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Ferias y mercados de Sariñena


La villa de Sariñena, a lo largo de su historia, ha sido población de ferias y mercados todos los sábados del año y del uno al quince de septiembre, ferias tan célebres como la de la Candelaria, la de Ramos y la de la Santa Cruz. Un Privilegio Real para celebrar ferias y mercado, con franquicia de lezda, peaje y otros derechos reales otorgado por el rey Pedro IV en 1381.

Calle del Mercado, Sariñena. También conocida como calle de los Porches.

Unas ferias que nacen en plena expansión de ferias a lo largo y ancho de Aragón, concretamente en el siglo XIV, cuando son concedidas ferias a Tarazona, en 1301, en julio y septiembre; una segunda a Barbastro, en 1371, en el mes de agosto y las ferias de Sariñena. Pero que, a partir de estas fechas, apunta José Carmelo Martínez Pérez, y a lo largo del siglo XV apenas habría nuevas concesiones “Pues las necesidades económicas y comerciales del territorio quedaban cubiertas con las ya existentes, así como con los mercados tradicionales que venían funcionando desde los siglos anteriores” (Martínez Pérez, José Carmelo. Las ferias medievales y artesanas como atractivo turístico).

Una impronta que ha quedado completamente marcada en la esencia de Sariñena y en la misma denominación de una de sus principales y más céntricas calles, la calle del Mercado, donde se celebraba el histórico mercado de la villa. Igualmente podemos hablar de la calle del Mercadal, en el barrio alto, que en aragonés medieval se refiere a mercado, un término que proviene del latín medieval mercatale o mercatum, que significa lugar o plaza donde se celebra el mercado, reflejando su pasado ligado a las ferias y mercados. Calle especialmente próxima a la calle Villanueva, donde se celebraba la feria, hasta que, en 1740, parte de la feria, la parte no relacionada con caballerías y ganados, se redirigió a la calle del Mercado. Quedando en el entorno de la calle Villanueva, actualmente plaza, la feria ganadera y de caballerías, con una red de corrales de Palanca, muy característicos y propios de Sariñena.

Por lo tanto, las ferias contribuyeron al desarrollo de una Sariñena prospera, Sariñena Villa Plena, regada gracias al río Alcanadre y la Isuela y que, gracias a sus acequias de Valdera, el Molinar y la Acequieta, gozó de una gran huerta con una intensa actividad agrícola y ganadera que continúa hasta nuestros días dando continuidad en la realización de la actual feria agrícola y ganadera FEMOGA.

Privilegio de ferias y mercado

Es el rey Pedro IV quien, en 1381, otorga a Sariñena el Privilegio Real a tener ferias y mercado. Un hecho ampliamente recogido por distintos historiadores como son los casos de Arturo Morera o Ricardo del Arco, quienes recogen como: “Pedro IV de Aragón concedió a Sariñena la celebración de feria y mercado, con franquicia de lezda, peaje y otros derechos reales” (ARCO, p. 452). Todo un Privilegio Real que, atendiendo a una copia reproducida en un documento de 1760, venía a decir: “Item idem Dominus Rex Petrus inclyte Recordationis ejus Regio privilegio dato in Civitate Cesarauguste die vigessima nona mensis Novembris anno a Nativitate Domini millesimo tricentesimo octuagesimo primo concessit eidem Ville de Sariñena ferias et mercatum cum plenissima francquitate lezdarum pedagiorum et aliorum jurium Regalium…». Un privilegio manuscrito en latín que se puede traducir en la siguiente forma: “Asimismo, el mismo señor Rey Pedro —de ilustre memoria—, mediante un privilegio real otorgado en la ciudad de Zaragoza el día veintinueve de noviembre del año del nacimiento del Señor de 1381, concedió a la misma villa de Sariñena una feria y un mercado, con plena exención de lezdas, peajes y otros derechos reales…” (Copia de los Privilegios de Sariñena en un documento de 1760 sobre la celebración de ferias en la villa de Sariñena ES/AHPZ – J/000830/000005).

Copia de los Privilegios de Sariñena en un documento de 1760 sobre la celebración de ferias en la villa de Sariñena ES/AHPZ – J/000830/000005.

No obstante, en los anales de Sariñena, en uno de sus libros, se apunta que el privilegio es concedido en 1372 , quedando de dicha forma narrado: “El Señor Rey D.n Pedro el quarto de Aragón en el año de mil trescientos setenta y dos y en consideración al valor, esfuerzo y fidelidad de sus Naturales, es constante que en todos tiempos se esmeraron los Señores Reyes en distinguirla con diferentes Fracias y Privilegios y mirándola como digna y estimable Alhaja de la Corona admitieron gustosamenmte los medios de reintegrarla a ella y para fomentar la publica utilidad y el mexor establecimiento de dicha Villa y Aldeas, se dignaron concederle y confirmarle el Privilegio de tener Feria y Mercado en ella todos los años, desde el primero hasta el quince de Septiembre y en el día Sabado de todas las Semanas teniendo bajo la Real Protección a todos los que fuesen para comprar y vender” .

En definitiva, la realización de ferias y mercados responde a todo un privilegio real que la Villa de Sariñena ostentó desde el siglo XIV, siendo las ferias de Sariñena ampliamente conocidas y todo un referente en el reino de Aragón y limítrofes e incluso, y especialmente, Francia.

Sariñena, villa de ferias y mercados

Profundizando en las ferias y mercados de Sariñena, retrocedemos hasta 1436, cuando las Cortes de Alcañiz da una sentencia por la que se establecen los distintos tipos impositivos para los animales y mercancías que se llevaban a las ferias y mercados de Sariñena. El referido apunte lo recoge el investigador sariñenense Arturo Morera Corull en su obra dedicada a la historia de Sariñena “Salvador Sarinianus”. Al parecer, la feria de Ramos, celebrada en Sariñena, de acuerdo con José Antonio Mateos Royo, debió ser importante en la fijación de los precios de las reses, ya que entre los siglos XVI y XVII “Seguía constituyendo la cita esencial para fijar acuerdos de compra y evaluar el precio de las reses” (Municipio y mercado en el Aragón moderno:  El abasto de carne en Zaragoza (Siglos XVI-XVIl). La administración, 1581-1650. José Antonio Mateos Royo.  Universidad de Zaragoza).

Una notoriedad que también fue adquiriendo con el comercio de caballerías, un comercio que fue cogiendo fuerza y que al parecer estuvo bastante relacionado con el país vecino de Francia. Una relación tan importante, de las ferias aragonesas con Francia, hasta el punto que durante las guerras hispano-francesas (1514-59) se facilitó el comercio y asistencia de mercaderes franceses “Se facilitó la asistencia de los mercaderes franceses a ferias celebradas en ciudades y villas del norte del reino como Huesca, Barbastro y Sariñena, actitud”. Una curiosa medida recogida por José Antonio Mateos Royo y que fue “favorecida” por la deposición de Hurtado de Mendoza como virrey en 1556 pues “Su emplazamiento a medio camino entre Zaragoza y Toulouse propiciaba las transacciones entre mercaderes franceses y aragoneses, así como la actividad de las compañías mercantiles mixtas orientadas a exportar la lana aragonesa a Francia o el pastel tolosano a Aragón” (Mateos Royo, José Antonio. Comercio, conflicto militar y violencia legal. La Diputación de Aragón ante las marcas del Béarn y las guerras hispano-francesas (1514-59)).

En definitiva, tal y como aclara José Antonio Mateos Royo “La Diputación no sólo buscaba así mantener la paz y el comercio en Aragón como bien común, sino preservar su principal fuente de ingresos: los aranceles cobrados en la frontera, arrendados a un particular durante un trienio. Si las marcas obstaculizaban el comercio con Francia, dicho arrendatario reclamaba a la Diputación una solución o indemnización por las pérdidas. Causaban especial daño si afectaban al tránsito de mercaderes franceses hacia las tres mayores ferias celebradas en el norte de Aragón citadas. La Diputación se quejó así al Justicia de Biescas en 1523 de que la menor asistencia de estos mercaderes a la feria de Sariñena generada por sus represalias había acarreado a dicho arrendatario unas pérdidas superiores a 200 ducados”.

Pronto vino un segundo problema añadido, siendo este el contrabando, cuestión que en 1565 llevó al gobernador general de Aragón, Juan de Gurrea, a controlar personalmente las ferias de Sariñena “Para evitar el continuo contrabando de caballos que se compraban allí para venderlos en Francia” (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus). Concretamente fue la inquisición quien se encargó de controlar los pasos fronterizos, persiguiendo a los contrabandistas o los entonces llamados “Pasadores”. Esto llevó, de acuerdo con Pilar Sánchez, en su obra La Inquisición y el control de la frontera pirenaica en el Aragón de la segunda mitad del siglo XVI, a que en 1574 se iniciase una importante ofensiva contra los pasadores: “El Consejo de La Suprema ordeno el reforzamiento de la vigilancia fronteriza con el nombramiento de comisarios en Benasque, Plan y Canfranc, puertos mas frecuentados, según los Inquisidores. Se investigó el lugar de Ariza, en la frontera con Castilla, una de las principales localidades en la ruta del tráfico de caballos” (La Inquisición y el control de la frontera pirenaica en el Aragón de la segunda mitad del siglo XVI Pilar Sánchez Historia Social, n.º 11 (otoño de 1991), pp. 3-22 (20 páginas)). Sucesos que también apunta Juan Carpio Elías “Por aquellos años hay períodos en los que se intensifica la preocupación y la persecución emprendida contra los contrabandistas. Uno de ellos se produce en los años de 1574-76” (Comercio ilegal: el contrabando de caballos en el siglo XVI Autor: Carpio Elías, Juan).

El caso de Ariza atañe a Sariñena y a otras ferias y manifiesta la actividad y proceder en cuestión: “Una vez en Ariza, los testigos señalaban que los caballos se vendían a extranjeros (franceses, Bearneses y gascones) que se acercaban hasta el lugar a comprarlos o, por el contrario, se llevaban a las principales ferias del Reino (Sarinena, Huesca, Barbastro y Daroca)”. Por ello, recoge Pilar Sánchez, para controlar las ferias y la compraventa de caballos, es enviado el secretario del tribunal, Miguel Mulsa a la feria de Sariñena “Este mismo año el Tribunal prestó Especial atención a los centros de intercambio. Ministros Inquisitoriales asistieron a las Ferias mas Importantes del Reino al objeto de publicar los edictos de fe y supervisar la compraventa de caballos. El secretario del tribunal, Miguel Mulsa, fue enviado a Sarinena y a la Feria de San Bartolomé de Barbastro”. Aunque finalmente el contrabando no era tanto como parecía y el miedo a la inquisición limitó completamente al desarrollo de la feria: “De Momento se sabía que en la feria de Sarinena nadie había intentado vender caballos a Bearneses, ni estos se habían acercado por allí. Los compradores habían sido naturales del Reino y algunos catalanes qué habían quedado obligados a enviar un certificado de los Inquisidores de Barcelona, conforme habían adquirido los caballos para su propio servicio” (La Inquisición y el control de la frontera pirenaica en el Aragón de la segunda mitad del siglo XVI Pilar Sánchez Historia Social, n.º 11 (otoño de 1991), pp. 3-22 (20 páginas)).

“Para destacar sus éxitos (el Tribunal de Zaragoza, da cuenta del resultado que tuvo el envío de un notario a la feria de Sariñena, donde solían acudir a comprar caballos gente de Francia, Gascuña y Bearne. En esta ocasión, ni vendedores, ni comparadores, ni terceros que facilitan el trato se atrevieron a entablar negocio. Solamente se vendieron caballos para los naturales del reino y algunos catalanes, incluso éstos, se comprometieron a enviar certificación de los inquisidores de Barcelona en el plazo de 3 meses. Este celo de la Inquisición en las ferias podía afectar al comercio en genera

La compra la realizaba el intermediario castellano, que iba pasando poco a poco los ejemplares directamente a casa de los implicados en Ariza o los dejaba a 10 o 12 leguas de la raya. Los animales descansan en las casas de los acusados de esta localidad, «los reparan y después los llevan a las ferias que se hazen en este reyno en Sariñena, Huesca Barbastro y Daroca», donde alcanzan precios de 200 y 300 escudos”.

Comercio ilegal: el contrabando de caballos en el siglo XVI Autor: Carpio Elías, Juan.

Pero el contrabando y la venta ilegal continúa desarrollándose a pesar de sus intentos de controlar este comercio ilegal. Línea que aborda Juan Elías Carpio en “Comercio ilegal: el contrabando de caballos en el siglo XVI”: “El contrabando seguiría siendo una realidad durante las siguientes décadas y el Consejo de la Inquisición no dejaría de solicitar diligencias y medios para impedir el paso de caballos a Francia, Bearne y Gascuña”.

Ante su descontrol, en 1590, el Tribunal de la Inquisición de Zaragoza elabora un completo informe en el que estudia y plantea soluciones sobre la problemática. Entre aquellas medidas está la de “Enviar un secretario a las principales ferias, las de Daroca, Barbastro, Sariñena y Huesca para que lleve un control de todos los tratos sobre caballos”.

Algo antes, en 1579 se produce un proceso relacionado con la feria de Sariñena, el del honorable Tomás de Lamarca, guantero, vecino de la ciudad de Zaragoza, contra Juan de Pillarte, guantero, vecino de Zuera, por no haber cumplido cierto trato sobre la venta de 3200 pellejos concertadas en la feria de Sariñena (ES. 50297. AM – Caja/007307).

Poco a poco, la villa de Sariñena desde pronto se va convirtiendo en un referente por sus ferias, destacando su importancia y calidad. Por ello son numerosos los testimonios que a lo largo de los tiempos han ido destacando y reconociendo dicha cualidad de la villa. Así, es en 1585 cuando el cronista Enrique Cock, acompañando a Felipe II en su viaje a Zaragoza, Barcelona y Valencia destaca una Sariñena «Muy nombrada por las tres ferias que tiene en cada año» (Cock, año 1585, p. 1371).

Lo mismo le sucede al cartógrafo y geógrafo Juan Bautista Labaña a su paso por Sariñena en el año 1611: «Es villa principal del rey. … Cercada de muros altos, de tapia fuerte; por fuera de los cuales, tiene dos arrabales, a la entrada y salida. Está asentada en llano y a lo largo del río Alcanadre, a mano derecha, sobre el cual tiene un puente muy bueno y encima de él un azud muy bien hecho, para sacar una acequia con la que riegan una gran huerta; y en ella y en el término cogen mucho trigo, vino, aceite y azafrán; y tiene mucho ganado y tierra rica, así por la abundancia como por las tres ferias que se hacen en ella. Fuera de la villa hay un monasterio de frailes franciscanos, un hospital y escuela de Gramática» (Labaña, año 1611, p. 238).

Tampoco pasan desapercibidas para Vincenzio Blasco de Lanuza en sus “Historias ecclesiasticas, y seculares de Aragon en tiempos de Carlos V” en 1622: “Son las ferias desta villa celebres, y de muchas, y grandes mercadurías”.

Acercándonos a mediados del siglo XVIII, la celebración de la feria concentra en la misma calle caballería y ganado con “tratantes, compradores, vendedores de verduras, quincalleros, chatarreros, agricultores, vinateros, forasteros, niños, señoras, ganaderos…” Cuestión que lleva, en 1740, al alcalde de la villa de Sariñena José de Idiazábal de Estella, a dirigirse a la Real Audiencia para intentar organizar y estructurar mejor la populosa feria “Trapería, comestibles y quincalla se plantan a despachar sus géneros en la misma calle donde se hallan los corrales de palanca para la venta de las caballerías, por ser preciso pasar por medio de dicha calle las que se venden y despachan, sin poderlo remediar sus compradores, y dueños atropellan a las personas que en dichas ferias tratan y contratan derrotando a los muchachos y causando algunos escándalos por la muchedumbre de gentes que a dichas ferias y mercados acuden”.

El hecho queda recogido en un documento de 1740, por el cual “El Ayuntamiento y síndico procurador de la villa de Sariñena solicitan facultad para obligar a los mercaderes y demás comerciantes que acuden a las ferias o mercados de dicha villa, a poner sus tiendas y géneros en los cubiertos de la plaza en lugar de hacerlo en la calle donde se hallan los Corrales de Palanca para la venta de caballerías por los peligros que en ésta se ocasionan” (ES/AHPZ – J/001298/0061). Un importante documento que nos descubre la feria del siglo XVIII que lleva a Armando Serrano Martínez a escribir su artículo “La Feria de Sariñena, 1740” publicado en el diario del Alto Aragón.

Armando Serrano Martínez describe una Sariñena de unos 675 habitantes durante aquel siglo, con una visión “Con mezcla de colores, gritos, mercaderías de todas clases, olores y sabores no dejaría indiferente a un espectador de nuestro tiempo”. Entre estas visiones, el documento recoge el testimonio que presenta el Concejo a la Real Audiencia de Aragón: “Con las dichas caballerías atropellaron a un hijo de Francisco Ximenez y a su hija de Joseph Mora, vecinos de la misma villa a los que maltrataron de forma que esta la comulgaron de viatico…”.

Calle del Mercado o de los Porches, Sariñena.

La feria, que entonces se realizaba en la calle de Villanueba y que tanto problemas daba  “Causando algunos escándalos por la muchedumbre de gentes” se soluciona trasladando los puestos de mercadería en la calle céntrica de los porches, conocida actualmente como calle del Mercado, donde se venía celebraba el tradicional mercado: Dexando dichos mercaderes libre y expedita la referida calle para el transito de las cavallerias planten sus botigas y generos en los cubiertos de la plaza y mercado de dicha villa, donde con mayor comodidad y sosiego y sin desgracia alguna puedan despachar sus generos y mercaderías…”. Propuesta del Consejo que finalmente acabó aprobando la Real Audiencia de Aragón. El texto, en una transcripción aproximada, viene a ser la siguiente en sus partes más destacadas:

Francisco Garres, Escribano del Rey nuestro Señor por todas sus tierras, Reynos y Señoríos, domiciliado en la Villa de dha [dicha] [asiento…] doy fe y testimonio: que en los días, mes y año de la fecha de oy, ante el Señor Don Joseph Yrarazabal de Estella, Juez Español de dicha Villa y de su Jurisdicción, celebrando Corte, pareció personalmente Antonio Blanco de Rodellar, de dho  Prior de dicha Villa, y prevenido de dicho oficio, y como tal dijo: que en virtud del referido su empleo, y para ciertos fines y efectos que le combiene hacer constar por disposiciones de testigos que estaba pronto a presentar, que en los días en que se celebran las ferias o mercados en la presente Villa, con el motivo de plantarse los mercaderes de trapería, comestibles y quincalla a despachar sus géneros en la misma calle donde se hallan los Corrales de palanca, para la venta de las caballerías por ser preciso pasar por medio de dicha Calle las que se venden y despachan, y sin poderlo remediar sus compradores y dueños atropellan a las personas que en dichas ferias tratan y comercian, derrotando a los muchachos y causando algunos escándalos por la muchedumbre de gentes que a dichas ferias y mercados concurren; y que todos los referidos irreparables perjuicios se pueden remediar con tal que dichos mercaderes dejen libre y expedita la referida calle para el trámite de las Caballerías, y planten sus botigas [tiendas] y géneros en los cubiertos de Plaza y Mercado de dicha Villa, donde con  mayor comodidad y sosiego pueden ser perjuicio alguno pueden despachar digno, y que fecha dicha justificación se le mandase le traigan presentemente para saber de ella donde le conviniese.

Visto por su Merced el dicho señor alcalde primero lo de parte de arriba lo que se ha visto y alegado por dicho síndico procurador, mandó se le notifique por el presente escribano a los.

Presentó por testigos a Diego Manobel, de edad que dijo ser de ochenta años; a Francisco Vicien, de sesenta y cinco años, y a Ignacio Perera, de sesenta y seis años, todos labradores y vecinos de dicha villa, a quienes dicho señor alcalde primero tomó y recibió de juramento. Y los unos y los otros lo hicieron por Dios nuestro Señor y a una señal de Cruz en la debida forma de derecho y bajo el ofrecimiento debido. Oraron de lo que supiesen y les fuese preguntado, y siéndolo sobre lo expuesto y alegado de parte de arriba por dicho Ramón Blanco de Rodellar, Síndico Prior, que por mi dicho señor les fue leído, de que doy fe, contestes, unánimes y conformes dijeron ser cierto y verdadero lo de parte de arriba alegado por dicho Síndico Procurador, y en tanto grado, que en los días de celebración de festejos de esta dicha villa, la calle llamada de Villanueva, donde se hallan los corrales de palanca para el despacho delas Caballerias, que a ellas concurre.

Se alla Intransitable y al passar por la Calle los Mercaderes sus generos para su venta, y que de ello resulta angostante mucho la referida calle y no poder passar las caballerias que de otras Palancas salen vendidas, se hace que sea atropellando a las personas que se allan tratando y contratando en las ferias, y causando diferentes daños a los muchachos y aun a los mismos mercaderes en sus tiendas como fue publico y notorio en esta Villa que en los años pasados con las dichas cavallerias atropellaron a un hijo de Francisco Ximenez, y a una hija de Joseph Mora vecinos dela misma Villa a los que maltrataron de forma, que esta la comulgaron de viatico, y otros daños y digustos que al presente no se acuerdan los testigos de las personas que sucedieron, y que no obstante diferentes bandos politicos que anualmente se publican de orden del Ayuntamiento en sus ferias para el mejor govierno de ellas, y que todos los referidos daños y digustos de cierto se remediarian dejando la dha calle libre y expedita para el transito de otras caballerias, y plantando los otros Mercaderes sus tiendas y generos en los cubiertos de plaza y Mercado de dha Villa donde con mucha comodidad pueden despachar estos sin que se les siga perjuicio alguno.

En el documento se cita la particularidad sariñenense de las denominadas “Palancas”, en relación a establos de ganado que provienen de antiguos cercados, vallados con estacas. Una impronta muy enraizada en la localidad y muy vinculada a su pasado de ferias y mercados.

Sariñena, 1927. Zona del Mercadal, con corrales y palancas.

En el mismo siglo XVIII, en 1760 se produce de nuevo un episodio curioso, en esta ocasión no se cuestiona su emplazamiento si no las fechas de las ferias “En la villa de Sariñena de la jurisdicción espiritual de este obispado se celebran cada año dos ferias que son las mas concurridas de este Reyno, pues así desde Francia, como de otras Provincias de España es el concurso de los Feriantes muy numerosos; pero siendo en el tiempo destinado para la abertura de las Ferias la segunda Dominica de Cuaresma y el Domingo de Ramos”. Aspecto que queda recogido en la Orden del Consejo para que esta Audiencia informe sobre el contenido del memorial dado al excelentísimo gobernador del Consejo por el venerable obispo de Huesca sobre celebración de ferias en la villa de Sariñena. Un documento es producido por la Real Audiencia de Aragón (ES/AHPZ – J/000830/000005).

Las fechas de las ferias se ponen en entredicho “La una en la segunda Dominica de Quaresma y la otra el Domingo de Ramos”, pues no pueden ser idóneas para cumplir los fieles con sus obligaciones con la iglesia: “Expresa en el a que dias se podran transferir las ferias, en lugar de los expresados, que sean mas comodos para que los fieles cumplan con los preceptos de la Iglesia”

El informe solicita el titulo o privilegio para celebrar dichas ferias, transcribiendo una copia de los Privilegios de Sariñena de “Celebración de feria y mercado”.

A finales del siglo XVIII, el fraile cartujano Fray Manuel Bayeu, extraordinario pintor que pintó las bóvedas y muros de la Cartuja de Nuestra Señora de la Virgen de las Fuentes dejó constancia de las ferias de Sariñena en su correspondencia con su amigo el ilustre comerciante aragonés Martín Zapater. En sus misivas, Bayeu le lleva a invitar varias veces a la Cartuja de las Fuentes y a la feria de Sariñena, una correspondencia entre ambos que queda recogida por José Ignacio Calvo Ruata en su Tesis Doctoral “Vida y obra del pintor Fray Manuel Bayeu”.

Así, con fecha del 13 de marzo de 1775, fray Manuel Bayeu envía carta a Martín Zapater, dando cuentas del paso por la Cartuja de Tomás Pallás y Sarrate, amigo común de Zapater y de Goya. Pues al parecer, en febrero-marzo de 1775, Tomás Pallás y Sarrate pasa por la Cartuja de las Fuentes tras asistir a la feria en Sariñena “Ocasión que aprovechó para llevar a Fray Manuel Bayeu algunas obras de Goya”. En la misma misiva, Bayeu deja impresión sobre la feria de aquel año: “Esta feria de Sariñena dizen no a balido nada por no aber bajado más de una manada de mulas franzessas y ser pocos los conpradores” (Calvo Ruata, José Ignacio. Vida y obra del pintor fray Manuel Bayeu. Tesis Doctoral).

Para fray Manuel Bayeu, la villa de Sariñena es la localidad de referencia, donde pasa algunas temporadas, siendo cofrade de la Cofradía de la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, inscrito en la relación de “Hermanos eclesiásticos y religiosos de devoción de la Sangre de Nuestro señor Jesu-Christo” e incluso existiendo posibilidad que estuviese involucrado en el diseño de la iglesia parroquial de Sariñena y la capilla de la virgen de Loreto.

A Sariñena acude especialmente para la compra de carnes, concretamente ranas, topos y galápagos “Carnes permitidas en la rígida dieta cartujana” en especial cuando caían enfermos o en este determinado caso el de fiebres tercianas que afectó a Bayeu y al resto de la comunidad cartujana en el año de 1778: “Conque procuraré por Sariñena ranas y topos y algún galápago para restablezerme. Procure vuestra merced por la salud que, es amable, y guardarse aora de los resfriados que es el tienpo crítico” (Carta de Fray Manuel Bayeu a Zapater, 14 de noviembre de 1778).

En mayo de 1780, todo apunta a que Zapater interviene “A favor de las clases populares en un asunto de precios y abastos de carne en relación con Sariñena”. Por ello Bayeu alabó y agradeció su actitud, al igual que los demás conventuales: «Particularmente nuestro padre prior [Ventura Lázaro] que se ha alegrado mucho de lo de Sariñena». Por entonces Zapater prestó cierta ayuda a un tal mosén Agustín, conocido de Manuel Bayeu. En breve Zapater volvió a emprender un viaje para el que fray Manuel le deseó «Salud, comodidad y alegría» (Calvo Ruata, José Ignacio. Vida y obra del pintor fray Manuel Bayeu. Tesis Doctoral).

“Del espediente de Sariñena quedo enterado. Pero si por punto general separan de propios la carne, quedamos lindamente. Porque lo que se pretiende es la unión a causa del alibio de los pobres o bezinos que no tienen otra utilidad que comer algo barata la carne, enmedio de sufrir tan gran carga de censsos. Yo, de cualquier modo, estaré agradezidissmo a vuestra merced porque sé que todo lo trabaja como cossa suya y mía.”

Bayeu a Zapater, carta del 6 de mayo de 1780.

En 1788 Fray Manuel Bayeu invita a Zapater a venir a cazar a la cartuja, con abundancia en perdices. Pero parece que no acepta, “Ni tampoco a la Cartuja”, se lamenta Bayeu, “Ni a la feria de Sariñena”: «vuestra merced no quiere benirlas a cazar, ni las liebres, que le buscaría buenos galgos para estas espesas. Ni quiere benir a ber esta Nuestra Señora, ni aún con título de ber la feria de Sariñena« (Calvo Ruata, José Ignacio. Vida y obra del pintor fray Manuel Bayeu. Tesis Doctoral).

Ferias. El 16 del corriente se celebra en la Villa de Sariñena, en el Reyno de Aragón, muy concurrida de toda clase de ganados mayores, señaladamente de mular. El Correo mercantil de España y sus Indias 13 de marzo de 1797.
AVISO. El Jueyes 3 de mayo próximo, hay feria en Sariñena. Diario de Zaragoza, 28 de abril de 1798.
El día 17 de este mes hay Feria en Sariñena. Diario de Zaragoza, 9 de febrero de 1798.

Diario Zaragoza 13 de marzo de 1799.

El Correo mercantil de España y sus Indias 13 de marzo de 1797.

Alcanzando el siglo XIX, aparece un documento fechado en 1802 que dictamina que todo albéitar (veterinario) que acuda a la feria presente título o cartilla que le acredite como tal. El Real Acuerdo viene de la mano de Manuel Sola, procurador de la Real Audiencia del Reyno facultades otorgadas por Francisco Ventura, Cosme Playan, Benito Sennador, Antonio Vitales, Josef Romerales, Esteban Lac y Bernardo Claveria Alcalde, Regidores, Diputados y Síndico Procurador, respectivos componentes, el Ayuntamiento y Junta de Propios de la villa de Sariñena, celebrándolo y celebrándola en ella a veinte y nuebe de julio de mil setecientos noventa y ocho.

“Año de 1802 El Ayuntamiento de la villa de Sariñena dice: Que con motivo de las ferias concedidas a esta billa, concurren a ellas un extraordinario número de caballerías de todos los reinos de España, concurriendo también de los de Francia, que por ello acuden muchos Albeitares de varios pueblos al reconocimiento de las caballerías en el acto de su venta y … Declara se siguen muchos perjuicios a los compradores y vendedores, pues cada uno declara dintistamente y nunca o muy pocas veces, se conservan las relaciones de uno con otro. Por ello…

El Alcalde de la villa de Sariñena providencie que los Maestros Alveytares que acudan a las ferias de dicha villa y quieran exercer su Arte, le presenten el Titulo o Cartilla de la ley y siendo suficientes les permita el exercicio de su Profesion.” (ES/AHPZ – J/001315/0015 El Ayuntamiento de la villa de Sariñena, sobre que todos los maestros albeitares que quieran ejercer su oficio en las ferias de dicha villa, a las que concurre gran número de caballerías de todos los reinos de España, presenten su título o cartilla que les acredite como tales al Alcalde de la misma).

Diario de Zaragoza 17 febrero de 1815.

La primera feria de la villa de Sariñena, se celebrará en los tres días de Carnestolendas, en el año próximo y sucesivos, y la segunda como siempre en la semana de Pasión. Diario de Zaragoza, 11 de diciembre de 1817.

Con el paso de los años, las ferias continúan gozando de gran popularidad, viéndose igualmente reflejada en distintas obras, como es el caso del Diccionario Geográfico Estadístico de Sebastián de Miñano de 1827 en su entrada sobre Sariñena: “Tiene 3 ferias, en las que consiste el principal comercio en ganado mular, caballar, cabrío y lanar, como también de ropas y comestibles”.

En el paso de Urries hay una galera que saldrá el martes para la Feria de Sariñena, con asientos almohadillados; admite pasageros y arrobas. Diario de Zaragoza, 5 de abril de 1832.

Destacado también por José Torner en 1833 “Es celebre esta villa por las dos ferias que se tienen en ella a principios y fin de Cuaresma para la venta en particular de ganado mular, las cuales felizmente para la nación no son sombra de lo que fueron, porque como ya en el país se dedican a la cría de mulas, no es necesario introducir tantas del extranjero” (Torner, José (1833), Diccionario geográfico universal, t. 8, Barcelona, Imp. José Torner). Y en 1844 por Fermín Caballero y Morgáez “Pueblos y días en que hay ferias: Sariñena la primera y penúltima semana de cuaresma. Y entre los ganados que crían (en la provincia de Huesca) son estimadas sus mulas, que de provincias lejanas vienen a buscar en las ferias de Sariñena y Benabarre” (Manual geográfico-administrativo de la Monarquía española: obra útil para empleados, hombres de negocios, viajeros y curiosos, con 1750 artículos en orden alfabético [CU-1089] 1844. Caballero y Morgáez, Fermín).

ESTADO que demuestra las ferias que se celebran en España con espresion de los articulo» que son objeto de las compras, ventas y permutas y designación del día o días en que se verifican. Maderas, útiles para labranza, ganado de toda especie, cordellates, cáñamo, cereales, cueros al pelo y curtidos, alpargatas, sombreros, cera, quincalla y vatios objetos del país El Corresponsal (Madrid). 22 de septiembre de 1839.  

Relación ferias de la provincia de Huesca. El Corresponsal (Madrid), 22 de septiembre de 1839.

HUESCA 21 de marzo. Parece que con motivo de la escandalosa conducta, que han observado en la feria de Sariñena, ciertos individuos del Resguardo de H. P. y otros empleados en las aduanas de la frontera, el honradísimo comandante de carabineros de la provincia D. Antonio del Riego, ha dirigido una fuerte y enérgica comunicación al Sr. intendente de rentas, a fin de que la ponga en noticia del gobierno, donde después de hablar con la claridad y valentía propias de su carácter y de probar con hechos incontestables ciertos amaños, pide la suspensión de sus destinos para muchos de sus mencionados y mas principalmente para un capitán del instituto muy conocido en todo el alto Aragón por su vasta y sutil inteligencia en el manejo del ramo.— Lo cierto de ello es, que habiendo concurrido á la indicada feria sobre seis mil mulas de casta francesa, solo han adeudado en las aduanas, poco mas de trescientas. Parece imposible que haya ciertos hombres, que este y todos los gobiernos los sostengan en unos destinos donde se exige tanta delicadeza y moralidad, por mas que todos los días se eleven las quejas mas amargas contra ellos: y no dudamos, que á fuerza de dádivas y regalitos de amistad deberán, estar sostenidos por los altos funcionarios de 1ª corte.

Sentimos infinito manifestar al señor comandante Riego que no conseguirá nada por mas que se afane por corregir abusos; y sino que se atenga a las resoluciones tomadas por el Sr. Intendente a quien dirigió su justa reclamación.

Aun hay algo mas que denunciar al público: mientras se efectuaba la referida feria y se verificaba el relevo del batallón provincial de Guadalajara, á cuyo efecto hubieron de retirarse las partidas que recorrían las líneas de Jaca y Canfranc, se deslizaron por aquella vía, la friolera de ochenta cargas de contrabando que han llegado con toda felicidad a su destino, y estaban detenidas en Urdax hacia algún tiempo. Esto no obstante aquel gefe del Resguardo no tuvo noticia sin duda de lo que todos sabíamos, y echaba sus líneas por la parte opuesta. Si esto es gobierno, venga Dios y véalo.

Eco de Aragón 31 de marzo de 1842.

En 1845, Francisco de Paula Mellado en su “España geografica, historica, estadistica y pintoresca: descripcion de los pueblos mas notables del reino é islas adyacentes” hace mención a las ferias más reseñables de España, anotando entre ellas la de Sariñena: “FERIAS: Ademas de los mercados semanales que hay en muchos pueblos, donde con curren los comarcanos á vender y comprar los principales artículos de su consumo, se celebran ferias varias dias del año, en las cuales la concurrencia suele ser mayor y á los comestibles se añaden otras mercancías y señaladamente los ganados de labor y de cerda. El número de estas ferias anuales pasa de 600, pero la mayor parte ó son in significantes ó de poquísima importancia. Las mas concurridas y de nombradla por el valor de los cambios y ventas que en ellas se hacen son las de Andújar, Mairena y Écija, en Andalucía: las de San Marcos. Medellín y Trujillo, en Estremadura; la de Sariñena en Aragón; y las de Pamplona, León, Zamora Turégano, Tendilla, Torija, Ocaña, Albacete &c”.

Volviendo a los archivos, de 1846 se conserva una «Razón del valor que se ha de cobrar en la 1ª y 2ª feria de Sariñena de 1846», un documento producido por casa Agustina de Benasque (ES/FHB – PP/CASAAGUSTINA/D/0152). En dichos documentos se detalla personas y “Puevlo” y “Balor”, apareciendo, por ejemplo “Juaquín Ruiz” con su “Balor” correspondiente de “98”. Algunos “Pueblos” citados son Lalueza, Ontiñena, Pomar, Polineno, Ballovar, Belver, Guerríos o Alvalate.

El documento además aporta la “Razon de lo que se covra en la 1ª feria de Sariñena de 1846” se hace constar los siguientes asientos:

“He recibido de Domingo Royo y de mano de Jose Cregenzan la cantidad de 492 vells”.

“He recibido de Pio Billellas la cantidad de 6 Duros Plata”.

Le sigue la “Razón de los Bales que quedan en poder de Manuel Baldovinos para cobrar oy dia 6 de avril de 1846”. Y, al final del documento, aparece al margen la siguiente nota: “Llevo para Sariñena para la 2ª feria de 1846”.

La feria continuó con esplendor y fue tal la cantidad de género que se compraba y vendía que en el año 1848 el valor calculado de los objetos que se presentaron en sus operaciones de compraventa fue de cuatro millones de reales, cuando el presupuesto de su Ayuntamiento ascendió a 34.000.

El geógrafo Pascual Madoz en 1849 describe Sariñena destacando, como no, sus ferias: “Se celebran dos ferias anuales, una el 1º de carnaval y otra el Domingo de Ramos: se vende en ellas principalmente toda clase de caballerías mayores y menores…”. Por aquellos años, señala Arturo Morera “Las dos ferias de ganado de Sariñena eran las más importantes de la provincia de Huesca” (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

Dia 17—Sariñena, provincia de Huesca. (Dura ocho dias). La Época, 12 febrero 1850.  

«Reunidos con motivo de las ferias de Sariñena los principales labradores de la comarca, han celebrado una reunión en la que acordaron elevar al ministro de Hacienda una exposición solicitando la reposición del Arancel para cereales, pues de otra manera, por la depreciación de los trigos que resulta, la comarca se encontrará pronto en una situación aflictiva».

(El Español, Madrid, 30 de marzo de 1899.

En la revista mensual de agricultura 1850, se habla de “De las produciones e industrias agrícolas de la provincia de Zaragoza” haciendo mención a la mular y destacando la feria de Sariñena entre otras de la provincia de Huesca: “Mular. La mayor parte de las yeguas se echan al contrario, pero no son bastantes las mulas ó machos que nacen en la provincia para satisfacer las necesidades del consumo, y hay que abastecerse de ganado francés y de la provincia de Huesca en las ferias de Sariñena, Ayerbe, Barbastro y Huesca, donde traen bastantes lechales franceses de diez y ocho á treinta meses que se recrían en sotos ó en haciendas particulares”.

Feria. La de Sariñena (Huesca) ha estado concurrida de compradores y escasa de ganado. Los precios subidos.

 El Estado (Madrid. 1856), 7 de abril de 1857.

Robo en despoblado Escriben de. Huesca que el día 11 por la tarde fueron libados en las inmediaciones de Albero Alto el Sr. Ballabriga de Naval y tres ó cuatro franceses que venían en su compañía de la feria de Sariñena, por cinco o seis ladrones que contra la costumbre del país se les presentaron montados. Después de limpiarles á nuestros viajeros los bolsillos, los dejaron atados, habiéndose llevado también el mulo en que montaba el Sr. Ballabriga. Tanto por el Sr. Gobernador como por el Juzgado de primera instancia, se han dictado las mas activas y enérgicas disposiciones para descubrir á los autores de este robó y no será estraño que pronto podamos decir que cayeron en el garlito. El Saldubense, 16 de febrero de 1858.
No las gasto. Dicen de Sariñena que son ya muchas las manadas de mulas que van llegando á aquella villa con destino á la feria de Ramos. La animación promete ser grande y de seguro no fallarán compradores. El Saldubense, 23 de marzo de 1858. No Iré. Dicen de Sariñena con fecha o que ya principiaba á conocerse la feria que prometía ser concurrida, según las grandes manadas de mulas que iban llegando de excelente calidad. Añaden que el país está muy animado con la lisongera esperanza que promete la cosecha de este año y que esta sola circunstancia es bastante para que los vendedores no queden defraudados en sus esperanzas. El Saldubense, 9 de febrero de 1858. Necesito algunas.  Ayer debieron llegar á esta capital cien mulas compradas en la feria de Sariñena para el regimiento de artillería que guarnece este distrito, debiéndose a esta circunstancia el que la mencionada feria estuviese muy animada y aprecios altos el ganado. El Saldubense, 1 de abril de 1860.

El 1 de junio de 1863 se produce el pagaré de siete onzas de oro y catorce duros de plata que Joaquín Ribera, vecino de Bisaúrri, en nombre de Marín Ribas, de Mostachon (Francia), por sus gastos en la feria de Sariñena  “Vale que con el presente pagare, yo el abajo firmado Joaquín Ribera, propietario y vecino de Visaurri a la horden y boluntad de Martín Ribal de Mostachón, Francia, la cantidad de siete onzas de uno con catorce duros plata, probenientes de cuentas arregladas y de un macho que he comprado a mi satisfacción, y pagadora dicha cantidad para el regreso de la primera feria de Sariñena prosima benidera bajo la obligacion de todos mis vienes sin la menor reserba y al pago de todas costas y para que conste firmo el presente en este de Vidaller en presenciade los testigos Francisco Amos de las … y Hilario Vallarin Castanesa, Vilaller a 1 de junio de 1883.” (ES/FHB – PP/CASAMARCIALET/D/0082).

—El Ayuntamiento de Sariñena, de acuerdo con la superioridad, ha decidido establecer dos nuevas férias, una en mayo y en octubre la otra.

La Constitución (Madrid. 1871). 6 de mayo de 1871.

En la segunda mitad del siglo XIX, el bandolerismo en la comarca de Los Monegros alcanza una gran actividad, principalmente de la mano de Mariano Gavín Suñen, el bandido Cucaracha y su extensa banda. Las ferias de Sariñena no son ajenas al bandolerismo y así aparece recogida en los medios de la época: “En el propio colegio encontramos esta noticia: Por gestiones practicadas por algunas personas cerca del digno Gobernador militar de esta provincia, á petición de este, el Capitan general del distrito ha ordenado que treinta guardias civiles al mando de un capitán, se sitúen en la villa de Sariñena, desde cuyo punto podrán atender y perseguir al bandolerismo de aquella parle de la provincia. Oportuna es la medida y altamente tranquilizadora para los pueblos de la inmediata comarca, que ven continuamente amenazadas sus vidas y haciendas, por una cuadrilla de bandidos. También la próxima feria de Sarinena exigía esta medida para garantía de sus concurrentes” (El Diario de Zaragoza, 26 de marzo de 1873).

Sariñena 2 de Abril. Desanimada y poco concurrida en extremo ha estado la feria de ganado de esta localidad, tanto por parte de compradores como vendedores; debido esto, sin duda, a la triste perspectiva que para el año venidero presenta este país, en el cual puede darse por completamente perdida la cosecha de cereales. Contribuye también a dar poca animación a la feria su larga prolongación, pues sucede, como Y. bien comprende, que cuando unos llegan otros se han ido, y esto, que es un grande inconveniente para compradores y vendedores, la hace languidecer. Bueno sería que se señalaran días determinados, tanto para esta feria como para la anterior, y así sabría cada uno a qué atenerse. Los mulos de carga han sido abundantes, pues llegó una gran colección de los que prestaban sus servicios en las brigadas del Norte. Los gitanos, que por circunstancias especiales de localidad no concurrían desde hace dos años, han hecho en esta feria su presentación, amenizando las noches con sus acostumbrados bailes y celebradas fiestas.

Del cariz que presente la feria de quincalla, que principará a mediados de esta semana, dará a V. noticia su afectísimo amigo.

El Corresponsal. Diario de Huesca, 4 de abril de 1876.

Sariñena 11 de abril. Todo tiene fin en el mundo. Después de tres semanas de feria, en que el ir y venir, el bullicio, los contratos los trajes, nos tienen me dio mareados llega el domingo de Ramos y la gente de los pueblos circunvecinos afluye a esta villa, la invade y la llena por completo. Pero este año se diferencia de otros en que si ha habido mucha concurrencia ha escaseado el dinero, y el zapatero como el alpargatero, el cerrajero como el calderero, el «comerciante de telas como el de quincalla, todos se quejan de que la venta ha sido escasa y que la feria de Ramos muestra claramente el estado del país y la triste perspectiva qué presenta la cosecha de cereales, principal y casi única riqueza de esté contorno.

Esta feria, Sr. Director, que tan despacio viene, que tiene tan larga duración, se concluye en un momento. Nadie que de antemano lo ignore creerá a las dos de la tarde de este día que a las cuatro del mismo ha desaparecido todo de la plaza pública, quedando apenas señales de las numerosas mesas que por todos lados se presentan. La campana del templo, llama a los fieles al vía crucis que hoy se celebra con toda solemnidad, y esta es la señal de arrebato para levantar de la plaza los puestos de venta. Todo es confusión. Aquí recogen, allá empaquetan, acullá enfardan, y por todas partes el ruido, el martilleo, las voces, el movimiento hace cambiar en un instante el aspecto de la plaza y sus avenidas. A los vendedores sustituyen los cofrades de la Sangre de Cristo, a los mercaderes los devotos, al contrato la oración, al bullicio el recogimiento, a la especulación y cuidado de las cosas terrestres, la especulación y el cuidado del importantísimo negocio de la vida eterna. Así es la vida… Pero la hora de marchar el correo se acerca y la campana me llama a cumplir mis deberes de cristiano.—

El Corresponsal. Diario de Huesca 12 de abril de 1876.

Según nuestras noticias comienza a notarse alguna animación en la feria de Sariñena. Es de esperar que será más concurrida que la anterior, aunque nada favorece a los campos la actual temperatura, que muy justamente tiene alarmados a los afligidos labradores de aquella comarca. 

Diario de Huesca – 11 de marzo de 1877.

Sariñena 29 de marzo. En la feria que acaba de celebrarse en esta villa se ha hecho patente la gran miseria que aflige a este país. Los labradores del con torno que en la feria pasada no se proveyeron de animales de la labor, esperando que en esta segunda feria les sería más fácil adquirir los con la perspectiva de una abundante cosecha, han visto frustradas sus esperanzas. El mal temporal pasado, las escasísimas lluvias con que el cielo nos ha favorecido, la persistente sequía, a pesar de las gran des señales de lluvia que aparecen en la atmósfera, todo contribuye a hacer aumentar el temor de perder la cosecha de cereales, con cuya desgracia seria completa la ruina del país Esto ha sido causa de que la feria de caballerías haya aparecido floja y poco concurrida, y aún de que las pocas transacciones llevadas a cabo se hayan hecho por gen tes de otras comarcas. Dé la feria de quincalla, ferretería cristales, dulces, etc, he decir á V. que ha habido dueños de puestos cuya venta no ha sido suficiente para satisfacer el impuesto que se recauda en esta villa y los gastos de viaje y posada.—

Él Corresponsal. Diario de Huesca 31 de marzo de 1877

También la misma Corporación, ha informado que procede la aprobación de la tarifa de arbitrios sobre los puestos do feria en Sariñena, formada por el Ayuntamiento de dicha villa.

Diario de Huesca – 16 de septiembre de 1877.

Parece que la segunda feria que anualmente se celebra en la importante villa de Sariñena, si bien concurrida como lo son las de aquella localidad, no lo ha sido tanto como la primera que tuvo lugar en los días de Nuestra Señora de la Candelaria. Ni el ganado puesto á la venta ha sido con mucho en tan gran número como en aquella, ni las transacciones tan importantes, debido entre otras causas, á la falta de concurso de los que en el país llaman Maranchoneros, que por regla general son los que suelen influir en los precios del ganado, por la importancia de las compras que efectúan.

El faro católico aragonés, 17 de marzo de 1880.

La Alcaldía de Sariñena anuncia, por medio de carteles, las ferias que tendrán lugar en dicha villa los dias 2, 3, 4 y 5 de febrero próximo, y el viernes y sábado anteriores al domingo de Pasión, este y el lunes siguiente, avisando que, con el fin de no tolerar abusos, no se permitirá hacer transacciones, bajo la responsabilidad de los dueños de los locales y vendedores, si no es en los días señalados, á cuyo efecto tampoco se expedirán guías hasta el tiempo preciso indicado anteriormente.

El Movimiento (Huesca). 6 de enero de 1881.

La feria de Sariñena

Ha terminado la tan celebrada féria de la Candelaria que anualmente se celebra en la villa de Sariñena, sin que haya habido que lamentar ninguna desgracia personal; pues como nuestros lectores no ignoran, acostumbra á ser muy concurrida de gitanos.

A medida que van regresando los tratantes de la montaña y de las comarcas de Huesca y Jaca se van conociendo mucho mejor los resultados de la féria. Esta y la de San Andrés de Huesca son de los mercados más importantes de Aragon; en ganado mular; y casi podemos asegurar que en ninguna féria de Castilla y Andalucia se reune de vez tanto ganado de esta clase.

Como recordarán nuestros lectores el alcalde de Sariñena dispuso que la féria se llevase á cabo bajo las reglas y condiciones que fijó en un bando; medida es esta que aplaudimos por considerarla muy justa y equitativa, pues haciendo interminables las férias, se perjudican muchos intereses. En Francia, que son mucho mayores que en España, estos mercados, duran, á veces, muy pocas horas, y en muy corto espacio de tiempo tienen necesidad, compradores y vendedores, de terminar sus tratos, pues de lo contrario la autoridad municipal se encarga de poner el correspondiente correctivo, mandando retirar el ganado de la vía pública, ó del ferial.

Algunas veces hemos tenido ocasión de obserbar esto mismo en Pau; Olon y Tarbes.

Esta importantísima medida la veríamos con sumo gusto establecida para la próxima féria de San Andrés, pero no tenemos mucha confianza en que nuestra corporación municipal dedique parte de su actividad al estudio de tan interesante asunto; y por consiguiente preparémonos á ver otra vez la interminable féria, en las mismas condiciones.

Dicho lo que antecede, debemos de manifestar que el ganado quinceno y lechal ha sufrido una gran baja en los precios, y aun así no ha podido venderse todo, sino que han quedado bastantes cientos de mulas para la próxima féria llamada de Ramos, por celebrarse el domingo anterior á la semana santa.

Era de presumir que esta clase de ganado sufriera una baja notable en precios, pues si recordamos los fabulosos de la féria de San Andrés, no podremos menos de encontrar muy lógico lo sucedido. Dice el adagio que de caro en adelante, dejarlo. Esto es lo que han hecho los morellanos y ribereños del Ebro, que son los tratantes que acostumbran cargar en grandes manadas del ganado quinceno y lechal. Además; ha sido tan sumamente grande el exceso de este ganado que ha concurrido á Sariñena, que era materialmente imposible su despacho, como en la feria de San Andrés lo vendieron todo y á precios muy elevados, han supuesto que en Sariñena iba á suceder lo mismo, sin comprender que al labrador le cuesta mucho trabajo y grandes penalidades poder recoger una cantidad tan grande como la que se necesita para comprar hoy una mula.

El ganado trienteno, como siempre, ha tenido buen despacho, aun cuando nunca tanto como en Huesca ni á precios tan elevados.

El ganado de trabajo también ha sufrido mucha rebaja en los precios, y no ha sido muy buscado, por cuya circunstancia lo han retirado sus dueños hasta mejor ocasión.

De todo lo expuesto podemos deducir que la féria de Sariñena ha sido una dura lección para los tratantes en general, quiénes, en vista de lo sucedido, creemos que procurarán atemperar los precios del ganado á las necesidades de la clase agrícola, necesidades de suyo muy apremiantes en vista de que el fisco consume ya en contribuciones casi la mitad de la producción.

Terminamos este conato de revista diciendo que el vecindario de Sariñena ha procurado hacer de su parte todo cuanto era posible para que la féria tuviese toda la lucidez e importancia que de muy antiguo la han acreditado.

El Movimiento (Huesca), 8 de febrero de 1881.

Celosos defensores de los intereses del Alto-Aragon, sin distinción de localidades, clases y personas, hemos de llamar la atención del Ayuntamiento de Sariñena para dirigirle una súplica cariñosa.

Muchos de los tratantes que, durante esta última féria, han estado en esa población nos han hecho presente la conveniencia de llamar la atención del citado Ayuntamiento, para hacerle ver la necesidad de que se atienda pronto á la recomposición del camino que pone en comunicación la estación del ferro-carril con dicha villa.

Al trasladar esta súplica á las columnas de nuestro periódico, lo hacemos guiados del mejor interés pues opinamos que las comunicaciones dicen mucho del adelanto de un pueblo, tanto en el órden moral como en el material; y creemos que la villa de Sariñena, dada la importancia que revisten sus férias debe de hacer algo por facilitar las comunicaciones, tanto, cuanto se lo permitan sus fuerzas.

Decimos todo esto porque durante la última féria ha estado casi intransitable dicho camino. Nosotros proponemos nada mas; y el Ayuntamiento, mejor conocedor de sus cosas, dispondrá á su antojo.

El Movimiento (Huesca), 8 de febrero de 1881.

Y á propósito de férias. A juzgar por las manadas de mulas que estos dias pasan por esta capital con dirección a Sariñena, es de creer que la féria que en dicha villa vá á celebrarse, estará muy concurrida, y que los labradores se animarán á comprar, en vista del buen aspecto que presenta la próxima cosecha en toda la provincia

El Movimiento (Huesca), 22 de marzo de 1881.

La feria de Sariñena trascurre con muy poca animación, y débese principalmente á no hallarse bien determinados los días fijos en que la misma ha de celebrarse. Ei ayuntamiento da Sariñena, si quiere conservar la nombra día de dicha festividad mercantil como conviene al fomento y prosperidad de los intereses que representa, veráse obligado para lo sucesivo a adoptar una determinación concreta, no consintiendo las transacciones en la vía pública ni el establecimiento en ella de puestos de venta masque en los días que es time conveniente el prefijar y dando en tiempo oportuno gran publicidad a su acuerdo.

Diario de Huesca, 9 de marzo de 1883.

La feria de Sariñena ha estado bastante desanimada. Las transacciones en el mercado del ganado mular han sido escasas.

Diario de Huesca, 29 de marzo de 1884.

Ha terminado la feria de Sariñena, que ha estado animada, aunque se han hecho lentamente las operaciones de compra y venta sobre gana do de labor. El mular ha encontrado salida y a buenos precios; aunque se ha vendido por lo general para el país a plazos, pues las comarcas cultivadoras de cereales, aunque satisfechas con el buen aspecto que presentan los sembrados, carecen de numerario por no haber podido dar salida a las existencias de trigo de la anterior cosecha.

Diario de Huesca, 23 de marzo de 1885.

La feria de Sariñena promete este año estar muy concurrida, pues han llegado ya á dicha villa muchos paquetes de mulas y compradores de Castilla, dispuestos á realizar grandes compras sino se fijan en el mercado exagerados precios.

Dentro de un par de días la feria de dicha villa estará en toda su pujanza.

Diario de Huesca, 25 de enero de 1886.

Volviendo a los diversos documentos, relacionados con las ferias de Sariñena, se encuentra un certificado del 13 de enero de 1891, por el cual el ganado que Antonio Mora y Guaus quiere llevar a la feria de Sariñena está registrado y al corriente del pago de impuestos, expedido por el alcalde de Benasque José María Albar: “Don José María Albar, Alcalde ejerciente de Benasque Certifico: Que Don Francisco Moras Río de esta vecindad, conduce a la feria de Sariñena con el objeto de ejecutar su venta, tras/trece cabezas de ganado mular, de dos a tres años de edad cada una y de diferentes pelos y alzadas, de la pertenencia de su padre y su vecino D. Francisco Mora Orlac, según manifestación del mismo, resultando del aprendiz al anillamiento aprobado para el corriente año económico que el referido ganado se halla amillarado en unión de otra riqueza a nombre del expresado dueño pagando en consecuencia la correspondiente cuota de contribución en este Distrito. Y para que conste, expido el presente en esta clase de papel y en calidad de reintegro por haberlo del timbrado correspondiente en la expendeduría de esta villa y lo firmo y sello en Benasque a trece de enero del mil ochocientos noventa y uno” (Documentos patrimoniales ES/FHB – PP/CASAMARCIALET/D/0068 – 1891)

Dice El Diario de Huesca: «Hace algunos días que vemos atravesar por las calles de esta ciudad paquetes de hermosas mulas trentenas, procedentes, en su gran mayoría, de la nación francesa, que son conducidas á la villa de Sariñena con objeto de exponerlas á la venta en la próxima renombrada feria de Ramos, que de tiempo inmemorial viene celebrándose en dicha población.» —Nos dicen de La Puebla de Alfindén que la festividad que en dicho pueblo se celebra todos los años el día 25 del actual, revestirá éste más solemnidad si cabe que en anteriores, pues la misá la cantarán en la ermita los Padres Paules de Alfranca y además habrá grandes bailes de tarde y noche á cargo de la celebrada banda de música de Villanueva de Gállego.

 La derecha, diario democrático, 24 marzo 1892.

Reunidos con motivo de las ferias de Sariñena los principales labradores de la comarca, han celebrado una reunión en la que acordaron elevar al ministro de Hacienda una exposición solicitando la reposición del Arancel para cereales, pues de otra manera, por la depreciación de los trigos que resulta, la comarca se encontrará pronto en una situación aflictiva.

El Español (Madrid. 1898), 30 de marzo de 1899.

Igualmente aparecer un certificado del alcalde de Benasque de que las tres mulas que Francisco Mora Orlac baja a la feria de Sariñena están inscritas en el ayuntamiento, fechado el 22 de diciembre de 1903: “Ha comparecido en esta Alcaldia, Don Antonio Mora Río, vecino de esta villa manifestando que un representante de su padre Don Francisco Mora Orlac conducía a la feria de Sariñena tres mulas de trenta meses de edad y diferentes pelos y alzadas. Las referidas cabezas de ganado mular se hallan inscritas a nombre del expresado Don Francisco Mora Orlac al folio 52 del registro especial que lleva esta Alcaldía, en donde se anota la… que baja. Y para que conste a petición del interesado, expedimos la presente en Benasque a 22 de diciembre de 1903” (ES/FHB – PP/CASAMARCIALET/D/0120).

Entrando al siglo XX, A Rafael en su obra «Zootecnia general y especial», señala: “Los recriadores españoles suelen concurrir en gran número a las ferias de Huesca, Sariñena, Barbastro, Almudevar, Benasque, La Mancha, Torregrosa, Valencia, etc, etc.” (Zootecnia general y especial Berbiela, A. Rafael Zaragoza: [s.n.], 1907 (Imprenta y fotograbado de abadía y Capapé)).

Perdidas las ferias a principio del siglo XIX, es en 1987 cuando se funda en Sariñena la Feria Industrial, Agrícola y Ganadera de Los Monegros “FEMOGA”, feria que se ha ido consolidando a lo largo de los años como una de las principales ferias en su sector primario, agrícola y ganadero. Suele celebrarse el último fin de semana de septiembre contando con un amplio recinto ferial en las instalaciones de la antigua conservera de Sariñena.

Un legado de las históricas ferias de Sariñena y sus mercados, de su historia e idiosincrasia, que han ido configurando el carácter de una villa profunda en sus raíces, ferias y mercados.

María Villacampa Buisán


Capdesaso ha visto pasar los años a través de los ojos de María, una mujer que nació, creció y formó su hogar en este mismo rincón de Los Monegros. María, conocida como Marieta, refleja toda una generación de mujeres rurales que han tejido la historia invisible de los pueblos, con esfuerzo y arraigo, pero también con humildad y dignidad.

María Villacampa Buisán nació en Capdesaso el 29 de mayo de 1931. Su madre, María Buisán era de Peralta de Alcofea, estaba viuda con un hijo, Placido, cuando se casó con su padre Mariano Villacampa, que también se había quedado viudo y con dos hijos Monserrat y Antonier. Fruto de aquel nuevo matrimonio nace María e Inocencio.

Mariano, su padre, era de Capdesaso, de casa Roque, debido al nombre de su abuelo. Casa humilde que tenía algo de tierras, no muchas, en la huerta vieja que tanto dio a Capdesaso –gracias a la huerta y a los corrales se sobrevivió bien, pues como bien dice el refrán: “El primer plato en la huerta y el segundo en el corral”-. Tiempos duros, recuerda María, pero que con el trabajo nunca faltó de comer – en invierno se hacía un gran caldero de col y se cenaba col todas las noches-.

El trabajo era duro y constante, María no olvida a su padre Mariano salir pronto y regresar tarde. A pesar de todo, cada noche, a modo de oración, cuando llegaba y les pillaba en la cama, nunca se olvidó de recitarles entrañables y cariñosos versos:

“Gracias a dios que he llegado
Pensé que no llegaría
A darle las buenas noches
A Montserrat y Marieta”.

La guerra a Marieta le pilló muy de pequeña, escuchaban que se acercaba la aviación y corrían rápidamente a esconderse a las cuevas bajo la era de Constantino, que eran bodegas antiguas donde guardaban el vino -una más grande y otra pequeña-. La familia de Marieta cogió miedo, debido al peligro que sentían, y decidieron huir con los carros y las mulas, dejando la casa y marchando a zona más segura.

Su hermano Inocencio, que era muy pequeño se quedaba dormido en el carro y cuando pasaba la aviación su madre decía – ¡Ay ese hijo! ¡Ay ese hijo! –, por el miedo que tenía a que le sucediese algo, por no despertarlo mientras ellos se resguardaban del paso de los aviones bajo el carro.

Llegaron a Binéfar donde encontraron una casa abandonada en la que se alojaron hasta que vieron seguro regresar. A su vuelta a Capdesaso la casa había sido ocupada, faltaban pertenencias y el pequeño ganado que tenían no estaba. Se lo habían llevado a un corral y no les dejaron ni ordeñarlo para tener un poco de leche. Algunos vecinos del pueblo les iban a cantar por considerarlos rojos, fueron años muy difíciles.

A la escuela fue poco. Tuvieron que sacar pronto a Marieta, incluso la maestra fue a hablar con su madre para que no la sacaran, pero Marieta tenía que ayudar en casa, trabajar con las tareas propias de la casa y criar animales en el corral, sin dejar de ir a ayudar a su padre en el campo: a segar, a dar gabilla, a trillar… con la gabilladora y atar la gabilla en fajetes.

No paraban de trabajar, en invierno, como muchas mujeres, iba a recoger remolacha, para una casa grande del pueblo. La arrancaban, limpiaban y amontonaban, luego la recogían y la llevaban a la estación y de allí a Monzón a la azucarera. También iban a recoger almendras y olivas con los mandiles, y respigaban todo lo que podían. Los higos los ponían a secar en cañizos, pasados por harina, y los consumían a lo largo de todo el invierno. 

Arrancaban esparto, lo mallaban con un mallo grande para que estuviese suave y hacían sogueta, fencejos. La hacían en el Soltador, en la plaza de la Iglesia. Se llama el Soltador ya que era el lugar donde reunían las mulas y otras caballerías para que un pastor común las llevase a apacentar por algún campo, la dula o bizera. También lo hacían con las ovejas y cabras, en casa tenían unas 8 o 10 ovejas y un par de cabras que ordeñaban todos los días para tener leche fresca. Las llevaban a un corral y allí se juntaban de unas cuantas casas y un pastor común se encargaba de ellas. Después, ellas mismas sabían volver solas a casa. Sin duda, apunta María, la leche de cabra fue esencial en esta zona, aunque no fue la única -Un familiar de Peralta de Alcofea se puso malo y le recomendaron leche de burra-. Se ve que tenía muy buenas propiedades.

Hambre no han pasado. Antes de ir al monte a trabajar se almorzaba judías blancas. Cuando paría alguna cerda, María salía al corral por la noche para que la cerda no chafara los lechones. En casa tenían unas ocho cerdas para criar lechones que vendían al tocinero de Alberuela, de Alberuela de Tubo.

Criaban 2 o 3 tozinos cada año con los que hacían conserva para todo el invierno y corderos que mataban especialmente para las fiestas. Para la matacía del cerdo se juntaban 3 casas, con cinco hijos cada una, mataban el tocino y al mondongo, después las mujeres preparaban un chocolate cocido. Hacían longanizas, chorizos, tortetas, que son las típicas bolas dulces de sangre. Las tortetas se regalaban calientes a los vecinos, recién sacadas, y a la familia se le regalaba el presente, que era darles un trozo de lomo.

María muy de joven comenzó a trabajar sirviendo en casa de Antonio Monaj, el panadero, donde hacía de todo: cuidar los críos, limpiar, fregar, ir a lavar a la balsa… Cogía el agua con unos pozales y en las pilas se afanaba a estregar y aclarar la ropa. En casa Monaj poco a poco fue trabajando en el horno de pan, también haciendo de todo -Antes se amasaba en casa y se iba a cocer el pan al horno de Montori-.

Luego marchó a trabajar a la fábrica de gaseosas Porta en el barrio de la Estación de Sariñena, a “escoscar almendras”, les pagaban según el montón de cascos. A la Estación de Sariñena igual bajaban a trabajar unas cinco mujeres andando -con un frio tremendo-, algunas a limpiar botellas.

En Capdesaso se hacía cine y teatro, venían con un remolque que ponían en la plaza y con el cura don Benito hacían teatro. Don Benito se quedaba alojado en casa de María, donde estuvo hospedado durante muchos años. Era de Castejón de Monegros y al final era como de la familia, apunta María. Sobre todo, en fiestas, venían de invitados los curas de la redolada y comían en casa de María. La abuela les guisaba conejo “¡Qué bueno que está señora María!”, decían los curas.

Los domingos iban al baile a casa Marina. En la calle baja estaba el otro bar, el de José Paul. Para santa Agueda iban a voltear las campanas, iban a esperar a los músicos e iban al baile. En las fiestas a los músicos de las orquestas se les alojaba por las casas y se les daba de comer. Antes de las fiestas, recuerda María, venían los blanqueadores, los Pierretes de Sariñena, que blanqueaban casas para las fiestas, se quedaban alojados en casa de María y a cambio cada año les pintaban un par de habitaciones. También se quedó el encargado de la construcción del pueblo de colonización de San Lorenzo del Flumen, el señor García y el señor Roca, ferroviario de Lérida, a quien le hacían mucho café de puchero.

Para san Marcos, el 25 de abril se iba a la ermita a invitar a la virgen, a santa Elena a la fiesta. Y el 3 de mayo celebraban santa Elena, iban andando a la ermita y realizaban varias estaciones. Un día al año iban a cantar a las cruces, María se acuerda del campanillero y de Joaquín de Paul cuando iban a cantar a las crucetas, esto fue antes de la guerra.

María se casó con Elías Paul, empezaron muy jóvenes a festejar y en la mili le escribía cartas, era de mejor casa. Elías ha sido agricultor, de esta tierra dura pero que salvó la huerta. Juntos han formado una gran familia y María nos acoge con cariño, recordando todas estas historias de su querido Capdesaso. Siempre ha sido una casa abierta que acogía y acoge a todo el pueblo.

“Capdesaso está en un saso
Y Sariñena en un rincón
No te quejes vida mía
Que te doy mi corazón”.

Gracias a Sara y Carlos.

Un lugar llamado Huerto


Huerto, lugar monegrino que se encuentra en plena llanura en el valle del Guatizalema. Concretamente en la parte norte de la comarca aragonesa de Los Monegros, a 32 kilómetros de Huesca y 16 de Sariñena a través de la carretera A-131. Destaca sobre un cerro de roca de arenisca los restos del que un día fue el castillo de Huerto, a partir del cual se distribuye el pueblo. En el mismo castillo existió un asentamiento islámico, igualmente, no muy lejos se encontraba el asentamiento de la actual ermita de santo Domingo o los lugares de Usón (La Iglesieta), Marcén (Las Cías), o Alberuela de Tubo, pues el termino incluye los núcleos de Usón y la Venta de Ballerías.

“Confina: al norte, con territorio de Salillas; al mediodía, con el de Ballarías; al levante, con el de Peralta de Alcofea, partido de Barbastro, y al poniente, con el de Ussón.”

Pedro Blecua y Paul.
 Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido de 1792

De acuerdo con la descripción de Pedro Blecua y Paul de 1792:  “Este lugar, que sigue a la banda misma y dista de Huesca poco más de cinco leguas y doce de Zaragoza, tiene su situación llana sobre una colina suave a la derecha y orillas del río Alcanadre, que da riego a una buena porción de su terreno, en el que se hallan dos puentes famosos llamados del Rey, obra muy sólida y firme de piedra cantería, sobre cimientos de peña, los que dan paso a los ríos Alcanadre y Guatizalema, por la carretera de Barbastro, Monzón y Huesca.”

Pedro Blecua y Paul matiza en su descripción: “Su vecindario asciende a 86 familias, que la mayor parte subsisten de la agricultura, con algunos oficiales, artesanos y jornaleros. Estuvo antiguamente dividido en dos barrios: uno del señor conde de Fuentes y el otro del comendador de San Juan, de Zaragoza, con cuyo motivo se eludían las jurisdicciones distintas, y eran continuas las discordias; y para evitar estos inconvenientes, hicieron canjes y permuta, y reservándose el comendador sólo el nombramiento de prior cura, cedió todos sus derechos al expresado conde, con cargo de pagar la congrua de dicho prior, 10 libras jaquesas, 7 nietros vino y 9 cahíces trigo, y 25 libras jaquesas de feudo perpetuo a la encomienda.”

Además, en su término, el río Guatizalema se une al Alcanadre en las inmediaciones de los puentes del Rey. La acequia de Huerto riega sus huertos y campos: “Su territorio es medianamente extenso, buena porción plantado de viñas, olivos y morales, todo llano, con algunas colinas suaves, y la mayor parte tierra fuerte, con algo de arcillosa y gredosa, más connatural para granos y vino, de que más abunda, siendo sus cosechas: trigo, 1400 cahíces; cebada, 400 cahíces; avena, 600 cahíces; vino, 1000 nietros; aceite, 300 arrobas; lana, 200 arrobas, y seda, 300 libras, con algo de cera y miel, que podría ser más si hubiera más aplicación; con aumentos en dichas cosechas, cuyo sobrante de granos va regularmente a Barbastro y a Cataluña el de vino, y aceite, a Monegros, y en la villa de Sariñena se surten de lo necesario. Los pastos son medianamente abundantes, como para 2000 cabezas de ganado lanar, que criarán mil corderos; el regadío será de 200 cahizadas, y las aguas sobrantes las aprovecha la Venta de Bailarías para 160 cahizadas. La caza, como en los anteriores. Un molino harinero en Alcanadre es proprio de dicho señor.” (Pedro Blecua y Paul en su Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido de 1792).

Igualmente contamos con la detallada descripción del lugar de Huerto de Pascual Madoz, publicada en su diccionario geográfico estadístico histórico de 1845-1850:

“Lugar con ayuntamiento en la provincia y diócesis de Huesca (4I o S–), partido judicial de Sariñena (2), audiencia terr. y ciudad g. de Aragón (Zaragoza 1 2) está SIT en una llanura no lejos del r. Guatizalema, donde la combaten los vientos del N., y disfruta de su CLIMA frio, propenso a tercianas. Se compone de 112 CASAS construidas de tierra con algunas comodidades, las cuales forman 3 calles anchas sin empedrar, y una plaza que sirve para juego de pelota; tiene ayuntamiento con cárcel, una escuela de primeras letras concurrida por 40 niños, y desempeñada por un maestro, dotado con 1,100 rs. anuales, pagados de los fondos municipales; una fuente, cuyas aguas y las del r. Guatizalema, sirven para el consumo del vecindario, e iglesia parr. (Sta. Cruz), servida por un cura párroco. El curato es de primer ascenso y se provee por el conde de Fuentes; contiguo ella existe el cementerio, capaz y ventilado.”

Confina el TÉRM. por el N. con el monte de Sesa y Pardina de Burjama; E. Peralta de Alcofea ; S. la venta de Valleras , y O. Usón y Albaruela ; sobre un pequeño cerro está una ermita dedicada a Sto. Domingo ; pasa por el término el r. Guatizalema, que entrando por el N. lo recorre en dirección al S., proporcionando riego a 1/6 parte de las tierras el TERRENO es monte de buena calidad , que comprende árboles frutales, álamos blancos y negros, y aliagas los CAMINO S dirigen a Huesca, Sariñena, Sesa y otros pueblos limítrofes , todos en mediano estado la CORRESPONDENCIA se recibe de la cap. de la provincia por medio de un balijero los martes y viernes á las 12 de la mañana, PRODUCCIÓN trigo, cebada, vino y poco aceite; cría de ganado lanar; caza de liebres, perdices y conejos, y pesca de barbos y anguilas.

IND. agrícola y un molino harinero propio del marquesado de Coscojuela. COMERCIO 2 tiendas de abacería, POBL. 24 vecinos, 149 almas CONTR. 7,652 reales El PRESUPUESTO MUNICIPAL asciende á 3,000 rs., que se cubren por reparto vecinal.

Mia si he recorrido mundo
que i estau en Tramacé,
en Huerto, Usón y la Venta,
en Alberuela y Marcén.

Jota antigua de Huerto.

Sin embargo, Huerto se remonta a tiempos antiquísimos, de asentamientos islámicos e incluso mucho más anteriores. Antonio Martínez cita que la actual ermita de santo Domingo, partida de la “Volturera”, se asienta sobre un pequeño cerro arenisco que primero fue asentamiento Ibérico (según materiales líticos y cerámicas hallados en los entornos), y posteriormente musulmán, allá por el siglo XII (Martínez, Antonio. Santa Engracia y los pueblos de Huerto, Alberuela de Tubo y Usón. Diario del AltoAragón – 26 de abril del 2009). Santiago Broto Aparicio matiza que los historiadores dicen que esta zona “estuvo ocupada por los ilergetes, y ya en época romana, la mansión que centraba este territorio era Pertusa, por cuyos términos atravesó luego la calzada de Osca a llerda” (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos).

Ermita de santo Domingo.

Tras su época musulmana, Huerto es conquistado en 1097 por el rey Pedro I, librándose una batalla en el lugar donde se erige la actual ermita de santo Domingo. Los vecinos de Huerto acuden con palos y útiles del campo haciéndose con la victoria. Pero, como bien dice Pablo Gracia, el enfrentamiento no debió de ser tal, pues a buen seguro que los antiguos moradores de Huerto convivían en paz y armonía.

Pero en la memoria oral la batalla alcanza niveles épicos y así lo narra Elisa Launa, vecina de Huerto: -Hubo una batalla, los moros arriba en un cerro y los cristianos abajo. Cuentan que el capitán cristiano se encomendó a santo Domingo. Llegaron a Huerto por el Montonera, había mucha maleza, para que no fuesen vistos y al llegar a Huerto, y con ayuda de venidos de Fraga, subieron con palos y horcas al grito “A matar al moro”, ganando la batalla. Por ello hicieron la ermita-.

En conmemoración de aquella batalla entre moros y cristianos, cada 8 de mayo se celebra la romería de los palos a la ermita de santo Domingo: -En la que es costumbre que los hombres acudan a la ermita con palos, en recuerdo del pasado, una tradición del s. XVII-, recoge Pablo Gracia -Por ello a los de Huerto nos llaman “Porros”-.

“Los Porros”
en Huerto,
por los palos que llevaban
en santo Domingo.

No es de extrañar que Santo Domingo de Guzmán sea el patrón de Huerto y en torno a él se celebren las fiestas patronales, conservando la fecha del 4 de agosto a pesar que la iglesia pasa su festividad al 8 de agosto. -Las fiestas patronales son para santo Domingo, para el 4 de agosto-, no obstante Maribel Ferrer, Marimar Alquezar, Conchita Casbas y Tere Zubiri cuentan que el 4 de agosto se hace romería a santo Domingo: –Antes se iba andando, pero ahora todos van en coche, se hace misa y se da agua con anís-.

La primera cita documental de Huerto, según Santiago Aparicio Broto, corresponde a 1104, en “la concordia establecida entre el Obispo de Huesca y el Abad de Montearagón sobre las iglesias pertenecientes a cada uno de ellos” (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).

En este sentido, las primeras referencias documentales escritas del topónimo de son Huerto, Guerto, Orto, Uerto [1276]. Aunque Pascual Miguel Ballestín apunta como fecha documentada de dichos topónimos en 1104 (Miguel Ballestín, Pascual. Toponimia Mayor de Aragón). Etimológicamente, a Huerto se le plantea diferentes orígenes relacionados posiblemente tanto con la ceca ibera de Uartus o lo derivación del latín hortus, principalmente, apunta Miguel Ballestín, ambas por proximidad fonética. Igualmente, a Hortus como antropónimo entendiéndose como “villa de Hortus”.

  • En 1408 el Conde Pedro de Urgel lega a su hijo segundo la Baronía de Entenza a la que pertenecía Huerto. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).
  • El 28 de marzo de 1426. García Pérez Duerto, señor del palacio de Huerto y su mujer Sicilia de Ayerbe, venden a los de Adahuesca un molino y otros bienes. De sus manos pasa el dominio señorial a Pedro de Altarriba, quien en 1472 peleaba contra los Foces, señores de Ballerías, seguramente por cuestiones de límites de sus territorios. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).
  •  En 1465, al establecerse las divisiones territoriales llamadas Sobrecullidas, Ballerías y Huerto quedan integrados en la de Huesca. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).

Iglesia de la santa Cruz.

La iglesia de Huerto es en honor a la santa Cruz, de estilo gótico tardío y según el SIPCA (Sistema de Información del Patrimonio Cultural de Aragón) es construida en torno al año 1500 -Presenta una nave dividida en tres tramos y cabecera poligonal de tres lados. Es de estilo gótico y tiene una capilla añadida que data del S XVIII. En la clave de la bóveda de la cabecera y del primer tramo de la nave aparece escudo de los promotores, la familia Altarriba- . Según el historiador Cristóbal Guitart la iglesia forma parte de un grupo de edificios del entorno de Huesca construidos en el marco del gótico tardío en torno a 1500. Durante la guerra se produce la destrucción, quema o incendio de los altares, santos ornamentos etc. y robo de objetos sagrados (La retaguardia del frente de Los Monegros, Causas generales).

Para Pedro Blecua y Paul “La iglesia parroquial, advocación de la Cruz, es fábrica antigua de cantería, una sola nave, con sus capillas, decentemente surtida y al cuidado de dicho prior, frey de la religión de San Juan, y de dos racioneros, que nombra el expresado conde, y les da por congrua 30 libras jaquesas, casa y habitación, con unas cortas posesiones. Hay escuela de primeras letras a cargo de los vecinos y algo de los Proprios; Montepío, cárcel y Casa de Ayuntamiento, el que se compone de dos alcaldes, que nombra anualmente, sin proposición, dicho señor; dos regidores con proposición; síndico, la Audiencia, y diputado, el pueblo, el que pertenece al expresado conde, señor jurisdiccional y territorial, pagándole décima y primicia de pan, vino y corderos, y por dominicatura, 200 libras anuales de los Proprios, que se reducen a yerbas, panadería yaguas sobrantes, que todo asciende a 300 libras jaquesas, poco más o menos, para pecha y gastos ordinarios, y lo remanente para evicción de censos. Contigua al pueblo, una fuente de tres caños perennes.” (Pedro Blecua y Paul en su Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido de 1792).

  • En 1475, según documento publicado por Manuel Serrano y Sanz- se otorga una capitulación entre Pedro de Altarriba, Señor de Huerto, y el pintor zaragozano Martin de Soria, por la que éste se compromete a construir para la iglesia parroquial, un retablo de 18 palmos de altura y 12 de anchura, de buena fusta, con toda la mazonería dorada, por el precio de ochocientos sueldos -pieza que con todas las del templo fue destruida por las milicias mar quistas en 1936-. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).

Según la tradición en la iglesia se guardan las reliquias de Santa Engracia -porque la tradición dice que un señor de Altarriba las trajo, y las encontró un sacristán por casualidad-. La familia Altarriba responde al apellido de la que fuera familia más poderosa del pueblo desde la Edad Media llegando a ostentar el título de Baronía de Huerto. Hay constancia que residieron en Huerto al menos desde 1472 hasta finales del siglo XVI. El castillo, cuyas características corresponden más a residencia familiar que fortaleza, estuvo vinculado a la familia Altarriba. Además, una de sus viviendas se encuentra en la Avenida Arribas.

Casa de Arribas Salaberri Arquitectura Popular   Es una casa de tres plantas, realizada con mampostería enlucida reforzada con algunas hiladas de piedra. Los elementos más destacados son la portada, en arco de medio punto de dovelas resaltadas, y una inscripción en la fachada en la que consta la fecha de construcción del edificio: AÑO 1727.  

La familia llega a contar con su propio Señorío de Altarriba, gozando Pedro Altarriba de grandes privilegios concedidos por Felipe II. Julio Alvira cita que “Estuvo relacionado con los sucesos de Zaragoza de 1591, con Felipe II y su secretario Antonio Pérez como protagonistas” (Alvira, Julio. Una tarde de viento en Huerto. Diario del AltoAragón del 26 de diciembre del 2004). Su señorío se extendió por tierras sicilanas y actualmente, los descendientes de la familia Altarriba viven en el centro de Sicilia, en la ciudad de Riesi. Hay quien incluso se ha atrevido a decir que fueron el origen de la mafia siciliana.

El apellido ha sido tan importante en Huerto que incluso una asociación cultural llevó su nombre, asociación muy activa durante muchos años que lamentablemente desapareció. -La asociación Altarriba trabajaba mucho, pero fue decayendo la actividad-.

El 16 de abril se celebra santa Engracia y de nuevo se acude en romería a la ermita de santo Domingo, junto a los vecinos de Alberuela de Tubo y Usón. Maribel Ferrer, Marimar Alquezar, Conchita Casbas y Tere Zubiri cuentan que se suben con las cruces de los tres pueblos, se hace un responso, almuerzo y la misa luego en Huerto.

Esta tradicional romería viene de la época de la conversión al catolicismo de los musulmanes en la primera década de 1600. Por aquellos tiempos, Pedro de Altarriba era prácticamente dueño de todas las tierras, dueño del molino (Molino de las Covetas) donde todo el mundo va a moler. Sin conversión, los musulmanes, que igual eran el 70 u 80% de la población, le dejan sin ingresos, lo cual urge una solución.

  • En el censo de 1495, Huerto, figura como de Señorío, con 50 fuegos -dieciocho cristianos y treinta y dos moriscos-. Ballerías sólo tenía el fuego correspondiente a Luis de Foces, Señor del Lugar. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).

El 1 de abril de 1602, el sacristán de la iglesia de Huerto Domingo Vicente, entrando en su sacristía, tropieza con un hierro en el suelo y descubre bajo él las reliquias de santa Engracia y de 72 santos más (de Alos, José María). Para celebrar aquel milagro, Pedro de Altarriba convoca a todos los vecinos de Alberuela, Usón y Huerto, a cristianos y musulmanes para hacer una conversión general.

“El mismo día, don Pedro y su esposa notificaron el suceso a los pueblos de Usón y Alberuela, porque era donde más cristianos había, mandando al mismo Mosen Nicolás y a Luprecio Coscón de Huerto. Estos pueblos acordaron ir en abril en procesión a venerar a esas reliquias, llevándolas en procesión a la ermita de Santo Domingo de Guzmán, propiedad de don Pedro Altarriba, cuidando de guardar esta fiesta en adelante”.

Martínez, Antonio. Santa Engracia y los pueblos de Huerto, Alberuela de Tubo y Usón.
 Diario del AltoAragón – 26 de abril del 2009.

  • El 17 de abril de 1610 se decreta la expulsión de los moriscos aragoneses, que en Huerto lo son en número aproximado de 65 personas, correspondientes a trece casas ocupadas por los mismos. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).

El suceso aparece recogido en el tomo 1, libro 3º de las historias eclesiásticas y seculares de Aragón escrito por el monje de San Benito don Vivente La Ripa en 1603 en el Monasterio de San Juan de la Peña: “el día 16 de abril los ilustrísimos señores don Pedro de Altarriba y doña Agustina de Aragón, su esposa, barones de Bietti, se hallaron en una aldea y lugar suyo y como buenos cristianos y devotos de Santa Engracia dispusieron guardar fiesta, y bajaron de su palacio a la Iglesia de Huerto, llamada Santa Cruz, iglesia de la religión de San Juan, llevándose un capellán propio llamado Mosen Nicolás Lafarga”. (Martínez, Antonio. Santa Engracia y los pueblos de Huerto, Alberuela de Tubo y Usón. Diario del AltoAragón – 26 de abril del 2009).

Choque de las cruces. Diario del Alto Aragón.

“El 16 de abril que es el día de Santa Engracia acuden a la ermita los vecinos de Huerto, Alberuela de Tubo y Usón. Los tres pueblos acuden en romería portando solemnemente las reliquias de Santa Engracia, que se custodian en la iglesia del pueblo, según una tradición que, al parecer, instituyó el noble don Pedro de Altarriba (cuyo nombre está también vinculado con la iglesia y el castillo de Huerto y que era por entonces el propietario de la ermita) a principios del siglo XVI. Hasta hace unos años, los vecinos de los tres pueblos acudían andando desde sus respectivas localidades, portando las cruces parroquiales. Se reunían en una peña al pie del cerro donde se asienta la ermita, para la ceremonia del besado de cruces, tras la cual subían a la ermita. Los vecinos de Usón tenían que esperar sin sobrepasar la roca hasta que llegaran a recibirles los de Huerto con la cruz. Hacían el besacruces y ya pasaban a la ermita. Actualmente esta romería se mantiene, aunque simplificada.”

Gracia, Pablo.

Desde entonces “Se sube a la ermita en conmemoración del encontrar las reliquias de Santa Engracia, Usón, Huerto y Alberuela. Los mozos de Huerto llevan las reliquias portándolas en una peana que no pueden dejarla hasta que no vuelven otra vez a Huerto” (Gracia, Pablo).

Antonio Martínez apunta que el sacristán Domingo Vicente pasa, con el tiempo, al convento de Santa Engracia de Zaragoza, donde le conocen como el ‘Dichoso de Huerto’. Pedro Lafuente le dedica un bello romance titulado, como no, ‘El Dichoso de Huerto’.

Diario del Alto Aragón del 16 de febrero de 1992.

Hay una leyenda que los mayores de Huerto recuerdan y cuentan como San Sebastián de Usón y Santo Domingo de Huerto, festejaban los dos a la Virgen del Castillo de Alberuela. San Sebastián los pilló infraganti, y del cabreo que cogió, con una piedra le hizo una cuquera a Santo Domingo en la frente. Se arregló el desaguisado, y los de Huerto para tapar ese feo, cantaban esta jota:

Santo Domingo nació
con un lunar en la frente,
y no hay Santo más galán
desde oriente hasta poniente.

Esta historia la deja escrita Pablo Gracia en jota, y se cantó en Huerto con Aires Monegrinos, en las fiestas de Santa Engracia de 2024. Dice así:

LEYENDA DE UN NOVIAZGO

Música: Mazurca de Sinués Letra: Pablo Gracia

Cuenta una vieja leyenda de Usón, Alberuela y Huerto, en la que los tres patrones en noviazgo se metieron. San Sebastián cortejaba, y a su vez Santo Domingo en secreto y sin saberlo, a la virgen del Castillo.   San Sebastián una tarde en el picón a su rival infraganti lo pilló. Y sin pensar con una piedra se armó, Santo Domingo en la frente un peñazo se llevó.   Los de Huerto consternados ante un hecho tan fatal se inventaron una jota para así su honor salvar. Y queremos ofrecerles, para que todos conozcan, esta historia solo nuestra cómo la salvó esta copla:   Santo Domingo nació con un lunar en la frente y no hay santo más galán desde oriente hasta poniente.  

Algunos documentos históricos

  • Testamento de Ana de Urriés y Castro, viuda de Francisco Juan de Altarriba, señor del lugar de Huerto, vecina de Huesca, y aperición del mismo en 1548, hecho y abierto ante el notario de Huesca, Luis Climente. – 1543-09-03. Huesca ES/AHPZ – C_PERGAMINOS/000004/000013.
  • Aprehensión a instancia de Martín Juan Dueso, farmacéutico de la ciudad de Barbastro, de 334 números de bienes de la Baronía de Huerto. Litigaron el Gran Maestre y comendador del Hospital de San Juan, el Comendador de Barbastro, el concejo y lugar de Huerto y Dª Beatriz de Altarriba, señora de la Baronía de Huerto, Almuniente y Permisán.. Parte 2 1650  ES/AHPZ – J/000336/000001.
  • Consignación que Pedro de Castro, en su nombre y en el de su mujer, Catalina, hace a Francisco Juan de Altarriba, señor de Huerto, de dos pensiones de 1000 sueldos barceloneses cargados sobre el General del reino de Aragón 1523/10/29 ES/AHPZ – P/001560/0009.

Volviendo a su castillo, este presenta un interior excavado en la roca, a la vez abovedado con sillares formando medio caño, que de acuerdo con el SIPCA debe de responder al siglo XII: -El interior de su techumbre rocosa se abovedó con sillares formando medio cañón, al estilo de lo usual en el siglo XII, época a la que debe de corresponder esta actuación-. Su origen posiblemente sea medieval, tal y como ha señalado recientemente, Adolfo Castán quien ha sugerido la posibilidad de que la sala excavada en la piedra (similar a la del castillo de Novales, que data del siglo XII) tuviera un origen medieval. Con posterioridad y hasta fechas recientes, fue utilizado como bodega. SIPCA – Resultados búsqueda sencilla de bienes arquitectónicos

El castillo de Huerto

El castillo se encuentra vinculado a una roca de arenisca: los restos conservados son una estancia excavada en la roca y una construcción cuadrangular de fábrica (un posible torreón) adosada en ángulo recto a la anterior y comunicada con la estancia excavada. Unas escaleras abiertas en la estancia situada en el interior de la arenisca parecen indicar que también sobre la roca habría algún elemento construido, que en la actualidad ha desaparecido totalmente. El cuerpo cuadrangular adosado pudo ser un torreón, actualmente desmochado a la altura de masa de arenisca. Está construido en sillería. En su muro sur se abre una puerta en arco de medio punto, de grandes dovelas. En su interior hay una estancia rectangular cubierta con bóveda de medio cañón. En sus muros se abren dos aspilleras rectangulares, muy derramadas hacia el interior, hacia donde presentan un vano adintelado sostenido por dos ménsulas convexas. La estancia excavada en la roca, que podría ser quizá más antigua, es una sala de planta aproximadamente rectangular, de 15 metros de longitud, cubierta con bóveda de cañón, que en su mitad norte fue embellecida con el añadido de sillares de piedra. Esa misma parte debió de estar dividida en dos pisos mediante forjado de madera, pues se abren todavía en el muro las hileras de mechinales que sujetarían las vigas. La estancia cuenta con tres galerías de comunicación con el exterior (una de ellas lleva al cuerpo construido occidental), más una escalera situada en el extremo norte de la sala: excavada en la piedra, consta de dos tramos dispuestos en codo.  

De acuerdo con Cristóbal Guitart, el castillo de Huerto existía en 1276 y data los restos que han llegado hasta nosotros en la segunda mitad del siglo XV (Alvira, Julio. Una tarde de viento en Huerto. Diario del AltoAragón del 26 de diciembre del 2004).

“Otras dos obras notables tiene el término de Huerto: el túnel o canal de 220 metros de longitud para conducir el agua al antiguo molino y la presa o azud en el Alcanadre para desviar aguas para riego” (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).

Molino de las Covetas  

Se trata de un conjunto hidráulico de gran interés, compuesto por la toma de agua (se conservan restos de tres azudes en el Alcanadre), la canalización (acequia y mina subterránea) y el edificio del molino propiamente dicho, que fue reconvertido en una central eléctrica en época contemporánea.  
El molino data del siglo XVI. Su construcción, al igual que la de otras muchas obras arquitectónicas de la localidad (iglesia parroquial, ermita de Santo Domingo, castillo), está vinculada con la familia de los Altarriba, señores de Huerto, cuyo escudo se encontraba hasta hace unos años sobre la clave de la puerta del molino. Según Blázquez y Pallaruelo, puedo intervenir en la obra el maestro Juan Vélez de Hontanilla, que en los años centrales del siglo había realizado la obra de las fuentes de Cuenca y pudo asimismo ejecutar en Lanaja el acueducto del Caño, pues consta como habitante de esa localidad en 1558.   Se desconoce la fecha exacta de su construcción, conservándose, sin embargo, documentación referente a tres contratos de alquiler firmados en el mencionado siglo, el primero de los cuales data de 1566. En este documento aparece el nombre del maestro Juan Vélez, como encargado del mantenimiento de la mina de conducción de agua.   El interés de este molino radica en que, probablemente, se trataba de un molino de regolfo, el único de esta tipología existente en la provincia de Huesca, aunque no se ha conservado ningún elemento que permita confirmar esta hipótesis. Los molinos de regolfo se caracterizan por tener el rodete alojado en el interior de un cubo de piedra, que posibilitaría la generación de un efecto de “turbina”, que aumentaba considerablemente la potencia del molino. Estos molinos no fueron muy abundantes y en Aragón apenas se conservan cuatro de ellos, todos los cuales se encuentran en la comarca de la Ribera Baja del Ebro.   En el primer cuarto del siglo XX el molino fue reconvertido en central eléctrica por la empresa Eléctricas Reunidas de Zaragoza, lo cual supuso la transformación total del conjunto y la construcción de un nuevo azud. La central se mantuvo en funcionamiento hasta 1977 y a partir de este momento el conjunto quedó fuera de uso, iniciando un rápido proceso de deterioro.  

Ermita de Puymelero.

No hay que olvidar su ermita de Puymelero, en el monte de la miel, donde acuden en romería el tercer sábado de mayo, antes era el 15 de mayo. Se realiza misa, romance y comida en la ermita.

  • Y en Ballería hay que destacar el santuario de la Virgen de Puymelero, donde se veneraba una antigua imagen de madera de más de tres palmos de altura, morena -como otras de su tiempo- y con el Niño Jesús sobre el brazo izquierdo, así llama da por el sitio en que fue apreciada, en circunstancias ignoradas. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).

  • En 1611 vivía el ilustre religioso de la Ínclita Orden de Malta, Pedro Soler Jaime; así como en 1639, Jerónimo de Lapiedra Suelves, ambos naturales de Huerto. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).

  • El 25 de enero de 1752, el Concejo de Huerto permutó el solar junto a la casa, propiedad de José Labazuy, para construir allí la Casa Consistorial, por un campo de diez anegas, en la partida de Val demora. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).
El 14 de septiembre, La Correspondencia de España» informa la presencia de la banda del Cucaracha por las inmediaciones del pueblo de Huerto: «El alcalde de Sariñena participa que, a tres horas de aquella villa, jurisdicción de Huerto, se ha presentado una partida de hombres armados. Ayer había cierta agitación en Huesca a consecuencia de los rumores de aparición de una partida en el monte de Vallerías, jurisdicción de Huerto». 
  • En los años de 1970 se incorporó al Ayunta miento de Huerto, el colindante de Usón y vino después a su iglesia el bello retablo de Nuestra Se ñora de la Merced procedente de la antigua capilla del Hospital de Nuestra Señora de la Esperanza, de la Diputación Provincial de Huesca. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).

Huerto responde a un pueblo de tradiciones muy vivas, aunque algunas ya desaparecidas. Una de las importantes es la festividad de las mujeres para santa Águeda y el juego de las olletas (Santa Águeda y el juego de las olletas en Huerto). En navidad han recuperado y celebran el cabo d ‘ año, y siempre cuentan con jotas y rondas.

Diario del Altoaragón, 9 de enero del 2010.

Se hacían hogueras para san Sebastián y san Antón, “-¡Viva san Sebastián con la bota y el pan!-”. En la plaza había unos estribos y allí se hacían las hogueras, en la plaza Arnillas. Elisa Launa recuerda que sacaban al santo y se adornaba con cerezas, lo llevaban los mozos entrantes y cuando llegaba la imagen a la iglesia ya no llevaba cerezas, se las daban/tiraban los mozos a las mozas. Quizá era para san Antonio, que hubo tradición por la capilla de san Antonio que hizo la familia Escartín adosada en el siglo XVIII está dedicada a San Antonio hasta hace muy poco se hacía procesión para san Antonio-. También se celebraba la festividad de santa Bárbara.

 Fiestas en Huerto – Regionales Huerto  

En Los días 16, 17, 18 y 19 de este mes se han celebrado las fiestas que anualmente dedican los vecinos de este pueblo á su patrona Santa Engracia. El primer día, y según tradicional costumbre, marcha casi todo el vecindario con las Autoridades á la ermita de Santo Domingo, en donde se reúnen con los vecinos y Autoridades que también acuden de los pueblos de Alberuelá de Tubo y Usón, y todos, en solemne procesión, se dirigen á este pueblo con objeto de rendir el tributo de religiosidad y cariño á la citada Santa.   Á continuación se celebró la función religiosa, que resultó brillantísima, estando á cargo de los ilustrados párrocos de este pueblo, de Usón y de Alberuela de Tubo, ocupando la sagrada cátedra el virtuoso párroco de Chimillas D. Elías Corvinos, el que, con frases elocuentes, interpretó magistralmente la vida y virtudes de la Santa, cautivando la atención de los oyentes, que quedamos altamente complacidos al escucharle.   En cuanto á fiestas populares, estuvieron muy animadas, derrochándose alegrías y buen humor en toda la fiesta, pues además de estar las calles y plazas profusamente engalanadas y con extraordinarias iluminaciones eléctricas, la música alegraba á todas horas con su moderno y extenso repertorio al vecindario, que aplaudía el buen acierto de los jóvenes al traer el notable quinteto de Barbastro. Los bailes han dado la nota principal, lo mismo el público que el organizado por el Centro de «La Amistad», en donde aparte de las muchas señoritas de la localidad, tuvimos el gusto de saludar á las distinguidas jóvenes Pabla y Matilde Cáscales, de Sariñena; Felisa Viñau, de Laluenga; Carmen Ducons, de Lastanosa; María Labarta, de Usón, y otras muchas que sentimos no recordar. «Como detalle de lo mucho que se rindió culto á Terpsicore, diré que no sólo la gente joven lo hizo, pues hasta la famosa centenaria Bernarda, se permitió la humorada de bailar sus tres canciones de jota. Entre los muchos huéspedes que nos han honrado estos días estaba don Blas Sarrate y don Joaquín Paraled, de Sariñena.     Diario de Huesca – 26 de abril de 1912.  

Existía la calle de los bolos o del tiro al bolo, lo que indica que se debió de jugar a los bolos, desconociendo que modalidad. Elisa Launa la recuerda como la calle Tiro Bolo, una calle larga donde jugaban, echaban una bola con un palo, unos bolos redondos y unos mozos con una vara. En la plaza hay un frontón, muy típico de muchos lugares aragoneses.

Siempre queda abierta la posibilidad que en Huerto hubiese existido dance. Pablo Gracia apunta que ha existido una casa llamada del gaitero, no sería nada extraño en una comarca con gran tradición en dance aragonés.

En la plaza, una fuente ornamental con forma de árbol por el que brota el agua, diseñada por el arquitecto Carlos Aranda, recuerda la llegada de las obras de los Riegos del Alto Aragón y el agua del Canal del Cinca. A partir de 1985 la transformación agraria en su conversión a regadío da un importante impulso a la localidad monegrina. Localidad que como muchas otras continúa luchando contra el mal endémico del medio rural que es la despoblación.

Gracias a Pablo Gracia, Maribel Ferrer, Marimar Alquezar, Conchita Casbas y Tere Zubiri. Fotografías de Pablo Gracia.

Cofradías de Sariñena


En el archivo provincial de Huesca se encuentran los libros de diferentes cofradías de la Villa de Sariñena. A través de ellos, nos aproximamos a parte de su historia, aportando algunas notas sobre sus contenidos, conscientes que una lectura más detenida podría aportar aspectos más que relevantes e interesantes.

En general se tratan de libros de estatutos y ordinaciones de las cofradías, estatutos muy similares entre ellas. A la vez, aparecen relaciones de hermanos componentes de las hermandades y las cuentas de las mismas.

Por aclarar, las ordinaciones son las ordenes que debían de cumplir los miembros de las cofradías. También se nombran los Capítulos, que respondían a las juntas que hacían los religiosos y clérigos regulares a determinados tiempos, conforme a los estatutos de sus órdenes, para las elecciones de prelados y otros asuntos.

Igualmente, en Aragón, una libra jaquesa equivalía a veinte sueldos o medios reales de plata y cada sueldo equivalía a doce dineros. Por aquellos años, un obrero especializado cobraba, más o menos, un jornal de cinco sueldos diarios. La onza aragonesa respondía a 29,236 gramos o a 1/16 de libra.

Cofradía de San Antonio de Padua (1738-1842)

Instituida en el convento de San Francisco de Sariñena, el libro de actas comprende las fechas desde su constitución, el 18 de junio de 1738 “En la capilla del bienaventurado San Antonio de Padua del convento del señor san Francisco de la Villa de Sariñena”, hasta 1842. El libro detalla las funciones de la cofradía, entrada de cofrades, hijos y mujeres, la misa del santo y otras misas, de procesiones, difuntos, limosnas, cobrar penas o selección de Mayorales. Además, se detalla los miembros de la cofradía y refleja las cuentas de la misma.

Antonio de Padua, también conocido como san Antonio de Padua, fue un sacerdote de la Orden Franciscana, predicador y teólogo portugués, venerado como santo y doctor de la Iglesia por el catolicismo. 

ES 22125 ADPHU {01} D-01467 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de San Crispín y San Crispiniano (1714 – 1823)

Instituida en la Iglesia Colegial de Sariñena, el libro comienza con los “Estatutos y ordinaciones de la cofradía de los gloriosos S. Crispín y Crispiniano”. Recoge la memoria de los cofrades, las nóminas de los cofrades, juntas y cuentas. En el año 1732, la cofradía determina hacer el estandarte de los mártires San Crispín y San Crispiniano.

En el folio 59, en anotaciones del año 1732, se hace una pequeña historia de la Cofradía, considerándose la más antigua “Aunque el principio de ella se ignora”. La historia parece responder a voces que debían de narrar la historia de la cofradía, señalando que el día de Corpus Christi del … año de 32 fue la primera de procesión, que salió el estandarte y tras él todos los hermanos con un cirio encendido. Llevaba el estandarte el más antiguo de los cofrades Pascual Sapita y los cordones por orden de antigüedad.

Se cita un antiguo libro de la cofradía, en el que se dice que originariamente era una cofradía de zapateros. Se entiende que el antiguo libro podría corresponder a 1501, resaltando el texto 230 años de antigüedad de la cofradía.

ES 22125 ADPHU {01} D-01462 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

El libro nombra la fundación de la Cofradía de San Antonio de Padua instituida en el convento de San Francisco de Sariñena en 1625 por el oficio de sastres. En 1729 la cofradía reformó sus estatutos. También se nombra a la Cofradía de Santa Barbara, que parece ser fue fundada en 1658, siguiendo los estatutos de la Cofradía de San Crispín y San Crispiniano. ´

Crispín y Crispiniano fueron dos mártires cristianos muertos en el siglo III. Eran hermanos, miembros de una familia noble romana. Huyendo de la persecución en Roma, fueron a Soissons, donde de día predicaban a los galos y de noche hacían zapatos para subsistir. Murieron decapitados por orden de Maximiano.​

Cofradía de la Señora Santa Barbara (1732-1841)

Fundada en 1628 en la capilla y altar de la Señora Santa Barbara de la Iglesia Colegial de la Villa de Sariñena. Cofradía constituida por causa de una tormenta, ocurrida el 29 de junio de 1628, que causó varios muertos y heridos “Implorando justamente el patrocinio de la Santa por el estrago grande y lastimoso fracaso (que sucedió en 29 de junio del referido año) de un nublado de que cayó una centella o rayo muriendo de el nueve hombres y muchos heridos”.

En sus páginas podemos leer sus estatutos que presentan los títulos en latín y se desarrollan en castellano. Además, el libro abarca con los cofrades y cuentas desde 1732 a 1841.  ´

Bárbara de Nicomedia, conocida como santa Bárbara, fue una mártir cristiana, reconocida como santa por la Iglesia católica. Santa Bárbara es la patrona de los mineros y los artilleros. Esta santa reconocida por la iglesia católica, ha sido vinculada con la tormenta y los truenos por las circunstancias de su asesinato y el posterior fallecimiento de su padre, quien ejecutó personalmente la muerte de esta venerable.

ES 22125 ADPHU {01} D-01477 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de Santo Antonio Abad (1735-1841)

Instituida en el convento de San Francisco de la Villa de Sariñena, el libro de actas contiene estatutos, constituciones y cuentas de la cofradía. Los títulos de los estatutos aparecen en latín y su desarrollo en castellano. La relación de cofrades se detalla de 1735 a 1841.

El libro de actas comienza con las Penas por faltas, por faltar a la misa y sermón, por no asistir al claustro, por faltar a las completas y salve, por faltar al aniversario, por trabajar el día de la fiesta, por faltar a los entierros, por faltar a la junta, por faltar a la obediencia del Prior, por faltar a los mayorales o velar a los hermanos el día del santo.

Como curiosidad se detalla una comida en 1819 donde se ha de dar dos tercios de carne a cada uno y a los enfermos se les ha de dar torta debiendo pagar dos reales. También se detalla como la junta se reunía ante el pórtico de la virgen de Loreto. 

Antonio Abad​ o Antonio Magno fue un monje cristiano-católico, fundador del movimiento eremítico.

ES 22125 ADPHU {01} D-01466 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de Nuestra Señora del Rosario (1721 – 1842)

Libro de estatutos y constituciones de la Cofradía del Santísimo Rosario de nuevo redificada de la Villa de Sariñena, bajo tutela del Convento de Predicadores de Huesca.

En el libro, además de nombramientos, hay nóminas y cuentas de la cofradía. Por ejemplo, detallando gastos de la cofradía en 1832: Por las completas y misa de la fiesta, con un beneficiario, por el sermón y agradecimiento al… Predicador, al sacristán y escolanos por la fiesta, al campanero por los 5 aniversarios y toque de la fiesta, al sacristán por sacar la plata y 5 aniversarios, por las 5 misas de los aniversarios de todo el año y 6 misas celebradas por los hermanos difuntos.

Nuestra Señora del Rosario o Virgen del Rosario es una advocación de María venerada por la Iglesia católica, que celebra el 7 de octubre la fiesta de la Bienaventurada Virgen María del Santísimo Rosario.

ES 22125 ADPHU {01} D-01463 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de Nuestra Señora del Rosario con título de la Aurora (1779 – 1842)

Instituida y fundada en la Iglesia Colegial de la Villa de Sariñena en 1779. El libro de actas de la cofradía, presente en el Archivo Provincial de Huesca, contiene estatutos y constituciones, relación de cofrades, mayorales y hermanos, además de cargos y descargos.

Nuestra Señora de la Aurora es una advocación mariana que goza de gran devoción en los pueblos y ciudades del sur de Córdoba.

ES 22125 ADPHU {01} D-01471 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de San Antonino Mártir 1734 – 1842

Instituida en la Iglesia Colegial de Sariñena en 1734. El libro de actas de la cofradía contiene estatutos y ordinaciones En el folio 5v hay un grabado de San Antonino pegado sobre el texto. En el ángulo inferior derecho figura cartela con la siguiente inscripción: «Fr. Calbo Ordinis Minorum Fe 1668».

Como curiosidad un cargo por dos libras de velas blancas a siete reales.

San Antonino fue un mártir del siglo I. Según cuenta la tradición, el santo estaba de paso por Apamea, una antigua ciudad que se encontraba cerca del río Orontes, y allí, con gran celo apostólico, reprochó a los paganos que adoraban a sus ídolos. Su memoria se celebra el 2 de septiembre.

ES 22125 ADPHU {01} D-01465 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad 1822 – 1842

Constituida en el convento de San Francisco de la villa de Sariñena y fundada, según figura en su portada, el 18 de marzo de 1600 y nuevamente aprobada en el mes de octubre de 1822.

El libro de actas contiene estatutos y ordinaciones, entre ellas el pago que debían de realizar quienes quisieran entrar en la cofradía “Diez y seis sueldos jaqueses”. Todos los hermanos tenían como obligación de asistir a la procesión del viernes santo por la tarde “Que en el mismo día se para en el convento de san Francisco” y a la del domingo de Pascua “Debiendo llevar todos velas encendidas y el hermano que falte tenga que pagar un sueldo”. Igualmente asistir a la misa mayor en el Convento de San Francisco el día de Pascua.  Las juntas debían celebrarse después de la misa en el día de la Dominica o antes de la Dominica Pasión.

Entre los gastos destaca a la comunidad de San Francisco, por misas por los hermanos, por misas de junta o aniversario, por cuatro libras de velas o por la acera para el altar mayor.

Nuestra Señora de la Soledad es una variante de advocación de la Virgen María del título de Nuestra Señora de los Dolores.

ES 22125 ADPHU {01} D-01476 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía del Señor San Blas 1746 – 1841

Cofradía fundada en 1746 en la iglesia colegial de la villa de Sariñena “Adviendose experimentado en el año próximo pasado, de 1746, en la Villa de Sariñena un contagio de garrotillo o mal de garganta que murieron varios párvulos y algunos adultos, con su clero y plebe celebrando una procesión o rogativa, invocando el patrocinio de dicho glorioso obispo y mártir San Balas, experimentó el alivio y consuelo deseado, de cuyo inexplicable favor, enardecidos los corazones de muchos fieles erigen y fundan una nueva hermandad o cofradía en honor del Santísimo San Blas”. El garrotillo respondía a la infección bacteriana conocida como difteria.

El libro de actas de la cofradía contiene los estatutos, ordinaciones y cuentas anuales. Para entrar en la hermandad se debía pagar diez reales de plata y una vela de tres onzas, aunque solamente podían ser en número de treinta y tres cofrades. Todos debían de asistir al Capitulo y fiesta, donde se cantaban las Completas con velas encendidas y pasando a adorar al santo. Además, asistencia al aniversario “y luego concurrirán a casa del Mayoral a las cuentas y refresco (si lo hubiere). Continúa con el día para tener Capitulo, de san Thomas a San Esteban, de la asistencia a los cofrades necesitados y enfermos, asistencia a entierros, de los hijos difuntos y varios asuntos de la cofradía. 

Blas de Sebaste, venerado como san Blas, fue un médico, obispo de Sebaste en Armenia y mártir cristiano. Hizo vida eremítica en una cueva en el bosque del monte Argeus, que convirtió en su sede episcopal.

ES 22125 ADPHU {01} D-04655 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de la Gloriosa Virgen y Mártir Santa Quitería 1816 – 1842

Instituida en la iglesia parroquial de Sariñena y fundada en 1733, renovándose en el mes de abril de 1816 por haberse perdido el libro de “Estatutos y Cuentas”.

El libro contiene constitución, estatutos y cuentas anuales de la cofradía. Para ingresar se debía de paga diez sueldos y diez dineros con una vela de tres onzas y otros diez sueldos y diez dineros por salida y si eras hijo de hermano cinco sueldos y una vela de tres onzas y otros cinco por salida. “En el segundo día de Pascua de Resurrección se deberá celebrar todos los años una misa verada por los hermanos y hermanas vivos y difuntos de la cofradía con la comida de cuatro sueldos y cuatro dineros”.

Entre los gastos misa de fiesta, aniversario o difuntos, por las Completas al Capítulo, el sermón, comensales, sacristán, campanero o toque de campanas para la fiesta.

Santa Quiteria fue una virgen y mártir del siglo II de la que poco se conoce, más allá de su nombre y su culto. Ya aparecía en el Martirologio Hieronymianum y su nombre proviene de Kythere o Kuteria, que significa ‘la roja’.​

ES 22125 ADPHU {01} D-04654 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía del Patriarca San Joaquín 1761 – 1842

Fundada en la iglesia colegial de la Villa de Sariñena en 1761. El libro contiene estatutos, ordinaciones, nóminas y cuentas. “Todos los cofrades tengan la obligación de concurrir la víspera del S. San Joachín a la iglesia colegial de dicha Villa, en donde se capitarán Completas, en las que estarán con velas encendidas”.

Contiene grabado de San Joaquín «S. IOACHIN AÑO DE 1837». Hay otro grabado suelto coloreado que representa un obispo sin identificar.

Joaquín fue el marido de Ana y el padre de María, madre de Jesús, de acuerdo con la tradición católica, ortodoxa y anglicana. La historia de Joaquín y Ana apareció por primera vez en el evangelio apócrifo de Santiago. Joaquín y Ana no son mencionados en la Biblia.

ES 22125 ADPHU {01} D-04657 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía del Patrocinio del Señor San José Patriarca 1817 – 1842

Cofradía de Josef Patriarca, fundada en la iglesia colegial y parroquial de Sariñena. El libro de actas se inicia en 1817 y se abre con la aprobación del muy S. Obispo de Huesca por haberse perdido el libro de sus ordinaciones y autos de visita anterior.

En la contraportada aparece un grabado de San José con el Niño en cuyo margen inferior figura: «Ignatius Valls. Delín. et sculp. Barcinone». En el libro aparecen la constitución de la cofradía, actas y cuentas de la misma.

José de Nazaret ​ fue, según la tradición cristiana, el esposo de María, quien era la madre de Jesús y, por tanto, padre putativo de Jesús. Tanto su vida y sus ancestros familiares se describen en el Nuevo Testamento de la Biblia.

ES 22125 ADPHU {01} D-04658 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de Nuestra Señora del Pilar de Sariñena 1739 – 1842

Instituida en la Iglesia Colegial del Salvador de Sariñena “En el año del nacimiento de nuestro Señor Jesu Christo, que se contara de mil siete cientos treinta y nueve, se ha instruido y erigido Cofradía en reberencía, honor y gloria de la Santísima Virgen María, baxo la invocación y titulo del Pilar, la que se venera en su Altar y Colegial Iglesia del Salvador de la Villa de Sariñena”. El libro contiene sus estatutos, el pago de diez sueldos y una vela de tres onzas para su ingreso y otros diez sueldos dentro de un año. 

Junto al Prior, la cofradía se componía de 32 hermanos cofrades. El libro desarrolla las obligaciones del Prior, de los Maiorales, de la asistencia a Capitulo, en silencio, solo podían hablar con permiso del Prior bajo multa de una libra de velas. Estaba obligada la asistencia a la fiesta, debiendo acudir la víspera de la fiesta a la iglesia, donde se cantaban completas y el día de la fiesta “obligación de concurrir a la misa y sermón con velas encendidas pena de quatro sueldos”. Hacían recuento en el claustro “y el cofrade, que trabajase el día de la fiesta de la virgen Santísima del Pilar tenga de pena quatro sueldos y el que se supiese quien ha trabajado, no avisando, tenga de pena dos sueldos”.

Sigue con la asistencia al aniversario, por los hermanos difuntos y luego comida. Habla “de el día para tener Capitulo”, el día 8 de septiembre “que se celebra la Natividad de la Virgen Santísima”. De la asistencia a los enfermos y en que se han de emplear las penas “para cera o iluminaria y en ninguna otra cosa se puedan emplear”.

Se dan cuentas de la cofradía y nóminas de los cofrades.  

Contiene grabado representando la Aparición de la Virgen a Santiago y sus compañeros. En su margen inferior: «À Paris chez spe rue st. Jacques à la Visitation».

ES 22125 ADPHU {01} D-01468 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Hermandad de Nuestra Señora de las Fuentes (1744 – 1842)

La Virgen de Nuestra Señora de las Fuentes responde a la advocación del monasterio de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes situado en la localidad de Sariñena.

El libro de actas de la cofradía contiene los estatutos, ordinaciones y cuentas anuales de la misma. Como curiosidad, especifica como todos los hermanos están obligados a asistir a misa de entierro bajo pena de cuatro sueldos de plata.

Además, se refleja la conveniente obligación:

Ittem. Actuamos y gobernamos, que cada año vaya la Hermandad en procesión a Nª Sª de las Fuentes y para efecto de esto en la junta arriba mencionada se determinará el día que se haya de ir y a vuestro tengan obligación los Mayorales participar de la deliberación en nombre de la Hermandad para que aquí todos reunidos, puedan ir a visitar a Nuestra Señora.

Hermandad de San Isidro Labrador 1766 – 1841

La Hermandad del señor San Ysidro Labrador, patrón de Madrid, fue fundada en la Yglesia Colegial de la Villa de Sariñena en el año 1766 “Alabad al Señor en sus Santos: movidos de tan santo consejo los corazones de algunos nobles labradores de esta Villa de Sariñena, exigen y fundan una nueva Hermandad en honor del Señor San Ysidro Labrador en la Yglesia Colegial de dicha Villa, esperando en la protección de tan poderoso Santo, toda felicidad en la tierra, y después la Bienaventurada, y se obligan a cumplir, obedecer y observar los estatutos y ordinaciones siguientes”. 

El libro de la cofradía contiene estatutos y cuentas anuales. Para su ingreso se debía de ser de buena calidad y costumbres, además de abonar diez reales de plata y una vela de tres onzas. Los hijos de hermanos cinco sueldos y la vela y al año otros cinco sueldos.

La selección de hermanos para ser admitido en la hermandad debía ser a propuesta del Prior, secretario y mayoral u otro hermano y la elección a la mayor parte de votos “que se recibirán en secreto con judías y habas, para obiar pleitos, y todos tengan obligación de botar en pena de un sueldo”. Solo podían ser treinta y un hermanos.

Asistencia al Capítulo, a la víspera de la fiesta, debiendo concurrir todos en la iglesia donde se cantaban Completas con velas encendidas. El día del santo misa y sermón, con velas encendidas, y el hermano que trabaje pena de un real de plata y pena de un sueldo quien supiese de un hermano que hubiese trabajado.

San Isidro Labrador es la festividad menor de Sariñena, celebrada cada 15 de mayo, se suele ir en romería a la ermita de Santiago portando la virgen de Nuestra Señora de las Fuentes.

ES 22125 ADPHU {01} D-01469 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de Santa Apolonia 1792 – 1842

Cofradía de Santa Apolonia “Virgen y Martyr, fundada en la Yglesia Colegial de la Villa de Sariñena en el año de 1780”.

El libro contiene los estatutos y ordinaciones “Esperando en la protección de tan poderosa Santa toda felicidad, pero especialmente en el accidente de mal de dientes y muelas y otros de la naturaleza humana puede acontecer”. Además, el libro lo debía tener el Prior o el secretario de la cofradía. En el mismo se detallan las cuentas de la cofradía.

Santa Apolonia fue una de un grupo de vírgenes mártires que sufrieron en Alejandría durante un levantamiento local contra los cristianos antes de la persecución de Decio.

ES 22125 ADPHU {01} D-01472 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de Nuestra Señora de Loreto 1818 – 1842

Instituida en el Convento de San Francisco de Sariñena, el libro contiene Estatutos y Ordinaciones “Fundada en su capilla contigua a la Iglesia del Convento de Nuestro Señor San Francisco, de tiempo inmemorial, y aora con el motivo de haberse extraviado el libro que seguía a causa de la entrada de las tropas francesas suplican el Prior y Hermanos de la misma a … se digne poner su autoridad, a mayor honra y gloria de la misma Nuestro Señor”.

Capilla de Loreto. Desaparecida. Sariñena.

Se componía de cuarenta y un hermanos y doce de devoción, quien se ordenase en la cofradía debía de ser admitido “Siendo honesta, de buena forma y costumbres”. Se favorecía la entrada a los hijos de hermanos, debiendo pagar cinco sueldos y una vela.

Convento de San Francisco de Sariñena. Desaparecido.

Instituida en el Convento de San Francisco de Sariñena, en su texto se consigna que existía con anterioridad, desde antiguo, pero que se había perdido el Libro de Estatutos a causa de la invasión francesa. Contiene estatutos y constituciones.

La Virgen de Loreto o Nuestra Señora de Loreto es una advocación mariana católica, su festividad se celebra el 10 de diciembre. 

ES 22125 ADPHU {01} D-01475 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía del Arcángel San Miguel 1814 – 1842

Libro de los estatutos, asiento de Hermanos y hermanas de la Cofradía del Arcángel San Miguel, año 1814.

Hermandad de treinta y tres hermanos más el Prior y el secretario, para su ingreso se debía ser persona honesta, de buena calidad fama y costumbres y pagar de entrada diez reales de plata y una vela de tres onzas.

Los estatutos obligan a la asistencia del Capítulo, a la fiesta, completas en la víspera de la fiesta, misa solemne y sermón con velas encendidas y al aniversario. Igualmente, asistencia a los enfermos y entierros. Obligaciones del Prior, Mayorales y el destino de las penas: “Para aumento de la luminaria, sin que en ninguna otra cosa se puedan invertir”.

En el libro se detallan las cuentas de la cofradía y la relación de hermanos y hermanas de la misma a lo largo de los años.

El Arcángel San Miguel considerado abogado del pueblo elegido de Dios.

ES 22125 ADPHU {01} D-01473 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de Santa Lucía 1729 – 1841

Instituida en la iglesia de San Miguel del convento de religiosas Carmelitas de Sariñena: “Cuyo altar e invocación está en la iglesia de San Miguel en la iglesia de la Virgen del Carmen de la Villa de Sariñena, quiera sea nuestra abogada con nuestro S. Jesucristo pera encaminar las almas de los cofrades de dicha cofradía y estatutos siguientes”.

Para entrar se debía pagar cinco reales y una vela y otros cinco reales al año. Los hijos de los cofrades cinco reales y una vela por la entrada y la salida. “Antes de ser admitido se haya de examinar por los cofrades sea de costumbres honestas”.

El libro comienza con una relación de hermanos de la cofradía, siendo la primera Sor Francisca Lorquet. Solamente podían ser veinticinco cofrades “Siendo personas de loables costumbres”. La víspera de la santa se celebraban las Completas y en la fiesta misa cantada. El libro se desarrolla con actas, relación de hermanos y cuentas.

“En el año de 1829 de 15 de diciembre Fray Blas Solés, confesor de las religiosas del convento de Nª Sª del Carmen de esta villa de Sariñena propuso a la cofradía que la madre Priora de dicho convento le había dicho no era del cargo del combento el pagar al padre confesor las distribuciones de las misas, completas y aniversario como todo lo demás anexo a la fiesta. Aviendose juntado la cofradía se le dio satisfacción al padre confesor con el mismo libro para que la Madre Priora como las demás religiosas supieran que pagava dicha cofradía al combento por la fiesta, misa de día de la Santa, salve, completas y aniversario antiguamente diez y ocho sueldos como se ve en el libro antiguo de dicha cofradía, folio veinte y tres a catorce de diciembre de mil seis cientos treinta y ocho. Y aviendo consignado y adjudicado el censal que paga, Jayme Alegre de veinte y cinco sueldos anua pensión años hace como actualmente cobra dicho combento del dicho Jayme Alegre respondió el padre confesor en nombre del dicho combento y dichas religiosas quedaban satisfechas que era de su cargo el hacer todo el coste de arriba dicho. Allavase Priora al presente la Madre Dionisia Navarro y el padre confesor se llamaba fray Blas Solés y el mayoral de dicho año Francisco Mirallas. Todo consta del libro antiguo de dicha cofradía al folio treinta y siete al que me refiero”.

Santa Lucía es la patrona de la vista.

ES 22125 ADPHU {01} D-01464 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de los Hermanos de la Purísima Concepción 1815 – 1841

Cofradía fundada en el convento de San Francisco de la Villa de Sariñena “Vistas los antecedentes ordinaciones de la cofradía de la Purísima Concepción fundada en el convento de San Francisco de la Villa de Sariñena de esta diócesis. En atención a que de ellas se ha de seguir el mayor culto a Nuestra Sª en dicha Yglesia”.

El libro comienza con las penas por las faltas, falta a juntas, por levantar la voz, faltar a obediencias, a la fiesta, completas, aniversario, entierros o trabajar el día de la festividad. Continúa con los estatutos y ordinaciones, las juntas se hacían en las casas de los Mayorales y estaba compuesta por treinta y tres hermanos.

“Los hermanos tengan obligación de concurrir a la casa del difunto y de asistir al comienzo con velas encendidas, las que les darán los Mayorales o en ocasión, quienes las de pena de dos sueldos y la misma pena tendrán, si no havisan, o …, quien havise a todos los hermanos para el entierro, y al que a este faltase tenga de pena dos sueldos, y para quitar las controversias, que puede a ver en las faltas de los entierros, que pueden acontecer, en los tiempos de siega, trilla, sementera y hacer guebras, se adviere que si quelquiera hermano havisado por el Mayoral, y estuviese ocupado en otras oficinas una ora de camino fuera de Sariñena, como le coxa la noche fuera de su casa, no tenga ninguna pena.”

La Inmaculada Concepción de María, conocida también como la Purísima Concepción, es un dogma de la Iglesia católica proclamado en 1854 que sostiene que la Virgen María estuvo libre del pecado original desde el primer momento de su concepción por los méritos de su hijo Jesucristo, recogiendo de esta manera el sentir de dos mil años de tradición cristiana al respecto. Se celebra el 8 de diciembre, nueve meses antes de la celebración de la Natividad de la Virgen el 8 de septiembre.

ES 22125 ADPHU {01} D-01474 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Cofradía de la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo 1774 – 1841

Erigida en la iglesia colegial de la Villa de Sariñena. Sus cofrades estaban obligados a cumplir sus estatutos y ordinaciones que va desarrollando el libro, al igual que las anteriores cofradías. Se reunían en la escuela de niños, de primeras letras o de primera educación, lugar exacto que no se llega a precisar, cuando lo normal era en casa del Mayoral.

La cofradía contaba con estandarte, con cruz de seda y cordones negros y amarillos. Los cofrades llevaban túnicas.

Como curiosidad, en el libro recoge una relación de “Hermanos eclesiásticos y religiosos de devoción de la Sangre de Nuestro señor Jesu-Christo”. El primero de ellos es Fray Manuel Bayeu Cartujo “Libre de todo escote. Murió”, el célebre cartujo que pintó el conjunto pictórico mural de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes.

En la contraportada hay un grabado de Cristo Crucificado entre dos ángeles que recogen su sangre en sendos cálices. Pegado y recortado en su parte inferior.

ES 22125 ADPHU {01} D-01470 Libro 1D. Archivo de la Diputación Provincial de Huesca.

Marian Pellicer Soler, gaitera de Sena


Marian Pellicer Soler y Vera Villafaina Soler.

Soy Marian Pellicer Soler, tengo 13 años y vivo en Sena. Desde siempre he ido a ver los ensayos y actuaciones del dance, además en mi casa mi abuelo y mi madre nos han cantado siempre sus mudanzas y mi hermano, como danzante, me enseñaba alguna de ellas. Hoy en día orgullosamente sigo viviendo en Sena y participo en las actuaciones y ensayos del dance.

Mi relación con el dance es estrecha y satisfactoria. Entre todos los danzantes y gaiter@s hay muy buena relación y disfrutamos mucho todos juntos.

El inicio de mi interés por la gaita surgió porque mi profesor de dulzaina la tocaba y a raíz de eso nos animó a empezar a tocar.

La gaita para mi es un instrumento muy importante ya que la he tenido presente desde siempre y me ha acompañado en mis vivencias.

Mi gaita fue construida en la gaitería Tremol por Nacho Martínez, al principio no tenía todas sus piezas ya que no poseía la suficiente capacidad pulmonar para llevar la bordoneta y el bordón, ahora llevo estas dos piezas que me faltaban y dentro de poco me pondrán el boto grande. El vestido que lleva mi gaita está hecho por mi abuela Mari Carmen.

Mis inicios con ella empezaron en 2021 y más adelante tuve mi primera actuación que fue en las coplillas de Sena.

Su sonido es muy bonito y nostálgico. Y cuando la toco o la escucho me entra una sensación de tranquilidad y desconecto con el resto de las cosas 

Para mí es una seña de identidad de Sena en los Monegros. Los días de las representaciones nos reunimos todas las personas que mantenemos esta tradición ancestral. 

Una tradición y un lugar de Los Monegros 

Me cuesta elegir una de tantas tradiciones que tenemos: Coplillas, Santa Quiteria, La fiesta mayor en honor al Ángel Custodio y a la Virgen del Rosario, nuestro querido dance. Si tuviera que elegir un lugar sería mi pueblo, cada calle, cada ermita, el río…

Me encuentro a gusto en cada rincón de mi querida Sena.

Santa Águeda y el juego de las olletas en Huerto


Hoy es día de Águeda Santa
que tantos martirios le hicieron pasar
.

Cuplilla a santa Águeda.

Cada 5 de febrero, como en muchos lugares, en Huerto se conmemora la festividad religiosa de santa Águeda; una de las fiestas más populares, conocida principalmente por conmemorarse y celebrar el día de las mujeres. Gracias a Maribel Ferrer, Marimar Alquezar, Conchita Casbas y Tere Zubiri, nos acercamos a conocer esta particular celebración de santa Águeda en el lugar de Huerto.

La fiesta de santa Águeda en Los Monegros, como en muchos otros lugares, cobra mucha importancia como festividad donde las mujeres son las protagonistas. Lo refleja perfectamente Elisa Laúna a sus 93 años de edad, recordando como antes los hombres no podían salir ni participar en nada “Sí se veía a un hombre por la calle se le encorría y se trataba de desnudarlo. Si se le veía trabajando, con la obra, se le tiraba el yeso o el cemento, se le tiraba la obra”. Solamente podían salir los hombres al baile y eran las mujeres quienes les sacaban a bailar. Pero en Huerto la fiesta adquiere una singularidad especial, muy identitaria, de la que, en palabras de Pablo Gracia Castel, “Huerto siente un especial orgullo por esta fiesta” y así lo demuestran cada año, sin duda son “sus raíces culturales más propias”.

Aunque no se había perdido, algunas partes se dejaron de realizar por algunos años y había perdido vitalidad; en gran parte debido a la continua despoblación que afecta desde hace décadas al medio rural. Gracias al folclorista Pablo Gracia Castel, a su labor ingente de investigación y empuje por el pueblo, en sus tradiciones, folclore y cultura, los festejos tradicionales de santa Águeda volvieron a revivir con fuerza en Huerto. “Antes había mucho más folklore, había mucha más gente viviendo en Huerto, se ha pasado de los 1000 habitantes a unos 200” recuerda Elisa Laúna.

A las 6:30 de la mañana, cada 5 de febrero, como manda la tradición, comienza la festividad de santa Águeda en Huerto. Suena una campana y las mujeres, reunidas en la plaza de la iglesia, comienzan a recorrer las calles de la localidad entonando, a modo de despertaderas o auroras, las tradicionales “cuplillas” a santa Águeda. Durante el recorrido van llegando a los sitios prefijados donde, de forma grupal, entonan las cuplillas. Para Pablo Gracia Castel “Este ha sido el acto que, según cuentan las mujeres de Huerto, ha persistido inalterable y continuado, ya que se conserva tal y como se ha hecho siempre”.

Cuplillas de santa Águeda

Hoy es día de Águeda Santa

que tantos martirios le hicieron pasar.

Y su padre como un gran hereje

sus divinos pechos le mandó cortar.

Ya se sube Águeda a un castillo

por ver si la muerte se puede librar.

Es Águeda, mártir soberana

que por Jesucristo la vida perdió

Y prefiere derramar su sangre

por todas devotas de su devoción.

Devotas ¡venid!, devotas ¡llegad!.

A rezar el Rosario de Águeda,

si de Dios la gloria queréis alcanzar.

¡Viva Santa Águeda!

A las cuplillas le sigue el rosario, desde la iglesia se parte en procesión rezando el rosario “Allí están preparados los faroles, la cruz parroquial y el estandarte de la parroquia con la imagen de la Inmaculada”. Rezando el rosario, con los faroles y el estandarte, se da una vuelta al pueblo y se vuelve a acabar en la iglesia.

En cada uno de los misterios se canta una “Dios te salve”, variando la melodía entre tres, todas ellas populares. Entre un misterio y otro se canta una canción o plegaria diferente, entre las siguientes:

-Eres más pura.

-Tomad Virgen pura.

-Estrella de los mares.

-Salve madre.

-Divina Virgen.

Al llegar a la Iglesia, se acaba de rezar, y antes de la última oración se canta la salve en latín, que es popular. Para acabar este acto se entona un canto de despedida que dice así:

“Adiós Madre, adiós Virgen querida,

otro año esperamos volver,

a ofrecerte las bellas rosas

de esperanza, de amor y de fe”.

A la salida de la Iglesia, me cuentan las mujeres, que antiguamente era el momento de gastar bromas a los hombres que acudían a trabajar, o preparaban las labores de este día.  Algunas de esas bromas consistían en tirar la carga de paja, o de agua, o de leña, que traían de las eras hacia las casas. También se solía correr tras los hombres, y si se cogían, se les bajaba los pantalones.

Luego toca cargar fuerzas y llega el momento dulce de la mañana, las participantes se deleitan con un chocolate caliente. Elisa Laúna recuerda como “Casa Arasanz celebraban mucho santa Águeda y Aguedeta de Arasanz preparaba chocolate y rosquillas para todas”.

Llegado el mediodía, se parte desde la iglesia en procesión. Las mujeres llevan la peana con la santa, la llevan las mujeres recientemente casadas, que hayan parido o vayan a parir.

Se sale en procesión, igual que para el rosario, con la cruz de la parroquia y el estandarte. Ahora el cura está presente, y se coloca en el centro de la procesión. Se cantan los mismos cantos que por la mañana, las salves, las plegarias… dando la misma vuelta al pueblo. Todas las mujeres van en dos filas, bastante organizadas.

Al regresar a la iglesia se celebra la misa a santa Águeda, se cantan los cantos de la celebración y se realiza el ofertorio, el martirio y la ofrenda. El Martirio no se hacía antes, pero se incorporó para que no se pierda.

En el ofertorio se colocan dos cestos que contienen trozos de bizcocho, en el altar para que el cura los bendiga. Es el llamado “pan bendito” que al término de la misa se repartirá entre los asistentes. Son trozos cuadrados de unos quince centímetros de lado y no demasiado gruesos. Están hechos en la panadería de Huerto. Lo hornean en unas tapas grandes que las señoras cortan luego en los trozos y los colocan en los cestos.

Después de bendecido el pan, el cura procede a dar a besar una reliquia de Santa Engracia, que es patrona de Huerto. Mientras los asistentes pasan a besarla, se entona un canto llamado “MARTIRIO DE SANTA ÁGUEDA”. Voy a explicar cómo se recuperó este canto más detenidamente:

Este canto dejó de cantarse hace más de 50 años, aunque se guardaba vivo en la memoria de algunas de las mujeres de Huerto. Para su recuperación hubo un dato que según cuenta Pablo Gracia, despistó bastante, ya que D. Juan José Demur (organista de la Catedral de Huesca) lo recoge en su cancionero, aunque las fuentes que él cita, como informantes, no lo recordaban. Otras personan lo sabían únicamente recitado, otras lo entonaban utilizando la melodía de “EL ROMANCE”, siendo incorrecto, ya que este canto es de muy diferentes características.

Tras la misa, se canta el Romance de santa Águeda. Las mujeres, describe Pablo, se colocan a los pies del altar, en dos grupos enfrentados y comienzan a cantar el romance «Lo más peculiar de este canto es la forma en la que se realiza.» Comienza a cantar el primer grupo y canta las dos primeras frases. El segundo grupo comienza a cantar repitiendo la segunda frase y añadiendo la tercera. El primer grupo repite la tercera e incorpora la cuarta. Así sucesivamente hasta el final. Las dos últimas frases las cantan los dos grupos juntos.»

Luego se celebra el juego de la olleta, “uno de los actos más particulares de la festividad de santa Águeda en Huerto”. Para ello, las mujeres se juntan a las afueras de la iglesia formando un corro, separadas a cierta distancia, y comienzan a lanzarse las olletas a modo de juego. Las olletas o cazueletas de barro se las van lanzando una a una hasta que van cayendo al suelo y terminan por romperse: “Se utiliza la picardía para lanzar la cazuela, la fuerza, la altura del recorrido, …”. Antiguamente, apunta Elisa Laúna, “Se guisaba con cazuelas y otros recipientes de barro. Los que se quedaban inservibles se guardaban para el día de santa Águeda para el tradicional juego de las olletas. También se empleaban los cantaros de agua, perolas u ollas.” Para Maribel “Es una renovación”, aunque actualmente se compran.

Luego vermut y comida. Hasta las cinco de la tarde, cuando se celebran las corridas, una serie de tres o cuatro carreras entre diferentes grupos:

  1. Entre mujeres casadas.
  2. Entre mujeres solteras.
  3. Entre hombres, (moderno).
  4. Entre niños y niñas.

Se realizan cuatro carreras. La primera de las niñas más pequeñas (3, 4, 5 y 6 años). Corren unos 30 metros. La segunda es de las niñas más mayores (7, 8, 9 y 10 años). Corren unos 100 metros. La tercera es la de las mujeres más jóvenes, solteras y casadas, entre 25 y 40 años. Corren también unos 100 metros. La última carrera es para las más mayores, entre los 50 y 60 años. Ellas sólo corren unos 50 metros. La salida a todas las carreras la da el alguacil del pueblo con una vieja trompeta que servía antiguamente para pregonar.

De premio se entregan unas roscas, unas tartas de bizcocho de forma circular adornadas con merengue y que se acaban compartiendo entre todas junto a un chocolate que de nuevo realizan. Para finalizar, se hacía baile, las mujeres sacaban a bailar a los hombres. Por una vez, eran ellas quienes podían elegir.

La festividad de santa Águeda goza de gran vida en Huerto, su arraigo, su singularidad, la hacen muy especial. Gracias, de nuevo, a Maribel Ferrer, Marimar Alquezar, Conchita Casbas y Tere Zubiri que han trasmitido el orgullo por su tradición y que cada año vuelven a realizar con gran ilusión. Y también gracias a Elisa Laúna, por esos recuerdos y a Pablo Gracia Castel, por compartir sus investigaciones y sabiduría.

Textos: La fiesta de santa Águeda en Huerto. Gracia Castel, Pablo.

Cristina Lana Villacampa


Cristina Lana Villacampa nació en Triste, municipio perteneciente a Las Peñas de Riglos (Huesca), el 29 de octubre de 1908, a las cuatro y media, y falleció en Madrid el 11 de febrero de 1988. Fue maestra e innovadora pedagógica fundadora del colegio santa Cristina de Madrid. Su historia nos descubre un pasado intenso y una lucha por cumplir su vocación docente y pedagógica. 

Cristina Lana Villacampa

Cristina Lana en el centro junto a su hermana Irene a su derecha.

Su padre Gregorio Lana Capitán y su madre Úrsula Villacampa Puyol eran naturales de Sariñena. Nieta por línea paterna de …….. Lana y Martina Capitán y por línea materna de Manuel Villacampa y Antonia Puyol, fueron siete hermanos, entre ellos las hermanas Irene, Isabel y Cristina y los hermanos Rafael y Silverio. Aunque el matrimonio era de Sariñena, sus tres primeros hijos nacieron en Triste. Gregorio fue capataz, trabajó en la construcción del pantano de San Juan de la Peña, y tras su vida laboral recibió  la medalla por mérito al trabajo de Isabel II. Al acabar su trabajo, en el pantano de San Juan de la Peña, la familia Lana-Villacampa se instaló definitivamente en Sariñena. Así que Cristina era de casa Sabineta, casa ubicada en la calle Santamaría de Sariñena, lugar donde transcurrió su infancia y juventud.

Con quince años, Cristina ingresó en 1923 en la Escuela Normal de Maestras de Huesca, en su expediente  académico aparece tanto el examen de ingreso como las notas de los primeros cursos. Luego marchó a Zaragoza donde estudió magisterio, se especializó en pedagogía. Su padre Gregorio Lana había comprado un piso en Zaragoza para que sus hijas pudrieran ir a estudiar a la capital aragonesa. En 1930 Cristina estuvo designada como opositada en Lechago, con el número 147, (La Asociación, nº 886. Revista de Primera Enseñanza de Teruel) y entre 1934 a 1938 fue directora de las escuelas nacionales de Sariñena, antes y durante la guerra civil. Para Manuel Antonio Corvinos Portella, investigador de la historia local de Sariñena, Cristina fue una excelente pedagoga con ideas renovadoras y que bastantes sariñenenses aún la recordaran.

En mi clase estábamos 30 niñas, aprendíamos mucho porque nuestra profesora doña Cristina Lana Villacampa era muy buena maestra, (la mejor que he conocido). No nos meneábamos y tampoco se nos ocurría hablar, tenía mucha disciplina pero nos quería mucho. Por la mañana de 9 a 12:30 h. aprendíamos a leer, a escribir, verbos, matemáticas, geografía, etc., por la tarde de 3 a 5 h. a bordar, aprender corte para hacer camisones, pijamas, etc. El recreo lo hacíamos en la plaza de la Iglesia.

Dolores Romerales

Manuel Antonio Corvinos, Los Refugios de la guerra.

Cristina Lana Villacampa fue directora de la escuela graduada de Sariñena junto a Nicolás Baldús. De ellos encontramos referencias a su labor en el libro de Salvador Trallero: Sariñena y el Diario de Huesca, destacando la Visita Escolar a Huesca el 3 de mayo de 1935 y su respectiva crónica el  17 de mayo de 1934: Cristina Lana, directora de la Escuela graduada de Sariñena, habla del entusiasmo que siente por hablar en el acto de los niños y de la escuela. Hace un llamamiento a los padres y las madres. Dice que el trabajo de la Escuela única es hacer hombres cultos y ciudadanos del trabajo. Cada generación o época exige una educación; la de la actual es la Escuela única y laica. No enseña la escuela moderna religión, pero tiene cariño, libertad, orden y trabajo. Y en ellas se aprende a amar a los semejantes y a respetar a los extraños. No mira la condición o belleza de los individuos; para ella todos son iguales. La Escuela antigua se caracterizaba por la severidad, la rigidez y la imposición; la de ahora es toda dulzura, libertad y razonamiento. (Trallero, Salvador. Sariñena y el Diario de Huesca (Vol. II)).

Una jovencísima Cristina, muy comprometida socialmente, colaboró con el Hospital Militar de Sariñena, ayudando al doctor Isaac Nogueras Coronas. Especialmente significativa fue su defensa del doctor Nogueras, a quien reclamaba el comité local de Barbastro, “Más de una vez habían intentado capturarlo sin conseguirlo, gracias a la valiente y decidida oposición de la maestra y de otra gente de Sariñena” (Moises Broggí. Memóries d´un Cirurgiá). Así Cristina dedicó parte de su tiempo a ayudar en el Hospital de Sariñena, un gran corazón por los demás, arriesgando su vida por defender al doctor Nogueras en tiempos muy difíciles donde significarse tenía un alto precio.  Cristina debió de ser una persona decidida, valiente, avanzada a su tiempo, debió de ser un soplo de aire fresco en las escuelas y por ello ha sido recordada con enorme cariño en la población monegrina.

“Una de las personas que tenía más influencia en el Comité era la maestra, una chica joven, muy decidida, de ideas avanzadas de tipo colectivista, y que actuaba con entusiasmo y moderación.”

Moises Broggí

Cristina vivió una época intensa en una convulsa Sariñena. Tiempos de revoluciones pedagógicas, dirigiendo una escuela rural que llenó de luz y cariño y que aún recuerdan muchos de aquellos niños y niñas que vivieron aquellos tiempos. En su memoria continúa viva el cariño mutuo que profesaron y hoy en día aún la recuerdan con la impronta que nunca se olvida. Aquella agitada Sariñena de república y luego de guerra, para una jovencísima Cristina debió de ser muy intensa. A Cristina se le atribuye un novio aviador que al parecer la impresionaba sobrevolando el cielo sariñenense y que por ello fue apercibido, quien sabe, quizá fuese verdad. El cercano Aeródromo de “Alas Rojas” y la proximidad del frente hicieron de Sariñena un centro de guerra donde el trasiego de milicianos y soldados fue constante. Al final de la guerra y con la entrada del franquismo el destino le tenía preparada una mala jugada a Cristina, un acontecimiento que cambiaría su vida.

Cristina Lana

Cristina Lana a la derecha de la imagen con familiares.

Tras la guerra, Cristina fue acusada por el primer alcalde franquista de Sariñena. Fue acusada por la alcaldía de Sariñena por pertenecer al Frente Popular, “siendo propagandista de aquellos ideales”, aunque no se le conocía afiliación a partido político alguno. La información, que el alcalde manifestó, acusó que “presto servicios en el hospital rojo de esta villa, como directivo con gran entusiasmo”. Continúa añadiendo “tomó parte en actos públicos del frente popular en el teatro Romea de dicha localidad, enalteciendo los ideales marxistas”. Además arremetió contra su labor docente: “siendo de sumo agrado durante las horas de clase en la escuela obligar a las niñas de personas de orden a trabajos fuera del orden de la enseñanza, dirigiendo todos sus esfuerzos en la enseñanza laica por ser este el concepto religioso que le merece la encartada, creyendo pertenece a la masonería”. Por último se le atribuyó como cierto un supuesto “rumor”: “Durante el Glorioso Movimiento y a título de rumor intervino como dirigente en los saqueos de las casas del Sres. Torres y Castanera pudiéndose afirmar con certeza absoluta que tanto muebles como ropas que precisaron para el hospital de sangre rojo fueron sacados del establecimiento comercial de D. Joaquín Blasco Mirallas teniendo la certeza que todo ello era debido a sus indicaciones”.

“Ampliando informes olvidaba decir, que como la referida lana Villacampa negaba la existencia de Dios con las niñas, reproducía con frecuencia en la clase la frase siguientes: ¡niña!  Llama a Dios, ¿no ves como no contesta? ¡Ahora pide a un caramelo a Dios! ¿No ves como no te lo da? En cambio, pídemelo a mí, y verás cómo te lo doy, lo que demuestra claramente el sentir completamente antirreligioso y de pésimos antecedentes”.

Una joven Cristina se vio de repente acusada y ante un proceso judicial con pocas garantías. Considerada “completamente identificada con aquellas tendencias disolventes marxistas”, de conducta “mala” y perteneciente a “clase baja y muy culta”, la acusada se tuvo que enfrentar a un proceso que ponía en peligro su vida.

Pero los siguientes informes políticos sociales no corroboraron las anteriores acusaciones. Gabriel Portolés, como responsable de Falange en Sariñena, no le inculpó delitos, simplemente reconoció que fue “Algún tiempo administradora del Hospital Militar rojo, cargo que dejó voluntariamente al abrirse las escuelas para dedicarse a su profesión”.

El 4 de marzo de 1940 Cristina compareció ante un juez en Madrid, negando las acusaciones  y manifestando que ya había sido juzgada por los mismos delitos, el 25 de octubre de 1938 ante el auditor de guerra de la quinta región Militar, siendo absuelta “libremente con todos los pronunciamientos favorables”. Aún así, Cristina tuvo que continuar con el proceso y en un acto de apoyo popular, en unos tiempos de tanto miedo y represión, el resultado fue sorprendente.

“A la entrada de las tropas sublevadas fue juzgada en Huesca y absuelta tras una brillante autodefensa”.

 Manuel Antonio Corvinos

Expediente Cristina Lana.jpg

Cristina presentó en su defensa diversos documentos que respaldaron su inocencia, una declaración de familiares de niñas del colegio con catorce firmas, redacción de las niñas con veintinueve firmas, certificado del pueblo de Lechago expedido por la alcaldía, certificado de las catequistas de Sariñena de 1936 (Señoritas Aurora, María y Pilar Basols, María cruz Torres y Matilde Cascales, todas ellas destacados y valiosos elementos de Falange Femenina y profundamente católicas). Declaración de “No Propaganda” firmada por vecinos de la localidad, dos oficios “por mi apercibimiento a mi proceder” por la Comisión Escolar de Barbastro, declaración de D. Crescencio Lacruz y D. Martín Solano Buil, seis declaraciones de madres de niñas de derechas, comunicado del ayuntamiento de Sariñena de 8 de febrero de 1936, el trabajo escolar desde 1934 a 1938, fecha por fecha, sin interrupción y de una misma niña, declaración de D. Ignacio Gabasa, capitán de Regulares, excautivo y combatiente, y la declaración de las religiosas de las carmelitas de la localidad. (8 de marzo de 1941)

Además, Benjamín Portera aportó su testimonio en la defensa a Cristina, a la que definió como “modelo de laboriosidad”, que dio a sus dos hijas una “educación perfecta en todas las asignaturas” e impartiendo “las primeras nociones de catecismo y religión” que recibieron sus hijas: “Jamás tuve una queja por parte de mis hijas por malos tratos recibidos por su maestra a la que todas las discípulas habían de acompañar a su casa y la salida de clase, disputándose todas ellas la mayor proximidad a su maestra, como demostración de más gratitud  y cariño pudiendo afirmar esto el 99 por 100 de los vecinos de esta localidad.”  

Manuel Basols Salaver también declaró en el proceso, manifestando que fue concejal del ayuntamiento de Sariñena del 12 de octubre de 1935 a marzo de 1936 cuando entró el Frente Popular. Durante aquel tiempo tuvo relación con Cristina Lana que trabajó con “empeño” para que la cantina escolar funcionase correctamente, “El trato afable, maternal, que daba a los niños, no solo a los asistidos a las cantinas sí que también a todos en general”. En las diversas inspecciones observó: “el buen trato y cariño que tenía para los pequeños, a los que antes de sentarse en la mesa, les hacía ofrecer la comida y bendecía la mesa”. Además, durante esa época, Cristina trató de llevar a efecto un proyecto de implantación de un jardín infantil y consiguió realizar un Homenaje a la vejez, por lo que Manuel Basols la llegó a definir como “Una verdadera entusiasta de todo lo que fuese cobijar al desvalido y amor a la familia”.

Cristina Lana Villacampa fue familiar de Casimiro Lana Sarrate, un ingeniero químico industrial de gran prestigio, diputado a Cortes por Huesca y que consiguió llevar a Cataluña a Albert Einstein. Casimiro inauguró la cantina escolar de Sariñena el 14 de enero de 1933 y tal y como cita la noticia de entonces “Casimiro Lana Sarrate va siguiendo la táctica del León de Graus”, enarbolando la bandera con el lema “Escuela y Despensa” (Trallero, Salvador. Sariñena y el Diario de Huesca (Vol. II)). En esa línea se debió de mantener Cristina, comprometiéndose con la cantina escolar y satisfaciendo una necesidad muy básica en niños y niñas, de una Sariñena rural muy empobrecida y necesitada. El homenaje a la vejez se llevó a cabo el 30 de mayo de 1935: Tuvo lugar en el teatro Romea la celebración del simpático y humanitario acto de Homenaje a la Vejez, viéndose el teatro completamente lleno. La noticia, que aparece en el libro de Salvador Trallero Sariñena y el Diario de Huesca (Vol. II), matiza que “el acto, lleno de plausible caridad a la vejez desvalida, fue justamente celebrado y aplaudido. El fin de fiesta hecho por la compañía ecuestre Asensio en honor y festejo de los homenajeados, llenó con broche de oro el segundo aniversario de Homenaje a la vejez”.

Efectivamente, Cristina ya había sido juzgada el 25 de octubre de 1938 ante el auditor de guerra de la quinta región Militar, entonces no fueron considerados delito por estar bajo las órdenes del dominio rojo. Aún así, Cristina se enfrentó a un proceso largo, incomprensible, que el mismo expediente de 1940, en la declaración de Manuel Basols, nos da alguna clave de lo que verdaderamente debió de suceder: “No concibe el que suscribe como se ha podido mezclar a esta señorita en hechos que no tomó jamás parte, a no ser que sea debido a envidias y celos por ser la que más y mejor enseñaba a sus discípulos”.

Cristina fue más fuerte de quien quiso acabar con ella, tenía un gran corazón y a pesar de las acusaciones y del expediente de depuración, el cariño que había sembrado dio sus frutos y el pueblo la apoyó, lo que no deja de ser excepcional con el miedo que había en aquella época de postguerra. Como anteriormente se ha dicho, Cristina fue avanzada a su tiempo, de joven debió de revolucionar la escuela, debió de ser un aire fresco y la recuerdan con especial cariño. Pero ello le generó envidias y en la memoria colectiva cuentan que le raparon la cabeza y la pasearon en un tractor por la localidad. Cristina pasó siete meses en la prisión de Zuera, todo tras aquella fatídica denuncia. Tras aquel trágico episodio, Cristina Lana Villacampa emigró a Madrid.

En Madrid Cristina se alojó en casa de su hermana Isabel, que vivía con su marido. Allí adquirió un piso y comenzó a dar clases hasta que gestiono su propio colegio. Cristina ejerció de propietaria y directora del colegio “santa Cristina”, cercano al colegio de Nuestra Señora del Pilar, proporcionando una “Enseñanza de calidad y atención al alumno”. Al principio fue un colegio femenino para más tarde pasar a ser mixto. El colegio estuvo en la calle Castelló, esquina con don Ramón de la Cruz, y a los años se trasladó a la Avenida Comandante Franco N.º 10, probablemente por falta de espacio, compró un edificio construido para ser colegio. El santa Cristina funcionó como colegio de educación infantil hasta que muchos de sus alumnos/as pasaban al colegio Nuestra Señora del Pilar.

«Colegio «Santa Cristina», establecido en la calle de Castelló, número 61, por doña Cristina Lana Villacampa, autorizado provisionalmente en 1 de diciembre de 1960.»

ORDEN de 11 de julio de 1966 por la que se elevan a autorizaciones definitivas las que se hicieron con carácter provisional de los Colegios de Enseñanza Primaria no estatal que se mencionan.
BOE N.º. 189, 9 de agosto de 1966. 

“Era un centro distinto, la metodología de enseñanza no era al uso”, apunta Ricardo Paraled, sobrino de Cristina Lana, Cristina decía que había que explicar las cosas para que lo entendiese al que más le costaba, así lo entendía todo el mundo. Maribel Martínez Lana, hija de Isabel Lana Villacampa y sobrina de Cristina, se licenció en Filosofía y Ciencias de la Educación y ejerció de docente en el santa Cristina. Maribel recuerda que Cristina tuvo una gran vocación de enseñanza, pedagógica, innovadora, disciplinada y desde su despacho dirigía el centro, formaba equipos de maestros de primaria y de profesorado de bachillerato. Practicó una enseñanza seglar, además, su personalidad moderna y avanzada hizo introducir disciplinas de baile, teatro, gimnasia… pronto obligó que las chicas, en vez de llevar esas faldas cogidas, llevasen pantalón y camiseta para hacer gimnasia.

Cristina Lana Villacvampa, El arte de ser

Cristina Lana, El arte de ser. Por Apuleyo Soto.

Cristina fue innovadora en la pedagogía, “fue en demasía, para su tiempo, demasiado encorsetado en una enseñanza a la antigua usanza”, con una filosofía basada en la libertad personal autónoma que Cristina dirigía, supervisaba y protegía. “Cristina Lana Villacampa estaba en todo, desde los alumnos a los profes, a los responsables del comedor y a los/las responsables de la economía general, sus más íntimos/íntimas en la gobernación del colegio, con comedor incluido”, señala Apuleyo Soto, escritor y periodista que ejerció la docencia en el Santa Cristina. No impartía ninguna materia “pero todas por su superioridad fundamental” manifiesta Apuleyo Soto “Era muy mandona. Quería que se hiciera lo que ella mandaba, y no toleraba insolencias de ninguna clase. Todo se hacía como ella demandaba, y sin rechistar, aunque a veces rechistaran  profesores, profesoras, alumnos/alumnas o personal administrativo”.

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Cristina era dulce y fuerte a la vez, porque mandaba y sabía mandar como extraordinaria aragonesa que era de nacimiento, todo el mundo la respetaba, recuerda Apuleyo Soto: “A mí me montó un teatro de más de doscientas butacas en el subterráneo del Colegio, que le costó lo suyo, para que diera clases de expresión corporal a los alumnos/alumnas de primaria y secundaria, entre las que sobresalieron Ana Torrent la protagonista de Víctor Erice en El espíritu de la colmena, hoy todavía en boga cinematográfica, y Rosa María Bule, más tarde directora del Real Ballet de Bélgica  con su marido”.

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Cristina lana con Armstrong, Aldrin y Collins.

Cristina llegaba la primera al centro y cuando llegaban los alumnos los recibía a la entrada al igual que a la salida, se despedía de todos. Dirigía en centro con seriedad y disciplina, había dos grandes pastores alemanes que vigilaban el colegio cuando estaba cerrado y querían tanto a Cristina que la acompañaban por el colegio. Cristina vivió en el centro de Madrid y los veranos los iba a pasar a Valencia, a santa Pola, donde tenía un apartamento y otro por la  isla de Tabarca. Fue viajera y estuvo en Estados unidos con los tres astronautas de la misión Aplolo 11 que pisaron la Luna, Armstrong, Aldrin y Collins. También estuvo en Egipto.

Cristina se retiró aproximadamente en 1975 (teóricamente se debería haber retirado en 1973), cuando comenzó a crear la Granja escuela y el centro didáctico activo El Sotillo: “Diez hectáreas para el estudio de la naturaleza y el trabajo autosuficiente con huerta, viveros, cultivos, frutales, animales, zonas verdes y piscina”.

Al poco tiempo el santa Cristina cerró sus puertas, diciendo adiós a un proyecto de vida con la impronta de una personalidad fuerte y con una extraordinaria vocación docente y pedagógica meritoria de reconocer y dignificar. En el lugar del santa Cristina, actualmente se encuentra la Facultad de Música y Artes Escénicas de la universidad Alfonso X El Sabio. Cristina murió a los 79 años de edad, en 1988, legando parte de sus bienes a las Hermanitas de la Caridad y a la Universidad Complutense de Madrid.

Aquel mismo año de 1988, la Fundación Universidad Empresa «Recibe el legado de Doña Cristina Lana Villacampa de la Finca “El Sotillo”, con el deseo de que dicha sociedad continúe su labor en los campos de la enseñanza, educación y promoción a favor de la juventud española». (Algunos de nuestros hitos más significativos. https://fundacionuniversidadempresa.es/).

El colegio santa Cristina fue conocido como el «Santa» por sus alumnos/as y así continúa siendo recordado. El colegio se ha considerado como «Uno de los centros con más historia de Madrid y que por sus aulas han pasado políticos, artistas y empresarios, como Eduardo Serra Rexach, exministro de Defensa; Ramón Espinar, diputado actual de Unidos Podemos; el periodista Juan José Millás o el expresidente de la constructora FCC Baldomero Falcones». Además, por el centro pasó el séptimo presidente de la democracia española, Pedro Sanchez estudió en el «santa» y en una de las anteriores fotos se le puede observar tocando la flauta durante una actuación en el santa Cristina (lainformación.com).

Cristina Lana Villacampa dedicó su vida a la docencia, luchando por conquistar sus sueños, su colegio y aquel jardín infantil que se materializó con la finca El Sotillo. Un colegio que formó durante cincuenta años alumnos y alumnas con la impronta de una maestra cuya vida es en sí misma toda una lección. Cristina fue un gran corazón en tiempos de guerra, pero su vocación docente fue más fuerte y superó todas las vicisitudes a la que se vio obligada a enfrentarse.

Muchas gracias Luisa Casañola Andrés a Ricardo, Eva y Fernando Paraled Santos, a Maribel Martínez Lana, a Mónica Enriquez Paraled y Apuleyo Soto Pajares. Gracias por ayudar, contar y participar en recuperar una extraordinaria figura que merece ser recodada, su memoria queda viva.

Jorge Español Fumanal


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Jorge Español con la cerámica del aniversario de «Os Monegros» 

            Con motivo de la conferencia “Arte y pleito del monasterio de Sijena” en el marco de la sariñenense Tertulia Cultural “Violinista José Porta”, el sábado 21 de enero del 2017, conocimos al abogado Jorge Español Fumanal. Una gran persona que en los últimos años ha sido una pieza fundamental en el litigio de los bienes aragoneses reclamados a Cataluña. De una forma altruista, Jorge ha trabajado duramente para que regresen los bienes a Aragón, una lucha que devolverá los bienes aragoneses a su lugar de origen: el lugar del que nunca deberían de haber salido.

            Jorge Español Fumanal, natural de Benabarre nació en 1961. Se licenció en Derecho, en Ciencias Políticas y Sociología en Madrid, donde actualmente reside y ejerce de abogado. Jorge se define como un enamorado de la cultura y el arte en general, en especial de la música y su gran afición por la guitarra. También es un amante de la vida de pueblo, de sus gentes y sus tradiciones. Pero ante todo, Jorge es un gran luchador que ha sabido defender lo justo: un pequeño David contra Goliat.

            Jorge cuenta que quedó muy marcado cuando de joven, con unos 11 o 12 años, visitó el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC). Allí descubrió una gran cantidad de arte aragonés que no entendía porque estaba en un museo catalán y no en su correspondiente lugar. Dese entonces, Jorge siempre fue consciente que tenía que hacer algo.

            Fue en 1995 cuando se dividió la diócesis en la de Barbastro y la de Lérida, quedándose bienes aragoneses en la diócesis de Lérida. Aquello dio comienzo a un litigio eclesiástico que al final resolvió el Vaticano con la sentencia de devolución de las 113 piezas aragonesas a la Diócesis de Barbastro. Pero las piezas no fueron devueltas. Luego llegó el asunto de las piezas del Monasterio de Sijena que el Obispo Ambrosio Echevarría descubrió que habían sido vendidas a la Generalitat en 1983 y 1992, comenzando un litigio ante el Tribunal Constitucional en 1998 entre el Gobierno de Aragón y la Generalitat por el derecho de retracto de estas ventas que terminó por Sentencia de dicho alto tribunal de fecha 18 de Enero de 2012 dando la razón a Cataluña, aunque no se pronunció sobre la legalidad de esas ventas. “Ha sido el proceso más largo del constitucional, nada menos que catorce años”, sentencia Jorge Español. Es entonces cuando Jorge decidió dar un paso adelante y luchar por el patrimonio aragonés.

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Jorge Español en la Tertulia Cultural «Violinista José Porta»

            “En Aragón somos gente honrada y honesta”, afirma Jorge Español. A pesar de ser un proceso largo y duro,  Jorge piensa llegar hasta el final: “es algo que si volviese atrás lo volvería a hacer”. Cuando en el 2012 el Tribunal Constitucional dio la razón a Cataluña, el Gobierno de Aragón dio por finiquitado el proceso dando por perdido tanto el asunto de las 113 piezas de Barbastro como el de las piezas vendidas de Sijena, y así los Servicios Jurídicos del Gobierno de Aragón lo ratificaron en una reunión dando carpetazo al caso. Jorge cogió las riendas del proceso y abrió nuevas vías para la resolución del litigio, convenciendo al Gobierno de Aragón de que había que impugnar la legalidad de las ventas de las obras de Sijena ante los tribunales civiles en atención a la jurisprudencia que encontró y no perdiendo nunca de vista que era un monumento nacional que no se podía vaciar de su tesoro artístico ni menos dividirse. El monasterio de Santa María de Sijena es monumento nacional desde 1923 y como tal es indivisible y toda venta privada de cualquiera de sus bienes debe reputarse ilegal, la clave del proceso ha sido la indivisibilidad del conjunto. El proceso ha supuesto una proeza y para Jorge ha sido un esfuerzo titánico, renunciando a parte de su vida profesional y personal, incluso llegó a tener un accidente de coche cuando se desplazaba a Villanueva de Sijena. En su opinión, Cataluña nos ha engañado y ninguneado y, Aragón, ha mostrado un complejo de inferioridad del que ahora vamos desprendiéndonos.

            Jorge aportó argumentos para anular las ventas de 1983 y 1992 del tesoro artístico del Monasterio de Sijena y se consiguió una Sentencia favorable por parte del Juzgado nº 1 de Huesca, algo que Cataluña no habría imaginado ni en el peor de sus sueños; después de todo, un abogado aragonés se ha enfrentado contra una potente administración con sus recursos y servicios jurídicos propios. A Jorge ninguna institución le ha apoyado económicamente. El convencimiento de restituir la integridad del monasterio sijenese abrió un segundo litigio en el Juzgado nº 2 de Huesca sobre las pinturas murales de la sala capitular. Las pinturas murales fueron arrancadas en 1936 en plena guerra civil y depositadas en Cataluña. Tras años de litigio, el Juzgado nº 2 de Huesca dictó Sentencia favorable y en noviembre del 2016 ordenó al Museo Nacional de Arte de Cataluña devolver las pinturas murales al Real Monasterio de Santa María de Sijena, sentencia que aún no han cumplido.

            Durante la tertulia de Sariñena, Jorge contagió a los presentes su amor por el Real Monasterio de Santa María de Sijena. Nos descubrió su gran capacidad oratoria, explicando la fundación e historia del monasterio sijenense. Un monasterio con simbología relacionada con Jerusalén y que en su esencia fue fundado en 1188 para ser la nueva Jerusalén tras caer esta en manos del caudillo musulmán Saladino un año antes. El monasterio albergó dos hospitales, notaría (el padre de Miguel Servet fue el notario del Monasterio), albañiles, labradores, ebanistas, etc… era como una pequeña ciudad muy ligada a los pueblos de Villanueva de Sijena y de Sena. El Real Monasterio de Sijena fue el primer Archivo de la Corona de Aragón hasta que el Rey Jaime II lo trasladó a Barcelona donde actualmente está y, es además, Panteón Real donde está enterrado el Rey Pedro II de Aragón y su madre la Reina Doña Sancha de Castilla. Afortunadamente existe una gran documentación sobre el monasterio: pinturas y fotografías que nos reconstruyen el extraordinario monasterio que llegó a ser. Una historia impresionante completamente ligada a su fundadora del Monasterio de Sijena, la reina Doña Sancha de Castilla, una cultísima reina consorte castellana casada con el Rey Alfonso II de Aragón, cuya figura está llena de misterio tras la profanación de su cadáver tras el incendio del monasterio en 1936, pero que posiblemente se encuentre enterrada en un lugar desconocido del cementerio de la vecina localidad de Sena.

            Se va acercando el final del proceso y a Jorge le va quedando un profundo sentimiento de alegría y satisfacción: “Se ha creado un importante precedente sobre la indivisibilidad de los monumentos nacionales y su venta para su íntegra preservación”. Quedan por escribir los últimos capítulos de un largo litigio que ha enfrentado a territorios hermanos. Pero conscientes y convencidos, tal y como afirma Jorge Español Fumanal, que las pinturas de Sijena deben de estar en su lugar, en el Real Monasterio de Santa maría de Sijena.

                   Todo nuestro reconocimiento a Jorge Español Fumanal y nuestro agradecimiento  por su compromiso, lucha y defensa de nuestro patrimonio. ¡Gracias Jorge!