Hospital de sangre de Peñalba


Peñalba, población de retaguardia, por su proximidad a Bujaraloz y al sector central del frente de Aragón, es uno de los lugares elegidos para instalar un hospital de sangre que atendía a diferentes heridos procedentes del frente. Parte de una red sanitaria compleja en tiempos de guerra. La historia de un hospital que recuperamos.

Escuela de Peñalba.

Con el estallido de la guerra, la sociedad civil, a través de partidos políticos y sindicatos, se organizan en milicias para la defensa de la zona republicana. Con ella se va organizando la sanidad, con su propio personal y centros, pero también creando una sanidad de guerra, con expediciones sanitarias que acompañan a las columnas al frente y en la organización de puestos médicos de socorro y hospitales de sangre en el frente y retaguardia.

La nacional II es el camino que recorre la columna cenetista de Durruti en su avance hacía Zaragoza. La columna, que parte de Barcelona el día 24 de julio, va acompañada de una columna expedicionaria sanitaria, personal médico y ambulancias para dar servicio sanitario al grueso de la columna. Tan solo alcanzar Candasnos establecen un primer hospital, aunque no dura mucho tiempo: “Lérida, 27. A veintiocho kilómetros de Fraga, en un pueblecillo llamado Candasnos, se ha establecido un hospital de sangre a la retaguardia de la columna. De momento, la dotación de dicho hospital la forman dos médicos, ocho practicantes, enfermeras y camilleros” (El Día Gráfico, martes 28 de julio de 1936).

 Milicianos en momento de descanso en el pueblo y población civil jugando a tirar la barra / P. Luis Torrents, Josep M.ª Sagarra.

Peñalba, localidad al sur de Los Monegros, se encuentra en la antigua vía de los Fierros, que unía Lérida con Zaragoza y que actualmente sigue el trazado de la Nacional II entre Barcelona y Madrid, a unos 10 km de Bujaraloz. Víctor Pardo Lancina recoge los primeros días en Peñalba, en la que se celebra una reunión para definir su posición “En la que se acordó que el pueblo se sumaría al ideario de las fuerzas que tomaran la localidad, independientemente del cariz político de las mismas”. La columna alcanza Peñalba la mañana del 26 de julio y pronto se establece un comité revolucionario que ocupa el poder (Rama separada 228. Partido judicial FragaLa retaguardia del frente de Los Monegros, Causas generales).

Sello del Consejo Local de Defensa – CNT Peñalba.

Mientras, la columna prosigue su marcha alcanzando Bujaraloz poco después del mediodía del mismo día. La mañana del 28, la columna, en su avance hacía Pina de Ebro, sufre un tremendo bombardeo que les obliga a detenerse, reorganizándose en Bujaraloz definiendo al poco el frente del que Bujaraloz forma su propio sector del centro de Aragón.

Es el Comité Central de las milicias antifascistas, del que dependen las diferentes columnas y milicias, quien se hace cargo de la organización de la sanidad de guerra por medio del Comité Sanitario. Entre sus primerias misiones está la de inspeccionar el estado de las columnas expedicionarias sanitarias para luego, por medio del servicio sanitario del Comité Central de las milicias antifascistas, ir organizando una red de hospitales y puestos de socorro. En aquel contexto nace el “Hospital de sangre de Peñalba”.

Sello del Comité local antifascista de Peñalba.

El entusiasmo y la abnegación es el espíritu que domina a los combatientes…, dice el Comité Sanitario al volver del frente

Ha vuelto del frente de Aragón el Comité Sanitario integrado por los doctores Aiguader, Neira y Cruz, el cual efectúa una visita de inspección, donde ha podido constatar que todo el personal afecto al servicio sanitario del Comité Central de las milicias antifascistas y las otras ambulancias de la Cruz Roja, se encuentran en un perfecto estado de salud, lo cual se hace constar por la mayor satisfacción de las familias respectivas.

Así mismo, los citados doctores pudieron apreciar el estado de ánimo y el entusiasmo en que las poblaciones de Bujaraloz, Peñalba y Candasnos se encuentran todos los elementos que integran las columnas y impulsados por todo el espíritu de abnegación que se necesita para la lucha.

La Humanitat, 1 de agosto de 1936.

Sello Consejo Municipal de Peñalba.

El hospital de sangre de Peñalba

El hospital de sangre de Peñalba se instala en las escuelas nacionales. Básicamente, podemos definir un hospital de sangre como una instalación sanitaria provisional, cercana a las líneas de frente, destinada a estabilizar, operar y atender rápidamente a los heridos.

El responsable es el doctor cirujano José Santamaría, delegado sanitario de la columna Durruti, siendo el mismo quien da cuenta de su establecimiento en Solidaridad Obrera del 8 de agosto de 1936: “Un ejemplo de buena organización. El doctor J. Santamaría nos envía desde Peñalba el siguiente telegrama: «Peñalba, 7. Todo marcha bien. Organización sanitaria modelo de disciplina y esfuerzo. Moral elevada. Firma doctor Santamaría, delegado sanitario columna Bujaraloz».

Sellos hospital de Peñalba (Archivo familia Arandes).

Su instalación se produce a medida que se desarrolla el frente, siguiendo una organización improvisada pero sólida. La columna Durruti, tras un primer hospital en Candasnos va desarrollando su infraestructura sanitaria que ira completándose con un hospital de sangre en Bujaraloz y una extensa red de puestos de socorro y otros hospitales que desarrolla la Cruz Roja en el sector centro del frente de Aragón, con los hospitales y puestos de Azaila, Sástago y Valfarta. De esta manera queda reflejado en Solidaridad Obrera del 14 de agosto de 1936: “Primera columna sanitaria expedicionaria. A medida que avanza la columna sanitaria, en cada pueblo se instala un hospital de sangre. Se van levantando los hospitales de retaguardia a medida que se avanza y se instalan en vanguardia. En la actualidad disponemos de un hospital con equipo quirúrgico en Peñalba, habiéndonos instalado en los edificios escuela de nueva construcción. El grueso de la columna sanitaria se encuentra en Bujaraloz”. En la misma noticia, queda recogida la presencia desde un primer momento de un equipo quirúrgico, dando constancia de la importancia que tuvo el hospital de Peñalba.

Dr. Santamaría.

Acompañando al Dr. Santamaría, en la columna sanitaria estaba el también cirujano y doctor Fraile, recogido por Abel Paz: “Alrededor del Comité de Guerra se concentraron diversos servicios; tales como … Un excelente servicio sanitario, con dos cirujanos, los doctores Santamaría y Fraile, asistido por un equipo de enfermeras, algunas de ellas llegadas del extranjero, solidarias de la revolución española” (Paz, Abel. “Durruti en la revolución española).

El hospital queda inventariado por Gonzalo Berguer: “En el municipio se instaló un hospital de sangre desde agosto de 1936. Este hospital atendía a heridos procedentes del sector central del frente de Aragón. Se informa de soldados republicanos muertos y 100 prisioneros durante los combates del día 26.3.38 en Peñalba (AGMAV 1376.1). Unidades: 26.ª División / Hospital de sangre Vinculados: Vila Peix, Amadeu”(Berguer, Gonzalo. Frente de Aragón (1936-1938): despliegue, evolución y trazabilidad de unidades militares, combatientes republicanos muertos y lugares de inhumación).

En definitiva, y en línea con lo anteriormente manifestado, el hospital de Peñalba es complementario al principal hospital de Bujaraloz donde llegan a instalarse hasta tres hospitales, el hospital de sangre (hospital primario), otro en casa Gros (hospital secundario) y un tercero antivenéreo (Fichas del hospital de Bujaraloz y su sector). Los de Bujaraloz y Peñalba son destinados de segundas y terceras intervenciones donde, como ya habíamos dicho, había equipo quirúrgico. Mientras que más al frente se desarrollan puestos avanzados de socorro, como el puesto avanzado del cruce de Gelsa, que respondía de primera urgencia.

Esta red, además del puesto avanzado del cruce de Gelsa, se complementa con los hospitales de Aguilar, puesto de socorro de Farlete, Las Ventas, Monegrillo, Osera, hospital avanzado de Pina de Ebro, Velilla de Ebro, puesto Val de la Hierba y Valfarta.

El 19 de septiembre de 1936, la Generalitat forma el Consell de Sanitat, encargándose de la coordinación sanitaria, entre ella la relacionada con el frente aragonés.

Con nuestros héroes del frente Por Ángel Senblancat

En su visita al frente de Aragón, Ángel va con compañeros de la Oficina Jurídica, entre los cuales “la distinguida letrada señorita Boadella, hermana del médico del mismo apellido que desde el principio de las operaciones está al frente del Hospital de sangre de Peñalba.

Los doctores Santamaría, Lechuga y Boadella nos acompañaron al cuartel general, donde rema un orden perfecto. Durruti estaba en la línea de fuego y no pudimos entrevistarle. Tuve, en cambio, la satisfacción de estrechar la mano de Ortia, de Ruano, de Campón, de la compañera de García Olivar. Todos estuvieron muy amables con nosotros.

Los chistes de Santamaría no pasan de una tomadura de pelo, que le perdonamos por los ser vicios de cicerone que nos presta en la cárcel de Pina y en las avanzadas de este sector, en donde comprobamos el cariño que los milicianos tienen a sus médicos.

En los pueblos cercanos al frente disfrutan da una tranquilidad paradisiaca a Impera un orden admirable. Los corrales están llenos de gallinas y por los campos pacen bastantes rebaños. La plaza da Pina la cruzan constantemente mujeres de todas las edades y en medio de ella Juegan los niños. En Bujaraloz el trajín militar no impide, lo mismo que en Peñalba, que el reparto del agua a los vecinos se haga normalmente. En Candasnos las chicas, endomingadas, pasean, como en sus mejores días, la carretera.

La comida qua los sanitarios de Peñalba nos ofrecen no puede ser más agradable.

El Diluvio: diario político de avisos, noticias y decretos: Año 79, no. 271 (13 nov. 1936).

Personal médico

Entre el personal médico que ejerce en el hospital de Peñalba destaca la presencia de los doctores José Santamaría, Roberto Lechuga García, Joaquim Boadella i Clota y el Dr. Zapater que probablemente responda al Dr. Pedro Zapater Ferrer. En marzo de 1937 es el doctor Ramon Arandes Adan quién se hace cargo del hospital de Peñalba.

Miembros del equipo quirúrgico de Arandes en Peñalba durante los primeros meses de la guerra en el hospital de Peñalba (Archivo familia Arandes).

Además, de acuerdo con el “Diario Oficial del Ministerio de la Guerra» (Valencia, 22 de enero de 1937), conocemos diverso personal médico que actúa en los diferentes hospitales y puestos de socorro, siendo los siguientes alféreces médicos provisionales para el hospital Peñalba: Pedro Arque Cuxart (9 septiembre 1936), Carlos Asensio Merino (2 septiembre 1936), Carlos Asensio Merino (2 septiembre 1936), Juan Colón Bragulat (17 agosto 1936), Francisco Cañet Castella (10 septiembre 1936) y José Polo Tomás (2 septiembre 1936). Nota: Entre paréntesis, la fecha de designación.

Doctor José Santamaría

El doctor José Santamaría actúa como delegado sanitario de la columna Durruti, acompañado del Dr. Fraile. Es responsable del hospital de Peñalba y del de Bujaraloz, atendiendo ambos hospitales desde los primeros días. Lo atestigua el doctor Félix Martí Ibáñez, médico, psiquiatra, escritor y con el tiempo editor quien, en agosto de 1936, visita el hospital de Bujaraloz “Nuestro fraternal amigo el doctor Santamaría, que desciende del coche que le trae del Hospital de Peñalba, tostado y alegre, y el doctor Zapater, que le ayuda magníficamente en su tarea” (Impresiones de la Revolución, Frente y RetaguardiaSolidaridad Obrera, 28 de agosto de 1936).

El doctor Santamaría es uno de los médicos en Madrid con la muerte de Durruti “Los médicos que estaban aquel día 19 de noviembre de 1936 en el Hospital de las Milicias Catalanas destacadas en Madrid, en el Hotel Ritz, habilitado como hospital de las mismas, eran los médicos siguientes: doctores Santamaría, Moya Prats, Martínez Fraile, Cunill, Sabatés, Gómez y Abades. Pero de todos ellos, el que permaneció junto al herido hasta su fallecimiento fue el doctor Santamaría, Jefe de Sanidad de la que fue 26 Di visión, al militarizarse la «Columna Durruti». Pude averiguar, tiempo después, que el doctor Santamaría, testimonio de primera mano, vivía todavía recibiendo en la provincia de Lérida. Llamar a la puerta de sus recuerdos y de su silencio con el aldabonazo de la curiosidad informativa era, hasta cierto punto, un delicado pero, justificable para la realización de un libro sobre la muerte de Durruti. Sería necesario establecer, en lo posible, un contacto con él y procurar obtener alguna información valiosa sobre lo sucedido… Pero el silencio fue la única respuesta” (Llarch, Joan. La muerte de Durruti).

Doctor Joaquim Boadella i Clota  

El médico cirujano Joaquim Boadella i Clota es nombrado, el 18 de agosto de 1936,  jefe de la circunscripción de Bujaraloz (Apropamet a la historia dels hospitals de la Guerra Civil (1936-1939) A L’Alt Urgell Casassas i Romero, Eva; Oniols i Perearnau, Lluís; Altimiras i Roset, Jacint).

Doctor Ramon Arandes Adan

El historiador Francesc Closa Salinas ha estudiado el hospital de Peñalba en relación con el doctor Ramon Arandes Adan, doctor que, en enero de 1938, remite un informe a alto comandante de la sanidad del ejército del Este. Un informe que, en palabras de Francesc Closa Salinas, nos permite conocer de primera mano la funcionalidad de los equipos quirúrgicos en el frente del Este (ANC: 1-886-T-17128, Expediente personal de Arandes Adán, Ramón. L’equip quirúrgic del doctor Ramon Arandes durant la guerra civil española. Closa Salinas, Francesc).

Ramon Arandes Adan es destinado al Hospital de Peñalba en marzo de 1937: “Como médico voluntario a la columna Durruti, ocupando el cargo de jefe del equipo quirúrgico” (L’equip quirúrgic del doctor Ramon Arandes durant la guerra civil española. Closa Salinas, Francesc).

Tras la militarización de las milicias, proceso que se inicia a finales de octubre del 36 y finaliza en abril del 37, el hospital acaba perteneciendo a la 26 división republicana del XI Cuerpo del Ejército, quedando el cuartel general establecido en Sariñena. A partir de finales de agosto de 1937, el Dr. Arandes es consejero quirúrgico del XI Cuerpo del ejército y el 25 de agosto Pelai Villar es nombrado jefe de sanidad del XI Cuerpo del ejército “Acompañándole el Capitán Blay como director del hospital de campaña, el capitán Bas en la sección de Higiene y Desinfección, nombra un jefe de evacuaciones, asigna al capitán Joan Salvador Roca como ayudante de campo y Arandes le nombra como consejero de las cuestiones quirúrgicas” (L’equip quirúrgic del doctor Ramon Arandes durant la guerra civil española. Closa Salinas, Francesc).

Tarjeta postal del Hospital de Peñalba (Archivo familia Arandes).

Los siguientes meses, el Dr. Arandes se encuentra al frente del equipo quirúrgico del hospital del cruce de Gelsa, como teniente médico, sobre los meses de agosto, septiembre y octubre d 1937: “Coincide con el teniente médico Guzmán Lorca Ruiz. También con su hermano Venanci Arandes Adan, soldado”. Y en noviembre es trasladado al Hospital Mixto de Campaña de Bujaraloz, donde es ascendido a capitán médico (L’equip quirúrgic del doctor Ramon Arandes durant la guerra civil española. Closa Salinas, Francesc).

Francesc Closa Salinas realiza una radiografía del sector sanitario del XI Cuerpo de Ejército a finales de 1937, que presentaba “Unos rasgos muy semejantes a los del inicio de la guerra” constatando como el sector “Tenía cuatro equipos quirúrgicos distribuidos geográficamente de una manera bastante anómala: dos en la clínica base situada en Sariñena, uno en el «cruce» de Gelsa y el último en la clínica de Peñalba”. No obstante, resalta Francesc Closa Salinas, tanto el hospital de Peñalba como el de Sariñena se encontraban bastante alejados del frente “Aproximadamente, a unos cincuenta kilómetros del frente”.

A primeros de 1938, el sector es reconfigurado, trasladando el puesto del cruce de Gelsa a Monegrillo “En barracones Docker, intentando alejarlo de los continuos bombardeos del sector de Bujaraloz” y el equipo de Arandes de Peñalba se traslada a Grañén junto al cirujano Antonio Aznar y el médico internista Francisco Llabrés.

Documento firmado por Pelai Vilar, jefe de sanidad del XI Cuerpo del Ejército en el que se informa a Arandes de su traslado al equipo quirúrgico de Grañén como jefe (Archivo familia Arandes).

Gracias al informe de Ramon Arandes y a la investigación de Francesc Closa Salinas, además de permitirnos conocer de primera mano la funcionalidad de los equipos quirúrgicos en el frente, podemos saber como a lo largo del año 1937 su equipo asiste a un total de 973 heridos “La relación de datos que Arandes nos ha dejado, así como la presencia de niños y ancianos y la tipología de las intervenciones realizadas —donde hay un gran número de esguinces, luxaciones y apendicitis—“, definiendo la actividad propia de un hospital de retaguardia.

Actas de nacimiento y defunción de Peñalba

En el registro municipal de Peñalba se encuentran las actas de nacimiento y defunción de Peñalba durante el periodo de la contienda. Consultadas, estas no han aportado presencia del hospital o de su personal. No obstante, curiosamente podemos extraer la denominación de algunas de las calles de Peñalba:  

  • Calle Galán y García  (Acta Defunción 175)
  • Calle cantoneda/cantomedra (AD 180)
  • Calle Costera baja (AD 183)
  • Calle del Picacho (AD 286)
  • Calle Ascaso (AD 289)
  • Calle Saul/Paul Soler (AD 293)
  • Calle de Durruti (AD 296)
  • Afueras Casilla Valcardosa (AD 288)
  • Calle Fermín Galán (AN 181)

Delegación Ganadería CNT AIT Peñalba (Las colectividades en Los Monegros).

La memoria de un hospital

Al trasladarse el personal quirúrgico, a principios de 1938, el hospital de sangre de Peñalba debe de reducir bastante su actividad e importancia, hasta la caída definitiva del frente de Aragón a finales de marzo de 1938, concluyendo la existencia del efímero hospital de Peñalba.

Así, queda recogida parte de su memoria, especialmente la de aquellos doctores y resto de personal sanitario que en tiempo de guerra lucharon por salvar vidas y de Peñalba, una localidad históricamente hospitalaria. Lugar de paso, de peregrinaje, por donde también pasa el ramal del camino de Santiago conocido como el camino catalán de san Jaime. Por ello su hospitalidad viene de lejos, cuando en 1170 se es fundado hospital en esta villa por Alfonso II. Pero eso es otra historia.

Gracias al ayuntamiento de Peñalba y a Francesc Closa Salinas por su estimable a ayuda.

José Ignacio Aguilar Samper


José Ignacio Aguilar Samper nace en Castillonroy el 31 de julio de 1959, aunque su vida se ha desarrollado completamente en Bujaraloz. Durante años, junto a su hermano Jesús, han regido “Tocinería Aguilar”, carnicería fundada por su padre en 1962. Apreciada por su calidad y cercanía Tocinería Aguilar ha dado servicio hasta su cierre en el 2024, desapareciendo uno más de nuestros comercios más emblemáticos y tradicionales de la zona.

Su abuelo tuvo seis hijos, abriéndose paso con el esfuerzo y trabajo. Hacía yeso para moler que luego vendía en Caspe o Peñalba, y robaba leña, principalmente cogía romeros y algo de pino si podía, que había principalmente en la Efesa, entre monte Fraga y Caspe, y en el monte de la Retuerta (Efesa: Dehesa, tierra acotada destinada al cultivo o a pastos “Esta primavera ha llovido mucho y está la efesa llena de yerba”. Barceló Caballud, Rafael. Vocabulario Caspolino). Hacían romeros para los hornos de yeso que vendían en Caspe y recogían esparto “Esparto, lagaña y moco”. Igualmente se dedicó a la extracción de sal en la Salineta, -Para comer amargaba algo la sal, pero si la recogían bien no pasaba nada y era buena-. También la sal la empleaban para curar los jamones. Fue el último en ver un lobo por el monte de Bujaraloz, afirma José Ignacio, estando de pastor vio al lobo, sería sobre 1908, -el último lobo que los mastines del ganado ahuyentaron-. El agua siempre tan escasa, a la de boca siempre la ponían con algo de vinagre para que refrescase mucho más. 

Tras duros años faltos en cosechas sus abuelos y padres dejan Bujaraloz y marchan a Castillonroy para trabajar para casa Borras. Allí llevan una finca como medieros, algo más de la mitad que sacan para la casa y la otra mitad para ellos. Así, que allí acaba naciendo José Ignacio donde escasamente vive seis meses, cuando sus padres deciden regresar a Bujaraloz.

Una vez en Bujaraloz tampoco lo tienen fácil y tienen que vivir de alquiler. Su padre va trabajando en todo lo que puede, tanto en casa Gros, en el campo como de peón de albañil. En casa Gros trabajaba de “agosterias”, uno de los muchos jornaleros que cogían para la cosecha, de julio hasta septiembre. Había viñas, olivos, en casa Gros daban permiso para coger a medias; José Ignacio quiere publicar un libro sobre el origen de casa Gros.

A la escuela fue a los 3 años, estaban 3 en un pupitre, a veces los llevaban más que nada para pasar el día, haciendo parvulitos, que antes no había, con doña Juanita. Antes de la guerra las escuelas estaban en la calle mayor, al lado la casa del practicante y el ayuntamiento, donde iba el veterinario. Luego la escuela estuvo al lado de la carretera, en frente del restaurante La Parrilla. Luego, José Ignacio estudió en los salesianos de Huesca.

Jugaban a “San Grampito Tole” y se escondían; a burro, media manga, manga entera; a los pitos y las capuchinas (las chapas de las bebidas). Iban a las balsas a coger ranas y se las comían asadas con cuatro hierbajos -Cuando echaron peces a las balsas desaparecieron las ranas-. Iban a quitar miel a las colmenas, con media herradura, se les escurría la miel, y destrozaban la colmena. Con tirachinas tiraban a joder las bombillas, los platos de cerámica estaban llenos de pedrada. En más de una ocasión les pilló el guardia, tío Capeche -Una vez nos hicieron juicio rápido y nos hicieron pagar 25 pesetas-. Su padre le castigó con un mes sin poder ir al cine Oasis y los amigos, para chincharles le decían -Hoy se han visto las tetas a la Sofía Loren-. Era mentira, lo decían porque estaban castigados y no podían ir a verla al cine.

Iban por los campos, aunque había muy poca huerta, y robaban alberges o manzanas, uno hacía guardia para que no les pillasen, hasta que un día el dueño se escondió en la caseta y les pilló. Les dio tiempo a escapar corriendo, pero el dueño les quitó las bicicletas y no se las devolvió hasta que dieron la cara. Hacían rastro, pero lo pagaban. Solo había un balón y el dueño siempre escogía los mejores para jugar en su equipo. Jugaban en la plaza.

Tristemente su padre cogió hepatitis y le recomendaron un clima más seco. Por ello la familia marcha a Barcelona donde un pariente cercano lo mete en el matadero de Barcelona. Allí aprende el oficio de Chacinero -Que aquí decimos de tocinero- y de “Cansaladeria”.

De vuelta a Bujaraloz emprendieron el negocio de tocinería en Bujaraloz, aunque no les quisieron firmar para empezar, con trabajo y esfuerzo fueron sacando adelante la que ha sido toda una insignia de Bujaraloz: “Tocinería Aguilar” fundada en 1962. En un cuaderno apuntó todas las recetas y cantidades exactas de cada embutido, de la longaniza, chorizo, butifarra, morcillas o bolas, que aquí, como en muchas partes de Los Monegros, son dulces –Con nueve panes hacían una cantidad exacta de bolas, tanto canela, tanto anís…-

José Ignacio ha sido granjero de cerdos, pero también de terneros y matachín. A su madre le gustaba mucho las cerdas y él lo ha heredado. A su padre no le gustaban las cerdas, era más tratante, negociaba lechones y los engordaba. De su padre, José Ignacio hereda el carácter negociante y con 14 años ya emprende comprando terneros a uno de Sariñena. Pues no han dejado de ser emprendedores y con su hermano montaron un secadero de jamones, aunque no funcionó.

Su padre también hizo de tocinero, llevaba un triciclo ROA, con carro donde subía 6 cerdos de Caspe, la gente trabajaba mucho con Caspe. Se bajaba el estiércol y el pajuzo y lo cambiaba por patatas y otras hortalizas. En Caspe había uno que tenía 5 machos e iba por las casas para cubrir las cerdas. Les informaba quién criaba bien los tocinos para poderlos comprar. Y en Peñalba estaba “Vicente el tocinero”: -Fue el último tratante, compraba lechones en Caspe y los vendía por estos pueblos-

Bujaraloz ha tenido gran tradición ganadera, había mucho ganado ovino, y en cada casa tenían tocinos, criaban y mataban en casas -Se hacía la matacía en cada casa-. La mayoría de tierras las poseían las casas más ricas de Bujaraloz, que eran casa Gros y casa Rozas, por ello la gente buscó en las granjas de cerdos una posibilidad de poder tener sus propias explotaciones. Por ello ha habido matadero en Bujaraloz, -No de kilómetro cero si no de metro cero- apunta José Ignacio – Es peor llevarlos lejos, la carne coge PSD o exudativa y aquí se mataba las tres especies: cerdo, cordero y ternera-. A Bujaraloz venían de 7 pueblos:  Candasnos, Caspe, Castejón de Monegros, Farlete, La Almolda, Monegrillo y Peñalba.

José Ignacio se ha casado y han tenido tres hijos que sorprendentemente los tres han elegido vivir en Bujaraloz. Amante de Bujaraloz, de su cultura, de tradiciones como el dance recuperado gracias a La tía Churrera que contó muchas cosas del dance. Ha jugado a futbol, llevaba el 14 en 1965 1970, jugaban en campo de tierra y los días de viento se levantaba mucho polvo. Ahora sigue con la misma afición a través de sus nietos. 

Con su hermano ha llevado la tocinería Aguilar, desde 1962 hasta que cerraron en el 2024. José Ignacio como ganadero y matachín y Jesús como carnicero. Herederos de una actividad, de tocineros, que fue básica en la supervivencia de nuestros pueblos.

Julia Rozas Ferrer


Natural de Bujaraloz, Julia es una apasionada de la pintura y de su pueblo, por ello no es de extrañar que se defina como “Pintora de su pueblo y para su pueblo”. Dominando diferentes técnicas, Julia se expresa en diversos estilos, poniendo el alma y pasión en cada cuadro, por cuyas pinceladas han llegado a escribir que sólo se puede describir con poesía, “haciendo comunión con el poema, para poder aspirar en su transparencia toda su magia contenida”.

Julia Rozas Ferrer nace en Bujaraloz el 15 de febrero de 1950, hija de Abundio Rozas Solanot y Ascensión Ferrer Genique. Viven en casa de sus abuelos paternos, Mariano Rozas Albacar y Julia Solanot Villagrasa, casa que tenían algo de tierras, especialmente por la Retuerta, eran las mejores tierras que tenían, aunque tenían en otros dos montes. Allí tenían un mas, una masada pequeña pero que daba para un hogar, guardar la paja y el ganado… Un lugar especial al que siempre quería ir, recuerda Julia con cierta añoranza, y al que vuelve con su pintura plasmando la Retuerta en sus cuadros como a su pueblo y tierra de Los Monegros.  

Su padre eran tres hermanos y dos hermanas, uno de ellos, Valentín, llegó a ser alcalde de Bujaraloz. Por parte materna, sus abuelos eran Cosme Ferrer Samper, que eran ocho hermanos, y su abuela Fabiana Genique Soto. Cosme trabajó en la Salineta en la obtención de sal, con el tío Piquete y el tío Umena. La sal la vendían, la refinaban y mandaban para su uso y consumo. También, durante un tiempo, su abuelo Cosme estuvo de viajante a Caspe, llevaba y traía mercancías – Una vez se llevó a mi madre y les pilló una nevada tan grande que los dejó atrapados y del frío que hacía casi se muere congelada-. Tras la sal, Cosme se puso a quemar hornos de yeso por la noche, acabando perdiendo la vista.

Mas familiar de la Retuerta.

Cuando nevaba, su abuelo Mariano le decía a Julia, que por entonces tenía cuatro años, y a su hermano Javi, de dos años menos, en plan jocoso -Venga, vamos a asar nieve– Y ellos, ilusos, salían a la calle a recoger nieve para asarla. Su madre, pendiente de ellos, decía -¡No le hagáis caso a ver si la vais a palmar!- y se partían de risa en casa. Lo que si hacían es coger algo de nieve limpia, la colocaban en una fuente con canela y azúcar y se la comían, era muy típico de Bujaraloz.

En casa, Julia han sido 5 hermanos. Al rededor del hogar, Julia guarda gran recuerdo a las tostadas de pan, ajo y aceite. En el corral tenían un pozo que, por medio de una bomba manual, bombeaban el agua salada del subsuelo de Bujaraloz. Aquella agua la empleaban para limpiar y refrescar la bebida.

En Bujaraloz el agua para consumo la iban a buscar a la balsa Buena, mientras que la balsa Predera era para los animales. Iban con una cuba tirada por mulas y cuando llenaban las cubas ponían un trapo blanco, a modo de colador, donde luego se veían algunos bichillos rojos (artemias) o cullarones que se quedaban en el trapo. A pozales de cinc llenaban después las tinajas de casa. Luego estaba el botijo, que era sagrado, tanto en verano, en lugar bien fresco, como en invierno. Al vino le echaban gaseosas de sobre Armisen y sabía a gloria. Todo era de cinc, pero también estaban los terrizos, para matacías, fregar o para lavarse, ponían agua y por medio de una cazueleta se iban echando el agua por el cuerpo.

Lo que si había era mucho vino que se guardaba en toneles en las bodegas -Cuando prensaban la uva su abuelo siempre nos daba a probar el primer mosto-.

A los 3 años ya fue a la escuela, por donde ahora está el ayuntamiento, con doña Teresa. Estaban de varias edades en la misma clase. En la escuela les daban leche en polvo, que ellos mismos preparaban, y queso. Cada día uno se encargaba de encender la estufa de piñuela –Una estufa de los huesos de las aceitunas molidas, era como un tubo grande, se llenaba y por medio de una puertezela se le echaba petróleo o algo parecido y con cerillas prendían fuego. ¡Era un peligro!-. La leche la preparaban en una olla grande, pero a Julia no le sentaba bien, no era la única y consiguió un papel médico para librarse de tomarla. Mientras, el queso estaba aceptable.

También les mandaron libros. Hacían dictados y cada falta de ortografía que cometían tenían que escribirla 20 veces. En mayo cogían flores y les hacían leer poesías delante de la iglesia. A Julia le gustaba dibujar y la maestra se daba cuenta que no calcaba, que lo hacía en otros tamaños y que se le daba bastante bien.

Cuando Julia pasó a primaria su madre le compró una enciclopedia, a su tía por 5 pesetas, y con ella Julia estudiaba. Luego estaba mosén José, quien daba la clase y por la tarde la señora Francisca, que les enseñaba a coser vainicas, festones, cruceta… un paño de costura que iban realizando diferentes técnicas. A julia no le gustaba mucho eso de coser. Con el mosén se escapaban de clase y se marchaban a Valfarta.

Entre las clases de chicas y chicos había un agujero y se hacían travesuras y en el patio había un árbol y una higuera del vecino que se metía en el patio y se dedicaban a coger los higos. Cada vez tenían que trepar más en la higuera, a medida que los iban cogiendo.

Julia Rozas Ferrer.

Con 10 años ya cuidaba de sus hermanos y a los doce años su madre la saca de la escuela para trabajar en casa, principalmente cuidando a sus hermanos. Aunque la maestra Maripaz intentó que se quedase en la escuela, que no podía salir para ir a ayudar a casa, Julia se vio obligada a dejar la escuela, la necesidad se impuso. Tampoco podía salir a jugar, en casa tenían mucho trabajo y Julia se tenía que quedar a cuidar a sus hermanos.

Con 15 años Julia iba con su padre en una motocicleta a recoger olivas, cogían un saco diario y para comer su padre hacía unas salchichas en las brasas, sacudía las brasas y le ponía las salchichas en el pan -Me sabían a gloria-. Con el tiempo vendieron el olivar, aunque para Julia siempre será una tierra muy querida.

Al campo iban con una galera, recuerda Julia, tirada por mulas. Años más tarde ya iban en el remolque tirado por un tractor Hanomag. Allí siempre les llamaba la atención su padre –No os rebulquéis por el trigo-. Siempre estaba mirando al cielo, para ver si venía la esperada lluvia y mientras le explicaba a Julia las diestras de la espiga -¡Si se tumba la espiga es buena señal-.

Su madre hacía farinetas en el corral, hacían fuego y ella las hacía en una sartén. Fregaban con esparto y arena, en Bujaraloz se hizo mucho esparto, algunos iban en bicicletas y ataban detrás los fajos de esparto, recuerda Antonio, marido de Julia y también natural de Bujaraloz.

Hacían la matacía en casa. Julia se acuerda cuando le mandaban a casa de tía Carmen a buscar el molde de las bolas, para hacer bolas dulces y hacían de todo, longaniza, chorizo, butifarra y, aunque se hacía poca, la longaniza de vinagre era muy buena. Estaban las carnicerías de Santiago Royo, que la llevaba su madre, la tía Luisa, la de Simón Royo y su mujer Pili y los Rigabery en la plaza. 

En reyes le empiezan a regalar pinturas de Alpino y lo que empieza como una distracción va evolucionando y acompañándole toda la vida. Tuvo como primer ejemplo a un tío suyo de Madrid, que también pintaba y que Julia trató de imitar, aunque a él no le hizo mucha gracia.

Ermita de san Antón, Bujaraloz. Julia Rozas Ferrer.

El telefonista de Bujaraloz también hacía de papelería, y Julia fue comprando pinturas, experimentando con acrílico o acuarelas. Le gustaba mucho la tinta. El mismo de la tienda le enmarcó un cuadro y se quedó sorprendido de su pintura. Al poco, con Merche, la de la boutique, que también pintaba hicieron una exposición en la plaza.

Julia se casa en Bujaraloz con Antonio Genique palacio, con quien tiene cuatro hijos. Viven en Bujaraloz, donde tiene una tienda de lanas, una mercería, pero al tiempo se mudan a Zaragoza, sería sobre 1999.

Julia Rozas Ferrer.

En la capital comienza a pintar acuarelas, oleo… pinta en tela y seda, pajaritos en cristal, ha sido muy autodidacta pero también por escuelas, talleres de maestros y master class, con pintores como Carmen Mansilla, Fermín García Sevilla, Miguel Rodríguez, acuarelas con María Jesús Benedicto, oleo con Begoña del Rincón y grabado a punta fría con Julio Cobo. También estuvo en la academia de Juan Badenes.

Dominando técnicas con suma delicadeza, como la acuarela, el óleo, la pintura en tela, seda o vidrio, el gravado o incluso la encáustica. Julia pertenece hace más de veinte años al Colectivo de Pintores de la Margen Izquierda “Colectivo APMI”, con quienes ha realizado numerosas exposiciones. El 1 de mayo del 2014 Ilustra la Portada de Artes y Letras de Heraldo de Aragón, número 466, aportando su director Antón Castro cierta reseña “Realiza un arte figurativo de colores suaves”.

En marzo del 2026 ha expuesto en la sala de Ámbito Cultural en Zaragoza «Los Monegros a pinceladas” reflejando su pasión por su tierra y su pueblo de Bujaraloz.

Julia sigue pintando, una obra ecléctica que seduce e invita a sumergirnos en su pintura, en su alma y expresión, inmortalizando en sus cuadros la tierra que ama: «Una pintora de su pueblo y para su pueblo».

Mike Lana Sarrate, en memoria de Casimiro


Casimiro Lana-Sarrate tuvo un hijo, Alfredo, y dos nietos, Mike y Julián. Yo soy Mike, el último miembro vivo de esta rama familiar. Nací en Canadá, pero el trabajo de mi padre nos llevó a mudarnos a la zona de Nueva York y luego a Uruguay. En casa hablábamos inglés y no empecé a aprender español hasta los nueve años, cuando nos mudamos a Sudamérica. Cuando dejé la universidad, trabajé en el sector forestal en las montañas del oeste de Canadá. A los años empecé a interesarme por el fitness y la salud y puse en marcha un negocio de nutracéuticos y alimentos ecológicos. Después de trabajar muchas horas al día durante 20 años, vendí el negocio y me jubilé.

Mike Lana Sarrate.

Casimiro falleció cuando yo tenía cinco años, así que nunca lo conocí en persona. Él vivía en Buenos Aires y nosotros estábamos cerca de Nueva York, a un mundo de distancia. Mi padre, Alfredo, pensaba que mi hermano pequeño y yo no estábamos preparados para hablar de asuntos familiares y de la historia de la familia. No fue hasta que nos mudamos a Uruguay cuando empezaron a surgir algunas anécdotas durante las cenas. Mi padre era una persona reservada, racional y práctica, parecía que utilizaba anécdotas y detalles familiares para respaldar argumentos más generales. Habló de algunas ideas de Casimiro sobre la educación y en el ámbito de la ingeniería. No tengo historias largas como las que se cuentan para reforzar una tradición oral. Me fui de casa de Uruguay para empezar la universidad en Canadá a los 16 años, así que mi padre y yo pasamos muy poco tiempo juntos, tiempo que podríamos haber dedicado a compartir la historia de nuestra familia. Falleció joven.

Alfredo logró superar la muerte de su madre, Luisa, que vivía en Ciudad de México. Regresó del funeral con varias cajas de documentos familiares y objetos de recuerdo. El contenido de esas cajas nos reveló la historia de la familia. Leí y revisé gran parte del material y luego guardé las cajas en mi casa. Un día recibí en mi casa la extraordinaria carta con sello de Joaquín Ruiz Gaspar, en la que me pedía información sobre su compatriota de Sariñena Casimiro Lana-Sarrate. Compartí todo lo que resultaba interesante: fotos, títulos, documentos y, por supuesto, las cartas que atestiguaban su relación con Albert Einstein.

Casimiro Lana Sarrate

Veo a un hombre motivado por superarse a sí mismo y que aboga por formas de mejora para los demás. Para mí, lo que destaca es la amplitud de intereses a los que se dedicó. La educación, la ciencia, los negocios, la naturaleza, el discurso intelectual y la política son disciplinas que él desarrolló como expresiones de su voluntad.

Exilio, una herida desgarradora

Si pienso en el exilio de España, llego a la conclusión obvia de que cualquiera que se exiliara evitaba la cárcel y la ejecución. Por supuesto, muchos héroes se quedarían a luchar, pero otros quizá esperarían a que cambiaran los vientos políticos. En ese momento podrían volver a cobrar relevancia y formar parte de la reconstrucción del país. Por desgracia, Casimiro fue perseguido en España mientras se encontraba en Argentina. Tengo documentos que demuestran la afirmación de Casimiro de que se quedaría en Argentina y seguiría dedicándose a sus intereses allí. Pero perdió tantas cosas en el exilio. Un hombre con su nivel de creatividad, su variedad de intereses y sus relaciones sociales tendría que recuperar tantas cosas en el Nuevo Mundo.

Tengo un documento en el que se describe la fortuna que Casimiro perdió cuando se marchó de España. Creo que había guardado oro y dinero en efectivo como garantía para un negocio. La Generalidad de Cataluña confiscó el contenido de las cajas de seguridad, lo que, al cambio actual, asciende a 3 millones de dólares estadounidenses. Es curioso que el padre de Casimiro perdiera su fortuna a causa de la Revolución Mexicana, durante la cual le confiscaron sus 4000 hectáreas de tierras de cultivo. Es un consuelo saber que, tras el exilo, mi padre y yo hemos evitado sufrir pérdidas provocadas por motivos políticos.

Sariñena, un lugar en la memoria

Me sorprende no haber visitado España todavía. Mi mujer siempre ha querido ir desde que nos conocimos y yo le había propuesto hacer un viaje de Barcelona a Zaragoza y visitar los lugares de interés que hay por el camino. Es interesante especular sobre cómo un entorno da lugar a personas excepcionales. Muchas personas famosas y exitosas a lo largo de la historia, como Isaac Newton y William Shakespeare, procedían de pueblos pequeños, pero llegaron a influir en todo el mundo. Me encantaría compartir historias con los habitantes de Sariñena y de los alrededores. Estudiaría el contenido de Os Monegros para prepararme para apreciar la región, sus costumbres, su historia y su gente.

Alfredo Lana Sarrate Noriega

Mi padre tenía una serie de creencias y tomó una serie de decisiones que probablemente estuvieron influenciadas por Casimiro. Recuerdo haber visto una solicitud de admisión al MIT, la prestigiosa universidad de Cambridge, en la que se le pedía a mi padre que eligiera una religión de una lista estándar. Él escribió a mano «librepensador». Casimiro se describió a sí mismo de la misma manera en una carta que tengo, dirigida a Albert Einstein. Casimiro se licenció en Química y estudió en el MIT. Alfredo se licenció en Ingeniería Química en el MIT. Casimiro presentó a mi padre a una multinacional canadiense, Alcan, para que trabajara allí. A los dos les interesaba la metalurgia. Es posible que el apoyo de Casimiro al ejercicio físico y al deporte influyera en Alfredo. Él se convirtió en campeón de remo en Buenos Aires. En una visita a la casa de su madre en Ciudad de México, vi un retrato suyo a tamaño natural, de pie, con la espalda recta y el pecho hinchado, sosteniendo un remo largo. Así se pintaba en aquella época. Aunque mi padre no se dedicó a la política, creía en la justicia social y en el valor del trabajador. Era el director general de la empresa, pero podía hablar con los obreros de la fábrica como si fueran viejos amigos. Supongo que estaría de acuerdo con algunas de las posturas políticas Republicanas que Casimiro defendía en Huesca.

Alfredo Lana Sarrate, segundo por la izquierda, campeón de remo. Buenos Aires, 1944.

Casimiro Lana Sarrate, un hombre de ciencia rescatado del olvido

Supongo que para ganarse un lugar duradero en la imaginación del público es necesario compartir muy a menudo las historias. Desde mi punto de vista, aquí en Canadá, la historia estaba perdiendo interés por falta de participación y el paso de tiempo. Ya no tenía a mi padre ni a mi madre para aclararme las preguntas que pudieran surgir. Debo admitir que el perfil de Casimiro en Os Monegros me ayudó a comprenderlo mucho mejor. Si a eso le sumamos la colaboración entre Joaquín Ruiz Gaspar y Antoni Roca Rosell, así como los numerosos datos que figuran en las publicaciones de Javier Turrión Berges, no puedo sino quedarme asombrado ante el minucioso detalle y la elocuente erudición que me han llevado a re-imaginar la figura de Casimiro.

Mi abuelo no era un académico encerrado en su torre de marfil ni un diletante. Ponía sus ideas en práctica. He llegado a verlo como una persona con un carisma que inspiraba a los demás a movilizarse en pos de un objetivo común. Se unió a tantas sociedades y asociaciones que casi no puedo contarlas.

El renovado interés por su vida y su obra es muy gratificante y tengo que dar las gracias y rendir homenaje a todas aquellas personas que han dedicado tanto tiempo y esfuerzo a este proyecto.

In Memoriam de Casimiro Lana Sarrate.
Mike Lana-Sarrate, 3 de mayo del 2026, sesenta y cinco aniversario de su muerte.


Libro Catastro de Sariñena de 1859


El catastro de 1859, sucesor del Catastro de Sariñena de 1830, lamentablemente solo nos llega el tomo II. Así, el libro aparece en cubierta de piel y letras doradas en el lomo con filigrana en oro. Consta de 400 páginas, tres de fondo al principio, una con el título impreso y una de fondo al final. El grueso responde a las diferentes entradas catastrales, páginas numeradas de la 284 a la 639. Cada entrada recoge el nombre de los contribuyentes y el objeto de imposiciones detallando en número de fincas, su producto total evaluado, bajas por gastos naturales y el producto liquido imponible.

Catastro de Sariñena de 1859.

Al igual que el Catastro de 1830 se recogen tanto edificaciones urbanas como tierras, siendo variados los elementos patrimoniales registrados que van de campos, casas, cerrados, corrales, corrales de ganado, cuadras, eras, huertos, masadas, pajares, palancas a torres.

La cantidad de datos curiosos es abundante, ahondando en los antiguos nombres de las calles de Sariñena, registros de micro toponimia local y determinados negocios; es de lamentar no poder contar con el Tomo I.  

Algunas posesiones figuran como propiedades propias, como “Masada y corral en el Saso las Ratas de posesión propia” mientras que otros bienes aparecen como de propiedad compartida como el “Horno de pan en la plaza de la cárcel” mitad de Mariano Blanco y otra de Mariano Lapiedra Farlete. Así mismo el caso de “La mitad de un bago calle … de Extramuros” (Asiento página 597) donde bago significa predio, solar, campo, o “La mitad de una casa calle del Enado”.

El registro de las casas lleva aparejado la calle y vecindad “Casa calle del Sol con Francisco Mirallas y Victorian Novellón” o “Casa calle de las casetas de Roque con Zacarías Olivan y Domingo Rodrigo”. Las casas muchas veces no van solas y van asociadas a cuadras como “Casa con cuadras en el castillo” de Manuel Novellón.

También aparecen registradas las bodegas “Una bodega calle del Horno de arriba”, “Una bodega en el Castillo” o “Una bodega en el Muro de Villanueva”.

Un aspecto interesante es la referencia a la Fuentes de Fraga “Un huerto en la Fuente de Fraga” (561) cuyo “Cultivo y cabida son: Hortales: 3 alm. 1ª” y la referencia, en otro asiento, “Calle del Enado apunta con carnicería” (Manuel Lacuna y Murillo).

Algunos Negocios que aparecen son, por ejemplo, hornos y posadas: Un horno de pan en el Muro, Casa calle de Medio (Pascual Mirallas) con horno de Mariano Lapiedra, Horno de pan en la plaza de la cárcel mitad de Mariano Blanco y otra de Mariano Lapiedra Farlete, el horno de Antonio Rodellar “La mitad de un horno en la calle del Horno de arriba” y las casa posada calle del Salvador Nicolas calvo y la «Casa posada plaza San Francisco».

Típicas también en Sariñena las Torres, casas de campo, normalmente en las periferias de las poblaciones que debieron tener una fuerte presencia, hasta el hecho de contar con el “Camino de las Torres”. Igualmente aparecen los Cerrados, como bien indica, fincas cerradas con algún tipo de muro o valla con vivienda y dependencias agrícolas y ganaderas “Casa Torre en el cerrado camino del Vado”, “Casa Torre en el cerrado camino de Huesca, Miguel Marías” y “Casa Torre en el cerrado del Molino”. Entre las Torres destaca la entrada de la Torre de La Granja que perteneció al monasterio de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes “Una Torre con sus dependencias como casa de labor y ganadería sita en la Granja. Un pozo de poner y conservar hielo en la misma finca. Benito Vicen. Asiento 583”.

Las distintas construcciones rurales que aparecen corresponden a casetón, corrales, cuadras, granero, masadas, pajeras, palancas, pardinas y eras:

Corral de ganado, corral en Puyarroyos.
Corral de ganado en Puyarroyos.
Corral con cobertizo y granero.
Cuadra pequeña calle de Herrerías (Marcos Allue).
Cuadra en el Mercadal.
Cuadra en el Carmen.
Masada en la Alera, masada en Puyarroyos.
Pajares de 1.ª, 2.ª, 3.ª y 4.ª “Pajar y era de 3.ª en los Sasos”. Pajar y era de 4.ª sin riego.
Pajar y era de 3ª en Corruncueis.

Igualmente aparece la particularidad sariñenense de Palancas, establos de ganado que provienen de antiguos cercados, vallados con estacas “Mariano Farlete: Urbana Una bodega con cubo y dos cuadras. Palanca y cuadras. Una casa torre en el cerrado camino del Vado”.

En la diversidad de denominaciones también aparece la referencia a Pardina que en Aragón se refiere tanto a una explotación agropecuaria histórica con tierras y caserío, como a un lugar físico que conserva ese nombre. Aquí, en concreto en Sariñena se refiere a la partida y finca del Ramio: “Una pardina llamada Ramio (Secano)”.

Los campos sariñenenses responden principalmente a vides y olivos “un campo con vides y olivos”, y a cereales en secano. Aunque también aparecen tierras de regadío, recogiendo en cada entrada el objeto del bien de imposición, si es de riego de la Acequieta, del Molino o Valdera y si es de secano, tierras de canon o fincas urbanas. Los huertos en ocasiones son nombrados como “Hortal” y tanto en campos, tierras o huertos la cabida queda recogida en fanegas.

«Producto de yerbas: Por un quinquenio se calcula que produce.»

Al igual que con las edificaciones, en los campos y huertos se señalan los lindes, normalmente los dueños de los campos lindantes y en su caso caminos, acequias o brazales.

Campo con moreras en Cequinaltas (Marcelino Berbedes).
Un campo de cepas en las Barceladas
Un campo en la Sardera…

Aparece la partida de la “Huerteta” como “Un campo con vides en la Huerteta” y «Tierras de canon» que entendemos responden a tierras rústicas (o urbanas) que se arriendan, donde el «Canon» es el pago que el agricultor (arrendatario) hace al propietario (arrendador) por el uso de esas tierras para su explotación. Igualmente, una “valle” y “facera” llamada del corral (Mariano Altarraz) donde facera se refiere principalmente a un término tradicional aragonés para las tierras comunales (prados o estivas) en los límites entre términos municipales, sujetas a derechos de uso compartido por vecinos de ambos lados, y que generaron litigios históricos (derecho de alera o solera). También se citan comunes, como el curioso caso “Infanzonía y comunes” en el registro de Manuel López y tierras de Realengo, dicho de terrenos pertenecientes al estado: “otro en saso verde con realengo” (Campo de secano de Mariano Anoro Dueso).

La partida de Moncalvo aparece en los asientos de Mariano Mirallas Farlete quien poseía varias tierras de secano en Moncalvo aportando curiosos topónimos como: Campo Moncalvo Valle Vallarín, campo Moncalvo llamado de valle Honda, campo Moncalvo de la Valle Alta, campo en Moncalvo llamado Valle de la Ermita y campo de Moncalvo llamado de Manantial.

Igualmente sorprende el término Dehesas, que aparece varias veces:

Una dehesa llamada la Granja lindante con río Isuela (Riego Valdera. Benito Vicen. 538).
Una dehesa de pastos llamada la Sardera.
Una dehesa llamada cuarto de San Juan: Su producto es yerbas, deducidos los gastos, se gradúa en: Tiene en cultivo cereales 16 fanegas.


Entre las diversas entradas cabe destacar la existencia de colmenares, palomares, criadero de árboles y una tejería en el camino de Santiago:

Un colmenar de 1ª en las Almunias (Ramón Carpi).
Un colmenar en la Sardera (611).
Un palomar en la plaza Villanueva (Pablo Marías).
Un criadero de árboles en referencia al asiento “Un pajar de 1.ª junto al criadero de árboles”.
Tejeria en el camino de Santiago (Tomas Vitales).

Común de Vecinos

Hay una entrada que recoge los elementos patrimoniales del Común de Vecinos de Sariñena, destacando varias cosas. La primera entrada responde a montes comunales pero la siguiente es una relación detallada de posesiones de Sariñena, destacando algunas como el cobertizo de la Iglesieta, las casas consistoriales y la cárcel, el cementerio de S. Francisco, el molino harinero de la huerta de Suso, otro molino aceitero, la Cabla, el Macelo, las tres fuentes de Sariñena y el oratorio de Loreto.


Propiedad Rural

1.- Varios trozos de terreno inculto diseminados en diferentes fundos del monte, rodeados todos ellos de propiedades particulares y destituidos de vegetación por cuyo motivo pueden considerarse como tierra inútil para pasto y leñas. No se les conoce renta alguna y son del aprovechamiento inmediato de los vecinos en la parte de utilidades que de ellos pueden sacarse por cuyo motivo no se les señala ningún líquido.

Urbana

1.- La iglesia parroquial bajo la advocación del Salvador sita en la plaza del mismo nombre, lindante con dicha plaza, con plaza de la Iglesieta y casas de varios vecinos.

2.- Un cobertizo llamado de la Iglesieta lindante con plaza del mismo nombre corral de la escuela de niñas y casa de Antonio Guerrero.

3.- Un convento de monjas carmelitas sito al mediodía de la población bajo la advocación de N.ª S.ª del Carmen.

4.- Un vago o solar donde estuvo el convento de S. Francisco, sito en la plaza del mismo nombre lindante con el cementerio.

5.- Una hermita dedicada al Apóstol Santiago sito en la margen izquierda del río Alcanadre junto al camino de Barbastro. 

6.- Una ermita en Moncalvo llamada la Virgen Nueba.

7.- El cementerio lindante con el solar de S. Francisco y huerto de D. Tomas Casayus.

8.- Un trozo de terreno que sirvió de cementerio, lindante por N. O. y … con tierras de D. Mariano Torres y por … con camino de Huesca.

9.- Una casa. Abadia en la plaza del Salvador lindante con granero de D. Gerónimo Marías y casa de los herederos de José Mazuque.

10.- Las casas consistoriales y cárceles públicas sitas en la plaza de la Constitución.

11.- Un molino harinero con dos movielas movidas por el agua de la acequia llamada mayor o molinar el término llamado Huerta de suso.

Nota: El Molino Harinero de Movielas es un antiguo molino hidráulico, compuesto por muelas, tolva… y funcionamiento tradicional a base de agua. Su funcionamiento se basa en el agua que, al caer con fuerza desde un cubo, hace girar una rueda (rodezno) que mueve una piedra giratoria (volandera) para moler el cereal, liberando harina y salvado. 

12.- Un molino aceitero con tres vigas en buen uso movido por el agua de la acequia Mayor sito junto al camino del Vado y lindante con tierras de D. José Paraled huerto de Nicolas Labad y dicho camino.

13.- Un edificio llamado la Cabla destinado a carnicería sito en la esquina que forman las calles del Enado y de la Herrería.

14.- Otro destinado a Macelo sito en la calle del Muro.

Nota: Macelo: 1. m. p. us. matadero (‖ sitio donde se mata y desuella el ganado).

15.- Tres fuentes públicas llamadas de Fraga, de Villanueva y de S.n Francisco sitas junto a las calles de estos mismos nombres.

16.- Un oratorio dedicado a N.ª S.ª de Loreto en la plaza de S.n Francisco.

Otra de las particularidades del Catastro es la presencia de bienes de la familia Francisco Romeo, propietaria, por aquel entonces, de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes.

Regadío en la Cartuja

1.- Un huerto con un trozo de terreno al O. del mismo puesto en cultivo y un regable de riego por medio de una fuente.

Cabida total 13 fans.
Hortal: 6 fans 6 alms 1.ª
Cereales: 6 fans 6 alms 3.ª  

Secano

2.- Campo con olivos al O. del Monasterio.

Cabida total 40 fans.
Olivar     31 fans. “ de 3.ª
Cereales 9 fans.
Un cercado con vides y olivos al N. del Monasterio.
Cabida total 101 fans.
Viña 21 f. “ de 3,ª.
Olivar 15 f. “ de 3.ª.
Cereales 6,8 f.
¿Blaurones? “ 200
.

Un campo con olivos al Sud oeste del Monasterio

Cabida total 120 fans.
Olivar 20 fans. “ de 3.ª.
Cereales 1000 f.

Por un quinquenio se calcula que el producto de yerbas asciende de casi dos gastos, a…

Asientos del catastro de Sariñena de 1859.

Callejero de la Villa de Sariñena en el catastro de 1859

Relación de nombres de calles, plazas y caminos de Sariñena, entre paréntesis algunos de los moradores que en dichas calles vivían aquel año de 1859.

Calle baja del Castillo.
Calle Castillo.
Calle de Cantarranas (Marcelino Palacio Clavería).
Calle de Extramuros.
Calle de Fraga.
Calle de Herrerías (Manuel Ballarín Serrador).
Calle de la Rosa (Miguel Ferrer).
Calle de la Torre (Mariano Sampietro Vitales).
Calle de las casetas de Roque (Valero Vicente).
Calle de Meca (Nicolas Labad).
Calle de Medio (Mariano Abadías).
Calle de San Francisco (Manuel Loberas, Manuel Masueras).
Calle de las casetas de Roque (Mariano Buil).
Calle de los Ángeles.
Calle de los Arcos.
Calle del Arco.
Calle del Arco de Villanueva (Mariano Torres).
Calle del Dellan (o plaza) (Sebastián Luesma 469).
Calle del Enado.
Calle del Horno de arriba.
Calle del Mercado.
Calle del Norte (Manuel Queral, Miguel Pelay y Bornau)
Calle del Reguero (Miguel Ferrer).
Calle del Rincón (Manuel Barrieras)
Calle del Saco.
Calle del Salvador.
Calle del Sol (Mariano Buil).
Calle El Muro.
Calle El Muro de Cantarranas (Mariano Mora Mirallas).
Calle Santa María (Pedro Farlete).
Camino de Barbastro.
Camino Cabañera.
Camino del Carmen.
Camino de Huesca.
Camino Lalueza.
Camino del Molino.
Camino del Molino Nuevo (Acequia Molinar) (Mariano Bornao).
Camino del Vado.
Camino Zaragoza.
Plaza de San Francisco (Manuel Lacoma).
Plaza de la Cárcel (Manuel Palacio).
Plaza de la Constitución.
Plaza de la Iglesieta.
Plaza del Salvador.
Plaza Villanueva.

Términos y partidas de la villa de Sariñena en relación al catastro de 1859

Molino

Acequia Molinar.
Bancales.
Camino del Vado.
Campo de los Frailes (Mariano Torres).
Cequinaltas.
Cequinbajas.
Cercado del Molino.
Chamarcales.
Congostsos/Congustos.
Estañuelos.
Hortillas (Mariano Lapiedra Buil).
La Canal.
Los Planos.
Saso.
Sotos de los Congostos.
Sotos de Valdera.
Soto del Azud.
Sotos del Puente del río.
Suso.

Valdera

Alfalces.
Barceladas.
Corcullos.
Corruncueis.
Espartales.
Estopiñan.
La Horteta.
La Laguna.
Sasos Canillos.
Val Marinera (Manuel Palacio).
Valderas.

Acequieta

Esquiñones.
Los Cajeros.

Secanos

Alera.
Baidas de la Laguna (Manuel Vitales).
Barranco de Malfaras.
Caídas del Isuela.
Camino Huerto.

Campo del Manantial (Moncalvo).
Canteras de Miranda.
Faja Real.
Insolas.
Miranda.

Moncalvo.
Moscallón.
Pajares del Saso Verde.
Puyarroyos (Manuel Vidal).
Reguero de Bañuto.
Reguero de Cuarto/Canuto.
Sardera.
Sasos Albalatillo.
Saso alto de las Fitas.
Saso bajo de las Fitas.
Saso de Santiago.
Saso del camino Alcolea.
Saso las Fitas.
Saso las Ratas.
Tozal de la Campana (Pablo Rodríguez).
Valle Alta (Moncalvo).
Valle Honda (Moncalvo).
Valle de la Ermita (Moncalvo).
Valle de Vallarín (Moncalvo).

Concluyendo, el tomo II del catastro de 1859 viene a complementar algunos aspectos de la historia de Sariñena, un descubrimiento muy importante que nos traslada a nuestro pasado relativamente reciente. De esta manera, el presente trabajo ha intentado realizar una profundización en la estructura catastral de Sariñena de mediados del siglo XIX, posesiones, nombre de calles, caminos y plazas, muchas curiosidades y un nomenclátor, toponimia y micro toponimia histórica que en su descripción nos redescubre Sariñena complementándose con el trabajo sobre el Catastro de Sariñena de 1830. Sin duda, un gran tesoro de Sariñena.

Antonio Puyol Pociello


Infatigable, con una energía contagiosa y tremendo empuje, carácter forjado en la dureza del territorio, orgulloso de su tierra, de sus colores y texturas, del relieve y cada vestigio de su pasado. Constantemente comprometido, todo un referente, un artista que ha desarrollado varios proyectos desde Restalber a Artecor, iniciativas que construyen una sociedad mejor y
que nos conduce a la esperanza.

Antonio Puyol Pociello con algunas de sus creaciones.

Natural de Calasanz, comarca de La Litera, Antonio Puyol Pociello nace el 21 de marzo de 1946, donde vive hasta los 4 años. Son años muy malos, falta de lluvia y cosechas, nada se recoge del campo ni de las almendreras y olivos – Muchos son cortados para hacer carbón –. Su padre es sastre, pero cuando el campo no da, nadie encarga nada. Así, que por mediación de uno de Lalueza, que cortejaba en Calasanz, deciden mudarse a Lalueza, donde se estaba planteando el regadío y se preveía una buena bonanza económica en la zona.

– Con la máquina de coser y poco más – sobre 1950 la familia se traslada e instala en Lalueza, pero el regadío no llega. Aunque lo elemental, lo básico no falta, en Lalueza había huerta gracias al azud del Isuela y su acequia. Lo que no falta es el esparto, recogerlo y hacer sogueta, algunos críos de su edad la hacen en cuanto tienen un rato, mientras Antonio algo aprende – Pero muy mal -, su familia casi ni lo ve.

Su padre se dedica a coser mientras que su madre termina la ropa. En casa son cuatro hermanos y él va a la escuela normal hasta los 11 años, recordando con cariño a Teodoro Gutiérrez, maestro que luego está en Grañén – Aquel maestro enseñaba, hacía pensar, decía “Lee, escribe y piensa” –.  Después de la escuela, lo típico de antes, hacer males, coger nidos… – ¡lo que no está escrito! -. Cogía retazos de casa y trapos y hacían un balón para jugar por las calles a fútbol.

A los 11 años marcha al seminario a Huesca becado, es buen estudiante, y los dos últimos años de seminario a Zaragoza, con los de Barbastro y Jaca. En su último año va a Cariñena a hacer prácticas con Andrés Gabarre, que estudia con él. Es un año muy bueno, juegan a futbol, hacen un grupo de teatro y de vez en cuando se van de bodegas. Antonio acaba el seminario con 23 años, pero Antonio no se ordena.

Mientras estudia trata de ganarse algo la vida, a los 14 años se dedica a pintar por las casas – De brocha gorda – y así puede comprar libros. A los 19 años trabaja de escribiente en la recepción de la remolacha para la azucarera de Monzón, registra el nombre, el peso, la tara, el descuento… un trabajo solo de temporada. Se hacía en invierno y se recogía la remolacha en las estaciones de tren de Grañén, en la finca la Rambla, Poleñino y Sariñena y se mandaba a Monzón.

Tras el seminario Antonio se instala de autónomo de pintor en Lalueza y de los 23 a los 26 años se dedica a pintar pisos, con Antonio el cura de Curve y otro de Orillena.  Hasta que un día, Javier Osés Flamarique le anima y acaba ordenándose sacerdote. Entra muy animado con su propia visión de la iglesia y la gente lo acoge muy bien. A pasar de tener desavenencias con la cúpula eclesiástica, Antonio ha sido fiel a sus principios y se ha debido a su gente, a los monegrinos, donde ha crecido: “Pan, andar y ser”.

Ha estado de párroco en distintas localidades como Orillena, Cartuja de Monegros, donde también estuvo Mariano Acín Vara, en la Estación de Sariñena, sustituyendo a Ricardo Toledo, y Capdesaso y Alberuela de Tubo relevando a Joaquín Borderías.

Fruto de distintos cursos talleres, que van realizando en Alberuela de Tubo, nace en 1995 Restalber, un taller de restauración y recuperación de muebles antiguos. Por medio de la asociación, se busca la formación y generación de empleo gracias al taller. Para ello se especializan en rehabilitación y restauración, gracias a José María Usón se forman en diferentes aspectos tales como ebanistería, talla en madera, torno, policromados o dorados, entre otras materias. Además, han realizado señales, indicaciones, vallados de madera, postes con nidos de cigüeñas… Un taller con mucha solera que da a conocer mucho a Alberuela de Tubo.

El entorno siempre le ha fascinado, sentirlo, descubrirlo, conocerlo, sentirse muy vinculado al territorio. Ya en Lalueza se interesa por el poblado neolítico del Villar. Solía ir después de las tormentas -Siempre descubrían cosas interesantes-. Pero lamentablemente no hay mucho interés por mantener el patrimonio -A este paso el puente viejo de Lalueza se perderá porque no se arrima nadie, no hay mucho interés-.

Cuando llega como párroco del pueblo de Cartuja de Monegros, junto a sus homólogos Félix Rufas de Lanaja, Carmelo Pérez de Robre y Ernesto Villacampa de San Juan de Flumen recuperan la romería al monasterio de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, celebrando el Día Rural desde el Movimiento Rural Cristiano. Se inicia sobre 1978, día de san Isidro, aunque sin embargo a la iglesia no se puede ni entrar y la misa se tiene que hace en la balseta.

Entonces la cartuja no se emplea y está cerrada, pero al tercer año de celebrarse ya se empieza a entrar por la iglesia. Esto le lleva a documentar la cartuja y desde el 2001 la ha fotografiado viendo cómo se va deteriorando año tras año. Su adquisición por la DPH es un hito y su rehabilitación inimaginable. No obstante, aún quedan elementos del antiguo monasterio, fuente, huertas, balsa…

Le ha fascinado Bayeu, lo que expresa con cuatro pinceladas da una gran expresión además de fuerza y color, evocando a los fusilamientos del 2 de mayo de Goya con quien comparte expresión. También la expresión dura, muy similar a la que expresa su hermano Francisco Bayeu – Quién sabe, pero Bayeu pinta muy pocos meses en la cartuja, 3 o 4 meses, a saber, qué hacía el resto del tiempo, igual estuvo pintando con Goya el Pilar –.

Dicen que Manuel no domina la anatomía, era monje y pinta en un monasterio, sostiene Antonio – Tenía que ser una distorsión intencionada –. Las caras y sus expresiones son perfectas – Era un privilegiado, pintaba por placer, es un monasterio de clausura, no pintaba para que se contemplasen, solamente para los monjes del monasterio –. Hacía pintura al fresco y arriesga muchísimo expresando todo lo que expresa en un entorno tan hostil. Los colores son de la tierra, de Los Monegros, intensidad y fuerza. Quizá Bayeu es algo rebelde, pues Bayeu se relaciona mucho con Jovellanos, que está desterrado en Mallorca, con quien coincide y se cartean.

Esa autenticidad que Antonio demuestra en sus actos le lleva a ser invitado a dejar los hábitos, al parecer no encajaba en la remodelación. Pero para Antonio no es un problema en su forma de entender la vida y la fe y continúa su trabajo ligado a su comunidad de la que es auténtico motor. Quizá reconociendo el valor de la gente – La gente de Monegros ha vivido una dureza extrema -por encima de los frailes que abandonaron el monasterio hasta por dos veces. La historia nos ha curtido en Los Monegros –. Pues Antonio siempre ha sido firme a sus convicciones e ideas.

En el año 2023 aparece Artecor, un proyecto inclusivo desde la igualdad para crecer y disfrutar juntos, construyendo una sociedad mejor, un espacio a través del arte, integración y vida independiente. Con ella Antonio es parte y continúa su labor e inquietud artística elaborando cuidadosas composiciones donde la tierra adquiere nuevas dimensiones, donde aprender se convierte en una aventura que va más allá de la tierra, la luz y del compartir un sueño que es, en sí mismo, pura magia.

Antonio Puyol Pociello «Salamanquesa 2026», reconocimiento de «Os Monegros» por una vida de compromiso y amor a esta tierra.

Entrevista a Antonio Puyol Pociello.

https://youtu.be/Y-EWUcEOHAg?si=YcZzpNg6vkae5XIL

Manuel Nogues Tomás


Conocido como Titana, Manuel Nogues Tomás es un sariñenense que viene al mundo el 12 de abril de 1935, en plena plaza de la iglesia, pegado a la casa Hotel del Comercio de Rafael Ispa con el pequeño paso del “Portillo” y la panadería Virgili. Está la casa tan próxima a la iglesia que en tiempos debió de ser cementerio, pues en unas obras aparecieron huesos, apunta Manuel. Luego, tras la guerra, Regiones Devastadas, -cuando hizo pueblo nuevo-, contempló tirar parte de la casa para abrir la plaza con la calle de la abadía a través del Portillo, pero por suerte no llegó a realizarse.

Manuel Nogues Tomás.

Su madre era de Villanueva de Sijena y al casarse vino a vivir a Sariñena. Quizá, por ello la masada que tienen en Moncalver es conocida como la masada del raboso, en alusión al apodo de los de Villanueva de Sijena -Alberto Ballarín escribió algo sobre la masada-, pero no recuerda donde lo leyó. Lo cierto es que la familia de Manuel se ha dedicado a la agricultura teniendo tierras en las Almunias y Moncalvo: -Los de Moncalvo eran rebeldes- señala Manuel, -Había un pueblo del que aún queda la torre, pues hubo un ataque contra ellos, los mataron y luego clavaron en pugones, como los que ponían en las fajas de las mies-. Su abuelo fue tratante de mulas y el de Villanueva de Sijena era de vacas -Las iba a buscar a la montaña-.

En su juventud la plaza rebosaba vida. Había numerosos comercios, como la casa del dinero, comercio que vendía telas, al lado de Virgili, casa Blasco de tejidos o la tienda de Benito que vendía tebeos. También la citada panadería de Virgili, que vino después de la guerra -El horno del abuelo de Rosita estuvo primero en la plaza Villanueva-. También se acuerda mucho de casa Rompechinas, de la calle Mercado, con la farmacia de Don Juan, la alpargatería de Cancaguis (Mendiburo), casa Procopio que vendía telas de confección y que luego tuvieron un estanco, las carnicerías de Segarra, la confitería de Blasito, casa Roser y la carpintería de Victoriano, o el banco Aragón. En medio de la plaza había una fuente de granito y para las fiestas, en lo que es casa Flora, se ponía un entoldado para el baile: -Venía una orquesta americana preciosa-.

Vista de la plaza de la iglesia, con el Hotel del Comercio, casa Titana, el Callizo de la plaza y el Bazar de Ángel Benito «Angelito».

A la escuela dice que fue de “escapadizo”, estaba en el Muro, con su gran patio separado para chicas y chicos y la puerta falsa que daba a los Esquiñones. Aún se acuerda de algunos de los maestros y maestras, como Doña Presen y Doña María, Don Prudencio, Don Valentín y Don José Castanera. Algunos se pusieron por libre a enseñar, en casa Paraled, encima de donde actualmente se encuentra la tienda de Guissona -Iban unos 30 críos y pagaban 30 pesetas grandes al mes-. Solía ser por la noche a las seis o siete, normalmente una hora y hacían dictado, tablas de multiplicar… -Don José estuvo dando clases también en casa Sabineta-.

Manuel recuerda el lavadero que hicieron en las monjas nuevas, las mujeres iban a lavar y los críos a jugar.

En casa tenían vacas para leche y las sacaba a apacentar, siendo uno de los muchos güayateros que hubo en la villa -Pues igual había unas 30 o 40 personas que iban a apacentar vacas-. Las solían llevar por la laguna donde se solían comer las junqueras, que eran tierras comunes. Las vacas las guardaba cerca del Muro con la calle del Castillo Bajo y solían ir solas al abrevadero del Muro que había cerca de las escuelas. Una vaca les parió un novillo con tres ojos y todo el pueblo se acercó a verlo, fue todo un espectáculo. Había familias que tenían 8 hijos y solo tenían una vaca -Ponían una cazuela al fuego con la leche y cuando hervía echaban tajadas de pan y azúcar negra de la remolacha-. Lo preparaban para desayunar y muchas veces, del hambre que se pasaba, servía para todo el día -Ha habido mucha pobreza-.

Igualmente existía la dula, por la cual se juntaban un rebaño de ovejas en que cada casa aportaba las tres o cuatro que tenían. Había un dulero para vacas y mulas, las recogía por donde Arasa tiene el taller, los pastaba por la Laguna y, al caer la tarde, cada uno iba a buscar sus animales al lugar de reunión, aunque ellos mismos sabían volver por si solos. En Sariñena hubo pocas cabras, matiza Manuel.

Iba a recoger remolacha al campo, a veces bajaban de la estación y a algunas mujeres les bajaba en el carro saquetes de carbón que recogían de la vía del tren -Les daban 3 o 4 pesetas por el saquete y con ello, aquellas mujeres, compraban pan-. Muchas de aquellas mujeres vivían en la calle la Meca. -A una cría le pilló el tren, se agachó a coger una briqueta y justo el tren se puso en marcha, tenía 13 años-.  Algunas iban descalzas, recuerda Manuel, pues fueron tiempos muy duros y se pasó mucha hambre (Las carboneras de Sariñena).

Además, en casa tuvieron un pequeño rebaño lanar de unas 100 cabezas que apacentaban por el monte. Cuando salía el sol, Manuel daba de comer a las mulas y hacía algunos fajos de esparto, con ello se ganaba algo para los domingos. Los sábados cargaba el carro con fiemo y bajaba a Sariñena, abonaba y regaba la huerta y el domingo a bailar. Todos los domingos no faltaba en el Casino, del que aún es socio -Había orquestas muy buenas y la propia, la orquesta Cobalto-. El esparto lo llevaban a Vitoria, al País Vasco, en camiones, Basols tenía hasta 4 camiones y también recogía Del Río. -Todo el pueblo iba a hacer esparto-, muchas veces, cuando se estaba realizando alguna actividad en el monte, se aprovechaba para recoger algo de esparto o cazar.

Se cazaba liebres y por la laguna patos, por las noches iban y en el tarquín los cogían. Se mataban tocinos de 10 o 12 arrobas, dos tocinos al año. Vino y aceite como el agua -Granero lleno para las mulas, familia contenta-. En casas particulares había prensas de aceite, y en algunas dejaban prensar. La comida se racionaba muchísimo, había gente que iba mal vestida -Fueron años muy duros-.

Como pastor, apajentando el ganado, Manuel estuvo unos 5 años. Se llevaba el morral con piazos de pan y pizcas de magras, iba a dar vuelta al ganado, sobre todo para que no entrase en los sembrados. A veces le quitaban la fiambrera algunos niños que pasaban hambre ya que sus padres habían marchado a Francia. Aquella faena la complementaba con la agricultura. Al principio su padre se llevaba un hombre para labrar y la trilla y con el tiempo, a medida que fue creciendo, fue él. Manuel iba a labrar, se quedaba tres meses en el monte, en la masada, y labraba con mulas. No se regaba y no se cogía nada en el secano. Sariñena, sin la llegada del regadío, estaría ya cerrada. Se sembraba lino, algodón.

Salían al “Ojitos”, con 17 o 18 pesetas huevos fritos, un piazo chorizo y vino. Allí jugaban al arrastrao. Casa “Ojitos” estaba en la casa de Aurelio, pero también estaban casa Pedro o casa Ancho.  A veces iba a casa Ancho a tomarse algo y allí se enteraba como iba el pueblo. Hizo la mili en Huesca y se salvó porque su padre tenía más de 60 años, lo había dejado solo con un par de machos. Se casó con María Jesús Mairal y han tenido dos hijos, Chus y José Manuel.

Manuel ha sido danzante durante 32 años. Comenzó a danzar a los 7 años, cuando estaba Vicente Capitán, que iba a La Almolda, y luego con Juan Susín, su hermano Pedro Susín fue general. Como mayoral estuvo con Antonio Susín. Ensayaban en la calle del Dance, justo arriba de la plaza de la Iglesia, antes de la guerra había un callizo que unía la calle con la plaza. Había muy buenos danzantes, los Carrizos, Espuña…

Dance de Sariñena. Fotografía de Manuel Nogues Tomás.

-Casi se pierde el dance y gracias a José María Paraled, que se hizo presidente, a Isidro Claveria, Juan Manuel Olivan, Antonio Olivan, Manolo Puyol y muchos más hicieron que no se perdiera-. Luego llegaron los famosos concursos de dances de Zaragoza. Manuel estuvo en ellos, los organizaba Antonio Beltrán -En una edición ganamos el primer premio y para celebrarlo fuimos a comer al Casino de Huesca-

Manuel vive con fuerza Sariñena, aún vibra con el dance del que tan orgulloso se siente. También de nuestro equipo de fútbol y ha seguido siempre al CD Sariñena y la gran rivalidad que ha habido con otros equipos. Ha sido muy activo y en casa no ha parado mucho y esa vitalidad la sigue trasmitiendo, como buen sariñenense, viviendo su día a día, en ese lugar tan privilegiado que es la plaza de la iglesia donde reside el alma de Sariñena. 

Libro Catastro de Sariñena de 1830


La pérdida documental de Sariñena ha sido muy significativa a lo largo de los años, al igual que el patrimonio arquitectónico. Una de aquellas primeras agresiones vino en 1875 de la mano de las tropas Carlistas, al mando del general Dorregaray, las cuales saquearon Sariñena, destruyendo parte de su archivo “El Registro civil fue quemado lo mismo que las causas criminales y expedientes civiles, existentes en la Escribanía del del Juzgado á cargo del Sr. Ezcurra, y en el archivo del Ayunta miento se apoderaron de mas de 30.000 duros en papel de la deuda consolidada”. Este episodio ha sido ampliamente conocido por los destrozos que causaron en la estación ferroviaria de Sariñena y la destrucción del antiguo puente del ferrocarril sobre el Alcanadre.

Libro Catastral de Sariñena de 1830.

Años más tarde, en 1936 de nuevo es quemado el registro de la propiedad de Sariñena por milicias republicanas durante la guerra civil. El propósito era abolir la propiedad y eliminar cualquier documento que acredite la misma. Hecho que popularmente se ha mantenido como causa responsable de la perdida de nuestros archivos.  

Hoguera, hecha por las fuerzas republicanas, con la quema de documentos de la notaría relativos a las propiedades rurales y asuntos financieros, para eliminar el viejo orden económico. «Ante el edificio del juzgado y registro civil. Incendiadas las causas y demás documentos y requisitos» (Anotación en la parte de atrás de la fotografía) Sariñena, Frente de Aragón. Arxiu Nacional de Catalunya. Fondo Martí Bas i Blasi Referencia: ANC1-109-N-161.

Reflejo de aquellas perdidas, cabe señalar la referencia que lleva a cabo J. Conte Oliveros en «La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia” apuntando como en el Archivo Municipal de Sariñena se conservaba, antes de 1936, el “Cuaderno de privilegios, concedidos por los serenísimos Reyes de Aragón a la Villa de Sariñena y sus aldeas”. Eran trasuntos legalizados por la curia del Justicia de Aragón el 5 de octubre de 1584.

Afortunadamente, resulta aún muy significativa la enorme cantidad de documentos presentes en diferentes archivos y que prácticamente se remontan hasta el siglo XII. Documentos presentes en el Archivo Provincial de Huesca y de Zaragoza, en el Archivo de la Corona de Aragón, en el Archivo Histórico de Protocolos Notariales de Aragón o en el Archivo Diocesano de Huesca entre otros. Gracias a la implementación de la tecnología, muchos de los documentos se pueden consultar actualmente en línea por internet.

Sin embargo, a pesar de los intentos de acabar con los archivos de Sariñena, uno de los libros que ha sobrevivido hasta nuestros días es el “Libro Catastro de Sariñena de 1830”. Pero no ha sido el único y en el haber de los sariñenenses preservamos igualmente el tomo II del Libro del Catastro de Sariñena de 1859, siendo una lastima no haber conservado el tomo I Y entre aquellas joyas del universo catastral de Sariñena, destaca un libro cuyos secretos esconden la mismísima historia de Sariñena, la “Executoría de la Villa de Sariñena y sus Aldeas”, o sea, el pleito que se llevó Sariñena y sus Aldeas con la casa de ganaderos de Zaragoza. Una obra que se puede establecer en torno a 1783 y que en una próxima publicación analizaremos su contenido.

Libro Catastro de Sariñena de 1830

El libro Catastro de Sariñena de 1830 es de cubierta de pergamino, respondiendo a un tomo de 912 hojas numeradas. En él se detalla la redacción del catastro de Sariñena y la relación de vecinos y sus bienes, sujetos al pago de la real contribución y demás cargas reales. Un libro que quizá podamos contextualizar en el decreto de mayo de 1817, en el reinado de Fernando VII, por el cual se protagoniza un intento profundo de reforma de la Hacienda española.

Las hojas presentan el sello del rey Fernando VII de 40 maravedís y el sello del Juzgado de 1ª Instancia de la escribanía de D. Joaquín de Martell de Sariñena. El escribano respondía a Miguel Gerónimo Hernando.

Pág. 1. Comienza el libro con la necesidad de aprobación del nuevo catastro que ha de contratarse, para lo que se requiere de la hacienda suficiente. Mientras se continúa aplicando el anterior catastro:

El Ayuntamiento de la Villa de Sariñena con el debido respeto a VS. Con fecha doce de enero último, relativa a la mejor dirección de los repartos de contribución, demoro el exponente llenar su … ha sido oportuno manifestar a VS. que el catastro de esta Villa se halla sin aprobación alguna ni tampoco tiene las circunstancias necesarias para ser aprovado pues este no esta arreglado con la equidad que corresponde, por lo que se deve remitirse para Vd. asi justo tapar se podrá formarlo de nuevo o bien facultar al Ayuntamto para ello, pudiendo extraca en los fondos de propios o de los caudales que VS. Considere, aquella cantidad que sea suficiente para la nueva contratación, pero como esta obra sea de mucho tiempo y coste, entiende esta corporación debia facultarse por VS. Al exponerle para que con el catastro actual se sigue en el prácticamente año, sin perjuicio de que se realice el nuevo con toda formalidad, pues de esta conformidad no se autoriza los pagos a la Hacienda, no obstante VS. Dispondrá lo mas conveniente. Dios (guarde) a VS muchos años. Sariñena.

Nota en el margen izquierdo, recordando que la elaboración del nuevo catastro responde a orden de 1817:

Zaragoza 8 de Marzo de 1830. Sin embargo de lo reprehensible que es la falta de cumplimiento en la formación del nuevo catastro que han debido acabar de formar con arreglo a lo mandado por esta Yntendencia en 1817 los Ayuntamientos de Sariñena que han gobernado hasta el presente por cuya morosidad eran acreedores al condigno antiguo, con todo convencido de la absoluta improsivilidad de variar el orden establecido.

Una hoja suelta lleva anotada una observación, como veremos más adelante, las fincas se clasificaban en 1ª, 2ª y 3ª clase:

Observación. Tengase presente que hay algunas heredades en la quenta que están dibididas en dos ó mas clases, por consiguiente aunque le resulte a algunos mas fincas en una misma partida, son iguales las confrontaciones y el numero de fanegas es el mismo que si estuviera en una sola y en las listas de riego se nombra una sola y en las listas de riego se nombra una sola aunque este clasificada en 1.ª 2.ª y 3.ª pues la superficie desigual de aquella motiva la diferencia de precios y clases. 

Pág. 2. Lleva la fecha y firmas de lo expuesto en la página anterior, continuando con la declaración de tener el nuevo catastro en septiembre del año de 1830. Finaliza la página con un requerimiento:

Siete de Feb.o a 1830.

Francisco Mirallas Reçi.
Agustín Grusta. Reor
Joaquín Losmozos Sanco.
Firmas varias

En el año actual por las razones que expresan, los recurrentes, se refiere a lo que resolvimos atemperándose en un todo para evitar todas reclamaciones de agravios a p… hechas  en … de 12 de enero de este año excepto en la parte referente a dicho documento, habiéndose mérito de esta determinación en la certificación designada en la… sin perjuicio de proceder sin perdida de tiempo la práctica de diligencias concerniente a la formación del nuevo e indispensable para no quisiera presurarme con las formalidades debidas a examen y aprobación de esta … en todo el mes de septiembre de este año precisamente cuya resolución se notara ese  Contaª para su procedimiento y efectos consiguientes.

Notada en Contas.

Firma: ¿Labandescor?

Requerimientos: En la villa de Sariñena a los cuatro días del mes de Mayo del año (MYS Yngen Gral. Su … y Reyno de Aragon).

Pág. 3. Continúa el requerimiento, citando la corporación municipal, encabezada por el alcalde José Lacuna y los concejales Francisco Mirallas y Gabarre, Agustín Grustan, Joaquín Martínez, Joaquín Losmozos, Pablo Torres y Ramón Romerales. Seguidamente da comienzo el Auto de formación del nuevo catastro:

De mil ochocientos trenta. Doy fee yo el Yntra escripto Exño que hoy día de la fecha se me ha requerido por parte de los componentes el Ayunt.º de esta Villa de Sariñena, para la práctica de las diligencias del expediente que se manda formar por el S. Ynt.en virtud de la orden que antecede a los que estaban presentes los señores José Lacuna, Francisco Mirallas y Gabarre, Agustín Grustan, Juaquín Martínez, Juaquín Losmozos, Pablo Torres y Ramón Romerales, Al.de  prim.o Reg. Sindico pro. Sen. y Diputados, personas que lo Componen y en virtud de este requerimiento me ofrezco pronto. Y para que conste lo pongo por diligencia que firmo.

Miguel Gerónimo Herrando.

Auto. En la villa de Sariñena a los cuatro días del mes de mayo del año de mil ochocientos treinta. Hallandose juntos y congregados en las casas consistoriales de Ayuntª los SS. José Lacuna, D. Franco Mirallas Gabare, Agustín Grustan, Joaquín Martínez, Joaquín Losmozos, Pablo Torres y Ramón Romerales. Alcalde Prim.º Reg. Sindico … y diputados, personas que lo componen por ante mi el Yntato Esxmo. Real dijeron que para cumplir esta corporación con al orden…

Pág. 4. La elaboración del nuevo catastro es encargada a los peritos labradores Mariano Ciria y Tomás Alcaro y al albañil Bernardo Labat y el carpintero Joaquín Tardio:

…recibida del M.Y.S. Ynt. Que con decreto de ocho de marzo del corriente año, manda formar nuebo catastro que ha de presentar a la aprobación de dicho señor para el próximo setiembre. Se proceda desde luego a la formación del apeo y valoración Sen. de todas las tierras y edificios existentes en esta villa y sus términos y para efectuarlo se haga saber a todos los vecinos de ella mediante publico vando que dentro del término de vente días concurran a estas dichas casas a manifestar todas sus propiedades, vajo la pena del cuatro tanto impuesto por Real Ordenes al que no compareciese o algo ocultase lo que la propio efecto se haga saber a los terratenientes o sus apoderados por medio de oficios dirigidos a las instancias de los pueblos de su domicilio y verificado se proceda a su valoración, de los productos líquidos por D. Mariano Ciria y Tomás Alcaro, labradores inteligentes de esta vecindad, a quienes se nombra en peritos para la tasación y clasificación de las tierras y para la tasación de los Edificios a Bernardo Labat Mtro (Maestro) Albañil y a Juaquin Tardio Mtro Carpintero, vecinos de esta villa a los cuales se haga saber otro nombramiento para que lo acepten y juren de fiel uso ante el expresado señor Al.de prim.o y fecho enterándoles de las ordenes y modelos recibidos sobre la materia, con manifestación de ellos, procedan a la referida valoración y de sus resultas concurran ante su M… dicho Señor Al.de a rendir la correspondiente declaración, así lo acordaron y mandaron estos SS. Que firmaron los que supieron, no.. su M… de todo lo cual doy fee.

Francisco Mirallas Reçi
Agustín Grustan Re…
Joaquín Losmozos

Por mandado.

Pág. 5. Finalización del auto:

De otros VS. Y por los demás al no saber de su orden.
Gerónimo Abril decret.o

Amen.
Angel Gerónimo Hernando.

Notifon al Cored.r En dicha villa dicho mes y año. Yo el Escribano notifique el auto anterior, a Mariano Labilla corred.n Pp.co del juzgado de esta villa, en la parte que le toca en su persona, como a tal para el fin que contiene, y para el mismo le entregue un tanto del bando que ha de publicar y días en que lo ha de hacer, doy fee.

Amen.
Anguel Gerónimo Hernando.

Dilig.a En virtud de lo mandado en el auto anterior se han formalizado los oficios necesarios para las justicias de los pueblos donde reciben los terratenientes de esta villa o sus apoderados los quales firmados del secretario, se han dirigido y para que conste lo noto y firmo.

Hernando.

Pág. 6. Acta de comunicación de inicio del catastro y aceptación de los peritos responsables del mismo:

Relacion del Cored.r En dicha Villa a los ocho días del mes de Mayo del corriente año, ante el S.r H.de Jose Lacuna parecio Mariano Labilla corred.PP.co del juzgado de esta villa y expreso que con el cartel que se le entrego, ha publicado el bando mandado por los parajes PP.co acostumbrados en esta villa, en los días cinco, seys y siete de todo lo cual hacia e hizo la presente relación, que no firmo porque dijo no saber.

Antem/Amen.
Angel Gerónimo Hernando
.

Notif.n Acept.on Y Juram.to de los Peritos

En la villa de Sariñena a los nuebe días del mes de Mayo, del mil ochocientos trenta, ante el señor JoseL acuna Alde Primo en virtud del recado dirigido por medio del Aguazil de este juzgado Mariano Budios parecieron Mariano Ciria y Tomas Alcazo labradores y Bernardo Labat Mtro Albañil y Juaquin Zardio Mtro Carpintero, peritos nombrados para la tasación de los productos liquidos de las tierras y Edificios de esta villa, a los cuales y cada uno yo dicho Esxño hize saber su nombram.to  respectible y entendidos espresaron que lo aceptaban y aceptaron y en su consecuencia juraron en poder y manos de dicho S.n Al.de Primo por dios nuestro Señor y a una cruz en forma de ¿dreho?…

Pág. 7. Finaliza la aceptación de peritos y se abre diligencias de tasación de tierras y casas a comienzos de mayo de 1830:

…haberse bien y fielmente en el uso de sus respectibos campos, y que ebacuados concurran como se les ordena, a hacer sus declaraciones correspondientes, asi lo expresaron y firmaron de que doy fe.

Joaquin Tardio Carpintero Mariano Ciria perito.
Bernardo Labat al Bu Labrador.
Tomas Alcazo perito labrador
.

Amen.
Angel Gerónimo Hernando
.

Diliga En virtud de lo mandado en el auto anterior, han procedido han procedido a la tasación de las tierras y casas los peritos nombrados al efecto, Labradores, Albañil y Carpintero, dando principio a sus operaciones el dia de la fecha y para que conste lo noto y firmo, a los once días del mes de Mayo, del año mil ochocientos trenta.

Hernando.

Pág. 8. El documento recoge el procedimiento declarado de los peritos labradores en la tasación de tierras:

Declaración de los peritos labradores Mariano Ciria de 64 años y Tomas Alcaro de 50 años ambos vecinos de Sariñena...

En la villa de Sariñena, a los cuatro días del mes de setiembre de mil ochocientos trenta ante el señor José Lacuna Al.de prim.o  y justicia ordin.a de la misma parecieron Mariano Ciria y Tomas Alcaro, labradores de esta vecindad y expresaron que en virtud del nombramiento de estos para la valoración de los productos liquidos de todas las tierras existentes en los términos de esta villa, hecho en sus personas que tienen aceptado y jurado, han berificado dicha vaoloracion, y su Mxd. Para que lo Executen a los dos y cada uno por ante mi el Esxmo les recibio juramento por dios nuestro señor y a una señal de cruz en la forma dispuesta por dicho, bajo cuyo cargo ofrecieron decir verdad, en lo que la sepan y les sea preguntado y siendolo sobre la expresada valoración que han practicado los dos confidentes, dijeron y cada uno dijo que inteligenciados, de las ordenes y modelos dirigidos y que rijen sobre la materia, han pasado a ber y han bisto, andado y examinado detenidamente todos los terminos de guerta y monte de esta villa y fincas existentes en cada uno de ellos. Que las calidades de tierras distintas que han hallado en la guerta han sido tres, y hechos campo de su labor, prebia la medición vajo las reglas prescriptas en dichas ordenes por cayzadas de Aragon, han tasado las tierras de la guerta baja, en el riego del molino la de primera calidad, a cuarenta y ocho reales vellon, la de segunda calidad a treinta y dos reales la cayzada, y la de...

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…tercera calidad a doze mil la cayzada. Que hechos cargo de la falta de agua en la guerta alta, en el riego de Valderas por hallarse sin presa a la distancia de cuatro horas de esta, lo que motiba perderse mucha parte de sus frutos, a más de que sus tierras pedregosas son de mucho trabajo para el cultibo y poca producción por su esterilidad han tasado la primera calidad a trenta y dos reales Vnla cayzada de segunda calidad a diez y seys reales Vnla de tercera calidad a ocho reales Vn la cayzada. Sin haber hecho distinción de precios en los olibares y viñas, por haberlos comparados con las tierras blancas, a causa de la destrucción en que se hallan, por los fríos del inbierno pasado. Que las tierras de monte cuya mayor parte se hallan incultas por la escasez de lluvias y falta de juntas de labor, amas de que sus propietarios no pueden arrendarlas para pasto de ganados por ser tierras de monte Realengo y que las pocas que se cultivan atendida la baja de los granos, no les resulta casi ninguna utilidad, pues contandose dos años para que la tierra se prepare en labor y otro que esta sembrada, han tasado tres reales vellon por cayzada en cada cosecha por un quinquenio sale a real y medio por cada año. Que las tierras llamadas de propios, en los términos de la Almunia y saso Verde canon, por la aproximación que tienen y mejor calidad se han considerado a cuatro rls en cada cosecha la cayzada que comprende dos rls al año y rebajando el real que pagan de canos, queda en un…

Nota: Las tierras realengas eran territorios en la España medieval y el Antiguo Régimen que pertenecían directamente a la Corona (el rey) y no a la nobleza (señoríos) o a la Iglesia. Administradas por funcionarios reales, estas tierras eran cruciales para la soberanía del monarca, aunque a menudo incluyeron baldíos o áreas con situación jurídica indefinida.

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…real vellon de liquido para cuya tasación asi ejecutada han tenido a la villa todos los particulares que han podido alumbrarles sobre el conocimiento que tienen de este termino y a dicho respeto según la extensió de cada una y su calidad puesto el producto que le ha correspondido como se manifiesta a continuación en la relación que sigue.

Tierras de riego del Molino guerta baja.

Tabla: Tierras de riego del Molino guerta baja.

Relación nominal de las partidas de este riego y espresion de clases.

Primeras  Bancales = Batan al bado = Bado al puente = Esquiñones.
Suso = Cajeros = Guertos del Molino

Segunda .. Planos;= Congostos  = Valderasbajas
Primª. y Seª. …… Zequinbajas = Suso…
2ª y terª. ……….. Chamarcales = Zequinaltas = Congostos.

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Tierras de riego de Valdera, Guerta Alta.

Tabla: Tierras de riego de Valdera, Guerta Alta.

Relación nominal y clasificación de los términos

Primera y segunda…. Guertos de Valdera = Corruncueys = Barcelada
2ª. y tercera     Sardera = Valderas Altas = Alfalces bajos
Alfalces altos = Saso Canillo = Espartales.
                         Corcullos = Puyalon = Arenales.
Tercera clase … Sasos Altos = Sasos Vajos = Hestopiñan.

En las partidas que anteceden se han excluydo algunas eredades de la clase que tiene porque la situación de esta superficie es muy desigual.

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Tierras de secano

Tabla Tierras de secano.

Relación nominal de los términos del secano de la relación anterior.

Monte Realengo 

  • Moncalbo = Moncalbert = Rambla de Ysuela.
  • Moscallon = Saso de Albalatillo = Saso las ratas.
  • Saso Verde = Saso camino a Guerto = Arenales.
  • Sardera = Tozal de la Campana = Salaber.
  • Miranda = Saso las Fitas = Saso del Río = Glera.

Monte de propios…. Almunia = Saso verde Canon =

Cuyas relaciones que anteceden es quanto saben y pueden declarar en virtud de la referida tasación que han practicado y lo que entienden por su pericia y practica en otras semejantes y por la inteligencia y por la inteligencia que tienen en el particular, como tales labradores y toda la verdad por su juramen…

Pág. 13. Finaliza el método de tasación de tierras y sigue la de casas:

…to hecho, en que se afirman y ratifican, siendola leyda esta su declaración y dijeron ser de la edad de sesenta y cuatro años D Mariano Ciria y de la de cincuenta Tomás Alcazo y firmaron los que supieron, no su Mxd. De que doy fe.

Perito Labrador Mariano Ciria.
Tomas Alcazo perito labrador.

Antemi/Anterni/Anzerni/Amerni.
Miguel Gerónimo Hernando.

Declaración de los Peritos Bernardo Labat Albañil de 56 años y de Juaquin Tardio de 23 años ambos vecinos de esta villa.

En la Villa de Sariñena ante Dho S.r Al.de Prim.o parecieron Bernardo  Labat Mxt.o Albañil y Juaquin Tardio Mxt.o Carpintero, vecinos de esta villa y espresaron que en virtud del nombramiento de peritos para la tasación de los productos en alquiler que pueden rendir las casas y demás edificios existentes en esta villa y sus términos, hecho en sus personas y que tienen aceptado y jurado han verificado dicha valoración y de sus resultas están pronto a rendir la correspondiente declaración y su Mxd. Para que lo ejecuten a los dos y cada uno por ante mi el Esxño los recibió juramento por Dios Nuestro Señor y a una señal…

Pág.14

…de cruz en la forma dispuesta por dho. vajo cuyo cargo ofrecieron decir verdad, en lo que la sepan y les sea preguntado y siendolo sobre la espresada valoración que han practicado los dos confidentes dijeron, y cada uno dijo que inteligenciados de las órdenes y no de los que rigen sobre la materia, que les han mostrado, han pasado a ver y han visto, andado y registrado de abajo a arriba, con la mayor detención todas las casas y Edificios existentes en esta villa y sus términos, y hechos cargo de su Estado, recurridos los balores de ambas facultades, Albañilería y carpintería han tasado una por una en las cantidades de producto liquido, pueden rendir lo que a su frente aparece en las respectibas ojas del apeo, que sup sigue y se demuestran habiendo tenido presente el estado de cada una y descuento del quinze por ciento de los edificios que están en despoblado, todo lo cual es quanto saben y pueden declarar en virtud de dha. tasación y lo que entienden por su pericia y practica en otras semejantes y por su inteligencia que tienen en sus respectivos oficios, como tales Maestros y conocimiento de las prácticas y costumbre del pays, en quanto alquileres y toda la verdad por su juramento dho. en que se afirman y ratifican, siendoles leyda esta su declaración y dijeron se de las edades de cincuenta y seys años Bernardo Labat Albañil y de la de veintitrés años Joaquín Tardio Carpintero, que firmaron los que supieron no su Mxd.

Joaquín Tardio Carpintero.
Bernardo Labat Albañil.

Anguel Gerónimo Hernado.

Pág.15. A partir de esta página comienza a desarrollarse propiamente el Catastro de Sariñena de 1830, con su debido índice de vecinos y el número de sus riegos:

Villa de Sariñena Partido de Huesca

Índice de los vecinos que comprende este pueblo sujetos al pago de la Real Contribución y demás cargas Reales

Apeo y Valuación general de los productos líquidos exigentes, en la Villa de Sariñena, y sus términos; para el pago de Contribución propiedades de los vecinos y términos en que las poseen.

Para cada vecino se detallan los bienes que posee, tanto edificios como tierras, incluyendo, si corresponde, cargas y censos. Cada edificación esta descrita por su calle y las casas con las que confina (Nota: Conf. O Conft.ª responde a la abreviatura de “Confinar» = Lindar). Seguidamente aparece el valor en Reales. El mismo caso sucede con los terrenos, para los cuales se anotan sus lindes y los propietarios de los campos contiguos así como el valor catastral que se le otorga a cada bien. En cada entrada anotada en el presente artículo, entre paréntesis figura el número de página.

Edificaciones

Los asientos de «Edificaciones» recoge cada edificación que cada vecino tiene en propiedad. Principalmente las entradas responden a casas y en algunos casos asociadas a corral o caballeriza.

  • Posee una casa en esta villa y su calle de Villanueva confª con casa de Bernardo Clabería y casa de Vª. José Altabas. 212 Reales.

Entre los diferentes asientos aparecen diferentes curiosidades, como la de lindar con la «Fábrica de la Yglesia» en referencia al mismo edificio:

  • Posee una casa en la calle del Castillo conf.ª con la de Martín Gilaberte y casa de fábrica de la Yglesia (268).

Igualmente es reseñable la referencia al horno de pan y las Casas Consistoriales en la plaza de la Cárcel que estaba próxima al convento de san Francisco:

  • La mitad de un horno de pan cocer Conf. Con casa de Mariano Torres y Casas Consistoriales en la plaza de la Cárcel. (80).

Entrada que también aparece en la entrada de Bernardo Clavería: “Una mitad de horno de pan cocer en la calle de Arriba” (197). La otra mitad quizá se la podemos atribuir a Joaquín Lapiedra “La mitad de un horno de pan cocer en la calle de la Plaza conf.ª con las casas del Ayuntamiento y la de Mariano Torres” (376).

Y gracias al catastro conocemos la existencia del Hospicio de la Cartuja de las Fuentes, situado en la calle de Villanueva. El hospicio respondía a un establecimiento donde se acogía a personas desvalidas sin recursos y donde se les mantenía a costa de la beneficencia, en este caso perteneciente al extinguido monasterio de la cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes. Más adelante, en el Catastro se recogen “Tierras de la Cartuja de las Fuentes” (168).

  • Atanasio Pérez (99). Edificios. Posee una casa en la calle de Villanueva Conf.ª con casa de la V.ª José Pérez y con el Hospicio de la Cartuja de las Fuentes

También se recogen como «Edificios» diferentes construcciones ligadas al uso agrícola y ganadero, tales como caballerizas, corrales, corrales de ganado, masadas, pajares, palancas (336), parideras o parideras de ganado (268).

  • Cuatro caballerías en el término del Mercadal (51).
  • Un corral de ganado en el término del saso las Ratas con las tierras del mesmo (249).
  • Tres caballerías en el camino a Zaragoza (360).
  • Posee un corral en la plaza de San Francisco conf.ª con casa de D. Antonio Ullod y con Escuela Pública (450) José Maestro Ulled.

Caso curioso y particular de Sariñena es el caso de las denominadas «Palanca», cuya definición viene dada por los antiguos cercados de madera o estacas para cerrar los terrenos para el ganado, siguiendo la definición de la RAE:

Palanca probablemente de Palenque:

  1. m. Valla de madera o estacada que se hace para la defensa de un puesto, para cerrar el terreno en que se ha de hacer una fiesta pública o un combate, o para otros fines.
  2. m. Zona cercada por un palenque.
  • Posee una palanca en la plaza de Villanueva conf.ª con la fuente y camino de la misma (370).

También es reseñable la referencia al Batán de Sariñena, en este caso a Batán de paños:

  • Juaquín Budiós. Posee un edificio Batán de paños el término del Batán al Bado (416).

Tierras

Los asientos catastrales de terrenos diferencia entre los distintos riegos de la villa de Sariñena y sus acequias de la Acequieta, Molino y Valdera (Las acequias de Sariñena y Albalatillo) y de las tierras de Secano. Campos y huertos que en general, como hemos visto anteriormente, son clasificados de 1ª, 2ª y 3ª clase. Es muy habitual referirse a huerto en la forma “guerto” y son abundantes los campos olibar (olivar) y viña.

Igualmente, aparece que Linda con yermos comunes. Tierra de canon (698).

Asiento catastral.

Cargas y censos

Algunas de las propiedades presentan cargas, un gravamen que debían de pagar a un tercero, principalmente a entidades eclesiásticas que cobraban el denominado censo. Estos derechos aparecen en el catastro en su correspondiente asiento:

  • Percibe un censo de (412)  Carga: Por un censo paga… (412)
  • Por un censo paga a la 2ª vicaría la pensión de 10- Por otro paga al Capitulo de esta Villa (62).
  • Por un censo que paga al Marques de Perales (82).
  • Por un censo que paga a la Conf.ª de Sta. Lucia (98).
  • Por un censo paga al Convento del Carmen (186).
  • Por un campo paga al Santo Hospital (243).
  • Por un censo paga a la segunda vicaría (272).
  • Por un censo paga al Mon. de Sixena (521). Por otro paga a los P.P. Franciscos (521).

Calles

Relación de calles recogidas en el catastro, entre las que destacan algunas como la de la «Canterería» o «Cantería», calle de la Taberna, el «Callizo» de la Plaza, la plaza de la cárcel, la plazuela de los Estreudes, portal del Castillo o de Villanueva.

Calle Horno de abajo (130).
Calle de Abajo al Muro (567).
Calle de Arriba (197).
Calle de Cantarranas (62).
Calle de Fraga (182).
Calle de la Cantarería (568).
Calle de la Canterería (304). “Una casa en la calle de la Canterería”.
Calle de la Cárcel (746).
Calle de la Carnicería (491). Miguel Lapiedra (628).
Calle de la Rosa (150).
Calle de la Taberna (615). Martín Arles. Manuel Anoro. Tomas Alcazo. Tomas Puyol (751).
Calle de las Peñetas (106).
Calle de Lenado (15). Calle Lenado (222).
Calle de los Ángeles (165).
Calle de los Arcos (88).
Calle de Meca (312).
Calle de Puyalón (31) “Paridera en la calle de Puyalón”.
Calle de Roque (116).
Calle del Castillo (119).
Calle del Extramuro de Fraga (32).
Calle del Horno (165).
Calle del Medio (172).
Calle del Mercado (181).
Calle del Medio (43).
Calle del Saco (583).
Calle del Sol (186).
Calle Extramuros (197).
Callizo de la Plaza (204). Callizo: m. Ar. Callejón (Paso estrecho).
Camino de la Glera (261).
Camino de Santiago (43).
Camino a Guerto (121).
Camino a Huerto (84).
Camino a Zaragoza (259)
Camino Heredescor??? (17).
Iglesia del Salvador (124).
Plaza Cárcel (80).
Plaza de la Cárcel (580).

Plaza de san Francisco (450).
Plaza del Salbador (84).
Plazuela de los Estreudes (206 y 238). En referencia a casa de Cosme Clavería. ¿Zona Castillo?
Portal de Villanueva (71) “Casa en el Portal de Villanueva”.
Portal del Castillo (300). “Una casa en el Portal del Castillo”.

Términos

Relación de términos o parajes presentes en el catastro:

Alfalces Bajos (33).
Balle del Puyalón (42).
Caxencos (23).
Congostos (28).
Corruncueys (21).
El Bado (439) “Término del Bado al puente”.
El Batán. Término del Batán (68).
Esquiñones (33).
La Campana (317).
La Glera (18).
La Isuela (85).
La Rambla (85).
La Rambla del Isuela (172).
Los Arenales (244).
Los Bancales (161).
Los Cajeros (16).
Moncalbert (98).
Rambla de la Ysuela (259)
Sasos Bajos (15).
Saso Canillo (44).
Suso (462).
Zequinaltas (69).
Zequinbajas (61).

Estado Eclesiástico

En el libro Catastral aparecen los asientos de diferentes estados eclesiásticos, como es el caso del «Combento de Religiosas del Carmen«, donde se citan edificios, como un pajar, diversos campos y sobre todo censos que se pagaban al convento. La relación de entidades religiosas con posesiones y derechos en Sariñena resulta significativamente amplia:

Capítulo de esta villa
Conbento de religiosas del Carmen
Conbento de San Francisco
Capellanía del Magisterio
Capellanía de D. Domingo Lonza
Capellanía de D. Ramón Gazol
Capellanía … de Misa de onze
Capellanía de Santiago
Capellanía de
Capellanía de Poleñino
Capellanía de Azan
Capellanía de Salillas
Capellanía de S. Francisco ….
Capellanía de S. José de Sena
Capellanía de Castelflorite
Capellanía se Ausin
Capítulo de Suenzo
Conbento de Religiosas del … de Zaragoza
Cofradía de Santa Lucía
Cofradía de San Antolino
Cofradía del Rosario
Cofradía de la Aurora del Rosario
Claudio Sopena

Santo Hospital de esta Villa

El Santo Hospital de esta Villa (794) aparece recogido en relación a sus posesiones, como son una huerta de 2ª clase compuesta por una viña y un campo, además de numerosos censos.


Igualmente está recogida la Vicaría Segunda de esta Villa, con también numerosos censos.

El Catastro de Sariñena de 1830 finaliza con los asientos relacionados con los «Terratenientes de Capdesaso» y los «Terratenientes de varios pueblos» que poseían tierras en el término de Sariñena. Se cierra sí un libro especial que recogía las posesiones con fin recaudatorio, pero que a su vez otorgaba propiedad al común de los vecinos, de propiedades que quisieron ser abolidas y al tiempo acabaron incautadas. Curiosamente, tanto el Catastro de 1830 como el de 1859 han llegado a nuestros días y esta aproximación simplemente describe parte de lo que recoge.


La Inquisición pasó por Monegros                 


José Ignacio Nerín Solanes
Antonio Cavero Barreu

Publicado en El Tarirán, revista de la Asociación Cultural Senense,
número 102, verano 2022.

Buscando reseñas relativas a nuestra localidad de Sena, topamos con la tesis doctoral titulada “Cultura oral y transgresión en la España moderna”, defendida por Iván Jurado Revaliente en la Universidad Autónoma de Barcelona en el año 2020 (http://hdl.handle.net/10803/670585).

Esta tesis doctoral se plantea la investigación de la blasfemia y su represión y castigo por el tribunal de la Santa Inquisición o Santo Oficio en España durante los siglos XVI, XVII y XVIII.

Para situar el tema, hay que decir que la justicia inquisitorial contemplaba distintas penas en función de la gravedad de la blasfemia:

Escudo de la Inquisición española. La espada combate a los herejes, y la rama de olivo alude a la reconciliación con los arrepentidos. La leyenda en latín significa: Álzate, oh Dios, a defender tu causa, salmo 73.

  • “Abjuración de levi”. En este caso el reo era condenado a abjurar, es decir a desdecirse en público y de forma solemne de sus creencias o afirmaciones, y a cumplir una pena leve, como una multa o la asistencia a alguna misa. 
  • “Abjuración de vehementi”. En caso de reiteración, contumacia, o indicios de herejía más grave, las penas podían ser mucho más elevadas, y la abjuración se denominaba “de vehementi”.

La tesis doctoral se ilustra con multitud de ejemplos de condenas, en particular las de varios vecinos de Monegros, y muy especialmente uno de Sena. Las referencias AHN que se citan en el texto se refieren al Archivo Histórico Nacional.

Como casos de “Abjuración de levi” en Monegros reproducimos aquí algunas páginas.

Página 210:

Los procesados por el Santo Oficio alegaron con bastante frecuencia sufrir un estado emocional de perturbación transitoria como elemento justificativo de sus blasfemias. El tejedor de Sariñena (Huesca), Jaime la Marca, argumentó en 1596 ante los inquisidores que era colérico y que algunas veces había dicho sin pensarlo: reniego de Dios.52

52 Fué condenado a salir en auto público de fe, a abjurar de levi y al destierro por el período de un año. AHN, Inquisición, libro 989, fol. 729v.

Página 362:

En el caso de Jaime Colau, vecino de Capdesaso (Huesca), para manifestar su negativa a pagar unas deudas que le exigían en el año 1612: “juro por la cabeza, por el cuerpo, por las plagas de Dios que no lo había de pagar”.54

54 AHN, Inquisición, libro 991, fol. 213r. (1612). Por las palabras que profirió fue condenado a que se le leyese su sentencia en la sala de la audiencia, abjurase de levi, pagase una multa de diez ducados y fuese desterrado de su pueblo durante un año.

Página 434:

El invidente Francisco Alfantega, natural del lugar de Castelflorite (Huesca), que se ganaba la vida recitando oraciones, fue condenado en 1637 por la Inquisición de Zaragoza por decir varias veces y en diferentes ocasiones los siguientes juramentos: “por vida de Cristo y de todos sus santos, voto a la nalga de Dios, a la porra y carajo de Cristo, por vida de treinta Cristos, voto a Cristo vivo y muerto tal como está por acá y por allá en el huerto y fuera del huerto”. Según testificó ante el tribunal aprendió estas expresiones injuriosas de otra persona. Recordemos que los invidentes se ganaban la vida en la Edad Moderna recitando los denominados romances de ciego por los pueblos de España, que solían ser coplas de carácter devoto basadas en las oraciones cristianas. Pero no siempre tuvieron un comportamiento decoroso y modificaron sus composiciones con expresiones de carácter obsceno, como la que acabamos de reproducir, para entretener al vulgo.54

54 AHN, Inquisición, libro 992, fol. 296r. (1637). La Inquisición de Zaragoza le impuso las siguientes condenas: salir al auto público de fe, abjurar de levi, recibir doscientos azotes y destierro perpetuo del distrito de la Inquisición.

Página 443:

Otros jugadores no se contentaban con dirigir sus quejas a Dios, y directamente reclamaban la intervención del diablo. El francés Francisco Pagés, residente en la villa de Sariñena (Huesca), cansado de perder varias manos a los naipes en el mes de agosto de 1612 “hizo una cruz en tierra y dijo juro a Dios que no tengo de hacer oración a Dios en toda mi vida, sino al diablo”.91

91 AHN, Inquisición, libro 991, fol. 233v. (1613-1614). Este reo salió al auto público de fe con insignias de blasfemo, abjuró de levi y fue desterrado de la villa de Sariñena y la ciudad de Zaragoza en un perímetro de cinco leguas.

Para la “Abjuración de vehementi” el ejemplo reproducido nos atañe más directamente, puesto que se trata del caso del bearnés vecino de Sena Juan de Albiñau, condenado en 1574.

Se cita en las páginas 200-201:

En los límites de la herejía.  La abjuración de vehementi

La mayoría de las blasfemias o palabras escandalosas se castigaron con una abjuración de levi. Pero si el tribunal interpretaba que los hechos habían surgido de un arrebato provocado por la pasión, el juego o cualquier otra causa, los reos eran obligados a abjurar de vehementi. A esto se acompañaban evidentemente los castigos más graves, generalmente el destierro o las galeras. Aunque era sumamente extraño que los inquisidores decidieran establecer esta condena, porque la mayoría de los acusados solían demostrar que sus palabras no constituían una verdadera herejía; y además, era usual que se demostrasen arrepentidos de sus actos. Las demostraciones de arrepentimiento eran claves para lograr una pena ligera.

El bearnés Juan de Albiñau, vecino del lugar de Sena (Huesca) fue penado en 1574 a abjurar de vehementi, a ser azotado públicamente por las calles de Zaragoza y a galeras por un periodo se cinco años por decir “que no hay purgatorio y que la misa era burla y ceremonia por rapar dineros y que el bautismo era bueno sino llevándolos al río y echarles un jarro de agua y que no se hade creer en los santos ni se les ha de poner luminaria ni dar limosnas a los pobres”. Además, decía en tono burlesco “que la hostia hacía crujir los huesos a Nuestro Señor” también afirmaba “que la confesión se había de hacer solo a Dios”. Estas palabras calificadas por parte del Santo Oficio de “blasfemas contra las imágenes de los santos y contra la hostia y palabras desacatadas” justificaron su grave condena, por los indicios que ofrecían acerca de la profesión de la fe luterana por parte del reo. Seguramente se libró de un castigo mucho más riguroso porque fue capaz de vencer el tormento.29

29 AHN, Inquisición, libro 988, fol. 205v

La pena de servir en galeras era en aquellos tiempos casi una condena a muerte. Hay que imaginar a los penados remando por el Mediterráneo en las naves españolas, en condiciones infrahumanas, y luchando contra los turcos o contra los piratas berberiscos. Nuestro convecino tuvo que pasarlo muy mal, pero según se cita “fue capaz de vencer el tormento”.

El palacio de la Aljafería de Zaragoza, sede del Tribunal de la Inquisición en Aragón desde 1482.

Antonio Gracia-Diestre


Sumergirse por los archivos, descifrar escrituras que nos hablan del pasado, horas de estudio, documentos medievales, grafías esquivas, palabras ilegibles, indescifrables, paleografía, lenguaje jurídico…  Escudriñar las ruinas, cada detalle, dibujar, delinear, perfilar, hacer planos, indagar, plantear hipótesis, definir, establecer relaciones, hilvanar… ver materiales, ladrillo, sillar, ver que había un arco, o el principio de una bóveda o alero, ver que ha cambiado, que el muro pertenecía a otra fase constructiva anterior y el otro elemento, con ese principio de arco, fue posterior. Pasear por los pasillos, cavilar sentado en cada rincón, recaer en cada cambio imperceptible que se acaba asomando, como ese detalle que había pasado inadvertido y de repente explica todo. Al final es interpretar, ir haciendo coincidir las piezas de un puzle complejo, del plano hecho a mano, sentado en un peldaño de la fría escalera, al recién aparecido documento histórico que detalla a la perfección lo construido.

Hablar de investigar en Los Monegros es hablar de Antonio Gracia Diestre, un apasionado de la historia y del patrimonio, en especial del Santuario de Nuestra Señora de Magallón que, en destacado cerro, guarda la sierra de Alcubierre. No se puede decir nada mejor que lo que sutilmente precisó y dedicó, en acertadas palabras, Juan José Marcén Letosa:

“En tu rincón sentado,
Leyendo en los sillares
Y en los planos
Siempre atisbando
Pasado”

Su historia es indisociable al Santuario, quizá fruto de la casualidad o la causalidad de un destino inevitable. Natural de San Juan de Mozarrifar (con raíces por línea materna a finales del siglo XVIII en Lanaja), Antonio Gracia Diestre acabó en Leciñena encontrándose con el Santuario de Nuestra Señora de Magallón en un proceso de amenazante ruina. Fueron los inicios de un romance y un tedioso estudio e investigación que ayudó a forjar su salvación, recuperación y preservación. Un trabajo en conjunto gracias al pueblo de Leciñena, cuando la gente se unió, implicó y participó por devolver el esplendor a su Santuario de la Virgen de Magallón, gran baluarte histórico y devocional de Leciñena, Perdiguera y Robres.

Antonio comenzó estudios de Bellas Artes y Sociales, aunque sin llegar a finalizarlos. Mientras estudiaba, trabajaba como dibujante publicitario industrial. Aquello le formó en planos, en la representación gráfica, en ser preciso y lo más real posible. También, adquiría libros de arqueología e historia, para perfeccionar su evolución autodidacta, realizando diversos cursos, como los relacionados con la paleografía, indispensable para la compresión de las escrituras antiguas.

Gracias a su formación, fueron muy importantes para su trabajo las labores de demolición y posterior restauración del Santuario para conocer su desarrollo y transformación en su historia, realizando tanto el trabajo de campo como de archivos, aspectos complementarios entre sí. En principio, su misión principal fue extraer todos les vestigios necesarios, tanto arqueológicos y artísticos, como documentales del Santuario.

El conocimiento del dibujo técnico le permitía realizar planos del Santuario. Antonio dibujaba croquis y planos, los estudiaba posteriormente y descubría las diferentes construcciones, sus fases  arquitectónicas y cronología de las mismas. Poco a poco fueron apareciendo elementos constructivos ocultos o casi prácticamente desaparecidos, estableciendo donde habían ido las antiguas construcciones y edificaciones del Santuario hasta llegar a localizar el primigenio abrigo pastoril. Antonio estudió pavimentos, estudios del altar mayor… y a su vez, gracias a su conocimiento artístico pudo estudiar las pinturas y las técnicas para tratarlas, especialmente realizando el decapado de las mismas para descubrirlas. Así pues, en la iglesia del Santuario, tras varias capas aparecieron restos de pinturas y acabó constatando que respondían a Fray Manuel Bayeu, tal y como reflejaban los documentos, para lo que contó con la estimable colaboración y apoyo de José Ignacio Calvo Ruata.

Así, Antonio, fue reconstruyendo cronológicamente la historia del Santuario, un lugar que ha sufrido una constante evolución a lo largo de los siglos. Desde que en 1238 se apareció la virgen de Magallón, a un pastor en el cerro, a la edificación de un humilde habitáculo para albergar la virgen en su humilde morada, una cueva de caño profundo. De una cueva a una primigenia iglesia de finales de siglo XIII, y de un nuevo trazado de la iglesia a diferentes ampliaciones. Tuvo su máximo esplendor a finales del siglo XVIII hasta que el 25 de enero de 1809, las tropas francesas de la Guerra de la Independencia lo saquean, destrozan y queman. El resultado queda plasmado en “Documentos para la historia del Santuario de Nuestra Señora de Magallón en Leciñena”, obra publicada en el 2019 por el Ayuntamiento de Leciñena.

Entre sus investigaciones, son destacables la aparición de la nevera de sillería y la alberca medieval, pero, sin duda, una de las particularidades interesantes del Santuario es la presencia de grafitis de los siglos XVI y XVII, siendo uno de 1520 de los más antiguos de España. Antonio los documentó entre 1993 y 1994 “Un archivo de residentes, viajeros de toda índole, peregrinos e incluso los que iban durante varios días para realizar novenas, buscar la salud, descanso espiritual o estudio” dejaron su huella en forma de grafitis “Escritos, monogramas, consejos, dibujos, firmas, fechas y fragmentos de composición musical”. Un trabajo sobre este archivo mural plasmado en el libro “Los grafitis del salón (S. XVI-XVII): Santuario de Nuestra Señora de Magallón en Leciñena” publicado en el 2017 por el Ayuntamiento de Leciñena. También hubo grafitis de la guerra civil, pero la mayor parte de estos se perdieron.

El estado del santuario llegó a ser muy crítico, incluso se tuvo que cerrar, debido a que una parte del Santuario se derrumbaba y arrastraba a todo el edificio. Fue decisivo que pasara a ser finalmente de titularidad del ayuntamiento de Leciñena, de la mano de Gonzalo Gavin González, con quien Antonio siempre ha mantenido, y mantiene, gran amistad, además de compartir pasión y dedicación por el Santuario, la historia en general y de Leciñena en particular.

Antonio se siente de Leciñena y se conoce el Santuario palmo a palmo. De hecho, Antonio se casó en el Santuario (en 1978), fue el segundo matrimonio en celebrarse/oficiarse del siglo XX. En 1981, inauguró el día de San Blas, el disco-bar Lorien en Leciñena, abría los fines de semana (el resto de los días eran para el estudio y la investigación) y contaba con actuaciones musicales en directo y algún que otro espectáculo cómico, fue un pequeño centro cultural en su momento.

Paralelamente a los trabajos del Santuario, Antonio comenzó a estudiar e investigar, se ocupó y especializó en épocas medievales, sobre todo en los siglos XIV y XV. Ha trabajado profesionalmente como investigador independiente de forma autónoma, y ha realizado numerosas investigaciones por encargo (algunas para el extranjero), además de elaborar dos bases toponímicas del XIV y XV de Aragón, entre otras. Se puede decir que se ha dedicado y se dedica a la investigación documental histórica, inmerso en archivos, especialmente en el Colegio Notarial de Zaragoza, donde se encuentra el Archivo Histórico de Protocolos Notariales.

En esas historias que esconden los archivos es donde Antonio descubre los misterios de nuestro pasado. Al igual que el Santuario le ha enseñado y ha aprendido de sus paredes. Antonio atesora un gran conocimiento sobre la historia de Aragón, tras más de treinta y cinco años de investigaciones y de incalculables estudios de actas notariales. Su conversación es toda una enseñanza capaz de contextualizar Los Monegros en rigor histórico, de un Santuario muy relacionado con otros enclaves como el monasterio de santa Cruz de Perdiguera, san Blas en Robres o las ermitas de santa Quiteria y san Caprasio en la sierra de Alcubierre, o la torraza de Farlete. Una visión global donde el estudio y el conocimiento construyen nuestra verdadera historia.

Siempre es un poco tarde
Para mirar al cielo.
No hemos sabido por qué y en donde
Comienza el mundo donde moramos.
Todos sabemos que somos torpes
Todos queremos pasar por sabios.

G. Gúdel.

Libros relacionados con Los Monegros:

  • Escudo y bandera de Leciñena. Mira editores, 2002
  • Estatutos de los ganaderos de Leciñena en los siglos XIV, XV y XVI. Ayuntamiento de Leciñena, 2016.
  • Los grafitis del salón (S. XVI-XVII): Santuario de Nuestra Señora de Magallón en Leciñena (Zaragoza). Ayuntamiento de Leciñena, 2017.
  • Documentos para la historia del Santuario de Nuestra Señora de Magallón en Leciñena (Zaragoza). Ayuntamiento de Leciñena, 2019.

Artículos en la revista Montesnegros:

  • «Pretérito encantado». Núm. 2.
  • «Antonio Fray Bayeu en el Santuario». Núm. 19.
  • «Alizarina, un espacio para la creación y la recuperación». Núm. 26.
  • «Sentimientos y afectos». Núm. 28.
  • «Una nómina de notarios de Leciñena, siglos XIV al XVIII». Núm. 44.
  • «Bailes, igualdad y fraternidad». Núm. 47.
  • «Un cafetal del Santuario de Nuestra Señora de Magallón en 1824». Núm. 48.
  • «El pilón de San Antonio, Leciñena 1780». Núm. 50.
  • «Nuestra Señora la Virgen del Pilar se enoja con uno de sus hijos». Núm. 53.
  • «Insaculación en Leciñena en 1702». Núm. 60.
  • «Reliquias de San Blas y Santa Águeda en la iglesia de Leciñena (11 de junio de 1490)». Núm. 74.