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Reflexiones de Domingo Lana Novellón


                       Aficionado al guiñote, butifarra, lectura, guitarra,  poesía  y ajedrez, Domingo pasa las primeras horas de la tarde en el casino practicando alguna de sus aficiones favoritas y después se acerca a conversar en las tertulias que se forman en el Centro Social. Por M. A. Corvinos Portella.

Domingo Lana

Domingo Lana Novellón

  -Allí quedamos en vernos para hablar de su vida y enseguida comienza  por el principio  haciéndome un resumen de sus datos familiares.

  Mi padre fue Manuel Lana Laín, mi madre era  Felisa Novellón Peralta de casa Codaneta y mis hermanas Felisa y Pilar. Nací el 4 de agosto de 1933 en el número 13 de la calle La  Rosa. Estoy casado con Nieves Lacuna Vicente de casa Marianeta a la que conocí cuando tenía 13 años  y aún iba a la escuela. Por lo tanto llevamos 59 años juntos y hasta el día de hoy hemos sido muy felices, por lo menos por mi parte (sonríe).  Hemos tenido dos hijos, Sergio y Blanca, de los que estamos muy orgullosos.  Nieves y yo hicimos  el viaje de novios en tren por Lérida y Barcelona hasta la Costa Brava donde vivía mi primo Pedro Novellón.

  Mi padre no me pegó nunca, ni siquiera me “carrañó”, siempre razonaba las cosas. Era muy casero y no le gustaba ir por las tascas.

  Mi madre fue muy trabajadora y regentaba una casa de comidas en la calle La Rosa. Era una gran cocinera y tenía mucha clientela, la recuerdo como una gran madre.

-Os dicen de casa “Codaneta”, ¿de dónde viene este apelativo?

  Mi abuelo se llamaba Pedro Novellón Codana y si a ese segundo apellido le añades el sufijo monegrino eta ( seguramente significará el hijo pequeño de casa Codana). Eso me parece lo más probable.

-Después de estas disquisiciones iniciales me cuenta sus vivencias en las escuelas  

nacionales y otros asuntos escolares.

   En cuanto a mí te diré que empecé a estudiar como todos en las nacionales, aunque luego mis primos, Casimiro Lana que era ingeniero químico de gran prestigio, profesor y político republicano  en Barcelona y Paco Lana médico en Zaragoza, le aconsejaron a mi padres que estudiara bachillerato. Mi padre aceptó de buena gana los consejos y se vendió una talega de judías para poder comprar los libros, luego me matriculó en la academia de don Valentín González en la calle Ugarte. También marchaba a pie  tres días  por semana al barrio de la Estación a estudiar con un cura vasco llamado don Pedro. Era muy culto, sabía tres idiomas y era una persona excelente. Debo decir que tanto el uno como el otro, al ver las dificultades económicas que padecíamos en casa, no quisieron cobrar a mi padres y yo correspondía aprovechando las clases.

  Recuerdo una anécdota que me sirvió de enseñanza para toda la vida… Debía tener 9 o10 años cuando ocurrió…, aquel día no me había podido aprender la lección de Geografía de Europa y, por supuesto, no me la sabía, llegué a clase y al comprobar don Pedro lo que pasaba,  me dijo una frase que me llegó al alma y que siempre he recordado:

-¡Parece mentira Domingo que sabiendo lo que le cuestas a tu padre no te sepas la lección!

  Aquella noche apenas dormí por la angustia que sentía debido el fallo cometido y también por las horas que estuve estudiando aquel tema. Han pasado muchos años y todavía soy capaz de recordar la anécdota y la lección.

Al día siguiente llegué a la Estación y le espeté entre eufórico y respetuoso:

-¡Ya me la sé!- y sin dar tiempo a otra cosa fui repitiendo sin pestañear aquellos países europeos y sus capitales que el día de antes se me habían atragantado.

 Al final, todo aquel año de esfuerzo y estudio  me sirvió  sólo para adquirir cultura puesto que llegó la hora de matricularme y no lo pudimos hacer porque no disponíamos del dinero suficiente.

  Me dio una gran rabia, me eché a llorar,  metí los libros en una caja que aún guardo y que ya no la he vuelto a abrir.

  Ahora puede parecer una tontería, pero mi primer viaje a Huesca quedó cancelado y no conocí la capital hasta que me sortearon para hacer la mili.

-Por supuesto que en su memoria aparecen nombres propios con sus pequeñas historias y de los que guarda certeros recuerdos estudiantiles.

  De los maestros de las nacionales tengo muy buen recuerdo de don Martín, un maestro que tenía una gran cultura y que también sabía enseñar. Era muy serio.

   Y otro que me viene a la memoria, eso sí, totalmente opuesto al anterior, era don Carlos Canela, un hombre muy elegante con cierto parecido a Xavier Cugat. Lo recuerdo con sombrero, traje marrón y dos maletas de cuero que utilizaba todos los lunes y viernes para ir o volver en tren a Almacellas  Allí tenía una fonda y  las maletas las llenaba de productos de primera necesidad como aceite, judías, garbanzos, etc.  No sé si esos productos les daba salida en su fonda o se dedicaba al estraperlo. Como viajaba en primera e iba tan arreglado nunca sospecharon de él.

  Muchos viernes don Carlos dejaba el trabajo a mi cargo y se marchaba picándose también las clases de los sábados. Yo hacía lo que podía, recuerdo que enseñé a multiplicar y dividir por dos cifras a José Antonio Gascón y a alguno más de la clase, también hacía los dictados. Recuerdo que una vez me lo dejó escrito en catalán y no entendía nada, menudo chasco.   Los lunes por la mañana volvía a suceder lo mismo porque el tren nunca llegaba a su hora.

  Era tan “pincho” que cuando nos daba trabajos manuales cortaba los cristales con el anillo, por lo que me figuro que la piedra debía ser un diamante.

-La posguerra fue una etapa muy difícil para casi todos, quizá más para los niños porque tenían que compaginar escuela y trabajos para la economía familiar.

   Yo nunca fui un crío, salía de la escuela y marchaba a trabajar al campo. Igual hacía sogueta que “aclarecía” remolacha o cualquier otra cosa de la huerta.

  A los once años tuve que dejar la escuela.

-Me explica qué es lo de aclarecer remolacha.

  Lo de aclarecer remolacha se hacía cuando, después de haber sembrado varias semillas en un mismo hoyo, al nacer estas, arrancabas las plantas menos fuertes y dejabas sólo una.

– Su padre Manuel Lana fue un referente para Domingo.

   Mi padre trabajó 19 años en la contrata de la RENFE para cargar o descargar el carbón de las máquinas de tren. No fue a la guerra, pero estuvo movilizado en ferrocarriles. Cuando iban a llegar los nacionales a Sariñena marchamos toda la familia en el tren hacia Cataluña.  Al llegar cerca de Suria  nos dirigieron hacia Barcelona. Allí el asunto pintaba muy mal y después de varios días el hambre empezó a hacer mella en mis  dos hermanas y en mí, por lo que mi padre pidió permiso para volver a Sariñena. Le advirtieron que no lo hiciera, más que nada por el parentesco con el político republicano Casimiro Lana, pero no hizo caso y volvimos. Al llegar al pueblo lo echaron de la RENFE y no tuvo más remedio que trabajar los huertos de los abuelos y el secano de Las Almunias. El primer año y  mientras crecía lo que habíamos sembrado y plantado las pasamos canutas. Mientras tanto yo iba aprendiendo el oficio de agricultor.

  Con el tiempo mi padre pasó a  trabajar en Regiones Devastadas “escachando” casas en ruinas o levantando el barrio nuevo de detrás del cuartel y yo me dediqué al campo.

-Me cuenta las faenas que hacían en el monte y una inquietante anécdota.

 Yo seguí de agricultor y compramos dos burros y dos machos para trabajar mejor el secano de Las Almunias. Recuerdo que con 14 años me quedé a dormir sólo en la paridera y en ese “bautismo iniciático” dormí poco,  sobre todo por el miedo que pasé sin luz, con el roer de las ratas y con las historias de maquis que aún se contaban  Lo que ocurrió nunca lo tuve muy claro puesto que o bien mi padre calculó mal el tiempo o me engañó. El caso es que me dijo que le esperara mientras él se iba a regar a los “Chamarcales” y ya no volvió a buscarme. De todas maneras antes no se tenían tantos miramientos con los críos.

  En el mes de febrero íbamos  a “romper” la tierra; en los meses de marzo y abril a “mantornarla”  y a “terciarla”; en verano a segar y en otoño a sembrar. Para no tener que perder el tiempo yendo y viniendo,  permanecíamos varias semanas en las Almunias. Vivíamos en la masada con lo más básico  hasta que terminábamos los trabajos, aunque los domingos los pasábamos en casa.

 Cuando íbamos en verano a segar o trillar primero ayudábamos a mi tío Juan y después él nos devolvía el favor.

 Estos trabajos los combinábamos  con los de las huertas. Los animales del corral los cuidaba mi madre.

-Como mi vocabulario agrario es muy limitado, me explica pacientemente el significado de esas palabras del campo.

   Romper la tierra era labrarla con una orientación específica, se hacía de Este a Oeste, o sea del lugar de la salida del Sol a su ocultación; mantornarla era hacer los surcos  de Norte a Sur y terciarla era hacer la tercera labor de labranza haciendo los surcos más abiertos. Estas técnicas, que ahora no se usan, mejoraban la tierra y las cosechas.

   Para hacer  rectos los surcos teníamos nuestro truco…, tomábamos un punto de referencia allá lejos en la sierra y mientras labrábamos no lo perdíamos de vista y nos salían bastante rectos.

-Las comidas en el monte no eran demasiado variadas, pero si energéticas.

   El menú del monte en los meses de invierno generalmente era “judías de careta” para almorzar, judías blancas para comer y sartenada de patatas para cenar. Los mayores bebían  vino y los demás agua del pozo artesiano que teníamos y que se surtía de algún manantial interno.

   En el hogar  siempre había un  puchero con judías enriquecido con “ensundia” y alguna otra cosa más. Aquel puchero estaba todo el día “enronado” con ceniza, .hirviendo poco a poco. Como no había madera echábamos en el hogar cualquier cosa que ardiese, generalmente “granza”, o sea la mezcla  de paja larga y gruesa, espigas y grano sin descascarillar que quedaba después de aventar .

  Teníamos en la masada, colgada del techo con una cuerda la “garrancha” que no era otra cosa que una cesta llena de alimentos. La cesta tenía por la parte superior un plato a modo de tapadera, estaba agujereado por el centro para que pasara la cuerda. Este artilugio hacía precipitarse al suelo a las ratas que se atrevían a bajar. En un rincón había una tinaja con tape llena de cebada para los machos y burros y en ella también guardábamos algunos alimentos. Cada noche nos levantábamos dos veces para dar  de comer a los bichos.

-Le pregunto por el pozo de donde bebían el agua.

  Mi tío Juan Lana tenía en el monte un pozo de “calera”. Este tipo de  pozo es distinto porque recoge superficialmente  las aguas de lluvia. Se lo había mandado hacer al “Can-Can”. El nuestro, como te he dicho era artesiano y se surtía de aguas subterráneas.

  Ahora ya no se pueden beber agua en el monte.

-Al final me habla de la mili y de la otra profesión que ha ejercido  durante tantos años y que le ha granjeado el cariño de muchas personas.

 Tuve suerte con la mili porque gracias al sorteo fui “excedente de cupo” y sólo hice tres meses de campamento en Arguís. Vivíamos en tiendas de campaña, hacíamos prácticas de tiro, caminatas e instrucción y nunca bajamos a Huesca. Soy de la quinta del 54-55 como Jorge Anoro, Jesús el “Roso”, Ullod, Joaquín Gilaberte, Luis Mairal, Antonio Mir, Antonio Maestro, Cucalón…

  Años más tarde, a mitad de los sesenta,  me hice profesor de autoescuela y durante más de cuarenta estuve enseñando a conducir a mucha gente de Sariñena y comarca. Ahora el negocio familiar  lo llevan mi hijo Sergio y mi nuera Sandra.

  Y para compaginar todas las tareas agrícolas con las estaciones compuso una larga poesía que me recita sin dudar, pero que no me deja publicarla, quizá más adelante…

  Por último no me queda más que darle las gracias por su amabilidad  y por  compartir con todos nosotros retazos de una vida preferentemente dedicada a su familia, a su autoescuela, al dance y a sus amigos.

A. Corvinos Portella

Nuestras Tradiciones


Nuestras Tradiciones

* Tronca de Navidad. Fuente: A.G.A.

En las memorias del historiador Antonio Beltrán alcontre un hecho que me llamo la atención: remeraba con añoranza la celebración, en casa de su agüela de Sariñena, de la tronca, toza o tizón de navidad.

Creía que por Monegros nunca había sido tradición, como las calabazas de “Halogüin” (típica americanada) que al final descubres que siempre han sido tradición en Aragón en la noche de las ánimas.

Alcagüetiando el “Estudio del léxico de la casa en Aragón, Navarra y Rioja de Rosa María Castañar Martín” alcontre diferentes denominaciones al tronco o tronca de navidad en Los Monegros, siendo “zueca pa la nochebuena” en Bujaraloz (zueca de zoca: tocón, tronca de árbol), “toza de navidad” en Pallaruelo de Monegros y “tizón de navidad” en Robres.

Asinas se puede dizir que la tronca de navidad es una tradición en Los Monegros, rito que consiste en poner en la nochegüena en el fogaril, o a un lau d´este, una toza bien grande, que s´ha guardau pa la ocasión. Los zagales y zagalas son los encargaus de dizir frases y de bendecir la toza, rujiandola con vino, en algunos lugares del altoaragón trastean la toza trucandolas con alguna vara, tizoneando pa que la toza de lamines y juguetes entre la humera y las purnas brincando.

En el estudio alcontramos tamién léxico relacionau con el hogar o fogaril, como  encendallo recopilau en Alberuela de Tubo y  Pallaruelo de Monegros. Como “llares” (cadena de hierro ande se cuelga la caldera) aparece “cremallos” en Alberuela de Tubo y Pallaruelo de Monegros y “calderizos” en Robres. Para “Trebedes” (Aro o triangulo de hierro con tres pies que sirve para poner al fuego sartenes) aparece “estruedes” en Pallaruelo de Monegros, “estruides” en leciñena y Bujaraloz, “estudies” en Leciñena y caballetes en Alberuela de Tubo. Para “parrilla” aparece el nombre de “esparrillas” en Robres y Bujaraloz. De “chimenea” alcontramos “chaminera” en Alberuela de Tubo y Robres, “chiminea” en Bujaraloz, Leciñena y Pallaruelo de Monegros. El “hollín” aparece “follín” como palabra de uso antiguo en Robres; “deshollinar” es “esfollinar” en Alberuela de Tubo, Leciñena, Pallaruelo de Monegros y Robres; y “deshollinador” es “esfollinador” en Alberuela de Tubo y Pallaruelo de Monegros (aunque en estos lugares no se conserva el nombre de follín para denominar el hollín).

Tamién n´hay otras palabras como astral, astraleta, tronzador, tizonear (remover los tizones del fuego), purnas…  palabras que, a pesar del tiempo, en nuestros días no suenan tan lejanas.

N´hay tradiciones que no s´han de olvidar, una es la del día de Santa Águeda,  ya lo escribió Manuel Antonio Corvinos en la revista ”Quio”, pues antes en esa fecha, las mujeres subían al campanario a tocar las campanas, aguardemos a que tornen a sentirse en nuestra villa. Una tradición que s´ha recuperau es la del “cabo d´año”, y aura cada navidad, el 30 de diciembre, los alumnos de la escuela de jotas recorren las calles de Sariñena pidiendo el cabo d´año:

– Siña. María: ¿Nos da Cabo d´año?

– Pasa, pasa… ¡Qué te cortaré un dedo

y te podré un paño!

Esa añoranza por las tradiciones s´alcuentra bien representau en la asociación monegrina “añoranza”, mejor no s´en puede dizir. Una sobre güena faina de recuperar carruajes y caballerías; por la caravana de mujeres y las caravanas bandoleras por ande antiguamente pasaba el bandido Cucaracha. Han recuperau los aperos de labranza, de la siega y la trilla; el trillo de rodetas o el de pedreña y s´han realizau preciosas exhibiciones de trilla. ¡A continar las fainas, qu´es güen camino!.

                                    *Recreación de la trilla, asociación añoranza.

Publicau en “ Os Monegros el 27 de diciembre del 2011.

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El dance de Sariñena


El dance de Sariñena

Celebración del Dance de Sariñena

 El Dance de Sariñena

    El dance es la expresión artística y cultural con más arraigo en la villa de sariñena, amás de ser un vehiculo de transmisión de la literatura popular, con los dichos tan relacionaus con lo más significativo que ha acontecido durante el año.S´ha declarau al Dance de Sariñena “Fiesta de Interés Turístico de Aragón”.

¡Felicidades Sariñenenses!

Nuestro patrimonio cultural s´alcuentra de noragüena.

    El dance es música y son bailes que acompañan diálogos. Las danzas se conocen por mudanzas que son bailes con palos o espada y broquel (Escudo pequeño) al sonido de la gaita de boto aragonesa. Se forman cuatro grupos de cuatro personas cuadros, más un quinto cuadro de volantes formau por zagales conenagüillas blancas, camisa blanca, portan una cinta roya en la cintura y dos bandas cruzadas de color azul claro. L´aspeuto de los danzantes de Sariñena se compone d´alpargatas abiertas, medias blancas con camadas de cascabeles en las pantorrillas, calzón corto y faja morada. La camisa es blanca y n´hay dos bandas cruzadas, la derecha verde y la izquierda roya, a redol del cuello una pañoleta (cachirulo) de color salmón.

     La pastorada es la representación de diálogos entre el pastor viejo mayoral o mairal y el joven repatán, contina con el recital de los dichos, sucesos narraus con tono socarrón y gracioso, y en ocasiones de forma criticona. Los moros y cristianos y la lucha entre el Ángel y el Demonio son expresiones artísticas propias del teatro, representan el duelo entre el bien y el mal.

     L´origen del dance paize que corresponde a un proceso de aglutinación de los diversos elementos que componen el danze, alcanzando su plenitud en los siglos XVI y XVII. Tamién s´ha de dizir que  las músicas conocidas son del  siglo XVIII. En la gran enciclopedia aragonesa s´alcuentra la referencia de la mudanza que se recita en Sariñena de “Baila la gitanilla delante del rey/ y la reina de celos la mandó prender” es de Pedro de Urdemalas (personaje de las leyendas medievales españolas) de Miguel de Cervantes.

     ¡Hagamos el tarirán y preta el codo gaitero!  El tarirán marca el inicio de las mudanzas, tos imos sentido la “mudanza del degollau”, la que siempre nos pone la piel de gallina y los pelos como escarpias, el mayoral es rodeau por los danzantes, que van colocando las espadas junto a su cuello, entre sus hombros,  formando la base ande s´han de subir los volantes que han d´ir bien agarraus de las manos, ande arriba en el centro, se situa el repatán, pa rematar la faina girando sobre si misma la torre.

    Tamién resulta característico el volteau de los volantes, los danzantes entrelanzan sus espadas, situaus en dos líneas cara a cara, ande saltan los volantes, agarraus a los pañuelos y son empujaus p´arriba por las espadas p´acabar los volantes realizando espectaculares volteretas en el aire.

     El dance es un ritual típico que cada 2 de Septiembre nos osequian pa San Antolín en la villa de Sariñena. ¡Viva San Antolín! ¡Viva San Antolino! ¡Viva el danze de Sariñena!.

En estás les quiero contar

a los danzantes del lugar

que la tradición contina

y a pesar de la faina

el gaitero ha de tocar,

pues s´ha de danzar

y fiesta s´ha de guardar.

 

Venga mayoral

que la rabosa

no s´en cuele en el corral

y qu´ese repatán

¡Qué mija causo te´n hace!

ya es bien espabilau

y más le baldría

ser güen guayatero.

 

Pa San Antolino

l´ulor albaca

los malacatones con vino

y los zagales y zagalas

bien mudaus pa la fiesta

que si no paize

que a la era imos d´ir a trillar.

 

¡Quios!

qu´el codete ya ha petau

y la fiesta ha comenzau

aprieta el codo gaitero

preta la gaita y no la coda

y hagamos el Tariran

y tos a danzar. 

 

Qué pasa con estos danzantes

que con las mozetas no quieren danzar

pues igual al estar al lau de l´ilesia

el mosen les ha de ver

y entre ellos danzando

s´encuentran bien apañaus,

 

A chuflar gaiteros

y a tocar el degollau

en la torre bien apretaus

menudas sudorinas

y cuidau con algún palo descontrolau.

 

Grazias danzantes

por siempre danzar

qu´en este pueblo por criticar

naide s´ha d´escapar

que pa lo dicho son los dichos

y que pa carnones

ya lo semos tos nusotros.

Publicau en “ Os Monegros el 9 de Noviembre del 2011.

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Dance de Sariñena


Dance de SariñenaExtractos del dance de Sariñena del dialogo entre el Mayoral y el Repatán recogidos por Ricardo del Arco y Garay, Notas de folklore Altoaragonés. Madrid 1943.

Mosén Jorge, Hay mozetas a millares.

– Mayoral

Ten cuidado, repatán

Que te voy a dar la vuelta;

Porque si a mi me dan cuenta,

Tu costillas pagarán.

– Repatán

Soy un joven repatán

De estos pulidos mancebos

Y usted siempre nos carraña

Sin razón ni fundamento.

– Repatán

¡Que cabra tan laminera!

En el cerrau de Lerín

Me radió las cereceras,

Por más que le tire o tocho

No dejo de hacer su idea.

– Mayoral

¡oye, oye repatán!

¿Dónde tienes el ganado?

– Repatán

¿Por dónde quiere que esté?

Por la huerta abandonado,

Comiéndose los tomates

Del cercau del Capistrano.

Ayer Sali de mi casa

Con mi lucido rebaño

Y no hallé quien me dijera:

“fogarte con uno trago”.

Y me subi a una repunta

Y allí me estiré la pata

Y les dije a los mis cans:

“Cuidarme bien la cornata”.

Y a usted, mi mayoral

¿cómo le ha ido astí por casa?

– Mayoral

A mí, muy bien, repatán;

Pero bien siento la sed

Que has pasau por esos llastas.

– Repatán (El sacristano, al ir a misa)

Que me paiz que en veinte meses

Ya me ha dejau bien mocado.

– Repatán

Desde mi pequeña infancia

Me he criau por estos campos.

También habra más de cien,

Y habra entendidos y sabios,

De sastres y zapateros

“que a todos se fan lo cargo,

Cuidándose de las faltas

Si alguno se esbarra un paso,…

– Repatán

Me dicen muchas presonas.

Le avisare pa el Corpus y la Ascensión.

Fui carretera alante.

Yo vivo en cualquiera casa.

– Mayoral

Para eso te doy tiempo

Hasta remates de Marzo.

Librar de las plagas del campo,

Que llenan de mal humor

A tos los agricultores.

Pa recordarle

Mientras haya patateras, no dejará de fumar.

En menos de quince días

S´en fumo medio fascal,

Y pa este ivierno que viene

Ya se ha llenado el pajar.

En cuanto pregona el agua

Se le ponen al redol, (Los zagales)

Y al compas de los palillos

Se bailan un pericón.

Que huelen a vinada

Y al público de alredol.

– Repatán

Al verlos

Me he figuraú si serián

Las furias del mismo infierno.

Cuando yo me escapaba corriendo

Las calzas se me caian

De los efectos del miedo.

– Turco

Toma y ve presto

¿oh mi alfangel, que buen prebo

Para cortar la cabeza

De esos cristianos soberbios!

– Cristiano (al moro)

Enfila la drecha espada

Acomparada a los bestias.

Que eso mengua mia fuerza.

* Francho Rodés en el libro “Bocabulario Monegrino” considera que se ha de interpretar como mengua a mía fuerza, respondiendo a la estructura aragonesa (Articulo + posesivo + sustantivo).

– Turco

Para pasar a degüello

– Angel al diablo

Tu fuiste quien a Jesús

Vendio con un traidor beso

Y lo entrego a los Judíos

Con trazado fingimiento.

– Repatán

En llegando el mes de agosto

Ya está la intranquilidad.

Iba a carriar con mi padre

Que l´en dejera unas cuantas.

Vocabulario:

Acomparada: Parecida, semejante.

Alredol: Alrededor.

Amás: Además.

Ampradas: Prestadas.

Astí: Adverbio ahí.

Cans: Perros.

Carriar: Acarrear.

Cercau: Zerrau: campo cercado.

Dejera: Del verbo dejar.

Desplumau: sin dinero.

Drecha: Derecho, derecha.

Esbarra: Del verbo Esbarrar, desviarse.

Fogarte con uno trago: Ahogarte con un trago.

Figuraú: Figurado.

Ivierno: Invierno.

L´en: Formula de combinación de pronombres de tercera persona en

aragonés.

Llasta: Terreno árido y seco.

Mosén: Sacerdote.

Mozetas: Chica joven.

O tocho: El palo, “o” artículo determinado “el”.

Pa: Preposición, para.

Paiz: Parece.

Parar cuenta: tener cuidado.

Presonas: Personas.

Qué buen prebo: Buen provecho.

Redol: Círculo.

Remates: finales, hasta finales de marzo (rematar: acabar la faena).

S´en fumo medio fascal: Se fumo medio fascal (Fascal: montón de

30 haces de mies).

Sacristano: Sacristán.

Se fan lo cargo: “Fer-se lo cargo”, vigilar, observar con cautela.

Tos: todos.

Bibliografia

–         Francho Nagore Laín, articulo publicado en el programa de fiestas de Sariñena. El Aragonés en el dance de Sariñena.

–         Francho Rodés, Paquita maza y Gonzalo Gavín. Bocabulario Monegrino, Consello d´a fabla Aragonesa.

Publicau en Os Monegros el 10 de septiembre del 2010.

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