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Entrevista a José María Paraled Campos. Historiador, periodista y sariñenense.


 

La personalidad de José María y la de Lucifer no tienen nada en común pero, sin embargo, hay un día al año en que ambas convergen armónicamente durante unas horas. Lo enigmático del caso es que, en este corto pero intenso lapso de tiempo, se compenetran a las mil maravillas. Debe ser por aquello de que los polos opuesto se atraen, o también pudiera ser porque, después de tantos años compartiendo tablas, el roce ha hecho el cariño.

En resumen, que bien sea por una u otra razón, creo que este caso debería estudiarlo en profundidad la sociología por si pudiera ser usado como ejemplo por aquellos utópicos que idearon aquella filosofía de inicios del siglo XXI llamada “alianza de civilizaciones”.

Dejémonos de elucubraciones y convengamos que ambos son dos triunfadores. Uno arrastrando pecadores hacia las tinieblas y otro iluminando en Aragón TV el campo aragonés.

La entrevista que van a leer a continuación ha disociado o entrelazado las preguntas, según le ha convenido al firmante.

                                          

Josemaria Paraled

José María Paraled. Pregonero fiestas patronales, Sariñena 2016.

 Por M.A. Corvinos Portella:

-¿Cómo explica esa simbiosis, esa aparente similitud y, al mismo tiempo, ese antagonismo entre usted y su otro yo?

      Las personas tenemos muchas potencialidades y en la medida de nuestras ganas, de nuestros complejos, de lo que aprendemos… hay que fomentarlas. Es curioso, que a lo largo del tiempo, no nos dejamos de sorprender a nosotros mismos.

-No es que no me fíe, pero… ¿qué pone en su DNI?

     Mi nombre y unos apellidos que delatan mi lugar de nacimiento.

-¿De Sariñena o del Averno?

     Según mi DNI de Sariñena. Pero la mañana del dos de septiembre la mutación que sufro le hace dudar, al menos, al “angelillo”.

-¿Me gustaría saber cuántos siglos lleva usted subiendo desde el infierno el día 2 de septiembre para martirizar al pobrecito ángel?

     Parece sorprendente, pero precisamente este año cumplo 20 años como demonio. A ver si este aniversario lo puedo celebrar con una victoria, ¡que ya toca!.

-¿Por qué llama angelillo a su contrincante?, ¿es desprecio o intimidación?

      Yo creo que denota la picardía de Lucifer. Cuando comencé a hacer el papel tenía 18 años y pensaba que no podía competir con el miedo y el respeto que imponían los demonios que yo había conocido de niño y que me habían precedido. Así que adopté este rol más divertido, con el que además el ángel (que no olvidemos es un niño) se puede sentir más a gusto.

-Dado que la gente del infierno no es de fiar, ¿quién nos asegura que usted viene a Sariñena sólo por cumplir con la tradición y que no tiene un plan B?

      El plan B forma parte de la tradición. Las fiestas siempre son un buen momento para transgredir y agitar a las personas que formamos la sociedad. Cuando actúas y rompes tus propias normas enriqueces tus puntos de vista sobre muchos aspectos de la vida.

-Dejémonos ya de cosas infernales y cuéntenos a qué se dedica en la Tierra.

Pues de alguna forma también me dedico a actuar, pero esta vez ante miles de espectadores y en vez de en directo para sus televisores. Presento y dirijo el programa Tempero en Aragón TV desde hace once años. Para ser televisión, toda una vida.

-El poder mediático de la televisión es innegable. ¿Su programa Tempero está pensado para influenciar, educar o informar a los televidentes?

     A mi particularmente me gusta potenciar el perfil comunicativo. El objetivo fundamental de Tempero es explicar al público cómo se trabaja en el campo aragonés. Es una buena manera de informar y formar. La educación, en este caso, es un valor que se transmite más con la imagen que transmites que con el sentido literal de las palabras.

-¿Por cierto, por qué le puso “Tempero” al programa ?

     El nombre se lo puso un directivo de Aragón TV y siempre me ha parecido una magnífica decisión. Denota tradición, apego a la tierra, cierta esperanza en el futuro… Es una palabra que identifica a las tres provincias y esto para un formato con vocación territorial es importante.

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José María Paraled de diablo.

-Ahora dos preguntas nada diabólicas:

¿Se le ha subido a la cabeza la popularidad?

    Para mí lo importante es preparar un buen programa cada semana. Sinceramente me considero más redactor de contenidos que actor delante de una cámara.

¿Cuál es su secreto para manifestar esa seguridad delante de las cámaras?.

     Parece un tópico, pero manifestarte como tú eres es el mejor de los consejos que me han podido dar… es la consabida naturalidad. A partir de ahí, uno tiene que pensar que lo importante es que lo que cuentas llegue al espectador: ese es el objetivo fundamental. Para ello existen unas herramientas comunicativas que las tienes que utilizar de la mejor manera que sepas. Como todo en la vida, hay que trabajarlas.

-Por favor, cuéntenos su currículo académico y profesional partiendo desde donde usted quiera hasta su llegada a la televisión aragonesa..

      Pues a nivel formativo soy hijo del Colegio Público ‘La Laguna’ y del Instituto ‘Monegros-Gaspar Lax’ de Sariñena. Con 23 años me licencié en Historia por la Universidad de Zaragoza y muy pronto comencé como corresponsal de Heraldo de Aragón para la comarca de Monegros. Al mismo tiempo llevé el área de marketing de la Cooperativa de Monegros y en 2.006 entre en la productora ‘Zeta Audiovisual’ para trabajar en distintos formatos televisivos. El que me ha ocupado más dedicación y cariño es ‘Tempero’, lo que me ha permitido especializarme en el mundo agrario. A partir de ahí, he trabajado para Aragón Radio, redacto suplementos agrícolas en El Periódico de Aragón, escribí un libro sobre la historia de la cooperativa de Monegros, he dirigido documentales, he presentado todo tipo de eventos, conferencias, mesas redondas sobre el sector primario. Además ‘Tempero’ ha recibido numerosos premios a nivel autonómico y nacional. El haberme especializado en este tipo de información me ha permitido trabajar con mucha comodidad.

-Con tamaña preparación académica que atesora y poder mediático que se le aprecia, ¿no se siente acomplejado perdiendo año tras año su batallita con un minúsculo angelillo que no le llega ni a la altura de una pezuña?.

     Todo lo contrario. Me siento muy a gusto, puedo actuar y desarrollar una faceta distinta de mi persona, que me resulta muy divertida. Para mí siempre ha sido muy importante representar en mi pueblo al dance y entretener a mis vecinos el día de San Antolín. Si te soy sincero estoy mucho más nervioso ese día, que cuando me tengo que plantarme delante de las cámaras de televisión. Para mí actuar en las fiestas de Sariñena es un reto y una responsabilidad con mi gente, con el dance, con la tradición…

-Volviendo a los mundos tenebrosos, el atuendo demoníaco con el que asusta a los niños, ¿quién se lo ha diseñado?

Lo más llamativo es la capa del diablo. El diseño se realizó a partir de un modelo anterior, que era el tradicional del dance y que había preparado un tío abuelo mío que trabajaba como modista en Zaragoza.

-Imagino que viniendo de donde viene, con los calores que dan esos ropajes y los rigores solares que se soportan en la plaza del Salvador estará usted encantado, …vamos que se sentirá como en casa.

     De hecho, desde mi casa puedo vigilar toda la actuación de los danzantes. Fue una buena decisión devolver las actuaciones a la Plaza de la Iglesia. Es el escenario tradicional y el que da sentido al dance, a los dichos, a la pastorada y al diálogo de moros y cristianos.

-Volvamos de nuevo a la realidad. Me comentaba que aquí en la Tierra es el director, presentador y guionista de un programa de gran éxito (lo de éxito lo digo yo y no falto a la verdad) de Aragón Televisión, nos gustaría saber cómo realiza uno de esos espacios televisivos sabatinos a los que titula Tempero. Me refiero a número de personas que trabajan en él, horas, viajes, dificultades, alegrías, guiones, alguna anécdota etc… En fin, lo que usted considere oportuno.

     Somos un equipo de diez personas, entre redactores, cámaras, editores… El Aragón rural es un territorio muy amplio y cubrir semanalmente la información agraria nos exige completar muchos kilómetros a lo largo del año. En cualquier caso viajar y conocer lugares y personas es el mejor regalo que nos deja Tempero. La redacción de los guiones es desde del principio del programa una de las cuestiones a la que más atención hemos prestado y es un auténtico reto personal. Hay que informar, pero también divulgar y entretener ya que con las palabras debemos captar la atención de los espectadores y no vale lo que contaste hace siete días, hay que tratar de mejorar cada semana. Es algo que te exige el espectador.

-Hablando de guiones…, el diálogo que se lleva cada año con el ángel cuando hace de su Perversa Majestad, ¿ ha variado algo a través de los siglos o permanece tal cual fue creado? me refiero si deja algo a la improvisación o está encorsetado por la tradición.

      Si te soy sincero desde que empecé a hacer el papel de demonio siempre he metido alguna palabra, expresión… con el fin de hacerlo más ágil, actual y divertido. Se entiende que el diablo alguna licencia puede y debe tener.

-Cuando le vemos los sábados hacia las tres de la tarde en Aragón Televisión, maneja usted un saber estar, una expresividad, una espontaneidad y un dominio de la comunicación muy precisos, ¿lo ha aprendido en alguna academia especializada o simplemente le sale tal cual?

     Gracias por esta opinión. Existen técnicas de comunicación que puedes aprender, pero sí que pienso que para transmitir, antes te tienes que informar y estar bien formado. La educación previa, el bagaje cultural que tú aportas, es fundamental. Siempre he pensado que para hablar tienes que tener algo que contar: premisa que en televisión, por desgracia, no siempre se cumple.

-Por favor, cuéntenos brevemente cómo se estructura el programa Tempero y algún secreto que se pueda contar.

     Este año hemos renovado el formato y vamos a seguir profundizando en los programas temáticos. Pensamos que es una buena fórmula para explicar con tranquilidad y sosiego muchos temas, huyendo de las prisas que suelen acompañar a los medios de comunicación. Pienso que la información reposada es una demanda de la sociedad. Hay que escapar del ruido y ser más honesto con los espectadores, algo que a largo plazo ofrece continuidad y buenos resultados.

-Me pregunto: ¿Cómo es posible que lleve tantos años sin cansar a los televidentes, no utilizará sus malas artes para tener esos envidiables 13´5 % de share de televidencia?

    Creo que la mejor forma de fidelizar a la audiencia es presentando un producto trabajado, lleno de información y que aporte algo al espectador. Parecen premisas fáciles, pero cumplirlas semanalmente en mi opinión no es nada sencillo. La regularidad en la calidad y en los contenidos es una de las claves del éxito

-Últimamente ya lo vemos anunciando en la tele, ¿ qué va a ser lo próximo?

     Lo cierto que es que este mundillo nunca sabes cuál va a ser tu próximo proyecto. Muchas veces piensas que te va a salir una oportunidad y nunca aparece. Y al revés. Lo que menos habías imaginado es lo que acabas haciendo.

-Y su futuro con ese angelillo, ¿cómo lo ve?

    En el pregón de las fiestas de 2016 ya anuncié que tengo planes de victoria sobre el Ángel y sus secuaces. Este año que se cumple el 20 Aniversario de Paraled como demonio espero poder cumplirlos.

-Donde se encuentra más a gusto en su trabajo: viajando para tomar exteriores, entrevistando, presentando, etc. o frente al ordenador montando los programas y escribiendo guiones. Si nos explica por qué es así se lo agradeceríamos.

      Por encima de todo, me considero redactor de contenidos. Sin duda ese es mi fuerte. Escribir me permite pensar, imaginar, reflexionar, construir relatos: elaborar guiones para televisión es un oficio muy bonito. Acudir a las grabaciones o salir delante de las cámaras es un trabajo complementario que sirve para escenificar las ideas que imaginas delante del ordenador.

-La penúltima…, ¿qué le pasó por la cabeza cuando una comisión de fiestas tan poco transgresora como la de Sariñena, le encargó a todo un Príncipe de las Tinieblas el pregón de fiestas 2016?

     Todo un honor. Cuando la gente de Sariñena se enteraba que iba a ser el pregonero me preguntaban si era por mi condición televisiva o por la diabólica. La verdad es que la comisión de fiestas tendría sus razones, pero yo decidí unir amabas facetas en un pregón que intenté tuviera un tono festivo.

Recuerdo que fue un pregón lleno de fuerza con el que consiguió que la plaza le escuchara entusiasmada, se divirtiera y que aplaudiera unánimemente.

-Ahora la última, y que tiene que ver con sus años más jóvenes. Siendo usted tan polivalente y con innegables influencias infernales, uno no llega a comprender cómo no hizo más carrera como “cancerbero” en el fútbol.

    Mi principal logro como portero fue en Juveniles cuando logramos subir al Sariñena a Liga Nacional. Junto con el Huesca y el Binéfar éramos entonces el mejor equipo de la provincia. Después, a muchos de nosotros nos dieron la oportunidad de jugar en Tercera División, pero aquello requería una mentalidad, unas cualidades y una dedicación que para mí era difícil de compaginar. Fueron años muy bonitos y me dejaron un cariño hacia el fútbol y el deporte que seguro me va a acompañar toda la vida.

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Quién nos iba a decir que un personaje como nuestro simpático diablo, tan temido y odiado por las huestes de Carlomagno, iba a desvelarnos con tanta cortesía  algunas de las vicisitudes que le acaecen el día 2 de septiembre.  

Esperemos que en el veinte aniversario de su llegada a Sariñena vea cumplido su sueño de doblegar al “pérfido” angelillo.

Y, sobre todo, muchas gracias a José María Paraled Campos por su paciencia y su amabilidad al contestar este cuestionario. También  por su programa “Tempero” con el que,  cada sábado en Aragón TV, nos da  una lección de cómo se consiguen alcanzar altas metas profesionales con preparación, esfuerzo y naturalidad.

Y por último, quiero resaltar que José María siempre ha estado muy implicado con su pueblo, con sus tradiciones y con sus amigos.

Muchas gracias a ambos.

                                                                  

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Félix Omeñaca el Pediatra de los neonatos


Quiero reseñar mi temor por acertar en la narración de la historia y personalidad de este científico, criado en nuestra villa, en la que quedó enraizado y de la que nunca, – confiesa – olvidó en momento alguno el amor por ella, el que sus padres , la tierra y sus conciudadanos, lograron implantar en su corazón.

Por: Juan Antonio Casamayor Anoro.

1-Felix Omeñaca Teres Jefe de Neonatologia

El Doctor Félix Omeñaca.

       Me siento de Sariñena, repite el Doctor, Pediatra e investigador, Félix Omeñaca Terés, Jefe del Servicio de Neonatología del Hospital La Paz en Madrid y como quiera que a pesar de la lejanía de nuestras vivencias, – las suyas y las de este cronista-  hemos logrado mantener relación a través de los años, (más fácilmente por las Redes sociales), tengo la posibilidad de contar su interesante historia y trabajo, en nuestra Revista Quió.

      Félix llegó a Sariñena, muy niño (un mes de vida) y se formó aquí, donde compartió estudios y juegos con otros niños de ese tiempo, primeros años 50. Como saben nuestros lectores, lo que ya contamos en un capítulo de “Los Recuerdos de Sariñena del Dr. Omeñaca” su progenitor. El paso de Félix por la llamada Escuela Nacional (hoy pública) de la que recuerda el queso y la leche del plan Marshal de los americanos y la primaria en las monjitas, con el gran aprecio de Sor Alicia que le consideraba un aventajado.

      Los juegos y el empeño que un formador como su padre imprimió a Félix y a todos sus hermanos, crearon el germen que fue transitando por Monzón y Barbastro con el Bachiller y la carrera de Medicina en Zaragoza. Se dio la circunstancia que estando haciendo las prácticas de las entonces denominadas Milicias Universitarias en Huesca, se integró como médico aquellos 4 meses del verano de 1970 en el hospital San Jorge de Huesca. Allí encontró mucha gente de Sariñena lo que volvió a reactivar el germen constituido en su primera infancia, como él mismo dice con vehemencia “somos rehenes de nuestra Infancia”. Y más tarde tras del periodo de buenos recuerdos en la Sanidad oscense, su inquietud por desarrollar la investigación dentro de su especialidad de Pediatra le llevó a profundizar en esta materia, que tanto había amado su padre, emigrando a Madrid e integrándose en un gran hospital inaugurado unos años antes, cuando corría el año 1971.  En el Hospital La Paz, más concretamente en el Materno-Infantil, comenzó su carrera que se ha mantenido durante 46 años, pasando por todos los cargos de responsabilidad clínica. Junto a una  labor asistencial dedicada a mejorar la salud de los recién nacidos y en los últimos 20 años también en la Medicina Fetal, en que ha participado como Profesor Asociado en la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma, así como dirigiendo y publicando numerosos proyectos de investigación y siendo conferenciante y ponente en varios congresos y reuniones en España y en el extranjero, principalmente en Hispanoamérica.  De todo ello hemos tenido ocasión de saber a través de publicaciones y programas de divulgación científica y más recientemente, en el conocido programa de TV,  La Sexta, “ Dentro de”,  dirigido por la presentadora Cristina Pedroche.

Sobre nuestro Doctor Omeñaca, hemos extraído una precisa reflexión  que se publicó en los Medios de Comunicación.

     “Siempre me gustó la pediatría, desde estudiante, influido por mi padre, que era Pediatra rural en Sariñena ( Huesca ). Y también la medicina. Una vez que empecé a trabajar como pediatra, vi que lo más “médico”, lo que abarcaba más la medicina en general y todos los aspectos del individuo era el recién nacido. Por eso me he dedicado siempre a ellos.”

     Omeñaca nos define, las facetas más importantes que se abordan en la Unidad en que trabaja y que se han ido implantando a través del tiempo.

  1. Lucha contra la parálisis cerebral de origen obstétrico, en constante relación y sintonía con el mundo obstétrico. Habiendo descendido las cifras de esta enfermedad del 2-3 por mil a estar por debajo del 0,5 por mil
  2. Control de las infecciones, que siempre han supuesto un serio desafío en los recién nacidos y que gravaban enormemente la mortalidad. Desde los Streptoccocus hasta el SIDA, el Ébola o más recientemente Zika
  3. Desarrollo de los Cuidados Intensivos Neonatales incorporando todos los adelantos tecnológicos y en continua innovación, manteniendo un alto grado de humanización e incorporando la participación de los padres.
  4. Grandes avances en cirugía neonatal, abordando todo tipo de problemas subsidiarios de esta disciplina, incluso desde hace unos años en la vida fetal. Cirugía cardiaca, del sistema nervioso, riñón y vías urinarias, etc.
  5. Medicina fetal, especialidad en desarrollo con enormes avances en los últimos años. No solo se pueden diagnosticar la mayoría de las malformaciones congénitas u otras enfermedades en el feto, sino tratarlas intraútero, mejorando así la mortalidad y las secuelas. Exige un equipo multidisciplinar con expertos de múltiples. especialidades (obstetras, neonatólogos, cirujanos, genetistas, radiológos, etc.), siendo la actividad médica mas interdisciplinar.
  6. La prematuridad ha sido y es otra de las grandes preocupaciones. Se empezó limitando la viabilidad en los niños que pesaban menos de 1.500 gr. y esta cifra ha ido descendiendo hasta poner un límite en los 500 gr. de peso y 23 semanas de gestación.
  7. La Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales del Hospital La Paz dispone de 23 puestos, es de máxima complejidad, la más grande del país y acepta cualquier problema de salud que se presente en un recién nacido (prematuridad extrema, malformaciones de cualquier órgano o sistema, enfermedades hematológicas, de la piel, de los huesos, siameses, tumores, etc…). Maneja unos 500 niños al año y actúa como centro de referencia nacional. Un ejemplo concreto, una recién nacida proveniente de Barbastro atendida hace unos meses en la Unidad con una “epidermolisis ampollosa” también conocida como “piel de mariposa”. Rara y terrible enfermedad de la piel y que en los recuerdos de niño “veía y sentía” como lo vivió mi padre, tratando una familia de Sariñena, en la que alguna de las descendientes padeció ésta misma enfermedad.

     Llegamos a una parte importante que percibimos en la información que llega al paciente y el interesado, desde ese gran complejo sanitario del Hospital Universitario La Paz. Y en este punto, explica el Doctor :

     Hay un Programa de Información para las familias, un Programa de Alta Precoz en Domicilio, más reciente una “Escuela de Padres” y en nuestro centro salió el embrión de la Asociación de Padres de Niños Prematuros (APREM) de ámbito nacional y de la que estamos convencidos, al igual que otras múltiples asociaciones de padres o pacientes, tienen que jugar un gran papel en el ámbito de la Sanidad.

     Dada la complejidad de los problemas que presentan muchos de los niños que son atendidos, siempre me preocupó – refiere el Doctor – el cómo dar “las malas noticias” a los padres y compartir con ellos un sinfín de consideraciones éticas.

       Y nos matiza el Doctor – Las familias saben cuando llegan a nosotros, que el camino a recorrer no será fácil, pero somos conscientes de que desde el Hospital La Paz, podemos ofrecerles mucho. Contamos con un sistema público y universal, donde el tratamiento y los recursos materiales y humanos que ponemos a disposición de cada paciente, son los mismos para todos los niños (dato muy a destacar), y contamos con un potente servicio de psiquiatría-psicología y trabajadores sociales, que ayudan a las familias durante su estancia en Madrid.

       De nuestro interés, en tanto que informadores, por la transparencia en el Sistema Público de Sanidad, sabemos que, según cuenta el equipo de – la Unidad.

     En el Hospital existe un compromiso de transparencia y mejora y los resultados se hacen públicos anualmente en la correspondiente Memoria. La información, implicación y participación de los padres es una constante en el tiempo habiendo conseguido logros inimaginables.

     La atención al paciente (feto, recién nacido y padres) siempre ha sido el núcleo central de la actuación y lo sigue siendo a pesar de la seria amenaza que suponen los avances tecnológicos, pues la visión humanística de la Medicina no nos ha abandonado. Así, la preocupación por los problemas concretos de cada paciente, el trato cercano y por igual, la revisión continua de resultados, y procedimientos con el objetivo último de mejorar, tanto los datos de supervivencia, como la calidad de vida de nuestros pacientes.

      Concluimos, tras de haber intentado explicar lo más “cercanamente posible” el carácter científico de este “reportaje-entrevista”, y tener la oportunidad de contar a, nuestros lectores de Sariñena, Monegros y de allende nuestras fronteras, la historia y el trabajo de este médico investigador, del que tenemos conocimiento y reconocimiento muchos de los sariñenenses.

      Como epílogo, he querido hacerle una pregunta, que a buen seguro, agradará a nuestro médico explicitar. Doctor Omeñaca, nos consta su gran satisfacción en el desarrollo de esta su profesión, contando con los medios de hoy para su trabajo en la Unidad de Neonatos del Hospital La Paz. Así pues, ¿que reflexión se hace acerca de lo que pudo haber sentido su padre, cuando recuerda las dificultades que le eran inherentes al trabajo de médico rural en Los Monegros, en aquel principio de la segunda mitad del siglo pasado?.

      Y nos responde, el Doctor : vienen a mi mente unas líneas que escribí a los pocos días del fallecimiento de mi padre y que creo responden fielmente a esa pregunta

       “Su primer destino fue Sariñena, dónde en los años siguientes a la contienda civil ejerce de Médico en el mas amplio y profundo sentido de la palabra. Medicina auténtica, el enfermo (niño, joven, adulto o anciano) se convierte en el eje central de su vida, dedicación plena, todas las horas del día y todos los días del año. Medicina completa, cualquier problema médico tiene que ser abordado y resuelto; traumatismos por coces de caballerías, heridas por arma de fuego, partos complicados y de muy difícil solución, perforaciones intestinales, pulmonías, garrotillo… con la única ayuda de los conocimientos adquiridos en la Facultad, la experiencia y los libros (cuanto le gustaba, leer, leer y leer…muchas veces hasta el alba echando en falta horas del día). Medicina humanizada, todo el quehacer médico ejercido con proximidad, estableciendo unos lazos de sinceridad y cariño que han permanecido para siempre. Medicina solidaria dirigida hacia los mas desfavorecidos; familias de campesinos, gentes humildes, transeúntes, pobres de solemnidad, gitanos… Medicina de confianza que le llevaba a intervenciones como “hombre bueno” en numerosos conflictos familiares y que al final del camino acompañaba y ayudaba a muchos de ellos “a bien morir”.

2-El Comité de Medicina Fetal del Hospital.

Comité de medicina fetal. 

      Cuántos caminos y veredas, carreteras y sendas, valles y montañas, riachuelos y lagunas, cuántos secarrales cubiertos de tomillo y esparto de toda la agreste y dura zona de Los Monegros, podrían dar fe de aquel estilo de hacer Medicina; tremendamente humanizada, marcada por la voluntad inquebrantable del deber, la solidaridad, el afán de superación, la coherencia total en las actuaciones ( las normas de actuación o conducta deben ser consecuentes con las ideas; si estás con los desfavorecidos, la gente sencilla y humilde, tu vida tiene que serlo también). Todo ello sin esperar recompensa, solo por la sensación que producen las cosas bien hechas, el deber cumplido, la consecuencia con las ideas, sólo así se entiende la alegría que mostraba jugando con sus cinco hijos al caer la tarde, después de extenuantes jornadas de trabajo en el Hospital y fuera de el. Cierto es que con los años llegaron otras alegrías… se popularizó la penicilina y se instalaron los Rayos X.”

      Así podría concluir este cronista que, el Dr. Felix Omeñaca padre, vivió la Medicina plenamente y eso mismo fue vivido en este medio siglo reciente, y complementado por su hijo, el Médico Pediatra Jefe de la Unidad de Neonatología del Hospital La Paz en Madrid, Felix Omeñaca Terés, al que hemos querido acercar a nuestros lectores.

Juan Antonio Casamayor Anoro.

 

La Estación de Ferrocarril de Sariñena


 La Estación de Ferrocarril de Sariñena se encuentra en el punto kilométrico 90,9 entre la línea ferroviaria Madrid y Barcelona. Comenzó a funcionar el 18 de septiembre de 1861, tras su construcción por parte de la Compañía de Ferrocarril de Barcelona a Zaragoza.  Fue una estación de dimensiones considerables, con un potente muelle de carga en relación a la población. Distante de unos tres kilómetros de Sariñena, en su entorno se desarrolló un prospero barrio que gradualmente ha ido cayendo en decadencia con el paulatino abandono de la estación que le dio origen.   

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           La llegada del ferrocarril a Sariñena, a principios de la segunda mitad del siglo XIX, conllevó la presencia y trasiego de numerosos trabajadores y viajeros. El floreciente barrio de La Estación rebosaba vida y actividad, un barrio que nació entorno a la estación,  a una vía férrea de comunicación que implicó una nueva vía de desarrollo y el flujo de ideas políticas y sindicales. En este mismo sentido, la construcción del canal de Monegros también significó un movimiento de trabajadores que despertó conciencia de clase y la necesidad de la revolución social en el medio rural monegrino.

              El  8 de Julio de 1875,  una partida del ejercito carlista, dirigida por Dorregaray, destruyó el puente de hierro sobre el río Alcanadre. Al parecer, el ejercito levantó la vía en el último tramo del viaducto y desde Sariñena lanzó un convoy con 25 unidades, entre coches y vagones, y con tres locomotoras por cabeza y una por cola. “Una vez los reguladores de las tres máquinas estuvieron abiertos a todo vapor, los maquinistas y fogoneros abandonaron el tren, dejando inutilizado el viaducto y la línea férrea” (Antoni Nebot).

Sariñena 8-7-1875

           Así, la estación de Sariñena no fue ajena a los tiempos convulsos de la sociedad española.  Durante la primera década de 1900, el jefe de la estación Agripino Fernández Sisniega, fue expulsado de la compañía a raíz de una denuncia colectiva de varios trabajadores. Eran tiempos de confrontaciones, en que la clase obrera luchaba por sus derechos ante una patronal que no dudaba en mantener su poder y privilegios. De hecho, en la huelga de 1917 fueron expulsados algunos trabajadores, tal es el caso del agente del ferrocarril Aurelio Ruiz Álvarez, quien además: “fue detenido por sospechar pudiera ser uno de los firmantes de la denuncia contra el jefe de la estación”.

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Edificio con la inscripción: Hospital de Evacuación.

            Durante la Guerra de España de 1936 a 1939, la estación de Sariñena sirvió de punto estratégico de enlace entre el frente de Aragón y Barcelona. De la estación llegaban y marchaban las tropas republicanas. Fue un lugar de evacuación de heridos, que aún atestigua la casi desaparecida inscripción de uno de los edificios de la estación. Conocido ha sido el suceso de expulsión de mujeres del frente a Barcelona. Una orden dada por Durruti que culpaba a las mujeres del aumento de enfermedades venéreas entre sus filas: “que causaba más bajas que las balas enemigas”. Un hecho recogido en la película Libertarias de Vicente Aranda.

         Guardias a jornal, maquinistas,  mozos de aguja, mozos de tren,  montadores, guarda-frenos, peones de tracción de ferrocarriles, encendedores o fogoneros del deposito de maquinas, lamperos, electricistas, visitadores del material móvil de la estación, mecánicos, obreros de vías y obras… un numeroso y variado conjunto de trabajadores que conformaron el grueso de la gran compañía de los Caminos de Hierro del Norte en la estación de Sariñena.

            Durante la guerra, en la Estación de Sariñena existió una tienda de comestibles llamada “El miliciano”, gestionada por Miguel Masferrer. También existió un Pub del que no he podido conocer su nombre, tan sólo una referencia incompleta “Pub ..esnite”.

 

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Bombardeo barrio La Estación

     Tras la guerra, muchos trabajadores fueron depurados y en los archivos de Sariñena se encuentran abundantes solicitudes de Informes Políticos-Sociales a personal de la estación. A Julián Sierra Hecho se le atribuyó haber formado parte del comité férreo de CNT y UGT. A José Mora Gómez se le consideró de “Ideas extrema izquierda, afiliado a la C.N.T., activo propagandista del marxismo, voluntario en las milicias rojas y al que se le desconocen actos delictivos”. Antonio Lombarte Val, obrero de vías y obras del ferrocarril se le anotó como “C.N.T. antes del 18 de julio del 36, comunista. Peligroso, perteneció al comité de la estación como miembro, se ignora interviniera en hechos delictivos, elemento peligroso”. A Alejo Sierra Bernad, maquinista del ferrocarril y subjefe del departamento de Sariñena, le avaló el maestro de la estación de esa localidad, Don José Castanesa Escamed. José Clemente Félix, mozo guarda aguja de la estación fue descrito como “de la C.N.T., abandonó su servicio 15 días durante los cuales hizo salidas a los pueblos, después se incorporó a la estación. Estuvo siempre en contacto con los dirigentes de los comités de la estación, fue miembro de la junta de abastos. 12 días antes de la liberación escapó a Barcelona”. Ramón Pérez Larrea, ferroviario: “Afiliado a la C.N.T., miembro del comité del poblado de Sariñena, persiguió a miembros de derechas. Se presentó a mi y a mi hijo una detención falsa y por lo tanto no es digno… con la… de que pague todo el mal que nos ha hecho”… Un largo repertorio de solicitudes de expedientes que evidencian el gran número de trabajadores y su gran actividad sindical y durante la guerra.

           El 25 de marzo de 1938 la Legión Cóndor bombardeó Sariñena y el barrio de la Estación (Sariñena Antigua, Salvador Trallero 2005), “cuatro escuadrillas de tres aviones Heinkel-111”. La imagén del bombardeo al barrio de la Estación de Sariñena está extraída de la web www.borgato.be. 

           A mitad del siglo XX se construyeron dos silos para almacenaje por parte del ministerio de agricultura. Dos edificios de gran envergadura, robustez y hermetismo que configuran el paisaje del peculiar barrio de la Estación, junto a su singular Harinera, construida en 1949, que resulta una esplendida edificación industrial racionalista de posguerra. La estación aún conserva parte de su historia que poco a poco va desapareciendo y olvidando, que tristemente continuaremos perdiendo sino sabemos valorar. ¿Y qué decir de aquel almacén de madera?

Ver: Estación de Ferrocarril de Sariñena, SIPCA.

Los inicios de la colonización en Los Monegros


         En 1170 el  rey Alfonso II de Aragón concedió a la villa de Sariñena un privilegio de población para colonizar el término municipal. Así, en 1683, una concordia entre la villa de Sariñena y sus aldeas, facilitaba el aprovechamiento de la dehesa colonizada. Pero, atendiendo a uno de los capítulos de la concordia “siempre que se reúnan de cinco vecinos arriba o cinco por lo menos en cada Monte, se les haya de restituir su boalar”, José Narciso Comenge entendió que dicha concesión no se cumplía y presentó su propio proyecto para repoblar el monte de Moscallón y cinco aldeas despobladas de la Villa de Sariñena. Fueron los inicios de la colonización de Los Monegros que acabó con la construcción, entre los años 1950 y 1970, durante el régimen dictatorial franquista, de diez nuevos pueblos monegrinos: Sodeto, Cantalobos, La Cartuja de Monegros, San Juan del Flumen, San Lorenzo del Flumen, Curbe, Frula, Montesusín, Valfonda de Santa Ana y Orillena. En este artículo nos adentramos en los inicios de la colonización de Los Monegros, un fascinante episodio de nuestra historia. 

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         “El 18 de noviembre de 1788, Narciso Comenge propuso repoblar el Monte de Moscallón y cinco despoblados donde en el pasado habían existido las aldeas denominadas Moncalvo, La Sardera, Salaver, Celadisa y Miranda que, en fecha indeterminada, habían sido abandonadas y de las que quedaban únicamente algunas ruinas. De los cinco despoblados, el de mayor extensión era el de Moncalvo, con una pequeña parte de sus Tierras propiedad de la Cartuja de las Fuentes, seguido por el de Miranda, La Sardera y Salavert, siendo el de Celadisa el más reducido y el único con tierras de mediana calidad, ya que gran parte de la superficie sólo era apta para pastos de ganado lanar y caprino.”

Enrique Giménez López

         José Narciso Comenge Gascón fue un rico terrateniente de Lalueza que residió en Madrid donde ejerció funciones de Tesorero de los Príncipes e Infantes durante la época de Carlos III. La familia de los Comenges fueron los principales benefactores en la construcción del monasterio de la Cartuja de las Fuentes (Los hermanos Comenge, benefactores de la Cartuja. por Alberto Lasheras).

            De primeras, la aparición documental del poblado de Moncalvo resulta de gran relevancia e importancia, debido a que nos encontrábamos ante un poblado olvidado, sin historia y sin ninguna referencia documental. El poblado de Moncalvo aparece junto a las aldeas Salaver, Miranda, La Cenadilla y La Sandena, pertenecientes a la villa de Sariñena, en un expediente de la casa Ducal de Híjar-Aranda, fechado el 30 de enero de 1799. Aquel desconocido y a la vez fascinante episodio de colonizaciones nos lleva inevitablemente a conocer el estudio de Enrique Giménez López de la Universidad de Alicante y su obra “Fuero Alfonsino y Fuero de población de Sierra Morena en los proyectos de colonización de la Corona de Aragón en la segunda mitad del siglo XVIII”, del que obtenemos la gran parte de información que comprende el presente artículo.

         Narciso Comenge decidió reclamar los terrenos concedidos por el rey Alfonso de Aragón para su colonización, un territorio muy extenso que abarcaba casi la totalidad de la comarca de Los Monegros, afectando a varios municipios de la comarca. Apoyado por el corregidor de Barbastro, Vicente Samper, a quien unía lazos familiares con Narciso Comenge, elaboró en 1790 un informe que hizo suyo el Intendencia de Aragón: “la Dehesa que se intenta repoblar tiene la proporción de lefias, pastos, aguas y demás correspondiente para ello, y finalmente que la repoblación es muy útil e importante al Reino, a la Real Hacienda, y a la causa pública”.

         En junio de 1790, el Consejo de Castilla concedió la gracia a Narciso Comenge para la ejecución de su proyecto. “El proyecto de Narciso Comenge era de crear una nueva población en los Monegros, en las inmediaciones de Sariñena, distribuyendo a cada colono una parcela de tierra de 53 fanegas, de las que 50 estarían dedicadas a cereal, y las tres restantes estarían regadas para cultivar hortalizas, legumbres y alfalfa. Al igual que los colonos de Sierra Morena, los nuevos pobladores de Monte de Moscallón, lugar de ubicación del poblamiento, estarían exentos durante una década del pago de impuestos reales. Para su trabajo y subsistencia, cada poblador recibiría dos bueyes y utensilios de labranza, ocho gallinas, un gallo y una cerda, y se le asignarían 30 árboles de la margen del río para que pudiera utilizar la leña de la poda.” Pero para Enrique Giménez López estas disposiciones eran pura apariencia y Comenge tenía un objetivo puramente especulativo lejos del espíritu inspirador del Fuero Poblacional de Sierra Morena.

         Afortunadamente, el 24 de agosto de 1790, el Consejo de Castilla dictaminó que debía de dar audiencia a la villa de Sariñena, abriendo las puertas a la vía contenciosa, dando voz a los afectados y poniendo en peligro la viabilidad del proyecto. De hecho, el Consejo propuso modificar determinados capítulos de la propuesta, poniendo al descubierto los fines especulativos que perseguía José Narciso Comenge.

         “Pero a diferencia de otras iniciativas pobladoras, todo lo referido lo recibían los colonos no como donación, sino como préstamo. El importe de la casa, animales, aperos, grano y legumbres debían ser restituidos a partir del quinto año con un interés del 3 %, canon que dejarían de abonar caso de devolver el capital. El cáñamo, lino o lana debía ser abonado por el colono al contado para podérsele ser entregado. Los gastos de la administración de justicia, mantenimiento del edificio del ayuntamiento y cárcel, así como pago del médico y cirujano, debían correr a cargo de los colonos. Para ello Comenge les dotaba de 40 fanegas de propios, a la que añadía la pintoresca obligación de que “se cultivarán como carga concejil en los días festivos por la tarde con el debido permiso del párroco”, otras 40 fanegas con las que dotar un establecimiento piadoso, además de una dehesa “en cantidad suficiente”, pero indeterminada, para pasto de los 60 bueyes y 30 cerdas que constituían el grueso del ganado mayor en el origen del establecimiento. Además de la consabida obligación del colono a cultivar adecuadamente la tierra que le hubiera correspondido, con la posibilidad de perderla en el caso de abandono o cultivo descuidado, los capítulos de población se referían con minuciosidad a las limitaciones que el colono tenía sobre el dominio útil de la tierra asignada, con el fin de evitar la división de la parcela. La herencia siempre recaería en el primogénito o en el pariente que le correspondiera por línea directa. En el caso de carecer de hijos o parientes directos, el dominio útil podría traspasarse a otro familiar siempre que se avecindara en el pueblo, previo pago del vigésimo de su valor. En el caso de querer enajenarlo, le estaba permitido -a excepción de que fuera a manos muertas-, siempre que abonara la décima parte de ese mismo valor.”

Enrique Giménez López

         Pronto se ejerció una fuerte oposición al proyecto colonizador de Comenge: el cabildo eclesiástico de Sariñena, el convento de Nuestra Señora del Carmen de monjas carmelitas, los monasterios de la Cartuja de las Fuentes y de Nuestra Señora de Sijena y de las villas de Sariñena, Lanaja y de Castejón de Monegros, y de los lugares de Sena, Villanueva de Sijena, Tormillo, Castelflorite, Peralta de Alcolea y Cabdesaso, además de la duquesa viuda de Villahermosa, Martín del Castillo, titular del señorío de Villanas, el conde de Aranda y el obispo de Huesca muestran su firme oposición.

Lanaja, cuya única riqueza eran las más de 46.000 cabezas de ganado que poseían,por ser el terreno “seco, árido, áspero y en parte peñascoso”, también recurrió el proyecto colonizador.

         En marzo de 1791 se interpuso un recurso al Consejo, que dio paso a la Audiencia de Aragón. El uso y aprovechamientos de aquellas tierras era vital para la supervivencia de aquellas gentes, que veían amenazados sus intereses y que duramente lo trasladaron en numerosos escritos y recursos, en esta línea resulta relevante el escrito de las poblaciones de Sena y Villanueva de Sijena que así se manifestaban:  “…que todo el aumento que se presentaba de población en el proyecto era de 30 miserables y un pueblo de 30 albergues para otros tantos infelices que serían el espectáculo de la miseria sin necesitarse de otra prueba que las condiciones con que habían de ser admitidos, insoportables por ellas mismas en un hombre libre”.

         La fuerte oposición produjo que el Consejo, el 25 de junio de 1798, aconsejase suspender el proyecto colonizador “su ejecución acarrearía graves perjuicios al Estado y a terceros; que de ella se seguiría necesariamente la despoblación de Sariñena, y la ruina de tantos vasallos libres como en el día enriquecen su Real Erario, y que éstos son acreedores a que el Corregidor de Barbastro le satisfagan las costas que les han causado”. La suspensión del expediente se trasladó a la Sala Segunda de Gobierno poniendo fin al proyecto especulativo de José Narciso Comenge.

         “La extrema escasez de agua en los Monegros, el coste desmesurado para poder canalizar agua hasta las tierras desde unos ríos de escaso caudal y sujetos a fuerte estiaje, y la reducida calidad de la tierra, hacían inviable la posibilidad de subsistencia de la nueva población: Qué aliciente pueden tener los 30 colonos para transferirse con sus familias y pertenecer en él sin más auxilios que los de una agricultura limitada y unos frutos inciertos dependientes de la casualidad de las lluvias”.

Enrique Giménez López

         Los Monegros, tierra árida y dura, continúa luchando contra la despoblación, sobreviviendo en la historia junto a sus nuevos pueblos de colonización. La familiaridad y la convivencia, la unión y la conciencia de territorio son las grandes virtudes y valores de esta tierra y su gente. Seguro que la historia hubiese sido distinta si aquellos pueblos hubiesen vuelto a nacer, aquellos pueblos que volvemos a nombrar Moncalvo, La Sardera, Salaver, Celadisa y Miranda. Con la sensación que quedan muchos por nombrar y ante todo nunca olvidar.

Leer+: La leyenda de Moncalvo. 

  • Documentación:

“Fuero Alfonsino y Fuero de población de Sierra Morena en los proyectos de colonización de la Corona de Aragón en la segunda mitad del siglo XVIII” por Enrique Giménez López de la Universidad de Alicante y publicado por la Revista de Historia Moderna, Anales de la Universidad de Alicante.

Reflexiones de Domingo Lana Novellón


                       Aficionado al guiñote, butifarra, lectura, guitarra,  poesía  y ajedrez, Domingo pasa las primeras horas de la tarde en el casino practicando alguna de sus aficiones favoritas y después se acerca a conversar en las tertulias que se forman en el Centro Social. Por M. A. Corvinos Portella.

Domingo Lana

Domingo Lana Novellón

  -Allí quedamos en vernos para hablar de su vida y enseguida comienza  por el principio  haciéndome un resumen de sus datos familiares.

  Mi padre fue Manuel Lana Laín, mi madre era  Felisa Novellón Peralta de casa Codaneta y mis hermanas Felisa y Pilar. Nací el 4 de agosto de 1933 en el número 13 de la calle La  Rosa. Estoy casado con Nieves Lacuna Vicente de casa Marianeta a la que conocí cuando tenía 13 años  y aún iba a la escuela. Por lo tanto llevamos 59 años juntos y hasta el día de hoy hemos sido muy felices, por lo menos por mi parte (sonríe).  Hemos tenido dos hijos, Sergio y Blanca, de los que estamos muy orgullosos.  Nieves y yo hicimos  el viaje de novios en tren por Lérida y Barcelona hasta la Costa Brava donde vivía mi primo Pedro Novellón.

  Mi padre no me pegó nunca, ni siquiera me “carrañó”, siempre razonaba las cosas. Era muy casero y no le gustaba ir por las tascas.

  Mi madre fue muy trabajadora y regentaba una casa de comidas en la calle La Rosa. Era una gran cocinera y tenía mucha clientela, la recuerdo como una gran madre.

-Os dicen de casa “Codaneta”, ¿de dónde viene este apelativo?

  Mi abuelo se llamaba Pedro Novellón Codana y si a ese segundo apellido le añades el sufijo monegrino eta ( seguramente significará el hijo pequeño de casa Codana). Eso me parece lo más probable.

-Después de estas disquisiciones iniciales me cuenta sus vivencias en las escuelas  

nacionales y otros asuntos escolares.

   En cuanto a mí te diré que empecé a estudiar como todos en las nacionales, aunque luego mis primos, Casimiro Lana que era ingeniero químico de gran prestigio, profesor y político republicano  en Barcelona y Paco Lana médico en Zaragoza, le aconsejaron a mi padres que estudiara bachillerato. Mi padre aceptó de buena gana los consejos y se vendió una talega de judías para poder comprar los libros, luego me matriculó en la academia de don Valentín González en la calle Ugarte. También marchaba a pie  tres días  por semana al barrio de la Estación a estudiar con un cura vasco llamado don Pedro. Era muy culto, sabía tres idiomas y era una persona excelente. Debo decir que tanto el uno como el otro, al ver las dificultades económicas que padecíamos en casa, no quisieron cobrar a mi padres y yo correspondía aprovechando las clases.

  Recuerdo una anécdota que me sirvió de enseñanza para toda la vida… Debía tener 9 o10 años cuando ocurrió…, aquel día no me había podido aprender la lección de Geografía de Europa y, por supuesto, no me la sabía, llegué a clase y al comprobar don Pedro lo que pasaba,  me dijo una frase que me llegó al alma y que siempre he recordado:

-¡Parece mentira Domingo que sabiendo lo que le cuestas a tu padre no te sepas la lección!

  Aquella noche apenas dormí por la angustia que sentía debido el fallo cometido y también por las horas que estuve estudiando aquel tema. Han pasado muchos años y todavía soy capaz de recordar la anécdota y la lección.

Al día siguiente llegué a la Estación y le espeté entre eufórico y respetuoso:

-¡Ya me la sé!- y sin dar tiempo a otra cosa fui repitiendo sin pestañear aquellos países europeos y sus capitales que el día de antes se me habían atragantado.

 Al final, todo aquel año de esfuerzo y estudio  me sirvió  sólo para adquirir cultura puesto que llegó la hora de matricularme y no lo pudimos hacer porque no disponíamos del dinero suficiente.

  Me dio una gran rabia, me eché a llorar,  metí los libros en una caja que aún guardo y que ya no la he vuelto a abrir.

  Ahora puede parecer una tontería, pero mi primer viaje a Huesca quedó cancelado y no conocí la capital hasta que me sortearon para hacer la mili.

-Por supuesto que en su memoria aparecen nombres propios con sus pequeñas historias y de los que guarda certeros recuerdos estudiantiles.

  De los maestros de las nacionales tengo muy buen recuerdo de don Martín, un maestro que tenía una gran cultura y que también sabía enseñar. Era muy serio.

   Y otro que me viene a la memoria, eso sí, totalmente opuesto al anterior, era don Carlos Canela, un hombre muy elegante con cierto parecido a Xavier Cugat. Lo recuerdo con sombrero, traje marrón y dos maletas de cuero que utilizaba todos los lunes y viernes para ir o volver en tren a Almacellas  Allí tenía una fonda y  las maletas las llenaba de productos de primera necesidad como aceite, judías, garbanzos, etc.  No sé si esos productos les daba salida en su fonda o se dedicaba al estraperlo. Como viajaba en primera e iba tan arreglado nunca sospecharon de él.

  Muchos viernes don Carlos dejaba el trabajo a mi cargo y se marchaba picándose también las clases de los sábados. Yo hacía lo que podía, recuerdo que enseñé a multiplicar y dividir por dos cifras a José Antonio Gascón y a alguno más de la clase, también hacía los dictados. Recuerdo que una vez me lo dejó escrito en catalán y no entendía nada, menudo chasco.   Los lunes por la mañana volvía a suceder lo mismo porque el tren nunca llegaba a su hora.

  Era tan “pincho” que cuando nos daba trabajos manuales cortaba los cristales con el anillo, por lo que me figuro que la piedra debía ser un diamante.

-La posguerra fue una etapa muy difícil para casi todos, quizá más para los niños porque tenían que compaginar escuela y trabajos para la economía familiar.

   Yo nunca fui un crío, salía de la escuela y marchaba a trabajar al campo. Igual hacía sogueta que “aclarecía” remolacha o cualquier otra cosa de la huerta.

  A los once años tuve que dejar la escuela.

-Me explica qué es lo de aclarecer remolacha.

  Lo de aclarecer remolacha se hacía cuando, después de haber sembrado varias semillas en un mismo hoyo, al nacer estas, arrancabas las plantas menos fuertes y dejabas sólo una.

– Su padre Manuel Lana fue un referente para Domingo.

   Mi padre trabajó 19 años en la contrata de la RENFE para cargar o descargar el carbón de las máquinas de tren. No fue a la guerra, pero estuvo movilizado en ferrocarriles. Cuando iban a llegar los nacionales a Sariñena marchamos toda la familia en el tren hacia Cataluña.  Al llegar cerca de Suria  nos dirigieron hacia Barcelona. Allí el asunto pintaba muy mal y después de varios días el hambre empezó a hacer mella en mis  dos hermanas y en mí, por lo que mi padre pidió permiso para volver a Sariñena. Le advirtieron que no lo hiciera, más que nada por el parentesco con el político republicano Casimiro Lana, pero no hizo caso y volvimos. Al llegar al pueblo lo echaron de la RENFE y no tuvo más remedio que trabajar los huertos de los abuelos y el secano de Las Almunias. El primer año y  mientras crecía lo que habíamos sembrado y plantado las pasamos canutas. Mientras tanto yo iba aprendiendo el oficio de agricultor.

  Con el tiempo mi padre pasó a  trabajar en Regiones Devastadas “escachando” casas en ruinas o levantando el barrio nuevo de detrás del cuartel y yo me dediqué al campo.

-Me cuenta las faenas que hacían en el monte y una inquietante anécdota.

 Yo seguí de agricultor y compramos dos burros y dos machos para trabajar mejor el secano de Las Almunias. Recuerdo que con 14 años me quedé a dormir sólo en la paridera y en ese “bautismo iniciático” dormí poco,  sobre todo por el miedo que pasé sin luz, con el roer de las ratas y con las historias de maquis que aún se contaban  Lo que ocurrió nunca lo tuve muy claro puesto que o bien mi padre calculó mal el tiempo o me engañó. El caso es que me dijo que le esperara mientras él se iba a regar a los “Chamarcales” y ya no volvió a buscarme. De todas maneras antes no se tenían tantos miramientos con los críos.

  En el mes de febrero íbamos  a “romper” la tierra; en los meses de marzo y abril a “mantornarla”  y a “terciarla”; en verano a segar y en otoño a sembrar. Para no tener que perder el tiempo yendo y viniendo,  permanecíamos varias semanas en las Almunias. Vivíamos en la masada con lo más básico  hasta que terminábamos los trabajos, aunque los domingos los pasábamos en casa.

 Cuando íbamos en verano a segar o trillar primero ayudábamos a mi tío Juan y después él nos devolvía el favor.

 Estos trabajos los combinábamos  con los de las huertas. Los animales del corral los cuidaba mi madre.

-Como mi vocabulario agrario es muy limitado, me explica pacientemente el significado de esas palabras del campo.

   Romper la tierra era labrarla con una orientación específica, se hacía de Este a Oeste, o sea del lugar de la salida del Sol a su ocultación; mantornarla era hacer los surcos  de Norte a Sur y terciarla era hacer la tercera labor de labranza haciendo los surcos más abiertos. Estas técnicas, que ahora no se usan, mejoraban la tierra y las cosechas.

   Para hacer  rectos los surcos teníamos nuestro truco…, tomábamos un punto de referencia allá lejos en la sierra y mientras labrábamos no lo perdíamos de vista y nos salían bastante rectos.

-Las comidas en el monte no eran demasiado variadas, pero si energéticas.

   El menú del monte en los meses de invierno generalmente era “judías de careta” para almorzar, judías blancas para comer y sartenada de patatas para cenar. Los mayores bebían  vino y los demás agua del pozo artesiano que teníamos y que se surtía de algún manantial interno.

   En el hogar  siempre había un  puchero con judías enriquecido con “ensundia” y alguna otra cosa más. Aquel puchero estaba todo el día “enronado” con ceniza, .hirviendo poco a poco. Como no había madera echábamos en el hogar cualquier cosa que ardiese, generalmente “granza”, o sea la mezcla  de paja larga y gruesa, espigas y grano sin descascarillar que quedaba después de aventar .

  Teníamos en la masada, colgada del techo con una cuerda la “garrancha” que no era otra cosa que una cesta llena de alimentos. La cesta tenía por la parte superior un plato a modo de tapadera, estaba agujereado por el centro para que pasara la cuerda. Este artilugio hacía precipitarse al suelo a las ratas que se atrevían a bajar. En un rincón había una tinaja con tape llena de cebada para los machos y burros y en ella también guardábamos algunos alimentos. Cada noche nos levantábamos dos veces para dar  de comer a los bichos.

-Le pregunto por el pozo de donde bebían el agua.

  Mi tío Juan Lana tenía en el monte un pozo de “calera”. Este tipo de  pozo es distinto porque recoge superficialmente  las aguas de lluvia. Se lo había mandado hacer al “Can-Can”. El nuestro, como te he dicho era artesiano y se surtía de aguas subterráneas.

  Ahora ya no se pueden beber agua en el monte.

-Al final me habla de la mili y de la otra profesión que ha ejercido  durante tantos años y que le ha granjeado el cariño de muchas personas.

 Tuve suerte con la mili porque gracias al sorteo fui “excedente de cupo” y sólo hice tres meses de campamento en Arguís. Vivíamos en tiendas de campaña, hacíamos prácticas de tiro, caminatas e instrucción y nunca bajamos a Huesca. Soy de la quinta del 54-55 como Jorge Anoro, Jesús el “Roso”, Ullod, Joaquín Gilaberte, Luis Mairal, Antonio Mir, Antonio Maestro, Cucalón…

  Años más tarde, a mitad de los sesenta,  me hice profesor de autoescuela y durante más de cuarenta estuve enseñando a conducir a mucha gente de Sariñena y comarca. Ahora el negocio familiar  lo llevan mi hijo Sergio y mi nuera Sandra.

  Y para compaginar todas las tareas agrícolas con las estaciones compuso una larga poesía que me recita sin dudar, pero que no me deja publicarla, quizá más adelante…

  Por último no me queda más que darle las gracias por su amabilidad  y por  compartir con todos nosotros retazos de una vida preferentemente dedicada a su familia, a su autoescuela, al dance y a sus amigos.

A. Corvinos Portella

En homenaje al maestro Don José Castanera Escaned


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                        Don José nació en el año 1890 en una buena casa de Binaced en la que todos sus hijos habían estudiado alguna carrera, Binaced dista unos cincuenta kilómetros de Sariñena  y forma parte de la comarca denominada Cinca Medio.

  A principios del siglo XX ejerció de maestro en Belsierre (municipio sobrarbense agregado en la actualidad al ayuntamiento de Puértolas  y a 34 kilómetros de la villa de Ainsa). Allí conoció a su esposa  Concepción Lascorz Mariñosa (doña Concha). Tuvieron cuatro hijos: Concha, José María, Conrado y Berta.

  Posteriormente pasó a practicar la docencia en el barrio de la Estación de Sariñena. Allí vivieron en una casa propiedad de la familia Llamas y cedida a los maestros.

  En el otoño del 37, comenzada la guerra, la familia decidió exiliarse a Francia al considerar don José que sus ideas  liberales y socialistas (se había afiliado a FET- UGT en 1937) podían ser peligrosas para su integridad y la desgracia de los suyos. A pesar de que le acusaron de ser de Izquierda Republicana, él nunca se consideró ni rojo ni comunista.

   Marcharon los seis, Berta tenía entonces unos meses,  en el coche de línea que subía de Barbastro y que  pasaba por Ainsa, Labuerda, Laspuña, Escalona…, allí bajaron y se dirigieron andando por Belsierre hasta la aldea de Bies (pequeño pueblo de dos casas, hoy deshabitado) donde se quedaron a dormir en casa Marcial, propiedad de su amigo el alcalde Ramón Bernad y de su esposa Teresa Garcés. Ambas familias habían acordado  exiliarse a Francia conjuntamente aprovechando que Ramón conocía perfectamente los caminos pirenaicos que llevaban al país vecino.

   Al día siguiente de madrugada, la familia Bernad-Garcés con sus cinco hijos  y la familia Castanera-Lascorz con los cuatro propios bajaron hasta Hospital de Tella y allí cogieron el autobús que les llevaría por Lafortunada hasta  Bielsa, llegados  al citado pueblo continuaron hasta Parzán  y posteriormente se dirigieron a Francia por caminos y sendas ya nevados.

  De los dos años y medio que permanecieron  en el exilio no tengo información..

  En 1940 y recién terminada la Guerra Civil regresaron y don José pidió el reingreso en el cuerpo de maestros para seguir en la docencia.

   Para comprobar las implicaciones políticas o en hechos de guerra de los docentes  que solicitaban el reingreso, se habían creado unas Juntas Municipales y Provinciales. Estas juntas tenían la misión de verificar el grado de participación que habían tenido los maestros en  la extinta República y en la Guerra Civil. En el caso que nos ocupa, don José tuvo que presentarse ante  la Junta Municipal de Educación Primaria de Sariñena que estaba presidida por el alcalde accidental Melchor Pueyo y en la que ejercía como secretario mosen Jorge Lecha. La junta dio el visto bueno y en marzo de ese mismo año don José fue rehabilitado provisionalmente para volver a ejercer su profesión en la escuela  del Barrio de la Estación.  Al año siguiente solicitó el traslado a las Escuelas Nacionales de Sariñena y se lo concedieron.

   Alquilaron un piso en la calle Mercado (popularmente de los Porches) propiedad de la familia Bastida-Cascales y allí vivieron hasta su fallecimiento.

  También ejerció de maestro en el pueblo de Larrés  (municipio de Sabiñánigo) donde su hija Concha conoció al que después iba a ser su marido y donde permaneció toda su vida. Este destino profesional no tiene una datación conocida.

     familia-castanera-003-1       Las rehabilitaciones de los maestros iban acompañadas de algún tipo de sanción más  o menos grave dependiendo de su implicación política en tiempos de la Segunda República. En el caso de don José, el castigo fue el de trabajar sin derecho a sueldo durante dos años. No tuvo más remedio que aceptar  la sanción puesto que, además de ser un maestro vocacional, era lo que  mejor sabía hacer. Para poder  subsistir se vio en la necesidad de dar numerosas clases particulares en su casa y más tarde de bachillerato, contabilidad  y preparación de oposiciones en un cuarto que arrendó en casa Paraled (Sabineta). Cobraba 25 pesetas al mes por dichas clases y enseñó a numerosos alumnos como los hermanos Morén, Ángel Barrieras, Ricardo Herrezuelo, Ramón Gómez, José López, Ángel Royo, Domingo Lana, los hermanos Anoro, Antonio el cartero, Antonio Gascón y los hermanos Porta entre otros.

   Con esta represalia  y otras peores fueron sancionados cerca de 20.000 maestros de los 60.000 que había ejerciendo en tiempos de la República. Las plazas de los que fueron depurados definitivamente pasaron a ser ocupadas por militares que habían combatido en el bando franquista.

    En esos tiempos difíciles,  don José y su familia recibieron la solidaridad de muchas personas de Sariñena en forma de productos de la huerta, de la matacía, incluso leña o los posos del café que le daban en una conocida cafetería próxima a su domicilio.

   También tenían un corral con gallinas y conejos en la calle Violinista José Porta al que doña Concha le sacaba un buen partido.

  Esta  delicada coyuntura económica familiar la vivieron hasta marzo de 1942, fecha en la que ya se regularizó su  situación.

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  Don José preparó a su hijo José María para oposiciones a la RENFE  en las que consiguió la mejor nota. Fue el número uno de su promoción y se mantuvo en su plaza de Lérida hasta que se jubiló. Recuerda Berta que su hermano tuvo que engañar al tribunal respecto a su edad pues opositó con 17 años, incumpliendo la normativa que exigía a los opositores haber cumplido los 18. Al final de su vida laboral tuvo que jubilarse un año más tarde porque su edad real no correspondía con la que constaba en los papeles oficiales.

 Su tercer hijo Conrado aprobó oposiciones a banca en Barcelona.

En la vida familiar existe  una anécdota muy representativa de aquel año tan difícil como fue el 1937 en que nació su hija Berta en el barrio de La Estación y la inscribió en el Registro Civil con el nombre de Libertad Castanera Lascorz. Era  juez municipal Cándido Alegre Sarrate y así lo anotó en el certificado de nacimiento el secretario del mismo Manuel Carpi Arroyos.

  Mi madre (cuenta Mª José) pasó a llamarse familiarmente Berta, o sea el diminutivo del mencionado Libertad, pero nadie se dio cuenta de que había habido una alteración sustancial en el acta de nacimiento hasta que años más tarde cuando fue a arreglar unos documentos le dijeron que ese no era su verdadero nombre, que estaba inscrita como Matilde. Alguien había tachado en su acta el nombre elegido, o sea Libertad y a su lado había escrito, increíblemente, Matilde.

  Puede ser que el autor del cambiazo  pensara que lo de Libertad era demasiado revolucionario y no lo permitió.

   Así que en 1990 tuvo que ir al juzgado con varios testigos los cuales aseguraron bajo juramento que siempre se la había conocido con el nombre de Berta. Entonces el juez adjuntó un certificado al Acta de Nacimiento en el que quedaba reflejado el cambio de nombre que, sin el consentimiento de la familia, había realizado  la autoridad judicial competente en esos días.

    Don José también dio clases en las Escuelas Nacionales al que suscribe y aún recuerda su enjuta figura, su bien hacer, su carácter bondadoso y su célebre boina que utilizaba alguna que otra vez a modo de elemento admonitorio contra los que tenían dificultades  en mantener cierta disciplina.

  Tenía fama de buena persona y de buen maestro, con gran habilidad para enseñar  matemáticas, contabilidad y gramática. Incluso dicen que se sabía el Quijote de memoria.

  Este pequeña gran historia la he escrito animado por el interés de su hija Berta y de su nieta Mª José Bernad. Ambas querían dar conocimiento público de las dificultades  que tuvieron que solventar  don José y doña Concha a lo largo de su vida y también la de recordar  la figura de un  excelente maestro que  dejó  huella en muchas generaciones de sariñenenses.

 Don José falleció en Sariñena en diciembre de 1967 y su esposa  doña Concha en mayo de 1981. Ambos lucharon por tener una vida digna en unos tiempos difíciles y ahora descansan en paz en nuestro cementerio

                                                                     Manuel Antonio Corvinos Portella

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ENTREVISTA A DOMINGO LANA NOVELLÓN


 Domingo es una enciclopedia viva y charlar con él es un placer. Las conversaciones que mantuvimos durante algunas tardes mientras nos tomábamos unos cortados en el Centro Social dieron los suficientes datos como para componer otra entrevista en el siguiente número de nuestra publicación. Mi interlocutor iba desgajando de su memoria retazos de su vida y de su pasión por el dance. Fueron unos momentos muy interesantes mientras, a nuestro alrededor, el resto de asiduos y asiduas se divertían con los juegos de mesa, veían la televisión o charlaban tranquilamente.

      En el exterior un grupo de jubilados jugaba a la petanca haciendo caso omiso a la ola de calor que esos días caía sobre Sariñena. En este número podremos enterarnos de cosas interesantes sobre el dance del que Domingo formó parte, de una u otra manera, desde los nueve años..

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Domingo situado a la izquierda de la foto.

Entrevista a Domingo Lana Novellón , por Manuel Antonio Corvinos Portella.

A propósito del Dance.


-Nada más sentarnos comienza una argumentación filosófico-social muy razonada sobre las bases que sustentan el origen y la vitalidad del dance…

-Las dos leyes más antiguas de la humanidad son las biológicas y las sociales.

El dance pertenece a esta última y es nacido de la propia naturaleza de las personas. Es una forma de expresión literaria oral y sin raíces escritas. Podría decirse que es un reflejo de la vitalidad social de la vida.

En todas las culturas se danza desde tiempo inmemorial. Todas las tribus y pueblos del mundo lo han hecho y lo siguen haciendo.

También puede decirse que es una forma natural antiquísima de expresión cultural y social del ser humano..

Por lo tanto el dance es un libro de Historia donde los porqués del tiempo han ido marcando los pasos de la vida.

-Después completa su alegato con un ejemplo.

-Recuerdo unos dichos de Antonio Susín que corroboran esta afirmación. Se trata de un romance que tiene una antigüedad de unos cincuenta años y nos habla de los cambios tecnológicos ocurridos en la sociedad de entonces y que ahora pudieran parecernos sencillos y entrañables, pero que bien pudieran ser extrapolados a nuestra sociedad actual. Están expresados con la mejor socarronería altoaragonesa:

Todo remata en el mundo

las radios tan alparceras

como el pan blanco que asoma

los morros por una cesta.

Sucumbieron con sus ondas

aquellas costumbres viejas

antes iba un pregonero

que al llegar a las esquinas

sacaba de la trompeta

la saliva mal gastada

y noche de garraspera

limpiándose las narices

con un pañuelo de celpa

Hombre seco el pregonero

en verano sin chaqueta

en invierno un tapabocas

y siempre por compañera

llevaba trotando calles

su descarada trompeta.

Al primer toque que daba

acudíamos los críos

vestidos con culereta

muchos chicos y algún grande

con la boca bien abierta

le podían dar posada

a un pan de La Masadera.

-¡Chicos, ¿qué pregonarán?¡

-¡Que hable el hombre por su cuenta¡

-En la calle Cantarranas

dicen que un yerno a su suegra

le ha roto las dos varillas

a golpes de horca pajera.

-En el barrio Mercadal

allá en la placeta Roda

se ha escapado una pollina

y lleva tres muertes hechas.

Y pa remate de cuentas

siempre la misma musica

pregonaba sardineta:

-Todo el que quiera comprar

sardineta fresca de casa

Jesús el Currutaco

la tienda frente al Romea

vale el kilo a tres perretas.


-Aunque no viene demasiado al caso le pregunto por los tipos de pregones que se hacían.

-Desde que yo recuerdo siempre ha habido tres tipos:

Si el pregonero tocaba la trompeta, el vecindario sabía que iba a pregonar asuntos del Ayuntamiento o de publicidad local.

Si tocaba el tambor iba a vocear sobre riegos.

Y si le daba a la campana iba a contar cosas relacionadas con las cofradías o asuntos de la iglesia.


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Domingo con su hijo Sergio.

-En esta primera entrega, Domingo quiso centrarse únicamente en el dance y para darle una cierta cronología, empezaré, como vulgarmente se dice, por el principio y para ello utilizaré unas palabras de nuestro protagonista en una entrevista que le hizo Joaquín Ruiz para su página Web “Os Monegros”… (ver entrevista aquí)

-Aquel año de 1923 tenía que debutar el gaitero Vicente Capitán porque tanto Sixto “El Rey” y Tomás “El Malo” ya estaban mayores para continuar de gaiteros. Vicente Capitán ofreció a Susín ser su sustituto como general cristiano durante las fiestas patronales. Al final, y para decepción de Susín, el papel fue para uno de los danzantes del grupo que, además, alojaba el cuarto del gasto (la Casa del Gasto) en casa de su madre Isabel “La Cota”. En esas fiestas de 1923 Susín ejerció de diablo, lo que le permitió “hacer todo tipo de diabluras”. Con dieciséis años pasó unas fiestas inolvidables: “persiguiendo a las chicas y levantándoles las faldillas con la forca que llevaba cargada de codetes”.

Al año siguiente ya hizo de general cristiano y Puértolas de general turco: “nos compenetrábamos muy bien durante el tiempo que lo hicimos juntos”. Después de Puértolas, Carpi hizo de general turco y Paraled de general cristiano.

Susín contaba la siguiente anécdota de Paraled: “se hizo con un faro de tractor para fabricarse un casco, porque antes aquellos no existían, no se llevaban cascos y… de un faro de tractor que tenía él lo desmontó y se lo puso de gorro”.

En el dance, Susín hizo de todo: de diablo, de general turco, de general cristiano, de rebadán y finalmente de mayoral.

El dance de Sariñena obtuvo en Zaragoza en el año 1966 el primer premio de dance regional, con motivo de las segundas jornadas de estudios folclóricos aragoneses promovidas por don Antonio Beltrán Martínez.

Cariñosamente, Antonio Susín, antiguo mayoral del dance de Sariñena, apodó a Domingo Lana Novellón como el “Rebadán del tremoncillo”. El mismo Susín lo cuenta en una entrevista que le hizo el conocido mago oscense Rafael Ayerbe Santolaria (Rayers Sam).


-A partir de ahora Domingo y yo retomamos de nuevo el relato. Me habla de Susín y de la relación entre ambos.

-En el año 1929 se llevó a cabo la Exposición Universal de Barcelona y Susín en ese momento decide cambiar de vida y acercarse al progreso que esa prometía. Marchó a la ciudad condal y encontró trabajo en un taller mecánico. Me contó que en sus ratos libres hacía algo de teatro.

Un día le explotó un compresor y le dejó una marca de por vida en la mano y otra en la cara, para recuperarse volvió a Sariñena y ya no regresó a Barcelona. En su pueblo retomó el oficio de blanqueador.

Durante la Guerra Civil y mientras duró la contienda se dejó de danzar. Se retomó en septiembre del año 39 con Martín “el Donato” de mayoral.

Los ensayos siempre comenzaban a mitad de agosto y se hacían en la era Bolera.

Hacia el año 1940 o 41 , Martín se puso enfermo y lo tuvieron que ingresar en Huesca. Fueron a verlo varios danzantes y no lo debieron ver muy bien puesto que al regresar a Sariñena hablaron con Antonio y le dijeron que se preparara porque iba a ser el nuevo mayoral como así sucedió. Entonces Tarramera pasó a desempeñar el papel de rebadán

Posiblemente fueron cuarenta y siete los años que Susín le dedicó al dance, siendo de todo menos volante ya que en aquellos tiempos no existían. Aunque esto que voy a decir es difícilmente calibrable, estoy seguro que gracias a su esfuerzo y dedicación el dance no desapareció y eso siempre lo debemos de tener en cuenta.

Mi buena relación con Antonio Susín venía porque nuestras dos familias tenían mucha amistad. Mi hermana Felisa Lana “Codaneta” era muy amiga de Isabeleta Susín y además ambas familias realizaban muchas actividades juntas como matacías, descapotar panizo, comidas de navidad, fiestas, etc.

Yo debía tener nueve años cuando conocí a Susín y ya me di cuenta de su personalidad y de su valía. A partir de ese momento empecé a ayudarle a corregir los dichos. Luego pasé a formar parte de nuestro dance en el papel de rebadán durante muchos años y también me dediqué a escribir los dichos y las motadas. Fueron años magníficos de dedicación al dance.

-Domingo, ¿has faltado alguna vez a la cita de San Antolín?

-Estuve relacionado con el dance toda mi vida. Entré en el grupo muy joven, tenía solamente nueve años y nunca falté a la cita, excepto un año en que mi padre me lo prohibió. Resulta que una tarde dejé la trilla a medias para ir a danzar ante unos alemanes que había traído don Antonio Beltrán. Recuerdo que dio una conferencia en el casino y después les hicimos una demostración.

Mi padre se enfadó y ese año me prohibió danzar.

-En todas sus palabras se nota la admiración que Domingo sentía por Antonio. También cuando me cuenta cierto plagio que realizó el más conocido escritor altoaragonés del siglo XX.

-Gracias a Manolo Berdún, gran lector, supimos que Ramón J. Sender había utilizado unos versos de Susín en su célebre novela “Crónica del Alba”.

Susín, en su debut como rebadán, le había dedicado los siguientes dichos al mayoral Martín “el Donato” y que luego fueron inmortalizados sin citar el origen por el escritor de Chalamera.

“Y ahora les contaré un caso

que vi en las Almunias Altas

iba a carriar con mi padre,

y oí un ruido que atronaba

que me creí de momento

sería alguna cabaña;

pero al llegar más adelante

ya vi de qué se trataba:

era Martín, el Donato,

con catorce o quince cabras,

que llevaban en el cuello

esquillas en abundancia.

Y yo le dije: “¡Martín!

llevas muy poco rebaño,

pero buena cencerrada”.

Lo peor es que no son d´él,

casi todas son ampradas;

que a Tomás, el Cartujano

y esto no crean que es farsa,

fue a decirle este verano

que l´en dejara unas cuantas.

Si quiere usted mis consejos,

pa que no se ria el Sarro,

disminuya las esquillas

y aumente más el rebaño.”

 De todos los miles de escritos de Susín puede que este sea el más celebrado y el que más se recuerda en Sariñena.

-Se detiene un momento y pasa a recordar a los viejos protagonistas del dance.

-Entre los antiguos danzantes puedo nombrarte los siguientes, si me dejo alguno que me perdonen los descendientes:

Miguel Puértolas que estaba casado con la “Casiana”, Manuel de “Fodas” casado con Concha (ambas mujeres no se perdían un ensayo), Justo Emilio Casabón, los “Cancanes” (padre e hijo), Antolín el “Paje”, los “Cesteros”, Lombarte, los “Pomares”, los “Canteros”, Manolo “Titana”, Berdú, los hermanos Callén, el “Chupón”, Paco y José de la “Cota”, Manolo el “Roso” al que le gustaba beber y del que guardo una anécdota muy graciosa que luego te contaré, Manuel Puyol , José Antonio Peña y Luis el “Carrizo” entre otros.

-Jennine Friburg en Sariñena era una persona muy valorada, ¿qué relación tuviste con ella?

-Jeannine vino a Aragón a estudiar la jota para hacer un trabajo para la universidad, pero por casualidad llegó a Sariñena y se quedó prendada del dance. Yo entonces trabajaba en Grañén y ella venía a dicho pueblo a comer conmigo para que le contase cosas del folclore sariñenese porque estaba haciendo una tesis doctoral.

-¿Cómo deben ser los danzantes?

-En principio, en siglos anteriores y hasta no hace muchos años, el dance se nutría solamente de agricultores y además entraban a formar parte de él casi casi por herencia..

Esto es muy normal porque estamos hablando de una zona eminentemente agrícola y la vida giraba en torno a la tierra. Los poetas que componían las motadas, los dichos y los romances también eran del pueblo. Sin embargo los gaiteros eran pastores, o sea, personas con tiempo suficiente durante el pastoreo para sacar melodías y ensayar.

 En estos momentos ese origen se ha trastocado un poco y entran a formar parte del dance todo tipo de jóvenes. En todo caso tienen que tener gran afición por la cultura popular, por nuestro folclore y por representar a la sociedad sariñenense.

El que pertenece o ha pertenecido al dance ya nunca lo olvida. Se entra a formar parte de un grupo social bien estructurado, con mucho carácter y muy cohesionado que te da una visión distinta del compañero que tienes a tu lado y de la camaradería. Además sientes que estás formando parte y manteniendo viva la historia de tu pueblo.

 En mi caso mi afición a escribir poesía y mi relación con Antonio me dieron la motivación necesaria para entrar en el dance y pertenecer a él durante muchísimos años..

-¿Cómo celebraban los danzantes el día 1 de septiembre?

-La víspera de la fiesta, antes de salir el Sol, empezábamos yendo todos a comer pan con higos al huerto de la “Pomara” camino de Las Torres. Luego íbamos a esperar la música allá al cuartel, volvíamos todos en cabalgata danzando por las calles del pueblo y acabábamos la mañana yendo a almorzar a la Casa del Gasto. Por la tarde íbamos a la iglesia, cuyo párroco era “mosen” Jorge Lecha Manaque, a bailar las Completas, dábamos una vuelta alrededor del interior de la iglesia danzando.

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En el palacio de la Alfajeria el año que fueron los mejores.

-El día 2 de septiembre es el día clave, la confirmación de que todos los ensayos hechos desde mitad de agosto salen bien.

-El día de San Antolín nos juntábamos antes de salir el sol en la Casa del Gasto (podría decirse que ese era nuestro cuartel general), en aquella época estaba en los bajos de casa Elías Capitán y anteriormente estuvo en la plaza Rebolería, en donde hoy está ubicada una peluquería. Elías era hermano de Vicente Capitán que era el pregonero y gaitero que tocaba en los dances de muchas localidades monegrinas e incluso en algún bario de Zaragoza.

A la hora convenida acudíamos a recoger a las autoridades al Ayuntamiento y danzando nos dirigíamos a la iglesia. Después de la misa estaba la procesión en la que danzábamos una mudanza especial durante el recorrido, recorrido que era el mismo que se hacía hasta hace bien poco pasando por la calle La Rosa.

Llegábamos a la plaza del Salvador y hacíamos los dichos y las mudanzas. Al finalizar cogíamos canastas, bandejas y las espadas y recorríamos el pueblo casa por casa. La gente nos echaba de todo. En las bandejas poníamos el dinero, en las espadas ensartábamos las tortas y en las canastas el resto de regalos como madalenas, tortetas de cucharada, longanizas, chorizos e incluso una vez nos dieron un cordero en una casa fuerte. De vez en cuando nos sacaban algún porrón o bota de vino y, como en esta tierra no se puede decir que no, acabábamos bien contentos. A todos estos alimentos les dábamos buena cuenta en la Casa del Gasto hasta que duraban.

Y ya no volvíamos a danzar hasta el día del Corpus.

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Domingo es el que lleva la espada ensartada con tortas.

-¿Qué estructura tiene la función del día 2 en la la plaza

Colocado todo el mundo en su sitio: Santo, autoridades y público en general se da comienzo al dance con un orden establecido que no se ha trastocado nunca:

-Se inicia con un tarirán que es una mudanza de entrada.

-En segundo lugar el mayoral hace la presentación.

-Luego se pasa a la pastorada que es un litigio entre el mayoral y el rebadán.

-Seguidamente se bailan unas mudanzas.

-Después vienen las motadas que son los diálogos entre el mayoral y el rebadán.

-Se baila otra mudanza.

-El mayoral pasa a decir los dichos.

-Una vez finalizados los dichos se baila otra mudanza.

-Luego se hace el volteo de los volantes.

-Posteriormente se recrean la lucha de moros y cristianos y del ángel contra el demonio.

-Como colofón de la representación se baila el degollau,

-Y por último se baila el tarirán final.

Tenemos conservadas veinticinco mudanzas y nueve pasacalles.

-A punto de acabar esta entrevista, le recuerdo lo prometido y sin dudar un momento me cuenta la famosa historia que habíamos dejado colgada.

-Y aquí viene la anécdota que antes te había nombrado…Estando a punto de comenzar las completas nos dimos cuenta de que faltaba un danzante en el grupo de Manolo el “Roso” para completar un cuadro. El mayoral decidió rápidamente que yo podría ser un buen sustituto del ausente. Yo entonces era muy joven y José Cabellud al ver la situación y mi candidez me gastó una broma de principiante:

-Ten cuidado con la espada de Manolo no te la vaya a clavar- me dijo.

Esas palabras me preocuparon y me pasé toda la vuelta a la iglesia con un ojo puesto en Manolo y el otro en hacerlo bien.

Al llegar a la Casa del Gasto le pregunté a Manolo con toda la inocencia de mis años:

-¿Por qué bebe tanto?-

Me tocó la mano y me dijo:

-Mira Codaneta “namás” moriría bien a gusto si fuera “augau” dentro de un tonel de vino.-

Y claro ante semejante contestación ya no seguí con el tema.

-Para terminar hay una famosa anécdota ocurrida en un viaje que los danzantes realizaron a Huesca y que salió a la luz en una entrevista que el famoso mago e ilusionista Rafael Ayerbe Santolaria, “Rayers Sam” le hizo a Antonio Susín.

-“Una vez vinimos a danzar aquí a Huesca y resulta que Domingo era el rebadán y como no era el tiempo, no era San Lorenzo precisamente, no llevaba ramo de albahaca y claro había que solucionar el problema. Entonces hizo parar el coche de línea en el que veníamos todos y bajó, cogió unos tremoncillos y una aliaga y se hizo un ramo.

Subió de nuevo al autobús y le dije”:

Tenemos un rebadán

que para mi es bastante pillo

y en Sariñena le llaman

el rebadán del tremoncillo

Aquí termina la primera parte de la entrevista que me concedió Domingo Lana Novellón este pasado verano en el Centro Social de Mayores. La siguiente versará sobre su vida y la podrán leer más adelante.

Por su amabilidad y paciencia y por compartir sus experiencias con todos nosotros le doy las mas expresivas gracias.

Manuel Antonio Corvinos Portella

Zancarriana w