Constantino Escuer Murillo


Constantino Escuer Murillo es de Perdiguera, donde todo el mundo le conoce como Costán. Es agricultor, dedicándose al cultivo de cereales de secano, almendros y un pequeño olivar de donde saca el aceite que consume. Disfruta mucho con un buen libro y le gusta observar todo lo que la naturaleza le ofrece, especialmente en el mundo de la entomología y de la botánica. También le interesa mucho todo lo relacionado con la historia de su pueblo, Perdiguera, ya sea investigando en los archivos municipales o recopilando fotografías antiguas.

Costán lleva prácticamente desde el principio vinculado a la revista Montesnegros, como colaborador y parte del equipo de redacción. Con motivo del trigésimo aniversario de la revista Montesnegros (Montesnegros, 30 años), nos adentramos a conocer a parte de sus colaboradores y, a modo de entrevista, sus pueblos, la revista Montesnegros y una significación sobre nuestra tierra: Los Monegros.

Perdiguera

Mis recuerdos de infancia son de un pueblo todavía en blanco y negro, con calles de tierra, iluminación escasa, agua recogida en aljibes y con una agricultura que comenzaba a cambiar las caballerías por los primeros tractores.

En la escuela todavía se separaba a los niños de las niñas y cuando salías, a casa a buscar la merienda y a jugar por las eras.

Según íbamos creciendo, el pueblo iba cambiando, llegó el asfaltado de las calles, el cambio de las viejas bombillas por farolas (recuerdo que el día que las estrenaron, cogí a mi abuelo por la mano, lo saqué a la calle y le dije: mira abuelo, parece que es de día), vino el agua corriente con su red de vertido, se construyó la piscina municipal, comenzó la restauración de edificios como la iglesia y el ayuntamiento, se creó la cooperativa, más tarde se hizo la concentración parcelaria y se construyó un centro multiusos…

En fin, Perdiguera fue modernizándose, cambiando en lo físico, pero también fue cambiando su población, que se iba marchando en un goteo constante hacia la ciudad y que pasó de estar ocupada en su gran mayoría en la agricultura a buscar nuevas salidas laborales.

Producto de esa pérdida de población fue la venta por parte del ayuntamiento de dos parcelas municipales para hacer dos urbanizaciones que sumasen nuevos habitantes a una población que se iba quedando pequeña y envejecida. Esto hizo que gente proveniente de distintos sitios, viniese a vivir a Perdiguera, integrándose con quienes ya vivíamos aquí y supuso una enorme revitalización para el pueblo y para su escuela.

Y aquí es donde ahora nos encontramos, en una localidad con buenos servicios, buena calidad de vida, pero que no obstante, comienza de nuevo a perder población.

Montesnegros

Hace ahora treinta años, yo era concejal de cultura cuando Antonio Letosa vino, con una revista que dirigía en Leciñena y que ya llevaba publicados dos números, a invitarnos a participar en ella junto a los vecinos pueblos de Farlete y Monegrillo,.

Reunidos con un pequeño grupo de vecinos comprometidos con la cultura, escuchamos su propuesta y le dijimos que podía contar con nosotros. Allí comenzó mi andadura en la revista como coordinador y articulista en Montesnegros.

Desde aquellos inicios, he participado con la redacción de setenta artículos y todavía sigo siendo el coordinador de la revista en Perdiguera.

La mayoría de mis artículos tienen relación con la naturaleza de nuestra zona. Comencé  con la botánica y ahora escribo sobre todo sobre la rica biodiversidad de invertebrados que tenemos en Los Monegros.

Como ya dije, me interesa mucho la historia de mi pueblo, Perdiguera, y he dedicado también varios artículos a escribir sobre mis investigaciones en los archivos municipales. Reconozco que estoy muy satisfecho de lo que he escrito en este campo, sobre todo lo relativo al uso del agua y en especial de uno dedicado a la presencia de lobos y linces en nuestra sierra.

La revista Montesnegros es el resultado del compromiso con la cultura de un buen número de personas, que altruistamente, ponen sus conocimientos y sus diferentes sensibilidades a disposición de sus conciudadanos.

Es una ventana abierta al pasado, al presenta y al futuro de nuestros pueblos, desde la que podemos ver pasar los diferentes aspectos de conforman nuestra idiosincrasia en temas como la cultura, el deporte, la salud, el trabajo, la naturaleza, la historia…

Que haya llegado a cumplir treinta años, con la participación de 550 personas y cerca de 2000 artículos es un hecho casi sin precedentes en el mundo de las revistas comarcales o locales y nos habla de una revista viva, que se va adaptando a los tiempos, cambiando cuando es necesario formato, contenido y diseño, pero sin perder un ápice su calidad.

Montesnegros es un nexo de unión entre los pueblos que participan en la confección de la revista y sé de primera mano, que sus lectores más fieles reciben con especial cariño cada número que se reparte, guardándolo en sus colecciones particulares.

Montesnegros es CULTURA con mayúsculas.

Los Monegros

Los Monegros son la tierra donde se anclan mis raíces y las de mis antepasados.

Es una comarca que por sus especiales condiciones (clima, suelo…) nunca ha puesto la vida fácil a quienes la habitamos, ya seamos personas, flora o fauna.

Esto, sumado a la actual tendencia de la población a desplazarse para vivir en las grandes ciudades ha supuesto una pérdida constante de población, especialmente en los últimos tiempos.

Pero quienes aquí resistimos y vivimos, tenemos la satisfacción de poblar una tierra con unos extraordinarios paisajes y una biodiversidad apabullante que nos sale al encuentro en cada recodo del camino.

La resistencia y la solidaridad son los valores que hacen de Los Monegros un lugar donde la vida se abre camino y se disfruta pese a las dificultades.

                                                                                                                  

Alejandro Laguna Martínez.


Alejandro Laguna Martínez de Monegrillo, nació en 1976 y es licenciado en administración y dirección de empresas por la Universidad de Zaragoza y Diplomado en ciencias empresariales por la Universidad de Zaragoza – Huesca. Además, técnico de cultura juventud y deportes DPZ y alcalde de Monegrillo desde 2007. Desde 1999 lleva vinculado a la revista Montesnegros y actualmente forma parte de su equipo de redacción. Con motivo del trigésimo aniversario de la revista Montesnegros (Montesnegros, 30 años), nos adentramos a conocer a parte de sus colaboradores y, a modo de entrevista, sus pueblos, la revista Montesnegros y una significación sobre nuestra tierra: Los Monegros.

Alejandro Laguna Martínez

Monegrillo

Monegrillo es un pueblo de unos 400 habitantes, enclavado en las faldas de la Sierra de Alcubierre, en el lado de la provincia de Zaragoza, pertenece a la comarca de los Monegros, se podría decir que es uno de los pueblos más típicamente Monegrino.

Con una importante extensión del término municipal 183 km², existen grandes diferencias entre su término municipal, en la parte norte predomina la Sierra Alcubierre con sus pinares, y en su val de montaña sabinas que se extienden a lo largo de la parte baja, acabando en una extensa estepa.

Quien llegue a Monegrillo encontrará un lugar limpio y acogedor, con gentes alegres trabajadoras y con gran capacidad de sacrificio, la influencia del entorno físico se nota en la excelente calidad humana de sus habitantes

Sus primeras referencias escritas son en torno hace 800 años, cuando era un asentamiento fundamentalmente ganadero. En la actualidad el tesón de sus pobladores y el progreso generalizado, han hecho que Monegrillo se haya situado en un nivel de bienestar y modernidad destacable.

La Naturaleza, Monegrillo es sin duda el pueblo de toda la comarca que mejor ha conservado su paisaje originario, pinares de pino carrasco con coscoja, profusión de sabinas salpicando campos y montes, configuran un paisaje de alto valor, es cual es de agradecer a los actuales vecinos y sus antepasados, por su conservación. Los Monegros y la sierra de Alcubierre son verdaderos paraísos para los aficionados del senderismo y el ciclismo de BTT, podríamos descubrir cientos de rutas.

En cuanto a la gastronomía es una buena riqueza del municipio destacable es el cordero asado con patatas, también productos típicos como la miel o la repostería de la panadería local.

Montesnegros

En cuanto a mí, como colaborador en la revista, recuerdo mi primer artículo para la revista Montesnegros, allá por el año 96, siendo estudiante en la universidad, un artículo defendiendo la vida en el medio rural, después vendrían otros, por ejemplo, por el tema del trasvase del Ebro.

De 1999 al 2003, como concejal de cultura en el ayuntamiento y como responsable de la revista en Monegrillo, redacté la crónica semestral, además de algún otro artículo de opinión, tras un paréntesis como responsable, en la actualidad formo parte del equipo de redacción.

La revista Montesnegros significa mucho, es cultura, unión entre pueblos vecinos, medio rural, investigación, calidad, diversidad… Es una publicación de gran importancia para los pueblos, ya que repasando sus números sirve para ver la evolución y los cambios en nuestros municipios.

Ha sido posible por la colaboración desinteresada de los que han escrito y sobre todo de los lectores, que la han mantenido viva y actual, destacar el fundamental apoyo de los ayuntamientos participantes, financiando este proyecto cultural durante 30 años.

Para los vecinos de los pueblos, es un orgullo, por su alta calidad.

La suma de estos proyectos y otros, confrontan directamente con el tema de la despoblación en el rural, un tema complejo, que tiene muchas aristas, que al menos ahora se ha puesto en las agendas de las instituciones, es un avance, ya que el primer paso para resolver un problema en reconocerlo, y por fin se reconoce que hay que actuar en serio y de manera contundente ante el reto demográfico.

Los Monegros, tierra.

Los Monegros son más que una comarca, más que una institución, ser monegrino es un sentimiento, que nos une a las gentes de estas tierras.

Revista Montesnegros, 30 años.


Una retrospectiva a través de su director Ángel Longás Miguel.

La revista Montesnegros cumple 30 años de existencia. Una revista que abarca casi todos los pueblos de Monegros sur y que responde a todo un referente cultural en Los Monegros. Todo un hito en su historia, de esfuerzo, trabajo y pasión que lleva a sacar adelante una excepcional revista en el medio rural, gracias a sus colaboradores y que cuenta con el afecto y cariño de vecinos y vecinas que la esperan con ilusión. De la mano de su director Ángel Longás Miguel, nos adentramos en los entresijos de la revista, a la que felicitamos por su trigésimo aniversario y deseamos larga vida y andadura.

Ángel Longás Miguel

Ángel Longás Miguel, natural de Ejea de los Caballeros, ha vivido durante años en Perdiguera, implicándose socialmente y culturalmente en la localidad monegrina, vinculación que ha continuado a pesar de residir últimamente en Zaragoza. Doctor en filosofía, Ángel ha ejercido como docente en el instituto IES Avempace de Zaragoza, como profesor de filosofía, además de ejercer en distintos lugares como Aliaga, Barbastro o Huesca. Acabó en Perdiguera al ocupar su mujer la plaza de médica a partir de 1980 hasta 1992, luego fue designada a Villamayor trasladándose a vivir a Zaragoza.

Este 2022 la revista Montesnegros cumple su trigésimo aniversario. Sus comienzos fueron en Leciñena, en 1992, de la mano de su primer director Antonio Letosa Escanero -Una gran persona con una gran inquietud cultural-. Le pusieron el nombre de Montesnegros y empezó de forma cuatrimestral y, curiosamente, con el número cero. Al principio le pasaban los escritos a Antonio Letosa y él mismo los pasaba a máquina. Los dos primeros números solo salieron en Leciñena -En Leciñena había un gran ambiente cultural y ya había habido dos revistas anteriormente-. Pronto se unió Perdiguera -Estuvieron otras localidades, como Pina de Ebro, pero se salió, también lo hizo Alcubierre y al final volvió-.  Actualmente, la revista la componen los municipios de Leciñena, Perdiguera, Farlete, Monegrilllo, La Almolda, Bujaraloz y Alcubierre. La revista es semestral y cara tirada tiene 1.800 ejemplares.

La revista cuenta completamente con el apoyo de los ayuntamientos, aunque es independiente y hay absoluta libertad -Tratando de ser ecuánimes, plurales y que haya contraste de opiniones-. Mantienen un equipo de redacción que se reúne dos veces al año cuando preparan y organizan los contenidos para el siguiente número -Lo hacemos muy a gusto y voluntariamente, así la revista sale con entusiasmo-.

Revista Montesnegros. 30 años.

Montesnegros se estructura a través de diferentes secciones: el Pórtico que realiza un reconocimiento a una personalidad, le sigue una sección de documentación e investigación, otra de educación y miradas y una última sobre personas etnólogo historiadores, -Antes había una sección sobre asociaciones-. Se mantiene una buena estructuras, secciones y diseño y las portadas son cuidadas y llenas de diseño y creatividad, elaboradas por la artista Laura Campos. Son toda una obra de arte.

Algunas portadas de la revista Montesnegros. Montesnegros nº 50.

La revista lleva 30 años recogiendo la memoria de los pueblos de la parte sur de la comarca de Los Monegros –Culturalmente es una vida. El hecho que lleva 30 años demuestra la consistencia y el arraigo, no hay ni desaliento ni abandono-. En definitiva, la revista es querida, buscada y es recibida en cada casa -Los lectores habría que multiplicarlos, como poco, por dos por cada casa que recibe la revista-.  

Antonio Letosa estuvo hasta el 2011, cogiendo el relevo en su dirección Ángel Longás a partir del número 47. Ángel comenzó a colaborar con la revista de la mano de Constantino Escuer de Perdiguera, en torno a 1992 a 1995. Escribe sobre filosofía, pensamientos, reflexiones, ética y relatos y continúa ejerciendo la dirección de la revista.  Cuando llegó a Perdiguera le impresiono el contraste de la aridez y el pinar de la sierra de Alcubierre. Sigue yendo mucho a Perdiguera y está muy incorporado a la vida social del pueblo.

En el 2013 celebraron su número 50, dedicando un especial a la revista y repasando su historia: -Se supone que aguantará muchos años, el problema hoy en día es llegar a los jóvenes. Es muy adulta y para adultos. Se escriben cosas dignas, propias, que se pueden desarrollar. Nada de ecos o repeticiones, la revista, a través de sus artículos, consigue tener su propia personalidad. Es una revista comarcal que quizá debería de tener algo más de apertura. –

Revista Montesnegros nº 50.

30 años son mucho, toda una generación, viviendo el cambio de una generación -La revista es intergeneracional. Satisface ver cómo hay gente que se anima a escribir y se lanza a la revista. Superar ese miedo al folio en blanco, gente que igual nunca se había planteado escribir y nuca se había puesto a ello. Potencialmente creces y vas adquiriendo cualidades. Es una alegría considerable para el colaborador. Es garantía de pluralidad, contar con tantos colaboradores, consistencia y futuro tener a tanta gente colaborando con la revista. –

La revista Montesnegros es un nexo cultural de unión entre pueblos monegrinos, un tesoro que deja constancia de la historia, memoria y a la vez das las vidas, del día a día de nuestros pueblos del sur de Los Monegros aportando autenticidad, calidad y en definitiva cultura en mayúsculas gracias al empuje de personas excepcionales e imprescindible. Enhorabuena a todos los que hacéis posible la revista Montesnegros, ¡Enhorabuena y larga vida a Montesnegros!.

Los bosques de Los Monegros


Miguel Ortega, naturalista y etnógrafo, nos adentra en un maravilloso artículo en los bosques de Los Monegros. Un viaje fascinante a sus entrañas a través de todo un enamorado de Los Monegros que lleva tiempo descubriendo su increíble naturaleza, única y singular y de una extraordinaria riqueza y biodiversidad. Su trabajo se puede seguir por medio de sus páginas webs arboreo.org y Territorio inquieto además de su canal de YouTube.

Texto y fotografías: Miguel Ortega.

Pinar de pino carrasco en la solana de la sierra, Monegrillo.

El propio título ya parece un contrasentido, muchos opinarán que como va a haber bosques en Monegros si es un desierto; y otros recordando la leyenda de la ardilla capaz de cruzar Iberia sin poner el pie en el suelo, se imaginaran un Monegros primigenio selvático, ni unos tienen razón.

Otro problema es al propia definición de bosque, para los botánicos en un bosque las copas de los árboles proyectan tanta sombra en el suelo, que la flora de debajo de los ellos es diferente de la de las zonas sin árboles, y esta definición como veremos es muy difícil que se de en Los Monegros, por lo que usaremos el término bosque como sinónimo de masa forestal o de arbolado más o menos disperso.

Antes de continuar tenemos que tener en cuenta el espacio físico, Los Monegros es la parte central del Valle del Ebro, valle rodeado de altas montañas (Pirineos, Sistema Ibérico, Costero Catalana) que interceptan los frentes de nubes, vengan de donde vengan, por lo que en la zona central del valle desde el momento de su formación geológica siempre ha llovido menos que en las zonas que lo rodean; de manera que la escasez de agua es una constante ; y como zona interior, su clima contrastado frío en invierno y caluroso en verano, también lo es.

Aún así, y tanto por los registros históricos como a través de estudios de polen conservado en los sedimentos, sabemos que en Los Monegros siempre ha habido árboles y bosques. Pero la densidad de los mismos habrá dependido de variaciones en el clima y perturbaciones como los incendios, así como de la actividad humana. Respecto a esto último si observáis fotos de zonas del Pirineo de hace 100 años veréis que había muy pocos bosques, y eso que son zonas donde abundancia de las precipitaciones favorece a los árboles, y ese estado era por el uso que se hacia de madera y leña, y las roturaciones para crear campos de cultivo y pastos; es fácil deducir si en los Los Monegros hay poblamiento desde antiguo, con las mismas necesidades de superficies de cultivo y pastos, y de leña y madera, pero con menos humedad, la presencia de árboles es más complicada, salvo en los lugares con una estricta reglamentación como los vedados.

Donde no crecen árboles, el color banco es debido a la acumulación de sales a pesar de la presencia de agua cerca de la superficie. Laguna del complejo Bujaraloz-Sástgo

Aunque no hay consenso total sobre el tema, el panorama de Los Monegros sin intervención humana podría ser de arbolado, con una densidad más alta en la zonas de umbría de la sierra, que se iría aclarando y cambiando de especies según aumentaba la sequedad y empeoraba la calidad del suelo y con ello su capacidad de retener humedad. La masa forestal tampoco seria uniforme, los incendios dejarían zonas abiertas que los grandes herbívoros mantendrían un tiempo despejadas hasta la recuperación forestal; más o menos como ocurriría en otras zonas, existiendo bosques con rodales no uniformes y con árboles en varias etapas de crecimiento. Solo faltaría el arbolado en las zonas con exceso de sal en el suelo, en las laderas orientadas al sur cuya pendiente y suelo escaso impediría el establecimiento de una vegetación más allá de la esteparia con sus plantas de origen Norteafricano y de Asia Central, y por supuesto en las zonas donde la erosión dejara en superficie las rocas y el suelo mineral, (la existencia de sales y yesos no facilita la recuperación). El suelo expuesto, sin la protección de la vegetación es fácilmente retirado por el viento y el agua de escorrentía.

Con la roturación para la creación de pastos, y de campos, el aprovechamiento de leñas y maderas, intensificado al aumentar la población, redujo la superficie forestal; y lo que es peor y de más difícil recuperación, la perdida de suelo y la consíguete erosión. Este el momento a partir del cual la vegetación esteparia se extiende y se mantiene por la presión del ganado. Y ahora que ha disminuido la ganadería extensiva, y se abandonan pastos, muchas superficies forestales se van recuperando y aparecen árboles, donde nadie recuerda haberlos visto.

Los suelos erosionados ricos en yeso, la pendiente, el exceso de pastoreo de épocas pasadas, la escasez de precipitaciones, incluso la inversión térmica, dificultan el establecimiento de la vegetación, por eso aparecen matas separadas. Pero en la umbría, el lado izquierdo de la foto, esta es más densa y unos pinos han comenzado a crecer, nos indican la capacidad de regeneración de la naturaleza a poco que mejoren las condiciones y si le damos tiempo.

Ahora que ya sabemos que en Monegros si que debería haber más bosques y el porque no los hay, podemos pasar a ver que árboles los van a formar.

Las plantas y por supuesto los árboles son un fiel reflejo de las condiciones ambientales del lugar donde viven, y sobre todo del clima. Modificando la cantidad de agua de las precipitaciones (altitud, orientación, capacidad del suelo para acumular el agua) y también de las temperaturas (sobre todo por la altitud) veremos como unas especies sustituyen a otras, en un recorrido ideal desde las umbría de la Sierra de Alcubierre a las orillas del Ebro.

Aunque recibieran la misma cantidad de precipitación, la solana y la umbría de la Sierra, la menor insolación de esta última y por lo tanto menores temperaturas y menor evaporación hará que siempre sea un poco más húmeda, lo suficiente como para que en su parte más alta no solo encontramos, carrascas sino también robles quejigos e incluso arces de montpelier, que compensan la alta luminosidad de sus cielos (hay pocos días nublados que la atenúen) durante la época vegetativa, y unos recursos hídricos muchos años al limite, con hojas de menor tamaño pues cuanto menor es la superficie de la hoja menos pérdida de agua por transpiración, y por lo tanto mayor resistencia a la sequía.

Por debajo, en lugares con menor humedad, orientación sur o pendientes que no retiene bien el agua, va a dominar un árbol muy mediterráneo, seguramente el que es capaz de vivir con menos precipitaciones (150 mm) es el pino carrasco. Este es un árbol de “vida corta” eso quiere decir que no suele superar el par de siglos, y en parte es debido a su estrategia frente a los incendios, en lugar de rebrotar desde las raíces como hacen otras plantas leñosas de la zona (carrasca, roble, coscoja, boj, enebro), lo que hace es acumular semillas año a año (de ahí sus características copas repletas de piñas), cuando llegue el incendio el árbol perecerá pero quedaran sus abundantes semillas, que estimuladas tanto por la temperatura como por algunos compuestos químicos liberados con la combustión, germinaran en un suelo sin competencia por el agua, rico en nutrientes por la ceniza; y en tal densidad que compiten entre ellos y tienen que auto aclarase para desarrollarse convenientemente. El problema para este pino no es la existencia del incendio sino su frecuencia, demasiado pronto no tiene suficiente cantidad de semillas, si los incendios se distancias demasiado sus semillas es posible que ya no sean fértiles y no germinen.

En uno de estos pinares bien desarrollados, la vegetación que prospera bajo ellos, no difiere de la que hay en las zonas sin pinos (no seria un autentico bosque como hemos comentado al principio) por eso los botánicos denominan esta formación coscojar aragonés, y no pinar.

Ya hemos comentado que este pino es muy mediterráneo, resiste las sequías y el calor, pero no así el frío, por eso en las zonas más deprimidas de Los Monegros, donde se produce la inversión térmica es sustituido por otro árbol aún más frugal y sufridor.

A la izquierda arriba en la ladera sin labrar pinos carrascos, abajo entre la fajas de los campos sabinas. El nivel de la inversión térmica de invierno explica esta separación, Pallaruelo de Monegros.

La existencia de un sabinar de sabina albar en Los Monegros es una de sus muchas singularidades, es el lugar del mundo donde vive con diferencia a menor altitud, y si esta aquí es por el frío invernal, lo de la sequedad simplemente lo soporta. Este es un árbol típico de las parameras ibéricas, lugares fríos que comparte con la carrasca y el roble quejigo, pero ocupando los suelos de peor calidad como los muy pedregosos; pues es un árbol de pleno sol y no soporta crecer bajo la sombra de otras especies de mayor desarrollo.

La pregunta es ¿entonces como puede vivir en Los Monegros?, pues aprovechando donde no tiene competencia, como las depresiones donde se acumula el frío, con sus nieblas heladas y la escarcha formando el dorondón, aquí ningún otro árbol le hará sombra, y (nunca mejor expresado), demasiado frío para el pino carrasco y demasiado seco para la carrasca y el quejigo.

Umbria de la sierra de Lanaja, entre pinos y sabinas van apareciendo carrascas, quejigos y arces que se ven mejor en otoño con el cambio de hoja.

A través de sus anillos de crecimiento (de menos de 1 mm), podemos comprobar como es capaz de sobrevivir con esta sequedad, pues es un árbol que con buenas condiciones, en fondos de vales o los años lluviosos, puede tener grandes crecimientos (anillos de cerca de10 mm). Con las lluvias de primavera el árbol va creciendo pero llegando el verano deja de crecer, entra en descanso pues no tiene suficiente agua, y así espera hasta final del verano o en otoño, si cae suficiente agua vuelve a crecer, y no dejará de hacerlo hasta la llegada del frío cuando el resto de árboles ya están en descanso, en su tronco queda registrado con un falso anillo en cada momento de crecimiento a lo largo de un mismo año. Así  con esta frugalidad, plasticidad y sabiendo aprovechar el momento nos podemos encontrar con estas grandes sabinas en Los Monegros (que por cierto, no se ha comprobado de una forma científica que ninguna sea milenaria).

Texto y fotografías: Miguel Ortega.

Recomendable:

Arboreo Monegros.
Crónica de: Por las estepas de Monegros.
Paseando por la naturaleza nº3: Por las estepas de Monegros.
Agua escurriente (Paseando por la naturaleza nº 12).
Un poco de agua es demasiado.
Qué ocurre en Monegros durante una ola de calor.

Manuel Conde López


Militar sanitario, Manuel Conde López fue médico del campo de aviación Alas Rojas de Sariñena durante la guerra de España de 1936 y gran amigo y compañero del teniente coronel Alfonso de los Reyes González. En 1988 publicó “Memorias de un médico militar” recogiendo su vida y vivencias donde la persona del doctor Conde, en palabras de Francisco Alonso Fernández (Catedrático jefe del departamento de Psiquiatría de la Universidad Complutense y Académico de la nacional de Medicina) responde a un auténtico compendio de humanismo, simpatía e inteligencia que queda reflejado en las páginas de sus memorias.

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE. Oficiales y suboficiales de aviación, entre ellos el médico Manuel Conde López (dcha), observan una bomba de aviación.

Médico militar por añadidura hijo y hermano de médicos militares, Manuel Conde López nació en Badajoz el 2 de diciembre de 1901, aunque su vida siempre ha transcurrido por diferentes lugares. A los quince años ingresa voluntario en el ejército, estudia en la facultad de medicina de san Carlos de Madrid y acaba accediendo, por oposición, a alumno interno en el Hospital Cínico de san Carlos. Al tiempo, fue destinado al área de dermatología. Se licencia en medicina en 1924 y en septiembre del mismo año es nombrado Alférez Médico Alumno de la Academia de Sanidad Militar. En 1925 aprueba los exámenes de las asignaturas del doctorado en la Facultad de Medicina.

Promovido al empleo de teniente médico, es destinado a la guarnición de Burgos, “Hasta el traslado forzoso a Marruecos” donde toma parte, en un equipo quirúrgico, en el desembarco de Alhucemas. Allí permanece en varios destinos, como el hospital de Cala del Quemado, la enfermería de Dardrius, el peñón de Vélez de la Gomera o el hospital militar de Tetuán.

En plena república, es destinado a Aviación en León y luego a Sevilla donde obtiene por concurso la plaza del curso de Dermovenereología en el Hospital de Madrid-Carabanchel y después, a su finalización, destinado al Hospital de Barcelona.

Con la sublevación militar de julio de 1936, Conde hace valer su juramento militar y defiende el gobierno legal de la república -Todo hombre y más si es militar, es un perjuro si no cumple sus juramentos-. El 18 de Julio de 1936 se presenta en el aeródromo de Prat de Llobregat desde donde se organiza un convoy hacía Lérida y Sariñena -En la ambulancia con el practicante que teníamos en Lérida formamos parte del convoy-. En dichas localidades, Manuel prestó sus servicios hasta su ascenso a comandante Médico.

Aunque algunas referencias citan como una avioneta de reconocimiento De Havilland 87 “Hornet Moth” salió de Lérida, el 1 de agosto de 1936, pilotada por Francisco Pérez Mur junto con el comandante Alfonso de los Reyes, jefe de las operaciones aéreas en el frente de Aragón, para elegir el emplazamiento del aeródromo de Alas Rojas. Conde apunta que fue el capitán piloto Amador Silverio quien fue designado a elegir el emplazamiento del aeródromo.

Instalado el aeródromo, en sus memorias realiza una descripción del mismo: –El campo de aviación se situó a unos 4 km. de Sariñena y, a unos 3 km. de la carretera que une dicha población con Bujaraloz y Caspe casi tocando al pueblecito de Albalatillo, pueblo con cuyos habitantes estábamos constante mente en contacto. Hacia el oeste de la carretera, queda el campo de vuelo, prácticamente un cuadrado bastante grande, pues se trataba de terreno llano de cultivo. Al este, en una extensión un poco menor a la del campo de vuelo, se montó el campamento, con sus instalaciones, todavía rudimentarias. Había algunas tiendas de campaña de forma cónica con cabida para una docena de personas con sus catres de campaña. Los catres eran de lona montada sobre un bastidor de madera plegable, cómodos, especialmente si se había podido requisar un colchón de lana. En una de dichas tiendas se instaló el botiquín. En otra se instaló la cocina. Para comedor del personal volante había un toldo fijado a unas estacas. En nuestra tienda botiquín dormíamos el teniente médico Barceló Cabré y el practicante. –

En su relato, da cuenta del funcionamiento del aeródromo, del izado de la bandera cada mañana, la existencia de la emisora Alas Rojas o una tremenda tormenta que sufrieron el 10 de agosto de 1936. Además, da cuenta de su vinculación con el Hospital Militar de Sariñena y con parte de los médicos catalanes que operaban en el hospital de guerra.

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE. Varios oficiales recorriendo el campo de aviación. Entre ellos, Manuel Conde López, Alfonso Reyes González, José del Barrio y el teniente coronel Grao.

Conde fue amigo del médico de Sariñena D. Pedro Cascales Ballarín, -buen médico y mejor persona, cuya amistad ha perdurado-. Se ofreció como compañero -pues los elementos de que disponíamos contrastaban con la escasez de medios en el ambiente rural-.

Entre sus memorias, hay una preciosa anécdota:

-Un día me envió a un niño de unos diez años de edad, que presentaba en una pierna una herida superficial por quemadura accidental con gasolina. Le puse un apósito y la herida cicatrizó. Este niño era un superdotado y desde el primer momento nos llamó la atención, por lo que se ganó el afecto del comandante Reyes y del comisario político Franco Quizá, que le entregaron una escopeta para su defensa y le ofrecieron toda la protección que necesitase su familia. Al cabo de unos treinta años, siendo presidente de la Sociedad Médica Hispano-Americana de New York, entre los nuevos ingresados estaba aquel niño de Albalatillo, Aurelio Usón Calvo, el que me reconoció al cabo del tiempo y me dice: «Vd. es el capitán médico Conde que me curó hace años una pierna en Sariñena». Desde entonces nació una verdadera amistad en New York donde ambos ejercíamos la Medicina, el Profesor Aurelio Usón en el Medical Center de Columbia University como destacado urólogo e investigador y yo en mi consulto rio de Medicina General en el populoso Bronx habitado por una mayoría de portorriqueños y otros hispanoparlantes.-

Conde ayudó a su amigo Pedro Cascales, quien -todo triste y afectado, pues elementos incontrolados se llevaron preso a un cuñado suyo, padre del actual notario de Madrid D. Alberto Ballarin. La solución llegó de manos del jefe de la escuadrilla Alas Rojas –Había que actuar con eficacia y rápidamente para salvar una vida y el encargado del rescate fue el capitán piloto, jefe de la escuadrilla «Alas Rojas», que con sus soldados de Aviación en una operación sorpresa, devolvió a su casa sano y salvo a D. Ignacio Ballarín -.

El 30 de junio de 1937, por Orden Circular, Conde es confirmado en la situación de “Al servicio del Arma de Aviación- a Manuel Conde López (entre otros médicos) con el cargo de Delegado de Sanidad zona Centro Sur y jefe de Sanidad de aviación-  (El servicio de sanidad de aviación en la zona gubernamental de la guerra civil).

En agosto de 1937, sufre lesiones graves en acto de servicio que le llevó a estar hospitalizado unos cuantos meses en Lérida y Barcelona. Una vez restablecido, es destinado al Hospital de Aviación de Barcelona y designado delegado de Sanidad de Aviación de la Zona Centro-Sur. -Con la perdida de Cataluña, el comandante médico Conde se hace cargo de la Jefatura de Sanidad hasta la terminación de hostilidades en abril de 1939- (El servicio de sanidad de aviación en la zona gubernamental de la guerra civil).

Con la finalización de la guerra, Conde se exilia a través del puerto de Alicante a Orán, donde pasa unos días en un campo de concentración hasta su salida para París. Finalmente, con el comienzo de la segunda guerra mundial, abandona Francia partiendo de La Rochelle a Buenos Aires a bordo del «Massilia»: – Cuando el barco comenzó a separarse del muelle y apenas había desatracado, el mismo sitio donde había estado fue bombardeado por un avión solitario franquista. Aquellas horas angustiosas de miles y miles de hombres atrapados por una geografía y una coyuntura política y militar que les impide toda retirada -.

Tras cinco años en la capital del Río de la Plata, se traslada a Nueva York y Boston, donde ejerce como médico residente en el «Boston City Hospital», especializándose en medicina familiar, al igual que en Nueva York.

Asiste a varios congresos, entre ellos «The World Medical Association», como Observador Internacional. Además, fue presidente y premio de la Sociedad Médica Hispano Americana de Nueva York en el año 1965 y miembro activo de la Academia de Familia de Estados Unidos.

Ficha Manuel Conde López. CDMH.

Con los años, tras la caída del régimen dictatorial, en 1977, tras el largo exilio regresa a España, instalándose en Madrid. Se reincorpora al Colegio Oficial de Médicos de Madrid e ingresa en la Sociedad Española de Médicos Escritores.

Con la libertad, regresa a Sariñena y Albalatillo, donde se reencuentra con su viejo amigo Pedro Cascales: -Al cabo de más de treinta años me encuentro en Albalatillo con el Dr. Cascales y después de abrazarnos me dice: «Perdona Conde que no te diese las gracias por tu intervención en el rescate de mi cuñado, pues tu marcha a Barcelona me impidió hacerlo».

No deja de realizar viajes a Nueva York. Y otras partes de Estados Unidos El 5 de octubre de 1982, asiste en San Francisco a la entrega del grado de «Fellow» de «American Academy of Family Phisician». Tuvo licencia para ejercer la Medicina en el Estado de New York hasta el año de 1989.

En 1985 se le concede el empleo de coronel Médico.

Además, Conde realizó numerosas publicaciones, apuntamos algunas de ellas, destacando su trabajo sobre los médicos exiliados:  

  • El servicio de sanidad de aviación en la zona gubernamental de la guerra civil.
  • Higiene militar; por el Dr. Manuel Conde López 1935 Editorial  J. Sánchez de Ocaña.
  • Excmo. Sr. D. José Gómez Ocaña; por Manuel Conde López y Fernando Conde López; Lugar de publicación  Madrid Editorial Sucesor de Enrique Teodoro Fecha de publicación  1922.
  • Conde, Manuel. Médicos exiliados, desde 1939 a 1942. Consulta semanal, números 132, 133, 134 y 135. Noviembre de 1981.

Manuel Conde López (n. Badajoz, 1901). Se exilió en la República Argentina en 1939 y solamente se conoce un trabajo suyo de la especialidad publicado en una revista regionalista: “La lucha contra las enfermedades venéreas», Extremadura, V, n.° 5-8, Bue nos Aires, 1940”.

(Ciencia española en el exilio (1939-1989): el exilio de los científicos españoles. Francisco Giral)

El sábado 30 de noviembre, tras una breve enfermedad, falleció en el hospital Roosevelt de Nueva York Manuel Conde López a los 90 años de edad. Se encontraba en Nueva York para asistir a la reunión anual de la Sociedad Hispano-Americana de Medicina de Nueva York y recibir el galardón con que distingue anualmente dicha sociedad a uno de sus más destacados miembros, y que fue otorgado el 14 de octubre «en mérito a su continuado y encomiable interés en el estudio de las ciencias médicas».

Geología de Los Monegros


Los Monegros se caracterizan por su interesante geología, formaciones litológicas variadas que favorecen la creación de diferentes formas de relieve y que contienen un importante registro de la evolución sedimentológica y climática de la Cuenca del Ebro durante el Mioceno. Sus estratos contienen diversos yacimientos de micromamíferos fósiles y ofrecen un registro magnetoestratigráfico continuo que permite datar, con precisión, todos los acontecimientos geológicos acaecidos en la zona. Su geomorfología, asociada a unos suelos y una flora típica de estepa árida, producen, en conjunto, paisajes singulares que se asocian a zonas semi-desérticas.

A través de Concha Arenas Abad y Gonzalo Pardo Tirapu, geólogos de la Universidad de Zaragoza, y Manuel Pérez Pueyo, geólogo alcoberreño, descubrimos su formación y evolución y nos adentramos en aspectos de la geología de Los Monegros, incluidas algunas de sus peculiaridades geológicas. En definitiva, Los Monegros son un territorio donde la erosión, a pesar de la escasez hídrica, han desempeñado un papel fundamental y los estratos son como un libro abierto a nuestro pasado geológico.

Por Concha Arenas Abad, Gonzalo Pardo Tirapu, Manuel Pérez Pueyo y Joaquín Ruiz Gaspar.

Los geólogos Concha Arenas y Manuel Pérez interpretando los estratos.

Formación

Los Monegros se sitúan en la parte central de la Cuenca del Ebro, una cuenca sedimentaria formada durante el Cenozoico como consecuencia de la aproximación entre las placas Euroasiática y Africana que se inició hace unos 84 Ma. Esta aproximación afectó a la placa Ibérica, situada entre Europa y África, e hizo que se elevaran los sedimentos depositados en cuencas marinas anteriores, dando lugar a la cordillera de los Pirineos, el Sistema Ibérico y la cordillera Costera Catalana. En medio de estas tres cordilleras quedó una depresión, la Cuenca cenozoica del Ebro. Desde el final del Eoceno (aproximadamente hace 36 Ma; Costa et al., 2010) la Cuenca del Ebro dejó de tener conexión con el Océano Atlántico. Al quedar sin salida al mar (situación de endorreísmo), la cuenca fue ocupada por sistemas aluviales que depositaban gravas, arenas y arcillas procedentes de la erosión de los relieves limitantes. Estos sistemas sedimentarios alimentaban áreas lacustres localizadas en la parte central de la cuenca. Las fluctuaciones en los aportes hídricos de los sistemas aluviales produjeron cambios en las características de los lagos, depositando en ellos diferentes capas sedimentarias, básicamente calizas y margas durante épocas de más humedad, y yesos y halita en los momentos de más aridez.

Mapa geológico que muestra la distribución de las UTS en la cuenca del Ebro (T1 a T8; modificado de Muñoz et al., 2002) y la ubicación de los ríos Luna, Huesca y Los Fayos. (modificado de Arenas et al., 2001). Áreas y tramos de estudio: SA, Sierra de Alcubierre (tramos: 1, Ontiñena; 2, Albalatillo; 3, Lanaja; 4, San Caprasio); MC, Montes de Castejón (secciones 5: Esteban; 6: Castillo de Sora); SF, zona San Felices (tramo 7, San Felices-Agüero). BR: Bardenas Reales (tramos: 8, Sancho Abarca; 9, Pico del Fraile; 10, Cabezo de Marijuán); TA: Comarca de Tarazona (tramos: 11, Lugar-Melero; 12, Umbría Alta). Tomado de Pérez Rivarés et al. (2016).

La zona de Los Monegros se nutrió principalmente del “sistema fluvial de Huesca”, denominado así por Hirst y Nichols (1986), proveniente de la zona oeste de la Unidad surpirenaica central, que aportaba sedimentos finos, arenas y arcillas, sin cargas gruesas. Pero además, en el área de Los Monegros se encuentran depósitos de calizas, margas y yesos que se formaron en lagos extensos, cuyo registro más continuo se encuentra en la Sierra de Alcubierre. Esos lagos registraron tanto fases de alta salinidad, en correspondencia con etapas de aridez, con formación de yeso, como fases más húmedas, con formación de calizas y margas ricas en fauna y flora de agua dulce. Entre la fauna se encuentran gasterópodos, bivalvos y ostrácodos. En el entorno vivirían vertebrados, como roedores. La flora lacustre estaría formada por plantas subacuáticas, por ejemplo, algas calcáreas (charophyta) y otras hidrófilas.

Afloramientos de yesos entre margas y calizas.

Hacia la mitad del Mioceno medio (aproximadamente hace 14,4 Ma), se produjo un avance de los sistemas fluviales pirenaicos que causó el desplazamiento de los sistemas lacustres hacia el sur. Este fenómeno se registra en la parte más alta de la Sierra de Alcubierre. De ese momento se conservan en los antiguos depósitos fluviales fragmentos de troncos de sauce, testimonio de la existencia de bosques de ribera.

Modelo teórico de facies para un sistema asimétrico para el mioceno central de la cuenca del Ebro desde el Pirineo hasta los márgenes Ibéricos. Arenas and pardo (1999).

A partir del Mioceno superior, en un momento entre hace 11,5 y 8,5 Ma, la Cuenca del Ebro se empezó a abrir al Mar Mediterráneo, a partir de un proto-Ebro que drenaba la cordillera Costero Catalana (García Castellanos et al., 2003). La erosión remontante de este río comenzó por las zonas más próximas al mar y evolucionó hacia el oeste, alcanzando la Cuenca del Ebro, donde se produjo la eliminación parcial de los depósitos lacustres y aluviales, con la captura los ríos de los Pirineos y la Ibérica. Se fue modelando el relieve hasta la situación actual, con muelas y sierras en la parte central, separadas por el río Ebro y sus afluentes. Es decir, en esta fase exorreica se produjo el “vaciado erosivo” de la cuenca con eliminación parcial de los depósitos acumulados anteriormente, que fueron transportados hacia el Mar Mediterráneo en un volumen que se ha calculado en 30.000 km3 (García Castellanos et al., 2003). En resumen, se desarrolló el modelado del relieve actual que aún continúa, una erosión diferencial que ha dado forma a paisajes y parajes espectaculares como los barrancos de La Estiva y del Bujal en la Sierra de Alcubierre, o zonas como el monte de Cajal, Gabarda o Jubierre, e igualmente los característicos torrollones. Muchas de estas zonas están declaradas como LIG (Lugar de Interés Geológico).

Modelo de facies lacustres para las unidades T5, T6 y T7. Modificado por Arenas y pardo (1999)

La sierra de Alcubierre: un registro excepcional del clima pasado

La sierra de Alcubierre constituye un registro sedimentario muy importante, con afloramientos excepcionales, donde es posible estudiar una sucesión de fenómenos y procesos a lo largo de millones de años. La sierra de Alcubierre, junto con otros relieves, como los Montes de Castejón, la Muela de Zaragoza y la Muela de Borja, quedan como testigos de lo que fue la Cuenca del Ebro y su evolución hasta la actual Depresión del Ebro. A la vez, la interpretación de los procesos registrados en las sucesiones de rocas de la sierra permite conocer cómo era el clima del pasado, observando que ha tenido una gran variabilidad dentro de una tendencia general a lo largo del Mioceno.

Corte geológico Sierra Alcubierre. Arenas y Pardo (1999); Pérez-Rivarés (2016)

La sierra de Alcubierre presenta tres unidades de depósito (Arenas, 1993; Arenas et al., 2007):

  • La parte más baja y antigua contiene depósitos con predominio de yesos y margas en la zona más central, mientras que hacia el norte y el este hay mayor presencia de calizas, p. ej. hacia la zona de Lanaja, y de areniscas y arcillas hacia Albalatillo y Pallaruelo de Monegros. Se ha asignado a una unidad de depósito denominada T5.
  • En el nivel intermedio se encuentra gran abundancia de calizas y margas con pequeñas intercalaciones de yesos; especialmente peculiar es la intercalación conocida como Miembro Perdiguera. Todo este conjunto se asigna a la unidad de depósito T6.
  • En las partes más altas de la sierra, San Caprasio y Monte Oscuro, litológicamente, de más a menos abundantes se hallan lutitas (arcillas y limos), areniscas, calizas y margas. Se corresponde con la unidad de depósito T7. En esta unidad hay huesos de roedores que han ayudado a datar como Mioceno medio ese intervalo.
Mapas geológicos y cortes transversales de las zonas de la Sierra de Alcubierre y Montes de Castejón (A) y Tarazona (B). Las secciones magnetoestratigráficas donde los límites de TSU son reconocidos se indican (T4/T5, T5/T6 y T6/T7). Tomado de Pérez Rivarés et al. (2016).

Las edades de estas unidades, según los datos magnetoestratigráficos, calibrados con bioestratigrafía y un punto con datación absoluta son (Pérez Rivarés, 2016): la unidad T5 entre los 20,8±0,66 y los 16,2±0,14 Ma; la unidad T6 se prolonga hasta los 14,3±0,15 Ma, y la unidad T7 termina hacia los 13,4 Ma en San Caprasio. No se conoce con precisión la edad del límite superior de esta unidad; se sabe es más moderno de los 12 Ma en áreas de la parte oeste de la Cuenca del Ebro.

Los estudios sedimentológicos, mineralógicos y geoquímicos sugieren que, en el registro de la Sierra de Alcubierre, el clima evolucionó hacia condiciones más húmedas a lo largo del Mioceno. Sin embargo, se detectan variaciones del clima a menor escala, que quedan reflejadas por la alternancia de intervalos ricos en evaporitas (yeso), estromatolitos y/o calizas laminadas, e intervalos ricos en calizas con fósiles de agua dulce, bioturbación por raíces e insectos, y margas. Representan, respectivamente, etapas de más aridez, con condiciones salinas y menor lámina de agua, y etapas de más humedad, con agua dulce y expansión del área lacustre. Estas etapas alternan en el tiempo según ciclos astronómicos de la órbita terrestre de distinta duración que causan cambios en el clima. Así, a gran escala, la unidad T6 correspondería a una expansión del sistema lacustre respecto al de la unidad T5, mientras que la unidad T7 refleja un avance hacia el sur del sistema fluvial de Huesca.

Arenas and Pardo (1999)

También hay que señalar que los diferentes estratos están dispuestos prácticamente horizontales. No obstante, por la zona cercana a Villamayor se observan algunos plegamientos debidos a la plasticidad de las rocas evaporíticas ante cualquier deformación; se observan, por ejemplo, en los taludes de la carretera de Sariñena a Zaragoza. Tales pliegues suelen ser debidos a hundimientos por disolución del sustrato yesífero.

Unidades litográficas y tectosedimentarias en la sierra de Alcubierre.

Salinas, lagos salados

Así pues, las épocas secas se han traducido en el registro geológico de Los Monegros en los extensos afloramientos de yesos que vemos hoy. Un proceso similar actual es la dinámica de las saladas de Bujaraloz, donde en condiciones de aridez, debido a la evaporación, se concentran las sales. La escasez de precipitaciones y la gran evaporación favorecen el depósito de minerales solubles en general, en particular sales sulfatadas y cloruradas, tanto en las saladas como en los poros del sedimento cercano, creando un ecosistema muy específico y singular, con su propia biodiversidad.

Estromatolitos

Una de las curiosidades de la sierra observable en cualquiera de las tres unidades de depósito es la presencia de estromatolitos. Se trata de estructuras minerales, normalmente calcita y dolomita, que se caracterizan por su laminación fina. Pueden tener geometrías de pequeños domos. Los estromatolitos se originan en relación con tapices microbianos (habitualmente bacterias, y entre ellas cianobacterias) que viven sobre el fondo de zonas acuáticas, y que favorecen la precipitación mineral y la fijación de partículas carbonatadas produciendo finas películas que se acumulan a lo largo del tiempo. Los estromatolitos de la sierra de Alcubierre van asociados a periodos secos y suelen aparecer en calizas y dolomías. Son rocas sedimentarias y a la vez estructuras bio-sedimentarias formadas gracias a la acción de seres vivos. La actividad fotosintética de las cianobacterias en grandes concentraciones, (por ejemplo, el típico verdín que se forma en algunas zonas con agua) favorece la precipitación de carbonatos. El resultado es una sucesión laminada de tapices de cianobacterias fosilizadas.


Estromatolitos en los estratos de calizos
Corte de estromatolito.

Fotografías: Concha Arenas.

Capa de cenizas volcánicas

Otra de las curiosidades de Los Monegros es la presencia de una capa de cenizas volcánicas entre los estratos de margas, areniscas y calizas de la unidad T5; la capa presenta un color rosado, gris claro o verdoso, y un espesor en torno a los 4-8 cm. Se reconoce en diferentes lugares de Los Monegros y sirve como nivel de correlación, dado que, transportadas por el viento, su depósito se realizó instantáneamente a la escala del tiempo geológico. La capa fue encontrada por primera vez por doctorandos anglosajones (Hirst, 1983). Posteriormente, varios investigadores de la Universidad de Zaragoza y de otras instituciones realizaron el estudio sedimentológico, el mineralógico y su datación. Está formada por ceolitas (analcima), feldespatos, cuarzo y esmectitas (Bauluz et al., 1994). Una datación muy exacta y precisa mediante 40Ar-39Ar de 19,3±0,7 millones de años (Odin et al., 1997), que resulta muy útil para conocer la edad de los diferentes estratos, pues es un punto de anclaje con la escala de tiempo de polaridad geomagnética.

Estructuras de tormenta

En los sedimentos lacustres monegrinos se encuentran testimonios de que las masas de agua en que se depositaron estuvieron sometidas a episodios de fuerte oleaje de tormentas. Se trata de estratos de calizas (a veces dolomías) que contienen láminas formadas por granos de cuarzo o de caliza (de tamaño arena o limo). Los conjuntos de láminas forman pequeños montecillos y depresiones, de varios decímetros de altura y separados lateralmente unos decímetros. Esta estructura es un tipo de estratificación cruzada particular, denominada hummocky cross stratification por los anglosajones –o HCS en abreviatura–, cuya traducción sería estratificación cruzada en montículos. La formación de esta estructura tiene lugar a mayor profundidad que las rizaduras de oleaje de buen tiempo (“ripples”) y requiere, además de intensos flujos de oscilación, flujos unidireccionales dirigidos desde la orilla hacia aguas más profundas, condiciones que solo se dan con oleaje de tormenta.

Estructuras de tormenta.

Se da la circunstancia de que estas estructuras son más frecuentes en la Sierra de Alcubierre, que en sedimentos de la misma edad en otras áreas más al oeste en la Cuenca del Ebro, como los Montes de Castejón, cuando formaban parte del mismo sistema lacustre. Por ejemplo, se observan en la carretera de acceso al cerro San Simón o en el camino a San Caprasio desde Farlete. Todo ello sugiere que esta estructura (HCS) se generó en una orilla lacustre afectada por vientos fuertes y persistentes que soplaban hacia dicha orilla tras un largo recorrido sobre un extenso lago central en la Cuenca del Ebro. ¿Evidencia de que el cierzo ya desempeñaba su función en el clima mioceno de la cuenca? Muy posible, al menos las condiciones orográficas (Pirineos y cordillera Ibérica capaces de orientar el régimen de vientos) ya se habían establecido.

Las especies relictas y fósiles de Los Monegros

Los Monegros presentan hoy, sobre los sustratos yesíferos, unas asociaciones vegetales y entomológicas singulares en la Península Ibérica, con elementos que se encuentran en áreas tan separadas de ellos como las estepas del Mediterráneo oriental y del Asia central (Braun-Blanquet y Bolós, 1957; Ribera y Blasco-Zumeta, 1988; Ribera, 1999). Mucho queda por estudiar acerca de este tema, pero todo apunta a que esas áreas contienen los relictos de unas biocenosis que tuvieron mayor extensión y continuidad anteriormente. Se puede especular sobre si tal continuidad estuvo relacionada con un periodo de clima árido, y por tanto con una mayor extensión de los ambientes esteparios alrededor del Mar Mediterráneo. A este respecto, la denominada Crisis de salinidad del Messiniense, que ocurrió al final del Mioceno, podría ser un buen candidato: en esa época, entre 5,97 y 5,33 Ma atrás, el Mar Mediterráneo sufrió varios episodios de desecación, al menos parcial, a consecuencia del cierre de la comunicación con el Océano Atlántico. Esa situación endorreica favoreció la formación de importantes depósitos de yesos y sal en sus fondos (Krijgsman et al., 1999). Para entonces la Cuenca del Ebro ya se estaba vaciando (desde unos millones de años antes, entre 11,5 y 8,5 Ma). En este contexto extensas áreas alrededor del Mediterráneo pudieron estar bajo condiciones de intensa aridez. Pero cuando después se abrió el Estrecho de Gibraltar al inicio del Plioceno (hace 5,33 Ma), el área perimediterránea tendría un clima menos árido, lo que determinaría que las asociaciones de estepa quedaran reducidas y fragmentadas en áreas disjuntas, como ahora las encontramos, siendo Los Monegros una de esas áreas relictas.

Fósil de hoja de palmera. Sierra de Alcubierre.

Pero vayamos atrás en el tiempo. A lo largo de toda la sucesión estratigráfica del Mioceno se han encontrado diversos yacimientos de pequeños roedores fósiles (Agustí et al., 2011). No son sino fragmentos de ellos, de los que tiene especial interés la dentición, mediante la cual se definen los diferentes géneros y especies. Estos micromamíferos experimentaban una rápida evolución, lo que permite establecer toda una secuencia bioestratigráfica, definir pisos continentales miocenos como el Aragoniense; además, ayudan a reconocer los ambientes en que se encontraban y seguir las migraciones que efectuaban. Pues bien, entre otros interesantes aspectos de esta fauna fósil monegrina, en el Mioceno medio, hacia la mitad de la unidad T6, se encuentran elementos de un glírido fósil, es decir, un lirón, del género Vasseuromis. Los estratos en que aparece ese fósil se han datado mediante magnetoestratigrafía en 15,3 Ma. Este género se encontraba en Europa central a lo largo de todo el Mioceno, pero en España se creía desaparecido durante unos millones de años, desde el Mioceno inferior hasta el Mioceno superior. Hete aquí que no había desaparecido de España, sino que había encontrado su refugio en Los Monegros durante el Mioceno medio.

Huecos de raíces en la roca.

Los Monegros, espacio geológico

En resumen, los Monegros a nivel científico son muy interesantes, pero también a nivel paisajístico. Hay mucha variación de unidades geológicas, modelados, torrollones, saladas y barrancos. Un lugar interesantísimo para adentrarse en el mundo de la geología, para conocer cómo se formó nuestra tierra, la misma que pisamos, contemplamos y sentimos cada día. En definitiva, un geoparque a nuestros pies. ¡No te lo pierdas!

Manuel y Concha buscando estromatolitos.

Bibliografía

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Arenas, C. (1993). Sedimentología y paleogeografía del Terciario del margen pirenaico y sector central de la Cuenca del Ebro (zona aragonesa occidental). Tesis Doctoral, Universidad de Zaragoza, 858 p. https://zaguan.unizar.es/record/70725.

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Bauluz, B., Arenas, C., Fernández-Nieto, C. y González López, J.M. (1994). Mineralogy and geochemistry of Miocene deposits at Alcubierre Sierra, central sector of the Ebro Basin, Spain. Clay Minerals, 9: 391-400.

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Costa, E., Garcés, M., López-Blanco, M., Beamud, E., Gómez-Paccard, M. y Larrasoaña, J.C. (2010). Closing and continentalization of the South Pyrenean foreland basin (NE): magnetochronological constraints. Basin Research, 22: 904-917.

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Ángel Calvo Cortes


Ángel ha forjado su vida muy ligada a su tierra, a esa aridez y falta de agua que tanto caracteriza y ha forjado Los Monegros. Tanto, que Ángel fue bautizado con agua de balsa del barracón, pues la iglesia estaba bastante destruida tras la guerra. Así, Ángel lo lleva en su impronta y es un enamorado de su pueblo Monegrillo, gente e historia que lleva en su corazón y ha sabido captar y transmitir en varias publicaciones.

Ángel nació en Monegrillo el 10 de febrero 1941, en casa Campi, en el nº 6 de la calle de Santa Cruz. Vivió algunos años en el nº 24 de la calle Mayor, cerca de las escuelas. Entonces acudía a las escuelas de párvulos que había en los bajos del ayuntamiento. A los cuatro años, en 1945, su familia se traslada a vivir a Zaragoza, a la portería de casa de los Peralta (el nº 3 de la Plaza de Aragón). Su padre era guarda de plantío, una especie de guardia rural que consistía especialmente en cuidar que los ganados no entrasen en los sembrados. Decía -si os quedáis aquí, todos pastores-.

A pesar de todo, Ángel nunca dejó de volver a Monegrillo a pasar largas temporadas junto a sus abuelos y primos, en calle del Rosario. Aquella casa la lleva grabada, hace poco realizó un plano de la casa y comprobó si coincidía, para ver si los recuerdos eran reales. Y así fue, todo coincidía.

De crio le gustaba escuchar a los mayores, aprendía de ellos, le decían que los chicos hablan cuando la gallina mea. Pero sobre todo atendía a lo que decía su padre -que fuese bueno-. Para Ángel, su padre fue todo un referente, siempre dispuesto a ayudar a los demás.

En aquellos tiempos la vida era dura, aunque no lo sabían, era la única que conocían. Jugaban con aros de tonel, iba al ganado, a labrar (Le gustaba mucho), cazaba conejos, se hacía la comida… y eso que solo era un crio. Al monte se llevaba patatas y tenían localizados los cados de conejos. Si los pillaban vivos, les rompían las patas para que no escaparan y se conservasen hasta la hora de comer. Una vez se dejaron las cerillas y tuvieron que comerse las patatas crudas, los conejos se los dieron a los perros. A la escuela, entonces, iba poco.

Las tardes de agosto caían como fuego del cielo. Se escapaban con las bicicletas para coger uva de las viñas o higos a las higueras. En verano el calor abrasaba a cualquiera. Bebían agua de balsa, había renacuajos, gusarapos…

En 1946, el 25 diciembre, fallece su padre, Andrés, a los 44 años de edad -Los tiempos son duros y toca espabilarse-. Con ocho años marcha definitivamente a vivir y estudiar a Zaragoza. Estudió en Alcorisa, en el año del frío de 1952, en casa llegó a estar a menos cuatro grados. Aquel año fue cuando quitaron la cartilla de racionamiento, aunque la comida seguía siendo escasa y monótona: garbanzos, sardinas, manzanas… Estaba en un colegio interno.

Después pasó al Seminario de Casablanca de Zaragoza y en 1964 se licenció en Teología por la Universidad de Salamanca. Fue ordenado sacerdote y prestó sus servicios en Fuentes de Ebro, Bardenas de Ejea; Santa Isabel y San Agustín. Ha impartido clases en las Concepcionistas y en Santa Ana y a partir de 1972 en el Instituto de Enseñanza Media Mixto 1, actualmente «El Portillo». En 1978, es nombrado Capellán del Colegio Mayor Universitario femenino «La Azaila» y ejerce como párroco en Pastoral Universitaria, San Rafael, en vía Hispanidad.

Ha publicado varios libros de teología, de cristología y eclesiología, para conocer la sociedad del hombre moderno “Dos minutos para ti” (2003) “En otras palabras” (2008) y ha participado en el libro didáctico, junto otros autores, “Religión Católica” (2003).

Escribe durante 18 años la hoja internacional «Eucaristía», es coautor de varios libros: una Cristología, una Eclesiología, con muchas ediciones en español y portugués; un tomo titulado «Para conocer la sociedad del hombre moderno», además de un libro de Pastoral rural en el que aparece una ilustración del oratorio del Rosario de Monegrillo. Igualmente, escribe los libros de texto de la editorial Edelvives para la ESO y Bachiller.  Colabora varios años en «Iglesia Zaragoza» y escribe también tres libros de bolsillo por encargo de la CAI titulados «En otras palabras». Ya en 2008, ve la luz su último libro «En otras palabras. Evangelio y vida abrazándose».

Es autor de varios artículos teológicos o históricos en la Revista Aragonesa de Teología y en varias otras.

Trayectoria personal Ángel Calvo cortes

Ayuntamiento Monegrillo

Con el comienzo de las autonomías, en una reunión en la Diputación Provincial de Zaragoza hablando de pedagogía y Ángel sugirió tratar la historia de cada pueblo. Aquello le animó a investigar y recopilar la historia de Monegrillo. Al poco, la Diputación creo un premio de historiografía local “Dormer”. La primera convocatoria fue declarada desierta, pero en la segunda se presentó y le dieron un accésit, era 50.000 pesetas que era bastante dinero para aquella época.

En el año 2000, publica “Monegrillo y su entorno: apuntes para una historia”, una obra de referencia para conocer la historia de la localidad Monegrina. En el 2003 colabora con el libro «Monegrillo y sus recuerdos y en el 2018 da a luz “Monegrillo en sus raíces”.

Ha tratado diversos temas, incluso el antiguo dance de Monegrilllo “Hay textos del antiguo dance, diálogos de moros y cristianos y dichos. El dance de Monegrillo, en el boto de Sutana ya dice que solo se podrá hacer baile sXVI. Su trabajo posibilitó recrear las piezas musicales y los textos del antiguo Dance de Monegrillo.

Imagen de Alejandro Laguna @alagunaZGZ

Recientemente, viendo que había muchas palabras que los chicos de ahora no conocían, ha publicado “El habla de Monegrillo. Vocabulario, frases hechas y literatura oral”: – Muchas palabras quedaron en desuso a partir de 1960, con el cambio del modo de cultivo, también cambió la casa, se dejaron atrás las cuadras y los corrales y muchas palabras se fueron dejando también atrás. Es una pena porque muchas palabras ya no se heredan De algunas me acuerdo a quien se las escuché decir. –

Querido y reconocido, en el 2000 fue pregonero de las fiestas de Santa Ana de Monegrillo y en el 2011 nombrado “Hijo Predilecto de Monegrillo”.

Siempre se ha manifestado dispuesto ante cualquier requerimiento que se le hiciese desde Monegrillo, ya fuesen misas de Santa Ana, del Rosario, en San Benito, Bodas, Bautizos, Comuniones, presentaciones, conferencias, mesas redondas…

Fue él quien, a petición del Ayuntamiento y tras el correspondiente trabajo de investigación, diseñó e impulsó la creación del actual Escudo y bandera de Monegrillo, con lo que se ha ganado para siempre un lugar privilegiado en las páginas de la Historia de Monegrillo.

Trayectoria personal Ángel Calvo cortes

Ayuntamiento Monegrillo

Para Ángel, Los Monegros, como territorio, es un entorno que ha condicionado su forma de ser, capacidad de trabajo, de sacrificio, de saber aguantar la dureza de la vida. El silencio, de oír un buitre, algún conejo que arranca a correr, la serenidad, una filosofía propia “p´al campo, idea”. Sin duda, estamos ante una gran persona que ha dedicado su vida a los demás, todo un ejemplo.

“Tu discurre, que la solución la tienes tú”.

Alfonso de los Reyes González


Alfonso de los Reyes González fue jefe de las fuerzas de Aragón, de octubre de 1936 a febrero de 1937, durante la guerra de España de 1936. Además, fue jefe de la base aérea de Sariñena “Alas Rojas”. Un personaje histórico y a la vez bastante desconocido, a pesar de su gran relevancia, en el que nos sumergimos y nos adentramos en su vida y figura, la del teniente coronel Alfonso de los Reyes González.

Alfonso de los Reyes González. Cortesía Dorian L. (Dusty) Nicol.

Alfonso de los Reyes González seguramente nació en Figueras, Gerona, en torno a 1987. Hijo de Idelfonso de los Reyes Vidal y Concepción González Cárdenas, fueron tres hermanos: Concepción, Alfonso y Julio. Su hermana Concepción nació en 1898, mientras que algunas fuentes citan su nacimiento en 1896 y falleció el 10 de mayo 1982 en Cuauhtémoc, Distrito Federal, México, a la edad de 86 años. En cambio, su hermano Julio, según afirma su acta de defunción nació en Matanzas, Cuba, en torno a 1899. En cambio, en su ficha del Registro Nacional de Extranjeros en México, Julio figura que nació en 1898 en La Habana, Cuba. En algunos documentos o escritos, Alfonso aparece con los dos apellidos de su madre González-Cárdenas como segundo apellido compuesto.

Graduado en la prestigiosa Academia Militar de Toledo, Alfonso de los Reyes realizó una rápida carrera militar. Como joven oficial del ejército español, luchó en el norte de África durante las campañas en Marruecos y posteriormente sirvió en la Legión Extranjera Española, siendo galardonado con medallas al valor. Participó, teniendo un papel activo, en un complot para organizar un golpe de Estado y derrocar a los españoles monárquicos. Al parecer El complot fue descubierto y pasó algo en una prisión militar en las afueras de Madrid. El rey Alfonso XIII le concedió un indulto, por sus numerosas medallas-.

El testimonio responde a su sobrina Isa de los Reyes, nombre artístico de Concepción Balcells de los Reyes. Sus memorias quedan recogidas en el libro Miss España en el exilio bajo el subtítulo La huida de Isa Reyes de la guerra civil española, Flamenco y estrellato en la Europa de 1930. La publicación es obra de su hijo Dorian L. (Dusty) Nicol y únicamente se encuentra publicada en inglés. Libro publicado por la fundación cultural Anglo Española Canada Blanch, centro de estudios contemporáneos sobre España. Una serie dirigida por Paul Preston quien además prologa el libro.

En palabras de Isa su tío Alfonso de los Reyes y González Cárdenas fue un hombre extraordinario que llevó una vida aventurera, romántica y altamente peligrosa. – Había vivido notoriamente en muchas partes del mundo, entre ellas Washington, D.C., donde conoció y luego se casó, tras dejarla embarazada y no sin mucho escándalo y publicidad, a la hija del embajador de Irlanda en Estados Unidos. Ella había muerto trágicamente en un accidente automovilístico poco después de su matrimonio. Su actual esposa, Elvira, era una belleza española, rubia y de ojos verdes y de quien parecía estar muy enamorado-.

Su segunda mujer, Elvira López Domínguez, era natural de Fréscano, Campo de Borja, Zaragoza. Nació en 1908 y fue hija de Aniceto López y de Emilia Domínguez.

Digitalización desde una copia de microfilm del Archivo General de la Nación de México. Registro de Inmigrantes Españoles en México. Archivo General de la Administración

Alfonso de los Reyes alcanzó el grado de capitán, acabando retirándose del arma de aviación años antes del inicio de la guerra civil española. Retirado del ejército, el 17 de julio de 1936, Alfonso de los Reyes, al frente de unos milicianos, ocupó las instalaciones del aeródromo del Prat al temor del levantamiento militar contra el gobierno republicano: -En previsión de un posible alzamiento militar, y desarboló, en unión de Díaz Sandino, cualquier posibilidad de sublevación de los aviadores en contra de la República. El teniente coronel Felipe Díaz Sandino era el comandante de las fuerzas aéreas en Cataluña y jefe del aeródromo del Prat en Barcelona– (La guerra del 36. Morera Corull, Arturo).

La necesidad de establecer un aeródromo en el frente de Aragón les llevó a Sariñena, en plena retaguardia del recientemente establecido frente de Aragón: El Aeródromo de Alas Rojas.

-El 2 de agosto, el ya comandante Reyes envía su patrulla a un campo improvisado en Sariñena, y el día 2 de agosto se instalaron allí los dos primeros aparatos de caza Nieuport-52, pilotados por los suboficiales del arma de aviación Jesús García Herguido y Jaime Buyé Bernis-

Morera Corull, Arturo. La guerra del 36.

La historia del aeródromo de Alas Rojas quedó recogida a través de una serie de artículos por el investigador sariñenense Arturo Morera Corull. Artículos publicados en Quio, revista de Sariñena y Los Monegros, los números del 22 al 32, del 21 de marzo de 1992 a febrero de 1994. Además, Salvador Trallero publicó en el 2011 el libro “Alas Rojas” aportando abundante material fotográfico.

El campo de aviación de Sariñena se enmarcó en la tercera región aérea de la república, con cabecera Barcelona comprendiendo Cataluña y la zona republicana de Aragón. Felipe Díaz Sandino fue jefe de la tercera región hasta al ser designado consejero de Defensa de Cataluña, siendo sustituido por Alfonso de los Reyes. Así, Alfonso de los Reyes fue jefe de la tercera región aérea de la República. El aeródromo contó con un capitán médico, Manuel Conde López.

En agosto de 1936, el escritor soviético Illya Ehrenburg entrevistó al comandante Alfonso de los Reyes fue entrevistado por la entrevista quedó reflejada en su obra Corresponsal en España. En dicha entrevista, Alfonso de los Reyes manifestó claramente su ideología comunista:  -… A las seis de la mañana, empezó a hacer calor. La compañía tomó posición y en el campamento se izó la bandera de la República. El comandante Alfonso Reyes me dijo: -Soy comunista. Hace once años que estoy en el partido y sé lo que es disciplina-. Tenía una cara huesuda y dura, y su risa era triste…- Parece ser que Alfonso de los Reyes perteneció al PSUC (Partido Socialista Unificado de Cataluña), de ideología comunista.

Alfonso de los Reyes y el aviador Jesús García Herguido. Agencia EFE.

En otoño de 1936, Alfonso invitó a su hermana Conchita y sus hijas al campo de aviación. Con anterioridad se habían establecido en París, con pocos recursos, por lo que vieron que el aeródromo podría ser un lugar seguro. Conchita estaba casada con Ricardo Balcells Pinto, abogado, natural de las Islas Canarias, afiliado a la Agrupación Socialista de Madrid y miembro de la UGT y del PSOE. Durante la guerra civil, Ricardo se quedó en Madrid y fue jefe de Sección en el Ministerio del Estado (Fundación Pablo Iglesias). Así, que Conchita junto a sus dos hijas, Isa y Nuria, llegaron a Sariñena dejando el valiosísimo testimonio de Isa que nos da idea del aeródromo, del día a día y del carácter de su tío Alfonso de los Reyes:

Sariñena era un pueblo antiguo y próspero, situado no muy lejos del río Ebro. Pertenecía a la provincia de Aragón, que junto con las provincias de Valencia y Cataluña todavía estaban controladas por los leales. Mi tío Alfonso nos esperaba en la estación de ferrocarril. Vestía el uniforme de la Fuerza Aérea Republicana, con las estrellas y la trenza dorada en las mangas que denotaban su rango como Oficial al Mando y se veía tan guapo. Era de estatura media, pero delgado a pesar de la proximidad de la mediana edad. Siempre se mantuvo derecho, pero con una sonrisa fácil en su rostro delgado. El cabello negro azabache asomaba por debajo de su gorra y sus ojos marrones siempre estaban alegres, como si sonrieran ante una broma que solo él sabía. –

De la estación de Sariñena se dirigieron al aeródromo, pasando por la población monegrina de Sariñena: – Sariñena, un pueblo antiguo y de aspecto noble, encorvado contra un muro de rocas parduscas, tomando el sol. Los campos cercanos estaban bordeados de piedras bajas formando empalizadas, y dentro de sus recintos, manadas de toros y algunas ovejas merinas dispersas pastaban tranquilamente. –

Llegaron al aeródromo, a unos escasos kilómetros de Sariñena, cerca de Albalatillo, Isa aporta su paso describiendo la personalidad de su tío y la vida diaria del aeródromo durante su corta estancia, en la que nos podemos hacer una idea clara del aeródromo, instalaciones y funcionamiento. Describe como Alfonso de los Reyes y su mujer Elvira vivían en una casa dentro del campo y que a la vez servía de cuartel general

Los voladores que estaban estacionados allí bajo su mando eran un grupo mixto e interesante de hombres. Los más jóvenes acababan de salir de la Academia del Aire. Los otros, mayores y más experimentados, habían completado su formación en Francia o en Gran Bretaña. En su conjunto, eran un colorido grupo de hombres despreocupados que se tomaban con calma sus peligrosas misiones aéreas diarias y que parecían disfrutar del difícil trabajo que les había sido asignado a pesar de los peligros involucrados. –

Las memorias de Isa relatan como cerca de los hangares los aviones estaban alineados uno al lado del otro en filas perfectas y ordenadas. Los aviones los describe antiguos, en mal estado y muchos de ellos con falta de repuestos para su mantenimiento –Muchos de ellos eran excedentes de la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, esos aviadores volaron en estos aviones para realizar sus misiones asignadas, día tras día, sin importar el peligro o el margen de seguridad cada vez más reducido. –

Alfonso de los Reyes maldecía los aviones que tenían en el campo de aviación, según Isa, su tío solía decir que – solo servían para chatarra. – Cuando llegaron nuevos aviones desde Madrid, tuvo una tremenda decepción – se dio cuenta de que apenas eran mejores que los que ya tenía a mano. –

Isa da cuenta del gran respeto que el coronel tenía entre sus hombres – era tan querido y adorado por sus hombres –, él mismo probaba cada avión que llegaba nuevo al aeródromo y se aseguraba que estaba en condiciones para volar. Cada vez que volaba, cuenta Isa, su mujer Elvira y la madre de Isa acudían a rezar a una pequeña capilla que había en el campo de aviación – Allí permanecerían, rezando a la «Virgen del Pila por su regreso seguro, hasta que una vez más desafiara a los extraños y aterrizara a salvo en la base. –

Parece ser que Alfonso de los Reyes contaba con una avioneta personal, una avioneta Hornet Moth amarilla. Dicha información consta en la documentación de la avioneta que actualmente se encuentra en el museo del aire.

Isa y su madre y hermana Nuria hacían vida en el aeródromo, cuando sonaba la campana acudían al comedor – un espacioso salón rectangular que había sido convertido en comedor. – Se sentaban algo aparte de los aviadores, pero aún sentían como contaban sus hazañas – El compañerismo que reinaba en ese lugar, especialmente durante las comidas, era contagioso. Las historias que relataban los hechos y aventuras acontecidos durante el transcurso del día se contaban y comentaban de mesa en mesa y todos compartían las vivencias felices, o más a menudo tristes, de las misiones del día. –

Durante una comida, Isa y su familia vivieron y sufrieron el primer bombardeo de la base aérea de Sariñena, fue tan de repente que no llegaron ni a sonar las sirenas ni a actuar las defensas del campo – Todo fue tan repentino, y todo sucedió tan rápido, que se sintió como una pesadilla. – El ataque produjo muertos, heridos y daños en hangares y aviones, el edificio principal sufrió varios daños y gran parte de su techo voló por el impacto de las bombas – a través de la enorme brecha en el techo, se podía ver una parte del cielo azul brillante desde el interior. –

Lo peor fueron los muertos y heridos – Los aviadores heridos yacían en el suelo debajo de bancos y mesas, y los que estaban gravemente heridos gemían de dolor. – Pronto llegaron sanitarios, probablemente del Hospital Militar de Sariñena, todo el mundo de la base se implicó en atender a los heridos, improvisaron camas de hospital y asistían a los heridos, a Isa uno de los médicos le indicó que ayudase manteniendo las teteras constantemente llenas de agua hirviendo.

El miedo se apoderó de Isa, madre y hermana, el aeródromo había dejado de ser un lugar seguro y decidieron abandonarlo. Arreglaron los papeles con el Consulado francés en Barcelona y pronto consiguieron las visas para poder pasar a Francia.

Después de cenar aquella última noche en el Sariñena, nos sentamos todos junto a la chimenea como de costumbre, pero vaya el jolgorio y la alegría que reinaba tiempos, cuando la música de guitarra y el canto duraban toda la noche. Ahora, en cambio, simplemente nos quedamos mirando en silencio las llamas, incapaces de borrar de nuestras mentes la tragedia de los últimos días. Los lugares vacíos a nuestro alrededor eran una evidencia muda y un recordatorio constante de aquellos entre nuestros amigos que se habían ido para siempre. A mi tío Alfonso le costó especialmente la pérdida de alguno de sus hombres, pero le resultaba más fácil aceptar su pérdida en combate aéreo que en tierra por bombardeo. Sintió como si los hubiera defraudado al no poder protegerlos.

Recuerdo nuestra última noche en la base. Todavía puedo escuchar los ruidos suaves y nocturnos que perforaron la quietud de la tarde, el canto de los grillos y las cigarras escondidos en los campos de trigo. De repente, de la nada, como pájaros negros monstruosos y malvados, aparecieron en el cielo las sombras de aviones enemigos en una misión de bombardeo. El sonido sordo y traqueteo de sus motores llenó la boca de mi estómago con angustia y aprehensión mientras volaban sobre nosotros, en camino a su objetivo. –

Antes de coger el tren dirección Barcelona, Isa junto a su madre y hermana se despidieron de su tío Alfonso de los Reyes y su esposa Elvira, se abrazaron y, – metiendo la mano en uno de los bolsillos de su gastada chaqueta de cuero de vuelo –, Alfonso de los Reyes sacó unas pequeñas medallas que colocó en las palmas de Isa y su hermana Nuria – Estas medallas son por ser tan bravas y valientes”, dijo, con su habitual sonrisa iluminando todo su rostro. Él y sus oficiales nos saludaron formalmente. Me dio un beso de despedida y nos subimos al auto y salimos de la base hacia Barcelona. –

Alfonso de los Reyes en el campo de aviación Alas Rojas. Agencia EFE, agosto de 1936.

El aeródromo continuó con su gran actividad, incluso celebró un festival organizado por el mismo comandante Reyes a beneficio del Hospital de sangre de Sariñena, teniendo lugar el domingo 13 de septiembre de 1936.

Buenaventura Durruti fue uno de los visitantes asiduos al campo de Sariñena, le encantaba volar en avión y con frecuencia pedía al comandante Reyes que le enviase un aparato a Bujaraloz para trasladarse a Sariñena (La guerra del 36. Morera Corull, Arturo).

En octubre de 1936, con la reorganización del frente, se estableció una Dirección General del Frente delegada de la Consejería de Defensa de la Generalidad en Sariñena. El comandante Reyes fue el elegido como jefe único de todas las fuerzas, con su cuartel general en Sariñena (La guerra del 36. Morera Corull, Arturo).

El 20 de octubre de 1936, durante los actos protocolarios de un entierro, Alfonso de los Reyes ya es citado como jefe de las fuerzas de Aragón: “Presidieron los actos el jefe de las fuerzas de Aragón, comandante Reyes, el coronel Villalba y el comisario de aviación Franco. Además de los cuatro muertos, resultaron heridos en el combate aéreo el capitán Boyer y los alféreces Jaime Buyé y Mariano Foyé (La guerra del 36. Morera Corull, Arturo). En esta línea, Arturo Morera recoge uno de los primeros actos documentados tras su nombramiento como jefe de todas las fuerzas del frente de Aragón, fechado el 17 de octubre de 1936 en Sariñena, – Un bando excesivamente enérgico en el que amenazaba a las personas que propalaran bulos o noticias falsas. Les prevenía de su inmediata detención, y de su fusilamiento si se les considerara facciosos por los Comités locales del lugar en donde se encontrasen. Como en tantas otras de sus actuaciones, el bando no da ninguna referencia a su consideración de jefe subordinado a la Generalidad catalana, como se desprende de la lectura de su encabezamiento. –


Don Alfonso de los Reyes y González de Cárdenas, comandante de Aviación y jefe superior de todas las fuerzas y milicias que operan en el frente de Aragón. HAGO SABER: Que por decreto del ministerio de la Guerra de 28 de julio próximo pasado fue declarada zona de guerra el territorio de la región aragonesa ocupada por las fuerzas de la República. En su virtud… –

El comandante Reyes, por convicción o por diplomacia, no quería aparecer ante las gentes de Sariñena y de las otras tierras aragonesas, como un exclusivo delegado de las autoridades catalanas. Los hombres de Aragón habían dado excesivas pruebas de su adhesión y entusiasmo en la lucha contra los enemigos de la República y había que respetar sus resquemores y desconfianzas ante la aplastante omnipresencia de catalanes en su tierra –

Morera Corull, Arturo. La guerra del 36.

En diciembre de 1936, Alfonso de los Reyes es ascendido al grado de teniente coronel (La guerra del 36. Morera Corull, Arturo).

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE. El comandante Alfonso Reyes González rodeado de milicianos.

Sariñena albergó el Cuartel General del alto mando del XI Cuerpo de Ejército Republicano (La guerra civil en Sariñena). El XI Cuerpo de Ejército respondió a una Unidad militar creada el 6 de junio de 1937 y perteneciente al Ejército Popular de la República, adscrito al Ejército del Este. El XI Cuerpo de Ejército estuvo compuesto por las divisiones 26ª (Columna Durruti), 27ª (Columna Carlos Marx) y 32ª (La guerra civil en Sariñena).

El XI Cuerpo de Ejército, cubría el frente desde el sur de la ciudad de Huesca hasta el Ebro; su cuartel general se estableció en Sariñena y estaba bajo el mando del teniente coronel Alfonso de los Reyes, siendo su jefe de E.M. el comandante Ricardo Claveria Iglesias.

Arturo Morera Corull recogió la noticia de un “Acto simpático” que contó con la participación de Elvira, la mujer del teniente coronel de los Reyes, una entrega de juguetes a los niños de Sariñena y Albalatillo. En el cuerpo de la misma noticia se hace mención a Alfonso de los Reyes, a su carácter y reflejando su gran esquiva con los periodistas.   

Un acto simpático tuvo lugar en nuestra villa, el domingo 10 de enero de 1937. Por iniciativa de la agrupación de mujeres «Donas a la reraguarda» de Barcelona, y con la colaboración de muchas personas de Cataluña, se pudo proporcionar un día de alegría a toda la chiquillería de Sariñena. Se repartieron juguetes a todos los niños del pueblo, con la actuación previa de la Banda de música de Aviación, dirigida por el maestro Francisco Llop, en la entonces llamada «Plaza Roja», es decir, la plaza del Ayuntamiento. La distribución de los juguetes, contó con la meritoria ayuda de las muchachas de las Juventudes Socialistas y de las Juventudes Libertarias, presididas por la mujer del teniente coronel Reyes. Un día después, también se repartieron juguetes en la escuela de Albalatillo. La organización de los festejos corrió a cargo de la Oficina de Censura y Propaganda del cuartel General del frente de Aragón.

Uno de los periodistas que intentaron entrevistar a Alfonso de los Reyes tuvo éxito, y así pudo escribir en El Diluvio de 12 de enero de 1937 el resultado de su trabajo sobre el aeródromo de Sariñena. Copio uno de los párrafos de la entrevista que refleja la personalidad del jefe de la base: … El teniente coronel, jefe superior de Aragón, Alfonso de los Reyes, persona de una actividad y energía extraordinarias, evita cuanto puede las entrevistas con los periodistas. No dispone de tiempo ni es hombre de palabreta. Trabaja, da órdenes para todos los sectores del frente y prefiere que los hechos, siempre más elocuentes que las palabras hablen por él.

Morera Corull, Arturo. La guerra del 36.

Federica Montseny, ministra de sanidad, visitó Sariñena y el campo de aviación, En Sariñena dio un discurso en el Teatro Romea el domingo 31 de enero de 1937. Quedó reflejado en varios diarios de la época, «La Vanguardia» dio cuenta que el discurso se desarrolló – ante una multitud enorme que llenaba todas las dependencias del Teatro y a las plazas de Sariñena, donde fue escuchada por medio de altavoces -. A Federica Montseny le acompañaba el nuevo consejero de Defensa, el cenetista Isgleas.

El periodista Pere Foix, como jefe de la Oficina de Propaganda del Cuartel General, estuvo en el estrado junto a la Montseny. Finalizado el acto, la acompañó hasta el campo de aviación, por deseo expreso de la ministra, quien dijo tener mucho interés en visitar las instalaciones del aeródromo, Federica Montseny, anarquista de toda la vida, fue recibida con honores militares, y la Banda de música interpretó el «Himno de Riego», es decir, el himno oficial del estado republicano. El teniente coronel Reyes, le presentó, a continuación, a su equipo de aviadores.

Una vez que la ministro salió del aeródromo en dirección a la primera línea del frente, el periodista Foix, consiguió una entrevista con el teniente coronel Reyes. De buenas a primeras, le dice que de lo que más se habla en Sariñena era de su dimisión como jefe de las fuerzas del Frente de Aragón, y de la extrañeza que tal cosa había causado entre los milicianos y soldados. Y esta fue la contestación de Reyes que traduzco del diario Treball» del 4 de febrero de 1937:

No ha de causar extrañeza mi dimisión. Fui nombra do jefe del Frente de Aragón por delegación del entonces consejero de Defensa, coronel Díaz Sandino, en unos momentos en que el frente pasaba por una situación difícil y que, además, era necesario servir de aglutinante entre los diferentes jefes de columnas, que hasta entonces habían operado por su cuenta, debido al dinamismo de los primeros días. He conseguido con la ayuda y el buen sentido de todos, el dar el primer paso en la unificación del mando del frente. Una vez conseguida la misión, para la cual fui nombrado, y entendiendo que mi nombramiento era una cuestión personalísima del ex-consejero Díaz Sandino hacía mi persona, y además deseando dedicarme intensa mente al servicio de la Aviación, he solicitado y he obtenido del nuevo consejero de Defensa, el ser relevado de mi cargo de jefe superior de las fuerzas del frente de Aragón. –

A continuación, el periodista interrogó a Reyes, sobre la virtualidad de mantener el Cuartel en Sariñena. La pregunta parece preparada para que el teniente coronel Reyes, respondiera en el sentido de desear que nuestra villa dejara de alojar a los mandos del Cuartel General, ahora que él iba a cesar en el cargo de jefe superior del frente.

«Hombre, dijo Reyes -los Cuarteles Generales no han de estar mucho tiempo seguido en el mismo lugar. Se habría de evitar la intimidad entre el personal del Cuartel General y la población civil, entre la cual el enemigo puede tener a sus agentes de espionaje. Se ha de tener en cuenta, que en las poblaciones que ocupamos, quedan muchos fascistas desconocidos. Nunca está de más tomar precauciones».

Por esta declaración, se puede pensar que Reyes estuviera deseando que los jefes del E.M., que hasta entonces habían estado bajo su mando, se alejaran de Sariñena, en el momento que él perdía protagonismo por su cese. De esa manera, al mantener su puesto de jefe de la Aviación, Reyes, quizá esperara seguir actuando como «virrey» efectivo de nuestra población, dando continuidad a su papel preponderante desde que se instaló en Sariñena en los primeros días de agosto de 1936. –

El 28 de febrero de 1937, el teniente coronel Reyes fue cesado como jefe de todo el frente de Aragón, siendo sustituido por el teniente coronel Vicente Guarner. No obstante, Alfonso de los Reyes siguió manteniendo su jefatura de la 3 Región aérea y del campo de Aviación de Sariñena.

El teniente coronel Reyes volvió otra vez a tener mando directo sobre las fuerzas de tierra, concretamente de las tres Divisiones que componían el XI Cuerpo de Ejército: la 26 División (antigua columna Durruti), la 27 División (antigua columna Del Barrio), y la nueva División 32. En palabras de Arturo Morera, contrariando sus declaraciones hechas el 31 de enero, Reyes mantuvo su Cuartel General en Sariñena, – aunque es verdad que no permaneció mucho tiempo en nuestro pueblo, seguramente a su propio pesar. –

A mediados del mes de julio de 1.937, Reyes fue destinado al frente de Madrid al mando de un nuevo cuerpo de Ejército. En el mando del XI Cuerpo fue sustituido por el teniente coronel Gil Otero -Desapareció, pues, de la vida cotidiana de nuestro pueblo, el jefe del campo de aviación, tan ligado a Sariñena desde los primeros días de agosto de 1.936. –

Con la ruptura del frente de Aragón, en marzo de 1938, el teniente coronel Alfonso de los Reyes, apunta Arturo Morera, mandaba las Brigadas Internacionales de la Agrupación –Lucharon con denuedo y tenacidad en la defensa de Caspe. Finalmente hubieron de pasar al norte del Ebro, siguiendo las órdenes emanadas del Cuartel General del Ejército del Este. El día 15 de marzo, el teniente coronel Reyes fue llamado a comparecer en Sariñena y recibió la orden verbal del general Pozas de que procediera a la inmediata retirada de sus tropas de Caspe a la orilla norte del Ebro.

De los Reyes continuó ejerciendo como teniente coronel del Arma de Aviación, así figura en un documento firmado por él mismo a favor de Celestí Boada i Salvador, figura investigada por el historiador Pau Vinyes Roig (Llop Roig).

Arxiu Municipal de Santa Coloma de Gramenet. Cortesía Pau Vinyes.

Con la finalización de la guerra, Alfonso de los Reyes se exilió a México a bordo del vapor Nyassa, partió de Casablanca el 30 de abril de 1942 alcanzando Veracruz el 22 de mayo de 1942. Alfonso y su esposa Elvira aparecen en el listado del Nyassa donde además figuran dos hijas del matrimonio María Antonieta y Angelita, hijas que no he podido confirmar.

Su sobrino Dorian apunta que Alfonso estuvo en una plantación en el Yucatán, cuya plantación era encargado el padre de Dorian. A partir de entonces, la familia perdió el rastro de Alfonso de los Reyes. No obstante, Alfonso figura entre los testigos de la boda de Isa y Leónidas, el 14 de noviembre de 1942, además aparece avecindado en República del Salvador 31 Ciudad de México.

Acta de matrimonio de Isa de los Reyes

Gracias a Javier Eusebio Sanchiz Ruiz, Investigador Titular y Doctor en Historia de México, Facultad de Filosofía y Letras, UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México) Área de investigación: Historia Colonial, sabemos que en 1945 seguía reportando el mismo domicilio de ciudad de México y figura como su ocupación especifica la de aviador. En dicho domicilio vivía con su esposa Elvira López, su suegra Emilia Domínguez y sus cuñados Antonio López y Angelina López.

Finalmente, Alfonso de los Reyes González Cárdenas falleció en Guadalajara, Jalisco, el 14 de junio de 1964 en la casa número 1776 de la calle de Colonias, sector Hidalgo. La causa de su fallecimiento fue cáncer pulmonar. Figura como originario de Figueras (Es dato de declarante). 

Acta de defunción de Alfonso de los Reyes

Su esposa, Elvira falleció el 17 de agosto de 1972 en Guadalajara, Jalisco. Vivía en calle Hidalgo, 1351, sector Hidalgo. Ambos fueron enterrados en Panteón Colinas de Zapopan de Jalisco. Como hemos dicho antes, la madre de Elvira, Emilia Domínguez Aridtzibal también acabó en México con el matrimonio. Emilia sobrevivió a su hija y falleció en Guadalajara Jalisco, el 13 de septiembre de 1972, era originaria de Alcalá de Moncayo, Zaragoza. Igualmente, vivió con ellos su cuñada Angelina López su cuñada, casa con otro español, Juan José Armario Álvarez, en Acapulco el 12 de junio de 1945, acta en la que Alfonso figura como testigo.

Digitalización desde una copia de microfilm del Archivo General de la Nación de México. Registro de Inmigrantes Españoles en México. Archivo General de la Administración

Su hermano, Julio de los Reyes González fue militar profesional en España y estuvo casado con María Merino, natural de Santander (Cantabria) en 1896, con quien tuvo dos hijos Ana María y Julio. Tras la guerra fue encausado por el Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo. Juzgado especial número 3 (Ficha de encausado. Centro documental de la memoria histórica). Le faltaba la pierna izquierda y usaba una artificial. Exiliado también en México, donde llegó en avión desde Nueva York, el 7 de febrero de 1944, en calidad de Asilado Político. Julio falleció por cáncer a los 59 años de edad en ciudad de México, el 6 de octubre de 1958. Está enterrado en el panteón español de ciudad de México.

Isa escribió que su tío Alfonso era un hombre único con una personalidad única, muy querido y muy admirado por sus subordinados. Sin duda, estamos ante una gran personalidad, olvidada y perdida tras el exilio, ese exilio cruel que tanto ha borrado. Sirva esta pequeña reseña biográfica para su reconocimiento, reparación y dignificación.

Gracias a Javier Sanchiz y a Dorian L. (Dusty) Nicol. A Javier por su siempre estimable ayuda y a Dorian por su incipiente gran amistad que seguro deparará un gran éxito a “Miss España en el exilio”.

Recuerdos. Por Alfonso de los Reyes

Amanece. Entre dos luces se siluetean cuerpos semidesdibujados que recorren el aeródromo en todas direcciones. Nada de nerviosismo, pero sí una tremenda impaciencia para salir de dudas. La tropa, como un solo hombre, acata ciegamente las órdenes que se le dan. La prestigiosa figura del teniente coronel Sandino se ve rodeada por todo el personal del aire y de tierra y por los paisanos que con su presencia nos confirman cuál es la única y firme voluntad de la población civil en estos momentos de emoción en que la incógnita de la lucha va aclarándose a la luz del diáfano amanecer histórico. Todos esperan sus órdenes: unos para escrutar desde lo alto de sus aparatos el ritmo bélico de las calles barcelonesas; otros para alejar, carretera adelante, el probable combate del aeródromo y cooperar en la defensa de la capital. Unos cuantos—pocos— jefes y oficiales se sabe que «fallarán». Tropas adictas les vigilan, multiplicando su precaución hasta convertirse literalmente en sus propias sombras. El teléfono rinrinea constantemente, fiel diapasón del ritmo de la calle, del dinamismo en la lucha por la libertad. El pueblo del Prat, en masa, se ofrece para cooperar en la defensa del aeródromo. Aparecen las primeras figuras de la Revolución. Bolado, incansable, todo nervio, va y viene, ofrece ayuda, anima a todos, profiere improperios y muchas veces, por su exceso de celo, hasta diríamos que estorba; pero, así, precisamente, en este elocuente estorbar, se agigantan en él sus enormes posibilidades de hombre del pueblo, que lo pone todo abnegadamente, generosamente, al servicio de la causa libertadora. Varios pilotos cuyos nombres son de todos conocidos van destacando su recia figura republicana. No hay descanso; no se abandonan los puestos de piloto ni observador. Toma tierra un aparato y mientras se recarga, otra tripulación se incorpora, sube al aparato, surgiendo a menudo fuertes discusiones con los recién llegados, los cuales pretenden continuar su labor a toda costa. Irrumpen en el campo nuevos grupos de paisanos solicitando armas para defender la causa y se organiza el primer convoy al Parque de Artillería. Bolado es el alma. Van llegando camiones repletos de la preciosa carga humana: las Milicias empiezan a nacer. La resistencia de Barcelona va dominándose de una manera rápida y segura. La alegría del triunfo se refleja en todos los rostros; es como la sonrisa de la calle que poco a poco va familiarizándose con el júbilo indescriptible de los vencedores. El Presidente de la Generalidad, Sr. D. Luis Companys. visita el campo y felicita a todo el personal. Aún resuenan por las calles de la ciudad los últimos paqueos de las terrazas».

Orden de salir para Lérida al frente de una escuadrilla. «Alas Rojas». Nombre evocador, mil veces glorioso. En Lérida impera el caos revolucionario. La escuadrilla «Alas Rojas» empieza a actuar en el «frente» aún no establecido. Traslado a Sariñena para poder actuar más eficazmente en el apoyo de las columnas Durruti, Del Barrio, Ascaso, Trueba, Ortiz…, figuras cumbres de los milicianos y de la Revolución. Profesionales cuya fe en el triunfo, a pesar del caos inevitable de los primeros momentos, les convertía en verdaderos héroes de leyenda.

Diversidad de criterios. Concepto de la propiedad de las armas de guerra traídas de Barcelona que hacía imposible toda tentativa de colaboración. Recelos entre las diferentes columnas, entre no profesionales y profesionales. Atasco de la marcha triunfal sobre Zaragoza y Huesca. «Mis cañones y mis fusiles», se oía. «Te cambio un coche Hispano y dos motos por un avión. ‘ «Si me prestas una avioneta te presto una batería del 15,5». Infantilidad. Corazones de oro, pechos heroicos: buena fe siempre. Controles y Comités. Luchas para demostrar cuál es el más antifascista. Principios de disciplina en las columnas. Aeródromo de Sariñena, base de este ejemplo que fue extendiéndose. Se unifican las consignas: Bandera republicana como único símbolo de nuestra guerra. Y pronto—mayo de 1937—lo que pudo ser una tragedia se convierte en evolución paulatina de las unidades del frente. Y luego la creación del Ejército Popular con toda la fuerza admirable de su disciplina y de su estructuración cada día más eficiente. Un Ejército nacido del corazón del pueblo, ante cuya heroicidad la democracia mundial digna reconoce y honora a sus más invictos paladines.

Mi revista. Barcelona. 1936. 15 de julio de 1938.

Miss España en el Exilio


Mientras la guerra se cernía sobre España, una adolescente se abría paso en la convulsa Europa del siglo XX, bailando por toda Europa e incluso llegando a ser proclamada “Miss España 1938 en el exilio”. Ese mismo año, participa en el campeonato de Mis Europa, celebrado en Dinamarca, bajo la prohibición de llevar la bandera republicana en pro de la del bando sublevado. La joven acaba negándose, apareciendo con una pancarta blanca con la palabra “España”.

Aquella joven era Concepción Balcells de los Reyes (Barcelona, 1921-California, 1991) y respondía al nombre artístico de Isa Reyes, también conocida como Conchita. Junto a su hermana Nuria y su prima Alma actuaron por Paris y diferentes lugares de Europa; incluso para conseguir fondos para material médico y provisiones para la república española. No obstante, en el mismo París actúan ante el duque y la duquesa de Windsor y en Venecia en presencia de Mussolini. En abril de 1939, junto al bailarín de flamenco Antonio Alcaraz, Isa se ve obligada a actuar en Berlín en el cincuenta aniversario de Adolf Hitler. Una absoluta pesadilla.

Bajo el subtítulo “La huida de Isa Reyes de la guerra civil española, Flamenco y estrellato en la Europa de 1930” su hijo Dorian L. (Dusty) Nicol da luz a las memorias de su madre Isa. Obra publicada por la fundación cultural Anglo Española Canada Blanch, centro de estudios contemporáneos sobre España. El historiador e hispanista Paul Preston prologa el libro, asegurando que es difícil imaginar experiencias más caleidoscópicas que las de Isa. No lo pretende, pero acaba siendo un libro de historia a través de la vida de Isa y como el amor puede triunfar en la oscuridad.

La guerra de España de 1936 sorprende a Isa, con tan solo quince años, de vacaciones por la sierra de Gredos junto su padre. Ricardo Balcells, refutado abogado, pronto manda a Isa, su madre y su hermana a Paris, mientras regresa a Madrid a defender la república. Ricardo Balcells, miembro de la Agrupación Socialista de Madrid y de la UGT, durante la guerra civil fue jefe de Sección en el Ministerio del Estado.

Sin embargo, pronto, aquel otoño de 1936 deciden volver a España aceptando la invitación de su tío Alfonso de los Reyes González Cárdenas, teniente capitán de infantería del ejército del aire en el aeródromo de Alas Rojas de Sariñena y más tarde jefe al mando del XI Cuerpo de Ejército de la Republicano también establecido en Sariñena.

Sus memorias describen su paso por el aeródromo sariñenense y nos descubre aspectos del aeródromo y del teniente coronel Alfonso de los Reyes, figura muy desconocida a pesar de su gran relevancia. La familia Balcells Reyes pensó que el aeródromo sería un lugar seguro, pero a los pocos días viven un fatal bombardeo ante el que se ven obligados a abandonar el aeródromo dirección Barcelona.

Llegó el exilio, su paso a través de los Pirineos a Francia, sus actuaciones por diversos países, su nombramiento como “Miss España en el exilio”, galardón que el año anterior había recaído sobre su prima Ambarina, sucediéndose numerosas vivencias en aquella Europa antesala de la segunda guerra mundial.

Acabaron rencontrándose con su padre y cruzaron el Atlántico para desembarcar en Cuba y luego en México, donde Isa se casó con George Leonidas Nicoloupoulos Coltros, un griego que había conocido en uno de sus muchos viajes.

Al final, Isa se estableció en california, Estados Unidos, forjando su familia tras una vida peregrina, tal y como definía su hermana Nuria a los exiliados. Su hermana Nuria, conocida como Nuria Parés, acabó afincada en México donde desarrolló una gran carrera profesional como poeta y traductora.

El exilio significó para muchas familias una desconexión con su tierra y a la vez con sus familiares. La historia del teniente coronel Alfonso de los Reyes se pierde en las plantaciones que la familia de Isa manejó en el Yucatán. Mientras, la memoria de Isa queda viva gracias a su hijo Dorian L. (Dusty), una historia entrañable que nos deja con una amplia sonrisa, ante una persona excepcional que siempre se mantuvo optimista frente a la oscuridad, dando luz y belleza, siempre acompañada de sus castañuelas y su repique, al ritmo del corazón que es el ritmo del alma y del amor. Sin duda, el amor triunfó en la oscuridad en una historia de película.

Gracias a Dorian L. (Dusty) Nicol

Anda por todas partes. Lo he leído

y lo sigo leyendo todavía.

Anda por todos lados,

anda en todos los ojos que lo miran

brillar en la blancura de las páginas

con su cálida luz inofensiva.

Que soy, que somos (nos lo dicen)

«la España peregrina»…

¡Ay, qué bonito nombre! ¡Que nombre tan bonito

para ir por el mundo a la deriva

como un barco de velas desplegadas,

como una extraña carabela antigua!

¡Qué barco tan bonito si tuviera

un pequeño espolón para la ira! […]

Nuria Parés

Créditos del libro: Miss Spain in Exile: Isa Reyes Escape from the Spanish Civil War Flamenco and Stardom in 1930s Europe Canada Blanch / Sussex Academi Canada Blanch/Sussex Academic Studies on Contemporary Spain Autores   Dorian L. Nicol, Nicol Edición ilustrada Editor Sussex Academic Press, 2021.

Horizonte


Horizonte. Amplio y profundo, montes distantes y oscuros, montes negros de mis amores. Sierra, que aguardas inquebrantable la vida entre eriales y campos de cebada y trigo. Sierra oscura y bella, hermosa entre tus vales y vertientes, entre tus cumbres y cimas, por tus paramos sedientos de estoicas sabinas que enraízan profundas en la tierra.

¡Ay!, montes de mis amores, con sus aromas y fragancias, donde doy mis pasos, embriagado de tus horizontes, con los Pirineos al norte y Los Monegros a los pies. Tierra agrietada, resuena la gaita y se danza la vida, se canta, con voz brava, a la tierra la jota del alma y se recitan versos que forman parte de la misma tierra, querido Labordeta.

Tierra hermosa, de cárcavas y barrancos, de torrollones y parajes espectaculares, singulares y únicos. Quiero perderme y no encontrarme, entre tus balsas y balsetes, en tu memoria de gentes forjadas ante un sol implacable, ante una tierra dura y salvaje, de sequias y polvo, de esfuerzo y luchas, de sueños y victorias.

Paisaje. Quien ama Los Monegros no sueña con molinos, sueña con una tierra orgullosa con sus grandes riquezas y virtudes, con su ecosistema y biodiversidad, con sus horizontes y paisajes.

Pueblos y gentes, queridos Los Monegros, en el corazón labrado, labrado a golpe de azada y arados, de sueños y esperanzas.

Quien ama Los Monegros no sueña con molinos, ni tampoco soñaba con casinos. Quien ama Los Monegros ama la tierra, paso a paso y palmo a palmo, con cada paisaje y con cada horizonte, ese que hay que mirar erguido, con la cabeza bien alta, con la sabiduría y el corazón vivo.

Respirar, respirar Los Monegros, sus cielos rabiantes al atardecer y al amanecer, cuando volveremos a soñarte tierra, tierra de Los Monegros.  

Dedicado a Rosma, con todo mi corazón.