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Almunia de Illa Regina


Lugar, despoblado o pardina, la Almunia de la Reina resulta recurrente en diversa documentación relativa a Sariñena. En este artículo se trata de realizar una aproximación, lo más certera posible, sobre la Almunia de la Reina, tratando de establecer una serie documental que, a través de su historia, permita dilucidar dos cuestiones principales, establecer su entidad y su localización.

Archivo Histórico Nacional, CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.663,N.2

La Almunia de la Reina, no es una de las once aldeas pertenecientes a Sariñena citadas en la carta real de Pedro III el Grande en 1284, en las que aparecen recogidas Valfarta, Castejón (de Monegros), Pallaruelo, Moncalvo, Lastanosa, La Celadilla, Miranda, Salavert, Sardera, Capdesaso y de Tubo (Alberuela de Tubo) (ACA, Cancillería, cartas_reales, Pedro_IV, caja_61, nº7364). Tampoco aparece el 25 de julio de 1329 en la carta de Alfonso IV a los jurados y prohombres de los lugares del Monasterio de Sijena en los que nombra Sena, Villanueva (de Sijena), Urgelleto, Cajal, Persiñena, Cachicorba, Lanaja, Alcalá (de Ebro / Pina?), Bujaraloz, Candasnos, Ontiñena, Paúl / Las Paúles y otros lugares para que pagaran su monedaje a Pedro Guillermo y Francisco de Rica (ACA, Cancillería, registros, nº 538, fol.56-57v). En la misma línea, tampoco es mencionada en las cortes de 1498, cuando tan sólo se habla de siete aldeas de Sariñena: Alberuela, Lalueza, Capdesaso, Lastanosa, Pallaruelo, Casejón de Monegros y Valfarta. Lo que hace suponer, para José Elbaile, que ya estaban despoblados los lugares de Jubierre, San Juan, Vallsanta, Moncalvo, La Sardera, Salaber, La Celadilla, Miranda, Montebh y los Castellones.

Aunque algo esquiva, sí que es recogida por Pedro Blecua y Paul en su Descripción topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido en el Reino de Aragón de 1792, citada en la relación de Pardinas y despoblados de Sariñena: “Moncalvo, Lasardera, Salabert, Miranda, Laceradilla, Ramio, La Almunia de la Regina, todos de dicho nombre”. Y de nuevo es obviada, esta vez por Pascual Madoz en su diccionario de 1845 – 1850. En su diccionario recoge las pardinas de Cachicorba y Presiñena, pero no cita nada de la Almunia de la Reina. Sobre Cachicorba la define como pardina de la prov. de Huesca, en el part. jud. de Sariñena: “Corresponde al monast. de comendadoras de Sigena, sit. en el térm. del l. de Sena. (V.)” y Presiñena “Pardina en la prov. de Huesca, part. jud. de Sariñena, jurisd. de Sena. Pobl: 2 vec., 12 almas. Contr.:  637 rs., 24 mrs. Es propiedad de D. Enrique de Osca”.

Retocediendo en el tiempo, es en 1096 cuando aparece citada por primera vez la Almunia de Illa ReginaJunto a Sariñena” que, con la torre que allí había y sus términos, fueron donados al monasterio de Montearagón (Fol. 39. Donación de la Almunia de la Reina, junto a Sariñena, por el rey don Pedro. Año 1096Noticia del libro verde del archivo del monasterio de Montearagón). En cambio, Ubieto cita su donación en enero de 1100: «Pedro I dona a Montearagón la Almunia de la Reina situada junto a Sariñena y una torre». Situaciones que se explican con las continuas disputas que hubo hasta la ocupación definitiva en 1141 de Sariñena tras cinco ires y venires.

  • Aparición: [1103, 10]. [10] Antonio Ubieto Arteta, «Colección diplomática de Pedro I de Aragón y Navarra» (Zaragoza 1951). (1972). (Idea Aragón).
  • T. Aragonesa Medieval Ubicaci´0n: ALMUNIA DE ILLA REGINA. Almunia, cerca de Sariñena (desaparecido), p.j. Sariñena, HU (1103, 10), (Ubieto (1972): A. Ubieto Arteta, Toponimia Aragonesa Medieval). (Idea Aragón).

Lo que es bastante patente es su pertenencia al castillo de Montearagón. Este aspecto es especialmente recogido por Ricardo del Arco, afirmando la Almunia de la Reina como lugar de Montearagón en el siglo XII. Ricardo del Arco se hace eco de la relación de lugares, nombrados en el privilegio citado en su lugar por el rey Juan I, dado en Zaragoza a 18 de agosto de 1391 por el que el Monasterio de Monteraragón poseía bajo su jurisdicción «Ciento cuatro iglesias en otros tantos pueblos, proveyendo las rectorías, capellanías y beneficios en todas ellas«, entre aquellos cita como pertenencia del monasterio «La villa y castillo de Monteragón y los lugares de Quicena, Fornillos, Loporzano, Santa Eulalia, Castilsabás, Villanueva, Isarre, Antefruenzo, La ALmunia de Santa Eulalia, Sipán, Arbaniés, Castejón, Fanlo Avenilla, Ipiés, Barluenga, Chibluco, Sagarrillo, Samper, San Julián, Angües, Poleñino, Tierz, La Almunia de la Reina, cerca de Sariñena, Marcén, Biscarrues y Montmesa en los cuales ejercía el abad la jurisdicción civil v criminal y los visitaba como señor temporal de ellos» (Del Arco, Ricardo. El Monasterio de Montearagón).

Etimológicamente, “Almunia” es referida como huerto o granja y por extensión una finca campestre o casa de campo, cuya etimología en árabe significa granja, fundo, explotación agropecuaria. Mientras, su referencia de la Reina lleva a plantear una conexión histórica o geográfica con la realeza. Contextualizando, en aquellas primeras conquistas de Sariñena del rey Sancho Ramírez y su hijo Pedro I, en aquel año de 1096 ya ejercía de rey Pedro I. Pedro I, hijo de Sancho Ramírez e Isabel de Urgel, fue rey de Aragón y Pamplona entre 1094-1104, junto a la reina Inés de Aquitania con quien había contraído matrimonio en 1086. El rey Sancho Ramírez, que reinó Aragón entre 1076-1094 estuvo casado con Isabel de Urgel (1062-1063) y con Felicia de Roucy en 1071. Es difícil plantear una relación directa con el término de estudio de la Almunia de Illa Regina, pero su toma en consideración permite establecer al menos una correlacionada hipótesis.

Retomando el término propiamente dicho, todo apunta a corresponder a una simple y concreta explotación agrícola que no debió de tener mucho más recorrido. Pero consultando el “Processo licenciati Emanuelis Iayme presbyteri portionari, ecclesiae villae de Sariñena” en las disputas por la sustitución del prior en torno a 1653 el término de la “Almunia de la Regina” es citado dando a entender una continuidad en el tiempo, en el siglo XVII, y de una importancia como lugar: “Y que a mas de adquirir el nombre y titulo de Prior, tiene el dominio directo del termino de la Almunia de la Regina, donde exerce jurisdicción, assi el, como la Villa de Sariñena, que tiene el dominio útil de ella y nombra Oficiales y estos juran el poder de dicho Prior, como es costumbre en Aragón”.

Por lo tanto, su localización, en una primera aproximación nos lleva a la partida de monte de las Almunias, situada al este del término de Sariñena lindante con Castelflorite, que en la toponimia tradicional distingue de las Almunias Altas de las Bajas. Pero no deja de ser una relación que, aunque en un principio lógica, simplemente debe tomarse como una primera hipótesis. Al igual que entender la conquista de los territorios musulmanes dirección norte – sur, que la podría allegar a situar al norte de Sariñena que, a pesar de su visión simplista, simplemente se ha de valorar en su justa medida. No obstante, la partida denominada de Almunia Alta se extiende hacía Sena, casi lindando con Cachicorba y Presiñena

Realizando una búsqueda documental, se establece la siguiente relación cronológica de documentos, que van a ir dando algo de luz sobre los dos interrogantes planteados. Los documentos encontrados, responden a la documentación del Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena. El primero data de 1269 y refiere sobre la tributación de un campo situado en la Almunia de la Reina.

  • 1269-06-09 Tributación de un campo en Sariñena: El monasterio da a Domingo Denacastella y a su mujer Sancha un campo situado en la Almunia de Sariñena por el pago de un tributo anual de 5 sueldos jaqueses pagaderos al prior de Sariñena. Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena (ES.28079.AHN/4//CLERO-SECULAR_REGULAR, Car.648,N.5).

En un segundo documento se observa el sobrenombre de “Montearagón”, señalando su propiedad que recibe la Almunia de la Reina. Igualmente muestra la figura de “jurados” de la Almunia de la Reina donde entiendo le concede cierta entidad:

  • 1330-02-25 Venta de la Almunia de la Reina en Sariñena: El monasterio vende a Juan de Alcolea y a Andreu de Castro, jurados de la Almunia de la Reina de Montearagón, cerca de Sariñena, y a todo el concejo de ese lugar el heredamiento de la Val de Sena que había pertenecido a Beltrán de Ponz, cavero, y que había vendido María Beltrán como tutriz del testamento del anterior, al dicho monasterio por razón de 1.000 sueldos jaqueses. Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena (ES.28079.AHN/4//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.663,N.2).

Heredad situada en la Almunia de la Reina:

  • 1321-07-30 Sentencia sobre una almunia en Sariñena. Sentencia dada por Domingo de Tarba, juez de la curia del infante Alfonso, en el pleito entre Blasius de Mur, como procurador de Marta, mujer de Bertrán de Fóntibus, y Gonbaldo de Fóntibus, hijo de los últimos, contra el priorato de Sariñena sobre una heredad situada en la Almunia de la Reina, término de Sariñena. Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena (ES.28079.AHN/4//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.660,N.16).

Núcleo habitado, los vecinos de la Almunia de Montearagón:

  • 1328-12-23 Carta de voz de apellido por una degüella: Los vecinos de la Almunia de Montearagón hacen una carta de voz de apellido ante los notarios y el lugarteniente del sobrejuntero en las juntas de las villas de Sariñena y Ontiñena, a causa de una degüella hecha por Bartolomé del Fiero, Pedro Vinazer y Salvadoret de Gramenet. Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena (ES.28079.AHN/4//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.662,N.16).

Val de Sena, nombrada anteriormente, es situada en el término de la Almunia de la Reina, aportando indicio sobre su posible localización, aunque nada acotado:

  • 1329-01-01 Subrogación para la venta de un heredamiento en Sariñena: Salvador de Saurin, oficial de Sariñena, a petición de los espondalarios de Beltrán de Fonz para cumplir una de sus mandas, subroga por su espondalario García Pérez de Pomar a María Beltán para que pueda vender el heredamiento de Val de Sena, término de la Almunia de la Reina, en Sariñena. Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena (ES.28079.AHN/4//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.662,N.17).
  • 1330-01-02 Venta de un heredamiento en Sariñena por subrogación. María Beltrán, hija de Beltrán de Fonz, con carta de subrogación dada por el oficial de Sariñena Salvador Saurin (1329-01-01), vende al prior de Sariñena, Pedro Jiménez de Sarasa, el heredamineto situado en el Val de Sena, en el término de la Almunia de la Reina de Sariñena, por 1.000 sueldos jaqueses.Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena (ES.28079.AHN/4//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.663,N.1).

Proceso de la Almunia de la Reina contra el concejo de Sariñena:

  • 1404-11-26 Nombramiento de procurador para un proceso: Constitución de Juan de la Raga, prior de Sariñena, como procurador del monasterio en el proceso abierto sobre la Almunia de la Reina contra el concejo de Sariñena. Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena (ES.28079.AHN/4//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.674,N.8).

Venta a Montearagón de La Almunia y Cachicorba

  • 1404-12-03 Petición de copia autentificada de ciertas escrituras: Juan de la Raga, prior de Sariñena, se presenta ante Martín de Basteras, lugarteniente del Justicia de Aragón, para que haga una copia autentificada para presentarla como prueba en un juicio de cierto documento de venta a este monasterio del lugar de Cachicorba y la almunia de Montearagón. Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena (ES.28079.AHN/4//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.674,N.9).

Proceso sobre el lugar de la Almunia de la Reina. Lugar en Aragón suele tener la consideración de población.

  • 1404-09-03 Petición de copia autentificada de un proceso. Juan de Raga, prior de Sariñena, se presenta ante Juan Jiménez de Cerdán, Justicia de Aragón, para pedir una copia autentificada de cierto proceso anterior sobre el lugar de la Almunia de la Reina, en Sariñena, para presentar en un juicio sin que se deteriore el original. Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena (ES.28079.AHN/4//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.674,N.6).

Los pastos y aguas de la Faja de Montearagón y de la Almunia de la Reina. Hay una zona comprendida entre Albalatillo y Sena, principalmente término de Castejón de Monegros, denominada de La Faja, apunte para su posible ubicación de la Faja de Montearagón. Cerca de Sena, al este de la carretera Sariñena-Sena se encuentra la Punta de la Faja.

  • 1404-10-22 Venta de los pastos de ciertos términos Juan de la Raga, prior de Sariñena, vende a Martín de las Yeguas, notario, las hierbas, pastos y aguas del monte llamado la Faja de Montearagón y de los términos de la Almunia de la Reina, en Sariñena, en el periodo comprendido entre ese día y la festividad de la Santa Cruz de mayo siguiente por 400 sueldos jaqueses pagaderos en dos plazos. Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena (ES.28079.AHN/4//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.674,N.7).

En este documento se nombra la Huerta, puede corresponder a un término.

  • 1405-10-25 Venta del pasto de ciertos términos. Juan de la Raga, prior de Sariñena, vende a Jaime Seranel durante el periodo comprendido entre la venta y la festividad de la Santa Cruz de mayo la hierba, pastos y agua de los término de la Almunia de la Reina y la Huerta y faja de Montearagón por 300 sueldos jaqueses pagaderos en dos plazos. Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena (ES.28079.AHN/4//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.674,N.17).

Venta de hierbas y pastos:

  • 1406-08-24 Venta de los pastos de ciertos lugares. Juan de la Raga, prior de Sariñena, vende a Martín de las Yeguas durante el periodo comprendido entre la venta y la festividad de la Santa Cruz de mayo la hierba, pastos y agua de los término de la Almunia de la Reina y la Huerta y faja de Montearagón por 300 sueldos jaqueses pagaderos en dos plazos Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena (ES.28079.AHN/4//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.675,N.5).
  • 1408-05-13 Venta de los pastos de ciertas heredades Juan de la Raga, prior de Sariñena, vende a Juan Rey durante el periodo comprendido entre la venta y la festividad de la Santa Cruz de mayo la hierba, pastos y agua de los término de la Almunia de la Reina y la Huerta y faja de Montearagón por 400 sueldos jaqueses pagaderos en dos plazos. Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena (ES.28079.AHN/4//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.675,N.12).

Ocupación ilícita de tierras de la Almunia de la Reina propiedad del priorato de Sariñena:

  • 1409-07-01 Protesta por ocupación ilícita de tierras en Sariñena. Denuncia del prior de Sariñena por la ocupación ilícita de algunas tierras del término de la Almunia de la Reina, en Sariñena, propias de dicho priorato. Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena (ES.28079.AHN/4//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.675,N.18).

Conflicto con Sijena por las tierras de la Almunia de la Reina:

  • 1410-09-09 Trasunto autentificado de escrituras para juicio. Martín de Bastaras lugarteniente del Justicia de Montearagón, hace un trasunto autentificado de un documento presentado por Juan de Raga, prior de Sariñena, que contiene los contratos del monasterio y del priorato de Sariñena (1292-01-22), para que le sirva como instrumento original en el pleito entablado entre el monasterio y la priora de Sisena con relación a los términos de la Almunía de la reina, en Sariñena. Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena (ES.28079.AHN/4//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.676,N.1).
  • 1410-11-15 Trasunto autentificado de una escritura. El oficialato de la curia del monasterio hace un trasunto autentificado de un documento presentado por Juan de la Raga, que contiene el contrato hecho entre Raimundo, abad del monasterio, y unos arrendadores de la Almunia de la Reina, en el término de Sariñena, para que le sirva como instrumento público. Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena (ES.28079.AHN/4//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.676,N.2).

Venta de hierbas, pastos y agua:

  • 1413-05-13 Venta de los pastos de ciertos términos. Juan de la Raga, prior de Sariñena, vende a Juan de Sallielas durante el periodo comprendido entre la venta y la festividad de la Santa Cruz de mayo la hierba, pastos y agua de los términos de la Almunia de la Reina, en Sariñena, y la Huerta y Faja de Montearagón por 400 sueldos jaqueses pagaderos en dos plazos. Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena (ES.28079.AHN/4//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.676,N.6).
  • 1415-05-13 Venta de los pastos de ciertos términos Juan de la Raga, prior de Sariñena, vende a Nadal de Biecha durante el periodo comprendido entre la venta y la festividad de la Santa Cruz de mayo la hierba, pastos y agua de los término de la Almunia de la Reina, en Sariñena, y la Huerta y faja de Montearagón durante un periodo de 3 años por 400 sueldos jaqueses anuales. Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena (ES.28079.AHN/4//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.676,N.11).

En relación a esta documentación se plantea que su ubicación pudiese responder a la zona sur de Sariñena y norte, noroeste de Sena, en los llanos al pie de la sierra de Sigena. En la zona donde se encuentra Cachicorba, Las Fajas o Presiñena. Aunque hay una zona llamada Faja Real en la margen izquierda del Alcanadre, encima de la ermita de Santiago de Sariñena y lindando al este con las Almunias Altas.

Se cita Val de Sena, que queda recogido por Ice-Aragón que, de acuerdo con Jesús Cancer, en Sena es conocido como el barranco de La Valle “Imagino que será esa denominación de Val de Sena”. Dicho valle, apunta Cancer “Ahora está allanado y sembrado de maíz, pero hasta hace unos 30 años era un barranquizo que iba a morir en el río un poco más abajo. Algo más al norte está la llamada Val o Valle de Los Arnales, mencionada en el dance de Sena, como lugar testigo de una batalla con los sarracenos”.

Antonio Cavero Barreu apunta que el pasaje del dance sobre la Val de los Arnales, al que se refiere Jesús, es confuso. Pertenece al dance del Ángel Custodio, un poco más adelante que las referencias a Carlomagno y son estos cuatro versos, que recita el general turco:

«En la valle los Arnales

cuántos moros entrarían

para vencer a los cristianos

su bizarra cobardía».

Son confusos, comenta Antonio Cavero, aparte de la redacción, porque estos versos no figuran en la primera recogida de Mosén Rafael Gudel de 1934, publicada después por Ricardo del Arco en 1943, así que se añadieron posteriormente.

Detalle La Val de Sena. Archivo Histórico Nacional, CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.663,N.2.

Continuando las referencias a la Almunia de la Reina, la Faja de Montearagón, comenta Antonio Cavero, esta estaría situada en las planas que hay entre Sena y Sariñena, al oeste de la actual carretera: “Allí se encontraba primero Presiñena y después Cajicorva, con una pequeña cuña del término municipal de Castejón que cruza la carretera, coincidiendo con la pista de Jubierre. Parece que la Faja de Montearagón estaría por allí”.

Pero un documento relativo al monasterio de Sijena nos aporta nueva información, centrando su localización hacía Juvierre, rivera del Alcanadre donde hubo azud y acequia para el lugar de Sena. Transcripción realizada por Antonio Cavero Barrau.

“Donación que otorgó este Real Monasterio y el Señor de Juvierre, con licencia de la Muy Alta (?) y poderosa señora Infanta Doña Blanca, hija del Sr. (?) Rey Don Alonso de Aragón (¿¿??), freyra de dicho Real Monasterio en fabor de Domingo Terrena vecino de Sena, del Azud e Cequia llamada de la Rivera, que está situado (?) en el río de Alcanadre dentro el término de la Almunia de Montearagón la qual le donaron por todos los días de su vida, con varias condiciones que cita.

Este instrumento es muy importante y devía traducirse y copiar por constar, como de el consta, ser el citado Azud y Cequia de Sena, propio todo de este Real Monasterio y lo (arrendaron) cedieron y donaron con cargo de pagar en cada un año 350 S. Jaqueses: Hace muy al caso a la ¿? (ilegible)

Firmado (?) Domingo Beltran Notario en Sena en la era de 1355 que es año de 1317.”

Notas

  • Transcripción conservando la grafía.
  • Doña Blanca de Aragón y Anjou fue priora de Sijena desde 1321, pero a la firma de este documento (1317) era únicamente “freyra”, y la priora era Doña Teresa Jiménez de Urrea. Doña Blanca era hija del rey Jaime II y hermana de su sucesor en el trono, Alfonso IV. Asistió, ya como priora, a la coronación de su hermano en Zaragoza en 1328. No parece tener sentido la alusión a “Alonso de Aragón”.
  • La “S” del importe de 350 se refiere a “Sueldos Jaqueses”.

AHPHU_F_00008_0010

José Elbaile se decanta a que en este documento se refiere al termino de la Almunia de la Reina como partida de monte pues no suele aparecer en la relación de aldeas de Sariñena. No obstante, sí que pudiese contener una pardina o torre que le concediese cierta entidad. A su vez planteamos la posibilidad a que puedan responder a términos distintos los nombrados en el presente trabajo.  

En la misma línea, consultada, Carmen Carrera Costa, historiadora y escritora originaria de Sena, especializada en el Monasterio de Sijena, afirma que la Almunia de la Reina no pertenecía a Sijena y no la ha visto en los documentos “Éstos solamente hablan del castillo de Sariñena y sus términos, que tampoco los tengo muy localizados pues no se precisa la situación del mismo. La Val de Sena es lo único que me suena”.

Concluyendo, queda por estudiar y profundizar sobre la Almunia de Illa Regina. Esto solamente ha sido una aproximación a una aldea, pardina o simplemente partida o término, una propiedad importante que, aunque esquiva en su historia e incluso olvidada, seguro que en esta nueva aventura nos descubrirá su pasado.

Gonzalo Pelegrín Coto


La memoria es frágil, recordar años duros, de penurias, de escaseces… es difícil. En Los Monegros fue una constante, la falta de agua y cosechas, se pasó sed y hambre; mucha gente emigró. Tocó sobrevivir, luchar, ayudarse, tener ingenio y sobre todo trabajar duramente. Gonzalo Pelegrín Coto es pura memoria de aquellos tiempos, de una forma de vida que nos cuesta entender, cuando cada día era una lucha para poder llevarse algo a la boca. Vidas que forjan.

Gonzalo y Victorina.

Gonzalo Pelegrín Coto nació en Lanaja, el 12 de enero de 1937. Era de casa muy humilde, sus padres no tenían tierras -ni un palmo de tierra-. De oficio esquiladores, era solamente un trabajo temporal, así que había que trabajar en todo lo que se podía. La casar era pequeña, dos habitaciones, cocina y corral. Los colchones eran de paja y en una cama dormían cuatro hermanos: -el primero que se levantaba tenía albarcas, el resto se tenían que conformar con ir descalzos-. Gonzalo ha sido el segundo de diez hermanos, tres chicos y siete chicas.

Su padre no paraba, esquilaba, cazaba y cualquier faena que pudiese realizar. Cazaba conejos, liebres, perdices, pájaros… entonces se comían todo lo que podían, incluso muy guisada la carne de rabosa, o los gustosos fardachos o serpientes, los gorriones fritos, huevos de los nidos, caracoles que cogían en el Matical, -aunque casi todo eran cabras-. Ponían cepos para coger pajarillos, que antes había muchos, apunta Gonzalo. -¡Y, si había suerte, liebre con arroz!-.

Gonzalo no fue a la escuela, solamente fue un día, el maestro le dio cuatro reglazos en la mano y ya nunca más volvió. Un hermano suyo incluso durmió en el calabozo por cantarle a Fernando el maestro -Tolón, tolón-.

-Cuando se aprendía a andar ya se valía para trabajar-. A pozales iban a buscar agua a la balsa de la Cruz, cuando se los dejaban, pues ni pozales tenían para ir a buscar agua. También acudían a la balsa Alta, en el parque, y a la de Tres Castillos. Luego estaba la balsa El Tejar, para las mulas o el resto de animales de trabajo. Cuando llovía, en el barranco de “Árboles de Campos” se formaban pozas que duraban algunos meses y allí se bañaban y aseaban mientras las mujeres lavaban la lana.

Gonzalo ha ido a respigar con las mujeres y otros niños, los campos recién cosechados, tanto trigo como cebada, olivas, almendras o maíz. Hacían fajos de sosa para leña y a veces la hacían para otros -si se hacían dos fascales, uno para ellos y el otro para quien tenía la concesión-.

De muy joven aprendió a esquilar, su padre esquilaba todo, además del ganado, esquilaba las mulas e incluso a algunos hombres, lo hacía hasta gratis, había gente muy pobre. Con las mulas era habitual marcar con las tijeras un dibujo a mitad de lomo o en las ancas para distinguir las mulas y saber a quién pertenecían, de qué casa eran.

Solía vigilar el muladar y si tiraban alguna mula iban a por la piel que luego vendían en Sariñena, a Modesto Giral el Peletero. Según cómo estaba la piel pagaban más o menos. Un año cayó un rayo matando un potro, a la media hora no quedaba ni herradura. Su padre se enteró enseguida, estaba cazando cerca de la aldea de Escanero.

Con tan solo 7 años, Gonzalo marchó a trabajar de rebadán, de ayudante de pastor. Comenzó con el ganau de Los Campetes, a los pies de la sierra de Alcubierre y recuerda que también pastaban por los alrededores del pueblo, corrían todos los yermos, incluso las tierras donde actualmente se encuentra su casa.

También trabajó como rebadán para los montañeses que bajaban en invierno en trashumancia. Se quedaba todo el invierno en la sierra, sólo bajaba al pueblo algún que otro día. Dormía en la misma paridera, una caseta con corral, dentro tenían un hogar donde se calentaban y cocinaban. Almorzaban y con un piazo de tozino aguantaban todo el día. Un año le bajaron los montañeses 5 o 6 yeguas para que las cuidase aquí abajo. En verano iba a segar a casa Sinpato, con Leandro y Paco. Eran tiempos de penurias, de mucho trabajo y hambre; de miserias.

Su padre iba a Alcubierre a llevar y traer el correo en un saco al hombro, le daban 12 ptas. y un pan. Una vez nevó tanto que tuvo que ir con una pala abriéndose paso. Aquel año fue bueno para los pobres, recuerda Gonzalo, pues alguna oveja o cordero se murió por el frío y la aprovecharon para comer; entonces estaba de rebadán por Balsasmedias.   

Con ocho o nueve años comenzó a hacer esparto, iba a Lalueza y a los campos cercanos a Lanaja, los campos hacia Sariñena o por donde luego se establecieron los pueblos de La Cartuja y San Juan. Se dedicaban a arrancarlo y a la una del mediodía, una camioneta de Basols de Sariñena se acercaba para comprarlo. También lo vendían a Salavert de Sariñena. Su primer esparto lo hizo en el cementerio de Poleñino.

Con 12 o 14 años, con su hermano Emiliano y su primo Lorenzo se compraron una bicicleta. Con ella bajaban a Sariñena los sábados a cobrar el esparto que habían recogido durante la semana. Las bicicletas las pagaron a plazos.

Con su hermano y primo iban a poner cepos por la sierra, también ponían lazos o cazaban con escopeta, hurón o el mismo Gonzalo hacía de perro yendo por los margüines haciendo salir las liebres y conejos. No se podía malmeter ni un cartucho, recuerda Gonzalo. Hacían mucho furtivismo y la guardia civil sabía que iban a cazar y trataban de pillarlos, más de una vez tuvieron que salir corriendo, -nos encorrieron muchas veces-. Si les pillaban les quitaban las escopetas. Había mucha liebre y cuando se cazaba un jabalí era toda una fiesta, se hacían chorizos y guisos y se repartía entre todos.

Una noche, por el barranco de Maza, un hurón cayó por un agujero, Gonzalo se pudo meter por el agujero y descubrió un hueco enorme, con literas, cartuchos y balas, quizá era un refugio de maquis, recuerda Gonzalo. Después, intentaron varias veces volver a localizar el agujero, pero nunca más lo volvieron a encontrar. 

Todos tuvieron que trabajar en casa, siempre intentando llevar algo, lo que fuese, unas almendras, algo de uva, unos huevos o pajarillos… Sus hermanas Concha y Josefa marcharon a trabajar a la fonda, hacían recados para casa Gazol o su madre lavaba la ropa de toda la semana de casa Campana, -les daban un poco de jabón-. Otra hermana Carmen tejía en “Nuestra casa” y las otras bordaban a máquina. Gonzalo ha estado en tres o cuatro casas y en todas le hacían dormir en las cuadras.

Gonzalo realizó el servicio militar en Melilla. Fue un gran tirador y le tuvieron gran aprecio los mandos. Al licenciarse, enviaron a casa de sus padres una carta de méritos y agradecimiento. La carta llegó antes que Gonzalo y contenía tantos elogios que la familia entendió que había fallecido. Comenzaron a llorar su muerte hasta que la carta la leyeron en el cuartel de la guardia civil y estos aclararon que Gonzalo estaba perfectamente y de regreso a casa.

Tras la mili, Gonzalo trabajó como peón de la construcción, trabajando en la construcción de los nuevos pueblos de colonización. Trabajó con tres amigos de Lanaja y trabajaban tanto que les tenían que hacer parar; iban a destajo y les decían que no les iban a pagar tanto. Llegaban incluso a reñir por la faena, cuando llegaba un camión de piedra reñían por quien se quedaba la piedra, para tener más faena. Todos lo querían, iban a tanto el metro. Mientras, si no había faena, ayudaba a algunas casas con las labores de la siembra.

La familia ha tenido gran tradición en esquilar. Gonzalo ha esquilado durante más de 50 años, esquilando ganados de Lanaja, Montesusín, Sariñena… En Sariñena esquilaba en las eras y corrales a la entrada de Zaragoza, donde estaba el bar el Cubano y donde aprovechaban para tomar algún café. Esquilaban para Pichirrín de Sariñena. Alguna oveja se quedaban cuando iban a esquilar.

Para esquilar tenían unas máquinas de peine, que cuando podían mandaban en el autobús para afilar en Huesca, si no lo hacían ellos. Con el tiempo iban los tres hermanos con los hijos a esquilar. No paraban de esquilar ni un momento, iban sin parar. -Antes la lana valía mucho-, comenta Gonzalo, -ahora no vale nada-. Estuvo toda una temporada trabajando para comprar un colchón de lana, con el centeno o la paja de caña, hacían un montón y cama hecha.

Por ello les han llamado casa El Esquilador. Dani, su nieto, siempre contesta que él es nieto de Gonzalo “El Esquilador”.

También ha cargado alfalfa trabajando para Montreal, cargando pacas de alfalfa en camiones. Llevaban unos zahones para no desgastar los pantalones y con unos ganchos se ayudaban para cargar y colocar las pacas de alfal. Luego pesaban el camión y pagaban al peso cargado. Si había mucho trabajo, Gonzalo buscaba gente para trabajar, iba al bar Navarro, pues a veces tenían hasta tres o cuatro camiones que cargar, y reclutaba una cuadrilla. Merendaban alguna sardina de cubo o pan con vino, siempre a destajo.

Montreal también comerciaba con mulas y toros. Iban a las ferias a comerciar con mulas, iban con unas y volvían con otras. Gonzalo cuidaba 30 o 40 mulas, de Valentín, las alimentaba, sacaba el fiemo… Una vez, un caballo le dio una coz que se le clavó en la pierna, aún lleva marca.

Gonzalo también trabajó en un almacén de vino cuya prensa de vino iba a mano, pues antes -había mucha viña-.

En 1961, Gonzalo se casó con Victorina Val Ezquerra y han tenido cuatro hijos, dos chicos y dos chicas. Victorina, a los 11 años ya la mandaron de niñera. Eran también de casa pobre y Victorina recuerda como, en una ocasión, le pidió a su madre un lapicero: -mama, mama, cómprame un lapicero– a lo que esta respondió –escribe con el dedo-.

Pero también hubo tiempo para las fiestas. -Las fiestas de antes eran otra cosa-, apuntan los dos sonrientes -Venía el turronero y cuando se descuidaba le quitábamos algún piazo de turrón-. Victorina se acuerda mucho de la Recañe, Juliana, de Sariñena, que subía a Lanaja a vender helados. También subía a Lanaja con un carro a vender verdura.

A las fiestas de Lanaja acudían orquestas muy buenas y bailaban mucho. Había carreras, se hacía la carrera del hombre contra el caballo, con los caballos de Escanero y corría el Simpato, Julián Salillas. -Aunque no tenían dinero eran muy buenas fiestas-. Se divertían mucho y las recuerdan con mucho cariño.

Se hacían rondas y se cantaban a las chicas, Victorina se acuerda de alguna de las estrofas:

Arriba la cachipurriana
que se te seca el tomate
Tíralo por la ventana
Y si se mata que se mate.

Tienes la casa muy alta
Y el granero muy vacío
Y este año has sembrado
Porque te han dejado el trigo.

Ambos, Gonzalo y Victorina apuntan lo dura que ha sido la vida, el trabajo y esfuerzo, pero también de la solidaridad entre la gente, aunque no tuviesen para comer siempre había un plato para algún amigo; muchos en casa tampoco tenían mucho o nada para comer. Ahora, a veces, no se sabe lo que hacer para comer, -abres la nevera y hay de todo, puedes elegir, pero antes el problema es que no había nada-, apunta Victorina. La abuela con poco hacía unos platos deliciosos -¡Aquellas farinetas!, y de nada hacían una sopera-.

Han pasado mucha hambre. Todo lo que pillaban era para casa, cogían hasta la última almendra, aunque estuviese arriba del todo de la almendrera. Gonzalo ha ido a regar por las noches para otros. ha sido muy setero, ha sido quien más cogía setas de cardo por el monte y también ha sido muy setero, ha sido quien más cogía setas de cardo por el monte. El Chutis, le vendió muchos caracoles y al caspolino y particulares. Era un ingreso económico muy bueno.

Gonzalo acabó trabajando de nuevo en la construcción, con Armando Borraz, jubilándose en una obra en Naval.

No han sabido lo que es guardar un día fiesta. Gonzalo recuerda como su madre nunca paró de trabajar y nunca protestó. No paraba ni un segundo, si el pantalón estaba roto o sucio, al día siguiente limpio y arreglado. Limpiaba las tripas de cordero, cuántas limpió su madre, con tanto trabajo y delicadeza. Limpiaba y trenzaba los chichorros, lo que llaman también “menudos”, los guisaba muy, muy buenos, incluso amigos de Gonzalo bajaban de Huesca para comerlos.

Su madre Donata Coto Martínez, mujer incansable, atenta con todos y muy feliz, cuando su pequeña casa estaba llena de gente para navidades, fiestas o cumpleaños. Siempre decía que había pasado necesidades pero que en su vejez no le había faltado de nada. Disfrutó en las bodas y comuniones de sus nietos. Murió muy mayor, rodeada de sus diez hijos, sus veinte nietos y sus diez biznietos.

Pilar Mari Pelegrín.

Gonzalo y Victorina guardan la sabiduría de esta tierra dura y salvaje, una vida que hemos dejado atrás pero que vivieron nuestros abuelos y abuelas. Saben del esfuerzo y del trabajo, pero también guardan esa sonrisa al pasado, de los recuerdos y de una vida de la que se sienten orgullosos, que se la ganaron cada día. Resistencia y fortaleza. Pura nobleza.