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Sueños de recuerdos.


Sueños de recuerdos. Antonio Hernando Villacampa.

Por Ramón Hernando.

El pueblo dormía en su monótona tranquilidad. Los campesinos, solos o en grupos, iban a sus respectivos trabajos, quedando únicamente en el pueblo los niños jugando y las mujeres ocupadas en sus múltiples faenas.

Aquel día hubiese transcurrido como otro cualquiera, a no ser por un singular acontecimiento que provocó gran conmoción entre los vecinos, de aquel pueblecillo encogido en su nido al pie de la sierra. La guerra cruel, que devastaba centenares y centenares de ciudades, pueblos y aldeas en todo el país, iba a repercutir con su eco terrible en el pueblo.

Aquel día de invierno, ese eco terrible repercutió en las viejas casas. Las botas de los invasores, por primera vez, pisaban las calles llenas de barro produciendo un siniestro chof, chof, chof… Un barro pegajoso que ensuciaba las botas brillantes del orgulloso ejercito vencedor. Al principio, los niños se escondieron en las casas, diciendo -quédate quieta- a la oreja de la madre temerosa. -¡Los invasores…!-, con terror pronunciaban esta frase. El corazón de la madre se encogía, se agotaba y un profundo suspiro salía de aquel pecho que sufrió criando a los hijos. Los soldados repercutían el eco…,  el paso de las botas en el barro que anunciaba a los soldados. -¡Los soldados!- todos los niños y mujeres escondidos en sus casas ni miraban por el ojo de la cerradura, aquellas mujeres pensaban en sus maridos e hijos trabajando en el campo, levantaban los ojos al cielo, implorando -¡Dios mío, que nos les ocurra nada!-.

Esto pasaba  en el pueblo de… un día de invierno.  El destacamento de soldados, comprendido por un oficial y unos cincuenta hombres a pie,  iban escoltados  por un pequeño tanque dirigiéndose derechos hacia la plaza. Allí  encontraron fácilmente el edificio donde entró el oficial, así como dos soldados metralleta en mano. Un tanque había tomado posición, amenazaba con su cañón la alcaldía mientras el resto de soldados, con sus armas, adoptaban posición de combate.

-¿Qué ocurría en el pueblecillo dónde nunca sus calles habían oído el sordo pisar de la bota invasora?-.

Sucedía lo mismo que en todos los pueblos, querían asegurar su victoria, apoderarse y mantener el orden en sus territorios ocupados, suprimiendo todos aquellos que eran peligrosos y que ellos, sin distinciones de ideologías, llamaban comunistas. Comunistas eran los creyentes católicos que se alzaban contra ellos, comunistas eran todos aquellos que a la oreja decían  -los nuestros volverán-, comunistas eran todos los que tenían fe en la victoria de la democracia, comunistas llamaban a todos que no pensaban como ellos.

A penas había transcurrido media hora cuando, a la puerta de la alcaldía, apareció el alguacil, nervioso -¿Qué ocurría en el pueblo?-. Pronto iban a enterarse los vecinos, atemorizados, a medida que del trabajo llegaban y se encerraban en sus casas, pensado, sin duda, en el terror que inspiraban aquellos pájaros de mal agüero -los invasores-.

Con voz mal asegurada, el alguacil pregonaba en cada esquina un bando para dar confianza a los vecinos del pueblecillo y el cual, sin preámbulos de ninguna clase y con tono amenazador, redactado por orden del oficial, decía: -Yo, Francisco  W. ordeno a todos los vecinos a que se concentren en la plaza a las doce del mediodía de hoy, aquel que se desoiga mis órdenes será castigado con los rigores que la guerra exige-. Ni más ni menos, decía aquel pregón.

La voz del alguacil no estaba muy segura pregonando por todas las esquinas, aquellos pobres campesinos, aterrados, se dirigían hacia la plaza -¡había que obedecer!-.

Entre tanto, en una casita humilde, dos seres abrazados pronto se separaron, eran una viejecita y su nieto. Sin que aun despuntase barba, en sus ojos se reflejaba la voluntad de no ser vencido, de no rendirse.

El traqueteo de la ametralladora no cesaba de oírse y, de vez en cuando, así como algún tiro aislado. El sonido repercutía largamente en el espacio, para luego quedar todo en silencio; el terrible combate había llegado a su fin.

En un lugar del valle.

Aquel día, durante dos horas consecutivas, un grupo de 16 hombres mandados por un bravo combatiente habían tenido en jaque un batallón entero de invasores, causándoles pérdidas considerables. Aquellos 16 hombres  solamente tuvieron un herido leve, ahora se retiraban por los senderos conocidos únicamente por ellos, mientras los invasores contaban y enterraban sus muertos, curaban sus heridos y de vez en cuando, con rabia, tiraban algunos tiros.

– ¿Habéis comprendido?-.


– ¡Sí!-, respondieron  de una sola voz aquellos 16 bravos hombres.

– Entonces, escuchad por último, cuando el enemigo aparezca de este lado del puente y solamente cuando el puente habrá saltado por los aires, fuego a discreción. Pero sobre todo no derrochéis las municiones, ya sabéis que cada balazo debe ser la vida de uno de nuestros opresores-.


– De acuerdo, jefe-. Volvieron a responder aquellos atentos combatientes sin uniforme.

– Bien, todavía nos queda una hora. Cada cual a su puesto de combate y ojo ser vigilante y escuchar la voladura del puente. Tú, José, vente conmigo, a nosotros dos incumbe darles el primer susto a esos « señores»-.

Rápidos, aquellos hombres desaparecieron entre las matas, de dos en dos, conscientes del deber que iban a cumplir. ¿Quiénes eran aquellos hombres cuyo jefe se había expresado con tan firmeza?, hombres sin uniformes y vestidos  de diferentes formas. Eran un grupo de guerrilleros que tenían que cumplir una acción contra el invasor. Soldados sin uniformes, admirados por los suyos, eran terroristas a los ojos de los…

El jefe, un muchacho de 22 años, de buena estatura, recio, “El Maño”. Siempre con la sonrisa en los labios y sin nada en la cabeza, vestido con un pantalón negro y amplio, una chaqueta de cuero marrón, de bandolera una metralleta y en sus bolsillos bombas de mano. Tal era aquel hombre que, el estado mayor de guerrilleros, le habían encomendado preparar una emboscada a los camiones de las fuerzas enemigas y que, según las informaciones recibidas, debían de pasar a las diez de la noche por el puente donde habían preparado la emboscada.

-¿Tienes miedo José?-.

-No, jefe… pero quisiera que ya hubiese transcurrido el combate-.

-Hombre, sí que tienes prisa-, respondió “El Maño” con una sonrisa.

Al mismo tiempo se pusieron a andar hacia el puente, uno de tras de otro y sin hablar. José estaba un poco  nervioso; a sus quince años ya sabía que la muerte no estaba muy lejos.  Mientras el “jefe”, con sangre fría y paso firme, marchaba entre las matas. Por fin llegaron a unos cien metros del puente y la carretera, entre unos espesas matorrales paró de andar, miró unos instantes a su alrededor y sacó un pequeño aparato de su mochila. Un aparato como el de los mineros que emplean para hacer estallar los barrenos. Lo dejó en el suelo, cogió dos hilos finos que estaban allí y los ajustó a dicho aparato. José, el ojo vigilante, estaba serio y no decía nada, se sorprendió al oír la explosión y una parte del puente voló justo cuando pasaron los dos camiones. Los soldados saltaron como pudieron, entonces “El Maño”, recordando sus palabras dijo:

-¡Adelante!- Fue el grito que, cual rugido de bestia salvaje, repercutió en medio de aquellos peñascos y grandes matorrales.

-¡Adelante!- Pues rugieron otras voces y el grupo de hombres se lanzaron contras los vehículos enemigos.

El tiroteo fue violento, los soldados no vieron a sus agresores, silbidos de balas, el ¡Ra-ta-tá!  de la ametralladora, las explosiones de las bombas de mano lanzadas por “El Maño” y sus hombres. El ataque duro poco tiempo, cinco o diez minutos, quien sabe… solo unos llantos… y fueron bajando de intensidad en el silencio de la noche. Los guerrilleros se pusieron de pie, se acercaron a los camiones volcados en la cuneta y recogieron las armas y municiones. Sus miradas iban hacia esos cuerpos sin vida, rostros jóvenes como si fueran soñando a una madre o una novia.

-¡Recoged todo y nos vamos!-,  dijo con voz rugosa el jefe.

-¿Heridos, algunos de vosotros?-

-¡Sí! dos, pero poca cosa-.

-Bien, todo fue conforme, hemos cumplido. ¡En marcha!-

Desaparecieron en el silencio de la noche, pensando en sus destinos para el día siguiente, pensando en sus esperanzas de ser hombres libres.

……………………………………………………………………..

Campos… campos…mañana fría de una noche  larga.  

Un grito se oye de repente:
-¡Cartas, cartas…!-

Y hay un rayo de ilusión en las caras
y una angustia de infinito en el alma
voz mágica del cartero
que a todos nos atenazas
con tu grito, siempre viejo

y siempre tan nuevo: ¡cartas!
Y llegan como palomas
blancas, verdes, azuladas.
Un misterio en cada una,
¿Fue un roce de pluma blanca?
¿Un beso caliente y suave?
¿Una negra puñalada?.

¡Ay!, cartas de los sin patria
¡Ay!, cartas de los refugios.

Un misterio desvelado 
el niño pequeño habla,
ya dice papa y mama
¡Qué sientes en la garganta!.

Refugiado, ¿Por qué lloras?
¿Por qué muerdes las palabras?

Es que lloras en él, el hijo
es la sangre que le llama
terribles claves ingenuas
disfraz de noticias trágicas
hijo querido sabrás
que tu hermano no está en casa
porque se fue con tu abuela.

Ya está clavada la daga
ya llegó hasta el corazón
con su punta envenenada.

Refugiado ¿Por qué lloras?
¿Por qué muerdes las palabras?
su hermano está con la abuela
y mi abuela está enterrada.

¡Ay! cartas de los sin patria
madre no llore por mí,
guarde siempre la esperanza,
que ya llegará algún día
en que pueda yo abrazarla.
¿Refugiado, ¿Por qué lloras?
¿Por qué muerdes las palabras?

El hijo escribe a su madre
una mentira dorada…
ya nunca la abrazará
con los brazos que le faltan.
Querido del corazón
que sola encuentro la casa,
sin ti, todo está vacío,
sin ti, ¡no me importa nada!.

Refugiado, ¿Por qué lloras?
¿Por qué muerdes tus palabras?

La hidromiel de los recuerdos
hoy, tiene saber amarga
calor de los senos tibios
tranzas sueltas en la almohada…

¿Cuándo? ¿pronto? ¿nunca?
tiemblan en ardores las entrañas
su voz , sus ojos , su boca,
y ¿dónde está la bien amada?

¡Ay! cartas  de los refugios,
¡Ay! cartas de los sin patria. 

Soñando está el refugiado
en el azul de la mirada.
¿Con los trigos de castilla?
¿Con Madrid la idolatrada?
¿Con el vergel de valencia?
¿Con las nieblas asturianas?
¿Con los prados de Galicia?
¿Con Sevilla la sultana?
¿Con Cataluña soñaba?
Soñaba, soñaba con Aragón.

Cada uno con su terruño,
y entre todos con la patria ¡España.., España!

Pero el ensueño se ha roto,
la sangre se sobresalta.

Un grito suena en la barraca 25
-¡Cartas!-  

Y un rayo de ilusión en las caras
y una angustia de infinito en el alma

¡Ay! cartas de los refugios. 
¡Ay! cartas de los sin patria. 

                                                                   Gracias a todas las miradas llenas de libertad.

Bujaraloz, Sector del frente


Bujaraloz, dentro del frente de Aragón, tuvo una gran relevancia durante la guerra civil española. El 25 de julio de 1936 llega a Bujaraloz la columna anarquista de Durruti – Peréz Farrás, que había partido de Barcelona el 24 de julio para avanzar hacia Zaragoza. Sin embargo, la columna es frenada en Pina de Ebro, lo que lleva a establecer, el 26 de julio, su cuartel General en Bujaraloz convirtiéndose en su propio sector del frente.

Bujaraloz, vista general. Campúa 1936-1939. Biblioteca Digital Hispánica

“Extraña vibración la que satina Bujaraloz. Suena aquí la trompeta ética de la Historia.”

Félix Martí Ibáñez (Impresiones de la Revolución, Frente y Retaguardia.
Solidaridad Obrera, 28 de agosto de 1936).

17 de julio de 1936

Tras la sublevación militar, la guardia civil de la localidad emitió un bando para requisar todas las armas de la localidad, manifestando su adhesión al levantamiento militar y declarando el estado de guerra. Incluso se desplazaron a La Almolda, el día 19 de julio, para destituir a su alcalde republicano Pablo Borderas y remplazarlo por Cristóbal Godina Asín.

Para evitar incidentes mayores, las mujeres de Bujaraloz entregaron las armas aprovechando que los hombres se encontraban realizando los trabajos del campo. Cuando regresaron, con sus herramientas de trabajo asediaron el cuartel donde se encontraban encerrados los guardias civiles.

Eladio Romero García recoge aquellos primeros días, Guerra Civil en Aragón (Editorial Pirineo) y El ejemplo de la columna Durruti: De milicianos libertarios a soldados del ejército popular de la república. El 21 de julio, los miembros de la guardia civil abandonan el puesto de Bujaraloz y se trasladan a Caspe. Sin embargo, al día siguiente varios guardias civiles y un cabo al mando de un sargento regresan a Bujaraloz. El testimonio de Antonio Barrachina, recogido por el corresponsal Carrasco de la Rubia en La Vanguardia, relata como hicieron un registro en el pueblo, deteniendo a cuantos hombres encontraban “Los llevaron a la puerta del cuartel y los tuvieron durante mucho rato de cara a la pared, bajo la amenaza de los fusiles. Un capitán de la Guardia civil, que había llegado un poco más tarde con otros guardias y con buen número de fascistas, les ordenó que al día siguiente estuviesen todos armados para luchar contra el enemigo; fue entonces cuando requisaron el autocar que conducía el joven Barrachina, obligándole a que se pusiera a sus órdenes.” Barrachina era el chofer del autocar que realizaba la línea de Bujaraloz a Zaragoza. Estuvo varios días a su servicio, llevándoles por distintos pueblos de la zona hasta que consiguió volver a Bujaraloz (LVG 13 de agosto de 1936). Otras fuentes citan como al mando del capitán Negrete detuvieron a tres campesinos y posteriormente fueron llevados a Zaragoza.

“El primer contingente de la Columna Durruti llegó a Lérida el día 25 de julio de buena madrugada. Allí los milicianos fueron informados de que los fascistas y la Guardia Civil se habían adueñado de Caspe, por lo que algunos se dirigieron a aquella ciudad. A cuatro kilómetros de ella, en el puente de entrada, tropezaron con los guardias civiles insurrectos de Bujaraloz, que se desplazaban en el autocar de línea Bujaraloz-Zaragoza-Villalba que habían requisado.” Durruti en el laberinto. Miquel Amorós.

La Causa General  cita  dos guardias civiles que debieron pertenecer al puesto de Bujaraloz: José Marrulo Domingo, fusilado en La Almolda en 1936 y Vicente Villar Sánchez, fusilado en Castelserás, según testimonio.  

Bujaraloz, mayoritariamente del sindicato UGT, fue controlado por la población, constituyendo el primer Comité de Bujaraloz formado por la UGT. Aquel primer comité escasamente duró hasta el mes de septiembre, poco después de la llegada de las milicias anarquistas. (Expediente 5.909 AHPZ-J 005582-0013). El 23 de julio “A la llegada de los marxistas a la localidad”, la Causa General de Bujaraloz recoge como “Se ensañaron con las casas propiedad de los vecinos que más se habían señalado por su carácter o ideología derechista”; quizá podamos hablar de avanzadillas de milicianos. No obstante, desde La Almolda acudieron unas 23 personas para apoyar a los republicanos de Bujaraloz. El 21 habían declarado en la localidad huelga general, destituyendo al alcalde impuesto y requisando las armas del pueblo. A pesar de ello, a su regreso a La Almolda fueron recibidos a tiros viéndose obligados a refugiarse en Castejón de Monegros. 

Documentos correspondientes a Causa General del A.H.N. Subdirección General de los Archivos EstatalesMinisterio de Cultura. España.

Así, la Causa General de Bujaraloz, Rama Separada nº 253, relata algunos de los principales episodios que la población sufrió durante la guerra. De esta manera, el 24 de julio de 1936 “Fueron profanadas las iglesias, Santa Iglesia parroquial e iglesia de las Nieves, capillas públicas y ermitas, sacando los ornamentos e imágenes y quemándolos en mitad de la plaza”. En aquellos hechos participaron algunos vecinos de la localidad y milicianos, señala la misma Causa General. También debieron de producirse algunos hostigamientos a personas de derechas, como el caso de la maestra Feliciana García “tachada de fascista y cuyo marido era guardia civil y había muerto en la defensa de Caspe” (AHPZ_J 005582).

El 24 de julio de 1936, el párroco Eusebio Antolín Moliner fue asesinado por arma de fuego y, según la Causa General de Bujaraloz, fue encontrado muerto en la pared del cementerio. Otros asesinatos se produjeron el día 28 del mismo mes de julio de 1936, una vez entradas las milicias.

  • Calvete Samper, Agustín. La Almolda (Zaragoza), 34 años de edad.
  • Calvete Samper, Francisco. La Almolda (Zaragoza), 28 años de edad.
  • Costa Pérez, Juan. La Almolda (Zaragoza). A los 53 años de edad, labrador.
  • Olona Escuer, José María. La Almolda (Zaragoza). A los 32 años de edad, labrador.
  • Olona Escuer, Rogelio. La Almolda (Zaragoza). A los 26 años de edad, labrador.
  • Olona Olona, Ángel. La Almolda (Zaragoza). A los 25 años de edad, labrador.
  • Olona Olona, Pedro. La Almolda (Zaragoza). A los 24 años de edad, maestro.
  • Olona Samper, Santiago. La Almolda (Zaragoza). A los 46 años de edad, labrador.
  • Pelay Olona, José. La Almolda (Zaragoza). A los 34 años de edad, labrador.
  • Peralta Solans, Amado. La Almolda (Zaragoza). A los 17 años de edad, labrador.
  • Peralta Solans, Manuel. La Almolda (Zaragoza). A los 19 años de edad, labrador.
  • Peralta Taules, Elías. La Almolda (Zaragoza). A los 33 años de edad, labrador.
  • Peralta Taules, Jesús. La Almolda (Zaragoza). A los 31 años de edad, labrador.
  • Samper Samper, Mauricio. 42 años, labrador.
  • Val Olona, Mariano. La Almolda (Zaragoza) A los 31 años de edad, labrador.

También fueron encontrados algunos cadáveres en la pared del cementerio. Según la Causa General: “Fueron encontrados seis cadáveres más en las paredes del cementerio, cuyos nombres y señas particulares se desconocen. Únicamente se sabe que son uno natural de La Almunia que llevaba una pierna de palo. Otro de Mallen que se sabe que era requeté, otro de Fuentes paisano, los otros tres desconocidos. Todos estos son procedentes de los prisioneros de Quinto y Belchite. Aún existen datos de haber sido  fusilados tres  falangistas en este término municipal, sin poder encontrar sus restos. Estos tres fueron hechos prisioneros de la Sierra de Alcubierre en el mes de julio de 1937”.

El Expediente de Responsabilidades Políticas 5.909 (AHPZ-J 005582-0013) señala que fueron asesinados Pablo y Benjamín García “Y un sacerdote anciano de La Almolda”. Eladio Romero García, Guerra Civil en Aragón, apunta como “La represión ejercida costó la vida al párroco, a dos guardias civiles y a algunos derechistas.” Pablo y Benjamín García Mainar, ambos molineros de 35 y 17 años respectivamente, fueron fusilados. Pablo en agosto de 1936 en Caspe y Benjamín en julio, en las paredes del cementerio por negarse a luchar “con los marxistas”. Causa General de Bujaraloz.

“Se anotan dos víctimas: un chaval de 14 años, fusilado por orden de Durruti al encontrarle un carnet de ‘falangista’, y el cura párroco, que estando Durruti fuera, recibió un disparo a instancias de un miembro de un ‘comité antifascista’, que propuso: ‘¿Sois fascistas o qué, que aún no habéis matao al cura?” (Wikipedia, La Guerra Civil en Bujaraloz).

Mosén Jesús Franco Pallás, cura párroco de la localidad fue encontrado asesinado, con heridas de bala y abandonado en una partida de Bujaraloz. Contaba con 53 años de edad. Como fecha de su muerte figura el 18 de septiembre de 1936.

Fosa Común de Bujaraloz

En el cementerio de la localidad se encuentra la Fosa Común, inventariada por el Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés  (SIPCA): “La única fosa de la época de la guerra que hoy en día es claramente localizable en el término de Bujaraloz se encuentra en el interior del cementerio, muy cerca de la puerta de acceso y pegada a su muro exterior”. Al parecer, contiene un número indeterminado de “rebeldes ejecutados sumariamente por los republicanos tras haber caído prisioneros en el pueblo de Quinto de Ebro durante la batalla por Belchite. Sólo uno de ellos, un joven de la localidad ribereña de Mallén llamado Miguel Aragón Pardo que combatía en la 5ª Bandera de Falange, aparece identificado en la losa con su nombre y fotografía, aunque la inscripción no olvida mencionar la presencia de otros soldados desconocidas en esa misma fosa”.

Fuente: SIPCA.

Columna Durruti – Peréz Farrás

Mientras Durruti inspeccionaba el cuartel abandonado de la Guardia Civil, sonó el teléfono. Descolgó el auricular y contestó: «¡Aquí Durruti!». Eran los guardias civiles de Monegrillo que, al oír su voz, no pararon hasta Zaragoza.” Miquel Amorós, Durruti en el laberinto.

La columna Durruti – Peréz Farrás, formada por unos 2.500 por milicianos anarquistas, se estableció en Bujaraloz, operando en el denominado Sector de Bujaraloz de la circunscripción centro del Frente de Aragón. Al mando de la columna Enrique Peréz Farrás, como jefe militar, y José Buenaventura Durruti Dumange, como jefe político. Al norte, el Sector de Alcubierre bajo el mando de la circunscripción norte con el coronel Villalba y al sur, por Caspe, la columna Sur Ebro dirigida por el cenetista  Antonio Ortiz Ramírez.

Llegaron a Bujaraloz el 25 de julio. Sin embargo, la columna Durruti-Pérez Farrás continuó su avance hacía Pina de Ebro, en su cometido de llegar a Zaragoza, concentrándose entre Bujaraloz y Pina de Ebro(LVG, 31 de julio de 1936).  No obstante, con los primeros intentos de tomar Pina del Ebro y Osera, a partir del 27 de julio de 1936, la columna sufrió una desbandada de sus milicianos ante el ataque de la aviación enemiga. “Se produjo tal desbandada que la columna se dispersó completamente, quedando en Bujaraloz tan sólo doscientos milicianos” Miquel Amorós. Durruti en el laberinto. Una retirada desorganizada que obligó a Durruti a intervenir “Antes de retroceder hay que morir”. Durruti pronunció uno de sus célebres discursos para la historia, desde el balcón del recientemente instalado Cuartel General en Bujaraloz, entre finales de julio y principios de agosto de 1936.

A los que han corrido hoy, impidiendo a la Columna avanzar, yo les pido que tengan el coraje de dejar caer el fusil para que sea empuñado por otra mano más firme… Los que quedemos proseguiremos nuestra marcha. Conquistaremos Zaragoza, libertaremos a los trabajadores de Pamplona, y nos daremos la mano con nuestros compañeros mineros de Asturias y venceremos, dando a nuestro país un nuevo mundo. Y a los que vuelvan, después de estos combates, yo les pido que no digan a nadie lo que ha ocurrido hoy… porque nos llena de vergüenza. (Discurso en Bujaraloz (B.Durruti))

Aunque parece ser que, nadie entregó su arma, Miquel Amorós recoge el testimonio de Manuel Lozano Guillén, Apuntes incompletos de mi vida, escritos en la cárcel de Las Capuchinas de Barbastro (1941), Centre d’Estudis Llibertaris Federica Montseny, Badalona, 2011: “Durruti, ante tal situación, da orden de que todo aquél que no se viera con coraje para empuñar las armas las dejase en la plaza, dándoles de plazo aquella tarde para que desaparecieran de dicho pueblo; aquél que no lo hiciese precisamente aquella tarde ya no podría hacerlo. Todos aquellos que tomaron la guerra como un deporte se precipitan a abandonar sus fusiles y montan en camiones que salían de Bujaraloz hacia Barcelona. Los fusiles son entregados a los campesinos que se presentan procedentes de varios puntos de la provincia.”  Lozanofue fusilado en 1945 (Miquel Amorós. Durruti en el laberinto).

Rosa María Aragüés Estragués (El éxodo de los niños republicanos en la guerra civil española: Primitiva Francés Casanova, 1936-1939. UNED), fecha la toma de Bujaraloz, Sástago, La Zaida, Velilla de Ebro y Gelsa el 27 de julio. “El día 5 de agosto establecían una línea defensiva a lo largo de la carretera del Bajo Aragón; desde Quinto de Ebro a Perdiguera. El 8 de agosto con la toma de Pina y Osera se establece el frente a sólo 30 kilómetros de Zaragoza. La segunda columna, mandada por Antonio Ortiz, debía actuar sobre la provincia de Teruel. Entrando por el extremo suroriental avanza hacia Bujaraloz, toma La Almolda cruza el Ebro y recupera Caspe. El frente quedará asentado por este lado desde la sierra de Alcubierre hasta el alto valle del Jiloca.”

Los prismáticos muestran una lejanía desierta, sin perfil humano ni rumor de voces, un desierto de remembranza africana con alguna casuca de madera y yeso, desde la cual —Imagen fugaz de la “kasbah” árabe— una joven campesina, rubia como una espiga de trigo, nos sacude un saludo proletaria Peñalba.

La emoción Impele al galope nuestro pensamiento a una velocidad mayor que la del raudo vehículo que nos conduce. Después, más casitas polvorientas; callecitas estrechas y pedregosas, autos en formación, patrullas armadas y una masa de milicianos que pasea por los contornos del poblado: Bujaraloz.

Plaza Mayor del pueblo. Doscientos o trescientos milicianos sentados en los soportales o paseando. Monos azules como pedazos de cielo sucio; camisas rojas; mozos vigorosos con el pañuelo rojinegro arrollado a la frente, prestándoles estampas de pirata; milicianos inquietantes de ojos graves y recio caminar; algunos naturistas semidesnudos, pero con d fusil al hombro; rubios extranjeros enamorados de la libertad. Todos ellos, guerreros románticos del ideal.

Félix Martí Ibáñez (Impresiones de la Revolución, Frente y Retaguardia. Solidaridad Obrera, 28 de agosto de 1936)

La columna ocupó desde la sierra de Alcubierre hasta el Ebro en un frente de unos treinta kilómetros “Entre los que su enorme fuerza está repartida de una manera admirable. Los asesores técnicos de la misma, siempre de acuerdo con el Comité de guerra, hacen un trabajo de organización perfecta, siendo secundados con grandes ánimos por todos los grupos y centurias” (Solidaridad Obrera, 16 de agosto de 1936).

En agosto, el brigada de artillería Castillo se incorpora como ayudante de Pérez Farrás (LVG 1 de agosto de 1936). El 6 de agosto se entierra en Lérida al miliciano Ludovico Lloret Mor, fallecido a consecuencia de las heridas recibidas en el frente de batalla con la columna del comandante Pérez Farras (LVG, 7 de agosto de 1936).

En el mismo mes de agosto, el corresponsal Carrasco de la Rubia describe su crónica por el frente: “Los hombres están atareados en distintas faenas; unos lavan la ropa, otros limpian cuidadosamente las armas, guisan, e incluso algunos grupos juegan a fútbol en las eras en donde ya se ha efectuado la trilla”. Durante su recorrido se encontró con el reportero gráfico Enrique Solsona, en compañía de Alorda, redactor de «La Noche» (LVG, 15 de agosto de 1936).

Pronto, las desavenencias entre Pérez Farrás y Durruti acabaron desplazando a Peréz Farrás a retaguardia, donde ejerció cargos burocráticos. Con el tiempo, Pérez Farrás ha quedado relegado tras la relevante figura de Durriti, nombre que ha trascendido a nuestros días y por el que se recuerda la columna. Enrique Pérez Farrás murió exiliado en México en 1949.

El Aeródromo de Bujaraloz

El Coronel Sandino, Felipe Díaz Sandino, pionero de la aviación militar española aterrizó en Bujaraloz a los pocos días de ser ocupado: “Este mediodía, después de haber recorrido todo el frente aragonés, batiendo con fuego de ametralladoras y bombardeando todos los grupos que se observaban, he aterrizado en Bujaraloz, donde he saludado a los señores Pérez Farrás y Durruti y sus fuerzas, las cuales, están luchando con un entusiasmo indescriptible.” (Teniente Coronel Sandino. LVG 28 de julio de 1936).

Como jefe de la 3ª Escuadra aérea, con base en El Prat de Llobregat, el coronel Sandino,  defendió la república junto a su aviación. Por aquel entonces, Bujaraloz contaba con una pequeña pista de aterrizaje. Amadeo Barceló, Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz, da cuenta de su existencia: “Durante la guerra se utilizó solo ocasionalmente, pues al llover se hacía impracticable. Se emplearon otros dos aeródromos, el “Saso” y el del “Campo del Molino”, este último situado al lado de San Antón y del cementerio. Fue utilizado en alguna ocasión por los llamados «aviones nocturnos».”

De acuerdo con la relación de Regiones Aéreas, La aviación de la república 1936-1938, el aeródromo eventual de las FARE (Fuerzas Aéreas de la República Española), estuvo situado en las cercanías de Bujaraloz en la carretera de Lérida a Zaragoza (actual N-II). Con la caída del frente de Aragón fue escasamente utilizado. También en Candasnos se ubicó un aeródromo, en una llanura en las cercanías de la población: “Construido por los republicanos, fue poco utilizado por ellos. Por su parte, los “nacionales”, a finales de 1938 establecieron en él una base de la aviación legionaria italiana de un escuadrón de 12 aparatos Romeo Ro-37 bis de reconocimiento y bombardeo ligero, bajo el mando del Maggiore (Mayor) Achenza”.

En el Archivo Municipal del Ayuntamiento de Barcelona, entre sus fondos, aparece una fotografía con la descripción “Llegada de un avión al aeródromo de Bujaraloz, al frente de Aragón”. La instantánea responde al fotógrafo Bargalló, julio de 1936.

No está documentado, pero pare que hay indicios el piloto Romà Busquets Gelabert debió de ejercer como comandante del aeródromo de Bujaraloz. Anteriormente fue uno de los 50 pilotos del aeródromo del Prats que se desplazaron al aeródromo de Sariñena. Romà realizó misiones de observación y enlace hasta que recibió la orden del coronel Sandino de desplazarse al aeródromo de Bujaraloz: “Junto al piloto civil Josep Maria Ferrater Bofill, para dirigir la construcción de un aeródromo auxiliar, al servicio de la columna Durruti, y de asumir el mando del mismo”.

  • En enero de 1938 quedaban siete aviones operativos y tres en reparación estacionados en Aragón, Bujaraloz. La aviación en la Guerra Española / V Jornadas de Historia. Militar.
  • Al comenzar la batalla de Aragón el 9 de marzo del año 1938 este frente estaba defendido por la primera escuadrilla de moscas y las primera y segunda de chatos, desplegadas en Caspe y Bujaraloz. La aviación en la Guerra Española / V Jornadas de Historia. Militar.

Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Reportaje n.º 1.

“Posiblemente hay pocas imágenes tan emotivas de nuestra guerra civil como la marcha de la Columna motorizada Durruti por la carretera de Bujaraloz a Pina, mientras suenan los compases de A las barricadas”, describe el aragonés José Manuel Claver Esteban, experto en cine y profesor  de cine Español contemporáneo en la Facultad de Filología de la Universidad de Sevilla. “Imágenes de los milicianos saludando, con banderas e inscripciones anarquistas, con todo un despliegue iconográfico revolucionario”. (La evolución del discurso fílmico anarquista a través de los documentales rodados en Aragón durante la Guerra Civil José Manuel Claver Esteban).

El documental fue producido por la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT), Sindicato de Espectáculos Públicos de Cataluña (1936) y constituye un testimonio audiovisual excepcional en sus tres reportajes que componen la serieAguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Junto al documental La Batalla de Farlete, CNT-FAI, SUEP, 1936; el reportaje Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón nos acercan a aquellos escenarios bélicos del sector de Bujaraloz. 

Créditos del documental: Fotografía: Adrián Porchet, Pablo Willy. Comentario: Jacinto Toryho. Locución: José Soler. Sonido: J. Bosch Ferrán. Adaptación y Dirección musical: Dotras Vila. Estudio: La voz de España. Laboratorio: Cinefoto. Duración conservada: 79’52”. Versión: castellana. Filmoteca Nacional, Madrid.

El Comité de Guerra: Cuartel General

El Cuartel General, del Sector de Bujaraloz, se instaló en casa Rozas, actual plaza Mayor, el 26 de julio de 1936. Actuaba como oficina del Comité de Guerra de la columna y desde ella se llevaba el control “De todo lo que concierne a la buena marcha de la columna”.  La oficina del Comité de Guerra iba con la columna, Solidaridad obrera 16 de agosto de 1936, “Instalada en el mismo grueso de la misma, puede realizar su labor con la máxima efectividad”. Así, el Comité de Guerra se encargaba de advertir, a través de sus delegados, las órdenes del Comité Central. Todo bajo el mando del general Pozas y su Jefe de Estado Mayor, el coronel Antonio Cordón.

Amadeo Barceló, Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz, describe las estancias del antiguo Cuartel General: Dentro de la vivienda se accedía, y se accede, a un pequeño patio. Al frente las escaleras. Tras ellas, tomando el pasillo de la derecha, la primera habitación izquierda es la que usó Durruti como su cuartel general”.

En la oficina del Comité de Guerra la actividad es constante. Desde aquí son atendidos todos los ruegos y peticiones, llevándose además el control de todo lo que concierne a la buena marcha de la columna.

El trabajo es abrumador, y durante el día y la noche no cesamos de hacer vales y autorizaciones, todo ello justificado y perfectamente controlado, para asuntos que conciernen

directamente a la buena marcha de los milicianos. Todo el peso de esta organización en lo concerniente a las autorizaciones, va a cargo de la compañera Mimí, que lo es del camarada Durruti. A no ser por ella, perfecta mecanógrafa, esta labor sería mucho más lenta y menos efectiva.

El trabajo en esta oficina es constante, y nos vemos obligados, cuando comemos, a hacerlo en las mismas mesas de trabajo, pues es verdaderamente imposible poder comer sin haber de extender algunos vales o una autorización.

Agregada al Comité de Guerra, funciona la oficina de control y libramiento de tarjetas de identidad a los milicianos. La compañera Pilar Brundi es la encargada de su control.

Una de las labores más pesadas es el servicio de guardia en los teléfonos instalados en el Comité Central. Durante el día, la labor queda muy repartida, pero por la noche, mientras los componentes de este Comité duermen, uno hace guardia. Esta guardia es permanente, y tan pronto es Durruti, Miguel, Ruano. Mimí u otros componentes los que la montan. A veces, incluso soy yo o uno de los telefonistas que marchan con la columna.

No hay parte o aviso que se quede sin respuesta y que no sea cursado inmediatamente por el servicio de telégrafos o por los coches de guardia.

P. Bargalló. Solidaridad obrera 16 de agosto de 1936

En agosto del 36 el doctor Félix Martí Ibáñez llegó a Bujaraloz y visitó el  Cuartel General. Tras la mesa, atestada de notas, encontró a Durruti recogiendo entre sus manos todos los hilos de la organización bélica; amablemente los recibió. (Impresiones de la Revolución, Frente y Retaguardia. Solidaridad Obrera, 28 de agosto de 1936).

Con Barbastro se estableció “Un perfecto enlace con las fuerzas de Barbastro consolidando en todo momento las líneas alcanzadas” LVG, 21 de octubre de 1936.

En el Cuartel General prestó sus servicios el sacerdote Jesús Arnal, natural de Candasnos. Jesús Arnal, considerado el secretario de Durruti, se describía como “sólo un escribiente en el despacho de la columna”. En verdad, su relación fue breve y apenas duró escasos tres meses desde casi el inicio de la guerra hasta la muerte de Durruti. En la columna ejerció labores de intendencia, de alistamiento y de organización de la milicia. “También, pasadas ya unas semanas de su incorporación, otras misiones como la localización y el envío a Barcelona en vagones de tren precintados desde Sariñena de las mujeres que convivían con la columna -“el aumento de las enfermedades venéreas causaba más bajas entre sus miembros que las balas enemigas” (El cura que mandaba en la columna Durruti. Eduardo Bayona citando a José Luis Melero).

Amadeo Barceló, describiendo el Cuartel General, matiza sobre Durruti: “Ni siquiera dormía allí, sino en una casa del llamado “Barrialto” (calle Alta, Barrio Alto) que no ha sido localizada”. Durruti y otros altos mandos de la columna se alojaron en casa de Florencio Barrachina Arcal, vecino de Bujaraloz que ejerció de secretario del primer Comité y Delegado de Abastos. Tras la contienda, Florencio fue sentenciado a pena de muerte.  (Expediente 5.909 AHPZ-J 005582-0013). El mismo expediente de responsabilidades políticas recoge como el mismo Durruti sirvió para la protección de personas consideradas de derechas “Gracias a su desprendimiento con Durruti pudo tener con éste ese gran ascendiente que aprovechó para salvar y favorecer a los elementos amenazados del pueblo consiguiendo, con su influencia y llegando a arriesgar su vida, que en su pueblo no se cometiese ese número de crímenes elevados característicos de la región aragonesa”.

Aunque también se cita que Durruti tuvo su cuartel general en la venta de Santa Lucía, en la carretera de Bujaraloz a Pina (N II, km 372). Una guerra con perfil de toro Aguiluchos de la FAI y perfume a camionero en el corazón de Los Monegros. (Plàcid Garcia-Planas. LVG, 8 de diciembre de 2006). Miquel Amorós, Durruti en el laberinto, describe en una ocasión al Cuartel General como dos barracones de madera que hacían de cuartel general situados en el lado izquierdo de la carretera a Zaragoza”.

Servicio Postal

Para la distribución de la correspondencia, en el frente aragonés se crearon los Servicios Postales Móviles adscritos a las Milicias Antifascistas. Para ello se establecieron Estafetas Móviles servidas por funcionarios técnicos de Correos en diferentes puntos, entre ellos Bujaraloz: “Primero: Alcubierre, para el sector Norte-Nordeste, enlazado con los servicios propios de la Estafeta fija de Barbastro- Bujaraloz, por el sector centro, enlazado con Barcelona con autos directos y ferrocarril desde Lérida. Segundo: La Puebla de Híjar, estación, enlazado con Bujaraloz, para la comunicación de los sectores de Centro y Norte, con Caspe, para la comunicación con Barcelona por ferrocarril y con Híjar y Alcañiz para la comunicación con Levante (LVG, 18 de agosto de 1936).

Logística del frente

El frente requirió de un servicio de abastecimiento, sobre todo de provisiones y víveres. Principalmente el abastecimiento se realizó desde Cataluña pero también desde Aragón. Frutas, hortalizas, conservas.., “cosas que no existían en estas llanuras aragonesas” (Solidaridad Obrera, 16 de agosto de 1936).

Los Sindicatos, especialmente de Cataluña, se organizaron para recoger y enviar material al frente: víveres, ropas, monos, mantas… Como ejemplo, Solidaridad Obrera, 16 de agosto de 1936, destaca la labor del Sindicato de las Artes Gráficas que diariamente, y por mediación del coche de Solidaridad Obrera, llevaba los periódicos y volvía con la información del frente.

Jesús Anal, el cura secretario de Durruti, relató como la columna contaba con autonomía económica “Compraban en los pueblos de Los Monegros y La Hoya al precio de mercado el cereal que revendían poco después en la zona levantina, donde cotizaba al alza por su escasez. Los camiones regresaban con frutas y verduras y con dinero suficiente para comprar más trigo, y otros artículos como ropa o tabaco, relató a Enzesberger” (El cura que mandaba en la columna Durruti. Eduardo Bayona).

El documental “Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Nº1” de la CNT queda reflejado como se abastecían de carne con las cabezas de rebaños de la zona. Incluso improvisando un matadero a pleno aire libre. Mariano Arcal Solanot, pastor de 67 años de edad y afiliado a la CNT,  fue el  encargado del matadero “Para hacer entrega de pieles y despojos del ganado que se sacrificaba” (AHPZ_J 005582).

  • Ha salido el convoy de víveres organizado por la Comisión de Abastecimientos, con destino al frente de guerra de Zaragoza. Lo forman seis camiones repletos de víveres, tabaco, alpargatas, vinos, etc. De distintos pueblos de estas comarcas se han enrolado en el convoy varios camiones de víveres, igualmente destinados al frente aragonés. La caravana se dirige a Bujaraloz, donde se encuentra la columna Durruti-Pérez Farras. La Comisión de Abastecimientos ha recibido el día 21, donativos en metálico por valor de 965 pesetas, las cuales serán entregadas a los milicianos que luchan en el frente.”  (LVG 23 de agosto de 1936).
  • La Comisión de Aprovisionamientos ha recibido de diferentes pueblos de estas comarcas gran cantidad de mercancías destinadas a los milicianos que luchan en el frente. Estos víveres serán enviados a Caspe y Bujaraloz, formando la sexta expedición organizada por la Comisión referida (LGV, 20 de octubre de 1936).
  • En Gelsa se estableció la brigada de matanza para el aprovisionamiento de carnes y sus derivados en el frente de guerra (LVG, 15 de diciembre de 1936).
  • Todos los días llegan verdaderas caravanas de víveres, procedentes de todos los puntos de Cataluña y de Aragón (Solidaridad Obrera 16 de agosto de 1936).

El Comité de Abastos abastecía a los nuevos milicianos que iban llegando  de “Los elementos necesarios para comer y vestir”. Luego, en la armería se les entregaba el armamento y las municiones. Todos los incorporados recibían formación en retaguardia, se les instruía en el manejo del fusil, “Y se llevan a cabo pequeñas marchas por el monte que, además de ensayar en el reconocimiento del terreno, sirven para hacer el reconocimiento de algunos puntos sospechosos” (Solidaridad Obrera 16 de agosto de 1936). Llegaban a Bujaraloz de distintos pueblos de España, principalmente de Cataluña y Aragón. Miquel Amorós, Durruti en el laberinto, recoge la reseña aparecida en la Soli: “Casi todos llegan desarmados, sin mantas ni provisiones. Inmediatamente de su llegada son incorporados a las centurias que no están completas, y se procede a la formación de nuevos grupos y centurias” (P. Bargalló, «Un día en el Cuartel General», Solidaridad Obrera, 16 de agosto de 1936).

Entre los refuerzos, Solidaridad Obrera cita a 300 milicianos de aviación. También, señala como constantemente van llegando “técnicos en artillería, infantería y demás especialidades en guerra”. 

Parque de automóviles

Un grupo de mecánicos se dedicó a reparar y mantener los vehículos, estableciendo un parque de automóviles y taller de reparación en Bujaraloz. Fueron muchos los vehículos que movilizaron, entre automóviles, camiones y autobuses, además muchos fueron reforzados y acorazados por los mismos obreros. “En esos días (Finales de julio) la columna se preocupó de tener bien organizado el Cuerpo de Tren con el auxilio de obreros del Sindicato del Transporte (sección de taxistas), que montaron un taller mecánico en Bujaraloz, y de paso se desplegó por los pueblos cercanos de Castejón, Valfarta y La Almolda.” Miquel Amorós. Durruti en el laberinto.

Amadeó Barceló cuenta como Durruti utilizaba un coche descapotable marca Renault “Fue armado con una ametralladora instalada en el taller bujaralocense Enfedaque. Todavía pueden verse los impactos de las balas en la fachada de la ermita de San Antón hechos al probar la ametralladora desde la puerta donde estaba el taller.” Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz.  

  • Jaime Blanco Casanova, carpintero; formó parte del Comité de Control constituido en la casa «Ford», que le encargo de una sucursal en Bujaraloz, donde estaba la Columna Durruti. Iba siempre armado de pistola (LVG, 17 de mayo de 1939).

María Ginestà

La joven miliciana María Ginestà ejerció de periodista y de traductora del corresponsal de Pravda Mijaíl Koltsov. Ambos estuvieron en Bujaraloz el 14 de agosto de 1936, cuando Mijaíl Koltsov se entrevistó con Durruti. Por encargo del PSUC, María Ginestà ejerció de traductora de Mijaíl Koltsov, un corresponsal soviético considerado, posiblemente, agente de Stalin en España.

Marina Ginestá, Durruti y Mijaíl Kolstov en Bujaraloz, 14 de agosto de 1936 – Foto EFE 

“Bujaraloz está totalmente cubierto de banderas rojinegras, con decretos, firmados pro Durruti, pegados a las paredes o, simplemente, con carteles. Durruti ha ordenado esto y lo otro. La plaza de la villa se llama Plaza de Durruti”. Mijaíl Kolstov Diario de la Guerra de España Ed. Ruedo ibérico, 1963.

A finales de agosto/primeros de septiembre Miravitlles, miembro del Comité de Milicias y encargado de su Sección de Propaganda,  Ilya Ehrenburg,  corresponsal de Izvestia y agente de Moscú y el periodista de La Noche José Pomés visitaron Bujaraloz. Miquel Amoros señala que cenaron con Durruti y Carreño “En la Venta Monzona, que hacía al mismo tiempo de cuartel general y almacén de víveres”.

Novedades en el frente

  • Comunica Durruti, jefe de la columna que opera en Bujaraloz, que el enemigo ha replicado en algunos lugares de aquel sector; pero sin ocasionar bajas. Nuestras fuerzas realizan acción intensa den fortificaciones en las avanzadas establecidas en varios kilómetros de los pueblos ocupados. LVG, 29 de agosto de 1936.
  • En el sector de Bujaraloz ha sido rechazado por completo el intento de avance enemigo. LVG, 4 de septiembre de 1936.
  • En el sector de Bujaraloz se han pasado a nuestras filas setenta soldados con fusiles, tres ametralladoras y veinte caballos. LVG, 11 de septiembre de 1936.
  • Sector Bujaraloz. En este sector no ha habido en el día de hoy ningún combate. Nuestras posiciones conquistadas últimamente se encuentran tan fortificadas que el enemigo desiste ya de toda ofensiva. Han volado algunos aviones facciosos sobre nuestras posiciones, y sin emprender ninguna iniciativa de ataque han continuado su marcha a gran altura. LVG, 15 de septiembre de 1936.
  • La Guardia Urbana. Más de noventa guardias urbanos que luchan en los sectores de Bujaraloz, Tardienta, Angues, Barbastro y en otros lugares, así coma la de los motoristas de circulación y policía urbana, que también prestan servicio en varios frentes de combate. LVG, 16 de septiembre de 1936.
  • SECTOR BUJARALOZ: Hoy ha volado sobre Pina un avión enemigo. Al que nuestras Milicias han puesto en fuga con un nutridísimo fuego de ametralladora. Se siguen fortificando las posiciones, y nuestras fuerzas, tienen una moral elevadísima. Todo el sector, sin novedad. LVG, 18 de septiembre de 1936.
  • En el sector de Bujaraloz, nuestra aviación ha volado sobre las líneas enemigas, bombardeando intensamente las posiciones avanzadas y causando grandes destrozos al enemigo. También se han llevado a cabo trabajos de fortificación. LVG, 19 de septiembre de 1936.
  • En el amplio Sector de Bujaraloz una tensa calma se fue manteniendo, con distintas incursiones aéreas por parte de los dos bandos y con cierta actividad de tiroteos de fusil y ametralladoras, artillería, bombardeos y cañonazos principalmente en las zonas de Fuentes de Ebro, Pina de Ebro, Osera, Quinto… En estos meses se produjeron diferentes avances y retrocesos, hostigamientos de apenas escasos kilómetros, reconocimientos, incursiones, ataques… Se dedicaron verdaderos esfuerzos en fortificar posiciones, atrincheramientos, parapetos, mientras los continuos enfrentamientos iban produciendo heridos. Ambas aviaciones, además de bombardear continuamente sus respectivas posiciones enemigas, eran frecuentes en la realización de vuelos de reconocimiento.
  • “En el día de hoy, nuestra artillería ha bombardeado intensamente las posiciones enemigas. Nuestras fuerzas observaron que en la iglesia del pueblo de Quinto existía una gran cantidad de cañones y ametralladoras, desde donde se hacía un constante fuego; se colocaron las piezas de artillería en nuestras posiciones, y se comenzó un intenso cañoneo, el que dio por resultado la destrucción completa de la iglesia de Quinto” (LVG, 27 septiembre de 1936).
  • En el sector de Bujaraloz un ataque contra nuestras posiciones ha sido rápidamente cortado por las Milicias, obligando al enemigo a dejar 40 muertos en su huida (LVG, 7 de octubre de 1936).
  • En el sector de Bujaraloz nuestra artillería ha bombardeado todo el sector de Quinto (LVG, 11 de octubre de 1936).
  • Sector de Bujaraloz. Por el norte del sector se han cruzado algunos tiroteos con los núcleos facciosos, que han sido dispersados por nuestras fuerzas. En todo el frente, sin novedad. (LVG, 14 de octubre de 1936).
  • Por el Norte del sector, nuestras fuerzas dominan todo Monte Obscuro, desde donde se disuelven pequeñas concentraciones facciosas, procedentes de Perdiguera (LVG, 15 de octubre de 1936).
  • En el sector de Bujaraloz nuestras fuerzas continúan su persistente ataque en dirección norte, aclarando todos los reductos rebeldes y fortificandonuevas posiciones (LVG, 20 de octubre de 1936).
  • El avance hacía Zaragoza era el principal, llegando a situarse a escasos 12 kilómetros de la capital, La operación se ha llevado a cabo con el mayor éxito, habiendo quedado nuestras fuerzas situadas a 12 kilómetros de la capital, desino donde nuestra artillería tiene magníficos objetivos (LVG, 23 de octubre de 1936).
  • En Bujaraloz nuestra artillería ha bombardeado un convoy de los facciosos, destrozando dos camiones y ahuyentando al resto (LVG, 2 de diciembre de 1936).
  • En el sector de Bujaraloz fue sorprendida una descubierta de caballería facciosa, haciéndola huir desordenadamente sin poder recoger sus bajas (LVG, 5 de diciembre de 1936).
  • Sector Bujaraloz. En el avance efectuado se ha llegado a conquistar posiciones dominantes, situadas a 150 metros del pueblo de Villafranca del Ebro. En el recorrido de nuestras fuerzas hemos recogido numerosos cadáveres facciosos con armamento (LVG, 12 de diciembre de 1936).

Caridad Mercader fue una de las primeras milicianas herida en combate aquellos primeros días cuando la columna tomaba Bujaraloz y Pina. Afiliada al PSUC fue llegada a considerar la “Pasionaria catalana”. “Un mal día, la metralla facciosa, prodigada en un violento ataque aéreo, alcanzó a nuestra heroína, aquien hubo que retirar del campo de batalla con el cuerpo acribillado por once cascotes de metralla italiana. Fue internada en el Hospital de Lérida, y luego, en la Clínica Montserrat” (Crónica, Madrid. 1929. 21 de marzo de 1937). Con una estrecha vinculación con la URSS, Caridad fue madre de Ramón Mercader responsable del asesinato de León Trotski en su exilio mexicano.

Consejo Regional de Defensa de Aragón

El 6 de octubre de 1936, durante la celebración de sindicatos de la CNT, se constituyó el Consejo Regional de Defensa de Aragón. Dicha constitución se realizó en el Cuartel General de la columna en la localidad monegrina.

El 8 del mismo mes también se celebró una reunión importante de delegados de columnas. En dicha asamblea se decidió, en palabras de Del Barrio «suprimir al coronel Villalba y al comandante Reyes por hacer política marxista, y a mí  y a Trueba por hacer las maniobras políticas que arrastran al coronel y al comandante» (Miquel Amorós · Durruti en el laberinto. Citando «Cuartel General División Carlos Marx al Comité Militar del PSU-UGT», 8 de octubre de 1936, Fondo José del Barrio, Pavelló de la República, Barcelona).

Muerte de Durruti y la 26ª División Republicana

El argentino Lucio Ruano “sustituyó a Durruti como jefe en el frente en Bujaraloz cuando éste emprendió el viaje a Madrid” (Vademécum de la contienda. Víctor Pardo Lancina). Durruti se había desplazado a Madrid para ayudar a contener las fuerzas sublevadas, falleciendo, en oscuras circunstancias, el 20 de noviembre de 1936. Ruano continuó al frente de la columna hasta que, en enero de 1937, José Manzana, como delegado general de la columna en Aragón, aceptó la militarización convirtiéndose en la 26ª División Republicana. En mayo de 1937, Ricardo Sanz se hizo cargo de la División Durruti (LVG, 16 de mayo de 1937).

En la fachada del Cuartel General se colocó una placa en recuerdo de Durruti, lo recuerda Amadeo Barceló, Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz: “Recuerdo de Bujaraloz al valiente Buenaventura Durruti. En esta casa se instaló su Cuartel General el día 26 de julio de 1936 y, desde este lugar, inició su gloriosa campaña de reconquista para el pueblo, de las tierras aragonesas que cayeron en poder del fascismo”.  Además, la misma plaza mayor, donde se ubicaba el Cuartel General, llevó el nombre de Durruti.

“Nuestro gran Durruti no ha muerto. Su espíritu vive y perdurará entre nosotros, exteriorizándose este aserto en ocasiones como esta en que el pueblo de Bujaraloz rendirá un tributo a su memoria, colocando esta placa recordatoria en el lugar que fue cuartel general del bravo y ejemplar camarada que fue caudillo y hermano. El acto tendrá lugar en breve, no obstante haber dado la noticia muchos diarios, como si ya se hubiera realizado” (Nuevo Aragón, 5 de marzo de 1937).

Sobre el destino de la placa arrancada de la pared, tras la entrada de las tropas nacionales, Amadeo Barceló apunta: “Las fuentes orales aseguran haberla visto rota tiempo después, en una escombrera junto al Pozo del Hielo”.

Además, Amadeo Barceló recoge dos hechos curiosos y anecdóticos. Uno primero sobre la celebración de las fiestas mayores de agosto de Bujaraloz, para San Agustín: “En Bujaraloz se cuenta que la música corría a cargo de un piano que hacía sonar un miliciano. Previamente, Durruti había dado su consentimiento para la celebración de las fiestas: -“No hay ningún problema, pero serán en honor al compañero Agustín”-, contestó el líder libertario.”

El segundo hecho se refiere a la impronta que Durruti dejó en el pueblo: “De la presencia de Durruti y su columna en el pueblo no hay mal recuerdo, se portó bien. Unos milicianos habían robado un colchón y el propio Durruti los puso en la plaza, contra la pared de la casa donde tenía su cuartel general, e improvisó un pelotón de fusilamiento. No ordenó que los mataran, pero les advirtió diciéndoles que la próxima vez ahí mismo se acabaría todo», asegura. Añade que «Durruti era buena persona. Mosén Jesús, el cura de la localidad, fue llevado ante él. No ordenó que lo mataran, sino que le dijo que se quitase la sotana y vistiese de paisano»”.

Nuevas novedades en el frente

  • División Durruti. Todos los milicianos de esta División que se encuentran con permiso y que hayan terminado el plazo que se les concedió, se presentarán en el término de 48 horas en el Cuartel General de Bujaraloz. Caso que haya alguien que deje de cumplimentar esta disposición, se procederá inmediatamente a su detención y se le conducirá, en calidad de preso, a disposición del Tribunal Militar. (LVG, 18 de mayo de 1937).
Miquel Agulló Prados con su cámara Leica apunto de fotografiar al general Pozas.
  • General Pozas. Estuvo Pozas en Bujaraloz, en Pina, en Farlete, en Alcubierre. Los enterados saben que todo este sector se hallaba ocupado por lo que fue columna Durruti y hoy ha pasado a ser una división más (LVG, 10 de junio de 1937).
  • El 15 de agosto se efectuó la detención del desertor Luis Moñosa (LVG, 15 de agosto de 1937).
  • Lucha en Aragón. Intenso cañoneo en Monte Oscuro Bujaraloz, 15.  Por el sector de Monte Oscuro, las baterías leales han tronado con cierta intensidad, dificultando el aprovisionamiento en las avanzadas facciosas (LVG, 16 de septiembre de 1937).
  • Bujaraloz, 25. Escuadrillas de aviones facciosos han volado sobre esta zona llegando hasta las Inmediaciones de Cataluña (LVG, 26 de octubre de 1937).
  • Se sabe que unos soldados nacionales que fueron hechos prisioneros en una posición del frente de Aragón y que fueron conducidos a Lérida, fueron llevados a Bujaraloz, siendo asesinados una noche en la carretera a Gelsa (Nueva España, 28 de octubre de 1937).
  • La aviación leal sobre Zaragoza. Bujaraloz, 15.Tres aparatos leales se internaronayer tarde en territorio enemigo, orientándosehacia Zaragoza, a pesar del nutridofuego de los cañones antiaéreos enemigos. Mástarde, cumpliendo la misión que se les habíaconfiado, regresaron a sus bases sin que hubieransufrido el más ligero desperfecto (LVG, 16 de noviembre de 1937).
  • También se ha combatido muy duramente en el sector de Bujaraloz, donde nuestros soldados, que esta madrugada rechazaron un violento ataque de fuerzas de caballería enemiga, luchan con extraordinaria valentía (LVG, 26 de marzo de 1938).

Hospital de Sangre de Bujaraloz

En Bujaraloz se creó un Hospital de Sangre para atender heridos de guerra. Al principio, los primeros heridos fueron evacuados hasta que se instaló el hospital de sangre de Bujaraloz.  Amadeo Barceló, Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz, recoge como “Se ubicó en un antiguo hospital que ya existía en el pueblo, adosado a la ermita”. Amadeo describe el hospital a través del documental Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Nº1: “En su fachada, al lado de la lápida que rezaba Hospital, se aprecia, colgada, una sábana con una gran cruz (que se supone roja). El hospital hoy no existe, pues fue vendido por el Ayuntamiento y derruido para construir nuevos edificios.”

También lo menciona Eladio Romero García, Guerra Civil en Aragón (Editorial Pirineo), haciendo referencia a que llegaron a existir tres hospitales en la localidad: “Uno de sangre (en un edificio ya desaparecido próximo a la ermita de las Nieves), el antivenéreo (inevitable por convivir con los milicianos numerosa voluntarias deseosas de luchar, las cuales tuvieron que ser expulsadas por el propio Durruti ante los numerosos casos de infecciones venéreas) y el de casa Gros.”

En el documental de los Aguiluchos de la FAI, resalta Amadeo Barceló, se aprecia como  también aparece una bandera con una cruz en uno de los balcones de la casa de Gros, habilitada como hospital de enfermos “Donde atendidos por personal de sanidad militar, podían acudir a él tanto civiles como militares”. El tercer hospital que se habilitó fue el llamado “hospital de venéreas”, apunta Barceló, “Las enfermedades de transmisión sexual fueron un verdadero problema entre los milicianos”. Aquel centro hospitalario, Amadeo Barceló lo describe de la siguiente manera: “Era una casa grande, con patio descubierto y corredor alrededor de él, acristalado. Acabada la guerra, esta casa fue usada como escuela. Algunos de los que siendo entonces críos asistieron a ella todavía recuerdan el olor a Zotal que desprendía el interior (el Zotal era el desinfectante que usaban para los tratamientos antivenéreos)”.

La ermita de la Virgen de las Nieves, apunta Amadeo Barceló, fue usada durante la guerra como garaje de ambulancias.

El Comité de Milicias envió a Bujaraloz al doctor Joaquín Nubiola, Miquel Amorós en Durruti en el laberinto, “Éste se encontró con que para atender las primeras curas no tenía más que algodón y agua oxigenada. Durruti, rudo y «nada propenso a irse por las ramas», pero imperturbablemente optimista, le sugirió instalarse en el pueblo y confeccionar una lista con todo el material necesario. Cuando la tuvo mandó a Emilienne que la pasase a máquina y preparase cartas con peticiones a diversos sindicatos implicados: Sanidad, Madera, Fabril y Textil, Transporte, Distribución y Metalúrgico. Cuando lo tuvo todo listo se dirigió a Barcelona con el doctor Nubiola: En Barcelona, con el imponente cochazo —requisado al Marqués de Foronda, el mandamás de la Compañía de Tranvías de la anteguerra—, con los distintivos de la Columna Durruti en las portezuelas, pasé casi una semana en Barcelona, yendo y viniendo de un sindicato a otro, tratado como un compañero más. Las cartas firmadas por Durruti eran, para los compañeros responsables de cada sindicato, como si a un cristiano le hubiese escrito su propio Dios. A veces se oía una tímida exclamación: «¡Vaya con el compañero Durruti, vamos a tener que estar trabajando un año entero para su columna!»[…] Los barracones desmontables, los camastros, los armarios, los botiquines, colchones, mantas, el instrumental quirúrgico y todo lo demás empezó a llegar al frente en menos de dos semanas. Antes de que despuntasen los fríos del invierno aragonés ya teníamos montados los tan traídos y llevados dispensarios de campaña. Testimonio recogido por Eduardo Pons Prades, Realidades de la Guerra Civil, La Esfera de los Libros, Madrid, 2005. Miquel Amorós, Durruti en el laberinto.

En el hospital de medicina de Bujaraloz confluían todos los servicios sanitarios del sector, certificó el doctor Santiago Montserrat (jefe del servicio de psiquiatría en Lérida)  en su artículo Psiquiatría de guerra (Clínica Militar nº 1). En el hospital funcionó un servicio de psiquiatría de guerra que se mantuvo activo sobre unos cuatro meses, a partir de octubre del 36, atendiendo cerca de cien casos. Entre las pocas camas que había y no poder retener a los heridos complicó mucho la labor médica: “El número máximo de camas que teníamos ocupadas fue de 6 a 8, unas en habitación de dos y la otras en la salas generales. El tiempo máximo que reteníamos los enfermos era de unos 10 días”. Entre los diferentes casos, en el hospital de Bujaraloz aparece 1 caso de alcoholismo, 8 de epilepsia, 1 de esquizofrenia, 6 psicopatías (Incluidas las personalidades histéricas), 18 reacciones psicógenas, 3 oligofrenias y 6 casos oscuros, de los cuales 5 simulados y 1 neurológico. 

En agosto de 1936, el hospital fue visitado por el doctor Félix Martí Ibáñez, médico, psiquiatra, escritor y con el tiempo editor (Impresiones de la Revolución, Frente y Retaguardia. Solidaridad Obrera, 28 de agosto de 1936). Desde Barcelona, Martí Ibáñez se desplazó a Bujaraloz en un coche sanitario, transportando vacunas antitifódicas, tratamientos antivenéreos, suero antitetánico, dentífricos y medicinas varias. A su llegada, describe el hospital de sangre de Bujaraloz como una blanca casita de anchurosa entrada. “En el piso alto, las camas de los pacientes, albo refugio de dolor. Los heridos graves, de metralla y granada, son evacuados hacia Lérida. Aquí restan los enfermos y heridos leves. Sobre todo, la colitis de guerra, de origen mixto —aguas estancadas, deficiente alimentación y repercusiones emotivas—, causan algunos enfermos, por fortuna leves. La legión de paz de los enfermeros atiende a los pacientes, ayudados por dos médicos: nuestro fraternal amigo el doctor Santamaría, que desciende del coche que le trae del Hospital de Peñalba, tostado y alegre, y  el doctor Zapater, que le ayuda magníficamente en su tarea.”

El 18 de agosto de 1936, el médico cirujano Joaquim Boadella i Clota fue nombrado jefe de la circunscripción de Bujaraloz. Apropamet a la historia dels hospitals de la Guerra Civil (1936-1939) A L’Alt Urgell Casassas i Romero, Eva; Oniols i Perearnau, Lluís; Altimiras i Roset, Jacint

El hospital debió de contar con una pequeña biblioteca. Así queda reflejado en el reparto de libros a través de “La Oficina de reparto mensual de libros”, por encargo del Comité Central de Milicias, Servicios Sanitarios, regentado por Javier Escoda. En aquel mes se efectuó, entre otras remesas, 20 obras al Hospital de Sangre de Bujaraloz al igual que al Hospital de Sangre de Sariñena (LVG, 19 de agosto de 1936).

  • En  el  sector  Aragonés,  hay  establecidos  servicio  de nuestra  Institución,  en  Sástago,  con  personal  de  Comité Local  de Lérida  y  en Bujaraloz, Peñalba  Pina  y  demás  pueblos  alrededor,  está  servido  con  personal  de  Barcelona (Boletín Oficial de la Brigada Nº1, septiembre de 1936 nº 198 Cruz Roja).

El 21 de octubre de 1936, La Vanguardia da nota de una expedición del Socorro Rojo Internacional, que partió de Barcelona el 10 del mismo mes, con material, medicamentos y ropa con destino al frente aragonés: En Almuniente y Tardienta se dejaron también ropas y otros efectos. En el hospital de Bujaraloz, ropa interior para los enfermos, y finalmente, en Sástago, a pesar de hallarse excelentemente nutridos, dejaron material sanitario. Los instrumentos de cirugía de los antifascistas de Perpiñán fueron repartidos entre los médicos de La Granja, Las Casas, Almudiente, Tardienta, Sariñena, Bujaraloz y Sástago.”

  • Llamamiento a estudiantes. El Consejo de Sanidad de Guerra ruega que con la máxima urgencia se presenten en el departamento de Practicantes, avenida 14 de Abril. 401 principal los estudiantes de Medicina. Delfín Marti Segalá. José Castillo Perefia. Carlos Pascual Vesay y Francisco Planas Folguera. Máximo Alfonso Borras, practicante, y José Mª. Costa Viguer, médico, de Sabadell, deberán presentarse urgentemente en Bujaraloz (LVG, 9 de diciembre de 1936).
  • Reincorporación de milicianos. El Consejo de Sanidad de Guerra ruega la Inmediata reintegración a Bujaraloz de los milicianosMaría Cabanellas Planella, Daniel Vicente Benedicto, Antonio López Sánchez y Jesús Fernández Alvarez.
  • Consejo de Sanidad de Guerra. Llamamiento. Se ruega que se presenten inmediatamente en Bujaraloz, para reintegrarse a sus servicios, los sanitarios Martino Guerrero Gómez, Ramón Gulnovart Caubet, José Gugat Moix, Francisco Gómez Pérez y José Escola Ricart (LVG, 15 de diciembre de 1936).
  • Los sanitarios. Se ruega a tos sanitarios José Frigolé Dorca, Enrique Gimeno, Alfonso Moreno Herreros. Ángel Berenguel, Manuel Figueredo Rodriguez, Antonio Rodenas Moreno. Jerónimo Arnau Osete, José Román López, Gaspar Rodríguez Santos y Carmen Soy Roca, que se presenten inmediatamente en Bujaraloz (LVG, 16 de diciembre de 1936).

El Diario Oficial del Ministerio de la Guerra, el 22 de enero de 1937, publicó el destino de personal a diferentes centros hospitalarios.

Alféreces médicos provisionales

  • Enrique Aubeso Salles, 15 noviembre 1936, Hospital Medicina Bujaraloz.
  • José Costa Víguer, 29 julio1936, Hospital Medicina de Bujaraloz.
  • Francisco Ladaría Caldetey, 3 octubre 1936, Hospital Medicina de Bujaraloz.
  • Rogelio Llagostera Llagostera, 2 septiembre 1936, Hospital Medicina de Bujaraloz.
  • Santiago Monserrat Esteve, 30 septiembre 1936, Psiquiatría, Bujaraloz.
  • Francisco Montaner Riera, 24 octubre 1936, Tisiología, Bujaraloz.
  • Miguel Moragas Pous, 17 agosto 1936, Hospital Sangre Bujaraloz.
  • Francisco Moran, ídem, Hospital Medicina Bujaraloz.
  • José Muñoz Escoda, 18 noviembre 1936, Bujaraloz.
  • Ramón Molíns de Mur, ídem, id.
  • Francisco Mena de la Torre, id., id.
  • Joaquín Nubiola Sostre, 2 Octubre 1936, Bujaraloz.
  • Juan Saurí Rousseleí, 23 septiembre 1936, Hospital Sangre Bujaraloz.

Practicantes militares provisionales: Sector Centro

  • Emilio Serrat Villagrosa, 2 octubre 1936, Bujaraloz.
  • Alejandro Navarro Alaquian, 13 agosto 1936, Hospital Bujaraloz.
  • Francisco García, 2 octubre 1936, Hospital Sangre Bujaraloz.
  • Ladislao Pérez Pérez, 24 julio 1936 Hospital Sangre Bujaraloz.

En Farlete y Monegrillo se establecieron puestos de socorro, los alféreces médicos provisionales destinados en  enero del 37 fueron:

  • Emilio Barril Busqueí, 13 octubre 1936, Puesto de socorro de Farlete
  • Fidel Martínez Montes, ídem, Puesto socorro Farlete
  • Antonio Novellas Codina, 21 Octubre 1936, Puesto socorro Farlete.
  • Pascual Baringo Alcolea, 28 agosto 1936, Puesto socorro Monegrillo.
  • José Casarnada Faus, 2 octubre 1936, Puesto de socorro de Monegrillo.
  •  

En La Almolda y Peñalba también se establecieron hospitales, los alféreces médicos provisionales destinados en enero del 37 fueron:

  • José Ciria Domínguez, 29septiembre 1936, Hospital de Almolda.
  • Elias Esquerra Calvete, 13 septiembre 1936. Hospital de Almolda.
  • Pedro Arque Cuxart, 9 septiembre 1936, Hospital Peñalba.
  • Juan Colón Bragulat, 17 agosto 1936, Hospital de Peñalba.
  • José Polo Tomás, 2 septiembre 1936, Hospital Peñalba.

Fernando Sugrañes Castañeda falleció en el hospital de Peñalba a consecuencia de las heridas recibidas en el frente.  Maestro guarnicionero, auxiliar subalterno del séptimo regimiento de Artillería, anteriormente a la guerra prestó sus servicios en el cuartel de San Andrés. Formó  parte de la primera columna expedicionaria que partió a Bujaráloz, siendo auxiliar del comandante Pérez Farrás y Durruti “Quienes apreciaron en él grandes dotes de inteligencia y heroísmo”. Herido gravemente, fue trasladado a Péñalba “Donde falleció, a pesar de la rápida intervención quirúrgica llevada a cabo por los capitanes médicos Linares y Fidel Montes”. En su entierro “La comitiva fúnebre partió del Hospital Militar, presidiendo el duelo, además de los familiares del muerto, el practicante médico R. Feliu, llegado del frente aragonés en representación de Durruti y Pérez Farrás” (LVG, 19 de agosto de 1936).

La mala calidad del agua fue un gravísimo problema en el sector sur, especialmente en Bujaraloz, cuyas aguas fueron declaradas infectadas. También sucedió lo mismo en el Hospital de la Cruz Roja de Valfarta. Por lo que se estableció un sistema de aguas limpias y depuradas a través de camiones cisterna o cubas.

En el documental “Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Nº1” se ve la dificultades de higiene ligada a la escasez de agua y como los milicianos se asean en el mismo abrevadero de caballerías. “El lugar también ha sido identificado: se trata de el Pozo de la Bomba, donde las caballerías acudían para abrevar. Estaba y está (aunque reformado) situado entre las dos balsas que pueden verse al llegar al pueblo.” Amadeo Barceló, Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz.  

La colectividad de Bujaraloz

La colectividad en Bujaraloz fue conjunta CNT-UGT (Díez Torre, Alejandro R. Trabajando para la eternidad. Colectividades de trabajo y ayuda mutua durante la Guerra Civil en Aragón). La llegada de la columna cenetista fue decisiva y el 11 de agosto, Durruti publicó un bando aboliendo la propiedad y colectivizando los bienes de bujaralocinos. Aunque días antes, el 8 de agosto de 1936, según la Causa General de Bujaraloz fueron requisadas casas de vecinos, saqueadas tiendas, controladas existencias e incautadas maderas y existencias de harina.

BANDO

El Comité de guerra de la columna de Durruti, ateniéndose a los anhelos y necesidades del pueblo de Bujaraloz, dispone:

Primero. Que considerando la cosecha como algo sagrado para los intereses del pueblo trabajador y de la causa antifascista, las tareas para la absoluta recolección de ésta deben ser realizadas sin la menor pérdida de tiempo.

Segundo. Que todos los bienes que en calidad de frutos, ganados u objetos de transporte poseyesen los propietarios de filiación fascista pasen a ser propiedad del pueblo mediante el control del Comité del mismo.

Tercero. A partir de la aparición del presente bando queda abolida la propiedad privada sobre la tierra de los grandes terratenientes, pasando a ser patrimonio popular a tenor y en la forma que disponga el Comité del pueblo.

Cuarto. Todos los útiles de labranza, tractores, máquinas trilladoras, etc., de los propietarios fascistas son declarados propiedad del pueblo, bajo el control de la representación popular del mismo.

Quinto. Siendo la lucha armada de las milicias antifascistas la salvaguarda de los intereses y la vida del pueblo trabajador, los ciudadanos de Bujaraloz prestarán a éstas su apoyo entusiasta e incondicional, tanto material como moral.

En el documental  de los Aguiluchos de la FAI muestra como los milicianos se abastecen del ganado local, montando un matadero al aire libre donde sacrifican “cientos de corderos”.

También se estableció un restaurante  (Problèmes de la construction et du logement dans la Révolution espagnole 1936-1939: Barcelone, Aragon (documents recueillis et traduit par l´auteur) recogido en ¿Economía de guerra o revolución social? Las colectividades agrarias libertarias durante la guerra civil en Aragón, 1936-1938. Vela Sevilla, David).

Brigadas Internacionales

Existió un grupo Internacional de la Columna Durruti, algunas de sus historias quedan recogidas en “Brigadas Internacionales de Los Monegros”. Historias como las de la miliciana anarquista francesa Georgette Kokoczinski o las alemanas Augusta Marx y Madeleine Gierth.

El Grupo Internacional de la Columna Durruti se creó en Barcelona en julio 1936, fue a partir de la celebración de las Olimpiadas Populares, unas olimpiadas en contraposición a las Olimpiadas de Berlín. Fueron muchos los militantes anarquistas que se unieron al Grupo Internacional, dividiéndose en dos grupos: los alemanes llevaron el nombre de Centuria Erich Müsham y los franceses el de Sébastien-Faure. En septiembre de 1936 confluyeron conformando la 1ª Centuria del Grupo Internacional. Louis Berthomieu fue el delegado del Grupo Internacional de la Columna Durruti. Louis murió el 16 de octubre en la batalla de Perdiguera, siendo sustituido por Saíl Mohamed (1894-1953), uno de los primeros voluntarios extranjeros en unirse a la Columna Durruti.

  • Desaparición de un capitán de la Brigada Internacional del frente de Aragón, con 18.000 pesetas. El jefe de la Brigada Internacional que tiene su cuartel en la Avenida de Icaria y que lucha en el frente de Bujaraloz, ha denunciado que envió al capitán de dicha brigada, el subdito belga Martín Bexter, a Bujaraloz, para que cobrara determinadas dietas. Parece ser que dicho capital, en Bujaraloz, cobró 18.000 pesetas, y al regresar a Barcelona, despidió al chófer, diciéndole que más tarde se presentaría en el cuartel antes mencionado, y allí todavía no ha llegado para liquidar la suma mencionada. LVG 28 mayo 1937.

Deportistas en el frente, un “recordman” de sanitario

Desde los primeros días de la revolución se encuentra en el frente, sector de Bujaraloz, nuestro buen amigo y compañero en la prensa, doctor Nubiola, dirigiendo actualmente aquel Hospital de Sangre. Hemos tenido el gusto de saludarle en unos días de descanso que ha venido a pasar en Barcelona. También se encuentra en aquel sector, sirviendo de sanitario, el conocido «recordman» de marcha atlética, Medina. (LVG, 3 de febrero de 1937).

Regreso de Federica Montseny

Valencia, 4. — Ha regresado la ministro de Sanidad, Federica Montseny, que ha estado en Sariñena dando una conferencia sobre el tema «Vencer es el imperativo categórico de la hora».

Visitó las poblaciones de Pina, Bujaraloz y Sariñena, quedando satisfechísima de la moral que reina entre los milicianos y de la perfecta organización de los servicios, tanto de retaguardia como de vanguardia. (LVG, 5 de febrero de 1937).

Gitanos en el frente

Luego he visto a los gitanos batirse como héroes en el frente de Aragón, en Bujaraloz y en Pina. Crónica, Un gran artista revolucionario: Helos Gómez. Los gitanos en la guerra civil.

Romancero Revolucionario

Juan Usón, conocido como Juanonus, nació en Bujaraloz en 1869, en el seno de una familia humilde. Fue un escritor, editor y librero de ideología anarquista “Autor de una obra literaria e ideológica abundante y de interés, que ha quedado desparramada en diversas publicaciones, escribió sobre todo poesía y teatro”.

Las ideas anarquistas le vinieron desde muy joven, cuando por necesidad se vio obligado a marchar a Zaragoza a trabajar desde muy pronta edad. Luego siguió los pasos de su hermano mayor hasta Barcelona, donde se afilió a la Federación Regional Obrera Catalana. Se apunta que pasó por la Cárcel Modelo y tras los hechos de la Semana Trágica, en julio de 1909, fue desterrado a Almudévar.

En Barcelona regentó una librería “Una barraca de libros en Santa Madrona”, entre 1915 y 1925. Entabló amistad y actividad profesional con el editor y librero Juan Balagué, acabando regentando, hacia 1926,  su librería del número 42 de la calle Muntaner. “En ella se celebraban tertulias que frecuentaban Rafael Barradas, Alberto Ghiraldo, Felipe Alaiz, Hermoso Plaja…”

En 1937 publicó Romancero Popular de la Revolución con Ediciones Antifascistas de 1937. Un comprendió de poesías libertarias y comprometidas con la lucha revolucionaria que contaba con la introducción de Juan Balagué e ilustraciones de Niel.

Al acabar la guerra, con el peso de sus 70 años decidió permanecer en casa de Juan Balagué, en la capital condal “En la que se acumulaban su valiosa biblioteca y numerosos materiales manuscritos”.

Juanonus murió en Barcelona en 1949.

 Alloza

José Alloza Villagrasa nació en Bujaraloz el 28 de diciembre de 1905. A los 14 años emigró a Barcelona donde acabó desarrollándose como dibujante profesional, humorista gráfico, publicando sus dibujos en diversas publicaciones. “Publicó su primer dibujo en la revista Xut! en 1924, y pronto le siguieron otras caricaturas e ilustraciones que hizo para revistas como Papitu, Lecturas, L’Esquella de la Torratxa y El Nandu o las madrileñas Buen Humor y Gutiérrez” (http://humoristan.org/es/autores/alloza/)

También participó en múltiples publicaciones como “La Campana de Gracia, El Be Negre o diarios como La Noche, El Diluvio, El Día Gráfico, La Humanitat o La Rambla, cada vez con un estilo más depurado y personal. Asimismo trabajó para varias editoriales como Juventud, Tasso o Layetana”.

Militante del Partido Comunista, fue vicepresidente del Sindicato de Dibujantes Profesionales y durante la guerra lideró la colectivización de varios medios con los que colaboraba, como L’Esquella de la Torratxa y Papitu.

Tras la guerra se exilió a Francia, pasando primero por el campo de Argelès. Consiguió escapar a Paris donde llegó a realizar una exposición de revistas. “De París se marchó hacia la República Dominicana, donde desplegó una intensa actividad como pintor, ilustrador y dibujante. En 1944 se instaló definitivamente en Caracas, Venezuela”. Allí continuó su carrera como dibujante e incluso obtuvo el título de periodismo por la Universidad Central de Venezuela en 1949.

Como seudónimo utilizó Saff, siendo dibujante de “Línea precisa y clara”, realizó una gran obra a lo largo de su vida, exposiciones y colaboraciones en libros y medios. 

Falleció en el exilio, en Venezuela, en 1990.

Bombardeo de Bujaraloz

Una mañana, el 18 de noviembre de 1937, las alarmas de Bujaraloz sonaron advirtiendo que una serie de aparatos aéreos se dirigían hacia la población. Las órdenes de defensa pasivas, dictadas por el mando, era acudir a los refugios. La aviación sublevada venía perseguida por cazas leales a la república, por lo que descargaron toda su carga sobre la población para huir de los cazas.

  •  “Los aviones facciosos, ante el ataque de nuestros cazas y para aligerar de peso, arrojaron las bombas, algunas de las cuales fueron a caer en el pueblo, causando víctimas, precisamente entre los que no habían querido acudir a los refugios. Rápidamente fueron organizados los servicios de auxilio, en tanto que nuestros aparatos disparaban incesantemente sobre los aviones fascistas, tocando a dos de ellos, los cuales acusaron los disparos por su marcha irregular.” LVG, 19 de noviembre de 1937.

En el bombardeo, del 18 de noviembre de 1937 fallecieron Concepción Pallares Escanilla natural de Bujaraloz, Calle Lenin “Aplastamiento lateral cráneo y cara por metralla. Casada de 33 años”. Nieves Pallares Escanilla de 25 años y también natural de Bujaraloz. Vivía en la calle Engels “Arrancamiento total cráneo por metralla”. Armonía Luna Pallares “Por hemorragia y asfixia”, de Bujaraloz. Francisco Villagrasa Pallares, calle Lenin, 9 años, el 18 de noviembre de 1937 “Decapitación por metralla”. Nieves Pallares Escanilla, metralla, 18 de noviembre de 1937, de 25 años.

  • Ejército del aire. Aviones facciosos, procedentes de Zaragoza, han realizado un bombardea sobre el pueblo de Bujaraloz, El número de víctimas registrado hasta ahora asciende a dieciséis muertos v treinta y siete heridos. LVG, 20 de noviembre de 1937.

José Manuel Arcal, “Una guerra con perfil de toro Aguiluchos de la FAI y perfume a camionero en el corazón de Los Monegros” (Plàcid Garcia-Planas. LVG, 8 de diciembre de 2006) menciona la existencia de “Cuevas escarbadas bajo lomas de yeso” que se utilizaban como refugios antiaéreos. En esa misma línea, en el Diario del Altoaragón del 16 de diciembre del 2007, en la sección Gente de Aquí, el testimonio de Andresa Guerrero resulta revelador. Andresa nació en Bujaraloz en 1898 y vivió la guerra civil: “La guerra, claro que me acuerdo de la guerra… lo que no sé cómo se empieza. La aviación que iba tirando por arriba me destrozó la casa. Corrimos al refugio bajo tierra y cuando salí ya no quedaba ni casa ni muebles. Y un poco más y me pilla dentro”.

También se produjo un bombardeo el 10 de diciembre de 1937, en el cual se libró un gran combate aéreo. La tarde del 10 de diciembre, unos veinte aparatos del bando sublevado “Junkers”, protegidos por unos cuarenta cazas, se presentaron para bombardear los aeródromos de Bujaraloz y Candasnos. Al aproximarse, los cazas republicanos alzaron el vuelo produciéndose un intenso combate aéreo.  

  • 10/12/1937: Se libran importantes combates aéreos en el frente de Aragón, bombarderos Junker de la Legión Condor alemana pretenden bombardear instalaciones republicanas en Bujaraloz y Candasnos, pero son interceptados y dos aparatos resultan derribados.(GuerraCivil en tuit) https://twitter.com/Guerra_Civil_

Bajas del enemigo: un bimotor derribado en las proximidades de Candasnos. Otro aparato de, las mismas características que hizo explosión en el aire. Un caza que cayó en Lanaja. Otro que se abatió entre llamas en territorio leal, Y tres cazas más que, alcanzados por el fuego de ametralladora de los nuestros, debieron de tomar tierra violentamente en territorio faccioso.

Bajas nuestras: un avión de caza derribado, cuyo piloto, que se tiró con paracaídas, resultó ileso. Uno de los alemanes que tripulaban el bimotor que cayó cerca de Candasnos, fue cogido con vida y se encuentra en muy gravé estado en el Hospital de Peñalba.

Pronto se vieron descender, pesadamente, y envueltos en llamas, en la zona de Bujaraloz, a dos «mastodontes» enemigos, en tanto que el resto escapaban a duras penas hacia el territorio de origen. En Candasnos también se obligó a los aviones alemanes a entrar en combate. Asimismo fue derribado un «Junker» por la eficacia de los disparos de los «chatos» republicanos. Nuestros aparatos, aprovechando su mayor velocidad, se libraron de los disparos enemigos, y tras de perseguirlos hasta casi Zaragoza, regresaron a sus bases sin novedad. LVG, 11 de diciembre de 1937.

Actas de defunciones

En los archivos del Ayuntamiento de Bujaraloz aparecen registradas diferentes actas de defunción durante la guerra civil. Resulta curioso que solamente aparece un miliciano inscrito, quizá porque fueron destruidas o llevaron diferente libro de registro. En el acta, como médico aparece el nombre de Francisco Morant. Así, las primeras inscripciones, en el registro, se realizan en nombre del Comité Local Antifascista de Bujaraloz, hasta el 22 de febrero de 1937, ya que a partir de la siguiente acta, del 24 de marzo de 1937, figura como Consejo Municipal. En las diferentes actas aparecen algunos nombres dados a algunas calles de la localidad, como Bakunin, Engels, Lenin o 1 de Mayo.

El único republicano que aparece en las actas de defunción responde a  Enrique Alvaréz Mieres. Enrique falleció el 27 de noviembre de 1936 a consecuencia de un disparo de arma de fuego. Natural de Santiago de Monte, Oviedo. Folio 7, Actas de Defunción Ayuntamiento Bujaraloz.

No obstante, en el libro virtual “Enrecuerdode.com” se recogen las diferentes víctimas de la guerra. En una primera relación aparecen las personas fallecidas en la localidad de Bujaraloz:

  • Aragón Pardo, Miguel. Mallén (Zaragoza), soldado del ejército sublevado.
  • Cañabete de Chacón, Joan. Anglés (Gerona), soldado ejército republicano.
  • Carrasco Martínez, Andrés. Galera (Granada).   
  • Castellano Llurba, Marcelino. Barcelona. Miliciano POUM.
  • Ezker Marco, Sebastián. Isaba (Navarra), maestro, 23 años.
  • Gambau Santolaria, Jesús. Torres de Alcanadre (Huesca). 149 brigada, jornalero de 29 años de edad.
  •  Garrós Aleu, Patrici. Manresa (Barcelona). Soldado ejército republicano, ferroviario de 23 años de edad. 
  • Garrós Sabata, Josep. Manresa (Barcelona). Soldado ejército republicano, oficinista de 27 años de edad. 
  • López Ramos, Juan. Lubrín (Almería). Soldado Ejército Republicano, 149 Brigada Mixta, jornalero de 26 años de edad.
  • Olona Escuer, Hipólito. La Almolda (Zaragoza). A los 35 años de edad.
  • Olona Escuer, Mariano. La Almolda (Zaragoza). A los 24 años de edad.
  • Pascual Rábegas, José. Barcelona. Sindicato Alimentación, sección de mataderos.
  • Peralta Taules, Pablo. La Almolda (Zaragoza). A los 30 años de edad.
  • Pérez Benítez, Francisco. Cortes de la Frontera (Málaga).  Agricultor- Cabo Ejército Republicano 149 Brigada Mixta
  • Plaja Llach, Joan. Vulpellac (Girona).  27 años de edad,  soldado ejército republicano
  • Linares (Jaén) Plaza de Hornos, Sandalio 35 Arriero – Soldado Ejército Republicano 49 Brigada Mixta
  • Salt (Girona) Ribot Xifra, Conrad 27 Soldado ejército república.
  • Barbens (Lleida) Roca Vidal, Adolf 0 Soldado ejército republicano
  • Ripoll (Girona) Rovira Reixach, Felip 21 Soldado ejército republicano
  • Medinyà (Girona) Verdaguer Prat, Joan 29 Soldado ejército republicano

Una segunda relación responde a los fallecidos de Bujaraloz:

  • Barrachina Arcal, Florencio. Bujaraloz, jornalero, 35 años de edad. 31.10.1938 Zaragoza – Herida arma de fuego.
  • Calvete Aguilar, Luis. Bujaraloz, 44 años de edad. 03.01.1942 Gusen (Austria) – Campo de exterminio nazi.
  • Calvete Postigo, Antonio. Bujaraloz, 32 años de edad. 23.11.1942 Gusen (Austria) – Campo de exterminio nazi.
  • Esconilla Calvete, José. Bujaraloz, labrador, 32 años de edad. 03.10.1938 Zaragoza – Herida arma de fuego.
  • Ferrer Samper, Agustín. Bujaraloz, 39 años de edad. 07.12.1941 Gusen (Austria) – Campo de exterminio nazi.
  • Grañena Villagrasa, Antonio. Bujaraloz, 20 años de edad. Soldado de la 26 División, 119 Brigada, Batallón de Zapadores. 11.09.1938 Manresa (Barcelona) Hospital de sangre.
  • Palacio Usón, Victoriano. Bujaraloz, 30 años de edad. 05.09.1940 Zaragoza – Herida arma de fuego.
  • Pallarés Pallarés, Simón. Bujaraloz, labrador, 44 años de edad. 31.10.1938 Zaragoza – Herida arma de fuego.
  • Sanchez Gonzalez, Francisco. Bujaraloz. 05.04.1938 Heridas armas de fuego (Zaragoza).
  • Villagrasa Escanilla, Santiago. Bujaraloz, CNT. 00.00.1940 Barbastro (Huesca) – Tuberculosis terminal – ¿Ejecutado?.

El 26 de marzo, las tropas franquistas del Cuerpo de Ejército del general Yagüe toman Bujaraloz. Durante la retirada, los milicianos volaron los polvorines usados durante la guerra, en la ermita de San Jorge, en un edificio anexo y la casa de la Viña, “Para evitar que cayesen en manos de las tropas sublevada” (Amadeo Barceló, Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz).

  • Por el centro, en la provincia de Zaragoza, el ‘Cuerpo de Ejército del general Yagüe, operando sobre la izquierda del Ebro ocuparon Bujaraloz, la Almolda y Alforque. Nueva España, 26 de marzo de 1938.
  • También el Cuerpo de Ejército Marroquí ha prestado a Zaragoza un gran servicio al rechazar a bastantes kilómetros a los rojos, al tomarles los pueblos de Pina y Velilla del Ebro, mientras que otras fuerzas avanzaban por la carretera general hasta el kilómetro 376, y a media tarde estaban situadas-—según mis noticias—a menos de 10 kilómetros de Bujaraloz. Nueva España, 25 de marzo de 1938.
  • En el aire nuestra aviación persiguió duramente a las columnas enemigas que huían por las carreteras que conducen a Bujaraloz, a la que se ocasionó gran destrozo y especialmente sobre una columna automóvil que transportaba una batería de la que los cinco camiones que la componían quedaron incendiados en la carretera. Nueva España, 25 de marzo de 1938.
  • Ejercito del Este. El enemigo, que a última hora de ayer consiguió ocupar Bujaraloz, ha proseguido hoy su intensa acción ofensiva, obligando a nuestras fuerzas a evacuar Candamos. LVG, 27 de marzo de 1938.
  • A las 12:40 aparatos de gran bombardeo, protegidos por otros de caza, realizaron un ataque contra tropas enemigas entre Bujaraloz y Peñalba. Seguidamente los cazas de protección descendieron para ametrallar a las mismas tropas. LVG, 27 de marzo de 1938.

El hospital de Bujaraloz continuó su actividad, esta vez bajo el mando sublevado de la mano del capitán médico del Cuerpo de Sanidad Militar Juan Pruneda Cornago. El avance, del autodenominado bando nacional, no fue fácil y las actas de defunción de Bujaraloz atestiguan numerosas bajas en el bando sublevado. Con la nueva realidad se creó un nuevo libro de actas de defunciones. Además, un documento certifica el traslado de 11 restos al Valle de los Caídos, 11 cuerpos sin identificar, nota correspondiente al 24 de marzo de 1959.

La dificultad de leer correctamente las diferentes actas ha podido llevar a algunas confusiones y a errar en su transcripción.

Relación de fallecidos durante el avance nacional:

  • Nº 47 Cadáver sin identificar. Falleció el 4 de abril de 1938, a consecuencia “Se informa que de heridas”.
  • Nº 48 Cadáver sin identificar. Recibió sepultura el 27 de marzo de 1938. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • Nº 49 Cadáver sin identificar. Con chapa 352606. Recibió sepultura el 27 de marzo de 1938. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • Nº 50 Cadáver sin identificar.
  • Nº 51 Cadáver sin identificar.
  • Nº 52 Cadáver sin identificar.
  • Nº 53 Cadáver sin identificar.
  • Nº 54 Cadáver sin identificar. Con chapa 352618. Varón sin identificar. 
  • Nº 55 Cadáver sin identificar. Varón sin identificar.
  • Nº 56 Cadáver sin identificar. Varón sin identificar.
  • Nº 57 Cadáver sin identificar. Con chapa 18457, moro, varón sin identificar. Contractura de humero, herida de arma de fuego brazo y región pectoral derecha y brazo izquierdo.
  • Nº 58 Alberto Alemán, 27 de marzo de 1938. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo. Trasladado después al lado de D. Gregorio Rozas.
  • Nº 59 Nombre algo ilegible Ahiev/Alicer Abdel Laden. Con chapa 18061. “Que debe pertenecer a las fuerzas nacionales muertas por la aviación los días 26 de marzo y 5 de abril último.
  • Nº 60 Álvaro Blanco, 27 de marzo de 1938. La familia se llevó el cadáver.
  • Nº 61 Amalio García Sánchez. Sargento 5ª división Navarra, grupo de morteros. 27 de marzo de 1938.  Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • Nº 62 Aniceto Marques Soria, 27 de marzo de 1938. Cabo del 12 Regimiento de artillería ligera.
  • Nº 63 Antonio Fernández Abad, Villagarcía (Pontevedra). Alférez, San Quintín 25 – 3er batallón, 5ª división.  Falleció el 28 de marzo de 1938 en el hospital, a los 29 años de edad.
  • Nº 64 Antonio Jaime Muñoz, Churriana (Málaga), el 3 de abril de 1938. A consecuencia  bombardeo. Datos de su carpeta personal. 
  • Nº 65 Antonio Picavea. 27 de marzo de 1938. Conductor paisano de la 15 batería 3º pesado. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo. Se llevaron el cadáver.
  • Nº 66 Bibiano Vicente. 4 de abril de 1938. Datos obtenidos de su carpeta personal. A consecuencia de los bombardeos de la aviación de aquellos días.
  • Nº 67 Benito Santos. 26 de marzo de 1938.
  • Nº 68 Claudio Vallejo. 27 de marzo de 1938. Cabo 2ª batería. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • Nº 69 Dionisio Arriola. 27 de marzo de 1938. Chapa 352546. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • Nº 70 Domingo Fonseca Ochogavía. 26 de marzo de 1938. Falleció en el hospital militar de esta villa. Datos de la carpeta personal. Nalda (Logroño), nacido el 23 de abril de 1917, quinto 6ª división. Murió por aviación cuando iban a Peñalba.
  • Nº 71 Domingo Juan Ortega Calvo. Alfaro (Logroño), de oficio impresor. 12 regimiento de caballería ligera, 6ª división. 27 de marzo de 1938, consignándose que se llevaron su cadáver.
  • Nº 72 Domingo Pérez Martínez. Nevacarneros (Logroño). Soldado de artillería 12 legión 1ª batería 7`5. Falleció en el hospital de esta villa, 27 de marzo de 1938. Datos carpeta personal-
  • Nº 73 Emiliano Jiménez Cabello. El 2º apellido aparece como Pérez en las notas del hospital.
  • Nº 74 Feliciano García García. 26 de marzo de 1938. Nació en mayo de 1917 y de profesión labrador. Sn Vicente de Arana (Alava) 12 regimiento de artillería ligera. Bombardeos fuerza aviación. Datos carpeta personal.
  • Nº 75 Feliciano Balbuena González. Villaverde de la Peña (Palencia), Capellán. Falleció en la carretera general de Francia 26 de marzo de 1938, bombardeo aviación. Artillería, 12 ligero batallón 7`5.
  • Nº 76 Felipe Amiano Aramanedi.  Natural de Azpeitia, Guipúzcoa. De 21 años de edad, falleció en la carretera general a Francia el 26 de marzo de 1938. Bombardeo de aviación.
  • Nº 77 Félix Ortiz Mendivil. Cabo de artillería 12 ligeros, 1er batallón 7`5, 13 división. Miñano, Álava. Hospital militar.
  • Nº 78 Fernando Fonseca. 4 de abril de 1938. Datos de su carpeta personal. Falleció a consecuencia bombardeos de aviación 26 de marzo.
  • Nº 79 Fidel Baranda Bloquesa. A consecuencia bombardeo 26 de marzo.
  • Nº 80 Florentino García Díaz. Sargento 15… 3ª P. San Sebastián. 27 de marzo de 1938, bombardeo de aviación. Se llevaron el cadáver.
  • Nº 81 Francisco Horrazabal Arizmendi. Alza, Guipúzcoa. 27 de marzo. 12 regimiento de artillería ligera 12 batallón, chapa 352576. Bombardeo por aviación enemiga en la carretera general a Francia. Se llevaron el cadáver. 
  • Nº 82 Francisco Horazabal. Cabo artillería. 27 de marzo de 1938. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • Nº 83Francisco Mesa Granero. Chofer, 3er batallón de automóviles de marruecos, 1ª compañía. 27 de marzo de 1938, heridas recibidas en campaña. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • Nº 84 Francisco Sánchez González. 5 de abril de 1938. Herida de arma de fuego, región temporal derecha en cerebro.
  • Nº 85 Ginés Maza Mercader. Mataró, de 26 años de edad. Falleció el 4 de abril de 1938. Alférez 12 regimiento de artillería ligera, batería 7`5 13 división. Falleció en el hospital 26 de marzo de 1938. Herida de metralla. 
  • Nº 86 Gregorio Senés Ávila. 27 de marzo de 1938. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • Nº 87 Ylasto Poncece Orriace. Bombardeo aviación 26 de marzo de 1938.
  • Nº 88 Javier Villar. 27 de marzo de 1938. 12 ligeros 13 división. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • Nº 89 Joaquín Elorza Badide. 27 de marzo de 1938. 15 batería 3 P. San Sebastián. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • Nº 90 Joaquín San José Mollano. 27 de marzo de 1938. 15 batería 3 P. San Sebastián. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo. Se llevaron el cadáver.
  •  Nº 91 José Carrera Irigoyen. Oyarzun, Guipúzcoa. 26 de marzo de 1938,  21 años. 12 regimiento artillería ligera. Carretera general a Francia, aviación enemiga. Se llevaron el cadáver.
  • Nº 92 José Castelví Parera. San Sadurní de Noya. Soldado San Quintín, 25, 4ª- 5ª compañía. Hospital militar esta villa, 28 de marzo de 1938, a consecuencia H.a.f. Fractura fémur derecha.  
  • Nº 93 José Luis Comesaña Castas. Vigo, 20 años de edad. 13ª división de artillería. Chofer del parque automovilístico de Valladolid. Heridas recibidas en campaña, 26 de marzo de 1938.
  • Nº 94 José Maite/Maiti. 4 de abril de 1938, en este cementerio.
  • Nº 95 José Rodríguez Cotal. “3 años de edad, ¿Alivianco?, Sevilla. Soldado regular de Melilla. Hospital militar, 28 de marzo de 1938. Datos carpeta personal.
  • Nº 96 José Vares Puyol. Debió de fallecer por heridas recibidas en campaña.
  • Nº 97 Juan Fernández Fernández. 5 de abril de 1938. Notas carpeta personal. Debió de fallecer por heridas recibidas en campaña.
  • Nº 98 Lirineo Bandillo Alonso. Bóveda, Álava. 20 años de edad. Soldado 12 regimiento artillería ligera 7`5. Falleció carretera general a Francia, 26 de marzo de 1938, bombardeo aviación.
  • Nº 99 Manuel Gutiérrez. 27 de marzo de 1938. 
  • Nº 100Manuel Mañero García. Villanubla, Valladolid. 25 años de edad. Soldado San Quintín, 25- 5º batallón, 1ª compañía. Carpeta personal. Falleció en el hospital el 27 de marzo de 1938. Heridas recibidas en campaña.
  • Nº 101 Miguel Miguel Villando. 5 de abril de 1938. Notas carpeta personal. Debió de fallecer por heridas recibidas en campaña.
  • Nº 102 Nicasio Tiendas Cortes. Alcuescar, Cáceres. 22 años de edad. Soldado Argel 5ª  1ª compañía 5 división. Herida en campaña. Datos carpeta personal. 
  • Nº 103 Pedro María Lazcano Irazu. Elvillar, Álava. 24 años. Sargento artillería, 12 ligeros, 2ª batería 7`5. Hospital, 26 de marzo de 1938. Bomvbardeo aviación. Datos carpeta personal.  Herrador.
  • Nº 104 Ramón Pocero Colomar. Debió de fallecer a causa bombardeo aviación, 26 de marzo de 1938.
  • Nº 105 Ramón Seoane Penas. Pantón, Lugo. Cabo Zaragoza 30, 11 batallón, 2ª compañía. 25 años. 27 de marzo de 1938.
  • Nº 106 Moro. Nº 1700. Debió de fallecer bombardeo 26 de marzo 1938.
  • Nº 108 Emiliano Dionisio Peña. Segovia, 23 años de edad. Navas del Marqués (Ávila) Heridas de arma de fuego. Falleció en el hospital 21 de marzo de 1938.  

Definitivamente, Bujaraloz tuvo un papel esencial en el frente de Aragón. Un lugar estratégico que hemos recordado, recogiendo parte de su historia y retratando a muchas de las personas protagonistas, algunas que perdieron su vida luchando en el frente, bajo las bombas o fusilados. También a las muchas que la sufrieron. Su dureza quizá sea importante para que, al recuperar su historia, no perdamos la conciencia de lo que en verdad significa la guerra. A su recuerdo y memoria, a la de todas las víctimas.

Gracias al Ayuntamiento de Bujaraloz y, en especial, a su alcalde Darío Villagrasa.

La guerra en Robres


El subsector de Robres formó parte del frente de Aragón, en el sector de la sierra de Alcubierre, circunscripción norte-centro. Fue un lugar cercano al frente de Alcubierre, a las posiciones de las Tres Huegas, Pui Ladrón y luego rebautizado como San Simón, y La Pajera, El Negus, La Imposible o La Pasionaria; posiciones integradas en la actual denominada Ruta Orwell y la futura ruta del frente de Los Monegros. Milicias frente a legionarios, falangistas de la Segunda Bandera Móvil de Aragón, el Regimiento de Carros Ligeros de Combate nº 2 y soldados regulares.

La guerra marcó profundamente los pueblos y sus gentes, generando dolor que aún va costando superar, heridas profundas en nuestra sociedad de las que cuesta hablar pero que forman parte de nuestra historia, de aquella amarga memoria que no hay que olvidar para que jamás vuelva a suceder. Por ello, con todo el respeto, en su recuerdo y memoria.  

Periodo de anteguerra, la influencia del canal

Antes de la guerra, Robres estaba bajo la influencia de la construcción del canal de Monegros, dentro del plan de Riegos del Alto Aragón, una obra que generó amplias perspectivas de futuro y trabajo en su construcción. Numerosos trabajadores se dedicaron a la gran obra, trayendo nuevas corrientes político sindicales que acabaron creando conflictos, especialmente significativos cuando los trabajos en el canal comenzaron a aflojar y desembocaron en una seria confrontación laboral y social. La mayoría de los trabajadores del canal estaban afiliados a la C.N.T. (Confederación Nacional de Trabajadores). Entre aquellos trabajadores estaba el robresino Antonio Hernando Villacampa (1912-1992) que comenzó a trabajar en el Canal de Los Monegros en 1933 “Con carnet de la CNT, como casi todos, y allí conocí a los hermanos Ascaso”.

Ramón Hernando (1944), hijo de Antonio, ha investigado la historia de Robres, de aquellos años convulsos de guerra y la posterior dictadura franquista. En Robres, expone Ramón, a partir de las obras del Canal de Monegros, se formó un fantástico laboratorio de ideas de progreso, de bien estar, de tener una sociedad más justa. La población subió en torno a las 1600-1800 habitantes. “Las ideas anarquistas se implantaron poco a poco, tanto en la pequeña clase rural, como en la clase trabajadora del canal. Anarco/sindicalistas de Huesca, Barbastro, Jaca… de esas localidades que, a través de maestros, ateneos libertarios, sindicalistas de Barcelona, Lérida… venían a difundir sus ideas. Ramón Acín vino varias veces a Robres, discutía también con la J.S.U. (Juventud Socialista Unificada). En Robres se formó un sindicato agrario de la CNT anarco sindicalista y otro para los obreros que querían afiliarse”.

Cortesía Ramón Hernando.

A aquellos obreros de ideología anarquista se les conocía como los “Rompe-márgenes”. La explicación a dicho calificativo la escuchó Ramón Hernando en boca del tío Blas de Robres. El tío Blas trabajó en el canal, compartiendo faenas con muchos obreros de la CNT/FAI, asumiendo muchas de sus ideas, entre ellas las relativas a la tierra “Había que aplicar lo que decían los anarquistas y con los más duros pronuncio la frase: nada de márgenes, a romperlas; la tierra, toda la tierra para nosotros. Y de ahí salió lo de rompe-márgenes.” 

La tensión fue considerable, incluso ocho trabajadores fueron detenidos y acusados por tenencia de explosivos. El juicio resultó muy concurrido, debido a la gran expectación que generó, viéndose ante el jurado la causa contra los ocho jóvenes detenidos en Robres por “Retención de dinamita y confección de explosivos”. La sala apareció completamente abarrotada de público, predominando los obreros “No se registró el menor incidente. En las obras en construcción hubo paro en tanto duró el juicio. Tras los informes muy brillantes del fiscal don José María Carreras y defensor don Adriano Méndez, se retiró a deliberar el jurado, dictando veredicto de inculpabilidad. Los procesados fueron absueltos y libertados” (Diario de Huesca 21 de septiembre de 1933).

Hallazgo de un cartucho. En Robres, fue hallado por el niño Jesús Alcubierre Sieso, de 11 años, en un huerto, un cartucho de dinamita y un metro de mecha. La Guardia civil realizó con este motivo registros en otros huertos y en algún domicilio, resultando infructuosos.
Huesca 27 de septiembre de 1934.

La falta de trabajo en Robres fue un serio problema, de hecho en toda la comarca de Los Monegros, las malas cosechas y la ralentización de las obras del canal acuciaron una profunda crisis y malestar en la población, sobre todo en los trabajadores que así lo manifestaron en abril de 1936. Los obreros del canal formularon distintas peticiones, en parte forzoso, al Ayuntamiento de Robres, para que fuesen elevadas al excelentísimo señor gobernador civil de la provincia, como solución a la crisis del trabajo:

1ª. Establecimiento de turnos en las obras del tercer tramo del Canal y Acueducto con lo que aumentaría notoriamente el ingreso de trabajo y el adelanto de las mismas.

2ª. Limpieza de total tramo segundo del Canal, a cargo de Compañía Fierro, en la que a la par que sería posible la colocación de bastante número de obreros, por regular tiempo podría ser llenado de agua dicho Canal, en beneficio directo da la obra y del trabajo.

3ª. Reparación inmediata de la carretera de Huesca a Robres, kilómetros 25 al 35, en cuya obra y por otro regular tiempo, se colocarían otro regular número de obreros, y se regularizaría el transito pésimo que en la actualidad tiene.

4ª. Estando procediéndose a la limpieza del Canal desde Tardienta a Torralba, ver la posible colocación de un número de obreros en este trabajo.

Robres 5 de Abril de 1934.- La Comisión. Huesca 7 de abril de 1934.

También otras corrientes fluyeron en el ambiente obrero de Robres. Ramón Hernando recogió el testimonio de su padre Antonio Hernando Villacampa, notas sobre su vida, aportando su valiosísima memoria de aquellos tiempos: “En este mismo año, de 1933, conocí al histórico José Villacampa y con él entré en las JJCC (Juventudes Comunistas en Robres. En aquella época, los reaccionarios se cebaron con el PCE. Tuve el carnet de la UGT (Unitaria). Preparamos el Partido en Robres sobre todo con Paco Gavín o Gabino, en realidad se llamaba Francisco Brosed Brosed que leía Mundo Obrero y me formaba políticamente. En Robres, bajo la dirección de José Villacampa, en el 35 viendo lo que se avecinaba hacíamos instrucción y formación política a escondidas” (Notas de Antonio Hernando Villacampa. Ramón Hernando, 1988). También estuvo Juan Valdivia Pardo, médico de Robres y gran impulsor de la  extensión cultural y la higiene en Robres. Según las investigaciones de Ramón, Juan organizó mítines en el pueblo, fue detenido y, tras haber prestado servicio durante este tiempo como médico en el campo de trabajo de Barbastro (franquista), fue liberado a los diez meses.

Cortesía Ramón Hernando.

Otro de los muchos robresinos y sus avatares, fue Braulio Serrano Capuz. Braulio fue fundador de la CNT en Caspe. Jesús Cirac, miembro del Instituto de Estudios Caspolinos, se encargó de revisar y maquetar el cuaderno manuscrito autobiográfico que les hizo llegar la hija de Braulio y que han publicado con el título: “Memorias de un hombre cualquiera” (Centro de Estudios Comarcales del Bajo Aragón-Caspe, 2007, Braulio Serrano Capuj, fundador de CNT en Caspe). 

Los inicios de la guerra

Al estallar la guerra, “Tomamos la radio y teléfonos, la gente salió a defender la república”, (Notas de Antonio Hernando Villacampa. Ramón Hernando, 1988). Además, según investigaciones de Ramón Hernando, el mismo 16 de Julio de 1936, los falangistas de Robres llamaron a Zaragoza para que viniera un grupo armado y tomar el pueblo. “Unos días antes se habían reunidos en el Corral de Rosa, habían preparado una lista de más de 130 personas para remitirla a la falange pidiendo que se les detuviera, llevárselos a Zaragoza y liquidar unos cuantos de ellos. El camión se presentó por la bajada de Alcubierre, pero la gente de Robres los paró y tuvo que dar media vuelta. Se dice que los Oto esperaban el camión para guiarlos. Algunos de ellos trabajaban para los “ricos” y estaban en la reunión del corral de Rosa… La lista de los 130 cayó en mano de los republicanos, hasta hace poco estaba en una casa de Robres”.

Documentos correspondientes a Causa General del A.H.N. Subdirección General de los Archivos Estatales Ministerio de Cultura .España

Pronto se creó el comité local “De la CNT/FAI, dirigido por Laporta miembro de la FAI–AIT y mandado por los anarquistas de Barcelona”. El comité se constituyó con una mayoría de anarquistas y unos pocos comunistas “En ese comité local entra los que llamaban los rompe/márgenes. La bandera anarquista se subió a lo alto de la torre de la iglesia y se crearon billetes de racionamientos” (Notas de Antonio Hernando Villacampa. Ramón Hernando, 1988). Laporta o Antonio Porta fue el responsable de la FAI en Robres, quien, de acuerdo a las notas de Antono Hernando, era “Natural de Lérida y vivió en Robres desde los años 33, llevaba con su mujer una pequeña tienda de ultramarinos en casa del Huescano. Se puso de presidente del comité local, asistido por Ramón Rivases Cuello de Torralba de Aragón y con Alejandro Becana Gros (el Grande) como vicepresidente”. Los miembros de aquel primer comité fueron Jesús Becana Gros, Blas Granged Aznarez, Enrique Brosed Pisa, Victoriano Serrano, Domingo Abardia Brosed, Domingo Cuello Lafita con su hermano Ramón, Joaquín Lacruz  Novales, Manuel Brosed  Brosed, Joaquín Brosed Sanz, Carmelo Brosed, Antonio Villacampa Pisa, Francisco Luna, un forastero de la FAI, llamado el Gallego (vivía en casa Casildo), miembros de Casa Miserias, etc… (Notas de Ramón Hernando).

Ramón Hernando detalla cómo el comité puso en marcha el programa de la FAI (Federación Anarquista Internacional), negándose a aplicar la Reforma Agraria de Urribe, Ministro de la República, lo que provocó choques muy violentos con la población de Robres, en particular con los Republicanos y Comunistas. A Antonio Laporta se le acusó públicamente de ser un ladrón, de aprovechar su pertenencia a la FAI para robar los bienes de los robresinos: los principales acusadores fueron Antonia Villacampa, Francisco Arazo, Anselmo Conte y otras familias como Adelaida y las mujeres de Robres, en particular todos los comunistas de Robres. Esos bienes iban a Tardienta, los cargaban en camiones dirección Barcelona para venderlos en Barcelona para el bien de la CNT” (Notas de Ramón Hernando).

En los primeros días de agosto se detuvieron a los “ricos y falangistas del pueblo, estuvieron quince días, algunas familias untaron al presidente y a algunos miembros del comité”.

La llegada de la Columna Carlos Marx

A finales de julio la columna Carlos Marx llegó a la localidad monegrina de Robres; columna organizada por el Partido Socialista Unificado de Cataluña (PSUC) y la Unión General de Trabajadores (UGT). La columna partió de Barcelona para el frente de Aragón el 25 de julio de 1936, ocupando Sangarren y Almuniente, el 28 de julio, y estableciéndose en Poleñino, Torralba y Robres. En Robres instalaron el cuartel general de la 123, en casa Ribas. La 123 respondía a una de las tres brigadas mixtas 122,123 y 124 de la 27 División de la Columna “Carlos Marx”, que acabó integrándose en el XI Cuerpo del Ejército Popular republicano. El cuartel general de la columna “Carlos Marx” se instaló en Tardienta.

“Es el día 26 de julio cuando de Barcelona sale la columna Del Barrio (PSUC) que lleva a éste como delegado y al comandante de infantería Sacanell como técnico militar, habiéndoles sido encomendada por el Comité Central de Milicias Antifascistas, ocupar la región comprendida entre la ciudad de Tardienta y la Sierra de Alcubierre, debiendo fijar su puesto de mando en Grañén y rebasar con su acción Huesca por el sur y ocupar Zuera. Esta columna tenía una característica especial, pues contaba con un grupo de alemanes exiliados antifascistas que habían acudido a la Olimpiada Popular, esa olimpiada que nunca se celebró, ya que debía de inaugurar sus juegos en Barcelona el día 19 de julio.” 27 División, Ejército del Este La Trinchera Por Bizén D’o Río Martínez. Diario del Alto Aragón del 15 de octubre del 2006.

http://www.griegc.com/2020/04/01/las-lineas-de-fortificacion-republicanas-en-la-provincia-de-huesca/

Por Robres también pasaron las milicias republicanas del POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista), dirección a Alcubierre, según el relato de Manuel Grossi (Manuel Grossi. Cartas de Grossi, Sariñena Editorial). Grossi, al mando de la columna del POUM, junto a Jordi Arquer, narra en sus cartas cómo parte de la columna salió de Robres el 3 de agosto de 1936 hacía Alcubierre. Llegaron a Alcubierre desde Sariñena tras pasar por Grañen y Robres. En Grañen estuvieron el 1 de agosto y el 2 debieron de pasar por Robres.

Cortesía Ramón Hernando.

Con la llegada de las milicias del POUM sucedió un trágico suceso. Varias personas que iban en busca del cura de Robres fueron interceptadas por la milicia del POUM. Manuel Benito Moliner, en su artículo “Robres, dos relatos para una historia” recogió el testimonio de  Luis Maynard: “Lo conocí a través de nuestro común amigo Pedro González. Es un militar a la vieja usanza: cordial, caballero y sin que los años afecten a su firmeza espiritual y corporal. Luis era carlista y por tanto estuvo desde el primer momento con los sublevados en Zaragoza, iba –y va- todos los días a misa y lo tenía muy claro: los rojos en cuanto pudieran quemarían las iglesias y destruirían la religión. Vivía con su familia junto al Centro Requeté y desde allí el 19 de julio de 1936 organizaban patrullas que vigilaban los templos zaragozanos para evitar al “camarada llamarada”. Lo que mejor recuerda de esos momentos es a la gente que enseguida se solidarizó con ellos sacándoles pastas y vino para hacerles las guardias más llevaderas. Luego vinieron las patrullas por los alrededores para ir a rescatar a los curas. Un veintitantos de julio cayó enfermo, con fiebre y un malestar que le postró en la cama. Sus amigos, sus camaradas del alma, lo fueron a buscar, tenían la difícil misión de salvar a un cura en Los Monegros, en un pueblo que se llamaba Robres a punto de caer en manos de los rojos. No los pudo acompañar, los despidió en la cama rogándoles que para la próxima contaran con él. Nunca los volvió a ver. Le contaron –siguiendo el tópico de la época- que los habrían cogido antes de llegar y después de hacerles toda clase de vejaciones a ellos y a sus despojos, los habrían tirado por allí. Durante años buscó informes. Le dijeron que si los habían llevado a Sariñena, pero preguntó en su Ayuntamiento y nada sabían. Era como si la Guerra se los hubiera tragado, no había manera de dar con sus restos y enterrarlos en la forma que ellos y sus familias hubieran querido.”

El blog de Miguel Antonio recuerda las vivencias de su padre en el artículo Guerra civil en Robres: “Papá tenía ocho años cuando estalló la guerra; en Robres el personaje más importante era “el Negus”, comandante de las tropas leales a la República… “estaba en boca de los mayores su nombre se pronunciaba con admiración”, en la Sierra se le dio el nombre de Negus al parapeto que estaba enfrente al de San Simón, que era el fascista, y digo fascista porque a las tropas franquistas le apoyaban Hitler y Mussolini, o sea Alemania y Francia , países que en 1936 tenían régimen fascista” (Miguel Antonio 123). Por rancia se debería de entender Italia pues hace mención a Mussolini.

Episodios de guerra

Los inicios en Robres fueron convulsos, incluso hasta después de la consolidación del frente los asesinatos y desmanes continuaron con la llegada de las milicias. El 7 de agosto de 1936 fue saqueada la iglesia parroquial “Y destruidas sus imágenes que fueron quemadas también en la plaza del pueblo” (Causa General de Robres). Muchos fueron asesinados, detenidos en Robres y llevados a Tardienta para ser fusilados. Todas las victimas aparecen en la causa General de Robres pero la información viene ampliada por Jesús Inglada Atarés en su artículo “Los robresinos víctimas de la guerra y de los campos nazis” publicada en el periódico de Robres “El Pimendón”:

  • Benigno Nieto, maestro nacional apresado en Robres y fusilado el 10 de agosto de 1936.
  • Valentín Gavín Pisa fusilado cuando era conducido a Tardienta el 24 de agosto de 1936. Casado y con dos hijas, labrador de 54 años y natural de Robres.
  • Simeón Villacampa Pisa fusilado el 7 de septiembre de 1936 en la plaza España de Robres. Casado y padre de cuatro hijos. Industrial carnicero de 43 años.
  • Martín Juan Olivan Lacruz fusilado en Tardienta el 10 de septiembre de 1936. Casado y con cinco hijos, labrador de 63 años y natural de Robres. Uno de sus hijos, Martín Juan Olivan Luid murió en la guerra.
  • Bautista Fajó Maza fusilado el 11 de septiembre de 1936. Casado en terceras nupcias, dejando un hijo del primer matrimonio, tres del segundo y uno del tercero. Alcalde e industrial cafetero de 50 años.
  • Francisco Sieso Barrio fusilado en Tardienta el 11 de septiembre de 1936. Casado y con cinco hijos. Concejal del Ayuntamiento y labrador de 38 años, natural de Robres.
  • Andrés Mateo Langa fusilado en Tardienta el 12 de septiembre de 1936. Natural de La Muela, sacerdote de 36 años.
  • Timoteo Fajó Casaús fusilado en Tardienta el 12 de septiembre de 1936. Casado y con dos hijos. Sacristán de 48 años.
  • Joaquín Barrio Lacambra fusilado en Tardienta el 12 de septiembre de 1936. Casado y con cinco hijos, herrero de 58 años.
  • Domingo Berdum Pallás fusilado en Tardienta el 12 de septiembre de 1936. Casado y con cinco hijos. Guarnicionero de 46 años y natural de Alcubierre.
  • Mariano Barrio Otal. Se ignora su fecha y lugar aunque su inscripción en el Registro Civil de Robres se inscribió el 12 de septiembre de 1936. Casado y con seis hijos. Herrero de 42 años.
  • Joaquín Oto Serreta fusilado en Tardienta el 20 de octubre de 1936. Casado y con dos hijos, comerciante de 60 años y natural de Robres.
  • Ángel Oto Portolés fusilado en Tardienta el 20 de octubre de 1936 junto a su padre Joaquín Oto Serreta. Soltero y natural de Zaragoza. Perito de marina de 33 años de edad. 
  • Jesús Oto Portolés fue detenido en Robres y fusilado en Sariñena el 27 de julio de 1936. Era soltero y natural de Robres, aunque domiciliado en Zaragoza. Hijo de Joaquín Oto Serreta y hermano de Ángel Oto Portolés.
  • Modesto Catón Sampériz asesinado en Poleñino el 25 de marzo de 1938. Viudo y con dos hijos, labrador de 72 años y natural de Robres.
Placa a los caídos, Centro de Interpretación de la Guerra Civil en Aragón (Robres).

Andrés Mateo Langa, el párroco de Robres, fue uno los muchos religiosos asesinados durante la guerra. Ramón Hernando recogió que, durante los primeros días que funciono el comité local, quisieron fusilarlo, lo llevaron a las afueras del pueblo. Antonio Hernando Villacampa, como responsable de la J.S.U. de Robres se opuso a ese acto. Después el cura fue  secretario/escribiente de dicho comité (testimonio José María Aznarez), fueron los milicianos de Sariñena quienes se lo llevaron bajo las órdenes de Laporta. “Fusilar al sacristán era obedecer a la FAI de matar a curas etc…”.

Fantasmas de Durruti. Archivo Ramón Hernando

En la Nueva España del 9 de julio 1938 se da cuenta de una relación de los muchos religiosos asesinados en la diócesis de Huesca, entre los que aparecen varios sacerdotes que ejercían en la comarca de Los Monegros: “Se poseen datos plenamente comprobados y oficiales de los sacerdotes asesinados en esta Diócesis por las hordas marxistas durante su invasión y dominio”. En la diócesis de Huesca aparecen contabilizados 32, de ellos 8 responden a pueblos monegrinos: “don Andrés Mateo Langa, de Robres, don Alejandro Aguilló, Capellán en Tardienta; don Lorenzo José Buera Altemir, de Poleñino; don José Campo Vivas, de Grañén; don Eduardo Colay Bierge, Coadjutor de Sariñena; don Roberto Lavilla Buil, residente en Castejón de Monegros don Rafael Pano, de Valfarta; don Paulino Pejón Miguel, de Torres de Barbués…”

Víctor Pardo Lancina (Agnes Hodgson, A una milla de Huesca) apunta a que fueron 18 los religiosos asesinados en Los Monegros, a la anterior lista añade algunos como Eusebio Antolín Moliner, párroco beneficiado de La Almolda que acudió a refugiarse a Bujaraloz y murió fusilado el 30 de julio de 1936; Vicente Monserrat Millán, de 33 años y párroco de Villanueva de Sigena que fue fusilado aunque se barajan diferentes escenarios, también de Villanueva de Sigena el sacerdote encargado del monasterio Antonio Montull Carilla asesinado, el 1 de agosto de 1936, sobre el puente nuevo sobre el río Alcanadre donde recibió nueve balazos.

La escuela en Robres, gracias a la valentía de una maestra permaneció abierta durante la guerra. Desalojaron el Granero de Primicias, donde daban clase las niñas y habilitaron el granero de casa Ribas. Las clases se dieron con “cierta regularidad” gracias a la maestra Victoria Artero y la ayuda de las exalumnas Ángeles More, Luz Ribas y Teresa Maza. El maestro nacional Benigno Nieto fue apresado en Robres y fusilado el 10 de agosto de 1936, por sus ideas derechistas, aunque Pedro Oliván “La Escuela de Robres en el siglo XX” (El Pimendón. Periódico de Robres) cita que fue fusilado en septiembre del mismo año en Tardienta. Ramón Hernando apunta que al estallar la guerra eran vacaciones escolares “Este maestro, que era de derechas, se había ido de Robres. Se alistó en las fuerzas franquistas que tomaron Almudévar. En un enfrentamiento cerca de Tardienta, fue hecho preso y fusilado el 10 de agosto 1936”. También fue fusilado el maestro Valeriano Estaún, en Huesca en 1936 mientras se encontraba en la capital altoaragonesa; detenido y fusilado por su pertenencia al sindicato UGT. Los casos del cura como del maestro desmienten claramente la versión oficial que mantuvo el régimen, señala Ramón Hernando.

Laporta manda a fusilar unas cuantas personas, amenaza a los comunistas de Robres ya que se oponen a la colectivización de las tierras, me amenazó de muerte por oponerme al fusilamiento del cura, convocó a mi madre y miembros de mi familia para matarles (la noche que mataron a Simeón Villacampa)” (Notas de Antonio Hernando Villacampa. Ramón Hernando, 1988). Ramón ha investigado sobretodo el caso de Simeón Villacampa Pisa, un caso del que nunca se ha hablado. Lo asesinaron justo en la noche que el comité local había convocado a varias personas que se oponían a la colectivización: Antonia Villacampa Susin, Fernando Arazo Cuello, Anselmo Conte y Siméon Villacampa Pisa. Sabiendo, en periodo de guerra, si uno no se presenta a una convocatoria los propios milicianos van a buscar a la gente casa por casa, y si fusilan se oye la salva de los fusiles. No fue así, dos tiros, su prima Antonia Villacampa y otras personas de su entorno le avisaron de no salir esa noche, lo mataron en la Esquina del Huescano, plaza del Plegadero. Algunos dicen que fue un miliciano que lo mató de un tiro desde la Torre de la Iglesia, imposible puesto que desde la esquina no se ve la torre. Siméon llevaba negocios de carnes y era el proveedor de la zona para todos los milicianos republicanos, su propio hermano estaba en el Comité Local y era miembro de la CNT”. Hay algo extraño en su muerte, envidias, ajuste de cuentas…

En octubre de 1936 fue hecho prisionero y después asesinado en el pueblo de Robres “una persona desconocida con el grado de Teniente, de Ejea de los Caballeros y según referencia del parche es o era Teniente de la Guardia Civil y un hermano en Madrid”. Según la Causa General, el prisionero presentaba una pierna rota, desconociendo su edad y cuya afiliación política se le desconocía. Su muerte no fue inscrita en el registro civil y de profesión aparece anotado “Se dice que era herrero”. Manuel Benito Moliner, en su artículo “Robres, dos relatos para una historia”, recogió el testimonio de Domingo Brosed de Robres “Cuenta la historia de un militar que lo apresaron en la Sierra y lo condenaron a muerte: -aquello fue una barbaridad, con meterlo en la cárcel sobraba. Luego además vinieron las represalias y murieron más inocentes. Absurdo-”.

La guerra fue sucediéndose y esta fue quedando recogida en los distintos medios de información. En distintos medios aparecen diferentes informaciones que van dando cuenta del desarrollo del frente en Robres, fuegos cruzados, ligeros tiroteos, deserciones, calma en el frente…    

  • Entre Robres y Alcubierre es rechazado el enemigo en un nuevo intento de ataque (La Vanguardia 15 de octubre de 1936).
  • En octubre de 1936 la Columna Carlos Marx perdió Puig Ladrón, pero contuvo la ofensiva en Robres y Torralba, desbaratando el movimiento envolvente contra Tardienta (Durruti en el laberinto. Miquel Amorós).
  • En el sector de Alcubierre ha renacido la calma después del combate de hace 24 horas. Al amanecer, el coronel Villalba ha recorrido este frente, haciéndose cargo de la situación de nuestras avanzadillas y mostrándose satisfecha de la disciplina y entusiasmo de nuestras fuerzas. Después se ha trasladado al sector de Robres. La situación es buena en este sector. (La Vanguardia 30 de octubre de 1936).
  • Sector de Huesca. Entre Robres y Alcubierre se ha repelido al enemigo en un nuevo intento de ataque. (Diario de Barcelona 15 de octubre de 1936).
  • Bajas y deserciones del enemigo. Barbastro. Nuestras ambulancias han recogido unos 30 cadáveres de elementos facciosos en el sector de Robres, donde las fuerzas leales han desalojado de posiciones lejanas al enemigo y han perseguido lejanamente. Tres soldados de la guarnición de Huesca han pasado a nuestras filas. Dicen que la vida en Huesca es imposible, además de la falta de agua se ha declarado una fuerte epidemia de sarna. Front: òrgan del Partit Obrer d’Unificació Marxista. 11 de noviembre de 1936.
  • Parte de guerra del sector Norte Barbastro, 30. En el cuartel general del sector de Huesca ha sido facilitado a última hora el siguiente parte de guerra: «El enemigo atacó duramente nuestras posiciones entre el sur de Puig Ladrón y observatorio de artillería de Robres, durando el ataque hasta las cuatro de la madrugada, en que fue totalmente rechazado, con numerosas bajas vistas. Durante todo el día se ha observado que sus servicios sanitarios intentaban retirar del campo a sus muertos y heridos. No hay más novedad. (La Vanguardia 31 de octubre de 1936).
  • «En los sectores de Alcubierre, Tierz, Fornillos y Robres, ligeros tiroteos sin consecuencias, y en este último la artillería leal hizo fuego sobre posiciones enemigas, con gran eficacia. Resto del frente, sin novedad.» (La Vanguardia 8 de noviembre de 1936).
  • En el sector de Barbastro (Huesca), hay tranquilidad. Solamente, durante la noche anterior, hubo una lucha, bastante intensa, en la línea de Robres a la Sierra de Alcubierre. El enemigo inició un pequeño ataque que fue rechazado enérgicamente por nuestras fuerzas apenas iniciado, e inmediatamente hemos emprendido el contraataque, manteniendo la iniciativa por nuestra parte y desalojando al enemigo no solo de las posiciones que había intentado tomarnos, sino que se le obligó a retroceder hasta posiciones mucho más internadas en sus líneas. Durante esta operación, el enemigo ha sufrido un gran número de bajas castigándosele duramente  (La Vanguardia 11 de noviembre de 1936).
  • Barbastro.–Nuestras ambulancias han recogido más de 30 cadáveres de facciosos abandonados en el sector de Robres, donde las fuerzas leales desalojaron al enemigo de sus posiciones (La Vanguardia 12 de noviembre de 1936).
  • En el sector de Robres, tiroteos de fusil y ametralladora (La Vanguardia 19 de enero de 1937).
  • «Circunscripción Norte.—En Robres, en la tarde de ayer, hubo cañoneo enemigo sobre nuestras líneas, disparándose además seis granadas de mortero sin consecuencias(La Vanguardia 2 de febrero de 1937).
  • En Robres se han pasado a nuestras filas tres soldados del Tercio Sanjurjo. (La Vanguardia 23 de febrero de 1937).
  • En los subsectores de, Tardienta, Robres y Alcubierre, intenso fuego de fusil, ametralladora y duelo de artillería. En los mencionados subsectores se han pasado a nuestras filas 18 soldados procedentes del campo rebelde. (La Vanguardia 16 de abril de 1937).
  • La lucha en Aragón Comunicados del Consejero da Defensa a S. E. el Presidente de Cataluña Intenso fuego de fusil, mortero y artillería en nuestras posiciones del Este y Nordeste de Huesca. Igualmente tiroteos y duelos de artillería en el subsector de Robres y Tardienta. Por la sierra de Alcubierre se han pasado a nuestras filas un jefe de escuadra y un falangista con armamento. En el resto del frente, sin novedad. (La Vanguardia 17 de abril de 1937).
  • Fuego de fusilería y ametralladora en los subsectores de Alcubierre, Robres y Tardienta. (La Vanguardia 18 de abril de 1937).
  • Fuertes tiroteos de fusil ametralladora en e1 subsector de Robres, así como en Tardienta y Alcubierre. (La Vanguardia 24 de abril de 1937).
  • Fuerte tiroteo de fusil ametralladora al subsector de Robres, Tardienta y Alcubierre.  Diario de Barcelona 24  de abril de 1937.
  • Avisos. Eloy Gibaja: Diagonal, 442, 1.° desea conocer noticias acerca  de su hijo Hipólito Gibaja,  27  División, 123  Brigada Mixta,  2,°  Batallón Ametralladoras: Robres sector Tardienta. Euzkadi en Catalunya 12 de junio de 1937.
  • Van a evacuar Alcubierre y el Estado Mayor se trasladará a Robres. 7 de julio de 1937. Agnes Hodgson, A una milla de Huesca. Víctor Pardo Lancina.
  • La Vanguardia 20 noviembre de 1937 En el sector de Robres los leales vuelan una pieza enemiga. Robres, 19. Nuestras baterías han disparado sobre las posiciones enemigas de El Pedruso. Contestaron los facciosos descubriendo sus emplazamientos sin hacer fuego sobre Suelta Alta. Entonces las artillerías leales afinaron la puntería, localizando una pieza instalada en el Pedroso, cayendo algunos proyectiles en el mismo emplazamiento provocando una explosión, a la vez que se levantaba densa columnas de humo, restableciéndose a partir de entonces la calma en ambos sectores.  También dispararon nuestros soldados sobre el blocao de El Pedroso, ignorándose el resultado, aunque se vio como salían corriendo algunos soldados.

A Manuel Benito Moliner, el robresino Domingo Brosed le contó sus vivencias durante la guerra en Robres: “Recogimos a Domingo Brosed y a su nieta en Robres y desde allí nos encaminamos a lo más belicoso de la Sierra de Alcubierre con sus tres famosas cotas: La Pasionaria, El Negus y La Imposible, unas pegadas a las otras. Con sus ochenta y muchos años se adentró por la espesura del monte, siguiendo una senda que pronto quedó borrada, hasta alcanzar un claro donde había restos de construcciones y algunas pequeñas cuevas. Domingo es un hombre bueno, se le nota al hablar de los que mataron en su pueblo. Mientras se mete en un pequeño hoyo me dice: “aquí tenía yo la maxim, una ametralladora soviética que manejaba con el amigo Guiseris que hoy vive en Lérida”. Con el índice señala el emplazamiento de la casamata del famoso Negus, la cocina, los refugios… Como Orwell estuvo a unos pocos kilómetros de aquí, en el Monte Irazo, encima de donde han hecho las trincheras modernas, no puedo por menos que preguntarle sí era verdad que todo estaba lleno de ratas y deposiciones, se queda extrañado: “Aquí estábamos en el monte, no lo ve. Podías hacer tus necesidades lejos, teniendo cuidado de no ponerte a tiro. No íbamos a ser tan marranos de evacuar donde tantas horas pasábamos, eso ocurrió por el Ebro cuando entre los francotiradores, los aviones y la artillería no te dejaban mover… aquí no, era como cuando íbamos al campo a trabajar”.

Domingo Brosed, en sus historias dio luz al relato que Manuel Benito había escuchado a Luis Maynard “En Robres había uno de Casa Anzano que era el jefe de la Falange en el pueblo, como veía que los obreros y labradores pobres, poco a poco, nos íbamos organizando para mantener la legalidad y nada podían hacer, decidió marchar a Zaragoza por Tardienta. No le dijimos nada, además se llevó a su mujer que estaba embarazada. Nos llegaron noticias de que se acercaban los primeros milicianos desde Cataluña por la Carretera de Monzón y fuimos a Alcubierre a verlos. Estaban llegando y ante la proximidad del pueblo se desplegaron por los campos. En un automóvil, delante, iba uno que parecía tener mando y al poco rato llegó por dirección contraria un coche grande o una camioneta con varios elementos fascistas de Zaragoza, entre ellos el tal Anzano de Robres. Los del POUM los mandaron parar y los falangistas que querían seguir, el propio Anzano les dijo que había pasado por Tardienta y nadie le había dicho nada. Entonces el jefe del POUM con una media sonrisa y haciendo una contraseña convenida, le dijo que sería mejor que bajaran, señalando a toda la columna que se iba asomando a la carretera. No les quedó más remedio que rendirse y en el mismo vehículo se los llevaron por la carretera de Lanaja, donde los fusilaron sin más. Luego vinieron tantos cadáveres y bombas que ya nadie se acordó de ellos, ni siquiera los nacionales que eran tan cumplidos con sus muertos. En Casa de Anzano, en Robres, mataron un cordero y prepararon una buena mesa para recibir a su hijo. Pero nunca más lo vieron, hubo que decírselo…”.

Uno de los amigos de Luis Maynar fue Tomás Aguilar Refusta, que permanece enterrado en la fosa común el cementerio municipal de Sariñena, quizá con sus otros compañeros. Manuel Maynar Aguilar, nieto de Tomas y sobrino de Luis, relata sobre su abuelo “Otra buena persona, cuyo único delito fue tener coche y llevar a unos amigos desde Zaragoza a Robres para recoger al cura del pueblo antes de que la zona cayese en poder de las fuerzas paramilitares que avanzaban desde Cataluña para combatir a los insurrectos en Aragón. Y no se llevó también por delante a mi tío Luis Maynar Ferrer porque una alta fiebre le impidió acompañarle siendo sustituido por otro de los allí enterrados”. La captura de Tomás Aguilar Refusta y sus compañeros debió de ser el día dos o tres de agosto de 1936. No llegaron a Robres ni consiguieron salvar la vida al cura, al anteriormente citado Andrés Mateo Langa fusilado en Tardienta el 12 de septiembre de 1936.  En la misma fosa común de Tomás Aguilar Refusta, del cementerio de Sariñena, descansa también Jesús Oto Portolés, anteriormente mencionado entro los robresinos detenidos y fusilados.

Robres, pueblo del frente

El primer comité local fue disuelto, eligiendo un nuevo ayuntamiento con miembros del partido comunista y republicanos. En el segundo comité, según el investigador Ramón Hernando, estuvo formado por Pascual Serrano que fue alcalde (lo llamaban el tuerto de Gerónimo), Crisógono Capistros como secretario, Joaquín Lacruz (Capuj), Nicasio Becana (El Habanero), José Otín Pueyo, Ramón Cuello Lafita, Joaquín Subias, Francisco Arazo Canudas… (Notas de Antonio Hernando Villacampa. Ramón Hernando, 1988).

En Robres se instaló un centro de intendencia que abasteció a las posiciones cercanas, Manuel Grossi lo recogió en sus Cartas “En Robres además de la Colectividad Agrícola se formó un Comité de Abastos, que comenzó a organizar la vida del pueblo resolviendo las necesidades que se suscitan en todo movimiento”. Manuel Grossi. Cartas de Grossi, Sariñena Editorial. Además Grossi escribió “En Robres se ha dado vida a la colectividad Agrícola, mediante asamblea, democráticamente, donde los campesinos han sabido plantear la iniciación de cómo se debían de encauzar y resolver sus problemas”. Lo cierto es que Robres había sido una localidad con la tierra bastante repartida y la colectivización no fue tan idílica según los testimonios locales. Joaquim Pisa Carilla en su obra “Las cenizas del sueño eterno: Lanaja, 1936-1948” señala: “establecieron una colectividad la misma tarde que llegaron los milicianos del POUM, al mando de Manuel Grossi plantearon la colectivización que aprobaron en asamblea los vecinos de Robres -Hacer acto de presencia, pero solo como principio de iniciativa-”. Al final, en Robres se creó una colectividad marcada por el Partido Comunista. Víctor Pardo Lancina apunta que la colectividad de Robres fue creada el 1 de agosto “Al tiempo que se nombraba un comité de abastos” (Agnes Hodgson, A una milla de Huesca), además de considerar que Robres fue una de las muchas localidades que emitieron moneda propia o vales para el intercambio de sus productos.

Se atendieron a los heridos del frente. En la Documentación referenciada en el Fichero General de la Delegación Nacional de Servicios Documentales se hace referencia a la Célula Sanitaria del Partido Socialista Unificado de Robres. En dicha documentación aparecen informes enviados por el Estado Mayor de la División Carlos Marx, de las Milicias Antifascistas de Cataluña relativos a la situación en el Frente, a las células sanitarias del Partit Socialista Unificat de Catalunya en Sariñena, Grañén, Almuniente, Tardienta, Torralba de Aragón, Robres y Lanaja. Entre aquellos papeles acompaña copia del acta de la reunión celebrada por la Célula de Tardienta el 30 de noviembre de 1936  

En Robres se debieron de dar las primeras atenciones médicas después de los primeros auxilios en el frente, en primera línea, para su posterior evacuación a los hospitales de sangre de retaguardia, como los de Grañen, Poleñino o Sariñena. Robres, sanitariamente respondió al sector norte dependiente de Sariñena.

La enfermera Agnes Hodgson recogió dos referencias sobre Robres, la primera el 22 de marzo de 1937 “Han traído un caso de herida en la cabeza, aunque no demasiado grave; estaba durmiendo en una habitación en Robres  cuando estalló una bomba, y resultó con un par de heridas superficiales a cada lado de la cabeza”. La segunda el 17 de julio de 1937 “Se rumorea que el ataque de la sierra de Robres ha finalizado, y que no se trataba de un ataque en serio, sino de una distracción para aliviar el aburrimiento de las tropas” (Diario de Agnes Hodgson, A una milla de Huesca. Víctor Pardo Lancina).

Iglesia de Robres

Se instaló un refugio antiaéreo bajo la iglesia, pero también en el frente se escavaron cuevas para protegerse. Muchos milicianos se parapetaban de la aviación en los barrancos por la subida de san Blas a las posiciones de la sierra. Era el camino de suministro al frente desde la intendencia de Robres. Milicianos se quedaban en casas y pajares y subían al frente por la cuesta de san Blas, hasta la posiciones de La Pajera donde se situaban las trincheras frente las posiciones del bando nacional.

“En verano de 1937 editaban un periódico quincenal desde la sierra, Vencer, dirigido por el periodista Avelino Artís Gener, Tísner, compañero de Arendt (Erich)” (El Hospital Inglés de Grañén. Julián Jesús Castiella Hernández, Pablo J. Castiella Guerrero.

“Tísner” Avelí Artís Gener, periodista, dibujante, pintor y escritor, recoge Víctor Pardo Lancina en su artículo Vademécum de la contienda [Presentación de libro de José Luis Melero Rivas en el Museo Pedagógico de Aragón y en Aula Magna de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza]. “Militante del PSUC, se enroló en la 123 Brigada Mixta de la División «Carlos Marx», que luego sería la 27 División con la creación del Ejército Popular. Combatió en Sariñena, Almuniente, Robres (donde se había establecido el Estado Mayor de la unidad), la ermita de Magallón, la Sierra de Alcubierre…”. Avelí lo contó en su relato autobiográfico sobre la Guerra Civil titulado 556 Brigada Mixta.”Esta «556 Brigada» nunca existió en organigrama alguno del Ejército Popular, pero el autor, tras cambiar los nombres verdaderos de los protagonistas de su novela, también quiso escamotearnos la verdadera identidad de la unidad de combate”, expone Víctor Pardo Lancina. 

El 24 de marzo de 1938 fue incendiado el edificio de horno de cocer pan, desconociendo quienes fueron los autores”. El horno era propiedad de Pascual Pisa Lacruz, “con domicilio en Zaragoza” (Causa General de Robres).

En febrero 1938, poco antes de la caída del frente de Aragón, tuvo lugar la reunión del sindicato agrario de la CNT de Robres, los grandes dueños fueron convocados pero no se presentaron (Archivo Ramón Hernando).

La caída del frente

El 8 de marzo comenzó la ofensiva del bando nacional rompiendo el frente y propiciando la retirada de tropas republicanas. Las últimas personas que salieron de Robres fue el día 23 al amanecer (Notas de Ramón Hernando. Testimonio de Luisa Miro). El 25 de marzo de 1938 Robres sufrió un intenso bombardeo, ametrallando a la población civil durante su huida de la localidad “mientras trataba de huir hacia los campos del entorno” (Agnes Hodgson, A una milla de Huesca. Víctor Pardo Lancina). Avelí Artís Gener en su libro 556 Brigada Mixta (Avance, 1975) confunde el bombardeo de Alcubierre con el de Robres. José Luis Dumas Brosed, que cuando comenzó la guerra tenía 8 años, relata en El Pimendón, Periódico de Robres, que Robres fue bombardeada en dos o tres ocasiones. “Muchas casas del pueblo fueron escachadas por los bombardeos” y, cree recordar, “que solamente murió un hijo de don Goyo, el practicante y barbero, que estaba en la torre para dar la alarma cuando vieran aviones y tuvo la mala suerte que una bomba dio en el chapitel”.

El blog de Miguel Antonio en la Guerra civil española en Robres también hace mención a aquel episodio: “Papa recordaba bien los bombardeos que sufrió Robres, cuando se producían los ataques aéreos, se hacía sonar la campana del pueblo y los vecinos iban a refugiarse a cuervas, la escuela estaba situada en el edificio que hoy es de la “tercera edad”, así es que la cueva más próxima estaba debajo de la iglesia, junto a casa de Andresico… en uno de los bombardeos murió un hermano de Goyo el barbero cuando tocaba la campana para avisar de la llegada de los aviones”.

Robres sufrió varios bombardeos, recogidos por José María Maldonado en “Aragón bajo las bombas, Gobierno de Aragón, colección Amarga Memoria. 2009.” El primero 3 aviones el 22 de noviembre de 1937; el segundo 8 S.81 160×50 Kg el 10 de diciembre del mismo año, como objetivo el pueblo y al día siguiente el tercer bombardeo sobre concentraciones de tropas, a las 11:55 horas y fue ejecutado por 9 S81 108×50 Kg. El cuarto y último bombardeo fue realizado por la legión alemana Cóndor (HE 111) el 25 de marzo de 1938.  En cambio, Víctor Pardo Lancina señala los cuatro bombardeos, según testimonios, el 17 de junio, el 16 de julio y el 10 de diciembre de 1937, “así como en marzo de 1938”. “Robres fue bombardeado ayer; no hubo bajas, pero sí muchas casas destruidas, y las ambulancias se salvaron por poco” 18 de junio de 1937, Agnes Hodgson, A una milla de Huesca.

El día 10 de diciembre de 1937 hubo un bombardeo sobre Robres y murieron tres personas; una niña de 17 años, un joven de 18 años, y Marino Gracia Villuendas,  de 31 años,  natural de Robres, fue el mayor de seis hermanos, de la antigua “Casa del Tejero. De aquel bombardeo  contamos con el testimonio familiar de Mº Rosa Gracía Cano:

Quienes vivieron el bombardeo de Robres, del 10 de diciembre de 1937, decían que iban a destrozar Robres. Eran aviones de tropas aliadas con el ejército franquista, italianas o alemanas.

Mi madre nos explicaba que el bombardeo fue por la mañana, cerca del mediodía, y que mi padre dijo de llevar comida a unos milicianos que estaban por el Serrallo al sol, con hambre y mucho frío: “¿Qué tenemos para darles de comer a estos jóvenes?-sólo tenemos patatas. -Pues hazles una sartenada de patatas.”

Fueron con mi madre a la bodega a por vino y al volver ya estaba la aviación sobre Robres. Mi padre dijo “¡Estos vienen dando, todos al refugio¡”. Hizo entrar en un refugio que había en el Serrallo a las personas de su familia y vecinos que por allí se encontraban. Él se quedó el último y no llegó a entrar; en la puerta del refugio le alcanzó una bomba.

Los otros fallecidos de ese día fueron una chica y un chico de 17 y 18 años.

La chica era de “casa Pesquito”, casa actualmente desaparecida, próxima a la farmacia actual. El chico era hijo de Don Gregorio, el practicante, originario de Almudévar. Se decía que el chico quiso esconderse en el campanario de la iglesia pensando que sería un sitio seguro, y que rodó por las escaleras de la torre.

Marino Gracvia Villuendas. Os Monegros.

La muerte de Modesto Catón Sampériz, en Poleñino el 25 de marzo de 1938, cuando se produjo las tropas republicanas ya habían abandonado la localidad. Al parecer, algunos testigos aseguran que se le habían escapado unas caballerías y, a pesar del bombardeo, salió a buscarlas. “En esa sarda ya habían llegado los Moros de las tropas de Cabanellas, las tropas republicanas se habían retirado desde hace dos días y se lo encontraron en la sarda de Granen, solo los moros se comían las caballerías (Notas de Ramón Hernando).

Así, un día antes del bombardeo, el día 24 ya había tropas del 5º cuerpo del ejército de Cabanellas y fuerzas de marroquíes. Al parecer, el mismo día del bombardeo ya entraron en el pueblo.

 “En el Sur de Huesca el ejército de Aragón, en cuatro días de operaciones, ha rescatado mil kilómetros cuadrados, liberando más de 20 pueblos de una comarca rica, avanzando 10 kilómetros más en un extenso frente. Al caer de la tarde, Robres y Sangarren eran nuestros y seguía el avance” Nueva España – 26/03/1938. El imparable avance del bando sublevado acabó ocupando Robres, continuando su avance hacia el este. Aquellas fechas, según la prensa de la época, ocuparon Piracés, Tramaced, Fraella, Poleñino, la paridera del Argelino, Mascarada y Robres “En esta parte del frente se han hecho 453 prisioneros, se han cogido 10 ametralladoras y gran número de fusiles, municiones y vestuario” Nueva España – 26/03/1938. Aunque Ramón Hernando matiza que las tropas de Cabanellas pasaron sin parar en Fraella, Piraces y Tramaced, “Iban hacia Balaguer para coger Cataluña por la Litera, así que esos pueblos se quedaron casi un mes republicanos”.

Diario de campaña de un requeté pamplonés (1936-1939)Manuel Sánchez Forcada. Manuel perteneció al Tercio del Rey, encuadrado en el batallón América, junto con falangistas navarros y soldados regulares:

24 de marzo de 1938. Continua el avance, no pudiendo en todo el día tomar las posiciones rojas; a pesar de las preparaciones artilleras los rojos no ceden, en los varios intentos que hemos hecho ha habido varios heridos, Martín, etc.; llega el anochecido y dan la orden de asalto, no sabemos dónde vamos y por toda contestación nos dicen que hay que ir a donde salen los fogonazos, allá vamos, nos mezclamos con ellos y en un gran revuelo sin saber dónde estamos, hemos tomado el pueblo de Torralba; en la confusión lo mismo se oyen gritos de Viva la República como Viva el Rey y España, se han hecho muchos prisioneros.

25 de marzo de 1938. Después de una noche muy intranquila pasada debajo de un puente, continuamos el avance y, sin enemigo delante, se toman los pueblos de Senés y Robres pasando la noche en éste.

A los pocos días, la Nueva España del 1 de abril de 1938 se hacía eco de unos hermanos robresinos que pasaron y sobrevivieron la guerra escondidos, Julio y Alfonso Barrio Novales: “Será la tragedia. Y es. Su padre fue fusilado y ellos.., estos hombres, pasaron la campaña en el interior de una cuba. Así fue. En Robres. Ellos van diciendo toda la historia trágica de su situación, pero allí están sin haber levantado el puño y conservando esta vida que puede resultar preciosa para la España que nace. Estos casos son una fuerte nota de entereza que muestran las mejores virtudes de una raza. El aspecto del pueblo es desolador. La gente que se encuentra en él, que es la inmensa mayoría, levanta el brazo. Y yo he sentido una reacción especial contemplando el gesto de promesa en aquel escenario doloroso de un pueblo en ruina. Surgirá. Lo esperamos de estas gentes que tienen ya impaciencia por comenzar a construir el pueblo y rehacer sus economías absolutamente rota. Estos pueblos de Aragón necesitan miliares de brazos tensos que nunca se doblen; siempre rígidos en la tarea diaria.”

El 27 de marzo, el jefe de policía del 5º cuerpo del ejército de Cabanellas nombró al presidente del consejo local, vicepresidente, concejales y secretario. Presidente del consejo local Vicente Alcubierre Alaman, vicepresidente  Alfonso   Barrio Novales, concejales Pascual  Abardia  Alamán, Joaquin  Sieso Barrio y Victorian   Cambra Luna. Como secretario Florencio  Domec  Serrano. En el acta del 2 de mayo en la junta aparece el juez municipal Román Luna y jefe de la falange  Francisco Luna. (Notas de Ramón Hernando).

Muchos robresinos acabaron en las cárceles y exiliados, los recoge Jesús Inglada en El Pimendón, periódico de Robres “Dorotea Lóriz Otin, natural de lanaja y domiciliada en Robres, condenada a 30 años de cárcel y que falleció en la Prisión Central de Mujeres de Saturrarán, en el municipio guipuzcoano de Moho, el 1 de mayo de 1942. Algunos de los encarcelados fueron explotados en los trabajos lazados. Y al menos cinco, fueron fusilados: Andrés Brosed Sanz 56 años, fusilado en Zaragoza el 29 de octubre de 1938-, Nicolás Berdún Becana -51 anos, fusilado en Huesca el 11 de marzo de 1939-. Esteban Rivas Pisa -28 años, fusilado en Huesca el 14 de agosto de 1940-, Jesús Serreta Miró -30 años, fusilado en Huesca el 17 de enero de 1942- y Manuel Brosed Brosed -45 años, fusilado en Huesca el 6 de julio de 1943”.

El 2 de mayo de 1939, la comisión provincial de incautación de bienes de Huesca nombra a dos legados en Robres que “Administraran  hasta que se resuelva el expediente de los bienes de aquellos individuos que fueron por hostilidad al glorioso movimiento nacional” (Notas de Ramón Hernando). Jesús Inglada, en El Pimendón, cita a los 42 vecinos de Robres a quienes les fueron incoados expedientes Responsabilidades Políticas “En muchos casos, se tradujeron en multas, destierros, requisas e incautaciones (de casas, tierras, herramientas del campo, ropas, enseres domésticos…).” Incluso a algunos fusilados se les incoaron expedientes después de ser fusilados, señala Inglada, fueron los casos de Andrés Brosed Sanz y Manuel Brosed Brosed “Para esquilmar la poca o mucha herencia que dejaran”.

Ramón Hernando cuenta como los tasadores o testigos o acusadores, en muchos casos el mismo, ponían las multas a los presos o ex republicanos de Robres sobre el valor de los bienes personales (casa, campos, etc…) pagar primero y después eran condenados por el Tribunal. El pago de la multa lo recogía el jefe falangista de Robres que lo mandaba a Sariñena para acabar en Falange Huesca. Pero había partes que se perdían, “Un caso muy extraño es el de Francisco Arazo Cuello (BONE) fue condenado por el tribunal de Responsabilidades Políticas a varios años de cárcel, uno de los motivos, a más de ser rojo , es que había robado el dinero del ayuntamiento. Francisco Arazo dijo que no, que nunca había cogido ese dinero. En el archivo de Robres están consignados los primeros plenos del consejo falangista que dirigió el pueblo: en el mes de abril se reúnen y escriben que han recuperado 6600 pesetas del ayuntamiento. De los rojos, ese dinero lo confían a uno de entre ellos. Firman y ya no se sabe nada más.., ¿qué pasó con ese dinero? ¿Para qué sirvió?”.

Muchos sufrieron el exilio, los campos de refugiados en Francia, las Compañías de Trabajadores Extranjeros y se enfrentaron de nuevo contra el fascismo, contra el nazismo en la segunda guerra mundial. Acabaron apátridas y muchos murieron en los campos de exterminio nazi. Los hermanos Antonio y Fortunato Hernando Villacampa y su tío Domingo Becana Lacasa acabaron exiliados a Francia. José Lasheras Nasarre murió el  14 de enero de 1942 en Gusen (Campo anexo de Mauthausen) a los 23 años. Blas Buisán Sampériz también perdió la vida en Gusen, el 12 de agosto de 1944, a los 50 años de edad tras haber sufrido tres años y medio en el campo nazi. Mariano Conte López sobrevivió al campo de Mauthausen, al igual que José Purroy Noguero, natural de Albelda, y Ángel Colomina Edo, natural de Fañanás, ambos casados en Robres. (Jesús Inglada. El Pimendón).

En julio de 1938 se constituyó la primera alcaldía franquista en Robres, con Antonio Paño como alcalde.

Monumento en memoria de todos. Robres.

Se dejó atrás una guerra para adentrarse en una dictadura que duró 37 años. Luego llegó la transición y la democracia, ya más de 80 años desde que se sucedió la guerra. Tiempo más que suficiente como para poder hablar de lo sucedido, tratando de ser rigurosos con la historia, respetuosos con las víctimas y justos con la memoria.

Marino Gracia Villuendas


El 10 de diciembre de 1937, la aviación aérea del bando “nacional” bombardeó la localidad monegrina de Robres. Aquel bombardeo dejó muertes, heridos y ruinas, llevándose, entre otras, la vida de Marino Gracia Villuendas.  Gracias a los recuerdos familiares de su hija  Mª Rosa Gracia Cano y a través de su nieta Lourdes Casamayor Gracia, recuperamos su recuerdo, su memoria, porque, a pesar de lo trágico que fue todo, sigue formando parte de nosotras, permaneciendo en lo más profundo de nuestros corazones.

Marino Gracia Villuendas.

Marino Gracia Villuendas, natural de Robres, fue el mayor de seis hermanos, de la antigua “Casa del Tejero”. Tres hombres, Marino, Pascual y Julián, y tres mujeres, Isidora, Sofía y Benedicta.

Marino trabajó en la construcción del canal de Monegros y tuvo potestad para contratar gente para trabajar en esa gran obra. Ayudó a todo el que podía. Él y sus hermanos eran decididamente “rojos”.

En plena guerra, en abril de 1937, se casó con mi madre, Asunción Cano Calvo, de Alcubierre, y vivieron en la casa familiar del Tejero, que estaba en la parte alta del barrio conocido como “el Serrallo”.

Quienes vivieron el bombardeo de Robres, del 10 de diciembre de 1937, decían que iban a destrozar Robres. Eran aviones de tropas aliadas con el ejército franquista, italianas o alemanas. Yo no sé si sabían que mi padre estaba en el pueblo, ya que había estado un tiempo en el hospital de San Pablo, en Barcelona, herido de guerra.

Mi madre nos explicaba que el bombardeo fue por la mañana, cerca del mediodía, y que mi padre dijo de llevar comida a unos milicianos que estaban por el Serrallo al sol, con hambre y mucho frío: “¿Qué tenemos para darles de comer a estos jóvenes?-sólo tenemos patatas. -Pues hazles una sartenada de patatas.”

Fueron con mi madre a la bodega a por vino y al volver ya estaba la aviación sobre Robres. Mi padre dijo “¡Estos vienen dando, todos al refugio¡”. Hizo entrar en un refugio que había en el Serrallo a las personas de su familia y vecinos que por allí se encontraban. Él se quedó el último y no llegó a entrar; en la puerta del refugio le alcanzó una bomba.

Mi abuela María nos explicaba que mi padre todavía vivió unos minutos y fue consciente de que había sido herido de muerte: “Madre, me han muerto”.

Marino Gracia Villuendas.

Los otros fallecidos de ese día fueron una chica y un chico de 17 y 18 años.

La chica era de “casa Pesquito”, casa actualmente desaparecida, próxima a la farmacia actual. El chico era hijo de Don Gregorio, el practicante, originario de Almudévar. Se decía que el chico quiso esconderse en el campanario de la iglesia pensando que sería un sitio seguro, y que rodó por las escaleras de la torre.

Sabemos que mi padre fue enterrado fuera del cementerio de Robres, al otro lado del muro. Desconocemos si el motivo de tal acto fue por las circunstancias del bombardeo en sí, en plena contienda, o bien por su reconocida condición antifascista.

Años después se agrandó el cementerio y los restos de Marino quedaron dentro; en un lugar indeterminado. Decían mis tías que estarían por debajo de donde se construyó una pequeña capilla. De los otros fallecidos no sabemos nada.

Hubo otros bombardeos en Robres y muchas casas quedaron deshechas.

Todos los años hemos visitado el cementerio de Robres en memoria de mi padre. Recientemente, gracias al monumento que se erigió en recuerdo de todas las víctimas, podemos depositar un ramo de romero y espliego en memoria de todas las víctimas de la guerra y la postguerra en Robres.

Monumento a todas las victimas. Robres.

Mª Rosa Gracia Cano:

Mi nombre es Mª Rosa Gracia Cano y nací el 3 de septiembre de 1938. Soy de Robres aunque fui a nacer en Alcubierre porque mi madre era de allí. Trabajé desde pequeña sirviendo en casas acomodadas de Robres y ya de jovencita trabajé en Gerona y Zaragoza. En 1963 me casé con Antonio Casamayor, de Alcubierre, y ese mismo año emigramos a Barcelona donde sigo viviendo. Soy viuda desde hace 3 años y tengo dos hijos y tres nietos. Estoy contenta y agradecida de que alguien se interese por la situación que vivimos en mi familia, y por la pérdida de mi padre, Marino Gracia Villuendas, durante la guerra civil en Robres.

Mis padres se casaron en abril de 1937 y mi madre, Asunción Cano Calvo, originaria de Alcubierre, me recordaba  que fue un matrimonio que sólo duró 8 meses pero que fueron muy felices.

El día 10 de diciembre de 1937 hubo un bombardeo sobre Robres y murieron tres personas; una niña de 17 años, un joven de 18 años, y mi padre, Marino Gracia Villuendas, de 31 años.

Mi madre quedó inconsciente y desnuda debido a la fuerza de la onda expansiva de una bomba. Cuando recobró la consciencia su esposo ya había fallecido. Dudo que en aquel momento supiese que  estaba embarazada, pero a los 9 meses justos nací yo.

Mª Rosa Gracia Cano.

Como mi madre era de Alcubierre decidió dar a luz en casa de su hermana. Ya era viuda y en Robres no tenía familia directa. Cuando nací me llevaron de nuevo a Robres, a la casa de mi padre (la antigua “Casa del Tejero”) y mi abuela paterna y mis tías me cuidaron con mil y una dificultades. Mi madre volvió a trabajar de sirvienta en una casa acomodada de Alcubierre, donde ya había trabajado de soltera, y su jornal le venía justo para pagar algo de leche condensada que, con apuros alguien podía traer a Robres de estraperlo para alimentarme. Mi madre me visitaba una tarde cada 15 días, cuándo la dejaban salir un rato de su trabajo.

Cuando yo tenía poco más de un año las circunstancias y el hambre acordaron que mi madre se casase de nuevo, con un señor de Pertusa que vivía y trabajaba en Robres; y mi madre volvió a vivir de forma permanente en el pueblo. Este hombre, Lucas Mavilla, falleció hacia 1948 de muerte natural pero mi madre ya no se marchó de Robres. Siguió trabajando de sirvienta en algunas casas de Robres, vendimiando uva, lavando ropas, etc… y en 1951 se casó con Antonio Tolosana, de “Casa Remundo”, un buen hombre, un superviviente, mutilado de guerra pero sin apenas ideas políticas.


Como era típico en el lugar para las segundas nupcias, en este caso terceras nupcias, los jóvenes les hicieron la correspondiente “cencerrada”: presentarse a cualquier hora del día o la noche en casa de los desposados dale que dale al cencerro. Parece ser que en aquel caso el cura en su homilía del domingo reprendió tal actuación por considerarla burlesca e inapropiada.

A Antonio todos lo recordamos con mucho cariño ya que siempre ejerció de abuelo de todos los nietos de mi madre. Siempre fue “el abuelo Antonio”.

Las cosas para los “perdedores” en el pueblo eran muy difíciles y había mucha pobreza, así que mi madre y Antonio decidieron emigrar a Barcelona en 1962. Trabajaron de porteros en una finca regia del “eixample” barcelonés  hasta su jubilación, y pudieron tener unos años de paz y  tranquilidad rodeados de su familia. Murieron en 1998 y 1999 y están enterrados juntos, en Barcelona.

Mi madre tuvo tres hijos, cinco nietos y cinco bisnietos. Todos nos sentimos orgullosos de ser o descender de Robres.

Mª Rosa Gracia Cano

Barcelona, 23 de noviembre del 2020.

Hospital de la cruz Roja de Valfarta


En la localidad monegrina de Valfarta se instaló un hospital durante la guerra civil de España. El Hospital de Valfarta fue uno de los muchos que se establecieron en el frente aragonés, dependiendo del de Bujaraloz, una de las cabezas del sector sur, sede sanitaria compartida con Caspe. La historia del hospital de Valfarta quizá sea la más olvidada del resto de hospitales que se instalaron en Los Monegros, tales como el de Grañen, Sariñena y Bujaraloz. Aunque una de sus particularidades fue en ser uno de los tres hospitales de la Cruz Roja en el frente de Aragón, junto a los de Sástago y La Zaida.

  La Cruz Roja de Valfarta, distante de Bujalaroz siete quilómetros, ha instalado un magnífico hospital, que bajo la dirección del prestigioso doctor Ríus, y secundado por cinco médicos, cuatro practicantes y cincuenta camilleros, atienden a los allí hospitalizados. El citado hospital cuenta con un completo laboratorio, gabinete de Rayos X, dos aparatos portátiles de la misma aplicación y tres auto-ambulancias de los últimos modelos extranjeros   La Vanguardia 24 noviembre 1936  

Para ello se habilitó una antigua casa señorial que contaba de “espaciosas y ventiladas salas capaces para 150 camas”, además de otras dependencias en las que se instalaron dos quirófanos que permitían operar dos heridos simultáneamente; además de contar con gabinete de  rayos X,  farmacia, etc… El hospital estuvo dirigido por el doctor Luis Ríus Badía, cirujano del Hospital Clínico y de la Cruz Roja en  Barcelona. Rius Badia estuvo acompañado por los  doctores Martínez Torres, Pérez  Malla, Navarro, Sellarés “todos ellos de la  Cruz Roja y  de  reconocida solvencia como cirujanos”. También los practicantes Fernández Saavedra y Bertrán, el  personal de la Brigada de camilleros al mando del  oficial 2° Pedro Gebelli (Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1/12/36). Luego, la dirección recayó sobre el doctor Jorge Martínez Torres, ascendido a la categoría de Capitán en julio de 1937(Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1/7/37).

Posee  uno  de  los   mejores   hospitales   de  sangre  de  todo  el frente  Aragonés,  dotado  de todos los adelantos  modernos  que  en  nada   tiene que   envidiar   a  los mejores hospitales de Barcelona.

Su capacidad actual es de 150 camas, pudiéndose ampliar el número de  ésta hasta  250. Posee seis magníficas salas, tres en el primer piso y  otras tres en el segundo  espléndidamente ventiladas alegres en su interior, luminosas limpias. Las camas esmaltadas,  blancas como la nieve,  impolutas.

El régimen y  la disciplina interior, son  dulces,  llevaderos,  procurándose por todos los  medios  que  al  herido  le resulte  la estancia agradable.  Las  comidas que a  los  heridos  se  les  sirven son  sanas y  nutritivas y  el agua  que   beben es filtrado cuidadosamente con  el   fin  de  evitar complicaciones  gástricas.

Cuenta así mismo  el hospital con un magnífico gabinete  de rayos  X;  otro de terapéutica-física; aparato de radio-Scopia portátil; laboratorio, amplia y bien dotada sala de   operaciones,  sala  de  curas  y  enyesados.

Al  frente de dicho hospital está el conocido y prestigios Dr. Martínez Torres, cirujano eminente  bien  conocido  en  los medios científicos.

Es  el  prototipo del  médico  que vive y para su profesión y para los enfermos. Practica de tal forma su apostolado, que  sus intereses sé ven lesionados por  la obsesión de darlo todo para los enfermos.

Muchas son las pruebas de su altruismo y desinterés lleno de humanidad y, cariño hacia  los heridos y  enfermos.

Este hombre que es célebre; que es el alma de este hospital, se vería imposibilitado de  plasma  su  obra tan humanitario, como admirable, sin la ayuda  eficaz  de  elementos   auxiliares.

Estos  elementos tan valiosos son los médicos doctores. Salieras, cirujano y  ayudante del Director, Al-varez y Cardona, secundados por la labor meritoria de tres expertos   practicantes,   y  seis competentes  enfermeras.

Más allá : portavoz de la División “Francisco Ascaso” 22 de septiembre de 1937

La importancia de los hospitales del frente fue reflejada por los diferentes medios de la época. En diciembre de 1936, Roda (Delegado de sanidad y Cruz Roja en el frente de Bujaraloz), Pedro Estrany (Delegado Presidente) y Arturo Grau Mediano (Primer jefe de la Brigada) visitaron el Hospital de Valfarta, las Ventas y el sector donde actuaba la brigada “Juan Simón”. Fueron recibidos por todo el personal, según narra la crónica de aquella visita (Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1/1/37), además pudieron asistir a una intervención quirúrgica practicada por el doctor Luis Ríus Badía “Consiste en la amputación del dedo medio de la mano izquierda de un miliciano”.

En el antiguo cuartel de la Guardia Civil se instaló la sede de la Brigada de camilleros de la Cruz Roja. Durante la visita de Roda, Estrany y Grau, les recibió Gebelli y el brigada Trepat. Además de hacer guardias en los hospitales, también existió un campamento de tiendas de campaña en el cruce de la carretera Zaragoza, Gelsa y Monegrillo. La comitiva visitó aquel campamento “Las Tiendas”, donde prestaba servicio el practicante Martínez, el sargento Andrés Aybar y varios camilleros “En ellas se efectúan en tiempo normal unas treinta curas diarias procedentes del Cuartel General”.

La mala calidad del agua fue un gravísimo problema en el sector sur, especialmente en Bujaraloz, cuyas aguas fueron declaradas infectadas, es de suponer que lo mismo sucedería en Valfarta. Por lo que se estableció un sistema de aguas limpias y depuradas a través de camiones cisterna o cubas. En Bujaraloz se utilizó el antiguo hospital habilitándolo como Hospital de Sangre para los heridos en el frente, además en casa de Gross se instaló el hospital de enfermos y el “hospital de venéreas” (las enfermedades de transmisión sexual fueron un verdadero problema entre los milicianos). El hospital de venéreas en Bujaraloz era una casa grande, con patio descubierto y corredor alrededor, acabada la guerra, la casa pasó a ser usada como escuela.

Visitaron   también   un   lugar   llamado   “Las   Ventas”,  en  donde  presta  un  excelente   servicio   una  brigada  llamada de  “Juan   Simón”,  por   ser   la   que  efectúa  los  enterramientos,  ésta  está  compuesta  por  el  cabo  Ribera  y  cuatro   camilleros.

(Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1/1/37)

Debieron tener gran actividad y así queda reflejado en el parte publicado por el Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1/2/37, donde aparece la actividad en el frente de Bujaraloz. En el destacamento de personal, de esta brigada al mando del oficial primero Pedro Gebelli, que actúa en dicho frente desde el día 24 del mes de julio del pasado año “Han prestado durante el pasado mes los siguientes servicios: En el lugar denominado “Las Tiendas”, situado en el cruce de la carretera de Zaragoza con la de Jelsa y Monegrillo,113 servicios. Servicios con ambulancias desde Valfarta a  Bujaraloz, en total 55  servicios. Servicios de motos, 27. En el hospital de Cruz Roja instalado en Valfarta, se han verificado un total de intervenciones quirúrgicas de 54 durante el pasado mes, por el personal facultativo de esta brigada, adscrito a dicho hospital”.

Incluso existen estadística de los enfermos  asistidos  en  el  Hospital de Valfarta desde el 15 de Enero al 15 de Febrero de 1937, con un total de 142:

Medicina

Aparato respiratorio, 12. Aparato circulatorio, 1. Aparato digestivo, 10. Infecciones   generales, 7. Raquitismo, 1.

Cirugía

Hernias, 3. Apendicitis, 3. Hidrocele, 1. Quisto  abdominal, 2. Hemorroides, 1. Fisura  ano,1. Fimosis, 3. Neuritis, 1. Abscesos, 3. Quemaduras, 1. Heridas  contusas, 3. Cuerpos extraños, 3. Heridas  por arma  de  fuego sin lesión ósea, 1. Heridas por arma  blanca,  1. Osteítis, 3.

Traumatología

Derrames sinoviales, 1. Esguinces ligamentos, 11.Luxaciones, 5. Contusiones, 3.   Artritis traumáticas, 8. Fracturas costillas, 2. Fracturas cerradas extremidad sup.,10. Fracturas abiertas extremidad sup., 3. Fractura extremidad  inferior,  4.  Espina  calcáneo,  2.  Enfermedad  de  Koening,   1.  Enfermedad   de  Pertlies,  2.

Especialidades

Otorrinolaringología,  15.  Dermatología,  3.  Venereología,  8. 

 (Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1/1/37)

Día 11.Salió la ambulancia G. E. 4172 m. Cherolet en comisión de servicio a Valfarta con el  siguiente personal: Eliseo Basols Cabo, Ángel Casas Ribas, conductor, Ezequiel  Blesa García, camillero. Servicios prestados por la Ambulancia de la Cruz Roja de Gerona durante el mes  de junio de 1937.

 (Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1/7/37)

El que  suscribe   don Alfonso  Castells  Valls,   Teniente   Ayudante, pongo   en   su  conocimiento   que  por  indicación  del  Comisario  de Guerra   en   Sanidad   se  dispuso  la  salida  inmediata de  una  ambulancia  con  dirección al Cruce del Gelsa  (Docker de Sanidad). 

Salió para  este  lugar  la ambulancia  núm.  10,  con  el  personal  que  a continuación  se  expresa:  Sargento: Jesús Pía. Cabo: Andrés Vila. Camilleros: José Pont, Mariano Ayora, Jaime Pomier; prestando los servicio que a  continuación se expresan: 
16 de julio: Evacuación del Hospital de sangre de Bujaraloz de 5 soldados; y 3 al Hospital de Valfarta. 17 de julio: Sin novedad.
18 de julio: Evacuación del Hospital a 1 herido. Ha salido la ambulancia para Molino de Pina para ir a recoger 2 heridos. Trasladado 6 heridos al hospital de Bujaraloz.
19 de julio: Traslado al Hospital de Bujaraloz a 2 soldados.
20 de julio: Traslado al Hospital de Bujaraloz a 2 soldados. 21 de julio: Traslado al Hospital de Bujaraloz a 5 soldados, la ambulancia ha ido al Hospital de Gelsa a buscar un soldado enfermo.
22 de julio: Traslado al Hospital de Bujaraloz a 3 soldados. Lo que me complace en comunicarlo a usted para los efectos consiguientes.

Valfarta, a 23 de julio de 1937. El Teniente Ayudante. — Alfonso Castells. Firmado.

* * *
El que suscribe don Alfonso Castells Valls, Teniente Ayudante, pongo en su conocimiento que por el requerimiento del Delegado de Guerra en Sanidad, se dispuso la salida inmediata de tres ambulancias con dirección a Monegrillo, para efectuar la evacuación de los heridos.  

Para dicho servicio salieron las ambulancias y personal que a continuación se citan:  

Ambulancia núm. 6: Chófer: Luis Miguel. Ayudante: Francisco Bonet. Camilleros: José de Dios, Antonio Gutiérrez.
Ambulancia núm. 45: Chófer: Antonio Medina. Ayudante: Antonio Coscolín. Camilleros: Pedro Antonio Díaz, Emilio Bosque.
Ambulancia núm. 14: Chófer: Alejandro Joly. Ayudante: Enrique Vives. Camillero: Ginés Serrano. Cabo: Urbano García. Motorista Cabo: José Cordellach.

Todo este personal estaba al mando del Teniente Gabriel Roberto Barrón.  

Servicios prestados:

16 de julio: Traslado de 5 heridos al hospital de sangre de Bujaraloz.
17 de julio: Fue trasladado al Hospital de Cruz Roja el camillero Alfonso Marín Batan.
18 de julio: Fueron evacuados 5 heridos al Hospital de Bujaraloz y 2 al Hospital de Peñalba.
19 de julio: En dicho día no se efectuó ningún servicio.
20 de julio: Traslado de 2 heridos al Hospital de Peñalba y 5 heridos al Hospital de Bujaraloz.
21 de julio: Traslado de 1 herido al Hospital de Valfarta y de 3 heridos al Hospital de Bujaraloz.
22 de julio: En dicho día fueron evacuados al Hospital de Bujaraloz 11 heridos. 23 de junio: Traslado de 5 heridos al Hospital de Bujaraloz.
24 de junio: Traslado de 11 enfermos al Hospital de Bujaraloz.  En dicho día por medio de un Oficio que nos remitió el Director del Hospital de Monegrillo fueron retiradas nuestras ambulancias. El documento del Director del Hospital dice así : “Habiendo recibido un oficio que dice: Por haber cesado las operaciones que dieron lugar a la instalación del equipo quirúrgico de Monegrillo, pueden ser retirados todos los efectivos que allí fueron trasladados, así como todo el personal Sanitario.   “Las ambulancias de la Cruz Hoja que estaban allí desplazadas pueden regresar a sus Bases”.  
El Director del Hospital de Monegrillo. Firmado: P. Arqué. Monegrillo, 25 de julio de 1937. Al Teniente que manda las ambulancias de la Cruz Roja en Monegrillo.
* * *
También fue entregado al teniente de Cruz Roja este comunicado, el cual escribo textualmente para su conocimiento.   Dice así: El que suscribe Pedro Arqué Cuxart, Director del Hospital de Evacuación de Monegrillo, se complace en hacer constar lo que a continuación se expresa:   Que lodo el personal de la Cruz Roja destacado por orden superior al Hospital de su dirección, para efectuar las evacuaciones que hubiere menester se ha portado en todo momento en forma excelente, cumpliendo en todo momento y a la hora más intempestiva los servicios que se les ha encomendado, llevados por el alto espíritu que, siempre ha guiado a todos aquellos que han pertenecido a la Institución que con tanto orgullo representan. Lo que hace constar para satisfacción de los interesados y puedan exhibir este documento a donde crean conveniente.

  Monegrillo, 25 de julio 1937. Firmado: P. Arqué.  

Lo que me complace poner en conocimiento de usted para los efectos consiguientes. Valfarta a 25 de julio de 1937.   El Teniente Ayudante. — Alfonso Castells. Firmado. Visto Bueno, Gebelli. Hay un sello que dice: CRUZ 110.1A ESPA-ÑOLA. Sector Bujaraloz. Barcelona. Hay otro sello que dice: EJERCITO DEL ESTE. Capitán Jefe Delegado. Frente Aragón. CRUZ ROJA ESPAÑOLA.
* * *
El que suscribe don Alfonso Castells Valls, Teniente Ayudante, pongo en su conocimiento los servicios que durante los días 23, 24 y 25, han prestado los Camilleros que fueron destacados al Cruce de Gelsa por indicación del Comisario de Guerra en Sanidad.  
Ambulancia núm. 10: Sargento: Jesús Pla. Cabo: Andrés Vila. Camilleros: José Pont, Mariano Ayora, Jaime Pomier.  
23 de julio: Evacuación de Pina de Ebro de un herido y trasladarlo a los Dockers.
24 de julio: Evacuación de tres soldados al Hospital de Bujaraloz; también fueron evacuados 2 al Hospital de Fraga.
25 de julio: Evacuación al Hospital de Bujaraloz de 3 heridos. Ha salido la ambulancia a Pina de Ebro para ir a buscar un herido. En dicho día por orden del Director del Hospital se retiró el retén regresando el personal y la ambulancia al Cuartel general. Lo que me place poner en conocimiento de usted para los efectos consiguientes.  

Valfarla a 26 de julio de 1937.  El Teniente Ayudante. — Alfonso Castells. Firmado. Visto bueno, Gebelli. Hay un sello que dice: EJERCITO DEL ESTE. Capitán Jefe Delegado. Frente Aragón. CRUZ ROJA ESPAÑOLA DE SASTAGO.   (Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1/8/37)  

De acuerdo con estos documentos, en la localidad de Monegrillo también se estableció un hospital de guerra. También se montó un taller de mantenimiento y reparación de ambulancias en Valfarta, tal y como aparece en Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona del 1 de abril de 1937 “Material obtenido gratuitamente por Secretaría del Comité Local de Barcelona, a distribuir por la Brigada.  Montaje de un taller completo, para la reparación de ambulancias, en el garaje instalado  en Valfarta (Bujaraloz)”. Hubo mucho material destinado a los hospitales y en los boletines se daba la información completamente detallada:

Material con destino al frente de Bujaraloz, sector Valfarta, obtenido por La secretaria del comité local de la Cruz Roja de Barcelona

Ambulancia “Studebat” B.  63.373,  equipada  con 4 camillas,  a  la  moderna,  conducida por  el chófer Isidro  Cartés. Ambulancia “Stewar”, capacidad 8 camillas, montada con toda la  técnica  moderna  conducida  por el  chófer Francisco Capdevila. 3  coches de turismo. Moto núm.1 “Norton”, conducida por Luis  Miguel. Moto  núm.  2. “F. M.”, conducida  por Manuel  Muñoz. Moto  núm. 3. “Beig-Anen”. Moto  núm.  4.  “B. S.  A.”. Para  sustituir  a las dos  anteriores  caso  de  avería.  15  camillas  de  campaña.  8 camillas  modelo Ambulancia. 6  cubiertas 160 x 40  para  Ambulancias.  6  estufas “Salamandras” para instalarlas en el  Hospital  de Valfarta. 1  fogón  “Coleman”  capacidad, 25 litros. 2 fogones “Coleman”, capacidad 5  litros. 6 faroles  de  campaña.  1 máquina  de  escribir portátil

Relación  del  material  de  la cruz  roja,  que  ha salido  con  destino al  frente   de  Bujaraloz  (Sector  Valfarta) 

Ambulancia “Ford” B. 45.368, equipada con 4 camillas y conducida por el chófer Jesús Rodriguez. Ambulancia “Opel”  B.  64.441, equipada  con 4 camillas y  conducida por el  chófer Vicente  Gadea. Ambulancia “Ford”  B.  61.312,  equipada  con 4 camillas y conducida por el  chófer Paulino  Catalá. 2 tiendas  de campaña de  6 m. de  circunferencia. 2 aparatos  de  rayos X portátiles. 3  máquinas de  cortar pelo. 

Una  mochila  alemana,  con  lo  necesario  para  las  curas  de  urgencia.  8  placas  Radio   X   30  X  40.  8  placas  Radio   X  24  X  30.  90   kilos  de  esmalte. 

Material y construcción de 100 camas hierro, a 150 pesetas una. 12 bisturíes. 12 pinzas disección. Para La Zaida y Valfarta (Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1/5/37)      

  

En febrero de 1937, el delegado de la Cruz Roja Internacional de Ginebra, Mr. Roland Martí visitó el frente de Aragón y el Hospital de Valfarta “ el cual está dotado de todo lo necesario, incluso aparatos de Rayos X. Refiriéndose a los servicios en todos los hospitales visitados, dijo que está satisfechísimo de su organización” La Vanguardia 18 febrero 1937.

En mayo de 1937 se presentó un informe al Comité Local de la Cruz Roja por parte de la comisión que formaron Estrany y Ráfales. En dicho informe se denuncia que el personal de la Cruz Roja en servicio al frente (División Durruti) no había cobrado los últimos meses, desde el 15 de marzo hasta el 20 de mayo. (Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1/6/37). No debió de ser fácil para la Cruz Roja mantener estos hospitales que necesitaban de bastantes recursos económicos, así se recoge en “Más allá: portavoz de la División “Francisco Ascaso” 22 de septiembre de 1937 Los gastos   ocasionados por los honorarios  del  personal movilizado  alimentación, material  sanitario y quirúrgico son elevadísimos, y la ayuda internacional nula, sólo haciendo un sin fin de sacrificios muy  a duras penas  la  institución  les puede  subvencionar”. Pues hacía poco que el hospital de Valfarta había dejado de ser subvencionado por la División, pasando a hacerse íntegramente la institución de la Cruz Roja.

En el Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona del 1 de marzo de 1938 aún aparece el envió al Hospital de Valfarta de 31 libros, posiblemente en esa política de crear bibliotecas en los hospitales.

La existencia del hospital, de heridos y muertos, obligó a realizar la fosa común de Valfarta, localizada en el interior del cementerio. De acuerdo con el Sistema de Información de Patrimonio Aragones (SIPCA) “En ella reposan los restos de un número indeterminado de soldados republicanos muertos en el hospital militar que se instaló en esta pequeña localidad durante los primeros tiempos de la guerra. Los restos permanecen aún en el escueto recinto del cementerio, aunque los informantes no recordaban su paradero exacto, ni mucho menos el número preciso de los que fueron enterrados allí “.

Al poco, las tropas nacionales del sector de los Monegros fueron avanzado en una profundidad de 32 kilómetros, apoderándose de los pueblos de Valfarta, Peñalba y Candasnos. “En este profundo avance la columna motorizada ha encontrado volados todos los puentes y alcantarillas y ha sido preciso hacer desviaciones en todos esos pasos” Nueva España 27 marzo 1938.

Los hermanos Lana Torres


Paco

Francisco Lana Torres

Francisco Lana Torres nació en 1915 en Sariñena. Hijo de Pablo Lana Marías y María Torres Allué, fueron tres hermanos: Francisco, Marina y Emilia. Su padre, Pablo Lana Marías ejerció como funcionario de telégrafos.

Francisco, conocido como Paco, vivió poco en Sariñena, donde “Los pijáitos iban al casino y los obreros al café” (Plaza de los republicanos españoles: testimonios de exiliado. García, Gabrielle). Pronto comenzó sus estudios en Zaragoza, primero en los maristas y luego con los jesuitas para acabar estudiando ingeniería de telecomunicaciones. Durante su época de estudiante estuvo afiliado a la organización estudiantil y de izquierdas FUE (Federación Universitaria Escolar). Con el inicio de la guerra tuvo que abandonar sus estudios, alcanzando el grado de Teniente de Ingenieros Zapadores. Por sus conocimientos en explosivos, contribuyó a la detonación y voladuras de infraestructuras, tales como puentes, con el objetivo de impedir el avance de las tropas sublevadas.

“Mi padre era funcionario de telégrafos. Un tío, primo de mi padre, era diputado radical socialista en Huesca. De muy joven, ingresé en la FUE. Estaba cursando estudios de ingeniero de telecomunicaciones. Cuando se produjo el levantamiento militar, tenía veintiún años, me uní sobre la marcha a la columna anarquista de Durruti, procedente de Barcelona se dirigía a Barcelona. Empecé la guerra con los anarquistas, pero sin serlo. Durante la guerra, el Gobierno de la República había abierto escuelas militares. Así que acabe ingresando en una escuela popular de guerra. Era el comandante de la Centuria quien designaba quien podía acceder a una escuela popular de guerra” (Plaza de los republicanos españoles: testimonios de exiliado. García, Gabrielle). El tío, primo de su padre, al que hace referencia, responde a Casimiro Lana Sarrate.

Luchó en Teruel, al parecer un invierno durísimo: “Tomamos Teruel por primera vez en diciembre. De allí, marché a Cuenca. Quince días más tarde, las tropas franquistas atacaban de nuevo Teruel, por lo que regresé. La diferencia de fuerzas era evidente. No todos los aviones eran de la Primera Guerra Mundial, tampoco hay que exagerar. Había aviones de caza rusos que no estaban mal, pero las fuerzas franquistas eran mucho más importantes. Sobre todo la aviación. Evidentemente, yo estaba en contra de la no intervención, nos faltaba armamento. Éramos idealistas, pero al cabo de dos años, comenzamos a dudar si alcanzaríamos la victoria” (Plaza de los republicanos españoles: testimonios de exiliado. García, Gabrielle).

Tras la batalla del Ebro se exilió a Francia “De un lado del río, los fascistas; del otro, los republicanos. Me encontraba en Valencia y debía de llegar a Barcelona, el trayecto lo hice por el mediterráneo” (Plaza de los republicanos españoles: testimonios de exiliado. García, Gabrielle). Paco acabó en el campo de concentración francés de Argelès-sur-Mer del que terminó escapando para unirse a las guerrillas de maquis.

Para escapar de los Alemanes, Paco se escondió en la ciudad ocupada de Burdeos, dedicándose a la construcción de una base de submarinos de guerra del ejército nazi. Allí muchos españoles fueron usados como esclavos en la construcción de aquella instalación militar. Más de 2.000 españoles presos fueron empleados a trabajos forzados por los alemanes sufriendo penosas condiciones que acabaron con la vida de más de medio centenar de ellos. La base de submarinos nazis que construyeron 2.080 esclavos españoles, El Mundo.

Paco logró escapar y refugiarse en la Bretaña francesa. En una terraza de un bar en la ciudad de Rennes, conoció a Carmen Renault y enseguida se enamoraron. Como no tenía documentación, se escondió durante seis meses en el desván o buhardilla del colegio, donde Carmen daba clases. Carmen era maestra y el desván estaba justo encima de su clase. Cuando obtuvo una documentación falsa, Paco pudo salir de su escondite y trabajar como electricista instalando campanarios eléctricos en todas las iglesias de la zona. Paco y Carmen acabaron contrayendo matrimonio residiendo en la localidad de Rennes. Como muchos españoles exiliados, Paco soñó con volver a una España libre, pero no pudo ser. Francisco Lana Torres falleció en septiembre del 2004.

Paco Carmen Dinard 1951

Francisco y Carmen en Dinard, 1951.

En Francia, Paco trabajó y perteneció a la sección sindical de UGT y fue secretario del PSOE de la localidad de Rennes (Ille et Vilaine), también fue secretario del Grupo Departamental del PSOE de Ille et Vilaine. Además, la Fundación Pablo Iglesias recoge que participó activamente en congresos como representante de ambas organizaciones, así es el caso de los VII, el VIII, el X, el XI y el XIII Congresos del PSOE en el exilio celebrados en 1958, 1961, 1967, 1970 y 1974. En el VIII Congreso de 1961 lo hizo como delegado suplente. En la UGT fue delegado de la Sección de Rennes al VIII, IX, X y XI Congresos de la UGT en el exilio celebrados en 1962, 1965, 1968 y 1971 respectivamente. En los dos últimos como delegado suplente. En abril de 1976 representó a Rennes en el XXX Congreso de la UGT celebrado en Madrid. En 1981 continuaba residiendo en Rennes suscrito a El Socialista (Fuente: Fundación Pablo Iglesias).

Marina Lana Torres nació en 1920 en Sariñena, aunque su verdadero nombre era María Pilar. La vivienda familiar se ubicaba en la calle Goya de la localidad monegrina. A los dieciséis años, con el estallido de la guerra, Marina fue enfermera voluntaria en el Hospital Militar de Sariñena y miliciana, perteneciendo a las Juventudes Socialistas Unificadas. En el hospital conoció al teniente de intendencia catalán Tomás García-Ciaño Napal, nacido en 1911.

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Marina, segunda por la derecha con otras enfermeras.

Tomás no participó activamente en la guerra y se dedicó a realizar labores de intendencia en Sariñena. Gracias a su intervención, evitó que delatasen a dos monjas que se encontraban clandestinamente realizando una celebración religiosa, hecho por el que siempre le estuvieron muy agradecidas. Tomás no las delató y ocultó lo visto para proteger las vidas de las religiosas.

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Marina abanderada en un desfile en Barbastro.

Marina quedó retratada por el fotógrafo Agustí Centelles desfilando con la bandera de la JSU (Juventudes Socialistas Unificadas) junto a las milicianas sariñenenses Isabel Millera, Amparo Casañola, Dolores Laín, Rosario Orquín y Emilia Huerva. El desfile transcurrió en 1937 en Barbastro, calle General Ricardos (Sariñena Antigua, Salvador Trallero).

Durante la guerra, en casa de la abuela de Marina estuvieron once mujeres solas y tuvieron que vender algunas propiedades para poder ir sobreviviendo. Con el avance del bando nacional, Marina y Tomás marcharon a Barcelona y tras la guerra no pudieron regresar a Sariñena. Además, Marina contrajo tuberculosis y tuvo que retirarse al Pirineo aragonés para sanarse, a Aísa, en la Jacetania.

Hasta 1941 Marina no pudo regresar a Sariñena y aun así no pudo volver a su casa de la calle Goya, que por entonces alojaba a un militar a modo de fonda. Así, primero se fue a vivir con una tía y luego a una casa en la plaza del ayuntamiento, en casa Manin. Allí vivió con Tomas, con quien pronto contrajo matrimonio. Al final, pudieron vivir en la casa natal de calle Goya, aunque tan solo por poco tiempo.

Marina y Tomás abandonaron Sariñena marchando a San Sebastián donde Tomás trabajó en la Mutua General de Seguros. Después lo nombraron Director de la sucursal de Mahón, en la isla balear de Menorca. Allí estuvo durante 5 años. Finalmente lo trasladaron a Zaragoza donde Marina adquirió cierta notoriedad gracias a su profesión de modista y sus diseños exclusivos y reputados. Se especializó en ropa infantil siendo una dura competencia al afamado comercio Ríos de Zaragoza. Marina tuvo una gran personalidad, con un carácter fuerte y alegre.

Pablo Lana Marías fue denunciado a pesar de sus pocas vinculaciones políticas y trasladado a una cárcel de Madrid. Allí estuvo encerrado en el corredor de la muerte durante 5 años esperando todos los días que lo fusilaran. Al final, fue el párroco de Sariñena quién logró sacarlo de la cárcel y volvió a su trabajo habitual montando postes de telégrafos. Al cabo de un tiempo, estando trabajando y subido a un poste, llegó la Guardia Civil y su denunciante y Pablo cayó al suelo perdiendo la vida. ¿Qué pasó?, nadie lo sabe, la versión oficial es que cayó del poste al suelo y perdió la vida.

En la relación de vecinos de Sariñena, con responsabilidades políticas, aparecen tanto Paco como su padre Pablo. Francisco como teniente del ejército rojo que tras la guerra se halló ausente, exiliado, mientras que Pablo fue considerado izquierdista de U.G.T. figurando en situación de detenido.

Mi agradecimiento a Yöel Lana Renault por compartir la historia, su gran disposición y amabilidad, gracias.

Tomás Tusó Temprado


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Tomás Tusó Temprado

Tomás José Mariano Fausto Tusó Temprado nació en Sariñena el 22 de septiembre de 1891, su padre Mariano Tusó Martín, natural de Zaragoza, fue  abogado y registrador de la propiedad en Sariñena. Su madre Dolores Temprado Montalvo era natural de la Puebla de Hijar. Hermanos Mariano (nacido aproximadamente en 1886), Francisco (1891) e Isidra (1893). Tusó pronto accedió a los estudios del Instituto de Segunda Enseñanza de Huesca, igual que sus tres hermanos. Luego estudió medicina y ejerció de médico además de su faceta política e intelectual. Considerado como “militante obrero de la CNT que ejerció la medicina dedicado a las clases populares”, la figura de Tusó es mucho más amplia de acuerdo a unos tiempos convulsos que fueron forjando y modulando a nuestro protagonista. En algunas publicaciones aparece su primer apellido como Tussó.

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Tomas Tusó pronto se debió de trasladar a Barcelona donde comenzó a desarrollar una amplia actividad política. A finales de 1919 ingresó en el Centro Aragonés de Barcelona y formó parte del grupo de amigos de Samblancat y Maurín “También estaban en él Ramón Acín y Felipe Alaiz y de aquel grupo surgió la publicación del semanario Talión, en 1914- 1915” (Nuevas aportaciones sobre el origen del nacionalismo aragonés. Antonio Peiró Arroyo. El Ebro, nº 10).Segú Antonio Peiró, Tusó se integró en el grupo organizador de la Unión Regionalista aragonesa (URA), constituido el 1 de diciembre de 1917: “Los creadores de la URA (Unión Regionalista aragonesa) de Barcelona habían fracasado a la hora de incorporar en su seno un sector más radical (y moderadamente intelectual). Torrente quedó fuera, aunque se incorporó más tarde, desempeñando un papel muy destacado; Samblancat y Maurín nunca lo hicieron. Sólo consiguieron la participación de Tussó, por entonces, poco conocido”. (Nuevas aportaciones sobre el origen del nacionalismo aragonés. Antonio Peiró Arroyo. El Ebro, nº 10). El sariñenense Rafael Ulled Altemir fue presidente del Centro Aragonés de Barcelona y vocal del mismo en 1922 (Diario de Huesca 4 de abril de 1922). En relación con la Unión Regionalista aragonesa (URA), Antonio Peiró relata: Tussó fue elegido vicepresidente de la Junta directiva de la JRA a mediados de noviembre de 1918 y vocal primero de la Junta directiva de la URA el 16 de febrero de 1919. Es probable que siguiese perteneciendo a ambas hasta su renovación, que tuvo lugar los días 23 de enero de 1921 y 31 de enero de 1920, respectivamente (La Veu de Catalunya, 13 y 14-XI-1918, 13-II-1920 y 31-I-1921; La Vanguardia, 14-XI-1918, 20-II-1919, 13-II-1920 y 1-II-1921; La Publicidad, 15-XI-1918 y 16-II-1920; La Crónica de Aragón, 22-XI-1918 y 3-II-1920; El Ebro, 20-II-1919; 5-III-1920; 46, 5-II-1921), aunque la última noticia que tenemos de su vinculación a la URA de Barcelona es de junio de 1919, como anunciante.

En 1922, con la creación de los Comités Sindicalistas Revolucionarios, en el seno de la Confederación Nacional del Trabajo, Tusó formó parte de dichos comités a los que acudían los hombres de acción anarquistas cuando estaban heridos. (Nuevas aportaciones sobre el origen del nacionalismo aragonés. Antonio Peiró Arroyo. El Ebro, nº 10).Tusó fue secretario de la organización del Socorro Rojo Internacional y se vio involucrado en los hechos del Complot de Garraf en junio de 1925, un atentado fallido contra Alfonso XIII durante la dictadura de Primo de Rivera (1923-1930). Entonces, el político y escritor Abelard Tona se puso en contacto con Tomás gracias a Jaume Aiguader “Me puso en contacto con el doctor Tomás Tusó, entonces secretario del Socorro Rojo Internacional, organismo que se encargaría de proporcionarnos ayuda para nuestros presos” (Jaume Aiguader. La Nación Popular. Manuel Pérez Nespereira). Jaume Aiguader i Miro fue médico, político y escritor catalán que llegó a ser alcalde de Barcelona y ministro del gobierno español.

Podemos decir que Tusó fue parte activa del movimiento contra la dictadura de Primo de Rivera, incluso fue detenido en julio de 1925 por sus actividades: “Comunistas detenidos. Han sido detenidos Natalia Castrolena, novia de Bonet, el abogado D. Juan Casanova, el médico D. Tomás Tusó, dos hermanos y la madre del sindicalista Bueno, considerados todos ellos como comunistas. Serán puestos a disposición de la autoridad militar, como consecuencia de la campaña que realizaron par a evitar el embarco de tropas destinadas a África” (El Sol, 9 de julio de 1925). Además,Tusó fue miembro del Comité disidente contra la dictadura diseñado por el conservador monárquico José Sánchez Guerra, al que participó en representación de la Federación Comunista Catalano-Balear: “El comité estaba formado por: Joan Lluhí (L’Opinió), Lluís Companys, Eladi Gardó (PRR), Rafael Campalans (USC) Desideri Trilles i J. Murtra (UGT), Tomàs Tussó (Federació Comunista Catalano-Balear), Jaume Aiguader (EC) y Pere Massoni (CNT)”. (Jaume Aiguader. La Nación Popular. Manuel Pérez Nespereira).

El doctor Tusó en libertad Ha sido puesto en libertad el doctor Tusó, que se hallaba detenido gubernativamente en la cárcel celular de ésta, desde hace algún tiempo. Muchos amigos del doctor Tusó que tuvieron noticia anticipada de su excarcelación, fueron a recibirle a las puertas de la prisión, y después en automóviles le acompañaron hasta su domicilio.

La vanguardia, 29 noviembre de 1925.

En 1929 se produjo el complot Sánchez Guerra, un golpe contra la dictadura que acabó fracasando: «A la hora de la verdad, la coordinación fue prácticamente nula entre una CNT aún convaleciente (la huelga general sólo se proclamó en algunas fábricas el día 29, y prácticamente cesó al día siguiente) y unos militares escasamente motivados para apoyar en la calle un levantamiento anarcosindicalista de consecuencias imprevisibles. Ni Companys ni López de Ochoa lograron convencer a la guarnición para un alzamiento. Con todo, Companys, Aiguader, Lluhí, Ernest Ventós, Tussó, los hermanos José y Ángel Samblancat y otros implicados esperaron durante toda la noche del día 31 de enero a que los militares conjurados en el Cuartel de Atarazanas, encabezados por los capitanes Reinlein, Pérez Farràs, Jiménez, Eduardo Medrano y Pérez Salas, saliesen a la calle para ocupar la Capitanía General con fuerzas del 3er Regimiento de Artillería, de acuerdo con lo prometido al Comité Revolucionario barcelonés.» Eduardo GONZÁLEZ. (Jaume Aiguader. La Nación Popular. Manuel Pérez Nespereira).

En 1930 Tomás apareció citado en un manifiesto contra republicanos y sindicalistas “Situaba en un mismo plano los dirigentes republicanos, Companys, Aiguader, Sunyol, Tussó, Lluhí y Casanovas, calificados de políticos de tercera, al lado de sindicalistas que califica de «bandidos» a la relación de los cuales incluía Peiró, Pestaña, Carbó, David Rey, Delaville, Barrera, Clara, Escrich y Dinarés”. (Jaume Aiguader. La Nación Popular. Manuel Pérez Nespereira). En el mismo año se adhirió al Manifiesto de Inteligencia Republicana, manifiesto aparecido en marzo de 1930, donde Tusó lo firmó como Obrerista, entendiendo que en representación del Bloque Obrer i Camperol. Tusó volvió a ser detenido por sus acciones políticas, así lo reflejó El Imparcial, el domingo 12 de octubre de 1930: Cuestiones de orden público. — Varias detenciones importantes, Barcelona11. Esta madrugada la policía ha procedido a la detención de significados elementos políticos y sociales. El ex diputado por Sabadell señor Company fue detenido a las dos de la madrugada en su domicilio. Los otros lo fueron muy de madrugada en sus domicilios y en otros lugares. Son ocho: Ángel Pestaña, Tomás Tuso, el director del seminario L’Opinió, Juan Lluhi, los redactores de Solidaridad Obrera Sebastián Clara y Pedro Foix, el estudiante y al mismo tiempo oficial de Telégrafos Francisco Essrich y Emilio Granier Barrena. Los detenidos lo han sido por orden del director general de Seguridad y han quedado a su disposición. Desde la Jefatura de Policía fueron llevados a la cárcel. El gobernador interino al recibir a los periodistas manifestó que ni siquiera tenía noticias de esas detenciones, pues no han sido puestos a disposición gubernativa. El hecho de figurar algunos de los detenidos en el comité pro presos se ha creído que su detención obedece a formar parte del comité. Se atribuye estas detenciones a una medida preventiva del Gobierno, encaminada a evitar se produzcan ciertos hechos anunciados. El ex diputado a Cortes señor Rafels, a Madrid.

Tusó fue miembro de la Federación Comunista Catalanobalear, del Bloque Obrer i Camperol y finalmente del POUM, en representación del cual fue regidor del Ayuntamiento de Barcelona. Aparece como candidato de concejal al ayuntamiento de Barcelona en las elecciones de abril de 1931 por el distrito noveno (La Vanguardia, 7 de abril de 1931). En las elecciones generales de junio de 1931 por el Bloque Obrero y Campesino (La Vanguardia, 27 de junio de 1931). En 1932 se presentó en la candidatura de Obreros y Campesinos (F.C.I.) (La Vanguardia, 19 de noviembre de 1932). Con el Frente Obrero (Alianza socialista comunista) como Diputado por Barcelona en noviembre de 1933 (La Vanguardia, 28 de noviembre de 1933).

Mitin en el Bosque Hoy, a las diez de la mañana, en el teatro del Bosque, se celebrará un mitin en el que el bloque obrero y campesino hará la presentación de la candidatura obrera y la exposición del programa (electoral del bloque. Tomarán “parte en dicho mitin: Enrique Dalmau, Julio Figueras, Joaquín Masmano, Joaquín Pijoan, Víctor Colomé, Jordi Arquer, Joaquín Maurín y Tomás Tusó.

La Vanguardia, 29 de marzo de 1931

Mitin del Bloque Obrero y Campesino Para la presentación de su candidatura, dicha agrupación celebró un mitin anteayer en el teatro Español, que se vio muy concurrid.». Tomaron parte en él, Tomás Tusó, que presidió Jorge Arquer, Dalmau Arbandis. García Miranda y Maurín. Todos ellos censuraron a los gobernantes actuales, que, dijeron, comprometen el éxito de la revolución que ellos propugnaban. Recomendaron a todos los que de veras quieran la verdadera revolución que voten la candidatura que presenta el Bloque Obrero y Campesino. El acto terminó sin que se registraran incidentes.

La Vanguardia, 23 de junio de 1931

Tusó aparece citado como ponente del Congreso de Educación Sexual para celebrar en 1934 donde como doctor participaría en la sección III “Obra social de educación física” con la intervención “La educación sexual de los obreros” (La Vanguardia, 8 de julio de 1933). Desconocemos si se llevó a cabo el congreso.

En las elecciones municipales de Barcelona, del 14 de enero de 1934, fue en la lista  número 7 correspondiente al Bloc Obrer i Camperol segundo tras Joaquín Maurin Juliá. “La Veu de Catalunya, 9 de enero de 1934”. Es en las constitución del ayuntamiento de Barcelona del 21 de octubre de 1936 cuando Tusó ocupó el cargo de regidor de “Higiene y Sanidad” por parte del POUM. La alcaldía encabezada por Carles Pi i Sunyer (ERC), que contaba como consejero a Gobernación con Hilari Salvadó, también de ERC que al final acabó ocupando la alcaldía cuando las tropas franquistas asolaban con sus bombas la ciudad condal  (Hilari Salvadó, alcalde de Barcelona quan plovien bombes. Pau Vinyes i Roig).

Tusó fue presidente de la Asociación de Funcionarios del Ayuntamiento, reelegido por unanimidad en asamblea general que se celebró en el Centro Obrero Aragonés (La Vanguardia, 9 de abril de 1936). Publicó algunos escritos en catalán, fue un aragonés de origen no catalanoparlante que empleó el catalán en algunos de sus escritos, igual que Jesús Ulled Altemir (Huesca, 1894 – Barcelona, 1968).  Entre sus escritos  “Necessitat d´una educació i d´una cultura obrera” en la revista L´Opinio y “Cal pendre posicions” en  L´Hora.

Folleto guerra civil Ajuntament de Barcelona, 1937. 

Folleto editado por la conselleria de higiene y Sanidad de Ajuntament de Barcelona en 1937 de diseño y producción impecable. Publicado siendo concejal D. Tomás Tusó Temprado, con la participación de los Arquitectos J. Plantada, A. Calvet y J. SEllés Codina.


El folleto presenta el plan de servicios sanitarios iniciado por la consellería de sanidad, con la construcción de varias policlínicas, la adaptación del Convento de Valldonzella para Hospital de tuberculosos, la transformación del Hotel Palace (incautado por el ayuntamiento como se puede observar e una de las fotografías) en hospital de maternidad, el colegio Jesús y María reformado como sanatorio mental,  entre otras iniciativas.

Contiene un plano desplegable de la ciudad de Barcelona y numerosos croquis y planos arquitectónicos de los edificios que se van a intervenir, también buena cantidad de fotografías.

En definitiva, se trata de un documento histórico de gran valor documental. Importante tanto por su calidad en el diseño, como por la información que contiene. El estado de  conservación es  bueno.

Tamaño. 23x22cm
impreso E.G: Seix i Barral (empresa colectivizada), Barcelona.

Fuente: Todo colección (https://www.todocoleccion.net/)

En Julio de 1936, con el comienzo de la guerra de España se inició la incautación de los hospitales, nombrando delegado al Dr. Tusó Temprado de varios hospitales, así como el de Santa Cruz y San Pablo (La Vanguardia, 28 de julio de 19336) denominándolo Hospital General de Cataluña. Se controló la distribución de heridos, interviniendo los balnearios y camas disponibles en ellos,

En esos primeros días se dio el caso de un impostor que se hizo pasar por secretario del doctor Tusó “Ha sorprendido la buena fe de algunas personas ofreciéndoles empleos en el Hospital general de Cataluña, por lo que exige la entrega de cantidades, se pone en conocimiento del público que dicho señor no tiene ningún secretario, rogando que se denuncie a la autoridad” (La Vanguardia, 14 de agosto de 19336).

LOS SERVICIOS HOSPITALARIOS

El sostenimiento del Hospital General de Cataluña La Generalidad de Cataluña y el Ayuntamiento de esta ciudad, teniendo en cuenta la petición del doctor Tomás Tusó, delegado gubernativo del Hospital General de Cataluña, y de la Junta Administrativa del propio Hospital, han acordado hacerse cargo de todos los gastos que origine el sostenimiento de dicho nosocomio, que ha quedado incautado por la Generalidad. —El Cuerpo facultativo del Hospital General de Cataluña hace constar que, por unanimidad, ha tomado el acuerdo de ponerse incondicionalmente al lado de las autoridades y de la Junta Administrativa del mencionado Hospital, ofreciéndose para colaborar lealmente y sin limitaciones con la nueva organización hospitalaria.

La Vanguardia, 2 de agosto de 1936.

Tusó estuvo en el frente de Aragón y es cuando lo podemos situar en el Hospital Militar de Sariñena, entendiendo que estuvo en calidad de miembro del Consejo Sanitario de Guerra y no ebió de ejercer como médico: “El 5 de septiembre Jaume Aiguader, Josep Mestre i Puig, Perramon y Tussó se van dirigir a la línea de fuego en el segundo tren hospital organizado por el Consell Sanitari de Guerra. Este tren había de cubrir los servicios Tardienta-Lleida”. (Jaume Aiguader. La Nación Popular. Manuel Pérez Nespereira).

Al finalizar la guerra Tusó comenzó el exilio, aparece citado en Argelia, lo cita Joan Ventosa i Roig (Vilanova i la Geltrú, 11 de desembre de 1883 – México, 30 de julio de 1961), pedagogo y político catalán, diputado a las Cortes Españolas durante la Segunda República Española. Tras haber estado preso, durante dos años en Francia, Joan salió de Port Vendres a bordo del Gouverneur Général Cambon, junto a su mujer Pepita y su hija  Nuria, hacia Orán. Llegaron el 18 de octubre de 1941 siendo recibidos por Tomás Tussó “El Dr. Tussó, avisado por Gispert, nos espera y nos ha buscado alojamiento, cosa difícil, porque la ciudad está llena de gente”. La familia de Joan Ventosa i Roig continuó desde Oran en tren hacía Casablanca donde se embarcaron hacia Veracruz (México). (VENTOSA I ROIG, Joan. Diari del vitge de Montpeller a Mèxico. Octubre de 1941). Tomás debió de hacer un periplo parecido a Josep Clara Resplandis (La maçoneria a l’exili: França, 1939) donde Tomás aparece citado exiliado en Francia, en la población de Lyon, en el departamento de Rhône. Al parecer, después consiguió exiliarse a Marruecos y luego a México.

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Llegó a México a los 51 años de edad, al puerto de Veracruz el 12 de junio de 1942, de acuerdo a la  Ficha personal de Tomás Tusó Temprado, México (Secretaría de Gobernación. Departamento de Migración). Su persona relacionada figura el doctor Jerónimo Salmerón. Se detalla como seña particular una cicatriz en la frente. Hablaba inglés y francés y su última residencia fue en Marsella. De estado civil aparece casado, en La Vanguardia, 11 de marzo de 1969 aparece la esquela del fallecimiento de Dolores Carbonell Espina, viuda de Ramón Gallardo Torregrosa, entre sus familiares se cita como hijo político a Tomás Tusó (ausente) y a Dolores como hija de la fallecida y también con la particularidad de “ausente”, indicando el exilio. Así, podemos establecer que Tomás Tusó Temprado se casó con Dolores Gallardo Carbonell.

Poco sabemos de su exilió, de su vida en México. El olvido forma parte de aquella condena que sufrieron los exiliados, el romper con sus orígenes y verse avocados al olvido. Tomás Tusó Temprado murió en México el 2 de junio de 1974. Sirvan estas líneas para reconocer su figura y recordar a un intelectual implicado socialmente y políticamente en una vida digna de reconocer.

Maquis por Los Monegros


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Sierra de Alcubierre

“Localizados por numerosos efectivos gubernamentales fueron perseguidos hasta lograr adentrarse en la Sierra de Alcubierre, tan acogedora como siempre con los que huían de la ley”. Así narra Manuel Benito el devenir de algunos guerrilleros que, en octubre de 1944, atravesaron los Pirineos para combatir el régimen de Franco y fueron expandiéndose con dificultad “por los valles intermedios, llegando a los somontanos y a las cercanías de Huesca”.

El maquis,​ fue el conjunto de movimientos guerrilleros comunistas y anarquistas de resistencia en España que comenzó durante la Guerra Civil. Muchos de ellos guerrilleros lucharon en la 2ª Guerra Mundial incorporados en la Resistencia Francesa y comprendidos en la Agrupación de Guerrilleros Españoles. Con el comienzo de la retirada de las tropas alemanas nazis, en 1944, muchos volvieron a España con la esperanza de acabar con el régimen fascista de Franco esperando que los aliados interviniesen también en España. “Los Maquis Perdieron la guerra pero no la esperanza de volver a su tierra en libertad. Lucharon contra la Alemania nazi en suelo francés, fueron los primeros en entrar a París y los últimos guerrilleros europeos. Crecidos por el triunfo, creyeron que obligarían a Franco a rendirse con la ayuda política internacional” Manuel Benito.

Todo apunta que en Los Monegros no llegó a establecerse un grupo estable de maquis o guerrilla antifascista pero si que hubo actividad. Para Ignacio Castán Andolz, en su obra Los Pirineos y el Maquis, la sierra de Alcubierre “Hubiera podido actuar como eslabón en un camino que, en las zonas descampadas, se atravesara al amparo de la noche. Nada he podido, de todos modos, confirmar al respecto. De las entrevistas realizadas en estos pueblos no se desprende la existencia de grupos guerrilleros de una manera fija en el período estudiado”.

En la Enciclopedia Aragonesa señala que en 1944 la Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón (AGLA) realizó abundantes acciones en la sierra de Alcubierre. “En paralelo a la invasión del valle de Arán, a lo largo de la primera quincena de octubre de 1944 penetraron por la cabecera de los valles de Ansó y Echo cerca de 300 guerrilleros encuadrados en la 241ª Brigada, anteriormente llamada Brigada B, y comandados por José Cortés Brun, natural de Siresa (Huesca). Paulatinamente se fueron desplazando hacia el sur con la idea de agruparse en los montes de Zuera y Alcubierre. Arainfo”.

El régimen franquista dispuso fuerzas para hacer frente a las distintas incursiones estableciendo la  51ª División para guarnecer la zona de Zaragoza, especialmente en los Montes de Zuera y sierras de Alcubierre y Santo Domingo. Unidad integrada en la 152ª División, desplegada desde Aínsa hasta el límite con Cataluña (Luis Pérez de Berasaluce. Cuando los maquis. Guerrilla y pasos de frontera en el pirineo occidental).

Luis Pérez recoge el objetivo de reagruparse grupos guerrilleros en la sierra de Alcubierre en 1944. Según su trabajo Cuando los maquis. Guerrilla y pasos de frontera en el pirineo occidental, los maquis tenían los planes de adentrarse a los montes de Zuera, Cinco Villas y sierra de Alcubierre “Esperando levantamientos populares en Huesca y Zaragoza”. Las dificultades que se encontraron los grupos y la fuerte persecución de fuerzas del ejercito y la guardia civil les impidió alcanzar el objetivo de la sierra de Alcubierre (Cuando los maquis, Luís Pérez).

Algunos monegrinos formaron parte de los maquis, como Mariano Viñuales Tierz (Huerto, Huesca, 12 de febrero de 1919 – Huesca, 13 de octubre de 2013) que pasó armado los Pirineos para unirse a los maquis. Como muchos, Mariano ya había luchado en la guerra de España en las filas del Ejército Popular Republicano (EPR) y en la segunda Guerra Mundial en las Fuerzas Francesas del Interior (FFI). Mariano Viñuales fue denunciado y detenido cuando se encontraba en Huerto en 1944, siendo sometido a un Consejo de Guerra por un delito de Rebelión, Viñuales fue condenado en 1945 a la pena de 12 años y 1 día de cárcel. Los sariñenenses Antonio y Paco Larroy Masueras, también volvieron a España del exilio para luchar con la 21ª brigada de guerrilleros en la zona del Hospital de Benasque. Héroes de Francia y condecorados con la Cruz de Guerra con Estrella de Plata, mientras en su tierra natal la desmemoria y el olvido.

Otros grupos intentaron llegar al punto de reunión de la sierra de Alcubierre, para juntarse allí con los que venían del valle de Arán. De uno de ellos formaban parte Mariano Viñuales y Manuel Hervera, que se quedaron solos en los pinares de Castejón de Valdejasa, por lo que decidieron desmontar el fusil-ametrallador que tenían asignado y esparcir las piezas por el monte, así como una bomba hecha con trilita y un pasador, quedándose solamente con 2 metralletas. Cruzaron hacia el este los llanos de Almudévar, Tardienta y Grañén para, tras esconder las armas, llegar finalmente a Huerto, pueblo natal de Viñuales. Pero la presencia en su casa no pasó desapercibida a los vecinos y finalmente serían detenidos por 2 guardias civiles y 2 falangistas.

Cuando los maquis. Guerrilla y pasos de frontera en el pirineo occidental.

Luis Pérez de Berasaluce.

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Sobre mapa de la península, zonas de actuación de la guerrilla, hasta 1960. La guerrilla antifranquista. Andrés Sorel.

Sobre la presencia de maquis por Los Monegros, son varios los testimonios que se han ido recogiendo, como el de Miguel Inglan Tierz, quien con doce años se quedaba sólo en el monte, con un par de mulas por Las Almunias (Sariñena): “Era tiempo de maquis y eso causaba cierto pavor”. Los mismo le sucedía a Domingo Lana Novellón: “Recuerdo que, con 14 años, me quedé a dormir sólo en la paridera y en ese “bautismo iniciático” dormí poco,  sobre todo por el miedo que pasé sin luz, con el roer de las ratas y con las historias de maquis que aún se contaban”. También por las Almunias está el testimonio de Julián Royo Martínez: “Una noche, cenando con Pedro el jinete y otro más, aparecieron unos maquis. Estábamos preparando un calderito de patatas con aceite y al final tuvimos que hacer dos calderitos, pues no había suficiente para todos. En un momento, fui a llenar un jarrito a la balsa, que estaba a unos 50 metros y, como tardé un poco, los maquis se inquietaron “¡Oye!, este zagal tarda mucho en venir”, pues temían que pudiese avisar a la guardia civil. Los maquis llevaban un reloj de bolsillo y a las doce de la noche marcharon, no sin avisar que mejor no decir nada, que muchas veces la guardia civil acudía con quien denunciaba por delante y si había tiros siempre serían los primeros en recibir. Sacaron 10 pesetas para pagarles la cena, que no aceptaron, y marcharon. Al tiempo vieron pasar a muchos militares buscando maquis por la zona”.

Por la sierra de Alcubierre Jesús Perez Casamayor y Ángel Lacruz Escanero cuentan como en 1944 se encontraron por la sierra algunos maquis desperdigados: “Estuvieron poco y de paso”. Ángel encontró huellas cuando estaba trabajando de rebadán, para casa Calvo, y los maquis se llevaron una oveja: “En seguida aparecieron los guardias de asalto y partieron en su captura”. En otra ocasión, estando labrando con tres o cuatro pares de mulas por el Puyalón, les aparecieron tres maquis que les pidieron algo de comida: “Estaban muy hambrientos, agotados y desconfiados”. Al día siguiente aparecieron más de cien militares en su búsqueda. También aparecieron tres maquis cuando se encontraban ahoyando por la balsa de las piedras, donde actualmente se encuentra la escombrera, y los pararon para ver si tenían comida. Iba Julián, el padre de la abuela Carmen, con otros “menudas botas que llevaban, ¡unas botas! y olían mucho a humo”, pidieron comida y algo les dieron para comer.

En enero de 1945 el grupo “Alfonso” se sitúa al sureste de Torralba de Aragón con la intención de trasladarse a la sierra de Alcubierre. A aquel grupo se había unido el pastor Francisco Rasal Luna (Luis Pérez de Berasaluce. Cuando los maquis. Guerrilla y pasos de frontera en el pirineo occidental). Luis Pérez recoge la información, por parte del SIGC (Servicio Información Guardia Civil), que el pastor Francisco Rasal se dirigía con los maquis a Leciñena o a la sierra de Alcubierre.

Los 8 guerrilleros fueron detectados 2 días después en Monte Oscuro y Farlete. Llegaron a un corral entre Monegrillo y Osera de Ebro, en donde un pastor les dio una oveja para cenar, pero cometieron el error de dejarle bajar al pueblo. A la mañana siguiente el edificio estaba rodeado por los guardias que habían “dejado una salida hacia el monte para poder dirigir mejor su fuego”, pese a lo cual, tras fijar un punto de reunión, salieron a la desesperada. Antonio Saila y Sebastián Almagro cayeron heridos. Camarasa convenció a este último de que continuara huyendo, pero al hacerlo le hirieron por segunda vez, por lo que quedó rezagado definitivamente. En la confusión Agustín Llop y ‘Delgado’ perdieron el contacto con el resto. El primero se entregaría herido a la Guardia Civil de Farlete, siendo probable que el segundo fuera el guerrillero que resultó muerto en Osera de Ebro el 30 de diciembre y se llamara en realidad Manuel Callau.

Los 2 guerrilleros restantes tras 24 horas de marcha ininterrumpida se refugiaron en la sierra de Alcubierre, donde se unirían a otros huidos durante más de 8 meses hasta que se separaron definitivamente.

Cuando los maquis. Guerrilla y pasos de frontera en el pirineo occidental.

Luis Pérez de Berasaluce.

Además, recoge Luis Pérez, el 5 de enero, Francisco Bonanad y Sabas “Desde Caspe,  salieron caminando durante 24 horas seguidas hasta llegar a la sierra de Alcubierre, y allí se instalaron en un punto entre Sierra Alta y la Vaguada del Pajarito, alimentándose de la caza y lo que le daban los pastores. A los 15 días se les juntó un guerrillero llamado ‘Pedro’, de acento andaluz, que se había perdido de su grupo tras un tiroteo con la Guardia Civil.”

Durante un traslado de ubicación por razones de seguridad se encontraron con 4 hombres desarmados que “habían huido al monte desde sus domicilios en Alcubierre” a raíz de una redada contra su organización (comunista) y sabían de la existencia de guerrilleros en la zona. Pero se decidió que siguieran por su cuenta ya que, de lo contrario, el problema de la comida no se iba a poder solucionar y además tendrían menos dificultades para sobrevivir al ser nativos de la zona. Se marcharon sin que volvieran a tener noticias de ellos. En septiembre se les unió un joven de unos 23 años que por parecidas circunstancias había huido de su pueblo natal (Torralba de Aragón), pero no le pudieron dar ningún arma, ya que la recogida al soldado herido en Bergosal la habían abandonado en las márgenes del Ebro.

A los pocos días, tuvieron una discusión tras la que `Sabas’ y Pedro se separaron del grupo, entonces Bonanad decidió abandonar el monte (después de 9 meses de permanencia en la sierra de Alcubierre) y entregar su metralleta al guerrillero de Torralba. El 6 de octubre consiguió llegar a casa de su hermana en Atura (Castellón).

Consiguió camuflarse y permaneció trabajando en el campo hasta ser detenido en mayo de1.961. Con este grupo entró en contacto la Regional de la UNE. Carmen Casas y Alfonso Escanero hicieron varios viajes hasta la estación de Tardienta, donde tenía lugar un intercambio de maletas que contenían armas y propaganda. Se servía de un punto de apoyo en Zuera, familiar de Escanero, en cuya casa guardaban este material. El enlace de Tardienta, Andrés Abadías Peliato, contactaba con el de Robres, Joaquín Lacruz Novales, y éste con los del monte.

También les habían conseguido cédulas personales y salvoconductos por mediación de Escanero, y de un trabajador de la Diputación, con la intención de camuflar a los guerrilleros en Zaragoza capital, pero desistieron de la idea’. A todas luces, estos contactos con huidos estaban relacionados con las detenciones de la UNE en la zona.

Todo empezó cuando el día 18 de agosto, tres agentes de la Brigada Político-Social de Zaragoza se identificaron como tales al alcalde de Robres y le requirieron para que nombrara una persona que les ayudara en uno servicios que iban a realizar. Escogió a Francisco Conte López. En realidad, los policías habían llegado en el tren correo del día anterior para detener a los vecinos que ayudaban a la guerrilla, pero no habían avisado de su presencia a la Guardia Civil, hospedándose en la posada.

Los agentes y el paisano detuvieron en su casa a Nicasio Becana Cebollero, y se trasladaron con igual objetivo al domicilio de Julián Gracia Villuendas a detenerle a él y a su hermano Pascual. Aquel se encontraba acostado en la primera planta por lo que dejaron en la baja a Conte vigilando a Becana, quien le propinó un fuerte golpe y escapó, dando la alarma el agredido. Los policías bajaron precipitadamente y dispararon sobre el fugitivo sin alcanzarle. Gracia, que no había llegado a ser detenido, al oír los tiros huyó saltando por la ventana.

Seguidamente detuvieron con éxito a Joaquín Lacruz Novales, Jerónimo Serrano Capuj, Ramón Cuello Lafita y Emiliano Canudas Murillo. Consiguió salir del pueblo Gregorio Canudas Bolea.

En un pajar propiedad de Lacruz, enterrado a 30 cros. de profundidad se encontró: 1 fusil americano de repetición fabricado en 1.944, 217 balas para el mismo, 24 cartuchos de dinamita, 18 detonadores, mecha y la envoltura metálica de 1 bomba de mano.

Dejaron a los detenidos en el depósito municipal, custodiados por la Guardia Civil que informaría de “que en ninguno de ellos se han observado actividades político-sociales algunas, no teniendo conocimiento de que se organizaran clandestinamente, ya que, en las correrías ordinarias por dicho pueblo, las autoridades locales informaban no ocurrir novedad alguna”.

Seguidamente los agentes se desplazaron a Lanaja para continuar con la redada, pero:

“(…) noticioso el vecindario de la presencia de estos, así como de las detenciones practicadas en Robres, se propagó rápidamente el rumor de que iba a suceder lo propio y huyeron al campo un buen número de vecinos de los calificados como extremistas, muchos de ellos habían sufrido condena o estado detenidos por su actuación en zona roja o en contra del Alzamiento Nacional, por lo que no pudieron llevarse a efecto las detenciones de los tres vecinos que se pretendían.

 Han vuelto a sus domicilios los vecinos ausentados excepto los tres cuyos nombres y demás antecedentes se silencian por no obrar datos en este servicio en el momento en que se redacta la siguiente nota informativa.

 Se supone que todos los huidos se han internado en la sierra de Alcubierre, en el límite de esta provincia con la de Zaragoza.” (AHPH, G-637/2.130).

El día 20 los agentes se desplazaron a Senés, donde detuvieron a Antonio Sarrablo Mur e incautaron un aparato de radio que tenía en su establecimiento de bebidas el practicante Gregorio Oliva Plasín.

El 22 a las 23 horas se presentó en la casa cuartel de Alcubierre Julián Gracia. El 23 apareció pegado en una esquina de una casa de la calle Mayor de Villanueva de Sijena un pasquín firmado por el Comité Regional de la CNT, en la que insta al pueblo español a manifestarse por la justicia, libertad, hacer cumplir los recientes acuerdos internacionales contra el fascismo, etc…y terminaba: “¡Viva la República! ¡Viva la Alianza Democrática! ¡Viva la libertad!”.

El 25 de agosto la Guardia Civil de Alcubierre detuvo a Miguel Bolea Cuello, vecino de Robres quien, huyendo de las detenciones “se dio [había dado] a la fuga al monté’.

En esa misma jornada el sargento comandante del Puesto de Lanaja informó al Gobernador Civil de que dos de los vecinos evadidos buscados, Isaac Camón Bistué y Tomás Fuertes Anzué, habían regresado a sus domicilios.

El tercer fugitivo, Emilio Gazol Abad, se camufló en Zaragoza.

Por último, sin poder precisar la fecha exacta fueron detenidos Alfonso Lacerda López, en Sariñena acusado de actuar como enlace de la guerrilla con Huesca, y Andrés Abadías Peliato en Tardienta, de enlazar con la Regional de Zarago-za con Robres y los del monte.

Con respecto a los contactos con los guerrilleros de Alcubierre:

“Carmen [Casas] y sus compañeros, y a través de la madre de Isabel Bailo, que vivía en Zuera y se había hecho eco de la existencia de un grupo de maquis que se encontraba perdido por la sierra de Luna, entraron en contacto con los guerrilleros antifascistas que habían pasado desde Francia con el fin de politizar a todos los que se encontraban ‘huidos’ en los montes y constituir una sólida oposición armada al franquismo desde la clandestinidad. Desde Zaragoza, dos mujeres de este incipiente grupo, Isabel Bailo y María Alcay, se encargaron de conseguir documentación falsa, monos de trabajo y alpargatas, con el fin de que los guerrilleros se hicieran pasar por campesinos de la zona (…). Con los nuevos atuendos consiguieron entrar en Zuera sin ser señalados como maquis, y desde allí, con unos billetes comprados por el grupo de Zaragoza, cogieron un tren con destino a Tardienta. Allí los recogió un vecino de Robres con su carro quien los llevó hasta su objetivo final: la sierra de Alcubierre”. (Abad Buil, frene y Heredia Urzáiz, Iván. LEANDRO SAIKIN Y CARMEN CASAS, ORGANIZACIÓN POLÍTICA CLANDESTINA EN LA ZARAGOZA DE LOS AÑOS 40, pág. 124).

personas afectadas

Cuando los maquis. Guerrilla y pasos de frontera en el pirineo occidental.

Luis Pérez de Berasaluce.

La sierra de Alcubierre no debía haber gran vigilancia, lo que llevó a El Maño en agosto de 1945 a presentar un plan para extender la guerrilla “a otras zonas propicias” entre ellas la sierra de Alcubierre (Luis Pérez de Berasaluce. Cuando los maquis. Guerrilla y pasos de frontera en el pirineo occidental). Era importante “explorar” la sierra de Alcubierre para abrir un corredor hacía el Ebro y tratar de conectar con las sierras de Teruel donde se estaban organizando guerrillas.

En la publicación “Maquis y Pirineos”, de Ferran Sánchez i Agustí aparece la siguiente referencia: “Una columna al mando de José Marcos ocupó El Frago, pasó por Cinco Villas, fue bombardeada en Zuera, donde cayeron presos dos maquis, pero huyó hacía la sierra de Alcubierre. Octubre 1944”. Aunque las citas más precisas del paso de maquis por los Monegros las encontramos en la publicación “Maquis y Guerrilleros, del Pirineo al Maestrazgo, de Fernando Martínez de Baños Carrillo. Delsan LIibros, S.L. 2003”:

  • El 18 de noviembre llega a Sariñena el Batallón de Cazadores de Montaña “Galicia” número 10 por ferrocarril desde Ayerbe. También de esta localidad llega el 27 una Compañía del Batallón “Talavera” número 15. El día 14 de diciembre se realizaron reconocimientos entre Sariñena y Pallaruelo para localizar y batir una partida de tres guerrilleros.
  • En Robres el 19 de noviembre de 1944, el batallón 13 sostuvo un tiroteo con un grupo de  cinco guerrilleros  que lograron huir y el 20 capturaron a uno de ellos en la carrete a Alcubierre.
  • El 19 de noviembre de 1944, toman posiciones en la zona Puebla de Alfindén – Pina de Ebro fuerzas del ejército que realizaran un rastrilleo de la sierra de Alcubierre. Fuerzas del Batallón 13 capturan un guerrillero en la carretera a Robres. El reconocimiento finaliza el 21 de ese mes sin novedad. El Batallón “Las Navas” 14 salió el 29 de diciembre en persecución de un grupo de ocho guerrilleros en las estribaciones de la sierra. Estableció contacto con ellos, entre Monegrillo y Osera, capturó a dos rebeldes armados pero fue herido el soldado de la 1ª Compañía Luis Collado Samalea. Continuó la persecución en cooperación con fuerzas del   Batallón “Talavera” 15, que salieron en camión de Bujaraloz.
  • Diversas fuerzas parten el 25 de noviembre de 1944, de Perdiguera y Leciñena capturando un guerrillero armado de un grupo de seis. Un soldado del Batallón “Las navas” número 14 es herido en esa acción.
  • En Peñalba, el 30 de noviembre de 1944, se presenta una partida llevándose víveres. El día 1 de diciembre fuerzas de un Escuadrón y de un Batallón baten la zona comprendida entre Bujaraloz-Peñalba y el río Ebro para capturar una partida guerrillera que ha sido señalada en el sector. El día 13 de diciembre fuerzas del Batallón “Talavera” 15 persiguieron a una partida de tres guerrilleros sin alcanzarles, pero recogen dos fusiles rusos abandonados.
  • El 12 de noviembre de 1944 la Guardia Civil capturó en Leciñena tres guerrilleros sin armas y el 15 a cuatro más armados; uno el 16 y tres más, dos de ellos armados, el 17. Diversas fuerzas parten el 25 de noviembre de Perdiguera y Leciñena capturando un guerrillero armado de un grupo de seis. Un soldado del Batallón “Las Navas” número 14 es herido en esa acción. El 29 se presentan a la Guardia Civil dos maquis sin armamento acompañados de un labrador de esta localidad.
  • En Pallaruelo de Monegros, el 14 de diciembre de 1944, se realizaron reconocimientos entre Sariñena y Pallaruelo para localizar y batir una partida de tres guerrilleros.

Manuel Benito Moliner acabó diciendo “Unos murieron, otros se infiltraron, otros cayeron prisioneros, otros volvieron a Francia. Fueron los últimos bagaudas, bandoleros guerrilleros que recorrieron nuestra geografía en busca de lo imposible” . El maquis o guerrilleros son parte de nuestra historia más reciente, un capitulo por investigar y estudiar que a buen seguro el paso del tiempo nos irá aportando mucha más información.

Herencia libertaria


Los Monegros se trata de una meseta dura de Aragón, una tierra de contrastes, donde, como cantaba José Antonio Labordeta, «Ni el árbol ni la piedra sienten piedad de un cielo despiadado». Los Monegros es un lugar de memoria, un punto de anclaje donde se arraigan dos historias: la de mis padres y la grande, la que lleva el sueño y establece la tragedia de los hombres. Todo comienza a partir de ahí, en los Monegros, en el pueblo de Sariñena.

Por Daniel Pinós.

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1939. Eusebio Pinós en el campo de concentración de Argelès

Es una historia singular, la de los republicanos españoles, una generación entera de mujeres y hombres que la historia oficial olvidó y maltrató demasiado tiempo. Cualquiera que haya escuchado las historias de la épica heroica, cuando todo parecía posible, o de los tiempos de arena, cuando las playas del sur de Francia aparcaban la desesperación de los derrotados, se recordarán siempre las voces de los fantasmas, fuertes o rotas, según sea el caso.

Todo empezó en Sariñena, el 19 de julio de 1936, con el gran viento liberador de la revolución. Los libertarios de la CNT, de la generación más joven, al igual que en el conjunto de Aragón, eran mayoritarios en los comités revolucionarios. Decretaron la colectivización de las tierras y abolieron los alquileres, expropiaron los latifundios y la maquinaria agrícola. El dinero fue abolido y un sistema de comercio basado sobre vales, en función de las necesidades de cada familia, fue establecido. Como en otros lugares, los títulos de propiedad fueron destruidos y la iglesia del pueblo fue utilizada por el comité de abastos, dirigido por mi padre. La utopía estaba en marcha y los campesinos del pueblo participaron con entusiasmo en la revolución social. Mi madre resumía las cosas así «Nunca he trabajado con tanto entusiasmo, sin estar pagada y sin vacaciones, a una causa tan hermosa». Y es así como la nueva vida empezó, con este comunismo libertario que el sueño había imaginado, pero que nadie hasta ese momento se había enfrentado a la prueba de los hechos.

En abril de 1937, mi padre partió para al frente del Levante. Tres meses más tarde, a finales de julio, en Aragón, las tropas de Lister, el general del ejército republicano, celebraban el año 1º de la Revolución mediante la destrucción, por la fuerza, de buena parte de las colectividades, con la furiosa voluntad de restaurar el orden republicano y de los propietarios. Y el estalinismo fue su brazo armado. La revolución ya sólo era un sueño abortado; la guerra sucia, donde el militarismo, finalmente, acabó por hacerse cargo de los espíritus, era una realidad.

Tres de mis tíos combatieron en los frentes de Aragón y de Andalucía en Pozo Blanco, donde uno de ellos, hermano de mi madre, perdió la vida, con sólo 20 años. En el frente, en Gandia, mi padre y sus compañeros luchaban para no fallar, porque la siniestra cara del fascismo estaba en el otro lado de la trinchera, pero la lucha era tan desigual y el entusiasmo inicial, esta fuerza que sacudió las montañas, era aplastado en la yema.

En noviembre de 1938, después de meses de silencio y de separación, mis padres se reunieron cerca de Gerona para el largo viaje del exilio: la Retirada. Mi padre pasó el último la frontera francesa por el Perthus, el 9 de febrero de 1939. Luchador anónimo entre miles de personas en una procesión funeraria donde se levantaba el silencio de los vencidos. Mi padre estaba probablemente lejos de imaginar que nunca más iba a ver Los Monegros y España.

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Aime, Savoya, 1940. Los leñadores de la empresa Trézalet. En el centro de abajo, Eusebio Pinós. Arriba a la izquierda, Gabriel Pinós. Arriba en el centro José Barrieras

El exilio español es principalmente una humillación. Mi padre y sus dos hermanos fueron detenidos en Argelès-sur-mer. Los exiliados quedaron marcados para siempre. Nunca se olvidará la primera impresión que tuvieron en los campos de concentración de Francia: el sentido de degradación que experimentaron allí, en relación con la pérdida de todos los valores morales que llevaban con ellos, el sabor amargo que tenía el pan hecho de harina mezclada con serrín, la tramontana, el viento frío y cortante que dejaba los cuerpos magullados en las playas de arena en las que nada se planeó para alojar a los hombres, la muerte, la «arenitis», la enfermedad mental que generó la insoportable cautividad de las arenas.

Nunca diremos con bastante fuerza esta vergüenza francesa que ningún arrepentimiento llegó a lavar, esta bajeza del país dicho de los derechos humanos, las palabras «libertad, igualdad, fraternidad» escritas en el frontón de sus ayuntamientos, la santa trilogía republicana que sus élites pisotearon.

En estos campos, sin embargo, los republicanos encontraron la fuerza para resistir contra el hechizo maligno, para unificar sus iras y sus solidaridades, mediante la agrupación por afinidad política o sindical, participando a la prensa de las arenas, escritas a mano en papel fino, que reproducían manualmente con una caligrafía elaborada, e ilustradas con la pluma o un lápiz de color. Obras de teatro, grupos de música fueron creados por los cautivos para resistir contra la «arenitis».

8. Glieres

Macizo de Glières, 1944. Grupo de maquisards españoles del grupo Ebro. Al final a la izquierda José Barrieras.

Una vez más separados por la historia, los Pinós se reunieron en el verano del 39, en la Saboya. Supervivientes de un mundo perdido, tuvieron que esperar la segunda guerra. No tardó. Al igual que para muchos otros libertarios y republicanos españoles, fue para mi padre y mis dos tíos el momento de obtener una revancha contra el fascismo y de participar a la Resistencia francesa, en Saboya y en los Pirineos en las filas de los francotiradores y partesanos de la Mano de obra extranjera. A punta de fusil, pensaban que el franquismo sólo le quedaba contar sus días… Pero se equivocaron, debido a que no contaban con el cinismo de los ganadores de la segunda guerra mundial. Los sueños de estos combatientes pasaron por pérdidas y ganancias. Sin embargo el exilio duró treinta años más.

La odisea de la familia Pinós acabo en el 1950, en la ciudad de Villefranche-sur-Saône en un lugar simbólico para unos exiliados: el «Callejón sin salida de la cuarentena», es en sitios como este donde la otra España va leyendo su memoria para no olvidar.

En «El Callejón sin salida de la cuarentena», se acabó esta saga familiar, en la ciudad donde yo nací en el 1953. Es una historia hecha de aperturas y caídas, de entusiasmos y de desilusiones, esta historia de hombres y mujeres que llevaron sueños y traiciones al hombro toda la vida, con en el corazón, la voluntad indomable de transmitir a las generaciones futuras.

La «transición democrática» se inició en 1975 después de la muerte de Franco, con el apoyo de todos los partidos políticos, de la derecha al partido comunista. Los torturadores y los asesinos a sueldo del régimen despótico nunca pagaran por sus crímenes. En este siglo XXI, el silencio sobre una parte completa de la historia de España se instaló definitivamente.

Irremediablemente optimistas, mis padres tenían la costumbre de decir que la revolución como el mítico Fénix, siempre acababa por renacer de sus cenizas. Ciertamente, puede ser difícil de creerlo en estos tiempos donde los templos del gran mercado invaden nuestras ciudades y nuestros pueblos, pero la idea es hermosa. Ella resume, en cualquier caso, el sueño de nuestros padres y de nuestros abuelos.

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Chambéry, 1944. Gabriel Pinós en uniforme de froncotiradores y partesanos tras la victoria de 1944

Soy, somos los frutos de esta odisea y de este exilio, más allá de la memoria y de la emoción, la historia es el puente indispensable entre un pasado cerrado y otro futuro. Por eso milito en el movimiento libertario francés desde los 16 años y hago parte de la asociación 24 de agosto de 1944 en París, de la cual numerosos miembros somos descendientes de combatientes antifascistas y libertarios españoles.

La Nueve estaba compuesta de hombres que venían de todos los rincones de España, tierra en la que lucharon durante 32 meses contra el fascismo y por la libertad: Tenían la esperanza y el firme deseo de establecer una sociedad más igualitaria, más justa y más respetuosa del pueblo.

Se atrevieron a cambiar profundamente la sociedad como tal fue el caso de los libertarios, con la puesta en marcha de colectivizaciones que abarcaron todos los sectores de la producción y soñando al fin y al cabo en un mundo sin clases.

La mayoría de ellos era antimilitarista, no les gustaban ni las armas, ni la guerra. Pero y a pesar de ello, pasaron 10 de los mejores años de sus vidas las armas en mano, para que generaciones como la nuestra, pudiesen vivir libres y en paz.

Daniel Pinós

Nota: Daniel Pinós es autor del libro “Ni el árbol ni la piedra”. Los combates de la libertad entre los desgarros del exilio. La odisea de una familia libertaria. Unizar, 2005.

Alcubierre, última parada camino primera línea de fuego


Alcubierre, a los pies de la sierra de Alcubierre, fue un lugar estratégico en la contienda de la Guerra Española de 1936 a 1939. La sierra de Alcubierre formó parte del frente de Aragón, respondiendo al sector de la sierra de Alcubierre, una extensa línea defensiva a lo largo de las crestas del relieve monegrino. El puerto de la sierra de Alcubierre, como importante vía de comunicación, fue crucial para hacer frente y frenar el avance nacional apostado en la parte zaragozana. Gracias a la colaboración de Antonio Escartín Barrios y Alberto Lasheras Taira y de la distinta documentación y bibliografía consultada reconstruimos parte de lo que significó la contienda en el pueblo y sierra de Alcubierre.

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Alcubierre. Fotografía Alberto Lasheras.

Introducción

El presente trabajo nació con la pretensión de recoger retazos de la historia reciente de la localidad de Alcubierre relacionados con la guerra civil. Pero su estrecha vinculación con el frente, del sector que llevaba su nombre, hace su historia indisociable. Así, se ha ido desarrollando un relato de lo acontecido durante aquellos años convulsos y de guerra con diferentes episodios sucedidos tanto en el pueblo como en su entorno.

Además de testimonios transmitidos en la localidad, se ha consultado diferente bibliografía, hemerotecas de diarios, páginas web y documentos de los archivos provinciales de Huesca y Zaragoza. Gracias a Antonio Escartín Barrios y Alberto Lasheras Taira se ha contado con el valor humano de la memoria colectiva de Alcubierre, asimismo de sus diversos conocimientos e investigaciones.

Os Monegros, Febrero del 2019.

Alcubierre

Celebre por la famosa batalla ganada al general Paris el año 1813, Alcubierre es un lindo pueblecito al pie de la Sierra de su nombre de 1.600 habitantes que pertenece al partido Judicial de Sariñena, produciendo muy buenos cereales y buenos vinos.

El Ayuntamiento actual está compuesto todo de hombres conscientes de su deber y verdaderos repúblicos que todas sus obras solo las inspiran en el deseo de dotar a este bello pueblo de cuanto la higienización moderna exige, sin olvidar todo aquello que tenga relación la cultura, por estar convencidos que así únicamente es como se hacen grandes y respetables los pueblos.

En la dura labor de administrar y administrar bien merece que hagamos constar los nombres de Don Antonio Bendún  y Don Remigio Orduna dos verdaderos enamorados del terruño, que sólo por la tranquilidad y por el engrandecimiento de Alcubierre trabajan.

Ediciones regionales, 1932.

Alcubierre responde a un pequeño pueblo del medio rural aragonés, en la árida comarca de Los Monegros. Situado al suroeste de la provincia de Huesca hace muga con la provincia de Zaragoza, donde la predominante sierra de Alcubierre constituye una barrera natural entre las dos provincias. Acubierre se sitúa a los pies de la sierra, ante planicies cerealistas de secano, donde la agricultura de secano y ganadería lanar constituían las principales formas de vida. Igualmente, la sierra siempre formó parte de aquella vida del pueblo, proporcionando múltiples recursos y aprovechamientos.

En los años treinta del siglo pasado, Alcubierre contaba con cerca de los 1.250 habitantes, un pueblo subdesarrollado sin agua corriente, electricidad y calles de tierra. El escritor británico George Orwell, en su archiconocida novela Homenaje a Cataluña, queda “Impresionado por la miseria peculiar de las aldeas aragonesas”. Orwell define los pueblos aragoneses como “Una masa de casuchas de barro y piedra apiñadas alrededor de la iglesia. Ni siquiera en primavera se ven flores. Las casas no tienen jardines, sólo cuentan con patios donde flacas aves de corral resbalan sobre lechos de estiércol y barro”.  Como en la mayoría de los pueblos monegrinos, en Alcubierre tenían que coger el agua de balsas y pozos, una tierra árida, seca, de escasas lluvias y a la vez de duros inviernos. El Aragón rural de pobreza, subdesarrollado, con terratenientes y de pasado de bandolerismo, como el célebre bandido Cucaracha.

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Cuando en julio de 1936 se produjo el alzamiento militar, el pueblo de Alcubierre estaba ya inmerso en época de siega del cereal, con numerosos jornaleros venidos de fuera para realizar duras jornadas de siega. Además, en la comarca se estaba construyendo el canal de Monegros, un canal para regar las tierras de Los Monegros iniciado en 1915, encontrándose numerosos obreros trabajando en su construcción.

Con la sublevación militar, la localidad monegrina de Alcubierre quedó en zona leal a la república, como la mayor parte de Los Monegros, y la tensa calma, hasta la configuración del frente, no estuvo exenta de pequeños enfrentamientos.

Al comienzo del conflicto bélico, las incursiones de distintas fuerzas sublevadas se sucedieron por la zona hasta que comenzaron a llegar las milicias catalanas y definir la línea del frente de la sierra de Alcubierre. Muchos obreros se acopiaron de armas y así lo ratifica Alberto Lasheras a través de una nota obtenida en un texto dirigido al Ilmo. Sr. Fiscal de la Causa General de Huesca, marcado como folio 18: Ramón Barrague Carrasque, vigilante del canal de Monegros, vecino de Alcubierre, afiliado a la U.G.T., pasando más tarde a la C.N.T. Al estallar el Movimiento Nacional, la noche del 18 de Julio de 1936 repartió armas a los obreros para hacer frente a las Fuerzas Nacionales. Estuvo encargado de la Junta de Abastos y ordenaba a los obreros recoger el trigo de las casas particulares. Considerado elemento peligroso”.

“El que quiera comer bien/ barato y de buena forma/  vayan a la sierra de Alcubierre/ que los rojos tienen fonda/ El primer plato que dan/ son granadas rompedoras/el segundo la metralla/ para postre tiran bombas”. 

Archivo de la tradición oral: música tradicional. Provincia de Zaragoza: Músicos populares. Inventario inédito, Diputación de Zaragoza, 2002-2012. Intérpretes: Balbina Jauregui Vaquero, localidad de grabación: Navardun. Observaciones: Con la música de “El frente de Gandesa”. Sipca.

Primeros enfrentamientos

Se conocen informes de cómo actúan las fuerzas fascistas, más bien partidas, en el frente aragonés. Cerca de Alcubierre es donde con más refinada crueldad han procedido los rebeldes, y en las proximidades del poblado observase la desolación que dejan tras de sí los facciosos. Refieren los vecinos de Alcubierre que, al apoderarse del pueblo los fascistas, amarraron por los codos a trece jóvenes, los rociaron con bencina y después les prendieron fuego. La causa del monstruoso tormento fue la sospecha que dichos jóvenes pudieran estar en relación con la columna Medrano. Estos actos de crueldad los llevan a efecto individuos titulados “Legionarios de la muerte”, uniformados con camisa negra, en la que se ve como distintivo del grupo una calavera entre huesos.

ABC 11 de agosto de 1936.

Significantes fueron los sucesos narrados en “Las batallas de Lanaja”, de Roberto Mateo Caballero (Edición a cargo del proyecto “Amarga memoria” del Gobierno de Aragón y del Consejo Comarcal de Los Monegros. Zaragoza, 2008). Incursiones de grupos rebeldes a la república y falangistas que comenzaron a llegar a Lanaja pasando por Alcubierre. Así, el 20 de julio fueron rechazados de Lanaja unos 30 a 40 falangistas y el día 24 un nuevo ataque, de la 12ª Bandera de Falange, también fue rechazado. Fallecieron dos milicianos y tres falangistas “Cuyos cuerpos fueron incinerados en el pajar del Carlista, situado en el Saso, muy cerca del pueblo”, también fueron fusilados dos falangistas en la plaza (SIPCA).

Aquel 20 de julio, Roberto Mateo narra como un grupo de Lanaja salió para Alcubierre con armamento, incautado a la Guardia Civil, para desarmar y someter al cuerpo de la Guardia Civil de Alcubierre “Que se hallaba acuartelada y sin animo de rendirse”. Al parecer, el grupo se enteró que por la carretera de Leciñena se aproximaba un camión con “Entre 30 Y 40 falangistas o quizás miembros de otras organizaciones derechistas como las JAP o Acción Ciudadana procedentes de Zaragoza”. Roberto cuenta como en la última curva antes de llegar a Alcubierre se apostaron para sorprender a los falangistas: “Nada  más llegar al punto donde estaban apostados los cenetistas fueron recibidos con una cerrada descarga de disparos que los cogió totalmente desprevenidos y sin posibilidad efectiva de poder repeler la agresión. La derrota aún pudo haber resultado más trágica para estos de no ser por el conductor del vehículo quien, en un alarde de pericia echó marcha atrás de forma apresurada hasta que quedó algo alejado de los disparos y pudo volverse finalmente  hacia la capital llevando 3  heridos y un muerto llamado Julio Sánchez Blázquez de 22 años de edad”.

El 21 de julio volvieron a Alcubierre “Varios miembros del sindicato najino, acompañados por sindicalistas de otros municipios de la comarca monegrina, en especial de Sariñena, además de algunos forasteros de los muchos que se había, quedado en la zona y que estaban trabajando  en la construcción del canal, no serían más  de 20 o 30″. Roberto Mateo relata como se adelantaron algunos najinos y se vieron sorprendidos por nuevas tropas falangistas que se habían parapetado en la localidad, algunos quedaron atrapados y combatiendo en un pajar falleció José Pontaque Lorda, de casa Peralta; “Puede ser, no obstante, que hubiera al menos otro muerto y varios detenidos”. Uno de los detenidos  “Lo ataron en la parte delantera de un vehículo y lo llevaron por la carretera hasta el alto del saso, en donde fue soltado para que bajara andando hasta Lanaja para comunicar al comité la demanda de que liberasen a los Marcellan”. (Roberto Mateo. Las Batallas de Lanaja).

El 25 de julio Lanaja sufrió un ataque muy notable, a pesar de ser defendida por cerca de 400 hombres. La falta de armamento de los defensores de Lanaja les obligó a retroceder hacía Sariñena o la sierra, hasta que la proximidad de la llegada de las milicias catalanas hizo huir a las tropas falangistas. Al parecer murieron dos falangistas y un soldado por la parte rebelde y un vecino de Lanaja, dos milicianos desconocidos y una decena de milicianos republicanos que tuvieron la desgracia de caer prisioneros de los rebeldes que serían ejecutados más tarde en la plaza del vecino pueblo de Alcubierre (SIPCA).

En el cementerio de Alcubierre se encuentra la fosa común de aquellos once milicianos fusilados, aunque el lugar no aparece identificado. De acuerdo al Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés (SIPCA), los milicianos fueron “masacrados desde un camión enfrente mismo de la fachada del ayuntamiento”. Entre los milicianos aparecen Félix Ferrer Ferrer de Almudevar, Ismael Alastruey Penella de Lanaja o Juan José Aniés Naya de Zuera, “Mientras que otros, en opinión de un vecino de Alcubierre, podrían ser segadores valencianos que se habían trasladado hasta Alcubierre para alquilar sus servicios en la recogida de la cosecha de trigo, como solía ser habitual en la época”.

Una visita al frente aragonés

Al siguiente día continuamos avanzando y nos internamos en la parte de Alcubierre, donde pudimos observar los estragos del paso de los fascistas, refiriéndosenos el caso de trece jóvenes de la población que fueron amarrados por los codos, se les roció con bencina y se les quemó vivos, poniéndose junto a sus restos carbonizados unos carteles en los que se leía «Viva España», «Viva el fascio».

En La Naja tuvimos que enterarnos de otros casos verdaderamente espeluznantes, violaciones, asesinatos; dos jóvenes que a presencia de su madre se les saltaron los ojos con agujas de hacer calceta tan sólo por la sospecha de que estuvieran en relación con la columna de Medrano.

La Vanguardia. 9 de agosto de 1936.

El sariñenense Luis Buil fue uno de los voluntarios que, en autobuses, partieron hacía Alcubierre para frenar al enemigo: A la altura de Lanaja nos escoltó un tal Breguer de guerra francés que venía de Barcelona y que pertenecía a la aviación que estaba con nosotros. Solamente podía tirar bombas con la mano pero daba moral. Ocupamos Alcubierre donde los falangistas habían fusilado a unos once obreros del canal en construcción. Lo hicieron en la fachada del ayuntamiento. De los fusilados encontramos en la carretera  a uno herido pero vivo. Ese se salvó.  (Toda la vida en guerra de un pacifista. Luis Buil Espada, Solsona, 1991).

El vacío que reinó en los primeros días, tras el estallido de la guerra, dio píe a múltiples fechorías, desmanes y asesinatos por toda España. Algunas de esas incursiones buscaron evacuar a personas de derechas o relacionadas con la iglesia para llevarlas a zonas nacionales, aunque en Lanaja y Alcubierre solamente dejaron muerte.

Desde Monzón la Columna de Rovira, tras asesinar a varios supuestos derechistas, partió a Sariñena donde tuvieron la primera baja, de allí salieron hacia Zaragoza pero se enteraron de que la “Carlos Marx” del PSUC estaba copada por Tardienta y marcharon a ayudarles. En Lanaja y Alcubierre encontraron obreros fusilados aún calientes.

 

Manuel Benito Moliner “Orwell en el Alto Aragón”.

Llegada de las milicias

El pueblo de Alcubierre sirvió de retaguardia donde llegaron las milicias como última parada camino a primera línea de fuego. La madrugada del 26 de julio llegó a Lanaja una avanzadilla de las milicias catalanas, pero su llegada a Alcubierre tardo unos días. A finales de julio de 1936 las milicias del POUM, Columna Lenin, comenzaron a ocupar posiciones en la sierra de Alcubierre, el 29 de julio de 1936 la aviación republicana bombardeó posiciones nacionales en la sierra y ante la huida de los nacionales, dirección Zaragoza, las milicias catalanas ocuparon Lanaja (ABC 30 julio 1936).

POUM Alcubierre

Las milicias republicanas, del Partido Obrero de Unificación Marxista, llegaron a Alcubierre desde Robres, según el relato de Manuel Grossi (Manuel Grossi. Cartas de Grossi, Sariñena Editorial). Grossi, al mando de la columna del POUM, junto a Jordi Arquer, llegó a Alcubierre desde Sariñena tras pasar por Grañen y Robres. En sus cartas cuenta que parte de la columna salió de Robres el 3 de agosto de 1936 hacía Alcubierre. El recorrido lo realizaron con cierta dificultad ante la posibilidad de toparse con falangistas: “Parapetados por los surcos de las eras”. “Según informes que habíamos recibido de los campesinos les habían hecho mucho mal, además de haber asesinado a un gran número de obreros, vecinos de aquellos pueblos entre los que se contaban algunas mujeres. Organizada una operación de limpieza, y no sin dificultad, se ha podido poner  fin a las impertinencias de una quincena de elementos falangistas, que han sido juzgados por el mismo tribunal del pueblo. A dos se les condenó a muerte y al resto se les ha llevado prisioneros a Lérida” (Manuel Grossi. Cartas de Grossi, Sariñena Editorial).

La columna llegó a Alcubierre entrando sin encontrar “Una visible resistencia”, pues los elementos sublevados se habían retirado hacía Leciñena. “Antes de haber abandonado el pueblo fusilaron a los campesinos y esposas de éstos que habían votado por el Frente Popular”. La columna en la calle principal colocó una pancarta de lado a lado con sus siglas “POUM”.

Parte de las fuerzas del POUM, que se habían quedado en Sariñena, fueron acoplándose a las de Alcubierre antes de continuar el 5 de agosto su avance hacía Leciñena. Otra parte marchó hacía el frente de Huesca. Además, el 25 de julio de 1936 partió de Barcelona una nueva columna de 1.500 hombres organizada por el P.S.U.C., al mando del dirigente José del Barrio, que incluía la Centuria alemana Thälman, la primera unidad extranjera que intervino en España, “Se dirigió a Sariñena y a la sierra de Alubierre y quedó incorporada a la de Durruti” (Manuel Gutiérrez. Diario de un miliciano). La columna luego fue conocida como la columna Carlos Marx. Con ellos combatió Domingo Brosed, natural de Robres “En primera línea con el PSUC desde el comienzo de la insurrección” (Manuel Benito. Orwell en tierras de Aragón). “Cuando la columna iniciaba el despliegue por los alrededores se encontraron una camioneta con falangistas que venía desde Zaragoza, entre los que iba el jefe fascista de Robres, de casa Anzano, los desarmaron y los fusilaron a la salida del pueblo, en la carretera de Lanaja”, cuenta Manuel Benito en Orwell en las tierras de Aragón.

 “La columna del POUM llegó a finales de julio de 1936, los fascistas acababan de fusilar a 11 personas en las tapias del ayuntamiento, cuentan que otra consiguió escapar herida. Cuando la Columna iniciaba el despliegue por los alrededores se encontraron que venía desde Zaragoza una camioneta con falangistas, entre los que iba el jefe de Robres, de casa Anzano, los desarmaron y los fusilaron a la salida del pueblo, en la carretera de Lanaja”.

  Manuel Benito Moliner, Orwell en el Alto Aragón.

En Alcubierre se comenzaron a alojar los milicianos que iban llegando, muchos se distribuían por las diferentes casas de la localidad y trabajaban en diferentes tareas y trabajos colectivos. “El pueblo se había preparado para ser un cuartel de aprovisionamiento de las fuerzas que luchaban en los altos que rodeaban el pueblo” señala Manuel Benito Moliner en Orwell en el Alto Aragón. “El constante ir y venir de las tropas había reducido la aldea a un estado de mugre indescriptible”, Orwell dibuja un ambiente sucio e insalubre debido a la cantidad de excrementos: “No había ni un solo centímetro cuadrado donde se pudiera pisar sin fijarse dónde se ponía le pie. Hacía ya mucho que la iglesia se utilizaba como letrina, y lo mismo ocurría con los campos en medio kilómetro a la redonda”.

ARAGÓN – Victoria de las fuerzas leales en Tardienta

Esta mañana a primera hora nos liemos trasladado de Caspe a Sariñena para recorrer las
lineas de fuego establecidas en Alcubierre y Tardienta. Operan en este írente Milicias del
partido socialista unificado del P. O. U. M. y del partido comunista. Al pasar por Alcubierre, camino de Tardienta, saludamos de nuevo al comandante Piquer.

En este último pueblo están Estivill, Trueba y Del Barrio, que llevan el mando de las fuerzas destacadas en esa posición. Los milicianos que luchan aquí, como los de Bujaraloz, Sástago y Siétamo, están poseídos de un entusiasmo extraordinario, que advierte en ellos la enorme impaciencia de avanzar hasta Zaragoza y el ferviente deseo de aniquilar a los fascistas que sojuzgan la capital aragonesa.

La vanguardia 6 de agosto de 1936.

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La organización debió de ser difícil y probablemente la pequeña localidad se vio superada ante la llegada de milicias. Desde Alcubierre se abastecía al frente y con mulas se subía agua, provisiones y víveres, incluso recuerdan que las mulas iban solas ya que se sabían el camino. Orwell lo recoge en Homenaje a Cataluña: “El agua que bebíamos, al igual que los alimentos, se traían en mulas desde Alcubierre, y la porción diaria para un hombre no llegaba a un litro. Era un líquido repugnante, apenas más trasparente que la leche”. Eric Arthur Blair (1903-1950), conocido como George Orwell llegó a Alcubierre un día de niebla, al anochecer y montado en un camión: “En los últimos días del frío mes de diciembre de 1936, encontrando un pueblo embarrado donde pasó la noche en una cuadra”. Orwell es alojado en una cuadra donde duerme sobre las granzas que quedaron de la trilla: “Por la mañana descubrí que el lugar estaba lleno de migas de pan, trozos de periódicos, huesos, ratas muertas y latas vacías” (Orwell, Homenaje a Cataluña).

“La vida fue apacible desde en un principio y la población mantuvo estrecha colaboración con las tropas locales al Gobierno. Los chavales de 16 a 18 años se encargaban de subir los víveres y el agua –de balsa- en carros y en cubas, hasta las posiciones del Puerto.”

Manuel Benito Moliner, Orwell en el Alto Aragón.

Aunque para Orwell no todo fue malo “La comida era bastante satisfactoria y abundaba el vino”. Además les distribuían cada día un paquete diario de tabaco, fósforos y “Tres pulgadas” de velas.

Cuando Orwell estuvo en la posición de Moneteoscuro, narra como por las noches podían ver las luces de los camiones de abastecimiento que subían desde Alcubierre. Allí coincidió con tres milicianas que fueron relegadas como cocineras. Se trataba de Dolores Estrada Torres (Albelda 1 de marzo de 1923), Pilar Estrada Torres (Albelda) y María Sales Teixido. Las hermanas Dolores y María, aunque nacieron en Albelda, procedían de Alfarras. Orwell las define “Como no precisamente hermosas”, pero que consideraron necesario “Aislarlas de los hombres  de otras compañías”. Aquellas tres milicianas pertenecían a las Juventudes Comunistas Ibéricas, las juventudes del POUM. Igual que Pedro Arnó, a quien vieron morir con tan sólo 19 años, fue herido por un cañonazo y bajado a curar a Alcubierre, le cortaron las dos piernas falleciendo al final por las graves heridas. Las milicianas acabaron exiliadas, dos a Francia y una a México. Las fotografías siguientes son facilitadas gracias a la cortesía de Antonio Escartín, en una de las imágenes, las milicianas aparecen  señalando la mancha de sangre de Arnó que quedó en las piedras.

Manuel Benito describe su paso de Orwell por tierras de Aragón, un excelente trabajo lleno de hechos, datos y anécdotas. Entre aquellas historias, resulta curiosa la de un camión blindado con colchones que subía el desayuno al frente y que fue abatido por tropas moras. El camión era conducido por uno de los muchos apodados como “Pancho Villa”, quien resultó muerto en el ataque. “Las tropas rebeldes se hicieron con dos ametralladoras y catorce cajas de cartuchos Máuser” (Manuel Benito Moliner, Orwell en tierras de Aragón).

“En Alcubierre fue fusilado el capitán Pancho Villa “He tenido un momento de cobardía pero la república triunfará”, lo fusilaron porque se había pegado un tiro en el pie para volver a casa, pero lo pillaron y lo fusilaron”.

Testimonio de Julián Royo Martínez.

En definitiva, Alcubierre, como otras localidades del frente, se vio sorprendida por una actividad frenética. Fue necesario organizar y abastecer el frente, además de acoger el ir y venir de milicianos, atender heridos y sufrir los duros golpes de la guerra. La estación de ferrocarril de Grañen posiblemente debió de ser la estación de referencia del sector de Alcubierre, tanto de llegada, marcha y evacuación de milicianos como el transporte de mercancías y armamento.

El avance hacía Zaragoza

Manuel Benito Moliner narra aquellas primeras maniobras militares en el frente de la sierra de Alcubierre en “La caída de Leciñena”, donde relata como el POUM rebasó la sierra de Alcubierre y descendió hasta Leciñena para ocupar la población. Tras no encontrar apenas resistencia, en pleno agosto se lanzaron hacía Perdiguera donde se vieron completamente superados: Los fascistas se reforzaron y a las ametralladoras que escupían balas sin cesar desde el campanario se les unieron algunos cañones”. La milicia del POUM se vio obligada a retroceder: “Auxiliados desde Zaragoza los rebeldes, la Columna se retiró hacia Leciñena. Sedientos, sin apenas munición, dejando los muertos en el campo y los heridos llevados por sus compañeros, ni una triste camilla tenían. Muchos milicianos que acababan de dejar Sitges, Igualada, Sabadell, Balaguer, Bellvís…, caen exhaustos en cuanto se sienten seguros”.

“El POUM quedó aislado, la línea natural de defensa es la Sierra de Alcubierre. Forman una bolsa con un punto vital en el Puerto, allí, en La Casilla de Camineros, dejan una sección, unos 12 hombres todos de Sitges que controlan el paso de vehículos”. Se formó lo que Manuel Benito denomina La bolsa de Leciñena: “No es posible avanzar ni retroceder, la bolsa de Leciñena, es dejada a su suerte. Arquer, Piquer, Grossi y Rovira se van a organizar el Cerco de Huesca. Quedan tres centurias con Josep Vallès, Ochoa de Barcelona y Narcís Fita, éste al mando de los inquietos muchachos de Bellvís”. En el puerto de Alcubierre “dos posiciones a cada lado de la carretera vigilaban cualquier ataque frontal”.

“El 10 de octubre a las ocho de una noche oscura y lluviosa, dos tabores de la mehala de Tetuán con una sección de zapadores y un guía nativo, parten de Perdiguera. Recorren Asteruelas, la Balsa Ontina, El Irazo, Monte Pucero y llegan a las siete de la mañana al Puerto de Alcubierre. Un miliciano que hace guardia a la puerta de La Casilla, es abatido de un tiro, los moros matan al resto bajo las mantas sin tiempo a coger los fusiles.

Un camión blindado defectuosamente por unos pasteleros catalanes, subía el desayuno al Puerto conducido por Pancho Villa -apodo muy común en esas fechas. Los moros lo matan y se hacen con las dos ametralladoras y las catorce cajas de cartuchos máuser que lleva el vehículo. Los zapadores construyen defensas y cortan la carretera por algunos puntos.

Mientras, al amanecer del 11, el batallón de infantería del Regimiento de Carros nº 2 que viene desde Zuera se lanza por el poniente, al sur una combinación de fuerzas militares y milicianas  -falangistas y requetés- al mando de Urrutia, comienzan a envolver Leciñena bajo la lluvia.

Unos 4.000 rebeldes participan en la operación frente a poco más de 300 milicianos que resistirán durante todo el día. Un tercio murió allí, el resto consiguió abrir una brecha y alcanzar con algunos civiles el pueblo de Robres, donde fueron abucheados.”

Manuel Benito Moliner “Orwell en el Alto Aragón”.

Las tropas sublevadas del teniente coronel Gustavo Urrutia salieron de Zaragoza el 4 de octubre de 1936 hacia la sierra de Alcubierre, atacando primero distintas posiciones en Osera y Villafranca de Ebro, siendo rechazados en Farlete y continuando su avance hasta la toma de Leciñena (1936 La Serena en Los Monegros) . El 12 de octubre, las tropas nacionales tomaron definitivamente Leciñena, estabilizando el frente y ocupando posiciones estratégicas en el puerto de Alcubierre, a la izquierda y derecha de la carretera.

“La columna al mando del teniente coronel de Estado Mayor Darío Gazapo ocupó Leciñena y tomaron posiciones estratégicas en la sierra de Alcubierre”.

Diario de Huesca, 17 de octubre de 1936.

Recomendable la lectura de las experiencias de Manuel Grossi recogidas en “Cartas de Grossi. Sariñena Editorial”, donde Grossi recoge, entre muchas otras vivencias, la toma de Leciñena, episodios del frente en Leciñena y el ataque a Perdiguera.

Comienzan los combates en la sierra de Alcubierre.

En octubre del 36, las fuerzas del POUM ocupaban una amplia zona de la sierra a las que se fueron uniendo unidades de Guardias de Asalto y miembros de la Columna Macià Companys. Estableciéndose milicias de la CNT al sur, en Farlete y Monegrillo (4 y 15 centurias) y la División Carlos Marx en el sector de Robres, con posiciones míticas como “La imposible” (Bautizada por la Columna Durruti), “La Pasionaria” y “El Negus” (Estas últimas, junto a Puig Mazorra, fueron las zonas donde se fortificó la Columna Carlos Marx). Las diferentes tropas se enmarcaban en el XI Cuerpo del Ejército Popular de la República. En algunas señas aparece como responsable el Comandante Villalba, quién al parecer tuvo discrepancias con Durruti por la forma de llevar la lucha en el Frente de Aragón, “En algunos documentos de este periodo aparece como jefe del Frente de Aragón, pero este cargo ni le fue otorgado oficialmente ni llegó a desempeñarlo, ya que toda su labor se centró en torno a Huesca”. (Wikipedia)

“No comparecieron en solitario las centurias anarquistas en el frente aragonés, también las milicias del POUM, la división Macià-Companys, unidades de Carabineros y Guardia Nacional Republicana o militantes socialistas y comunistas del PSUC englobados en la columna “Carlos Marx”, plantaron cara a los sublevados en todo el territorio.”

Territorio de las memorias, CazarabetVíctor Pardo Lancina.

Un conjunto de trincheras, parapetos, posiciones de tiro, casamatas, polvorines y abrigos para mandos y tropas se fueron abriendo en las diferentes posiciones. “Se pueden observar los diferentes tipos de trincheras en función de lo que buscaban”, señala Antonio Escartín, los republicanos eran más lineales y con muchas cuevas, mientras los nacionales, a partir de una loma circular, eran más sinuosos. En las trincheras nacionales cada loma tenía una cueva, un polvorín y una habitación con techo para el mando: “además contaban con puestos de tirador y puntos estratégicos”. Orwell describe un panorama desolador, de basuras, latas y desechos orgánicos. El relato de Orwell en las trincheras de Alcubierre es clarificador para comprender  como vivieron los milicianos en esta parte del frente aragonés.

En el frente nacional se encontraba la 5ª división del Ejercito del Norte, legionarios, falangistas de la Segunda bandera Móvil de Aragón, el Regimiento de Carros Ligeros de Combate nº2 y soldados regulares.

 Las principales actuaciones de los militares sublevados tuvieron lugar en el entorno de la Sierra de Alcubierre y fueron protagonizadas por el comandante Nicolás de Arce Alonso, jefe del Regimiento de Carros número 2; la Bandera Móvil de Falange, mandada por Manuel Lostaló Vidal; el teniente coronel Gustavo Urrutia; y el coronel Antonio Civera, al mando de una circunscripción que tenía su cabecera en Zaragoza y comprendía los sectores de la Sierra de Alcubierre, Leciñena, Perdiguera, Villamayor y Alfajarín hasta el Ebro.

La Guerra Civil en Los Monegros.

En el bando nacional luchó el escritor gallego y premio Nobel de literatura Camilo José Cela, que “Resultó herido de gravedad en la sierra de Alcubierre”. Sucedió sobre el mes de octubre de 1937, dejando constancia en su obra “Mazurca para dos muertos” (La guerra riojana del soldado Camilo José de Cela, Marcelino Izquierdo).

«Sentí un golpe seco en la nuca y me quedé sin conocimiento, la metralla de una granada de piña se me clavó en el pecho… después me fui despertando… me dio un vómito de sangre, eché sangre por la boca, no mucha…»

Mazurca para dos muertos’ Camilo José de Cela

 Una columna facciosa, compuesta de dos regimientos de infantería, dos baterías de artillería, una sección de morteros y 500 hombres de caballería han atacado nuestra línea de Alcubierre. La rápida y enérgica de las fuerzas leales hizo retroceder al enemigo, abandonando más de cien muertos y gran cantidad de armamento. En nuestro poder han quedado además 75 prisioneros.  

ABC 10 de octubre 1936, Edición Madrid.

 Una columna facciosa, compuesta de dos regimientos de infantería, dos baterías del 7`5, ametralladoras, morteros, 200 caballos y 200 falangistas atacaron nuestras líneas por la sierra de Alcubierre, entre Farlete y Perdiguera. Nuestras fuerzas, que conocían la envergadura de esta operación, se colocaron estratégicamente, dejando al descubierto las líneas avanzadas. Cuando el enemigo se acercó, se abrió nutrido fuego seguido de un avance que no pudieron resistir los facciosos, que emprendieron rápida huida, abandonando importante armamento, municiones y unos 100 muertos. Además les hicimos 120 prisioneros.

En el sector Sur, entre Alcubierre y Leciñena, se acusa una incursión del enemigo, que ha sido localizada y contenida. El enviado de Febus de Huesca se había preparado ayer domingo un plan de rectificación del frente para lograr la comunicación rápida entre diversas posiciones del Sur y del Este. Los objetivos fueron conseguidos totalmente después de breve lucha. Los facciosos, al darse cuenta de la importancia estratégica de la rectificación, trataron de neutralizarla, intentando de recuperar las posiciones perdidas.

Una incursión facciosa intentada entre Alcubierre y Leciñena ha sido rápidamente cortada, con las consiguientes pérdidas para el enemigo. 

ABC 13 de octubre 1936, Edición Madrid.

La toma de San Simón

La toma de la posición de San Simón fue condicional para el desarrollo de la guerra en el frente de Alcubierre, señala Antonio Escartín. Sobre los días 11-12 de octubre de 1936, las tropas nacionales tomaron la posición de San Simón, una cresta sobresaliente y estratégica que junto a otras posiciones, al otro lado de la carretera, frenaron cualquier posibilidad de avance de las tropas republicanas.

Mientras, las milicias republicanas se afianzaron en las posiciones de monte Irazo, la actualmente conocida como Loma Orwell y Pucero. La toma de San Simón siempre fue un objetivo para las milicias republicanas y así, a los pocos días, el 26 de octubre de 1936 “Salen de Alcubierre tropas para ocupar Puig Ladrón, junto a la columna del sector centro de Bujaraloz. En la sierra de Alcubierre solo quedan por ocupar dos cimas” ABC 27 octubre 1936.

Las columnas de Robres y Alcubierre han atacado en la sierra la posición de Puigladrón, que hemos cercado, haciendo abandonar posiciones estratégicas a los facciosos, que han sufrido numerosas bajas.

23 de noviembre 1936, ABC Edición Madrid.

En la sierra de Alcubierre nuestras fuerzas, una vez cercado Puig Ladrón, han proseguido el avance hacia el otro lado de la sierra, dominando posiciones del valle que circunda la carretera que va a Leciñena.  

24 de noviembre 1936, ABC Edición Madrid.

Frente de Aragón. Las milicias han rechazado un ataque al sur de Alcubierre, en el sector de Barbastro, ocupando en el contraataque, protegidas por la aviación y la artillería, seis lomas que constituyen magnificas posiciones ofensivas para acciones futuras y ocasionando al enemigo más de cien bajas.

 ABC 16 octubre 1936, Edición Madrid.

En Alcubierre, las fuerzas leales han consolidado las posiciones tomadas al enemigo, que, batido por el fuego de nuestra Artillería, huyó en desorden. En este sector ha sido tomada una posición en extremo estratégica, se trata de Punta de los Ladrones, que domina todos los lugares de concentración del enemigo, siendo acogida la ocupación con gran entusiasmo por las tropas. El ímpetu de las tropas fue magnifico, a pesar del ataque de cinco aviones facciosos, que huyeron hacía Perdiguera. La colaboración de los aviones leales contribuyó al éxito de la operación. Febus. 

ABC 17 de octubre 1936, Edición Madrid.

 El 9 de abril de 1937, milicianos de la columna Maciá-Companys atacaron la posición de las tres Huegas, San Simón, cogiendo de improviso y produciendo numerosas víctimas en las tropas nacionales, entre ellas el teniente de la posición Eugenio Hernández Santamaría. Pronto, las unidades de la Segunda Bandera Móvil de Falange y el Tercio de Sanjurgo recuperaron la posición. En conmemoración de estos hechos, el franquismo erigió un monolito en su memoria en la loma de San Simón.

Los combates se van sucediendo en el frente

A través de la prensa se extrae abundante información sobre el desarrollo del frente, entendiendo que los medios de comunicación, a la vez que actuaban como medios de información, también fueron instrumentos de propaganda. Así, se recogen noticias aparecidas en el diario ABC, tanto en la edición en el bando republicano (Edición Madrid) como en el nacional (Edición Sevilla). También del Diario de Huesca y Nueva España.

En la hemeroteca se van sucediendo diversas informaciones sobre los violentos ataques y los periodos de calma, ataques y tomas de posiciones, captura de prisioneros, victimas, incautaciones de armamiento y munición, patrullas de reconocimiento, personas que se pasan de bando, evadidos, nieve en el frente, paralización de las actividades, organización, fortificación, resistencia y rotura de frente. Abundante información sobre tiroteos, fusilería, ametralladoras, granadas, artillería, cañoneo, morteros, bombardeos, fuego antiaéreo, aviación…

“En cierto día memorable, quince desertores llegaron de una sola tanda. Un individuo, montado en un caballo blanco, los conducía triunfalmente a través de la aldea (Alcubierre). Me las ingenié para sacar una fotografía que resultó bastante borrosa y que más tarde me robaron”.

George Orwell. Homenaje a Cataluña.

Un relato interesante y revelador, que habría que destacar, es el papel jugado por la agencia de noticias Febus. La agencia Febus fue una agencia de noticias española fundada por Nicolás María de Urgoiti en 1924 para abastecer de noticias a sus periódicos El Sol y La Voz. Durante la guerra mantuvo corresponsables de guerra en la zona republicana siendo uno de sus corresponsales Fernández Aldana, presente en el sector de Alcubierre, informando muchas veces desde Sariñena.

Un avión derribado por ametralladora antiaérea. En un parapeto enemigo se encuentra un fusil alemán. El avión faccioso derribado el sábado en la sierra de Alcubierre, lo fue por disparo de ametralladora antiaérea, hecho por el miliciano de Villanueva y Geltrú Ramón Codina.

3 de noviembre 1936, ABC Edición Madrid.

En el sector de Alcubierre, un grupo de facciosos descargaba cajas de municiones en una casita que intentaban convertir en polvorín; pero al advertirlo nuestras fuerzas, merced a una maniobra envolvente, fueron cogidos los facciosos entre dos fuegos, y tuvieron que huir, quedando la casita en poder de nuestras fuerzas, las que rápidamente han fortificado aquel lugar. Febus.

ABC 23 de octubre 1936, Edición Madrid.

Otro fusilado redivivo. En el hospital general ingresó Joaquín Casanovas, de veinte años, para ser sometido a una operación quirúrgica. El 25 de julio intervino en unos combates desarrollados en el sector de Alcubierre. Juntamente con otros once compañeros cayó en poder de los facciosos, los que resolvieron fusilarlos. Se llevó a cabo la ejecución; pero Joaquín sólo resultó herido. Aguantando el dolor que le producían las heridas, se hizo el muerto, y una vez que marcharon los facciosos huyó campo traviesa, logrando llegar a las filas republicanas, donde se le practicó una cura de urgencia. Desde aquella fecha ha permanecido en un hospital del frente y ahora será operado. Joaquín Casanovas está muy animado y dice que tan pronto como se restablezca volverá al frente. Febus.

ABC 25 de octubre 1936, Edición Madrid.

Al final del presente trabajo se adjunta la relación de noticias que, de forma cronológica, relata diferentes hechos y sucesos relacionados con el frente de Alcubierre. Las noticias constituyen un relato que aporta valiosa información histórica para contribuir en su estudio y difusión.

ALGUNOS CASOS DE HUMANIDAD EN PERIODO DE GUERRA

Ana Cisuelo Pau vio en una femera a un hombre herido y semidesnudo escondido entre el estiércol. Le ayudó en lo que pudo, dándole cobijo, material para curarse, ropa y algo de comer. Tan pronto pudo, este hombre marchó para no comprometerles. Al cabo de un tiempo, Ana fue a parar a la cárcel de Torrero, en Zaragoza y cuando iba a ser fusilada, el oficial que mandaba el pelotón la reconoció y la hizo salir salvándole la vida. Se trataba de la persona a la que ayudó cuando la encontró entre el fiemo y que no iba vestido porque se había desprendido de su uniforme para no ser identificado.

También está el caso de Modesto, un niño de Gurrea de Gállego que estuvo durante una parte de la guerra en casa Taira, creándose una relación de afecto y familiaridad que ha perdurado en la siguiente generación.

Miguel Puivecino Cano, conocido como “Migueler”, fue detenido en la puerta falsa de su casa el día 15-3-37. En la “Causa General de Huesca, Pieza principal, Rama Separada nº 314, Alcubierre, Partido Judicial de Sariñena”, aparece lo siguiente: ”Que hallándose saliendo a la puerta de su casa, se presentaron un tal Alcubierre de Tardienta, quien actuaba de jefe con cuatro o cinco milicianos más. Llevándolo a casa de Don Alfredo Cajal donde estuvo dos días, llevándolo después a Almuniente donde estuvo detenido ocho días hasta que le llamó el juez a declarar y después lo pusieron en libertad”Según testimonio de sus  familiares, Migueler se saltaba el toque de queda y se asomaba o salía a la puerta falsa de su casa. Ésto hizo que le acusaran de espionaje y lo llevaran detenido. Cuando la familia lo fue a visitar a Tardienta, Migueler les entregó el reloj y alguna pertenencia creyendo que lo iban a fusilar. Al visitarlo, se encontraron con un oficial al que una familiar conocía, al cual le había facilitado el acceso a la escuela de la que era maestra, para dar un mitin. Este encuentro dejó huella en el militar y al reconocerla, viendo la situación de Puivecino, dada su influencia testificó e intercedió a su favor y fue liberado, librándose de ser fusilado. (Las dichas y venturas del tío Migueler, osmonegros).

Alberto Lasheras Taira.

Diario de un miliciano

Un testimonio interesante es el del miliciano Manuel Gutiérrez, que escribió en un diario sus vivencias durante sus últimos meses de vida en el frente de Huesca, incluyendo pasajes en la sierra de Alcubierre. Diario de un miliciano fue encontrado en septiembre de 1937 en el frente de Zuera junto al cadáver de Manuel Gutiérrez. El diario aparece publicado por Aula Militar “Bermúdez de castro”

10 de abril de 1937

En la posición que habíamos ocupado últimamente cerca de la del Negus, en la sierra de Alcubierre, los fascistas estaban completamente rodeados y antes de ayer se pasaron dos del campo fascista y sirvieron de guías para tomarles la principal colina por sorpresa.   

11 de abril de 1937

Hoy me han dicho que la posición que en la sierra de Alcubierre tomamos a los fascistas es aún nuestra y por suerte antes de ayer no la ocuparon a pesar de que contraatacaron.

12 de abril de 1937

La colina que hay delante de la posición que ocupábamos en la sierra de Alcubierre es nuestra y continuamente nuestras fuerzas atacan para tomar las otras colinas.

Esta noche se ha luchado fuerte en la sierra de Alcubierre.

15 de Julio de 1937

Estoy otra vez en la Sierra de Alcubierre; mejor dicho todo el batallón. A media noche nos hemos equipado, y sentados delante de la harinera esperábamos la llegada de los camiones que tenían que transportarnos no sabíamos dónde. Cuando llegaron no había bastantes camiones para todos y por tanto yo me he quedado para el segundo viaje. Nada; más de dos horas de impaciencia, cantos y risas y a las ocho salíamos de Tardienta en dirección a Torralba donde hemos parado una hora. De Torralba a Senés; de Senés a Robres y de Robres a … la Sierra.

Por más que recuerdo el tiempo pasado en esta Sierra solo veo el hambre que pasé. Tal como llego y ya tengo hambre; es natural que empiece a sentir hambre no habiendo almorzado y sin ver preparativos para comer a pesar que ya son casi las once.

Al poco rato se ha presentado la aviación facciosa. La esperábamos pues de las posiciones enemigas se distinguía la hilera de camiones con la polvareda que levantaban. Eran dos cazas y se han hartado de ametrallar inútilmente, pues la sierra es muy abrupta y estábamos bien escondidos.

Dicen que esta noche atacaremos.

Efectivamente: poco después de comer nos equipamos, dejando todo lo que nos molestaba y emprendemos la marcha todo el Batallón. Nos hemos hartado de caminar bajo la virulencia de aquel potente sol que en aquellos momentos habríamos declarado faccioso.

Caminamos más de un par de horas subiendo y bajando montañas (más subiendo que bajando) y a las cuatro de la tarde llegamos a la cima de “la colina del Negus” pasando por la paridera de “Mando”, completamente sudados; y la faena fue para buscar chabolas y reposar.

Hacía justo media hora que habíamos llegado cuando nuestra artillería abrió el fuego. Había de todo: morteros y artillería de diferentes calibres. Estuvo tres horas tirando sobre los parapetos rebeldes. Los de transmisiones estábamos reposando en unas chabolas y primero un disparo, después otro, se inició fuego de fusilería. Esperando órdenes y oyendo el tiroteo nos dormimos.

Nos despertamos de madrugada y por más que buscamos a las Compañías no las encontramos. Sólo quedó la Compañía de Especialistas. Esta noche fue una de las que noté en mi cuerpo la presencia de piojos.

16 de abril de 1937

Sin almorzar emprendimos el camino hacia Robres donde había ido el Batallón a las cinco de la mañana y después de atacar, pues se habían atacado las posiciones fascistas.

Cuando ya llegábamos a Robres hemos notado la presencia de la aviación rebelde que venía en dirección a nosotros. Nos hemos dispersado por los lados de la carretera y a pesar de que estábamos poco escondidos no nos ha visto.

En el pueblo he encontrado a los compañeros: el “Penques” “La Tella” y Rius y “Cameta”. Todos estaban bien pero me he enterado de las bajas que hemos tenido.

El Negus

El Negus, además de ser una posición republicana en el sector de Alcubierre, fue el sobrenombre que se dio a varios milicianos y a un avión oscuro republicano que bombardeaba líneas nacionales. Carlos Urzainqui Biel lo recoge en el blog Noticias de Villanueva de Gallego en su artículo ¡Que viene el Negus!, una expresión que ponía en alerta a las gentes de “Villanueva y por extensión en todo el bajo Gallégo” para correr a refugiarse no más sentir el “Ensordecedor ruido de sus motores”. Un bombardero que según Carlos Urzainqui quizá respondía a un Fokker 7, un Dragón Rapide o simplemente a cualquier aparato que destacara en oscuro sobre el cielo. “Retomando el ABC, éste periódico cita el 18 de octubre del mismo año a las llamadas escuadrillas de las Alas Rojas «en armoniosa formación que preside un avión negro, el famoso “Negus del Aire”» que marchan hacia la sierra de Alcubierre «para arrojar sobre los enemigos toneladas de pólvora». 

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El Negus sobre Perdiguera.

Carlos Urzainqui Biel indaga sobre la identidad del mítico miliciano apodado El Negus, un mito que según Carlos fue creado para infundir miedo al avance fascista: “El Negus es uno de los nombres por los que fue conocido Haile Selassie, el último emperador de Etiopía o Abisinia. Cuando su reino fue invadido por tropas italianas hacia 1935 este descendiente de Salomón y la reina de Saba comenzó a ser conocido por todo el mundo, sobre todo tras su intervención en la Sociedad de Naciones pidiendo ayuda. La crisis de Etiopía coincidió en el tiempo con nuestra Guerra Civil. En paralelo el sobrenombre de su rey “Negus” comenzó a ser temido entre el bando nacional” (Carlos Urzainqui Biel, ¡Que viene El Negus!).

Alcubierre, organización del frente

Ayuntamiento Republicano de Alcubierre

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Con la irrupción militar contra el gobierno republicano, el Ayuntamiento Republicano de Alcubierre, cuyo último alcalde republicano fue Ignacio Mené Irigoyen (El Diario de Huesca 13 de marzo de 1936), dio paso a los distintos comités que se constituyeron a lo largo de la guerra. En diferentes vales emitidos aparece el sello del Ayuntamiento Republicano de Alcubierre, un sello con una impresión débil donde se aprecia una corona mural con cuatro torres almenadas sobre un cuerpo interior aparentemente dividido en cuatro cuarteles y rodeado por ramas de olivo o laurel.

“El POUM, por cada pueblo que iban tomando sus unidades y una vez hecho los preparativos de seguridad, guardias, etc., se accedía a la rápida organización de la vida económica del pueblo, bajo nombramiento de un Comité” (Manuel Grossi. Cartas de Grossi, Sariñena Editorial). Grossi cuenta como, tras la ocupación de Alcubierre, se convocó a la población para la constitución del Comité y comenzar a atender las necesidades de la población, dirigiendo la Colectividad Agrícola. “También, en Alcubierre, se ha establecido el sistema de los vales, que corría a cargo del Comité de campesinos, instalado éste en los locales del Ayuntamiento”. En el Archivo Provincial de Zaragoza aparecen varios de aquellos vales con el sello del Ayuntamiento Republicano de Alcubierre y firmados por El Comité, los vales son por diferentes cantidades de carne.

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Al menos hubo tres comités a lo largo de la guerra, señala Antonio Escartín. En el Archivo Provincial de Zaragoza se encuentra abundante documentación de vales, facturas, recibos, partes etc., que dejan constancia de los diferentes comités, consejos y organismos políticos sindicales que describen el importante centro de distribución que fue Alcubierre en su propio sector de guerra. En los documentos aparecen diferentes comités, planteando la hipótesis que quizá las distintas denominaciones correspondan a las mismas organizaciones. Así, encontramos el Comité Local de Alcubierre (Primeros del 37), Comité Popular (primeros del 37), Consejo municipal de Alcubierre (principios 37), Consejo local de defensa de Alcubierre (principios del 37), Consejo Municipal de Alcubierre (A partir de agosto del 37) y el Comité Antifascista de Alcubierre.

Comité Local de Alcubierre

Como hemos manifestado antes, los comités se crean con la llegada de las milicias del POUM, considerando que las denominaciones de los distintos comités puedan corresponder a la misma organización. Entre los numerosos documentos aparecen notas de abono de Consejo Regional de Defensa de Aragón y de la Generalitat de Catalunya, abonos por productos necesarios para el frente que van desde productos básicos de alimentación a productos de limpieza, tabaco o boinas entre muchos otros.

  • Nota de abono. Consejo Regional de Defensa de Aragón. Economía y abastos. 2 sacos de azúcar, 6 cajas lejía, 2 sacos sal gorda, 60 chocolate, 500 paquetes tabaco, 1250 paquetes tabaco y 2 envases tabaco. Géneros servidos por n/ almacenes. Caspe, 16 de enero de 1937.
  • Se ha entregado al Comité Local de Alcubierre 3 cascos de sardinas saladas, un fardo de bacalao de 50 kilos, una caja de leche, esto todo a liquidar a los compañeros de dicho comité, para que conste firman al pie de la presente.

Lérida, 16 de febrero de 1937.

Generalitat de Catalunya

Consell Provincial de Proveiments. Comissió Cerealista Lleida

Compañeros del comité de Alcubierre! Salut.

  • Los compañeros del transporte de la C.N.T. os entregarán para efectuar el intercambio con los seis mil kilos de trigo, del género de que son portadores.
  • Las boinas y demás géneros pedidos que faltan ahora a la mayor brevedad posible os lo enviaremos. Vuestros y de la causa antifascista. El consejero.

Comité Popular

Aparece el Comité Popular en diversas facturas entre las que destacamos facturas como las de pastas alimenticias o sacos de harina.

  • Facturas Pastas alimenticias Emilio Llobet Jové. Lérida, 13 de marzo de 1937. 100 pastas sopa y 2 sacos envases.
  • Factura a Comité Popular de Alcubierre. Guix y Cia, Lérida 14 de agosto de 1936. 10 sacos de harina 4ª a 20 pesetas saco.

Comité de Alcubierre

También aparece la denominación del comité como Comité de Alcubierre. En la siguiente factura se refiere a la vital harina.

  • Factura al Comité de Alcubierre. Guix y Cia, Lérida 2 de septiembre de 1936. 10 sacos de harina 4ª a 20 pesetas saco y 10 sacos de cabezuela a 8 pesetas saco.

Comité Antifascista de Alcubierre

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La información firmada por el Comité Antifascista de Alcubierre es diversa, de los vales por carne a los partes de trabajo. Jornales a obreros que realizaban trabajos, pagos a camaradas que realizaban viajes y por simiente.

  • Vale por 1/2 Kg de carne de oveja. Alcubierre 10 de octubre de 1936. El comité.
  • Parte del 8 de octubre de 1936 de jornales de obreros. Encargado Joaquín Rodilla.
  • Trabajo en casa de Alfredo Cajal. Pago doscientas cuarenta y cuatro pesetas. 5 jornales de siega a 11 horas 55, 17 jornales de siega a 17 horas 289, Total 344. A la de Alfredo 50 en la de Cajal 294. José Lasheras de Robres. Alcubierre 2 de diciembre de 1936.
  • Treinta y tres pesetas por 60 kg de trigo por simiente que le corresponde. José barrios. Alcubierre, 29 de noviembre de 1937.
  • Compañero Remigio: le liquidaras a Basiliano a razón de 34 jornales a 6 ptas a favor de él, que son los jornales que tiene el obrero Manuel Pérez que lo mandemos nosotros a trabajar para él. Alcubierre a 9 de enero de 1937.
  • Liquidación presentada por Francisco Casterad del viaje a Sariñena el 15 de enero de 1938. Concepto en efectivo de caja, gasto comida y gastos bebidas.

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Alcubierre 26 de septiembre de 1936

A Tarragona Industrial S.A.

Salud: En nuestro poder la suya del 23 corriente siendo conforme la entrega de 9.000 pesetas, hecha a nuestro camarada Sebastián Ariño y que abonamos en su cuenta.

Adjuntamos dos talones ferrocarril correspondientes a los últimos vagones de trigo que les teníamos vendido por mediación de Francisco Marimon de Reus y  cuyo importe de 9859,85 pesetas, les cargaremos en cuenta, rogándoles si les es posible liquide a nuestro camarada Ariño el saldo que resta a nuestro favor.

Saludale                       

 El Comité

Consejo local de defensa de Alcubierre

Consejo defensaEl Consejo local de defensa de Alcubierre aparece en diversa documentación relacionada con el funcionamiento de la localidad. Así aparecen diferentes vales como “200 g de carne. Alcubierre, 7 de junio de 1937”“150 g de carne. Alcubierre 20 de junio de 1937”. Notas de abono del Consejo Regional de Defensa de Aragón,  Economía y abastos como “15 sacos de trigo de 70 Kg 1.050 Kg. Caspe, 27 de enero de 1937”“11 sacos de trigo conteniendo 770 Kg, descargados en nuestra fabrica  nº 1. Caspe, 24 de enero de 1937”. También aparecen facturas curiosas como Papelería y librería Francisco Casas: “3 kg de cuartillas, 75 cuadernillos de papel barba diferentes Rayados, 25 cuadernillos de papel barba Vilaseca, 5 lapiceros Paber, 3 portaplumas, 2 gomas 2 usos, 1 tintero y 2 plazas Baquelite, 1 tampón, 1 fechador, 1 sello consejo y 1 cinta de máquina. 18 de junio de 1937”.

El abastecimiento a las tropas operantes en el frente es un aspecto vital para para entender el importante papel que la localidad jugo en la guerra, así aparecen diferentes recibos de provisiones y avituallamiento para el frente.

  • He recibido del consejo local la cantidad de ciento treinta y cinco pesetas importe de tres cientos kilos de cebada vendida a las fuerzas que operan en este sector. Alcubierre a 8 de junio de 1937.
  • He recibido del consejo local la cantidad de ciento treinta y cinco pesetas importe de tres cientos kilos de cebada vendida a las fuerzas que operan en este sector. Alcubierre a 8 de junio de 1937.
  • He recibido del consejo local la cantidad de trescientas setenta y ocho pesetas importe de 840 kilos de cebada vendida a las fuerzas que operan en este sector. Alcubierre a 8 de junio de 1937.
  • He recibido del consejo local de defensa la cantidad de quinientas pesetas importe de diez cabezas de ganado vendidas a las fuerzas que operan en este sector. Alcubierre a 8 de junio de 1937.
  • He recibido del consejo local la cantidad de quinientas pesetas importe de diez cabezas de ganado vendidas a las fuerzas que operan en este sector. Alcubierre a 9 de junio de 1937.
  • Transacciones Municipales 73, Recibido de la colectividad la cantidad de trescientas y cinco pesetas por los derechos devengados en el arbitrio de sesenta y un cerdos. Alcubierra, 12 de junio de 1937.

Compañero Manuel. Le darás a ser posible cuatro sabanas al chico pues son para una de Leciñena que está enferma.

El Consejo.

Consejo Municipal de Alcubierre

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Con la creación del Consejo Regional de Defensa de Aragón, presidido por Joaquín Ascaso, entre el 6 de octubre de 1936 y el 11 de agosto de 1937, los Comités Revolucionarios pasan a constituirse como Consejos Municipales. Así se creó el Consejo Municipal de Alcubierre, del que existen diferentes documentos entre ellos varios vales de carne de cordero. Pero lo más significativo es una especie de cartilla de racionamiento: Cartilla Nº 76 familia (firma) sello Consejo Municipal de Alcubierre. 3er Turno (anotación a lápiz) A cargo del consejo de diariamente su ración a Felipe Suñen. Alcubierre a 21 de agosto de 1937. Un documento excepcional, que gracias a las anotaciones diarias nos permite hacernos una idea de la distribución de alimentos entre la población local.

  • Día 1-9-37: 100 gr de cordero a 0´55.
  • Día 2 -9-37: 100 gr de cordero.
  • Día 3-9-37: 100 gr cordero. Aceite 1´75, patatas 0´75, arroz 0´50, judías 0´80, azúcar 0´70, leche 2´75, pan 0´70 = 7´95.
  • Día 4 -9-37: 200 gr de cordero 1´10.
  • Día 27-9-37: 200 gr de oveja 1´00.
  • Día 28-9-37: Pastas 0´30, alcachofas 2´70, judías 0´45, garbanzos 0´70 y pan 0´70 = 4,85.
  • Día 29-9-37: 200 gr oveja 1´00.
  • Día 30-9-37: 200 gr de cordero a 1´10.
  • Día 1-10-37: ¼ aceites 0´55, garbanzos 0´70, azúcar 0´65, leche 1´80 = 3´70 pan 0´70 = 4´4.

Otro documento interesante es un salvoconducto (Hoja de ruta) al camión marca Ford matricula L32 P. de 25 H.P. con el chofer Teodoro Casterad que se dirige a Sariñena a buscar harina para esta localidad valedero para el regreso. Alcubierre a 28 de Noviembre de 1937. El salvoconducto, un documento que permite la libertad de movimiento, consta con los sellos del Consejo Municipal de Alcubierre y de la 122 Brigada Mixta, Batallón Infantería 483.

  • Vale por un paquete de clavos de peso de cinco quilos. El Consejo Municipal. Alcubierre, 19 de agosto de 1937.

Consejo Municipal.jpgLa maquinaria del frente necesitaba de numerosos suministros, uno de los principales era el combustible. En el Archivo Provincial de Zaragoza aparecen recibos con pedidos de gasolina a nombre del Consejo municipal de Alcubierre. Además, entre los documentos se encuentra una nota que manifiesta la falta de crédito del Consejo municipal y que es sufragado por su presidente.

  • Como presidente del consejo municipal y por no haber fondos en el mismo debido a las actuales circunstancias acredito que la colectividad de esta localidad, viene pagándome durante nueve meses los jornales, que son desde el 1º de marzo de 1937 hasta el 31 de diciembre del mismo año, cobrando 6´50 por cada jornal y para que coste espedo en Alcubierre a 16 de febrero de 1938. Francisco Malo.
  • Pedido C.A.M.P.S.A. agencia de Barbastro. Consejo local de Alcubierre. Gasolina auto, 1.000 l. 12 de febrero de 1937.
  • Pedido C.A.M.P.S.A. agencia de Barbastro. Consejo local de Alcubierre. Gasolina auto, 1.300 l. 3 de abril de 1937.
  • Pedido C.A.M.P.S.A. agencia de Barbastro. Consejo municipal de Alcubierre. Gasolina auto, 1.000 l. 20 de abril de 1937.

Consejo de abastos de Alcubierre

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Los comités de abastos nacieron ante la necesidad de organizar la vida del pueblo, en palabras de Grossi “resolviendo las necesidades que se suscitan en todo movimiento”. En la documentación consultada en el Archivo Provincial de Zaragoza ha sido mínima, tanto su posible destrucción como el amplio complejo entramado organizativo de Alcubierre pueden explicar su pérdida o falta de documentos.

Existen resguardos de la Compañía de los Caminos de Hierro del Norte, de transporte por vía ferrocarril desde Barcelona a la estación ferroviaria de Grañen. Como consignatario aparece la Cooperativa local. Abril de 1937.

Colectividad Libre de Alcubierre y Cooperativa Obrera de Alcubierre

Además se crearon la Colectividad Libre de Alcubierre y la Cooperativa Obrera de Alcubierre, que entre muchas funciones, emitieron billetes de 1 pesetas, 50 y 25 céntimos.  (Relación de billetes y vales emitidos en el Aragón Republicano 1936-1938).

Colectividad Libre de Alcubierre

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La Colectividad Libre de Alcubierre fue conjunta de los sindicatos Confederación Nacional del Trabajo “CNT” y Unión general de Trabajadores “UGT”. Fue una de las 275 colectividades que participó en el primer Congreso Extraordinario de Colectividades de Aragón, celebrado en Caspe los días 14 y 15 de febrero de 1937, donde la colectividad contó con 3 delegados (Pelai Pagès. El sueño igualitario entre los campesinos de Huesca 1936-1938). Entre los muchos documentos consultados aparecen hojas de partes de trabajos donde hacían constar el número del obrero, las horas trabajadas, el jornal (pesetas y céntimos), el trabajo efectuado y observaciones. Trabajos colectivos que se renumeraban y que redundaban en la colectividad. Excepcional es la aparición del Acta de la Asamblea de la Federación comarcal de colectividades agrícolas de Grañen celebrada en Grañén el día 7 de marzo de 1937.

  • Parte del 19 de julio “Trilla sacos …… 70”: nº 0 Silverio Español, nº 01 Nicolás Lacambra, nº 10 José Buisac y nº 9 Enfermo.

Otro documento da idea de la organización de la colectividad mediante asambleas, juntas y comisiones:

  • He recibido de la colectividad la cantidad de mil pesetas por acuerdos tomados en asamblea en julio, y cuyos acuerdos han de detallarse en junta administrativa y comisión fiscalizadora. Recibí Pilar Foncillas. Alcubierre, 14  noviembre 1937.

También aparecen notas de abono a la colectividad desde el Consejo Regional de Defensa de Aragón, Economía y abastos. Como el pedido de 6 cajas tomate en latas de 1 Kg, 2 sacos cebollas. Géneros servidos por n/ almacenes. Caspe, 15 de marzo de 1937. También factura de la Generalitat Catalunya, Comissaria de Lleida, Comisió Cerealista. Algunos ejemplos son:

  • 200 kg Patatas de comer. Lleida 14 de abril de 1937.
  • 100 kg Patatas de comer, 200 Kg arroz, 50 Kg café, 50 kg havallu, 12 sacos sal y 240 kg de azúcar. Lleida 24 de abril de 1937.
  • 50 kilos bacalao, 200 kg arroz, 100 kg Judías, 10 sacos de sal, 2 cascos sardinas (2752 unidades), 1 casco sardinas (727 unidades) y 50 Kg de garbanzos. Lleida 26 de mayo de 1937.

Otros tipos de facturas dan cuenta del diverso material que se requería, tanto de ferretería, de material agrícola, mecánico… como abasto de vino, intercambio de trigo, comercio con otras colectividades como la de Graus, la solicitud de crédito al Banco de Aragón o la factura de luz del Control Obrero de la Ex-Electra de Tardienta (Agua, Gas y Electricidad. CNT-AIT Tardienta, 31 de marzo de 1937). En la dirección de la factura ubica a la colectividad de Alcubierre en la plaza de la República de Alcubierre. La relación e intercambio con otras colectividades se manifiesta con varios recibos, especialmente con la de Graus, pero también con la de Tardienta o Sariñena.

  • Abono a la colectividad de Alcubierre la cantidad de 25.000 pesetas, recibo del banco de Aragón. 29 de enero de 1937.
  • Recibo de la colectividad libre de Alcubierre al Regimiento de Infantería de Cataluña nº 1. Comisario político. He recibido de la colectividad una cofra, una barriquer, un sillón y dos sogas y 100 sacos. Alcubierre 3 de febrero de 1937.
  • Hemos recibido de la colectividad de Alcubierre 6.000 Kg de trigo para intercambio más 86 envases que serán devueltos a la colectividad. Alcubierre, 2 de marzo de 1937.
  • Recibo: He recibido de la colectividad 80 sacos de 70Kg. El oficial de compras Francisco Alvira. Alcubierre, 13 de marzo de 1938.
  • Factura: Ferretería- Batería de cocina. E. Aguadé Granell. 1 berbiquí chichan, 1 llana, 1 maza, 5 barras 6-8-9-11-12, 3 barras 14-16-18, 1 ¿? Y 1 alicate.  Reus, 3 de abril de 1937.
  • Factura: Estatuto del vino y el alcohol. 4 bocoyes vino tinto 2335 litros, a 16 grados. Reus, 9 de abril de 1937.
  • Factura: Casa Pifarré. 200 varillas segadora, 75 arcas arpilleras, 172 kg. remaches aligazón, grampillones… Lérida 27 de abril de 1937.
  • Factura: Blas Vallverdú, Concesionario de la General Motors Peninsular S.A. 1 de aceite. Anotación: Sindicato CNT. Lérida, 22 de junio de 1937.
  • Liquidación presentada por Luis Nogues del viaje a Graus correspondiente al día 1 de agosto de 1937. Concepto en efectivo de caja, por 40 litros gasolina para el camión abastos más gastos de viaje.
  • Factura: Colectividad de Graus 12 cerdos 999 kg 29 de abril de 193?
  • Recibo de la Colectividad Agropecuaria de Sariñena a la Colectividad de Alcubierre. Se detallan los pies de olivas molidas en el molino de Sariñena, descontando 11 arrobas que se cobran de la mitad de lo molido. Por pago de la molienda de 62 pies a razón de 10 pts cada pie asciende a un total de 620 pts que se paga en aceite y en dinero.

Remigio Ord.. Pérez secretario accidental del consejo municipal de este pueblo

Certifico: Que según declaración presentada por la colectividad libre de este pueblo tiene en marcha en la actualidad los siguientes tractores: uno marca “Munktells” número 4542 de 22 H.P. de aceite pesad, consume siete litros horas. Otro “Internacional” número 98286 de 10/20 H.P. de gasolina consume seis litros hora. Tres “Fordson” números 704996, 613359 y 670836 de 20 H.P. consumo seis litros hora y todos trabajan nueve horas diarias.  

Y para que conste extiendo el presente certificado en asamblea a seis de octubre de mil novecientos treinta y siete.

Consejo Municipal de Alcubierre.

El presidente Francisco Malo.

 Sindicato de trabajadores de Alcubierre CNT-AIT

El sindicato CNT en Alcubierre contaba en 1936 con 42 campesinos afiliados (Juan Pablo calero. Vísperas a la revolución. El congreso de la CNT 1936).

  • Vale por 1 Kg de carne. Alcubierre 28 de septiembre de 1936. El comité.
  • Vale por 200 gr de carne Alcubierre 3 de septiembre de 1936. El comité.
  • Vale por 400 gr de carne Alcubierre 23 de septiembre de 1936. El comité.

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 FEDERACIÓN COMARCAL DE COLECTIVIDADES AGRÍCOLAS DE GRAÑÉN

Acta de la Asamblea celebrada en Grañén el día 7 de marzo de 1937, para tratar de la re-organización de la Comarcal:

Da comienzo la sesión a las tres de la tarde, leyéndose las credenciales por la comisión revisora. Asisten a la Asamblea dieciséis delegaciones, que son: Grañén, Lalueza, Poleñino, Alcubierre, Barbués, Cuarte, Senés, Callen, Lanaja, Albero Bajo, Tabernas, Capdesaso, Vicién, Fraella y Piracés.

      Varios pueblos de los que tienen que formar parte de la Comarcal y no asistieron, manifiestan por carta que no han podido delegar por las dificultades propias del momento.

      Pasándose al segundo punto del orden del día, se procede al nombramiento de la mesa de discusión, recayendo los cargos de: Presidente, delegado de la Federación de Colectividades; Secretario de actas, PIRACES; Secretario de palabras, POLENINO.

      Acto seguido, la mesa en función, pone a discusión de la Asamblea el tercer punto, que dice: INFORME DE LA COMARCAL.

     Informa el compañero de la delegación de GRAÑEN, siendo aprobada la información.

     Se pasa al cuarto punto, que dice: ¿DEBE CONSTITUIRSE LA COMARCAL DE COLEC-TIVIDADES Y DONDE DEBE RESIDIR?

      Las delegaciones se manifiestan en sentido mayoritario por Grañén, y minoritario por Poleñino. Al entablarse un ligero debate sobre si debía estar en Sariñena, la delegación de LANAJA expone las dificultades de ello, manifestando la gran cantidad de pueblos que asumiría, y se manifiesta en el sentido de que sean dos las comarcales: la de Sariñena y la de Grañén. Lo cual queda aprobado por todas las delegaciones.

     Quinto punto, que dice: SI SE PROCEDE AL NOMBRAMIENTO DE LOS COMPAÑEROS DE LA COMARCAL.

      Después de manifestar las delegaciones que sí, la mesa pregunta de cuántos miembros se ha de componer. Se acuerda que sean cinco. Los cargos recaen sobre: Hilarlo Villacampa, de PIRACES, Mariano San Agustín, de GRANEN; Francisco Zamora, de POLEÑINO; Pascual Mercadé, de AL-BERO ALTO; Emilio Pascual, de Lalueza, acordándose también que se relacione para asuntos de organización el compañero Torralba, de SANGARREN.

      Sexto punto del orden del día: ASUNTOS GENERALES.

      La delegación de GRAÑEN, exponiendo las dificultades que encontrarán los compañeros que representan a la Comarcal, dice: que el mismo Consejo Local de donde residan puede proporcionárselo, previo intercambio. Se refiere a aquello que no pudieran encontrar en los almacenes comarcales.

     Se manifiesta también que los gastos y organización del transporte sea estudiado con detenimiento y de acuerdo con las colectividades.

     De las dos manifestaciones se toma en consideración la primera, acordándose para la segunda que lo estudien los que forman la Federación Comarcal e informen.

    Pide la palabra LALUEZA para exponer que los componentes de esta Comarcal se desplacen a Sariñena, para efectuar, previa propaganda, la constitución de la respectiva Comarcal.          

    Queda aprobada la proposición de esta delegación.

     GRANEN pide la palabra y expone que debe mandarse una protesta a los departamentos de Economía y Abastos del Consejo de Defensa de Aragón, haciendo alusión también a Orden Público, por la indebida forma de actuación para la economía regional.

     Se adhieren varias delegaciones y se toma en consideración.

     Pregunta el presidente de Mesa si hay algunas manifestaciones más que exponer, y no habiendo ninguna, después de una peroración en la que expone la ardua labor que debe realizar la Comarcal, levanta la sesión a las seis de la tarde.

Cooperativa Obrera de Alcubierre

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La Cooperativa Obrera de Alcubierre respondió a la tradición organizativa de trabajadores, de intercambio, adquisición y distribución. Durante la guerra estuvieron en convivencia con las colectividades, propulsadas por los sindicatos CNT y UGT. La cooperativa mantuvo relación con el Consejo Regional de Defensa de Aragón, el Consell General de Proveíments de la Generalitat de Cataluña, el Comité Comarcal de Abastos de Barbastro y la Colectividad de Graus, entre otras organizaciones. Debajo de la cooperativa hubo una sedería.

  • Recibo: Sobrante del día 6 para el 7, 5 cordero, 16 cordero, 17 oveja, 1, 6 cordero, hígado 1.300 gr y 700 gr y 1,4 espalda de cordero. 7 septiembre de 1937.
  • Anotaciones sobre cuartales de olivas, de gallinas y pollos y gr. de oveja (10 de septiembre de 1937).

* Cuartal: Medida de capacidad para áridos, cuarta parte de la fanega de Aragón, que equivale a cinco litros y seis decilitros.

  • Factura de material a la fábrica de Alpargatas, Ramón Soler Curriu. 1 de abril de 1937.
  • Factura de 100 kg de café extra 28´75 = 875

“Manuel Ardid Fuentes como miembro de los comités formados en esta época, así como de la Cooperativa que en esta villa funcionó. A la liberación de esta localidad marchó a Cataluña y desde allí a Francia.”

 (Alcubierre 12 de marzo de 1957. El Comandante Jefe del Puesto. Firma ilegible).

Alberto Lasheras Taira.

 Cooperativa Antifascista de Alcubierre

  • Vale por 1 kg carne para P. Casterat para viaje de molino Sariñena. Alcubierre, 7 de enero de 1938.
  • Vale por 1´500 cordero para viaje camión Sariñena para olivas. Alcubierre, 21 de enero de 1938.

Otra documentación

Documentos curiosos que han aparecido:

  • 7ª Brigada Mixta Compañía de Deposito Calle Montesa número 23 Madrid. Ver por aquí y que allí protestábamos pues hay que salir de casa para saber bien las cosas
  • Factura de 4 docenas de cepillos de un comercio de Lérida, 31 de marzo de 1937.
  • Pedido de 3 docenas de boinas Bilbaina 11 ½ pulgadas azul. Jorba hermanos de Tarrasa para Alcubierre.

Alcubierre, pueblo del frente

En la localidad monegrina se instaló el Hospital de sangre y cuartel en casa Ruata, fue sede de la columna Carlos Marx y cárcel; aunque otros sitios también fueron habilitados como cárceles, señala Alberto Lasheras. La sede de mando del POUM se instaló en casa Cajal (Casa Biescas); la intendencia en casa Ferrando; la cooperativa en casa Calvo “Donde se racionaba el vino y la comida”; la cocina en casa Gabarre y la lavandería “Centro de acondicionamiento y remiendo de las ropas de los milicianos” en casa de Antonio Ramón (antigua casa Bazán). En la lavandería “Las mozas del pueblo despiojaban, lavaban y remendaban la ropa de los milicianos”, Manuel Benito Moliner, Orwell en el Alto Aragón. La cocina instalada en casa Gabarre respondió a una cocina colectivizada para todos los milicianos y milicianas repartidos por las casas de Alcubierre, la comida se iba repartiendo por aquellas casas. Todas las tierras, utensilios y medios pasaron a la colectivización y fue normal ir de vecinal, principalmente subir a cavar trinchera. Las herramientas las ponía el pueblo.

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Ayuntamiento de Alcubierre. Fotografía: Alberto Lasheras.

Para Alberto Lasheras resulta curioso que casa Ramón, que tuvo una misión concreta durante la colectivización como lavandería y taller de reparación de ropas y uniformes de las tropas, tuviese rótulos de legumbres en habitaciones de la planta principal: “La casa era muy grande y posiblemente más adelante se reutilizó para guardar y repartir desde allí este tipo de alimentos. Recuerdo ver escrito en las paredes: garbanzos, lentejas, judías…, con una pintura rojiza del tono del óxido de hierro”.

Por necesidad de guerra y vista la extensión del terreno que teníamos que cubrir las unidades del POUM, se organizó un Hospital Central en Alcubierre, a cuyo frente, y nombrado por mí mismo, se destinó a un elemento rumano que él mismo quiso decirse el Dr. Mina.

Manuel Grossi. Cartas de Grossi, Sariñena Editorial.

Manuel Grossi negó la condición del doctor Mina que ejerció en el Hospital de sangre de Alcubierre. Grossi lo consideró un impostor que no sabía nada de medicina ni cirugía: “Se había creído dueño y señor de aquel hospital”. Grossi narra las carnicerías del supuesto Dr. Mina, hasta que médicos de Gerona solicitaron el traslado a Alcubierre, haciéndose cargo del mismo y provocando la marcha de Mina.

El Diario Oficial del Ministerio de la Guerra, del 22 de enero de 1937, publicó el destino de personal médico a diferentes destinos, entre ellos los practicantes militares provisionales a Alcubierre:

D. Joaquín Villanueva, 13 septiembre 1936, Alcubierre.
D. Carlos de la Calle García, 9 septiembre 1936, Alcubierre.
D. Pedro Moles limeño, 10 octubre 1936, Alcubierre.
D. Francisco Codína Barrera, 29 octubre 1936, Alcubierre.
D. Francisco Ruiz Navarro, 23 septiembre 1936, Alcubierre.

El retablo de la iglesia fue quemado durante la guerra por milicias republicanas, una obra del siglo XVIII, ejecutada en madera de pino y recreado exactamente gracias a una fotografía que se conservó del antiguo retablo. Para Alberto Lasheras las fotografías antiguas que se tienen no muestran la totalidad del retablo y para su recreación se hizo un estudio de los retablos de esta época y un trabajo comparativo. Además, Alberto Lasheras señala que el incendio del retablo mayor, de los retablos menores, de los bancos y de telas y maderas, provocó la caída del techo, de las bóvedas de crucería,  y la humareda provocada se veía desde todo el pueblo. Un proyecto de 1942 reparó esos daños, siendo el albañil encargado de las obras Leoncio Bielsa Lasheras.

También las casa ricas fueron saqueadas. Alberto Lastheras explica que en casa de Ruata, el día 26 de julio de 1936, destrozaron la capilla que hay a la izquierda de la entrada principal, en el patio. Agustín Ruata en el expediente de la Causa de Huesca, pone que “Se destrozó un oratorio gótico con un retablo que presidía su capilla cuyo valor no se atreve a tasar, junto al resto de imágenes de carácter religioso que había, y todo el mobiliario de la casa que quedó completamente desmantelada”. Años más tarde, en 1952 su esposa Ascensión Rufas promovió y costeó la construcción del monumento al Sagrado Corazón de Jesús, cuya imagen tiene una connotación de carácter expiatorio.

En el altillo del Ayuntamiento, uno de los puntos más altos del casco urbano, había un puesto de “Alerta la aviación que pasa”. Hay un grafiti que pone:

Primitivo Novales día 19-12-38

Guardia de Aviación. De Zaragoza puesto de Alcubierre Prov. Hu.

Debajo de éste hay otro con distinta letra y de mayor tamaño: “Alerta La Aviación que pasa”.

Hay una zona con bastantes grafitis en los que dejaron sus nombres, algunas fechas y dibujos. Hay varios aviones, un tren, caras y algún animal, también algún uniformado. Algunos de estos dibujos tienen cierta calidad y estilo.

Alberto Lasheras Taira.

Por el monte de Alcubierre muchas casetas cercanas al frente fueron usadas como polvorines y para guardar materiales y provisiones. Sobre todo guardaban bombas de mano. En la paridera de Cirilo, por la balsa Pina y cerca de la paridera de los catalanes, había un grafiti de lápiz de un miliciano de Guíxols, en noviembre de 1937, tuvo que pasar la noche y pertenecía a motorizada de Durruti. También por la balsa de la Ontina había un puesto avanzado republicano, quizá de brigada y curiosamente de cemento. El puesto consistía en un banco circular de cemento excavado en la tierra, con la fecha de “junio 1937” con una mesa circular en el centro; mesa que lamentablemente fue sustraída ilegalmente.

Por la paridera de Ruata había una alambrada que cruzaba toda la filada, por Val de Lumbierre, y al lado se instaló un hospital de campaña: “Tuvo que ser un hospital de sangre, para cuidados inmediatos” apuntan Escartín y Lasheras. En el diario de La Vanguardia, del domingo 31 de octubre de 1937, se hace eco de tiroteos por la “Paridera Hospital”. La noticia aparece recogida desde Sariñena, donde se ubicaban e informaban distintos corresponsales. La noticia hace referencia a los combates “en la montaña” lo que nos puede llevar a situarnos en la sierra de Alcubierre, recogiendo además el testimonio de la existencia de la “Paridera Hospital”. 

En Sariñena, se han registrado duelos de artillería

Duelos de artillería en la montaña. Nuestras baterías han disparado sobre unos movimientos de tropas que pasaban por Paridera Hospital y han conseguido disolverlas.

Los cañones facciosos han dirigido su actividad contra las posiciones leales de la Loma de Enmedio, sin que se registrara ninguna baja ni desperfecto.

Por el llano de la ribera del Ebro el terreno sigue inundado, lo que imposibilita toda clase de obras.

A pesar de los continuos enfrentamientos, el frente fue estable y con largos periodos de tregua. Orewell la llegó a llamar “la guerra en punto muerto”.

Entre Alcubierre y Robres se instaló en un tollo sobresaliente una batería del 10 y medio para la defensa republicana.  Orwell narra que toda la artillería asignada al sector, Orwell estuvo en el frente de Alcubierre durante los meses de enero y febrero de 1937, “consistía en cuatro morteros de trinchera con quince cargas cada uno”. Armamento muy valioso que según Orwell, lo guardaban en el mismo Alcubierre.

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En el cementerio de Alcubierre existe una segunda fosa común que recoge los restos de varios milicianos que en el verano de 1937 fallecieron en combates en el frente: “Aquí reposan Melchor Celiméndiz López y sus camaradas caídos el 24 de junio de 1937” (SIPCA).

RECITAL DE ARIAS DE OPERA EN LA PLAZA DE ALCUBIERRE.

En 1937 se produjo un hecho sorprendente: unas trescientas personas asistieron en la plaza, frente al ayuntamiento a un recital a cargo de un tenor acompañado al piano por un músico. El público rodeó al cantante con un silencio extraño y rompió al final con una ovación clamorosa. No conocemos la identidad del pianista.

Sobre la identidad del tenor, en un principio creíamos que fue Pedro Terol (Orihuela 1909-Madrid 2003). Hay coincidencias en cuanto a la edad y el repertorio, pero su biografía no lo acerca hasta este territorio.

Bonifacio Fernández Aldana, escritor, periodista y corresponsal de guerra en Aragón, escribió sobre personajes y episodios de la contienda en Alcubierre, Lanaja, Siétamo… En una de sus crónicas “Opera en un pueblo aragonés”, describe el hecho de un miliciano que baja de la sierra a Alcubierre, interpretó unas arias y entre ellas cantó con “depurado gusto” el “Adiós a la vida” de la opera Tosca, de Puccini,  con el mismo entusiasmo que si lo hiciese en la Scala de Milán o en la Ópera de París”.  Continúa diciendo “Es un famoso artista que hoy se siente satisfecho de ser un simple soldado. La obra de Puccini oída en este pueblecito aragonés, tiene otra emoción que en los teatros de damas enjoyadas”.

Fernández Aldana no da el nombre de ese cantante, pero podría tratarse de Carlos Lizondo  (Segorbe 1913-Zaragoza 1940), el tenor de quien habla Ramón Rufat en su libro “En las prisiones de España”, (Editorial Cajica, Puebla. Méjico, 1966), un duro relato autobiográfico sobre los veinte años que pasó en las cárceles franquistas, de 1938 a 1958. Al salir de la cárcel marchó exiliado a París.

Ramón Rufat Llop (Maella 1916 – Vilanova i la Geltrú 1993), fue un destacado miembro de los servicios secretos de la República (SIEP). Condenado a muerte, pasó veinte años preso, se   exilió y se dedicó a escribir, regresando a España en 1976. Coincidió con Carlos Lizondo en la cárcel de Torrero, en Zaragoza donde estuvo preso desde noviembre de 1939 a mayo de 1942. En este periodo se fusilaron en Torrero 878 presos republicanos.

En una de esas sacas, la del 5 de agosto de 1940, fue fusilado Carlos Lizondo. Ramón Rufat ya no estaba en Torrero, pero siguiendo el relato del capellán Jesús Llera, nos escribe en su libro: “Entre las víctimas inocentes de este día había un hombre Carlos Lizondo, que ha quedado como legendario en aquella etapa de represión. Tenía 27 años, era tenor profesional y antes de la guerra había cantado “La Dolorosa” en el teatro Argensola, con una compañía valenciana, pues era nacido en Segorbe.

En la prisión formaba parte del orfeón, y condenado a muerte y todo, cantaba de solista. Era el orfeón la única expresión artística y cultural de las prisiones en estos años, y estaba permitido y hasta mimado por el régimen por el hecho de actuar durante las misas obligatorias de los domingos y días festivos (…).

Al comenzar la misa, pidió permiso para cantar y dedicó, al único compañero que se había confesado, la plegaria de Álvarez: “A vos señora, la Santa Virgen…” Los otros doce de la saca, miraban al “penitente” con desprecio. Lizondo le obsequió con una canción.

Arrancaron los camiones con víctimas y piquetes, y la voz de Lizondo se hizo oír dominante y sublime en la carretera hasta el cementerio. Eran las cinco de la mañana con un alba risueña y llena de esplendor. A petición de los acompañantes iba cantando “La Dolorosa”. Las ventanas de la prisión se llenaron de sonoridad y nuestros cuerpos se pusieron en carne de gallina. Lizondo cantaba como nunca lo había hecho y se despedía de la vida dejando la vida en su voz. Aquellas frases “La silueta del madero…”, “el hijo agonizante…”, cobraban en el ambiente un valor extraño de realidad y de tragedia. El “Camina, camina llorosa…” lo cantaba él mientras el camión doblaba la esquina de las tapias del cementerio.

Delante del piquete pidió que le dejaran cantar el “Adios a la vida”. Adelantó el pecho, inspiró fuerte mirando al cielo que se despedía de las estrellas al paso del alba y cantó…Ni en sueños lo habría hecho mejor. Lo vivía todo, hasta el lamento trágico del final cuando reconoce que no había amado “mai tanto la vita”. El piquete debió de quedar estupefacto y amilanado, porque dijo luego que iba a cantar “Morucha divina” en recuerdo de su mujer, y que dispararan mientras tanto, y se lo concedieron.

Disparó el piquete y la voz quedó eclipsada  por la descarga. Estaba en el momento de “Decirte te quiero”. En el “Decirte” se cortó. Pero al  instante, como tras la pausa de una semifusa, resonó en el aire, potente, triunfal: “¡Te quiero!”…Lizondo había quedado en pie y seguía cantando. Un guardia del piquete, frente a él, se había desmayado. Una nueva descarga rápida lo tumbó al suelo, donde balbuceaba entre la sangre y el barro, queriendo y sin poder: “ di…vi…na…cla…vel…”

Y el tiro de gracia lo dejó con esta flor en los labios”.

“Aún queda un testigo de aquel tremendo fusilamiento. Tiene cien años. Y suscribe este relato punto por punto.” José Luis Melero en “Los libros de la Guerra”.

Alberto Lasheras Taira.

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Pinturas en el granero de la guerra civil, Casa Ruata de Alcubierre. Fotografías Tomas Mora Ruata.

Disolución de las milicias del POUM

Las milicias comienzan a tener serias diferencias con el gobierno republicano con la entrada en vigor del decreto de militarización de las milicias el 20 de octubre de 1936. Agustín Guillamón en su trabajo “Documentación histórica del trosquismo español, 1936-1948” relata el conflicto de la columna internacional BL (Bolchevique Leninista), que tras cinco semanas en el frente de Aragón disfrutó de ochos días de permiso en Barcelona. A su vuelta al frente de Huesca, fueron desviados a la sierra de Alcubierre tras la caída de Leciñena, donde el decreto les llevó a pedir explicaciones al “Comité militar de Alcubierre”, al final la columna rehusó tomar posiciones y solicitó su relevo.

En febrero de 1937, las milicias del POUM fueron disueltas, mucho antes de  la disolución del Consejo de Aragón, el 18 de agosto de 1937. Las milicias del POUM pasaron a convertirse en la 29 división republicana en abril de 1937, aunque fue disuelta y nuevamente fundada a comienzos de 1938. La zona es ocupada por la columna Carlos Marx, la 27, con Cuartel General en Tardienta. La columna Carlos Marx, inicialmente columna Trueba-Del Barrio, salió de Barcelona el 25 de julio hacia el frente de Aragón, estableciéndose principalmente en el sector de Huesca.

En la documentación del archivo Provincial de Zaragoza aparece un vale de provisiones para la División Carlos Marx: Regimiento de infantería de Cataluña nº 1. Vale por: 32 litros de vino, 2 kg de carne, 35 sacos, 500 kg de cebada, 8 litros de lejía, 20 kg de cal, 1 saco de serrín, 8 escobas, 20 botellas de lejía, 8 sacos vacíos, 50 kg de cebada, 50 kg de cebada y 2 sacos de cebada. Alcubierre del 10 al 24 de febrero de 1937. El comisario de guerra Miguel Alcubierre, Regimiento Infantería de Cataluña nº 1, Comisario político. Otro documento relacionado con la columna es una factura de los litros de leche “Que he entregado al Regimiento de Infantería nº1 de la división Carlos Marx. Número de litros doscientos ochenta y dos, valor de dichos litros ciento cuarenta y una pesetas. El interesado Antonio Gavín. El comisario de guerra Miguel Alcubierre, Regimiento Infantería de Cataluña nº 1, Comisario político. Alcubierre, 13 de marzo de 1937”.

 El comisario de guerra Miguel Alcubierre (Tardienta, 1905-México, 1972). Alcubierre, aragonesista de fructífera trayectoria emigrado a Barcelona, pertenecía en el momento de la sublevación a UGT, tras haber abandonado su militancia ácrata dos años antes coincidiendo con la expulsión del mismo sindicato de su amigo y correligionario José del Barrio. Del Barrio, secretario general ugetista en 1936 y jefe de la columna de voluntarios a la que dio nombre, determinó la ubicación de su cuartel en Tardienta a instancias de Miguel, de acuerdo con el relato de Antonio Peiró en “Miguel Alcubierre. Testimonio de la emigración y el exilio”.

Hasta el nombramiento de Alcubierre como director general de Servicios Públicos de la Generalitat de Barcelona y después director general del Transporte, intervino en distintos episodios bélicos desarrollados en los Monegros, alternando la actividad militar con la impartición de conferencias y las tareas ideológicas inherentes a su comisariado. El penoso exilio –sus padres fueron integrados en el convoy de los 927- le llevó junto a su mujer y sus cinco hijos por Santo Domingo y México, donde murió alejado de la política, aunque sin abandonar su carné de UGT.

Territorio de las memorias. Cazabaret.

Víctor Pardo Lancina.

La disolución de la milicia del POUM quedó reflejada en la obra de Orwell “Homenaje a Cataluña”, adquiriendo transcendencia con su representación cinematográfica en “Tierra y Libertad” del cineasta británico Ken Loach.

 “División Carlos Marx: En Alcubierre, anoche, a las veintitrés horas, atacó el enemigo nuestras posiciones de este sector, siendo rechazado valientemente por nuestras fuerzas”. 

1 de marzo 1937, ABC Edición Madrid.

Sector Norte. El enemigo hizo fuego de ametralladora contra nuestras avanzadillas de la sierra de Alcubierre. Las nuestras contestaron adecuadamente. En el resto de los frentes, sin novedad. Febus

23 de febrero 1937, ABC Edición Madrid.

Fallecimiento de un aviador catalán

Después de larga agonía ha fallecido el aviador y redactor  de “La Publicitat” Mariano Follé. Hace tres meses, cuando con otros tres compañeros iba en un avión de bombardeo por el frente de Aragón, cerca de Alcubierre, el aparato fue abatido por uno faccioso. Los compañeros murieron y Follé resultó gravemente herido. Cuando parecía que su cura era segura por su juventud, ha sobrevenido la muerte, ocurrida pocos días después del entierro de su padre político el director de  “La Publicitat” Carlos Capdevila. Febus.

23 de febrero 1937, ABC Edición Madrid.

Bombardeos sobre Alcubierre

El enemigo ha presionado con alguna intensidad sobre el sector de Alcubierre. Durante dos horas bombardeó esta localidad utilizando piezas del diez y quince y medio. No ha habido ni un solo herido en las filas republicanas. Febus.

19 de junio 1937, ABC Edición Madrid.

Hubo dos bombardeos especialmente duros en Alcubierre, un primero fue para San Juan, del 23 al 24 de junio de 1937, en el que fallecieron unos 14 milicianos que estaban haciendo formación en la plaza del ayuntamiento. Para Manuel Benito “Los milicianos estaban haciendo la instrucción en la plaza y murieron entre 25 y 30. A un hombre le cayó la casa encima resultando indemne. Muchos marcharon a vivir al monte en busca de mayor seguridad”. De casa Calvo salió despedida una pila de lavar del pozo, narran Escartín y Lasheras. El segundo bombardeo fue el 10 de diciembre de 1937. “Hace unos años una excavadora, abriendo una zanja, descubrió una bomba de aviación alemana, de doble espoleta eléctrica” recuerda Antonio Escartín. En la edición de Madrid del ABC del 12 de diciembre 1937 aparece la siguiente reseña: “Esta mañana han volado sobre el frente doce aviones facciosos, que han arrojado varias bombas sobre Alcubierre y Lanaja. Después tomaron rumbo a Lérida, pero no llegaron a entrar en esta ciudad”.

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Imagen del bombardeo de Alcubierre, 24 de junio de 1937.

El testimonio de Avelí Artís Gener, conocido como Tisner, resulta sumamente interesante. Avelí fue un periodista, escritor, caricaturista, escenógrafo,… catalán que luchó en el frente de Aragón y que recogió, en su obra “556 Brigada Mixta”, el bombardeo sobre Alcubierre:

“Recuerdo un día de San Juan. Estábamos en el ayuntamiento de Alcubierre, en una reunión del partido. Vilanova presidía y nos había puesto al corriente de las últimas consignas. Como nuestro partido era infalible, le escuchábamos en silencio.

Nos interrumpió el sonido de la agrietada campana de la iglesia. Sus toques eran persistentes e interminables, de rebato, indicaban alarma. El ronquido de motores de aviación apagó el sonido de la campana, y los silbidos y las explosiones de las bombas parecían simultáneos. Unos se tumbaron en el suelo de la casa con una ramilla entre los dientes. Alguien, en algún momento, había explicado la utilidad de aquella ramilla, pero por entonces, para nosotros, era más bien una práctica supersticiosa, ignorantes de que, si te quedabas enterrado bajo los escombros, tenías más posibilidades de sobrevivir si algo te mantenía la boca entreabierta. Otros nos apretamos contra los muros, a pie firme. Las formidables explosiones nos ensordecían. Y, de súbito, una más fuerte y la casa se llenó de humo y polvo y de la fuerte pestilencia a trilita quemada. Fue como si, de pronto, alguna poderosa fuerza nos hubiese aplastado contra las paredes. Quedamos con el pecho oprimido y durante unos minutos estuvimos sin ver nada, con una presión en los oídos que parecía que tuviésemos la cabeza puesta dentro de una prensa de copiar cartas. Después, al desvanecerse la humareda, comenzamos a comprender lo que había pasado. Los cascotes nos tenían atrapados hasta las rodillas, y una viga nos apretaba contra lo que quedaba de pared. ¿Dónde estaban los demás? Entre ladrillos, tejas y maderos sobresalían brazos y piernas. Nos desembarazamos como pudimos y comenzamos a remover los despojos. ¡Qué espectáculo! Nos llenaba de escalofríos.

No sé cuántas horas empleamos en desenterrar muertos y heridos. A los heridos se los llevaban en camiones, que corrían como posesos. De Bori recogimos un trozo de la piel del cráneo pegada a la pared. Lo separamos con una horquilla y lo identificamos porque Bori era el único pelirrojo que había entre nosotros. Llenamos toda una paridera con las camillas de los muertos y después acudimos a las otras casas derrumbadas. ¡Pobre Alcubierre, aquel día de san Juan! Una de las bombas cayó en la balsa del pueblo y encontramos ranas adheridas a la pared del campanario. Era imposible saber el número de casas que se habían hundido.

El resto del día lo pasamos como atolondrado; vagábamos por las calles como fantasmas de nosotros mismos. No sé cómo explicar nuestro estado de ánimo después del bombardeo. Ni ahora mismo encuentro fuerzas para definirlo. Recuerdo la angustia, un permanente estado de entumecimiento de piernas, una especie de alegría indefinible por habernos salvado del desastre, pero también una especie de sentimiento de  culpa y un vago deseo de haber estado entre las víctimas. Nos dolíamos de los muertos, pero al mismo tiempo hubiéramos querido yacer con ellos en la paridera. Muntaner, Cendrá, Solá y yo les fuimos a ver al anochecer.

No porque nos agradase la sangre, sino porque les queríamos decir adiós. Y los cuatro permanecimos un rato larguísimo en silencio, enmudecidos por el llanto.

No dormimos en toda la noche. Al día siguiente, ya habían cavado una interminable zanja en el cementerio, parecida a una trinchera. El cielo gris hacía juego con la ceremonia y con el estado de ánimo. El crepúsculo vio cómo colocábamos a nuestros compañeros en la zanja, encajados en hilera unos a otros, con las piernas abiertas para ganar espacio. Genachte, el comisario belga del regimiento, echó las primeras paletadas de tierra.”

Según algunos testimonios que hemos recogido, trasladaron los cadáveres al cementerio en una especie de carretones, escena que fue contemplada por unos, entonces chiquillos, que acompañaron el cortejo hasta la entrada del cementerio y se pudieron fijar en el estado en el que quedaron aquellos cuerpos. Esta fosa permaneció durante muchos años sin que dispusiera de una clara identificación. Más tarde, con la llegada de la democracia se colocó una pequeña placa de mármol blanco sobre la tierra, en la que puede leerse: “Aquí reposan Melchor Celeméndiz López y sus camaradas, muertos el 24 de Junio de 1937.”

Avelí Artís Gener. 556 Brigada Mixta, Editorial AVANCE.

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Refugio de Alcubierre.

Los refugios de Alcubierre fueron principalmente los refugios antiaéreos debajo de la virgen del Remedio, explican Escartín y Lasheras. Los refugios fueron construidos por el comité y no estaban comunicados entre sí. Dos entradas juntas y otra al otro lado, cada entrada se dividía en dos partes, una bifurcación que en palabras de Alberto Lasheras “Lo más cerca posible de la entrada se hacía una bifurcación para atenuar la fuerza de la onda expansiva en las dos galerías”. Los refugios estaban cerca de la iglesia, por la berbecana, el muro que rodea a la iglesia y que sujeta y da consistencia al terreno, por donde cuentan que vieron a Durruti haciendo fotografías Durruti haciendo fotografías. También estaban Las Bodeguetas, refugios cerca del cementerio, algo lejos, corrían y casi no les daba tiempo a llegar. Por último estaban las cuevas de san Antonio, Alberto Lasheras cuenta que “Era otro refugio que está a la entrada del Rincón de San Antonio, una calle en forma de L con una única entrada, que da a la berbecana, frente a la entrada de la iglesia. Actualmente está tapado”. Cuando se acercaba la aviación tocaba la campana Eugenio el de Torralbeta, se tocaba a Rebato. Los aviones, provenientes de Zaragoza, pasaron primero para bombardear a la vuelta y así escapar más rápido. Manuel Benito también recogió los refugios de Alcubierre: “Los paisanos se escondieron en el refugio que había bajo la ermita del Remedio, construido por el Comité, un intricado pasadizo con tres bocas de entrada, que quedó clausurado hace unos años bajo el cemento. Hubo otros más pequeños en las eras y en otras calles como el que estaba frente a la de san Antonio”.

LAS CUEVAS EXCAVADAS COMO REFUGIOS ANTIAÉREOS.

Se encuentran en varios puntos, principalmente bajo la ermita de la Virgen del Remedio. De las tres entradas que había, solamente una permanece abierta, con acceso protegido por una puerta a modo de reja. Dos que había hacia la derecha actualmente están tapadas. De críos, los domingos entrábamos con velas por el interior, jugando a exploradores. Prácticamente a la entrada de la cueva hay una bifurcación con dos túneles, cuyo objeto es disminuir la intensidad de la onda expansiva reduciéndola a la mitad en cada uno de ellos, para que tuviese menor efecto en los que ocupaban el refugio en el momento del bombardeo.

Otra de esas entradas estaba frente al Rincón de San Antonio, una calle cerrada en forma de L, que sale frente a la berbecana de la iglesia.

Parece que hubo un intento de comunicar uno de los refugios bajo la ermita con otro que se empezó a abrir en la Calle Palacio, no se concluyó y posteriormente se utilizó como carbonera para la fragua del taller de Lorenzo Lasheras y para guardar las virutas de la parte de taller que era carpintería. Cuando no había neveras allí se guardaba la fruta junto a otros alimentos perecederos y el mejor botijo de agua fresca del pueblo, según comentaban quienes acudían al taller.

También en alguna era cercana al pueblo había pequeñas cuevas o cuevetas (como la era de Teodoro) que podían utilizarse como refugio. Otro ejemplo podría ser la zona de Las Bodeguetas, que tiene pequeñas cuevas, con una somera construcción delante y que también se utilizaron ocasionalmente como viviendas.

Fue precisamente en este lugar donde el 25-3-38, en el momento de la retirada de los milicianos, fueron detenidos Ramiro Lacoma Peña y Mariano Suñen Gavin, llevados al matadero municipal junto a Manuel Bailo Giménez donde fueron brutalmente asesinados (folios 12, 13 y 14 de Declaración del Testigo de la Causa General 314).

Alberto Lasheras Taira

Una larga caravana formaba el convoy que nos conducía hacia el frente de batalla. Artillería, cocinas de campaña, carros ligeros de combate, en fin todo lo que necesita una verdadera brigada motorizada, llevábamos nosotros la intendencia en cada sitio marcado por el mando que nos aprovisionaba de víveres en conserva, puesto que era materialmente imposible hacerlo en caliente. Con 6 horas de retraso sobre el horario marcado llegamos a Alcubierre, población cerca de la línea de fuego, y lugar de concentración de todas las fuerzas del Ejército del Este XI Cuerpo del Ejército.

Hacia el frente de Huesca 25-27 septiembre de 1937.

Francesc Roca Matamoros.

LOS CORRALES Y CASETAS DEL MONTE, UN LUGAR PARA ALEJARSE DE LOS BOMBARDEOS.

Muchos son los corrales y casetas que hay alrededor de Alcubierre y que fueron ocupados por sus familias propietarias además de ser acogidos en ellos vecinos y parientes, que compartieron espacio, alimentos y penurias. Los amplios corrales o parideras de los grandes propietarios, también fueron ocupados por los habitantes del pueblo: los de Valmayor, El Abejar, Las Fierlas, El Pilón,  los de Puliceto y Fernander en el Puyalón, el de Lasheras en el Saso Cavero…

Allí llevaron en carros a niños, ancianos, sus enseres, colchones, camas, animales buscando seguridad al a alejarse del casco urbano. No obstante los miembros de los diferentes comités sabían dónde se encontraba cada uno de los vecinos de la localidad, por si era requerida su presencia por algún motivo. Tenemos algún ejemplo de estos casos: a Julián Lasheras Alvira y a su hermano Pascual, el día 24-6-37 fueron a buscarlos y detenerlos un oficial y dos milicianos al corral de Puliceto en la partida del Puyalón. Los llevaron a casa de Ruata donde tenía el cuartel la Brigada Carlos Marx, permaneciendo allí detenidos tres días y cuatro horas. Julián y Pascual escucharon a sus captores decir: “Si piden agua les dais abadejo y si piden pan, un tiro”.

En la retirada de los milicianos, ante el avance de las fuerzas franquistas, los corrales seguían habitados por buena parte de la población de Alcubierre. En el corral de Octavio Lasheras, en el Saso Cavero, había mucha gente; sobre todo críos y mayores. Cuando se retiraban los republicanos hacia Cataluña, se presentaron unos hombres y dijeron que “saliesen todos porque le iban a pegar fuego al corral”. El tio Abizanda (José Abizanda) salió levantando los brazos y les dijo “que por favor no se les ocurriera hacerlo porque allí sólo había viejos y críos”. El veterinario D. Pascual, mayor, salió con los brazos en alto y pidió que no les mataran. Otras personas que habitaban ese corral se habían ido a esconder a la sierra y a los barrancos cercanos.

Entre los milicianos había uno de Lanaja y al final no incendiaron el corral.

Alberto Lasheras Taira.

La rotura del frente

La sierra de Alcubierre es rebasada en marzo de 1938, con la ruptura del frente de Aragón en su avance hacía Cataluña y Levante. “El 8 de marzo de 1938, el general Yagüe puso en marcha la ofensiva definitiva en el frente de Aragón. Las tropas republicanas iniciaron al tiempo el repliegue en dirección a Cataluña. A finales de este mes prácticamente todo el territorio aragonés estará en manos del ejército sublevado”. La Guerra civil en Los Monegros. Alcubierre fue tomado por los nacionales a las 13:30 horas y a las 16:00 horas estaban entrando en Lanaja, señala Escartín. Fue la división 53/55, “No atacaron directamente el frente, la rotura fue por el llano a través de Farlete y Tardienta, envolviendo las posiciones de Alcubierre”. Los milicianos en retirada mataron cuatro personas.

El cuerpo marroquí del experto y valeroso general Yagüe progresó hacia Bujaraloz, cortando la carretera general llamada de Francia, y este movimiento supone otra amenaza para el envolvimiento por el sur de la tan mentada sierra de Alcubierre, con lo que la maniobra de gran estilo quedaría completa.

25 de marzo 1938, ABC Edición Sevilla.

Se conjuga el batallar de las columnas Sur de Huesca, centro y Norte del Ebro sobre la sierra de Alcubierre, que pronto quedará totalmente pisada –dominada está ya- por las tropas del Norte, bajo el mando del ilustre general Dávila, ejecutante de la asombrosa maniobra de la que se deduce el rescate del reino aragonés, con el desplazamiento del frente de combate a tierras catalanolevantinas, donde sí se alienta la resistencia desesperada de los pobres milicianos rojos es porque allí no se sintieron aún los espantos de la guerra.

26 de marzo 1938, ABC Editorial Sevilla.

Interesante es el relato que aparece en las memorias escritas por el Comisario de Guerra de Compañía Francesc Roca Matamoros durante su exilio en Méjico:

Serían las 3 de la madrugada, del día 23 de marzo, cuando todavía no habíamos descansado de la fatigada jornada del día anterior, y la orden de evacuar las nuevas posiciones se nos había dado, pues el enemigo en su avance se nos había colocado a nuestra retaguardia una vez más, y teníamos que evitar el peligro de caer en sus manos, pues nada menos que toda una brigada está cercada. Emprendimos la marcha y gracias a que el comandante Ugena, de la 137a brigada, que conocía bien el terreno que pisábamos, no fuimos prisioneros pues llegó un momento en que nuestra columna llegó a pasar como a 1 km. de distancia del enemigo. Después de andar hasta las 11 de la mañana llegamos a Robres, pueblo situado al sur de Torralba de Aragón y cuando pasamos por él, ya el enemigo con sus fuerzas motorizadas había tomado Torralba. Allí nos organizamos y seguimos la marcha hasta Alcubierre, pueblo donde se encontraba nuestra brigada. Estuvimos andando todo el día y a las 4 de la tarde llegábamos a las proximidades de este pueblo.

Una vez acantonados, no propusimos descansar, pero la aviación enemiga no nos dejaba un momento de reposo, continuamente nueve aviones de caza, estaba ametrallando las unidades de combate republicanas que iban a la desbandada pues las líneas habían sido cortadas por todos los lados. A las 6 de la tarde entramos en el pueblo, allí tomamos contacto con nuestra brigada y grande fue la alegría del jefe y comisario de la misma cuando nos vio, porque creían que habíamos sido hechos prisioneros. Nos incorporamos a nuestra unidad, y a las 8 de la noche el enemigo atacó la vía férrea, que estaba en nuestro poder. Le interesaba en gran manera porque de esta forma dejaba cortadas las comunicaciones para ayudar a nuestros compañeros que se encontraban al norte de la población. Su ataque resulto inútil, fue rechazado con pérdidas de vidas por dos veces y a las once recibíamos la orden de evacuar aquellas posiciones que tanto habíamos defendido porque el enemigo del flanco derecho se había infiltrado con peligro de cercar nuestra brigada. La orden fue dada de repliegue hasta Sariñena.

Robres de Aragón y Alcubierre 23 de marzo de 1938

Francesc Roca Matamoros.

Notas de guerra. Un voluntario cubano, herido ocho veces, ha destruido quince tanques. Un periódico publica una interviú con Juan Campos, ciudadano cubano, que ha participado en nuestra lucha desde su iniciación, y ha resultado herido ocho veces. Campos fue sargento en el Tercio Extranjero, y en talavera se pasó a nuestras filas, juntamente con otros compañeros. Eran portadores de un mortero, una caja de bombas de mano, 14 fusiles y una pistola. Dice que entre la paz que le puede blindar el regresar a su país y la guerra española, ha preferido seguir luchando en España, porque entiende que así es como trabaja por la paz.

Formó parte de la expedición que marchó a Mallorca, y fue herido en el asalto a Puerto cristo. Después fue herido en Talavera y Brunete. Más tarde, luchando en el Puente de los Franceses, en Montearagón, en Alcubierre y, finalmente, en la ermita de santa Quiteria. Por sus heroicos comportamientos alcanzó en el Ejercito Popular el grado de teniente. Es un destacado antitanquista, y en su hoja de servicios figura ya la destrucción de 15 tanques enemigos. Febus.

11 de junio 1938, ABC Edición Madrid.

El frente caído

Una vez llegadas las fuerzas franquistas a Alcubierre, hubo detenciones, interrogatorios y palizas dirigidas a personas con pasado republicano, explica Alberto Lasheras “Uno de los lugares en los que se llevaban a cabo estas acciones, era el piso más alto del Ayuntamiento, una especie de granero o buhardilla”. Según Lasheras “Nos puede dar una idea de la dureza de estas sesiones, el hecho de que uno de los detenidos (Novales de apellido), en un descuido de quienes le custodiaban se arrojó al exterior, al vacío, desde una ventana circular a modo de óculo que podemos ver en lo más alto de la fachada del citado edificio, falleciendo ante el impacto con el suelo. Si algún amigo o familiar con influencia, informaba o testificaba a tu favor, el trato era menos duro y se podían evitar algunos golpes o el corte del pelo al cero a algunas mujeres, evitando el escarnio público. Vecinos de Alcubierre estuvieron condenados a trabajos forzados en las obras del Valle de Los Caídos, como Manuel Suñén Casamayor. Una forma de explotación laboral de los detenidos que se convirtieron en esclavos del régimen por  el Patronato para la Redención de Penas por el trabajo. Una vez liberados de la pena, todavía en 1958 eran acompañados por una pareja de la Guardia Civil a misa primera, los domingos.”

Por la sierra de Alcubierre, tras la contienda, subían brigadas de 30 a 40 personas para recoger todo lo aprovechable, sobretodo chatarra, metralla, hierros para reutilizar… También hubo gente que tuvo que subir a recoger los cadáveres y no faltó quien se llevó los dientes de oro de los muertos. También la sierra sirvió de refugio de paso de maquis.

Aun así han ido quedando restos, tanto en las trincheras como por sus inmediaciones y se ha encontrado multitud de material bélico: cartuchos, balas, granadas, trozos de morteros, latas… Por los años sesenta había centenares de granadas de la FAI que vendían bien caras a coleccionistas. También restos de embutido catalán, señala Antonio Escartín: “Embutido de Castellfollit de la Rocca, se sabe por las etiquetas de plomo que llevaba el embutido y que aparecen por la sierra”.

En el museo de Robres, Centro de Interpretación de la Guerra Civil en Aragón, se puede contemplar diversos objetos de la contienda, así como documentación, fotografías, prensa de la época… y exposiciones itinerantes. También se han recuperado y acondicionado zonas de trincheras, como “La ruta Orwell”, “La ruta de las tres Huegas” y “El bunker de Lanaja”.

La recuperación de las trincheras ha convertido la zona en un interés turístico y recibe numerosas visitas, un monumento a la memoria. La ruta Orwell ha recuperado y recreado parte de las trincheras y nos traslada a aquel escenario de batallas y guerra. Una parte de nuestra historia reciente, donde la mayor lección es aprender que las guerras nunca deben de suceder.

Rugen los cañones

Y empieza el combate

Y el soldado pone

Su gran corazón

Lucha con fiereza

Con su sangre joven

Y con sus ideas

De liberación.

Pero la metralla

No respeta nada

Y los hombres caen

En fila sin fin.

Y por todas partes

Se oyen los heridos

Gritan con angustia

Y suplican así

Camillero, llévame despacio

Que me haces sufrir

Camillero tengo una herida

No quiero morir.

Canción recogida a Teresa, 16 de abril del 2012. “Se cantaba en la escuela, quizá después del paso de los nacionales”, Antonio Escartín

A la memoria y recuerdo de todas las víctimas.

Relación de noticias en el frente de Alcubierre

ABC

30 julio 1936, ABC Edición Madrid.El 29 de julio de 1936 la aviación republicana bombardeo posiciones nacionales en la sierra de Alcubierre. Ante la huida de los nacionales dirección  Zaragoza, las milicias catalanas ocuparon Lanaja, procediendo a dominar la sierra de Alcubierre.

11 de agosto de 1936, ABC Edición Madrid. Se conocen informes de cómo actúan las fuerzas fascistas, más bien partidas, en el frente aragonés. Cerca de Alcubierre es donde con más refinada crueldad han procedido los rebeldes, y en las proximidades del poblado observase la desolación que dejan tras de sí los facciosos. Refieren los vecinos de Alcubierre que, al apoderarse del pueblo los fascistas, amarraron por los codos a trece jóvenes, los rociaron con bencina y después les prendieron fuego. La causa del monstruoso tormento fue la sospecha que dichos jóvenes pudieran estar en relación con la columna Medrano. Estos actos de crueldad los llevan a efecto individuos titulados “Legionarios de la muerte”, uniformados con camisa negra, en la que se ve como distintivo del grupo una calavera entre huesos.

10 de octubre 1936, ABC Edición Madrid. Una columna facciosa, compuesta de dos regimientos de infantería, dos baterías de artillería, una sección de morteros y 500 hombres de caballería han atacado nuestra línea de Alcubierre. La rápida y enérgica de las fuerzas leales hizo retroceder al enemigo, abandonando más de cien muertos y gran cantidad de armamento. En nuestro poder han quedado además 75 prisioneros.

Una columna facciosa, compuesta de dos regimientos de infantería, dos baterías del 7`5, ametralladoras, morteros, 200 caballos y 200 falangistas atacaron nuestras líneas por la sierra de Alcubierre, entre Farlete y Perdiguera. Nuestras fuerzas, que conocían la envergadura de esta operación, se colocaron estratégicamente, dejando al descubierto las líneas avanzadas. Cuando el enemigo se acercó, se abrió nutrido fuego seguido de un avance que no pudieron resistir los facciosos, que emprendieron rápida huida, abandonando importante armamento, municiones y unos 100 muertos. Además les hicimos 120 prisioneros.

13 de octubre 1936,ABC Edición Madrid. En el sector Sur, entre Alcubierre y Leciñena, se acusa una incursión del enemigo, que ha sido localizada y contenida. El enviado de Febus de Huesca se había preparado ayer domingo un plan de rectificación del frente para lograr la comunicación rápida entre diversas posiciones del Sur y del Este. Los objetivos fueron conseguidos totalmente después de breve lucha. Los facciosos, al darse cuenta de la importancia estratégica de la rectificación, trataron de neutralizarla, intentando de recuperar las posiciones perdidas.

Una incursión facciosa intentada entre Alcubierre y Leciñena ha sido rápidamente cortada, con las consiguientes pérdidas para el enemigo.

14 de octubre 1936, ABC Edición Madrid. Un violento ataque rechazado con grandes pérdidas para el enemigo. En la sierra de Alcubierre, un contingente rebelde, protegido por la artillería y morteros, inició un violento ataque. La lucha, después de un paréntesis de calma, se desarrolló con extraordinaria dureza. En este nuevo encuentro, que corresponde a la serie de descalabros sufridos por el enemigo, se intentó como otras veces el empeño inútil de abrirse paso.

El 15 de octubre de 1936 aparecen por la sierra de Alcubierre varios contingentes de moros. Un fugitivo del bando nacional les cuenta que hay muchos legionarios y que estos se han negado a combatir contra el que fue su jefe en África, el coronel Villalba, leal a la república y que mandó a las tropas republicanas del Alto Aragón. Muchos legionarios fueron encarcelados y algunos fusilados.

16 octubre 1936, ABC Edición Madrid. Frente de Aragón. Las milicias han rechazado un ataque al sur de Alcubierre, en el sector de Barbastro, ocupando en el contraataque, protegidas por la aviación y la artillería, seis lomas que constituyen magnificas posiciones ofensivas para acciones futuras y ocasionando al enemigo más de cien bajas.

17 de octubre 1936, ABC Edición Madrid. En Alcubierre, las fuerzas leales han consolidado las posiciones tomadas al enemigo, que, batido por el fuego de nuestra Artillería, huyó en desorden. En este sector ha sido tomada una posición en extremo estratégica, se trata de Punta de los Ladrones, que domina todos los lugares de concentración del enemigo, siendo acogida la ocupación con gran entusiasmo por las tropas. El ímpetu de las tropas fue magnifico, a pesar del ataque de cinco aviones facciosos, que huyeron hacía Perdiguera. La colaboración de los aviones leales contribuyó al éxito de la operación. Febus.

18 de octubre 1936, ABC Edición Madrid. La situación de los rebeldes es tan apurada en la sierra de Alcubierre que desde Zaragoza han tenido que enviarles importantes refuerzos.

20 de octubre 1936, ABC Edición Madrid. En la sierra de Alcubierre nuestras tropas avanzan y ocupan nuevas posiciones. Frente de Aragón: La aviación republicana bombardea las posiciones enemigas de la sierra de Alcubierre, y la infantería avanza por el flanco derecho de esta zona, ocupando nuevas posiciones; la resistencia es cada vez más débil.

22 de octubre 1936, ABC Edición Madrid. En la sierra de Alcubierre casi no hay enemigo, y es que la columna volante que salió de Zaragoza para atacar nuestras líneas topó con la resistencia enérgica de nuestras milicias.

23 de octubre 1936, ABC Edición Madrid. En el sector de Alcubierre, un grupo de facciosos descargaba cajas de municiones en una casita que intentaban convertir en polvorín; pero al advertirlo nuestras fuerzas, merced a una maniobra envolvente, fueron cogidos los facciosos entre dos fuegos, y tuvieron que huir, quedando la casita en poder de nuestras fuerzas, las que rápidamente han fortificado aquel lugar. Febus.

25 de octubre 1936, ABC Edición Madrid. Otro fusilado redivivo. En el hospital general ingresó Joaquín Casanovas, de veinte años, para ser sometido a una operación quirúrgica. El 25 de julio intervino en unos combates desarrollados en el sector de Alcubierre. Juntamente con otros once compañeros cayó en poder de los facciosos, los que resolvieron fusilarlos. Se llevó a cabo la ejecución; pero Joaquín sólo resultó herido. Aguantando el dolor que le producían las heridas, se hizo el muerto, y una vez que marcharon los facciosos huyó campo traviesa, logrando llegar a las filas republicanas, donde se le practicó una cura de urgencia. Desde aquella fecha ha permanecido en un hospital del frente y ahora será operado. Joaquín Casanovas está muy animado y dice que tan pronto como se restablezca volverá al frente. Febus.

25 de octubre 1936, ABC Edición Madrid. Extracto del artículo “El hambre y terror se adueñan de la población civil de Huesca”, conferencia telefónica de nuestro corresponsal en el frente de Aragón Fernández Aldana. Por la documentación encontrada a los moros caídos, se ha demostrado que la leva la ha hecho Franco recientemente, pues la mayoría figuran alistados en los meses de agosto y septiembre. Estos moros, que tan caro han pagado el deseo del mando faccioso de avanzar por Tardienta, iban armados con fusiles de fabricación alemana, construidos en el año 1926. Duro ha pagado su intento de avance en Tardienta la columna móvil que el estado mayor de Zaragoza está lanzando a romper inútilmente el cerco a la sierra de Alcubierre, pues nuestros milicianos, soldados y guardias de Asalto han detenido en su avance a dicha columna, a pesar de los cinco mil hombres que la componen y los modernos medios de guerra de que disponen. Fracasado lo de Tardienta, han intentado movilizar a través de la sierra por otros sectores; pero han sufrido un contraataque, que ha sido victorioso para nuestras milicias.

Esta tarde misma, nuestras centurias de Alcubierre, en una importante operación, han tomado al enemigo Puig Ladrón y otras posiciones que aseguran y dominan las operaciones de nuestra línea de Tardienta con Alcubierre.

27 de octubre 1936, ABC Edición Madrid. En los Frentes de Aragón: Ante un ataque de nuestras fuerzas, huye el enemigo dejando abandonados muertos y armas. Sector Norte. El enemigo se encuentra en situación difícil delante de Alcubierre. Además, han sufrido el bombardeo de nuestra aviación. Febus.

Todas las crestas de la sierra de Alcubierre están ya en nuestro poder, ocupando las fuerzas leales posiciones preponderantes y obligando al enemigo a situarse en la parte baja.

18 octubre 1936, ABC. El 26 de octubre de 1936 salen de Alcubierre tropas para ocupar Puig Ladrón, junto a la columna del sector centro de Bujaraloz. En la sierra de Alcubierre solo quedan por ocupar dos cimas ABC 27 octubre 1936.

27 octubre 1936, ABC. Ocupación del puerto de Alcubierre. Captura de treinta y seis prisioneros del Tercio. Frente de Aragón: Las operaciones realizadas ayer sobre las posiciones rebeldes de Puig Ladrón dieron por resultado la captura de 36 prisioneros del Tercio y numerosas armas. En la madrugada de hoy, las tropas de la República han ocupado totalmente el puerto de Alcubierre.

28 de octubre 1936, ABC Edición Madrid. Derrotados los facciosos en Alcubierre en un combate que se prolongó cuatro días sufriendo perdidas de consideración en hombres y material: vencidos en Tardienta, donde quedó aniquilada la columna salida de Zaragoza.

29 de octubre 1936, ABC Edición Sevilla. Ejercito del norte. 5ª División. En nuestras posiciones de Alcubierre hubo cierta presión por parte del enemigo, siendo rechazado.

30 de octubre 1936, ABC Edición Madrid. Es rechazado un violento ataque en la carreta de Alcubierre. El enemigo, apoyado por su artillería y aviación, ha realizado un violento ataque a nuestras posiciones del norte de la carretera de Alcubierre, siendo rechazado con muchas bajas.

Barcelona, 29, 12 noche, el comunicado del coronel Sandino dice: “Siguen ocupándose posiciones favorables en la zona de Alcubierre. El enemigo, ante el movimiento de nuestras fuerzas, ha intentado oponerse, siendo rechazado valientemente, con abundantes bajas.

Edición Madrid. Tiroteo en Alcubierre. Frente de Aragón: Intenso tiroteo en la sierra de Alcubierre, sin que se hayan modificado las líneas de contacto con el enemigo.

Un espía descubierto. Obedeciendo órdenes del coronel Villalba, la policía ha detenido a un individuo que figuraba en las milicias y que últimamente estaba destinado en Alcubierre, de donde desapareció. Ha ingresado rigurosamente incomunicado en los calabozos de la comisaría general de Orden Público. Febus.

1 de noviembre 1936, ABC Edición Madrid. Continúa la ocupación de la sierra de Alcubierre. Frente de Aragón: por la sierra de Alcubierre continúan nuestras tropas ocupando las diversas lomas, desde donde nuestra artillería castiga duramente a las tropas facciosas.

3 de noviembre 1936, ABC Edición Madrid. Un avión derribado por ametralladora antiaérea. En un parapeto enemigo se encuentra un fusil alemán. El avión faccioso derribado el sábado en la sierra de Alcubierre, lo fue por disparo de ametralladora antiaérea, hecho por el miliciano de Villanueva y Geltrú Ramón Codina.

7 de noviembre 1936, ABC Edición Madrid. Nuestra artillería de Alcubierre batió eficazmente las posiciones enemigas situadas en ese sector.

11 de noviembre 1936, ABC Edición Madrid. Ligeros tiroteos en los frentes de Huesca, sierra de Alcubierre y Robres.

13 noviembre 1936, ABC Edición Madrid. Después de un fuerte combate, nuestras fuerzas ocuparon nuevas posiciones en la sierra de Alcubierre y ocasionaron al enemigo numerosas bajas.

13 noviembre 1936, ABC Edición Madrid. Conquista de nuevas posiciones en la sierra de Alcubierre. Barcelona 12, 3 tarde. El comunicado facilitado esta madrugada en el cuartel general del Sector Norte de Aragón dice: Después de un fuerte combate, nuestras fuerzas ocuparon nuevas posiciones en la sierra de Alcubierre y ocasionaron al enemigo numerosas bajas. Febus.

14 de noviembre 1936, ABC Edición Madrid. Comunicado del Cuartel del Norte: Nuestra artillería ha bombardeado las posiciones enemigas en el sector de Robres, destruyendo un parapeto y una trinchera donde se encontraban fuerzas facciosas. Desde primera hora de la mañana, las fuerzas enemigas han iniciado un ataque, protegidos por la aviación y la artillería, sobre nuestras posiciones de la sierra de Alcubierre, maniobrando las nuestras con la cooperación de los carros brindados y batiendo a la columna facciosa, que ha huido desordenadamente dejando en el campo treinta cadáveres y gran número de fusiles y munición. Febus.

17 de noviembre 1936, ABC Edición Madrid. Sector de Bujaraloz. Se han presentado en la zona de Alcubierre tres legionarios de la legión Sanjurjo, con su armamento completo. Han facilitado informaciones militares de gran interés. Febus.

18 de noviembre 1936, ABC Edición Madrid. Dos soldados Navarros se pasan a nuestras filas. El enviado de Febus en el frente de Aragón en el sector de Alcubierre comunica que se han pasado a nuestras filas dos soldados navarros, que han referido hechos repulsivos que comenten los facciosos a su paso por los pueblos. Cuando los jefes de las fuerzas facciosas observan que sus soldados manifiestan deseos de pasarse a nuestras posiciones los alejan del frente para impedir efectúen sus propósitos. Febus.

22 de noviembre 1936, ABC Edición Sevilla. En Aragón atacaron Almudévar y Alcubierre, habiendo sido rechazados violentamente, a pesar de que también llevaban carros de asalto y se han recogido en el campo 150 muertos enemigos.

23 de noviembre 1936, ABC Edición Madrid. Las columnas de Robres y Alcubierre han atacado en la sierra la posición de Puigladrón, que hemos cercado, haciendo abandonar posiciones estratégicas a los facciosos, que han sufrido numerosas bajas.

24 de noviembre 1936, ABC Edición Madrid. En la sierra de Alcubierre nuestras fuerzas, una vez cercado Puig Ladrón, han proseguido el avance hacia el otro lado de la sierra, dominando posiciones del valle que circunda la carretera que va a Leciñena.

28 de noviembre 1936, ABC Edición Madrid. Sigue el avance en el sector de Alcubierre. Barcelona 27, 7 tarde. El enviado de Febus en el frente de Aragón dice que continúa el avance de las fuerzas republicanas en el sector de Alcubierre.

29 de noviembre 1936, ABC Edición Sevilla. Ejercito del norte. 5ª división. En nuestras posiciones de Alcubierre hubo cierta presión por parte del enemigo, siendo rechazado.

2 de enero 1937, ABC Edición Madrid. Se han sostenido acciones locales en Igries, Tierz, Robres y Alcubierre, castigando con fuego de artillería y ametralladora las posiciones de los facciosos y contrabatiendo a su artillería en los escasos intentos realizados de cañonear nuestras posiciones.

22 de enero 1937, ABC Edición Madrid. En tierras de Alcubierre se han pasado a nuestras filas tres soldados.

23 de enero 1937, ABC Edición Madrid. Tiroteos en Alcubierre.

2 de febrero 1937, ABC Edición Madrid. Sector Norte. Tiroteo de monte Irazo, con bajas vistas. En Alcubierre se presentó un cabo con armamento y dos soldados con él. En Robres, en la tarde de ayer, hubo cañoneo enemigo sobre nuestras líneas, disparándose además seis granadas de mortero, sin consecuencias. De han pasado a nuestras filas un soldado y once legionarios, alguno de estos con armamento.

5 de febrero 1937, ABC Edición Madrid. Circunscripción Norte: en el sector Alcubierre, ligero tiroteo en Monte Iranzo. Se han pasado a nuestras filas cinco legionarios, un soldado y un sargento de Infantería.

10 de febrero 1937, ABC Edición Madrid. Una patrulla de reconocimiento se ha internado en el campo rebelde de la sierra de Alcubierre y ha capturado un coche con dos caballerías. En el resto del frente sin novedad. Febus.

23 de febrero 1937, ABC Edición Madrid. Sector Norte. El enemigo hizo fuego de ametralladora contra nuestras avanzadillas de la sierra de Alcubierre. Las nuestras contestaron adecuadamente. En el resto de los frentes, sin novedad. Febus

Fallecimiento de un aviador catalán. Después de larga agonía ha fallecido el aviador y redactor  de “La Publicitat” Mariano Follé. Hace tres meses, cuando con otros tres compañeros iba en un avión de bombardeo por el frente de Aragón, cerca de Alcubierre, el aparato fue abatido por uno faccioso. Los compañeros murieron y Follé resultó gravemente herido. Cuando parecía que su cura era segura por su juventud, ha sobrevenido la muerte, ocurrida pocos días después del entierro de su padre político el director de  “La Publicitat” Carlos Capdevila. Febus.

24 de febrero 1937, ABC Edición Sevilla. Ejercito del Norte, 5ª división. Un pequeño golpe de mano en la sierra de Alcubiere permitió a los nuestros apoderarse de varios fusiles y cajas de municiones.

1 de marzo 1937, ABC Edición Madrid. División Carlos Marx: En Alcubierre, anoche, a las veintitrés horas, atacó el enemigo nuestras posiciones de este sector, siendo rechazado valientemente por nuestras fuerzas.

5 de marzo 1937, ABC Edición Madrid. El enemigo cañoneó con bastante intensidad las posiciones de Alcubierre, siendo contestado enérgicamente por nuestra parte.

23 de marzo 1937, ABC Edición Madrid. La nieve y la lluvia entorpecen las operaciones. Dicen de Caspe que la lluvia ha paralizado las operaciones. Nieva en la sierra de Alcubierre y al norte de la provincia de Teruel.

26 de marzo 1937, ABC Edición Madrid. Comunicado del consejero de Defensa. Esta mañana, una patrulla de reconocimiento, en servicio de descubierta en la sierra de Alcubierre, ha sorprendido a otra patrulla enemiga, a la que ha puesto en fuga, causándola bajas vistas.

3 de abril 1937, ABC Edición Madrid. En Alcubierre, una patrulla leal ha sorprendido una brigada enemiga, atacándola, cuando trataba de fortificarse en las proximidades de la ermita de santa Cruz, haciéndola huir, dejando dos muertos.

11 de abril 1937, ABC Edición Madrid. Nuestras fuerzas atacan en Puigladrón, causando numerosos muertos al enemigo.  En el sector de Alcubierre, nuestras fuerzas han atacado en las cercanías de Puigladrón, demostrando la alta moral del ejército del pueblo. El enemigo ha tenido numerosos muertos y en nuestras filas dejaron unos cuarenta.  Entre ellos había varios oficiales. Se ha capturado abundante material de guerra, entre el que figuran dos ametralladoras.

11 de abril 1937, ABC Edición Madrid. Una expedición de prisioneros procedentes de Alcubierre. Sariñena 10, 8 noche. A las cinco y media de la tarde ha llegado a esta localidad una expedición de prisioneros hechos en los recientes combates librados en la sierra de Alcubierre. Al salir del camión en que han sido traídos, el público que los presenciaba, y que era muy numeroso, prorrumpió en entusiastas vivas a la República. Febus.

11 de abril 1937, ABC Edición Sevilla. 5ª división. En el sector de Alcubierre se han cogido al enemigo 25 muertos, 40 fusiles y una ametralladora.

14 de abril 1937, ABC Edición Madrid. El enemigo se bate en retirada en la sierra de Alcubierre. En la sierra de Alcubierre se bate ya a estas horas en retirada. Una compañía de fuerzas rebeldes que todavía se encontraba en las inmediaciones de la ermita de Santa Quiteria ha sido totalmente dispersada ante el brioso empuje de las tropas republicanas. Con esta operación queda dominada por completo la carretera que parte de Almudévar y va a Zaragoza y la de Almudévar a Huesca. Los facciosos que defienden esta última ciudad  se encuentran desde este momento en una situación bastante apurada.

15 de abril 1937, ABC Edición Madrid. El enemigo ha contraatacado durante todo el día de hoy las posiciones que las tropas leales han arrebatado en Alcubierre y Huesca.

18 de abril 1937, ABC Edición Madrid. Fuego de fusilería y ametralladora en los subsectores de Alcubierre, Robres y Tardienta.

24 de abril 1937, ABC Edición Madrid. En los frentes de Huesca, Tardienta y Alcubierre hubo intensos tiroteos de fusil y ametralladora entre las avanzadillas y duelos de artillería, sin consecuencias por nuestra parte.

4 de junio 1937, ABC Edición Sevilla. Ejercito del norte. Frente de Aragón. Pequeño ataque a una de nuestras posiciones del sector Alcubierre, rechazado con bastantes bajas para el enemigo.

19 de junio 1937, ABC Edición Madrid. El enemigo ha presionado con alguna intensidad sobre el sector de Alcubierre. Durante dos horas bombardeó esta localidad utilizando piezas del diez y quince y medio. No ha habido ni un solo herido en las filas republicanas. Febus.

19 de junio 1937, ABC Edición Sevilla. En la sierra de Alcubierre hubo cañoneo, contestado energéticamente por nuestra parte sobre los pueblos de Alcubierre y Robres. El servicio de emboscada hizo huir a una partida de marxistas en ese sector, que dejó abandonadas algunas armas.

21 de junio 1937, ABC. Edición Sevilla. En los frentes aragoneses el día transcurrió sin novedad, salvo algún fuego de mortero en la sierra de Alcubierre.

29 de junio 1937, ABC Edición Sevilla. En los frentes aragoneses el día transcurrió sin novedad, salvo algún fuego de mortero en la sierra de Alcubierre y la cotidiana presentación de evadidos en nuestras filas.

4 de julio 1937, ABC Edición Sevilla. En Alcubierre se pasó un miliciano.

27 de julio 1937, ABC Edición Madrid. El enemigo cañoneó nuestras posiciones de Colado de Maestro, en la sierra de Alcubierre.

12 de agosto 1937, ABC Edición Madrid. Actuación artillera en Alcubierre y monte Oscebo. Sariñena, 11, 4 tarde. En todo el sector de la sierra de Alcubierre hubo intenso cañoneo. En algunos puntos, donde se observaron movimientos de tropas, las baterías republicanas impidieron con sus disparos las maniobras que los rebeldes pretendían realizar. También trabajaron nuestras ametralladoras y fusiles. A última hora renació la calma. Por nuestra parte, no hubo bajas.

13 de agosto 1937, ABC  Edición Madrid. Muestra artillería y la rebelde. Sariñena 12, 4 tarde. A lo largo de todo el frente se ha registrado un intenso cañoneo, particularmente por la parte de la sierra de Alcubierre, y de una manera especial frente a la ermita de Magallón. Perseguían los rebeldes conocer el emplazamiento de una batería nuestra que, magníficamente situada, parece molestarles extraordinariamente. Desde luego, sus propósitos no fueron conseguidos, y la acción artillera resultó en este sentido ineficaz., por cuanto ninguna de las granadas fascistas dio en el objetivo perseguido por el enemigo. Voló también la aviación enemiga, sin duda pretendiendo localizar los citados emplazamientos, mas tampoco pudo sacar provecho alguno.

Por nuestra parte, en cambio, logramos destruir una fortificación enemiga situada en la vertiente opuesta de Perdiguera, acallando el fuego que desde este lado se nos hacía

19 de agosto 1937, ABC Edición Madrid. La actividad en los frentes de Huesca. Se registró cañoneo en la sierra de Alcubierre.

19 de agosto 1937, ABC Edición Madrid. También por esta demarcación nos son favorables las operaciones por los sectores del sur de Huesca por las montañas que encierran Alcubierre y Monte Oscuro, donde hay duelos de cañón y ametralladora. El enemigo ha bombardeado Purvurel, balsa Salada y Artigas, sin ocasionar daño alguno en nuestras filas. Febus.

20 de agosto 1937, ABC Edición Madrid. Las luchas en el campo faccioso cada vez son más encarnizadas. Todo el interés se concentra en los sucesos que se están desarrollando en Zaragoza y que revisten una importancia extraordinaria. Sin embargo no cesan los tiroteos en los sectores de la sierra donde los facciosos tratan de interceptar todos nuestros movimientos. Nuestras patrullas coincidieron con los facciosos en la sierra de Alcubierre. Los leales se distribuyeron convenientemente y cuando el enemigo estaba cerca rompieron el fuego. Los facciosos huyeron en todas las direcciones y no fueron pocos los que cayeron para no levantarse más.

21 de agosto 1937, ABC Edición Sevilla. Ejercito del centro, frente de Aragón. El enemigo intentó atacar anoche y hoy nuestras posiciones de Monte Calvario y sierra de Alcubierre, siendo rechazado.

24 de agosto 1937, ABC Edición Madrid. Tiroteos poco intensos en la sierra de Alcubierre.

25 de agosto 1937, ABC Editorial Sevilla. Hoy ha sido un día de gran actividad en los írentes de Aragón. El enemigo, para contrarrestar los brillantes éxitos del Ejercito Nacional en el Norte, desencadenó una ofensiva general en todo el frente de Aragón, adquiriendo su mayor violencia en la sierra de Alcubierre y principalmente en las zonas de Perdiguera, Quinto y Zuera.

26 de agosto 1937, ABC Editorial Sevilla. Nuestra aviación, al terminar el día, había derribado otros siete aparatos más enemigos en distintos sectores de la sierra de Alcubierre. La aviación marxista, que había concentrado el grueso de sus unidades en este frente para apoyar la ofensiva roja de Aragón, en vista del enorme descalabro, se retiró. Los aparatos derribados son un Praga, seis ratas y ocho Martín Bomberg.

14 de septiembre 1937, ABC Edición Madrid. En la sierra de Alcubierre nuestra artillería acalló a la enemiga, que fue localizada.

25 de septiembre 1937, ABC Edición Madrid. Sariñena 24, 10 noche. En los sectores de la sierra de Alcubierre, tiroteo de fusil y ametralladora, sin que en momento alguno llegara a revestir gran importancia.

10 de octubre 1937, ABC Edición Madrid. Nuestras tropas hostilizaron los grupos que se dedicaban a trabajos de fortificación frente la línea de Alcubierre.

Fuego de fusil y ametralladora posición de Alcubierre.

17 de octubre 1937, ABC Edición Madrid. Tranquilidad en los sectores cercanos a Huesca, en la sierra de Alcubierre y en la parte norte de la provincia de Teruel.

2 de noviembre 1937, ABC Edición Madrid. Por la sierra de Alcubierre, tiroteos de trincheras. Febus.

18 de noviembre 1937, ABC Edición Madrid. Duelos de artillería al norte de la sierra de Alcubierre sin que se registraran bajas por nuestra parte ni desperfectos en las obras de defensa. La aviación facciosa ha volado sobre nuestras posiciones de la Portillada pero ha tenido que huir ante el fuego de los antiaéreos.

21 de noviembre 1937, ABC Edición Madrid. Tiroteo y fuego de mortero en el Alto Aragón y en las posiciones del Collado del Maestro y norte de Alcubierre.

4 de diciembre 1937, ABC Edición Madrid. Por la sierra de Alcubierre, durante la noche pasada, hubo tiroteos de posición, sin consecuencias para el Ejército Popular.

12 de diciembre 1937, ABC Edición Madrid. Esta mañana han volado sobre el frente doce aviones facciosos, que han arrojado varias bombas sobre Alcubierre y Lanaja. Después tomaron rumbo a Lérida, pero no llegaron a entrar en esta ciudad. Febus.

19 de diciembre 1937, ABC Edición Madrid. La nieve paraliza las operaciones en el Alto Aragón. Según las noticias del Ejército del Este, nieva intensamente por las sierra de Alcubierre. Esto paraliza toda clase de operaciones, pues resulta muy difícil de transitar por los caminos y carreteras. La moral de los soldados republicanos no decrece por este contratiempo, y despreciando los rigores de la temperatura mantienen estrecha vigilancia en los lugares donde es posible un ataque rebelde. Febus.

11 de enero 1938, ABC Edición Madrid. Calma absoluta en la sierra de Alcubierre y monte Oscuro.

25 de marzo 1938, ABC Edición Sevilla. El cuerpo marroquí del experto y valeroso general Yagüe progresó hacia Bujaraloz, cortando la carretera general llamada de Francia, y este movimiento supone otra amenaza para el envolvimiento por el sur de la tan mentada sierra de Alcubierre, con lo que la maniobra de gran estilo quedaría completa.

26 de marzo 1938, ABC Editorial Sevilla. Se conjuga el batallar de las columnas Sur de Huesca, centro y Norte del Ebro sobre la sierra de Alcubierre, que pronto quedará totalmente pisada –dominada está ya- por las tropas del Norte, bajo el mando del ilustre general Dávila, ejecutante de la asombrosa maniobra de la que se deduce el rescate del reino aragonés, con el desplazamiento del frente de combate a tierras catalanolevantinas, donde si se alienta la resistencia desesperada de los pobres milicianos rojos es porque allí no se sintieron aún los espantos de la guerra.

29 de abril 1938, ABC Edición Sevilla. El pueblo de Leciñena, que ha sido frente durante toda la guerra, por estar al píe de la sierra de Alcubierre, ha organizado una peregrinación al Pilar. Han hecho una jornada de 30 kilómetros a pie,

11 de junio 1938, ABC Edición Madrid. Notas de guerra. Un voluntario cubano, herido ocho veces, ha destruido quince tanques. Un periódico publica una interviú con Juan Campos, ciudadano cubano, que ha participado en nuestra lucha desde su iniciación, y ha resultado herido ocho veces. Campos fue sargento en el Tercio Extranjero, y en talavera se pasó a nuestras filas, juntamente con otros compañeros. Eran portadores de un mortero, una caja de bombas de mano, 14 fusiles y una pistola. Dice que entre la paz que le puede blindar el regresar a su país y la guerra española, ha preferido seguir luchando en España, porque entiende que así es como trabaja por la paz.

Formó parte de la expedición que marchó a Mallorca, y fue herido en el asalto a Puerto cristo. Después fue herido en Talavera y Brunete. Más tarde, luchando en el Puente de los Franceses, en Montearagón, en Alcubierre y, finalmente, en la ermita de santa Quiteria. Por sus heroicos comportamientos alcanzó en el Ejercito Popular el grado de teniente. Es un destacado antitanquista, y en su hoja de servicios figura ya la destrucción de 15 tanques enemigos. Febus.

Diario de Huesca

17 de octubre de 1936, Diario de Huesca. Operaciones en Aragón: Las columnas que operan en la sierra de Alcubierre, tuvieron un encuentro con el enemigo en las proximidades del pueblo de Perdiguera. Los marxistas fueron brillantemente batidos y huyeron hacia Farlete. Se cogieron por nuestras fuerzas más de 60 muertos marxistas y gran cantidad de víveres y municiones. La mayoría de los muertos eran extranjeros, de nacionalidad francesa y rusa y también algunas mujeres

Victoria importante de las tropas de Aragón

Una columna, al mando del teniente coronel Gazapo, ha infligido una derrota al enemigo

En la División fue facilitado ayer el comunicado siguiente: «Después de la ocupación de Leciñena y Collado de Alcubierre por nuestras columnas, el enemigo, dándose cuenta de las excelentes posiciones que ha perdido y la importancia de nuestro avance, ha acumulado gran cantidad de elementos en el frente de Leciñena y Perdiguera para tratar de compensar el descalabro sufrido con la ocupación de puntos que permitieran envolver nuestras posiciones avanzadas. Sus intentos no han tenido éxito, sino que por el contrario, su derrota ha tenido una verdadera continuación en el día de hoy. Nuestras tropas, con un excelente espíritu y llenas del mayor entusiasmo, han partido de Perdiguera, formando una columna al mando del teniente coronel de Estado Mayor don Darío Gazapo, rechazando al enemigo en una profundidad de cinco kilómetros. Este, que al principio oponía una tenaz resistencia, ha acabado por huir hacia Farlete. En esta acción se han hecho al enemigo 89 muertos, entre los que se cuentan cinco mujeres rusas, polacas y una francesa. Se le han recogido más de 50 fusiles y cinco ametralladoras, abundantes municiones, víveres y documentación. Nuestra artillería ha logrado además abatir un avión enemigo de bombardeo que ha caído en las líneas enemigas y ha sido probablemente tocado otro por el fuego de la misma batería. Por otra parte, otras fuerzas que han partido de Perdiguera hacia el Collado de Alcubierre, han encontrado sobre el campo ciento diez cadáveres, han cogido prisionero un oficial francés y han fusilado a un oficial español que estaba al lado de los rojos.

20 de octubre de 1936, Diario de Huesca. Detalle de las operaciones en la sierra de Alcubierre Zaragoza. Tras la ocupación de Leciñena y el descalabro sufrido por los rojos al intentar aproximarse a Perdiguera, nuestras fuerzas continuaron el avance y ocuparon el collado de Alentisque. Esta posición tiene gran valor estratégico. Los rojos se hallaban perfectamente atrincherados, y en esta situación ventajosa intentaron resistir el ataque de nuestros soldados. La operación fue planeada admirablemente y alcanzó un resultado plenamente satisfactorio. Ante el arrollador avance de las fuerzas del Ejército, las hordas catalanes emprendieron la huida.

25 de noviembre de 1936, Diario de Huesca. En el sector de Leciñena Alcubierre vienen desarrollándose desde la ocupación del mismo numerosos hechos de armas que han culminado en la acción del día 21 del actual en que la segunda bandera de África y en especial su jefe el capitán de Infantería habilitado para el empleo de comandante, don Enrique García Ruiz Soldado y las Falanges del comandante Lostaló, dieron una prueba más de su sangre fría y serenidad, dejando acercar a sus líneas al enemigo, logrando con ello causarle numerosísimas bajas y poniéndolo en franca huida.

Felicito a todas las fuerzas de ese sector, que tantas pruebas de abnegación y valor ante fuerzas muy superiores en número vienen dando y a su jefe teniente coronel de Caballería don Gustavo Urrutia, que con su elevado espíritu militar y acierto en el mando ha sabido elevar de tal modo el espíritu combativo de las fuerzas a sus órdenes, por lo que cito su actuación como muy distinguida; haciendo también extensiva esta distinción al capitán de E. M. don Mariano Bernardos y al capitán de Infantería, alumno de la Escuela Superior de Guerra, en prácticas de E. M. don Pedro Latorre, los cuales no solamente destacan de manera notoria en su difícil función, sino que en todo momento, rebasando sus obligaciones, no rehúsan los mayores peligros para los que siempre son voluntarios.

28 de noviembre de 1936, Diario de Huesca. Quinta División. En los frentes de Alcubierre y de Almudévar ligero tiroteo.

19 de mayo de 1937. Nueva España. EJERCITO DEL NORTE. Frente de Aragón: Cañoneo en os sectores de Huesca y Alcubierre.

4 de junio de 1937. Nueva España. EJERCITO DEL NORTE. Frente de Aragón: Pequeños ataques a una de nuestras posiciones del sector de Alcubierre, rechazados con bastantes bajas para el enemigo.

17 de julio de 1937. Nueva España.

También atacó con 10 tanques; rusos nuestras posiciones del Sur de Alcubierre. Se le rechazó valientemente dejando 53 muertos en las alambradas y un centenar en los barrancos próximos

21 de agosto de 1937. Nueva España. Frente de Aragón. El enemigo intentó atacar anoche y hoy nuestras posiciones de Monte Calvario y Sierra de Alcubierre, siendo rechazado.

25 de marzo de 1938. Nueva España.En la estribación Norte de la Sierra de Alcubierre se ha operado hoy en un gran fondo y en un gran frente. Ya ayer recibió el enemigo un golpe terrible al verse privado de la línea ferroviaria de Lérida por donde le llegaban al frente de Huesca los recursos de Barcelona y Lérida que en traban al frente rojo por el empalme de Tardienta. Todo el Cuerpo de Ejército de Aragón, mandado por el general Moscardó, cuyos laureles heroicos se remozaron ayer en su pecho, sigue la progresión iniciada con la toma de Tardienta.

Se ha operado en la vertiente Norte de la Sierra de Alcubierre, derrotándose al enemigo y persiguiéndole hasta donde se quiso. La resistencia que intentaron oponer los rojos, fue aniquilada por el heroico empuje del Cuerpo de Ejército de Aragón.

Después de una metódica y eficaz preparación artillera, pulverizadas las defensas enemigas, los soldados aragoneses, veteranos ya en la lid con los rojos, se lanzaron al asalto de los puntos de resistencia que conducían a las alturas de la sierra de Alcubierre.

Los soldados del Cuerpo de Ejército de Aragón, con facilidad, tal como si se hallaran en unas maniobras ocuparon Vicién, Barbués, Sangarrén y Torres de Barbués e infinidad de caseríos y pequeños lugares de la sierra. No hay que decir que hemos hecho centenares de prisioneros. Es lo de todos los días. Los rojos diríase que prefieren la prisión a la huida. Es más halagüeño el porvenir que les aguarda en campos de concentración, donde se trabaja en condiciones humanas, se come bien y descansa, que a esclavitud en el orden social y la muerte sin honor en el campo de batalla, que es lo que les espera antes y después en la zona roja.

Ha quedado rescatada y limpia de enemigos la sierra de Alcubierre, otro pedazo de Aragón que arrancamos al enemigo; otro gran trozo de la Patria que se rescata. Vuelven a la paz y al trabajo once pueblos de la serranía de Huesca.

Y como siempre ocurre, una gran inquietud, una incógnita para el enemigo: ¿Hacía dónde van los fascistas? Y la trágica certeza de que de nada les serviría adivinar la dirección de cualquiera de nuestros avances porque toda resistencia es inútil. Va derrumbándose el frente cada día. Y si nada pueden hacer en el orden militar, ¿por qué prolongar la guerra?

Resuenan ya los estampidos de nuestros cañones en la tierra del buen sentido. No es tiempo de inútiles bizarrías, ni las bizarrías van con el modo de ser de los marxistas. No esperen reacciones del ánimo caído. Por el empuje insostenible de nuestras armas se derrumba el frente. Ya solo es tiempo de usar en la entrega, salvando la vida y preparándose para una larga penitencia, a fin de merecer algún día la gracia de los que han forjado una nueva hazaña, salvado cada día por el fuego de los combates de la Patria. Justo Sevillano.

26 de marzo de 1938. Nueva España. Hoy ha sido la toma de Alcubierre con toda la parte de Sierra que va desde Alcubierre hasta la ermita de Santa Quireria y en Alcubierre se ha estado luchando desde que empezó la guerra y se han escrito en ella páginas gloriosísimas del heroísmo, la abnegación y resistencia de los soldados aragoneses. El triunfo de hoy al dejar liberados estos pueblos y estas sierras fue de los más significativos y producirá seguramente enorme júbilo en Aragón y más especialmente en Zaragoza. Zaragoza que ya queda absolutamente tranquila y con el enemigo a muchas docenas de kilómetros alejados del Pilar. El Tebib Arrumi.

27 de marzo de 1938. Nueva España. Las fuerzas de Moscardó rebasaron Alcubierre y tomaron Usón, Lalueza, Lanaja y Monegrillo.

Se ha rebasado Alcubierre por el Sur en tres kilómetros. Estas fuerzas han cogido gran cantidad de prisioneros, cuatro carros blindados, un tractor, varios coches ligeros, una ambulancia y bastante armamento de varias clases.