Arturo Morera Corull

       * Portada “Remembranza de los tiempos pretéritos”

Aunque nació “accidentalmente” en Monzón en el año 1921, su verdadero lugar, su pueblo es Sariñena. Su vida profesional ha transcurrido en Barcelona, ciudad donde ahora disfruta de su jubilación dedicando su tiempo a la investigación y documentación sobre el pueblo de su infancia y juventud: Sariñena. Ha escritos numerosos escritos de historia sobre la localidad, publicados en la revista local y comarcal “Quio”. Escritos variados acerca de la vida del bandido Cucaracha, el general Nasarre y Noguero, el nomenclátor toponímico de Sariñena, la Cartuja de las Fuentes “una historia accidentada”, el dance de Sariñena, retazos de vida pretérita en Sariñena, los Franciscanos de Sariñena, los Luteranos, San Antolin de Pamiers, el refranero medieval de Pedro Valles y ha publicado numerosos documentos encontrados en el archivo de la Corona de Aragón relacionados con Sariñena. También nos ha desvelado los secretos profesionales del origen de los guijarros de Picasso, en la sede del colegio de arquitectos de Cataluña, por aquel año de 1959, Arturo era jefe del departamento de presupuestos de la constructora.

En 1995 se le reconoció como pregonero de las fiestas mayores de Sariñena. El 22 de mayo del 2010 se le realizó un homenaje descubriendo una placa en la calle que lleva su nombre, la calle de la residencia o de la acequia del molino. En 1997 realizó una petición al ayuntamiento de Barcelona para que dedicase una calle a Sariñena, aunque desconozco cual fue el resultado la intención es muy reconocible. Su principal legado son sus publicaciones“Salvador Sarinianus, historia novelada de Sariñena” y“Remembranza de los tiempos pretéritos”, unos libros con su peculiar forma de transmitir pasión y cariño a nuestra tierra y a sus gentes, vecinos y amigos.

En el número 99 de la revista“Quio” aparece el artículo Anécdotas de los tiempos de guerra del 36, narra como a nuestra villa llegaron milicias del P.O.U.M. desde Barcelona. “Muchos jóvenes de Sariñena y de otros pueblos de la comarca, se unieron a los milicianos y, junto a ellos, combatieron a los militares sublevados en Lanaja, Alcubierre y en las afueras de la ciudad de Huesca. Los jóvenes Pinós, Romerales, Puértolas, Ancho, Buil, Orquín, Lana y muchos otros, se lanzaron a la lucha plenos de ardor y entusiasmo, aunque muy escasos de armas y de disciplina.”  Continúa reseñando a Luis Buil en su libro autobiográfico quien escribe que muchos jóvenes sariñenenses fueron a la conquista de Lanaja con una toalla, como única impedimenta y las manos vacías. Arturo cita las palabras que recogió el periódico “Hoy”, del 12 de agosto de 1939, del comandante Aguerri: “En sariñena, me presenté al jefe del frente (Teniente Coronel Alfonso reyes) y le doy cuenta de mi misión… Hablamos largamente durante la comida y me cuenta su tragedia. No manda nadie, no puede hacerse obedecer a nadie. Cada jefe de columna es un semidiós que no admite órdenes, ni consejos ni indicaciones…” Pero la verdadera anécdota de Arturo es la que le aconteció una noche durmiendo en el frente de Huesca. Aquella noche un centinela comenzó a cantar una jota y acabó discutiendo con uno del lado fascista, la discusión sobre en que bando se comía mejor aumento de intensidad hasta que el centinela republicano le tiró una granada que comenzó un fuego cruzado sin sentido en medio de la noche. El “aguerrido” jotero era un sariñenense. Aquel artículo es respondido por Daniel Grustán Ballarín en el “quio” número 100. El escrito es un reencuentro entre buenos amigos de la niñez, intercambiando puntos de vista. Daniel Grustán Ballarín, luchador antifascista y pintor, es autor del libro “Guerra, Exilio y Represión”. Orbituario Daniel Grustán.

Cuando desde este blog comencé a colaborar con la revista “Quio”, en el año 2005, elaboraba una sección de recomendaciones de libros y discos de música aragonesa. Uno de los libros que reseñé fue “Ni el árbol ni la piedra” de Daniel Pinós Barrieras, que relata la historia de su padre Gabriel Pinós Regalado, sariñenense republicano y zapatero de profesión, se incorporó como miliciano en la columna “Roja y Negra” y marchó a combatir al frente de Huesca. Gabriel fue un gran amigo de la infancia de Arturo, la última vez que se vieron fue en el nevado y frío pirineo Leridano, un 25 de diciembre de 1938, y tan sólo pudieron desearse suerte. Nunca ha sabido de su paradero hasta que, gracias a ver la cita del libro, Arturo consiguió conocer la vida que había llevado su gran amigo Gabriel, quien exiliado a Francia luchó contra el fascismo alemán y luego pudo formar una familia. Arturo en su escrito “Gabriel Pinós, Héroe del Maquis” nos cuenta su historia, como el sabe hacerlo, con el corazón. Siempre le ha gustado interactuar con los demás colaboradores de la revista “Quio” y he de agradecer sus comentarios sobre el vocabulario aragonés en monegros del que manifestó que le traían recuerdos de su infancia y juventud en Sariñena.

Efemérides de la guerra civil del libro “Salvador Sarinianus”:

– En 1932 aparece el seminario Adelante, órgano del partido Radical Socialista de Sariñena, dirigido por don José Bruned Puertas.

– En 1936 se establece en Sariñena el cuartel general, el hospital militar y campo de aviación de las fuerzas republicanas durante la guerra.

– 1937 enorme explosión de un polvorín en la plaza de la iglesia con resultado de varios muertos y numerosos heridos.

Visita al campo de aviación del presidente de la Generalitat de Cataluña, Luis Companys, quien pasó revista  a las fuerzas militares republicanas estacionadas en la villa.

El afamado escritor soviético Ilya Ehrenburg visitó Sariñena, interesándose por la marcha de la guerra en la zona.

– Año 1938 Ocupación por las tropas del cuerpo del ejército del general Moscardó, del ejercito de Franco, después de un feroz bombardero de la aviación nacionalista que asoló a una buena parte de las edificaciones de la villa.

A Arturo el inicio de la guerra civil le sorprendió en Zaragoza, donde permaneció el primer año de la contienda. Luego pasó a Francia y consiguió llegar a Barcelona desde donde, un 18 de julio de 1937, pudo regresar a Sariñena para reencontrarse con su familia. Describe una Sariñena sede del Cuartel General de los ejércitos republicanos del frente de Aragón, con los servicios de Estado Mayor, batallón de transmisiones, cuerpo de tren, hospital militar, brigadas de reserva, depósitos de munición y el campo de aviación.

Narra en sus remembranzas descubrir la iglesia saqueada y desmantelada y convertida en un gran taller de mantenimiento de vehículos militares. Notó la gran actividad de tropas y aviones, los “chatos” y las “moscas” que marchaban a los combates de Belchite y que aviones enemigos sobrevolaban la población, sonaba la alarma situada en la torre de la iglesia, causando que los vecinos escaparan a los campos y casetas lejos de la población. En la localidad existían refugios, su familia construyó un refugio a pico y pala con su vecino Mariano Mairal. Arturo se afilió a las Juventudes Socialistas Unificadas de Sariñena, ocupando el cargo de secretario de organización del comité local de Sariñena, pero sus estudios en Barbastro no le permitieron desempeñar su cargo.

El 19 de abril de 1937 estalló el polvorín que se encontraba en la calle de los porches, calle del “mercau”, la explosión causó lesiones a una niña de trece años de edad, Ascensión Vicente quien, años más tarde, se convirtió en la esposa de nuestro admirado Arturo Morera.

El escuadrón “Junkers 52”, bajo las ordenes de Joaquín González Gallarza,  bombardeó el pueblo de Sariñena el 26 de Marzo de 1938. El pueblo quedó desvastado, las tropas republicanas habían abandonado la localidad y los vecinos se encontraban resguardados en las masadas y casetas del monte. Aún así, hubo dos víctimas. El 27 de marzo una división de marroquíes dirigidas por el general Moscardo ocuparon Sariñena.

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  * Arturo Morera Corull

En 1938, Arturo Morera ingresa como Carabinero y es destinado al batallón 52, marchó al frente de Sant Joan de l´Erm, hasta que el 29 de enero de 1983 se retiraron por Andorra condenados al exilio. Fue concentrado en el campo de La Tour de Carol, junto a más de diez mil refugiados españoles. Allí encontró al médico de Sariñena Pedro Cascales, quien con otros médicos hicieron lo imposible por salvar vidas. A los pocos días, arturo fue trasladado al campo de Mazeres. Después participó en las “compagines de Travailleurs Espagnols”. En junio de 1941 regresó a España, volviendo a la localidad monegrina. En su pueblo de corazón conoce a su mujer, con quien se casa y se traslada a vivir a Barcelona donde desarrolla su vida laboral. Tras su jubilación ha dedicado gran parte de su tiempo libre a examinar archivos para investigar  y novelar la historia de Sariñena.

La revista “Quio” celebra su 25 aniversario y en el reciente número 150, Arturo continúa demostrando su extraordinario valor e implicación con la cultura e historia de Sariñena y Los Monegros. En este reciente número 150, aparece publicado su artículo “Noticias del diario Nueva España de Huesca en el año 1938”, en el que se describen las impresiones del corresponsal de guerra del bando nacional “Flecha”, al que Arturo desmonta con sus recuerdos lo que corresponde a la propaganda fascista. Entre las diferentes noticias destaco las siguientes:

– “En la calle Dato, encontramos centenares de hojas que declaran las excelencias de aquel papel Adelante. ¡El radical-socialismo redivivo!. Los señores Lana, Esteban y Bruned, elogian el republicanismo con ribete socialista.”

-“En el Hotel Anoro tiene su sede las Juventudes Libertarias: telas rojas con rótulos inmensos, banderas, folletos del peor gusto y colores. Prensa que atosiga, carteles que marean. En la plazaEnado tienen la sede las Juventudes Unificadas. Tenían, vamos.”

– En este piso espléndido estaba el socialismo instalado. Sería el académico por la elegancia de la instalación y el perfil de la Enciclopedia Espasa que sostiene un magnífico bureau.”

– En una planta baja del mercado vimos la biblioteca más indecente que se pudo coleccionar. ¿Cultura? ¡Perversión! Combinada con aquel cine grosero que ha sido servido a la procacidad de milicianos y milicianas.”

Un cadáver rojo

Ante el “Hotel Anoro”, sirviendo de dosel unos rótulos inconmensurables de gritos “antifascistas” se encuentra el cadáver de un miliciano. Quedó rezagado en la huída de sus compañeros.

Cuando habían llegado las fuerzas nacionales a la plaza, este miliciano quiso defenderse usando granadas de mano. Un certero disparo de pistola le desplomó y quedó con los brazos extendidos y los ojos abiertos.”

Da la sensación que sin Arturo Morera la historia de Sariñena no existiría. Su narración tan cercana demuestra un profundo amor y nostalgia que representa la persona de Arturo Morera, una de las muchas gentes de nuestros pueblos avocados al exilio del medio rural para sobrevivir. Un vecino ejemplar que ha vencido la distancia y siempre se encuentra muy presente entre nosotros, con sus escritos, su historia y amistad. Un excelente e imprescindible trabajo.

* Basado en sus libros y artículos.

Publicau en Os Monegros el 4 de diciembre del 2013.

Zancarriana w

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Un pensamiento en “Arturo Morera Corull

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