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Emilia Castillo, bibliotecaria de La Almolda


María Emilia Castillo Olivan nació en 1970 en Zaragoza pero es natural de La Almolda, donde está a cargo de la biblioteca desde el año de su inauguración en 1994. Una imprescindible en la serie de entrevistas a las bibliotecarias de Los Monegros.

Recuerdos de la niñez, escuela, juegos, tradiciones, la vida en el pueblo, marchar y quedarse, lo que ha cambiado, la vida de antes, trabajos, el papel de la mujer…

Recuerdo ir al colegio con los niños vecinos, recuerdo a mi amiga Lourdes, que pasaba por mi casa y marchábamos juntas. Los paseos en bicicleta, jugar a la goma, al tejo, al churro va, la fresca del verano jugando a polis y a cacos  por todo el pueblo. Y las fiestas que se hacían en cada calle, “ir a las corridas” de la Calle de San Juan, San Antonio, San Roque, o la calle Mayor. Y sobre todo muchos niños.

La libertad que teníamos a todas horas, no había tanto peligro como existe en la actualidad. Las puertas de los vecinos abiertas por si queríamos pasar. Los abuelos sentados en corros tomando el sol en el invierno y la fresca en verano. Las abuelas mayores haciendo ganchillo o encaje en los patios frescos, ahora todo eso no existe y cada vez hay menos gente en el mundo rural.

Recuerdo que las mujeres antes se dedicaban a las tareas del hogar, la crianza de los niños y el cuidado de las personas mayores que tenían a su cargo. En la actualidad, la mujer rural, además de salir a trabajar, se involucra en los actos culturales de la población y es la primera en participar en actividades vecinales.

¿Bibliotecaria? ¿Cómo has llegado a ser bibliotecaria rural? ¿Qué significa ser bibliotecaria en un pueblo? Dificultades, alegrías…

La biblioteca de mi pueblo se abrió en 1994, entonces el ayuntamiento convocó una plaza y entré a trabajar en ella.

Para mí, ser bibliotecaria significa felicidad, orgullo y pasión por los libros. Me encanta verlos, ir a comprarlos, seleccionarlos pensando en cada uno de los lectores. La cercanía con cada socio, el trato individualizado diferencia una biblioteca rural de una urbana.

La biblioteca es un punto de referencia cultural muy importarte en una localidad pequeña. Sirve de encuentro para jóvenes y mayores, lugar donde aprender, jugar, intercambiar opiniones y experiencias. En general, de convivencia entre todos los usuarios.

¿Qué es un libro?

Un libro nos da alas, estimula nuestra imaginación y nos permite vivir otras vidas, soñar con lugares que no conocemos, sentir con intensidad emociones, incluso relajarse y dejar atrás el estrés.

Cuando leemos no solo podemos sentirnos identificados con los diferentes personajes de los libros, sino que podremos saber cómo son lugares que no conocemos, costumbres que nunca hemos visto y esto nos permitirá tener una mayor sensibilidad hacia nuestro entorno y hacia las personas que nos rodean.

 Para mí un libro es arte, todo un gran placer, nada caro y de fácil acceso.

Un género literario, un libro imprescindible, escritor/a, una poesía, una palabra bonita, una gran frase, una película y una canción

Mi género preferido es sin duda alguna la novela. Así bien, no podría elegir un solo libro imprescindible, en mi mente rondan muchos que serían de lectura obligatoria en la vida de un ser humano. “Libertad”, es la palabra que escojo, porque es un derecho que todas las personas deben tener para aprender a actuar de manera responsable en la sociedad.                                                                            

Durante un tiempo tuve un mural colgado en la biblioteca con la siguiente frase: “El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho”. Es de Miguel de Cervantes.

Una reflexión sobre el papel de las bibliotecas en nuestros pueblos y, sobre todo, frente a la despoblación.

La biblioteca es un servicio imprescindible en nuestros pueblos, ya que impulsa el conocimiento entre los que la visitan. Como ya se ha ido comentando durante la entrevista, es un lugar de encuentro, en el que cambiar opiniones y pensamientos. A través de nuestras actividades, siempre novedosas y actualizadas a los tiempos, queremos que niños y mayores vean la importancia de la lectura. Aunque nos encontramos en una zona pequeña, y en tendencia a la despoblación, se quiere que los niños tengan las mismas posibilidades en cuanto a lectura se refiere, que otro de sus iguales que viven en grandes ciudades con mucha más oferta.

¿Qué sientes al oír Los Monegros?

Monegros es mi tierra, son los paisajes áridos y singulares, pero con una belleza particular. Al oír Monegros pienso en su gente, siempre mirando el cielo en busca de unas pocas gotas de lluvia que permitan sacar una cosecha en el mes de junio.

Una esperanza, ilusión o deseo.

La esperanza para un pueblo como La Almolda se llama agua, nuevos regadíos que permitan asentar población y garanticen un medio de subsistencia a las generaciones futuras.           

      

                                                           

Belén Pamplona, bibliotecaria de Tardienta


Belén Pamplona es natural de Grañén, allí pasó su infancia y juventud hasta que se casó con un tardientano y se trasladó a Tardienta donde lleva diecinueve años como bibliotecaria. Con Belén descubrimos una nueva imprescindible en la serie de entrevistas a las bibliotecarias de Los Monegros.

Recuerdos de la niñez, escuela, juegos, tradiciones, la vida en el pueblo, marchar y quedarse, lo que ha cambiado, la vida de antes, trabajos, el papel de la mujer…

Soy nacida en el 72 y guardo en mi memoria olores y colores que me traen muy buenos recuerdos. La maravillosa aventura de la EGB, el viaje de estudios a Paris, don Joaquín, la señorita Pilar, don Miguel, don Ismael, los recreos de la comba, la goma y el balón prisionero. Las tardes de pan con Nocilla jugando al estribillo, el callejeo hasta bien entrada la noche, los juegos en la placeta de la iglesia hasta que entrábamos en catequesis, las fiestas de Santiago con la plaza llena de gente bailando, las bicicletas que son para el verano. Los primeros baños en la piscina, las charradas en la ventana de don Boni sin ninguna prisa por llegar a casa.

Llegó el BUP, el colegio de monjas en Huesca, los primeros bailes en la discoteca y algún beso robado por los bares del tubo.

La Universidad, una ciudad grande, la independencia, la libertad, una nueva manera de pensar.

Volver a casa, a las raíces, a mi Ítaca particular, encontrar el amor, formar una familia, disfrutar con el trabajo más maravilloso del mundo en el lugar donde morir querría, junto a mi gente, junto a los míos.

¿Qué es una biblioteca rural y su papel en nuestros pueblos?

La biblioteca rural es el lugar de referencia de la vida cultural de nuestros pueblos. No solo es un lugar de libros y de estudio, sino de tertulias, de aventuras, de juegos, de convivencias donde todos aprendemos.

Es un lugar de contacto, del cara a cara, del día a día, de complicidades, de sonrisas y también de llantos.

Es un lugar de oportunidades para algunos, de humanización e inclusión, de música, de documentales y vídeos, de poemas, de historias de risas y de historias de lágrimas. De historias de amores y de historias de odios. De chocolatadas y meriendas, de olores y sabores de países lejanos, de convivencia de culturas y de diversidad de opiniones. De deberes y de nervios de exámenes.

Un lugar donde todos caben, mayores y pequeños, sabios e ignorantes, nativos y extranjeros, parados y ocupados, hombres y mujeres…PERSONAS.  AQUÍ CADA GOTA CUENTA.

¿Qué es un libro?

El libro es fuerza, es calor, es poder, es alimento; antorcha del pensamiento y manantial del amor, como bien escribió Rubén Darío.

Un género literario, un libro imprescindible, una poesía, una palabra bonita, una gran frase, una película, una canción

No hay un libro imprescindible, la lectura en sí es imprescindible.

Soy de gustos diversos, así me defino. Un libro que todos deberíamos hojear asiduamente, el Diccionario de uso del español de María Moliner. Un poema, Ítaca de Constantino Cavafis. La canción que me remueve por dentro y no me canso de escuchar es Enola Gay de Maniobras orquestales en la oscuridad. Una película, Doce hombres sin piedad. Una palabra, Democracia tal y como la definió el premio Nobel de la Paz Shimon Peres: La democracia implica una división, una colección de desacuerdos. No es lugar de gente similar sino de gente diferente. Su principio no es de igualdad sino de igualdad de derechos para que cada quién sea diferente y, no obstante, las diferencias y los puntos de vista variados, sea posible vivir juntos y sin violencia. La democracia es la historia de la pluralidad y la tolerancia, no la de la victoria y la imposición. Por ello no hay victorias en la democracia, hay paz y la paz es la verdadera victoria de la vida política de los pueblos”.

Una gran frase de Mafalda ¿No sería maravilloso el mundo si las bibliotecas fuesen más importantes que los bancos?

¿Qué sientes al oír Los Monegros?

Un festival de bellos colores en sus atardeceres, de olores silvestres a tomillo y ontina, de silencios sin frontera y el viejo canal como una ensoñación en medio de la sed.

Una esperanza, ilusión o deseo

Que los pueblos resurjan con orgullo, como se merecen y, nuestras calles se vuelvan a llenar de gente como antaño. Porque aquí están nuestras raíces. VUESTRAS y de vuestros antepasados que tanto lucharon por su tierra.

María Ángeles Satué, Bibliotecaria de Grañen


María Ángeles Satué Vidal nació en Huesca en 1977, aunque pasó su infancia y juventud en Sesa, pueblo a 12 kilómetros de Grañén, donde trabaja como bibliotecaria. Con María Ángeles, continuamos conociendo y reconociendo a las bibliotecarias de Los Monegros, llegando a esos espacios mágicos de libros y mucho más gracias a ellas.

Recuerdos de la niñez, escuela, juegos, tradiciones, la vida en el pueblo, marchar y quedarse, lo que ha cambiado, la vida de antes, trabajos, el papel de la mujer…

Recuerdo que la escuela de mi pueblo era mixta e íbamos todos juntos los de los distintos cursos. Pasábamos mucho tiempo en la calle, en cuanto salíamos del colegio cogíamos la merienda y jugábamos toda la tarde al escondite, a pillar y con las amigas a hacer casetas, con las muñecas, a tenderas… Cuando se hacía de noche te retirabas a casa y hacías los deberes, veías la tele o leías libros. Desde pequeña me gusto mucho leer, no me costaba sumergirme en la lectura y vivir las aventuras de los personajes de los libros. La vida en el pueblo era muy relajada y como convivía también con mis abuelos recuerdo que nos enseñaban muchas cosas, hacíamos juegos caseros y nos contaban numerosas historias. En Sesa cursé hasta 5º de E.G.B. y 6º curso ya lo hice en el colegio de Grañén. Fue un gran cambio porque era un colegio más grande y allí hice nuevas amistades. El bachillerato y el C.O.U. lo hice en Huesca en el instituto C.E.I. Pirámide en el que me quedaba interna de lunes a viernes.

¿Bibliotecaria? ¿Cómo has llegado a ser bibliotecaria rural? ¿Qué significa ser bibliotecaria en un pueblo? Dificultades, alegrías…

Una vez acabado el instituto no tenía muy claro lo que quería estudiar y al final opté por “Biblioteconomía y documentación” en la Universidad de Zaragoza. En ese momento era una carrera muy nueva y hacía mucha gracia el nombre “¿Bibliote… qué?”, me decían.

Desde el 2001 estoy trabajando en la Biblioteca de Grañén y me gusta mucho ser bibliotecaria rural, es muy gratificante. Es un trabajo variado ya que una misma persona realiza todas las tareas: selección de libros, registro, catalogación, atención al usuario, actividades de animación a la lectura etc. La principal ventaja de trabajar en un pueblo es la cercanía con la gente, acabas conociendo los gustos lectores de cada uno y se genera mucha confianza. En cuanto a las dificultades, en ocasiones se acumulan las tareas y no tienes tiempo para poder realizar todo lo que te gustaría.

¿Bibliotecaria rural, mucho más?

Las bibliotecas en los municipios se han convertido en importantes centros culturales y lugares de encuentro en los que puedes realizar variadas actividades: hacer trabajos escolares, consultar libros de diferentes materias, llevarte prestadas las últimas novelas publicadas, préstamos digitales, participar en el club de lectura, talleres de animación etc…

¿Qué es un libro?

Un libro es el vehículo de las palabras y por lo tanto de las historias y del conocimiento. Aunque reconozco las ventajas del libro electrónico, soy una enamorada del libro en papel.

Un género literario, un libro imprescindible, escritor/a, una poesía, una palabra bonita, una gran frase, una película y una canción.

El género literario en el que me encuentro más cómoda es la novela y también me encantan los libros-álbum, algunos me parecen auténticas joyas. Me cuesta decidirme por algún/a escritor/a  ya que me gusta alternarlos, por ejemplo Miguel Delibes, Isabel Allende, Irène Némirovsky… Un libro que disfruté mucho ha sido “El infinito en un junco” de Irene Vallejo. Si tengo que elegir una poesía me quedo con “Libre te quiero” de Agustín García Calvo.” Una frase: “Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca” de Jorge Luis Borges.

Una reflexión sobre el papel de las bibliotecas en nuestros pueblos y, sobre todo, frente a la despoblación.

Me parece importante que se apueste por las bibliotecas porque ofrecen variados servicios a toda la población y son motores de dinamización de la vida de los pueblos. En el caso de Grañén, se está llevando a cabo una reforma de la biblioteca para mejorar su accesibilidad y ampliar las distintas salas. Se trata de un proyecto ilusionante y espero que con él se contribuya en satisfacer las necesidades de los/as usuarios/as.

¿Qué sientes al oír Los Monegros?

Cuando escucho Los Monegros, pienso en la singularidad de su paisaje y en la fortaleza de su gente.

Una esperanza, una ilusión o un deseo.

Espero que pasen pronto estos tiempos convulsos y volvamos a  reunirnos en nuestras bibliotecas con ilusión y alegría.

María Jesús, bibliotecaria de Monegrillo


Abril, mes del libro, de la escritura, la literatura y la creatividad. Las bibliotecas se llenan de actividades, esos templos culturales, aún mas en nuestro medio rural, rebosan de actividades en torno a los libros y sus autores/as. María Jesús Solanas Morales, natural de Monegrillo, lleva cerca de 30 años al frente de la biblioteca de Monegrillo «Ángel Jaría». Con ella, comenzamos una serie de entrevistas a las verdaderas almas de las bibliotecas, a sus imprescindibles bibliotecarias.

Recuerdos de la niñez, escuela, juegos, tradiciones, la vida en el pueblo, marchar y quedarse, lo que ha cambiado, la vida de antes, trabajos, el papel de la mujer…

Mis recuerdos son muy bonitos, En Monegrillo había 3 escuelas, una de niñas, otra de niños y de párvulos, en total unos 120 niños, los juegos eran siempre en la calle, casi sin horarios, ¡eran tiempos felices!.

En Monegrillo se sigue viviendo muy bien, pero estamos quedando muy pocos, los jóvenes se nos van, pero vuelven los fines de semana y el pueblo se viste de fiesta con tantos niños. En fin, aquí estamos y aquí nos vamos a quedar.

La mujer ocupa y siempre ha ocupado un lugar importantísimo en los pueblos.

¿Bibliotecaria? ¿Cómo has llegado a ser bibliotecaria rural? ¿Qué significa ser bibliotecaria en un pueblo? Dificultades, alegrías…

¿Bibliotecaria? ¡Para mí es la profesión más bonita que existe!, voy camino a los 30 años de profesión y nunca me canso de estar en ella, que mejor sitio que mi pueblo para ejercer lo que más me gusta. Como en todos sitios hemos tenido nuestras dificultades y por supuesto alegrías.

¿Bibliotecaria rural, mucho más?

La biblioteca en un pueblo puede convertirse en el principal foco de cultura, además de centro social donde se puede uno encontrar con personas para hablar, comentar un libro, los niños pueden jugar, leer cuentos, vamos que sirve un poco para todo y para todo bueno.

¿Qué es un libro?

¿Has oído el refrán, sabes más que un libro abierto? pues así es! un libro es la manera de conocer la historia, una manera de viajar, una manera de evadirse, de reír, de llorar, emociones a montón, un libro es una unión entre personas que se juntan para comentarlo, en fin, que quieres que te diga, lee mucho y me darás la razón.

Un género literario, un libro imprescindible, escritor/a, una poesía, una palabra bonita, una gran frase, una película y una canción.

Si te contesto a eso te doy mi particular opinión, pero cada uno tiene su libro preferido, su canción preferida, somos distintos y cada uno tiene sus gustos, pero te voy a decir uno de mis libros preferidos es “El cura de Almuniaced” de José Ramon Arana, escritor con raíces de Monegrillo y mi canción “abarcas vacías” de Joan Manuel Serrat.

Una reflexión sobre el papel de las bibliotecas en nuestros pueblos y, sobre todo, frente a la despoblación.

Hace casi 30 años empezó su andada la biblioteca de Monegrillo con muchísima ilusión. Una biblioteca, lo he dicho a lo largo de la entrevista, es de las cosas mas importantes que puede tener un pueblo, personalmente estoy muy orgullosa de la biblioteca de Monegrillo, muy orgullosa de la gente de este pueblo que la ha valorado y la ha aprovechado al máximo y con una ilusión que no decrece. Tenemos un club de lectura con mas de 20 personas, un taller de escritura con 12 personas, cada vez que se hace algo todo el mundo colabora, es como para estar orgullosa y más….

¿Qué sientes al oír Los Monegros?

Monegros es mi tierra, la comarca que nací y en la que vivo, es una comarca un poco extensa, pero es mi comarca y todo lo mío lo defiendo y lo aprecio.

Una esperanza, una ilusión o un deseo.

Esperanza, que frene un poco la despoblación, e ilusión que las bibliotecas se mantengan en los pueblos y sean el nexo de unión de sus gentes, aunque estemos pocos.