Antes de terminar la reunión se proyectó un interesante film documental rodado por el socio del Club, señor Lana Sarrate, durante una reciente visita a los Estados Unidos. La reunión terminó a las tres de la tarde».

La relevancia de Rafael Campalans y Casimiro Lana Sarrate

Javier Turrión recoge la noticia de la visita de estudiantes zamoranos a una fundición donde según el mismo Turrión un artículo «Interesante en sí mismo, pero en el que la aparición de los nombres de Campalans y Lana revela la relevancia de ambos y de la Escola Industrial de Barcelona en el ámbito de la formación de profesionales de todo el país» (Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias).

Diario republicano
Actividades escolares
Los estudiantes visitan una fundición zamorana

Una vez más, la asociación nacida a los indestructibles impulsos de saber de los estudiantes del Magisterio de Zamora, ha realizado una visita a uno de los principales centros industriales de esta capital: esta vez ha sido la Fundición Marcial la que ha contribuido a nuestra formación científica.

Marcial, hombre tan amante de la cultura como de su patria, no podía negarse a esta petición que le fue hecha por la comisión organizadora de visitas y excursiones de la A. P. E. Z. No podía negarse a esta petición un hombre que ha sido estudiante y que, aun hoy, después de dirigir una importante fundición, sigue siendo tan estudiante como en aquellos juveniles tiempos, en que, como hoy nosotros, atravesaba los claustros de la Universidad.

Educado en la Universidad industrial de Barcelona después de haber trabajado en la fundición de este importante Centro al lado del competente profesor de prácticas don Emilio Igman, dirigido por el ingeniero don Rafael Campalans y más tarde por el sabio director Metalográfico e ingeniero de la renombrada fábrica de automóviles «Hispano Suiza», don Casimiro Lana Sarrate, se hizo cargo, no ha mucho tiempo, de la única fundición existente en esta capital, en la que su vocación y entusiasmo singular y en la cual los obreros son ejemplo de trabajadores en especialidad. Si la organización obrera de todas las fábricas de España se llevara con la exactitud y la fraternidad que caracteriza la fundición de este amigo de los estudiantes, jamás tendríamos que lamentar conflictos obreros. 

Emiliano Honorato Estévez.
La Mañana. Zamora. Año I. Número 55. Domingo, 30 de octubre de 1932. Página 7.

Correspondencia con José Francisco Barnés Salinas

En 1933 se carteó con José Francisco Barnés Salinas, aparecen cartas remitidas por Lana Sarrate sobre recomendaciones y creaciones de Instituto, con notas manuscritas por José Francisco Barnés Salinas entre el 31 de mayo de 1933 y el 9 de agosto de 1933 (Expediente personal de Casimiro Lana Sarrate CDMH-PS-EXP44223. Centro de la documentación de la Memoria.). José Francisco Barnés Salinas fue un catedrático, político y pedagogo español. Fue ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes durante la Segunda República Española. Militante del Partido Radical-Socialista acabó ingresando en Izquierda Republicana, de Azaña. Fiel a la II República, al acabar la guerra civil se exilió en México (PARES).

El circuito pirenaico

Durante su primera etapa como diputado, Casimiro Lana Sarrate trabajó en tres comisiones: Pensiones, Examen de Cuentas e Industria y Comercio; en esta última como vicepresidente. En su segunda etapa como diputado, estuvo en la Comisión de Comunicaciones, como suplente, y en la de Obras Públicas con el cargo de vicepresidente. Su acción mas reseñable fue la realización de un informe sobre la situación del Pirineo oscense del cual saldría la publicación, Ruta del Pirineo español, editada por el Patronato Nacional de Turismo en 1933. Fue gracias a la creación del Circuito Pirenaico (Acuerdo de creación por el Consejo de Ministros, presidido por Manuel Azaña a propuesta del titular de Obras Públicas, Indalecio Prieto, 13 de enero de 1933). “Entre otros objetivos, se contemplaba el fomento del turismo de montaña en la vertiente sureña de la cadena a través de la creación de hospederías, la mejora de las carreteras, la edición de mapas y largo etcétera. Como ejercicio urgente, el presidente del Patronato Nacional de Turismo, Enrique Ramos, solicitó a Casimiro Lana Sarrate que redactara un librito que ayudase a compensar la ausencia de guías en español” (El Aneto visto con ojos de aragonés. El reportaje fotográfico de Casimiro Lana Sarrate en 1920. Alberto Martínez Embid. revista Guayente nº98).

El Consejo de ministros anoche

Obras públicas. -Decreto creando la Delegación del circuito pirenaico para las carreteras de aquella zona, y nombrado delegado, con carácter honorifico, a D. Casimiro Lana Sarrate. 

La Libertad- Año XV. Madrid. Número 4001.
Sábado, 14 de enero de 1933. Página 7.
 Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias.

Se crea la Delegación del Circuito pirenaico

Hoy publica la Gaceta la siguiente disposición: El diputado a Cortes por Huesca don Casimiro Lana Sarrate ha entregado en el ministerio de Obras Públicas un meritísimo estudio sobre las carreteras pirenaicas como elemento de riqueza turística, estudio en el cual su autor propone la terminación de la que él denomina -Ruta de los Pirineos-.

El Sr. Lana Sarrate, con entusiasmo y desinterés dignos de gratitud por parte del Poder público, ha entregado el anteproyecto en planta y perfil, al que acampana abundante material fotográfico -también obra personal suya-, revelador de las bellezas maravillosas que el paisaje ofrece en aquella cordillera. Todo aconseja la pronta realización de este plan: la más fácil comunicación de pueblos importantes, el acceso a comarcas dueñas de considerables riquezas naturales, el enlace de carreteras actualmente interrumpidas por soluciones de continuidad, y, sobre todo, la apertura al turismo, tan últimamente aprovechado en el mediodía de Francia, de bellos caminos por la vertiente pirenaica española.

Procede, pues, estudiar los proyectos definitivos de la mencionada ruta y, previo acuerdo con Francia, los pasos internacionales por carretera ya indicados en el anteproyecto referido y para ello nada más práctico que vincular a la dirección de esos estudios al propio iniciador de la idea, quien, en encariñadísimo con ella, podrá contagiar de su fervor a los organismos y funcionarios oficiales encargados de intervenir en su realización. En virtud de las precedentes consideraciones, de acuerdo con el Consejo de ministros, y a propuesta del ministro de Obras Públicas, vengo en decretar lo siguiente

  • Art. 1.º Se crea la Delegación del Circuito Pirenaico.
  • Art. 2.º Corresponden al Circuito Pirenaico toda las carreteras construidas, en estudio o por proyectar, que quedan comprendidas entre la ruta de Los Pirineos, trazada en la Memoria que D. Casimiro Lana Sarrate elevó al ministerio de Obras Públicas, y la línea fronteriza con Francia.
  • Art. 3.º La Delegación del Circuito Pirenaico dependerá directa y exclusivamente del ministro de Obras Públicas y ejerceré todas las facultades que este le confiera.
  • Art. 4.° A los efectos de las finalidades perseguidas por este decreto, la jefatura de Obras Públicas de la provincia de Huesca dependerá de la Delegación del Circuito Pirenaico, la cual podrá igualmente reclamar los auxilios que estime indispensable de las Jefaturas de Lérida y Gerona en tanto subsistan éstas y ponerse de acuerdo para la mejor coordinación de las carreteras con las Diputaciones de Guipúzcoa y Navarra, y en su día con la Generalidad de Cataluña.
  • Art. 5.º El cargo de delegado será honorifico, no pudiendo asignársele retribuciones ni dietas. Solamente percibirá los gastos de viaje que realice como consecuencia de órdenes del ministro, y los cuales serán abonados con cargo al capítulo primero, artículo cuarto, concepto primero del presupuesto vigente del ministerio de Obras Públicas.
  • Art. 6.º Se nombra delegado del Gobierno en el Circuito Pirenaico a don Casimiro Lana Sarrate.

Dado en Madrid, a 14 de enero de 1933.-Niceto Alcalá Zamora y Torres. El ministro de Obras Públicas, Indalecio Prieto Tuero.

La iniciativa del señor Lana Sarrate tan gallardamente acogida por el Gobierno de la República, debe tener en nosotros, en los alto-aragoneses, los mayores propulsores, los amigos más entusiastas y decididos. No es ésta la primera vez que desde estas columnas se ha exhortado a las entidades turísticas de Aragón, para una labor decidida cerca de los poderes, en favor de vías de comunicación a tono con las condiciones turísticas de este país.

Resulta un poco bochornoso la ruda transición que el viajero sufre al traspasar, en viaje a España desde Francia, los umbrales del puerto de Somport. Hasta allí nos ofrece la Nación vecina una ruta limpia con firme asfáltico que hace el viaje delicioso. Desde la misma raya fronteriza, hasta Zaragoza, carretera descarnada con baches profundos y a trechos en varios kilómetros, en condiciones no superiores a las de un camino vecinal no muy bien cuidado.

Afortunadamente, parece ser que esto se va arreglar y pronto, pues el señor Lana Sarrate ha de interesarse muy especialmente por este acceso a Francia, uno de los principales de su Ruta de los Pirineos y de la Jefatura de Obras Publicas de la provincia, encontrará excelentes ayudas y consejos técnicos para que sus iniciativas sean pronto realidad.

Ocioso es decir la satisfacción con que cuantos sienten las cosas de Aragón han visto esta gestión del Diputado por Huesca, que denota la clara visión que tiene de los grandes problemas que afectan a esta provincia. Por su posición geográfica, por la variedad de sus paisajes, por su historia y por el alto valor histórico y arqueológico de sus múltiples monumentos, es quizá una de las provincias de España que con más títulos cuenta para ser la predilecta de los turistas. Hay pues que hacer efectivos estos valores y ofrecerlos al mundo con toda su grandeza.

La Unión, Semanario independiente.

Jaca, 19 de enero de 1933

CLS circuito pirenaico

*El Circuito Pirenaico. Familia C. Lana Sarrate. 

Sin lugar a dudas, Casimiro Lana Sarrate fue una figura imprescindible en el desarrollo de los Pirineos, de su potencial natural y turístico. Clave en el planteamiento y planificación, con la creación del Circuito Pirenaico y llevar a cabo el estudio sobre las carreteras pirenaicas, como elemento de riqueza turística, la propuesta de creación de hospederías o la edición de mapas y guías turísticas de los pirineos.

«La construcción de la carretera de Barbastro a Broto había alcanzado en 1885 la localidad de Broto, pero restaba concluir el tramo del puerto de Cotefablo, frenado por el Ministerio de Guerra. Solo faltaban por realizar los tramos de Broto a Biescas que fueron subastados en varias fracciones entre 1932 y 1936, con un ramal de acceso desde Torla al valle de Ordesa. Formaba parte del “circuito pirenaico” por el cual pugnaba el diputado Casimiro Lana Sarrate» (Aproximación a una etapa de la historia del Sobrarbe (1931-1938) Por Manuel López Dueso. Sobrarbe, Revista del Centro de Estudios de Sobrarbe, n.º 12.1.1).

Ruta del Pirineo español

“Ruta del Pirineo Español”, edición del Patronato Nacional de Turismo, 1933, respondió a un libro plagado de fotografías que Manuel Benito Moliner, en su artículo “Casimiro Lana Sarrate” (Diario del Alto Aragón 17 junio 2007), describe de la siguiente manera: “En el estudio sobre nuestra cordillera hace un recorrido que le lleva a los lugares más recónditos. Era un montañero de la época con recursos sobrados a la hora de redactar un informe, en el que acopia una relación de las infraestructuras para, a continuación, ver las necesidades. Destaca la incipiente industria turística a la que le augura un buen futuro. En Broto se acaba de construir el primer hotel con cinco plantas. Preconiza diversos paradores nacionales y explica como el Estado Mayor del Ejército ponía constantes trabas para permeabilizar el Pirineo.

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Fotografía de C. Lana. Vista desde la Renclusa.

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El resultado fue una obra con veinticuatro páginas de texto, treinta y dos de ilustraciones y cuatro de mapas desplegables. Tirado hacia 1933, se tituló: Ruta del Pirineo español. Dicha obra era, en esencia, una presentación de los accesos, servicios y principales valores turísticos del costado hispano de los Montes de Pirene. Sin embargo, Lana Sarrate tuvo el acierto de arrancarla con la peripecia sobre el Aneto que acabamos de transcribir: indudablemente, la pieza más interesante del volumen…, junto con las sesenta y cuatro fotografías en sepia impresionadas por el de Sariñena. Entre ellas, había trece vistas magníficas de sus peripecias en torno al “Monarca del Pirineo” del mes de septiembre de 1920.” (El Aneto visto con ojos de aragonés. El reportaje fotográfico de Casimiro Lana Sarrate en 1920. Alberto Martínez Embid Guayente nº98). 

“Existen dos ediciones” explica Jesús Fantova Puyalto: «La primera fue de 1933 durante la república, pero luego se volvió a reeditar en el franquismo eliminando las partes que hacían referencia a la república. En 1952 la reeditó la Sindical Iniciativa y Propaganda de Aragón quienes cambiaron la portada, la contraportada y la introducción, quitando toda referencia a Casimiro Lana” señala Jesús Fantova “A Casimiro ni se le menciona”. En definitiva, afirma Jesús Fantova “Casimiro tuvo una visión excepcional de los Pirineos, todo un pionero en desarrollar turísticamente los pirineos españoles y potenciar la deficiencia de carreteras”.

La cantina escolar

En su faceta de político comprometido con su pueblo, Casimiro se afanó profundamente con dotar la escuela de Sariñena de material. Además, inauguró la cantina escolar de Sariñena el 14 de enero de 1933 y, tal como cita la noticia de entonces, “Casimiro Lana Sarrate va siguiendo la táctica del León de Graus”, enarbolando la bandera con el lema “Escuela y Despensa” (Trallero, Salvador. Sariñena y el Diario de Huesca (Vol. II)). Esta dedicación y compromiso social la compartió y desarrolló junto con la joven maestra y sobrina Cristina Lana Villacampa.

Granja de cerealicultura para Sariñena

«Escuela y despenas, parece asumir Lana» expresa Javier Turrión (Einstein, Itinerancias) a raíz de esta crónica donde se anuncia los primeros pasos para desarrollar una escuela granja de cerealicultura en Sariñena. En el cuerpo de la notici9a se detalla el anuncio de la plaza de ingeniero agrónomo y ayudante de granja para la sección de cerealicultura de Sariñena inscrita al Instituto de Investigaciones Agronómicas.

Mejora importantísima

Con gratísima complacencia seguíamos el curso de las gestiones que el muy activo e ilustre diputado a Cortes por esta provincia e hijo de esta villa don Casimiro Lana Sarrate, llevaba a tiempo para conseguir la creación de una de las pocas Granjas de cerealicultura que existen en España.

Ahora que ya puede hacerse público por ser al fin una realidad, así lo hago ante el anunció que la Dirección general de Agricultura inserta en la «Gaceta» del 28 de enero último sacando a concurso la plaza de ingeniero agrónomo y de ayudante de la Granja o Sección de cerealicultura de Sariñena afecta al Instituto de Investigaciones Agronómicas.

Como la creación de la mencionada Granja ha de reportar en su día grandes beneficios a Sariñena y su partido, gustosos nos hacemos eco de lo bien acogida que ha sido tan importante mejora conseguida.

Prosiga el celoso diputado señor Lana Sánate por estos senderos de prosperidad y bien estar a su provincia, a que sus resultados, bien patentes, por cierto, le servirán de satisfacción a sus desvelos y molestias.

Nicolás Baldús

Diario de Huesca, 14 de febrero de 1933.

Javier Turrión (Einstein, Itinerancias) recoge la misma noticia a través de La Voz de Aragón (Año IX. Zaragoza. Número 2288 jueves, 16 de febrero de 1933. Página 12.

«… El presidente… se complace en recordar que hace algun tiempo en un pueblo de Aragón, en que las escuelas esstaban faltas de material, cosa por desgracia bastante común en nuestro país, un rotario tuvo el rasgo de dotarlas de material pedagógico completo, el que ha hecho esto es nuestro compañero Lana Sarrate. Esta noticia es recivida por una gran ovación y el rotario aludido pasa al micrófono protestando de que se haya hecho pública su acción altruista y pidiendo saber quien ha sido el autor de la denuncia.»

Rotary club Barcelona, 17 de marzo de 1931.
Rotary Club de Barcelona, Centenario, Miquel Vilaseca Narbona.

Correspondencia con Marcelino Domingo Sanjuán

Carta Casimiro Lana al ministro Marcelino Domingo

     Querido Ministro: Me dicen de la provincia de Huesca que el Comité provincial de nuestro Partido prepone como Presidente de la Junta provincial de reforma agraria al correligionario José Brunet Puertas, secretario dicho comité provincial de nuestro Partido, benemérito por varias razones.-Cómo sé que se hacen gestiones particulares para llevar a tal cargo a otro correligionario, Fcº Vin, le estimaré no oiga estas recomendaciones y dé pruebas de su espíritu democrático, nombrando al candidato del Comité provincial, José Brunet Puertas.-Una solución contraria sería desastrosa para nuestro Partido allí.-Suyo afecto: Lana. -8 febrero 1933.

Expediente personal de Casimiro Lana Sarrate CDMH-PS-EXP44223.

Carta Casimiro a Marcelino Domingo

     «Sr. D. Marcelino Domingo.-Plaza de Bilbao,1.-Madrid.-Mi querido amigo: -Me ha visitado una comisión de Estado Aragonés para invitarme la reunión inaugural que tendrá lugar dentro de unos días en Barcelona.-Les he contestado que había de consultar a Vd. antes de dar mi asentimiento, porque me resultaba un tanto extraño tomar parte en la creación de un nuevo grupo de izquierdas, precisamente en estos momentos en que la tendencia es que se unan todos los republicanos de izquierda de España.-Le agradeceré me diga su opinión sobre este nuevo grupo que se forma, pues le supongo a Vd. enterado de su constitución. Por lo que a mí se refiere, me basta con estar afiliado al grupo «Izquierda Republicana» que acaban Vds. de formar, pero si cree Vd. conveniente que asista a dicha reunión, lo hare con mucho gusto.- Suyo afecto amigo.- C. Lana Sarrate.

Expediente personal de Casimiro Lana Sarrate CDMH-PS-EXP44223.

Correspondencia: Lana Sarrate (Casimiro) Diputado a Cortes por Huesca

Correspondencia de Casimiro, especialmente como delegado del Circuito Pirenaico, conservada en el Centro Documental de Memoria Histórica de Salamanca. Relación en orden de disposición en el archivo. En las cartas se observa unas ciertas recomendaciones y/o favoritismo para ocupar cargos y plazas públicas.

  • Carta a Francisco Barnés, Ministro de Instrucción Pública. «Mi querido amigo: El Interventor del Ayuntamiento de Jaca, Don Santos Enrech, paisano mío y buen radical socialista, va a solicitar la vacante de Interventor del Ayuntamiento d eÁvila, cuyo titular ha fallecido. El deseo de mi amigo Enrech de ir a Ávila se basa en que el Tesorero de Hacienda de esa ciudad es tío suyo y quieren estar cerca de la familia. Le agradeceré que no se comprometa Vd. por otro lado y apoye Vd. el nombre de este candidato, en la seguridad de que va a tener Vd. a un colaborador fiel y de todo de fiar. Me dicen que su influencia de Vd. es decisiva en este asunto. Vea, pues, de servirme y se servirá Vd. a si mismo. Por mi parte, pierdo uno de los mejores colaboradores de la provincia de Huesca, pero me resigno, porque es muy justo que haga carrera». Barcelona, 31 de mayo de 1933. CDMH_PS_MADRID_C0634_EXP00144_0001.
  • Carta a Francisco Barnés, Ministro de Instrucción Pública. «Mi querido amigo: El secretario particular y sobrino carnal de D. Fernando de los Ríos tenía preparada para la firma del exministro de I.P. la lista de médicos interinos escolares, cuando surgió la crisis. Me dice el Sr. Troyano que le dará a Vd. todos los antecedentes que él tenía preparados, a fin de que Vd. resuelva según su criterio de Vd. Entre los propuestos para médico escolar interino figura el nombre de D. José Luis Ballesteros Morales, quien va a contraer matrimonio con una parienta mía. Es persona joven, competente y con práctica, según podrá Vd. comprobar, si así lo desea. Mucho celebraré que mantenga Vd. el criterio de su antecesor y nombre médico escolar interino a mi patrocinado. Se lo agradeceré muy de veras». Madrid, 16 de junio de 1933. CDMH_PS_MADRID_C0634_EXP00144_0003.
  • Carta a Francisco Barnés, Ministro de Instrucción Pública. «Mi querido amigo: Le agradeceré que active el nombramiento de maestro de la Escuela preparatoria del Instituto «Miguel Servet» de Zaragoza a favor de D. Francisco Puertas Jiménez, actual maestro de Tabuenca, quien, si no estoy equivocado, está propuesto para ocupar dicha plaza». Barcelona, 28 de junio de 1933. CDMH_PS_MADRID_C0634_EXP00144_0004.
  • Carta a Francisco Barnés, Ministro de Instrucción Pública. «Mi querido amigo: Me recomiendan el nombre del joven Francisco Ansaldo Cabrera, propuesto por la Escuela nacional de Monzón y aprobado por el Inspector de zona, para que se le de una beca que le permita seguir sus estudios de bachillerato en el Instituto de Huesca».  Madrid, 6 de julio de 1933. CDMH_PS_MADRID_C0634_EXP00144_0005.
  • Carta a Francisco Barnés, Ministro de Instrucción Pública. «Mi querido amigo: Le agradeceré que mande revisar el nombramiento de Dª Mª del Carmen Rodríguez García para la escuela de niñas nº 2 de Fene (Coruña), por corresponderle en justicia a otra solicitante, Dª Elvira Bonza Rodríguez, también de Fene. Esta última señora parece tener preferencia legal por ejercer en la misma localidad y por llevar más servicios en las mismas escuelas. Le agradecería me dijera algo sobre el particular. Con gracias anticipadas, le saludo muy afectuosamente». Madrid, 7 de julio de 1933. CDMH_PS_MADRID_C0634_EXP00144_0006.
  • Carta a Francisco Barnés, Ministro de Instrucción Pública. «Mi querido amigo: Aunque no se me oculta que hay pocas poblaciones de la provincia de Huesca -por ejemplo, como Barbastro que merecen antes que mi pueblo natal, Sariñena, la concesión de un Instituto de 2ª enseñanza- le adjunto una instancia que me manda el farmacéutico de mi dicho pueblo de Sariñena, joven entusiasta que se ofrece gratuitamente para dar una clase. Aunque nada pueda hacerse por ahora sobre dicho Instituto de Sariñena, le agradeceré me escriba una carta encomiástica del joven farmacéutico que tan entusiásticamente se ofrece, aunque de momento no sean útiles sus ofrecimientos. Con muy afectuosos saludos.» Barcelona, 26 de julio de 1933. CDMH_PS_MADRID_C0634_EXP00144_0007.
  • Carta a Francisco Barnés, Ministro de Instrucción Pública. «Mi querido amigo: He recomiendan el nombre de D. Eladio Chao y Sedano, quien ha solicitado formar parte en el concurso para cubrir la vacante de Profesor de declamación lírica que existe en el Conservatorio Nacional de Música de Madrid. Aunque yo no tengo el gusto de conocer personalmente al Sr. Chao, la persona que me lo recomienda es viejo amigo mío. Le ruego, pues, que estudien con detenimiento los méritos relevantes que dicen tiene el Sr. Chao, para si es posible en justicia concederle dicha plaza. Le agradeceré me acuse recibo de la presente y reciba mis más afectuosos saludos.» Barcelona, 9 de agosto de 1933. CDMH_PS_MADRID_C0634_EXP00144_0008.

Dimisión como delegado del Circuito Pirenaico

Como delegado del Gobierno en el circuito pirenaico, Casimiro Lana Sarrate, se vio obligado a dimitir en abril de 1933 por la ley de incompatibilidades “La Gaceta publicará mañana los decretos dictados por el ministro de Obras públicas en cumplimiento con lo dispuesto en la ley de incompatibilidades y admitiendo las siguientes dimisiones: Delegado del Gobierno en el circuito pirenaico Don Casimiro Lana Sarrate” (El Diluvio: diario político de avisos, noticias y decretos: Año 76, no. 101. 28 de abril de 1933).

Javier Turrión Berges recoge la noticia a través de La Correspondencia de Valencia, así mismo señala que «El diario La Libertad publica al día siguiente, viernes 28, idéntica noticia. Lo mismo hace El Adelanto de Salamanca, el sábado 29, y el domingo 30» (Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias)

Las incompatibilidades

La «Gaceta» publicará mañana los decretos dictados por el ministro de Obras públicas en cumplimiento de la ley de incompatibilidades, admitiendo las siguientes dimisiones:

Director general de Caminos, don Antonio Fernández Bolaños. Delegado del Gobierno en los Canales de Lozoya, don Anastasio de Gracia. Delegado del Gobierno en el circuito pirenaico, don Casimiro Lana Sarrate. Vocal del Comité técnico de acceso y extrarradio de Madrid, don Juan Negrín. Vocal de la comisión de enlace ferroviario de Madrid, don Juan Usariaga.

La Correspondencia de Valencia.
(Diario independiente de la noche Año LVI. Número 22.102 jueves, 27 de abril de 1933 Página 6).

Pro riegos. El gran proyecto tendrá valiosos defensores

Como sariñenense y monegrino, Casimiro fue firme defensor de las grandes obras de riegos del Alto Aragón. Un sistema a partir del cual se podría regar, los pobres y secos campos del sur de la provincia de Huesca, a través de la construcción de pantanos y canales; almacenamiento y transporte de agua. Un proyecto importante y de gran envergadura que albergó la esperanza para dejar atrás las miserias del secano aragonés, además, su construcción, proporcionó abundante trabajo, muy necesario en la región.

Como saben nuestros lectores, los presidentes de la Diputación o, Cámara de Comercio y alcalde de la ciudad cursaron varios telegramas a los diputados a Cortes por Huesca y Zaragoza, más a algunas personalidades que habían mostrado amor e interés por nuestra provincia y sus problemas fundamentales. A continuación, publicamos las respuestas recibidas que, como verán nuestros lectores, encierran promesas de apoyo y defensa tales, que nos hacen ser optimistas en cuanto a que en el Parlamento habrá hombres que sabrán mostrar a España que en el Alto Aragón están las obras hidráulicas más importantes y de preferente atención. Y estamos ciertos de que en cuanto los Riegos del Alto Aragón sean conocidos a fondo por los actuales gobernantes, hemos de hallar en ellos entusiastas defensores.

También el dignísimo diputado a Cortes don Casimiro Lana Sarrate se ha apresurado a reiterar entusiásticamente su promesa hecha ya en anterior ocasión de defender el plan de Riegos tal como lo desea el país unánimemente. En este sentido ha escrito a varios amigos de esta ciudad y su provincia.

Diario de Huesca 11 de junio de 1933.

Precios de Rodamientos

Listado general de precios de Rodamientos de bolas y rodillos, de C. Lana Sarrate. Suministros y Montajes Industriales, Barcelona, agosto de 1933.

Lana Sarrate Rodamientos 1933

Reunión tercera del Partido Republicano Radical Socialista

Miembros del Partido Republicano Radical Socialista en el Hotel Florida de Madrid, 26 de septiembre de 1933. Almuerzo como resultado de la reunión tercera del Partido Republicano Radical Socialista, Grupo Radical Socialista Independiente. En ella aparece Casimiro Lana junto a otros como Marcelino Domingo o Victoria Kent. Familia C. Lana Sarrate.

CLS partido 1933 (1)

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2 de octubre de 1933. Diario de Huesca.

Carta de Marcelino Domingo a Casimiro Lana

     11 de abril de 1934. Sr. D. Casimiro Lana Sarrate. –Barcelona-. -Mi querido amigo: el próximo día 14 estaré en Sabadell, donde podremos tratar extensamente del asunto que me indica en su grata del 6 de los corrientes y le ruego, que, hasta entonces, no realice ninguna gestión con él relacionada. Agradecido a su atención, queda su buen amigo que le saluda con todo afecto.   

Expediente personal de Casimiro Lana Sarrate CDMH-PS-EXP44223.

Semanario republicano Adelante

Junto al también sariñenense José Brunet Puertas, Casimiro fue fundador del semanario republicano “Adelante” en 1932; una publicación de la que no hay constancia que alguno de sus ejemplares haya llegado hasta nuestros días.

El semanario republicano fue dirigido por Brunet y queda recogido por Antonio Checa Godoy (Prensa y partidos políticos durante la II república. Universidad Salamanca, 1989): “Si fue periódico afín al radical socialismo el semanario “Adelante”, que aparece en 1932 en Sariñena dirigido por José Brunet y que, como tantas veces vemos ocurre en esta prensa política, está animado por el diputado del partido, Casimiro Lana, que ha sido elegido en 1931, por la provincia de Huesca. También lo recoge Ricardo del Arco en La prensa periódica de la provincia de Huesca: “Sariñena. 1932. 200. Adelante. – Semanario, órgano del partido radical-socialista. Director, José Brunet, de Sariñena. Vivió unos diez meses. Lo inspiraba don Casimiro Lana Sarrate, diputado a Cortes por la provincia, hijo de la villa”.

El Diario de Huesca del 30 de noviembre de 1932 hace referencia al semanario Adelante. El diario publica el anuncio de la celebración de una conferencia sobre la reforma agraria en el teatro Olimpia de Huesca. La conferencia fue organizada por el partido Radical Socialista, previa invitación, para la cual los afiliados y simpatizantes de fuera de la capital debían dirigirse, para el pedido de localidades, a la dirección del semanario Adelante: calle Dato número 18, Sariñena.

Panorama electoral

En cuanto a izquierdas el domingo celebraron también una Asamblea, siendo nombrados candidatos por el partido de Izquierda Republicana don Casimiro Lana Sarrate y don Ildefonso Beltrán.

Diario de Huesca 21 de enero de 1936.

Diputado del Frente Popular

Casimiro Lana Sarrate fue diputado a Cortes por Izquierda Republicana en 1936, en las elecciones de 1936, entrando a formar parte del Frente Popular junto a Idelfonso Beltrán, ambos por Izquierda Republicana (Manuel Benito “Las elecciones de 1936 en Huesca”. Diario del Altoaragón – Domingo, 29 de enero de 2006).

Su actividad política le llevó a participar en varios mítines. En Boltaña, Manuel López Dueso recoge testimonios de personas que recordaban un mitin de «Julián Borderas, Casimiro Lana y ¿el alcalde de Jaca? –Julián Mur–, miembros de la candidatura del Frente Popular (FP)». López Dueso también recoge un acto en apoyo a los candidatos del frente Popular celebrado el 23 de febrero en Arcusa «Un acto de celebración en apoyo a los candidatos del FP (Joaquín Mallo Castán, Ildefonso Beltrán Pueyo, Casimiro Lana Sarrate y Julián Borderas Pallaruelo) con rondalla con la bandera tricolor portada por Joaquín Portaspana Fumanal, de 86 años, jotas y banquete donde se cantó el himno de Riego y concurrieron vecinos de Castejón de Sobrarbe, Eripol, Salinas de Hoz y Barbastro» (Aproximación a una etapa de la historia del Sobrarbe (1931-1938) Por Manuel López Dueso. Sobrarbe, Revista del Centro de Estudios de Sobrarbe, n.º 12.1.1).

Proclamación de candidatos Huesca

Elige 5.- mayoría, 4; minoría, 1.
Don Lorenzo Vidal Tolosana (C. E. D. A.), don José Moncasi Sangenis (idem), don José Romero Radrigales (agrario), don Cirilo Martín Retortillo (republicano independiente), don Rafael Ulled Altemir (radical), don Manuel Bauro Echenique (monárquico), don José A. Primo de Rivera (Falange Española), don Casimiro Lana Sarrate (Izquierda Republicana), don Indefonso Beltrán Pueyo (idem), don Joaquín Mallo Castán (Unión Republicana), don Julián Borderas Pallaruelo (socialista).

Hoja oficial del lunes.
Año VII. Madrid. Número 274, lunes, 10 de febrero de 1936. Página 12.
Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias.

Así, en las elecciones del 16 de febrero de 1936, Casimiro consiguió el escaño para ser diputado en las cortes generales por el frente Popular, circunscripción Huesca. De acuerdo con el histórico de los diputados: Elecciones: 56. del 16.2.1936, Legislatura: 1936-1939, Votantes: 97318, Votos obtenidos: 50452, Nº credencial: 41, Fecha de alta: 21/02/1936, Fecha de jura/promete: 03/04/1936, Fecha de baja: 02/02/1939, Fracción política: Izquierda Republicana, Profesión: Doctor en Ciencias – Industrial).

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16 de febrero de 1936. Diario de Huesca.

NOTICIAS TRASMITIDAS HASTA LAS DOCE DE LA NOCHE

La elección de don Manuel Azaña para Presidente de la República se considera ya definitiva

Información general – Madrid – Audiencia del presidente

Madrid.- El Presidente de la República fue cumplimentado por don Dario Pérez, exdiputado a Cortes; don José Manteca, don Francisco Ayala, catedrático; don Pedro Schwartz, ministro plenipotenciario y jefe de contabilidad del Ministerio de Estado; don Manuel Álvarez Ugena, director general de Agricultura; don José Jiménez Fernández de la Reguera, director general de Sanidad; don Biviano Fernández Ossorio, subsecretario de Trabajo; don Casimiro Lana Sarrate, delegado del Gobierno en el circuito pirenaico y diputado a Cortes.

El Adelanto.
Año 52. Salamanca. Número 15.958 Viernes, 1 de mayo de 1936. Página 5.
Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias.

De nuevo incompatibilidad en el cargo

Igual que en 1933, Casimiro se vio obligado a dimitir de sus cargos por incompatibilidades y así aparece en marzo de 1936, cuando en la sesión del 18 de marzo de 1936 se aprueban las actas por la comisión de incompatibilidades del congreso, afectando, entre otros, a los dos representantes por Huesca Joaquín Mallo Castán y Casimiro Lana Sarrate (El Diluvio: diario político de avisos, noticias y decretos: Año 79, no. 68. 19 de marzo de 1936).

Nuevamente delegado del Gobierno en el Circuito Pirenaico

De nuevo Casimiro es nombrado delegado del Gobierno en el Circuito Pirenaico, a pesar de haber sido declarado incompatible con el cargo en 1933.

Firma presidencial

Decreto nombrando a don Casimiro Lana Sarrate, delegado del Gobierno en el Circuito Pirenaico.

Diario de Huesca, 24 de abril de 1936.

Audiencias del presidente de la República

Entre las numerosas personal que han cumplimentado esta mañana al presidente de la República, figura el delegado del Gobierno en el Circuito Pirenaico y diputado a Cortes por Huesca, don Casimiro Lana Sarrate.

 Diario de Huesca, 1 de mayo de 1936.

¿Presidente del Rotary Club de Barcelona?

La publicación «The Rotarian» de mayo de 1936, recoge a Casimiro como presidente del Rotary Club de Barcelona, aunque no hay constancia que ejerciese dicho cargo en el Rotary barcelonés. En dicha publicación, además de sus cargos como docente y parlamentario, destaca su actividad en el Rotary Club y como miembro del Comité Europeo Consultivo Económico. La noticia aparece con una fotografía de Casimiro y su hijo Alfredo pescando.

The Rotarian May 1936

El compañerismo y la tolerancia

Casimiro fue adquiriendo relevancia e implicación en la organización, participando activamente y colaborando en sus publicaciones. En la revista «The Rotarian» de mayo de 1936, aparece un escrito suyo, en inglés, donde aporta su visión sobre la organización Rotary, concluyendo que la organización debe de basarse en dos inviolables fundamentos: «El compañerismo y la tolerancia». Reseñable es la mención de Lana Sarrate a un anterior viaje por tierras norteamericanas, hace unos pocos años atrás, en que visitó Chicago en un encuentro del «Rotary International Vocational Service Committee». Además, realizó una parada en Cortland, Nueva York, debido a una invitación, donde dio una charla para el Rotary Club de Cortland.

¿Traductor o traidor?

Don Justo Oláran Chans escribió «Recuerdo haberle oído sobre este particular una interesante observación al activo representante de la secretaria de Rotary Internacional, nuestro camarada y amigo don Casimiro Lana Sarrate».

Decía aquella vez don Casimiro que la frase «la amistad como ocasión de servir», constituye una defectuosa traducción del original inglés. Porque en dicho original, añadía Lana Sarrate, se emplea la palaba «acquaitance», que ha sido traducida por amistad, cuando en realidad equivale a conocimiento o relación familiar «trato», «compañerismo», «camadería», pero no amistad. 

Los rotarios de América hispánica soportan las consecuencias de un error en la traducción del inglés al castellano. 

  Historia del Rotary Club de Buenos Aires. Tomo II.

The Rotarian May 1936 2

Grupo parlamentario pro turismo

Se reunió ayer en el Congreso el Grupo parlamentario pro turismo. Se ha acordado:

Nombrar una ponencia formada por los señores Estelrich, Rodés, Irujo, Lana Sarrate, Suau, Cornide y Ruiz Rebollo para que prepare un proyecto de ley de Bases para la organización del turismo en España.

Ahora, 23 de mayo de 1936.

Correspondencia II: Lana Sarrate (Casimiro) Diputado a Cortes por Huesca

Correspondencia de Casimiro, especialmente como delegado del Circuito Pirenaico, conservada en el Centro Documental de Memoria Histórica de Salamanca. Relación en orden de disposición en el archivo.

  • Comunicación «Sr Casimiro Lana Sarrate. Diputado a Cortes. Mi querido amigo: Tengo el gusto de acusarle recibo de la instancia que me remitió usted, con su carta de ayer, a la que se ha dado el curso oficial reglamentario. Suyo afectísimo amigo s.s. q.e.s.m.». 27 de mayo de 1936. CDMH_PS_BARCELONA_C0899_EXP00038_0002.
  • Carta de Casimiro Lana Sarrate al ministro de trabajo Juan Lluhí Vallesca. «Mi querido amigo: Me permito adjuntarle una instancia que me manda para el Sr, Subsecretario de Sanidad, el alcalde de Velilla de Cinca (Huesca) Don Fernando Estradera Zapater. Le agradeceré le de curso y mande en proceder en justicia. Suyo afecto amigo». Barcelona, 26 de mayo de 1936. CDMH_PS_BARCELONA_C0899_EXP00038_0003.
  • Comunicación «Sr Casimiro Lana Sarrate. Diputado a Cortes. Mi querido amigo: En el correo de hoy, se han recibido la instancia y documentos del ayuntamiento de Pozán de Vero (Huesca), que me anunciaba usted en su carta del 26, a los cuales se ha dado el curso reglamentario, con mi indicación de que se tramite el asunto con la rapidez que sea posible. Afectuosamente le saludo». 29 de mayo de 1936. CDMH_PS_BARCELONA_C0899_EXP00038_0004.

CDMH_PS_BARCELONA_C0899_EXP00038_0005

  • Carta de Casimiro Lana Sarrate al ministro de trabajo Juan Lluhí Vallesca «Mi querido amigo: Por este mismo correo le mando a Vd. como impresos certificados, una instancia y los documentos que me manda el Alcalde de Pozán de Vero (Huesca), solicitando una subvención para alcantarillado y pavimentación en dicha localidad. Le agradeceré dé el trámite correspondiente a esos documentos y apoye con sinceridad la petición, pues se trata de un pueblo de franco raigambre izquierdista, digno de todo apoyo. Suyo afecto y buen amigo». Barcelona, 26 de mayo de 1936. CDMH_PS_BARCELONA_C0899_EXP00038_0005.
  • Comunicación «Sr Casimiro Lana Sarrate. Diputado a Cortes. «Mi querido amigo: Contesto a su carta en la que tan vivamente se interesaba por la subvención para remediar el paro obrero en el pueblo de Fonz (Huesca), manifestándole está pendiente de que informe el Delegado de Trabajo. Una vez enviado dicho informe con gusto me interesaré por el pronto despacho del asunto. Atentamente le saluda». 6 de junio de 1936. CDMH_PS_BARCELONA_C0899_EXP00038_0006.
  • Ministerio de Trabajo, Sanidad y Previsión. Secretaria Particular del Sr. Ministro nº 353. «Sr. jefe de la sección Sr. Benavente: De orden del señor Ministro ruego a V. se sirva a informar con la mayor urgencia respecto al asunto que se expresa a continuación y tomar nota para comunicar el resultado a esta secretaria. Madrid, 4 de junio de 1936. Asunto subvención para remediar el paro en el pueblo de Fonz (Huesca). Informe pendiente informe delegado de trabajo.» Madrid, junio de 1936. CDMH_PS_BARCELONA_C0899_EXP00038_0007.
  • Carta de Casimiro Lana Sarrate al ministro de trabajo Juan Lluhí Vallesca «Mi querido amigo: Entre los asuntos que tenía recomendados al compañero Enrique Ramos, afectaba el de la subvención para remediar el paro obrero en el pueblo de Fonz (Huesca), uno de los puntales más firmes del izquierdismo republicano en la provincia de Huesca. Vea si, en justicia, puede Vd. hacer que se incluya este expediente para las próximas subvenciones que acuerden Vds. Suyo afecto y buen amigo.» Barcelona, 2 de junio de 1936. CDMH_PS_BARCELONA_C0899_EXP00038_0008.
  • Comunicación «Sr. D. Casimiro Lana Sarrate Diputado a Cortes. Mi querido amigo: Correspondo a su atenta carta en la que tan viva mente se interesa por el expediente de Fraga (Huesca), solicitando subvención, para la defensa de la huerta en el mar gen derecho del rio 0inca, manifestándole que nada me es posible hacer en el asunto, ya que, según me dicen, en la Junta Nacional del Paro no existen antecedentes del mismo. Sinceramente lo lamenta su buen amigo.» 16 de junio de 1936. CDMH_PS_BARCELONA_C0899_EXP00038_0009.
  • Ministerio de Trabajo, Sanidad y Previsión. Secretaria Particular del Sr. Ministro nº 307. «Sr. jefe de la sección Sr. Segurado: De orden del señor Ministro ruego a V. se sirva a informar con la mayor urgencia respecto al asunto que se expresa a continuación y tomar nota para comunicar el resultado a esta secretaria. Madrid, 3 de junio de 1936. Asunto se adjunta carta.» Madrid, 15 de junio de 1936. CDMH_PS_BARCELONA_C0899_EXP00038_0010.
  • Carta de Casimiro Lana Sarrate al ministro de trabajo Juan Lluhí Vallesca «Mi querido amigo: A mediados del ppdo. mes de abril, remitieron a la Dirección General de Trabajo un expediente de la ciudad de Fraga (Huesca) solicitando subvención urgente con cargo a los fondos de la Junta Nacional del Paro Obrero, para la defensa de la huerta en la margen derecha del rio Cinca. Tenía recomendado este asunto a mi buen amigo D. Enrique Ramos, pero la crisis ha debido archivar la recomendación. Hoy me permito reiterársela a Vd., por tratarse de una causa muy justa. Sería una verdadera lástima que la riquísima huerta de Fraga desapareciera arrastrada poco a poco por el variable rio Cinca. Suyo afecto y buen amigo.» Barcelona, 29 de mayo de 1936. CDMH_PS_BARCELONA_C0899_EXP00038_0011.
  • Carta de Casimiro Lana Sarrate «Mi querido amigo: Contesto a su carta en la que me expresaba su criterio acerca de determinada subvención concedida por la Junta Nacional contra el Paro, manifestándole se precisa, para proceder a una inspección técnica, que los interesados hagan la denuncia directamente a la citada Junta. Le saluda atentamente.» 22 de junio de 1936. CDMH_PS_BARCELONA_C0899_EXP00038_0012.
  • Ministerio de Trabajo, Sanidad y Previsión. Secretaria Particular del Sr. Ministro nº 515. «Sr. jefe de la sección Sr. Segurado: De orden del señor Ministro ruego a V. se sirva a informar con la mayor urgencia respecto al asunto que se expresa a continuación y tomar nota para comunicar el resultado a esta secretaria. Madrid, 3 de junio de 1936. Asunto se adjunta carta. Madrid, 13 de junio de 1936. Asunto: Se adjunta carta. Informe: Se precisa para que los interesados hagan la denuncia directamente a la Junta Nacional contra el paro, al objeto de llevarla a una inspección técnica.» Madrid, 13 de junio de 1936. CDMH_PS_BARCELONA_C0899_EXP00038_0013.
  • Carta de Casimiro Lana Sarrate al ministro de trabajo Juan Lluhí Vallesca «Mi querido amigo: Le confirmo a Vd. una carta mía anterior, en la que le hablaba de la manera como se invierten innecesariamente cantidades importantes de los fondos de la Junta Nacional del Paro Obrero. Me refiero a lo concedido para los caminos de Troncedo y Ansó a Zuriza. Hoy he de ayudar su gestión de Vd., comunicándole un nuevo caso. Se ha concedido subvención para construir un camino que vaya al pueblo de Güel (Huesca). Dicho camino sigue un trazado de utilidad para los caciques de aquel pueblo. Y lo que es peor, en breve aprobarán las Cortes el Plan general de carreteras, en el que hay una que figura con el nº 39 de la provincia de Huesca y que se ti tula de Puente de Terrelabad a Puente La Colomina, que tendrá 11 Kms. de longitud y costará unas 880.000 pesetas. Sería una pena que concedan Vds. el dinero para el ca mino que ha solicitado el pueblo de Güel, con excusa del paro obrero. Se trata de un pueblo mísero en donde estarán parados – si lo están – media docena de hombres. Creo que los diputados hemos de ayudar a los ministros a que no les engañen, en vez de estar pidiendo continuamente.» Barcelona, 6 de junio de 1936. CDMH_PS_BARCELONA_C0899_EXP00038_0014 y CDMH_PS_BARCELONA_C0899_EXP00038_0015.

CDMH_PS_BARCELONA_C0899_EXP00038_0016

  • Carta Casimiro Lana Sarrate «Mi querido amigo: Contestando su atenta carta, en la que tan vivamente se interesaba por el pronto libramiento de la subvención concedida al Ayuntamiento de La Puebla de Castro (Huesca), para construcción de un matadero con cargo a los fondos de la Junta Nacional del Paro, debo manifestarle que, con esta fecha, se extiende la correspondiente Orden de pago por el resto de la citada subvención. Muy de veras lo celebra su afectísimo buen amigo.» 8 de julio de 1936. CDMH_PS_BARCELONA_C0899_EXP00038_0016.
  • Ministerio de Trabajo, Sanidad y Previsión. Secretaria Particular del Sr. Ministro nº 512. «Sr. jefe de la sección Sr. Artiaga: De orden del señor Ministro ruego a V. se sirva a informar con la mayor urgencia respecto al asunto que se expresa a continuación y tomar nota para comunicar el resultado a esta secretaria. Madrid, 3 de junio de 1936. Asunto se adjunta carta. Madrid, 13 de junio de 1936. Asunto: Subvención a la Puebla de Castro (Huesca) para la construcción de un matadero. Informe: Extendida orden de pago por la 1/4 parte. Se extiende hoy orden de pago por el resto de la subvención -8-7-36». CDMH_PS_BARCELONA_C0899_EXP00038_0017.
  • Carta de Casimiro Lana Sarrate al ministro de trabajo Juan Lluhí Vallesca «Mi querido amigo: Hace ya tiempo que el compañero D. Enrique Ramos, me comunicó haberse concedido una subvención a La Puebla de Castro (Huesca), para construcción de un Matadero. Pasa el tiempo sin que esta subvención llegue a su destino, y le agradecería me comunicara qué ha ocurrido. Con muy afectuosos saludos.» Barcelona, 6 de junio de 1936. CDMH_PS_BARCELONA_C0899_EXP00038_0018.

Audiencia con el presidente de la República

Esta mañana el presidente de la República ha recibido en audiencia al embalador de España en París don Álvaro de Albornoz, a don José Navarro Reverter, acompañado del director y consejeros del Banco Hipotecario, a los consejeros del Estado señores Rivas y Ayuso, al diputado a Cortes por Huesca y delegado del Gobierno en el Circuito Pirenaico don Casimiro Lana Sarrate, y al delegado del Gobierno en Baleares don Pedro Alberto Amella.

Diario de Huesca, 1 de julio de 1936.

Palacio Nacional – Audiencia presidencial

Su excelencia el presidente de la República recibió ayer en audiencia a las siguientes personalidades:

Don Álvaro de Albornoz, embajador de España en París; D. José Navarro Reverter, en representación del Banco Hipotecario, con el gobernador, Sr. Lorente; el subgobernador, Sr. Ullastres, y los consejeros señores Llanos Torriglia, Ridruejo, Sainz y Bugallal, y los consejeros de Estado señores Suárez Rivas y Ayuso; don Manuel Acal y Marín, jefe de la Sección de Personal del ministerio de Estado; don Federico Cull Verdaguer, ex director general del Timbre; D. Casimiro Lana Sarrate, diputado a Cortes por Huesca; don Miguel Maestre, periodista; don Antonio Robles, escritor, y D. Pedro Alberto Ameller, delegado del Gobierno en Menorca, acompañado de D. Jaime Ginart, alcalde de María de la Salud; del concejal del Ayuntamiento de Palma D. Bernardo Jofre, y del de Mahón D. Juan Comilla Manent.

La Libertad
Año XVIII. Madrid. Número 5.084 Viernes, 17 de julio de 1936. Página 2.
Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias.

Pro riegos del Alto Aragón

«Un paso más pro Riegos. Las obras del Acueducto de Tárdienta. El diputado de izquierda Republicana, señor Lana Sarrate, ha recibido del director general de Obras Hidráulicas y Puertos la siguiente carta: Madrid, 14 Julio 1936. Sr. D. Casimiro Lana Sarrate, Diputado a Cortes por Huesca. Mi querido amigo: Con esta fecha he firmado el pase a Intervención general del expediente autorizando la subasta de las obras del Canal de Monegros, del proyecto entre Almudébar y Tardienta, por su presupuesto de contrata de 363.916’90 pesetas. Me complace mucho comunicarle lo que antecede y quedo suyo buen amigo. y s. s. q. e. s. m; Julio Just. Como verán nuestros lectores, mediante el empuje tenaz de nuestros incansables representantes en Cortes, va dándose solución afortunada a problemas de tan enorme envergadura como este de la terminación del Acueducto de Tardienta, que ha de llevar el agua a las estepas sedientas de más allá de Tardienta y cuya finalización se pedía estos días por elementos interesados de la zona que, por lo expresado en la carta que se inserta, van a ver en plazo brevísimo cumplidos sus deseos».

El Pueblo. Diario de la República. Viernes, 17 de Julio de 1936.

Amistad con Manuel Azaña

Fue amigo personal de Manuel Azaña «En los nefastos días de julio de 1936, Casimiro se entrevistó con Manuel Azaña, “don Manuel”, quien le dijo que esa semana, la del 18, no se preveía el golpe, “quizá la que viene”. El monegrino se encontró con su amigo Joaquín Maurín, otro altoaragonés en la diáspora catalana, y le tranquilizó repitiéndole las palabras del Presidente de España. Maurín se puso en viaje y ya conocemos el periplo que esto le supuso» (Casimiro Lana Sarrate. Manuel Benito Moliner. Diario del Alto Aragón, 17 de junio del 2007).

España en guerra

Con el estallido de la guerra civil española, el 17 de julio de 1936, España se sumió en un conflicto bélico que finalizó el 1 de abril de 1939, instaurándose una larga dictadura que perduró hasta 1975. La guerra acabó con la segunda república, con una España destruida, de muertos, resentimientos, represión, fusilamientos y exilios.

Un «Recorte del periódico bonaerense, quizá La Nación, de fecha 5 de mayo de 1961» (Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias) apunta que Casimiro y su familia se vio obligada a abandonar España hacia Francia: «Cuando el comunismo dominó el frente popular, se vio obligado a expatriarse. De Barcelona pasó a territorio francés, a pie, con su mujer y un niño de corta edad. Llevaba un pasaporte con todas las visaciones que la prudencia aconsejaba. Eran catorce, casi todas de sindicatos obreros, pero todo eso no constituía un verdadero salvoconducto, porque en los cruces de caminos y en otros sitios examinaban la documentación guardias analfabetos.»

«Salí de España, mi tierra de nacimiento, aventado por el huracán de la guerra civil que tan radicalmente ha cambiado la vida de millones de seres humanos. Al traspasar los Pirineos recordé que el sufrimiento es el mejor de los libros, que el dolor enseña mientras la rutinaria comodidad embota los sentidos y el espíritu. Recordé una frase aprendida en la niñez y jamás olvidada: Conténtate con el día tal como amanezca»

* Parte del discurso que Casimiro Lana Sarrate realizó el 12 de agosto de 1942, en el Rotary Club de Buenos Aires, en tributo por su retiro de Rotary International. Historia del Rotary Club de Buenos Aires. Tomo II.

Exilio

Aunque se hundiera la República, aunque nos llevaran a todos a presidio, aunque nos mataran — eso no tiene que ver nada— , la aurora vendría después de la noche.

Manuel Azaña.
(Discurso a la Juventud de Izquierda Republicana, 16 de abril de 1934).

En Francia, Casimiro ejerció como profesor particular hasta que unos amigos rotarios lo recomendaron para un cargo en Rotary International, cuya dirección estaba en Chicago «Allí desempeñó funciones de confianza e intervino en la redacción española de los estatutos de la entidad. La misma lo envió a Chile y la Argentina, países en los cuales cooperó en la fundación de cien clubs». «Recorte del periódico bonaerense, quizá La Nación, de fecha 5 de mayo de 1961» (Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias).

El 30 de diciembre de 1936, en el vapor Whasington, la familia Lana-Noriega provenientes de Le Havre, Francia, llegó a Estados Unidos. Hay registro de su entrada a Estados Unidos, el visado aparece emitido en Zurich, el 17 de diciembre del 36, y la familia figura como Casimiro Lana Sarrate, ingeniero, Luisa Noriega Sarrate, mujer, e hijo Alfredo Lana Noriega, estudiante que contaba con 9 años de edad. En el listado, Alfredo aparece con los correspondientes apellidos, el primero paterno y el segundo materno.

Listado de viajeros entrantes a EEUU y ficha de emigración suiza al extranjero.

Casimiro Lana Sarrate se exilió definitivamente con su hermano Isabelo a Argentina. Fue uno de los muchos diputados de Izquierda Republicana, de las Cortes Generales de la República de España, que sufrieron el exilio: «Diecisiete fueron fusilados en España, uno murió en prisión y otros se desaparecieron. Otros se exiliaron a México, a países latinoamericanos, Francia e Inglaterra; muchos murieron desterrados y otros nunca volvieron» (Izquierda Republicana nº 5, periódico en el exilio. México, D.F. 15 de diciembre de 1944).

Rotario en el exilio

Casimiro fue delegado especial de Rotary Internacional para la organización de Rotary Clubes en América Latina, manteniendo una intensa actividad en exilio y realizando numerosos y variados viajes por el continente americano en su labor como delegado del Rotary International.

De acuerdo a los textos facilitado por el Rotary Club de Argentina (Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias), Casimiro fue representante especial de Rotary Internacional de1936 a 1941, durante cinco ejercicios.

Hay constancia de su presencia en la ciudad norteamericana de Nueva York y los lugares aduaneros de Castle Garden y Ellis Island, además aparece Luisa Noriega-Sarrate, su mujer adquiriendo su segundo apellido. También viajes a Florida, Río de Janeiro (Brasil), Puerto Rico (Ancestry) o Chile. En Chile participó en la creación de varios Rotary Clubs «En los primeros años de nuestra vida, tuvimos entre nosotros a un valioso elemento que trabajó intensamente por encargo de la Junta Directiva de Rotary Internacional en lo relacionado con nuestra extensión. Nos referimos a Casimiro Lana Sarrate, ciudadano español, hoy radicado como prestigioso industrial en Buenos Aires, cuya laboriosidad tuvo halagüeños resultados» (Eduardo Gonzalez Ginouves. Treinta años de Rotarismo en Chile).

Además, perteneció al Rotary Club de Buenos Aires. Lana Sarrate mantuvo una gran actividad en la constitución de nuevos Rotary Clubs, viajando por latino américa realizando una labor ingente para la organización.

Recogemos algunas de sus muchas acciones y referencias encontradas en su labor como Rotary en Argentina.

El 28 de junio de 1938, acompañó a Reinaldo Ripamonti y Ruggero Moroni para la organización de Rotary Clubes en América Latina. El 29 de junio de 1938 en el Hotel Toscanola de la ciudad argentina de Rafaela se llevó a cabo una reunión para formalizar un Rotary Club en dicha ciudad. En aquella reunión «Lana Sarrate abundó en detalles con respecto a los fines y propósitos de la institución, lo que significa ser rotario, los deberes, obligaciones, derechos y privilegios de los socios; el procedimiento para la selección de personas, explicando ampliamente lo que significa la clasificación del candidato a socio y haciendo notar que este aspecto es lo que diferencia a Rotary de todas las demás instituciones» (Carta Constitutiva 1938. Rotary Club de Rafaela). Esta labor la realizó junto al rotario James H. Roth, una extensión que fue considerada «Admirablemente atendida» en la Asamblea Consultivo Ibero-Americana, reunida en San Francisco en 1938, con motivo de la 29a Convención Internacional de Rotary (Proceedings: Twenty-Ninth Annual Convention of Rotary International). Igualmente, César D. Andrade, tercer vicepresidente de Rotary internacional, en la asamblea Ibero-Americana del 16 de junio en Denver, Colorado, realiza una mención especial, entre otros, «A los representantes de Rotary en Sud Américas señores Lana Sarrate y a James H. Roth» (Proceedings: Thirty-Second Annual Convention of Rotary International).

Viaje con Gabriela Mistral

El 16 de junio de 1938, desde Santa Fe, Casimiro dirigió una carta a la poetisa chilena Gabriela Mistral (premio nobel de literatura en 1945). En la misiva, enviada con tardanza, le adjunta siete fotografías ampliadas del viaje que realizaron conjuntamente por los lagos chilenos y argentinos. Lana Sarrate le comunica que sus impresiones quedarán reflejadas en un artículo suyo para la revista Rotaria, del Rotary Internacional, donde se permite «Mencionar su nombre, como privilegio que me cupo viajar con Vd». Además, sugiere que le envíe «Un par de cuartillas con impresiones poéticas -en prosa o en verso- sobre la región de los lagos». Lana Sarrate describe su artículo en «Prosa corriente» y añade «Unas cuantas líneas de Vd. ensalzarían ante nuestros lectores la verdadera significación de belleza de la zona bendita por la naturaleza que atravesamos juntos, como compañeros de viaje de un día». Al final, Lana Sarrate le comunica la dirección donde le puede responder, aunque su previsión de permanecer en la República Argentina no iba mas allá de finales de agosto.

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Legado Gabriela Mistral Donación de Doris Atkinson 2007. [Carta] 1938 jun. 16, Santa Fé, Argentina [a] Gabriela Mistral, Chile [manuscrito] / C. Lana Sarrate. [1] h. Biblioteca Nacional Digital de Chile.

Representante especial del Rotary Club Internacional

El 8 de marzo de 1939, Casimiro participó en las deliberaciones de la Conferencia de los Distritos 30 y 31 de Rotary Internacional celebrado en Buenos Aires. Lana Sarrate asistió como representante especial de la entidad a la que también asistió el presidente del Rotary Internacional Dr. Jorge C. Hager y su esposa (Historia del Rotary Club de Buenos Aires. Tomo II.).

Como representante especial del Rotary Club Internacional, en mayo de 1939 se registró el Rotary Club de Chivilcoy, cuya fundación propició el mismo Lana Sarrate. Además, participó en la creación del Rotary Club Goya de Argentina, asistiendo el 23 de junio de 1939 a la reunión en la que labraron el Acta Nº 1 «Con la presencia de dieciocho socios y el Delegado de Rotary International Dr. Casimiro Lana Sarrate».

Lana Sarrate mantiene correspondencia con Einstein

La amistad entre Casimiro Lana Sarrate y Albert Einstein continuó a lo largo de sus vidas y durante años mantuvieron contacto a través de correspondencia. La familia Lana Sarrate ha conservado algunas de las cartas que Einstein escribió a Casimiro. Entre aquellas cartas, encontramos una del 19 de diciembre de 1939, dirigida al Estimado Sr. Lana Sarrate, Carlos Pellegrini 1520 Buenos Aires, Argentina. En la misiva, Einstein se alegra de tener noticias de Lana Sarrate. Einstein también se vio obligado a abandonar su tierra en 1932. dejando su Alemania natal para acabar residiendo en Estados Unidos, en Princeton, donde falleció. En esta carta, Einstein da cuentas de amigos comunes: «Lina Kocherthaler se encuentra en Ginebra (Suiza) Avenue Bertrand 19. Sigue siendo la vieja persona encantadora que era antes y no se deja abatir»; Oscar Kocherthaler está en Francia y no sé qué está haciendo. Walter ha estado en Nueva York durante varios años y, a veces, escucho sobre sus eventos comerciales. Kuno, quien se comportó de manera bastante discutible con su familia en asuntos de dinero, vive nuevamente en Madrid. Sus hijos parecen vivir peleando en el campamento de Franco (¡puaj!)». (Lana Sarrate, Einstein y los kocherthaler).

Carta de Einstein a Casimiro Lana Sarrate

Albert Einstein muestra su rechazo al dictador Franco, «¡Puaj!», asco y rechazo, preocupado por el fascismo en pleno inicios de la II guerra Mundial: «Han pasado cosas terribles desde que no nos hemos visto, y aún no ha terminado. Pero espero que Inglaterra triunfe también esta vez, después de haber desempeñado un papel tan patético durante varios años. Yo, muchacho, casi nunca vendré a Sudamérica. Con los mejores deseos, Albert Einstein».

El exilio de los Kocherthaler

Lina Kocherthaler acabó en Montevideo, su marido Julio había fallecido en 1927. En la primavera de 1948 Lina “Fue abordada por quienes deseaban recaudar fondos para la Haganah, el movimiento de resistencia judío en Palestina. Einstein les enviaría una carta que podría venderse en una subasta. Einstein no solo respondió con la contestación del correo, el 4 de mayo de 1948, diez días antes del final del mandato de Palestina, sino que adjuntó una declaración titulada: “A mis hermanos judíos en Montevideo” que revela de manera clara su posición” Ronald Clark, Einstein: The Life and Times.

Actividad rotaria

Casimiro, entre los años 1937 a 41, organizó 112 Clubes nuevos en Latinoamérica, «Aumentando de esta manera en 37% el número de Clubes que había en estas regiones en 1935» (Textos facilitado por el Rotary Club de Argentina (Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias).

El 9 de febrero de 1940, Casimiro asistió, como representante especial de Rotary Internacional, a la fundación del Rotary Club de Castillos.

En marzo de 1940, tuvo efecto en Bahía Blanca la Conferencia del Distrito 32, de Rotary International «Se hizo presente el comisionado especial de Rotary International, don Casimiro Lana Sarrate, quien desarrolló una fructífera campaña rotaria en la Argentina, Uruguay y en Chile» (Historia del Rotary Club de Buenos Aires. Tomo II.).

En la asamblea Ibero-Americana, celebrada en junio de 1940 en el teatro de La Comedia, La Habana (Cuba), se aprobó la moción de agradecimiento, entre otros, a «Casimiro Lana Sarrate por el trabajo de expansión que ha venido desarrollando, especialmente en la Argentina, Paraguay y Uruguay» (Proceedings: Thirty-First Annual Convention of Rotary International).

El 26 de junio de 1940 ingresó en el Rotary Club de Buenos Aires.

El 24 de agosto de 1940 asistió a la fundación del Rotary Club de Mercedes.

El 24 de octubre de 1940 participó en la constitución del Rotary Club de Avellaneda. En el acto, Lana Sarrate tomó uso de la palabra y «En el transcurso de su charla, D. Casimiro Lana Sarrate contestó una serie de preguntas que le fueron formuladas por algunos de los presentes» (Revista Rotary Club Avellaneda, 75 años).

El 3 de diciembre de 1940, Lana Sarrate acompañó, entre otras personalidades, al presidente de Rotary International, ingeniero don Armando De Arruda Pereira, que visitó Buenos Aires en compañía de don Juan Roger, de la Secretaría Internacional. (Historia del Rotary Club de Buenos Aires. Tomo II.): «Presidente de Rotary International en Buenos Aires. Llegó el 3 de diciembre de 1940 a Buenos Aires, el presidente de Rotary International, ingeniero don Armando De Arruda Pereira, en compañía de don Juan Roger, de la Secretaría Internacional. Lo acompañaron durante su estada en nuestra capital, don Santiago M. Cerrutti, don Jaime Roca, don Rodolfo Luque, don Francisco Marseillán, don Casimiro Lana Serrate, don Donato Gaminara, don Joaquín Serratosa Cibils, don Juan Gabastou, don Abel Sánchez Díaz, don Bernardo Espil, don Cupertino del Campo, don Norman Buxton, don César Viale, don Horacio Martelletti, don Manuel Fontecha Morales, don Pedro Picaluga y don Arnaldo Massone. Presidió el almuerzo rotario, don Rodolfo N. Luque. Señaló la tarea desarrollada por el nuevo presidente de Rotary International como socio del club de San Pablo; secretario del mismo; presidente y gobernador del Distrito 72 (Brasil) y luego segundo vicepresidente de Rotary International y luego presidente de la institución. Don Armando de Arruda Pereira agradeció las palabras del doctor Luque: «En las Américas sabemos –dijo- que la prosperidad de una nación sólo puede existir cuando está basada en la justicia interna y que será efímera y de corta duración cuando ha sido obtenida a costa de otras naciones».

Expedientes de Responsabilidades Políticas

Incluso en el exilio, Casimiro fue investigado por la dictadura franquista española. En el centro de la documentación de la memoria parece abundante documentación sobre Casimiro Lana Sarrate como su ficha de encausado (1940-1963). Sus expedientes e informes los recoge Elena Franco Lanao en su obra «El tribunal de responsabilidades políticas en Huesca. Denuncias y represión en años de postguerra». Para Elena, Lana Sarrate despertó interés por su personalidad económica: «Hasta en cuatro poblaciones se solicitaron informes sobre Casimiro». Fueron en Sariñena, Barbastro «Localidad en la que se editaba el periódico Adelante», Huesca y Barcelona.

El informe de Huesca calificaba a Casimiro como «Izquierdista furibundo, antirreligioso y masón». Elena Franco señala que lo situaban en México.

El informe de Sariñena, en palabras de Elena Franco, «Tampoco quedaba atrás»:  «Era antireligioso y seguramente masón, por lo que de sus conversaciones se deducía […] la conducta observada por el inculpado ha sido mala […] pertenece a la clase alta de la sociedad ejerciendo gran influjo entre sus convecinos, tanto por su cultura como por su situación económica y gran amistad con Marcelino Domingo y Manuel Azaña […] llevaba una vida de gran aristócrata, pues su mujer al parecer era inmensamente rica». 

Los informes de Barcelona, continúa Elena Franco, «Se centraban sobre todo en los negocios de Casimiro, aunque el ayuntamiento tampoco dejó pasar la oportunidad de calificar políticamente al procesado»: «Su actuación política como diputado no fue destacada, sirviéndose más del cargo para satisfacer sus deseos de prosperar y poderse relacionar con personas que favorecieran sus intereses comerciales. Aparte de todo esto, es de marcadísima y reconocida ideología izquierdista siendo probable que mantenga relaciones con los políticos rojos españoles que están en México y otras repúblicas sudamericanas».

«Una destacada singularidad de este proceso fue que Casimiro Lana se interesó desde su exilio en Buenos Aires por presentar su versión acerca de los hechos de que se le acusaba. Tras enterarse por la prensa argentina de que estaba siendo procesado en España, prestó declaración ante el Consulado General de España en Buenos Aires en abril de 1941, que fue exhibida por su hermano, Isabelo Lana Sarrate, ante un abogado en Barcelona para ser testimoniada, de modo que tuviera validez ante el Tribunal de Responsabilidades Políticas. El industrial de Sariñena y a Cortés por Huesca en 1931 y 1936, argumentó en su defensa su salida de España desde el inicio de la guerra y su negativa a volver, a pesar del requerimiento (a través de un telegrama que también aportaba como prueba) del presidente de la República, y a cobrar el sueldo de diputado. Manifestaba también en este escrito su desinterés por la evolución política en España, aunque en sus palabras quedaba plasmada la pena del exiliado: «Para el amor no hay distancias, y desde América seguiremos queriendo a España los que, por fuerza mayor del destino, hubimos de salir de ella, tal vez para no volverla a ver más».

La sentencia del Tribunal de Responsabilidades Políticas en el proceso contra Casimiro Lana Sarrate se dictó el 30 de octubre de 1941. Acusado por los supuestos c, g y n, fue condenado a trece años de inhabilitación absoluta y al pago de 150 000 pesetas. Esta cantidad era el total de la fortuna del industrial exiliado, que había quedado en España y se encontraba ya intervenida por el Estado. El expediente llegó hasta la Comisión Liquidadora de Responsabilidades Políticas.»

Elena Franco Lanao.
El tribunal de responsabilidades políticas en Huesca.
Denuncias y represión en años de postguerra.

Representante especial para Iberoamérica

En 1941, como rotario, fue representante especial para Iberoamérica.

Retiro de la secretaria del Rotary Internacional

«En marzo de 1942, ¿cuántos socios tenía nuestro Rotary? ¿Cuántos años desea vivir? Don Rufino de Elizalde. Don Eduardo Mallea. Vieja lista de socios. Egresos. Dr. Roberto M. Ortiz. El sueño de Don Segundo Sombra. Don Casimiro Lana Serrate. Don Fernando Carbajal, presidente de Rotary International, visita nuestro club.»

Historia del Rotary Club de Buenos Aires. Tomo II.

En 1942, Casimiro Lana Sarrate se retiró de su cargo en la secretaria del Rotary Internacional y el 12 de agosto, el Rotary Club de Buenos Aires, le tributó un homenaje. En aquel acto, Casimiro se refirió a su alejamiento del cargo que dignamente ejercía en la Secretaría de Rotary Internacional. El vicario, don Gonzalo Arteche, socio de honor de Rotary Club de Los Ángeles en Chile, escribía: «Por aquí anda un español que es un fenómeno en la organización rotaria. En un mes nos ha dado ocho nuevos Rotary Clubes. Ello fue contagioso. Brotaron muchas ansias de organizar nuevos clubes. Se recuerda, lo recuerda Serratosa Cibils, que «Don Carlitos Porro y otro compañero, en Chacabuco, pusieron leyenda elocuente, breve y concisa, pero valiente y gráfica, que decía de los propósitos de todos: ‘Por cada club, otro club’. Aquellos 44 Rotary Clubes distanciados entre sí y perdidos en la inmensidad territorial de las tres patrias se fueron transformando en los 145 clubes felizmente existentes hoy. Argentina con 35, pasó en el primer año a 67; en el segundo a 88; en el tercero a 102 y en el cuarto a 115. Aquel único Distrito que abarcaba tres patrias, hubo de desdoblarse en los cuatro, actuales y aún insuficientes».

Nacionalidad argentina

Casimiro Lana Sarrate acabó adoptando la nacionalidad argentina, país donde residió, concretamente en la calle de Billinghurst, número 1958, dentro del área del conurbano del Gran Buenos Aires.

«Vine a América por quinta vez, con la sincera humildad nacida de una gran prueba. Aquí realicé mi obra con entusiasmo, con modestia y sin volver la cara atrás, pensando continuamente en la sabiduría del Sic transit gloria mundi».

* Parte del discurso que Casimiro Lana Sarrate realizó el 12 de agosto de 1942, en el Rotary Club de Buenos Aires, en tributo por su retiro de Rotary International. Historia del Rotary Club de Buenos Aires. Tomo II.

Miembro del Comité de Extensión para Iberoamérica

Entre 1944 y 1945, fue miembro del Comité de Extensión para Iberoamérica, Región Sur.

«Miembro del Comité Internacional de Extensión Rotaria (1944-45)» (Texto Rotary Club de Argentina. Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias).

Rotary Club General Pinto

En julio de 1944, Casimiro asistió a la inauguración del Rotary Club General Pinto.

Miembro del comité internacional de extensión rotaria

Casimiro Lana Sarrate no debió de abandonar completamente su implicación con el Rotary Internacional. Con motivo de la visita a Buenos Aires de Don Richard H. Wells, presidente de Rotary International, en febrero de 1945, Lana Sarrate aparece señalado como miembro del comité internacional de extensión rotaria: «También los acompañaba el miembro del comité internacional de extensión rotaria, don Casimiro Lana Sarrate, y los miembros de la comisión directiva» (Historia del Rotary Club de Buenos Aires. Tomo II.).

Carta de Einstein a Lana Sarrate

El 27 de diciembre de 1946 al Sr. C. Lana-Sarrate U.T.31 Retiro 3058 Buenos Aires, Argentina. En ella, Einstein responde agradecido por un regalo que Casimiro le envió «Estimado Sr. Lana-Sarrate: Muchas gracias por su amable y fragante regalo, que definitivamente necesito. Encajar los mejores deseos para el nuevo año. Albert Einstein». En palabras del nieto de Casimiro, Mike Lana-Sarrate «Me parece que Casimiro sabía que Einstein fumaba tabaco de pipa y, aunque el médico le aconsejó que no lo usara, los amigos de Einstein le regalaban las marcas favoritas, a hurtadillas».

Casimiro-Einstein carta de 1946

Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo

En 1947 el «Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo», le abrió el expediente nº 6616-c, causa archivada el 15 de enero de 1948, ignorando el paradero de Lana Sarrate. Entre la documentación, del Centro de la Documentación de la Memoria Histórica, aparece un informe de la comandancia de la Guardia civil de Huesca donde se sostiene que «El informado pertenecía al Partido Radical Socialista, con cuyo matiz represento esta provincia como Diputado a Cortes en las constituyentes de la República y en las de 1936; era defensor y propagandista acérrimo del ideal político de su partido, editaba por su propia cuenta el periódico Adelante, órgano del Partido Radical Socialista que era distribuido en Barbastro entre los adictos al mismo. Es persona antireligiosa en extremo y aunque no se poseen datos concretos que permitan demostrarlo, se supone con fundamento que pertenecía a la masonería, ignorando si como inductor, dirigente o activo colaborador». Un documento, clasificado como «Secreto» de la Dirección General de seguridad, Comisaría General político social, le supone en México o en algún lugar del continente americano, «En el archivo central de esta Dirección consta que en una nota de la embajada de España en Buenos Aires de marzo de 1943, figura con el núm. 2067 en relación de individuos señalados como izquierdistas que concurren asiduamente a conferencias, reuniones y fiestas de los partidos de extrema izquierda y comunista. Está interesada su busca y captura en la O. G. de 5-7-47».

Expediente personal

Dentro del expediente nº 6616-c se encuentra el expediente personal de Casimiro Lana Sarrate, numero 44.223. Este expediente fue iniciado el 18 de abril de 1947 en Salamanca «Para informar al Sr. Juez Instructor del juzgado nº Dos del Tribunal Especial para la Represión y la Masonería».

José Gómez Hernández

Escrito que se transcribe: «Casimiro Lena Sarrate, nacido en Sariñena, provincia de Huesca, en 1892. Cursó el bachillerato en Lérida, y la carrera de Ciencias Químicas en la Universidad de Zaragoza, obteniendo Premio Extraordinario en los ejercicios de reválida de Licenciado. Hizo el doctorado en Ciencias químicas en la Universidad de Madrid. Después de presentada la Memoria doctoral en 1913, obtuvo una pensión de la Universidad de Zaragoza para ampliar estudios de Química en la Escuela de Ingenieros de Berlín. En 1916 fue enviado por la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas de Madrid a realizar trabajos sobre Metalurgia en la Escuela de Ingenieros de Boston (Estados Unidos de América), de cuya escuela fue nombrado profesor auxiliar a los pocos meses de llegar y en donde permaneció dos años. Al regreso a España en 1919 fue llamado por la fábrica de automóviles La Hispano Suiza de Barcelona para montar los laboratorios de ensayo de materiales y una instalación nueva de hornos metalúrgicos. Desde 1920 es profesor de Metalurgia en la escuela industrial de Barcelona. -Ha vivido casi 6 años en el extranjero y habla y escribe correctamente alemán, inglés, francés e italiano. El catalán lo habla correctamente, pero no lo escribe bien. -Direcciones en Barcelona: Calle de Lauria, 122.-Teléfono: 74.335.-Direcciones en Madrid: En casa de su hermano Francisco. -Recoletos, 35, entrlo. Elegido Diputado a Cortes por Huesca en las elecciones del 4 de octubre de 1931″. (Referencia: Leg.1741.-Tomo 40.-Fol.68.-P.S.-Madrid).

CDMH_PS_ANTECEDENTES_EXP44223.

El expediente, además contiene cartas a Marcelino Domingo Sanjuán, concretamente las que quedan recogidas en este trabajo.

Ingeniero en el exilio

En su exilio argentino, Casimiro continuó ejerciendo como ingeniero, además “Fue delegado del Rotary International 78 en Buenos Aires durante la década de 1940 y miembro del Comité de Clasificación del Club Rotary de esa misma ciudad en 1958” (La labor parlamentaria de los diputados oscenses durante la II República: El debate político desde el prisma de la provincia de Huesca. Francisco Gracia Villamayor y Gabriela Sierra Cibiriáin).

 «Nos referimos a Casimiro Lana Sarrate, ciudadano español, hoy radicado como prestigioso industrial en Buenos Aires» Eduardo Gonzalez. En 1942 ya destacaba en el ambiente industrial de Argentina participando en seminarios y conferencias en el recién creado Instituto de Estudios Industriales. «Entre los que tomaban parte en estos seminarios se encontraban los principales científicos y tecnólogos y también algunos de los técnicos mejor capacitados de las fuerzas armadas. La lista de oradores es impresionante, incluía al físico Teófilo Isnardi; al profesor de físico-química Carlos E. Prélat; al metalúrgico Casimiro Lana Sarrate, y a varios miembros del Consejo del instituto» (Ciencia, enseñanza superior y fuerzas armadas, 1850-1950. Eduardo L. Ortiz). En relación a la participación de Lana Sarrate, Eduardo L. Ortriz señala «Se ocupó de un tema interesante: las posibilidades de supervivencia de la industria argentina después de la guerra. Puso hincapié en la falta de investigación científica, señalando que las industrias argentinas más avanzadas funcionaban o bien pagando regalías, como era el caso de SIAM Di Tella con Westinghouse, o bien asociándose económicamente con un grupo extranjero, como Cristalerías Rigolleau hizo con Corning Glass Works».

Fallece Matilde Sarrate Abril

En enero de 1945 murió su madre en Barcelona. A través de su esquela podemos saber que Casimiro no fue al entierro por estar en el exilio.

Pro una universidad privada en Buenos Aires

El 26 de julio de 1946 firmó un memorando junto con otros empresarios para apoyar la creación de una universidad privada en Buenos Aires.

Articulista

Casimiro publicó varios artículos en Argentina, “De difusión y de relaciones de la química con la industria” (Ciencia española en el exilio 1939-1989. El exilio de los científicos españoles Libro de Francisco Giral):

  • «Evolución y progreso de la evolución de la metalurgia en el siglo xx. Su significación en el momento técnico actual», Conferencias Sociedad Científica Argentina, II, 191, 1943.
  •  «La formación de los metalografistas para la futura metalurgia argentina», Unión Industrial Argentina, 8 pp., 1944.
  • «El pirómetro termoeléctrico en la Industria», Rev. Electrotécnia, 16 pp., 1944.
  • «El problema de los técnicos en la Industria Argentina de la postguerra», Unión Industrial Argentina, 83 pp., 1944. Conferencia pronunciada el 10 de octubre de 1944 en el Instituto de estudios y conferencias industriales, Número 15.
  •  «Características del técnico», Industria y Química, VII, n.» 6, 200, 1945.

AUANA, revista de la Asociación Universitaria Argentino Norteamericana cuyo director fue C. Lana-Sarrate (Año XI, nº 32. Julio 1959. Santa Fe 1145. Buenos Aires). La revista aparece recogida en «De nuestro canje», una recopilación de revistas y publicaciones argentinas.

Anana Casimiro Lana Sarrate

AUANA (Asociación Universitaria Argentino-Norteamericana) Personería Jurídica concedida por el Poder Ejecutivo de la Nación el 26 de mayo de 1950, decreto N° 10.254 Exenta del Impuesto a los réditos por resolución de la Dirección General Impositiva de fecha 6 de junio de 1951

Boletín AUANA. REDACCIÓN Y ADMINISTRACIÓN: Avda. SANTA FE 1145 Registro Nacional de la Propiedad Intelectual n° 565.479.

 (Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias)

Lana Sarrate S.A. y Foxboro

En 1946, gracias a la relación de Casimiro Lana Sarrate con la empresa americana Foxboro, una de las empresas líderes a nivel mundial en automatización y control de procesos industriales, su hermano Isabelo se convirtió en el distribuidor de Foxboro en España. Isabelo, ingeniero industrial y catedrático de hidráulica en la Escuela de Ingenieros Industriales de Barcelona, continuó la empresa Lana Sarrate S.A. que aún perdura en la actualidad: «Lana Sarrate S.A. fue una de las primeras empresas en dar soluciones de medición, automatización y control en España» (Historia Lana Sarrate S.A.).

Viaje con Federico de Onís

En 1949, Casimiro acompañó al poeta Federico de Onís en su viaje por tierras bonaerenses “Fue su cicerón” y “Desde la redacción de la revista Sur, le llevó a visitar al poeta Baldomero Fernández Moreno, que estaba enfermo. También se entrevistó ese día con Jorge Luis Borges y el Español Francisco Ayala». Probablemente, Lana Sarrate lo acompañó también al día siguiente «El martes 17 recibió la visita de Claudio Sanchez-Albornoz y, en un ambiente de gran expectación, dio su primera conferencia, sobre Unamuno, con el patrocinio de Sur y de la Sociedad Científica Argentina. Onís recogió en su diario una larga relación de los «muchos amigos» que asistieron al acto”. Federico de Onís dio una segunda conferencia “dedicada a glosar la originalidad de la literatura hispanoamericana, fue seguida de un coloquio en la redacción de la revista Sur, en el que las diferencias de criterio con el conferenciante salieron a la luz” (Entre España y América: Federico de Onís, 1885-1966. Escrito por Octavio Ruiz-Manjón).

Cartas con Lina Kocherthaler

Desde Montevideo se produjo un intercambio de cartas entre Sarrate y Lina Kocherthaler entre mayo y septiembre de 1955, después que Albert Einstein falleciese en la ciudad norteamericana de Princeton; el 18 de abril de 1955.Todo apunta que Lana Sarrate pretendía realizar un artículo biográfico sobre Albert Einstein y para ello contó con la amistad y complicidad de Lina kocherthaler. En ellas se narran relaciones personales y anécdotas simpáticas sobre Albert Einstein, además circunstancias entorno a sus últimos días. Al final, reproducimos las contestaciones de Lina Kocherthaler a Lana Sarrate, desconociendo si este llegó a escribir la esperada biografía, artículo o reseña sobre Albert Einstein. Unas cartas familiares compartidas gracias a la familia Lana Sarrate y bajo la traducción de Osmonegros.

Montevideo, 9 de mayo de 1955.

Mi querido Doctor

Tu carta acaba de llegar y me apresuro a responder tus preguntas sobre Albert lo mejor que pueda. Lo conocías bien y entiendo que escribirás un artículo interesante sobre él, incluso más que tus teorías.

Mi relación con él y Elsa era la misma porque las madres de Elsa y Albert (que eran hermanas) eran primas de mi madre. Creo que la relación conmigo era «prima segunda». Nuestros abuelos maternos eran hermanos y se llamaban «Koch». El abuelo de Albert se llamaba Julius Koch, el mío era Hermann Koch. Así que somos parientes bastante lejanos, pero una amistad de 42 años nos ha conectado, y fue francamente conmovedor cómo él, a medida que envejecía, se mantenía firme. Sus cartas para mí son tan amorosas que siempre me ha maravillado lo mucho que me quería.

Así que la última vez que estuvimos juntos -hace meses- también fue muy agradable -y lamento mucho no haber cumplido con su solicitud telefónica a Dallas, donde me pidió que lo visitara una semana más. Estaba demasiado cansada para eso en ese momento, y tal vez fue bueno no volare más allí, ya que él estaba en la cama con gripe y no obtuvo nada de mi visita. ¡Ese es mi pequeño consuelo ahora!

¡Pero, a sus preguntas! No sé cuándo. A. se casó por primera vez, solo sé que entonces era muy joven todavía, y creo que su esposa era búlgara. De este matrimonio viene el hijo Hans Albert, que tiene unos 50 años, el segundo hijo, Eduard, también es hijo del primer matrimonio. Más tarde se enamoró de su entonces muy encantadora prima Elsa, cuyo padre le dejó estudiar. Elsa estaba divorciada y tenía dos hijas, Ilse y Margot. Ilse murió joven – su esposo era el Dr. Rudy Kayser, el editor responsable redactor de “Rund Schsu”, una revista literaria de muy alto prestigio. Albert dejó que Rudi viniera a los Estados Unidos cuando ya era viudo.

Margot vivía con Albert y la secretaria, Helen Dukas, e hizo que su vida fuera agradable y digna de ser vivida con su discreto cuidado. Del mismo modo la señorita Dukas.

En 1925, creo, Albert estuvo con nosotros en Madrid a su regreso de Japón, donde recibió un doctorado honoris causa. Sin embargo, en ese momento era casi demasiado tarde para la celebración en la universidad, a la que también se había presentado el rey. Porque por imprudencia se dieron un viaje en auto con él en la mañana y en medio de la nada el auto se descompuso – ¡ay que alboroto!

La modestia de Albert era francamente conmovedora y cuando yo el año pasado le dije: «Albert, ¡todo el mundo dice que eres un genio»! – respondió curiosamente: «Pero, no, ¡no creas eso! Ni siquiera soy inteligente. Solo lo soy si tengo una idea, llego obstinadamente al fondo de ella hasta que descubro lo que realmente significa”.

¡Y tan modestamente que vivió, ahora se fue de la vida con la misma modestia! Cuando preguntó, los médicos le dijeron para que supiera exactamente que iba a morir ahora. Al principio quería soportar el dolor con calma y no se puso ninguna inyección hasta que fue demasiado para soportarlo y le llevaron al hospital al segundo o tercer día. Allí consiguió, quisiera o no, las inyecciones que le aliviaron el dolor.

Pero él estaba mentalmente muy claro y todavía hablaba con su hijo sobre cuestiones de política y ciencia… ¡estaba sereno y esperaba la muerte con pesar porque sabía que su vida estaba «cumplida»! Así que murió modestamente, sin decir muchas palabras, y hasta el final tuvo su encantador sentido del humor y sonrió con Margotle y su hijo. Entonces llegó el final mientras dormía, y aparentemente la enfermera no pudo entender las últimas palabras porque estaban en alemán.

Así que tuve que renunciar a un buen amigo. Cuando te haces mayor te sientes más solo, ¡eso es una ley de la naturaleza!

Entonces, querido Casimiro, respondí tus preguntas y más, mientras no recibí a los reporteros aquí porque solo te hablo de cosas que uno solo puede mencionar con mucho gusto, porque nunca se puede decir de un hombre así «sensación». ¡Hacer!

Osear está ahora está en Alemania para curarse, pero quiere volver aquí en julio – Lici volverá un poco más tarde, ya que todavía está visitando a su hija en Hollywood – Walterle está feliz con su casay es un padre muy amoroso– ¡con su pequeña Nina!

Adiós, saluda a la buena Matilde y saludos afectuosos de tu buena amiga.

Montevideo, 19 de mayo de 1955.

Estimado Lana,

¡Sobre todo, muchas gracias por las preciosas fotos y toda la amable carta! ¡Todo me interesó mucho, y les envío las preguntas para que las respondan!

1/. El apellido de soltera de Elsa también era Einstein, porque era prima de Albert. (¡Las hermanas menores, het Velterus!).

2/. No me avergüenzo en absoluto si dices nuestro nombre, porque también creo que es más personal y agradable en el contexto de su presentación.

3/. Hay tantas cosas divertidas sobre Albert que no tengo espacio para escribir sobre ellas. Además, no sé si ya sabes las siguientes cosas. Si es así ¡Lo siento!

Cuando tenía unos 15 años, Albert visitó a una de nuestras tías abuelas. Cuando ella lo recogió en la estación y le pidió su bolso, él respondió avergonzado que se lo había dejado en el tren, a lo que la anciana dijo: «¡Oh, Albert, nunca llegarás a nada en la vida!».

Su despiste era grande, pero su concentración era igual. Y cuando me pidió un día que nos reuniéramos con él en las instalaciones del Fehrbelliner Platz (Parada de transporte público en Berlín), se sentó allí, en medio de una multitud de niñeras y niños pequeños que gritaban, pero se quedó allí sentado haciendo sus signos matemáticos en un cuaderno y trabajando sin ser molestado en un problema importante.

El día de su boda con Elsa se olvidó de bajar a almorzar y se asombró cuando su hija le dijo: «Sí, Albert, hoy es un día especial».

Una noche en Berlín nos invitaron al conocido banquero Oscar Wassermann. Ya estaban todos los invitados reunidos, entonces llegó Albert, un poco indignado. Y contó que llegó a un departamento donde una señora mayor lo recibió amablemente, conversaron y al cuarto de hora la señora le preguntó qué era lo que en realidad le hacía el honor de su visita. Y cuando él dijo que lo habían invitado a W’s, ella le dijo que estaba en la otra casa de al lado. Al día siguiente, vino a Dahlem (Barrio de Berlín) a almorzar y me dijo que estaba al otro lado del puente en Lützow-Ufer, donde conoció a una pareja casada. El caballero le había preguntado cómo había ido la noche, con lo cual él Albert preguntó: «¿También has estado en los Wassermanns?» — y el caballero respondió: «¡Yo soy O. Wassermanns!».

Albert nos visitó en Madrid, procedente de Japón. Aunque fue recibido allí por la emperatriz y el emperador, llevaba poco equipaje consigo. En Madrid, una dama de la alta aristocracia ofreció una gran recepción, a la que acudió también el rey Alfonso. Así que Albert estaba vestido de una manera muy extraña, pantalón de Julio, falda de Kuno, abrigo de Guillermo Vogel. Y cuando, después de la gran recepción, fue conducido por la señora de la casa al guardarropa para ponerse el sombrero de copa y el abrigo, naturalmente no encontró nada y le dijo a la señora: «Je ne connais pas mon Manteau, parceque je suis tout a ceit prêté.» (No conozco mi abrigo, porque estoy listo).

Su modestia y gratitud eran grandes, y nunca dejaba el Hirschsprung sin despedirse del gordo de Memsell en la cocina y estrecharle la mano en señal de agradecimiento.

Cuando lo visité el año pasado, todavía recordaba lo bien que bailábamos los dos entonces – ¡hace mucho tiempo! y dijo: «Ya nadie baila así».

Bueno, querido doctor Casimiro, ¡he hablado mucho y me encantaría que pudieras usar algo de lo que he dicho!

Todo lo mejor para ti y la linda Matilde. Todo bueno y amor, del viejo fiel Furem (alles Liebe und Gute von  Furem alten, getreuen).

Montevideo, 7 de septiembre.

Mi querido Doctor,

Solo una respuesta rápida a su pregunta porque me recogerán en diez minutos para una visita.

El Benson se compró en Madrid – María Luisa lo descubrió en su momento y a Julio también le gustó tanto que no dudó en comprarlo. Los tapices vienen de Munich von Bernheimer, que tienen las más bellas del mundo.

En 1922, Albert tenía en realidad 43 años, y supongo que era un fotógrafo reciente en ese momento. Entonces, Albert se veía joven y guapo y me imagino que tenía 43 años. Yo misma también tengo una foto de él, del año 1920, en el que es muy similar a tu foto.

Escucho mucho a Margotle porque la cuido ahora que está tan angustiada. Desafortunadamente, ella también está muy plagada de ciática. Pero mejor no escribirle nada al respecto. Me alegro de que no hayas enviado el artículo tan bonito, porque les llegan demasiadas cosas de todo el mundo y como a Albert no le gustaba la publicidad, tampoco se encariñan. Muy amable por tu parte enviarme más de los artículos, pero no es necesario ya que los niños y yo los poseemos. ¡Mil gracias por eso!

Ojalá nos volvamos a ver pronto; como todos sabemos, ¡la gente vive de esperanzas!!»

Todo lo mejor para ti y querida Matilde de parte de tu vieja amiga.

Alfredo Lana Sarrate

Alfredo Lana Sarrate acabó siendo ingeniero, igual que su padre Casimiro, estudiando en el Institute of Technology, Cambridge, Mass. USA (1946?-1948). Aunque Alfredo tuvo la nacionalidad canadiense, en 1953 residió en el 11 Bedford ave, Norwalk, Connecticut, USA.

Alfredo yearbook

Alfredo se casó con la canadiense Pamela Caron Thompson Mann 1931-2011 (Padres: Thomas Carlyle Thompson †1970 & Marie Paul Cairine Mann †2007), que adquirió el nombre de casada de Pamela Lana Sarrate. Vivieron en Canadá (259 Botanica Pvt  Ottawa Ontario) y parece ser que los apellidos Lana Sarrate acabaron formando uno compuesto Lana-Sarrate. Fruto de aquel matrimonio son Michael Lana-Sarrate y Julián Lana-Sarrate 1958-2017, casado con Deborah Anne Pedden †1998. Julián fue técnico en ingeniería electrónica creando su propia empresa en Ottawa: 6213227 CANADÁ LTD.

Screenshot_2020-10-18 Ancestry mx - Tarjetas de inmigración, Río de Janeiro, Brasil, 1900-1965

Ficha de Alfredo Lana de entrada como turista en Brasil.

La familia Lana Sarrate al final se estableció al norte del continente americano, en Canadá. Allí hicieron su vida su hijo Alfredo y nietos Julián y Michael. En noviembre del 2020 conseguí contactar con Michael, a través de una carta enviada a una dirección postal encontrada por internet. A las semanas me contestó, esta vez por email, aportando abundante información y fotografías sobre Casimiro y su familia. Algunas de ellas aparecen en el presente trabajo con su correspondiente reseña. Pero sobre todo fue un encuentro y un reencuentro, salvando distancias y tiempos. Mi tatarabuela se llamaba Juana Sarrate Budios, madre de mi bisabuelo Joaquín Paraled Sarrate, a quien debo mi nombre, de quien suscribe Joaquín Ruiz Gaspar. En algún lugar de mis raíces, de mis antepasados, hay un nexo común que nos une y lo hace todo completamente especial.

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*Casimiro Lana Sarrate. Familia C. Lana Sarrate.

Fallecimiento

Casimiro Lana Sarrate falleció en el exilio, en Buenos Aires, el miércoles 3 de mayo de 1961, a los setenta y nueve años de edad, descansando sus restos en el cementerio de La Recoleta. Javier Turión Berges en su obra Einstein vestigios. Itinerancias, recoge unos textos publicados al fallecimiento de Casimiro en Argentina, textos facilitados por el Rotary Club de Argentina (Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias).

Texto 1.

«Recorte del periódico bonaerense, quizá La Nación, de fecha 5 de mayo de1961»

Falleció anteayer en esta ciudad el doctor Casimiro Lana Sarrate, distinguido físico e industrial español que residía en nuestro país desde hace más de veinte años. Nacido en Sariñena, en la provincia de Huesca y, no lejos de Zaragoza, después de completar sus estudios en su país y de recibir el diploma de doctor en ciencias naturales, se trasladó a Alemania para perfeccionar sus conocimientos en la física. Tuvo la suerte de hacerlo en el laboratorio que por entonces dirigía Einstein, con quien trabó amistad y que lo estimaba como discípulo aventajado.

De regreso en su país se estableció en Barcelona, donde por un tiempo ejerció el profesorado, y publicó algunos textos, que llegaron a nuestro país y constituyeron elementos de consulta, especialmente en las academias militares. Luego se estableció como industrial y actuó en política, en el partido republicano, y a la caída de la monarquía y en los primeros tiempos de la república desempeñaba una banca en la cámara de diputados. Cuando el comunismo dominó el frente popular, se vio obligado a expatriarse. De Barcelona pasó a territorio francés, a pie, con su mujer y un niño de corta edad. Llevaba un pasaporte con todas las visaciones que la prudencia aconsejaba. Eran catorce, casi todas de sindicatos obreros, pero todo eso no constituía un verdadero salvoconducto, porque en los cruces de caminos y en otros sitios examinaban la documentación guardias analfabetos.

En Francia se desempeñaba como profesor particular cuando amigos rotarios lo recomendaron para un cargo en Rotary International, cuya dirección estaba en Chicago. Allí desempeñó funciones de confianza e intervino en la redacción española de los estatutos de la entidad. La misma lo envió a Chile y la Argentina, países en los cuales cooperó en la fundación de cien clubs.

Por fin se estableció definitivamente en Buenos Aires, como industrial. En sus días libres se dedicaba con entusiasmo a los estudios geofísicos; fruto de ellos fueron algunos artículos periodísticos en los cuales anticipó los acontecimientos que en los últimos diez años han agitado el medio y cercano oriente, y el continente africano. Entre nosotros se vinculó extensamente en los círculos intelectuales afines con su vocación intelectual y estableció fuertes amistades.

Texto 2. Vida Rotariam

Doctor Casimiro Lana Sarrate

Ingresó al R. C. de Barcelona, España en 1928.
Fue secretario Honorario de ese Club en 1929/30.
Delegado «Ad hoc» en suplencia del Gobernador del Distrito 60 (España) en la Asamblea y Convención internacional de Chicago (1930), nombrado por la Junta Directiva de R. I.

Miembro del Comité Internacional de Régimen Interior (1931-32).
Representante del Presidente de R. I. en la Conferencia de Distrito de Torreón (México). (1931).
Miembro del Comité Europeo Internacional, Asesor de Economía (1932-33).
Representante del Presidente de R. I. en la Conferencia de Distrito de Estrasburgo (Francia) (1932).
Representante especial de R. I. (1936 a 1941-durante cinco ejercicios).
Organizó en los años 1937 a 41, 112 Clubes nuevos en América Ibera, aumentando de esta manera en 37% el número de Clubes que había en estas regiones en 1935. Ingresó en el Rotary Club de Buenos Aires el 26 de junio de 1940.
Miembro del Comité Internacional de Extensión Rotaria (1944-45). Ha escrito varios trabajos sobre Rotary publicados en «ROTARY» (España), «REVISTA ROTARIA» y «THE ROTARIAN».

Texto 3.

Casimiro Lana Sarrate

Falleció el 3 de mayo de 1961

Don Casimiro Lana Sarrate había nacido en Aragón, España, el 15 de enero de 1892.

Se doctoró en Ciencias Químicas en la Universidad de Madrid y amplió sus estudios en escuelas oficiales de Berlín y Boston. Durante nueve años fue profesor de la cátedra de Metalúrgica Física en la Escuela Industrial de Barcelona. Tradujo numerosas obras técnicas del alemán al castellano. Hablaba y escribía cinco idiomas.

En 1931, al implantarse la República en España, fue elegido Diputado de las Cortes Constituyentes por la provincia de Huesca, y al estallar la guerra civil, en el año 1936, era miembro de la Cámara de Diputados, donde desempeñaba el cargo de vicepresidente de la Comisión de Obras Públicas. Apenas iniciada la contienda civil, se ausentó de España, para no regresar más.

Vino a la Argentina en el año 1937, y en cuanto transcurrió el periodo mínimo de permanencia en el país que marca la ley para adquirir la ciudadanía argentina, optó por esta nacionalidad.

Radicado definitivamente en Buenos Aires, se dedicó a las actividades industriales, sin abandonar sus inquietudes intelectuales. Ingresó en la Asociación Universitaria Argentino Norteamericana (AUANA) desde su fundación en 1950. Ocupó la presidencia y otros cargos directivos, realizando una gran labor, especialmente en el Boletín, del que fue director casi permanente.

Sus actividades rotarias han sido intensas y eficaces. Ingresó en el Rotary Club de Barcelona, España, en el año 1928, cuando aún estaba permitido el funcionamiento de nuestra institución en aquella península. Fue secretario honorario de dicho Club y delegado suplente del Gobernador del Distrito 60 (España) en la Convención Internacional de Chicago, en 1930.

Ocupó cargos en distintos Comités de Rotary Internacional. Fue Representante del Presidente de Rotary Internacional en la Conferencia de Distrito de Torreón (México), en 1931, y en la de Estrasburgo (Francia), en 1932. También fue Represen tante Especial del Rotary Internacional desde 1936 hasta 1941. En la sede de Rotary Internacional, en Chicago, ocupó cargos de confianza y redactó en español los estatutos de la entidad. Organizó más de cien clubes rotarios en Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador Perú, Uruguay y república Argentina.

[687] Ingresó en el Rotary Club de Buenos Aires el 26 de junio de 1940 habiendo prestado siempre a nuestro Club la colaboración de su gran versación rotaria, especialmente en cuanto se refiere a Clasificaciones, cuya Comisión presidió en varios ejercicios.

Todos recordamos que en el ejercicio 1958-59 hizo un estudio detallado y profundo de las Clasificaciones de todos los socios, proponiendo a la Junta Directiva los ajustes necesarios de acuerdo con las normas de Rotary Internacional.

Ocupó además en distintas ocasiones la tribuna del Club y de algunas reuniones distritales para exposiciones de carácter rotario.

En 1960, al aprobarse la reforma de nuestros Estatutos, pasó a la categoría de socio veterano activo, y a partir de ese momento se hizo presente en nuestras actividades en muy contadas ocasiones.

Nada hacía presumir su desaparición, constituyendo una desagradable sorpresa su fallecimiento, acaecido imprevistamente el día 3.

Cumpliendo expresas disposiciones suyas, la noticia de su muerte no fue propalada hasta después del sepelio, ya que el pidió que no hubiera ni ofrendas, ni homenajes, ni acompañamiento. Solamente concurrieron algunos socios que pudieron enterarse, quienes llevaron al acto del sepelio la expresión del pesar producido por su fallecimiento. Recordamos entre ellos a nuestro presidente, don Rigoberto Gorostiaga, al Secretario Honorario, don Luis Lix Klett, el presidente electo, don Adolfo Aguilar Costa, y los consocios don Ernesto Lix Klett (h.), don Rodolfo N. Luque, don Justo Olaran Chans, don Nerio Rojas y don Federico Isaac Woodgate.

Con la desaparición de don Casimiro Lana Sarrate, el Rotary Club de Buenos Aires pierde un estimado consocio, y el rotarismo mundial uno de los más entusiastas y dinámicos propulsores de la expansión rotaria. ¡Descanse en paz!

[Fuente Rotary Club de Buenos Aires. San Martín 969. Buenos Aires. República Argentina]
(Turrión Berges, Javier. Einstein vestigios. Itinerancias)

Memoria de un exiliado, la de un intelectual olvidado.

116950063.jpg Casimiro dejó un importante legado en Argentina y el mismo año de su muerte, a modo póstumo, el Club Rotary de Buenos Aires le rindió un homenaje y lo volvió a repetir al año siguiente en su aniversario. Casimiro fue delegado del Rotary Internacional. Además, la Asociación Universitaria Argentino Norteamericana constituyó el “Premio Casimiro Lana Sarrate”. Su legado en España continúa oculto en la desmemoria del franquismo, en el olvido del exilio. “Su vida política le ha condicionado para ser relegado al olvido” sentencia Jesús Fantova, para quien la figura de Casimiro responde a “Un personaje en sí que merece todo reconocimiento, tanto su obra como su relación a nivel internacional y la época en que desarrolló toda su actividad. Suficiente para un reconocimiento. Fue un gran intelectual y se relacionó con toda la intelectualidad y personalidades científicas de su tiempo”.

Sin embargo, la figura de Casimiro Lana Sarrate ha sido muy estudiada e investigada por el monegrino Jesús Fantova Puyalto, responsable de la agrupación Astromonegros. Para Jesús, el interés en Casimiro reside por ser una de las personalidades monegrinas, relacionadas con la ciencia, más interesante y relevante que desde Astromonegros están investigando y poniendo en valor. También es el caso del cosmógrafo Martín Cortés de Albacar natural de Bujaraloz, o hechos como los meteoritos de Sena y la astronomía en general. Jesús define a Lana Sarrate como un hombre activo: “Tremendamente activo y polifacético, entusiasta de la escuela que se preocupó mucho por las escuelas de la provincia de Huesca y que estudió apartados relacionados con la cosmología”.

En el 2018 Jesús Fantova Puyalto organizó con Astromonegros una exposición sobre Casimiro Lana Sarrate en “El rincón de la ciencia”, un espacio enmarcado en la feria Industrial, Agrícola y Ganadera de Los Monegros que se celebra cada año en Sariñena. La exposición buscó dar a conocer la figura y obra de Casimiro Lana Sarrate, mostrando abundante documentación e información.

Ojalá estas no sean las últimas páginas que escriben con letras de molde LANA SARRATE. Quizá algún día los nombres de nuestras calles se vean frecuentados por altoaragoneses ilustres y librepensadores, aunque sólo sea para que Ramón y Cajal no se encuentre tan sólo.

 “Casimiro Lana Sarrate” Manuel Benito Moliner (Diario del Alto Aragón 17 junio 2007)

Queda mucho por descubrir y recuperar del gran legado intelectual que Casimiro Lana Sarrate nos dejó. Uno de los muchos exiliados que fueron acogidos en tierras suramericanas, cuya memoria permanece olvidada en la tierra que le vio nacer.

Agradecimientos muy especiales a Mike Lana-Sarrate, Sonia Sarrate, Luisa Casañola, Jesús Fantova, Javier Sanchiz, Javier Turrión Berges y Antoni Roca Rosell. Gracias por vuestra ayuda y colaboración para la recuperación de la biografía de un extraordinario personaje.

Casimiro Lana Sarrate Heraldo

 Suplemento Artes y Letras. Heraldo de Aragón. 13 de enero del 2022.

Casimiro Lana Sarrate Diario

Suplemento del domingo. DiariodelAltoaragón,16 de enero del 2022.

Las palabras de Albalatillo


“Una palabra que compartir” es una iniciativa que ha recorrido las diferentes poblacionmes de Los Monegros. Una caja que ha ido recogiendo aquellas palabras aragonesas tan especiales para nosotros/as, palabras que la gente ha querido compartir. Albalatillo ha sido la la decimoseptima localidad monegrina, continuando un viaje muy interesante que ha llegado a su fin.

Entre las semanas del 30 de mayo al 10 de junio, el paso de la “Caja viajera”  ha replegado 17 palabras. La palabra que más se ha repetido ha sido Badil, que ha aparecido por dos veces.

  • Ancolicas: Ara. Brincar a la espalda.
  • Auca: Ara. Oca.
  • Badil: (x2) Ara. Recojedor.
  • Bislai: Ara. De bislai, de lado.
  • Cazinglo: Ara. Para atar la soga cuando esaba cargando el carro.
  • Enfurruñau: Enfadado, enojado.
  • Esgarrapaderas: Ara. Patas de pollo
  • Farnaca: Ara. Liebre joven.
  • Jada: Ara. Azada.
  • Pairote: Payaso.
  • Pindol: Ara. Hueso.
  • Pocha: Ara.Bolsillo.
  • Pozal: Ara. Cubo.
  • Retacio: Que está bueno.
  • Zeñar: Ara. Saludar.
  • Zoqueta: Ara. Se ponía en la mano para segar la garba.

 

¡Muchas gracias Albalatillo! y muy especialmente María Josefa por su colaboración, ¡gracias!

 

Las palabras del instituto Monegros – Gaspar Lax


“Una palabra que compartir” es una iniciativa que recorre las diferentes localidades de Los Monegros. Una caja que va recogiendo aquellas palabras aragonesas tan especiales para nosotros/as, palabras que la gente quiere compartir.

Alumnos y alumnas del IES Monegros-Gaspar Laxde Sariñena también ha aportado sus propias palabras, con ¡90 palabras!. Pozal ha aparecido hasta por 13 veces, ¡impresionante!, Zagal por diez veces, Moza y Quio por cinco, Esbarizaculos, Estalentau, Mozo y Rabosa por tres veces, Apatusco, Esbarizar, Mocarse, Pocha, Tajador, Tozolón y Zolleta por dos veces.

¡Muchas gracias instituto de Sariñena!

  • Acarromanchón:
  • Alcorzar: Ara. Acortar, atajar.
  • Amprar: Ara. Pedir prestado.
  • Apatusco: (x2) Ara. Tonto, torpe.
  • Arguellau: Ara. Que está muy flaco y come poco.
  • Arrejuntar: Ara. Juntar.
  • Badil: Ara. recojedor.
  • Barral: Ara. Garrafa.
  • Brazal: Ara. Ramificación que lleva el agua de la acequia principal a los campos y huertas.
  • Buco: Atra. Macho cabrio.
  • Carnuzo: Ara. Persona mala.
  • Co: Ara. Saludo.
  • Embrosquilau: Dicese del cielo que sin estar nublado, tampoco está despejado, no confundir con nubes y claros.
  • Enchegar: Ara. Encender la luz.
  • Esbarizaculos: (x3) Ara. Tobogán.
  • Esbarizar: (x2) Ara. Resbalar.
  • Escobar: Ara. Barrer.
  • Eslizar: Ara. Resbalar.
  • Estalentao: Ara. Tonto.
  • Estalentau: (x3) Ara. Persona con poco talento.
  • Farruco: Ponerse chulopara enfrentarse a otro.
  • Foñas: Desaliñado.
  • Fuellas: Ara. Hojas.
  • Garra: Ara. Pierna, pata.
  • Jadico: Ara. Azada.
  • Mocarse: (x2) Ara. Sonarse los mocos.
  • Moza: (x5) Chica. Sariñena, Villanueva de Sijena.
  • Mozarecia: Moza grande, recia.
  • Mozeta: Ara. Chica joven.
  • Mozo: (x3) Chico.
  • Obella: Ara. Oveja.
  • Paca: Ara. Bala de paja.
  • Paice: Ara. Parece.
  • Panizo: Ara. Maíz.
  • Pichar: Ara. Orinar.
  • Pindól: hueso oliva.
  • Pocha: (x2) Ara. Bolsillo.
  • Pozal: (x13) Ara. Cubo.
  • Quio: (x5) Ara. Saludo.
  • Rabosa: (x3) Ara. Zorro.
  • Rescle: Rastrilo.
  • Tajador: (x2) Ara. Sacapuntas.
  • Tozolón: (x2) Ara. Golpe en la cabeza.
  • Zagal: (x10) Ara. Chaval.
  • Zancajo: (Zancocho: lío)
  • Zancarriana: Ara. Lagartija.
  • Zancarrilla: Zancadilla.
  • Zolleta: (x2) Ara. Pocilga.

Las palabras del colegio de Sariñena


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“Una palabra que compartir” es una iniciativa que recorre las diferentes localidades de Los Monegros. Una caja que va recogiendo aquellas palabras aragonesas tan especiales para nosotros/as, palabras que la gente quiere compartir.

Alumnos y alumnas del colegio de Sariñena también ha aportado sus propias palabras, más de ¡150 palabras!. Pozal y Quio han aparecido hasta siete veces, siendo las más repetidas. Alpargata, Boira, Charrar y Fato por tres veces. Ababol, Alparcero, Ande, Bisalto, Bulcar, Caparra, Chipiar, Drecho, Encorrer, Escoscar, Faina, Garrampa, Gayata, Güeno, Güerta, Ibón, Japo, Jetazo, Jorear, Laminero, Miaja, Muda, Nesecito, Patiaguas, Pindol, Truje,  Zagal y Zoquete por dos veces. También ha aparecido la expresión «A tajo parejo: Todo por igual».

¡Muchas gracias colegio de Sariñena!

  • Ababol: (x2) Ara. Amapola.
  • Abrigallo: Ara. Bufanda.
  • Acacharse: Ara. Agacharse.
  • Acotraciar: Ara. Arreglar, adecentar.
  • Afanoso: Ara. Avaro.
  • Albarda: Ara. Esparto.
  • Alforja: Esp. Bolsa para transportar a lomo de las caballerías.
  • Alparcero: (x2) Ara. Cotilla.
  • Alpargata: (x3) Ara. Zapatilla.
  • Amolar: Ara. Destrozar, romper.
  • Ancolicas: Ara. A caballito, a las espaldas.
  • Ande: (x2) Ara. Donde.
  • Argados: Ara. Bolsas grandes.
  • Auchar: Ara. Espantar las gallinas.
  • Badil: Ara. Recogedor.
  • Barral: Ara. Garrafa.
  • Bisalto: (x2) Ara. Guisante.
  • Boira: (x3) Ara. Niebla.
  • Bollo: (x3) Esp. Chichón.
  • Boque: Ara. Macho de la cabra.
  • Brazal: Ara. Sitio por donde se conduce el agua.
  • Bulcar: (x2) Ara. Volcar.
  • Burronera: Puerta que gira sobre su eje incrustado arriba y abajo.
  • Cacerola: Esp. Cazuela.
  • Cadillo: Ara. Perro joven.
  • Callizo: Ara. Callejuela.
  • Canalera: Ara. Canal del tejado.
  • Cantaral: Ara. Donde se colocaban los cantaros de agua.
  • Caparra: (x2) Ara. Garrapata.
  • Capazo: Esp. Esportilla.
  • Caramullo: Ara. Colmo, a rebosar.
  • Carrañar: Ara. Regañar.
  • Cenacho: Ara. Nevereta pequeña.
  • Ceñar: Ara. Hacer señas.
  • Ceprenar: Ara. Mover con una palanca.
  • Charrar: (x3) Ara. Hablar.
  • Chipiar: (x2) Ara. Mojar.
  • Chiqueta: Ara. Chica joven.
  • Chollazo: Ara. Pescozón.
  • Chulla: Ara. Lonza de tocino o carnero.
  • Cierzo: Ara. Aire frío, viento del noroeste.
  • Cojer: Ara. Caber.
  • Corrida: Ara. Carrera.
  • Cualo: Ara. Cual, que cosa.
  • Culazo: Caída sobre las posaderas.
  • Desustanciao: Ara. Persona insustancial.
  • Dorondón: Ara. Niebla fría y espesa del invierno.
  • Drecho: Ara. (x2) Derecho.
  • Embasador: Ara. Embudo.
  • Empazar: Ara. Quedar en paz.
  • Empentar: Ara. Empujar.
  • Empentón: Ara. Empujón.
  • Encanarse: Ara. Quedarse sin aliento.
  • Encorrer: (x2) Ara. Perseguir.
  • Enrruena: Ara. Escombros.
  • Entrecavar: Quitar las hierbas.
  • Envastar: Hacer algo abasto.
  • Esbalizaculos: Ara. Tobogán.
  • Esbalizar: Ara. Resbalar.
  • Esbarizar: Ara. Resbalarse.
  • Escandalera: Esp. Mucho ruido.
  • Escoscar: (x2) Ara. Limpiar.
  • Esgarrapao: Ara. Arañazo.
  • Esgarrapar: Ara. Arañas, hacer una herida en la rodilla. (¡Mi esgarrapau!).
  • Eslomar: Ara. Pegar golpes, trabajo cansado.
  • Espiazar: Ara. Romper.
  • Esportón: Ara. Apero de esparto para acarrear fiemo.
  • Estalentao: Ara. Sin talento.
  • Estozolar: Ara. Dar un golpe.
  • Fabla: Ara. Lengua, idioma.
  • Faina: (x2) Ara. Trabajo, faena.
  • Fas venir: Quieres venir.
  • Fato: (x3) Ara. Tonto.
  • Galdrufa: Ara. Peonza.
  • Galleta: Pozal de agua.
  • Gandrufa: Ara. Peonza.
  • Garra: Ara. Pierna.
  • Garrampa: (x2) Ara. Calambre.
  • Garrote: Esp. Palo de hierro o material duro.
  • Gayata: (x2) Ara. Bastón.
  • Güeno: (x2) Ara. Bueno.
  • Güerta: (x2) Ara. Huerta.
  • Güeso: Ara. Hueso.
  • Ibón: (x2) Manantial.
  • Incordiar: Esp. Molestar.
  • Japo: (x2) Escupitajo.
  • Jetazo: (x2) Ara. Bofetada.
  • Jopar: Ara.  Marchar, huir.“Jopa d´aquí: Vete de aquí”.
  • Jorear: (x2) Ara. Ventilar.
  • Joriar: Ara. Ventilar.
  • Jubo: Ara. Yugo.
  • Laminero: (x2) Ara. Goloso.
  • Lorza: Ara. Pliegue de piel.
  • Malacatón: Ara. Melocotón.
  • Marguinazo: Ara. Separación entre dos parcelas.
  • Mayoral: Ara. Jefe de los pastores.
  • Medianil: Ara. Pared que pertenece a dos casas a la vez.
  • Melico: Ara. Ombligo.
  • Miaja: (x2) Ara. Nada.
  • Miajeta: Ara. Un poco.
  • Minchurrillas: Poca cosa.
  • Minglana: Ara. Granada.
  • Minina: Ara. Pene de niño.
  • Mocho: Ara. Triste.
  • Mocholudo: Ara. Ser tozudo.
  • Moña: Ara. Muñeca.
  • Moñaco: Ara. Muñecos.
  • Morros: Ara. Labios.
  • Muda: (x2) Ropa limpia.
  • Naide: Ara. Nadie.
  • Nesecito: (x2) Ara. Necesito.
  • Nublo: Nublado.
  • Ocimbelico: Campana pequeña.
  • Orache: Tiempo.
  • Pa: Ara. Para.
  • Pachorra: Esp. Vagancia.
  • Palangana: Esp. Recipiente.
  • Patiaguas: (x2) Paraguas.
  • Pernil: Ara. Jamón.
  • Pescuezo: Nuca.
  • Petar: Romper.
  • Piazo: Pedazo.
  • Pindol: (x2) Ara. Hueso oliva.
  • Pizco: Ara. Pellizco.
  • Pos: Ara. Pues.
  • Pozal: (x7) Ara. Cubo.
  • Puchero: Esp. Recipiente.
  • Purna: Ara. Chispa.
  • Royo: Apero de labranza (Rollo)
  • Quio/a: (x7) Ara. Para llamar a alguien, chico/a.
  • Sopapo: (x4) Esp. Bofetón.
  • Tajadera: Ara. Chapa que detiene el agua.
  • Tozino: Ara. Cerdo.
  • Tozolón: Ara. Golpe.
  • Truje: (x2) Traer, “Lo truje: lo he traído”.
  • Unto: Esp. Salsa para untar.
  • Zaforas: (x2) Ara. Desordenado.
  • Zagal/a: (x2) Ara. Chico/a.
  • Zamarra: Ara. Chaqueta.
  • Zamarro: Ara. Salva pantalones.
  • Zamueco: Ara. Tomar el pelo.
  • Zarrio: (x3) Ara. Objeto sin valor.
  • Zoquete: (x2) Ara. Freno de carro para las ruedas.

 

Las palabras de Lalueza


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“Una palabra que compartir” es una iniciativa que recorre las diferentes bibliotecas de Los Monegros. Una caja que va recogiendo aquellas palabras aragonesas tan especiales para nosotros/as, palabras que la gente quiere compartir. Lalueza ha sido la decimotercera biblioteca y la decimosexta localidad monegrina, continuando un viaje muy interesante que va llegando a su fin.

Entre las semanas del 2 al 13 de mayo, el paso de la “Caja viajera”  ha replegado más de 70 palabras. Las palabras que más se han repetido han sido Pozal y Quio por tres veces y Estalentau, Marguin, Miaja y Socarral por dos veces. Dejamos en cuarentena «Asti, Tasti: aquí» y «Buxo: Boj». Además ha aparecido la expresión “Pollo mantiudo: Acurrucado, enfermizo”.

¡Muchas gracias Lalueza!

 

  • Ababol: ara. Amapola.
  • Abadejo: Ara. Bacalao.
  • Abocinar: Ara. Caer, inclinar o arrojar al suelo.
  • Aboirau: Ara. Estalentau.
  • Aneblada: Ara. Que le falta un poco.
  • Arrear: Ara. Marchar.
  • Arrojar: Esp. Lanzar, dejar caer.
  • Bateaguas: Ara. Paraguas.
  • Bislai, de: Ara. De lado, de medio lado.
  • Bochorno: Esp. Viento.
  • Branquil: Ara. Banco a la entrada de la casa.
  • Buforón: Ara. Ano.
  • Cañizo: Esp. Tablero rectangular hecho de cañas entrecuzadas.
  • Charrar: Ara. Hablar.
  • Chichón: Esp. Hinchazón, bollo.
  • Chiva: Ara. Jiba, joroba.
  • Chordiga: Ara. Ortiga, Urtica urens.
  • Chorra: Esp. Suerte, necio, pene.
  • Chufla: Esp. Guasa, burla.
  • Chuflar: Ara. Silbar.
  • Chupida: Ara. Mojada.
  • Ciemo: Ara. vid Fiemo.
  • Cierzo: Ara. Viento.
  • Continamente: Ara. Continuamente.
  • Contino: Ara. Continuo.
  • Cosirar: Ara. Vigilar, cuidar.
  • Dingolongango: Ara. Insistente, “Duro y dale”.
  • Embolicadora: Ara. Enredadora, liante.
  • Embolicar: Ara. Envolver, liar, confundir.
  • Embochornau: Atontado, que te ha dado un aire.
  • Esbarizaculos: Ara. Tobogán.
  • Esbarrar: Ara. Separar.
  • Estalentau: (x2) Ara. Persona con poco talento.
  • Estrafalaria: Esp. Rara.
  • Estrambótica: Esp. Extraño, raro, poco común.
  • Femera: Ara. Estercolero.
  • Fiemo: Ara. Estiércol.
  • Gambeto: Ara. Prenda de vestir, chaquetón.
  • Goler: Ara. Oler.
  • Gravera: Esp. Yacimiento de grava.
  • Guella: Ara. Oveja.
  • Güevo: Ara. Huevo.
  • Gujero: Ara. Agujero.
  • Malfurriadora: Ara. Malgastadora.
  • Marguin: (x2) Ara. Margen, Caseta pequeña?
  • Marguinazo: Ara. Margen grande, ribazo.
  • Matraco: Ara. No muy listo.
  • Miaja: (x2) Ara. Poco.
  • Panizo: Ara. Maíz.
  • Pedrolo:
  • Peñazo: Esp. Persona o persona molesta y pesada.
  • Pozal: (x3) Ara. Cubo.
  • Pulgaretas: Ara. Castañuelas.
  • Quio/a: (x3) Ara. Chico/a.
  • Reblar: Ara. Ceder.
  • Recautillo: Ara. Parte superior de una tapia.
  • Retrabique. Rastrillo.
  • Sabilondo: Sabiondo, listillo.
  • Saquera: ¿?
  • Socarral: (x2) Secarral.
  • Tajador: Ara. Sacapuntas.
  • Zambombazo: Esp. Estampido, ruido fuerte y seco.
  • Zarquinazo: Ara. Dar una clocha o tortazo.
  • Zerote: Ara. Excremento alargado.
  • Zerullón: Ara. Cerote, caca.

 

Las palabras de Sena


Sena final

“Una palabra que compartir” es una iniciativa que recorre las diferentes bibliotecas de Los Monegros. Una caja que va recogiendo aquellas palabras aragonesas tan especiales para nosotros/as, palabras que la gente quiere compartir. Sena ha sido la decimoquinta localidad monegrina, continuando un viaje muy interesante que va llegando a su fin.

Entre las semanas del 2 al 6 de mayo, el paso de la “Caja viajera”  ha replegado cerca de 400 palabras. Las palabras que más se han repetido han sido Chaminera, Panizo y Tremoncillo por cuatro veces,  Boira, Cado, Jopar, Minglana, Pernil y Pozal por tres veces, Agüela/o, Aladro, Alberjena, Alforja, Ande, Badil, Cantaral, Casalugar, Cascabillo, Chamusquiau, Cremallo, Cualo, Desustanciau, Empadullar, Esgardanchina, Espiazar, Estraudas, Fosqueta, Fregote, Malacatón, Masada, Matacán, Melico, Meriñaque, Mozico, Ordio, Palosanto, Panota, Pisadera, Pizco, Socarrau, Tiengo, Tocino, Torrollón, Tozolón, Yerba, Zafra y Zalamero por dos veces.

También han aparecido las expresiones «Ir a mangala: Ir a robar», «M´escojono: Me río», «Jibo: Que bien», «Ir de propio: Ir expresamente», «Hasta el cargo: Llamar la atención» y «Brisan/m: Eres más agudo que brisam».Además nos han contado los cinco puntos de borrachera: Chirris, Mirris, Capizurro, Zorriconco y Capazón (Según la taberna de Sena); las definiciones de la oveja según la edad: Primala, andosca, tercienca, cuatromudada, cerrada y las diferentes trazas de decir: Redios, rediez y rediela.

¡Muchas gracias Sena!

  • Ababol: Ara. Amapola.
  • Abadejo: Ara. Bacalau.
  • Abadinar: Inundar de agua.
  • Abatajar: Poner badajo en las esquillas.
  • Abentar: Ara. Tirar hacía arriba o lejos. (Aventar trigo, judias, garbanzos..)
  • Abocinar: Caer con la cara en el suelo.
  • Abozas: Flores del monte.
  • Abrevar: Esp. Dar de beber a los animales.
  • Acochar: Ara. Agachar.
  • Adobar: Esp. Poner en adobo la carne.
  • Acotoflar: Acomodar.
  • Afiladera: Esp.Piedra para afilar.
  • Aguarte: Ara.  Esperate, aguardate. “Aguarte pajaro!”, “¡Aguarte, aguarte..!”.
  • Agüela/o: (x2) Ara. Abuela.
  • Ajazaite: Ara. Mayonesa casera.
  • Ajeta: Ara. Grifo. (vid. Jeta)
  • Aladro: (x2) Ara. Arado.
  • Alantar: Ara: Paso largo, adelantar.
  • Albarca: Ara. Zapatilla hecha de goma, caucho.
  • Alberge: Ara. Albaricoque.
  • Alberjena: (x2)  Ara. Berenjena.
  • Alborotar: Esp. Gritar.
  • Alforja: (x2) Esp. Bolsa de tela.
  • Algarabán: Ara. Pájaro, alcaraván.
  • Alguarín: Ara. Hueco para guardar el grano, se echaba desde arriba por un agujero y lo secaban por debajo.
  • Aljibez: Pozo.
  • Almidez: Mortero. Ara. Almirez.
  • Almosta: Ara. Medida como una mano, puñado.
  • Alparcera: Ara. Alcahueta.
  • Alparciar: Ara. Curiosear, habladurías.
  • Alumbrar: Esp. Iluminar.
  • Amallancar: Ara. Golpear algo.
  • Amoto: Ara. La moto.
  • Amprar: Ara. Pedir prestado.
  • Amugas: Para cargar los argados.
  • Ancollicas: Ara. Llevar a la espalda, cargar.
  • Ande: (x2) Ara. Donde.
  • Andoba: Esp. Pillo.
  • Andurriana: Ara. Andarina.
  • Anfiula: Tajadera de riego.
  • Angrucioso: Ara. Avaricioso.
  • Antenau: Esp. Hijastro.
  • Apañijo: Ara. Aliño.
  • Aradio: Radio.
  • Arguellau: Ara. Persona delgada.
  • Armatoste: Esp. Cacharro grande.
  • Arrabaños: Rebaños.
  • Arramblar: Ara. Llevarse o arrancar todo.
  • Arrujiar: Ara. Echar agua al suelo con la mano desde un recipiente.
  • Asinas: Ara. Así.
  • Atolondrar: Esp. Atontar.
  • Atorzonar: Ara. Indigestar, empachar.
  • Azacán: Ara. Persona muy trabajadora.
  • Azierro: Ara. Trozo dentro del campo que nace en el sembrado.
  • Badajo: Esp. Da sonido a la campaña.
  • Badallar: Ara. Bostezar.
  • Badil: (x2) Ara. Recogedor de basura.
  • Badina: Ara. Remanso en río, poza.
  • Banasto: Esp. Canasta grande.
  • Bancal: Esp. Parcela pequeña de tierra.
  • Bandeador: Columpio.
  • Bandiar: Ara. Bandeo de campanas.
  • Barandau: Ara. Pasamanos.
  • Bardo: Ara. Barro.
  • Bastidas: Enganche del ruello de la era.
  • Batueco: Ara. Vacío.
  • Berza: Ara. Acelga.
  • Biengo: Ara. Vengo, verbo venir.
  • Bobo: Huevo.
  • Boira: (x3) Ara. Niebla.
  • Boltizo: Bautizo.
  • Boque: Ara. Macho cabrío.
  • Botero: Ara. Hueco, agujero.
  • Branquil: Ara. Piedra de entrada a la casa, a modo de peldaño.
  • Brazal: Ara. Pequeño corral de agua.
  • Brazau: Ara. Medida de brazo.
  • Budillo: Ara. Intestino.
  • Bufete: Ara. Culo.
  • Caballete: Ara. Para elevar las cazuelas del fuego.
  • Cabañero: Burro que acompaña al rebaño.
  • Cabo: Quepo.
  • Cacaliar: Decirlo todo.
  • Cachipurriana: Esp. Significado indeterminado en el que se hace manifiesto lo jocoso, lo burlesco.
  • Cadiera: Ara. Banco junto al hogar.
  • Cadillo: Ara. Perro pequeño, cachorro.
  • Cado: (x3) Ara. Madriguera.
  • Caeban: Caían.
  • Caldero: Esp. Cazuela grande de cobre.
  • Calorina: Ara. Calor sofocante.
  • Camandulero: Ara. Persona que le gusta salir mucho de casa.
  • Can: Ara. Perro.
  • Candil: Ara. Alumbre.
  • Cantaral: (x2) Ara. Soporte para cantaros.
  • Cantaro: Jarra.
  • Capaceta: Ara. Cesta de mimbre para la compra.
  • Capazo: Ara. Conversación que se alarga.
  • Carcaño: Tendón de Aquiles, calcáneo.
  • Carnuz: Ara. Animal muerto.
  • Casalugar: (x2) Ara. Ayuntamiento.
  • Cascabillo: (x2) Ara. Cascabel.
  • Cazinglo: Ara. Pequeño trozo de madera fuerte con agujeros para enlazar sogas.
  • Chaminera: (x4) Ara. Chimenea.
  • Chamusquiau: (x2) Casi quemado.
  • Chapurquiar: Ara. Ensuciar o jugar con agua.
  • Charrar: Ara. Hablar.
  • Chelar: Ara. Helar.
  • Chipiado: Mojado.
  • Chiquer: Ara. Chico.
  • Chiqueta: Ara. Chica.
  • Chulla: Ara. Jamón o tocino blanco.
  • Chupido: Ara. Mojado.
  • Ciazo: Ara. Criba fina.
  • Cobano: Ara. Cuévano, cesto grande de mimbre.
  • Colgallo: Ara. Colgajo.
  • Collerón: Collera.
  • Columbrar: Ara. Ver, comenzar a amanecer.
  • Contornador: Ara. Objeto que daba vuelta a la paja.
  • Contornar: Ara. Voltear las mies.
  • Coraler: Ara. Guindilla.
  • Corbillo: Ara. Bandeja de mimbre para sacar fiemo.
  • Cotilla: Esp. Curioso.
  • Craba: Ara. Cabra.
  • Crebaza: Ara. Costras de frío.
  • Cremallo: (x2) Ara. Cadena de hierro para enganchar el caldero encima del fuego.
  • Cualo: (x2) Ara. ¿qué?, cual.
  • Cuasi: Ara. Casi.
  • Cuco: Ara. Gusano.
  • Cullestro: Ara. Primera leche de las recién paridas.
  • Dalla: Ara. Guadaña.
  • Debán: Ara. Delante.
  • Demba: Ara. Campo junto al pueblo.
  • Destartalau: Ara. Desordenado.
  • Desustanciau: (x2) Ara. Poca gracia.
  • Embolicar: Ara. Liar.
  • Empandullar: (x2) Ara. Mezclar.
  • Emponderar: Ara. Exagerar.
  • Enchegar: Ara. Encender un motor.
  • Encorrer: Ara. Perseguir.
  • Encullestrar: Ara. “Estar sin encullestrar” se le dice a los angruciososo. (Enculiestrar)
  • Endición: Ara. Inyección.
  • Endrija: Ara. Raja, grieta.
  • Enflascar: Ara. Ensuciar.
  • Enruena: Ara. Basura o desecho de obras.
  • Ensonear: Ara.  Soñar.
  • Ensundia: Ara. Sebo.
  • Esbafar: Ara. Evaporar.
  • Esbarizaculos: Ara. Tobogán.
  • Escachariau: Enfermo.
  • Escadillera: Empezar.
  • Escarabacho: Ara.  Escarabajo.
  • Escobar: Ara. Barrer.
  • Escoscar: Ara. Limpiar.
  • Escribido: Escrito.
  • Escuajeringar: Ara. Romper.
  • Esfuriar: Ara. Espantar, ahuyentar.
  • Esgalletar: Me esgalleto de toser/ de reír, troncharse, romperse.
  • Esganguillau: Ara. Persona débil.
  • Esgardachina: (x2) Ara. Lagartija.
  • Esgarramillau: Ara. Delgado, flaco.
  • Esgarrapadera: Ara. Pata de gallina.
  • Esgarrapar: Ara. Arañar.
  • Esgarretar: Gran esfuerzo y quedarse débil.
  • Esmirriau: Ara. Delgado.
  • Espantalobera: Hierba del monte.
  • Espantarallo: Ara. Espantapajaros.
  • Esparbero: Ara. Milano.
  • Espericueta: Ara. Descarada.
  • Espiazar: (x2) Ara. Romper.
  • Espinguetero: Ara. Enredador.
  • Espinzar: Romper.
  • Espolsiar: Ara. Limpiar, sacudir la alfombra.
  • Esportón: Montaje lateral de una puerta de madera, hace función de bisagra.
  • Estafermo: Esp. Desustanciao, soso.
  • Estalapizarse: Ara. Caerse.
  • Estalentau: Ara. Poco talento.
  • Estarpino: Ser fuerte.
  • Esteudas: Ara. Hierro de tres patas, redondo donde se apoya para ponerlo en el fuego de la hoguera o caminera.
  • Estomaciau: Ara. Mustio, débil.
  • Estorbau: Ara. Estropeado.
  • Estraleta: Ara. Hacha pequeña.
  • Estraudas: (x2) Ara. Estrebedes, Patas del caldero.
  • Falsa: Ara. Desván.
  • Fandomega: Persona parada.
  • Fanega: Ara. Medida de volumen.
  • Fardacho: Ara. Lagarto.
  • Fendejo: Ara. Vencejo.
  • Fenzejo: Ara. Sogueta hecha de esparto con dos ramos en las puntas.
  • Ferrincallo: Ara. Trapo de cocina roto.
  • Fosqueta: (x2) Ara. Calabozo.
  • Fregote: (x2) Ara. Mucho por fregar.
  • Fuineta: Ara. “Hacer fuineta”, hacerse el desentendido.
  • Fumarro: Ara. Cigarro.
  • Galchofa: Ara. Alcachofa.
  • Garba: Ara. Mies.
  • Garra: Ara. Pierna.
  • Garrón: Ara. Parte de la pierna.
  • Gazaper: Conejer pequeño.
  • Geme: Medida.
  • Glera: Ara. Orillas del río (soto).
  • Gorgollar: Ara. Hervir.
  • Güebra: Ara. Terreno labrado.
  • Güega: Ara. Linde entre dos terrenos.
  • Güera: Ara. Rampa para que salga el agua.
  • Gurrión: Ara. Gorrión.
  • Hermosiar: Ponerse limpio.
  • Hiel: Esp. Vesícula, bilis.
  • Huyerán: Esp. Escaparán.
  • Jada: Ara. Azada.
  • Jarro: Ara. Botijo.
  • Jartar: Esp. Hartar.
  • Jasco: Ara. Áspero.
  • Jauto: Ara. Soso.
  • Jeta: Ara. Grifo.
  • Jopar: (x3) Ara. Marchar.
  • Joriar: Ara. Ventilar.
  • Lagaña: Ara. Legaña.
  • Laminar: Ara. Chupar.
  • Laminero: Ara. Goloso.
  • Látigo: Esp. Sirve para dar golpe a las mulas y que vayan más rápido.
  • Lechezillas: Esp. Mollejas.
  • Letacines: Ara. Hierba del campo.
  • Limaco: Ara. Babosa.
  • Liviano: Ara. Pulmón.
  • Mal: Ara. Daño.
  • Malacatón: (x2) Ara. Melocotón.
  • Mallacán: Ara. Tozudo.
  • Mallada: Casa del monte.
  • Malmeter: Ara. Echar a perder.
  • Mardano: Ara. Macho de las ovejas.
  • Marguín: Ara. Margen.
  • Mariscal: Ara. Veterinario.
  • Masada: (x2) Caseta del monte o torre.
  • Matacán: (x2) Ara. Tozudo.
  • Matachín Ara. Matador de tocinos.
  • Matalobera: Planta del monte.
  • Matután: Atra. Hombre grande y burro.
  • Melico: (x2) Ara. Ombligo.
  • Melón: Tonto.
  • Meriñaque: (x2) Ara. Protección de la cabina que iba en los carros.
  • Mermasangre: Esp. Hierba del monte.
  • Mesache: Ara. Muchacho adolescente.
  • Mia: Ara. Mira.
  • Miaja: Ara. Poco.
  • Miate: Ara. Mira.
  • Mico: Ara. Delgado, “Está como un mico” y “tiene la cara como un mico”.
  • Mielcas: Ara. Hierbas del campo.
  • Mielsa: Ara. Páncreas.
  • Minchar: Ara. Comer.
  • Minglana: (x3)  Ara. Granada.
  • Mingrana: Ara. Granada.
  • Mistos: Ara. Fósforos, cerillas.
  • Mocador: Ara. Pañuelo.
  • Moña: Ara. Muñeca de jugar.
  • Morcas: Ara. Saladas del aceite, posos.
  • Morra: Esp. Oveja loca (Encefalopetia esponiforme bovina).
  • Morral: (x2) Esp. Bolso de piel de oveja o cabra que llevaban los pastores.
  • Morralleras: Los labios después de comer y sin limpiarse. “Qué morralleras llevas”.
  • Morro: Ara. Labios.
  • Morrocotudo: Esp. Buenísimo.
  • Mozet: Ara. Muchacho.
  • Mozico: (x2) Ara. Pié de carro, palo para mantener horizontal un carro de mulas.
  • Ordio: (x2) Ara. Cebada.
  • Paice: Ara. Parece.
  • Pairot: Retrasau.
  • Palosanto: (x2) Ara. Caqui.
  • Panfilo: Esp. Soso.
  • Panizo: (x4) Ara. Maíz.
  • Panota: (x2) Mazorca.
  • Pasalla: Ara. Orden de girar a la derecha a las caballerías.
  • Patalero: Ara. Abierto, Puerta patalera.
  • Pegajoso: Esp. Pesau.
  • Peladuzco: Piel de frutas o verduras.
  • Pelaire: Esquilador.
  • Pendón: Que hace estorbo.
  • Peñazo: Pedrada.
  • Pernil: (x3) Ara. Jamón curado.
  • Pezcollón: Bofetón.
  • Pezolaga: Ara. Malo.
  • Piazo: Ara. Trozo.
  • Picarra: Ara. Pico de montaña.
  • Pileta: Pila.
  • Pingo: Esp.  Viejo y sucio.
  • Pinpollo: Esp. Niño/a guapo/a.
  • Piñol: Ara. Hueso de oliva o frutas.
  • Piojuelo: Esp. Piojos de las gallinas.
  • Pisadera: (x2) Ara. Lagar donde se pisa la uva.
  • Pizco: (x2) Ara. Pellizco.
  • Pocha: Ara. Bolsillo.
  • Pordiosera: Esp. Mal arreglada.
  • Portadera: Gran recipiente de madera.
  • Potroso: Mal vestido.
  • Pozal: (x3) Cubo.
  • Puerco: Ara. Sucio.
  • Pugón: Ara. Vara recia, larga y terminada en punta para sujetar garba encima de los carros.
  • Punchar: Ara. Pinchar.
  • Quisquilloso: Esp. Persona que se enfada pronto.
  • Rabosa: Ara. Zorra.
  • Ramal: Esp. Parte que arranca de la línea principal de un camino, acequia.
  • Rapazón: Pequeño.
  • Rasmia: Ara: Energía, nervio.
  • Rebadan: Ara. Zagal que va con el pastor.
  • Reblar: Ara. Ceder, aflojar.
  • Rebulcar: Ara. Revolcarse.
  • Recautillo: Ara. Final de una tapia con paja o brozas.
  • Redolada: Ara. Cercanías, alrrededores.
  • Refajo: Esp. Enagua de lana.
  • Remobeba: Removía.
  • Remugar: Ara. Masticar largo rato la comida.
  • Reses: Esp. Ovejas.
  • Resollar: Esp. Respirar.
  • Resuello: Esp. Respiro.
  • Retorcijón: Esp. Dolor de tripa.
  • Retrato: Esp. Fotografía.
  • Ringlera: Ara. Línea.
  • Royo: Ara. Pelirrojo.
  • Rusiente: Ara. Candente, hierro rusiente.
  • Rusigar: Ara. Rumiar.
  • Salz: Salto de agua. ¿Sauce?
  • Santofiemo: Desustanciau, sin sustancia.
  • Sobrecido: Vaso recipiente lleno.
  • Socarrado: Esp. Quemado o tostado ligeramente.
  • Socarrau: (x2) Casi quemado.
  • Solimán: Ara. Amargo.
  • Solonar: Galería de tomar el sol.
  • Sostén: Esp. Sujetador.
  • Tajador: Ara. Sacapuntas.
  • Talega: Ara. Saco de tela.
  • Talegazo: Ara. Caer.
  • Tarugo: Esp. Tronco de leña.
  • Tiengo: (x2) Tengo.
  • Tirantes: Enganches de las mulas de los carros.
  • Toballa: Ara. Toalla.
  • Tocho: Ara. Palo grueso.
  • Tocino: (x2) Ara. Cerdo.
  • Tonel: Esp. Cuba.
  • Toridera: Ara. Vaca en celo.
  • Tormo: Ara.  Trozo de tierra gorda.
  • Torrollón: (x2) Ara. Inquieto.
  • Torzón: Ara. Problemas digestivos en las caballerías.
  • Tozal: Ara.  Montículo.
  • Tozolón: (x2) Ara. Golpe en la cabeza.
  • Trapicallo: Ara. Trapo viejo.
  • Trapos: Los trapos se usaban como pañales.
  • Traste: Ara. Cacharro roto o viejo.
  • Trastucar: Pasado de cabeza, trastocar.
  • Tremoncillo: (x4) Ara. Tomillo.
  • Trepuzón: Ara. Resbalarse.
  • Trilladora: Esp. Para trillar cereales.
  • Trillo: Esp. Sirve para trillar las mies.
  • Trolirón: Ara. Torrollón.
  • Trompicones: Esp. Empujones.
  • Trucar: Ara. Llamar a la puerta.
  • Tubido: Ara. Tenido.
  • Tubiendo: Ara. Teniendo.
  • Tunante: Esp. Pillo.
  • Turrumpero: Ara. Montículo.
  • Uesque: Ara. Orden de girar a la izquierda a las caballerías.
  • Yerba: (x2) Ara. Hierba.
  • Zaborro: Ara. Piedra grande.
  • Zafra: (x2) Ara. Bidón para guardar el aceite de oliva.
  • Zagal: Ara. Chico.
  • Zaladejo: Camiseta de abrigo larga.
  • Zalamero: (x2) Esp. Cariñoso.
  • Zancarron: Ara. Hueso del pernil.
  • Zarrapastrosa: Esp. Mujer mal arreglada.
  • Zarrio: Ara. Objeto o prenda vieja para tirar.
  • Zierzera: Ara. Aire.
  • Zolle: Ara. Pocilga.
  • Zolleta: Ara. Caseta del tocino.
  • Zopenco: Esp. Torpe.
  • Zorrera: Ara. Borrachera.
  • Zurriago: Ara. Látigo.
  • Zorrupía: Pillo, con picardía.
  • Zuro: Ara. Lo que queda al desgranar el maíz.
  • Zurrapero: Viejo verde.
  • Zurriaga: Esp. Especie de látigo.

Muchas gracias a Pilar Monter  por su gran acogida ¡muchas gracias!!

 

Las palabras de Tardienta


Tardienta final

“Una palabra que compartir” es una iniciativa que recorre las diferentes bibliotecas de Los Monegros. Una caja que va recogiendo aquellas palabras aragonesas tan especiales para nosotros/as, palabras que la gente quiere compartir. Tardienta ha sido la duodécima biblioteca que ha visitado y la decimocuarta localidad monegrina, continuando un viaje que muy interesante que va llegando a su fin.

Entre las semanas del 18 al 19 de abril, el paso de la “Caja viajera”  ha replegado cerca de 300 palabras. Pozal ha sido la palabra que más veces ha aparecido, ¡hasta diez veces!. Charrar nueve; Boira siete; Carrañar seis, Ababol y Fullatre por cinco veces; Abentar, Badil, Carrilano, Chemecar, Cuquera, Jada, Laminero, Lifara y Tozolón cuatro; Alberje, Amprar, Chipiar, Chulla, Escobar, Espiazar. Melico, Mesache, Mueso, Orache, Panizo y Tajador tres; Acotraciar, Aladro, Alcorzar, Alpargata, Amolar, Apañar, Astral, Auto, Badina, Bulcar, Chandrío, Corderetas, Desustanciau, Dondiar, Dorondon, Empentón, Esbafar, Esbalizar, Espináis, Jarmentar, Magra, Marguin, Pinganetas, Pocha, Poquer, Quio, Rugiar y Zurriagazo dos veces.

Además han aparecido las expresiones como «Boira preta: Niebla espesa»,»Ir de propio: Ir expresamente a algún lugar», «Ir a corderetas: Ir a caballito», «Vete a espigar ta güebra», «No te creas tan agudo: Listo», «No te quiero miaja», «Estar encadau: Estar escondido», «Estar con caramuello: Estar lleno», «Ir a forro: Ir sin chaqueta», «Dar mal: Molestar» y «Tocar chufa y volver: Ir a un recado rápido». Las palabras «Os zebiles: Los guardias civiles» e «Ibón: Lago pirenaico» las dejo en cuarentena.

¡Muchas gracias Tardienta!

  • Ababol: (x5) Ara. Amapola, tonto.
  • Abadejo: Ara. Bacalao.
  • Abarcudo: Pueblerino.
  • Abechucho: Ara. Tonto.
  • Abentar: (x4) Ara. Tirar.
  • Abón: Ara. Picadura.
  • Abrevar: Esp. Beber.
  • Abridera de boca: Bostezar.
  • Acachar: Ara. Agachar.
  • Acochar: Agachar.
  • Acotraciar: (x2)  Ara. Arreglarse.
  • Aduya: Ara. Ayuda.
  • Aduyar: Ara. Ayudar.
  • Afogar: Ara.  Ahogar.
  • Aforrar: Ara. Quitar ropa.
  • Agüelo: Ara. Abuelo.
  • Airera: Ara. Ventolera.
  • Ajolio: Ara. Mahonesa con ajo.
  • Aladro: (x2) Ara. Arado.
  • Albarca: (x2) Ara. Sandalia de campo.
  • Alberje: (x3) Ara. Albaricoque.
  • Alcorzar: (x2) Ara. Atajar, acortar.
  • Alda: Ara. Regazo que se ponen los niños.
  • Almendrico: Ara. Almendra verde.
  • Aloda: Ara. Alondra.
  • Alparcero: Ara. Cotilla.
  • Alpargata: (x2) Ara. Zapatilla.
  • Amolar: (x2) Ara. Fastidiar.
  • Amprar: (x3) Ara. Pedir prestado.
  • Ande: Ara. Donde, ¿Ande vas?
  • Ansa: Ara. Asa.
  • Apajentar: Ara. Apacentar, soltar el ganado.
  • Apañar: (x2) Ara. Aliñar.
  • Apedregar: Ara. Granizar.
  • Arguellau: Ara. Flaco.
  • Astral: (x2) Ara. Hacha.
  • Astraleta: Ara. Hacha pequeña.
  • Aujero: Ara. Agujero.
  • Auto: (x2) Ara. Coche.
  • Azarbe: Ara. Desagüe de campo.
  • Bación: Ara. Utensilio de matanza del cerdo.
  • Badejada: Paliza.
  • Badil: (x4) Ara. Recogedor.
  • Badina: (x2) Ara. Balsa o charco.
  • Balde: (x3) Esp. Recipiente, barreño.
  • Bandiar: Ara. Voltear.
  • Bantar: Ara. Levantar.
  • Barrastruz: Marca de suciedad.
  • Barza: Ara. Zarza.
  • Baruca: Ara. Dar vueltas a la cabeza.
  • Beberrutiar: Beber sin sed.
  • Bofo: Ara. Fofo.
  • Boira: (x7) Ara. Niebla.
  • Borguil: Ara. Montón de paja.
  • Borreta: Ara. Pelusilla bajo la cama.
  • Broza: Esp. Maleza.
  • Brozas: Ara. Torpe.
  • Bulcar: (x2) Ara. Volcar.
  • Bulquete: Ara. Carro.
  • Bura: Arcilla.
  • Buro: Ara. Barro.
  • Cabezudo: Renacuajo.
  • Cadiera: Ara. Banco.
  • Cado: Ara. Madriguera.
  • Calcero: Ara. Calzado.
  • Caldero: Esp. Cubo.
  • Calzonazos: Esp. Poca autoridad.
  • Camandulero: Ara. Persona que le gusta salir.
  • Cambra: Ara. Habitación.
  • Canilla: Ara. Espinilla de la pierna.
  • Capuzar: Ara. Tirarse de cabeza.
  • Caramuello: Ara. Lleno.
  • Carrañar: (x6) Ara. Reñir, reprender.
  • Carrilano: (x4) Ara. Vividor, transeúnte.
  • Cascar: Ara. Hablar.
  • Catenaz: Ara. Impertinente.
  • Ceprenar: Ara. Hacer fuerza.
  • Chabeta: Cabeza.
  • Chacal: Cuando hace mucho frío.
  • Chambergo: Ara. Chaqueta.
  • Chaminera: Ara. Chimenea.
  • Chandrío: (x2) Ara. Desaguisado.
  • Charrar: (x9) Ara. Hablar.
  • Chelar: Ara. Helar.
  • Chemecar: (x4) Ara. Quejarse, protestar.
  • Chera: Ara. Fuego.
  • Chicorrón: Ara. Pequeño.
  • Chipiar: (x3)  Ara. Mojar.
  • Chuflar: Ara. Silbar.
  • Chulla: (x3) Ara. Filete, loncha de jamón.
  • Chupiudo: Ara. Mojado.
  • Clarión: Ara. Tiza.
  • Cobar: Ara. Empollar la lueca.
  • Cochera: Garaje.
  • Coda: Ara. Cola.
  • Coflar: Ara. Sentarse tranquilamente.
  • Contino: Ara. Seguido.
  • Corderetas: (x2) Ara. Llevar a la espalda.
  • Corrusco: Ara. Trozo de pan, punta.
  • Cortapichetas: Ara. Tijeretas, insecto Dermaptera (Orden).
  • Crío/a: (x2) Niño/a pequeño/a.
  • Cuco de luz: Ara. Luciérnaga.
  • Cuquera: (x4) Ara. Herida en la cabeza.
  • Culidon: Remolque.
  • Cutio: Ara. Pacifico o recatado.
  • Desaborido: Esp. Persona poco agradable.
  • Desfilochado: Ara. Deshacer.
  • Desustanciau: (x2) Ara. Idiota, persona poco seria.
  • Dondiar: (x2) Ara. Ir de aquí para allá.
  • Dorondon: (x2) Ara. Rocío helador.
  • Duricia: Ara. Callo.
  • Embasador: Ara. Embudo.
  • Embolicar: Ara. Liar.
  • Empentar: Ara. Empujar.
  • Empentón: (x2) Ara. Empujón.
  • Encadau: Ara. Escondido.
  • Enchegar: Ara. Encender.
  • Encodar: Esconder.
  • Encorrer: Ara. Perseguir.
  • Enzarzar: Esp. Reñir.
  • Esbafar: (x2) Ara. Perder el gas, el olor.
  • Esbalizar: (x2) Ara. Escurrir, resbalar.
  • Esberrecar: Ara. Llorar.
  • Esbotar: Ara. Salir a presión.
  • Escañar: Ara. Atragantar.
  • Escarramanchas: Ara. A horcajadas.
  • Escarraminchas: Ara. Llevar a la espalda.
  • Escoba: Cepillo.
  • Escobar: (x3) Ara. Barrer.
  • Escopetiau: Ara. Ir rápido, marchar.
  • Escoscao: Ara. Limpio, ordenado.
  • Escuchete: Ara. Decir algo al oído.
  • Escurriñar: Tirar cosas.
  • Esgarramanta: Ara. Persona informal.
  • Esmirriado: Flaco.
  • Esmirriau: Ara. Delgado.
  • Espedera: Ara. Utensilios de cocina.
  • Espiazar: (x3) Ara. Romper.
  • Espináis: (x2) Ara. Espinacas.
  • Esquerola: Ara. Escarola.
  • Estozolar: Ara. Caerse.
  • Faina: Ara. Faena.
  • Fajuelo: Ara. Sarmiento de la vid.
  • Farnaca: Ara. Cría de liebre.
  • Farto: Ara. Harto.
  • Festejar: Ara. Cortejar.
  • Fofo: Esp. Hueco.
  • Fogar: Ara. Hogar.
  • Fogata: Ara. Fuego grande.
  • Fogatera: Ara. Hoguera.
  • Forón: Ara. Culo, ano.
  • Fosco: Ara. Oscuro.
  • Fuina: Ara. Animal salvaje, Garduña.
  • Fulero: Estar fulero, estar pachucho.
  • Fullatre: (x5) Farinoso, dobladillo.
  • Gachi: Ara. Chica.
  • Garrampa: Ara. Calambre.
  • Gorrete: Madalena, magdalena.
  • Güebra: ara. Campo labrado.
  • Jada: (x4) Ara. Azada (A jada: la jada).
  • Jadico: Ara. Azada pequeña.
  • Jarmentar: (x2) Ara. Coger los fajuelos, sarmientos.
  • Jauto: Ara. Soso.
  • Jergón: Ara. Somier.
  • Jopar: Ara. Marchar.
  • Jota: Baile popular aragonés.
  • Laminero: (x4) Ara. Goloso.
  • Lifara: (x4) Ara. Comilona.
  • Lolo: Ara. Abuelo.
  • Lorza: Ara. Pliegue en la ropa.
  • Lueca: Ara. Clueca.
  • Lupas: Esp. Gafas.
  • Madalena: Magdalena.
  • Magra: (x2) Ara. Jamón.
  • Mangar: Esp. Robar.
  • Mardano: Ara. Carnero.
  • Mandil: Ara. Delantal, mantel de lana.
  • Marguín: (x2) Ara. Margen, linde.
  • Maripis: Zapatillas deportivas.
  • Matutan: Ara.  Persona grande.
  • Mayo: Ara. Grande.
  • Melico: (x3) Ara. Ombligo.
  • Mesache: (x3) Ara. Mozo, amigo.
  • Miaja: Ara. Nada.
  • Mida: Ara. Medida.
  • Mina: Esp. Punta.
  • Minglana: Ara. Granada.
  • Moceta: Ara. Chica joven.
  • Mocho: Ara. Estar mocho, estar triste, apocado.
  • Modorro: Ara. Casi tonto.
  • Moquero: Ara. Pañuelo.
  • Moraollo: Ollejo de la uva.
  • Morro: Ara. Labio; beber a morro: Beber chupando.
  • Mozo: Joven.
  • Muermo: Hombre chorrón o sosarrio.
  • Mueso: (x3) Ara. Mordisco.
  • Mustio: Esp. Triste.
  • Napia: Esp. Nariz.
  • Nuble: Ara. Nublado.
  • Orache: (x3) Ara. Tiempo que hace, mal tiempo.
  • Oruio: Chico.
  • Panizo: (x3) Ara. Maíz.
  • Paice: Ara. Parece.
  • Pedregada: Ara. Granizada.
  • Peducos: Ara. Calcetín gordo.
  • Pelín: Esp. Poco.
  • Pella: Ara. Coliflor.
  • Perdigana: Ara. Cría de perdiz.
  • Pernil: Ara. Jamón.
  • Picaraza: Ara. Urraca Picapica.
  • Pichar: Ara. Orinar.
  • Pinganetas: (x2) Ara. Alturas, lugares peligrosos.
  • Pintes: Ara. Pinturas.
  • Pitera: Ara. Valor.
  • Pocha: (x2) Ara. Bolsillo, monedero.
  • Pocilga: Esp. Establo cerdos.
  • Potroso: Mal vestido.
  • Poquer: (x2) Ara. Poco, Poquer a poquer: poco a poco.
  • Pozal: (x10) Ara Cubo.
  • Preta: Ara. Prieta.
  • Pretarse: Ara. Juntarse.
  • Pugones: Ara. Tablas.
  • Quebraza: Esp. Grieta en el pie.
  • Quio: (x2) Chico.
  • Rasera: Ara. Espumadera.
  • Rasmia: Ara. Fuerza.
  • Reblar: Ara. Ceder.
  • Recio: Gordo.
  • Rematar: Ara. Terminar.
  • Repatán: Ara. El que dice las coplas.
  • Retortero, al: Guiar a alguien por un camino tortuoso.
  • Romancero: Ara. Refunfuñón.
  • Roñar: Ara. Protestar.
  • Roperacho: Ara. Mujeriego.
  • Royo/a: Ara. Rubio, roja.
  • Rugiar: (x2) Ara. Mojar la calle, echar agua con las manos.
  • Socarrar: Esp. Quemar.
  • Tajador: (x3) Ara. Sacapuntas.
  • Talegazo: Ara. Caerse.
  • Tartir: Ara. Respirar.
  • Tarugo: Esp. Trozo de madera, persona de pocas luces.
  • Tentón, al: Ara. A oscuras.
  • Tocho: Esp. Ladrillo.
  • Tocino: Ara.Cerdo.
  • Tormo: Ara. Terrón.
  • Torroco: Ara. Terrón.
  • Torrollón: Ara. Revoltoso.
  • Tostón: Ara. Persona algo pesada.
  • Tozolón: (x4) Ara. Cuando te caes muy fuerte.
  • Tozuelo: Ara. Cabeza.
  • Trapizan: Ara. Paño, trapo.
  • Tufa: Ara. Flequillo.
  • Vulquete: Ara. Carro.
  • Zaborrero: Ara. Parejo.
  • Zaeras: Pelo largo.
  • Zaforas: Ara. Torpe.
  • Zagal: Ara. Chico.
  • Zagón: Ara. Protector o delantal de ropa.
  • Zamandungo: Ara. Torpe, pocas luces.
  • Zamarra: Ara. Chaqueta.
  • Zancochar: Ara. Marranear.
  • Zangarriana: Ara. Lagartija.
  • Zarrapastroso: Ara. Mal vestido.
  • Zarrio: Ara. Sin valor.
  • Zolle: Ara. Lugar donde se encierran los cerdos.
  • Zoquete: Esp. Que no sabe nada.
  • Zurriagazo: (x2) Esp. Latigazo.

Muchas gracias a la bibliotecaria Belén Pamplona Oliva ¡muchas gracias!!