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La fuente del Milagro de la cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes


¿Qué diremos de la fuente? La fuente fue la más concurrida, y, en verdad, que disponiendo de un agua tan excelente.

“Desde la Cartuja” S. Ortiz. Nueva España, 13 de mayo de 1954.

El entorno de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes esconde una fuente milagrosa por donde brota el agua en el árido y seco paisaje monegrino, todo un oasis: la fuente del Milagro. Un lugar donde, según la tradición popular, apareció la imagen de la virgen de Nuestra Señora de las Fuentes, dando nombre al monasterio de la orden cartuja, establecido a principios del siglo XVI.

Fuente del Milagro de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes

La fuente se localiza en una vaguada en un pequeño barranco al sur del actual monasterio y la loma contraria donde se encuentran las escasas ruinas del anterior monasterio. Cerca existen unos restos muy ruinosos de una pequeña iglesia. En el fondo, del pequeño y frondoso barranco, encontramos una pequeña construcción, un edificio de planta cuadrangular. Accediendo a su interior, podemos observar una construcción en mampuesto de caliza, abovedado y un suelo que casi siempre suele aparecer inundado. El agua brota a una pileta a través de tres caños que surgen por las bocas de unas figuras de cabezas humanas, en una placa metálica y rectangular con la inscripción – Agua Sulfatos Nitratada -. La placa debió de ser colocada cuando el monasterio fue utilizado como balneario a finales del siglo XIX.

A la izquierda aparece una entrada pequeña, con arco, que da paso a una red de galerías subterráneas que actúan para captar y canalizar el agua hasta la fuente. Las galerías fueron excavadas y parten en dos ramales, uno más corto hacía la derecha y otro a la izquierda mucho más largo que se divide en dos. De acuerdo al SIPCA (Sistema de información del Patrimonio Aragonés) su construcción se sitúa en la edad moderna, entre 1760 a 1790, con alguna reforma entre y 1881 y una restauración relativamente reciente en el 2011 –Tiene una puerta en el primer tramo, utilizada para regular la acumulación del agua. Tras esta puerta el ramal gira hacia la derecha y gira varios metros más hacia el fondo, donde se aprecian conductos para la filtración del agua y canales en el suelo para una mejor calidad del transporte. –

En el 2016, el Grupo de Tecnologías en Entornos Hostiles (GTE) de la Universidad de Zaragoza realizó un levantamiento topográfico de las galerías, cartografiando 220 metros de galerías. El resultado del trabajo se publicó bajo el título “La fuente del milagro, en la cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes” (Revista Lucas Mallada nº 18), por José Antonio Rausa, José Luis Villarroel y José Antonio Cuchí.

Levantamiento topográfico. GTE Universidad Zaragoza.

El artículo señala que las galerías fueron excavadas en distintas fases, algunos tramos aparecen revestidos en obra de mampostería tomada con mortero de cal y otros presentan las paredes desnudas, incluso -Conservan huellas de instrumentos metálicos y pequeñas hornacinas-. Las galerías debieron ser excavadas por los mismos cartujos: -Los frailes, conocedores sin duda de las corrientes subterráneas, minaron el terreno en diferentes direcciones y la dotaron de una cantidad suficiente al abasto, no solo del convento, sino de una regular población. Aquí se ve de cuanto es capaz la inteligencia del hombre, aplicada a cosas útiles.- (El Diario de Huesca 27 de noviembre de 1875). Testimonios orales cuentan que debió de existir algún tipo de pozo de ventilación, ya que en la superficie se observaban montículos de piedra donde se situaban.

El agua abandona la construcción y, a través de un reguero, conduce barranco abajo, hasta una pequeña balsa de almacenamiento. La fuente surtió a los monjes de agua de boca, riego y como fuente de energía del molino, apuntan desde SIPCA. -La fuente que riega la huerta, metida en un barranco, debió ser un manantial escaso de agua. También ensayaron el cultivo del olivo y de la vid, pues junto a la casa se ve un hermoso olivar y un campo con varias filas de una y otra planta, hoy lozanas y en completo desarrollo.- (El Diario de Huesca 27 de noviembre de 1875).

Como hemos comentado antes, el conjunto monástico fue transformado como balneario entre 1877 y 1891, según el SIPCA -Debido a la calidad de las aguas, el conjunto fue convertido en balneario durante un breve período tras su desamortización.–

Un nuevo establecimiento balneario se ha abierto en la provincia de Huesca, titulado de la “Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes”. Su excelente agua sulfato nitratada está dando gran resultado para la curación de varias enfermedades.

La Época, 23 de agosto de 1877.

El Globo, 1878

El balneario, fruto de la familia Romeo Belloc, quedó recogido en los medios de la época donde encontramos elogios al balneario y sus aguas. Incluso en una casa de Lanaja apareció una caja de madera para almacenar botellas de agua de boca de la Cartuja de las Fuentes.

La virtud de estas aguas, desconocida del público por espacio de tantos siglos, ha sido notada por el ilustrado propietario de dicha finca, D. Bernabé Francisco Romeo, y analizadas detenidamente, según tengo oído. por bastantes notabilidades médicas de España, los cuales las han encontrado excelentes para curar un sinnúmero de enfermedades. No puedo detallarlas porque no he podido hacerme con un prospecto, a pesar de la diligencia que para ello he puesto; pero esté V. seguro que no han de pasar muchos días sin que de todo me halle enterado, a fin de que por mi conducto lleguen estas cosas a conocimiento de los pacientes lectores de EL DIARIO, quienes de seguro aprovecharán mis noticias para buscar un remedio eficaz que ponga término a sus dolencias, o amengüe por lo menos las que hoy padecen.

Diario de avisos de Zaragoza Sariñena, 27 de junio de 1877.

Diario de Avisos de Zaragoza. Sariñena Editorial.

Querido amigo. Aquí me tienes hace ocho días saboreando los ricos manantiales de agua medicinal de que la naturaleza prodiga en toda clase de medios en bien de la humanidad, ha dotado a este establecimiento.

Cartuja de las fuentes (Sariñena) 24 de julio de 1877.

Diario de Avisos de Zaragoza. Sariñena Editorial.

Aquí se respira; el embalsamado y fresco ambiente vivifica, la temperatura primaveral que se disfruta reanima; y si a esto se añade los benéficos auxilios que proporciona la fuente medicinal, cuyas cristalinas aguas parece que incitan al más displicente y desfallecido, te con vencerás de la oportunidad de mi venida aquí, como el año pasado.

Cartuja de las fuentes (Sariñena) 24 de julio de 1878

Actualmente el agua no se puede considerar apta para el consumo humano. Este aspecto lo señala SIPCA  -Aunque la fuente continúa manando y sus propiedades son muy apreciadas por la población del entorno, carece de aprovechamiento, ya que, según los vecinos, debe ser consumida en el mismo lugar, pues pierde sus propiedades si es almacenada y transportada.–

Es el trabajo de José Antonio Rausa, José Luis Villarroel y José Antonio Cuchí, quien aporta un reciente análisis del agua de la fuente. Dicho análisis concluye: -Sin poder evaluar el efecto sobre la salud de los monjes y el fracaso del balneario a finales del siglo XIX, incluso en la actualidad, que el agua podría presentar problemas para su ingesta sin tratar.- Lo curioso es que cada uno de los dos tramos da un tipo de agua diferente, viéndose el tramo derecho afectado por el regadío frente al de la izquierda de tierras de secano -Uno más salino y cálido (galería principal y ramal oeste) procedente del acuífero del saso, en secano, y otro (galería norte) procedente de infiltraciones del cercano regadío. Hay que señalar que la cartuja se encuentra en el límite de la zona regada por el canal de Monegros.–

Sobre su carácter “Sulfatos Nitratadas”, el trabajo señala que, por lo general, -Las aguas subterráneas de la zona central de los Monegros suelen tener una composición tipo sulfatado sódico. – Mientras que las aguas del sistema de riego, procedentes del Gállego y del Cinca, tienen una composición bicarbonatado cálcica.– Sobre la característica de aguas nitratadas, actualmente se puede explicar por la presencia de una colonia de murciélagos en su interior a pesar de la actividad ganadera intensiva que conlleva una nitrificación de las aguas.

En definitiva, el agua del manantial es distinta al agua original y ha sufrido alteraciones, una “contaminación” modificando sus características y propiedades. Pero, ¿Cómo sería el agua del manantial? ¿Qué propiedades tenía?. Afortunadamente contamos con un análisis de sus aguas en torno a 1878, cuando el monasterio era balneario. El análisis fue elaborado por parte de la Escuela de Minas y aparece recogido en las memorias de la comisión del mapa geológico de España de 1878, en la descripción física y geológica de la provincia de Huesca desarrollado por Lucas Mallada. 

Entre el aluvión que cubre los derrames de la sierra de Alcubierre brota la fuente mineral de la Cartuja de Lanaja, a la que se ha pretendido dar importancia en estos Últimos años. Es muy abundarle, pues llega a 20 litros por minuto su caudal; brota á la temperatura de 17°, siendo 16° la del aire atmosférico; es de sabor algo salino, tiene una limpidez perfecta y se observan en ella algunas burbujas gaseosas muy fugaces. Cien litros de agua contienen, según análisis efectuada en la Escuela de Minas, las cantidades siguientes:

                                                            Gramos.

Carbonato sódico                             Indicios.

Carbonato ferroso                            Indicios.

Sulfato cálcico                                   35,00

Sulfato potásico                                4,30

Sulfato sódico.                                 39,70 

Cloruro sódico                                   10,40

Cloruro magnésico                           23,20

Nitrato magnésico                           27,20

Total                                                  139,80

La analítica aporta una interesantísima y valiosa información sobre la calidad del agua antes de su alteración. Con un caudal de unos 20 litros por minuto, el agua destacaba por su buena temperatura, casi ambiente, con un sabor salino, propio de Los Monegros, clara y limpia y con unas burbujas gaseosas “muy fugaces” fruto de los carbonatos. No obstante, las cantidades estudiadas responden a gramos por cada 100 litros de agua cuando lo propio son miligramos por litro:   

                                                            mgr/l

Carbonato sódico                             Indicios.

Carbonato ferroso                            Indicios.

Sulfato cálcico                                   350,00

Sulfato potásico                                43,00

Sulfato sódico.                                 397.00 

Cloruro sódico                                   104,0

Cloruro magnésico                           232,00

Nitrato magnésico                           272,00

Total                                                  1398,00

De acuerdo a los datos, las aguas correspondían a aguas sulfatadas, propias de zonas secas y áridas como son Los Monegros. Los sulfatos aparecen en diferentes proporciones, tanto cálcico, potásico y sódico. Estas aguas sulfatadas estimulan las funciones orgánicas, principalmente del sistema digestivo, utilizadas en discinesias biliares, así como también hepato-protectoras y purgantes.

Agua de la cartuja de las Fuentes

La sal, también presente de cloruro de magnesio, previene la formación de cálculos renales, así como también la prevención de lesiones musculares y equilibrante del pH sanguíneo. La salinidad, dada por el cloruro sódico, no es limitante para su consumo como agua de boca, aunque para su ingesta, actualmente, sería necesario un informe bacteriológico para saber si era muy potable.

Los nitratos son muy bajos, por lo que la anunciada cualidad nitrosa no se ve reflejada en el análisis.

En definitiva, las aguas correspondieron a aguas medicinales con diversas propiedades curativas. Un oasis brotando en los secos Los Monegros, respondiendo a un milagro doble, el manantial y la virgen, dando origen y vida al monasterio de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes. Todo un milagro.

El penal de la Cartuja de las Fuentes


Hubo un tiempo en que se planificó convertir el monasterio de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes en un penal.  Una propuesta más que curiosa, en un lugar solitario, en medio de la comarca de Los Monegros y en un recinto completamente amurallado. Era cambiar radicalmente su idiosincrasia religiosa por la penitenciaria, aunque conservando principios de aislamiento llevados a la completa reclusión forzosa. Sin duda, uno de los muchos capítulos de los diferentes avatares que sufrió la cartuja monegrina en su trepidante historia y que nunca deja de sorprendernos. 

La primera noticia, sobre el penal de la cartuja, apunta a la incipiente salida de una comisión, del Ayuntamiento de Zaragoza y acompañada del arquitecto municipal, “A fin de inspeccionar el edificio de la Cartuja de las Fuentes y estudiar si puede instalarse en él el penal de San José” (La Crónica de Huesca: periódico independiente de avisos, noticias e intereses morales y materiales: Año II Número 320 – 1893 marzo 2). Se refiere al penal zaragozano de San José, ubicado en el desaparecido Convento de San José de los Carmelitas Descalzos y que se encontraba en el margen derecha del río Huerva. El penal fue instalado en el convento de San José tras la desamortización española de 1835, en el cual fue nacionalizado.

El monasterio de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes también había sufrido la desamortización, en este caso la desamortización de Juan Álvarez de Mendizábal de 1836. Circunstancia que aprovechó Francisco Romeo Martínez de Bengoa, natural de Estadilla, para adquirirlo en 1841. Su hijo, el poeta Bernabé Romeo Belloc, heredó el monasterio con el propósito de transformarlo en balneario en 1877, inauguración que se realizó el 24 de junio del mismo año. Una aventura que acabó con la recisión de un préstamo al Banco Hipotecario de España en 1891, perdiendo la familia Romeo el monasterio que quedó vació y sin uso.

En ese limbo, en el que el monasterio pertenecía al estado, se ideó la propuesta de convertirlo en penal. Incluso se anunciaron el comienzo de las obras “Han comenzado las obras necesarias en la Cartuja de las Fuentes (Sariñena) para trasladar allí el penal de San José de Zaragoza” (La Correspondencia de España: diario universal de noticias: Año XLIV Número 12772 – 1893 marzo 25). Sin embargo, aquella información tuvo que ser desmentida pocos días después por el Diario Mercantil de Zaragoza “Un periódico Madrileño, La Correspondencia de España, publicó ayer un suelto asegurando que en Sariñena habían comenzado las obras necesarias para trasladar allí el penal de San José de Zaragoza. No existen tales obras ni mucho menos.” (La Crónica de Huesca: periódico independiente de avisos, noticias e intereses morales y materiales: Año II Número 342 – 1893 marzo 29).

Finalmente, la propuesta de establecer el Penal de San José en la Cartuja de las Fuentes nunca llegó a realizarse, pues “Los datos que la comisión trae pudo adquirirlos el Ayuntamiento mediante un sencillo oficio al alcalde de Sariñena. De ellos resulta que es imposible trasladar a dicha villa el penal de Zaragoza por los cuantiosos gastos que la traslación había de ocasionarnos.” (La Crónica de Huesca: periódico independiente de avisos, noticias e intereses morales y materiales: Año II Número 342 – 1893 marzo 29). No obstante, el cuerpo de la noticia, reseña algo interesante ya que encontraron una pequeña iglesia  “Aquella comisión ha encontrado en Sariñena una pequeña iglesia que perteneció a la antigua Cartuja de las Fuentes y una gran explanada donde puede construirse de planta un soberbio edificio.” (La Crónica de Huesca: periódico independiente de avisos, noticias e intereses morales y materiales: Año II Número 342 – 1893 marzo 29).

Así, el cenobio monegrino fue adquirido por Mariano Bastaras Cavero en 1896, hasta su paso a manos públicas en el 2015. Sin embargo, la cárcel zaragozana del penal de San José fue trasladada en 1908 a la calle Predicadores, mientras el antiguo convento fue convertido en cuartel de intendencia (Cuartel de Operación) hasta que en 1971, incluido en la «Operación Cuarteles», fue vendido al ayuntamiento de Zaragoza. Lamentablemente fue derribado años más tarde (Martínez Molina, Javier (2009). Institución Fernando el Católico, ed. Aproximación histórica a la «Operación Cuarteles» de Zaragoza).

Sorprendentemente, esta no fue la única ocasión en que se valoró la posibilidad de convertir la Cartuja de las Fuentes en un recinto carcelario. Fue tras la Guerra de España cuando se planteó, sobre el monasterio, la propuesta de creación de un campo de concentración franquista. El documento de la Comandancia Militar de Huesca, Relación de los edificios que existen en esta localidad (Gemma Grau Gallardo. Recorrido Histórico por Sariñena. IES Monegros Gaspar Lax)  dice así: “La Cartuja. Distante de esta villa 15 kilómetros, y del pueblo de Lanaja 5 idem, antiguo convento, aislado en pleno campo, que se halla cercado con una pared de más de 4 metros de altura y unos 120 de ancho por unos 200 de largo. En el interior existen varios edificios capaces para alojar de unos 700 a 800 hombres, con manantial y balsa de agua en su interior, propio para campo de concentración. Sariñena, 13 de noviembre de 1938.”

Afortunadamente, ambas propuestas no pasaron de meras intenciones, formando ya parte de la historia apasionada del monasterio monegrino que, tras tantos derroteros y vaivenes, luce esplendida en el corazón de Los Monegros con un futuro muy prometedor.