La sierra de Alcubierre

La sierra de Alcubierre corresponde a una muela situada en el sector central del valle del Ebro, con una clara dirección noroeste-sureste, divide la comarca aragonesa de Los Monegros entre la parte zaragozana y la oscense, entre la formación yesifera de Zaragoza y la detrítica de Sariñena. La sierra ocupa una superficie aproximada de unos 400 Km² (40.000 ha) y su altitud varia de los 400 m hasta sus máximas cotas de San Caprasio (811 m) y monte Oscuro (820 m). 

sierra

La sierra de Alcubierre es la gran desconocida, una sierra que esconde una gran riqueza natural y paisajística en el centro del ecosistema estepario de Los Monegros. Un  lugar único donde perderse y encontrar el silencio, el sosiego y la serenidad en plena naturaleza, un entorno que lucha por sobrevivir en un territorio difícil y extremo. Una sierra muy especial, una sierra para aventurarse y sorprenderse por su gran biodiversidad.

La sierra de Alcubierre

  • Descripción del medio

Sierra AlcubierreLa sierra de Alcubierre se encuentra en la unidad de relieve de la Depresión del Ebro, un valle de carácter endorréico que constituye una amplia fosa tectónica, originada por erosión a finales del Terciario. La sierra es un extenso e importante relieve estructural, de más de 50 km de longitud, compuesto por plataformas tabulares formadas por erosión diferencial, ligeramente basculadas hacia el norte y taludes en la franja meridional y occidental de naturaleza más deleznable (arcillas, margas y yesos), profundamente moduladas por una densa red de barrancos. Predomina un techo resistente de naturaleza carbonatada (calizas, conglomerados y areniscas), seguido por la alternancia de las diferentes capas litológicas blandas y duras, configurando una morfología de muela, pero con una clara identidad de sierra.

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* Azud de Bastaras

Los usos agrícolas y ganaderos tradicionales han sido las principales actividades en la zona, actualmente la ganaderia se encuentra en regresión, y son contados los rebaños que todavía pastan por la sierra. Existe un amplio y deteriorado conjunto de aldeas (casetas de monte), corrales y parideras, balsetes, balsetas y balsas y tapiales… un rico conjunto patrimonial, arquitectónico y cultural que va desapareciendo y que, con la responsabilidad y el respeto a nuestro pasado, no deberíamos dejar perder.

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*San Martín en Peñalveta

La sierra de Alcubierre comprende los términos municipales de Alcubierre, Castejón de Monegros ,Farlete, La Almolda, Lanaja, Leciñena, Monegrillo, Perdiguera, Pina de Ebro, Robres, Sariñena, Senés de Alcubierre, Tardienta y Torralba de Aragón. 

Soldados de las Milicias Populares

* Soldados de las milicias populares

Durante la contienda de la Guerra Civil Española, la sierra formó parte del frente de Aragón, como testimonio quedan una serie de trincheras, algunas restauradas, configurando la “ruta Orwell”,  testimonio del paso del conocido escritor británico George Orwell. La fotografía “Soldados de las milicias populares, Sierra de Alcubierre” corresponde al fotógrafo  Agustí Centelles, conocido reportero gráfico que cubrió diferentes acontecimientos de la guerra civil (Colección Reina Sofia). La sierra de Alcubierre continúa siendo un enclave natural muy desconocido, pero son numerosas las rutas de bicicleta de montaña que se van desarrollando por su entorno, al igual que rutas senderistas.

* San Caprasio

* San Caprasio

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* Balsete

En la base de la sierra el uso del suelo es agrícola, formando un mosaico de cultivos de secano y áreas naturales y seminaturales. Por las zonas más degradadas, principalmente por el sobrepastoreo, y en los taludes aparece matorral termófilo, que puede soportar temperaturas relativamente altas. Destacan las comunidades gipsícolas ligadas a afloramientos yesíferos en zonas bajas. Por el piedemonte encontramos sabinares que van transformandose en bosque de formaciones arbóreas de pino carrasco a medida que se va tomando altitud, donde encontramos pequeñas áreas de bosque mixto (pino carrasco, quejigos y carrascas). La masa forestal proviene de forma natural y de repoblación, presentando un desarrollo evolutivo alto (latizal y fustal), clasificado como de alta calidad su nivel evolutivo, cercano al climático.

La sierra se ubica entre las cuencas del Gallego y del Alcanadre, por sus montes no discurre ningún curso fluvial. Sus laderas son pronunciadas, de materiales deleznables, muy especialmente al sur, presentando una densa red de vales, barrancos o tollos y cárcavas que constituyen una importante red de drenaje, propio de un paisaje mediterráneo y árido.

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*Tronco de sabina fosil.

El tronco de sabina fosilizada fue encontrado en una aldea del monte de Alcubierre, corresponde a la Era Terciaria, a los periodos Aragoniense y Vallesiense, entre 20 y 13,5 millones de años. “Antes de que apareciese el Homo Erectus (1,6 millones de años)”, apunta Alberto Lasheras Taira, quien ha estudiado el fósil y nos aporta la valiosa información que reproducimos: “El fósil es una sección irregular de tronco, la mineralización resultante conserva diferentes colores: blancos, ocres, marrones, grises y en algunas zonas presenta formaciones cristalinas de calcita (carbonato cálcico), que le dan un aspecto muy diferente a otros fósiles de origen vegetal encontrados por aquí”. Es el caso de otro fósil encontrado en Alcubierre, de buen tamaño es totalmente gris, con una buena conservación de las formas de la corteza. Aunque sin documentar, hay menciones de otros fósiles de sabina en Farlete y en Lanaja.

El proceso de formación del fósil sucedió en un ambiente húmedo, al caer en la orilla de un lago de escasa profundidad, con gran contenido en sales carbonatadas tipo calcita. Se produce un intercambio de materia orgánica por sustancias minerales, sobre todo en las partes exteriores, más duras. En un ambiente más caluroso y húmedo que el actual, con amplias zonas de lagos y sabanas cubiertas con bastante vegetación herbácea, el fragmento de tronco de sabina, se enterró en un sedimento arcilloso rico en carbonatos que lo protegió y favoreció el proceso de conservación y fosilización. La aparición del mismo, puede producirse como un bloque removilizado, que debido a la erosión de los niveles arcillosos margosos en los que estaba encajado, más blandos que el fósil, han desaparecido y lo han dejado visible.

Alberto Lasheras Taira

  • Climatología

En los Monegros el ambiente climático es seco y estepario, de carácter subdesértico. Es una de las zonas más cálidas de la península ibérica, alcanzando los 35º en verano, suele sufrir olas de calor con máximas de hasta 40º, favorecidas por la presencia del anticiclón de las Azores. En la sierra de alcubierre se reduce el extremo régimen térmico, en relación a su aumento de altitud.  La pluviometría es escasa, difícilmente llega a superar los 400 mm anuales, e irregular en su distribución anual. La fosa de hundimiento de la cuenca del Ebro aísla de los frentes nubosos, al mismo tiempo que el efecto “foehn” produce corrientes de aire calidas. Son frecuentes las tormentas en periodo estival, algunas secas y con abundante aparato eléctrico. La escasez de lluvias y las altas temperaturas determinan el clima seco, con un fuerte déficit hídrico, la sierra de Alcubierre presenta un balance hídrico que oscila de los -700 a los -400 mm. El viento predominante es el cierzo, de dirección WNW, que alcanza altas velocidades y alta persistencia, que con el bochorno, viento de dirección ESE, son vientos muy  secantes.

* Quejigo.

* Quejigo.

En invierno son frecuente las inversiones térmicas, presencia de nieblas, conocidas como “boiras”, aportan humedad en los vales y zonas bajas de la sierra, convirtiendo estas zonas en más frías que las zonas elevadas de la sierra. Este fenómeno favorece la presencia de los característicos y singulares sabinares monegrinos. La temperatura media en diciembre y enero son de 5ºC, llegándose a registrar mínimas de -12ºC, siendo frecuentes las heladas desde finales de octubre a principios de abril .

 

 

  • Figuras de protección
 Mostajo (Sorbus Aria)

Mostajo (Sorbus Aria)

El enclave natural está declarado como zona ZEPA (ES0000295) y LIC (ES2410076) de la Red Natura 2000 por mantener una importante masa forestal de pino carrasco con sabina albar y matorral gipsófilo en el piedemonte, además de ser refugio y hábitat para diferentes poblaciones de aves. La fauna es abundante, lugar de paso de grandes rutas migratorias de aves, sin olvidarnos de la importante biodiversidad de insectos, arácnidos, reptiles y mamíferos que moran la sierra del secano aragonés.

Mantiene importantes poblaciones de aves, destacando el caso de las rapaces forestales mediterráneas, con Milvus migrans, pequeños núcleos meridionales de Milvus milvus, abundante presencia de Circaetus gallicus e Hieraaetus pennatus, y una alta densidad de Aquila chrysaetos,   mayoritariamente nidificante en pinos. Población regresiva, años atrás muy importante, de Neophron percnopterus, y sin duda abundante Bubo bubo en las cárcavas y barrancos. Importantes comunidades meditarráneas, siendo abundantísimas Sylvia undata, Galerida theklae y en las zonaas arboladas Lullula arborea. Buena población de Oenanthe leucura.

ZEPA (ES0000295)

  • Flora

Formaciones forestalesLa baja precipitación favorece a las plantas xerófitas, vegetación adaptada a ambientes secos. En los taludes abundan los matorrales termófilos, que pueden soportar elevadas temperaturas, y mediterráneos, especialmente la coscoja (Quercus coccifera), el romero (Rusmarinus oficinales), tomillo (Thymus vulgaris), sisallo (Salsola verniculata), retama (Retama sphaerocarpa), osagra (Atriplex halimus), ontina (Artemisa herba-alba) aliaga (Genista scorpius), aladiermo (Rhamnus alaternus), escambrón (Rhamnus lycioides), bufalaga (Thymelea tinctoria), etc. En los fondos de barrancos y umbrías muy humedas encontramos formaciones mediterráneas con pistacias (Pistacia terebinthus), madroños (Arbutus unedo), endrinos (Prunus spinosa), gabardera (Rosal sp.), boj (Buxus sempervirens), madreselva (Lonicera implexa), rusco (Ruscus aculeatus), Bupleurum rigidum, Thalictrum tuberosum, etc. Algunos arces de montpellier (Acer monspessulanum), serbales (sorbus domestica), majuelos (Crataegus monogyna), olmos (Ulmus minor), temblón (Populus tremula)… van apareciendo tímidamente por la sierra. Como comunidades gipsícolas, ligadas a afloramientos yesíferos, encontramos Ononis tridentata, Gypsophila hispanica, Heliantemun squamatum, etc.

“Las mejores calidades de estación están relacionadas con la presencia de Juniperus phoenicea, Quercus ilex ssp. ballota, mientras que Dorycnium pentaphyllum y Helychrisum stoechas se relaciona con las peores calidades.”

Rafael Rodríguez-Ochoa

Vegetación potencialLa base de la sierra, entre los 300-450 m de altitud, se encuentra ocupado por el dominio del Coscojar – Espinar con Sabina Albar (Juniperus thurifera) que aparece acompañado de la sabina negral (Juniperus phoenicea) y el enebro o “chinebro” (J. oxycedrus). Aproximadamente, entre los 800 m. de altitud, la sierra comprende el dominio del coscojar continental con pino carrasco (P. halepensis), excepto en algunas zonas de umbría. A partir de los 500 m, encontramos el dominio del Carrascal (Quercus ilex sp.) con algunos ejemplares de Cajicos (Quercus faginea).

“En la sierra de Alcubierre el quejigo indica un suelo profundo, margoso, que retiene agua para la transpiración estival.”

Pedro Monserrat Recoder

La Flora de Aragón.


Nivel evolutivo

El pinar ocupa una extensión de  9520,97 hectáreas, representando un 25,58% del total de la superficie. El bosque mixto de pinar con encinas y quejigos ocupa una superficie de 387,67 has, los sabinares 131,07 has y la xeroestepa subdesértica 577,2 hectáreas. La formación vegetal más amplia son los matorrales: grandes formaciones de matorral denso o medianamente denso (2888,27 has.), matorrales subarbustivos o arbustivos muy poco densos (1741,8 has.), matorral boscoso de frondosas (82,15 has.), matorral boscoso de coníferas (3708,22 has.) y matorral boscoso de bosque mixto (276,3 has.).

El suelo en las zonas húmedas el suelo aparece cubierto por pinaza (aciculas), gayuba (Arctostaphylos uva-ursi), liquenes y musgos (briófitos). La asociación ANSAR (Asociación Naturalista de Aragón) identifico los siguientes musgos por la sierra: por la zona de Puy Ladrón Pleurochaete squarrosa (muy común), richostomum sp., Didymodon sp. y Homalothecium lutescens. Por el monumento: Bryum sp., Syntrichia sp., Hypnum cupresiformeBryum torquescens, Brachythecium sp., Radula complanata (hepática, encontrada en el pie de una carrasca), Frullania dilatata. ( hepática, fue vista en varios pies de sabina)y Aloina sp. Encalypta vulgaris cf. Más al sur encontraron Paeonia officinalis microcarpa y Rosa pimpinellifolia en flor. Por  Farlete: Crossidium sp., Grimmia sp., Orthotrichum sp. y  en una sabina Aloina sp. José Carlos alfranca Marcen de Leciñena tiene fotografiado el helecho Asplenium adiantum-nigrum.

  • Fauna

Destacan las rapaces forestales mediterráneas, el milano negro Milvus migrans y pequeños núcleos meridionales de milanos reales Milvus milvus, abundante presencia del águila culebrera Circaetus gallicus y águila calzada Hieraaetus pennatus, hay una alta densidad de águilas reales Aquila chrysaetos (nidifica en pinos). Población regresiva, años atrás muy importante, del alimoche Neophron percnopterus, y sin duda abundante el búho real Bubo bubo en las cárcavas y barrancos. Por las derruidas aldeas es frecuente el mochuelo Athene noctua y es frecuente el paso de buitres y otras aves carroñeras que tienen por la zona de Monegrillo un muladar al que acuden en gran cantidad.

Habitan la sierra gran cantidad de insectos, arácnidos de los que cabe destacar la tarántula (Lycosa tarantula y Lycosa radiata) y escorpión amarillo o arraclán (Buthus occitanus), encontramos ranas, sapos, lagartos (Verdes y ocelados) y culebras por las balsas. Los mamíferos son más difíciles de observar: zorros (rabosas), jabalíes, conejos, liebres, jinetas, tejones y recientemente observados ciervos y corzos.  (Ver Los mamíferos en Los Monegros)

  • Incendios forestales, su mayor peligro

Históricamente la frecuencia de incendios forestales es baja, al igual que su gravedad, por lo que su peligro estadístico es bajo. Pero según los datos del PROCINFO (Plan especial de protección civil de emergencias por incendios forestales de Aragón), la sierra presenta un peligro estructural extremo (ante situación desfavorable estival) de acuerdo a su facilidad de propagación y la dificultad que entraña su control, la peligrosidad media también es extrema en su amplio dominio forestal. El riesgo de incendios por causa natural de rayos es bajo y tan sólo el riesgo antrópico, por su interfase con el medio agrícola, es motivo de consideración. A pesar de los pocos incendios forestales, ninguno de consideración en las últimas décadas, o que exista constancia, existe una peligrosidad potencial de incendio forestal muy alta y extrema en la mayor parte de la superficie de la sierra monegrina. Reseño que Javier Blasco Zumeta ha observado en taludes de la sierra franjas oscuras de cenizas que evidencian incendios forestales en el pasado.

La potencialidad de regeneración del ecosistema forestal es baja, lo que se traduce en una alta vulnerabilidad y fragilidad, resultando un área de “alta importancia de protección contra incendios forestales”, de acuerdo con el proceso de evaluación del PROCINFO. Además, existe una alta dificultad de acceso y de transitabilidad a determinadas zonas, con alta dificultad de acceso y de distancias de medios terrestres. Pero el mayor condicionante para la extinción, en caso de incendio forestal, es la alta dificultad de disponibilidad de agua, lo que conlleva, junto con la alta continuidad del combustible, su clasificación como zona de alta dificultad de extinción. Para la sierra de Alcubierre se establece el 2º nivel de defensa: zonas de Alta Peligrosidad y Alta Importancia de Protección.

  • Vulnerabilidad

La presencia del  muerdago, planta parásita del pino, va provocando mortandad en la cerrada y regular masa forestal. Los pinos muertos van abriendo huecos muy necesarios para facilitar la regeneración y el desarrollo de especies de sombra como las encinas, los quejigos y un optimo sotobosque. Aún así, es necesario un cierto control de la expansión del muerdago para evitar una mayor mortandad y la aparición de plagas. Los zorzales son aves que distribuyen las semillas del muerdago, el fomento de otras aves forestales contribuiría a limitar el dominio de los zorzales. Aves como el Carbonero (Parus majoro) y el Herrerillo (Cyanistes caeruleus) son especies que consumen bayas de muérdago, pero no lo propagan. Con la recuperación de los diferentes puntos de agua e instalando cajas nidos, se lograría establecer adecuadas poblaciones que frenarían la elevada propagación del muérdago.

El agua es el elemento  limitante de la sierra. La recuperación de las distintas balsas, balsetas y balsetes, acondicionamiento y adaptación para su aprovechamiento por parte de la fauna, aumentaría la presencia de insectos, reptiles, aves y mamíferos, beneficiando la dinámica del ecosistema forestal. Las balsas de mayor dimensión, deberían contribuir a formar un conjunto de puntos de agua estratégicos e imprescindibles para la extinción de incendios forestales. La escasez de agua ha sido uno de los muchos factores del abandono del pastoreo por la sierra, tradicionalmente existían numerosos rebaños de cabras y una gran actividad antrópica ligada a la agricultura. El abandono de dichas actividades ha provocado un desarrollo desordenado en los últimos 50 años, su dinámica natural es frágil y muy vulnerable a incendios forestales y debería de contar con sus correspondientes planes de gestión. La elaboración del PORN de Monegros norte (Plan de Ordenación de los Recursos Naturales) es urgente para establecer medidas de protección de la sierra y otros entornos naturales de la zona septentrional de la comarca de Los Monegros.

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  • Árboles para siempre, ilusión y amor por la naturaleza

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Árboles para siempre responde a “una fundación conservacionista que se une a la gran red mundial de personas decididas a trabajar por la protección y la restauración del medio ambiente de nuestro planeta”. Desde el año 2015 llevan en marcha la iniciativa de reforestar una finca en la sierra de Alcubierre, buscando la recuperación de la zona. No solamente buscan plantar árboles, sino hacer un seguimiento: implicación y sensibilización. Mediante la educación ambiental pretenden llegar a las generaciones más jóvenes, una gran labor en la árida estepa monegrina que van consiguiendo. Una gran iniciativa de esperanza, ilusión y amor por los árboles, en definitiva ¡amor por la vida!.

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Esta propuesta se ubica en un entorno rural agrario de cultivos de secano englobado en un entorno natural estepario, en donde siglos atrás la transformación a la agricultura provocó la deforestación de estas zonas, reduciéndose la vegetación natural a pequeños lindes, taludes o laderas de pequeños relieves (sasos o cerros), en los que podemos observar la vegetación potencial de estas zonas áridas (especies adaptadas a un clima crítico, con escasas precipitaciones e inviernos fríos y veranos muy calurosos), formada principalmente por vegetación herbácea (romero, tomillo, aliaga, sisallo, ontina, albardín) junto con algún pie aislado de sabina, encina o pino carrasco.

En las últimas décadas estos ambientes están otra vez en peligro, dado que el hombre está buscando adaptar este entorno natural a las demandas económicas que supone aumentar la productividad de sus actividades mediante la transformación de este territorio agrícola de secano a regadío, lo que supone un cambio en las condiciones climáticas (aumento de humedad) y por lo tanto la colonización de otras especies (alóctonas) de los pequeños reductos de vegetación natural existentes, hábitat de la fauna asociada a este entorno estepario.

Las fincas propuestas son parcelas agrícola de secano o parcelas de monte público en condiciones de abandono lo que ha supuesto la colonización de especies nitrófilas que están absorbiendo los nitratos y fosfatos residuales de la antigua actividad agrícola. Encontramos especies características de este ambiente estepario y de gran valor natural como la ontina, el sisallo, el lastón y el espino negro.

Debido a lo anterior expuesto, nuestra propuesta es muy seductora, dado que se propone un ambiente forestal en parcelas al pie de las laderas naturales.

Esta masa forestal supondrá un importante papel biológico y medioambiental, dado que a parte de las funciones de los arboles (captan la energía solar, mejorar el paisaje visual, producen oxígeno puro y absorben CO2 purificando el aire y reduciendo la contaminación), sirven de hábitat a numerosas especies de avifauna y en este caso además será una pantalla de protección de la ladera natural existente.

Concha Castellor

Portavoz de la asociación Árboles para siempre

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Trabajan para la eternidad. Colectividades en Aragón. Alejandro R. Díez Torre.

 

  • Resineros de la sierra

Costán Escuer Murillo publicó, en la revista Montesnegros, un interesantísimo artículo sobre los resineros de la sierra. Al parecer, en 1927 una familia segoviana se instaló en el monte de Perdiguera y se dedicó a resinar cerca de 30.000 pinos carrasco hasta 1940. De marzo a noviembre resinaban los pinos monegrinos, con un rendimiento bajo de unos tres kilos de resina por árbol al año.

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Aún hoy, paseando entre los pinos, podemos encontrar pedazos de esos 30.000 tiestos que quedaron desperdigados por el monte. Pero no sólo son un pedazo de cerámica, son también los restos de una cultura y una forma de vida que aquí ya ha desaparecido. 

Costán Escuer Murillo

 

 

  • Conclusión

La sierra es un ecosistema forestal frágil pero con una gran potencialidad. Presenta un buen estado evolutivo y buena biodiversidad, representada con la presencia especies mediterráneas y submediterráneas. La apertura del pinar va posibilitando su sustitución por especies de sombra marcando la tendencia de formación de masas mixtas, evolucionando a un estado optimo de vegetación climática. Una mayor protección y un mayor conocimiento ayudarían en su preservación, sobre todo incidir en la necesidad de crear puntos de agua para la extinción de incendios forestales. La sierra de Alcubierre es uno de los mayores relieves de la depresión del Ebro y constituye toda una reserva natural, un pulmón, un oasis en el territorio semidesertico de Los Monegros del que tenemos la obligación de preservar.

Bibliografía: 

Zancarriana w

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