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Josephine Monter Ardanuy


Artista de vocación, de niña pintaba en una pizarra que tenía su padre en la carpintería, dibujos efímeros y pobres en colores. Por ello siempre buscó los colores, despertando verdadera pasión por ellos. A Josephine siempre le ha gustado la pintura, dedicándose al mundo de las bellas artes, la pintura y escultura. Actualmente, junto a su hermana Pili son unas revolucionarias del ambiente cultural de Sena y por ende de Los Monegros y desde hace años se ha aventurado con su propia “Galería  de Arte Josephine Monter”.

Una historia de Sena a Nueva York y de Nueva York a Sena.  

Josephine Monter Ardanuy nació en Sena en 1944 en la casa familiar, su padre era carpintero y constructor de carros. Ha sido muy mala estudiante y siempre estaba jugando y bailando, quería ser bailarina de valet “Siempre cogía el ritmo, sobre todo con la jota”. Era una típica niña de pueblo, traviesa, que no paraba de jugar y correr. Aprendió, como todos, a nadar en la badina del río Alcanadre “Por la glera del río había muchos sapos, los conciertos de ranas y los cuquetes de luz, las luciérnagas”. Eran tiempos más familiares, las casas con las puertas abiertas, de tomar juntos la fresca en la calle por las noches, cenar en los patios, hacer hogueras y saltarlas para san Antón… Su padre solía sacar la televisión a la ventana y, en la calle, se juntaban para verla, algún partido de fútbol o cosa importante.

Eran otros tiempos, “Antes todo el mundo tenía huerto y en medio un andador con frutales, pereras, manzaneras, minglaneras… fruta natural”. Han desaparecido pero antes se tenían que abastecer gracias a ellos, que decir de los famosos melones de Sena. “Antes se iba a los mercados a vender y ahora se va a comprar”,  se hacía trueque, les traían leche y su padre les decía “Pues yo te haré una silla”.  

Una vez, el  pintor senense José María Palacin acudió al taller del padre de Josephiene, quería que le hiciese un marco de madera para uno de sus cuadros. Su padre avisó a Josephine y le presentó a José María. Josephine enseguida le inundó de preguntas y José María le dejó un maletín lleno completamente de pinturas de colores. Ahí comenzó todo.

Se hacía amiga de todas las personas que llegaban al pueblo. Nunca se acordaba de los nombres de las casas y para llamar pegaba un grito en vez de gritar el nombre, pues las puertas estaban abiertas –¡tía María!-. Querían mucho a la tía Tonina, era la abuela de todos, era pequeña y regordeta, siempre con un capazo del huerto con sus verduras, hortalizas o remolacha. Si veía a Josephine con los mocos fuera se los limpiaba, se remangaba la falda y le mocaba con el refajo -¡Siempre estás igual!-. Se quedó viuda muy joven, la pobre tía Tonina, además un hijo murió en la guerra y otro tuberculosos. La gente la quería muchísimo y la trataban muy bien, en una ocasión Josephine le regaló un helado y tía Tonina lloró de la emoción que le hizo. 

Les hacían ir al campo a buscar olivas, en enero y febrero y hacía mucho frío: “Quien coge las olivas antes de navidad se deja el aceite en el olivar”. Además, los sábados iban a coger panizo, olivas, almendras, uva (Vendimiar)… se ayudaba como en todas las casas. Por el vedado, camino a Castelflorite estaban los almendrares, olivares y viñas.

Para las fiestas ponían un entablado para las orquestas y los críos se ponían debajo y, si la cantante llevaba falda, le veían las bragas. Los perros y gatos andaban sueltos por la calle, Josephine y su hermana Pili recuerdan que una perra que tenían les acompañaba a la escuela y hasta que no entraban no se iba, luego les iba a buscar a la salida.

En la escuela quería dibujar pero no le dejaban, si dibujaba le obligaban a hacer calcos en vez de dejar libre la creación y aquello frustró bastante a Josephine. Una vez les dijeron de dibujar un carro y Josephine comenzó a dibujar su carro hasta que la maestra le paró la mano –no, no, tienes que dibujar exactamente el carro de la foto- fue como cortarle las alas de la creatividad, ella quería dibujar su carro y su burro.  

A los 17 años, Josephine se presentó a un concurso de pintura de la Diputación de Huesca que acabó ganando. Aquel premio le concedió la posibilidad de tener una beca. Así, Josephine acudió a Zaragoza, a una escuela particular en El Tubo, para preparar, durante un año, el ingreso a la escuela de Bellas Artes de Barcelona. Ingresó justamente el año que inauguraban el nuevo edificio.

En la escuela de bellas artes ya comenzó a desarrollarse. Allí escogió pintura en vez de escultura, aunque le resultaba más natural la escultura, más innata.  Luego le concedieron una beca a Granada, para dos meses, para paisajes, y otra para Siena (Italia), también para dos meses pero acabó quedándose para dos años. Pintando y cuidando un niño se fue ganando la vida, además le dejaron una casa a las afueras de Siena que resultaba una preciosidad. Allí conoció un americano que estudiaba medicina y le invitó a ir a Nueva York, donde debía de conocer a una tía suya que era pintora.

En principio, Josephine no fue a Nueva York, pero si su amigo vino a Sena y le maravilló el paisaje, le encantó la tierra, el olor a tomillo y romero y la tortilla de patata. Al final fue a Nueva York, para tres meses y se acabó quedando 36 años. Allí, profesionalmente se ha dedicado al mundo del teatro, en escenografía y vestuario, especializándose en el mundo de las máscaras. Ha trabajado diferentes materiales y tipos de máscaras, de todo tipo y clase, especialmente de las máscaras del caribe que llevaron los españoles y que hacían con vejigas hinchadas. Aprendió de un maestro puertorriqueño y luego fue ella quien dio clases en el Museo de Historia Natural de Nueva York, donde estuvo unos 10 años.

Después dio clases, durante 12 años, en la escuela de cine “Visual art” de Nueva York, había alumnos de todas las partes del mundo y aprendía más que enseñaba. También participó en un teatro puertorriqueño “La Mama”, un teatro experimental

Ha vivido en el mismo Manhatan y a las afueras, a una hora y media de Nueva York, en una zona en pleno contacto con la naturaleza donde nevaba mucho. Una finca de cinco acres por la zona de Manitou, que significa dios, el creador, antiguo territorio sagrado de los nativos norteamericanos. 

Siempre ha estado pintando y ha pasado por muchas etapas y estilos. La escultura le ha resultado siempre más innata y palpable, se puede tocar. En la sierra tiene una escultura dedicada a la mora, una mujer expulsada de Sena y que se retiró a una loma cercana desde la que observaba Sena y la rivera del Alcanadre. Su leyenda cuenta que, en noches de luna llena, bajaba hasta el Alcanadre para bañarse desnuda. También, en el monte de Sena, se encuentra la escultura a la tía Tonina a la que pronto se unirá una escultura que rendirá homenaje a la figura del pastor.

Josephine y Pili

Ha realizado diversas exposiciones, de Nueva York a Sena, donde tiene su propia galería desde hace tres años y expone parte de su obra. Ahora, junto a su hermana mantienen su parcela de libertad en Sena y en su monte, en plena sierra. También en el soto del Alcanadre, donde están recuperando la vieja arboleda donde de pequeñas iban a merendar. Participan activamente en la vida social y cultural de Sena, en actividades especialmente ligadas al folclore y a las tradiciones locales. Personas excepcionales, con un enorme corazón y cariño a su gente. Sin duda colorean la vida con intensidad y luminosidad, con tonos que alegran el espíritu, con la magia del gran abanico de colores que acaban dando luz y color a la vida.

Cruz Ullod Borruel


Docente en el IES Gaspar Lax de Sariñena y gran comprometida con la cultura sariñenense, Cruz es todo un referente en el ambiente cultural de Sariñena, a través de grupos de lectura, presentaciones de libros y actividades varias. Además ha contribuido al estudio, memoria, difusión y reconocimiento de las victimas monegrinas del holocausto nazi.

Victoria.

Cruz Ullod y el grupo de lectura de Sariñena

Natural de Sariñena, Cruz fue una de las últimas en nacer en casa y por lo tanto en Sariñena. Fue gracias a Domingo Pardo “El Chespe”, practicante, comadrona y dentista. Su padre trabajó en las viguetas, en pretensados Alcanadre mientras que su madre trabajó en casa, además de dedicarse a cuidar críos. Son dos hermanas María Jesús y Cruz.

Fue a las escuelas viejas en la Ronda San Francisco, a parvulitos (párvulos) y luego a las escuelas nuevas, que comenzaron a funcionar entre 1969 y 1970. Con cariño, Cruz recuerda a las maestras Doña Rosalía, maestra de infantil, Doña Emilia y Tere Guillen “Doña Tere”. Emilia Aran “Doña Emilia” vivió en Sariñena muchos años con su marido Don Blas, también maestro. Vivieron en el bloque de la calle de las escuelas con la avenida Huesca y tenían una niña que cuidaba la madre de Cruz: “Doña Emilia tenía muy buen carácter, cumplía los años el mismo día, el 3 de mayo, y ese día invitaba a todos”.

Cruz consiguió una beca para la laboral de Zaragoza pero al final comenzaron a dar clases de bachiller en Sariñena. La quinta de Cruz fue la primera en cursar bachillerato en Sariñena, siendo al principio una extensión del Ramón y Cajal de Huesca: “El primer año sólo se dio primero de BUP, con dos clases, una para los de Sariñena y otra para los de los pueblos, pues acababan antes y a las cinco tenían que volver a sus pueblos con los autobuses de la escuela. Se iba de mañanas y tardes, hasta las seis”. Las clases se instalaron en el Edificio Sariñena, donde ahora está la óptica. Debajo estaba la discoteca “La dragón de oro” y algunas tardes escuchaban la música cuando los Boris, los propietarios de la discoteca, probaban el equipo y escuchaban nuevos discos.  Cada año fueron añadiendo un curso hasta llegar a COU, tuvieron que ampliar y fue entonces cuando también se acondicionó el edificio del Hospital, también conocido como el hospitalillo, en el barrio del Carmen: “Allí subieron los más pequeños, los de 1º y 2º de BUP”.

Desde los 14 años se dedicó a dar clases particulares en casa, Cruz montó una guardería en casa donde cuidaba y daba repaso a críos que iban de los 3 a los 9 años.  Con 16 años vivió la formación de la Agrupación de Peñas, fue una de las primeras socias “Tenía el carnet número ocho”.

Entre 1982 y 1987 Cruz estudió Filología Hispánica en la Universidad de Zaragoza. Luego trabajó unos años en Sariñena en la gestoría Geyca hasta que comenzó su carrera docente ejerciendo en Monzón, Graus, Priego (Cuenca), Pastrana (Guadalajara), un año en Sariñena, otra vez en Monzón, Grañen, cuatro años en Alcolea de Cinca y desde el 2006 en Sariñena.

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Cruz colocando placas en Mauthausen.

En el IES Montes Negros de Grañen coincidió, en el curso 2000-2001, con el investigador y profesor de historia Jesús Inglada. Aquel año hicieron un homenaje a los monegrinos muertos en Mauthausen: “Con los alumnos se buscó a familiares de los deportados, recopilando toda la información posible y realizando una semblanza de cada uno”. Luego se realizó una exposición y un homenaje en  mayo del 2001 en el que participó Mariano Constante, superviviente monegrino del campo de Mauthausen: “La familia de Mariano Constante era de Loarre, su padre fue maestro y ejerció en la escuela del barrio de la Estación de Sariñena. Luego fue destinado a Capdesaso, donde nació Mariano Constante”. Un año antes la jornada se dedicó a los maestros y maestras de la escuela rural, en la que también participó Mariano Constante.

Una vez en Sariñena, Cruz se hizo cargo del club de lectura de la asociación de mujeres “Durante años lo había llevado Emilia Loste”. Con el club hacen lecturas semanalmente en voz alta, comentan y debaten. Traen escritores y hacen excursiones, han estado en Ainielle y han visitado la exposición de Lita Cabellud en Zaragoza. Todo en coordinación con la biblioteca de Sariñena y la bibliotecaria Luisa. Además, Cruz creó el grupo de lectura de padres y madres del IES Gaspar Lax, se juntan una vez al mes o cada mes y medio y comentan el último libro que han leído.

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Placa de los monegrinos deportados en campos de exterminio nazis,

Cruz presentó varios años la propuesta para que alumnos del instituto de Sariñena viajasen al campo de concentración y exterminio nazi de Mauthasen. Al final fue aceptado en 2009 y Cruz fue con cinco alumnas, coincidiendo con los actos del 5 de mayo, fecha de la liberación del campo y los actos conmemorativos. Los alumnos del centro realizaron un trabajo de los que se seleccionaron los cinco mejores. El viaje fue subvencionado mitad por Amical de Mauthasen y la otra mitad por el programa del Gobierno de Aragón “Amarga Memoria”.  En el viaje estuvieron tres supervivientes del campo José Alcubierre, Esteban Pérez y Juan Camacho: “¡Qué no se olvide!, de ellos no salió ningún insulto ni odio, lo que querían es que no se olvidase y que la gente lo conozca”. Cruz hizo una placa con los nombres de todos los monegrinos y la dejó en el crematorio del campo junto a una foto de su tío. Además dejaron tierra de distintos pueblos de Los Monegros “La tierra la recogieron diferentes alumnos del instituto”.

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Cruz, las alumnas y José Alcubierre en Mauthausen. 

El viaje a Mauthausen fue “Muy emotivo”, señala una de aquellas alumnas, “Influyendo muchísimo tanto a nivel de enseñarnos cosas como a nivel emocional. Nos enseñó la importancia de la memoria histórica y de la lucha por la supervivencia en los campos”.

A partir del viaje se realizaron escritos, una exposición, una charla con Juan Manuel Calvo… El 14 de abril del 2010 se instaló un monumento en Sariñena en el parque “Territorio de paz” con la colocación de una placa de forja horadada con los nombres de los trece sariñenenses deportados a campos de exterminio nazi y una inscripción donde se puede leer: “En recuerdo y memoria de los deportados de Sariñena a los campos de concentración nazis, por vuestra lucha en defensa de la libertad y la democracia. Ayuntamiento de Sariñena. 14 de abril de 2010”.

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Juan Mariano Ballarín Clavería, Julio Casabona Gracia, Antonio Casabona Marías, Julio Cesáreo Casabona, Martín Epifanio Castán del Val, Francisco Castells Encontra, Antonio Coto Coto, José Coto Coto, Basilio Gil Sanz, Miguel Pardina Pueyo, Antonio Ponz, Manuel Royo Ballarín y Manuel Salinas Foncillas

El deportado monegrino Miguel Pardina Pueyo fue antepasado de Cruz, hermano de su abuela: “Mi abuela siempre decía que su hermano murió en un horno”.

Cruz ha escrito varios artículos: “Siempre me ha interesado mucho la literatura popular, los romances, la medicina popular…”. Ha sido concejal de cultura de Sariñena y recientemente fue responsable de una exposición sobre mujeres y la ciencia en el centro de salud de Sariñena. Sin duda, la cultura, la literatura y la memoria van de la mano de Cruz, una gran dinamizadora cultural de Sariñena.

Martín Blecua Vitales


Un enamorado de su pueblo, de sus tradiciones, de su gente y su familia. Un amante del dance de Sariñena, un apasionado del dance aragonés, de sabiduría y conversación excepcional. Un gaitero accidental del que afortunadamente tenemos el placer, el orgullo y la suerte de disfrutar. Junto a Pedro Mir Tierz recuperaron la gaita de boto aragonesa y hoy en día responden a leyendas vivas del dance aragonés. La cultura popular aragonesa les debe mucho y danzar debe de ser su mayor expresión.

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Fiestas de Sariñena 1998. Fotografía Mario Gros. 

Martín Blecua Vitales nació en Sariñena en 1955 y tanto él, como su hermano Luis, vivieron desde muy pequeños el dance de Sariñena. Su madre regentó durante años la tienda de ultramarinos Pilar Vitales, viuda de Blecua, hasta que falleció en 1987, la tienda continuó abierta hasta 1992. Cerca se encontraba la casa de Antonio Susin, antiguo mayoral del dance de Sariñena, y la casa de Vicente Capitán, excepcional gaitero también del dance de Sariñena. Desde casa Martín escuchaban a Vicente Capitán cuando en mayo comenzaba a tocar para empezar la temporada de dances: Vicente colgaba la gaita cerca del hogar, para que la pez del boto no se le pegase. Pero sin duda, fue Susín quién influyó totalmente en los hermanos Blecua, a quienes transmitió su inmenso saber sobre el dance, convirtiéndose ellos mismos en parte fundamental del resurgir del dance.

1999_08_08 Sariñena 4Los hermanos Blecua pasaban mucho tiempo en la casa de Teodora Palacio, madre de Antonio Susín. Escuchaban de Susín historias sobre el dance, canciones, cuentos, trovas, motadas, dichos, pastoradas… Antonio Susín era pintor blanqueador, mientras preparaba la cal le tarareaba la música de las mudanzas  y Martín, con los mangos de las brochas, danzaba golpeando la pared. Así, Martín se impregnó del dance, de sus entresijos, historia, y esencia. Los palos eran de carrasca y algunos se hacían con los radios de las ruedas de los carros o galeras.

El dance es el alma de las fiestas y es gracias a su gente, todos han dejado su impronta, mayorales, danzantes, generales, diablos, rabadanes, gaiteros…, todos dejaron algo de sí.

Martín Blecua Vitales

Ecos del diario del Altoaragón 

Con diez años, Martín comenzó a danzar con el dance de Sariñena, debutó en Zaragoza en 1965. Al año siguiente danzó en el teatro Olimpia de Huesca, cuando Sariñena ganó el primer premio de grupos de dance: Entonces estaba ya Juan Mir como gaitero. Como todo danzante joven comenzó como volante, para pasar a ser danzante adulto en 1967, debutó en una actuación en la Alfajeria de Zaragoza. Luego, después de su hermano Luis, ejerció de rebadan hasta 1976 (1975), último año del gaitero Juan Mir.

Martín es “manos a la obra”.  Le tocó danzar y danzó. Si hubo de tocar, aprendió,  tocó y es el “gaitero de Sariñena” (que ya es decir). Midió, probó y construyó cuando la gaita estaba en peligro. Transmite su sabiduría sin guardarse nada. Generosamente. Mirando de frente. Con honesta humildad. Sin perder el tiempo. Como siempre.

Mario Gros Herrero

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Mariano Pascual, Pedro Mir, Juan Mir, Martín Blecua, Mario Gros y Mariano Labat. 

Tras Juan Mir el dance de Sariñena se quedó sin gaitero, tuvieron que ir a Zaragoza y comprar tres gaitas gallegas. Susín trató de enseñar a tocar la gaita en el piso de arriba del ayuntamiento, sabía tocar algo el clarín, aunque no tenía mucha movilidad en la mano derecha debido a un accidente que sufrió en Barcelona. Martín no se unió al grupo de futuros gaiteros, pero un día volviendo a casa pasó por la plaza del ayuntamiento, escuchó la gaita y subió a alcahuetear. Sería sobre febrero o marzo de 1976, Susín le dio un clarín y le dijo: Eh!! Qué tú te lo manejas. A Martín la mecanografía le ayudó mucho, enseguida  destacó y Susín le dijo: Mañana ven a casa. Al ver la marcha que llevaba, Susín dejó de enseñar a los demás y trabajó y pulió mucho a Martín. En mayo del mismo año ya salió con el dance para la festividad de san Isidro, en romería a la ermita de Santiago honrando a la Virgen de las Fuentes. Aunque ese año fue llamado a filas y no pudo debutar en las fiestas patronales en honor a san Antolín. Como gaiteros, aquellas fiestas ejercieron Calvete, Luis y Domingo Lana. Desde entonces, Martín nunca ha faltado con su firme compromiso con el dance.

El sonido de la gaita es un sonido ancestral, festivo y alegre. Sí, tiene algo de sensual. Vas abrazado a ella y no puedes ser brusco, has de tocarla casi acariciándola, suena mejor.

Martín Blecua Vitales

Ecos del diario del Altoaragón

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Gaita de boto aragonesa “La Famosa”. Foto Mario Gros.

Es en mayo de 1980 cuando Martín Blecua, junto a Pedro Mir Tierz, escriben una de las páginas más importantes de la gaita de boto aragonesa: su recuperación. Tras mucho trabajo y esfuerzo y ante el asombro de todos los asistentes al concurso de dance de la Asociación Artística Aragonesa, celebrado en la capital aragonesa, la gaita de boto aragonesa volvió a sonar, a resurgir. Fue con La Famosa, la primera gaita de boto aragonesa reconstruida tras su desaparición.

 

Lo más difícil es ser gaitero del dance, el gaitero ha de hacer bailar al dance.

 Martín Blecua Vitales

Además del dance de Sariñena, Martín ejerce de gaitero de los dances de Castejón de Monegros desde 1984 y de Pallaruelo de Monegros y Valfarta desde 1983. Martín ha construido gaitas, principalmente para amistades y algún compromiso, las hace por placer desde 1989, cuando el tiempo se lo permite. Para la recuperación de la gaita fue fundamental el botero de Sariñena, a la hora de realizar el boto y el manejo de la pez. Tenían  nociones, muchas historias escuchadas entorno a la fabricación de gaitas, aunque hubo muchos retos que superar: la afinación del clarín, el curtido de la piel de culebra, la fabricación de las cañas…, el proceso fue un aprendizaje. Susín le explicó más de una vez a Martín como se elaboraban las cañas, a pesar que él no las sabía hacer. Los Malos, Padre y dos hijos gaiteros sariñenenses, fueron los últimos que hicieron cañas en Sariñena, fueron muy buenos gaiteros, recuerda Martín. Las cañas son diferentes y cada maestro artesano presenta sus matices, una caña de Martín es diferente a una caña de Pedro.

Cuando toco la gaita por mis venas corren recuerdos y sobre todo distintas emociones según el momento.

Martín Blecua Vitales

Ecos del diario del Altoaragón

El trabajo de recuperación dio origen, en 1998, al libro: La gaita de boto aragonesa, una obra que ha garantizado la supervivencia de un instrumento imprescindible en la tradición musical aragonesa. En el año 2002 los Gaiteros de Tierra Plana les rindieron un sentido homenaje a Martín y a Pedro y en el 2015 en la IX Trobada de Gaita de boto aragonesa, jornadas organizadas por la Asoziazión Cultural Bente d’Abiento, homenajeó a Martín Blecua.

Martín, desde 1976 compartiendo un sueño, que gracias a su deseo de aprender, su honestidad y su valía, supo salir airoso de todos los que a su alrededor intentaban frenarlo movidos por la desconfianza y la cerrazón. Se abrió al mundo, a los desconocidos, formando una familia de amigos con los que el sueño se llegó a hacer realidad. Conoció nuevas tierras, su gaita sonó en Madrid, Francia, Suiza, Holanda…y en una amplia discografía. ¡Bravo Martín! eres un ejemplo!.

 Pedro Mir Tierz

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Luis Bajén, Pedro Mir, Luis y Martín Blecua. Foto: Mario Gros.

Goza de muy buenas amistades con otros gaiteros y dances aragoneses. Ha acudido a diferentes encuentros de dances y de gaiteros y ha investigado el dance de Sariñena y el dance Aragonés, es una enciclopedia del dance y de la gaita de boto aragonesa. Estuvo presente en las grabaciones que el reputado musicólogo Arcadio Larrea realizó en 1980 en el casino de Sariñena, tanto en la sala de arcos como en la sala de baile. Además, Martín realizó numerosas grabaciones y recogió numerosas mudanzas y toques de gaita de diferentes dances monegrinos.

Martín, con un gran conocimiento del folclore y del saber popular sabe transmitir con pasión el amor al dance y a la gaita de boto. Me transmitió ese “veneno”, me acogió, me guió y me  dio generosamente todos los conocimientos que pueda tener sobre la gaita y el dance. Cuando todos opinaban que no sería así, el me abrió las puertas del dance. Ahí comenzó una apasionada aventura que nos ha llevado a trabar amistades y experiencias que difícilmente hubiera podido vivir. ¡Gracias maestro!

Javier Espada

Martín es impronta viva del dance de Sariñena, quien acaricia la gaita en cada fiesta y con sus melodías llena las calles de alegría y felicidad, mudanzas con las que bailan los danzantes y nos hacen vibrar, latir, emocionar, recordar y sentir, un barullo de sensaciones que nos identifican con nuestras tradiciones y nuestra forma de ser, con nuestra pueblo. Que la tradición continúe, ¡Aprieta el codo gaitero y a danzar!.

Andanzas por la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes


En el marco de la “Tertulia Cultural violinista José Porta” se desarrolló la conferencia “Andanzas por la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes”, a cargo del Dr. José Ignacio Calvo Ruata (Historiador del Arte).

Los cerca de cincuenta asistentes, provenientes de diversos lugares de Los Monegros, disfrutamos de una agradable y magistral clase de la historia del monumento monegrino y una espléndida explicación del gran conjunto pictórico mural y la figura del pintor Fray Manuel Bayeu. José Ignacio Calvo destacó la calidad de las pinturas, dando mayor importancia a las maravillosas y complicadas composiciones murales.

Al final, se desarrolló un interesante y participativo coloquio. Se habló de la actual situación de propiedad y su ofrecimiento al Gobierno de Aragón, de su necesaria y costosa restauración, de su futuro uso…

Una gran noche cultural, gracias a la asistencia de José Ignacio Calvo Ruata y del organizador salvador Trallero.

Publicau en “ Os Monegros el 3 de junio del 2013.

– Enlace relacionau:

Antolín y os curanderos


Antolín  y os curanderos

Pa la gripe, a o pobracho Antolín, l´en daban infusión de violetas y cuando tenía una cuquera aceite, malva y hojas de noguera. Pa las almorranas un fardacho escaldau vivo en azaite, se añade espliego y grasa de tozino y se aplica. Antis bi eba muitos remedios y yeran os curanderos os que sanaban males y luxaciones. Os curanderos buenos yeran muy afamaus y os de Sariñena tamién yeran conozius por toda la redolada entre ellos a Rosa y os fillos d´os brujotes de Fornillos. A chen prefería os curanderos, antis no bi eba tantos medicos y os medicos solo punchaban con l´auja, midian y te dizian de no minchar lamines.

-Un zagal s´esbarizó al replegar malacatones, cayó y l´en llevaron a un curandero, pues no podeba garriar, menuda torzida!. Aunque de buenas trazas o sanador lo trastió, o zagal por el dolor tozeó. O curandero l´empilmó la garra y en unos diyas tornó a correr por os güertos.-

Siempre os curanderos yeran embolicaus en un aire de misterio, tamién as fuentes de San Blas en Billanueba de Sixena y a fuente del monasterio de la Cartuja de Monegros.

Istos son algunos remedios recopilaus por Os Monegros:

Almorranas: El brebaje de Uerto ye una infusión de romero, ontina, espígol, cenojo, tremoncillo y atras hierbas.

Anemia: Se pone fígado (a ser posible de caballo, si no de ternera) en bino fuerte. Se macera y se bebe el suco pal diya siguiente. (Grañen).

Verrugas: La mañana de San Juan, antis de que salga o Sol bi ha que replegar tres caracoles, escacharlos con a cáscara y deseguida aplicarlo ande s´en tienen as verrugas.

Picadura de abeja: Aplicar buro en o lugar de la picadura.

Quemaduras: La hiel de tocino con manteca y niebe derretida. S´en hace en época de matazía y se guarda pa todo el año. (Alcubierre).

Solitaria: Para matar la solitaria hay que minchar caballo crudo. (Robres).

Basau en o libro de Rafael Andolz de Pilmadores, Curanderos y Sanadores en el AltoAragón.

Publicau en Os Monegros el 4 de junio del 2008.

Zancarriana w