Archivo de la etiqueta: Peñalba

La plaga de langosta en Los Monegros


La plaga de langosta es la octava de las diez plagas que asoló Egipto según los relatos bíblicos de la religión cristiana. Estos acrídidos responden a un insecto de la familia de los ortópteros y su explosión como plaga ha afectado históricamente a cultivos causando hambrunas y muerte, especialmente en zonas subdesarrolladas de África. Pero en Los Monegros también se han producido plagas de langostas que repasamos descubriendo uno de los mayores males que ha padecido esta tierra.

Langosta

Los Monegros están considerados como una de las cinco Zonas permanente de langostas en España (Apud. José del Cañizo, “La langosta y el clima”, 1942. Elaboración: C. Alberola Die). Una de las zonas áridas peninsulares en que las condiciones pueden permitir el paso de la langosta de fase solitaria a gregaria (Armando Alberola Roma. Plagas de langosta y clima en la España del siglo XVIII). Además, Alberola señala que durante los años 1718 y 1724 Los Monegros “No conoció cosecha alguna”.

Zonas permamemtes de Langostas en España

Documentalmente podemos remontarnos hasta el siglo XVIII, mediante un escrito con motivo de una plaga de langostas que afligió Los Monegros y que se publicó en 1682. El escrito aparece recogido en la obra de Félix de Latassa: “Obra de Pedro Martín de Buena Casa: Motivos por los quales nos castiga Dios regularmente con la plaga de langostas. Daños que ocasionan en el Reyno de Aragón en donde hoy se llora. Con noticias de San Gregorio de Ostia oficial, Abogado contra la langosta y de sus santas reliquias, con otras memorias de Aragón. En Zaragoza 1688 en folio. Con motivo de la plaga de langostas que en 1682 empezó a arruinar el territorio de Monegros en Aragón, trata recientemente de este escrito Don Ignacio de Asso en su Discurso sobre la langosta y medios para exterminarla. Pág 4 edición Ámsterdam 1785.”  (Tomo IV, pág 226, de su biblioteca nueva de los escritores aragoneses). También Latassa recogió otro escrito que se publicó en 1680 por el Diputado de Aragón Félix Medel que trataba del santo de San Gregorio como santo protector contra las langostas dada la importancia que esta debió de adquirir: “Como abogado de las plagas del campo”: “Discurso histórico, de la venida a España de San Gregorio, obispo de Ostia, de su patrocinio contra la langosta, garrapatillo, pulgón, y otras varias plagas del campo y frutos de la tierra…” (Tomo III, pág 551, de su biblioteca nueva de los escritores aragoneses). Ambas referencias aparecen en la obra de Agustín Salido y Estrada: La Langosta, Compendio, 1874.

Latassa

Latassa

Así, Los Monegros responden a una zona gregarígena donde a lo largo de la historia se han dado plagas de langostas y que, en un futuro, su amenaza puede ser una gran posibilidad. Sin embargo, es principalmente es en el siglo XX cuando encontramos mayor información.

Darío Villagrasa en su libro “Monegros Tierra de cine. Sariñena Editorial” recogió la primera grabación cinematográfica de Los Monegros que justamente corresponde a un documental sobre el control de la plaga de langostas. Rodado en 1915, el documental Plaga de langosta es obra del pionero cinematográfico Antonio de Padua, donde “Los agricultores combatían a una voraz plaga que asolaba sus cosechas”. Por lo tanto podemos establecer que en 1915 se produjo una plaga de langosta en Los Monegros.

Un a papel decisivo fue el ingeniero jefe de la  Sección Agronómica Pedro Navarro, quien en una circular publicada en el Boletín Oficial del 14 de Mayo de 1919 indicó de la probabilidad de la plaga. A Pedro Navarro le debemos un justo reconocimiento.

Una de las primeras noticias que aparece en el Diario de Huesca es el 11 de junio de 1920. En ella se da cuenta por parte de los alcaldes de Alcubierre y Castejón de Monegros de la existencia de la plaga de langosta disponiendo que “Con el carácter de urgente se gire visita de inspección por el ingeniero jefe de Sección Agronómica señor Navarro”. La segunda nos lleva a 1922 y responde a los temores que la plaga de langostas vuelva a reaparecer. Entonces, los diputados provinciales por el distrito de Fraga-Sariñena Gaspar Mairal, Esteban Panzano y Antonio Gálligo se reunieron con Manuel Batalla, presidente de la Diputación provincial. La visita tuvo por objeto “Recabar de tan digna autoridad promesa de apoyo de la Corporación que preside por si la propagación de la plaga hiciera necesario el auxilio a los pueblos perjudicados (La plaga de la langosta.  El concurso de la Diputación. Diario de Huesca 15 de abril de 1922)”.

El 19 de mayo de 1922 en el Diario de Huesca se daba ya cuenta del desarrollo de la plaga de langosta, el jefe de la sección a agronómica de Huesca reconocía en Castejón de Monegros un cordón de mucha importancia procedente de Pina y Monegrillo. Las langostas nacen en primavera y en fase gregaria suelen formar rodales hasta que se rompe por algún lado formando un cordón que va arrasando todo lo que va encontrando a su paso. Navarro continuó visitando los pueblos afectados, principalmente durante ese año, Fraga, Candasnos, Peñalba, Valfarta, y Castejón de Monegros: “Amenazado en un breve plazo, de no auxiliársele convenientemente, de una terrible invasión”. Unas abundantes y extensísimas manchas de langostas amenazaban la excelente cosecha. También el insecto aparecía en grandes cantidades por Monegrillo y Lanaja. El foco principal se extendía en una longitud de ocho kilómetros por la partida llamada Farled, del citado monte de Pina, lo que sin duda alguna llevó a Navarro a proponer el inicio de los trabajos de extinción al gobernador de Zaragoza Cruz Lapazarán.

Pronto los vecinos de Castejón de Monegros se dispusieron a trabajar en la defensa de sus cultivos, a quienes Navarro les prometió “El envío de gasolina, trochas de zinc, un lanzallamas y cuantos elementos puedan servir de avada al esfuerzo de los vecinos, que se hallan, en justicia, alarmados”.

El panorama parecía desolador, en los trigales donde había hecho presencia la langosta aparecían “Increíblemente destrozados” empeorando por un tiempo caluroso que favorecía la propagación del insecto: “El remedio, para que ocasione eficacia, ha de ser inmediato”. En La Almolda y Valfarta las manchas se iban combatiendo con los elementos que previamente habían sido allí enviados. Mientras Peñalba aparecía invadido por completo, ofreciendo una imagen desoladora, produciendo la plaga importantísimos daños en su avance. Se recogieron hasta unos quince mil kilos de insectos, incluso los vecinos de Peñalba adquirieron por su cuenta “Dos mil quinientos metros de trocha, con los que, unidos a los enviados por el ingeniero agrónomo, proceden con gran actividad a los trabajos de defensa”. Una de las mayores preocupaciones era que los insectos invadiesen los pozos que les abastecían, peligrando el consumo de agua de boca “De la visita a Peñalba hemos obtenido una penosa impresión; y entendemos que las autoridades, secundando el entusiasmo del pueblo, deben acudir, sin demora, en su socorro, a fin de salvarlo del desastre agrícola y económico que se le avecina”.

Plaga Langosta Diario Huesca

En Candasnos también hizo su aparición el insecto, pero no en las proporciones que en Peñalba. El pueblo utilizó el material que la acción oficial le proporcionó para la extinción y, al igual que en Peñalba, preocupó la invasión de la langosta de pozos y balsas.

La plaga de langostas 

Apena el ánimo, conmueve el corazón y entristece el alma, ver los semblantes decaídos, al observar el incremento tan grande que va adquiriendo este devastador insecto.

Los labradores se encuentran aterrados al ver en perspectiva un pauperismo absoluto, en cuya precaria situación quedarán muchas familias si no se consigue atajar la marcha de la langosta.

En esta villa, cuando se creía que los daños no serían de importancia, por confiar que cuando penetrara en su término las cosechas estarían duras, se ha visto con espanto lo mucho que adelanta y las grandes dimensiones del cordón.

Diario de Huesca 25 de mayo de 1922

El presupuesto del 1921 había sido de 10.000 pesetas, combatiendo la plaga en unos diez pueblos y aunque el presupuesto para 1922 había ascendido a las 17.500 pesetas, este resultó insuficiente al aparecer nuevos pueblos con manchas de langostas. Así fue puesto de manifiesto en el Consejo Provincial de Fomento, celebrado el 1 de mayo de 1922 (Diario de Huesca 26 de mayo de 1922). A los pocos días, en tres autos, el gobernador civil Cabrera visitó la zona junto al comisario regio de Fomento señor Cajal, el comandante de la Guardia civil Navarro, el representante de la Cámara Agrícola Mur, el director de La Tierra Banzo, el ingeniero jefe del Servicio Agronómico Navarro y el representante de El diario de Huesca. Visitaron las localidades de Castejón de Monegros Peñalba, Candasnos “Un relato de andar pisando langostas. Desagradable y peligroso es pisar la nieve fría en el campo. Pero andar pisando insectos destructores que forman bandos espesos de kilómetros, que producen un ruido apagado y continuo, y acaban con el cereal, que es el pan nuestro de cada día; eso además de desagradable, es espeluznante, trágico y angustioso.  En esas nubes que hoy corren a ras de la tierra y mañana volando nublarán el sol y dominarán regiones enteras, está el enemigo del labrador, el encarnizado destructor de la tranquilidad y bienestar, el elemento exterminador que lleva la ruina y la miseria. Los de Castejón trabajan en las trochas sin hacer caso del bochorno ni del sol que les derrite; luchan a brazo partido para defenderlas balsas ¡Qué ya que el pan se les va, que no les envenenen el agua de balsa que beben!” (Diario de Huesca 30 de mayo de 1922).

A la falta de cosecha, las perdidas, la escasez de rentas y alimentos, el problema del agua fue casi una tragedia. Las langostas eran capaces de acabar y malmeter las balsas y los pozos; las únicas infraestructuras básicas para el abastecimiento de agua para el consumo humano y animal. La situación fue preocupante, alarmante… al borde de la tragedia.

También representantes de la Cámara Oficial Agrícola de la provincia visitaron la zona “Una visita a los pueblos invadidos” (Diario de Huesca 1 de junio de 1922) “Hemos podido apreciar el mal en toda su intensidad, saliendo profundamente apenados ante el ejército arrollador de langosta que, avanzando, avanzando, siembra la desolación”.

El ingeniero jefe de la sección agronómica Pedro Navarro pronto realizó una explicación histórica sobre el problema de la langosta, en el marco de la asamblea de la diputación de Huesca del 5 de julio de 1922. Navarro expuso como los focos principales radicaron en Pina, Farlete y Monegrillo y como el año de 1921 la plaga apareció por la sierra de Alcubierre, llegó a los pueblos de la ribera del Flumen y del Alcanadre, y luego, atravesando la sierra de Alcolea, las bandas llegaron hasta los pueblos cercanos.

 “Se trabajó con entusiasmo; los labradores roturaron los terrenos donde la langosta aovó y así pudieron salvarse las cosechas de diez y nueve pueblos.

 La langosta puede y debe ser extinguida totalmente. Para ello hacen falta grandes recursos, y yo formularé, desde luego, el presupuesto necesario; como medio preliminar debe irse a la acotación de los terrenos donde el insecto aove, cuidando que varias brigadas se dediquen a seguir el vuelo, especificando cuáles son los campos de particulares y cuáles los montes del Estado. A este fin yo repartiré las instrucciones e impresos precisos.

Una vez hecho esto procede la acción mancomunada; donde se pueda, roturar, donde no, cavar o proceder a la recogida del canuto. Más tarde, cuando el insecto comienza a nacer deben emplearse los buitrones, que requiere numerosa prestación personal, pero que son de gran eficacia, de mucha mayor que la gasolina, cuyos efectos son teatrales más que otra cosa.

Pero la verdadera labor, la principal, es la de la roturación.

Los pueblos vienen obligados a hacer las acotaciones de los terrenos en que la langosta hizo la aovación; pero si las circunstancias excepcionales que pueden concurrir en el término municipal, tales como su extraordinaria extensión superficial, o el haber en aquéllos gran número de hectáreas pertenecientes al Estado, impusieran a los pueblos esfuerzos que estuvieran imposibilitados de realizar, pueden dirigirse a la Jefatura Agronómica de la provincia, que facilitará dentro de los medios de que disponga, personal idóneo que se trasladará a los pueblos aludidos y hará las acotaciones.”

Diario de Huesca 6 de julio de 1922

En el Diario de Huesca del 4 de agosto de 1922 se da cuenta de la publicación, en el Boletín Oficial número 76 del 26 de Junio, de la Real orden del ministerio de Fomento de 19 de Junio del año actual, ordenando el cumplimiento de la Ley de extinción de las plagas del campo de 21 de Mayo de 1908 y dando instrucciones y plazos fijos para la vigilancia, denuncia y acotamiento de los terrenos invadidos por la langosta y donde ésta haya hecho la aovación.

La langosta realiza su puesta en canutos, Navarro daba prioridad a la escarificación, realizar labores de labranza en otoño, invierno y primavera  para que el hielo, las aves o la recogida manual y posterior quema destruyese las puestas. Fue una gran lucha contra la plaga. Vicente Gascón Lacort lo recoge en su artículo “La plaga de la langosta en nuestros municipios hacia 1920” en la revista Montesnegros. Por medio del artículo “La afección en los municipios de Los Monegros sur” del Ingeniero Jefe del Servicio Agronómico de Zaragoza José Cruz Lapazarán, aparecido en la revista semanal “El Progreso Agrícola y Pecuario” de 31 de julio de 192 “Una campaña de trabajos de langosta en Zaragoza”. Entre los métodos para su extinción habla de trochas que había en La Almolda y que habían realizado con esfuerzo. La explicación de este método de trochas, Vicente Gascón la encuentra en un trabajo de 1986 de José Moral de la Vega donde se describe como la trocha respondía a una lámina, principalmente de cinc, que se colocaba para interceder la marcha del cordón de langostas y hacerlas caer a unos pozos o  bretes donde las destruían con fuego.

Una vez en vuelo, una de las técnicas de atrapamiento era el empleo de buitrones, una red de forma cónica que en forma de embudo va disminuyendo, impidiendo que puedan salir las presas que entran en el arte y queden atrapadas en un remate final. Luego, mediante la quema se exterminaban.

Vicente Gascón Lacort señala que durante 1923 las zonas Leciñena, Pina, Perdiguera, Farlete y La Almolda, en menor medida, fueron términos infestados de langostas. Aun así habían experimentado una gran reducción gracias al gran esfuerzo de los trabajos de escarificación. También Vicente Gascón Lacort reseña una cita de 1917 del trabajo de José Cruz Lapazarán En este volumen hay un pequeño apartado sobre la plaga de la langosta, habitual en aquella época. Es del año 1918, unos años anterior a los dos artículos citados, y en él hace alusión a que la campaña de extinción (año 1917) tuvo verdadera difíciles  en Monegros aunque sin resultados muy halagüeños. También destaca que la langosta apareció en zonas acotadas y  otras que no, en gran cuantía, además, favorecida por los inmensos términos municipales de la zona, poco poblados y que debido a la sequedad del clima se cultiva poca tierra, generalmente vales rodeados de terreno yermo. Como balance de 1918 dice que ayudó a que el traslado de langostas a sembrados fuera rápido y por ello el término de Monegrillo, el inmenso monte de Pina y algunos otros fueron excesivamente castigados”.

La plaga de langosta se vio agudizada con el abaratamiento del trigo por la importación del cereal por parte de los harineros catalanes “La injusta pretensión de los harineros catalanes de entrar trigos extranjeros en la época de la recolección para conseguir el abaratamiento de este artículo, unida a la escasez de cosecha habida y a los daños que ha originado la langosta, precipitarían la ruina de esta comarca (si se accediera a ello), hacia la cual se va a pasos agigantados” (Diario de Huesca del 4 de agosto de 1922). La gran importancia de la plaga en los pueblos, dio pie al maestro de Castejón de Monegros “perfectamente percatado de su misión”, de  llevar los domingos a los niños de las escuelas al monte y “Provistos de azadillas de mano les nace recoger canutos de langosta en las laderas que no pueden ser escarificadas” (Diario de Huesca del 5 de noviembre de 1922). Se cita que acudían unos 240 niños y niñas, en un término municipal donde se estimaba que había unas 760 hectáreas donde las langostas tenían depositados sus huevos (Diario de Huesca del 9 de noviembre de 1922).

Que a la langosta que pace vuestro calor la deshace cuando el sol más la aviva, sois cuchillo que degüella esta plaga tan impía. Todas las plantas desmedra esa plaga cuando pasa, que como todo lo abrasa hace más mal que la piedra, no hace esta tierra mella porque en tu socorro fía.

Novena, canto religioso que se interpreta en la virgen de la Sabina, Farlete.

Aunque al parecer las plagas no volvieron a sucederse, el miedo quedó muy marcado en la memoria de nuestros pueblos. Pues aún se tardaron algunos pocos años en exterminar completamente la plaga. Así en el Diario de Huesca del 19 de febrero de 1924 se solicitó en la sesión de la Diputación Provincial de Huesca al Gobierno “La consignación necesaria para que en la campaña próxima de primavera quede totalmente extinguida la plaga de la langosta”.

La herida que dejó la langosta fue muy dolorosa, causó mucho sufrimiento en estas tierras. Quizá por ello casi ni se recuerda, como si de una pesadilla hubiese tratado. Una plaga que no deja de crear grandes crisis humanitarias en África y que en Los Monegros puede volver a suceder.

Pueblo: Peñalba


Peñalba fue un lugar estratégico en el camino de los Fierros, antigua Vía Imperial Romana que unía lIerda (Lérida) y Celsa (Velilla de Ebro). Peñalba era donde se bifurcaba la antigua vía en su atajo hacía Cesaraugusta (Zaragoza) por Bujaraloz y donde las abundantes balsas abastecían de agua a los viajeros y transeúntes. Ahora, es la nacional II la vía que atraviesa el municipio, ahondando en esa impresión que Los Monegros es lugar de paso. Peñalba es un pueblo lleno de vida que presenta una población de unos 622 habitantes, respondiendo a una densidad de 3,97 hab/km², una población que ha sufrido un fuerte descenso demográfico desde que en 1910 contase con 1.329 habitantes; actualmente su índice de viabilidad es de menos uno.  

Peñalba (3).jpeg

A través de jóvenes de la localidad conocemos su visión e inquietudes sobre la vida rural. Una perspectiva joven para reflexionar sobre el presente y futuro de nuestras localidades, una serie de entrevistas enmarcadas en la serie “Pueblo” de la iniciativa cultural “Os Monegros”. Gracias al IES Sabina Albar de Bujaraloz y muy especialmente a Chusé Rozas Auría por ayudar a hacer posible este proyecto.

Marta Ezquerra Montull

Marta Ezquerra (1).jpg

  • IES Sabina Albar de Bujaraloz.
  • Curso: 3º de la E.S.O.
  • Localidad: Peñalba
  • Libro: La hija del Tuareg.
  • Música: Sia.
  • Película: El secreto de Marrowbone.
  • Deporte: Taekondo.
  • Equipo: El Español.
  • Aficiones: Pintar.

A Marta le gusta la ciudad, quiere estudiar medicina y ser médica. Le gusta el pueblo “Es muy tranquilo, poca gente y sin aglomeraciones pero no hay casi tiendas y si quieres algo te tienes que ir lejos”. Por eso a Marta le gustaría tener en Peñalba un “Mercadona” y puestos a desear “un centro comercial”.

Su lugar especial es la plaza, allí es donde se juntan. También le gusta mucho la fiesta de octubre para la virgen del Rosario, se hacen carrozas de mairalesas, vacas, discomóvil y hay muchas peñas, “Ya casi no se hacen las coplillas, cada calle tiene un santo y en su víspera, por la noche, se sale a cantar”.

El “Toro” de Peñalba es muy significativo, aunque Marta dice que no ha visto “Jamón, Jamón”, además “Han puesto con letras grandes el nombre de Peñalba”.

Marta se siente monegrina, una parte de Aragón, pueblos. Le gusta el paisaje, árido y seco, no la montaña “¡Qué es muy fría!”. A Marta le gusta su pueblo y su monte, “Hace falta más gente”, y le preocupa la despoblación. “Que la gente venga más, bajar los precios de las casas y dar más trabajo”.

Ha cambiado todo mucho, su abuela casi no estudió “Estuvo en la escuela hasta los 10 años, eran pobres y tenía que trabajar en casa”. Al final, su deseo para el futuro es claro: “Quiero que cada vez haya más gente en los pueblos porque cada vez hay menos”.

Marcos Mazuque Beltrán

Marcos mazuque (1).jpg

  • IES Sabina Albar de Bujaraloz.
  • Curso: 3º de la E.S.O.
  • Localidad: Peñalba.
  • Libro: Desconocidos.
  • Música: Paulo Londra.
  • Película: El niño de pijamas de rayas.
  • Deporte: Futbol.
  • Equipo: FC. Barcelona.
  • Aficiones: Ir en bici.

Marcos es más de pueblo que de ciudad “Somos menos gente, no estás tan controlado y además me gustan más los trabajos del pueblo”. Para Marcos en la ciudad hay tiendas y más fútbol, quiere estudiar un grado de deporte, ir a estudiar a Zaragoza y volver a Peñalba después de estudiar.

De Peñalba le gusta el campo de fútbol y la plaza, allí están las tiendas y es donde quedan para luego ir a cualquier sitio del pueblo. En definitiva, a Marcos le gusta todo de Peñalba.

Su lugar especial es el pabellón, en invierno puede jugar cubierto “Los fines de semana nos juntamos muchos para jugar, pero entre semana unos tres o cuatro”. A Marcos también le gustan las fiestas “Las vacas es una tradición que me gusta mucho”. Lo más representativo de Peñalba son la iglesia y el ayuntamiento. Las únicas pegas que pone a Peñalba es que hace falta algún parque nuevo y arreglar el pabellón.

Se siente muy peñalbino, “Los Monegros es una comarca y se está muy bien, me gusta el paisaje, los campos…”. Aunque a Marcos no le importaría en un futuro llevar las tierras, lo primero para él es el deporte.

La despoblación no le preocupa demasiado, Peñalba lo ve bien. Ve como solución poner trabajo de campo para otros pueblos “Antes vivían bastante peor, no tenían tantas facilidades pero ellos sabían sacarlo todo adelante. Lavaban la ropa en el lavadero y llevaban el agua a las casas con las tinajas sobre la cabeza”.

 

Continuará…

 

 

Las palabras de Peñalba


Peñalba final

“Una palabra que compartir” es una iniciativa que recorre las diferentes bibliotecas de Los Monegros. Una caja que va recogiendo aquellas palabras aragonesas tan especiales para nosotros/as, palabras que la gente quiere compartir. Peñalba ha sido la séptima biblioteca que ha visitado, continuando un viaje que se avecina muy interesante.

El paso de la “Caja viajera” ha replegado un total de 92 palabras, la caja estuvo entre las semanas del 18 al 29 de enero, además de la presentación de resultados el 19 de mayo. Las palabras “alpargata” ha sido la más repetida por tres veces y “chandrío” y “Jarro” se han repetido por dos veces. Durante la presentación ha aparecido la expresión “¡no retires tarde!” que aconseja que no se haga tarde al salir por la noche. Gracioso el refrán “Un agüeler en un rinconer, chupandose el zaguer”, que se refiere al candil consumiéndose. Una agradable charla con  vecinos/as de Peñalba que han aportado más palabras,  conocimiento que ha recogido, una vez más, la caja viajera. Y entre muchas cosas, significativas han sido las diferencias que observan con los pueblos cercanos y como ejemplo aportaban la forma de llamar las pinturas, “Pintes” en Peñalba y “Tintes” en Bujaraloz  o la forma de decir mojado, “Chipiado” en Peñalba y “Achopado” en Bujaraloz.

¡Muchas gracias Peñalba!

  • Ababol: Ara. Amapola.
  • Abentar: Ara. Tirar al aire.
  • Ajagos: Intestinos.
  • Aladro: Ara. Arado.
  • Albarca: Ara. Abarca, calzado rústico.
  • Alcorce: Ara. Atajo.
  • Alpargata: (x3) Ara. Calzado rústico.
  • Ansa: Ara. Asa, elemento para asir un objeto.
  • Antosta: Ara. Estantería.
  • Antosteta: Ara. Estantería pequeña.
  • Apargar: Apagar¿?.
  • Asinas: Ara. Así.
  • Aura: Ara. Ahora, “Aura imos llegau”.
  • Badil: Ara. Recogedor.
  • Bandilleta: Para cerrar la ventana.
  • Blanquero: Ara. Campos blanquero, campos de tierra blanquecina.
  • Boira: Ara. Niebla.
  • Branquil: Ara. Escalón en la entrada de la casa.
  • Broza: Ara. Maleza.
  • Canalla: Ara. Grupo de gente.
  • Candil: Ara. Quinqué de aceite.
  • Carretón: Esp. Carro pequeño.
  • Cataplasma: Ara. Persona enfermiza.
  • Chandrío: (x2) Ara Situación complicada.
  • Chiquer: Ara. Muchacho.
  • Chiqueta: Ara. Muchacha.
  • Chupido: Ara. Mojado, empapado.
  • Chuta: Ara. Lechuza, Tyto alba. “Cuando volaba cerca de Santa Quiteria auguraba muerte”.
  • Cobertera: Ara. Tapa de cazuela, de vasija.
  • Cortapichetas: Ara. Tijeretas, insecto Dermaptera (Orden)
  • Cortaropas: Ara. Salamandra.
  • Cuenta, para: Ara. Ten cuidado
  • Destartalau: Ara. Desastrado.
  • Dorondon: Niebla fría que genera escarcha.
  • Empanao: Esp. Atontado.
  • Empenton: Ara. Empujón.
  • Enchegar: Ara. Encender.
  • Encollicas: Ara. Llevar a las espaldas.
  • Encular: Ara. Recular, ir hacia atrás.
  • Enruna: Ara. Escombros.
  • Esbafau: Ara. Sin gas.
  • Esbarizaculos: Ara. Tobogán.
  • Escarransido: Delgado.
  • Escoscau: Ara. Limpio, aseado.
  • Estadizo: Ara. Pasado, alimento estropeado por el tiempo.
  • Estalentau: Ara. Persona sin talento, de poco juicio.
  • Faltau: Faltón.
  • Fardacho: Ara. Lagarto.
  • Farinoso: Ara. Seco, delgado.
  • Farto: Ara. Harto, empachado.
  • Fiazo: Donde se colaba la harina.
  • Fiemo: Ara. Estiércol.
  • Jarreta: Botijo de dos asas.
  • Jarro: (x2) Ara. Botijo.
  • Jauto: Ara. Insípido, soso.
  • Lambroto: Ara. Persona golosa.
  • Laminero: Ara. Goloso.
  • Legona: Esp. Pala o azadón.
  • Lifara: Ara. Banquete, comilona.
  • Manteleta: Esp. Toquilla.
  • Masedería: Ara. Cuarto donde se amasaba el pan.
  • Masegría: Despensa.
  • Maula: Esp. Persona muy tranquilas, en exceso, pero engañosa.
  • Melico: Ara. Ombligo.
  • Mielsa: Ara. Que es muy tranquilo.
  • Mocador: Ara. Pañuelo.
  • Monin/ Monina: Chico/a.
  • Moquero: Pañuelo de cuadros.
  • Motilón: Ara. Gordo, corpulento.
  • Mueso: Ara. Mordisco.
  • Ostialera: Interjección que denota enfado.
  • Parar cuenta: Ara. Tener cuidado, prestar atención.
  • Patalera, puerta: Puerta abierta de par en par.
  • Picarras: Ara. Laderas llenas de piedras y malezas a las afueras donde jugaban los zagales.
  • Pichar: Ara. Orinar.
  • Pintes: Ara. Pinturas.
  • Pozal: Ara. Cubo.
  • Redios: Esp. Interjección que denota sorpresa, disgusto.
  • Royano: Ara. Campo royano, campo de tierra rojiza.
  • Sartenada: Ara. Guiso tipico aragonés, caldereta.
  • Sensio: Tonto.
  • Sobatina: Ara. Agitar.
  • Sostabau: Reposado, el arroz, el guiso.
  • Sulsir: Ara. Secar.
  • Tozolón: Ara. Golpe en la cabeza.
  • Tremoncillo: Ara. Tomillo (Thymus vulgaris).
  • Truje: Traer, “ya lo truje”.
  • Vide: Vi, del verbo ver, “Ya lo vide”.
  • Zafarrancho: Esp. Situación caótica.
  • Zaforas: Ara. Descuidado.

Muchas gracias a la bibliotecaria Julia Millan Maraña,  ¡muchas gracias!!

 

Peñalba


Peñalba

*Foto: Peñalba.

Madoz

Diccionario Geográfico – Estadístico – Histórico 

1845-1850

L. con ayunt. en la prov. de Huesca (19 horas), part. jud. de Fraga (8), aud. terr., c. g. de Zaragoza, dióc. de Lérida (15). SIT. al pie de una colina, en medio de dos barrancos denominados Val de Castejón y Val Cardosa, con buena ventilación y CLIMA sano; las enfermedades comunes son fiebres intermitentes y gastritis. Tiene 120 CASAS que forman cuerpo de población; una escuela de instrucción primaria dotada con 2,200 rs. vn., concurrida por 40 alumnos, y otra de igual clase para niñas á quienes se les enseñan las labores propias de su sexo, y cuya maestra disfruta 600 rs. de pensión anual; concurren 20 educandas, y ambas dotaciones se pagan de los fondos de propios; hay casa consistorial, cárcel’, un ant. edificio llamado el Castillo; una iglesia parr. (la Invención de la Sta. Cruz) servida por un cura de segundo ascenso de provisión real y ordinaria, y 2 beneficiados de patronato familiar; este templo fue fundado en 1692 ; es bastante capaz, y nada notable ofrece su arquitectura ; el cementerio se halla fuera de la población en paraje ventilado. El TERM. confina N Ontiñena y Villanueva; E. Candasnos; S. Fraga, y O. Bujaraloz y Balfarta; en él se encuentra la ermita de Sta. Quiteria, situado en una altura. El TERRENO es de buena calidad; la parte montuosa forma una cordillera entre N. y O., que se extiende como 21/2 horas; otra al S. que termina en el Ebro, y diversas colinas y cerros al E. que forman muchos valles; participa de tenaz y flojo y aunque de secano y pedregoso es fértil y muy productivo en años lluviosos; abundan los pastos, y hay bastante bosque de arbustos y mata baja que sirve para leña; uno dé los barrancos mencionados recoge mucha agua de los montes inmediatos, y en las grandes avenidas son perjudiciales sus desbordaciones. Los CAMINOS son de rueda y de herradura y conducen á los pueblos limítrofes, además de la carretera general de Barcelona á Madrid que cruza el término y la población. El CORREO se recibe de Bujaraloz por medio de balijero. PROD. trigo, cebada, centeno, avena; cría ganado lanar y cabrío; caza de perdices, conejos, liebres, palomas, lobos y zorras, IND. una fáb. de vidrio ordinario de propiedad del ayunt. COMERCIO importación de aceite, vino, legumbres y otros artículos que faltan, y exportación de los sobrantes, POBL. 64., vec, 396 alm. RIQUEZA IMP.: 92,784. Contr.: 11,840 rs.

 Publicau en “ Os Monegros el 28 de septiembre del 2011.

Zancarriana w