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Sueños de recuerdos.


Sueños de recuerdos. Antonio Hernando Villacampa.

Por Ramón Hernando.

El pueblo dormía en su monótona tranquilidad. Los campesinos, solos o en grupos, iban a sus respectivos trabajos, quedando únicamente en el pueblo los niños jugando y las mujeres ocupadas en sus múltiples faenas.

Aquel día hubiese transcurrido como otro cualquiera, a no ser por un singular acontecimiento que provocó gran conmoción entre los vecinos, de aquel pueblecillo encogido en su nido al pie de la sierra. La guerra cruel, que devastaba centenares y centenares de ciudades, pueblos y aldeas en todo el país, iba a repercutir con su eco terrible en el pueblo.

Aquel día de invierno, ese eco terrible repercutió en las viejas casas. Las botas de los invasores, por primera vez, pisaban las calles llenas de barro produciendo un siniestro chof, chof, chof… Un barro pegajoso que ensuciaba las botas brillantes del orgulloso ejercito vencedor. Al principio, los niños se escondieron en las casas, diciendo -quédate quieta- a la oreja de la madre temerosa. -¡Los invasores…!-, con terror pronunciaban esta frase. El corazón de la madre se encogía, se agotaba y un profundo suspiro salía de aquel pecho que sufrió criando a los hijos. Los soldados repercutían el eco…,  el paso de las botas en el barro que anunciaba a los soldados. -¡Los soldados!- todos los niños y mujeres escondidos en sus casas ni miraban por el ojo de la cerradura, aquellas mujeres pensaban en sus maridos e hijos trabajando en el campo, levantaban los ojos al cielo, implorando -¡Dios mío, que nos les ocurra nada!-.

Esto pasaba  en el pueblo de… un día de invierno.  El destacamento de soldados, comprendido por un oficial y unos cincuenta hombres a pie,  iban escoltados  por un pequeño tanque dirigiéndose derechos hacia la plaza. Allí  encontraron fácilmente el edificio donde entró el oficial, así como dos soldados metralleta en mano. Un tanque había tomado posición, amenazaba con su cañón la alcaldía mientras el resto de soldados, con sus armas, adoptaban posición de combate.

-¿Qué ocurría en el pueblecillo dónde nunca sus calles habían oído el sordo pisar de la bota invasora?-.

Sucedía lo mismo que en todos los pueblos, querían asegurar su victoria, apoderarse y mantener el orden en sus territorios ocupados, suprimiendo todos aquellos que eran peligrosos y que ellos, sin distinciones de ideologías, llamaban comunistas. Comunistas eran los creyentes católicos que se alzaban contra ellos, comunistas eran todos aquellos que a la oreja decían  -los nuestros volverán-, comunistas eran todos los que tenían fe en la victoria de la democracia, comunistas llamaban a todos que no pensaban como ellos.

A penas había transcurrido media hora cuando, a la puerta de la alcaldía, apareció el alguacil, nervioso -¿Qué ocurría en el pueblo?-. Pronto iban a enterarse los vecinos, atemorizados, a medida que del trabajo llegaban y se encerraban en sus casas, pensado, sin duda, en el terror que inspiraban aquellos pájaros de mal agüero -los invasores-.

Con voz mal asegurada, el alguacil pregonaba en cada esquina un bando para dar confianza a los vecinos del pueblecillo y el cual, sin preámbulos de ninguna clase y con tono amenazador, redactado por orden del oficial, decía: -Yo, Francisco  W. ordeno a todos los vecinos a que se concentren en la plaza a las doce del mediodía de hoy, aquel que se desoiga mis órdenes será castigado con los rigores que la guerra exige-. Ni más ni menos, decía aquel pregón.

La voz del alguacil no estaba muy segura pregonando por todas las esquinas, aquellos pobres campesinos, aterrados, se dirigían hacia la plaza -¡había que obedecer!-.

Entre tanto, en una casita humilde, dos seres abrazados pronto se separaron, eran una viejecita y su nieto. Sin que aun despuntase barba, en sus ojos se reflejaba la voluntad de no ser vencido, de no rendirse.

El traqueteo de la ametralladora no cesaba de oírse y, de vez en cuando, así como algún tiro aislado. El sonido repercutía largamente en el espacio, para luego quedar todo en silencio; el terrible combate había llegado a su fin.

En un lugar del valle.

Aquel día, durante dos horas consecutivas, un grupo de 16 hombres mandados por un bravo combatiente habían tenido en jaque un batallón entero de invasores, causándoles pérdidas considerables. Aquellos 16 hombres  solamente tuvieron un herido leve, ahora se retiraban por los senderos conocidos únicamente por ellos, mientras los invasores contaban y enterraban sus muertos, curaban sus heridos y de vez en cuando, con rabia, tiraban algunos tiros.

– ¿Habéis comprendido?-.


– ¡Sí!-, respondieron  de una sola voz aquellos 16 bravos hombres.

– Entonces, escuchad por último, cuando el enemigo aparezca de este lado del puente y solamente cuando el puente habrá saltado por los aires, fuego a discreción. Pero sobre todo no derrochéis las municiones, ya sabéis que cada balazo debe ser la vida de uno de nuestros opresores-.


– De acuerdo, jefe-. Volvieron a responder aquellos atentos combatientes sin uniforme.

– Bien, todavía nos queda una hora. Cada cual a su puesto de combate y ojo ser vigilante y escuchar la voladura del puente. Tú, José, vente conmigo, a nosotros dos incumbe darles el primer susto a esos « señores»-.

Rápidos, aquellos hombres desaparecieron entre las matas, de dos en dos, conscientes del deber que iban a cumplir. ¿Quiénes eran aquellos hombres cuyo jefe se había expresado con tan firmeza?, hombres sin uniformes y vestidos  de diferentes formas. Eran un grupo de guerrilleros que tenían que cumplir una acción contra el invasor. Soldados sin uniformes, admirados por los suyos, eran terroristas a los ojos de los…

El jefe, un muchacho de 22 años, de buena estatura, recio, “El Maño”. Siempre con la sonrisa en los labios y sin nada en la cabeza, vestido con un pantalón negro y amplio, una chaqueta de cuero marrón, de bandolera una metralleta y en sus bolsillos bombas de mano. Tal era aquel hombre que, el estado mayor de guerrilleros, le habían encomendado preparar una emboscada a los camiones de las fuerzas enemigas y que, según las informaciones recibidas, debían de pasar a las diez de la noche por el puente donde habían preparado la emboscada.

-¿Tienes miedo José?-.

-No, jefe… pero quisiera que ya hubiese transcurrido el combate-.

-Hombre, sí que tienes prisa-, respondió “El Maño” con una sonrisa.

Al mismo tiempo se pusieron a andar hacia el puente, uno de tras de otro y sin hablar. José estaba un poco  nervioso; a sus quince años ya sabía que la muerte no estaba muy lejos.  Mientras el “jefe”, con sangre fría y paso firme, marchaba entre las matas. Por fin llegaron a unos cien metros del puente y la carretera, entre unos espesas matorrales paró de andar, miró unos instantes a su alrededor y sacó un pequeño aparato de su mochila. Un aparato como el de los mineros que emplean para hacer estallar los barrenos. Lo dejó en el suelo, cogió dos hilos finos que estaban allí y los ajustó a dicho aparato. José, el ojo vigilante, estaba serio y no decía nada, se sorprendió al oír la explosión y una parte del puente voló justo cuando pasaron los dos camiones. Los soldados saltaron como pudieron, entonces “El Maño”, recordando sus palabras dijo:

-¡Adelante!- Fue el grito que, cual rugido de bestia salvaje, repercutió en medio de aquellos peñascos y grandes matorrales.

-¡Adelante!- Pues rugieron otras voces y el grupo de hombres se lanzaron contras los vehículos enemigos.

El tiroteo fue violento, los soldados no vieron a sus agresores, silbidos de balas, el ¡Ra-ta-tá!  de la ametralladora, las explosiones de las bombas de mano lanzadas por “El Maño” y sus hombres. El ataque duro poco tiempo, cinco o diez minutos, quien sabe… solo unos llantos… y fueron bajando de intensidad en el silencio de la noche. Los guerrilleros se pusieron de pie, se acercaron a los camiones volcados en la cuneta y recogieron las armas y municiones. Sus miradas iban hacia esos cuerpos sin vida, rostros jóvenes como si fueran soñando a una madre o una novia.

-¡Recoged todo y nos vamos!-,  dijo con voz rugosa el jefe.

-¿Heridos, algunos de vosotros?-

-¡Sí! dos, pero poca cosa-.

-Bien, todo fue conforme, hemos cumplido. ¡En marcha!-

Desaparecieron en el silencio de la noche, pensando en sus destinos para el día siguiente, pensando en sus esperanzas de ser hombres libres.

……………………………………………………………………..

Campos… campos…mañana fría de una noche  larga.  

Un grito se oye de repente:
-¡Cartas, cartas…!-

Y hay un rayo de ilusión en las caras
y una angustia de infinito en el alma
voz mágica del cartero
que a todos nos atenazas
con tu grito, siempre viejo

y siempre tan nuevo: ¡cartas!
Y llegan como palomas
blancas, verdes, azuladas.
Un misterio en cada una,
¿Fue un roce de pluma blanca?
¿Un beso caliente y suave?
¿Una negra puñalada?.

¡Ay!, cartas de los sin patria
¡Ay!, cartas de los refugios.

Un misterio desvelado 
el niño pequeño habla,
ya dice papa y mama
¡Qué sientes en la garganta!.

Refugiado, ¿Por qué lloras?
¿Por qué muerdes las palabras?

Es que lloras en él, el hijo
es la sangre que le llama
terribles claves ingenuas
disfraz de noticias trágicas
hijo querido sabrás
que tu hermano no está en casa
porque se fue con tu abuela.

Ya está clavada la daga
ya llegó hasta el corazón
con su punta envenenada.

Refugiado ¿Por qué lloras?
¿Por qué muerdes las palabras?
su hermano está con la abuela
y mi abuela está enterrada.

¡Ay! cartas de los sin patria
madre no llore por mí,
guarde siempre la esperanza,
que ya llegará algún día
en que pueda yo abrazarla.
¿Refugiado, ¿Por qué lloras?
¿Por qué muerdes las palabras?

El hijo escribe a su madre
una mentira dorada…
ya nunca la abrazará
con los brazos que le faltan.
Querido del corazón
que sola encuentro la casa,
sin ti, todo está vacío,
sin ti, ¡no me importa nada!.

Refugiado, ¿Por qué lloras?
¿Por qué muerdes tus palabras?

La hidromiel de los recuerdos
hoy, tiene saber amarga
calor de los senos tibios
tranzas sueltas en la almohada…

¿Cuándo? ¿pronto? ¿nunca?
tiemblan en ardores las entrañas
su voz , sus ojos , su boca,
y ¿dónde está la bien amada?

¡Ay! cartas  de los refugios,
¡Ay! cartas de los sin patria. 

Soñando está el refugiado
en el azul de la mirada.
¿Con los trigos de castilla?
¿Con Madrid la idolatrada?
¿Con el vergel de valencia?
¿Con las nieblas asturianas?
¿Con los prados de Galicia?
¿Con Sevilla la sultana?
¿Con Cataluña soñaba?
Soñaba, soñaba con Aragón.

Cada uno con su terruño,
y entre todos con la patria ¡España.., España!

Pero el ensueño se ha roto,
la sangre se sobresalta.

Un grito suena en la barraca 25
-¡Cartas!-  

Y un rayo de ilusión en las caras
y una angustia de infinito en el alma

¡Ay! cartas de los refugios. 
¡Ay! cartas de los sin patria. 

                                                                   Gracias a todas las miradas llenas de libertad.

Bujaraloz, Sector del frente


Bujaraloz, dentro del frente de Aragón, tuvo una gran relevancia durante la guerra civil española. El 25 de julio de 1936 llega a Bujaraloz la columna anarquista de Durruti – Peréz Farrás, que había partido de Barcelona el 24 de julio para avanzar hacia Zaragoza. Sin embargo, la columna es frenada en Pina de Ebro, lo que lleva a establecer, el 26 de julio, su cuartel General en Bujaraloz convirtiéndose en su propio sector del frente.

Bujaraloz, vista general. Campúa 1936-1939. Biblioteca Digital Hispánica

“Extraña vibración la que satina Bujaraloz. Suena aquí la trompeta ética de la Historia.”

Félix Martí Ibáñez (Impresiones de la Revolución, Frente y Retaguardia.
Solidaridad Obrera, 28 de agosto de 1936).

17 de julio de 1936

Tras la sublevación militar, la guardia civil de la localidad emitió un bando para requisar todas las armas de la localidad, manifestando su adhesión al levantamiento militar y declarando el estado de guerra. Incluso se desplazaron a La Almolda, el día 19 de julio, para destituir a su alcalde republicano Pablo Borderas y remplazarlo por Cristóbal Godina Asín.

Para evitar incidentes mayores, las mujeres de Bujaraloz entregaron las armas aprovechando que los hombres se encontraban realizando los trabajos del campo. Cuando regresaron, con sus herramientas de trabajo asediaron el cuartel donde se encontraban encerrados los guardias civiles.

Eladio Romero García recoge aquellos primeros días, Guerra Civil en Aragón (Editorial Pirineo) y El ejemplo de la columna Durruti: De milicianos libertarios a soldados del ejército popular de la república. El 21 de julio, los miembros de la guardia civil abandonan el puesto de Bujaraloz y se trasladan a Caspe. Sin embargo, al día siguiente varios guardias civiles y un cabo al mando de un sargento regresan a Bujaraloz. El testimonio de Antonio Barrachina, recogido por el corresponsal Carrasco de la Rubia en La Vanguardia, relata como hicieron un registro en el pueblo, deteniendo a cuantos hombres encontraban “Los llevaron a la puerta del cuartel y los tuvieron durante mucho rato de cara a la pared, bajo la amenaza de los fusiles. Un capitán de la Guardia civil, que había llegado un poco más tarde con otros guardias y con buen número de fascistas, les ordenó que al día siguiente estuviesen todos armados para luchar contra el enemigo; fue entonces cuando requisaron el autocar que conducía el joven Barrachina, obligándole a que se pusiera a sus órdenes.” Barrachina era el chofer del autocar que realizaba la línea de Bujaraloz a Zaragoza. Estuvo varios días a su servicio, llevándoles por distintos pueblos de la zona hasta que consiguió volver a Bujaraloz (LVG 13 de agosto de 1936). Otras fuentes citan como al mando del capitán Negrete detuvieron a tres campesinos y posteriormente fueron llevados a Zaragoza.

“El primer contingente de la Columna Durruti llegó a Lérida el día 25 de julio de buena madrugada. Allí los milicianos fueron informados de que los fascistas y la Guardia Civil se habían adueñado de Caspe, por lo que algunos se dirigieron a aquella ciudad. A cuatro kilómetros de ella, en el puente de entrada, tropezaron con los guardias civiles insurrectos de Bujaraloz, que se desplazaban en el autocar de línea Bujaraloz-Zaragoza-Villalba que habían requisado.” Durruti en el laberinto. Miquel Amorós.

La Causa General  cita  dos guardias civiles que debieron pertenecer al puesto de Bujaraloz: José Marrulo Domingo, fusilado en La Almolda en 1936 y Vicente Villar Sánchez, fusilado en Castelserás, según testimonio.  

Bujaraloz, mayoritariamente del sindicato UGT, fue controlado por la población, constituyendo el primer Comité de Bujaraloz formado por la UGT. Aquel primer comité escasamente duró hasta el mes de septiembre, poco después de la llegada de las milicias anarquistas. (Expediente 5.909 AHPZ-J 005582-0013). El 23 de julio “A la llegada de los marxistas a la localidad”, la Causa General de Bujaraloz recoge como “Se ensañaron con las casas propiedad de los vecinos que más se habían señalado por su carácter o ideología derechista”; quizá podamos hablar de avanzadillas de milicianos. No obstante, desde La Almolda acudieron unas 23 personas para apoyar a los republicanos de Bujaraloz. El 21 habían declarado en la localidad huelga general, destituyendo al alcalde impuesto y requisando las armas del pueblo. A pesar de ello, a su regreso a La Almolda fueron recibidos a tiros viéndose obligados a refugiarse en Castejón de Monegros. 

Documentos correspondientes a Causa General del A.H.N. Subdirección General de los Archivos EstatalesMinisterio de Cultura. España.

Así, la Causa General de Bujaraloz, Rama Separada nº 253, relata algunos de los principales episodios que la población sufrió durante la guerra. De esta manera, el 24 de julio de 1936 “Fueron profanadas las iglesias, Santa Iglesia parroquial e iglesia de las Nieves, capillas públicas y ermitas, sacando los ornamentos e imágenes y quemándolos en mitad de la plaza”. En aquellos hechos participaron algunos vecinos de la localidad y milicianos, señala la misma Causa General. También debieron de producirse algunos hostigamientos a personas de derechas, como el caso de la maestra Feliciana García “tachada de fascista y cuyo marido era guardia civil y había muerto en la defensa de Caspe” (AHPZ_J 005582).

El 24 de julio de 1936, el párroco Eusebio Antolín Moliner fue asesinado por arma de fuego y, según la Causa General de Bujaraloz, fue encontrado muerto en la pared del cementerio. Otros asesinatos se produjeron el día 28 del mismo mes de julio de 1936, una vez entradas las milicias.

  • Calvete Samper, Agustín. La Almolda (Zaragoza), 34 años de edad.
  • Calvete Samper, Francisco. La Almolda (Zaragoza), 28 años de edad.
  • Costa Pérez, Juan. La Almolda (Zaragoza). A los 53 años de edad, labrador.
  • Olona Escuer, José María. La Almolda (Zaragoza). A los 32 años de edad, labrador.
  • Olona Escuer, Rogelio. La Almolda (Zaragoza). A los 26 años de edad, labrador.
  • Olona Olona, Ángel. La Almolda (Zaragoza). A los 25 años de edad, labrador.
  • Olona Olona, Pedro. La Almolda (Zaragoza). A los 24 años de edad, maestro.
  • Olona Samper, Santiago. La Almolda (Zaragoza). A los 46 años de edad, labrador.
  • Pelay Olona, José. La Almolda (Zaragoza). A los 34 años de edad, labrador.
  • Peralta Solans, Amado. La Almolda (Zaragoza). A los 17 años de edad, labrador.
  • Peralta Solans, Manuel. La Almolda (Zaragoza). A los 19 años de edad, labrador.
  • Peralta Taules, Elías. La Almolda (Zaragoza). A los 33 años de edad, labrador.
  • Peralta Taules, Jesús. La Almolda (Zaragoza). A los 31 años de edad, labrador.
  • Samper Samper, Mauricio. 42 años, labrador.
  • Val Olona, Mariano. La Almolda (Zaragoza) A los 31 años de edad, labrador.

También fueron encontrados algunos cadáveres en la pared del cementerio. Según la Causa General: “Fueron encontrados seis cadáveres más en las paredes del cementerio, cuyos nombres y señas particulares se desconocen. Únicamente se sabe que son uno natural de La Almunia que llevaba una pierna de palo. Otro de Mallen que se sabe que era requeté, otro de Fuentes paisano, los otros tres desconocidos. Todos estos son procedentes de los prisioneros de Quinto y Belchite. Aún existen datos de haber sido  fusilados tres  falangistas en este término municipal, sin poder encontrar sus restos. Estos tres fueron hechos prisioneros de la Sierra de Alcubierre en el mes de julio de 1937”.

El Expediente de Responsabilidades Políticas 5.909 (AHPZ-J 005582-0013) señala que fueron asesinados Pablo y Benjamín García “Y un sacerdote anciano de La Almolda”. Eladio Romero García, Guerra Civil en Aragón, apunta como “La represión ejercida costó la vida al párroco, a dos guardias civiles y a algunos derechistas.” Pablo y Benjamín García Mainar, ambos molineros de 35 y 17 años respectivamente, fueron fusilados. Pablo en agosto de 1936 en Caspe y Benjamín en julio, en las paredes del cementerio por negarse a luchar “con los marxistas”. Causa General de Bujaraloz.

“Se anotan dos víctimas: un chaval de 14 años, fusilado por orden de Durruti al encontrarle un carnet de ‘falangista’, y el cura párroco, que estando Durruti fuera, recibió un disparo a instancias de un miembro de un ‘comité antifascista’, que propuso: ‘¿Sois fascistas o qué, que aún no habéis matao al cura?” (Wikipedia, La Guerra Civil en Bujaraloz).

Mosén Jesús Franco Pallás, cura párroco de la localidad fue encontrado asesinado, con heridas de bala y abandonado en una partida de Bujaraloz. Contaba con 53 años de edad. Como fecha de su muerte figura el 18 de septiembre de 1936.

Fosa Común de Bujaraloz

En el cementerio de la localidad se encuentra la Fosa Común, inventariada por el Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés  (SIPCA): “La única fosa de la época de la guerra que hoy en día es claramente localizable en el término de Bujaraloz se encuentra en el interior del cementerio, muy cerca de la puerta de acceso y pegada a su muro exterior”. Al parecer, contiene un número indeterminado de “rebeldes ejecutados sumariamente por los republicanos tras haber caído prisioneros en el pueblo de Quinto de Ebro durante la batalla por Belchite. Sólo uno de ellos, un joven de la localidad ribereña de Mallén llamado Miguel Aragón Pardo que combatía en la 5ª Bandera de Falange, aparece identificado en la losa con su nombre y fotografía, aunque la inscripción no olvida mencionar la presencia de otros soldados desconocidas en esa misma fosa”.

Fuente: SIPCA.

Columna Durruti – Peréz Farrás

Mientras Durruti inspeccionaba el cuartel abandonado de la Guardia Civil, sonó el teléfono. Descolgó el auricular y contestó: «¡Aquí Durruti!». Eran los guardias civiles de Monegrillo que, al oír su voz, no pararon hasta Zaragoza.” Miquel Amorós, Durruti en el laberinto.

La columna Durruti – Peréz Farrás, formada por unos 2.500 por milicianos anarquistas, se estableció en Bujaraloz, operando en el denominado Sector de Bujaraloz de la circunscripción centro del Frente de Aragón. Al mando de la columna Enrique Peréz Farrás, como jefe militar, y José Buenaventura Durruti Dumange, como jefe político. Al norte, el Sector de Alcubierre bajo el mando de la circunscripción norte con el coronel Villalba y al sur, por Caspe, la columna Sur Ebro dirigida por el cenetista  Antonio Ortiz Ramírez.

Llegaron a Bujaraloz el 25 de julio. Sin embargo, la columna Durruti-Pérez Farrás continuó su avance hacía Pina de Ebro, en su cometido de llegar a Zaragoza, concentrándose entre Bujaraloz y Pina de Ebro(LVG, 31 de julio de 1936).  No obstante, con los primeros intentos de tomar Pina del Ebro y Osera, a partir del 27 de julio de 1936, la columna sufrió una desbandada de sus milicianos ante el ataque de la aviación enemiga. “Se produjo tal desbandada que la columna se dispersó completamente, quedando en Bujaraloz tan sólo doscientos milicianos” Miquel Amorós. Durruti en el laberinto. Una retirada desorganizada que obligó a Durruti a intervenir “Antes de retroceder hay que morir”. Durruti pronunció uno de sus célebres discursos para la historia, desde el balcón del recientemente instalado Cuartel General en Bujaraloz, entre finales de julio y principios de agosto de 1936.

A los que han corrido hoy, impidiendo a la Columna avanzar, yo les pido que tengan el coraje de dejar caer el fusil para que sea empuñado por otra mano más firme… Los que quedemos proseguiremos nuestra marcha. Conquistaremos Zaragoza, libertaremos a los trabajadores de Pamplona, y nos daremos la mano con nuestros compañeros mineros de Asturias y venceremos, dando a nuestro país un nuevo mundo. Y a los que vuelvan, después de estos combates, yo les pido que no digan a nadie lo que ha ocurrido hoy… porque nos llena de vergüenza. (Discurso en Bujaraloz (B.Durruti))

Aunque parece ser que, nadie entregó su arma, Miquel Amorós recoge el testimonio de Manuel Lozano Guillén, Apuntes incompletos de mi vida, escritos en la cárcel de Las Capuchinas de Barbastro (1941), Centre d’Estudis Llibertaris Federica Montseny, Badalona, 2011: “Durruti, ante tal situación, da orden de que todo aquél que no se viera con coraje para empuñar las armas las dejase en la plaza, dándoles de plazo aquella tarde para que desaparecieran de dicho pueblo; aquél que no lo hiciese precisamente aquella tarde ya no podría hacerlo. Todos aquellos que tomaron la guerra como un deporte se precipitan a abandonar sus fusiles y montan en camiones que salían de Bujaraloz hacia Barcelona. Los fusiles son entregados a los campesinos que se presentan procedentes de varios puntos de la provincia.”  Lozanofue fusilado en 1945 (Miquel Amorós. Durruti en el laberinto).

Rosa María Aragüés Estragués (El éxodo de los niños republicanos en la guerra civil española: Primitiva Francés Casanova, 1936-1939. UNED), fecha la toma de Bujaraloz, Sástago, La Zaida, Velilla de Ebro y Gelsa el 27 de julio. “El día 5 de agosto establecían una línea defensiva a lo largo de la carretera del Bajo Aragón; desde Quinto de Ebro a Perdiguera. El 8 de agosto con la toma de Pina y Osera se establece el frente a sólo 30 kilómetros de Zaragoza. La segunda columna, mandada por Antonio Ortiz, debía actuar sobre la provincia de Teruel. Entrando por el extremo suroriental avanza hacia Bujaraloz, toma La Almolda cruza el Ebro y recupera Caspe. El frente quedará asentado por este lado desde la sierra de Alcubierre hasta el alto valle del Jiloca.”

Los prismáticos muestran una lejanía desierta, sin perfil humano ni rumor de voces, un desierto de remembranza africana con alguna casuca de madera y yeso, desde la cual —Imagen fugaz de la “kasbah” árabe— una joven campesina, rubia como una espiga de trigo, nos sacude un saludo proletaria Peñalba.

La emoción Impele al galope nuestro pensamiento a una velocidad mayor que la del raudo vehículo que nos conduce. Después, más casitas polvorientas; callecitas estrechas y pedregosas, autos en formación, patrullas armadas y una masa de milicianos que pasea por los contornos del poblado: Bujaraloz.

Plaza Mayor del pueblo. Doscientos o trescientos milicianos sentados en los soportales o paseando. Monos azules como pedazos de cielo sucio; camisas rojas; mozos vigorosos con el pañuelo rojinegro arrollado a la frente, prestándoles estampas de pirata; milicianos inquietantes de ojos graves y recio caminar; algunos naturistas semidesnudos, pero con d fusil al hombro; rubios extranjeros enamorados de la libertad. Todos ellos, guerreros románticos del ideal.

Félix Martí Ibáñez (Impresiones de la Revolución, Frente y Retaguardia. Solidaridad Obrera, 28 de agosto de 1936)

La columna ocupó desde la sierra de Alcubierre hasta el Ebro en un frente de unos treinta kilómetros “Entre los que su enorme fuerza está repartida de una manera admirable. Los asesores técnicos de la misma, siempre de acuerdo con el Comité de guerra, hacen un trabajo de organización perfecta, siendo secundados con grandes ánimos por todos los grupos y centurias” (Solidaridad Obrera, 16 de agosto de 1936).

En agosto, el brigada de artillería Castillo se incorpora como ayudante de Pérez Farrás (LVG 1 de agosto de 1936). El 6 de agosto se entierra en Lérida al miliciano Ludovico Lloret Mor, fallecido a consecuencia de las heridas recibidas en el frente de batalla con la columna del comandante Pérez Farras (LVG, 7 de agosto de 1936).

En el mismo mes de agosto, el corresponsal Carrasco de la Rubia describe su crónica por el frente: “Los hombres están atareados en distintas faenas; unos lavan la ropa, otros limpian cuidadosamente las armas, guisan, e incluso algunos grupos juegan a fútbol en las eras en donde ya se ha efectuado la trilla”. Durante su recorrido se encontró con el reportero gráfico Enrique Solsona, en compañía de Alorda, redactor de «La Noche» (LVG, 15 de agosto de 1936).

Pronto, las desavenencias entre Pérez Farrás y Durruti acabaron desplazando a Peréz Farrás a retaguardia, donde ejerció cargos burocráticos. Con el tiempo, Pérez Farrás ha quedado relegado tras la relevante figura de Durriti, nombre que ha trascendido a nuestros días y por el que se recuerda la columna. Enrique Pérez Farrás murió exiliado en México en 1949.

El Aeródromo de Bujaraloz

El Coronel Sandino, Felipe Díaz Sandino, pionero de la aviación militar española aterrizó en Bujaraloz a los pocos días de ser ocupado: “Este mediodía, después de haber recorrido todo el frente aragonés, batiendo con fuego de ametralladoras y bombardeando todos los grupos que se observaban, he aterrizado en Bujaraloz, donde he saludado a los señores Pérez Farrás y Durruti y sus fuerzas, las cuales, están luchando con un entusiasmo indescriptible.” (Teniente Coronel Sandino. LVG 28 de julio de 1936).

Como jefe de la 3ª Escuadra aérea, con base en El Prat de Llobregat, el coronel Sandino,  defendió la república junto a su aviación. Por aquel entonces, Bujaraloz contaba con una pequeña pista de aterrizaje. Amadeo Barceló, Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz, da cuenta de su existencia: “Durante la guerra se utilizó solo ocasionalmente, pues al llover se hacía impracticable. Se emplearon otros dos aeródromos, el “Saso” y el del “Campo del Molino”, este último situado al lado de San Antón y del cementerio. Fue utilizado en alguna ocasión por los llamados «aviones nocturnos».”

De acuerdo con la relación de Regiones Aéreas, La aviación de la república 1936-1938, el aeródromo eventual de las FARE (Fuerzas Aéreas de la República Española), estuvo situado en las cercanías de Bujaraloz en la carretera de Lérida a Zaragoza (actual N-II). Con la caída del frente de Aragón fue escasamente utilizado. También en Candasnos se ubicó un aeródromo, en una llanura en las cercanías de la población: “Construido por los republicanos, fue poco utilizado por ellos. Por su parte, los “nacionales”, a finales de 1938 establecieron en él una base de la aviación legionaria italiana de un escuadrón de 12 aparatos Romeo Ro-37 bis de reconocimiento y bombardeo ligero, bajo el mando del Maggiore (Mayor) Achenza”.

En el Archivo Municipal del Ayuntamiento de Barcelona, entre sus fondos, aparece una fotografía con la descripción “Llegada de un avión al aeródromo de Bujaraloz, al frente de Aragón”. La instantánea responde al fotógrafo Bargalló, julio de 1936.

No está documentado, pero pare que hay indicios el piloto Romà Busquets Gelabert debió de ejercer como comandante del aeródromo de Bujaraloz. Anteriormente fue uno de los 50 pilotos del aeródromo del Prats que se desplazaron al aeródromo de Sariñena. Romà realizó misiones de observación y enlace hasta que recibió la orden del coronel Sandino de desplazarse al aeródromo de Bujaraloz: “Junto al piloto civil Josep Maria Ferrater Bofill, para dirigir la construcción de un aeródromo auxiliar, al servicio de la columna Durruti, y de asumir el mando del mismo”.

  • En enero de 1938 quedaban siete aviones operativos y tres en reparación estacionados en Aragón, Bujaraloz. La aviación en la Guerra Española / V Jornadas de Historia. Militar.
  • Al comenzar la batalla de Aragón el 9 de marzo del año 1938 este frente estaba defendido por la primera escuadrilla de moscas y las primera y segunda de chatos, desplegadas en Caspe y Bujaraloz. La aviación en la Guerra Española / V Jornadas de Historia. Militar.

Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Reportaje n.º 1.

“Posiblemente hay pocas imágenes tan emotivas de nuestra guerra civil como la marcha de la Columna motorizada Durruti por la carretera de Bujaraloz a Pina, mientras suenan los compases de A las barricadas”, describe el aragonés José Manuel Claver Esteban, experto en cine y profesor  de cine Español contemporáneo en la Facultad de Filología de la Universidad de Sevilla. “Imágenes de los milicianos saludando, con banderas e inscripciones anarquistas, con todo un despliegue iconográfico revolucionario”. (La evolución del discurso fílmico anarquista a través de los documentales rodados en Aragón durante la Guerra Civil José Manuel Claver Esteban).

El documental fue producido por la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT), Sindicato de Espectáculos Públicos de Cataluña (1936) y constituye un testimonio audiovisual excepcional en sus tres reportajes que componen la serieAguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Junto al documental La Batalla de Farlete, CNT-FAI, SUEP, 1936; el reportaje Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón nos acercan a aquellos escenarios bélicos del sector de Bujaraloz. 

Créditos del documental: Fotografía: Adrián Porchet, Pablo Willy. Comentario: Jacinto Toryho. Locución: José Soler. Sonido: J. Bosch Ferrán. Adaptación y Dirección musical: Dotras Vila. Estudio: La voz de España. Laboratorio: Cinefoto. Duración conservada: 79’52”. Versión: castellana. Filmoteca Nacional, Madrid.

El Comité de Guerra: Cuartel General

El Cuartel General, del Sector de Bujaraloz, se instaló en casa Rozas, actual plaza Mayor, el 26 de julio de 1936. Actuaba como oficina del Comité de Guerra de la columna y desde ella se llevaba el control “De todo lo que concierne a la buena marcha de la columna”.  La oficina del Comité de Guerra iba con la columna, Solidaridad obrera 16 de agosto de 1936, “Instalada en el mismo grueso de la misma, puede realizar su labor con la máxima efectividad”. Así, el Comité de Guerra se encargaba de advertir, a través de sus delegados, las órdenes del Comité Central. Todo bajo el mando del general Pozas y su Jefe de Estado Mayor, el coronel Antonio Cordón.

Amadeo Barceló, Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz, describe las estancias del antiguo Cuartel General: Dentro de la vivienda se accedía, y se accede, a un pequeño patio. Al frente las escaleras. Tras ellas, tomando el pasillo de la derecha, la primera habitación izquierda es la que usó Durruti como su cuartel general”.

En la oficina del Comité de Guerra la actividad es constante. Desde aquí son atendidos todos los ruegos y peticiones, llevándose además el control de todo lo que concierne a la buena marcha de la columna.

El trabajo es abrumador, y durante el día y la noche no cesamos de hacer vales y autorizaciones, todo ello justificado y perfectamente controlado, para asuntos que conciernen

directamente a la buena marcha de los milicianos. Todo el peso de esta organización en lo concerniente a las autorizaciones, va a cargo de la compañera Mimí, que lo es del camarada Durruti. A no ser por ella, perfecta mecanógrafa, esta labor sería mucho más lenta y menos efectiva.

El trabajo en esta oficina es constante, y nos vemos obligados, cuando comemos, a hacerlo en las mismas mesas de trabajo, pues es verdaderamente imposible poder comer sin haber de extender algunos vales o una autorización.

Agregada al Comité de Guerra, funciona la oficina de control y libramiento de tarjetas de identidad a los milicianos. La compañera Pilar Brundi es la encargada de su control.

Una de las labores más pesadas es el servicio de guardia en los teléfonos instalados en el Comité Central. Durante el día, la labor queda muy repartida, pero por la noche, mientras los componentes de este Comité duermen, uno hace guardia. Esta guardia es permanente, y tan pronto es Durruti, Miguel, Ruano. Mimí u otros componentes los que la montan. A veces, incluso soy yo o uno de los telefonistas que marchan con la columna.

No hay parte o aviso que se quede sin respuesta y que no sea cursado inmediatamente por el servicio de telégrafos o por los coches de guardia.

P. Bargalló. Solidaridad obrera 16 de agosto de 1936

En agosto del 36 el doctor Félix Martí Ibáñez llegó a Bujaraloz y visitó el  Cuartel General. Tras la mesa, atestada de notas, encontró a Durruti recogiendo entre sus manos todos los hilos de la organización bélica; amablemente los recibió. (Impresiones de la Revolución, Frente y Retaguardia. Solidaridad Obrera, 28 de agosto de 1936).

Con Barbastro se estableció “Un perfecto enlace con las fuerzas de Barbastro consolidando en todo momento las líneas alcanzadas” LVG, 21 de octubre de 1936.

En el Cuartel General prestó sus servicios el sacerdote Jesús Arnal, natural de Candasnos. Jesús Arnal, considerado el secretario de Durruti, se describía como “sólo un escribiente en el despacho de la columna”. En verdad, su relación fue breve y apenas duró escasos tres meses desde casi el inicio de la guerra hasta la muerte de Durruti. En la columna ejerció labores de intendencia, de alistamiento y de organización de la milicia. “También, pasadas ya unas semanas de su incorporación, otras misiones como la localización y el envío a Barcelona en vagones de tren precintados desde Sariñena de las mujeres que convivían con la columna -“el aumento de las enfermedades venéreas causaba más bajas entre sus miembros que las balas enemigas” (El cura que mandaba en la columna Durruti. Eduardo Bayona citando a José Luis Melero).

Amadeo Barceló, describiendo el Cuartel General, matiza sobre Durruti: “Ni siquiera dormía allí, sino en una casa del llamado “Barrialto” (calle Alta, Barrio Alto) que no ha sido localizada”. Durruti y otros altos mandos de la columna se alojaron en casa de Florencio Barrachina Arcal, vecino de Bujaraloz que ejerció de secretario del primer Comité y Delegado de Abastos. Tras la contienda, Florencio fue sentenciado a pena de muerte.  (Expediente 5.909 AHPZ-J 005582-0013). El mismo expediente de responsabilidades políticas recoge como el mismo Durruti sirvió para la protección de personas consideradas de derechas “Gracias a su desprendimiento con Durruti pudo tener con éste ese gran ascendiente que aprovechó para salvar y favorecer a los elementos amenazados del pueblo consiguiendo, con su influencia y llegando a arriesgar su vida, que en su pueblo no se cometiese ese número de crímenes elevados característicos de la región aragonesa”.

Aunque también se cita que Durruti tuvo su cuartel general en la venta de Santa Lucía, en la carretera de Bujaraloz a Pina (N II, km 372). Una guerra con perfil de toro Aguiluchos de la FAI y perfume a camionero en el corazón de Los Monegros. (Plàcid Garcia-Planas. LVG, 8 de diciembre de 2006). Miquel Amorós, Durruti en el laberinto, describe en una ocasión al Cuartel General como dos barracones de madera que hacían de cuartel general situados en el lado izquierdo de la carretera a Zaragoza”.

Servicio Postal

Para la distribución de la correspondencia, en el frente aragonés se crearon los Servicios Postales Móviles adscritos a las Milicias Antifascistas. Para ello se establecieron Estafetas Móviles servidas por funcionarios técnicos de Correos en diferentes puntos, entre ellos Bujaraloz: “Primero: Alcubierre, para el sector Norte-Nordeste, enlazado con los servicios propios de la Estafeta fija de Barbastro- Bujaraloz, por el sector centro, enlazado con Barcelona con autos directos y ferrocarril desde Lérida. Segundo: La Puebla de Híjar, estación, enlazado con Bujaraloz, para la comunicación de los sectores de Centro y Norte, con Caspe, para la comunicación con Barcelona por ferrocarril y con Híjar y Alcañiz para la comunicación con Levante (LVG, 18 de agosto de 1936).

Logística del frente

El frente requirió de un servicio de abastecimiento, sobre todo de provisiones y víveres. Principalmente el abastecimiento se realizó desde Cataluña pero también desde Aragón. Frutas, hortalizas, conservas.., “cosas que no existían en estas llanuras aragonesas” (Solidaridad Obrera, 16 de agosto de 1936).

Los Sindicatos, especialmente de Cataluña, se organizaron para recoger y enviar material al frente: víveres, ropas, monos, mantas… Como ejemplo, Solidaridad Obrera, 16 de agosto de 1936, destaca la labor del Sindicato de las Artes Gráficas que diariamente, y por mediación del coche de Solidaridad Obrera, llevaba los periódicos y volvía con la información del frente.

Jesús Anal, el cura secretario de Durruti, relató como la columna contaba con autonomía económica “Compraban en los pueblos de Los Monegros y La Hoya al precio de mercado el cereal que revendían poco después en la zona levantina, donde cotizaba al alza por su escasez. Los camiones regresaban con frutas y verduras y con dinero suficiente para comprar más trigo, y otros artículos como ropa o tabaco, relató a Enzesberger” (El cura que mandaba en la columna Durruti. Eduardo Bayona).

El documental “Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Nº1” de la CNT queda reflejado como se abastecían de carne con las cabezas de rebaños de la zona. Incluso improvisando un matadero a pleno aire libre. Mariano Arcal Solanot, pastor de 67 años de edad y afiliado a la CNT,  fue el  encargado del matadero “Para hacer entrega de pieles y despojos del ganado que se sacrificaba” (AHPZ_J 005582).

  • Ha salido el convoy de víveres organizado por la Comisión de Abastecimientos, con destino al frente de guerra de Zaragoza. Lo forman seis camiones repletos de víveres, tabaco, alpargatas, vinos, etc. De distintos pueblos de estas comarcas se han enrolado en el convoy varios camiones de víveres, igualmente destinados al frente aragonés. La caravana se dirige a Bujaraloz, donde se encuentra la columna Durruti-Pérez Farras. La Comisión de Abastecimientos ha recibido el día 21, donativos en metálico por valor de 965 pesetas, las cuales serán entregadas a los milicianos que luchan en el frente.”  (LVG 23 de agosto de 1936).
  • La Comisión de Aprovisionamientos ha recibido de diferentes pueblos de estas comarcas gran cantidad de mercancías destinadas a los milicianos que luchan en el frente. Estos víveres serán enviados a Caspe y Bujaraloz, formando la sexta expedición organizada por la Comisión referida (LGV, 20 de octubre de 1936).
  • En Gelsa se estableció la brigada de matanza para el aprovisionamiento de carnes y sus derivados en el frente de guerra (LVG, 15 de diciembre de 1936).
  • Todos los días llegan verdaderas caravanas de víveres, procedentes de todos los puntos de Cataluña y de Aragón (Solidaridad Obrera 16 de agosto de 1936).

El Comité de Abastos abastecía a los nuevos milicianos que iban llegando  de “Los elementos necesarios para comer y vestir”. Luego, en la armería se les entregaba el armamento y las municiones. Todos los incorporados recibían formación en retaguardia, se les instruía en el manejo del fusil, “Y se llevan a cabo pequeñas marchas por el monte que, además de ensayar en el reconocimiento del terreno, sirven para hacer el reconocimiento de algunos puntos sospechosos” (Solidaridad Obrera 16 de agosto de 1936). Llegaban a Bujaraloz de distintos pueblos de España, principalmente de Cataluña y Aragón. Miquel Amorós, Durruti en el laberinto, recoge la reseña aparecida en la Soli: “Casi todos llegan desarmados, sin mantas ni provisiones. Inmediatamente de su llegada son incorporados a las centurias que no están completas, y se procede a la formación de nuevos grupos y centurias” (P. Bargalló, «Un día en el Cuartel General», Solidaridad Obrera, 16 de agosto de 1936).

Entre los refuerzos, Solidaridad Obrera cita a 300 milicianos de aviación. También, señala como constantemente van llegando “técnicos en artillería, infantería y demás especialidades en guerra”. 

Parque de automóviles

Un grupo de mecánicos se dedicó a reparar y mantener los vehículos, estableciendo un parque de automóviles y taller de reparación en Bujaraloz. Fueron muchos los vehículos que movilizaron, entre automóviles, camiones y autobuses, además muchos fueron reforzados y acorazados por los mismos obreros. “En esos días (Finales de julio) la columna se preocupó de tener bien organizado el Cuerpo de Tren con el auxilio de obreros del Sindicato del Transporte (sección de taxistas), que montaron un taller mecánico en Bujaraloz, y de paso se desplegó por los pueblos cercanos de Castejón, Valfarta y La Almolda.” Miquel Amorós. Durruti en el laberinto.

Amadeó Barceló cuenta como Durruti utilizaba un coche descapotable marca Renault “Fue armado con una ametralladora instalada en el taller bujaralocense Enfedaque. Todavía pueden verse los impactos de las balas en la fachada de la ermita de San Antón hechos al probar la ametralladora desde la puerta donde estaba el taller.” Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz.  

  • Jaime Blanco Casanova, carpintero; formó parte del Comité de Control constituido en la casa «Ford», que le encargo de una sucursal en Bujaraloz, donde estaba la Columna Durruti. Iba siempre armado de pistola (LVG, 17 de mayo de 1939).

María Ginestà

La joven miliciana María Ginestà ejerció de periodista y de traductora del corresponsal de Pravda Mijaíl Koltsov. Ambos estuvieron en Bujaraloz el 14 de agosto de 1936, cuando Mijaíl Koltsov se entrevistó con Durruti. Por encargo del PSUC, María Ginestà ejerció de traductora de Mijaíl Koltsov, un corresponsal soviético considerado, posiblemente, agente de Stalin en España.

Marina Ginestá, Durruti y Mijaíl Kolstov en Bujaraloz, 14 de agosto de 1936 – Foto EFE 

“Bujaraloz está totalmente cubierto de banderas rojinegras, con decretos, firmados pro Durruti, pegados a las paredes o, simplemente, con carteles. Durruti ha ordenado esto y lo otro. La plaza de la villa se llama Plaza de Durruti”. Mijaíl Kolstov Diario de la Guerra de España Ed. Ruedo ibérico, 1963.

A finales de agosto/primeros de septiembre Miravitlles, miembro del Comité de Milicias y encargado de su Sección de Propaganda,  Ilya Ehrenburg,  corresponsal de Izvestia y agente de Moscú y el periodista de La Noche José Pomés visitaron Bujaraloz. Miquel Amoros señala que cenaron con Durruti y Carreño “En la Venta Monzona, que hacía al mismo tiempo de cuartel general y almacén de víveres”.

Novedades en el frente

  • Comunica Durruti, jefe de la columna que opera en Bujaraloz, que el enemigo ha replicado en algunos lugares de aquel sector; pero sin ocasionar bajas. Nuestras fuerzas realizan acción intensa den fortificaciones en las avanzadas establecidas en varios kilómetros de los pueblos ocupados. LVG, 29 de agosto de 1936.
  • En el sector de Bujaraloz ha sido rechazado por completo el intento de avance enemigo. LVG, 4 de septiembre de 1936.
  • En el sector de Bujaraloz se han pasado a nuestras filas setenta soldados con fusiles, tres ametralladoras y veinte caballos. LVG, 11 de septiembre de 1936.
  • Sector Bujaraloz. En este sector no ha habido en el día de hoy ningún combate. Nuestras posiciones conquistadas últimamente se encuentran tan fortificadas que el enemigo desiste ya de toda ofensiva. Han volado algunos aviones facciosos sobre nuestras posiciones, y sin emprender ninguna iniciativa de ataque han continuado su marcha a gran altura. LVG, 15 de septiembre de 1936.
  • La Guardia Urbana. Más de noventa guardias urbanos que luchan en los sectores de Bujaraloz, Tardienta, Angues, Barbastro y en otros lugares, así coma la de los motoristas de circulación y policía urbana, que también prestan servicio en varios frentes de combate. LVG, 16 de septiembre de 1936.
  • SECTOR BUJARALOZ: Hoy ha volado sobre Pina un avión enemigo. Al que nuestras Milicias han puesto en fuga con un nutridísimo fuego de ametralladora. Se siguen fortificando las posiciones, y nuestras fuerzas, tienen una moral elevadísima. Todo el sector, sin novedad. LVG, 18 de septiembre de 1936.
  • En el sector de Bujaraloz, nuestra aviación ha volado sobre las líneas enemigas, bombardeando intensamente las posiciones avanzadas y causando grandes destrozos al enemigo. También se han llevado a cabo trabajos de fortificación. LVG, 19 de septiembre de 1936.
  • En el amplio Sector de Bujaraloz una tensa calma se fue manteniendo, con distintas incursiones aéreas por parte de los dos bandos y con cierta actividad de tiroteos de fusil y ametralladoras, artillería, bombardeos y cañonazos principalmente en las zonas de Fuentes de Ebro, Pina de Ebro, Osera, Quinto… En estos meses se produjeron diferentes avances y retrocesos, hostigamientos de apenas escasos kilómetros, reconocimientos, incursiones, ataques… Se dedicaron verdaderos esfuerzos en fortificar posiciones, atrincheramientos, parapetos, mientras los continuos enfrentamientos iban produciendo heridos. Ambas aviaciones, además de bombardear continuamente sus respectivas posiciones enemigas, eran frecuentes en la realización de vuelos de reconocimiento.
  • “En el día de hoy, nuestra artillería ha bombardeado intensamente las posiciones enemigas. Nuestras fuerzas observaron que en la iglesia del pueblo de Quinto existía una gran cantidad de cañones y ametralladoras, desde donde se hacía un constante fuego; se colocaron las piezas de artillería en nuestras posiciones, y se comenzó un intenso cañoneo, el que dio por resultado la destrucción completa de la iglesia de Quinto” (LVG, 27 septiembre de 1936).
  • En el sector de Bujaraloz un ataque contra nuestras posiciones ha sido rápidamente cortado por las Milicias, obligando al enemigo a dejar 40 muertos en su huida (LVG, 7 de octubre de 1936).
  • En el sector de Bujaraloz nuestra artillería ha bombardeado todo el sector de Quinto (LVG, 11 de octubre de 1936).
  • Sector de Bujaraloz. Por el norte del sector se han cruzado algunos tiroteos con los núcleos facciosos, que han sido dispersados por nuestras fuerzas. En todo el frente, sin novedad. (LVG, 14 de octubre de 1936).
  • Por el Norte del sector, nuestras fuerzas dominan todo Monte Obscuro, desde donde se disuelven pequeñas concentraciones facciosas, procedentes de Perdiguera (LVG, 15 de octubre de 1936).
  • En el sector de Bujaraloz nuestras fuerzas continúan su persistente ataque en dirección norte, aclarando todos los reductos rebeldes y fortificandonuevas posiciones (LVG, 20 de octubre de 1936).
  • El avance hacía Zaragoza era el principal, llegando a situarse a escasos 12 kilómetros de la capital, La operación se ha llevado a cabo con el mayor éxito, habiendo quedado nuestras fuerzas situadas a 12 kilómetros de la capital, desino donde nuestra artillería tiene magníficos objetivos (LVG, 23 de octubre de 1936).
  • En Bujaraloz nuestra artillería ha bombardeado un convoy de los facciosos, destrozando dos camiones y ahuyentando al resto (LVG, 2 de diciembre de 1936).
  • En el sector de Bujaraloz fue sorprendida una descubierta de caballería facciosa, haciéndola huir desordenadamente sin poder recoger sus bajas (LVG, 5 de diciembre de 1936).
  • Sector Bujaraloz. En el avance efectuado se ha llegado a conquistar posiciones dominantes, situadas a 150 metros del pueblo de Villafranca del Ebro. En el recorrido de nuestras fuerzas hemos recogido numerosos cadáveres facciosos con armamento (LVG, 12 de diciembre de 1936).

Caridad Mercader fue una de las primeras milicianas herida en combate aquellos primeros días cuando la columna tomaba Bujaraloz y Pina. Afiliada al PSUC fue llegada a considerar la “Pasionaria catalana”. “Un mal día, la metralla facciosa, prodigada en un violento ataque aéreo, alcanzó a nuestra heroína, aquien hubo que retirar del campo de batalla con el cuerpo acribillado por once cascotes de metralla italiana. Fue internada en el Hospital de Lérida, y luego, en la Clínica Montserrat” (Crónica, Madrid. 1929. 21 de marzo de 1937). Con una estrecha vinculación con la URSS, Caridad fue madre de Ramón Mercader responsable del asesinato de León Trotski en su exilio mexicano.

Consejo Regional de Defensa de Aragón

El 6 de octubre de 1936, durante la celebración de sindicatos de la CNT, se constituyó el Consejo Regional de Defensa de Aragón. Dicha constitución se realizó en el Cuartel General de la columna en la localidad monegrina.

El 8 del mismo mes también se celebró una reunión importante de delegados de columnas. En dicha asamblea se decidió, en palabras de Del Barrio «suprimir al coronel Villalba y al comandante Reyes por hacer política marxista, y a mí  y a Trueba por hacer las maniobras políticas que arrastran al coronel y al comandante» (Miquel Amorós · Durruti en el laberinto. Citando «Cuartel General División Carlos Marx al Comité Militar del PSU-UGT», 8 de octubre de 1936, Fondo José del Barrio, Pavelló de la República, Barcelona).

Muerte de Durruti y la 26ª División Republicana

El argentino Lucio Ruano “sustituyó a Durruti como jefe en el frente en Bujaraloz cuando éste emprendió el viaje a Madrid” (Vademécum de la contienda. Víctor Pardo Lancina). Durruti se había desplazado a Madrid para ayudar a contener las fuerzas sublevadas, falleciendo, en oscuras circunstancias, el 20 de noviembre de 1936. Ruano continuó al frente de la columna hasta que, en enero de 1937, José Manzana, como delegado general de la columna en Aragón, aceptó la militarización convirtiéndose en la 26ª División Republicana. En mayo de 1937, Ricardo Sanz se hizo cargo de la División Durruti (LVG, 16 de mayo de 1937).

En la fachada del Cuartel General se colocó una placa en recuerdo de Durruti, lo recuerda Amadeo Barceló, Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz: “Recuerdo de Bujaraloz al valiente Buenaventura Durruti. En esta casa se instaló su Cuartel General el día 26 de julio de 1936 y, desde este lugar, inició su gloriosa campaña de reconquista para el pueblo, de las tierras aragonesas que cayeron en poder del fascismo”.  Además, la misma plaza mayor, donde se ubicaba el Cuartel General, llevó el nombre de Durruti.

“Nuestro gran Durruti no ha muerto. Su espíritu vive y perdurará entre nosotros, exteriorizándose este aserto en ocasiones como esta en que el pueblo de Bujaraloz rendirá un tributo a su memoria, colocando esta placa recordatoria en el lugar que fue cuartel general del bravo y ejemplar camarada que fue caudillo y hermano. El acto tendrá lugar en breve, no obstante haber dado la noticia muchos diarios, como si ya se hubiera realizado” (Nuevo Aragón, 5 de marzo de 1937).

Sobre el destino de la placa arrancada de la pared, tras la entrada de las tropas nacionales, Amadeo Barceló apunta: “Las fuentes orales aseguran haberla visto rota tiempo después, en una escombrera junto al Pozo del Hielo”.

Además, Amadeo Barceló recoge dos hechos curiosos y anecdóticos. Uno primero sobre la celebración de las fiestas mayores de agosto de Bujaraloz, para San Agustín: “En Bujaraloz se cuenta que la música corría a cargo de un piano que hacía sonar un miliciano. Previamente, Durruti había dado su consentimiento para la celebración de las fiestas: -“No hay ningún problema, pero serán en honor al compañero Agustín”-, contestó el líder libertario.”

El segundo hecho se refiere a la impronta que Durruti dejó en el pueblo: “De la presencia de Durruti y su columna en el pueblo no hay mal recuerdo, se portó bien. Unos milicianos habían robado un colchón y el propio Durruti los puso en la plaza, contra la pared de la casa donde tenía su cuartel general, e improvisó un pelotón de fusilamiento. No ordenó que los mataran, pero les advirtió diciéndoles que la próxima vez ahí mismo se acabaría todo», asegura. Añade que «Durruti era buena persona. Mosén Jesús, el cura de la localidad, fue llevado ante él. No ordenó que lo mataran, sino que le dijo que se quitase la sotana y vistiese de paisano»”.

Nuevas novedades en el frente

  • División Durruti. Todos los milicianos de esta División que se encuentran con permiso y que hayan terminado el plazo que se les concedió, se presentarán en el término de 48 horas en el Cuartel General de Bujaraloz. Caso que haya alguien que deje de cumplimentar esta disposición, se procederá inmediatamente a su detención y se le conducirá, en calidad de preso, a disposición del Tribunal Militar. (LVG, 18 de mayo de 1937).
Miquel Agulló Prados con su cámara Leica apunto de fotografiar al general Pozas.
  • General Pozas. Estuvo Pozas en Bujaraloz, en Pina, en Farlete, en Alcubierre. Los enterados saben que todo este sector se hallaba ocupado por lo que fue columna Durruti y hoy ha pasado a ser una división más (LVG, 10 de junio de 1937).
  • El 15 de agosto se efectuó la detención del desertor Luis Moñosa (LVG, 15 de agosto de 1937).
  • Lucha en Aragón. Intenso cañoneo en Monte Oscuro Bujaraloz, 15.  Por el sector de Monte Oscuro, las baterías leales han tronado con cierta intensidad, dificultando el aprovisionamiento en las avanzadas facciosas (LVG, 16 de septiembre de 1937).
  • Bujaraloz, 25. Escuadrillas de aviones facciosos han volado sobre esta zona llegando hasta las Inmediaciones de Cataluña (LVG, 26 de octubre de 1937).
  • Se sabe que unos soldados nacionales que fueron hechos prisioneros en una posición del frente de Aragón y que fueron conducidos a Lérida, fueron llevados a Bujaraloz, siendo asesinados una noche en la carretera a Gelsa (Nueva España, 28 de octubre de 1937).
  • La aviación leal sobre Zaragoza. Bujaraloz, 15.Tres aparatos leales se internaronayer tarde en territorio enemigo, orientándosehacia Zaragoza, a pesar del nutridofuego de los cañones antiaéreos enemigos. Mástarde, cumpliendo la misión que se les habíaconfiado, regresaron a sus bases sin que hubieransufrido el más ligero desperfecto (LVG, 16 de noviembre de 1937).
  • También se ha combatido muy duramente en el sector de Bujaraloz, donde nuestros soldados, que esta madrugada rechazaron un violento ataque de fuerzas de caballería enemiga, luchan con extraordinaria valentía (LVG, 26 de marzo de 1938).

Hospital de Sangre de Bujaraloz

En Bujaraloz se creó un Hospital de Sangre para atender heridos de guerra. Al principio, los primeros heridos fueron evacuados hasta que se instaló el hospital de sangre de Bujaraloz.  Amadeo Barceló, Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz, recoge como “Se ubicó en un antiguo hospital que ya existía en el pueblo, adosado a la ermita”. Amadeo describe el hospital a través del documental Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Nº1: “En su fachada, al lado de la lápida que rezaba Hospital, se aprecia, colgada, una sábana con una gran cruz (que se supone roja). El hospital hoy no existe, pues fue vendido por el Ayuntamiento y derruido para construir nuevos edificios.”

También lo menciona Eladio Romero García, Guerra Civil en Aragón (Editorial Pirineo), haciendo referencia a que llegaron a existir tres hospitales en la localidad: “Uno de sangre (en un edificio ya desaparecido próximo a la ermita de las Nieves), el antivenéreo (inevitable por convivir con los milicianos numerosa voluntarias deseosas de luchar, las cuales tuvieron que ser expulsadas por el propio Durruti ante los numerosos casos de infecciones venéreas) y el de casa Gros.”

En el documental de los Aguiluchos de la FAI, resalta Amadeo Barceló, se aprecia como  también aparece una bandera con una cruz en uno de los balcones de la casa de Gros, habilitada como hospital de enfermos “Donde atendidos por personal de sanidad militar, podían acudir a él tanto civiles como militares”. El tercer hospital que se habilitó fue el llamado “hospital de venéreas”, apunta Barceló, “Las enfermedades de transmisión sexual fueron un verdadero problema entre los milicianos”. Aquel centro hospitalario, Amadeo Barceló lo describe de la siguiente manera: “Era una casa grande, con patio descubierto y corredor alrededor de él, acristalado. Acabada la guerra, esta casa fue usada como escuela. Algunos de los que siendo entonces críos asistieron a ella todavía recuerdan el olor a Zotal que desprendía el interior (el Zotal era el desinfectante que usaban para los tratamientos antivenéreos)”.

La ermita de la Virgen de las Nieves, apunta Amadeo Barceló, fue usada durante la guerra como garaje de ambulancias.

El Comité de Milicias envió a Bujaraloz al doctor Joaquín Nubiola, Miquel Amorós en Durruti en el laberinto, “Éste se encontró con que para atender las primeras curas no tenía más que algodón y agua oxigenada. Durruti, rudo y «nada propenso a irse por las ramas», pero imperturbablemente optimista, le sugirió instalarse en el pueblo y confeccionar una lista con todo el material necesario. Cuando la tuvo mandó a Emilienne que la pasase a máquina y preparase cartas con peticiones a diversos sindicatos implicados: Sanidad, Madera, Fabril y Textil, Transporte, Distribución y Metalúrgico. Cuando lo tuvo todo listo se dirigió a Barcelona con el doctor Nubiola: En Barcelona, con el imponente cochazo —requisado al Marqués de Foronda, el mandamás de la Compañía de Tranvías de la anteguerra—, con los distintivos de la Columna Durruti en las portezuelas, pasé casi una semana en Barcelona, yendo y viniendo de un sindicato a otro, tratado como un compañero más. Las cartas firmadas por Durruti eran, para los compañeros responsables de cada sindicato, como si a un cristiano le hubiese escrito su propio Dios. A veces se oía una tímida exclamación: «¡Vaya con el compañero Durruti, vamos a tener que estar trabajando un año entero para su columna!»[…] Los barracones desmontables, los camastros, los armarios, los botiquines, colchones, mantas, el instrumental quirúrgico y todo lo demás empezó a llegar al frente en menos de dos semanas. Antes de que despuntasen los fríos del invierno aragonés ya teníamos montados los tan traídos y llevados dispensarios de campaña. Testimonio recogido por Eduardo Pons Prades, Realidades de la Guerra Civil, La Esfera de los Libros, Madrid, 2005. Miquel Amorós, Durruti en el laberinto.

En el hospital de medicina de Bujaraloz confluían todos los servicios sanitarios del sector, certificó el doctor Santiago Montserrat (jefe del servicio de psiquiatría en Lérida)  en su artículo Psiquiatría de guerra (Clínica Militar nº 1). En el hospital funcionó un servicio de psiquiatría de guerra que se mantuvo activo sobre unos cuatro meses, a partir de octubre del 36, atendiendo cerca de cien casos. Entre las pocas camas que había y no poder retener a los heridos complicó mucho la labor médica: “El número máximo de camas que teníamos ocupadas fue de 6 a 8, unas en habitación de dos y la otras en la salas generales. El tiempo máximo que reteníamos los enfermos era de unos 10 días”. Entre los diferentes casos, en el hospital de Bujaraloz aparece 1 caso de alcoholismo, 8 de epilepsia, 1 de esquizofrenia, 6 psicopatías (Incluidas las personalidades histéricas), 18 reacciones psicógenas, 3 oligofrenias y 6 casos oscuros, de los cuales 5 simulados y 1 neurológico. 

En agosto de 1936, el hospital fue visitado por el doctor Félix Martí Ibáñez, médico, psiquiatra, escritor y con el tiempo editor (Impresiones de la Revolución, Frente y Retaguardia. Solidaridad Obrera, 28 de agosto de 1936). Desde Barcelona, Martí Ibáñez se desplazó a Bujaraloz en un coche sanitario, transportando vacunas antitifódicas, tratamientos antivenéreos, suero antitetánico, dentífricos y medicinas varias. A su llegada, describe el hospital de sangre de Bujaraloz como una blanca casita de anchurosa entrada. “En el piso alto, las camas de los pacientes, albo refugio de dolor. Los heridos graves, de metralla y granada, son evacuados hacia Lérida. Aquí restan los enfermos y heridos leves. Sobre todo, la colitis de guerra, de origen mixto —aguas estancadas, deficiente alimentación y repercusiones emotivas—, causan algunos enfermos, por fortuna leves. La legión de paz de los enfermeros atiende a los pacientes, ayudados por dos médicos: nuestro fraternal amigo el doctor Santamaría, que desciende del coche que le trae del Hospital de Peñalba, tostado y alegre, y  el doctor Zapater, que le ayuda magníficamente en su tarea.”

El 18 de agosto de 1936, el médico cirujano Joaquim Boadella i Clota fue nombrado jefe de la circunscripción de Bujaraloz. Apropamet a la historia dels hospitals de la Guerra Civil (1936-1939) A L’Alt Urgell Casassas i Romero, Eva; Oniols i Perearnau, Lluís; Altimiras i Roset, Jacint

El hospital debió de contar con una pequeña biblioteca. Así queda reflejado en el reparto de libros a través de “La Oficina de reparto mensual de libros”, por encargo del Comité Central de Milicias, Servicios Sanitarios, regentado por Javier Escoda. En aquel mes se efectuó, entre otras remesas, 20 obras al Hospital de Sangre de Bujaraloz al igual que al Hospital de Sangre de Sariñena (LVG, 19 de agosto de 1936).

  • En  el  sector  Aragonés,  hay  establecidos  servicio  de nuestra  Institución,  en  Sástago,  con  personal  de  Comité Local  de Lérida  y  en Bujaraloz, Peñalba  Pina  y  demás  pueblos  alrededor,  está  servido  con  personal  de  Barcelona (Boletín Oficial de la Brigada Nº1, septiembre de 1936 nº 198 Cruz Roja).

El 21 de octubre de 1936, La Vanguardia da nota de una expedición del Socorro Rojo Internacional, que partió de Barcelona el 10 del mismo mes, con material, medicamentos y ropa con destino al frente aragonés: En Almuniente y Tardienta se dejaron también ropas y otros efectos. En el hospital de Bujaraloz, ropa interior para los enfermos, y finalmente, en Sástago, a pesar de hallarse excelentemente nutridos, dejaron material sanitario. Los instrumentos de cirugía de los antifascistas de Perpiñán fueron repartidos entre los médicos de La Granja, Las Casas, Almudiente, Tardienta, Sariñena, Bujaraloz y Sástago.”

  • Llamamiento a estudiantes. El Consejo de Sanidad de Guerra ruega que con la máxima urgencia se presenten en el departamento de Practicantes, avenida 14 de Abril. 401 principal los estudiantes de Medicina. Delfín Marti Segalá. José Castillo Perefia. Carlos Pascual Vesay y Francisco Planas Folguera. Máximo Alfonso Borras, practicante, y José Mª. Costa Viguer, médico, de Sabadell, deberán presentarse urgentemente en Bujaraloz (LVG, 9 de diciembre de 1936).
  • Reincorporación de milicianos. El Consejo de Sanidad de Guerra ruega la Inmediata reintegración a Bujaraloz de los milicianosMaría Cabanellas Planella, Daniel Vicente Benedicto, Antonio López Sánchez y Jesús Fernández Alvarez.
  • Consejo de Sanidad de Guerra. Llamamiento. Se ruega que se presenten inmediatamente en Bujaraloz, para reintegrarse a sus servicios, los sanitarios Martino Guerrero Gómez, Ramón Gulnovart Caubet, José Gugat Moix, Francisco Gómez Pérez y José Escola Ricart (LVG, 15 de diciembre de 1936).
  • Los sanitarios. Se ruega a tos sanitarios José Frigolé Dorca, Enrique Gimeno, Alfonso Moreno Herreros. Ángel Berenguel, Manuel Figueredo Rodriguez, Antonio Rodenas Moreno. Jerónimo Arnau Osete, José Román López, Gaspar Rodríguez Santos y Carmen Soy Roca, que se presenten inmediatamente en Bujaraloz (LVG, 16 de diciembre de 1936).

El Diario Oficial del Ministerio de la Guerra, el 22 de enero de 1937, publicó el destino de personal a diferentes centros hospitalarios.

Alféreces médicos provisionales

  • Enrique Aubeso Salles, 15 noviembre 1936, Hospital Medicina Bujaraloz.
  • José Costa Víguer, 29 julio1936, Hospital Medicina de Bujaraloz.
  • Francisco Ladaría Caldetey, 3 octubre 1936, Hospital Medicina de Bujaraloz.
  • Rogelio Llagostera Llagostera, 2 septiembre 1936, Hospital Medicina de Bujaraloz.
  • Santiago Monserrat Esteve, 30 septiembre 1936, Psiquiatría, Bujaraloz.
  • Francisco Montaner Riera, 24 octubre 1936, Tisiología, Bujaraloz.
  • Miguel Moragas Pous, 17 agosto 1936, Hospital Sangre Bujaraloz.
  • Francisco Moran, ídem, Hospital Medicina Bujaraloz.
  • José Muñoz Escoda, 18 noviembre 1936, Bujaraloz.
  • Ramón Molíns de Mur, ídem, id.
  • Francisco Mena de la Torre, id., id.
  • Joaquín Nubiola Sostre, 2 Octubre 1936, Bujaraloz.
  • Juan Saurí Rousseleí, 23 septiembre 1936, Hospital Sangre Bujaraloz.

Practicantes militares provisionales: Sector Centro

  • Emilio Serrat Villagrosa, 2 octubre 1936, Bujaraloz.
  • Alejandro Navarro Alaquian, 13 agosto 1936, Hospital Bujaraloz.
  • Francisco García, 2 octubre 1936, Hospital Sangre Bujaraloz.
  • Ladislao Pérez Pérez, 24 julio 1936 Hospital Sangre Bujaraloz.

En Farlete y Monegrillo se establecieron puestos de socorro, los alféreces médicos provisionales destinados en  enero del 37 fueron:

  • Emilio Barril Busqueí, 13 octubre 1936, Puesto de socorro de Farlete
  • Fidel Martínez Montes, ídem, Puesto socorro Farlete
  • Antonio Novellas Codina, 21 Octubre 1936, Puesto socorro Farlete.
  • Pascual Baringo Alcolea, 28 agosto 1936, Puesto socorro Monegrillo.
  • José Casarnada Faus, 2 octubre 1936, Puesto de socorro de Monegrillo.
  •  

En La Almolda y Peñalba también se establecieron hospitales, los alféreces médicos provisionales destinados en enero del 37 fueron:

  • José Ciria Domínguez, 29septiembre 1936, Hospital de Almolda.
  • Elias Esquerra Calvete, 13 septiembre 1936. Hospital de Almolda.
  • Pedro Arque Cuxart, 9 septiembre 1936, Hospital Peñalba.
  • Juan Colón Bragulat, 17 agosto 1936, Hospital de Peñalba.
  • José Polo Tomás, 2 septiembre 1936, Hospital Peñalba.

Fernando Sugrañes Castañeda falleció en el hospital de Peñalba a consecuencia de las heridas recibidas en el frente.  Maestro guarnicionero, auxiliar subalterno del séptimo regimiento de Artillería, anteriormente a la guerra prestó sus servicios en el cuartel de San Andrés. Formó  parte de la primera columna expedicionaria que partió a Bujaráloz, siendo auxiliar del comandante Pérez Farrás y Durruti “Quienes apreciaron en él grandes dotes de inteligencia y heroísmo”. Herido gravemente, fue trasladado a Péñalba “Donde falleció, a pesar de la rápida intervención quirúrgica llevada a cabo por los capitanes médicos Linares y Fidel Montes”. En su entierro “La comitiva fúnebre partió del Hospital Militar, presidiendo el duelo, además de los familiares del muerto, el practicante médico R. Feliu, llegado del frente aragonés en representación de Durruti y Pérez Farrás” (LVG, 19 de agosto de 1936).

La mala calidad del agua fue un gravísimo problema en el sector sur, especialmente en Bujaraloz, cuyas aguas fueron declaradas infectadas. También sucedió lo mismo en el Hospital de la Cruz Roja de Valfarta. Por lo que se estableció un sistema de aguas limpias y depuradas a través de camiones cisterna o cubas.

En el documental “Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Nº1” se ve la dificultades de higiene ligada a la escasez de agua y como los milicianos se asean en el mismo abrevadero de caballerías. “El lugar también ha sido identificado: se trata de el Pozo de la Bomba, donde las caballerías acudían para abrevar. Estaba y está (aunque reformado) situado entre las dos balsas que pueden verse al llegar al pueblo.” Amadeo Barceló, Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz.  

La colectividad de Bujaraloz

La colectividad en Bujaraloz fue conjunta CNT-UGT (Díez Torre, Alejandro R. Trabajando para la eternidad. Colectividades de trabajo y ayuda mutua durante la Guerra Civil en Aragón). La llegada de la columna cenetista fue decisiva y el 11 de agosto, Durruti publicó un bando aboliendo la propiedad y colectivizando los bienes de bujaralocinos. Aunque días antes, el 8 de agosto de 1936, según la Causa General de Bujaraloz fueron requisadas casas de vecinos, saqueadas tiendas, controladas existencias e incautadas maderas y existencias de harina.

BANDO

El Comité de guerra de la columna de Durruti, ateniéndose a los anhelos y necesidades del pueblo de Bujaraloz, dispone:

Primero. Que considerando la cosecha como algo sagrado para los intereses del pueblo trabajador y de la causa antifascista, las tareas para la absoluta recolección de ésta deben ser realizadas sin la menor pérdida de tiempo.

Segundo. Que todos los bienes que en calidad de frutos, ganados u objetos de transporte poseyesen los propietarios de filiación fascista pasen a ser propiedad del pueblo mediante el control del Comité del mismo.

Tercero. A partir de la aparición del presente bando queda abolida la propiedad privada sobre la tierra de los grandes terratenientes, pasando a ser patrimonio popular a tenor y en la forma que disponga el Comité del pueblo.

Cuarto. Todos los útiles de labranza, tractores, máquinas trilladoras, etc., de los propietarios fascistas son declarados propiedad del pueblo, bajo el control de la representación popular del mismo.

Quinto. Siendo la lucha armada de las milicias antifascistas la salvaguarda de los intereses y la vida del pueblo trabajador, los ciudadanos de Bujaraloz prestarán a éstas su apoyo entusiasta e incondicional, tanto material como moral.

En el documental  de los Aguiluchos de la FAI muestra como los milicianos se abastecen del ganado local, montando un matadero al aire libre donde sacrifican “cientos de corderos”.

También se estableció un restaurante  (Problèmes de la construction et du logement dans la Révolution espagnole 1936-1939: Barcelone, Aragon (documents recueillis et traduit par l´auteur) recogido en ¿Economía de guerra o revolución social? Las colectividades agrarias libertarias durante la guerra civil en Aragón, 1936-1938. Vela Sevilla, David).

Brigadas Internacionales

Existió un grupo Internacional de la Columna Durruti, algunas de sus historias quedan recogidas en “Brigadas Internacionales de Los Monegros”. Historias como las de la miliciana anarquista francesa Georgette Kokoczinski o las alemanas Augusta Marx y Madeleine Gierth.

El Grupo Internacional de la Columna Durruti se creó en Barcelona en julio 1936, fue a partir de la celebración de las Olimpiadas Populares, unas olimpiadas en contraposición a las Olimpiadas de Berlín. Fueron muchos los militantes anarquistas que se unieron al Grupo Internacional, dividiéndose en dos grupos: los alemanes llevaron el nombre de Centuria Erich Müsham y los franceses el de Sébastien-Faure. En septiembre de 1936 confluyeron conformando la 1ª Centuria del Grupo Internacional. Louis Berthomieu fue el delegado del Grupo Internacional de la Columna Durruti. Louis murió el 16 de octubre en la batalla de Perdiguera, siendo sustituido por Saíl Mohamed (1894-1953), uno de los primeros voluntarios extranjeros en unirse a la Columna Durruti.

  • Desaparición de un capitán de la Brigada Internacional del frente de Aragón, con 18.000 pesetas. El jefe de la Brigada Internacional que tiene su cuartel en la Avenida de Icaria y que lucha en el frente de Bujaraloz, ha denunciado que envió al capitán de dicha brigada, el subdito belga Martín Bexter, a Bujaraloz, para que cobrara determinadas dietas. Parece ser que dicho capital, en Bujaraloz, cobró 18.000 pesetas, y al regresar a Barcelona, despidió al chófer, diciéndole que más tarde se presentaría en el cuartel antes mencionado, y allí todavía no ha llegado para liquidar la suma mencionada. LVG 28 mayo 1937.

Deportistas en el frente, un “recordman” de sanitario

Desde los primeros días de la revolución se encuentra en el frente, sector de Bujaraloz, nuestro buen amigo y compañero en la prensa, doctor Nubiola, dirigiendo actualmente aquel Hospital de Sangre. Hemos tenido el gusto de saludarle en unos días de descanso que ha venido a pasar en Barcelona. También se encuentra en aquel sector, sirviendo de sanitario, el conocido «recordman» de marcha atlética, Medina. (LVG, 3 de febrero de 1937).

Regreso de Federica Montseny

Valencia, 4. — Ha regresado la ministro de Sanidad, Federica Montseny, que ha estado en Sariñena dando una conferencia sobre el tema «Vencer es el imperativo categórico de la hora».

Visitó las poblaciones de Pina, Bujaraloz y Sariñena, quedando satisfechísima de la moral que reina entre los milicianos y de la perfecta organización de los servicios, tanto de retaguardia como de vanguardia. (LVG, 5 de febrero de 1937).

Gitanos en el frente

Luego he visto a los gitanos batirse como héroes en el frente de Aragón, en Bujaraloz y en Pina. Crónica, Un gran artista revolucionario: Helos Gómez. Los gitanos en la guerra civil.

Romancero Revolucionario

Juan Usón, conocido como Juanonus, nació en Bujaraloz en 1869, en el seno de una familia humilde. Fue un escritor, editor y librero de ideología anarquista “Autor de una obra literaria e ideológica abundante y de interés, que ha quedado desparramada en diversas publicaciones, escribió sobre todo poesía y teatro”.

Las ideas anarquistas le vinieron desde muy joven, cuando por necesidad se vio obligado a marchar a Zaragoza a trabajar desde muy pronta edad. Luego siguió los pasos de su hermano mayor hasta Barcelona, donde se afilió a la Federación Regional Obrera Catalana. Se apunta que pasó por la Cárcel Modelo y tras los hechos de la Semana Trágica, en julio de 1909, fue desterrado a Almudévar.

En Barcelona regentó una librería “Una barraca de libros en Santa Madrona”, entre 1915 y 1925. Entabló amistad y actividad profesional con el editor y librero Juan Balagué, acabando regentando, hacia 1926,  su librería del número 42 de la calle Muntaner. “En ella se celebraban tertulias que frecuentaban Rafael Barradas, Alberto Ghiraldo, Felipe Alaiz, Hermoso Plaja…”

En 1937 publicó Romancero Popular de la Revolución con Ediciones Antifascistas de 1937. Un comprendió de poesías libertarias y comprometidas con la lucha revolucionaria que contaba con la introducción de Juan Balagué e ilustraciones de Niel.

Al acabar la guerra, con el peso de sus 70 años decidió permanecer en casa de Juan Balagué, en la capital condal “En la que se acumulaban su valiosa biblioteca y numerosos materiales manuscritos”.

Juanonus murió en Barcelona en 1949.

 Alloza

José Alloza Villagrasa nació en Bujaraloz el 28 de diciembre de 1905. A los 14 años emigró a Barcelona donde acabó desarrollándose como dibujante profesional, humorista gráfico, publicando sus dibujos en diversas publicaciones. “Publicó su primer dibujo en la revista Xut! en 1924, y pronto le siguieron otras caricaturas e ilustraciones que hizo para revistas como Papitu, Lecturas, L’Esquella de la Torratxa y El Nandu o las madrileñas Buen Humor y Gutiérrez” (http://humoristan.org/es/autores/alloza/)

También participó en múltiples publicaciones como “La Campana de Gracia, El Be Negre o diarios como La Noche, El Diluvio, El Día Gráfico, La Humanitat o La Rambla, cada vez con un estilo más depurado y personal. Asimismo trabajó para varias editoriales como Juventud, Tasso o Layetana”.

Militante del Partido Comunista, fue vicepresidente del Sindicato de Dibujantes Profesionales y durante la guerra lideró la colectivización de varios medios con los que colaboraba, como L’Esquella de la Torratxa y Papitu.

Tras la guerra se exilió a Francia, pasando primero por el campo de Argelès. Consiguió escapar a Paris donde llegó a realizar una exposición de revistas. “De París se marchó hacia la República Dominicana, donde desplegó una intensa actividad como pintor, ilustrador y dibujante. En 1944 se instaló definitivamente en Caracas, Venezuela”. Allí continuó su carrera como dibujante e incluso obtuvo el título de periodismo por la Universidad Central de Venezuela en 1949.

Como seudónimo utilizó Saff, siendo dibujante de “Línea precisa y clara”, realizó una gran obra a lo largo de su vida, exposiciones y colaboraciones en libros y medios. 

Falleció en el exilio, en Venezuela, en 1990.

Bombardeo de Bujaraloz

Una mañana, el 18 de noviembre de 1937, las alarmas de Bujaraloz sonaron advirtiendo que una serie de aparatos aéreos se dirigían hacia la población. Las órdenes de defensa pasivas, dictadas por el mando, era acudir a los refugios. La aviación sublevada venía perseguida por cazas leales a la república, por lo que descargaron toda su carga sobre la población para huir de los cazas.

  •  “Los aviones facciosos, ante el ataque de nuestros cazas y para aligerar de peso, arrojaron las bombas, algunas de las cuales fueron a caer en el pueblo, causando víctimas, precisamente entre los que no habían querido acudir a los refugios. Rápidamente fueron organizados los servicios de auxilio, en tanto que nuestros aparatos disparaban incesantemente sobre los aviones fascistas, tocando a dos de ellos, los cuales acusaron los disparos por su marcha irregular.” LVG, 19 de noviembre de 1937.

En el bombardeo, del 18 de noviembre de 1937 fallecieron Concepción Pallares Escanilla natural de Bujaraloz, Calle Lenin “Aplastamiento lateral cráneo y cara por metralla. Casada de 33 años”. Nieves Pallares Escanilla de 25 años y también natural de Bujaraloz. Vivía en la calle Engels “Arrancamiento total cráneo por metralla”. Armonía Luna Pallares “Por hemorragia y asfixia”, de Bujaraloz. Francisco Villagrasa Pallares, calle Lenin, 9 años, el 18 de noviembre de 1937 “Decapitación por metralla”. Nieves Pallares Escanilla, metralla, 18 de noviembre de 1937, de 25 años.

  • Ejército del aire. Aviones facciosos, procedentes de Zaragoza, han realizado un bombardea sobre el pueblo de Bujaraloz, El número de víctimas registrado hasta ahora asciende a dieciséis muertos v treinta y siete heridos. LVG, 20 de noviembre de 1937.

José Manuel Arcal, “Una guerra con perfil de toro Aguiluchos de la FAI y perfume a camionero en el corazón de Los Monegros” (Plàcid Garcia-Planas. LVG, 8 de diciembre de 2006) menciona la existencia de “Cuevas escarbadas bajo lomas de yeso” que se utilizaban como refugios antiaéreos. En esa misma línea, en el Diario del Altoaragón del 16 de diciembre del 2007, en la sección Gente de Aquí, el testimonio de Andresa Guerrero resulta revelador. Andresa nació en Bujaraloz en 1898 y vivió la guerra civil: “La guerra, claro que me acuerdo de la guerra… lo que no sé cómo se empieza. La aviación que iba tirando por arriba me destrozó la casa. Corrimos al refugio bajo tierra y cuando salí ya no quedaba ni casa ni muebles. Y un poco más y me pilla dentro”.

También se produjo un bombardeo el 10 de diciembre de 1937, en el cual se libró un gran combate aéreo. La tarde del 10 de diciembre, unos veinte aparatos del bando sublevado “Junkers”, protegidos por unos cuarenta cazas, se presentaron para bombardear los aeródromos de Bujaraloz y Candasnos. Al aproximarse, los cazas republicanos alzaron el vuelo produciéndose un intenso combate aéreo.  

  • 10/12/1937: Se libran importantes combates aéreos en el frente de Aragón, bombarderos Junker de la Legión Condor alemana pretenden bombardear instalaciones republicanas en Bujaraloz y Candasnos, pero son interceptados y dos aparatos resultan derribados.(GuerraCivil en tuit) https://twitter.com/Guerra_Civil_

Bajas del enemigo: un bimotor derribado en las proximidades de Candasnos. Otro aparato de, las mismas características que hizo explosión en el aire. Un caza que cayó en Lanaja. Otro que se abatió entre llamas en territorio leal, Y tres cazas más que, alcanzados por el fuego de ametralladora de los nuestros, debieron de tomar tierra violentamente en territorio faccioso.

Bajas nuestras: un avión de caza derribado, cuyo piloto, que se tiró con paracaídas, resultó ileso. Uno de los alemanes que tripulaban el bimotor que cayó cerca de Candasnos, fue cogido con vida y se encuentra en muy gravé estado en el Hospital de Peñalba.

Pronto se vieron descender, pesadamente, y envueltos en llamas, en la zona de Bujaraloz, a dos «mastodontes» enemigos, en tanto que el resto escapaban a duras penas hacia el territorio de origen. En Candasnos también se obligó a los aviones alemanes a entrar en combate. Asimismo fue derribado un «Junker» por la eficacia de los disparos de los «chatos» republicanos. Nuestros aparatos, aprovechando su mayor velocidad, se libraron de los disparos enemigos, y tras de perseguirlos hasta casi Zaragoza, regresaron a sus bases sin novedad. LVG, 11 de diciembre de 1937.

Actas de defunciones

En los archivos del Ayuntamiento de Bujaraloz aparecen registradas diferentes actas de defunción durante la guerra civil. Resulta curioso que solamente aparece un miliciano inscrito, quizá porque fueron destruidas o llevaron diferente libro de registro. En el acta, como médico aparece el nombre de Francisco Morant. Así, las primeras inscripciones, en el registro, se realizan en nombre del Comité Local Antifascista de Bujaraloz, hasta el 22 de febrero de 1937, ya que a partir de la siguiente acta, del 24 de marzo de 1937, figura como Consejo Municipal. En las diferentes actas aparecen algunos nombres dados a algunas calles de la localidad, como Bakunin, Engels, Lenin o 1 de Mayo.

El único republicano que aparece en las actas de defunción responde a  Enrique Alvaréz Mieres. Enrique falleció el 27 de noviembre de 1936 a consecuencia de un disparo de arma de fuego. Natural de Santiago de Monte, Oviedo. Folio 7, Actas de Defunción Ayuntamiento Bujaraloz.

No obstante, en el libro virtual “Enrecuerdode.com” se recogen las diferentes víctimas de la guerra. En una primera relación aparecen las personas fallecidas en la localidad de Bujaraloz:

  • Aragón Pardo, Miguel. Mallén (Zaragoza), soldado del ejército sublevado.
  • Cañabete de Chacón, Joan. Anglés (Gerona), soldado ejército republicano.
  • Carrasco Martínez, Andrés. Galera (Granada).   
  • Castellano Llurba, Marcelino. Barcelona. Miliciano POUM.
  • Ezker Marco, Sebastián. Isaba (Navarra), maestro, 23 años.
  • Gambau Santolaria, Jesús. Torres de Alcanadre (Huesca). 149 brigada, jornalero de 29 años de edad.
  •  Garrós Aleu, Patrici. Manresa (Barcelona). Soldado ejército republicano, ferroviario de 23 años de edad. 
  • Garrós Sabata, Josep. Manresa (Barcelona). Soldado ejército republicano, oficinista de 27 años de edad. 
  • López Ramos, Juan. Lubrín (Almería). Soldado Ejército Republicano, 149 Brigada Mixta, jornalero de 26 años de edad.
  • Olona Escuer, Hipólito. La Almolda (Zaragoza). A los 35 años de edad.
  • Olona Escuer, Mariano. La Almolda (Zaragoza). A los 24 años de edad.
  • Pascual Rábegas, José. Barcelona. Sindicato Alimentación, sección de mataderos.
  • Peralta Taules, Pablo. La Almolda (Zaragoza). A los 30 años de edad.
  • Pérez Benítez, Francisco. Cortes de la Frontera (Málaga).  Agricultor- Cabo Ejército Republicano 149 Brigada Mixta
  • Plaja Llach, Joan. Vulpellac (Girona).  27 años de edad,  soldado ejército republicano
  • Linares (Jaén) Plaza de Hornos, Sandalio 35 Arriero – Soldado Ejército Republicano 49 Brigada Mixta
  • Salt (Girona) Ribot Xifra, Conrad 27 Soldado ejército república.
  • Barbens (Lleida) Roca Vidal, Adolf 0 Soldado ejército republicano
  • Ripoll (Girona) Rovira Reixach, Felip 21 Soldado ejército republicano
  • Medinyà (Girona) Verdaguer Prat, Joan 29 Soldado ejército republicano

Una segunda relación responde a los fallecidos de Bujaraloz:

  • Barrachina Arcal, Florencio. Bujaraloz, jornalero, 35 años de edad. 31.10.1938 Zaragoza – Herida arma de fuego.
  • Calvete Aguilar, Luis. Bujaraloz, 44 años de edad. 03.01.1942 Gusen (Austria) – Campo de exterminio nazi.
  • Calvete Postigo, Antonio. Bujaraloz, 32 años de edad. 23.11.1942 Gusen (Austria) – Campo de exterminio nazi.
  • Esconilla Calvete, José. Bujaraloz, labrador, 32 años de edad. 03.10.1938 Zaragoza – Herida arma de fuego.
  • Ferrer Samper, Agustín. Bujaraloz, 39 años de edad. 07.12.1941 Gusen (Austria) – Campo de exterminio nazi.
  • Grañena Villagrasa, Antonio. Bujaraloz, 20 años de edad. Soldado de la 26 División, 119 Brigada, Batallón de Zapadores. 11.09.1938 Manresa (Barcelona) Hospital de sangre.
  • Palacio Usón, Victoriano. Bujaraloz, 30 años de edad. 05.09.1940 Zaragoza – Herida arma de fuego.
  • Pallarés Pallarés, Simón. Bujaraloz, labrador, 44 años de edad. 31.10.1938 Zaragoza – Herida arma de fuego.
  • Sanchez Gonzalez, Francisco. Bujaraloz. 05.04.1938 Heridas armas de fuego (Zaragoza).
  • Villagrasa Escanilla, Santiago. Bujaraloz, CNT. 00.00.1940 Barbastro (Huesca) – Tuberculosis terminal – ¿Ejecutado?.

El 26 de marzo, las tropas franquistas del Cuerpo de Ejército del general Yagüe toman Bujaraloz. Durante la retirada, los milicianos volaron los polvorines usados durante la guerra, en la ermita de San Jorge, en un edificio anexo y la casa de la Viña, “Para evitar que cayesen en manos de las tropas sublevada” (Amadeo Barceló, Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz).

  • Por el centro, en la provincia de Zaragoza, el ‘Cuerpo de Ejército del general Yagüe, operando sobre la izquierda del Ebro ocuparon Bujaraloz, la Almolda y Alforque. Nueva España, 26 de marzo de 1938.
  • También el Cuerpo de Ejército Marroquí ha prestado a Zaragoza un gran servicio al rechazar a bastantes kilómetros a los rojos, al tomarles los pueblos de Pina y Velilla del Ebro, mientras que otras fuerzas avanzaban por la carretera general hasta el kilómetro 376, y a media tarde estaban situadas-—según mis noticias—a menos de 10 kilómetros de Bujaraloz. Nueva España, 25 de marzo de 1938.
  • En el aire nuestra aviación persiguió duramente a las columnas enemigas que huían por las carreteras que conducen a Bujaraloz, a la que se ocasionó gran destrozo y especialmente sobre una columna automóvil que transportaba una batería de la que los cinco camiones que la componían quedaron incendiados en la carretera. Nueva España, 25 de marzo de 1938.
  • Ejercito del Este. El enemigo, que a última hora de ayer consiguió ocupar Bujaraloz, ha proseguido hoy su intensa acción ofensiva, obligando a nuestras fuerzas a evacuar Candamos. LVG, 27 de marzo de 1938.
  • A las 12:40 aparatos de gran bombardeo, protegidos por otros de caza, realizaron un ataque contra tropas enemigas entre Bujaraloz y Peñalba. Seguidamente los cazas de protección descendieron para ametrallar a las mismas tropas. LVG, 27 de marzo de 1938.

El hospital de Bujaraloz continuó su actividad, esta vez bajo el mando sublevado de la mano del capitán médico del Cuerpo de Sanidad Militar Juan Pruneda Cornago. El avance, del autodenominado bando nacional, no fue fácil y las actas de defunción de Bujaraloz atestiguan numerosas bajas en el bando sublevado. Con la nueva realidad se creó un nuevo libro de actas de defunciones. Además, un documento certifica el traslado de 11 restos al Valle de los Caídos, 11 cuerpos sin identificar, nota correspondiente al 24 de marzo de 1959.

La dificultad de leer correctamente las diferentes actas ha podido llevar a algunas confusiones y a errar en su transcripción.

Relación de fallecidos durante el avance nacional:

  • Nº 47 Cadáver sin identificar. Falleció el 4 de abril de 1938, a consecuencia “Se informa que de heridas”.
  • Nº 48 Cadáver sin identificar. Recibió sepultura el 27 de marzo de 1938. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • Nº 49 Cadáver sin identificar. Con chapa 352606. Recibió sepultura el 27 de marzo de 1938. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • Nº 50 Cadáver sin identificar.
  • Nº 51 Cadáver sin identificar.
  • Nº 52 Cadáver sin identificar.
  • Nº 53 Cadáver sin identificar.
  • Nº 54 Cadáver sin identificar. Con chapa 352618. Varón sin identificar. 
  • Nº 55 Cadáver sin identificar. Varón sin identificar.
  • Nº 56 Cadáver sin identificar. Varón sin identificar.
  • Nº 57 Cadáver sin identificar. Con chapa 18457, moro, varón sin identificar. Contractura de humero, herida de arma de fuego brazo y región pectoral derecha y brazo izquierdo.
  • Nº 58 Alberto Alemán, 27 de marzo de 1938. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo. Trasladado después al lado de D. Gregorio Rozas.
  • Nº 59 Nombre algo ilegible Ahiev/Alicer Abdel Laden. Con chapa 18061. “Que debe pertenecer a las fuerzas nacionales muertas por la aviación los días 26 de marzo y 5 de abril último.
  • Nº 60 Álvaro Blanco, 27 de marzo de 1938. La familia se llevó el cadáver.
  • Nº 61 Amalio García Sánchez. Sargento 5ª división Navarra, grupo de morteros. 27 de marzo de 1938.  Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • Nº 62 Aniceto Marques Soria, 27 de marzo de 1938. Cabo del 12 Regimiento de artillería ligera.
  • Nº 63 Antonio Fernández Abad, Villagarcía (Pontevedra). Alférez, San Quintín 25 – 3er batallón, 5ª división.  Falleció el 28 de marzo de 1938 en el hospital, a los 29 años de edad.
  • Nº 64 Antonio Jaime Muñoz, Churriana (Málaga), el 3 de abril de 1938. A consecuencia  bombardeo. Datos de su carpeta personal. 
  • Nº 65 Antonio Picavea. 27 de marzo de 1938. Conductor paisano de la 15 batería 3º pesado. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo. Se llevaron el cadáver.
  • Nº 66 Bibiano Vicente. 4 de abril de 1938. Datos obtenidos de su carpeta personal. A consecuencia de los bombardeos de la aviación de aquellos días.
  • Nº 67 Benito Santos. 26 de marzo de 1938.
  • Nº 68 Claudio Vallejo. 27 de marzo de 1938. Cabo 2ª batería. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • Nº 69 Dionisio Arriola. 27 de marzo de 1938. Chapa 352546. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • Nº 70 Domingo Fonseca Ochogavía. 26 de marzo de 1938. Falleció en el hospital militar de esta villa. Datos de la carpeta personal. Nalda (Logroño), nacido el 23 de abril de 1917, quinto 6ª división. Murió por aviación cuando iban a Peñalba.
  • Nº 71 Domingo Juan Ortega Calvo. Alfaro (Logroño), de oficio impresor. 12 regimiento de caballería ligera, 6ª división. 27 de marzo de 1938, consignándose que se llevaron su cadáver.
  • Nº 72 Domingo Pérez Martínez. Nevacarneros (Logroño). Soldado de artillería 12 legión 1ª batería 7`5. Falleció en el hospital de esta villa, 27 de marzo de 1938. Datos carpeta personal-
  • Nº 73 Emiliano Jiménez Cabello. El 2º apellido aparece como Pérez en las notas del hospital.
  • Nº 74 Feliciano García García. 26 de marzo de 1938. Nació en mayo de 1917 y de profesión labrador. Sn Vicente de Arana (Alava) 12 regimiento de artillería ligera. Bombardeos fuerza aviación. Datos carpeta personal.
  • Nº 75 Feliciano Balbuena González. Villaverde de la Peña (Palencia), Capellán. Falleció en la carretera general de Francia 26 de marzo de 1938, bombardeo aviación. Artillería, 12 ligero batallón 7`5.
  • Nº 76 Felipe Amiano Aramanedi.  Natural de Azpeitia, Guipúzcoa. De 21 años de edad, falleció en la carretera general a Francia el 26 de marzo de 1938. Bombardeo de aviación.
  • Nº 77 Félix Ortiz Mendivil. Cabo de artillería 12 ligeros, 1er batallón 7`5, 13 división. Miñano, Álava. Hospital militar.
  • Nº 78 Fernando Fonseca. 4 de abril de 1938. Datos de su carpeta personal. Falleció a consecuencia bombardeos de aviación 26 de marzo.
  • Nº 79 Fidel Baranda Bloquesa. A consecuencia bombardeo 26 de marzo.
  • Nº 80 Florentino García Díaz. Sargento 15… 3ª P. San Sebastián. 27 de marzo de 1938, bombardeo de aviación. Se llevaron el cadáver.
  • Nº 81 Francisco Horrazabal Arizmendi. Alza, Guipúzcoa. 27 de marzo. 12 regimiento de artillería ligera 12 batallón, chapa 352576. Bombardeo por aviación enemiga en la carretera general a Francia. Se llevaron el cadáver. 
  • Nº 82 Francisco Horazabal. Cabo artillería. 27 de marzo de 1938. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • Nº 83Francisco Mesa Granero. Chofer, 3er batallón de automóviles de marruecos, 1ª compañía. 27 de marzo de 1938, heridas recibidas en campaña. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • Nº 84 Francisco Sánchez González. 5 de abril de 1938. Herida de arma de fuego, región temporal derecha en cerebro.
  • Nº 85 Ginés Maza Mercader. Mataró, de 26 años de edad. Falleció el 4 de abril de 1938. Alférez 12 regimiento de artillería ligera, batería 7`5 13 división. Falleció en el hospital 26 de marzo de 1938. Herida de metralla. 
  • Nº 86 Gregorio Senés Ávila. 27 de marzo de 1938. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • Nº 87 Ylasto Poncece Orriace. Bombardeo aviación 26 de marzo de 1938.
  • Nº 88 Javier Villar. 27 de marzo de 1938. 12 ligeros 13 división. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • Nº 89 Joaquín Elorza Badide. 27 de marzo de 1938. 15 batería 3 P. San Sebastián. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • Nº 90 Joaquín San José Mollano. 27 de marzo de 1938. 15 batería 3 P. San Sebastián. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo. Se llevaron el cadáver.
  •  Nº 91 José Carrera Irigoyen. Oyarzun, Guipúzcoa. 26 de marzo de 1938,  21 años. 12 regimiento artillería ligera. Carretera general a Francia, aviación enemiga. Se llevaron el cadáver.
  • Nº 92 José Castelví Parera. San Sadurní de Noya. Soldado San Quintín, 25, 4ª- 5ª compañía. Hospital militar esta villa, 28 de marzo de 1938, a consecuencia H.a.f. Fractura fémur derecha.  
  • Nº 93 José Luis Comesaña Castas. Vigo, 20 años de edad. 13ª división de artillería. Chofer del parque automovilístico de Valladolid. Heridas recibidas en campaña, 26 de marzo de 1938.
  • Nº 94 José Maite/Maiti. 4 de abril de 1938, en este cementerio.
  • Nº 95 José Rodríguez Cotal. “3 años de edad, ¿Alivianco?, Sevilla. Soldado regular de Melilla. Hospital militar, 28 de marzo de 1938. Datos carpeta personal.
  • Nº 96 José Vares Puyol. Debió de fallecer por heridas recibidas en campaña.
  • Nº 97 Juan Fernández Fernández. 5 de abril de 1938. Notas carpeta personal. Debió de fallecer por heridas recibidas en campaña.
  • Nº 98 Lirineo Bandillo Alonso. Bóveda, Álava. 20 años de edad. Soldado 12 regimiento artillería ligera 7`5. Falleció carretera general a Francia, 26 de marzo de 1938, bombardeo aviación.
  • Nº 99 Manuel Gutiérrez. 27 de marzo de 1938. 
  • Nº 100Manuel Mañero García. Villanubla, Valladolid. 25 años de edad. Soldado San Quintín, 25- 5º batallón, 1ª compañía. Carpeta personal. Falleció en el hospital el 27 de marzo de 1938. Heridas recibidas en campaña.
  • Nº 101 Miguel Miguel Villando. 5 de abril de 1938. Notas carpeta personal. Debió de fallecer por heridas recibidas en campaña.
  • Nº 102 Nicasio Tiendas Cortes. Alcuescar, Cáceres. 22 años de edad. Soldado Argel 5ª  1ª compañía 5 división. Herida en campaña. Datos carpeta personal. 
  • Nº 103 Pedro María Lazcano Irazu. Elvillar, Álava. 24 años. Sargento artillería, 12 ligeros, 2ª batería 7`5. Hospital, 26 de marzo de 1938. Bomvbardeo aviación. Datos carpeta personal.  Herrador.
  • Nº 104 Ramón Pocero Colomar. Debió de fallecer a causa bombardeo aviación, 26 de marzo de 1938.
  • Nº 105 Ramón Seoane Penas. Pantón, Lugo. Cabo Zaragoza 30, 11 batallón, 2ª compañía. 25 años. 27 de marzo de 1938.
  • Nº 106 Moro. Nº 1700. Debió de fallecer bombardeo 26 de marzo 1938.
  • Nº 108 Emiliano Dionisio Peña. Segovia, 23 años de edad. Navas del Marqués (Ávila) Heridas de arma de fuego. Falleció en el hospital 21 de marzo de 1938.  

Definitivamente, Bujaraloz tuvo un papel esencial en el frente de Aragón. Un lugar estratégico que hemos recordado, recogiendo parte de su historia y retratando a muchas de las personas protagonistas, algunas que perdieron su vida luchando en el frente, bajo las bombas o fusilados. También a las muchas que la sufrieron. Su dureza quizá sea importante para que, al recuperar su historia, no perdamos la conciencia de lo que en verdad significa la guerra. A su recuerdo y memoria, a la de todas las víctimas.

Gracias al Ayuntamiento de Bujaraloz y, en especial, a su alcalde Darío Villagrasa.

Antonio Hernando Villacampa


Miembro del Partido Comunista, combatiente en la guerra civil, Antonio  perteneció a  la 43 división,  exiliado,  pasó por varios campos de refugiados franceses, por la 68 Componía de Trabajadores Extranjeros y participó en la creación de la Primera Brigada de Guerrilleros Españoles en Francia, dando lugar al XIV Cuerpo de Guerrilleros. Además, en Francia fue miembro del PCE y ayudó a tramitar numerosos papeles de los republicanos españoles. Su vida, sin duda es trepidante, digna de reconocimiento y su recorrido es toda una lección de historia.  

Antonio Hernando Villacampa. Robres, 1935.

Ramón Hernando, hijo de Antonio, recogió muchas notas de su padre, además de investigar en varios archivos y testimonios orales, entre ellos los de Sixto Agudo y José Goez (26 de julio de 1988). Gracias a sus notas, contamos con abundante información, pero sobre todo con el testimonio de su padre Antonio. Además, Ramón legó todos los documentos e investigaciones al Centro de Interpretación de la Guerra de España en Robres.

A través del relato de su hijo Ramón Hernando recogemos la vida de Antonio Hernando Villacampa, una vida de película.

Con Antonio Hernando reconocemos la vida de muchos españoles que sufrieron la guerra de España y a la vez no se rindieron contra el fascismo y lucharon en el exilio. Ni más ni menos plantaron cara al nazismo, a las tropas nazis alemanas en plena Francia. Fueron apátridas e incluso muchos acabaron en campos de exterminio nazi. Aun así, continuaron sufriendo el exilio donde, a pesar de las muchas dificultades y represiones, rehicieron sus vidas. Mientras, en España se perpetraba una dictadura fascista con el beneplácito internacional que duró hasta casi finales del siglo veinte.

Con el tiempo, en Francia han sido considerados héroes nacionales, mientras en su tierra natal, el olvido y la desmemoria se ha impuesto y han continuado siendo repudiados, un castigo perpetuado desde el franquismo. La democracia española apenas ha significado el reconocimiento.

El presente trabajo, además de recoger parte de la vida de Antonio Hernando Villacampa, pretende ser un homenaje a todos aquellos exiliados y luchadores antifascistas, a los muchos que dieron su vida y otros muchos que permanecen olvidados en la historia, en cunetas, fosas y exilio.

 A todos ellos dignidad y memoria.

Antonio Hernando Villacampa nació el 24 de noviembre de 1919 en la localidad de Zuera, provincia de Zaragoza, y falleció en Francia en 1992. Su padre, Antonio Hernando era de Luceni (Zaragoza) mientras su madre Antonia Villacampa Susín de Robres (Huesca). Su hermano Fortunato, alias Paco, nació el 21 de Abril de 1922, también en Zuera donde vivieron hasta  1925, en casa de un primo hermano de Antonia, Ramón Villacampa “El Lechero”.  

Antonio padre fue técnico/ingeniero de ferrocarriles, hasta que, del día a la mañana, desapareció; Antonio y Paco nunca conocieron a su padre: Mi abuela Antonia nunca habló de él. De Zuera, Antonia volvió a Robres, pudiendo vivir en su casa natal “Casa Lorenzito”, en la calle San Miguel. El padre de Antonia se llamaba Lorenzo y ejercía de Juez de Paz (documentos de 1880). Antonia trabajó en el matadero y en pequeños trabajos, no tenían casi tierras y las pocas que tenían las llevaba su hermano Ramón, -Un malgastador que había vuelto de Argentina después de haber sido pirata en el mar de Plata-. Cuando Ramón murió, el 14 de Abril 1931, Antonia pudo recuperar unas pocas hectáreas (5 o 6); las tierras las llevaron sus primos de casa Conte.

Antonia se sacrificó y mandó a sus dos hijos a estudiar a los Escolapios a Zaragoza –Se dice que esos jesuitas formaban muy bien a sus alumnos, sobre todo para ser comunistas-. Antonia conoció a Domingo Becana Lacasa y vivieron en la casa Lorenzito. Antonio y Paco tuvieron siempre mucho respecto a Domingo, le decían tío y de usted, -Antonia y Domingo me criaron aquí en Francia cuando nací en el 1943, eran mis abuelos-.

Inicios políticos

En 1933, Antonio comenzó a trabajar en las obras del Canal de Monegros, afiliándose a la CNT que era mayoría, -como casi todos y allí conozco a los hermanos Ascaso-. También, aquel mismo año conoció al histórico José Villacampa y entró en las JJCC (Juventudes Comunistas) de Robres -En aquella época, los reaccionarios se cebaron con el PCE-. También tuvo el carnet de la UGT (Unitaria). Así, Antonio comenzó a militar en las Juventudes Comunistas a partir de 1933 (Ficha de Salamanca de 1935) y a los 14 o 15 años ya fue secretario de organización en Robres, cuando empezó a trabajar como pinche en la empresa Fierro en el Canal de Monegros.

Desde los principios de 1934, a nivel de partido, comenzó a trabajar con José Duque -Cuando había redadas de la policía en Zaragoza, venia por la sierra de Alcubierre y se quedaba en nuestra casa durante unos días, hasta que la normalidad volvía a la ciudad-. En Robres, bajo la dirección de José Villacampa, en 1935, viendo lo que se avecinaba -hacíamos instrucción y formación política a escondidas-.

Carreando tierras y piedras como pinche. Canal de Monegros. Robres, 1933-1934.

El partido comunista, en Robres tuvo una gran implantación a pesar de la mayoría anarquista muy influenciada por las grandes obras del canal y el gran movimiento obrero. Después de trabajar, Antonio recibía instrucción de José Villacampa, Penarocha, mismo de Acín etc… Además, el partido lo mandaba a Barbastro, Jaca, Binéfar y Zaragoza a seguir cursos comunistas. En Zaragoza conoció y fueron muy amigos con José Duque, López Raimundo y otros miembros importantes del partido aragonés.

Antonio Hernando tenía una gran memoria y recordaba nombres y fechas importantes del partido comunista en la provincia de Huesca. En Robres,el partido comunista en 1936 estuvo formado por Marino Gracia como Secretario General, Esteban Rivas, Secretario de Organización y Paco Villacampa, Secretario de Agitación y Propaganda. -Paco Villacampa, hijo de Julián Villacampa, eran primos hermanos con mi madre Antonia Villacampa Susín. Preparamos el Partido en Robres sobre todo con Paco Gavín o Gabino, en realidad se llamaba Francisco Brosed Brosed, que leía Mundo Obrero y me formaba políticamente.-

-Pedro Cajal era Secretario General del Partido en Huesca. Fue fusilado junto con el catedrático Ramón Acín. El Secretario de Agitación y Propaganda en Huesca era Noel. El Comité Provincial de Huesca estuvo compuesto por Simón (Alcampel), Monclús (sastre), Peñarrocha Custodio (Catedrático de Jaca), José Villacampa, Tomás (Barbastro), Casal (Tamarite), Acín Victorino Barberán (Veterinario), Teresa Falcón, Pilar Falcón (Compañera de Barberán y Secretaria del Comité provincial. Las Falcón eran 5 hermanas y las 5 de las JJCC de Sariñena). Había partido en Tamarite, Alcampel, Robres, Jaca, Bisecas, Fon, Estadilla, Altorrincon, Tamarite de Litera…En la empresa Torres Lano, al principio del 36 se consiguió la semana de 44 horas y 48 pagadas. La mayoría de los trabajadores eran de las JJCC. Ángel Gracia hizo un mitin en Jaca.-

En Junio del 36 se celebró el 1er Congreso Provincial de Huesca, donde estaban: Ángel Colominas (Robres. Salió elegido Secretario General), Sorribas (Estadilla), Casal, Delatorre (Secretario de Organización del PCE cuando se celebró el 1er Congreso), la maestra de Broto, Simó… -Tuvimos un Mitin en Huesca con: Pedro Martínez Cartón (Diputado. Vino como representante del C.C. y del Politburó), José Antonio Varas (Fusilado en Zaragoza), Ramón Acín (Catedrático- Anarquista). Acín, en el mitin, me dijo que no era anticomunista, aunque era anarquista radical. Más tarde fue fusilado. Alvarito Gil (Panadero y uno de los fundadores del PCE). La J.S.U. nos organizamos en el 36 en Huesca, saliendo como Secretario General Ángel Gracia, varios de Sariñena, de Monzón y yo. El PCE conoce la primera Organización en Sariñena y sale Ángel Gracia como Secretario General, Barberán, Simó, el padre de las Falcón, Peñarrocha y uno muy bueno de Candasnos.-

La guerra en Robres

-En Robres, al estallar la guerra, tomamos la radio y teléfonos. En Huesca el Gobernador Civil, que se llamaba Miravé, se negó a darnos armas-. Antonio participó, junto con Rivas, Colominas y otros muchos, en la defensa del pueblo. En Alcubierre, los falangistas fusilaron en la plaza del pueblo a varios comunistas y a Ferré, secretario de la CNT (Se habla de 20 a 22 personas). La guerra en Robres.

Con las Juventudes Comunistas se enfrentó con Laporta, dirigente local de la FAI/AIT y los anarquistas Luchamos contra la colectivización, y apoyamos las ideas y órdenes del entonces Ministro de Agricultura Uribe-. Pronto el partido mandó a Antonio a misiones por toda la zona republicana, dejando de tener tanta presencia en el pueblo. Laporta lo amenazó: –Tienes suerte de ser un pez gordo en el partido, sino…-

-Un día, a finales de 1936, estando yo en el comité de Barbastro, José Duque me llamó para verle de toda urgencia en Robres, en llegar me dijo que una reunión secreta iba a tener lugar con miembros del Komintern y que esa reunión se tenía que hacer en mi casa, por medidas de seguridad (José Duque conoció a mi madre cuando ella vivió en Zaragoza). Así, que en esa reunión, de noches y en pleno invierno, José me presento a Kléber (El que fue el mariscal Malinoswki) y creo, si mi memoria no me falla, estaba también Luigi Longo. Otra Reunión tuvo lugar en Torralba de Aragón, con el General Walter que mandaba la división Karl Marx y un representante del batallón el Negus que eran todos miembros de la JSU y del PC. El batallón del Negus estaba ubicado en Tardienta, participando con la Karl Marx en la batalla de Santa Quiteria.-

La 43 División

A finales de 1936 el partido mandó a Antonio a Alicante, -según lo que me contó mi padre era para formarse más políticamente en Propaganda y Agitación-. En el congreso de Barbastro, en febrero 1937, el partido lo envía directamente a la 43 División con el acuerdo de Beltrán para ser el comisario de Agitación y Propaganda de la 130 Brigada Mixta (Testimonio de su capitán del Estado Mayor de la 43 Jacinto Baquedano en el Boletín Oficial del Ejercito Republicano). Además, Jacinto Baquedano lo menciona en su biografía.

Antonio Hernando Villacampa. Comisario Agitación y propaganda. 43 División.

Así, a los 17 años, Antonio se integró en la 43 División de Infantería -En marzo de 1937 el partido me nombró como comisario político en la 43 División del Esquinazau-.

-El partido se formó en serio en Santalecina, y allí nos reagrupamos los comunistas de todos los pueblos de Huesca. En Esplús, los anarquistas fusilaron al alcalde, que estaba enfermo en la cama, por oponerse a la colectivización. El responsable militar del partido en la zona era López Raimundo. En el Comité de Caspe, comunistas, socialistas y republicanos (los anarquistas se excluyeron), se forma oficialmente el Frente Popular en Aragón, vinieron Checa y Valdés en nombre del PCE.-

-En Mequinenza se hace el 1er Congreso del PCE en Aragón, con los hermanos Arbiol entre otros. Había un tal Comte durante la guerra, que quería dirigir el partido a chaquetazos, y años más tarde dije lo mismo de Vicente Cazcarra, y no me equivoqué. Se nombró responsable del partido en Huesca en el 37 a José Ignacio Mantecón. En Mequinenza, Barbastro (Sobre todo con los hermanos Broto) y Sariñena (Con los hermanos Romerales) el partido tenía mucha fuerza. La 2ª Conferencia se celebró en Barbastro con un centenar de participantes, saliendo como Secretario General Ángel Gracia. Josefina López era dirigente de las JJCC de la provincia de Huesca. Yo estuve presente en la detención de Maurín. Se acobardó y dijo que era un pobre profesor. Se le encarceló y vivió como un rey en prisión, y luego terminó sus días ni más ni menos que como catedrático en Nueva York.-

-En el mes de enero de 1938 durante dos días estuve en la conferencia del partido en Barbastro, en particular para desarrollar la lucha con la JSU.-

La bolsa de Bielsa

Antonio fue uno de los 8.000 soldados de la 43 División, que al mando  de Antonio Beltrán «El Esquinazau», protagonizaron la batalla La Bolsa de Bielsa. Entre abril y junio de 1938, tras la ruptura del frente de Aragón, el avance de los sublevados aisló a la 43 División en el valle pirenaico donde les hicieron frente, manteniendo una férrea resistencia hasta su retirada a Francia.

Tras su entrada a Francia -Volvimos toda la división a España para la batalla del Ebro-. Ramón recuerda comosiempre se sintió orgulloso: -Volvió para luchar en la Batalla del Ebro, integrándose en la 27 División del Ejército Popular Republicano y, hasta el último momento, tuvo la convicción de que no resultarían vencidos-. Fue herido en Gandesa, alcanzado por un tiro de metralleta en la cabeza; sin embargo no fue evacuado y permaneció hasta que se vieron obligados a pasar a Francia.  

Exilio a Francia

En febrero 1939, entre los días 1,2 y 3 pasó a Francia, desde la Junquera hasta el Perthus, para acabar terminando en los campos de concentración de Argeles Sur Mer, Saint Cyprien, Rivesaltes y Sept Fonds. Su hermano Fortunato y su tío Domingo Becana Lacasa también acabaron exiliándose a Francia. Antonio, como el resto de españoles exiliados, se vio obligado a resistir las precarias condiciones de vida de los campos de concentración franceses.

Antonio con otros compañeros en Sept Fonds. Pabellón nº 56.

Al campo de concentración de Sept Fonds, Antonio llegó junto a Montauban y entre  16.000 y 18.000 milicianos, entre el 2 y el 9 de marzo: –Con escolta de la gendarmería y soldados senegaleses, todos venían de  los campos del Barcarès, Argelès y Rivesaltes, la mayoría del Barcarès donde habían encerrados a los republicanos comunistas, en particular los de la 43 división. Llegaban a la estación de Borredon, trenes con vagones de animales, y andaban 10 km para llegar al campo de Sept Fonds.-

En el campo, Antonio fue el responsable de la JSU. Allí se volvió a reencontrar con Cristóbal Robles, un viejo conocido de la JSU, que conoció en el batallón del Negus en Tardienta. Robles estuvo en la resistencia con los FTPF, franco tiradores comunistas.

Las compañías de trabajadores extranjeros fueron creadas en la primavera del 39, en todos los campos de concentración franceses, al 99% republicanos y algunos italianos y alemanes antifascistas. Cada compañía estaba formada por 250 hombres, divididas en 2 o 3 secciones, al mando un capitán francés asistido de un oficial español. Para el gobierno francés fue una mano de obra importante, bien vigilada por la gendarmería francesa, trabajando en el campo, metalurgia, minas, bosques etc…

Con la declaración de guerra entre Francia y Alemania, el 3 de septiembre de 1939, las compañías pasaron bajo el mando del ejército francés y fueron mandadas al norte de Francia, mejor dicho de mitad de Francia para arriba. La mayoría fueron a terminar los trabajos de la línea Maginot (frontera belga). Antonio fue integrado en una Compañía de Trabajo, perteneciendo a la 68 Compañía de Trabajadores Extranjeros, 4ª sección. Fueron enviados a hacer leña y carbón a los departamentos de la Sarthe, Saint Paterne, Indre y  Loire (Dieppe Seine Maritime) y bahía de la Somme. La 32 de Mariano Constante también fue enviada cerca de Tours y después a Dieppe (Normandía Alta), para hacer carbón para el ejército y reforzar la retaguardia.

En Junio de 1940, con la derrota de los ejércitos franceses e ingleses, las Compañías de Trabajadores son presas de los alemanes, en particular las de la Línea Maginot y las que se encontraban en las regiones limítrofes. Antonio y los de Dieppe pueden huir y Antonio atraviesa toda Francia, andando y en bici, hasta llegar a finales de 1940 a Montredon, Bize Minervois (Aude) pueblos cerca de Narbona donde acabó rencontrándose con su madre y Domingo Becana Lacasa.

Una vez en el sur de Francia, Antonio organizó la fundación de la JSU (Juventud Socialista Unificada) y a partir de 1940 hasta 1945, como miembro de las JSU y el PC contribuyó a la formación de la 5ª Brigada del Aude, Estado Mayor XIV Cuerpo de Guerrilleros, con Miguel Ángel Sanz como jefe del Estado Mayor.

La 5ª Brigada, relato de Antonio Hernando

-La consigna del C.C. del PCE (Comité Central del Partido Comunista) “Ni un hombre, ni un arma, ni un grano de trigo para Hitler”, la aplicamos los españoles con disciplina y entusiasmo.- Por ello la delegación del CC dio instrucciones para seleccionar a los militantes dotados de experiencia y cualidades para encabezar los primeros destacamentos armados.

-A finales  de 1941 se celebró en Carcasona una reunión para llevar a cabo tales orientaciones. En esta reunión estábamos unos aragoneses que estuvimos en los campos  de concentración de Argeles Sur Mer, Bram y Sept Fonds y después en varias compañías de trabajadores. Mi compañía era la 68 que desapareció tras la derrota francesa de junio 1940. Entre los aragoneses estaban Sixto Agudo, José Goez, Rovira, Almagro (estos dos miembros de la JSU del Aude), Jesús Ríos y Antonio Medina (futuro jefe de la 5ª Brigada del Aude, aunque por muy pocos días). Aquel encuentro dio origen a la primera brigada de guerrilleros españoles en Francia que dio nacimiento al XIV cuerpo de guerrilleros. Todos me llamaban  el Maño  o Villacampa; Joaquín Arazanz, que era de Barbastro, también se hacía llamar “Villacampa”.-

-El partido y la JSU me dieron la orden de estar a cerca de todos los altos mandos del cuerpo de guerrilleros, en particular con Miguel Ángel Sanz, Luis Fernández y, como comisario de agitación y propaganda en la 5º Brigada, con Antonio Medina, Antonio Molina Belmonte, Soriano, Ruiz Vera en los Pirineos Orientales etc…. y de actuar con toda libertad en los sectores del Aude, Ariege, Herault y Pirineos orientales. La configuración física del Aude reunía condiciones para ello, y además se disponía de antiguos guerrilleros que lucharon en España en el XIV cuerpo de ejército, habiendo actuando en la zona enemiga. Ruiz Vera, comandante Sevilla, fue Jefe de la Brigada de los Pirineos orientales, brigada que liberó Perpignan.-

-El Aude fue el inicio armado de los guerrilleros contra el fascismo y el nazismo bajo la organización del partido y de la JSU. El Batallón 234  fue tomando forma para ser la 5ª  Brigada del Aude, junto a Medrano, Galvez y José Goez estuvimos en relación con los cenetistas de solidaridad organizando los núcleos de guerrilleros entre los grupos de carboneros de Axat, Monfort Sur Boulzane, Gingla, Niort de Sault, Merial (Foret de la Fajolle)  y cerca de las presas de agua de Escouloubre, Rouze y Quèrigut  du Chateau d´Usson  (único lugar situado en el Ariege, pero limítrofe con Rouze). Rafael Marti en relación con los grupos de leñadores de Chalabre y alrededores. Galiano con los de Limoux y su cantón. Molina y su Estado Mayor con los de Saint Hilaire, Greffeil et las minas de Salsigne. Antonio Molina Belmonte fue designado jefe de la 5ª Brigada del Aude, surgiendo así al primer grupo armado de la guerrilla española que se inició en la primavera de 1941. El batallón tomó el número 234 en honor a la brigada que mandó el aragonés Jesús Ríos García en España.-

Antonio Hernando. 5ª Brigada, 1943 o 1944.

-El partido y la JSU nos dieron orden, después de las reuniones de Carcasona y Montreal, de formar  los militantes y simpatizantes que ya se encontraban en los bosques del alto valle del Aude y que trabajan como carboneros o leñadores. Hice varias misiones con mi hermano, Ruiz Vera y José Goez en varios distritos del departamento del Aude entre Escouloubre, la zona de Chalabre y las minas de Salsigna. En Greffeil mi contacto era mi propio tío Domingo Becana Lacasa. En Salsigna estaba en contacto con Roquefort que fue después de la liberación  alcalde comunista  de esa zona.-

En 1942/43 Antonio y su hermano Paco jugaron a Rugby en el equipo local de Raissac, cerca de Carcasona, sirvió de tapadera.

-Así, se inició un primer núcleo de la resistencia con Sixto Agudo, Luis Sánchez, Jesús Ríos, Hurtado, Simón, José Goez y miembros de la JSU De Laroque de los Alberes, pequeño pueblo colgado en el monte, pasábamos a Cataluña perseguidos por la guardia civil, llevando en particular a  camaradas en los maquis de España (años 1944 – 45). Yo  mandaba a un pequeño grupo de guerrilleros de la 5ª Brigada del Aude, todos miembros de la JSU y del partido. José Busto era el brazo derecho de Antonio, siempre estuvo con él en la 5ª Brigada, en los Pirineos, Val d’ Aran y hasta Santa Eulalia de Huesca. Años después, José Busto fue presidente de la Amical del Aude.-

-Dos hombres eran mis guardas espaldas: Domingo Becana Lacasa (natural de Robres, Huesca,) y Díaz Armazan Regino (natural de Arcecilla,  Guadalajara). Domingo Becana era el segundo marido de mi madre y con Díaz se habían conocido en el campo de concentración de Bram en 1939 y desde entonces eran como hermanos. Los dos pasaban desapercibidos, vestidos simplemente y llevando boina, la única arma que llevaban era una navaja grande, escondida en la faja. Más de un colaborador o Alemán supieron lo que era.-

-La dirección del partido había mantenido contacto desde la entrada en Francia con un núcleo importante de jefes y comisarios de las unidades de guerrilleros y en particular conmigo.  Jaime Nieto cumpliendo decisiones del CC y de la reunión de Carcasona, convocó una reunión en  Toulouse, en la casa del alicantino Paco Centenero a la que asistieron 12 camaradas: Ángel Celada, Julio Lucas, Jesús Ríos, Cristino García, Luis Walter “Manolo el técnico”, Pradal, González, Camara y Pichón. Casi todos situados en los grupos de carboneros de Montreal, Saint Hilaire y Greffeil Dans l´Aude. En esa reunión se decidió organizar las guerrillas españolas en la zona libre y como jefe se designó a Jesús Ríos García. (Mi hermano Fortunato (Paco) y mi tío Domingo Becana fueron parte de los carboneros de Greffeil.-

Jesús Ríos no abandonó su situación legal, continuó trabajando en Montreal y viviendo con su mujer e hija en la villa Odette en Carcasona, hasta que el 10 se setiembre fue buscado por la policía y gendarmería, como consecuencia de las detenciones de Toulouse.

Nieto celebró otra reunión en la presa de Larroquebrou (Cantal), donde trabajaban muchos españoles muy bien organizados, bajo la dirección política de Ramos, Sancho, Martínez y otros camaradas. En esta reunión se acordó también organizar los primeros núcleos de guerrilleros de esta zona central, dirigidos por Silvestre Gómez, Mariano Ortega y Manuel López Oceja.

-La organización del Estado Mayor del XIV Cuerpo de Guerrilleros fue dictada en otra reunión más amplia celebrada en setiembre de 1942  en una barraca del Col de Pi, en el departamento del Ariege. Se decidió dar el nombre de XIV cuerpo de ejército, en honor del que tan heroico comportamiento tuvo en la guerra española. Fue en el Aude donde se creó la primera brigada de guerrilleros el 5 de mayo 1942, en una reunión que se celebró en una barraca de madera en Greffeil, a la que asistieron Jesús Río, Celestino Domínguez, Julio Lucas, Antonio Ruiz Vera, Medrano, Galvez, José Goez, Antonio Molina, mi hermano y yo, también con la presencia de algunos otros camaradas.-

La 5ª Brigada estaba compuesta por 4 batallones, yo pertenecía al 1er batallón mandado por Demetrio Soriano, su primer ayudante fue Pradal, después yo. Nuestro sector iba desde Carcasona, Bram, Saissac, Couiza, El Mas Cabardes y El Minervois, tocando el departamento de l´HERAULT, con un efectivo de 75 guerrilleros. Todo el sector de Narbona, Minervois y en particular las minas de la Caunette y d´Agel estaba bajo mi mando. El 2º batallón, jefe Jesús Prats, su ayudante de campo “el Peque” cubriendo el sector  de alto valle del Aude y un gran parte de los Corbieres. El 3er  batallón lo mandaba Rafael Gandía, segundo “el Madriles “.  El  mando de puesto era la Calmette, sector de Chalabre, cubría la meseta del Sault, Quillan, Esperaza y Castelnaudary. El 4º batallón lo dirigía Manuel Galiano, ayudante Antonio Carbonel, sus sectores eran Limoux, Arques, Minervois y Val de Daigne.-

-El primer batallón contaba con unos 80 hombres,  el segundo y el tercero con unos setenta y el cuarto por unos sesenta. Cada sector tenía un jefe de destacamento,  en la región de Narbona era Robira. El partido y el Estado Mayor me mando allí, después de haber estado con Demetrio Soriano, para ser su ayudante y conocer de manera estratégica la región de los Corbieres entre Puicheric y las minas de la Caunette, d´Agel y de Rouveyre, en límites con el departamento de l´Herault.-

-En septiembre 1941 aparece la alianza, órgano de la J.S.U. que se reprodujo en los Pirineos orientales: Aude, Ariege y Haute Garonne.-

-Entre 1941 a 1942 tuvimos protección por el Dr. Delteil de Carcassonne en su dominio de Majou de Montreal (Aude), cerca de lo que fue el campo de concentración de Bram. Al finalizar la guerra hubo rumores que el Dr Delteil era un colaborador, lo tuvimos que justificar y en particular yo lo dije que fue un auténtico resistente. Durante años su clínica y el mismo fueron un apoyo tremendo para los republicanos españoles en  la lucha contra el fascismo. Él me dio toda su ayuda cuando fui responsable de los pasos a España en los Alberes (Pirineos orientales), la base para pasar era Laroque de los Alberes y Montrejeau (htes pyrenees)  desde 1943 a 1950. El último pase lo hice para Montserat en Cataluña.-

-A principios de julio 1942 la 5ª Brigada tenía un efectivo de cerca de 300 guerrilleros, los agentes de enlace eran: Rafaela Soro, Carmen, la mujer de Miguel Ángel Sanz y más tarde María Villacampa y Carolina alias Monique. Rafaela Soro se alojó muchas veces en nuestra casa de Carcasona – 6 rue Bellevue – para poder marchar juntos a las diversas misiones.-

 -Después de la conferencia de Grenoble, en noviembre 1942, donde todas las tendencias fueron representadas, la conferencia propuso para el secretariado general al Dr Aguasca, Olivo y Cubel.-

-Los primeros maquis organizados en la Haute Valle de l´Aude, se nombró el primer grupo armado de la guerrilla, fue el 234 batallón y Jesús Río García fue nombrado primer jefe. Su primer jefe fue mi amigo Antonio Molina. Fueron perseguidos duramente por la fuerzas de milicia, gendarmes, brigada especial de Toulouse y de Montpellier y la Gestapo.-

-El estado mayor del XIV cuerpo de guerrilleros mandó a Rafael para mejorar las brigadas y estuve con él en la escuela central de la montaña negra, en el Aude, lindando con los departamentos del Rarn y Herault, en Saissac, nos descubrió la Gestapo y nos fuimos al maquis de Roullens.-

El primer acto oficial de un grupo armado contra los nazis y sus aliados franceses tuvo lugar el 7 de mayo de 1942 contra la comisaria de Carcasona (Aude) llevado a cabo por los hombres que componían el 234 batallón de guerrilleros al mando de Jesús Ríos, grupo transformado en la 5ª Brigada de Aude.

El grupo de Greffeil, el 15 de mayo 1942, con la ayuda de “Manolo el técnico”, averiaron el teleférico de las minas de la Caunette, volaron el gran compresor y recuperaron 200 kilos de dinamita. Otro grupo, al mando de Pradal, hizo saltar el transformador de energía eléctrica en Bram. Rafael y seis guerrilleros volaron una máquina de tren en la línea de Lavelanet-Bram y Galiano y tres guerrilleros asaltaron el polvorín de las minas de Alet.

La policía francesa mostró gran actividad para descubrir los autores de las acciones por lo que el Estado Mayor de la brigada decidió una pausa. Aun así, la brigada especial de Montpellier logró detener, en el mes de julio, a varios españoles en la mina de Salsigne. Estas detenciones tuvieron repercusión en Carcasona donde fueron detenidos los dirigentes de la Unión Nacional: Morera, comunista, el Dr. Ballano, socialista, y el practicante Mingo, muchos de ellos fueron trasladados a las prisiones de Montpellier y de la Lozère.

A principios de agosto de 1942, se realizaron los primeros sabotajes en Carcasona -Para recuperar dinamita en la estación de Carcasona y sabotear la línea de ferrocarril que llevaba vino y trigo para Alemania. Conmigo participaron el Palomo y Pradal.-

-Hacia el 8 de agosto hicimos saltar el compresor y el ascensor del carbón en la minas de la Caunette, recuperando dinamita, mechas y detonadores con nosotros estaba Antonio Molina y Joaquín Martínez, los dos regresaron a Ariège en un taxi. Pero lo mejor fue cuando el 15 de agosto, con Pradal y tres otros guerrilleros asaltamos la comisaria de Carcasona y nos pudimos llevar 12 pistolas con municiones. Y todo eso sin ningún herido, ni presos.-

-En el mes de noviembre de 1942, la 5ª Brigada tenía el siguiente dispositivo: Estado Mayor y puesto de mando en Greffeil, jefe Antonio Molina; comisario Salvador Cabrera (Murió en la deportación)  y ayudante Joaquín Martínez, jefe de las operaciones militares. Destacamento de Chalabre, jefe Rocallaura y adjunto Rafael Martín. Destacamento del alto valle del Aude, jefe Jesús Prats y adjunto Galvez. La brigada disponía de 300  hombres y de dos mujeres de enlace, Rafaela Soro y Carmen Torres, grandes amigas personales de mi familia y que eran miembros del partido.-

En diciembre 1942, Antonio Hernando trabajaba en una mina en Salsigne, cerca del Mas Cabardes en la región de Carcasona. En esa mina se extraía carbón del cual, por destilación, se sacaba una gasolina sintética para el ejército enemigo. Las minas de la Caunette, minas de Bize, de Agel y de la Roueyre y la fábrica de Mirepeisset sirvieron de tapadera para los maquis y organizar ataques contra los alemanes y milicianos franceses. En febrero 1943, Antonio Hernando, después de haber causado varios sabotajes en las instalaciones eléctricas de la mina, causando graves daños y perturbando la extracción del mineral, procede con Demetrio Soriano a la recuperación de un importante contingente de dinamita y de cordones bickford.

-A partir de abril de 1943, el partido nombró a Sixto Agudo (Alias Manuel), Ramos (Santos), Domínguez (Santi) y Joaquín Puig  Puidemont en la comisión de trabajo de la delegación del comité central de la zona libre.-

En junio de 1943, muy delatados después de un sabotaje sobre la vía férrea cerca de Carcasona, Antonio Molina jefe de la 5ª Brigada dio orden a Antonio Hernando y Demetrio Soriano de pasar a la clandestinidad y de ir al maquis de Joucou en el alto valle del Aude, donde se agruparon unos treinta hombres bajo el mando de Demetrio Soriano asistido por Antonio Hernando.

De julio 1943 a finales de 1943, el maquis de Joucou realizó numerosos sabotajes en las líneas de alta tensión y centrales eléctricas del valle del Aude, el maquis de Joucou sirvió también para depósitos de material y explosivos de la 4ª División.

El 24 de enero 1944, con un pequeño grupo de guerrilleros, Antonio Hernando dirige una acción de recuperación en un deposito alemán en Usson les Bains (Ariege) y vuelven con 500 kg de dinamita y centenas de metros de cordones bickford.  Durante esta acción un guerrillero es seriamente herido.

En los meses de febrero y marzo 1944, numerosos sabotajes de las líneas de alta tensión, transformadores, líneas telefónicas, fueron realizados por Antonio Hernando en el triángulo de Quillan, Axat y Belcaire. El 20 de abril 1944, cuando se preparaban a una operación de sabotaje en un puente de las gargantas del Raventy, el grupo de Hernando fue sorprendido por las fuerzas nazis y tuvieron que abandonar el maquis de Joucou para refugiarse en el de Roullens donde estaba el estado mayor de la 5ª Brigada.

Antonio Hernando participó en los transportes clandestinos de armas y material entre los departamentos del Herault y del Aude con fines de reforzar el armamento de la 5ª Brigada.

El 10 de mayo 1944, el maquis de Roullens fue atacado por las milicias francesas y los alemanes, todo el material y hombres fueron evacuados sin perdidas y el sitio fue abandonado. El 15 de mayo, Antonio Hernando, con un grupo de guerrilleros, recibió la orden de ir al maquis de Santa Colombe Sur Guette (Aude) y el 20 de mayo hicieron una emboscada contra camiones alemanes haciendo varios muertos. Durante el mes de junio, Hernando y su grupo cometieron varios sabotajes de las líneas eléctricas en los alrededores de Escouloubre.

En julio 1944, con un grupo importante de guerrilleros, Antonio Hernando participó sosteniendo a fuerzas francesas del AS (Armada Secreta), a una de paracaídas en el bosque de Picaussel, situado por arriba de Quillan, cerca del pueblo de Belbis. -Tengo que mencionar, nadie lo dice, que los 80 o 90 hombres que fueron ayudar el maquis de Picaussel asaltado por los alemanes los dirigía Ureo, su nombre de guerra era Pablo, vivía en Carcasona con Rafaela Soro.-

El 22 de agosto, Antonio Hernando “el Maño” ataca con su grupo la guarnición alemana de Couiza, haciendo 20 presos y liberando la ciudad.

En agosto de 1944 se culmina la liberación de Francia con la liberación de Paris, las tropas aliadas toman la capital donde el papel de los republicanos españoles fue esencial, formando parte de las primeras unidades militares que entraron en la capital.

Valle de Arán

Tras la liberación de Francia, cerca 10.000 guerrilleros iniciaron la Operación Reconquista a España tratando de hacerse con el Valle de Arán. Los excombatientes de la guerra civil española y de la resistencia francesa, bajo dirección comunista, pretendieron conseguir el apoyo de los aliados y crear una ofensiva contra Franco para liberar España del fascismo. Al final no existió el necesario apoyo internacional y aquellos guerrilleros se vieron obligados a retirarse el día 27 de aquel mismo mes.

-En Montrejeau tenía mi estado mayor cuando fuimos al Val d´Arán, yo estaba en una brigada especial de guerrilleros bajo el mando directo del partido. Mi hermano Paco estaba en un batallón de la 11 Brigada con Juan Alvarez, en mi brigada estaba mi amigo Montañe, que en los años 1980 fue  secretario de la Amical de los guerrilleros españoles en la región de París.-

11 Brigada de guerrilleros. Valle de Arán, 1944

-Tuve enfrentamiento con altos mandos del partido y en particular con Santiago Carillo. ¿Qué hacíamos en el Val de Arán?, ¿Por qué no se implicaba a los aliados y también a la URSS para tener los medios necesarios para volver a España por Cataluña y Aragón, teniendo apoyo con los maquis del interior y la población?. Me enfadé con Carillo… solo lo volví a ver en Toulouse en 1945, en el congreso de la UNE  (Unión Nacional Española) y de la JSU y en Paris en 1975/76 cuando pudo volver a Francia después de la guerra fría de los años 50, con la  Pasionaria en el parque de Montreuil Ss. Bois (tocando París), allí tuvimos un encuentro apartado y olvidamos ciertos rencores.-

-El partido y la JSU me nombraron enlace con las organizaciones francesas, con el CNR (Comité National de la Resistencia) y la AS (Armada secreta de Londres). Mis contactos personales fueron Andre Tourne que fue después de la liberación alcalde diputado de Perpiñán (Pirineos orientales) y Paul Balmigere alcalde senador de Beziers (Herault); eran miembros del PCF-.

Fortunato Hernando Villacampa “Paco” con miembros de la 11 Brigada.

Antonio se internó en España pretendiendo llegar hasta Robres: -Se paraban en las casas que Antonio sabía republicanas, algunos comunistas. En Aínsa se encontró con su primo Alfredo Conte de Robres. Alfredo era guardia civil y ayudó a su primo dándole información segura para su marcha. Llegaron hasta Santa Eulalia, cerca de Huesca, aunque para Antonio su deseo más fuerte era llegar hasta Robres y retomar contactos con los camaradas del partido. Sin embargo, él y su grupo no lo lograron. Con los contactos tomados se formó algún maquis. Volvieron a Francia a finales de noviembre 1944.-

A su retirada de la incursión al Valle de Arán, los franceses los desarmaron y destinaron a 11 batallones de seguridad. Antonio y sus guerrilleros llegaron a Carcasona a mitad de diciembre y fueron desmovilizados por el ejército francés en el cuartel Lapérine. El Coronel Picard, que mandaba en Carcasona, ingresó a todos en el 3er Batallón de Seguridad del Ejército bajo el mando de Michel Thomas. Su cometido fue vigilar la frontera francesa contra Franco desde Port Bou hasta Hendaya; bajo las órdenes del General Bergeron de la 5ª Región Militar de Toulouse. Esos batallones sirvieron para perseguir los últimos alemanes y sobre todo a todos los que habían colaborado con los nazis y hacer el trabajo sucio que no querían hacer los franceses.

Antonio Hernando Villacampa. Congreso JSU Toulouse, 1945.

Antonio fue desmovilizado el 31 de marzo 1945 y en mayo fue condecorado por las fuerzas armadas francesas, junto con su amigo karner “Miguel el Alemán” en Carcasona y con la participación del Coronel Picard. “Antonio Hernando  fue un auténtico combatiente de la resistencia contra el ocupante y el fascismo”, Rene Roussel (Liquidador National).

 Los actos de resistencia de Antonio Hernando Villacampa: actos oficiales registrados en el secretariado de los antiguos combatientes y homologados con la 5ª Brigada, unidad combatiente contra el nazismo. Homologación atestada por:

  • Roussel Rene  (nombre de guerra Philippe) Liquidador National de las brigadas y de los antiguos combatientes.  Liquidador del frente nacional y de los FTPF y también de los guerrilleros españoles, caballero de la legión de honor, responsable nacional de la seguridad a la dirección del frente nacional, de los FTPF y homologado FFI  desde junio 1941 hasta el final de 1944.
  • Gonzales Cosio Domingo  alias  comandante Gustavo,  jefe de estado mayor de la 4ª división de guerrilleros por los departamentos del Aude, Tarn, Aveyron, Herault y Haute Garonne en 1944. Jefe del estado mayor de la agrupación de los  guerrilleros españoles de 1 de mayo al 31 de agosto 1944 y oficial del estado mayor de los batallones españoles de seguridad hasta el 31 de marzo 1945. Gonzalez Cosio jefe de estado mayor de la 4 División, bajo el mando del coronel  Miguel Ángel Sanz, fue a visitar el maquis de Joucou en el alto valle del Aude, bajo el mando de Demetrio Soriano y de Antonio Hernando y pudo averiguar los actos de resistencia.

Certifico sobre el honor: “Tener conocimiento por mis títulos y funciones en la resistencia de la actividad cumplida de forma habitual y continua en la 5ª Brigada de los guerrilleros españoles, mandada por Antonio Molina del señor: Hernando Antonio, alias Villacampa / el maño, nacido el 24 de noviembre de 1919 en Zuera (España) y viviendo en 40 avenue des perdrix 77270 Ville Paris. (Cartas de combatiente nº 67255 y de combatiente voluntario de la resistencia nº 178733).

Antonio Hernando Villacampa. Toulouse, 1945.

Entre 1945 y 1952  Antonio continuó siendo el secretario de la JSU del Aude y del Comité Central. Continuó siendo el principal responsable de los pasos de los guerrilleros en Aragón, Levante, Cataluña para instalar los maquis, estuvo en el Maestrazgo, por la Senia…

Antonio y Paco. Carcasona, 1946.

Operación Bolero-Paprika

En 1950 se produjo la operación Bolero-Paprika, decidida por el gobierno de Pleven para hacer placer a los americanos, muchos republicanos españoles fueron detenidos por ser comunistas, es decir que para el gobierno francés todo republicano era y no podía ser más que comunista. La administración francesa hizo unos documentos para mandarlos a Argelia, -sino para España y el garrote-.

Todos en un barco, con un documento que decía que era la propia voluntad del detenido de no volver a Francia, de ir a Polonia en barco…y de ahí a Hungría, Checoslovaquia o Rusia. -Mi padre se salvó de milagro, como todos los españoles que estuvieron en las brigadas del XIV cuerpo de guerrilleros-.

-Por ciertas razones de ayuda cuando la resistencia, mi padre salvo la vida del comisario de la policía. En mayo 1945 la Resistencia había dado orden de matarlo por doble juego, Antonio se opuso-. Este comisario después de la liberación mantuvo el puesto en Carcasona y tenía muy buenas relaciones con todos los republicanos españoles -Así que, cuando se inició la operación anticomunista en contra de los republicanos españoles, este comisario advirtió a mi padre para que  avisara a todos los camaradas, para huir o esconderse hasta que la redada pasase-.

Antonio y Miguel Karner.

-Fueron Miguel karner “el Alemán” y su esposa María quienes escondieron a mi padre en la ciudad de Carcasona. A Miguel karner no le dijeron nada porque fue repatriado de los campos de la muerte nazis. También Carmen y María Villacampa los enlaces de la 5ª Brigada del Aude. José Goez, Antonio Alegre de Robres fueron detenidos, los mandaron a Argelia y a los dos años Francia los expulsó a los países del Este pasando por Polonia, a pesar de ser héroes de la Resistencia Francesa. Toda actividad política fue prohibida a los Españoles.-

 L’Amicale de los guerrilleros españoles

A partir de 1975, L´Amicale de los guerrilleros españoles en Francia FFI, volvió a renacer reconocida oficialmente por el gobierno de Giscard d´Estaing tras haber sido prohibida en 1950. Antonio fue uno de los fundadores y vicepresidente nacional de L’Amicale y presidente de L´Amicale región de Paris. Muchos miembros fueron aragoneses. También fue delegado y responsable ante el gobierno francés para la obtención de las cartas de combatiente de la resistencia española en Francia y establecer sus derechos de combatientes.

Hasta su muerte, en 1992, Antonio luchó por el reconocimiento y los derechos de los combatientes y civiles españoles en territorio francés y alemán. De hecho, fue durante 20 años el presidente de L´Amical de los Antiguos Guerrilleros Españoles en Francia. Después de la guerra quede muy relacionado con Molina, se fue a vivir en Greffeil, cerca de lo que fue su estado mayor -Trabajamos juntos en la agrupación de guerrilleros y también me ayudó para los pasos España en los años 1946 a 1949-.

-Hasta 1975 quedemos en contacto para salvar la memoria de los guerrilleros españoles y en particular para hacer valer los derechos de los resistentes españoles frente a las autoridades francesas tanto civiles como militares. Un combate muy difícil, porque la sociedad francesa se negaba a reconocer nuestros actos y en particular todas las brigadas que formaron el XIV cuerpo de guerrilleros españoles en Francia, a pesar que de Gaulle y el Consejo National de la resistencia habían reconocido a la U.N.E. (Unión Nacional de los Españoles) como fuerza F.F.I. (Fuerzas Francesas del Interior), diciendo que la sangre española se había fundido con la sangre francesa.-

Su lucha primera fue de hacer reconocer, de obtener las cartas de antiguos combatientes y voluntarios a todos los miembros de las brigadas españolas, la homologación de unidades combatientes en el combate contra los alemanes, la validez de todos los documentos de guerra (campos de concentración, compañías de trabajadores extranjeros, grupos de trabajadores controlados por los alemanes, certificaciones medicales de los malos tratos, etc…).

-L´Amicale me nombró como delegado permanente a cerca del secretariado francés de los antiguos combatientes y del ministerio de defensa para llevar a cabo ese trabajo. Entre 1975 y 1990, pasaron en  nuestras manos miles de demandas, mi hijo Ramón era mi secretario.-

Para todos los guerrilleros de la  5ª Brigada, todas las demandas pasaban primero por Antonio Molina que comprobaba la veracidad de los hechos, establecía la atestación, las firmaba él y el coronel Maury (Resistente francés del Aude y militar). Eran autentificadas por el liquidador del MNL (Movimiento Nacional de la Liberación). -Después Molina me las mandaba, yo las remitía al Sr. Roussel y cuando todas las demandas estaban ya firmadas, por el secretariado general, se devolvían los certificados y las cartas de combatiente, llegaban a cada provincia para remitirlas a cada combatiente español. Así pude establecer las de mis amigos Antonio Alegre, Mariano Viñuales, José Goez, Joaquin Arazanz, etc…-

Notas de Ramón Hernando:

Para reanudar L´Amicale de los guerrilleros, la iniciativa fue tomada por la base de los guerrilleros republicanos que habían participado en los combates de la liberación francesa. A pesar de lo ocurrido en 1950, el éxito fue tremendo para crear amicales por todos los departamentos franceses liberados por los españoles.

A partir de 1975, a mi padre se le confió tomar contactos con las autoridades francesas: ministerio de la defensa, secretariado de los antiguos combatientes, ministerio del trabajo y contactos con diversas organizaciones francesas: FTP, MOI, ARAC, ANARC, amicales de deportados y de deportados-resistentes etc…. y a partir de ahí que L´Amicale de los guerrilleros fuera miembro de esas entidades y reconocida de manera definitiva. Antonio decía que la preocupación más importante era de poder obtener las cartas de combatiente de la resistencia y la homologación de las brigadas que componían el XIV cuerpo de guerrilleros. La mayoría de los republicanos habían pasado de los 65 años y la otra tarea era como podían cobrar la vejez, digamos ser pensionistas. Muchos no sabían que Francia les daba trimestres si habían estado en compañías de trabajadores extranjeros mientras los campos de concentración franceses 1939-1940; en agrupamientos de trabajadores extranjeros 1940 a 1944, bajo el gobierno de Vichy; en la resistencia  de mitad 1943 a finales de 1944 o también a los que fueron detenidos por la Gestapo en 1942-1944 y enviados a campos de Alemania, esos son los deportados-resistentes.

Antonio les facilitaba y les rellenaba todos los dossiers para que fueran conformes cuando los mandábamos a la caja central de las pensiones, bueno, como buen aragonés arregló todo lo que pudo de sus amigos de Aragón y en particular a los de la provincia de Huesca para que cobraran del gobierno francés (Hasta ayudas en compras de carbón, gas oíl…). De Zaragoza a José Goez, Sixto agudo etc… de Huesca a Joaquín Arasanz, Antonio Alegre, Hortensia Anzano, Viñuales y tantos otros que no recuerdo. A José Bolea de Robres, amigos de Tardienta, Alcubierre, Lanaja etc… Sin olvidar a los de los campos de concentración: José Purroy, Ángel Corominas de Robres…

Fue una actividad intensa y maravillosa al mismo tiempo, después de su fallecimiento, tuve yo que llevar a cabo algunos trámites.

Al mismo tiempo Antonio fue el presidente de L´Amicale de los guerrilleros región de Paris. Estos hombres y mujeres habían luchado en las brigadas por toda Francia, pero la vida les había llevado a vivir en Paris o cercanías. Se hizo muy amigo del director de la casa de España,  el Sr. Valero que más tarde fue gobernador de la provincia de Huesca. Valero le dijo que los republicanos tenían que venir a esa casa de España porque era de todos los españoles, así que las reuniones o asambleas organizadas por mi padre tenían lugar en la casa de España de Paris.

Todos esos archivos están para estudiar, sobre todo como hacíamos las cartas de combatientes para que el honor y la dignidad del republicano español fuesen reconocidos por la sociedad francesa.

Siempre estuvo en contacto con Mariano Constante, pues se conocían desde la 43 División. Mariano estuvo en la 32 Compañía de Trabajadores Extranjeros, lo mandaron a la línea Maginot. Preso por los alemanes a finales del 40 llego a Mauthasen/Gusen, como José Lasheras de Robres. Cuando Antonio volvía a Robres se veían mucha veces en Huesca.

José Goez

Mi padre me contó muchas veces de la relación que tenía con José Goez, durante la resistencia en Francia desde 1940 hasta la liberación en 1945, y después hasta lo ocurrido con la operación anti española llamada Bolero-Paprika preparada por el gobierno centrista de Pleven en el año 1950.

José Goez, que vi varias veces en Zaragoza y Grañen (En casa de Antonio Alegre y Hortensia Anzano), me contó también las reuniones del partido en 1940 y de las actuaciones a lo largo del año 1941 que tenía con mi padre, con Sixto Agudo y otros camaradas para preparar el combate contra los vichistas y los nazis.

Sabía bastante de las actividades clandestinas de estos hombres en el alto valle del Aude. Actividades confirmadas por las memorias de mi padre, del partido, documentos  y de ciertas conversaciones con Sixto Agudo, López Raimundo y otros camaradas cuando yo acompañaba a mi padre por Aragón.

Lo más extraordinario, y también maravilloso, fue el encuentro el 14 de abril del 2010 con Catherine Bettinelli, viuda de José Goez. Tenía 85 años y vivía en la calle compromiso de Caspe, Zaragoza.

Catherine era de carácter muy alegre y atenta, me recibió con mucha alegría  en su piso y le hice preguntas sobre José Goez, su marido y también sobre mi padre, puesto que se conocieron muy bien. Me contó que José Goez fue muy secreto y nunca contaba sus actividades clandestinas, ella sabía que era comunista. Lo conoció en los años 40/41 en Gingla, ella era natural de Monfort Sur Boulzane, es decir, de esos primeros pueblos donde se organizó la primera guerrilla española. Pueblos donde trabajan como carboneros o leñadores los republicanos españoles. Sus padres eran italianos establecidos en Gingla desde hace muchos años. Catherine trabajaba o ayudaba a un tal Verdier, dueño de una tienda de comestibles. Así, que cada vez que José Goez iba a Gingla pasaba a verla y después volvía a Carcasona y otros sitios del departamento sin decirle exactamente qué hacía.

José Goez era natural de Blesa, provincia de Teruel. En julio de 1936 pudo escaparse de su casa cuando su madre le avisó que los fascistas iban a detenerle, marchando hacia Tarragona. Catherine no se acuerda o José no le dijo donde fue a parar. Con la retirada, a principios de febrero 1939, lo llevaron al campo de Argeles Sur Mer y después al campo de concentración de Bram, al lado de Carcasona. Allí conoció a mi abuelo Domingo Becana Lacasa en la barraca nº 21, José estuvo en contacto permanente con los cuadros clandestinos del partido.

En el campo de Bram, cerca de Montreal, un agricultor pidió mano de obra al comandante del campo para vendimiar y llevar los campos. José Goez se apuntó. Aquel señor francés se comportó muy bien con José, le hizo obtener todo tipo de documentación para que no fuese molestado por la policía o gendarmería francesa. Catherine no recordaba el nombre de aquel señor. A finales del año 1940 Goez se hizo clandestino y fue hacia los campos de carboneros y leñadores en Gingla.

Iba en particular a la villa Odette, donde se reunían los camaradas, donde llegaban las directivas del partido o para preparar y distribuir la propaganda.

En 1943-1944 actuó como enlace del partido entre la 3ª Brigada del Ariege y la 5ª Brigada del Aude. Después, en 1944-1945 José con Catherine fueron muchas veces a Carcasona y se quedaban hospedados en nuestra casa de la rue Bellevue. Siempre trabajando con mi padre dentro del partido y de la JSU. Catherine aún se acordaba de mí, con mis dos o tres años corriendo por todas las partes, y como la casa estaba siempre llena de gente, todos republicanos y comunistas…y mi abuela, la tía Antonia Villacampa haciendo de comer cada día para todos.

José Goez trabajó en Carcasona, en una fábrica de fundición, a partir de 1945-1946 se fueron a vivir a Pamiers (Ariege). Jose Goez fue detenido en 1950 en Pamiers, operación Bolero-Paprika, y lo mandaron a Argelia donde estuvo dos años. Luego viajó en barco hasta Polonia destino Hungría. Catherine y su hija, nacida en 1947, cogieron el tren en Paris para llegar a Hungría y recuperar a su marido. En Hungría se conocieron con Hortensia Anzano y Antonio Alegre, allí nació su segunda hija.

Ramón Hernando

Antonio Hernando Villacampa falleció en Francia en 1992 pero sus restos residen en el cementerio de robres con la bandera republicana y del partido. Se le rindió un sentido homenaje en su pueblo, con amigos, compañeros y camaradas, con el discurso de Sixto Agudo y la certeza de haber vencido a la vida, luchando para ser libres y escribir la historia que nunca debemos de olvidar.

¡A todos aquellos luchadores!

La guerra en Robres


El subsector de Robres formó parte del frente de Aragón, en el sector de la sierra de Alcubierre, circunscripción norte-centro. Fue un lugar cercano al frente de Alcubierre, a las posiciones de las Tres Huegas, Pui Ladrón y luego rebautizado como San Simón, y La Pajera, El Negus, La Imposible o La Pasionaria; posiciones integradas en la actual denominada Ruta Orwell y la futura ruta del frente de Los Monegros. Milicias frente a legionarios, falangistas de la Segunda Bandera Móvil de Aragón, el Regimiento de Carros Ligeros de Combate nº 2 y soldados regulares.

La guerra marcó profundamente los pueblos y sus gentes, generando dolor que aún va costando superar, heridas profundas en nuestra sociedad de las que cuesta hablar pero que forman parte de nuestra historia, de aquella amarga memoria que no hay que olvidar para que jamás vuelva a suceder. Por ello, con todo el respeto, en su recuerdo y memoria.  

Periodo de anteguerra, la influencia del canal

Antes de la guerra, Robres estaba bajo la influencia de la construcción del canal de Monegros, dentro del plan de Riegos del Alto Aragón, una obra que generó amplias perspectivas de futuro y trabajo en su construcción. Numerosos trabajadores se dedicaron a la gran obra, trayendo nuevas corrientes político sindicales que acabaron creando conflictos, especialmente significativos cuando los trabajos en el canal comenzaron a aflojar y desembocaron en una seria confrontación laboral y social. La mayoría de los trabajadores del canal estaban afiliados a la C.N.T. (Confederación Nacional de Trabajadores). Entre aquellos trabajadores estaba el robresino Antonio Hernando Villacampa (1912-1992) que comenzó a trabajar en el Canal de Los Monegros en 1933 “Con carnet de la CNT, como casi todos, y allí conocí a los hermanos Ascaso”.

Ramón Hernando (1944), hijo de Antonio, ha investigado la historia de Robres, de aquellos años convulsos de guerra y la posterior dictadura franquista. En Robres, expone Ramón, a partir de las obras del Canal de Monegros, se formó un fantástico laboratorio de ideas de progreso, de bien estar, de tener una sociedad más justa. La población subió en torno a las 1600-1800 habitantes. “Las ideas anarquistas se implantaron poco a poco, tanto en la pequeña clase rural, como en la clase trabajadora del canal. Anarco/sindicalistas de Huesca, Barbastro, Jaca… de esas localidades que, a través de maestros, ateneos libertarios, sindicalistas de Barcelona, Lérida… venían a difundir sus ideas. Ramón Acín vino varias veces a Robres, discutía también con la J.S.U. (Juventud Socialista Unificada). En Robres se formó un sindicato agrario de la CNT anarco sindicalista y otro para los obreros que querían afiliarse”.

Cortesía Ramón Hernando.

A aquellos obreros de ideología anarquista se les conocía como los “Rompe-márgenes”. La explicación a dicho calificativo la escuchó Ramón Hernando en boca del tío Blas de Robres. El tío Blas trabajó en el canal, compartiendo faenas con muchos obreros de la CNT/FAI, asumiendo muchas de sus ideas, entre ellas las relativas a la tierra “Había que aplicar lo que decían los anarquistas y con los más duros pronuncio la frase: nada de márgenes, a romperlas; la tierra, toda la tierra para nosotros. Y de ahí salió lo de rompe-márgenes.” 

La tensión fue considerable, incluso ocho trabajadores fueron detenidos y acusados por tenencia de explosivos. El juicio resultó muy concurrido, debido a la gran expectación que generó, viéndose ante el jurado la causa contra los ocho jóvenes detenidos en Robres por “Retención de dinamita y confección de explosivos”. La sala apareció completamente abarrotada de público, predominando los obreros “No se registró el menor incidente. En las obras en construcción hubo paro en tanto duró el juicio. Tras los informes muy brillantes del fiscal don José María Carreras y defensor don Adriano Méndez, se retiró a deliberar el jurado, dictando veredicto de inculpabilidad. Los procesados fueron absueltos y libertados” (Diario de Huesca 21 de septiembre de 1933).

Hallazgo de un cartucho. En Robres, fue hallado por el niño Jesús Alcubierre Sieso, de 11 años, en un huerto, un cartucho de dinamita y un metro de mecha. La Guardia civil realizó con este motivo registros en otros huertos y en algún domicilio, resultando infructuosos.
Huesca 27 de septiembre de 1934.

La falta de trabajo en Robres fue un serio problema, de hecho en toda la comarca de Los Monegros, las malas cosechas y la ralentización de las obras del canal acuciaron una profunda crisis y malestar en la población, sobre todo en los trabajadores que así lo manifestaron en abril de 1936. Los obreros del canal formularon distintas peticiones, en parte forzoso, al Ayuntamiento de Robres, para que fuesen elevadas al excelentísimo señor gobernador civil de la provincia, como solución a la crisis del trabajo:

1ª. Establecimiento de turnos en las obras del tercer tramo del Canal y Acueducto con lo que aumentaría notoriamente el ingreso de trabajo y el adelanto de las mismas.

2ª. Limpieza de total tramo segundo del Canal, a cargo de Compañía Fierro, en la que a la par que sería posible la colocación de bastante número de obreros, por regular tiempo podría ser llenado de agua dicho Canal, en beneficio directo da la obra y del trabajo.

3ª. Reparación inmediata de la carretera de Huesca a Robres, kilómetros 25 al 35, en cuya obra y por otro regular tiempo, se colocarían otro regular número de obreros, y se regularizaría el transito pésimo que en la actualidad tiene.

4ª. Estando procediéndose a la limpieza del Canal desde Tardienta a Torralba, ver la posible colocación de un número de obreros en este trabajo.

Robres 5 de Abril de 1934.- La Comisión. Huesca 7 de abril de 1934.

También otras corrientes fluyeron en el ambiente obrero de Robres. Ramón Hernando recogió el testimonio de su padre Antonio Hernando Villacampa, notas sobre su vida, aportando su valiosísima memoria de aquellos tiempos: “En este mismo año, de 1933, conocí al histórico José Villacampa y con él entré en las JJCC (Juventudes Comunistas en Robres. En aquella época, los reaccionarios se cebaron con el PCE. Tuve el carnet de la UGT (Unitaria). Preparamos el Partido en Robres sobre todo con Paco Gavín o Gabino, en realidad se llamaba Francisco Brosed Brosed que leía Mundo Obrero y me formaba políticamente. En Robres, bajo la dirección de José Villacampa, en el 35 viendo lo que se avecinaba hacíamos instrucción y formación política a escondidas” (Notas de Antonio Hernando Villacampa. Ramón Hernando, 1988). También estuvo Juan Valdivia Pardo, médico de Robres y gran impulsor de la  extensión cultural y la higiene en Robres. Según las investigaciones de Ramón, Juan organizó mítines en el pueblo, fue detenido y, tras haber prestado servicio durante este tiempo como médico en el campo de trabajo de Barbastro (franquista), fue liberado a los diez meses.

Cortesía Ramón Hernando.

Otro de los muchos robresinos y sus avatares, fue Braulio Serrano Capuz. Braulio fue fundador de la CNT en Caspe. Jesús Cirac, miembro del Instituto de Estudios Caspolinos, se encargó de revisar y maquetar el cuaderno manuscrito autobiográfico que les hizo llegar la hija de Braulio y que han publicado con el título: “Memorias de un hombre cualquiera” (Centro de Estudios Comarcales del Bajo Aragón-Caspe, 2007, Braulio Serrano Capuj, fundador de CNT en Caspe). 

Los inicios de la guerra

Al estallar la guerra, “Tomamos la radio y teléfonos, la gente salió a defender la república”, (Notas de Antonio Hernando Villacampa. Ramón Hernando, 1988). Además, según investigaciones de Ramón Hernando, el mismo 16 de Julio de 1936, los falangistas de Robres llamaron a Zaragoza para que viniera un grupo armado y tomar el pueblo. “Unos días antes se habían reunidos en el Corral de Rosa, habían preparado una lista de más de 130 personas para remitirla a la falange pidiendo que se les detuviera, llevárselos a Zaragoza y liquidar unos cuantos de ellos. El camión se presentó por la bajada de Alcubierre, pero la gente de Robres los paró y tuvo que dar media vuelta. Se dice que los Oto esperaban el camión para guiarlos. Algunos de ellos trabajaban para los “ricos” y estaban en la reunión del corral de Rosa… La lista de los 130 cayó en mano de los republicanos, hasta hace poco estaba en una casa de Robres”.

Documentos correspondientes a Causa General del A.H.N. Subdirección General de los Archivos Estatales Ministerio de Cultura .España

Pronto se creó el comité local “De la CNT/FAI, dirigido por Laporta miembro de la FAI–AIT y mandado por los anarquistas de Barcelona”. El comité se constituyó con una mayoría de anarquistas y unos pocos comunistas “En ese comité local entra los que llamaban los rompe/márgenes. La bandera anarquista se subió a lo alto de la torre de la iglesia y se crearon billetes de racionamientos” (Notas de Antonio Hernando Villacampa. Ramón Hernando, 1988). Laporta o Antonio Porta fue el responsable de la FAI en Robres, quien, de acuerdo a las notas de Antono Hernando, era “Natural de Lérida y vivió en Robres desde los años 33, llevaba con su mujer una pequeña tienda de ultramarinos en casa del Huescano. Se puso de presidente del comité local, asistido por Ramón Rivases Cuello de Torralba de Aragón y con Alejandro Becana Gros (el Grande) como vicepresidente”. Los miembros de aquel primer comité fueron Jesús Becana Gros, Blas Granged Aznarez, Enrique Brosed Pisa, Victoriano Serrano, Domingo Abardia Brosed, Domingo Cuello Lafita con su hermano Ramón, Joaquín Lacruz  Novales, Manuel Brosed  Brosed, Joaquín Brosed Sanz, Carmelo Brosed, Antonio Villacampa Pisa, Francisco Luna, un forastero de la FAI, llamado el Gallego (vivía en casa Casildo), miembros de Casa Miserias, etc… (Notas de Ramón Hernando).

Ramón Hernando detalla cómo el comité puso en marcha el programa de la FAI (Federación Anarquista Internacional), negándose a aplicar la Reforma Agraria de Urribe, Ministro de la República, lo que provocó choques muy violentos con la población de Robres, en particular con los Republicanos y Comunistas. A Antonio Laporta se le acusó públicamente de ser un ladrón, de aprovechar su pertenencia a la FAI para robar los bienes de los robresinos: los principales acusadores fueron Antonia Villacampa, Francisco Arazo, Anselmo Conte y otras familias como Adelaida y las mujeres de Robres, en particular todos los comunistas de Robres. Esos bienes iban a Tardienta, los cargaban en camiones dirección Barcelona para venderlos en Barcelona para el bien de la CNT” (Notas de Ramón Hernando).

En los primeros días de agosto se detuvieron a los “ricos y falangistas del pueblo, estuvieron quince días, algunas familias untaron al presidente y a algunos miembros del comité”.

La llegada de la Columna Carlos Marx

A finales de julio la columna Carlos Marx llegó a la localidad monegrina de Robres; columna organizada por el Partido Socialista Unificado de Cataluña (PSUC) y la Unión General de Trabajadores (UGT). La columna partió de Barcelona para el frente de Aragón el 25 de julio de 1936, ocupando Sangarren y Almuniente, el 28 de julio, y estableciéndose en Poleñino, Torralba y Robres. En Robres instalaron el cuartel general de la 123, en casa Ribas. La 123 respondía a una de las tres brigadas mixtas 122,123 y 124 de la 27 División de la Columna “Carlos Marx”, que acabó integrándose en el XI Cuerpo del Ejército Popular republicano. El cuartel general de la columna “Carlos Marx” se instaló en Tardienta.

“Es el día 26 de julio cuando de Barcelona sale la columna Del Barrio (PSUC) que lleva a éste como delegado y al comandante de infantería Sacanell como técnico militar, habiéndoles sido encomendada por el Comité Central de Milicias Antifascistas, ocupar la región comprendida entre la ciudad de Tardienta y la Sierra de Alcubierre, debiendo fijar su puesto de mando en Grañén y rebasar con su acción Huesca por el sur y ocupar Zuera. Esta columna tenía una característica especial, pues contaba con un grupo de alemanes exiliados antifascistas que habían acudido a la Olimpiada Popular, esa olimpiada que nunca se celebró, ya que debía de inaugurar sus juegos en Barcelona el día 19 de julio.” 27 División, Ejército del Este La Trinchera Por Bizén D’o Río Martínez. Diario del Alto Aragón del 15 de octubre del 2006.

http://www.griegc.com/2020/04/01/las-lineas-de-fortificacion-republicanas-en-la-provincia-de-huesca/

Por Robres también pasaron las milicias republicanas del POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista), dirección a Alcubierre, según el relato de Manuel Grossi (Manuel Grossi. Cartas de Grossi, Sariñena Editorial). Grossi, al mando de la columna del POUM, junto a Jordi Arquer, narra en sus cartas cómo parte de la columna salió de Robres el 3 de agosto de 1936 hacía Alcubierre. Llegaron a Alcubierre desde Sariñena tras pasar por Grañen y Robres. En Grañen estuvieron el 1 de agosto y el 2 debieron de pasar por Robres.

Cortesía Ramón Hernando.

Con la llegada de las milicias del POUM sucedió un trágico suceso. Varias personas que iban en busca del cura de Robres fueron interceptadas por la milicia del POUM. Manuel Benito Moliner, en su artículo “Robres, dos relatos para una historia” recogió el testimonio de  Luis Maynard: “Lo conocí a través de nuestro común amigo Pedro González. Es un militar a la vieja usanza: cordial, caballero y sin que los años afecten a su firmeza espiritual y corporal. Luis era carlista y por tanto estuvo desde el primer momento con los sublevados en Zaragoza, iba –y va- todos los días a misa y lo tenía muy claro: los rojos en cuanto pudieran quemarían las iglesias y destruirían la religión. Vivía con su familia junto al Centro Requeté y desde allí el 19 de julio de 1936 organizaban patrullas que vigilaban los templos zaragozanos para evitar al “camarada llamarada”. Lo que mejor recuerda de esos momentos es a la gente que enseguida se solidarizó con ellos sacándoles pastas y vino para hacerles las guardias más llevaderas. Luego vinieron las patrullas por los alrededores para ir a rescatar a los curas. Un veintitantos de julio cayó enfermo, con fiebre y un malestar que le postró en la cama. Sus amigos, sus camaradas del alma, lo fueron a buscar, tenían la difícil misión de salvar a un cura en Los Monegros, en un pueblo que se llamaba Robres a punto de caer en manos de los rojos. No los pudo acompañar, los despidió en la cama rogándoles que para la próxima contaran con él. Nunca los volvió a ver. Le contaron –siguiendo el tópico de la época- que los habrían cogido antes de llegar y después de hacerles toda clase de vejaciones a ellos y a sus despojos, los habrían tirado por allí. Durante años buscó informes. Le dijeron que si los habían llevado a Sariñena, pero preguntó en su Ayuntamiento y nada sabían. Era como si la Guerra se los hubiera tragado, no había manera de dar con sus restos y enterrarlos en la forma que ellos y sus familias hubieran querido.”

El blog de Miguel Antonio recuerda las vivencias de su padre en el artículo Guerra civil en Robres: “Papá tenía ocho años cuando estalló la guerra; en Robres el personaje más importante era “el Negus”, comandante de las tropas leales a la República… “estaba en boca de los mayores su nombre se pronunciaba con admiración”, en la Sierra se le dio el nombre de Negus al parapeto que estaba enfrente al de San Simón, que era el fascista, y digo fascista porque a las tropas franquistas le apoyaban Hitler y Mussolini, o sea Alemania y Francia , países que en 1936 tenían régimen fascista” (Miguel Antonio 123). Por rancia se debería de entender Italia pues hace mención a Mussolini.

Episodios de guerra

Los inicios en Robres fueron convulsos, incluso hasta después de la consolidación del frente los asesinatos y desmanes continuaron con la llegada de las milicias. El 7 de agosto de 1936 fue saqueada la iglesia parroquial “Y destruidas sus imágenes que fueron quemadas también en la plaza del pueblo” (Causa General de Robres). Muchos fueron asesinados, detenidos en Robres y llevados a Tardienta para ser fusilados. Todas las victimas aparecen en la causa General de Robres pero la información viene ampliada por Jesús Inglada Atarés en su artículo “Los robresinos víctimas de la guerra y de los campos nazis” publicada en el periódico de Robres “El Pimendón”:

  • Benigno Nieto, maestro nacional apresado en Robres y fusilado el 10 de agosto de 1936.
  • Valentín Gavín Pisa fusilado cuando era conducido a Tardienta el 24 de agosto de 1936. Casado y con dos hijas, labrador de 54 años y natural de Robres.
  • Simeón Villacampa Pisa fusilado el 7 de septiembre de 1936 en la plaza España de Robres. Casado y padre de cuatro hijos. Industrial carnicero de 43 años.
  • Martín Juan Olivan Lacruz fusilado en Tardienta el 10 de septiembre de 1936. Casado y con cinco hijos, labrador de 63 años y natural de Robres. Uno de sus hijos, Martín Juan Olivan Luid murió en la guerra.
  • Bautista Fajó Maza fusilado el 11 de septiembre de 1936. Casado en terceras nupcias, dejando un hijo del primer matrimonio, tres del segundo y uno del tercero. Alcalde e industrial cafetero de 50 años.
  • Francisco Sieso Barrio fusilado en Tardienta el 11 de septiembre de 1936. Casado y con cinco hijos. Concejal del Ayuntamiento y labrador de 38 años, natural de Robres.
  • Andrés Mateo Langa fusilado en Tardienta el 12 de septiembre de 1936. Natural de La Muela, sacerdote de 36 años.
  • Timoteo Fajó Casaús fusilado en Tardienta el 12 de septiembre de 1936. Casado y con dos hijos. Sacristán de 48 años.
  • Joaquín Barrio Lacambra fusilado en Tardienta el 12 de septiembre de 1936. Casado y con cinco hijos, herrero de 58 años.
  • Domingo Berdum Pallás fusilado en Tardienta el 12 de septiembre de 1936. Casado y con cinco hijos. Guarnicionero de 46 años y natural de Alcubierre.
  • Mariano Barrio Otal. Se ignora su fecha y lugar aunque su inscripción en el Registro Civil de Robres se inscribió el 12 de septiembre de 1936. Casado y con seis hijos. Herrero de 42 años.
  • Joaquín Oto Serreta fusilado en Tardienta el 20 de octubre de 1936. Casado y con dos hijos, comerciante de 60 años y natural de Robres.
  • Ángel Oto Portolés fusilado en Tardienta el 20 de octubre de 1936 junto a su padre Joaquín Oto Serreta. Soltero y natural de Zaragoza. Perito de marina de 33 años de edad. 
  • Jesús Oto Portolés fue detenido en Robres y fusilado en Sariñena el 27 de julio de 1936. Era soltero y natural de Robres, aunque domiciliado en Zaragoza. Hijo de Joaquín Oto Serreta y hermano de Ángel Oto Portolés.
  • Modesto Catón Sampériz asesinado en Poleñino el 25 de marzo de 1938. Viudo y con dos hijos, labrador de 72 años y natural de Robres.
Placa a los caídos, Centro de Interpretación de la Guerra Civil en Aragón (Robres).

Andrés Mateo Langa, el párroco de Robres, fue uno los muchos religiosos asesinados durante la guerra. Ramón Hernando recogió que, durante los primeros días que funciono el comité local, quisieron fusilarlo, lo llevaron a las afueras del pueblo. Antonio Hernando Villacampa, como responsable de la J.S.U. de Robres se opuso a ese acto. Después el cura fue  secretario/escribiente de dicho comité (testimonio José María Aznarez), fueron los milicianos de Sariñena quienes se lo llevaron bajo las órdenes de Laporta. “Fusilar al sacristán era obedecer a la FAI de matar a curas etc…”.

Fantasmas de Durruti. Archivo Ramón Hernando

En la Nueva España del 9 de julio 1938 se da cuenta de una relación de los muchos religiosos asesinados en la diócesis de Huesca, entre los que aparecen varios sacerdotes que ejercían en la comarca de Los Monegros: “Se poseen datos plenamente comprobados y oficiales de los sacerdotes asesinados en esta Diócesis por las hordas marxistas durante su invasión y dominio”. En la diócesis de Huesca aparecen contabilizados 32, de ellos 8 responden a pueblos monegrinos: “don Andrés Mateo Langa, de Robres, don Alejandro Aguilló, Capellán en Tardienta; don Lorenzo José Buera Altemir, de Poleñino; don José Campo Vivas, de Grañén; don Eduardo Colay Bierge, Coadjutor de Sariñena; don Roberto Lavilla Buil, residente en Castejón de Monegros don Rafael Pano, de Valfarta; don Paulino Pejón Miguel, de Torres de Barbués…”

Víctor Pardo Lancina (Agnes Hodgson, A una milla de Huesca) apunta a que fueron 18 los religiosos asesinados en Los Monegros, a la anterior lista añade algunos como Eusebio Antolín Moliner, párroco beneficiado de La Almolda que acudió a refugiarse a Bujaraloz y murió fusilado el 30 de julio de 1936; Vicente Monserrat Millán, de 33 años y párroco de Villanueva de Sigena que fue fusilado aunque se barajan diferentes escenarios, también de Villanueva de Sigena el sacerdote encargado del monasterio Antonio Montull Carilla asesinado, el 1 de agosto de 1936, sobre el puente nuevo sobre el río Alcanadre donde recibió nueve balazos.

La escuela en Robres, gracias a la valentía de una maestra permaneció abierta durante la guerra. Desalojaron el Granero de Primicias, donde daban clase las niñas y habilitaron el granero de casa Ribas. Las clases se dieron con “cierta regularidad” gracias a la maestra Victoria Artero y la ayuda de las exalumnas Ángeles More, Luz Ribas y Teresa Maza. El maestro nacional Benigno Nieto fue apresado en Robres y fusilado el 10 de agosto de 1936, por sus ideas derechistas, aunque Pedro Oliván “La Escuela de Robres en el siglo XX” (El Pimendón. Periódico de Robres) cita que fue fusilado en septiembre del mismo año en Tardienta. Ramón Hernando apunta que al estallar la guerra eran vacaciones escolares “Este maestro, que era de derechas, se había ido de Robres. Se alistó en las fuerzas franquistas que tomaron Almudévar. En un enfrentamiento cerca de Tardienta, fue hecho preso y fusilado el 10 de agosto 1936”. También fue fusilado el maestro Valeriano Estaún, en Huesca en 1936 mientras se encontraba en la capital altoaragonesa; detenido y fusilado por su pertenencia al sindicato UGT. Los casos del cura como del maestro desmienten claramente la versión oficial que mantuvo el régimen, señala Ramón Hernando.

Laporta manda a fusilar unas cuantas personas, amenaza a los comunistas de Robres ya que se oponen a la colectivización de las tierras, me amenazó de muerte por oponerme al fusilamiento del cura, convocó a mi madre y miembros de mi familia para matarles (la noche que mataron a Simeón Villacampa)” (Notas de Antonio Hernando Villacampa. Ramón Hernando, 1988). Ramón ha investigado sobretodo el caso de Simeón Villacampa Pisa, un caso del que nunca se ha hablado. Lo asesinaron justo en la noche que el comité local había convocado a varias personas que se oponían a la colectivización: Antonia Villacampa Susin, Fernando Arazo Cuello, Anselmo Conte y Siméon Villacampa Pisa. Sabiendo, en periodo de guerra, si uno no se presenta a una convocatoria los propios milicianos van a buscar a la gente casa por casa, y si fusilan se oye la salva de los fusiles. No fue así, dos tiros, su prima Antonia Villacampa y otras personas de su entorno le avisaron de no salir esa noche, lo mataron en la Esquina del Huescano, plaza del Plegadero. Algunos dicen que fue un miliciano que lo mató de un tiro desde la Torre de la Iglesia, imposible puesto que desde la esquina no se ve la torre. Siméon llevaba negocios de carnes y era el proveedor de la zona para todos los milicianos republicanos, su propio hermano estaba en el Comité Local y era miembro de la CNT”. Hay algo extraño en su muerte, envidias, ajuste de cuentas…

En octubre de 1936 fue hecho prisionero y después asesinado en el pueblo de Robres “una persona desconocida con el grado de Teniente, de Ejea de los Caballeros y según referencia del parche es o era Teniente de la Guardia Civil y un hermano en Madrid”. Según la Causa General, el prisionero presentaba una pierna rota, desconociendo su edad y cuya afiliación política se le desconocía. Su muerte no fue inscrita en el registro civil y de profesión aparece anotado “Se dice que era herrero”. Manuel Benito Moliner, en su artículo “Robres, dos relatos para una historia”, recogió el testimonio de Domingo Brosed de Robres “Cuenta la historia de un militar que lo apresaron en la Sierra y lo condenaron a muerte: -aquello fue una barbaridad, con meterlo en la cárcel sobraba. Luego además vinieron las represalias y murieron más inocentes. Absurdo-”.

La guerra fue sucediéndose y esta fue quedando recogida en los distintos medios de información. En distintos medios aparecen diferentes informaciones que van dando cuenta del desarrollo del frente en Robres, fuegos cruzados, ligeros tiroteos, deserciones, calma en el frente…    

  • Entre Robres y Alcubierre es rechazado el enemigo en un nuevo intento de ataque (La Vanguardia 15 de octubre de 1936).
  • En octubre de 1936 la Columna Carlos Marx perdió Puig Ladrón, pero contuvo la ofensiva en Robres y Torralba, desbaratando el movimiento envolvente contra Tardienta (Durruti en el laberinto. Miquel Amorós).
  • En el sector de Alcubierre ha renacido la calma después del combate de hace 24 horas. Al amanecer, el coronel Villalba ha recorrido este frente, haciéndose cargo de la situación de nuestras avanzadillas y mostrándose satisfecha de la disciplina y entusiasmo de nuestras fuerzas. Después se ha trasladado al sector de Robres. La situación es buena en este sector. (La Vanguardia 30 de octubre de 1936).
  • Sector de Huesca. Entre Robres y Alcubierre se ha repelido al enemigo en un nuevo intento de ataque. (Diario de Barcelona 15 de octubre de 1936).
  • Bajas y deserciones del enemigo. Barbastro. Nuestras ambulancias han recogido unos 30 cadáveres de elementos facciosos en el sector de Robres, donde las fuerzas leales han desalojado de posiciones lejanas al enemigo y han perseguido lejanamente. Tres soldados de la guarnición de Huesca han pasado a nuestras filas. Dicen que la vida en Huesca es imposible, además de la falta de agua se ha declarado una fuerte epidemia de sarna. Front: òrgan del Partit Obrer d’Unificació Marxista. 11 de noviembre de 1936.
  • Parte de guerra del sector Norte Barbastro, 30. En el cuartel general del sector de Huesca ha sido facilitado a última hora el siguiente parte de guerra: «El enemigo atacó duramente nuestras posiciones entre el sur de Puig Ladrón y observatorio de artillería de Robres, durando el ataque hasta las cuatro de la madrugada, en que fue totalmente rechazado, con numerosas bajas vistas. Durante todo el día se ha observado que sus servicios sanitarios intentaban retirar del campo a sus muertos y heridos. No hay más novedad. (La Vanguardia 31 de octubre de 1936).
  • «En los sectores de Alcubierre, Tierz, Fornillos y Robres, ligeros tiroteos sin consecuencias, y en este último la artillería leal hizo fuego sobre posiciones enemigas, con gran eficacia. Resto del frente, sin novedad.» (La Vanguardia 8 de noviembre de 1936).
  • En el sector de Barbastro (Huesca), hay tranquilidad. Solamente, durante la noche anterior, hubo una lucha, bastante intensa, en la línea de Robres a la Sierra de Alcubierre. El enemigo inició un pequeño ataque que fue rechazado enérgicamente por nuestras fuerzas apenas iniciado, e inmediatamente hemos emprendido el contraataque, manteniendo la iniciativa por nuestra parte y desalojando al enemigo no solo de las posiciones que había intentado tomarnos, sino que se le obligó a retroceder hasta posiciones mucho más internadas en sus líneas. Durante esta operación, el enemigo ha sufrido un gran número de bajas castigándosele duramente  (La Vanguardia 11 de noviembre de 1936).
  • Barbastro.–Nuestras ambulancias han recogido más de 30 cadáveres de facciosos abandonados en el sector de Robres, donde las fuerzas leales desalojaron al enemigo de sus posiciones (La Vanguardia 12 de noviembre de 1936).
  • En el sector de Robres, tiroteos de fusil y ametralladora (La Vanguardia 19 de enero de 1937).
  • «Circunscripción Norte.—En Robres, en la tarde de ayer, hubo cañoneo enemigo sobre nuestras líneas, disparándose además seis granadas de mortero sin consecuencias(La Vanguardia 2 de febrero de 1937).
  • En Robres se han pasado a nuestras filas tres soldados del Tercio Sanjurjo. (La Vanguardia 23 de febrero de 1937).
  • En los subsectores de, Tardienta, Robres y Alcubierre, intenso fuego de fusil, ametralladora y duelo de artillería. En los mencionados subsectores se han pasado a nuestras filas 18 soldados procedentes del campo rebelde. (La Vanguardia 16 de abril de 1937).
  • La lucha en Aragón Comunicados del Consejero da Defensa a S. E. el Presidente de Cataluña Intenso fuego de fusil, mortero y artillería en nuestras posiciones del Este y Nordeste de Huesca. Igualmente tiroteos y duelos de artillería en el subsector de Robres y Tardienta. Por la sierra de Alcubierre se han pasado a nuestras filas un jefe de escuadra y un falangista con armamento. En el resto del frente, sin novedad. (La Vanguardia 17 de abril de 1937).
  • Fuego de fusilería y ametralladora en los subsectores de Alcubierre, Robres y Tardienta. (La Vanguardia 18 de abril de 1937).
  • Fuertes tiroteos de fusil ametralladora en e1 subsector de Robres, así como en Tardienta y Alcubierre. (La Vanguardia 24 de abril de 1937).
  • Fuerte tiroteo de fusil ametralladora al subsector de Robres, Tardienta y Alcubierre.  Diario de Barcelona 24  de abril de 1937.
  • Avisos. Eloy Gibaja: Diagonal, 442, 1.° desea conocer noticias acerca  de su hijo Hipólito Gibaja,  27  División, 123  Brigada Mixta,  2,°  Batallón Ametralladoras: Robres sector Tardienta. Euzkadi en Catalunya 12 de junio de 1937.
  • Van a evacuar Alcubierre y el Estado Mayor se trasladará a Robres. 7 de julio de 1937. Agnes Hodgson, A una milla de Huesca. Víctor Pardo Lancina.
  • La Vanguardia 20 noviembre de 1937 En el sector de Robres los leales vuelan una pieza enemiga. Robres, 19. Nuestras baterías han disparado sobre las posiciones enemigas de El Pedruso. Contestaron los facciosos descubriendo sus emplazamientos sin hacer fuego sobre Suelta Alta. Entonces las artillerías leales afinaron la puntería, localizando una pieza instalada en el Pedroso, cayendo algunos proyectiles en el mismo emplazamiento provocando una explosión, a la vez que se levantaba densa columnas de humo, restableciéndose a partir de entonces la calma en ambos sectores.  También dispararon nuestros soldados sobre el blocao de El Pedroso, ignorándose el resultado, aunque se vio como salían corriendo algunos soldados.

A Manuel Benito Moliner, el robresino Domingo Brosed le contó sus vivencias durante la guerra en Robres: “Recogimos a Domingo Brosed y a su nieta en Robres y desde allí nos encaminamos a lo más belicoso de la Sierra de Alcubierre con sus tres famosas cotas: La Pasionaria, El Negus y La Imposible, unas pegadas a las otras. Con sus ochenta y muchos años se adentró por la espesura del monte, siguiendo una senda que pronto quedó borrada, hasta alcanzar un claro donde había restos de construcciones y algunas pequeñas cuevas. Domingo es un hombre bueno, se le nota al hablar de los que mataron en su pueblo. Mientras se mete en un pequeño hoyo me dice: “aquí tenía yo la maxim, una ametralladora soviética que manejaba con el amigo Guiseris que hoy vive en Lérida”. Con el índice señala el emplazamiento de la casamata del famoso Negus, la cocina, los refugios… Como Orwell estuvo a unos pocos kilómetros de aquí, en el Monte Irazo, encima de donde han hecho las trincheras modernas, no puedo por menos que preguntarle sí era verdad que todo estaba lleno de ratas y deposiciones, se queda extrañado: “Aquí estábamos en el monte, no lo ve. Podías hacer tus necesidades lejos, teniendo cuidado de no ponerte a tiro. No íbamos a ser tan marranos de evacuar donde tantas horas pasábamos, eso ocurrió por el Ebro cuando entre los francotiradores, los aviones y la artillería no te dejaban mover… aquí no, era como cuando íbamos al campo a trabajar”.

Domingo Brosed, en sus historias dio luz al relato que Manuel Benito había escuchado a Luis Maynard “En Robres había uno de Casa Anzano que era el jefe de la Falange en el pueblo, como veía que los obreros y labradores pobres, poco a poco, nos íbamos organizando para mantener la legalidad y nada podían hacer, decidió marchar a Zaragoza por Tardienta. No le dijimos nada, además se llevó a su mujer que estaba embarazada. Nos llegaron noticias de que se acercaban los primeros milicianos desde Cataluña por la Carretera de Monzón y fuimos a Alcubierre a verlos. Estaban llegando y ante la proximidad del pueblo se desplegaron por los campos. En un automóvil, delante, iba uno que parecía tener mando y al poco rato llegó por dirección contraria un coche grande o una camioneta con varios elementos fascistas de Zaragoza, entre ellos el tal Anzano de Robres. Los del POUM los mandaron parar y los falangistas que querían seguir, el propio Anzano les dijo que había pasado por Tardienta y nadie le había dicho nada. Entonces el jefe del POUM con una media sonrisa y haciendo una contraseña convenida, le dijo que sería mejor que bajaran, señalando a toda la columna que se iba asomando a la carretera. No les quedó más remedio que rendirse y en el mismo vehículo se los llevaron por la carretera de Lanaja, donde los fusilaron sin más. Luego vinieron tantos cadáveres y bombas que ya nadie se acordó de ellos, ni siquiera los nacionales que eran tan cumplidos con sus muertos. En Casa de Anzano, en Robres, mataron un cordero y prepararon una buena mesa para recibir a su hijo. Pero nunca más lo vieron, hubo que decírselo…”.

Uno de los amigos de Luis Maynar fue Tomás Aguilar Refusta, que permanece enterrado en la fosa común el cementerio municipal de Sariñena, quizá con sus otros compañeros. Manuel Maynar Aguilar, nieto de Tomas y sobrino de Luis, relata sobre su abuelo “Otra buena persona, cuyo único delito fue tener coche y llevar a unos amigos desde Zaragoza a Robres para recoger al cura del pueblo antes de que la zona cayese en poder de las fuerzas paramilitares que avanzaban desde Cataluña para combatir a los insurrectos en Aragón. Y no se llevó también por delante a mi tío Luis Maynar Ferrer porque una alta fiebre le impidió acompañarle siendo sustituido por otro de los allí enterrados”. La captura de Tomás Aguilar Refusta y sus compañeros debió de ser el día dos o tres de agosto de 1936. No llegaron a Robres ni consiguieron salvar la vida al cura, al anteriormente citado Andrés Mateo Langa fusilado en Tardienta el 12 de septiembre de 1936.  En la misma fosa común de Tomás Aguilar Refusta, del cementerio de Sariñena, descansa también Jesús Oto Portolés, anteriormente mencionado entro los robresinos detenidos y fusilados.

Robres, pueblo del frente

El primer comité local fue disuelto, eligiendo un nuevo ayuntamiento con miembros del partido comunista y republicanos. En el segundo comité, según el investigador Ramón Hernando, estuvo formado por Pascual Serrano que fue alcalde (lo llamaban el tuerto de Gerónimo), Crisógono Capistros como secretario, Joaquín Lacruz (Capuj), Nicasio Becana (El Habanero), José Otín Pueyo, Ramón Cuello Lafita, Joaquín Subias, Francisco Arazo Canudas… (Notas de Antonio Hernando Villacampa. Ramón Hernando, 1988).

En Robres se instaló un centro de intendencia que abasteció a las posiciones cercanas, Manuel Grossi lo recogió en sus Cartas “En Robres además de la Colectividad Agrícola se formó un Comité de Abastos, que comenzó a organizar la vida del pueblo resolviendo las necesidades que se suscitan en todo movimiento”. Manuel Grossi. Cartas de Grossi, Sariñena Editorial. Además Grossi escribió “En Robres se ha dado vida a la colectividad Agrícola, mediante asamblea, democráticamente, donde los campesinos han sabido plantear la iniciación de cómo se debían de encauzar y resolver sus problemas”. Lo cierto es que Robres había sido una localidad con la tierra bastante repartida y la colectivización no fue tan idílica según los testimonios locales. Joaquim Pisa Carilla en su obra “Las cenizas del sueño eterno: Lanaja, 1936-1948” señala: “establecieron una colectividad la misma tarde que llegaron los milicianos del POUM, al mando de Manuel Grossi plantearon la colectivización que aprobaron en asamblea los vecinos de Robres -Hacer acto de presencia, pero solo como principio de iniciativa-”. Al final, en Robres se creó una colectividad marcada por el Partido Comunista. Víctor Pardo Lancina apunta que la colectividad de Robres fue creada el 1 de agosto “Al tiempo que se nombraba un comité de abastos” (Agnes Hodgson, A una milla de Huesca), además de considerar que Robres fue una de las muchas localidades que emitieron moneda propia o vales para el intercambio de sus productos.

Se atendieron a los heridos del frente. En la Documentación referenciada en el Fichero General de la Delegación Nacional de Servicios Documentales se hace referencia a la Célula Sanitaria del Partido Socialista Unificado de Robres. En dicha documentación aparecen informes enviados por el Estado Mayor de la División Carlos Marx, de las Milicias Antifascistas de Cataluña relativos a la situación en el Frente, a las células sanitarias del Partit Socialista Unificat de Catalunya en Sariñena, Grañén, Almuniente, Tardienta, Torralba de Aragón, Robres y Lanaja. Entre aquellos papeles acompaña copia del acta de la reunión celebrada por la Célula de Tardienta el 30 de noviembre de 1936  

En Robres se debieron de dar las primeras atenciones médicas después de los primeros auxilios en el frente, en primera línea, para su posterior evacuación a los hospitales de sangre de retaguardia, como los de Grañen, Poleñino o Sariñena. Robres, sanitariamente respondió al sector norte dependiente de Sariñena.

La enfermera Agnes Hodgson recogió dos referencias sobre Robres, la primera el 22 de marzo de 1937 “Han traído un caso de herida en la cabeza, aunque no demasiado grave; estaba durmiendo en una habitación en Robres  cuando estalló una bomba, y resultó con un par de heridas superficiales a cada lado de la cabeza”. La segunda el 17 de julio de 1937 “Se rumorea que el ataque de la sierra de Robres ha finalizado, y que no se trataba de un ataque en serio, sino de una distracción para aliviar el aburrimiento de las tropas” (Diario de Agnes Hodgson, A una milla de Huesca. Víctor Pardo Lancina).

Iglesia de Robres

Se instaló un refugio antiaéreo bajo la iglesia, pero también en el frente se escavaron cuevas para protegerse. Muchos milicianos se parapetaban de la aviación en los barrancos por la subida de san Blas a las posiciones de la sierra. Era el camino de suministro al frente desde la intendencia de Robres. Milicianos se quedaban en casas y pajares y subían al frente por la cuesta de san Blas, hasta la posiciones de La Pajera donde se situaban las trincheras frente las posiciones del bando nacional.

“En verano de 1937 editaban un periódico quincenal desde la sierra, Vencer, dirigido por el periodista Avelino Artís Gener, Tísner, compañero de Arendt (Erich)” (El Hospital Inglés de Grañén. Julián Jesús Castiella Hernández, Pablo J. Castiella Guerrero.

“Tísner” Avelí Artís Gener, periodista, dibujante, pintor y escritor, recoge Víctor Pardo Lancina en su artículo Vademécum de la contienda [Presentación de libro de José Luis Melero Rivas en el Museo Pedagógico de Aragón y en Aula Magna de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza]. “Militante del PSUC, se enroló en la 123 Brigada Mixta de la División «Carlos Marx», que luego sería la 27 División con la creación del Ejército Popular. Combatió en Sariñena, Almuniente, Robres (donde se había establecido el Estado Mayor de la unidad), la ermita de Magallón, la Sierra de Alcubierre…”. Avelí lo contó en su relato autobiográfico sobre la Guerra Civil titulado 556 Brigada Mixta.”Esta «556 Brigada» nunca existió en organigrama alguno del Ejército Popular, pero el autor, tras cambiar los nombres verdaderos de los protagonistas de su novela, también quiso escamotearnos la verdadera identidad de la unidad de combate”, expone Víctor Pardo Lancina. 

El 24 de marzo de 1938 fue incendiado el edificio de horno de cocer pan, desconociendo quienes fueron los autores”. El horno era propiedad de Pascual Pisa Lacruz, “con domicilio en Zaragoza” (Causa General de Robres).

En febrero 1938, poco antes de la caída del frente de Aragón, tuvo lugar la reunión del sindicato agrario de la CNT de Robres, los grandes dueños fueron convocados pero no se presentaron (Archivo Ramón Hernando).

La caída del frente

El 8 de marzo comenzó la ofensiva del bando nacional rompiendo el frente y propiciando la retirada de tropas republicanas. Las últimas personas que salieron de Robres fue el día 23 al amanecer (Notas de Ramón Hernando. Testimonio de Luisa Miro). El 25 de marzo de 1938 Robres sufrió un intenso bombardeo, ametrallando a la población civil durante su huida de la localidad “mientras trataba de huir hacia los campos del entorno” (Agnes Hodgson, A una milla de Huesca. Víctor Pardo Lancina). Avelí Artís Gener en su libro 556 Brigada Mixta (Avance, 1975) confunde el bombardeo de Alcubierre con el de Robres. José Luis Dumas Brosed, que cuando comenzó la guerra tenía 8 años, relata en El Pimendón, Periódico de Robres, que Robres fue bombardeada en dos o tres ocasiones. “Muchas casas del pueblo fueron escachadas por los bombardeos” y, cree recordar, “que solamente murió un hijo de don Goyo, el practicante y barbero, que estaba en la torre para dar la alarma cuando vieran aviones y tuvo la mala suerte que una bomba dio en el chapitel”.

El blog de Miguel Antonio en la Guerra civil española en Robres también hace mención a aquel episodio: “Papa recordaba bien los bombardeos que sufrió Robres, cuando se producían los ataques aéreos, se hacía sonar la campana del pueblo y los vecinos iban a refugiarse a cuervas, la escuela estaba situada en el edificio que hoy es de la “tercera edad”, así es que la cueva más próxima estaba debajo de la iglesia, junto a casa de Andresico… en uno de los bombardeos murió un hermano de Goyo el barbero cuando tocaba la campana para avisar de la llegada de los aviones”.

Robres sufrió varios bombardeos, recogidos por José María Maldonado en “Aragón bajo las bombas, Gobierno de Aragón, colección Amarga Memoria. 2009.” El primero 3 aviones el 22 de noviembre de 1937; el segundo 8 S.81 160×50 Kg el 10 de diciembre del mismo año, como objetivo el pueblo y al día siguiente el tercer bombardeo sobre concentraciones de tropas, a las 11:55 horas y fue ejecutado por 9 S81 108×50 Kg. El cuarto y último bombardeo fue realizado por la legión alemana Cóndor (HE 111) el 25 de marzo de 1938.  En cambio, Víctor Pardo Lancina señala los cuatro bombardeos, según testimonios, el 17 de junio, el 16 de julio y el 10 de diciembre de 1937, “así como en marzo de 1938”. “Robres fue bombardeado ayer; no hubo bajas, pero sí muchas casas destruidas, y las ambulancias se salvaron por poco” 18 de junio de 1937, Agnes Hodgson, A una milla de Huesca.

El día 10 de diciembre de 1937 hubo un bombardeo sobre Robres y murieron tres personas; una niña de 17 años, un joven de 18 años, y Marino Gracia Villuendas,  de 31 años,  natural de Robres, fue el mayor de seis hermanos, de la antigua “Casa del Tejero. De aquel bombardeo  contamos con el testimonio familiar de Mº Rosa Gracía Cano:

Quienes vivieron el bombardeo de Robres, del 10 de diciembre de 1937, decían que iban a destrozar Robres. Eran aviones de tropas aliadas con el ejército franquista, italianas o alemanas.

Mi madre nos explicaba que el bombardeo fue por la mañana, cerca del mediodía, y que mi padre dijo de llevar comida a unos milicianos que estaban por el Serrallo al sol, con hambre y mucho frío: “¿Qué tenemos para darles de comer a estos jóvenes?-sólo tenemos patatas. -Pues hazles una sartenada de patatas.”

Fueron con mi madre a la bodega a por vino y al volver ya estaba la aviación sobre Robres. Mi padre dijo “¡Estos vienen dando, todos al refugio¡”. Hizo entrar en un refugio que había en el Serrallo a las personas de su familia y vecinos que por allí se encontraban. Él se quedó el último y no llegó a entrar; en la puerta del refugio le alcanzó una bomba.

Los otros fallecidos de ese día fueron una chica y un chico de 17 y 18 años.

La chica era de “casa Pesquito”, casa actualmente desaparecida, próxima a la farmacia actual. El chico era hijo de Don Gregorio, el practicante, originario de Almudévar. Se decía que el chico quiso esconderse en el campanario de la iglesia pensando que sería un sitio seguro, y que rodó por las escaleras de la torre.

Marino Gracvia Villuendas. Os Monegros.

La muerte de Modesto Catón Sampériz, en Poleñino el 25 de marzo de 1938, cuando se produjo las tropas republicanas ya habían abandonado la localidad. Al parecer, algunos testigos aseguran que se le habían escapado unas caballerías y, a pesar del bombardeo, salió a buscarlas. “En esa sarda ya habían llegado los Moros de las tropas de Cabanellas, las tropas republicanas se habían retirado desde hace dos días y se lo encontraron en la sarda de Granen, solo los moros se comían las caballerías (Notas de Ramón Hernando).

Así, un día antes del bombardeo, el día 24 ya había tropas del 5º cuerpo del ejército de Cabanellas y fuerzas de marroquíes. Al parecer, el mismo día del bombardeo ya entraron en el pueblo.

 “En el Sur de Huesca el ejército de Aragón, en cuatro días de operaciones, ha rescatado mil kilómetros cuadrados, liberando más de 20 pueblos de una comarca rica, avanzando 10 kilómetros más en un extenso frente. Al caer de la tarde, Robres y Sangarren eran nuestros y seguía el avance” Nueva España – 26/03/1938. El imparable avance del bando sublevado acabó ocupando Robres, continuando su avance hacia el este. Aquellas fechas, según la prensa de la época, ocuparon Piracés, Tramaced, Fraella, Poleñino, la paridera del Argelino, Mascarada y Robres “En esta parte del frente se han hecho 453 prisioneros, se han cogido 10 ametralladoras y gran número de fusiles, municiones y vestuario” Nueva España – 26/03/1938. Aunque Ramón Hernando matiza que las tropas de Cabanellas pasaron sin parar en Fraella, Piraces y Tramaced, “Iban hacia Balaguer para coger Cataluña por la Litera, así que esos pueblos se quedaron casi un mes republicanos”.

Diario de campaña de un requeté pamplonés (1936-1939)Manuel Sánchez Forcada. Manuel perteneció al Tercio del Rey, encuadrado en el batallón América, junto con falangistas navarros y soldados regulares:

24 de marzo de 1938. Continua el avance, no pudiendo en todo el día tomar las posiciones rojas; a pesar de las preparaciones artilleras los rojos no ceden, en los varios intentos que hemos hecho ha habido varios heridos, Martín, etc.; llega el anochecido y dan la orden de asalto, no sabemos dónde vamos y por toda contestación nos dicen que hay que ir a donde salen los fogonazos, allá vamos, nos mezclamos con ellos y en un gran revuelo sin saber dónde estamos, hemos tomado el pueblo de Torralba; en la confusión lo mismo se oyen gritos de Viva la República como Viva el Rey y España, se han hecho muchos prisioneros.

25 de marzo de 1938. Después de una noche muy intranquila pasada debajo de un puente, continuamos el avance y, sin enemigo delante, se toman los pueblos de Senés y Robres pasando la noche en éste.

A los pocos días, la Nueva España del 1 de abril de 1938 se hacía eco de unos hermanos robresinos que pasaron y sobrevivieron la guerra escondidos, Julio y Alfonso Barrio Novales: “Será la tragedia. Y es. Su padre fue fusilado y ellos.., estos hombres, pasaron la campaña en el interior de una cuba. Así fue. En Robres. Ellos van diciendo toda la historia trágica de su situación, pero allí están sin haber levantado el puño y conservando esta vida que puede resultar preciosa para la España que nace. Estos casos son una fuerte nota de entereza que muestran las mejores virtudes de una raza. El aspecto del pueblo es desolador. La gente que se encuentra en él, que es la inmensa mayoría, levanta el brazo. Y yo he sentido una reacción especial contemplando el gesto de promesa en aquel escenario doloroso de un pueblo en ruina. Surgirá. Lo esperamos de estas gentes que tienen ya impaciencia por comenzar a construir el pueblo y rehacer sus economías absolutamente rota. Estos pueblos de Aragón necesitan miliares de brazos tensos que nunca se doblen; siempre rígidos en la tarea diaria.”

El 27 de marzo, el jefe de policía del 5º cuerpo del ejército de Cabanellas nombró al presidente del consejo local, vicepresidente, concejales y secretario. Presidente del consejo local Vicente Alcubierre Alaman, vicepresidente  Alfonso   Barrio Novales, concejales Pascual  Abardia  Alamán, Joaquin  Sieso Barrio y Victorian   Cambra Luna. Como secretario Florencio  Domec  Serrano. En el acta del 2 de mayo en la junta aparece el juez municipal Román Luna y jefe de la falange  Francisco Luna. (Notas de Ramón Hernando).

Muchos robresinos acabaron en las cárceles y exiliados, los recoge Jesús Inglada en El Pimendón, periódico de Robres “Dorotea Lóriz Otin, natural de lanaja y domiciliada en Robres, condenada a 30 años de cárcel y que falleció en la Prisión Central de Mujeres de Saturrarán, en el municipio guipuzcoano de Moho, el 1 de mayo de 1942. Algunos de los encarcelados fueron explotados en los trabajos lazados. Y al menos cinco, fueron fusilados: Andrés Brosed Sanz 56 años, fusilado en Zaragoza el 29 de octubre de 1938-, Nicolás Berdún Becana -51 anos, fusilado en Huesca el 11 de marzo de 1939-. Esteban Rivas Pisa -28 años, fusilado en Huesca el 14 de agosto de 1940-, Jesús Serreta Miró -30 años, fusilado en Huesca el 17 de enero de 1942- y Manuel Brosed Brosed -45 años, fusilado en Huesca el 6 de julio de 1943”.

El 2 de mayo de 1939, la comisión provincial de incautación de bienes de Huesca nombra a dos legados en Robres que “Administraran  hasta que se resuelva el expediente de los bienes de aquellos individuos que fueron por hostilidad al glorioso movimiento nacional” (Notas de Ramón Hernando). Jesús Inglada, en El Pimendón, cita a los 42 vecinos de Robres a quienes les fueron incoados expedientes Responsabilidades Políticas “En muchos casos, se tradujeron en multas, destierros, requisas e incautaciones (de casas, tierras, herramientas del campo, ropas, enseres domésticos…).” Incluso a algunos fusilados se les incoaron expedientes después de ser fusilados, señala Inglada, fueron los casos de Andrés Brosed Sanz y Manuel Brosed Brosed “Para esquilmar la poca o mucha herencia que dejaran”.

Ramón Hernando cuenta como los tasadores o testigos o acusadores, en muchos casos el mismo, ponían las multas a los presos o ex republicanos de Robres sobre el valor de los bienes personales (casa, campos, etc…) pagar primero y después eran condenados por el Tribunal. El pago de la multa lo recogía el jefe falangista de Robres que lo mandaba a Sariñena para acabar en Falange Huesca. Pero había partes que se perdían, “Un caso muy extraño es el de Francisco Arazo Cuello (BONE) fue condenado por el tribunal de Responsabilidades Políticas a varios años de cárcel, uno de los motivos, a más de ser rojo , es que había robado el dinero del ayuntamiento. Francisco Arazo dijo que no, que nunca había cogido ese dinero. En el archivo de Robres están consignados los primeros plenos del consejo falangista que dirigió el pueblo: en el mes de abril se reúnen y escriben que han recuperado 6600 pesetas del ayuntamiento. De los rojos, ese dinero lo confían a uno de entre ellos. Firman y ya no se sabe nada más.., ¿qué pasó con ese dinero? ¿Para qué sirvió?”.

Muchos sufrieron el exilio, los campos de refugiados en Francia, las Compañías de Trabajadores Extranjeros y se enfrentaron de nuevo contra el fascismo, contra el nazismo en la segunda guerra mundial. Acabaron apátridas y muchos murieron en los campos de exterminio nazi. Los hermanos Antonio y Fortunato Hernando Villacampa y su tío Domingo Becana Lacasa acabaron exiliados a Francia. José Lasheras Nasarre murió el  14 de enero de 1942 en Gusen (Campo anexo de Mauthausen) a los 23 años. Blas Buisán Sampériz también perdió la vida en Gusen, el 12 de agosto de 1944, a los 50 años de edad tras haber sufrido tres años y medio en el campo nazi. Mariano Conte López sobrevivió al campo de Mauthausen, al igual que José Purroy Noguero, natural de Albelda, y Ángel Colomina Edo, natural de Fañanás, ambos casados en Robres. (Jesús Inglada. El Pimendón).

En julio de 1938 se constituyó la primera alcaldía franquista en Robres, con Antonio Paño como alcalde.

Monumento en memoria de todos. Robres.

Se dejó atrás una guerra para adentrarse en una dictadura que duró 37 años. Luego llegó la transición y la democracia, ya más de 80 años desde que se sucedió la guerra. Tiempo más que suficiente como para poder hablar de lo sucedido, tratando de ser rigurosos con la historia, respetuosos con las víctimas y justos con la memoria.

Marino Gracia Villuendas


El 10 de diciembre de 1937, la aviación aérea del bando “nacional” bombardeó la localidad monegrina de Robres. Aquel bombardeo dejó muertes, heridos y ruinas, llevándose, entre otras, la vida de Marino Gracia Villuendas.  Gracias a los recuerdos familiares de su hija  Mª Rosa Gracia Cano y a través de su nieta Lourdes Casamayor Gracia, recuperamos su recuerdo, su memoria, porque, a pesar de lo trágico que fue todo, sigue formando parte de nosotras, permaneciendo en lo más profundo de nuestros corazones.

Marino Gracia Villuendas.

Marino Gracia Villuendas, natural de Robres, fue el mayor de seis hermanos, de la antigua “Casa del Tejero”. Tres hombres, Marino, Pascual y Julián, y tres mujeres, Isidora, Sofía y Benedicta.

Marino trabajó en la construcción del canal de Monegros y tuvo potestad para contratar gente para trabajar en esa gran obra. Ayudó a todo el que podía. Él y sus hermanos eran decididamente “rojos”.

En plena guerra, en abril de 1937, se casó con mi madre, Asunción Cano Calvo, de Alcubierre, y vivieron en la casa familiar del Tejero, que estaba en la parte alta del barrio conocido como “el Serrallo”.

Quienes vivieron el bombardeo de Robres, del 10 de diciembre de 1937, decían que iban a destrozar Robres. Eran aviones de tropas aliadas con el ejército franquista, italianas o alemanas. Yo no sé si sabían que mi padre estaba en el pueblo, ya que había estado un tiempo en el hospital de San Pablo, en Barcelona, herido de guerra.

Mi madre nos explicaba que el bombardeo fue por la mañana, cerca del mediodía, y que mi padre dijo de llevar comida a unos milicianos que estaban por el Serrallo al sol, con hambre y mucho frío: “¿Qué tenemos para darles de comer a estos jóvenes?-sólo tenemos patatas. -Pues hazles una sartenada de patatas.”

Fueron con mi madre a la bodega a por vino y al volver ya estaba la aviación sobre Robres. Mi padre dijo “¡Estos vienen dando, todos al refugio¡”. Hizo entrar en un refugio que había en el Serrallo a las personas de su familia y vecinos que por allí se encontraban. Él se quedó el último y no llegó a entrar; en la puerta del refugio le alcanzó una bomba.

Mi abuela María nos explicaba que mi padre todavía vivió unos minutos y fue consciente de que había sido herido de muerte: “Madre, me han muerto”.

Marino Gracia Villuendas.

Los otros fallecidos de ese día fueron una chica y un chico de 17 y 18 años.

La chica era de “casa Pesquito”, casa actualmente desaparecida, próxima a la farmacia actual. El chico era hijo de Don Gregorio, el practicante, originario de Almudévar. Se decía que el chico quiso esconderse en el campanario de la iglesia pensando que sería un sitio seguro, y que rodó por las escaleras de la torre.

Sabemos que mi padre fue enterrado fuera del cementerio de Robres, al otro lado del muro. Desconocemos si el motivo de tal acto fue por las circunstancias del bombardeo en sí, en plena contienda, o bien por su reconocida condición antifascista.

Años después se agrandó el cementerio y los restos de Marino quedaron dentro; en un lugar indeterminado. Decían mis tías que estarían por debajo de donde se construyó una pequeña capilla. De los otros fallecidos no sabemos nada.

Hubo otros bombardeos en Robres y muchas casas quedaron deshechas.

Todos los años hemos visitado el cementerio de Robres en memoria de mi padre. Recientemente, gracias al monumento que se erigió en recuerdo de todas las víctimas, podemos depositar un ramo de romero y espliego en memoria de todas las víctimas de la guerra y la postguerra en Robres.

Monumento a todas las victimas. Robres.

Mª Rosa Gracia Cano:

Mi nombre es Mª Rosa Gracia Cano y nací el 3 de septiembre de 1938. Soy de Robres aunque fui a nacer en Alcubierre porque mi madre era de allí. Trabajé desde pequeña sirviendo en casas acomodadas de Robres y ya de jovencita trabajé en Gerona y Zaragoza. En 1963 me casé con Antonio Casamayor, de Alcubierre, y ese mismo año emigramos a Barcelona donde sigo viviendo. Soy viuda desde hace 3 años y tengo dos hijos y tres nietos. Estoy contenta y agradecida de que alguien se interese por la situación que vivimos en mi familia, y por la pérdida de mi padre, Marino Gracia Villuendas, durante la guerra civil en Robres.

Mis padres se casaron en abril de 1937 y mi madre, Asunción Cano Calvo, originaria de Alcubierre, me recordaba  que fue un matrimonio que sólo duró 8 meses pero que fueron muy felices.

El día 10 de diciembre de 1937 hubo un bombardeo sobre Robres y murieron tres personas; una niña de 17 años, un joven de 18 años, y mi padre, Marino Gracia Villuendas, de 31 años.

Mi madre quedó inconsciente y desnuda debido a la fuerza de la onda expansiva de una bomba. Cuando recobró la consciencia su esposo ya había fallecido. Dudo que en aquel momento supiese que  estaba embarazada, pero a los 9 meses justos nací yo.

Mª Rosa Gracia Cano.

Como mi madre era de Alcubierre decidió dar a luz en casa de su hermana. Ya era viuda y en Robres no tenía familia directa. Cuando nací me llevaron de nuevo a Robres, a la casa de mi padre (la antigua “Casa del Tejero”) y mi abuela paterna y mis tías me cuidaron con mil y una dificultades. Mi madre volvió a trabajar de sirvienta en una casa acomodada de Alcubierre, donde ya había trabajado de soltera, y su jornal le venía justo para pagar algo de leche condensada que, con apuros alguien podía traer a Robres de estraperlo para alimentarme. Mi madre me visitaba una tarde cada 15 días, cuándo la dejaban salir un rato de su trabajo.

Cuando yo tenía poco más de un año las circunstancias y el hambre acordaron que mi madre se casase de nuevo, con un señor de Pertusa que vivía y trabajaba en Robres; y mi madre volvió a vivir de forma permanente en el pueblo. Este hombre, Lucas Mavilla, falleció hacia 1948 de muerte natural pero mi madre ya no se marchó de Robres. Siguió trabajando de sirvienta en algunas casas de Robres, vendimiando uva, lavando ropas, etc… y en 1951 se casó con Antonio Tolosana, de “Casa Remundo”, un buen hombre, un superviviente, mutilado de guerra pero sin apenas ideas políticas.


Como era típico en el lugar para las segundas nupcias, en este caso terceras nupcias, los jóvenes les hicieron la correspondiente “cencerrada”: presentarse a cualquier hora del día o la noche en casa de los desposados dale que dale al cencerro. Parece ser que en aquel caso el cura en su homilía del domingo reprendió tal actuación por considerarla burlesca e inapropiada.

A Antonio todos lo recordamos con mucho cariño ya que siempre ejerció de abuelo de todos los nietos de mi madre. Siempre fue “el abuelo Antonio”.

Las cosas para los “perdedores” en el pueblo eran muy difíciles y había mucha pobreza, así que mi madre y Antonio decidieron emigrar a Barcelona en 1962. Trabajaron de porteros en una finca regia del “eixample” barcelonés  hasta su jubilación, y pudieron tener unos años de paz y  tranquilidad rodeados de su familia. Murieron en 1998 y 1999 y están enterrados juntos, en Barcelona.

Mi madre tuvo tres hijos, cinco nietos y cinco bisnietos. Todos nos sentimos orgullosos de ser o descender de Robres.

Mª Rosa Gracia Cano

Barcelona, 23 de noviembre del 2020.

Cementerio de Sariñena


Lugar de reposo, de descanso de nuestros antepasados, donde recordarlos y honrar su memoria. Del griego κοιμητήριον, los “dormitorios” de las almas, de ahí viene su nombre.

Fue en 1773 cuando, por medio de la Ley 1ª, tít. iii, lib. i de ley Novísima, se dio  orden de construir los cementerios en zonas más salubres, a las afueras, para evitar la vieja costumbre de realizar los enterramientos cerca de las iglesias, en el mismo casco urbano. Así, paulatinamente se fueron construyendo los diferentes cementerios en las ciudades y pueblos de España, siendo en el medio rural donde quizá más tardaron en construirse.

El cementerio de Sariñena  lo conoce bien Faustino Blanco Gari, pues ha trabajado entre sus muros durante muchos años. Faustino cuenta como probablemente fue construido sobre 1870, pues las tumbas más antiguas aparecen a partir de aquel año. El panteón Familiar de José Paraled Hurtado tal vez sea el más antiguo, datado en 1902.

Originalmente tenía entorno a unos cien metros de largo por unos 75 metros de ancho, hasta que después de la guerra se amplió por regiones devastadas, alcanzando una dimensión completamente cuadrada de 100m por 100m. En un lateral se construyó una sala de autopsias, ahora almacén y baños. Faustino recuerda que se abrió el muro norte y se vieron obligados a quitar las tumbas de unas monjas. También hubo otras alteraciones, en el muro sur, cerca del panteón de Paraled-Hurtado, donde había un pequeño recinto con salida independiente al exterior del cementerio, allí se enterraban las personas que no habían abrazado la fe católica.

Por la esquina sureste había un conjunto de tumbas de la guerra de cuba (1868-1878), Faustino aún recuerda un entrante con varias sepulturas, alguna de ellas apellidada “Ortiz”. Los ataúdes de los de Cuba eran muy buenos, apunta Faustino, -de muy buena madera-. Como curiosidad, cerca aparecen registrados Joaquín Ortiz Rivas († 24-04-1870), Joaquín Ortiz Serrano († 5-11-1872) y Arturo Ortiz Rivas († 6-05-1879).

En el muro este están las tumbas más antiguas y algunas lápidas se encuentran casi bajo el suelo, -la tierra que se ha ido removiendo se ha ido acumulando-.  Recorriendo el muro este, hacia el norte, van apareciendo diferentes personalidades sariñenenses, maestros, notarios, farmacéuticos… Pablo Marías y Valón, arcipreste de Sariñena, murió el 1 de enero de 1863 a los 56 años y quizá su madre, Pabla Valón, que falleció el 24 de julio de 1838 a los 66 años de edad, probablemente la lápida con fecha más antigua del cementerio de Sariñena. También aparece Miguel Marías Valón, notario de Sariñena y posible hermano de Pablo. Otros como José Ferran Raso, jefe de telégrafos, fallecido el 12 de febrero de 1905 a los 48 años o Mosén Joaquín Nasarre y Arrieta fallecido el 8 de septiembre de 1885 a los 26 años.

Es pasear por el cementerio y es encontrar a mucha gente que nos ha dejado, familiares, amigos y antepasados, personas queridas y de gran reputación, como el gran maestro José Gioni Lebetti, que falleció el 9 de octubre de 1953 a los 73 años de edad. El médico Nicolás Andión, el maestro nacional Justo Comín o Mosén Pedro, que murió poco antes de comenzar la guerra. También mujeres como La Miguela, Raquel o la miliciana Elisa García Sáez, con su leyenda picada tratando de ser borrada. Hay muchos otros detalles, como dos lápidas con la misma persona o la persona de mayor edad, fallecida a los 110 años en 1948, Pascuala Vizcarra Vidal. 

Todos tenemos parte de nuestro pasado, los nuestros.

La mayoría de los enterramientos son a partir de 1870 y aunque hay lapidas anteriores a la fecha quizá se pueda atribuir a que hubiesen sido removidos de su lugar original. Aun así, encontramos a Francisco Brocas fallecido el 3 de octubre de 1860, Joaquín Escartín ( † 5-08-1867), Felipa Casaña ( † 15-10-1869) o Antonia Espada Gilaverte  ( † 15-01-1870).

En el cuartel noreste se enterraban a los más pequeños, las pobres criaturas que fallecían a pronta edad, algunos a escasos días o meses. Faustino dice que allí enterraban a los más pequeños porque no se podía picar mucho, pronto sale mallacán.

Recientemente se realizó una nueva ampliación hacia el este del cementerio, se abrió un pasillo, quitando las tumbas de la familia Muro, naturales de Lastanosa que emigró a Madrid. Lorenzo Muro Arcas fue fundador y director de la Nueva España, el diario del movimiento en el altoaragón durante la dictadura franquista.

Por el camino central, una sepultura esconde una fosa común de trece asesinados durante la guerra por elementos republicanos, como el joven Eduardo Colay Biarge, sacerdote coadjutor ejecutado a los 24 años de edad, el Teniente Coronel E.M. Bernardo Cardiello Torrente, a los 65 años de edad, los señores Mariano Caballero, José María Arrelda Oroz (comerciante), Jesús Oto Portoles, Mariano Rivera Riva, Eduardo Baile Herrerin (Industrial), Fulgencio Desentre García (Contable), Tomas Aguilar Refusta (Industrial), Felipe Cativiela Solan (Agricultor) y tres personas de identidad desconocida (La fosa común del cementerio de Sariñena)..

También encontramos tumbas del bando republicano salpicando el cementerio. Muchas han perdido su referencia, la vieja placa caída y perdida o el paso del tiempo que parece que quiere borrar todo atisbo de memoria. Les sucede también a otras tumbas, se borran las leyendas o simplemente queda una cruz de madera o el hueco de lo que se atisba una vieja y pobre tumba.  Entre los republicanos encontramos a Ambrosio Daverio “El italiano” fallecido el 10 de enero de 1937, Manuel Silgué Navarro, que murió a los 20 años el 1 de septiembre de 1936 en la batalla a la entrada de Huesca, Ángel  Ayuda Blanco, natural de Montañana falleció el 19 de abril de 1937, o José Luis Marías de la Fuente, Capitán de infantería que falleció gloriosamente en el frente de Aragón, sector Huesca, el 17 de diciembre de 1936, contaba con 36 años de edad.

La cercanía al frente durante la guerra y la instalación de un Hospital de Sangre en Sariñena debió de propiciar numerosos enterramientos en la villa monegrina. Las actas de defunción, durante aquel periodo, constatan en torno a las 80 defunciones (Hospital de Sariñena: Fallecidos de guerra. Ruiz Gaspar, Joaquín, 2018 Os Monegros). Parece ser que, tras la contienda, muchos fueron reclamados por sus familiares y de nuevo enterrados en sus respectivos lugares de origen.

En una fosa del cementerio de Sariñena depositaron los restos de  Emilio Navarro Colay, Cabo bombardero de aviación, perteneciente a la escuadrilla de los Alcray. Falleció el 19 de octubre de 1936 a consecuencia de heridas de arma de fuego recibidas en combate aéreo (Acta de defunción 8.180, 22 de octubre de 1936). En su manifestación, inscrita por Manuel Conde Capitán, médico del aeródromo de aviación, se consigna que se halla enterrado en una fosa del cementerio de Sariñena. Dicha fosa se encuentra a las distancias siguientes “Por norte a 7 metros del camino central del cementerio, por sur a 25,50 metros de los nichos, por este a 22 metros de los nichos, por oeste a 77 metros de la tapia del cementerio”. Otros enterramientos son difíciles de encontrar, los archivos municipales consultados no aportan mucho. Es el caso de Francisco Rebollo Martínez, natural de Cartagena, fallecido el 4 de septiembre de 1936 (Acta de defunción 8.147, 5 de septiembre de 1936), cuyo lugar parece casi imposible de identificar.  

Lugar de silencio, de respeto, que sobrecoge, nos conecta con la muerte. Las lapidas hablan, nos cuentan muchos nombres que esconden muchísimas historias, de nuestro pasado. Los enormes cipreses apuntan al cielo señalando el camino, la calma reina en el camposanto, el sosiego y el recuerdo.

Tumbas, lapidas, sepulcros, nichos, panteones y mausoleos, la cruz, los ángeles, la foto, el recuerdo de familiares, las rejas, las esculturas, el mármol, una frase para nunca olvidar, epitafios, las flores que dan color y calor a la fría oscuridad, lágrimas que caen y besos que suben al cielo. Los nombres y las fechas nos van trayendo tantos recuerdos mientras las flores cuentan que no los olvidamos. La eternidad perdura en el recuerdo de los vivos. El monumento a los fallecidos del fatídico accidente de autobús en 1987 o el recuerdo a los fallecidos por la pandemia de Covid-19. El cementerio va guardando la memoria de Sariñena, de lo más importante, la de su gente, para que en la posteridad siempre sean recordados, sin ser un adiós sino un hasta luego.

Pero hay lápidas que se van borrando, el tiempo no perdona y va desgastando las placas. Hay muchas tumbas sin nombre y otras cuyas leyendas se van borrando, tumbas sobre las que ya no se depositan flores, que solo son un montón de tierra, anónimas, porque el tiempo va relegando sin piedad hasta que de nuevo volvemos a adentrarnos entre sus muros y recordamos los nuestros, los que siempre fueron y serán.

Infinitas flores para el eterno descanso, nuestra memoria y recuerdo.

Muchas gracias a Faustino Blanco Gari y a José Giral Clavería.

José Brunet Puertas


José Brunet Puertas fue conocido por regentar el comercio familiar de “Tejidos, Mercería y Confecciones  J. Brunet”, popularmente conocido como “Las Marianitas”. Pero, además, la vida de José presenta una historia fascinante que descubrimos a través de diferente documentación consultada en archivos y hemerotecas. José mantuvo una fuerte relación política con Casimiro Lana Sarrate, como compañeros de partido y director del seminario “Adelante” que publicaron en tiempos de la república en su localidad natal de Sariñena.

José Brunet Puertas nació el 1 de enero de 1900 en Sariñena. Aparece como agricultor en algunos documentos pero principalmente se dedicó al negocio familiar. Su madre, Mariana Puertas Enrech tenía un negocio local que regía tras haberse quedado viuda: “Tejidos, Mercería y Confecciones. Bicicletas  y Máquinas de coser”.

José perteneció al Partido Republicano Radical Socialista, partido por el cual, el también sariñenense, Casimiro Lana Sarrate fue elegido diputado a Cortes. José dirigió el semanario republicano “Adelante”, fundado en 1932 con Casimiro Lana. “Si fue periódico afín al radical socialismo el semanario “Adelante”, que aparece en 1932 en Sariñena dirigido por José Bruned y que, como tantas veces vemos ocurre en esta prensa política, está animado por el diputado del partido, Casimiro Lana, que ha sido elegido en 1931, por la provincia de Huesca. (Prensa y partidos políticos durante la II república. Antonio Checa Godoy Universidad Salamanca, 1989”. También lo recogió Ricardo del Arco en La prensa periódica de la provincia de Huesca: “SARIÑENA. 1932. 200. Adelante. – Semanario, órgano del partido radical-socialista. Director, José Bruned, de Sariñena. Vivió unos diez meses. Lo inspiraba don Casimiro Lana Sarrate, diputado a Cortes por la provincia, hijo de la villa”.

Debió de tener implicación social, con 24 años ya fue vicepresidente de la junta de la asociación cultural Casino de Sariñena junto a Mariano Torres Ballarín que ocupó el cargo de presidente. Les acompañaron Ramón Royo Rodríguez como secretario, Julio Casabona Gracia como vocal contador y Eusebio Ballarín Segura como vocal tesorero (Diario de Huesca – 22/01/1924).

En enero de 1937, José intervino en un gran acto político donde participó, entre otros, La Pasionaria.

Gran acto del frente Popular en Sariñena   El domingo, en Sariñena, ‘se celebró un gran mitin del Frente Popular, organizado por la Oficina de Censura y Propaganda del cuartel general del “frente de Aragón. Al acto asistió un enorme gentío, trasladándose a Sariñena representaciones de diversos pueblos del distrito y de las columnas destacadas, en el frente de guerra próximo, respondiendo a la expectación que había despertado, el acto por la participación de la diputado a Cortes Dolores Ibarruri ,«La Pasionaria».   Presidió Pedro Foix, de la Oficina de Censura y Propaganda. Hicieron uso de la palabra: José Brunet, por Izquierda Republicana; José Duque, consejero del Consejo de Defensa de Aragón; Miguel Alcubierre, delegado de la división Carlos Marx; Miguel Cunillera, diputado del Parlamento catalán, por Esquerra Republicana de Catalunya, quienes coincidieron en la necesidad de llegar a la unidad de mando y a la disciplina que imponen las actuales circunstancias de la lucha contra el fascismo.   Finalmente hizo uso de la palabra «La Pasionaria», la que resaltó el entusiasmo del pueblo aragonés contra el fascismo. Habló, de la gesta heroica de los aragoneses durante la guerra de la Independencia contra el ejército invasor de Napoleón.   Abogó por el mando único en toda España y puso de relieve su firme esperanza de que pronto las milicias que actúan en Aragón corresponderán al entusiasmo del pueblo de Madrid.  

Nuevo Aragón, diario de la mañana. Caspe, 20 de enero de 1937.  

José fue directivo del partido Radical Socialista y de Izquierda Republicana de Sariñena. En su Expediente de Responsabilidades Políticas (J-5596/554) aparece la siguiente descripción Casado una niña de 8 años y un chico de cinco (1939), Elvira y José. Dirigió el Adelante financiado por Casimiro Lana Sarrate”. Así mismo, parece ser que José actuó de locutor como portavoz del Comité de Sariñena, a través de los altavoces del ayuntamiento, y fue acusado de haber sido directivo del S.I.M. (Servicio de Investigación Militar de la República) en la ciudad de Barcelona e Inspector de comedores de la Junta Intermunicipal de Evacuados de Aragón en Barcelona.

Fue secretario del primer Comité revolucionario de Sariñena (La guerra civil en Sariñena) , compuesto José Izco; Gonzalez, factor del ferrocarril (muerto); Joaquín Toro… y también secretario del segundo comité compuesto por Joaquín Toro; Fulgencio Esteban; Manuel Santolaria Castán,  Eusebio Pinós, Fidel Casañola, Joaquín Cabellud, Mariano Lopez Javierre, Rafael Nogués, Pedro Sanz (muerto), Gavino Lavilla, Dionisio Buil Mesple (Expediente de Responsabilidades Políticas J-5596/554).

De acuerdo a su expediente, José fue comisario de un batallón o Brigada de Izquierda Republicana, que actuó a las órdenes de la Jefatura de Barbastro en las montañas de Bielsa. Al expulsar nuestro ejército a los marxistas de aquella zona, huyó a Francia pasando la frontera, ingresando nuevamente en el ejército rojo y prometiendo vengarse. Fue de nuevo comisario político en Solsona, hasta que nuestro ejército lo volvió a echar de aquellas tierras. Al llegar a Cataluña, después de ser arrojado de la Bolsa de Bielsa, publicó unos escritos apostrofando a los nacionales y diciendo que habían fusilado a los vecinos de Sariñena, Manuel Tena, Juan Morén y Simón Aznar que actualmente gozan de buena salud. Dichas publicaciones se afirma, en otra parte del expediente, las firmaba un periodista catalán Amadeo Antón.

La documentación, valores, caja de caudales y máquina de escribir etc, etc… fueron trasladados al Hotel San Agustín de Barcelona calle Hospital donde efectuó operaciones con los vecinos siguientes: José Morera, Antolin Lavilla, Francisco Moren, José Argental, Fulgencio Esteban Gavin, Daniel Millera y otros. 

El relato de su informe nos describe a José en varios escenarios. Es reseñable, significativamente, su citada participación durante la Bolsa de Bielsa, en los duros combates que se sucedieron entre abril y junio de 1938 hasta que se vieron obligados a huir a Francia. De nuevo en España, se le reconoce como comisario político en la ciudad ilerdense de Solsona.

“Que desde luego ha ejercido cargos, siendo comisario político, propagandista, acérrimo marxista, y desde luego ha contribuido enormemente al estado de cosas que provocó el glorioso alzamiento”.

Expediente de Responsabilidades Políticas (J-5596/554)

En el Diario Oficial del Ministerio de Defensa Nacional en Valencia, del 6 de octubre de 1937, aparece una interesante referencia en la cual, por orden de la Secretaria del Comisariado General del Ejército de Tierra,  José Brunet Puertas es nombrado jefe de la unidad 520 batallón de la 130 Brigada Mixta. 

Al final, tras la guerra José se exilió a Francia y luego, tras estar en Republica Dominicana, emigró a México, exactamente a Veracruz  donde llegó el 12 de febrero de 1942. No obstante, pronto José pudo regresar a España, su madre se puso muy enferma, estaba muy mayor y José pudo regresar para cuidar de ella. Ya en Sariñena acabó regentando el negocio familiar, se casó con Asunción Latorre y tuvieron dos hijos, Elvira y José (Pepito).

Digitalización desde una copia de microfilm del Archivo General de la Nación de México. Registro de Inmigrantes Españoles en México. Archivo General de la Administración

Pepe, como cariñosamente se le ha conocido, residió en Sariñena hasta su muerte. Trabajó en su tienda en la calle del medio de Sariñena, la calle Eduardo Dato. Por las tardes solía tomar el café con tres amigos, un café en el piso de arriba de “Las Marianitas”, mientras chicas jóvenes trabajaban cosiendo para el pequeño comercio de confección. Un café tertulia en la que participaban Rafael Loste Bardají, Nicolás Andion Pena, Fidel Bailo y el mismo José Brunet Puertas.

Rafael Loste Bardají, natural de Sariñena ejerció de farmacéutico en la farmacia familiar de Sariñena que tenían en la plaza del ayuntamiento. Durante la guerra, la farmacia fue incautada pasando a ser “Farmacia Militar del ejército rojo” y su hermano Antonio Loste Bardají, encargado entonces de la farmacia, pasó a la farmacia del Hospital Militar de Sariñena. Su Expediente de Responsabilidades Políticas no le atribuye ninguna militancia, ni de partido ni ideológicamente a Antonio, aunque sí que mantuvo buenas relaciones con las autoridades durante la contienda, además de proteger a su hermana  que tenía en tutela. Antonio intercedió a favor de personas de derechas que fueron juzgadas, como fue el caso de Ignacio Ballarin Segura y el Capitán de Regulares Ignacio Gabasa Anoro, “Caballero mutilado”.

Ignacio Gabasa Anoro, natural de Castejón de Monegros, fue un militar español que participó en la campaña de marruecos por lo que fue ampliamente reconocido y condecorado, logrando al final de su carrera el grado de General. El estadillo de la guerra le sorprendió en Sariñena y fue hecho prisionero y liberado varias veces, su vida corrió peligro constantemente. Fue  mandado a Barbastro para que prestase servicios burocráticos en la Comandancia Militar, pero pronto fue encarcelado. Trasladado al tiempo a Tamarite de Litera, aprovecho un bombardeo de la aviación nacional para evadirse y alcanzar el bando nacional cuando este había tomado Monzón. Murió en Madrid en 1974.   Castejón de Monegros: el general Ignacio Gabasa Anoro. Por Santiago Broto Aparicio. http://www.diariodelaltoaragon.es/SuplementosNoticiasDetalle.aspx?Id=650282&Sup=1  

Nicolás Andión Pena fue un médico que ejerció en la localidad sariñenense. Manuel Yzuel lo recuerda en una entrevista en el diario del Altoaragón, destacando su influencia en su vocación médica: “Su interés por la medicina, campo al que ha dedicado gran parte de su vida, le viene de infancia -De niño era paciente de don Nicolás Andión, un hombre enteramente dedicado a la ciencia que hasta hacía análisis de sangre en su casa-“. Su impronta en la villa fue importante, hombre respetado y querido, reconocimiento que queda patente dando nombre a una calle del municipio.

Eduardo Nogués, Juan José Torres, José Trallero, Antonio Torres, un religioso y Fidel Bailo. Año 1961.

La figura de Fidel Bailo Feijoo resulta curiosa. Natural de Bernués, provincia de Huesca, fue nombrado secretario del ayuntamiento de Sariñena en 1954, anteriormente fue secretario del consejo municipal de Caspe, nombrado en 1938, y en la localidad de Sastago. También aparece ejerciendo en Encinas Reales, provincia de Córdoba, en 1952. En 1935, mientras ejercía de secretario en Sastago, Fidel fue procesado y encarcelado en Zaragoza por el “Supuesto delito de coaccionar al vecindario a no pagar la contribución”. Al parecer fue afiliado a Izquierda republicana, en calidad de vocal (https://www.manuelazana.org/militantes-historicos/page/4/). Gracias a Amadeo Barceló se ha seguido su pista por tierras de Sastago y Caspe.

En definitiva, uno de los aspectos más interesantes de José Brunet Puertas fue su faceta de intelectual, tanto como director del seminario Adelante como sus posteriores escritos que debieron de producirse. Se apunta a que algunos fueron firmados por Amadeo Antón, periodista que fue director de “La voz de Aragón”. Desconozco si Amadeo Antón fue el mismo periodista que estuvo en la dirección de “La crónica de Aragón”, diario aragonés editado en Zaragoza entre 1912 y 1920. Quizá, alguna vez pueda aparecer algún ejemplar de aquel semanario “Adelante” o algún articulo de José Brunet Puertas y descubrir parte de nuestra historia, aquella que escribieron personas excepcionales.

Hospital de la cruz Roja de Valfarta


En la localidad monegrina de Valfarta se instaló un hospital durante la guerra civil de España. El Hospital de Valfarta fue uno de los muchos que se establecieron en el frente aragonés, dependiendo del de Bujaraloz, una de las cabezas del sector sur, sede sanitaria compartida con Caspe. La historia del hospital de Valfarta quizá sea la más olvidada del resto de hospitales que se instalaron en Los Monegros, tales como el de Grañen, Sariñena y Bujaraloz. Aunque una de sus particularidades fue en ser uno de los tres hospitales de la Cruz Roja en el frente de Aragón, junto a los de Sástago y La Zaida.

  La Cruz Roja de Valfarta, distante de Bujalaroz siete quilómetros, ha instalado un magnífico hospital, que bajo la dirección del prestigioso doctor Ríus, y secundado por cinco médicos, cuatro practicantes y cincuenta camilleros, atienden a los allí hospitalizados. El citado hospital cuenta con un completo laboratorio, gabinete de Rayos X, dos aparatos portátiles de la misma aplicación y tres auto-ambulancias de los últimos modelos extranjeros   La Vanguardia 24 noviembre 1936  

Para ello se habilitó una antigua casa señorial que contaba de “espaciosas y ventiladas salas capaces para 150 camas”, además de otras dependencias en las que se instalaron dos quirófanos que permitían operar dos heridos simultáneamente; además de contar con gabinete de  rayos X,  farmacia, etc… El hospital estuvo dirigido por el doctor Luis Ríus Badía, cirujano del Hospital Clínico y de la Cruz Roja en  Barcelona. Rius Badia estuvo acompañado por los  doctores Martínez Torres, Pérez  Malla, Navarro, Sellarés “todos ellos de la  Cruz Roja y  de  reconocida solvencia como cirujanos”. También los practicantes Fernández Saavedra y Bertrán, el  personal de la Brigada de camilleros al mando del  oficial 2° Pedro Gebelli (Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1/12/36). Luego, la dirección recayó sobre el doctor Jorge Martínez Torres, ascendido a la categoría de Capitán en julio de 1937(Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1/7/37).

Posee  uno  de  los   mejores   hospitales   de  sangre  de  todo  el frente  Aragonés,  dotado  de todos los adelantos  modernos  que  en  nada   tiene que   envidiar   a  los mejores hospitales de Barcelona.

Su capacidad actual es de 150 camas, pudiéndose ampliar el número de  ésta hasta  250. Posee seis magníficas salas, tres en el primer piso y  otras tres en el segundo  espléndidamente ventiladas alegres en su interior, luminosas limpias. Las camas esmaltadas,  blancas como la nieve,  impolutas.

El régimen y  la disciplina interior, son  dulces,  llevaderos,  procurándose por todos los  medios  que  al  herido  le resulte  la estancia agradable.  Las  comidas que a  los  heridos  se  les  sirven son  sanas y  nutritivas y  el agua  que   beben es filtrado cuidadosamente con  el   fin  de  evitar complicaciones  gástricas.

Cuenta así mismo  el hospital con un magnífico gabinete  de rayos  X;  otro de terapéutica-física; aparato de radio-Scopia portátil; laboratorio, amplia y bien dotada sala de   operaciones,  sala  de  curas  y  enyesados.

Al  frente de dicho hospital está el conocido y prestigios Dr. Martínez Torres, cirujano eminente  bien  conocido  en  los medios científicos.

Es  el  prototipo del  médico  que vive y para su profesión y para los enfermos. Practica de tal forma su apostolado, que  sus intereses sé ven lesionados por  la obsesión de darlo todo para los enfermos.

Muchas son las pruebas de su altruismo y desinterés lleno de humanidad y, cariño hacia  los heridos y  enfermos.

Este hombre que es célebre; que es el alma de este hospital, se vería imposibilitado de  plasma  su  obra tan humanitario, como admirable, sin la ayuda  eficaz  de  elementos   auxiliares.

Estos  elementos tan valiosos son los médicos doctores. Salieras, cirujano y  ayudante del Director, Al-varez y Cardona, secundados por la labor meritoria de tres expertos   practicantes,   y  seis competentes  enfermeras.

Más allá : portavoz de la División “Francisco Ascaso” 22 de septiembre de 1937

La importancia de los hospitales del frente fue reflejada por los diferentes medios de la época. En diciembre de 1936, Roda (Delegado de sanidad y Cruz Roja en el frente de Bujaraloz), Pedro Estrany (Delegado Presidente) y Arturo Grau Mediano (Primer jefe de la Brigada) visitaron el Hospital de Valfarta, las Ventas y el sector donde actuaba la brigada “Juan Simón”. Fueron recibidos por todo el personal, según narra la crónica de aquella visita (Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1/1/37), además pudieron asistir a una intervención quirúrgica practicada por el doctor Luis Ríus Badía “Consiste en la amputación del dedo medio de la mano izquierda de un miliciano”.

En el antiguo cuartel de la Guardia Civil se instaló la sede de la Brigada de camilleros de la Cruz Roja. Durante la visita de Roda, Estrany y Grau, les recibió Gebelli y el brigada Trepat. Además de hacer guardias en los hospitales, también existió un campamento de tiendas de campaña en el cruce de la carretera Zaragoza, Gelsa y Monegrillo. La comitiva visitó aquel campamento “Las Tiendas”, donde prestaba servicio el practicante Martínez, el sargento Andrés Aybar y varios camilleros “En ellas se efectúan en tiempo normal unas treinta curas diarias procedentes del Cuartel General”.

La mala calidad del agua fue un gravísimo problema en el sector sur, especialmente en Bujaraloz, cuyas aguas fueron declaradas infectadas, es de suponer que lo mismo sucedería en Valfarta. Por lo que se estableció un sistema de aguas limpias y depuradas a través de camiones cisterna o cubas. En Bujaraloz se utilizó el antiguo hospital habilitándolo como Hospital de Sangre para los heridos en el frente, además en casa de Gross se instaló el hospital de enfermos y el “hospital de venéreas” (las enfermedades de transmisión sexual fueron un verdadero problema entre los milicianos). El hospital de venéreas en Bujaraloz era una casa grande, con patio descubierto y corredor alrededor, acabada la guerra, la casa pasó a ser usada como escuela.

Visitaron   también   un   lugar   llamado   “Las   Ventas”,  en  donde  presta  un  excelente   servicio   una  brigada  llamada de  “Juan   Simón”,  por   ser   la   que  efectúa  los  enterramientos,  ésta  está  compuesta  por  el  cabo  Ribera  y  cuatro   camilleros.

(Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1/1/37)

Debieron tener gran actividad y así queda reflejado en el parte publicado por el Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1/2/37, donde aparece la actividad en el frente de Bujaraloz. En el destacamento de personal, de esta brigada al mando del oficial primero Pedro Gebelli, que actúa en dicho frente desde el día 24 del mes de julio del pasado año “Han prestado durante el pasado mes los siguientes servicios: En el lugar denominado “Las Tiendas”, situado en el cruce de la carretera de Zaragoza con la de Jelsa y Monegrillo,113 servicios. Servicios con ambulancias desde Valfarta a  Bujaraloz, en total 55  servicios. Servicios de motos, 27. En el hospital de Cruz Roja instalado en Valfarta, se han verificado un total de intervenciones quirúrgicas de 54 durante el pasado mes, por el personal facultativo de esta brigada, adscrito a dicho hospital”.

Incluso existen estadística de los enfermos  asistidos  en  el  Hospital de Valfarta desde el 15 de Enero al 15 de Febrero de 1937, con un total de 142:

Medicina

Aparato respiratorio, 12. Aparato circulatorio, 1. Aparato digestivo, 10. Infecciones   generales, 7. Raquitismo, 1.

Cirugía

Hernias, 3. Apendicitis, 3. Hidrocele, 1. Quisto  abdominal, 2. Hemorroides, 1. Fisura  ano,1. Fimosis, 3. Neuritis, 1. Abscesos, 3. Quemaduras, 1. Heridas  contusas, 3. Cuerpos extraños, 3. Heridas  por arma  de  fuego sin lesión ósea, 1. Heridas por arma  blanca,  1. Osteítis, 3.

Traumatología

Derrames sinoviales, 1. Esguinces ligamentos, 11.Luxaciones, 5. Contusiones, 3.   Artritis traumáticas, 8. Fracturas costillas, 2. Fracturas cerradas extremidad sup.,10. Fracturas abiertas extremidad sup., 3. Fractura extremidad  inferior,  4.  Espina  calcáneo,  2.  Enfermedad  de  Koening,   1.  Enfermedad   de  Pertlies,  2.

Especialidades

Otorrinolaringología,  15.  Dermatología,  3.  Venereología,  8. 

 (Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1/1/37)

Día 11.Salió la ambulancia G. E. 4172 m. Cherolet en comisión de servicio a Valfarta con el  siguiente personal: Eliseo Basols Cabo, Ángel Casas Ribas, conductor, Ezequiel  Blesa García, camillero. Servicios prestados por la Ambulancia de la Cruz Roja de Gerona durante el mes  de junio de 1937.

 (Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1/7/37)

El que  suscribe   don Alfonso  Castells  Valls,   Teniente   Ayudante, pongo   en   su  conocimiento   que  por  indicación  del  Comisario  de Guerra   en   Sanidad   se  dispuso  la  salida  inmediata de  una  ambulancia  con  dirección al Cruce del Gelsa  (Docker de Sanidad). 

Salió para  este  lugar  la ambulancia  núm.  10,  con  el  personal  que  a continuación  se  expresa:  Sargento: Jesús Pía. Cabo: Andrés Vila. Camilleros: José Pont, Mariano Ayora, Jaime Pomier; prestando los servicio que a  continuación se expresan: 
16 de julio: Evacuación del Hospital de sangre de Bujaraloz de 5 soldados; y 3 al Hospital de Valfarta. 17 de julio: Sin novedad.
18 de julio: Evacuación del Hospital a 1 herido. Ha salido la ambulancia para Molino de Pina para ir a recoger 2 heridos. Trasladado 6 heridos al hospital de Bujaraloz.
19 de julio: Traslado al Hospital de Bujaraloz a 2 soldados.
20 de julio: Traslado al Hospital de Bujaraloz a 2 soldados. 21 de julio: Traslado al Hospital de Bujaraloz a 5 soldados, la ambulancia ha ido al Hospital de Gelsa a buscar un soldado enfermo.
22 de julio: Traslado al Hospital de Bujaraloz a 3 soldados. Lo que me complace en comunicarlo a usted para los efectos consiguientes.

Valfarta, a 23 de julio de 1937. El Teniente Ayudante. — Alfonso Castells. Firmado.

* * *
El que suscribe don Alfonso Castells Valls, Teniente Ayudante, pongo en su conocimiento que por el requerimiento del Delegado de Guerra en Sanidad, se dispuso la salida inmediata de tres ambulancias con dirección a Monegrillo, para efectuar la evacuación de los heridos.  

Para dicho servicio salieron las ambulancias y personal que a continuación se citan:  

Ambulancia núm. 6: Chófer: Luis Miguel. Ayudante: Francisco Bonet. Camilleros: José de Dios, Antonio Gutiérrez.
Ambulancia núm. 45: Chófer: Antonio Medina. Ayudante: Antonio Coscolín. Camilleros: Pedro Antonio Díaz, Emilio Bosque.
Ambulancia núm. 14: Chófer: Alejandro Joly. Ayudante: Enrique Vives. Camillero: Ginés Serrano. Cabo: Urbano García. Motorista Cabo: José Cordellach.

Todo este personal estaba al mando del Teniente Gabriel Roberto Barrón.  

Servicios prestados:

16 de julio: Traslado de 5 heridos al hospital de sangre de Bujaraloz.
17 de julio: Fue trasladado al Hospital de Cruz Roja el camillero Alfonso Marín Batan.
18 de julio: Fueron evacuados 5 heridos al Hospital de Bujaraloz y 2 al Hospital de Peñalba.
19 de julio: En dicho día no se efectuó ningún servicio.
20 de julio: Traslado de 2 heridos al Hospital de Peñalba y 5 heridos al Hospital de Bujaraloz.
21 de julio: Traslado de 1 herido al Hospital de Valfarta y de 3 heridos al Hospital de Bujaraloz.
22 de julio: En dicho día fueron evacuados al Hospital de Bujaraloz 11 heridos. 23 de junio: Traslado de 5 heridos al Hospital de Bujaraloz.
24 de junio: Traslado de 11 enfermos al Hospital de Bujaraloz.  En dicho día por medio de un Oficio que nos remitió el Director del Hospital de Monegrillo fueron retiradas nuestras ambulancias. El documento del Director del Hospital dice así : “Habiendo recibido un oficio que dice: Por haber cesado las operaciones que dieron lugar a la instalación del equipo quirúrgico de Monegrillo, pueden ser retirados todos los efectivos que allí fueron trasladados, así como todo el personal Sanitario.   “Las ambulancias de la Cruz Hoja que estaban allí desplazadas pueden regresar a sus Bases”.  
El Director del Hospital de Monegrillo. Firmado: P. Arqué. Monegrillo, 25 de julio de 1937. Al Teniente que manda las ambulancias de la Cruz Roja en Monegrillo.
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También fue entregado al teniente de Cruz Roja este comunicado, el cual escribo textualmente para su conocimiento.   Dice así: El que suscribe Pedro Arqué Cuxart, Director del Hospital de Evacuación de Monegrillo, se complace en hacer constar lo que a continuación se expresa:   Que lodo el personal de la Cruz Roja destacado por orden superior al Hospital de su dirección, para efectuar las evacuaciones que hubiere menester se ha portado en todo momento en forma excelente, cumpliendo en todo momento y a la hora más intempestiva los servicios que se les ha encomendado, llevados por el alto espíritu que, siempre ha guiado a todos aquellos que han pertenecido a la Institución que con tanto orgullo representan. Lo que hace constar para satisfacción de los interesados y puedan exhibir este documento a donde crean conveniente.

  Monegrillo, 25 de julio 1937. Firmado: P. Arqué.  

Lo que me complace poner en conocimiento de usted para los efectos consiguientes. Valfarta a 25 de julio de 1937.   El Teniente Ayudante. — Alfonso Castells. Firmado. Visto Bueno, Gebelli. Hay un sello que dice: CRUZ 110.1A ESPA-ÑOLA. Sector Bujaraloz. Barcelona. Hay otro sello que dice: EJERCITO DEL ESTE. Capitán Jefe Delegado. Frente Aragón. CRUZ ROJA ESPAÑOLA.
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El que suscribe don Alfonso Castells Valls, Teniente Ayudante, pongo en su conocimiento los servicios que durante los días 23, 24 y 25, han prestado los Camilleros que fueron destacados al Cruce de Gelsa por indicación del Comisario de Guerra en Sanidad.  
Ambulancia núm. 10: Sargento: Jesús Pla. Cabo: Andrés Vila. Camilleros: José Pont, Mariano Ayora, Jaime Pomier.  
23 de julio: Evacuación de Pina de Ebro de un herido y trasladarlo a los Dockers.
24 de julio: Evacuación de tres soldados al Hospital de Bujaraloz; también fueron evacuados 2 al Hospital de Fraga.
25 de julio: Evacuación al Hospital de Bujaraloz de 3 heridos. Ha salido la ambulancia a Pina de Ebro para ir a buscar un herido. En dicho día por orden del Director del Hospital se retiró el retén regresando el personal y la ambulancia al Cuartel general. Lo que me place poner en conocimiento de usted para los efectos consiguientes.  

Valfarla a 26 de julio de 1937.  El Teniente Ayudante. — Alfonso Castells. Firmado. Visto bueno, Gebelli. Hay un sello que dice: EJERCITO DEL ESTE. Capitán Jefe Delegado. Frente Aragón. CRUZ ROJA ESPAÑOLA DE SASTAGO.   (Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1/8/37)  

De acuerdo con estos documentos, en la localidad de Monegrillo también se estableció un hospital de guerra. También se montó un taller de mantenimiento y reparación de ambulancias en Valfarta, tal y como aparece en Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona del 1 de abril de 1937 “Material obtenido gratuitamente por Secretaría del Comité Local de Barcelona, a distribuir por la Brigada.  Montaje de un taller completo, para la reparación de ambulancias, en el garaje instalado  en Valfarta (Bujaraloz)”. Hubo mucho material destinado a los hospitales y en los boletines se daba la información completamente detallada:

Material con destino al frente de Bujaraloz, sector Valfarta, obtenido por La secretaria del comité local de la Cruz Roja de Barcelona

Ambulancia “Studebat” B.  63.373,  equipada  con 4 camillas,  a  la  moderna,  conducida por  el chófer Isidro  Cartés. Ambulancia “Stewar”, capacidad 8 camillas, montada con toda la  técnica  moderna  conducida  por el  chófer Francisco Capdevila. 3  coches de turismo. Moto núm.1 “Norton”, conducida por Luis  Miguel. Moto  núm.  2. “F. M.”, conducida  por Manuel  Muñoz. Moto  núm. 3. “Beig-Anen”. Moto  núm.  4.  “B. S.  A.”. Para  sustituir  a las dos  anteriores  caso  de  avería.  15  camillas  de  campaña.  8 camillas  modelo Ambulancia. 6  cubiertas 160 x 40  para  Ambulancias.  6  estufas “Salamandras” para instalarlas en el  Hospital  de Valfarta. 1  fogón  “Coleman”  capacidad, 25 litros. 2 fogones “Coleman”, capacidad 5  litros. 6 faroles  de  campaña.  1 máquina  de  escribir portátil

Relación  del  material  de  la cruz  roja,  que  ha salido  con  destino al  frente   de  Bujaraloz  (Sector  Valfarta) 

Ambulancia “Ford” B. 45.368, equipada con 4 camillas y conducida por el chófer Jesús Rodriguez. Ambulancia “Opel”  B.  64.441, equipada  con 4 camillas y  conducida por el  chófer Vicente  Gadea. Ambulancia “Ford”  B.  61.312,  equipada  con 4 camillas y conducida por el  chófer Paulino  Catalá. 2 tiendas  de campaña de  6 m. de  circunferencia. 2 aparatos  de  rayos X portátiles. 3  máquinas de  cortar pelo. 

Una  mochila  alemana,  con  lo  necesario  para  las  curas  de  urgencia.  8  placas  Radio   X   30  X  40.  8  placas  Radio   X  24  X  30.  90   kilos  de  esmalte. 

Material y construcción de 100 camas hierro, a 150 pesetas una. 12 bisturíes. 12 pinzas disección. Para La Zaida y Valfarta (Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1/5/37)      

  

En febrero de 1937, el delegado de la Cruz Roja Internacional de Ginebra, Mr. Roland Martí visitó el frente de Aragón y el Hospital de Valfarta “ el cual está dotado de todo lo necesario, incluso aparatos de Rayos X. Refiriéndose a los servicios en todos los hospitales visitados, dijo que está satisfechísimo de su organización” La Vanguardia 18 febrero 1937.

En mayo de 1937 se presentó un informe al Comité Local de la Cruz Roja por parte de la comisión que formaron Estrany y Ráfales. En dicho informe se denuncia que el personal de la Cruz Roja en servicio al frente (División Durruti) no había cobrado los últimos meses, desde el 15 de marzo hasta el 20 de mayo. (Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1/6/37). No debió de ser fácil para la Cruz Roja mantener estos hospitales que necesitaban de bastantes recursos económicos, así se recoge en “Más allá: portavoz de la División “Francisco Ascaso” 22 de septiembre de 1937 Los gastos   ocasionados por los honorarios  del  personal movilizado  alimentación, material  sanitario y quirúrgico son elevadísimos, y la ayuda internacional nula, sólo haciendo un sin fin de sacrificios muy  a duras penas  la  institución  les puede  subvencionar”. Pues hacía poco que el hospital de Valfarta había dejado de ser subvencionado por la División, pasando a hacerse íntegramente la institución de la Cruz Roja.

En el Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona del 1 de marzo de 1938 aún aparece el envió al Hospital de Valfarta de 31 libros, posiblemente en esa política de crear bibliotecas en los hospitales.

La existencia del hospital, de heridos y muertos, obligó a realizar la fosa común de Valfarta, localizada en el interior del cementerio. De acuerdo con el Sistema de Información de Patrimonio Aragones (SIPCA) “En ella reposan los restos de un número indeterminado de soldados republicanos muertos en el hospital militar que se instaló en esta pequeña localidad durante los primeros tiempos de la guerra. Los restos permanecen aún en el escueto recinto del cementerio, aunque los informantes no recordaban su paradero exacto, ni mucho menos el número preciso de los que fueron enterrados allí “.

Al poco, las tropas nacionales del sector de los Monegros fueron avanzado en una profundidad de 32 kilómetros, apoderándose de los pueblos de Valfarta, Peñalba y Candasnos. “En este profundo avance la columna motorizada ha encontrado volados todos los puentes y alcantarillas y ha sido preciso hacer desviaciones en todos esos pasos” Nueva España 27 marzo 1938.

El reloj de Francisco Castells Encontra


El reloj es una de las muchas pertenencias que los nazis robaron a prisioneros del campo de concentración de Neuengamme. Una pertenencia que espera que los descendientes de Francisco Castells Encontra lo reclamen y recupereren, un ejercicio de justicia y reparación.

Francisco Castells Encontra nació en Sariñena el 6 de noviembre de 1897. Hijo de Clemente Castells Salazar, natural de Zaragoza, y Julia Encontra Bastaras, natural de Huesca.

La familia  vivió durante un tiempo en Sariñena en la calle del Horno. Su padre Clemente trabajó como Auxiliar de la Quinta Ejecutiva, de la agencia Ejecutiva. Por línea paterna su abuelo era Clemente Castells Bofill de Barcelona y Dolores Salazar García de La Almunia de Doña Godina, Zaragoza. Por línea materna sus abuelos eran Andrés Encontra Pueyo, natural de Huesca y Juana Bastaras Lapiedra, natural de Huerrios, provincia de Huesca.

Tras la guerra, Francisco debió de exiliarse a Francia donde acabó en el campo de refugiados de Saint Cyprien (Origen de deportación de Compiègne). El 18 de julio de 1944 ingresó en el campo de concentración nazi de Neuengamme con el número de matrícula 37217 y luego estuvo en los campos de Bremen-Osterot y Sandbostel, donde falleció el 2 de mayo de 1945. (http://www.aragonesesdeportados.org/)

En la página web combatientes.es aparece Francisco Castells Encontra, de Sariñena pero nacido en Zaragoza, los datos provienen de la resistencia francesa, donde además se le atribuye el alias de “Francois”. Su Acta de Nacimiento del Registro Civil de Sariñena no deja lugar a dudas de su nacimiento en la villa monegrina.

Su reloj de bolsillo, marca Omega, se conserva gracias al Servicio Internacional de Rastreo (ITS), un centro internacional de documentación, información e investigación sobre la persecución nazi, trabajo forzado y el Holocausto nazi. El reloj es uno de los 5.000 objetos personales y documentos conservados y que tratan de ser devueltos a sus descendientes, pertenencias robadas a 3.363 presos políticos del campo de Neuengamme. El reloj de Francisco es uno de esos objetos, entre los que figuran objetos de 4 aragoneses y 68 españoles (El reloj del prisionero 37.272).

Esperando que alguno de sus descendientes lo reclame. Un acto de justicia, reparación y memoria.

 

 

Los hermanos Lana Torres


Paco

Francisco Lana Torres

Francisco Lana Torres nació en 1915 en Sariñena. Hijo de Pablo Lana Marías y María Torres Allué, fueron tres hermanos: Francisco, Marina y Emilia. Su padre, Pablo Lana Marías era  primo de Casimiro Lana Sarrate y ejerció como funcionario de telégrafos. Francisco, conocido como Paco, desde muy joven comenzó sus estudios en Zaragoza, primero en los maristas y luego con los jesuitas para acabar estudiando ingeniería de telecomunicaciones. Durante su época de estudiante estuvo afiliado a la organización estudiantil y de izquierdas FUE (Federación Universitaria Escolar).

Con el inicio de la guerra tuvo que abandonar sus estudios, sin embargo, por sus conocimientos en explosivos, contribuyeron a dedicase a detonar infraestructuras, como puentes, con el objetivo de impedir el avance de tropas sublevadas. Así, alcanzó el grado de Teniente de Ingenieros Zapadores hasta que se vio obligado a exiliarse a Francia. Paco acabó en el campo de concentración francés de Argelès-sur-Mer del que terminó escapando para unirse a las guerrillas de maquis.

Para escapar de los Alemanes, Paco se escondió en la ciudad ocupada de Burdeos, dedicándose a la construcción de una base de submarinos de guerra del ejército nazi. Allí muchos españoles fueron usados como esclavos en la construcción de aquella instalación militar. Más de 2.000 españoles presos fueron empleados a trabajos forzados por los alemanes sufriendo penosas condiciones que acabaron con la vida de más de medio centenar de ellos. La base de submarinos nazis que construyeron 2.080 esclavos españoles, El Mundo.

Paco logró escapar y refugiarse en la Bretaña francesa. En una terraza de un bar en la ciudad de Rennes, conoció a Carmen Renault y enseguida se enamoraron. Como no tenía documentación, se escondió durante seis meses en el desván o buhardilla del colegio, donde Carmen daba clases. Carmen era maestra y el desván estaba justo encima de su clase. Cuando obtuvo una documentación falsa, Paco pudo salir de su escondite y trabajar como electricista instalando campanarios eléctricos en todas las iglesias de la zona. Paco y Carmen acabaron contrayendo matrimonio residiendo en la localidad de Rennes. Como muchos españoles exiliados, Paco soñó con volver a una España libre, pero no pudo ser. Francisco Lana Torres falleció en septiembre del 2004.

Paco Carmen Dinard 1951

Francisco y Carmen en Dinard, 1951. 

En Francia, Paco trabajó y perteneció a la sección sindical de UGT y fue secretario del PSOE de la localidad de Rennes (Ille et Vilaine), también fue secretario del Grupo Departamental del PSOE de Ille et Vilaine. Además, la Fundación Pablo Iglesias recoge que participó activamente en congresos como representante de ambas organizaciones, así es el caso de los VII, el VIII, el X, el XI y el XIII Congresos del PSOE en el exilio celebrados en 1958, 1961, 1967, 1970 y 1974. En el VIII Congreso de 1961 lo hizo como delegado suplente. En la UGT fue delegado de la Sección de Rennes al VIII, IX, X y XI Congresos de la UGT en el exilio celebrados en 1962, 1965, 1968 y 1971 respectivamente. En los dos últimos como delegado suplente. En abril de 1976 representó a Rennes en el XXX Congreso de la UGT celebrado en Madrid. En 1981 continuaba residiendo en Rennes suscrito a El Socialista (Fuente: Fundación Pablo Iglesias).

Marina Lana Torres nació en 1920 en Sariñena, aunque su verdadero nombre era María Pilar. La vivienda familiar se ubicaba en la calle Goya de la localidad monegrina. A los dieciséis años, con el estallido de la guerra, Marina fue enfermera voluntaria en el Hospital Militar de Sariñena y miliciana, perteneciendo a las Juventudes Socialistas Unificadas. En el hospital conoció al teniente de intendencia catalán Tomás García-Ciaño Napal, nacido en 1911.

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Marina, segunda por la derecha con otras enfermeras. 

Tomás no participó activamente en la guerra y se dedicó a realizar labores de intendencia en Sariñena. Gracias a su intervención, evitó que delatasen a dos monjas que se encontraban clandestinamente realizando una celebración religiosa, hecho por el que siempre le estuvieron muy agradecidas. Tomás no las delató y ocultó lo visto para proteger las vidas de las religiosas.

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Marina abanderada en un desfile en Barbastro.

Marina quedó retratada por el fotógrafo Agustí Centelles desfilando con la bandera de la JSU (Juventudes Socialistas Unificadas) junto a las milicianas sariñenenses Isabel Millera, Amparo Casañola, Dolores Laín, Rosario Orquín y Emilia Huerva. El desfile transcurrió en 1937 en Barbastro, calle General Ricardos (Sariñena Antigua, Salvador Trallero).

Durante la guerra, en casa de la abuela de Marina estuvieron once mujeres solas y tuvieron que vender algunas propiedades para poder ir sobreviviendo. Con el avance del bando nacional, Marina y Tomás marcharon a Barcelona y tras la guerra no pudieron regresar a Sariñena. Además, Marina contrajo tuberculosis y tuvo que retirarse al Pirineo aragonés para sanarse, a Aísa, en la Jacetania.

Hasta 1941 Marina no pudo regresar a Sariñena y aun así no pudo volver a su casa de la calle Goya, que por entonces alojaba a un militar a modo de fonda. Así, primero se fue a vivir con una tía y luego a una casa en la plaza del ayuntamiento, en casa Manin. Allí vivió con Tomas, con quien pronto contrajo matrimonio. Al final, pudieron vivir en la casa natal de calle Goya, aunque tan solo por poco tiempo.

Marina y Tomás abandonaron Sariñena marchando a San Sebastián donde Tomás trabajó en la Mutua General de Seguros. Después lo nombraron Director de la sucursal de Mahón, en la isla balear de Menorca. Allí estuvo durante 5 años. Finalmente lo trasladaron a Zaragoza donde Marina adquirió cierta notoriedad gracias a su profesión de modista y sus diseños exclusivos y reputados. Se especializó en ropa infantil siendo una dura competencia al afamado comercio Ríos de Zaragoza. Marina tuvo una gran personalidad, con un carácter fuerte y alegre.

Pablo Lana Marías fue denunciado a pesar de sus pocas vinculaciones políticas y trasladado a una cárcel de Madrid. Allí estuvo encerrado en el corredor de la muerte durante 5 años esperando todos los días que lo fusilaran. Al final, fue el párroco de Sariñena quién logró sacarlo de la cárcel y volvió a su trabajo habitual montando postes de telégrafos. Al cabo de un tiempo, estando trabajando y subido a un poste, llegó la Guardia Civil y su denunciante y Pablo cayó al suelo perdiendo la vida. ¿Qué pasó?, nadie lo sabe, la versión oficial es que cayó del poste al suelo y perdió la vida.

En la relación de vecinos de Sariñena, con responsabilidades políticas, aparecen tanto Paco como su padre Pablo. Francisco como teniente del ejército rojo que tras la guerra se halló ausente, exiliado, mientras que Pablo fue considerado izquierdista de U.G.T. figurando en situación de detenido.

Mi agradecimiento a Yöel Lana Renault por compartir la historia, su gran disposición y amabilidad, gracias.