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Libro Catastro de Sariñena de 1859


El catastro de 1859, sucesor del Catastro de Sariñena de 1830, lamentablemente solo nos llega el tomo II. Así, el libro aparece en cubierta de piel y letras doradas en el lomo con filigrana en oro. Consta de 400 páginas, tres de fondo al principio, una con el título impreso y una de fondo al final. El grueso responde a las diferentes entradas catastrales, páginas numeradas de la 284 a la 639. Cada entrada recoge el nombre de los contribuyentes y el objeto de imposiciones detallando en número de fincas, su producto total evaluado, bajas por gastos naturales y el producto liquido imponible.

Catastro de Sariñena de 1859.

Al igual que el Catastro de 1830 se recogen tanto edificaciones urbanas como tierras, siendo variados los elementos patrimoniales registrados que van de campos, casas, cerrados, corrales, corrales de ganado, cuadras, eras, huertos, masadas, pajares, palancas a torres.

La cantidad de datos curiosos es abundante, ahondando en los antiguos nombres de las calles de Sariñena, registros de micro toponimia local y determinados negocios; es de lamentar no poder contar con el Tomo I.  

Algunas posesiones figuran como propiedades propias, como “Masada y corral en el Saso las Ratas de posesión propia” mientras que otros bienes aparecen como de propiedad compartida como el “Horno de pan en la plaza de la cárcel” mitad de Mariano Blanco y otra de Mariano Lapiedra Farlete. Así mismo el caso de “La mitad de un bago calle … de Extramuros” (Asiento página 597) donde bago significa predio, solar, campo, o “La mitad de una casa calle del Enado”.

El registro de las casas lleva aparejado la calle y vecindad “Casa calle del Sol con Francisco Mirallas y Victorian Novellón” o “Casa calle de las casetas de Roque con Zacarías Olivan y Domingo Rodrigo”. Las casas muchas veces no van solas y van asociadas a cuadras como “Casa con cuadras en el castillo” de Manuel Novellón.

También aparecen registradas las bodegas “Una bodega calle del Horno de arriba”, “Una bodega en el Castillo” o “Una bodega en el Muro de Villanueva”.

Un aspecto interesante es la referencia a la Fuentes de Fraga “Un huerto en la Fuente de Fraga” (561) cuyo “Cultivo y cabida son: Hortales: 3 alm. 1ª” y la referencia, en otro asiento, “Calle del Enado apunta con carnicería” (Manuel Lacuna y Murillo).

Algunos Negocios que aparecen son, por ejemplo, hornos y posadas: Un horno de pan en el Muro, Casa calle de Medio (Pascual Mirallas) con horno de Mariano Lapiedra, Horno de pan en la plaza de la cárcel mitad de Mariano Blanco y otra de Mariano Lapiedra Farlete, el horno de Antonio Rodellar “La mitad de un horno en la calle del Horno de arriba” y las casa posada calle del Salvador Nicolas calvo y la «Casa posada plaza San Francisco».

Típicas también en Sariñena las Torres, casas de campo, normalmente en las periferias de las poblaciones que debieron tener una fuerte presencia, hasta el hecho de contar con el “Camino de las Torres”. Igualmente aparecen los Cerrados, como bien indica, fincas cerradas con algún tipo de muro o valla con vivienda y dependencias agrícolas y ganaderas “Casa Torre en el cerrado camino del Vado”, “Casa Torre en el cerrado camino de Huesca, Miguel Marías” y “Casa Torre en el cerrado del Molino”. Entre las Torres destaca la entrada de la Torre de La Granja que perteneció al monasterio de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes “Una Torre con sus dependencias como casa de labor y ganadería sita en la Granja. Un pozo de poner y conservar hielo en la misma finca. Benito Vicen. Asiento 583”.

Las distintas construcciones rurales que aparecen corresponden a casetón, corrales, cuadras, granero, masadas, pajeras, palancas, pardinas y eras:

Corral de ganado, corral en Puyarroyos.
Corral de ganado en Puyarroyos.
Corral con cobertizo y granero.
Cuadra pequeña calle de Herrerías (Marcos Allue).
Cuadra en el Mercadal.
Cuadra en el Carmen.
Masada en la Alera, masada en Puyarroyos.
Pajares de 1.ª, 2.ª, 3.ª y 4.ª “Pajar y era de 3.ª en los Sasos”. Pajar y era de 4.ª sin riego.
Pajar y era de 3ª en Corruncueis.

Igualmente aparece la particularidad sariñenense de Palancas, establos de ganado que provienen de antiguos cercados, vallados con estacas “Mariano Farlete: Urbana Una bodega con cubo y dos cuadras. Palanca y cuadras. Una casa torre en el cerrado camino del Vado”.

En la diversidad de denominaciones también aparece la referencia a Pardina que en Aragón se refiere tanto a una explotación agropecuaria histórica con tierras y caserío, como a un lugar físico que conserva ese nombre. Aquí, en concreto en Sariñena se refiere a la partida y finca del Ramio: “Una pardina llamada Ramio (Secano)”.

Los campos sariñenenses responden principalmente a vides y olivos “un campo con vides y olivos”, y a cereales en secano. Aunque también aparecen tierras de regadío, recogiendo en cada entrada el objeto del bien de imposición, si es de riego de la Acequieta, del Molino o Valdera y si es de secano, tierras de canon o fincas urbanas. Los huertos en ocasiones son nombrados como “Hortal” y tanto en campos, tierras o huertos la cabida queda recogida en fanegas.

«Producto de yerbas: Por un quinquenio se calcula que produce.»

Al igual que con las edificaciones, en los campos y huertos se señalan los lindes, normalmente los dueños de los campos lindantes y en su caso caminos, acequias o brazales.

Campo con moreras en Cequinaltas (Marcelino Berbedes).
Un campo de cepas en las Barceladas
Un campo en la Sardera…

Aparece la partida de la “Huerteta” como “Un campo con vides en la Huerteta” y «Tierras de canon» que entendemos responden a tierras rústicas (o urbanas) que se arriendan, donde el «Canon» es el pago que el agricultor (arrendatario) hace al propietario (arrendador) por el uso de esas tierras para su explotación. Igualmente, una “valle” y “facera” llamada del corral (Mariano Altarraz) donde facera se refiere principalmente a un término tradicional aragonés para las tierras comunales (prados o estivas) en los límites entre términos municipales, sujetas a derechos de uso compartido por vecinos de ambos lados, y que generaron litigios históricos (derecho de alera o solera). También se citan comunes, como el curioso caso “Infanzonía y comunes” en el registro de Manuel López y tierras de Realengo, dicho de terrenos pertenecientes al estado: “otro en saso verde con realengo” (Campo de secano de Mariano Anoro Dueso).

La partida de Moncalvo aparece en los asientos de Mariano Mirallas Farlete quien poseía varias tierras de secano en Moncalvo aportando curiosos topónimos como: Campo Moncalvo Valle Vallarín, campo Moncalvo llamado de valle Honda, campo Moncalvo de la Valle Alta, campo en Moncalvo llamado Valle de la Ermita y campo de Moncalvo llamado de Manantial.

Igualmente sorprende el término Dehesas, que aparece varias veces:

Una dehesa llamada la Granja lindante con río Isuela (Riego Valdera. Benito Vicen. 538).
Una dehesa de pastos llamada la Sardera.
Una dehesa llamada cuarto de San Juan: Su producto es yerbas, deducidos los gastos, se gradúa en: Tiene en cultivo cereales 16 fanegas.


Entre las diversas entradas cabe destacar la existencia de colmenares, palomares, criadero de árboles y una tejería en el camino de Santiago:

Un colmenar de 1ª en las Almunias (Ramón Carpi).
Un colmenar en la Sardera (611).
Un palomar en la plaza Villanueva (Pablo Marías).
Un criadero de árboles en referencia al asiento “Un pajar de 1.ª junto al criadero de árboles”.
Tejeria en el camino de Santiago (Tomas Vitales).

Común de Vecinos

Hay una entrada que recoge los elementos patrimoniales del Común de Vecinos de Sariñena, destacando varias cosas. La primera entrada responde a montes comunales pero la siguiente es una relación detallada de posesiones de Sariñena, destacando algunas como el cobertizo de la Iglesieta, las casas consistoriales y la cárcel, el cementerio de S. Francisco, el molino harinero de la huerta de Suso, otro molino aceitero, la Cabla, el Macelo, las tres fuentes de Sariñena y el oratorio de Loreto.


Propiedad Rural

1.- Varios trozos de terreno inculto diseminados en diferentes fundos del monte, rodeados todos ellos de propiedades particulares y destituidos de vegetación por cuyo motivo pueden considerarse como tierra inútil para pasto y leñas. No se les conoce renta alguna y son del aprovechamiento inmediato de los vecinos en la parte de utilidades que de ellos pueden sacarse por cuyo motivo no se les señala ningún líquido.

Urbana

1.- La iglesia parroquial bajo la advocación del Salvador sita en la plaza del mismo nombre, lindante con dicha plaza, con plaza de la Iglesieta y casas de varios vecinos.

2.- Un cobertizo llamado de la Iglesieta lindante con plaza del mismo nombre corral de la escuela de niñas y casa de Antonio Guerrero.

3.- Un convento de monjas carmelitas sito al mediodía de la población bajo la advocación de N.ª S.ª del Carmen.

4.- Un vago o solar donde estuvo el convento de S. Francisco, sito en la plaza del mismo nombre lindante con el cementerio.

5.- Una hermita dedicada al Apóstol Santiago sito en la margen izquierda del río Alcanadre junto al camino de Barbastro. 

6.- Una ermita en Moncalvo llamada la Virgen Nueba.

7.- El cementerio lindante con el solar de S. Francisco y huerto de D. Tomas Casayus.

8.- Un trozo de terreno que sirvió de cementerio, lindante por N. O. y … con tierras de D. Mariano Torres y por … con camino de Huesca.

9.- Una casa. Abadia en la plaza del Salvador lindante con granero de D. Gerónimo Marías y casa de los herederos de José Mazuque.

10.- Las casas consistoriales y cárceles públicas sitas en la plaza de la Constitución.

11.- Un molino harinero con dos movielas movidas por el agua de la acequia llamada mayor o molinar el término llamado Huerta de suso.

Nota: El Molino Harinero de Movielas es un antiguo molino hidráulico, compuesto por muelas, tolva… y funcionamiento tradicional a base de agua. Su funcionamiento se basa en el agua que, al caer con fuerza desde un cubo, hace girar una rueda (rodezno) que mueve una piedra giratoria (volandera) para moler el cereal, liberando harina y salvado. 

12.- Un molino aceitero con tres vigas en buen uso movido por el agua de la acequia Mayor sito junto al camino del Vado y lindante con tierras de D. José Paraled huerto de Nicolas Labad y dicho camino.

13.- Un edificio llamado la Cabla destinado a carnicería sito en la esquina que forman las calles del Enado y de la Herrería.

14.- Otro destinado a Macelo sito en la calle del Muro.

Nota: Macelo: 1. m. p. us. matadero (‖ sitio donde se mata y desuella el ganado).

15.- Tres fuentes públicas llamadas de Fraga, de Villanueva y de S.n Francisco sitas junto a las calles de estos mismos nombres.

16.- Un oratorio dedicado a N.ª S.ª de Loreto en la plaza de S.n Francisco.

Otra de las particularidades del Catastro es la presencia de bienes de la familia Francisco Romeo, propietaria, por aquel entonces, de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes.

Regadío en la Cartuja

1.- Un huerto con un trozo de terreno al O. del mismo puesto en cultivo y un regable de riego por medio de una fuente.

Cabida total 13 fans.
Hortal: 6 fans 6 alms 1.ª
Cereales: 6 fans 6 alms 3.ª  

Secano

2.- Campo con olivos al O. del Monasterio.

Cabida total 40 fans.
Olivar     31 fans. “ de 3.ª
Cereales 9 fans.
Un cercado con vides y olivos al N. del Monasterio.
Cabida total 101 fans.
Viña 21 f. “ de 3,ª.
Olivar 15 f. “ de 3.ª.
Cereales 6,8 f.
¿Blaurones? “ 200
.

Un campo con olivos al Sud oeste del Monasterio

Cabida total 120 fans.
Olivar 20 fans. “ de 3.ª.
Cereales 1000 f.

Por un quinquenio se calcula que el producto de yerbas asciende de casi dos gastos, a…

Asientos del catastro de Sariñena de 1859.

Callejero de la Villa de Sariñena en el catastro de 1859

Relación de nombres de calles, plazas y caminos de Sariñena, entre paréntesis algunos de los moradores que en dichas calles vivían aquel año de 1859.

Calle baja del Castillo.
Calle Castillo.
Calle de Cantarranas (Marcelino Palacio Clavería).
Calle de Extramuros.
Calle de Fraga.
Calle de Herrerías (Manuel Ballarín Serrador).
Calle de la Rosa (Miguel Ferrer).
Calle de la Torre (Mariano Sampietro Vitales).
Calle de las casetas de Roque (Valero Vicente).
Calle de Meca (Nicolas Labad).
Calle de Medio (Mariano Abadías).
Calle de San Francisco (Manuel Loberas, Manuel Masueras).
Calle de las casetas de Roque (Mariano Buil).
Calle de los Ángeles.
Calle de los Arcos.
Calle del Arco.
Calle del Arco de Villanueva (Mariano Torres).
Calle del Dellan (o plaza) (Sebastián Luesma 469).
Calle del Enado.
Calle del Horno de arriba.
Calle del Mercado.
Calle del Norte (Manuel Queral, Miguel Pelay y Bornau)
Calle del Reguero (Miguel Ferrer).
Calle del Rincón (Manuel Barrieras)
Calle del Saco.
Calle del Salvador.
Calle del Sol (Mariano Buil).
Calle El Muro.
Calle El Muro de Cantarranas (Mariano Mora Mirallas).
Calle Santa María (Pedro Farlete).
Camino de Barbastro.
Camino Cabañera.
Camino del Carmen.
Camino de Huesca.
Camino Lalueza.
Camino del Molino.
Camino del Molino Nuevo (Acequia Molinar) (Mariano Bornao).
Camino del Vado.
Camino Zaragoza.
Plaza de San Francisco (Manuel Lacoma).
Plaza de la Cárcel (Manuel Palacio).
Plaza de la Constitución.
Plaza de la Iglesieta.
Plaza del Salvador.
Plaza Villanueva.

Términos y partidas de la villa de Sariñena en relación al catastro de 1859

Molino

Acequia Molinar.
Bancales.
Camino del Vado.
Campo de los Frailes (Mariano Torres).
Cequinaltas.
Cequinbajas.
Cercado del Molino.
Chamarcales.
Congostsos/Congustos.
Estañuelos.
Hortillas (Mariano Lapiedra Buil).
La Canal.
Los Planos.
Saso.
Sotos de los Congostos.
Sotos de Valdera.
Soto del Azud.
Sotos del Puente del río.
Suso.

Valdera

Alfalces.
Barceladas.
Corcullos.
Corruncueis.
Espartales.
Estopiñan.
La Horteta.
La Laguna.
Sasos Canillos.
Val Marinera (Manuel Palacio).
Valderas.

Acequieta

Esquiñones.
Los Cajeros.

Secanos

Alera.
Baidas de la Laguna (Manuel Vitales).
Barranco de Malfaras.
Caídas del Isuela.
Camino Huerto.

Campo del Manantial (Moncalvo).
Canteras de Miranda.
Faja Real.
Insolas.
Miranda.

Moncalvo.
Moscallón.
Pajares del Saso Verde.
Puyarroyos (Manuel Vidal).
Reguero de Bañuto.
Reguero de Cuarto/Canuto.
Sardera.
Sasos Albalatillo.
Saso alto de las Fitas.
Saso bajo de las Fitas.
Saso de Santiago.
Saso del camino Alcolea.
Saso las Fitas.
Saso las Ratas.
Tozal de la Campana (Pablo Rodríguez).
Valle Alta (Moncalvo).
Valle Honda (Moncalvo).
Valle de la Ermita (Moncalvo).
Valle de Vallarín (Moncalvo).

Concluyendo, el tomo II del catastro de 1859 viene a complementar algunos aspectos de la historia de Sariñena, un descubrimiento muy importante que nos traslada a nuestro pasado relativamente reciente. De esta manera, el presente trabajo ha intentado realizar una profundización en la estructura catastral de Sariñena de mediados del siglo XIX, posesiones, nombre de calles, caminos y plazas, muchas curiosidades y un nomenclátor, toponimia y micro toponimia histórica que en su descripción nos redescubre Sariñena complementándose con el trabajo sobre el Catastro de Sariñena de 1830. Sin duda, un gran tesoro de Sariñena.

Antonio Puyol Pociello


Infatigable, con una energía contagiosa y tremendo empuje, carácter forjado en la dureza del territorio, orgulloso de su tierra, de sus colores y texturas, del relieve y cada vestigio de su pasado. Constantemente comprometido, todo un referente, un artista que ha desarrollado varios proyectos desde Restalber a Artecor, iniciativas que construyen una sociedad mejor y
que nos conduce a la esperanza.

Antonio Puyol Pociello con algunas de sus creaciones.

Natural de Calasanz, comarca de La Litera, Antonio Puyol Pociello nace el 21 de marzo de 1946, donde vive hasta los 4 años. Son años muy malos, falta de lluvia y cosechas, nada se recoge del campo ni de las almendreras y olivos – Muchos son cortados para hacer carbón –. Su padre es sastre, pero cuando el campo no da, nadie encarga nada. Así, que por mediación de uno de Lalueza, que cortejaba en Calasanz, deciden mudarse a Lalueza, donde se estaba planteando el regadío y se preveía una buena bonanza económica en la zona.

– Con la máquina de coser y poco más – sobre 1950 la familia se traslada e instala en Lalueza, pero el regadío no llega. Aunque lo elemental, lo básico no falta, en Lalueza había huerta gracias al azud del Isuela y su acequia. Lo que no falta es el esparto, recogerlo y hacer sogueta, algunos críos de su edad la hacen en cuanto tienen un rato, mientras Antonio algo aprende – Pero muy mal -, su familia casi ni lo ve.

Su padre se dedica a coser mientras que su madre termina la ropa. En casa son cuatro hermanos y él va a la escuela normal hasta los 11 años, recordando con cariño a Teodoro Gutiérrez, maestro que luego está en Grañén – Aquel maestro enseñaba, hacía pensar, decía “Lee, escribe y piensa” –.  Después de la escuela, lo típico de antes, hacer males, coger nidos… – ¡lo que no está escrito! -. Cogía retazos de casa y trapos y hacían un balón para jugar por las calles a fútbol.

A los 11 años marcha al seminario a Huesca becado, es buen estudiante, y los dos últimos años de seminario a Zaragoza, con los de Barbastro y Jaca. En su último año va a Cariñena a hacer prácticas con Andrés Gabarre, que estudia con él. Es un año muy bueno, juegan a futbol, hacen un grupo de teatro y de vez en cuando se van de bodegas. Antonio acaba el seminario con 23 años, pero Antonio no se ordena.

Mientras estudia trata de ganarse algo la vida, a los 14 años se dedica a pintar por las casas – De brocha gorda – y así puede comprar libros. A los 19 años trabaja de escribiente en la recepción de la remolacha para la azucarera de Monzón, registra el nombre, el peso, la tara, el descuento… un trabajo solo de temporada. Se hacía en invierno y se recogía la remolacha en las estaciones de tren de Grañén, en la finca la Rambla, Poleñino y Sariñena y se mandaba a Monzón.

Tras el seminario Antonio se instala de autónomo de pintor en Lalueza y de los 23 a los 26 años se dedica a pintar pisos, con Antonio el cura de Curve y otro de Orillena.  Hasta que un día, Javier Osés Flamarique le anima y acaba ordenándose sacerdote. Entra muy animado con su propia visión de la iglesia y la gente lo acoge muy bien. A pasar de tener desavenencias con la cúpula eclesiástica, Antonio ha sido fiel a sus principios y se ha debido a su gente, a los monegrinos, donde ha crecido: “Pan, andar y ser”.

Ha estado de párroco en distintas localidades como Orillena, Cartuja de Monegros, donde también estuvo Mariano Acín Vara, en la Estación de Sariñena, sustituyendo a Ricardo Toledo, y Capdesaso y Alberuela de Tubo relevando a Joaquín Borderías.

Fruto de distintos cursos talleres, que van realizando en Alberuela de Tubo, nace en 1995 Restalber, un taller de restauración y recuperación de muebles antiguos. Por medio de la asociación, se busca la formación y generación de empleo gracias al taller. Para ello se especializan en rehabilitación y restauración, gracias a José María Usón se forman en diferentes aspectos tales como ebanistería, talla en madera, torno, policromados o dorados, entre otras materias. Además, han realizado señales, indicaciones, vallados de madera, postes con nidos de cigüeñas… Un taller con mucha solera que da a conocer mucho a Alberuela de Tubo.

El entorno siempre le ha fascinado, sentirlo, descubrirlo, conocerlo, sentirse muy vinculado al territorio. Ya en Lalueza se interesa por el poblado neolítico del Villar. Solía ir después de las tormentas -Siempre descubrían cosas interesantes-. Pero lamentablemente no hay mucho interés por mantener el patrimonio -A este paso el puente viejo de Lalueza se perderá porque no se arrima nadie, no hay mucho interés-.

Cuando llega como párroco del pueblo de Cartuja de Monegros, junto a sus homólogos Félix Rufas de Lanaja, Carmelo Pérez de Robre y Ernesto Villacampa de San Juan de Flumen recuperan la romería al monasterio de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, celebrando el Día Rural desde el Movimiento Rural Cristiano. Se inicia sobre 1978, día de san Isidro, aunque sin embargo a la iglesia no se puede ni entrar y la misa se tiene que hace en la balseta.

Entonces la cartuja no se emplea y está cerrada, pero al tercer año de celebrarse ya se empieza a entrar por la iglesia. Esto le lleva a documentar la cartuja y desde el 2001 la ha fotografiado viendo cómo se va deteriorando año tras año. Su adquisición por la DPH es un hito y su rehabilitación inimaginable. No obstante, aún quedan elementos del antiguo monasterio, fuente, huertas, balsa…

Le ha fascinado Bayeu, lo que expresa con cuatro pinceladas da una gran expresión además de fuerza y color, evocando a los fusilamientos del 2 de mayo de Goya con quien comparte expresión. También la expresión dura, muy similar a la que expresa su hermano Francisco Bayeu – Quién sabe, pero Bayeu pinta muy pocos meses en la cartuja, 3 o 4 meses, a saber, qué hacía el resto del tiempo, igual estuvo pintando con Goya el Pilar –.

Dicen que Manuel no domina la anatomía, era monje y pinta en un monasterio, sostiene Antonio – Tenía que ser una distorsión intencionada –. Las caras y sus expresiones son perfectas – Era un privilegiado, pintaba por placer, es un monasterio de clausura, no pintaba para que se contemplasen, solamente para los monjes del monasterio –. Hacía pintura al fresco y arriesga muchísimo expresando todo lo que expresa en un entorno tan hostil. Los colores son de la tierra, de Los Monegros, intensidad y fuerza. Quizá Bayeu es algo rebelde, pues Bayeu se relaciona mucho con Jovellanos, que está desterrado en Mallorca, con quien coincide y se cartean.

Esa autenticidad que Antonio demuestra en sus actos le lleva a ser invitado a dejar los hábitos, al parecer no encajaba en la remodelación. Pero para Antonio no es un problema en su forma de entender la vida y la fe y continúa su trabajo ligado a su comunidad de la que es auténtico motor. Quizá reconociendo el valor de la gente – La gente de Monegros ha vivido una dureza extrema -por encima de los frailes que abandonaron el monasterio hasta por dos veces. La historia nos ha curtido en Los Monegros –. Pues Antonio siempre ha sido firme a sus convicciones e ideas.

En el año 2023 aparece Artecor, un proyecto inclusivo desde la igualdad para crecer y disfrutar juntos, construyendo una sociedad mejor, un espacio a través del arte, integración y vida independiente. Con ella Antonio es parte y continúa su labor e inquietud artística elaborando cuidadosas composiciones donde la tierra adquiere nuevas dimensiones, donde aprender se convierte en una aventura que va más allá de la tierra, la luz y del compartir un sueño que es, en sí mismo, pura magia.

Antonio Puyol Pociello «Salamanquesa 2026», reconocimiento de «Os Monegros» por una vida de compromiso y amor a esta tierra.

Entrevista a Antonio Puyol Pociello.

https://youtu.be/Y-EWUcEOHAg?si=YcZzpNg6vkae5XIL

Manuel Nogues Tomás


Conocido como Titana, Manuel Nogues Tomás es un sariñenense que viene al mundo el 12 de abril de 1935, en plena plaza de la iglesia, pegado a la casa Hotel del Comercio de Rafael Ispa con el pequeño paso del “Portillo” y la panadería Virgili. Está la casa tan próxima a la iglesia que en tiempos debió de ser cementerio, pues en unas obras aparecieron huesos, apunta Manuel. Luego, tras la guerra, Regiones Devastadas, -cuando hizo pueblo nuevo-, contempló tirar parte de la casa para abrir la plaza con la calle de la abadía a través del Portillo, pero por suerte no llegó a realizarse.

Manuel Nogues Tomás.

Su madre era de Villanueva de Sijena y al casarse vino a vivir a Sariñena. Quizá, por ello la masada que tienen en Moncalver es conocida como la masada del raboso, en alusión al apodo de los de Villanueva de Sijena -Alberto Ballarín escribió algo sobre la masada-, pero no recuerda donde lo leyó. Lo cierto es que la familia de Manuel se ha dedicado a la agricultura teniendo tierras en las Almunias y Moncalvo: -Los de Moncalvo eran rebeldes- señala Manuel, -Había un pueblo del que aún queda la torre, pues hubo un ataque contra ellos, los mataron y luego clavaron en pugones, como los que ponían en las fajas de las mies-. Su abuelo fue tratante de mulas y el de Villanueva de Sijena era de vacas -Las iba a buscar a la montaña-.

En su juventud la plaza rebosaba vida. Había numerosos comercios, como la casa del dinero, comercio que vendía telas, al lado de Virgili, casa Blasco de tejidos o la tienda de Benito que vendía tebeos. También la citada panadería de Virgili, que vino después de la guerra -El horno del abuelo de Rosita estuvo primero en la plaza Villanueva-. También se acuerda mucho de casa Rompechinas, de la calle Mercado, con la farmacia de Don Juan, la alpargatería de Cancaguis (Mendiburo), casa Procopio que vendía telas de confección y que luego tuvieron un estanco, las carnicerías de Segarra, la confitería de Blasito, casa Roser y la carpintería de Victoriano, o el banco Aragón. En medio de la plaza había una fuente de granito y para las fiestas, en lo que es casa Flora, se ponía un entoldado para el baile: -Venía una orquesta americana preciosa-.

Vista de la plaza de la iglesia, con el Hotel del Comercio, casa Titana, el Callizo de la plaza y el Bazar de Ángel Benito «Angelito».

A la escuela dice que fue de “escapadizo”, estaba en el Muro, con su gran patio separado para chicas y chicos y la puerta falsa que daba a los Esquiñones. Aún se acuerda de algunos de los maestros y maestras, como Doña Presen y Doña María, Don Prudencio, Don Valentín y Don José Castanera. Algunos se pusieron por libre a enseñar, en casa Paraled, encima de donde actualmente se encuentra la tienda de Guissona -Iban unos 30 críos y pagaban 30 pesetas grandes al mes-. Solía ser por la noche a las seis o siete, normalmente una hora y hacían dictado, tablas de multiplicar… -Don José estuvo dando clases también en casa Sabineta-.

Manuel recuerda el lavadero que hicieron en las monjas nuevas, las mujeres iban a lavar y los críos a jugar.

En casa tenían vacas para leche y las sacaba a apacentar, siendo uno de los muchos güayateros que hubo en la villa -Pues igual había unas 30 o 40 personas que iban a apacentar vacas-. Las solían llevar por la laguna donde se solían comer las junqueras, que eran tierras comunes. Las vacas las guardaba cerca del Muro con la calle del Castillo Bajo y solían ir solas al abrevadero del Muro que había cerca de las escuelas. Una vaca les parió un novillo con tres ojos y todo el pueblo se acercó a verlo, fue todo un espectáculo. Había familias que tenían 8 hijos y solo tenían una vaca -Ponían una cazuela al fuego con la leche y cuando hervía echaban tajadas de pan y azúcar negra de la remolacha-. Lo preparaban para desayunar y muchas veces, del hambre que se pasaba, servía para todo el día -Ha habido mucha pobreza-.

Igualmente existía la dula, por la cual se juntaban un rebaño de ovejas en que cada casa aportaba las tres o cuatro que tenían. Había un dulero para vacas y mulas, las recogía por donde Arasa tiene el taller, los pastaba por la Laguna y, al caer la tarde, cada uno iba a buscar sus animales al lugar de reunión, aunque ellos mismos sabían volver por si solos. En Sariñena hubo pocas cabras, matiza Manuel.

Iba a recoger remolacha al campo, a veces bajaban de la estación y a algunas mujeres les bajaba en el carro saquetes de carbón que recogían de la vía del tren -Les daban 3 o 4 pesetas por el saquete y con ello, aquellas mujeres, compraban pan-. Muchas de aquellas mujeres vivían en la calle la Meca. -A una cría le pilló el tren, se agachó a coger una briqueta y justo el tren se puso en marcha, tenía 13 años-.  Algunas iban descalzas, recuerda Manuel, pues fueron tiempos muy duros y se pasó mucha hambre (Las carboneras de Sariñena).

Además, en casa tuvieron un pequeño rebaño lanar de unas 100 cabezas que apacentaban por el monte. Cuando salía el sol, Manuel daba de comer a las mulas y hacía algunos fajos de esparto, con ello se ganaba algo para los domingos. Los sábados cargaba el carro con fiemo y bajaba a Sariñena, abonaba y regaba la huerta y el domingo a bailar. Todos los domingos no faltaba en el Casino, del que aún es socio -Había orquestas muy buenas y la propia, la orquesta Cobalto-. El esparto lo llevaban a Vitoria, al País Vasco, en camiones, Basols tenía hasta 4 camiones y también recogía Del Río. -Todo el pueblo iba a hacer esparto-, muchas veces, cuando se estaba realizando alguna actividad en el monte, se aprovechaba para recoger algo de esparto o cazar.

Se cazaba liebres y por la laguna patos, por las noches iban y en el tarquín los cogían. Se mataban tocinos de 10 o 12 arrobas, dos tocinos al año. Vino y aceite como el agua -Granero lleno para las mulas, familia contenta-. En casas particulares había prensas de aceite, y en algunas dejaban prensar. La comida se racionaba muchísimo, había gente que iba mal vestida -Fueron años muy duros-.

Como pastor, apajentando el ganado, Manuel estuvo unos 5 años. Se llevaba el morral con piazos de pan y pizcas de magras, iba a dar vuelta al ganado, sobre todo para que no entrase en los sembrados. A veces le quitaban la fiambrera algunos niños que pasaban hambre ya que sus padres habían marchado a Francia. Aquella faena la complementaba con la agricultura. Al principio su padre se llevaba un hombre para labrar y la trilla y con el tiempo, a medida que fue creciendo, fue él. Manuel iba a labrar, se quedaba tres meses en el monte, en la masada, y labraba con mulas. No se regaba y no se cogía nada en el secano. Sariñena, sin la llegada del regadío, estaría ya cerrada. Se sembraba lino, algodón.

Salían al “Ojitos”, con 17 o 18 pesetas huevos fritos, un piazo chorizo y vino. Allí jugaban al arrastrao. Casa “Ojitos” estaba en la casa de Aurelio, pero también estaban casa Pedro o casa Ancho.  A veces iba a casa Ancho a tomarse algo y allí se enteraba como iba el pueblo. Hizo la mili en Huesca y se salvó porque su padre tenía más de 60 años, lo había dejado solo con un par de machos. Se casó con María Jesús Mairal y han tenido dos hijos, Chus y José Manuel.

Manuel ha sido danzante durante 32 años. Comenzó a danzar a los 7 años, cuando estaba Vicente Capitán, que iba a La Almolda, y luego con Juan Susín, su hermano Pedro Susín fue general. Como mayoral estuvo con Antonio Susín. Ensayaban en la calle del Dance, justo arriba de la plaza de la Iglesia, antes de la guerra había un callizo que unía la calle con la plaza. Había muy buenos danzantes, los Carrizos, Espuña…

Dance de Sariñena. Fotografía de Manuel Nogues Tomás.

-Casi se pierde el dance y gracias a José María Paraled, que se hizo presidente, a Isidro Claveria, Juan Manuel Olivan, Antonio Olivan, Manolo Puyol y muchos más hicieron que no se perdiera-. Luego llegaron los famosos concursos de dances de Zaragoza. Manuel estuvo en ellos, los organizaba Antonio Beltrán -En una edición ganamos el primer premio y para celebrarlo fuimos a comer al Casino de Huesca-

Manuel vive con fuerza Sariñena, aún vibra con el dance del que tan orgulloso se siente. También de nuestro equipo de fútbol y ha seguido siempre al CD Sariñena y la gran rivalidad que ha habido con otros equipos. Ha sido muy activo y en casa no ha parado mucho y esa vitalidad la sigue trasmitiendo, como buen sariñenense, viviendo su día a día, en ese lugar tan privilegiado que es la plaza de la iglesia donde reside el alma de Sariñena.