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Situación de las diversas unidades y milicias republicanas en marzo de 1937 en Los Monegros.  


La distribución, de las diferentes unidades militares, a lo largo del frente de Los Monegros, no es una foto fija, pues fue variable a lo largo de la guerra. Su situación resulta complicada ante el número de columnas, regimientos, compañías, secciones, batallones, centurias…

José Bertrán y Musitu, en marzo de 1937, realizó un detallado mapa sobre la “situación de las diversas unidades y milicias Rojas en el Frente de Aragón” para el Servicio de Información del Nordeste de España (SIFNE). El mapa aparece publicado en su libro “Experiencias de los servicios de información del nordeste de España durante la guerra”, Madrid: Espasa Calpe, 1940.

José Bertrán y Musitu (Montpellier, Francia, 2.II.1875 – Barcelona, 11.III.1957) fue un abogado y político, miembro de una de las grandes familias de la sociedad catalana. De acuerdo con la Real Academia de la Historia de España, Bertrán y Musitu, al estallar la guerra civil, marchó a Francia donde tuvo un papel esencial en la organización, junto a Cambó y el ministro de Economía y Hacienda durante el directorio civil primorriverista, Francisco de Asís Moreno y Zuleta de Reales, conde de los Andes, del servicio de espionaje denominado Servicio de Información del Nordeste de España (SIFNE). En 1938, el SIFNE es unificado en el Servicio de Información de Policía Militar (SIPM), comprendiendo todos los servicios de información que actuaban en favor del levantamiento. (Real Academia de la Historia de España).

Es el 21 de julio de 1936, con la creación del Comité Central de Milicias Antifascistas de Cataluña, cuando se comienzan a formar y organizar numerosas columnas que partieron al frente de Aragón. Así, a finales de julio, las milicias fueron tomando posiciones en el Frente de Los Monegros

En septiembre de 1936, el gobierno de Largo Caballero, decretó la disolución del Comité de Milicias y comenzó la organización de un ejército regular, concluyendo en octubre de 1936 cuando se produce la militarización de las milicias, pasando a formar parte del Ejército Popular de la República (EPR).

En abril de 1937 la columna del POUM se convierte en la 29ª División. En el mes de agosto la división terminaría siendo disuelta y reorganizada,​ distribuyéndose a sus antiguos miembros entre otras unidades (Casanova, Julián (1985). Anarquismo y revolución en la sociedad rural aragonesa, 1936-1938. Siglo XXI Editores). La división estuvo operativa hasta marzo de 1939. 

El 28 de abril de 1937 se crea  la 26ª División, la antigua Columna Durruti. División constituida durante toda la guerra por las brigadas mixtas 119.ª, 120.ª y 121.ª.4​, correspondiendo a los regimientos 1.º, 2.º y 3.º de la división Durruti. La división estuvo operativa hasta febrero de 1939. 

Igualmente, el 28 de abril de 1937, la columna Carlos Marx pasa a ser la 27ª División.  La nueva unidad quedó constituida por tres brigadas mixtas, la 122.ª, la 123.ª y la 124.ª,6 cada una con cuatro batallones de cinco compañías cada uno. En cada brigada agregaban además, unidades de artillería y de caballería. Una de sus más conocidas unidades fue el 1.er batallón de la 122.ª BM, denominado batallón de choque «la Bruja» (Maldonado, José M.ª (2007). El frente de Aragón. La Guerra Civil en Aragón (1936–1938). Mira Editores.). La división estuvo operativa hasta febrero de 1939. 

Igualmente, la columna Ascaso se convirtió en la 28ª División.  La nueva división, formada  por las fuerzas de la columna Ascaso, sumó los restos de otras fuerzas milicianas y pasó a estar compuesta por las brigadas mixtas 125.ª, 126.ª y 127.ª. La división estuvo operativa hasta el 27 de marzo de 1939. 

La columna Macià-Companys formó la 30ª División hasta febrero de 1939. 

Las dividsiones estuvieron operativas en el frente de Los Monegros hasta su retirada en marzo de 1938 con la ofensiva franquista en el frente de Aragón. 

En el presente trabajo, se transcriben las distintas unidades del frente de Los Monegros, abarcando parte de la Hoya de Huesca y Ribera Baja del Ebro en base al mapa de José Bertrán y Musitu. Además, se incluyen algunas notas para acercarnos a una visión más precisa de las distintas unidades en el frente de Los Monegros.

Agradecimiento a José Luis Orella Martínez, historiador de la edad contemporánea, y al investigador Jaime Cinca Yago.

Situación de las diversas unidades y milicias Rojas en el Frente de Aragón. Marzo de 1937.

Arguis

División Francisco Ascaso.

3er Regimiento Rojo y Negro.

2º Batallón.

1º y 2ª Compañías.

Columna Rojo y Negra Centuria 13 y 14 y Averbe.

Frente de Lierta

Columna de Aragón.

Milicias de Barbastro y 1ª Centuria Vida.

Frente de Arascues

1ª Centuria de Aragón.

3era Centuria.

Grupo Ametralladoras.

Milicias de Barbastro.

5ª Centuria.

Apiés

División Francisco Ascaso.

Columna Rojo y Negra.

Grupo Minadores Zapadores.

1ª Columna Aragón

4ª Centuria.

Milicias de Barbastro.

Igriés

División Francisco Ascaso.

3er Regimiento Rojo y Negro. Sección Ametralladoras.

1er Batallón y Sección Fus. Ametralladoras.

Columna Rojo y Negra.

Centurias 6 y 10.

Sección Ametralladoras.

Columna CNT FAI. 3er Batallón. 1ª Compañía. Sección Ametralladoras.

Banastas

Fuerzas Columna Ascaso.

Fuerzas Columna Rojo y Negra.

Loporzano

Columna Rojo y Negra.

Destacamento.

Frente de Huesca (Granja)

División Francisco Ascaso

Batallón Internacional. 1ª Compañía.

Los Aguiluchos. Centurias 9 y 15.

Columna Ascaso. Centuria 4ª. Grupo 19.

Huerrios (Casa Blanca)

División Francisco Ascaso.

Batallón Internacional y Aguiluchos.

Batallón Italiano.

6ª Sección Ametralladoras. 2ª Compañía Liber.

Entre Huerrios y Banariés

División Francisco Ascaso.

2º Regimiento 19 de Julio.

1er Batallón Paso a la idea.

3ª Compañía y 3ª Compañía Sección Ametralladoras.

Cuarte

Artillería 7º Ligero-

Los Aguiluchos.

Batería Durruti.

Vicién

División Francisco Ascaso,

Batallón Internacional.

2ª Batería 7`5.

93 Batallón Artillería Ligera.

Batallón Ingenieros Minadores Zapadores Castillo Vicente Segura.

Fuerzas Infantería Regimiento Durruti División Ascaso.  

Sangarrén

División Francisco Ascaso 1ª y 2ª Compañía.

1er Regimiento infantería. Sección ametralladoras. 2ª centuria.

Entre Sangarrén y Frente de Almudévar

División Francisco Ascaso 1er Regimiento Durruti.

2º Batallón 1ª Compañía 2ª y 3ª Sección.

Frente de Almudévar

División Francisco Ascaso.

1er Regimiento de Infantería.

1er Batallón 1ª Compañía. 2º Batallón 1ª y 2ª Compañías.

3º Batallón 2ª Compañía.

Tardienta

División Carlos Marx.  Centuria 6, 8, 10, 13 y 18.

1ª Columna Aragón.

5ª Centuria Regimiento infantería nº 1. 3ª Compañía.

Nota: El 24 de julio la Columna Carlos Marx, también llamada Columna «Trueba-Del Barrio», partió de Barcelona con unos 2.000 efectivos hacia el frente de Aragón. Columna, organizada por la Unión General de Trabajadores (UGT) y el Partido Socialista Unificado de Cataluña (PSUC). El 28 de julio, la Carlos Marx ocupó Sangarren y Almuniente, estableciéndose en Poleñino, Torralba y Robres. La Columna “Carlos Marx” acabó integrándose en el XI Cuerpo del Ejército Popular republicano formando la 27 División con sus tres brigadas mixtas 122,123 y 124. El 29 de julio, la Columna Carlos Marx ocupó Almudévar, viéndose frenado su avance hacía Zuera, quedando desplegada en el sector de Huesca y estableciendo su Cuartel General en Tardienta «Al sector de Tardienta se disponían de 1.000 efectivos: 500 milicianos y 500 soldados del Batallón de Montaña nº 3 (Les Milícies Antifeixistes de Catalunya. Berguer, Gonzalo).

Grañen

División Francisco Ascaso.

Centuria Pancho Villa.

Intendencia General.

Bons Kropotkine.

Sanidad.

Nota: Al frente de Huesca y Tardienta, Sangarren y Vicién, llegaron las columnas cenetistas de la Columna de Ascaso, comandada por García Vivancos, y la «Columna de los Aguiluchos», al mando de Juan García Oliver, llegaron hasta Grañen por vía férrea (Les Milícies Antifeixistes de Catalunya. Berguer, Gonzalo). Establecieron su cuartel general en Grañen el 28 de agosto de 1936. Ambas participaron en la ofensiva a Huesca. Especialmente junto a la Columna Ascaso. «Las posiciones de Huesca, controladas por el PSUC se situaban a la izquierda de la columna Ascaso y a la derecha de la Columna Alas Rojas. Eran un total de 1.000 efectivos sin segunda línea ni reserva» (Les Milícies Antifeixistes de Catalunya. Berguer, Gonzalo).

Torralba (Sierra de Torralba)

Regimiento URSS nº 1, 3er Batallón 4ª Compañía.

Guerrilleros de Zuera.

Grupo de guerrilleros de Torralba.

Robres

Regimiento URSS nº 3.

2º Batallón. 3era Compañía.

Nota:  A finales de julio la columna Carlos Marx llegó a la localidad monegrina de Robres; columna organizada por el Partido Socialista Unificado de Cataluña (PSUC) y la Unión General de Trabajadores (UGT)se instaló el Cuartel General de la 123 Brigada Mixta de la Carlos Marx.

Alcubierre (Sierra de Alcubierre)

Columna Comandante Piquer.

Nota: Las milicias republicanas del POUM, Columna Arquer-Grossi, comandada por Manuel Grossi y Jordi Arquer, partió de Barcelona el 24 de julio. La columna del POUM alcanzó Alcubierre el 3 de agosto, llegando desde Sariñena tras su paso por Grañen y Robres. La columna, dirigida por Rovira y Arquer, se concentró con unos 400 milicianos en Alcubierre mientras otra parte marchó al norte de Huesca. A finales de julio de 1936 las milicias del POUM, Columna Lenin, comenzaron a ocupar posiciones en la sierra de Alcubierre. Mientras algunas posiciones del frente de Alcubierre fueron ocupadas por la Columna del Barrio, montes de Irazo y Pucero, otras fueron ocupadas por la Columna del POUM que llegó a adentrarse hasta Perdiguera. En febrero de 1937, las milicias del POUM fueron disueltas, mucho antes de  la disolución del Consejo de Aragón, el 18 de agosto de 1937. Las milicias del POUM pasaron a convertirse en la 29 división republicana en abril de 1937, aunque fue disuelta y nuevamente fundada a comienzos de 1938. La zona es ocupada por la columna Carlos Marx, la 27, con Cuartel General en Tardienta.

También, por el sector de Alcubierre estuvieron unos 700 hombres de la Columna Maciá-Companys, formada por voluntarios de ERC y en menor parte de Estat Catalá. La unidad acabó respondiendo a la División 30, Brigadas Mixtas 131 y 132, al mando de Jesús Pérez Salas. Además estuvo una unidad de Guardias de Asalto nº 14, algunos de ellos por el sector de Barbués.

Entre Alcubierre y Monte Oscuro (Perdiguera).

División Durruti. 2ª Sección.

Ametralladoras. 4ª Agrupación 7ª Maquina.

3er Regimiento. 2º Batallón. 2ª Compañía.

Base Farlete.

Nota: La columna Durruti – Peréz Farrás alcanzó Bujaraloz el 25 de julio de 1936, estableciendo en la localidad monegrina su Cuartel General, operando en lo que más tarde se denominaría Sector de Bujaraloz de la circunscripción centro del Frente de Aragón. Pronto desarrollaron dos ofensivas destacables en su avanzada hacia Zaragoza, una hacía el sur, Pina, Quinto, Fuentes, Gelsa y otra hacía el norte, Monegrillo, Farlete y Perdiguera. De esta manera, la toma de Monegrillo y Farlete fue un gran objetivo de la columna anarquista Durruti – Peréz Farrás. Así, fuerzas de los aguiluchos de la FAI “Se encarnizaron en lucha, campo a través”, hasta la localidad de Farlete.

Monte Oscuro (Perdiguera)

División Durruti.

Columna Volante.

Centuria Federica Montseny.

Nota: Una columna formada por militantes de Estat Català se desplegó por las posiciones de Monte Oscuro (Perdiguera) a partir de enero de 1937. La columna acabó reconvirtiéndose en la 132 Brigada Mixta. (Fuente: Fons de Documentació de l’Esquerra Independentista a les comarques de Ponent).

Farlete

División Durruti

Batallón Monte Oscuro 1ª y 2ª Compañía.

Centurias 2, 16, 22, 31, 33, 49 y 50.

3er Regimiento 1er Batallón 1ª y 3ª Compañía.

3er Regimiento 1er Batallón 1ª Compañía Sección F.A.

3er Regimiento 2º Batallón 2ª Compañía.

1ª Compañía Hijos de la noche.

4ª y 5ª Agrupación.

Ametralladoras.

2ª Sección.

1ª y 2ª Batería de Montaña.

5ª Batería. 7º Regimiento Ligero. Tanque número 3.

Cuartel Sanidad Montaña 5º Grupo.

Sección Tanque número 15.

Nota: El grupo exploración «Hijos de la noche», un grupo de combatientes de asalto llamado así por su necesidad de moverse en la oscuridad (Antoine Giménez. Del amor, la guerra y la revolución.). Farlete.

Frente de Alfajarín

División Durruti.

2º Batallón. 1ª Compañía.

3ª Sección 2º. Batallón. 3ª Compañía. 3ª Sección. 5ª Agrupación.

1ª Sección Ametralladoras.

Monegrillo

División Durruti

2ª Batería de Montaña de Garrido Escuadrón de Caballería.

2ª Batería de Montaña del 10`5.

Nota: Monegrillo fue tomado el 11 de agosto de 1936 por la centuria Tarrasa, compuesta por milicianos anarquistas. En Monegrillo se instaló el cuartel de la 120 Brigada Mixta de acuerdo a la comunicación publicada en La Vanguardia de 18n de junio de 1937: “División Durruti (26) Se comunica a los individuos que a continuación se expresa, pertenecientes al segundo batallón de la 120 Brigada Mixta (antes segundo regimiento), que en el plazo máximo de cuarenta y ocho horas deben presentarse en el cuartel de dicha Brigada (Monegrillo), ya que de no hacerlo se tomarán las determinaciones pertinentes o se entregarán a los Tribunales militares.”

Bujaraloz

5ª Agrupación Ametralladoras.

Compañía Rojo y Negra del Bajo Llobregat.

Sección Morteros.

Ambulancia 27.

Delegación de Guerra.

Nota: En el sector de Bujaraloz se distribuyó la Columna cenetista de Durruti. Llegaron en camiones unos dos mil hombres al mando del comandante Pérez Farrás y de Buenaventura Durruti, como Delegado Político; llegaron el 25 de julio con el objetivo de avanzar hacía Zaragoza. A los pocos días, en Pina de Ebro fue frenado su avance, consolidándose Bujaraloz como cuartel general de la milicia anarquista. Ocuparon posiciones en Monegrillo o Farlete e incluso llegaron a ocupar Perdiguera. El 28 de abril de 1937 se constituyó en la 26 División (119, 120 y 121 Brigadas Mixtas), al mando de Ricardo Sanz.

Osera

División Durruti.

1er batallón. 2ª Compañía y 3ª Compañía. Sección Ametralladoras.

3er Batallón, 1ª Compañía.

Centurias 8, 36 y 37.

4º Grupo de Montaña.

Plana Mayor.

Los Calabazales. Juv, Lib. (Juventudes Libertarías),

3ª Sección Exploración.

3ª Batería Montaña.

Tanque nº 1.

Aguilar de Ebro

División Durruti.

Centuria 12.

Pina de Ebro

División Durruti.

1er Regimiento 2º Batallón. 2ª Compañía.

Centurias 22,43,47, 51, 53 y62.

1ª Sección Ametralladoras.

Grupo Exploración.

1er Batallón 3ª Compañía.

Centurias 11 y 22.

Gelsa

División Durruti

10ª Sección Ametralladoras.

Grupo Internacional.

Centuria 19.

Tanque nº 5.

Velilla de Ebro

División Durruti.

Grupo Internacional.

Velilla de Ebro

División Durruti.

Grupo Internacional.

La Zaida

División Luis Jubert.

1er Regimiento 3er Batallón

1ª Compañía.

Sección de Abastos.

Azaila

División Durruti.

1er Regimiento. 2º Batallón. 2ª Compañía.

Centurias 22, 43, 47, 51, 53 y 62.

1ª Sección Ametralladores.

Grupo Exploración.

1er Batallón. 3ª Compañía.

Centurias 11 y 22.

Victoriano Tarancón Paredes


La labor de un docente silenciada con las armas.

Por Costán Escuer.

Victoriano Tarancón Paredes.

Era sabido en Perdiguera que Victoriano Tarancón Paredes, maestro de la escuela de niños en el curso 1935/1936, había sido fusilado en el verano tras el final del curso, pero se pensaba que, como les ocurrió al secretario del ayuntamiento Felix Lamata Sanz y al médico Martín Serrano Díaz, dicho fusilamiento se había producido en Torrero.

En octubre de 2017 se pusieron en contacto conmigo desde la asociación memorialista de Soria “Recuerdo y Dignidad”, para comunicarme que se había encontrado en Cobertelada (Soria) una fosa que contenía los restos de cinco maestros asesinados después de ser sacados de la cárcel de Almazán.  Los maestros, asesinados según iban bajando de la camioneta que los trasladaba, eran: Eloy Serrano Forcén de 22 años, maestro de Cobertelada; Victoriano Tarancón Paredes de 26 años, maestro de Perdiguera; Elicio Gómez Borque de 23 años, maestro de La Seca; Hipólito Olmo Hernandez de 42 años, maestro de Ajamiel y Francisco Romero Carrasco de 57 años, catedrático de la Escuela de Magisterio.

Tres años más tarde de esta comunicación, en noviembre de 2020, la forense y criminóloga Mª Monserrat del Río, miembro de esta asociación, me pide información sobre el paso de Victoriano por Perdiguera y si podría contactar con algún alumno suyo que todavía estuviera en condiciones de hablar de su maestro. El objetivo era escribir un libro que narre las historias de estos cinco maestros y a la vez sirva de homenaje a su memoria. De estas inquietudes surge el libro “A la sombra del cenacho. La fosa de los maestros” y del capítulo que Monserrat escribió sobre Victoriano podemos saber la trayectoria vital de este maestro, servidor de la república y docente comprometido con la enseñanza en su más amplio sentido.

Victoriano, que era el mayor de diez hermanos, nació el 26 de agosto de 1909 en Baraona (Soria), un pueblo de 606 habitantes en el que tan solo sabían leer y escribir un tercio de su población. Sus padres hicieron un gran esfuerzo económico para que pudiera cursar los estudios de magisterio y Victoriano consigue el título que le habilitaba como maestro nacional en verano de 1927.

Tras varios cursos impartiendo clases como interino, aprueba el tercer ejercicio de la oposición para el ingreso al Magisterio en abril del año 1932, siendo nombrado maestro titular de Perdiguera para el curso 1935/1936.

Terminado el curso y ya comenzada la guerra civil, se marcha a su pueblo, Baraona, para pasar las vacaciones en compañía de su familia.

Tenemos una imagen suya proporcionada por las hijas de un primo que se exilió en Argentina. Por el testimonio de estos familiares, se pudo saber que Victoriano fue detenido – el 3 de agosto de 1936 según consta en el libro del registro penitenciario de Almazán – cuando se encontraba en compañía de sus hermanos pequeños sentado en el umbral de la puerta de su casa.

Su final, ya se sabe, fue sacado de esa cárcel tres semanas más tarde, el 25 de agosto, la víspera de su 27 cumpleaños y trasladado con los otros cuatro maestros hasta el lugar donde lo asesinaron y enterraron.

Fosa de Cobertelada (Soria).

Pero tras su muerte todavía ocurre un hecho absolutamente deleznable. El 30 de diciembre de 1939, pasados más de tres años desde su asesinato, en el expediente de la Comisión Depuradora del Magisterio de la provincia de Zaragoza, se estampa el sello de “resuelto”.

Este expediente recoge la información del alcalde de Perdiguera, quien en un durísimo documento, dice que nada puede decir de su actuación en la escuela, pero que era íntimo amigo del alcalde del Frente popular, del médico y del secretario del ayuntamiento (recordemos que el médico y el secretario fueron fusilados y que el alcalde, condenado a muerte, se salvó en el último momento), considerados los dos últimos como elementos peligrosos y recomienda que no vuelva a ejercer en este pueblo.

Más suaves son los informes del párroco y del sargento de la guardia civil, quienes destacan que a pesar de su laicismo profesaba un gran respeto hacia la religión, habiendo asistido en ocasiones a actos religiosos y que era un buen docente, aunque de ideas avanzadas. Incluso dicen que en el capítulo de la conducta moral se había comportado discretamente.

En consecuencia, el 13 de junio de 1939, como paso previo a la resolución de ese expediente, se determina su separación definitiva del cuerpo y la baja en el escalafón. Todo esto cuando Victoriano ya llevaba casi tres años bajo tierra.

Pude hablar a finales el año 2020 con los dos únicos alumnos de Victoriano que quedaban vivos: Isidoro Alfranca y Federico Gracia.

Los dos reconocieron inmediatamente a su maestro cuando les enseñé la foto.

Federico, que en aquel curso tenía seis años, por ser tan pequeño no tenía muchos recuerdos sobre las enseñanzas de Victoriano, pero sí me dijo que era una persona muy amable que, a diferencia de otros maestros, no gritaba y nunca pegó a nadie.

Isidoro, que ya tenía once años cuando le dio clase Victoriano, lo primero que me dijo cuando le conté que habían aparecido sus restos en una fosa común fue: ¡Pero cómo pudieron matar a ese maestro…! Todo lo que aprendí en la escuela se lo debo a él. Tenía una paciencia infinita, explicaba las cosas las veces que hiciera falta y acostumbrados como estábamos a recibir bofetadas con el anterior maestro nos sorprendió que no pegase nunca a nadie. Era un magnífico maestro y muy buena persona. Cómo lo pudieron matar…  me volvió a decir apesadumbrado, nunca nos habló nada de política.

Estos testimonios de quienes fueron sus alumnos, son un reconocimiento a la labor docente de Victoriano y suponen el mejor homenaje que puede hacerse a un maestro preocupado por dar a sus alumnos la mejor educación para hacer de ellos personas cultas y con juicio crítico.

                                                                                    

                                   

José Esteban Senabre


José Esteban Senabre nació en Barcelona el día de San Esteban del año 1915. El mundo estaba en guerra, en España reinaba Alfonso XIII y Francisco Franco era ascendido a Capitán por sus méritos en la guerra del Rif de Marruecos.

Por Jesús Esteban.

José era hijo de militar, cuando nació, su padre andaba luchando en tierras africanas, tratando de hacer carrera. Poco o casi nada se preocupó de él, de hecho, no se conocieron hasta después de finalizada la guerra civil. Fueron sus abuelos, Rodrigo y Zoila, los que cuidaron de su crecimiento y educación. Rodrigo, de origen cántabro, era marino mercante, capitán de barcos de vapor como el Alcudia o el Sagunto.  

·        Sargento del Bon (Batallón)de Zapadores Ejército Popular de Cataluña (Centro Documental de la Memoria Histórica, DNSD-SECRETARIA, FICHERO,17,E0043983).

El inicio de la guerra civil le pilló con 20 años en Barcelona, donde se mal ganaba la vida como contable. Los ideales de juventud, unido al clásico “estar en el lugar y momentos adecuados”, le llevaron a enrolarse en las milicias republicanas, previo paso por la Escuela Popular de Guerra, creada para dotar de mandos intermedios al Ejército Republicano. En dicha Escuela se formó como mando antes de tener un destino en el frente: Sargento del Batallón de Zapadores en el frente de Aragón, unidad perteneciente a la columna Lluis Companys. Era el mes de Abril del año 1937.

Sargento, propuesto para ingreso en la Escuela Popular de Mando y Enseñanza Militar de Valencia. S.M. Carp. 2066. Fol. 33. (Centro Documental de la Memoria Histórica, DNSD-SECRETARIA, FICHERO,17,E0043983).

Sargento de la 4ª Compañía del Batallón de Zapadores del frente de Aragón. (
Centro Documental de la Memoria Histórica, DNSD-SECRETARÍA, FICHERO,17. E0043981)
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José Esteban pasó por Sariñena en torno a junio de 1937, inmortalizándose en una fotografía en el río Alcanadre. La imagen la envió a sus «Queridos primos Santiago y José Luis» firmado por Pepe, Sariñena (Huesca) a 6 de junio de 1937. Para Antonio Olivan, el lugar parece responder «A la zona entre El Tozal de Mataliebres y la gravera de Albalatillo, más concretamente enfrente donde está ahora la depuradora, que casualmente allí existía un vado antiguamente, y que te llevaba a mitad recta de Sena y en línea recta en la otra dirección está el Campo de Aviación». Quizá podemos suponer que estuvo alojado en el campo de aviación de «Alas Rojas», no hace muchos días antes, el Batallón Los Topos pertenecientes al Regimiento de Zapadores Minadores, se había establecido en la localidad de Sariñena, a los que el Consejo Municipal de Sariñena tuvo que buscar alojamiento para tareas de desescombro tras la explosión del polvorín en pleno centro de la localidad (La guerra civil en Sariñena).

José Esteban Senabre en el río Alcanadre a su paso por Sariñena. Hay un detalle en el cinto del uniforme: la torre que indica que pertenecía al cuerpo de ingenieros.

José estuvo en el batallón de Zapadores del frente de Aragón cuya delegación política estuvo ubicada en los locales que ocupaba el Primer Parque de Ingenieros en Sariñena.

En el frente de Aragón luchó hasta su derrota y retirada en la primavera del 1938. Volvió con vida a Barcelona, que era mucho, donde presenció la entrada en la ciudad de las tropas nacionales el 26 de Enero de 1939.

Terminada la guerra rehízo su vida. Contrajo matrimonio con Conchita Rierola y tuvieron 7 hijos, 6 chicas y un varón, a los que hicieron crecer con salud y, pese a las enormes dificultades económicas, darles una educación. Falleció en Barcelona el 8 de Octubre de 1982, a la edad de 66 años.

Cueva del capitán y otras de Robres


El frente de Aragón, durante la guerra de España de 1936 a 1939, se estableció, en parte, en la sierra de Alcubierre. Particularmente, la localidad de Robres estableció su propio sector defendido por milicias de la columna Carlos Marx, ubicando su cuartel general en la localidad vecina de Tardienta. Más hacía el frente de Alcubierre, operaron la columna Macià-Companys y milicias del POUM, esta última estableciéndose con fuerza en la población y demás posiciones de Alcubierre.

En la ruta de la memoria democrática de Aragón, del Frente de Los Monegros, entre otros vestigios, en Robres se señalan los refugios y trincheras cerca de la posición de La Pajera en plena sierra de Alcubierre, destacando una serie de seis cuevas excavadas por el hombre durante la contienda.

Las cuevas se localizan a unos 2,6 kilómetros de Robes, partiendo desde Robres dirección al indicado refugio de la Pajera (Coordenadas aproximadas 41.851715, -0.493747). De acuerdo con Víctor Pardo Lancina, ciudadano, escritor, periodista y gran investigador de la guerra en el Altoaragón, las cuevas se ubican “En el punto kilométrico 2,6, se alza en la parte derecha del camino un montículo conocido popularmente como «Grada Blanca», si bien la denominación topográfica es la de Val Socarrada. Se encuentra exactamente en la ladera de la cota 500, en cuya superficie se ha construido una balsa para almacenamiento de agua destinada al servicio de granjas ubicadas en el entorno. El aspecto desmochado del montículo es inconfundible, apreciándose, además, un desbordamiento de lodos que, precipitados hacia el campo, han laminado parte de la ladera sembrada de matorrales. Mapa Topográfico Nacional de España. Robres. 324-III.”

Las cuevas, excavadas aproximadamente en septiembre de 1936, aparecen a media cota, en la zona conocida como «la filada»: “Se pueden observar seis oquedades y una depresión en tierra que ofrece el aspecto de una cueva hundida.” Víctor Pardo Lancina aporta una detallada descripción de las cavidades, un conjunto que “ofrece una interesante panorámica de las condiciones de vida de los artilleros durante el conflicto”.

  • El primer agujero a la izquierda, el más próximo al camino, es el resto de una cueva que tuvo grandes dimensiones pero que sólo se conserva en parte: 1,5 metros de profundidad e idéntica altura. Se accede, como en las demás, a través de un breve surco practicado a la entrada.
  • La segunda cueva, hacia la derecha, se encuentra igualmente en estado semi ruinoso.
  • La tercera oquedad aparece hundida, y es bien visible el desmonte a pesar de matojos y rastrojeras.
  • El cuarto de los refugios se conserva en buen estado, siendo sus dimensiones de 5 metros de fondo, 3 de ancho 1,5 de alto. Es de señalar una suerte de habitáculo contiguo que servía como hogar o lugar destinado al fuego, siendo bien visible una gran chimenea que se abre a la ladera en un diámetro de 80 centímetros. Excavada en tierra arenisca, son visibles las vetas de yesos, mineral abundante en todo el terreno.
  • La antepenúltima de las excavaciones es la conocida como «Cueva del Capitán», en la que se llegaron a refugiar y pernoctar hasta 17 personas, de acuerdo con el relato de Miguel Bolea Cuello, artillero y colaborador en los trabajos necesarios para adecuar el habitáculo. En la actualidad se conserva una gran sala en la entrada de 4 metros de profundidad y 3 de anchura, con una altura de 1,6 metros. Al fondo se abre otra oquedad de 3 metros de anchura y 1 metro de fondo. Repisas laterales practicadas en la tierra y una chimenea en la parte derecha son bien visibles en el interior de esta cueva. La denominación de «Cueva del Capitán» deriva del hecho de albergar en la misma el mando de las piezas artilleras y obuses de 11,5 mm instalados en el entorno. Además, en el techo un miliciano esculpió una estrella de cinco puntas labrada en un círculo de piedra, adherido a la tierra compacta, de casi un metro de diámetro.
Cueva del Capitán. Fotografía Víctor Pardo Lancina.
  • A la derecha, en la parte de la ladera más lejana al camino, la penúltima de las cuevas se encuentra totalmente arruinada.
  • En la zona superior, entre la «Cueva del Capitán» y la última mencionada, aparece otra también en estado de deterioro, si bien todavía es perceptible una oquedad de 2 metros de anchura y 1,5 de fondo. La entrada se halla muy poblada de vegetación y se hace complicada su localización en la ladera.
Estrella cueva capitán Robres. Fotografía Víctor Pardo Lancina.

Ya en las afueras de la localidad se encuentra el refugio de la Pajera, en un montículo conocido como Grada Blanca (Val Socarrada). En la vaguada se excavaron seis cuevas, la de mayor tamaño para albergar hasta diecisiete personas, la Cueva del Capitán, en cuyo techo se grabó una estrella de cinco puntas dentro de un anillo circular de un metro de diámetro.

Escenarios de la Guerra Civil en la provincia de Huesca. Paseos por la Historia.
Diputación Provincial de Huesca.

Imagen Guerra Civil en Aragón. Comarca de Los Monegros.

Las excavaciones fueron construidas por la mano del hombre. Cinco de ellas son más bien pequeñas, pero en la sexta se refugiaron y pernoctaron hasta 17 personas. Es llamada “la cueva del capitán”. En el techo de esta última se labró sobre el techo una estrella de cinco puntas dentro de un anillo circular de un metro aproximadamente de diámetro. La que conserva la estrella es de las últimas a la derecha mirando el conjunto desde la pista.

Memoria Aragón Democrática Frente Rutas de memoria de Aragón.

Las cuevas se encuentran en mal estado de conservación con problemas de humedad, afectadas por la construcción de una granja y balsa en sus proximidades, La estrella de cinco puntas ha sido de lo más destacado de las cuevas, siendo incluso utilizada su imagen por la comarca de Los Monegros en su difusión y puesta en valor del patrimonio de memoria histórica de la comarca monegrina «Patrimonio recuperado». Lamentablemente se ha perdido, tal y como cuenta Víctor Pardo Lancina “El gran fragmento desprendido se encuentra en el fondo de la cueva”. Es paradójico su puesta en valor y a la vez la falta de protección, un patrimonio que vamos perdiendo.

Manuel Conde López


Militar sanitario, Manuel Conde López fue médico del campo de aviación Alas Rojas de Sariñena durante la guerra de España de 1936 y gran amigo y compañero del teniente coronel Alfonso de los Reyes González. En 1988 publicó “Memorias de un médico militar” recogiendo su vida y vivencias donde la persona del doctor Conde, en palabras de Francisco Alonso Fernández (Catedrático jefe del departamento de Psiquiatría de la Universidad Complutense y Académico de la nacional de Medicina) responde a un auténtico compendio de humanismo, simpatía e inteligencia que queda reflejado en las páginas de sus memorias.

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE. Oficiales y suboficiales de aviación, entre ellos el médico Manuel Conde López (dcha), observan una bomba de aviación.

Médico militar por añadidura hijo y hermano de médicos militares, Manuel Conde López nació en Badajoz el 2 de diciembre de 1901, aunque su vida siempre ha transcurrido por diferentes lugares. A los quince años ingresa voluntario en el ejército, estudia en la facultad de medicina de san Carlos de Madrid y acaba accediendo, por oposición, a alumno interno en el Hospital Cínico de san Carlos. Al tiempo, fue destinado al área de dermatología. Se licencia en medicina en 1924 y en septiembre del mismo año es nombrado Alférez Médico Alumno de la Academia de Sanidad Militar. En 1925 aprueba los exámenes de las asignaturas del doctorado en la Facultad de Medicina.

Promovido al empleo de teniente médico, es destinado a la guarnición de Burgos, “Hasta el traslado forzoso a Marruecos” donde toma parte, en un equipo quirúrgico, en el desembarco de Alhucemas. Allí permanece en varios destinos, como el hospital de Cala del Quemado, la enfermería de Dardrius, el peñón de Vélez de la Gomera o el hospital militar de Tetuán.

En plena república, es destinado a Aviación en León y luego a Sevilla donde obtiene por concurso la plaza del curso de Dermovenereología en el Hospital de Madrid-Carabanchel y después, a su finalización, destinado al Hospital de Barcelona.

Con la sublevación militar de julio de 1936, Conde hace valer su juramento militar y defiende el gobierno legal de la república -Todo hombre y más si es militar, es un perjuro si no cumple sus juramentos-. El 18 de Julio de 1936 se presenta en el aeródromo de Prat de Llobregat desde donde se organiza un convoy hacía Lérida y Sariñena -En la ambulancia con el practicante que teníamos en Lérida formamos parte del convoy-. En dichas localidades, Manuel prestó sus servicios hasta su ascenso a comandante Médico.

Aunque algunas referencias citan como una avioneta de reconocimiento De Havilland 87 “Hornet Moth” salió de Lérida, el 1 de agosto de 1936, pilotada por Francisco Pérez Mur junto con el comandante Alfonso de los Reyes, jefe de las operaciones aéreas en el frente de Aragón, para elegir el emplazamiento del aeródromo de Alas Rojas. Conde apunta que fue el capitán piloto Amador Silverio quien fue designado a elegir el emplazamiento del aeródromo.

Instalado el aeródromo, en sus memorias realiza una descripción del mismo: –El campo de aviación se situó a unos 4 km. de Sariñena y, a unos 3 km. de la carretera que une dicha población con Bujaraloz y Caspe casi tocando al pueblecito de Albalatillo, pueblo con cuyos habitantes estábamos constante mente en contacto. Hacia el oeste de la carretera, queda el campo de vuelo, prácticamente un cuadrado bastante grande, pues se trataba de terreno llano de cultivo. Al este, en una extensión un poco menor a la del campo de vuelo, se montó el campamento, con sus instalaciones, todavía rudimentarias. Había algunas tiendas de campaña de forma cónica con cabida para una docena de personas con sus catres de campaña. Los catres eran de lona montada sobre un bastidor de madera plegable, cómodos, especialmente si se había podido requisar un colchón de lana. En una de dichas tiendas se instaló el botiquín. En otra se instaló la cocina. Para comedor del personal volante había un toldo fijado a unas estacas. En nuestra tienda botiquín dormíamos el teniente médico Barceló Cabré y el practicante. –

En su relato, da cuenta del funcionamiento del aeródromo, del izado de la bandera cada mañana, la existencia de la emisora Alas Rojas o una tremenda tormenta que sufrieron el 10 de agosto de 1936. Además, da cuenta de su vinculación con el Hospital Militar de Sariñena y con parte de los médicos catalanes que operaban en el hospital de guerra.

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE. Varios oficiales recorriendo el campo de aviación. Entre ellos, Manuel Conde López, Alfonso Reyes González, José del Barrio y el teniente coronel Grao.

Conde fue amigo del médico de Sariñena D. Pedro Cascales Ballarín, -buen médico y mejor persona, cuya amistad ha perdurado-. Se ofreció como compañero -pues los elementos de que disponíamos contrastaban con la escasez de medios en el ambiente rural-.

Entre sus memorias, hay una preciosa anécdota:

-Un día me envió a un niño de unos diez años de edad, que presentaba en una pierna una herida superficial por quemadura accidental con gasolina. Le puse un apósito y la herida cicatrizó. Este niño era un superdotado y desde el primer momento nos llamó la atención, por lo que se ganó el afecto del comandante Reyes y del comisario político Franco Quizá, que le entregaron una escopeta para su defensa y le ofrecieron toda la protección que necesitase su familia. Al cabo de unos treinta años, siendo presidente de la Sociedad Médica Hispano-Americana de New York, entre los nuevos ingresados estaba aquel niño de Albalatillo, Aurelio Usón Calvo, el que me reconoció al cabo del tiempo y me dice: «Vd. es el capitán médico Conde que me curó hace años una pierna en Sariñena». Desde entonces nació una verdadera amistad en New York donde ambos ejercíamos la Medicina, el Profesor Aurelio Usón en el Medical Center de Columbia University como destacado urólogo e investigador y yo en mi consulto rio de Medicina General en el populoso Bronx habitado por una mayoría de portorriqueños y otros hispanoparlantes.-

Conde ayudó a su amigo Pedro Cascales, quien -todo triste y afectado, pues elementos incontrolados se llevaron preso a un cuñado suyo, padre del actual notario de Madrid D. Alberto Ballarin. La solución llegó de manos del jefe de la escuadrilla Alas Rojas –Había que actuar con eficacia y rápidamente para salvar una vida y el encargado del rescate fue el capitán piloto, jefe de la escuadrilla «Alas Rojas», que con sus soldados de Aviación en una operación sorpresa, devolvió a su casa sano y salvo a D. Ignacio Ballarín -.

El 30 de junio de 1937, por Orden Circular, Conde es confirmado en la situación de “Al servicio del Arma de Aviación- a Manuel Conde López (entre otros médicos) con el cargo de Delegado de Sanidad zona Centro Sur y jefe de Sanidad de aviación-  (El servicio de sanidad de aviación en la zona gubernamental de la guerra civil).

En agosto de 1937, sufre lesiones graves en acto de servicio que le llevó a estar hospitalizado unos cuantos meses en Lérida y Barcelona. Una vez restablecido, es destinado al Hospital de Aviación de Barcelona y designado delegado de Sanidad de Aviación de la Zona Centro-Sur. -Con la perdida de Cataluña, el comandante médico Conde se hace cargo de la Jefatura de Sanidad hasta la terminación de hostilidades en abril de 1939- (El servicio de sanidad de aviación en la zona gubernamental de la guerra civil).

Con la finalización de la guerra, Conde se exilia a través del puerto de Alicante a Orán, donde pasa unos días en un campo de concentración hasta su salida para París. Finalmente, con el comienzo de la segunda guerra mundial, abandona Francia partiendo de La Rochelle a Buenos Aires a bordo del «Massilia»: – Cuando el barco comenzó a separarse del muelle y apenas había desatracado, el mismo sitio donde había estado fue bombardeado por un avión solitario franquista. Aquellas horas angustiosas de miles y miles de hombres atrapados por una geografía y una coyuntura política y militar que les impide toda retirada -.

Tras cinco años en la capital del Río de la Plata, se traslada a Nueva York y Boston, donde ejerce como médico residente en el «Boston City Hospital», especializándose en medicina familiar, al igual que en Nueva York.

Asiste a varios congresos, entre ellos «The World Medical Association», como Observador Internacional. Además, fue presidente y premio de la Sociedad Médica Hispano Americana de Nueva York en el año 1965 y miembro activo de la Academia de Familia de Estados Unidos.

Ficha Manuel Conde López. CDMH.

Con los años, tras la caída del régimen dictatorial, en 1977, tras el largo exilio regresa a España, instalándose en Madrid. Se reincorpora al Colegio Oficial de Médicos de Madrid e ingresa en la Sociedad Española de Médicos Escritores.

Con la libertad, regresa a Sariñena y Albalatillo, donde se reencuentra con su viejo amigo Pedro Cascales: -Al cabo de más de treinta años me encuentro en Albalatillo con el Dr. Cascales y después de abrazarnos me dice: «Perdona Conde que no te diese las gracias por tu intervención en el rescate de mi cuñado, pues tu marcha a Barcelona me impidió hacerlo».

No deja de realizar viajes a Nueva York. Y otras partes de Estados Unidos El 5 de octubre de 1982, asiste en San Francisco a la entrega del grado de «Fellow» de «American Academy of Family Phisician». Tuvo licencia para ejercer la Medicina en el Estado de New York hasta el año de 1989.

En 1985 se le concede el empleo de coronel Médico.

Además, Conde realizó numerosas publicaciones, apuntamos algunas de ellas, destacando su trabajo sobre los médicos exiliados:  

  • El servicio de sanidad de aviación en la zona gubernamental de la guerra civil.
  • Higiene militar; por el Dr. Manuel Conde López 1935 Editorial  J. Sánchez de Ocaña.
  • Excmo. Sr. D. José Gómez Ocaña; por Manuel Conde López y Fernando Conde López; Lugar de publicación  Madrid Editorial Sucesor de Enrique Teodoro Fecha de publicación  1922.
  • Conde, Manuel. Médicos exiliados, desde 1939 a 1942. Consulta semanal, números 132, 133, 134 y 135. Noviembre de 1981.

Manuel Conde López (n. Badajoz, 1901). Se exilió en la República Argentina en 1939 y solamente se conoce un trabajo suyo de la especialidad publicado en una revista regionalista: “La lucha contra las enfermedades venéreas», Extremadura, V, n.° 5-8, Bue nos Aires, 1940”.

(Ciencia española en el exilio (1939-1989): el exilio de los científicos españoles. Francisco Giral)

El sábado 30 de noviembre, tras una breve enfermedad, falleció en el hospital Roosevelt de Nueva York Manuel Conde López a los 90 años de edad. Se encontraba en Nueva York para asistir a la reunión anual de la Sociedad Hispano-Americana de Medicina de Nueva York y recibir el galardón con que distingue anualmente dicha sociedad a uno de sus más destacados miembros, y que fue otorgado el 14 de octubre «en mérito a su continuado y encomiable interés en el estudio de las ciencias médicas».

Miss España en el Exilio


Mientras la guerra se cernía sobre España, una adolescente se abría paso en la convulsa Europa del siglo XX, bailando por toda Europa e incluso llegando a ser proclamada “Miss España 1938 en el exilio”. Ese mismo año, participa en el campeonato de Mis Europa, celebrado en Dinamarca, bajo la prohibición de llevar la bandera republicana en pro de la del bando sublevado. La joven acaba negándose, apareciendo con una pancarta blanca con la palabra “España”.

Aquella joven era Concepción Balcells de los Reyes (Barcelona, 1921-California, 1991) y respondía al nombre artístico de Isa Reyes, también conocida como Conchita. Junto a su hermana Nuria y su prima Alma actuaron por Paris y diferentes lugares de Europa; incluso para conseguir fondos para material médico y provisiones para la república española. No obstante, en el mismo París actúan ante el duque y la duquesa de Windsor y en Venecia en presencia de Mussolini. En abril de 1939, junto al bailarín de flamenco Antonio Alcaraz, Isa se ve obligada a actuar en Berlín en el cincuenta aniversario de Adolf Hitler. Una absoluta pesadilla.

Bajo el subtítulo “La huida de Isa Reyes de la guerra civil española, Flamenco y estrellato en la Europa de 1930” su hijo Dorian L. (Dusty) Nicol da luz a las memorias de su madre Isa. Obra publicada por la fundación cultural Anglo Española Canada Blanch, centro de estudios contemporáneos sobre España. El historiador e hispanista Paul Preston prologa el libro, asegurando que es difícil imaginar experiencias más caleidoscópicas que las de Isa. No lo pretende, pero acaba siendo un libro de historia a través de la vida de Isa y como el amor puede triunfar en la oscuridad.

La guerra de España de 1936 sorprende a Isa, con tan solo quince años, de vacaciones por la sierra de Gredos junto su padre. Ricardo Balcells, refutado abogado, pronto manda a Isa, su madre y su hermana a Paris, mientras regresa a Madrid a defender la república. Ricardo Balcells, miembro de la Agrupación Socialista de Madrid y de la UGT, durante la guerra civil fue jefe de Sección en el Ministerio del Estado.

Sin embargo, pronto, aquel otoño de 1936 deciden volver a España aceptando la invitación de su tío Alfonso de los Reyes González Cárdenas, teniente capitán de infantería del ejército del aire en el aeródromo de Alas Rojas de Sariñena y más tarde jefe al mando del XI Cuerpo de Ejército de la Republicano también establecido en Sariñena.

Sus memorias describen su paso por el aeródromo sariñenense y nos descubre aspectos del aeródromo y del teniente coronel Alfonso de los Reyes, figura muy desconocida a pesar de su gran relevancia. La familia Balcells Reyes pensó que el aeródromo sería un lugar seguro, pero a los pocos días viven un fatal bombardeo ante el que se ven obligados a abandonar el aeródromo dirección Barcelona.

Llegó el exilio, su paso a través de los Pirineos a Francia, sus actuaciones por diversos países, su nombramiento como “Miss España en el exilio”, galardón que el año anterior había recaído sobre su prima Ambarina, sucediéndose numerosas vivencias en aquella Europa antesala de la segunda guerra mundial.

Acabaron rencontrándose con su padre y cruzaron el Atlántico para desembarcar en Cuba y luego en México, donde Isa se casó con George Leonidas Nicoloupoulos Coltros, un griego que había conocido en uno de sus muchos viajes.

Al final, Isa se estableció en california, Estados Unidos, forjando su familia tras una vida peregrina, tal y como definía su hermana Nuria a los exiliados. Su hermana Nuria, conocida como Nuria Parés, acabó afincada en México donde desarrolló una gran carrera profesional como poeta y traductora.

El exilio significó para muchas familias una desconexión con su tierra y a la vez con sus familiares. La historia del teniente coronel Alfonso de los Reyes se pierde en las plantaciones que la familia de Isa manejó en el Yucatán. Mientras, la memoria de Isa queda viva gracias a su hijo Dorian L. (Dusty), una historia entrañable que nos deja con una amplia sonrisa, ante una persona excepcional que siempre se mantuvo optimista frente a la oscuridad, dando luz y belleza, siempre acompañada de sus castañuelas y su repique, al ritmo del corazón que es el ritmo del alma y del amor. Sin duda, el amor triunfó en la oscuridad en una historia de película.

Gracias a Dorian L. (Dusty) Nicol

Anda por todas partes. Lo he leído

y lo sigo leyendo todavía.

Anda por todos lados,

anda en todos los ojos que lo miran

brillar en la blancura de las páginas

con su cálida luz inofensiva.

Que soy, que somos (nos lo dicen)

«la España peregrina»…

¡Ay, qué bonito nombre! ¡Que nombre tan bonito

para ir por el mundo a la deriva

como un barco de velas desplegadas,

como una extraña carabela antigua!

¡Qué barco tan bonito si tuviera

un pequeño espolón para la ira! […]

Nuria Parés

Créditos del libro: Miss Spain in Exile: Isa Reyes Escape from the Spanish Civil War Flamenco and Stardom in 1930s Europe Canada Blanch / Sussex Academi Canada Blanch/Sussex Academic Studies on Contemporary Spain Autores   Dorian L. Nicol, Nicol Edición ilustrada Editor Sussex Academic Press, 2021.

Los García Arilla


Por Nieves García-Arilla Oliver.

El 16 de julio de 1936, Andrés García Blasco, Longares 1896, y su mujer Olimpia Arilla Gasituaga, Villafranca de Ebro 1897, emprenden un viaje en tren desde Villanueva de Gállego, donde él era secretario del ayuntamiento, hasta el pequeño pueblo zaragozano de Tiermas. El matrimonio, como en años anteriores, pasaba sus vacaciones estivales en el balneario donde Andrés intentaba recuperarse de una salud con la que siempre andaba a vueltas.

Tiermas y su balneario, hoy inundado por el embalse de Yesa, se publicitaba así en la prensa de la época: “Curaciones maravillosas de reumatismo, gota, parálisis, sífilis y enfermedades de los bronquios, matriz y corazón. Las únicas en España que, por su abundantísimo caudal, permiten tomar los baños en agua corriente por su temperatura de 41 grados en el punto de emergencia y 38 en las pilas y piscinas”[1].

Andrés García Blasco

El levantamiento militar del 18 de julio de 1936 les sorprendió en el pequeño y tranquilo pueblo de Tiermas. Las noticias llegaban confusas a través de la radio del balneario y el matrimonio empezó a estar intranquilo. La situación era de incertidumbre y desconocían el alcance de las consecuencias, los acontecimientos se iban sucediendo y no eran tranquilizadores, sus hijos de 9 y 11 años estaban a cargo de los abuelos paternos en Villanueva y el matrimonio quería regresar a casa cuanto antes.

Andrés y Olimpia, nerviosos, intentaron conseguir un medio de transporte para volver a casa, hasta que finalmente, un joven vecino de Tiermas, Rafael Jiménez Esparza (Tiermas 1913) se prestó a llevarlos en un coche que a su vez le había dejado otro vecino del pueblo, el también secretario de ayuntamiento D. Antonio Campo Martincorena.

El día 22 de julio[2], al menos los tres, emprendieron el viaje hacia Villanueva, quizá hubo un cuarto ocupante, pero no se ha podido constatar, trabajador de las obras de los riegos en la zona.

En algún punto de la carretera, que se desconoce, son parados por un grupo armado y retenidos para posteriormente ser conducidos a Tardienta.

Desde el día anterior, 21 de julio en Tardienta se montaban guardias a las afueras de la población con elementos armados afiliados al Frente popular y a sindicatos, con el objetivo de impedir la salida de personas de “derechas de la población” y de defenderse de las fuerzas “nacionales”, además se dispusieron puestos de vigilancia en los edificios más altos del pueblo (torre de la iglesia, harinera) y se comenzaron a vigilar a las personas de derechas.[3]

El mismo día 22 llegó a Tardienta un grupo de 20 soldados que procedentes de Huesca habían huido de los primeros bombardeos que se habían producido sobre la ciudad, estos soldados se pusieron a disposición del Comité Local tardientano.

En los días siguientes llegaron a Grañen y posteriormente a Tardienta hasta un total aproximado de 2200 milicianos miembros de la Columna del Barrio Trueba también llamada Carlos Marx, procedentes de Cataluña, quienes establecieron en Tardienta su cuartel general.

Olimpia Arilla Gasituaga.

Andrés fue detenido y conducido a la cheka de la localidad, en los primeros días dispuesta en el ayuntamiento y posteriormente en el edificio que hasta entonces había sido el cuartel de la guardia civil. Rafael y Olimpia no habrían sido detenidos, o al menos no hay constancia documental de ello, aunque si retenidos. Con el vehículo requisado y la situación caótica, habrían quedado allí en algún edificio de las afueras del pueblo hasta mediados de septiembre cuando un proyectil de artillería habría hecho explosión en el edificio en el que se encontraban causando la muerte de Olimpia e hiriendo a Rafael en una pierna.[4] Rafael no muere a consecuencia de las heridas, es atendido y evacuado a un hospital a Barcelona donde, una vez curado, fue chofer de altos mandos del ejército republicano, falleciendo en un ataque al coche que conducía a finales de la guerra[5].

Andrés continuó preso en la cheka durante varios meses, hasta el 21 de octubre de 1936 cuando, tras la toma de Santa Quiteria por los sublevados entre los días 18 y 19 de octubre, los milicianos realizaron una limpieza de cheka en la que fusilaron al menos a 10 personas, todos ellos hombres y procedentes de pueblos vecinos, que habían sido previamente denunciados por sus convecinos al comité local correspondiente (Robres, Poleñino, Torralba…) excepto una mujer tardientana, Carmen Paño Peleato viuda del también asesinado en julio de 1936 Mariano Gavin Pradel.

Las incógnitas sobre la historia siguen siendo innumerables, ¿Qué trayecto realizó el coche?, ¿Quién los detiene?, ¿Dónde?, ¿Por qué motivo?, ¿de qué se les acusa?, ¿en que condiciones malviven sus últimos días? Son preguntas que siguen quedando sin respuesta 86 años después, quizá demasiado tarde para ser contestadas.

Andrés y Olimpia tenían 39 y 38 años respectivamente y dejaban dos hijos pequeños.


[1] La Voz de Aragón 14 de julio de 1935
[2] Fecha de la CAUSA_GENERAL, 1426, Exp. 19 TIERMAS
[3] Barrachina Bolea, P.J y Viñuales Alcubierre J.A (2013) “En el frente de Tardienta: 1936-1938”. Ayuntamiento de Tardienta p.13
[4] CAUSA_GENERAL, 1426, Exp. 19 TIERMAS
[5] Entrevista con Rafael Jiménez Martínez.

Pedro Sanz Mazuque


Pedro Felipe Sanz Mazuque, hijo de Juan y María, nació en Sariñena el 1 de agosto de 1905 y falleció en la Seu de Urgell (Lérida) el 23 de noviembre de 1938. Labrador de profesión, estaba casado con Carmen Grustán Abadía y tenía 2 hijos, Pilarín y Mariano. Lo conocían como “El Negus” pues su piel morena evocaba al famoso emperador etíope Haile Helasi.

Pedro perteneció al sindicato UGT y formó parte del Consejo Municipal de Sariñena, del 2 de abril de 1937 hasta la caída de Sariñena en marzo de 1938 (Actas del Consejo Municipal de Sariñena), además fue nombrado juez efectivo de Sariñena (Acta 10 de junio de 1937). Formó parte de la colectividad de Sariñena, donde Carmen trabajaba como panadera. Según testimonio de Carmen en aquel momento la relación con las milicias del POUM, “los del PUM”, no era buena. Relataba Carmen una noche en la que varios miembros del POUM fueron a buscarlo a su casa y salió ella por la ventana y les dijo “ya pueden irse de aquí que no está”, como medida para evitar un posible conflicto. Tal vez era el mantenimiento del frente y el de la retaguardia lo que generaba los conflictos. Su cuñado José Grustán Abadía siempre destacó la honradez y generosidad de Pedro. Así como su espíritu colectivista que recordaba rememorando una vez en la que se encontraban trabajando la tierra cerca de la estación y al ver pasar el ferrocarril Pedro le dijo “algún día ese tren será nuestro”. Carmen lo quiso durante toda su vida. Murió el 25 de noviembre de 1996.

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En el Centro de la Documentación de la Memoria Histórica de Salamanca aparece la ficha de Pedro como miliciano en el cuerpo de milicias sección rural. La ficha es producida por la Delegación Nacional de los Servicios Documentales (España), creada en 1944, con la función de clasificar e informar de antecedentes sobre las personas físicas y jurídicas, especialmente a la Dirección General de Seguridad.

Tras la caída de Sariñena, de acuerdo con el testimonio familiar, Pedro marchó a Barcelona donde acabó como guardia de Asalto. Finalmente fue destinado a Martinet, a 5 km de la Seu de Urgell, donde realizó, principalmente, controles. Allí fue herido y conducido al hospital de la Seu de Urgell, donde falleció. Su hija Pilarín nació en la Calle Castillejos de Barcelona el 17 de septiembre de 1938, dos meses antes de que muriera su padre. Él la vio una vez, cuando nació que le dieron permiso. Su hijo Mariano tenía entonces 9 años.

A su entierro asistió su cuñado José Grustán Abadía, que trabajaba como cocinero en Barcelona. Siempre, a la familia, les quedó la extraña sensación que algo raro había sucedido “Murió en extrañas circunstancias” y siempre han quedado dudas sobre las circunstancias de su muerte “Incluso se llegó a decir que si se tiró por la ventana del hospital o lo tiraron. Cuentan que salió por la ventana volando”. José llegó a decir que quizá “Lo tiraron los mismos compañeros”. Parece que sufrió grandes dolores, sobre todo en la cabeza, insoportables, y gritaba constantemente de dolor. Tras acabar la guerra Carmen y sus hijos Mariano y Pilarín pudieron regresar a Sariñena, hecho que no hubiera sido posible de vivir Pedro.

Su acta de defunción nº 67 (Tomo 24, página 34 de la Sección 3ª del Registro Civil de la Seu d´Urgell) está fechada el 30 de noviembre de 1938 en la Seu de Urgell ante Ramón Camps Garriga, suplente juez popular, y Josefa Masgran Guitar, secretaria habilitada. Figura como profesión Guardia de Asalto y falleció “En el hospital de campaña el 23 de noviembre de 1938, a las catorce horas, a consecuencia de neumonía traumática bilateral, según certificado facultativo y reconocimiento practicado y su cadáver habrá de recibir sepultura en el cementerio de esta ciudad. Esta inscripción se practica en virtud de un compañero del difunto consignándose además se ignora si ha otorgado testamento, habiéndola presenciado como testigos D. Luis Guillermo y D. Simeón. Son mayores de edad y vecinos de la presente.”

Gracias a Queralt Solé Barjau, Departament d’Història i Arqueologia Secció d’Història Contemporània i Món Actual Universitat de Barcelona, sabemos que por la zona de la Seu de Urgell «Se ubicó un Hospital en la población, del X Cuerpo de Ejército, donde murieron 70 soldados que fueron inscritos en el Registro Civil. Estaba instalado en el convento de Lestonnac, pero poco más se conoce de su funcionamiento. Tampoco se conoce dónde fueron inhumados estos soldados, siendo lo más probable que lo fuesen en el cementerio de la ciudad, que no está lejos y es y era grande. Años después, se instaló en la Seu d’Urgell un destacamento militar, en el castillo existente, y se hicieron suya una parcela del cementerio para enterrar a los soldados que morían. No es improbable que esta parcela fuese la que previamente se había utilizado durante la guerra y enterrado a los 70 soldados muertos en el convento. Esto mismo, de hecho, sucedió en el cementerio de Manresa. El año 2008 visité el cementerio y documenté que en la fosa de los militares hay una inscripción: “El CZM [Cuerpo de Zapadores de Montaña] Arapiles a sus compañeros fallecidos”.

Para el historiador Pau Chica Fernández «Siendo Guardia de Asalto y de fuera, si se le entierra en la Seu es posible que se hiciera en fosa común. En el cementerio de la Seu había una fosa común donde aún hoy habrían los restos de los soldados que morían por la zona. Desgraciadamente, el lugar de la fosa común está sin señalizar y pasa aún hoy totalmente desapercibido, al lado de los nichos nuevos realizados en los últimos años.»

A pesar de todo, su familia desconoce el lugar donde reposan sus restos. Para su nieta Pepa Casas Sanz, siempre ha habido dudas sobre lo que verdaderamente sucedió “Si murió porque estaba en la lucha y lo hirieron o qué pasó. Es contradictorio, lo de neumonía traumática bilateral, tiene que ver con una herida de guerra o con una enfermedad.”

Encontrar sus restos es aún una cuestión pendiente 84 años después.

Gracias a Queralt Solé Barjau, Jordi Oliva i Llorens (El cost humà de la Guerra Civil de 1936-1939), Pau Chica Fernández y a Climent Miró Tuset.

Prudencio Santolaria Pérez


Prudencio Santolaria Pérez ejerció de maestro en Sariñena en la década de 1920. El sariñenense Luis Buil Espada lo recogió en sus memorias “Toda la vida en guerra de un pacifista”. Una simple mención como maestro suyo y a quien, años más tarde, encontró en plena guerra del 36 ejerciendo de secretario de la FETE (Federación española de Trabajadores de la Enseñanza) de la UGT de Barcelona.

Natural de Bailo, Prudencio Santolaria Pérez nació el 26 de mayo de 1896 (Expediente de alumno del Archivo Provincial de Huesca de 1911 ES/AHPHU – N-000278/000488 – SANTOLARIA PEREZ, PRUDENCIO. BAILO (HUESCA) Productor: Escuela Normal de Magisterio de Huesca SANTOLARIA PEREZ, PRUDENCIO).

Estudió en la Escuela Normal Superior de maestros de Huesca, realizando el Grado Superior de lengua Castellana (Diario de Huesca 22 de mayo de 1913).

En febrero de 1921 le fue adjudicada la plaza de Sariñena, cubriendo una vacante “en virtud de las oposiciones últimamente celebradas” (La Asociación, Revista de Primeras Enseñanza) y en 1929 fue designado a Sitges “Primer turno. -Séptima, 8537. -Don Prudencio Santolaria Pérez, excedente de Sariñena (Huesca), la de Sitges (Barcelona), siete años y 25 días. Caso segundo del artículo 70 del Estatuto” (Parte Oficial. Dirección General de Primera Enseñanza.9 de diciembre de 1929).

También aparece como primer escalafón de maestros de escuelas nacionales existentes en 1931: Número del escalafón general 5805 Número en la categoría 3140 Titulo y nota del mismo S nacido el 26 de mayo de 1896 en Bailo (Huesca).

Al parecer, afiliado a la UGT después de la guerra fue depurado por el franquismo como muchos otros maestros, «La educación, un arma revolucionaria». Por orden ministerial del 31 de julio de 1940, BOE N.º. 185, del 4 de julio de 1953, pág. 4060, fue apartado del servicio y condenado a «Trasladar fuera de la provincia durante tres años y inhabilitaciones para cargos directivos y de confianza” (https://garciaifortuny.com/biografia/formacio/).

Tras la guerra, Prudencio estuvo en la escuela nacional de Salomó (Tarragona), José García Fortuny lo recuerda por varios motivos “Primero porque, tanto en casa, los padres, en sus conversaciones, cuando hablaban de él, soltaban que las autoridades locales no veían muy de buen grado su presencia. Eso sí, ellos siempre tuvieron un aprecio y estima personal por Don Prudencio. Estos mismos conceptos también el sentía susurrando con otras personas del pueblo.” En un segundo lugar por sus cualidades como maestro: “Con los años José recuerda muy bien que fue un buen maestro, y que tenía una especial calidad por el lenguaje y la literatura castellana, lo que en términos académicos llaman «Letras». José ha querido dejar constancia de este docente porque siempre ha tenido un cierto convencimiento de que, junto con el Dr. Vado Camarena, y su labor pedagógica, lo que hizo que, con los años, se convirtió con esta manía investigadora.”

Don Prudencio Santolaria Pérez no puede participar en el concurso restringido por no haber realizado y aprobado el concurso oposición a plazas en localidades de más de 10.000 habitantes y reunir ninguna de las restantes condiciones que exige el artículo 15 del Decreto de 5 de febrero de 1959. (BOE de 20 de abril de 1961).

Prudencio contrajo matrimonio con Juana Mur Ordás y falleció en Barcelona el 1 de julio de 1969 a los 73 años de edad (La Vanguardia 2 de julio de 1969).   

Luis Buil Espada


Luis Buil Espada tuvo una vida intensa, viviendo en su juventud, con veinte años, la guerra civil española, lo que le llevó al exilio, la segunda guerra mundial y el antifranquismo. Todas aquellas vivencias quedaron recogidas en su libro “Toda la vida en guerra de un pacifista» (Autor Luis Buil Espada Editor Josep Maria Borés, 1991 N.º de páginas). Un libro muy desconocido y muy complicado de encontrar y que, gracias a su hija Elisa Buil Torres, ya está disponible en la biblioteca del Instituto de Estudios Altoaragoneses. Así, el presente artículo se basa, principalmente, en su obra autobiográfica, aportando breves notas de documentos, bibliografía consultada y testimonios familiares.

Sariñenense, Luis Buil Espada nació el 8 de octubre de 1916. Su padre era ferroviario, encendedor de máquinas y trabajaba en la estación ferroviaria de Sariñena. Estudió en las Carmelitas y en la escuela nacional hasta los 14 años. Debió de ser buen estudiante, pues, tal y como relata, el cura nunca le pegó “Un día a la semana nos hacían ir a la iglesia para enseñarnos la doctrina. El cura tenía una caña muy larga con la que pegaba muy fuerte en la cabeza”.

Luis vivía una vida normal, la de un chico de su edad, jugando en la calle o aprendiendo solo a nadar en el río. Aunque no pudo continuar estudiando, su familia no se lo pudo permitir y, tras acabar la escuela, trabajó de botones para el Banco de Aragón. Allí comenzó a coger conciencia, sintiéndose explotado “y sin posibilidad de defensa”. Así, a los dos años, abandonó el Banco Aragón y junto a su familia abrieron una tienda de ultramarinos, con su madre, “También vendíamos carbón y patatas de siembra”.     

Cuando se fundó la UGT, Luis se afilió con numero de carnet nº 7, la sede se encontraba en el café Romea. Luego ingresó en las JSU (Juventudes Socialistas Unificadas).

Con la sublevación militar del 36, (La guerra civil en Sariñena), Luis recuerda cómo se formó el comité de Sariñena al día siguiente: “El 19-7-36 se formó el Comité del pueblo formado por socialistas, comunistas, izquierda republicana, unión republicana (de derechas) y anarquistas. Cortaron las carreteras con árboles y guardia armada. Por las noches los veía patrullar, pero la guardia civil también patrullaba.” En su relato va narrando el desarme de la guardia civil de Sariñena (La Guerra civil en Sariñena), como salió voluntario a los primeros enfrentamientos en Lanaja y Alcubierre, como fueron protegidas las hermanas carmelitas de Sariñena y el párroco Don Pedro y la defensa de los encarcelados para que no fuesen fusilados.  

Luis Buil en en centro con la camisa abierta durante la guerra.

Al final, Luis acabó en el ejército popular como militar y para ello ingresó en la escuela militar de Sarriá. Después fue destinado a la 26 División de Durruti y recorrió diferentes escenarios del frente de Aragón. Más tarde acabó en la escuela de guerra de Porta Coeli, de donde salió con el grado de teniente para ser destinado al ejército del Ebro, participando en la batalla del Ebro, la posterior batalla de Cataluña y su exilio a Francia.

Cinco años y medio permaneció en Francia, estuvo internado en San Cyprien, donde coincidió con el también sariñenense Juan Basols. También estuvo en Barcarés, Argeles sur Mer, en una compañía de trabajadores, en el campo disciplinario de Egletons, trabajó en una fábrica de carburos… Numerosas odiseas salvándose constantemente de los alemanes.

Don Luis Buil Espada, teniente republicano y resistente antifranquista, evocaba así a los brigadistas internacionales que conoció en el campo de concentración de Argelers (PO): «Su solidez de carácter, las barracas más ordenadas y curiosas de todo el campo, aquel espíritu de resistencia antifascista, de solidaridad en la miseria, de abnegación en la adversidad, de dedicación sin condiciones a un ideal de libertad y democracia, los brigadistas eran un ejemplo a seguir, a imitar para nosotros, republicanos también y comunistas, porque haciendo honor a nuestra condición de es-pañoles, en ocasiones teníamos cosas anarquistas».

Las Brigadas Internacionales: Nuevas perspectivas en la historia de la Guerra Civil y el Exilio editado por Josep Sánchez Cervelló, Sebastián Agudo.

En junio 1944 regresó a España, con pasaporte legal, aunque tan solo cruzar la frontera fue encarcelado en el castillo de Figueras, trasladado, al poco, a la Modelo de Barcelona y a la cárcel de Huesca

Pronto consiguió ser liberado y regresó a Sariñena, donde creó el PCE junto a unos 11 o 12 militantes y después la Unión Nacional Española (UNE). Fue, por aquellos tiempos, cuando se produjo la ocupación de Capdesaso por parte de los maquis:

“Los «maquis» seguían viniendo. Un día ocuparon el pueblo de Capdesaso (el del buzón) hablando con el alcalde Sr. Paul. No pasó nada aparte de comprar comida que pagaron. Mas adelante les informaré de ese asunto y como se realizaba posteriormente el suministro. Entre tanto realicé un viaje a Huesca acompañado de Juan Basols el maestro del campo de concentración de Francia, que había sido responsable de las JSU antes de la guerra. Su familia era de derechas, como la mía, pero más. Conocía algunos socialistas de la capital, pero no quisieron saber nada. Nos volvimos con la propagan da.”

Con 28 años realizó el servicio militar, en 1944, y en un permiso fue detenido junto con 11 personas en Sariñena “Junto con otros 140 de Huesca estuvo encarcelado muchos meses” (http://www.memoriadelasmigracionesdearagon.com/). Trasladado a la cárcel de Huesca coincidió con el médico Pedro Cascales.

“Me llevaron a una sala (del ayuntamiento) donde había unos 11 o 12 amigos, entre ellos el primo muy joven de un amigo mío de la CNT al que habían pegado unas bofetadas porque no habían encontrado a su primo y les taha dicho que no sabía dónde estaba. Tampoco encontraron al que vivía enfrente de mi casa ni al que estaba en la esquina (o sea los tres de la CNT) después supe que habían tenido un chivatazo de un miembro de las fuerzas que nos detuvieron.”

Al final salieron en libertad y Luis regresó a continuar el servicio militar a Pontoneros. A partir de 1945 fue corresponsal de «radio Pirenaica» bajo los seudónimos de «Julio Romero» y «Alcanadre» y en 1963 se traslada a Cataluña estableciéndose en la Seo de Urgell, en 1965 en Guisona y en 1967 en Solsona donde acabó viviendo definitivamente. Nunca abandonó su conciencia y compromiso, manteniendo su actividad política.

«A Luis Buil lo conocí por casualidad y en poco tiempo nos convertimos en buenos amigos disfrutado de paseos y café juntos. Su experiencia vital me entusiasma y el haber vivido un momento único y tan importante para nuestro país lo hacía doblemente interesante.»

Paloma Hernández Sánchez.

«Toda la vida en guerra de un pacifista» Autor Luis Buil Espada Editor  Josep Maria Borés, 1991.

Luis recogió sus memorias en su libro biográfico, fue algo para familiares y amigos, sin registrar y los iba regalando. Solía venir de vez en cuando a Sariñena sin olvidar visitar a sus amigos. Falleció en Solsona en el 2009. Su memoria es parte de la historia de Sariñena, que vuelve a resurgir gracias al gran trabajo de las bibliotecarias del IEA, de Ana oliva Mora y Ester Puyol, y a su digitalización por parte del Instituto de Estudios Altoaragoneses. Una obra disponible online en la biblioteca del IEA para todo el que quiera adentrase en las memorias de Toda la vida en guerra de un pacifista. Gracias también a la biblioteca publica de Sariñena y a su bibliotecaria Luisa Casañola Andrés por conseguir el libro físico, para su consulta, de la biblioteca Carles Morató de Solsona a través de la red de préstamo interbibliotecario.

Luis Buil y su esposa Elisa Torres del Valle.

Gracias a su hija Elisa Buil Torres y a su nieta Carmen Buil.