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María Villagrasa Rozas


María la “La Pollera” sorprende por su extraordinaria memoria, retrotrayéndonos al Bujaraloz de antes, cuando nevaba más: “nevaba todos los años, al menos una vez, y había que hacer sendas para poder ir al colegio”; algo que ahora nos cuesta creer. María es un ejemplo de mujer emprendedora y de su mano conocemos las vicisitudes de una vida de trabajo y esfuerzo. 

 

Maria Villagrasa Rostro

Maria Villagrasa Rozas

            Natural de Bujaraloz, María Villagrasa Rozas nació el 16 de noviembre de 1932. De familia de agricultores, su padre murió en 1944 cuando apenas María contaba con doce años. Así, su madre quedó viuda con seis hijos y sola tuvo que sacar adelante a toda su familia. A María le conocen por ser de casa Bolea, por parte de su abuela Andresa Bolea: “toda una gran mujer que iba con su marido vendiendo pucheros por los pueblos de Los Monegros, llegaban hasta Lalueza y Poleñino, ¡era una mujer muy negociadora!”. De su abuela Andresa, María y su madre heredaron su carácter valiente para emprender negocios. María recuerda salir del refugio detrás de su abuela Andresa, con sus hermanas subían las escaleras agarradas a su saya, mientras desde afuera les animaban a salir: “por fin, había acabado la guerra”. Durante la guerra quemaron tallas y el altar de la iglesia, María recuerda ver como entraban los camiones hasta la misma iglesia. Andresa murió al poco después de acabar la guerra.

       María fue a la escuela hasta los catorce años, por la mañana daban materias generales y las tardes las dedicaban a labor: cosían y hacían punto. Las clases eran separadas, por un lado las chicas y por otro los chicos, y si jugaban con los chicos les decían “chicotes”.

            El agua la guardaban en tinajas y en aljibes, los hombres llenaban los aljibes con cubas y luego filtraban el agua con sacos, principalmente filtraban los “cullarones”, los renacuajos. Las tinajas las guardaban en las bodegas o en los patios de las casas y, a pesar de ser Bujaraloz un territorio árido y seco, las bodegas se anegaban. En cada casa había un pozo de agua y aunque el agua era salada  la usaban para lavar.

            En Bujaraloz había hornos de yeso y María recuerda llevar por las noches patatas asadas a su padre mientras cuidaba el horno de yeso. El hermano mayor llevaba las tierras y las hermanas mayores se encargaban de las labores de casa. Limpiaban los hogares,  los de antes, donde cocinaban y se calentaban, limpiaban los hierros frotando con una vieja alpargata y arena. La leña la traían de la retuerta de Pina de Ebro, normalmente de pinos y sabinas viejas o enfermas.

            Muchas mujeres iban al campo a respigar, especialmente la gente más necesitada. También, en vez de segar, se dedicaban a arrancar directamente la cebada o el trigo, era más duro. Las mujeres llevaban el almuerzo, la comida y la merienda al campo, María recuerda cuando su madre le mandaba con la sopera y el puchero.

            Su madre sabía escribir y solía ayudar a otras personas, entonces se tenían que apoyar más entre todos los vecinos y vecinas, había más necesidad. Entre 1960 y 1963, la madre de María arrendó y regentó el “Mesón Aragonés”. María y sus hermanas trabajaron en el mesón: “una hermana fregaba de rodillas todas las noches el comedor, entonces no existía la fregona”. Su madre ejerció de cocinera y llegaron a contar con alguna sirvienta. Bujaraloz siempre ha sido lugar de paso entre Madrid y Barcelona y muchos hostales y restaurantes han existido a lo largo de la historia, donde las mujeres han ejercido un papel fundamental.

            En casa de Maria criaban pollos, conejos, cerdos y tenían gallinas. Algunas casas tenían cabras que todos los días recogía el cabrero para llevarlas a pastar. Cuando volvían las cabras por las tardes las ordeñaban: “a veces la cabra tiraba el cántaro derramando toda la leche”. Cuando se moría una mula era una desgracia para la casa, en años malos podía significar la ruina para la casa. María recuerda ver pasar arrastrada la mula muerta hasta el muladar.

            María se casó en 1959 con Tomas labrador, quien trabajó en la fábrica de harinas de la localidad. Tuvieron tres hijos:“había pocas comodidades, no había ni lavadora ni calefacción, no como ahora que hay de todo y nos quejamos por todo”. A su madre nunca la escuchó quejarse, después de todo así les habían educado.

            Cuidaban pollos y María se animó a montar una Pollería, por ello en el pueblo la conocen cariñosamente como María “La Pollera”. Criaba pollos, los mataba, los pelaba y los vendía, realizaba todo el proceso completo y siempre contaba con la ayuda de una hermana. Probó suerte con el negocio y fue bastante bien; también tuvieron otros productos que complementaban el negocio. María se jubiló a los 65 años, le pilló la llegada del euro y le complicó muchísimo los últimos días.

            La madre de María comenzó a guardar el luto con 12 años, cuando un hermano marchó a la guerra de Cuba. Antiguamente, el luto condicionó mucho a las mujeres y, aunque su madre fue algo moderna, durante un tiempo no le dejaron ir a bailar. Las mujeres guardaban el luto vistiendo de negro, algunas llevaban una mantilla o un pañuelo negro sobre la cabeza. Algunas, muy estrictas, incluso no acudían a la boda de sus hijos o hijas por guardar un rígido luto, pues una boda no dejaba de ser una celebración. La mayoría de mujeres se casaban de negro y María no fue una excepción, se casó de negro y con un velo blanco: “casarse de blanco era un lujo”. Para la comunión si que vestían de blanco y los trajes se tenían que compartir o se vendían o compraban de segunda mano.

            Sobre los años setenta, unas 12 a 14 mujeres se pusieron a trabajar cosiendo gabardinas y luego pantalones para una casa de Zaragoza. Se instalaron en un local del ayuntamiento, que antes fue de la cooperativa “La Agrícola”. Fue muy importante y dio mucho trabajo a las mujeres.

            A María le ha gustado mucho salir a andar, salir a tomar la fresca por la noche y juntarse con los vecinos y vecinas; mientras cosían, hacían bordados, cruceta o bolillos. María quiere mucho a su pueblo y siempre ha colaborado y ayudado a mantener viva su memoria, guarda muchos recuerdos y una gran vitalidad que nos ha regalado transmitiendo la realidad de una vida pretérita que nos enseña tiempos que hemos dejado atrás, pero que no debemos de olvidar. ¡Gracias María!

          Esta mirada se enmarca dentro de la serie “Rostros”, que va relatando diferentes visiones de mujeres monegrinas y su trabajo en el medio rural de Los Monegros. Muchas gracias a Marisol Frauca y a Cristina Labrador.

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La música de Los Monegros, conversando con Mario Gros Herrero


El folklore monegrino resulta muy desconocido a pesar de su riqueza y vigor en su principal manifestación del Dance y la persistencia de la tradicional y singular gaita de boto aragonesa. Mario Gros ha investigado y recogido la música de Los Monegros, un gran conjunto de pasacalles, bailes de palos y espadas, despertaderas, coplas, coplillas, romances, jotas…  

Con Mario me encontré una tarde de noviembre del 2016 en un céntrico café zaragozano, descubriendo a un gran músico, musicólogo, folklorista y sobretodo a una gran persona. Lo aprendido con Mario Gros queda recogido a continuación, con la melódica sensación que la música de Los Monegros aún tiene mucho que dar la nota.

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Mario Gros Herrero

            Mario comienza destacando la música de Los Monegros “siempre ha causado atracción a diferentes musicólogos” y entre ellos destaca al reconocido folklorista Arcadio Larrea. Arcadio fue un chistabino que trabajó en el Instituto Español de Musicología del CSIC, durante las décadas de 1970 y 1980 realizó un programa sobre folklore en RNE y en 1982 documentó la reconstrucción de la gaita de boto aragonesa. Arcadio fue autor del primer trabajo sobre el Dance aragonés, recogiendo 97 representaciones de la provincia de Zaragoza: “El Dance aragonés y las representaciones de moros y cristianos”.  Después, es la Doctora en Filosofía y Letras Mercedes Pueyo Roy quien realizó un trabajo más exhaustivo de investigación y documentación de 74 representaciones de todo Aragón. “Origen y problemas estructurales del dance en Aragón” es el resultado de su tesis doctoral, impresa en versión reducida por Heraldo de Aragón en 1973.

La gaita en Los Monegros

            Sin duda la gaita es el instrumento estrella de Los Monegros, para Mario “es un instrumento musical que fascina y atrae”. La primera referencia de la gaita es una representación en el s. IX y su expansión por Europa parece que fue en el siglo XII. En Aragón, las primeras representaciones de gaita son las del Vidal Mayor, hacia 1247, para aquel entonces ya había unas cuantas representaciones anteriores en la península. “Lo mas probable es que la gaita llegó de Europa por el camino de Santiago”. Es en el siglo XVIII cuando se origina la diferenciación de la gaita, mientras que su decadencia se produce a partir del siglo XIX, señala Mario: “llegan nuevos instrumentos, como el acordeón, nuevos bailes, más agarrados, nuevas músicas… pero en Los Monegros la gaita se mantiene viva gracias al Dance”.

            Mario Gros Herrero es un músico, folclorista, luthier aragonés e investigador, siendo figura clave en la recuperación de la gaita de boto aragonesa. Junto a Luis Miguel Bajén editaron en 1990 el Lp “Monegros” que se reeditó en 1997 en formato CD dentro de la serie de “La tradición musical en España”. El disco es fruto de más de ocho horas de grabaciones en Castejón de Monegros, Farlete, La Almolda, Lanaja, Monegrillo, Sariñena, Sena y Valfarta. En 1999 publicaron, Luis Miguel Bajén y Mario Gros, “La gaita en Los Monegros, Archivo de tradición oral”. También, Mario fue coordinador del libro disco “Romances de ronda en Castejón de Monegros. Simeón Serrate Mayoral”, editado por el archivo de Tradición Oral de Aragón en el 2008. Actualmente, Mario es profesor de gaita de boto en la Escuela Municipal de Música y Danza de Zaragoza desde 1994.

Monegros

            Para Mario la gaita está ligada a la ritualidad del Dance, a los ritos funcionales básicos: “No es principalmente estética, ha de ayudar a danzar, a bailar, sobretodo en procesión o romería. Las letras son nemotécnicas, ayudan a recordar las danzas”. Con la decadencia de la gaita van desapareciendo sus técnicas de construcción y mantenimiento, van desapareciendo la posibilidad de arreglos. Los gaiteros de Robres dejaron de tocar en 1820 y guardaron sus gaitas en una cesta, ya que no tenían descendencia masculina. Sus hijas las guardaron como un tesoro.

            De Vicente Capitán se recogieron más de 54  melodías de gaita, entre ellas una jota, un vals, un pasodoble y un baile de Sobrarbe. Fue a tocar con un grupo de sección femenina. Al parecer, Capitán era zapatero y arreglaba sillas de anea,  tocó en los dances de Tenerias, San Gregorio, La Almolda, Castejón de Monegros, Valfarta, Sena, Lanaja…

Romances de Ronda

            “Los Monegros es una zona muy conservadora musicalmente, con vitalidad. Por la ritualidad del dance, apego, pobreza…”. Es un placer escuchar a Mario y aprender, sentir la verdadera magnitud de la música monegrina que parece pasar tan desapercibida. Mario recuerda a Miguel Huguet (Revista Aragón, 1930) y Pili Monter que recogieron muchas melodías de Sena. “Los dos grandes bloques son el dance y los cantos romance a gaita. Romances de ronda en Sena, Castejón de Monegros, Pallaruelo de Monegros, Sariñena; despertaderas de Valfarta, Castejón de Monegros, las coplillas de Bujaraloz. En el canto con gaita la puesta en escena es única”.

            En Los Monegros hemos heredado una extraordinaria tradición musical, muy ligada a celebraciones religiosas y manteniendo constantes sus profundas raíces, “Hasta pocos años aún se hacían cantos religiosos en latín en Pallaruelo de Monegros”. Queda la sensación que aún nos queda mucho por aprender y descubrir en la música monegrina, de valorar, estudiar y transmitir. Gracias a personas como Mario Gros, por su amor a la música y en especial por su conocimiento del folklore monegrino y aragonés, podemos continuar manteniendo vivo nuestro patrimonio, del que sin duda, aún nos queda mucho por oír y sentir.

La huella del aragonés en Los Monegros


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“La huella del aragonés en Los Monegros/ O rastro de l´aragonés en Os Monegros”

     Es el titulo de la conferencia impartida por Francho Nagore Laín, el viernes 29 de enero del 2016, en el salón de plenos del ayuntamiento de Sariñena. El doctor en filología y profesor de la Universidad de Zaragoza ha comenzado repasando los diferentes estudios y trabajos de investigación que se han desarrollado en materia lingüística en Los Monegros. A continuación, ha realizado una caracterización lingüística sobre el aragonés residual en la comarca monegrina, especificando las diferentes zonas según su grado de mayor o menor conservación. El aragonés residual de la comarca presenta características propias del aragonés meridional, conserva el complemento preposicional en/ne; mantiene formas con  la –f inicial: farinoso, follarasca (hojarasca), forno (horno), fematero (estercolero)..; diptongaciones como mielsa (bazo), güembro (hombro), tiera (tera), tiengo (tengo), fiero (feo); tendencia a deshacer hiatos: anchoga (anchoa), redir (reír), codete (cohete)..; conservación de la palatales: chemecar (llorar), chireta (alimento a base de tripas de cordero), chordiga (ortiga)… Encontramos el participio almorzato (almorzado) en Castejón de Monegros además de mayeta (mayada) y corneta (conjunto de ganado vacuno) en la mayor parte de la redolada monegrina. También hay matices léxicos entre la parte más occidental y oriental, donde encontramos reglotar (eructar) en la zona occidental, mientras que en la parte oriental de monegros aparece la forma rutir.

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     Una segunda parte de la conferencia ha discurrido por la literatura en aragonés, de escritores monegrinos y el tema de “Os Monegros” como recurso literario en aragonés. Francho Nagore nos ha deleitado con la lectura de diferentes textos en aragonés que han agradado bastante al público. Al finalizar, el público asistente ha realizado varias preguntas, resaltando una intervención que ha aportado la palabra maticals, que no se consideraba de monegros, y da nombre a una partida de monte de Sariñena. Desde el proyecto cultural “Os Monegros” se le ha entregado a Francho Nagore Laín una cerámica conmemorativa del 10º aniversario del proyecto “Os Monegros”. Además, los asistentes han podido comprar libros en aragonés, especialmente el “Bocabulario Monegrino”, de Francho Rodés, Paquita Maza y Gonzalo Gavín, y adquirir chapas con el icono de la zancarriana monegrina.

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     Una gran asistencia de público que casi ha llenado el salón de plenos del ayuntamiento de Sariñena, constatando que el tema de la lengua aragonesa despierta un gran interés. Un placer y muy agradecidos con haber contado con la presencia de Francho Nagore Laín, gran conocedor y estudioso del aragonés, responsable de su recuperación, ha escrito numerosas publicaciones y estudios, actualmente es el director del Diploma de Especialización en Filología Aragonesa del Campus de Huesca (Universidad de Zaragoza).

    Gracias al ayuntamiento de Sariñena por su colaboración y a todos los asistentes. Este año 2016 continuaremos realizando actividades y actos que conmemoren el décimo aniversario de “Os Monegros”.

La lengua Aragonesa


En el mundo, la diversidad crea una gran riqueza extraordinaria, un magnifico crisol de culturas que han de convivir con el único requisito del respeto a las diferentes culturas, a las minorías, y así podemos seguir construyendo un mundo más humano, cimentado en el extenso babel cultural y social. Aproximadamente existen más de 6.550 idiomas en el planeta, según la prestigiosa publicación The Ethnologue: Languages of the World.

Según la UNESCO, la diversidad cultural es “para el género humano, tan necesaria como la diversidad biológica para los organismos vivos”.

Las lenguas o idiomas son una herramienta verbal que permite la comunicación entre individuos de una comunidad. El lenguaje es la’idiosincrasia’ de cada cultura, algo completamente inherente a cada sociedad. Intentar desvincular o despojar a una sociedad de su lenguaje es resquebrajar completamente la sociedad.

La hegemonía del lenguaje nunca se ha podido imponer naturalmente en el mundo, ni la lengua inglesa desplaza al español, ni el español al catalán, ni se acepta la artificialidad del esperanto como idioma auxiliar internacional. Es necesaria la existencia de una lengua vehicular, el ingles nos permite comunicarnos y entendernos a lo largo y ancho del mundo. Pero el idioma define los rasgos, el temperamento, el carácter, etc., distintivos y propios de un individuo y de una colectividad determinada a los que no estamos dispuestos a renunciar.

La diversidad cultural refleja la multiplicidad e interacción de las culturas que coexisten en el mundo y que, por ende, forman parte del patrimonio común de la humanidad. La diversidad cultural se manifiesta por la diversidad del lenguaje, de las creencias religiosas, de las prácticas del manejo de la tierra, en el arte, en la música, en la estructura social, en la selección de los cultivos, en la dieta y en todo número concebible de otros atributos de la sociedad humana.

El aragonés es una lengua románica pirenaica derivada del Latín; en ningún caso para la  comunidad científica, es considerada dialecto de la lengua castellana. La real academia de la lengua española define al aragonés en su cuarta acepción “RAE 4. adj. Se dice del dialecto romance llamado también navarroaragonés. U. t. c. s”.

Es hablado desde el siglo VIII, actualmente se estima que existen cerca de 10.000 hablantes, es una lengua viva y además hay numerosas publicaciones de libros, música, blogs, webs… Pero, tanto el consejo de Europa como la UNESCO, reconocen al aragonés como lengua en peligro de extinción. Del aragonés existen variedades que presentan diferencias interdialectales consideradas muy escasas y asumibles lingüísticamente. Sus controvertidas estandarizaciones no dejan de ser un proceso complicado que todas las lenguas han sufrido en su historia y se han asumido como necesarias y normales, basando la normalización y unificación en lo general, lo compartido y lo común.

El aragonés es riqueza cultural y un bien patrimonial e histórico. Nuestra gran lengua castellana o española también fue una lengua desairada, la lengua culta era el Latín, hasta que Alfonso X el sabio decidió que se editaran obras cultas en el ya popular idioma español, a partir de los conocidos cantares de gesta.

El aragonés fue hablado por los reyes aragoneses (lengua del antiguo Reino de Aragón) y por un premio Nobel como Ramón y Cajal, estudiada por Joaquín Costa y usada por el gran escritor Ramón J, Sender. Las Glosas Emilianenses son uno de los primeros escritos de la península ibérica y son consideradas los primeros escritos en lengua aragonesa. Históricamente el aragonés se ha ridicularizado, sociológicamente debido a la diglosia (bajo la presión del español), pues sus usos modernos se limitaron al campo y al medio rural.

El desconocimiento, el miedo e ignorancia lo ha convertido en una lengua minorizada. Los acrónimos de ’Lengua Aragonesa Propia del Área Oriental’ (LAPAO) y ’Lengua Aragonesa Propia de las Áreas Pirenaica y Prepirenaica’ (LAPAPYP) y la actual ley de lenguas no deja de ser una maniobra socio-política de desprestigiar unas lenguas, unas culturas, unos hablantes y unas personas, entendible únicamente desde el rancio despotismo que arrastran los genocidas culturales del aragonés y del catalán en Aragón. Una situación vergonzosa e inadmisible.

En Los Monegros nos encontramos en una zona de transición entre el altoaragón, donde aún pervive el aragonés, hacia la zona donde se habla español. Conservamos gran variedad de rasgos propios del aragonés y un amplio vocabulario que ha sido objeto de numerosos estudios, destaca el “Bocabulario Monegrino” que recoge cerca de 8000 voces del aragonés. Existen estudios citando que el aragonés era conocido y empleado hasta antes de la guerra civil, cuando comenzó su completa decadencia en nuestra comarca monegrina. La etnolingüista francesa Jeanine Fribourg en su libro “Literatura oral en Aragón (El dance de Sariñena y sus relaciones con los de Sena, Lanaja y Leciñena)” concluyó que “El lenguaje de Los Monegros comporta diferencias fonéticas, morfológicas y sobre todo léxicas, frente al castellano”. Mayores estudios profundizarían en una realidad lingüista compleja y aún muy desconocida, quizá, uno de los mayores reconocimientos posibles a la labor y contribución de Jeanine Fribourg.

La importancia de la lengua, como la filosofía y el arte, es el desarrollo personal; la palabra transmite sentimientos que de otra manera nos sería imposible de transmitir. La libertad reside en respetar las diferentes lenguas del mundo, en convivir y dejar fluir la libre expresión en nuestro querido mundo babel.

Publicau en Os Monegros el 30 septiembre del 2013.

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Zancarriana w

La toza de navidad en sariñena


La toza de navidad en sariñena

Toza de navidad

S´ha recuperau, con motivo del belén viviente  de Sariñena, la “Toza de navidad”. Pa la realización de la “Toza de navidad”, el pasau 5 de enero, se reprodujo  la escena del fogaril en la plaza de la iglesia. Con la toza sobresaliendo del hogar, los zagales y zagalas del lugar varearon la toza mientras decían “caga toza, caga toza”, a la vez que de la “toza” brotaban lamines y pequeños juguetes. Los zagales y zagalas disfrutaron y se sorprendieron, todo un éxito. También se generó una gran diversidad de comentarios sobre el origen de la “toza”, que si tradición catalana o tradición de las montañas pirenaicas aragonesa.

En el artículo del blog “Nuestras tradiciones” aparece recogida la “Toza”  en las memorias del monegrino Antonio Beltrán, quien recordaba de celebrarla en casa de su agüela sariñenense. Tamién se remeraba el “Estudio del léxico de la casa en Aragón, Navarra y Rioja” de Rosa María Castañar Martín” ande aparecen diferentes denominaciones al tronco o tronca de navidad en Los Monegros, siendo “zueca pa la nochebuena” en Bujaraloz (zueca de zoca: tocón, tronca de árbol), “toza de navidad” en Pallaruelo de Monegros y “tizón de navidad” en Robres. Poquer a poquer cada vez se va reconociendo más nuestra recuperada tradición de la “Toza de navidad”, se va explicando a la vez que mucha gente mayor la recuerda. Una tradición que esperamos que se continúe realizando en las futuras añadas siguientes.

Hoguera pa San Antonio

Pa el próximo 17 de enero, en Sariñena recuperaremos la tradición de hacer, pa San Antonio, una hoguera y una cencerrada arredol de la hoguera o por algunas calles de la Villa monegrina. La hoguera será a las 18:30 horas en la entrada del pueblo por la carretera de Huesca. Cada uno o colla de amigos, puede llevarse comida pa hacer a la brasa y vino pa invitar. Os esperamos.

¡¡Y güena añada 2013!!

Publicau en “ Os Monegros el 9 de enero del 2013.

Terminolochía aragonesa d´a cheolochía en Os Monegros


Terminolochía aragonesa d´a cheolochía en Os Monegros:

problemas y replega de lexico. Anchel Belmonte Ribas.

  • Aire: viento.
  • Airera: viento fuerte.
  • Almendron: conglomerado.
  • Andalocio: lluvia de corta duración e intensidad, por tanto de restringido  efecto morfogenético.
  • Apedregar: granizar.
  • Bal: valle en sentido general; valle de fondo plano. Hay que decir que este término es de empleo general en la literatura geológica –con el significado de valle de fondo plano- en la cual sigue siendo femenina pero se escribe con v y hace el plural vales y no vals.
  • Bardo: barro.
  • Boira: nube, niebla.
  • Boira preta: niebla.
  • Bolada: ráfaga de viento.
  • Borrasqueta: lluvia de poca importancia, sirimiri.
  • Borrasquiar: llover poco.
  • Buralenco: arcilloso.
  • Buro: arcilla.
  • Campanil, piedra de: tipo de roca caliza compacta que aflora en la sierra de  Alcubierre y que toma ese nombre por el característico sonido que  emite al ser golpeada con el martillo. Apreciada en construcción. Carece de valor como término petrográfico general.
  • Chelar: helar.
  • Clarezca, piedra de: término similar a de piedra campanil, esta vez aprovechando como característica descriptiva el color de esta caliza lacustre propia de la sierra de Alcubierre.
  • Corona: forma de relieve tabular de pequeño tamaño que aparece sobre todo en el piedemonte de las sierras y asimilable, por tanto, a un glacis.
  • Crostra, crosta: palabra apicable a los niveles de encostramiento petrocálcicos  que se dan sobre suelos y terrazas fluviales antiguas de la zona de estudio.
  • Esplanizar: aplanar.
  • Galacho: valle de incisión lineal. Nunca se emplea en el alto Aragón con el significado de “meandro abandonado”. Este término se ha documentado con el significado propuesto en diferentes lugares de Monegros y Somontano.
  • Mallacan: grava cementada. A menudo se trata de antiguos niveles de terrazas fluviales o de zonas distales de glacis con origen en las sierras exteriores.
  • Mallo: forma de relieve modelada en conglomerados por erosión de los  mismos a favor de una intensa red de fracturas que delimita agujas y torreones .
  • Mina: afloramiento de roca.
  • Orache: tiempo meteorológico. En ocasiones tiene connotación de mal tiempo.
  • Pan de pajarico: variedad de yeso, fibroso y veteado, que aflora en la zona de la sierra de Alcubierre.
  • Piedra: piedra, granizo.
  • Plana: llanura de grandes dimensiones que puede coronar un relieve aislado.
  • Pui: pico, montañeta.
  • Ralla: estrato rocoso que destaca sobre su entorno.
  • Rellar: resalte, escarpe de pequeño tamaño que corona los relieves tabulares de la sierra de Alcubierre.
  • Rinconada: morfología en anfiteatro (Sancho y Belmonte, 2000). En el pirineo se ha documentado como circo glaciar y cabecera de valle. Existe un evidente paralelismo morfológico, que no morfogenético ni de escala, entre ambas definiciones y consideramos ambas como correctas y con suficiente exactitud como para ser usadas en sentido científico, dado que el propio contexto de uso disipa cualquier posible confusión.
  • Ripa: zona escarpada.
  • Salagón: marga. Con valor petrográfico ya que es de uso general en todo el Alto Aragón para definir este tipo de roca.
  • Sarda: zona llana que culmina un relieve tabular.
  • Saso: zona llana de “tierra delgada, floja”, con gravilla. Se cultiva y aumenta su producción en años de pocas lluvias y en caso de cosechas cortas. A menudo los términos sarda y saso tienden a confundirse.
  • Terrero: badlans, zona de cárcavas. Término de significado concreto y documentado también en Sarrablo y Ribagorza.
  • Torrollón: forma de relieve turricular modelado en areniscas y alternancias  de areniscas y arcillas  (Sancho y Belmonte, 2000).
  • Tozal: monte.
  • Tronada: tormenta. Abundantes en verano en la zona de estudio y con importantes efectos erosivos.
  • Zaborro: piedra.
  • Zierzo, zierziera: viento del noroeste, frío e intenso.
  • Zinglo: escarpe de gran tamaño (mayor que un rellar) y con notable continuidad morfológica y estratigráfica. También término general en todo el Alto Aragón.

Zancarriana w

La Gaita y los gaiteros


La Gaita y los gaiteros

El instrumento musical tradicional de Los Monegros es la gaita de boto, la gaita aragonesa, un instrumento ligau al danze monegrino. La gaita está hecha con la piel d´un cabrito, y con la piel se hace el boto qu´es ande se guarda l´aire pa luego ser expulsau produciendo el sonido, la musica. Pa construir la gaita primero s´ha de curtir la piel. En el proceso de curtir s´ha d´untar la piel con buro y dimpués, una vez secau, se radía la piel con un zaborro plano pa dimpués zurriarla (golpearla). Se contina la faina zurziqueando y cosiendo la piel ya curtida, dando forma al boto al que s´han de unir las piezetas de madera con los zepos o brocales. Las piezetas de madera son el soplador, el clarín, el bordón y la bordoneta. El soplador es el pichorro por ande se mete l´aire al boto pa que luego salga por los tres tubos sonoros. El clarín es un tubo sonoro que se paize a una flauta y es por ande se interpreta la melodía, el bordón y la bordoneta son los otros dos tubos sonoros que sacan un sonido que da acompañamiento sonoro a la melodía.

S´ha de rematar la faina vistiendo la gaita con una saya, con estampados florales y adornos de farandolas (volantes); y los tubos sonoros han d´ir forraus con piel de culebra. Asinas es la gaita monegrina.

La verdadera magia de la gaita reside en las extraordinarias habilidades que desarrollan los gaiteros, aguardemos un futuro muy prometedor a nuestros gaiteros y que pronto s´empiezen a sentir grandes gaiteras monegrinas. Pa apercazar (conseguir) una gaita s´ha de comprar o construir-se-ne una como antes hacían los mismos gaiteros, ¡n´hay que tener mucha “maña”!.

 Los gaiteros son leyendas como el siñó Sixto de Sariñena, llamau “El Rey”; Vicente Capitán “Pierretes”, Sariñenense de quien en Tardienta dizian de él “¡o boto grande y o gaitero pequeñer!”. Los Malos de “Casa el Gaitero” fue una familia de gaiteros y Juan Mir Susín tamién de Sariñena, quien heredó la gaita de “El Malo”. Los Becana de Robres; Los Brujos  de La Almolda, El Tío Brujo y El Brujé; Los gaiteros de Valfarta; Los Cachenchos “Cachencho y Cachencher el Gaiterer”, y El tío Senén de Castejón de Monegros.

Sin duda es a Pedro Mir Tierz y Martín Blecua Vitales, actual gaitero de Sariñena, a quienes hemos de reconocer y agradecer la recuperación de la gaita de boto. En 1980 fabricaron la gaita “La Famosa”, con ella recuperaron la gaita de boto y las melodías que de contino alegran nuestras fiestas, por siempre ¡Viva la gaita! y ¡Viva los gaiteros!.

Qu´el gaitero no puede chuflar

N´hay un gran problema,

dizen por to el lugar

y por to la redolada,

casi es peor que una pedregada

qu´el gaitero no puede chuflar

y no es por no estar templada la gaita,

ni por no poder sonar.

En estas, cosa peor ha podido acontecer

s´ha esbafau el gaitero

y la faina sin hacer;

pobrer, pobrer del gaitero,

pobreta, pobreta de la gaitera.

Pues pa chuflar la gaita

y pa pichar la coda

y pa…

¡pobreta, pobreta de la gaitera!

Ya dizen  p´ol lugar

que el gaitero no puede chuflar

y ya l´en dizen

que la gaita ya no se siente.

-¡mía que sois alparzeros!-

dize el gaitero,

-¡mejor!-

concluyen los del lugar.

¡Biene-te-ne pa la fiesta gaitero!

y  hagamos el Tariran,  aura el boto

y pa después la bota

dimpués afogaremos las penas

que asinas no podemos danzar.

Pues pa chuflar la gaita

y pa pichar la coda

y pa…

¡pobreta, pobreta de la gaitera!.

– Bibliografía consultada:

Archivo de tradición oral, La gaita en Los Monegros. Aragón LCD, PRAMES.

BLECUA VITALES, Martín y MIR TIERZ, Pedro: La gaita de boto aragonesa. Rolde de Estudios Aragoneses- Asociación de Gaiteros de Aragón- Gobierno de Aragón, Zaragoza, 1999.

Publicau en “ Os Monegros el 4 de abrl del 2012.

– Enlaces relacionaus:

Replega de vocabulario de los dances monegrinos.

El Dance de Sariñena.

Zancarriana w