Archivos Mensuales: agosto 2016

La leyenda de Moncalvo


En mitad de Los Monegros, en medio de la nada, permanece férreamente erguida una solitaria pared. Una pared que irremediable lucha contra su propia existencia, en medio de la soledad, del silencio y del olvido. Es un lugar donde el tiempo ha borrado la historia, donde el olvido se ha apropiado de la memoria. Allí queda oculto el recuerdo de un pueblo ya casi sin ruinas, que se desvanece en la profundidad de la triste indiferencia.  

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Poblado de Moncalvo

               La heroica pared son dos paños de una cabecera poligonal de una antigua iglesia de estilo gótico, de mediados del siglo XIII. La antigua iglesia se componía de una única nave, cubierta por una bóveda de crucería y cabecera poligonal: “La Virgen Vieja” de Moncalvo. La Virgen Vieja es de las mismas características que la desaparecida iglesia de San salvador de Pallaruelo de Monegros, construida por Arnaldo Vidal de Almenar en 1258. En ambas aparecen idénticas marcas de cantero. Quizá, la Virgen Vieja, correspondiese a la Asunción, a la festividad del 15 de agosto.

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Detalle de la Virgen Vieja de Moncalvo

            Pero las ruinas esconden la historia de un pueblo desaparecido, la leyenda del misterioso poblado de Moncalvo. Moncalvo debió de ser un pueblo de una cierta entidad, en relación con la envergadura de su iglesia de la Virgen Vieja. Pueblo hermano de Pallaruelo de Monegros, del que distan unos escasos dos kilómetros. La leyenda narra que los habitantes del lugar de Moncalvo se revelaron contra los tributos que debían de pagar, incluso llegaron a asesinar a más de un recaudador. La respuesta fue despiadada y terrible, tan cruel que sirvió de escarnio para otras poblaciones y tan aterradora que su recuerdo se hizo imposible. Aconteció que, mientras las gentes de Moncalvo se encontraban celebrando misa en la iglesia de la Virgen Vieja, aparecieron tropas reales y uno a uno los hicieron salir, los asesinaron a todos y todas, a hombres y mujeres, niños y niñas, bebes y ancianos; un baño de sangre atroz e inhumano. Luego, atravesaron los cadáveres por unos palos que habían clavado en el suelo. Los expusieron como castigo ejemplarizante, para que otros pueblos contemplasen las consecuencias que conllevaba rebelarse contra el poder.

Aquí en Pallaruelo siempre se nos ha contado la misma leyenda, siempre a los críos, siempre… No pagaban impuestos, iban a recaudar, venían de Huesca a recaudar impuestos y por lo que sea  no querían someterse y entonces, a los recaudadores que venían  al pueblo, los mataban. Porque les debieron de meter en tan apuro, en tan aprieto que dijeron-pues mira, única solución, matar a los que vengan a la recaudación-. Con que si, si…   recaudador que venía, recaudador que se jugaba el tipo. Hasta que vinieron con fuerza mayor, entonce el día de la fiesta mayor del pueblo cerraron las puertas, llegaron muchísima gente a caballo, cerraron las puertas de la iglesia y fueron matando uno a uno, indiscriminadamente a todo el pueblo que estaba allí.  El pueblo debía ser bastante antiguo, un amigo, encontró en una caseta una lámpara romana.

                                                                                                Lourdes y Marga Alcubierre Pueyo

            De aquella matanza solamente escaparon el párroco y un monaguillo que consiguieron huir hacía Pallaruelo. Pero al final fueron capturados y ejecutados en un campo al borde del viejo camino a Zaragoza. En el campo, durante muchos años, los vecinos y vecinas de Pallaruelo depositaron piedras en su recuerdo, llegando a formar un gran montón que luego tuvieron que deshacer, pues se comía parte del campo

El cura salió, salto por la ventana o tenía una puerta secreta. Se escapo para resguardarse en Pallaruelo, él y un monaguillo. Salieron a por él y en un campo de casa  allí lo mataron, a él y al monaguillo. Y siempre nos lo han contado en casa, siempre. El campo estaba al lado del viejo camino a Zaragoza, era el camino que pasaba por Peñalbeta, el camino original que iba a Zaragoza, y entonces, como la ente transitaba mucho por el camino pues todo el mundo que pasaba ponía una piedra como… para  liberar el alma de esas personas -una piedra por su pena-. En un momento determinado tuvieron que deshacer el montón de piedras porque se apoderaba del campo.

                                                                                                    Lourdes y Marga Alcubierre Pueyo

            Existen otras leyendas, algunas cuentan que una mujer sobrevivió y dio origen a Pallaruelo de Monegros. Pero las dos antiguas iglesias son contemporáneas en su época, las poblaciones coexistieron y debieron de mantener fuertes lazos familiares. Al parecer, Pallaruelo de Monegros sufrió un incendio que arrasó completamente el pueblo. Sobrevivió una mujer de la que descienden los actuales pallaruelenses, se había quedado en un pajar aislado y fue la única superviviente. También circula la versión que fueron ambos pueblos los que se opusieron a pagar los impuestos y, como represalias, los dos pueblos fueron destruidos y su gente asesinada. Dejaron solamente una pared de cada iglesia, como testigo del escarmiento. La nueva iglesia de Pallaruelo de Monegros data de 1808, por lo que podemos situar la destrucción de la antigua iglesia de Pallaruelo a finales del siglo XVIII, quizá fue a mediados de la segunda mitad de aquel siglo cuando Moncalvo fue arrasado. Esto último resta credibilidad a la leyenda de la destrucción de Moncalvo por los Carlistas. La primera guerra Carlista fue entre 1833 y 1839, muy posterior a la construcción de la nueva iglesia de Pallaruelo.

Les llevaron a las gentes de los pueblos de alrededor para ver el escarmiento que les habían hecho, después de pasarlos a todos por degüello en la iglesia, los sacaron y les colgaban en la cantera de al lado unos palos y los clavaban ahí. Les metían toda la madera atravesando todo el cuerpo, y allí todos, te imaginas que espectáculo tan horroroso, les llevaban a las gentes de los pueblos de alrededor como diciendo –si no hacéis, si no nos pagáis estos impuestos, os pasa como a estos-. El abuelo Paco decía –Críos, mujeres, ancianos… todos estaban allí-. Entonces siempre quedó ese miedo en Pallaruelo -¡Qué nos puede pasar como a los de Moncalvo!-. Eso claro, ese miedo se ha transmitido, cada vez que voy me da un escalofrío.

                                                                                           Lourdes y Marga Alcubierre Pueyo

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Torre Virgen Vieja Moncalvo

       De la antigua iglesia de Pallaruelo de Monegros desmontaron el retablo mayor y lo colocaron en la nueva iglesia, no lo pudieron colocar entero y lo acortaron, algunas partes las tuvieron que colocar por los laterales. En la guerra civil sacaron las tablas y construyeron unas garitas de vigilancia para las entradas del pueblo, luego las desmontaron y dejaron las tablas en una era. Aparecieron unos hombres y se las llevaron, tenían una orden firmada por el obispo y sabían perfectamente lo que se llevaban. Lo más probable es que el altar se encuentre desperdigado por colecciones privadas de EEUU.

              Las ruinas de Moncalvo han ido desapareciendo, las piedras han sido usadas para la construcción de carreteras y para otras construcciones. En la cima debió de existir un castillo, me comentan Lourdes y Marga Alcubierre Pueyo, a quienes se ha de agradecer que se mantenga y transmita la memoria de Moncalvo.

El abuelo decía si vas, mírate bien que veras las calles, hasta la fuente, hasta un manantial que debía de haber por allí. Antes se veía, -yo, cuando iba de pequeña, me acuerdo que había trozos que hasta se veía el trazado parte de una calle-.   

                                                                                                                   Lourdes Alcubierre Pueyo

            En la vieja pared de la Virgen Vieja aún se ven las marcas de cantería, marcas e iniciales de la guerra civil, dibujos de pastores y otras personas que han tratado de inmortalizar su paso por unas ruinas que se esfuman sin remedio. Es una batalla desesperada contra el olvido, un testigo mudo de un pueblo arrasado y sin memoria, de un pueblo borrado que se desvanece, deshaciéndose en polvo en la aridez  monegrina.

            Resulta extraño que no existan documentos o investigaciones. Resulta inquietante que el tiempo se haya olvidado de su historia. Resulta incomprensible que una historia así no haya contado su existir. Y las leyendas, leyendas son y su verdad la juzgará la historia, la misma historia cruel que olvidó lo que en Moncalvo sucedió.

            Pero al recuperar su historia, la indiferencia se transforma en un tremendo escalofrío que rinde tributo a  su memoria. Aún queda mucho por descubrir e investigar y quizá de soñar con que aquella pared perdure invencible contra la desmemoria. A todos y todas los moncalvenses y moncalvensas, ¡por siempre en nuestra memoria!

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La leyenda de Moncalvo en el diario del Altoaragón

Pueblo viejo de Moncalvo

  A la piedra arranco tu historia

     Virgen Vieja

        A la tierra arranco tu recuerdo

             ¡Que rabie tu lamento!

               ¡Que llore tu ausencia!

                  ¡Y que resista a la desmemoria!

                     Pues con el olvido, ¡no vencieron!.

      Las marcas de cantería de Moncalvo son similares a las marcas de la iglesia de Santa María de Orta de Lerida y a las marcas de cantería de la iglesia templaria del convento de San Salvador de Orta, un misterio que nos descubre el blog Sansalvadorota. La desaparecida iglesia leridana fue destruida por Felipe IV en el siglo XVII. Santa María la Vieja o Santa María la antigua, y las antiguas iglesias de Moncalvo y Pallaruelo guardan una relación con el convento de Orta, según el blog Sansalvadorota“Todo indica una relación entre los tres centros religiosos y una historia que no la sabemos completamente”.

  • Documentación de Moncalvo

       Resulta inquietante la falta de documentación  del poblado de Moncalvo, lo que da pie a una emocionante aventura de investigación por diferentes publicaciones y archivos. De primeras, que Moncalvo no se encuentre registrado en Los pueblos y los despoblados, de Antonio Ubieto, en palabras de Juan José Generelo (Director del Archivo Histórico Provincial de Huesca) “resulta sospechoso que, tratándose de una obra tan completa, no aparezca ese topónimo por lo que habría que pensar que debe tener un segundo nombre con el que sí aparecería en la documentación medieval y moderna”. Consultando el Nomenclátor Geográfico de Aragón el topónimo de Moncalvo no ofrece mayor diversificación, resaltando tan solo su etimología aportada por la fuente “Pueblos del Alto Aragón” que define a Moncalvo como “Monte pelado”. Tampoco aparece recogido “Moncalvo” en la obra Toponimia Histórica Aragonesa de Miguel Ballestín, limitando muchísimo su búsqueda. 

       Pero en el Archivo Histórico Provincial de Zaragoza, aparece un expediente de la casa Ducal de Híjar-Aranda, fechado el 30 de enero de 1799, con referencia ES/AHPZ – P/1-235-82. El documento trata la posible repoblación del lugar de Moscallón con sus cinco aldeas Salaver, Miranda, La Cenadilla, La Sandena y Moncalvo, pertenecientes a la villa de Sariñena. Un nuevo horizonte se abre tras constatar una primera referencia histórica y documental del desaparecido y olvidado poblado de Moncalvo. En esta linea ahonda Fuero Alfonsino y Fuero de población de Sierra Morena en los proyectos de colonización de la Corona de Aragón en la segunda mitad del siglo XVIII, de Enrique Giménez López de la Universidad de Alicante. En la década de 1770 se prueba el “Fuero de Población” un instrumento colonizador y de  repoblación en los territorios de la antigua corona de Aragón. Leer+: Los inicios de la colonización en Lo Monegros.

“De los cinco despoblados, el de mayor extensión era el de Moncalvo, con una pequeña parte de sus Tierras propiedad de la Cartuja de las Fuentes.”

 

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