Tiempos de cantera y del canal de Monegros, del túnel de Alcubierre y de un Castejón de Monegros prospero en tiempos de trabajo, viendo como el canal que construían pasaba de largo. La piedra y su explotación, cantería, pero también perforación con técnicas y metodología similar al de la minería. Profundizamos en el túnel de Alcubierre pero también, gracias a Javier, en el Castejón de Monegros de la segunda mitad del siglo pasado.
Javier Giral Ezquerra nació en Castejón de Monegros el 2 de diciembre de 1934, de casa de los Quinquilaires, por parte de sus abuelos paternos, pues se dedicaban a la quincalla, comerciaban con ella e iban por los pueblos vendiendo y reparando objetos de metal, cacharros y utensilios de cocina, alajos y bisutería.
Tenían algo de tierra, muy poco y algún trozo que fueron comprando, aunque se repartió, como era costumbre y poco le llegó a Javier. Así que su padre fue agricultor de secano. En Castejón de Monegros era y es casi todo secano, algunas tierras salobres que solo ha salvado la tierra buena de Jubierre –Si llovía daba mucho, es muy buena tierra-. Para la siega se quedaban por las masadas y por medio de los rastrojos. Venían peones de fuera, manchegos y extremeños, hacían las orillas a hoz y luego se pasaba la atadora que cortaba y hacía fajetes. Luego estaba la gabilladora que cortaba la mies, la llevaba a una plataforma y la sacaba en gabilla. Las casas grandes tenían almendreras y olivares, pero no mucho, solo trozos pequeños, como las casas de Antillón y Romeral.
No obstante, en Castejón de Monegros hubo algo de huerta -Solo de las casas ricas, de casa Antillón, Buil y Romairal- gracias a la fuente Madre de la que brotaba abundante agua, aunque también se perdía bastante. A la fuente Madre prácticamente se iba a buscar agua a diario ya que el agua era muy blanda y no se conservaba bien. En el Plano había otra fuente y dos balsas, debajo del Castillo, donde ahora están los depósitos, una balsa para beber y otra para los animales y en verano, para la siega, iban a recoger el agua con cubetas que iban montadas en carros -Cada cubeta llenaba unos 80 cantaros y se llevaba para la siega-.
Ha habido mucho ganado, unas 15.000 a 16.000 cabezas en la sociedad Monte Blanco. A azada cortaban romero para leñas que cargaban en carros y bajaban a vender a Sariñena y La Almolda. Hacían algo de pino, pero para casa, estaba muy controlado y no daban permisos. Hubo carboneras, pero no las llegó a ver -sí que hay un par de sitios donde las hacían-. Los pinos, cuentan, llegaban hasta el castillo -había lobos y aún hubo uno por Jubierre después de la guerra, el último que se conoce por Castejón de Monegros-. Muchos albalatilleros iban a Jubierre a hacer leña de pino y esparto.
Había familias que vivían de la miel, los arnales de Castejón de Monegros. Los arnales eran construcciones, recintos amurallados donde, en la pared protegida del cierzo, existían diferentes banqueras y gradas conformando diferentes compartimentos para alojar las colmenas. Entonces las colmenas eran vasos de caña rebozadas de güeñas de vaca, eran fuertes y dentro las abejas hacían los panales. Adosado había una pequeña caseta, formando un conjunto amurallado asemejándose a la construcción a una paridera. Los vasos los ponían en los arnales aunque a lo último ya ponían las colmenas de caja.
La familia de Javier vivía en la plaza de las escuelas y durante la guerra vio pasar milicianos, se alojaban en casa Antillón, cercana a la suya. Hacían rancho, hacían fuego y cocinaban en unos calderos grandes, judías con patatas, y les invitaban a comer. Hasta los 13 años fue a la escuela, cuando tuvo que coger las caballerías de casa para ir a labrar y a realizar todas las faenas que tocaban. Sobre 1948, su padre cayó malo, con fiebres de Malta, estando enfermo durante 2 años y pico hasta que tristemente falleció. En casa eran cuatro hermanos, tres chicas y él (Ester Giral Ezquerra). Ya desde pequeño había ido a segar mucho a Jubierre, a veces iban por Sariñena, por si bajaba mucha agua por el Alcanadre y no lo podían cruzar. Para subir el grano tardaban toda la noche y llegaban a Castejón de Monegros al amanecer.
Con las caballerías estaba siempre ocupado, todos los días tenían trabajos que hacer, labrar, sembrar, segar… A veces hasta buscaban algún obrero para que ayudase en casa y en la siega hasta la pequeña de la casa iba a ayudar, a atar gavilla. Segaban, lo acarreaban y dejaban la mies en la era, trillaban, aventaban la parva, separando el grano de la paja, si hacía aire, y guardaban el grano. En Castejón de Monegros se construían carros y galeras, que son los carros de cuatro ruedas. Los construían los Vivetes, de casa Vived, y también Francisco el Carretero y los Royos, que eran herreros y carreteros, quienes además solían herrar las caballerías.
En el monte de Castejón de Monegros había canteras de piedra para la construcción, canteras abiertas, como la de la Plana de Santana, que era piedra más fuerte, y la Plana de Varella, que era más floja pero que se trabajaba muy bien. Había varios albañiles, aunque muchos particulares iban a sacar piedra en el Monte Blanco, una sociedad de todos los vecinos. Cerca estaban los yesos de la Almolda: –Machacaban la piedra con la maceta, la metían en hornos y luego la llevaban con el carro al molino, que había uno en La Almolda-.
Hizo la mili y tras finalizarla, a los dos o tres días, enganchó a arrancar piedra en la cantera de la Rabosa donde estuvo dos años con barrón y pico, todo a mano, hacía una falquera y cortaban la piedra que luego empleaban para hacer carreteras por la zona. Dos años más estuvieron sacando piedra para la construcción del pueblo de San Lorenzo del Flumen, para la construcción de las casas. Iban una cuadrilla de 5 o 6, desde Castejón de Monegros en bicicleta. Antes de llegar a la Portellada a mano derecha, incluso llegaron a tirar de dinamita, sería sobre 1957 y 1959.
Entonces se estaba realizando el túnel del canal para su paso por la sierra de Alcubierre. Casi todo el pueblo de Castejón de Monegros y pueblos como Bujaraloz y La Almolda fueron a trabajar al túnel. También vino mucha gente de fuera, brigadas de trabajadores y presos -Tenían vigilantes, guardias de los presos además de la guardia civil-.
Muchos se quedaban por las mases del monte y muchos otros en el pueblo, por las casas de Castejón. Construyeron barracones de madera que luego desmontaron, vivían allí, con cocinas y cocineras, eran gentes principalmente del norte. Los domingos bajaban a misa a Castejón hasta que hubo un incidente con uno que se pasó con la bebida y el cura empezó a subir a los barracones para hacer misa allí. También construyeron alguna vivienda para trabajadores que no eran presos.
Instalaron un polvorín, se empleaba mucha dinamita y la tenía custodiada la guardia civil. En la cantera donde trabajaba Javier también tenían un pequeño polvorín. Un amigo suyo estuvo de barrenero, barrenaba, metían la dinamita y realizaban explosiones, retiraban el material y continuaban con la misma operación.
Aquellos años fueron muy malos para el campo y gracias a la obra del canal hubo mucho trabajo en Castejón de Monegros y mucha vida. Al acabar el túnel mucha gente marchó, la gente de afuera pero también mucha gente de Castejón, de unos 3000 pasaron a ser unos 1500.
Luego, Javier estuvo dos años trabajando en el canal, por la zona entre Robres y Lanaja, encofrando y echando hormigón. En la zona de Robres saneaban el canal, había filtraciones, sumideros, y reemplazaban tramos. Trabajaban bien y el encargado les cogió confianza y los llevó a sanear zonas donde había manantiales para desviarlos y que no dañasen la obra. La comida se la llevaban de casa, en una cesta de mimbre y el agua en un buyol, como un botijo, pero más grande. También estuvo unos dos años más de vigilante de las obras del canal, entre 1992 y 1994, había mucha maquinaria y trabajaba por las noches por la parte de Valfarta y fines de semanas y domingos enteros.
Con el tiempo, Javier adquirió una furgoneta y se dedicó durante 20 años a vender por los pueblos fruta y verduras. Le dieron la invalidez por las obras, aunque cuando le operaron las rodillas se recuperó totalmente. Para vender obtuvo la patente de frutas y verduras, lo que le permitía ir vendiendo por toda España, aunque, con la furgoneta, Javier iba vendiendo por Monegrillo, Pallaruelo de Monegros y Castejón de Monegros. También vendía aceite, pues podía vender todo tipo de comestible. Tres veces por semana iba a Zaragoza, a las tres de la mañana a Merca Zaragoza, para adquirir producto, hizo buenas amistades y en el oficio trataba mucho con la gente y aquello le gustaba mucho -Era un trabajo tranquilo, pero sin parar-.
El primer vehículo que tuvo no tenía calefacción y pasó mucho frio yendo a zaragoza por la noche, en las frías noches. Iba por Monegrillo, peor carretera, pero nada de circulación, cuando hacía mucha niebla se orientaba por las ontinas y las matas de la orilla de la carretera, no había ni marcas ni señales. Aún recuerda Javier el coche de línea, de Castejón salía todos los días a Zaragoza, salía a las 6 de la mañana y volvía por la noche -La parada la tenía en la calle predicadores de Zaragoza, donde tenía garaje, y pasaba por Bujaraloz, Osera, Pina y Alfajarín-.
Se casó en Castejón y tuvieron una chica. Con el tiempo se jubiló y desde entonces se dedica a sus almendreras y oliveras que tiene cerca del taller de Pedro Vived. Le gustaba mucho ir a cazar la perdiz, codorniz, conejo, liebre… casi nada de jabalí, aunque cuando entró la mixomatosis peló el monte de conejos. Lamenta que Castejón de Monegros ha perdido mucho -Hay muchas casas cerradas, apenas se ve gente por las calles, solo los fines de semana cuando vuelven. Antes en cada casa había más de ocho personas, abuelos, padres e hijos. Había 3 o 4 tiendas y otros tantos bares, 2 o 3 panaderías, carnicerías ¡como había personal había de todo!. La vida era integra en el pueblo. Un par de tocinos se tenían en casa que mataban cada año, había un matachín. Los pastores sabían de todo y los corderos se mataban en casa-.
Memoria viva de Castejón de Monegros, tiempos de cantería, tiempos de prosperidad con el túnel de Alcubierre, de una tierra dura y seca que ansiaba el agua para solo verla pasar, como un sueño aun pendiente. Gracias a Javier por acercarnos a aquellos tiempos y a Pedro Vived por su amabilidad y acogernos para poder hacer la entrevista, gracias.
Bocoit: Cubas, toneles grandes.
Carretel: Tonel pequeño, 4l, que se llevaba en el carro, con sacos o espartos empapados en agua.
Buyol: se llevaba el agua o el vino, toneletes de 10 o 12 l. En el carro se llevaba en el cenacho, una caja hecha con correas de cuero y tela basta o piel de cabra.
El canal de Monegros responde a una extraordinaria obra de ingeniería constituyendo, en sí misma, una de las obras hidráulicas más importantes de la ingeniería civil española del siglo XX. Su complejidad llevó a grandes soluciones técnicas y arquitectónicas, presentando una serie de obras muy específicas a lo largo de su recorrido como fueron el acueducto de Tardienta, inaugurado en 1914 o el mismo abrazo de Tardienta, conectando el Canal de Monegros con el canal del Cinca, y el, aunque poco conocido, pero no menos importante, túnel de Alcubierre.
Boca Sur o boca de salida del túnel de Alcubierre, canal de Monegros.
Adentrándonos en el túnel de Alcubierre, descubrimos una compleja obra de perforación que atraviesa parte de la sierra de Alcubierre para regar la zona sur de Los Monegros, la denominada zona Monegros II dentro del canal de Monegros.
Sin duda, el canal de Monegros logró transformar el paisaje y la economía de la zona de Los Monegros, formando parte de los planes de Riegos del Alto Aragón, de unas políticas hidráulicas que llevaron el agua al secano oscense, pero que, para muchos pueblos afectados por embalses, supuso perder, a la fuerza, sus pueblos y tierras.
Pero también significó empleo, un trabajo muy duro, obrero, que en el caso del túnel de Alcubierre fue más propio de la minería, tanto como en técnica como en metodología.
En su memoria, la de obreros, presos y fallecidos durante su construcción, recordamos el túnel de Alcubierre.
Plan de Riegos del Alto Aragón
A finales del siglo XIX, Joaquín Costa sueña con la regeneración y modernización, impulsando, entre otras iniciativas, los proyectos de los Riegos del Alto Aragón. Un sueño que comienza a materializarse en 1902 con el Plan General de Canales de Riego y Pantanos, conocido también como el Plan Gasset. Pretendiendo, con el canal de Monegros, llevar el agua a las llanuras de Almudevar y Tardienta y «más tarde a la región de los Monegros» (Plan General de Canales de Riego y Pantanos de 1.902, sustentada por el Ingeniero Cleto Miguel Mantecón. CHE).
La redacción del Proyecto de Riegos del Alto Aragón es encargada por parte de Francisco de Paula Romaña y Suari, Barón de Romañá, a los ingenieros Félix de los Ríos y José Nicolas Sabater quienes, junto a las ideas de Rafael Izquierdo, lo realizan quedando aprobado, técnica y económicamente, por RR. OO de 1º de marzo y 29 de septiembre de 1913. El 7 de enero de 1915, a impulso del entonces ministro de fomento Javier Ugarte, se promulga la ley de riegos del Alto Aragón, encargando al gobierno la ejecución de las obras mediante Decreto 12 de marzo de 1915 (Gaceta del 18 de marzo).
Por lo que, el 29 de marzo de 1915, dan inicio a las obras de construcción del Canal de Monegros, una extraordinaria obra de ingeniería que transforma sustancialmente la seca comarca aragonesa en fertiles tierras de regadio: «A la distancia de setenta y cinco metros de la carretera de Zaragoza a Francia, hacia el pantano de la Sotonera, en el término municipal de la Villa de Almudévar» (Acta de inauguración de las obras de Riegos del Alto Aragón).
“El sistema de Riegos del Alto Aragón está constituido por la puesta en regadío de las tres zonas fundamentales de una extensión de 50.000 hectáreas, 60.000 hectáreas y 40.000 hectáreas, cada una que son la del Canal del Cinca, Monegros alto (zona de Monegros por encima de la sierra de Alcubierre), Monegros bajo (zona de Monegros por debajo de Ja sierra de Alcubierre)”.
Nueva España, 1 de octubre de 1959.
Canal de Monegros
El canal de Monegros responde a una red hidráulica que recoge las aguas del río Gállego y del Cinca, encontrándose en el abrazo de Tardienta y discurriendo hacia la zona árida de Los Monegros. Una gran obra hidráulica que recorre 133 km alimentado por los ríos Gállego y Cinca. Aguas que son almacenadas por medio de embalses de cabecera/aportación: “Las aguas que se aprovechan del Gállego en Riegos del Alto Aragón (zona de Monegros Alto), se derivan del Gallego por la presa de Ardisa y por el llamado canal del Gállego de una capacidad de 90 metros cúbicos, se conducen al pantano de La Sotonera con capacidad de 189 Hm3 donde se rulan y distribuyen para utilizarlas en la zona antedicha” (Nueva España, 1 de octubre de 1959).
El canal de Monegros parte del embalse de la Sotonera con un caudal inicial de 90 m3/s abarcando una superficie regable de unas 110.000 ha: “Del pantano de La Sotonera sale el canal de Monegros que riega la zona de Monegros Alto y atravesando la sierra de Alcubierre por un túnel de cinco kilómetros, regará la zona de Monegros Bajo” (Nueva España, 1 de octubre de 1959).
De acuerdo con la Confederación Hidrográfica del Ebro el canal de Monegros se divide en dos grandes sectores Monegros I y Monegros II y subdivididos en seis subtramos, correspondientes a diferentes constructivas y operativas.
Monegros I (85 km): Va desde el Embalse de la Sotonera hasta el túnel de la Sierra de Alcubierre. Se divide en cuatro tramos principales:
Tramo I (subdividido en Ia y Ib): Discurre desde el embalse de la Sotonera, cruza el canal de Violada y llega hasta el conocido “Abrazo de Tardienta”, donde confluye con el canal del Cinca. En el abrazo nace el canal del Flumen.
Tramo I a Entre el Embalse de Sotonera y el Canal de Violada 90 m3/s. Tramo I b Entre el Canal de Violada y el Abrazo de Tardienta 90 m3/s.
Tramo II (subdividido en IIa y Iib): Continúa desde el abrazo de Tardienta (atravesando zonas como Tardienta y Robres) hasta el origen de la acequia Q.
Tramo II a Entre el abrazo de Tardienta y el origen de la acequia Q 70 m3/s. Tramo II b Entre el origen de la acequia Q y el túnel de Robres 70 m3/s.
Tramo III Entre el Túnel de Robres y la trasversal de almenara de San Juan 60 m3/s.
Tramo IV: Entre transversal de almenara de San Juan y túnel de Alcubierre 53 m3/s.
Monegros II (48 km): Abarca desde la boca sur del túnel de la Sierra de Alcubierre hacia el sur y el este. Se subdivide en dos tramos más:
Tramo V: Parte de la salida sur del túnel de Alcubierre hacia el Este, con una longitud de unos 20 km, terminando en el embalse de Valdepatao. De aquí surgen ramificaciones como el canal de Sástago.
Tramo VI: El tramo final del sistema principal.
Una detallada descripción de la época la da Nueva España, 1 de octubre de 1959, detalla los tramos hasta entonces construidos, hasta el túnel y sus distintas derivaciones:
Este canal se divide en cuatro tramos, antes del citado túnel.
El primer tramo, con longitud de 21 kilómetros y una capacidad máxima de 90 m3 s., salen en su margen derecha la acequia o canal de La Violada y otras de menor importancia y en la margen izquierda del canal del Flumen. Unos 100 metros antes de la toma del canal del Flumen se injerta en el canal de Monegros el canal del Cinca, que conducirá los caudales necesarios para el riego ele la zona de Monegros Bajo.
El tramo segundo del canal de Monegros comienza en el acueducto de Tardienla y tiene una longitud de 25 kilómetros con capacidad de 70 m.3 s. De este tramo por la derecha se deriva la acequia Q, en las proximidades de la ermita de Santa Quiteña y otras varias que regarán la zona propia del tramo segundo del canal de Monegros.
El tramo tercero, con una longitud total de 22,7 kilómetros y capacidad variable desde 65 m.3 s. a 53 m.3 s. se encuentra construido en un primer trozo de 4,5 kilómetros; un segundo trozo de 9 kilómetros, que sólo está hecha la excavación;un tercer trozo construido de 1,1 kilómetro y un cuarto trozo de 8 kilómetros sin construir.Del trozo primero se deriva el canalde Lanaja y Sariñena y acequia de Cantalobos.
El tramo cuarto, con una longitud de 16,1 kilómetros, se halla pendiente de ejecución y tendrá una capacidad de 63 m.3 s.
El tramo quinto lo constituye el túnel de la sierra de Alcubierre, que actualmente está en construcción.
Desde la salida del túnel el canal se halla en estudio.
El túnel de Alcubierre
El túnel de Alcubierre marca el inicio de Monegros II, siendo final del tramo IV y el inicio del tramo V. Un túnel que permite al canal de Monegros atravesar la sierra de Alcubierre con una longitud inicial de 5.169 metros, que se comienza a construir en 1956 y entra en funcionamiento en 1960.
El Noticiero, 11 de febrero de 1956.
La perforación del túnel sale a subasta por un importe cercano a las 120.000.000 pesetas, dándose publicidad en el diario altoaragonés de Nueva España en su edición de 17 de marzo de 1956: “El túnel de Alcubierre, con el acueducto de Tardienta, son las obras cumbres del canal de Monegros, la base técnica del sistema, cuya finalidad es transportar el agua venciendo arduos obstáculos naturales a sus últimos objetivos la zona monegrina”.
Su adjudicación, de la contrata del túnel que atraviesa la sierra de Alcubierre, informa Nueva España el 14 de junio de 1956 y el 18 de julio de 1956 da cuenta del inicio de las obras: “Obras del Proyecto del túnel de Alcubierre (en el Canal de los Monegros), trozo 4º, el 21 de julio de 1956. El propósito es regar las 68130 hectáreas situadas tras la sierra de Alcubierre además de la propia zona de 52435 hectáreas”.
La empresa adjudicataria resulta ser Marcor S.A., con sede en Madrid, calle General Mola, 9. Una empresa constructora que formó parte en la ejecución de grandes obras públicas de infraestructura hidráulica y ferroviaria española. Su participación en el canal de Monegros se basó en la ejecución del túnel de Alcubierre definida como “una de las obras de ingeniería más complejas integradas en el trazado de este canal”. La dirección técnica es por parte de Juan Martínez Navarro y Navarro, la dirección estatal por los ingenieros Luis Sánchez de Ocaña, inspector regional de la XII Jefatura de Obras públicas, Fausto Gómez Simón, director de la Confederación Hidrográfica del Ebro, Camilo Mazzuchelli Muñoz y Pablo Ugarte Balanzátegui y los ayudantes Ramón Escartín Bescós y Serafín González Tolón.
Las obras son iniciadas en agosto/septiembre de 1956 “Se trata de un túnel revestido de 4.956,40 metros, para un caudal de agua de 51 metros cúbicos. Su coste total está calculado en 88.484.000 pesetas, de las que se han invertido ya 34.629.103 pesetas, estando prevista su terminación para el 30 de julio de 1960” (Túnel de la sierra de Alcubierre. Situado en el tramo IV del canal de Monegros) Nueva España 13 de noviembre de 1959. Siendo su finalización prevista para 1960: “En cuanto al túnel de Alcubierre, su terminación está prevista para el año 1960 y su longitud es de unos cinco kilómetros” Nueva España, 9 abril de 1959.
“El tramo quinto lo constituye el túnel de la sierra de Alcubierre que actualmente está en construcción. Desde la salida del túnel el canal se halla en estudio.”
Nueva España 2 de enero de 1959.
Para su construcción se aplican técnicas propias de minería, tanto en la perforación como en la extracción de los materiales por medio de vagonetas y pozos. Para ello se construyeron cuatro pozos de evacuación con montacargas para vagonetas y uno por medio de rampa, con un recorrido de hasta 60 metros de altura en alguno de aquellos pozos: “El túnel ha de tener 5 kilómetros y una luz de 5 por 7 metros” (El Noticiero, 27 de enero de 1957).
Construcción del túnel
El túnel es construido mediante perforación, barrenando y martillos neumáticos movidos por compresores, empleando explosivos y extrayendo continuamente el material resultante. Además de las bocas de entrada y salida, boca Norte y boca Sur, se construyen una serie de pozos con jaulas, elevadores, y una serie de railes para mover las vagonetas mediante caballería. Posteriormente se hormigona la bóveda, los muros laterales y la sección del canal. Todo un entramado constructivo complejo para cuya realización se excavan 245.000 metros cúbicos, empleándose 87.000 metros cúbicos de hormigón y 20.000 toneladas de cemento con un presupuesto de contrata de 114.743.128,60 pesetas (Nueva España – 15/05/1960).
Trazado del túnel de Alcubierre.
Para ello se empleó gran cantidad de trabajadores, hasta alcanzar un máximo de 300, algunos llegados de Asturias y otros presos, contando con un destacamento de 93 reclusos, además de contar con mano de obra de las poblaciones cercanas, como Castejón de Monegros, Valfarta, La Almolda y Bujaraloz. Javier Giral Ezquerra apunta que casi todo el pueblo de Castejón de Monegros y pueblos como Bujaraloz y La Almolda fueron a trabajar al túnel: -También vino mucha gente de fuera, brigadas de trabajadores y presos. Tenían vigilantes, guardias de los presos además de la guardia civil-.
Muchos son alojados en barracones en la misma zona del túnel, incluso masadas, parideras y casas del mismo Castejón de Monegros son utilizadas para albergar familias que acudieron para trabajar en el túnel. Cándida Buil Farled, natural de Castejón de Monegros, recuerda como trabajó mucha gente que se quedaban a dormir por las masadas -Para hacer el túnel empleaban dinamita y un primo hermano de mi marido murió en una explosión-.
También apunta lo mismo Javier Giral Ezquerra: «Muchos se quedaban por las mases del monte y muchos otros en el pueblo, por las casas de Castejón. Construyeron barracones de madera que luego desmontaron, vivían allí, con cocinas y cocineras, eran gentes principalmente del norte. Los domingos bajaban a misa a Castejón hasta que hubo un incidente con uno que se pasó con la bebida y el cura empezó a subir a los barracones para hacer misa allí. También construyeron alguna vivienda para trabajadores que no eran presos».
Jesús Ainoza Arled estuvo trabajando de boca a boca, de la boca de entrada a la boca de salida. Entre medio los pozos y desde cada punto se perforaba para encontrarse en el medio. Los pozos eran los siguientes, relata Jesús:
El pozo n.º 1 se encontraba en Jubierre, cerca de la boca de entrada del túnel. En sus inmediaciones se estableció la planta de hormigón para la construcción del túnel.
Planta de hormigón en el pozo n.º 1.
El pozo n.º 2 en la masada del General, allí estaban los barracones de los presos, pues en el túnel trabajaron presos. Los barracones los recuerda de tela y las mujeres de los presos se quedaban por las masadas, casetas, corrales y parideras, por la de Luquetas, la Carpeta, la Barrera, corral del Secretario y la masada del Tendero, donde vivía una familia. Al otro lado de los barracones, en una plana los presos hicieron un campo de fútbol y los de Castejón de Monegros iban a jugar al fútbol con los presos. También los presos bajaban a Castejón de Monegros, a comprar, a misa…
El pozo n.º 3 estaba en la zona conocida como «Lo Romeral».
El pozo n.º 4 se hallaba en lo de Gabín, era de galería, no era propiamente un pozo y se accedía por medio de una rampa. Una vez a una vagoneta se soltó y al bajar pilló a uno que lo mató.
La boca de salida queda entre el monte de Castejón y el de Sena.
Su proceso constructivo queda bastante aproximado gracias a la crónica realizada por El Noticiero, en su edición del 27 de enero de 1957:
Para realizarla se ha dispuesto la apertura, poco más o menos simultánea, de esta boca Norte y de la Sur (todavía no iniciada) y tres pozos, distantes sobre los 1.5000 metros, logrando así 8 tajos y dando lugar al mayor número de obreros y la posible celeridad a las obras. El número 1, primero visitado ha de tener 45 metros de profundidad, está ahora en los 19, su amplitud es de 5 por 6 metros y conforme se va profundizando, se reviste de una fuerte pared de ladrillo para evitar los desplomes. Ahora las tierras se extraen a torno, pero se van a colocar montacargas que suban y bajen las vagonetas ya cargadas. Para ello hace falta el tendido de línea eléctrica en 8 kilómetros, transformador y derivaciones que, como ven, llevamos adelantados, asentamiento de motores, mucho más potentes que los compresores, balsas que nos faciliten el agua para refrigeración, aparte de la indispensable para la obra.
Llegamos al pozo número 2; la excavadora terminó en una semana una gran balsa de 25 por 10 por 6 metros en espera de que las nubes la llenen del líquido elemento; está terminado el polvorín, según se requiere por las disposiciones vigentes, capaz para 5.000 kg. de dinamita (hoy se gasta una caja diaria). El pozo llega a la profundidad de 22 metros y ha de tener 55; en el momento de nuestra llegada van a prenderse fuego a los barrenos…
Llegamos al pozo número 3, apenas iniciado; este sólo ha de llegar a los 35 metros de profundidad.
Hay que añadir que los obreros son al presente alrededor de los 100 (no pueden ser más), que la empresa trajo de Oviedo, los restantes de la tierra; cuando las obras estén en pleno desarrollado, se doblarán y más y más.
Igualmente queda recogido en El Noticiero del 15 de mayo de 1960 con motivo de su inauguración:
Lo realizado
Además de la total perforación, cuyas obras comenzaron en septiembre de 1856, se ha terminado el revestimiento de la bóveda superior con un espesor de 60 centímetros de cemento, para evitar los derrumbamientos de la marga que compone la montaña.
Para la construcción se han realizado tres pozos verticales, de uno, 60 metros de profundidad, dotados de montacargas de gran potencia, y otras varias aberturas para respiración e introducción de tubos compresores. Los tres pozos principales, seguramente protegidos por unas casetas adicionales, quedaran abiertos para vigilancia y reparaciones necesarias, dotados con escaleras de emergencia.
Está acabada, pues, la parte más penosa ya que las primeras perforaciones fue necesario hacerlas, hombre a hombre, con pico, dinamita y pequeñas perforadoras.
En el momento actual caben en el túnel, espaciosísimo, grandes excavadoras que prestan servicio ininterrumpidamente durante el día y la noche
Esto permite una aceleración extraordinaria en las obras. Una aceleración todavía superior a la conseguida hasta el momento actual, ya de por si notable, pues toda esta obra se ha realizado, con sus muchas dificultades, en menos de cuatro años, contra todos los pronósticos y venciendo la dificultad de una inundación, en septiembre de 1659. que hizo suspender las obras durante seis meses en algunos lugares del túnel porque el barro los llenaba completamente y obligó a su limpieza y adecentamiento, y a la reparación de toda la maquinarla sepultada bajo el tarquín, que ha sido larga y costosa.
No sólo eso. Sino que la empresa Marcor, S. A., ha tenido que construir toda una red de caminos, barracones abundantes de servicios y montaje de maquinarla; compresores eléctricos, de gasoil, montacargas, raíles interiores y exteriores para vagonetas, locomotoras para las mismas y cien detalles más que escapan a la mirada del profano.
Las obras han sido llevadas, pues, con una rapidez espectacular. Nosotros, que descendimos por el pozo número 2, en la «jaula» (nombre profesional que se da a los montacargas de gran potencia), quedamos impresionados por la magnitud de los trabajos, la profundidad del túnel, la perfección de su realización, pues es imposible distinguir dónde acaba la perforación realizada por un pozo y dónde empieza la del siguiente en aquella subterránea y amplia línea recta que supone el acarreo de la tierra sobrante del túnel y el descenso del material necesario para el abovedamiento.
Se ha realizado la obra, repetimos, con una velocidad y una perfección admirables. Ni un error, ni un fallo en aquella galería, a sesenta metros de la superficie de la tierra, realizada sin otros puntos de referencia que unas plomadas que, con mucho cuidado, se lanzaban desde las bocas de los pozos principales y secundarios.
Para los profanos, pensando un poco, resulta milagroso el avance de esta técnica y la labor detallada y ajustada de los técnicos de Marcor, S.A.
Sólo falta para la terminación del túnel: la construcción de los soportes de la bóveda y la contrabóveda, que se colocará, tras la limpieza, rebaje, adecentado, nivelado y hormigonado (todo esto se realizará en. breve espacio de tiempo) de la galería ya construida y que se puede recorrer tranquilamente desde la boca de entrada hasta el último metro de la parte de túnel artificial.
Es una obligación subrayar especialmente el trabajo Intensísimo que se ha llevado con el máximo Impulso y extraordinaria capacidad, dirigido técnicamente por don Juan Martínez Navarro y Navarro, que durante estos casi cuatro años ha vivido pendiente de la organización, vigilancia y realización de las obras, secundado por todos los técnicos de Marcor, S.A. y la dirección estatal que ha corrido a cargo de los ingenieros don Luis Sánchez de Ocaña, inspector regional de la XII Jefatura de Obras Públicas; don Fausto Gómez Simón, director de la Confederación Hidrográfica del Ebro; don Camilo Mazzuchelli Muñoz y don Pablo Ugarte Balanzátegui y los ayudantes don Ramón Escartín Bescós y don Serafín González Tolón.
También han puesto su máximo es fuerzo los trabajadores de la empresa, cuyo número en la actualidad excede de trescientos, más un destacamento de 93 reclusos que, en régimen de vigilancia, han cooperado eficazmente, redimiendo parte de su pena por este trabajo que se les paga igual que a cualquier obrero de la empresa y que, por añadidura, se han beneficiado con el Indulto de un mes por la feliz terminación de la perforación de este túnel.
El polvorín
En el pozo 2 se construyó un polvorín con la capacidad de guardar unos 5.ooo kilos de dinamita. El polvorín contó con vigilancia. Javier Giral Ezquerra recuerda que su custodia respondía ala Guardia Civil.
La celebración del “Cale”
El túnel es inaugurado el 14 de mayo de 1960. Como obra propia de la minería, con la unión de las galerías y la finalización del túnel, se lleva a celebrar el «cale», que, en obras de ingeniería, especialmente de túneles, representa el instante exacto en el que las excavaciones iniciadas desde dos extremos diferentes (o desde pozos intermedios) finalmente se unen. Se realiza en el destacamento de reclusos, recordando especialmente a los cinco obreros que perdieron su vida durante la construcción del túnel. Una celebración, después de todo, con motivo de los actos de inauguración del túnel y publicado en El Noticiero del 15 de mayo de 1960: «A las diez y media de la mañana, en el destacamento de reclusos, en un altar de campaña construido bajo una cimbra de hormigón, reproducción exacta de las que componen el entramado del túnel, el párroco de Castejón de Monegros, don Antonio Broto, dijo una misa en sufragio de los cinco obreros muertos en accidente de trabajo durante la reconstrucción del túnel«.
El Noticiero, 15 de mayo de 1960.
Asistieron a esta misa las siguientes autoridades de Huesca: El gobernador civil, don José. Hiera Aísa; el gobernador militar, general don José Samaniego y Gómez de Bonilla; el presidente de la Diputación, don Enrique García Ruiz; el delegado provincial de Sindicatos, don Tomás Bonilla; el ingeniero Jefe de la Delegación de Industria, don Gonzalo Martínez Olí de Bretón; el Ingeniero Jefe de Obras Públicas, don Fernando Susín Hernández; don Ricardo Escribaño, ingeniero de Obras Públicas; el comisario Jefe de Policía, don Fernando Santiago Hodson; ayudante de la Delegación de Industria, don Alfredo Lacalle Pena. De Zaragoza asistieron; don Antonio de Diego, delegado del Gobierno en la Confederación Hidrográfica del Ebro; don Camilo Mazzuchelli. Jefe de sección del mismo Organismo; el inspector don Luis Sánchez de Ocaña; don Antonio Amat, ingeniero-consejero de Marcor, S. A.: don Juan Martínez Navarro, también consejero de la empresa; su hijo, don Juan Martínez-Navarro y Navarro, director de las obras del túnel; don Pablo Ugarte, ingeniero de la Confederación; don Mariano Alfonso, abogado de la Confederación; ayudantes de Obras Públicas de la Confederación, don Ramón Escartín y don Serafín González; el señor Castell, ayudante de Obras Públicas, por la contrata; don José Ángel Atienza, abogado de Marcor, S. A.; don Hermelando Corbí Abad, ingeniero de la misma empresa; don José Ricardo Abad Botella, Ingeniero agrónomo; empleados de Marcor, S. A., de Madrid, que está instalada en General Mola, 9, y de Zaragoza, que tiene su sede en General Mola, 60; empleados de la Confederación y amigos de la empresa constructora.
Seguidamente; todas estas personalidades, hicieron un recorrido por el túnel desde la boca de entrada hasta el desnivel del tramo segundo, para salir por el pozo principal número uno. Luego, se trasladaron al tramo del túnel artificial. Todos quedaron maravillados de la rapidez y perfección con que se ha hecho la obra tan gran…
Terminada la visita, se trasladaron al hotel de “El Ciervo”, donde fueron obsequiados por la empresa Marcor S.A. con una espléndida comida.
A los postres, el señor gobernador militar de Huesca pronunció unas palabras y realizó una colecta para las Hermanitas de los Pobres de aquella ciudad. Don Juan Martínez Navarro y Navarro, director de las obras, pronunció unas breves palabras, breves porque Marcor S.A. pone su máxima elocuencia en las obras y no en las palabras y todos acaban de ver las obras, para expresar el agradecimiento de la empresa a las autoridades y a todos los presentes que habían asistido como verdaderos amigos. Si .. servido -dijo- de estímulo y afín a la empresa, ha sido el poder reportar alguna utilidad a estas resecas tierras de Aragón y, en definitiva, de España. No esperamos otra cosa -continuó- que en día no lejano poder ver con legitimo orgullo cómo el agua atraviesa este túnel para llenar de fecundidad y riqueza esta zona de Monegros, cambiando así la fisonomía de una de las partes vitales de Aragón.
Fue largamente ovacionado, no sólo al final, sino también interrumpida varias veces por los aplausos a lo largo de su intervención.
Hoy, domingo, la empresa, para celebrar este final de perforación, obsequiará a todos sus trabajadores, con otra comida de hermandad en Castejón de Monegros.
Gran repercusión va a tener en la agricultura patria y en toda la comarca, eternamente sedienta, de Monegros la construcción del canal del mismo nombre y, como parte integrante e importante del mismo, la del túnel que atraviesa la Sierra de Alcubierre. Por esto, la empresa «Ingeniería y Construcciones Marcor, S.A.», se ha volcado en esta grandiosa obra, con ritmo acelerado y singular acierto, que cambiará la fisonomía
De una región tan Importante en la economía de Aragón, y por tanto, de la patria. – V. S. P.
Ayer se celebró el «cale», es decir, la total perforación, del túnel que, atravesando la sierra de Alcubierre, permitirá la conducción de agua a la sedienta región de los Monegros del ranal del mismo nombre que se está construyendo, obra que ha llevado a cabo, con una celeridad y una eficacia insuperables, la empresa Ingeniería y Construcciones Marcor, S. A.
El Noticiero, 15 de mayo de 1960.
Características del túnel
Finalmente, el túnel es de forma ovoidal, con una altura del túnel de 6.50 metros y anchura máxima de 7.46 metros de diámetro, revestido de hormigón y capaz para un caudal circulante de 51 metros cúbicos por segundo, con un calado de tres metros.
Tiene una longitud total de 6.199,11 metros, oficialmente de 6.185m; 5.161,81 metros es la longitud del túnel natural y 1.037,30 metros la del túnel artificial que la empresa Marcor, S.A., tuvo que aumentar porque la salida, pensada en trinchera, se anegaba con las avalanchas de agua producidas por la lluvia. Terminado este tramo de túnel artificial se construyó una trinchera de salida de 196,85 metros.
El caudal que circula por el túnel es de cincuenta y un metros cúbicos, por segundo, con un calado, es decir una altura de agua, de tres metros. La excavación del túnel supuso 245.000 metros cúbicos y el hormigón invertido 87.000 metros cúbicos. Se emplearon 20.000 toneladas métricas de cemento y contó con un presupuesto que ascendió a 114.743.128,60 pesetas (El Noticiero, 15 de mayo de 1960).
El destacamento penal de Castejón de Monegros
La construcción del túnel contó con un destacamento final de 93 reclusos comprendidos en el destacamento penal de Castejón de Monegros. El destacamento queda recogido en el «Inventario de destacamentos penales y actuaciones realizadas entre 1936 y 1962 en la provincia de Huesca» (Memorias anuales de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias), figurando el destacamento de Castejón de Monegros entre los años 1958 y 1962 y con el número variable de presos de 69 en 1960 a 72 en 1961; presos vinculados a los trabajos para Ingeniería y Construcciones Marcor S.A. en el túnel de Alcubierre.
Mismamente queda recogido por el Sistema de Información de Patrimonio Cultural Aragonés SIPCA, entre los diferentes destacamentos penales presentes en la provincia de Huesca: «Como fueron los destacamentos de Barasona, Bisaurri, Castejón de Monegros, Escalona, Fraga, Huesca, Lascuarre-Vilaller, Mediano, Novales y Sabiñánigo» en la provincia de Huesca».
De hecho, el Archivo Provincial de Huesca conservan expedientes de presos de los destacamentos penales de la provincia de Huesca, entre ellos los del destacamento penal de Castejón de Monegros, presos considerados como «Presos comunes».
Comunicaciones con el Destacamento Penal de Castejón de Monegros – 1959-1961. ES/AHPHU – P-000076/000001.
Relaciones nominales de reclusos destinados a destacamentos penales 1949-1963. ES/AHPHU – P-000087/000001.
El destacamento estuvo próximo al pozo n.º 2 donde se construyeron diferentes barracones, algunas fuentes citan de madera y otras de tela. Allí tuvieron guardias, al igual que a lo largo y ancho de la obra del túnel, además de dormitorios, cocinas, comedores y zonas de aseo. Estuvieron en régimen de vigilancia,redimiendo con su trabajo parte de su pena: «Han cooperado eficazmente, redimiendo parte de su pena por este trabajo que se les paga igual que a cualquier obrero de la empresa y que, por añadidura, se han beneficiado con el Indulto de un mes por la feliz terminación de la perforación de este túnel» (El Noticiero, 15 de mayo de 1960). No obstante, entre los testimonios orales se cuenta que uno de los presos llegó a fugarse del destacamento.
Muchas empresas se beneficiaron del empleo de mano de obra de los denominados presos del franquismo. Se calcula que entre 700.000 y un millón de personas pasaron por la red de cárceles y campos de concentración del régimen, a los que a muchos se les impuso la obligatoriedad del trabajo para reducir condenas mediante el Patronato de Redención de Penas. La mayoría de ellos fueron presos políticos.
El canal continúa
Tras la construcción del túnel de Alcubierre, el 29 de diciembre de 1961 dieron comienzo las obras de los tramos de Monegros II. Aunque la infraestructura y sus canales de conexión quedaron paralizados durante largo tiempo.
Durante 1985 se aceleraron los trabajos en el Tramo IV del Canal de Monegros y en las embocaduras del propio túnel para permitir de forma efectiva el paso del agua hacia el sur. Las obras se incluyeron formalmente en los planes ministeriales de ampliación y acondicionamiento
La zona regable por el canal de Los Monegros se encuentra terminada en sus tres primeras fases, que corresponden a los tramos, 1.°, 2.° y 3.° de dicho canal. Las obras de construcción del 4.° tramo, que termina en el túnel de la sierra de Alcubierre, así como el acondicionamiento de dicho túnel, se hallan en estado muy avanzado y se prevé que en el año 1986 el agua llegará al otro lado de la sierra de Alcubierre.
Por todo ello, se considera que debían iniciarse las acciones propias encaminadas a la transformación en regadío de los terrenos dominados por dicho canal al sur de la mencionada sierra.
Por todo lo anterior, por Real Decreto 37/1985, de 9 de enero, publicado en el «Boletín Oficial del Estado» número 10, de 11 de enero,- se declaró de interés nacional la transformación en regadío de la zona regable de la segunda parte del canal de Los Monegros (Zaragoza-Huesca).
REAL DECRETO 1676/1986, de 1 de agosto, por el que se aprueba el Plan general de transformación de la zona regable de la segunda parte del canal de Los Monegros (Zaragoza-Huesca).
Efectivamente, durante mediados de la década de 1980 se realizan obras en el túnel, solucionando el mal estado del hormigonado. El 15 de mayo de 1985, el entonces presidente del gobierno de Aragón, Santiago Marraco Solana, visita de las obras del túnel Alcubierre.
ES/AACAA – 005493/0001.
Síntesis
Síntesis o a modo de conclusión, esta aproximación a la construcción del túnel de Monegros, dentro del canal de Monegros, expone la gran complejidad que supuso la obra y su importancia en el desarrollo de la comarca de Los Monegros: “Gran importancia tiene esta total perforación del túnel, no sólo como obra de ingeniería, sino como avance social, ya que esto túnel permitirá que el agua mitigue la sed de un territorio extensísimo, tradicionalmente condenado a desierto, importante en la agricultura y economía de Aragón” (El Noticiero, 15 de mayo de 1960).
«Aquellos años fueron muy malos para el campo y gracias a la obra del canal hubo mucho trabajo en Castejón de Monegros y mucha vida. Al acabar el túnel mucha gente marchó, la gente de afuera pero también mucha gente de Castejón, de unos 3000 pasaron a ser unos 1500».
Javier Giral Ezquerra.
«Al final el agua llegó a Valfarta y se hicieron lotes de tierra, dando bastantes».
Cándida Buil Farled.
Concluyendo, la obra permitía regar sesenta y cinco mil ochocientas doce hectáreas de Monegros II, la superficie dominada a la salida del túnel, por el agua, pertenecientes a los términos municipales de Candasnos, Peñalba, Valfarta y Ontiñena, en la provincia de Huesca, y los de Gelsa, Velilla, Pina de Ebro, Caspe, Bujaraloz y Sástago, en la provincia de Zaragoza. Tierras que quedaban convertidas en regadío tras una obra de ingeniería construida con el esfuerzo de trabajadores y los cinco obreros que fallecieron en su construcción. Sin olvidar todo el sufrimiento causado a todos/as los/as afectados/as por obras hidráulicas.
El levantamiento militar del 17 de julio de 1936 da como consecuencia la guerra civil de 1936 a 1939 estableciendo dos bandos, el leal a la república y el sublevado. En zona republicana, el gobierno, por medio de un real decreto del 19 de julio, disuelve el ejército. La sociedad civil, a través de partidos políticos y sindicatos, se organiza en milicias para la defensa de la zona republicana y con ella se va organizando la sanidad con su propio personal y centros, pero también creando una sanidad de guerra, con expediciones sanitarias que acompañan a las columnas al frente y en la organización de puestos médicos de socorro y hospitales de sangre en el frente y retaguardia (Memoria. Osmonegros).
Reconstrucción de la red sanitaria del frente y retaguardia a través de la red de bibliotecas del servicio de bibliotecas al frente.
Las columnas al frente
Efectivamente, a partir de finales del mes de julio de 1936, la sociedad civil, partidos políticos y sindicatos a través del Comité Central de las Milicias Antifascistas organizan diversas columnas de milicianos que parten de Barcelona al frente de Aragón (Situación de las diversas unidades y milicias republicanas en Los Monegros). Con ellas van columnas expedicionarias sanitarias.
De hecho, principalmente en Barcelona, el personal sanitario continúa prestando servicio en los diversos hospitales y centros. Incluso se van improvisando nuevos centros sanitarios, papel que también asume la Cruz Roja, entidad con experiencia en sanidad militar, que además de dar servicio, gracias a su principal hospital central de la Cruz Roja de la ciudad condal, calle Dos de Mayo, utiliza y adecua instalaciones propias e improvisa diversos centros (Carles Hervás i Puyal. Sanita a Catalunya durant la República i la Guerra Civil. Política i organització sanitàries del conflicto bèl lic).
Las columnas sanitarias van acompañando las columnas e instalando diferentes centros sanitarios, de puestos de socorro a hospitales de sangre que se van consolidando a medida que se va estabilizando el frente. Así, es notoria la presencia de la Cruz Roja como la ayuda internacional que, en el caso del frente de Los Monegros, se materializa por medio de la Spanish Medical Aid Committee (SMAC).
Sello de la 1ª Columna Sanitaria Expedicionaria.
Por lo tanto, la sanidad se va desarrollando y adquiriendo su propia dimensión, adaptándose a las cambiantes circunstancias sin dejar de prestar su servicio vital, de atender a los heridos del frente y civiles tanto en la vanguardia como en retaguardia, desarrollo que va de la mano de las columnas y la propia organización militar del frente. Columnas que, en el caso que nos ocupa del frente de Aragón, se relacionan a través de una Dirección Superior del Frente de Aragón y Estado Mayor posicionado en Sariñena.
La sanidad militar en España, orígenes
La organización sanitaria es en parte improvisada, pero también se basa en reglamentos y en estructuras sanitarias propias de la sanidad militar española. Uno de aquellos primeros reglamentos responde a la Real Orden del 1 de julio de 1896 que nace para establecer el servicio sanitario en campaña, un reglamento que proporciona una estructura al servicio de la sanidad militar.
En 1897, dicho reglamento se complementa con el servicio de Sanidad Militar, dado con la reestructuración del Ministerio de la Guerra. Y en los años posteriores se van produciendo varias restructuraciones, como el Reglamento de los Servicios de Retaguardia del 23 de noviembre de 1925 o el reglamento de Hospitales del 2 de octubre de 1935 (Juan Ramón Soler i Segón Organización de la sanidad militar en el ejército de la república durante la guerra civil española 1936 – 1939).
En definitiva, la sanidad durante la guerra se va enfrentando y adaptando a la necesidad de estructurar una red sanitaria, formaciones sanitarias destinadas a los diferentes frentes, columnas, cuerpos, y/o unidades, junto a la necesidad de coordinarse entre sí y depender de un Cuerpo Central de Sanidad.
Sin duda, una labor encomiable desarrollada por el personal sanitario, cometido que merece todo nuestro recuerdo y reconocimiento. A la memoria de todo el personal sanitario que lo dio todo por salvar vidas.
Con el inicio de la guerra se va estructurando una red sanitaria escalonada, improvisando, pero también basándose en reglamentos Reglamento para el servicio sanitario en campaña. R.O. de 1 de julio de 1896
Puestos de socorro, de batallón, regimentales o de brigada y divisionarios) la gran importancia de una correcta clasificación y selección de los heridos en los primeros escalones para evitar la congestión de los superiores, perfeccionamiento de los escalones de retaguardia, así como la necesaria y correcta especialización, tratamiento y medios de transporte.
hospitales de evacuación, de retaguardia y de convalecientes.
Servicios hospitales
Servicios de higiene
Servicios de transporte Parque móvil
Servicios de farmacia militar
Los escalafones de cada cuerpo hacen referencia a las diferentes disposiciones de las fuerzas; en tiempo de guerra estos, escalones están en relación con los de combate y se clasifican en:
* Servicios de División y Cuerpo de Ejército que corresponden a la primera línea y van desde la misma línea de fuego hasta el acantonamiento de las grandes unidades.
* Servicios de Ejércitos donde funcionan las unidades de retaguardia.
* Zona de Etapas, donde están los ‘Órganos de abastecimiento y evacuación, es una zona que no se divide.
Así pues, el servicio de sanidad se amolda a esta estructura de combate en forma de batallones, brigadas, divisiones y cuerpo de ejército, en zona de retaguardia, los hospitales de etapas o de evacuación, hospitales provisionales, hospitales militares. En la zona del interior funcionan los hospitales permanentes y los eventuales.
Juan Ramón Soler i Segón Organización de la sanidad militar en el ejército de la república durante la guerra civil española 1936 – 1939.
La sanidad en el frente. Una aproximación a los entresijos de la organización de la sanidad.
La organización de la sanidad de guerra es asumida por el Comité Central de las Milicias Antifascistas, del que dependen las diferentes columnas y milicias, por medio del Comité Sanitario. Para ello el Comité Central de Milicias antifascistas crea subcomités, entre ellos el de guerra que acaba creando subcomités, siendo, en el caso que nos ocupa, el de sanidad y el de aprovisionamiento.
Sello Control Sanitario. Cuartel General Columna Durruti CNT FAI.
Entre las primerias misiones del Comité Sanitario está la de inspección del estado de las columnas expedicionarias sanitarias para luego, por medio del servicio sanitario del Comité Central de las milicias antifascistas, ir organizando una red de hospitales y puestos de socorro. Sus funciones aparecen explicadas por el médico Enric Mias i Codina en un reportaje de La Publicitat del 4 de agosto a raíz de una visita de un grupo de periodistas y recogida por Carles Hervás i Puyal:
“Cuida el aspecto sanitario de la campaña y de la hospitalización y estadística de los heridos. Controla todos los hospitales de sangre de Cataluña y tiene autoridad para cerrar todos aquellos que funcionan fuera de su control. Dispone de ambulancias sanitarias que van hasta la línea de fuego. De allí llevan los heridos a los trenes de evacuación que los trasladan a los Hospitales de Sangre de Reus y Lérida o a los de Barcelona.
Hemos enviado un equipo especializado en alta cirugía (traumatismos en la cabeza y al vientre) al Hospital de Sangre de Lérida. Hay otro Hospital de Sangre en Sariñena.
Un servicio muy interesante es el Servicio de Correo al Frente, con la colaboración de los Boys Scouts de Cataluña.
El Comité Sanitari está dividido en secciones:
Personal: hace el triaje de los camilleros, practicantes, médicos, a los cuales enrola y destina.
Abastecimiento: proporciona los alimentos a los sanitarios destinados.
Material quirúrgico.
Sueroterapia y vacunas.
Los jefes de estas secciones y otros médicos representantes de los partidos forman el Comité Directivo.
El 17 de agosto de 1936 la Conselleria de Sanitat emite un Decreto que moviliza médicos y profesional sanitario al frente. A su vez dicta normas y recomendaciones para la organización de la asistencia de heridos en el frente. El frente de Aragón queda establecido en dos sectores, uno el sector Norte con sede en Sariñena, que abarca Siétamo, Tardienta, Robres, Alcubierre, Sierra de Lanaja y Castejón de Monegros y el sector Surque se extiende por Osera, Fuentes de Ebro, Pina, Quinto, Gelsa, La Zaida, Almochel y Lécera con dos cabezas de sector, Bujaraloz y Caspe (Carles Hervás i Puyal. Sanita a Catalunya durant la República i la Guerra Civil. Política i organització sanitàries del conflicto bèl lic).
El Comité Sanitario funciona hasta el 19 de septiembre cuando la Generalitat forma el Consell de Sanitat: “El Comité Sanitari afecto al Comité Central de Milicias Antifascistas funciona oficialmente hasta el 19 de septiembre de 1936 (D.O.G.C., 19 septiembre de 1936), fecha en que, por decreto de la Presidencia de la Generalitat, quedaba vinculada a la Conselleria de Sanitat con el nombre de Consell de Sanitat” (Carles Hervás i Puyal. Sanita a Catalunya durant la República i la Guerra Civil. Política i organització sanitàries del conflicto bèl lic). Aunque algunas fuentes citan el 6 de octubre cuando la Generalitat forma el Consell de Sanitat(Decreto 6 de octubre de 1936).
El Consell de Sanitat se encarga de la coordinación sanitaria, entre ella la relacionada con el frente aragonés “Centralizando y coordinando los servicios médicos, quirúrgicos y de higiene de la retaguardia y el frente” (Joan Ramon Soler i Segon Paper del Consell de sanitat de guerra de la Generalitat de Catalunya a la guerra civil espanyola. 1936-1939).
El 26 septiembre 1936 cambia el gobierno de Cataluña siendo asumido por Josep Tarradellas, siendo disuelto el Comité de Milicias Antifascistas el 1 octubre de 1936.
No obstante, en el Aragón libertario, el 6 de octubre de 1936 se constituye el Consejo Regional de Defensa de Aragón (6 de octubre de 1936 – 10 de agosto de 1937) asumiendo el cargo de Consejero de Sanidad y Asistencia Social José Duque.
El 20 de octubre de 1936 se crea el Servicio de Transfusión de sangre al frente, que pasa a depender del Consejo Sanitario de Guerra.
“De 70 hospitales de sangre creados en la retaguardia republicana en los inicios del conflicto únicamente 20 dependían del Ministerio de la Guerra, hasta que el 23 de enero de 1937 el gobierno de Largo Caballero promulgó una Orden Ministerial por el cual todos los hospitales con capacidad superior a 300 camas quedaban bajo control estatal.”
A finales de octubre de 1936 se inicia la militarización de las milicias, proceso que finaliza en abril de 1937. Los servicios sanitarios del frente de Los Monegros quedan perteneciendo al XI Cuerpo del Ejército, quedando el cuartel general establecido en Sariñena. De esta manera, el Consell de Sanitat de guerra dura hasta la primavera de 1937 cuando la sanidad es transferida al Ejército de la República.
Sello reconstruido de la Jefatura de Sanidad del XI Cuerpo Ejército.
El 25 de agosto de 1937 Pelai Villar es nombrado jefe de sanidad del XI Cuerpo del ejército “Acompañándole el Capitán Blay como director del hospital de campaña, el capitán Bas en la sección de Higiene y Desinfección, nombra un jefe de evacuaciones, asigna al capitán Joan Salvador Roca como ayudante de campo y Arandes le nombra como consejero de las cuestiones quirúrgicas” (Closa Salinas, Francesc. L’equip quirúrgic del doctor Ramon Arandes durant la guerra civil española).
En enero de 1938 se restructura el organigrama sanitario del XI Cuerpo del Ejército (Closa Salinas, Francesc. L’equip quirúrgic del doctor Ramon Arandes durant la guerra civil española).
A finales de marzo de 1938 el frente de Aragón cae en manos de las fuerzas sublevadas
La organización sanitaria en el frente
La primera organización sanitaria en el frente, como ya hemos apuntado anteriormente, va de la mano de las columnas en su avance. Se puede decir que las columnas incorporan su propio servicio de sanidad. Así, la expedición sanitaria de la columna Durruti se compone de 70-80 miembros de la Cruz Roja bajo la dirección del doctor Jaume Aiguader.
A medida que van avanzando las columnas, van a ir improvisando hospitales. En el caso de la columna anarquista Durruti, tan solo alcanzar Candasnos, establece su primer hospital, aunque no dura mucho tiempo: “Lérida, 27. A veintiocho kilómetros de Fraga, en un pueblecillo llamado Candasnos, se ha establecido un hospital de sangre a la retaguardia de la columna. De momento, la dotación de dicho hospital la forman dos médicos, ocho practicantes, enfermeras y camilleros” (El Día Gráfico, martes 28 de julio de 1936). Igualmente lo recoge Carles Hervás i Puyal “En Candasnos la Cruz Roja de Lérida improvisa un hospital con un destacamento de médicos, practicantes, enfermeras y camilleros. Se atiende a los primeros heridos, aunque solamente funciona dos días llega a realizar 177 servicios. Se desplazan a Caspe donde instalan un nuevo lugar de primeros auxilios en el teatro local” (Carles Hervás i Puyal. Sanita a Catalunya durant la República i la Guerra Civil. Política i organització sanitàries del conflicto bèl lic).
Sello Sanida y Cruz Roja Columna Durruti.
A su vez, en el sector norte, la columna del POUM ubica un hospital en Sariñena y pronto se va realizando un despliegue de columnas apoyadas por la línea férrea Barcelona-Madrid, alcanzando posiciones como Grañén y Tardienta.
Progresivamente, en el mismo frente van instalando los primeros puestos de primeras atenciones, en el campo de batalla y en parapetos de las mismas trincheras, aprovechando cuevas y oquedades, para su posterior evacuación, a puestos de socorro u hospitales secundarios. Una evacuación que se realiza del frente por medio de las “auto-ambulancias”, a los hospitales de 1ª línea, puestos de socorro, donde se clasifican, atienden, realizan las operaciones de urgencia, a través del equipo quirúrgico, y, si es el caso, se evacuan a otros hospitales de 2ª.
Los Puestos de Socorro, también llamados hospitales primarios, respondían a centros de atención sanitarios próximos a la línea de frente, entre unos 2 a 4km. En el puesto, del que estaba al cargo un sargento y un cabo de sanidad militar, se solía proceder a la agrupación de heridos, la realización del primer triaje y clasificación de prioridad. En su caso rectificación de la primera cura o aplicación de la misma o evacuación mediante camilleros/muleros de sanidad o ambulancias a hospitales secundarios.
Instrucciones que debe seguir el médico de batallón que actúa en la línea de fuego, referente a la instalación del puesto de socorro y curas que debe practicar
Caracteres del puesto: Fundamentalmente, es el punto de reunión de los heridos de la unidad al cual está afecto. Debe instalarse lo más cerca posible de la línea de fuego, en sitio naturalmente resguardado del fuego directo del enemigo (paredón, barranco, etc.).
Curas que debe practicar: Las de verdadera urgencia, rectificar curas hechas por camilleros, absteniéndose en absoluto de practicar ninguna intervención, limitándose a detener hemorragias por el procedimiento más rápido y sencillo (compresión, agarrotamiento, etc.); inmovilizar fracturas, empleando los medios que tenga a mano; procurar evacuar sus bajas lo más rápidamente posible al puesto siguiente o de columna.
Organización de los servicios sanitarios en el frente aragonés. Normas para la asistencia y evacuación de heridos.
La organización sanitaria, del comité de milicias, queda plasmada en el diario La Publicitat de agosto de 1936: «Las ambulancias sanitarias las tenemos organizadas según la tracción, en trenes y coches. Estas últimas van hasta la línea de fuego por tal de proporcionar los primeros auxilios a los heridos y atender su evacuación. Después se instalan los heridos en trenes hospitales que los trasladan a los hospitales de sangre que se han establecido en Reus y Lérida. Cuando el estado de los heridos lo precisa, otros trenes los transporta inmediatamente a Barcelona.» Ante la necesidad de procurar atender lo más pronto posible, el artículo señala: «Esta necesidad nos ha obligado también a establecer un hospital de sangre en Sariñena, cerca de las líneas avanzadas».
Puesto de socorro del cruce de Gelsa instalado con tiendas de campaña.
Con la estabilización del frente, en la retaguardia se crea una amplia red hospitalaria a lo largo del frente de Aragón. Especialmente los hospitales de Sangre, también llamados hospitales avanzados, secundarios o de campaña, que responden a una instalación sanitaria provisional, puntos de auxilio cercana a las líneas de frente, en torno a los 10-12 Km, destinados a estabilizar, operar y atender rápidamente a los heridos. Para Francesc Closa Salinas los hospitales avanzados “Situados en la vanguardia bélica” son llamados hospitales de Sangre “Puestos quirúrgicos avanzados” y se situaban en líneas de evacuación “Solía corresponder al jefe de sanidad de cada cuerpo del ejército. Intermedios entre los centros sanitarios de brigada y los hospitales base del cuerpo del ejército”.
Cada puesto debe tener tres equipos quirúrgicos, apunta Francesc Closa Salinas cuyo trabajo se realiza en turnos de ocho horas “Se trataba, básicamente, de equipos médicos liderados por un cirujano con capacidad para la realización de triajes, primeros cuidados e intervenciones de urgencia. Su reglamentación oficial era novela. Apareció hacia octubre del año 1935 y, por tanto, cuando estalló la guerra todavía no había tenido tiempo de desarrollarse ni consolidarse. En este decreto se definían qué eran y se concretaban tanto sus respectivas plantillas como la distribución en el territorio español. Unos días después, el hospital madrileño de Carabanchel alojaba la primera escuela de cirugía de guerra y aparecía el decreto que regulaba los servicios de la cirugía militar” (Closa Salinas, Francesc. L’equip quirúrgic del doctor Ramon Arandes durant la guerra civil española).
“El hospital de campaña según el antiguo reglamento de campaña decía que ha de estar retirado a retaguardia protegido del fuego enemigo y con buenas comunicaciones y encargándose de los heridos intransportables. Se valoran las intervenciones a realizar en abdomen, tórax, extremidades, cráneo, etc. Operada la herida se hospitaliza o pasa al equipo de evacuación el cual se encarga de distribuir a los heridos en el siguiente escalón hospitales de retaguardia y los servicios”.
Juan Ramón Soler i Segón Organización de la sanidad militar en el ejército de la república durante la guerra civil española 1936 – 1939.
Desde la restructuración de octubre de 1937, cada equipo quirúrgico cuenta con un cirujano con funciones de jefe, un médico ayudante, dos practicantes y dos enfermeras “En cambio, Pelai Vilar, jefe de sanidad del XI cuerpo durante parte de 1937 y 1938, afirmaba que cada equipo estaba conformado por un cirujano jefe auxiliado por dos cirujanos” (Closa Salinas, Francesc. L’equip quirúrgic del doctor Ramon Arandes durant la guerra civil española).
“Los hospitales militares cada uno tiene a su mando un comandante y se puede dividir en generales y especializados. En esta zona está el parque central de ambulancias (comandante médico), depósito central de farmacia (comandante farmacéutica) y laboratorio central (comandante médico)”
Juan Ramón Soler i Segón Organización de la sanidad militar en el ejército de la república durante la guerra civil española 1936 – 1939.
En la retaguardia, entre unos 30-50 km frente, se instalan los Hospitales Base“Según las circunstancias, se ubicaban los hospitales base y en una posición intermedia podíamos encontrar las clínicas quirúrgicas. Ambos, como hemos indicado, disponían de un equipo quirúrgico por cada doscientas camas” (Closa Salinas, Francesc. L’equip quirúrgic del doctor Ramon Arandes durant la guerra civil española).
Sección catalana del Socorro Rojo Internacional
A la vez que se desarrollaba y organizaba, realiza trabajos de importancia reconocida, como la instalación del hospital de sangre: la casa de reposo para los combatientes internacionales; lavaderos mecánicos, a Sariñena y Alcañiz; la construcción de coches ambulancia, que libra la sanidad de guerra; la organización de la ayuda moral y material a los refugiados y las expediciones de comestibles, ropas de abrigo y material sanitario a los frentes de más importancia.
La Humanitat: Any 6, núm. 1589 (30 març 1937).
Por lo tanto, en cada cuerpo de ejército republicano hay un hospital de campaña integrado por dos o más equipos quirúrgicos avanzados y un hospital base. Todo ello podía complementarse con otros centros hospitalarios, como los de medicina o los quirúrgicos (Closa Salinas, Francesc. L’equip quirúrgic del doctor Ramon Arandes durant la guerra civil española).
“El cuartel general se encontraba en Sariñena, población donde también se ubicaba el hospital base. A finales de 1937, el territorio asignado al XI Cuerpo de Ejército presentaba unos rasgos muy semejantes a los del inicio de la guerra. Tenía cuatro equipos quirúrgicos distribuidos geográficamente de una manera bastante anómala: dos en la clínica base situada en Sariñena, uno en el «cruce» de Gelsa y el último en la clínica de Peñalba. Afirmamos que es extraño, ya que solo hay uno cercano al frente —el del «cruce» de Gelsa— y tres en la retaguardia. De hecho, los centros hospitalarios de Sariñena y Peñalba se encontraban, aproximadamente, a unos cincuenta kilómetros del frente. Aún existía una segunda dificultad, ya que los equipos del «cruce» y de Peñalba se encontraban en el sector sur del dispositivo del XI CE. Dicho en otras palabras, el sector norte quedaba desprovisto de una atención quirúrgica rápida y eficiente. Así, por ejemplo, un soldado herido en los alrededores de la población aragonesa de Vicien recibiría atención quirúrgica en Sariñena, a unos cuarenta kilómetros del frente”
Closa Salinas, Francesc. L’equip quirúrgic del doctor Ramon Arandes durant la guerra civil española.
Francesc Closa Salinas realiza una radiografía del sector sanitario delXI Cuerpo de Ejército a finales de 1937, que presenta “Unos rasgos muy semejantes a los del inicio de la guerra” constatando como el sector “Tenía cuatro equipos quirúrgicos distribuidos geográficamente de una manera bastante anómala: dos en la clínica base situada en Sariñena, uno en el «cruce» de Gelsa y el último en la clínica de Peñalba”. No obstante, resalta Francesc Closa Salinas, tanto el hospital de Peñalba como el hospital de Sariñena se encuentran bastante alejados del frente “Aproximadamente, a unos cincuenta kilómetros del frente”. El XI Cuerpo del Ejército ubica su clínica base en Sariñena, con dos equipos quirúrgico, y en el sector sur un equipo quirúrgico en el cruce de Gelsa y otro en Peñalba. El sector norte queda desprovisto de una atención rápida y eficiente.
A primeros de 1938, el sector es reconfigurado, trasladando el puesto del cruce de Gelsa a Monegrillo “En barracones Docker, intentando alejarlo de los continuos bombardeos del sector de Bujaraloz” y el equipo de Arandes de Peñalba se traslada a Grañén junto al cirujano Antonio Aznar y el médico internista Francisco Llabrés (Closa Salinas, Francesc. L’equip quirúrgic del doctor Ramon Arandes durant la guerra civil española).
Los primeros días de enero de 1938 este organigrama se modificó y se actualizó de acuerdo con las nuevas necesidades de la guerra. El epicentro estuvo en la supresión de algunos centros hospitalarios por considerarlos innecesarios, la reformulación de los servicios farmacéuticos y la reubicación de los equipos quirúrgicos. Fijémonos en estos últimos. Se mantuvieron los dos del hospital base y al mismo tiempo se amplió la oferta de camas. El del “cruce” de Gelsa se trasladó a la próxima población de Monegrillo en barracones Docker, intentando alejarlo de los continuos bombardeos del sector de Bujaraloz. Finalmente, el equipo de Arandes en Peñalba se situó en Grañén. Lo acompañaron el cirujano Antonio Aznar y el médico internista Francisco Llabrés. De esta manera, el sector norte quedaba protegido. El equipo de Arandes en Grañén se situó en dos edificios ubicados en el centro de la población. El primero reutilizaba las instalaciones del antiguo hospital y se habilitaron 45 camas. El edificio de enfrente se equipó con un quirófano y veinte camas destinadas a los recién operados y a los heridos graves. Ambos equipos, el de Monegrillo y el de Grañén, comenzaron a disponer de equipos auto-quir que facilitaba, si era necesario, su transporte. Se les habilitó, aparte de las salas de operaciones, con duchas, oficinas y un departamento destinado a enfermos con afecciones potencialmente contagiosas.
Closa Salinas, Francesc. L’equip quirúrgic del doctor Ramon Arandes durant la guerra civil española.
Sectores sanitarios
El frente de Aragón queda dividido en dos sectores sanitarios para su “perfecta” organización dada su amplitud y correcto funcionamiento, quedando definidos el sector Norte y el sector Sur: “Es, pues, la organización perfecta de los distintos escalones la que permite que la acción táctica sea libre y los heridos bien atendidos. Dada la extensión considerable que presenta el frente de Aragón, es conveniente, para su buen funcionamiento, tanto en lo que atañe a los efectos de suministro de material sanitario a las tropas del frente, como a la cura y evacuación de las bajas, dividirlo en los dos sectores siguientes, a los cuales les llamaremos Sector Norte y Sector Sur” (Organización de los servicios sanitarios en el frente aragonés normas para la asistencia y evacuación de heridos).
Por lo tanto, los dos sectores comprenden las siguientes zonas:
Sector Norte: Siétamo y alrededores, Tardienta, Robres, Alcubierre, Sierra de la Naja, Castejón de Monegros.
Sector Sur: Osera, Fuentes de Ebro, Pina, Quinto, Gelsa, La Zaida, Almochel, Lécera.
Mapa del desplegament de la primera època del Servei de Biblioteques del Front (Francesc Trabal. «El Servei de Biblioteques al Front.» Nova Ibèria, núm 3/4 [1937], p. 47-48).En el mapa se observa la distribución de los distintos puestos de socorro y hospitales.
Quedando cada sector con su propio jefe de Sector y sus funciones completamente establecidas:
El primer Sector (Norte) tendrá un Jefe de Sector, que radicará en Sariñena; la misión de este Jefe de Sector está concretada en las instrucciones que se le remiten y que se copian a continuación:
Indicaciones que debe seguir el médico de puesto sanitario de jefe de sector
Procurará instalarse en un lugar con agua abundante, y su misión técnica consistirá en recibir las bajas llegadas del frente y clasificarlas. Actuará en este escalón sanitario el equipo quirúrgico a él afecto, reteniendo los heridos intransportables y asistiendo a los llamados de primera urgencia.
Primera urgencia: Plazo máximo para su tratamiento a fondo, de seis a diez horas.
a) Heridos, hemorrágicos, comatosos, anemiados, portadores de garrotes abdominales y grandes fracturados.
b) Gaseados, grandes gaseados y grandes intoxicados.
c) Enfermos, poco o nada transportables.» Evacuando rápidamente todos los demás, sin permitir que permanezcan el menor tiempo en su puesto, a fin de evitar el embotellamiento de los heridos.
Organización de los servicios sanitarios en el frente aragonés normas para la asistencia y evacuación de heridos
Tendrá a su cargo las autoambulancias de evacuación del puesto de socorro de columna hasta su escalón sanitario, para lo cual se le dotará de enlaces motorizados que en todo momento tengan conocimiento de las necesidades del frente.
Organización de los servicios sanitarios en el frente aragonés. Normas para la asistencia y evacuación de heridos.
La evacuación
Tras unas primeras atenciones en los puestos de socorro, hospitales primarios, se realiza una evacuación a los distintos hospitales secundarios de vanguardia y a su vez, a fin de no saturar los sectores del frente, se da suma importancia a la evacuación a hospitales de retaguardia y/o hospitales base o de convalecencia.
El traslado de enfermos, del frente a los hospitales, se realiza en ambulancias estableciendo, incluso, un tren sanitario en la línea ferroviaria que une Tardienta, Grañén y Sariñena: «El traslado de nuestros heridos y enfermos se tiene que efectuar por carretera que, dada la mala situación en que se encuentra, ofrece graves peligros e Incluso que cuando lleguen al hospital de sangre de Sariñena, hayan podido fallecer en el trayecto. Por cuanto funciona, casi con absoluta normalidad el ferrocarril de Tardienta a Sariñena, Lérida y Barcelona, ¿no se podría establecer un servicio de hospital sanitario, anulando las ambulancias por carretera» (Desde Tardienta Necesidad de montar un tren sanitario para hacer el servicio de Tardienta a Sariñena, anulando el actual por carretera. Solidaridad Obrera, 28 de agosto de 1936).
De esta manera, desde Sariñena, se evacua principalmente a Barbastro, Lérida y Barcelona. Para ello se utilizan trenes medicalizados “Tren-Hospital” que parten desde la Estación de Ferrocarril de Sariñena. La línea de estaciones de Tardienta, Grañén, Poleñino y Sariñena es un eje vital para la evacuación de heridos del frente de Huesca y de Los Monegros. De Lérida son evacuados a Cervera. Por el contrario, Bujaraloz evacua a Caspe en auto ambulancia y Caspe evacua en tren hospital a Vilanova i la Geltrú (Carles Hervás i Puyal. Sanita a Catalunya durant la República i la Guerra Civil. Política i organització sanitàries del conflicto bèl lic). En el sector Sur se prioriza la evacuación desde Caspe en vez de Bujaraloz, también por vía férrea, lo que permite una buena evacuación a través de trenes-hospital hasta Vilanova i la Geltrú. También, los heridos del sector sur de Aragón de Caspe, Alcañiz, Hijar y Puebla de Hijar son trasladados en tren a Flix y Barcelona.
«A las doce de la mañana, procedentes de Sariñena y de paso para Barcelona, llegó un tren conduciendo 25 enfermos».
El Noticiero universal, 11-08-1936.
Trenes hospital: en España no se dispone de unidades especializadas y se han de acondicionar trenes de pasajeros y mercancías para la evacuación de heridos. En el transcurso de la contienda se refleja la necesidad de montar un hospital móvil de grandes dimensiones, quirófanos, convalecencia, reanimación. Quedan plenamente acondicionados, lográndose una reducción espectacular en las zonas de actuación .
AutoChir: (autos quirófano): la diferencia con las formaciones de los hospitales de campaña que ofrecían el aspecto de toda una columna, está en que nos ofrece en solo un camión el hospital de campaña, es decir, en su interior está lleno de cajas estériles para cada tipo de operación, aparato esterilizados, grupo electrógeno, mesas de operaciones, lámparas, etc. pudiendo de esta manera montar en pocos momentos un hospital de campaña en cualquier lugar.
Ramón Soler i Segón, Juan. Organización de la sanidad militar en el ejército de la república durante la guerra civil española 1936 – 1939.
En el sector Norte, Siétamo evacua a Barbastro. El puesto de primeros auxilios de Tardienta y el hospital médico de evacuación de Sangarrén evacua a Grañén. Así mismo Grañén evacua a Sariñena. Los hospitales primarios de Novales y Alcubierre evacuan a Sariñena. Sariñena, como hospital secundario, evacua a Barbastro, Lérida y Barcelona.
En el Sector Sur, los hospitales primarios de Gelsa, Osera de Ebro, Pina de Ebro y Monegrillo evacuan a Bujaraloz, Peñalba y Valfarta. Bujaraloz, Pelñalba y Valfarta evacuan a Caspe, Lérida y Barcelona.
La Voz, 12 de agosto de 1936.
«A las doce de la mañana, procedente de Sariñena y de paso para Barcelona, llegó un tren conduciendo 25 enfermos (Lérida)».
El noticiero Universal 11 de agosto de 1936.
Llegan heridos para reponerse.
Llegaron de Sariñena y otros frentes a Barcelona 29 heridos que se encontraban hospitalizados en Lérida. Fueron trasladados al Hospital Clínico. Entre ellos figuran dos soldados de Zaragoza, que heridos, fueron abandonados por los fascistas y recogidos por los milicianos, que les atendieron.
La Libertad: La Libertad – Año XVIII Número 5108 – 1936 agosto 13 (13/08/1936).
Recibimos con ruego de publicación, la siguiente nota
«Solidaridad Obrera» en su edición de ayer, día 28, insertó una crónica de Tardienta, el autor de la cual evoca con gran celo por la creación de un tren hospital, que haga la línea Tardienta-Sariñena, al objeto de evitar el transporte por carreteras, por resultar enojosos y perjudiciales a los heridos.
Este Consejo Sanitario de Guerra tiene interés en hacer constar que el tren hospital Tardienta-Sariñena, es ya un hecho, como lo es el de Barbastro – Lérida y el de Lérida-Barcelona. Ahora bien como la ferocidad fascista no respeta para nada los trenes hospitales, a la hora del bombardeo es imposible su circulación y eso obliga a emplear otros medios de locomoción que llamen menos la atención de los artilleros fascistas, los cuales diríamos que prestan una predilección sádica por hacer blancos a las ambulancias y hospitales.»
El nuevo tren hospital proyectado por el Consejo Sanitario de Guerra
Salió de la estación de Barcelona (M. Z. A.), con dirección al frente sur, el nuevo tren-hospital, con el cual de hoy en adelante contará el Consejo de sanidad de Guerra, para atender las necesidades del trente. Subió para visitar el frente en dicho tren el honorable consejero de la Generalidad de Cataluña, señor Martín Rouret, y el ciudadano señor Artemio Aguadé, en representación del Comité Central de Milicias Antifascistas. Con los referidos ciudadanos hicieron también el viaje los doctores Jaime Aguadé, De la Cruz, Sala, Perramón, Gispert y Rallo, todos del Consejo Sanitario de Guerra, El viaje tenía por objeto hacer el libramiento oficial del nuevo tren- Hospital, proyectado por el mencionado Consejo.
Dicho tren cubrirá los servicios de la línea de fuego, hasta Flix. Está dotado de un vagón moderno de tercera, previamente desmontable, y en el cual se le pueden adaptar y en consecuencia se le han adaptado treinta y ocho literas de una suspensión perfectamente favorable a todas las comodidades de los pacientes. Consta también de un vagón «sleeping» para la instalación de heridos o enfermos cuyo estado les precisa la máxima comodidad. También consta de un vagón restaurant con sus correspondientes accesorios necesarios para el traslado y cura, de los enfermos.
Cuando llegó a Flix el tren, sus ocupantes, los doctores del Consejo, ocuparon diversos autos, con los cuales hicieron una larga inspección en los frentes de Caspe, Alcañiz, Puebla de Hijar, etc., eta, recogiendo su impresión médica.
Confiamos que el nuevo tren-hospital cumplirá maravillosamente su cometido.
Los talleres e industrias sanitarias han construido las literas y demás material complementario con exquisita delicadeza y esmero.
Los obreros ferroviarios por su cuenta han desempeñado y cooperado con entusiasmo su cometido, demostrando su grande entusiasmo, en la construcción de los vagones de tercera y adaptándolos a las características de su nueva destinación.
El noticiero Universal 29 de agosto de 1936.
Carles Hervás i Puyal describe el tren que debe de cubrir la línea, que estaba estacionado en Vicién y que había salido de Barcelona del 15 de septiembre de 1936: El tren constaba de un vagón dedicado exclusivamente a quirófano, dos vagones con literas para los heridos operados y en espera, un vagón restaurante y otro para el servicio del tren” (Carles Hervás i Puyal. Sanita a Catalunya durant la República i la Guerra Civil. Política i organització sanitàries del conflicto bèl lic).
Organización de los servicios sanitarios en el frente aragonés normas para la asistencia y evacuación de heridos
Factor primordial de cooperación al éxito de una acción de guerra lo es el ajuste perfecto de los servicios sanitarios a las contingencias de los elementos combatientes. Si importante es la acción en sí, lo es también asegurar la asistencia ordenada de las bajas evacuándolas de los puntos de actividad en el combate, para dejar libres los movimientos de las tropas sin la impedimenta natural que representan los heridos. Pero esta evacuación, si no es ordenada, pasa a constituir un lastre que dificulta seriamente los movimientos. La acumulación de heridos en los primeros puestos sanitarios, ya sea por falta de elementos de transporte, ya por entretenimiento en las curas, las cuales deben ser lo más rápidas posible, embotella este escalón sanitario, lo inmoviliza y dificulta la marcha prejuzgada de la fuerza.
Todo puesto sanitario debe atender exclusivamente a su vanguardia, desentendiéndose en absoluto de su retaguardia.
Todo servicio sanitario en campaña debe obedecer a una unidad de visión, a una unidad de procedimiento y a una unidad de doctrina.
Además de estas instrucciones taxativas, dará órdenes concretas a los Médicos de batallón sobre el sitio en que cada día estarán colocadas las ambulancias, para que puedan hacer la evacuación sobre este punto determinado, estando en relación constante con ellos, a fin de conocer las necesidades del servicio.
El Jefe de Sector de Sariñena ordenará la evacuación sobre Barbastro para descongestionar este puesto cuando las bajas lo requieran, y ambos puestos, Sariñena y Barbastro, lo harán sobre Lérida, para que desde allí se verifique la distribución a los puntos finales de destino, utilizando la vía férrea por medio de los trenes-hospitales empleados a tal efecto.
Los enfermos de este Sector se evacuarán desde Lérida a Cervera, donde existe un hospital destinado exclusivamente a ello. Será misión también del Jefe de Sector el atender los pedidos de material de curación de los médicos que prestan sus servicios en la línea de fuego, para lo cual en cada cabeza de Sector deberá haber un repuesto de material, del que cuidará esté siempre en condiciones de suministro para todas las contingencias. A fin de que este Jefe de Sector esté en contacto con los otros escalones sanitarios, en su vanguardia se creará la sección motorizada, que servirá de agente de enlace para el exclusivo objeto de las necesidades sanitarias de los primeros puestos. El Sector Sur, constituido por la línea y plazas antes indicadas, evacuará sus bajas sobre Bujaraloz y Caspe, utilizando para Bujaraloz la carretera, y para Caspe, la línea de ferrocarril. Los Jefes de Sector que radican en Bujaraloz y Caspe tendrán los mismos cometidos, atribuciones y medios de evacuación por autoambulancias, como los servicios de enlace que los citados anteriormente para el Sector Norte.
Cuando las necesidades del momento y la acumulación de bajas lo requiera, habida cuenta de que Caspe tiene línea de ferrocarril y, por lo tanto, trenes sanitarios a su disposición, de Bujaraloz se hará la evacuación a Caspe en autoambulancia, y de esta última plaza, a los hospitales definitivos, por vía férrea.
Las expediciones de enfermos del Sector Sur se harán a Villanueva y Geltrú, donde radica el hospital habilitado a tal fin.
Aparte de las instrucciones transcritas para el Médico Jefe de Sector, se cursan a los Médicos de los otros Sectores sanitarios las siguientes órdenes, para que, ateniéndose a ellas, se desarrolle el plan expuesto.
Generalitat de Catalunya. Milicias antifascistas. Comité sanitario. Organización de los servicios sanitarios en el frente aragonés. 10 de agosto de 1936.
Ejército del Este, Servicios Sanitarios. Jefatura. Nún. 2366-A.
Tengo el honor de comunicarle que las Ambulancias que no pertenecen a este Frente y que se han incorporado últimamente procedentes de la retaguardia, sean retiradas por no ser necesarios sus servicios en esta Jefatura.
Sariñena, 14 de junio 1937. El Jefe de Sanidad del Ejército del Este. — Firmado: Bergós.
Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 01-07-1937.
Ejército del Este. Servicios Sanitarios. Jefatura.
Ruego se sirva dar las órdenes oportunas para que todas las ambulancias de que disponga actualmente, salgan inmediatamente para Siétamo a ponerse a las órdenes del Jefe de Evacuación, para prestar servicio.
Sariñena, 16 junio 1937. El Jefe de Sanidad del Frente del Ejército del Este.— Firmado: Bertrán. (Sellado).
Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 01-07-1937.
SARIÑENA:
Por las ambulancias se efectúa la evacuación diaria del autovía.
Día 13. —Evacuación de 23 heridos. Día 14. — Evacuación de 29 heridos desde la Estación al Hospital. Día 15. — Evacuación de 26 heridos desde la Estación al Hospital. Salida de una ambulancia a Barcelona, con heridos. Día 16. — Evacuación de 11 heridos desde la estación al Hospital. Evacuación de 2 heridos a Monzón y 3 heridos a Barcelona. Día 17. — Evacuación de 26 heridos desde la estación al Hospital. Día 18. — Dado sepultura a 1 soldado. Evacuación 11 heridos desde la estación al Hospital. Dia 19. — Evacuación 14 heridos desde la estación al Hospital. Evacuación 3 heridos a Barcelona. Día 20. — Evacuación 6 heridos desde Sariñena a Monzón. Dia 21. — Dado sepultura a 1 soldado.
Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 01-07-1937.
El hospital inglés de Grañén
En Grañén se instala un hospital de campaña siendo el primero de los levantados en España por el Spanish Medical Aid Committee (SMAC). Concretamente se instala el 3 de septiembre de 1936 en un “casetón” en lo que actualmente responde al parque Europa.
«Los responsables británicos, sin embargo, eligieron este pueblo monegrino a la vista de una guía Michelín, poco después de la llegada a Barcelona el 23 de agosto de 1936, del grupo de veinte voluntarios que integraban el convoy en tres camiones cargados de pertrechos médicos y una gran ambulancia«.
Pardo Lancina, Víctor. Algunas notas sobre la guerra civil en los Monegros.
Hospital de Campaña en Grañén. Fotografía Kati Horna. Centro Documental de la Memoria Histórica, ES.37274.CDMH//FOTOGRAFÍAS_KATI_HORNA,FOTO.19.
El hospital se ubica en una casa de labor, que tienen que limpiar de escombros y estiércol, incluso sufriendo una inundación “Albergó dos quirófanos, dos salas post-quirúrgicas, una sala general con treinta camas para las gentes del lugar y los enfermos que estuvieran de paso y, en el desván del piso superior, alojamiento para el personal médico” (Keene, Judith. “Agnes Hodgson A una milla de Huesca).
“Por el hospital pasan el médico epidemiólogo y anestesista británico Archie Cochrane el Doctor canadiense Allen Ross, el voluntario inglés Reginald Saxton fundador en Londres del Comité de Ayuda Médica para España y pionero en el servicio de unidades móviles de trasfusión de sangre al igual que lo era el médico canadiense que actuaría en Málaga, entre otros frentes, Norman Bethune la militante comunista, traductora y enfermera Aileen Palmer anota en su diario personal las difíciles circunstancias en que se puso en marcha el centro médico, y que desde luego, abundan en la sordidez expresada por Saxton. El inmueble, de acuerdo con su relato, acogía 36 camas de cirugía con enfermos totalmente privados de la más elemental intimidad; las condiciones higiénicas eran muy precarias, careciendo de algo tan necesario como agua corriente, debiendo ser ésta transportada con mulos directamente desde el río; el entorno del edificio se encontraba sucio y degradado. El patio al que accedían las ambulancias llegadas desde el frente estaba embarrado y cubierto de excrementos de animales. No obstante, los médicos y enfermeras con su trabajo diario, hicieron de las salas de quirófano, un referente profesional de la medicina de guerra, logrando que el prestigio del centro sirviera en Londres para recaudar abundantes fondos con que adquirir medicinas, instrumental y comida para enviar periódicamente a Grañén.”
Pardo Lancina, Víctor. Algunas notas sobre la guerra civil en Los Monegros.
El hospital, que primeramente había estado adscrito al Batallón Carlos Marx, pronto tiene desavenencias con el comité local de Grañén, de ideales anarquistas, principalmente con el líder Pancho Villa. En palabras de Judith Keene “El personal sanitario se vio forzado a dejar el hospital de Grañén a las columnas anarquistas y trasladarse a Poleñino”. Así, en marzo de 1937 deciden trasladarse a Poleñino a la casa de los vizcondes Torres-Solanot, de 1773 (Keene, Judith. “Agnes Hodgson A una milla de Huesca”).
«Los pacientes de más prolongadas estancias eran evacuados a los hospitales de referencia, el establecido en Barbastro y generalmente a Lérida o Barcelona, merced a los trenes habilitados como hospital ambulante o las ambulancias, donadas por la ayuda internacional en la mayor parte de los casos».
Pardo Lancina, Víctor. Algunas notas sobre la guerra civil en Los Monegros.
Alec Wainman “Live souls” conductor ambulancia, realizó varias fotografías entre ellas la de un partido de dos equipos de milicianos, uno de ellos convalecientes, el 25 de octubre de 1936 en Grañén.
Hospital de Poleñino
El hospital de sangre de Poleñino es instalado en la casa palacio de los Torres-Solanot de Poleñino. El hospital, también conocido como «Hospital inglés«, es gestionado por la Unidad Británica de Ayuda Médica tras verse obligados a abandonar el hospital de Grañén en marzo de 1937. Siendo dirigido por el cirujano Gonzalo Aguiló y la enfermera Susannah Sutor.
Alec Wainman “Live souls” . El cirujano Gonzalo Aguiló junto a enfermeras de la Spanish Medical Aid Committee (SMAC). Poleñino, 28 de abril de 1937.
“Cuando Agnes llevaba cuatro meses en Poleñino empezó la gran ofensiva del frente de Aragón, el hospital pasó a ser una unidad quirúrgica móvil. En las sierras del Alto Aragón, bajo una lluvia intensa, el hospital se alojó en un antiguo matadero. Los heridos eran transportados a lomos de los mulos, pero al no disponer de sala postquirúrgica, debían ser trasladados inmediatamente, en esas condiciones, después de la intervención. Escaseaba la comida, las mantas, sólo tenían café con leche, y no siempre leche, para darles a los heridos, muchos de los cuales llevaban días sin comer” (Pies de trinchera. La contribución de enfermería en la guerra civil española. Escribano-Ruiz, Carmen. Hodgson, 2005).
Estuvo también la enfermera galesa Margaret Powell “Margaret Powell: Una vida extraordinaria (2022)” dejando constancia de su paso “Mientras estuvimos en Poleñino, teníamos un refrigerador y podíamos almacenar la sangre. Lejos del pueblo, lo único que podíamos hacer era comportarnos como vampiros. Abordábamos a los camioneros que iban y venían al frente, les recogíamos la sangre y les extraíamos medio litro. Los donantes solo recibían un trago de ron”.
Enfermeras británicas en el hospital de Poleniño, mayo de 1937. Fila de atrás, de izquierda a derecha: Margaret Powell, Susan Sutor, Anne Murray y Patience Darton; sentadas: Agnes Hodgson y Mary Slater
Hospital de primeros auxilios de Tardienta
En Tardienta se instala un hospital de primeros auxilios a principios de agosto de 1936, que evacua al hospital de Grañén. La primera referencia que tenemos del hospital corresponde al 10 de agosto de 1936, cuando «El Noticiero Universal» da cuenta de una inspección de los servicios sanitarios al sector de Tardienta: «El sábado, los doctores Aguadé, Perramón y capitán de la Cruz, visitaron el frente de Aragón, sector de Tardienta, efectuando una inspección de la organización de los servicios sanitarios, los cuales son atendidos con la máxima perfección». La misma noticia se desarrolla en el mismo periódico en su edición del 14 de agosto:
Visita a las instalaciones sanitarias
«Los doctores Jaime Aguadé, Francisco de la Cruz y Severino Perramón, del Comité Sanitario, efectuaron una visita de inspección a los Hospitales, Trenes sanitarios y Ambulancias de Lérida, Barbastro, Sariñena y Tardienta, en las cuales encontraron al personal sanitario en perfecto estado de disciplina. La moral entre los heridos es elevadísima, hasta el punto de que al hablarles de convalecencia respondían que su deseo era reintegrarse cuanto antes al frente de batalla, con objeto de aniquilar al fascismo que se bate en retirada. Este Comité desearía que aquellos que sienten enfervorizarse su voluntad ante el peligro escuchasen las palabras de los héroes que permanecen en cama, algunos de los cuales no se levantarán jamás. Así verían el alma fortalecida que a todos precisa, si quieren librar a nuestro país del yugo que ha estado a punto de imponernos el militarismo monárquico, por fortuna abatido.»
El Noticiero Universal, 14 de agosto de 1936.
No obstante, pronto el hospital de sangre de Tardienta sufre el bombardeo anteriormente mencionado. El bombardeo se produce el 15 de agosto de 1936, hecho publicado en Solidaridad Obrera el 16 de agosto de 1936: «En el hospital de sangre cayeron varias granadas lanzadas por un avión. Los fascistas no respetaron las insignias de la Cruz Roja. Uno de los aviones, al ver que las mujeres y niños huían, descendió a poca altura ame-trallándolos, matando a seis mujeres y dos niños e hiriendo gravemente a otras diez mujeres»,
De la misma forma aparece en diferentes medios:
«En la otra, las hordas fascistas, bombardean Tardienta. El hospital de guerra exhibe, en primer término, las heridas causadas por el bombardeo. Por ellas se escapa el dolor de los que cayeron en la lucha; dolor hondo y callado de hombres conscientes que luchan por la libertad de los hombres; dolor que las balas de los cañones fascistas no supieron respetar porque son incapaces de comprender».
La Batalla, 20 de agosto de 1936.
«Los rebeldes tienen emplazadas sus baterías en grutas abiertas dentro de las rocas. Vislumbramos el fogonazo que delata la posición de sus cañones. Tiran a la estación de Tardienta, a la fábrica de harinas y a los lugares donde ellos creen que están situadas nuestras piezas. Y tiran también al hospital de sangre y a la población civil. Un obús del quince y medio abre brecha en el suelo a treinta metros de donde ondean las banderas de la cruz encarnada».
El Día Gráfico, 19 de agosto de 1936.
Ya, ajenos al bombardeo, a los pocos días, El Noticiero Universal del 19 de agosto de 1936 informa del reparto de libros a los hospitales del frente: «La Oficina de reparto mensual de libros, que, por encargo del Comité Central de Milicias. Servicios Sanitarios, regenta Javier Escoda, lleva efectuadas las siguientes remesas: … Hospital de sangre de Tardienta 20,..».
El hospital de sangre de Tardienta no sabemos que desarrollo llega a tener. Los continuos bombardeos y la inestabilidad del frente hacen suponer que su desarrollo es limitado, prevaleciendo como hospital de sangre de referencia el hospital de sangre de retaguardia de Sariñena. Así, los heridos del sector de Tardienta son trasladados en ambulancias, muchas veces camionetas, poco acondicionadas para ello, a Sariñena, por carreteras malas lo que motiva el transporte a través de trenes hospitalizados, aunque a veces son bombardeados y el servicio se veían obligados a suspender. De esta manera se ponía de manifiesto en Solidaridad Obrera del 28 de agosto de 1936: «El traslado de nuestros heridos y enfermos se tiene que efectuar por carretera que, dada la mala situación en que se encuentra, ofrece graves peligros e incluso que cuando lleguen al hospital de sangre de Sariñena, hayan podido fallecer en el trayecto. Por cuanto funciona, casi con absoluta normalidad el ferrocarril de Tardienta a Sariñena, Lérida y Barcelona, ¿no se podría establecer un servicio de hospital sanitario, anulando las ambulancias por carretera?.»
El traslado de heridos por medio de trenes hospitalizados, se efectua a Sariñena pero también a Lérida:
Salvajismo pacifista
Para poner de manifiesto la carencia de sentimientos humanistas de los enemigos de la libertad, cumplimos el triste deber de dar a conocer la noticia de haber sido bombardeado por el enemigo el tren hospital número 2 de servicio entre Tardienta y Lérida. Esta feroz agresión ocurrió el domingo pasado, y, afortunadamente no produjo baja alguna entre los heridos ni entre el personal sanitario. Hay que resaltar la magnífica actitud de éste, no desamparando ni por un momento, a pesar del peligro, a los hospitalizados confiados a su custodia. Felicitamos cordialmente a los médicos, enfermeros, enfermeras, practicantes, etcétera del tren hospital agredido.
El Día Gráfico, 19 de agosto de 1936.
Un grupo interesante. De derecha a izquierda, el jefe de la ambulancia sanitaria inglesa, nuestro compañero Nogareda, Stivill, Del Barrio, Alexandrino y Trueba. En el frente de Tardienta. El Día Gráfico, 12 de septiembre de 1936.
Milicias antifascistas, aclaración necesaria
«Recibimos con ruego de publicación, la siguiente nota: «Solidaridad Obrera» en su edición de ayer, día 28, insertó una crónica de Tardienta, el autor de la cual evoca con gran celo por la creación de un tren hospital, que haga la línea Tardienta-Sariñena, al objeto de evitar el transporte por carreteras, por resultar enojosos y perjudiciales a los heridos. Este Consejo Sanitario de Guerra tiene interés en hacer constar que el tren hospital Tardienta-Sariñena, es ya un hecho, como lo es el de Barbastro – Lérida y el de Lérida-Barcelona. Ahora bien como la ferocidad fascista no respeta para nada los trenes hospitales, a la hora del bombardeo es imposible su circulación y eso obliga a emplear otros medios de locomoción que llamen menos la atención de los artilleros fascistas, los cuales diríamos que prestan una predilección sádica por hacer blancos a las ambulancias y hospitales.»
El Noticiero Universal, 29 de agosto de 1936.
Llegada de la ambulancia inglesa al frente de Tardienta. Un jefe de la ambulancia inglesa junto a nuestro compañero de prensa Estivill, que actúa como jefe de una columna. La Rambla, 10 de septiembre de 1936.
Enfermeras en el frente. Una foto de la señorita Hempel, enfermera suiza que se encuentra trabajando con todo el entusiasmo en Tardienta. La Rambla, 10 de septiembre de 1936.
El 30 de noviembre de 1936 se reúne la célula de sanidad de Tardienta del Estado Mayor de la División Carlos Marx. En la reunión se trata el hospital de Grañén y su normalización por parte de su responsable Bartrina, la designación de Pablo Feliu Cirera como Jefe de farmacia de la División, la expulsión de los anarquistas de la División que ya habían sido «Eliminados del hospital de Tardienta» y la organización del hospital de Tardienta.
No obstante, la organización del hospital es descrita como anómala «Eliminados los anarquistas del hospital, la labor será mucho más fácil». Se acuerda la creación de un Comité para la organización del hospital «Para que estudie a fondo la cuestión», comisión formada por Manuel Lozano, médico, Pablo Feliu Cirera, farmacéutico, Pedro Romaní, médico, Ángel Bueno, practicante, y Isidro Tres Nicolau, camillero.
En el hospital de Tardienta pudo estar destinada la miliciana Elisa García Sáez.
Hospital médico de evacuación de Sangarrén
En Sangarrén se instala el hospital médico de evacuación de Sangarrén formando parte de la red de asistencia sanitaria y evacuación del frente.
Hospital de Alcubierre
En la localidad de Alcubierre se instala un hospital de sangre en casa Ruata «Por necesidad de guerra y vista la extensión del terreno que teníamos que cubrir las unidades del POUM, se organizó un Hospital Central en Alcubierre, a cuyo frente, y nombrado por mí mismo, se destinó a un elemento rumano que él mismo quiso decirse el Dr. Mina» (Manuel Grossi. Cartas de Grossi, Sariñena Editorial).
El hospital de Alcubierre es obra del POUM: «Un hospital de segunda línea, en Alcubierre, provincia de Huesca, a cuyo frente está el capitán médico Irañeta y las funciones de su mando las realizan tres enfermeros» (Cómo funcionan nuestros servicios sanitarios. Organización, técnica y humanitarismo de nuestra columna sanitaria. La Batalla: Número 27 _ 02/09/1936).
«El doctor Mina, durante largo tiempo ha residido en Francia y Bélgica. Es un consumado cirujano, especializado en heridas de la cabeza y de los miembros. En aquellos países ha puesto en práctica sus estudios sobre accidentes de trabajo y reside solamente tres meses en Barcelona, donde ha publicado en «Nueva Era», la revista del POUM., y en su número del pasado Julio, un excelente estudio titulado: «Hacia una Medicina del Trabajo».»
Organización, técnica y humanitarismo de nuestra columna sanitaria. La Batalla: Número 27 _ 02/09/1936.
Grossi niega la condición del doctor Mina que ejerce en el hospital de sangre de Alcubierre. Grossi lo considera un impostor que no sabe nada de medicina ni cirugía: “Se había creído dueño y señor de aquel hospital”. Grossi narra las carnicerías del supuesto Dr. Mina, hasta que médicos de Gerona solicitan el traslado a Alcubierre, haciéndose cargo del mismo y provocando la marcha de Mina.
Un expediente en el Arxiu Nacional de Catalunya recoge el «Hospital de evacuación primaria de Alcubierre» citando como personal del mismo a Francisco Irañeta Urriza como director capitán médico, a Emilio Bordes Grau como practicante, Francisco Borjas Buil enfermero y Vidal Cebrián Simón enfermero chofer. Igualmente señala el personal de ambulancia: Chofer Mariano Costa, ayudante José Eugenio y camilleros Roberto Rodenas y José Viescas. ANC1-1-T-11488. La información responde a una comunicación del Hospital de Alcubierre al Director del Comité Central de Sanidad, solicitando las tarjetas de nombramiento del personal que facilitaba dicho comité, Alcubierre a 7 de septiembre de 1936. (Arxiu Nacional de Catalunya. ANC1-1-T-11488).
El Diario Oficial del Ministerio de la Guerra, del 22 de enero de 1937, publica el destino de personal médico a diferentes destinos, entre ellos los practicantes militares provisionales para Alcubierre:
D. Joaquín Villanueva, 13 septiembre 1936, Alcubierre. D. Carlos de la Calle García, 9 septiembre 1936, Alcubierre. D. Pedro Moles limeño, 10 octubre 1936, Alcubierre. D. Francisco Codína Barrera, 29 octubre 1936, Alcubierre. D. Francisco Ruiz Navarro, 23 septiembre 1936, Alcubierre.
Hospital de sangre de Sariñena
Importante centro sanitario del sector Norte junto al hospital de Barbastro. También se instala un hospital del POUM que luego hace de hospital de evacuación, enclavado en el barrio de la estación Ferroviaria de Sariñena, evacuando hacía Barbastro, Lérida y Barcelona. Su historia queda recogida en Hospital de Sangre de Sariñena además que el aeródromo Alas Rojas que cuenta con su propio servicio sanitario de la mano del Capitán médico Manuel Conde López.
Los hospitales de la Cruz Roja
La Cruz Roja instala los hospitales de Valfarta, Gelsa, Sástago y Azaila, formando una red sanitaria de vital importancia en el frente de Aragón, operando como hospitales de sangre y puestos de socorro. Su objetivo principal era la primera atención y estabilización de heridos antes de derivarlos a la retaguardia.
El hospital de Valfarta es uno de los tres hospitales principales de la Cruz Roja en el sector junto a Sástago y Azaila.
El Puesto de socorro de Gelsa es ubicado estratégicamente, funcionando como un puesto sanitario avanzado. Conocido popularmente como «Las Tiendas» por estar formado por tiendas de campaña, realizaba la primera selección y cura de urgencia de los combatientes heridos en primera línea.
El hospital de Sástago, gestionado también por la Cruz Roja, fue clave para la asistencia sanitaria en la ribera del Ebro y la zona de la ofensiva, ayudando a aliviar la presión de los hospitales de campaña más cercanos al frente.
El hospital de Azaila, junto a Sástago y Valfarta, representó uno de los pilares de la red de asistencia humanitaria de la Cruz Roja en el Frente de Aragón.
El enemigo persiste en vulnerar los más elementales deberes de humanidad
Según una comunicación recibida del doctor Santamaría, que actúa en Bujaraloz, el Hospital de Gelsa ha sido objeto de un intenso y persistente bombardeo.
El hecho de haberse emplazado dicho establecimiento benéfico a las afueras de la población, al local moderno de las escuelas nuevas lo ha hecho un blanco preferente de la furia fascista.
Por tal de evitar los efectos afortunadamente negativos, hasta ahora, de estos atentados a la civilización se ha tenido que tomar la medida de trasladar los servicios hospitalarios al edificio de la que había sido la iglesia del pueblo.
Diari Barcelona, 28 de agosto de 1936.
Los hospitales de Bujaraloz y Peñalba
Los hospitales de Bujaraloz y Peñalba son destinados de segundas y terceras intervenciones contando con equipo quirúrgico, siendo hospitales importantes en el sector Sur del frente de Aragón. En Bujaraloz se habilitan hasta tres hospitales, de los cuales el Diario Oficial del Ministerio de la Guerra (Valencia, 22 de enero de 1937) denomina como Hospital Sangre Bujaraloz y Hospital Medicina Bujaraloz.
Sello de la Sub central de Farmacia de Bujaraloz.
Hospital de Sangre (Hospital Primario): El principal centro médico de la localidad, encargado de las primeras atenciones quirúrgicas y estabilización de los heridos evacuados del frente. El médico cirujano Joaquim Boadella i Clota es nombrado jefe de la circunscripción de Bujaraloz en agosto de 1936.
Casa Gros (Hospital Secundario): Un hospital de enfermos donde el personal de sanidad militar atendía tanto a civiles como a milicianos.
Hospital de Venéreas: Debido a la alta incidencia de enfermedades de transmisión sexual entre las tropas, se habilitó un tercer centro. Estaba ubicado en una casa grande con un patio y corredor acristalado, y funcionó posteriormente como escuela.
Sello «Hospital Antiveneri» Bujaraloz.
Mientras que en el frente se desarrollan puestos avanzados de socorro, como el puesto avanzado del cruce de Gelsa, que respondía de primera urgencia.
Esta red, además del puesto avanzado del cruce de Gelsa, se complementa con los hospitales de Aguilar, puesto de socorro de Farlete, Las Ventas, Monegrillo, Osera, hospital avanzado de Pina de Ebro, Velilla de Ebro, puesto Val de la Hierba y Valfarta.
Hospital de Almolda
El hospital de la Almolda hay constancia a través del personal médico que actua en los diferentes hospitales y puestos de socorro publicado en el Diario Oficial del Ministerio de la Guerra (Valencia, 22 de enero de 1937) en el que se citan los alféreces médicos provisionales para el “Hospital de Almolda” recogiendo a José Ciria Dominguez el 29 de septiembre de 1936 y a Elías Esquerra Calvete el 13 septiembre 1936.
1er Puesto de socoro de Farlete
En Farlete se instala el 1er puesto de socorro de Farlete, del cual existe abundantes referencias en la relación de fichas del hospital de Bujaraloz, motivada por derivaciones o evacuaciones al hospital de Bujaraloz o Peñalba.
En el Diario Oficial del Ministerio de la Guerra (Valencia, 22 de enero de 1937) aparecen nombrados los alféreces médicos provisionales Emilio Barril Busqueí (13 octubre 1936), Ramón Espínasa Masaguer (4 noviembre 1936), Fidel Martínez Montes (24 agosto 1936) y Antonio Novellas Codina (21 octubre 1936).
Puesto de socorro de Monegrilllo
Monegrillo también cuenta con un puesto de socorro, denominado Puesto de socorro de Monegrillo, ampliamente recogido en la relación de fichas del hospital de Bujaraloz.
Sello 1ª Columna Sanitaria Expedicionaria Hospital de Monegrillo.
Igualmente aparece en el Diario Oficial del Ministerio de la Guerra (Valencia, 22 de enero de 1937) en el que se citan los alféreces médicos provisionales Emilio Barril Busqueí (13 octubre 1936), Ramón Espínasa Masaguer (4 noviembre 1936), Fidel Martínez Montes (24 agosto 1936) y Antonio Novellas Codina (21 octubre 1936).
A primeros de 1938, el sector es reconfigurado, trasladando el puesto del cruce de Gelsa a Monegrillo “En barracones Docker, intentando alejarlo de los continuos bombardeos del sector de Bujaraloz” y el equipo de Arandes de Peñalba se traslada a Grañén junto al cirujano Antonio Aznar y el médico internista Francisco Llabrés (Closa Salinas, Francesc. L’equip quirúrgic del doctor Ramon Arandes durant la guerra civil española).
Hospital Barbastro
Durante la guerra el antiguo Hospital de San Julián y Santa Lucía de Barbastro es requisado y transformado en el Hospital de Sangre Número 2, atendiendo a los heridos del Frente de Aragón. Opera bajo la órbita de los servicios médicos republicanos en el Frente de Aragón, gestionando el flujo masivo de bajas provenientes de las líneas de combate cercanas, como el sector de Huesca y el eje del río Cinca. Su infraestructura se apoya en otras instalaciones de la red sanitaria militar, como el Hospital de Boltaña, el Hospital base de Monzón (Clínica N.º 3) o el Hospital Militar de Sangarrén.
Hospital de Lérida
El hospital de Lérida se instala a finales de julio en el convento de los padres franciscanos, destinado como hospital de sangre.
Conclusión
La sanidad en en la guerra es gracias al personal sanitario, en su compromiso, dedicación por la vida, una labor encomiable y que, como se ha dicho desde el principio, digna de reconocer y reivindicar. A todo aquel personal, médicos, enfermeras, camilleros, conductores de ambulancia, a todos y todas que con fuerza y valentía vinieron a proteger la vida, a defenderla, a ser un ejemplo, héroes y heroínas cuya historias se merecen todo nuestro recuerdo.
Contemplando la sierra de Alcubierre, desde lo alto de un cerro, se erige solemne el Santuario de Nuestra Señora de Magallón. A sus pies se encuentra Leciñena, localidad que lo aloja y que, junto a las de Robres y Perdiguera, honra y venera y une su historia. Su advocación a la Virgen de Magallón, responde a una curiosa historia recogida en 1814 por Fray José de Santo Domingo en su obra “Historia de la prodigiosa imagen de la Santísima Virgen de Magallón, aparecida y venerada en los montes de Leciñena”. Pues la historia del Santuario y la Virgen de Magallón se encuentra ampliamente estudiada en numerosos trabajos y artículos, muchos de ellos publicados en la revista Montesnegros.
“Ntra. Sra. de Magallón, edificio hermoso y notable, situado en una colina á la dist. de 1/4 de leg. de la población.”
Aquí va un pequeño recorrido por el santuario y parte de su historia, un recorrido con textos de Emilio Colas Laguia que estuvo presente en la romería de mayo de 1926 y que publicó en La Voz de Aragón del 19 de mayo de 1926. Una historia intensa que resulta compleja abarcar en su dimensión y exactitud, por lo que vayan por delante disculpas por los errores y omisiones involuntarias que se hayan podido producir.
Tenemos en el monte de Leciñena una imagen que brilla toda la Tierra. no hay que dudarlo, mirad como relumbra su Santuario.
Seguidilla de Leciñena.
El Santuario de Nuestra Señora de Magallón
El actual santuario responde a un edificio barroco del siglo XVIII, aunque su origen se atribuye a origen medieval del siglo XIII. Según Antonio Gracia-Diestre, es en un inmenso edificio construido en fases desde 1283 (Antonio Gracia-Diestre. Un cafetal del santuario de Nuestra Señora de Magallón en 1824, Revista Montesnegros N.º 48). Además, en sus inmediaciones se hallan restos de antiguas ermitas, las ermitas de San Juan Bautista y San Juan Evangelista
“Esta ermita o Santuario que se alza allá al final de la sierra, como airón o cimera de su casco, no es, desde luego, como todas las ermitas o como todos los santuarios. Ni su fábrica ni su estructura, corresponden a esta clase de edificaciones que la piedad de las gentes hizo levantar en los lugares recónditos y apartados, en íntimo contacto con la naturaleza y lejos de toda contaminación.”
Colas Laguia, Emilio. La Voz de Aragón, 19 de mayo de 1926.
Se trata de un edificio rectangular de tres alturas que destaca en el entorno. Su fachada principal, que parece querer ser presidida por un aljibe de 1650, es dominada por grandes contrafuertes que le dan robustez, presentando, en referencia a SIPCA, una composición muy formalizada. La entrada destaca en su lado derecho por su arco escarzano: “Con derrame y escudo en la clave como portada. El resto de los vanos son huecos verticales, adintelados y con gran derrame.”
“El Santuario de Leciñena es una cosa realmente extraordinaria. Y ahora que llegamos a esta extensa planicie donde se asienta, damos por bien empleado el madrugón y el frío. Nos maravilla y nos conforta este enorme caserón de líneas sencillas, limpiamente enjalbegado, con sus cuatro puntos batidos por los vientos, sin otro resguardo que el de su propia consistencia.”
Colas Laguia, Emilio. La Voz de Aragón, 19 de mayo de 1926.
Una larga escalinata conduce a la primera planta, donde un largo pasillo va distribuyendo las distintas estancias de las cofradías hasta acceder a su iglesia: “De la portada se accede a un atrioque comunica con la iglesia mediante tres arcos rebajados y con la escalera principal que presenta bóveda de cañón, con perfil escarzano” (SIPCA). El mismo SIPCA da descripción de la iglesia: “La iglesia barroca está cubierta con bóveda de cañón con lunetos y tres capillas laterales en cada flanco aparece ocultado por sus flancos meridional y oriental por la edificación de carácter civil que le dan un aspecto singular. la Virgen que se venera en su camarín, una réplica de la original (perdida en 1936) escoltada en el altar mayor por dos cráteras.”
“El Santuario, donde cómodamente cabrían tres regimientos con toda su impedimenta, está dividido en enormes aposentos, subdivididos a su vez en verdaderos «pisos» habitables. Cada uno de estos «pisos», o habitaciones—todas con nombre de santos, San José, San Antonio, San Lorenzo—se compone de una gran sala, dos, tres o más dormitorios o alcobas (en algunas hemos contado hasta siete) comedor y cocina. En los dormitorios, sus correspondientes camas, con sus no menos correspondientes colchones. Bueno. Pues estas habitaciones se alquilan ¡gratis! durante todo el verano.”
Colas Laguia, Emilio. La Voz de Aragón, 19 de mayo de 1926.
AHP Zaragoza – «Leciñena, Zaragoza. Santuario Virgen de Magallón.». Juan Mora Insa.
Lugar de peregrinos, de sanación y curación, ruta Mariana, ha sido usado como fortaleza, cárcel y acuartelamiento en las guerras napoleónicas, además de ser saqueado durante la guerra de Independencia y utilizada como posición del bando sublevado en 1936.
“El Santuario de Nuestra Señora de Magallón, es, como decimos, realmente extraordinario. Y no es que la afluencia de romeros—unos tres mil—que en este día invaden todo el edificio, desde los altos a los bajos, le preste grandiosidad. Si el acto que se celebra le da hermosura, réstale, en cambio, el encanto de su propia soledad, plácido, apagados todos los rumores, salvo los de las montañas, cuando sólo se escuchen, entre aquellos recintos, el blando conversar y los apagados pasos de los dos buenos viejecitos encargados de su custodia.”
Colas Laguia, Emilio. La Voz de Aragón, 19 de mayo de 1926.
La Virgen de Magallón
Virgen patrona de las localidades de Leciñena y Robres, su historia se remonta al siglo XIII, cuando la Virgen se apareció a un pastor de Leciñena.
La causa de alegrarnos en este día fue la imagen del cielo con su venida. y desde entonces tenemos protectora en estos montes.
Seguidilla de Leciñena.
La Virgen de Nuestra Señora de Magallón presidía la Ermita de Santa María de Huerta de la localidad zaragozana de Magallón. Venerada, la Virgen gozaba del cariño y fervor de todos aquellos magalloneros y magalloneras, la misma imagen a la cual en el año 1257, pasando por la villa de Magallón, el Rey D. Jaime I, al oír misa en la ermita, hizo donación de todas las santas reliquias que el Rey Conquistador llevaba consigo.
Aquella “virgencita” fue la que se apareció al pastor, decía Emilio Colas Laguia en su viaje por el santuario en 1926, a quien, como a todos los que desconocemos la historia, se nos hace algo extraño eso de que una Virgen, con nombre de un pueblo, tenga su corte y reinado en otro bien distante: “Pero, sin embargo, la leyenda, una leyenda llena de ingenuas evocaciones, demuestra bien a las claras el origen de esa que parece sinrazón. Y para curiosidad de todos, quedemos estampar aquí una sencilla narración de los hechos”.
Así,la historia nos lleva al mismo Magallón, a mediados del siglo XIII, cuando dos vecinos del lugar, labradores, Juan de Albir y Sancho del Trago acaban enfrentándose con resultado de muerte para uno de ellos: “Trabáronse en riña sangrienta, de la que resultó muerto el segundo”.
El asesinato acabó en la justicia “Formado proceso contra el homicida y puesto el asunto en manos de la Justicia, determinó esta por sentencia definitiva, que Juan de Albir deberá sustentar y proveer de alimentos a la mujer e hijos del difunto Sancho del Frago” (Leyenda de la muerte de Juan Albir. Leyendas del Moncayo). Pero los hijos de la víctima no quisieron dejar impune el crimen y se concertaron para dar muerte a Juan de Albir: Por tres veces intentaron los vengadores mozos acabar con la vida del matador de su padre. Y por tres veces Albir, huyendo de sus perseguidores, refugióse en la Ermita de la Virgen, como considerándose libre de asechanzas en el santo lugar” (Colas Laguia, Emilio. La Voz de Aragón, 19 de mayo de 1926).
El 13 de marzo de 1283, principio de cuaresma, sábado al mediodía, Juan de Albir volvía con su asnillo por el mismo camino de la ermita. Lo esperaban los hermanos Antón y Martin Frago quienes le soltaron: «Tente traidor, que hoy has de morir y pagar la muerte de nuestro padre». Albir corrió a refugiarse a la ermita, pero esta vez no tuvo suerte: “Pero la venganza que demandaban los huérfanos, no respetaba lugar, por santo que fuese. Y aunque Albir, en su refugio, llegó a subirse al altar de la Virgen y abrazarse a la sagrada imagen, sus persecutores lo atravesaron a lanzadas. El manto de la Virgen se tiñó con la sangre de Albir. Los asesinos huyeron y el cuerpo del desventurado recibió sepultura en la misma ermita, donde había buscado refugio”(Colas Laguia, Emilio. La Voz de Aragón, 19 de mayo de 1926).
El cuerpo de Juan de Albir fue encontrado por los vecinos de Magallón sin vida en la ermita y abrazado a la virgen: “Conociéndose la noticia, Magallón se conmovió, acudieron a la ermita el Justicia y los Jurados de la villa a socorrer en la medida de lo posible a Juan de Albir, pero ya no fue posible, encontrándolo ya difunto sobre el altar de la Santa Virgen”. Debido a las lanzadas sobre Albir, algunas llegaron a traspasar el manto de la Virgen y su rostro se dañó al caer esta del golpe. Juan de Albir fue sepultado en la misma ermita y en aquella misma noche de sábado la virgen desapareció (Leyenda de la muerte de Juan Albir. Leyendas del Moncayo).
La causa de venirse desde esa villa fueron Martin y Antón por homicidas. Que sin cuidado dentro del templo se meten a profanarlo.
Seguidilla de Leciñena.
Aquella misma noche, del 13 marzo de 1283, la virgen se le aparece a un pastor en Leciñena. Aunque algunas versiones sostienen que fue el 15, como son las Seguidillas de Leciñena, o Emilio Colas que apuntaba erróneamente al 12. Igualmente sucede con el lugar concreto de su aparición, algunas fuentes indican sobre la rama de un pino y otras sobre una peña. No obstante, de esta forma lo relata Emilio Colas: “En la noche del 12 de marzo de 1283, el pastor Marcén, que se hallaba en el monte de Leciñena, quedó deslumbrado con una claridad que se cernía sobre una peña. Y aproximándose pudo ver que aquel resplandor, era el nimbo que rodeaba a la Virgen erguida sobre la peña.”
En el quince de Marzo fue aparecida al pastor inocente. dichoso día nadie lo ignora de que fue aparecida divina Aurora.
Seguidilla de Leciñena.
A pesar de ello, dos veces tuvo la virgen que aparecerse para que los vecinos de Leciñena creyesen al pastor: “Aunque el pastor contó su milagrosa aparición, en el pueblo no fue creído por nadie” (Colas Laguia, Emilio. La Voz de Aragón, 19 de mayo de 1926).
De Magallón viniste por tu destino A parar a las ramas de un bello pino. ¡Oh claro Cielo! ¡Cuánta fue la alegría en este pueblo!
Seguidilla de Leciñena.
«Pero la Virgen volvió a aparecérsele y para enseñanza de incrédulos, ordenó al pastor se presentase en el pueblo, en Leciñena, con la mano derecha -sobre la mejilla, de la que no habría fuerza humana capaz de separar.
Ante tan irrefutable prueba, el pueblo, no vaciló en tomar como milagrosa y verdadera la aparición de la Virgen. Y en comitiva solemne y triunfal, van a buscar a la imagen para conducirla a lugar sagrado.«
Colas Laguia, Emilio. La Voz de Aragón, 19 de mayo de 1926.
El pueblo de Magallón, enterado de la aparición de su Virgen en Leciñena por dos veces trataron de recuperarla. En una primera reclamaron por ella, aludiendo que la imagen llevaba el relicario en el pecho que el Rey Don Jaime de Aragón, volviendo de Tarazona, con sus propias manos le puso y así levantó acta Benedet de Jesesa, Notario público de los Reinos de Aragón y Valencia.
Regresando la Virgen a la ermita de Santa María de la Huerta, esta fue colocada en su altar. Pero aquella misma noche volvió a desaparecer para presentarse de nuevo en Leciñena.
Por segunda vez emprendieron litigio los vecinos de Magallón por su Virgen y de nuevo la regresaron a su ermita. Y de nuevo volvió a suceder y por tercera vez desapareció la Virgen volviendo a aparecer en Leciñena, la cual sentenció: «Hasta que cualquier vestigio de la familia Frago desaparezca de Magallón, no volveré a pernoctar en mi querida Villa» (Leyenda de la muerte de Juan Albir. Leyendas del Moncayo).
Por ello se erigió el Santuario de Nuestra Señora de Magallón en el siglo XIII, para albergar la Virgen de Magallón. Lugar de leyenda, mágico, en un entorno privilegiado, con la sierra de Alcubierre y su lugar de Leciñena. Pero a su vez virgen de la también localidad monegrina de Robres.
AHP Zaragoza – «Leciñena, Zaragoza. Subida al santuario V. de Magallón.». Juan Mora Insa.
«Ya habréis adivinado lo demás .. La Virgen que se apareció al pastor en el monte de Leciñena, era la misma Virgen de Magallón. Claro que este vecindario no podía conformarse con verse privado de su celestial tesoro. Indaga el paradero de la imagen y logra recuperarla. Pero por tres veces, y desde los santuarios de La Sagrada (Monzalbarba), el Portillo y el Pilar, la Virgen se ausenta para posar sus divinas plantas en el Santuario do Leciñena.
Hasta aquí la narración. ¿Concebís nada mas piadosamente sugestivo?..«
Colas Laguia, Emilio. La Voz de Aragón, 19 de mayo de 1926.
Fray Manuel Bayeu y el Santuario
La decoración de la iglesia, de la bóveda y muros es realizada en 1797 por Fray Manuel Bayeu, autor del gran conjunto pictórico de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes de Sariñena. Una averiguación que se lleva a cabo en los años 1993 y 1994, tras un arduo trabajo de investigación que realiza, principalmente, Antonio Gracia Diestre y que el mismo recoge en la revista Montesnegros N.º 19 en su artículo «Fray Bayeu en el Santuario».
Para ello realizan una búsqueda de las pinceladas aún existentes tras las muchas «agresiones, modificaciones y diversos repintados», decapando hasta «cuatro o cinco capas superpuestas» y siguiendo la pista que deja fray José de Santo Domingo sobre el santuario: «En la fachada del Coro, que hace frente al Altar mayor, hay algunos adornitos correspondientes a la fábrica, y arquitectura, y los mismos se dexan ver sobre el Órgano».
Con los restos encontrados, constatan, gracias a Elena Barlés y José Ignacio Calvo, historiadores del arte, la autoría de fray Manuel Bayeu de las desaparecidas pinturas del monasterio: «El 25 de mayo de 1994 quedó constatado que el autor, tal como se suponía, había sido Fray Manuel Bayeu, de la Orden de los Cartujos de Ntra. Sra. de las Fuentes» (Gracia Diestre, Antonio. Fray Bayeu en el santuario).
La Guerra de Independencia
Durante la Guerra de la Independencia (1808-1814), en el Santuario de Nuestra Señora de Magallón se dio la Batalla del Llano.
En enero de 1809, militares y campesinos formaron un pequeño ejército al mando de Felipe Perena, con la pretensión de socorrer la sitiada ciudad Zaragoza (Segundo Sitio de Zaragoza, 21 de diciembre de 1808 – 21 de febrero de 1809).
El 24 de enero de 1809, 5.000 soldados franceses, al mando del Mariscal Mortier, que habían salido de Villamayor al amanecer caen sobre las tropas aragonesas en la denominada Batalla del Llano. Las tropas francesas derrotan las tropas de Perena, asediando y tomando a continuación el Santuario de Nª Sª de Magallón de Leciñena, incendiándolo completamente. “El ejército de Perena disponía de dos cañones, uno en las eras de Leciñena y otro en el Santuario, manejado éste por la vecina Lorenza Marcén y su hijo Nicolás Seral un muchacho de tan solo quince años”.
El Prior Fr. José de Santo Domingo fue testigo de aquella batalla, aportando su testimonio en su libro de la “Historia de la Virgen”, capítulo 24, párrafo 3º: «Determinándose á tomar las armas quantos en los Pueblos se hallaban con fuerzas para tenerlas en la mano; y los que carecían de aquellas se vieron salir con picas, y lanzas, y muchos con las manos vacías, de que yo fui testigo» (Bagües Marcén, Javier. El historiador del Santuario de Ntra. Sra. de Magallón).
El mismo José de Santo Domingo relata como los franceses trataron de dar muerte al santero mientras trataba de esconder la imagen de la virgen. Los franceses dieron con él, dándole muerte y destrozando a la virgen.
Al día siguiente, relata Javier Bagües Marcén: «Recogieron todos los trozos de la Virgen dos jóvenes del pueblo: Tomás Cavero y Matías Calvo, entregándolos al párroco de Leciñena que en el 1810 la transporta a Zaragoza para su restauración. Así lo executo Pedro León maestro escultor, y un pintor diestro llamado Baltasar Ponzano le dio la encarnadura correspondiente. (Frase escrita en el libro de Fr. José, capitulo 25, párrafo 2).»
El 11 de Enero de 1811 la talla es conducida de vuelta a Leciñena.
«Pero el pueblo de Leciñena que sale á recibirla en una muy devota procesión, espera ya en el Llano, á larga distancia del Lugar, impaciente ya de ver á su Favorecedora, y Protectora. Apenas llega, aquí es el llanto, los suspiros, y las efusiones del corazón. Hombres y mujeres, jóvenes y viejos, chicos y grandes, todos manifiestan unos transportes de devoción que ad miran. Era menester haber estado allí para formar una idea justa y exacta de este recibimiento, y yo que me hallé presente, aseguro en obsequio de la verdad, que queda muy atrás toda relación. Hubo enseguida Misa Solemne, y sermón, que predicó el Historiador del Santuario” (Fr. José, capítulo 25, párrafo 4.Bagües Marcén, Javier. El historiador del Santuario de Ntra. Sra. de Magallón).
En el santuario, los daños causados por el incendio producido por los soldados franceses fueron muy gravesy estos, en palabras de Antonio Gracia-Diestre, requirieron de una intervención urgente para que la totalidad del edificio no cayera en la ruina (Antonio Gracia-Diestre Un cafetal del santuario de Nuestra Señora de Magallón en 1824, Revista Montesnegros N.º 48). Así fue, y en 1824 fue reconstruido.
El edificio fue asaltado en el año 1809, por los franceses, que, al mando del mariscal Mortier, quisieron reducir a un grupo de tropas españolas allí refugiadas.
Los invasores mataron al santero, destrozaron la imagen y prendieron fuego al edificio.
La imagen fue restaurada, así como fue reedificado el Santuario en 1814.
Todavía se conservan en la sacristía huellas indelebles del fuego.
Colas Laguia, Emilio. La Voz de Aragón, 19 de mayo de 1926.
Sobre la Batalla del Llano, Juan José Marcén Letosa publica: «El manuscrito de Matías Calvo. Memorias de un monegrino durante la Guerra de la Independencia», Zaragoza (Ayuntamiento de Leciñeña, Mira Editores, 2000).
Los Santeros
El Santuario contó con las figuras de los santeros, personas dedicadas a cuidar el santuario y que trabajaban y residían en el mismo. Emilio Colas Laguia ya cita su presencia con el asedio y quema del santuario en 1809 por parte de los franceses, matando a su vez al santero. Y, en el mismo artículo de La Voz de Aragón, 19 de mayo de 1926 con motivo de la romería celebrada aquel año, dedica parte de su relato a los santeros que entonces habitaban el santuario. Quizá los últimos.
¡Los santeros!… Les hemos visitado en su propio refugio, en la cocina que de ordinario ocupan, alargadas sus manos a las caricias de los leños que chisporrotean en el lar, y algo aturdidos, confusos, por esta invasión que lo llena todo de ruidos y de voces.
Jacinto Solanas y Manuela Comenge, que así se llaman estos bienaventurados -bien aventurados por estar con ellos la paz, la mayor de las bienaventuranzas- llevan doce años al servicio del Santuario.
—Alguna vez – inquirimos del santero- allá en la invernada, no dejará usted de sentir el miedo.
¡Miedo!’-… El buen Jacinto nos mira absorto y con ceño que quiere disimular su disgusto, exclama:
—¡No se me ha arrimao miaja el miedo! ¡Fuertes de espíritu! Aunque sus cuerpos se encorven hacia la tierra, conservan esos santeros aragoneses, el temple de todas las reciedumbres.
Colas Laguia, Emilio. La Voz de Aragón, 19 de mayo de 1926.
Sanatorio
El santuario albergó a enfermos, constituyéndose en 1887 como Fundación Santuario de Nuestra Señora de Magallón con el objeto de servir de albergue a los enfermos, convalecientes, pobres y vecinos del municipio (Fundación Santuario de Nuestra Señora de Magallón. Objeto: albergue a los enfermos, convalecientes, pobres y vecinos del municipio. Reclamación de títulos fundacionales (1887), Investigación de inscripciones (1935), Expediente solicitud de instrucción de información para perpetua memoria en sustitución del título de fundación (1947), Clasificación (1947), Solicitud de exención de impuesto (1948), Incidentes (1953), Anulación de inscripciones nominativas (1976). Leciñena Fecha(s) 1871-1976 Archivo de la Administración de la Comunidad Autónoma de Aragón ES/AACAA – 021845).
Emilio Colas Laguia constata la presencia de veraneantes en el santuario a principios del siglo XX. Pues, al parecer, el santuario a los pies de la sierra de Alcubierre y bien ventilado serviría de lugar de sanación, curación, descanso y vacacional:
El veraneo ideal
¡Querido y admirado Casañal! Es usted un verdadero lince. ¡Ahí es nada’.. Descubrir
un refugio como éste, donde se puede veranear completamente gratis.
¡Gratis; sí, señores, gratis!
Sin agobios de casa, luz, ni combustibles.
¡Oh! Estamos ciertamente asombrados de este prodigioso descubrimiento.
Porque verán ustedes…
El Santuario, donde cómodamente cabrían tres regimientos con toda su impedimenta, está dividido en enormes aposentos, subdivididos a su vez en verdaderos «pisos» habitables. Cada uno de estos «pisos», o habitaciones—todas con nombre de santos, San José, San Antonio, San Lorenzo—se compone de una gran sala, dos, tres o más dormitorios o alcobas (en algunas hemos contado hasta siete) comedor y cocina. En los dormitorios, sus correspondientes camas, con sus no menos correspondientes colchones. Bueno. Pues estas habitaciones se alquilan ¡gratis! durante todo el verano.
¿Eh?…-¿Qué les parece a ustedes?…
Esta ganga, única en todo el globo terráqueo, era conocida por el chispeante don Alberto. Y el muy «pirandeliano», no nos había dicho una sola palabra de tamaño acontecimiento.
Es decir. Que ustedes tienen necesidad o gusto de disfrutar de un veraneo en plena sierra, con el consiguiente gasto de la alimentación. Y ustedes no tienen otra cosa que hacer sino escribir al señor administrador solicitando les sea reservada una de las habitaciones.
Claro está que hay un turno de peticiones. Pero todas ellas son atendidas.
Los veraneantes tienen la leña al alcance de la mano. Y el agua—agua del cielo agua de lluvia—abundante y fresca en algibe, con capacidad para cinco mil litros del preciado elemento.
Los encantos del lugar y del paisaje, son alicientes sobrados para que la «parroquia» sea todos los veranos más que numerosa.
¡No existirá seguramente balneario en España más apetecido!… ¡Gratis!.
Pero en este ayuntamiento de Leciñena, se han debido volver locos todos sus miembros
y tienen ganas de regalar la salud a todo el que la solicite.
La salud y un curso de economía doméstica, que no puede ser más practica
Colas Laguia, Emilio. La Voz de Aragón, 19 de mayo de 1926.
Prior Fray José de Santo Domingo
Figura imprescindible es la del Prior Fray de Santo Domingo (Loscos, Teruel 1762 – 1829, Huesca), autor de la “Historia de la prodigiosa imagen de la Santísima Virgen de Magallón, aparecida y venerada en los montes de Leciñena”, obra publicada en 1814. Fue sacerdote y Prior de Sos del Rey Católico entre los años 1808-1811. Pasó por el santuario en la guerra de la independencia, viviendo los trágicos sucesos anteriormente descritos, legando una maravillosa obra sobre el santuario.
Fray José de Santo Domingo “Historia de la prodigiosa imagen de la Santísima Virgen de Magallón, aparecida y venerada en los montes de Leciñena”.
La importancia del libro viene remarcada por Javier Bagües Marcén: «Es la historia de 500 años del Santuario de Ntra. Sra. de Magallón en Leciñena. Tiene 267 páginas y 25 capítulos. Cada capítulo nos cuenta infinidad de detalles, desde la aparición de la Virgen en 1283, todas las mejoras que hubo en la casa, las donaciones de personas nobles, las joyas que tenía y los más de 25 pueblos que acudían en romería. Gracias a este libro tenemos una documentación importante, ya que el archivo que tenía el Santuario fue saqueado e incendiado el 24 de enero del 1809 por las tropas napoleónicas» (Bagües Marcén, Javier. El historiador del Santuario de Ntra. Sra. de Magallón. Prior Fr. José de Santo Domingo).
Patronato de la Virgen de Magallón
La primera referencia al patronato de la Virgen de Magallón lo hallamos en un expediente relacionado con una escritura de transacción entre el Ayuntamiento de Leciñena y el de Zaragoza, en relación al Patronado de la casa y santuario de Nuestra Señora de Magallón o Leciñena, sito en términos de la baronía de Zuera: “Expediente sobre que el Ayuntamiento del lugar de Leciñena no otorgue escritura de transacción ni ajuste con el de la ciudad de Zaragoza, en relación al Patronado de la casa y santuario de Nuestra Señora de Magallón o Leciñena, sito en términos de la baronía de Zuera” (ES/AHPZ – J/009945/0005. 1740).
En 1777 un expediente trata sobre la “Firma del ayuntamiento de Leciñena como patrones de la casa y santuario de Nuestra Señora de Magallón, sobre derecho de patronado y otros” (ES/AHPZ – J/013265/000001.1777).
En 1794, un documento recoge la solicitud del ayuntamiento de Leciñena para tener la licencia de pedir limosna para el santuario en todo el Reino de Aragón: “Provisión del Consejo para que esta Audiencia informe en la instancia del Ayuntamiento del lugar de Leciñena, en que solicita se le conceda licencia para pedir limosna en todo el Reino de Aragón, para la manutención del Santuario de Nuestra Señora de Magallón, sito en los términos de dicho pueblo, como siempre se ha practicado en los lugares del territorio” (ES/AHPZ – J/000929/000011).
En 1832 una curiosa demanda contra los patronos: “Demanda de Antonio Viola, vecino de Zaragoza, contra los Patronos del Santuario de Nuestra Señora de Leciñena, sobre pago de maravedís” (ES/AHPZ – J/013536/000004. 1832).
AHP Zaragoza – Batería de artillería nacional en posición con parapetos y sacos terreros. Camino de Leciñena cerca de la ermita de la Virgen de Magallón, sobre Alcubierre. Antonio Cobos Berges.
Fray José de Santo Domingo, en su «Historia del Santuario» las donaciones que personas nobles realizaban al santuario (Bagües Marcén, Javier. El historiador del Santuario de Ntra. Sra. de Magallón. Prior Fr. José de Santo Domingo).
Emilio Colas Laguia relata como a principios del siglo XX las donaciones de vecinos de Leciñena y Robres, más las aportaciones del ayuntamiento de Leciñena sostenían el santuario además de realizar reparaciones, mejoras o adquisiciones:
El Santuario constituye uno de los bienes del Municipio de Leciñena, que nombra un administrador encargado de regirlo.
Actualmente ocupa esto cargo el concejal de aquel Ayuntamiento don Francisco Marcén García.
El Santuario se sostiene con una recaudación anual que hace el Municipio, entre el vecindario, de especies y metálico. Esta recaudación no solamente se hace en Leciñena sino en Robres.
En el último ejercicio queda un beneficio de 1.160 pesetas a favor del Santuario, donde actualmente se están practicando obras de reparación y consolidación, que consumirán, a buen seguro, este remanente.
El Ayuntamiento de Leciñena gestiona la adquisición de una lámina de beneficencia, por valor de 144 pesetas anuales, que constituirá un nuevo ingreso para el Santuario.
Colas Laguia, Emilio. La Voz de Aragón, 19 de mayo de 1926.
Revista MONTESNEGROS, n.º 42, año XVII (Diciembre 2008): Repercusión de los Sitios en Perdiguera (págs. 8-10), por Constantino Escuer Murillo.
Existen en el Archivo Histórico Provincial de Zaragoza libros de cuentas de la Fundación Santuario de Nuestra Señora de Magallón, de mediados del siglo XX. En el mismo archivo se encuentra un documento aparentemente curioso de 1756: “Asiento de la cuenta de la fábrica nueva del Santuario de Nuestra Señora de Magallón, dada por don Tomás Agustin Fernández de Lis. 1756, octubre, 9.” (ES/AHPZ – P/000176/0024).
La Llega
La Llega es una tradición de Leciñena y Robres por la cual recogían donativos para el Santuario. Esta tradición es recogida por Marisún Montesa Escanero y publicada en la revista Montesnegros números 67 y 69. En palabras de Marisún “La denominada Llega es la recogida de bienes y dinero para la Virgen de Magallón y la ermita”.
En Leciñena se celebraba cada 15 de agosto, cuando ya se había finalizado la cosecha “Con una galera engalanada recorrían el pueblo mientras los vecinos aportaban granos de trigo, llenando sacos”. El beneficio del trigo se ingresaba en dinero a cuenta del Patronato de la Virgen de Magallón y con el tiempo los donativos pasaron a ser económicos. La tradición fue recuperada realizándose en nuestros días.
En cambio, la Llega en Robres “Hasta los años no venta se hacía en un domingo a final de septiembre, y ahora por recomendación de los propios robresinos se realiza a final de agosto”. Allí, matiza Marisún: “La Llega se asocia con la existencia en tiempos lejanos de la figura del limosnero de la Virgen, que cada año se pasaba por las casas del pueblo y recogía los donativos”.
El refugio del «Cucaracha»
En el relato de Emilio Colas Laguia no falta su mención al celebre bandido Cucaracha, tal vez aún muy presente en la memoria:
Esta sierra, quebrada, pelada, hostil, fue antaño el refugio de un célebre bandolero que tenía atemorizada a la comarca entera.
Apodábase el tal, «Cucaracha» y no pudo escoger el forajido guarida más a propósito para ocultar sus malandanzas. La sierra es trágica en su perpetua desolación. Bien que en otro tiempo apareciese esmaltada con las copas de los mies de copos que allí se extendían.
Pero en la actualidad, todos estos vericuetos que nuestro coche salva como si fuera un cacharro de juguete, lanzado al azar de su mecanismo, infunden en el ánimo mas esforzado un respeto que no puede asemejarse más al miedo.
¿A «Cucaracha»?… ¡No! Ya no quedan ejemplares de aquellos, que atemoricen a los caminantes en sendas más o menos extraviadas. Pero sí cantan su eterna canción en el fondo de los barrancos y de los despeñaderos, esas deidades malignas que parecen acechar el peligro de los que se lanzan como un huracán, como una tromba, impulsados por el sortilegio de unos «caballos» encerrados en un motor, a salvar las distancias.
La sierra inhospitita va muy bien para refrenar todos los impulsos de locura. En aquellas ingentes moles que se levantan o se achican, según de donde se les mire, está el más acabado estudio de humillación que pudiera soñarse. Ante tanta grandeza, tanta inmensidad, ¿Qué es un ligero cochecillo con sus ocupantes?.
Romerías
La localidad de Leciñena realiza una romería al Santuario cada 15 de marzo, subiendo en procesión y realizando su tradicional dance y canto de sus seguidillas de Leciñena. La romería de Robres es el último domingo de mayo, acuden a realizar su dance de embajadores de Robres. Javier Bagües Marcén, citando a José de Santo Domingo, apunta que más de 25 pueblos acudían de romería al santuario.
Una romería en el sanatorio de la Virgen de Magallón. Fachada principal del Sanatorio. Foto. A. de la Barrera.
Todos los años—desde hace medio siglo el pueblo de Robres dedica un día del mes de mayo a visitar el Santuario en alegre y pintoresca caravana y en piadosa manifestación de fe a la venerada Virgen
Y este año, la romería de costumbre, quiso el pueblo de Robres que revistiera carácter extraordinario. Motivos mas que sobrados tiene para ello. Por un lado la esplendidez de la cosecha que se presenta Por otro, el haber conseguido para continuación de las obras de los grandes riegos, una subvención de tres millones y medio de pesetas.
Estaban invitados a la romería el gobernador de Huesca, el obispo, el señor Sanz Soler y el cariño de estos buenos hermanosnuestros había levantada a la entrada del Santuario, un arco de ramaje con expresiva dedicatoria.
No pudieron acudir estos invitados. El Ingeniero del tiempo que venimos «disfrutando». Es capaz de apagar todos los entusiasmos. Pero la animación el bullicio de los romeros está en todo su apogeo en esta primera hora de la mañana, cuando damos vista a la Ermita.
Una romería en el sanatorio de la Virgen de Magallón. Autoridades de Robres y Leciñena que concurrieron a la romería. Foto. A. de la Barrera.
Como una infanzona en su castillo, nos recibe amable y gentil Enriqueta Monreal, la bella esposa de nuestro querido amigo Paco Moliner. Ese profesor veterinario que ejerce su misión en Robres, y que, por su carácter llano, campechano y jovial, se ha ganado las simpatías de todos los que le tratan- ¡Ah!, y por lo callado que es Paco Moliner no desplega sus labios… Vamos. ¡No los desplega más que cuando duerme! El hombre que más habla en toda la provincia de Huesca.
Saludamos a doña Rosario Pisa, esposa del diputado provincial don Vicente Rivas. Y entrambas damas, nos hacen los honores con la mas exquisita de las correcciones. En aquellos aposentos destartalados por su desnudez, grandes, inmensos, donde parece han de naufragar
todas las ideas del visitante nos sentimos obsequiados con un cordial recibimiento que pone un matiz de distinción en este marco tan genuinamente popular.
Primero un ligero refrigerio. Luego, la misa, la procesión. El dance.
¡De todo habrá que hablar!
Pero ahora solo queremos anotar que en muestra breve estancia en el Santuario nos hemos dejado afectos muy solidos nos hemos dejado empeñada nuestra palabra de acudir a otras fiestas. iAh! ynos hemos dejado olvidada por algún rincón una bufanda de lana dulce Que no es que valga mucho pero ¡caray! hacia su buen papel…
Colas Laguia, Emilio. La Voz de Aragón, 19 de mayo de 1926.
En el santuario de la Virgen de Magallón. Señoritas y muchachos que dieron la nota alegre en la romería. Foto. A. de la Barrera.
Decadencia
Tras su intensa y maltrecha historia, el dañado santuario estuvo a punto de desaparecer en 1987. Marga Bretos, en su artículo “Nueva vida al Santuario de la Virgen de Magallón” publicado el 19 febrero del 2023, en el Diario del Alto Aragón, recoge como en 1987 Juan José Marcén, desde una loma vio a las excavadoras y fue corriendo al pueblo gritando -¿vais a dejar que se convierta en polvo?-.
Desde entonces y gracias a la implicación vecinal, se inicia su reconstrucción en 1993 por parte del Ayuntamiento Leciñena y del Gobierno de Aragón. En el mismo artículo de Marga Bretos, citando a Ana Marcén da cuentas de que “Había un patronato formado por el alcalde, un concejal y el cura, y desde hace 32 años lo apoya una asociación que llegó a tener 600 socios de los tres municipios y que durante años coordinaba dinero y trabajo hasta finalizar la restauración del edificio”.
En el 2005 se establece un albergue en el santuario.
El 23 de julio de 2019 sufre su entorno un devastador incendio, el fuego pasa el santuario sin que esta sufra daños. El que suscribe este artículo, uno mismo, estuvo presente. Una deuda que tenía pendiente.
Con estas seguidillas ya me despido ¡Viva¡ ¡Viva la Madre del Rey divino del Rey divino la que fue aparecida al pastorcillo.
Comienza el mes cucarachero, cucaracho, el mes internacional del Cucaracha, el año chino de la cucaracha, la constelación de la cucaracha… Comienza un mes revolucionario, rebelde, donde un bandolero vuelve a irrumpir en la historia reivindicando su lugar y obra.
Del cruel y despiadado bandolero monegrino que por la sierra de Alcubierre se escondía.
No pide perdón por sus daños, por el dolor ocasionado, no se arrepiente de sus muertes.
Tampoco piden perdón los piratas ni otros bandoleros. Tampoco pide perdón el hambre ni la sed ni la explotación.
Tampoco requiere de tu aprobación y, si quieres la verdad, poco o nada le importa tu opinión.
Si quieres saber de él, ya sabes su paradero, por la sierra de Alcubierre, donde su memoria permanece viva.
La historia de una rebeldía. Textos cucaracheros, textos subversivos.
Relación de textos que se irán publicando a lo largo de este mes de febrero.
¡Asesino!
-El muy cabrón no quería trabajar, vivir sin dar palo al agua, el muy sinvergüenza. Un vividor, ese maldito desgraciado, ya le hubiera enseñado yo bien, si señor, a palos. Eso sí, a beber y comer como el que más, buen trago porrón y buen apretón a la bota de vino y a fanfarronear de quitar lo que otros a bien nos hemos ganado. ¿Quién se cree que es? ¿El Robin Hood aragonés?, maldito desgraciado, bandido y asesino de niños. –
-Si hasta le di faena, de repatán y a segar en verano y el muy desgraciado se escaqueaba del trabajo y encima era el que más se quejaba y reclamaba. Perro, el más perro de toda la comarca, que sin trabajar quiere comer cordero y llenar el granero. –
-Tira p´al monte, mierda de desgraciado, ladrón ruin y cobarde, escapa, huye y escóndete en la sierra, que no te pille. Siempre romanceando, siempre quejándose, malnacido. ¿Quién se cree que es? ¿El Curro Jiménez aragonés? -.
-Asesino cruel, capaz de lo más despiadado y sanguinario, ¿A cuántos quemaron vivos? ¿A cuántos?? ¡Ojalá ardas en el infierno maldito cabrón! –
-¡¡Han matado al Cucaracha!!- Todos corren a ver su cadáver tirado en la plaza, los críos salen de la escuela, se juntan todos en la plaza, lo contemplan y perdido el miedo, ante su cuerpo ya sin vida, comienzan a gritarle -¡ladrón!- -¡asesino!-, algunos le escupen incluso recibe alguna que otra patada su cuerpo inerte.
A Gregoria se le escapa una lagrima que rápidamente trata de disimular, prudentemente se retira de la plaza. Solo unos pocos lo contemplan a la distancia, contienen su rabia. ¡Hay esperanza! – ¡Asesinos! ¡Malditos asesinos! -.
Cucaracha
Asquerosa, repugnante cucaracha. Insecto, que corretea velozmente, huidiza, sucia cucaracha vector de enfermedades, asco es decir poco.
Sin embargo, a lo largo de la historia y en distintas civilizaciones ha sido considerada como símbolo de residencia y persistencia. Y esto no deja de ser una rebeldía en sí misma. Un giro inesperado.
Es resistente. La cucaracha es capaz de sobrevivir en condiciones extremas, podemos exagerar y decir que sobreviviría a una hecatombe nuclear pero no al insecticida de Mercadona. Son rápidas y huidizas, son astutas y se adaptan y reaccionan mucho más rápido que los humanos ante cualquier estimulo o contacto.
La mitología griega la asocia con la diosa de la oscuridad y la noche, a la diosa Nix; como ser del reino de las sombras que habita en los rincones más oscuros del mundo. Incluso existía la creencia que la cucaracha tiene la capacidad de predecir el futuro siendo mensajera de los dioses del inframundo, por ello les conferían un estatus especial en la mitología griega.
Igualmente, los egipcios la consideraban símbolo de resistencia y supervivencia, siendo asociada con la oscuridad y la impureza, especialmente por habitar lugares oscuros, sucios, en desechos y escombros “Se creía que las cucarachas tenían la capacidad de superar grandes desafíos y que eran mensajeras de los dioses en el reino terrenal. Su capacidad para sobrevivir en condiciones adversas las convertía en criaturas admiradas por su tenacidad y resistencia, lo que las hacía dignas de aparecer en las leyendas y mitos de la antigua civilización egipcia”.
En la cultura china, la cucaracha también se asocia con la inmortalidad y la capacidad de superar obstáculos y las tribus nativas de Australia creían que su presencia estaba relacionada con la capacidad de adaptarse a los cambios y de encontrar oportunidades en situaciones difíciles.
En la religión cristiana, la biblia la relaciona con el hambre y la pobreza.
Según G. H. Monod (Revue rose, 27 de junio de 1896), las cucarachas son altruistas. Este autor había encerrado en un recipiente algunas cucarachas para que sirvieran de alimento a un lagarto. Huyendo del lagarto, cayó una cucaracha al agua; inmediatamente las otras cucarachas, interrumpiendo su huida, fueron a ayudar a su compañera; olvidando el peligro en que ellas mismas se encontraban, realizaron un verdadero salvamento, ayudándose entre sí para conseguirlo (Diario de Huesca del 23 de octubre de 1896).
Así, que la percepción de la cucaracha tiene algo de subjetiva, hasta de contradictoria e incluso antagónica; quizá podamos decir hasta manifiestamente rebelde y revolucionaría.
Pues imagínate una metamorfosis kafkiana mudando a una cucaracha.
Imagínate ser…, ¡ser Cucaracha!.
Sierra rebelde
Sierra rebeldía, sierra brava, sierra escondida que das cobijo a bandoleros, forajidos y proscritos de la ley; a insurrectos e insurgentes. Sierra rebelde que te alzas entre secanos y yermos y te resistes a hundirte en plena depresión del Valle del Ebro. Desafías al llano, a tierra plana, a la árida comarca de Los Monegros y te elevas rebelde, destacando sobre el horizonte para quien sabe contemplarte, para quien sabe detenerse y apreciarte. Para quien sabe quererte.
Sierra a medio camino entre los Pirineos que tanto desde aquí se contemplan y las serranías turolenses, corazón de Aragón y al oeste el Moncayo, mientras, serpenteante, pasa sigiloso al sur el Ebro. Sobresales con tus abruptas caídas. Suben y bajan labradores, segadores, pastores, leñadores y carboneros, negros como un tizón, como la sierra, como estos montes rabiosos y desafiantes, estos salvajes montes negros. El sol aquí no quema, aquí arde.
Indomable sierra, al igual que tus barrancos y vales. Guarida de bandoleros, cuevas de San Caprasio. Cabalgan y recorren a pie, a cada paso tus montes, tus quebrados cerros y lomas. En ti se esconden y en ti se refugian, sierra rebeldía, hogar de hombres de destino incierto. Ningún río discurre por esta maldita sierra.
Son tierras lejanas, en medio de la nada. Donde adentrarse conlleva peligros. Dicen aquí solo moran los diablos, dicen allí moran los demonios más perversos. Moran las cabras y chotos, rebaños que pastan en tus acantilados sin mar, brincando por sus enriscadas laderas de la sierra rebelde, con sus cuernos y barbas de chivos que inevitablemente evocan al mismo Satanás, a Belcebú, a Lucifer… ¡al mismo diablo!
Sierra de sobrevivir, de hambre y sed. Sierra de cazadores y furtivos, de trampas, huroneo, lazos… Refugio de brujas, sierra rebelde que acoges a pesar de la dureza que imprimes, de veranos ardientes e inviernos heladores. En ti se refugiaron cuando las tropas francesas asediaban Zaragoza en su segundo Sitio. También con el estallido de la guerra civil muchos en ti buscaron cobijo. Sierra revolucionaría y libertaría, de trincheras cavadas a pico y pala. Aquí tomaron posiciones fuerzas libertarias, fuerzas de Durruti y del POUM. Por aquí anduvieron los maquis. Sierra de historia.
Sierra que proteges, en ti mece el cierzo la bandera de la libertad ya que, en esta tierra, el cierzo nunca tiene compasión. Donde sobrevuela magna el águila real o el águila culebrera. Donde has forjado a fuego leyendas.
Pues siempre dirán que, por la sierra de Alcubierre, por la sierra rebelde, se pasea el Cucaracha, siendo un hombre tan pequeño, cuanto respeto que causa.
Allí moran, según dicen, los demonios más perversos.” (El Cantar de Roldán. Transcripción de Redoli Morales (2006: LXXVIII, vv. 1773- 1786).
Ya nadie cuenta sus historias
Nadie cuenta ya sus historias. Nadie narra sus andanzas, sus aventuras, sus hazañas, sus correrías… Nadie las relata ya sentados en las cadieras al calor de fogaril o en las noches veraniegas a la fresca. Nadie las cuenta en los paseos por el pueblo, en el banco al sol o a la sombra del viejo olmo, en el mentidero, en la placeta o en el cruce. Nadie cuenta la historia de aquel celebre bandolero que dominó la comarca y mantuvo en jaque a la guardia civil, aquel que por nombre llevaba Mariano Gavín Suñen.
Ya nadie cuenta historias del bandido Cucaracha y su banda, se pierde esa transmisión oral, esa sabiduría popular que, consciente de la dureza del personaje, de sus atrocidades, lo ha transmitido en esa rebeldía que él mismo imprimió en su malograda vida.
Ladrón de ricos, azote de caciques, de ricachones chulescos, justiciero que a ellos quitaba y al pueblo daba.
A pesar de sus oscuros hechos, su leyenda siempre vuelve a resurgir, como gran bandolero. Desafiando al poder, al orden y a la ley, ideando planeados asaltos y secuestros, de ingeniosas escaramuzas, de escondites y evasiones e intensos fuegos a trabucazos o a escopetazos, con su escopeta de dos cañones o su carabina Remington, contra las fuerzas de la guardia civil.
Su afilada navaja bandolera de carraca, su impronta curtida en asesinatos, en crueles asesinatos, ya no es protagonista en sus historias por contar.
Ya nadie cuenta sus historias en la siega, ni recogiendo el esparto, ni en la huerta… ya no cuentan sus historias los leñadores, ni los pastores y rebadanes, subiendo a la sierra, en carros o yendo a pie. Ya nadie cuenta sus historias en el rancho, entre trago y trago a la bota de vino o al porrón.
Ya nadie cuenta aquellas historias que se contaban y lo han perpetuado en la memoria colectiva. Pues la transmisión oral no deja de ser la misma esencia de su historia, que ha hecho que siga viva, viva en la tradición oral y nosotros mismos seamos motores de transmisión oral de la historia de un bandolero que siempre será leyenda.
A mi amor Jobita
Justo antes del anochecer, cuando el sol cae en el horizonte y el cielo se prende de ardientes colores, de cálidas tonalidades rojizas, fucsias, anaranjadas o intensos amarillentos, pienso en ti. Cuando la oscuridad se impone, arriba, en la fría sierra, y el silencio se adueña del monte pienso en ti. En las noches estrelladas, pienso tanto en ti como estrellas brillan en el firmamento. Y pienso en ti en las noches de luna llena, deslumbrado, sabiendo que incluso brillas más que el sol en cada amanecer.
A veces contemplo de lejos el pequeño pueblo de Alcubierre, imagino entrar en casa, con el calor del hogar y tu recostada y yo despertándote con un suave beso sobre tu mejilla, a lo que me sonríes, cómplice, mientras te arropo con la manta de lana de azul oscuro que tu madre tejió en su último invierno.
Pienso en ti cuando presiento la muerte tras de mí, cuando el miedo me invade y me estremece, cuando he de ser valiente en vez de temeroso, pienso en ti y la fuerza me brota rabiosa, maldiciendo la vida que me echó al monte. Pienso en ti cuando no encuentro salida, cuando acorralado doy todo por perdido. Pienso en ti porque es lo único que me hace tirar p`alante, porque no hay nada en la vida que me importe más que tú.
Pienso en ti cuando veo volar al águila real y pienso en ti al ver los ababoles inundar los dorados campos de cebada mecidos al cierzo. El tomillo y el romero me recuerdan tanto a ti, bajo esa sabina en la que fuimos eternos, en esa primavera que nunca olvidaremos. Cuando aún teníamos sueños.
Pienso en ti cuando la sed me ahoga, cuando la boira no me deja ver el camino, cuando el polvo no deja ver el sol, cuando la vida no me deja estar junto a ti.
Y ahora pienso en ti, desde esta sierra perdida y rebelde que tantas distancias guarda, sabiendo que la despedida sin un -adiós- o un -hasta pronto cariño- está a punto de llegar. Oh Jobita de mi corazón, de mi maldito corazón de bandolero, me maldecirás por la vida que no te he sabido dar.
Siento no poder despertar a tu lado, en nuestra humilde casa de Alcubierre, ahora mi hogar es la sierra, solo ella me da el amparo y la libertad para existir, pero sin ti no sé vivir, sin ti la sierra es tierra quemada, tierra muerta, sin ti la sierra es el mismo infierno. Parece que he vendido mi alma al diablo y solamente sé que estoy vivo porque aún mi corazón late por ti.
Sierra de Alcubierre, 14 de febrero de 1875. ¡Te quiero Jobita!, El Cucaracha.
Carta de Jobita
Pocos sabéis de mí, más bien nada, pues siempre he sido la mujer del Cucaracha, de aquel bandolero célebre al que todo el mundo temía en esta redolada del mundo llamada Los Monegros.
Lejos quedan aquellos años felices de noviazgo que acabaron en boda. Pronto las ilusiones y los sueños se esfumaron, quería tener familia, pero a Mariano le gustó más sus correrías, desaparecer durante días e incluso semanas, hasta que de repente desapareció.
Había aparecido un chico muerto, yo no quise creerlo, pero te culpaban. Huiste a Francia y aquí me dejaste, sola, abandonada, sin saber nada de ti, sin saber que hacer, sobreviviendo como podía, mendigando entre familiares. Luego supe que me mandabas dineros que nunca recibí.
A tu regreso todo fue a peor, cuando ya te echaste a la sierra y hasta formaste cuadrilla de bandolero, tu eras el líder. En el pueblo me miraban mal, nadie me dirigía la palabra, nadie quería darme su amistad, me dejaron de lado. Algunos venían a preguntar a casa si sabía algo de ti, que dónde estabas o si rondabas alguna noche por casa. Yo callaba y aguantaba, luego lloraba toda la noche, temblaba de miedo, asustada, en una casa fría y vacía.
Aquella desgracia me corroía, me perseguía. Sentía los cuchicheos, los rumores de queridas que tenías en distintos lugares o las continuas noticias que ya te habían cogido. He notado vuestras miradas hirientes, los murmullos cuando pasaba, aunque nadie se atrevía a decirme nada a la cara, teníais miedo de Mariano, sabíais que si me pasaba algo lo pagarías con vuestra vida.
Tu siempre tiraste a la sierra, como una llamada a lo salvaje que inevitablemente pudo contigo hasta el fin de tus días. Incluso traté en seguirte y hasta me detuvieron la guardia civil. A pesar de todo siempre te quise.
Ahora siento pena y rabia y a la vez un triste alivio que me invade sin verdaderamente entender que va ser de mí, sintiendo que esta herida nunca cicatrizará. Quizá ahora pueda encontrar algo de paz aun cargando tanto dolor y vacío que me queda por arrastrar toda mi vida. Porque fuiste mi vida y también mi muerte.
Gracias a Rafael AndolzCanela
Aunque sin duda es gracias a la transmisión oral, que se ha conservado gran parte de las historias del bandido Cucaracha, es a Rafael Andolz Canela, gran etnólogo aragonés, a quien se debe el gran trabajo sobre la vida del célebre bandolero monegrino.
Rafael Andolz Canela, escritor aragonés, ha sido, ante todo, un gran amante de la cultura aragonesa, publicando gran número de artículos y libros. Andolz nace en Jaca el 23 de septiembre de 1926 y ejerce de sacerdote, además de investigar como etnógrafo la cultura aragonesa. Considerado, además de escritor, filólogo y lexicógrafo es fundador del Consello d´a Fabla Aragonesa. Igualmente es profesor de bachillerato y miembro del Instituto Aragonés de Antropología, entre otras muchas actividades que desarrolla a lo largo de su vida.
Para conocer la figura del bandido Cucaracha, Rafael Andolz Canela recorre las diferentes localidades, así como los diferentes lugares y parajes monegrinos por los que campa el bandido, recogiendo testimonios y tradición oral sobre el bandido Cucaracha. Un trabajo minucioso, aportando gran detalle, de personajes, informantes, fechas, toponimia… donde, además de aportar gran cantidad de testimonios, realiza la consulta de partes de la guardia civil, partidas de defunción o de noticias aparecidas en la época del bandolero.
Así, en 1982 Rafael Andolz publica “El Bandido Cucaracha y Puchaman de Lobarre” (Biografías aragonesas). Andolz es el primer refundador de la vida de Mariano Gavín Suñen, narrando la vida del Cucaracha aportando el contexto exacto de la vida rural del profundo secano aragonés de aquella época. A su vez, es reseñable la sensibilidad de Andolz transmitiendo la historia recogiendo las particularidades propias del aragonés de la tierra. Pues seguramente, Cucaracha hablaba un aragonés bastante completo.
Rafael Andolz Canela fallece en Huesca el 9 de octubre de 1998.
En el 150 aniversario de la muerte del Cucaracha, desde Os Monegros queremos mostrar nuestro agradecimiento y reconocimiento a Rafael Andolz Canela, por “El Bandido Cucaracha” pero también por toda su extensa y magnifica obra sobre la cultura aragonesa. ¡Gracias Rafael Andolz Canela!.
El Cucaracha
En la tradición oral, el alias de «El Cucaracha» viene dado por su constitución de baja estatura, flaco, de piel morena y siempre vestido de negro. Una versión que los mayores de Alcubierre siempre han conocido y reconocen como autentica. De esta forma, el apodo de«El Cucaracha» responde a la formación típica de apodo o mote aragonés que, de forma irónica, sarcástica y/o socarrona, pone en evidencia un aspecto físico o de carácter, que lo resalta, lo pone en valor o lo ridiculiza.
Pero uno de los orígenes que más ha transcendido ha sido el que nos aporta Rafael Andolz, relacionado con la canción de “La Cucaracha”, que de crio Mariano Gavín Suñen cantaba y bailaba. Canción que la borda, señala Andolz, “Tanto y tan bien que en el pueblo todo el mundo llama al chaval “Cucaracha”. Sin embargo, Andolz aporta únicamente los dos primeros versos de la famosa estrofa: “La cucaracha, la cucaracha, ya no puede caminar…”.
Estos versos se popularizaron con la revolución mexicana en 1910, años más tarde que viviese Mariano Gavín Suñen (1838-1875). Aunque su origen es impreciso de datar, la primera referencia encontrada viene de la mano de Rafael Sánchez Escobar, periodista de Veracruz que se ganaba la vida tocando el piano. De ideologías revolucionarias, tocaba el piano en las cantinas de Monterey. El 24 de abril de 1914, un militar revolucionario lo requirió para amenizar a su tropa para lo que Rafael Sánchez Escobar tocó una canción que le cantaba su madre, una tonadita que así decía: “La cucaracha, la cucaracha ya no puede caminar, porque le falta, porque le falta cuartilla para almorzar”. La canción de estribillo pegadizo pronto coge fama entre las fuerzas dedicándola al presidente Victoriano Huertas, alcohólico, gran consumidor de marihuana y cojo “La cucaracha, la cucaracha, ya no puede caminar; porque no tiene, porque le falta, marihuana que fumar”.
«La cucaracha, la cucaracha ya no puede caminar; porque no tiene, porque le falta la patita de atrás.«
La canción revolucionaria se convierte en todo un himno de la revolución mexicana y pronto se extiende al ejército de Pancho Villa. Un revolucionario, Pancho Villa que, en sus inicios, al parecer, también ejerce de bandolero, según la historiografía, al igual que nuestro protagonista el bandido Cucaracha. Incluso hay versiones variopintas de “La Cucaracha” dedicadas al líder revolucionario, pues la canción fue usada para burlarse del adversario por ambos bandos. Curiosamente, años más tarde Pancho Villa estuvo presente en la guerra española de 1936, como alias de un líder anarcosindicalista y combatiente de la Columna Ascaso y miembro del comité revolucionario de Grañén. Parece que todo se quiere relacionar sin llegar a tener relación.
Hay que decir que la popularidad y la relevancia histórica de “La Cucaracha” ha tenido un amplio desarrollo en la realización de estudios e investigaciones en México, por conocer los orígenes del popular corrido. La aproximación les ha traído a España, aunque ninguna de las referencias recoge las estrofas características que Andolz cita: “La cucaracha, la cucaracha, ya no puede caminar…”.
«Corrido de la Cucaracha», de Antonio Vanegas Arroyo (Litografía de 1915). “La cucaracha, la cucaracha, ya no puede caminar; porque no tiene, porque no tiene dinero para gastar.”
Así, estrofas de la popular canción mexicana aparecen recogidas por primera vez en 1859 por Fernán Caballero (Cuentos y Poesías Populares, 1859), aunque diferentes fuentes citan que posiblemente ya existía hacia 1818. También, unos años después, en Cantos Populares de 1883 de Francisco Rodríguez. Ambas obras incluyen estrofas que posteriormente fueron usadas en las versiones mexicanas.
Además, el corrido, registrado por el poeta y folclorista Francisco Rodríguez Marín, cuentan que su letra original hace alusión al enfrentamiento entre cristianos y moros, el cual concluye en 1492 con la rendición de la Alhambra por parte de estos últimos. Alberto Lira Hernández dice que los llaman “Cucaracha” igual por las barbas de los moros. Esto último nos lleva a relacionarlo con las representaciones de “moros y cristianos” tan presentes en los dances aragoneses y en especial en los dances monegrinos. Podría ser, pero carece de consistencia.
Después de todo lo expuesto, es curioso que Rafael Andolz inventase el origen de “El Cucaracha” y quizá solo fue un recurso literario al novelar su historia, o tal vez aquella versión existió en la tradición oral, aunque en Alcubierre no la reconozcan. En fin, que la leyenda del Cucaracha no deja de estar llena de misterios, incógnitas, dudas… que es lo propio de un personaje de leyenda como es nuestro bandolero “El Cucaracha”.
Una historia que traspasa continentes pues incluso hay quien asegura que El Cucaracha no murió aquel 28 de febrero de 1875, sino que cruzó el charco recalando en Cuba donde continúo su oficio de bandolero. Allí formó de nuevo su banda, toda una partida de filibusteros, quizá hasta de piratas y próximos revolucionarios. Cuentan que murió allí en Cuba, lejos de su sierra rebelde, de su sierra revolucionaria de Alcubierre: “Dicen de la Habana que ha sido batida una partida filibustera matando al cabecilla Cucaracha y haciendo presos a los individuos Delgado y Acosta, a quienes se condujo a Bejucal. Se han presentado más individuos de la anterior partida.” (Diario de Huesca – 23 de noviembre de 1897).
Corrido del Cucaracha
La cucaracha, la cucaracha ya no puede caminar porque ha perdido, porque ha perdido su trabuco para disparar.
Ya murió el Cucaracha le envenenaron el vino y en el corral de l `Anica lo cogieron sin vida.
La cucaracha, la cucaracha ya no puede caminar porque ha perdido, porque ha perdido su trabuco para disparar.
Si no es por ello nadie le alcanza pues no hay nada más verdadero que ya solo queda la venganza por la muerte del bandolero.
La cucaracha, la cucaracha ya no puede caminar porque ha perdido, porque ha perdido su trabuco para disparar.
Ya murió el Cucaracha que ya es leyenda y por la sierra camina su presencia que es eterna.
La cucaracha, la cucaracha ya no puede caminar porque ha perdido, porque ha perdido su trabuco para disparar.
Oferta de empleo
Cuadrilla de bandoleros busca experto en bandolerismo:
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Discreción con las fuerzas del orden y la ley.
Presentación de las ofertas en las distintas guaridas de la banda por la sierra de Alcubierre.
Reflexiones entorno al Cucaracha con Paco Paricio, titiriteros de Binéfar.
Peñalbeta
Al pie de la sierra, de la sierra de Alcubierre, posado al este, el viejo despoblado de Peñalbeta se resiste a desaparecer. Es en el monte de Lanaja, en el viejo camino Real de Zaragoza a Sariñena y Monzón, cruce con el camino de Lanaja a Castejón de Monegros.
Peña Albar, peña Albeta, bajo una oscura sierra que ha dado nombre a Los Monegros. Blanquecina brillabas generando un contraste que ya es difícil de percibir, a medida que tu memoria se perdía en los tiempos que dejamos atrás. Tiempos que hemos dejado atrás, en esas montañas de enrona donde los recuerdos son tan difíciles de encontrar. Donde ni si quiera nadie busca. Donde quedan ocultos, sepultados en el cruel olvido.
Y próxima a ti, sobre una leve elevación, igual en ruinas, casi ya desaparecida iglesia de san Martín, donde posan unos cuervos y, a veces, una huidiza águila real. Apenas se aprecia tu contorno y el frágil arco de ladrillo. Solo hablan de desaparición.
Fotografía robada a José Luis Ona González. Autoría del hurto «El Cucaracha».
Resiste Peñalbeta, despoblado formado por un conjunto de aldeas, de casetas de monte que así son conocidas en Lanaja. Sus muros de piedra, sus arcos de ladrillo, construcciones tradicionales se resisten a medida que se derrumban ante lo inevitable. A duras penas resisten algunos tejados, mientras otros yacen caídos mientras los muros siguen el mismo camino.
Ya no es lugar de paso, en el viejo camino Real de Zaragoza a Sariñena y Monzón. Aquel que tras pasar Sariñena pasaba por la Cartuja de las Fuentes hasta Peñalbeta, donde estaban los percherones, los caballos que ayudaban a superar los carros la subida a San Caprasio por Val Zaragoza y que luego por Farlete emprendía el descenso hasta Zaragoza.
Pobres aldeas, las aldeas de Macario, el Carlista, el Casero, de Juan Mariano, del Torralbes, de Hilario, de Quiterio, de los Pallarueleros, la posada de Lorda o la del Borrachón. Algunas, por sus grandes portadas, quizá del siglo XVI o XVII, apunta el arqueólogo José Luis Ona González.
Y por ti anduvo el célebre bandolero El Cucaracha, cerca le dieron muerte, en el corral de l´Anica. Bien podríamos volver a darte vida Peñalbeta, bien podríamos hacer de ti un centro de interpretación del bandolerismo, del bandido Cucaracha y su banda. Bien podría volver a ser lugar de paso, de excursiones por el viejo camino Real de Zaragoza a Sariñena y Monzón, de refugio, donde poder descansar y volvernos a encontrar con la historia de esta tierra, de nuestra memoria, de su gente y de esta sierra rebelde y bandolera que resiste ¡Resiste Peñalbeta!.
Manifiesto Cucarachero
A todas las mañanas que florecen libres.
A todas las almas libres que se abarcan desde estos parajes de la sierra de Alcubierre.
A cada rojo ababol y a todas las flores que alegran a mi Jobita de mi corazón.
A cada rayo de sol que iluminan de esperanza cada día.
A los rabiosos secanos granados de cebadas y trigos mecidos al cierzo.
A cada paso dado en estos montes de Los Monegros, a cada huella hundida en el polvo.
A todas las ilusiones y sueños que luchan por hacerse realidad.
A todas las nubes que traen lluvia y a los pajarillos que cantan alegremente con cada gota.
A todas las balsas que rebosan los cantaros y pozales.
A todos los bandidos y forajidos, a los sin tierra y a los nadie.
A todas las brujas que tanto persiguieron.
A todas estas boiras que no nos detienen y al final nos dejan ver.
Al inquebrantable mallacán.
A cada atardecer y cada cielo que se prende fuego advirtiendo de la próxima batalla.
A cada batalla por ganar.
A todas esas hogueras que nunca dejan de arder.
A todas esas purnas que salpican el firmamento en infinitas estrellas.
A la luna que acompaña en soledad.
A cada utopía que no dejamos perder en cada horizonte y perseguimos hasta un nuevo amanecer con rasmia y sin reblar.
Que retumbe mi voz desde esta sierra rebelde que aquí hay un hogar y un paisaje.Y brindemos, brindemos con vino como si no hubiese un mañana…
Natural de Alcubierre, Gonzalo nació el 22 de noviembre de 1948. Apicultor y pastor, su trabajo lo ha desarrollado significativamente en la Sierra de Alcubierre, recorriendo sus caminos, campos y aldeas que rebosaban de vida: -En cada cerro había un pequeño rebaño de cabras, ahora apenas se ve un rebaño de ovejas pastar por sus montes-. Efectivamente, ahora las casetas, parideras y corrales se escachan, las balsas y balsetes quedan abandonados. La sierra ha cambiado, también la vida, pero su memoria aún está viva.
De casa «Calavera», por parte de paterna, su padre trabajó en varias empresas, principalmente en los riegos, haciendo canaletas, azarbes, sifones… lo hacían a mano e iba a trabajar en bicicleta; fue después de hacer el canal. En torno a 1947-1948, cuando nació Gonzalo, su padre se encontraba trabajando en el túnel de Escarra en Sallent. Eran tres hermanos y su madre trabajó en casa. Prácticamente tenían muy poca tierra.
Gonzalo guarda entrañables recuerdos de su niñez, de cuando jugaban a los pitos, a las canicas, y a las carpetas, con las cartas de la baraja; ellos mismos se hacían sus propios juguetes. Fue a la escuela en clases separadas y la escuela estaba en el edificio del ayuntamiento, por donde está la farmacia.
También se acuerda de cuando llevaron el agua corriente a Alcubierre: -Hicieron cuatro fuentes. Una en las cuatro esquinas, en el cruce entre la carretera Sariñena Zaragoza, con el camino de san Caprasio y la carretera a Robres. Una segunda debajo de la virgen del Remedio, conocida como plazeta de las cabras. La tercera en la plaza del lavadero, donde aún recuerda el antiguo lavadero donde de críos iban a jugar. Era un porche abierto, como el de Villamayor, tejado de tijeras de madera. Aún está la solera de cemento. La cuarta fuente es la de la plaza del ayuntamiento, aún existe, aunque no es la original-.
A los 12años ya iba por la sierra con cabras, iba por un cerro y las cabras por otro y se veían: -Ahora hay tantos pinos que resulta imposible-. El llevaba “un ciento de cabras” y en Alcubierre igual había entre 10.000 a 12.000 ovejas y cabras.
Las cabras han sido muy importantes, por la leche, en cada casa tenían un, dos o tres cabras por lo menos, entre todas hacían un ciento que llevaban con la vicera. Con las cabras ganaba unas 2.500 pesetas al mes, iba desde el pueblo a la sierra y cuando parían se quedaba en el monte: -Una mujer soltera tenía una cabra muy buena que parió tres cabritos, sería por 1964. Le llevé los tres cabritos y se puso tan contenta que me dio dos cincuenta de pesetas, que casi era el sueldo de un día-.
Con 15 años estuvo de pastor de cabras y hacía la vicera de las ovejas y las cabras, juntando unos pocos animales de muchas casas. En algunas casetas se marcaba con carbón o con la navaja –Fulano de tal, vicero de pelo-; de pelo son consideradas las cabras mientras las ovejas de lana.
Con las ovejas ganaba 2.800 pesetas. Las ovejas de la vicera tenían un polígono, desde el pueblo hasta el Pantanico. Lo hicieron en el 64: – Haciendo el pantanico salió un manantial y las lomas estaban completamente empapadas-.
Sobre la trashumancia, Gonzalo comenta que en tiempos sí que subieron algunas casas a la montaña.
Hacían leña en la sierra, pero había un guardia que vigilaba hasta los sisallos. De hecho, apunta Gonzalo -Estaba de guardia para eso, para la gente no hiciera sisallos como leña. Había guardas para todo, para las viñas y eran los que más uva se llevaban. –
Gonzalo recuerda ir a buscara agua a las balsas –Con un mulo y un cubo de cinc de 200 litros iba el aguacero y decían: “Ahora viene el aguacero con el cubo”-. Por las piscinas estaba la balsa grande, apunta Gonzalo, donde iban las mulas a abrevar. Encima estaba la balsa pequeña, donde se quedaba la arguila, arcilla, donde aún existe la tajadera, justo al otro lado de la carretera a Robres.
Antes, desde la balsa de Valmediana, por el camino a san Caprasio, bajaban el agua al pueblo a través de una tubería hasta la fuente de la placeta de las cabras, esquina con el super. La quitaron antes de traer el agua y con el tiempo, al labrar los campos, por donde pasaba la tubería, salían restos. Al lado del silo estaba el Balsón, vallado de piedra, y abastecía de agua al pueblo.
-Un año que no llovió nada, el único sitio donde había agua era en la balsa Nueva-, recuerda Gonzalo, la balsa, que tiene un madero en medio, se encuentra camino a Loma Gorda, conocido como camino balsa Nueva. Aquel año tenían que ir a buscar agua a balsa Nueva con carros en pleno febrero.
La agricultura y ganadería han sido la actividad principal en Alcubierre, –Todo secano, con la llegada del canal ha habido algo de huerta, de regadío, pero muy poco-, apunta Gonzalo. Había huertos en el manantial de la balsa Pina y bajaba el agua hasta el camino de la balsa Nueva. El manantial ha desaparecido. Antes casi todos los años nevaba y había muchos manantiales: – La Fontaneta, camino pozo Pablico, nunca se había secado hasta el año pasado. Un poco más arriba, del pozo Pablico sacaban agua para las mulas-. El monte aún está lleno de balsetas y balsetes donde a las mulas les daban con el pozal.
Gonzalo cuenta sobre las repoblaciones que hubo por la sierra, por las zonas del barranco nuevo y barranco del hambre y doña Pascuala. El vivero estaba situado en el barranco nuevo y hubo mucho trabajo para plantar pinos, pues la sierra estaba muy pelada. Pero también se aprovechaba y se sacaba lo que marcaban, poco, 2 o 3 pinos y no muy gordos.
Carrasca: Carrasquizo cuando es más arbusto. Coscoja: Coscojo.
Al final, Gonzalo estuvo dos años con cabras y un año y poco con la vicera de ovejas. A los 17 años marchó a trabajar a Navarra y Victoria haciendo azarbes, también estuvo por Cantalobos y Orillena. Luego realizó el servicio militar en 1970, durante 15 meses en Zaragoza. Tras la mili, volvió a la empresa anterior, a Uriarte, trabajó 3 meses en San Sebastián y luego en el tercer tramo del canal de Monegros.
Sobre 1970, ya en Alcubierre, Gonzalo puso colmenas y se hizo apicultor y más tarde, para complementar, se puso ganado; pues con solo las colmenas no podía vivir. Y eso que antes no había tantas enfermedades y había mayor producción de miel, La vendía a mayoristas que venían a Alcubierre a recogerla. Así, hasta su jubilación se dedicó a las colmenas y al ovino.
Se puso de pastor con 26 años, sería por 1974. Ha llevado ganado de rasa aragonesa y unas pocas cabras, recorriendo la sierra de Alcubierre, donde ya resulta casi imposible encontrarse con algún ganado. Un oficio que ha amado en un entorno que ha cambiado, que ya no es el mismo de una forma de vida que ya hace tiempo dejamos atrás.
La guerra de España de 1936 a 1939, en la retaguardia del Frente de Los Monegros, fue convulsa: fusilamientos, asesinatos, encarcelamientos, requisas y destrucción de iglesias y archivos. A través de las Causas Generales (FC-CAUSA_GENERAL,1412, Exp.2. Archivo Histórico Nacional) y diversa documentación, nos adentramos en parte de la historia de algunas localidades de retaguardia y del mismo frente monegrino, como Albalatillo, Alberuela de Tubo, Almuniente, Capdesaso, Castelflorite, Huerto, Lalueza, Lanaja, Lastanosa, Marcén, Pallaruelo de Monegros, Peñalba, Poleñino, Sangarrén, Sena, Senes de Alcubierre, Torralba de Aragón, Usón/Tramaced, Villanueva de Sigena y Valfarta. Las localidades obviadas responden a que han sido tratadas en otros artículos, tales como Alcubierre, Bujaraloz, Farlete, La Almolda, Leciñena, Monegrillo, Perdiguera, Robres o Sariñena. Tanto como Grañén o Tardienta serán tratados en sendos artículos futuros.
La Causa General (CG), fue un extenso proceso de investigación impulsado por el ministro de Justicia franquista, Esteban Bilbao, tras la guerra civil, mediante Decreto de 26 de abril de 1940, con el objeto, según su preámbulo, de instruir «Los hechos delictivos cometidos en todo el territorio nacional durante la dominación roja». Su valor histórico es cuestionable, por ser procesos con clara intencionalidad y carácter represivo, no obstante, no dejan de ser parte del relato que, como en todo, se ha de considerar con mirada crítica. En esta línea, Fernando del Rey Reguillo manifiesta «Con independencia de su finalidad represiva y de su evidente intencionalidad política, posiblemente sin pretenderlo, el franquismo confeccionó de hecho una encuesta sociológica que resulta de enorme valor para los historiadores. Con todas sus limitaciones, y siempre con la sedimentación crítica precisa, el cruce con la memoria oral y con las restantes fuentes disponibles formadas al calor de los acontecimientos demuestra que, a pesar de los años transcurridos en la elaboración de aquellos expedientes (entre 6 y 7 años respecto a 1936), la información ofrecida presenta un alto grado de fiabilidad».
Igualmente, se incorpora información del Sistema de Información del Patrimonio Aragonés (SIPCA), principalmente en lo referente a las fosas comunes.
En relación con la destrucción del patrimonio, la quema del Real Monasterio de Santa María de Sigena fue lo más significativo, aunque no obstante la gran parte de iglesias monegrinas resultaron afectadas. Dentro de esa destrucción, es reseñable la labor que algunas personas realizaron para salvar nuestro patrimonio. Recogemos parte del testimonio de Apeles Fenosa “Cataluña ha salvado en Aragón un tesoro artístico”, entrevista publicada en la revista el Mirador en diciembre de 1936y recogida por Marisancho Menjón en su artículo “Apeles Fenosa, gracias”.
–Nosotros procuramos salvar el tesoro artístico de Huesca y de Zaragoza, superando en todo lo posible la destrucción de la guerra y de la revolución. Procuramos salvarlo y, después, acabada la guerra, lo devolveremos, restaurado y hechas las obras necesarias de conservación, al pueblo de Aragón, como homenaje, como prenda de hermandad y de solidaridad del pueblo catalán –ha dicho el escultor Apeles Fenosa, miliciano de Cataluña, valiente luchador de nuestra causa, salvador, hoy, de un inmenso tesoro artístico en la provincia de Huesca.
–Es una tarea ingrata y que no es comprendida por el pueblo. Un día me matarán, confundiéndome con un ladrón, con un aprovechador del pillaje. Ingrata por culpa de los que no comprenden. Ingrata por culpa de los de mala fe y de los ignorantes, y de los que sabiendo lo que vale todo esto, sin haber hecho nada para salvarlo, cuando lo ven salvado te acusan de ladrón y de vampiro de un pueblo.
Llegan a nuestra ciudad, procedentes de varios pueblos aragoneses, varias obras de arte.
Procedentes de algunos pueblos aragoneses, recientemente redimidos por las fuerzas leales, se han recibido, en el Servicio del Patrimonio Artístico de Cataluña, unas pinturas de gran interés.
El escultor Apeles Fenosa las ha conducido hasta Barcelona, salvándolas así de un peligro inminente.
Pronto será posible admirarlas -después de haber construido y rehecho las que lo necesiten—en los Museos del pueblo.
Las obras son las siguientes:
Fragmentos de un retablo de la escuela de Jaime Ferrer (siglo XV), procedente de la parroquia de La Naja; retablo mayor de la iglesia de Grañén, obra aragonesa de principios del siglo XVI; procedentes del ya mencionado pueblo de LaNaja y de Grañén que han cedido a la Generalidad estas obras de arte -aportación valiosísima de la escuela aragonesa- para el Museo de Cataluña, el Consejero de Culturales ha hecho entregar por el Servicio de Bibliotecas, dos importantes lotes de libros para los Hospitales y para los que luchan en el frente.
La batalla, 26 de septiembre de 1936.
Gran parte de la historia de la Guerra Civil, en el Frente de Los Monegros, queda recogida en la obra de Víctor Pardo Lancina (“Agnes Hodgson A una milla de Huesca”, Algunas notas sobre la guerra civil en Los Monegros).
Todos los datos y personas responden a documentación de uso público.
Albalatillo. Rama separada número 332.
Albalatillo estuvo bajo influencia del cercano aeródromo de Alas Rojas. Además, en sus inmediaciones, se encuentra la fuente del Saso, conocida también como “El Tanque”. Fue construida el 10 de enero de 1937, recogiendo el agua de un manantial en un pequeño estanque con dos lavaderos en sus laterales. La fuente servía para abastecer de agua a los soldados y para aseo e higiene de los mismos.
“Albalatillo fue casi totalmente arrasado a causa de los bombardeos franquistas y un mínimo de tres hijos de la localidad murieron en combate junto a los republicanos: uno de ellos era Antonio Lafita; los otros dos eran dos hermanos de Casa Fermín cuyo nombre no era recordado por los informantes” (SIPCA).
Documentos correspondientes a Causa General del A.H.N. Subdirección General de los Archivos Estatales Ministerio de Cultura. España
De acuerdo a la Causa General de Albalatillo, en el término municipal de Sariñena, partida “Los Sasos” cayó el teniente de aviación llamado Marchena, se decía el ruso blanco: “Magullamiento general por accidente aviación. Cayó el aparato que pilotaba incendiado en combate con los cazas de Alas Rojas”.
21 de julio de 1936. Detención de las personas de orden siguientes:
Antonio Maestro Mir.
Aurelio Usón Bandres.
Joaquín Asín Chesa.
Mariano Marcial Asín.
Prudencio Marcial Asín.
Francisco Asín Blanco.
Ramón Urcia Asín.
Ignacio Ballarín.
Matilde Ferrer Fabane.
Las personas relacionadas con las detenciones fueron: Ramón Abadías Arlés (Francia), Gabino Lavilla (52 Bon. Trabajadores Madrid), Mateo Campo Pérez (Cárcel Zaragoza), José Lafita Andreu (Cárcel Astorga), Antonio Olona Satue (Cárcel Puerto Santa María) y otros que no se recuerda.
26 de julio de 1936. Destrucción de los objetos del culto y altares de la iglesia parroquial.
La iglesia de San Andrés de Albalatillo fue restaurada entre 1989 y 1998 debido a los daños sufridos durante la Guerra Civil. En el año 2000 se refundieron las campanas.
26 de julio de 1936. Saqueo de la casa de Matilde Ferrer y saqueo de trigo en las casas de Fermín Marcial Peralta, Joaquín Asín Chesa, Mariano Ripol González y Baldomero Garcés.
28 de julio de 1936. Destrucción del archivo del ayuntamiento y del juzgado municipal.
Gabino Lavilla Arcal, natural de Sariñena. afiliado a la CNT. La guerra le pilló en Albalatillo. Gabino declaró que se detuvieron a siete personas de la localidad, pero a las pocas horas fueron puestos en libertad. La iglesia fue profanada “Sacando las imágenes y ornamentos sagrados a las proximidades del pueblo donde les prendieron fuego, habiendo intervenido en este hecho además de los milicianos forasteros la casi totalidad de los vecinos y que los objetos de valor fueron entregados en el ayuntamiento. En el mes de agosto de 1936 se formó el comité integrado por Joaquín Marín como presidente (Fallecido), José “El Ricón”, en ignorado paradero, y otros que no recuerda”. En septiembre de 1936, Gabino se trasladó a Sariñena, donde ejerció por unos meses como presidente de la CNT local. En septiembre de 1937 fue destinado a la 149 Brigada Mixta 595 Batallón 1ª Compañía. Cumplió condena en la Prisión Provincial de Huesca.
Ramón Abadías Arles, El Ticano, natural de Sariñena, durante la republica ejerció como alcalde de Albalatillo, por Izquierda Republicana, cesando en 1936. Acabó exiliándose a Francia.
Fosa común de Albalatillo, del 14 de septiembre de 1937, según SIPCA dista “A un par de kilómetros del casco urbano de Albalatillo, pueblo en el que durante casi dos años estuvo emplazado el famoso aeródromo republicano de Alas Rojas, contiene los escasos restos que pudieron ser rescatados de dos aviadores rebeldes derribados por la aviación republicana el día 14 de septiembre de 1937. Los cuerpos fueron enterrados allí mismo y cuando los sublevados llegaron al lugar levantaron dos esquelas en recuerdo de sus hombres desaparecidos. No es imposible que bajo esas losas conmemorativas no se hallasen restos de ningún cuerpo, sin embargo, algunos informantes de la localidad se muestran convencidos de que los dos fallecidos reposan allí.”
Otras víctimas de la represión ejercida por los sublevados: Un joven nacido en Albalatillo nacido Lorenzo Sanz Tires, de 25 años, fue asesinado por los sublevados en agosto de 1936 en Zaragoza.
Número aproximado de víctimas:
Abelardo Carazo Calleja. Piloto alférez de aviación.
Carlos Muntada Saprina. Piloto capitán voluntario de aviación.
De acuerdo con las relaciones nominales, del santuario de la gran promesa de Valladolid, en Albalatillo las víctimas fueron en el frente Jesús Ribas Lafita, Antonio Lafita Olona y José María Marcial Olona.
Alberuela de Tubo. Rama separada 313.
Julio Bescos Torres (12 de septiembre de 1936). Sacerdote de 27 años, fue fusilado por “Unos individuos de Antillón donde ejercía su ministerio».
Manuel Palacio Buíl (3 de octubre de 1936). Propietario de 52 años, fusilado por “Una cuadrilla de milicianos mandados por un tal León Arnal (El abuelo) se dijo que vinieron mandados llamar por el comité local formado por Lorenzo Gracía, Julián Mur, Pascual Laguna, Pedro Laguna y Antonio Laborda, pero no se ha podido comprobar. De estos, los dos primeros fueron fusilados, los otros tres están detenidos cumpliendo condena”.
De acuerdo a la declaración de su hija Josefina Palacio Buil, su padre Manuel Palacio Buil fue detenido por la Sección de Investigación de la Columna Roja Ascaso, siendo el jefe de dicha sección un tal León y Jesús Claraco, natural de Vicien (Huesca) y fue llevado a la Venta de Ballerías y asesinado en dicho lugar. Josefina consideró responsables a la maestra Sara Aurensanz, Antonio Laborda, Pascual Laguna, Pedro Laguna, aunque ignoraba la participación directa de los citados.
También fue asesinado el ecónomo de la parroquia Julio Bescós Torres. Además, también pudo ser asesinado en término de Antillón un vecino de Alberuela de Tubo llamado José Antonio Escario. Fosa común Antillón (SIPCA).
25 de julio de 1936. La iglesia fue saqueada y las imágenes arrojadas a un barranco.
2 de agosto de 1936. Fueron arrancados los altares que quedaban, sacados fuera y quemados, también se quemaron libros, ornamentos etc. Los calices, cruces y demás objetos de valor quedaron en poder del comité revolucionario y después han sido recuperados. “La orden fue dada por el alcalde de Frente Popular que había presionado por unos milicianos rojos, se llama Faustino Viñuales Andreu. Detenido, trabaja en un batallón en dos Hermanas (Sevilla)”.
La imagen de la ermita Virgen del Castillo fue quemada en la Guerra Civil y a partir de su recuerdo se ha elaborado una réplica: una nube salpicada de angelitos sostiene la fortaleza en la que se sienta la Virgen, a su derecha está el Niño sostenido por su Madre.
Además, de acuerdo a algunos informes de la Causa General, en Alberuela de Tubo, fueron incautadas algunas fincas y cosechas de vecinos y quemadas las documentaciones del ayuntamiento, juzgado, iglesia y pósito.
De acuerdo con las relaciones nominales, del santuario de la gran promesa de Valladolid, en Alberuela de Tubo, las víctimas asesinadas fueron Manuel Palacio Buil, Julio Bescós Torres y Miguel Redol Perisé.
Almuniente. Rama separada 315.
Agustín Fornés Rivas de 25 años y panadero, y Ramón Orús Berroy de 16 años, fueron asesinados por arma de fuego el 27 de agosto de 1936. Las personas relacionadas con su crimen fueron Manuel García Abardía (Francia), Vicente Asín Usieto (Francia), Faustino Allué Prior (Francia), Santos Asín Usieto (Francia), Francisco Clavería (Francia), Pedro Huerto Mur (Huesca) y Manuel Collado.
Ambos aparecen en la relación de víctimas en la fosa común de Grañén. Una de las fosas distinguibles hoy en día en el cementerio de Grañén que contiene los restos de dos jóvenes vecinos de Almuniente asesinados por fuerzas republicanas en el término de Grañén al principio de la guerra.
Sobre personas no reconocidas como residentes que sufrieron muerte violenta en la localidad “Se desconocen señas y datos de las victimas por ser forasteros”.
8 de septiembre de 1936. Actuación de Jorge Ponz Gayan, de 29 años, lo llevaron al cementerio, le dispararon y en general malos tratos por todos conceptos… en saqueros, incendios de edificios y amenazas. En un informe de la Causa General le da unos 50 años de edad, del campo y empleado en Renfe.
4 de octubre de 1936. Destrucción de la iglesia parroquial, imágenes y demás objetos de culto. Profanaciones de todas las clases, saqueos, incendios y amenazas.
El comité revolucionario parece ser que estuvo formado por Vicente Asín Usieto quien ejerció de presidente. La iglesia fue destinada para intendencia
Félix Biota Coronas declaró que fue detenido Agustín Olles, que tenía una panadería, junto a otro nombre que no recordaba, siendo asesinados. Félix estuvo en el pueblo hasta finales de octubre, cuando fue llamado a filas, ingresando en la 43 división, 72 Brigada Mixta 405 Batallón, compañía de ametralladoras, saliendo para el frente de Guadalajara. El final de la guerra le sorprendió en Gerona, siendo ingresado en el campo de concentración de Tarragona.
Vicente Asín Usieto, ferroviario, “Parece fue autor de la detención de Vicente Cruz Payan, llevándole al cementerio y disparándole y dándole malos tratos”. En un informe se señala sobre Vicente “Durante su permanencia en este pueblo en algunas ocasiones influyó lo necesario para dejar sin efecto algunas denuncias o encarcelamientos o detenciones, así como también evitó también el fusilamiento de personas de buena conducta en esta localidad”.
Sobre Vicente Asín Usieto, un informe de la guardia civil del puesto de Grañén señala: sobre el año 1.932, hallándose como mozo de estación en la de Joyosa (Zaragoza), mató al factor de la misma, delito por el que fue ingresado en prisión, siendo puesto por el llamado «Frente Popular» seguidamente en libertad al darle al mismo matiz polí tico; seguidamente se vino a vivir al mencionado pueblo de Almuniente, afiliándose a la C.N.T., por el que hizo activa propaganda subversiva.
Iniciado el Alzamiento Nacional se puso al frente de los revolucionarios locales y de los pueblos inmediatos, procediendo armado y con pañuelo rojo al cuello, al intento de detener al vecino de Torres de Barbués, D. Cosme Rufas, lo que no logró al encontrar respuesta adecuada por parte del mismo; desempeñó desde los primeros momentos el cargo de Presidente del Comité Revolucionario Local, siendo el organizador de las detenciones, saqueos y desmanes ocurridos, de los que es considerado responsable moral, no encontrándose quién le acuse por su intervención material en los escasos asesinatos ocurrido, ni como inductor de los mismos.
En cuanto a la detención de Vicente Cruz Paya, resulta desconocida en esta demarcación, por lo que no es posible señalar la participación que el epigrafiado pudiera tener en los malos tratos y actos ocurridos en el cementerio, siendo hacer constar, los que más le conocen y temen, suponen haya vuelto a España con alguna misión de tipo subversivo contra el Régimen actual, por considerarle elemento peligroso para el mismo.
Vicente Asín Usieto, en el año 1932, recoge el informe, hallándose como mozo de estación en La Joyosa (Zaragoza) mató al factor de la misma, delito por que fue ingresado en prisión.
También Domingo Lafuente Soldevila parece relacionado con la detención y asesinato de Vicente Cruz Payan, “El que, según referencias, intervino en los desmanes cometidos en dicha localidad”. Un informe de la alcaldía recoge que no se ha oído en la localidad que haya actuado en forma criminal. Domingo perteneció a Izquierda Republicana y por algún tiempo ejerció como concejal en la localidad “El citado individuo desempeñó cargos en colectividades”. Al acabar la guerra se exilió a Francia.
El 24 de marzo de 1938, Almuniente fue ocupado por las fuerzas sublevadas.
De acuerdo con las relaciones nominales, del santuario de la gran promesa de Valladolid, en Almuniente, las víctimas asesinadas fueron Agustín Tornés Rivas y Ramón Orús Berroy.
Callén.
De acuerdo con las relaciones nominales, del santuario de la gran promesa de Valladolid, en Callén, las víctimas asesinadas fueron Tomás Comenje Pérez, Alejandro Ortas Nasarre, Gregorio Sánchez Sánchez y Saturnino Sánchez Sánchez.
Capdesaso. Rama separada 317.
21 de julio de 1936. Detención y encarcelamiento de Antonio Paños Mur, secretario del ayuntamiento. Responsables Francisco Echevarría Villellas (Se ignora paradero), Ramón Echevarría Villlellas (Se ignora paradero), Pascual Peralta Borbón (Prisionero), Juan Montori Gallego (Prisionero), Valeriano Fabón Gracia (Se ignora paradero), Miguel Villellas Sauden (Prisionero), Lorenzo Villellas Villellas (En este pueblo), Isabelino Hoz Anillas (Se ignora paradero) y Rufino Hoz Arnillas (Prisionero).
23 de julio de 1936. Destrucción de la iglesia y objetos de culto, quema de imágenes, aprovechando, después, el edificio para almacén de grano y toda clase de herramientas y ganados. Responsables Francisco Echevarría Villellas (Se ignora paradero), Ramón Echevarría Villlellas (Se ignora paradero), Pascual Peralta Borbón (Prisionero), Juan Montori Gallego (Prisionero), Valeriano Fabón Gracia (Se ignora paradero), Miguel Villellas Sauden (Prisionero), Isabelino Hoz Anillas (Se ignora paradero), Santiago Jaime Callen (En este pueblo), Félix Albala (Prisionero) y Severino Mur Martínez (Se ignora paradero).
15 de octubre de 1936. Saqueos, robos, amenazas graves y de muerte que sembraron la alarma y el terror en toda la población.
21 de diciembre de 1936. Robo de ganados lanar.
3 de enero de 1937. Destrucción de una ermita
25 de enero de 1937, en las tapias del cementerio, se produjo un fusilamiento, presentaba heridas de armas de fuego “Fue fusilado por la investigación roja de Sariñena cuyo jefe de llamaba Juan Martínez, se desconoce dónde es natural y demás datos. Se desconoce el nombre y apellidos y domicilio, que vestía de miliciano”.
Severino Mur Martínez, se exilió a Francia. De la CNT, ejerció la presidencia de dicho sindicato en Capdesaso.
Castejón de Monegros. Rama separada 318.
Tras el fallido alzamiento militar, Enrique Pinedo Perea, comandante del puesto de la Guardia Civil de Castejón de Monegros, con dos números a sus órdenes intentó comunicar con el Capitán de Sariñena para que éste le diera órdenes, lo que no pudo efectuar por hallarse la línea de teléfonos averiada. Sobre ello, Pinedo declaró “Que durante los días que permanecí en dicho pueblo hizo los posibles para que en el mismo se mantuviere el orden y no se cometieran desmanes ni fueran atropelladas las personas de orden, cosa que pudo conseguir hasta que el día 25 o 26 de julio de 1936 llegaron las fuerzas de Durruti los cuales profanaron la iglesia sacando las imágenes y ornamentos sagrados siendo quemadas en las proximidades del pueblo, sin que el declarante pudiera evitarlo dado el gran número de milicianos que había, todos ellos armados y que los objetos de valor fueron entregados en el ayuntamiento. Que el día 28 del citado mes de julio de 1936 se presentó en el pueblo el Alférez de la Guardia Civil Boorlegui, que se encontraba destinado en Sariñena y del que se ignora su actual paradero y ordenó al declarante que se trasladara con sus subordinados a Barbastro y seguidamente a Alcubierre y a las órdenes de dicho Alférez y de otro Alférez llamado Modesto Lozano, que se encuentra residiendo en Barbastro, recorrió algunos pueblos hasta que al final del año 1937 fue fusionado en el Cuerpo de la Guardia Civil con el de Seguridad, siendo destinado el diciente al veintiséis grupo de asalto con la misma graduación de Sargento y donde continuó hasta su evacuación saliendo para Castellón y más tarde Valencia donde permaneció hasta la liberación por las fuerzas nacionales de dicha capital. Que sobre el mes de septiembre u octubre de 1936, cuando el declarante se encontraba en Barbastro, se enteró por vecinos del pueblo de Castejón de Monegros, que, en una casa de campo, sita entre el término municipal de Castejón de Monegros y Lanaja, habían sido asesinados los dos sacerdotes del pueblo Antonio Belcero Roberto Lavilla.”
Según la causa general, en Castejón de Monegros se produjeron las siguientes víctimas:
Antonio Bercero Lorente (9 de septiembre de 1936). Cura párroco de la localidad de 61 años de edad. Su cadáver fue arrojado al fuego y reducido a cenizas. En su asesinato intervinieron elementos de la localidad, pero en la cremación de su cadáver tuvieron participación distintos miembros del comité: Matías Playán Mazuque (Fallecido), Baltasar Roca Ferrer (Fallecido), José Bergues Valdovinos (Fallecido) y Faustino Castejón Berroy (Fallecido).
Roberto Lavilla Buil (9 de septiembre de 1936). Sacerdote de 56 años. Le sucedió lo mismo que Antonio Bercero Lorente.
Ambos sacerdotes se fueron al monte viviendo durante algún tiempo escondidos en casetas que abundan por este término. Una noche, se supo en el pueblo que habían sido hallados por milicianos de otras localidades, los cuales les dieron muerte alevosamente y sus cadáveres rociados con gasolina. Salvio Lavilla Buil, hermano de Roberto, declaró que fueron a buscar a su hermano unos de investigación de Sariñena en compañía de otros de Lanaja “A uno de ellos le llamaban Sampudela de Sariñena y el que conducía el camión o coche era un tal Plácido Casañola de Sariñena. Lo encontraron allí y lo mataron allí mismo”. En la declaración de Alejos Casasnovas se cita que intervino un tal “Paco el de la Pipa”. Vicente Serrate Urcia testificó que se encontraba esa noche durmiendo con los sacerdotes en la masía. En la masía, según declaración, también estaba presente Laureano Serrate Ferrer.
De acuerdo con el sistema de información SIPCA, los sacerdotes reposan en una sepultura a varios kilómetros del pueblo, al borde de la “pinada” del monte de Pina, muy cerca de las masadas de Blásez y de Jos Casanovas. “Para llegar hasta el lugar hay que salir de Castejón en dirección a Monegrillo y a unos 5 km. a la derecha coger la pista que conduce a la localidad de Lanaja. En la tercera masada que encontremos a nuestra derecha (la más próxima al camino de las que hemos encontrado y que está compuesta por dos construcciones independientes pero muy próximas entre sí) hay una nueva bifurcación a la derecha con una señal de ruta senderista que indica “Ruta de la Miel”. Desde allí a unos 100 mt. a la izquierda del camino ya es visible la sepultura con la cruz de piedra y una placa con los nombres de los dos sacerdotes.”
Testimonio visto en internet de José Santos Badimón: “Abrieron la puerta e hicieron salir a todos que allí estaban y a los curas les mandaron marchar hacia los campos y les dispararon mientras gritaban viva cristo rey, al resto de vecinos no les hicieron nada y cuando se comunicó lo sucedido los cuerpos fueron quemados. Parece ser que fue un tal Tito, un miliciano anarquista que llegó desde Sariñena, que estaba en campo de aviación Alas Rojas. Hay una lápida en el lugar de los hechos, creo que fue en septiembre. Estaban trillando Alejos Casasnovas y su familia en la masada «Pancha» en la Valdelcarro de Castejón y allí llegaron los dos curas refugiándose hacia Monegrillo, según contaba Enrique el hijo de Alejos.
Este hecho aparece en el libro de “La vida y la muerte en Aragón” de José Gabriel, quién en un bar de Sariñena, recogiendo la siguiente versión de los hechos:
Caen al saloncito del bar, dice en la puerta un miliciano con el fusil cruzado a la espalda y un campesino joven y grandote. El campesino pasa adentro; el miliciano se sirve una de estas descomunales copas de anís que trasiegan los españoles, mientras la saborea refiere a unos conocidos de otra mesa su andanza: fue anoche con un camarada a la sierra, en busca de dos curas facciosos que les habían denunciado; los halló en una casa campestre; vestían de civiles y uno estaba herido, en el pecho; el herido le suplicó vendas para sus llagas, cuando él se dio vuelta para pedírselas al compañero, el cura pegó un salto, profirió el grito de guerra: «Vive Cristo Rey!» cuyo doble sentido es perceptible, y se abalanzó sobre una escopeta que tenía próxima: pero el miliciano, más listo, lo madrugó; en tanto, el otro cura echó a correr puerta afuera, al mismo grito, asió otra escopeta y quiso ganar unas matas; el miliciano iba a descerrajarle también pero en el instante apareció un muchacho, al que el cura se abrazó para protegerse; su perseguidor desenfundó entonces la pistola, se le acercó y les dice a los conocidos, señalándose la frente
-Le parí de un tiro todo esto.
El niño no sufrió más que el susto; era hermano de otro algo más grandecito que pronto apareció, y los dos, hijos del campesino viudo que habitaba la casa y que es el joven grandote acompañante del miliciano.
Yo quería cogerlos vivos -subraya el narrador.
Vuelve de adentro el otro: tiene la barba de días y el traje sobre usado de los campesinos. Al miliciano le arden los ojos; apura su copa y sale con su prisionero.
Antonio de Salvador Buil (Del 27 al 29 de noviembre de 1936). Agricultor de 42 años. Desapareció en Madrid y nada se sabe de su cadáver. A través de la declaración de Francisco Juárez Serrano, mayordomo de la casa, Antonio de Salvador Buil, “El 4 de agosto de 1936 recibió una carta de su principal, Antonio de Salvador Buil, fechada en Madrid a 25 de julio del mismo año. En esa carta, el señor de Salvador, decía al compareciente que toda la correspondencia suya la remitiese al Hotel Universo de Zaragoza. A los días, miembros del comité se presentaron en la casa reclamando la carta para saber su paradero. En otra declaración, Francisco Juárez testificó que su “dueño” debió de ser detenido por “una carta recibida aquí desde Madrid y allí debieron detenerle en Madrid, se figura”.
Mariano de Salvador Buil (diciembre de 1936). Abogado de 40 años. Desapareció según noticias, en Barcelona y se desconoce también el paradero de su cadáver.
Un informe de la comandancia de la Guardia Civil, de Castejón de Monegros, cita lo siguiente al respecto de Antonio y Mariano de Salvador Buil: “Eran inmensamente ricos y tenían infinidad de joyas y monedas de oro por valor aproximado de 1,500,000 pesetas, las que guardaban en una caja de caudales que tenían incrustada en la pared y disimulada por un tabique y en diversos sitios de la misma morada tenían, también, ciertas cantidades en monedas de oro, sabedor de los dichosos secretos de dichos señores y como persona de confianza tenían al cura párroco Antonio Bercero Lorente. El Glorioso Alzamiento Nacional le sorprendió a D. Antonio de Salvador en Madrid a donde había ido hacía unos días para asistir al entierro del Sr. Calvo Sotelo (QEPD), hospedándose en el hotel Bristol y de dicha capital escribió a su administrador en esta villa un tal Francisco Juárez, el cual actualmente reside en Belchite, apoderándose de la citada carta el comité de esta localidad y es de dominio público que el citado comité practico ciertas diligencias con las investigaciones de Caspe y de Madrid y sin que hasta la fecha de halla vuelto a tener noticias. A Mariano de Salvador Buil le sorprendió en Arnés (Tarragona) y se sabe que se ocultó por las montañas y por los vecinos del pueblo de Mas de barbera fue descubierto y detenido por el comité del mismo pueblo y sin que en esta localidad se tengan más noticias sobre esta detección.”
Los hermanos fueron al entierro de Calvo Sotelo a Madrid el 30 de noviembre de 1936. Como consecuencia de esa carta, localizaron donde estaban alojados, y a Antonio lo fusilaron en Paracuellos del Jarama y Mariano escapó al pueblo de su familia en Tarragona y, cuando lo localizaron, también lo fusilaron. Mariano marchó al pueblo de Arnés (Tarragona) y en diciembre de 1936 inscriben su desaparición en el registro Civil de Tortosa.
Es curioso que aparece el expediente de expropiación por desafectos al régimen de Antonio Salvador Buil y Mariano Salvador Buil en Castejón de los Monegros (Huesca) PS-MADRID,1515,170. Aunque no ha sido consultado para este trabajo.
19 de julio de 1936. Fue saqueada la iglesia parroquial, siendo destruidas e incendiadas las imágenes y los objetos de culto y cometiéndose toda suerte de profanaciones y sacrilegios. Lo mismo ocurrió con las ermitas y santuarios del término. Responsables: Emeterio Costa Berroy (En la cárcel), Jesús Ezquerra Serrate (Francia). Francisco Ezquerra Serrate (Francia), Severo Buil Mazuque (Francia) y Primitivo Buil Mazuque (Francia).
La iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Lumbre, gótico cisterciense, su retablo mayor del siglo XV de Miguel de Ximénez, fue parcialmente destruido durante la Guerra Civil. Actualmente se encuentra restaurado en su totalidad.
28 de julio de 1936. La horda asaltó en los primeros días del movimiento la morada de los señores Don Antonio y Salvador de Salvador Buil, hubo registros minuciosos en todas las dependencias y en las paredes y techumbres del edificio. El robo y el pillaje fueron ejecutados allí a sangre fría y metódicamente. Uno de los registros dio como resultado el hallazgo de una caja de caudales que se hallaba empotrada en la pared y que contenía un verdadero tesoro en joyas, monedas de oro, objetos artísticos etc. El contenido de esa caja fue trasladado a la casa de Valentín Escuer Morales, uno de los más significados izquierdistas.
8 de agosto de 1936. Destrucción e incendio y saqueo del archivo municipal bajo la dirección del comité rojo. Responsable Matías Playán Mazuque (Fallecido).
9 de marzo de 1937. Detención y encarcelamiento de varios elementos de derechas que fueron trasladados ante el tribunal de urgencia de Caspe donde los juzgaron y condenaron. Perjudicados: Santiago Castejón Mayoral, Segundo Buil Casasnovas, Benito Lavilla Buil, Valero Urcia Ferrer, Pedro Dupla Casasnovas, Francisco Casasnovas Puey, Fran Asín Mayoral, Enrique… Mazuque y … Pérez Puey. Responsables José …. Valdovinos (Fallecido), Manuel Bergua Palacio (En Castejón), Antonio Herrero Moya (En la cárcel), Emeterio Costa Berroy (En la cárcel), Juan Giral González (En la cárcel), Pascual Castejón Foncillas (En la cárcel) y José Serrate Castejón (En la cárcel).
Sobre los asesinatos, un Informe de la Causa general recoge: “Alejos Casasnovas (Cuyo Alejos es hermano de la esposa del Valentín Escuer) y en la misma masada se encontraba en unión de D. Antonio Bercero su compañero D. Roberto Lavilla Buil, queriendo al poco tiempo el pueblo poner de escribiente del Comité al cura D. Antonio Berceo, el cual bajo del monte y se entrevistó con el Comité y le dijo al Valentín Escuer ya sabes Valentín que muchas veces me pediste mi parecer en ciertos asuntos y ahora me toca a mí? qué harías tú en mi caso? y entonces el Valentín le contestó que él en su puesto no se fiaría y entonces Antonio Bercero le contestó en efecto coincidimos, se dieron la mano y el cura se retiró otra vez al monte y a los dos días al amanecer entre dos luces se presentó en dicha casa de monte un grupo de anarquistas preguntando por los curas y al intentar escaparse se liaron con ellos a tiros y al caer el cura D. Antonio moribundo iba gritando ¿Viva Cristo Rey? y al poco rato dicen que fallecieron a consecuencia de las heridas recibidas, encontrándose en dicha masada en unión de los curas el dueño de la mía Alejos Casasnovas y los vecinos Vicente Serrate y Pascual Buil Mazuque, y el Pascual Buil, cogiendo una orca de hierro dicen que se la clavó por el bajo vientre a1 cadáver del cura D. Antonio y que a los pinchazos dicen que el cadáver aun hizo cierta contracción y el Vicente Serrate fue encargado por los asesinos de llevar una nota escrita al comité de esta Villa para que subieran en el lugar del suceso con gasolina para quemar los cadáveres y que al llegar los del comité le dijeron los asesinos que igual que los cadáveres tenían que encontrarse ellos, el Pascual Buil se encuentra fugado en Francia y el Vicente Serrate en esta localidad y los del Comité que subieron al monte con la gasolina con que quemaron los cadáveres fueron Faustino Castejón Berroy y Baltasar Roca Ferrer y José Berges Valdovinos, los tres a la liberación de esta población fueron detenidos y en un consejo de guerra celebrado en Huesca fueron sentenciados a la última pena la que se cumplió a los pocos días y al marcharse del monte los extremistas se llevaron como detenidos a Alejos Casasnovas, al campo de Aviación de Sariñena siendo puesto al poco rato en libertad y en la actualidad se encuentra residiendo en esta localidad. El coche con los asesinos salió del campo de Aviación de Sariñena y en dicha localidad se dice que si subieron algunos y en Lanaja también.”
La causa general recoge el informe sobre Ángel Serrate Sese, miembro del comité “Presenció y firmó el acta de la incautación y saqueo de las joyas y monedas de oro de la casa Buil. Dos hijos salieron voluntarios con los rojos alcanzando el grado de teniente y sargento respectivamente, el primero falleció en acción de guerra y el otro continuaba en el ejército rojo. Una hija ejerció durante la dominación roja de maestra en esta localidad.” Ángel fue detenido y condenado en consejo de guerra. Su hija, Mercedes Serrate Castejón recorrió las casas del pueblo recogiendo firmas en un documento para avalar la conducta de su padre de quien “Abusaron de su amistad y parentesco”.
Baltasar Roca Ferrer, afiliado a UGT formó parte del comité revolucionario. José Berges Valdovinos, afiliado a UGT, fue presidente del consejo municipal, delegado de justicia del mismo y vocal del comité revolucionario. Juan Giral González, pertenecía a la UGT, en la que desempeñaba el cargo de vocal, fue miembro del consejo municipal con el cargo de tesorero. Emeterio Costa Berroy, fundador de la UGT local, desempeñó el cargo de vocal de la misma, más tarde se pasó a la CNT con el cargo de vicepresidente, miembro del comité revolucionario con los cargos de vicepresidente y delegado de trabajo, vicepresidente más tarde del consejo municipal, salió voluntario al frente alistándose en la columna Durruti donde permaneció tres meses. Sixto Argental Cazcarra, de la UGT, perteneció al comité revolucionario con el cargo de vocal. Faustino Castejón Berroy, de UGT, ejerció cargo de vocal en el comité revolucionario. José Serrate Castejón, afiliado a la UGT, fue miembro del consejo municipal con el cargo de delegado de orden público. Enrique Martín Buil, perteneció a la UGT “Siendo uno de los más destacados de la citada organización. Fue juez popular durante el domino rojo”. Pascual Castejón Foncillas, afiliado a la UGT, desempeñó el cargo de vocal y fue delegado del trabajo en el consejo municipal. Francisco Pueyo, pertenecía a la UGT de la cual fue presidente, vocal del consejo municipal, practicó incautaciones. Francisco Ezquerra Serrate, comerciante, investigado “Como participe en el saqueo de la iglesia parroquial e incendio de imágenes y otros desmanes”.
La causa general incluye diligencias sobre personas asesinadas en Castejón de Monegros. José García Artigas, investigado por la causa general de Almonacid de la Cuba “Fecha de su muerte el 8 de septiembre de 1937, siendo encontrado su cadáver en Castejón de Monegros donde fue fusilado”. Miguel García Comín, causa general de Belchite, “Cuyo cadáver fue encontrado en Castejón”. También de la causa general de Belchite, Juan Antonio Garcés Naval “Fue asesinado en Castejón” y Máximo Pérez Cubel “Fue asesinado en Castejón”. De la causa general de Movera, Eusebio Gracia Lahoz y Miguel Artal Lerín “Respetivamente detenidos en Castejón de los Monegros”.
En relación con la información recogida por SIPCA: “Aunque en la primera posguerra tres vecinos de Castejón fueron culpados de la muerte de los sacerdotes y fusilados por ese crimen, las gentes de Castejón insisten siempre en que los dos curas fueron asesinados realmente por un grupo de vecinos de Lanaja. Una opinión que sería corroborada por testimonios orales de la propia Lanaja. Las tres víctimas fueron José Berges Baldovinos, Faustino Castejón Berroy y Baltasar Roca Ferrer. Las ejecuciones tuvieron lugar el 20 de octubre de 1938.”
Castelflorite. Rama separada nº 319.
Pedro Laguna Bergua, labrador de 50 años, alcalde de Besians. Asesinado el 22 de agosto de 1936 en el término municipal de Villanueva de Sigena. Debido al estado en que se encontró no fueron localizadas las heridas. Personas sospechosas implicadas: Orosia Baches Peralta (En el pueblo), Conrado Latre Galindo (Ignorado paradero), Gavino Peralta Baches (Francia), Escolástico Grota Perforitan (En el pueblo), Antonio Mur Latre (Desaparecido) Antonio Mur Ester (Desaparecido), Luis Latre Arroyos (Detenido en Barbastro), José Gistau Gistau (Francia), Ángel Peralta Baches (Castelflorite), José Latre Dellortos (Castelflorite), Mariano Latre Gistau (Detenido en Burgos), Pascual Latre Galindo (Detenido),Joaquín Latre Galindo (En el pueblo) José Mª. Baches Peralta (En el pueblo), Cesáreo Gonzalvo (secretario del comité, detenido en Barbastro), Rafael Baches Peralta (En el pueblo) y Mariano Latre Bellostas (En el pueblo). Su cadáver fue hallado en estado de descomposición.
Según el informe de la Guardia Civil de Sena, Pedro Laguna Bergua se hallaba en el pueblo de Castelflorite para recoger los terrajes de sus propiedades, sorprendiéndole el GAN (Gran Alzamiento Nacional) donde tuvo que continuar por estar constantemente vigilado por los dirigentes marxistas del pueblo. Después de muchos atropellos, le obligaron a firmar un documento que extendió el secretario Cesar Gonzalvo, ya fallecido en la prisión, en el que cedía todos sus bienes al comité de la localidad. Una vez efectuado esto, los vecinos Antonio Mur Latre y Sabino Peralta Baches, fueron a denunciarle a la comarcal de Angües y el 22 de agosto se presentaron en el pueblo varios individuos con un automóvil, entre los que figuraba un tal Villacampa, vecino de Huesca, conduciéndole en el mentado coche al monte denominado Cajal, partida la Coveta del término municipal de Villanueva de Sigena, donde fue asesinado por los vecinos de Sena Francisco Chavanell Nerin, se halla en Francia, José Garreta Pena, fallecido, Antonio Garreta Pena, se ignora paradero, Vicente Isidro López Charlez, idem, Francisco Mir Cazcarra, idem, Alfredo Gistau Torres, idem, Miguel Pérez Vera el Pistolero, fallecido.
Luis Mur Qui, sacerdote de Castelflorite, fue asesinado el 23 de julio de 1936 en el término municipal de Alcolea de Cinca. Las heridas no pudieron apreciarse. Persona sospechosa Gregorio Alvira de Santalecina (Detenido), no podemos afirmar más posibles por haber marchado de este pueblo el día del movimiento, siendo capturado y muerto por los de Santalecina, las autoridades de dicho pueblo podrán facilitar detalles.
20 de agosto de 1936. Destrucción de la iglesia. Incautación de todos los bienes de Pedro Laguna.
20 de agosto de 1936. Atentar contra las vidas de Antonio, Pedro, Victorino y Agustín Loscertales Arnal, crimen que se frustró por huyesen del enemigo, de donde se pasaron a la España Nacional. También atormentaron in situ a Antonio Loscertales Coscujuela, Mariano Loscertales Coscujuela, Ramón Moreno Pardinas y José Arnal Noguero.
Robo del ganado lanar (parte) de Antonio Loscertales Arnal, Carlos Loscertales Royo, Agustín Loscertales Arnal y Antonio Zueras.
José Elduque Galindo, asesinado en agosto de 1936. Comerciante de ideología falangista, su cadáver apareció en la partida de Las Cruces presentando varios tiros en el cuerpo “Vecino de Villanueva de Sigena, este pueblo podrá informarles ya que ellos fueron quienes le fusilaron. Las personas sospechosas de participar en su crimen fueron Sabino Peralta Baches (Francia), Antonio Mur Ester (Ignorado paradero). El comité de Villanueva de Sigena (sus nombres desconocidos por esta autoridad)”.
Antonio Mur Latre fue miembro del primer comité rojo, autor de los desmanes cometidos durante la dominación roja, uno de los que asaltaron la casa del Sr. Palacios de Berbegal e inductor de la detención y asesinato de Pedro Laguna. Conrado Latre Galindo fue acusado de la destrucción de la iglesia, incautación de todos los bienes de Pedro Laguna, atentar contra las vidas de Antonio, Pedro, Victorino y Agustín Loscertales Arnal, saqueo de la hacienda de Martín, robo lanar.
Huerto. Rama separada nº 322.
Saqueo del ayuntamiento, del sindicato de riegos, juzgado municipal. Destrucción del archivo, juzgado municipal y de la parroquia. Destrucción del registro civil y del parroquial. Destrucción y quema o incendio de los altares, santos ornamentos etc. y robo de objetos sagrados de la iglesia parroquial de Huerto, Ventas de Ballerías y ermitas de santo Domingo y Puymelero.
La Virgen de la Jarea de Usón fue fusilada.
Comité revolucionario, Félix López…, Esteban Agón Rivera, Francisco Castel Buisan, los cuales han sido juzgados por el tribunal militar. Víctor Valero Luid, Ángel Tricas Mur, Ricardo Azlor Fontón. Antonio Osuna Plaza y otros varios individuos por esta alcaldía por ignorar su participación.
Huerto sufrió un bombardeo el 15 de noviembre de 1937, recogido en las memorias de Francesc Roca Matamoros, comisario de guerra. Según su testimonio, los bombardeos en Huerto, por parte del Bando Nacional, utilizó aviones nazis causando terror y muertos entre la población: «El 15 de noviembre de 1937 tres escuadrillas de trimotores junkers, aparecieron sobre Huerto. Todos los soldados, cumpliendo las órdenes dadas por la oficialidad, tan pronto como vieron aparecer los trimotores se escondieron en los refugios construidos para el efecto, no así la población civil, que al no contar con tanta disciplina se mantuvo por la calle, quizás sin darle importancia al asunto, tan pronto como estas máquinas llegaron a encontrarse a la altura del pueblo un silbido largo y prolongado nos dio a entender que el bombardeo había empezado. Efectivamente, como si cayeran relámpagos, cayeron bombas, en número tal que después de cesar el bombardeo nuestro servicio de información pudo comprobar que habían sido 81 las bombas lanzadas. El resultado fue desastroso: 6 mujeres y 5 niños fueron víctimas del bárbaro bombardero, solamente un soldado fue herido muy leve en el muslo derecho».
Las víctimas de aquel bombardeo fueron depositadas en una fosa común, recogido por SIPCA: “Fueron enterrados las víctimas del bombardeo sufrido por la localidad a manos de la aviación rebelde pocos minutos antes del gran ataque aéreo que sufriría la cercana Barbastro. El ataque costó la vida a una cantidad imprecisa de vecinos de Huerto -nuestros informantes no supieron precisarnos exactamente cuántos- entre los que se contaban varios niños. La primera bomba cayó sobre una vivienda situada muy cerca del edificio en el que tenía su sede el Comité Local. La explosión derribó la casa y mató en el acto a una joven apellidada Huarte y a su hija de algo menos de un año de edad, apellidada Puyol Huarte. Otras tres personas que se encontraban en el interior del edificio se salvaron de pura casualidad al ser protegidos de la metralla por una pequeña “covaneta”. La segunda bomba cayó al lado de la escuela de niñas, en la que se encontraban en esos momentos unas 50 pequeñas. Por un extraordinario golpe de suerte esa bomba no explotó, y es opinión generalizada en Huerto que de haberse producido la explosión habría acabado con la vida de decenas de niñas. El resto de las bombas cayeron por las eras próximas al pueblo y mataron a varios niños de corta edad que jugaban por los alrededores. Los informantes sólo pudieron decirnos que tres de los pequeños muertos tenían en torno a los seis años de edad, que uno de ellos se llamaba Ezequiel Tomás y que otros dos se apellidaban Zapater y Sabaté, respectivamente. Las explosiones también acabaron con la vida de una segunda señora que casualmente también se apellidaba Huarte. Establecer el número e identidades de todos los fallecidos requeriría un estudio mucho más largo y riguroso.”
El mismo comisario Francesc Roca Matamoros, en sus «Memorias escritas por el comisario de Guerra de Compaña Francesc Roca Matamoros durante su exilio en México», reconoció la represión y los fusilamientos indiscriminados por parte del Bando Republicano ordenados por el jefe de su división republicana, como respuesta a los bombardeos franquistas con aviones nazis en Huerto: «Su orden fue rápida y tajante; había ordenado que sin formación de causa y bajo su responsabilidad fueran fusilados los prisioneros de guerra que había en poder del mando militar de mi batallón, y la orden se cumplió sin reparos».
“En el cementerio de este pueblo las fuerzas rojas destacadas en él, fusilaron veintiséis héroes prisioneros de Belchite, no habiendo sido posible conseguir el nombre y apellidos de las víctimas a pesar de las actuaciones que para ello se han hecho, pues el poco tiempo que estuvieron en esta localidad, permanecieron encerrados con la mayor y más rigurosa incomunicación. “
Según el informe de Falange, a finales de octubre de 1937, sin poder precisar, fue fusilado un prisionero de Belchite, a los dos días siguientes otros dos y dos días más tarde dos más y el día 3 de noviembre del mismo año 21 más. Todos estos fusilamientos fueron hechos por fuerzas rojas pertenecientes a la 140 Brigada y que el comisario político que mandaba dichas fuerzas de llamaba Conrado Miret.
La segunda fosa común de Huerto responde al 1 de agosto de 1937 “Contiene los restos de varios prisioneros rebeldes que celebraron ruidosamente la caída de las bombas del bombardeo que sufrió Huerto en su lugar de encierro del “pajar de Esteban”, en las afueras del pueblo. Con toda probabilidad desconocían que el ataque había costado la vida a varios niños. Indignados por los gritos de júbilo, los soldados republicanos procedieron a trasladar a todos los prisioneros hasta el cementerio -seguidos por una turba de chiquillos- y los fusilaron allí mismo. La fosa en las que yacen esos soldados no presenta ninguna clase de identificación, más allá de algunas flores que los vecinos colocan de tanto en tanto en el lugar. Sus cuerpos no fueron exhumados después de la guerra y los vencedores no dignificaron la tumba de quienes habían luchado a sus órdenes.” (SIPCA).
Los días iban pasando sin que se notara, el más pequeño indicio de que a trece kilómetros teníamos la línea de fuego. Una mañana se presentaron en la población un ómnibus, conduciendo 40 prisioneros de guerra. La orden dada por el jefe de nuestra división era en el sentido de que estos soldados quedaban bajo el amparo del mando militar de nuestro batallón. Todos ellos eran españoles, jóvenes y según se comprobaba en ellos gente de trabajo. Venían en calidad de prisioneros, puesto que con arreglo al consejo de guerra que se les formuló, no se encontró en ellos ninguna complicidad en el movimiento, sino que eran soldados movilizados a las armas.
Cuando el jefe de la división (capitán Gancedo?), vio por sus propios ojos, aquellas criaturas inocentes, cuya carne desgarrada por la metralla eran el símbolo de la ignominia y la maldad, cuando ante sus ojos aparecieron las carnes mutiladas de aquellas pobres mujeres que la mayoría de ellas habían muerto por salir a la calle para salvar la vida de sus pequeñuelos. Su corazón se llenó de odio que repercutió en perjuicio de otros seres también inocentes, pero que, al cabo, para él no eran más que la representación de aquellos que momentos antes habían ordenado a sus aviones que, sin piedad, bombardearan el pueblo de Huerto, causando los destrozos señalados. Su orden fue rápida y tajante; había ordenado que sin formación de causa y bajo su responsabilidad fueran fusilados los prisioneros de guerra que había en poder del mando militar de mi batallón, y la orden se cumplió sin reparos. Aquellos seres que pocos momentos antes tenían la esperanza de que en un día no muy lejano volverían a ver a sus familiares queridos, a sus mujeres, a sus hijos, a sus padres, que en otros tiempos habían sido trabajadores unos, gente de comercio otros, dirigentes de pueblos lo más, vieron sus vidas segadas por culpa de la maldita guerra, mientras que los maridos de aquellas pobres mujeres, que momentos antes habían sido el orgullo del hogar, que con sus caricias habían educado a sus hijos para un futuro mejor, llegaban a casa con la esperanza de compartir con ellas el pan ganado con el sudor de su frente y la desilusión, la muerte se había apoderado de ellas dejando miseria y rencor en sus almas, maldita guerra, mil veces maldita.
Francesc Roca Matamoros. Huetamo, Michoacán, 6 de abril de 1940.
Otras víctimas de la guerra en la localidad: En Huerto no se produjeron asesinatos durante la guerra, ni de uno ni de otro signo, gracias a la actitud benevolente de los miembros del Comité Local, que protegieron a sus vecinos conservadores. Por una de esas desgraciadas piruetas del destino, una de las víctimas del bombardeo de Barbastro resultaría ser un joven soldado republicano llamado Fernando Escario que procedía precisamente de Huerto, atacada pocos minutos antes. (SIPCA).
De acuerdo con las relaciones nominales, del santuario de la gran promesa de Valladolid, en Huerto, las víctimas en el frente fueron Nicolás Agón Rivera.
Lalueza. Rama separada nº 324.
Luciano Antonio Corvinos Torres (15 de diciembre de 1937). Maestro nacional de 25 años. “Un tal Basilio, capitán de ametralladoras que se encontraba prestando sus servicios en información”. Según la declaración de su hermano José, Luciano Antonio fue detenido por la Brigada 72 del frente de Biesca el 15 de diciembre de 1937 y conducido desde las trincheras hasta Fiscal donde fue fusilado “Su cadáver no ha podido hallarse hasta la fecha (“5 de agosto de 1942)”. Un informe señala “Fue fusilado por el ejército rojo en el frente, se supone que fue por rebeldía a los jefes del mismo”.
En el año 1936. Destrucción y profanación de las imágenes de la iglesia parroquial y tirada de las campanas. Personas relacionadas Ramón Gavin Sanperiz (En prisión), Elías… Elbaile (En Barcelona) y Manuel Lora Gabarre (En Lalueza).
En el año 1936. Detención de los vecinos José Gazol Sandano. Detención de los vecinos José Gazol Sandano y Francisco… Valentín, ambos conjugues, Manuel Corvinos Torres, Juan Loscertales Peralta y Franisco Videarras Elbaile, todos vecinos de Lalueza, conducidos a Vicién al límite de guerra rojo.
El comité revolucionario quedó integrado por seis miembros, no nombraron presidente, quedando formado por Emilio Pascual Segura (Prisionero), Victoriano Castellar Ballarín (Francia), Alejandro Ferrer Allué (Francia), Ramón Ferrer Gavin (Puesto en libertad), José Aznar Périz (Detenido en Talavera de la Reina) (Tiene una F de fusilado) y Ramón Peralta Allué.
A los dos o tres días del inicio de la guerra, llegaron a Lalueza algunos individuos que recorrieron el pueblo ordenando se parase el trabajo. Declaración Ramón Peraltas Allué. “Solamente se cometió el hecho de la profanación de la iglesia sobre el día 25 de julio de 1936, sacando las imágenes y ornamentos sagrados a la calle donde fueron recogidos a los dos o tres días por vecinos del pueblo y trasladadas a la parte posterior de la iglesia de donde a los pocos días desaparecieron ignorando quien se las llevó y el destino que les dieron. Que la referida iglesia fue profanada por individuos, ignorando si iba algún vecino del pueblo y que los objetos de valor, a excepción del cáliz, que era el más valioso, fueron entregados al comité donde quedaron depositados, ignorando el destino que se les dio.”
La escuela de Lalueza “Fue construida entre los años 1932 y 1933 según proyecto del arquitecto Antonio Uceda, siendo el contratista de obras Lorenzo Claver, de la localidad de Biescas. Fue inaugurada el 17 de septiembre de 1933 e inicialmente recibió el nombre del Inspector jefe de Primera Enseñanza Ildefonso Beltrán que había ejercido anteriormente como maestro en la localidad. A consecuencia de la Guerra Civil perdió tanto este nombre como la placa correspondiente.” (SIPCA).
Lanaja. Rama separada nº 325.
La guerra en Lanaja fue convulsa desde los primeros días. “Las Batallas de Lanaja” de Roberto Mateo Caballero “Explora con carácter exhaustivo, desde la perspectiva de historia local, las vicisitudes de una población que sufre bombardeos, penurias, revolucionarios proyectos colectivizadores, militarización y violencia”.
El 24 de julio de 1936 en la plaza mayor, por balazos, fallecieron dos falangistas hechos prisioneros sin que se conozcan señas ni datos de clase alguna que puedan servir para la identificación de los cadáveres.
En los primeros días se produjo la destrucción de la iglesia parroquial en su parte interior y objetos destinados al culto. Igualmente, de la ermita de San Sebastián. Saqueo total de las casas habitaciones de Matilde Ferrer Gabarre, Gregorio Andreu Claveria, Basilio Claveria Margalef y Mariano Marcellán. Saqueo parcial de otras varias casas.
En Lanaja, ya el viento se habrá llevado las cenizas de un importantísimo tesoro, de un extraordinario tesoro conocido en todo el mundo. Hemos salvado tan sólo dos retablos muy buenos de principios del siglo XV- Yo sé que la historia me ha de agradecer las angustias y malos ratos q En el año 1936. ue pasé para salvarlos. Apeles Fenosa, “Cataluña ha salvado en Aragón un tesoro artístico” publicado en la revista el Mirador, diciembre de 1936. Marisancho Menjón “Apeles Fenosa, gracias”.
23 de julio de 1936. Detención y amenazas graves y encarcelamiento.
El 24 de julio de 1936, en la plaza Mayor dos falangistas hechos prisioneros fueron muertos a balazos “Sin que se conozcan señas ni datos de clase alguna que puedan servir para la identificación de los cadáveres”.
Andrés Abadías Abadías (21 de diciembre de 1936). De 49 años de edad y profesión tejero En Grañén, se ignora sitio y heridas”. Su esposa natividad Buisan, declaró que lo fueron a buscar unos milicianos de los Aguiluchos el día 16 de diciembre, conducido a Grañén el día 19 y fusilado el 24. Un informe del comandante del puesto de Lanaja apunta que fue sacado de su casa por Victoriano Abadías “Que está en Francia”: “Se ignora si hubo ensañamiento en la víctima o con el cadáver, sin que se hayan podido recoger más datos”.
La viuda de Andrés declaro que su marido fue detenido por unos milicianos de los Aguiluchos en Lanaja, el 16 de diciembre de 1936 y conducido a Grañén el 19 del mismo mes, siendo fusilado el 24 y sepultado en Grañén.
José Santos Jurado (10 de marzo de 1938). Teniente del ejército, “Se cree de derechas” (En el portal “En recuerdo de todas las victimas” aparece como Sargento ejército republicano). “Casal de Barrenas, un balazo” por fuerzas del ejército rojo, según rumores un tal Mariano Betós de … Evaristo Gazol Alcubierre declaró que el 10 de marzo fue conducido a las oficinas de los rojos hallándose su cadáver en un estercolero.
Declaración Gaspar Abadías “Con anterioridad al Glorioso Movimiento Nacional ni durante el mismo perteneció a partidos políticos ni sindicales y que el Alzamiento le sorprendió en el pueblo de su naturaleza ignorando lo que paso en los primeros momentos, pero si sabe que al día siguiente la Guardia Civil del pueblo se presenté en su domicilio con varios vecinos de izquierdas y paisanos forasteros los cuales ordenaron al declarante que les entregara la escopeta y al día siguiente se la devolvieron para hacer guardia en la carretera. Que el día veinticuatro por la mañana las fuerzas Nacionales atacaron entablándose combate entre estas y las fuerzas de la Guardia Civil con vecinos del pueblo y con la mayoría de los trabajadores del canal, los cuales se defendieron en la Ermita de San Sebastián y que al die siguiente sobre las tres de la tarde después de otro combate fue ocupado el pueblo por las Fuerzas Nacionales que permanecieron unas horas saliendo en dirección de Zaragoza llevándose unos diez paisanos y la fuerza de la Guardia civil, cuyos nombres ignora. Que al día siguiente de ocurridos estos hechos llegaron fuerzas rojas que profanaron la Iglesia ignorando el dicente que hicieron de las Imágenes y demás objetos de la misma y solamente vio a los pocos días que la puerta principal estaba quemada; que también fueron asaltados los comercios y algunas casas particulares llevándose algunos objetos, pero ignora quien intervino en estos hechos. Que seguidamente se formó el Comité Revolucionario integrado por Victoriano Abadías, que ejerció el cargo de presidente, en ignorado paradero; Juan Cadenas miembro (ejecutado); Santiago Cadenas miembro (ejecutado) Mauricio Gazol miembro que en la actualidad se encuentra en la Prisión.”
Declaración de Pedro Lacasa Sanagustín. Pedro perteneció a la CNT, a los pocos días de iniciarse la guerra fue llamado por Victorian Abadias, en ignorado paradero, para entrar a formar parte de la localidad. “Que el día veinticuatro de julio de 1.936 al ver llegar las fuerzas de la parte de Zaragoza, la Guardia Civil con varios paisanos les hicieron frente desde la Ermita de San Sebastián, entablándose un combate que duró unas horas y al día siguiente hubo otro combate logrando ocupar el pueblo las Fuerzas Nacionales sobre las tres de la tarde, permaneciendo unas horas y saliendo en dirección de Zaragoza habiéndose llevado a unos diez paisanos y a la Fuerza de la Guardia Civil; que al día siguiente fue ocupado el pueblo por las Fuerzas rojas que procedían de Lérida las cuales profanaron la Iglesia, quemando parte de las Imágenes en la puerta de la misma Iglesia y otras fueron sacadas con otros objetos del culto y conducidas en camiones al lugar denominado «El Muladar» donde fueron incendiadas.-que el declarante oyó decir que estas Fuerzas habían cometido verdaderas barbaridades, asaltando los comercios y casas particulares no respetando absolutamente nada, llevándose cuanto les parecía y arrojando los muebles por los balcones y ventanas.- Que seguidamente se constituyó un Comité Revolucionario integrado por Victorian Abadias que ejerció el cargo de Presidente, en ignorado paradero y como miembros actuaron, Juan Cadenas (ejecutado); Venancio Maza que ejerció el cargo de Delegado de la carne y que en la actualidad se encuentra en el pueblo de Lanaja; Santiago Cadenas en ignorado paradero; Jeremías Bardenas que se encuentra en Lanaja; Antonio Malo en la Prisión de Zaragoza; Mauricio Gazol que se encuentra en la Prisión de Zaragoza; Ignacio Gazol en ignorado paradero; Domingo Navarro (a) El Chispero en ignorado paradero y un hermano de Santiago Cadenas en ignorado paradero y Mariano Pontaque que se encuentra en Francia y Crescencio Pontaque que en la actualidad se encuentra gozando de libertad en esta capital. Que el día veintiuno de septiembre de 1.936 el declarante ingreso voluntario en la veintiséis División, diez y nueve Brigada, ignorando quien las mandaba y que al siguiente mes fue trasladado al once grupo de Intendencia, prestando servicio como cocinero en Bujaraloz hasta la terminación de la campaña. Que ignora lo que ocurrió en Lanaja después de su salida y que únicamente se enteró que habían detenido y asesinado a D. Andrés Abadias Abadias, pero que ignora donde le asesinaron, quien le detuvo y quien intervino en el crimen.”
Julián Javierre Pardo testificó en la misma línea sobre los hechos de Lanaja, afiliado a la UGT, siendo la llegada de las fuerzas de Zaragoza el 25. Como miembros del comité señala a Juan Cadenas (ejecutado) y Santiago Cadenas (Fallecido). Julián marchó a Barcelona con la caída del frente de Aragón y a su vuelta fue detenido ingresando en la prisión de Huesca.
Antonio Alastrué Navasa fue asesor y secretario del comité “En varias ocasiones solicitó salir voluntario para ocupar un avión rojo y poder bombardear a su gusto el domicilio del ingeniero Sr. Claver, sito en Huesca, calle del Coso Alto. También, en otra ocasión y por saber positivamente que la fuerza de la guardia civil de este puesto se hallaba al lado de los nacionales desde los primeros días de iniciado el alzamiento, manifestó a las mujeres de estos, que los muebles y demás enseres que había en la casa cuartel, había que requisarlo por pertenecer a personas fascistas y por último según manifestaciones de la esposa del guardia 2º Basilio Fontana Cruce y que por no conocer a nadie en esta localidad más que a la familia de este sujeto se vio precisada a refugiarse en su domicilio, teniendo que abandonarlo inmediatamente porque a todas horas salía a relucir la deserción al campo nacional de los bandidos de los guardias de Lanaja, con el solo objeto de martirizarla y hasta cuando mataron en la sierra de Alcubierre a dos sacerdotes que ocultaban los vecinos de Castejón de Monegros, se atrevió a decir un día comiendo que -un cabrón de cura antes de morir tuvo valor para gritar viva Cristo rey- siendo uno de los autores de este fusilamiento”. Antonio Alastrué Navasa fue sentenciado a pena de muerte.
Tomas Samperiz Campos, izquierdista, “Siendo el que denunció la permanencia de sacerdotes que ocultaban en la sierra de Alcubierre los vecinos de Castejón de Monegros”.
Dionisio Otín Abardia “Siendo uno de los que con armas tomó parte en el fusilamiento de dos sacerdotes en la sierra de Alcubierre». Dionisio fue condenado a muerte.
Búnquer de Lanaja.
La fosa existente en el cementerio de Lanaja, del 11 de diciembre de 1937, “Contiene los restos de los vecinos de Lanaja muertos por el bombardeo de la aviación rebelde que golpeó al pueblo el 11 de diciembre de 1937 como represalia por el derribo de tres de sus aviones en un periodo de breves horas durante el día anterior en diferentes lugares del frente de Huesca. Solamente dos de las víctimas -Pilar Urcia Pueyo, de 53 años y Mariano Laguna Tubon, de 25- aparecen identificadas con cruces individuales, pero el resto de las víctimas estarían enterradas en el amplio espacio que queda vacío justo detrás de ambas tumbas. Las víctimas del bombardeo fueron, además de las dos ya citadas, la maestra Pilar Borruel, su hermano Mariano -de diez años de edad- Juana Otín, Casimira Lac, Simona Anoro Andreu, su hija María Guerrero Anoro, su novio (capitán del ejército republicano y cuyo nombre se desconoce), dos hermanas adolescentes apellidadas Vistué y una abuela cuyo nombre asimismo se desconoce y que murió por proteger a sus dos nietecillos, amén de un número indeterminado de soldados republicanos. Cinco de ellos murieron en el mismo edificio en el que fallecieron las hermanas Vistué.” (SIPCA).
Otras víctimas de la represión ejercida por los republicanos: “Al menos un vecino de Lanaja fue ejecutado por los republicanos en circunstancias desconocidas. Ocurrió en Sariñena el 25 de marzo de 1938, en plena ofensiva rebelde. La víctima fue Aurelio Arizaleta, administrador de la Casa Bastarás, huido del pueblo desde el principio de la guerra.” (SIPCA).
Otras víctimas de la represión ejercida por los sublevados: “La violencia de los sublevados se cebó con la población de Lanaja al término de la guerra. El 11 de marzo de 1939 fueron ejecutados en Huesca los vecinos del pueblo Antonio Alastrué Navasa, de 41 años, Dionisio Otín Albardia, de 42 y Tomás Sampériz Campos, de 48; Arturo Abadías Cáncer, de 30 años, fue ejecutado en Huesca el 5 de julio de 1940; el 7 de diciembre de 1940 fue ejecutado un quinto vecino, Juan Cadenas Pontaque, de 62 años de edad.” (SIPCA).
Otras víctimas de la guerra en la localidad: “El pueblo de Lanaja fue escenario de acontecimientos sangrientos durante la guerra. A los pocos días de su comienzo, el día 24 de julio de 1936, un combate dejaría como balance la muerte de dos milicianos republicanos y tres falangistas, cuyos cuerpos fueron incinerados en el “pajar del Carlista”, situado en el “Saso”, muy cerca del pueblo. Horas después dos falangistas que habían caído prisioneros serían ejecutados, uno de ellos de forma pública en la plaza del pueblo y ante centenares de vecinos. Los cinco falangistas muertos fueron Manuel Clavero, Carlos Lana, Juan Arriazu, Fabián Valdearcos Sánchez y el alférez José Abadía Balduque, todos ellos naturales de Zaragoza. Dos días después un nuevo combate se cobraría la vida de los falangistas Ángel Pérez Pérez y Luis Sanz Martínez, ambos de Zuera, y del soldado Raimundo Asensio Judin por parte rebelde, mientras que del lado republicano perderían la vida dos milicianos republicanos forasteros y desconocidos en la localidad. También moriría un vecino de Lanaja, Dionisio Martínez Gazol, muerto por los sublevados durante su entrada en el pueblo. Una decena de milicianos republicanos que tuvieron la desgracia de caer prisioneros de los rebeldes serían ejecutados más tarde en la plaza del vecino pueblo de Alcubierre. Entre los asesinados se contaría el vecino de Lanaja Ismael Alastruey Penella. Entre los vecinos de Lanaja que morirían más tarde en combate defendiendo la República podemos citar a José Pontaque Lorda, de Casa Peralta, y a Fausto Carbón Torres.” (SIPCA).
“El 11 de diciembre de 1937 la población de Lanaja sería seriamente bombardeada con el saldo de unos veinte muertos como mínimo. A pesar de que sonaron las sirenas, la población, muy acostumbrada a que lo hicieran, no hicieron el caso necesario al aviso y lo pagaron muy caro. En este caso fueron los aviadores alemanes de la legión Condor los culpables de las muertes que atacaron a la pequeña población con 22 He-111, los más potentes que disponían” (Aragón bajo las bombas, Maldonado Moya, José María).
Lastanosa. Rama separada326.
25 de julio de 1936. Destrucción y saqueo de la iglesia. Un grupo de forasteros que se ignora los nombres y los vecinos de esta localidad Antonio Marca López, Antonio Fumanal Lavilla, Valentín Torres Puyuelo y Manuel Allué Almanzor (estos cuatro se ignora su paradero) como los … por los muchos del comité Lorenzo Sambia Peralta, Joaquín Ballabriga Peralta, Braulio Calvo y Miguel Muro Ballabriga; estos supiendo condenados y Manuel Allué Almanzor y Valentín Torres Puyuelo (Se ignora paradero).
Se ignora fecha. Saqueo de la casa Abadía.
Saqueo de la casa Vª Constantino Bruned Asín (Calle mayor 8) de todos los cereales y objetos de valor, quema de … saqueo de los cereales y de objetos de valor y quema de todas las escrituras. Por los miembros del comité ayudados por su secretario También fue saqueada la casa de Bernardo Cariello Torrente (Calle Mayor 17) “Por los mismos del comité con su secretario”.
Bernardo Cariello Torrente. Militar de 66 años. Su asesinato fue la noche del 27 de julio del año 1936 en la villa de Sariñena “La misma noche que fue asesinado fue llevado al cementerio de dicha villa, no pudo comprobarse las heridas que presentaba”. Responsables: “Inicialmente se desconoce quién pudo tener participación en el crimen”.
El teniente coronel del Ejército Mayor Bernardo Cariello Torrente,natural de Tamarite de Litera, vivía retirado junto su esposa Fausta Marcellán, en el caserón familiar casa Marcellán de Lastanosa, donde se desplazaron para detenerlo cerca de veinte hombres montados en un camión. Lo trasladaron a la cárcel de Sariñena y fue fusilado al poco tiempo. Sus restos reposan en una fosa común junto a Eduardo Colay Bierge, Mariano Caballero, José María Arrelda Oroz, Jesús Oto Portoles, Mariano Rivera Riva, Eduardo Baile Herrerin, Fulgencio Desentre García, Tomás Aguilar Refusta y Felipe Cativiela Solan (La fosa común de Sariñena).
Fausta Marcellán López, esposa de Bernardo, declaró que su marido fue detenido el 21 de julio de 1936, en esta localidad, “Que en la detención a ciencia cierta no puede decir quien intervino, sabe que llegó un grupo de desconocidos de Sariñena en un camión y si bien en su casa no conocían a nadie sabe que en dicho camión llegaron un joven llamado José Puertolas Gistau, natural de este pueblo, el cual trabajaba en Capdesaso, que a las pocas horas fue trasladado su difunto esposo a Sariñena, donde permaneció encarcelado hasta el día 28 del mismo mes y año en que en dicha villa de Sariñena fue asesinado a poca distancia de la población camino del cementerio. Que responsables de esta muerte pueden considerarse diez personas que según rumor del vecindario fueron a dar aviso a Sariñena para que vinieran a buscarlo. Estos vecinos fueron Manuel Almozor, Antonio Marca y Valentín Torres. También pueden considerarse responsables los que formaban el comité revolucionario. Que el asesinato se llevó a cabo como dije anteriormente en Sariñena. Que también por rumores sabe que antes de dar muerte lo maltrataron. Que por el mismo grupo de malhechores fue saqueada y registrada su casa e incautado los bienes y que los elementos del comité eran Lorenzo Sambia, Valentín Torres, Manuel Allué Almanzor, Miguel Muro y Joaquín Ballabriga Peralta.”
El informe sobre Manuel Allué Almazor relata lo siguiente: “Manuel Allué Almazor, natural de Peralta de Alcofea, que se halla huido a Francia, fue a Sariñena en una bicicleta a avisar al comité de la citada villa, para que fueran con un camión a buscar al detenido, una vez el vehículo en la puerta de su casa le obligaron a subir llevándoselo a Sariñena, permaneciendo hasta el día 28 que lo sacaron y dieron le muerte a tiros dejando su cadáver abandonado en la carretera”. A Manuel se le atribuyeron los delitos de participar en la destrucción de la iglesia, saqueo de la casa abadía y de varias personas de derechas.
El informe de la Guardia Civil de Peralta de Alcofea recogió “El día 22 de julio de 1936 fue detenido por un grupo de individuos de Sariñena, compuesto por unos veinte hombres, todos armados y mientras estos vigilaban la casa para que no pudiera escapar”. Señala que le dieron tiros de fúsil y que los responsables fueron José María Puertolas, natural de Lastanosa, se halla en Capdesaso, Ángel Vivares, natural de Sariñena y Félix Alcalá, natural de Lastanosa y vecino de Capdesaso, en la cárcel de Huesca.
Aurelio Calvo Torres, natural de Peralta de Alcofea y vecino de Lastanosa afiliado a Izquierda Republicana fue vocal en el comité y consejo municipal “Durante su cargo intervino en requisas de cereales e inmuebles, contribuyendo al devastamiento de la economía española”.
Lorenzo Sambía Peralta “Apenas celebradas las elecciones de 1936 constituyo un centro de Izquierda Republicana del que fue nombrado presidente sucediéndose en la presidencia del comité y consejo municipal, durante su mandato intervino en requisas de cereales, oro, plata, cubiertos, ganado, inmuebles y efectos sagrados de los que hizo mofa bebiendo vino en un cáliz, presenció la destrucción de imágenes, departió con elementos indeseables y celebró comidas con los mismos obsequiándoles en su casa”.
Joaquín Ballabriga Peralta, vecino de Lastanosa, tras las elecciones de 1936 se constituyó socio en un centro de IR, siendo nombrado vocal sucediéndose en el cargo en el comité y consejo municipal “Durante el tiempo de su cargo intervino en requisas de cereales, alhajas e inmuebles, contribuyendo al devastamiento de la economía española”.
Julio Campo Campodarve “Apenas celebradas las elecciones de 1936 se afilió al centro de Izquierda Republicana, que al efecto se constituyó, posteriormente y por voluntad propia fue nombrado vocal del consejo municipal y aunque más indirectamente tenía conocimiento de la actuación de sus antecesores, cuya afinidad al proceder marxista, se halla bien patente habiendo contribuido con suscripciones a favor de la horda”.
No fueron recogidos ni encontrados cadáveres dentro del término municipal.
Marcén. Rama separada 327.
La causa general manifiesta que en el término municipal de Marcen no se produjo ninguna víctima.
28 de julio de 1936. Destrucción de los santos. Milicianos desconocidos.
30 de julio de 1936. Se llevan ganado. Milicianos desconocidos. Perjudicados Vicente Lacasa, Ramón Palacio y Antonio Alastrué.
13 de abril de 1937. Se llevan trigo. Milicianos desconocidos. Perjudicados Vicente Lacasa, Ramón Palacio, Ramón Lansaque, Francisco Fuentes y Antonio Alastrué.
Pallaruelo de Monegros. Rama separada nº. 326
En la Causa General no aparece ninguna relación de cadáveres recogidos, de personas no reconocidas como residentes “Ninguna, pues en este término no fue nunca frente de combate”.
27 de julio de 1936. Destrucción de la iglesia y objetos de culto, de acuerdo con la Causa General. Apeles Fenosa vivió la destrucción del altar y trató de no perderlo: “A Pallaruelo de Monegros llegué un mediodía con el coche de un médico, pues mientras hay tanta gente haciéndose los chulos, nosotros estamos salvando millones y millones y no tenemos forma de encontrar un vehículo. Encontré un retablo formidable de diez metros de alto, desmontado y en el patio del Comité. ¡Lo querían para hacer leña en el invierno! Después de pelearme con todo el mundo y de pasar casi por fascista, conseguí meter tres piezas dentro de la iglesia. El Comité me prometió que pondría el resto a salvo de la lluvia, mientras yo iba a buscar un medio de transporte. Temía la lluvia; fui todo lo deprisa que pude, pero llegué en el preciso momento en que estallaba una tormenta y casi deshacía el retablo. Entonces, el Comité, al que yo había prometido maestro y biblioteca, no me dejó coger el retablo mojado porque decía que quería a cambio una camioneta. “Pero si esto para vosotros no vale nada; lo dejáis que se moje y se estropee”, les dije. “Para nosotros no; pero vale para leña. Se ve que para usted vale mucho. Páguelo, pues”. Y como no tenía una camioneta que darles, allí se quedó el retablo. ¿Qué valor representaba? Era una joya y, bajo la lluvia y el sol, no quedará nada”. (Cataluña ha salvado en Aragón un tesoro artístico” publicado en la revista el Mirador, diciembre de 1936. Marisancho Menjón “Apeles Fenosa, gracias”).
30 de julio de 1936 se produjo la quema de archivos municipales, ayuntamiento y juzgados.
25 de agosto de 1936. Formación de la colectividad, haciendo ingresar en ella bajo pena de muerte a los mayores contribuyentes, apoderándose de sus cosechas y ganados de todas clases, de sus propiedades y quemando los títulos de propiedad. Los afectados fueron Pablo Ruata, Dionisio Lasierra, José Asín, Mariano Pelay, Margarita Gordita y Francisco Suevas. Personas sospechosas de participar en el delito: Ángel Sarrate Castejón (En Pallaruelo), Santiago Soñen Gazol /(En Pallaruelo), Ovidio Canalis Alcolea (Cárcel Zaragoza), José Huerva Huerva (Pallaruelo), Pedró Camón Uriol (Extranjero), Jesús Lasierra Camón (Extranjero), José Lasierra Camón (Extranjero), Víctor Villellas Pueyo (Pallaruelo), Mariano Pueyo Samper (Cárcel), Mariano Pueyo Samper (Cárcel), Mariano Camón Peralta (Cárcel), Vicente Pueyo Tabueña (Cárcel), Vicente Tabueña Pueyo (Pallaruelo), Víctor Villellas Palacio (Cárcel), Pascual Tabueña Barrieras (Cárcel), Isabelino Camón Palacio (Pallaruelo), Victorino Pardina Tabueña (Pallaruelo), Matías Pardina Tabueña (Pallaruelo) y Antonio Conte Sarrate (Cárcel). Estos como autores de acción en el hecho. Por autores de consejos y asustamiento: Juan Barrieras Pueyo (Pallaruelo), Fermín Castellón, Fermín Pueyo (Pallaruelo), Alejo Pueyo (Pallaruelo), Benigno Samper (Pallaruelo), Higinio Camón (Pallaruelo), Paulino Alcolea (Pallaruelo), Justa Canalis (Pallaruelo), Aurea Huerva (Difunta), Pedro Villellas (Pallaruelo), Francisco Camón Peralta (Pallaruelo), José Villa Buil (Pallaruelo), celestino Pueyo (Difunto), Cecilio Soñen (Pallaruelo), Cecilia Pueyo (Pallaruelo) y Pablo Camón (Pallaruelo).
“En esta localidad no cometieron ninguno (Asesinatos) salvando al sacerdote sin tener necesidad de ausentarse del pueblo, por lo tanto, residió en este pueblo todo el periodo rojo, aunque ligeramente camuflado, como medida de precaución ante posibles visitas de gentes extrañas”, informe sobre Jesús Lasierra Camón (Filiación política al “Frente Popular.” Jesús lasierra Camón, natural de Pallaruelo de Monegros, afiliado de UGTE, fue vocal del mismo “Fue elemento destacado en la destrucción de los Santos ornamentos de la iglesia y los archivos municipales, lo cual siempre iba armado de una escopeta, pero sin que tomara parte en cometer hechos delictivos. En el mes de octubre del 36 se enroló como voluntario en el ejército rojo hasta el final, que desde Cataluña marchó a Francia, donde al parecer se encuentra en la actualidad” (Causa General de Pallaruelo de Monegros).
Peñalba. Rama separada 228. Partido judicial Fraga.
Fernando Isanta Pomar (24 de agosto de 1936). Sacerdote, párroco de Ballobar de 53 años de edad. Se encontró su cadáver en el término de Bujaraloz, sin poder apreciar heridas.
Su hermano Mariano Isanta Pomar testificó que Fernando fue detenido por Hilario Orús Salvo, Valentín Cacho Bometón y Matias Odina Salvo y conducido y custodiado por Julián Purroy fue llevado a Bujaraloz y asesinado en el kilómetro 387 de la carretera a Madrid a Francia por los últimos tres citados y Joaquín Gros Gros (El barbero) que antes había conducido el coche que los llevó al citado km. voluntariamente. Que considera responsable de esta muerte a Narciso Cacho Calvo, Francisco Frauca Cruellas, José Mineros, Valentín Cacho Bometón, Francisco Orús Salvo, Hilario Orús Salvo, Jesús Orús Ezquerra componentes del comité en Aquella fecha como también a Santiago Odina Salvo y a José Claver Orús por haber avisado por teléfono, a Bujaraloz, el lugar de escondite de los sacerdotes asesinados Fernando Isanta Pomar y Domingo Pomar Beltrán.
Domingo Pomar Beltrán (24 de agosto de 1936). Sacerdote, párroco de Alfántega de 35 años de edad. Se encontró su cadáver en el término de Bujaraloz, sin poder apreciar heridas.
Domingo Pomar Beltrán, según informes, el 24 de agosto de 1936, a las seis horas, por miembros del comité local Hilario Orús Salvo, Valentín Cacho Gemeten y Matías Odina salvo, fue detenido con la advertencia que tenía que declarar ante Durruti, “Conducido a la casa del comité, fue entregado en unión de Fernando Isanta Pomar a los extremistas revolucionarios Julián Claver Orús (Desaparecido), Matías Odina Salvo y Joaquín Gros Gros el Barbero”. Se lo llevaron en un coche requisado por el comité de Bujaraloz.
María Pomar Beltán, hermana de Domingo, declaró que “Su hermano Domingo Pomar Beltrán fue detenido por Valentín Cacho… armado de pistola, Matías Odina Salvo, Hilario Orús y Juan José Censola Olivares y Lorenzo, este armado con fúsil. Primeramente, lo trasladaron al comité entregándolo a Francisco Frauca Cruellas jefe del mismo, este lo entregó a Joaquín Gros Gros, el Barbero, quien hizo de chofer y lo condujo a Bujaraloz. En el coche iban con él detenido encontrándolo armado de fusil Desiderio Ezquerra Purroy y Julián Clarel Orús, Matias Orús Salvo y el Barbero, al llegar al kilómetro 387 fue asesinado por los cuatro que antes se mencionaron.
Octavio Salina Lloret (22 de julio de 1936). Sacerdote, párroco de Peñalba de 59 años de edad. Se encontró su cadáver en el término de Valfarta, sin poder apreciar heridas.
En la declaración de José Gros se da cuenta que Octavio fue sorprendido en la ermita de Valfarta, al que se … después de varios días de andar errante por el monte. Fue conducido al cementerio donde le asesinaron acribillado de balazos. Un informe cuenta que se internó en el monte denominado el Sisallar, término municipal de Villanueva de Sigena, donde permaneció oculto sobre dos meses y entregándose a las fuerzas rojas de Valfarta.
Los componentes del comité revolucionario de Peñalba fueron los siguientes: Francisco Frauca Cruellas, Juan José Censola Oliveros, Valentín Cacho Gometen, Francisco Orús Salvo, Narciso Cacho Cacho, Jesús Orús Ezquerra, Santiago Odina Salvo, Hilario Orús Salvo (Condenado a pena de muerte), Mariano Frauca Cuellas, Joaquín Gros Gros El Barbero, Matías Odina Salvo y Desiderio Ezquerra Purroy.
Ángel Ros Gracia (19 de agosto de 1936). Maestro nacional de 27 años de edad. Se encontró su cadáver en el término de Ontiñena, sin poder apreciar heridas.
Ángel Ros Gracia ejercía las funciones de maestro nacional en Peñalba. El 19 de agosto a las 21 horas recibió, junto a su padre Medardo Ros, el aviso de tener que comparecer ante el comité. Su padre Medardo Ros ejercía de secretario en Belver de Cinca.
Medardo Ros, padre del anterior (19 de agosto de 1936). 60 años. Se encontró parte de sus restos en el término de Fraga.
Un informe de la guardia civil del puesto de Candasnos relata que Medardo Ros fue llamado a compadecer a la casa del comité junto a su hijo Ángel Ros Gracia, el 19 de agosto de 1936. Ambos fueron detenidos por el comité y les hicieron montar en un coche escoltados por cuatro individuos armados, saliendo del pueblo, siendo asesinados en el punto conocido como la cuesta a Fraga.
No obstante, el relato de la guardia civil cuenta que antes de salir de Peñalba, Ángel Ros se dio a la fuga lanzándose por la ventanilla del coche salvándose de momento “Desorientado fue durante la noche en el edificio cuadra del extremista Dionisio Lacruz Robles, viéndose sorprendido por la esposa de este y denunciado al comité. Ángel fue entregado a miembros del comité de Albalate de Cinca y asesinado en el término municipal de Ontiñena.
Ramón Galindo Marcial (5 de agosto de 1936). Vecino de Villanueva de Sigena de 35 años, labrador. Encontrado en la partida de Val de Castejón
José Lorda (5 de agosto de 1936). Vecino de Villanueva de Sigena de 60 años, labrador. Encontrado en la partida las Eras de Peñalba.
El 26 de marzo de 1938 se produjeron diferentes voladuras y destrucción de varias casas y parideras. Fue unas horas antes de entrar las fuerzas nacionales en la villa.
Álvaro Gros Gros, afiliado a la CNT, según informe en la causa general, intervino en saqueos, registros e incautaciones, siendo elemento de toda confianza de los directivos del comité revolucionario y alistándose voluntario en las columnas de Durruti marchándose con estas al frente. Posteriormente huyó a Francia, ignorándose la residencia actual del mismo,
La fosa común de Peñalba, del 1 de agosto de 1936, “Contiene los restos de cinco hombres, cuatro de los cuales eran sacerdotes, que residían en el pueblo y fueron asesinados por los republicanos en los primeros meses de la guerra. El quinto, Ángel Ros Gracia, maestro, fue asesinado en Ontiñena.” (SIPCA).
Todos ellos murieron en otros lugares, pero después de la primavera de 1938 sus cuerpos fueron exhumados e inhumados de nuevo en este lugar, sobre el que más tarde se levantó una capilla conmemorativa.
Otras víctimas de la represión ejercida por los sublevados: cuatro años después del final de la guerra la represión franquista se cobraría las vidas de dos vecinos de Peñalba. Julián Clavel Orús fue fusilado en Zaragoza en febrero de 1943 e Hilario Orús Salvo moriría en Huesca en el mes de junio de ese mismo año.
En la causa general aparecen diligencias de la causa general de Fraga sobre Manuel Salarrullana Enrech, Emilio Villanova Villagrasa, Antonio Olles y Antonio Olles Felip, vecinos de Fraga y “asesinados según el estado nº 1 de Fraga en Peñalba. Igualmente, desde Villanueva de Sigena sobre su vecino José Rodellar.
De acuerdo con las relaciones nominales del santuario de la gran promesa de Valladolid, en Huerto, las víctimas en el frente fueron Leandro Cacho Navarro y Domingo Pomar Beltrán.
Primera columna sanitaria expedicionaria
A medida que avanza la columna sanitaria, en cada pueblo se instala un hospital de sangre. Se van levantando los hospitales de retaguardia a medida que se avanza y se instalan en vanguardia. En la actualidad disponemos de un hospital con equipo quirúrgico en Peñalba, habiéndonos instalado en los edificios escuela de nueva construcción.
El grueso de la columna sanitaria se encuentra en Bujaraloz.
Solidaridad Obrera, 14 de agosto de 1936.
Poleñino. Rama separada nº. 331.
En Poleñino se instaló el hospital militar de las Brigadas Internacionales destinadas en el frente de Huesca, en la casa Torres-Solanot. La enfermera australiana Agnes Hugdson, pasó más de 5 meses en el hospital (“Agnes Hodgson A una milla de Huesca”, coordinado por Víctor Lancina).
A José Lorenzo Buera Altemir, Joaquín Torres de Solanot e Isidro Casaus Escanilla los detuvieron y llevaron, en un camión, a Tardienta donde les fusilaron: “Fueron llevados a Tardienta por los milicianos rojos cuyos elementos de desconocen, De esta localidad fue a acompañar a los detenidos el vecino Francisco Zamora (Fusilado) y componía el comité revolucionario el mismo Zamora, Juan Montes, Joaquín Pascual Y Eugenio Audina”.
José Lorenzo Buera Altemir (1 de septiembre de 1936,). Sacerdote de 27 años de edad.
Joaquín Torres de Solanot (1 de septiembre de 1936). Propietario de 40 años.
(20 de octubre de 1936). Propietario de 33 años de edad.
Según declaración de Francisca Pisa Gracia, que prestaba servicios en la casa de Josefa Colay, esposa de Isidro Casaus, a Isidro lo fueron a detenerlo estando trabajando en la era para fusilarlo “Fue a su detención el convecino Cándido Olivan. Que el día 14 de agosto fue la primera vez que lo detuvieron y “Joaquín Barrios Valdovinos le dijo que, si había que fusilar a alguien, era a él”. Luego le pusieron en libertad y cuando lo detuvieron definitivamente para fusilarlo, Isidro quiso despedirse de su familia y para que no escapase fue acompañado por Juan Montes. Su esposa, Josefa Colay declaró que a Isidro lo fueron a buscar el 1 o 2 de agosto a la era, lo detuvieron en la iglesia “Dedicada a este fin o sea de cárcel” y lo llevaron a fusilar a Tardienta. Además de fusilar a su marido, a su esposa le dejaron sin caballerías, trigo y otros productos.
Julio de 1936 Destrucción de la iglesia y quema de las imágenes. “Por los datos que obran en este ayuntamiento se sabe formaron por los siguientes: Francisco Zamora (Fusilado), Cándido Olivar Campo (Cárcel), Juan Montes (Francia), Desiderio Pascual, Joaquín Pascual y Eugenio Audina. Según declaraciones de Cándido Olivar Campo “Unos días más tarde (Tras el golpe de estado) fue profanada la iglesia y quemadas sus imágenes y objetos de culto cerca de la puerta de la misma.” En la misma línea, fue profanada la ermita de santa Brígida “Ignorando lo que hicieron con la imagen de la referida santa”. De acuerdo a la información del SIPCA, todas las figuras, de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Poleñino, excepto las más altas, fueron decapitadas durante la Guerra Civil.
También fueron detenidas Manuel Escanero, Valentín Allue, Blas Castro y Manuel Escanero Barrios entre otros. (Causa General).
El comité, según declaración de Baltasar Casaus, pare ser que estuvo formado por su presidente Francisco Zamora (Ejecutado), Joaquín Pascual, Juan Montes, Segundo Dieste, Eugenio Audina, Eugenio Abadías Escario, Ángel Puyal, Cándido Olivar, Bernardo Zamora, Desiderio Pascual, Joaquina Barrio Valdovinos. “Los ocho últimos colaboraron con los elementos del comité interviniendo en cuantas detenciones y requisas hubo en la localidad”.
Cándido Olivar Campo, afiliado a la CNT, la guerra le sorprendió en las faenas del campo “Por la tarde recibió el aviso para que dejara el trabajo y se presentara en el pueblo”. Los vecinos se encontraban en la calle, el ayuntamiento había sido destituido y se había formado un comité. Al parecer, dos individuos que trabajaban en el canal, Juan y Daniel eran quienes daban las órdenes y se hospedaban en la posada del pueblo.
Los primeros días fueron quemados todos los archivos que había en el pueblo. El día veintiocho o veintinueve de agosto llegó un coche de Tardienta ocupado por tres o cuatro individuos que detuvieron y se llevaron a Isidro Casaus Escanilla, Joaquín Torres Solanot y al párroco del pueblo “rumoreándose algún tiempo después pues que habían sido asesinados en Tardienta. (Cándido Olivar Campo). También se declara que hubo saqueos en casa particulares. Cándido acabó en la Prisión de Huesca y en la de Barbastro.
Francisco Zamora, perteneció a la CNT FAI.
“Se sabe que momentos antes de la liberación de esta localidad varios milicianos de esta localidad fueron muertos por los bombardeos, los cuales fueron enterrados en los mismos fondos producidos, por lo tanto, sin que no les hayas extraído ni mirado la documentación, por lo que se ignora quienes puedan ser por no haber sido identificados.” (Causa General de Poleñino).
De acuerdo con las relaciones nominales del santuario de la gran promesa de Valladolid, en Poleñino, las víctimas asesinadas correspondieron a Joaquín Torres Solanot Orús e Isidro Casaús Escanilla.
Sangarrén. Causa General de Huesca. Rama separada nº 61.
Diligencias de Sesa sobre los asesinatos en el término municipal de Sangarrén de Pedro Marzal, Andrés Gabarre, Francisco López, Ramón López, Joaquín Ereza, Francisco León, Lorenzo Val, Antonio Lardies, Mariano Abizanda y Antonio Castro, vecinos de Sesa.
Desde Pontevedra se investigó la muerte de Agustín Español Lomba en Sangarrén, asesinado el 13 de agosto de 1936 “Encontrándole en el cadáver los impactos”.
La declaración de Victoriano Bailo Santamaría, natural de Sangarrén, afiliado a la CNT, apunta que en el pueblo no ocurrió nada hasta el cinco de agosto que llegaron una columna del POUM “Los cuales se dedicaron a la profanación de la iglesia e incendio de las imágenes en la misma plaza del pueblo. Que seguramente los milicianos ordenaron la formación de un comité” Los miembros del comité fueron Mariano Abadía como presidente (En ignorado paradero) y como miembros Cándido Ciria Olivan, Julio Estallo Gracia (Ejecutado) y Victoriano Bailo Santamaría. Victoriano apuntó que durante la permanencia del comité no ocurrieron desmanes. “Que a los veinte días, aproximadamente, fue sustituido este comité por otro que lo componían Mariano Abadía, como presidente, Mariano Casanova Frago (F), como miembro, habiendo otros que no recuerda sus nombres. Que este segundo comité ordenó incautaciones y durante la permanencia del mismo se detuvo a dos personas llamadas Manuel Guallar (Médico) y Pascual Olivan”. Fueron sacados del pueblo por milicianos y no sabe dónde fueron dados muertos. En el pueblo funcionó la CNT y la UGT.
Requisado por la CNT. Sangarrén.
Félix Llovet Creus, afiliado a la CNT, la guerra le pilló cumpliendo servicio en el regimiento de Valladolid nº 20, segundo batallón, 2ª compañía de guarnición en Huesca. Durante los primeros días salió por los distintos frentes de Huesca hasta que el 1 de agosto de 1936, prestando servicio por la posición del carrascal de Prebedo fue hecho prisionero con unos treinta soldados, uno se llamaba Juan Madrid y potro apellidado Dols. Llevados al castillo de San Juan, fueron interrogados por García Oliver, quedando detenido por un mes. Salió voluntario para dar instrucción a milicianos en el castillo de Pebredo. Tras tres meses se le concedió un permiso de diez días para ir a su casa, descansando en Sangarrén Estada, y a su regreso fue ascendido a sargento. Luego fue trasladado a la 125 brigada Mixta, cuarto batallón comandado por Ricardo Zanoti, italiano, graduándose como teniente.
Genaro Ciria Corvinos, natural de Sangarrén, afiliado a la UGT, declaró que el 25 de julio de 1936 fue ocupado Sangarrén por un grupo de milicianos, compuesto por unos veinticinco hombres desconocidos y armados con fusiles “Los cuales penetraron en la iglesia destrozando las imágenes y ornamentos sagrados que quedaron tirados en la iglesia y seguidamente dieron la orden de que se formara un comité local integrado por un tal Abadías, vecino del pueblo, que actuó como presidente y que en la actualidad se encuentra en Francia, Pascual Bailo, vecino del pueblo que actuó como miembro y que actualmente se encuentra en Francia, Julio Estallo, vecino de dicho pueblo, que actuaba como miembro (Ejecutado), y Casimiro Alamán, que actuaba como miembro, también vecino del pueblo (Ejecutado)”. Genaro cita que en Sangarrén se formó colectividad. Los anteriores milicianos en el interior de la iglesia y les prendieron fuego en la plaza., juntamente con los archivos del ayuntamiento. Además, Genaro apunta “El día 16 de agosto de 1936 entraron en el pueblo varias centurias de milicianos que sacaron las imágenes que habían tirado”. “En el mes de septiembre u octubre de 1936 fueron detenidos tres vecinos llamados Pascual Olivan, Manuel Guallar y un tal Navarro, los cuales se dijo habían sido conducidos al pueblo de Vicién, rumoreándose más que habían sido asesinados. Que en el mes de octubre de 1936 unos milicianos que pertenecían a investigación según rumores y que tenían su oficina en Vicién, llevaron a Sangarrén un grupo de siete a nueve personas de Sesa, los cuales quedaron detenidos en la casa denominada Azcol y al día siguiente, sobre las ocho horas, fueron sacados por los mismos milicianos que los habían llevado y asesinados en el cementerio, ordenando seguidamente estos milicianos, que los vecinos de Sangarrén llevasen leña al cementerio y una vez que lo tuvieron, rociaron las victimas con gasolina les echaron encima de la leña y le prendieron fuego. Que después de cometidos estos crímenes, los mencionados milicianos de investigación, ordenaron al herrero del pueblo de Sangarrén que les hiciera una especie de parrilla para poderla colocar en un agujero hecho en tierra al objeto de poder quemar mejor las personas que fueran asesinadas y cuya parrilla ignora el diciente si se llegó a hacer”.
Conrad Estallo Torrero, maestro nacional natural de Puig Bolea, testificó que estaba destinado en Sangarrén, permaneciendo en el pueblo y que en el mes de agosto de 1936 fue ocupado el pueblo por fuerzas del POUM “Los cuales profanaron e hicieron algunos destrozos en la iglesia, nombrando un comité revolucionario. Que algunos días más tarde llegaron fuerzas de la columna Ascaso, que terminaron de destrozar las imágenes de la iglesia ignorando si fueron quemadas. Que los archivos del pueblo fueron quemados en la plaza del pueblo y que se realizaron requisas en todas las casas. Que del 29 al 31 de agosto de 1936 fue requerido el médico llamado Ramón Guart Sevil, para que fuera a Vicién a cuyo pueblo se trasladó con una ambulancia que para tal efecto habían llevado, según rumor público se dijo que no había llegado al referido Vicién por haberle asesinado en el camino. Que unos días más tarde se rumoreo que había sido asesinado dentro de su casa el vecino Hilario Frances, ignorando el declarante quién tomó parte en este hecho y forma en que se realizó, que más tarde se enteró el diciente que se habían llevado a Vicién al vecino José o Pascual Olivan Mercader, rumoreándose que lo habían asesinado, pero el declarante ignora quienes se lo llevaron ni quienes intervinieron en este crimen”. Conrad en marzo de 1938 marchó a Cataluña, destinado a Viura (Gerona), donde estuvo hasta el mes de enero de 1939, pasando a Francia y regresando a España el 28 de septiembre de 1939 por la Junquera, siendo etenido al presentarse al comandante del puesto de la guardia civil de Tardienta ingresando en la prisión de Huesca”.
De acuerdo con las relaciones nominales del santuario de la gran promesa de Valladolid, en Sangarrén, las víctimas asesinadas fueron Pascual Ciria Corvinos, Pascual Oliván Mercader, Manuel Guallar, Hilario Francés y José Paño Ballarín.
Sena. Rama separada 336. Pág 21
Francisco Miralves Castro (12 de agosto de 1936). Sacerdote de 65 años. Su cadáver apareció en Las Almunias, término de Sariñena. Sobre las heridas “No se pudo apreciar por el tiempo transcurrido”. Responsables Joaquín Ortiz (Se ignora paradero), José Cases Villa (Difunto), Antonio Ganeta Pena (Se ignora paradero) y Francisco Chavanell Merin (Se ignora paradero).
Un testimonio afirma que fue asesinado por orden del comité revolucionario. El informe de la Guardia Civil del puesto de Sena menciona que “En vista de los insultos y amenazas que recibía, de los elementos dirigentes marxistas, marchó en compañía de un sobrino a ocultarse a una masada o paridera de ganado, situada a unos 7 kilómetros de esta villa en la partida de las Almunias. Conocedores del punto en que se hallaba oculto, fueron a buscarle con un automóvil los dirigentes Joaquín Ortiz, cuñado del Rampín, vecino de Barcelona, José Cases Villa, que fue condenado a la última pena y cumplida, Antonio Garreta Pena, se supoine en el extranjero, estos tres individuos fueron los autores del asesinato, ensañándose disparándole a las piernas y una vez que le consideraron muerto le machacaron la cabeza e intentaron quemarle dándole fuego lo que no consiguieron por apagarse”.
Ramón Bosque Girál (22 de agosto de 1936). Sacerdote de 34 años de edad. Su cadáver apareció en la partida del Espartal, término de Sena. Responsables José Garreta Pena (Se ignora paradero), Antonio Garreta Pena (Se ignora paradero), Vicente López Charlez (Se ignora paradero), Antonio López Charlez (Se ignora paradero), Francisco Mir Cazcarro (Se ignora paradero), Alfredo Gistau Fornés (Se ignora paradero) y Miguel Pérez Vera (Se ignora paradero).
El informe de la Guardia Civil del puesto de Sena apunta que Ramón era natural de Azara y que se hallaba en un balneario de la montaña, por Boltaña, del que parece ser, al iniciarse la guerra “Se ausentó de dicho punto vagando por algunos pueblos donde no fuera conocido como sacerdote, hasta que fue detenido y conducido a Sena por unos desconocidos, los que según referencias, uno de ellos era el maestro de Vicién”. En Sena fue entregado al comité “Los que le hicieron las mil burlas, siendo asesinado a las cuatro o cinco horas de estar en este pueblo, sufriendo los malos tratos de obra y palabra de la chusma roja, siendo los autores directos los vecinos de Sena Francisco Chavanell Nerín, en Francia, José Garreta Pena, fallecido, Antonio Garreta Pena, fugado, Vicente Isidoro López Charlez, se ignora su paradero, Antonio López Charlez, iden, Francisco Mir Cazcarra, huido, Alfredo Gistau Torres, iden, Miguel Vera el pistolero, fallecido.”
Manuel González Almérge (23 de agosto de 1936). Farmacéutico de 55 años. Rinconada de san Pedro, Villanueva de Sigena. Responsables Miguel Pérez Vera (Se ignora paradero), José Garreta Pena (Se ignora paradero), Francisco Almérge Viñuales (Se ignora paradero), Vicente Chela Garcés (Se ignora paradero), Antonio Ariste Opi (Se ignora paradero), Baltasar Aragües Salillas (Se ignora paradero), José Ariste Opi (Se ignora paradero), José Lecina Lecina (Se ignora paradero), Antonio Lerin Villas (Se ignora paradero) y Manuel Cerezuela Molleu (Se ignora paradero).
Su hija, Carmen González Bruned, testificó que su padre ejercía de farmacéutico en Sena y fue asesinado en las mismas circunstancias que los demás.
El informe de la Guardia Civil, da cuenta que fue detenido junto a otros vecinos y llevado a las escuelas, que entonces servían de prisión “Siendo puestos en libertad con la obligación de presentarse todos los días al comité, el que los insultaba en unión de sus secuaces, siendo detenido otras varias veces, una de ellas conducido a Barbastro, de donde regresaron el día 23 de agosto”.
José Calvo Calvo (23 de agosto de 1936). Propietario de 52 años de edad. Alcalde de Sena. Rinconada de san Pedro, Villanueva de Sigena. Responsables Miguel Pérez Vera (Se ignora paradero), José Garreta Pena (Se ignora paradero), Francisco Almérge Viñuales (Se ignora paradero), Vicente Chela Garcés (Se ignora paradero), Antonio Ariste Opi (Se ignora paradero), Baltasar Aragües Salillas (Se ignora paradero), José Ariste Opi (Se ignora paradero), José Lecina Lecina (Se ignora paradero), Antonio Lerín Villas (Se ignora paradero) y Manuel Cerezuela Molleu (Se ignora paradero). Consideró autores de su muerte a Francisco Mir Cazcarro, Miguel Pérez Vera (Difunto), Vicente Chela Garces, José Garreta Pena (Fallecido), Francisco Almerge Viñuales, Antonio Tisaire Opi, vecino de Villanueva de Sigena, Baltasar Áragues Salillas también de Villanueva de Sigena, José Ariste Opi, José Lecina Lecina y Miguel Cerezuela Mallén, estos últimos también de Villanueva.
Carmen Calvo Sanz, hija de José, declaró que su padre fue detenido por el comité en su domicilio, en las primeras horas del día 23 de agosto “Siendo conducido con otros convecinos en un camión al sitio denominado Rinconada de Sampedro, en el monte Coveta, y asesinados todos ellos en circunstancias que se ignora. Anteriormente habían sido detenidas dichas víctimas varias veces y puestas en libertad aparente, pero vigilados y condenados de antemano, teniendo que presentarse diariamente al comité.”
El informe de la Guardia Civil señala que fue asesinado junto a sus compañeros “Con ensañamiento y después sus cadáveres pisoteados y machacados con las culatas de sus fusiles”.
Pedro Laguna (22 de agosto de 1936). Propietario. Rinconada de san Pedro, Villanueva de Sigena. Responsables Miguel Pérez Vera (Se ignora paradero), José garreta Pena (Se ignora paradero), Francisco Chavanell Nerín (Se ignora paradero), Vicente López Charlez (Se ignora paradero), Francisco Mir Cazcarro (Se ignora paradero) y Alfredo Gistau Torres, secretario del comité (Se ignora paradero).
Los siguientes fueron encontrados en la Rinconada de San Pedro, término de Villanueva de Sigena, todos menos Vicente Calvo. Los responsables fueron los mismos que asesinaron a Manuel González y a José Calvo, en el mismo día y lugar. Los asesinatos se acordaron en junta, según declaración de Carmen “A excepción de Manuel Sanz Ayudan y Manuel Mombiela Pomarol, “Que cuando realizaron las muertes estaban ausentes del pueblo dedicados a labores agrícolas”. El comité de Sena dependía de la UGT “Los obligaron a dimitir por su mala actuación” pero fueron reelegidos después de ocurridos los asesinatos.
Rafael Gasco y del Tejo (23 de agosto de 1936). Propietario de 67
Gabino Gasco García Fanjul (23 de agosto de 1936). Propietario 25 años
La esposa y madre, Teresa García Fanjul Fernández, declaró que fueron detenidos padre e hijo por el “pistolero” con un grupo de milicianos en su domicilio el 23 de agosto de 1936, siendo conducidos al ayuntamiento “Donde fueron atados con varios más y de donde les sacaron al amanecer del mismo día a la rinconada de San Pedro, término de Villanueva, donde fueron asesinados”. Sus cadáveres fueron quemados y arrojados a una fosa previamente abierta. Los responsables fueron “Los señalados en el estado nº 1 de Sena y además Segundo Tixaire (En Francia), presidente del comité y que ordenó los asesinatos, un tal Oran (En Barcelona), sastre, también inductor y el que planteaba como habían de realizarse y otros”.
La misma historia se repite para los demás en los informes de la Guardia Civil del puesto de Sena.
Vicente Isanta Pomar (23 de agosto de 1936). Comerciante 48 años Juez municipal en Sena
Manuel García Serrano (23 de agosto de 1936). Propietario de 50 años
Vicente Izuel Buret (23 de agosto de 1936). Industrial de 61 años.
Victorina Cambra Pastor, mujer de Vicente, declaró que fue asesinado en las mismas circunstancias que las otras personas. Al ser desenterrados los siete cadáveres no pudieron ser identificados “Por estar los restos mezclados, triturados sus huesos, lo que demuestra que debieron ser horriblemente martirizados. Todos los restos de los siete están enterrados en el cementerio de esta localidad”.
Vicente Calvo Chalvez (24 de agosto de 1936). Propietario de 33 años. Encontrado en el término de Santalecina. Responsables Manuel Pérez Vera, Luis López Colungo, José Garreta Pena, Joaquín Campo Chavanell y Martín Peruga.
1 de agosto de 1936. Saqueo de todas las imágenes y ornamentos religiosos de la iglesia parroquial, ermita de Santa Quiteria y Santa Chus, profanando y quemando dichas imágenes y ornamentos.
6 de agosto de 1936. Alarmando al pueblo por medio del temor requisando la mayoría de las casas por considerar a sus propietarios personas cristianas, sacando las imágenes y cuadros religiosos quemándolo en la plaza pública. Destrucción de mobiliario y del juzgado municipal, todo instalado en un local a excepción de algunos documentos que el actual secretario, arriesgando su vida, pudo ocultar, entre ellos el registro civil.
9 de agosto de 1936. Quema y saqueo de toda la documentación del cuartel de la Guardia Civil.
10 de agosto de 1936. Quema y saqueo de los documentos parroquiales a excepción de los libros de nacimiento, matrimonio y defunciones, que también el secretario de este ayuntamiento … por el alguacil del mismo con grave riesgo pudieron ocultar haciendo entrega de ellos al ser liberado este pueblo al señor cura en cargado de la parroquia en este pueblo.
Responsables Joaquín Tisaire Caradal (Juzgado), Vicente Elcoso Porta (Fugado), Francisco Chavanel Merín (Fugado), Vicente Chela Garces (Fugado), Vicente López Charlez (Fugado), Fermín Claveria Royo (Fugado), Alfredo Gistau Torres (Fugado), Miguel Polo Grota (Fugado), Epifanio Cerezuela Cervera (Detenido), Pedro Badia Puértolas (Detenido), Antonio Gameta Pena (Fugado), Tomás Bueno Sanclemente (Detenido), Antonio López Charlez (Fugado), José Calvo Almerge (Fugado) y Segundo Solanas (Fugado),
Salvador Badenas Guillén, vecino y afiliado a la UGT declaró “Que los primeros días llegaron milicianos procedentes de Cataluña los que ordenaronla destrucción de la iglesia e incendio de las imágenes, que en este hecho intervinieron vecinos de este pueblo. Se formó un comité revolucionario compuesto por Segundo Tisaire, como presidente y en paradero desconocido, Cirilo, como miembro y en Francia, Manuel Sanz Lahuerta, en el pueblo, Manuel Mombiola, en Sena. Que el día 22 de agosto aproximadamente llegaron unos milicianos del que iba como jefe un tal Miguel apodado El Pistolero que tuvo un bar en el pueblo de Sena”. Salvador, que en ese momento se encontraba realizando faenas agrícolas, oyó decir que se llevaron a las sietes personas y los asesinaron. “Que las órdenes de incautaciones y otros desmanes eran dadas por el comité y las detenciones y asesinatos las cometieron el grupo que mandaba el citado Miguel El Pistolero”.
La Causa General de Sena también aporta información sobre Manuel Blecua Galindo, natural de Sena, quién, a pesar de ser un gran propietario, pertenecía a Izquierda Republicana. En Berbegal participó en la destitución del ayuntamiento y en la creación de una “gestora” que presidió como alcalde presidente “Autorizó mítines comunistas, los cuales presidió, y en convivencia con el ayuntamiento promovieron varios conflictos sociales en los primeros días. Ordenó el desarme de las personas de derechas llegando a presenciar los registros domiciliarios, una vez constituido el comité revolucionario siguió con todos ellos. Igualmente se recoge a Ignacio Ramón Uriol, natural de Sena y afiliado a la UGT “Se puso con el mayor entusiasmo a las órdenes del comité rojo, no consta haya tomado en asesinatos ni robos, pero si en asaltos de las propiedades por la colectividad socialista a las familias de los vecinos de orden asesinados, con lo cual cooperó y defendió. El día 28 de marzo de 1938, a la llegada de las fuerzas nacionales, abandonó el pueblo”.
Diligencia de Santalecina sobre Vicente Campo Charles, vecino de Sena y asesinado en Santalecina.
En la bajada por la que se desciende hasta el pueblo, por la carretera procedente de Sariñena, se encuentra la fosa común de Sena, del 1 de agosto de 1936, situada justo detrás de la fuente delSabinar. De acuerdo con SIPCA “Se desconoce la localización exacta de esta fosa, por lo que las coordenadas se ofrecen a título estimativo. Estaría situada justo detrás de la “fuente del Sabinar”. Ahora ese terreno ha quedado totalmente desfigurado a causa de la acción natural de un pequeño torrente que discurre por ese mismo punto, hasta el punto de que es muy improbable que la fosa siga existiendo. En ella permanecería sepultado un vecino de Villanueva de Sijena asesinado por los sublevados el mismo día de su entrada en Sena a causa de su empecinada negativa a ceder parte de las ovejas del rebaño que cuidaba a las fuerzas invasoras. La fecha de los acontecimientos es aproximada. Víctima Ramón Morillo.”
Otras víctimas de la represión ejercida por los sublevados: Un vecino de Sena llamado Joaquín Peralta Ferrer fue ejecutado en Huesca por los franquistas en el mes de septiembre de 1940.
De acuerdo con las relaciones nominales del santuario de la gran promesa de Valladolid, en Sena, las víctimas asesinadas fueron Francisco Miralves Castro, Vicente Isanta Pomar, Vicente Izuel Buret, Manuel González Almerge, Vicente Calvo Charlez, José Calvo Calvo, Rafael Gascó y del Tejo, Gabino Gascó y García-Fanjul y Manuel Garnica Serrano y en el frente José Almerge Monter.
Senes de Alcubierre. Rama separada nº 337.
La causa General recoge a Manuel Arteza Morlans (1 de septiembre de 1936), industrial de 52 años y alcalde en la…. época Primo de Rivera. Fue fusilado en Tardienta “Blas Puyol Arruga la presenció siendo fusilado por el comité Tardienta”.
El 26 de marzo de 1938, en la partida denominada “Cazasolas” muerto de campaña, sus restos se… era un miliciano, otros datos no se pueden facilitar, 25 años.
Del 25 de agosto al 15 de septiembre de 1936 se produjo la destrucción de edificios, la iglesia parroquial con todos sur ornamentos religiosos. Un pajar de Severo Asín Otal. Saqueos casas de Severo Acín Otal, Francisco Astera Morlans, Elias Abadía Laguarta y Carmen. Además de profanaciones en el cementerio municipal.
Severo Acín Otal declaró que Manuel Ateza Morlans fue conducido a Tardienta montado en un camión permaneciendo cinco días detenido. Su cuerpo fue hallado a las afueras del cementerio y su cadáver presentaba heridas en el cuerpo y frente. Su sobrino Severino Acín declaró que su tío fue detenido por cinco o seis milicianos, conducido a Tardienta, maltratado en el camino y donde permaneció cinco días detenido. Manuel fue detenido el 27 de agosto de 1936.
Aquel campesino asediado por nosotros no daba abasto: el pueblo era Senés de Alcubierre, el batallón era el tercero, el frente estaba más allá. No sabía otra cosa.
Artís-Gener, Avel·lí. (1969). 556 Brigada Mixta (p. 30). Barcelona: Pòrtic.
«El protagonista vuelve a Senés después de haber entrado en combate por primera vez, en el ataque al que llama, muy probablemente de forma equivocada, ‘ermita de Santa Lucía’ (atendiendo a factores geográficos ya la Historia de la Guerra Civil de la zona, es poco probable que este enfrentamiento pudiera darse en ninguna ermita que recibiera ese nombre» (https://www.mapaliterari.cat/). Este espacio forma parte del itinerario que siguió el protagonista de «556 Brigada mixta», desde finales de 1936 hasta finales de la Guerra Civil. Elaboración a cargo de Teresa Sáez Cuenca.
Había un silencio que estremecía. Bajo unos árboles estudiamos la ascensión a la colina. Hasta la cima hacía como una escalonada de márgenes y nos parecía que todo dependía de alcanzar el primero. Vimos a compañeros que ya llegaban, con una corrida, y corrimos nosotros. Fue entonces cuando cantó su primera ametralladora.
Artís-Gener, Avel·lí. (1969). 556 Brigada Mixta (p. 39). Barcelona: Pòrtic.
Llegamos a Senés por la noche. Como por el camino no veíamos más que los que teníamos inmediatamente delante o detrás, ignorábamos a los que faltaban. Pero dentro de la paridora fue tan evidente que muchos no habían vuelto, que el corazón se nos hacía pequeño.
Artís-Gener, Avel·lí. (1969). 556 Brigada Mixta (p. 41). Barcelona: Pòrtic.
Torralba de Aragón
Los inicios de la guerra, en Torralba de Aragón, parece ser que se desarrollaron con cierta normalidad. Entre los días 28 o 29 de julio de 1936 llegaron a la localidad grupos de milicianos pertenecientes a la columna Carlos Marx, al mando de José Del Barrio Navarro. Joaquín Paño Anzano, natural de Barbus pero residente en Torralba de Aragón, labrador afiliado a la CNT, declaró que los milicianos ordenaron que se constituyese un comité revolucionario.
El mismo día quedó constituido el comité revolucionario de Torralba de Aragón. Al mando estuvo Francisco Orús, secretario Jesús Bolea, Miguel Paño, Juan José Novales, Juan Abadía, Hilario Fanlo, Antonio Gracía, Ángel Paño y Joaquín Paño Anzano. (Testimonio de Joaquín Paño Anzano). Desde entonces se nombraron a diez individuos para hacer guardias en la carretera con unas tercerolas, por cuyos servicios se les entregaba o pagaba diez pesetas diarias.
Los milicianos profanaron la iglesia, tiraron la puerta y sacaron los objetos y les prendieron fuego, “Ignorando que hicieron de los objetos de valor” (Testimonio de Joaquín Paño Anzano).
A los diez días llegó un jefe de centuria con los nombres del nuevo comité. Aquel debió de estar presidido por José Novales Corvinos, vicepresidente Francisco Orus Orus, secretario Jesús Bolea Aso y vocales Juan Abadía Bareche, Gerónimo Abadía Bareche, Vicente Novales Leri, Joaquín Paño Anzano, Manuel Catevilla Abadía y Juan José Novales Orus. Testimonio Jesús Torrecilla Pociello).
A los cuatro días de la constitución del nuevo comité, desde Tardienta llegaron individuos de investigación con la intención de llevarse a Lazaro Torrecilla y Agustín Abadía.
Agustín Abadía Capapey (2 de noviembre de 1936). Labrador y concejal de 78 años de edad. Fue fusilado en masa en Tardienta por los mismos guardias que los custodiaban.
Fue detenido el 9 de agosto de 1936 y puesto en libertad al día siguiente por parte del comité revolucionario. A finales de agosto fue detenido definitivamente por parte de Joaquín Pano Anzano, encarcelado en Tardienta y fusilado el 20 de octubre de 1936. (Testimonio de su hija Aurora Abadía Orus).
Lazaro Carrecilla Cáncer (14 de septiembre de 1936). Labrador y concejal de 78 años de edad. Fusilado en Tardienta. Su sentencia fue firmada por los miembros del comité.
Benito Torrecilla Pociello. 48 años, labrador y concejal. Apareció muerto en una habitación, simulando se había ahorcado. Se acusó de su muerte a los hermanos José y Antonio Novales Corvinos y los hermanos Juan y Gerónimo Abadía Bareche.
Fue detenido y llevado a la cárcel de la localidad el 9 de noviembre de 1936, fue separado de los demás detenidos, a una habitación contigua donde a los días fue asesinado. Su hermano, José Torrecilla Pociello declaró que lo asesinaron los miembros del comité ayudados por Antonio Novales Oliva, no perteneciente al comité, y que la muerte la realizaron ahorcándolo y que aún después de muerto se tiene referencias que fue pisoteado y maltratado.
El 25 de marzo de 1938 fueron encontrados los cadáveres de 25 soldados milicianos rojos, en las trincheras de… Desconocidos.
Joaquín Paño Anzano se alistó en la columna Carlos Marx en el frente de Tardienta, a los pocos días fue herido y trasladado al hospital de San Pablo en Barcelona, donde permaneció hasta diciembre de 1936. Regresó a la misma columna en Tardienta. A los dos meses pidió la baja y se fue a su pueblo a llevar sus tierras.
La Carlos Marx ocupó desde Tardienta hasta Alcubierre. El 1er. Regimiento se encontraba en Alcubierre y aledaños del pueblo y estaba compuesta por 3 batallones. El 2º Regimiento se encontraba en la localidad de Tardienta y alrededores estando compuesta de 3 batallones y el 3er. Regimiento en Robres, compuesto por 3 batallones.
A principios de 1937, los batallones de infantería de la División Carlos Marx tenían una fuerza de entre 470 y 640 hombres cada una. La misma División Carlos Marx disponía, además, de un Grupo de Reconocimiento Divisionario de 155 hombres a Barbués, una Compañía de Transmisiones de 139 hombres a Almuniente; un Batallón de Ingenieros de 823 hombres a la sierra de Torralba de Aragón; un Centre de Instrucción a Almuniente; un Grupo de Intendencia de 75 hombres a Poleñino, el famosos Batallón Rojo de Choque, que se estaba formando a Grañén y a Torralba de Aragón, etc.A la vez la columna también contaba con tres baterías de artillería. Hernàndez, F. Xavier. Història Militar de Catalunya. Vol. IV: Temps de revolta. Barcelona: Rafael Dalmau, Editor, 2004,
La artillería de la 27 División estableció en Torralba de Aragón la Brigada Mixta 124, 4a Batería 105 de montaña al mando del teniente Fernández Cadenas. Mientras en Alcubierre la Brigada Mixta 122, 11a Batería 75 al mando de Boris y en Robres la Brigada Mixta 123, 10a Batería 75 a las órdenes de Stefanelli. Organización de la artillería de la División 27 el 15 de junio del 1937 (Fuente: elaboración propia a partir de los datos de Guarner, 1980: 387. “La Bruixa”: els voluntaris del PSUC a la Guerra Civil espanyola Francesc Closa Salinas.).
El general Walter en el desfile de la XI Brigada Internacional en Torralba de Aragón. 7 de noviembre de 1937.
José Novales Oliva acabó en Francia, igual que Juan Abadía Bareche, Francisco Orús Orús, Gerónimo Abadía Bareche y Juan José Novales Orús. Manuel Catevilla Abadía, una vez “liberada Barcelona fue detenido y trasladado al a prisión de Zaragoza donde fue juzgado por los tribunales militares y sentenciado a la última pena efectuándose”. Antonio Novales Oliva (No pertenecía al comité), cárcel de Huesca, fue sentenciado a pena de muerte conmutada a cadena perpetua. Juan Antonio Novales Orús “Murió en el frente rojo haciendo frente a los nacionales”. Jesús Bolea Aso fue detenido tras la toma de poder de los nacionales, trasladado a la cárcel de Huesca fue sentenciado a muerte. Joaquín Paño Anzano fue capturado y una vez tomada Barcelona y trasladado a la cárcel de Huesca, en el momento de la declaración de José Torrecilla Pociello, Joaquín aún no había sido juzgado.
Francisco Orús Orús, natural de Torralba de Aragón, nació el 5 de octubre de 1910. Fue obrero y perteneció a la UGT, se exilió a Francia. Además de ejercer el cargo de vicepresidente, en el segundo comité, ocupó la centralita de teléfonos de Robres.
Roque Abadías Martínez, vecino de Torralba, “Hizo guardias con armas por el pueblo y extramuros. Fue con unos veinte individuos más mulos a llevar víveres y municiones a las posiciones de los rojos en Almudévar, el Cuervo y Castillo de San Juan”.
En Torralba de Aragón se instaló un pequeño hospital, también conocido como hospitalillo, habilitado en casa Garín.
La ambulancia 15 con sus ocupantes reposando en la casa habilitada como hospitalillo en Torralba de Aragón. Joaquín Leal Moreno. Diciembre de 1936 ES/AHPHU – F/00207/0003_0014.
El zaragozano Joaquín Leal Moreno, participó durante la guerra como conductor de ambulancias. Joaquín creo en el mismo hospital de Torralba una escuela para niños y adultos además de fotografiar por la zona varias escenas de la contienda, especialmente relacionadas con su actividad y la ambulancia núm. 15.
Grupo de dos adultos y nueve niños en la Escuela fundada por Joaquín Leal Moreno. Hospital de Torralba de Aragón. Joaquín Leal Moreno. 1937. ES/AHPHU – F/00207/0001_0002.
Noticias del frentede Torralba de Aragón
Paradero de un miliciano. El camarada León nos ruega comuniquemos a su familia que se halla en el regimiento de la U. R. S.S. n.° 3, tercer batallón, cuarta compañía de guerrilleros de Zuera, en la sierra de Torralba, sector de Tardienta.
La Vanguardia, 23 de febrero de 1937.
Otros aviones facciosos han hecho una incursión sobre Torralba. Nuestras baterías antiaéreas les han hostilizado haciéndoles huir, sin que pudieran realizar labor alguna.
La Vanguardia, 3 de octubre de 1937.
La aviación enemiga ha volado sobre Monte Oscuro, Alvero Bajo y Torralba, pero los aviones enemigos se han visto obligados a volar a gran altura por temor a los disparos de las baterías antiaéreas, y como además la niebla ha dificultado la visibilidad, rio han podido lograr sus objetivos.
La Vanguardia, 18 de noviembre de 1937.
La artillería rebelde ha disparado sobre las posiciones leales de Torralba y otras del sector. La nuestra ha replicado buscando el blanco en los emplazamientos rebeldes. Al parecer, los disparos de nuestras baterías han sido eficaces, toda vez que los cañones enemigos han sido acallados. Por los soldados leales ha sido advertido que los facciosos realizaban trabajos de fortificación en sus posiciones del Vedado, trabajos que han sido paralizados por el fuego de nuestros fusiles. Por parte de un grupo de tiradores republicanos se ha hostilizado la posición enemiga de la Ermita de San Jorge, en el momento en que en esta posición se iba a verificar el relevo, motivando la dispersión de las fuerzas que pretendían realizar este servicio.
La Vanguardia, 23 de noviembre de 1937.
De acuerdo con las relaciones nominales del santuario de la gran promesa de Valladolid, en Torralba de Aragón, las víctimas Torralba de AragónFrente Nicolás Allué Paño Asesinados Agustín Abadía Capapey Benito Torrecilla Pociello Lázaro Torrecilla Cáncer.
Usón y Tramaced. Rama separada 341.
Joaquín Barón Bardé (4 de octubre de 1936). Empleado de 42 años de edad. En el cementerio de Tramaced. Presentaba tiro de fúsil. Natural de Alcolea de Cinca, residente y vecino de Huesca. Fue asesinado en el cementerio de Tramaced por la checa roja del “Abuelo” cuyo jefe lo llamaban León, ignorando sus apellidos y un tal Claraco, preso actualmente en Huesca, no conociendo los demás individuos de dicha checa.
Una checa o cheka era una instalación que durante la guerra civil española fue utilizada en la zona republicana al margen de las leyes para detener, interrogar, torturar, juzgar de forma sumarísima y asesinar a sospechosos de simpatizar con el bando franquista.
En Usón se saqueó, robó y quemó los altares, imágenes, objetos sagrados, desprendimiento de las campanas de la torre de la iglesia parroquial
Destruidos el archivo municipal, parroquial, juzgado municipal y registro civil
En Tramaced también fue destruido, robado y cuanto quemado cuanto había dentro de la iglesia
Destrucción el registro parroquial.
Los autores de los hechos fueron las milicias del partido Obrero Unificado Marxista, destinadas en el próximo pueblo de Sesa y obligaron a la fuerza a un individuo de cada familia residente en Usón a sacar o desalojar la iglesia, muy parapetados en armas, los cuales no se han podido identificar hasta la fecha.
Villanueva de Sigena. Rama separada 342.
Según la Causa General aparece la siguiente relación de víctimas:
Antonio Montull Carilla (30 de julio de 1936), sacerdote de 54 años, su cuerpo apareció en el río, en las proximidades del pueblo con varias heridas de pistola fúsil y escopeta, fue quemado.
Sacerdote del monasterio de Sigena. Se cita que su muerte fue el día 3 de agosto de 1936. “Lo detuvieron por la mañana, a eso de las nueve, estando hospedado en la casa del vecino Francisco Salillas Ibarz. Seguidamente fue asesinado a unos dos kilómetros de distancia del pueblo”.
De acuerdo a un informe de la Guardia Civil del Puesto de Sena “la guerra “Le sorprendió en el Real Monasterio de Sigena, donde ejercía de capellán; en los primeros días, se presentó un automóvil conducido por unos desconocidos, al parecer catalanes, que les acompañaban dos mujeres, los cuales después de hablar con los dirigentes marxistas del pueblo de Villanueva de Sigena, marcharon al susodicho monasterio de Sigena procediendo a la detención del citado sacerdote, al que después de mil mofas e insultos lo llevaron al puente de hierro de la carretera de Bujaraloz a la estación del Tormillo donde le dispararon varios tiros con las pistolas que estos y sus acompañantes llevaban, hasta que le dejaron por muerto, a unos dos kilómetros del pueblo de Villanueva, regresando a este, donde como una graciosidad contaron el hecho. Seguidamente salió para el citado punto el vecino Manuel Cerezuela Mallen, con una escopeta y una lata con gasolina y como al llegar encontrara al precipitado sacerdote aún con vida y dispuestos a lavarse sus heridas en el río le disparó varios tiros con la escopeta que llevaba los que le acabaron de producir la muerte, rociándole a continuación con gasolina y prendiéndole fuego”. Según manifestó Manuel Cerezuela, le acompañaba Antonio Fuentes Torres.
José Elduque Galindo (2 de agosto de 1936). Comerciante, de 27 años de edad, jefe local FE y concejal. “En término de Castelflorite, heridas de fusil y pistola”. “Fueron a buscarle por la mañana al pueblo de La Masadera y al encontrarle lo detuvieron, asesinándolo a poca distancia del lugar de la detención”.
El informe de la Guardia Civil de Sena dice lo siguiente “Este señor estaba afiliado a Falange, habiendo sido detenido por repartir propaganda durante la Republica, ocho días antes del GAN, fue puesto en libertad y vino al pueblo a reunirse con sus familiares y en donde le sorprendió el alzamiento. Como era tan perseguido al iniciarse el mismo marchó a ocultarse por el monte en unión de su convecino Eliseo Salillas Ibarz, al intensificar su persecución y serles imposible el permanecer por más tiempo sin ser descubiertos, el referido Salillas regresó a su casa ocultándose en unión de su padre en una falsa tabicada y el informado marchó a casa de unos parientes al pueblo de Lamasadera en donde estuvo varios días hasta que los dirigentes marxistas de Villanueva de Sigena se enteraron de su paradero y marcharon a detenerle sobre el día 20 de agosto de 1936 sus convecinos Florentín Chesa Carrera, fallecido, José Ariste Opi, en Francia, José Lecina Lecina, idem, Antonio Ariste Opi, en Francia, Baltasar Aragues Salillas y Antonio Lerín Villas en unión de los vecinos de Castelflorite Sabino Peralta Baches, en Francia, y Antonio Mur Ester, desaparecido. Los cuales le asesinaron en el trayecto de Lamasadera al pueblo de Castelflorite. Una vez ejecutado el hecho el antedicho Antonio Lerin Villas le quitó la cartera de lo que luego se vanagloriaba, hallándose en la actualidad en la prisión de Huesca condenado a la última pena.”
Ramón Galindo Marcial (4 de agosto de 1936), labrador de 34 años, simpatizante FE y concejal. En cementerio de Peñalba, varios de bala fúsil. “Su detención se efectuó por la tarde. Fue llamado al comité donde le esperaban los sicarios rojos que a eso de las seis lo hicieron montar en un coche llevándolo a las inmediaciones del cementerio del pueblo de Peñalba donde lo asesinaron al atardecer”. El informe de la Guardia Civil del puesto de Sena indica que fue asesinado en las tapias del cementerio de Ontiñena.
Otro informe cita “Se hallaba en su domicilio que no podía salir de casa por ser constantemente y amenazado por los elementos marxistas. A las 18 horas del día 5 de agosto de 1936, se presentaron los vecinos de dicho pueblo José Lecina Lecina, Antonio Lerín Villas y Pedro Grota Martín, los cuales le ordenaron que les acompañara y llegados al camión le obligaron con insultos y empellones los dos últimos nombrados a montar en el mismo, siendo estos los verdaderos responsables del asesinato por resentimientos que entre ellos tenían, conduciéndole en el camión en unión de sus convecinos José Rodellar, Virginio Ledesma y Celestino Grota a las tapias del cementerio de Ontiñena donde fueron asesinados”. El mismo caso se describe para José Rodellar Lorda y Virginio Ledesma Modrego.
José Rodellar Lorda (5 de agosto de 1936). Labrador de 54 años de edad, alcalde de la localidad. Lo asesinaron el 5 de agosto de 1936, su cadáver apareció en el cementerio de Peñalva y presentaba heridas de cuchillo y de bala de fúsil. Al iniciarse la guerra “Se hallaba en su domicilio, donde permaneció hasta las 18 horas del día 5 de agosto de 1936 en que le fueron a buscar unos desconocidos con un camión que le condujo en unión de sus convecinos Virginio Ledesma, Celestino Grota y Ramón Galindo, llevándolos al cementerio de Ontiñena donde fueron asesinados” (Informe Guardia Civil del puesto de Sena).
Virginio Ledesma Modrego (5 de agosto de 1936). Sastre de 33 años. El informe de la Guardia Civil del puesto de Sena indica que fue asesinado en las tapias del cementerio de Ontiñena.
(5 de agosto de 1936), 60 años y labrador. El informe de la Guardia Civil del puesto de Sena indica que fue asesinado en las tapias del cementerio de Ontiñena. “Al iniciarse el GAN se hallaba en su domicilio donde le practicaron un registro los llamados Miguel Cazcarra López y José Ariste Opi, que se hallan en Francia; Antonio Lerin Villas, en la prisión de Huesca; y Luis Ballarín Peruga, en la prisión de Valencia, llevándose una escopeta, una pistola y varios objetos religiosos, haciéndole mofas y escarnios. El día 5 de agosto sobre las 18 horas se presentó un camión con varios desconocidos, capitaneados por Tomás Cases Villa, natural y vecino de Sena, que formó parte de la comarcal de Angües, que tantos crímenes cometieron, llevándose al informado en unión de sus convecinos José Rodellar Lorda, Virgilio Ledesma Modrego y Ramón Galindo Marcial, a las tapias del cementerio de Ontiñena donde fueron asesinados.” En un informe de la Causa General, Celestino figura como juez municipal.
Según informes de la Causa General, Virginio y Celestino fueron asesinados en Peñalba de la misma manera que José Rodellar Lorda. Vicente, en cambio, en el cementerio del pueblo de La Almolda (Zaragoza), varias de bala de fúsil. A los señores Rodellar, Grota y Ledesma también los detuvieron por la tarde, el día cinco, siendo conducidos al comité y obligados seguidamente a montar en un camión que los condujo a Peñalba donde se les asesinó. A Celestino Grota Foradada se le practicó “Un registro llevándose una escopeta, una pistola y varios objetos religiosos, haciéndole mofas y escarnios”. Se lo llevaron el día cinco, a las 18:00 horas para ser fusilado con los otros vecinos en las tapias del cementerio de Ontiñena.
Vicente Monserrat Millán (3 de agosto de 1936), sacerdote de 35 años, quedan recogidos como simpatizantes de la FE, ninguno derechista, juez municipal. Afiliado a AP ninguno. “Al sacerdote Montserrat le detuvieron en su residencia del Cuarto bajo del Sillar, monte enclavado en esta jurisdicción municipal, a unos diez kilómetros de la localidad, y seguidamente fue trasladado al pueblo de La Almolda donde lo asesinaron inmediatamente de llegar”.
Vicente era administrador de la finca del cuarto bajo del Sisallar, donde se presentaron, el día 21 de julio de 1936, los vecinos de Sena José Lerín Villas, que se halla detenido en la cárcel provincial; José Cerezuela Mallén, fallecido; José Cazcarra López, en el pueblo en libertad condicional; Julián Ariste, en el pueblo y Matías Latre, vecino de Ontiñena, que se ignora, los cuales por orden del alcalde en aquella fecha, José Lecina Lecina, para que bajaran al pueblo, lo que no efectuó hasta el día 24 que se presentaron nuevamente los llamados Ramón Luesma González, que se halla en el pueblo en libertad condicional y Manuel Cerezuela Mallén, los cuales iban armados a recoger las armas que el referido sacerdote tenía en la casa de campo donde residía. Al venir al pueblo le salió al encuentro la guardia roja, compuesta por Miguel Cazcarra López, que se halla en Francia y Ramón Cazcarra López, en el pueblo, en prisión atenuada, haciéndole presentarse en el ayuntamiento donde se hallaban los vecinos Juan José Aragüés Chesa y Leoncio Luesma González, que se hallan el libertad condicional en el pueblo, los cuales le hicieron saber que entregarían las armas y municiones de que disponían, marchando seguidamente a casa de la vecina Wenceslada Chesa, donde se alojaba cuando bajaba al pueblo y estuvo hasta los primeros de agosto del mismo año que marchó a ocultarse al bosque de la referida finca por el mal cariz que tomaba la situación. Habiéndose enterado de la huida, el día 3 de agosto de 1936, Antonio Lerín Villas obligó al chofer José Calvo Chesa, para que con un automóvil del vecino de Sena José Calvo que le fue requisado, se preparara para ir a buscar al sacerdote referido que sabían se encontraba en el monte, marchando a las 11 de la mañana, ocupado por los sujetos José Lecina, Antonio Lerín Villas, Luis Ballarín Peruga, detenido en la cárcel de Valencia, José Cerezuela Mallén, fallecido, y José Ariste Opi, en Francia; llegados a la casa del Sisallar la rodearon entrando a registrarla y como en el primer registro no fue hallado, volvieron a repetir su búsqueda, saliendo seguidamente el Antonio Lerín Villas con el sacerdote, manifestándole a los demás que el granuja se hallaba oculto entre la paja de la pajera, montándole seguidamente en el automóvil conduciéndole al pueblo de La Almolda, entregándole al jefe de las fuerzas rojas de la columna Durruti diciéndoles que le entregaban un cura muy fascista contestándole que marcharan sin cuidado que quedaba de su cuenta, siendo fusilado a la media hora, después de los insultos y atropellos consiguientes. (Informe Guardia Civil puesto de Sena).
Francisco y Eliseo Salillas Ibarz (5 de agosto de 1936) “Hallándose los descritos en las faenas de trilla vieron llegar un coche con gente armada adentrándose a su domicilio donde seguidamente los ocupantes del coche en unión de vecinos del pueblo que se citan de presentarse amenazando tirar la puerta sino se daban presos, obligando primero a huir y luego a permanecer ocultos en un cielo raso por espacio de 20 meses a los citados Salillas, a los que requisaron de domicilio y propiedades casi por completo, incluso ganado y caballerías.”
José Peralta Torres (10 de agosto de 1938), 45 años sacerdote. “En el pueblo Vilas del Turbón, varios balazos de fúsil.
El informe de la Guardia Civil del puesto de Sena manifestó lo siguiente: “El citado sacerdote, párroco de Villanueva de Sigena, le sorprendió el GAN en un pueblo de Cataluña donde según noticias se hizo una operación quirúrgica en la garganta de la que no quedó bien la 1ª vez y al repetir la 2ª operación murió a causa de la dolencia y sufrimientos por la persecución de que era objeto.”
José Salillas Ibarz (24 de agosto de 1936), 51 años y recaudador “En las proximidades del pueblo, heridas diversas de balas fusil y escopeta”. “Después de hacerle pasar unos días terribles de congoja y humillación, lo trasladaron por la mañana en un camión a una presa que se estaba construyendo sobre el río Alcanadre y después de obligarle a trabajar durante todo el día, de regreso por la tarde lo detuvieron en el vecino pueblo de Sena y los rojos de allí le obligaron a montar en un coche que lo trasladó al punto donde fue asesinado seguidamente”.
Según el informe de la Guardia Civil del puesto de Sena “Después de obligarle a presentarse diariamente al comité y hacer trabajos impropios a su estado, con mil mofas y escarnios de los dirigentes y sus secuaces, el día 24 de agosto de 1936, el sujeto Fermín Marco Capablo, le obligó a montar en un camión en compañía de su hijo José salillas Cortés llevándoles a trabajar a la presa del riegos, al regreso por la tarde llevaron al informado a Sena, mandando al hijo a su casa, continuando con el padre en un coche ocupado por Miguel Pérez Bera, José Garreta, fallecido, y dos más que se ignoran todos vecinos de Sena, llevándole a asesinar entre el término de Villanueva y Ontiñena, siendo los principales responsables el citado Fermín Marco Capablo, con el que tenía resentimientos antiguos, el cual se halla en Francia, José Lecina Lecina, iden, Antonio y José Ariste Opi, iden, Florentín Chesa Carrera, Baltasar Aragüés Salillas, en Francia, Manuel Carrera López, iden, y Antonio Lerin Villa, en la prisión provincial de Huesca.
Pablo Calvo Chesa (31 de diciembre de 936). Labrador 25 años, simpatizante FE. Fue asesinado en Lérida, no ha sido hallado. “Lo asesinaron durante la noche del 31 de diciembre de 1936 al 1 de enero de 1937, en Lérida, habiendo sido juzgado por un tribunal popular”.
Asesinato recogido por la Guardia Civil del puesto de Sena. “Al iniciarse el GAN se hallaba el informado en el domicilio de su madre, viuda, siendo detenido por sospechar estaba afiliado a Falange, quién días después de muchos días fue conducido a la cárcel de Lérida donde después de la presión ejercida por los elementos marxistas del pueblo y en especial por Amado Pomarol Murillo, que se halla en Francia y Joaquín Costa Pueyo, en la prisión provincial, con los cuales tenía resentimientos personales, fue cambiado de celda y asesinado por la chusma marxista de Lérida y sus contornos”.
Los labradores José Alaiz Calvo, Joaquín Cambra Alegre, Nicéforo Fumanal Revilla y Joaquín Cabrerizo Navarro (1937). Por arma de fuego. Responsables Antonio y José Ariste Opi, Manuel Lacoma Rodellar, José Lecina Lecina, Antonio Lerín y Silvestre Cerezuela Montull.
30 de julio de 1936. Incendio, profanación, saqueo total, robo y destrucción completa, llegando incluso al desenterramiento de monjas del Real Monasterio de Sigena.
5 de agosto de 1936. Incautación, robo, saqueo de sus bienes muebles e inmuebles de José Rodellar Lorda.
4 de agosto de 1936. Incautación, robo, saqueo de todos sus bienes en general de Ramón Galindo Marcial.
3 de agosto de 1936. Incautación, robo, saqueo de todos sus bienes en general de Juan Bertran Coma
28 de julio de 1936. Incautación, robo, saqueo de todos sus bienes en general de José Salillas Ibarz.
28 de julio de 1936. Incautación, robo y saqueo de comercio y parte de bienes de José Elduque Galindo.
30 de julio de 1936. Destrucción, robo y saqueo de la iglesia parroquial.
5 de agosto de 1936. Incautación, robo y saqueo de parte de sus bienes de José Blecua Marcial, Pedro Ibarz Lax y viuda de Pablo Calvo.
20 de julio de 1936. Incendio y destrucción de ermita de San Blas.
24 de julio de 1936. José Salillas Cortes. Detención y amenazas de muerte, librándose milagrosamente, sin duda, por su corta edad, tenía 16 años y ya le conducían en el coche en camión de su sr. Padre, haciéndole bajar al llegar y siguieron el coche hasta una distancia de 3 km…
25 de julio de 1936. Amenazas de muerte por fascistas con obligación de presentación diaria ante el comité. Perjudicados Manuel Julián Rions. José Bruned Porta, Manuel Peruga Lacasa y Francisco Opi Burgos.
Antonio Lerín Villas, labrador, perteneciente a la CNT, declaró que al pueblo “Llegaron varios camiones con milicianos procedentes de Cataluña sobre el día 20 o 21 del mes de julio de 1936, habiéndose formado el comité local un día antes, formado por Antonio Ariste, que actuó como presidente, Pedro Gota Martin, Manuel Lacasa. Que el día 22 en unión de Julio Arribes, que desempeñaba el cargo de secretario del ayuntamiento, fueron al monasterio para decirles a las monjas que habían llegado varios camiones de milicianos, los cuales intentaban quemare el monasterio, aconsejándoles que debían ir al pueblo donde sería más fácil el poderles proteger y donde permanecieron el tiempo que creyeron oportuno, pero que el monasterio a los dos o tres días se vio arder ignorando quien intervino en estos hechos. Que en los primeros días de agosto de 1936 fue profanada la iglesia parroquial y ermita de San Blas, siendo quemadas las imágenes y ornamentos sagrados, ignorando el declarante quien intervino en estos hechos y que se hicieron de los objetos de valor que en las mismas había ya que el diciente se encontraba prestando servicio de guardia en la carretera que va desde Sariñena a Fraga y lugar denominado casa German y cuyo servicio le fue ordenado por el comité y lo que se hacía por riguroso turno. Que los saqueos que se realizaron en el pueblo, cree el declarante que fueron ordenados por los componentes del comité. Que a los pocos días de iniciado el alzamiento se presentó en el pueblo Florentín Chesa, natural de Villanueva de Sigena y del que hacía bastante tiempo que faltaba, el cual llegó con varios milicianos y en este día fueron detenidos varios vecinos, oyendo decir el declarante que se los había llevado el Florentín, ignorando los hechos”. Antonio, en mayo de 1937 ingresó en Valencia en el Cuerpo de Seguridad y Asalto, siendo trasladado a Madrid y detenido al finalizar la guerra el Elda (Alicante), donde se encontraba de permiso.
José Lerin Villas. Labrador, natural de Villanueva de Sigena, preso en la prisión provincial de Huesca testificó: “El alzamiento le sorprendió en el pueblo de su naturaleza trabajando en las faenas del campo a unos diez y ocho km. del pueblo al que regresaron por haberle manifestado su patrono que tenía orden de que fueran al pueblo, llegando el día veinte o veintiuno de julio de 1936, observando que en las entradas del pueblo hacían guardias algunos vecinos, no observando otra anormalidad y que a los pocos días fue profanada la iglesia y quemadas sus imágenes y objetos de culto en las proximidades del cementerio y unos días más tarde fue incendiado el monasterio, ignorando el declarante quienes tomaron parte en estos hechos; que se formó en esos días un comité integrado por Pedro Brota, ignorando el cargo que desempeñaba, en ignorado paradero y otros vecinos, pero que no sabe quienes eran estos, siendo sus componentes los que daban toda clase de órdenes en el pueblo, realizando algunas incautaciones de fincas pertenecientes a las personas que se encontraban ausentes. Que en el mes de agosto fueron detenidos tres o cuatro vecinos, rumoreándose que los habían llevado a Peñalba y que los habían asesinado. Que también fue asesinado el párroco del pueblo, cuyo nombre ignora, en el lugar denominado El puente nuevo sito a dos kilómetros del pueblo, ignorando si fue enterrado y quienes cometieron este crimen.” José, en agosto de 1937, fue llamado a filas siendo destinado a la 28º División, 127 Brigada Mixta, 3er Batallón, 2ª Compañía, destacado en el frente de Zaragoza permaneciendo por distintos frentes hasta la terminación de la campaña, en Madrid, siendo internado en el campo de concentración de Alicante.
Luis Ballarin Peruga. Labrador, afiliado a UGT, prisión provincial de Huesca. Luis declaró “Los primeros días vecinos del pueblo hicieron guardias en las entradas del pueblo, que fue profanada la iglesia y quemadas sus imágenes y objetos de culto en las proximidades del cementerio y que las monjas que había en el monasterio fueron alojadas en las casas que ellas designaron y cuyo monasterio fue más tarde incendiado. Que se formó un comité integrado por Antonio Ariste, que ejerció el cargo de presidente en ignorado paradero, Pedro Brota, miembro (Ejecutado) ambos vecinos del pueblo y otros cuyos nombres no sabe.” Los días de las detenciones, Luis se encontraba en Sariñena pues habían sido llamados a filas los de su quinta, de allí fue a Barbastro para incorporarse, el día cinco o seis de agosto de 1936. Fue destinado al regimiento que guarnecía en Barbastro, permaneciendo acuartelado unos quince días, saliendo al poco al frente de Huesca, en enero de 1937 pasó al Cuerpo de Artillería, destinado en Montjuic, en agostopasó al Arma de infantería, siendo destinado a la 22º División, 88º Brigada Mixta, 340 Batallón, 4ª Compañía en el frente de Granada, donde se pasó a la zona nacional en junio de 1938. Ingresó en la prisión de Granada.
Joaquín Pueyo Costa. Labrador, afiliado a la CNT “El alzamiento le sorprendió en el pueblo y a los pocos días fue profanada la iglesia parroquial y ermita de San Blas, siendo quemadas sus imágenes y objetos de culto en las proximidades del cementerio y que el monasterio fue incendiado, ignorando quienes intervinieron en estos hechos. Que las monjas que había se encontraban alojadas en las casas del pueblo que ellas designaron y más tarde funcionó un comité integrado por Antonio Ariste, que ejercía el cargo de presidente, en igniorado paradero, Baltasar Aragüés, miembro en ignorado paradero, Manuel Lacasa, miembro en ignorado paradero, no recordando si había algún individuo más, siendo estos los que daban toda clase de órdenes en el pueblo, realizando incautaciones de fincas pertenecientes a personas que se encontraban ausentes”. Joaquín, en marzo de 1938 abandonó el pueblo al ser evacuado, marchando a Tarrasa, hasta que entraron las fuerzas nacionales, cuando regresó, siendo detenido en la prisión de Huesca.
Diligencia de la Causa General de Peñalba sobre Ramón Galindo y Lorcha, vecinos de Villanueva de Sigena y asesinados en Peñalba.
Nota Causa General de La Almolda sobre Vicente Montserrat Millán, asesinado el 1 de agosto de 1936 junto al cementerio de La Almolda.
Diligencia de la Causa General de Castelflorite sobre José Elduque Galindo asesinado en Castelflorite.
Diligencia de la Causa General de Sena sobre Manuel González, vecino de Sena, asesinado en Villanueva de Sigena. Nota: En el mismo pueblo de Villanueva fueron asesinados José Calvo, Pedro Laguna, Rafael Gase y del Tejo, Gabino Gosco, Vicente Isanta, Manuel Garnica Serrano y Vicente Izuel.
Baltasar Aragüés Salillas, huido al extranjero, “Incendio y profanación, saqueo total, robo y destrucción completa, llegando incluso al desenterramiento de monjas, del Real Monasterio de Sigena, destrucción y robo de la iglesia parroquial, incendio y destrucción de la ermita de San Blas, incautación, robo y saqueo de varios comercios de la localidad, saqueo de todos los bienes de personas consideradas de derechas.
Antonio Millera López “Pertenecía a la CNT y FAI, presidente de la Junta Clasificadora de las personas de derechas y orden que tenían que encerrar y fusilar de esta localidad, formuló las listas de los vecinos de derechas a los que expropiaron todos los bienes, tomó parte activa en la profanación, destrucción y saqueo del Real Monasterio de Sigena. Después de la liberación se le supone huido a Francia.
El comité estuvo formado por José Lecina Lecina, alcalde del Frente Popular, Antonio Ariste Opi, Manuel Lacasa Rodellar (el Moreno), Manuel Cerezuela Mallen, Baltasar Aragues Salillas, Antonio Grota Martín y Pedro Grota Martín.
De acuerdo con las relaciones nominales del santuario de la gran promesa de Valladolid, en Villanueva de Sigena, las víctimas Asesinados José Elduque Galindo Pablo Calvo Chesa José Rodellar Lorda Faustino Abad Lax José Salillas Ibarz Celestino Grota Foradada Virginio Ledesma Modrego Vicente Montserrat Antonio Montull José Torres
Sergio Baches Opi, abogado e investigador de Villanueva de Sigena, en una entrevista, afirmaba que el inicio del incendio fue a finales del mes de julio, en torno al día 24 o al 25, y la profanación de las tumbas, probablemente en septiembre. Establece que los autores respondían a miembros del denominado Regimiento Engels, “Que se encontraba alojado en la vecina localidad de Sena y que estaba compuesto por afiliados o simpatizantes del PSUC (Partido Socialista Unificado de Cataluña) procedentes de las provincias de Barcelona, Gerona y Lérida”.
«Las fuentes más fiables indican que la profanación se produjo a finales de septiembre de 1936».«Los cadáveres fueron esparcidos por la iglesia y el patio del monasterio. También fue profanado el panteón de las monjas sanjuanistas. El espectáculo debió de ser dantesco”.
«Desgraciadamente, todos los restos desaparecieron, si bien algunos testimonios, que recojo en el libro, afirman haber visto la momia de doña Sancha en Sena, donde habría sido llevada por los profanadores, y uno los testigos, Joaquina Ardanuy, asegura que fue enterrada en el cementerio de esta localidad». Para el investigador, «convendría verificar si los restos de la reina están en este cementerio». Y es que, en su opinión, su hallazgo y restitución «sería un gesto simbólico con una gran fuerza ética».
Valfarta. Rama separada 231. Partido judicial de Fraga.
25 de julio de 1936. La patrulla de milicianos que componía el pueblo incendiaron la iglesia, destruyendo imágenes, hornaciones y cuantos objetos encontraron a su paso, quedando casi destruida, volviendo a los pocos días otros de los puestos de Sena y terminaron de profanar lo que dejaron los anteriores volviendo a incendiarla hasta quedar destruido todo excepto las paredes. La casa parroquial fue saqueada, arrojando muebles y ropas por el balcón y ventanas, destruyendo el archivo parroquial y cuanto encontraron en ella. El afectado fue Rafael Pano Sanclemente, párroco asesinado por los rojos en Barbastro. Entre la población civil la casa que más sufrió fue la de Penén, a quienes requisaron muebles, ropas, colchones, ganado y otros objetos, habiendoles abandonado y trasladarse a otra más pequeña e… para las personas que constituían la familia.Arturo Quillar Musin y toda la familia residentes en Zaragoza.
Octavio Salinas Soler (12 septiembre de 1936). Sacerdote de 59 años fue asesinado en el cementerio.
Manuel Labrador Salaver declaro que al sacerdote Octavio Salinas Soler, párroco con domicilio en Peñalba, “Lo fueron a buscar unos milicianos capitaneados por un “Arguelles”, según llamaban, en las afueras de Valfarta siendo conducido al comité local, donde los referidos milicianos le registraron las ropas conduciéndolo al cementerio de esta localidad y dándole muerte acto seguido. Al ser enterrado presentaba varias heridas de arma de fuego en la espalda. Su cadáver apareció en el lateral derecho del mencionado cementerio. Los responsables fueron unos milicianos acompañantes de Argüelles, que se ignoran sus nombres y datos.”
6 de septiembre de 1937 en el monte apareció muerto que “no pudo ser identificado por no encontrarse documentación alguna y estar en completo estado de descomposición”. “Consecuente con su comunicación a fecha a 29 de los corrientes, tengo el honor de manifestarle que el cadáver enterrado en el cementerio de este pueblo en 6 de septiembre de 1937 y que no pudo ser identificado por estar en completo estado de descomposición, representaba unos 35 a 37 años, de pelo rubio ondulado, de constitución fuerte, estatura aproximada 1,70 m, vestía camisa y pantalón kaki, sin nada en su cabeza y cubierto su pie con alpargata negra y el otro desnudo, sin ninguna. Es indudable que murió asesinado, pues presentaba dos heridas de arma de fuego en el costado izquierdo y el autor o autores lo dejaron a medio enterrar en el monte a unos 100 metros de la carretera y a 1.200 del pueblo” (Informe del alcalde de Valfarta).
-Fin-
Nuestro trabajo y nuestros desvelos se verán recompensados con creces el bendito día en que podamos hacer la ofrenda al pueblo de Aragón, juntamente con su libertad, de los grandes tesoros artísticos, hechas las obras precisas de restauración y conservación, como una prueba bien patente de solidaridad y hermandad.
Apeles Fenosa, “Cataluña ha salvado en Aragón un tesoro artístico” publicado en la revista el Mirador, diciembre de 1936. Marisancho Menjón “Apeles Fenosa, gracias”.
El horizonte se abre paso en un abanico de paisajes y contrastes, al norte los Pirineos y la sierra de Guara; al sur el Ebro y las serranías turolenses; al oeste el Moncayo y al este, por donde discurre el Alcanadre, amaneces astro sol. Te abres paso en el horizonte y la sierra oscura despierta al canto de la cardelina. Murmura el cierzo un aliento de nuevo día, sierra callada, sierra dormida que desperezas. Despunta el alba y tus rayos finos solares se adentran entre los barrancos, vales y enriscados parajes. Te cuelas entre las copas de los árboles, entre sus hojas y finas acículas de pinos. A tus pies, tierra plana, escampa la boira, se disipa la neblina mañanera y escudriñas la sierra, la tierra donde ejerces tu ardiente gobierno. Serás implacable, como siempre.
Una pareja de cuervos sobrevuela San Caprasio y juega con sus graznidos en el silencio, lo rompen, está bien, es agradable. De nuevo, el silencio sobrecoge, es una preciosa calma. Mientras, el cielo es intenso, azulado y claro, con sus pomposas nubes blanquecinas que lo surcan y se pierden, igual que los barcos en la inmensidad del mar. El cierzo también juega, silbante sacude las ramas, mece los árboles y susurra; ellos saben de lo que hablan. Los árboles se mueven, tienen movimiento, parece un baile, una perfecta coreografía. La misma mar con distinto oleaje donde dejarse llevar.
Una rabosa merodea y, advertida, se apresura a desaparecer. Hay rastro de jabalí, sus pezuñas hundidas en el barro y en la balsa huellas del ganado, las ovejas que con sus pequeños pasos cuidan estos montes. Sapos y ranas brincan adentro de la balsa. Un mochuelo observa desde el espaldado tejado ruinoso de una pequeña aldea, las piedras, que tanto cobijo dieron, se derrumban. También se derrumbó algo en nosotros, nuestro pasado, cuando lo abandonamos. Se cierne el cernícalo, una bandada de perdices emprende un vuelo desconcertante y los buitres planean la sierra callada. Las puertas quedaron abiertas, con la dalla y la hoz tirada, el botijo roto en mil pedazos y el trillo abandonado en la era. Se hundieron las chimeneas y ya nunca volverán a humear, ya nadie regresa, donde tan solo se posa la majestuosa águila culebrera.
Ya nadie canta jotas por tus caminos, no se desgarrarán bravas las voces por los campos. El silencio se ha adueñado de vales y lomas, los abuelos ya no cuentan historias de siempre y solo son tiempos pasados arrinconados en la olvidada memoria. Ya no se preparan ranchos para las interminables jornadas de siega, ni jornaleros descansan a la sombra de viejas carrascas. Ya no se sienten las caballerías y el traqueteo de los carros, ya no, sierra callada, ya no lloran por tus montes las ilusiones que nacían. Ya no bajan alegres los leñadores de la sierra de Alcubierre.
Contemplo uno de los muchos pinos, retorcido, me enseña que la vida no es recta, que a veces hay que torcerse para tirar hacía adelante por muy difícil que sea. Se han abierto paso, buscando luz, retorciéndose, eso es sobrevivir, peleando por crecer, en un suelo pobre, sin apenas agua. Se han revuelto, han luchado y allí están, con sus cicatrices, con su corteza agrietada y llena de cicatrices. A su manera están erguidos, meciéndose todos juntos y tocando el cielo, en una sierra callada que grita. Son como un libro abierto, no hay sabiduría sin arrugas.
La tierra, seca, también muestra sus arrugas, agrietada de sed y la vida del hambre. Secanos de cebada y trigo, con tus margüines de retamas y esas imponentes sabinas que empequeñecen al hombre. Abrazo tu tronco, sabina, trato de abarcarte y me vuelvo a sobrecoger, tomo aire, respiro, aquí es puro, sé que me das la vida. Sé de mis raíces.
Pajarillos chapotean en el agua, dan pequeños saltitos, pian y pian y salen volando. Un valiente ratoncito se refugia entre las piedras, abejas rondan los romeros en flor y un fardacho toma el sol. Una gineta permanece escondida, la salamanquesa también se esconde y una culebra serpentea. Una araña teje su tela y un alacrán se asoma tímidamente. Un conejo corre veloz a su madriguera, una lavandera merodea un charco y un águila atraviesa el cielo.
Cada gota importa y cada gota es una inmensidad; donde hay un charco hay un mar y donde una balsa hay todo un océano. Un risueño petirrojo se posa entre las espinosas matas de un endrino, revoletea y, callado, en la sierra, me observa. Las sombras de los cuervos acarician la sierra, mecidos los árboles se tocan. Vuelan entre el silencio y la sierra callada. Acecha la noche y cielo se tiñe de rojo fuego, arde y las purnas llenan el firmamento de estrellas. -¡Hola Luna!-, sobrecoge la sierra callada.
El frente de Aragón, durante la guerra de España de 1936 a 1939, se estableció, en parte, en la sierra de Alcubierre. Particularmente, la localidad de Robres estableció su propio sector defendido por milicias de la columna Carlos Marx, ubicando su cuartel general en la localidad vecina de Tardienta. Más hacía el frente de Alcubierre, operaron la columna Macià-Companys y milicias del POUM, esta última estableciéndose con fuerza en la población y demás posiciones de Alcubierre.
En la ruta de la memoria democrática de Aragón, del Frente de Los Monegros, entre otros vestigios, en Robres se señalan los refugios y trincheras cerca de la posición de La Pajera en plena sierra de Alcubierre, destacando una serie de seis cuevas excavadas por el hombre durante la contienda.
Las cuevas se localizan a unos 2,6 kilómetros de Robes, partiendo desde Robres dirección al indicado refugio de la Pajera (Coordenadas aproximadas 41.851715, -0.493747). De acuerdo con Víctor Pardo Lancina, ciudadano, escritor, periodista y gran investigador de la guerra en el Altoaragón, las cuevas se ubican “En el punto kilométrico 2,6, se alza en la parte derecha del camino un montículo conocido popularmente como «Grada Blanca», si bien la denominación topográfica es la de Val Socarrada. Se encuentra exactamente en la ladera de la cota 500, en cuya superficie se ha construido una balsa para almacenamiento de agua destinada al servicio de granjas ubicadas en el entorno. El aspecto desmochado del montículo es inconfundible, apreciándose, además, un desbordamiento de lodos que, precipitados hacia el campo, han laminado parte de la ladera sembrada de matorrales. Mapa Topográfico Nacional de España. Robres. 324-III.”
Las cuevas, excavadas aproximadamente en septiembre de 1936, aparecen a media cota, en la zona conocida como «la filada»: “Se pueden observar seis oquedades y una depresión en tierra que ofrece el aspecto de una cueva hundida.” Víctor Pardo Lancina aporta una detallada descripción de las cavidades, un conjunto que “ofrece una interesante panorámica de las condiciones de vida de los artilleros durante el conflicto”.
El primer agujero a la izquierda, el más próximo al camino, es el resto de una cueva que tuvo grandes dimensiones pero que sólo se conserva en parte: 1,5 metros de profundidad e idéntica altura. Se accede, como en las demás, a través de un breve surco practicado a la entrada.
La segunda cueva, hacia la derecha, se encuentra igualmente en estado semi ruinoso.
La tercera oquedad aparece hundida, y es bien visible el desmonte a pesar de matojos y rastrojeras.
El cuarto de los refugios se conserva en buen estado, siendo sus dimensiones de 5 metros de fondo, 3 de ancho 1,5 de alto. Es de señalar una suerte de habitáculo contiguo que servía como hogar o lugar destinado al fuego, siendo bien visible una gran chimenea que se abre a la ladera en un diámetro de 80 centímetros. Excavada en tierra arenisca, son visibles las vetas de yesos, mineral abundante en todo el terreno.
La antepenúltima de las excavaciones es la conocida como «Cueva del Capitán», en la que se llegaron a refugiar y pernoctar hasta 17 personas, de acuerdo con el relato de Miguel Bolea Cuello, artillero y colaborador en los trabajos necesarios para adecuar el habitáculo. En la actualidad se conserva una gran sala en la entrada de 4 metros de profundidad y 3 de anchura, con una altura de 1,6 metros. Al fondo se abre otra oquedad de 3 metros de anchura y 1 metro de fondo. Repisas laterales practicadas en la tierra y una chimenea en la parte derecha son bien visibles en el interior de esta cueva. La denominación de «Cueva del Capitán» deriva del hecho de albergar en la misma el mando de las piezas artilleras y obuses de 11,5 mm instalados en el entorno. Además, en el techo un miliciano esculpió una estrella de cinco puntas labrada en un círculo de piedra, adherido a la tierra compacta, de casi un metro de diámetro.
Cueva del Capitán. Fotografía Víctor Pardo Lancina.
A la derecha, en la parte de la ladera más lejana al camino, la penúltima de las cuevas se encuentra totalmente arruinada.
En la zona superior, entre la «Cueva del Capitán» y la última mencionada, aparece otra también en estado de deterioro, si bien todavía es perceptible una oquedad de 2 metros de anchura y 1,5 de fondo. La entrada se halla muy poblada de vegetación y se hace complicada su localización en la ladera.
Ya en las afueras de la localidad se encuentra el refugio de la Pajera, en un montículo conocido como Grada Blanca (Val Socarrada). En la vaguada se excavaron seis cuevas, la de mayor tamaño para albergar hasta diecisiete personas, la Cueva del Capitán, en cuyo techo se grabó una estrella de cinco puntas dentro de un anillo circular de un metro de diámetro.
Escenarios de la Guerra Civil en la provincia de Huesca. Paseos por la Historia. Diputación Provincial de Huesca.
Imagen Guerra Civil en Aragón. Comarca de Los Monegros.
Las excavaciones fueron construidas por la mano del hombre. Cinco de ellas son más bien pequeñas, pero en la sexta se refugiaron y pernoctaron hasta 17 personas. Es llamada “la cueva del capitán”. En el techo de esta última se labró sobre el techo una estrella de cinco puntas dentro de un anillo circular de un metro aproximadamente de diámetro. La que conserva la estrella es de las últimas a la derecha mirando el conjunto desde la pista.
Memoria Aragón Democrática Frente Rutas de memoria de Aragón.
Las cuevas se encuentran en mal estado de conservación con problemas de humedad, afectadas por la construcción de una granja y balsa en sus proximidades, La estrella de cinco puntas ha sido de lo más destacado de las cuevas, siendo incluso utilizada su imagen por la comarca de Los Monegros en su difusión y puesta en valor del patrimonio de memoria histórica de la comarca monegrina «Patrimonio recuperado». Lamentablemente se ha perdido, tal y como cuenta Víctor Pardo Lancina “El gran fragmento desprendido se encuentra en el fondo de la cueva”. Es paradójico su puesta en valor y a la vez la falta de protección, un patrimonio que vamos perdiendo.
Los Monegros, como topónimo, se traduce en la composición de los términos “Monte” y “Negro”, presentando actualmente las diferentes formas de «Los Monegros», «los Monegros», «Monegros» e incluso «Os Monegros«. En el presente trabajo indagamos en la propia naturaleza del término “Los Monegros”, en su raíz etimológica y evolución histórica, aproximándonos a su correcta denominación.
Los Monegros, oficialidad
Su denominación oficial es “Los Monegros”, Ley 17/2002, de 5 de julio, de Creación de la Comarca de los Monegros, artículo 1 que establece la creación y denominación de la Comarca de Los Monegros. Sin embargo, el mismo texto de ley, a pesar de su naturaleza jurídica, presenta ambigüedad al recoger, a la vez, las formas “Los Monegros” y “los Monegros”.
Evolución histórica
Durante el periodo de Al-Ándalus, Los Monegros fueron conocidos como «Al-Yabal al-aswad», término recogidopor Emilio García Gómez en su trabajo «Nuevas Ideas Sobre la Conquista Árabe de España. Toponimia Y Onomástica» por el cual recoge la forma «Aswad, al-Yabal al» = “Monte Negro” (al-Munt Nagar, Monegros).Concretamente, el término parte del geógrafo andalusí al-UdriAl-Udri o El Odrí (Almería, 4 de septiembre del 1003 – Almería o Valencia, 1085), autor de un compendio geográfico-histórico sobre la Marca Superior de Al-Ándalus y que residió por algún tiempo en Zaragoza.En su descripción del término de la ciudad de Huesca, al-Udri expone: «Entre las sierras que están frente a sus ciudades y castillos y que sobresalen por su extensión, grandeza y vasta longitud y porque constituyen una cadena de montañas seguidas, está la sierra o monte conocido por al-Yabal al-Aswad ‘el Monte Negro’, que en la lengua de los cristianos se dice al-Munt Nagar, que un jinete a buena marcha recorre en tres días, mientras que una recua de trajineros lo cubre en seis etapas».
Asi mismo, Emilio García Gómez señala que cuando en la toponimia hispanoárabe aparece la voz ‘niger‘, ‘negro‘ se pueden citar dos ejemplos: «los Monegros de Aragón y Montenegro de Almería». Igualmente matiza “Yo creo que la sierra llamada al-Munt Nagar se identifica fácilmente con las sierras de la comarca de los Monegros, de gran extensión y limitada por los ríos Gállego, Ebro, Cinca y Alcanadre, desde Pina de Ebro y Sariñena hasta cerca de Fraga. Actualmente dicha comarca pertenece a los partidos judiciales de Sariñena y Fraga (provincia de Huesca) y Pina de Ebro (provincia de Zaragoza)”.
En el mismo siglo XI, el cantar de gesta francés Chanson de Roland, que se calcula fue escrito entre los años 1040 y 1115, nombra “Chernubles de Monegro”:“De otro lado se encuentra Chernubles de Monegro. Sus cabellos son tan largos que le llegan hasta el suelo. […] Se dice que en su país ni hay sol, ni trigo creciendo, ni llueve, escarcha o rocía, que suelo y piedras son negros. Allí moran, según dicen, los demonios más perversos.” (El Cantar de Roldán. Transcripción de Redoli Morales (2006: LXXVIII, vv. 1773- 1786).
Durante el siglo XII se produce la incorporación de Los Monegros al Reino de Aragón, la zona norte por parte de Pedro I y la sur por el conde de Barcelona. El término árabe de Los Monegros sufre latinización. Gracias a Constantino Escuer, conocemos la denominación de “Monte Nigro” en 1168. La cita aparece recogida por el catedrático Ángel San Vicente en una separata de «Cuadernos de Historia Jerónimo Zurita«, dedicada a Perdiguera. La referencia se encuadra cuando Alfonso II concede «Illam almunian qui es in Monte Nigro qui vocatur Asterolas» (Esa almunia que está en Monte Negro que se llama Asteruelas) al abad Raimundo Guillermo del monasterio de Nuestra Señora del Salz, abadía predecesora de la de Rueda. Constantino matiza que “esa almunia es la ermita de Santa Engracia con el poblado aledaño y todo el monte, que hoy pertenece a Perdiguera, pues un comerciante que nació aquí, la compra al Cister cuando este atraviesa una crisis económica y cuando muere la dona a Perdiguera.”
En 1174 encontramos las denominaciones de “Monte Nigro” y “Montenigro”, ambas recogidas por Pascual Miguel Ballestín, en su trabajo toponimia histórica de Aragón (2007), en referencia a Agustín Ubieto. Es preciso señalar que, en estas primeras referencias, la composición de los dos términos resulta en singular.
Un documento de 1174, depositado en la Biblioteca de Cataluña, cita la sierra de «Monte negro». En el texto, Bernardo de Pallars, comendador de Sena y Sigena, dona a los pobladores de Sena y Sigena la sierra de Monegros, la cual el rey Alfonso I de Aragón donó a la orden del Hospital, a cambio de que paguen los diezmos y las primicias. (ES/BC – ARXIUHISTORIC_PERGAMINS/3558).
ES/BC – ARXIUHISTORIC_PERGAMINS/3558
En 1276, en el Archivo de la Corona de Aragón, aparece un documento de la época de Pedro III, Cancillería, registros, nº38, fol. 90v. Gracias a Ánchel Conte Cazcarro conocemos que el término Los Monegros se encuentra en la forma de “Monti Negri”, dativo singular.
Desde entonces, no es hasta 1619 cuando, en la descripción de Reyno de Aragón de Ioan Baptista Lavaña, aunque no aparece Los Monegros como tal, consta el lugar de “Castillón de Monnegros”. Reseñable que el sustantivo aparece ya en plural. Asimismo, son relevantes los diferentes lugares con una denominación distinta a la actual, como son el caso de Cap de Saso, Castelflorit, El Almolda, Farletillo, Laperdiguera. Monnegrillo, Poliñino, Xixena o Vallaries. Además, aparece San Caravas como san Caprasio y la denominación histórica del río Isuela hasta su unión con el Alcanadre.
Rafael Vidaller Tricas aporta diferentes referencias escritas sobre Los Monegros. Así conocemos en 1655 el Tratado de la peste de Çaragoça de1652, compuesto por el licenciado Ioseph Estiche, quien, en la página 36, recoge: “Tan lamentable que se tiene por cosa de milagro no auerse despoblado los Monegros, Almudebar, Buxalaloz, y otros lugares”.
En 1719, en el mapa de Bourguignom aparece Castejón de Monegros como “Monnegro”, mostrando el sustantivo en singular. Igualmente, notables son la denominación “sierra de Alcubierre”, la “Venta” entre “Liciñena” y “La Perdiguera”, los “Monts de Liciñena”, “San Carpas” como san Caprasio y la ermita de “N.S. del Romero” en “Faratillo”. Otra particularidad del mapa es el camino de Barbastro a Zaragoza, que pasa al sur del santuario de Magallón.
“Monegros” y “los Monegros” queda patente en los Discursos sobre los medios, que pueden facilitar la restauración de Aragón (Continuación de las reflexiones económico – políticas, por don Thomas Anzano.1768):
“Muchos son de sentir también, que la gran remesa que se hizo de Barcelona para la urgencia, en que se hallaba este Reyno, especialmente Zaragoza en el mes de mayo de 1766. era Trigo de Monegros, y así de otros lances.”
“Es menester suponer, que aunque en todos los Pueblos sería útil la ereccion del Póſito; pero á lo menos en la mitad convendría infinito, y podría ser que no fuese menester en mas. En la Rivera de Xalon en los Monegros, en la Litera, en la Hoya de Huesca, de las cinco Villas, Sierra de Luna, las Pedrolas, tierra de Belchite, y algunos otros Partidos seria convenientísimo.”
En la Memoria de la sociedad económica de 1780, Antonio de Sancha cita “Los Monegros”: “De los países mas distantes del agua que hay en España es el de los Monegros, y en él se hizo un pozo para regar el único olivar que hay en toda aquella tierra árida: iquanto mas útil sería este artificio para prados! El trigo sarraceno produce en qualquiera sequeral, y es un gran alimento para los bueyes.”
Antonio Ponz, en su Viaje de España, de 1788, expresa “Los Monegros”: “A una parte del territorio expresado llaman los Monegros: á mí no me parece tan inepto como otros que he visto en Cataluña bastante bien cultivados. Es cierto que es caso de aguas, y, aun escasísimo; pero ¿Qué diligencias se habrán practicado para tenerlas?.”
Centrándonos un poco en Castejón de Monegros, este aparece recogido en el mapa de Guss de 1798 como “Castejon de Monegro” y “Castejón de Monegros” en 1816 en el Plano Del Reyno Tomas López y “Castejón de Monegro” en el mapa de Spanien de 1825. Otras denominaciones encontradas más antiguas son “Castillon de Monegro” y “Castellon de Monnegro” [1211]. Rafael Vidaller apunta que Castellón o Castillón de Monnegro, en los mapas del XVII y XVIII suele salir en singular.
En relación a la documentación escrita, Rafael Vidaller señala a Roque Alberto Faci, en Aragón Reyno de Christo y dote de María Ss.ma., de 1739, al hablar de N. S. de la Guía de Bujalaloz, dice: «Está situado Bujaraloz en el Partido llamado de Monegros» y nombra un par de veces «Bujaraloz y su comarca«.
Poco más tarde, en 1792, Pedro Blecua y Pascual (Descripción topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido en el Reyno de Aragón) nombra «Monegros» y «Sierra de Monegros” (Apunte de Vidaller Tricas, Rafael).
Ignacio de Asso, en su Historia de la Economía política de Aragón (1798), señala Rafael Vidaller, nombra Monegros unas cuantas veces, por ejemplo en las páginas 53-54 dedica un espacio a su etimología: «La porción más extensa de dicha faxa, que corre desde el rio ácia oriente, comprehende el territorio de los Monegros, así llamado por…» …»Los Monegros están situados entre el Ebro y la sierra de Alcubierre…». De acuerdo con Sergio Broto Aparicio, Asso viene a decir que son así llamados, refiriéndose a Los Monegros: «Cuyo nombre, como indicaba Asso a finales del siglo XVIII, significa “montes negros”, por estar los mismos antiguamente muy poblados de pinos y sabinas, que a lo lejos ofrecían un aspecto de terreno oscuro y cerrado» (Broto Aparicio, Santiago. Lanaja: La legendaria villa monegrina).
Madoz, en su Diccionario de 1845-1850 tiene una entrada para «Monegros (Los) Comarca de Aragón…», y en Alcubierre, sierra: «Entre los dos brazos en que se divide la sierra al llegar a Castejón, está el terreno llamado de los Monegros, famoso por…» (Apunte de Vidaller Tricas, Rafael).
Igualmente es ampliamente descrito en 1850 en el «Estudios sobre el proyecto europeo de la unión de los tres mares, Mediterráneo, Cantábrico y Atlántico por el Ebro y el Duero, el Canal Imperial y el de Castilla» de Nicolás Malo, en el cual se dice de Los Monegros «Llamase Monegros o Montes Negros, porque antiguamente estuvieron tan poblados de pinos y sabinas que a los que miraban de lejos les parecía un monte oscuro y cerrado».
Para Nicolas Malo, Los Monegros son comprendidos en una extensa faja al nordeste de Zaragoza, de más de diez leguas de extensión y algo más de veinte cuadradas de superficie: «Por Monegros comprendemos aquí hasta doce poblaciones, a saber: Leciñena, Perdiguera, Farlete, Monegrillo, Alcubierre, Lanaja, Castejón, Bujaraloz, La Almolda, Balfarta, Candasnos y Peñalva, que si bien algunos de estos pueblos no corresponde efectivamente a este territorio, puede tratarse de ellos al mismo tiempo, por la identidad de circunstancias».
Los Monegros también quedan recopilados en las memorias de la comisión del mapa geológico de España de 1878, en la descripción física y geológica de la provincia de Huesca elaborada por Lucas Mallada: “Queda a la derecha del Alcanadre y del Cinca, hasta los confines meridionales de Zaragoza, la parte más triste, más seca, más desolada de la provincia, constituida por la sierra de Alcubierre y los Monegros. Aquella principia en los cerros de Santa Quiteria, al S. E. de Tardienta, se eleva como punto culminante en San Caprasio y esparcida en lomas sinuosas, cerradas por tortuosos barrancos a uno y otro lado, con matorrales y algunos grupos de pinos torcidos y delgados, separa los términos de Torralba, Senes, Robres, Alcubierre, Lanaja y Pallaruelo (Huesca) de los de Leciñena, Perdiguera, Farlete, Foratillo y La Almolda (Zaragoza). Al O. de Castejon se levanta Monte Oscuro, que se prolonga al S. hacía La Almolda, constituyendo la sierra de su nombre, que limita la hondonada de Valfarla, Bujaralóz y Peñalba, centro de los Monegros. Esta comarca, compuesta también del término de Candásnos, y parle de los de Fraga, Ballobar, Ontiñena, Villanueva de Sigena, Sena, Pallaruelo y Lanaja, es uno de los más agrestes y solitarios países de España, de los más secos y desnudos, rico en cereales algunos años, pero en general completamente árido.”
Etimología
Los Monegros, por lo que hemos podido constatar, podemos plantear su origen árabe. Lo que está claro, es que de acuerdo con las diferentes formas, al-Yabal al-Aswad al-Munt Nagar, Monte Nigro, Montenigro, Monti Negri, Monegro, Monnegro, Monnegros y Montesnegros, además de las aragonesas Mon Negro y Mons Negros, etimológicamente el sustantivo Monegros se compone de las palabras Monte y Negro, como ya habíamos comentado al principio. Topónimo de origen romance, tal y como apunta Pascual Miguel Ballestín en su obra Toponimia Mayor de Aragón, donde recoge las formas antiguas de Monte Nigro, Montenigro, Monnegro y Monegros, siendo la fecha de datación de 1174.
Así, Los Monegros, responden a un topónimo claramente descriptivo, a aquellos que describen o enumeran alguna característica física del lugar, que resulta especialmente sobresaliente o relevante.
Precisando su condición de monte, según la definición de la RAE (Real Academia de la lengua Española), sus dos primeras afecciones corresponden a:
1. m. Gran elevación natural del terreno. 2. m. Tierra inculta cubierta de árboles, arbustos, matas o hierba.
Por lo tanto, es evidente que el topónimo se refiere a una elevación del terreno que podemos asegurar responde a la sierra de Alcubierre, totalmente predominante en un territorio principalmente llano, tierra plana. Como habíamos visto al principio, en el siglo XI el geógrafo andalusí, al-UdriAl-Udri ya definió a los Monegros como el territorio al sur de Huesca, la sierra negra.
Mientras, el adjetivo “Negro” parece ser que hace referencia a la tonalidad oscura de la sierra de Alcubierre con su vegetación de pinar, carrascas y sabinas, que a la distancia se observa al horizonte oscura y negra en contraste con los suelos pobres y desnudos, blanquecinos del llano.
«A una cordillera de montes de mediana elevación, que se extiende por espacio de doce leguas, situada a la parte Oriental de este Reyno, llamamos Monnegros, por hallarse dicha cordillera rodeada por todas partes de espesísimos bosques, poblados de árboles y arbustos, que nunca despiden la hoja, apareciendo realmente negros estos montes, mirados á cierta distancia.»
El Correo Mercantil de España y Sus Indias, 30 de enero de 1794.
Sin embargo, históricamente se ha considerado Los Monegros una mancha oscura por entenderla cubierta de vegetación. Es indudable que la comarca sufrió una gran deforestación, en ocasiones erróneamente atribuida a la armada invencible, pero el carácter árido y estepario del llano siempre ha estado presente desde tiempos inmemoriales. Este es el caso de Lucas Mallada, en su descripción de la provincia de Huesca de 1878: “Su nombre parece ser contracción de Montes Negros, y así debieron dibujarse totalmente los cerros y lomas que los componen antes de ser arrasados en largos trechos, limpiándoles de leña y arbolado; por lo cual hoy resultan más bien cenicientos y blanquecinos, y tan escasos de agua, que pocas comarcas habrá en la Península de menos manantiales.”
Igualmente lo expresó José Jordana y Morera, ingeniero de la jefatura del Distrito Forestal de la provincia de Zaragoza quien en 1875 realiza un estudio forestal de la provincia de Zaragoza. En el mismo, citando a los naturalistas Jordán de Asso y a Ponz: «Ponz y Asso a fines del siglo pasado traían a la memoria de los aragoneses aquellos famosos bosques de pinos y sabinas que cubrían en mejores tiempos la sierra de Alcubierre dando nombre tal vez a la montaña por parecer realmente los bosques de color negro o muy oscuro mirados de lejos, a causa de lo cerrado de sus rodales, y describían la triste aridez de las llanuras esteparias clamando por la conservación y propagación del arbolado.» La cita se refiere a finales del siglo XVIII.
No obstante, como curiosidad, Pascual Miguel Ballestín en Toponimia Mayor de Aragón, apunta la posibilidad a un origen de procedencia antroponímica que dio nombre a una villa romana: -nombre que posteriormente se empleó para denominar una zona más amplia, perdió su significación original al identificarse con el concepto de «montes negros» y finalmente ha acabado dando nombre a una de las comarcas más extensas de Aragón. El antropónimo concreto es el latino Munerius, con lo que Monegros no sería otra cosa que el «Fundus de Munerius»-.
Los Monegros plural
Los Monegros ha sufrido la pluralización de su nombre, del singular Monte Megro o Mon Negro al plural Montesnegros. En este sentido es claro Francho Nagore Laín (Aragonesismos y otras voces de interés en Banderas rotas, de José Antonio Labordeta) quien manifiesta que “Naturalmente, el término analógico se basa en la falsa y común creencia de que Monegros proviene de Montes negros”, apuntando que “el uso en plural debe de ser posterior cronológicamente al uso del singular, Monegro”. Para ello argumenta que “el nombre de la localidad de Monegrillo es diminutivo de Monegro y la imposibilidad, desde el punto de vista de la evolución fonética, de que Monegros se cree a partir de Mons negros (en aragonés) o Montes negros (en castellano)”. Francho Nagore concluye que “Monegro se explica perfectamente a partir del singular Mon negro. Una vez creado el término Monegro, es cuando pudo difundirse, hasta generalizarse, el uso del plural Monegros”.
El artículo «Los«
Como hemos visto al principio “Monegros” suele aparecer escrito principalmente con el artículo “Los/los”, tanto inicial en mayúscula o en minúscula. El uso del articulo Los/los viene regulado por la RAE (Real Academia de la lengua Española), concretamente la ORAE, 3.3.2. (Ortografía de la Real Academia de la lengua Española) estableciendo las mayúsculas iniciales en función de la condición o categoría cuando el artículo forma parte «oficialmente» del nombre propio, ambas palabras comenzarán por mayúscula. Ejemplos: El Salvador, La Zarzuela, La Habana, Las Palmas…».
En su evolución histórica, todo apunta a que el artículo “Los” ha pasado a formar parte del nombre propio, por lo que, de acuerdo a las actuales normas ortográficas, corresponde colocar con mayúscula inicial el artículo, lo que ha quedado consolidado con su propia denominación oficial de “Los Monegros”.
Consideraciones
La sierra de Alcubierre, además de dar nombre a esta tierra, también ha servido para delimitar las zonas norte y sur de Los Monegros. Esta división se ha traducido en la parte norte dependiente del partido judicial de Sariñena y la sur al partido de Monegros, con capital en Bujaraloz. Todo hasta la creación de la actual comarca de Los Monegros con su propia delimitación. Zonas como Ballobar, Candasnos, Ontiñena e incluso Pina de Ebro, que han formado parte de Los Monegros históricos, han quedado excluidas de la delimitación comarcal oficial. Igualmente, diferentes poblaciones que nunca habían formado parte de Los Monegros han pasado a formar parte de la comarca.
Podemos considerar la sierra de Alcubierre como el corazón de Los Monegros. Sin embargo, Los Monegros connota aridez e incluso consideración de “desierto”, concepto más publicitario que real y curioso cuando su propia etimología se refiere a una sierra cubierta por una gran masa forestal. Así, se ha ido creando un imaginario de Los Monegros, incluso convirtiéndose en una marca reconocida, una imagen que transmite idea de desierto, paisaje árido y seco, muy asociada a diferentes acontecimientos multitudinarios y de gran repercusión internacional como la marcha ciclista Orbea Monegros, el evento internacional Nowhere y muy particularmente el festival de música electrónica “Monegros Desert Festival”. Por lo tanto, Los Monegros adquiere una dimensión mayor más allá de su concreción geográfica y natural, transcendiendo a una marca propia en sí misma.
Por ello, aunque las diferentes formas de nombrar Los Monegros se puedan entender en diferentes contextos, hay una forma correcta de escribir Los Monegros, como territorio y comarca.
Conclusión
En definitiva, Los Monegros provienen de Monte Negro, haciendo referencia a la sierra de Alcubierre, aproximando su origen al periodo musulmán de Al-Ándalus. En sus diferentes formas históricas, el topónimo Los Monegros ha sufrido dos evoluciones claras: su pluralización y la incorporación del artículo “Los”, que ha pasado a formar parte del propio nombre, concluyendo que debe de escribirse con la inicial en mayúsculas. Por lo tanto, la forma correcta y oficial responde a Los Monegros. Un hogar y un paisaje.
Con la colaboración de Ánchel Conte Cazcarro, Constantino Escuer Murillo y Rafael Vidaller Tricas.