Archivo de la etiqueta: Zapater

Hospital de sangre de Peñalba


Peñalba, población de retaguardia, por su proximidad a Bujaraloz y al sector central del frente de Aragón, es uno de los lugares elegidos para instalar un hospital de sangre que atendía a diferentes heridos procedentes del frente. Parte de una red sanitaria compleja en tiempos de guerra. La historia de un hospital que recuperamos.

Escuela de Peñalba.

Con el estallido de la guerra, la sociedad civil, a través de partidos políticos y sindicatos, se organizan en milicias para la defensa de la zona republicana. Con ella se va organizando la sanidad, con su propio personal y centros, pero también creando una sanidad de guerra, con expediciones sanitarias que acompañan a las columnas al frente y en la organización de puestos médicos de socorro y hospitales de sangre en el frente y retaguardia.

La nacional II es el camino que recorre la columna cenetista de Durruti en su avance hacía Zaragoza. La columna, que parte de Barcelona el día 24 de julio, va acompañada de una columna expedicionaria sanitaria, personal médico y ambulancias para dar servicio sanitario al grueso de la columna. Tan solo alcanzar Candasnos establecen un primer hospital, aunque no dura mucho tiempo: “Lérida, 27. A veintiocho kilómetros de Fraga, en un pueblecillo llamado Candasnos, se ha establecido un hospital de sangre a la retaguardia de la columna. De momento, la dotación de dicho hospital la forman dos médicos, ocho practicantes, enfermeras y camilleros” (El Día Gráfico, martes 28 de julio de 1936).

 Milicianos en momento de descanso en el pueblo y población civil jugando a tirar la barra / P. Luis Torrents, Josep M.ª Sagarra.

Peñalba, localidad al sur de Los Monegros, se encuentra en la antigua vía de los Fierros, que unía Lérida con Zaragoza y que actualmente sigue el trazado de la Nacional II entre Barcelona y Madrid, a unos 10 km de Bujaraloz. Víctor Pardo Lancina recoge los primeros días en Peñalba, en la que se celebra una reunión para definir su posición “En la que se acordó que el pueblo se sumaría al ideario de las fuerzas que tomaran la localidad, independientemente del cariz político de las mismas”. La columna alcanza Peñalba la mañana del 26 de julio y pronto se establece un comité revolucionario que ocupa el poder (Rama separada 228. Partido judicial FragaLa retaguardia del frente de Los Monegros, Causas generales).

Sello del Consejo Local de Defensa – CNT Peñalba.

Mientras, la columna prosigue su marcha alcanzando Bujaraloz poco después del mediodía del mismo día. La mañana del 28, la columna, en su avance hacía Pina de Ebro, sufre un tremendo bombardeo que les obliga a detenerse, reorganizándose en Bujaraloz definiendo al poco el frente del que Bujaraloz forma su propio sector del centro de Aragón.

Es el Comité Central de las milicias antifascistas, del que dependen las diferentes columnas y milicias, quien se hace cargo de la organización de la sanidad de guerra por medio del Comité Sanitario. Entre sus primerias misiones está la de inspeccionar el estado de las columnas expedicionarias sanitarias para luego, por medio del servicio sanitario del Comité Central de las milicias antifascistas, ir organizando una red de hospitales y puestos de socorro. En aquel contexto nace el “Hospital de sangre de Peñalba”.

Sello del Comité local antifascista de Peñalba.

El entusiasmo y la abnegación es el espíritu que domina a los combatientes…, dice el Comité Sanitario al volver del frente

Ha vuelto del frente de Aragón el Comité Sanitario integrado por los doctores Aiguader, Neira y Cruz, el cual efectúa una visita de inspección, donde ha podido constatar que todo el personal afecto al servicio sanitario del Comité Central de las milicias antifascistas y las otras ambulancias de la Cruz Roja, se encuentran en un perfecto estado de salud, lo cual se hace constar por la mayor satisfacción de las familias respectivas.

Así mismo, los citados doctores pudieron apreciar el estado de ánimo y el entusiasmo en que las poblaciones de Bujaraloz, Peñalba y Candasnos se encuentran todos los elementos que integran las columnas y impulsados por todo el espíritu de abnegación que se necesita para la lucha.

La Humanitat, 1 de agosto de 1936.

Sello Consejo Municipal de Peñalba.

El hospital de sangre de Peñalba

El hospital de sangre de Peñalba se instala en las escuelas nacionales. Básicamente, podemos definir un hospital de sangre como una instalación sanitaria provisional, cercana a las líneas de frente, destinada a estabilizar, operar y atender rápidamente a los heridos.

El responsable es el doctor cirujano José Santamaría, delegado sanitario de la columna Durruti, siendo el mismo quien da cuenta de su establecimiento en Solidaridad Obrera del 8 de agosto de 1936: “Un ejemplo de buena organización. El doctor J. Santamaría nos envía desde Peñalba el siguiente telegrama: «Peñalba, 7. Todo marcha bien. Organización sanitaria modelo de disciplina y esfuerzo. Moral elevada. Firma doctor Santamaría, delegado sanitario columna Bujaraloz».

Sellos hospital de Peñalba (Archivo familia Arandes).

Su instalación se produce a medida que se desarrolla el frente, siguiendo una organización improvisada pero sólida. La columna Durruti, tras un primer hospital en Candasnos va desarrollando su infraestructura sanitaria que ira completándose con un hospital de sangre en Bujaraloz y una extensa red de puestos de socorro y otros hospitales que desarrolla la Cruz Roja en el sector centro del frente de Aragón, con los hospitales y puestos de Azaila, Sástago y Valfarta. De esta manera queda reflejado en Solidaridad Obrera del 14 de agosto de 1936: “Primera columna sanitaria expedicionaria. A medida que avanza la columna sanitaria, en cada pueblo se instala un hospital de sangre. Se van levantando los hospitales de retaguardia a medida que se avanza y se instalan en vanguardia. En la actualidad disponemos de un hospital con equipo quirúrgico en Peñalba, habiéndonos instalado en los edificios escuela de nueva construcción. El grueso de la columna sanitaria se encuentra en Bujaraloz”. En la misma noticia, queda recogida la presencia desde un primer momento de un equipo quirúrgico, dando constancia de la importancia que tuvo el hospital de Peñalba.

Dr. Santamaría.

Acompañando al Dr. Santamaría, en la columna sanitaria estaba el también cirujano y doctor Fraile, recogido por Abel Paz: “Alrededor del Comité de Guerra se concentraron diversos servicios; tales como … Un excelente servicio sanitario, con dos cirujanos, los doctores Santamaría y Fraile, asistido por un equipo de enfermeras, algunas de ellas llegadas del extranjero, solidarias de la revolución española” (Paz, Abel. “Durruti en la revolución española).

El hospital queda inventariado por Gonzalo Berguer: “En el municipio se instaló un hospital de sangre desde agosto de 1936. Este hospital atendía a heridos procedentes del sector central del frente de Aragón. Se informa de soldados republicanos muertos y 100 prisioneros durante los combates del día 26.3.38 en Peñalba (AGMAV 1376.1). Unidades: 26.ª División / Hospital de sangre Vinculados: Vila Peix, Amadeu”(Berguer, Gonzalo. Frente de Aragón (1936-1938): despliegue, evolución y trazabilidad de unidades militares, combatientes republicanos muertos y lugares de inhumación).

En definitiva, y en línea con lo anteriormente manifestado, el hospital de Peñalba es complementario al principal hospital de Bujaraloz donde llegan a instalarse hasta tres hospitales, el hospital de sangre (hospital primario), otro en casa Gros (hospital secundario) y un tercero antivenéreo (Fichas del hospital de Bujaraloz y su sector). Los de Bujaraloz y Peñalba son destinados de segundas y terceras intervenciones donde, como ya habíamos dicho, había equipo quirúrgico. Mientras que más al frente se desarrollan puestos avanzados de socorro, como el puesto avanzado del cruce de Gelsa, que respondía de primera urgencia.

Esta red, además del puesto avanzado del cruce de Gelsa, se complementa con los hospitales de Aguilar, puesto de socorro de Farlete, Las Ventas, Monegrillo, Osera, hospital avanzado de Pina de Ebro, Velilla de Ebro, puesto Val de la Hierba y Valfarta.

El 19 de septiembre de 1936, la Generalitat forma el Consell de Sanitat, encargándose de la coordinación sanitaria, entre ella la relacionada con el frente aragonés.

Con nuestros héroes del frente Por Ángel Senblancat

En su visita al frente de Aragón, Ángel va con compañeros de la Oficina Jurídica, entre los cuales “la distinguida letrada señorita Boadella, hermana del médico del mismo apellido que desde el principio de las operaciones está al frente del Hospital de sangre de Peñalba.

Los doctores Santamaría, Lechuga y Boadella nos acompañaron al cuartel general, donde rema un orden perfecto. Durruti estaba en la línea de fuego y no pudimos entrevistarle. Tuve, en cambio, la satisfacción de estrechar la mano de Ortia, de Ruano, de Campón, de la compañera de García Olivar. Todos estuvieron muy amables con nosotros.

Los chistes de Santamaría no pasan de una tomadura de pelo, que le perdonamos por los ser vicios de cicerone que nos presta en la cárcel de Pina y en las avanzadas de este sector, en donde comprobamos el cariño que los milicianos tienen a sus médicos.

En los pueblos cercanos al frente disfrutan da una tranquilidad paradisiaca a Impera un orden admirable. Los corrales están llenos de gallinas y por los campos pacen bastantes rebaños. La plaza da Pina la cruzan constantemente mujeres de todas las edades y en medio de ella Juegan los niños. En Bujaraloz el trajín militar no impide, lo mismo que en Peñalba, que el reparto del agua a los vecinos se haga normalmente. En Candasnos las chicas, endomingadas, pasean, como en sus mejores días, la carretera.

La comida qua los sanitarios de Peñalba nos ofrecen no puede ser más agradable.

El Diluvio: diario político de avisos, noticias y decretos: Año 79, no. 271 (13 nov. 1936).

Personal médico

Entre el personal médico que ejerce en el hospital de Peñalba destaca la presencia de los doctores José Santamaría, Roberto Lechuga García, Joaquim Boadella i Clota y el Dr. Zapater que probablemente responda al Dr. Pedro Zapater Ferrer. En marzo de 1937 es el doctor Ramon Arandes Adan quién se hace cargo del hospital de Peñalba.

Miembros del equipo quirúrgico de Arandes en Peñalba durante los primeros meses de la guerra en el hospital de Peñalba (Archivo familia Arandes).

Además, de acuerdo con el “Diario Oficial del Ministerio de la Guerra» (Valencia, 22 de enero de 1937), conocemos diverso personal médico que actúa en los diferentes hospitales y puestos de socorro, siendo los siguientes alféreces médicos provisionales para el hospital Peñalba: Pedro Arque Cuxart (9 septiembre 1936), Carlos Asensio Merino (2 septiembre 1936), Carlos Asensio Merino (2 septiembre 1936), Juan Colón Bragulat (17 agosto 1936), Francisco Cañet Castella (10 septiembre 1936) y José Polo Tomás (2 septiembre 1936). Nota: Entre paréntesis, la fecha de designación.

Doctor José Santamaría

El doctor José Santamaría actúa como delegado sanitario de la columna Durruti, acompañado del Dr. Fraile. Es responsable del hospital de Peñalba y del de Bujaraloz, atendiendo ambos hospitales desde los primeros días. Lo atestigua el doctor Félix Martí Ibáñez, médico, psiquiatra, escritor y con el tiempo editor quien, en agosto de 1936, visita el hospital de Bujaraloz “Nuestro fraternal amigo el doctor Santamaría, que desciende del coche que le trae del Hospital de Peñalba, tostado y alegre, y el doctor Zapater, que le ayuda magníficamente en su tarea” (Impresiones de la Revolución, Frente y RetaguardiaSolidaridad Obrera, 28 de agosto de 1936).

El doctor Santamaría es uno de los médicos en Madrid con la muerte de Durruti “Los médicos que estaban aquel día 19 de noviembre de 1936 en el Hospital de las Milicias Catalanas destacadas en Madrid, en el Hotel Ritz, habilitado como hospital de las mismas, eran los médicos siguientes: doctores Santamaría, Moya Prats, Martínez Fraile, Cunill, Sabatés, Gómez y Abades. Pero de todos ellos, el que permaneció junto al herido hasta su fallecimiento fue el doctor Santamaría, Jefe de Sanidad de la que fue 26 Di visión, al militarizarse la «Columna Durruti». Pude averiguar, tiempo después, que el doctor Santamaría, testimonio de primera mano, vivía todavía recibiendo en la provincia de Lérida. Llamar a la puerta de sus recuerdos y de su silencio con el aldabonazo de la curiosidad informativa era, hasta cierto punto, un delicado pero, justificable para la realización de un libro sobre la muerte de Durruti. Sería necesario establecer, en lo posible, un contacto con él y procurar obtener alguna información valiosa sobre lo sucedido… Pero el silencio fue la única respuesta” (Llarch, Joan. La muerte de Durruti).

Doctor Joaquim Boadella i Clota  

El médico cirujano Joaquim Boadella i Clota es nombrado, el 18 de agosto de 1936,  jefe de la circunscripción de Bujaraloz (Apropamet a la historia dels hospitals de la Guerra Civil (1936-1939) A L’Alt Urgell Casassas i Romero, Eva; Oniols i Perearnau, Lluís; Altimiras i Roset, Jacint).

Doctor Ramon Arandes Adan

El historiador Francesc Closa Salinas ha estudiado el hospital de Peñalba en relación con el doctor Ramon Arandes Adan, doctor que, en enero de 1938, remite un informe a alto comandante de la sanidad del ejército del Este. Un informe que, en palabras de Francesc Closa Salinas, nos permite conocer de primera mano la funcionalidad de los equipos quirúrgicos en el frente del Este (ANC: 1-886-T-17128, Expediente personal de Arandes Adán, Ramón. L’equip quirúrgic del doctor Ramon Arandes durant la guerra civil española. Closa Salinas, Francesc).

Ramon Arandes Adan es destinado al Hospital de Peñalba en marzo de 1937: “Como médico voluntario a la columna Durruti, ocupando el cargo de jefe del equipo quirúrgico” (L’equip quirúrgic del doctor Ramon Arandes durant la guerra civil española. Closa Salinas, Francesc).

Tras la militarización de las milicias, proceso que se inicia a finales de octubre del 36 y finaliza en abril del 37, el hospital acaba perteneciendo a la 26 división republicana del XI Cuerpo del Ejército, quedando el cuartel general establecido en Sariñena. A partir de finales de agosto de 1937, el Dr. Arandes es consejero quirúrgico del XI Cuerpo del ejército y el 25 de agosto Pelai Villar es nombrado jefe de sanidad del XI Cuerpo del ejército “Acompañándole el Capitán Blay como director del hospital de campaña, el capitán Bas en la sección de Higiene y Desinfección, nombra un jefe de evacuaciones, asigna al capitán Joan Salvador Roca como ayudante de campo y Arandes le nombra como consejero de las cuestiones quirúrgicas” (L’equip quirúrgic del doctor Ramon Arandes durant la guerra civil española. Closa Salinas, Francesc).

Tarjeta postal del Hospital de Peñalba (Archivo familia Arandes).

Los siguientes meses, el Dr. Arandes se encuentra al frente del equipo quirúrgico del hospital del cruce de Gelsa, como teniente médico, sobre los meses de agosto, septiembre y octubre d 1937: “Coincide con el teniente médico Guzmán Lorca Ruiz. También con su hermano Venanci Arandes Adan, soldado”. Y en noviembre es trasladado al Hospital Mixto de Campaña de Bujaraloz, donde es ascendido a capitán médico (L’equip quirúrgic del doctor Ramon Arandes durant la guerra civil española. Closa Salinas, Francesc).

Francesc Closa Salinas realiza una radiografía del sector sanitario del XI Cuerpo de Ejército a finales de 1937, que presentaba “Unos rasgos muy semejantes a los del inicio de la guerra” constatando como el sector “Tenía cuatro equipos quirúrgicos distribuidos geográficamente de una manera bastante anómala: dos en la clínica base situada en Sariñena, uno en el «cruce» de Gelsa y el último en la clínica de Peñalba”. No obstante, resalta Francesc Closa Salinas, tanto el hospital de Peñalba como el de Sariñena se encontraban bastante alejados del frente “Aproximadamente, a unos cincuenta kilómetros del frente”.

A primeros de 1938, el sector es reconfigurado, trasladando el puesto del cruce de Gelsa a Monegrillo “En barracones Docker, intentando alejarlo de los continuos bombardeos del sector de Bujaraloz” y el equipo de Arandes de Peñalba se traslada a Grañén junto al cirujano Antonio Aznar y el médico internista Francisco Llabrés.

Documento firmado por Pelai Vilar, jefe de sanidad del XI Cuerpo del Ejército en el que se informa a Arandes de su traslado al equipo quirúrgico de Grañén como jefe (Archivo familia Arandes).

Gracias al informe de Ramon Arandes y a la investigación de Francesc Closa Salinas, además de permitirnos conocer de primera mano la funcionalidad de los equipos quirúrgicos en el frente, podemos saber como a lo largo del año 1937 su equipo asiste a un total de 973 heridos “La relación de datos que Arandes nos ha dejado, así como la presencia de niños y ancianos y la tipología de las intervenciones realizadas —donde hay un gran número de esguinces, luxaciones y apendicitis—“, definiendo la actividad propia de un hospital de retaguardia.

Actas de nacimiento y defunción de Peñalba

En el registro municipal de Peñalba se encuentran las actas de nacimiento y defunción de Peñalba durante el periodo de la contienda. Consultadas, estas no han aportado presencia del hospital o de su personal. No obstante, curiosamente podemos extraer la denominación de algunas de las calles de Peñalba:  

  • Calle Galán y García  (Acta Defunción 175)
  • Calle cantoneda/cantomedra (AD 180)
  • Calle Costera baja (AD 183)
  • Calle del Picacho (AD 286)
  • Calle Ascaso (AD 289)
  • Calle Saul/Paul Soler (AD 293)
  • Calle de Durruti (AD 296)
  • Afueras Casilla Valcardosa (AD 288)
  • Calle Fermín Galán (AN 181)

Delegación Ganadería CNT AIT Peñalba (Las colectividades en Los Monegros).

La memoria de un hospital

Al trasladarse el personal quirúrgico, a principios de 1938, el hospital de sangre de Peñalba debe de reducir bastante su actividad e importancia, hasta la caída definitiva del frente de Aragón a finales de marzo de 1938, concluyendo la existencia del efímero hospital de Peñalba.

Así, queda recogida parte de su memoria, especialmente la de aquellos doctores y resto de personal sanitario que en tiempo de guerra lucharon por salvar vidas y de Peñalba, una localidad históricamente hospitalaria. Lugar de paso, de peregrinaje, por donde también pasa el ramal del camino de Santiago conocido como el camino catalán de san Jaime. Por ello su hospitalidad viene de lejos, cuando en 1170 se es fundado hospital en esta villa por Alfonso II. Pero eso es otra historia.

Gracias al ayuntamiento de Peñalba y a Francesc Closa Salinas por su estimable a ayuda.