Georgina Paúl Puisac nace el 19 de julio de 1933 en Capdesaso, en casa “El café de Marina”, café que regentó su familia, principalmente su madre, nombre por el que fue conocido el bar-café. Gracias a Georgina, nos acercamos a la vida de Capdesaso y su pasado reciente a través del café de Marina que actuó de centro social y neurálgico de la localidad monegrina.
Tiempos de antes, recuerda Georgina -duros, pero felices-, cuando iban a buscar agua a la fuente -con una burra y argados de mimbre, dos cantaros a cada lado, cuatro en total- y a la balsa a lavar la ropa, donde había unas pilas de piedra, pues antes –todo se hacía a brazo-.
El pueblo se salvó gracias a la huerta de Capdesaso, fértil gracias a la acequia Valdera y del Molino. El ayuntamiento arrendaba tierras a familias y ayudó mucho. Se ponía de todo: patatas, cebollas, ajos, judías, tomates, acelga… en casa gallinas, pollos y uno o dos cerdos que mataban -uno al inicio del invierno y otro al final-. Tenían oliveras, había molino de aceite en la balsa, y viñas –todo el pueblo tenía y se hacía muy buen vino-. Pasadas las fiestas de septiembre, los carros ya estaban preparados para ir a cosechar la uva. Al campo siempre se llevaba vino, en bota, para trabajar. Alguno arrancaba algo de esparto y tan solo más que dos o tres familias hacían sogueta, los “fencejos”.
En Capdesaso hubo posada, en casa Pedruelo, venían con tartanas y mulas ya que tenía muy buenas cuadras. Georgina nombra con cariño la tienda de Fidel de ultramarinos, que también hacía de carnicería, y la de Eleuterio; luego estuvo el Spar, ya sobre 1965. De hornos de pan, recuerda Georgina, primero estuvo el de Montori y luego el de Cuarte, que vino a coger el horno de Inocencio. Venían vendedores de fuera y en la plaza vendían ropas o vajillas y el alguacil, con corneta, daba cuenta de su llegada. De Sariñena venía Dusán, Viscosillas, – venía en una moto con un carro y vendía telas, lanas o hilos-.
A la escuela fue hasta los 14 años, empezó a ir a los 6 o 7 años, aunque muchos querían dejar la escuela para ir a trabajar y ganar dinero. Muchas mujeres marcharon a Barcelona a servir y, cuando regresaban para festivos y fiestas, –traían ropas y zapatos que aquí no se veían-.
Georgina, a los 14 años marchó a trabajar a Porta en el barrio de la estación ferroviaria de Sariñena. Limpiaba botellas y cargaba y descargaba camiones. Iba andando, no le llegaba para una bicicleta. Iba junto a unas chicas que iban para Anoro, que tenía unos grandes almacenes en la estación; compraba y vendía ordio y trigo. Tardaban entre media hora y tres cuartos de hora en hacer el recorrido y si llovía se tenía que aguantar, aunque a veces los de Porta las llevaban. Iban dos o tres y siempre con el paraguas. En Porta recogían almendras, las descascaraban y en una mesa las separaban. Georgina aún se acuerda de la señora Melera que iba al tren a vender gaseosas.
A veces tenía que bajar a Sariñena a comprar alguna cosa, por un balde 1 hora ir y otra hora volver. También, durante un tiempo se dedicó a hacer viajes a Sariñena para hacer encargos, con un carro y burra. También iba a buscar al médico a la estación, donde subía con el coche Ispa.
La casa familiar la hizo un hermano de su padre que fue a América, fue ayudante de cámara, de un marques y para su retiro se hizo la casa para él y toda la familia. Era buena casa, -entonces las casas eran como corrales, con barro a las entradas-. Aunque él no llegó a vivir. El bar lo hizo para su padre. Su padre no había tenido tierras y tuvo que marchar a Reus para trabajar, fue allí donde conocieron al Marques. Pero su madre se quedó viuda muy pronto y tuvo que llevar ella sola el café.
Era café y salón de baile, solían reunirse para hablar, contar sus cosas y jugar a las cartas, algunos al guiñote, pero otros hacían timbas y apostaban dinero. Algunos hasta se quedaban hasta altas horas de la madrugada, alguna vez hasta las cinco de la mañana. Una vez apareció a las tres de la mañana el juez de Sariñena para sacarlos del bar -vino con una tartana y una mula y tuvo que salir corriendo mientras le perseguían por los tejados tirándole piedras y cascotes de tejas-.
A veces daban comidas, si estaba el maestro o el practicante que también se quedaban a dormir en plan pensión. Igual les daban de comer y cama a las orquestas. Durante la guerra se alojaron milicianos -en el salón había 14 camas con milicianos y en el almacén frente a casa de Usola vivían también y tenían transmisiones-. También estuvo transmisiones en la parte de arriba de la casa de Georgina.
Después de comer iba la gente al café y los domingos por la tarde hacían baile, tenían un patio exterior y un almacén que hacía de pista de baile, con bancos en los laterales y un pequeño escenario. También se hacía baile si había algo especial o cuando la gente lo pedía gracias a la gramola que tenían -siña Marina que haremos baile-. El café lo tuvieron hasta el 2008 cuando cerraron definitivamente.
Las fiestas eran muy sonadas, había hasta 40 chicos que pagaban el baile -¡40 chicos de gasto de orquesta!- por lo que traían muy buenas orquestas. La víspera había pasacalles con la orquesta, después se iba con la virgen todo el camino hasta la ermita de santa Elena y después de la romería, se paraba en alguna casa y se cantaba alguna jota. Había carreras pedestres, comidas… Muy conocido fue Ramón Cambra que tocaba el violín y saxofón, aprendió en Barcelona y era un virtuoso de la música. Lo llamaban para tocar por los pueblos y tocar el violín. En Capdesaso tocaba los días festivos -para san José, el día del Pilar…-.
Para santa Águeda hacían chocolate para todo el pueblo e iban a la iglesia a tocar las campanas, luego hacían baile. Un día apareció un comercial que lo pusieron de chocolate. Y para san Sebastián se hacía hoguera en la plaza de la iglesia y alguno llevaba alguna silla o mueble viejo para quemar.
Georgina se casó con Paco Borbón, agricultor que llevó las tierras de casa Antón Francisco. Georgina ha trabajado en casa, han tenido vacas de leche que vendían a un camión de la Ram de Grañén que la iba recogiendo. A pesar de la dureza de antes, Georgina habla con nostalgia – la gente con poco eran felices. Hasta hace 10 años todas las puertas estaban abiertas, hasta con la llave puesta en la puerta-.
Natural de Capdesaso, Inocencio Villacampa Buisán nace el 28 de diciembre de 1933. De casa de labradores, su padre era jornalero, profesión de la que también ha ejercido Inocencio. Una forma de ganarse la vida muy habitual en el medio rural, el del ir a trabajar donde había trabajo -Donde llamaban, a la huerta, la viña, la siega o la trilla, a cualquier faena del campo-. Afortunadamente, Cadepsaso siempre ha tenido huerta y en ella se ha cultivado todo tipo de hortalizas y verduras, sobre todo patatas, para el gasto de casa y maíz que se vendía, lo que favoreció bastante la vida en el pueblo. Además, había mucho olivar, almendrar y vides.
Inocencio nació antes de la guerra, aunque de esta poco se acuerda, su familia veía los aviones pasar y para estar más seguros marcharon a Binéfar. Al acabar la guerra, la familia regresó a Capdesaso. Así, su juventud transcurre en Capdesaso, haciendo viajes a buscar agua a la fuente para beber, que es de manantial -¡íbamos con la burra y cuatro cantaros!-. El resto del agua la cogían de la balsa, agua para fregar y lavar, había tres pilas de piedra para lavar la ropa.
Se hacía esparto y sogueta, fencejos. Inocencio hacía una ristra larga desde la plaza de la iglesia hasta la fuente y poco a poco iba entrelazando con sus manos el basto esparto. Lo vendían a Fidel Paul, que tenía una tienda en la calle Baja, con quien hacían algo de trueque. También se hacían adobas y cañizos, Inocencio los hacía con el tío Elías y José Puertolas, quien era el que más se dedicaba a hacer cañizos en el pueblo.
En Capdesaso había tres rebaños importantes y tres pastores de ovejas. La caza era sobre todo liebre y algo de conejo. La leña la traían a vender y la compraban, aunque también mucha gente se la hacía. Se amasaba en casa y al horno solo se iba a hornear En casa Montori estaba el horno de pan “Casa Segundo” y luego se instaló otro en 1940, que llevó uno de Cuarte de Huesca, Antonio Monaj. Tres eran las tiendas que había entonces, recuerda Inocencio, y una carnicería, además del café de la señora Marina. Sin olvidar al herrero José Bescos y al carpintero Alejandro Escartín, que entre los dos arreglaban las ruedas de los carros.
Estaba la posada de Pedruelo de 1770, que tenía unas cuadras bien grandes y donde Iban los caldereros a arreglar cacharrería. Tenían la posada unas cuadras grandes. También hubo cárcel, en la plaza del ayuntamiento, pero Inocencio solo ha conocido los calabozos que estaban bajo tierra. La iglesia tenía un reloj de cuerda y el padre del herrero iba todos los días a darle cuerda.
Las fiestas mayores para el 3 de mayo, cuenta Inocencio, de la Invención de la santa Cruz, eran cuatro días y tres días las pequeñas de la exaltación de la santa Cruz, el 14 de septiembre. En las de mayo se iba a buscar un chopo grande que se cortaba, lo hacían los mozos del pueblo, con un carro sin mulas y lo cargaban hasta el pueblo y plantaban el “mayo” en la plaza y allí estaba todo el año. Siempre había orquestas para las fiestas y el resto del año aparecían de vez en cuando algún que otro comediante por la plaza.
Inocencio no fue buen estudiante, aunque tuvo que ir a la escuela. Las escuelas estaban a la salida de Capdesaso hacía Huesca, aún está el edificio, y tenía dos departamentos, uno para chicas y otro para chicos. Inocencio aún se acuerda de Don Antonio, el maestro, que era de Sena y su mujer, también maestra, Doña Laura.
Capdesaso, escuelas nacionales. Década de 1940.
A los 12 años dejó la escuela y marchó a trabajar a una casa del pueblo, a acarrear agua y paja para las caballerías. Se quedaba a dormir en las cuadras y debía de levantarse unas tres veces por noche para darles agua y paja para que al día siguiente estuviesen listas para labrar. De esta manera, de los 12 a los 17 años estuvo en casa Mur de jornalero. No podía labrar, ya que la casa sólo tenía 3 mulas. Un día dallando, día del Corpus, Inocencio quería ir a misa de las 12, pero le fueron apurando la faena, -un par de carreretas más, un par de carreretas más…- hasta que al final cogió y se fue. Entonces, lo habitual era estar, al menos, en una casa de san Miguel a san Miguel, el 29 de septiembre, que era cuando podían cambiar de casa.
A partir de entonces comenzó a trabajar a casa Paquio, allí tenían 5 mulas y podía labrar, dos mulas para el mozo mayor y otras dos para Inocencio. Pero, a pesar de todo, al paso de unos años, volvió a casa Mur donde pasó algunos años más hasta que marchó a Barcelona en 1969.
En la ciudad condal ha trabajado en la Nissan, en la línea de tractores Ebro y Massey Ferguson, primero tres años montando las ruedas de los tractores y luego se dedicó a conducir los terminados a la explanada. Es en Barcelona donde se acaba casando con una chica de la Estación de Sariñena, Leonor Tomas Escudero, que había nacido en una caseta del monte en 1938, en plena guerra.
Al jubilarse, junto a su mujer regresa a Capdesaso, pues siempre que podían, cualquier festivo día de vacaciones, aprovechaban para volver a Capdesaso. Se ha dedicado a llevar su huerto, mañana y tarde, con su motocultor con carro. Aquí es feliz, en su pueblo, como buen ganchín, recordando parte de la memoria reciente de Capdesaso y la forma de vida rural de un pueblo con historia que cuenta con gran carió y pasión.
Cándida Buil Farled nace en Castejón de Monegros el 11 de marzo de 1937, en la calle de la iglesia número 21 aunque ha vivido gran parte de su vida en Valfarta. Sus memorias nos trasladan a las dos localidades monegrinas, a una vida pretérita que guarda grandes recuerdos, con mucha familiaridad, de una persona muy querida que nos abre las puertas de su casa y nos acoge con gran afecto.
Hija de Mariano Buil Palacio y María Farled, en casa fueron 5 hermanos, 4 chicas y un chico. Su padre era jornalero, muy trabajador, iba a todo lo que podía y hacia trabajos para casa el Cerrajero y en casa de su tío Farled -Lo que más hacía era ir a labrar con las mulas-.
Ella iba a ayudarle a segar, él iba con la dalla mientras ella ataba la garba y a veces, si podían, iban a respigar o a hacer esparto. También su padre Mariano trabajó en carreteras, con una maceta machacaba piedra, iban muchos, el tío Canarro y otros tantos. Tendrían unos 30 o 40 años cuando fueron a Sallent de Gallego y a Panticosa a hacer obras. Incluso estuvo en Valfarta poniendo pinos en el entorno de san Miguel.
Iban a hacer leña con una astraleta, coscojos y romeros que cargaban en una carretilla o con un burro la llevaban para casa. Aunque era muy duro, todo lo hacían con alegría. Almorzaban una tajada de pan con vino y azúcar y para comer muchas veces patatas con judías.
Su infancia transcurrió por las calles de Castejón de Monegros, jugando a los pitos, a los anuncios con las cajas de mistos, a la comba… Aunque en casa tampoco paraba, ayudaba a las faenas, a hacer las camas, limpiar y, entre muchas otras tareas, ir a buscar agua a la fuente del Plano con pozales y cantaros. La fuente del Plano era la fuente grande y tenía lavadero y luego estaba la fuente pequeña, que tenía dos lavaderos, uno para lavar y otro para aclarar. Gracias a la fuente había un poco de huerta en la que se ponía de todo, sí que casa Antillón hacía un huerto bastante grande. Asimismo, estaban las balsas, la Alta y la Baja, una muy buena para guisar y la otra para las caballerías y resto de animales.
Cándida fue a las escuelas que ya estaban en el Plano, entonces eran muchos, hasta comulgaron en su año unos 40 críos. Con 14 años fue a servir a diferentes casas Urcía/Mariscal y los Romairales/ Alcrudo, hacía las camas, fregaba, lavaba y amasaba el pan que cocían en el horno una vez a la semana con lo que tenían para toda la semana -Había dos hornos de pan, Castejón era muy grande, aunque ha ido a menos-.
Hacían la matazía matando un tozino al año con el que hacían longanizas, chorizos… y luego, si podían iban comprando. También tenían conejos, pero su madre decía -¡Rediós!, no voy a poner más conejos, que van a romper hasta el váter-. Había un molino harinero en calle la Luna y en casa Romeral tenía almendreras y olivos.
Recogían trapos que cambiaban por naranjas a uno de Fraga. En casa de la Camionetera vendía de todo, en la Chipranera daban comidas y había baile en casa la Ronquilla, un café muy fuerte. Las fiestas de Castejón de Monegros para Santiago y santa Ana y para el 17 de enero san Antón, que se hacían hogueras. Su padre fue danzante «Para Santiago y Santa Ana, pintan las uvas y para la Virgen de Agosto ya están maduras».
Sus hermanas marcharon a servir a Barcelona y allí se quedaron, su hermano se quedó en Castejón, fue pastor para otro. Se veían muy poco, una vez al año. Muchas chicas jóvenes marcharon a servir a las ciudades, especialmente a Barcelona.
Cándida conoció a su marido Ángel Suelves Barrieras, natural de Valfarta en unas fiestas en Castejón de Monegros. Se casaron el 20 de septiembre de 1958, cuando Cándida tenía 21 años, instalándose en Valfarta en la casa familiar casa Suelves. Su marido fue pastor de su propio ganado ovino, tenían un rebaño de unas 300 ovejas. Ángel marchaba con el ganado por la mañana y no volvía hasta la noche, con la comida en la alforja que Cándida le preparaba. Algunas veces iba a ayudar a su marido con las ovejas y tenían un pequeño camper donde sembraban cebada.
Igualmente iba a buscar el agua a la balsa, tanto a la balsa Alta, en tinajas para beber, como a la Baja, para otras cosas y los animales. En la balsa lavaban la ropa en la balsa y no es hasta 1982 cuando el agua llega a Valfarta.
Amasaba el pan, canasto y mandil, para que no se secase la masa. Había una tienda que había de todo a la que solía mandar algún crío -¡Anda a Margarita a que te de…!-. El ayuntamiento y las escuelas estaban en medio del pueblo, cerca de casa de Candida, donde los críos entraban antes de entrar en la escuela para calentarse en la estufa que tenían en casa. Iba a Bujaraloz para llamar por teléfono y para ver la televisión tenían que ir a otra casa, a ver el “un dos tres”, porque en casa no tenían televisor.
En 1965 se transforma todo con la llegada de la construcción del canal y del túnel, trabajó mucha gente, sobre todo haciendo el túnel -se quedaban a dormir por las masadas-. Para hacer el túnel empleaban dinamita y un primo hermano de su marido murió en una explosión. Había mucha maquinaría y tractores. Al final el agua llegó a Valfarta y se hicieron lotes de tierra, dando bastantes, hasta alguno de Castejón se quedó algún lote. Su cuñado prácticamente hacía de secretario de Valfarta, había uno, pero a él le tocaba hacer casi todo, firmar actas y documentos.
Ha habido mucha pobreza, mucha hambre –Había que vivirlo para saber lo que era-. En casa criaban tocinos, conejos, gallinas y pollos… pero Cándida siempre ha sido feliz con lo que ha tenido, por ello decían “La Cándida» con un duro es más feliz que otros teniendo 3000”.
Cándida y Ángel tuvieron 3 chicos y 2 chicas, ahora tiene nietos y biznietos, una gran familia que le llenan la casa fines de semana, festivos y como no, cada fiesta de Valfarta. Sus hijos han sido danzantes, tradición que se mantiene muy viva en el pueblo. Se han criado por las calles, todos los del pueblo, igual había una veintena de críos jugando por las calles que ahora están casi desiertas. Ahora hay que cerrar las puertas para que no entre nadie.
En Valfarta es conocida como la Cándida de Suelves aunque también había otra de Castejón que le decían la Castejonera. Entonces igual estaban unas trescientas personas viviendo y ahora en inviernos son muy pocos, salía a la calle y veía a gente, ahora no, y menos en invierno. En verano salía con una silla a tomar la fresca con las vecinas. Hecha en falta algo más de vida en el pueblo, un pueblo que le acogió y de la que se ha sentido como en su propia casa, haciendo su hogar y vida en un pueblo que siente propio y del que se siente muy orgullosa.
Consuelo Labrador Rodés nace en Valfarta el 29 de abril de 1936, en la casa familiar en la calle Alta, hija de José Lasbrador Salavert y Carmen Rodés Escalona, siendo tres hermanos: Consuelo, Ana Marí y Alfonso. Su padre, José Labrador Salavert llevaba el “Coche correo” entre Valfarta y Sariñena y su madre, Carmen Rodés Escalona tuvo una carnicería en el mismo Valfarta. Consuelo es memoria viva de Valfarta, tal vez uno de los pueblos más desconocido de Los Monegros, un pueblo pequeño al que hay que ir de propio pero que no defrauda.
Consuelo con una de las tinajas donde guardaban el agua.
Valfarta aparece algo escondido en una gran llanura, en su tímida Val Harta o Farta, en plena aridez monegrina, con sus blanquecinas casas sobre piedras de base de yeso. Domina a un lado el cerro con su ermita de san Miguel y una vez en el pueblo la iglesia a Nuestra Señora de la Luz. Y entre sus calles, nos abre las puertas de su casa Consuelo, para contarnos las historias de antes y de siempre y contagiarnos su cariño por su pueblo.
José heredó el oficio de conductor del coche correo de su padre, con el coche que habían comprado a Basols, de Sariñena, gracias a que en casa tenían algo de tierras que se las llevaban. Realizaba la ruta Valfarta-Sariñena y podía llevar entre unos 15 o 20 pasajeros y que adelante tenía tres asientos. En los pueblos salía el cartero con las cartas y se las entregaba y/o recogía, se llevaba el correo, pero también encargos y pedidos, era un servicio muy importante para los pueblos que permitía la comunicación: –En Castejón de Monegros se llenaba, además de llevar el correo, paquetería, y mercancías varias-.
Conducción del correo
Por conducto de la Administración principal de Huesca, que ha informado favorablemente, el Alcalde de Valfarta elevó a ese Centro directivo instancia solicitando que la conducción del correo en automóvil contratada con D. Pedro Basols Calvo, en la cantidad de 6.887,25 pesetas anuales, entre Sariñena y Bujaraloz, prolongue su recorrido hasta Valfarta. A tales efectos y mediante el abono de la cantidad que a porrata le corresponde, ha dado su conformidad el actual contratista de la expresada conducción.
Entiende esa Dirección general que procede acceder a lo solicitado, por cuanto, sin excesivo gravamen para el Tesoro, resulta beneficiado el vecindario de Valfarta. Por la mayor rapidez en el transporte de su correspondencia. Procede, asimismo, modificar el servicio del Cartero de Valfarta, que en lo sucesivo tendrá como obligación la de recibir y despachar la conducción y las propias de la Cartería, señalándole cuatro horas de trabajo diarias para la fijación de su haber. A virtud de las precedentes consideraciones. En uso de las facultades.
El Diario de Huesca, 12 de septiembre de 1928.
A las seis de la mañana salía de Valfarta dirección Bujaraloz, pasando por La Almolda, Castejón de Monegros y Pallaruelo de Monegros hasta llegar a Sariñena -A tiempo para poder ir a almorzar con sus tías de casa Salavert-. Y a la una del mediodía salía de Sariñena y regresaba por el mismo recorrido a Valfarta, donde llegaban sobre las cuatro. El trayecto duraba unas tres horas, con las paradas y recogidas y dejadas de correos y paquetes.
Al retirarse, José vendió el coche a uno de Castejón de Monegros, pero ya fue decayendo mucho el servicio. Con el tiempo pierde la concesión del servicio del correo y poco a poco van bajando el número de viajeros hasta acabar desapareciendo el coche correo Valfarta – Sariñena.
Su madre Carmen tenía la carnicería de Valfarta, atendían sobre todo ternasco, corderos que compraban a casa Penén y que ellos mismos mataban. También vendía otras mercaderías que José traía de Sariñena con el coche correo, además de diferentes encargos que les hacían.
Valfarta ha sido tierra muy árida, constante más agudizada en el sur de Los Monegros. Las tierras de secano cuando llovía daban, pero cuando venía a malas no daban nada, hubo años muy malos y mucha gente se vio obligada a marchar del pueblo, no se podía vivir, sería a mediados del siglo pasado, sobre los años cincuenta, fueron siete años malísimos –Si no este pueblo sería el doble-, afirma Consuelo con cierta resignación.
El agua la cogían de la balsa Alta, que era la buena, para beber y cocinar. Con cubetas, cubas que llevaban en carros, de unos doscientos litros, llenaban las tinajas de casa para guardar el agua de consumo y que llenaban, si podían, cada 15 días. La balsa Baja era agua para los animales, el ganado, para lavar y fregar en casa y regar las plantas. Consuelo, de joven, hacía viajes y viajes sólo para regar sus plantas y aún recuerda cómo –Algunas mujeres llevaban los cantaros sobre las cabeza-. En Valfarta no había pozos como en Bujaraloz.
El cuartel de la Guardia Civil se encontraba en la calle Alta, aún era grande, vivían 4 o 5 familias de guardias civiles, tenían un pequeño apartamento, con cocina y comedor más un dormitorio y un váter en medio del corral. Después de la guerra hicieron las escuelas en el cuartel, había maestro y maestra y en total serían unos 40 a 50 niñas y niños. Pues el año que nació Consuelo fueron 7 los que nacieron en el pueblo. Con 14 años, Consuelo tuvo un flechazo con un maestro muy joven, tenía unos 21 años, estuvo un año y marchó a prestar el servicio militar.
Se bebía mucha leche de cabra, que tenían en cada casa, y también tomaban mucha leche condensada. En las casas tenían cerdos, gallinas, pollos, conejos… hacían la matacía, longanizas, bolas… y conservaban mucho en adobo en tinajas. Los pollos los dejaban por las eras y se comían el grano que quedaba sin recoger. Había almendreras, oliveras y viña para el vino de casa de cada uno y un molino para moler grano para los animales
Se hacía mucho esparto, incluso venían de Bujaraloz y de La Almolda a arrancar esparto que lo venía a comprar Basols desde Sariñena. A su vez se hacía algo de sogueta para la siega y se usaba para fregar los platos, sartenes y cazuelas. Se iba mucho al Sisallar donde también se iba a buscar leñas, sobre todo pino y todo lo seco. Al mismo monte iban a coger piedra para hacer las casas y se solía utilizar piedra de yeso en el primer medio metro o metro de altura de los muros para la humedad y luego la piedra caliza. Al lado del cementerio había tres hornos de yeso y lo llevaban a Bujaraloz a moler. Por las noches se veía el humo salir de los hornos.
Estaba la tienda de Miguel Dueso, que vendía un poco de todo, era de ultramarinos, la carpintería de Calavera, que se fue a Peñalba, y el herrero Jaime. Estaba el horno, en cada casa amasaban el pan y lo iban a cocer al horno una vez por semana -estaba muy bueno, todo natural- recuerda Consuelo. Para el teléfono tenían que bajar a la centralita de Bujaraloz, luego, su hermana tuvo teléfono en el bar que regentaba junto a su marido Eloy Ros, conocido como bar Ros.
De Sena venían a vender hortaliza y verdura, también de Villanueva de Sigena. El aguacil con una trompeta iba avisando por las calles -¡Ha llegado un vendedor!- y este que se ponía en la plaza de la iglesia o por la calle de detrás, según soplase el aire.
Consuelo recuerda mucho ir a Peñalba, con su tío Manuel Labrador, hermano de su padre, a ver familia y a algún entierro, iban en una tartana tirada por una yegua que tenían.
El 8 de mayo celebran la aparición de san Miguel, antes las fiestas menores duraban tres días, subían a la ermita, andando en procesión y hacían misa. Luego, en los graneros de casa Penén se hacía baile, en los pisos de arriba. Lo habitual era hacer por la tarde, al atardecer, procesiones llevando san Miguel y la Virgen y después el baile -Venían músicos de fuera y todas las casas les daban comida y cama-.
Las fiestas grandes son para septiembre, celebrando san Miguel el grande e igualmente se sube a la ermita danzando. Coincide con la Migueleada, cuando los criados podían cambiar de casa para la que trabajaban. Había carreras de sacos yciclistas que cogían lazos… el baile era por la tarde y noche, los chicos iban a rondar por las casas y los acompañaba el gaitero. También bailaban en el bar, donde tenían una gramola. Los chicos avisaban casa por casa que había baile y todas iban a bailar.
Para san Antón hacían hogueras, sacaban de las casas todos los muebles rotos y viejos para quemar y por lo menos se hacían dos hogueras, la de la calle Alta y la de la calle Baja -Tiraban los tiestos, en algún patio para hacer la gracia y asustar a los de la casa. Entonces los patios eran de buro-.
Para santa Águeda iban a la iglesia a bandear las campanas, los chicos, que eran muy gamberros y les tiraban agua por las calles. Ellas no querían juntarse con ellos y ellos les hacían mil trastadas. -Y no había mucho más-, apunta Consuelo -Sólo, a veces, recaía algún que otro comediante por la plaza-.
Su padre tenía en casa una radio y los vecinos iban a hacer la velada a su casa, hasta las 10 o 12 de la noche, hablando y escuchando radio Andorra -Que dedicaba canciones- mientras una hilaba otra tejía calcetines, aprovechaban cada momento. También salían a tomar la fresca en verano, se juntaban en la calle cada dos o tres casas. Aún lo hacen en verano, se cuentan cosas -y alguna que otra mentira- y juegan a las cartas. Eran otros tiempos, antes no había dinero y había gente y ahora, que hay dineros, no hay gente. Hace 30 años o así que llegó el agua. Luz la ha visto toda la vida, aquellas bombillas que apenas iluminaban, su madre sí que contaba que se alumbraban con candiles.
Con los años, aquel maestro que tanto le había marcado, tras realizar el servicio militar, aprobó las oposiciones de magisterio y ejerció por varios destinos hasta que tras cinco años acabó regresando a Valfarta. En aquellos cinco años no se habían vuelto a ver. Se llamaba José María Giménez, natural de Barbastro, con quien Consuelo contrajo matrimonio. Han tenido dos chicos y una chica y han vivido toda la vida en Valfarta, lugar donde se encuentra enterrado y han sido muy felices.
Siempre le ha gustado pasear, subir al cerro de la ermita de san Miguel y contemplar su lugar, Valfarta. Así, para Consuelo, contemplar Valfarta desde el cerro de la ermita de San Miguel, es sosiego, respirar la verdadera esencia de su pueblo que sigue latiendo con fuerza a pesar de la despoblación y que aún guarda la familiaridad entre vecinos y vecinas, de aquel pasado, en el que todas las puertas de todas las casas estaban abiertas.
José Ignacio Aguilar Samper nace en Castillonroy el 31 de julio de 1959, aunque su vida se ha desarrollado completamente en Bujaraloz. Durante años, junto a su hermano Jesús, han regido “Tocinería Aguilar”, carnicería fundada por su padre en 1962. Apreciada por su calidad y cercanía Tocinería Aguilar ha dado servicio hasta su cierre en el 2024, desapareciendo uno más de nuestros comercios más emblemáticos y tradicionales de la zona.
Su abuelo tuvo seis hijos, abriéndose paso con el esfuerzo y trabajo. Hacía yeso para moler que luego vendía en Caspe o Peñalba, y robaba leña, principalmente cogía romeros y algo de pino si podía, que había principalmente en la Efesa, entre monte Fraga y Caspe, y en el monte de la Retuerta (Efesa: Dehesa, tierra acotada destinada al cultivo o a pastos “Esta primavera ha llovido mucho y está la efesa llena de yerba”. Barceló Caballud, Rafael. Vocabulario Caspolino). Hacían romeros para los hornos de yeso que vendían en Caspe y recogían esparto “Esparto, lagaña y moco”. Igualmente se dedicó a la extracción de sal en la Salineta, -Para comer amargaba algo la sal, pero si la recogían bien no pasaba nada y era buena-. También la sal la empleaban para curar los jamones. Fue el último en ver un lobo por el monte de Bujaraloz, afirma José Ignacio, estando de pastor vio al lobo, sería sobre 1908, -el último lobo que los mastines del ganado ahuyentaron-. El agua siempre tan escasa, a la de boca siempre la ponían con algo de vinagre para que refrescase mucho más.
Tras duros años faltos en cosechas sus abuelos y padres dejan Bujaraloz y marchan a Castillonroy para trabajar para casa Borras. Allí llevan una finca como medieros, algo más de la mitad que sacan para la casa y la otra mitad para ellos. Así, que allí acaba naciendo José Ignacio donde escasamente vive seis meses, cuando sus padres deciden regresar a Bujaraloz.
Una vez en Bujaraloz tampoco lo tienen fácil y tienen que vivir de alquiler. Su padre va trabajando en todo lo que puede, tanto en casa Gros, en el campo como de peón de albañil. En casa Gros trabajaba de “agosterias”, uno de los muchos jornaleros que cogían para la cosecha, de julio hasta septiembre. Había viñas, olivos, en casa Gros daban permiso para coger a medias; José Ignacio quiere publicar un libro sobre el origen de casa Gros.
A la escuela fue a los 3 años, estaban 3 en un pupitre, a veces los llevaban más que nada para pasar el día, haciendo parvulitos, que antes no había, con doña Juanita. Antes de la guerra las escuelas estaban en la calle mayor, al lado la casa del practicante y el ayuntamiento, donde iba el veterinario. Luego la escuela estuvo al lado de la carretera, en frente del restaurante La Parrilla. Luego, José Ignacio estudió en los salesianos de Huesca.
Jugaban a “San Grampito Tole” y se escondían; a burro, media manga, manga entera; a los pitos y las capuchinas (las chapas de las bebidas). Iban a las balsas a coger ranas y se las comían asadas con cuatro hierbajos -Cuando echaron peces a las balsas desaparecieron las ranas-. Iban a quitar miel a las colmenas, con media herradura, se les escurría la miel, y destrozaban la colmena. Con tirachinas tiraban a joder las bombillas, los platos de cerámica estaban llenos de pedrada. En más de una ocasión les pilló el guardia, tío Capeche -Una vez nos hicieron juicio rápido y nos hicieron pagar 25 pesetas-. Su padre le castigó con un mes sin poder ir al cine Oasis y los amigos, para chincharles le decían -Hoy se han visto las tetas a la Sofía Loren-. Era mentira, lo decían porque estaban castigados y no podían ir a verla al cine.
Iban por los campos, aunque había muy poca huerta, y robaban alberges o manzanas, uno hacía guardia para que no les pillasen, hasta que un día el dueño se escondió en la caseta y les pilló. Les dio tiempo a escapar corriendo, pero el dueño les quitó las bicicletas y no se las devolvió hasta que dieron la cara. Hacían rastro, pero lo pagaban. Solo había un balón y el dueño siempre escogía los mejores para jugar en su equipo. Jugaban en la plaza.
Tristemente su padre cogió hepatitis y le recomendaron un clima más seco. Por ello la familia marcha a Barcelona donde un pariente cercano lo mete en el matadero de Barcelona. Allí aprende el oficio de Chacinero -Que aquí decimos de tocinero- y de “Cansaladeria”.
De vuelta a Bujaraloz emprendieron el negocio de tocinería en Bujaraloz, aunque no les quisieron firmar para empezar, con trabajo y esfuerzo fueron sacando adelante la que ha sido toda una insignia de Bujaraloz: “Tocinería Aguilar” fundada en 1962. En un cuaderno apuntó todas las recetas y cantidades exactas de cada embutido, de la longaniza, chorizo, butifarra, morcillas o bolas, que aquí, como en muchas partes de Los Monegros, son dulces –Con nueve panes hacían una cantidad exacta de bolas, tanto canela, tanto anís…-
José Ignacio ha sido granjero de cerdos, pero también de terneros y matachín. A su madre le gustaba mucho las cerdas y él lo ha heredado. A su padre no le gustaban las cerdas, era más tratante, negociaba lechones y los engordaba. De su padre, José Ignacio hereda el carácter negociante y con 14 años ya emprende comprando terneros a uno de Sariñena. Pues no han dejado de ser emprendedores y con su hermano montaron un secadero de jamones, aunque no funcionó.
Su padre también hizo de tocinero, llevaba un triciclo ROA, con carro donde subía 6 cerdos de Caspe, la gente trabajaba mucho con Caspe. Se bajaba el estiércol y el pajuzo y lo cambiaba por patatas y otras hortalizas. En Caspe había uno que tenía 5 machos e iba por las casas para cubrir las cerdas. Les informaba quién criaba bien los tocinos para poderlos comprar. Y en Peñalba estaba “Vicente el tocinero”: -Fue el último tratante, compraba lechones en Caspe y los vendía por estos pueblos-.
Bujaraloz ha tenido gran tradición ganadera, había mucho ganado ovino, y en cada casa tenían tocinos, criaban y mataban en casas -Se hacía la matacía en cada casa-. La mayoría de tierras las poseían las casas más ricas de Bujaraloz, que eran casa Gros y casa Rozas, por ello la gente buscó en las granjas de cerdos una posibilidad de poder tener sus propias explotaciones. Por ello ha habido matadero en Bujaraloz, -No de kilómetro cero si no de metro cero- apunta José Ignacio – Es peor llevarlos lejos, la carne coge PSD o exudativa y aquí se mataba las tres especies: cerdo, cordero y ternera-. A Bujaraloz venían de 7 pueblos: Candasnos, Caspe, Castejón de Monegros, Farlete, La Almolda, Monegrillo y Peñalba.
José Ignacio se ha casado y han tenido tres hijos que sorprendentemente los tres han elegido vivir en Bujaraloz. Amante de Bujaraloz, de su cultura, de tradiciones como el dance recuperado gracias a La tía Churrera que contó muchas cosas del dance. Ha jugado a futbol, llevaba el 14 en 1965 1970, jugaban en campo de tierra y los días de viento se levantaba mucho polvo. Ahora sigue con la misma afición a través de sus nietos.
Con su hermano ha llevado la tocinería Aguilar, desde 1962 hasta que cerraron en el 2024. José Ignacio como ganadero y matachín y Jesús como carnicero. Herederos de una actividad, de tocineros, que fue básica en la supervivencia de nuestros pueblos.
Conocido como Titana, Manuel Nogues Tomás es un sariñenense que viene al mundo el 12 de abril de 1935, en plena plaza de la iglesia, pegado a la casa Hotel del Comercio de Rafael Ispa con el pequeño paso del “Portillo” y la panadería Virgili. Está la casa tan próxima a la iglesia que en tiempos debió de ser cementerio, pues en unas obras aparecieron huesos, apunta Manuel. Luego, tras la guerra, Regiones Devastadas, -cuando hizo pueblo nuevo-, contempló tirar parte de la casa para abrir la plaza con la calle de la abadía a través del Portillo, pero por suerte no llegó a realizarse.
Manuel Nogues Tomás.
Su madre era de Villanueva de Sijena y al casarse vino a vivir a Sariñena. Quizá, por ello la masada que tienen en Moncalver es conocida como la masada del raboso, en alusión al apodo de los de Villanueva de Sijena -Alberto Ballarín escribió algo sobre la masada-, pero no recuerda donde lo leyó. Lo cierto es que la familia de Manuel se ha dedicado a la agricultura teniendo tierras en las Almunias y Moncalvo: -Los de Moncalvo eran rebeldes- señala Manuel, -Había un pueblo del que aún queda la torre, pues hubo un ataque contra ellos, los mataron y luego clavaron en pugones, como los que ponían en las fajas de las mies-. Su abuelo fue tratante de mulas y el de Villanueva de Sijena era de vacas -Las iba a buscar a la montaña-.
En su juventud la plaza rebosaba vida. Había numerosos comercios, como la casa del dinero, comercio que vendía telas, al lado de Virgili, casa Blasco de tejidos o la tienda de Benito que vendía tebeos. También la citada panadería de Virgili, que vino después de la guerra -El horno del abuelo de Rosita estuvo primero en la plaza Villanueva-. También se acuerda mucho de casa Rompechinas, de la calle Mercado, con la farmacia de Don Juan, la alpargatería de Cancaguis (Mendiburo), casa Procopio que vendía telas de confección y que luego tuvieron un estanco, las carnicerías de Segarra, la confitería de Blasito, casa Roser y la carpintería de Victoriano, o el banco Aragón. En medio de la plaza había una fuente de granito y para las fiestas, en lo que es casa Flora, se ponía un entoldado para el baile: -Venía una orquesta americana preciosa-.
Vista de la plaza de la iglesia, con el Hotel del Comercio, casa Titana, el Callizo de la plaza y el Bazar de Ángel Benito «Angelito».
A la escuela dice que fue de “escapadizo”, estaba en el Muro, con su gran patio separado para chicas y chicos y la puerta falsa que daba a los Esquiñones. Aún se acuerda de algunos de los maestros y maestras, como Doña Presen y Doña María, Don Prudencio, Don Valentín y Don José Castanera. Algunos se pusieron por libre a enseñar, en casa Paraled, encima de donde actualmente se encuentra la tienda de Guissona -Iban unos 30 críos y pagaban 30 pesetas grandes al mes-. Solía ser por la noche a las seis o siete, normalmente una hora y hacían dictado, tablas de multiplicar… -Don José estuvo dando clases también en casa Sabineta-.
Manuel recuerda el lavadero que hicieron en las monjas nuevas, las mujeres iban a lavar y los críos a jugar.
En casa tenían vacas para leche y las sacaba a apacentar, siendo uno de los muchos güayateros que hubo en la villa -Pues igual había unas 30 o 40 personas que iban a apacentar vacas-. Las solían llevar por la laguna donde se solían comer las junqueras, que eran tierras comunes. Las vacas las guardaba cerca del Muro con la calle del Castillo Bajo y solían ir solas al abrevadero del Muro que había cerca de las escuelas. Una vaca les parió un novillo con tres ojos y todo el pueblo se acercó a verlo, fue todo un espectáculo. Había familias que tenían 8 hijos y solo tenían una vaca -Ponían una cazuela al fuego con la leche y cuando hervía echaban tajadas de pan y azúcar negra de la remolacha-. Lo preparaban para desayunar y muchas veces, del hambre que se pasaba, servía para todo el día -Ha habido mucha pobreza-.
Igualmente existía la dula, por la cual se juntaban un rebaño de ovejas en que cada casa aportaba las tres o cuatro que tenían. Había un dulero para vacas y mulas, las recogía por donde Arasa tiene el taller, los pastaba por la Laguna y, al caer la tarde, cada uno iba a buscar sus animales al lugar de reunión, aunque ellos mismos sabían volver por si solos. En Sariñena hubo pocas cabras, matiza Manuel.
Iba a recoger remolacha al campo, a veces bajaban de la estación y a algunas mujeres les bajaba en el carro saquetes de carbón que recogían de la vía del tren -Les daban 3 o 4 pesetas por el saquete y con ello, aquellas mujeres, compraban pan-. Muchas de aquellas mujeres vivían en la calle la Meca. -A una cría le pilló el tren, se agachó a coger una briqueta y justo el tren se puso en marcha, tenía 13 años-. Algunas iban descalzas, recuerda Manuel, pues fueron tiempos muy duros y se pasó mucha hambre (Las carboneras de Sariñena).
Además, en casa tuvieron un pequeño rebaño lanar de unas 100 cabezas que apacentaban por el monte. Cuando salía el sol, Manuel daba de comer a las mulas y hacía algunos fajos de esparto, con ello se ganaba algo para los domingos. Los sábados cargaba el carro con fiemo y bajaba a Sariñena, abonaba y regaba la huerta y el domingo a bailar. Todos los domingos no faltaba en el Casino, del que aún es socio -Había orquestas muy buenas y la propia, la orquesta Cobalto-. El esparto lo llevaban a Vitoria, al País Vasco, en camiones, Basols tenía hasta 4 camiones y también recogía Del Río. -Todo el pueblo iba a hacer esparto-, muchas veces, cuando se estaba realizando alguna actividad en el monte, se aprovechaba para recoger algo de esparto o cazar.
Se cazaba liebres y por la laguna patos, por las noches iban y en el tarquín los cogían. Se mataban tocinos de 10 o 12 arrobas, dos tocinos al año. Vino y aceite como el agua -Granero lleno para las mulas, familia contenta-. En casas particulares había prensas de aceite, y en algunas dejaban prensar. La comida se racionaba muchísimo, había gente que iba mal vestida -Fueron años muy duros-.
Como pastor, apajentando el ganado, Manuel estuvo unos 5 años. Se llevaba el morral con piazos de pan y pizcas de magras, iba a dar vuelta al ganado, sobre todo para que no entrase en los sembrados. A veces le quitaban la fiambrera algunos niños que pasaban hambre ya que sus padres habían marchado a Francia. Aquella faena la complementaba con la agricultura. Al principio su padre se llevaba un hombre para labrar y la trilla y con el tiempo, a medida que fue creciendo, fue él. Manuel iba a labrar, se quedaba tres meses en el monte, en la masada, y labraba con mulas. No se regaba y no se cogía nada en el secano. Sariñena, sin la llegada del regadío, estaría ya cerrada. Se sembraba lino, algodón.
Salían al “Ojitos”, con 17 o 18 pesetas huevos fritos, un piazo chorizo y vino. Allí jugaban al arrastrao. Casa “Ojitos” estaba en la casa de Aurelio, pero también estaban casa Pedro o casa Ancho. A veces iba a casa Ancho a tomarse algo y allí se enteraba como iba el pueblo. Hizo la mili en Huesca y se salvó porque su padre tenía más de 60 años, lo había dejado solo con un par de machos. Se casó con María Jesús Mairal y han tenido dos hijos, Chus y José Manuel.
Manuel ha sido danzante durante 32 años. Comenzó a danzar a los 7 años, cuando estaba Vicente Capitán, que iba a La Almolda, y luego con Juan Susín, su hermano Pedro Susín fue general. Como mayoral estuvo con Antonio Susín. Ensayaban en la calle del Dance, justo arriba de la plaza de la Iglesia, antes de la guerra había un callizo que unía la calle con la plaza. Había muy buenos danzantes, los Carrizos, Espuña…
Dance de Sariñena. Fotografía de Manuel Nogues Tomás.
-Casi se pierde el dance y gracias a José María Paraled, que se hizo presidente, a Isidro Claveria, Juan Manuel Olivan, Antonio Olivan, Manolo Puyol y muchos más hicieron que no se perdiera-. Luego llegaron los famosos concursos de dances de Zaragoza. Manuel estuvo en ellos, los organizaba Antonio Beltrán -En una edición ganamos el primer premio y para celebrarlo fuimos a comer al Casino de Huesca-.
Manuel vive con fuerza Sariñena, aún vibra con el dance del que tan orgulloso se siente. También de nuestro equipo de fútbol y ha seguido siempre al CD Sariñena y la gran rivalidad que ha habido con otros equipos. Ha sido muy activo y en casa no ha parado mucho y esa vitalidad la sigue trasmitiendo, como buen sariñenense, viviendo su día a día, en ese lugar tan privilegiado que es la plaza de la iglesia donde reside el alma de Sariñena.
Publicado en El Tarirán, revista de la Asociación Cultural Senense, número 102, verano 2022.
Buscando reseñas relativas a nuestra localidad de Sena, topamos con la tesis doctoral titulada “Cultura oral y transgresión en la España moderna”, defendida por Iván Jurado Revaliente en la Universidad Autónoma de Barcelona en el año 2020 (http://hdl.handle.net/10803/670585).
Esta tesis doctoral se plantea la investigación de la blasfemia y su represión y castigo por el tribunal de la Santa Inquisición o Santo Oficio en España durante los siglos XVI, XVII y XVIII.
Para situar el tema, hay que decir que la justicia inquisitorial contemplaba distintas penas en función de la gravedad de la blasfemia:
Escudo de la Inquisición española. La espada combate a los herejes, y la rama de olivo alude a la reconciliación con los arrepentidos. La leyenda en latín significa: Álzate, oh Dios, a defender tu causa, salmo 73.
“Abjuración de levi”. En este caso el reo era condenado a abjurar, es decir a desdecirse en público y de forma solemne de sus creencias o afirmaciones, y a cumplir una pena leve, como una multa o la asistencia a alguna misa.
“Abjuración de vehementi”. En caso de reiteración, contumacia, o indicios de herejía más grave, las penas podían ser mucho más elevadas, y la abjuración se denominaba “de vehementi”.
La tesis doctoral se ilustra con multitud de ejemplos de condenas, en particular las de varios vecinos de Monegros, y muy especialmente uno de Sena. Las referencias AHN que se citan en el texto se refieren al Archivo Histórico Nacional.
Como casos de “Abjuración de levi” en Monegros reproducimos aquí algunas páginas.
Página 210:
Los procesados por el Santo Oficio alegaron con bastante frecuencia sufrir un estado emocional de perturbación transitoria como elemento justificativo de sus blasfemias. El tejedor de Sariñena (Huesca), Jaime la Marca, argumentó en 1596 ante los inquisidores que era colérico y que algunas veces había dicho sin pensarlo: reniego de Dios.52
52Fué condenado a salir en auto público de fe, a abjurar de levi y al destierro por el período de un año. AHN, Inquisición, libro 989, fol. 729v.
Página 362:
En el caso de Jaime Colau, vecino de Capdesaso (Huesca), para manifestar su negativa a pagar unas deudas que le exigían en el año 1612: “juro por la cabeza, por el cuerpo, por las plagas de Dios que no lo había de pagar”.54
54 AHN, Inquisición, libro 991, fol. 213r. (1612). Por las palabras que profirió fue condenado a que se le leyese su sentencia en la sala de la audiencia, abjurase de levi, pagase una multa de diez ducados y fuese desterrado de su pueblo durante un año.
Página 434:
El invidente Francisco Alfantega, natural del lugar de Castelflorite (Huesca), que se ganaba la vida recitando oraciones, fue condenado en 1637 por la Inquisición de Zaragoza por decir varias veces y en diferentes ocasiones los siguientes juramentos: “por vida de Cristo y de todos sus santos, voto a la nalga de Dios, a la porra y carajo de Cristo, por vida de treinta Cristos, voto a Cristo vivo y muerto tal como está por acá y por allá en el huerto y fuera del huerto”. Según testificó ante el tribunal aprendió estas expresiones injuriosas de otra persona. Recordemos que los invidentes se ganaban la vida en la Edad Moderna recitando los denominados romances de ciego por los pueblos de España, que solían ser coplas de carácter devoto basadas en las oraciones cristianas. Pero no siempre tuvieron un comportamiento decoroso y modificaron sus composiciones con expresiones de carácter obsceno, como la que acabamos de reproducir, para entretener al vulgo.54
54 AHN, Inquisición, libro 992, fol. 296r. (1637). La Inquisición de Zaragoza le impuso las siguientes condenas: salir al auto público de fe, abjurar de levi, recibir doscientos azotes y destierro perpetuo del distrito de la Inquisición.
Página 443:
Otros jugadores no se contentaban con dirigir sus quejas a Dios, y directamente reclamaban la intervención del diablo. El francés Francisco Pagés, residente en la villa de Sariñena (Huesca), cansado de perder varias manos a los naipes en el mes de agosto de 1612 “hizo una cruz en tierra y dijo juro a Dios que no tengo de hacer oración a Dios en toda mi vida, sino al diablo”.91
91 AHN, Inquisición, libro 991, fol. 233v. (1613-1614). Este reo salió al auto público de fe con insignias de blasfemo, abjuró de levi y fue desterrado de la villa de Sariñena y la ciudad de Zaragoza en un perímetro de cinco leguas.
Para la “Abjuración de vehementi” el ejemplo reproducido nos atañe más directamente, puesto que se trata del caso del bearnés vecino de Sena Juan de Albiñau, condenado en 1574.
Se cita en las páginas 200-201:
En los límites de la herejía. La abjuración de vehementi
La mayoría de las blasfemias o palabras escandalosas se castigaron con una abjuración de levi. Pero si el tribunal interpretaba que los hechos habían surgido de un arrebato provocado por la pasión, el juego o cualquier otra causa, los reos eran obligados a abjurar de vehementi. A esto se acompañaban evidentemente los castigos más graves, generalmente el destierro o las galeras. Aunque era sumamente extraño que los inquisidores decidieran establecer esta condena, porque la mayoría de los acusados solían demostrar que sus palabras no constituían una verdadera herejía; y además, era usual que se demostrasen arrepentidos de sus actos. Las demostraciones de arrepentimiento eran claves para lograr una pena ligera.
El bearnés Juan de Albiñau, vecino del lugar de Sena (Huesca) fue penado en 1574 a abjurar de vehementi, a ser azotado públicamente por las calles de Zaragoza y a galeras por un periodo se cinco años por decir “que no hay purgatorio y que la misa era burla y ceremonia por rapar dineros y que el bautismo era bueno sino llevándolos al río y echarles un jarro de agua y que no se hade creer en los santos ni se les ha de poner luminaria ni dar limosnas a los pobres”. Además, decía en tono burlesco “que la hostia hacía crujir los huesos a Nuestro Señor” también afirmaba “que la confesión se había de hacer solo a Dios”. Estas palabras calificadas por parte del Santo Oficio de “blasfemas contra las imágenes de los santos y contra la hostia y palabras desacatadas” justificaron su grave condena, por los indicios que ofrecían acerca de la profesión de la fe luterana por parte del reo. Seguramente se libró de un castigo mucho más riguroso porque fue capaz de vencer el tormento.29
29 AHN, Inquisición, libro 988, fol. 205v
La pena de servir en galeras era en aquellos tiempos casi una condena a muerte. Hay que imaginar a los penados remando por el Mediterráneo en las naves españolas, en condiciones infrahumanas, y luchando contra los turcos o contra los piratas berberiscos. Nuestro convecino tuvo que pasarlo muy mal, pero según se cita “fue capaz de vencer el tormento”.
El palacio de la Aljafería de Zaragoza, sede del Tribunal de la Inquisición en Aragón desde 1482.
San Antolín, como patrón de Sariñena, de acuerdo con la transmisión oral, adquiere la condición de patrón de Sariñena tras relevar en su cometido a San Salvador o El Salvador, santo al que está dedicada la actual iglesia parroquial de Sariñena. El motivo, siempre se ha dicho por la cosecha, pues en el momento de la celebración de la trasfiguración del señor, cada 6 de agosto, para no interrumpir las faenas de siega en la que los vecinos/as de Sariñena estaban inmersos en aquellas fechas veraniegas, se pasa a celebrar San Antolín el 2 de septiembre.
Imagen de San Antolín. Iglesia parroquial de Sariñena.
Pero la historia de San Antolín es mucho más antigua y compleja de lo que suponemos, encuadrándose en los primeros años de la conquista de Sariñena por parte de los reyes aragoneses. Un acto de fe que se enmarca en la cristianización del territorio, cuando los milagros se suceden formando una narrativa inspirando y justificando la expansión feudal de los nobles aragoneses y la creación de la identidad cristiana.
Retrocediendo en el tiempo, tras la ocupación y dominio musulmán, Sariñena es conquistada definitivamente en 1141 por parte de Ramón Berenguer IV. En Sariñena, siguiendo la línea del historiador Arturo Morera Corull“Hubo especial atención en poner en funcionamiento la iglesia de San Salvador de Sariñena adscrita al Monasterio de Montearagón” para cuyo cometido “Tres curas llegaron de tierras gasconas, se posesionaron de la hermosa mezquita árabe de Sariñena e instalaron allí un primer altar en donde se rendía culto cristiano a San Salvador, siguiendo la antigua tradición de los primeros cristianos en mi pueblo”.
Todo apunta que de aquella antigua mezquita nace la iglesia cristiana de Sariñena, de la que nos podemos hacer una pequeña idea gracias a Pedro Blecua y Paul y su Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido de 1792 “Iglesia colegial, antiquísima, es de dos naves, que las dividen una columna y dos arcos grandes, y se cree fue, la una, sinagoga, y la otra, iglesia de cristianos. Su advocación es la Transfiguración del Señor”. Esta iglesia fue anterior a la actual, que se comenzó a construir en 1795 y que se consagró, siendo bendecida, el 25 de diciembre de 1846.
La leyenda de San Antolín
Hasta nuestros días ha llegado la leyenda de San Antolín de Sariñena. Una leyenda que narra la historia de un pasajero/peregrino que pasando por Sariñena, a la altura de la acequia Valdera, para a descansar. Es entonces, cuando sin ningún motivo, repentinamente las campanas de la iglesia de Sariñena comienzan a tocar, a lo que los vecinos de la villa, intrigados por el misterioso suceso, buscan explicación. Los vecinos enseguida hallan al pasajero y este les cuenta que simplemente porta, entre sus enseres, unas reliquias del santo francés San Antolín de Pamiers.
Es San Antolín Patrón, las campanas van a bando por milagro del Señor.
Hijo de Apamia nacido donde os ganásteis el cielo pasando muchos martirios.
La leyenda queda recogida por Vincenzio Blasco de Lanuza en Historias ecclesiasticas, y seculares de Aragon en tiempos de Carlos V (1622): “Dizen los naturales por antigua tradicion, que passando por alli un passajero, se vandearon las campanas por si mismas, y se tocaron grande espacio de tiempo: hasta que escudriñando los desta villa la causa del prodigio, hallaron el hombre, que conesso lo que traya, y que lo avia sacado de las sepulturas de Pamia, y que desde entonces aca le tiene”.
La reliquia, parte del hueso de un dedo del santo francés, es depositada en la iglesia de Sariñena donde se le ha ido rindiendo culto a lo largo de los siglos.
-¡Oh, dichosa Sariñena, qué dicha habéis tenido, la reliquia que adoráis es el dedo de Antolinó!.
Aquellos episodios, tal y como recoge Arturo Morera, son inmortalizados en las tablas del retablo mayor de la iglesia de Sariñena “Los diecisiete racioneros que gobernaban la Colegial en el año 1306, ambientaron y reseñaron en unas tablas, los milagros de San Antonino, llamado con posterioridad Antolino o Antolín”. Mismamente a este aspecto Vincenzio Blasco de Lanuza también se refirió “Las mismas tablas refieren el estupendo prodigio, que sucedio en la Iglesia de San Antonino de Sariñena, o en la Iglesia principal de la villa donde ay una Capilla sumptuofa de San Antonino”.
Aquellas tablas son descritas en la memoria para la solicitud de la construcción de la nueva iglesia de Sariñena, presentada en 1790. donde se describe su mal estado al igual que la antigua fabrica «Todos sus altares son unas tablas pintadas y ya desenquadernadas, habiéndolos trahído su antigüedad al estado de unos déviles despojos del tiempo, que, en lugar de infundir la devoción, causan risa y desprecio» (A.H.N., Consejos, legajo 22.820, n.º 1. Martínez Molina, Javier. Arquitectura religiosa de la época de la Ilustración en Aragón: estudio histórico-artístico de la arquitectura religiosa de Agustín Sanz Alós 1724-1801).
Pero la leyenda y el milagro va mucho más allá y es cuando Vincenzio Blasco de Lanuza aporta una fecha, el año mil doscientos, cuando un cirio encendido baja del cielo y entrando por una vidriera se posa en el altar mayor ardiendo durante muchos años hasta que la Reyna Doña Blanca (1302-1348) la apaga “En el año mil docientos, que viniendo un cirio de cera encendido por los ayres, y entrando por una vidriera de la Iglesia (si bien quebrò un hierro del rexado) dexò entera la vidriera, poniendose en el Altar mayor, ardio muchos años, sin menguarse, ni consumirse la cera, hasta que la Reyna Doña Blanca, con demasiada curiosidad, le apagò con hiel, sal, y vinagre. Y porque scrúpu le scrúpulo a encender, y vieron se yua consumiendo la cera, le apagaron, y le guardan scrúpu acâ, muer to con fè viva, en el sagrario de aquel Templo, para memoria de sucesso tan milagroso, y admirable. Historia es esta prodigiosa, y con todo esso muy cierta, y que no admite scrúpulo, ni duda en contra, según el testiguo de aquellas tablas, la fresca memoria del hecho, y el cirio guardado por testiguo infallible, de lo que passo entonces, y tenido, y reverenciado como cosa sagrada celestial, y divina”.
En aquella Iglesia, en aquel lugar, arden cuatro velas y un cirio pascual, a San Antolino hay que acompañar.
Y así sucedió la leyenda de San Antolín en relación a la villa de Sariñena, patrono al igual que de la ciudad de Palencia “Pero dexando a parte esto, que no importa tanto, es forçoso, que tratando de la villa de Sariñena, bolvamos a refrescar la dulce memoria de la vida de S. Ramón y de la Iglesia de San Antonino martir ilustre de Pamia, en cuyo santuario este santo fue Religioso y por quien (según mi conjetura, esta villa tiene insigne reliquia, y le tiene por su particular protector, patron, y amparo: como tábien la Santa Iglesia Catedral de Palencia, fundacion de nuestro gran Principe Don Sancho el Mayor, que es necessario que brevemente digamos lo uno, y lo otro, començando desde sus principios”. (Blasco de Lanuza, Vicenzio. Historias ecclesiasticas, y seculares de Aragonen tiempos de Carlos V (1622).
San Antonino de Pamia o San Antolín de Pamiers
“Es Antonino de Apamia hijo de Pamías nacido donde ganasteis el cielo pasando tantos martirios.
Aún os parecía poco lo que habías padecido que permitís que os arrojen en un caudaloso río”.
Las dos primeras estrofas del romance a San Antolín cantado en la puerta de la iglesia de San Salvador de Sariñena en la noche de la víspera del Patrón. Garrido Palacios, Manuel. El Dance en Sariñena.
San Antonino, el nombre romanceado Antolín es derivación del latino «Antoninus», fue un santo francés mártir que vivió entre los siglos V y VI y que, junto a sus discípulos Juan y Almaquio, fue ejecutado por no abrazar el arrianismo.
«De estirpe real, nació en la Galia Narbonense en el siglo III. Acusado de ser cristiano ante su tío Teodorico, que reinaba en Tolosa, fue mandado encerrar en prisión. Muerto Teodorico, Antolín quedó libre y se retiró a vivir en el bosque con dos compañeros. Allí fueron descubiertos por unos ojeadores y entregados a la autoridad, siendo luego decapitados.«
Calvo Ruata, José Ignacio. Vida y obra del pintor fray Manuel Bayeu.
Su historia es relatada por Vincenzio Blasco de Lanuza en su ya citada Historias ecclesiasticas, y seculares de Aragonen tiempos de Carlos V (1622) y que es digna de reproducir:
“Nacio San Antonino en Pamia, cerca de Tolosa de Sangre Real, hijo de Fredalas hermano de Theodorico Rey de algunas Provincias, ò estados de Francia. Dende niño fue Christiano, y por ello aborrecido de su tio, perseguidor de los Christianos. El qual por huyr la furia passò en Italia, y aviendo vivido vida heremitica veynte años, junto a Salerno,y resplandeciendo en milagros, y virtudes heroycas, bolvio a su tierra, y al lugar de Balnoble, en donde convirtio al Señor del, que se dezia Festo. Y continuando su predicacion (hecho ya Sacerdote, segun dize Pedro de Natalibus) convirtiò grande infinidad de gentes. Vitimamente fue martirizado por Galacio sucessor de Theodorico, y sucedieron tantos, y tan grandes milagros en su vida, y muerte, q se convirtieron a la Fè de Christo grandes muchedűbres de Gentiles. Fue echado su sagrado cuerpo hecho pedaços en el rio Augia; pero parando las aguas sus corrientes, y desviandose del lugar donde estavan, fueró recogidas por los Christianos, y vitimamente la mayor parte dellas llevadas a Balnoble, adonde las aguardava Festo, que avia tenido revelacion del Cielo de su venida. Este consagrò a nombre del Santo su palacio en rico Santuario, que despues fue Abadia de Canonigos Reglares de S. Agustin, y en donde professò el gloriofo S. Raymúdo, como diximos.
Sus reliquias son traídas a Palencia y Sariñena. Sabida ya la leyenda de Sariñena, la leyenda de Palencia cuenta que sucede durante una cacería del Rey Sancho III el Mayor de Navarra en el siglo XI. Al parecer, el Rey se hallaba persiguiendo un jabalí que acaba refugiándose en una cueva. Una vez dentro, al intentar herir al animal, el monarca sufre una parálisis milagrosa en su brazo, siendo salvado por la aparición de San Antolín. Este hecho, lleva al rey a descubrir las reliquias del santo y prometer la construcción de una iglesia en el lugar, germen de la actual Catedral de Palencia.
La otra parte de las reliquias, que es la cabeça, braço, y hombro, fueron traydas a la Ciudad de Palencia, que venera a S. Antonino, con nobre de San Antolin de Pamia, como a Patron teniéndole por su refugio y amparo en todos sus trabajos y calamidades, que no han sido pocas: pues en la venida de los Moros, quedò aquella Ciudad destruyda, y assolada, hasta que en tiempo de nuestro Rey Don Sancho el Mayor, por un raro milagro que hizo San Antonino, en el mismo lugar de su antigua Iglesia (en cuyas ruynas se avia acogido un Xavali, que el Rey caçando seguia, y queriendo herirle se le helò el braço: porque entendiesse el lugar Santo donde estaua se reedificò aquella Catedral, y al derredor della la nobilissima, y antigua Ciudad de Palencia. En ella se conservan las reliquias de San Antonino: como lo dize el rezo cocedido por la Santa Sede Apostolica a Sariñena, y el Martyrologio Romano en 2. de Setienbre.
Pamie in Gallia S. Antonini martyris, cumus reliquie magna veneratione in Ecclesia Palentina asseruantur”.
Blasco de Lanuza, Vincenzio. Historias ecclesiasticas, y seculares de Aragonen tiempos de Carlos V (1622).
El rezo particular y toda la octava
Como ya había señalado Blasco lanuza, en 1604 la congregación de Ritos de la Santa Sede concede a la villa de Sariñena el rezo particular el día 2 de septiembre y toda la octava, a San Antonino de Pamia. El documento original lo firma el cardenal Baronio. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).
La imagen de San Antolín de Fray Manuel Bayeu
Fray Manuel Bayeu nos dejó la representación de San Antolín a través de un grabado de «Matheo González sculp.» (Daroca, Zaragoza, 1740-Zaragoza 1807) en referencia a «Fray Manuel Bayeu inv». En la escena, explica José Ignacio Calvo Ruata, San Antolín «Figura arrodillado y orante, vestido con dalmática de diácono. Unos angelitos en el cielo llevan un relicario y una vela. Abajo, en el suelo, otro angelito sujeta el escudo de la villa de Sariñena. En la lejanía se ve la torre de la iglesia parroquial», escudo que describe de acuerdo con Ángel Canellas: «Escudo de gules en el que hay un arco con ballesta de oro, con la costilla de plata, colocado en palo; a ambos lados y en la punta del escudo van cinco escudetes de oro con los cuatro palos de gules de Aragón colocados dos en jefe, dos en el abismo y uno en la punta». Véase Fernández Clemente (1980-82), t. XI, p. 3004, voz «Sariñena, escudo de«.
S. Antonino M. Advocado y Patrón de la Real Villa de Sariñena, se hizo a devoción de los hijos de aquella IU.re Villa año de 1777.
La iconografía habitual del santo le representa como un hombre joven, ataviado con la dalmática propia de los diáconos, portando casi siempre una palma alusiva al martirio, y, como atributo más característico, un cuchillo u hoja afilada clavado en su hombro o en la parte inferior del cuello. Su festividad se celebra el 2 de septiembre.
San Antolín y el dance
San Antolín, como patrón de la Villa de Sariñena, en el tradicional dance ha encontrado siempre gran devoción. En la víspera de su festividad se realiza el Canto del Romance a San Antolín, junto a la puerta de la iglesia. Y el día grande, se suceden las danzas del grupo de dance de Sariñena presididas por la imagen del santo patrón San Antolín.
Imagen de San Antolín. Iglesia de Sariñena.
Muestra de ello es esta crónica publicada en el Diario de Huesca del 4 de septiembre de 1917:
El día grande
La del alba sería… No eran las seis de la mañana cuando la música del regimiento de Gerona, con la Banda de trompetas y tambores, recorría las calles de Sariñena interpretando alegres dianas.
Los vecinos de Sariñena despiertan y á la calle se echan con gran regocijo y contentamiento á disfrutar, á gozar de las delicias que les depara el día grande, el día del Santo Patrono.
Los danzantes
También en esta villa hay danzantes, pero éstos no van de calzón corto como los de Huesca. Visten los de por acá, pantalón largo y se permiten el lujo de adornarse con cascabillos. En fin, que son unos danzantes que danzan bien y suenan; además, parece que de pequeñitos se dieron á la declamación, pues cuando aparece el ínclito San Antolín «endilgan» unas elocuentes salutaciones en verso, ó por lo menos prosa rimada.
Los danzantes hacen unas genuflexiones ante el bondadoso Santo y recitan lo siguiente:
«A ver, pulidos danzantes: «empuñar» vuestras espadas; hacerle la reverencia á esa reliquia sagrada.
El día 2 de Septiembre, señores, yo me presiento en esta plaza pulida con la justicia y el clero.
Entre medio los danzantes y el personal de este pueblo y así nos veamos todos con Antolín en el cielo.
Antolino ser de Apamia, hijo de Pamia nacido, donde ganastes el cielo pasando tantos martirios.
En estos había un ringlón que estas palabras ha dicho:
¡Oh, dichoso Sariñena! Qué dicha que habrá «tuvido» la reliquia que adoráis: es el dedo de Antolino.
Tres veces fuiste sorteado San Salvador divino, y las tres veces cayó por Patrón San Antonino.»
El Santo, sonríe
San Antolín parece sonreír á los de las mohosas espadas, que tan lindas cosas saben decir, y también parece que les ruega encarecidamente que le den un paseíto por las calles limpias y adornadas.
Y los pulidos y repulidos danzantes escuchan el ruego y tras la peana de Antolino van formados y haciendo jugar los sables primorosamente, mientras que un gaitero no cesa de tocar su bien templada gaita.
La procesión vuelve á la iglesia parroquial, donde se canta una solemne misa.
Diario de Huesca – 04 de septiembre de 1917.
La reliquia de San Antolín y la guerra civil
Con el inicio de la guerra civil, Sariñena, zona republicana, se convierte en punto neurálgico del frente de Aragón en retaguardia. La iglesia es requisada y destinada como taller mecánico siendo gran parte de sus elementos quemados. Desaparece su archivo, altar mayor, sillerías, retablos e imágenes… sobreviviendo, milagrosamente, la cabeza de la Virgen de las Fuentes, pero no sucede lo mismo con la reliquia de San Antolín. La reliquia de San Antolín es quemada y perdida para siempre.
El relato de Vincenzio Blasco de Lanuza
El relato de Vicenzio se desarrolla al detalle, de las reliquias de Palencia y las de Sariñena. Al igual que la concesión a la Villa de Sariñena, por la santa Sede Apostólica, en la congregación de ritos en 11 de diciembre del año 1604 en cuyo original se dice que lo enmendó y firmó el Cardenal Baronio (La congregación de Ritos de la Santa Sede concedió a la villa de Sariñena, el rezo particular, el día 2 de septiembre y toda la octava, a San Antonino de Pamia). Sin olvidar que, sobre 1600, el papa Clemente VIII concede indulgencia a todos los que visiten la reliquia de San Antolín de Sariñena.
“Y auque estas palabras parece, quieran dezir, que todo el cuerpo de San Antonino de Pamia està en la Iglesia de Palencia, y parece dezirlo el Cardenal Baronio en las notas al Martyrologio: pero la verdad es lo dicho, como consta de las liciones del rezo, y dela Antiphona, Ad Mag. Hic est martyr Antoninus, cuius corpus in martyrio divisum in dusbus partibus tumulatum est, ipse vero Christo communétus, cum ipsoregnat in coelis. Y consta de la tabla, y papel impresso de historia de San Antonino, que tiene la Santa Iglesia de Palencia, y otra del mismo tenor, que tiene tābien la Iglesia de Sariñena, de las quales tablas, y sus escrituras se saca, que del mismo San Antonino de Pamia tiene Sariñena principal reliquia, y le tiene (por ella, y por muchos, y muy milagrosos beneficios, que ha alcanzado de Dios por intercession) por su patron, y lo celebra, y festeja con grandissima devocion, y extraordinarias fiestas, en dos de Setiembre con rezo particular, para el dia, y toda la octava, concedido a la Villa de Sariñena por la santa Sede Apostolica en la congregación de ritos en 11. De Deziembre del año 1604 en cuyo original se dixe que lo enmendó y firmó el Cardenal Baronio. Y en nombre de la Congregacion. P. Episcopus Ostiensis Cardinalis. Mucantius Secretarius Congregationis. Apruevase tambien alli el oficio de la translacion de San Antonino en 18. de Mayo. Aunque no se tiene cierta noticia porque camino vinieron las reliquias deste Santo a la Ciudad de Palencia, que es negocio antiquissimo, y del tiempo de los Godos, o Romanos: Pero de las de Sariñena, (cuya venida se entiende ser mas moderna, y despues de la recuperació destos Reynos) dizen los naturales por antigua tradicion, que passando por alli un passajero, se vandearon las campanas por si mismas, y se tocaron grande espacio de tiempo: hasta que escudriñando los desta villa la causa del prodigio, hallaron el hombre, que conesso lo que traya, y que lo avia sacado de las sepulturas de Pamia, y que desde entonces aca le tiene. Y cierto, que a no aver hallado yo esta historia de Sariñena en las tablas de su Iglesia, y de la de Palencia, dixera, que en tiempo del glorioso San Ramon fue trayda a este Reyno desde su Monasterio como otras muchas, que se trayan de Francia por aquellos tiempos, como se traxeron muchos Obispos, y otros Eclesiasticos: para poblar las Iglesias, que se yuan sacando del poder de los Moros. Y es cosa bien cierta, que estos procurarian traher algunas reliquias, con que enriquecer sus esposasspa ra cuyos goviernos eran llamados.
Y no ay duda, sino que venido S. Ramon al Reyno de Aragon, assi de la Iglesia de San Antonino, (donde avia sido Canonigo Reglar) como de la de Tolosa (donde fue Prior, y Presidente) que vendrian con el algunos Eclesiasticos, o despues de venido, sabiendo que quedava por aca, se vendrian otros, por gozar de su gran exemplo, y santa vida, que ya entonces lo era raro, q se avia estendido su fama por España, y Francia. Y es muy cóforme razon: que no avia de venir solo, ni estava sin amigos, y discipulos criados en su enseñanza, y doctrina, queno querrian dexarle. Y assi es verisimil vinieró por fu causa otras personas al Reyno de Aragon, y que pues estas pensavan que, dar por aca: como muchas quedaron, traherian consigo algunas reliquias. Y quedando por Curas en algunos lugares, y villas, que se ganavan (aviendose ganado Sariñena en los dias de la vida, y Obispado de San Ramon) seria corriente, que desde entonces posseyesse la villa de Sariñena la memoria, y reliquia de S. Antonino, si ya las tablas de las dos Iglesias (a quien devemos seguir) no dixeran lo q hemos escrito.”
Blasco de Lanuza, Vincenzio. Historias ecclesiasticas, y seculares de Aragonen tiempos de Carlos V(1622).
Hermanamiento con Palencia, la reliquia vuelve a casa
“El ofertorio en la Misa, sin la reliquia de San Antolín, no tenía razón de ser”, apunta Martín Blecua gaitero y representante del dance de Sariñena en una entrevista en Diario del AltoAragón del 12 de octubre del 2003. Efectivamente, Sariñena había perdido su reliquia de San Antolín, que cuidadosamente guardaba envuelto en una tela en el interior de un relicario y que cada 2 de septiembre, los danzantes del pueblo veneraban y besaban durante «El Ofertorio».
Años más tarde de su perdida, el párroco Antonio Laglera, el alcalde de la Villa, D. Antonio Torres, y una representación de los Danzantes, en las personas de Martín Blecua y Jesús Millera solicitan al cabildo metropolitano de Palencia parte de reliquia del santo para la iglesia de Sariñena.
Gracias a ello, el 30 de agosto de 1981, los citados se trasladan a Palencia para traer a Sariñena una pequeña reliquia de San Antolín “Un pequeño fragmento de húmero”. Una gesta que José María Alonso Sabaté recoge en el Programa de Fiestas de Sariñena del 2004: “Gran número de fieles se trasladó a la plaza de Villanueva para recibir esta reliquia del Patrono, organizándose una procesión hasta el Templo en el que se celebró una Eucaristía. La reliquia, colocada en un relicario ofrecido por los danzantes, es la que veneramos todos los años en llegando nuestras fiestas patronales”.
Relicario con la reliquia de San Antolín. Parroquia de Sariñena.
Igualmente, la hazaña es recogida por Antonio Martínez en “San Antolín y el dance de Sariñena” en la cual Martín Blecua, recuerda la anécdota sobre la reliquia de San Antolín guardada en Sariñena: “Había desaparecido el dedo y se acordó, por autoridades, sacerdotes, danzantes y fieles, el reponerla. Se gestionó en Palencia, donde se conservan la mayor parte de ellas, y se concedió la petición. Así, el día 30 de agosto de 1981 –según datos de José María Paraled – se recibió, en la Plaza Villanueva y a las 7 de la tarde, con toda solemnidad, la reliquia”.
¿Pero habrás estado en misa? Sí, y también en el rosario He comido pan bendito Y la reliquia he besado.
El Novenario de San Antonino
Salvador Trallero, en su obra «El Dance de Sariñena», recoge la recuperación del Novenario de San Antonino, que Juan Antonio Bastida conserva de su madre Matilde Cascales. Todo un libro editado en Huesca en 1700 y que consta de treinta y dos páginas. Trallero lo describe como que “Guarda relación directa con el Romance de San Antolín, recogiendo este sus partes más significativas, y en cada uno de sus nueve días dedicada un primer apartado a la memoria y veneración de algún prodigio en la vida del santo, para continuar con la oración, que había que recitar en voz alta. Tras el Nono y último día, aparecen en verso Los Gozos al Ínclito Mártir San Antonino, Advocado y Patrón de la Villa de Sariñena, que en seis páginas cuentan aspectos de la vida del santo y la llegada de sus reliquias a la villa”.
Novenario de San Antonino. Trallero, Salvador. El Dance de Sariñena.
El patronato de San Antonino mártir de Apania de Francia que siempre ha venerado la santa iglesia de Palencia
Resulta interesante el debate que se origina sobre la procedencia del san Antolín en la villa de Sariñena. Todo a raíz de un libro del Padre Fray Lorenço Ángel Espin, natural de Sariñena (1598-1697) y del Orden Profético del Carmelo y Catedrático de Teología de la universidad de Zaragoza. Espin escribe un libro intentando probar que San Antonino era español. En «El patronato de San Antonino mártir de Apania de Francia que siempre ha venerado la santa iglesia de Palencia (1679)», Pedro Fernández del Pulgar, refuta dichos argumentos, defendiendo el origen francés del patrón de Palencia y Sariñena San Antonino mártir.
En la Villa de Sariñena, en el Reyno de Aragón, es Patrón San Antonino Frances, desde que milagrosamente tuvieron un dedo del Santo y hizieron en la Iglesia mayor Capilla a este santo Mártir y Clemente VIII concedió indulgencia a los que la visitasen. Celebran su fiesta a 2 de septiembre, hacen procesión solemne y se guarda un día de precepto: Reçalte con octava y las lectiones del segundo nocturno están sacadas, como allí se dice, del Arçobispo Don Rodrigo, y delos monumentos de la iglesia de Palencia y otros. Aprobadas Clemente VIII aviendolas reconocido por tu orden el Cardenal Baronio, a 12 de diciembre de 1604, pondremoslas en el Apéndice. Es tan antigua esta devoción en Sariñena, que el año de 1200 ya eran prodigiosos tus milagros, de que tenemos testimonios.
Del dedo de San Antonino, que está en la Villa de Sariñena, en el Reyno de Aragón, también es cosa cierta, que es de San Antonino Mártir de Apania en la Aquitania. Assi consta de los testimonios que pusimos en el cap. 2 y están en los Archivos de esta Santa Iglesia de Palencia. Y aunque el doctor Espin escrivió un libro intentando probar que es de San Antonino Español y no del Francés, copiando a nuestro Don Francisco Sandoval, en todo lo sustancial el qual cite en el cap. I. S. 6. Que tengo de su letra en mi poder, no pudo persuadirlo, porque todos los demás vezinos, assi Eclesiásticos como Seglares, han persistido en su tradición y le veneran, como reliquia de el Santo Francés y no permitieron que se imprimiese el libro del Doctor Espin. Y en cuanto a este punto tienen un irrefragable fundamento, porque se hallan con la tradición de que el dedo es de San Antonio Frances, sin averse oído cosa en contrario, hasta que Doctor Espin salió con esta novedad, movido de la apología de nuestro Don Francisco de Sandoval, que en cuanto a probar, que el dedo de Sariñena sea de San Antonio Español, nada conduce, ni el Doctor Espin trae testimonio que pruebe la identidad ni argumento, en que se funde la repugnancia y cuando pudiera alucinarse alguno respeto de las reliquias de Palencia, por los fundamentos que trae; pero respecto del dedo que esta en Sariñena, no es alucinación, sino cegarse en la luz del medio día; a que se llega, que la Iglesia Romana tiene calificada aquella reliquia, por de San Antolino Frances y por tal dio rezo, como queda referido, y se verá en el apéndice. Y querer oponerse a una tradición calificada por la Iglesia Romana, es audacia y inreverancia que toca en las sagradas aras.
Estas son las reliquias que Dios ha conservado de S. Antonio, Martír de Apamia en la Aquitanica, parte de el ombro y braço derecho en Palencia, el dedo en Sariñena, lo demás permitió Dios pereciese a violencias sacrílegas de la turia Calvinita.
No falta quien diga que San Antonino Apamiente Aquitanico padeció en tiempo de el Emperador Antonino Pio. Assi lo refiere el manuscrito del Prior de Sariñena y trae el Brevario de Monte de Aragón, a dos de septiembre, lect.6 fol.415. por estas palabras: Nam sacra venerandi corporis membra, que fueran tantea dispersa, inuman, candem que compaginem se sponte contulerunt. Gloriosus quoque ille sanguis, pro Christo eflusus, inaque illustrapido fluxu, ita con erictus est, ac si in terra arida statione unius loci fuisset collectus. Passus est 4. Nomas Sept Antonino Pio Imperatore.
Concluye el Padre Argaiz: Llegaste a esto, lo que me comunicó por carta suya el Padre Fray Lorenço Ángel Espin, del Orden Profetico de el Carmelo y Catedratico de Theología de la universidad de Zaragoza. Y es que en Sariñena, patria suya y Villa del Obispado de Huesca le tiene por su natural y tienen por su natural y tienen el dedo índice de su mano derecha a cuya venida se tocaron las campanas por si mismas y baxo de el Cielo un cirio encendido, penetrando, sin romperla, una claraboya y ardió sin diminución nueve años, tenenle por Patrón, pero están con el engaño de ser el Franances, no declarando, ni sabiendo decir, quien la traxo y de donde, que todo es necessario saberse y como se afirma y con que fundamento es natural de Sariñena, siendo Frances de Apamia. Y con ser assi, que el prior de aquella Iglesia, que es Colegial,les pretende disuadir de ello y mostrarles que es del santo Español aquella reliquia del Pueblo se esta en su treze. Y será como la devoción, que Huesca tiene con san Oriencio, de que dixe lo que sentía y hallava en las adiciones a la 2. Part de Hauberto.
Autor: Concluyamos ya con esta pesada respuesta de el Padre Argaiz, originada de tan prolijo discurso y sin mas fundamento, que hacer pesada la controversia con despropósitos de ninguna substancia, como se vee en las razones que acabo de referir, mejor dixera en las vozes sin concepto y sin formar razón, que haze el caso de Sariñena, sea como se fuere, para decir que se llega a esto, esto es, a negar el Patronato de San Antolin Frances en la santa Iglesia de Palencia, porque del hecho de Sariñena, ni se infiere el año del Martyrio de el santo Español, ni cosa que al Patronato conduzga. Que el Prior de aquella Iglesia les quiere persuadir a que el dedo es de el santo Español, sino la ha persuadido, ni puede, como en el párrafo siguiente se verá y quando les persuadiera, probará que avia avido san Antolín Español y concediendo su existencia nos quedava mucho que hacer, pero como digo, y se verá, nada prueba. Y no quiero dexar de advertir, que si el padre Argaiz dize que no ay testimonio, conque prober, quando fue aquella reliquia a Sariñena, quien la llevó y de dónde. Como puede el Doctor Espin probar que es del santo Español, porque en estos términos, ni se puede probar, que es del Santo Frances, ni del Español? Y que hará en este presupuesto para nuestro caso.
Pero en la realidad, y en la verdad, conduce mucho para él, lo que dexo puesto en el capitulo segundo, de que la villa de Sariñena, venera la reliquia de San Anonino Frances y que desde el año de mil ducientos esclareció en milagros, que esto lo aprobó Clemente Octavo, a doce de Diziembre de mil seiscientos y quatro, concedió indulgencias a los que visistassen la Capilla, donde esta colocada. Las lecciones se tomaron parte del Brevario Palentino pues que quiere el Padre Argaiz, ni el Doctor Espin, decir que Clemente Octavo no examinó esta material. Siempre alabaré a los vezinos de Sariñena que atienden y se tienen a lo que el Sumo Pontífice ordena, aun que el Padre Argaiz diga, que se están en sus treze, que es mas seguro que seguir al Padre Argaiz en sus volúmenes, aunque lleguen a número catorce y se passen al diez y siete. Ni en Sariñena dizen que San Antonino es natural de aquel lugar, ni se lo pudo escrivir el Padre Espin, que antes creere, que elpadre Argaiz no entendió su carta, porque ni el Doctor Espin refiere tal cosa; tengo su libro manuscrito y como de los mismos términos consta, si veneran y defienden al santo Frances, cuya historia es notoria; por donde avia de ser natural de Sariñena para más comprobación de lo que ay en Sariñena acerca de San Antonino, su culto y la reliquia, remito al Lector al Apendice.
En el capitulo treze prueba el Doctor Espin, con cinco razones, que San Antonino Martyr, el Patrón de Palencia y Sariñena es uno mismo y en esto vamos conformes. Y asi también nos conformamos, en que la naturaleza es la misma, siendo san Antolin Frances Oatrón de la Santa Iglesia de Palencia, también lo es de Sariñena.
En quanto a la verdad de que el dedo que possee Sariñena de s. Antolin, si fue allí de Palencia o Apamia de dexamos abundar en su sentido y lo que ay mas fixo sobre este punto, se pondrá en el Apendice con los testimonios que vinieron de Sariñena y están el Archivo de esta santa Iglesia, de la Capilla de San Gerónimo, a donde están colocadas las reliquias de San Antolín.
En Francia no ay reliquia alguna de San Antonino, porque el año de mil quinientos y setenta y seis quemaron los Calvinistas todas las reliquias de este Santo y solo subsisten el dedo de Sariñena y las reliquias, que con gran veneración observa Palencia.
Conclusión
La leyenda de San Antolín y su reliquia, como hemos visto, se remonta a antes de 1200, prácticamente poco después de la conquista definitiva de Sariñena y en plena cristianización de la zona. Por lo tanto, la devoción a San Antolín resulta relativamente antigua, desde los inicios de la era cristiana de la villa por lo que si alguna vez fue patrón San Salvador o El Salvador, este fue por muy escaso de tiempo.
Resulta muy reseñable la historia hermanada con Palencia y su generosidad con compartir parte de su reliquia de San Antolín con Sariñena. Una leyenda y una historia en la que se hunden nuestras más profundas raíces y que cada 2 de septiembre honramos con nuestra máxima expresión del dance de Sariñena.
Gracias a Nieves Ropero por abrirme las puertas de la iglesia, por tu ayuda y gratas explicaciones.
Disertación sobre la vieja iglesia de Sariñena
He andado estos días cavilando sobre la vieja iglesia de Sariñena. Tal vez sea lo lógico, al haberme hallado inmerso en San Antolín y por ende en nuestra iglesia parroquial, la cual, en su día, llegó a poseer la categoría de Colegiata. Así, mi presente disertación, he de apuntar, vino tras caer en un detalle que, a priori, pasaba completamente inadvertido. Este hecho, venido de repente, ha llamado poderosamente mi atención e imperiosamente me ha llevado a una serie de planteamientos y disertaciones que gustosamente quería compartir.
Como he dicho, todo viene a raíz de nuestro patrón San Antolin, San Antonino de Pamia y su leyenda en Sariñena, en torno a finales del siglo XII o principios del siglo XIII, que me llevó a contemplar un grabado del mismo que Matheo González realiza en 1777 a partir de un dibujo de Fray Manuel Bayeu.
Sin duda es un fabuloso dibujo de fray Manuel Bayeu que, desconociendo el verdadero motivo de su realización, nos obsequia quedando para la historia y memoria de nuestra ilustre villa.
Villa que Fray Bayeu visita asiduamente, de la que valora sus ferias y así se lo transmite en sus misivas a Martín Zapater. Además, Bayeu forma parte de la cofradía de la Sangre de Nuestro señor Jesu-Christo y mantiene amistad con algunos vecinos, pues a pesar de ser monasterio de clausura, Sariñena es la población de referencia del monasterio y Bayeu tiene un estatus especial por su condición de pintor. Por ello, es de suponer que Fray Manuel Bayeu conocía bien Sariñena donde incluso llega a permanecer, como una estancia de «24 días» referida en una carta del 18 de agosto de 1789 en la que, en palabras de José Ignacio Calvo Ruata, se podría deberse a alguna actividad profesional. Curiosamente, apunta José Ignacio Calvo, en ese mismo año de 1789 el arquitecto Manuel Inchauste estaba inmerso en “los primeros planos de la nueva iglesia parroquial que se pensaba levantar”. Tal vez, Bayeu podría haber estado implicado en la futura iglesia sariñenense.
Al parecer, la vieja iglesia de Sariñena tenía una figura ridícula y su deformidad y monstruosa arquitectura no tenía enmienda, por ello se debía de realizar una nueva. Javier Martínez, gran estudioso de la iglesia de Sariñena reconoce aquella vieja iglesia como una fábrica de sillería probablemente románica, o quizá protogótica construida aprovechando el solar, y quizá algún tipo de estructura, de una antigua mezquita y una atalaya islámica. Aspecto señalado en el recurso presentado para solicitar la construcción de un nuevo templo, pues se tenía la desgracia de que para la casa del señor “Se aprovechó una mezquita y atalaya construida por los moros, habiéndose fabricado el templo en los tiempos primeros de la conquista, compuesto de dos naves desiguales sostenidas de dos pilastrones formidables que quitan la vista y ocupan una grande porción del santuario”.
Regresando al año 1777, aquel mismo año en que se consagró la iglesia del monasterio de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, vuelvo a deparar en aquel detalle desapercibido. Observo a San Antolín, es su iconografía habitual, aunque a un lado destaca el escudo de Sariñena, potente, con su ballesta y los cinco escudetes de Aragón y al otro lado, como un detalle insignificante, como queriendo pasar desapercibido, aparece una torre, como una vieja atalaya. Es una iglesia. Y está claro que Bayeu quisó vincular la imagen de San Antolín con Sariñena.
Lo más seguro que Fray Manuel Bayeu recreó una iglesia más o menos imaginaria, tal y como apunta José Ignacio Calvo, “Aunque no hay que descartar que partiera de una observación real de la anterior”.
Quizá sea mucho suponer o a lo mejor estemos ante la representación de la vieja iglesia de Sariñena y su vieja torre. Quizá sea mucha coincidencia que se trate, a priori de una torre aragonesa mudéjar, descrita por Javier Martínez “Con el añadido de un campanario posterior de hacia el siglo XVII” y puede que sea la torre de Sariñena “algo idealizada y simplificada”.
Quizá sea mucho suponer, tal vez solo sean especulaciones. A lo mejor solo sean coincidencias y volviendo a Javier Martínez veamos que el elemento más deteriorado, de la vieja iglesia de Sariñena, era sin duda la única torre campanario de la que disponía la colegiata: “Obra de sillería de planta cuadrada adosada a la iglesia cuya cronología y aspecto es difícil de precisar”.
Quizá sea mucho suponer que Fray Manuel Bayeu representase en 1777, o anteriormente, aquella vieja torre campanil, antes atalaya, derribada en mayo de 1790, por orden del Consejo de Castilla, “Para evitar las desgracias de la pronta ruina que amenazaba”.
Y en mi propia disertación, queda la duda si Fray Manuel Bayeu hubiera formado parte en la nueva fábrica ideada por Manuel Inchauste. Quizá nunca se sepa, de aquel proyecto que quedó desestimado por la Academia de San Fernando, encargándose otro plan a Agustín Sanz. Este sí que lo lleva a efecto y la nueva iglesia se comienza a construir en 1795 siendo finalizada y bendecida el 25 de diciembre de 1846. Este año hará 180 años un templo neoclásico denominado Colegiata de san Salvador de Sariñena.
Un exponente claro del neoclasicismo aragonés de la mano de un gran arquitecto, Agustín Sanz, con un gran valor arquitectónico que deberíamos de saber valorar, por su calidad y por creer en una Sariñena cuyo patrimonio ha sufrido ya demasiado.
Así, por divagar, por simplemente especular, o como he dicho al principio “por disertar” podamos estar ante la representación de la antigua iglesia de Sariñena o quizá ante una simple representación imaginaria. Que cada uno/a saque sus propias conclusiones. Yo prefiero la duda.
Del profundo secano aragonés, de ese corazón de Los Monegros llamado Bujaraloz, es Antonio Luna Villagrasa. En plena Nacional II, a su paso por Bujaraloz, Antonio ha llevado su propio surtidor de combustible, el agrupamiento de Campsa frente al Hotel Monegros. También se dedicó al mundo del taxi, un negoció que emprendió y le dio muy buenos resultados.
Antonio Luna Villagrasa nació en Bujaraloz el 8 de abril de 1935. Su padre había emigrado a Francia y junto a su hermano se criaron gracias a sus abuelos. No se juntaron con su padre hasta que Antonio tuvo 25 años, cundo pudieron ir a Francia y conocerse.
Con su hermano jugaron a fútbol con el Bujaraloz “Fútbol Club Bujaraloz”, solamente partidos amistosos, no había liga -Cosíamos el balón para poder jugar, el campo era de tierra e íbamos en alpargatas, era muy salitroso y cuando se levantaba viento no había quien pudiese estar allí–. Recuerda ir a jugar por donde el pozo de hielo, aunque eran donde tiraban los animales muertos y basuras. También estaban los restos del molino, que aún están, lo quisieron restaurar, se intentó algo, pero al final no salió adelante -En Malanquilla hay un molino idéntico y lo han restaurado-.
Fue muy poco a clase, solamente hasta los 12 años. En casa no tenían recursos y en lo poco que pudo se puso a trabajar. Eran otros tiempos, entonces se iba a buscar agua a las balsas con cubas tiradas por mulas y se guardaba en las casas en tinajas: -Con 5 pesetas te traían a casa una cuba de unos 800-1000 litros con la que se llenaban unas 5 o 6 tinajas-. Como filtro usaban un morral de tela, pues había cullorones y otros bichos: -El agua a veces la teníamos que ir a coger a balsas lejanas y en temporadas de sequía se secaban-.
La leña era otro problema, no había en el monte. Los montes eran principalmente de las casas Gros y Rozas, tenían guardas así que tenían que ir a otros montes donde sobre todo cogían romeros. Lo que sí que había era caza, incluso había 4 o 5 personas que vivían de la caza que luego vendían. También, recuerda Antonio, con un carro venía un hombre, con una tartana, a vender tozinos. Era Ezquerra de Peñalba, venía con unos 20 lechones y los vendía casa por casa para cría.
En Bujaraloz había tierra y mucho ganado, sobre todo ovino. Estaba la dula, que recogía cabras y ovejas, unas pocas de cada casa y las soltaba en conjunto todos los días un pastor común. Antonio fue trabajando algo en la agricultura y trabajó algún tiempo para casa Gros. Solo había cereal, en Bujaraloz no había huerta. De Caspe solían venir a vender carros con fruta y verdura. El canal y la llegada del agua a Bujaraloz ha sido muy revindicado, la gente mayor ha luchado mucho, saliendo muchas veces con la pancarta.
Además, en Bujaraloz, como en muchas localidades de Los Monegros, se arrancaba esparto, que compraba Carreras y llevaban a las papeleras. Algunos lo vendían tan solo recogido y otros lo trabajaban algo, lo limpiaban, peinaban, aporreaban y empacaban. Arrendaban los montes e iban a arrancar, el más importante fue el monte de Sastago. Había quien hacía soga de pita, cuerda que llevaban los camiones.
Sin embargo, una faena muy particular, fue la extracción de sal. Fue famosa la extracción en la salada de la Playa, en Sastago, pero también se extraía en la Salineta, una salina cerca de Bujaraloz que era propia del ayuntamiento. Antonio era muy curioso, iba a la Salineta y veía como era el proceso de extracción de sal. Al evaporar el agua, en verano, quedaba la sal que una vez seca recogían -Había familias que iban a sacarla y en invierno iban a venderla, por Sena, Villanueva o el Somontano. Incluso había uno que hacía soga y que también vendía en invierno a la vez que la sal. En la Salineta había una casa, hangar o almacén, donde almacenaban la sal, la cogían con pozales y la subían arriba para almacenarla-.
Había mucho fango, barro o limo, los que recogían la sal iban descalzos. Tenían que rader la sal, porque se quedaba abajo la sal asolada, con ella hacían montones de hasta 2.000 kilos. A la salada de Sastago iba gente de Bujaraloz a trabajar, serían unos 3 o 4 del pueblo, pues estaba más cerca de Bujaraloz y la vinculación siempre fue mayor. Los últimos arrendatarios, de la salada de Sastago, eran de Barcelona. Hicieron unos pozos para tener agua y unas eras de hormigón y un molino para moler la sal. Pues la sal salía granosa y se tenía que moler para que fuese fina. Se la llevaban en camiones. Pero lo malo de la sal es que todo corroe y pronto todo se veía muy afectado: motores, camiones… y económicamente les acabó perjudicando mucho. Así, la explotación de sal se dejó de hacer sobre 1980.
Antonio estuvo en la construcción, en Bielsa construyendo un muro, en un salto en Sastago, y un túnel en el Ebro. A pesar de trabajar, cuando pudo no dejo de ir a clase de adultos, a Fuenclara en Zaragoza, concretamente cuando estuvo trabajando en un almacén de la base aérea de Zaragoza. Tras estar en la base, marchó a realizar el servicio militar a África, a Melilla. Por suerte fue recomendado y estuvo bien hasta que, a los cuatro meses, surgieron las escaramuzas de África Occidental. Fue destinado a Villa Cisneros, donde permaneció hasta finalizar la mili.
A su regreso, Antonio comenzó a trabajar en el surtidor de Campsa que le habían concedido. Entonces, las concesiones solían ir destinadas preferentemente a excombatientes o mutilados de guerra y por su paso por África y haber estado en zona de operaciones, Antonio era considerado excombatiente accediendo a la concesión. El surtidor no lo podía llevar uno solo y pronto se le unió su hermano.
Igualmente consiguieron una licencia de taxi con la que comenzaron a realizar gran cantidad de servicios, a Lérida y Zaragoza… a mucha gente que iba a médicos. Pero especialmente comenzaron a trabajar mucho cuando comenzaron las asistencias en viajes. Tenían el mejor coche y hacían una media de más de 8.000 kilómetros al mes, llegaron incluso a ir a Lisboa o Luxemburgo -fue un muy buen negocio-. Con la llegada de la autopista aún mejoró el taxi, incrementando los servicios que hacían, pues en Bujaraloz había muchos talleres entre Zaragoza y Lérida que dieron mucho trabajo.
Cuando desapareció el monopolio de los surtidores se dio de baja y cerró, fue entonces cuando comenzaron a aparecer un montón de gasolineras en las carreteras y áreas de servicios que decayeron con la liberación de la autopista AP2.
Se casó con María Dolores Ezquerra, una chica de Valfarta, con la que han tenido tres hijos.
Antonio ha sido muy aficionado a la apicultura. Su suegro era apicultor y le iba a ayudar y le fue gustando. Cuando abría las colmenas le gustaba ver el movimiento. Le ha sido como distracción y así tenía miel para casa, unos 100 kilos de miel al año principalmente de romero.
Además, ha sido presidente de la 3ª edad para que se mantuviese abierto. Había unos 120 socios y estuvo hasta la pandemia. Sin duda, Antonio es una gran persona que ama su pueblo, Bujaraloz, del que se siente orgulloso y del que espera un gran futuro.
El pastoreo, la figura del pastor y la tradicional ganadería extensiva ovina y caprina fue muy importante en Los Monegros. Tierra de pastos, agostos en verano, que convivía con las tierras altas por medio de la trashumancia, siendo, además, un intercambio cultural y social muy importante.
En todos los pueblos de Los Monegros había grandes rebaños de ovejas y cabras. Estaban los rebaños particulares, principalmente el de las casas pudientes, que tenían considerables rebaños que llevaban pastores que trabajaban para la misma casa. Había quien tenía su propio rebaño, pequeños pastores, pero también existía la Dula o Adula, una forma comunitaria y tradicional de gestionar, en conjunto, los pocos animales que las casas más humildes tenían y que, por medio de un pastor conducían colectivamente a apacentar al monte.
En el “Bocabulario Monegrino” encontramos definida la palabra Dula como todos los animales del pueblo. Esta definición se queda muy corta a pesar que encontramos la definición de Dulero, relativa al pastor que cuida la Dula. En relación con la Dula/Adula sí que aparece Bizera con el consiguiente significado “Adula, es decir, el ganado de cabras del pueblo. Por extensión cualquier otro ganado del que cada casa tiene unas pocas cabezas y en algún momento eran llevados juntos a pastar, por ejemplo, las mulas”. Finalmente, probablemente la definición más exacta sea la aportada por José Ignacio López Susín: “La piara de ganado mayor a que cada uno envía sus bestias para que pazcan y se guarda concejilmente por cuenta de todos los que en ella tienen alguna cabeza” (López Susín, José Ignacio, Léxico del derecho aragonés, cit. voz “dula”).
Partidas de montes denominadas Dula aparecen a lo largo y ancho de Los Monegros, de acuerdo con el Nomenclátor Geográfico de Aragón, siendo los casos de «La Dula» en La Almolda y Pallaruelo de Monegros, la «Dula» en Alcubierre y Poleñino, y topónimos relacionados como Barranco Dula en Sena, camino de la dula en La Almolda, Cuarto La Dula en Poleñino.
Estamos ante una antigua actividad que aparece a lo largo y ancho de Los Monegros, incluso documentalmente en los pliegos de 1525 sobre la adjudicación de la guarda de la adula de Sariñena o como en un contrato de 1594, de arrendamiento de pastos en Robres, habla de “las adulas del lugar” (Documentos sobre ganadería altoaragonesa y pirenaica (siglos XV y XVI) / Manuel Gómez Valenzuela). Por ello no es extraño encontrar “La Dula” o “Dula” como topónimo, en este caso en La Almolda, recogido por M.ª Ángeles Lax cacho quien le otorga, como topónimo, origen árabe (Lax Cacho, M.ª. Ángeles. Toponimia de la zona meridional de Monegros).
De la misma manera aparece el término de Plegadero, el cual, volviendo a recurrir al “Bocabulario Monegrino” respondía a la parte del pueblo donde se juntaba la bizera. En esta misma línea, en Leciñena aparece la Plaza del Plegadero, lugar recuperado y que cuenta con un panel explicativo que muestra como el Plegadero fue un lugar asociado a la economía tradicional, donde se juntaban las pocas cabras que tenían en cada casa, formando un gran rebaño o bizera que un pastor o bizalero sacaba todos los días a pastar y que luego las traía de regreso a la plaza del Plegadero. Algunas volvían solas a sus respectivas casas.
Plaza del Plegadero, Leciñena.
Curiosamente, en Caddesaso, el lugar donde se reunía el ganado recibía el nombre del «Soltador», donde según María Villacampa Buisan «Era el lugar donde reunían las mulas y otras caballerías para que un pastor común las llevase a apacentar por algún campo. También lo hacían con las ovejas y cabras.»
Así, el pastoreo y la cultura pastoril nos descubre una actividad, vital, que además de proporcionar productos como la carne, leche y lana, gestionaba el medio natural, el paisaje y que además servía como vía social, cultural, de tradiciones e incluso de lenguaje.
Entre muchas de sus grandes riquezas encontramos un abundante léxico pastoril, vocabulario que cuenta con parte de “Bocabulario Monegrino” y “El léxico pastoril en Aragón” de M.ª Pilar Garcés.
Balsa: Hondonada del terreno que se llena de agua, natural o artificialmente.
Bizera: Adula, es decir, el ganado de cabras del pueblo. Por extensión cualquier otro ganado del que cada casa tiene unas pocas cabezas y en algún momento eran llevados juntos a pastar, por ejemplo, las mulas (Bocabulario Monegrino).
Bizalero: Pastor de la bizera.
Boalar: Dehesa o terreno comunal reservado para el pastoreo del ganado ovino. Porción de terreno comunal o en rastrojera donde pacen libremente o por turnos los ganados de los vecinos de un pueblo.
Borrego: Cría de cordero de uno a dos años.
Boyatero/ Guayatero: Pastor o cuidador de bueyes. Pastor de bueyes, recogido en Sena.
Cabaña: Conjunto de cabezas de ganado.
Cabañera: Cañada, vía pecuaria.
Cabrería/ Rabaño de cabras: Rebaño de cabras.
Cabrero: Pastor de cabras.
Carnero: Macho de la oveja.
Choto: Macho de la cabra.
Churra o ganado churro: Se refiere principalmente a la raza ovina Churra, una oveja rústica autóctona de España, valorada por su aptitud triple para la producción de leche, carne y lana.
Cordero: Cría de oveja de menos de un año.
Dula todos los animales domésticos del pueblo.
Dulero: Pastor que cuida la dula.
Esquila/ Esquilla/ Truco: Cencerro pequeño en forma de campana.
Estacazo/ Garrotazo: Golpe dado con el palo.
Estiva: Pasto de verano.
Femera: Estercolero, lugar donde se amontona el fiemo o estiércol.
Gancho: Va en un extremo del palo o vara del pastor para coger la oveja por el garrón.
Güei: Buey.
Hatajo: Rebaño pequeño.
Herbajantes: Derecho que cobraban los pueblos por el pasto de los ganados forasteros y por el arrendamiento de los pastos de su jurisdicción.
Mayoral/ Mairal: Pastor principal.
Morral/ Zurrón: Alforjas, Bolsa grande de pellejo, que regularmente usan los pastores para guardar y llevar su comida u otras cosas
Palo de pastor/tocho: Garrote, palo o vara del pastor. En el Dance de Sariñena aparece la forma tocho¡Que cabra tan laminera!/ En el cerrau de Lerín/ Me radió las cereceras/ Por más que le tire o tocho/ No dejo de hacer su idea (Dance Sariñena).
Paridera:Construcción destinada a la guarda del ganado lanar y caprino.
Pastor: Persona que guarda, guía y apacienta el ganado, especialmente el de ovejas.
Pastoril: Propio o característico de los pastores.
Plegadero: Lugar donde se reunía el ganado para la Dula o Bizera (Leciñena).
Portazgo: Antiguo impuesto por pasar por un camino o lugar determinado.
Rabadán/ rebadán/ repatán/ rapetán: Zagal, aprendiz de pastor.
Rastrojo: Campo de cultivo cosechado.
Rabaño: Rebaño de ovejas.
Soltador: Lugar donde se reunía el ganado para la Dula o Bizera (Capdesaso).
“El léxico pastoril en Aragón”, M.ª Pilar Garcés.
Casa de Ganaderos de Zaragoza
Importante fue la casa de Ganaderos de Zaragoza. Fundada en 1218 por el rey Jaime I de Aragón como Casa de Ganaderos o Cofradía de San Simón y San Judas, es una institución de origen medieval establecida para defender los privilegios concedidos por los reyes a los propietarios de ganado del reino, reuniendo también, corporativamente, a mayorales y pastores.
La Casa de Ganaderos de Zaragoza gozó de gran poder, jurisdicción civil y criminal propia y el privilegio de pastar por todo el Reino a excepción de la Retuerta de Pina y Sigena, hecho recordado en 1300 en la “Confirmación que hizo Jaime II de los privilegios concedidos a Zaragoza, por sus antecesores, de pastar los ganados por todo el Reino, excepto en la Retuerta de Pina y Sigena. Trasunto realizado, en la Corte del Justicia de Aragón, Martín Bautista de Lanuza”(Valencia, 1300/11/06. ES/FCG – Caja 251_Ligamen 138_11).
No obstante, su extenso poder no estuvo exento de conflictos y pleitos. Este fue el caso contra la Villa de Sariñena y sus aldeas durante los siglos XVII y XVIII por sus Privilegios Reales, otorgados por Alfonso II en 1170 y que suponían el derecho a no pagar impuestos salvo «las decimas y primicias a la iglesia». Conflicto que pudo estar detrás de la Leyenda de Moncalvo.
El archivo de la Casa de Ganaderos de Zaragoza guarda amplia documentación de su historia y litigios. Algunos de estos documentos aparecen recogidos por Ángel Canellas en su trabajo “El Archivo de la Casa de Ganaderos de Zaragoza”.
Uno de sus principales libros es el «Cartulario mayor», libro manuscrito que recopila documentos, títulos de propiedad, privilegios y escrituras de una institución. En el Cartulario Mayor, por ejemplo, se encuentra la concordia entre los ganaderos y Zuera, Leciñena y San Mateo del 29 de noviembre de 1472 (f. 167-163).
Siguiendo sumergiéndonos en el archivo, aparecen diversa documentación sobre montes, contiendo diversos documentos relacionados con Perdiguera y Monte Oscuro, en litigios sobre mojonaciones, derechos de pastos, apeos, multas por pastar en determinadas partidas:
Mojonaciones practicadas en Monte Oscuro y sentencia dictada en el año 1603 referente a dicho monte (1573 y 1595).
Real Provisión en la que se declara que los ganaderos de Zaragoza para poder pastar sus ganados en Monte Oscuro cumplen con presentar tan sólo la cartilla de asociados de la Casa de Ganaderos (12 agosto 1830).
Expediente sobre el apeo de Monte Oscuro con varios dictámenes emitidos por el doctor don Manuel Villaba (1853).
Expediente instruido en virtud de recursos de doña Melchora Mayoral y don Cayetano Alcrudo, individuos de la Casa de Ganaderos, contra providencias dictadas por el Alcalde de Perdiguera por las que les impuso multas por pastar los rebaños de los mismos en la partida de las «Planas» de Monte Oscuro (16 mayo 1885).
Antecedentes relativos a interdicto de retener promovido por el Ayun tamiento de Perdiguera contra don Agustín Gosés y Casellas por haber utilizado los rebaños de éste los pastos de las partidas de «Cabezones», «Agua Salada» y «Barranco Salado» de Monte Oscuro (9 diciembre 1886) 48.
Igualmente, en montes de distintos términos, entre ellos de Perdiguera:
Despacho del Juez de 1.ª instancia de esta ciudad en el proceso de Firma instado por el Ayuntamiento de Zaragoza sobre la posesión de las dehesas Boalar bajo o Barranco Salado, Los Petrosos, Campillo, Dehesa de Ganaderos y Almazarro, en la que confirmaron los Ayuntamientos de La Muela, Perdiguera, Peñaflor, Villamayor y la Casa de Ganaderos (8 noviembre 1836).
Despacho del Juez de 1.a instancia de Zaragoza para que los Alcaldes de Villamayor y Perdiguera no impidan la entrada a los gana dos de los inviduos de la Casa de Ganaderos en los montes comunes, mientras no se decida el pleito pendiente con dichos pueblos (16 noviembre 1836) .
Despacho del Juez de 1.ª instancia de Zaragoza dando traslado a la Casa de Ganaderos del pedimento presentado por los Ayuntamientos de Villamayor, Peñaflor y Perdiguera para que no se les obligue a manifestar a aquélla sus ganados (26 mayo 1837).
Expediente relativo a transacción del pleito de la Casa de Ganaderos contra los Ayuntamientos de Villamayor, Villanueva, Perdiguera y Peñafiar (1846) 53. Dictámenes de los doctores don Manuel Villaba y don Joaquín Broto sobre el derecho que tiene la Casa de Ganaderos para pasturar los ganados de sus individuos en los viñedos de Épila, Peñaflor, Monte Oscuro y demás montes comunes de Zaragoza (1848).
Borradores procedentes del pleito entablado por la Casa de Ganaderos contra los Ayuntamientos de Villamayor, Perdiguera, Peñaflor, Villanueva y La Muela sobre el uso de pastos en los Boalares. (No consta la fecha).
Oficio del Alcalde a la Casa de Ganaderos manifestando haber impuesto el de Perdiguera una multa a don Gregorio Mayoral, individuo de la Asociación por haber entrado su ganado en el monte Realengo (22 agosto 1877).
Otros documentos tratan sobre pastos, localizándose en Leciñena, Perdiguera y Sariñena:
Leciñena
Testimonio de un juicio instado por la Casa de Ganaderos a nombre de Félix Arruga, de Leciñena, por suponer el Alcalde de dicho pueblo que había pasado con una burra por un camino vicioso, comprendido dentro de los términos de dicho lugar (24 febrero 1837).
Un oficio del Alcalde de Leciñena en el que previene a la Casa de Ganaderos no entren los ganados de los asociados en aquel término, sin su permiso (16 marzo 1840).
Perdiguera
Exhorto del Jugado de 1.ª instancia de esta ciudad al Ayuntamiento de Perdiguera referente a acotamiento de una porción de monte común (9 marzo 1837).
Memorial de Martín Arruego, de Perdiguera, para que no se impida entrar su ganado en dos viñas que posee en la partida de la Sardilla (14 diciembre 1846).
Sariñena
Diligencias y actos hechos a instancia de la Casa de Ganaderos sobre mojonaciones en los montes de Sariñena (1727) 211. 38
Copia de concesión hecha a la villa de Sariñena de dos dehesas (5 marzo 1739).
Real Provisión expedida a petición del Ayuntamiento de Sariñena para que los ganados de Zaragoza y Perdiguera no entren a pastar en sus montes y términos (30 agosto 1746).
Real Provisión a instancia del Ayuntamiento de Sariñena para que el Real Acuerdo de Aragón informe al Supremo Consejo de Castilla acerca del derecho que tiene la Casa de Ganaderos a pastar sus rebaños en los términos y montes de dicha villa (11 mayo 1775).
Real Provisión expedida a instancia del Ayuntamiento de Sariñena para que la Casa de Ganaderos presente los Privilegios de pastura en los términos de dicha villa (5 mayo 1777).
Noticias y antecedentes que fueron enviados al Agente de Madrid para la defensa en el expediente seguido ante el Real Consejo de Castilla a instancia de Sariñena contra la Casa de Ganaderos (12 julio 1777).
Escritos del pleito seguido por la Casa de Ganaderos contra la villa de Sariñena. (No consta la fecha).
Memorial ajustado del pleito a instancia del Ayuntamiento de Sariñena coadyuvado por los señores Fiscales del Real Consejo contra la Casa de Ganaderos sobre pastos en los términos de dicha villa. (No consta la fecha).
No faltan los litigios, algunos contra las localidades de Farlete y Perdiguera:
Varios borradores de la Junta de Oficiales de la Casa de Ganaderos en la manutención de Villamayor, Perdiguera y Peñaflor por haber sacado dichos pueblos de sus términos los ganados de los asociados (1822).
Id. referentes a cuestiones entabladas por la Casa de Ganaderos contra el Ayuntamiento de Farlete sobre apenamientos (1826).
Copia del apuntamiento del pleito contra el Ayuntamiento de Perdiguera sobre reintegro a la Casa de Ganaderos en la posesión en que había estado de introducir sus ganados en la dehesa de la Sardilla (1856).
Algunos son curiosos, como un problema sobre la balsa de Valcarbonera, en Perdiguera, o por el paso cabañal por Sariñena y otras localidades:
Expediente formado ante el señor Gobernador de la provincia en virtud de exposición del Ayuntamiento de Zaragoza en solicitud de que se declare entre otras cosas, que el Alcalde de Perdiguera se ha extralimitado en sus facultades al no permitir la limpia de la balsa de Valcarbonera por la Casa de Ganaderos (1884).
Firma para que puedan pasar las cabañas por los términos de Jaca, Daroca, Sariñena, Canfranc y otros, obtenida por la Casa de Ganaderos (29 noviembre 1603).
La trashumancia
La trashumancia ha sido y es una forma de pastoreo que, de acuerdo con la estación, busca diferentes zonas para su aprovechamiento. Más concretamente, se define como el desplazamiento estacional de ganado entre diferentes pastos, generalmente de zonas bajas en invierno a zonas altas en verano, siguiendo rutas migratorias establecidas.
Una práctica ancestral, una forma de intercambio a través de unas vías, llamadas pecuarias conocidas principalmente como de cabañeras (cañadas) y sus vías secundarias: cordeles, veredas o coladas. Rutas tradicionales de tradición cultural que han tenido gran importancia histórica, social, económica y medioambiental. Por ello la Trashumancia es Patrimonio Cultural Inmaterial de la humanidad.
Red de vías pecuarias.
Solían bajar de las zonas pirenaicas en invierno a aprovechar los pastos de tierra plana. Eran los pastos de invierno de los que hay constancia de tenesinos, del valle de Tena, que bajaban a Ballerías o Robres. Estos herbajantes arrendaban los pastos o estibas. Por el contrario, en verano eran los ganados de abajo que subían a los ricos pastos pirenaicos, como era el caso de los de Monegrillo al valle de Tena y los de Farletillo (Farlete) a Sallent:
1442, 13 de junio. Sallent. Miguel Sánchez de Mercader. Ff. 12 v. – 13 AHP. “La junta de quiñón de Sallent y Lanuza arrienda el puerto de Culibilla al ganadero de Monegrillo Ramón de Cascarosa por cinco estivadas y precio anual de 650 sueldos.
1470, agosto, 6. Sallent Antón de Blasco, f. 17. ACL El concejo del quiñón de Sallent y Lanuza arrienda el puerto de Culibilla a Sancho de Alfranca ganadero de Farletillo, por precio de 940 sueldos anuales y tiempo de diez años.
Entre aquellos documentos (Documentos sobre ganadería altoaragonesa y pirenaica (siglos XV y XVI) / Manuel Gómez Valenzuela), figura uno por el cual los sallentinos pedían a uno de Monegrillo 650 sueldos más diez sueldos de estrenas (regalo).
1451, noviembre, 14. Huesca. Martín Pérez de Escuer, f. 38 v. ACL. Ocho tensinos venden 3.000 lanas al mercader tarraconense Pedro Masip, a un sueldo menos de como irá en Monegrillo. La lana se pesará en roba con el peso del mercader ante dos árbitros.
Vicente Villellas, guarda de Sariñena, salía a esperar a los pastores para acompañarlos mientras pasaban por el término de Sariñena. Hasta hace poco, José Feixa llevaba su rebaño, unas 1800 ovejas, desde San Lorenzo del Flumen a la parte sur del Aneto, en la sierra de Sis, cerca de Castanesa. Lo hacía en unas siete jornadas en las que andaban de unos 25 a 30 kilómetros diarios. Allí pernocta en un refugio. José Juan Naya de Lamasadera las sube a Formigal y su testimonio recogió Manuel Antonio Corvinos. Antonio Casajús baja a tierra plana desde Val de Hecho con sus 1200 Ansotanas. Baja en otoño, a pesar del mal estado de las cabañeras, unas 1200 ovejas Cabañera, veredas, ramales. Sin duda, una actividad tradicional que no debería de desaparecer.
Como curiosidad del intercambio cultural entre la montaña y el llano es el Romance de Marichuana que se mantiene vivo en Castejón de Monegros.
Patrimonio
En un territorio tan árido, el agua fue esencial, vital, ligada a una gestión, ya no solo para el consumo humano, sino para su uso ganadero. Los Monegros guarda aún aquel patrimonio que posibilitó la vida, una extensa red de balsas distribuidas en los en torno a los municipios y por sus montes, a la vez que balsetas, balsetes, aljibes o abrevaderos que recogían y almacenaban el agua de lluvia para su consumo durante largas y duras épocas estivales y de sequias.
Balsa de la Escalera. Monte de Lanaja.
Así mismo es cuantioso el patrimonio ligado al pastoreo, a la vida pastoril, diferentes abrigos que contienen antiguas inscripciones de pastores o las propias parideras, casetas, masadas o aldeas por la Sierra de Alcubierre y el resto de montes monegrinos.
Igualmente, esa red de vías pecuarias, de pasos y servidumbres. Vías, como se ha apuntado anteriormente, clasificadas en cabañeras, cordeles, veredas o coladas.
Casetas que desaparecen al igual que las vías, un patrimonio material pero también inmaterial, de una forma de vida, la de pastor completamente vinculada con la naturaleza. Cazar y poner lazos, comer a caldereta, reposar en ribazos, marguines, buscar el abrigo o la sombra bajo una sabina, sufrir el cierzo, la boira, la lluvia y tormentas, los perros, chuflar, esos chuflidos que en sí mismos son todo un lenguaje, contar las cabezas, los cencerros, esquillas/esquilas o trucos, el esquile y la curación del ganado, atender los partos y una vez paridas, el papeleo y la gestión de las pequeñas explotaciones ganaderas.
Pastores como Félix Tabueña Tabueña de Pallaruelo de Monegros formaban parte de esa estirpe de hombres que se dedicaron al pastoreo, como forma de vida, muy ligada al monte y a la naturaleza, a la paciencia y a la sabiduría. Casos como el tío Juaner, también de Pallaruelo, que además de pastor ejerció de Mayoral del dance de Pallaruelo, con gran ingenio y oralidad, recitando versos, dichos y motadas. Pues la mayor expresión artística de Los Monegros encuentra en el mundo pastoril una de sus mayores representaciones, con las figuras del Mayora, a veces llamado Mairal, y su aprendiz el Rebadan o Rapatán con quien realiza las pastoradas, diálogos.
Partida de Dula o la Dula de Pallaruelo de Monegros.
Julián Royo Martínez Pastor comenzó muy joven, en pastos del monte de Sariñena donde se quedaba varios días durmiendo solo en una masada. Para santa Cruz, cada 3 de mayo, los pastores cumplían y renovaban o cambiaban de casa.
Gonzalo Casamayor Suñén a los 12años ya iba por la sierra de Alcubierre con cabras, iba por un cerro y las cabras por otro y se veían: -Ahora hay tantos pinos que resulta imposible-. El llevaba “un ciento de cabras” y en Alcubierre igual había entre 10.000 a 12.000 ovejas y cabras. Las cabras han sido muy importantes, por la leche, en cada casa tenían un, dos o tres cabras por lo menos, entre todas hacían un ciento que llevaban con la bizera. Con las cabras ganaba unas 2.500 pesetas al mes, iba desde el pueblo a la sierra y cuando parían se quedaba en el monte: -Una mujer soltera tenía una cabra muy buena que parió tres cabritos, sería por 1964. Le llevé los tres cabritos y se puso tan contenta que me dio dos cincuenta de pesetas, que casi era el sueldo de un día-. Con 15 años estuvo de pastor de cabras y hacía la bizera de las ovejas y las cabras, juntando unos pocos animales de muchas casas. En algunas casetas se marcaba con carbón o con la navaja –Fulano de tal, bizero de pelo-; de pelo son consideradas las cabras mientras las ovejas de lana. Con las ovejas ganaba 2.800 pesetas. Las ovejas de la bizera tenían un polígono, desde el pueblo hasta el Pantanico”.
Marcos Rodés Pueyo, pastor de Sariñena, recuerda como llevaban las ovejas a la dula cada mañana, las juntaban en un corral y un pastor común las llevaba, se hacía cargo del ganado compuesto por ovejas de casas pequeñas. De alguna manera, aclara Marcos, la dula era un pastor particular que pagaban entre todos y que juntaban por la zona del Mercadal, que antes eran corrales.
En Huerto, José Banzo Alvira comenzócon apenas 30 cabezas y alguna cabra en “dula” compartida, hasta consolidar un rebaño propio, aunque no se considera pastor en sentido estricto, aunque las ovejas han formado parte de su vida desde siempre (José Banzo Alvira de Huerto, entrevista en el Diario del Altoaragón por Marga Bretos).
Francisco Elcacho, pastor de Villanueva de Sigena, fue entrevistado por Ignacio Almudévar Zamora, de quien dice que su ganado fue casi siempre de raza monegrina, una variedad de la raza rasa aragonesa, que carece de lana en el vientre y son recias y grandes de cuerpo
La familia Bolea Brosed de Robres lleva un rebaño cercano al millar de ovejas de raza rasa aragonesa “Las razas autóctonas son las que mejor se aclimatan aquí la rasa aragonesa es la que ha estado toda la vida, es la raza monegrina”, (Entrevista en el Diario del Altoaragón por Marga Bretos) Pues Robres, municipio situado en la ladera de la Sierra de Alcubierre, ha visto reducir su censo ganadero en las últimas décadas: de 16.000 ovejas a unas 6.000.
La reducción de cabezas de ganado ha sido una generalización en Los Monegros, especialmente en las últimas décadas. Sobre finales del siglo XVIII, Blecua y Paul, en su Descripción topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido de 1792, aporta las siguientes cifras:
Albalatillo: Los pastos de sus montes son muy cortos, apenas para 700 cabezas ganado lanar forastero en el invierno, que criarán 400 corderos con algo de vacuno y mular de sus vecinos para sus labores.
Alberuela de Tubo: Los pastos de sus montes inclusos los realengos de la villa y aldeas, son muy dilatados, pero en el pueblo sólo mantienen 1000 cabezas ganado lanar, que criarán al año 600 corderos. Los Proprios se reducen a yerbas.
Ballerías: Los pastos son abundantes, como para 3000 cabezas ganado lanar, que criarán 1500 corderos.
Capdesaso: Los pastos son abundantes y se arriendan casi todos a los forasteros, por tener poco ganado los vecinos, el que será de 600 a 700 cabezas lanar, que crían 400 corderos.
Cartuja Fuentes: Son dueños del monte llamado la Plana, que compraron a esta villa, en el que se mantienen 4000 ovejas, 3000 carneros y buena porción de ganado mular, proprio del monasterio, con su buena granja junto al río Flumen, porción considerable de regadío, plantío de viñas y un molino harinero.
Huerto: Los pastos son medianamente abundantes, como para 2000 cabezas de ganado lanar, que criarán mil corderos.
Sariñena: Los pastos de sus montes y realengos son muy abundantes, y aunque los naturales tienen pocos ganados, se mantienen más de 40000 cabezas de los forasteros, siendo muy de admirar el poco aprovechamiento que ellos hacen de este ramo tan útil.
Tubo y Sodeto: Ambos del duque de Villahermosa, el que arrienda los pastos a su arbitrio, y mantienen en el invierno 4000 cabezas ganado lanar forastero, que le produce 1000 libras jaquesas, poco más o menos.
A mediados del siglo XIX, es Pascual Madoz, en su Diccionario Geográfico Estadístico de 1845-1850, quien nos aporta diferente información, entre ella la del Partido judicial de Sariñena, donde se cría mucho ganado lanar, algún cabrío y vacuno.
Albalatillo: Cría ganado lanar y cabrío.
Alcubierre: Cría ganado lanar.
Bujaraloz: Cría ganado churro.
Castejón de Monegros: Cría de ganado lanar y cabrío.
Castelflorite: Ganado lanar.
Farlete: Mantiene bastante ganado lanar blanco de la mejor clase.
Huerto: Cría de ganado lanar.
Lalueza: Cría ganado lanar y vacuno.
Lanaja: Cría de ganado lanar en número de 6,000 cab., y algo de cabrío.
Leciñena mantiene ganado lanar y cabrío.
Marcén: Cría ganado lanar.
Monegrillo: Cría de ganado lanar.
Perdiguera: Mantiene ganado lanar.
Peñalba: Cría ganado lanar y cabrío.
Poleñino: Cría ganado lanar, mular y vacuno.
Robres: Cría ganado lanar.
Sangarrén: Cría ganado mular, vacuno, lanar y yeguar.
Sariñena: Habrá 2,500 cabezas de ganado lanar de cría y alguno de vacuno.
Sena: cría ganado lanar.
Senes de Alcubierre: Cría ganado lanar.
Tardienta: Cría mucho ganado lanar.
Torralba de Aragón: Cría ganado lanar y cabrío.
Usón: Cría ganado lanar y cabrío.
Valfarta: Cría ganado lanar, cabrío.
Villanueva Sijena: Cría ganado lanar y cabrío.
Un inventario del 2019, en Los Monegros había unas 138.315 cabezas de ganado ovino y 2.707 de Caprino (Atlas de Aragón. Icea Aragón).
La dula/adula o Bizera
La Dula/Adula o Bizera, como se ha comentado anteriormente, respondía a una practica comunitaria de gestión del poco ganado que las casas humildes disponían. Estamos hablando de unas pocas ovejas y cabras que en cada casa había pero que de forma individual resultaba imposible de manejar y la única solución era su puesta en común con el resto de las casas. Una forma de cooperación entre vecinos, que, en según que casos, podía agrupar otros animales, como animales de tiro y carga.
Se juntaban en el Plegadero y de allí un pastor las conducía a pastar a lugares reservados para ello, montes comunales, boalares o vedados. En palabras de Manuel Gómez Valenzuela (Documentos sobre ganadería altoaragonesa y pirenaica siglos XV y XVI), “Esta institución prestaba un buen servicio a los vecinos al agrupar a ganados de los que éstos poseían solo dos o tres cabezas; bueyes, cerdos, vacas, etc. y confiarlas a un pastor o dulero que realizaba el trabajo que hubiera costado mucho esfuerzo y tiempo a los propietarios”.
Manuel Gómez Valenzuela ha recogido abundante información sobre las Dulas/Adulas, entre ellas un documento (doc. 152) sobre la contratación de dos guardianes para la adula de Sariñena, en la cual se reflejan las obligaciones de estos guardas: “Eran remunerados por los vecinos del lugar, cada uno de los cuales les pagaba cuatro cuartales de trigo al año por par de bestias. Debían tratar bien a los animales: solo podían usar zurriago o pértiga, no porras ni estacas. Si el dulero perdía una bestia o se moría por su culpa estaba obligado a indemnizar al dueño. Para evitar esto, el concejo inventariaba el número de animales que se le con- fiaban, que se contaban al salir y volver. Y debían llevarlos a los montes vedados de la villa, es decir, a los reservados para estos ganados”.
Colección documental 152. 1525, enero, 29. Sariñena Martín Falcón, ff. 4 v. – 5 r y 8 r. AHPH ´
Adjudicación de la guarda de la adula de Sariñena según el pliego de condiciones que se detalla (Al margen: Arrendacion de la adula).
Eadem die Domingo Millera coredor hizo relacion con los capitoles infrascriptos haber rendado la adula de la villa a Bernat Fenollar y Johan Senes vecinos de Sarinyena como a mas conoxentes los quales aceptaron la dicha guarda con los dichos capitoles y condiciones y los señores jurados Martin de Morcat, Salbador Valles y Betholomeu de la Cueba jurados prometieron fazerles buena etc. y ellos dieron por fiancas a Pedro d’Ezquerra, Pascual de Alcanadre y Ramon de Barecha, habitantes de Sarinyena las quales tales fiancas se constituyeron etc. todos obligaron etc. renunciaron etc. diusmetieronse etc. assi los señores jurados como los aduleros y fiancas etc. sicut decet in similibus.
Testes Johan de Ayusso et Anthon Bonet bezinos de Sarinyena. Con los capitoles y condiciones infrascriptas los senyores jurados de la villa de Sarinyena dan a guardar la adula de la dicha villa por tiempo de hun anyo que comentara a correr a quatro del mes de febrero primero venient del anyo presente de mil quinientos veynte y cinco, fenecera a quatro del mes de febrero del anyo de mil quinientos veynte y seys.
Et primo es condicion que todos los vezinos y habitadores de la dicha villa que echaran sus bestias a la dula hayan de hayan de pagar al adulero quatro quartales de trigo por par de bestias y el trigo tachado a XXVI sueldos por cafiz y este a discrecion de cada huno de pagar trigo o dinero el dicho precio pagadero por todo el mes de agosto.
Item es condicion que el que tomare a guardar la dicha adula haya de llevar piertiga en la mano o curriago y no porriello ni palo grande.
Item es condicion que el que guardare la dicha adula si per-dera alguna bestia o se morira por culpa suya haya de pagar aquella a su amo.
Item es condicion que el dicho adulero sea tubido y obligado haber a sacar en qualesquiere tiempos de plubias, niebes, vientos y otros qualesquiere siempre que por los jurados y procuradores de condiciones o persona nombrada por ellos sera requerido haberlas de lebar y esto a ora de prima como es costumbrado.
Item es condicion que las bestias que se fallaran al tiempo de la arrendacion presente que yran a la dula inbentariadas y verifficadas por los jurados y procuradores sean tubidos y obligados de pagar la primera tanda aunque las vendan o muden los duenyos de quien seran.
Item es condicion que los dichos aduleros o adulero sean tubidos o obligados de haber de lebar la adula a los montes vedados de la villa mudandola de huno en hotro por dias o semanas segun que por los señores jurados y procurador o persona nombrada por ellos les sera dicho y si no lo hara haya de pena por cada vegada dos sueldos el uno para el acusador, el otro para todas condiciones.
Item es condicion que la presente rendacion se haga con todas las condiciones que antigament se han acostumbrado fazer y arrendar.
Item es condicion que todos los que ternan bestias assi de labor como cerreras sean tubidos y obligados de contribuyr en las pagas al dicho adulero excepto bestia colluda o de fillo.
Item que si altercacion alguna habra entre los vezinos y habitadores de la villa y el adulero que sian conocedores los jurados de la villa.
Item por quanto en las ferias algunos vezinos y habitadores de la villa van a guardar en los terminos de la villa algunas bestias de algunos foranos y se hacen pagar por tanto que los tales encorran en pena de V sueldos para el comun de la villa y lo que recibiran para el adulero.
Un documento de Robres de 1494 regula la coexistencia de las dulas “con los cultivos en torno de la ciudad o con los ganados arrendados por el concejo del lugar”. En este, apunta Manuel Gómez Valenzuela, “Se permite el paso libre, pero se limita el número de animales cuyos dueños gozan de este derecho y se reitera la prohibición de que ganados forasteros pasten en los términos reservados a las dulas locales, como también sucede en Sariñena, en el documento antes resumido, para evitar que los particulares se beneficien ilegalmente de estos aprovechamientos concejiles, al cederlos a extranjeros. En el caso de Robres se trata de regular la coexistencia entre la dula y el ganado menor del herbajante. Las adulas del lugar, con un sistema similar al jaqués, solo pueden entrar en los pastos en días de fiesta alternos, no pueden acercarse a los acampaderos del arrendador. Una curiosa norma es que las adulas solo podían pastar libremente de sol puesto a sol salido, es decir, durante la noche.”
Colección documental 198. 1594, mayo, 1. Robres, Antón Gascón, ff. 65 r. — 72 v. AHPH
El concejo de Robres arrienda los pastos del lugar a Pedro Navarro de Panticosa por tres años y ocho mil sueldos anuales de precio según lo contenido en el pliego de condiciones que se transcribe. (Protocolo de convocatoria y reunión del concejo de Robres en la plaza del lugar, lista de asistentes). Con titol y por tenor de la pre-sente carta publica de arrendacion arrendamos a vos Pedro Nabarro vezino del lugar de Panticosa de la valle de Tena que presente y acceptante soys para vos y los vuestros y a quien vos querreys, ordenareys y mandareys a saber es las yerbas, pastos y aguas en la abaxo inserta capitulacion contenidas y esto a tiempo y por tiempo de tres años continuos los quales comenzaran a correr el dia y fiesta de Santa Cruz de Mayo del año presente de mil quinientos noventa y quatro y fenezeran el dia y fiesta de Santa Cruz de Mayo del año primero veniente de mil quinientos noventa y ocho (sic) por precio es a saber de ocho mil sueldos dineros jaqueses en cada un año pagaderos en las tandas y de la forma y manera en la abaxo inserta capitulacion de la presente capitulacion y arrendacion especificadas y declaradas, la qual dicha y presente arrendacion en nombre y voz del dicho concejo y universidad y singulares vezinos y habitadores del dicho lugar de Robres que de presente somos y por tiempo seran os hazemos con la capitulacion infrascripta y siguiente:
Con la presente capitulacion los jurados del lugar de Robres arriendan en los terminos del lugar de Robres como dice del camino de Almuniente hacia baxo y camino de Lanaja hacia baxo que es hacia los terminos de Granyen en la qual yerba y termino no se comprende en vedado que dicen del carnicero ni el bedado de las Biñas que se llama los Yermos.
El primo es condicion que el que arrendare no pueda en ningun tiempo con su ganado subir a pacer del camino que los carros ban a Caragoca vulgarmente dicho el camino de Puey de Bas.
Ittem es condicion que la yerba que los jurados arriendan se haya de vedar en cada un año durante el tiempo de dicha arrendacion a saber es la partida llamada Collarada el primero dia de agosto y la partida llamada la Sardera para el deceno de agosto y quienquiere que passado dicho tiempo con sus ganados pascera dicha yerba tenga de pena una deguella de dia y dos de noche.
Ittem es condicion que ningun vezino ni habitador del lugar de Robres durante el tiempo de la arrendacion en la yerba que con la presente se arrienda no pueda romper tierra ni labrar ras-trollos ni hacer cullares hasta que sea pasado todo el mes de janero en cada un año y el que el contrario hiciere tenga de pena por cada un campo que labrare sesenta sueldos dineros jaqueses para el arrendador y que no sea obligado dicho arrendador a guardar los cullares que en dichas yerbas hicieren.
Ittem es condicion que passado todo el mes de marco en cada un año durante el tiempo de dicha arrendacion puedan assi el arrendador como los vecinos del lugar de Robres trabesar con sus ganados la yerba del arrendador y el arrendador la de los vecinos de Robres sino en caso que en los ganados hubiere dolencia que en tal casso cada uno se haya de estar en su yerba.
Ittem es condicion que si el que arrendare no tubiere agua en la yerba que arrienda para sus ganados que los jurados de Robres sean obligados a dar passo a los ganados del arrendador para las balsas del lugar por donde se ha acostumbrado dar otras veces y de la misma manera si en la yerba de los del lugar no hubiere agua y la hubiere en la yerba del arrendador se les haya de dar paso para sus ganados por donde se ha acostumbrado dar otras veces.
Ittem es condicion que los dias de fiesta las adulas del lugar puedan yr un dia enta la yerba del arrendador otro enta la yerba del lugar y si casso fuere que el adulero no llebara las adulas de la manera arriba dicha tenga de pena por cada vez que lo contrario hiciere veynte sueldos la qual pena sea para el arrendador.
Ittem es condicion que sueltos los pariconales puedan yr las adulas del lugar todos dias por los comunes un dia enta abaxo y otro enta arriba.
Ittem es condicion que los vecinos del lugar de Robres puedan llebar sus animales gruessos adonde les paresciere a paxto desde sol puesto hasta sol salido y si salido el sol o antes de ponerse el arrendador o su guarda hallare ningun animal en su yerba tenga de pena seis dineros para el arrendador.
Ittem es condicion que ningun vezino ni habitador del lugar de Robres de vispra de Pasqua de Navidad adelante no pueda llebar a paxto sus animales a los campaderos del arrendador y el que lo hiciere tenga de pena por cada un animal seis dineros de pena para el arrendador.
Ittem es condicion que el arrendador haya de estar al usso y costumbre del lugar de Robres en penas y precios.
Ittem es condicion que el que arrendare haya de dar fiancas a contentamiento de justicia y jurados las quales fiancas junta- mente con el arrendador se hayan de obligar en carta de encomienda en toda la cantidad que montare el precio de los años del dicho arrendamiento y se les ottorgara contracarta de que no se valdran de la comanda sino en casso que no pagasse el arrendador en cada un año el precio del arrendamiento ni en mas cantidad de aquella que habra dexado de pagar.
Ittem es condicion que el que arrendare dicha yerba sea tenido y obligado a pagar el precio de dicho arrendamiento en cada un año en el lugar de Robres a saber mil y doscientos sueldos jaqueses por dia y fiesta de sant Miguel de setiembre y lo que restare en dos tandas, la primera el dia y fiesta de sant Martin quatro mil sueldos y la otra el dia y fiesta de Santa Cruz de mayo lo que restare de dicho año.
Ittem es condicion que los vezinos de Robres con sus ganados passado el mes de marco como dicho es puedan pazer en cada un año en la yerba del arrendador asta el dia que se vieda como dicho es sin pena alguna.
[Párrafo barreado: Ittem es condicion que el que arrendare sea obligado a pagar en cada un año durante el tiempo de la arrendacion por dia de sant Martin dos perniles de tocino de peso cada uno dellos de siete libras y dos quesos de peso de cada seys libras cada uno dellos ]
Ittem es condicion que el que arrendare sea obligado a pagar al notario por testifficar la presente capitulacion y actos a ella tocantes cient sueldos jaqueses y al corredor que pregonara al tiempo de tranzar veynte sueldos.
Ittem es condicion que el que arrendare pueda poner a su voluntad montero el qual sea obligado a jurar en poder del justicia.
Ittem es condicion que el que arrendare con su ganado no pueda entrar en dicha yerba asta dia de santa Lucia tres dias antes y en cada un año salir de dicha yerba a ocho de mayo durante todo el tiempo del dicho arrendamiento.
Ittem es condicion que el que arrenda re dicha yerba no se le dara lugar de diesmar asta que hubiere pagado todo el precio de dicho arrendamiento a los dichos jurados de Robres como dicho es.
Ittem que el que arrendare dicha yerba no pueda dar las las fiancas que sean vezinos de Robres porque no se le admitiran. Ittem es condicion que el que arrendare dicha yerba pueda tener entrada con su ganado para abrebar en la balsa nueba.
Ittem es condicion que si hizieren danyo los arrendadores con sus ganados en panes los hayan de pagar dia de Santa Cruz en cada un año.
Ittem es condicion que los jurados ni concejo de Robres no puedan acoger en las aleras a ningun ganado mas de los de Martin Montanyes de Senes.
Ittem que el arrendador y sus fianzas puedan prendar en la yerba que arriendan sin tomar juramento.
(Acta de adjudicación de los pastos con las condiciones sobredichas a Pedro Navarro, vecino de Panticosa, clausulas de ratificación, nombramiento de fiadores a los tensinos Miguel Guillén y Jaime Navarro de Panticosa y a Jaime del Río vecino del Pueyo, clausulas de garantía)
Testes: Joan de Bolea y loan de Merced habitantes en Senes y aliados en Robres.
(A continuación los fiadores reconocen tener en comanda de los jurados de Robres 24.000 sueldos jaqueses. Y los jurados de Robres otorgan contracarta prometiendo no valerse de esta comanda salvo en caso de impago del precio de la arrendación).
Por último, recogemos un documento de Almudévar de la venta de un vecino de Alcubierre a otro de Grañén de un rebaño de doscientas cabezas de caprino:
Colección documental 146. 1519, noviembre, 11. Almudévar. Martín Alayeto, cédula de 2 ff entre ff. 42 y 43. AHPH
Antón de Oto vende doscientas cabras a Juan de Tierz por precio de dos mil sueldos. Durante los primeros cinco años se constituye un censal por el que Juan de Tierz le pagará cien sueldos anuales, tras este plazo deberá pagarle los dos mil sueldos. Garantiza este pago con todos sus bienes y las doscientas cabras.
Con los capitoles, pactos y condiciones infrascriptos y siguientes vende Anthon d’Oto mayor de dias vezino del lugar de Alcubierre a Johan de Tierz vezino del lugar de Granyen doszientas cabecas de crabio de diverssos pelos y tienpos siquiere dientes por precio de dos mil sueldos dineros jaqueses a razon de diez sueldos por cabeca las quales condiciones son segun se sigue:
Et primo es condicion que por quanto el dicho Johan de Tierz no paga luego de present los dichos dos mil sueldos promete y se obliga pagar al dicho Anthon d’Oto en cada hun anyo cient sueldos dineros jaqueses de censsal durant tienpo de cinquo anyos contaderos del primero dia del mes de dezienbre del anyo present de mil quinientos y dizenuebe cinquo anyos continuos et enpecara la primera paga el primero dia del mes de dezienbre del anyo de mil quinientos y veinte.
Item es condicion que durant el dicho tiempo de los dichos cinquo anyos el dicho Anthon d’Oto no pueda conpellir al dicho Johan de Tierz a pagar los dichos dos mil sueldos pagando el dicho Johan de Tierz los susodichos cient sueldos de censsal en la forma susodicha durant el dicho tiempo de cinquo anyos.
Item es condicion entre las dichas partes que si por ventura el dicho Johan de Tierz ante de ser conplidos los dichos cinquo anyos querra pagar los dichos dos mil sueldos o parte alguna de aquellos que en el dicho caso el dicho Anthon d’Oto sea obligado a recebir aquellos y si no dara todos los dichos dos mil sueldos que de aquello que recibira se aya de baxar el censsal al dicho Johan de Tierz de aquella quantidat que le dara a razon de veinte mil por mil.
Item es condicion entre las dichas partes que conplidos los susodichos cinquo anyos el dicho Johan de Tierz promete y se obliga dar y pagar al dicho Anthon d’Oto los susodichos dos mil sueldos dineros jaqueses y esto dius obligacion de todos sus bienes mobles y sedientes havidos y por haber en general et en special pone las ditas dozientas cabecas de cabrio.
Item es condicion entre las dichas partes que el dicho Johan de Tierz durant el susodicho tiempo de los dichos cinquo anyos no pueda vender ni alienar de las susodichas cabras et si caso sera que algunas sacara por viejas que en el dicho caso aya de tornar otras tantas y esto fasta que los susodichos dos mil sueldos aya pagado al dicho Anthon d’Oto.
Al pastor
El oficio de pastor, un trabajo muy vocacional, duro, de mucho esfuerzo, dedicación, paciencia y gran sabiduría. Una actividad adaptada al medio rural y a la naturaleza que continúa afrontando grandes retos para su subsistencia, resistiendo como siempre lo ha hecho, especialmente en Los Monegros, en tierra árida, de escasas precipitaciones y largas sequias, de pastos que se agostan en verano. También el rigor del frío en invierno, de las heladas y las boiras.
A todos los pastores que con su gran semblanza han conducido con serenidad y quietud sus rebaños por nuestros montes, sapiencia y bonhomía.