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Cosetas de Sena


En el municipio monegrino de Sena, en el marco del Museo de Oficios Antiguos de Monegros, un grupo de mujeres conversó y dialogó sobre las cosetas de antes, los recuerdos y vivencias que narran una forma de vida que queda en el pasado. Así, recogemos los testimonios de Pilar Royo Naya, nacida en Huesca en 1943, aunque ha vivido toda su vida en Sena; Paz Ferrer Uriol, nacida en Sena en 1943; Josefina Almerge Opi, nacida en Sena en 1953; Rocío Sanz Redrado, natural de Boquiñeni donde nació en 1970, desde 1990 vive en Sena; Nieves Hernández Laborda, natural de San Juan, desde 1990 vive en Sena y Pili Monter Ardanui, nacida en Sena en 1942.

Cuando Josefina llegó al mundo, en su Sena natal, “El médico estaba borracho”, pues era el médico de la localidad quien se encargaba de los partos. En Sena, durante muchos años, estuvo el doctor Ignacio. También las familiares y vecinas ayudaban en los partos, sobre todo preparando agua caliente. “Si bajaba puntiagudo es que iba a ser chico”, pues antes se prefería que fuese chico “Que hacía la casa grande”. Aunque tristemente había mucha mortalidad, enfermedades como el sarampión provocaban muertes prematuras, la vida era más frágil. Cuando alguien moría a corta edad las campanas tocaban las a mortijuelo.

A los recién nacidos se les bautizaba pronto, a los ocho días y durante el bautizo se tiraban peladillas. A las chicas se les hacía  pronto los agujeros en las orejas, a los pocos meses, con una aguja “y antes de los pendientes se ponía un hilo”. Se les daba galletas con leche, especialmente cuando no había mucha leche. Pronto se llevaban a las monjas, iban desde lo dos a los seis años y de los seis hasta los catorce años se iba a la escuela pública. Las clases eran separadas por sexos y también el patio de recreo. Las monjas hacían teatro, hasta los seis años lo hacían juntos y después separaban a chicos de chicas. En la escuela se aprendía geografía, matemáticas, ortografía, se hacían dictados y enseñaban religión. Por las tardes aprendían a coser, bordar, ganchillo, realizaban paños de costura, punto alado y escapulario. Las monjas cobraban por enseñar a coser. Paz fue a coser a casa del sastre. En la escuela daban leche en polvo y queso en lata (1956-1960). Las mujeres no salían a estudiar fuera, “al seminario de Huesca solo iban hombres”. 

También en la iglesia había separación por sexos “Los hombres a la izquierda y las mujeres a la derecha”. La ropa debía de ser muy correcta y había que ir con velo, chaqueta o manguitos cubriendo los brazos, falda larga y con medias. Por Sena, los curas de la diócesis de Lérida eran mucho más severos que los de Huesca. Todos los domingos tenían catequesis. Cuando se hacía cine, en la plaza, las películas se clasificaban por colores: “El blanco para todos los públicos, el azul a partir de los 12 años, el rosa desde los 21 años y el grama era peligrosa para todos”. 

En el río se bañaban con un viso, estaba muy mirado con quien iban las chicas. Al baile no les dejaban entrar hasta que no eran mozas, hasta los 14 años, normalmente iban en cuadrilla. Antes les tenía que llevar un chico, el novio o algún chico que les fuese a buscar. Incluso en la escuela castigaban a quienes habían ido al baile, doña Asunción les daba con una regleta.

A la plaza acudían de vez en cuando los Ongaros (Húngaros), “¡Qué han venido los Ongaros!” y los zagales y zagalas corrían a la plaza para ver el espectáculo donde hacían bailar a un pobre onso (oso).  

Se casaban pronto, a partir de los 24 años y como ajuar normalmente mantelería o sabanas. Después de la boda muchas marchaban pronto de viaje de novios, a las tres de la madrugada para ir a coger el tren al Tormillo o el coche a Barbastro o Lérida. Paz recuerda que cogió el tren en el Tormillo a Barcelona, llevaron dos pollos en segunda clase, como pago para alojarse en casa de unos familiares.

Se hacían la propia lana y tejían jerseys, toquetas y calcetines, se hilaba la lana y escorpinaba (desanchar la lana). Con cantaros, sobre la cabeza, iban a buscar agua a la acequia y la llevaban a las casas. No había agua corriente, ni mucho menos baños, así que las necesidades se hacían en el corral. El aseo personal se realizaba con palanganas “Poquer a poquer se iba dando uno agua por las partes del cuerpo”. La ropa se lavaba en la acequia y para blanquearla se calentaba agua con ceniza y se colaba, luego, aquella agua, se empleaba para lavar la ropa blanca. Para fregar el suelo de rodillas se utilizaba una almadeta para proteger las rodillas.

En Sena había buena huerta. Se hacía matacías, se hacían farinetas y se comían los lechacines. Para elaborar las farinetas primero se cernía el panizo. Pan con manteca y azúcar o pan con vino y azúcar, era la típica merienda, sobre todo después del recreo. Lo normal era tener en casa manteca de bochiga (vejiga de cerdo),  la bochiga se llenaba de manteca para almacenarla colgada en la cocina. Había estraperlo con la estación de ferrocarril del Tormillo, a donde se iba a vender trigo, cebada y harina. Además se hacía esparto y algo de sogueta, principalmente para su uso local. Hacer sogueta era cosa de hombres. La calderada, a base de patata, remolacha y todo lo que sobraba, se daba a los tocinos. 

Cuando celebraban los quintos había una semana de bailes, se ponían unas botas y pedían por el pueblo huevos con los que hacían farinosos o panetes de pan. Las puertas de las casas se ataban con fencejos para no dejar salir, era una trastada.

Para santa Agueda las mujeres sacaban a bailar a los chicos, ellas elegían. Se tocaba las campanas, se merendaba y en la plaza se hacía una rueda y se cantaba.

Algunas noches se espanotaba, de las panotas del panizo se separaba la cascarota para hacer colchones, también las cascarotas se daban como forraje a las vacas. A las fincas de Presiñena iban las chicas a plantar espárragos que acababan en la conservera de Sariñena.

Se amasaba en casa y se llevaba a cocer al horno. A servir marcharon muchas mujeres, sobre todo a Barcelona y también a Francia. En los cañizos secaban melocotones (orejones) e higos “¡Ay! que habrá tronada, a entrar los cañizos al cubierto”. Embotellaban tomates, para conserva y lo hacían en botellas porque no había botes. Comían cantillos de pan, que tostaban y daban con ajo y luego escaldaban con agua hirviendo. Muy parecido a las conocidas sopas de ajo.

El luto era muy riguroso, a Paz le duró siete años, no le dejaban ni comprar una aradio (radio). Las mujeres mayores llevaban el luto para siempre “Señal de luto-medio luto”.

La entrevista se realizó en Sena el 26 de abril del 2018. Gracias al Museo de Oficios de Monegros por abrirnos sus puertas a su maravillosa ventana al pasado, atesorando objetos que enseñan una forma de vida que hemos ido dejando atrás. Y gracias a Pilar, Paz, Josefina, Rocío, Nieves y Pili.

María Teresa Alegre Morel


Entrevista a María Teresa Alegre Morel por Carla Gómez Rivera, 2º Bachillerato IES Gaspar Lax.

Mi abuela, se llama María Teresa Alegre Morel, nació el 18 de abril de 1944 en Belver de Cinca.  Vivía en una finca cerca de Vencillón, en la cual habitaban más familias aparte de la de mi abuela. 

Su padre se dedicaba al pastoreo de ovejas, y su madre se dedicaba a las tareas del hogar, normalmente, aunque había días que también iba con su marido al pastoreo. 

En la familia de mi abuela eran dos hermanos y dos hermanas, pero a día de hoy su hermano mayor Agustín ya no está con nosotros. 

Tiene muchos recuerdos de su infancia, como por ejemplo, el tener que realizar una larga caminata hasta llegar a la escuela, ya que antiguamente no había autobuses, ni coches como ahora para trasladarnos donde nos apetezca en un momento concreto. Además, también se acuerda de cómo eran las clases y las aulas, ya que para calentarse tenían una estufa de leña y solamente llevaban un libro en el que recogían todas las materias. El agua antiguamente no les salía de un grifo como a nosotros, sino que en la finca de mi abuela había un pozo de agua, donde iban a coger el agua necesaria cada día. 

En cuanto al tema de los juegos, se acuerda mucho de jugar a las canicas, a las chapas de las cocacolas o de cualquier botella que llevase chapa y el que más recuerda es el juego de las tabas, que este era bastante peculiar ya que se usaban los huesos de la rodilla del cordero, esos mismos huesos tenían por decirlo de alguna manera 3 funciones al lanzarlo, según la forma en la que caía, es decir podías ser rey, peón o uno más de la partida, pues si al lanzarla te salía rey, mandaba al peón y tenía que hacer lo que le mandase y asi sucesivamente.  

La vida en el pueblo era tranquila, pero a la vez muy dura, ya que si tenías animales y tierras, es un trabajo de realizar todos los días y es bastante cansado, ya que antiguamente no había tractores como los que hay hoy en día y todo lo hacían con animales o en el tiempo de recolectar, lo hacían con sus propias manos, ya que no había máquinas como ahora que recogían el fruto. 

En su casa sí que tenían luz, no como las de ahora, pero sí que tenían luz y un hogar que también les proporcionaba luz aparte de calor. Además también tenían agua potable, ya que la iban a buscar al pozo y esa era el agua que utilizaban para todas sus necesidades, ya que no tenían agua corriente que saliese de los grifos. Mi abuela en su casa tenía toda clase de animales como cerdas y cerdos , patos, pavos, conejos, gallinas y los perros de las ovejas, todos ellos en sus cuadras correspondientes. 

Para divertirse, muchas veces iban a tocar los timbres de las casas o saltaban corrales, además quedaban para ir al monte de paseo, jugaban a los juegos tradicionales. Las fiestas de los pueblos eran parecidas a las de hoy en día ya que había orquestas en las que venía gente a cantar como ahora, quedaban muchas veces entre vecinos y cada uno un día hacía la comida y las celebraban juntos entre vecinos, también hacían concursos de comida normalmente y así la gente se divertía y motivaba para salir. 

Normalmente el trabajo de los jóvenes era en el campo para los hombres y en casa para  las mujeres, ya que hoy en día a las mujeres muchas veces no nos ven capaces de realizar otras actividades que no sean las de casa. 

La casa de mi abuela es bastante grande, pues tiene un comedor en el cual tiene todavía una estufa de leña y en el mismo comedor hay dos habitaciones, después al salir del comedor enfrente hay otra habitación y al girar a la derecha hay otra habitación  y el cuarto de baño a la izquierda con el de las cosas de la limpieza al lado. Y siguiendo el pasillo recto, sales a la cocina y enfrente del pasillo está el hogar. Y una vez que has salido a la cocina enfrente está la puerta del corral.  

El matrimonio en aquella época era un poco duro, ya que la mentalidad de los hombres en muchas ocasiones era un poco machista, pero en el caso de mi abuela no tuvo ningún problema respecto a ese tema, solo que sí que lo recuerda duro, porque en esa época había que trabajar mucho para conseguir las cosas. Las bodas se celebraban normalmente en iglesias, ya que antiguamente la gente era bastante religiosa y celebrarlo en las iglesias era tradición y así quedaba mejor para que la gente no criticase a las familias. Lo que recuerda mi abuela sobre el viaje de novios es algo muy bonito, porque fue la primera vez que salían del pueblo y fueron a Barcelona, recuerda que había bastantes coches que brillaban con la luz del sol por las carreteras, que en Barcelona había muchos edificios y muchas casas ya que en comparación con La Cartuja de Monegros todo era grande. 

El trabajo después de casarse no varió mucho, ya que mi abuela siguió con el trabajo del hogar y de los animales y mi abuelo siguió siendo pastor. Pasaron unos años y mi abuela tuvo 2 hijas,  mi madre, María de los Ángeles y  mi tía Sandra.  El cuidado de los hijos era parecido al de ahora pero quitando el tema de las tecnologías. La alimentación de antes posiblemente fuese mejor ya que no existía la comida basura como hoy en día  y todos los alimentos se preparaban y  criaban en casa, por lo tanto los productos eran mucho más sanos y beneficiosos para el desarrollo de las personas. Para entretenerse mi abuela hacía ropa para sus hijas de lana, les hacía peinados y jugaban a la taba, las canicas etc.. Mi madre y mi tía se divertían con diferentes juegos en la calle como al pilla pilla, el escondite y con los animales en el corral.

La vida en el pueblo ha cambiado bastante ya que antiguamente con los vecinos del pueblo eran como familia ya que si necesitaban algo y si les sobraba algo por ejemplo haber estado el día anterior de matacía, les llevaban algún trozo de carne y así normalmente con todo. En cambio ahora las cosas no son iguales, ya que no se intercambian productos como antiguamente. Ahora como mucho es si se te ha olvidado algo o necesitas algo con mucha urgencia, si no, ya no es como antes, es como que la gente se centra más en sus familias y antes se centraban en las de los vecinos también.  

La mentalidad de la gente ha cambiado bastante ya que estamos viviendo en otra época en cuanto a nuevos avances tecnológicos y quieras o no, eso te cambia la forma de pensar. La mentalidad de mi abuela ha cambiado en cuanto a este tema de las tecnologías ya que se ha modernizado por decirlo de alguna manera pero también tengo que decir que la mentalidad de mi abuela ha sido toda la vida muy abierta en cuanto a temas del amor, ya que siempre nos decía que daba igual con quien estuviésemos mientras nos hiciera  feliz ya que  eso es lo más importante. En los demás temas igual, siempre ha sido muy abierta  y los ha ido aceptando todos. 

Uno de los remedios caseros que mi abuela me dice siempre cuando tengo mal la garganta es beber un vaso de leche caliente con miel. 

Y cómo dicho que mi abuela suele decir mucho es: “va a durar más que un martillo enronao en paja”  esto mi abuela lo suele decir cuando una persona mayor está muy sana y que hace referencia a que al estar tan sana, si sigue así vivirá por muchos años más.  

Y por último y para terminar, las creencias que había eran el catolicismo principalmente, ya que en la familia de mi abuela eran bastante religiosos y todos los domingos iban a misa. 

José Mª Paraled Basols


Entrevista a José Mª Paraled Basols por Teresa Coscolla Paraled,2º Bachillerato IES Gaspar Lax.

1. ¿Me puedes decir nombre y apellidos, lugar y fecha de nacimiento, dónde vivía con su familia y cuál era el trabajo de sus padres?

José Mª Paraled Basols

En Sariñena el 22 Marzo 1937

Viví en Sariñena durante toda mi vida

Mi padre fue Abogado en la especialidad procurador y también se dedicó a la agricultura, mientras que mi madre se dedicaba a las labores de la casa.

2. ¿Tiene o tenía hermanos y hermanas? Cuántos-as.

Sí, tres hermanas y un hermano.

3. ¿Qué recuerdos tiene de su infancia? Puede decirme algo de juegos, trabajos en casa, la escuela, la vida en el pueblo y en el campo… cuando era niño.

Sobre todo la recuerdo en la escuela con los estudios, jugando a juegos de mesa como el billar, las cartas, futbolines, corridas de marros, canicas, el parchís,…Dependiendo de la edad.

4. ¿Había agua potable cuando era niño?¿Había luz?¿Tenían animales en casa?

Si.

Si.

En casa no, pero en el campo tenía una granja con cerdos, gallinas, conejos,.. y un ganado de ovejas.

5. ¿Qué hacía la juventud para divertirse?¿Cómo eran las fiestas, los bailes etc?

Ir de vez en cuando al cine, al baile, también nos encontrábamos en convivencias y tertulias, mi juventud fueron estudios y en invierno al cine,… en verano íbamos al río, además de la ayuda en casa y en el campo.

6. ¿Cuál era el trabajo de los jóvenes?

Sobre todo la agricultura y servicios como trabajar en el campo, talleres,…

7. ¿Qué recuerda del matrimonio?¿Cómo se celebran las bodas?¿Y el viaje de novios?

Las bodas se celebraba una liturgia con actos, llegaban los novios y los abarcaban con un velo, además del cambio de las arras, los curas se encontraban de espaldas al público, además de con muchos familiares, la ceremonia era en la iglesia con toda la ornamentación y mucha alegría, en las calles todos los que se acercaban participaban en la celebración.

Los viajes de novios eran a ciudades cercanas de Sariñena como por ejemplo Madrid, Barcelona, Zaragoza,… En mi caso fuimos con mi mujer a Santander, Madrid y Valencia.

Momentos agradables, al igual que momentos de tristeza, con altibajos económicos, enfermedades y problemas de convivencia. Fruto de mi matrimonio son tres hijos, dos hijas y un hijo, y actualmente también nueve nietos.

8. Dígame cómo era su casa, ¿Tenía hogar?

Mi casa era grande, preparada para la agricultura con bodegas, graneros y habitaciones con cocina, si también teníamos un hogar y a su lado una cadiera, también había mobiliario de la época, como sillas, camas de madera,….

9. ¿Cómo era su trabajo después de casarse?¿Tuvo hijos?

Mi trabajo fue agricultura y la colaboración de las entidades de un pueblo.

Sí, dos hijas y un hijo.

10. ¿Cómo era el cuidado de los hijos?¿Cómo se entretenían?

De pequeños fueron atendidos hasta que llegaron a la temprana edad de los estudios dependiendo de la edad y llevándolos hasta el máximo de sus estudios como primaria, secundaria, bachiller y universidades.

11. Al hacerse mayor ¿En que ha cambiado la vida en el pueblo?

Una evolución muy grande, tanto en la mecanización de la agricultura, como en el avance de las relaciones, servicios, así como la tecnología en todos los aspectos.

12. Recuerda algún dicho o refrán.

Marzo ventoso y abril lluvioso sacan un Mayo florido y hermoso , era un refrán muy típico en la agricultura.

13. ¿Ha cambiado la mentalidad de la gente?¿Y la suya?

Mucho, mi mentalidad también ha evolucionado respecto a la forma de ver las cosas, como por ejemplo en que las personas somos mucho más tolerantes de lo que pensamos.

14. Dígame si recuerda algún remedio casero.

Mi madre tenía algunos remedios para los catarros:

– Se introducía en la garganta yodo con algodón sujeto con una pinza para frotar por la garganta y por fuera se aplica cataplasmas.

– Mi madre aprendió de Don Nicolás las ventosas que se trataba en: con una moneda y algodón se prendía fuego en la espalda y se tapaba con un vaso mientras que absorbía el catarro, depende de lo fuerte que fuera el catarro se ponía la piel de un color o de otro.

Así como las hierbas para tomar como manzanillas, tomillo,… Que las llegaban a recomendar los médicos.

15. ¿Qué creencias había?

La que hemos conocido tanto yo como mis hermanos e hijos ha sido siempre la creencia católica, la incorporación de otras religiones han sido posteriormente, al abrirse la emigración debido a que cada persona trae su cultura al país emigrado.

Sariñena en fiestas, por Jesús Basols Basols


Unas coplas curiosas sorprenden en el programa de fiestas de 1946 de Sariñena. Uno de sus aspectos curiosos es la presencia del aragonés y para Manuel Antonio Corvinos Portella, estudioso del aragonés en Sariñena, son muy curiosas: “Emplea un aragonés rudimentario, inventa algunas palabras o son localismos”. Ese matiz es el que nos acerca a la forma de hablar en aquella época, de un pasado propio de la lengua aragonesa en fase de castellanización, con algunos de sus rasgos aún muy presentes.

Son obra de Jesús Basols Basols, natural de Sariñena. Jesús estudió en Huesca y en el seminario, acabando siendo ordenado sacerdote. Entre otros lugares, ejerció de párroco en Robres entre 1953-1967. Pedro Oliván Viota, director de El Pimendón (Periódico de Robres), lo define como musicólogo y emprendedor. Tenía otro hermano también sacerdote, Joaquín, que ejerció muchos años en Lalueza. En 1967 se trasladó a Huesca, a la Universidad Laboral en calidad de capellán y profesor de religión. Tras conseguir la secularización se casó y se trasladó a la Universidad Laboral de Málaga hasta el final de su vida, señala  Pedro Oliván Viota. En Robres dejó una gran impronta, lo atestigua la semblanza que Pedro Oliván Viota nos aporta más adelante.

Jesús Basols Basols y el dance de Robres. Zaragoza, 1959. El Pimendón. Pedro Oliván Viota.

Las coplas se encuadran a mediados del siglo pasado, en 1946 cuando Jesús contaría sobre los treinta años de edad. Quedan enmarcadas en una época controvertida para el aragonés, aunque su condición de religioso seguro le permitió una mayor libertad. Además, por aquel  entonces los curas eran verdaderas autoridades, en lo religioso como en lo cultural. Por lo tanto, se puede sostener  que las coplas, de forma simpática, trataban de retratar y reflejar las fiestas, festejos y tradiciones del lugar con la forma característica de hablar en Sariñena en aquellos años.

Con su lectura resalta el uso del articulo determinado o/a y sus respectivos plurales os/as, los pronombres li, vos y vus, adverbios como dimpués y tamién, preposiciones como dende o pa e incluso construcciones curiosas como alospués, aluego o adimpués. Forma la conjugación verbal pué del verbo poder y haiga como presente del subjuntivo del verbo haber. Apostrofa d´este o p´alegrar y usa el pronombre adverbial en “en rematando”. Además del léxico, algunas palabras aparecen con el característico rasgo de terminación en “u” como cuidau o amerau.

Se transcriben las coplas tal y como aparecen en el programa de fiestas de Sariñena de 1946:

Queridos sariñenenses

aquí us presento unas coplas.

pa que las leáis alegres

entre el cantar de las jotas.

Escomencipian las fiestas,

dende luego con mosicas,

con danzantes y con gaitas

pa que bailen las mocicas.

A la noche, habrá un romance

de nuestro San Antolino,

en la puerta de la iglesia

resultando mu monino.

Dimpués rondalla mayor,

cantando os mozos as jotas,

sin que haiga un crío matón

que nos istorbe las coplas.

Mu temprano po a mañana

os de a banda melitar

nos sacarán as lagañas

dimpués de mucho tocar.

A las diez (hora oficial),

os danzantes, sus calzones

el aire los mandarán,

uy qué botes! Uy qué brincos!

paice que comen coral…!

Danzarán en procesión

recorriendo toa la villa,

alabando a su patrón

con donaire y gallardía.

Alospués, Misa cantada

con gran orquesta a tocar;

es una misa mu maja

y… no penséis que es de rial…!

A continuación, os dichos

por el diestro Mayoral,

que a todos sus compañeros

los colores sacará.

También habrá japoneses

u no sé qué de os chinitos,

que a chamusquina me huelen

aunque llevan muchos pitos.

Aluego vermú… y a casa!

a zamparnos la comida;

tragarvos lo que vus den,

y dimpués… a la corrida.

Cuidáu con os toros furos!

reparar que no son mansos!

como us cojan o calzón,

mostraréis o tafanario…!

Mirar que este es cornigacho

bravucón y a más malpelo!

este… tiene os cuernos anchos

y… os apunta al cerebelo.

Adimpués habrá novillos

pa os mocetes de este pueblo;

¡cuidaú!, que a veces son furos

y pué peligrar el cuello…!

Tamién habrá unos bailetes

en el Casino y Romea,

pa que bailen os mocetes

en rematando a merienda.

Cuidáu con as volteretas

del güen vino y resultáu;

¿no véis que ése es un güen caldo

y no lo habéis amerau?.

Tras a cena, todos juntos,

a los fuegos nus iremos:

porque icen que son mu majos;

¡¡¡ de Zirigoza ná menos!!!

Habrá codetes con chuflos,

y codetes con estrellas;

¡ah!… y de los entrevesáus

en los que sale una agüela!.

Y así poco más u menos

seguirán lucidas fiestas;

habrá partidos de fútbol

y corrida en bicicleta…!

Tamién entrará o Sabino

en las corridas pedestres;

y no dudo que li animen

os zagales más fresquetes.

Habrá cosas y más cosas

cuchufletes y trompetas

pa hacer callar a os mocetes

y p´alegrar as mocetas.

Pero en medio de as fiestas,

al prencipio y al final,

tendréis que gritar conmigo

tos los d´este vecinal:

¡Aúpa el Santo y Sariñena!

¡Qué viva San Antolín!

¡Qué nus de salud y vida

pa cantarle siempre as!

………………………………………

Aquesto es lo que sus pido,

San Antolín mi Patrón

Dadme gracia y fantesía

Pa cantar en tu loor.

Semblanza de Jesús Basols y Basols por Pedro Oliván Viota, director de El Pimendón (Periódico de Robres)

Llegó a Robres como su primer destino parroquial y pronto captó que uno de los recursos para conectar y empatizar con los feligreses iba a ser la música y el canto, pues había un grupo de hombres con voces de calidad en sus registros que formaban el coro parroquial con un repertorio variado de misas, novenas y funerales. A ese coro reducido de voces masculinas se sumaban los feligreses y feligresas, entre las que diferenció el timbre distinguido de algunas de ellas. El tocaba con soltura el armónium, estaba dotado de buen oído y voz de barítono y supo reunir y coordinar pronto un coro de voces mixtas que animaban cualquier celebración religiosa.

La música fue también el recurso empleado por el cura Basols para atraer y contactar con la juventud. Con los chicos el solfeo y la formación de una Banda de música y con las chicas el coro de la iglesia con nuevas canciones.

Apoyándose en el piano fue iniciando a los jóvenes en la lectura musical, el tiempo, el ritmo y la entonación que marcaba el método.

La idea y su sueño de llegar a formar una Banda la fue consolidando poco a poco adquiriendo los diversos instrumentos que la constituyen de viento y percusión, básicamente. Así, en siete años, consiguió formar y dirigir una Banda de música de una veintena de miembros.

Banda de música de Robres, 1959. Fotografía El Pimendón. Pedro Oliván Viota.

Como se detalla en el Nº 3 de El Pimendón, monográfico dedicado a la tradición musical en Robres, la Banda de Música de Robres comienza a actuar en pasacalles y dianas floreadas en las fiestas de Robres, a dar conciertos en Robres y Leciñena, en el acto conmemorativo de San Simón, en Huesca y en Zaragoza.

D. Jesús Basols mantuvo estrecha relación con D. Antonio Beltrán, también sariñenense y Catedrático de Historia en la Universidad de Zaragoza, quien en torno a ese período de 1955- 59 trabajó en el estudio y recuperación de los Dances de Monegros dirigiendo la tesis de una alumna singular, Mercedes Pueyo Roy. El tema de esa tesina de fin de carrera se erige en motor de un evento etnológico que promovió y coordinó D. A. Beltrán en Zaragoza en 1959: una concentración de Dances con premios a las mejores interpretaciones, vestuario y riqueza folclórica.

D. J. Basols sabía que en Robres había un Dance de Embajadores que se representaba en la romería anual al Santuario de la Virgen de Magallón en Leciñena y que se había interrumpido desde 1936. Se interesó por el mismo y a partir de recopilación de textos y de la memoria viva de antiguos danzantes recuperó coreografía y tonadas de las diversas mudanzas que lo constituyen. Al Grupo de Dance sumó el acompañamiento musical de la Banda de Música implicando en este proyecto a todos los jóvenes del pueblo y por ende a todo el pueblo de Robres.

Como se refleja en el Nº 9 de El Pimendón, monográfico dedicado al Dance de Embajadores de Robres, D. Jesús Basols recuerda el ensayo general y la representación del Dance en la ermita de la Virgen de Magallón como algo apoteósico: “Todo el pueblo se volcó por entero, vi a personas mayores llorando, a padres y madres emocionados, a los danzantes bailando con un brío y una fuerza inenarrable, cuántos palos se rompieron aquél día, y a todo un pueblo gozoso, feliz y satisfecho”.

Por razones incomprensibles, del entusiasmo se pasó a la disensión y la falta de entendimiento entre los miembros de la Banda de Música y su director y promotor que acabó en su disolución. Un grupo de músicos formaron una Orquesta: “Nueva Sensación”, actuando en las fiestas de los pueblos de Monegros con buena aceptación.

El carácter emprendedor de D. Jesús Basols dejó también su impronta en Robres acometiendo una reforma profunda en el edificio de la iglesia cambiando el suelo, la instalación eléctrica, la reducción de capillas laterales y el pintado general a cargo del Taller de pintura Torrens quien ejecutó la escena de la creación sobre el arco superior del altar mayor. En esta tarea consiguió implicar a todo el pueblo de Robres que, en forma de vecinales respondió a esta singular propuesta.

Más tarde, hacia 1963, funda una Academia de estudiantes de preparación de bachillerato elemental favoreciendo así la promoción de un grupo numeroso de chicas y chicos destacados de la Escuela sin tener que abandonar el pueblo.

Pío Baroja por Los Monegros


«Los Monegros, zona árida, entre arcillosa y caliza, sin árboles, únicamente con matorrales de romero grandes como arbustos. Los Monegros es una región que está entre el Alcanadre, el Ebro y el Cinca. Es un terreno de margas, que en otro tiempo, probablemente, sería un gran lago. Cruzamos el Alcanadre, y pasamos por Pallaruelo de Monegros; la línea de colinas que se ve en el fondo es de la Sierra de Alcubierre».

Así describió Los Monegros. Primeramente llegaron a Sariñena, desde Huesca, tras pasar por Tardienta. Llegaron a la estación ferroviaria de Sariñena Felipe Alaiz, periodista y escritor anarquista natural de Belver de Cinca, Salvador Goñi, joven periodista, y el escritor Pio Baroja. Viajaban junto a Rafael Sánchez Ventura y Viladrich, ambos continuaron su viaje en tren.

Tras apearse en la estación comenzaron su recorrido a píe hasta Sariñena, distante a unos tres kilómetros. Aún de noche, a la luz de las estrellas, ven alejarse el tren como uno topo luminoso al pasar por unos bosquecillos. Hablan de política y literatura, descubriendo un paisaje que les evoca al campo castizo español, recordando el romance del conde Carlos “Media noche era por filo; Los gallos querían cantar; Conde Claros por amores, No podía reposar”.  

-¿Quién es el tal Baroja?- Preguntó el gobernador de Huesca cuando en 1918 un escritor, metido a político, realizó un viaje por España que le llevó por tierras altoaragonesas con la pretensión de presentarse a las elecciones por el distrito de Fraga. – ¿Algún periodista?. «¡Haga usted treinta tomos para que no le conozcan ni siquiera de nombre, termina diciendo Azorín con melancolía»-(Excursión electoral de Pío Baroja a Fraga. Chus Tudelilla).

Pío fue una figura de la generación del 98, un escritor y literato relevante en la España convulsa de principios del siglo pasado. Su más desconocida faceta política estuvo llena de ambigüedades y madurando hacía un conservacionismo que le alejó de figuras clave como Valle Inclán, Antonio Machado o Azorín, con quien compartió militancia en partidos revolucionarios. Además, Baroja mantuvo cierta rivalidad con el gran aragonés Joaquín Costa, así, que en esta tierra de liberales y canalistas, poco tenía que rasgar.

Llegados a Sariñena encontraron un aldeano que les indicó la posada. Se la mostró en seguida, -a mano derecha, un caserón grande y amarillo-. Allí les atendió un hombre con un pañuelo en la cabeza y aire de pocos amigos, también apareció una moza y el amo de la casa, un hombre rechoncho y bajito, en camiseta y con los pantalones desabrochados.

Se alojaron en Fonda Casañola, regentada por Jorge Casañola Casabón, que luego pasó a ser Hotel Anoro y actualmente Hotel Sariñena. Aquella comitiva electoral pasó la noche en la fonda, despertándose pronto al día siguiente, a las seis de la mañana. Pío ya no podía dormir, por un lado el frío y por otro el mal olor del colchón. Baroja, Alaiz y Goñi almorzaron un huevo frito y pan. El vino clarete les resultó muy bueno.

En la posada de Sariñena, junto con Felipe Alaiz, Baroja desayuna de tenedor: un huevo frito, con pan para mojar en la yema. (En aquella época los huevos fritos eran un apetitoso tentempié. Sápidos, medio coruscantes por estancia breve en el aceite-aceite.)

Noticias de poca monta. De los Monegros. Domingo 11 de julio de 1971.

«El pueblo es bastante grande, con calles anchas; las casas son pequeñas, bajas, amarillas, hechas de adobes. No se ve apenas un escudo en la fachada». Los viajeros tuvieron que continuar el viaje, estaban de paso, buscaron un carricoche para viajar y al final acabaron subiéndose a la tartana del correo tirada por un burro grande. El tartanero les aceptó de casualidad, pues no solía llevar a pasajeros de la posada, pues mantenía cierta enemistad con el dueño de ella y con el que curiosamente mantenía parentesco. El tartanero se llamaba Blas quien, antes si quiera emprender el viaje a Castejón de Monegros, se apeó en un bar para tomar una copa. Al regresar a la tartana una vieja le exclamó: -¡Adiós Petiforro!-

Desde Sariñena se trasladaron a Castejón de Monegros, en la tartana conducida por Petiforro, que cubría el viaje hasta Candasnos.

Subasta de Correos

Debiendo procederse a la celebración de una subasta para contratar la conducción de la correspondencia pública en carruaje desde la oficina de Correos de Sariñena a la de Candasnos, bajo el tipo máximo de 5.000 pesetas anuales y demás condiciones del pliego que está de manifiesto en la Dirección general del ramo, en los Gobiernos civiles de Zaragoza y Huesca y en las oficinas de Correos de estas capitales y en las de Sariñena y Candasnos, se advierte al público que se admitirán las proposiciones en dicha Dirección general, y en los Gobiernos civiles citados hasta el día 4 del próximo octubre a las cinco de su tarde, y que la apertura de pliegos se verificará en la repetida Dirección general el día 9 del mismo mes octubre, a las doce de su mañana.

Diario de Huesca 11 de septiembre de 1899

Baroja toma cumplida nota, casi taquigráfica, de todas las procacidades que brotan de la boca de Petiforro: “hombre mal hablado a más no poder”. Al parecer, Baroja reprodujo todo el repertorio en su reportaje, aunque “En las Obras completas de Pío Baroja, y con muy buen acuerdo, ha sido suprimido todo aquello” (Noticias de poca monta. De los Monegros. Domingo 11 de julio de 1971).

Pío Baroja por Los Monegros

Así fue, las impresiones del viaje de Baroja por tierras aragonesas quedaron recogidas en su obra “Las horas solitarias”. Un libro de viaje, de su visión “la actualidad de una persona en un tiempo, es decir, a la representación de la vida ambiente en mi conciencia en el momento que pasa”. Aunque no es así para el estudioso y erudito monegrino Antonio Beltrán, pues sin tapujos señala de modo que, a la hora de analizar testimonios literarios, será preciso saber lo que cada escritor pone de su cosecha y como falsea la objetividad de los hechos. “Conocí al Petiforro y la descripción barojiana no casa con lo que recuerdo; viajé en la tartana hasta Bujaraloz, antes de que se pusiera una desvencijada camioneta-autobús, y no la tiraba un burro, sino una potente y hermosa mula. Lo que sí es verdad es que poseía un rosario nada piadoso de imprecaciones, por las que pedía perdón cortés y previamente a los viajeros explicando y justificando: «Si, no es así la mula no anda»” (Papeles y cosas de Sariñena, mi pueblo. Antonio Beltrán. Diario del Altoaragón 10/08/1992).

Al Petiforro le dedica todo un capítulo Baroja y lo llama “Troglodita”, un término que Unamuno, por aquel entonces, usó de forma continuada. Baroja lo describe como un hombre de unos treinta años, con “los pómulos salientes y puntiagudos, aire mongoloide, los ojos como de cristal azul, la nariz corta y el pelo tirando a rubio”. Además, recoge algunas de sus numerosas blasfemias:

-¡Me c… en la campanilla del viático!-

-¡Me c… en las entrañas de un gato!-

-¡Me c…  en la col flor que ganas!-

-¡Me c…  en el pichorrico de las monjas!-

Lo describe entre “una mezcla de barbarie y deseo de civilización un poco extraño”, lo convierte en todo un personaje. Lo bueno que Baroja recoge su forma de hablar, especialmente cuando le explica que él ya no va a aprender ni a leer ni a escribir: “No. Porque con la gana que tengo de aprendel se me va la cabeza y paice que me va a dal un soponcio”.  “Mi padre, de chico, me colgó de los pies, exclama. ¡Me c… en Dios!. Así tengo yo tan mala leche”, Petiforro le cuenta a Baroja su vida y su paso por la cárcel donde estuvo a los diecisiete años “por haber pegado a uno una cuchillada”. “¡Me c… en la hostia!. Si no fuera por mis hijos ya estaría yo en presidio”.

Baroja describe al Petiforro con ciertos aires de soberbia, con cierto tono burlesco y despectivo, quizá buscando dar una imagen desvirtuada que construyese su novela más que hacer honor a la verdad. “-Porque, ¡Qué sé yo! –dice-. Quizá tire yo más a cobarde que a valiente. ¡Admirable Petiforro!, extraordinario Troglodita, que tienes un momento de introspección curiosa!”.

Pero sirvan de homenaje

estos mal trazados versos

para aquéllos que en su época

desgranaron mil esfuerzos

en hacer la vida amable

manteniendo aquel comercio

sencillo y sin pretensiones

de tartana, mula y perro.

 Eran chente muy valiente

y de muy frugal sustento.

Como muestra, “Petiforro”,

de Monegros carretero,

hombre nervudo y curtido

 y de tan grandes arrestos

que al “vulcar “un día el carro

y quedar debaixo preso,

sólo decía furioso

a quienes le socorrieron.

 -Aaayyyy … Santo Cristo!,

 ¡La bota que está debaixo o tablero!

Carramateros, por Pedro Lafuente. El Romance, Diario del AltoAragón – 15/06/1997.

 «Mientras Petiforro nos cuenta sus cuitas, vamos entrando por los Monegros, zona árida, entre arcillosa y caliza, sin árboles, únicamente con matorrales de romero grandes como arbustos. Los Monegros es una región que está entre el Alcanadre, el Ebro y el Cinca. Es un terreno de margas, que en otro tiempo, probablemente, sería un gran lago. Cruzamos el Alcanadre, y pasamos por Pallaruelo de Monegros; la línea de colinas que se ve en el fondo es de la Sierra de Alcubierre». Poco hay que contemplar, sentencia Baroja, quien prefirió continuar hablando con Petiforro, pues le gustaba gritar al conocido “¡Desgarrau!”. Baroja no descubre el paisaje, va de paso.

En Castejón de Monegros buscan al primer agrario para entregar una carta del señor Borruel, al final la entregan en el ayuntamiento, donde cuestionan la carta de Borruel y le dicen, con desconfianza, que no lo van a apoyar en las elecciones.

Retoman el viaje en la tartana, con una mujer que va a Bujaraloz, “una vieja de cara muy fina”.

En La Almolda entran en “una hermosa” posada para comer, les llevan al corral donde hay ramas de sabina secas para quemar como leña. “–La gente —dice Baroja— habla castellano, pero de lejos da la impresión de que hable en catalán”. Comieron bastante bien, en un comedor muy oscuro, con una pequeña ventana tapada con una cortina roja. “En La Almolda, don Pío abandona la partida, renuncia a presentarse para diputado” (Noticias de poca monta. De los Monegros. Domingo 11 de julio de 1971 A. P. Forisco).

Continúa la comitiva hacía Bujaraloz donde se apea la señora mayor de Castejón de Monegros. En Peñalba entregan la segunda carta de recomendación del señor Borruel y prosiguen su viaje a Candasnos, advertidos por el Petiforro “Si no tardan ustedes mucho les esperaré”.  Dejan Peñalba y, a unos cuatrocientos metros del pueblo, Goñi habla con un joven del pueblo: “El joven le dice que allí Borruel no tiene ningún voto, y que todos votarán al candidato monárquico porque les ha llevado abonos y máquinas agrícolas. -¿Así que no hay ninguna probabilidad?- le pregunto yo. –Ninguna. Pero quédense ustedes-“.

Les alcanza la tartana de Petiforro y continúan a Candasnos “El burro de la tartana ha tomado un trotecillo, con el que va tragándose el camino”. El Petiforro les cuenta un cruel crimen que sucedió en Candasnos. Llegaron al anochecer, el Petiforro guardó la tartana en un cobertizo enorme “que servía antes para las diligencias que iban de Madrid a Barcelona y pasaban por este pueblo”.

-¡Me c… en Dios!

-¡Me c… en la Virgen del Pilar!

-¡Me c…  en la col flor que ganas!

-¡Me c…  en el pichorrico de las monjas!

“-Ese Petiforro, ¿es tan temible?- Le preguntamos. -¡Ca! Si es un gallina. Siempre está comiéndose los hígados de todo el mundo y luego es un blanco”.  En Candasnos le Informan de cómo van allí las cosas electorales “-Aquí hacemos pucherazo”, le dicen a Baroja. “¿Y qué es eso?. -Pues que no vote nadie de los que constan en el censo y se meten en la urna los votos que se desean a favor del candidato preconizado por el cacique”.

«Hay una desolación trágica en el sol, que cae de plano sobre esta llanura. No hay árbol, ni un regato; piedras, estepas…» Pío Baroja, Las horas solitarias. De Fraga se trasladan a Lérida Baroja y sus amigos. Hacen el viaje en otra tartana. Empieza a salir el sol; se ve el campo y los árboles cubiertos de escarcha.

“Llueve poco en los Monegros. La escasez de agua resulta, algunos años, muy aguda y acuciante. Tanto, que en ocasiones, en los Monegros recurren a cambiar, toma y daca, tonel de vino por tonel de agua” (Noticias de poca monta. De los Monegros. Domingo 11 de julio de 1971. Quedan atrás Los Monegros, quizá lugar de paso. «Hay una desolación trágica en el sol, que cae de plano sobre esta llanura. No hay árbol, ni un regato; piedras, estepas…» Pío Baroja. Las Horas solitarias.

Los protestantes de Lalueza


     Entrevista a Elí Périz Elbaile, por Manuel Antonio Corvinos Portella.                                       

     

A finales del siglo XIX en la España rural se vive una ola de miseria y de incultura. Los jóvenes altoaragoneses se ven obligados a emigrar a Francia, especialmente a la zona del Bearn. Empleados como simple mano de obra  quedan en una precaria situación personal y social, mientras la sociedad francesa los ignora y no hace nada por integrarlos en su seno.  A partir de 1870 distintos pastores protestantes españoles recalan en la zona para evangelizar y ayudar a los obreros extranjeros de las fábricas de Olorón (esta villa francesa tenía por aquel entonces 9.000 habitantes, de los cuales casi 900 eran altoaragoneses), Pau y algunos otras localidades. A principios del siglo XX algunos de estos españoles regresan a sus pueblos de origen y comienzan en ellos una labor evangelizadora con distinta suerte.

   En 1905 regresa a Urdués un matrimonio que residía en Olorón, con lo que puede decirse que el primer pueblo en tener contacto con la religión protestante fue Urdués en la Canal de Berdún. Posteriormente se convierten  personas en los pueblos de Canfranc, Jaca, Berdún, Santa Cilia, Javierregay, Embún, Santa Cruz de la Serós. Hecho y  Sabiñánigo.

   En 1907 Jaca, Monzón y Laguarres se convierten  en  centros de evangelización que deben extender su misión por los pequeños pueblos de su alrededor  Más adelante se sabe que se abren escuelas evangélicas  y se practica culto también en Barbastro,  Lascuarre, Capella, además de los citados Jaca, Monzón y Laguarres.

   La incomprensión, obstrucciones y las zancadillas de los estamentos políticos y religiosos hacen muy trabajosa su labor evangelizadora y las continuas denuncias les obligan a cerrar y a abrir numerosas veces los centros educativos y religiosos.

   Algunos de aquellos incomprendidos y esforzados hombres que llevaron a cabo aquella esforzada misión desde principios de siglo hasta la Guerra Civil fueron:

-Ramón Campo en Laguarres.

-Salvador Ramírez y la señorita Bibiloni en Jaca.

-Victorino Marugal en Monzón.

-Antonio del Puerto, su esposa María  y Julián Petriz en Urdués.

-Carlos Araujo de Zaragoza.

-Benjamín Heras de Zaragoza

-Conrado León en Barbastro.

-José Gorría en Zaragoza

-Antonio Mir en Lalueza

   Puede decirse que durante la Segunda República la Iglesia Evangélica Altoaragonesa se desenvolvió en libertad y experimentó un considerable impulso. Sin embargo, el estallido de la Guerra Civil dio un vuelco a la situación y los evangelistas estuvieron a punto de desaparecer. Sufrieron una dura represión, se cerraron templos, se saquearon capillas y escuelas, se practicaron detenciones, se castigó con prisión, hubo multas y se vieron obligados a pasar a la clandestinidad.  

   La propaganda del régimen franquista metió en el mismo saco a protestantes, comunistas y masones.

   La firma en 1953  del Concordato con la Santa Sede acabó con la persecución religiosa en España, aunque no con las discriminaciones que se vivieron hasta la llegada de la democracia en 1975.

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   Después de esta introducción podemos leer una interesante entrevista a una de esas personas que ha vivido de cerca los avatares que he contado. Si no en los primeros años de la evangelización, sí durante y después de la fatídica Guerra Civil Española. Me refiero al señor Elí Périz Elbaile, natural de Lalueza, músico de toda la vida y que en la actualidad cuenta con 81 años y una mente muy lúcida.

                

                               LA   RELIGIÓN

-Señor Périz. ¿Cuáles son los orígenes del protestantismo en Lalueza?

   Según me contaba mi padre, un joven matrimonio de Lalueza marchó al sur de Francia a trabajar en 1895 y a su regreso, hacia principios del siglo XX, se trajo una Biblia. El marido se dedicó a hablar de ella por las calles y en las casas a quien quería escucharle, siempre en grupos pequeños o familiares. Ese es el origen.

-¿Quiénes fueron estos iniciadores?

   Se llamaban Antonio Mir y su esposa

-¿Qué nombre recibe la religión que profesan?

   Iglesia Evangélica Española de Lalueza

-¿Algún recuerdo más de Antonio Mir?

   Recuerdo que predijo el día, el mes y el año en que iba a morir. Acertó relativamente, pues sólo falló en 6 o 7 días. La predicción la hizo años antes y por entonces no estaba enfermo.

-¿Dónde está su tumba?

   Está en el cementerio protestante de Lalueza, cuando quieras podemos ir a visitarla.

-¿Pero, en aquellos años ya había cementerio?

   No, no había, por eso su hijo Carlos Mir pidió al Juez de Paz y al Ayuntamiento permiso para enterrarlo en el cementerio católico, pero no se lo concedieron y entonces  amenazó con enterrarlo en cualquier lugar. Al final le cedieron un terreno pegado al católico y el permiso correspondiente. Se levantaron las tapias y así se hizo el primer camposanto protestante.

   En principio no había comunicación entre ambos lugares, luego se abrió la tapia y se puso una puerta que se abría o cerraba según los vaivenes políticos de la época. En tiempos del franquismo se volvió a cerrar la tapia, más tarde se abrió y ahora hay una comunicación total. Incluso entramos por el católico.

   En estos momentos, en Lalueza, hay tres cementerios: el católico, el protestante y el civil.

¿Todos estos años, cómo se las han arreglado para llevar a cabo los oficios religiosos?

   -Antes de la guerra venía un pastor de Zaragoza llamado D. Benjamín Heras. Durante la guerra y años posteriores cada familia en su casa. Cuando ya hubo libertad religiosa lo hizo D. Sebastián Rodríguez también de Zaragoza y actualmente viene cada dos sábados D. Jordi Montolíu y D.Antonio ambos de Huesca.

-¿En qué consisten dichos oficios?

   Primeramente rezamos una oración, después cantamos unos himnos que acompañamos  mi sobrino Rubén con la flauta y yo con el violín. Seguidamente se lee un capítulo de la Bilblia, sale el pastor e interpreta el texto leído y por último se hacen comentarios por parte de los fieles o se abre un debate si alguien lo estima conveniente. Se termina cantando nuevamente himnos y rezando una oración personal.

-¿Tienen himnos propios?

   Si, tenemos un himnario universal que se utiliza en todas las Iglesias Evangélicas del mundo, está traducido del inglés.

   Recuerdo una anécdota que me ocurrió en el año 1979. Ese año hubo un encuentro evangélico en Pau y fuimos desde Zaragoza varios aragoneses, entre ellos dos parejas de Lalueza. A alguien se le ocurrió que debíamos empezar el congreso con un himno especial, un himno que no conociera nadie y como algunos sabían mi afición por la música me  pidieron que tocara algo. Vamos, que me metieron en un lío, cogí el violín y empecé a tocar improvisando. Pues me salió un himno que aún se toca en Francia y en Lalueza. Compuse la música, escribí la letra y le puse por título “Despertad”

-¿Qué oraciones tienen en común con los católicos?

   Únicamente el Padre Nuestro que enseñó Jesucristo.

-Infórmenos, ¿cuáles son las diferencias sustanciales entre protestantismo y catolicismo?

   Sólo existe una Biblia, la diferencia estriba en que nosotros la interpretamos de una manera personal y la de los católicos viene comentada por la jerarquía eclesiástica.

   Como oraciones grupales sólo tenemos el padrenuestro, las demás son personales.

   No creemos en los santos que han canonizado los Papas. Sí en los anteriores a Jesucristo.

   En cuanto a la virgen, pensamos que Dios escogió a la mejor, que es un ejemplo de fe, pero que no tiene todas las características de que la rodean los católicos.

-¿Cómo andan de feligreses?

   Con don Sebastián Rodríguez, en los años sesenta, fue la época de mayor apogeo de la Iglesia Evangélica de Lalueza, nos juntábamos más de 50 personas. En estos momentos no pasamos de 20 personas.

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-Hablemos de sus padres, ¿cuándo se convirtieron?

Mi padre se llamaba Fidel y abrazó el protestantismo en 1924, cuando tenía 31 años. Mi madre Antolina nunca lo hizo, pero no volvió a ir nunca a misa. Es curioso, pero fuimos 9 hermanos, los 5 primeros tenían nombres católicos (Clotilde, Mariano, Luisa, Fidela y Fidel) y los restantes, yo incluído, bíblicos (Elí, Jesús, David y Abel). Lo que significa que la conversión se realizó antes de mi bautismo.

-Posiblemente, en estos años les ha sido difícil el día a día. ¿Cómo se han sentido entre tanto católico?

   La relación con los demás convecinos siempre fue buena, siempre se nos ha respetado, éramos como los demás, no éramos bichos raros, aunque se empeñasen ciertas instituciones. El baile, el fútbol, las tiendas, los entierros, etc., la amistad entre los jóvenes era de total normalidad y las bodas interreligiosas han sido siempre constantes en nuestro pueblo, incluso la Orquesta los Cartagenas (todos protestantes) tocó durante muchos años en el baile que se hacía los domingos en Lalueza y también en la comarca.

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                                                 ANECDOTARIO

-Seguro que tiene muchas “historias” que contar y que le ocurrieron por su condición religiosa.

   Por supuesto, tengo muchos años y he vivido numerosas experiencias y hay cosas que no he podido olvidar, vamos a ver:

     En plena Guerra Civil (en 1938), teniendo  yo 10 años, murió con 11 meses mi hermano Fidel y cargamos con el féretro sus hermanos Luisa, Fidela, Eli y Jesús, nadie de fuera de la familia vino al entierro. Mientras atravesábamos el pueblo con destino al cementerio evangélico podíamos oír como se iban cerrando las puertas de las casas, nadie quería darse por enterado de lo que estaba ocurriendo para no tener que declarar ante las autoridades que no habíamos pasado por la iglesia católica.

   En 1949, en los primeros años del franquismo, nos casamos  por lo civil  mi esposa y yo y la boda la celebró el Juez de Paz de Lalueza, Mariano Loscertales Morlans. El asunto no le gustó a alguien  y  lo comunicó a la Guardia Civil que se presentó en el pueblo para preguntar por la boda civil que allí se había realizado. Al final el Juez de Instrucción de Sariñena, D. José Lobateras, tuvo que intervenir y dio carpetazo al asunto. Fue la primera boda civil de Lalueza.

   En 1955 apareció en una Hoja Parroquial del Obispado de Huesca una nota que decía que la Orquesta los Cartagenas estaba formada por protestantes y que no nos contrataran, debido a aquella advertencia perdimos varios pueblos.

   Cuando en octubre de 1964 inauguramos la capilla,  el pastor D. Sebastián fue a ver al Gobernador Civil de entonces, Víctor Fragoso del Toro, a comunicarle que íbamos a inaugurar el centro religioso. El Gobernador llamó al capitán de la Guardia Civil de Sariñena para que asistiera  al acto y el capitán se presentó con 30 guardias de varios pueblos de la comarca. La Guardia Civil estuvo vigilando y controlando para que no hubiera problemas.

   En 1969 se casó mi sobrino Joel Périz y lo quiso hacer por el rito evangélico (iba a ser la primera boda protestante en Lalueza). Cuando fue al Ayuntamiento a preparar los papeles el secretario de entonces puso todas las trabas posibles, y ya por último le conminó a casarse por la Iglesia Católica. Antes de acceder a tal orden Joel marchó a Madrid a hablar con los responsables de la sede central de la Iglesia Evangelista en España. Estos tuvieron que intervenir a nivel gubernamental y por fin pudo celebrarse la boda en la capilla, a la comida asistieron convidados de ambas religiones.

   En verano nuestros chicos y chicas asistían en Jaca a campamentos evangélicos, allí aprendían religión, normas de conducta y valores. En estos momentos la casa de verano aún sigue funcionando. 

   Al entierro de mi hermano Mariano vino mucha gente de ambas religiones, incluso curas como D. Laureano Rivarés (q.e.p.d.) o D. Antonio Puyol.

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                                                   L A   M Ú S I C A  

-No se puede hablar de los Cartagena de Lalueza sin asociarlos con la música. ¿De dónde les viene el apelativo?

   Pues verás, es muy sencillo. Mi abuelo hizo el servicio militar en Cartagena y cuando volvió le empezaron a llamar así, se le quedó el apodo y ha pasado a las siguientes generaciones

-Y en cuanto a usted, ¿dónde aprendió música?

   Estudié solfeo con mi padre y luego bajaba a Sariñena con 12 años a estudiar violín con José Guioni (el Italiano).

-Recuerda cuál fue su primera orquesta.

   Cómo no me voy a acordar. A los 13 años ya estaba  tocando en la Orquesta Lozana (de Lalueza), fueron varios años los que permanecí en ella, hasta que mi padre Fidel Périz y  mis hermanos (Mariano, Jesús, David, Abel  y yo) formamos la Orquesta los Cartagenas.

-Imagino que viajarían mucho.

   Bastante, principalmente nos contrataban por los pueblos de la montaña y también por Monegros. Diecisiete años duró esa experiencia familiar.

-Seguro que tuvo más experiencias musicales

   Por supuesto, también toqué en la Cobalto de Sariñena con contratos de 6 meses. Recuerdo a músicos como Jorge Casasnovas, Joaquín Orquín, Antonio y Pepe Lobateras, Serra, Rosendo, Goberna o Alfonso Millera.

   Cuando en 1973 se disolvió la orquesta familiar, formamos la Orquesta Internacional Deborah con 10 músicos: Mariano, Elí,  Jesús, David, Abel y Rubén Périz, Paco Rodés de Sariñena, Santos Clavero de Grañén y dos músicos de Lanaja Ángel Otín y Fernado Pontaque. También nos acompañaron en distintas etapas Jorge Casasnovas de Sariñena y Antonio Laguna (el trompeta de Albalatillo). Estuvimos 6  años tocando mucho, sobre todo por Cataluña. Recuerdo que en Sariñena tocamos en unas fiestas de San Antolín junto a Rumba Tres . Luego me contrató el Dúo Gala y por último estuve tocando en las charangas Grañén, Lalueza, y Cartagenas hasta los 75 años en que me retiré. Ahora sólo toco en la capilla y en casa.

-Ha sido una vida totalmente entregada a la música.

    Cierto, pero no sólo a la interpretación, también he compuesto varias melodías y una obra sinfónica para violín y piano de 18 minutos que he titulado “El Diluvio” y un método para profundizar en el aprendizaje del violín. Piensa que para aprender este instrumento hay que conocer 8 posiciones, pues yo he inventado 15, con lo que es más fácil dominarlo.

-¿Qué instrumentos toca?

    Violín, guitarra, bajo, acordeón, trombón y trompeta.

A punto de terminar nuestra visita a Elí Périz le pregunto si  puede tocar alguna canción. Entonces le pide a su nieta Sofía que vaya a buscar el violín y nos deleita con el tango Caminito y con un fragmento de su obra sinfónica.

   En esos momentos me doy cuenta de que toca como un zurdo y le pregunto.

-¿Es usted zurdo?

    Pues no, yo soy diestro y aprendí a  tocar con la derecha, pero después de la guerra mi hermano se encontró en un campo un fulminante de bomba y lo llevó a casa y a mí no se me ocurrió otra cosa que darle un martillazo, explotó y perdí parte de tres dedos. No me quedó más remedio que aprender a tocar con la izquierda. El resto de cosas las hago con la derecha.

Está entrevista se realizó en Lalueza  acompañados por su hija Loida y por sus nietas Sofía y Tatiana.

Muchas gracias señor Elí, ha sido un placer hablar con usted.

La trashumancia en Los Monegros


 Entrevista a Pedro Jesús, José Juan y a Pablo, por Manuel Antonio Corvinos Portella.

Como pastores dirigiendo sus rebaños a la tierra prometida, ilusionados y felices por iniciar la aventura,  morenos bajo mil soles pasaron el 10 de junio camino del  Pirineo por las viejas cabañeras que rodean  Sariñena. Detrás de ellos, iban orgullosos un grupo de unos veinte chotos armados con sus correspondientes “esquillas”  y detrás el rebaño formado por  1600 ovejas.

Un coche de apoyo, vecinas tratando de que sus macetas permanecieran intactas, curiosos, amigos, familiares y la guardia civil observaban el peculiar espectáculo  aquella mañana de domingo.

Los perros, nerviosos e inteligentes, iban y venían esperando un gesto de sus amos para ir a meter en vereda a las ovejas más atrevidas.                                           

-¿Quiénes estáis metidos en este “embrollo”?

   Pedro Jesús Bernad de Castelflorite, José Juan Naya de Lamasadera y Pablo Broto de Sariñena- me contesta Pedro J.

 -No parece que hayáis madrugado, ¿de dónde habéis salido?

   No hemos madrugado mucho, pero es que ayer sábado juntamos  todas las ovejas en el campo de tiro de Sariñena y desde allí hemos iniciado el viaje sobre las 8 de la mañana.

-¿Hacia dónde os dirigís?

   Hacia el Pirineo, más concretamente a la estación de esquí de Formigal

-Imagino que va a ser una caminata muy fatigosa, ¿cuántos kilómetros vais a hacer?

   Alrededor de 200 kilómetros.

-…Y diarios, ¿cuántos van a ser?

    Sobre unos  25 kilómetros cada día,

-Un viaje que puede hacerse en poco menos de tres horas a vosotros se os va a hacer muy largo, ¿no?

   No creas, se hace largo, pero muy entretenido. Estaremos nueve días caminando.

-¿Podéis decirme que etapas tenéis programadas?

   La primera  Castelflorite-Sariñena-Huerto, allí parada a dormir; la segunda nos iremos hasta Fañanás; la tercera hasta Monflorite; durante la cuarta pasaremos por la avenida de los Danzantes y el puente del Isuela de Huesca y terminaremos en Igriés; en la quinta jornada subiremos el Monrepós por la carretera vieja y dormiremos arriba, veremos si las ovejas quieren atravesar el túnel de la Manzanera, lo digo por la falta de iluminación de dicho túnel, si no cogeremos un camino alternativo; la siguiente nos llevará hasta el hostal de Ipiés .En Sabiñanigo nos esperarán los pastores de Oros Alto, Sabiñánigo y Sorripas con 4.000 ovejas, las juntaremos todas y todos juntos subiremos hasta Formigal. Esta parte del camino no la conocemos como pastores y serán ellos los que nos guíen. Este tramo final lo hacemos por la carretera de Francia, con las dificultades que eso conlleva, la Guardia Civil de Tráfico irá abriendo y cerrando la marcha del rebaño.

-¿Qué preferís, carreteras o cabañeras?

   Siempre cabañeras es más sencillo y natural, lo que pasa que, a veces, ambas se confunden y no tenemos más remedio que ir por asfalto. Como el Monrepós está en obras también nos veremos obligados a bajar algunos tramos por la carretera lo que nos  genera mucha tensión a los pastores.

-¿Cuántos perros os ayudan?

   Hasta Sabiñánigo nos acompañan los cuatro míos, después se añadirán los de los otros rebaños.

 -Imagino que necesitáis apoyo logístico, ¿con qué ayuda contáis?

   Llevamos un todo terreno con sacos de dormir y alguna cosa más. La comida la solemos comprar en los restaurantes de los pueblos por los que pasamos.

-¿Y dormir?

   Al raso con sacos de dormir y si llueve dentro del coche.

-¿Qué hacéis con las ovejas por la noche?

   Las rodeamos con un pastor eléctrico y no se menean.  

 -Pienso que no suele haber demasiadas amenazas externas, ¿qué contingencias podéis sufrir?

   De fuera del grupo ninguna y en cuanto a las ovejas, muy pocas. Como es la primera vez que suben caminando puede ser que se asusten, que no quieran seguir, algún posible accidente, los rayos de las tormentas o que llueva mucho y no aguanten la humedad. Siempre bajamos con algunas menos.

-El año pasado las subisteis en camiones, ¿por qué éste cambio?

   Nos hacía mucha ilusión llevar a cabo esta  aventura, queríamos saber lo que es la trashumancia, además el año pasado los camiones nos costaron 4500 euros.

-Tengo entendido que no lleváis ningún mardano ¿por qué?

   Los mardanos se quedan porque no queremos que cubran a las ovejas.

-¿Quién de vosotros se va a quedar todo el verano con las ovejas en el puerto?

   Yo (dice Pedro Jesús Bernad) mientras sonríe ilusionado. El Ayuntamiento de Sallent nos arrienda el puerto y en el precio va incluida  una caseta de unos cuarenta metros cuadrados con calefacción, cocina, baño, antena de televisión y otras comodidades.

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-¿Qué hacéis cuando se ponen enfermas?

    No acostumbran a ponerse enfermas, si acaso lloviera mucho pueden padecer  la enfermedad denominada  “pezuñas blandas” y en ese caso hay que tratarlas. Todos los domingos del verano suben los dueños de las ovejas a ver cómo va todo, si hay problemas las pasamos por una manga y las curamos.

-Como lleváis varios rebaños  me pregunto, ¿cómo las separáis?

   Las hacemos pasar a todas por una manga y una por una las vamos separando, piensa que cada una lleva la marca de su dueño. Es un poco lento y pesado, pero no existe otro sistema.

-¿Qué es una manga?

   Es una especie de corredor metálico por el que van pasando las ovejas en fila de a una.. Lo mismo sirve para contarlas que para curarlas.

-Imagino que tendréis seguro.

  Ya lo creo, tenemos uno que nos cubre hasta 300.000 euros.

-¿Cuándo las bajáis?

  A primeros de octubre en camiones porque muchas están preñadas y no es conveniente cansarlas tanto.

   Pues nada, muchas gracias a los tres y que todo os vaya bien.

                                                       ———–

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  Cuando salga esta entrevista nuestros aguerridos pastores estarán contando los días que faltan para bajar a Monegros. 

    Según me contó Agustín Allué de El Tormillo el grupo atravesó el túnel de la Manzanera sin problemas de ninguna clase si exceptuamos que pastores y ovejas  entraron de color blanco y salieron teñidos de negro por culpa de los simulacros que realizan las fuerzas de seguridad, bomberos y protección civil. En el último  de ellos quemaron varios automóviles en el interior del túnel.

   Y como noticia del corazón podemos decir que subiendo al Pirineo encontraron el amor de su vida dos de nuestros pastores, Pedro Jesús y José Juan bajaron con novia.

Esta práctica ganadera ancestral (en España lleva más de 6000 años) produce todo tipo de beneficios sociales y económicos: favorece la explotación de los recursos existentes, mejora la biodiversidad, limpia el monte, mejora la calidad de la carne y de la lana, fertiliza del suelo, mantiene abiertas las vías pecuarias…

En estos momentos en España hay unas 300.000 ovejas trashumantes frente a los cinco millones que había en la Edad Media. Su declive comenzó con la proliferación de las fibras artificiales.

                                                          

Francisco Amador Mene y Rosa Lacambra Taira


Francisco Amador Mene, de familia de agricultores, nació en Zaragoza en 1933, aunque siempre ha sido y ha vivido en Alcubierre. Rosa Lacambra Taira también nació fuera, en Barcelona en 1937, aunque su familia también era de Alcubierre, localidad a la que regresaron tras la guerra. A través de ellos recorremos parte reciente de la historia de Alcubierre y de su sierra.

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Francisco estudió en la escuela de Alcubierre -Entonces había unos 90 alumnos en la escuela-. Había dos colegios en Alcubierre, uno de chicas con dos clases, donde actualmente está el centro médico, y otro de chicos, donde se encuentra la farmacia; contaba con dos cursos.

Paco vivió la guerra civil y recuerda cuando se retiraron las tropas republicanas -muchos se refugiaron en las casetas del monte-. La familia de Paco se refugió en la paridera de saso Cabero, en el corral de Lasheras. Desde allí veían como bajaban todos los milicianos retirándose hacía Lanaja. Dos milicianos se detuvieron en la paridera y llamaron a la puerta: -Salgan fuera o le prenderemos fuego al pajar-, gritaron los milicianos.  Dentro estaban cuatro o cinco familias y gracias a la actuación de su tío consiguieron disuadirlos -No tenía ningún sentido, éramos familias y las tropas nacionales pronto iban a ocupar la zona-. El tío acabó convenciéndoles para que marcharan -¡Hombre, por favor, no hagan una cosa de estas!-. Tardaron en volver al pueblo, hasta que el grueso del ejército del bando nacional continuó su avance.

Paco, como conocen en Alcubierre a Francisco, recuerda como tras la guerra hacían instrucción en la era Ruata y en la escuela cantaban el Cara al Sol. Hubo interrogatorios en la planta alta del ayuntamiento e incluso un hombre se tiró por la ventana, suicidándose, para no ser torturado. Algunos fueron obligados a ir a limpiar los váteres a las casas ricas.

El ayuntamiento de Alcubierre, cuenta Paco, se construyó en 1896 -Fueron años malos y el gobernador Alvarado destinó dineros para hacer el ayuntamiento-. También fue un año muy malo 1945 y el gobernador de entonces incentivó Alcubierre con la construcción del barrio nuevo -Cada semana iba a trabajar uno de cada familia, así se repartía el trabajo que tan necesario era-. Por suerte, el año siguiente (1946) fue muy bueno.

En verano iban a remojarse las cuadrillas a las balsas, nadaban en la balsa de monte viejo, donde está el pequeño pantano (El Pantaner). Un día, el tío Nogues les encarrañó -Cogimos la ropa como pudimos y escapamos corriendo desnudos-.

-Por donde la granja de Franchón estaba el Chorro de la botija, el agua bajaba del barranco y corría un buen chorro de agua, allí se iba a lavar la lana -. Entonces, cuentan Paco y Rosa,  todas las lomas estaban peladas y enseguida bajaba agua cuando llovía -¡Qué viene barrancada!-, decían. -En una ocasión, en casa de Antonio Ramón el agua llegó hasta el balcón en una barrancada, recuerda Paco. -Por el barranco del Piojo bajaba mucha agua, atravesaba parte del pueblo y el tío Pascual tenía que colocar dos tablones para pasar la calle. Antes llovía mucho, incluso se ponían tajaderas en las puertas de las casas para que no entrase el agua-.

Para desviar el agua, del barranco del Piojo, había un badén en la antigua carretera, los autos tenían que aflojar mucho y los chicos aprovechaban para subirse a las escaleretas del coche correo de línea. El coche venía de Tardienta, era la línea de Huesca a Lanaja. También estaba el coche que venía desde Zaragoza. Desde Robres, el coche ascendía la cuesta de El Tollo, le costaba mucho subir, así que iba muy despacio, circunstancia que los zagales también aprovechaban para subirse a las escaleretas del coche. -El coche iba tan lento y era tan viejo que una vez Juanito se bajó antes de la subida y le dijo al chofer-arriba te espero, que voy a mear-.

De críos les gustaba patinar en la balsa cuando en invierno helaba, hasta cruzaban la balsa con la bicicleta -Se formaba hasta un palmo de hielo-. Lo hacían en la balsa grande y pequeña, eran las balsas para el ganado. Al lado del silo estaba el Balsón, donde se iba a buscar agua para beber –Antes se iba a buscar agua con pozales-. -Desde la balsa de Valmediana se llevó una tubería hasta una fuente del pueblo, fue durante la república. En la calle había un pozo manantial, el pozo el Hospital-.

Hasta más o menos 1950 nevaba mucho, comenta Paco y Rosa -En el 46 cayó una nevada de más de un metro de nieve, la gente salió a quitar la nieve de El Tollo para que llegase el coche de línea-.

Se hacían bailes los domingos por la tarde, las fiestas de Navidad, la pascua y las mayores de Santa Ana. Incluso llegaron a haber dos bailes y se traían orquestas, el salón de Padrilla y el granero de casa L´Angela. Entonces se iba a comer y beber por las casas, se cantaban jotas y se bebía vino, -nada más que vino-. En Alcubierre, aunque no había huerta había mucha viña. -De quintos se hacían trastadas, se daba la vuelta a los carros, movían las macetas…-.

En casa Ruata había tres pastores y tres rebadanes -Había mucho ganado-. Existía la Bicera, un rebaño solamente de cabras  que lo componía hasta unas doscientas cabras. Se juntaban en la plaza de las Cabras, la plaza de la Virgen del remedio -Entonces se bebía mucha leche de cabra.

A la sierra subían con caballerías a los corrales, subían con mulos y carros de dos ruedas -Subir costaba unas tres hora-. Había muy pocos pinos, casi no había, terrancos. Había sabinas, comenta Paco, sobretodo había oído que había muchas por la zona de Monteoscuro.

Sierra Alcubierre

Sierra de Alcubierre con localización incendio de 1945.

 En 1945 hubo un gran incendio en la sierra de Alcubierre, el fuego comenzó en la zona del Peaje, cerca de San Caprasio, en la huega entre los montes de Alcubierre, Lanaja y Farlete. El fuego avanzó muchísimo hacia el noroeste, hasta cerca de Lomagorda, monte de Lanaja. Se quemó mucho terreno y se tuvieron que realizar repoblaciones.

Luego vinieron años muy malos y gracias a las repoblaciones hubo trabajo (Repoblaciones en la sierra de Alcubierre). En la zona de la balsa de las Piedras se instaló un vivero y actualmente aún queda la caseta de los forestales. Trabajaban unas doscientas personas. Paco subía andando desde Alcubierre hasta san Caprasio, tenía unos 18 años, sería el año 1951. De forestal estaba Adrián, era algo loco. Salían de Alcubierre a las cinco de la mañana para comenzar la jornada de trabajo a las ocho, por las faldas de san Caprasio. Los de Robres venían en bicicleta. Trabajaban ocho horas y luego se volvían para el pueblo.

Domingo el de Calavera, en la balsa Pina, cuando rayaba el alba decía -Pronto lloverá-, veía el destello del alba que anunciaba lluvias.  Alberto Lasheras, cómplice de esta entrevista, recuerda un refrán que decían cuando giraba la veleta de la torre por el vierto y se veían las nubes venir de Pina: “El agua de Pina, llena la badina”.

A jada ahoyaban, iban haciendo los agujeros hasta que cambiaba el tiempo en invierno y se comenzaba con la plantación. La planta se traía desde Huesca con un camión y se descargaba en el vivero de la balsa de las Piedras. Después, con un burro se subía a las lomas donde se estaba trabajando. Se llevaba en los esportones de los burros.

También venía gente de Lanaja, se quedaban a dormir en la sierra ya que tenían mucha distancia. En verano, por los taludes, ponían lazos para cazar conejos pues entonces había mucho.

Para los trabajos agrícolas la gente se quedaba en los corrales -subían hasta las gallinas-. En Valmayor había muchos corrales, el de Arazo, el Sorder, el de la Ángela, el Calavera (por los hondos de Valmayor), los de casa Camilo, caseta el Bonico… No dejaban hacer leña de pino, no se podía cortar hasta que comenzaron a dar lotes de unos tres pinos cada uno. Los marcaba el forestal, primero Adrián y luego el de Cuarte. Los lotes los hacían por Loma Gorda y los arrastraban con mulas. Acabaron sacando leñas de la zona de Cinacorba, una de las partes altas. Por la zona de Las Labaneras estuvieron aclareciendo, con el forestal Luis Madorrán.

-Paco de las Carrascas, barranco el Hambre, barranco de san Caprasio, la Plana…- muchos lugares recuerda paco y Rosa. -El manantial de la Fontaneta, donde el agua es muy salada y no se podía beber, en cambio, el agua de pozo Pablico, subiendo a la sierra, sí que se bebía-. A Valmediano, por Monte Viejo, se iba a buscar agua hasta que se enronó. Su padre llegó a ver lobos, estaba la casa del tío Matalobos.

Subían de romería a san Caprasio. Una vez subieron un piano para la fiesta, lo tocó el abuelo de Alberto Lasheras. Se subía en carros, con mulas y burros. Con el tiempo comenzaron a subir en tractores y montados hasta en alguna traella y arrastrando un pino para hacer polvareda. En otra ocasión subieron en un camión y en una faja plana bulcaron. -Han pasado muchas cosas pero por suerte nada grave-. Al santo lo llegaron a bajar y subir en hombros entre cuatro, fueron unas veces excepcionales –lo que nos cansemos-. Una vez bajaron al santo debido a una rogativa para pedir lluvia y en otra ocasión para su rehabilitación.

Para la vieja Remolona, tradición de Alcubierre, recogían huevos por las casas y poca cosa más. Con lo que recogían, les hacían una gran tortilla de patatas para merendar, luego chocolate y torta de cacerola. La Petreta les vestía bien maja la vieja remolona y les hacía la merienda. -Antes había pique para haber cuál era la primera cuadrilla que salía a pedir por el pueblo-.

En la calle vivían 100 personas y ahora apenas 20, Paco y Rosa han conocido tres generaciones. Ha trabajado en el campo pero también en un taller y de albañil, formaron un grupo de albañiles mientras uno se encargaba de las tierras. Se hicieron Agrupación Agrícola.

Estuvo trabajando en la instalación del sagrado corazón de Jesús de Alcubierre, recogían las piedras con caballerías en Valdelumbierre, luego con tractor y remolque. Las piezas las descargaron en la virgen del remedio y las subían con un carro y un macho. La grava y la arena la traían de Torres de Barbués, con un carro y un tractor con pala.

Lo montó el albañil Escanero de Lanaja con andamios y una grúa. El Jesús Redentor llegó desmontado, por piezas, y se guardó en la antigua cárcel. Una fuerte airera casi tiró todo el andamiaje, daba miedo, tuvieron que atar todo con sogas.

Gracias a Albero Lasheras Taira por hacer posible esta entrevista que, de la mano de Paco y Rosa, nos ha trasladado a la vida de antes en Alcubierre y parte de la historia de la sierra que tanta vida tuvo antaño.

El Grupo Escolar Sariñena


La historia del Grupo Escolar de Sariñena y de muchos maestros y maestras que han formado parte de lo que hoy en día es el Colegio de Educación Infantil y Primaria de La Laguna – Sariñena.  Personas excepcionales que han marcado nuestras vidas, grandes maestros y maestras que llevamos profundamente grabados en nuestra memoria y corazones. Lamentablemente, se recoge solamente parte de su historia, con un sincero -lo siento- por no llegar a todos los maestros y maestras que han pasado por las diferentes escuelas sariñenenses. Así, a todos y todas les rendimos un sentido homenaje, recuerdo y un enorme agradecimiento por el gran legado que nos dejaron. No obstante, las puertas quedan abiertas para continuar recogiendo la historia del cole de Sariñena, especialmente de sus maestros y maestras.

Colegio Sariñena

Las antiguas escuelas nacionales de Sariñena

Las escuelas viejas se encontraban en la Ronda de San Francisco, antes muro de Fraga, donde actualmente está el Casino Nuevo de Sariñena y fueron inauguradas el 13 de febrero de 1901. Se estudiaba primaria hasta los catorce años y luego, los que podían, marchaban a estudiar a Huesca. Emilia Pascual Loste estudió el primer año en las antiguas escuelas: “Allí nos daban cultura general a chicos y chicas”. Las clases estaban separadas, incluso el recreo, contando con cuatro cursos de chicas y seis de chicos. Manuel Antonio Corvinos relata algunos aspectos de la escuela a mediados de los años cincuenta en su artículo Las Escuelas Nacionales en los años cincuenta: “Las mañanas de un día cualquiera estaban dedicadas a impartir cultura general de 9:30 h. a 12:30 h. y las tardes a labores, trabajos manuales o a llevar el huerto escolar dirigidos por don Blas. A media mañana el maestro o maestra repartía entre el alumnado un trozo de queso de color amarillo. Las chicas lo recibían  en clase de doña María y los chicos en sus aulas respectivas. Las niñas de primer y segundo grado disponían de un pequeño paño donde aprendían a hacer punto atrás, hilvanes, vainica, pespuntes,  costuras, ojales, etc.). En tercer grado  ya realizaban  bordados, lagarteras, punto de cruz, festones, patrones de ropa de bebé en papel de seda… Mientras cosían  una compañera les leía  pasajes de algún libro de carácter religioso”.

escuelas viejas

Antes de aquellas escuelas graduadas, las clases se daban en la antigua casa consistorial, donde acudían los chicos, mientras las chicas iban a la calle baja del Castillo. También estuvo el colegio de la congregación de las carmelitas, situado en la casa rectoral de la orden, situado en la calle del Sol, actual calle Ugarte. El Diario de Huesca del 23 de mayo de 1912 da cuenta de los exámenes que los alumnos, de ambos sexos realizaron en el centro que atendían la madre sor María Concepción y el resto de hermanas. Los exámenes estuvieron supervisados por la Junta local de primera enseñanza, compuesta por los señores don Pedro Basols, presidente; don Fernando Acín, párroco; don José Calvo, médico; don Florentín Callen, don Timoteo Ulled, doña Juana Barrera y el secretario don Fernando Marquina. Con motivo de la celebración de los exámenes generales, aparecen los maestros Emilia González, María Acín y Ruperto Rojo:

Celebráronse en los días 26, 27 y 28 del pasado mes, los exámenes generales en las escuelas de párvulos y elementales de niñas y niños de esta villa, a cargo de los profesores doña Emilia González, doña María Acín y don Ruperto Rojo respectivamente.

¿Resultados? La Junta local que presidió el alcalde señor Basols (don Pedro), compuesta de los vocales señores Sorte, Calleu, Calvo, Acín y Porteza, salió gratamente impresionada de la escuela de párvulos que, en número de 320, allí se les enseña con paciencia benedictina á pronunciar las primeras letras, cuya torpe y encantadora lengua nos ponía de manifiesto el estímulo y trabajo grande de la maestra, cuyos méritos, en su labor educadora, son mayores cada día.

Mi felicitación más entusiasta á tan ilustrada profesora, honra del Magisterio, en cuyo trabajo ayuda acertadamente la ilustrada auxiliar doña Felisa Aznar.

En la escuela elemental de niñas, se nota que la señora profesora doña María Acín ha empleado el tiempo con fructíferos resultados; a pesar de lo poco que lleva al frente de la escuela se ven adelantos pedagógicos.

En la de niños, cuyo profesor se halla ya jubilado, pero que sigue al frente de la clase, nada se puede decir, en favor de aquellos niños-. Únicamente me atreveré á indicar á los padres de familia, á las autoridades locales y á la ilustre Junta provincial de Instrucción pública, que aparte los graves perjuicios que origina en la Sociedad, la falta de cultura, no se merece Sariñena, que de los ciento ó más alumnos que están en disposición de ir á la escuela, resulten analfabetos con el tiempo más de la mitad: esto es muy triste.

Diario de Huesca del 6 de julio de 1912.

Aquellas escuelas debieron de reunir malas condiciones y así quedó constancia en el Diario de Huesca del 2 de febrero de 1912: “Pasar a informe de la Junta local de primera enseñanza de Sariñena, reclamación del maestro de niños don Ruperto Rojo, sobre las malas condiciones que reúne el local que tiene destinado para dar la enseñanza”.

En el Boletín Oficial, del 9 de febrero de 1917, se cita a Cesárea Gallego como resultado del concurso general de traslados de maestras con destino a Sariñena (Diario de Huesca 10 de febrero de 1917). Aquel mismo año de 1917 se solicitó la conversión a graduadas la escuela de Sariñena “A la Dirección general se vuelve a remitir, debidamente informado, el expediente incoado por el Ayuntamiento de Sariñena en súplica de que transformen en graduadas las escuelas nacionales unitarias de aquella villa” (Diario de Huesca del 16 de mayo de 1917). En otra noticia, del Diario de Huesca del 14 de octubre de 1917, con motivo de la celebración del día del Pilar, entre distinguidas personalidades se cita al profesor señor Borobio.

Una figura relevante fue el maestro y pedagogo José Fatás y Bailo (Bernués, H., 1837 – Huesca, 1912), estuvo durante veinticinco años como maestro en Sariñena y una calle recuerda su labor. Además fue jefe de Instrucción Pública en Huesca y catedrático de Derecho en su Normal de Maestros, dirigió un periódico profesional, y es autor de varias obras escolares declaradas de texto. Su hijo Luis Fatás Montes (Sariñena, H., 1865 – Madrid, 1922), se doctoró en Medicina (1888), ingresando en la Sanidad Militar (1890) y en la Beneficencia (1891). Recibió la Encomienda de Alfonso XII por sus estudios sobre mortalidad infantil, y el premio de la Sociedad Española de Higiene por su labor cara a las escuelas (1903). Sus trabajos contra la sífilis renal y la tuberculosis le valieron la presidencia de honor en el Congreso Antituberculoso de Zaragoza. Seguidor de Canalejas y Romanones, fue concejal de Madrid (1910). A su iniciativa se debió en buena parte la conversión de Ordesa en Parque Nacional (GEA).

Escuelas Sariñena

Alumnos formando en el patio. Fuente: MACP.

En 1928, en el patio de la escuela, se instaló un pluviómetro que comenzó a registrar los primeros datos meteorológicos de Sariñena. Aquellos primeros datos se fecharon a partir de octubre de 1928 gracias a los maestros nacionales Nicolás BaldúsJusto Comín, Manuel Alfaro y Eduardo Monreal. En 1931 se complementó con la instalación de una garita meteorológica con observaciones termométricas. Las observaciones continuaron hasta 1933. (El clima en el entorno de la Laguna de Sariñena. Alfonso Ascaso Liria).

Antes de la guerra hay que reseñar a la maestra Cristina Lana Villacampa quien con junto a Nicolás Baldús fue directora de la escuela graduada de Sariñena. Existía una alta tasa de analfabetismo, el Partido de Sariñena contaba con 23.178 habitantes, de los cuales 12.024 eran varones y 11.154 mujeres. La zona presentaba un 41,69% de analfabetos: 36,77% varones y 46,97% mujeres; un 10,2% más (Periódico La Tierra, julio de 1931). También, entre muchos otros maestros, por las escuelas de Sariñena  estuvo en 1934 el maestro leridano Juan Garcés Guiu, natural de Corbins (Historia de vida de un grupo de maestros. Fernando Jiménez Mier y Terán) y  José Sarasa Juan, natural de Almudevar, quien ejerció “En una sección de la escuela Graduada de niños de Sariñena en 1934” (Todos Los Nombres, Víctor Pardo Lancina y Raúl Mateo Otal).

Prudencia Martínez Hernández, natural de Guadalajara, fue condenada por un Consejo de Guerra, había sido miembro de la Federación de Trabajadores de la Enseñanza de la UGT de Guadalajara, donde ejerció de maestra en la Escuela Graduada de niñas. Fue una de los muchos maestros y maestras depurados una vez entrada la dictadura. En marzo de 1946, Prudencia residió en Sariñena como maestra nacional sin ejercicio. En 1947 su expediente fue revisado resolviendo su reingreso en la enseñanza, aun manteniendo algunas sanciones e inhabilitaciones. La educación, un arma revolucionaria.

Escuelas Patrimonio Sariñena

Vista de Sariñena con las escuelas viejas, en primer plano, con el patio dividido para chicos y chicas. Fuente: Patrimonio Sariñena. 

En las escuelas viejas de directora estuvo Doña María Dueso, muy recta y exigente, se caracterizaba por la rigidez y disciplina de la época. María inculcó la vocación a su hija Carmen, quien también acabó de maestra en Sariñena. Carmen Pueyo Dueso cursó Magisterio en las Teresianas de Zaragoza tras lo que ejerció en las escuelas rurales de Bubal, en el valle de Tena, luego en la villa de Tardienta, Pertusa y Monesma de San Juan. Sobre 1957, Carmen ocupó plaza en el grupo escolar de Sariñena, pues Carmen siempre quiso estar en Sariñena. Contrajo matrimonio con Don Fausto Gonzalvo Mainar, quien desempeñó el cargo de director del grupo escolar. Carmen Dueso pasó luego a las nuevas escuelas, “Siempre ha sido muy moderna, en la forma de vestir y de ser”, recuerdan con cariño Emilia Loste, Purificación Casasnovas, Olga Gazol y Pili Barcos.

Doña María compró una imagen de la Inmaculada a la que colocaban flores amarillas en mayo, cuando se celebraba su día. Para resguardarla, Doña María se la llevaba a casa. Al jubilarse, la imagen se quedó en la escuela y en mayo se le continuó rezando hasta que, con la entrada de la Logse, se tuvo que retirar. También se eliminó la misa de principio de curso, a la que iban todos los niños y niñas.

La memoria de la maestra Doña Emilia Arán Bescos fue recogida por Cruz Ullod Borruel para una exposición sobre maestras y maestros del I.E.S. Montesnegros de Grañen. Emilia estuvo casada con Don Blas Casaús, también maestro en Sariñena. Ambos eran de Huesca y llegaron a las escuelas en 1947, donde estuvieron hasta su jubilación. Blas se jubiló en 1978 y Emilia en 1982 “Cuando se les rindió un merecido homenaje”. Cruz recuerda a Emilia con gratísimo cariño “Por su paciencia, su atención, sus explicaciones tan claras y sencillas, las labores que hacíamos, el mes de mayo… incluso estrenamos juntas las escuelas nuevas cuando yo estaba en primero de EGB”. Cruz recogió su magnífico testimonio: “El Grupo Escolar de Sariñena, aunque era antiguo, era un buen colegio para aquellos tiempos. Había unas escuelas hermosas, con dos recreos separados. Las maestras eran Doña María, la directora, Doña Victoria, Doña Josefina y su hermana Presen (dos maestras que llegaron a Sariñena cuando la guerra dese Alcoy y que ya no se fueron hasta que se jubilaron). Yo llegué a Sariñena un día que entraba que entraba la virgen de Fátima y ellas me ofrecieron su casa que estaba frente al bar Romea. El material que había era el pizarrín con un trapico colgando. Allí aprendían a sumar, restar… Después se pasaba al cuaderno de limpio. Los primeros grados estudiaban con el famoso Catón y luego con las enciclopedias. Se leía por obligación El Quijote. La lectura era muy importante. Se hacía por sección. Fue un adelanto cuando el ayuntamiento nos traía carbón para la estufa. Los primeros años los niños venían con una rejilla, una especie de lata en la que se metían brasas para poder calentarse los pies”.

Cruz Ullod Borruel recuerda con cariño a las maestras Doña Rosalía, maestra de infantil, Doña Emilia y Tere Guillen “Doña Tere”. Doña Tere Guillen, nació en Sariñena en 1923. Doña Victoria Usieto y su marido Don Pío Toda Español, matrimonio también de Huesca, ejercieron en las escuelas graduadas de Sariñena. Tenían dos hijos, Marivi y Pio. En los resultados de la elección de plazas de los cursillistas de 1933 (Diario de Huesca 13 de noviembre de 1934) aparecen designados a Sariñena los maestros: Pío Toda, Policarpo Royo y Narciso Soler.

Manuel Antonio Corvinos cita a Doña Urbana, María Pilar Pinilla, Pilar (De Lérida), Mariano Sampietro, Alfonso Aparicio, Ramón (de Sena), María Jesús Berdiel, directora…. A ellos podemos añadir a Doña Victoria Usieto, Don Félix Regaño, Don Pio Toda, Doña Flora, Don José Castanera, Doña Nieves, Don Martín

Alfonso Aparicio, maestro sariñenense llevaba una bata blanca y zapatos blancos. Sus hijos tuvieron Teléfonos detrás del ayuntamiento. Doña Urbana estaba junto a su marido Don Francisco, ella daba cuarto y quinto mientras que Francisco sexto, séptimo y octavo, ambos acabaron marchando a Zaragoza.

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La Escuela de la Estación de Sariñena

En 1932 la república española realizó el proyecto de la escuela del Barrio de la Estación de Sariñena, a cargo del arquitecto Antonio Uceda García. En 1933 se aprobó la subvención de 18.000 pesetas para llevar a cabo su construcción (El esfuerzo de la República en la construcción de nuevas escuelas en Aragón (1931-1937), a través de la Gazeta. Cazabaret).

Don José Castanera Escaned, natural de Binaced, ejerció de maestro en la escuela del Barrio de la Estación de Sariñena. Llegó antes de la guerra y tras la contienda fue reingresado como docente en 1940 en la escuela del Barrio de la Estación. Un año después fue destinado a las Escuelas Nacionales de Sariñena. Manuel Antonio Corvinos Portella recogió su memoria “En homenaje al maestro Don José Castanera Escaned” de quien cuenta: “Aún recuerdo su enjuta figura, su bien hacer, su carácter bondadoso y su célebre boina que utilizaba alguna que otra vez a modo de elemento admonitorio contra los que tenían dificultades  en mantener cierta disciplina. Tenía fama de buena persona y de buen maestro, con gran habilidad para enseñar  matemáticas, contabilidad y gramática. Incluso dicen que se sabía el Quijote de memoria”.

El sariñenense Don Rafael Mendiburo Allue también estuvo en la estación de maestro y luego en la Graduada de Sariñena. Gloria Mendiburo, hija de Rafael, recuerda como su padre estuvo con don Blas, doña Emilia, don Fausto… “Rafael era muy recto y le gustaba enseñar. Subía en bicicleta a la escuela estación, que estaba donde la cruz roja y llevaba la escuela con doña Adela”. Primero estuvo en Castelserás, en Lérida, pero se vinieron a Sariñena porque tenían casa, huerto y una horquilla grande. En la estación estuvo unos diez años y unos siete años, hasta jubilarse en la escuela de Sariñena.

Asun Porta Murlanch estudió hasta los diez años “Estudié con Dña. Tere Guillén en la escuela del Barrio de la Estación”. Allí le prepararon D. Francisco Pons y Dña. Urbana para el Bachiller Elemental para examinarse de forma libre en el Instituto Ramón y Cajal.

En 1969 se suprime la escuela de niños de acuerdo a la orden de 26 de julio (“Boletín Oficial del Estado” de 4 de agosto). Convirtiendo la escuela de niñas de La Estación en mixta (Nueva España – 14/08/1969). Las escuelas del Barrio de la Estación de Sariñena se debieron de cerrar en aquel año de 1969, cuando los maestros Don Ramon Sambia Alos y Doña Urbana pasaron a las escuelas viejas.

Colegio de La Milagrosa de las Hijas de la Caridad de Sariñena

Las hermanas Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul establecieron la escuela de “La Milagrosa” en 1950, desarrollando entre 1950-1951 el primer curso. Impartieron tres grados, párvulos, bachilleres, estudios de contabilidad, mecanografía y taquigrafía; como también todo lo que hacía referencia a la costura y labores. El primer curso contó con 183 alumnos y por la noche con la asistencia de 57 adultos. Como directora ejerció la madre religiosa sor Concepción, contando con otras hermanas religiosas como sor Adela y sor Magdalena.

La comunidad de religiosas Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl se establecieron en Sariñena en 1949. Llegaron con sor Concepción Vicente al frente hasta que fue sustituida por sor Celia López.

La milagrosa

La primera década, de 1950 a 1960, las religiosas establecieron la escuela en la antigua abadía, entre la plaza de la Iglesia y la calle Rafael Ulled. El edificio comenzó a presentar muchos problemas estructurales y tuvo que ser abandonado. La antigua abadía fue derribada y el solar adquirido por el Casino de Sariñena para ampliar sus instalaciones. La nueva abadía se instaló en la antigua casa de las maestras, que también sirvió de escuela en su momento.

Se establecieron en el edificio de las monjas, en el actual parque de Mezín, un edificio construido por Regiones Devastadas tras la guerra. El edificio fue adecuado gracias a la Asociación Cultural “El Salvador”, compuesta por una junta rectora integrada por Félix Regaño, Mariano Torres Asín, Emiliano Gaspar y Anselmo Garulo. El domingo 18 de septiembre de 1960 fue inaugurado el colegio de la Milagrosa, contando con el gobernador civil José Riera Aísa, el alcalde Andrés Buisán, la religiosa sor Celia López y, entre otros, fray López, hermano de sor Celia y vicario general del arzobispado de Tánger. La escuela estuvo abierta hasta mediados de la década de los noventa, cuando todos pasaron a estudiar a las escuelas nacionales. Al poco, la congregación religiosa se despidió de la localidad marchando a otro destino.

NOS LLEVARON A SOR CELIA 

¿Quién es sor Celia? Una religiosa extraordinaria de las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paúl, que durante varios años ha sido superiora de la comunidad establecida en nuestra villa. De una casa en escombros hizo surgir el actual Colegio de La Milagrosa, de prestigio indiscutible en Sariñena y su comarca. En él se han forjado centenares de jóvenes, que, gracias a ella, un grupo, numeroso tanto de niños cómo de niñas han logrado graduarse en el bachillerato elemental.

Su recia personalidad, su profunda vocación religiosa, su formación intelectual, logró que la población de Sariñena la considerara su benefactora.

El Ayuntamiento en su última sesión hizo constar en acta el sentimiento que le producía la ausencia de esta religiosa extraordinaria, sentimiento que nosotros igualmente compartimos, deseándole que en su nueva residencia, en Bénavente, logre los éxitos que conquistó en nuestra población, a la vez que pedimos a Dios por su salud física.

Nueva España, del 10 de noviembre de 1964.

Carmen Casabón recuerda a sor Alicia en infantil, era muy dulce, sor Pilar daba las más duras, matemáticas, latín, francés y física de bachiller, sor María Jesús labores y hacia estudiar y preguntaba, era muy exigente en decir todo al pie de la letra y sor Felisa que daba clases de piano y dirigía el coro de la iglesia; tocaba un armónium.

Emilia Loste también recuerda a sus maestras: “Sor Felisa, sor Alicia, sor Celia, sor María Jesús… Sor Concepción era la directora, pequeñica, con algo de mal genio y daba matemáticas”, recuerda Emilia “A la escuela de las monjas iban los que hacían bachiller y estaba donde el abrevadero”. Las religiosas Paulas debieron de establecer el colegio en Sariñena en 1950 (Enciclopedia Aragonesa).

 AUSENCIA SENTIDA Hemos de lamentar la ausencia de nuestra población de sor Concepción Vicente, que durante siete años ha dirigido con notorio éxito el Colegio de la Milagrosa, de la Comunidad de San Vicente de Paúl. De sus manos ha salido una distinguida promoción de señoritas que son orgullo de la población, tanto por su preparación cultural, como por su formación religiosa. Al sentimiento general que su marcha ha producido unimos el nuestro y hacemos botas para que Dictó continúe inspirando como hasta ahora, los actos de esta admirable y respetable religiosa.

Nueva España – 11/09/1957.

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Pili Villacampa Escanero, natural de Sariñena fue alumna del colegio La Milagrosa desde los 4 años hasta los 13, cuando terminó cuarto de bachiller. En estos años tuvo de maestras a sor Alicia, sor Catalina y sor Magdalena en infantil y educación primaria, y en bachiller a Sor Pilar (Física y Química), sor Felisa (Matemáticas y Francés ), Sor María Jesús (Sociales y trabajos manuales), sor Ana María (Lenguaje), Don Ernesto (religión), Don José María (Latín y música) y Pilar Odina (profesora de educación física).

Al finalizar magisterio, Pili estuvo dos cursos escolares de 1981 a 1983 trabajando en La Guardería como educadora de Jardín de Infancia: “Llevaba a los más pequeñitos, de 18 meses a dos añitos y medio. Fue curioso, como dos profesoras mías de niñez, sor Felisa y sor María Jesús, pasaron a ser compañeras de trabajo. Dos cursos entrañables y muy emotivos. Mi labor era de psicomotricidad, lateralidad, y enseñar las vocales y números a través de canciones y juegos”.

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El nuevo Grupo Escolar

A mitad de la década se previó abrir en Huesca Secciones Delegadas en Monzón y Binefar (creada en 1966) y Colegios Libres Adoptados (CLA) entre otras localidades, Barbastro, Sariñena, Graus, Fraga, Ainsa y Borja (Historia de la Enseñanza Media en Aragón Actas del I Congreso sobre Historia de la Enseñanza Media en Aragón Celebrado en el I.E.S. «Goya» de Zaragoza del 30 de marzo al 2 de abril de 2009 Coordinador y editor literario Guillermo Vicente y Guerrero).

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En 1968 se da cuenta de la puesta en marcha en Sariñena de un “Grupo Escolar moderno, a la altura de las circunstancias”. En la publicación de la  Nueva España del 14 de abril de 1968 se hace mención “En tan interesante y magnífica realización, las autoridades locales poseerán el apoyo entusiasta de todo el vecindario, que advierte complacido el impulso que ha recibido la villa en los últimos años”.

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Emilia Pascual Loste es una sariñenense que ejerció como maestra. Estudió con las monjas en Sariñena, con ellas realizó hasta cuarto y la reválida a examinarse a Huesca. A los 18 estuvo provisional en Sariñena y luego en Luzás (cerca de Benabarre), Olvena, Villanueva de Sijena (12 años) y por fin Sariñena. Emilia llegó a Sariñena en 1982 donde dio 1º y 2º de primaria hasta que se jubiló en el 2004.

Hace unos días se anunció la convocatoria de la subasta de la obras del Grupo escolar, que nos pareció obras de gran interés y especial significado.

En estos momentos, disponemos de datos más ampliados y precisos, y no queremos desaprovechar la oportunidad de brindarlos a la consideración de nuestros lectores. Dicho centro docente comprende doce aulas, comedor escolar y vivienda para el conserje. El presupuesto -como ya señalamos en nuestro comentario anterior- se eleva a cuatro millones quinientas siete mil ciento setenta y cuatro pesetas, setenta y cinco céntimos. Cantidad que no dudamos ha de resultar bastante sugestiva para los contratistas.

Nueva España 19 de abril de 1968

El 28 de septiembre de 1969, el Diario Nueva España, informa que por la Delegación Provincial del Ministerio de Educación y Ciencia el señor Core da cuenta de la terminación del Grupo Escolar de Sariñena. El 16 de enero  de 1970 “Se ha verificado la recepción provisional de las obras del nuevo Colegio Nacional de Primera Enseñanza, el cual ha resultado verdaderamente suntuoso. Para su inauguración, el Ayuntamiento se halla pendiente de la recepción del material escolar que ha prometido enviar la Dirección General  de Enseñanza Primaria”.

Purificación Casasnovas Pelai, conocida como Doña Puri, es natural de Pallaruelo de Monegros. Estudió bachillerato en el Santa Rosa “Las misioneras dominicas de Huesca” y magisterio en el primer curso de plan nuevo en 1967. En 1970 accedió a la docencia de acceso directo, sin oposición, por sus excelentes resultados académicos. Realizó un año de prácticas en el sancho Ramírez de Huesca y luego estuvo en Aren (Ribagorza) y Villanueva de Sijena (2 años). Luego le dieron Saravillo “Estaba muy lejos” y acababa de contraer matrimonio, le fue más fácil ir a Cataluña con su marido. En Cataluña pasó tres años, entre Sardañola, Ripollet y Sabadell. Se especializó en educación infantil y se examinó en Gracia. Volvió a Aragón ejerciendo en Alcolea de Cinca, donde estuvo por dos años y lego ya a Sariñena, sería el curso 1976-1977. Purificación impartió infantil durante 33 años, hasta su jubilación en el 2009.

Las Escuelas Nuevas se iniciaron en 1969 y finalizaron en 1970, cumpliendo 50 años de su construcción en el 2020. Por el actual Colegio Público La Laguna de Sariñena han pasado gran cantidad de maestros y maestras, difícil de recordar a todos y todas, injusto, pero con la mayor de las intenciones, repasamos y nos acordamos de muchos.

María Jesús Blanco Mur “Doña Conchita”, nació en Sariñena un 31 de mayo de 1932. A los 8 años la llevaron a estudiar interna a Zaragoza. Empezó la carrera de farmacia, cursando el primer curso dándose cuenta que su verdadera vocación era la enseñanza. Como primer destino impartió clases en Campo, en Venta de Ballerías, Capdesaso y por último en Sariñena donde se jubiló. Una vez jubilada siguió manteniendo contacto con muchos de sus compañeros, especialmente con los que han seguido viviendo en Sariñena y con Don Félix y Doña María Jesús. Cuando ejercía en Capdesaso, en 1964, una vez que iba hacía su destino tomó mal la curva del barrio de la Estación y se metió dentro de la harinera embarazada de su primera hija. Antonio Torres, el alcalde, le ayudó a salir.

Doña Pilarin y Don Ramón Sambia Alos. Mª Pilar Romero García nació en un pueblo de la provincia de Zaragoza, aunque por motivos familiares llegó a Sariñena con siete años. Estudió en Zaragoza el Bachillerato de siete años en el centro privado  Santa Ana. Seguidamente cursó estudios de magisterio en el mismo centro, por el plan vigente de cuatro años. Al Centro Escolar de Sariñena llegó por oposición, a preescolar, poco antes de inaugurarse  el nuevo centro. “Ejercí en preescolar varios años. En aquel tiempo resultaba duro y estresante esta etapa de la enseñanza; pues no teníamos profesores de apoyo y, además, la matrícula era muy elevada. Los dos últimos años, antes me mi jubilación, pasé a los cursos primero y segundo de primaria. Allí la enseñanza tenía otro matiz, ya que la misma edad de los niños lo proporcionaban; pero, aunque fueron distintas etapas, de las dos guardo un grato recuerdo”.

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Ramón Sambia Alos nació en Lastanosa en 1925. Estudió en sus escuelas hasta los 11 años cuando estalló la guerra y se quedaron sin escuela. Realizó bachillerato tras realizar el servicio militar. En 1952 ya ejerció de profesor en Lasalle Montemolin Monreal de Ariza, Leciñena, como director, donde también daba clases gratis a los que se querían preparar el acceso a bachillerato. Luego estuvo en Zaidin y Fraga. En Fraga, con 32 años, hizo las oposiciones de magisterio y aprobó, pero dejo el curso y empezó a trabajar en la Notaria de D. Joaquin Prada. Una vez casado y ya en Sariñena retomó los estudios universitarios de Filología Hispánica “Acudía junto con el cura de Capdesaso a nocturno en Zaragoza”.  Terminada la carrera, ejerció en Fonz, Binies y, al final, en la Escuela del Barrio de la estación de Sariñena. “Por diversos motivos se cerraron esas escuelas y a la maestra (Dñª Urbana) y a mí nos dieron plaza en las llamadas hoy Escuelas Viejas. Poco estuvimos allí; pues pronto se acabaron de construir las llamada Escuelas Nuevas; pero sólo en la parte oriental; pues el edificio, también escolar, que está al otro lado de la calle, se tardó más en terminar y con algunas discusiones o problemas con los vecinos de esa zona, a causa de que suponía el cierre de la calle. Pero, al final, todo se arregló en y en la forma que se encuentra hoy. En mi caso y el de Don Gonzalo y algún otro maestro o maestra más, se nos asignó el curso 6º. Fuimos siguiendo en los cursos, cada cual en su especialidad. En mi caso, Lengua Española y Francesa, donde estuve con esas clases varios años. Pasados estos años me incorporé a la primera etapa, donde estuve 7 años”.

Fue este un periodo de tiempo, el de la primera etapa, al menos para mí, y creo que para varios alumnos también, bastante gratificante. Se cambiaron algunas estructuras de la enseñanza tradicional. El ordenador tomó posesión de su lugar de trabajo. El microscopio, ya no corto en aumentos, encontró si sitio en la mesa del profesor. El proyector de diapositivas estaba asentado a la distancia conveniente, desde donde proyectaba con nitidez, hacia el panel receptor, lo que se le encomendaba. En realidad, como decían algunos alumnos, con tales cacharros se podían hacer muchas cosas y se hacían. El ordenador era fiel al mandato de sus alumnos, sobre todo en las estructuras geométricas, que había que resolver, y también en otros aspectos matemáticos. No se portaba mal con el lenguaje y otras cuestiones. El microscopio tenía a su cargo el enseñar cómo es la circulación, cosa que se hacía con las patas de las ranas, recuento de glóbulos, estructuras celulares, etc. El proyector nos traía a la escuela mundos distantes, que servían para preguntar, comentar, dialogar……y, claro, también había explicaciones.

No quiero dejar de decir que, a petición de las Amas de casa, se hizo lo que se llamó Semana de Animación a la lectura. Se contó, para tal evento, con la entusiasta ayuda del encargado de la Biblioteca Municipal Fernando Otín. Se hicieron varias poesías, algunas se conservan, y dos obras de teatro.

Las reuniones, algunas, se hacían en el salón del ayuntamiento, donde a la explicación general, sobre el tema que nos ocupaba, seguían toda clase de preguntas. Parece que no salió mal.

También sucedió en ese tiempo de la primera etapa de E.G.B.

Alguna anécdota, tal como la de que un padre, no sé si enfadado o no, dijo que como podía sustituir el ordenador a los libros….

Mi respuesta fue rápida: muy pronto verás a tus hijos jugar y trabajar con ese extraño aparato en tu propia casa. Cosa que sucedió.

Y estuve en esa primera etapa hasta que llegó la jubilación

Ramón Sambia Alos

Gonzalo Yañez Asín y Aurora Serra Rodríguez. Aurora nació en Sariñena en noviembre de 1936, en la calle Goya. Aunque sus padres no eran de Sariñena vinieron a esta localidad a trabajar, donde su padre instaló una carpintería en la calle Goya. Fue a las antiguas escuelas, recordando a las maestras Doña Victoria Usieto, Don Félix Regaño, Don Pio Toda, Doña Flora, Don José Castanera, Doña Nieves Don Martín…. Doña Nieves marcó mucho a Aurora, con quien fue mucho a clase. Pronto vieron que tenía mucho potencial y a los nueve años comenzó a estudiar bachillerato libre, gracias a Doña Victoria y Don Pio, y Aurora realizó cuatro años de bachillerato teniéndose que ir a examinar a Huesca. Luego estudió magisterio y optó a oposiciones. El primer año de provisional ejerció en Sariñena , luego en Binefar y en 1976 logró su destino definitivo en Sariñena. Estuvo hasta su jubilación en 1996. Comenzó dando parvulitos y acabó llevando hijos e hijas de aquellos que había dado clases en sus inicios. Luego impartió cuarto, quinto y sexto de E.G.B., segunda etapa, impartiendo ciencias naturales, sociales y trabajos manuales. Gonzalo nació el mismo año, en 1936, pero era natural de Huesca. Primero estuvo en Salillas y Plasencia del Monte y a Sariñena llegó en 1965, a las antiguas escuelas, con Don Fausto como director. Llegó con Don Félix y de profesores estaban Don Blas, Doña Emilia, Doña María Pinilla y, ente muchos otros, el mallorquín Don Francisco Pons. Primero dio a los mayores, a séptimo y octavo, pero con el tiempo prefirió dar clases a edades más bajas, a quinto. Entonces fue cuando realizó en clase de manualidades un ajedrez y sus fichas, enseñó a su clase a jugar a ajedrez y jugaron un campeonato provincial del que quedaron campeones. Gonzalo también se jubiló en 1996.

Doña María Jesús Fontana y Don Félix Escartín eran de Huesca pero vivieron en Sariñena.  Ambos dieron tercero y cuarto. Estuvieron en casa de Alonso, donde había una pensión, allí estuvieron Félix y Gonzalo. Carmen Casabón recuerda como don Félix fue director del centro, “Trabajó muchísimo con la implantación de la EGB y la organizando el centro”.

Natividad Casabón Gilaberte, natural de Sariñena, se educó en el colegio de las hermanas de La Milagrosa “Mis recuerdos son felices: Sor Alicia me enseñó a leer, sor Celia encendió en mí el deseo de enseñar, de sor Pilar me atraía su saber en distintas materias,… sor María Jesús, sor Magdalena, sor Felisa… a todas ellas les debo agradecimiento”. Nati se examinó en Huesca de bachiller, libre, luego cursó magisterio en la escuela normal de Huesca. A los 16 años se tituló y aprobó oposiciones obteniendo como primer destino Sariñena. Empezó a ejercer en las antiguas escuelas de la Ronda San Francisco, con alumnos de tres años y medio. “Recuerdo que me costaba mucho tutear a los demás  maestros, a quienes conocía de siempre y me acogieron con mucho cariño. Don Fausto era el director.  Era el curso 1970-1971, y a mitad de él estrenamos el edificio nuevo (que se ampliaría con otro años más tarde)”. Luego, Nati ejerció en Aler, Benabarre, Maials y Fraga, regresando a Sariñena en 1983 “Al curso siguiente se comenzó a impartir ingles”. Estuvo ocho años impartiendo en 6º, 7º y 8º de E.G.B. dando inglés y lengua española. Luego se trasladó a Zaragoza, donde estuvo en el colegio Tío Jorge y Miraflores hasta que se jubiló en el 2011

Don Manolo Cagigós Villacampa fue director de la escuela. Natural de Huesca llegó al centro en 1974 y a partir de 1980 ocupó el cargo de Director del Colegio Público la Laguna de Sariñena. Don Carlos era de Tormos, pero vivió en Sesa donde se casó. Moya y Angelita, de Huesca, era uno de los muchos matrimonios que trabajaron en el colegio. Doña Celia y Don Sixto, matrimonio que vivió en Sariñena, en un piso encima del Casino Nuevo. Don Sixto dio séptimo y gimnasia, venía de Ainsa, mientras Doña Celia daba especial y venía de Vilas del Turbón.

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El colegio de primaria con el tiempo fue quedando pequeño y tuvo que construirse un segundo edificio, sería sobre 1981. Incluso se tuvo que dar clases en el ayuntamiento, donde el patio era la misma plaza, y en el edificio de la zona conocida como el Hospital. “El segundo curso tuve que realizarlo en el Hospitalillo ya que en el colegio no había suficiente capacidad para albergar todos los cursos, hasta octavo. En el Hospitalillo estábamos desde segundo hasta quinto de E.G.B. En aquella época dábamos todas las materias incluidas educación física y religión. En estos cursos no había idioma ni música”, recuerda Santos Pérez.

Santos Ángel Pérez Serrate nació un 28 de febrero de 1.953 en Castejón de Monegros. Sus primeros años de escolarización fueron en el colegio de Castejón, continuando sus estudios de bachillerato en el colegio salesiano de Huesca, hasta sexto de bachiller. Luego pasó a la Escuela de Magisterio de la misma ciudad. Su año de prácticas lo realizó en el colegio Pío XII. El mismo año en que terminó los estudios de magisterio lo destinaron a la Escuela Hogar de Jaca. Allí estuvo a lo largo de 6 cursos. De allí pasó a Sariñena, durante 2 cursos, como provisional  “Tuve la suerte de llevar los mismos alumn@s en primero y segundo”.

Luego, Santos estuvo dos años en Escucha en la provincia de Teruel, en la cuenca minera, al lado de Utrillas. Luego, en Villanueva de Sijena permaneció 15 cursos de los cuales 8 como director. Y por último Sariñena “He permanecido hasta mi jubilación, 20 cursos, cuatro de los cuales ocupé el puesto de director.  En esta segunda etapa empecé dando primer ciclo, cuando me nombraron director, tuve que coger tercer ciclo y terminé mi vida profesional impartiendo segundo ciclo. Siempre he impartido: Matemáticas, Lenguaje, Conocimiento del Medio y Plástica. En alguno de los cursos, Alternativa a la Religión. Tengo que decir que he vivido siempre en las localidades donde he ejercido como maestro. Lo cual me ha dado ventaja en algunas cosas al conocer a los/as alumnos/as, a sus familias y su ambiente económico/social. Ahora, jubilado, imparto clases en la Tercera Edad de Sariñena. Tengo 22 alumnos/as y llamamos Clases del recuerdo y refuerzo de la memoria. Aparte de mis compañeros y compañeras de esta última etapa quiero recordar a  mis compañeros/as de la primera. Félix y María Jesús, D. Manuel Cagigos, Aurora, Carlos Lasierra, Conchita, Carmen, Gonzalo, Tere Guillén, Puri, D. Blas y Doña Emilia, Antonio Jalle,…. Quiero decir que he disfrutado toda mi vida porque creo que elegí el camino mejor. El camino de la enseñanza y sobretodo educar como personas”.

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Además de dar clase, los docentes siempre se han encargado de vigilar el patio, recreo, pasillos, comedor y transporte. Don Gonzalo decía que a un crio le costaba 8 segundos subir a tocar el timbre cuando se lo mandaba. En el edificio principal se daba de primero a quinto. La segunda etapa se daba en el segundo edificio, de sexto a séptimo, en cada curso había tres clases. Acudían de Sariñena y de muchos pueblos de alrededor, del Barrio de la Estación,  Cartuja de Monegros, Castejón de Monegros, Castelflorite, Huerto, Lalueza, Lastanosa, Orillena, Pallaruelo de Monegros, San Juan, Sena, Villanueva de Sigena.

De conserje estuvo durante quince años Manuel Coto, mientras que su mujer María Calvete ejerció de cocinera junto con María Corniel Barta. Margarita Cabellud Brualla estuvo 35 años de conserje, parte de esos años viviendo con su familia en la casa incluida en el complejo escolar. Margarita realizó limpieza y alguna función de conserje y mas tarde, por motivos de salud, solamente de conserje. María, la mujer de Capuz, Berta Castanera o Pili Villa trabajaron de limpiadoras. Ahora están Marisa, Eva y Ana. Margarita Cabellud coincidió con Berta “Ella limpiaba el edificio nuevo y yo el viejo”. De cocinera también estuvo Carmela Vergara, Marisa (la madre de Manolo Millera), Josefina, Ana, Lucia, María Jesús, Guillermo, Victor, Miguel. Las de ahora son Laura y Marí Mar.  El comedor sirve alumnos y alumnas que vienen de los pueblos y algunos de Sariñena que hacen uso del comedor.

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Pili Barcos González estudió magisterio en Zaragoza y luego realizó magisterio ampliado con el plan nuevo de 1967. Estuvo interina un año en Andorra la Vella y otro en Lafortunada. En Orillena estuvo 9 años de maestra y en 1985 llegó al colegio de Sariñena. Ha dado 1º, 2º,3º, 5º y 6º, aunque especialmente siempre en 5º y 6º de primaria. Cuándo Pili llegó al colegio había unos 600 alumnos, unos 65 por curso.

Olga Gazol Andujar, natural de Lanaja, estudió bachiller con las monjas de Lanaja hasta que marchó a estudiar magisterio a Huesca. Las pruebas de acceso eran dos días, todo de golpe, un día letras y otro ciencias. Opositó en 1970 y estuvo dos años provisional en Montesusín y un año en San Juan de Plan. Luego le dieron 6 años en Pallaruelo de Monegros pero al final estuvo 10 años. En Sariñena estuvo de 1983 hasta en 2009 cuando se jubiló. Olga dio 6º y 7º de segundo ciclo de primaria.

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Carmen Casabón Gilaberte nació en Sariñena, fue al colegio de las monjas, luego estudió bachiller superior en Zaragoza y magisterio en Huesca, en San Vicente de Paul. Carmen estuvo en Caldera, donde solo había cinco alumnos, luego tres años de provisional en Sariñena, después en Gandesa (Tarragona) y Orillena unos 10 años. Sus últimos 20 años ejerció en Sariñena donde impartió matemáticas en 6º, también dio primero y definitivamente matemáticas en 7º y 8º; se jubiló en el 2013. Carmen recuerda que le tocó dar a su hija en tercero y cuarto de primaria, en el segundo ciclo. Siempre tuvo en mente venir a Sariñena “Era lo que esperaba y fue una meta que conseguí”. Carmen llegó el mismo el mismo año que Mariano Baches. Estuvo 6 años de jefa de estudios, con la directora Celia Barrabes a quien luego sustituyó Asun Porta.

Mariano Baches Mur nació el 28 de Febrero de 1949 en Castelflorite. Empezó la escolarización sobre los cinco años en la escuela de niños del pueblo, había dos clases.  A los 11 años sus padres decidieron que debía salir a estudiar fuera, bien a Huesca  o Barbastro y se decidieron por Barbastro por haber coche de línea. Estuvo en los Escolapios de Barbastro hasta 6º de bachillerato y posteriormente se matriculé en la escuela de Magisterio de Huesca en 1er. curso del nuevo plan.  Al terminar magisterio consiguió plaza como volante de inspección  “En un viaje de inspección me bajo a Barbastro con las inspectoras y acuerdan con el Director que me quede en este centro estuve siete años”. Posteriormente optó por marchar a la costa y le dieron Blanes (Gerona) donde estuvo 12 años. En el concurso traslados de 1991 consiguió plaza en Sariñena donde estuvo hasta su jubilación en el 2009. “Guardo muy buen recuerdo de los tres centros que he estado, pero sin duda alguna del que más es de Sariñena, yo recuerdo que llegue con Carmen Casabón, conocí y guardo buen recuerdo de todos Félix, María Jesús, Aurora, Gonzalo, Olga, Pili Barcos, Emilia, Santos, Lourdes, Pilar de música, Asunción Porta, Conchita Salcedo, Raquel Zamora, Elena, Ana Pueyo, Paco Cáncer, Ana Barreu, Pilar Fumanal, Carmen Jiménez, Eva Marquina… sabe mal dejarse algunos. Quiero resaltar el equipo directivo que formamos Asun Porta, directora, Carmen Casabón, jefa de estudios y yo, secretario, desde este equipo se empezó a transformar el Centro hasta lo que conocemos hoy”.

Asun Porta Murlanch natural de Sariñena, estudió en la escuela del Barrio de la Estación, luego accedió a Bachiller Superior interna en el Colegio Santa Rosa en Zaragoza y COU en el Instituto Ramón y Cajal en Huesca, así como la Diplomatura en Profesorado de EGB (Educación General Básica) en la especialidad de Matemáticas y Ciencias. Durante ocho años estuvo en Cataluña, estuvo en el Colegio San José de Cerdañola de Mataró, al año siguiente aprobó las oposiciones en Barcelona y pasó al Colegio “Torre LLauder” de Mataró como interina y después como propietaria provisional hasta que le dieron plaza definitiva en el Colegio “Pilar Mestres” de La Roca del Vallés. Regresó a Aragón ejerciendo un año en Peñarroya de Tastavins en Teruel, donde compartió casa, hijos y colegio con Margarita Périz. Desde allí le dieron por Concurso de Traslados la Escuela Unitaria de Albalatillo, donde estuvo nueve años, centro que luego se integró en el CRA Monegros Norte. Por concurso de traslados le dieron el Colegio La Laguna de Sariñena por Educación Infantil. Fue directora durante cuatro años del centro junto a Mariano Baches y Carmen Casabón. Emprendieron un proyecto de Convivencia y Mediación Escolar

Don Juan Carlos daba clases de religión, el párroco de Sariñena, luego, cuando se retiró, continuó Lourdes Marco de El Tormillo. Muchos maestros y maestras han pasado por el colegio Puri Conte, Isabel Pérez, Nieves Zalba, Mari Rodríguez, Ana Pueyo, Ana Laborda, José Luis Azagra, Blanca Lobateras… muchos que pido disculpas por no llegar a todos y todas.

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Inauguración del Colegio Nuevo

El actual Grupo Escolar o Colegio Nacional fue inaugurado el siete de octubre de 1970. El acto contó con la presencia de varias personalidades de la época como el Gobernador Civil Víctor Fragoso del Toro, el alcalde de Sariñena Félix Regaño o el director del Grupo Escolar don Fausto Gonzalvo Mairal.

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Construcción del nuevo colegio. Fuente: MACP. 

El solar fue cedido por el ayuntamiento en el que además la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Zaragoza, Aragón y Rioja levantó un bloque de viviendas. El bloque construido contó con un presupuesto de 8.000.000 de pesetas, obra de don Teodoro de los Ríos. Un bloque de treinta y dos nuevas viviendas construidas por la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Zaragoza, Aragón y Rioja. Los pisos se alojan en cuatro plantas, de las cuales los bajos están destinados a locales comerciales, unos 10 en total.

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El colegio nuevo se construyó con un amplio patio que daba la bienvenida al colegio “cubierto en gran parte para que sirva de recreo a donde dan parte las aulas y demás dependencias”. Un colegio presupuestado en 4.500.000 de pesetas, donde el Estado aportó 3.750.000 pesetas y el resto fue a cargo del municipio. Dimensionado para recibir enseñanza unos 400 alumnos, el colegio consta de “Tres plantas y su estilo es funcional. Las aulas, los servicios, los pasillos, son impecables y el mobiliario escolar es modernísimo, llamándonos poderosamente la atención los de las aulas de párvulos. La visibilidad y luminosidad del nuevo edificio es, inmejorable”.

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Hoy en día continúa siendo una enseña de Sariñena, donde maestros y maestras imparten a generaciones de niños y niñas, responsables de uno de los mayores valores de una sociedad: la educación. A todos ellos el mayor de los reconocimientos, recuerdo y agradecimiento.

Inauguración en Sariñena de un grupo escolar y de treinta y dos viviendas

Presidió los actos el Gobernador Civil y Jefe Provincial del movimiento. Asistieron asimismo altas personalidades de la caja de Ahorros de Zaragoza, Aragón y Rioja, entidad constructora de los pisos citados.

La capital de los Monegros, Sariñena, no sugiere la estampa patética de una comarca dolorida y célebre por la ausencia de vegetación arbórea y por sus pertinaces sequias. Sariñena es una entidad urbana coquetona bien cuidada, limpia, alegre y con el aire de los pueblos que, volcándose hacia el porvenir, saben forjarlo en el cotidiano trabajo y en la unidad de ilusiones y esfuerzos de todos sus hijos. De la Sariñena de hoy, a la de hace cinco lustros, media un abismo. Quizás el símbolo más elocuente de su positiva evolución sea la Avenida de Huesca, es decir, la calle principal de entrada, donde ahora, y a sus márgenes, han surgido nuevos y modernos edificios, en una rúa perfectamente pavimentada, donde en uno de sus lados brilla un precioso y cuidado parque y jardín.

Pero, adentrándonos más en la villa, podremos calar en la profunda transformación de sus estructuras. Y de todo cuanto de mucho y bueno se ha hecho y se hará, ayer nos atrajo poderosamente la imagen de un soberbio Grupo Escolar o Colegio Nacional, admirable aspiración sariñenense que ahora se ha convertido en esplendida realidad. Y junto a este centro de la cultura, había también ayer un moderno bloque de viviendas sociales, construido por la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Zaragoza, Aragón y Rioja, tras la generosa cesión de los solares por el Ayuntamiento.

Dos caras de un mismo propósito: promoción social para los hogares ya construidos o los que puedan crearse, y promoción cultural a nivel de la educación primaria o general básica para las actuales y futuras generaciones. Dos obras extraordinarias que honran a quienes  las proyectaron, las desarrollaron y las culminaron. Dos obras, jalones importantes para ese futuro que día a día están configurándolo bajo signos entusiastas y eficaces, los actuales rectores municipales, igual que los anteriores, bajo el signo de la unidad, fructificadora, como señaló el gobernador civil, con las más nobles y ambiciosas empresas, como son la cultura y la vivienda.

Sobre las seis de la tarde de ayer, hacía su entrada en Sariñena el gobernador civil y jefe provincial del Movimiento, don Víctor Fragoso del Toro, a quien acompañaban el procurador en Cortes por los municipios, don Emilio Miravé Diez, y el delegado provincial de la Vivienda, don Pedro Gómez Mompart.

En le acera del nuevo bloque de  viviendas a inaugurar fue cumplimentado por el alcalde de Sariñena, don Félix Regaño; secretario, don Enrique Vicente Cantaloba; miembros de la Corporación; capitán de la línea de la Guardia Civil, don Cecilio Cuesta Cuesta; comandante de puesto, don Dalmiro Pérez; cura párroco, don Vicente Fuertes; procurador en Cortes por los Cabezas de Familia, don Francisco de Asís Gabriel Fonce; director del Grupo Escolar, don Fausto Gonzalvo Mairal, y los alcaldes y secretarios de los pueblos de la comarca.

Desde Huesca, y con anterioridad, se encontraban el delegado de Educación y Ciencia, don Cristina Alejo-Pita Contreras; secretario de Educación y Ciencia, don Antonio Core, y delegado de Educación Física y Deportes, don Manuel Mata.

Por la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Zaragoza, Aragón y Rioja, se encontraban el presidente del Consejo de Administración, don José María García Belenguer; secretario del Consejo, don ,José María Monterde; consejeros, don Anuro Guillén Urráiz don Severino Arruebo, don Fidel Lapetra director general, don José Joaquín Sancho Oronda; subdirector general señor García Cardón; director provincial de la Caja de Huesca, don Eran cisco Oliver Blanco, delegado de Sariñena, don Jesús Bellostas; jefe de Relaciones Públicas, don Manuel Cabeza Muñoz, y director de Radio Huesca don Alberto Turmo Tornil.

Asimismo se encontraban el ingenie ro, don Enrique Hidalgo, por la entidad constructora del bloque de viviendas.

BREVE DESCRIPCION DEL BLOQUE

Situado en la avenida de Madrid, a donde da su fachada, se encuentra el bloque de treinta y dos nuevas viviendas construidas por la Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Zaragoza, Aragón y Rioja. Los pisos se alojan en cuatro plantas, de las cuales los bajos se destinan a locales comerciales unos 10 en total.

Hay diversas clases de pisos, pero sus dimensiones, por término medio, son de unos 70 metros cuadrados útiles. Tienen tres accesos o escaleras así como antenas colectivas. Su inauguración se ha adelantado sobre las fechas previstas. Su presupueste se eleva a unos 8.000.000 de pesetas, y los beneficiarios deberán pagarlas en el plazo de quince años. Es autor del proyecto, don Teodoro de los Ríos.

Tras una rápida ojeada al bloque las autoridades y personalidades se dirigieron a la plaza de San Roque y calle de la Victoria, a donde dan las fachadas más importantes del nuevo y magnifico grupo escolar.

Se penetra por un amplísimo patio cubierto en gran parte para que sirva de recreo a donde dan parte las aulas y demás dependencias. La visibilidad y luminosidad del nuevo edificio es, inmejorable. Consta de tres plantas y su estilo es funcional. Las aulas, los servicios, los pasillos, son impecables y el mobiliario escolar es modernísimo, llamándonos poderosamente la atención los de las aulas de párvulos.

Con un presupuesto en números redondos de unos 4.500.000 de pesetas, se distribuye en doce aulas magníficas, comedor escolar, servicios, sala de juntas y despacho del director, así como conserjería, etc., etc.

De esta cuantía, el Estado ha contribuido con 3.750.000 pesetas, y el resto ha sido a cargo del municipio. Podrán recibir enseñanza unos 400 alumnos.

En una de sus dependencias, dio comienzo el sencillo acto inaugural.

En primer término, el párroco don Vicente Fuertes, bendijo los locales y después hizo uso de la palabra para destacar lo señalado en este día para Sariñena, en el que van a ponerse en marcha dos capítulos fundamentales: escuelas y viviendas. Hace una emotiva semblanza de ambos .capítulos y termina con un “¡Viva Sariñena!”, con testado unánimemente por todos los asistentes, muy numerosos.

A continuación el alcalde, don Félix Regaño, pronunció un discurso, siendo muy aplaudido. Inmediatamente, el director general de la Caja, señor Sancho Dronda, interviene para decir que la Caja habla tenido la suerte de haberse cuido a la serie de actos inaugurales que hoy se celebraban en Sariñena, y que ello se debía a la amable invitación recibida al efecto.

De la Importancia de este acto para la Caja, da idea la presencia aquí del presidente del Consejo de Administración y de la mayor parte de sus consejeros. Por ello debía hacer unas breves manifestaciones, primero para expresar su gratitud al Ayuntamiento de Sariñena por la ayuda prestada para estas viviendas. Se nos pide -añadió- por todos los pueblos, que hagamos viviendas sociales, las únicas que podemos hacer, dada la finalidad benéfica de la Caja; pero así como Sariñena os ha dado los solares, en otros  sitios nos es imposible por el precio de especulación de los terrenos. Estamos dispuestos a levantar viviendas sociales allí donde se nos requiera siempre dentro de nuestras posibilidades.

Terminó felicitando a Sariñena y a los adjudicatarios, recordando a cuantos no habían conseguido piso, les llevaba un mensaje de esperanza y de promesa en que la Caja haría cuanto estuviera de su parte para satisfacer estas legitimas apetencias, pero recabando que el ejemplo de Sariñena cundiera para hacer más rápida esa tarea social. Muchos aplausos.

Cerró el acto el gobernador civil y jefe provincial del Movimiento, quien comenzó diciendo que debería pronunciar unas breves frases para cerrar este acto que tanto le complacía y para facilitar, en primer término, al Ayuntamiento, a los vecinos y agradecer a la Caja la colaboración prestada para esta labor social. Felicitó también a los alumnos y a las maestros Porque en estos acogedores y magnifico, locales su tarea encontrarla un medio adecuado. Con este Grupo Escolar –añadió- se sienta un pilar en la educación, que es el primar cimiento de toda sociedad moderna, y civilizada. Y de todo ese vasto conjunto educativo, la general básica o Ia escuela, en una palabra, es la base imprescindible de la formación humana. Recientemente se ha promulgado la Ley de Educación. Este ha sido un hecho revolucionario el más importante, quizás, desde el 18 de Julio. Es hecho revolucionario el que todos puedan acceder a la cultura superior, no en virtud de los recursos económicos de  sus padres, sino en función de su vocación e inteligencia. Esta igualdad en la educación general básica, ya fue pedida por nosotros en el curso de un Consejo Económico Sindical, insistiendo se asentara sobre esos términos. Y así como el Régimen de Franco y del Movimiento Nacional acabó con aquel baldón de los soldados de cuota, también ha terminado el estudiante de cuota, es decir, aquel que estudia o se matricida en la Universidad, sólo porque sus padres poseen amigos financieros, mientras que el pobre veía cerradas sus puertas, aunque tuviera dotes para el trabajo intelectual.

Esta igualdad de educación, esta Igualdad de oportunidades, es el camino para engrandecer a un país. Porque la principal riqueza de los pueblos no son sus tierras o sus fábricas, sino sus hombres.

Evoca los tempos del liberalismo y de los partidos políticos que dividían a los pueblos y agrega que hoy no quieren oír hablar de eso, porque lo que necesitan esos ingenieros y arquitectos que les estudian y resuelven sus problemas, necesitan torrentes de agua para fecundar sus campos, escuelas para formar a sus hijos, viviendas para disfrutar de una vida decorosa y humana. Esto es lo, que quieren recibir los pueblos y no una regresión a épocas felizmente superadas, con sus soldados de cuota y sus estudiantes de ídem. Quieren la unidad, porque ella es la que les ha dado estas obras fehacientes y positivas, que no hubieran sido hechas sin Franco y sin el Movimiento Nacional.

Falta mucho todavía per hacer. Cierto. Pero serán las nuevas generaciones las encargadas de realizarlo. Y lo realizaran, si no olvidan estas serias palabras: Unidad. Franco, Movimiento Nacional. Con un vibrante viva Franco y a España, termino esa intervención, siendo muy aplaudido.

Después, y en el Hotel Yzuel, el Ayuntamiento de Sariñena ofreció a los asistentes una copa de vino español.

Nueva España – 08/10/1970.

La herencia de mis abuelos


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Presa de El Grado. Fuente Wikipedia.

Por Adela Hernandez Laguna

Esta primavera tocaba reunión familiar. Mis tíos, Santi y Manolo, consiguieron reunir a toda una segunda y parte de una tercera. Todos ellos hijos y nietos de emigrantes andaluces que trabajaron en la construcción de la Presa de el Grado.

La Puebla de Castro fue el lugar donde mi abuelo y sus dos hermanos vivieron mientras duraron los trabajos de construcción de la presa. En este pequeño pueblo de la Ribagorza, mi padre y sus primos compartieron ratos de juegos, meriendas, tardes de verano, baños en la fuente de las Cañutas, y noches durmiendo todos juntos al cuidado de la abuela Encarnación, mientras sus padres estaban fuera. Se trataba de rememorar la vida que llevaban entonces, y hasta allí nos desplazamos.

Su presencia en el pueblo causó un gran revuelo. Cuando los vecinos se enteraron de quienes eran, les dirigían gestos de cariño y se interesaban por lo que había sido de la vida de sus padres. Ellos respondían emocionados, hablando de sus mayores con respeto y admiración. Sentí como si les estuvieran dando un homenaje. Aquella visita suponía reconocer su punto de partida y el esfuerzo que sus padres habían hecho por ayudarles a salir adelante, regresando en otras condiciones distintas y mejores a las que tenían cuando se fueron ante aquellos vecinos que en su día les habían echado una mano facilitándoles comida y alojamiento.

Cincuenta años después volvían a pasear todos juntos por las calles de la Puebla y sus miradas se llenaban de recuerdos.

Mi padre y yo fuimos hasta allí en moto. Conforme subíamos la carretera que va desde el Grado a la Puebla, habiendo dejado atrás la caída del aliviadero de la presa, me preguntaba en qué estaría pensando mi abuelo mientras hacían ese mismo trayecto todos los días tras una agotadora jornada de trabajo. Supongo que en cómo solucionar el día a día de la mejor manera posible. Daría las gracias por haber salido ileso un día más del trabajo, dada la peligrosidad y las condiciones en las que trabajaban y por saber que podía seguir manteniendo a su familia hasta que la obra acabase. Al fin y al cabo habían
emigrado para buscarse la vida así que de momento cumplían con el objetivo de haber encontrado trabajo.

No se habían equivocado sus paisanos de Gorafe en la provincia de Granada, cuando tiempo atrás, unos y otros comentaban que por el norte iban a comenzar muchas obras que les brindarían la posibilidad de encontrar trabajo. Las obras a las que se referían eran las gestionadas por la empresa pública Empresa Nacional Hidroeléctrica del Ribagorzana, S.A. (ENHER), constituida en 1946 con capital mayoritario del I.N.I (Instituto Nacional de Industria), y encargada de gestionar la concesión del aprovechamiento hidráulico de la cuenca del río Noguera-Ribagorzana.

Obras como el Embalse de Escales fueron trabajos derivados de lo anterior y lo que les llevó a su primer destino, Puente de Montañana. Mi abuela, embarazada de siete meses, llegó junto a sus cuñadas tras un largo viaje de tres días donde les aguardaban mi abuelo y sus hermanos. El diecinueve de agosto de 1954 fueron contratados por la empresa ENHER. Al acabar estos trabajos se trasladaron a Guadalajara donde se estaba ejecutando el tramo de ferrocarril que unía Medina del Campo con Zamora, pero solo estuvieron allí ocho meses. Estaban en contacto permanente con sus compañeros de trabajo y alentados por el inminente comienzo de las obras de la Presa de el Grado se trasladaron a la Puebla de Castro. El dieciocho de octubre de 1958, comenzaron a trabajar para la empresa AUXINI, departamento de construcción del I.N.I.

Los primeros trabajos en la presa consistieron en construir los túneles que desviarían el cauce del río Cinca y que actualmente sirven como conductos de desagüe de la presa. En aquel momento mi abuelo trabajaba llevando una pala con la cual cargaba el material extraído sobre unas vagonetas que finalmente lo trasportaban hasta el exterior. Todavía conservamos la lámpara de carburo que mi abuelo utilizaba para alumbrarse en aquellos túneles. A continuación empezaron las excavaciones y la ejecución del muro de la presa.

El Grado 1

Mi abuelo Isaac como oficial de primera trabajaba de barrenador para extraer material de las canteras. Tenía de capataz a su hermano mayor Santiago.

La presa se ejecutaba mediante el encofrado y desencofrado, tras el fraguado, de grandes
bloques de hormigón. Lo que entre los obreros se conocía como “dados”. Las dimensiones de los bloques variaban en función de a qué altura de la presa eran ejecutados, pero se puede considerar un volumen medio de cubo o tongada de unos quince metros de ancho por quince de largo y un metro y medio de  alto. La solera de un nuevo bloque era la parte superior del anterior y lo primero que había que hacer era preparar la base donde se sustentaría el nuevo cubo. Esta operación consistía en eliminar la lechada superficial que se forma durante el vibrado del hormigón. Para ello picaban esa capa y los restos eran soplados con aire comprimido. Más tarde se preparaba el encofrado de la siguiente tongada y por último se vertía el hormigón. Entre bloques siempre quedaba un espacio que era rellenado posteriormente del mismo material para funcionar como junta de dilatación. Antes del vertido, la calidad del hormigón de una cantidad representativa de cubas era controlada por personal técnico de Confederación comprobando que su resistencia a compresión y cantidad de arcilla en arena fuera la adecuada mediante el análisis de muestras en el laboratorio dispuesto a pie de obra. Además, se llevaba a cabo un control visual de cada bloque cuyo objetivo era la detección de coqueras. Las coqueras son fallos producidos en el hormigón que se presentan como acumulaciones de grava y se producen normalmente por un mal vibrado. Estos fallos debían de ser rectificados mediante la limpieza de la grava, saneo y sustitución por hormigón reparador.

Conforme la presa ganaba altura los trabajos se hacían más peligrosos. Para evitar caídas los obreros solían atarse una cuerda a la cintura a modo de arnés que sujetaban por el otro extremo a una barra de hierro previamente fijada por ellos mismos al muro de la presa. En una ocasión en la que mi abuela bajo a comprar al economato vio a mi abuelo colgado del muro de la presa montado en una tabla y dos cuerdas a modo de columpio, y se angustió tanto que decidió no volver. Ese día mi abuelo estaba eliminando las malditas coqueras.

Aunque a ellos no les ocurrió nada, otros no corrieron la misma suerte. En una ocasión, estaban barrenando la pared del terreno de la margen derecha del cuenco de la presa y encontraron una veta de salagón. El terreno se desestabilizó y cayó sobre cuatro obreros que se encontraban en la base ejecutando uno de los dados. Se calcula que el peso del volumen de tierra desprendido fue de unas trescientas toneladas. Murieron los cuatro, pero mi abuelo dice que “podían haber sido muchos más, porque normalmente había más gente trabajando en el fondo de la presa”. Veinticuatro horas antes de que el liso se desprendiera, había trabajando en el fondo de la presa veinte personas. Así me lo confirma personal de Confederación Hidrográfica del Ebro, que fueron testigos presenciales del fatal acontecimiento. En los instantes posteriores al accidente sucedieron escenas verdaderamente dantescas. Cuando corrió la voz, las mujeres comenzaron a salir corriendo de sus casas y cuando comprobaban que sus maridos estaban a salvo, se abrazaban intensamente a ellos como nunca antes lo habían hecho.

Durante los años 1962 y 1963, la obra llegó a concentrar a unos mil trabajadores. El balance final de fallecidos en la presa de El Grado fue de once personas. Mientras, la vida seguía. La preocupación de las familias de los obreros aumentaba en la misma proporción que lo hacía el avanzase de las obras. Cuando aún no había amanecido, una línea de pequeños puntitos iluminados se aparecía sobre el fondo oscuro de la noche. Era el rastro de aquellos farolillos de carburo que iluminaban el camino a los obreros desde su casa hacia la presa, y que mi abuela observaba asomada a una pequeña ventana, hasta que desaparecía entre los accidentes del terreno. Esa marcha indicaba el inicio de un nuevo turno de trabajo. En ese momento su mente se desplazaba hacia lo peor y se evadía pensando en lo que debía hacer en lo que restaba de jornada. Sus hijos y la rutina diaria la mantenían muy ocupada y la aliviaban de pensamientos angustiosos.

En principio el material para fabricar el hormigón era extraído de las canteras. Al no cumplir con los parámetros técnicos exigidos para tal fin, se acabó obteniendo del río. Mi abuelo Isaac como oficial de primera trabajaba de barrenador para extraer material aquellas canteras. Tenía de capataz a su hermano mayor Santiago. Mi tío Santiago asumía también fuera del trabajo su papel de hermano mayor tomando las decisiones más importantes y sus hermanos le respetaban y obedecían sin discusión. Mi tío Manolo tenía el mismo cargo que mi tío Santiago, pero controlaba trabajos de ejecución de los dados de hormigón. Los dados estaban numerados, y en sus partes de trabajo debía de indicar el número de dado en el que se había trabajado ese día en cuestión.

El trabajo en la presa era frenético y constante. Llegó a haber tres turnos de trabajo de ocho horas cada uno hasta completar el día entero, aunque este hecho fue circunstancial y solo se dio durante un verano. En invierno no podía mantenerse el mismo ritmo de trabajo debido principalmente a las bajas temperaturas. Esta circunstancia también afectaba a la calidad de los materiales. Para evitar que el agua contenida en el hormigón se congelase y asegurar un correcto fraguado, era necesario verter anticongelante y en ocasiones incluso se utilizaba agua caliente para mezclar el hormigón.

El pago de los salarios por supuesto se hacía al contado. El “pagador” , que así se llamaba la persona encargada de entregar el dinero de la nómina a los obreros a pie de obra, era escoltado por dos guardias civiles hasta que acababa de liquidar las cuentas con el personal. Normalmente, tardaba dos días en pasar por todos y cada uno de los tajos. Los obreros formaban grandes colas frente a él esperando que les entregara la merecida paga.

El Grado 2

Mi tío Manolo tenía el mismo cargo que mi tío Santiago, pero controlaba trabajos de ejecución de los dados de hormigón. En la imagen pueden observarse las cerchas que servían para sostener la estructura de los encofrados.

Junto a los aledaños de las obras, se proyectaron todo tipo de instalaciones para cubrir las necesidades básicas de las familias. El Poblado de Nuestra Sra. De Perpetuo Socorro contaba con un colegio, parroquia, economato, estanco, servicio de asistencia médica e incluso un cuartel de la guardia civil. Se instalaron barracones para dar alojamiento a los obreros que habían llegado sin su familia. Mi abuelo y sus hermanos vivían en la Puebla en casas de alquiler. El día de la visita tuvimos la oportunidad de ver el interior de la casa donde vivía mi tío Santiago. Tenía dos pisos. El piso de abajo era una especie de corral y en el piso de arriba se encontraba las estancias y la cocina. Había dos habitaciones. Cual fue la sorpresa, cuando entrando en una de las estancias mi tía Mati encontró colgadas en la pared todas las postales que había pegado en su día (fotos de los Beatles, Rafael y Marlon Brandon entre otros). Estaban intactas, desde hace más de cincuenta años, esperando a que alguien volviera a recogerlas. Se quedo impresionada al verlas. Sencillamente, no se lo podía creer.

Después mi padre me enseñó donde vivía con mis abuelos y su hermano. Era el piso de arriba de una casa hoy en día restaurada. En el primer piso del edificio se celebraba el baile del pueblo y también era donde estaba el Cine. Mi padre me cuenta que mientras cenaba veía las películas que proyectaban, escondido tras una puerta para evitar ser visto. Eso le daba mucha más emoción al momento.

Mientras los hombres trabajaban en la presa, las mujeres atendían a sus hijos y cuidaban de la casa. En el lavadero de la Puebla, pasaban tardes enteras comentando las cosas que ocurrían en el pueblo, y aprovechaban para relacionarse con otras familias de emigrantes que estaban en su misma situación. Las extremeñas tenían por costumbre llevar sobre la cabeza el balde lleno de ropa limpia. En cambio, mi abuela y sus cuñadas no tenían esa habilidad y llamaban a sus hijos para que les ayudaran a llevar la carga en sus bicicletas. Por el camino paraban a respigar almendras, que luego vendían.

También había tiempo para el ocio. Mi abuelo solía tocar la guitarra en el baile y mi tío Santiago el laúd. Recordaban su papel como músicos en su tierra, donde siempre contaban con ellos para animar la fiesta. Como aficionados a las corridas de toros, solían desplazarse a Barbastro para asistir a ellas. Cuando esto ocurría la abuela Encarnación se quedaba al cuidado de todos sus nietos, que la recuerdan como una persona entrañable y muy aficionada a la lectura. Junto a ella pasaron momentos inolvidables.

Al regresar a Sariñena miraba cómo los aspersores regaban las fincas recién sembradas de maíz. Resulta ser una imagen acogedora. Me identifico mucho con ella y me hace sentir en casa. Pensaba que mi abuelo y sus hermanos, y otras gentes llegadas de otros lugares de España pusieron su granito de arena para esto fuera posible.

La presa de el Grado es una obra emblemática. Constituye una pieza fundamental en el funcionamiento del sistema regable de Riegos del Alto Aragón y almacena el agua que riega hoy en día nuestros campos.

No sé hasta que punto mi abuelo y sus hermanos eran conscientes de la importancia de la construcción de aquella infraestructura, cuando contemplaban como el casco del ingeniero jefe de obra junto con unas cuantas monedas de la época, eran enterrados con el vertido de la primera cuba de hormigón en el fondo de la presa. A día de hoy mi abuelo lo sabe. He aprovechado al máximo la oportunidad de explicarle que se trata de una obra clave para el desarrollo de la agricultura en nuestra zona y le he visto emocionarse cuando le recordaba los nombres de antiguos compañeros de trabajo. Le he hecho saber que mi trabajo y el de muchísima gente esta total o parcialmente ligado a la construcción de la presa. Al final todos estamos conectados. Del trabajo que hicieron otros en el pasado nos aprovechamos nosotros ahora.

El Grado 3

Pasamos una jornada inolvidable. Os recomiendo visitar la zona y la presa de el Grado, actualmente accesible gracias a la iniciativa lanzada por el Ayuntamiento de el Grado que organiza visitas guiadas a su interior.

Quiero dedicar este artículo a mis abuelos Isaac y Julia, y a toda la gente de su generación que supieron vivir con dignidad partiendo de cero, trabajando en duras condiciones para dejar una importante herencia a la sociedad.

En memoria de mis tíos Santiago y Manolo Hernández.

Agradecimientos:

A Ramón Latorre, de Confederación Hidrográfica del Ebro que participó en los trabajos de Dirección de Obra durante la construcción de la presa.

Al Excmo. Ayuntamiento de el Grado, en especial a Gabriel Chicote, por llevar a cabo la incitativa de organizar visitas guiadas a la presa.

Adela Hernandez Laguna