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Un lugar llamado Huerto


Huerto, lugar monegrino que se encuentra en plena llanura en el valle del Guatizalema. Concretamente en la parte norte de la comarca aragonesa de Los Monegros, a 32 kilómetros de Huesca y 16 de Sariñena a través de la carretera A-131. Destaca sobre un cerro de roca de arenisca los restos del que un día fue el castillo de Huerto, a partir del cual se distribuye el pueblo. En el mismo castillo existió un asentamiento islámico, igualmente, no muy lejos se encontraba el asentamiento de la actual ermita de santo Domingo o los lugares de Usón (La Iglesieta), Marcén (Las Cías), o Alberuela de Tubo, pues el termino incluye los núcleos de Usón y la Venta de Ballerías.

“Confina: al norte, con territorio de Salillas; al mediodía, con el de Ballarías; al levante, con el de Peralta de Alcofea, partido de Barbastro, y al poniente, con el de Ussón.”

Pedro Blecua y Paul.
 Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido de 1792

De acuerdo con la descripción de Pedro Blecua y Paul de 1792:  Este lugar, que sigue a la banda misma y dista de Huesca poco más de cinco leguas y doce de Zaragoza, tiene su situación llana sobre una colina suave a la derecha y orillas del río Alcanadre, que da riego a una buena porción de su terreno, en el que se hallan dos puentes famosos llamados del Rey, obra muy sólida y firme de piedra cantería, sobre cimientos de peña, los que dan paso a los ríos Alcanadre y Guatizalema, por la carretera de Barbastro, Monzón y Huesca.”

Pedro Blecua y Paul matiza en su descripción: “Su vecindario asciende a 86 familias, que la mayor parte subsisten de la agricultura, con algunos oficiales, artesanos y jornaleros. Estuvo antiguamente dividido en dos barrios: uno del señor conde de Fuentes y el otro del comendador de San Juan, de Zaragoza, con cuyo motivo se eludían las jurisdicciones distintas, y eran continuas las discordias; y para evitar estos inconvenientes, hicieron canjes y permuta, y reservándose el comendador sólo el nombramiento de prior cura, cedió todos sus derechos al expresado conde, con cargo de pagar la congrua de dicho prior, 10 libras jaquesas, 7 nietros vino y 9 cahíces trigo, y 25 libras jaquesas de feudo perpetuo a la encomienda.”

Además, en su término, el río Guatizalema se une al Alcanadre en las inmediaciones de los puentes del Rey. La acequia de Huerto riega sus huertos y campos: “Su territorio es medianamente extenso, buena porción plantado de viñas, olivos y morales, todo llano, con algunas colinas suaves, y la mayor parte tierra fuerte, con algo de arcillosa y gredosa, más connatural para granos y vino, de que más abunda, siendo sus cosechas: trigo, 1400 cahíces; cebada, 400 cahíces; avena, 600 cahíces; vino, 1000 nietros; aceite, 300 arrobas; lana, 200 arrobas, y seda, 300 libras, con algo de cera y miel, que podría ser más si hubiera más aplicación; con aumentos en dichas cosechas, cuyo sobrante de granos va regularmente a Barbastro y a Cataluña el de vino, y aceite, a Monegros, y en la villa de Sariñena se surten de lo necesario. Los pastos son medianamente abundantes, como para 2000 cabezas de ganado lanar, que criarán mil corderos; el regadío será de 200 cahizadas, y las aguas sobrantes las aprovecha la Venta de Bailarías para 160 cahizadas. La caza, como en los anteriores. Un molino harinero en Alcanadre es proprio de dicho señor.” (Pedro Blecua y Paul en su Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido de 1792).

Igualmente contamos con la detallada descripción del lugar de Huerto de Pascual Madoz, publicada en su diccionario geográfico estadístico histórico de 1845-1850:

Lugar con ayuntamiento en la provincia y diócesis de Huesca (4I o S–), partido judicial de Sariñena (2), audiencia terr. y ciudad g. de Aragón (Zaragoza 1 2) está SIT en una llanura no lejos del r. Guatizalema, donde la combaten los vientos del N., y disfruta de su CLIMA frio, propenso a tercianas. Se compone de 112 CASAS construidas de tierra con algunas comodidades, las cuales forman 3 calles anchas sin empedrar, y una plaza que sirve para juego de pelota; tiene ayuntamiento con cárcel, una escuela de primeras letras concurrida por 40 niños, y desempeñada por un maestro, dotado con 1,100 rs. anuales, pagados de los fondos municipales; una fuente, cuyas aguas y las del r. Guatizalema, sirven para el consumo del vecindario, e iglesia parr. (Sta. Cruz), servida por un cura párroco. El curato es de primer ascenso y se provee por el conde de Fuentes; contiguo ella existe el cementerio, capaz y ventilado.”

Confina el TÉRM. por el N. con el monte de Sesa y Pardina de Burjama; E. Peralta de Alcofea ; S. la venta de Valleras , y O. Usón y Albaruela ; sobre un pequeño cerro está una ermita dedicada a Sto. Domingo ; pasa por el término el r. Guatizalema, que entrando por el N. lo recorre en dirección al S., proporcionando riego a 1/6 parte de las tierras el TERRENO es monte de buena calidad , que comprende árboles frutales, álamos blancos y negros, y aliagas los CAMINO S dirigen a Huesca, Sariñena, Sesa y otros pueblos limítrofes , todos en mediano estado la CORRESPONDENCIA se recibe de la cap. de la provincia por medio de un balijero los martes y viernes á las 12 de la mañana, PRODUCCIÓN trigo, cebada, vino y poco aceite; cría de ganado lanar; caza de liebres, perdices y conejos, y pesca de barbos y anguilas.

IND. agrícola y un molino harinero propio del marquesado de Coscojuela. COMERCIO 2 tiendas de abacería, POBL. 24 vecinos, 149 almas CONTR. 7,652 reales El PRESUPUESTO MUNICIPAL asciende á 3,000 rs., que se cubren por reparto vecinal.

Mia si he recorrido mundo
que i estau en Tramacé,
en Huerto, Usón y la Venta,
en Alberuela y Marcén.

Jota antigua de Huerto.

Sin embargo, Huerto se remonta a tiempos antiquísimos, de asentamientos islámicos e incluso mucho más anteriores. Antonio Martínez cita que la actual ermita de santo Domingo, partida de la “Volturera”, se asienta sobre un pequeño cerro arenisco que primero fue asentamiento Ibérico (según materiales líticos y cerámicas hallados en los entornos), y posteriormente musulmán, allá por el siglo XII (Martínez, Antonio. Santa Engracia y los pueblos de Huerto, Alberuela de Tubo y Usón. Diario del AltoAragón – 26 de abril del 2009). Santiago Broto Aparicio matiza que los historiadores dicen que esta zona “estuvo ocupada por los ilergetes, y ya en época romana, la mansión que centraba este territorio era Pertusa, por cuyos términos atravesó luego la calzada de Osca a llerda” (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos).

Ermita de santo Domingo.

Tras su época musulmana, Huerto es conquistado en 1097 por el rey Pedro I, librándose una batalla en el lugar donde se erige la actual ermita de santo Domingo. Los vecinos de Huerto acuden con palos y útiles del campo haciéndose con la victoria. Pero, como bien dice Pablo Gracia, el enfrentamiento no debió de ser tal, pues a buen seguro que los antiguos moradores de Huerto convivían en paz y armonía.

Pero en la memoria oral la batalla alcanza niveles épicos y así lo narra Elisa Launa, vecina de Huerto: -Hubo una batalla, los moros arriba en un cerro y los cristianos abajo. Cuentan que el capitán cristiano se encomendó a santo Domingo. Llegaron a Huerto por el Montonera, había mucha maleza, para que no fuesen vistos y al llegar a Huerto, y con ayuda de venidos de Fraga, subieron con palos y horcas al grito “A matar al moro”, ganando la batalla. Por ello hicieron la ermita-.

En conmemoración de aquella batalla entre moros y cristianos, cada 8 de mayo se celebra la romería de los palos a la ermita de santo Domingo: -En la que es costumbre que los hombres acudan a la ermita con palos, en recuerdo del pasado, una tradición del s. XVII-, recoge Pablo Gracia -Por ello a los de Huerto nos llaman “Porros”-.

“Los Porros”
en Huerto,
por los palos que llevaban
en santo Domingo.

No es de extrañar que Santo Domingo de Guzmán sea el patrón de Huerto y en torno a él se celebren las fiestas patronales, conservando la fecha del 4 de agosto a pesar que la iglesia pasa su festividad al 8 de agosto. -Las fiestas patronales son para santo Domingo, para el 4 de agosto-, no obstante Maribel Ferrer, Marimar Alquezar, Conchita Casbas y Tere Zubiri cuentan que el 4 de agosto se hace romería a santo Domingo: –Antes se iba andando, pero ahora todos van en coche, se hace misa y se da agua con anís-.

La primera cita documental de Huerto, según Santiago Aparicio Broto, corresponde a 1104, en “la concordia establecida entre el Obispo de Huesca y el Abad de Montearagón sobre las iglesias pertenecientes a cada uno de ellos” (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).

En este sentido, las primeras referencias documentales escritas del topónimo de son Huerto, Guerto, Orto, Uerto [1276]. Aunque Pascual Miguel Ballestín apunta como fecha documentada de dichos topónimos en 1104 (Miguel Ballestín, Pascual. Toponimia Mayor de Aragón). Etimológicamente, a Huerto se le plantea diferentes orígenes relacionados posiblemente tanto con la ceca ibera de Uartus o lo derivación del latín hortus, principalmente, apunta Miguel Ballestín, ambas por proximidad fonética. Igualmente, a Hortus como antropónimo entendiéndose como “villa de Hortus”.

  • En 1408 el Conde Pedro de Urgel lega a su hijo segundo la Baronía de Entenza a la que pertenecía Huerto. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).
  • El 28 de marzo de 1426. García Pérez Duerto, señor del palacio de Huerto y su mujer Sicilia de Ayerbe, venden a los de Adahuesca un molino y otros bienes. De sus manos pasa el dominio señorial a Pedro de Altarriba, quien en 1472 peleaba contra los Foces, señores de Ballerías, seguramente por cuestiones de límites de sus territorios. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).
  •  En 1465, al establecerse las divisiones territoriales llamadas Sobrecullidas, Ballerías y Huerto quedan integrados en la de Huesca. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).

Iglesia de la santa Cruz.

La iglesia de Huerto es en honor a la santa Cruz, de estilo gótico tardío y según el SIPCA (Sistema de Información del Patrimonio Cultural de Aragón) es construida en torno al año 1500 -Presenta una nave dividida en tres tramos y cabecera poligonal de tres lados. Es de estilo gótico y tiene una capilla añadida que data del S XVIII. En la clave de la bóveda de la cabecera y del primer tramo de la nave aparece escudo de los promotores, la familia Altarriba- . Según el historiador Cristóbal Guitart la iglesia forma parte de un grupo de edificios del entorno de Huesca construidos en el marco del gótico tardío en torno a 1500. Durante la guerra se produce la destrucción, quema o incendio de los altares, santos ornamentos etc. y robo de objetos sagrados (La retaguardia del frente de Los Monegros, Causas generales).

Para Pedro Blecua y Paul “La iglesia parroquial, advocación de la Cruz, es fábrica antigua de cantería, una sola nave, con sus capillas, decentemente surtida y al cuidado de dicho prior, frey de la religión de San Juan, y de dos racioneros, que nombra el expresado conde, y les da por congrua 30 libras jaquesas, casa y habitación, con unas cortas posesiones. Hay escuela de primeras letras a cargo de los vecinos y algo de los Proprios; Montepío, cárcel y Casa de Ayuntamiento, el que se compone de dos alcaldes, que nombra anualmente, sin proposición, dicho señor; dos regidores con proposición; síndico, la Audiencia, y diputado, el pueblo, el que pertenece al expresado conde, señor jurisdiccional y territorial, pagándole décima y primicia de pan, vino y corderos, y por dominicatura, 200 libras anuales de los Proprios, que se reducen a yerbas, panadería yaguas sobrantes, que todo asciende a 300 libras jaquesas, poco más o menos, para pecha y gastos ordinarios, y lo remanente para evicción de censos. Contigua al pueblo, una fuente de tres caños perennes.” (Pedro Blecua y Paul en su Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido de 1792).

  • En 1475, según documento publicado por Manuel Serrano y Sanz- se otorga una capitulación entre Pedro de Altarriba, Señor de Huerto, y el pintor zaragozano Martin de Soria, por la que éste se compromete a construir para la iglesia parroquial, un retablo de 18 palmos de altura y 12 de anchura, de buena fusta, con toda la mazonería dorada, por el precio de ochocientos sueldos -pieza que con todas las del templo fue destruida por las milicias mar quistas en 1936-. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).

Según la tradición en la iglesia se guardan las reliquias de Santa Engracia -porque la tradición dice que un señor de Altarriba las trajo, y las encontró un sacristán por casualidad-. La familia Altarriba responde al apellido de la que fuera familia más poderosa del pueblo desde la Edad Media llegando a ostentar el título de Baronía de Huerto. Hay constancia que residieron en Huerto al menos desde 1472 hasta finales del siglo XVI. El castillo, cuyas características corresponden más a residencia familiar que fortaleza, estuvo vinculado a la familia Altarriba. Además, una de sus viviendas se encuentra en la Avenida Arribas.

Casa de Arribas Salaberri Arquitectura Popular   Es una casa de tres plantas, realizada con mampostería enlucida reforzada con algunas hiladas de piedra. Los elementos más destacados son la portada, en arco de medio punto de dovelas resaltadas, y una inscripción en la fachada en la que consta la fecha de construcción del edificio: AÑO 1727.  

La familia llega a contar con su propio Señorío de Altarriba, gozando Pedro Altarriba de grandes privilegios concedidos por Felipe II. Julio Alvira cita que “Estuvo relacionado con los sucesos de Zaragoza de 1591, con Felipe II y su secretario Antonio Pérez como protagonistas” (Alvira, Julio. Una tarde de viento en Huerto. Diario del AltoAragón del 26 de diciembre del 2004). Su señorío se extendió por tierras sicilanas y actualmente, los descendientes de la familia Altarriba viven en el centro de Sicilia, en la ciudad de Riesi. Hay quien incluso se ha atrevido a decir que fueron el origen de la mafia siciliana.

El apellido ha sido tan importante en Huerto que incluso una asociación cultural llevó su nombre, asociación muy activa durante muchos años que lamentablemente desapareció. -La asociación Altarriba trabajaba mucho, pero fue decayendo la actividad-.

El 16 de abril se celebra santa Engracia y de nuevo se acude en romería a la ermita de santo Domingo, junto a los vecinos de Alberuela de Tubo y Usón. Maribel Ferrer, Marimar Alquezar, Conchita Casbas y Tere Zubiri cuentan que se suben con las cruces de los tres pueblos, se hace un responso, almuerzo y la misa luego en Huerto.

Esta tradicional romería viene de la época de la conversión al catolicismo de los musulmanes en la primera década de 1600. Por aquellos tiempos, Pedro de Altarriba era prácticamente dueño de todas las tierras, dueño del molino (Molino de las Covetas) donde todo el mundo va a moler. Sin conversión, los musulmanes, que igual eran el 70 u 80% de la población, le dejan sin ingresos, lo cual urge una solución.

  • En el censo de 1495, Huerto, figura como de Señorío, con 50 fuegos -dieciocho cristianos y treinta y dos moriscos-. Ballerías sólo tenía el fuego correspondiente a Luis de Foces, Señor del Lugar. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).

El 1 de abril de 1602, el sacristán de la iglesia de Huerto Domingo Vicente, entrando en su sacristía, tropieza con un hierro en el suelo y descubre bajo él las reliquias de santa Engracia y de 72 santos más (de Alos, José María). Para celebrar aquel milagro, Pedro de Altarriba convoca a todos los vecinos de Alberuela, Usón y Huerto, a cristianos y musulmanes para hacer una conversión general.

“El mismo día, don Pedro y su esposa notificaron el suceso a los pueblos de Usón y Alberuela, porque era donde más cristianos había, mandando al mismo Mosen Nicolás y a Luprecio Coscón de Huerto. Estos pueblos acordaron ir en abril en procesión a venerar a esas reliquias, llevándolas en procesión a la ermita de Santo Domingo de Guzmán, propiedad de don Pedro Altarriba, cuidando de guardar esta fiesta en adelante”.

Martínez, Antonio. Santa Engracia y los pueblos de Huerto, Alberuela de Tubo y Usón.
 Diario del AltoAragón – 26 de abril del 2009.

  • El 17 de abril de 1610 se decreta la expulsión de los moriscos aragoneses, que en Huerto lo son en número aproximado de 65 personas, correspondientes a trece casas ocupadas por los mismos. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).

El suceso aparece recogido en el tomo 1, libro 3º de las historias eclesiásticas y seculares de Aragón escrito por el monje de San Benito don Vivente La Ripa en 1603 en el Monasterio de San Juan de la Peña: “el día 16 de abril los ilustrísimos señores don Pedro de Altarriba y doña Agustina de Aragón, su esposa, barones de Bietti, se hallaron en una aldea y lugar suyo y como buenos cristianos y devotos de Santa Engracia dispusieron guardar fiesta, y bajaron de su palacio a la Iglesia de Huerto, llamada Santa Cruz, iglesia de la religión de San Juan, llevándose un capellán propio llamado Mosen Nicolás Lafarga”. (Martínez, Antonio. Santa Engracia y los pueblos de Huerto, Alberuela de Tubo y Usón. Diario del AltoAragón – 26 de abril del 2009).

Choque de las cruces. Diario del Alto Aragón.

“El 16 de abril que es el día de Santa Engracia acuden a la ermita los vecinos de Huerto, Alberuela de Tubo y Usón. Los tres pueblos acuden en romería portando solemnemente las reliquias de Santa Engracia, que se custodian en la iglesia del pueblo, según una tradición que, al parecer, instituyó el noble don Pedro de Altarriba (cuyo nombre está también vinculado con la iglesia y el castillo de Huerto y que era por entonces el propietario de la ermita) a principios del siglo XVI. Hasta hace unos años, los vecinos de los tres pueblos acudían andando desde sus respectivas localidades, portando las cruces parroquiales. Se reunían en una peña al pie del cerro donde se asienta la ermita, para la ceremonia del besado de cruces, tras la cual subían a la ermita. Los vecinos de Usón tenían que esperar sin sobrepasar la roca hasta que llegaran a recibirles los de Huerto con la cruz. Hacían el besacruces y ya pasaban a la ermita. Actualmente esta romería se mantiene, aunque simplificada.”

Gracia, Pablo.

Desde entonces “Se sube a la ermita en conmemoración del encontrar las reliquias de Santa Engracia, Usón, Huerto y Alberuela. Los mozos de Huerto llevan las reliquias portándolas en una peana que no pueden dejarla hasta que no vuelven otra vez a Huerto” (Gracia, Pablo).

Antonio Martínez apunta que el sacristán Domingo Vicente pasa, con el tiempo, al convento de Santa Engracia de Zaragoza, donde le conocen como el ‘Dichoso de Huerto’. Pedro Lafuente le dedica un bello romance titulado, como no, ‘El Dichoso de Huerto’.

Diario del Alto Aragón del 16 de febrero de 1992.

Hay una leyenda que los mayores de Huerto recuerdan y cuentan como San Sebastián de Usón y Santo Domingo de Huerto, festejaban los dos a la Virgen del Castillo de Alberuela. San Sebastián los pilló infraganti, y del cabreo que cogió, con una piedra le hizo una cuquera a Santo Domingo en la frente. Se arregló el desaguisado, y los de Huerto para tapar ese feo, cantaban esta jota:

Santo Domingo nació
con un lunar en la frente,
y no hay Santo más galán
desde oriente hasta poniente.

Esta historia la deja escrita Pablo Gracia en jota, y se cantó en Huerto con Aires Monegrinos, en las fiestas de Santa Engracia de 2024. Dice así:

LEYENDA DE UN NOVIAZGO

Música: Mazurca de Sinués Letra: Pablo Gracia

Cuenta una vieja leyenda de Usón, Alberuela y Huerto, en la que los tres patrones en noviazgo se metieron. San Sebastián cortejaba, y a su vez Santo Domingo en secreto y sin saberlo, a la virgen del Castillo.   San Sebastián una tarde en el picón a su rival infraganti lo pilló. Y sin pensar con una piedra se armó, Santo Domingo en la frente un peñazo se llevó.   Los de Huerto consternados ante un hecho tan fatal se inventaron una jota para así su honor salvar. Y queremos ofrecerles, para que todos conozcan, esta historia solo nuestra cómo la salvó esta copla:   Santo Domingo nació con un lunar en la frente y no hay santo más galán desde oriente hasta poniente.  

Algunos documentos históricos

  • Testamento de Ana de Urriés y Castro, viuda de Francisco Juan de Altarriba, señor del lugar de Huerto, vecina de Huesca, y aperición del mismo en 1548, hecho y abierto ante el notario de Huesca, Luis Climente. – 1543-09-03. Huesca ES/AHPZ – C_PERGAMINOS/000004/000013.
  • Aprehensión a instancia de Martín Juan Dueso, farmacéutico de la ciudad de Barbastro, de 334 números de bienes de la Baronía de Huerto. Litigaron el Gran Maestre y comendador del Hospital de San Juan, el Comendador de Barbastro, el concejo y lugar de Huerto y Dª Beatriz de Altarriba, señora de la Baronía de Huerto, Almuniente y Permisán.. Parte 2 1650  ES/AHPZ – J/000336/000001.
  • Consignación que Pedro de Castro, en su nombre y en el de su mujer, Catalina, hace a Francisco Juan de Altarriba, señor de Huerto, de dos pensiones de 1000 sueldos barceloneses cargados sobre el General del reino de Aragón 1523/10/29 ES/AHPZ – P/001560/0009.

Volviendo a su castillo, este presenta un interior excavado en la roca, a la vez abovedado con sillares formando medio caño, que de acuerdo con el SIPCA debe de responder al siglo XII: -El interior de su techumbre rocosa se abovedó con sillares formando medio cañón, al estilo de lo usual en el siglo XII, época a la que debe de corresponder esta actuación-. Su origen posiblemente sea medieval, tal y como ha señalado recientemente, Adolfo Castán quien ha sugerido la posibilidad de que la sala excavada en la piedra (similar a la del castillo de Novales, que data del siglo XII) tuviera un origen medieval. Con posterioridad y hasta fechas recientes, fue utilizado como bodega. SIPCA – Resultados búsqueda sencilla de bienes arquitectónicos

El castillo de Huerto

El castillo se encuentra vinculado a una roca de arenisca: los restos conservados son una estancia excavada en la roca y una construcción cuadrangular de fábrica (un posible torreón) adosada en ángulo recto a la anterior y comunicada con la estancia excavada. Unas escaleras abiertas en la estancia situada en el interior de la arenisca parecen indicar que también sobre la roca habría algún elemento construido, que en la actualidad ha desaparecido totalmente. El cuerpo cuadrangular adosado pudo ser un torreón, actualmente desmochado a la altura de masa de arenisca. Está construido en sillería. En su muro sur se abre una puerta en arco de medio punto, de grandes dovelas. En su interior hay una estancia rectangular cubierta con bóveda de medio cañón. En sus muros se abren dos aspilleras rectangulares, muy derramadas hacia el interior, hacia donde presentan un vano adintelado sostenido por dos ménsulas convexas. La estancia excavada en la roca, que podría ser quizá más antigua, es una sala de planta aproximadamente rectangular, de 15 metros de longitud, cubierta con bóveda de cañón, que en su mitad norte fue embellecida con el añadido de sillares de piedra. Esa misma parte debió de estar dividida en dos pisos mediante forjado de madera, pues se abren todavía en el muro las hileras de mechinales que sujetarían las vigas. La estancia cuenta con tres galerías de comunicación con el exterior (una de ellas lleva al cuerpo construido occidental), más una escalera situada en el extremo norte de la sala: excavada en la piedra, consta de dos tramos dispuestos en codo.  

De acuerdo con Cristóbal Guitart, el castillo de Huerto existía en 1276 y data los restos que han llegado hasta nosotros en la segunda mitad del siglo XV (Alvira, Julio. Una tarde de viento en Huerto. Diario del AltoAragón del 26 de diciembre del 2004).

“Otras dos obras notables tiene el término de Huerto: el túnel o canal de 220 metros de longitud para conducir el agua al antiguo molino y la presa o azud en el Alcanadre para desviar aguas para riego” (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).

Molino de las Covetas  

Se trata de un conjunto hidráulico de gran interés, compuesto por la toma de agua (se conservan restos de tres azudes en el Alcanadre), la canalización (acequia y mina subterránea) y el edificio del molino propiamente dicho, que fue reconvertido en una central eléctrica en época contemporánea.  
El molino data del siglo XVI. Su construcción, al igual que la de otras muchas obras arquitectónicas de la localidad (iglesia parroquial, ermita de Santo Domingo, castillo), está vinculada con la familia de los Altarriba, señores de Huerto, cuyo escudo se encontraba hasta hace unos años sobre la clave de la puerta del molino. Según Blázquez y Pallaruelo, puedo intervenir en la obra el maestro Juan Vélez de Hontanilla, que en los años centrales del siglo había realizado la obra de las fuentes de Cuenca y pudo asimismo ejecutar en Lanaja el acueducto del Caño, pues consta como habitante de esa localidad en 1558.   Se desconoce la fecha exacta de su construcción, conservándose, sin embargo, documentación referente a tres contratos de alquiler firmados en el mencionado siglo, el primero de los cuales data de 1566. En este documento aparece el nombre del maestro Juan Vélez, como encargado del mantenimiento de la mina de conducción de agua.   El interés de este molino radica en que, probablemente, se trataba de un molino de regolfo, el único de esta tipología existente en la provincia de Huesca, aunque no se ha conservado ningún elemento que permita confirmar esta hipótesis. Los molinos de regolfo se caracterizan por tener el rodete alojado en el interior de un cubo de piedra, que posibilitaría la generación de un efecto de “turbina”, que aumentaba considerablemente la potencia del molino. Estos molinos no fueron muy abundantes y en Aragón apenas se conservan cuatro de ellos, todos los cuales se encuentran en la comarca de la Ribera Baja del Ebro.   En el primer cuarto del siglo XX el molino fue reconvertido en central eléctrica por la empresa Eléctricas Reunidas de Zaragoza, lo cual supuso la transformación total del conjunto y la construcción de un nuevo azud. La central se mantuvo en funcionamiento hasta 1977 y a partir de este momento el conjunto quedó fuera de uso, iniciando un rápido proceso de deterioro.  

Ermita de Puymelero.

No hay que olvidar su ermita de Puymelero, en el monte de la miel, donde acuden en romería el tercer sábado de mayo, antes era el 15 de mayo. Se realiza misa, romance y comida en la ermita.

  • Y en Ballería hay que destacar el santuario de la Virgen de Puymelero, donde se veneraba una antigua imagen de madera de más de tres palmos de altura, morena -como otras de su tiempo- y con el Niño Jesús sobre el brazo izquierdo, así llama da por el sitio en que fue apreciada, en circunstancias ignoradas. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).

  • En 1611 vivía el ilustre religioso de la Ínclita Orden de Malta, Pedro Soler Jaime; así como en 1639, Jerónimo de Lapiedra Suelves, ambos naturales de Huerto. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).

  • El 25 de enero de 1752, el Concejo de Huerto permutó el solar junto a la casa, propiedad de José Labazuy, para construir allí la Casa Consistorial, por un campo de diez anegas, en la partida de Val demora. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).
El 14 de septiembre, La Correspondencia de España» informa la presencia de la banda del Cucaracha por las inmediaciones del pueblo de Huerto: «El alcalde de Sariñena participa que, a tres horas de aquella villa, jurisdicción de Huerto, se ha presentado una partida de hombres armados. Ayer había cierta agitación en Huesca a consecuencia de los rumores de aparición de una partida en el monte de Vallerías, jurisdicción de Huerto». 
  • En los años de 1970 se incorporó al Ayunta miento de Huerto, el colindante de Usón y vino después a su iglesia el bello retablo de Nuestra Se ñora de la Merced procedente de la antigua capilla del Hospital de Nuestra Señora de la Esperanza, de la Diputación Provincial de Huesca. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).

Huerto responde a un pueblo de tradiciones muy vivas, aunque algunas ya desaparecidas. Una de las importantes es la festividad de las mujeres para santa Águeda y el juego de las olletas (Santa Águeda y el juego de las olletas en Huerto). En navidad han recuperado y celebran el cabo d ‘ año, y siempre cuentan con jotas y rondas.

Diario del Altoaragón, 9 de enero del 2010.

Se hacían hogueras para san Sebastián y san Antón, “-¡Viva san Sebastián con la bota y el pan!-”. En la plaza había unos estribos y allí se hacían las hogueras, en la plaza Arnillas. Elisa Launa recuerda que sacaban al santo y se adornaba con cerezas, lo llevaban los mozos entrantes y cuando llegaba la imagen a la iglesia ya no llevaba cerezas, se las daban/tiraban los mozos a las mozas. Quizá era para san Antonio, que hubo tradición por la capilla de san Antonio que hizo la familia Escartín adosada en el siglo XVIII está dedicada a San Antonio hasta hace muy poco se hacía procesión para san Antonio-. También se celebraba la festividad de santa Bárbara.

 Fiestas en Huerto – Regionales Huerto  

En Los días 16, 17, 18 y 19 de este mes se han celebrado las fiestas que anualmente dedican los vecinos de este pueblo á su patrona Santa Engracia. El primer día, y según tradicional costumbre, marcha casi todo el vecindario con las Autoridades á la ermita de Santo Domingo, en donde se reúnen con los vecinos y Autoridades que también acuden de los pueblos de Alberuelá de Tubo y Usón, y todos, en solemne procesión, se dirigen á este pueblo con objeto de rendir el tributo de religiosidad y cariño á la citada Santa.   Á continuación se celebró la función religiosa, que resultó brillantísima, estando á cargo de los ilustrados párrocos de este pueblo, de Usón y de Alberuela de Tubo, ocupando la sagrada cátedra el virtuoso párroco de Chimillas D. Elías Corvinos, el que, con frases elocuentes, interpretó magistralmente la vida y virtudes de la Santa, cautivando la atención de los oyentes, que quedamos altamente complacidos al escucharle.   En cuanto á fiestas populares, estuvieron muy animadas, derrochándose alegrías y buen humor en toda la fiesta, pues además de estar las calles y plazas profusamente engalanadas y con extraordinarias iluminaciones eléctricas, la música alegraba á todas horas con su moderno y extenso repertorio al vecindario, que aplaudía el buen acierto de los jóvenes al traer el notable quinteto de Barbastro. Los bailes han dado la nota principal, lo mismo el público que el organizado por el Centro de «La Amistad», en donde aparte de las muchas señoritas de la localidad, tuvimos el gusto de saludar á las distinguidas jóvenes Pabla y Matilde Cáscales, de Sariñena; Felisa Viñau, de Laluenga; Carmen Ducons, de Lastanosa; María Labarta, de Usón, y otras muchas que sentimos no recordar. «Como detalle de lo mucho que se rindió culto á Terpsicore, diré que no sólo la gente joven lo hizo, pues hasta la famosa centenaria Bernarda, se permitió la humorada de bailar sus tres canciones de jota. Entre los muchos huéspedes que nos han honrado estos días estaba don Blas Sarrate y don Joaquín Paraled, de Sariñena.     Diario de Huesca – 26 de abril de 1912.  

Existía la calle de los bolos o del tiro al bolo, lo que indica que se debió de jugar a los bolos, desconociendo que modalidad. Elisa Launa la recuerda como la calle Tiro Bolo, una calle larga donde jugaban, echaban una bola con un palo, unos bolos redondos y unos mozos con una vara. En la plaza hay un frontón, muy típico de muchos lugares aragoneses.

Siempre queda abierta la posibilidad que en Huerto hubiese existido dance. Pablo Gracia apunta que ha existido una casa llamada del gaitero, no sería nada extraño en una comarca con gran tradición en dance aragonés.

En la plaza, una fuente ornamental con forma de árbol por el que brota el agua, diseñada por el arquitecto Carlos Aranda, recuerda la llegada de las obras de los Riegos del Alto Aragón y el agua del Canal del Cinca. A partir de 1985 la transformación agraria en su conversión a regadío da un importante impulso a la localidad monegrina. Localidad que como muchas otras continúa luchando contra el mal endémico del medio rural que es la despoblación.

Gracias a Pablo Gracia, Maribel Ferrer, Marimar Alquezar, Conchita Casbas y Tere Zubiri. Fotografías de Pablo Gracia.

Cucaracha, 150 años de su muerte


Comienza el mes cucarachero, cucaracho, el mes internacional del cucaracha, el año chino de la cucaracha, la constelación de la cucaracha… Comienza un mes revolucionario, rebelde, donde un bandolero vuelve a irrumpir en la historia reivindicando su lugar y obra.

Del cruel y despiadado bandolero monegrino que por la sierra de Alcubierre se escondía.

No pide perdón por sus daños, por el dolor ocasionado, no se arrepiente de sus muertes.

Tampoco piden perdón los piratas ni otros bandoleros. Tampoco pide perdón el hambre ni la sed ni la explotación.

Tampoco requiere de tu aprobación y, si quieres la verdad, poco o nada le importa tu opinión.

Si quieres saber de él, ya sabes su paradero, por la sierra de Alcubierre, donde su memoria permanece viva.

Mariano Gavín Suñen: El bandido Cucaracha, asesinado el 28 de febrero de 1875.

La historia de una rebeldía. Textos cucaracheros, textos subversivos.

Relación de textos que se irán publicando a lo largo de este mes de febrero.

¡Asesino!

-El muy cabrón no quería trabajar, vivir sin dar palo al agua, el muy sinvergüenza. Un vividor, ese maldito desgraciado, ya le hubiera enseñado yo bien, si señor, a palos. Eso sí, a beber y comer como el que más, buen trago porrón y buen apretón a la bota de vino y a fanfarronear de quitar lo que otros a bien nos hemos ganado. ¿Quién se cree que es? ¿El Robin Hood aragonés?, maldito desgraciado, bandido y asesino de niños. –  

-Si hasta le di faena, de repatán y a segar en verano y el muy desgraciado se escaqueaba del trabajo y encima era el que más se quejaba y reclamaba. Perro, el más perro de toda la comarca, que sin trabajar quiere comer cordero y llenar el granero. –

-Tira p´al monte, mierda de desgraciado, ladrón ruin y cobarde, escapa, huye y escóndete en la sierra, que no te pille. Siempre romanceando, siempre quejándose, malnacido. ¿Quién se cree que es? ¿El Curro Jiménez aragonés? -.  

-Asesino cruel, capaz de lo más despiadado y sanguinario, ¿A cuántos quemaron vivos? ¿A cuántos?? ¡Ojalá ardas en el infierno maldito cabrón! –

-¡¡Han matado al Cucaracha!!- Todos corren a ver su cadáver tirado en la plaza, los críos salen de la escuela, se juntan todos en la plaza, lo contemplan y perdido el miedo, ante su cuerpo ya sin vida, comienzan a gritarle -¡ladrón!- -¡asesino!-, algunos le escupen incluso recibe alguna que otra patada su cuerpo inerte.

A Gregoria se le escapa una lagrima que rápidamente trata de disimular, prudentemente se retira de la plaza. Solo unos pocos lo contemplan a la distancia, contienen su rabia. ¡Hay esperanza! – ¡Asesinos! ¡Malditos asesinos! -.

Cucaracha

Asquerosa, repugnante cucaracha. Insecto, que corretea velozmente, huidiza, sucia cucaracha vector de enfermedades, asco es decir poco.

Sin embargo, a lo largo de la historia y en distintas civilizaciones ha sido considerada como símbolo de residencia y persistencia. Y esto no deja de ser una rebeldía en sí misma. Un giro inesperado.

Es resistente. La cucaracha es capaz de sobrevivir en condiciones extremas, podemos exagerar y decir que sobreviviría a una hecatombe nuclear pero no al insecticida de Mercadona. Son rápidas y huidizas, son astutas y se adaptan y reaccionan mucho más rápido que los humanos ante cualquier estimulo o contacto.

La mitología griega la asocia con la diosa de la oscuridad y la noche, a la diosa Nix; como ser del reino de las sombras que habita en los rincones más oscuros del mundo. Incluso existía la creencia que la cucaracha tiene la capacidad de predecir el futuro siendo mensajera de los dioses del inframundo, por ello les conferían un estatus especial en la mitología griega.

Igualmente, los egipcios la consideraban símbolo de resistencia y supervivencia, siendo asociada con la oscuridad y la impureza, especialmente por habitar lugares oscuros, sucios, en desechos y escombros “Se creía que las cucarachas tenían la capacidad de superar grandes desafíos y que eran mensajeras de los dioses en el reino terrenal. Su capacidad para sobrevivir en condiciones adversas las convertía en criaturas admiradas por su tenacidad y resistencia, lo que las hacía dignas de aparecer en las leyendas y mitos de la antigua civilización egipcia”.

En la cultura china, la cucaracha también se asocia con la inmortalidad y la capacidad de superar obstáculos y las tribus nativas de Australia creían que su presencia estaba relacionada con la capacidad de adaptarse a los cambios y de encontrar oportunidades en situaciones difíciles.

En la religión cristiana, la biblia la relaciona con el hambre y la pobreza.

Según G. H. Monod (Revue rose, 27 de junio de 1896), las cucarachas son altruistas. Este autor había encerrado en un recipiente algunas cucarachas para que sirvieran de alimento a un lagarto. Huyendo del lagarto, cayó una cucaracha al agua; inmediatamente las otras cucarachas, interrumpiendo su huida, fueron a ayudar a su compañera; olvidando el peligro en que ellas mismas se encontraban, realizaron un verdadero salvamento, ayudándose entre sí para conseguirlo (Diario de Huesca del 23 de octubre de 1896).

Así, que la percepción de la cucaracha tiene algo de subjetiva, hasta de contradictoria e incluso antagónica; quizá podamos decir hasta manifiestamente rebelde y revolucionaría.

Pues imagínate una metamorfosis kafkiana mudando a una cucaracha.

Imagínate ser…, ¡ser Cucaracha!.

Sierra rebelde

Sierra rebeldía, sierra brava, sierra escondida que das cobijo a bandoleros, forajidos y proscritos de la ley; a insurrectos e insurgentes. Sierra rebelde que te alzas entre secanos y yermos y te resistes a hundirte en plena depresión del Valle del Ebro. Desafías al llano, a tierra plana, a la árida comarca de Los Monegros y te elevas rebelde, destacando sobre el horizonte para quien sabe contemplarte, para quien sabe detenerse y apreciarte. Para quien sabe quererte.

Sierra a medio camino entre los Pirineos que tanto desde aquí se contemplan y las serranías turolenses, corazón de Aragón y al oeste el Moncayo, mientras, serpenteante, pasa sigiloso al sur el Ebro. Sobresales con tus abruptas caídas. Suben y bajan labradores, segadores, pastores, leñadores y carboneros, negros como un tizón, como la sierra, como estos montes rabiosos y desafiantes, estos salvajes montes negros. El sol aquí no quema, aquí arde.

Indomable sierra, al igual que tus barrancos y vales. Guarida de bandoleros, cuevas de San Caprasio. Cabalgan y recorren a pie, a cada paso tus montes, tus quebrados cerros y lomas. En ti se esconden y en ti se refugian, sierra rebeldía, hogar de hombres de destino incierto. Ningún río discurre por esta maldita sierra.

Son tierras lejanas, en medio de la nada. Donde adentrarse conlleva peligros. Dicen aquí solo moran los diablos, dicen allí moran los demonios más perversos. Moran las cabras y chotos, rebaños que pastan en tus acantilados sin mar, brincando por sus enriscadas laderas de la sierra rebelde, con sus cuernos y barbas de chivos que inevitablemente evocan al mismo Satanás, a Belcebú, a Lucifer… ¡al mismo diablo!

Sierra de sobrevivir, de hambre y sed. Sierra de cazadores y furtivos, de trampas, huroneo, lazos… Refugio de brujas, sierra rebelde que acoges a pesar de la dureza que imprimes, de veranos ardientes e inviernos heladores. En ti se refugiaron cuando las tropas francesas asediaban Zaragoza en su segundo Sitio. También con el estallido de la guerra civil muchos en ti buscaron cobijo. Sierra revolucionaría y libertaría, de trincheras cavadas a pico y pala. Aquí tomaron posiciones fuerzas libertarias, fuerzas de Durruti y del POUM. Por aquí anduvieron los maquis. Sierra de historia.

Sierra que proteges, en ti mece el cierzo la bandera de la libertad ya que, en esta tierra, el cierzo nunca tiene compasión. Donde sobrevuela magna el águila real o el águila culebrera. Donde has forjado a fuego leyendas.

Pues siempre dirán que por la sierra de Alcubierre, por la sierra rebelde, se pasea el Cucaracha, siendo un hombre tan pequeño, cuanto respeto que causa.

Un hombre enorme, una sierra de leyendas. La sierra de Alcubierre.

Allí moran, según dicen, los demonios más perversos.” (El Cantar de Roldán. Transcripción de Redoli Morales (2006: LXXVIII, vv. 1773- 1786).

Ya nadie cuenta sus historias

Nadie cuenta ya sus historias. Nadie narra sus andanzas, sus aventuras, sus hazañas, sus correrías… Nadie las relata ya sentados en las cadieras al calor de fogaril o en las noches veraniegas a la fresca. Nadie las cuenta en los paseos por el pueblo, en el banco al sol o a la sombra del viejo olmo, en el mentidero, en la placeta o en el cruce. Nadie cuenta la historia de aquel celebre bandolero que dominó la comarca y mantuvo en jaque a la guardia civil, aquel que por nombre llevaba Mariano Gavín Suñen.

Ya nadie cuenta historias del bandido Cucaracha y su banda, se pierde esa transmisión oral, esa sabiduría popular que, consciente de la dureza del personaje, de sus atrocidades, lo ha transmitido en esa rebeldía que él mismo imprimió en su malograda vida.

Ladrón de ricos, azote de caciques, de ricachones chulescos, justiciero que a ellos quitaba y al pueblo daba.

A pesar de sus oscuros hechos, su leyenda siempre vuelve a resurgir, como gran bandolero. Desafiando al poder, al orden y a la ley, ideando planeados asaltos y secuestros, de ingeniosas escaramuzas, de escondites y evasiones e intensos fuegos a trabucazos o a escopetazos, con su escopeta de dos cañones o su carabina Remington, contra las fuerzas de la guardia civil.

Su afilada navaja bandolera de carraca, su impronta curtida en asesinatos, en crueles asesinatos, ya no es protagonista en sus historias por contar. 

Ya nadie cuenta sus historias en la siega, ni recogiendo el esparto, ni en la huerta… ya no cuentan sus historias los leñadores, ni los pastores y rebadanes, subiendo a la sierra, en carros o yendo a pie. Ya nadie cuenta sus historias en el rancho, entre trago y trago a la bota de vino o al porrón.

Ya nadie cuenta aquellas historias que se contaban y lo han perpetuado en la memoria colectiva. Pues la transmisión oral no deja de ser la misma esencia de su historia, que ha hecho que siga viva, viva en la tradición oral y nosotros mismos seamos motores de transmisión oral de la historia de un bandolero que siempre será leyenda.

A mi amor Jobita

Justo antes del anochecer, cuando el sol cae en el horizonte y el cielo se prende de ardientes colores, de cálidas tonalidades rojizas, fucsias, anaranjadas o intensos amarillentos, pienso en ti. Cuando la oscuridad se impone, arriba, en la fría sierra, y el silencio se adueña del monte pienso en ti. En las noches estrelladas, pienso tanto en ti como estrellas brillan en el firmamento. Y pienso en ti en las noches de luna llena, deslumbrado, sabiendo que incluso brillas más que el sol en cada amanecer.

A veces contemplo de lejos el pequeño pueblo de Alcubierre, imagino entrar en casa, con el calor del hogar y tu recostada y yo despertándote con un suave beso sobre tu mejilla, a lo que me sonríes, cómplice, mientras te arropo con la manta de lana de azul oscuro que tu madre tejió en su último invierno.

Pienso en ti cuando presiento la muerte tras de mí, cuando el miedo me invade y me estremece, cuando he de ser valiente en vez de temeroso, pienso en ti y la fuerza me brota rabiosa, maldiciendo la vida que me echó al monte. Pienso en ti cuando no encuentro salida, cuando acorralado doy todo por perdido. Pienso en ti porque es lo único que me hace tirar p`alante, porque no hay nada en la vida que me importe más que tú.

Pienso en ti cuando veo volar al águila real y pienso en ti al ver los ababoles inundar los dorados campos de cebada mecidos al cierzo. El tomillo y el romero me recuerdan tanto a ti, bajo esa sabina en la que fuimos eternos, en esa primavera que nunca olvidaremos. Cuando aún teníamos sueños.

Pienso en ti cuando la sed me ahoga, cuando la boira no me deja ver el camino, cuando el polvo no deja ver el sol, cuando la vida no me deja estar junto a ti. 

Y ahora pienso en ti, desde esta sierra perdida y rebelde que tantas distancias guarda, sabiendo que la despedida sin un -adiós- o un -hasta pronto cariño- está a punto de llegar. Oh Jobita de mi corazón, de mi maldito corazón de bandolero, me maldecirás por la vida que no te he sabido dar.

Siento no poder despertar a tu lado, en nuestra humilde casa de Alcubierre, ahora mi hogar es la sierra, solo ella me da el amparo y la libertad para existir, pero sin ti no sé vivir, sin ti la sierra es tierra quemada, tierra muerta, sin ti la sierra es el mismo infierno. Parece que he vendido mi alma al diablo y solamente sé que estoy vivo porque aún mi corazón late por ti.

Sierra de Alcubierre, 14 de febrero de 1875.
¡Te quiero Jobita!, El Cucaracha.

Carta de Jobita

Pocos sabéis de mí, más bien nada, pues siempre he sido la mujer del Cucaracha, de aquel bandolero célebre al que todo el mundo temía en esta redolada del mundo llamada Los Monegros.

Lejos quedan aquellos años felices de noviazgo que acabaron en boda. Pronto las ilusiones y los sueños se esfumaron, quería tener familia, pero a Mariano le gustó más sus correrías, desaparecer durante días e incluso semanas, hasta que de repente desapareció.

Había aparecido un chico muerto, yo no quise creerlo, pero te culpaban. Huiste a Francia y aquí me dejaste, sola, abandonada, sin saber nada de ti, sin saber que hacer, sobreviviendo como podía, mendigando entre familiares. Luego supe que me mandabas dineros que nunca recibí.

A tu regreso todo fue a peor, cuando ya te echaste a la sierra y hasta formaste cuadrilla de bandolero, tu eras el líder. En el pueblo me miraban mal, nadie me dirigía la palabra, nadie quería darme su amistad, me dejaron de lado. Algunos venían a preguntar a casa si sabía algo de ti, que dónde estabas o si rondabas alguna noche por casa. Yo callaba y aguantaba, luego lloraba toda la noche, temblaba de miedo, asustada, en una casa fría y vacía.

Aquella desgracia me corroía, me perseguía. Sentía los cuchicheos, los rumores de queridas que tenías en distintos lugares o las continuas noticias que ya te habían cogido. He notado vuestras miradas hirientes, los murmullos cuando pasaba, aunque nadie se atrevía a decirme nada a la cara, teníais miedo de Mariano, sabíais que si me pasaba algo lo pagarías con vuestra vida.

Tu siempre tiraste a la sierra, como una llamada a lo salvaje que inevitablemente pudo contigo hasta el fin de tus días. Incluso traté en seguirte y hasta me detuvieron la guardia civil. A pesar de todo siempre te quise.

Ahora siento pena y rabia y a la vez un triste alivio que me invade sin verdaderamente entender que va ser de mí, sintiendo que esta herida nunca cicatrizará. Quizá ahora pueda encontrar algo de paz aun cargando tanto dolor y vacío que me queda por arrastrar toda mi vida. Porque fuiste mi vida y también mi muerte.

Gracias a Rafael Andolz Canela

Aunque sin duda es gracias a la transmisión oral, que se ha conservado gran parte de las historias del bandido Cucaracha, es a Rafael Andolz Canela, gran etnólogo aragonés, a quien se debe el gran trabajo sobre la vida del célebre bandolero monegrino.

Rafael Andolz Canela, escritor aragonés, ha sido, ante todo, un gran amante de la cultura aragonesa, publicando gran número de artículos y libros. Andolz nace en Jaca el 23 de septiembre de 1926 y ejerce de sacerdote, además de investigar como etnógrafo la cultura aragonesa. Considerado, además de escritor, filólogo y lexicógrafo es fundador del Consello d´a Fabla Aragonesa. Igualmente es profesor de bachillerato y miembro del Instituto Aragonés de Antropología, entre otras muchas actividades que desarrolla a lo largo de su vida.

Para conocer la figura del bandido Cucaracha, Rafael Andolz Canela recorre las diferentes localidades, así como los diferentes lugares y parajes monegrinos por los que campa el bandido, recogiendo testimonios y tradición oral sobre el bandido Cucaracha. Un trabajo minucioso, aportando gran detalle, de personajes, informantes, fechas, toponimia… donde, además de aportar gran cantidad de testimonios, realiza la consulta de partes de la guardia civil, partidas de defunción o de noticias aparecidas en la época del bandolero.

Así, en 1982 Rafael Andolz publica “El Bandido Cucaracha y Puchaman de Lobarre” (Biografías aragonesas). Andolz es el primer refundador de la vida de Mariano Gavín Suñen, narrando la vida del Cucaracha aportando el contexto exacto de la vida rural del profundo secano aragonés de aquella época. A su vez, es reseñable la sensibilidad de Andolz transmitiendo la historia recogiendo las particularidades propias del aragonés de la tierra. Pues seguramente, Cucaracha hablaba un aragonés bastante completo.  

Rafael Andolz Canela fallece en Huesca el 9 de octubre de 1998.

En el 150 aniversario de la muerte del Cucaracha, desde Os Monegros queremos mostrar nuestro agradecimiento y reconocimiento a Rafael Andolz Canela, por “El Bandido Cucaracha” pero también por toda su extensa y magnifica obra sobre la cultura aragonesa. ¡Gracias Rafael Andolz Canela!.

El Cucaracha

En la tradición oral, el alias de «El Cucaracha» viene dado por su constitución de baja estatura, flaco, de piel morena y siempre vestido de negro. Una versión que los mayores de Alcubierre siempre han conocido y reconocen como autentica. De esta forma, el apodo de «El Cucaracha» responde a la formación típica de apodo o mote aragonés que, de forma irónica, sarcástica y/o socarrona, pone en evidencia un aspecto físico o de carácter, que lo resalta, lo pone en valor o lo ridiculiza.

Pero uno de los orígenes que más ha transcendido ha sido el que nos aporta Rafael Andolz, relacionado con la canción de “La Cucaracha”, que de crio Mariano Gavín Suñen cantaba y bailaba. Canción que la borda, señala Andolz, “Tanto y tan bien que en el pueblo todo el mundo llama al chaval “Cucaracha”. Sin embargo, Andolz aporta únicamente los dos primeros versos de la famosa estrofa: “La cucaracha, la cucaracha, ya no puede caminar…”.

Estos versos se popularizaron con la revolución mexicana en 1910, años más tarde que viviese Mariano Gavín Suñen (1838-1875). Aunque su origen es impreciso de datar, la primera referencia encontrada viene de la mano de Rafael Sánchez Escobar, periodista de Veracruz que se ganaba la vida tocando el piano. De ideologías revolucionarias, tocaba el piano en las cantinas de Monterey. El 24 de abril de 1914, un militar revolucionario lo requirió para amenizar a su tropa para lo que Rafael Sánchez Escobar tocó una canción que le cantaba su madre, una tonadita que así decía: “La cucaracha, la cucaracha ya no puede caminar, porque le falta, porque le falta cuartilla para almorzar”. La canción de estribillo pegadizo pronto coge fama entre las fuerzas dedicándola al presidente Victoriano Huertas, alcohólico, gran consumidor de marihuana y cojo “La cucaracha, la cucaracha, ya no puede caminar; porque no tiene, porque le falta, marihuana que fumar”.

«La cucaracha, la cucaracha
ya no puede caminar;
porque no tiene, porque le falta
la patita de atrás.«

La canción revolucionaria se convierte en todo un himno de la revolución mexicana y pronto se extiende al ejército de Pancho Villa. Un revolucionario, Pancho Villa que, en sus inicios, al parecer, también ejerce de bandolero, según la historiografía, al igual que nuestro protagonista el bandido Cucaracha. Incluso hay versiones variopintas de “La Cucaracha” dedicadas al líder revolucionario, pues la canción fue usada para burlarse del adversario por ambos bandos. Curiosamente, años más tarde Pancho Villa estuvo presente en la guerra española de 1936, como alias de un líder anarcosindicalista y combatiente de la Columna Ascaso y miembro del comité revolucionario de Grañén. Parece que todo se quiere relacionar sin llegar a tener relación.

Hay que decir que la popularidad y la relevancia histórica de “La Cucaracha” ha tenido un amplio desarrollo en la realización de estudios e investigaciones en México, por conocer los orígenes del popular corrido. La aproximación les ha traído a España, aunque ninguna de las referencias recoge las estrofas características que Andolz cita: “La cucaracha, la cucaracha, ya no puede caminar…”.

«Corrido de la Cucaracha», de Antonio Vanegas Arroyo (Litografía de 1915). “La cucaracha, la cucaracha, ya no puede caminar; porque no tiene, porque no tiene dinero para gastar.”

Así, estrofas de la popular canción mexicana aparecen recogidas por primera vez en 1859 por Fernán Caballero (Cuentos y Poesías Populares, 1859), aunque diferentes fuentes citan que posiblemente ya existía hacia 1818. También, unos años después, en Cantos Populares de 1883 de Francisco Rodríguez. Ambas obras incluyen estrofas que posteriormente fueron usadas en las versiones mexicanas.

Además, el corrido, registrado por el poeta y folclorista Francisco Rodríguez Marín, cuentan que su letra original hace alusión al enfrentamiento entre cristianos y moros, el cual concluye en 1492 con la rendición de la Alhambra por parte de estos últimos. Alberto Lira Hernández dice que los llaman “Cucaracha” igual por las barbas de los moros. Esto último nos lleva a relacionarlo con las representaciones de “moros y cristianos” tan presentes en los dances aragoneses y en especial en los dances monegrinos. Podría ser, pero carece de consistencia.

Después de todo lo expuesto, es curioso que Rafael Andolz inventase el origen de “El Cucaracha” y quizá solo fue un recurso literario al novelar su historia, o tal vez aquella versión existió en la tradición oral, aunque en Alcubierre no la reconozcan. En fin, que la leyenda del Cucaracha no deja de estar llena de misterios, incógnitas, dudas… que es lo propio de un personaje de leyenda como es nuestro bandolero “El Cucaracha”.

Una historia que traspasa continentes pues incluso hay quien asegura que El Cucaracha no murió aquel 28 de febrero de 1875, sino que cruzó el charco recalando en Cuba donde continúo su oficio de bandolero. Allí formó de nuevo su banda, toda una partida de filibusteros, quizá hasta de piratas y próximos revolucionarios. Cuentan que murió allí en Cuba, lejos de su sierra rebelde, de su sierra revolucionaria de Alcubierre: “Dicen de la Habana que ha sido batida una partida filibustera matando al cabecilla Cucaracha y haciendo presos a los individuos Delgado y Acosta, a quienes se condujo a Bejucal. Se han presentado más individuos de la anterior partida.” (Diario de Huesca – 23 de noviembre de 1897).

Corrido del Cucaracha

La cucaracha, la cucaracha
ya no puede caminar
porque ha perdido, porque ha perdido
su trabuco para disparar.

Ya murió el Cucaracha
le envenenaron el vino
y en el corral de l
`Anica
lo cogieron sin vida.

La cucaracha, la cucaracha
ya no puede caminar
porque ha perdido, porque ha perdido
su trabuco para disparar.

Si no es por ello nadie le alcanza
pues no hay nada más verdadero
que ya solo queda la venganza
por la muerte del bandolero.

La cucaracha, la cucaracha
ya no puede caminar
porque ha perdido, porque ha perdido
su trabuco para disparar.

Ya murió el Cucaracha
que ya es leyenda
y por la sierra camina
su presencia que es eterna.

La cucaracha, la cucaracha
ya no puede caminar
porque ha perdido, porque ha perdido
su trabuco para disparar.

Oferta de empleo

Cuadrilla de bandolerosbusca experto en bandolerismo:

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Presentación de las ofertas en las distintas guaridas de la banda por la sierra de Alcubierre.

Reflexiones entorno al Cucaracha con Paco Paricio, titiriteros de Binéfar.

Peñalbeta

Al pie de la sierra, de la sierra de Alcubierre, posado al este, el viejo despoblado de Peñalbeta se resiste a desaparecer. Es en el monte de Lanaja, en el viejo camino Real de Zaragoza a Sariñena y Monzón, cruce con el camino de Lanaja a Castejón de Monegros.

Peña Albar, peña Albeta, bajo una oscura sierra que ha dado nombre a Los Monegros. Blanquecina brillabas generando un contraste que ya es difícil de percibir, a medida que tu memoria se perdía en los tiempos que dejamos atrás. Tiempos que hemos dejado atrás, en esas montañas de enrona donde los recuerdos son tan difíciles de encontrar. Donde ni si quiera nadie busca. Donde quedan ocultos, sepultados en el cruel olvido.

Y próxima a ti, sobre una leve elevación, igual en ruinas, casi ya desaparecida iglesia de san Martín, donde posan unos cuervos y, a veces, una huidiza águila real. Apenas se aprecia tu contorno y el frágil arco de ladrillo. Solo hablan de desaparición.  

Fotografía robada a José Luis Ona González. Autoría del hurto «El Cucaracha».

Resiste Peñalbeta, despoblado formado por un conjunto de aldeas, de casetas de monte que así son conocidas en Lanaja. Sus muros de piedra, sus arcos de ladrillo, construcciones tradicionales se resisten a medida que se derrumban ante lo inevitable. A duras penas resisten algunos tejados, mientras otros yacen caídos mientras los muros siguen el mismo camino.

Ya no es lugar de paso, en el viejo camino Real de Zaragoza a Sariñena y Monzón. Aquel que tras pasar Sariñena pasaba por la Cartuja de las Fuentes hasta Peñalbeta, donde estaban los percherones, los caballos que ayudaban a superar los carros la subida a San Caprasio por Val Zaragoza y que luego por Farlete emprendía el descenso hasta Zaragoza.

Pobres aldeas, las aldeas de Macario, el Carlista, el Casero, de Juan Mariano, del Torralbes, de Hilario, de Quiterio, de los Pallarueleros, la posada de Lorda o la del Borrachón. Algunas, por sus grandes portadas, quizá del siglo XVI o XVII, apunta el arqueólogo José Luis Ona González.

Y por ti anduvo el célebre bandolero El Cucaracha, cerca le dieron muerte, en el corral de l´Anica. Bien podríamos volver a darte vida Peñalbeta, bien podríamos hacer de ti un centro de interpretación del bandolerismo, del bandido Cucaracha y su banda. Bien podría volver a ser lugar de paso, de excursiones por el viejo camino Real de Zaragoza a Sariñena y Monzón, de refugio, donde poder descansar y volvernos a encontrar con la historia de esta tierra, de nuestra memoria, de su gente y de esta sierra rebelde y bandolera que resiste ¡Resiste Peñalbeta!.  

Manifiesto Cucarachero

A todas las mañanas que florecen libres.

A todas las almas libres que se abarcan desde estos parajes de la sierra de Alcubierre.

A cada rojo ababol y a todas las flores que alegran a mi Jobita de mi corazón.

A cada rayo de sol que iluminan de esperanza cada día.

A los rabiosos secanos granados de cebadas y trigos mecidos al cierzo.

A cada paso dado en estos montes de Los Monegros, a cada huella hundida en el polvo.

A todas las ilusiones y sueños que luchan por hacerse realidad.

A todas las nubes que traen lluvia y a los pajarillos que cantan alegremente con cada gota.

A todas las balsas que rebosan los cantaros y pozales.

A todos los bandidos y forajidos, a los sin tierra y a los nadie.

A todas las brujas que tanto persiguieron.

A todas estas boiras que no nos detienen y al final nos dejan ver.

Al inquebrantable mallacán.

A cada atardecer y cada cielo que se prende fuego advirtiendo de la próxima batalla.

A cada batalla por ganar.

A todas esas hogueras que nunca dejan de arder.

A todas esas purnas que salpican el firmamento en infinitas estrellas.

A la luna que acompaña en soledad.

A cada utopía que no dejamos perder en cada horizonte y perseguimos hasta un nuevo amanecer con rasmia y sin reblar.

Que retumbe mi voz desde esta sierra rebelde que aquí hay un hogar y un paisaje. Y brindemos, brindemos con vino como si no hubiese un mañana..