Cándida Buil Farled nace en Castejón de Monegros el 11 de marzo de 1937, en la calle de la iglesia número 21 aunque ha vivido gran parte de su vida en Valfarta. Sus memorias nos trasladan a las dos localidades monegrinas, a una vida pretérita que guarda grandes recuerdos, con mucha familiaridad, de una persona muy querida que nos abre las puertas de su casa y nos acoge con gran afecto.
Hija de Mariano Buil Palacio y María Farled, en casa fueron 5 hermanos, 4 chicas y un chico. Su padre era jornalero, muy trabajador, iba a todo lo que podía y hacia trabajos para casa el Cerrajero y en casa de su tío Farled -Lo que más hacía era ir a labrar con las mulas-.
Ella iba a ayudarle a segar, él iba con la dalla mientras ella ataba la garba y a veces, si podían, iban a respigar o a hacer esparto. También su padre Mariano trabajó en carreteras, con una maceta machacaba piedra, iban muchos, el tío Canarro y otros tantos. Tendrían unos 30 o 40 años cuando fueron a Sallent de Gallego y a Panticosa a hacer obras. Incluso estuvo en Valfarta poniendo pinos en el entorno de san Miguel.
Iban a hacer leña con una astraleta, coscojos y romeros que cargaban en una carretilla o con un burro la llevaban para casa. Aunque era muy duro, todo lo hacían con alegría. Almorzaban una tajada de pan con vino y azúcar y para comer muchas veces patatas con judías.
Su infancia transcurrió por las calles de Castejón de Monegros, jugando a los pitos, a los anuncios con las cajas de mistos, a la comba… Aunque en casa tampoco paraba, ayudaba a las faenas, a hacer las camas, limpiar y, entre muchas otras tareas, ir a buscar agua a la fuente del Plano con pozales y cantaros. La fuente del Plano era la fuente grande y tenía lavadero y luego estaba la fuente pequeña, que tenía dos lavaderos, uno para lavar y otro para aclarar. Gracias a la fuente había un poco de huerta en la que se ponía de todo, sí que casa Antillón hacía un huerto bastante grande. Asimismo, estaban las balsas, la Alta y la Baja, una muy buena para guisar y la otra para las caballerías y resto de animales.
Cándida fue a las escuelas que ya estaban en el Plano, entonces eran muchos, hasta comulgaron en su año unos 40 críos. Con 14 años fue a servir a diferentes casas Urcía/Mariscal y los Romairales/ Alcrudo, hacía las camas, fregaba, lavaba y amasaba el pan que cocían en el horno una vez a la semana con lo que tenían para toda la semana -Había dos hornos de pan, Castejón era muy grande, aunque ha ido a menos-.
Hacían la matazía matando un tozino al año con el que hacían longanizas, chorizos… y luego, si podían iban comprando. También tenían conejos, pero su madre decía -¡Rediós!, no voy a poner más conejos, que van a romper hasta el váter-. Había un molino harinero en calle la Luna y en casa Romeral tenía almendreras y olivos.
Recogían trapos que cambiaban por naranjas a uno de Fraga. En casa de la Camionetera vendía de todo, en la Chipranera daban comidas y había baile en casa la Ronquilla, un café muy fuerte. Las fiestas de Castejón de Monegros para Santiago y santa Ana y para el 17 de enero san Antón, que se hacían hogueras. Su padre fue danzante «Para Santiago y Santa Ana, pintan las uvas y para la Virgen de Agosto ya están maduras».
Sus hermanas marcharon a servir a Barcelona y allí se quedaron, su hermano se quedó en Castejón, fue pastor para otro. Se veían muy poco, una vez al año. Muchas chicas jóvenes marcharon a servir a las ciudades, especialmente a Barcelona.
Cándida conoció a su marido Ángel Suelves Barrieras, natural de Valfarta en unas fiestas en Castejón de Monegros. Se casaron el 20 de septiembre de 1958, cuando Cándida tenía 21 años, instalándose en Valfarta en la casa familiar casa Suelves. Su marido fue pastor de su propio ganado ovino, tenían un rebaño de unas 300 ovejas. Ángel marchaba con el ganado por la mañana y no volvía hasta la noche, con la comida en la alforja que Cándida le preparaba. Algunas veces iba a ayudar a su marido con las ovejas y tenían un pequeño camper donde sembraban cebada.
Igualmente iba a buscar el agua a la balsa, tanto a la balsa Alta, en tinajas para beber, como a la Baja, para otras cosas y los animales. En la balsa lavaban la ropa en la balsa y no es hasta 1982 cuando el agua llega a Valfarta.
Amasaba el pan, canasto y mandil, para que no se secase la masa. Había una tienda que había de todo a la que solía mandar algún crío -¡Anda a Margarita a que te de…!-. El ayuntamiento y las escuelas estaban en medio del pueblo, cerca de casa de Candida, donde los críos entraban antes de entrar en la escuela para calentarse en la estufa que tenían en casa. Iba a Bujaraloz para llamar por teléfono y para ver la televisión tenían que ir a otra casa, a ver el “un dos tres”, porque en casa no tenían televisor.
En 1965 se transforma todo con la llegada de la construcción del canal y del túnel, trabajó mucha gente, sobre todo haciendo en túnel, se quedaban a dormir por las masadas. Para hacer el túnel empleaban dinamita y un primo hermano de su marido murió en una explosión. Había mucha maquinaría y tractores. Al final el agua llegó a Valfarta y se hicieron lotes de tierra, dando bastantes, hasta alguno de Castejón se quedó algún lote. Su cuñado prácticamente hacía de secretario de Valfarta, había uno, pero a él le tocaba hacer casi todo, firmar actas y documentos.
Ha habido mucha pobreza, mucha hambre –Había que vivirlo para saber lo que era-. En casa criaban tocinos, conejos, gallinas y pollos… pero Cándida siempre ha sido feliz con lo que ha tenido, por ello decían “La Cándida» con un duro es más feliz que otros teniendo 3000”.
Cándida y Ángel tuvieron 3 chicos y 2 chicas, ahora tiene nietos y biznietos, una gran familia que le llenan la casa fines de semana, festivos y como no, cada fiesta de Valfarta. Sus hijos han sido danzantes, tradición que se mantiene muy viva en el pueblo. Se han criado por las calles, todos los del pueblo, igual había una veintena de críos jugando por las calles que ahora están casi desiertas. Ahora hay que cerrar las puertas para que no entre nadie.
En Valfarta es conocida como la Cándida de Suelves aunque también había otra de Castejón que le decían la Castejonera. Entonces igual estaban unas trescientas personas viviendo y ahora en inviernos son muy pocos, salía a la calle y veía a gente, ahora no, y menos en invierno. En verano salía con una silla a tomar la fresca con las vecinas. Hecha en falta algo más de vida en el pueblo, un pueblo que le acogió y de la que se ha sentido como en su propia casa, haciendo su hogar y vida en un pueblo que siente propio y del que se siente muy orgullosa.
Consuelo Labrador Rodés nace en Valfarta el 29 de abril de 1936, en la casa familiar en la calle Alta, hija de José Lasbrador Salavert y Carmen Rodés Escalona, siendo tres hermanos: Consuelo, Ana Marí y Alfonso. Su padre, José Labrador Salavert llevaba el “Coche correo” entre Valfarta y Sariñena y su madre, Carmen Rodés Escalona tuvo una carnicería en el mismo Valfarta. Consuelo es memoria viva de Valfarta, tal vez uno de los pueblos más desconocido de Los Monegros, un pueblo pequeño al que hay que ir de propio pero que no defrauda.
Consuelo con una de las tinajas donde guardaban el agua.
Valfarta aparece algo escondido en una gran llanura, en su tímida Val Harta o Farta, en plena aridez monegrina, con sus blanquecinas casas sobre piedras de base de yeso. Domina a un lado el cerro con su ermita de san Miguel y una vez en el pueblo la iglesia a Nuestra Señora de la Luz. Y entre sus calles, nos abre las puertas de su casa Consuelo, para contarnos las historias de antes y de siempre y contagiarnos su cariño por su pueblo.
José heredó el oficio de conductor del coche correo de su padre, con el coche que habían comprado a Basols, de Sariñena, gracias a que en casa tenían algo de tierras que se las llevaban. Realizaba la ruta Valfarta-Sariñena y podía llevar entre unos 15 o 20 pasajeros y que adelante tenía tres asientos. En los pueblos salía el cartero con las cartas y se las entregaba y/o recogía, se llevaba el correo, pero también encargos y pedidos, era un servicio muy importante para los pueblos que permitía la comunicación: –En Castejón de Monegros se llenaba, además de llevar el correo, paquetería, y mercancías varias-.
Conducción del correo
Por conducto de la Administración principal de Huesca, que ha informado favorablemente, el Alcalde de Valfarta elevó a ese Centro directivo instancia solicitando que la conducción del correo en automóvil contratada con D. Pedro Basols Calvo, en la cantidad de 6.887,25 pesetas anuales, entre Sariñena y Bujaraloz, prolongue su recorrido hasta Valfarta. A tales efectos y mediante el abono de la cantidad que a porrata le corresponde, ha dado su conformidad el actual contratista de la expresada conducción.
Entiende esa Dirección general que procede acceder a lo solicitado, por cuanto, sin excesivo gravamen para el Tesoro, resulta beneficiado el vecindario de Valfarta. Por la mayor rapidez en el transporte de su correspondencia. Procede, asimismo, modificar el servicio del Cartero de Valfarta, que en lo sucesivo tendrá como obligación la de recibir y despachar la conducción y las propias de la Cartería, señalándole cuatro horas de trabajo diarias para la fijación de su haber. A virtud de las precedentes consideraciones. En uso de las facultades.
El Diario de Huesca, 12 de septiembre de 1928.
A las seis de la mañana salía de Valfarta dirección Bujaraloz, pasando por La Almolda, Castejón de Monegros y Pallaruelo de Monegros hasta llegar a Sariñena -A tiempo para poder ir a almorzar con sus tías de casa Salavert-. Y a la una del mediodía salía de Sariñena y regresaba por el mismo recorrido a Valfarta, donde llegaban sobre las cuatro. El trayecto duraba unas tres horas, con las paradas y recogidas y dejadas de correos y paquetes.
Al retirarse, José vendió el coche a uno de Castejón de Monegros, pero ya fue decayendo mucho el servicio. Con el tiempo pierde la concesión del servicio del correo y poco a poco van bajando el número de viajeros hasta acabar desapareciendo el coche correo Valfarta – Sariñena.
Su madre Carmen tenía la carnicería de Valfarta, atendían sobre todo ternasco, corderos que compraban a casa Penén y que ellos mismos mataban. También vendía otras mercaderías que José traía de Sariñena con el coche correo, además de diferentes encargos que les hacían.
Valfarta ha sido tierra muy árida, constante más agudizada en el sur de Los Monegros. Las tierras de secano cuando llovía daban, pero cuando venía a malas no daban nada, hubo años muy malos y mucha gente se vio obligada a marchar del pueblo, no se podía vivir, sería a mediados del siglo pasado, sobre los años cincuenta, fueron siete años malísimos –Si no este pueblo sería el doble-, afirma Consuelo con cierta resignación.
El agua la cogían de la balsa Alta, que era la buena, para beber y cocinar. Con cubetas, cubas que llevaban en carros, de unos doscientos litros, llenaban las tinajas de casa para guardar el agua de consumo y que llenaban, si podían, cada 15 días. La balsa Baja era agua para los animales, el ganado, para lavar y fregar en casa y regar las plantas. Consuelo, de joven, hacía viajes y viajes sólo para regar sus plantas y aún recuerda cómo –Algunas mujeres llevaban los cantaros sobre las cabeza-. En Valfarta no había pozos como en Bujaraloz.
El cuartel de la Guardia Civil se encontraba en la calle Alta, aún era grande, vivían 4 o 5 familias de guardias civiles, tenían un pequeño apartamento, con cocina y comedor más un dormitorio y un váter en medio del corral. Después de la guerra hicieron las escuelas en el cuartel, había maestro y maestra y en total serían unos 40 a 50 niñas y niños. Pues el año que nació Consuelo fueron 7 los que nacieron en el pueblo. Con 14 años, Consuelo tuvo un flechazo con un maestro muy joven, tenía unos 21 años, estuvo un año y marchó a prestar el servicio militar.
Se bebía mucha leche de cabra, que tenían en cada casa, y también tomaban mucha leche condensada. En las casas tenían cerdos, gallinas, pollos, conejos… hacían la matacía, longanizas, bolas… y conservaban mucho en adobo en tinajas. Los pollos los dejaban por las eras y se comían el grano que quedaba sin recoger. Había almendreras, oliveras y viña para el vino de casa de cada uno y un molino para moler grano para los animales
Se hacía mucho esparto, incluso venían de Bujaraloz y de La Almolda a arrancar esparto que lo venía a comprar Basols desde Sariñena. A su vez se hacía algo de sogueta para la siega y se usaba para fregar los platos, sartenes y cazuelas. Se iba mucho al Sisallar donde también se iba a buscar leñas, sobre todo pino y todo lo seco. Al mismo monte iban a coger piedra para hacer las casas y se solía utilizar piedra de yeso en el primer medio metro o metro de altura de los muros para la humedad y luego la piedra caliza. Al lado del cementerio había tres hornos de yeso y lo llevaban a Bujaraloz a moler. Por las noches se veía el humo salir de los hornos.
Estaba la tienda de Miguel Dueso, que vendía un poco de todo, era de ultramarinos, la carpintería de Calavera, que se fue a Peñalba, y el herrero Jaime. Estaba el horno, en cada casa amasaban el pan y lo iban a cocer al horno una vez por semana -estaba muy bueno, todo natural- recuerda Consuelo. Para el teléfono tenían que bajar a la centralita de Bujaraloz, luego, su hermana tuvo teléfono en el bar que regentaba junto a su marido Eloy Ros, conocido como bar Ros.
De Sena venían a vender hortaliza y verdura, también de Villanueva de Sigena. El aguacil con una trompeta iba avisando por las calles -¡Ha llegado un vendedor!- y este que se ponía en la plaza de la iglesia o por la calle de detrás, según soplase el aire.
Consuelo recuerda mucho ir a Peñalba, con su tío Manuel Labrador, hermano de su padre, a ver familia y a algún entierro, iban en una tartana tirada por una yegua que tenían.
El 8 de mayo celebran la aparición de san Miguel, antes las fiestas menores duraban tres días, subían a la ermita, andando en procesión y hacían misa. Luego, en los graneros de casa Penén se hacía baile, en los pisos de arriba. Lo habitual era hacer por la tarde, al atardecer, procesiones llevando san Miguel y la Virgen y después el baile -Venían músicos de fuera y todas las casas les daban comida y cama-.
Las fiestas grandes son para septiembre, celebrando san Miguel el grande e igualmente se sube a la ermita danzando. Coincide con la Migueleada, cuando los criados podían cambiar de casa para la que trabajaban. Había carreras de sacos yciclistas que cogían lazos… el baile era por la tarde y noche, los chicos iban a rondar por las casas y los acompañaba el gaitero. También bailaban en el bar, donde tenían una gramola. Los chicos avisaban casa por casa que había baile y todas iban a bailar.
Para san Antón hacían hogueras, sacaban de las casas todos los muebles rotos y viejos para quemar y por lo menos se hacían dos hogueras, la de la calle Alta y la de la calle Baja -Tiraban los tiestos, en algún patio para hacer la gracia y asustar a los de la casa. Entonces los patios eran de buro-.
Para santa Águeda iban a la iglesia a bandear las campanas, los chicos, que eran muy gamberros y les tiraban agua por las calles. Ellas no querían juntarse con ellos y ellos les hacían mil trastadas. -Y no había mucho más-, apunta Consuelo -Sólo, a veces, recaía algún que otro comediante por la plaza-.
Su padre tenía en casa una radio y los vecinos iban a hacer la velada a su casa, hasta las 10 o 12 de la noche, hablando y escuchando radio Andorra -Que dedicaba canciones- mientras una hilaba otra tejía calcetines, aprovechaban cada momento. También salían a tomar la fresca en verano, se juntaban en la calle cada dos o tres casas. Aún lo hacen en verano, se cuentan cosas -y alguna que otra mentira- y juegan a las cartas. Eran otros tiempos, antes no había dinero y había gente y ahora, que hay dineros, no hay gente. Hace 30 años o así que llegó el agua. Luz la ha visto toda la vida, aquellas bombillas que apenas iluminaban, su madre sí que contaba que se alumbraban con candiles.
Con los años, aquel maestro que tanto le había marcado, tras realizar el servicio militar, aprobó las oposiciones de magisterio y ejerció por varios destinos hasta que tras cinco años acabó regresando a Valfarta. En aquellos cinco años no se habían vuelto a ver. Se llamaba José María Giménez, natural de Barbastro, con quien Consuelo contrajo matrimonio. Han tenido dos chicos y una chica y han vivido toda la vida en Valfarta, lugar donde se encuentra enterrado y han sido muy felices.
Siempre le ha gustado pasear, subir al cerro de la ermita de san Miguel y contemplar su lugar, Valfarta. Así, para Consuelo, contemplar Valfarta desde el cerro de la ermita de San Miguel, es sosiego, respirar la verdadera esencia de su pueblo que sigue latiendo con fuerza a pesar de la despoblación y que aún guarda la familiaridad entre vecinos y vecinas, de aquel pasado, en el que todas las puertas de todas las casas estaban abiertas.
José Ignacio Aguilar Samper nace en Castillonroy el 31 de julio de 1959, aunque su vida se ha desarrollado completamente en Bujaraloz. Durante años, junto a su hermano Jesús, han regido “Tocinería Aguilar”, carnicería fundada por su padre en 1962. Apreciada por su calidad y cercanía Tocinería Aguilar ha dado servicio hasta su cierre en el 2024, desapareciendo uno más de nuestros comercios más emblemáticos y tradicionales de la zona.
Su abuelo tuvo seis hijos, abriéndose paso con el esfuerzo y trabajo. Hacía yeso para moler que luego vendía en Caspe o Peñalba, y robaba leña, principalmente cogía romeros y algo de pino si podía, que había principalmente en la Efesa, entre monte Fraga y Caspe, y en el monte de la Retuerta (Efesa: Dehesa, tierra acotada destinada al cultivo o a pastos “Esta primavera ha llovido mucho y está la efesa llena de yerba”. Barceló Caballud, Rafael. Vocabulario Caspolino). Hacían romeros para los hornos de yeso que vendían en Caspe y recogían esparto “Esparto, lagaña y moco”. Igualmente se dedicó a la extracción de sal en la Salineta, -Para comer amargaba algo la sal, pero si la recogían bien no pasaba nada y era buena-. También la sal la empleaban para curar los jamones. Fue el último en ver un lobo por el monte de Bujaraloz, afirma José Ignacio, estando de pastor vio al lobo, sería sobre 1908, -el último lobo que los mastines del ganado ahuyentaron-. El agua siempre tan escasa, a la de boca siempre la ponían con algo de vinagre para que refrescase mucho más.
Tras duros años faltos en cosechas sus abuelos y padres dejan Bujaraloz y marchan a Castillonroy para trabajar para casa Borras. Allí llevan una finca como medieros, algo más de la mitad que sacan para la casa y la otra mitad para ellos. Así, que allí acaba naciendo José Ignacio donde escasamente vive seis meses, cuando sus padres deciden regresar a Bujaraloz.
Una vez en Bujaraloz tampoco lo tienen fácil y tienen que vivir de alquiler. Su padre va trabajando en todo lo que puede, tanto en casa Gros, en el campo como de peón de albañil. En casa Gros trabajaba de “agosterias”, uno de los muchos jornaleros que cogían para la cosecha, de julio hasta septiembre. Había viñas, olivos, en casa Gros daban permiso para coger a medias; José Ignacio quiere publicar un libro sobre el origen de casa Gros.
A la escuela fue a los 3 años, estaban 3 en un pupitre, a veces los llevaban más que nada para pasar el día, haciendo parvulitos, que antes no había, con doña Juanita. Antes de la guerra las escuelas estaban en la calle mayor, al lado la casa del practicante y el ayuntamiento, donde iba el veterinario. Luego la escuela estuvo al lado de la carretera, en frente del restaurante La Parrilla. Luego, José Ignacio estudió en los salesianos de Huesca.
Jugaban a “San Grampito Tole” y se escondían; a burro, media manga, manga entera; a los pitos y las capuchinas (las chapas de las bebidas). Iban a las balsas a coger ranas y se las comían asadas con cuatro hierbajos -Cuando echaron peces a las balsas desaparecieron las ranas-. Iban a quitar miel a las colmenas, con media herradura, se les escurría la miel, y destrozaban la colmena. Con tirachinas tiraban a joder las bombillas, los platos de cerámica estaban llenos de pedrada. En más de una ocasión les pilló el guardia, tío Capeche -Una vez nos hicieron juicio rápido y nos hicieron pagar 25 pesetas-. Su padre le castigó con un mes sin poder ir al cine Oasis y los amigos, para chincharles le decían -Hoy se han visto las tetas a la Sofía Loren-. Era mentira, lo decían porque estaban castigados y no podían ir a verla al cine.
Iban por los campos, aunque había muy poca huerta, y robaban alberges o manzanas, uno hacía guardia para que no les pillasen, hasta que un día el dueño se escondió en la caseta y les pilló. Les dio tiempo a escapar corriendo, pero el dueño les quitó las bicicletas y no se las devolvió hasta que dieron la cara. Hacían rastro, pero lo pagaban. Solo había un balón y el dueño siempre escogía los mejores para jugar en su equipo. Jugaban en la plaza.
Tristemente su padre cogió hepatitis y le recomendaron un clima más seco. Por ello la familia marcha a Barcelona donde un pariente cercano lo mete en el matadero de Barcelona. Allí aprende el oficio de Chacinero -Que aquí decimos de tocinero- y de “Cansaladeria”.
De vuelta a Bujaraloz emprendieron el negocio de tocinería en Bujaraloz, aunque no les quisieron firmar para empezar, con trabajo y esfuerzo fueron sacando adelante la que ha sido toda una insignia de Bujaraloz: “Tocinería Aguilar” fundada en 1962. En un cuaderno apuntó todas las recetas y cantidades exactas de cada embutido, de la longaniza, chorizo, butifarra, morcillas o bolas, que aquí, como en muchas partes de Los Monegros, son dulces –Con nueve panes hacían una cantidad exacta de bolas, tanto canela, tanto anís…-
José Ignacio ha sido granjero de cerdos, pero también de terneros y matachín. A su madre le gustaba mucho las cerdas y él lo ha heredado. A su padre no le gustaban las cerdas, era más tratante, negociaba lechones y los engordaba. De su padre, José Ignacio hereda el carácter negociante y con 14 años ya emprende comprando terneros a uno de Sariñena. Pues no han dejado de ser emprendedores y con su hermano montaron un secadero de jamones, aunque no funcionó.
Su padre también hizo de tocinero, llevaba un triciclo ROA, con carro donde subía 6 cerdos de Caspe, la gente trabajaba mucho con Caspe. Se bajaba el estiércol y el pajuzo y lo cambiaba por patatas y otras hortalizas. En Caspe había uno que tenía 5 machos e iba por las casas para cubrir las cerdas. Les informaba quién criaba bien los tocinos para poderlos comprar. Y en Peñalba estaba “Vicente el tocinero”: -Fue el último tratante, compraba lechones en Caspe y los vendía por estos pueblos-.
Bujaraloz ha tenido gran tradición ganadera, había mucho ganado ovino, y en cada casa tenían tocinos, criaban y mataban en casas -Se hacía la matacía en cada casa-. La mayoría de tierras las poseían las casas más ricas de Bujaraloz, que eran casa Gros y casa Rozas, por ello la gente buscó en las granjas de cerdos una posibilidad de poder tener sus propias explotaciones. Por ello ha habido matadero en Bujaraloz, -No de kilómetro cero si no de metro cero- apunta José Ignacio – Es peor llevarlos lejos, la carne coge PSD o exudativa y aquí se mataba las tres especies: cerdo, cordero y ternera-. A Bujaraloz venían de 7 pueblos: Candasnos, Caspe, Castejón de Monegros, Farlete, La Almolda, Monegrillo y Peñalba.
José Ignacio se ha casado y han tenido tres hijos que sorprendentemente los tres han elegido vivir en Bujaraloz. Amante de Bujaraloz, de su cultura, de tradiciones como el dance recuperado gracias a La tía Churrera que contó muchas cosas del dance. Ha jugado a futbol, llevaba el 14 en 1965 1970, jugaban en campo de tierra y los días de viento se levantaba mucho polvo. Ahora sigue con la misma afición a través de sus nietos.
Con su hermano ha llevado la tocinería Aguilar, desde 1962 hasta que cerraron en el 2024. José Ignacio como ganadero y matachín y Jesús como carnicero. Herederos de una actividad, de tocineros, que fue básica en la supervivencia de nuestros pueblos.
Natural de Bujaraloz, Julia es una apasionada de la pintura y de su pueblo, por ello no es de extrañar que se defina como “Pintora de su pueblo y para su pueblo”. Dominando diferentes técnicas, Julia se expresa en diversos estilos, poniendo el alma y pasión en cada cuadro, por cuyas pinceladas han llegado a escribir que sólo se puede describir con poesía, “haciendo comunión con el poema, para poder aspirar en su transparencia toda su magia contenida”.
Julia Rozas Ferrer nace en Bujaraloz el 15 de febrero de 1950, hija de Abundio Rozas Solanot y Ascensión Ferrer Genique. Viven en casa de sus abuelos paternos, Mariano Rozas Albacar y Julia Solanot Villagrasa, casa que tenían algo de tierras, especialmente por la Retuerta, eran las mejores tierras que tenían, aunque tenían en otros dos montes. Allí tenían un mas, una masada pequeña pero que daba para un hogar, guardar la paja y el ganado… Un lugar especial al que siempre quería ir, recuerda Julia con cierta añoranza, y al que vuelve con su pintura plasmando la Retuerta en sus cuadros como a su pueblo y tierra de Los Monegros.
Su padre eran tres hermanos y dos hermanas, uno de ellos, Valentín, llegó a ser alcalde de Bujaraloz. Por parte materna, sus abuelos eran Cosme Ferrer Samper, que eran ocho hermanos, y su abuela Fabiana Genique Soto. Cosme trabajó en la Salineta en la obtención de sal, con el tío Piquete y el tío Umena. La sal la vendían, la refinaban y mandaban para su uso y consumo. También, durante un tiempo, su abuelo Cosme estuvo de viajante a Caspe, llevaba y traía mercancías – Una vez se llevó a mi madre y les pilló una nevada tan grande que los dejó atrapados y del frío que hacía casi se muere congelada-. Tras la sal, Cosme se puso a quemar hornos de yeso por la noche, acabando perdiendo la vista.
Mas familiar de la Retuerta.
Cuando nevaba, su abuelo Mariano le decía a Julia, que por entonces tenía cuatro años, y a su hermano Javi, de dos años menos, en plan jocoso -Venga, vamos a asar nieve– Y ellos, ilusos, salían a la calle a recoger nieve para asarla. Su madre, pendiente de ellos, decía -¡No le hagáis caso a ver si la vais a palmar!- y se partían de risa en casa. Lo que si hacían es coger algo de nieve limpia, la colocaban en una fuente con canela y azúcar y se la comían, era muy típico de Bujaraloz.
En casa, Julia han sido 5 hermanos. Al rededor del hogar, Julia guarda gran recuerdo a las tostadas de pan, ajo y aceite. En el corral tenían un pozo que, por medio de una bomba manual, bombeaban el agua salada del subsuelo de Bujaraloz. Aquella agua la empleaban para limpiar y refrescar la bebida.
En Bujaraloz el agua para consumo la iban a buscar a la balsa Buena, mientras que la balsa Predera era para los animales. Iban con una cuba tirada por mulas y cuando llenaban las cubas ponían un trapo blanco, a modo de colador, donde luego se veían algunos bichillos rojos (artemias) o cullarones que se quedaban en el trapo. A pozales de cinc llenaban después las tinajas de casa. Luego estaba el botijo, que era sagrado, tanto en verano, en lugar bien fresco, como en invierno. Al vino le echaban gaseosas de sobre Armisen y sabía a gloria. Todo era de cinc, pero también estaban los terrizos, para matacías, fregar o para lavarse, ponían agua y por medio de una cazueleta se iban echando el agua por el cuerpo.
Lo que si había era mucho vino que se guardaba en toneles en las bodegas -Cuando prensaban la uva su abuelo siempre nos daba a probar el primer mosto-.
A los 3 años ya fue a la escuela, por donde ahora está el ayuntamiento, con doña Teresa. Estaban de varias edades en la misma clase. En la escuela les daban leche en polvo, que ellos mismos preparaban, y queso. Cada día uno se encargaba de encender la estufa de piñuela –Una estufa de los huesos de las aceitunas molidas, era como un tubo grande, se llenaba y por medio de una puertezela se le echaba petróleo o algo parecido y con cerillas prendían fuego. ¡Era un peligro!-. La leche la preparaban en una olla grande, pero a Julia no le sentaba bien, no era la única y consiguió un papel médico para librarse de tomarla. Mientras, el queso estaba aceptable.
También les mandaron libros. Hacían dictados y cada falta de ortografía que cometían tenían que escribirla 20 veces. En mayo cogían flores y les hacían leer poesías delante de la iglesia. A Julia le gustaba dibujar y la maestra se daba cuenta que no calcaba, que lo hacía en otros tamaños y que se le daba bastante bien.
Cuando Julia pasó a primaria su madre le compró una enciclopedia, a su tía por 5 pesetas, y con ella Julia estudiaba. Luego estaba mosén José, quien daba la clase y por la tarde la señora Francisca, que les enseñaba a coser vainicas, festones, cruceta… un paño de costura que iban realizando diferentes técnicas. A julia no le gustaba mucho eso de coser. Con el mosén se escapaban de clase y se marchaban a Valfarta.
Entre las clases de chicas y chicos había un agujero y se hacían travesuras y en el patio había un árbol y una higuera del vecino que se metía en el patio y se dedicaban a coger los higos. Cada vez tenían que trepar más en la higuera, a medida que los iban cogiendo.
Julia Rozas Ferrer.
Con 10 años ya cuidaba de sus hermanos y a los doce años su madre la saca de la escuela para trabajar en casa, principalmente cuidando a sus hermanos. Aunque la maestra Maripaz intentó que se quedase en la escuela, que no podía salir para ir a ayudar a casa, Julia se vio obligada a dejar la escuela, la necesidad se impuso. Tampoco podía salir a jugar, en casa tenían mucho trabajo y Julia se tenía que quedar a cuidar a sus hermanos.
Con 15 años Julia iba con su padre en una motocicleta a recoger olivas, cogían un saco diario y para comer su padre hacía unas salchichas en las brasas, sacudía las brasas y le ponía las salchichas en el pan -Me sabían a gloria-. Con el tiempo vendieron el olivar, aunque para Julia siempre será una tierra muy querida.
Al campo iban con una galera, recuerda Julia, tirada por mulas. Años más tarde ya iban en el remolque tirado por un tractor Hanomag. Allí siempre les llamaba la atención su padre –No os rebulquéis por el trigo-. Siempre estaba mirando al cielo, para ver si venía la esperada lluvia y mientras le explicaba a Julia las diestras de la espiga -¡Si se tumba la espiga es buena señal-.
Su madre hacía farinetas en el corral, hacían fuego y ella las hacía en una sartén. Fregaban con esparto y arena, en Bujaraloz se hizo mucho esparto, algunos iban en bicicletas y ataban detrás los fajos de esparto, recuerda Antonio, marido de Julia y también natural de Bujaraloz.
Hacían la matacía en casa. Julia se acuerda cuando le mandaban a casa de tía Carmen a buscar el molde de las bolas, para hacer bolas dulces y hacían de todo, longaniza, chorizo, butifarra y, aunque se hacía poca, la longaniza de vinagre era muy buena. Estaban las carnicerías de Santiago Royo, que la llevaba su madre, la tía Luisa, la de Simón Royo y su mujer Pili y los Rigabery en la plaza.
En reyes le empiezan a regalar pinturas de Alpino y lo que empieza como una distracción va evolucionando y acompañándole toda la vida. Tuvo como primer ejemplo a un tío suyo de Madrid, que también pintaba y que Julia trató de imitar, aunque a él no le hizo mucha gracia.
Ermita de san Antón, Bujaraloz. Julia Rozas Ferrer.
El telefonista de Bujaraloz también hacía de papelería, y Julia fue comprando pinturas, experimentando con acrílico o acuarelas. Le gustaba mucho la tinta. El mismo de la tienda le enmarcó un cuadro y se quedó sorprendido de su pintura. Al poco, con Merche, la de la boutique, que también pintaba hicieron una exposición en la plaza.
Julia se casa en Bujaraloz con Antonio Genique palacio, con quien tiene cuatro hijos. Viven en Bujaraloz, donde tiene una tienda de lanas, una mercería, pero al tiempo se mudan a Zaragoza, sería sobre 1999.
Julia Rozas Ferrer.
En la capital comienza a pintar acuarelas, oleo… pinta en tela y seda, pajaritos en cristal, ha sido muy autodidacta pero también por escuelas, talleres de maestros y master class, con pintores como Carmen Mansilla, Fermín García Sevilla, Miguel Rodríguez, acuarelas con María Jesús Benedicto, oleo con Begoña del Rincón y grabado a punta fría con Julio Cobo. También estuvo en la academia de Juan Badenes.
Dominando técnicas con suma delicadeza, como la acuarela, el óleo, la pintura en tela, seda o vidrio, el gravado o incluso la encáustica. Julia pertenece hace más de veinte años al Colectivo de Pintores de la Margen Izquierda “Colectivo APMI”, con quienes ha realizado numerosas exposiciones. El 1 de mayo del 2014 Ilustra la Portada de Artes y Letras de Heraldo de Aragón, número 466, aportando su director Antón Castro cierta reseña “Realiza un arte figurativo de colores suaves”.
En marzo del 2026 ha expuesto en la sala de Ámbito Cultural en Zaragoza «Los Monegros a pinceladas” reflejando su pasión por su tierra y su pueblo de Bujaraloz.
Julia sigue pintando, una obra ecléctica que seduce e invita a sumergirnos en su pintura, en su alma y expresión, inmortalizando en sus cuadros la tierra que ama: «Una pintora de su pueblo y para su pueblo».
Publicado en El Tarirán, revista de la Asociación Cultural Senense, número 102, verano 2022.
Buscando reseñas relativas a nuestra localidad de Sena, topamos con la tesis doctoral titulada “Cultura oral y transgresión en la España moderna”, defendida por Iván Jurado Revaliente en la Universidad Autónoma de Barcelona en el año 2020 (http://hdl.handle.net/10803/670585).
Esta tesis doctoral se plantea la investigación de la blasfemia y su represión y castigo por el tribunal de la Santa Inquisición o Santo Oficio en España durante los siglos XVI, XVII y XVIII.
Para situar el tema, hay que decir que la justicia inquisitorial contemplaba distintas penas en función de la gravedad de la blasfemia:
Escudo de la Inquisición española. La espada combate a los herejes, y la rama de olivo alude a la reconciliación con los arrepentidos. La leyenda en latín significa: Álzate, oh Dios, a defender tu causa, salmo 73.
“Abjuración de levi”. En este caso el reo era condenado a abjurar, es decir a desdecirse en público y de forma solemne de sus creencias o afirmaciones, y a cumplir una pena leve, como una multa o la asistencia a alguna misa.
“Abjuración de vehementi”. En caso de reiteración, contumacia, o indicios de herejía más grave, las penas podían ser mucho más elevadas, y la abjuración se denominaba “de vehementi”.
La tesis doctoral se ilustra con multitud de ejemplos de condenas, en particular las de varios vecinos de Monegros, y muy especialmente uno de Sena. Las referencias AHN que se citan en el texto se refieren al Archivo Histórico Nacional.
Como casos de “Abjuración de levi” en Monegros reproducimos aquí algunas páginas.
Página 210:
Los procesados por el Santo Oficio alegaron con bastante frecuencia sufrir un estado emocional de perturbación transitoria como elemento justificativo de sus blasfemias. El tejedor de Sariñena (Huesca), Jaime la Marca, argumentó en 1596 ante los inquisidores que era colérico y que algunas veces había dicho sin pensarlo: reniego de Dios.52
52Fué condenado a salir en auto público de fe, a abjurar de levi y al destierro por el período de un año. AHN, Inquisición, libro 989, fol. 729v.
Página 362:
En el caso de Jaime Colau, vecino de Capdesaso (Huesca), para manifestar su negativa a pagar unas deudas que le exigían en el año 1612: “juro por la cabeza, por el cuerpo, por las plagas de Dios que no lo había de pagar”.54
54 AHN, Inquisición, libro 991, fol. 213r. (1612). Por las palabras que profirió fue condenado a que se le leyese su sentencia en la sala de la audiencia, abjurase de levi, pagase una multa de diez ducados y fuese desterrado de su pueblo durante un año.
Página 434:
El invidente Francisco Alfantega, natural del lugar de Castelflorite (Huesca), que se ganaba la vida recitando oraciones, fue condenado en 1637 por la Inquisición de Zaragoza por decir varias veces y en diferentes ocasiones los siguientes juramentos: “por vida de Cristo y de todos sus santos, voto a la nalga de Dios, a la porra y carajo de Cristo, por vida de treinta Cristos, voto a Cristo vivo y muerto tal como está por acá y por allá en el huerto y fuera del huerto”. Según testificó ante el tribunal aprendió estas expresiones injuriosas de otra persona. Recordemos que los invidentes se ganaban la vida en la Edad Moderna recitando los denominados romances de ciego por los pueblos de España, que solían ser coplas de carácter devoto basadas en las oraciones cristianas. Pero no siempre tuvieron un comportamiento decoroso y modificaron sus composiciones con expresiones de carácter obsceno, como la que acabamos de reproducir, para entretener al vulgo.54
54 AHN, Inquisición, libro 992, fol. 296r. (1637). La Inquisición de Zaragoza le impuso las siguientes condenas: salir al auto público de fe, abjurar de levi, recibir doscientos azotes y destierro perpetuo del distrito de la Inquisición.
Página 443:
Otros jugadores no se contentaban con dirigir sus quejas a Dios, y directamente reclamaban la intervención del diablo. El francés Francisco Pagés, residente en la villa de Sariñena (Huesca), cansado de perder varias manos a los naipes en el mes de agosto de 1612 “hizo una cruz en tierra y dijo juro a Dios que no tengo de hacer oración a Dios en toda mi vida, sino al diablo”.91
91 AHN, Inquisición, libro 991, fol. 233v. (1613-1614). Este reo salió al auto público de fe con insignias de blasfemo, abjuró de levi y fue desterrado de la villa de Sariñena y la ciudad de Zaragoza en un perímetro de cinco leguas.
Para la “Abjuración de vehementi” el ejemplo reproducido nos atañe más directamente, puesto que se trata del caso del bearnés vecino de Sena Juan de Albiñau, condenado en 1574.
Se cita en las páginas 200-201:
En los límites de la herejía. La abjuración de vehementi
La mayoría de las blasfemias o palabras escandalosas se castigaron con una abjuración de levi. Pero si el tribunal interpretaba que los hechos habían surgido de un arrebato provocado por la pasión, el juego o cualquier otra causa, los reos eran obligados a abjurar de vehementi. A esto se acompañaban evidentemente los castigos más graves, generalmente el destierro o las galeras. Aunque era sumamente extraño que los inquisidores decidieran establecer esta condena, porque la mayoría de los acusados solían demostrar que sus palabras no constituían una verdadera herejía; y además, era usual que se demostrasen arrepentidos de sus actos. Las demostraciones de arrepentimiento eran claves para lograr una pena ligera.
El bearnés Juan de Albiñau, vecino del lugar de Sena (Huesca) fue penado en 1574 a abjurar de vehementi, a ser azotado públicamente por las calles de Zaragoza y a galeras por un periodo se cinco años por decir “que no hay purgatorio y que la misa era burla y ceremonia por rapar dineros y que el bautismo era bueno sino llevándolos al río y echarles un jarro de agua y que no se hade creer en los santos ni se les ha de poner luminaria ni dar limosnas a los pobres”. Además, decía en tono burlesco “que la hostia hacía crujir los huesos a Nuestro Señor” también afirmaba “que la confesión se había de hacer solo a Dios”. Estas palabras calificadas por parte del Santo Oficio de “blasfemas contra las imágenes de los santos y contra la hostia y palabras desacatadas” justificaron su grave condena, por los indicios que ofrecían acerca de la profesión de la fe luterana por parte del reo. Seguramente se libró de un castigo mucho más riguroso porque fue capaz de vencer el tormento.29
29 AHN, Inquisición, libro 988, fol. 205v
La pena de servir en galeras era en aquellos tiempos casi una condena a muerte. Hay que imaginar a los penados remando por el Mediterráneo en las naves españolas, en condiciones infrahumanas, y luchando contra los turcos o contra los piratas berberiscos. Nuestro convecino tuvo que pasarlo muy mal, pero según se cita “fue capaz de vencer el tormento”.
El palacio de la Aljafería de Zaragoza, sede del Tribunal de la Inquisición en Aragón desde 1482.
Lugar, despoblado o pardina, la Almunia de la Reina resulta recurrente en diversa documentación relativa a Sariñena. En este artículo se trata de realizar una aproximación, lo más certera posible, sobre la Almunia de la Reina, tratando de establecer una serie documental que, a través de su historia, permita dilucidar dos cuestiones principales, establecer su entidad y su localización.
La Almunia de la Reina, no es una de las once aldeas pertenecientes a Sariñena citadas en la carta real de Pedro III el Grande en 1284, en las que aparecen recogidas Valfarta, Castejón (de Monegros), Pallaruelo, Moncalvo, Lastanosa, La Celadilla, Miranda, Salavert, Sardera, Capdesaso y de Tubo (Alberuela de Tubo) (ACA, Cancillería, cartas_reales, Pedro_IV, caja_61, nº7364). Tampoco aparece el 25 de julio de 1329 en la carta de Alfonso IV a los jurados y prohombres de los lugares del Monasterio de Sijena en los que nombra Sena, Villanueva (de Sijena), Urgelleto, Cajal, Persiñena, Cachicorba, Lanaja, Alcalá (de Ebro / Pina?), Bujaraloz, Candasnos, Ontiñena, Paúl / Las Paúles y otros lugares para que pagaran su monedaje a Pedro Guillermo y Francisco de Rica (ACA, Cancillería, registros, nº 538, fol.56-57v). En la misma línea, tampoco es mencionada en las cortes de 1498, cuando tan sólo se habla de siete aldeas de Sariñena: Alberuela, Lalueza, Capdesaso, Lastanosa, Pallaruelo, Casejón de Monegros y Valfarta. Lo que hace suponer, para José Elbaile, que ya estaban despoblados los lugares de Jubierre, San Juan, Vallsanta, Moncalvo, La Sardera, Salaber, La Celadilla, Miranda, Montebh y los Castellones.
Aunque algo esquiva, sí que es recogida por Pedro Blecua y Paul en su Descripción topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido en el Reino de Aragón de 1792, citada en la relación de Pardinas y despoblados de Sariñena: “Moncalvo, Lasardera, Salabert, Miranda, Laceradilla, Ramio, La Almunia de la Regina, todos de dicho nombre”. Y de nuevo es obviada, esta vez por Pascual Madoz en su diccionario de 1845 – 1850. En su diccionario recoge las pardinas de Cachicorba y Presiñena, pero no cita nada de la Almunia de la Reina. Sobre Cachicorba la define como pardina de la prov. de Huesca, en el part. jud. de Sariñena: “Corresponde al monast. de comendadoras de Sigena, sit. en el térm. del l. de Sena. (V.)” y Presiñena “Pardina en la prov. de Huesca, part. jud. de Sariñena, jurisd. de Sena. Pobl: 2 vec., 12 almas. Contr.: 637 rs., 24 mrs. Es propiedad de D. Enrique de Osca”.
Retocediendo en el tiempo, es en 1096 cuando aparece citada por primera vez la Almunia de Illa Regina “Junto a Sariñena” que, con la torre que allí había y sus términos, fueron donados al monasterio de Montearagón (Fol. 39. Donación de la Almunia de la Reina, junto a Sariñena, por el rey don Pedro. Año 1096. Noticia del libro verde del archivo del monasterio de Montearagón). En cambio, Ubieto cita su donación en enero de 1100: «Pedro I dona a Montearagón la Almunia de la Reina situada junto a Sariñena y una torre». Situaciones que se explican con las continuas disputas que hubo hasta la ocupación definitiva en 1141 de Sariñena tras cinco ires y venires.
Aparición: [1103, 10]. [10] Antonio Ubieto Arteta, «Colección diplomática de Pedro I de Aragón y Navarra» (Zaragoza 1951). (1972). (Idea Aragón).
T. Aragonesa Medieval Ubicaci´0n: ALMUNIA DE ILLA REGINA. Almunia, cerca de Sariñena (desaparecido), p.j. Sariñena, HU (1103, 10), (Ubieto (1972): A. Ubieto Arteta, Toponimia Aragonesa Medieval). (Idea Aragón).
Lo que es bastante patente es su pertenencia al castillo de Montearagón. Este aspecto es especialmente recogido por Ricardo del Arco, afirmando la Almunia de la Reina como lugar de Montearagón en el siglo XII. Ricardo del Arco se hace eco de la relación de lugares, nombrados en el privilegio citado en su lugar por el rey Juan I, dado en Zaragoza a 18 de agosto de 1391 por el que el Monasterio de Monteraragón poseía bajo su jurisdicción «Ciento cuatro iglesias en otros tantos pueblos, proveyendo las rectorías, capellanías y beneficios en todas ellas«, entre aquellos cita como pertenencia del monasterio «La villa y castillo de Monteragón y los lugares de Quicena, Fornillos, Loporzano, Santa Eulalia, Castilsabás, Villanueva, Isarre, Antefruenzo, La ALmunia de Santa Eulalia, Sipán, Arbaniés, Castejón, Fanlo Avenilla, Ipiés, Barluenga, Chibluco, Sagarrillo, Samper, San Julián, Angües, Poleñino, Tierz, La Almunia de la Reina, cerca de Sariñena, Marcén, Biscarrues y Montmesa en los cuales ejercía el abad la jurisdicción civil v criminal y los visitaba como señor temporal de ellos» (Del Arco, Ricardo. El Monasterio de Montearagón).
Etimológicamente, “Almunia” es referida como huerto o granja y por extensión una finca campestre o casa de campo, cuya etimología en árabe significa granja, fundo, explotación agropecuaria. Mientras, su referencia de la Reina lleva a plantear una conexión histórica o geográfica con la realeza. Contextualizando, en aquellas primeras conquistas de Sariñena del rey Sancho Ramírez y su hijo Pedro I, en aquel año de 1096 ya ejercía de rey Pedro I. Pedro I, hijo de Sancho Ramírez e Isabel de Urgel, fue rey de Aragón y Pamplona entre 1094-1104, junto a la reina Inés de Aquitania con quien había contraído matrimonio en 1086. El rey Sancho Ramírez, que reinó Aragón entre 1076-1094 estuvo casado con Isabel de Urgel (1062-1063) y con Felicia de Roucy en 1071. Es difícil plantear una relación directa con el término de estudio de la Almunia de Illa Regina, pero su toma en consideración permite establecer al menos una correlacionada hipótesis.
Retomando el término propiamente dicho, todo apunta a corresponder a una simple y concreta explotación agrícola que no debió de tener mucho más recorrido. Pero consultando el “Processo licenciati Emanuelis Iayme presbyteri portionari, ecclesiae villae de Sariñena” en las disputas por la sustitución del prior en torno a 1653 el término de la “Almunia de la Regina” es citado dando a entender una continuidad en el tiempo, en el siglo XVII, y de una importancia como lugar: “Y que a mas de adquirir el nombre y titulo de Prior, tiene el dominio directo del termino de la Almunia de la Regina, donde exerce jurisdicción, assi el, como la Villa de Sariñena, que tiene el dominio útil de ella y nombra Oficiales y estos juran el poder de dicho Prior, como es costumbre en Aragón”.
Por lo tanto, su localización, en una primera aproximación nos lleva a la partida de monte de las Almunias, situada al este del término de Sariñena lindante con Castelflorite, que en la toponimia tradicional distingue de las Almunias Altas de las Bajas. Pero no deja de ser una relación que, aunque en un principio lógica, simplemente debe tomarse como una primera hipótesis. Al igual que entender la conquista de los territorios musulmanes dirección norte – sur, que la podría allegar a situar al norte de Sariñena que, a pesar de su visión simplista, simplemente se ha de valorar en su justa medida. No obstante, la partida denominada de Almunia Alta se extiende hacía Sena, casi lindando con Cachicorba y Presiñena
Realizando una búsqueda documental, se establece la siguiente relación cronológica de documentos, que van a ir dando algo de luz sobre los dos interrogantes planteados. Los documentos encontrados, responden a la documentación del Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena. El primero data de 1269 y refiere sobre la tributación de un campo situado en la Almunia de la Reina.
1269-06-09 Tributación de un campo en Sariñena: El monasterio da a Domingo Denacastella y a su mujer Sancha un campo situado en la Almunia de Sariñena por el pago de un tributo anual de 5 sueldos jaqueses pagaderos al prior de Sariñena. Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena (ES.28079.AHN/4//CLERO-SECULAR_REGULAR, Car.648,N.5).
En un segundo documento se observa el sobrenombre de “Montearagón”, señalando su propiedad que recibe la Almunia de la Reina. Igualmente muestra la figura de “jurados” de la Almunia de la Reina donde entiendo le concede cierta entidad:
1330-02-25 Venta de la Almunia de la Reina en Sariñena: El monasterio vende a Juan de Alcolea y a Andreu de Castro, jurados de la Almunia de la Reina de Montearagón, cerca de Sariñena, y a todo el concejo de ese lugar el heredamiento de la Val de Sena que había pertenecido a Beltrán de Ponz, cavero, y que había vendido María Beltrán como tutriz del testamento del anterior, al dicho monasterio por razón de 1.000 sueldos jaqueses. Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena (ES.28079.AHN/4//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.663,N.2).
Heredad situada en la Almunia de la Reina:
1321-07-30 Sentencia sobre una almunia en Sariñena. Sentencia dada por Domingo de Tarba, juez de la curia del infante Alfonso, en el pleito entre Blasius de Mur, como procurador de Marta, mujer de Bertrán de Fóntibus, y Gonbaldo de Fóntibus, hijo de los últimos, contra el priorato de Sariñena sobre una heredad situada en la Almunia de la Reina, término de Sariñena.Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena (ES.28079.AHN/4//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.660,N.16).
Núcleo habitado, los vecinos de la Almunia de Montearagón:
1328-12-23 Carta de voz de apellido por una degüella: Los vecinos de la Almunia de Montearagón hacen una carta de voz de apellido ante los notarios y el lugarteniente del sobrejuntero en las juntas de las villas de Sariñena y Ontiñena, a causa de una degüella hecha por Bartolomé del Fiero, Pedro Vinazer y Salvadoret de Gramenet. Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena (ES.28079.AHN/4//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.662,N.16).
Val de Sena, nombrada anteriormente, es situada en el término de la Almunia de la Reina, aportando indicio sobre su posible localización, aunque nada acotado:
1329-01-01 Subrogación para la venta de un heredamiento en Sariñena: Salvador de Saurin, oficial de Sariñena, a petición de los espondalarios de Beltrán de Fonz para cumplir una de sus mandas, subroga por su espondalario García Pérez de Pomar a María Beltán para que pueda vender el heredamiento de Val de Sena, término de la Almunia de la Reina, en Sariñena. Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena (ES.28079.AHN/4//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.662,N.17).
1330-01-02 Venta de un heredamiento en Sariñena por subrogación. María Beltrán, hija de Beltrán de Fonz, con carta de subrogación dada por el oficial de Sariñena Salvador Saurin (1329-01-01), vende al prior de Sariñena, Pedro Jiménez de Sarasa, el heredamineto situado en el Val de Sena, en el término de la Almunia de la Reina de Sariñena, por 1.000 sueldos jaqueses.Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena (ES.28079.AHN/4//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.663,N.1).
Proceso de la Almunia de la Reina contra el concejo de Sariñena:
1404-11-26 Nombramiento de procurador para un proceso: Constitución de Juan de la Raga, prior de Sariñena, como procurador del monasterio en el proceso abierto sobre la Almunia de la Reina contra el concejo de Sariñena. Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena (ES.28079.AHN/4//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.674,N.8).
Venta a Montearagón de La Almunia y Cachicorba
1404-12-03 Petición de copia autentificada de ciertas escrituras: Juan de la Raga, prior de Sariñena, se presenta ante Martín de Basteras, lugarteniente del Justicia de Aragón, para que haga una copia autentificada para presentarla como prueba en un juicio de cierto documento de venta a este monasterio del lugar de Cachicorba y la almunia de Montearagón. Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena (ES.28079.AHN/4//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.674,N.9).
Proceso sobre el lugar de la Almunia de la Reina. Lugar en Aragón suele tener la consideración de población.
1404-09-03 Petición de copia autentificada de un proceso. Juan de Raga, prior de Sariñena, se presenta ante Juan Jiménez de Cerdán, Justicia de Aragón, para pedir una copia autentificada de cierto proceso anterior sobre el lugar de la Almunia de la Reina, en Sariñena, para presentar en un juicio sin que se deteriore el original. Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena (ES.28079.AHN/4//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.674,N.6).
Los pastos y aguas de la Faja de Montearagón y de la Almunia de la Reina. Hay una zona comprendida entre Albalatillo y Sena, principalmente término de Castejón de Monegros, denominada de La Faja, apunte para su posible ubicación de la Faja de Montearagón. Cerca de Sena, al este de la carretera Sariñena-Sena se encuentra la Punta de la Faja.
1404-10-22 Venta de los pastos de ciertos términos Juan de la Raga, prior de Sariñena, vende a Martín de las Yeguas, notario, las hierbas, pastos y aguas del monte llamado la Faja de Montearagón y de los términos de la Almunia de la Reina, en Sariñena, en el periodo comprendido entre ese día y la festividad de la Santa Cruz de mayo siguiente por 400 sueldos jaqueses pagaderos en dos plazos.Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena (ES.28079.AHN/4//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.674,N.7).
En este documento se nombra la Huerta, puede corresponder a un término.
1405-10-25 Venta del pasto de ciertos términos. Juan de la Raga, prior de Sariñena, vende a Jaime Seranel durante el periodo comprendido entre la venta y la festividad de la Santa Cruz de mayo la hierba, pastos y agua de los término de la Almunia de la Reina y la Huerta y faja de Montearagón por 300 sueldos jaqueses pagaderos en dos plazos. Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena (ES.28079.AHN/4//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.674,N.17).
Venta de hierbas y pastos:
1406-08-24 Venta de los pastos de ciertos lugares. Juan de la Raga, prior de Sariñena, vende a Martín de las Yeguas durante el periodo comprendido entre la venta y la festividad de la Santa Cruz de mayo la hierba, pastos y agua de los término de la Almunia de la Reina y la Huerta y faja de Montearagón por 300 sueldos jaqueses pagaderos en dos plazos Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena (ES.28079.AHN/4//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.675,N.5).
1408-05-13 Venta de los pastos de ciertas heredades Juan de la Raga, prior de Sariñena, vende a Juan Rey durante el periodo comprendido entre la venta y la festividad de la Santa Cruz de mayo la hierba, pastos y agua de los término de la Almunia de la Reina y la Huerta y faja de Montearagón por 400 sueldos jaqueses pagaderos en dos plazos. Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena (ES.28079.AHN/4//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.675,N.12).
Ocupación ilícita de tierras de la Almunia de la Reina propiedad del priorato de Sariñena:
1409-07-01 Protesta por ocupación ilícita de tierras en Sariñena. Denuncia del prior de Sariñena por la ocupación ilícita de algunas tierras del término de la Almunia de la Reina, en Sariñena, propias de dicho priorato. Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena (ES.28079.AHN/4//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.675,N.18).
Conflicto con Sijena por las tierras de la Almunia de la Reina:
1410-09-09 Trasunto autentificado de escrituras para juicio. Martín de Bastaras lugarteniente del Justicia de Montearagón, hace un trasunto autentificado de un documento presentado por Juan de Raga, prior de Sariñena, que contiene los contratos del monasterio y del priorato de Sariñena (1292-01-22), para que le sirva como instrumento original en el pleito entablado entre el monasterio y la priora de Sisena con relación a los términos de la Almunía de la reina, en Sariñena. Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena (ES.28079.AHN/4//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.676,N.1).
1410-11-15 Trasunto autentificado de una escritura. El oficialato de la curia del monasterio hace un trasunto autentificado de un documento presentado por Juan de la Raga, que contiene el contrato hecho entre Raimundo, abad del monasterio, y unos arrendadores de la Almunia de la Reina, en el término de Sariñena, para que le sirva como instrumento público. Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena (ES.28079.AHN/4//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.676,N.2).
Venta de hierbas, pastos y agua:
1413-05-13 Venta de los pastos de ciertos términos. Juan de la Raga, prior de Sariñena, vende a Juan de Sallielas durante el periodo comprendido entre la venta y la festividad de la Santa Cruz de mayo la hierba, pastos y agua de los términos de la Almunia de la Reina, en Sariñena, y la Huerta y Faja de Montearagón por 400 sueldos jaqueses pagaderos en dos plazos. Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena (ES.28079.AHN/4//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.676,N.6).
1415-05-13 Venta de los pastos de ciertos términos Juan de la Raga, prior de Sariñena, vende a Nadal de Biecha durante el periodo comprendido entre la venta y la festividad de la Santa Cruz de mayo la hierba, pastos y agua de los término de la Almunia de la Reina, en Sariñena, y la Huerta y faja de Montearagón durante un periodo de 3 años por 400 sueldos jaqueses anuales.Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena (ES.28079.AHN/4//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.676,N.11).
En relación a esta documentación se plantea que su ubicación pudiese responder a la zona sur de Sariñena y norte, noroeste de Sena, en los llanos al pie de la sierra de Sigena. En la zona donde se encuentra Cachicorba, Las Fajas o Presiñena. Aunque hay una zona llamada Faja Real en la margen izquierda del Alcanadre, encima de la ermita de Santiago de Sariñena y lindando al este con las Almunias Altas.
Se cita Val de Sena, que queda recogido por Ice-Aragón que, de acuerdo con Jesús Cancer, en Sena es conocido como el barranco de La Valle “Imagino que será esa denominación de Val de Sena”. Dicho valle, apunta Cancer “Ahora está allanado y sembrado de maíz, pero hasta hace unos 30 años era un barranquizo que iba a morir en el río un poco más abajo. Algo más al norte está la llamada Val o Valle de Los Arnales, mencionada en el dance de Sena, como lugar testigo de una batalla con los sarracenos”.
Antonio Cavero Barreu apunta que el pasaje del dance sobre la Val de los Arnales, al que se refiere Jesús, es confuso. Pertenece al dance del Ángel Custodio, un poco más adelante que las referencias a Carlomagno y son estos cuatro versos, que recita el general turco:
«En la valle los Arnales
cuántos moros entrarían
para vencer a los cristianos
su bizarra cobardía».
Son confusos, comenta Antonio Cavero, aparte de la redacción, porque estos versos no figuran en la primera recogida de Mosén Rafael Gudel de 1934, publicada después por Ricardo del Arco en 1943, así que se añadieron posteriormente.
Detalle La Val de Sena. Archivo Histórico Nacional, CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.663,N.2.
Continuando las referencias a la Almunia de la Reina, la Faja de Montearagón, comenta Antonio Cavero, esta estaría situada en las planas que hay entre Sena y Sariñena, al oeste de la actual carretera: “Allí se encontraba primero Presiñena y después Cajicorva, con una pequeña cuña del término municipal de Castejón que cruza la carretera, coincidiendo con la pista de Jubierre. Parece que la Faja de Montearagón estaría por allí”.
Pero un documento relativo al monasterio de Sijena nos aporta nueva información, centrando su localización hacía Juvierre, rivera del Alcanadre donde hubo azud y acequia para el lugar de Sena. Transcripción realizada por Antonio Cavero Barrau.
“Donación que otorgó este Real Monasterio y el Señor de Juvierre, con licencia de la Muy Alta (?) y poderosa señora Infanta Doña Blanca, hija del Sr. (?) Rey Don Alonso de Aragón (¿¿??), freyra de dicho Real Monasterio en fabor de Domingo Terrena vecino de Sena, del Azud e Cequia llamada de la Rivera, que está situado (?) en el río de Alcanadre dentro el término de la Almunia de Montearagón la qual le donaron por todos los días de su vida, con varias condiciones que cita.
Este instrumento es muy importante y devía traducirse y copiar por constar, como de el consta, ser el citado Azud y Cequia de Sena, propio todo de este Real Monasterio y lo (arrendaron) cedieron y donaron con cargo de pagar en cada un año 350 S. Jaqueses: Hace muy al caso a la ¿? (ilegible)
Firmado (?) Domingo Beltran Notario en Sena en la era de 1355 que es año de 1317.”
Notas
Transcripción conservando la grafía.
Doña Blanca de Aragón y Anjou fue priora de Sijena desde 1321, pero a la firma de este documento (1317) era únicamente “freyra”, y la priora era Doña Teresa Jiménez de Urrea. Doña Blanca era hija del rey Jaime II y hermana de su sucesor en el trono, Alfonso IV. Asistió, ya como priora, a la coronación de su hermano en Zaragoza en 1328. No parece tener sentido la alusión a “Alonso de Aragón”.
La “S” del importe de 350 se refiere a “Sueldos Jaqueses”.
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José Elbaile se decanta a que en este documento se refiere al termino de la Almunia de la Reina como partida de monte pues no suele aparecer en la relación de aldeas de Sariñena. No obstante, sí que pudiese contener una pardina o torre que le concediese cierta entidad. A su vez planteamos la posibilidad a que puedan responder a términos distintos los nombrados en el presente trabajo.
En la misma línea, consultada, Carmen Carrera Costa, historiadora y escritora originaria de Sena, especializada en el Monasterio de Sijena, afirma que la Almunia de la Reina no pertenecía a Sijena y no la ha visto en los documentos “Éstos solamente hablan del castillo de Sariñena y sus términos, que tampoco los tengo muy localizados pues no se precisa la situación del mismo. La Val de Sena es lo único que me suena”.
Concluyendo, queda por estudiar y profundizar sobre la Almunia de Illa Regina. Esto solamente ha sido una aproximación a una aldea, pardina o simplemente partida o término, una propiedad importante que, aunque esquiva en su historia e incluso olvidada, seguro que en esta nueva aventura nos descubrirá su pasado.
Del profundo secano aragonés, de ese corazón de Los Monegros llamado Bujaraloz, es Antonio Luna Villagrasa. En plena Nacional II, a su paso por Bujaraloz, Antonio ha llevado su propio surtidor de combustible, el agrupamiento de Campsa frente al Hotel Monegros. También se dedicó al mundo del taxi, un negoció que emprendió y le dio muy buenos resultados.
Antonio Luna Villagrasa nació en Bujaraloz el 8 de abril de 1935. Su padre había emigrado a Francia y junto a su hermano se criaron gracias a sus abuelos. No se juntaron con su padre hasta que Antonio tuvo 25 años, cundo pudieron ir a Francia y conocerse.
Con su hermano jugaron a fútbol con el Bujaraloz “Fútbol Club Bujaraloz”, solamente partidos amistosos, no había liga -Cosíamos el balón para poder jugar, el campo era de tierra e íbamos en alpargatas, era muy salitroso y cuando se levantaba viento no había quien pudiese estar allí–. Recuerda ir a jugar por donde el pozo de hielo, aunque eran donde tiraban los animales muertos y basuras. También estaban los restos del molino, que aún están, lo quisieron restaurar, se intentó algo, pero al final no salió adelante -En Malanquilla hay un molino idéntico y lo han restaurado-.
Fue muy poco a clase, solamente hasta los 12 años. En casa no tenían recursos y en lo poco que pudo se puso a trabajar. Eran otros tiempos, entonces se iba a buscar agua a las balsas con cubas tiradas por mulas y se guardaba en las casas en tinajas: -Con 5 pesetas te traían a casa una cuba de unos 800-1000 litros con la que se llenaban unas 5 o 6 tinajas-. Como filtro usaban un morral de tela, pues había cullorones y otros bichos: -El agua a veces la teníamos que ir a coger a balsas lejanas y en temporadas de sequía se secaban-.
La leña era otro problema, no había en el monte. Los montes eran principalmente de las casas Gros y Rozas, tenían guardas así que tenían que ir a otros montes donde sobre todo cogían romeros. Lo que sí que había era caza, incluso había 4 o 5 personas que vivían de la caza que luego vendían. También, recuerda Antonio, con un carro venía un hombre, con una tartana, a vender tozinos. Era Ezquerra de Peñalba, venía con unos 20 lechones y los vendía casa por casa para cría.
En Bujaraloz había tierra y mucho ganado, sobre todo ovino. Estaba la dula, que recogía cabras y ovejas, unas pocas de cada casa y las soltaba en conjunto todos los días un pastor común. Antonio fue trabajando algo en la agricultura y trabajó algún tiempo para casa Gros. Solo había cereal, en Bujaraloz no había huerta. De Caspe solían venir a vender carros con fruta y verdura. El canal y la llegada del agua a Bujaraloz ha sido muy revindicado, la gente mayor ha luchado mucho, saliendo muchas veces con la pancarta.
Además, en Bujaraloz, como en muchas localidades de Los Monegros, se arrancaba esparto, que compraba Carreras y llevaban a las papeleras. Algunos lo vendían tan solo recogido y otros lo trabajaban algo, lo limpiaban, peinaban, aporreaban y empacaban. Arrendaban los montes e iban a arrancar, el más importante fue el monte de Sastago. Había quien hacía soga de pita, cuerda que llevaban los camiones.
Sin embargo, una faena muy particular, fue la extracción de sal. Fue famosa la extracción en la salada de la Playa, en Sastago, pero también se extraía en la Salineta, una salina cerca de Bujaraloz que era propia del ayuntamiento. Antonio era muy curioso, iba a la Salineta y veía como era el proceso de extracción de sal. Al evaporar el agua, en verano, quedaba la sal que una vez seca recogían -Había familias que iban a sacarla y en invierno iban a venderla, por Sena, Villanueva o el Somontano. Incluso había uno que hacía soga y que también vendía en invierno a la vez que la sal. En la Salineta había una casa, hangar o almacén, donde almacenaban la sal, la cogían con pozales y la subían arriba para almacenarla-.
Había mucho fango, barro o limo, los que recogían la sal iban descalzos. Tenían que rader la sal, porque se quedaba abajo la sal asolada, con ella hacían montones de hasta 2.000 kilos. A la salada de Sastago iba gente de Bujaraloz a trabajar, serían unos 3 o 4 del pueblo, pues estaba más cerca de Bujaraloz y la vinculación siempre fue mayor. Los últimos arrendatarios, de la salada de Sastago, eran de Barcelona. Hicieron unos pozos para tener agua y unas eras de hormigón y un molino para moler la sal. Pues la sal salía granosa y se tenía que moler para que fuese fina. Se la llevaban en camiones. Pero lo malo de la sal es que todo corroe y pronto todo se veía muy afectado: motores, camiones… y económicamente les acabó perjudicando mucho. Así, la explotación de sal se dejó de hacer sobre 1980.
Antonio estuvo en la construcción, en Bielsa construyendo un muro, en un salto en Sastago, y un túnel en el Ebro. A pesar de trabajar, cuando pudo no dejo de ir a clase de adultos, a Fuenclara en Zaragoza, concretamente cuando estuvo trabajando en un almacén de la base aérea de Zaragoza. Tras estar en la base, marchó a realizar el servicio militar a África, a Melilla. Por suerte fue recomendado y estuvo bien hasta que, a los cuatro meses, surgieron las escaramuzas de África Occidental. Fue destinado a Villa Cisneros, donde permaneció hasta finalizar la mili.
A su regreso, Antonio comenzó a trabajar en el surtidor de Campsa que le habían concedido. Entonces, las concesiones solían ir destinadas preferentemente a excombatientes o mutilados de guerra y por su paso por África y haber estado en zona de operaciones, Antonio era considerado excombatiente accediendo a la concesión. El surtidor no lo podía llevar uno solo y pronto se le unió su hermano.
Igualmente consiguieron una licencia de taxi con la que comenzaron a realizar gran cantidad de servicios, a Lérida y Zaragoza… a mucha gente que iba a médicos. Pero especialmente comenzaron a trabajar mucho cuando comenzaron las asistencias en viajes. Tenían el mejor coche y hacían una media de más de 8.000 kilómetros al mes, llegaron incluso a ir a Lisboa o Luxemburgo -fue un muy buen negocio-. Con la llegada de la autopista aún mejoró el taxi, incrementando los servicios que hacían, pues en Bujaraloz había muchos talleres entre Zaragoza y Lérida que dieron mucho trabajo.
Cuando desapareció el monopolio de los surtidores se dio de baja y cerró, fue entonces cuando comenzaron a aparecer un montón de gasolineras en las carreteras y áreas de servicios que decayeron con la liberación de la autopista AP2.
Se casó con María Dolores Ezquerra, una chica de Valfarta, con la que han tenido tres hijos.
Antonio ha sido muy aficionado a la apicultura. Su suegro era apicultor y le iba a ayudar y le fue gustando. Cuando abría las colmenas le gustaba ver el movimiento. Le ha sido como distracción y así tenía miel para casa, unos 100 kilos de miel al año principalmente de romero.
Además, ha sido presidente de la 3ª edad para que se mantuviese abierto. Había unos 120 socios y estuvo hasta la pandemia. Sin duda, Antonio es una gran persona que ama su pueblo, Bujaraloz, del que se siente orgulloso y del que espera un gran futuro.
El pastoreo, la figura del pastor y la tradicional ganadería extensiva ovina y caprina fue muy importante en Los Monegros. Tierra de pastos, agostos en verano, que convivía con las tierras altas por medio de la trashumancia, siendo, además, un intercambio cultural y social muy importante.
En todos los pueblos de Los Monegros había grandes rebaños de ovejas y cabras. Estaban los rebaños particulares, principalmente el de las casas pudientes, que tenían considerables rebaños que llevaban pastores que trabajaban para la misma casa. Había quien tenía su propio rebaño, pequeños pastores, pero también existía la Dula o Adula, una forma comunitaria y tradicional de gestionar, en conjunto, los pocos animales que las casas más humildes tenían y que, por medio de un pastor conducían colectivamente a apacentar al monte.
En el “Bocabulario Monegrino” encontramos definida la palabra Dula como todos los animales del pueblo. Esta definición se queda muy corta a pesar que encontramos la definición de Dulero, relativa al pastor que cuida la Dula. En relación con la Dula/Adula sí que aparece Bizera con el consiguiente significado “Adula, es decir, el ganado de cabras del pueblo. Por extensión cualquier otro ganado del que cada casa tiene unas pocas cabezas y en algún momento eran llevados juntos a pastar, por ejemplo, las mulas”. Finalmente, probablemente la definición más exacta sea la aportada por José Ignacio López Susín: “La piara de ganado mayor a que cada uno envía sus bestias para que pazcan y se guarda concejilmente por cuenta de todos los que en ella tienen alguna cabeza” (López Susín, José Ignacio, Léxico del derecho aragonés, cit. voz “dula”).
Estamos ante una antigua actividad que aparece a lo largo y ancho de Los Monegros, incluso documentalmente en los pliegos de 1525 sobre la adjudicación de la guarda de la adula de Sariñena o como en un contrato de 1594, de arrendamiento de pastos en Robres, habla de “las adulas del lugar” (Documentos sobre ganadería altoaragonesa y pirenaica (siglos XV y XVI) / Manuel Gómez Valenzuela). Por ello no es extraño encontrar “La Dula” o “Dula” como topónimo, en este caso en La Almolda, recogido por M.ª Ángeles Lax cacho quien le otorga, como topónimo, origen árabe (Lax Cacho, M.ª. Ángeles. Toponimia de la zona meridional de Monegros).
De la misma manera aparece el término de Plegadero, el cual, volviendo a recurrir al “Bocabulario Monegrino” respondía a la parte del pueblo donde se juntaba la bizera. En esta misma línea, en Leciñena aparece la Plaza del Plegadero, lugar recuperado y que cuenta con un panel explicativo que muestra como el Plegadero fue un lugar asociado a la economía tradicional, donde se juntaban las pocas cabras que tenían en cada casa, formando un gran rebaño o bizera que un pastor o bizalero sacaba todos los días a pastar y que luego las traía de regreso a la plaza del Plegadero. Algunas volvían solas a sus respectivas casas.
Plaza del Plegadero, Leciñena.
Así, el pastoreo y la cultura pastoril nos descubre una actividad, vital, que además de proporcionar productos como la carne, leche y lana, gestionaba el medio natural, el paisaje y que además servía como vía social, cultural, de tradiciones e incluso de lenguaje.
Entre muchas de sus grandes riquezas encontramos un abundante léxico pastoril, vocabulario que cuenta con parte de “Bocabulario Monegrino” y “El léxico pastoril en Aragón” de M.ª Pilar Garcés.
Balsa: Hondonada del terreno que se llena de agua, natural o artificialmente.
Bizera: Adula, es decir, el ganado de cabras del pueblo. Por extensión cualquier otro ganado del que cada casa tiene unas pocas cabezas y en algún momento eran llevados juntos a pastar, por ejemplo, las mulas (Bocabulario Monegrino).
Bizalero: Pastor de la bizera.
Boalar: Dehesa o terreno comunal reservado para el pastoreo del ganado ovino. Porción de terreno comunal o en rastrojera donde pacen libremente o por turnos los ganados de los vecinos de un pueblo.
Borrego: Cría de cordero de uno a dos años.
Boyatero/ Guayatero: Pastor o cuidador de bueyes. Pastor de bueyes, recogido en Sena.
Cabaña: Conjunto de cabezas de ganado.
Cabañera: Cañada, vía pecuaria.
Cabrería/ Rabaño de cabras: Rebaño de cabras.
Cabrero: Pastor de cabras.
Carnero: Macho de la oveja.
Choto: Macho de la cabra.
Churra o ganado churro: Se refiere principalmente a la raza ovina Churra, una oveja rústica autóctona de España, valorada por su aptitud triple para la producción de leche, carne y lana.
Cordero: Cría de oveja de menos de un año.
Dula todos los animales domésticos del pueblo.
Dulero: Pastor que cuida la dula.
Esquila/ Esquilla/ Truco: Cencerro pequeño en forma de campana.
Estacazo/ Garrotazo: Golpe dado con el palo.
Estiva: Pasto de verano.
Femera: Estercolero, lugar donde se amontona el fiemo o estiércol.
Gancho: Va en un extremo del palo o vara del pastor para coger la oveja por el garrón.
Güei: Buey.
Hatajo: Rebaño pequeño.
Herbajantes: Derecho que cobraban los pueblos por el pasto de los ganados forasteros y por el arrendamiento de los pastos de su jurisdicción.
Mayoral/ Mairal: Pastor principal.
Morral/ Zurrón: Alforjas, Bolsa grande de pellejo, que regularmente usan los pastores para guardar y llevar su comida u otras cosas
Palo de pastor/tocho: Garrote, palo o vara del pastor. En el Dance de Sariñena aparece la forma tocho¡Que cabra tan laminera!/ En el cerrau de Lerín/ Me radió las cereceras/ Por más que le tire o tocho/ No dejo de hacer su idea (Dance Sariñena).
Paridera:Construcción destinada a la guarda del ganado lanar y caprino.
Pastor: Persona que guarda, guía y apacienta el ganado, especialmente el de ovejas.
Pastoril: Propio o característico de los pastores.
Portazgo: Antiguo impuesto por pasar por un camino o lugar determinado.
Rabadán/ rebadán/ repatán/ rapetán: Zagal, aprendiz de pastor.
Rastrojo: Campo de cultivo cosechado.
Rabaño: Rebaño de ovejas.
“El léxico pastoril en Aragón”, M.ª Pilar Garcés.
Casa de Ganaderos de Zaragoza
Importante fue la casa de Ganaderos de Zaragoza. Fundada en 1218 por el rey Jaime I de Aragón como Casa de Ganaderos o Cofradía de San Simón y San Judas, es una institución de origen medieval establecida para defender los privilegios concedidos por los reyes a los propietarios de ganado del reino, reuniendo también, corporativamente, a mayorales y pastores.
La Casa de Ganaderos de Zaragoza gozó de gran poder, jurisdicción civil y criminal propia y el privilegio de pastar por todo el Reino a excepción de la Retuerta de Pina y Sigena, hecho recordado en 1300 en la “Confirmación que hizo Jaime II de los privilegios concedidos a Zaragoza, por sus antecesores, de pastar los ganados por todo el Reino, excepto en la Retuerta de Pina y Sigena. Trasunto realizado, en la Corte del Justicia de Aragón, Martín Bautista de Lanuza”(Valencia, 1300/11/06. ES/FCG – Caja 251_Ligamen 138_11).
No obstante, su extenso poder no estuvo exento de conflictos y pleitos. Este fue el caso contra la Villa de Sariñena y sus aldeas durante los siglos XVII y XVIII por sus Privilegios Reales, otorgados por Alfonso II en 1170 y que suponían el derecho a no pagar impuestos salvo «las decimas y primicias a la iglesia». Conflicto que pudo estar detrás de la Leyenda de Moncalvo.
El archivo de la Casa de Ganaderos de Zaragoza guarda amplia documentación de su historia y litigios. Algunos de estos documentos aparecen recogidos por Ángel Canellas en su trabajo “El Archivo de la Casa de Ganaderos de Zaragoza”.
Uno de sus principales libros es el «Cartulario mayor», libro manuscrito que recopila documentos, títulos de propiedad, privilegios y escrituras de una institución. En el Cartulario Mayor, por ejemplo, se encuentra la concordia entre los ganaderos y Zuera, Leciñena y San Mateo del 29 de noviembre de 1472 (f. 167-163).
Siguiendo sumergiéndonos en el archivo, aparecen diversa documentación sobre montes, contiendo diversos documentos relacionados con Perdiguera y Monte Oscuro, en litigios sobre mojonaciones, derechos de pastos, apeos, multas por pastar en determinadas partidas:
Mojonaciones practicadas en Monte Oscuro y sentencia dictada en el año 1603 referente a dicho monte (1573 y 1595).
Real Provisión en la que se declara que los ganaderos de Zaragoza para poder pastar sus ganados en Monte Oscuro cumplen con presentar tan sólo la cartilla de asociados de la Casa de Ganaderos (12 agosto 1830).
Expediente sobre el apeo de Monte Oscuro con varios dictámenes emitidos por el doctor don Manuel Villaba (1853).
Expediente instruido en virtud de recursos de doña Melchora Mayoral y don Cayetano Alcrudo, individuos de la Casa de Ganaderos, contra providencias dictadas por el Alcalde de Perdiguera por las que les impuso multas por pastar los rebaños de los mismos en la partida de las «Planas» de Monte Oscuro (16 mayo 1885).
Antecedentes relativos a interdicto de retener promovido por el Ayun tamiento de Perdiguera contra don Agustín Gosés y Casellas por haber utilizado los rebaños de éste los pastos de las partidas de «Cabezones», «Agua Salada» y «Barranco Salado» de Monte Oscuro (9 diciembre 1886) 48.
Igualmente, en montes de distintos términos, entre ellos de Perdiguera:
Despacho del Juez de 1.ª instancia de esta ciudad en el proceso de Firma instado por el Ayuntamiento de Zaragoza sobre la posesión de las dehesas Boalar bajo o Barranco Salado, Los Petrosos, Campillo, Dehesa de Ganaderos y Almazarro, en la que confirmaron los Ayuntamientos de La Muela, Perdiguera, Peñaflor, Villamayor y la Casa de Ganaderos (8 noviembre 1836).
Despacho del Juez de 1.a instancia de Zaragoza para que los Alcaldes de Villamayor y Perdiguera no impidan la entrada a los gana dos de los inviduos de la Casa de Ganaderos en los montes comunes, mientras no se decida el pleito pendiente con dichos pueblos (16 noviembre 1836) .
Despacho del Juez de 1.ª instancia de Zaragoza dando traslado a la Casa de Ganaderos del pedimento presentado por los Ayuntamientos de Villamayor, Peñaflor y Perdiguera para que no se les obligue a manifestar a aquélla sus ganados (26 mayo 1837).
Expediente relativo a transacción del pleito de la Casa de Ganaderos contra los Ayuntamientos de Villamayor, Villanueva, Perdiguera y Peñafiar (1846) 53. Dictámenes de los doctores don Manuel Villaba y don Joaquín Broto sobre el derecho que tiene la Casa de Ganaderos para pasturar los ganados de sus individuos en los viñedos de Épila, Peñaflor, Monte Oscuro y demás montes comunes de Zaragoza (1848).
Borradores procedentes del pleito entablado por la Casa de Ganaderos contra los Ayuntamientos de Villamayor, Perdiguera, Peñaflor, Villanueva y La Muela sobre el uso de pastos en los Boalares. (No consta la fecha).
Oficio del Alcalde a la Casa de Ganaderos manifestando haber impuesto el de Perdiguera una multa a don Gregorio Mayoral, individuo de la Asociación por haber entrado su ganado en el monte Realengo (22 agosto 1877).
Otros documentos tratan sobre pastos, localizándose en Leciñena, Perdiguera y Sariñena:
Leciñena
Testimonio de un juicio instado por la Casa de Ganaderos a nombre de Félix Arruga, de Leciñena, por suponer el Alcalde de dicho pueblo que había pasado con una burra por un camino vicioso, comprendido dentro de los términos de dicho lugar (24 febrero 1837).
Un oficio del Alcalde de Leciñena en el que previene a la Casa de Ganaderos no entren los ganados de los asociados en aquel término, sin su permiso (16 marzo 1840).
Perdiguera
Exhorto del Jugado de 1.ª instancia de esta ciudad al Ayuntamiento de Perdiguera referente a acotamiento de una porción de monte común (9 marzo 1837).
Memorial de Martín Arruego, de Perdiguera, para que no se impida entrar su ganado en dos viñas que posee en la partida de la Sardilla (14 diciembre 1846).
Sariñena
Diligencias y actos hechos a instancia de la Casa de Ganaderos sobre mojonaciones en los montes de Sariñena (1727) 211. 38
Copia de concesión hecha a la villa de Sariñena de dos dehesas (5 marzo 1739).
Real Provisión expedida a petición del Ayuntamiento de Sariñena para que los ganados de Zaragoza y Perdiguera no entren a pastar en sus montes y términos (30 agosto 1746).
Real Provisión a instancia del Ayuntamiento de Sariñena para que el Real Acuerdo de Aragón informe al Supremo Consejo de Castilla acerca del derecho que tiene la Casa de Ganaderos a pastar sus rebaños en los términos y montes de dicha villa (11 mayo 1775).
Real Provisión expedida a instancia del Ayuntamiento de Sariñena para que la Casa de Ganaderos presente los Privilegios de pastura en los términos de dicha villa (5 mayo 1777).
Noticias y antecedentes que fueron enviados al Agente de Madrid para la defensa en el expediente seguido ante el Real Consejo de Castilla a instancia de Sariñena contra la Casa de Ganaderos (12 julio 1777).
Escritos del pleito seguido por la Casa de Ganaderos contra la villa de Sariñena. (No consta la fecha).
Memorial ajustado del pleito a instancia del Ayuntamiento de Sariñena coadyuvado por los señores Fiscales del Real Consejo contra la Casa de Ganaderos sobre pastos en los términos de dicha villa. (No consta la fecha).
No faltan los litigios, algunos contra las localidades de Farlete y Perdiguera:
Varios borradores de la Junta de Oficiales de la Casa de Ganaderos en la manutención de Villamayor, Perdiguera y Peñaflor por haber sacado dichos pueblos de sus términos los ganados de los asociados (1822).
Id. referentes a cuestiones entabladas por la Casa de Ganaderos contra el Ayuntamiento de Farlete sobre apenamientos (1826).
Copia del apuntamiento del pleito contra el Ayuntamiento de Perdiguera sobre reintegro a la Casa de Ganaderos en la posesión en que había estado de introducir sus ganados en la dehesa de la Sardilla (1856).
Algunos son curiosos, como un problema sobre la balsa de Valcarbonera, en Perdiguera, o por el paso cabañal por Sariñena y otras localidades:
Expediente formado ante el señor Gobernador de la provincia en virtud de exposición del Ayuntamiento de Zaragoza en solicitud de que se declare entre otras cosas, que el Alcalde de Perdiguera se ha extralimitado en sus facultades al no permitir la limpia de la balsa de Valcarbonera por la Casa de Ganaderos (1884).
Firma para que puedan pasar las cabañas por los términos de Jaca, Daroca, Sariñena, Canfranc y otros, obtenida por la Casa de Ganaderos (29 noviembre 1603).
La trashumancia
La trashumancia ha sido y es una forma de pastoreo que, de acuerdo con la estación, busca diferentes zonas para su aprovechamiento. Más concretamente, se define como el desplazamiento estacional de ganado entre diferentes pastos, generalmente de zonas bajas en invierno a zonas altas en verano, siguiendo rutas migratorias establecidas.
Una práctica ancestral, una forma de intercambio a través de unas vías, llamadas pecuarias conocidas principalmente como de cabañeras (cañadas) y sus vías secundarias: cordeles, veredas o coladas. Rutas tradicionales de tradición cultural que han tenido gran importancia histórica, social, económica y medioambiental. Por ello la Trashumancia es Patrimonio Cultural Inmaterial de la humanidad.
Red de vías pecuarias.
Solían bajar de las zonas pirenaicas en invierno a aprovechar los pastos de tierra plana. Eran los pastos de invierno de los que hay constancia de tenesinos, del valle de Tena, que bajaban a Ballerías o Robres. Estos herbajantes arrendaban los pastos o estibas. Por el contrario, en verano eran los ganados de abajo que subían a los ricos pastos pirenaicos, como era el caso de los de Monegrillo al valle de Tena y los de Farletillo (Farlete) a Sallent:
1442, 13 de junio. Sallent. Miguel Sánchez de Mercader. Ff. 12 v. – 13 AHP. “La junta de quiñón de Sallent y Lanuza arrienda el puerto de Culibilla al ganadero de Monegrillo Ramón de Cascarosa por cinco estivadas y precio anual de 650 sueldos.
1470, agosto, 6. Sallent Antón de Blasco, f. 17. ACL El concejo del quiñón de Sallent y Lanuza arrienda el puerto de Culibilla a Sancho de Alfranca ganadero de Farletillo, por precio de 940 sueldos anuales y tiempo de diez años.
Entre aquellos documentos (Documentos sobre ganadería altoaragonesa y pirenaica (siglos XV y XVI) / Manuel Gómez Valenzuela), figura uno por el cual los sallentinos pedían a uno de Monegrillo 650 sueldos más diez sueldos de estrenas (regalo).
1451, noviembre, 14. Huesca. Martín Pérez de Escuer, f. 38 v. ACL. Ocho tensinos venden 3.000 lanas al mercader tarraconense Pedro Masip, a un sueldo menos de como irá en Monegrillo. La lana se pesará en roba con el peso del mercader ante dos árbitros.
Vicente Villellas, guarda de Sariñena, salía a esperar a los pastores para acompañarlos mientras pasaban por el término de Sariñena. Hasta hace poco, José Feixa llevaba su rebaño, unas 1800 ovejas, desde San Lorenzo del Flumen a la parte sur del Aneto, en la sierra de Sis, cerca de Castanesa. Lo hacía en unas siete jornadas en las que andaban de unos 25 a 30 kilómetros diarios. Allí pernocta en un refugio. José Juan Naya de Lamasadera las sube a Formigal y su testimonio recogió Manuel Antonio Corvinos. Antonio Casajús baja a tierra plana desde Val de Hecho con sus 1200 Ansotanas. Baja en otoño, a pesar del mal estado de las cabañeras, unas 1200 ovejas Cabañera, veredas, ramales. Sin duda, una actividad tradicional que no debería de desaparecer.
Como curiosidad del intercambio cultural entre la montaña y el llano es el Romance de Marichuana que se mantiene vivo en Castejón de Monegros.
Patrimonio
En un territorio tan árido, el agua fue esencial, vital, ligada a una gestión, ya no solo para el consumo humano, sino para su uso ganadero. Los Monegros guarda aún aquel patrimonio que posibilitó la vida, una extensa red de balsas distribuidas en los en torno a los municipios y por sus montes, a la vez que balsetas, balsetes, aljibes o abrevaderos que recogían y almacenaban el agua de lluvia para su consumo durante largas y duras épocas estivales y de sequias.
Balsa de la Escalera. Monte de Lanaja.
Así mismo es cuantioso el patrimonio ligado al pastoreo, a la vida pastoril, diferentes abrigos que contienen antiguas inscripciones de pastores o las propias parideras, casetas, masadas o aldeas por la Sierra de Alcubierre y el resto de montes monegrinos.
Igualmente, esa red de vías pecuarias, de pasos y servidumbres. Vías, como se ha apuntado anteriormente, clasificadas en cabañeras, cordeles, veredas o coladas.
Casetas que desaparecen al igual que las vías, un patrimonio material pero también inmaterial, de una forma de vida, la de pastor completamente vinculada con la naturaleza. Cazar y poner lazos, comer a caldereta, reposar en ribazos, marguines, buscar el abrigo o la sombra bajo una sabina, sufrir el cierzo, la boira, la lluvia y tormentas, los perros, chuflar, esos chuflidos que en sí mismos son todo un lenguaje, contar las cabezas, los cencerros, esquillas/esquilas o trucos, el esquile y la curación del ganado, atender los partos y una vez paridas, el papeleo y la gestión de las pequeñas explotaciones ganaderas.
Pastores como Félix Tabueña Tabueña de Pallaruelo de Monegros formaban parte de esa estirpe de hombres que se dedicaron al pastoreo, como forma de vida, muy ligada al monte y a la naturaleza, a la paciencia y a la sabiduría. Casos como el tío Juaner, también de Pallaruelo, que además de pastor ejerció de Mayoral del dance de Pallaruelo, con gran ingenio y oralidad, recitando versos, dichos y motadas. Pues la mayor expresión artística de Los Monegros encuentra en el mundo pastoril una de sus mayores representaciones, con las figuras del Mayora, a veces llamado Mairal, y su aprendiz el Rebadan o Rapatán con quien realiza las pastoradas, diálogos
Julián Royo Martínez Pastor comenzó muy joven, en pastos del monte de Sariñena donde se quedaba varios días durmiendo solo en una masada. Para santa Cruz, cada 3 de mayo, los pastores cumplían y renovaban o cambiaban de casa.
Gonzalo Casamayor Suñén a los 12años ya iba por la sierra de Alcubierre con cabras, iba por un cerro y las cabras por otro y se veían: -Ahora hay tantos pinos que resulta imposible-. El llevaba “un ciento de cabras” y en Alcubierre igual había entre 10.000 a 12.000 ovejas y cabras. Las cabras han sido muy importantes, por la leche, en cada casa tenían un, dos o tres cabras por lo menos, entre todas hacían un ciento que llevaban con la bizera. Con las cabras ganaba unas 2.500 pesetas al mes, iba desde el pueblo a la sierra y cuando parían se quedaba en el monte: -Una mujer soltera tenía una cabra muy buena que parió tres cabritos, sería por 1964. Le llevé los tres cabritos y se puso tan contenta que me dio dos cincuenta de pesetas, que casi era el sueldo de un día-. Con 15 años estuvo de pastor de cabras y hacía la bizera de las ovejas y las cabras, juntando unos pocos animales de muchas casas. En algunas casetas se marcaba con carbón o con la navaja –Fulano de tal, bizero de pelo-; de pelo son consideradas las cabras mientras las ovejas de lana. Con las ovejas ganaba 2.800 pesetas. Las ovejas de la bizera tenían un polígono, desde el pueblo hasta el Pantanico”.
Marcos Rodés Pueyo, pastor de Sariñena, recuerda como llevaban las ovejas a la dula cada mañana, las juntaban en un corral y un pastor común las llevaba, se hacía cargo del ganado compuesto por ovejas de casas pequeñas. De alguna manera, aclara Marcos, la dula era un pastor particular que pagaban entre todos y que juntaban por la zona del Mercadal, que antes eran corrales.
En Huerto, José Banzo Alvira comenzócon apenas 30 cabezas y alguna cabra en “dula” compartida, hasta consolidar un rebaño propio, aunque no se considera pastor en sentido estricto, aunque las ovejas han formado parte de su vida desde siempre (José Banzo Alvira de Huerto, entrevista en el Diario del Altoaragón por Marga Bretos).
Francisco Elcacho, pastor de Villanueva de Sigena, fue entrevistado por Ignacio Almudévar Zamora, de quien dice que su ganado fue casi siempre de raza monegrina, una variedad de la raza rasa aragonesa, que carece de lana en el vientre y son recias y grandes de cuerpo
La familia Bolea Brosed de Robres lleva un rebaño cercano al millar de ovejas de raza rasa aragonesa “Las razas autóctonas son las que mejor se aclimatan aquí la rasa aragonesa es la que ha estado toda la vida, es la raza monegrina”, (Entrevista en el Diario del Altoaragón por Marga Bretos) Pues Robres, municipio situado en la ladera de la Sierra de Alcubierre, ha visto reducir su censo ganadero en las últimas décadas: de 16.000 ovejas a unas 6.000.
La reducción de cabezas de ganado ha sido una generalización en Los Monegros, especialmente en las últimas décadas. Sobre finales del siglo XVIII, Blecua y Paul, en su Descripción topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido de 1792, aporta las siguientes cifras:
Albalatillo: Los pastos de sus montes son muy cortos, apenas para 700 cabezas ganado lanar forastero en el invierno, que criarán 400 corderos con algo de vacuno y mular de sus vecinos para sus labores.
Alberuela de Tubo: Los pastos de sus montes inclusos los realengos de la villa y aldeas, son muy dilatados, pero en el pueblo sólo mantienen 1000 cabezas ganado lanar, que criarán al año 600 corderos. Los Proprios se reducen a yerbas.
Ballerías: Los pastos son abundantes, como para 3000 cabezas ganado lanar, que criarán 1500 corderos.
Capdesaso: Los pastos son abundantes y se arriendan casi todos a los forasteros, por tener poco ganado los vecinos, el que será de 600 a 700 cabezas lanar, que crían 400 corderos.
Cartuja Fuentes: Son dueños del monte llamado la Plana, que compraron a esta villa, en el que se mantienen 4000 ovejas, 3000 carneros y buena porción de ganado mular, proprio del monasterio, con su buena granja junto al río Flumen, porción considerable de regadío, plantío de viñas y un molino harinero.
Huerto: Los pastos son medianamente abundantes, como para 2000 cabezas de ganado lanar, que criarán mil corderos.
Sariñena: Los pastos de sus montes y realengos son muy abundantes, y aunque los naturales tienen pocos ganados, se mantienen más de 40000 cabezas de los forasteros, siendo muy de admirar el poco aprovechamiento que ellos hacen de este ramo tan útil.
Tubo y Sodeto: Ambos del duque de Villahermosa, el que arrienda los pastos a su arbitrio, y mantienen en el invierno 4000 cabezas ganado lanar forastero, que le produce 1000 libras jaquesas, poco más o menos.
A mediados del siglo XIX, es Pascual Madoz, en su Diccionario Geográfico Estadístico de 1845-1850, quien nos aporta diferente información, entre ella la del Partido judicial de Sariñena, donde se cría mucho ganado lanar, algún cabrío y vacuno.
Albalatillo: Cría ganado lanar y cabrío.
Alcubierre: Cría ganado lanar.
Bujaraloz: Cría ganado churro.
Castejón de Monegros: Cría de ganado lanar y cabrío.
Castelflorite: Ganado lanar.
Farlete: Mantiene bastante ganado lanar blanco de la mejor clase.
Huerto: Cría de ganado lanar.
Lalueza: Cría ganado lanar y vacuno.
Lanaja: Cría de ganado lanar en número de 6,000 cab., y algo de cabrío.
Leciñena mantiene ganado lanar y cabrío.
Marcén: Cría ganado lanar.
Monegrillo: Cría de ganado lanar.
Perdiguera: Mantiene ganado lanar.
Peñalba: Cría ganado lanar y cabrío.
Poleñino: Cría ganado lanar, mular y vacuno.
Robres: Cría ganado lanar.
Sangarrén: Cría ganado mular, vacuno, lanar y yeguar.
Sariñena: Habrá 2,500 cabezas de ganado lanar de cría y alguno de vacuno.
Sena: cría ganado lanar.
Senes de Alcubierre: Cría ganado lanar.
Tardienta: Cría mucho ganado lanar.
Torralba de Aragón: Cría ganado lanar y cabrío.
Usón: Cría ganado lanar y cabrío.
Valfarta: Cría ganado lanar, cabrío.
Villanueva Sijena: Cría ganado lanar y cabrío.
Un inventario del 2019, en Los Monegros había unas 138.315 cabezas de ganado ovino y 2.707 de Caprino (Atlas de Aragón. Icea Aragón).
La dula/adula o Bizera
La Dula/Adula o Bizera, como se ha comentado anteriormente, respondía a una practica comunitaria de gestión del poco ganado que las casas humildes disponían. Estamos hablando de unas pocas ovejas y cabras que en cada casa había pero que de forma individual resultaba imposible de manejar y la única solución era su puesta en común con el resto de las casas. Una forma de cooperación entre vecinos, que, en según que casos, podía agrupar otros animales, como animales de tiro y carga.
Se juntaban en el Plegadero y de allí un pastor las conducía a pastar a lugares reservados para ello, montes comunales, boalares o vedados. En palabras de Manuel Gómez Valenzuela (Documentos sobre ganadería altoaragonesa y pirenaica siglos XV y XVI), “Esta institución prestaba un buen servicio a los vecinos al agrupar a ganados de los que éstos poseían solo dos o tres cabezas; bueyes, cerdos, vacas, etc. y confiarlas a un pastor o dulero que realizaba el trabajo que hubiera costado mucho esfuerzo y tiempo a los propietarios”.
Manuel Gómez Valenzuela ha recogido abundante información sobre las Dulas/Adulas, entre ellas un documento (doc. 152) sobre la contratación de dos guardianes para la adula de Sariñena, en la cual se reflejan las obligaciones de estos guardas: “Eran remunerados por los vecinos del lugar, cada uno de los cuales les pagaba cuatro cuartales de trigo al año por par de bestias. Debían tratar bien a los animales: solo podían usar zurriago o pértiga, no porras ni estacas. Si el dulero perdía una bestia o se moría por su culpa estaba obligado a indemnizar al dueño. Para evitar esto, el concejo inventariaba el número de animales que se le con- fiaban, que se contaban al salir y volver. Y debían llevarlos a los montes vedados de la villa, es decir, a los reservados para estos ganados”.
Colección documental 152. 1525, enero, 29. Sariñena Martín Falcón, ff. 4 v. – 5 r y 8 r. AHPH ´
Adjudicación de la guarda de la adula de Sariñena según el pliego de condiciones que se detalla (Al margen: Arrendacion de la adula).
Eadem die Domingo Millera coredor hizo relacion con los capitoles infrascriptos haber rendado la adula de la villa a Bernat Fenollar y Johan Senes vecinos de Sarinyena como a mas conoxentes los quales aceptaron la dicha guarda con los dichos capitoles y condiciones y los señores jurados Martin de Morcat, Salbador Valles y Betholomeu de la Cueba jurados prometieron fazerles buena etc. y ellos dieron por fiancas a Pedro d’Ezquerra, Pascual de Alcanadre y Ramon de Barecha, habitantes de Sarinyena las quales tales fiancas se constituyeron etc. todos obligaron etc. renunciaron etc. diusmetieronse etc. assi los señores jurados como los aduleros y fiancas etc. sicut decet in similibus.
Testes Johan de Ayusso et Anthon Bonet bezinos de Sarinyena. Con los capitoles y condiciones infrascriptas los senyores jurados de la villa de Sarinyena dan a guardar la adula de la dicha villa por tiempo de hun anyo que comentara a correr a quatro del mes de febrero primero venient del anyo presente de mil quinientos veynte y cinco, fenecera a quatro del mes de febrero del anyo de mil quinientos veynte y seys.
Et primo es condicion que todos los vezinos y habitadores de la dicha villa que echaran sus bestias a la dula hayan de hayan de pagar al adulero quatro quartales de trigo por par de bestias y el trigo tachado a XXVI sueldos por cafiz y este a discrecion de cada huno de pagar trigo o dinero el dicho precio pagadero por todo el mes de agosto.
Item es condicion que el que tomare a guardar la dicha adula haya de llevar piertiga en la mano o curriago y no porriello ni palo grande.
Item es condicion que el que guardare la dicha adula si per-dera alguna bestia o se morira por culpa suya haya de pagar aquella a su amo.
Item es condicion que el dicho adulero sea tubido y obligado haber a sacar en qualesquiere tiempos de plubias, niebes, vientos y otros qualesquiere siempre que por los jurados y procuradores de condiciones o persona nombrada por ellos sera requerido haberlas de lebar y esto a ora de prima como es costumbrado.
Item es condicion que las bestias que se fallaran al tiempo de la arrendacion presente que yran a la dula inbentariadas y verifficadas por los jurados y procuradores sean tubidos y obligados de pagar la primera tanda aunque las vendan o muden los duenyos de quien seran.
Item es condicion que los dichos aduleros o adulero sean tubidos o obligados de haber de lebar la adula a los montes vedados de la villa mudandola de huno en hotro por dias o semanas segun que por los señores jurados y procurador o persona nombrada por ellos les sera dicho y si no lo hara haya de pena por cada vegada dos sueldos el uno para el acusador, el otro para todas condiciones.
Item es condicion que la presente rendacion se haga con todas las condiciones que antigament se han acostumbrado fazer y arrendar.
Item es condicion que todos los que ternan bestias assi de labor como cerreras sean tubidos y obligados de contribuyr en las pagas al dicho adulero excepto bestia colluda o de fillo.
Item que si altercacion alguna habra entre los vezinos y habitadores de la villa y el adulero que sian conocedores los jurados de la villa.
Item por quanto en las ferias algunos vezinos y habitadores de la villa van a guardar en los terminos de la villa algunas bestias de algunos foranos y se hacen pagar por tanto que los tales encorran en pena de V sueldos para el comun de la villa y lo que recibiran para el adulero.
Un documento de Robres de 1494 regula la coexistencia de las dulas “con los cultivos en torno de la ciudad o con los ganados arrendados por el concejo del lugar”. En este, apunta Manuel Gómez Valenzuela, “Se permite el paso libre, pero se limita el número de animales cuyos dueños gozan de este derecho y se reitera la prohibición de que ganados forasteros pasten en los términos reservados a las dulas locales, como también sucede en Sariñena, en el documento antes resumido, para evitar que los particulares se beneficien ilegalmente de estos aprovechamientos concejiles, al cederlos a extranjeros. En el caso de Robres se trata de regular la coexistencia entre la dula y el ganado menor del herbajante. Las adulas del lugar, con un sistema similar al jaqués, solo pueden entrar en los pastos en días de fiesta alternos, no pueden acercarse a los acampaderos del arrendador. Una curiosa norma es que las adulas solo podían pastar libremente de sol puesto a sol salido, es decir, durante la noche.”
Colección documental 198. 1594, mayo, 1. Robres, Antón Gascón, ff. 65 r. — 72 v. AHPH
El concejo de Robres arrienda los pastos del lugar a Pedro Navarro de Panticosa por tres años y ocho mil sueldos anuales de precio según lo contenido en el pliego de condiciones que se transcribe. (Protocolo de convocatoria y reunión del concejo de Robres en la plaza del lugar, lista de asistentes). Con titol y por tenor de la pre-sente carta publica de arrendacion arrendamos a vos Pedro Nabarro vezino del lugar de Panticosa de la valle de Tena que presente y acceptante soys para vos y los vuestros y a quien vos querreys, ordenareys y mandareys a saber es las yerbas, pastos y aguas en la abaxo inserta capitulacion contenidas y esto a tiempo y por tiempo de tres años continuos los quales comenzaran a correr el dia y fiesta de Santa Cruz de Mayo del año presente de mil quinientos noventa y quatro y fenezeran el dia y fiesta de Santa Cruz de Mayo del año primero veniente de mil quinientos noventa y ocho (sic) por precio es a saber de ocho mil sueldos dineros jaqueses en cada un año pagaderos en las tandas y de la forma y manera en la abaxo inserta capitulacion de la presente capitulacion y arrendacion especificadas y declaradas, la qual dicha y presente arrendacion en nombre y voz del dicho concejo y universidad y singulares vezinos y habitadores del dicho lugar de Robres que de presente somos y por tiempo seran os hazemos con la capitulacion infrascripta y siguiente:
Con la presente capitulacion los jurados del lugar de Robres arriendan en los terminos del lugar de Robres como dice del camino de Almuniente hacia baxo y camino de Lanaja hacia baxo que es hacia los terminos de Granyen en la qual yerba y termino no se comprende en vedado que dicen del carnicero ni el bedado de las Biñas que se llama los Yermos.
El primo es condicion que el que arrendare no pueda en ningun tiempo con su ganado subir a pacer del camino que los carros ban a Caragoca vulgarmente dicho el camino de Puey de Bas.
Ittem es condicion que la yerba que los jurados arriendan se haya de vedar en cada un año durante el tiempo de dicha arrendacion a saber es la partida llamada Collarada el primero dia de agosto y la partida llamada la Sardera para el deceno de agosto y quienquiere que passado dicho tiempo con sus ganados pascera dicha yerba tenga de pena una deguella de dia y dos de noche.
Ittem es condicion que ningun vezino ni habitador del lugar de Robres durante el tiempo de la arrendacion en la yerba que con la presente se arrienda no pueda romper tierra ni labrar ras-trollos ni hacer cullares hasta que sea pasado todo el mes de janero en cada un año y el que el contrario hiciere tenga de pena por cada un campo que labrare sesenta sueldos dineros jaqueses para el arrendador y que no sea obligado dicho arrendador a guardar los cullares que en dichas yerbas hicieren.
Ittem es condicion que passado todo el mes de marco en cada un año durante el tiempo de dicha arrendacion puedan assi el arrendador como los vecinos del lugar de Robres trabesar con sus ganados la yerba del arrendador y el arrendador la de los vecinos de Robres sino en caso que en los ganados hubiere dolencia que en tal casso cada uno se haya de estar en su yerba.
Ittem es condicion que si el que arrendare no tubiere agua en la yerba que arrienda para sus ganados que los jurados de Robres sean obligados a dar passo a los ganados del arrendador para las balsas del lugar por donde se ha acostumbrado dar otras veces y de la misma manera si en la yerba de los del lugar no hubiere agua y la hubiere en la yerba del arrendador se les haya de dar paso para sus ganados por donde se ha acostumbrado dar otras veces.
Ittem es condicion que los dias de fiesta las adulas del lugar puedan yr un dia enta la yerba del arrendador otro enta la yerba del lugar y si casso fuere que el adulero no llebara las adulas de la manera arriba dicha tenga de pena por cada vez que lo contrario hiciere veynte sueldos la qual pena sea para el arrendador.
Ittem es condicion que sueltos los pariconales puedan yr las adulas del lugar todos dias por los comunes un dia enta abaxo y otro enta arriba.
Ittem es condicion que los vecinos del lugar de Robres puedan llebar sus animales gruessos adonde les paresciere a paxto desde sol puesto hasta sol salido y si salido el sol o antes de ponerse el arrendador o su guarda hallare ningun animal en su yerba tenga de pena seis dineros para el arrendador.
Ittem es condicion que ningun vezino ni habitador del lugar de Robres de vispra de Pasqua de Navidad adelante no pueda llebar a paxto sus animales a los campaderos del arrendador y el que lo hiciere tenga de pena por cada un animal seis dineros de pena para el arrendador.
Ittem es condicion que el arrendador haya de estar al usso y costumbre del lugar de Robres en penas y precios.
Ittem es condicion que el que arrendare haya de dar fiancas a contentamiento de justicia y jurados las quales fiancas junta- mente con el arrendador se hayan de obligar en carta de encomienda en toda la cantidad que montare el precio de los años del dicho arrendamiento y se les ottorgara contracarta de que no se valdran de la comanda sino en casso que no pagasse el arrendador en cada un año el precio del arrendamiento ni en mas cantidad de aquella que habra dexado de pagar.
Ittem es condicion que el que arrendare dicha yerba sea tenido y obligado a pagar el precio de dicho arrendamiento en cada un año en el lugar de Robres a saber mil y doscientos sueldos jaqueses por dia y fiesta de sant Miguel de setiembre y lo que restare en dos tandas, la primera el dia y fiesta de sant Martin quatro mil sueldos y la otra el dia y fiesta de Santa Cruz de mayo lo que restare de dicho año.
Ittem es condicion que los vezinos de Robres con sus ganados passado el mes de marco como dicho es puedan pazer en cada un año en la yerba del arrendador asta el dia que se vieda como dicho es sin pena alguna.
[Párrafo barreado: Ittem es condicion que el que arrendare sea obligado a pagar en cada un año durante el tiempo de la arrendacion por dia de sant Martin dos perniles de tocino de peso cada uno dellos de siete libras y dos quesos de peso de cada seys libras cada uno dellos ]
Ittem es condicion que el que arrendare sea obligado a pagar al notario por testifficar la presente capitulacion y actos a ella tocantes cient sueldos jaqueses y al corredor que pregonara al tiempo de tranzar veynte sueldos.
Ittem es condicion que el que arrendare pueda poner a su voluntad montero el qual sea obligado a jurar en poder del justicia.
Ittem es condicion que el que arrendare con su ganado no pueda entrar en dicha yerba asta dia de santa Lucia tres dias antes y en cada un año salir de dicha yerba a ocho de mayo durante todo el tiempo del dicho arrendamiento.
Ittem es condicion que el que arrenda re dicha yerba no se le dara lugar de diesmar asta que hubiere pagado todo el precio de dicho arrendamiento a los dichos jurados de Robres como dicho es.
Ittem que el que arrendare dicha yerba no pueda dar las las fiancas que sean vezinos de Robres porque no se le admitiran. Ittem es condicion que el que arrendare dicha yerba pueda tener entrada con su ganado para abrebar en la balsa nueba.
Ittem es condicion que si hizieren danyo los arrendadores con sus ganados en panes los hayan de pagar dia de Santa Cruz en cada un año.
Ittem es condicion que los jurados ni concejo de Robres no puedan acoger en las aleras a ningun ganado mas de los de Martin Montanyes de Senes.
Ittem que el arrendador y sus fianzas puedan prendar en la yerba que arriendan sin tomar juramento.
(Acta de adjudicación de los pastos con las condiciones sobredichas a Pedro Navarro, vecino de Panticosa, clausulas de ratificación, nombramiento de fiadores a los tensinos Miguel Guillén y Jaime Navarro de Panticosa y a Jaime del Río vecino del Pueyo, clausulas de garantía)
Testes: Joan de Bolea y loan de Merced habitantes en Senes y aliados en Robres.
(A continuación los fiadores reconocen tener en comanda de los jurados de Robres 24.000 sueldos jaqueses. Y los jurados de Robres otorgan contracarta prometiendo no valerse de esta comanda salvo en caso de impago del precio de la arrendación).
Por último, recogemos un documento de Almudévar de la venta de un vecino de Alcubierre a otro de Grañén de un rebaño de doscientas cabezas de caprino:
Colección documental 146. 1519, noviembre, 11. Almudévar. Martín Alayeto, cédula de 2 ff entre ff. 42 y 43. AHPH
Antón de Oto vende doscientas cabras a Juan de Tierz por precio de dos mil sueldos. Durante los primeros cinco años se constituye un censal por el que Juan de Tierz le pagará cien sueldos anuales, tras este plazo deberá pagarle los dos mil sueldos. Garantiza este pago con todos sus bienes y las doscientas cabras.
Con los capitoles, pactos y condiciones infrascriptos y siguientes vende Anthon d’Oto mayor de dias vezino del lugar de Alcubierre a Johan de Tierz vezino del lugar de Granyen doszientas cabecas de crabio de diverssos pelos y tienpos siquiere dientes por precio de dos mil sueldos dineros jaqueses a razon de diez sueldos por cabeca las quales condiciones son segun se sigue:
Et primo es condicion que por quanto el dicho Johan de Tierz no paga luego de present los dichos dos mil sueldos promete y se obliga pagar al dicho Anthon d’Oto en cada hun anyo cient sueldos dineros jaqueses de censsal durant tienpo de cinquo anyos contaderos del primero dia del mes de dezienbre del anyo present de mil quinientos y dizenuebe cinquo anyos continuos et enpecara la primera paga el primero dia del mes de dezienbre del anyo de mil quinientos y veinte.
Item es condicion que durant el dicho tiempo de los dichos cinquo anyos el dicho Anthon d’Oto no pueda conpellir al dicho Johan de Tierz a pagar los dichos dos mil sueldos pagando el dicho Johan de Tierz los susodichos cient sueldos de censsal en la forma susodicha durant el dicho tiempo de cinquo anyos.
Item es condicion entre las dichas partes que si por ventura el dicho Johan de Tierz ante de ser conplidos los dichos cinquo anyos querra pagar los dichos dos mil sueldos o parte alguna de aquellos que en el dicho caso el dicho Anthon d’Oto sea obligado a recebir aquellos y si no dara todos los dichos dos mil sueldos que de aquello que recibira se aya de baxar el censsal al dicho Johan de Tierz de aquella quantidat que le dara a razon de veinte mil por mil.
Item es condicion entre las dichas partes que conplidos los susodichos cinquo anyos el dicho Johan de Tierz promete y se obliga dar y pagar al dicho Anthon d’Oto los susodichos dos mil sueldos dineros jaqueses y esto dius obligacion de todos sus bienes mobles y sedientes havidos y por haber en general et en special pone las ditas dozientas cabecas de cabrio.
Item es condicion entre las dichas partes que el dicho Johan de Tierz durant el susodicho tiempo de los dichos cinquo anyos no pueda vender ni alienar de las susodichas cabras et si caso sera que algunas sacara por viejas que en el dicho caso aya de tornar otras tantas y esto fasta que los susodichos dos mil sueldos aya pagado al dicho Anthon d’Oto.
Al pastor
El oficio de pastor, un trabajo muy vocacional, duro, de mucho esfuerzo, dedicación, paciencia y gran sabiduría. Una actividad adaptada al medio rural y a la naturaleza que continúa afrontando grandes retos para su subsistencia, resistiendo como siempre lo ha hecho, especialmente en Los Monegros, en tierra árida, de escasas precipitaciones y largas sequias, de pastos que se agostan en verano. También el rigor del frío en invierno, de las heladas y las boiras.
A todos los pastores que con su gran semblanza han conducido con serenidad y quietud sus rebaños por nuestros montes, sapiencia y bonhomía.
Dedicado a la agricultura, José ha desarrollado gran parte de su vida ligada al Sindicato de Riegos de Sariñena. Aprendió de la mano del antiguo guardia Manolo Foj, del que empezó siendo su ayudante y con quien compartió años y amistad. José llegó a ejercer el cargo de Juez Presidente del Sindicato de Riegos de Sariñena, sindicato que probablemente sea uno de los más antiguos de España. Además, José es un gran sariñenense, fue jugador del Sariñena y danzante, por estas y otras muchas cosas más, a Sariñena la lleva en el corazón.
Natural de Sariñena, José Anoro Marías “El Moreno” nació el 23 de mayo de 1944 en casa de sus padres, en la placeta de Roda, casa El Moreno – Calsona. Aunque a los dos años cambiaron de casa -a la de al lado-. Creció en el barrio Alto de Sariñena que, como cuenta nuestra querida Simoné Andreu Serrador, mantenían un infantil enfrentamiento con los del barrio Bajo: “A los del barrio Alto les defendía Joselín “El Moreno” -Joselín, que nos han dicho piojosos y que llevamos caparras- a lo que Joselín respondía -Esta noche a atacar-“.
Fue a las escuelas nacionales, donde actualmente está el Casino nuevo, hasta los 11 años, cuando fue a labrar y a hacer todas las demás faenas agrícolas de casa con su padre, pues tenían tierras y se dedicaban a la agricultura. Hacían mucha hierba para las vacas que tenían en casa, su padre dallaba y él iba con el saco recogiendo la hierba. En casa tenían vacas de leche que vendían en la misma casa, también la llevaban a la tienda de casa Blecua y al final a la Rania, cuando se instaló -Hasta los 45 años tuvimos las vacas-.
José recuerda ver a las Pepetas bajar de recoger carbón del puente del Ramio y desde el cruce de caminos, con su padre, ayudarles a bajar el carbón al pueblo (Las Carboneras de Sariñena).
A los 13 años fue a trabajar con colonización, donde estuvo dos años. Trabajó con la mira, para ser topógrafo, con Antonio Royo, Paco Nogues y un hermano de Félix Marías. A los 15 años volvió a trabajar con su padre y a los 16 años se sacó el carnet de conducción de tractores, compraron un tractor pequeño y fue haciendo faenas. El carnet de conducir el coche lo obtuvo a los 18 años.
Con el tractor comenzó con las acequias, a hacer faenas y a llevar a gente. José comenzó con la limpieza de la acequia, cada uno, en relación con la tierra que tenía, limpiaba un tramo. Iba con el guardia Manolo Foj, marcando con una caña el principio y al final de cada tramo, colocando un papel, la boleta, que decía a quien correspondía. Además de la limpieza de las acequias cuando se cortaba el riego, también José iba cuando había algún desprendimiento. Manolo Foj lo llevaba en moto hasta que este se compró una furgoneta. Casi al mismo tiempo se la compró José, que iba más tranquilo solo.
José ha sido Juez Presidente del Sindicato de Riegos de Sariñena, institución de la que habla con orgullo -El Sindicato de Riegos de Sariñena es el segundo más antiguo de España, después de uno de Valencia-.
Desde los 16 a los 32 años José jugó a futbol con el Sariñena (C.D. Sariñena), más o menos unos 15 años. Jugó de defensa central pero muchas veces lo ponían de delantero, cuando no marcaba el delantero titular. Tenía tanta afición que, aunque estuviese trillando en la era, paraba, cogía las botas e iba al campo a jugar. Cuando hizo la mili entrenó con el Huesca y bajaba a jugar con el Sariñena. Hizo la mili en Huesca y los sábados también bajaba a casa para arreglar las cuadras de las vacas.
A los 18 danzó con el dance de Sariñena, le gustaba mucho y entró en el dance, cuando Antonio Susín estaba de mayoral y Vicente Capitán de gaitero. Así, de danzante ha estado unos 10 años. Pues a José le ha gustado participar con el pueblo y durante 4 años llevó la carroza de mairalesas.
Se casó a los 26 años con Pilar Clavería Luesma y fueron a vivir a calle Lalueza.
Ha trabajado en el mantenimiento para el Sindicato por lo menos unos 25 años, recorriendo palmo a palmo cada acequia de las que forman parte el sistema de riego de la huerta vieja de Sariñena, las acequias de Valdera, el Molino y la Acequieta.
Con José repasamos la acequia Valdera, de sus inicios aguas arriba del río Alcanadre, donde confluye con el Guatizalema y se encuentran los puentes de Rey, término de Peralta de Alcofea. Allí había un azud, donde está el puente actual, la entrada a la acequia estaba abovedada, con sillares de arenisca que fueron usados para adornar el cruce de la Venta de Ballerías con la carretera de Sariñena a Huesca. Del azud salían dos acequias, una a Sariñena y otra para Peralta de Alcofea. La acequia de Sariñena tenía una mina de unos 500 metros de larga y la de Peralta de Alcofea unos 150 metros que cruzaba la carretera. Había dos guardias, uno por cada acequia, para asegurarse que se echaba la mitad de agua para cada acequia.
Luego hubo un segundo azud aguas arriba de la que partía la acequia a Sariñena, esta atravesaba una mina bastante larga. Finalmente, unos 2 kilómetros más arriba, se construyó el actual azud, la acequia atraviesa una mina pequeña, de unos 500 metros que lleva las aguas hasta el Guatizalema donde un azud conduce el agua a través del Guatizalema, a modo de canal, hasta de nuevo continuar la acequia, a partir de allí se llama acequia Valdera -Hace 30 años se entubo esa parte para no mezclar las aguas, pues el agua del Guatizalema es de peor calidad-. Luego, la acequia continúa por los llamados Sombríos y la mina del Sombrío, unos 200 metros de mina de cemento que recientemente sufrió el derrumbe arrastrando, en marzo del 2023, parte de la mina.
A unos 500 metros más arriba del azud actual está el azud de la central de Huerto y una mina de 500 metros que llevaba el agua a la central de Huerto que ya no está en uso y va a parar donde el azud de Sariñena. Por Puigmelero hay otra mina, de los Cajicos, de 300 metros de obra. Así, la acequia Valdera discurre unos 25 kilómetros, regando la huerta vieja para morir pasado Sariñena en la Isuela, en un desagüe en la cantera del Puyalón.
Sobre la acequia del Molino, esta tenía un azud que se rompió hace unos 62 años, José era un crio, y este estaba 50 metros más abajo que el azud actual. Construyeron el actual de hormigón, un azud muy largo, donde José aún trabajó en su construcción y con su tractor Land y el remolque llevaba materiales.
Tras derivar el agua a la acequia del Molino, tras unos 500 metros de recorrido está presenta una mina con una longitud aproximada de 200 metros, mina con tres huecos y tramos abiertos. Había tramos que con Manolo Foj los apuntalaban con fustes de sabina que colocaban a modo de puntales, pusieron unas 5 y después de tantos años aún quedan 2. En la mina grande hay un aguatillo con las guías de sabina, estas no se rompen ni pudres.
De la acequia el molino nace la Acequieta, donde estaba la harinera y había un embalse. Allí hicieron un paradile para derivar el agua a la Acequieta.
Como curiosidad se acuerda de la mina de la Laguna, está se enronó sola, por desuso. José se acuerda como en 1955 cruzó la laguna entera, hubo una gran helada, era febrero. Con Teodoro, hermano de Simoné hicieron incluso fuego, quemaron un montón de paja y ni se derritió. Igualmente, José recuerda como en Sariñena había cuatro pozos, el de la calle Alfonso I, el de casa Javi Marías, el de Castanera y el de Gaset.
José, gran apasionado de su trabajo, al que ha dedicado con esfuerzo y pasión gran parte de su vida. Amante de la vida rural, de sus campos, huertas, acequias y sindicato de riegos. Es todo un libro abierto de los entresijos de un sistema hidráulico de gran antigüedad que nos ha permitido desarrollarnos durante siglos.
En el año de 1492, Cristóbal Colón descubrió lo que entonces se llamó las Indias. A partir de entonces son muchos los españoles que fueron o intentaron ir: militares y funcionarios al servicio del Rey para controlar las nuevas tierras, religiosos con el fin de evangelizar o aventureros en busca del oro y riquezas de las que hablaban quienes volvían.
Pero el monopolio sobre el comercio con los nuevos territorios y las gentes que podían embarcarse eran potestad del Rey, que ejerció su control desde la casa de Contratación de Sevilla. Ciudad desde donde partían las galeras hacia América.
En un primer momento sólo los ciudadanos del Reino de Castilla podían trasladarse a las nuevas tierras descubiertas. Pero en las cortes celebradas en Monzón y Binefar el año de 1585, se establece que los aragoneses puedan pasar “a las indias y gocen de lo que los castellanos, ya que fueron descubiertas en tiempo del serenísimo Rey Don Fernando el Católico de gloriosa memoria y participaron gente de este reino”.
Aun así, eran pocos los que conseguían una autorización real para poder desplazarse y siempre era como criado o acompañante de alguien que iba como funcionario, militar o religioso.
En el Archivo general de Indias, se conservan los expedientes de los primeros monegrinos que marcharon a hacer las Américas:
Juan de Marroviza y Estrella, de 19 años nacido en Sariñena era hijo de Jaime de Marroviza y de Gerónima Estrella y nieto por línea paterna de Pedro Marroviza y de Martina Montesino. Todos de Sariñena.
El cuatro de diciembre de 1588, Jaime de Marroviza, presenta en la Diputación del Reino en Zaragoza para que se resuelva en el Consejo de Aragón, la petición de licencia al rey para que su hijo Juan de Marroviza y Estrella pueda viajar a las indias. A la provincia del Perú, donde trabajaba como funcionario Pedro Estrella, un primo hermano de su madre que acababa de llegar de esas tierras.
Para conseguirla debería demostrar mediante testigos que no es de los prohibidos a pasar a aquellas tierras por ser como es él y sus padres cristianos viejos, hidalgos, notarios y como descendientes de tales, limpios de toda raza, moros ni judíos, y sin faltas ni penitencias por parte del Santo Oficio de la Inquisición.
También que era mozo soltero, no casado ni sujeto a religión o matrimonio.
En la solicitud se debía hacer una pequeña descripción física para su control. Así dijo ser: de mediana estatura y moreno de rostro con un poco de barba negra y con una pequeña herida debajo del ojo derecho.
En mayo de 1591 Pedro estrella recibió en Madrid un nuevo nombramiento que le obligaba a volver a aquellas provincias. Entonces pidió que le dejasen llevar a su sobrino.
Al final Juan Marroviza consiguió la autorización Real y marcharía en 1592 en calidad de sobrino de Pedro Estrella.
No sabemos la vida que llevaron en Perú donde todavía existe el apellido Estrella.
Francisco Ignacio Aysa Gasion, que nació el 30 de Julio de 1669 en Sesa, de una familia infanzona de Marcén. Se embarcó a los catorce años para las Américas como criado de su tío fray Manuel Mimbela, que había sido nombrado obispo de Guadalajara y Oaxaca en Méjico. Embarco el 6 de agosto de 1712 en el galeón Santo Soto de Román. Entre los acompañantes de su tío también se encontraba su primo Pedro Mimbela de diecinueve años, nacido en Morillo de Gallego.
Francisco, como sobrino del obispo, supo aprovechar su estatus prominente dentro de la sociedad de Nueva España. Se avecindó en Guadalajara. Amasó una gran fortuna, compró una mina de plata en Bolaños y poseyó grandes extensiones de tierras de labranza y varias haciendas
Fue nombrado Marques del Castillo de Aysa el 18 de septiembre de 1727 y obtuvo el grado de coronel de la infantería española.
Desde 1734 a 1743, se convierte en gobernador de Nueva Galicia y presidente de la Real Audiencia. Durante su mandato se hicieron varias expediciones a California para establecer mayor control administrativo.
Fue un buen administrador desarrolló la economía de la zona e hizo mejoras sociales como la traída y distribución del agua en Guadalajara. Falleció el 8 de diciembre de 1778.
Antón Sanz Anoro que obtuvo el pase para embarcar en la casa de Contratación el 21 de marzo de 1623.
La solicitud la presenta en la Real Audiencia de Zaragoza, su padre, Antón Sanz, mayor de días, de la villa de Castejón de Monegros. Donde a pesar de ser Infanzón y familiar del Santo Oficio de la Inquisición tiene que demostrar su nobleza y limpieza de sangre.
Antón era hijo de Antón Sanz de Escarrillla en el valle de Tena y de María de Anoro de Castejón de Monegros donde vivían.
Su hermano Gerónimo Sanz Anoro estaba casado con Gracia Cascarosa, tenían un hijo, Jaime Sanz Cascarosa. Todos nacidos en Castejón de Monegros y los dos notarios.
Antón Sanz Anoro se acaba de quedar viudo hacía dos años. Había estado casado con Gracia Berdun de Castejón de Monegros. Tenía entonces 36 años.
Fue entonces cuando Andrés Sanz hermano de Antón padre, que vivía en las Indias con su familia lo reclamó para que se hiciera cargo de una hacienda. Andrés que se embarcó con veinte años, llevaba en Trujillo cuarenta desempeñando diferentes cargos de importancia al servicio del Rey.
Sin ninguna carga familiar y cumpliendo todos los requisitos, a Antón, se le permite viajar a la provincia de Venezuela el año 1623 con sus criados Francisco Rodríguez Almonte y Juan Muñoz. La autorización para embarcar es firmada en Madrid el 5 de diciembre de 1622. Y se justifica “Para la cobranza de una hacienda”.
En su descripción dice: que es de mediana estatura y disposición barbinegro que comienza a mezclar con alguna cana tiene más grueso el ojo derecho que el izquierdo con una curvación que le impide algo la vista en este ojo.
Elbaile Ollés, José. Publicado en la revista Tierra de Lalueza.