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Ferias y mercados de Sariñena


La villa de Sariñena, a lo largo de su historia, ha sido población de ferias y mercados todos los sábados del año y del uno al quince de septiembre, ferias tan célebres como la de la Candelaria, la de Ramos y la de la Santa Cruz. Un Privilegio Real para celebrar ferias y mercado, con franquicia de lezda, peaje y otros derechos reales otorgado por el rey Pedro IV en 1381.

Calle del Mercado, Sariñena. También conocida como calle de los Porches.

Unas ferias que nacen en plena expansión de ferias a lo largo y ancho de Aragón, concretamente en el siglo XIV, cuando son concedidas ferias a Tarazona, en 1301, en julio y septiembre; una segunda a Barbastro, en 1371, en el mes de agosto y las ferias de Sariñena. Pero que, a partir de estas fechas, apunta José Carmelo Martínez Pérez, y a lo largo del siglo XV apenas habría nuevas concesiones “Pues las necesidades económicas y comerciales del territorio quedaban cubiertas con las ya existentes, así como con los mercados tradicionales que venían funcionando desde los siglos anteriores” (Martínez Pérez, José Carmelo. Las ferias medievales y artesanas como atractivo turístico).

Una impronta que ha quedado completamente marcada en la esencia de Sariñena y en la misma denominación de una de sus principales y más céntricas calles, la calle del Mercado, donde se celebraba el histórico mercado de la villa. Igualmente podemos hablar de la calle del Mercadal, en el barrio alto, que en aragonés medieval se refiere a mercado, un término que proviene del latín medieval mercatale o mercatum, que significa lugar o plaza donde se celebra el mercado, reflejando su pasado ligado a las ferias y mercados. Calle especialmente próxima a la calle Villanueva, donde se celebraba la feria, hasta que, en 1740, parte de la feria, la parte no relacionada con caballerías y ganados, se redirigió a la calle del Mercado. Quedando en el entorno de la calle Villanueva, actualmente plaza, la feria ganadera y de caballerías, con una red de corrales de Palanca, muy característicos y propios de Sariñena.

Por lo tanto, las ferias contribuyeron al desarrollo de una Sariñena prospera, Sariñena Villa Plena, regada gracias al río Alcanadre y la Isuela y que, gracias a sus acequias de Valdera, el Molinar y la Acequieta, gozó de una gran huerta con una intensa actividad agrícola y ganadera que continúa hasta nuestros días dando continuidad en la realización de la actual feria agrícola y ganadera FEMOGA.

Privilegio de ferias y mercado

Es el rey Pedro IV quien, en 1381, otorga a Sariñena el Privilegio Real a tener ferias y mercado. Un hecho ampliamente recogido por distintos historiadores como son los casos de Arturo Morera o Ricardo del Arco, quienes recogen como: “Pedro IV de Aragón concedió a Sariñena la celebración de feria y mercado, con franquicia de lezda, peaje y otros derechos reales” (ARCO, p. 452). Todo un Privilegio Real que, atendiendo a una copia reproducida en un documento de 1760, venía a decir: “Item idem Dominus Rex Petrus inclyte Recordationis ejus Regio privilegio dato in Civitate Cesarauguste die vigessima nona mensis Novembris anno a Nativitate Domini millesimo tricentesimo octuagesimo primo concessit eidem Ville de Sariñena ferias et mercatum cum plenissima francquitate lezdarum pedagiorum et aliorum jurium Regalium…». Un privilegio manuscrito en latín que se puede traducir en la siguiente forma: “Asimismo, el mismo señor Rey Pedro —de ilustre memoria—, mediante un privilegio real otorgado en la ciudad de Zaragoza el día veintinueve de noviembre del año del nacimiento del Señor de 1381, concedió a la misma villa de Sariñena una feria y un mercado, con plena exención de lezdas, peajes y otros derechos reales…” (Copia de los Privilegios de Sariñena en un documento de 1760 sobre la celebración de ferias en la villa de Sariñena ES/AHPZ – J/000830/000005).

Copia de los Privilegios de Sariñena en un documento de 1760 sobre la celebración de ferias en la villa de Sariñena ES/AHPZ – J/000830/000005.

No obstante, en los anales de Sariñena, en uno de sus libros, se apunta que el privilegio es concedido en 1372 , quedando de dicha forma narrado: “El Señor Rey D.n Pedro el quarto de Aragón en el año de mil trescientos setenta y dos y en consideración al valor, esfuerzo y fidelidad de sus Naturales, es constante que en todos tiempos se esmeraron los Señores Reyes en distinguirla con diferentes Fracias y Privilegios y mirándola como digna y estimable Alhaja de la Corona admitieron gustosamenmte los medios de reintegrarla a ella y para fomentar la publica utilidad y el mexor establecimiento de dicha Villa y Aldeas, se dignaron concederle y confirmarle el Privilegio de tener Feria y Mercado en ella todos los años, desde el primero hasta el quince de Septiembre y en el día Sabado de todas las Semanas teniendo bajo la Real Protección a todos los que fuesen para comprar y vender” .

En definitiva, la realización de ferias y mercados responde a todo un privilegio real que la Villa de Sariñena ostentó desde el siglo XIV, siendo las ferias de Sariñena ampliamente conocidas y todo un referente en el reino de Aragón y limítrofes e incluso, y especialmente, Francia.

Sariñena, villa de ferias y mercados

Profundizando en las ferias y mercados de Sariñena, retrocedemos hasta 1436, cuando las Cortes de Alcañiz da una sentencia por la que se establecen los distintos tipos impositivos para los animales y mercancías que se llevaban a las ferias y mercados de Sariñena. El referido apunte lo recoge el investigador sariñenense Arturo Morera Corull en su obra dedicada a la historia de Sariñena “Salvador Sarinianus”. Al parecer, la feria de Ramos, celebrada en Sariñena, de acuerdo con José Antonio Mateos Royo, debió ser importante en la fijación de los precios de las reses, ya que entre los siglos XVI y XVII “Seguía constituyendo la cita esencial para fijar acuerdos de compra y evaluar el precio de las reses” (Municipio y mercado en el Aragón moderno:  El abasto de carne en Zaragoza (Siglos XVI-XVIl). La administración, 1581-1650. José Antonio Mateos Royo.  Universidad de Zaragoza).

Una notoriedad que también fue adquiriendo con el comercio de caballerías, un comercio que fue cogiendo fuerza y que al parecer estuvo bastante relacionado con el país vecino de Francia. Una relación tan importante, de las ferias aragonesas con Francia, hasta el punto que durante las guerras hispano-francesas (1514-59) se facilitó el comercio y asistencia de mercaderes franceses “Se facilitó la asistencia de los mercaderes franceses a ferias celebradas en ciudades y villas del norte del reino como Huesca, Barbastro y Sariñena, actitud”. Una curiosa medida recogida por José Antonio Mateos Royo y que fue “favorecida” por la deposición de Hurtado de Mendoza como virrey en 1556 pues “Su emplazamiento a medio camino entre Zaragoza y Toulouse propiciaba las transacciones entre mercaderes franceses y aragoneses, así como la actividad de las compañías mercantiles mixtas orientadas a exportar la lana aragonesa a Francia o el pastel tolosano a Aragón” (Mateos Royo, José Antonio. Comercio, conflicto militar y violencia legal. La Diputación de Aragón ante las marcas del Béarn y las guerras hispano-francesas (1514-59)).

En definitiva, tal y como aclara José Antonio Mateos Royo “La Diputación no sólo buscaba así mantener la paz y el comercio en Aragón como bien común, sino preservar su principal fuente de ingresos: los aranceles cobrados en la frontera, arrendados a un particular durante un trienio. Si las marcas obstaculizaban el comercio con Francia, dicho arrendatario reclamaba a la Diputación una solución o indemnización por las pérdidas. Causaban especial daño si afectaban al tránsito de mercaderes franceses hacia las tres mayores ferias celebradas en el norte de Aragón citadas. La Diputación se quejó así al Justicia de Biescas en 1523 de que la menor asistencia de estos mercaderes a la feria de Sariñena generada por sus represalias había acarreado a dicho arrendatario unas pérdidas superiores a 200 ducados”.

Pronto vino un segundo problema añadido, siendo este el contrabando, cuestión que en 1565 llevó al gobernador general de Aragón, Juan de Gurrea, a controlar personalmente las ferias de Sariñena “Para evitar el continuo contrabando de caballos que se compraban allí para venderlos en Francia” (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus). Concretamente fue la inquisición quien se encargó de controlar los pasos fronterizos, persiguiendo a los contrabandistas o los entonces llamados “Pasadores”. Esto llevó, de acuerdo con Pilar Sánchez, en su obra La Inquisición y el control de la frontera pirenaica en el Aragón de la segunda mitad del siglo XVI, a que en 1574 se iniciase una importante ofensiva contra los pasadores: “El Consejo de La Suprema ordeno el reforzamiento de la vigilancia fronteriza con el nombramiento de comisarios en Benasque, Plan y Canfranc, puertos mas frecuentados, según los Inquisidores. Se investigó el lugar de Ariza, en la frontera con Castilla, una de las principales localidades en la ruta del tráfico de caballos” (La Inquisición y el control de la frontera pirenaica en el Aragón de la segunda mitad del siglo XVI Pilar Sánchez Historia Social, n.º 11 (otoño de 1991), pp. 3-22 (20 páginas)). Sucesos que también apunta Juan Carpio Elías “Por aquellos años hay períodos en los que se intensifica la preocupación y la persecución emprendida contra los contrabandistas. Uno de ellos se produce en los años de 1574-76” (Comercio ilegal: el contrabando de caballos en el siglo XVI Autor: Carpio Elías, Juan).

El caso de Ariza atañe a Sariñena y a otras ferias y manifiesta la actividad y proceder en cuestión: “Una vez en Ariza, los testigos señalaban que los caballos se vendían a extranjeros (franceses, Bearneses y gascones) que se acercaban hasta el lugar a comprarlos o, por el contrario, se llevaban a las principales ferias del Reino (Sarinena, Huesca, Barbastro y Daroca)”. Por ello, recoge Pilar Sánchez, para controlar las ferias y la compraventa de caballos, es enviado el secretario del tribunal, Miguel Mulsa a la feria de Sariñena “Este mismo año el Tribunal prestó Especial atención a los centros de intercambio. Ministros Inquisitoriales asistieron a las Ferias mas Importantes del Reino al objeto de publicar los edictos de fe y supervisar la compraventa de caballos. El secretario del tribunal, Miguel Mulsa, fue enviado a Sarinena y a la Feria de San Bartolomé de Barbastro”. Aunque finalmente el contrabando no era tanto como parecía y el miedo a la inquisición limitó completamente al desarrollo de la feria: “De Momento se sabía que en la feria de Sarinena nadie había intentado vender caballos a Bearneses, ni estos se habían acercado por allí. Los compradores habían sido naturales del Reino y algunos catalanes qué habían quedado obligados a enviar un certificado de los Inquisidores de Barcelona, conforme habían adquirido los caballos para su propio servicio” (La Inquisición y el control de la frontera pirenaica en el Aragón de la segunda mitad del siglo XVI Pilar Sánchez Historia Social, n.º 11 (otoño de 1991), pp. 3-22 (20 páginas)).

“Para destacar sus éxitos (el Tribunal de Zaragoza, da cuenta del resultado que tuvo el envío de un notario a la feria de Sariñena, donde solían acudir a comprar caballos gente de Francia, Gascuña y Bearne. En esta ocasión, ni vendedores, ni comparadores, ni terceros que facilitan el trato se atrevieron a entablar negocio. Solamente se vendieron caballos para los naturales del reino y algunos catalanes, incluso éstos, se comprometieron a enviar certificación de los inquisidores de Barcelona en el plazo de 3 meses. Este celo de la Inquisición en las ferias podía afectar al comercio en genera

La compra la realizaba el intermediario castellano, que iba pasando poco a poco los ejemplares directamente a casa de los implicados en Ariza o los dejaba a 10 o 12 leguas de la raya. Los animales descansan en las casas de los acusados de esta localidad, «los reparan y después los llevan a las ferias que se hazen en este reyno en Sariñena, Huesca Barbastro y Daroca», donde alcanzan precios de 200 y 300 escudos”.

Comercio ilegal: el contrabando de caballos en el siglo XVI Autor: Carpio Elías, Juan.

Pero el contrabando y la venta ilegal continúa desarrollándose a pesar de sus intentos de controlar este comercio ilegal. Línea que aborda Juan Elías Carpio en “Comercio ilegal: el contrabando de caballos en el siglo XVI”: “El contrabando seguiría siendo una realidad durante las siguientes décadas y el Consejo de la Inquisición no dejaría de solicitar diligencias y medios para impedir el paso de caballos a Francia, Bearne y Gascuña”.

Ante su descontrol, en 1590, el Tribunal de la Inquisición de Zaragoza elabora un completo informe en el que estudia y plantea soluciones sobre la problemática. Entre aquellas medidas está la de “Enviar un secretario a las principales ferias, las de Daroca, Barbastro, Sariñena y Huesca para que lleve un control de todos los tratos sobre caballos”.

Algo antes, en 1579 se produce un proceso relacionado con la feria de Sariñena, el del honorable Tomás de Lamarca, guantero, vecino de la ciudad de Zaragoza, contra Juan de Pillarte, guantero, vecino de Zuera, por no haber cumplido cierto trato sobre la venta de 3200 pellejos concertadas en la feria de Sariñena (ES. 50297. AM – Caja/007307).

Poco a poco, la villa de Sariñena desde pronto se va convirtiendo en un referente por sus ferias, destacando su importancia y calidad. Por ello son numerosos los testimonios que a lo largo de los tiempos han ido destacando y reconociendo dicha cualidad de la villa. Así, es en 1585 cuando el cronista Enrique Cock, acompañando a Felipe II en su viaje a Zaragoza, Barcelona y Valencia destaca una Sariñena «Muy nombrada por las tres ferias que tiene en cada año» (Cock, año 1585, p. 1371).

Lo mismo le sucede al cartógrafo y geógrafo Juan Bautista Labaña a su paso por Sariñena en el año 1611: «Es villa principal del rey. … Cercada de muros altos, de tapia fuerte; por fuera de los cuales, tiene dos arrabales, a la entrada y salida. Está asentada en llano y a lo largo del río Alcanadre, a mano derecha, sobre el cual tiene un puente muy bueno y encima de él un azud muy bien hecho, para sacar una acequia con la que riegan una gran huerta; y en ella y en el término cogen mucho trigo, vino, aceite y azafrán; y tiene mucho ganado y tierra rica, así por la abundancia como por las tres ferias que se hacen en ella. Fuera de la villa hay un monasterio de frailes franciscanos, un hospital y escuela de Gramática» (Labaña, año 1611, p. 238).

Tampoco pasan desapercibidas para Vincenzio Blasco de Lanuza en sus “Historias ecclesiasticas, y seculares de Aragon en tiempos de Carlos V” en 1622: “Son las ferias desta villa celebres, y de muchas, y grandes mercadurías”.

Acercándonos a mediados del siglo XVIII, la celebración de la feria concentra en la misma calle caballería y ganado con “tratantes, compradores, vendedores de verduras, quincalleros, chatarreros, agricultores, vinateros, forasteros, niños, señoras, ganaderos…” Cuestión que lleva, en 1740, al alcalde de la villa de Sariñena José de Idiazábal de Estella, a dirigirse a la Real Audiencia para intentar organizar y estructurar mejor la populosa feria “Trapería, comestibles y quincalla se plantan a despachar sus géneros en la misma calle donde se hallan los corrales de palanca para la venta de las caballerías, por ser preciso pasar por medio de dicha calle las que se venden y despachan, sin poderlo remediar sus compradores, y dueños atropellan a las personas que en dichas ferias tratan y contratan derrotando a los muchachos y causando algunos escándalos por la muchedumbre de gentes que a dichas ferias y mercados acuden”.

El hecho queda recogido en un documento de 1740, por el cual “El Ayuntamiento y síndico procurador de la villa de Sariñena solicitan facultad para obligar a los mercaderes y demás comerciantes que acuden a las ferias o mercados de dicha villa, a poner sus tiendas y géneros en los cubiertos de la plaza en lugar de hacerlo en la calle donde se hallan los Corrales de Palanca para la venta de caballerías por los peligros que en ésta se ocasionan” (ES/AHPZ – J/001298/0061). Un importante documento que nos descubre la feria del siglo XVIII que lleva a Armando Serrano Martínez a escribir su artículo “La Feria de Sariñena, 1740” publicado en el diario del Alto Aragón.

Armando Serrano Martínez describe una Sariñena de unos 675 habitantes durante aquel siglo, con una visión “Con mezcla de colores, gritos, mercaderías de todas clases, olores y sabores no dejaría indiferente a un espectador de nuestro tiempo”. Entre estas visiones, el documento recoge el testimonio que presenta el Concejo a la Real Audiencia de Aragón: “Con las dichas caballerías atropellaron a un hijo de Francisco Ximenez y a su hija de Joseph Mora, vecinos de la misma villa a los que maltrataron de forma que esta la comulgaron de viatico…”.

Calle del Mercado o de los Porches, Sariñena.

La feria, que entonces se realizaba en la calle de Villanueba y que tanto problemas daba  “Causando algunos escándalos por la muchedumbre de gentes” se soluciona trasladando los puestos de mercadería en la calle céntrica de los porches, conocida actualmente como calle del Mercado, donde se venía celebraba el tradicional mercado: Dexando dichos mercaderes libre y expedita la referida calle para el transito de las cavallerias planten sus botigas y generos en los cubiertos de la plaza y mercado de dicha villa, donde con mayor comodidad y sosiego y sin desgracia alguna puedan despachar sus generos y mercaderías…”. Propuesta del Consejo que finalmente acabó aprobando la Real Audiencia de Aragón. El texto, en una transcripción aproximada, viene a ser la siguiente en sus partes más destacadas:

Francisco Garres, Escribano del Rey nuestro Señor por todas sus tierras, Reynos y Señoríos, domiciliado en la Villa de dha [dicha] [asiento…] doy fe y testimonio: que en los días, mes y año de la fecha de oy, ante el Señor Don Joseph Yrarazabal de Estella, Juez Español de dicha Villa y de su Jurisdicción, celebrando Corte, pareció personalmente Antonio Blanco de Rodellar, de dho  Prior de dicha Villa, y prevenido de dicho oficio, y como tal dijo: que en virtud del referido su empleo, y para ciertos fines y efectos que le combiene hacer constar por disposiciones de testigos que estaba pronto a presentar, que en los días en que se celebran las ferias o mercados en la presente Villa, con el motivo de plantarse los mercaderes de trapería, comestibles y quincalla a despachar sus géneros en la misma calle donde se hallan los Corrales de palanca, para la venta de las caballerías por ser preciso pasar por medio de dicha Calle las que se venden y despachan, y sin poderlo remediar sus compradores y dueños atropellan a las personas que en dichas ferias tratan y comercian, derrotando a los muchachos y causando algunos escándalos por la muchedumbre de gentes que a dichas ferias y mercados concurren; y que todos los referidos irreparables perjuicios se pueden remediar con tal que dichos mercaderes dejen libre y expedita la referida calle para el trámite de las Caballerías, y planten sus botigas [tiendas] y géneros en los cubiertos de Plaza y Mercado de dicha Villa, donde con  mayor comodidad y sosiego pueden ser perjuicio alguno pueden despachar digno, y que fecha dicha justificación se le mandase le traigan presentemente para saber de ella donde le conviniese.

Visto por su Merced el dicho señor alcalde primero lo de parte de arriba lo que se ha visto y alegado por dicho síndico procurador, mandó se le notifique por el presente escribano a los.

Presentó por testigos a Diego Manobel, de edad que dijo ser de ochenta años; a Francisco Vicien, de sesenta y cinco años, y a Ignacio Perera, de sesenta y seis años, todos labradores y vecinos de dicha villa, a quienes dicho señor alcalde primero tomó y recibió de juramento. Y los unos y los otros lo hicieron por Dios nuestro Señor y a una señal de Cruz en la debida forma de derecho y bajo el ofrecimiento debido. Oraron de lo que supiesen y les fuese preguntado, y siéndolo sobre lo expuesto y alegado de parte de arriba por dicho Ramón Blanco de Rodellar, Síndico Prior, que por mi dicho señor les fue leído, de que doy fe, contestes, unánimes y conformes dijeron ser cierto y verdadero lo de parte de arriba alegado por dicho Síndico Procurador, y en tanto grado, que en los días de celebración de festejos de esta dicha villa, la calle llamada de Villanueva, donde se hallan los corrales de palanca para el despacho delas Caballerias, que a ellas concurre.

Se alla Intransitable y al passar por la Calle los Mercaderes sus generos para su venta, y que de ello resulta angostante mucho la referida calle y no poder passar las caballerias que de otras Palancas salen vendidas, se hace que sea atropellando a las personas que se allan tratando y contratando en las ferias, y causando diferentes daños a los muchachos y aun a los mismos mercaderes en sus tiendas como fue publico y notorio en esta Villa que en los años pasados con las dichas cavallerias atropellaron a un hijo de Francisco Ximenez, y a una hija de Joseph Mora vecinos dela misma Villa a los que maltrataron de forma, que esta la comulgaron de viatico, y otros daños y digustos que al presente no se acuerdan los testigos de las personas que sucedieron, y que no obstante diferentes bandos politicos que anualmente se publican de orden del Ayuntamiento en sus ferias para el mejor govierno de ellas, y que todos los referidos daños y digustos de cierto se remediarian dejando la dha calle libre y expedita para el transito de otras caballerias, y plantando los otros Mercaderes sus tiendas y generos en los cubiertos de plaza y Mercado de dha Villa donde con mucha comodidad pueden despachar estos sin que se les siga perjuicio alguno.

En el documento se cita la particularidad sariñenense de las denominadas “Palancas”, en relación a establos de ganado que provienen de antiguos cercados, vallados con estacas. Una impronta muy enraizada en la localidad y muy vinculada a su pasado de ferias y mercados.

Sariñena, 1927. Zona del Mercadal, con corrales y palancas.

En el mismo siglo XVIII, en 1760 se produce de nuevo un episodio curioso, en esta ocasión no se cuestiona su emplazamiento si no las fechas de las ferias “En la villa de Sariñena de la jurisdicción espiritual de este obispado se celebran cada año dos ferias que son las mas concurridas de este Reyno, pues así desde Francia, como de otras Provincias de España es el concurso de los Feriantes muy numerosos; pero siendo en el tiempo destinado para la abertura de las Ferias la segunda Dominica de Cuaresma y el Domingo de Ramos”. Aspecto que queda recogido en la Orden del Consejo para que esta Audiencia informe sobre el contenido del memorial dado al excelentísimo gobernador del Consejo por el venerable obispo de Huesca sobre celebración de ferias en la villa de Sariñena. Un documento es producido por la Real Audiencia de Aragón (ES/AHPZ – J/000830/000005).

Las fechas de las ferias se ponen en entredicho “La una en la segunda Dominica de Quaresma y la otra el Domingo de Ramos”, pues no pueden ser idóneas para cumplir los fieles con sus obligaciones con la iglesia: “Expresa en el a que dias se podran transferir las ferias, en lugar de los expresados, que sean mas comodos para que los fieles cumplan con los preceptos de la Iglesia”

El informe solicita el titulo o privilegio para celebrar dichas ferias, transcribiendo una copia de los Privilegios de Sariñena de “Celebración de feria y mercado”.

A finales del siglo XVIII, el fraile cartujano Fray Manuel Bayeu, extraordinario pintor que pintó las bóvedas y muros de la Cartuja de Nuestra Señora de la Virgen de las Fuentes dejó constancia de las ferias de Sariñena en su correspondencia con su amigo el ilustre comerciante aragonés Martín Zapater. En sus misivas, Bayeu le lleva a invitar varias veces a la Cartuja de las Fuentes y a la feria de Sariñena, una correspondencia entre ambos que queda recogida por José Ignacio Calvo Ruata en su Tesis Doctoral “Vida y obra del pintor Fray Manuel Bayeu”.

Así, con fecha del 13 de marzo de 1775, fray Manuel Bayeu envía carta a Martín Zapater, dando cuentas del paso por la Cartuja de Tomás Pallás y Sarrate, amigo común de Zapater y de Goya. Pues al parecer, en febrero-marzo de 1775, Tomás Pallás y Sarrate pasa por la Cartuja de las Fuentes tras asistir a la feria en Sariñena “Ocasión que aprovechó para llevar a Fray Manuel Bayeu algunas obras de Goya”. En la misma misiva, Bayeu deja impresión sobre la feria de aquel año: “Esta feria de Sariñena dizen no a balido nada por no aber bajado más de una manada de mulas franzessas y ser pocos los conpradores” (Calvo Ruata, José Ignacio. Vida y obra del pintor fray Manuel Bayeu. Tesis Doctoral).

Para fray Manuel Bayeu, la villa de Sariñena es la localidad de referencia, donde pasa algunas temporadas, siendo cofrade de la Cofradía de la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, inscrito en la relación de “Hermanos eclesiásticos y religiosos de devoción de la Sangre de Nuestro señor Jesu-Christo” e incluso existiendo posibilidad que estuviese involucrado en el diseño de la iglesia parroquial de Sariñena y la capilla de la virgen de Loreto.

A Sariñena acude especialmente para la compra de carnes, concretamente ranas, topos y galápagos “Carnes permitidas en la rígida dieta cartujana” en especial cuando caían enfermos o en este determinado caso el de fiebres tercianas que afectó a Bayeu y al resto de la comunidad cartujana en el año de 1778: “Conque procuraré por Sariñena ranas y topos y algún galápago para restablezerme. Procure vuestra merced por la salud que, es amable, y guardarse aora de los resfriados que es el tienpo crítico” (Carta de Fray Manuel Bayeu a Zapater, 14 de noviembre de 1778).

En mayo de 1780, todo apunta a que Zapater interviene “A favor de las clases populares en un asunto de precios y abastos de carne en relación con Sariñena”. Por ello Bayeu alabó y agradeció su actitud, al igual que los demás conventuales: «Particularmente nuestro padre prior [Ventura Lázaro] que se ha alegrado mucho de lo de Sariñena». Por entonces Zapater prestó cierta ayuda a un tal mosén Agustín, conocido de Manuel Bayeu. En breve Zapater volvió a emprender un viaje para el que fray Manuel le deseó «Salud, comodidad y alegría» (Calvo Ruata, José Ignacio. Vida y obra del pintor fray Manuel Bayeu. Tesis Doctoral).

“Del espediente de Sariñena quedo enterado. Pero si por punto general separan de propios la carne, quedamos lindamente. Porque lo que se pretiende es la unión a causa del alibio de los pobres o bezinos que no tienen otra utilidad que comer algo barata la carne, enmedio de sufrir tan gran carga de censsos. Yo, de cualquier modo, estaré agradezidissmo a vuestra merced porque sé que todo lo trabaja como cossa suya y mía.”

Bayeu a Zapater, carta del 6 de mayo de 1780.

En 1788 Fray Manuel Bayeu invita a Zapater a venir a cazar a la cartuja, con abundancia en perdices. Pero parece que no acepta, “Ni tampoco a la Cartuja”, se lamenta Bayeu, “Ni a la feria de Sariñena”: «vuestra merced no quiere benirlas a cazar, ni las liebres, que le buscaría buenos galgos para estas espesas. Ni quiere benir a ber esta Nuestra Señora, ni aún con título de ber la feria de Sariñena« (Calvo Ruata, José Ignacio. Vida y obra del pintor fray Manuel Bayeu. Tesis Doctoral).

Ferias. El 16 del corriente se celebra en la Villa de Sariñena, en el Reyno de Aragón, muy concurrida de toda clase de ganados mayores, señaladamente de mular. El Correo mercantil de España y sus Indias 13 de marzo de 1797.
AVISO. El Jueyes 3 de mayo próximo, hay feria en Sariñena. Diario de Zaragoza, 28 de abril de 1798.
El día 17 de este mes hay Feria en Sariñena. Diario de Zaragoza, 9 de febrero de 1798.

Diario Zaragoza 13 de marzo de 1799.

El Correo mercantil de España y sus Indias 13 de marzo de 1797.

Alcanzando el siglo XIX, aparece un documento fechado en 1802 que dictamina que todo albéitar (veterinario) que acuda a la feria presente título o cartilla que le acredite como tal. El Real Acuerdo viene de la mano de Manuel Sola, procurador de la Real Audiencia del Reyno facultades otorgadas por Francisco Ventura, Cosme Playan, Benito Sennador, Antonio Vitales, Josef Romerales, Esteban Lac y Bernardo Claveria Alcalde, Regidores, Diputados y Síndico Procurador, respectivos componentes, el Ayuntamiento y Junta de Propios de la villa de Sariñena, celebrándolo y celebrándola en ella a veinte y nuebe de julio de mil setecientos noventa y ocho.

“Año de 1802 El Ayuntamiento de la villa de Sariñena dice: Que con motivo de las ferias concedidas a esta billa, concurren a ellas un extraordinario número de caballerías de todos los reinos de España, concurriendo también de los de Francia, que por ello acuden muchos Albeitares de varios pueblos al reconocimiento de las caballerías en el acto de su venta y … Declara se siguen muchos perjuicios a los compradores y vendedores, pues cada uno declara dintistamente y nunca o muy pocas veces, se conservan las relaciones de uno con otro. Por ello…

El Alcalde de la villa de Sariñena providencie que los Maestros Alveytares que acudan a las ferias de dicha villa y quieran exercer su Arte, le presenten el Titulo o Cartilla de la ley y siendo suficientes les permita el exercicio de su Profesion.” (ES/AHPZ – J/001315/0015 El Ayuntamiento de la villa de Sariñena, sobre que todos los maestros albeitares que quieran ejercer su oficio en las ferias de dicha villa, a las que concurre gran número de caballerías de todos los reinos de España, presenten su título o cartilla que les acredite como tales al Alcalde de la misma).

Diario de Zaragoza 17 febrero de 1815.

La primera feria de la villa de Sariñena, se celebrará en los tres días de Carnestolendas, en el año próximo y sucesivos, y la segunda como siempre en la semana de Pasión. Diario de Zaragoza, 11 de diciembre de 1817.

Con el paso de los años, las ferias continúan gozando de gran popularidad, viéndose igualmente reflejada en distintas obras, como es el caso del Diccionario Geográfico Estadístico de Sebastián de Miñano de 1827 en su entrada sobre Sariñena: “Tiene 3 ferias, en las que consiste el principal comercio en ganado mular, caballar, cabrío y lanar, como también de ropas y comestibles”.

En el paso de Urries hay una galera que saldrá el martes para la Feria de Sariñena, con asientos almohadillados; admite pasageros y arrobas. Diario de Zaragoza, 5 de abril de 1832.

Destacado también por José Torner en 1833 “Es celebre esta villa por las dos ferias que se tienen en ella a principios y fin de Cuaresma para la venta en particular de ganado mular, las cuales felizmente para la nación no son sombra de lo que fueron, porque como ya en el país se dedican a la cría de mulas, no es necesario introducir tantas del extranjero” (Torner, José (1833), Diccionario geográfico universal, t. 8, Barcelona, Imp. José Torner). Y en 1844 por Fermín Caballero y Morgáez “Pueblos y días en que hay ferias: Sariñena la primera y penúltima semana de cuaresma. Y entre los ganados que crían (en la provincia de Huesca) son estimadas sus mulas, que de provincias lejanas vienen a buscar en las ferias de Sariñena y Benabarre” (Manual geográfico-administrativo de la Monarquía española: obra útil para empleados, hombres de negocios, viajeros y curiosos, con 1750 artículos en orden alfabético [CU-1089] 1844. Caballero y Morgáez, Fermín).

ESTADO que demuestra las ferias que se celebran en España con espresion de los articulo» que son objeto de las compras, ventas y permutas y designación del día o días en que se verifican. Maderas, útiles para labranza, ganado de toda especie, cordellates, cáñamo, cereales, cueros al pelo y curtidos, alpargatas, sombreros, cera, quincalla y vatios objetos del país El Corresponsal (Madrid). 22 de septiembre de 1839.  

Relación ferias de la provincia de Huesca. El Corresponsal (Madrid), 22 de septiembre de 1839.

HUESCA 21 de marzo. Parece que con motivo de la escandalosa conducta, que han observado en la feria de Sariñena, ciertos individuos del Resguardo de H. P. y otros empleados en las aduanas de la frontera, el honradísimo comandante de carabineros de la provincia D. Antonio del Riego, ha dirigido una fuerte y enérgica comunicación al Sr. intendente de rentas, a fin de que la ponga en noticia del gobierno, donde después de hablar con la claridad y valentía propias de su carácter y de probar con hechos incontestables ciertos amaños, pide la suspensión de sus destinos para muchos de sus mencionados y mas principalmente para un capitán del instituto muy conocido en todo el alto Aragón por su vasta y sutil inteligencia en el manejo del ramo.— Lo cierto de ello es, que habiendo concurrido á la indicada feria sobre seis mil mulas de casta francesa, solo han adeudado en las aduanas, poco mas de trescientas. Parece imposible que haya ciertos hombres, que este y todos los gobiernos los sostengan en unos destinos donde se exige tanta delicadeza y moralidad, por mas que todos los días se eleven las quejas mas amargas contra ellos: y no dudamos, que á fuerza de dádivas y regalitos de amistad deberán, estar sostenidos por los altos funcionarios de 1ª corte.

Sentimos infinito manifestar al señor comandante Riego que no conseguirá nada por mas que se afane por corregir abusos; y sino que se atenga a las resoluciones tomadas por el Sr. Intendente a quien dirigió su justa reclamación.

Aun hay algo mas que denunciar al público: mientras se efectuaba la referida feria y se verificaba el relevo del batallón provincial de Guadalajara, á cuyo efecto hubieron de retirarse las partidas que recorrían las líneas de Jaca y Canfranc, se deslizaron por aquella vía, la friolera de ochenta cargas de contrabando que han llegado con toda felicidad a su destino, y estaban detenidas en Urdax hacia algún tiempo. Esto no obstante aquel gefe del Resguardo no tuvo noticia sin duda de lo que todos sabíamos, y echaba sus líneas por la parte opuesta. Si esto es gobierno, venga Dios y véalo.

Eco de Aragón 31 de marzo de 1842.

En 1845, Francisco de Paula Mellado en su “España geografica, historica, estadistica y pintoresca: descripcion de los pueblos mas notables del reino é islas adyacentes” hace mención a las ferias más reseñables de España, anotando entre ellas la de Sariñena: “FERIAS: Ademas de los mercados semanales que hay en muchos pueblos, donde con curren los comarcanos á vender y comprar los principales artículos de su consumo, se celebran ferias varias dias del año, en las cuales la concurrencia suele ser mayor y á los comestibles se añaden otras mercancías y señaladamente los ganados de labor y de cerda. El número de estas ferias anuales pasa de 600, pero la mayor parte ó son in significantes ó de poquísima importancia. Las mas concurridas y de nombradla por el valor de los cambios y ventas que en ellas se hacen son las de Andújar, Mairena y Écija, en Andalucía: las de San Marcos. Medellín y Trujillo, en Estremadura; la de Sariñena en Aragón; y las de Pamplona, León, Zamora Turégano, Tendilla, Torija, Ocaña, Albacete &c”.

Volviendo a los archivos, de 1846 se conserva una «Razón del valor que se ha de cobrar en la 1ª y 2ª feria de Sariñena de 1846», un documento producido por casa Agustina de Benasque (ES/FHB – PP/CASAAGUSTINA/D/0152). En dichos documentos se detalla personas y “Puevlo” y “Balor”, apareciendo, por ejemplo “Juaquín Ruiz” con su “Balor” correspondiente de “98”. Algunos “Pueblos” citados son Lalueza, Ontiñena, Pomar, Polineno, Ballovar, Belver, Guerríos o Alvalate.

El documento además aporta la “Razon de lo que se covra en la 1ª feria de Sariñena de 1846” se hace constar los siguientes asientos:

“He recibido de Domingo Royo y de mano de Jose Cregenzan la cantidad de 492 vells”.

“He recibido de Pio Billellas la cantidad de 6 Duros Plata”.

Le sigue la “Razón de los Bales que quedan en poder de Manuel Baldovinos para cobrar oy dia 6 de avril de 1846”. Y, al final del documento, aparece al margen la siguiente nota: “Llevo para Sariñena para la 2ª feria de 1846”.

La feria continuó con esplendor y fue tal la cantidad de género que se compraba y vendía que en el año 1848 el valor calculado de los objetos que se presentaron en sus operaciones de compraventa fue de cuatro millones de reales, cuando el presupuesto de su Ayuntamiento ascendió a 34.000.

El geógrafo Pascual Madoz en 1849 describe Sariñena destacando, como no, sus ferias: “Se celebran dos ferias anuales, una el 1º de carnaval y otra el Domingo de Ramos: se vende en ellas principalmente toda clase de caballerías mayores y menores…”. Por aquellos años, señala Arturo Morera “Las dos ferias de ganado de Sariñena eran las más importantes de la provincia de Huesca” (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

Dia 17—Sariñena, provincia de Huesca. (Dura ocho dias). La Época, 12 febrero 1850.  

«Reunidos con motivo de las ferias de Sariñena los principales labradores de la comarca, han celebrado una reunión en la que acordaron elevar al ministro de Hacienda una exposición solicitando la reposición del Arancel para cereales, pues de otra manera, por la depreciación de los trigos que resulta, la comarca se encontrará pronto en una situación aflictiva».

(El Español, Madrid, 30 de marzo de 1899.

En la revista mensual de agricultura 1850, se habla de “De las produciones e industrias agrícolas de la provincia de Zaragoza” haciendo mención a la mular y destacando la feria de Sariñena entre otras de la provincia de Huesca: “Mular. La mayor parte de las yeguas se echan al contrario, pero no son bastantes las mulas ó machos que nacen en la provincia para satisfacer las necesidades del consumo, y hay que abastecerse de ganado francés y de la provincia de Huesca en las ferias de Sariñena, Ayerbe, Barbastro y Huesca, donde traen bastantes lechales franceses de diez y ocho á treinta meses que se recrían en sotos ó en haciendas particulares”.

Feria. La de Sariñena (Huesca) ha estado concurrida de compradores y escasa de ganado. Los precios subidos.

 El Estado (Madrid. 1856), 7 de abril de 1857.

Robo en despoblado Escriben de. Huesca que el día 11 por la tarde fueron libados en las inmediaciones de Albero Alto el Sr. Ballabriga de Naval y tres ó cuatro franceses que venían en su compañía de la feria de Sariñena, por cinco o seis ladrones que contra la costumbre del país se les presentaron montados. Después de limpiarles á nuestros viajeros los bolsillos, los dejaron atados, habiéndose llevado también el mulo en que montaba el Sr. Ballabriga. Tanto por el Sr. Gobernador como por el Juzgado de primera instancia, se han dictado las mas activas y enérgicas disposiciones para descubrir á los autores de este robó y no será estraño que pronto podamos decir que cayeron en el garlito. El Saldubense, 16 de febrero de 1858.
No las gasto. Dicen de Sariñena que son ya muchas las manadas de mulas que van llegando á aquella villa con destino á la feria de Ramos. La animación promete ser grande y de seguro no fallarán compradores. El Saldubense, 23 de marzo de 1858. No Iré. Dicen de Sariñena con fecha o que ya principiaba á conocerse la feria que prometía ser concurrida, según las grandes manadas de mulas que iban llegando de excelente calidad. Añaden que el país está muy animado con la lisongera esperanza que promete la cosecha de este año y que esta sola circunstancia es bastante para que los vendedores no queden defraudados en sus esperanzas. El Saldubense, 9 de febrero de 1858. Necesito algunas.  Ayer debieron llegar á esta capital cien mulas compradas en la feria de Sariñena para el regimiento de artillería que guarnece este distrito, debiéndose a esta circunstancia el que la mencionada feria estuviese muy animada y aprecios altos el ganado. El Saldubense, 1 de abril de 1860.

El 1 de junio de 1863 se produce el pagaré de siete onzas de oro y catorce duros de plata que Joaquín Ribera, vecino de Bisaúrri, en nombre de Marín Ribas, de Mostachon (Francia), por sus gastos en la feria de Sariñena  “Vale que con el presente pagare, yo el abajo firmado Joaquín Ribera, propietario y vecino de Visaurri a la horden y boluntad de Martín Ribal de Mostachón, Francia, la cantidad de siete onzas de uno con catorce duros plata, probenientes de cuentas arregladas y de un macho que he comprado a mi satisfacción, y pagadora dicha cantidad para el regreso de la primera feria de Sariñena prosima benidera bajo la obligacion de todos mis vienes sin la menor reserba y al pago de todas costas y para que conste firmo el presente en este de Vidaller en presenciade los testigos Francisco Amos de las … y Hilario Vallarin Castanesa, Vilaller a 1 de junio de 1883.” (ES/FHB – PP/CASAMARCIALET/D/0082).

—El Ayuntamiento de Sariñena, de acuerdo con la superioridad, ha decidido establecer dos nuevas férias, una en mayo y en octubre la otra.

La Constitución (Madrid. 1871). 6 de mayo de 1871.

En la segunda mitad del siglo XIX, el bandolerismo en la comarca de Los Monegros alcanza una gran actividad, principalmente de la mano de Mariano Gavín Suñen, el bandido Cucaracha y su extensa banda. Las ferias de Sariñena no son ajenas al bandolerismo y así aparece recogida en los medios de la época: “En el propio colegio encontramos esta noticia: Por gestiones practicadas por algunas personas cerca del digno Gobernador militar de esta provincia, á petición de este, el Capitan general del distrito ha ordenado que treinta guardias civiles al mando de un capitán, se sitúen en la villa de Sariñena, desde cuyo punto podrán atender y perseguir al bandolerismo de aquella parle de la provincia. Oportuna es la medida y altamente tranquilizadora para los pueblos de la inmediata comarca, que ven continuamente amenazadas sus vidas y haciendas, por una cuadrilla de bandidos. También la próxima feria de Sarinena exigía esta medida para garantía de sus concurrentes” (El Diario de Zaragoza, 26 de marzo de 1873).

Sariñena 2 de Abril. Desanimada y poco concurrida en extremo ha estado la feria de ganado de esta localidad, tanto por parte de compradores como vendedores; debido esto, sin duda, a la triste perspectiva que para el año venidero presenta este país, en el cual puede darse por completamente perdida la cosecha de cereales. Contribuye también a dar poca animación a la feria su larga prolongación, pues sucede, como Y. bien comprende, que cuando unos llegan otros se han ido, y esto, que es un grande inconveniente para compradores y vendedores, la hace languidecer. Bueno sería que se señalaran días determinados, tanto para esta feria como para la anterior, y así sabría cada uno a qué atenerse. Los mulos de carga han sido abundantes, pues llegó una gran colección de los que prestaban sus servicios en las brigadas del Norte. Los gitanos, que por circunstancias especiales de localidad no concurrían desde hace dos años, han hecho en esta feria su presentación, amenizando las noches con sus acostumbrados bailes y celebradas fiestas.

Del cariz que presente la feria de quincalla, que principará a mediados de esta semana, dará a V. noticia su afectísimo amigo.

El Corresponsal. Diario de Huesca, 4 de abril de 1876.

Sariñena 11 de abril. Todo tiene fin en el mundo. Después de tres semanas de feria, en que el ir y venir, el bullicio, los contratos los trajes, nos tienen me dio mareados llega el domingo de Ramos y la gente de los pueblos circunvecinos afluye a esta villa, la invade y la llena por completo. Pero este año se diferencia de otros en que si ha habido mucha concurrencia ha escaseado el dinero, y el zapatero como el alpargatero, el cerrajero como el calderero, el «comerciante de telas como el de quincalla, todos se quejan de que la venta ha sido escasa y que la feria de Ramos muestra claramente el estado del país y la triste perspectiva qué presenta la cosecha de cereales, principal y casi única riqueza de esté contorno.

Esta feria, Sr. Director, que tan despacio viene, que tiene tan larga duración, se concluye en un momento. Nadie que de antemano lo ignore creerá a las dos de la tarde de este día que a las cuatro del mismo ha desaparecido todo de la plaza pública, quedando apenas señales de las numerosas mesas que por todos lados se presentan. La campana del templo, llama a los fieles al vía crucis que hoy se celebra con toda solemnidad, y esta es la señal de arrebato para levantar de la plaza los puestos de venta. Todo es confusión. Aquí recogen, allá empaquetan, acullá enfardan, y por todas partes el ruido, el martilleo, las voces, el movimiento hace cambiar en un instante el aspecto de la plaza y sus avenidas. A los vendedores sustituyen los cofrades de la Sangre de Cristo, a los mercaderes los devotos, al contrato la oración, al bullicio el recogimiento, a la especulación y cuidado de las cosas terrestres, la especulación y el cuidado del importantísimo negocio de la vida eterna. Así es la vida… Pero la hora de marchar el correo se acerca y la campana me llama a cumplir mis deberes de cristiano.—

El Corresponsal. Diario de Huesca 12 de abril de 1876.

Según nuestras noticias comienza a notarse alguna animación en la feria de Sariñena. Es de esperar que será más concurrida que la anterior, aunque nada favorece a los campos la actual temperatura, que muy justamente tiene alarmados a los afligidos labradores de aquella comarca. 

Diario de Huesca – 11 de marzo de 1877.

Sariñena 29 de marzo. En la feria que acaba de celebrarse en esta villa se ha hecho patente la gran miseria que aflige a este país. Los labradores del con torno que en la feria pasada no se proveyeron de animales de la labor, esperando que en esta segunda feria les sería más fácil adquirir los con la perspectiva de una abundante cosecha, han visto frustradas sus esperanzas. El mal temporal pasado, las escasísimas lluvias con que el cielo nos ha favorecido, la persistente sequía, a pesar de las gran des señales de lluvia que aparecen en la atmósfera, todo contribuye a hacer aumentar el temor de perder la cosecha de cereales, con cuya desgracia seria completa la ruina del país Esto ha sido causa de que la feria de caballerías haya aparecido floja y poco concurrida, y aún de que las pocas transacciones llevadas a cabo se hayan hecho por gen tes de otras comarcas. Dé la feria de quincalla, ferretería cristales, dulces, etc, he decir á V. que ha habido dueños de puestos cuya venta no ha sido suficiente para satisfacer el impuesto que se recauda en esta villa y los gastos de viaje y posada.—

Él Corresponsal. Diario de Huesca 31 de marzo de 1877

También la misma Corporación, ha informado que procede la aprobación de la tarifa de arbitrios sobre los puestos do feria en Sariñena, formada por el Ayuntamiento de dicha villa.

Diario de Huesca – 16 de septiembre de 1877.

Parece que la segunda feria que anualmente se celebra en la importante villa de Sariñena, si bien concurrida como lo son las de aquella localidad, no lo ha sido tanto como la primera que tuvo lugar en los días de Nuestra Señora de la Candelaria. Ni el ganado puesto á la venta ha sido con mucho en tan gran número como en aquella, ni las transacciones tan importantes, debido entre otras causas, á la falta de concurso de los que en el país llaman Maranchoneros, que por regla general son los que suelen influir en los precios del ganado, por la importancia de las compras que efectúan.

El faro católico aragonés, 17 de marzo de 1880.

La Alcaldía de Sariñena anuncia, por medio de carteles, las ferias que tendrán lugar en dicha villa los dias 2, 3, 4 y 5 de febrero próximo, y el viernes y sábado anteriores al domingo de Pasión, este y el lunes siguiente, avisando que, con el fin de no tolerar abusos, no se permitirá hacer transacciones, bajo la responsabilidad de los dueños de los locales y vendedores, si no es en los días señalados, á cuyo efecto tampoco se expedirán guías hasta el tiempo preciso indicado anteriormente.

El Movimiento (Huesca). 6 de enero de 1881.

La feria de Sariñena

Ha terminado la tan celebrada féria de la Candelaria que anualmente se celebra en la villa de Sariñena, sin que haya habido que lamentar ninguna desgracia personal; pues como nuestros lectores no ignoran, acostumbra á ser muy concurrida de gitanos.

A medida que van regresando los tratantes de la montaña y de las comarcas de Huesca y Jaca se van conociendo mucho mejor los resultados de la féria. Esta y la de San Andrés de Huesca son de los mercados más importantes de Aragon; en ganado mular; y casi podemos asegurar que en ninguna féria de Castilla y Andalucia se reune de vez tanto ganado de esta clase.

Como recordarán nuestros lectores el alcalde de Sariñena dispuso que la féria se llevase á cabo bajo las reglas y condiciones que fijó en un bando; medida es esta que aplaudimos por considerarla muy justa y equitativa, pues haciendo interminables las férias, se perjudican muchos intereses. En Francia, que son mucho mayores que en España, estos mercados, duran, á veces, muy pocas horas, y en muy corto espacio de tiempo tienen necesidad, compradores y vendedores, de terminar sus tratos, pues de lo contrario la autoridad municipal se encarga de poner el correspondiente correctivo, mandando retirar el ganado de la vía pública, ó del ferial.

Algunas veces hemos tenido ocasión de obserbar esto mismo en Pau; Olon y Tarbes.

Esta importantísima medida la veríamos con sumo gusto establecida para la próxima féria de San Andrés, pero no tenemos mucha confianza en que nuestra corporación municipal dedique parte de su actividad al estudio de tan interesante asunto; y por consiguiente preparémonos á ver otra vez la interminable féria, en las mismas condiciones.

Dicho lo que antecede, debemos de manifestar que el ganado quinceno y lechal ha sufrido una gran baja en los precios, y aun así no ha podido venderse todo, sino que han quedado bastantes cientos de mulas para la próxima féria llamada de Ramos, por celebrarse el domingo anterior á la semana santa.

Era de presumir que esta clase de ganado sufriera una baja notable en precios, pues si recordamos los fabulosos de la féria de San Andrés, no podremos menos de encontrar muy lógico lo sucedido. Dice el adagio que de caro en adelante, dejarlo. Esto es lo que han hecho los morellanos y ribereños del Ebro, que son los tratantes que acostumbran cargar en grandes manadas del ganado quinceno y lechal. Además; ha sido tan sumamente grande el exceso de este ganado que ha concurrido á Sariñena, que era materialmente imposible su despacho, como en la feria de San Andrés lo vendieron todo y á precios muy elevados, han supuesto que en Sariñena iba á suceder lo mismo, sin comprender que al labrador le cuesta mucho trabajo y grandes penalidades poder recoger una cantidad tan grande como la que se necesita para comprar hoy una mula.

El ganado trienteno, como siempre, ha tenido buen despacho, aun cuando nunca tanto como en Huesca ni á precios tan elevados.

El ganado de trabajo también ha sufrido mucha rebaja en los precios, y no ha sido muy buscado, por cuya circunstancia lo han retirado sus dueños hasta mejor ocasión.

De todo lo expuesto podemos deducir que la féria de Sariñena ha sido una dura lección para los tratantes en general, quiénes, en vista de lo sucedido, creemos que procurarán atemperar los precios del ganado á las necesidades de la clase agrícola, necesidades de suyo muy apremiantes en vista de que el fisco consume ya en contribuciones casi la mitad de la producción.

Terminamos este conato de revista diciendo que el vecindario de Sariñena ha procurado hacer de su parte todo cuanto era posible para que la féria tuviese toda la lucidez e importancia que de muy antiguo la han acreditado.

El Movimiento (Huesca), 8 de febrero de 1881.

Celosos defensores de los intereses del Alto-Aragon, sin distinción de localidades, clases y personas, hemos de llamar la atención del Ayuntamiento de Sariñena para dirigirle una súplica cariñosa.

Muchos de los tratantes que, durante esta última féria, han estado en esa población nos han hecho presente la conveniencia de llamar la atención del citado Ayuntamiento, para hacerle ver la necesidad de que se atienda pronto á la recomposición del camino que pone en comunicación la estación del ferro-carril con dicha villa.

Al trasladar esta súplica á las columnas de nuestro periódico, lo hacemos guiados del mejor interés pues opinamos que las comunicaciones dicen mucho del adelanto de un pueblo, tanto en el órden moral como en el material; y creemos que la villa de Sariñena, dada la importancia que revisten sus férias debe de hacer algo por facilitar las comunicaciones, tanto, cuanto se lo permitan sus fuerzas.

Decimos todo esto porque durante la última féria ha estado casi intransitable dicho camino. Nosotros proponemos nada mas; y el Ayuntamiento, mejor conocedor de sus cosas, dispondrá á su antojo.

El Movimiento (Huesca), 8 de febrero de 1881.

Y á propósito de férias. A juzgar por las manadas de mulas que estos dias pasan por esta capital con dirección a Sariñena, es de creer que la féria que en dicha villa vá á celebrarse, estará muy concurrida, y que los labradores se animarán á comprar, en vista del buen aspecto que presenta la próxima cosecha en toda la provincia

El Movimiento (Huesca), 22 de marzo de 1881.

La feria de Sariñena trascurre con muy poca animación, y débese principalmente á no hallarse bien determinados los días fijos en que la misma ha de celebrarse. Ei ayuntamiento da Sariñena, si quiere conservar la nombra día de dicha festividad mercantil como conviene al fomento y prosperidad de los intereses que representa, veráse obligado para lo sucesivo a adoptar una determinación concreta, no consintiendo las transacciones en la vía pública ni el establecimiento en ella de puestos de venta masque en los días que es time conveniente el prefijar y dando en tiempo oportuno gran publicidad a su acuerdo.

Diario de Huesca, 9 de marzo de 1883.

La feria de Sariñena ha estado bastante desanimada. Las transacciones en el mercado del ganado mular han sido escasas.

Diario de Huesca, 29 de marzo de 1884.

Ha terminado la feria de Sariñena, que ha estado animada, aunque se han hecho lentamente las operaciones de compra y venta sobre gana do de labor. El mular ha encontrado salida y a buenos precios; aunque se ha vendido por lo general para el país a plazos, pues las comarcas cultivadoras de cereales, aunque satisfechas con el buen aspecto que presentan los sembrados, carecen de numerario por no haber podido dar salida a las existencias de trigo de la anterior cosecha.

Diario de Huesca, 23 de marzo de 1885.

La feria de Sariñena promete este año estar muy concurrida, pues han llegado ya á dicha villa muchos paquetes de mulas y compradores de Castilla, dispuestos á realizar grandes compras sino se fijan en el mercado exagerados precios.

Dentro de un par de días la feria de dicha villa estará en toda su pujanza.

Diario de Huesca, 25 de enero de 1886.

Volviendo a los diversos documentos, relacionados con las ferias de Sariñena, se encuentra un certificado del 13 de enero de 1891, por el cual el ganado que Antonio Mora y Guaus quiere llevar a la feria de Sariñena está registrado y al corriente del pago de impuestos, expedido por el alcalde de Benasque José María Albar: “Don José María Albar, Alcalde ejerciente de Benasque Certifico: Que Don Francisco Moras Río de esta vecindad, conduce a la feria de Sariñena con el objeto de ejecutar su venta, tras/trece cabezas de ganado mular, de dos a tres años de edad cada una y de diferentes pelos y alzadas, de la pertenencia de su padre y su vecino D. Francisco Mora Orlac, según manifestación del mismo, resultando del aprendiz al anillamiento aprobado para el corriente año económico que el referido ganado se halla amillarado en unión de otra riqueza a nombre del expresado dueño pagando en consecuencia la correspondiente cuota de contribución en este Distrito. Y para que conste, expido el presente en esta clase de papel y en calidad de reintegro por haberlo del timbrado correspondiente en la expendeduría de esta villa y lo firmo y sello en Benasque a trece de enero del mil ochocientos noventa y uno” (Documentos patrimoniales ES/FHB – PP/CASAMARCIALET/D/0068 – 1891)

Dice El Diario de Huesca: «Hace algunos días que vemos atravesar por las calles de esta ciudad paquetes de hermosas mulas trentenas, procedentes, en su gran mayoría, de la nación francesa, que son conducidas á la villa de Sariñena con objeto de exponerlas á la venta en la próxima renombrada feria de Ramos, que de tiempo inmemorial viene celebrándose en dicha población.» —Nos dicen de La Puebla de Alfindén que la festividad que en dicho pueblo se celebra todos los años el día 25 del actual, revestirá éste más solemnidad si cabe que en anteriores, pues la misá la cantarán en la ermita los Padres Paules de Alfranca y además habrá grandes bailes de tarde y noche á cargo de la celebrada banda de música de Villanueva de Gállego.

 La derecha, diario democrático, 24 marzo 1892.

Reunidos con motivo de las ferias de Sariñena los principales labradores de la comarca, han celebrado una reunión en la que acordaron elevar al ministro de Hacienda una exposición solicitando la reposición del Arancel para cereales, pues de otra manera, por la depreciación de los trigos que resulta, la comarca se encontrará pronto en una situación aflictiva.

El Español (Madrid. 1898), 30 de marzo de 1899.

Igualmente aparecer un certificado del alcalde de Benasque de que las tres mulas que Francisco Mora Orlac baja a la feria de Sariñena están inscritas en el ayuntamiento, fechado el 22 de diciembre de 1903: “Ha comparecido en esta Alcaldia, Don Antonio Mora Río, vecino de esta villa manifestando que un representante de su padre Don Francisco Mora Orlac conducía a la feria de Sariñena tres mulas de trenta meses de edad y diferentes pelos y alzadas. Las referidas cabezas de ganado mular se hallan inscritas a nombre del expresado Don Francisco Mora Orlac al folio 52 del registro especial que lleva esta Alcaldía, en donde se anota la… que baja. Y para que conste a petición del interesado, expedimos la presente en Benasque a 22 de diciembre de 1903” (ES/FHB – PP/CASAMARCIALET/D/0120).

Entrando al siglo XX, A Rafael en su obra «Zootecnia general y especial», señala: “Los recriadores españoles suelen concurrir en gran número a las ferias de Huesca, Sariñena, Barbastro, Almudevar, Benasque, La Mancha, Torregrosa, Valencia, etc, etc.” (Zootecnia general y especial Berbiela, A. Rafael Zaragoza: [s.n.], 1907 (Imprenta y fotograbado de abadía y Capapé)).

Perdidas las ferias a principio del siglo XIX, es en 1987 cuando se funda en Sariñena la Feria Industrial, Agrícola y Ganadera de Los Monegros “FEMOGA”, feria que se ha ido consolidando a lo largo de los años como una de las principales ferias en su sector primario, agrícola y ganadero. Suele celebrarse el último fin de semana de septiembre contando con un amplio recinto ferial en las instalaciones de la antigua conservera de Sariñena.

Un legado de las históricas ferias de Sariñena y sus mercados, de su historia e idiosincrasia, que han ido configurando el carácter de una villa profunda en sus raíces, ferias y mercados.

La sanidad en el frente de Los Monegros


El levantamiento militar del 17 de julio de 1936 da como consecuencia la guerra civil de 1936 a 1939 estableciendo dos bandos, el leal a la república y el sublevado. En zona republicana, el gobierno, por medio de un real decreto del 19 de julio, disuelve el ejército. La sociedad civil, a través de partidos políticos y sindicatos, se organiza en milicias para la defensa de la zona republicana y con ella se va organizando la sanidad con su propio personal y centros, pero también creando una sanidad de guerra, con expediciones sanitarias que acompañan a las columnas al frente y en la organización de puestos médicos de socorro y hospitales de sangre en el frente y retaguardia (Memoria. Osmonegros).

La sanidad en el frente de Los Monegros

Reconstrucción de la red sanitaria del frente y retaguardia a través de la red de bibliotecas del servicio de bibliotecas al frente.

Las columnas al frente

Efectivamente, a partir de finales del mes de julio de 1936, la sociedad civil, partidos políticos y sindicatos a través del Comité Central de las Milicias Antifascistas organizan diversas columnas de milicianos que parten de Barcelona al frente de Aragón (Situación de las diversas unidades y milicias republicanas en Los Monegros). Con ellas van columnas expedicionarias sanitarias.

De hecho, principalmente en Barcelona, el personal sanitario continúa prestando servicio en los diversos hospitales y centros. Incluso se van improvisando nuevos centros sanitarios, papel que también asume la Cruz Roja, entidad con experiencia en sanidad militar, que además de dar servicio, gracias a su principal hospital central de la Cruz Roja de la ciudad condal, calle Dos de Mayo, utiliza y adecua instalaciones propias e improvisa diversos centros (Carles Hervás i Puyal. Sanita a Catalunya durant la República i la Guerra Civil. Política i organització sanitàries del conflicto bèl lic).

Las columnas sanitarias van acompañando las columnas e instalando diferentes centros sanitarios, de puestos de socorro a hospitales de sangre que se van consolidando a medida que se va estabilizando el frente. Así, es notoria la presencia de la Cruz Roja como la ayuda internacional que, en el caso del frente de Los Monegros, se materializa por medio de la Spanish Medical Aid Committee (SMAC).

Sello de la 1ª Columna Sanitaria Expedicionaria.

Por lo tanto, la sanidad se va desarrollando y adquiriendo su propia dimensión, adaptándose a las cambiantes circunstancias sin dejar de prestar su servicio vital, de atender a los heridos del frente y civiles tanto en la vanguardia como en retaguardia, desarrollo que va de la mano de las columnas y la propia organización militar del frente. Columnas que, en el caso que nos ocupa del frente de Aragón, se relacionan a través de una Dirección Superior del Frente de Aragón y Estado Mayor posicionado en Sariñena.

La sanidad militar en España, orígenes

La organización sanitaria es en parte improvisada, pero también se basa en reglamentos y en estructuras sanitarias propias de la sanidad militar española. Uno de aquellos primeros reglamentos responde a la Real Orden del 1 de julio de 1896 que nace para establecer el servicio sanitario en campaña, un reglamento que proporciona una estructura al servicio de la sanidad militar.

En 1897, dicho reglamento se complementa con el servicio de Sanidad Militar, dado con la reestructuración del Ministerio de la Guerra. Y en los años posteriores se van produciendo varias restructuraciones, como el Reglamento de los Servicios de Retaguardia del 23 de noviembre de 1925 o el reglamento de Hospitales del 2 de octubre de 1935 (Juan Ramón Soler i Segón Organización de la sanidad militar en el ejército de la república durante la guerra civil española 1936 – 1939).

En definitiva, la sanidad durante la guerra se va enfrentando y adaptando a la necesidad de estructurar una red sanitaria, formaciones sanitarias destinadas a los diferentes frentes, columnas, cuerpos, y/o unidades, junto a la necesidad de coordinarse entre sí y depender de un Cuerpo Central de Sanidad.

Sin duda, una labor encomiable desarrollada por el personal sanitario, cometido que merece todo nuestro recuerdo y reconocimiento. A la memoria de todo el personal sanitario que lo dio todo por salvar vidas.

Con el inicio de la guerra se va estructurando una red sanitaria escalonada, improvisando, pero también basándose en reglamentos Reglamento para el servicio sanitario en campaña. R.O. de 1 de julio de 1896

Puestos de socorro, de batallón, regimentales o de brigada y divisionarios) la gran importancia de una correcta clasificación y selección de los heridos en los primeros escalones para evitar la congestión de los superiores, perfeccionamiento de los escalones de retaguardia, así como la necesaria y correcta especialización, tratamiento y medios de transporte.

hospitales de evacuación, de retaguardia y de convalecientes.

Servicios hospitales

Servicios de higiene

Servicios de transporte Parque móvil

Servicios de farmacia militar

Los escalafones de cada cuerpo hacen referencia a las diferentes disposiciones de las fuerzas; en tiempo de guerra estos, escalones están en relación con los de combate y se clasifican en:

* Servicios de División y Cuerpo de Ejército que corresponden a la primera línea y van desde la misma línea de fuego hasta el acantonamiento de las grandes unidades.

* Servicios de Ejércitos donde funcionan las unidades de retaguardia.

* Zona de Etapas, donde están los ‘Órganos de abastecimiento y evacuación, es una zona que no se divide.

Así pues, el servicio de sanidad se amolda a esta estructura de combate en forma de batallones, brigadas, divisiones y cuerpo de ejército, en zona de retaguardia, los hospitales de etapas o de evacuación, hospitales provisionales, hospitales militares. En la zona del interior funcionan los hospitales permanentes y los eventuales.

Juan Ramón Soler i Segón Organización de la sanidad militar en el ejército de la república durante la guerra civil española 1936 – 1939.

La sanidad en el frente. Una aproximación a los entresijos de la organización de la sanidad.

La organización de la sanidad de guerra es asumida por el Comité Central de las Milicias Antifascistas, del que dependen las diferentes columnas y milicias, por medio del Comité Sanitario. Para ello el Comité Central de Milicias antifascistas crea subcomités, entre ellos el de guerra que acaba creando subcomités, siendo, en el caso que nos ocupa, el de sanidad y el de aprovisionamiento.

Sello Control Sanitario. Cuartel General Columna Durruti CNT FAI.

Entre las primerias misiones del Comité Sanitario está la de inspección del estado de las columnas expedicionarias sanitarias para luego, por medio del servicio sanitario del Comité Central de las milicias antifascistas, ir organizando una red de hospitales y puestos de socorro. Sus funciones aparecen explicadas por el médico Enric Mias i Codina en un reportaje de La Publicitat del 4 de agosto a raíz de una visita de un grupo de periodistas y recogida por Carles Hervás i Puyal:

 “Cuida el aspecto sanitario de la campaña y de la hospitalización y estadística de los heridos. Controla todos los hospitales de sangre de Cataluña y tiene autoridad para cerrar todos aquellos que funcionan fuera de su control. Dispone de ambulancias sanitarias que van hasta la línea de fuego. De allí llevan los heridos a los trenes de evacuación que los trasladan a los Hospitales de Sangre de Reus y Lérida o a los de Barcelona.

Hemos enviado un equipo especializado en alta cirugía (traumatismos en la cabeza y al vientre) al Hospital de Sangre de Lérida. Hay otro Hospital de Sangre en Sariñena.

Un servicio muy interesante es el Servicio de Correo al Frente, con la colaboración de los Boys Scouts de Cataluña.

  • El Comité Sanitari está dividido en secciones:
  • Personal: hace el triaje de los camilleros, practicantes, médicos, a los cuales enrola y destina.
  • Abastecimiento: proporciona los alimentos a los sanitarios destinados.
  • Material quirúrgico.
  • Sueroterapia y vacunas.

Los jefes de estas secciones y otros médicos representantes de los partidos forman el Comité Directivo. 

El 17 de agosto de 1936 la Conselleria de Sanitat emite un Decreto que moviliza médicos y profesional sanitario al frente. A su vez dicta normas y recomendaciones para la organización de la asistencia de heridos en el frente. El frente de Aragón queda establecido en dos sectores, uno el sector Norte con sede en Sariñena, que abarca Siétamo, Tardienta, Robres, Alcubierre, Sierra de Lanaja y Castejón de Monegros y el sector Surque se extiende por Osera, Fuentes de Ebro, Pina, Quinto, Gelsa, La Zaida, Almochel y Lécera con dos cabezas de sector, Bujaraloz y Caspe (Carles Hervás i Puyal. Sanita a Catalunya durant la República i la Guerra Civil. Política i organització sanitàries del conflicto bèl lic).

El Comité Sanitario funciona hasta el 19 de septiembre cuando la Generalitat forma el Consell de Sanitat: “El Comité Sanitari afecto al Comité Central de Milicias Antifascistas funciona oficialmente hasta el 19 de septiembre de 1936 (D.O.G.C., 19 septiembre de 1936), fecha en que, por decreto de la Presidencia de la Generalitat, quedaba vinculada a la Conselleria de Sanitat con el nombre de Consell de Sanitat” (Carles Hervás i Puyal. Sanita a Catalunya durant la República i la Guerra Civil. Política i organització sanitàries del conflicto bèl lic). Aunque algunas fuentes citan el 6 de octubre cuando la Generalitat forma el Consell de Sanitat(Decreto 6 de octubre de 1936).

El Consell de Sanitat se encarga de la coordinación sanitaria, entre ella la relacionada con el frente aragonés “Centralizando y coordinando los servicios médicos, quirúrgicos y de higiene de la retaguardia y el frente” (Joan Ramon Soler i Segon Paper del Consell de sanitat de guerra de la Generalitat de Catalunya a la guerra civil espanyola. 1936-1939).

El 26 septiembre 1936 cambia el gobierno de Cataluña siendo asumido por Josep Tarradellas, siendo disuelto el Comité de Milicias Antifascistas el 1 octubre de 1936.

No obstante, en el Aragón libertario, el 6 de octubre de 1936 se constituye el Consejo Regional de Defensa de Aragón (6 de octubre de 1936 – 10 de agosto de 1937) asumiendo el cargo de Consejero de Sanidad y Asistencia Social José Duque.

El 20 de octubre de 1936 se crea el Servicio de Transfusión de sangre al frente, que pasa a depender del Consejo Sanitario de Guerra.

“De 70 hospitales de sangre creados en la retaguardia republicana en los inicios del conflicto únicamente 20 dependían del Ministerio de la Guerra, hasta que el 23 de enero de 1937 el gobierno de Largo Caballero promulgó una Orden Ministerial por el cual todos los hospitales con capacidad superior a 300 camas quedaban bajo control estatal.”

A finales de octubre de 1936 se inicia la militarización de las milicias, proceso que finaliza en abril de 1937. Los servicios sanitarios del frente de Los Monegros quedan perteneciendo al XI Cuerpo del Ejército, quedando el cuartel general establecido en Sariñena. De esta manera, el Consell de Sanitat de guerra dura hasta la primavera de 1937 cuando la sanidad es transferida al Ejército de la República.

Sello reconstruido de la Jefatura de Sanidad del XI Cuerpo Ejército.

El 25 de agosto de 1937 Pelai Villar es nombrado jefe de sanidad del XI Cuerpo del ejército “Acompañándole el Capitán Blay como director del hospital de campaña, el capitán Bas en la sección de Higiene y Desinfección, nombra un jefe de evacuaciones, asigna al capitán Joan Salvador Roca como ayudante de campo y Arandes le nombra como consejero de las cuestiones quirúrgicas” (Closa Salinas, Francesc. L’equip quirúrgic del doctor Ramon Arandes durant la guerra civil española).

En enero de 1938 se restructura el organigrama sanitario del XI Cuerpo del Ejército (Closa Salinas, Francesc. L’equip quirúrgic del doctor Ramon Arandes durant la guerra civil española).

A finales de marzo de 1938 el frente de Aragón cae en manos de las fuerzas sublevadas

La organización sanitaria en el frente

La primera organización sanitaria en el frente, como ya hemos apuntado anteriormente, va de la mano de las columnas en su avance. Se puede decir que las columnas incorporan su propio servicio de sanidad. Así, la expedición sanitaria de la columna Durruti se compone de 70-80 miembros de la Cruz Roja bajo la dirección del doctor Jaume Aiguader.

A medida que van avanzando las columnas, van a ir improvisando hospitales. En el caso de la  columna anarquista Durruti, tan solo alcanzar Candasnos, establece su primer hospital, aunque no dura mucho tiempo: “Lérida, 27. A veintiocho kilómetros de Fraga, en un pueblecillo llamado Candasnos, se ha establecido un hospital de sangre a la retaguardia de la columna. De momento, la dotación de dicho hospital la forman dos médicos, ocho practicantes, enfermeras y camilleros” (El Día Gráfico, martes 28 de julio de 1936). Igualmente lo recoge Carles Hervás i Puyal “En Candasnos la Cruz Roja de Lérida improvisa un hospital con un destacamento de médicos, practicantes, enfermeras y camilleros. Se atiende a los primeros heridos, aunque solamente funciona dos días llega a realizar 177 servicios. Se desplazan a Caspe donde instalan un nuevo lugar de primeros auxilios en el teatro local” (Carles Hervás i Puyal. Sanita a Catalunya durant la República i la Guerra Civil. Política i organització sanitàries del conflicto bèl lic).

Sello Sanida y Cruz Roja Columna Durruti.

A su vez, en el sector norte, la columna del POUM ubica un hospital en Sariñena y pronto se va realizando un despliegue de columnas apoyadas por la línea férrea Barcelona-Madrid, alcanzando posiciones como Grañén y Tardienta.

Progresivamente, en el mismo frente van instalando los primeros puestos de primeras atenciones, en el campo de batalla y en parapetos de las mismas trincheras, aprovechando cuevas y oquedades, para su posterior evacuación, a puestos de socorro u hospitales secundarios. Una evacuación que se realiza del frente por medio de las “auto-ambulancias”, a los hospitales de 1ª línea, puestos de socorro, donde se clasifican, atienden, realizan las operaciones de urgencia, a través del equipo quirúrgico, y, si es el caso, se evacuan a otros hospitales de 2ª.

Los Puestos de Socorro, también llamados hospitales primarios, respondían a centros de atención sanitarios próximos a la línea de frente, entre unos 2 a 4km. En el puesto, del que estaba al cargo un sargento y un cabo de sanidad militar, se solía proceder a la agrupación de heridos, la realización del primer triaje y clasificación de prioridad. En su caso rectificación de la primera cura o aplicación de la misma o evacuación mediante camilleros/muleros de sanidad o ambulancias a hospitales secundarios.

Instrucciones que debe seguir el médico de batallón que actúa en la línea de fuego, referente a la instalación del puesto de socorro y curas que debe practicar

Caracteres del puesto: Fundamentalmente, es el punto de reunión de los heridos de la unidad al cual está afecto. Debe instalarse lo más cerca posible de la línea de fuego, en sitio naturalmente resguardado del fuego directo del enemigo (paredón, barranco, etc.).

Curas que debe practicar: Las de verdadera urgencia, rectificar curas hechas por camilleros, absteniéndose en absoluto de practicar ninguna intervención, limitándose a detener hemorragias por el procedimiento más rápido y sencillo (compresión, agarrotamiento, etc.); inmovilizar fracturas, empleando los medios que tenga a mano; procurar evacuar sus bajas lo más rápidamente posible al puesto siguiente o de columna.

Organización de los servicios sanitarios en el frente aragonés.
Normas para la asistencia y evacuación de heridos.

La organización sanitaria, del comité de milicias, queda plasmada en el diario La Publicitat de agosto de 1936: «Las ambulancias sanitarias las tenemos organizadas según la tracción, en trenes y coches. Estas últimas van hasta la línea de fuego por tal de proporcionar los primeros auxilios a los heridos y atender su evacuación. Después se instalan los heridos en trenes hospitales que los trasladan a los hospitales de sangre que se han establecido en Reus y Lérida. Cuando el estado de los heridos lo precisa, otros trenes los transporta inmediatamente a Barcelona.» Ante la necesidad de procurar atender lo más pronto posible, el artículo señala: «Esta necesidad nos ha obligado también a establecer un hospital de sangre en Sariñena, cerca de las líneas avanzadas».

Puesto de socorro del cruce de Gelsa instalado con tiendas de campaña.

Con la estabilización del frente, en la retaguardia se crea una amplia red hospitalaria a lo largo del frente de Aragón. Especialmente los hospitales de Sangre, también llamados hospitales avanzados, secundarios o de campaña, que responden a una instalación sanitaria provisional, puntos de auxilio cercana a las líneas de frente, en torno a los 10-12 Km, destinados a estabilizar, operar y atender rápidamente a los heridos. Para Francesc Closa Salinas los hospitales avanzados “Situados en la vanguardia bélica” son llamados hospitales de Sangre “Puestos quirúrgicos avanzados” y se situaban en líneas de evacuación “Solía corresponder al jefe de sanidad de cada cuerpo del ejército. Intermedios entre los centros sanitarios de brigada y los hospitales base del cuerpo del ejército”.

Cada puesto debe tener tres equipos quirúrgicos, apunta Francesc Closa Salinas cuyo trabajo se realiza en turnos de ocho horas “Se trataba, básicamente, de equipos médicos liderados por un cirujano con capacidad para la realización de triajes, primeros cuidados e intervenciones de urgencia. Su reglamentación oficial era novela. Apareció hacia octubre del año 1935 y, por tanto, cuando estalló la guerra todavía no había tenido tiempo de desarrollarse ni consolidarse. En este decreto se definían qué eran y se concretaban tanto sus respectivas plantillas como la distribución en el territorio español. Unos días después, el hospital madrileño de Carabanchel alojaba la primera escuela de cirugía de guerra y aparecía el decreto que regulaba los servicios de la cirugía militar” (Closa Salinas, Francesc. L’equip quirúrgic del doctor Ramon Arandes durant la guerra civil española).

“El hospital de campaña según el antiguo reglamento de campaña decía que ha de estar retirado a retaguardia protegido del fuego enemigo y con buenas comunicaciones y encargándose de los heridos intransportables. Se valoran las intervenciones a realizar en abdomen, tórax, extremidades, cráneo, etc. Operada la herida se hospitaliza o pasa al equipo de evacuación el cual se encarga de distribuir a los heridos en el siguiente escalón hospitales de retaguardia y los servicios”.

Juan Ramón Soler i Segón Organización de la sanidad militar en el ejército de la república durante la guerra civil española 1936 – 1939.

Desde la restructuración de octubre de 1937, cada equipo quirúrgico cuenta con un cirujano con funciones de jefe, un médico ayudante, dos practicantes y dos enfermeras “En cambio, Pelai Vilar, jefe de sanidad del XI cuerpo durante parte de 1937 y 1938, afirmaba que cada equipo estaba conformado por un cirujano jefe auxiliado por dos cirujanos” (Closa Salinas, Francesc. L’equip quirúrgic del doctor Ramon Arandes durant la guerra civil española).

“Los hospitales militares cada uno tiene a su mando un comandante y se puede dividir en generales y especializados. En esta zona está el parque central de ambulancias (comandante médico), depósito central de farmacia (comandante farmacéutica) y laboratorio central (comandante médico)”

Juan Ramón Soler i Segón Organización de la sanidad militar en el ejército de la república durante la guerra civil española 1936 – 1939.

En la retaguardia, entre unos 30-50 km frente, se instalan los Hospitales Base “Según las circunstancias, se ubicaban los hospitales base y en una posición intermedia podíamos encontrar las clínicas quirúrgicas. Ambos, como hemos indicado, disponían de un equipo quirúrgico por cada doscientas camas” (Closa Salinas, Francesc. L’equip quirúrgic del doctor Ramon Arandes durant la guerra civil española).

Sección catalana del Socorro Rojo Internacional

A la vez que se desarrollaba y organizaba, realiza trabajos de importancia reconocida, como la instalación del hospital de sangre: la casa de reposo para los combatientes internacionales; lavaderos mecánicos, a Sariñena y Alcañiz; la construcción de coches ambulancia, que libra la sanidad de guerra; la organización de la ayuda moral y material a los refugiados y las expediciones de comestibles, ropas de abrigo y material sanitario a los frentes de más importancia.

 La Humanitat: Any 6, núm. 1589 (30 març 1937).

Por lo tanto, en cada cuerpo de ejército republicano hay un hospital de campaña integrado por dos o más equipos quirúrgicos avanzados y un hospital base. Todo ello podía complementarse con otros centros hospitalarios, como los de medicina o los quirúrgicos (Closa Salinas, Francesc. L’equip quirúrgic del doctor Ramon Arandes durant la guerra civil española).

“El cuartel general se encontraba en Sariñena, población donde también se ubicaba el hospital base. A finales de 1937, el territorio asignado al XI Cuerpo de Ejército presentaba unos rasgos muy semejantes a los del inicio de la guerra. Tenía cuatro equipos quirúrgicos distribuidos geográficamente de una manera bastante anómala: dos en la clínica base situada en Sariñena, uno en el «cruce» de Gelsa y el último en la clínica de Peñalba. Afirmamos que es extraño, ya que solo hay uno cercano al frente —el del «cruce» de Gelsa— y tres en la retaguardia. De hecho, los centros hospitalarios de Sariñena y Peñalba se encontraban, aproximadamente, a unos cincuenta kilómetros del frente. Aún existía una segunda dificultad, ya que los equipos del «cruce» y de Peñalba se encontraban en el sector sur del dispositivo del XI CE. Dicho en otras palabras, el sector norte quedaba desprovisto de una atención quirúrgica rápida y eficiente. Así, por ejemplo, un soldado herido en los alrededores de la población aragonesa de Vicien recibiría atención quirúrgica en Sariñena, a unos cuarenta kilómetros del frente”

Closa Salinas, Francesc. L’equip quirúrgic del doctor Ramon Arandes durant la guerra civil española.

Francesc Closa Salinas realiza una radiografía del sector sanitario del XI Cuerpo de Ejército a finales de 1937, que presenta “Unos rasgos muy semejantes a los del inicio de la guerra” constatando como el sector “Tenía cuatro equipos quirúrgicos distribuidos geográficamente de una manera bastante anómala: dos en la clínica base situada en Sariñena, uno en el «cruce» de Gelsa y el último en la clínica de Peñalba”. No obstante, resalta Francesc Closa Salinas, tanto el hospital de Peñalba como el hospital de Sariñena se encuentran bastante alejados del frente “Aproximadamente, a unos cincuenta kilómetros del frente”. El XI Cuerpo del Ejército ubica su clínica base en Sariñena, con dos equipos quirúrgico, y en el sector sur un equipo quirúrgico en el cruce de Gelsa y otro en Peñalba. El sector norte queda desprovisto de una atención rápida y eficiente.

A primeros de 1938, el sector es reconfigurado, trasladando el puesto del cruce de Gelsa a Monegrillo “En barracones Docker, intentando alejarlo de los continuos bombardeos del sector de Bujaraloz” y el equipo de Arandes de Peñalba se traslada a Grañén junto al cirujano Antonio Aznar y el médico internista Francisco Llabrés (Closa Salinas, Francesc. L’equip quirúrgic del doctor Ramon Arandes durant la guerra civil española).

Los primeros días de enero de 1938 este organigrama se modificó y se actualizó de acuerdo con las nuevas necesidades de la guerra. El epicentro estuvo en la supresión de algunos centros hospitalarios por considerarlos innecesarios, la reformulación de los servicios farmacéuticos y la reubicación de los equipos quirúrgicos. Fijémonos en estos últimos. Se mantuvieron los dos del hospital base y al mismo tiempo se amplió la oferta de camas. El del “cruce” de Gelsa se trasladó a la próxima población de Monegrillo en barracones Docker, intentando alejarlo de los continuos bombardeos del sector de Bujaraloz. Finalmente, el equipo de Arandes en Peñalba se situó en Grañén. Lo acompañaron el cirujano Antonio Aznar y el médico internista Francisco Llabrés. De esta manera, el sector norte quedaba protegido. El equipo de Arandes en Grañén se situó en dos edificios ubicados en el centro de la población. El primero reutilizaba las instalaciones del antiguo hospital y se habilitaron 45 camas. El edificio de enfrente se equipó con un quirófano y veinte camas destinadas a los recién operados y a los heridos graves. Ambos equipos, el de Monegrillo y el de Grañén, comenzaron a disponer de equipos auto-quir que facilitaba, si era necesario, su transporte. Se les habilitó, aparte de las salas de operaciones, con duchas, oficinas y un departamento destinado a enfermos con afecciones potencialmente contagiosas.

Closa Salinas, Francesc.
L’equip quirúrgic del doctor Ramon Arandes durant la guerra civil española
.

Sectores sanitarios

El frente de Aragón queda dividido en dos sectores sanitarios para su “perfecta” organización dada su amplitud y correcto funcionamiento, quedando definidos el sector Norte y el sector Sur: “Es, pues, la organización perfecta de los distintos escalones la que permite que la acción táctica sea libre y los heridos bien atendidos. Dada la extensión considerable que presenta el frente de Aragón, es conveniente, para su buen funcionamiento, tanto en lo que atañe a los efectos de suministro de material sanitario a las tropas del frente, como a la cura y evacuación de las bajas, dividirlo en los dos sectores siguientes, a los cuales les llamaremos Sector Norte y Sector Sur” (Organización de los servicios sanitarios en el frente aragonés normas para la asistencia y evacuación de heridos).

Por lo tanto, los dos sectores comprenden las siguientes zonas:

Sector Norte: Siétamo y alrededores, Tardienta, Robres, Alcubierre, Sierra de la Naja, Castejón de Monegros.

Sector Sur: Osera, Fuentes de Ebro, Pina, Quinto, Gelsa, La Zaida, Almochel, Lécera.

Mapa del desplegament de la primera època del Servei de Biblioteques del Front (Francesc Trabal. «El Servei de Biblioteques al Front.» Nova Ibèria, núm 3/4 [1937], p. 47-48). En el mapa se observa la distribución de los distintos puestos de socorro y hospitales.

Quedando cada sector con su propio jefe de Sector y sus funciones completamente establecidas:

El primer Sector (Norte) tendrá un Jefe de Sector, que radicará en Sariñena; la misión de este Jefe de Sector está concretada en las instrucciones que se le remiten y que se copian a continuación:

Indicaciones que debe seguir el médico de puesto sanitario de jefe de sector

Procurará instalarse en un lugar con agua abundante, y su misión técnica consistirá en recibir las bajas llegadas del frente y clasificarlas. Actuará en este escalón sanitario el equipo quirúrgico a él afecto, reteniendo los heridos intransportables y asistiendo a los llamados de primera urgencia.

Primera urgencia: Plazo máximo para su tratamiento a fondo, de seis a diez horas.

a) Heridos, hemorrágicos, comatosos, anemiados, portadores de garrotes abdominales y grandes fracturados.

 b) Gaseados, grandes gaseados y grandes intoxicados.

c) Enfermos, poco o nada transportables.»
Evacuando rápidamente todos los demás, sin permitir que permanezcan el menor tiempo en su puesto, a fin de evitar el embotellamiento de los heridos.

Organización de los servicios sanitarios en el frente aragonés normas para la asistencia y evacuación de heridos

Tendrá a su cargo las autoambulancias de evacuación del puesto de socorro de columna hasta su escalón sanitario, para lo cual se le dotará de enlaces motorizados que en todo momento tengan conocimiento de las necesidades del frente.

Organización de los servicios sanitarios en el frente aragonés.
Normas para la asistencia y evacuación de heridos.

La evacuación

Tras unas primeras atenciones en los puestos de socorro, hospitales primarios, se realiza una evacuación a los distintos hospitales secundarios de vanguardia y a su vez, a fin de no saturar los sectores del frente, se da suma importancia a la evacuación a hospitales de retaguardia y/o hospitales base o de convalecencia.

El traslado de enfermos, del frente a los hospitales, se realiza en ambulancias estableciendo, incluso, un tren sanitario en la línea ferroviaria que une Tardienta, Grañén y Sariñena: «El traslado de nuestros heridos y enfermos se tiene que efectuar por carretera que, dada la mala situación en que se encuentra, ofrece graves peligros e Incluso que cuando lleguen al hospital de sangre de Sariñena, hayan podido fallecer en el trayecto. Por cuanto funciona, casi con absoluta normalidad el ferrocarril de Tardienta a Sariñena, Lérida y Barcelona, ¿no se podría establecer un servicio de hospital sanitario, anulando las ambulancias por carretera» (Desde Tardienta Necesidad de montar un tren sanitario para hacer el servicio de Tardienta a Sariñena, anulando el actual por carretera. Solidaridad Obrera, 28 de agosto de 1936).

De esta manera, desde Sariñena, se evacua principalmente a Barbastro, Lérida y Barcelona. Para ello se utilizan trenes medicalizados “Tren-Hospital” que parten desde la Estación de Ferrocarril de Sariñena. La línea de estaciones de Tardienta, Grañén, Poleñino y Sariñena es un eje vital para la evacuación de heridos del frente de Huesca y de Los Monegros. De Lérida son evacuados a Cervera. Por el contrario, Bujaraloz evacua a Caspe en auto ambulancia y Caspe evacua en tren hospital a Vilanova i la Geltrú (Carles Hervás i Puyal. Sanita a Catalunya durant la República i la Guerra Civil. Política i organització sanitàries del conflicto bèl lic). En el sector Sur se prioriza la evacuación desde Caspe en vez de Bujaraloz, también por vía férrea, lo que permite una buena evacuación a través de trenes-hospital hasta Vilanova i la Geltrú. También, los heridos del sector sur de Aragón de Caspe, Alcañiz, Hijar y Puebla de Hijar son trasladados en tren a Flix y Barcelona.

«A las doce de la mañana, procedentes de Sariñena y de paso para Barcelona, llegó un tren conduciendo 25 enfermos».

El Noticiero universal, 11-08-1936.

Trenes hospital: en España no se dispone de unidades especializadas y se han de acondicionar trenes de pasajeros y mercancías para la evacuación de heridos. En el transcurso de la contienda se refleja la necesidad de montar un hospital móvil de grandes dimensiones, quirófanos, convalecencia, reanimación. Quedan plenamente acondicionados, lográndose una reducción espectacular en las zonas de actuación .

AutoChir: (autos quirófano): la diferencia con las formaciones de los hospitales de campaña que ofrecían el aspecto de toda una columna, está en que nos ofrece en solo un camión el hospital de campaña, es decir, en su interior está lleno de cajas estériles para cada tipo de operación, aparato esterilizados, grupo electrógeno, mesas de operaciones, lámparas, etc. pudiendo de esta manera montar en pocos momentos un hospital de campaña en cualquier lugar.

Ramón Soler i Segón, Juan.
Organización de la sanidad militar en el ejército de la república
durante la guerra civil española 1936 – 1939
.

En el sector Norte, Siétamo evacua a Barbastro. El puesto de primeros auxilios de Tardienta y el hospital médico de evacuación de Sangarrén evacua a Grañén. Así mismo Grañén evacua a Sariñena. Los hospitales primarios de Novales y Alcubierre evacuan a Sariñena. Sariñena, como hospital secundario, evacua a Barbastro, Lérida y Barcelona.

En el Sector Sur, los hospitales primarios de Gelsa, Osera de Ebro, Pina de Ebro y Monegrillo evacuan a Bujaraloz, Peñalba y Valfarta. Bujaraloz, Pelñalba y Valfarta evacuan a Caspe, Lérida y Barcelona.

La Voz, 12 de agosto de 1936.

«A las doce de la mañana, procedente de Sariñena y de paso para Barcelona, llegó un tren conduciendo 25 enfermos (Lérida)».

El noticiero Universal 11 de agosto de 1936.

Llegan heridos para reponerse.

Llegaron de Sariñena y otros frentes a Barcelona 29 heridos que se encontraban hospitalizados en Lérida. Fueron trasladados al Hospital Clínico. Entre ellos figuran dos soldados de Zaragoza, que heridos, fueron abandonados por los fascistas y recogidos por los milicianos, que les atendieron.

La Libertad: La Libertad – Año XVIII Número 5108 – 1936 agosto 13 (13/08/1936).

Recibimos con ruego de publicación, la siguiente nota

«Solidaridad Obrera» en su edición de ayer, día 28, insertó una crónica de Tardienta, el autor de la cual evoca con gran celo por la creación de un tren hospital, que haga la línea Tardienta-Sariñena, al objeto de evitar el transporte por carreteras, por resultar enojosos y perjudiciales a los heridos.

Este Consejo Sanitario de Guerra tiene interés en hacer constar que el tren hospital Tardienta-Sariñena, es ya un hecho, como lo es el de Barbastro – Lérida y el de Lérida-Barcelona. Ahora bien como la ferocidad fascista no respeta para nada los trenes hospitales, a la hora del bombardeo es imposible su circulación y eso obliga a emplear otros medios de locomoción que llamen menos la atención de los artilleros fascistas, los cuales diríamos que prestan una predilección sádica por hacer blancos a las ambulancias y hospitales.»

El nuevo tren hospital proyectado por el Consejo Sanitario de Guerra

Salió de la estación de Barcelona (M. Z. A.), con dirección al frente sur, el nuevo tren-hospital, con el cual de hoy en adelante contará el Consejo de sanidad de Guerra, para atender las necesidades del trente. Subió para visitar el frente en dicho tren el honorable consejero de la Generalidad de Cataluña, señor Martín Rouret, y el ciudadano señor Artemio Aguadé, en representación del Comité Central de Milicias Antifascistas. Con los referidos ciudadanos hicieron también el viaje los doctores Jaime Aguadé, De la Cruz, Sala, Perramón, Gispert y Rallo, todos del Consejo Sanitario de Guerra, El viaje tenía por objeto hacer el libramiento oficial del nuevo tren- Hospital, proyectado por el mencionado Consejo.

Dicho tren cubrirá los servicios de la línea de fuego, hasta Flix. Está dotado de un vagón moderno de tercera, previamente desmontable, y en el cual se le pueden adaptar y en consecuencia se le han adaptado treinta y ocho literas de una suspensión perfectamente favorable a todas las comodidades de los pacientes. Consta también de un vagón «sleeping» para la instalación de heridos o enfermos cuyo estado les precisa la máxima comodidad. También consta de un vagón restaurant con sus correspondientes accesorios necesarios para el traslado y cura, de los enfermos.

Cuando llegó a Flix el tren, sus ocupantes, los doctores del Consejo, ocuparon diversos autos, con los cuales hicieron una larga inspección en los frentes de Caspe, Alcañiz, Puebla de Hijar, etc., eta, recogiendo su impresión médica.

Confiamos que el nuevo tren-hospital cumplirá maravillosamente su cometido.

Los talleres e industrias sanitarias han construido las literas y demás material complementario con exquisita delicadeza y esmero.

Los obreros ferroviarios por su cuenta han desempeñado y cooperado con entusiasmo su cometido, demostrando su grande entusiasmo, en la construcción de los vagones de tercera y adaptándolos a las características de su nueva destinación.

El noticiero Universal 29 de agosto de 1936.

Carles Hervás i Puyal describe el tren que debe de cubrir la línea, que estaba estacionado en Vicién y que había salido de Barcelona del 15 de septiembre de 1936: El tren constaba de un vagón dedicado exclusivamente a quirófano, dos vagones con literas para los heridos operados y en espera, un vagón restaurante y otro para el servicio del tren” (Carles Hervás i Puyal. Sanita a Catalunya durant la República i la Guerra Civil. Política i organització sanitàries del conflicto bèl lic).

Organización de los servicios sanitarios en el frente aragonés normas para la asistencia y evacuación de heridos

Factor primordial de cooperación al éxito de una acción de guerra lo es el ajuste perfecto de los servicios sanitarios a las contingencias de los elementos combatientes. Si importante es la acción en sí, lo es también asegurar la asistencia ordenada de las bajas evacuándolas de los puntos de actividad en el combate, para dejar libres los movimientos de las tropas sin la impedimenta natural que representan los heridos. Pero esta evacuación, si no es ordenada, pasa a constituir un lastre que dificulta seriamente los movimientos. La acumulación de heridos en los primeros puestos sanitarios, ya sea por falta de elementos de transporte, ya por entretenimiento en las curas, las cuales deben ser lo más rápidas posible, embotella este escalón sanitario, lo inmoviliza y dificulta la marcha prejuzgada de la fuerza.

Todo puesto sanitario debe atender exclusivamente a su vanguardia, desentendiéndose en absoluto de su retaguardia.

Todo servicio sanitario en campaña debe obedecer a una unidad de visión, a una unidad de procedimiento y a una unidad de doctrina.

Además de estas instrucciones taxativas, dará órdenes concretas a los Médicos de batallón sobre el sitio en que cada día estarán colocadas las ambulancias, para que puedan hacer la evacuación sobre este punto determinado, estando en relación constante con ellos, a fin de conocer las necesidades del servicio.

El Jefe de Sector de Sariñena ordenará la evacuación sobre Barbastro para descongestionar este puesto cuando las bajas lo requieran, y ambos puestos, Sariñena y Barbastro, lo harán sobre Lérida, para que desde allí se verifique la distribución a los puntos finales de destino, utilizando la vía férrea por medio de los trenes-hospitales empleados a tal efecto.

Los enfermos de este Sector se evacuarán desde Lérida a Cervera, donde existe un hospital destinado exclusivamente a ello. Será misión también del Jefe de Sector el atender los pedidos de material de curación de los médicos que prestan sus servicios en la línea de fuego, para lo cual en cada cabeza de Sector deberá haber un repuesto de material, del que cuidará esté siempre en condiciones de suministro para todas las contingencias. A fin de que este Jefe de Sector esté en contacto con los otros escalones sanitarios, en su vanguardia se creará la sección motorizada, que servirá de agente de enlace para el exclusivo objeto de las necesidades sanitarias de los primeros puestos. El Sector Sur, constituido por la línea y plazas antes indicadas, evacuará sus bajas sobre Bujaraloz y Caspe, utilizando para Bujaraloz la carretera, y para Caspe, la línea de ferrocarril. Los Jefes de Sector que radican en Bujaraloz y Caspe tendrán los mismos cometidos, atribuciones y medios de evacuación por autoambulancias, como los servicios de enlace que los citados anteriormente para el Sector Norte.

Cuando las necesidades del momento y la acumulación de bajas lo requiera, habida cuenta de que Caspe tiene línea de ferrocarril y, por lo tanto, trenes sanitarios a su disposición, de Bujaraloz se hará la evacuación a Caspe en autoambulancia, y de esta última plaza, a los hospitales definitivos, por vía férrea.

Las expediciones de enfermos del Sector Sur se harán a Villanueva y Geltrú, donde radica el hospital habilitado a tal fin.

Aparte de las instrucciones transcritas para el Médico Jefe de Sector, se cursan a los Médicos de los otros Sectores sanitarios las siguientes órdenes, para que, ateniéndose a ellas, se desarrolle el plan expuesto.

Generalitat de Catalunya. Milicias antifascistas. Comité sanitario. Organización de los servicios sanitarios en el frente aragonés. 10 de agosto de 1936.

Ejército del Este, Servicios Sanitarios. Jefatura. Nún. 2366-A.

Tengo el honor de comunicarle que las Ambulancias que no pertenecen a este Frente y que se han incorporado últimamente procedentes de la retaguardia, sean retiradas por no ser necesarios sus servicios en esta Jefatura.

Sariñena, 14 de junio 1937. El Jefe de Sanidad del Ejército del Este. — Firmado: Bergós.

Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 01-07-1937.

Ejército del Este. Servicios Sanitarios. Jefatura.

Ruego se sirva dar las órdenes oportunas para que todas las ambulancias de que disponga actualmente, salgan inmediatamente para Siétamo a ponerse a las órdenes del Jefe de Evacuación, para prestar servicio.

Sariñena, 16 junio 1937. El Jefe de Sanidad del Frente del Ejército del Este.— Firmado: Bertrán. (Sellado).

Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 01-07-1937.

SARIÑENA:

Por las ambulancias se efectúa la evacuación diaria del autovía.

Día 13. —Evacuación de 23 heridos.
Día 14. — Evacuación de 29 heridos desde la Estación al Hospital.
Día 15. — Evacuación de 26 heridos desde la Estación al Hospital. Salida de una ambulancia a Barcelona, con heridos.
Día 16. — Evacuación de 11 heridos desde la estación al Hospital. Evacuación de 2 heridos a Monzón y 3 heridos a Barcelona.
Día 17. — Evacuación de 26 heridos desde la estación al Hospital.
Día 18. — Dado sepultura a 1 soldado. Evacuación 11 heridos desde la estación al Hospital.
Dia 19. — Evacuación 14 heridos desde la estación al Hospital. Evacuación 3 heridos a Barcelona.
Día 20. — Evacuación 6 heridos desde Sariñena a Monzón.
Dia 21. — Dado sepultura a 1 soldado.

Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 01-07-1937.

El hospital inglés de Grañén

En Grañén se instala un hospital de campaña siendo el primero de los levantados en España por el Spanish Medical Aid Committee (SMAC). Concretamente se instala el 3 de septiembre de 1936 en un “casetón” en lo que actualmente responde al parque Europa.

«Los responsables británicos, sin embargo, eligieron este pueblo monegrino a la vista de una guía Michelín, poco después de la llegada a Barcelona el 23 de agosto de 1936, del grupo de veinte voluntarios que integraban el convoy en tres camiones cargados de pertrechos médicos y una gran ambulancia«.

Pardo Lancina, Víctor. Algunas notas sobre la guerra civil en los Monegros.

Hospital de Campaña en Grañén. Fotografía Kati Horna. Centro Documental de la Memoria Histórica, ES.37274.CDMH//FOTOGRAFÍAS_KATI_HORNA,FOTO.19.

El hospital se ubica en una casa de labor, que tienen que limpiar de escombros y estiércol, incluso sufriendo una inundación “Albergó dos quirófanos, dos salas post-quirúrgicas, una sala general con treinta camas para las gentes del lugar y los enfermos que estuvieran de paso y, en el desván del piso superior, alojamiento para el personal médico” (Keene, Judith. “Agnes Hodgson A una milla de Huesca).

“Por el hospital pasan el médico epidemiólogo y anestesista británico Archie Cochrane el Doctor canadiense Allen Ross, el voluntario inglés Reginald Saxton fundador en Londres del Comité de Ayuda Médica para España y pionero en el servicio de unidades móviles de trasfusión de sangre al igual que lo era el médico canadiense que actuaría en Málaga, entre otros frentes, Norman Bethune la militante comunista, traductora y enfermera Aileen Palmer anota en su diario personal las difíciles circunstancias en que se puso en marcha el centro médico, y que desde luego, abundan en la sordidez expresada por Saxton. El inmueble, de acuerdo con su relato, acogía 36 camas de cirugía con enfermos totalmente privados de la más elemental intimidad; las condiciones higiénicas eran muy precarias, careciendo de algo tan necesario como agua corriente, debiendo ser ésta transportada con mulos directamente desde el río; el entorno del edificio se encontraba sucio y degradado. El patio al que accedían las ambulancias llegadas desde el frente estaba embarrado y cubierto de excrementos de animales. No obstante, los médicos y enfermeras con su trabajo diario, hicieron de las salas de quirófano, un referente profesional de la medicina de guerra, logrando que el prestigio del centro sirviera en Londres para recaudar abundantes fondos con que adquirir medicinas, instrumental y comida para enviar periódicamente a Grañén.”

Pardo Lancina, Víctor. Algunas notas sobre la guerra civil en Los Monegros.

El hospital, que primeramente había estado adscrito al Batallón Carlos Marx, pronto tiene desavenencias con el comité local de Grañén, de ideales anarquistas, principalmente con el líder Pancho Villa. En palabras de Judith Keene “El personal sanitario se vio forzado a dejar el hospital de Grañén a las columnas anarquistas y trasladarse a Poleñino”. Así, en marzo de 1937 deciden trasladarse a Poleñino a la casa de los vizcondes Torres-Solanot, de 1773 (Keene, Judith. “Agnes Hodgson A una milla de Huesca”).

«Los pacientes de más prolongadas estancias eran evacuados a los hospitales de referencia, el establecido en Barbastro y generalmente a Lérida o Barcelona, merced a los trenes habilitados como hospital ambulante o las ambulancias, donadas por la ayuda internacional en la mayor parte de los casos».

Pardo Lancina, Víctor. Algunas notas sobre la guerra civil en Los Monegros.

Alec Wainman “Live souls” conductor ambulancia, realizó varias fotografías entre ellas la de un partido de dos equipos de milicianos, uno de ellos convalecientes, el 25 de octubre de 1936 en Grañén.

Hospital de Poleñino

El hospital de sangre de Poleñino es instalado en la casa palacio de los Torres-Solanot de Poleñino. El hospital, también conocido como «Hospital inglés«, es gestionado por la Unidad Británica de Ayuda Médica tras verse obligados a abandonar el hospital de Grañén en marzo de 1937. Siendo dirigido por el cirujano Gonzalo Aguiló y la enfermera Susannah Sutor.

Alec Wainman “Live souls” . El cirujano Gonzalo Aguiló junto a enfermeras de la Spanish Medical Aid Committee (SMAC). Poleñino, 28 de abril de 1937.

“Cuando Agnes llevaba cuatro meses en Poleñino empezó la gran ofensiva del frente de Aragón, el hospital pasó a ser una unidad quirúrgica móvil. En las sierras del Alto Aragón, bajo una lluvia intensa, el hospital se alojó en un antiguo matadero. Los heridos eran transportados a lomos de los mulos, pero al no disponer de sala postquirúrgica, debían ser trasladados inmediatamente, en esas condiciones, después de la intervención. Escaseaba la comida, las mantas, sólo tenían café con leche, y no siempre leche, para darles a los heridos, muchos de los cuales llevaban días sin comer” (Pies de trinchera. La contribución de enfermería en la guerra civil española. Escribano-Ruiz, Carmen.  Hodgson, 2005).

Estuvo también la enfermera galesa Margaret Powell “Margaret Powell: Una vida extraordinaria (2022)” dejando constancia de su paso “Mientras estuvimos en Poleñino, teníamos un refrigerador y podíamos almacenar la sangre. Lejos del pueblo, lo único que podíamos hacer era comportarnos como vampiros. Abordábamos a los camioneros que iban y venían al frente, les recogíamos la sangre y les extraíamos medio litro. Los donantes solo recibían un trago de ron”.

Enfermeras británicas en el hospital de Poleniño, mayo de 1937. Fila de atrás, de izquierda a derecha: Margaret Powell, Susan Sutor, Anne Murray y Patience Darton; sentadas: Agnes Hodgson y Mary Slater

Hospital de primeros auxilios de Tardienta

En Tardienta se instala un hospital de primeros auxilios a principios de agosto de 1936, que evacua al hospital de Grañén. La primera referencia que tenemos del hospital corresponde al 10 de agosto de 1936, cuando «El Noticiero Universal» da cuenta de una inspección de los servicios sanitarios al sector de Tardienta: «El sábado, los doctores Aguadé, Perramón y capitán de la Cruz, visitaron el frente de Aragón, sector de Tardienta, efectuando una inspección de la organización de los servicios sanitarios, los cuales son atendidos con la máxima perfección». La misma noticia se desarrolla en el mismo periódico en su edición del 14 de agosto:

Visita a las instalaciones sanitarias

«Los doctores Jaime Aguadé, Francisco de la Cruz y Severino Perramón, del Comité Sanitario, efectuaron una visita de inspección a los Hospitales, Trenes sanitarios y Ambulancias de Lérida, Barbastro, Sariñena y Tardienta, en las cuales encontraron al personal sanitario en perfecto estado de disciplina. La moral entre los heridos es elevadísima, hasta el punto de que al hablarles de convalecencia respondían que su deseo era reintegrarse cuanto antes al frente de batalla, con objeto de aniquilar al fascismo que se bate en retirada. Este Comité desearía que aquellos que sienten enfervorizarse su voluntad ante el peligro escuchasen las palabras de los héroes que permanecen en cama, algunos de los cuales no se levantarán jamás. Así verían el alma fortalecida que a todos precisa, si quieren librar a nuestro país del yugo que ha estado a punto de imponernos el militarismo monárquico, por fortuna abatido.»

El Noticiero Universal, 14 de agosto de 1936.

No obstante, pronto el hospital de sangre de Tardienta sufre el bombardeo anteriormente mencionado. El bombardeo se produce el 15 de agosto de 1936, hecho publicado en Solidaridad Obrera el 16 de agosto de 1936: «En el hospital de sangre cayeron varias granadas lanzadas por un avión. Los fascistas no respetaron las insignias de la Cruz Roja. Uno de los aviones, al ver que las mujeres y niños huían, descendió a poca altura ame-trallándolos, matando a seis mujeres y dos niños e hiriendo gravemente a otras diez mujeres»,

De la misma forma aparece en diferentes medios: 

«En la otra, las hordas fascistas, bombardean Tardienta. El hospital de guerra exhibe, en primer término, las heridas causadas por el bombardeo. Por ellas se escapa el dolor de los que cayeron en la lucha; dolor hondo y callado de hombres conscientes que luchan por la libertad de los hombres; dolor que las balas de los cañones fascistas no supieron respetar porque son incapaces de comprender».

La Batalla, 20 de agosto de 1936.

«Los rebeldes tienen emplazadas sus baterías en grutas abiertas dentro de las rocas. Vislumbramos el fogonazo que delata la posición de sus cañones. Tiran a la estación de Tardienta, a la fábrica de harinas y a los lugares donde ellos creen que están situadas nuestras piezas. Y tiran también al hospital de sangre y a la población civil. Un obús del quince y medio abre brecha en el suelo a treinta metros de donde ondean las banderas de la cruz encarnada».

El Día Gráfico, 19 de agosto de 1936.

Ya, ajenos al bombardeo, a los pocos días, El Noticiero Universal del 19 de agosto de 1936 informa del reparto de libros a los hospitales del frente: «La Oficina de reparto mensual de libros, que, por encargo del Comité Central de Milicias. Servicios Sanitarios, regenta Javier Escoda, lleva efectuadas las siguientes remesas: … Hospital de sangre de Tardienta 20,..».

El hospital de sangre de Tardienta no sabemos que desarrollo llega a tener. Los continuos bombardeos y la inestabilidad del frente hacen suponer que su desarrollo es limitado, prevaleciendo como hospital de sangre de referencia el hospital de sangre de retaguardia de Sariñena. Así, los heridos del sector de Tardienta son trasladados en ambulancias, muchas veces camionetas, poco acondicionadas para ello, a Sariñena, por carreteras malas lo que motiva el transporte a través de trenes hospitalizados, aunque a veces son bombardeados y el servicio se veían obligados a suspender. De esta manera se ponía de manifiesto en Solidaridad Obrera del 28 de agosto de 1936: «El traslado de nuestros heridos y enfermos se tiene que efectuar por carretera que, dada la mala situación en que se encuentra, ofrece graves peligros e incluso que cuando lleguen al hospital de sangre de Sariñena, hayan podido fallecer en el trayecto. Por cuanto funciona, casi con absoluta normalidad el ferrocarril de Tardienta a Sariñena, Lérida y Barcelona, ¿no se podría establecer un servicio de hospital sanitario, anulando las ambulancias por carretera?.»

El traslado de heridos por medio de trenes hospitalizados, se efectua a Sariñena pero también a Lérida:

Salvajismo pacifista

Para poner de manifiesto la carencia de sentimientos humanistas de los enemigos de la libertad, cumplimos el triste deber de dar a conocer la noticia de haber sido bombardeado por el enemigo el tren hospital número 2 de servicio entre Tardienta y Lérida. Esta feroz agresión ocurrió el domingo pasado, y, afortunadamente no produjo baja alguna entre los heridos ni entre el personal sanitario. Hay que resaltar la magnífica actitud de éste, no desamparando ni por un momento, a pesar del peligro, a los hospitalizados confiados a su custodia. Felicitamos cordialmente a los médicos, enfermeros, enfermeras, practicantes, etcétera del tren hospital agredido.

El Día Gráfico, 19 de agosto de 1936.

Un grupo interesante. De derecha a izquierda, el jefe de la ambulancia sanitaria inglesa, nuestro compañero Nogareda, Stivill, Del Barrio, Alexandrino y Trueba. En el frente de Tardienta. El Día Gráfico, 12 de septiembre de 1936.

Milicias antifascistas, aclaración necesaria

«Recibimos con ruego de publicación, la siguiente nota: «Solidaridad Obrera» en su edición de ayer, día 28, insertó una crónica de Tardienta, el autor de la cual evoca con gran celo por la creación de un tren hospital, que haga la línea Tardienta-Sariñena, al objeto de evitar el transporte por carreteras, por resultar enojosos y perjudiciales a los heridos. Este Consejo Sanitario de Guerra tiene interés en hacer constar que el tren hospital Tardienta-Sariñena, es ya un hecho, como lo es el de Barbastro – Lérida y el de Lérida-Barcelona. Ahora bien como la ferocidad fascista no respeta para nada los trenes hospitales, a la hora del bombardeo es imposible su circulación y eso obliga a emplear otros medios de locomoción que llamen menos la atención de los artilleros fascistas, los cuales diríamos que prestan una predilección sádica por hacer blancos a las ambulancias y hospitales.»

El Noticiero Universal, 29 de agosto de 1936.

Llegada de la ambulancia inglesa al frente de Tardienta. Un jefe de la ambulancia inglesa junto a nuestro compañero de prensa Estivill, que actúa como jefe de una columna. La Rambla, 10 de septiembre de 1936. 

Enfermeras en el frente. Una foto de la señorita Hempel, enfermera suiza que se encuentra trabajando con todo el entusiasmo en Tardienta. La Rambla, 10 de septiembre de 1936. 

El 30 de noviembre de 1936 se reúne la célula de sanidad de Tardienta del Estado Mayor de la División Carlos Marx. En la reunión se trata el hospital de Grañén y su normalización por parte de su responsable Bartrina, la designación de Pablo Feliu Cirera como Jefe de farmacia de la División, la expulsión de los anarquistas de la División que ya habían sido «Eliminados del hospital de Tardienta» y la organización del hospital de Tardienta. 

No obstante, la organización del hospital es descrita como anómala «Eliminados los anarquistas del hospital, la labor será mucho más fácil». Se acuerda la creación de un Comité para la organización del hospital «Para que estudie a fondo la cuestión», comisión formada por Manuel Lozano, médico, Pablo Feliu Cirera, farmacéutico, Pedro Romaní, médico, Ángel Bueno, practicante, y Isidro Tres Nicolau, camillero.

En el hospital de Tardienta pudo estar destinada la miliciana Elisa García Sáez.

Hospital médico de evacuación de Sangarrén

En Sangarrén se instala el hospital médico de evacuación de Sangarrén formando parte de la red de asistencia sanitaria y evacuación del frente.

Hospital de Alcubierre

En la localidad de Alcubierre se instala un hospital de sangre en casa Ruata «Por necesidad de guerra y vista la extensión del terreno que teníamos que cubrir las unidades del POUM, se organizó un Hospital Central en Alcubierre, a cuyo frente, y nombrado por mí mismo, se destinó a un elemento rumano que él mismo quiso decirse el Dr. Mina» (Manuel Grossi. Cartas de Grossi, Sariñena Editorial).

El hospital de Alcubierre es obra del POUM: «Un hospital de segunda línea, en Alcubierre, provincia de Huesca, a cuyo frente está el capitán médico Irañeta y las funciones de su mando las realizan tres enfermeros» (Cómo funcionan nuestros servicios sanitarios. Organización, técnica y humanitarismo de nuestra columna sanitaria. La Batalla: Número 27 _ 02/09/1936).

«El doctor Mina, durante largo tiempo ha residido en Francia y Bélgica. Es un consumado cirujano, especializado en heridas de la cabeza y de los miembros. En aquellos países ha puesto en práctica sus estudios sobre accidentes de trabajo y reside solamente tres meses en Barcelona, donde ha publicado en «Nueva Era», la revista del POUM., y en su número del pasado Julio, un excelente estudio titulado: «Hacia una Medicina del Trabajo».»

Organización, técnica y humanitarismo de nuestra columna sanitaria.
La Batalla: Número 27 _ 02/09/1936.

Grossi niega la condición del doctor Mina que ejerce en el hospital de sangre de Alcubierre. Grossi lo considera un impostor que no sabe nada de medicina ni cirugía: “Se había creído dueño y señor de aquel hospital”. Grossi narra las carnicerías del supuesto Dr. Mina, hasta que médicos de Gerona solicitan el traslado a Alcubierre, haciéndose cargo del mismo y provocando la marcha de Mina.

Un expediente en el Arxiu Nacional de Catalunya recoge el «Hospital de evacuación primaria de Alcubierre» citando como personal del mismo a Francisco Irañeta Urriza como director capitán médico, a Emilio Bordes Grau como practicante, Francisco Borjas Buil enfermero y Vidal Cebrián Simón enfermero chofer. Igualmente señala el personal de ambulancia: Chofer Mariano Costa, ayudante José Eugenio y camilleros Roberto Rodenas y José Viescas. ANC1-1-T-11488. La información responde a una comunicación del Hospital de Alcubierre al Director del Comité Central de Sanidad, solicitando las tarjetas de nombramiento del personal que facilitaba dicho comité, Alcubierre a 7 de septiembre de 1936. (Arxiu Nacional de Catalunya. ANC1-1-T-11488).

El Diario Oficial del Ministerio de la Guerra, del 22 de enero de 1937, publica el destino de personal médico a diferentes destinos, entre ellos los practicantes militares provisionales para Alcubierre:

D. Joaquín Villanueva, 13 septiembre 1936, Alcubierre.
D. Carlos de la Calle García, 9 septiembre 1936, Alcubierre.
D. Pedro Moles limeño, 10 octubre 1936, Alcubierre.
D. Francisco Codína Barrera, 29 octubre 1936, Alcubierre.
D. Francisco Ruiz Navarro, 23 septiembre 1936, Alcubierre.

Hospital de sangre de Sariñena

Importante centro sanitario del sector Norte junto al hospital de Barbastro. También se instala un hospital del POUM que luego hace de hospital de evacuación, enclavado en el barrio de la estación Ferroviaria de Sariñena, evacuando hacía Barbastro, Lérida y Barcelona. Su historia queda recogida en Hospital de Sangre de Sariñena además que el aeródromo Alas Rojas que cuenta con su propio servicio sanitario de la mano del Capitán médico Manuel Conde López.

Los hospitales de la Cruz Roja

La Cruz Roja instala los hospitales de Valfarta, Gelsa, Sástago y Azaila, formando una red sanitaria de vital importancia en el frente de Aragón, operando como hospitales de sangre y puestos de socorro. Su objetivo principal era la primera atención y estabilización de heridos antes de derivarlos a la retaguardia.

El hospital de Valfarta es uno de los tres hospitales principales de la Cruz Roja en el sector junto a Sástago y Azaila.

El Puesto de socorro de Gelsa es ubicado estratégicamente, funcionando como un puesto sanitario avanzado. Conocido popularmente como «Las Tiendas» por estar formado por tiendas de campaña, realizaba la primera selección y cura de urgencia de los combatientes heridos en primera línea.

El hospital de Sástago, gestionado también por la Cruz Roja, fue clave para la asistencia sanitaria en la ribera del Ebro y la zona de la ofensiva, ayudando a aliviar la presión de los hospitales de campaña más cercanos al frente.

El hospital de Azaila, junto a Sástago y Valfarta, representó uno de los pilares de la red de asistencia humanitaria de la Cruz Roja en el Frente de Aragón.

El enemigo persiste en vulnerar los más elementales deberes de humanidad

Según una comunicación recibida del doctor Santamaría, que actúa en Bujaraloz, el Hospital de Gelsa ha sido objeto de un intenso y persistente bombardeo.

El hecho de haberse emplazado dicho establecimiento benéfico a las afueras de la población, al local moderno de las escuelas nuevas lo ha hecho un blanco preferente de la furia fascista.

Por tal de evitar los efectos afortunadamente negativos, hasta ahora, de estos atentados a la civilización se ha tenido que tomar la medida de trasladar los servicios hospitalarios al edificio de la que había sido la iglesia del pueblo. 

Diari Barcelona, 28 de agosto de 1936.

Los hospitales de Bujaraloz y Peñalba

Los hospitales de Bujaraloz y Peñalba son destinados de segundas y terceras intervenciones contando con equipo quirúrgico, siendo hospitales importantes en el sector Sur del frente de Aragón. En Bujaraloz se habilitan hasta tres hospitales, de los cuales el Diario Oficial del Ministerio de la Guerra (Valencia, 22 de enero de 1937) denomina como Hospital Sangre Bujaraloz y Hospital Medicina Bujaraloz.

Sello de la Sub central de Farmacia de Bujaraloz.

Hospital de Sangre (Hospital Primario): El principal centro médico de la localidad, encargado de las primeras atenciones quirúrgicas y estabilización de los heridos evacuados del frente. El médico cirujano Joaquim Boadella i Clota es nombrado jefe de la circunscripción de Bujaraloz en agosto de 1936.

Casa Gros (Hospital Secundario): Un hospital de enfermos donde el personal de sanidad militar atendía tanto a civiles como a milicianos.

Hospital de Venéreas: Debido a la alta incidencia de enfermedades de transmisión sexual entre las tropas, se habilitó un tercer centro. Estaba ubicado en una casa grande con un patio y corredor acristalado, y funcionó posteriormente como escuela.

Sello «Hospital Antiveneri» Bujaraloz.

Mientras que en el frente se desarrollan puestos avanzados de socorro, como el puesto avanzado del cruce de Gelsa, que respondía de primera urgencia.

Esta red, además del puesto avanzado del cruce de Gelsa, se complementa con los hospitales de Aguilar, puesto de socorro de Farlete, Las Ventas, Monegrillo, Osera, hospital avanzado de Pina de Ebro, Velilla de Ebro, puesto Val de la Hierba y Valfarta.

Hospital de Almolda

El hospital de la Almolda hay constancia a través del personal médico que actua en los diferentes hospitales y puestos de socorro publicado en el Diario Oficial del Ministerio de la Guerra (Valencia, 22 de enero de 1937) en el que se citan los alféreces médicos provisionales para el “Hospital de Almolda” recogiendo a José Ciria Dominguez el 29 de septiembre de 1936 y a Elías Esquerra Calvete el 13 septiembre 1936.

1er Puesto de socoro de Farlete

En Farlete se instala el 1er puesto de socorro de Farlete, del cual existe abundantes referencias en la relación de fichas del hospital de Bujaraloz, motivada por derivaciones o evacuaciones al hospital de Bujaraloz o Peñalba.

En el Diario Oficial del Ministerio de la Guerra (Valencia, 22 de enero de 1937) aparecen nombrados los alféreces médicos provisionales Emilio Barril Busqueí (13 octubre 1936), Ramón Espínasa Masaguer (4 noviembre 1936), Fidel Martínez Montes (24 agosto 1936) y Antonio Novellas Codina (21 octubre 1936).

Puesto de socorro de Monegrilllo

Monegrillo también cuenta con un puesto de socorro, denominado Puesto de socorro de Monegrillo, ampliamente recogido en la relación de fichas del hospital de Bujaraloz.

Sello 1ª Columna Sanitaria Expedicionaria Hospital de Monegrillo.

Igualmente aparece en el Diario Oficial del Ministerio de la Guerra (Valencia, 22 de enero de 1937) en el que se citan los alféreces médicos provisionales Emilio Barril Busqueí (13 octubre 1936), Ramón Espínasa Masaguer (4 noviembre 1936), Fidel Martínez Montes (24 agosto 1936) y Antonio Novellas Codina (21 octubre 1936).

A primeros de 1938, el sector es reconfigurado, trasladando el puesto del cruce de Gelsa a Monegrillo “En barracones Docker, intentando alejarlo de los continuos bombardeos del sector de Bujaraloz” y el equipo de Arandes de Peñalba se traslada a Grañén junto al cirujano Antonio Aznar y el médico internista Francisco Llabrés (Closa Salinas, Francesc. L’equip quirúrgic del doctor Ramon Arandes durant la guerra civil española).

Hospital Barbastro

Durante la guerra el antiguo Hospital de San Julián y Santa Lucía de Barbastro es requisado y transformado en el Hospital de Sangre Número 2, atendiendo a los heridos del Frente de Aragón. Opera bajo la órbita de los servicios médicos republicanos en el Frente de Aragón, gestionando el flujo masivo de bajas provenientes de las líneas de combate cercanas, como el sector de Huesca y el eje del río Cinca. Su infraestructura se apoya en otras instalaciones de la red sanitaria militar, como el Hospital de Boltaña, el Hospital base de Monzón (Clínica N.º 3) o el Hospital Militar de Sangarrén.

Hospital de Lérida

El hospital de Lérida se instala a finales de julio en el convento de los padres franciscanos, destinado como hospital de sangre.

Conclusión

La sanidad en en la guerra es gracias al personal sanitario, en su compromiso, dedicación por la vida, una labor encomiable y que, como se ha dicho desde el principio, digna de reconocer y reivindicar. A todo aquel personal, médicos, enfermeras, camilleros, conductores de ambulancia, a todos y todas que con fuerza y valentía vinieron a proteger la vida, a defenderla, a ser un ejemplo, héroes y heroínas cuya historias se merecen todo nuestro recuerdo.

Un lugar llamado Huerto


Huerto, lugar monegrino que se encuentra en plena llanura en el valle del Guatizalema. Concretamente en la parte norte de la comarca aragonesa de Los Monegros, a 32 kilómetros de Huesca y 16 de Sariñena a través de la carretera A-131. Destaca sobre un cerro de roca de arenisca los restos del que un día fue el castillo de Huerto, a partir del cual se distribuye el pueblo. En el mismo castillo existió un asentamiento islámico, igualmente, no muy lejos se encontraba el asentamiento de la actual ermita de santo Domingo o los lugares de Usón (La Iglesieta), Marcén (Las Cías), o Alberuela de Tubo, pues el termino incluye los núcleos de Usón y la Venta de Ballerías.

“Confina: al norte, con territorio de Salillas; al mediodía, con el de Ballarías; al levante, con el de Peralta de Alcofea, partido de Barbastro, y al poniente, con el de Ussón.”

Pedro Blecua y Paul.
 Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido de 1792

De acuerdo con la descripción de Pedro Blecua y Paul de 1792:  “Este lugar, que sigue a la banda misma y dista de Huesca poco más de cinco leguas y doce de Zaragoza, tiene su situación llana sobre una colina suave a la derecha y orillas del río Alcanadre, que da riego a una buena porción de su terreno, en el que se hallan dos puentes famosos llamados del Rey, obra muy sólida y firme de piedra cantería, sobre cimientos de peña, los que dan paso a los ríos Alcanadre y Guatizalema, por la carretera de Barbastro, Monzón y Huesca.”

Pedro Blecua y Paul matiza en su descripción: “Su vecindario asciende a 86 familias, que la mayor parte subsisten de la agricultura, con algunos oficiales, artesanos y jornaleros. Estuvo antiguamente dividido en dos barrios: uno del señor conde de Fuentes y el otro del comendador de San Juan, de Zaragoza, con cuyo motivo se eludían las jurisdicciones distintas, y eran continuas las discordias; y para evitar estos inconvenientes, hicieron canjes y permuta, y reservándose el comendador sólo el nombramiento de prior cura, cedió todos sus derechos al expresado conde, con cargo de pagar la congrua de dicho prior, 10 libras jaquesas, 7 nietros vino y 9 cahíces trigo, y 25 libras jaquesas de feudo perpetuo a la encomienda.”

Además, en su término, el río Guatizalema se une al Alcanadre en las inmediaciones de los puentes del Rey. La acequia de Huerto riega sus huertos y campos: “Su territorio es medianamente extenso, buena porción plantado de viñas, olivos y morales, todo llano, con algunas colinas suaves, y la mayor parte tierra fuerte, con algo de arcillosa y gredosa, más connatural para granos y vino, de que más abunda, siendo sus cosechas: trigo, 1400 cahíces; cebada, 400 cahíces; avena, 600 cahíces; vino, 1000 nietros; aceite, 300 arrobas; lana, 200 arrobas, y seda, 300 libras, con algo de cera y miel, que podría ser más si hubiera más aplicación; con aumentos en dichas cosechas, cuyo sobrante de granos va regularmente a Barbastro y a Cataluña el de vino, y aceite, a Monegros, y en la villa de Sariñena se surten de lo necesario. Los pastos son medianamente abundantes, como para 2000 cabezas de ganado lanar, que criarán mil corderos; el regadío será de 200 cahizadas, y las aguas sobrantes las aprovecha la Venta de Bailarías para 160 cahizadas. La caza, como en los anteriores. Un molino harinero en Alcanadre es proprio de dicho señor.” (Pedro Blecua y Paul en su Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido de 1792).

Igualmente contamos con la detallada descripción del lugar de Huerto de Pascual Madoz, publicada en su diccionario geográfico estadístico histórico de 1845-1850:

“Lugar con ayuntamiento en la provincia y diócesis de Huesca (4I o S–), partido judicial de Sariñena (2), audiencia terr. y ciudad g. de Aragón (Zaragoza 1 2) está SIT en una llanura no lejos del r. Guatizalema, donde la combaten los vientos del N., y disfruta de su CLIMA frio, propenso a tercianas. Se compone de 112 CASAS construidas de tierra con algunas comodidades, las cuales forman 3 calles anchas sin empedrar, y una plaza que sirve para juego de pelota; tiene ayuntamiento con cárcel, una escuela de primeras letras concurrida por 40 niños, y desempeñada por un maestro, dotado con 1,100 rs. anuales, pagados de los fondos municipales; una fuente, cuyas aguas y las del r. Guatizalema, sirven para el consumo del vecindario, e iglesia parr. (Sta. Cruz), servida por un cura párroco. El curato es de primer ascenso y se provee por el conde de Fuentes; contiguo ella existe el cementerio, capaz y ventilado.”

Confina el TÉRM. por el N. con el monte de Sesa y Pardina de Burjama; E. Peralta de Alcofea ; S. la venta de Valleras , y O. Usón y Albaruela ; sobre un pequeño cerro está una ermita dedicada a Sto. Domingo ; pasa por el término el r. Guatizalema, que entrando por el N. lo recorre en dirección al S., proporcionando riego a 1/6 parte de las tierras el TERRENO es monte de buena calidad , que comprende árboles frutales, álamos blancos y negros, y aliagas los CAMINO S dirigen a Huesca, Sariñena, Sesa y otros pueblos limítrofes , todos en mediano estado la CORRESPONDENCIA se recibe de la cap. de la provincia por medio de un balijero los martes y viernes á las 12 de la mañana, PRODUCCIÓN trigo, cebada, vino y poco aceite; cría de ganado lanar; caza de liebres, perdices y conejos, y pesca de barbos y anguilas.

IND. agrícola y un molino harinero propio del marquesado de Coscojuela. COMERCIO 2 tiendas de abacería, POBL. 24 vecinos, 149 almas CONTR. 7,652 reales El PRESUPUESTO MUNICIPAL asciende á 3,000 rs., que se cubren por reparto vecinal.

Mia si he recorrido mundo
que i estau en Tramacé,
en Huerto, Usón y la Venta,
en Alberuela y Marcén.

Jota antigua de Huerto.

Sin embargo, Huerto se remonta a tiempos antiquísimos, de asentamientos islámicos e incluso mucho más anteriores. Antonio Martínez cita que la actual ermita de santo Domingo, partida de la “Volturera”, se asienta sobre un pequeño cerro arenisco que primero fue asentamiento Ibérico (según materiales líticos y cerámicas hallados en los entornos), y posteriormente musulmán, allá por el siglo XII (Martínez, Antonio. Santa Engracia y los pueblos de Huerto, Alberuela de Tubo y Usón. Diario del AltoAragón – 26 de abril del 2009). Santiago Broto Aparicio matiza que los historiadores dicen que esta zona “estuvo ocupada por los ilergetes, y ya en época romana, la mansión que centraba este territorio era Pertusa, por cuyos términos atravesó luego la calzada de Osca a llerda” (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos).

Ermita de santo Domingo.

Tras su época musulmana, Huerto es conquistado en 1097 por el rey Pedro I, librándose una batalla en el lugar donde se erige la actual ermita de santo Domingo. Los vecinos de Huerto acuden con palos y útiles del campo haciéndose con la victoria. Pero, como bien dice Pablo Gracia, el enfrentamiento no debió de ser tal, pues a buen seguro que los antiguos moradores de Huerto convivían en paz y armonía.

Pero en la memoria oral la batalla alcanza niveles épicos y así lo narra Elisa Launa, vecina de Huerto: -Hubo una batalla, los moros arriba en un cerro y los cristianos abajo. Cuentan que el capitán cristiano se encomendó a santo Domingo. Llegaron a Huerto por el Montonera, había mucha maleza, para que no fuesen vistos y al llegar a Huerto, y con ayuda de venidos de Fraga, subieron con palos y horcas al grito “A matar al moro”, ganando la batalla. Por ello hicieron la ermita-.

En conmemoración de aquella batalla entre moros y cristianos, cada 8 de mayo se celebra la romería de los palos a la ermita de santo Domingo: -En la que es costumbre que los hombres acudan a la ermita con palos, en recuerdo del pasado, una tradición del s. XVII-, recoge Pablo Gracia -Por ello a los de Huerto nos llaman “Porros”-.

“Los Porros”
en Huerto,
por los palos que llevaban
en santo Domingo.

No es de extrañar que Santo Domingo de Guzmán sea el patrón de Huerto y en torno a él se celebren las fiestas patronales, conservando la fecha del 4 de agosto a pesar que la iglesia pasa su festividad al 8 de agosto. -Las fiestas patronales son para santo Domingo, para el 4 de agosto-, no obstante Maribel Ferrer, Marimar Alquezar, Conchita Casbas y Tere Zubiri cuentan que el 4 de agosto se hace romería a santo Domingo: –Antes se iba andando, pero ahora todos van en coche, se hace misa y se da agua con anís-.

La primera cita documental de Huerto, según Santiago Aparicio Broto, corresponde a 1104, en “la concordia establecida entre el Obispo de Huesca y el Abad de Montearagón sobre las iglesias pertenecientes a cada uno de ellos” (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).

En este sentido, las primeras referencias documentales escritas del topónimo de son Huerto, Guerto, Orto, Uerto [1276]. Aunque Pascual Miguel Ballestín apunta como fecha documentada de dichos topónimos en 1104 (Miguel Ballestín, Pascual. Toponimia Mayor de Aragón). Etimológicamente, a Huerto se le plantea diferentes orígenes relacionados posiblemente tanto con la ceca ibera de Uartus o lo derivación del latín hortus, principalmente, apunta Miguel Ballestín, ambas por proximidad fonética. Igualmente, a Hortus como antropónimo entendiéndose como “villa de Hortus”.

  • En 1408 el Conde Pedro de Urgel lega a su hijo segundo la Baronía de Entenza a la que pertenecía Huerto. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).
  • El 28 de marzo de 1426. García Pérez Duerto, señor del palacio de Huerto y su mujer Sicilia de Ayerbe, venden a los de Adahuesca un molino y otros bienes. De sus manos pasa el dominio señorial a Pedro de Altarriba, quien en 1472 peleaba contra los Foces, señores de Ballerías, seguramente por cuestiones de límites de sus territorios. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).
  •  En 1465, al establecerse las divisiones territoriales llamadas Sobrecullidas, Ballerías y Huerto quedan integrados en la de Huesca. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).

Iglesia de la santa Cruz.

La iglesia de Huerto es en honor a la santa Cruz, de estilo gótico tardío y según el SIPCA (Sistema de Información del Patrimonio Cultural de Aragón) es construida en torno al año 1500 -Presenta una nave dividida en tres tramos y cabecera poligonal de tres lados. Es de estilo gótico y tiene una capilla añadida que data del S XVIII. En la clave de la bóveda de la cabecera y del primer tramo de la nave aparece escudo de los promotores, la familia Altarriba- . Según el historiador Cristóbal Guitart la iglesia forma parte de un grupo de edificios del entorno de Huesca construidos en el marco del gótico tardío en torno a 1500. Durante la guerra se produce la destrucción, quema o incendio de los altares, santos ornamentos etc. y robo de objetos sagrados (La retaguardia del frente de Los Monegros, Causas generales).

Para Pedro Blecua y Paul “La iglesia parroquial, advocación de la Cruz, es fábrica antigua de cantería, una sola nave, con sus capillas, decentemente surtida y al cuidado de dicho prior, frey de la religión de San Juan, y de dos racioneros, que nombra el expresado conde, y les da por congrua 30 libras jaquesas, casa y habitación, con unas cortas posesiones. Hay escuela de primeras letras a cargo de los vecinos y algo de los Proprios; Montepío, cárcel y Casa de Ayuntamiento, el que se compone de dos alcaldes, que nombra anualmente, sin proposición, dicho señor; dos regidores con proposición; síndico, la Audiencia, y diputado, el pueblo, el que pertenece al expresado conde, señor jurisdiccional y territorial, pagándole décima y primicia de pan, vino y corderos, y por dominicatura, 200 libras anuales de los Proprios, que se reducen a yerbas, panadería yaguas sobrantes, que todo asciende a 300 libras jaquesas, poco más o menos, para pecha y gastos ordinarios, y lo remanente para evicción de censos. Contigua al pueblo, una fuente de tres caños perennes.” (Pedro Blecua y Paul en su Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido de 1792).

  • En 1475, según documento publicado por Manuel Serrano y Sanz- se otorga una capitulación entre Pedro de Altarriba, Señor de Huerto, y el pintor zaragozano Martin de Soria, por la que éste se compromete a construir para la iglesia parroquial, un retablo de 18 palmos de altura y 12 de anchura, de buena fusta, con toda la mazonería dorada, por el precio de ochocientos sueldos -pieza que con todas las del templo fue destruida por las milicias mar quistas en 1936-. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).

Según la tradición en la iglesia se guardan las reliquias de Santa Engracia -porque la tradición dice que un señor de Altarriba las trajo, y las encontró un sacristán por casualidad-. La familia Altarriba responde al apellido de la que fuera familia más poderosa del pueblo desde la Edad Media llegando a ostentar el título de Baronía de Huerto. Hay constancia que residieron en Huerto al menos desde 1472 hasta finales del siglo XVI. El castillo, cuyas características corresponden más a residencia familiar que fortaleza, estuvo vinculado a la familia Altarriba. Además, una de sus viviendas se encuentra en la Avenida Arribas.

Casa de Arribas Salaberri Arquitectura Popular   Es una casa de tres plantas, realizada con mampostería enlucida reforzada con algunas hiladas de piedra. Los elementos más destacados son la portada, en arco de medio punto de dovelas resaltadas, y una inscripción en la fachada en la que consta la fecha de construcción del edificio: AÑO 1727.  

La familia llega a contar con su propio Señorío de Altarriba, gozando Pedro Altarriba de grandes privilegios concedidos por Felipe II. Julio Alvira cita que “Estuvo relacionado con los sucesos de Zaragoza de 1591, con Felipe II y su secretario Antonio Pérez como protagonistas” (Alvira, Julio. Una tarde de viento en Huerto. Diario del AltoAragón del 26 de diciembre del 2004). Su señorío se extendió por tierras sicilanas y actualmente, los descendientes de la familia Altarriba viven en el centro de Sicilia, en la ciudad de Riesi. Hay quien incluso se ha atrevido a decir que fueron el origen de la mafia siciliana.

El apellido ha sido tan importante en Huerto que incluso una asociación cultural llevó su nombre, asociación muy activa durante muchos años que lamentablemente desapareció. -La asociación Altarriba trabajaba mucho, pero fue decayendo la actividad-.

El 16 de abril se celebra santa Engracia y de nuevo se acude en romería a la ermita de santo Domingo, junto a los vecinos de Alberuela de Tubo y Usón. Maribel Ferrer, Marimar Alquezar, Conchita Casbas y Tere Zubiri cuentan que se suben con las cruces de los tres pueblos, se hace un responso, almuerzo y la misa luego en Huerto.

Esta tradicional romería viene de la época de la conversión al catolicismo de los musulmanes en la primera década de 1600. Por aquellos tiempos, Pedro de Altarriba era prácticamente dueño de todas las tierras, dueño del molino (Molino de las Covetas) donde todo el mundo va a moler. Sin conversión, los musulmanes, que igual eran el 70 u 80% de la población, le dejan sin ingresos, lo cual urge una solución.

  • En el censo de 1495, Huerto, figura como de Señorío, con 50 fuegos -dieciocho cristianos y treinta y dos moriscos-. Ballerías sólo tenía el fuego correspondiente a Luis de Foces, Señor del Lugar. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).

El 1 de abril de 1602, el sacristán de la iglesia de Huerto Domingo Vicente, entrando en su sacristía, tropieza con un hierro en el suelo y descubre bajo él las reliquias de santa Engracia y de 72 santos más (de Alos, José María). Para celebrar aquel milagro, Pedro de Altarriba convoca a todos los vecinos de Alberuela, Usón y Huerto, a cristianos y musulmanes para hacer una conversión general.

“El mismo día, don Pedro y su esposa notificaron el suceso a los pueblos de Usón y Alberuela, porque era donde más cristianos había, mandando al mismo Mosen Nicolás y a Luprecio Coscón de Huerto. Estos pueblos acordaron ir en abril en procesión a venerar a esas reliquias, llevándolas en procesión a la ermita de Santo Domingo de Guzmán, propiedad de don Pedro Altarriba, cuidando de guardar esta fiesta en adelante”.

Martínez, Antonio. Santa Engracia y los pueblos de Huerto, Alberuela de Tubo y Usón.
 Diario del AltoAragón – 26 de abril del 2009.

  • El 17 de abril de 1610 se decreta la expulsión de los moriscos aragoneses, que en Huerto lo son en número aproximado de 65 personas, correspondientes a trece casas ocupadas por los mismos. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).

El suceso aparece recogido en el tomo 1, libro 3º de las historias eclesiásticas y seculares de Aragón escrito por el monje de San Benito don Vivente La Ripa en 1603 en el Monasterio de San Juan de la Peña: “el día 16 de abril los ilustrísimos señores don Pedro de Altarriba y doña Agustina de Aragón, su esposa, barones de Bietti, se hallaron en una aldea y lugar suyo y como buenos cristianos y devotos de Santa Engracia dispusieron guardar fiesta, y bajaron de su palacio a la Iglesia de Huerto, llamada Santa Cruz, iglesia de la religión de San Juan, llevándose un capellán propio llamado Mosen Nicolás Lafarga”. (Martínez, Antonio. Santa Engracia y los pueblos de Huerto, Alberuela de Tubo y Usón. Diario del AltoAragón – 26 de abril del 2009).

Choque de las cruces. Diario del Alto Aragón.

“El 16 de abril que es el día de Santa Engracia acuden a la ermita los vecinos de Huerto, Alberuela de Tubo y Usón. Los tres pueblos acuden en romería portando solemnemente las reliquias de Santa Engracia, que se custodian en la iglesia del pueblo, según una tradición que, al parecer, instituyó el noble don Pedro de Altarriba (cuyo nombre está también vinculado con la iglesia y el castillo de Huerto y que era por entonces el propietario de la ermita) a principios del siglo XVI. Hasta hace unos años, los vecinos de los tres pueblos acudían andando desde sus respectivas localidades, portando las cruces parroquiales. Se reunían en una peña al pie del cerro donde se asienta la ermita, para la ceremonia del besado de cruces, tras la cual subían a la ermita. Los vecinos de Usón tenían que esperar sin sobrepasar la roca hasta que llegaran a recibirles los de Huerto con la cruz. Hacían el besacruces y ya pasaban a la ermita. Actualmente esta romería se mantiene, aunque simplificada.”

Gracia, Pablo.

Desde entonces “Se sube a la ermita en conmemoración del encontrar las reliquias de Santa Engracia, Usón, Huerto y Alberuela. Los mozos de Huerto llevan las reliquias portándolas en una peana que no pueden dejarla hasta que no vuelven otra vez a Huerto” (Gracia, Pablo).

Antonio Martínez apunta que el sacristán Domingo Vicente pasa, con el tiempo, al convento de Santa Engracia de Zaragoza, donde le conocen como el ‘Dichoso de Huerto’. Pedro Lafuente le dedica un bello romance titulado, como no, ‘El Dichoso de Huerto’.

Diario del Alto Aragón del 16 de febrero de 1992.

Hay una leyenda que los mayores de Huerto recuerdan y cuentan como San Sebastián de Usón y Santo Domingo de Huerto, festejaban los dos a la Virgen del Castillo de Alberuela. San Sebastián los pilló infraganti, y del cabreo que cogió, con una piedra le hizo una cuquera a Santo Domingo en la frente. Se arregló el desaguisado, y los de Huerto para tapar ese feo, cantaban esta jota:

Santo Domingo nació
con un lunar en la frente,
y no hay Santo más galán
desde oriente hasta poniente.

Esta historia la deja escrita Pablo Gracia en jota, y se cantó en Huerto con Aires Monegrinos, en las fiestas de Santa Engracia de 2024. Dice así:

LEYENDA DE UN NOVIAZGO

Música: Mazurca de Sinués Letra: Pablo Gracia

Cuenta una vieja leyenda de Usón, Alberuela y Huerto, en la que los tres patrones en noviazgo se metieron. San Sebastián cortejaba, y a su vez Santo Domingo en secreto y sin saberlo, a la virgen del Castillo.   San Sebastián una tarde en el picón a su rival infraganti lo pilló. Y sin pensar con una piedra se armó, Santo Domingo en la frente un peñazo se llevó.   Los de Huerto consternados ante un hecho tan fatal se inventaron una jota para así su honor salvar. Y queremos ofrecerles, para que todos conozcan, esta historia solo nuestra cómo la salvó esta copla:   Santo Domingo nació con un lunar en la frente y no hay santo más galán desde oriente hasta poniente.  

Algunos documentos históricos

  • Testamento de Ana de Urriés y Castro, viuda de Francisco Juan de Altarriba, señor del lugar de Huerto, vecina de Huesca, y aperición del mismo en 1548, hecho y abierto ante el notario de Huesca, Luis Climente. – 1543-09-03. Huesca ES/AHPZ – C_PERGAMINOS/000004/000013.
  • Aprehensión a instancia de Martín Juan Dueso, farmacéutico de la ciudad de Barbastro, de 334 números de bienes de la Baronía de Huerto. Litigaron el Gran Maestre y comendador del Hospital de San Juan, el Comendador de Barbastro, el concejo y lugar de Huerto y Dª Beatriz de Altarriba, señora de la Baronía de Huerto, Almuniente y Permisán.. Parte 2 1650  ES/AHPZ – J/000336/000001.
  • Consignación que Pedro de Castro, en su nombre y en el de su mujer, Catalina, hace a Francisco Juan de Altarriba, señor de Huerto, de dos pensiones de 1000 sueldos barceloneses cargados sobre el General del reino de Aragón 1523/10/29 ES/AHPZ – P/001560/0009.

Volviendo a su castillo, este presenta un interior excavado en la roca, a la vez abovedado con sillares formando medio caño, que de acuerdo con el SIPCA debe de responder al siglo XII: -El interior de su techumbre rocosa se abovedó con sillares formando medio cañón, al estilo de lo usual en el siglo XII, época a la que debe de corresponder esta actuación-. Su origen posiblemente sea medieval, tal y como ha señalado recientemente, Adolfo Castán quien ha sugerido la posibilidad de que la sala excavada en la piedra (similar a la del castillo de Novales, que data del siglo XII) tuviera un origen medieval. Con posterioridad y hasta fechas recientes, fue utilizado como bodega. SIPCA – Resultados búsqueda sencilla de bienes arquitectónicos

El castillo de Huerto

El castillo se encuentra vinculado a una roca de arenisca: los restos conservados son una estancia excavada en la roca y una construcción cuadrangular de fábrica (un posible torreón) adosada en ángulo recto a la anterior y comunicada con la estancia excavada. Unas escaleras abiertas en la estancia situada en el interior de la arenisca parecen indicar que también sobre la roca habría algún elemento construido, que en la actualidad ha desaparecido totalmente. El cuerpo cuadrangular adosado pudo ser un torreón, actualmente desmochado a la altura de masa de arenisca. Está construido en sillería. En su muro sur se abre una puerta en arco de medio punto, de grandes dovelas. En su interior hay una estancia rectangular cubierta con bóveda de medio cañón. En sus muros se abren dos aspilleras rectangulares, muy derramadas hacia el interior, hacia donde presentan un vano adintelado sostenido por dos ménsulas convexas. La estancia excavada en la roca, que podría ser quizá más antigua, es una sala de planta aproximadamente rectangular, de 15 metros de longitud, cubierta con bóveda de cañón, que en su mitad norte fue embellecida con el añadido de sillares de piedra. Esa misma parte debió de estar dividida en dos pisos mediante forjado de madera, pues se abren todavía en el muro las hileras de mechinales que sujetarían las vigas. La estancia cuenta con tres galerías de comunicación con el exterior (una de ellas lleva al cuerpo construido occidental), más una escalera situada en el extremo norte de la sala: excavada en la piedra, consta de dos tramos dispuestos en codo.  

De acuerdo con Cristóbal Guitart, el castillo de Huerto existía en 1276 y data los restos que han llegado hasta nosotros en la segunda mitad del siglo XV (Alvira, Julio. Una tarde de viento en Huerto. Diario del AltoAragón del 26 de diciembre del 2004).

“Otras dos obras notables tiene el término de Huerto: el túnel o canal de 220 metros de longitud para conducir el agua al antiguo molino y la presa o azud en el Alcanadre para desviar aguas para riego” (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).

Molino de las Covetas  

Se trata de un conjunto hidráulico de gran interés, compuesto por la toma de agua (se conservan restos de tres azudes en el Alcanadre), la canalización (acequia y mina subterránea) y el edificio del molino propiamente dicho, que fue reconvertido en una central eléctrica en época contemporánea.  
El molino data del siglo XVI. Su construcción, al igual que la de otras muchas obras arquitectónicas de la localidad (iglesia parroquial, ermita de Santo Domingo, castillo), está vinculada con la familia de los Altarriba, señores de Huerto, cuyo escudo se encontraba hasta hace unos años sobre la clave de la puerta del molino. Según Blázquez y Pallaruelo, puedo intervenir en la obra el maestro Juan Vélez de Hontanilla, que en los años centrales del siglo había realizado la obra de las fuentes de Cuenca y pudo asimismo ejecutar en Lanaja el acueducto del Caño, pues consta como habitante de esa localidad en 1558.   Se desconoce la fecha exacta de su construcción, conservándose, sin embargo, documentación referente a tres contratos de alquiler firmados en el mencionado siglo, el primero de los cuales data de 1566. En este documento aparece el nombre del maestro Juan Vélez, como encargado del mantenimiento de la mina de conducción de agua.   El interés de este molino radica en que, probablemente, se trataba de un molino de regolfo, el único de esta tipología existente en la provincia de Huesca, aunque no se ha conservado ningún elemento que permita confirmar esta hipótesis. Los molinos de regolfo se caracterizan por tener el rodete alojado en el interior de un cubo de piedra, que posibilitaría la generación de un efecto de “turbina”, que aumentaba considerablemente la potencia del molino. Estos molinos no fueron muy abundantes y en Aragón apenas se conservan cuatro de ellos, todos los cuales se encuentran en la comarca de la Ribera Baja del Ebro.   En el primer cuarto del siglo XX el molino fue reconvertido en central eléctrica por la empresa Eléctricas Reunidas de Zaragoza, lo cual supuso la transformación total del conjunto y la construcción de un nuevo azud. La central se mantuvo en funcionamiento hasta 1977 y a partir de este momento el conjunto quedó fuera de uso, iniciando un rápido proceso de deterioro.  

Ermita de Puymelero.

No hay que olvidar su ermita de Puymelero, en el monte de la miel, donde acuden en romería el tercer sábado de mayo, antes era el 15 de mayo. Se realiza misa, romance y comida en la ermita.

  • Y en Ballería hay que destacar el santuario de la Virgen de Puymelero, donde se veneraba una antigua imagen de madera de más de tres palmos de altura, morena -como otras de su tiempo- y con el Niño Jesús sobre el brazo izquierdo, así llama da por el sitio en que fue apreciada, en circunstancias ignoradas. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).

  • En 1611 vivía el ilustre religioso de la Ínclita Orden de Malta, Pedro Soler Jaime; así como en 1639, Jerónimo de Lapiedra Suelves, ambos naturales de Huerto. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).

  • El 25 de enero de 1752, el Concejo de Huerto permutó el solar junto a la casa, propiedad de José Labazuy, para construir allí la Casa Consistorial, por un campo de diez anegas, en la partida de Val demora. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).
El 14 de septiembre, La Correspondencia de España» informa la presencia de la banda del Cucaracha por las inmediaciones del pueblo de Huerto: «El alcalde de Sariñena participa que, a tres horas de aquella villa, jurisdicción de Huerto, se ha presentado una partida de hombres armados. Ayer había cierta agitación en Huesca a consecuencia de los rumores de aparición de una partida en el monte de Vallerías, jurisdicción de Huerto». 
  • En los años de 1970 se incorporó al Ayunta miento de Huerto, el colindante de Usón y vino después a su iglesia el bello retablo de Nuestra Se ñora de la Merced procedente de la antigua capilla del Hospital de Nuestra Señora de la Esperanza, de la Diputación Provincial de Huesca. (Broto Aparicio, Santiago. Huerto: A orillas del Guatizalema. Sus Hidalgos. Diario del AltoAragón – 23 de diciembre del 2001).

Huerto responde a un pueblo de tradiciones muy vivas, aunque algunas ya desaparecidas. Una de las importantes es la festividad de las mujeres para santa Águeda y el juego de las olletas (Santa Águeda y el juego de las olletas en Huerto). En navidad han recuperado y celebran el cabo d ‘ año, y siempre cuentan con jotas y rondas.

Diario del Altoaragón, 9 de enero del 2010.

Se hacían hogueras para san Sebastián y san Antón, “-¡Viva san Sebastián con la bota y el pan!-”. En la plaza había unos estribos y allí se hacían las hogueras, en la plaza Arnillas. Elisa Launa recuerda que sacaban al santo y se adornaba con cerezas, lo llevaban los mozos entrantes y cuando llegaba la imagen a la iglesia ya no llevaba cerezas, se las daban/tiraban los mozos a las mozas. Quizá era para san Antonio, que hubo tradición por la capilla de san Antonio que hizo la familia Escartín adosada en el siglo XVIII está dedicada a San Antonio hasta hace muy poco se hacía procesión para san Antonio-. También se celebraba la festividad de santa Bárbara.

 Fiestas en Huerto – Regionales Huerto  

En Los días 16, 17, 18 y 19 de este mes se han celebrado las fiestas que anualmente dedican los vecinos de este pueblo á su patrona Santa Engracia. El primer día, y según tradicional costumbre, marcha casi todo el vecindario con las Autoridades á la ermita de Santo Domingo, en donde se reúnen con los vecinos y Autoridades que también acuden de los pueblos de Alberuelá de Tubo y Usón, y todos, en solemne procesión, se dirigen á este pueblo con objeto de rendir el tributo de religiosidad y cariño á la citada Santa.   Á continuación se celebró la función religiosa, que resultó brillantísima, estando á cargo de los ilustrados párrocos de este pueblo, de Usón y de Alberuela de Tubo, ocupando la sagrada cátedra el virtuoso párroco de Chimillas D. Elías Corvinos, el que, con frases elocuentes, interpretó magistralmente la vida y virtudes de la Santa, cautivando la atención de los oyentes, que quedamos altamente complacidos al escucharle.   En cuanto á fiestas populares, estuvieron muy animadas, derrochándose alegrías y buen humor en toda la fiesta, pues además de estar las calles y plazas profusamente engalanadas y con extraordinarias iluminaciones eléctricas, la música alegraba á todas horas con su moderno y extenso repertorio al vecindario, que aplaudía el buen acierto de los jóvenes al traer el notable quinteto de Barbastro. Los bailes han dado la nota principal, lo mismo el público que el organizado por el Centro de «La Amistad», en donde aparte de las muchas señoritas de la localidad, tuvimos el gusto de saludar á las distinguidas jóvenes Pabla y Matilde Cáscales, de Sariñena; Felisa Viñau, de Laluenga; Carmen Ducons, de Lastanosa; María Labarta, de Usón, y otras muchas que sentimos no recordar. «Como detalle de lo mucho que se rindió culto á Terpsicore, diré que no sólo la gente joven lo hizo, pues hasta la famosa centenaria Bernarda, se permitió la humorada de bailar sus tres canciones de jota. Entre los muchos huéspedes que nos han honrado estos días estaba don Blas Sarrate y don Joaquín Paraled, de Sariñena.     Diario de Huesca – 26 de abril de 1912.  

Existía la calle de los bolos o del tiro al bolo, lo que indica que se debió de jugar a los bolos, desconociendo que modalidad. Elisa Launa la recuerda como la calle Tiro Bolo, una calle larga donde jugaban, echaban una bola con un palo, unos bolos redondos y unos mozos con una vara. En la plaza hay un frontón, muy típico de muchos lugares aragoneses.

Siempre queda abierta la posibilidad que en Huerto hubiese existido dance. Pablo Gracia apunta que ha existido una casa llamada del gaitero, no sería nada extraño en una comarca con gran tradición en dance aragonés.

En la plaza, una fuente ornamental con forma de árbol por el que brota el agua, diseñada por el arquitecto Carlos Aranda, recuerda la llegada de las obras de los Riegos del Alto Aragón y el agua del Canal del Cinca. A partir de 1985 la transformación agraria en su conversión a regadío da un importante impulso a la localidad monegrina. Localidad que como muchas otras continúa luchando contra el mal endémico del medio rural que es la despoblación.

Gracias a Pablo Gracia, Maribel Ferrer, Marimar Alquezar, Conchita Casbas y Tere Zubiri. Fotografías de Pablo Gracia.

Hospital de la Cruz Roja de Valfarta


En la localidad monegrina de Valfarta la Cruz Roja instala un hospital durante la guerra civil siendo uno de los muchos que se establecen en el frente. Quizá, la historia del hospital de Valfarta sea la más olvidada del resto de hospitales que se instalaron en Los Monegros, tales como los de Grañén, Sariñena y Bujaraloz. Sin embargo, el hospital tuvo una gran actividad e importancia, teniendo entre sus particularidades ser uno de los tres hospitales de la Cruz Roja en el frente de Aragón, junto a los de Sástago y Azaila.

Valfarta. Luis Vidal, Hermann, Foto Walter…[et al.] 1936-1939.

Valfarta

Valfarta responde a un municipio monegrino, en una llanura, distante a unos escasos siete kilómetros de Bujaraloz que en 1930 contaba con 312 habitantes, dedicados a la ganadería ovina y a la agricultura de secano. Un pueblo pequeño que se apreciaba blanquecino en la llanura árida del sur de Los Monegros.

Tras el levantamiento militar del 19 de julio de 1936, donde no triunfa, el ejército y la sanidad militar sufren una cierta desorganización, creando un vacío que ocupan las milicias y, en el caso de la sanidad, el propio personal médico de los diferentes centros y la Cruz Roja.

Sello Juzgado Municipal de Valfarta con la corona arrancada.

Valfarta se sitúa en el lado aragonés donde el levantamiento fracasa y el pueblo ocupa el poder. Pronto van llegando avanzadillas de milicianos hasta la llegada de la columna Durruti a Bujaraloz el 26 de julio de 1936 en su avance hacía Zaragoza. Un avance que pronto es frenado en Pina de Ebro estabilizándose el frente denominado Sector de Bujaraloz hasta la ruptura del mismo en marzo de 1938.

En aquel contexto, Valfarta pronto se decanta al bando republicano, dando cuenta de ello el Día Gráfico del 28 de julio de 1936: «Un pueblo llamado Valfarta está también en poder de los núcleos obreros del mismo poblado«. Así, Valfarta, como muchos pueblos de la zona, se va consolidando en la retaguardia del frente tras unos primeros días confusos y de enfrentamientos, tal y como recoge el corresponsal de Tierra y Libertad en su edición del 20 de agosto de 1936:

Esperamos, y después de visado, nos dirigimos a Valfarta. Al pasar por este pueblo, nos paramos un momento para cargar gasolina y charlar con los compañeros. Han pasado los pobres sus apuros, pero ahora, con un arma en la mano y la confianza puesta en os que a la lucha partieron y en los que quedan, están tranquilos.

Nos hablan de los pueblos cercanos a ellos y de los días pasados escondidos en el monte, antes que aceptar el empuñar las armas contra sus hermanos de clase.

Nos dicen que en Lanaja, acusados por la Guardia civil, fueron fusilados once compañeros. En sus caras, con ojos que brillan de odio al darnos la noticia, se ve que sienten el dolor de su propia carne proletaria.

Tierra y libertad, 20 de agosto de 1936.

Su situación de retaguardia acaba ofreciendo cierta seguridad por su alejamiento al frente y a posiciones estratégicas, lo que hace de Valfarta un enclave oportuno para albergar uno de los hospitales que establece la Cruz Roja en el sector de Bujaraloz (Las batallas de Farlete, Monegrillo y Perdiguera, con apuntes de La Almolda, Leciñena y Valfarta).

Sello Consejo Municipal CNT Valfarta (Reconstruido).

La Cruz Roja en el Sector de Bujaraloz

Con las columnas que parten de Barcelona al frente de Aragón se despliegan unidades sanitarias, también conocidas como expediciones sanitarias con personal médico, enfermeras, camilleros, ambulancias, equipo médico y farmacéutico. Tras aquellos primeros días, y a medida que se estabiliza el frente, va naciendo la necesidad de ir estableciendo puestos de socorro y hospitales de vanguardia y retaguardia (La sanidad en el frente de Los Monegros).

Y con las primeras columnas de combatientes que salieron de Cataluña para los frentes españoles, fueron los servicios de la Cruz Roja.

Y en la primera línea de avance por tierras aragonesas iban los servicios de la Cruz Roja.

Y en Sástago, en Bujaraloz, en Balfarta y en Azaila, se montaron hospitales de la Cruz Roja.

Y cada puesto de combate, cada avanzadilla, cada lugar donde se exponía la vida de los luchadores del pueblo, estaba dotado de un servicio de la Cruz Roja pronto a cumplir su misión.

Boletín oficial de la Brigada de Barcelona, numero 214 – noviembre 1937.

El despliegue de la Cruz Roja se comienza a organizar por medio del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR). Para ello abren distintas delegaciones en España, en ambos bandos, al contar entre sus principios «Neutralidad absoluta de la Cruz Roja» (La Vanguardia, 31 de octubre de 1936). En octubre de 1936, recoge Arnau Gonzàlez i Vilalta, el gobierno de Cataluña «Facilita la creación de la Delegación del CICR en Barcelona», delegación que es ocupada, a los pocos días, por su delegado internacional el doctor Horace Barbey, cirujano ginebrino (1906-2003). Así, durante la guerra, en palabras de Arnau Gonzàlez i Vilalta «El Comité Internacional de Cruz Roja desarrollaría una activa actuación en el país con el objetivo de salvar vidas de personas en peligro» (Gonzàlez i Vilalta, Arnau. El Comitè Internacional de la Creu Roja, el possible reconeixement diplomàtic de Catalunya i els efectes humanitaris de l’evolució política catalana (1936-1939)).

La delegación del Comité Internacional de la Cruz Roja sigue con gran éxito los servicios de:

– Aportación de material sanitario.

– Respeto a la enseña del personal de la Cruz Roja.
– Intervención cerca de las autoridades, con el fin de obtener la libertad de evacuación de las mujeres, niños, viejos y enfermos. Gestionar la libertad de los prisioneros.
– Agenciar noticias de los familiares en país enemigo.

La Vanguardia, 31 de octubre de 1936.

Puesto de socorro de Gelsa

Como puesto sanitario avanzado, la Cruz Roja instala en el cruce de Gelsa, carretera de Zaragoza con Gelsa, Monegrillo y Pina el denominado «Puesto de socorro de Gelsa»; siendo montado por medio de tiendas de campaña por lo que también es conocido como «Las Tiendas«. En el puesto se realizan las primeras atenciones para luego ser derivados, según su gravedad, a hospitales de retaguardia. En este caso, los heridos son evacuados al hospital de Valfarta aunque en el sector había otros hospitales, como son el caso de los hospitales de Bujaraloz y Peñalba. Así mismo, para no saturar los hospitales avanzados se solía evacuar heridos y enfermos a hospitales alejados completamente del frente como son los hospitales base de Lérida o al mismo hospital de la Cruz Roja en Barcelona.

El servicio de evacuación se realiza por medio de ambulancias y autocares, detalle que lleva La Vanguardia en su edición del 31 de octubre de 1936 «El servicio de evacuación de heridos desde las estaciones a los hospitales, que la Cruz Roja viene realizando desde los primeros días, será aumentado con nuevos coches ambulancias y autocars». Un servicio de evacuación en desarrollo que ve necesario realizar próximas incorporaciones «Próximamente le serán entregados a la Institución dos autos-ambulancias de procedencia extranjera para los servicios del frente» (La Vanguardia, 31 de octubre de 1936). No por menos se avanzan los planes de implementación de la infraestructura sanitaria en el frente con nuevos hospitales y puestos de socorro «El Comité local piensa hacer próximamente una visita al frente de guerra para determinar el emplazamiento de otros hospitales y puestos de socorro» (La Vanguardia, 31 de octubre de 1936).

El frente abarcado es grande, teniendo, además, que evacuar hasta 20 kilómetros retaguardia adentro de las líneas del frente. Las mismas milicias son las encargadas de organizar la evacuación, tal y como recoge el informe del 10 de noviembre de 1936 del Dr. Horace Barbey, delegado en Barcelona, al Secretario General del CICR en Ginebra, el Sr. E. Clouzot: «Esto incluye la línea del frente y hasta 20 km tierra adentro. Aproximadamente detrás de esta zona, el transporte de los heridos es responsabilidad del Servicio de Salud y de las milicias antifascistas, que se encuentran bajo autoridad militar. Esta zona se extiende, en el mapa, hasta un cruce de carreteras situado a 1 o 2 kilómetros al oeste de Bujaraloz. Esta última localidad se encuentra a 69 kilómetros al este de Zaragoza y, por lo tanto, fuera de la zona de fuego, al menos por el momento» (Cartas e informes de Horace Barbey, delegado en Barcelona B CR 212 GEN-48).

No obstante, este servicio de evacuación poco a poco va siendo asumido por la misma Cruz Roja, especialmente del Cruce de Gelsa al hospital de Valfarta: «Los servicios de la Cruz Roja se encargarán del traslado de los heridos desde el cruce mencionado hasta el hospital de Valfarta. Este cruce serviría, por lo tanto, como punto de relevo, y la Cruz Roja está estudiando la posibilidad de instalar allí una gran carpa o barracón para recibir a los heridos que lleguen del frente mientras esperan su traslado a Valfarta. Obviamente, se trataría solo de un lugar de espera temporal durante una o dos horas, en caso de que todas las ambulancias estén ya en servicio» (Cartas e informes de Horace Barbey, delegado en Barcelona B CR 212 GEN-48).

Hay que señalar que el frente, entre distintas milicias y servicios médicos, no está exento de confrontaciones entre las organizaciones hasta que se van solucionando: «En teoría, todo esto debería funcionar sin problemas y sin mayores dificultades, pero creo que la práctica será algo diferente debido a la aún muy fuerte rivalidad entre las milicias médicas antifascistas y la República de Aragón, y que las primeras no dudarán, si les conviene, en requisar el equipo de la República de Aragón. Dado que el frente de Aragón se encuentra muy tranquilo en estos momentos, es probable, o al menos posible, que estas dificultades se vayan solucionando y que, en consecuencia, la organización del transporte de los heridos sea más eficiente y, llegado el momento, pueda funcionar con relativa normalidad» (Cartas e informes de Horace Barbey, delegado en Barcelona B CR 212 GEN-48)

La organización parece que llega a ser «perfecta», a tenor de la conclusión obtenida por Roda (Delegado de sanidad y Cruz Roja en el frente de Bujaraloz), Pedro Estrany (Delegado Presidente) y Arturo Grau Mediano (Primer jefe de la Brigada) en su visita al frente en diciembre de 1936: «Los visitantes quisieron comprobar la perfecta organización de los servicios que a ellos (el oficial Pedro Gebelli, jefe del personal y por el brigada Trepat) les están encomendados como son, la guardia a los hospitales y el relevo del personal que lo presta en las tiendas de campaña de la Cruz Roja en el cruce de la carretera de Zaragoza, Gelsa y Monegrillo. En estas tiendas que también visitaron los compañeros Estrany y Grau presta servicio el practicante Martínez el sargento Andrés Aybar y varios camilleros, En ellas se efectúan en tiempo normal unas treinta curas diarias procedentes del Cuartel General» (Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de enero de 1937).

El compañero Practicante Martínez hablando con el periodista Nogareda en el cruce Gelsa.
Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de julio de 1937.

Igualmente, el Boletín oficial de la Brigada n.º 1 desarrolla el servicio de evacuación prestado en el frente: «Los otros servicios prestados en el frente es la de transportar los diferentes heridos a los hospitales para lo cual se ha montado un Docker en el sitio de cruce de las diferentes carreteras que conducen al frente y distante del mismo a unos dos por la sanidad militar a la Cruz Roja y ésta realiza la misión que antes se cita. En este Docker se halla un médico, que es solicitado para realizar asistencia a los milicia-nos de las diferentes centurias. Así mismo se han instalado unos puestos de socorro cuya misión es atender y transportar los heridos del frente. Estos servicios realizados por los camilleros de la Cruz Roja con el mayor celo y entusiasmo por lo que son la admiración de todos«.

Visitaron también un lugar llamado «Las Ventas», en donde presta un excelente servicio una brigada llamada de «Juan Simón», por ser la que efectúa los enterramientos, ésta está compuesta por el cabo  Ribera y cuatro camilleros.

Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de enero de 1937.

Hospital de Azaila

El hospital de la Cruz Roja de Azaila, instalado en el mismo frente de Azaila, columna Hilario Zamora, responde a un hospital «Doker» formado por cuatro barracones con comunicación interior entre los mismos y con capacidad total de 100 plazas (Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de marzo de 1937).

Perspectivas hospital de Azaila.
Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de julio de 1937.

  • «Docker» hace referencia al tipo de barracones de maderas utilizados parala instalación del hospital o puesto de socorro.

Hospital de Sástago

A principios de agosto se organiza el hospital de la Cruz Roja de Sástago, en las escuelas nacionales.

Vista General del Hospital de Sástago. Visita oficial del Delegado y Delegado adjunto del Comité Internacional de la Cruz Roja en Barcelona (Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de marzo de 1937).

Hospital de Sástago Grupo del personal afecto al mismo. Presidente Comité Local Barcelona, idem de Lérida, Dr. Martí y Capitán Valentí, Delegado y Delegado Adjunto del C.I.C.R. (Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1 de marzo de 1937).

Hospital de Lérida

La Cruz Roja refuerza su asistencia sanitaria con el hospital de Lérida. Fundación recogida en la comunicación telefónica mantenida por Sr. Daniel Clouzot con el Dr. Barbey el 4 de diciembre de 1936 al igual que se informó con la instalación del hospital de Valfarta: «Creación de hospital de Lérida La Cruz Roja Catalana en Lleida acaba de fundar dos hospitales: uno en Lleida, en la calle Marqués de Villa Antonio (96 camas), y otro en Sástago, localidad situada a 20 km al sur de Bujaraloz (50 camas). El CICR deberá informar a las autoridades nacionales de la ubicación de estos hospitales, como ya hizo con el hospital de Valfarta» (Correspondencia general de la Delegación del Comité Internacional de la Cruz Roja en Barcelona CDCRE C ESCI-017).

Hospital de la Cruz Roja de Valfarta

En Valfarta, la Cruz Roja establece uno de sus hospitales, el Hospital de la Cruz Roja de Valfarta. Su ubicación, como ya hemos comentado anteriormente, responde a un lugar relativamente tranquilo de retaguardia, tal y como considera el delegado de Barcelona Dr. Horace Barbey en su comunicación a E. Clouzot: «El hospital del Comando Regional de Valfarta, como ya les he informado, se ubica a pocos kilómetros al norte de Bujaraloz, en una zona que probablemente tenga poca importancia estratégica, ya que está fuera de las principales vías de comunicación y, por consiguiente, tiene pocas probabilidades de ser bombardeada» (Cartas e informes de Horace Barbey, delegado en Barcelona B CR 212 GEN-48).

Situación del Hospital de la Cruz Roja de Valfarta. Cartas e informes de Horace Barbey, delegado en Barcelona (B CR 212 GEN-48. Centro Documentación de Cruz Roja Española).

La Cruz Roja de Valfarta, distante de Bujalaroz siete quilómetros, ha instalado un magnífico hospital, que bajo la dirección del prestigioso doctor Ríus, y secundado por cinco médicos, cuatro practicantes y cincuenta camilleros, atienden a los allí hospitalizados. El citado hospital cuenta con un completo laboratorio, gabinete de Rayos X, dos aparatos portátiles de la misma aplicación y tres auto-ambulancias de los últimos modelos extranjeros .

La Vanguardia, 24 noviembre 1936.  

El hospital se habilita en la antigua casa Penén, calle Alta n.º 2. Casa que, al igual que otras dependencias del pueblo, al inicio de la contienda, sufre el requiso y el abandono forzoso de sus propietarios, relato que recoge años más tarde la Causa General de la localidad: “La casa parroquial fue saqueada arrojando muebles y ropas por el balcón y ventanas destruyendo el archivo parroquial y cuanto encontraron en ella. Entre la población civil la casa que más perjuicios sufrió fue la de Penen, a quienes requisaron muebles, ropas, colchones, ganado y otros objetos habiéndoles abandonarse y trasladarse a otra más pequeña”.

Casa Penén con la iglesia al fono. Valfarta, abril del 2026.

«Su amplio y palacial casalicio es la típica residencia del hidalgo rural aragonés, con un severo y casi monástico zaguán, con su oratorio, las salas de respeto de su planta noble y la serie casi inacabable de dormitorios, con que antiguamente resolvían los Penén el problema del hospedaje de su parentela y amistades». 

Castillo Genzor, Adolfo. Armas del pueblo de Valfarta.
El Noticiero, 7 de marzo de 1965.

Su instalación se puede establecer en la segunda quincena de octubre de 1936. El viernes 16 de octubre de 1936, el doctor Horace Barbey, delegado del Comité internacional de la Cruz Roja en Barcelona, comunica la instalación del hospital de la Cruz Roja en Valfarta: «El Sr. Barbey solicita que el Comité informe a Burgos, en nombre de la Cruz Roja Española, de que esta última va a instalar un hospital en Valfarta, a 5 kilómetros al este de Bujaraloz, que está a 35 km al este de Huesca. Dr. H. Barbey» (CDCRE C ESCI-149). Y a los pocos días de dicha comunicación, a finales del mes, La Vanguardia del 31 de octubre de 1936, ya da cuenta de su inauguración: «Recientemente ha inaugurado un Hospital de Sangre en Balfarta, a siete kilómetros de Bujaraloz, capaz para ciento cincuenta camas; con sus modernas salas de operaciones, gabinete de Rayos X y todos los servicios quirúrgicos que las necesidades puedan exigir. Al frente de dicho hospital está el doctor Rius Badía con un equipo de médicos, practicantes y enfermeras, todos pertenecientes a la Institución».

  Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de noviembre de 1936.

Comité Internacional de la Cruz Roja

Delegación de Barcelona; Calle de Lauria, número 95. Tel. 70.108.

Barcelona, ​​1-24-X-36. Estimado señor, Amadeo Pérez, Primer jefe de la Brigada Cruz Roja. Barcelona.

Estimado señor: En respuesta a su Carta del 15-X-1936, sobre El hospital de Valfarta (prov. de Huesca), yo le llevo a tu Conocimiento que El Comité Internacional de La Cruz Roja en Ginebra ha hecho lo necesario para informar al Cuartel General de Burgos de La ubicación de este Hospital. Por favor quisiera darte las gracias, Estimado señor, mis saludos distinguidos.

 H. Barbey, delegado en Barcelona de la C.I.C.R. (rubricado).

(Hay a sello que dice: Comité Internacional, Delegación Barcelona).

Finalmente, casa Penén, antigua casa señorial permite la instalación del hospital gracias a ser un edificio de considerables dimensiones de “Espaciosas y ventiladas salas capaces para 150 camas y tiene varias dependencias en las cuales se ha instalado dos quirófanos que permiten operar dos heridos simultáneamente; gabinete de rayos X, farmacia, etc.” (Un nuevo hospital de la Cruz Roja en el frente de guerra. Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de diciembre de 1936).

La casa consta de dos pisos y planta baja «Reuniendo todas las comodidades propias para el mismo, con una capacidad para unas 100 camas, pudiéndose ampliar hasta 150» (Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de enero de 1937).

La planta baja alberga las dependencias para el personal facultativo y auxiliares «Existiendo además en el mismo la cocina y despensas, dando salida a un patio de unos 30 metros cuadrados, rodeado de las antiguas establos y caballerizas». Mientras, en las plantas altas se alojan las camas «Así como la sala de operaciones capaz para realizar dos intervenciones a un tiempo, sala de esterilización, gabinete de Rayos X, compuesto de un magnífico aparato fijo Siemens y otro portátil Philips recibido hace poco de Ginebra por mediación de la Cruz Roja, sala especial para enyesados, etc.» (Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de enero de 1937).

«Este hospital funciona como el más moderno que pueda existir en una capital y realizándose toda clase de intervenciones quirúrgicas por exigentes y difíciles que sean; para ello cuenta con personal facultativo de competencia reconocida y desplazados voluntariamente por amor a la institución y espíritu humanitario, sin reparar en sacrificios ni perjuicios que estos casos a veces ocasionan (abandono de clientela particular, etcétera). Cuenta así mismo con un instrumental completo para operaciones de cráneo, tórax, vientre y traumatología de los más modernos llegados la mayoría del extranjero por mediación de la Cruz Roja y pedidos por el personal para cubrir las necesidades que en diferentes casos puedan presentarse.«

Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de enero de 1937.

Nuestro Hospital en Valfarta (Frente de Aragón) Las dos fotografías que publicamos en este número, una de la Sala de operaciones y otra dé la de curas, del Hospital de Valfarta, darán una pálida idea del esfuerzo hecho por Institución, para dotar nuestros hospitales del frente, de todos aquellos elementos necesarios para la práctica de nuestros servicios quirúrgicos y sanitarios.

Personal facultativo, Jefe, Oficial y Camilleros de la Brigada, pueden desarrollar sus actividades de la manera más perfecta, gracias al esfuerzo y constante preocupación del Comité Local de Barcelona, que no olvida ni un momeno las necesidades de aquellos hospitales, aun teniendo que luchar con las dificultades económicas que desgraciadamente estamos atravesando.

Boletín oficial de la Brigada no. 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de marzo de 1937.

Los encargados de llevar a cabo el hospital es la denominada brigada Barcelona de la Cruz Roja, mientras que la brigada Lérida se hace cargo de los hospitales de Sástafo y Azaila: «La Sección Catalana de la Cruz Roja ha extendido su radio de acción a Aragón. En aquel frente ha montado hospitales y puestos de socorro y para muy en breve tendrá terminada totalmente la instalación de un nuevo hospital en un magnífico edificio capaz para 400 camas. Los hospitales de Balfarta, Sástago y Azaila, funcionan de una manera perfectísimo y tienen un personal muy apto que viene prestando grandes servicios. La brigada de Barcelona cuida del primero de los mencionados hospitales y la de Lérida de los de Sástago y Azaila. Además, se han establecido, con personal de Barcelona, puestos de socorro cerca de Gelsa y en Las Ventas, en la carretera de Pina» (El noticiero universal, 10 mayo 1937).

Sello del Hospital de la Cruz Roja de Valfarta (Reconstruido).

Posee uno de los mejores hospitales de sangre de todo el frente Aragonés, dotado de todos los adelantos modernos que en nada tiene que envidiar a los mejores hospitales de Barcelona.

Su capacidad actual es de 150 camas, pudiéndose ampliar el número de ésta hasta 250. Posee seis magníficas salas, tres en el primer piso y otras tres en el segundo espléndidamente ventiladas alegres en su interior, luminosas limpias. Las camas esmaltadas, blancas como la nieve, impolutas.

El régimen y la disciplina interior, son dulces, llevaderos, procurándose por todos los medios que al herido le resulte la estancia agradable. Las comidas que a los heridos se les sirven son sanas y nutritivas y el agua que beben es filtrado cuidadosamente con el fin de  evitar complicaciones gástricas.

Cuenta así mismo el hospital con un magnífico gabinete  de rayos X; otro de terapéutica-física; aparato de radio-Scopia portátil; laboratorio, amplia y bien dotada sala de operaciones, sala de curas y enyesados.

Al frente de dicho hospital está el conocido y prestigios Dr. Martínez Torres, cirujano eminente bien  conocido en  los medios científicos.

Es el prototipo del médico que vive y para su profesión y para los enfermos. Practica de tal forma su apostolado, que sus intereses sé ven lesionados por la obsesión de darlo todo para los enfermos.

Muchas son las pruebas de su altruismo y desinterés lleno de humanidad y, cariño hacia  los heridos y  enfermos.

Este hombre que es célebre; que es el alma de este hospital, se vería imposibilitado de  plasma  su  obra tan humanitario, como admirable, sin la ayuda  eficaz  de  elementos   auxiliares.

Estos elementos tan valiosos son los médicos doctores. Salieras, cirujano y  ayudante del Director, Álvarez y Cardona, secundados por la labor meritoria de tres expertos practicantes, y seis competentes  enfermeras.

Más allá: portavoz de la División «Francisco Ascaso», 22 de septiembre de 1937.

Detalles de su organización es recogida igualmente en el Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1 de enero de 1937, que extensamente detalla en su «Crónica de la actuación de la Cruz Roja en el frente de Aragón, sector Bujaraloz»: «Para la buena organización del mismo se han ultimado una serie de detalles como son controlar todas las operaciones por medio de hojas operatorias en las que consta con detalle el curso de dichas intervenciones, hojas clínicas detalladas de la historia y curso de la enfermedad del hospitalizado, hojas especiales para los casos de traumatología, unas hojas que se llenan diariamente con la filiación del hospitalizado y diagnóstico y que son mandadas al control sanitario del sector, a más esta misma anotación la hacemos en el hospital en una libreta de entradas y salidas. Para facilitar la labor del personal auxiliar (enfermeras, internos y enfermeros) al pasar visita que se hace dos veces al día se cuelga de la cabecera del enfermo unos letreritos con unas iniciales para cuando han de empezar a levantarse, empezar a comer, para las dietas, etc., la explicación de estas iniciales se hallan escritas en una cartulina colgada en el despacho del director y sala de facultativos para que sean leídos por las enfermeras encargadas de llevar a cabo dicha orden; éstas en número de seis son las encargadas también de tomar las temperaturas y pulsos dos veces al día y seguir a la visita para colaborar en la misma. Las operaciones que no son de urgencia se realizan por las mañanas reservando para la tarde las cosas de traumatología (enyesados, colocación de Kischner, etc.), realizando las intervenciones de urgencia corrientes el médico de guardia que se nombra junta con una enfermera y un interno».

Para evitar congestionar el hospital, los heridos y enfermos que mejoran son trasladados a hospitales base, como hemos comentado anteriormente, o a sus respectivos domicilios: «Los enfermos al entrar en franco período de convalecencias son evacuados la mayoría de veces a sus domicilios de acuerdo siempre con el control sanitario para dejar sitio a los que tengan que ingresar nuevamente y así evitar aglomeraciones».

A lo largo e la guerra las situaciones van cambiando, de una organización inicial de la sanidad vinculada a las milicias o, en este caso, a la Cruz Roja, a la formación del Consejo de Sanidad, por parte del Gobierno Catalán, en septiembre de 1936 a pasar al XI Cuerpo del Ejército del Este y depender del sector de Bujaraloz, siendo Bujaraloz una de las cabezas del sector sur, sede sanitaria compartida con Caspe.

Tenemos noticias que la instalación del nuevo hospital, que ya a empezado a funcionar, es elogiada en todo el sector por todos los jefes y milicias.

Un esfuerzo más para la práctica de sus pos-tulados ha hecho nuestra Institución, al inaugurar este nuevo hospital, demostrando con ello la eficaz actuación del Comité Local, que procura por todos los medios y aun a fuerza de los mayores sacrificios, poner el nombre de la Cruz Roja a la altura de las circunstancias.

Un nuevo Hospital de la Cruz Roja en el frente de guerra.
Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de diciembre de 1936.

En esta línea, el hospital se va incrementando a medida que va avanzando la guerra y así lo refleja el Dr. Barbey en su informe del 10 de noviembre de 1936 «Este hospital tiene capacidad para 50 heridos y pronto podrá recibir el doble» (Cartas e informes de Horace Barbey, delegado en Barcelona B CR 212 GEN-48). Ampliación que es informada en el Boletín oficial de la brigada n.º1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1 de febrero de 1937: «Le participo al mismo tiempo que en esta fecha se amplía el número de camas y se está instalando una sala de traumatología. Médico-Director y Delegado General de la Cruz Roja en el frente de Aragón. Valfarta, 25 de diciembre de 1936».

Mismamente, a su vez también se va ampliando su parque móvil, reseña aparecida en El Diluvio, diario político de avisos, noticias y decretos n.º 269 del 11 de noviembre de 1936: «De la Cruz Roja.- Esta institución sigue sus actividades intensificando sus servicios en el frente y en la retaguardia. Ayer salieron para el sector de Aragón, Bujaraloz y Valfarta, en donde tienen instalado un Hospital de Sangre, dos auto-ambulancias, dos motos, veinte camillas, además del personal facultativo y camilleros«.

Una labor que va realizando la Cruz Roja a pesar de sus complicaciones económicas para llevarla a cabo: «Aun luchando con su difícil situación económica, la Cruz Roja en Barcelona sigue actuando de una manera eficaz con su obra de asistencia social en los frentes de batalla y en la ciudad. Sin desatender su Hospital de Sangre en Barcelona, en el que están hospitalizados buen número de heridos procedentes del frente aragonés; sin descuidar los Consultorios y Dispensarios, en los que se visitan más de ochocientos enfermos diariamente, va extendiéndose su radio de acción con nuevas actividades». Por ello no cesan en la solidaridad para mantener su actividad «Miles de personas acuden diariamente a utilizar estos servicios, que son completamente gratuitos. La Cruz Roja de Barcelona espera de la ciudadanía y de los sentimientos filantrópicos del pueblo barcelonés su ayuda moral y material. Los heridos de la guerra se lo agradecerán. Oficinas: calle de Lauria, 95» (La Vanguardia, 31 de octubre de 1936).

Situación financiera, de falta de recursos, que se prolonga a lo largo de la contienda, debido a que la existencia de los hospitales requería de grandes recursos para cubrir los gastos y necesidades, debilidad financiera que queda manifiesta en uno de los muchos artículos que se encuentran relacionados con el hospital de la Cruz Roja de Valfarta:

La situación económica de la Cruz Roja

Por la gran cantidad de servicios prestados por esta noble institución, la situación económica de la misma es en extremo precaria. Hasta hace aproximadamente tres meses, los gastos que les ocasionaba el sostenimiento del hospital de Valfarta, de sus hombres movilizados, eran subvencionados por la División. A partir de la fecha indicada todo corre a cargo de la institución. Los gastos ocasionados por los horarios del personal movilizado, alimentación, material sanitario y quirúrgico son elevadísimos, y la ayuda internacional, nula, sólo haciendo un sin fin de sacrificios muy a duras penas la institución les puede subvencionar.

Más allá: portavoz de la División «Francisco Ascaso»,
22 de septiembre de 1937.

Brigada de camilleros de la Cruz Roja

En el antiguo cuartel de la Guardia Civil se instala la sede de la Brigada de camilleros de la Cruz Roja. El cuartel de la Guardia Civil se encontraba en la calle Alta, siendo derribado a los años y que actualmente ha desaparecido completamente «En el antiguo cuartel de la Guardia civil, hoy de los camilleros de la Cruz Roja fueron recibidos por el oficial Pedro Gebelli, jefe del personal y por el brigada Trepat» (Visita de Roda (Delegado de sanidad y Cruz Roja en el frente de Bujaraloz), Pedro Estrany (Delegado Presidente) y Arturo Grau Mediano (Primer jefe de la Brigada) al frente de Bujaraloz. Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de enero de 1937).

Primera ambulancia asignada a la columna Durruti del frente de Aragón cerca del Hospital de Valfarta. (CICR-1851-18. Centro Documentación de Cruz Roja Española).

Taller de mantenimiento y reparación de ambulancias

Además, en Valfarta se monta un Taller de mantenimiento y reparación de ambulancias, tal y como aparece en Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona del 1 de abril de 1937 “Material obtenido gratuitamente por Secretaría del Comité Local de Barcelona, a distribuir por la Brigada. Montaje«. El taller está en la parte de atrás de casa Penén, ocupando los viejos establos y caballerizas: «Hoy habilitadas por este Hospital para garaje de ambulancias y autos de servicio para el personal«.

SECREARÍA GENERAL

Continuación de la lista del material obtenido gratuitamente por Secretaría del Comité Local de Barcelona, a distribuir por la Brigada.

VALFARTA

Montaje de un taller completo, para la reparación de ambulancias, en el garaje instalado en Valfarta (Bujaraloz).

Boletín oficial de la Brigada no. 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de marzo de 1937.

En la fotografía se puede observar la parte de atrás de casa Penén con personal del Hospital de Valfarta y parte del parque móvil del hospital.

Personal del hospital de Valfarta

El hospital está dirigido por el doctor Luis Ríus Badía (Lluis Ríus i Badía), cirujano del Hospital Clínico y de la Cruz Roja en Barcelona «La dirección se ha encomendado a persona de tantos prestigios profesionales como tiene el doctor Rius Badia, cirujano del Hospital Clínico y de la Cruz Roja en Barcelona». Rius Badia está acompañado por los doctores Martínez Torres, Pérez Malla, Navarro, Sellarés “Todos ellos de la Cruz Roja y de reconocida solvencia como cirujanos”. También los practicantes Fernández Saavedra y Bertrán, el personal de la Brigada de camilleros al mando del oficial 2° Pedro Gebelli «Todos siempre dispuestos a ofrendar su vida para resteñar las heridas y arrancar de la muerte los hermanos que luchan» (Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1 de diciembre de 1936).

Lluis Rius i Badia es cirujano de la Brigada Sanitaria de la Cruz Roja de Barcelona que se traslada a Valfarta tras prestar sus servicios en Barcelona en los primeros días de la contienda. En Barcelona se hace cargo de uno de los hospitales improvisados en Barcelona en el Dispensario de la calle Mendizábal. Rius i Badia “Va tener un papel muy importante los primeros días de lucha, dando asistencia a los heridos en un auténtico hospital improvisado, todo intentando solucionar el mayor número posible de casos para no sobrecargar aún más los hospitales ya congestionados” (Hervás i Puyal, Carles. Sanita a Catalunya durant la República i la Guerra Civil. Política i organització sanitàries del conflicto bèl lic).

Durante la visita de Roda, Estrany y Grau a Valfarta en diciembre de 1936 «En donde en el hospital fueron recibidos por todo el personal y pudieron presenciar una intervención quirúrgica que en aquel momento practicaba el doctor Luis Rius Badia, consistente en la amputación del dedo medio de la mano izquierda de un miliciano» (Visita de Roda (Delegado de sanidad y Cruz Roja en el frente de Bujaraloz), Pedro Estrany (Delegado Presidente) y Arturo Grau Mediano (Primer jefe de la Brigada) al frente de Bujaraloz. Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de enero de 1937).

Copia de una carta dirigida al director del hospital por un enfermo.

Encontrándome hospitalizado en el hospital de la Cruz Roja de Valfarta, sector de Bujaraioz, bajo la dirección del doctor Rius Radia y siéndome de mi más agrado la asistencia de dicho doctor, como igual de los que están cooperando con éste, hago un donativo de 50 pesetas para dicho hospital.

Manuel Muñoz González. Valfarta, 2 de diciembre de 1936.
Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de enero de 1937.

Por último, se ha nombrado al director del hospital delegado de la Cruz Roja en el frente de Aragón por el Inspector General que se ocupa de hacer cumplir los reglamentos internacionales de la Cruz Roja, así como de velar por los camilleros y demás personal de la institución, para lo cual se traslada con frecuencia a los distintos sectores donde se encuentra personal.


Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de enero de 1937.

Roland Marti, Delegado del Comité Internacional de la Cruz Roja en Barcelona, con dos enfermeras y el doctor Sellarés, asistente médico del Hospital de la Cruz Roja en Valfarta. Posan delante de la primera ambulancia asignada a la Columna Durruti en el frente de Aragón. (CICR-1851-17. Centro Documentación de Cruz Roja Española).

El Dr. Jorge Martínez Torres ocupa el cargo de director del hospital de la Cruz Roja de Valfarta (Sector Centro), apareciendo, al menos desde abril de 1937, a cargo del hospital. En julio de 1937, el doctor Martínez Torres es ascendido a la categoría de Capitán (Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de julio de 1937).

Le acompaña el cirujano el Dr. Salieras, ayudante del director y los médicos Álvarez y Cardona.

Cabecera de la noticia de la conferencia del Dr. Martínez Torres publicada en el Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona del 1 de mayo de 1937.

Ascenso

Ha sido ascendido a la categoría de Capitán el teniente Médico doctor Jorge Martínez Torres, Jefe del Hospital de Valfarta en el frente de Aragón.

Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de julio de 1937.

En las actas de defunción de Valfarta, entre julio de 1937 y el 6 de septiembre de 1937, aparecen citados, como personal del hospital, Víctor Balleries, médico; Ricardo García, teniente de la cruz Roja; Salvador Sadurní, administrador del hospital y Mariano Ruiz, camillero.

Obsequio al personal del frente

El día 30 del pasado mes de septiembre salió con dirección a Valfarta, el compañero Pedro Estrany, Delegado Presidente de la Cruz Roja Española en Barcelona. Motivó el viaje, como así se hizo, el deseo de obsequiar al personal facultativo, oficiales y camilleros, que en el frente están dando una prueba de sus sentimientos humanitarios y el deseo de prestigiar con su actuación, las actividades de nuestra Institución.

Acompañado del camarada Roda y demás compañeros de departamento, nuestro Presidente visitó y obsequió a todos los componentes de nuestra Asociación, en el hospital de Valfarta, en las Ventas y en el sector donde actúa la Brigada «Juan Simón». Para todos tuvo frases de amistad y en alegre camaradería compartieron unas horas deseándoles mucha suerte, en el año nuevo.

Médicos, oficiales y camilleros agradecieron con sentidas palabras las atenciones y los obsequios que en nombre de la brigada les hizo el camarada Estrany.

Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de febrero de 1937.

Calidad del agua

La mala calidad del agua es un gravísimo problema en el sector sur, especialmente en Bujaraloz, cuyas aguas son declaradas infectadas, es de suponer que lo mismo sucedería en Valfarta. Por lo que se establece un sistema de aguas limpias y depuradas a través de camiones cisterna o cubas. En Bujaraloz se utiliza el antiguo hospital habilitándolo como Hospital de Sangre para los heridos en el frente, además en casa de Gros se instala el hospital de enfermos y el “hospital de venéreas” (las enfermedades de transmisión sexual fueron un verdadero problema entre los milicianos). El hospital de venéreas en Bujaraloz era una casa grande, con patio descubierto y corredor alrededor, acabada la guerra, la casa pasa a ser usada como escuela.

El hospital en La Rambla en su edición del 23 de noviembre de 1936

La Cruz Roja en Valfarta, a siete kilómetros de Bujaraloz, ha instalado en una antigua finca un magnífico hospital bajo la dirección del prestigioso doctor Rius, secundado por cinco médicos, cuatro practicantes y cincuenta camilleros, los cuales atienden diversos hospitalizados. Junto a dicho hospital cuenta con un completo laboratorio con dos aparatos portátiles de rayos X y con un gabinete de la misma aplicación y tres coches-ambulancias.

El hospital de Cruz Roja en Valfarta, por A. Fernández Saavedra

Actualmente la Cruz Hoja sigue prestando sus humanitarios servicios en este frente, de una manera ejemplar y digna de lodos los elogios. Posee uno de los mejores hospitales de sangre de todo el frente Aragonés, dotado de todos los adelantos modernos que en nada tiene que envidiar a los mejores hospitales de Barcelona. Su capacidad actual es de 150 camas, pudiéndose ampliar el número de éstas hasta 250. Posee seis magnificas salas, tres en el primer piso y otras tres en el segundo, espléndidamente ventiladas, alegres en su interior, luminosas, limpias. Las camas esmaltadas, blancas como la nieve, impolutas. El régimen y la disciplina interior son dulces, llevaderos, procurándose por todos los medios que al herido le resulte la estancia agradable. Las comidas que a los heridos se les sirve son sanas y nutritivas y el agua que beben es filtrada cuidadosamente, con el fin de evitar complicaciones gástricas.

Cuenta, asimismo el hospital, con un magnífico gabinete de Rayos X; otro de terapéutica-física; aparato de radio-Scopia portátil; labora-torio, amplia y bien dotada sala de operaciones, sala de curas y enyesados.

Al frente de dicho hospital está el conocido y prestigioso Dr. Martínez Torres, cirujano eminente bien conocido en los medios científicos. Es el prototipo del médico que vive para su profesión y para los enfermos. Practica de tal forma su apostolado, que sus intereses se ven lesionados por la obsesión de darlo todo para los enfermos. Muchas son las pruebas de su altruismo y desinterés, llenos de humanidad y cariño hacia los heridos y enfermos. Este hombre que es célebre; que es el alma de este hospital, se vería imposibilitado de plasmar su obra tan humanitaria, como admirable, sin la ayuda eficaz de elementos auxiliares. Estos elementos tan valiosos son los médicos Doctores Salieras, cirujano y ayudante del Director, Álvarez y Cardona, secundados por la labor meritoria de tres expertos Practicantes, y seis competentes enfermeras.

Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de octubre de 1937.

Actividad del hospital de Valfarta

Debieron tener gran actividad y así queda reflejado en el parte publicado por el Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1 de febrero de 1937, donde aparece la actividad en el frente de Bujaraloz. En el destacamento de personal, de esta brigada al mando del oficial primero Pedro Gebelli, que actúa en dicho frente desde el día 24 del mes de julio del pasado año “Han prestado durante el pasado mes los siguientes servicios: En el lugar denominado «Las Tiendas», situado en el cruce de la carretera de Zaragoza con la de Gelsa y Monegrillo,113 servicios. Servicios con ambulancias desde Valfarta a Bujaraloz, en total 55 servicios. Servicios de motos, 27. En el hospital de Cruz Roja instalado en Valfarta, se han verificado un total de intervenciones quirúrgicas de 54 durante el pasado mes, por el personal facultativo de esta brigada, adscrito a dicho hospital”.

Entre las fichas del hospital de Bujaraloz aparecen unas entradas relacionadas con el hospital de Valfarta:

  • Pitarch Bonet, Manuel. Enfermo Manuel Pitarch Bonet centuria 18 grupo 3º Frente Gelsa. Artritis traumática rodilla derecha. Bronquitis subaguda es dado de alta en este Hospital en el día de la fecha 1 de diciembre de 1936. Y por lo cual puede ser trasladado a Barcelona si así lo cree conveniente el Delegado de Guerra. Y para que conste firmo el presente en Valfarta el 1 de diciembre de 1936. El médico director … Sello Hospital de Valfarta. (CDMH_PS_ARAGON_C0109_EXP00009_0002).

Ficha de Manuel Pitarch Bonet (CDMH_PS_ARAGON_C0109_EXP00009_0002).

  • Amigo y compañero Montané: Te envío el compañero Raymond Guichard perteneciente al Grupo Internacional para que lo mires con detenimiento… cree que presenta una lesión en el pulmón izquierdo. Ha tenido dos hemoptisis. Si puedes llevarlo a Valfarta para que le hagan una radiografía. Sello Velilla de Ebro. 12 diciembre 1936. Colomer. Sello Grupo Internacional Antifascista Columna Durruti.  (CDMH_PS_ARAGON_C0109_EXP00019_0248).

Afortunadamente, existen estadística de los enfermos asistidos en el Hospital de Valfarta desde el 15 de enero al 15 de febrero de 1937, con un total de 142 asistencias, recogidas en el Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona del 1 de enero de 1937, siendo las siguientes:

Medicina

Aparato respiratorio, 12. Aparato circulatorio, 1. Aparato digestivo, 10. Infecciones   generales, 7. Raquitismo, 1.

Cirugía

Hernias, 3. Apendicitis, 3. Hidrocele, 1. Quisto  abdominal, 2. Hemorroides, 1. Fisura  ano,1. Fimosis, 3. Neuritis, 1. Abscesos, 3. Quemaduras, 1. Heridas  contusas, 3. Cuerpos extraños, 3. Heridas  por arma  de  fuego sin lesión ósea, 1. Heridas por arma  blanca,  1. Osteítis, 3.

Traumatología

Derrames sinoviales, 1. Esguinces ligamentos, 11.Luxaciones, 5. Contusiones, 3.   Artritis traumáticas, 8. Fracturas costillas, 2. Fracturas cerradas extremidad sup.,10. Fracturas abiertas extremidad sup., 3. Fractura extremidad  inferior,  4.  Espina  calcáneo,  2.  Enfermedad  de  Koening,   1.  Enfermedad   de  Pertlies,  2.

Especialidades

Otorrinolaringología, 15. Dermatología, 3. Venereología, 8.  

Visita del Comandante Bringuis al Hospital de Valfarta, siendo recibido y acompañado por el cuerpo facultativo (Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1 de marzo de 1937).

Día 11. Salió la ambulancia G. E. 4172 m. Cherolet en comisión de servicio a Valfarta con el  siguiente personal: Eliseo Basols Cabo, Ángel Casas Ribas, conductor, Ezequiel Blesa García, camillero. Servicios prestados por la Ambulancia de la Cruz Roja de Gerona durante el mes de junio de 1937.

 Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de julio de 1937.

En esta línea, el Noticiero Universal del 10 de mayo de 1937 aporta una pequeña relación de servicios prestados por el Puesto de socorro de Gelsa:

Para dar una idea del trabajo que realiza la Cruz Roja en Aragón, vamos a detallar los servicios que se han prestado durante los meses marzo y abril en el puesto de socorro de Gelsa.

Marzo: Curas, 257: visitas, 278; evacuaciones, 19; servicios de coche, 10; servicios de moto, 29. Total, 593 servicios.

Abril: Curas, 144; visitas, 250; evacuaciones, 21. Total, 415 servicios.

Además, se han administrado en los dos referidos meses, 358 vacunas antitíficas.

El personal de la Brigada de Lérida que también cuida de los hospitales de Sástago y Azaila, desde el 19 de julio hasta el 30 de abril, ha prestado 24.000 servicios.

El noticiero universal, 10 mayo 1937.

Actividad de evacuación

Contamos, igualmente, con una relación de servicios prestados en la evacuación de heridos de los puestos avanzados del cruce de Gelsa, Monegrillo y Pina de Ebro a los hospitales de Bujaraloz, Peñalba y Valfart, haciéndonos una idea de la compleja red sanitaria establecida en el sector, sus conexiones y actividad.

– Relación de servicios publicados en el Boletín oficial de la Brigada nº.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona del 1 de julio de 1937:

Servicios prestados por la Ambulancia de la Cruz Roja de Gerona durante el mes de junio de 1937:

Día 11. — Salió la ambulancia G. E. 4172 m. Cherolet en comisión de servicio a Valfarta con el siguiente personal: Eliseo Basols Cabo, Ángel Casas Ribas, conductor, Ezequiel Blesa García, camillero.

* * *

Valfarta:

Dia 18. — A las 24 horas luimos llamados por el Cuartel General para prestar un servicio especial, terminando el mismo a las 2,30 horas de la madrugada.

Dia 19. — A las 11 horas fuimos llamados por el Comisario de Sanidad para prestar un servicio especial, terminándolo a las 16 horas. Al terminar el recorrido, las ambulancias están distribuidas en la siguiente forma: 3 en Siétamo, 3 en Vicién, 1 en Perdiguera, 2 en Sariñena, 3 en Grañén, 1 en Barbastro, 1 autocar en Vicién. Se efectuaron varias evacuaciones a Bujraloz.

Hecha la visita de inspección al personal destinado en los diferentes sectores de este Frente, tengo la satisfacción de comunicar que se encuentran todos en perfecto estado de salud. Lo que me complazco en hacer presente para tranquilidad de sus familiares y a los efectos consiguientes.

El Capitán-Jefe: P. Gebelli.


– Relación de servicios publicados en el Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona del 1 de agosto de 1937:

El que  suscribe  don Alfonso  Castells  Valls,  Teniente   Ayudante, pongo   en   su  conocimiento   que  por  indicación  del  Comisario  de Guerra   en   Sanidad   se  dispuso  la  salida  inmediata de  una  ambulancia  con  dirección al Cruce del Gelsa  (Docker de Sanidad). 

Salió para  este  lugar  la ambulancia  núm.  10,  con  el  personal  que  a continuación  se  expresa:  Sargento: Jesús Pía. Cabo: Andrés Vila. Camilleros: José Pont, Mariano Ayora, Jaime Pomier; prestando los servicio que a  continuación se expresan: 

  • 16 de julio: Evacuación del Hospital de sangre de Bujaraloz de 5 soldados; y 3 al Hospital de Valfarta. 17 de julio: Sin novedad.
  • 18 de julio: Evacuación del Hospital a 1 herido. Ha salido la ambulancia para Molino de Pina para ir a recoger 2 heridos. Trasladado 6 heridos al hospital de Bujaraloz.
  • 19 de julio: Traslado al Hospital de Bujaraloz a 2 soldados.
  • 20 de julio: Traslado al Hospital de Bujaraloz a 2 soldados. 21 de julio: Traslado al Hospital de Bujaraloz a 5 soldados, la ambulancia ha ido al Hospital de Gelsa a buscar un soldado enfermo.
  • 22 de julio: Traslado al Hospital de Bujaraloz a 3 soldados. Lo que me complace en comunicarlo a usted para los efectos consiguientes.

    Valfarta, a 23 de julio de 1937. El Teniente Ayudante. — Alfonso Castells. Firmado.

    * * *
    El que suscribe don Alfonso Castells Valls, Teniente Ayudante, pongo en su conocimiento que por el requerimiento del Delegado de Guerra en Sanidad, se dispuso la salida inmediata de tres ambulancias con dirección a Monegrillo, para efectuar la evacuación de los heridos. Para dicho servicio salieron las ambulancias y personal que a continuación se citan:  
  • Ambulancia núm. 6: Chófer: Luis Miguel. Ayudante: Francisco Bonet. Camilleros: José de Dios, Antonio Gutiérrez.
  • Ambulancia núm. 45: Chófer: Antonio Medina. Ayudante: Antonio Coscolín. Camilleros: Pedro Antonio Díaz, Emilio Bosque.
  • Ambulancia núm. 14: Chófer: Alejandro Joly. Ayudante: Enrique Vives. Camillero: Ginés Serrano. Cabo: Urbano García. Motorista Cabo: José Cordellach.

    Todo este personal estaba al mando del Teniente Gabriel Roberto Barrón.  

    Servicios prestados:
  • 16 de julio: Traslado de 5 heridos al hospital de sangre de Bujaraloz.
  • 17 de julio: Fue trasladado al Hospital de Cruz Roja el camillero Alfonso Marín Batan.
  • 18 de julio: Fueron evacuados 5 heridos al Hospital de Bujaraloz y 2 al Hospital de Peñalba.
  • 19 de julio: En dicho día no se efectuó ningún servicio.
  • 20 de julio: Traslado de 2 heridos al Hospital de Peñalba y 5 heridos al Hospital de Bujaraloz.
  • 21 de julio: Traslado de 1 herido al Hospital de Valfarta y de 3 heridos al Hospital de Bujaraloz.
  • 22 de julio: En dicho día fueron evacuados al Hospital de Bujaraloz 11 heridos. 23 de junio: Traslado de 5 heridos al Hospital de Bujaraloz.
  • 24 de junio: Traslado de 11 enfermos al Hospital de Bujaraloz.  En dicho día por medio de un Oficio que nos remitió el Director del Hospital de Monegrillo fueron retiradas nuestras ambulancias. El documento del Director del Hospital dice así : «Habiendo recibido un oficio que dice: Por haber cesado las operaciones que dieron lugar a la instalación del equipo quirúrgico de Monegrillo, pueden ser retirados todos los efectivos que allí fueron trasladados, así como todo el personal Sanitario.   «Las ambulancias de la Cruz Hoja que estaban allí desplazadas pueden regresar a sus Bases».  

    El Director del Hospital de Monegrillo. Firmado: P. Arqué. Monegrillo, 25 de julio de 1937. Al Teniente que manda las ambulancias de la Cruz Roja en Monegrillo.

    * * *

    También fue entregado al teniente de Cruz Roja este comunicado, el cual escribo textualmente para su conocimiento. Dice así: El que suscribe Pedro Arqué Cuxart, Director del Hospital de Evacuación de Monegrillo, se complace en hacer constar lo que a continuación se expresa: Que lodo el personal de la Cruz Roja destacado por orden superior al Hospital de su dirección, para efectuar las evacuaciones que hubiere menester se ha portado en todo momento en forma excelente, cumpliendo en todo momento y a la hora más intempestiva los servicios que se les ha encomendado, llevados por el alto espíritu que, siempre ha guiado a todos aquellos que han pertenecido a la Institución que con tanto orgullo representan. Lo que hace constar para satisfacción de los interesados y puedan exhibir este documento a donde crean conveniente.

      Monegrillo, 25 de julio 1937. Firmado: P. Arqué.  

    Lo que me complace poner en conocimiento de usted para los efectos consiguientes. Valfarta a 25 de julio de 1937.   El Teniente Ayudante. — Alfonso Castells. Firmado. Visto Bueno, Gebelli. Hay un sello que dice: CRUZ 110.1A ESPAÑOLA. Sector Bujaraloz. Barcelona. Hay otro sello que dice: EJERCITO DEL ESTE. Capitán Jefe Delegado. Frente Aragón. CRUZ ROJA ESPAÑOLA.

    * * *

    El que suscribe don Alfonso Castells Valls, Teniente Ayudante, pongo en su conocimiento los servicios que durante los días 23, 24 y 25, han prestado los Camilleros que fueron destacados al Cruce de Gelsa por indicación del Comisario de Guerra en Sanidad.  
  • Ambulancia núm. 10: Sargento: Jesús Pla. Cabo: Andrés Vila. Camilleros: José Pont, Mariano Ayora, Jaime Pomier.  
  • 23 de julio: Evacuación de Pina de Ebro de un herido y trasladarlo a los Dockers.
  • 24 de julio: Evacuación de tres soldados al Hospital de Bujaraloz; también fueron evacuados 2 al Hospital de Fraga.
  • 25 de julio: Evacuación al Hospital de Bujaraloz de 3 heridos. Ha salido la ambulancia a Pina de Ebro para ir a buscar un herido. En dicho día por orden del Director del Hospital se retiró el retén regresando el personal y la ambulancia al Cuartel general. Lo que me place poner en conocimiento de usted para los efectos consiguientes.  

    Valfarla a 26 de julio de 1937.  El Teniente Ayudante. — Alfonso Castells. Firmado. Visto bueno, Gebelli. Hay un sello que dice: EJERCITO DEL ESTE. Capitán Jefe Delegado. Frente Aragón. CRUZ ROJA ESPAÑOLA DE SASTAGO. 

Materiales para el hospital

Hubo mucho material destinado a los hospitales, algunos de los cuales aparecen detallados en los boletines de las distintas brigadas de la Cruz Roja:

  • La Cruz Roja sigue su actividad intensificando sus servicios en el frente y retaguardia. Ayer salieron hacia el sector de Aragón, Bujaraloz y Valfarta, donde tiene instalado un Hospital de Sangre, dos auto-ambulancias, dos motos, veinte camillas y una tienda d campaña, a mas del personal facultativo y camilleros (La Rambla, 11 de noviembre de 1936).
  • Material recibido de Ginebra y destinado al Hospital de la Cruz Roía de Vallfarta (Sector Bujaraloz)

Caja núm. 3. La mitad de su contenido.
Caja núm. 4. La mitad de su contenido.
Caja núm. 6. Completa.
Caja núm. 8. Completa.
Caja núm. 10. Completa.
Caja núm. 11. Completa.
Caja núm. 12. Completa.
Caja núm. 13. Completa.
Caja núm. 14. Completa.

13 pinzas Pean, 27 pinzas disección dientes dé ratón, 17 pinzas disección planas. Caja de agujas varias, 5 porta-agujas Mathieu, 18 tijeras curvas, 19 tijeras rectas, 5 bisturis, 12 estiletes, 11 sondas acanaladas, 1 abrebocas, 3 pinzas de lengua, 15 rolos férula Krammer, 4 espéculos bi-valvos, 8 depresores lengua.

Caja núm. 17: 7 agujas Reverdin, 2 mascarillas cloroformo, 10 pinzas de Kocher de 18 cm.

Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de abril de 1937

  • Material con destino al frente de Bujaraloz, sector Valfarta, obtenido por La secretaria del comité local de la Cruz Roja de Barcelona

Ambulancia «Studebat» B.  63.373,  equipada  con 4 camillas,  a  la  moderna,  conducida por  el chófer Isidro  Cartés. Ambulancia «Stewar», capacidad 8 camillas, montada con toda la  técnica  moderna  conducida  por el  chófer Francisco Capdevila. 3  coches de turismo. Moto núm.1 «Norton», conducida por Luis  Miguel. Moto  núm.  2. «F. M.», conducida  por Manuel  Muñoz. Moto  núm. 3. «Beig-Anen». Moto  núm.  4.  «B. S.  A.». Para  sustituir  a las dos  anteriores  caso  de  avería.  

15  camillas  de  campaña.  8 camillas  modelo Ambulancia. 6  cubiertas 160 x 40  para  Ambulancias.  6  estufas «Salamandras» para instalarlas en el  Hospital  de Valfarta. 1  fogón  «Coleman»  capacidad, 25 litros. 2 fogones «Coleman», capacidad 5  litros. 6 faroles  de  campaña.  1 máquina  de  escribir portátil

Relación  del  material  de  la cruz  roja,  que  ha salido  con  destino al  frente   de  Bujaraloz  (Sector  Valfarta) 

Ambulancia «Ford» B. 45.368, equipada con 4 camillas y conducida por el chófer Jesús Rodriguez. Ambulancia «Opel»  B.  64.441, equipada  con 4 camillas y  conducida por el  chófer Vicente  Gadea. Ambulancia «Ford»  B.  61.312,  equipada  con 4 camillas y conducida por el  chófer Paulino  Catalá. 2 tiendas  de campaña de  6 m. de  circunferencia. 2 aparatos  de  rayos X portátiles. 3  máquinas de  cortar pelo. 

Una  mochila  alemana,  con  lo  necesario  para  las  curas  de  urgencia.  8  placas  Radio   X   30  X  40.  8  placas  Radio   X  24  X  30.  90   kilos  de  esmalte. 

Material y construcción de 100 camas hierro, a 150 pesetas una. 12 bisturíes. 12 pinzas disección. Para La Zaida y Valfarta.

Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de mayo de 1937.   

  • Cuentas del Subcomité de Compras del 27 de mayo de 1937, entrada 52 del 12 de abril de 1937 con el envío de la entrada «inst.chir.prod pharm» (CDCRE. Correspondencia enviada a la Cruz Roja Americana C ESCI-070).

Comunicación de Horace Barbey a E. Clouzot

Visita al Hospital de la Cruz Roja de Barcelona en ​​Valfarta, cerca de Bujaraloz. Véase el informe del 10 de noviembre de 1936 sobre este tema. Tras esta visita, escribí una carta al Comandante en Jefe de este sector del frente, el Sr. Durruti; dicha carta quedó sin respuesta debido al fallecimiento del Sr. Durruti.

R00174073_Rapports_CIRC_Rap__et_Corresp__d_Horace_Barbey_0005. 
Centro Documentación de Cruz Roja Española.

Noticias del hospital de Valfarta

La importancia de los hospitales del frente es reflejada por los diferentes medios de la época. Rescatando la historia del hospital de Valfarta han ido apareciendo referencias al mismo en distintos medios de comunicación, realizando consultas en hemerotecas y archivos. Estas son una relación de las noticias encontradas.

  • En febrero de 1937, el delegado de la Cruz Roja Internacional de Ginebra, Mr. Roland Martí visita el frente de Aragón y el Hospital de Valfarta “El cual está dotado de todo lo necesario, incluso aparatos de Rayos X. Refiriéndose a los servicios en todos los hospitales visitados, dijo que está satisfechísimo de su organización” (La Vanguardia, 18 febrero 1937).
  • Igualmente, recogido en El Noticiero Universal del 17 febrero de 1937 «El delegado de la cruz Roja Internacional de ginebra en Barcelona, Roland Martí visita los hospitales de Azaila y Valfarta, y también había visitado en Pina de Ebro al jefe de la Columna Durruti, camarada Manzana, acompañado de los camaradas Roda y Flores, responsables en Bujaraloz de Abastos y Sanidad».
  • En mayo de 1937 se presenta un informe al Comité Local de la Cruz Roja por parte de la comisión que forman Estrany y Ráfales. En dicho informe se denuncia que el personal de la Cruz Roja en servicio al frente (División Durruti) no ha cobrado los últimos meses, desde el 15 de marzo hasta el 20 de mayo (Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona 1 de junio de 1937). No debió de ser fácil para la Cruz Roja mantener estos hospitales que necesitaban de bastantes recursos económicos, así se recoge en “Más allá: portavoz de la División «Francisco Ascaso» 22 de septiembre de 1937 “Los gastos ocasionados por los honorarios  del  personal movilizado  alimentación, material sanitario y quirúrgico son elevadísimos, y la ayuda internacional nula, sólo haciendo un sin fin de sacrificios muy a duras penas la institución les puede subvencionar”. Pues hacía poco que el hospital de Valfarta había dejado de ser subvencionado por la División, pasando a hacerse íntegramente la institución de la Cruz Roja.
  • El diario El Diluvio n.º 116 del 16 de mayo de 1937 cita la sostenida labor del hospital de Valfarta junto a los de Azaila y Sástago: «Por lo que se refiere a nuestra labor desde el 19 de julio hasta la fecha, diré que la Cruz roja sostiene hospitales en el frente mencionado (Valfarta, Azaila y Sástago). Contamos allí con el concurso de la brigada de Lérida».
  • Valfarta, 20 de mayo de 1937. En Bujaraloz hemos visitado el Jefe de las fuerzas de Aragón, Ricardo Sanz, para hablarle, en primer lugar, de los motivos por los cuales el personal de la Cruz Roja en servicio al frente (División Durruti), no ha cobrado ni cobra sus haberes desde hace dos meses (del 15 de marzo hasta el 20 de mayo de este año). Su respuesta es ha estado por orden superior y que no ha llegado nomina para el mencionado personal. Al hacerle ver la imprudencia de esta actuación, reconoce la razón de nuestras palabras y nos libra un certificado que dice: Certifico que todo el personal de Cruz Roja, que viene prestando sus servicios en esta División, desde el día 24 de julio de 1936, ha dejado de percibir sus haberes desde el día 15 de marzo ppdo. hasta la fecha, y creyendo que es de justicia que se les abone su importe, lo hago constar para los efectos consiguientes. Bujaraloz, 20 de mayo de 1937 (Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de junio de1937).
  • Sucesos de mayo: «Cartas recibidas para el primer Jefe. Enterados por la prensa de la heroica actuación de nuestros compañeros de la Cruz Roja de Barcelona, durante los recientes sucesos os enviamos nuestra felicitación y al mismo tiempo hacemos constar nuestra condolencia por los compañeros caídos en el cumplimiento del deber y les deseamos un pronto restablecimiento. Salud y viva la Cruz Roja. Valfarta, 8 mayo 1937. Por los compañeros de Cruz Roja, de la División Durruti. El Médico Director, Martínez. El Capitán Jefe, Gebelli. Por las clases. Sargento Graset. Cabo, Sadurní. Por los Camilleros, Isidro Cortés» (Boletín oficial de la Brigada no.1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona, 1 de junio de1937).
  • En el Boletín oficial de la Brigada n.º 1 Cruz Roja Comisión Provincial de Barcelona del 1 de marzo de 1938 aún aparece el envió al Hospital de Valfarta de 31 libros, posiblemente en esa labor de crear bibliotecas en los hospitales.

Actas de Valfarta

En el registro municipal de Valfarta se guardan las actas de nacimiento y defunción. Consultadas las comprendidas durante el periodo de guerra, aparece diversa información sobre el hospital y del consejo municipal de Valfarta.

Entre las actas municipales se puede observar la composición del Consejo Municipal de Valfarta, al menos entre julio y septiembre de 1937, cuya presidencia recaía en Miguel Dueso Labrador y accidentalmente en Jesús Roca Huerva y la secretaría en Pedro José Eito Pérez.

Sello del Consejo Municipal de Valfarta.

Como personal del hospital, entre aquellas mismas fechas, aparecen Víctor Balleries, médico; Ricardo García, teniente de la cruz Roja; Salvador Sadurní, administrador del hospital y Mariano Ruiz, camillero.

A su vez se puede ver la persona fallecida y, en su caso, procedencia, unidad, motivo ingreso y fallecimiento.

Actas de defunción

  • Acta n.º 248. Cecilia Fustero Zueras, Cecilia. En el pueblo de Valfarta a 8 de julio de 1937. Natural de Farlete, fallece a consecuencia de Meningitis traumática. Se le da sepultura en Valfarta.
  • Acta n.º 249. Delruste Portolés, Alejandra. En el pueblo de Valfarta a 9 de julio de 1937. Natural de Pina de Ebro, fallece el 8 de julio a consecuencia de shock post operatorio. Se le da sepultura en Valfarta.
  • Acta n.º 251. Chesa Carrera, Florentino. En el pueblo de Valfarta, a 7 de agosto de 1937. Ingresa en el hospital el cinco de agosto del año en curso, con una herida en el hombro derecho producida por un disparo de escopeta. Se le da sepultura en Valfarta.

    Las siguientes actas responden a inscripciones anteriores:
  • Acta n.º 252. García Manebón, Juan. Perteneciente al grupo internacional 2ª centuria. En el pueblo de Valfarta, a 8 de agosto de 1937. Ingresa en el Hospital de la Cruz Roja el día 21 de noviembre de 1936, presentando una perforación de estómago siendo operado de urgencia el mismo día y falleciendo el día siguiente, el 22 de agosto de 1936. Se le da sepultura en Valfarta.
  • Acta n.º 253. Ramos Marrol, Simón. De la columna Hilario Zamora 5ª Centuria. En el pueblo de Valfarta, a 8 de agosto de 1937. Ingresa en el Hospital de Cruz Roja el día 14 de diciembre de 1936 presentando un absceso anaerobio de la región parotídea del lado derecho, falleciendo el día 10 de enero a causa de meningitis. Es enterrado en el cementerio de este pueblo.
  • Acta n.º 254. Barrieras Ezquerra, Jerónimo. De la columna Durruti Centuria 32 grupo 3º. En el pueblo de Valfarta, a 8 de agosto de 1937 Ingresa en este Hospital de Cruz Roja con una hernia marginal del lado izquierdo el día diez de enero y es operado el día 12 del mismo mes. Fallece el día 13 de enero de 1937 a consecuencia de un absceso gangrenoso. Se le da sepultura en Valfarta.
  • Acta n.º 255. Carbi Rando, Basilio. Columna Durruti, Centuria 54 grupo 3º. En el pueblo de Valfarta a 8 de agosto de 1937. Ingresa en el referido Hospital el día 20 de enero de 1937, presentando una herida inguinal oblicua externa del lado derecho que es operada el día 22 del mismo mes. Fallece el 24 de enero de 1937 debido al absceso gangrenoso del muslo. Se le da sepultura en Valfarta.
  • Acta n.º 256. Corbin Gómez, Ernesto. División 25 – Brigada 116, 4º Batallón 4ª Compañía. En el pueblo de Valfarta a 8 de agosto de 1937. Ingresa en el referido Hospital el día 19 de junio del año en curso presentando una contusión en la región precordial con intensa hemorragia interna siendo operado de urgencia. Fallece el día 29 de junio de 1937 a consecuencia de un íleo paralitico. Es enterrado en el cementerio de Valfarta.
  • Acta n.º 257. Lozano Cárdenas, Alfonso. Perteneciente a la 120 Brigada mixta 2º Batallón 3ª Compañía. En el pueblo de Valfarta a 26 de agosto de 1937. Ingresa el día 25 de agosto de 1937 con una herida en sector entrada por la región hombro dorsal con salida hipocondrio derecho. Fallece el 25 de agosto de 1937 siendo enterrado en el cementerio de Valfarta.
  • Acta n.º 258. Paredes Maestro, Antonio. Perteneciente a la Brigada Mixta 102 1er batallón 3ª Compañía (Cabo). En el pueblo de Valfarta a 26 de agosto de 1937. Ingresa el día 25 presentando una herida por arma de fuego con orificio de entrada en fosa iliaca derecha y orificio de salida en región supra-púbica falleciendo el mismo día 25 de agosto de 1937. Es enterrado en el cementerio de Valfarta.
  • Acta n.º 259. Zueras Alcrudo, Juana. En el pueblo de Valfarta a 26 de agosto de 1937. Natural de Farlete, fallece el día 7 de abril de 1937 a consecuencia de peritonitis. Es enterrada en el cementerio de Valfarta.

    De nuevo el libro de actas de defunción de Valfarta recupera su anotación llevada al día:
  • Acta n.º 260. Pallares Maestro, Antonio. De la Brigada Mixta 102 3ª Compañía 1er batallón. En el pueblo de Valfarta a 28 de agosto de 1937. Ingresa procedente del Hospital Doker (Docker) del Cruce de Gelsa donde es intervenido con una herida por arma de fuego en la zona alinea derecha y fallece el día 26 de agosto de 1937 a consecuencia de shock post operatorio. Es enterrado en el cementerio de este pueblo.
  • Acta n.º 261. Luis Arnal, José. Perteneciente a la 72 Brigada Mixta Batallón 286, 1ª Compañía. En el pueblo de Valfarta a 5 de septiembre de 1937. Natural de Barcelona, calle de Fritonella, (¿Gironella?) n.º seis posterior, de veinticuatro años de edad, soltero, hijo de Fructuoso Luis Bravo, huérfano de madre. Ingresa en el hospital procedente de Farlete con una herida de metralla en el tercio superior del muslo derecho con obstrucción de tejidos blandos que le producen la muerte. Fallece a consecuencia de shock post operativo el 4 de septiembre de 1937. Se ignora hiciera testamento y su cadáver es enterrado en el cementerio de este pueblo.
  • Acta n.º 262. Colomer Divir, José. Soldado de la Brigada 72 Batallón 286, 3ª Compañía. En el pueblo de Valfarta a 6 de septiembre de 1937. Natural de Barcelona, residente en la calle de Manuela carnicería, de veinticuatro años de edad, soltero. Ingresa con una herida de ocho centímetros en la región parieto occipital con salida de gran cantidad de masa encefálica y lesiones en el lóbulo anterior del cerebro que le ocasionan la muerte. Fallece a consecuencia de shock traumático el 4 de septiembre de 1937. Es enterrado en el cementerio de este pueblo.
  • Acta n.º 263. El cadáver de un hombre desconocido. En el pueblo de Valfarta a 6 de septiembre de 1937. «Compadeció Jesús Roca manifestando que había denunciado la existencia de un cadáver o medio enterrar en este término municipal de todo lo cual daba cuenta a este consejo. Que el referido cadáver aparentaba tener de treinta y cinco a treinta y siete años de edad que era imposible su identificación y que no se le encontró documentación alguna».

La fosa común de Valfarta

La existencia del hospital, de heridos y muertos, obliga a realizar la fosa común de Valfarta, localizada en el interior del cementerio. De acuerdo con el Sistema de Información de Patrimonio Aragonés (SIPCA) “En ella reposan los restos de un número indeterminado de soldados republicanos muertos en el hospital militar que se instaló en esta pequeña localidad durante los primeros tiempos de la guerra. Los restos permanecen aún en el escueto recinto del cementerio, aunque los informantes no recordaban su paradero exacto, ni mucho menos el número preciso de los que fueron enterrados allí «.

Aeródromo de Valfarta

Reseñar la existencia de un aeródromo en la localidad, a tenor de la noticia publicada en el Pensamiento alavés del 3 de diciembre de 1937, en referencia a un aparato ruso aterrizado en Francia y procedente del aeródromo de Valfarta:

Se estrella un aparato rojo

Tolouse.- En el Ariege, en plena montaña, entre Bonac y Sentein ha caído un aeroplano de los rojos españoles. Es modelo ruso y pertenece al aeródromo de Valfarta (Huesca). Es un biplano armado con cinco ametralladoras. El piloto ha resultado gravemente herido. Su compañero ileso.

Este biplano salió de su aeródromo bombardeando territorio nacional en la provincia de Zaragoza e internándose después en Francia. La brújula no le funcionaba y no sabían sobre que lugar se hallaban hasta que la falta de gasolina les obligó a aterrizar a ciegas.

Esto es lo que ha declarado el observador rojo al presentarse a los gendarmes de Bonac.

La entrada de los nacionales

El 25 de marzo de 1938, las tropas nacionales del sector de los Monegros avanzan en una profundidad de 32 kilómetros, apoderándose de los pueblos de Valfarta, Peñalba y Candasnos, de acuerdo con el Parte Oficial de Guerra del 26 de marzo de 1938: “En este profundo avance la columna motorizada ha encontrado volados todos los puentes y alcantarillas y ha sido preciso hacer desviaciones en todos esos pasos” (Nueva España del 27 de marzo 1938).

«Durante la pasada guerra civil, la casa de los Penén de Valfarta hubo de ser desalojada por sus dueños para convertirse en sede de la Comandancia marxista del sector. Pero apenas si sufrió el edificio ningún daño a la liberación del pueblo, pues los rojos se limitaron a abandonarlo antes de hacer acto de presencia las tropas nacionales. Ni que decir tiene que ningún valfartino fue detenido ni encausado por las autoridades del régimen triunfante, que si en 1936 salieron todos en defensa de la casa Penén, esta los avalaría de igual modo en 1938».

Castillo Genzor, Adolfo. Armas del pueblo de Valfarta.
El Noticiero, 7 de marzo de 1965.

Con la entrada de los nacionales acaba la historia del Hospital de la Cruz Roja, un oasis blanco de esperanza en un mundo en guerra.

Gracias al Ayuntamiento de Valfarta por su colaboración en la consulta de los archivos municipales, a la Cruz Roja Española y su Centro de Documentación de la Cruz Roja Española y a Jesús Ros Labrador por su estimable ayuda.

Anexo I Cartas e informes de Horace Barbey, delegado en Barcelona 1936-1937.

Carta I

COMITÉ INTERNACIONAL DE LA CRUZ ROJA
DELEGACIÓN DE BARCELONA
Calle de Lauria 95 Tel. 70108

Sr. E. Clouzot Sr. Barbey Barcelona, ​​10 de noviembre de 1936 Secretario General del CICR GINEBRA
DELEGACIÓN DEL COMITÉ INTERNACIONAL DE BARCELONA

Señor/a: Tras mi conversación telefónica esta mañana con el Sr. Daniel Clouzot, le escribo para informarle de las medidas adoptadas en la zona del frente de Zaragoza para la evacuación de los heridos.

Esto incluye la línea del frente y hasta 20 km tierra adentro. Aproximadamente detrás de esta zona, el transporte de los heridos es responsabilidad del Servicio de Salud y de las milicias antifascistas, que se encuentran bajo autoridad militar. Esta zona se extiende, en el mapa, hasta un cruce de carreteras situado a 1 o 2 kilómetros al oeste de Bujaraloz. Esta última localidad se encuentra a 69 kilómetros al este de Zaragoza y, por lo tanto, fuera de la zona de fuego, al menos por el momento.

El hospital del Comando Regional de Valfarta, como ya les he informado, se ubica a pocos kilómetros al norte de Bujaraloz, en una zona que probablemente tenga poca importancia estratégica, ya que está fuera de las principales vías de comunicación y, por consiguiente, tiene pocas probabilidades de ser bombardeada. Este hospital tiene capacidad para 50 heridos y pronto podrá recibir el doble. Los servicios de la Cruz Roja se encargarán del traslado de los heridos desde el cruce mencionado hasta el hospital de Valfarta. Este cruce serviría, por lo tanto, como punto de relevo, y la Cruz Roja está estudiando la posibilidad de instalar allí una gran carpa o barracón para recibir a los heridos que lleguen del frente mientras esperan su traslado a Valfarta. Obviamente, se trataría solo de un lugar de espera temporal durante una o dos horas, en caso de que todas las ambulancias estén ya en servicio.

En teoría, todo esto debería funcionar sin problemas y sin mayores dificultades, pero creo que la práctica será algo diferente debido a la aún muy fuerte rivalidad entre las milicias médicas antifascistas y la República de Aragón, y que las primeras no dudarán, si les conviene, en requisar el equipo de la República de Aragón. Dado que el frente de Aragón se encuentra muy tranquilo en estos momentos, es probable, o al menos posible, que estas dificultades se vayan solucionando y que, en consecuencia, la organización del transporte de los heridos sea más eficiente y, llegado el momento, pueda funcionar con relativa normalidad.

Reciba, señor Secretario, las seguridades de mi más alta consideración.

R00174073_Lettres_CIRC_Rap__et_Corresp__d_Horace_Barbey_0005. Centro Documentación de Cruz Roja Española.

Carta II

COMITÉ INTERNACIONAL DE LA CRUZ ROJA
DELEGACIÓN DE BARCELONA
Calle de Laua, 95.
Barcelona, ​​10 de noviembre de 1936.

Sr. E. Clouzot
Secretario General del CICR GINEBRA.

Señor/Sra.,

Tras mi conversación telefónica esta mañana con el Sr. Daniel Clouzot, le escribo para informarle sobre las medidas adoptadas en la región del frente de Zaragoza para la evacuación de los heridos.

En la línea del frente y hasta aproximadamente 20 km detrás de ella, el transporte de los heridos corre a cargo del Servicio Médico de las milicias antifascistas, que está bajo autoridad militar. Esta zona se extiende, en el mapa, hasta un cruce de carreteras situado a 1 o 2 km al oeste de Bujaraloz. Esta última localidad se encuentra a 69 millas al este de Zaragoza y, por lo tanto, fuera de la zona de fuego, al menos por el momento. El hospital de Valfarta, como ya he tenido ocasión de mostrarles, se encuentra a pocos kilómetros al norte de Bujaraloz, en una zona que probablemente nunca tendrá gran importancia estratégica, ya que está alejada de las principales vías de comunicación y, por lo tanto, tiene pocas probabilidades de ser bombardeada. Este hospital tiene capacidad para atender actualmente a 50 heridos y podrá recibir el doble para…

Los servicios de la Cruz Roja se encargarán del traslado de los heridos desde el cruce mencionado hasta el hospital de Valfarta.

Este cruce serviría, por lo tanto, como punto de estudio; actualmente, la posibilidad de instalar allí una zona de descanso temporal y una gran carpa o barracón permitiría a la Cruz Roja recibir a los heridos que lleguen del frente, mientras esperan su traslado a Valfarta. Obviamente, se trataría solo de una zona de espera temporal de una o dos horas, en caso de que todas las ambulancias estén ya en servicio.

En teoría, todo esto debería funcionar sin problemas y con su aparente dificultad, pero creo que en la práctica será algo diferente, debido a la aún muy fuerte rivalidad que existe entre las milicias sanitarias antifascistas y la Cruz Roja, y a que las primeras no dudarán, si les conviene, en requisar el equipamiento de la Cruz Roja.

Dado que el frente aragonés se encuentra actualmente muy tranquilo, es probable, o al menos posible, que estas dificultades se resuelvan y que, en consecuencia, la organización del transporte de los heridos sea más eficiente y, llegado el momento, pueda funcionar casi con normalidad.

Reciba, señor Secretario, las seguridades de mi más alta consideración.

R00170130_C_ESCI_017_301. Centro Documentación de Cruz Roja Española.

Anexo II Llamada telefónica del Dr. Martí en Barcelona a Miles Odier el 8 de febrero de 1937 a las 16:00.

El Dr. Martí informa a Miles Odier de que tiene previsto partir el 9 de febrero para visitar los hospitales de los «Docker» en el frente aragonés y pregunta si se le podrían enviar los instrumental necesario para hospitales que sean fáciles de trasladar.

Mile Odier pregunta si los kits quirúrgicos que tenemos en reserva podrían serle útiles; el Dr. Martí cree que serían muy valiosos. El Sr. Martí anuncia que está enviando una nueva lista de productos farmacéuticos: estos son los productos farmacéuticos que le faltan a Barcelona.

En cuanto a los medios de transporte, el Dr. Martí recomienda el transporte ferroviario a Barcelona debido a la escasez de combustible en España. Miles Odier menciona la posibilidad de utilizar un camión cisterna pesado; El Dr. Martí preguntará inmediatamente si hay reservas de este combustible en Barcelona.

Además, informa a Miles Odier de que ningún barco civil puede llegar ni a Barcelona ni a Valencia.

Miles Odier informa al Dr. Martí de que, en ese caso, intentará conseguir barcos no civiles para transportar la mercancía, y él está totalmente de acuerdo con este plan.

R00171737_C_ESCI_149_005. Centro Documentación de Cruz Roja Española.

Mari Cruz Anoro Barrieras “La Morena” taxista de Barcelona


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Mari Cruz Anoro Barrieras “La Morena”

Justicia Clara Sarrate Anoro nació en Sariñena el 5 de septiembre de 1947, en una casa en la avenida Huesca, al lado del cuartel. Pero su niñez la pasó en calle Larrosa, en la parte alta, donde vivieron. A partir de Clara conocemos la vida de su madre Mari Cruz Anoro Barrieras, quien, tras emigrar a Barcelona con su familia, fue la primera mujer taxista de la ciudad Condal.

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Mari Cruz Anoro Barrieras, conocida como “La Morena”, nació en Sariñena el 3 de mayo de 1923. Contrajo matrimonio con Prudencio Sarrate Gabriel y tuvieron cuatro hijos: Prudencio, José María y los mellizos Rafael y Clara. “Fuimos una novedad en el pueblo cuando nacimos” apunta Clara, “No era habitual que nacieran mellizos”. Prudencio nació en Sariñena un 11 de abril de 1908 y trabajó de chofer para casa Torres aunque falleció joven, el 22 de abril de 1956, a los 48 años de edad. Mari Cruz se quedó viuda a los 33 años con sus cuatro hijos, Clara tenía solamente 8 años. Prudencio tenía dos hermanos: Antonio, que murió a los 48 años, y Mercedes Sarrate. La familia de los Sarrate había sido una importante saga de pasteleros.

Mari Cruz había aprendido todo sobre pastelería y con un carrito iba vendiendo por todo el pueblo. Cuando Clara salía de la escuela iba a vender. En invierno vendían castañas, además de piruletas y caramelos que hacían en casa. Los envolvía Clara con sus amigas y se quedaban con los sobrantes de caramelo al despegarlos del molde. También hacían tartas y bollos. En verano hacían helados, los hacían ellas, compraban el hielo y lo guardaban en un lugar fresco. Helados de nata, vainilla, fresa, chocolate… en corte o en cucurucho. Llevaban en el carro una especie de lechera de unos 20 litros donde guardaban los helados. La lechera la llevaban dentro de un tonel en el carro y ponían hielo picado entre el tonel y la lechera para conservar los helados. El hielo lo picaban ellas. Cuando había fútbol, Clara subía con otro carrito a vender al campo, mientras Mari Cruz se quedaba en la plaza de la Iglesia para vender a la gente que iba al cine Victoria o al Casino.

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Familia Sarrate Anoro

Además, para vivir recogían esparto, sobre todo su hermano mayor “Se hacía heridas en las manos con el esparto”. También recogían vid en la vendimia o almendras para casa Torres. Sus hermanos se hacían espadas de madera “Eran unos tiempos muy distintos, lo normal era llevar parches en la ropa”. Pero Mari Cruz, con tres varones, vio que sus hijos no tenían mucho futuro en Sariñena “No podían aprender ningún oficio en Sariñena”. Mari Cruz tenía a su hermana mayor y dos hermanos en Barcelona. El marido de su hermana tenía una empresa de transportes, así que los dos hermanos mayores marcharon a trabajar, primero como mozos de carga y descarga hasta que tuvieron la edad para sacarse el carnet de conducir. Mientras, el pequeño comenzó a trabajar en un taller como aprendiz de mecánico.

A Clara le encontraron trabajo en las oficinas de un laboratorio farmacéutico. Antes, Clara aprendió a escribir a máquina en Sariñena, pagando clases particulares a la profesora María. Clara era muy aplicada, incluso cosiendo le bordó el ajuar a la hija de María. En el laboratorio farmacéutico, Clara trabajó primero en el envasado de medicamentos hasta que quedó un puesto vacante en oficinas.

Mari Cruz encontró trabajo en una portería donde se alojó toda la familia. Tuvieron que dar una entrada para coger la portería. El trabajo era controlar la entrada y salida del edificio, además de su limpieza. Tenían dos habitaciones, en una dormían los hermanos y en la otra Mari Cruz y Clara. Estuvieron unos tres años y allí fue cuando compraron su primera televisión. Los hermanos cobraban las semanadas, cada semana les pagaban su trabajo “Todos aportábamos el sueldo y entre todos pudimos comprar un piso en la calle Provenza de Barcelona”.

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La familia continuó trabajando y ahorrando hasta que decidieron comprar un taxi. Los dos hermanos camioneros habían ido desarrollando dolencias conduciendo el camión y decidieron cambiarlo por el taxi. Así, los dos hermanos se turnaron con el taxi y, si había una avería, el hermano mecánico la arreglaba. Con el tiempo, Mari Cruz decidió sacarse el carnet de taxista y comenzó a llevar el taxi cuando los hermanos regresaron a los camiones. Esta circunstancia comenzó a despertar interés y Mari Cruz fue considerada la primera mujer taxista de Barcelona, destacando en un mundo de hombres y apareciendo en programas de radio, radio nacional de España, y televisión.

La televisión, la cadena 2, se interesó por Mari cruz y la retrató en el programa “Retrat de dona”. “De alguna manera, lo hizo más por gusto que por necesidad”, apunta Clara. Por aquel entonces, Mari Cruz conoció a Julio Cesáreo Casabona y comenzó a tener una relación con él. Pronto empezó la idea de volver a Sariñena y así fue, al final acabó casándose con Julio Cesáreo Casabona. Se casaron en Sariñena y la boda despertó el interés de una cadena de televisión que acudió, pues Mari Cruz había cogido cierta relevancia al haber sido la primera mujer taxista de Barcelona. Aunque siempre se ha considerado a Margarita López Grau como primera mujer taxista de Barcelona, este hecho posiblemente se debe a que Margarita fue la primera en obtener la titularidad de la licencia de su taxi barcelonés.

Clara se sacó el carnet cuando cumplió la mayoría de edad a los 21 años, tuvo que hacer el servicio social para podérselo sacar, la mujer no lo tenía fácil.

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Julio Cesáreo murió en Sariñena en 1994 a los 75 años de edad y Mari Cruz el 27 de mayo de 1997 a los 72 años de edad. Clara cambió de empresa y durante sus últimos cinco años, antes de jubilarse, montó su propio videoclub. Clara es testimonio vivo de la migración que marchó del pueblo a las ciudades abriéndose paso en tiempos difíciles. Al final, todos los hermanos acabaron comprándose su propio piso, entonces por medio de cooperativas. Los hermanos volvieron al mundo del transporte.

Historias de esfuerzo y trabajo, de salir adelante que recordamos con la responsabilidad de aprender para continuar construyendo nuestro presente, conscientes de nuestro pasado. Gracias a Clara por esta entrevista.

Miguela Borruel Pardina


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Miguela Borruel Pardina

Por Cruz Ullod Borruel.

Mi madre, Miguela o Miguelita, nació un 29 de septiembre de 1937, en plena Guerra Civil, en la casa del Pozo situada en la actual Ronda de San Francisco de Sariñena. Hija de María Pardina Pueyo, la “pallaruelera” y Plácido Borruel Capitán, la mayor de tres hermanos. Plácido trabajó toda su vida como jornalero en casa de Portera y en su juventud fue marmolista con los Morera. Mi abuela María servía en Casa Castanera. Plácido y María se casaron por lo civil y después de la guerra tuvieron que hacerlo por la iglesia. Aunque el cura no los dejaba casar si no le llevaban las tres “arras” de rigor. Mi abuela no tenía dinero para eso y tuvo que sustituir las arras (unas especie de tartas) por bizcochos.

A los pocos días de nacer mi madre ya se la llevaron  a Pallaruelo, pues mi abuela era de allí. Son muchos los recuerdos que guarda de este pueblo, sobre todo de su abuelo Miguel. Al criarse sin su padre (mi abuelo Plácido estuvo durante 2 años en la cárcel de Huesca, una vez acabada la guerra), su abuelo Miguel era como un padre para ella. Lo seguía a todas partes y el día que se la llevaba con él al monte era una fiesta para ella. A su abuelo Miguel, “Miguelón” porque era muy alto, lo recuerda siempre con su bota de vino colgada en el cabecero de la cama y preparándole pan con vino antes de que saliera el alba.

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De Pallaruelo recuerda los juegos bajo el Torrejón y las fiestas. Al gaitero Vicente Capitán (familia de mi abuelo Plácido), al tío Juaner…las juergas que montaban con su música y su porrón en los patios empedrados de las casas. Y los vestidos que estrenaba para la fiesta “sobre todo uno rosa con volantes”. Y el miedo que le inspiraba el diablo del dance que la encorría hasta el granero de casa, el pan bendito que entregaba y sigue entregando  siempre la misma familia por una promesa…

De la guerra recuerda cuando tenían que ir a refugiarse a las masadas  y le tapaban la boca para que no se oyesen sus llantos y no los delatase.

Recuerda como al principio, una vez que su padre salió de la cárcel, ella no lo quería, no lo había visto nunca. Decía que no era su padre sino “el marido de mi mama”. Recuerda también la noche que la bajó a la cuadra porque lloraba y no quería dormir con él.

Su segundo hermano, Antonio, nació en Pallaruelo y fue recogido por Josefina la del “Augau”.

José, el tercero, ya nació en Sariñena, en pleno invierno. Su nacimiento coincidió con la muerte del marido de su tía Isabel la Patica y como había nevado tanto tuvieron que abrir un camino con palas  desde su casa (Ronda San Francisco) hasta la iglesia para poder enterrarlo.

Miguelita no quería vivir en Sariñena y aunque sus padres y hermanos ya estaban instalados aquí ella se quedaba siempre que podía con sus abuelos de Pallaruelo, también fue allí a la escuela.

Años después ya se quedó definitivamente en Sariñena, aunque iba a Pallaruelo siempre que podía. De su casa de Sariñena recuerda que no había luz pero sí tenían pozo, incluso un pequeño brazal donde iban las vecinas a lavar la ropa. Muy distinto era el tema del agua en Pallaruelo, donde iban a la balsa con un colador para recoger el agua estancada llena de cucos  y donde se reutilizaba una y otra vez la misma agua porque no se podía desperdiciar ni una gota. En Sariñena era diferente, aquí había fuentes en muchas calles y plazas.

Fue a la escuela en Sariñena hasta los 14 años, cuando empezó a cuidar a Encarnita, la hija de su maestra ( y mía) Doña Emilia. Empezó a trabajar para ella mucho antes, fregaba el patio, le llevaba la leche todos las noches  de Casa La Diega. Me daba “un real” cada día por llevarle la leche. Por entonces ya empezaba a acompañarla el que sería mi padre, Jesús Ullod López, el Roso. Para Doña Emilia trabajó unos años incluso se la llevaba con ella a Huesca durante el verano para que siguiera cuidando de su hija, con la que mantenemos una estrecha amistad todavía.

En ocasiones tenía que pedir permiso a la maestra para salir antes de la escuela porque tenía que llevarle la comida a su padre hasta los chamarcales o los estañuelos Me habla de sus amigos: José Gómez, Codeta, Alicia la Sastra, la Pierretas, Culocuezo,…

En diciembre de 1958 se casó con mi padre con el que llevaban  juntos desde adolescentes, fueron de viaje de novios a Zaragoza, a la famosa “Posada de las Almas”. Al año siguiente nacería mi hermana M ª Jesús y en 1963 nació Rosa Mari, que desgraciadamente murió a los cuatro meses. Y en 1964 nací  yo, en pleno “baby boom”. Aprendió a coser con Pilarín Mateo, la “Titina” y nos hacía toda la ropa tanto a mi hermana como a mí. Yo me he criado entre patrones, hilos, retales,.. Mi padre trabajó mucho tiempo “pesando esparto” en diferentes localidades a las que se desplazaba en bicicleta.

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Jesús y Miguela por el camino del fútbol.

De sus años jóvenes recuerdan el montón de bares y tabernas que había en Sariñena, prácticamente una en cada calle: el Riau (donde la peluquería de Flora), la Parra (en la calle Enado),  Puchades (donde se instaló la primera televisión), el Bodegón “donde íbamos a merendar cabezas”, el café de Paquito en la calle de Ancho, casa Ojitos, el Romea “de más categoría” y El Peti donde “se vieron por primera vez las olivas rellenas” y había que hacer cola para entrar durante las fiestas. Y del cine, en el Romea, en el Casino y en el Victoria, a los que siempre se tenían que llevar de “carabina” a la abuela Incolaza, que era la primera que se apuntaba.

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Isidro Clavería, el “Chupón”, Antonio Campos, Jesús Ullod y José Borruel en el bar La Parra, detrás el camarero ¿?

Para poder aumentar el escaso salario que ganaba mi padre en “las viguetas” durante muchos años mis padres se hicieron cargo del bar del campo de fútbol “el ambigú”. Gracias a ello mi hermana y yo pudimos salir a estudiar fuera. Un esfuerzo que nunca les agradeceremos lo suficiente.

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Cruz Ullod Borruel

 

Cruz Ullod Borruel


Docente en el IES Gaspar Lax de Sariñena y gran comprometida con la cultura sariñenense, Cruz es todo un referente en el ambiente cultural de Sariñena, a través de grupos de lectura, presentaciones de libros y actividades varias. Además ha contribuido al estudio, memoria, difusión y reconocimiento de las victimas monegrinas del holocausto nazi.

Victoria.

Cruz Ullod y el grupo de lectura de Sariñena

Natural de Sariñena, Cruz fue una de las últimas en nacer en casa y por lo tanto en Sariñena. Fue gracias a Domingo Pardo “El Chespe”, practicante, comadrona y dentista. Su padre trabajó en las viguetas, en pretensados Alcanadre mientras que su madre trabajó en casa, además de dedicarse a cuidar críos. Son dos hermanas María Jesús y Cruz.

Fue a las escuelas viejas en la Ronda San Francisco, a parvulitos (párvulos) y luego a las escuelas nuevas, que comenzaron a funcionar entre 1969 y 1970. Con cariño, Cruz recuerda a las maestras Doña Rosalía, maestra de infantil, Doña Emilia y Tere Guillen “Doña Tere”. Emilia Aran “Doña Emilia” vivió en Sariñena muchos años con su marido Don Blas, también maestro. Vivieron en el bloque de la calle de las escuelas con la avenida Huesca y tenían una niña que cuidaba la madre de Cruz: “Doña Emilia tenía muy buen carácter, cumplía los años el mismo día, el 3 de mayo, y ese día invitaba a todos”.

Cruz consiguió una beca para la laboral de Zaragoza pero al final comenzaron a dar clases de bachiller en Sariñena. La quinta de Cruz fue la primera en cursar bachillerato en Sariñena, siendo al principio una extensión del Ramón y Cajal de Huesca: “El primer año sólo se dio primero de BUP, con dos clases, una para los de Sariñena y otra para los de los pueblos, pues acababan antes y a las cinco tenían que volver a sus pueblos con los autobuses de la escuela. Se iba de mañanas y tardes, hasta las seis”. Las clases se instalaron en el Edificio Sariñena, donde ahora está la óptica. Debajo estaba la discoteca “La dragón de oro” y algunas tardes escuchaban la música cuando los Boris, los propietarios de la discoteca, probaban el equipo y escuchaban nuevos discos.  Cada año fueron añadiendo un curso hasta llegar a COU, tuvieron que ampliar y fue entonces cuando también se acondicionó el edificio del Hospital, también conocido como el hospitalillo, en el barrio del Carmen: “Allí subieron los más pequeños, los de 1º y 2º de BUP”.

Desde los 14 años se dedicó a dar clases particulares en casa, Cruz montó una guardería en casa donde cuidaba y daba repaso a críos que iban de los 3 a los 9 años.  Con 16 años vivió la formación de la Agrupación de Peñas, fue una de las primeras socias “Tenía el carnet número ocho”.

Entre 1982 y 1987 Cruz estudió Filología Hispánica en la Universidad de Zaragoza. Luego trabajó unos años en Sariñena en la gestoría Geyca hasta que comenzó su carrera docente ejerciendo en Monzón, Graus, Priego (Cuenca), Pastrana (Guadalajara), un año en Sariñena, otra vez en Monzón, Grañen, cuatro años en Alcolea de Cinca y desde el 2006 en Sariñena.

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Cruz colocando placas en Mauthausen.

En el IES Montes Negros de Grañen coincidió, en el curso 2000-2001, con el investigador y profesor de historia Jesús Inglada. Aquel año hicieron un homenaje a los monegrinos muertos en Mauthausen: “Con los alumnos se buscó a familiares de los deportados, recopilando toda la información posible y realizando una semblanza de cada uno”. Luego se realizó una exposición y un homenaje en  mayo del 2001 en el que participó Mariano Constante, superviviente monegrino del campo de Mauthausen: “La familia de Mariano Constante era de Loarre, su padre fue maestro y ejerció en la escuela del barrio de la Estación de Sariñena. Luego fue destinado a Capdesaso, donde nació Mariano Constante”. Un año antes la jornada se dedicó a los maestros y maestras de la escuela rural, en la que también participó Mariano Constante.

Una vez en Sariñena, Cruz se hizo cargo del club de lectura de la asociación de mujeres “Durante años lo había llevado Emilia Loste”. Con el club hacen lecturas semanalmente en voz alta, comentan y debaten. Traen escritores y hacen excursiones, han estado en Ainielle y han visitado la exposición de Lita Cabellud en Zaragoza. Todo en coordinación con la biblioteca de Sariñena y la bibliotecaria Luisa. Además, Cruz creó el grupo de lectura de padres y madres del IES Gaspar Lax, se juntan una vez al mes o cada mes y medio y comentan el último libro que han leído.

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Placa de los monegrinos deportados en campos de exterminio nazis,

Cruz presentó varios años la propuesta para que alumnos del instituto de Sariñena viajasen al campo de concentración y exterminio nazi de Mauthasen. Al final fue aceptado en 2009 y Cruz fue con cinco alumnas, coincidiendo con los actos del 5 de mayo, fecha de la liberación del campo y los actos conmemorativos. Los alumnos del centro realizaron un trabajo de los que se seleccionaron los cinco mejores. El viaje fue subvencionado mitad por Amical de Mauthasen y la otra mitad por el programa del Gobierno de Aragón “Amarga Memoria”.  En el viaje estuvieron tres supervivientes del campo José Alcubierre, Esteban Pérez y Juan Camacho: “¡Qué no se olvide!, de ellos no salió ningún insulto ni odio, lo que querían es que no se olvidase y que la gente lo conozca”. Cruz hizo una placa con los nombres de todos los monegrinos y la dejó en el crematorio del campo junto a una foto de su tío. Además dejaron tierra de distintos pueblos de Los Monegros “La tierra la recogieron diferentes alumnos del instituto”.

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Cruz, las alumnas y José Alcubierre en Mauthausen. 

El viaje a Mauthausen fue “Muy emotivo”, señala una de aquellas alumnas, “Influyendo muchísimo tanto a nivel de enseñarnos cosas como a nivel emocional. Nos enseñó la importancia de la memoria histórica y de la lucha por la supervivencia en los campos”.

A partir del viaje se realizaron escritos, una exposición, una charla con Juan Manuel Calvo… El 14 de abril del 2010 se instaló un monumento en Sariñena en el parque “Territorio de paz” con la colocación de una placa de forja horadada con los nombres de los trece sariñenenses deportados a campos de exterminio nazi y una inscripción donde se puede leer: “En recuerdo y memoria de los deportados de Sariñena a los campos de concentración nazis, por vuestra lucha en defensa de la libertad y la democracia. Ayuntamiento de Sariñena. 14 de abril de 2010”.

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“Juan Mariano Ballarín Clavería, Julio Casabona Gracia, Antonio Casabona Marías, Julio Cesáreo Casabona, Martín Epifanio Castán del Val, Francisco Castells Encontra, Antonio Coto Coto, José Coto Coto, Basilio Gil Sanz, Miguel Pardina Pueyo, Antonio Ponz, Manuel Royo Ballarín y Manuel Salinas Foncillas”

El deportado monegrino Miguel Pardina Pueyo fue antepasado de Cruz, hermano de su abuela: “Mi abuela siempre decía que su hermano murió en un horno”.

Cruz ha escrito varios artículos: “Siempre me ha interesado mucho la literatura popular, los romances, la medicina popular…”. Ha sido concejal de cultura de Sariñena y recientemente fue responsable de una exposición sobre mujeres y la ciencia en el centro de salud de Sariñena. Sin duda, la cultura, la literatura y la memoria van de la mano de Cruz, una gran dinamizadora cultural de Sariñena.