Bujaraloz, dentro del frente de Aragón, tiene una gran relevancia durante la guerra civil española. El 26 de julio de 1936 llega a Bujaraloz la columna anarquista de Durruti – Pérez Farrás, que había partido de Barcelona el 24 de julio para avanzar hacia Zaragoza. Sin embargo, la columna es frenada en Pina de Ebro, lo que lleva a establecer su Cuartel General en Bujaraloz convirtiéndose en su propio sector del frente; formando parte del frente de Los Monegros.
“Extraña vibración la que satina Bujaraloz. Suena aquí la trompeta ética de la Historia.»
Félix Martí Ibáñez (Impresiones de la Revolución, Frente y Retaguardia.
Solidaridad Obrera, 28 de agosto de 1936).
18 de julio de 1936
Tras la sublevación militar, la guardia civil de Bujaraloz emite un bando para requisar todas las armas de la localidad, manifestando su adhesión al levantamiento militar y declarar el estado de guerra. Incluso se desplazan a La Almolda, el día 19 de julio, para destituir al alcalde republicano Pablo Borderas y remplazarlo por Cristóbal Godina Asín declarando también, en La Almolda, el estado de guerra (Pardo Lancina, Víctor. Agnes Hodgson. A una milla de Huesca citando a Gálvez Samper, Francisco Javier, En los Monegros. La Almolda).
Para evitar incidentes mayores, las mujeres de Bujaraloz entregan las armas aprovechando que los hombres se encontraban realizando faenas en el monte. A su regreso, con sus herramientas de trabajo, asedian el cuartel donde se encontraban encerrados los guardias civiles. El cuartel de la guardia civil se encontraba en la calle Mayor «En un caserón grande donde hoy está la tocinería y el solar donde estuvo parte del cuartel» (Gros Zubiaga, Jaime. Zonas de guerra, Memorias de Jaime Gros). Jaime Gros Zubiaga lo ubica al final de la calle Mayor, al lado de la ermita y el hospital.
Aun así, los jornaleros de Bujaraloz llevan a cabo una huelga en la localidad y dejan de trabajar para las casas pudientes, entre ellas casa Gros «Llegó la huelga, los hombres no vinieron a trabajar, aunque estábamos en plena siega». Mientras, la guardia civil se acuartela y convoca una reunión citando a las distintas personalidades de Bujaraloz «A todo agricultor que tuviera algo que perder, herreros, carpinteros, tenderos y gente de orden». Según las memorias de Jaime Gros «El sargento les propuso crear un grupo armado para defender el pueblo y mantener la tranquilidad». Aunque fruto del desconcierto, acaban levantando acta de la reunión algo ambigua: «Especificando que era para defender al gobierno y firmaron todos». Aquella misma acta sirvió, días después, para salvar la vida de los firmantes a la entrada de las milicias anarquistas, ya que «Constaba que era para defender el gobierno».

El 21 de julio, Jaime Gros habla de una mañana movida, por lo que deciden parapetarse en casa por si las cosas se ponen feas. Mientras tanto, la guardia civil trata de controlar el pueblo dedicándose a practicar detenciones «Al asomarme al balcón, vi en la acera había una fila de hombres sentados en el bordillo custodiados por dos civiles, la fila llegaba hasta el cuartel que estaba entonces en la calle Mayor», deteniendo a toda persona sospechosa de izquierdas «La guardia civil ha detenido a los que quieren asaltar y repartir todo, y los están interrogando» (Gros, Jaime. Memorias de Jaime Gros). Acaban haciendo ocho prisioneros detenidos en el cuartel que quieren trasladar a Zaragoza con el autobús. Para ello requieren de combustible por lo que reclaman al padre de Jaime Gros: «El del autobús dice que no tiene gasolina y que tampoco tienen en el surtidor. Me llamaba el sargento, para ver si tenía yo gasolina de los tractores y se la podía prestar». Pasado el trance, confiesa a su mujer: «No quiero que con gasolina mía se lleve presos a ocho vecinos de mi pueblo».
Sobre las tres de la tarde, varios guardias civiles y un cabo al mando de un sargento llegan a Bujaraloz «Se oyeron llegar unos camiones de los que bajaron hombres que daban gritos. Enseguida, por el callejón. se vio un barullo de gente. Los primeros, que venían como con una gabardina, se la quitaron y apareció su uniforme y se pusieron un tricornio, se oyó gritar ¡Viva España! ¡Arriba España!» (Memorias de Jaime Gros). Al mando de las fuerzas de la guardia civil y algunos falangistas va el capitán José Negrete, del puesto de Caspe. Las fuerzas se distribuyen en las entradas y en el cuartel de la guardia civil, con la pretensión de retirar todas las fuerzas de la guardia civil junto a sus familias y con todo el armamento posible. Seguidamente hacen un registro del pueblo, según el testimonio de Antonio Barrachina, recogido por el corresponsal Carrasco de la Rubia en La Vanguardia, deteniendo a cuantos hombres encuentran: “Los llevaron a la puerta del cuartel y los tuvieron durante mucho rato de cara a la pared, bajo la amenaza de los fusiles. Un capitán de la guardia civil, que había llegado un poco más tarde con otros guardias y con buen número de fascistas, les ordenó que al día siguiente estuviesen todos armados para luchar contra el enemigo; fue entonces cuando requisaron el autocar que conducía el joven Barrachina, obligándole a que se pusiera a sus órdenes”. Otras fuentes citan como las fuerzas de la guardia civil, detienen a tres campesinos que posteriormente son trasladados a Zaragoza.
Barrachina es el chofer del autocar que realiza la línea de Bujaraloz a Zaragoza y que está varios días al servicio de las fuerzas de la guardia civil llevándolos por distintos pueblos de la zona hasta que consigue volver a Bujaraloz (LVG 13 de agosto de 1936).
La Esquella de la Torratxa del 14 de agosto de 1936 informa de la muerte en Bujaraloz del padre del dibujante José Alloza Villagrasa apuntando del maltrato sufrido por parte de las fuerzas sublevadas: «Con nuestro sentimiento más profundo hemos de dar cuenta, esta semana, de la muerte de dos apreciados amigos nuestros. Uno, el padre de nuestro amigo Alloza, el dibujante, muerto en Bujaraloz a causa del maltrato de los fascistas, cuando aún estaban. El padre de nuestro Alloza era un republicano firme, bravo luchador, que no ha podido soportar la vileza del trato que los fascistas dieron a sus prisioneros. No hace falta decir como lo lamentamos vivamente».
El mismo 21 de julio, miembros de la guardia civil abandonan el puesto de Bujaraloz y se retiran a Caspe, cumpliendo la orden de reagrupamiento dada por el capitán guardia civil José Negrete. Aquella concentración de fuerzas queda recogida por la «Memoria de los hechos ocurridos en esta villa a partir del 16 de febrero de 1936» (Pieza séptima de Zaragoza. FC-CAUSA_GENERAL,1429,Exp.): «El 22 de julio de 1936, se concentró las fuerzas en Caspe, por orden de la superioridad». Con la caravana va la familia Gros, a pesar que el capitán Negrete les había requisado el coche. Para ellos es la mejor opción, habían oído por la radio que «En Zaragoza hay huelga y tiros por las calles y que en algunos pueblos hay barricadas y no dejan pasar a nadie».
La Causa General cita dos guardias civiles que debieron pertenecer al puesto de Bujaraloz: José Marrulo Domingo, fusilado en La Almolda en 1936 y Vicente Villar Sánchez, fusilado en Castelserás, según testimonio.
El día 22 de julio, desde La Almolda, unas 23 personas acuden a Bujaraloz para apoyar a los republicanos. El 21 habían declarado en la localidad de La Almolda huelga general, destituyendo al alcalde impuesto y requisando las armas del pueblo. A pesar de ello, a su regreso a La Almolda son recibidos a tiros viéndose obligados a refugiarse en Castejón de Monegros.
El 23 de julio llegan a Bujaraloz avanzadillas de milicianos “A la llegada de los marxistas a la localidad”, en referencia a aquel día, la Causa General de Bujaraloz manifiesta: “Se ensañaron con las casas propiedad de los vecinos que más se habían señalado por su carácter o ideología derechista”, siendo «Arrojadas de sus casas por ser familia de Manuel Martínez Pardo que había huido a la España Nacional evitando de esta forma se le fusilase». Igualmente se refiere a ello la «Memoria de los hechos ocurridos en esta villa a partir del 16 de febrero de 1936» aportando su relato de aquellos hechos: «El día 23 de julio de 1936 entraron en esta localidad las fuerzas rojas de la columna de Durruti, pudiéndose escapar varias personas de derechas que se refugiaron en Caspe y Zaragoza, empezándose desde esa fecha a cometer toda clase de desmane, siendo asesinadas 19 personas de derechas».
Sobre la presencia de avanzadillas o grupos de milicianos, Alejandro R. Díez Torre «Orígenes del cambio regional y turno del pueblo. Aragón, 1900-1938» cita la presencia de grupos expedicionarios arriesgados «Que se proponían sus propios objetivos a alcanzar y hacían frente -con una táctica circunstancial- a los obstáculos que encontraban; hasta terminar agrupándose en puntos de encuentro y refuerzo, como Candasnos, Peñalba o Bujaraloz, o bien la estación de Caspe», recogiendo el caso del grupo de Manuel Prieto el 21 de julio en Pina de Ebro. Avanzadillas que aparecen reflejadas en «Ultima hora» del 23 de julio: «Expediciones de reconocimiento: También han salido hacia Aragón muchos automóviles requisados que llevan milicianos armados, con el objeto de reconocer el terreno para preparar a los campesinos y obreros de los pueblos aragoneses que son leales, para sumarse a las columnas populares y para organizar el abastecimiento de los milicianos y otros detalles que comporta toda marcha guerrera».
Así, la «Memoria de los hechos ocurridos en esta villa a partir del 16 de febrero de 1936» señala como, una vez retiradas las fuerzas de la guardia civil, las «hordas» se hacen con la localidad: «Libres ya las hordas de toda represalia y carente el pueblo de autoridad, con la afluencia de elementos extraños se lanzaron a la calle, patrullando por las mismas armados, prestando guardias armadas a la entrada de la localidad y cometiendo toda clase de atropellos».

A partir de la Causa General de Bujaraloz, Rama Separada n.º 253, podemos aproximarnos a los principales episodios que acontecen en la población aquellos primeros días. Entendiendo el contexto en que se realizan las Causas Generales y el valor histórico que les corresponde.
El 24 de julio de 1936 son profanadas «Las iglesias, Santa Iglesia parroquial e iglesia de las Nieves, capillas públicas y ermitas, sacando los ornamentos e imágenes y quemándolos en mitad de la plaza”, hechos en los que participan algunos vecinos de la localidad y milicianos, señala la misma Causa General. Así mismo, la memoria popular relata una macabra procesión de milicianos vestidos con los ropajes del clero local, causando fuerte impresión en la población. También se producen algunos hostigamientos a personas de derechas, como hemos visto antes, siendo uno de los casos el de la maestra Feliciana García “Tachada de fascista y cuyo marido era guardia civil y había muerto en la defensa de Caspe” (AHPZ_J 005582).
Casa Gros es saqueada «cuando llegaron las brigadas anarquistas» después que la familia había huido a Caspe con las fuerzas de la guardia civil «Alguien especialista en abrir puertas abrió la de casa para no tener que romper la puerta, entró todo el que quiso en tropel y se llevaron todo lo que había de valor: los libros del despacho y los que había en una mesa larga en la antesala, en la que recuerdo había varios libros de Don Quijote de la mancha con muchos dibujos que nos entreteníamos viendo, también había un Quijote en miniatura que había que leer con lupa, pero el preferido de todos nosotros se llamaba la Divina Comedia y que tenía muchos dibujos grandes, del cielo, el infierno, los ángeles y demonios, y torturas, que te pasabas las tardes viéndolos, y otros muchos más que no recuerdo cómo se llamaban. También se llevaron la colección de abanicos que tenía el abuelo, su colección de pendientes baturros y mantones de Manila, y muchas cosas más que no me acuerdo. Los cuadros los rompieron todos y los tiraron por la ventana y una radio gramola que tenía mi padre en un mueble en el que en la parte de arriba estaba la radio y el tocadiscos, y en la de abajo departamentos para poner los discos, la cogieron con discos y todo, y la tiraron por el balcón destrozándola. Luego las vajillas las repartieron entre toda la gente que quiso ir a buscar, a uno le daban dos platos, a otro un plato y una taza, a otros plato tenedor y cuchillo, y así poco a poco lo repartieron todo. Las caballerías y todo el trigo que había en los graneros se los quedó el comité, así como toda la cosecha que estaban segando». El relato familiar continúa: «Cuando llegó Durruti, después de los destrozos y los repartos, quiso fusilar a los responsables. Les dijo que no tenían por qué haber roto nada y repartirlo porque era ya todo de ellos; como es natural no fusiló a nadie, pero a los responsables les mandó a primera imera linea del frente. En casa había también una caja fuerte, donde mi padre tenía muchos duros de plata porque hacia colección; la volaron con un cartucho de dinamita y los sacaron todos. En un libro que leí después de terminada la guerra, que se titulaba yo fui secretario de Durruti, escrito por un cura de Candasnos (que fue el secretario), cuenta cómo un tal comisario Rico sacó todos los duros de la caja fuerte y llenaron dos cajas de zapatos. El cura dice en su libro que él guardaba y admi nistraba los duros por encargo del comisario Rico, y que cuando salieron huyendo a Francia al final de la guerra, todavía les quedaban duros de los que se llevaron de casa» (Gros Zubiaga, Jaime. Memorias de Jaime Gros)
Campanas de la iglesia de Bujaraloz. Campañá, Antoni.
El 24 de julio de 1936, el párroco de La Almolda Eusebio Antolín Moliner es asesinado por arma de fuego y, según la Causa General de Bujaraloz, es encontrado muerto en la pared del cementerio. Víctor Pardo Lancina fecha su muerte el 30 de julio. Al parecer, Eusebio Antolín Moliner había acudido a Bujaraloz días antes buscando refugio. Era natural de Torrevelilla (Teruel) y había tomado posesión de la parroquia de La Almolda el 19 de julio de 1935. Tenía 64 años (Pardo Lancina, Víctor. Agnes Hodgson. A una milla de Huesca citando a Gálvez Samper, Francisco Javier, En los Monegros. La Almolda).
El 25 de julio, miembros avanzados de la Columna Durruti se habían establecido en Bujaraloz, haciéndose presentes en el pueblo a los gritos de «Ya está aquí la libertad». Posteriormente, irrumpen en La Almolda enfrentándose a tiros contra un grupo de «Dieciséis derechistas dirigidos por un cacique local». El relato lo recoge Víctor Pardo Lancina «Desarmados sin demasiados problemas, fueron fusilados el ex alcalde, juez municipal y diputado provincial por Renovación Española, Emilio Villagrasa Samper y el también derechista Pablo Peralta. Los anarquistas, además, reunieron a todos los hombres de derechas del pueblo y los dejaron detenidos en el interior de la iglesia de San Antonio. El alcalde que había sido impuesto por los guardias civiles en los días anteriores, Cristóbal Godina y el concejal Hipólito Olona fueron apartados del grupo y fusilados» (Pardo Lancina, Víctor. Agnes Hodgson. A una milla de Huesca).
Julio P. Arribas, secretario del comité de Villanueva, en Historia de Sijena, recoge como el párroco de Villanueva de Sigena Vicente Monserrat Millán es asesinado en Bujaraloz, aunque no está nada claro.
Otros asesinatos se producen el día 28 del mismo mes de julio de 1936, una vez entradas las milicias. De acuerdo con Víctor Pardo Lancina, el mismo día del 28 de julio «Son conducidos en un camión hasta las tapias del cementerio de Bujaraloz donde van a ser fusilados»:
- Calvete Samper, Agustín. La Almolda (Zaragoza), 34 años de edad.
- Calvete Samper, Francisco. La Almolda (Zaragoza), 28 años de edad.
- Costa Pérez, Juan. La Almolda (Zaragoza). A los 53 años de edad, labrador.
- Olona Escuer, José María. La Almolda (Zaragoza). A los 32 años de edad, labrador.
- Olona Escuer, Rogelio. La Almolda (Zaragoza). A los 26 años de edad, labrador.
- Olona Olona, Ángel. La Almolda (Zaragoza). A los 25 años de edad, labrador.
- Olona Olona, Pedro. La Almolda (Zaragoza). A los 24 años de edad, maestro.
- Olona Samper, Santiago. La Almolda (Zaragoza). A los 46 años de edad, labrador.
- Pelay Olona, José. La Almolda (Zaragoza). A los 34 años de edad, labrador.
- Peralta Solans, Amado. La Almolda (Zaragoza). A los 17 años de edad, labrador.
- Peralta Solans, Manuel. La Almolda (Zaragoza). A los 19 años de edad, labrador.
- Peralta Taules, Elías. La Almolda (Zaragoza). A los 33 años de edad, labrador.
- Peralta Taules, Jesús. La Almolda (Zaragoza). A los 31 años de edad, labrador.
- Samper Samper, Mauricio. 42 años, labrador.
- Val Olona, Mariano. La Almolda (Zaragoza) A los 31 años de edad, labrador.
También son encontrados seis cadáveres en la pared del cementerio. Según la Causa General, son desconocidos: “Fueron encontrados seis cadáveres más en las paredes del cementerio, cuyos nombres y señas particulares se desconocen. Únicamente se sabe que son uno natural de La Almunia que llevaba una pierna de palo. Otro de Mallen que se sabe que era requeté, otro de Fuentes paisano, los otros tres desconocidos. Todos estos son procedentes de los prisioneros de Quinto y Belchite. Aún existen datos de haber sido fusilados tres falangistas en este término municipal, sin poder encontrar sus restos. Estos tres fueron hechos prisioneros de la Sierra de Alcubierre en el mes de julio de 1937”.
El «Expediente de Responsabilidades Políticas 5.909» (AHPZ-J 005582-0013) señala que son asesinados Pablo y Benjamín García “Y un sacerdote anciano de La Almolda”. Eladio Romero García, Guerra Civil en Aragón, matiza como “La represión ejercida costó la vida al párroco, a dos guardias civiles y a algunos derechistas.» Pablo y Benjamín García Mainar, ambos molineros, de la fábrica de harinas de Julián Usón, de 35 y 17 años respectivamente, son fusilados. Benjamín en julio, en las paredes del cementerio por negarse a luchar “Con los marxistas” y Pablo en agosto de 1936 «en Caspe «Detenido por un vecino de Bujaraloz apodado el Tripa en Valfarta siendo conducido a Bujaraloz, y después, según referencias a mitad de la carretera de Caspe, en Valestrecha, endonde lo asesinaron» (Causa General de Bujaraloz).
El expediente de la Causa General añade que se producen los asesinatos bajo el Primer Comité Revolucionario de Bujaraloz, sumando a los anteriormente citados al labrador Guillermo Pallas, el Guardia civil José Marrufó y el abogado de Caspe «Sr. Pardo». Igualmente, uno de los documentos de la Causa General dice «En esta localidad existen tres cadáveres fuera del cementerio municipal, ignorándose las causas de su fallecimiento, ni a quien atribuir su muerte, ya que fueron encontrados los cadáveres y sepultados en loas campos, quizás por los mismos que los encontraron muertos».
La Wikipedia, La Guerra Civil en Bujaraloz, también refiere lo siguiente: “Se anotan dos víctimas: un chaval de 14 años, fusilado por orden de Durruti al encontrarle un carnet de ‘falangista’, y el cura párroco, que estando Durruti fuera, recibió un disparo a instancias de un miembro de un ‘comité antifascista’, que propuso: ‘¿Sois fascistas o qué, que aún no habéis matao al cura?”.
Mosén Jesús Franco Pallás, cura párroco de la localidad es encontrado asesinado con heridas de bala y abandonado en una partida de Bujaraloz. El relato, reflejado en la Causa General de Bujaraloz, afirma que el sacerdote: «Fue detenido por elementos del Comité, en su propio domicilio y trasladado a la partida denominada «Las Sueltas» en el término de Caspe. Fue asesinado, dejando su cadáver por los alrededores, siendo posteriormente quemado su cadáver, suponiéndose efectuó dicha operación Jesús Cenar Royo…». Víctor Pardo lancina atribuye su muerte a «milicianos incontrolados».
El monolito se localiza en el paraje actualmente denominado Sueltas Bajas, en un margüín entre campos cerca del antiguo camino de la Gramenosa, que discurría paralelo a la actual carretera a Caspe (A230, a la altura del km 23 y a unos 6`5 km de Bujaraloz). Contaba con 53 años de edad según la Causa General de Bujaraloz y 51 de acuerdo con el monolito. La zona es conocida como «Clota del cura» (Memoria de la ruta de la memoria democrática de Aragón «Frente de Monegros» (Orden ECD 205/2021 de 21 de marzo).
«Aquí murió por Dios y la patria Jesús Franco Pallás párroco de Bujaraloz vilmente asesinado por los marxistas el 18 de septiembre de 1936 a los 51 años edad».
«Jesús Franco Pallás había nacido el 26 de octubre de 1884 en Bujaraloz. Al llegar los milicianos, Durruti le facilitó un salvoconducto para que no fuese molestado, con la única condición de abandonar la sotana y vestir de paisano. El ambiente antirreligioso imperante le llevó a vivir unos días escondido en un pajar de la localidad. El 17 de septiembre, el comité antifascista del pueblo, en el que se integraban incluso algunos vecinos de su propia casa, quemaron el pajar para provocar la salida del cura, que fue detenido y conducido a la clota donde lo mataron la noche del 17 al 18, abandonando allí mismo su cadáver, aunque volvieron días más tarde para prenderle fuego. De acuerdo con un documento parroquial «los restos así quemados, fueron recogidos el 17 de abril de 1938 y depositados en casa Gros, hasta el 21 del mismo mes, en cuyo día, tras el funeral celebrado por mosén Vicente Aguilar» fueron inhumados en el cementerio municipal. El 14 de marzo de 1950, explica el citado documento redactado en Bujaraloz en esta misma fecha, los restos del párroco fueron trasladados hasta el templo parroquial donde quedaron depositados «en la capilla del baptisterio, en un nicho abierto en el mismo muro al pie de la pila bautismal». Una lápida de granito negro recuerda el lugar donde yace Jesús Franco Pallás, consagrado sacerdote el 21 de marzo de 1906 y muerto el 18 de septiembre de 1936.»
Pardo Lancina, Víctor.
Agnes Hodgson. A una milla de Huesca.
El Noticiero, 13 de septiembre de 1938.
Fosa Común de Bujaraloz
En el cementerio de la localidad se halla la Fosa Común, inventariada por el Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés (SIPCA): “La única fosa de la época de la guerra que hoy en día es claramente localizable en el término de Bujaraloz se encuentra en el interior del cementerio, muy cerca de la puerta de acceso y pegada a su muro exterior”. Al parecer, contiene un número indeterminado de “Rebeldes ejecutados sumariamente por los republicanos tras haber caído prisioneros en el pueblo de Quinto de Ebro durante la batalla por Belchite. Sólo uno de ellos, un joven de la localidad ribereña de Mallén llamado Miguel Aragón Pardo que combatía en la 5ª Bandera de Falange, aparece identificado en la losa con su nombre y fotografía, aunque la inscripción no olvida mencionar la presencia de otros soldados desconocidos en esa misma fosa”.
Mismamente, en el cementerio se encontraba otra fosa desaparecida que albergaba restos de fallecidos entre 1936 y 1938. La fosa, aparece inventariada por Gonzalo Berger Mulattieri, con Ref.: 186, denominada Fosa: 1185/2009 ZARA y Coordenadas: 41.49974, -0.1557. A la fosa vincula los nombres de Besó Huguet, Josep; Cantero Muñoz, Manuel; Caurín Rodrigo, Francesc; Íñiguez López, Fabiano; Lavilla Beguer, Emili; Vivancos Hernández, Antoni; Mejías Alarcón, Pere; Monton Guardiola, Felip; Moran Zanon, Ubald; Mosquera Arias, Emili. El 8 de abril de 1959 «Los restos de la fosa fueron exhumados y trasladados a Cuelgamuros» (Berger Mulattieri, Gonzalo. Frente de Aragón (1936-1938): despliegue, evolución y trazabilidad de unidades militares, combatientes republicanos muertos y lugares de inhumación). A este respecto, entre las actas de defunción de Bujaraloz hay un documento que certifica el traslado de 11 restos al «Valle de los Caídos» (Cuelgamiros), 11 cuerpos sin identificar, nota correspondiente al 24 de marzo de 1959.
En agosto de 1936 es detenido y encarcelado Lorenzo Enfedaque Royo, vecino de Bujaraloz (Causa General).
Comité, Comité Revolucionario y Consejo de Bujaraloz
Bujaraloz, respondía a una pequeña población del medio rural aragonés, dedicada principalmente al cultivo de cereal de secano y la ganadería lanar. Lugar histórico de paso, del antiguo camino de los Fierros, camino entre Madrid y Barcelona, a la actual nacional II y la AP2. Tierra de jornaleros que se ganaban la vida trabajando las tierras y llevando los ganados de las casas más pudientes.
Durante la II República Española, en Bujaraloz, pocos días antes de las elecciones del 16 de febrero de 1936, un acto del Frente popular reúne a más de 400 personas, haciendo un llamamiento a las juventudes y alentando a las mujeres a unirse (Diario de Aragón, 16 de febrero de 1936). Finalmente se impone una tímida mayoría del Frente Popular (Germán, L. (1984): Aragón en la II República. Estructura económica y comportamiento político. Zaragoza). Siendo estos los resultados de las elecciones del 16 de febrero:
Sánchez Ventura, 121 (CEDA Confederación Española de Derechas Autónomas); Blasco Roncal, 121: Comín, 121; Cremades 121; Pérez Viana, 122; Castro, 17?; Tejero, 370; Lamana Uliate, 20?; Sánchez Márquez, 368; Albar, 16?; Valenzuela Soler, 0; Lamana Lizarbe, 0.
El Lunes, 17 de febrero de 1936.
Celebradas las elecciones, apunta la «Memoria de los hechos ocurridos en esta villa a partir del 16 de febrero de 1936» (Pieza séptima de Zaragoza. FC-CAUSA_GENERAL,1429,Exp.) continúa el mismo ayuntamiento anterior. Ayuntamiento compuesto por las siguientes personas:
– Alcalde: Mariano Villagrasa Pallares. (Fallecido)
– Concejal: Raimundo Villagrasa Royo. (En Bujaraloz).
– Concejal: Mariano Rozas Albacar.(En Bujaraloz).
– Concejal: Gregorio Escanilla Barrachina. (En Bujaraloz).
– Concejal: Julián Uson Beltrán. (En Bujaraloz).
– Concejal: Ángel Barrachina Arcal. (En Bujaraloz).
– Concejal: Julián Escanilla Pallares. (En la Cárcel de Torrero).
La misma memoria destaca como, a partir del 16 de febrero de 1936, se significan como destacadas las organizaciones de CNT y UGT, siendo las directivas de las mismas:
La Directiva de la CNT la formaban los siguientes elementos:
– Presidente: Luis Calvete Aguilar. (En Francia).
– Secretario: Santiago Samper Palacios. (En Francia).
– Vocal: Francisco Guallar Catalán. (En Francia).
– Otro: Marcelino Villagrasa Pallas. (En Francia).
Directiva de la UGT
– Presidente: Vicente Villagrasa Palacios. (En Bujaraloz).
– Secretario: José Labrador Calvete. (Detenido en Torrero).
– Vocal: Pedro Aguilar Genique. (Detenido en Torrero).
– Otro: Mariano Villagrasa Pallas. (En Francia).
* Una nota de la Memoria, al señalar individuos responsables, escribe «Estos individuos cuando intentaban fundar la UGT hablaron en un mitin de carácter comunista que se celebró en la localidad».
* Entre paréntesis aparece el destino de cada uno de los miembros tras la contienda, en el momento de realizar la Memoria, fechada el 16 de agosto de 1941, Memoria elaborada por la guardia civil de Zaragoza del Puesto de Bujaraloz.
Gastón Leval, Colectividades libertarias en España, cita que en Bujaraloz había 150 miembros afiliados a UGT y 29 a CNT. En este contexto se «plantearon» dos huelgas campesinas en Bujaraloz: «Durante el mandato de este ayuntamiento y durante el periodo de tiempo comprendido entre las elecciones y el 19 de julio, se plantearon en la localidad, dos huelgas de trabajadores del campo, que fueron solucionadas rápidamente y sin incidente, siendo estas ordenadas por la CNT y UGT, cuyas organizaciones crearon un mal estar contra los grandes propietarios, personas de orden y el comercio en general».
Bujaraloz, mayoritariamente del sindicato UGT, es controlado por la población, constituyendo el primer Comité de Bujaraloz formado por UGT. Aquel primer comité escasamente dura hasta el mes de septiembre, poco después de la llegada de las milicias anarquistas (Expediente 5.909 AHPZ-J 005582-0013).
En la Causa general de Bujaraloz aparece la mención de creación del Primer Comité Revolucionario, integrado por Vicente Giménez Calvete, jornalero; Vicente Giménez Asín, jornalero y Victoriano Palacio Usón.
Pedro Aguilar Genique en su testimonio cita como miembros del Comité a Victoriano Palacio Usón (Presidente); Eusebio Villagrasa (Abastos); Luciano Beltrán y Francisco Guallart Catalán. Pedro Aguilar Genique manifiesta que «Cree que el Comité local actuaba bajo las órdenes del Comité de Guerra de la Columna de rojos forasteros».
Columnas al frente
Con la creación el 21 de julio de 1936 del Comité Central de Milicias Antifascistas de Cataluña y bajo la organización de sindicatos y formaciones políticas se organizan diversas columnas que parten principalmente de Cataluña al frente aragonés. Son muchos los barceloneses que acuden voluntariamente a los diferentes centros de reclutamiento que aparecen por distintos puntos de la ciudad, centros donde se les arma y organiza en distintas columnas.
El mismo día 22, hay medios de la época que informan de la salida de Barcelona de una primera columna mientras otras desfilan por vía Layetana y las Ramblas:
La primera columna salió a las 10 de la mañana del 22 de julio de 1936, salieron en autocares y camiones requisados y compuesta de unos 4.000 hombres.
Una segunda columna se congregó en el paseo de Gracia y desfilaron por vía Laietana y un segundo grupo por las Ramblas.
Los componentes de la columna se han concentrado al paseo Gracia, cerca de la Diagonal. Allí se han comunicado a los jefes de les, diverses secciones que, en vista de las noticias recibidas de la primera columna, no se consideraba necesario salir hasta la tarde. Esta tarde, a las cuatro, están convocados de nuevo los milicianos. Si no hay contraorden, serán armados a Pedralbes y organizados definitivamente y a media tarda saldrán a la conquista de uno de los últimos y el más importante de los baluartes de los fascistas.
Última Hora, 23 de julio 1936.
De la misma manera, se da cuenta de la salida de unidades de reconocimiento:
Anteayer, por la mañana, salieron de Barcelona, en dirección a Zaragoza, diversos automóviles de las organizaciones obreras, para inspeccionar de cerca el terreno. Volvieron por la tarde. Un periodista habló con uno de los expedicionarios, perteneciente a la U.G.T.
A varios kilómetros de Zaragoza, un fuerte tiroteo de las tropas facciosas nos obligó a detener y a hacer marcha atrás. Tuvimos algunas bajas, entre las cuales hemos de consignar la del compañero López, del Sindicato de Banca y Bolsa y la del líder de la Insurrección de Figols del año 1933, Manuel Prieto. Entre los elementos que participaron en esta acción, figuraba el conocido periodista Ángel Estivlll, que resultó Ileso.
El diluvio, 24 de julio de 1936.
En su apoyo actúa la aviación de las fuerzas aéreas de Barcelona al mando del teniente coronel Díaz Sandino, explorando y reconociendo el frente de Aragón y bombardeando columnas rebeldes y edificios ocupados por rebeldes en Zaragoza. A su regreso dan cuenta del avistamiento de la primera columna en Bujaraloz el 24 de julio: «Cuando regresábamos a nuestra base hemos saludado a la primera columna que Cataluña manda en ayuda de sus hermanos aragoneses, que en Bujaraloz, con gran entusiasmo, se baten contra los fascistas» (Ahora (Madrid), 25 de julio de1936).
Así, a lo largo de aquellos días de final de julio, van partiendo de Barcelona diferentes columnas a distintas pates de Aragón:
Primera columna, comandada por Del Barrio. Estivill y Trueba, sobre la línea Grañén-Tardienta-Almudèvar. Segunda columna, comandada por Arquer, Grossi y Piquer, a la línea de Sariñena Tercera columna, comandada per Pérez Farràs y Durruti, a Bujaraloz. Cuarta columna, comandada por el capitán Medrano y Balada, a Sietamo. Quinta columna, comandada por García Miranda y el capitán Zamora, a Caspe. El mando de todas las fuerzas que actúan en el frente ha estado otorgado al coronel Villalba.
La Veu de Catalunya, 2 de agosto de 1936.
Columna Durruti – Pérez Farrás
La columna Durruti, conocida primeramente como columna Durruti Farrás, surge a partir de la creación del Comité Central de Milicias Antifascistas de Cataluña y es integrada mayoritariamente por miembros de la CNT, con carácter anarquista, aunque también con miembros de UGT y ERC, estos últimos en línea con Pérez Farrás. Su centro neurálgico de la incipiente columna Durruti es Pedralbes donde se van concentrando numerosos milicianos ansiosos con partir al frente:
La comandan Pérez Farràs y Bonaventura Durruti
Durante todo el día de ayer, en diferentes lugares de nuestra ciudad, especialmente en la Rambla, se abren diversos centres de alistamiento de militantes antifascistas por tal de unirse a la columna que debía de salir hacía Zaragoza. El entusiasmo del pueblo por tal de ir a socorrer los leales de la ciudad aragonesa era muy grande, y bien pronto se formaron largas filas de voluntarios. Hacia la tarde se concentraron los elementos de la columna a Pedralbes, donde se reunieron más de un centenar de autocares y camiones, debidamente equipados y armados, en los cuales se instalaron más de cuatro mil ciudadanos, mayor parte paisanos, pero también elementos de las fuerzas públicas. Dirige la columna Enric Pérez Farras, y va de segundo Bonaventura Durruti. Esta es la primera de les expediciones que salen hacía Zaragoza por tal de contribuir a la derrota de los fascistas que todavía se sostiene. Para las diez de esta mañana está anunciada la salida de una segunda columna, los componentes de la cual también se reunirán a Pedralbes. Hay que prevenir los elementos del Frente Popular de las diversas ciudades y pueblos por los cuales han de transcurrir estas columnas de las milicias antifascistas de Cataluña que se le presta la máxima ayuda y se les facilite todo lo que haga falta para su expedición.
La Publicitat, 23 de julio de 1936.
El mismo Durruti hace llamamiento para alentar a que se sumen a la columna:
Durruti arenga a las milicias
El conocido líder de la C. N. T., Bonaventura Durruti, ha visitado esta mañana las casernas de Pedralbes y a las milicias que se formaban allí para marchar sobre Zaragoza. Durruti ha arengado a todos los antifascistas que había allí y les ha infundido confianza y fe en la victoria. Durruti ha estado calurosamente ovacionado.
Última Hora, 23 de julio 1936.
Aunque Roberto Martínez Catalán «Rumbo a Zaragoza. Crónica de la Columna Durruti» sostiene que la organización de la columna es improvisada. Lo cierto es que su formación es de apenas tres días, la urgencia apremia y de nuevo el mismo Durruti, el 24 de julio, a las nueve y media de la mañana, hace un llamamiento convocando a la población: «En nombre del Comité Central de Milicias Antifascistas de Cataluña hacía una locución radiofónica convocando a aquellos que fueran a acompañarle para que se concentraran en el paseo de Gracia a las diez de la mañana».
Alocución de Durruti
Sobre las nueve y media de ayer mañana, y en nombre del Comité central de las milicias antifascistas de Cataluña, Buenaventura Durruti dirigió una alocución por radio, diciendo, entre otras cosas, lo siguiente:
«Trabajadores de Cataluña y especialmente los de Barcelona que habéis respondido generosamente al llamamiento de la C.N.T., lo mismo que al de otras organizaciones, sindicatos y partidos políticos de izquierda que Integran el Comité antifascista, tenéis el deber, hoy más que nunca, de escuchar a los miembros de este Comité que os llama a organizar la defensa de lo que habéis conquistado en Cataluña y, además, trabajadores, tenéis el deber de salir de Cataluña hacía Aragón, para caer sobre esa capital que está en manos del fascismo y aplastarlo de una vez para siempre. En Aragón, los compañeros, los trabajadores, son víctimas de las hordas fascistas que se ensañan con el obrero. El proletariado catalán, que siempre está alerta, que siempre ha vivido a la vanguardia de la libertad de España, hoy más que nunca, debe escucharnos. Pero no creáis que defendemos intereses personales, porque se trata del proletariado español, trabajadores.
Tenéis un deber en estos momentos. Concentraros en la calzada del paseo de Gracia las diez de te mañana. Una advertencia, trabajadores de Barcelona, todos y en particular los de la C.N.T. Los puestos que han sido conquistados en Barcelona que no sean abandonados. La capital no de be ser abandonada. Tenéis que permanecer en guardia permanente, ojo avizor, por si tuviéramos que responder a posibles acontecimientos. Trabajadores de la C.N.T., todos como un solo hombre debemos ir a ayudar a los camaradas de Aragón.»
El diluvio, 25 de julio de 1936.
¡A Zaragoza!
La columna parte de Barcelona a mediodía aquel 24 de julio, ensalzada por Diego Abad de Santillán «Con una alegría, un orgullo y un espíritu inenarrables». Gonzalo Berguer recoge como el grupo inicial no va ser superior a las doce centurias (Berguer Mulattieri, Gonzalo. Les milícies antifeixistes de Catalunya). Aunque su detallada composición la recoge Roberto Martínez a través de la crónica diaria de la «Generalitat de Catalunya» del 24 de julio: «Estaba formada por noventa y seis vehículos entre los cuales había una treintena de autocares y sesenta camiones llenos de milicianos; diversos camiones con provisiones de boca, cuatro camiones-tanques CAMPSA, un tanque del Ejército con agua potable y unos quince camiones que llevaban doce piezas de artillería moderna y municiones. También formaban parte de esta expedición una quincena de ambulancias militares y de la Cruz Roja y diversas enfermeras. (…) unos cuantos camiones blindados que habían sido confeccionados (…) (recientemente en los talleres Hispano-Suiza y un camión con equipo telegráfico para establecer las comunicaciones».

Última hora, 24 de julio de 1936.
Pere Cornellá i Roca cifra la columna en 3.000 milicianos/as: «La columna estaba formada por 59 centurias, 28 ametralladoras, 5 morteros y 3 baterías de diferentes calibres» (Cataluña 1937. Pere Cornellá i Roca). Mientras, por otro lado Roberto Martínez Catalán calcula sobre unos 2.000 milicianos/as componiendo la columna «La columna no podía estar compuesta a su partida por más de los 2000 y pico miembros que señalan Guarner o Abel Paz» (Martínez Catalán, Roberto. Rumbo a Zaragoza. Crónica de la Columna Durruti).
Con la columna sanitaria va Màxim Silvio cuyo testimonio, años más tarde, relata el recorrido que realiza la columna hasta llegar a Bujaraloz y su intento de avanzar hacia Zaragoza. Así, en palabras de Màxim, la columna comienza a andar aquel 24 de julio en Barcelona: «Por la amplia calzada del Paseo de Gracia avanza en dirección a la Avenida del 14 de abril» (Silvio, Màxim. Recuerdos de las primeras jornadas. Catalán! el magazine popular: Núm. 16 del 20 de julio de 1938). La columna va atravesando Cataluña.
Cataluña en pie de guerra
Hemos cruzado un gran número de poblaciones catalanas, En todas ellas hemos observado el mismo espectáculo: a la entrada y a la salida de las villas y de las localidades de mayor importancia, se hallan barricadas u obstáculos de la más variada estructura.
Al pie de los cachivaches, o de los árboles arrancados de cuajo, permanecen en constante alerta unos cuantos milicianos. Los trabajadores exigen la documentación de los vehículos y son escrupulosos en su cometido. Vigilan día y noche para que los enemigos no se filtren en las poblaciones catalanas.
La impresión que produce Cataluña es de que se encuentra en pie de guerra. Un aire de renovación recorre el espacioso perímetro de nuestra tierra. De este soplo revolucionario se han contagiado la inmensa mayoría de los naturales del país.
A lo largo de las carreteras se observa constantemente el saludo que se ha estilizado con las jornadas de Julio. Los campesinos que están absortos con el trabajo de la cosecha se distraen de sus labores cotidianas para levantar el puño en el aire y corresponder de esta manera al veloz vehículo que cruza raudamente por las calzadas de la campiña catalana. […]
En el Frente de Aragón, la Columna de Durruti.
Balius, Jaime. Solidaridad Obrera, 12 de agosto de 1936.
Abel Paz, en su obra «Durruti», reconstruye la constitución de la columna y sus primeros pasos a través de los testimonios de los hermanos Los Paules, Francisco Subirats y Liberto Ros. Unos primeros pasos que llevaban a Durruti a detenerse en cada pueblo por el que pasaban y dirigirse directamente a la población: “-¿Habéis organizado ya vuestra colectividad? No esperéis más. ¡Ocupad las tierras! Organizaos de manera que no haya jefes ni parásitos entre vosotros. Si no realizáis eso, es inútil que continuemos hacia adelante. Tenemos que crear un mundo nuevo, diferente al que estamos destruyendo. Si no es así, no vale la pena que la juventud muera en los campos de batalla. Nuestro campo de lucha es la revolución”.
La Publicitat, 25 de julio de 1936.
| Ambulancias para recoger heridos de la primera columna expedicionaria De fuente oficial hemos averiguado que por tal de recoger heridos de menos importancia tenidos por la primera de las columnas que han salido para luchar con los rebeldes fascistas de Zaragoza, han salido hacia el punto en que se encuentra la citada columna, diversos coches ambulancias con el personal apropiado. Los heridos de más gravedad son hospitalizados a las localidades más cercanas donde se encuentra la columna. Última Hora, 23 de julio 1936. |
A Lérida llegan el 24 de julio a las diez de la noche, donde cenan y pernoctan «De todos los balcones y ventanas cuelgan telas rojas. No cruzaba ningún ciudadano ninguna ciudad por las calles que no llevase en el traje de la americana o sujetado en la camisa un lazo rojo» (Silvio, Màxim. Recuerdos de las primeras jornadas. Catalán! el magazine popular: Núm. 16 del 20 de julio de 1938).
«A Lérida, que en aquellos días tenía bien merecido el calificativo de la roja, vamos a cenar y dormir aquella noche para seguir nuestro camino hacía Aragón».
Silvio, Màxim.
La mañana del 25, la columna envía una avanzadilla a Caspe, donde mantiene los primeros combates a la entrada de la ciudad del Bajo Aragón. Solo más llegar a Caspe tropiezan con los guardias civiles que huían de Bujaraloz: “El primer contingente de la columna Durruti llegó a Lérida el día 25 de julio de buena madrugada. Allí los milicianos fueron informados de que los fascistas y la Guardia Civil se habían adueñado de Caspe, por lo que algunos se dirigieron a aquella ciudad. A cuatro kilómetros de ella, en el puente de entrada, tropezaron con los guardias civiles insurrectos de Bujaraloz, que se desplazaban en el autocar de línea Bujaraloz-Zaragoza-Villalba que habían requisado” (Relato del chofer en «Crónicas de la lucha antifascista. En el frente aragonés», La Vanguardia, 18 de agosto de 1936. Amorós, Miquel. Durruti en el laberinto). Caspe había quedado en manos del capitán de la Guardia Civil Negrete y desde el día 23 mantenía enfrentamientos contra milicianos que, tal y como cuenta Abel Paz, «Habían salido por su cuenta y riesgo de Barcelona, entre los que se encontraban los hermanos Subirats, presentaron batalla; ya estaban entregados a ella cuando llegó la Columna allí». Con la llegada de la columna Durruti, Caspe es liberada.
Uno de aquellos guardias civiles «insurrectos» de Bujaraloz que se hallaban en Caspe es Mariano Ubieto Casals, marido de Feliciana García, quién años más tarde declara «El 31 de julio se le ordenó por sus superiores se trasladase a Caspe. En dicha ciudad se le ordenó para servicio en el puente de la Barca donde halló la muerte contra los marxistas que intentaban infiltrarse en la ciudad» (Causa general de Bujaraloz).
Mientras, el mismo día 25 de julio sale un nuevo contingente de Barcelona de la columna Durruti, de acuerdo con Gonzalo Berguer «Se van añadir 700 milicianos con el comandante Enric Pérez Farrás«.
En tierras de Aragón
La mañana del 25 de julio, a las once de la mañana, la columna parte de Lérida hacía Aragón. Llegan a Fraga donde comen sobre las dos de la tarde «Va ser, aquel, una comida sobria, un pedazo de cordero rustido y una gran rebanada de pan». Tras la comida y un largo descanso, evitando las horas de más calor, emprenden de nuevo la marcha «Cuando, después de un largo descanso, cruzábamos el puente de hierro que se extiende sobre el Cinca; los escopeteros que allí prestaban servicio de vigilancia, van a saludarnos alzando sus fusiles» (Silvio, Màxim. Recuerdos de las primeras jornadas. Catalán! el magazine popular: Núm. 16 del 20 de julio de 1938).
Las columnas que se dirigen a la conquista de Zaragoza a su paso por Fraga. Foto: Keystone. El Diluvio: diario político de avisos, noticias y decretos: Año 79, no. 183 (2 agosto 1936).
La columna asciende la acentuada cuesta para seguir la «interminable» recta de Candasnos «Sería el viento, que llevaba soplos de fuego, a nuestros rostros. Aumentaba la sed. Sentíamos angustiosa fatiga frente a la monótona visión de aquella recta que parecía no acabarse nunca. Los motores se recalentaban y era necesario moderar la marcha, cosa que acrecentaba la agonía y la sed y los ojos se cegaban frente la luminosidad del sol» (Silvio, Màxim. Recuerdos de las primeras jornadas. Catalán! el magazine popular: Núm. 16 del 20 de julio de 1938). Tras la larga jornada, la columna alcanza Candasnos donde pasan la noche, durmiendo al raso, hasta que a medio día del 26 vuelven a ponerse en marcha prosiguiendo el camino.
[…]. Nuestra emoción es intensa. Dentro de breves instantes nos hallaremos junto a nuestros camaradas. […] El cambio de paisaje es considerable y contundente. Sabemos que los límites de Cataluña se han esfumado. Ya no divisamos la espléndida exuberancia de la campiña catalana. En su lugar avizoramos un suelo yermo. Los montículos terrosos sin una sola brizna de hierba producen una impresión deplorable. […]
En el Frente de Aragón, la Columna de Durruti.
Balius, Jaime. Solidaridad Obrera, 12 de agosto de 1936.
Llegada a Bujaraloz
La columna Durruti llega a Bujaraloz el 26 de julio, «Después del mediodía» apunta Màxim Silvio en su crónica. No obstante, la llegada de la columna a Bujaraloz ha sido algo incierta. Un artículo en «Mi Revista» del 1 de mayo de 1938 la sitúa un día antes, el 25 de julio: «Las milicias habían llegado a Bujaraloz el sábado por la noche, día 25, movilizándose en seguida por los alrededores para saber con quién tenían que habérselas» (Mi Revista. Barcelona, 1 de mayo de 1938. Mientras Roberto Martínez Catalán fecha su llegada el 26, de acuerdo con la placa que se coloca en Bujaraloz tras la muerte de Durruti e igualmente da esa fecha del 26 de julio Gonzalo Berguer en «Les milícies antifeixistes de Catalunya». Sin embargo, Miquel Amorós fecha el 27 la llegada de la columna a Bujaraloz, día que también sostiene Abel Paz y Rosa María Aragüés Estragués, que fecha el 27 la toma de Bujaraloz, Sástago, La Zaida, Velilla de Ebro y Gelsa.
“Mientras Durruti inspeccionaba el cuartel abandonado de la guardia civil, sonó el teléfono. Descolgó el auricular y contestó: «¡Aquí Durruti!». Eran los guardias civiles de Monegrillo que, al oír su voz, no pararon hasta Zaragoza” .
Amorós, Miquel. Durruti en el laberinto.
Bujaraloz…
Un sol abrasador nos acompaña en todo el recorrido del trayecto. Al fin llegamos a la población aragonesa que cobija el grueso de la columna de Durruti. Nos hallamos en Bujaraloz.
Nos apeamos en la plaza del pueblo. A primera vista, remarcamos que es la clásica plaza de villorrio. Tres cuerpos de casas, casi pegadas. En una de las casas más cercanas a la carretera está instalada una oficina que atiende a un gran número de servicios que afecta a la concentración de milicianos.
Bujaraloz está situado entre los pueblos de Peñalba y Pina. Su población es de 1500 habitantes. Sus habitantes viven del campo. Hasta el momento que precedió a la entrada de las milicias obreras los campesinos de Bujaraloz percibían jornales de 4,50 pesetas diarias y trabajando de punta de día hasta el anochecer.
Está situado en un llano y todas las casas son de tipo rústico. Pertenece al período cuaternario. Cuenta con capas subterráneas de sal y toda el agua es salada. Para beber, los pobladores han de aprovechar el agua de lluvia.
Es de la provincia de Zaragoza y del partido judicial de Pina de Ebro. Cosecha cereales en gran abundancia si la atmósfera prodiga la lluvia. Abunda el ganado. Es una población muy miserable.
La tierra estaba en manos de dos grandes caciques que nuestros camaradas ahuyentaron con su presencia. El censo de la localidad está integrado por obreros, campesinos y pequeña industria.
El pueblo de Bujaraloz conoció la bestialidad de los fascistas por espacio, tan sólo, de unas horas. Se llevaron en rehenes a tres hijos del pueblo. Pero la rápida aparición de las milicias limpió de fascistas a Bujaraloz y sus contornos. […]
En el Frente de Aragón, la Columna de Durruti.
Balius, Jaime. Solidaridad Obrera, 12 de agosto de 1936.
A su llegada, Durruti dedica unas palabras a la milicia «Compañeros, la lucha será muy dura y el enemigo no tendrá ninguna compasión. Debemos vencer y ésta será mi consigna. Ahora bien si alguno de vosotros coge miedo que se quede aquí para marchar a la retaguardia a hacer otros servicio» (Manuel Ramos, Una vida azarosa, edición del autor, 1993).
Tras realizar un descanso, aquel mismo día del 26 de julio, la columna sale «Camino a Zaragoza poco antes de caer la tarde» (Silvio, Màxim. Recuerdos de las primeras jornadas. Catalán! el magazine popular: Núm. 16 del 20 de julio de 1938).
Avanzadillas a Pina de Ebro
Mientras la columna prosigue su camino, avanzadillas de la columna alcanzan Pina de Ebro, quemando el archivo. En este sentido, Miquel Amorós recoge la avanzadilla «La Banda Negra» que toma por sorpresa Pina de Ebro la tarde del 27 de julio. Ya un día antes, el 26 se habían producido varios asesinatos en Pina de Ebro, según el registro de la iglesia, pues Pina de Ebro, en palabras de Nieves Borraz, historiadora de Pina de Ebro, la población en esos días es un verdadero caos «Por la mañana había unos y por la tarde otros. Cuando se levantaban, al día siguiente, había otros, fue un desastre».
Una noche de angustia
27 de julio. Habíamos pasado la noche dentro de los vehículos de la columna motorizada de sanidad, cerca de Osera, a unos treinta y cinco kilómetros de Zaragoza. A unos cincuenta metros de la citada población, va detenerse nuestra columna, que queda alejada de la militar unos cien metros. Todos nos acomodamos dentro de los coches de la mejor manera posible. No pasamos la noche con mucha comodidad, pero pudimos guardarnos del viento que hasta la mañana no dejó de silbar, levantando fuerte polvadera por los campos pelados que, aun y otro lado de la carretera, veíamos como inmensos eriales.
Toda la noche, la luna va darme a la cara de lleno. No voy ni a dormir ni diez minutos. Toda la noche la voy a pasar pensando en los de casa. Hacía días que no los veía y nada sabía de ellos. Se envolvía el pensamiento hacia mi hogar y veía mis hijos dormidos en sus camas mientras debían pensar: ¿Qué hará padre? Dónde estará?… Y veía también a mi mujer, con los ojos húmedos por las lagrimas cuando ella va a despedirse, sin decir una palabra de protesta, queriendo hacer el corazón fuerte, sacrificándose, porque estaba convencida que yo, en alistarme a las Milicias Antifascistas, no había hecho otra cosa que cumplir con mi deber de catalán y republicano».
Silvio, Màxim. Recuerdos de las primeras jornadas.
Catalan! el magazine popular: Núm. 16 del 20 de julio de 1938.
El avance de la columna
La columna Durruti-Pérez Farrás continúa su avance hacía Pina de Ebro, en su cometido de alcanzar Zaragoza, concentrándose entre Bujaraloz y Pina de Ebro (LVG, 31 de julio de 1936). No obstante, con los primeros intentos de tomar Pina del Ebro y Osera, el 28 de julio de 1936, la columna sufre una desbandada de sus milicianos ante el ataque de la aviación enemiga. Gonzalo Berguer en «Les milícies antifeixistes de Catalunya» fecha el 27 el bombardeo.
El comandante Pérez Farràs y el dirigente de la CNT Buenaventura Durruti salen de Bujaraloz al frente de las fuerzas antifascistas hacia Pina de Ebro. L’Instant (Barcelona. 1935), 28 de julio de 1936. Foto especial del corresponsal de Keystone.
Para José María Maldonado Moya, el bombardeo sucede sobre las seis y media de la mañana «Cuando, primero un avión e inmediatamente después dos más, bombardearon la columna que iba en marcha hacia Pina de Ebro. Una de las bombas del primer avión cayó cerca de un tanque de gasolina que provocó una inmensa explosión. Otra cayó cerca. Los otros dos aviones atacaron a la columna y a las ambulancias que habían acudido en su ayuda, Los muertos y heridos fueron muy numerosos, incluidas algunas enfermeras» (Aragón bajo las bombas, Maldonado Moya, José María). Igualmente lo recoge Miquel Amorós “Se produjo tal desbandada que la columna se dispersó completamente, quedando en Bujaraloz tan sólo doscientos milicianos” (Amorós, Miquel. Durruti en el laberinto).
Columna sanitaria de Bujaraloz a Pina de Ebro.
L’Instant (Barcelona. 1935), 28 de julio de 1936. Foto especial del corresponsal de Keystone.
Víctor Pardo Lancina ubica el bombardeo en una casilla de camineros en el cruce de Gelsa, en la carretera a Zaragoza y cerca de Pina de Ebro: «Hallándose el grueso de la columna estacionado en una casilla de peón caminero situada en el cruce de Gelsa, casi frente a Pina» de acuerdo con el testimonio de José Borrás (Aragón en la Revolución española), cuando «Dos avionetas de reconocimiento del ejército fascista volaron sobre los milicianos y los ametrallaron repetidamente» (Pardo Lancina, Víctor. Agnes Hodgson. A una milla de Huesca).
No obstante, el relato de aquel bombardeo se encuentra perfectamente narrado por Màxim Silvio presente en una de las unidades sanitarias de la columna:
Un avión negro…
Cuando amanecía el día, nos dieron el aviso de preparados. Seguidamente dejamos los coches donde habíamos pasado la noche y aprisa, estiremos un poco las piernas agarrotadas por incomodas posiciones. El viento se había apagado y la mañana se ofrecía, ahora fresqueta y con un cielo completamente limpio de nubes, de un azul que iba acentuándose a medida que avanzaba el día.
A las seis y media, cuando algunos de nosotros íbamos a buscar agua para beber -todos teníamos las gargantas secas-, y para mojarnos la cara y así espabilar los ojos que todavía nos dolían de la luz del sol, por la parte de Osera vimos venir un avión que volaba a una altura que le hacía poco menos que invisible. Cerca de la columna militar, el aparato inicia un vuelo mas bajo y, al estar más o menos encima nuestro, pudimos constatar que en una de las alas, llevaba la siniestra bandera negra del fascismo.
-¡Todos a tierra!- dijo una voz. Y cuando yo, emparejados mis ojos con las gafas, pude distinguir las evoluciones que hacía el avión, pude observar como dejaba caer una cosa brillante, como una pompa de jabón que descendía con movimiento rotativo. A unos cincuenta metros de la columna armada, no muy lejos de un tanque de gasolina, va explotar aquel objeto, que no era otra cosa que una bomba, y la metralla desmenuzada se expandió, mortífera. Un poco mas allá cayó otra.
Las primeras víctimas
Todo seguido vamos a montar los servicios de socorro y asistencia. Dos ambulancias fueron al lugar donde estaba acampada la columna de las milicias Antifascistas que comandaban Durruti y Pérez Farràs. Regresando donde estábamos nosotros con unos heridos. Fue preciso, aún, hacer otros viajes.
Los cuadros de practicantes, enfermeras y sanitarios del Ejército y los camilleros de la Cruz Roja comenzaron su tarea bajo la dirección de los cuatro médicos que formaban parte de nuestra columna sanitaria.
Al llegar a nosotros, tres de los heridos ya estaban muertos. Mis pies los voy a ver. Los rostros pálidos, desfigurados por la sangre y una mueca de dolor; los labios sin color; los ojos abiertos, como si aún estuviesen mirando el espacio por donde descendía aquella enorme burbuja de jabón que silbaba como el viento y que dentro de su rutilante carcanada llevaba la muerte.
Vuelven las aves siniestras
Los valientes milicianos se habían desplegado en guerrillas por tal de evitar una sorpresa, puesto que uno creía que el bombardeo de la aviación era el comienzo de un ataque de los fascistas. Por las alturas desde donde dominaban la carretera y el pueblo los aguerridos soldados de la Libertad se van desplegar con admirable precisión estratégica.
De golpe, otros dos aviones aparecen en el horizonte. Van acercarse con vuelo bajo. Uno de ellos deja caer unas bombas sobre la columna militar. El otro, pilotado por un cobarde asesino, bombardea las ambulancias sanitarias y el tanque de gasolina que cerca de ellas estaba.
Todos mis compañeros se lanzan a tierra, defendiéndose las cabezas bajo los camiones y autocares. Yo, derecho, levantado de puntitas y haciendo bocina con las manos voy a lanzar, con voz estentórica, una violenta blasfema contra la fechoría de aquel malvado.
Momentos después, el cobarde aviador va escapar, espantado al darse cuenta que un avión republicano se dirigía a su posición contra él y le perseguía bien y apuntándolo con la ametralladora. Era Jesús Erguido, el valiente Diablo Rojo, el que hacía huir al asesino fascista…
El heroísmo anónimo
A nuestras ambulancias fueron llevados mas heridos. Un chico estudiante del último curso de medicina que, con un coraje nunca visto, quería contemplarse sus heridas, graves a mas no poder, nos enseñaba su brazo derecho con el paquete de nervios al descubierto. Una mujercita belga que, impasible, resistía la primera curación y que momentos después moría sin una queja, sin un suspiro de dolor…
De tantos heridos como voy ver, nomas uno fue para mi conocido: el comandante de artillería Fernández Claudín, que tenía una de sus piernas casi destrozada. Los otros, eran hombres del todo desconocidos para mí.
Por delante mío fue pasando la trágica columna de los muertos y heridos. Y sin desatender mis funciones sanitarias, me fijaba en aquellos rostros sin vida y en aquellos otros los cuales el dolor dibujaba la estremecedora mueca que alrededor mío veía.
Aquel cuadro macabro me insensibilizaba. Había visto la muerte tan de cerca aquella mañana, que nada me hacía impresión. Me sentía brutalizado, sin corazón… Pero mis labios aun barboteaban aquella blasfemia contra el cobarde fascista que, con repugnante sadismo, dejaba caer aquellas mortíferas burbujas de jabón para ametrallar una columna sanitaria…
Silvio, Màxim. Recuerdos de las primeras jornadas.
Catalán! el magazine popular: Núm. 16 del 20 de julio de 1938.
Víctor Pardo Lancina aporta un balance de una docena de fallecidos y una veintena de heridos, además de la desbandada de milicianos y el parón en el avance sobre Zaragoza. Una retirada desorganizada que obliga a Durruti a intervenir para infundir los ánimos perdidos tras un duro choque con la cruda realidad de la guerra “Antes de retroceder hay que morir”, pronunciando uno de sus más célebres discursos para la historia, desde el balcón del recientemente instalado Cuartel General en Bujaraloz, entre finales de julio y principios de agosto de 1936:
Amigos, nadie ha venido a esta Columna forzado. Es cada uno de vosotros que habéis elegido libremente vuestra suerte, y la suerte de la primera columna de la CNT y de la FAI es muy ingrata. García Oliver lo anunció por radio en Barcelona: salíamos para Aragón a conquistar Zaragoza o dejar la vida en el intento. Yo repito la misma cosa: antes que retroceder, hay que morir. Zaragoza está en manos de los fascistas, y allí se encuentran centenares, miles de obreros bajo la amenaza de los fusiles, que pueden dispararse a cada instante ocasionando la muerte de nuestros hermanos. ¡¿ Para qué hemos salido de Barcelona, sino es para liberarles?! Ellos nos esperan y nosotros, ante el primer ataque enemigo, echamos a correr. ¡Hermosa manera de mostrar al mundo y a nuestros compañeros el coraje de los anarquistas que se llenan de miedo ante tres aviones!
La burguesía no nos permitirá implantar el comunismo libertario simplemente porque ése es nuestro deseo. La burguesía resistirá porque ella defiende sus intereses y sus privilegios. El único medio que tenemos nosotros para implantar el comunismo libertario es destruyendo la burguesía. El camino de nuestro ideal es seguro, pero hay que seguirlo con coraje. Esos campesinos que hemos dejado tras nosotros, y que han comenzado a poner en práctica nuestras teorías, lo han hecho tomando nuestros fusiles como garantía de su cosecha. Si dejamos el camino libre al enemigo, eso quiere decir que esas iniciativas tomadas por los campesinos son inútiles, y lo que es peor aún, los vencedores les harán pagar su audacia asesinándoles. Es éste y no otro el sentido de nuestro combate. Lucha ingrata que no se parece a ninguna de las que hemos librado hasta ahora. Lo que ha pasado hoy no es nada más que una simple advertencia. Ahora la lucha va a empezar de verdad. Nos enviarán toneladas de metralla y tendremos que defendemos con bombas de mano y hasta con cuchillos. A medida que el enemigo se sienta cercado nos morderá como una bestia acorralada. y morderá duramente. Pero aún no ha llegado a ese punto, y ahora se bate para no caer bajo el peso de nuestras armas. y es más, él cuenta con el apoyo de Alemania y de Italia, y nosotros contamos nada más que con la fe en nuestro ideal, pero contra esa fe se han quebrado los dientes todas las represiones. y hoy se los tiene que quebrar también el fascismo.
Nosotros contamos a nuestro favor la victoria que hemos conseguido en Barcelona, y debemos aprovechar con rapidez esa ventaja, porque si no la aprovechamos, el enemigo, abastecido por los alemanes e italianos, será más fuerte que nosotros y nos impondrá la dura ley del vencido.
Nuestra victoria depende de la rapidez de nuestra acción. Cuanto más pronto ataquemos, más posibilidades tenemos de triunfo. Hasta este momento, la victoria está de nuestro lado, pero no será consolidada si no tomamos inmediatamente Zaragoza… Mañana no puede repetirse lo de hoy. En las filas de la CNT y de la FAI no hay cobardes. No queremos entre nosotros gente que se asusta ante los primeros disparos…
A los que han corrido hoy, impidiendo a la Columna avanzar, yo les pido que tengan el coraje de dejar caer el fusil para que sea empuñado por otra mano más firme… Los que quedemos proseguiremos nuestra marcha. Conquistaremos Zaragoza, libertaremos a los trabajadores de Pamplona, y nos daremos la mano con nuestros compañeros mineros de Asturias y venceremos, dando a nuestro país un nuevo mundo. Y a los que vuelvan, después de estos combates, yo les pido que no digan a nadie lo que ha ocurrido hoy… porque nos llena de vergüenza.»
Discurso en Bujaraloz (B. Durruti)

Aunque parece ser que nadie entrega su arma, Miquel Amorós recoge el testimonio de Manuel Lozano Guillén, Apuntes incompletos de mi vida, escritos en la cárcel de Las Capuchinas de Barbastro (1941), Centre d’Estudis Llibertaris Federica Montseny, Badalona, 2011: “Durruti, ante tal situación, da orden de que todo aquél que no se viera con coraje para empuñar las armas las dejase en la plaza, dándoles de plazo aquella tarde para que desaparecieran de dicho pueblo; aquél que no lo hiciese precisamente aquella tarde ya no podría hacerlo. Todos aquellos que tomaron la guerra como un deporte se precipitan a abandonar sus fusiles y montan en camiones que salían de Bujaraloz hacia Barcelona. Los fusiles son entregados a los campesinos que se presentan procedentes de varios puntos de la provincia.” Lozano es fusilado en 1945 (Miquel Amorós. Durruti en el laberinto).
Los prismáticos muestran una lejanía desierta, sin perfil humano ni rumor de voces, un desierto de remembranza africana con alguna casuca de madera y yeso, desde la cual —Imagen fugaz de la «kasbah» árabe— una joven campesina, rubia como una espiga de trigo, nos sacude un saludo proletaria Peñalba.
La emoción Impele al galope nuestro pensamiento a una velocidad mayor que la del raudo vehículo que nos conduce. Después, más casitas polvorientas; callecitas estrechas y pedregosas, autos en formación, patrullas armadas y una masa de milicianos que pasea por los contornos del poblado: Bujaraloz.
Plaza Mayor del pueblo. Doscientos o trescientos milicianos sentados en los soportales o paseando. Monos azules como pedazos de cielo sucio; camisas rojas; mozos vigorosos con el pañuelo rojinegro arrollado a la frente, prestándoles estampas de pirata; milicianos inquietantes de ojos graves y recio caminar; algunos naturistas semidesnudos, pero con d fusil al hombro; rubios extranjeros enamorados de la libertad. Todos ellos, guerreros románticos del ideal.
Félix Martí Ibáñez (Impresiones de la Revolución, Frente y Retaguardia.
Solidaridad Obrera, 28 de agosto de 1936).
Parece ser que este hecho lleva a Pérez Farrás a tener su primer desencuentro con Durruti, recomendando al líder anarquista una mejor restructuración de la Columna y un replanteamiento del plan de avance a Zaragoza. Aspecto mencionado por Abel Paz de acuerdo con el testimonio de Liberto Ros, desencuentro respondido por Durruti «Que esos hombres que habían corrido hoy, mañana se batirían como leones, pero sólo si se les trataba como obreros sorprendidos y no como soldados desertores ante el enemigo”.
Bujaraloz, sector del frente
Definitivamente, la columna Durruti – Pérez Farrás, formada por unos 2.500 por milicianos anarquistas, se establece en Bujaraloz, operando en el denominado Sector de Bujaraloz de la circunscripción centro del Frente de Aragón.
La columna de Durruti cuando entra en una población, la primera medida que toma es la quema del registro de la Propiedad. Inmediatamente el camarada Durruti arenga al pueblo congregado en la plaza o en un lugar a propósito para ello. Durruti procura explicarles lo que significa la entrada de los milicianos en la población. Expone de una manera detallada las bases prácticas del comunismo libertario.
En el Frente de Aragón, la Columna de Durruti.
Balius, Jaime. Solidaridad Obrera, 12 de agosto de 1936.
La columna se va organizando en la población, poniendo énfasis en la fortificación, especialmente del aeródromo: «Durante todo el día estás fuerzas no han hecho más que fortificar las posiciones de Bujaraloz y emplazar las ametralladoras. Se ha vigilado particularmente el aeródromo allí emplazado» (La Humanitat, 29 de julio de 1936).
A su vez un cierto orden se va instaurando en Bujaraloz, principalmente de la mano de Durruti. De acuerdo con Víctor Pardo Lancina «La inicial violencia revolucionaria, no obstante, quedó en buena medida aminorada por la presencia de Durruti en Bujaraloz, quien quiso poner orden cuando tuvo noticias de altercados y algunos casos de pillaje». De la misma manera por parte del comité, en relación a lo afirmado por Jaime Balius en Solidaridad Obrera del 12 de agosto de 1936: «Nuestros camaradas no molestan a los vecinos de las poblaciones. Pero si alguna vez se comete algún exceso el comité procura sancionarlo».
Es indudable que la figura de Durruti crea veneración, de buena forma expresada por el periodista Mijail Koltsov del diario Pravda, quien «Queda sorprendido ante el clima de veneración que rodea la figura de Durruti», a su paso por Bujaraloz el 14 de agosto de 1936. Pues, tal y como recoge Víctor Pardo Lancina «La plaza mayor ha pasado a llamarse Plaza Durruti, y las fachadas de casas y locales agrícolas se han llenado de pasquines y proclamas con las consignas del líder anarquista». A su vez, con el tiempo muchas calles toman el nombre de Bakunin, Engels, Lenin o 1 de Mayo, como se verá más adelante.
Pero también hubo depuración de personas que son considerados enemigos: «Una de las faenas importantes es la depuración de los enemigos. De esto se encarga la Legión Negra, que está integrada sobre todo por los camaradas metalúrgicos, que además de cumplir con esta misión acuden siempre a los lugares de mayor peligro» (En el Frente de Aragón, la Columna de Durruti. Balius, Jaime. Solidaridad Obrera, 12 de agosto de 1936).
| Por tierras de Aragón – Antiguos conocidos Paseaba por las calles de Burjaraloz buscando a Durruti al objeto de que me concediera unos de sus preciosos minutos para hacer unas declaraciones para El Diluvio. Si digo que casi es tarea imposible el hablar a Durruti en un pueblo que a lo máximo tendrá unos trescientos habitantes, con pocas calles y – metido como quien dice en un puño, es fácil que no se me creyera. Sin embargo, esta es la pura verdad. A Durruti, como a Pérez Farrás, le es difícil al periodista el encontrarle y si después de esfuerzos titánicos y de mil peripecias se logra dar con ellos, aun teniéndolos a unos pasos, se tiene la impresión de que están a cien kilómetros de distancia. Y si a pesar de esto el cronista vence las dificultades y llega hasta su hombre, agarrándose a él como náufrago en la tabla que ha de ser su salvación, cuando más confiado uno está, el hombre desaparece y se esfuma como por arte de brujería. Y no es que Durruti trate de escaparse de nuestro asedio, al contrario, a pesar de su rostro serio e impenetrable Durruti es la amabilidad personificada. Y decimos esto a modo de introducción, porque nosotros hemos tenido que pasar este trance. Cuando después de allanar todas las dificultades hemos llegado hasta Durruti y éste nos ha con cedido la interviú nos hemos encontrado en que ésta se hacía de todo punto imposible. Si bien es verdad que Bujaraloz no tiene más que un centenar de habitantes; también es verdad que este pueblo es el cuartel general de la columna Pérez Farrás-Durruti, la cual se dirige a Zaragoza, y por lo tanto, el ir y venir de los milicianos, el ajetreo de los automóviles, las llamadas telefónicas, y, finalmente, las órdenes y disposiciones, no dan punto de reposo a los dirigentes. Así, pues, cuando tranquilamente sentados en la casa que se aloja Durruti, nos disponíamos a comenzar el interrogatorio, la irrupción de unos milicianos ha echado a rodar todo nuestro trabajo. Durruti sólo ha tenido tiempo de decirnos: — Si vas a Barcelona procura que los periódicos lleguen hasta nosotros. ¡Salud! — ¡Salud! Hemos salido algo cabizbajos y decepcionados. Mas de pronto una figura marcialmente ataviada se presenta ante nosotros. Mono gris, casco de acero, carabina mauser colgada del hombro izquierdo, y, en el cinto y a la derecha, una magnífica pistola de oficial. Aspecto de centurión moderno. Le he mirado a la cara, una sonrisa ancha iluminaba su rostro. Di un grito de sorpresa y de alegría. — ¡Garrido! — El mismo en cuerpo y alma, muchacho — y al mismo tiempo que hablaba me abrazaba como quien abraza a un hermano. No podía faltar, allí estaba el teniente Garrido, del décimo tercio, el republicano cien por cien que, junto con un puñado de valientes a mis órdenes, habían dejado a sus esposas y a sus hijos para defender a la República en -los campos de Aragón. Garrido me acompaña hasta donde están aloja dos sus compañeros. Allí me presenta a los guardias civiles que le han seguido desde Barcelona: Jesús Larroda, Camilo García, Valeriano Conde, José Colera y Jaime Montalá. También me presenta al teniente Martínez y al guardia Villa de la tercera especialidad de asalto, así como al guardia de asalto Florencio Recuero, que se escapó de Zaragoza para unirse a las fuerzas leales, andando hasta medio centenar de kilómetros para llegar a las avanzadas del frente popular. Garrido me invita a almorzar, lo que acepto reconocido. Mientras almorzamos el teniente Garrido habla con entusiasmo de la campaña que se está realizando. — He formado — dice — Junto con mis hombres y los metalúrgicos la brigada negra de la columna. Seremos — continúa — el terror de los fascistas. Allí donde haya mayor peligro, allí es taremos nosotros, y ¡ay de quien caiga en nuestras manos! «Nosotros no tenemos batallones como ellos, pero tenemos nuestras centurias que con su arrojo, valor y temeridad acabarán con toda esta podredumbre. «¡Ya se acabó, para el pueblo español, este en jambre de zánganos y de vampiros chupadores de la sangre del proletariado! » Y ahora sólo me queda por decirte una cosa: «Entraremos en Zaragoza, pero no nos pararemos allí, daremos la vuelta a España, ¡y ay de quien trate de impedírnoslo, pagará caro su amago de proeza! El almuerzo ha terminado. Los hombres tienen que volver a sus puestos. Les estrecho la mano a todos, ni a uno solo le tiembla el pulso. Todos sonrientes y firmes como una roca. ¡Adelante, cantaradas, salud! F. Pradas Porga El Diluvio 2 de agosto de 1936. |
El sargento José Manzana, asesor militar, Buenaventura Durruti y Francisco Carreño; miembro del Comité de Guerra de la Columna Durruti. Bujaraloz. Agosto de 1936. (@Libertame).
En agosto, el brigada de artillería Castillo se incorpora como ayudante de Pérez Farrás (LVG, 1 de agosto de 1936).
El 3 de agosto el CCMAC, a propuesta de Vicente Guarner, se envía una felicitación a la columna Durruti por su disciplina y sentido de organización (Acta en VVAA, 2011, p. 58) (Martínez Catalán, Roberto. Rumbo a Zaragoza. Crónica de la Columna Durruti). Mientras, Bujaraloz es centro neurálgico del frente donde se organizan y se concentran unidades: «La plaza de Bujaraloz ofrece un curioso aspecto. La ocupan totalmente milicianos, Unos descansan en el suelo; otros, a las puertas de las casas; algunos se hallan dentro de los automóviles y otros leen los periódicos de Barcelona y de Madrid que hace poco han llegado. Algunos milicianos de la C.N .T. nos dicen: —Queremos ser los primeros en entrar en Zaragoza. La C.N.T. tiene la obligación y el deber de enfrentarse en primera línea con tos fascistas» (El Liberal (Madrid. 1879), 4 de agosto de 1936).
La columna combate entre los días 3 y 5 de agosto por la toma de Pina de Ebro, logrando hacerse con la localidad y atrincherándose en ella, posicionando para su defensa las centurias 12 y 13 (Berguer Mulattieri, Gonzalo. Les milícies antifeixistes de Catalunya). Gelsa también son tomadas mientras en Quinto de Ebro se establecen las tropas sublevadas frenando el avance de la columna anarquista.
Rosa María Aragüés Estragués relata la progresión del frente en los primeros días de agosto “El día 5 de agosto establecían una línea defensiva a lo largo de la carretera del Bajo Aragón; desde Quinto de Ebro a Perdiguera. El 8 de agosto con la toma de Pina y Osera se establece el frente a sólo 30 kilómetros de Zaragoza. La segunda columna, mandada por Antonio Ortiz, debía actuar sobre la provincia de Teruel. Entrando por el extremo suroriental avanza hacia Bujaraloz, toma La Almolda cruza el Ebro y recupera Caspe. El frente quedará asentado por este lado desde la sierra de Alcubierre hasta el alto valle del Jiloca” (Aragüés Estragués, Rosa María. El éxodo de los niños republicanos en la guerra civil española: Primitiva Francés Casanova, 1936-1939. UNED).
A su vez, la columna va realizando «Operaciones de ocupación» hacia el norte que llegan hasta Monegrillo. Estas son dirigidas por el delegado de una de las agrupaciones de la Columna Durruti, Francisco Carreña y el teniente de la guardia civil Garrido (Solidaridad Obrera, 4 de agosto de 1936). Extendiéndose hasta Farlete y posiciones de Monteoscuro, el frente norte de la columna también se estabiliza en contraposición de las tropas sublevadas establecidas en Perdiguera.
El 6 de agosto se entierra en Lérida al miliciano Ludovico Lloret Mor, fallecido a consecuencia de las heridas recibidas en el frente de batalla con la columna del comandante Pérez Farras (LVG, 7 de agosto de 1936).
Desde Bujaraloz «Esta mañana una columna al mando del comandante Pérez Parras, hizo una pequeña incursión en terreno enemigo, y se apoderó de un camión blindado, cuatro ametralladoras y treinta prisioneros»
El Liberal (Madrid. 1879), 6 de agosto de 1936.
El 8 de agosto se reemprende el avance (Martínez Catalán, Roberto. Citando Solidaridad obrera del 9 de agosto de 1936) y se toma definitivamente Gelsa, Osera y Pina de Ebro. Las tropas se concentran en la plaza mayor de Bujaraloz para partir las distintas centurias de madrugada «Salimos de Bujaraloz por la carretera de Zaragoza, y, sin ninguna interrupción, a los cincuenta minutos llegamos al cruce de la carretera que conduce a Gelsa. Aquí se concentra toda la columna y después de un pequeño descanso, Durruti da orden de que una centuria, entre la que van los carabineros que vienen con la columna se dirija hacia Gelsa. Dos centurias más son enviadas a Pina y otras dos han de marchas hasta Osera» (Solidaridad Obrera, 11 de agosto de 1936). En las poblaciones son constituidos los comités revolucionarios, los comité de abastos y, a los pocos días, se declara el comunismo libertario (Amorós, Miquel. Durruti en el laberinto).
El 12 de agosto la columna ocupa Monegrillo (Solidaridad Obrera del 13 de agosto de 1936) y el 14 Farlete (Solidaridad Obrera del 15 de agosto de 1936).
Por teléfono 17`30
Obedeciendo a un plan de ataque general, en toda la línea, esta madrugada, un grupo de milicianos se ha dirigido hacia Farlete, pasando por La Almolda y Monegrillo. En La Almolda se nos ha unido un refuerzo y juntos hemos emprendido la marcha hacia Monegrillo.
Este pueblo que había sido ocupado, ha recibido los refuerzos necesarios para defenderse en caso de un contraataque. De aquí se han trasladado hacia Farlete los restantes componentes del grupo. La toma de Farlete ha ofrecido algunas dificultades, pues los fascistas, que habían observado nuestra llegada, se han atrincherado en unas lomas que dominan el pueblo y desde allí, detenían nuestro avance, barriéndonos con el fuego de ametralladoras.
Después de media hora de fuego, la entrada en Farlete ha sido un hecho.
Solidaridad Obrera 15 de agosto 1936
Abel Paz afirma que la columna vadea con bastante dificultad el Ebro: «Haciendo prisioneros por sorpresa a una fuerza de caballería con un capitán y dos tenientes en el pueblo de Quinto, rechazándose con bastante frecuencia los contraataques de las tropas zaragozanas«. El río Ebro detiene en parte la columna, afirma Abel Paz, «y por la resistencia que opusieron las tropas de la capital aragonesa» quedando a 20 kilómetros de la capital aragonesa. Ante estas circunstancias, el Comité Central de Milicias da orden de detenerse y esperar que la columna Ortiz (Columna Sur-Ebro) ocupe Belchite y Quinto de Ebro. Durruti acepta tras una discusión con el coronel Villalba y otros jefes militares en Bujaraloz. Mientras, la columna fortifica y estabiliza su frente de la zona central de Aragón, restructurando la columna (Paz, Abel. Durruti).
“Convenía, antes de proseguir más adelante, esperar que la columna “Sur-Ebro” conquistara Quinto y Belchite, para situarse al lado de la columna “Durruti” en la ribera del Ebro”.
Mira, José.
Aun así, debieron realizarse incursiones a Zaragoza y muchos huyen de la misma, uniéndose a la columna, a tenor del testimonio de Vicente Guarner recogido por Abel Paz “Era de gran utilidad la información obtenida por esta Columna. Casi cada noche salían obreros de Zaragoza y entraban milicianos armados en la ciudad. Y así pudimos enterarnos de que muchos oficiales navarros habían sido instruidos en Italia y que, a finales de julio, al general Cabanellas le había sucedido en el mando de la V División el general Germán Gil Yuste”.
La columna acaba ocupando desde la sierra de Alcubierre hasta el Ebro en un frente de unos treinta kilómetros “Entre los que su enorme fuerza está repartida de una manera admirable. Los asesores técnicos de la misma, siempre de acuerdo con el comité de guerra, hacen un trabajo de organización perfecta, siendo secundados con grandes ánimos por todos los grupos y centurias” (Solidaridad Obrera, 16 de agosto de 1936).

Amorós, Miquel. Durruti en el laberinto.
Nuestra columna, la del frente de Bujaraloz, ocupa un frente de unos treinta kilómetros, entre los que su enorme fuerza está repartida de una manera admirable.
Solidaridad Obrera (Barcelona). 16 de agosto de 1936.
Al norte del sector quedan posicionadas las fuerzas del POUM sobre Alcubierre y Leciñena, plaza perdida a los pocos días, y las del PSUC en Tardienta y por el sur la Columna Hilario-Zamora establecida en La Zaida, Azaila, Cinco Olivas y Alborge, conectando con Velilla y Gelsa, ante Quinto, bien defendido por los sublevados. Mientras, la columna Ortiz quedaba frenada en Belchite (Situación de las diversas unidades y milicias republicanas en Los Monegros).
Ortiz, Durruti y Joaquín Ascaso. Bujaraloz, 15 de agosto de 1936.
Frente estabilizado
Estabilizado el frente la columna se posiciona en Bujaraloz y Pina de Ebro, sucediéndose pequeños combates y esperando algún día poder caer sobre Zaragoza.
Es imposible narrar detalladamente el espíritu moral y combativo de nuestros milicianos. Solamente hay una cosa que se espera: la orden de ataque. Para cualquier acción que se necesiten un puñado de voluntarios, se ofrecen grupos y centurias esteras. Todos quieren acabar con Zaragoza y con el fascismo repugnante y cobarde. Todos queremos ver desaparecer a estos asesinos que solamente desbaratan y destruyen, dejando a nuestros hermanos aragoneses que no asesinan, en la más completa miseria.
Es preciso el avance simultáneo y general. Es preciso, lo reconocemos, y además estamos en perfectas condiciones de llevarlo a cabo con el éxito más rotundo. Y llegará esta destrucción de los elementos que tan- tos sufrimientos nos han causado durante nuestra vida. Pero también es necesario que por donde pasemos y donde tomemos posiciones, no quede el más pequeño foco reaccionario.
P. Bargalló, «Un día en el Cuartel General».
Solidaridad Obrera, 16 de agosto de 1936.
La organización de la columna
Al mando de la columna Enrique Pérez Farrás, como jefe militar, y José Buenaventura Durruti Dumange, como jefe político. Aunque pronto, las desavenencias entre Pérez Farrás y Durruti acaban desplazando a Pérez Farrás a retaguardia, donde ejerce cargos burocráticos. Así, ya en agosto, la columna se conoce únicamente como columna Durruti, nombre que ha trascendido a nuestros días y por el que se recuerda la Columna.
Como verdadero asesor militar de la columna va ser «Casi desde la misma partida, iba a ser el sargento de artillería Manzana» (Martínez Catalán, Roberto. Rumbo a Zaragoza. Crónica de la Columna Durruti).
Abel paz apunta que la estructura y organización de la columna va surgiendo sobre la marcha, siendo un proceso «Experimental». Abel Paz reconstruye la organización de la columna Durruti a través de los testimonios de «José Mira, de un artículo histórico de la columna, publicado en la revista Umbral, de noviembre de 1938, del libro citado de Ricardo Sanz, y de testimonios de José Esplugas, que fue delegado de Centurias; de Ricardo Rionda, miembro del Comité de Guerra, y de un centenar de respuestas a una encuesta entre los antiguos componentes de la Columna».
Comité de Guerra: Durruti, Ricardo Rionda, Miguel Yoldi, Antonio Carreño y Luis Ruano (Paz, Abel. Durruti).
Consejo Técnico militar: «Estaba constituido por los militares (oficiales) que había en la Columna. Su representante era el comandante Pérez Farras. Y la misión de este consejo era asesorar al Comité de Guerra. No disponía de privilegio alguno ni jerarquía de mando» (Paz, Abel. Durruti).
- Delegado general de Centurias: José Esplugas.
- Delegado general de Agrupaciones: Miguel Yoldi.
- Delegado general de Sectores: Rionda (Rico).
- Delegado general de Artillería: Capitán Botet.
- Delegado general de Tanques: (Blindados): Bonilla.
- Consejeros militares: Comandante Pérez Farrás y Sargento Manzana.
- Delegado General de la Columna: Buenaventura Durruti.
- Comité de Guerra: Miguel Yoldi, José Esplugas, Rionda, Ruano, Mora y Durruti.
- Responsable de Información Comité de Guerra: Francisco Carreño.
- Asesores Militares: Comandante Pérez Farrás, Sargento de Artillería Manzana, Capitanes de Artillería Botet y Carciller.
La descripción que aporta Abel Paz de la Columna Durruti, corresponde al 15 de agosto de 1936, cuando la columna se componía de unos 4500 milicianos repartidos en 45 centurias. Las centurias se organizan en grupos de cien y «Al frente de cada centuria se encuentra un camarada, y como elemento coordinador de todas las centurias actúa un delegado de las centurias». No obstante, en tiempos de guerra, la información es sensible para que no caiga en manos del enemigo: «La organización de las milicias ha ido plasmándose sobre el terreno. Hoy un detalle y mañana otro, ha posibilitado que al cabo de tres semanas ya se cuente con una buena organización. No podemos dar más detalles respecto al número de centurias y al número de fuerzas y cantidad de material porque podríamos caer en una indiscreción» (Balius, Jaime. En el Frente de Aragón, la Columna de Durruti. Solidaridad Obrera, 12 de agosto de 1936).
Organigrama de la columna Durruti. Paz, Abel. Durruti.
Abel Paz recoge como unidad mayor la Agrupación: «Compuesta de 5 centurias de a cien hombres, repartidos en cuatro grupos de veinticinco. Cada una de estas unidades tenía a su frente un delegado nombrado por la base, y revocable a cada momento. La responsabilidad representativa no confería privilegio ni jerarquía de mando».
Las centurias quedan reunidas en 9 Agrupaciones, organizadas en tres sectores:
Primer sector. Delegado Ruano.
- 1 Agrupación (cinco centurias). Delegado José Mira
- 2 Agrupación (cinco centurias). Delegado Liberto Roig
- 3 Agrupación (cinco centurias). Delegado José Esplugas.
Segundo Sector. Delegado Miguel Yoldi.
- 4 Agrupación (cinco centurias). Delegado José Gómez Talón
- 5 Agrupación (cinco centurias). Delegado José Tarín
- 6 Agrupación (cinco centurias). Delegado J. Silvestre.
Tercer Sector. Delegado Mora.
- 7 Agrupación (cinco centurias). Delegado Subirats
- 8 Agrupación (cinco centurias). Delegado Edo
- 9 Agrupación (cinco centurias). Delegado R. García
Grupo Internacional. Delegado Louis Berthomieu. Composición: en cinco grupos de cincuenta. Total 250. Delegados: Ridel, Fortin, Charpenteir, Cottin y Carles.
Estrategia: Condicionada la acción de la columna por la carencia de armamento y munición, estableció una línea defensiva frente a Zaragoza de unos 78 kilómetros, que iba desde Velilla de Ebro hasta Monte Oscuro (Leciñena). Actúa como ofensiva, valiéndose de los grupos volantes guerrilleros que luchan por sor-presa y aseguran, con las posiciones tomadas al enemigo, rectificar progresivamente la línea defensiva de la columna. A mediados de agosto contaba con unos seis mil hombres (Paz, Abel. Durruti).
Material bélico: 16 ametralladoras (la mayoría de ellas tomadas al enemigo), 9 morteros y 12 piezas de artillería. Fusiles contaba con tres mil, lo que significaba que no podía poner en línea todos sus efectivos humanos (Paz, Abel. Durruti).
Disciplina: La disciplina descansaba en el propio carácter del voluntariado: libremente consentida, apoyándose en la solidaridad de clase. Las órdenes se daban de compañero a compañero. La representación delegada no confería privilegio alguno. El principio era igual, de derechos y deberes. La coacción moral del medio social suplía el carácter punitivo de los códigos militares (Paz, Abel. Durruti).
En diciembre de 1936 son 53 las centurias (5.254 hombres) repartidas entre Perdiguera hasta el Ebro formando la Columna más 1.800 hombres en el sector de Sástago, desarrollándose desde el vértice de Monteoscuro – Vallfranca – Loma Negra – Loma Antón – Cota 471 – Vértice Suelta Alta – Loma del Tiro – Suelta Baja – Valdelahierba – Cota 545 – Monte Viejo – El Abejar – Kilómetro 351,5 de la carretera Madrid – Camino carretero de Osera y Aguilar de Ebro a Pina – Paseo – Camino de la Mechano – Molino de la orilla izquierda del Ebro – Senda de la Barca – Pina – Camino del Rebollar – Camino de Quinto a Belloque – Camino de la Vega – Casa de Miralrío – Camino de Gelsa – Aquí la línea atraviesa el Ebro y sigue al vértice de Purburel. (Maldonado, José María. El frente de Aragón. Citando informe fechado en Valencia el 5 de diciembre de 1936 AGGC. Salamanca. EM2 43).
«Es algo formidable el hecho preciso de que en esta columna no exista en lo más mínimo la diferencia de clases y categorías. Aquí todo el mundo está libre de hacer toda clase de sugerencias y consideraciones, pero también está obligado a escuchar las que puedan hacerle el resto de los compañeros. Es natural que por este hecho de igualdad máxima en toda la columna, así como en los grupos destacados y en las avanzadas, el espíritu de perfecta convivencia domine por completo».
P. Bargalló, «Un día en el Cuartel General».
Solidaridad Obrera, 16 de agosto de 1936.
Esta estructuración de la columna, matiza Roberto Martínez, en cierta manera es imitada por el resto de columnas libertarias, en referencia a Abel Paz, manteniéndose hasta la militarización a principios de 1937, citando a Enric Mompó.
Grupo internacional
El Grupo Internacional de la columna Durruti, de acuerdo con los Gimenólogos, se crea a mediados de agosto de 1936 en Pina de Ebro. El grupo, formado anteriormente a las Brigadas Internacionales, nace por parte de los anarquistas franceses François Charles Carpentier y Charles Ridel (alias Louis Mercier Vega), alistados en la columna Durruti de la que son delegados junto a Scolari y Berthomieu.
«El Grupo Internacional (franceses, alemanes, italianos,
marroquíes, ingleses y americanos), que llegó a contar con unos 400 hombres. Su
delegado general, enlazando con el Comité de Guerra, era el capitán de artillería
francés llamado Berthomieu, que morirá en septiembre en una acción de guerra».
Paz, Abel. Durruti.
El Grupo Internacional se divide en dos grupos, los alemanes que llevan el nombre de Centuria Erich Müsham y los francés de Centuria Sébastien-Faure. En septiembre de 1936 confluyen conformando la 1ª Centuria del Grupo Internacional. Louis Berthomieu, probablemente un antiguo militar de artillería francés, es el delegado del Grupo Internacional de la columna Durruti. Reclutado por Charles Ridel y Charles Carpentier por sus conocimientos militares (Los Gimenólogos). Louis muere el 16 de octubre en la batalla de Perdiguera, siendo sustituido por el argelino Saíl Mohamed (1894-1953), uno de los primeros voluntarios extranjeros en unirse a la columna Durruti.
Brigadas internacionales e internacionalistas en Los Monegros.
- Desaparición de un capitán de la Brigada Internacional del frente de Aragón, con 18.000 pesetas. El jefe de la Brigada Internacional que tiene su cuartel en la Avenida de Icaria y que lucha en el frente de Bujaraloz, ha denunciado que envió al capitán de dicha brigada, el subdito belga Martín Bexter, a Bujaraloz, para que cobrara determinadas dietas. Parece ser que dicho capital, en Bujaraloz, cobró 18.000 pesetas, y al regresar a Barcelona, despidió al chófer, diciéndole que más tarde se presentaría en el cuartel antes mencionado, y allí todavía no ha llegado para liquidar la suma mencionada (LVG 28 mayo 1937).
Grupos guerrilleros
Misión línea enemiga. Los formaban: “Los Hijos de la Noche”, “La Banda Negra”, “Los Dinamiteros”, “Los Metalúrgicos” y otros (Paz, Abel. Durruti).
«Los Metalúrgicos» apunta Roberto Martínez, formaban parte del Grupo de Investigación y que comandados por Justo Bueno Pérez «ejercían labores de control y represión de la retaguardia» (Citando Gimenólogos, Los).
Dinamiteros de la columna Durruti, provenientes de las minas de Figols y Sallent. Bujaraloz, agosto 1936.
Grupo Fantasmas de Durruti.
Milicianas
Son muchas las mujeres que en igualdad se suman a las columnas para marchar a luchar al frente. Aunque algunas son relegadas a trabajos relacionados con la sanidad o con tareas de retaguardia. Tània Balló y Gonzalo Berger en «Les combatents (Ed. Rosa dels Vents)» llegan a documentar más de mil milicianas, 1.195 combatientes antifascistas organizadas en Cataluña de las cuales 360 afiliadas al PSUC, 424 de la CNT, 119 del POUM, 64 de ERC, 48 de Estat Català… En la siguiente noticia de Solidaridad Obrera se recoge el sentir de aquella época sobre la presencia de milicianas en el frente de Bujaraloz:
Nuestras valerosas milicianas en el frente de Bujaraloz
En días pasados, dedicamos un espacio de nuestros periódicos a esas milicianas que tan abnegadamente partieron a los frentes de combate a prestar un servicio señaladísimo en las ambulancias de la Cruz Roja o en aquellos menesteres propios de la mujer.
Nosotros siempre estamos dispuestos a realzar aquello que dignamente lo merezca, como duramente a recriminar los actos que puedan cometerse y que dejen mal parada la causa que defendemos.
Son algunas mujeres las que, con espíritu sereno y abnegación sublime, se encuentran soportando los sinsabores de un clima caluroso y los embates de la lucha sangrienta y fratricida de la provocación fascista. Son los camaradas nuestros los que, asistidos convenientemente por esas compañeras, reanimadas sus fuerzas extenuadas por los solícitos cuidados de la mujer, nuevamente se aprestan a la lucha, y día a día, en su glorioso avance, ponen cerco estrechísimo a las fuerzas destructoras.
Son Mimi, Simón, Leonor, Azucena, Carmen y María y otras muchas de las que diariamente nos dicen nuestros camaradas que nos vienen a visitar, que son ángeles llamados a consolamos en los momentos en que nuestra desesperación quisiera llevar-nos a un algo más allá. Son esas mujeres las que con un cuidado exquisito atienden nuestras heridas, son ellas las que directamente se dirigen a nuestros familiares poniéndoles al corriente de nuestra situación.
Prosigan las abnegadas compañeras derramando a manos llenas el bien y contribuyendo con su misión sagrada al restablecimiento de nuestras libertades en peligro.
Solidaridad Obrera (Barcelona), 25 de agosto de 1936.
Émilienne Morin
Émilienne Clemence Léontine Morin es una anarcosindicalista francesa compañera de Durruti que acude como miliciana en la columna. Abel Paz apunta que Durruti desconocía que Émilienne iba en la Columna, afirmando que se entera de su presencia tras el bombardeo en su avance a Pina de Ebro. La misma Émilienne Morin da cuenta de ello en un artículo en Le Liheruure del 1 de julio de 1938 “Souvenirs l´enfantement d´une revolution”: “Fue en ese pueblo (Bujaraloz), hoy ya histórico, donde encontré a mi compañero, después de dos semanas de separación»
Lo cierto es que Émilienne compartía ideología y compromiso con Durruti. En la columna es apodada como «Mimi-FAI» aunque ella intenta ser una más «Apenas tuvo contacto con Durruti porque no querían beneficiarse de algo que no les era posible a los otros» (El amor y la lucha de un anarquista, entrevista a Emilienne Morin compañera de Durruti, realizada el 12 de febrero de 1977 en Francia, por Pedro Cuesta y Luis Artime, revista «Interviú»).
En aquellos primeros días en Bujaraloz, Émilienne forma parte activa en la organización y posterior administración del Cuartel General de la columna: «Pasada la primera emoción, organizamos inmediatamente el Cuartel General de la columna».
Jaime Gros Zubiaga (Zonas de Guerra. Memorias de Jaime Gros), escribe que Émilienne se alojaba en casa Gros, casa que servía como hospital. La familia había huido a Caspe donde, a pesar de ser capturada por fuerzas republicanas, pudieron pasar parte de la contienda. La madre de Jaime Gros regresa a Bujaraloz en
Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Reportaje n.º 1
“Posiblemente hay pocas imágenes tan emotivas de nuestra guerra civil como la marcha de la Columna motorizada Durruti por la carretera de Bujaraloz a Pina, mientras suenan los compases de A las barricadas”, describe el aragonés José Manuel Claver Esteban, experto en cine y profesor de cine español contemporáneo en la Facultad de Filología de la Universidad de Sevilla. “Imágenes de los milicianos saludando, con banderas e inscripciones anarquistas, con todo un despliegue iconográfico revolucionario” (La evolución del discurso fílmico anarquista a través de los documentales rodados en Aragón durante la Guerra Civil José Manuel Claver Esteban).
El documental es producido por la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT), Sindicato de Espectáculos Públicos de Cataluña (1936) y constituye un testimonio audiovisual excepcional en sus tres reportajes que componen la serie Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Junto al documental La Batalla de Farlete, CNT-FAI, SUEP, 1936; el reportaje Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón nos acercan a aquellos escenarios bélicos del sector de Bujaraloz.
Créditos del documental: Fotografía: Adrián Porchet, Pablo Willy. Comentario: Jacinto Toryho. Locución: José Soler. Sonido: J. Bosch Ferrán. Adaptación y Dirección musical: Dotras Vila. Estudio: La voz de España. Laboratorio: Cinefoto. Duración conservada: 79’52». Versión: castellana. Filmoteca Nacional, Madrid.
Milicianos en labores de aseo en el pozo de la Bomba, entre la balsa Grande y la del Molino, donde Amadeo Barceló recoge que las caballerías acudían para abrevar. Imagen del reportaje Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón.
Pozo de la bomba en la actualidad.
En el mismo mes de agosto, el corresponsal Carrasco de la Rubia publica su crónica del frente: “Los hombres están atareados en distintas faenas; unos lavan la ropa, otros limpian cuidadosamente las armas, guisan, e incluso algunos grupos juegan a fútbol en las eras en donde ya se ha efectuado la trilla”. Durante su recorrido se encuentra con el reportero gráfico Enrique Solsona, en compañía de Alorda, redactor de «La Noche» (LVG, 15 de agosto de 1936).
Frente de Bujaraloz, 8 de agosto
En todo el día no hay novedad en este frente. Los milicianos que no están de guardia han ido a trabajar a las eras. Otros muchos se les puede ver bañándose en las balsas que hay en las cercanías del pueblo.
Solidaridad Obrera, 9 de agosto de 1936.
El Comité de Guerra: Cuartel General
El Cuartel General, del Sector de Bujaraloz, se instala en la casa Rigabert n.º 2 de la plaza Mayor de Bujaraloz, el 26 de julio de 1936. El Cuartel General actúa como oficina del Comité de Guerra de la columna y desde ella se lleva el control “De todo lo que concierne a la buena marcha de la columna”. Así, el Comité de Guerra se encarga de advertir, a través de sus delegados, las órdenes del Comité Central. Todo bajo el mando del general Pozas y su jefe de Estado Mayor, el coronel Antonio Cordón.
Durruti en el balcón del Cuartel General en casa Rigabert.
El Diluvio, 2 de agosto de 1936.
«Alrededor del Comité de Guerra se concentraron diversos servicios, tales como los administrativos, en los que trabajaban varias personas, entre ellas Emilienne Morin«.» recoge Abel Paz. Una Emilienne Morin que describe los inicios del Cuartel General «En una habitación sombría y húmeda, comenzamos las primeras tareas y sin material organizamos la primera administración de esta Columna de mil hombres que iba rápidamente a crecer. Fue de ese pequeño pueblo, triste y austero, de donde salió toda la formación de nuestra Columna, bien imperfecta al principio, pero que poco a poco estuvo en la medida de dar satisfacción a las enormes necesidades de vanos miles de hombres” (Émilienne Morin en Le Liheruure del 1 de julio de 1938 “Souvenirs l´enfantement d´une revolution”). Para Roberto Martínez Catalán (citando a Paz, Abel (2004), p.536. Gimenólogos, Los (2009), p.243; Miguel Amorós) «Es en ese momento (Con la creación del Cuartel General) cuando nace hablando con propiedad la Columna Durruti».
Émilienne ejerce en la administración del Cuartel General, donde está a cargo de la oficina de prensa (Barou, Jean-Pierre (15 de enero de 2015). La guerre d’Espagne ne fait que commencer).
Las estancias de aquel Cuartel General son descritas por Amadeo Barceló, Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz, describe las estancias del antiguo Cuartel General: “Dentro de la vivienda se accedía, y se accede, a un pequeño patio. Al frente las escaleras. Tras ellas, tomando el pasillo de la derecha, la primera habitación izquierda es la que usó Durruti como su cuartel general”.
La actividad es frenetica ´y queda ampliamente recogida en la crónica de P. Bargalló, «Un día en el Cuartel General» publicada en Solidaridad Obrera del 16 de agosto de 1936:
En la oficina del Comité de Guerra la actividad es constante. Desde aquí son atendidos todos los ruegos y peticiones, llevándose además el control de todo lo que concierne a la buena marcha de la columna. El trabajo es abrumador, y durante el día y la noche no cesamos de hacer vales y autorizaciones, todo ello justificado y perfectamente controlado, para asuntos que conciernen directamente a la buena marcha de los milicianos.
Todo el peso de esta organización en lo concerniente a las autorizaciones, va a cargo de la compañera Mimí, que lo es del camarada Durruti. A no ser por ella, perfecta mecanógrafa, esta labor sería mucho más lenta y menos efectiva.
El trabajo en esta oficina es constante, y nos vemos obligados, cuando comemos, a hacerlo en las mismas mesas de trabajo, pues es verdaderamente imposible poder comer sin haber de extender algunos vales o una autorización. Agregada al Comité de Guerra, funciona la oficina de control y libramiento de tarjetas de identidad a los milicianos. La compañera Pilar Brundi es la encargada de su control.
Una de las labores más pesadas es el servicio de guardia en los teléfonos instalados en el Comité Central. Durante el día, la labor queda muy repartida, pero por la noche, mientras los componentes de este Comité duermen, uno hace guardia. Esta guardia es permanente, y tan pronto es Durruti, Miguel, Ruano, Mimí u otros componentes los que la montan. A veces, incluso soy yo o uno de los telefonistas que marchan con la columna.
No hay parte o aviso que se que- de sin respuesta y que no sea cursado inmediatamente por el servicio de telégrafos o por los coches de guardia.
En el Cuartel General presta sus servicios el sacerdote Jesús Arnal, natural de Candasnos. Jesús Arnal, considerado el secretario de Durruti, se describe como “sólo un escribiente en el despacho de la columna”. En verdad, su relación es breve y apenas dura escasos tres meses desde casi el inicio de la guerra hasta la muerte de Durruti. En la columna ejerce labores de intendencia, de alistamiento y de organización de la milicia. “También, pasadas ya unas semanas de su incorporación, otras misiones como la localización y el envío a Barcelona en vagones de tren precintados desde Sariñena de las mujeres que convivían con la columna -“el aumento de las enfermedades venéreas causaba más bajas entre sus miembros que las balas enemigas” (El cura que mandaba en la columna Durruti. Eduardo Bayona citando a José Luis Melero).
En agosto del 36 el doctor Félix Martí Ibáñez llega a Bujaraloz y visita el Cuartel General. Tras la mesa, atestada de notas, encuentra a Durruti recogiendo entre sus manos todos los hilos de la organización bélica; amablemente los recibe (Impresiones de la Revolución, Frente y Retaguardia. Solidaridad Obrera, 28 de agosto de 1936).
Es citada ampliamente Casa Rozas, calle Mayor, casa pudiente de la localidad, como Cuartel General. Probablemente la casa debe de albergar el Cuartel General o parte de sus dependencias debido a su amplitud.
También se nombra casa Simeón Royo, en la calle Mayor, como emplazamiento del Comité de Guerra (Memoria de la ruta de la memoria democrática de Aragón «Frente de Monegros» (Orden ECD 205/2021 de 21 de marzo). La casa de Simeón Royo hace esquina entre la calle Mayor y la plaza Mayor.
En la casa n.º1 de la misma plaza Mayor se instala correos telégrafos, «Siempre estaba la puerta abierta y un miliciano en casa que dormía allí mismo» recordaba la abuela de Chusé Rozas, que a pesar de los años siempre decía a su nieto «Mía si te vamos a poner una cama como a Chiqulín», el miliciano al que le hacían dormir en el patio.
Correos y telégrafos. Foto de la Caja Roja de Antoni Campañà.
Actualmente, la plaza lleva el nombre de Ramón Artigas. Ramón Artigas Gracia, natural de Sástago (18 de noviembre de 1878) fue bancario y directivo del Banco de España y consejero en el Banco Exterior de España, subgobernador del Banco de España. Fallece en Madrid el 23 de mayo de 1954.
Amadeo Barceló, describiendo el Cuartel General, matiza sobre Durruti: “Ni siquiera dormía allí, sino en una casa del llamado “Barrialto” (calle Alta, Barrio Alto) que no ha sido localizada”. La memoria de la ruta de la memoria democrática de Aragón «Frente de Monegros» (Orden ECD 205/2021 de 21 de marzo) cita que «Buenaventura Durruti se alojó durante los primeros días de estancia en la localidad en la casa de Francisco Rigabert», dicha casa es la anteriormente mencionada que funcionó como Cuartel General. Posteriormente, Durruti y otros altos mandos de la columna se debieron de alojar en casa de Florencio Barrachina Arcal, vecino de Bujaraloz que ejerce de secretario del primer Comité y Delegado de Abastos. Tras la contienda, Florencio es sentenciado a pena de muerte (Expediente 5.909 AHPZ-J 005582-0013). El mismo expediente de responsabilidades políticas recoge como el mismo Durruti sirve para la protección de personas consideradas de derechas “Gracias a su desprendimiento con Durruti pudo tener con éste ese gran ascendiente que aprovechó para salvar y favorecer a los elementos amenazados del pueblo consiguiendo, con su influencia y llegando a arriesgar su vida, que en su pueblo no se cometiese ese número de crímenes elevados característicos de la región aragonesa”.
El Cuartel General avanzado
Durruti va adelantando el Cuartel General de Bujaraloz a posiciones más cercanas al frente, a medida que este va avanzando. De esta manera, la oficina del Comité de Guerra va con la columna, facilitando la efectividad de la misma: “Instalada en el mismo grueso de la misma, puede realizar su labor con la máxima efectividad. Además, en todas las avanzadas, individuos delegados de este Comité se encargan de advertir las órdenes del Comité Central, que son siempre ejecutadas con la máxima escrupulosidad» (Solidaridad Obrera del 16 de agosto de 1936).
Así, el Cuartel General se traslada de Bujaraloz a la casilla de Camineros de la carretera de Barcelona a Zaragoza, actual nacional II (Entre los km 374-375), antes del cruce de Gelsa (41.496004,-0.338437). Un lugar estratégico en el cruce de carreteras que desvía a las dos líneas del frente de la columna Durruti, la de Gelsa y Osera.
Su traslado se produce sobre los primeros días de agosto, Solidaridad Obrera, del 9 de agosto, ya informa sobre su instalación en la casilla «En el cuartel general. Está instalado en una casilla de peones camineros». La misma Solidaridad Obrera vuelve a recoger su traslado días mas tarde, en su edición del 12 de agosto: «El avance de la columna: En el mismo momento de nuestra llegada se acaba de trasladar el cuartel general de Bujaraloz a unos kilómetros de distancia. La prensa ya ha informado de la ocupación de Pina y Jelsa» (Solidaridad Obrera 12 de agosto de 1936).
El 14 de agosto, el corresponsal francés Guy de Traversay publica una crónica en el diario L`Intrangcant entrevistando a Durruti en lo que describe el Cuartel general como «Una pequeña casa blanca junto a la carretera, a quince kilómetros de Bujaraloz». Lugar, cuyas características, advierte Xavier Artigas, describían tanto el periodista como el cura secretario Jesús Arnal: «Una pequeña casa de campesinos encalada».
«Abandonamos Peñalba para dirigirnos a Bujaraloz, donde está acampada la columna sanitaria junto al Hospital de Sangre. Un breve descanso y a Osera. Es entonces cuando nos damos cuenta de que vamos acercándonos a la línea de fuego y de que la distancia que nos separa de Zaragoza se va acortando rápidamente. Unos kilómetros antes de Osera, nos detenemos donde Durruti -algún día os hablaré de este bravo guerrillero de la Libertad-. ha establecido su cuartel».
«El Noticiero Universal«, del 19 de agosto de 1936.
El testimonio de Michail Kolstov, en su crónica del 14 de agosto, no cuadra mucho, advierte Xavier Artigas, fruto tal vez de la exageración de la cercanía del frente o simplemente del desvió que llevaba a las dos líneas del frente: «El mismo Durruti con su estado Mayor, se ha instalado en la caseta de un peón caminero, al pie de la carretera, a dos kilómetros del enemigo».
En el Cuartel General
Esta instalado en una casilla de peones camineros. En una casa destartalada. Se nota una actividad febril. Hay varias dependencias. Una de ellas, entrando a mano izquierda, ha sido habilitada para despacho del comité de la columna. El comité lo integran los camaradas Durruti, Carreño y Miguel Yoldi.
Estrechamos emocionados las manos del camarada Durruti y Carreño. Penetramos en el despacho. Observamos un ir y venir continuo. El nerviosismo es grande.
Durruti es la figura más destacada. Es un hombre admirable. No para un momento. Acude a todas partes. Habla, gesticula. Sus palabras se hallan reflejadas en sus ojos. Es todo un guerrillero. Hombre de rasgos faciales duros, pero noble y generoso. Su aspecto impresiona, pero al minuto da una sensación de bondad. Durruti tiene un temple de granito, pero posee un alma de niño. Nos acordaremos siempre del Durruti de Bujaraloz con su casquete rojinegro.
Otro camarada. Francisco Carreño tiene una cierta similitud con los insurrectos del Méjico turbulento. Un sombrero de paja de anchas alas le da todo el aspecto del guerrillero de ultramar. Es un muchacho muy simpático. Afable y cariñoso con todo el mundo. Es un intelectual que sabe empuñar el fusil.
Miguel Yoldi es otro de los componentes del comité de la columna. Lo tenemos muy presente por ser compañero de redacción de Solidaridad Obrera. Es un valor en todos los aspectos. Habla poco. Es un hombre de acción.
No queremos terminar esta ligera impresión de una visita realizada al frente de combate sin recordar a Pablo Ruiz, que es uno de los luchadores que mayor valor y decisión pone en la lucha.
En el Frente de Aragón, la Columna de Durruti.
Balius, Jaime. Solidaridad Obrera, 12 de agosto de 1936.
Miquel Amorós se refiere a este hecho en el que Jaime Balius estrecha emocionado la mano de Durruti en la casilla de peones camineros «Que hacía las veces de cuartel general». A su paso, Balius realiza breve semblanza sobre Durruti «Es un hombre admirable. No para un momento. Acude a todas partes. Habla, gesticula. Sus palabras se hallan reflejadas en sus ojos. Es todo un guerrillero. Hombre de cara dura pero noble y generoso. Su aspecto impresiona, pero al minuto da una sensación de bondad. Durruti tiene un temple de granito pero posee un alma de niño». Breve crónica, pues según palabras de Balius «Durruti no quiere turistas. A los camaradas que tratan de distraerse con un viajecito los incorpora a la columna. Estamos de acuerdo. Al frente de batalla hay que ir para rendir una utilidad u otra, pero de ninguna de las maneras hay que pasearse» (Balius, Jaime. En el Frente de Aragón, la Columna de Durruti. Solidaridad Obrera, 12 de agosto de 1936).
Captura vista caseta peones camineros donde se establece temporalmente el Cuartel General de la Columna Durruti (Colonne Durruti. cinearchives.org).
Captura vista caseta peones camineros donde se establece temporalmente el Cuartel General de la Columna Durruti, donde se observa milicianos y la entrada de la caseta con la inscripción arriba «Peón Caminero» y a la derecha «Ven..» y a la izquierda «Gelsa» (Colonne Durruti. cinearchives.org).
El testimonio de Francesc Comellas resulta interesante, relatando su estancia relacionada con la instrucción militar antes de llegar a las barracas donde se encontraba el Cuartel General: «Pasamos Bujaraloz y antes de llegar a las barracas donde se encontraba el cuartel general, nos apeamos y allí estuvimos unas dos semanas haciendo instrucción en el manejo de morteros y bombas de mano que nos enseñaba un militar profesional leal a la República».
Es entonces cuando Francesc escucha a Durruti dirigirse a los presentes: “Si cuando tomamos Bujaraloz, Pañete y Pina de Ebro a los fascistas hubiéramos tenido cada uno de nosotros cincuenta balas hubiéramos sido felices. ¿Cincuenta cartuchos no os bastan? Pues de cincuenta cartuchos tiremos la mitad y quedan veinticinco; de veinticinco tiremos la mitad y quedan doce. De doce tiremos la mitad y quedan seis. De seis tiremos la mitad y quedan tres. Si cada uno de nosotros hacemos a los fascistas tres bajas en dos meses hemos ganado la guerra. Subid a los autobuses que los compañeros en el frente necesitan refuerzos y os esperan” (Silvia Sáiz – Ernest Gallart. Francesc Conndias i Bonoventura Durruti).
Durruti, lugar indeterminado, 14 de agosto de 1936.
Posteriormente el Cuartel General se establece en la Venta Monzona o Venta de Santa Lucia, término de Pina de Ebro, en plena Nacional II, km 372. Miquel Amorós cita su traslado durante la primera ofensiva a Pina de Ebro y Osera, cuando sobre el 3 de agosto traslada «Su cuartel general a la venta del cruce de Gelsa (Venta Monzona) y montando cerca un hospital de campaña» (Amorós, Miquel. Durruti en el laberinto). Lo cierto es que sobre días más tarde, el 8 de agosto, una avanzadilla llega a la Venta descubriendo que sus propietarios han huido:
Salimos a las 14`15 y carretera adelante, después de pasar por nuestra primera y segunda avanzadas, llegamos a una venta que está al lado de la carretera y a unos veinte kilómetros de Bujaraloz.
Los venteros que hasta ayer habían permanecido en esta casa, la han abandonado dejando en la puerta un letrero escrito con cal que dice. «Nos vamos a La Almolda. Las mujeres y los niños no nos cesan de llorar y no podemos resistir los nervios». En el interior de la venta encontramos seis jamones, 52 pollos y gran cantidad de pan. También han dejado una barrica de vino y cuatro gallones de gasolina.
Nos llevamos la gasolina y seguimos adelante hacía Osera.
Solidaridad Obrera, 9 agosto de 1936.
Venta Santa Lucía tras la contienda. Fotografía familiar de los propietarios de la Venta. Cortesía Nieves Borraz.
El traslado del Cuartel General a la Venta de Santa Lucía se puede establecer el 17 de agosto de 1936, reparando en el testimonio de Simone Weil, quien en su diario anota presenciar la mudanza del Cuartel General la mañana del lunes 17 de agosto «El cg (Cuartel general)se muda a la casa de campesinos frente a la que hay tanto trigo (¡na extraña mudanza!)», casa que coincide, de acuerdo a otros testimonios y los recuerdos de la familia propietaria a la Venta de Santa Lucia (Artigas, Xavier. Vivir la fuerza. Simone Weil y la Columna Durruti). El historiador José Manuel Arcal, apunta que estadística y parquin de automóviles se queda en la casilla antes de bajar a la venta desde Bujaraloz.
Cuartel Durruti 1ª Unidad. Venta de Santa Lucia. Archivo Municipal de Zaragoza (ES. 50297. AM 04.01.02.11 Carpeta conservación 23799).
Igualmente lo recoge Solidaridad Obrera en su edición del 18 de agosto: «El cuartel general del frente de Bujaraloz se traslada a treinta kilómetros de Zaragoza para poder estar en contacto con sus avanzadas de Alfajarín. Después del bombardeo de Fuentes de Ebro y del abandono por parte de las fuerzas fascistas que lo defendían, el cuartel general de la columna Durruti queda instalado definitivamente en el frente de Osera» (Solidaridad Obrera, 18 agosto de 1936).
La imagen, de acuerdo a las distancias, puede responder a la Venta de Santa Lucia (Km 372 a 18 km de Bujaraloz que se encuentra en el Km 390).
Curiosamente Miquel Amorós, Durruti en el laberinto, describe en una ocasión al Cuartel General como “Dos barracones de madera que hacían de cuartel general situados en el lado izquierdo de la carretera a Zaragoza” (Citando a Diego Abad de Santillán, «Buenaventura Durruti», Timón, Barcelona, 5 de noviembre de 1938). Al concretar que corresponde «al lado izquierdo de la carretera» dicha descripción lleva a suponer a que se refiere a la Venta de Santa Lucia.
En la Venta de Santa Lucia se levantan barracones de madera, las barracas de las que habla Francesc Comellas, donde se alojan milicianos. Nieves Borraz, historiadora de Pina de Ebro, ha localizado varias fotografías en las que se pueden observar aquellas barracas: «Milicianos en las barracas y almacenes instalados en las inmediaciones de la venta de la de la Monzona (International Institute of Social History, Amsterdam, IISG BG A39/559).

Colección CNT España, IISG BG A39/ 557.

Colección CNT España, IISG BG A39/560.

Colección CNT España, IISG BG A39/558.

Colección CNT España, IISG BG A39/559.
Venta de Santa lucía, agosto de 1936. Durruti, Sébastien Faure… y familiares de Francisco Ferrer y Guardia, Sol Ferrer y su hija Olga en una visita al frente.
En la misma venta pasa la filosofa francesa Simone Weil, miembro de la columna y del Grupo Internacional de Durruti. Una experiencia reconstruida por Xavier Artigas en su trabajo «Vivir la fuerza. Simone Weil y la columna Durruti».
Artigas, Xavier. Vivir la fuerza: Simone Weil y la Columna Durruti.
«Emiliana recuerda Bujaraloz, Las Ventas…: En todas partes nos recibían como vencedores, pero yo miraba las paredes de las habitaciones de las casas y descubría las marcas de cuadros que acababan de ser descolgados, imágenes de santos y de cristos probablemente».
El amor y la lucha de un anarquista, entrevista a Emilienne Morin compañera de Durruti, realizada el 12 de febrero de 1977 en Francia, por Pedro Cuesta y Luis Artime, revista «Interviú».
Adiós a nuestros camaradas.
La premura del tiempo nos impide que podamos permanecer largas horas con nuestros camaradas. Además, nuestra misión ya se había terminado.
Durruti no quiere turistas. A los camaradas que tratan de distraerse con un viajecito los incorpora a la columna. Estamos de acuerdo. Al frente de batalla hay que ir para rendir una utilidad u otra, pero de ninguna de las maneras hay que pasearse.
Nos despedimos de todos los camaradas deseándoles mucha suerte. Nuestro pensamiento está junto a ellos. Si nuestra salud nos lo hubiera permitido nos hubiéramos movido del lado de Durruti y de sus buenos camaradas.
Nos reintegramos al suelo catalán con el alma dolorida. Sentimos alejarnos de los bravos camaradas que con tanto tesón luchan contra el fascismo.
Salud, camaradas.
En el Frente de Aragón, la Columna de Durruti.
Balius, Jaime. Solidaridad Obrera, 12 de agosto de 1936.
Matrimonio en el frente
Es noche cerrada cuando volvemos al cuartel general. Allí, esperando, están dos muchachos. Quieren que Durruti les case. Ella se llama Carmen Martínez y es una chiquilla bonita, con unos ojos que le llenan toda la cara; era la enfermera de un hospital de sangre. El, Manuel García, es artillero. La ceremonia es breve, sencilla y emocional. Junto a los dos novios, vestidos con el mono del miliciano, un puñado de amigos que llenan por completo la tienda. En el fondo, Durruti, que habla con cariño y ternura.
Yo podría echaros una bendición o haceros firmar un documento. Pero no hago ni una cosa ni otra. La bendición, porque ni vosotros ni yo creemos en ella; el documento, porque implicara una desconfianza incompatible con el verdadero amor. Libremente os unís porque os queréis. Libremente os podréis separar si algún día dejaseis de amaros. Si el amor muere en vosotros, ningún documento, por muchas firmas que llevase, podría resucitarlo. Sería, como máximo, una cadena que os haría odiosos el uno al otro. Tened confianza en vosotros, sabed que nada os une más que vuestra voluntad, quereos sin trabas y como compañeros. Si tu la quieres a ella y ella te quiere a ti, nadie podrá deshacer el nudo de vuestro cariño. Amaos de corazón y sed felices.
Un beso cierra el acto. La novia, emocionada, está apunto de llorar, pero se contiene, recordando quizá que es una mujer fuerte que tuvo valor para acudir a los sitios de peligro. El novio recibe sonriente la enhorabuena de todos los presentes. Aún les habla Durruti:
– En la puerta tenéis un auto. Después de cenar os marcháis a Lérida. Allí tendréis alojamiento y comida. Tomad, sin embargo cien pesetas por si necesitaseis algo. Pero dentro de cinco días, ni siquiera uno más, los dos tenéis que volver aquí otra vez…
La Libertad, 22 de septiembre de 1936.
Aeródromo de Bujaraloz
El Coronel Sandino, Felipe Díaz Sandino, pionero de la aviación militar española aterriza en Bujaraloz a los pocos días de ser ocupado: “Este mediodía, después de haber recorrido todo el frente aragonés, batiendo con fuego de ametralladoras y bombardeando todos los grupos que se observaban, he aterrizado en Bujaraloz, donde he saludado a los señores Pérez Farrás y Durruti y sus fuerzas, las cuales, están luchando con un entusiasmo indescriptible” (Teniente Coronel Sandino. LVG 28 de julio de 1936).
Aeródromo el Saladar, Bujaraloz. Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Nº1.
Como jefe de la 3ª Escuadra aérea, con base en El Prat de Llobregat, el coronel Sandino, defiende la república junto a su aviación. Por aquel entonces, Bujaraloz contaba con una pequeña pista de aterrizaje el «Saladar«, en un llano carretera a Caspe a la derecha. La pista aparece en el reportaje de los Aguiluchos de la FAI.
Planimetría de Bujaraloz de 1949. Se observa la localización de El Saladar al suroeste de la localidad.
En el Boletín oficial de la Dirección General de Aeronáutica 7/1936, n.º 91 aparece citado el aeródromo en Bujaraloz en la relación «Estado de los campos de aterrizaje en el mes de julio de 1936» en la condición de campo militar «En buen estado».
Nuevamente, el 9 de agosto de 1936, Solidaridad Obrera, se reporta el aterrizaje de un avión con el comandante Sandino, esta vez acompañado por el «camarada» García Oliver: «Esta mañana ha llegado en avión, procedentes de Barcelona, el camarada García Oliver y el consejero de Defensa de la generalidad de Cataluña, comandante Sandino, También estaban en este cuartel general el compañero Ortiz y otros camaradas de la columna que opera en el frente Norte. Estos compañeros, junto con Durruti, Carreño, Miguel y Ruano, tuvieron un cambio de impresiones y se dio cuenta del avance efectuado hasta la fecha, tomándose el camino a seguir. También se dio cuenta del nuevo material aéreo y del estado de los depósitos de material de guerra. Con el balance que quedó repuesto, tenemos material para adornar la ciudad«.«.
Amadeo Barceló, Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz, da cuenta de la existencia del aeródromo de el Saladar, que ya existía antes y había sido usado «En el llano acondicionado para tal fin». Durante la guerra, Amadeo Barceló afirma que «Se utilizó solo ocasionalmente, pues al llover se hacía impracticable». A su vez apunta a otros dos aeródromos improvisados en Bujaraloz «Se emplearon otros dos aeródromos, el “Saso” y el del “Campo del Molino”, este último situado al lado de San Antón y del cementerio. Fue utilizado en alguna ocasión por los llamados «aviones nocturnos».” Igualmente son citados en la memoria de la ruta de la memoria democrática de Aragón «Frente de Monegros» (Orden ECD 205/2021 de 21 de marzo): «De la importancia de Bujaraloz en el frente de Aragón da cuenta la existencia del campo de aviación del Saso y el aeródromo del Saladar».
El aeródromo o aeródromos de Bujaraloz debieron de encuadrarse en la Segunda Región Aérea de las fuerzas aéreas de Aviación Militar del bando republicano. Esta segunda región tiene por jefe al coronel Felipe Díaz Sandino, hasta su designación como consejero de Defensa de Cataluña, siendo sustituido por el teniente coronel Alfonso de los Reyes, jefe del aeródromo Alas Rojas de Sariñena. Víctor Pardo Lancina considera las dos pistas de Bujaraloz un importante complemento del aeródromo sariñenense.


SB-2 en Bujaraloz, según anotaciones. Después de un combate Frente Zaragoza, Bujaraloz 1938. Después de un combate contra 19 Romeos (Cazas Italianos) resultando muerto el ametrallador. En el campo de Bujaraloz, 25 julio 1937. Grupo AVIACION GUERRA CIVIL ESPAÑOLA. Publicado por Jordi Jara.
En mayo de 1937 se crea el Arma de Aviación, enmarcándose los aeródromos de Bujaraloz en la 3ª Región Aérea del Arma de aviación. Está pertenencia queda reflejada en un documento muy interesante y curioso a la vez del Arxiu Municipal Torroella de Montgrí, en el que se refiere a los aeródromos de Bujaraloz n.º 1 y n.º 2: (Código de referencia: AMTDM740-1-T2-907). No pudiendo establecer a cuales de los mencionados aeródromos responden, aunque si resulta claro que los principales fueron los de El Saladar y el del Saso.
De acuerdo con la relación de Regiones Aéreas, La aviación de la república 1936-1938, el aeródromo eventual de las FARE (Fuerzas Aéreas de la República Española), estuvo situado en las cercanías de Bujaraloz en la carretera de Lérida a Zaragoza (actual N-II), lo que seguramente responda al campo de aviación del Saso.La misma relación también cita en Candasnos la ubicación de un aeródromo, en una llanura en las cercanías de la población: “Construido por los republicanos, fue poco utilizado por ellos«.
En el Archivo Municipal del Ayuntamiento de Barcelona, entre sus fondos, aparece la referencia a una fotografía con la siguiente descripción: «Llegada de un avión al aeródromo de Bujaraloz, al frente de Aragón». La instantánea responde al fotógrafo Bargalló, julio de 1936, pero no se encuentra disponible en red. Quizá, podamos suponer que corresponda a la publicada por Solidaridad Obrera del 2 de agosto de 1936.
Frente de Bujaraloz, Momento de la llegada de uno de nuestros aviones al aeródromo de Bujaraloz. Solidaridad Obrera del 2 de agosto de 1936.
No está documentado, pero parece que hay indicios que el piloto Romà Busquets Gelabert debe de ejercer como comandante del aeródromo de Bujaraloz. Anteriormente es uno de los 50 pilotos del aeródromo del Prats que se desplazan al aeródromo de Sariñena. Romà realiza misiones de observación y enlace hasta que recibe la orden del coronel Sandino de desplazarse al aeródromo de Bujaraloz: “Junto al piloto civil Josep Maria Ferrater Bofill, para dirigir la construcción de un aeródromo auxiliar, al servicio de la columna Durruti, y de asumir el mando del mismo” (Curell i Sanmartí, Jordi. Els Busquets, la tràgica història d’una família d’estiuejants de Cubelles (2) Romà Busquets, l’aviador republicà assassinat pels nazis).
Según la hermana de Busquets, el hombre señalado al lado de Busquets, con ropa clara, es Buenaventura Durruti. Curell i Sanmartí, Jordi.
El anteriormente mencionado «Inventario detallado de todos los utensilios existentes en los aeródromos n.º 1 y 2 de Bujaraloz». En ella aparece una relación de «Materiales y utensilios» que se pueden clasificar en mobiliario para dormir (Camas, colchones, sabanas…), utensilios de cocina y herramientas. Para cada elemento hay asociadas distintas columnas que llevan por titulo «A Lérida», «A Sariñena», «Varios» y «Total». Los diferentes asientos en la columna de «Varios» contienen distintas anotaciones: «De Caspe», «3ª Región», «Campo n.º1», «4º Batallón Aviación», «Belchite» y «Bujaraloz». El inventario lleva la firma de Jaime Blanco «El jefe del aeródromo. Aeródromo Bujaraloz n.º 2, 21 de octubre de 1937».
Seguidamente aparece una «Relación de material y utensilios existentes en este aeródromo pertenecientes a la 3ª Región Aérea» que igualmente la lista recoge materiales de dormir y utensilios de cocina. El documento está firmado por «El Mayor del aeródromo», sin nombre ni apellidos y firma distinta a la anterior de Jaime Blanco, fechada en Pomar de Cinca el 16 de octubre de 1937.
En septiembre de 1937 el aeródromo de Bujaraloz es bombardeado “En este mes se iban a repetir varios bombardeos sobre los aeródromos de Sariñena y Bujaraloz”. De acuerdo a las instrucciones del 13 de octubre que asignaba los objetivos a la Aviación nacional y la Legionaria, se señalaba “Neutralización del material, pista e instalaciones” de los aeródromos de Sariñena, Bujaraloz, Puebla de Hijar y Selgua» (Aragón bajo las bombas, Maldonado Moya, José María).
Interesante es el testimonio de Juan Comas Borrás (1913-1992), Mayor de Aviación y Jefe del Grupo 26 de Caza y Combate, de la Fuerza Aérea Gubernamental de la II República Española, durante la Guerra Civil (Diario original de Juan Comas Borrás 1913-1992. Aeroplano. Revista de Historia Aeronáutica. Año 2004. N.º 22).
El 6 de noviembre la 3ª Escuadrilla del grupo 26 se desplaza al «aeródromo de Bujaraloz 2 y desde allí empezó a operar conjuntamente con las escuadrillas 1/26 y 2/26, que fijaron sus sedes en Bujaraloz 3 y en Candasnos» (Ampliación al Diario de Juan Comas Borrás, Jesús Salas Larrazabal).
En noviembre de 1937, un Bf 109B1 numeral 6-15 de la 2.J88 pilotado por el piloto alemán Otto Polenz, de la Legión Condor, aterriza de emergencia en el aeródromo republicano de Bujaraloz. El aparato es capturado, estudiado por técnicos del Ejército del Aire francés, y luego enviado a la Unión Soviética. El piloto Otto Polenz es puesto en libertad. El avión también aparece citado como un Junker: Ju 87 A numeral 29-2
Otras fuentes apuntan que el suceso sucede el sábado 4 de diciembre de 1937: «El Bf-109A fue derribado intacto y capturado. El avión, mientras escoltaba a los bombarderos Heinkel 111, fue derribado (debido a la falta de combustible) en combate con un gran grupo de I-16. El suboficial Otto Polenz logró un aterrizaje forzoso de su avión casi intacto y fue capturado por los republicanos. El Bf-109 capturado llegó con marcas republicanas, pero sin números de registro. Posteriormente fue enviado a Francia y a la URSS para su evaluación» (Aviaton Safety Netwok citando las fuentes: Osprey Publishing Aircraft of the Aces 99 «Aces of the Legion Condor» Robert Forsyth página 85 y https://avgce.blogspot.com/2014/11/messerschmitt-bf-109b.html). Esta misma fecha la recoge Jesús Salas Larrazabal en su «Ampliación al Diario de Juan Comas Borrás» (Aeroplano. Revista de Historia Aeronáutica. Año 2004. N.º 22).
Aeródromo de Bujaraloz.
El testimonio de Juan Comas Borrás, resulta muy interesante, transcurriendo sobre octubre o noviembre de 1937 (Diario de Juan Comas Borrás. Aeroplano. Revista de Historia Aeronáutica. Año 2004. N.º 22).
En este sector realizamos muchos servicios protegiendo a los aviones Natacha-R5 y Katiusca SB-2, que iban a bombardear los objetivos militares nacionales. Uno de ellos fue la fábrica de explosivos de Sabiñanigo. Estas operaciones tenían como objetivo, despistar al enemigo haciéndole creer que se preparaba una ofensiva en aquel sector, cuando en realidad lo que se estaba preparando era la ofensiva sobre Teruel. La escuadrilla tuvo su primer bombardeo efectuado por los Heinkel-111. Casualmente aquella mañana el Comandante Militar de Bujaraloz acompañado de un general francés de aviación vinieron a visitarnos. Después de las presentaciones de rigor militar y cuando el general empezaba a hacerme preguntas, aparecieron los Heinkel-111 y solamente tuve tiempo a contestar lo siguiente: “Monsieur, les affairess sont les affaires, excusezmoi”. Entonces rápidamente me instalé en el avión despegando en medio de un reguero de bombas. Cuando atacamos a los bombarderos aparecieron nuestros contrincantes, hartos conocidos. Los Messerschmitt109, con quienes combatimos también, logrando derribar mi escuadrilla a uno que cayó a pocos metros del campo. El piloto hecho prisionero era natural de Estonia uno de los países del báltico. Naturalmente, yo combatí también con los Messerschmitt-109 y uno de mis adversarios -pues combatí con varios aprovechando mí ataque a un Heinkel111, se puso a la cola de mí avión, para quitármelo de encima reduje la velocidad y el teutón, lento de reflejos, no supo que hacer y pasó rozándome por mí derecha a escasa velocidad, pues él, aunque tarde, también había reducido la velocidad. Vi perfectamente la cara de miedo y estupor del alemán. Por lo visto esta maniobra no estaba prevista en su manual de combate y acrobacia.
Cuando terminé el combate que fue el primero que tuvo la escuadrilla, derribando un caza y tocando a más de un bombardero en un reducido espacio, pues el campo era un verdadero colador. Una vez estacionado el avión me interesé por los dos visitantes, el español y el francés, respectivamente. Verdaderamente no había rastro de ninguno de ellos. Si el francés quería información no cabe duda que la tuvo de primera mano. Con estos servicios los pilotos novatos iban tomando contacto con la caza y bombarderos enemigos, curtiéndose para los próximos combates en el frente de Teruel que, durante la ofensiva de nuestro ejército, se iban a desarrollar en cantidad y dureza inusitada.
Los días 4 y 5 de diciembre de 1937, el aeródromo de Bujaraloz sufre sendos bombardeos por parte de la aviación nacional, ofensiva planeada por el general Alfredo Kindelán, jefe del Aire, responsable de la fuerza aérea del bando del general Francisco Franco:
«Ese día (4 de diciembre de 1937) aparecieron sobre Bujaraloz 2 doce trimotores, a unos 2.000 metros de altitud, que bombardearon en reguero desde el aeródromo hasta el pueblo de Bujaraloz y ocasionaron la muerte en el suelo del cabo mecánico Dionisio Cruz Giron y heridas a otras dos personas.
Despegaron los Chatos de las escuadrillas 1ª y 3ª, que no pudieron alcanzar a los bombarderos de la primera oleada, pero si a los de una segunda formación que apareció seis u ocho minutos después, acompañada de cazas monoplanos a gran altura, según indica el Diario de la Escuadra de Caza n.º 11. La 3ª Escuadrilla salió bien librada en el combate aéreo subsiguiente, pues solo recibió impactos de bala el avión CA-017, pero en la escuadrilla rusa un piloto resultó herido y dos aviones capotaron.
Según el citado Diario de la Escuadra de Caza, un Messerschmitt Me 109 tomó tierra por falta de combustible cerca de la carretera de Azaila-Escatrón, al Sur del Ebro, y muy alejado de su ruta de retorno añado yo.
El bombardeo de Bujaraloz 2 se repitió el 5 de diciembre a las 9.35 y a las 11.30.
Para repeler ambas acciones despegaron 33 aviones del Grupo 26 a las 9.35 y 30 en el siguiente servicio, con dos I-15 de la Plana Mayor en cada caso; los Chatos derribaron en la segunda oportunidad un Heinkel sobre el aeródromo, cuyo piloto alemán quedó prisionero, y un caza en las inmediaciones de Escatrón (Por datos de origen alemán sabemos que el Me 109 que tomó tierra el 4 de diciembre estaba pilotado por el brigada Polenz, quien quedó prisionero. El abatido en combate el día 5 era tripulado por el brigada Sigmund). El bombardeo provocó el incendio de un caza, la inutilización de otro que estaba en reparación y el fallecimiento del cabo mecánico Juan Durán Escobar.
Ampliación al Diario de Juan Comas Borrás, Salas Larrazabal, Jesús.
El 10 de diciembre el aeródromo de Bujaraloz y el de Candasnos vuelven a sufrir la ofensiva de la aviación nacional:
«Fecha en la que los bimotores germanos bombardearon Bujaraloz y Candasnos a la una de la tarde. El combate entablado sobre este segundo campo de vuelo fue iniciado por la escuadrilla de Comas, según el Diario de la Escuadra de Caza, que logró derribar un Heinkel He 111, a cargo del teniente Zambudio y del sargento Britz, y atacar a otro; de acuerdo con dicho Diario se recogieron cinco cadáveres (Dos tenientes, un brigada, un sargento y un cabo primero.) y un prisionero herido en la espalda, que fue hospitalizado en Peñalba (La 5ª Escuadrilla del Grupo 21 se apuntó estos mismos éxitos). La 1ª Escuadrilla no fue tan afortunada pues uno de sus pilotos rusos murió, otro resultó herido en la pierna derecha y uno de nacionalidad yugoslava tomó tierra en Zaidín, donde quedó el avión para su reparación.
La entrada en combate de la 3ª Escuadrilla no pudo ser más afortunada. En los combates del 4, del 5 y del 10 de diciembre no tuvo bajas de material o personal aéreo, el 10 logró el derribo de un Heinkel He 111 y el 5 contribuyó al abatimiento de un caza monoplano Me 109 B. Las otras dos escuadrillas de Chatos no lograron balances similares, aunque la 2/26 se apuntó el 10 de diciembre cinco victorias aéreas, que no están confirmadas.»
Ampliación al Diario de Juan Comas Borrás, Salas Larrazabal, Jesús.
- En enero de 1938 quedaban siete aviones operativos y tres en reparación estacionados en Aragón, Bujaraloz. La aviación en la Guerra Española / V Jornadas de Historia. Militar.
- Al comenzar la batalla de Aragón el 9 de marzo del año 1938 este frente estaba defendido por la primera escuadrilla de moscas y las primera y segunda de chatos, desplegadas en Caspe y Bujaraloz. La aviación en la Guerra Española / V Jornadas de Historia. Militar.
A principios de marzo de 1938 son bombardeados los aeródromos de Bujaraloz y Caspe (Maldonado Moya, José María. Aragón bajo las bombas), especialmente el 9 de marzo con la ruptura del frente del Ejército del Este:
«Los pilotos Miguel Zambudio y Montagut señalan dos servicios en dicho día, el traslado desde La Señera a Bujaraloz 3 y un apoyo a las fuerzas terrestres de una hora y media de duración. La hora de presencia de estos cazas sobre el frente la conocemos por el parte de la Aviación de Burgos, que en el apartado “Actividad Aérea Enemiga” dice textualmente: “A las 18h. entran por Fuentes de Ebro 35 aviones de caza, llegan hasta Burgo de Ebro y regresan a sus líneas por Bujaraloz” (AHA, Exp. 9123, f. 324 vuelta.). Esta cifra de 35 cazas es reducida a 34 por el informe de actividad de las Fuerzas Aéreas republicanas en el frente de los Ejércitos del Este y de Maniobra, que cubre el periodo que va desde el 9-3-1938 al 8-4-1938 (AHM. L 532, doc. 10, folio 2.).
En esta jornada las escuadrillas 1/26, 2/26, 3/26 y 4/26 tenían sus sedes respectivas en Caspe, Bujaraloz 2, Bujaraloz 3 y Candasnos; las 1/21 y 4/21 en Caspe y Escatrón, y las 2/21 y 5/21, las rusas, en Sariñena (sí creemos a Sirvent) y Puig Moreno. La 5/21 no participó en la misión descrita por Comas, pues cumplió un servicio de alarma sobre su aeródromo entre las 16.45 y las 17.23, y la 2/21 tampoco lo haría, pues estas dos escuadrillas solían hacer servicios conjuntos.”
Ampliación al Diario de Juan Comas Borrás, Salas Larrazabal, Jesús.
El 10 de marzo, apunta Jesús Salas Larrazabal, los bimotores alemanes y los Heinkel He 51 bombardean y ametrallan los aeródromos de Escatrón, Bujaraloz, Candasnos y Caspe. El ejército republicano se va retirando del frente de Aragón «dos escuadrillas del Grupo 26 hubieron de retroceder desde Bujaraloz 3 al aeródromo de Pomar (una de ellas la de Comas) y las dos españolas del Grupo 21 a Lérida. El punto de reunión de las formaciones se trasladó de Caspe a Candasnos, al Norte del Ebro, en la árida comarca de Los Monegros, entre Bujaraloz y Fraga» (Ampliación al Diario de Juan Comas Borrás, Salas Larrazabal, Jesús.).
Retirada del frente de Aragón
De los aeródromos de la provincia de Teruel nos desplazamos a Madridejos (Toledo), vía Albacete, donde pasamos unos días de descanso. Después nos tuvimos que desplazar rápidamente al sector de Zaragoza en el campo de Bujaraloz, vía Valencia, donde nos esperaba un trabajo abrumador. Cuando aterrizamos a la base de Bujaraloz no había llegado todavía el equipo completo rodado de la escuadrilla; no obstante, había el material suficiente para despegar con cierta normalidad.
Serían las cuatro horas de la tarde cuando una llamada del Estado Mayor de la Escuadra, cuyo mando lo ostentaba el comandante Alonso de la Aeronáutica Naval, me hizo correr a la casita de mando donde mantuve la siguiente conversación:
Alonso. – Oye Comas.
Comas. – A sus órdenes.
Alonso. – Esta tarde tienes que efectuar un servicio muy importante. Tienes que concentrar las cuatro escuadrillas de Chatos a las 5 horas de la tarde sobre Caspe, donde se unirán cuatro de Moscas. Tomarás el mando de esta formación y te dirigirás a Belchite para hacer un reconocimiento de todo el sector.
Comas. – Alonso, tengas en cuenta que el servicio que me mandas tiene muchos inconvenientes. Primero que no hay luz solar para realizarlo, y, de haberlo, cuando lleguemos al frente la neblina que desprende el río Ebro, hará que no divisemos nada de lo que haya en tierra, por lo tanto, el reconocimiento no tendrá ninguna utilidad práctica para nosotros. Segundo, y más importante que el primero, es que un conjunto de cien aviones de caza hacerlos tomar tierra de noche es una temeridad, que puede ocasionar muchas bajas dada la insuficiente infraestructura de nuestros campos para esta clase de aterrizajes.
Alonso. – Mira Comas, todos tus razonamientos son más que correctos y me gusta que veas las cosas claras y que seas responsable de tus actos, pero el Alto Mando del ejército ha tenido información de que mañana se esperaba la ofensiva en este sector, y es conveniente que nuestras tropas vean a nuestra aviación para que tengan más moral para aguantar el choque.
Comas. – Me reitero Alonso de lo dicho anteriormente. Este servicio no tiene ninguna utilidad, nuestras tropas oirán el ruido de los aviones nada más, sin embargo, pueden pensar que son enemigos. Mientras que el enemigo, sí, sabrá que nosotros hemos llegado y mañana por la mañana recibiremos su visita sin tener todo el escalón rodado en nuestros campos lo que hará que nuestras salidas se desarrollen con más lentitud de lo acostumbrado.
Alonso. – Comprendo tus objeciones Comas, pero ha sido una orden tajante del Estado Mayor del ejército y hay que cumplirla.
Comas. – A sus órdenes Alonso, se cumplirá la orden, pero no puedo hacerme responsable de lo que ocurrirá hoy y lo que pasará mañana.
A las cinco de la tarde, hora convenida para nuestra concentración, llegamos a Caspe con mi escuadrilla. La formación del centenar de cazas sobre la vertical de Caspe no tuvo ningún problema, pera requirió un tiempo del que nos faltaba. Cuando llegamos a Belchite, todos mis cálculos resultaron ser ciertos, la neblina no permitía ver nada de la misión de nuestro servicio. Al llegar a Fuentes del Ebro, las luces de los pueblos de la retaguardia enemiga, tenían las luces encendidas en contraste con la obscuridad de los nuestros. De regreso no quise aterrizar en Bujaraloz cuyo campo al ser un terreno de labrantío apisonado, tenía el inconveniente de que el patín de cola del avión levantaba una polvareda que, si de día no tenía importancia, si la tenia de noche, por que impedía la visibilidad de los aviones que seguían a tomar tierra. Aterricé en Escatrón.
Diario de Juan Comas Borrás.
Aeroplano. Revista de Historia Aeronáutica. Año 2004. N.º 22.
Con la caída del frente de Aragón el aeródromo del Saso es escasamente utilizado (Regiones Aéreas, La aviación de la república 1936-1938). Tampoco debe de ser empleado el aeródromo de el Saladar. Si, en cambio, es utilizado el aeródromo de Candasnos: «Por su parte, los “nacionales”, a finales de 1938 establecieron en él una base de la aviación legionaria italiana de un escuadrón de 12 aparatos Romeo Ro-37 bis de reconocimiento y bombardeo ligero, bajo el mando del Maggiore (Mayor) Achenza” (Regiones Aéreas, La aviación de la república 1936-1938).
Servicio Postal
Para la distribución de la correspondencia, en el frente aragonés se crean los Servicios Postales Móviles adscritos a las Milicias Antifascistas. Para ello se establecen Estafetas Móviles servidas por funcionarios técnicos de Correos en diferentes puntos, entre ellos Bujaraloz: “Primero: Alcubierre, para el sector Norte-Nordeste, enlazado con los servicios propios de la Estafeta fija de Barbastro- Bujaraloz, por el sector centro, enlazado con Barcelona con autos directos y ferrocarril desde Lérida. Segundo: La Puebla de Híjar, estación, enlazado con Bujaraloz, para la comunicación de los sectores de Centro y Norte, con Caspe, para la comunicación con Barcelona por ferrocarril y con Híjar y Alcañiz para la comunicación con Levante (LVG, 18 de agosto de 1936).
Servicio de paquetes al frente para los milicianos
Ha regresado del frente la expedición organizada del Servicio, dirigido por el profesor Escoda. Se han montado oficinas de redistribución en Barbastro, Angües, Sariñena, Bujaraloz y Caspe. De esta manera el envío de paquetes dará su máximo rendimiento.
A partir de esta semana saldrán coches o camiones cada tres días y se estudian las posibilidades de establecer un servicio diario con el fin de aunar la seguridad con la rapidez del servicio. Uno de los aspectos más simpáticos de esta organización, es el suministro de efectos al miliciano desconocido.
Impresiona gratamente contemplar la emoción con que los bravos luchadores, que no tienen familia, reciben la dádiva de un ciudadano o mujer anónima distante muchos kilómetros, pero unida a él por un ideal común que no desamparan sus servidores.
Solidaridad Obrera, 29 de septiembre de 1936.
El Frente, boletín, estadística y la emisora de radio
Entre 1936 y 1939 se edita el boletín «El Frente», por la Columna Durruti (CNT-FAI) en Pina de Ebro y Bujaraloz. El boletín sirve como portavoz de esta milicia anarquista en el frente de Aragón. Miquel Amorós recoge que la creación del boletín aparece publicada en Solidaridad Obrera del 25 de agosto de 1936, creándose también una emisora de radio y «Un Departamento de Estadística para llevar el registro de milicianos (donde trabajaron de mecanógrafas su compañera Emilienne y Pilar Balduque, rellenando también carnés)». Para Abel Paz el boletín «El Frente» se imprimía sobre un camión con imprenta ambulante, e informaba de la vida de la Columna y servía a la vez como buzón de ideas y de críticas.
La Estampa, 24 de octubre de 1936.
La emisora de radio la cita Abel Paz en la Acción Cultural que desarrolla la Columna, entre secciones culturales que aseguraban la enseñanza en general, existiendo una emisora que «Difundía textos y conferencias sobre diversas materias y radiaba llamamientos a los soldados que combatían en las filas franquistas».
Logística del frente
El frente requiere de un servicio de abastecimiento, sobre todo de provisiones y víveres. Principalmente el abastecimiento se realiza desde Cataluña, pero también desde Aragón. Frutas, hortalizas, conservas…, “cosas que no existían en estas llanuras aragonesas” (Solidaridad Obrera, 16 de agosto de 1936).
Los Sindicatos, especialmente de Cataluña, se organizan para recoger y enviar material al frente: víveres, ropas, monos, mantas… Como ejemplo, Solidaridad Obrera, 16 de agosto de 1936, destaca la labor del Sindicato de las Artes Gráficas que diariamente, y por mediación del coche de Solidaridad Obrera, lleva los periódicos y vuelve con la información del frente.
Jesús Anal, el cura secretario de Durruti, relata como la columna contaba con autonomía económica “Compraban en los pueblos de Los Monegros y La Hoya al precio de mercado el cereal que revendían poco después en la zona levantina, donde cotizaba al alza por su escasez. Los camiones regresaban con frutas y verduras y con dinero suficiente para comprar más trigo, y otros artículos como ropa o tabaco, relató a Enzesberger” (El cura que mandaba en la columna Durruti. Eduardo Bayona). Las memorias de Jaime Gros apuntan en esta dirección «Los del comité cogían un camión de trigo, lo llevaban a Lérida o Barcelona, lo vendían y volvían a Bujaraloz con el camión cargado de ropas, zapatos, chorizos, jamones y otras comidas y lo repartían todo gratis por todo el pueblo; luego se acabó el trigo y tuvieron que pasar hambre por no poder comprar nada por la mala administración» (Gros, Jaime. Zonas de Guerra. Memorias de Jaime Gros).
En el documental “Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Nº1” de la CNT queda reflejado como se abastecían de carne con las cabezas de rebaños de la zona. Incluso improvisando un matadero al aire libre. Mariano Arcal Solanot, pastor de 67 años de edad y afiliado a la CNT, es el encargado del matadero “Para hacer entrega de pieles y despojos del ganado que se sacrificaba” (AHPZ_J 005582).
- «Comisión de Abastecimientos. Mañana, a las dos de la tarde, saldrá el convoy de comestibles organizado por la Comisión de Abastecimientos, con destino al frente de guerra de Zaragoza. El convoy estará formado por seis camiones rebosantes de comestibles, tabaco, alpargatas, vinos, mantas, etc. De diferentes pueblos de las comarcas que se enrolarán a este convoy varios camiones de víveres, también con destino al frente de Zaragoza. La caravana se dirigirá a Bujaraloz, donde está la columna Durrutl-Pérez Farràs. Este convoy está controlado por la Comisión de Abastecimientos de esta ciudad. Le acompañarán los compañeros Roset Sala, como a representante del Comité Ejecutivo en la Comisión de Abastecimientos; Ramon Serra y J. Colomer, que prestan sus servicios a dicho Departamento, y varios milicianos. Mañana publicaremos la relación total de los víveres recibidos» (L’Autonomista (Girona), 21 de agosto de 1936).
- “Ha salido el convoy de víveres organizado por la Comisión de Abastecimientos, con destino al frente de guerra de Zaragoza. Lo forman seis camiones repletos de víveres, tabaco, alpargatas, vinos, etc. De distintos pueblos de estas comarcas se han enrolado en el convoy varios camiones de víveres, igualmente destinados al frente aragonés. La caravana se dirige a Bujaraloz, donde se encuentra la columna Durruti-Pérez Farras. La Comisión de Abastecimientos ha recibido el día 21, donativos en metálico por valor de 965 pesetas, las cuales serán entregadas a los milicianos que luchan en el frente” (LVG, 23 de agosto de 1936).
- «Cuartel general de las fuerzas de Aragón. Dos mil hombres armados y con todo el equipo, cuarenta ametralladoras y tres baterías de montaña y una batería de artillería pesada, han llegado al frente de Bujaraloz. Operaciones decisivas en el cada vez más estrecho cerco de Zaragoza» (Solidaridad Obrera (Barcelona), 26 de agosto de 1936).
- «El día 23, el Deposito de Lérida suministró a la Columna Durruti un coche Hudson, 8 cilindros, para el servicio del Comité de Guerra; 1.764 camisas, 2.000 calzoncillos, y 1.920 calcetines y granotas» (El Frente, 27 de agosto de 1936).
- «Desde Ballobar (Huesca). Nuestro Sindicato Único de Trabajadores de Ballobar, en unión del Frente Popular enviaron en los primeros días que pasaban las columnas de Cataluña por dicho pueblo, 8 a Bujaraloz 40 cabezas de ganado, sacos de patatas y 20 docenas de huevos, y el día 19 de agosto llevaron lanar» (Solidaridad Obrera (Barcelona). 27 de agosto de 1936.
- «La Comisión de Aprovisionamientos ha recibido de diferentes pueblos de estas comarcas gran cantidad de mercancías destinadas a los milicianos que luchan en el frente. Estos víveres serán enviados a Caspe y Bujaraloz, formando la sexta expedición organizada por la Comisión referida« (LGV, 20 de octubre de 1936).
- «En Gelsa se estableció la brigada de matanza para el aprovisionamiento de carnes y sus derivados en el frente de guerra» (LVG, 15 de diciembre de 1936).
- «Todos los días llegan verdaderas caravanas de víveres, procedentes de todos los puntos de Cataluña y de Aragón» (Solidaridad Obrera 16 de agosto de 1936).
El Comité de Abastos abastece, a los nuevos milicianos que van llegando, de “Los elementos necesarios para comer y vestir”. Luego, en la armería se les entrega el armamento y las municiones. Todos los incorporados reciben formación en retaguardia, se les instruye en el manejo del fusil, “Y se llevan a cabo pequeñas marchas por el monte que, además de ensayar en el reconocimiento del terreno, sirven para hacer el reconocimiento de algunos puntos sospechosos” (Solidaridad Obrera 16 de agosto de 1936). Llegan a Bujaraloz de distintos pueblos de España, principalmente de Cataluña y Aragón. Miquel Amorós, Durruti en el laberinto, recoge la reseña aparecida en la Soli: “Casi todos llegan desarmados, sin mantas ni provisiones. Inmediatamente de su llegada son incorporados a las centurias que no están completas, y se procede a la formación de nuevos grupos y centurias” .
«Todos los días llegan verdaderas caravanas de víveres, procedentes de todos los puntos de Cataluña y de Aragón . Verdaderamente, Influye mucho en los milicianos el ver que los compañeros que quedan detrás de los frentes se acuerdan de ellos. Esta ayuda y a se ha convertido en algo de la columna, pues a pesar de que la comida es buena y abundan- te, por los productos que nos traen, como son frutas, hortalizas y conservas, cosas que no existen en estas llanuras aragonesas, el menú queda más variado y los milicianos no dejan de renunciar la aportación de los camaradas que trabajan para que dentro de lo posible podamos gozar de las máximas comodidades.
Los Sindicatos de la región catalana diariamente se encargan del envío de «monos» y mantas. Es de resaltar entre ellos el Sindicato de las Artes Gráficas, que diariamente, y por mediación del coche de SOLIDARIDAD OBRERA que trae los periódicos y se vuelve con la información, nos trae gran cantidad de víveres y ropas«.
P. Bargalló, «Un día en el Cuartel General»
Solidaridad Obrera, 16 de agosto de 1936.
Entre los refuerzos, Solidaridad Obrera cita a 300 milicianos de aviación. También, señala como constantemente van llegando “técnicos en artillería, infantería y demás especialidades en guerra”.
Parque de automóviles
Un grupo de mecánicos de la Ford Motor Ibérica instala en Bujaraloz un Parque móvil, un taller de reparación y mantenimiento de los diferentes los vehículos de la columna que tuvo como delegado a Antonio Roda. Son muchos los vehículos que moviliza la columna, entre automóviles, camiones y autobuses, además muchos de ellos son reforzados y acorazados por los mismos obreros. “En esos días (Finales de julio) la columna se preocupó de tener bien organizado el Cuerpo de Tren con el auxilio de obreros del Sindicato del Transporte (sección de taxistas), que montaron un taller mecánico en Bujaraloz, y de paso se desplegó por los pueblos cercanos de Castejón, Valfarta y La Almolda” (Amorós, Miquel. Durruti en el laberinto).
Muestra de su actividad, Solidaridad Obrera del 9 de agosto de 1936, da cuenta del taller mecánico: «Donde se nota un poco de movimiento es en el taller mecánico que se ha instalado en este cuartel general. Como es de suponer, todos los vehículos que forman la caravana, son los mismos que tanto servicio prestaron en Barcelona en los primeros días del movimiento y si no se les dan repasos y se les ajusta pronto quedaríamos sin ninguno de ellos».
Un parque móvil montado por camaradas de Ford Motor Ibérica
Los camaradas de la Ford Motor Ibérica han establecido un parque móvil para reparaciones y repuestos en Bujaraloz. Es indudable que ello tiene una trascendencia extraordinaria puesto que la labor de estos camaradas es un complemento de la lucha. Es la acción de la retaguardia, que, responsable del momento histórico que vivimos, coopera a la consolidación de la victoria.
Desde la salida de Barcelona, el paso de la caravana Ford causó la admiración y mereció unánimes elogios, tanto en las calles de la ciudad como en los pueblos de ruta. Y era justificado el entusiasmo por que los obreros de la Ford han dado una soberbia lección a los burgueses. Porque de aquellas comparsas publicitarias rodantes que paseaban por las carreteras, a esta organización de trabajo movilizado, media un abismo. Mejor dicho: es el trabajo al servicio de la guerra. En esta guerra por la paz social.
La caravana Ford, integrada por camaradas pertenecientes a las dos sindicales U.G.T. y C.N.T. lleva una impedimenta de repuestos formidable. Coche taller, camiones grúas, tanque-algibe, turismos y un magnifico autocar que tiene un departamento para secretaria e imprenta.
Todo ello se ha instalado en el parque móvil Ford y el extenso solar que ocupan los talleres ha recibido ya el denominativo de los obreros: Pueblo Nuevo de Durruti.
En los dos días de trabajos han puesto en marcha muchos coches averiados. En la practica se ye el esfuerzo realizado. Una actividad inusitada preside las jornadas del parque móvil Ford.
Además y con objeto de completar el taller de EL FRENTE ha sido trasladado a Pina el ómnibus y la imprenta instalada en el mismo.
Bien por los camaradas de la Ford.
Carlos De Sirval.
El Frente, 2 de septiembre de 1936.
- Jaime Blanco Casanova, carpintero; formó parte del Comité de Control constituido en la casa «Ford», que le encargo de una sucursal en Bujaraloz, donde estaba la Columna Durruti. Iba siempre armado de pistola (LVG, 17 de mayo de 1939).
Amadeo Barceló cuenta como Durruti utiliza un coche descapotable marca Renault “Fue armado con una ametralladora instalada en el taller bujaralocense Enfedaque. Todavía pueden verse los impactos de las balas en la fachada de la ermita de San Antón hechos al probar la ametralladora desde la puerta donde estaba el taller.” Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz.
La técnica al servicio de la revolución
Ha llegado a Bujaraloz una caravana de coches flamantes para el frente de guerra. Son siete unidades, perfectamente equipadas, al servicio de la Columna Durruti, que es como decir al servicio de la revolución. La componen un coche taller de metalurgia con dotación completa para cargar diez baterías a la vez, un camión de piezas de recambio, una bomba de agua, un taller imprenta, generosamente cedido para el FRENTE, un camión de material, una grúa y un coche ligero.
Las leyendas que ornamentan las carrocerías de los coches de la caravana dicen bien alto cual es el espíritu de los obreros que han hecho tamaño sacrificio, y del personal técnico, camaradas todos, que vienen al servicio de ella. Los lemas: LIBERTAD. UNIDOS EN LA GUERRA PARA CONSEGUIRLA, Y UNIDOS EN LA PAZ PARA CONSERVARLA. EN NUESTRA UNION ESTA LA FUERZA. OBREROS ESPASÑOLES: UNIOS, dicen del ideal que anima a estos militantes de la C.N.T. y de la U.G.T. que han venido a reforzar nuestro frente.
El Frente, 2 de septiembre de 1936.
Refugios y fortificaciones
Bujaraloz durante la contienda cuenta con cuevas o refugios, como las de Canredón o las de la Val de Juan Sena, así como la fortificación de La Bodegueta (Memoria de la ruta de la memoria democrática de Aragón «Frente de Monegros» (Orden ECD 205/2021 de 21 de marzo).
José Manuel Arcal, recogido es “Una guerra con perfil de toro Aguiluchos de la FAI y perfume a camionero en el corazón de Los Monegros” (Plàcid Garcia-Planas. LVG, 8 de diciembre de 2006) menciona la existencia de “Cuevas escarbadas bajo lomas de yeso” que se utilizaban como refugios antiaéreos.
En esta misma línea, en el Diario del Altoaragón del 16 de diciembre del 2007, en la sección Gente de Aquí, aparece el testimonio de Andresa Guerrero. Andresa nace en Bujaraloz en 1898 y vive la guerra civil: “La guerra, claro que me acuerdo de la guerra… lo que no sé cómo se empieza. La aviación que iba tirando por arriba me destrozó la casa. Corrimos al refugio bajo tierra y cuando salí ya no quedaba ni casa ni muebles. Y un poco más y me pilla dentro”.
María Ginestà
La joven miliciana María Ginestà ejerce de periodista y de traductora del corresponsal de Pravda Mijaíl Koltsov. Ambos están en Bujaraloz el 14 de agosto de 1936, cuando Mijaíl Koltsov se entrevista con Durruti. Por encargo del PSUC, María Ginestà ejerce de traductora de Mijaíl Koltsov, un corresponsal soviético considerado, posiblemente, agente de Stalin en España.
“Bujaraloz está totalmente cubierto de banderas rojinegras, con decretos, firmados pro Durruti, pegados a las paredes o, simplemente, con carteles. Durruti ha ordenado esto y lo otro. La plaza de la villa se llama Plaza de Durruti». Mijaíl Kolstov Diario de la Guerra de España Ed. Ruedo ibérico, 1963.
A finales de agosto/primeros de septiembre Miravitlles, miembro del Comité de Milicias y encargado de su Sección de Propaganda, Ilya Ehrenburg, corresponsal de Izvestia y agente de Moscú y el periodista de La Noche José Pomés visitaron Bujaraloz. Miquel Amoros señala que cenaron con Durruti y Carreño “En la Venta Monzona, que hacía al mismo tiempo de cuartel general y almacén de víveres”.
Novedades en el frente
- «Los facciosos, en su resistencia desesperada, y ante los fracasos sufridos en los frentes de Bujaraloz, Sástago, Lazaila, Pina, reconcentraron sus fuerzas en los alrededores de Belchite, de una importancia estratégica formidable y muy especialmente en el cerro denominado Monte del Lobo» (Solidaridad Obrera (Barcelona), 27 de agosto de 1936).
- «Comunica Durruti, jefe de la columna que opera en Bujaraloz, que el enemigo ha replicado en algunos lugares de aquel sector; pero sin ocasionar bajas. Nuestras fuerzas realizan acción intensa den fortificaciones en las avanzadas establecidas en varios kilómetros de los pueblos ocupados» (LVG, 29 de agosto de 1936).
- «En el sector de Bujaraloz ha sido rechazado por completo el intento de avance enemigo» (LVG, 4 de septiembre de 1936).
- «Bujaraloz, 4.—Las fuerzas de los milicianos de la columna Durruti refuerzan sus posiciones y se fortifican, al mismo tiempo que rechazan el ataque de los facciosos. La nota principal es el optimismo de las futuras operaciones, en las cuales se pondrá de relieve, como siempre, el espíritu combativo de nuestros bravos milicianos» (El Frente, 5 de septiembre de 1936).
- «En el sector de Bujaraloz se han pasado a nuestras filas setenta soldados con fusiles, tres ametralladoras y veinte caballos» (LVG, 11 de septiembre de 1936).
- «Sector Bujaraloz. En este sector no ha habido en el día de hoy ningún combate. Nuestras posiciones conquistadas últimamente se encuentran tan fortificadas que el enemigo desiste ya de toda ofensiva. Han volado algunos aviones facciosos sobre nuestras posiciones, y sin emprender ninguna iniciativa de ataque han continuado su marcha a gran altura» (LVG, 15 de septiembre de 1936).
- «La Guardia Urbana. Más de noventa guardias urbanos que luchan en los sectores de Bujaraloz, Tardienta, Angues, Barbastro y en otros lugares, así coma la de los motoristas de circulación y policía urbana, que también prestan servicio en varios frentes de combate» (LVG, 16 de septiembre de 1936).
- «Sector Bujaraloz: Hoy ha volado sobre Pina un avión enemigo. Al que nuestras Milicias han puesto en fuga con un nutridísimo fuego de ametralladora. Se siguen fortificando las posiciones, y nuestras fuerzas, tienen una moral elevadísima. Todo el sector, sin novedad» (LVG, 18 de septiembre de 1936).
- «Durruti y Villalba se abrazan. Villalba ha visitado hoy, acompañado de Durruti, los frentes de Bujaraloz y Pina. Al despedirse Villalba al dirigirse a visitar Sariñena, Durruti y Villalba se han abrazado» (La Batalla: Número 42, 19 de septiembre de 1936).
- «En el sector de Bujaraloz, nuestra aviación ha volado sobre las líneas enemigas, bombardeando intensamente las posiciones avanzadas y causando grandes destrozos al enemigo. También se han llevado a cabo trabajos de fortificación» (LVG, 19 de septiembre de 1936).
- «En el amplio Sector de Bujaraloz una tensa calma se fue manteniendo, con distintas incursiones aéreas por parte de los dos bandos y con cierta actividad de tiroteos de fusil y ametralladoras, artillería, bombardeos y cañonazos principalmente en las zonas de Fuentes de Ebro, Pina de Ebro, Osera, Quinto… En estos meses se produjeron diferentes avances y retrocesos, hostigamientos de apenas escasos kilómetros, reconocimientos, incursiones, ataques… Se dedicaron verdaderos esfuerzos en fortificar posiciones, atrincheramientos, parapetos, mientras los continuos enfrentamientos iban produciendo heridos. Ambas aviaciones, además de bombardear continuamente sus respectivas posiciones enemigas, eran frecuentes en la realización de vuelos de reconocimiento«.
- «En el día de hoy, nuestra artillería ha bombardeado intensamente las posiciones enemigas. Nuestras fuerzas observaron que en la iglesia del pueblo de Quinto existía una gran cantidad de cañones y ametralladoras, desde donde se hacía un constante fuego; se colocaron las piezas de artillería en nuestras posiciones, y se comenzó un intenso cañoneo, el que dio por resultado la destrucción completa de la iglesia de Quinto» (LVG, 27 septiembre de 1936).
En octubre de 1936, la distribución de Columna Durruti, en el Frente de Aragón, respondía al comité de guerra en Bujaraloz junto a la agrupación 3ª, el comité de centurias en Pina junto a las agrupaciones 1ª y 2ª, mientras en Gelsa la 4ª agrupación y en Velilla el Grupo Internacional en Velilla.
- «En el sector de Bujaraloz un ataque contra nuestras posiciones ha sido rápidamente cortado por las Milicias, obligando al enemigo a dejar 40 muertos en su huida» (LVG, 7 de octubre de 1936).
- «En el sector de Bujaraloz nuestra artillería ha bombardeado todo el sector de Quinto» (LVG, 11 de octubre de 1936).
- «Sector de Bujaraloz. Por el norte del sector se han cruzado algunos tiroteos con los núcleos facciosos, que han sido dispersados por nuestras fuerzas. En todo el frente, sin novedad« (LVG, 14 de octubre de 1936).
- «Por el Norte del sector, nuestras fuerzas dominan todo Monte Obscuro, desde donde se disuelven pequeñas concentraciones facciosas, procedentes de Perdiguera (LVG, 15 de octubre de 1936).
- En el sector de Bujaraloz nuestras fuerzas continúan su persistente ataque en dirección norte, aclarando todos los reductos rebeldes y fortificando nuevas posiciones» (LVG, 20 de octubre de 1936).
- Con Barbastro se establece “Un perfecto enlace con las fuerzas de Barbastro consolidando en todo momento las líneas alcanzadas” (LVG, 21 de octubre de 1936).
- «El avance hacía Zaragoza era el principal, llegando a situarse a escasos 12 kilómetros de la capital, La operación se ha llevado a cabo con el mayor éxito, habiendo quedado nuestras fuerzas situadas a 12 kilómetros de la capital, desino donde nuestra artillería tiene magníficos objetivos» (LVG, 23 de octubre de 1936).
- «En Bujaraloz nuestra artillería ha bombardeado un convoy de los facciosos, destrozando dos camiones y ahuyentando al resto (LVG, 2 de diciembre de 1936).
- En el sector de Bujaraloz fue sorprendida una descubierta de caballería facciosa, haciéndola huir desordenadamente sin poder recoger sus bajas» (LVG, 5 de diciembre de 1936).
- «Sector Bujaraloz. En el avance efectuado se ha llegado a conquistar posiciones dominantes, situadas a 150 metros del pueblo de Villafranca del Ebro. En el recorrido de nuestras fuerzas hemos recogido numerosos cadáveres facciosos con armamento» (LVG, 12 de diciembre de 1936).
Caridad Mercader es una de las primeras milicianas herida en combate aquellos primeros días cuando la columna toma Bujaraloz y Pina. Afiliada al PSUC es considerada la “Pasionaria catalana”. “Un mal día, la metralla facciosa, prodigada en un violento ataque aéreo, alcanzó a nuestra heroína, a quien hubo que retirar del campo de batalla con el cuerpo acribillado por once cascotesde metralla italiana. Fue internada en el Hospital de Lérida, y luego, en la Clínica Montserrat” (Crónica, Madrid. 1929. 21 de marzo de 1937). Con una estrecha vinculación con la URSS, Caridad es madre de Ramón Mercader responsable del asesinato de León Trotski en su exilio mexicano.
Circunscripción Centro
En octubre de 1936 el frente aragonés queda dividido en tres circunscripciones y dos sectores. De las tres circunscripciones del frente aragonés, el frente de Los Monegros abarca parte de la Circunscripción Norte y Centro del frente de Aragón, asumiendo Sariñena el Mando de la Circunscripción del Centro, a la que pertenece el frente de Bujaraloz:
- La circunscripción del Norte, con mando en Barbastro, comprende las columnas “Roja” y “Negra”, “Aguiluchos”, la del P.O.U.M. y la del coronel Villalba.
- La circunscripción del Centro, con mando en Sariñena incluye las columnas de Durruti y la Del Barrio.
- La circunscripción del Sur, con mando en Caspe, agrupa todas las columnas que se habían agregado a la de Ortiz.
Consejo Regional de Defensa de Aragón
El 6 de octubre de 1936, durante la celebración el Pleno Extraordinario de Sindicatos y Columnas del Comité Regional de Aragón, Rioja y Navarra de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), se acuerda la constitución del Consejo Regional de Defensa de Aragón. Un gobierno libertario y revolucionario.
Un mundo nuevo comienza en Bujaraloz.
La reunión se realiza en el Cuartel General de la columna en la localidad monegrina en el marco del Pleno Extraordinario de sindicatos de la CNT aragonesa. Es convocada por Francisco Carreño, Pablo Ruiz y Julián Merino, a la que asisten Buenaventura Durruti, Gregorio Jover, Antonio Ortiz, Cristóbal Aldabaldetrecu, Julián Merino, máximos representantes de las columnas operantes en el frente de Aragón. Esta cuenta con la presencia de 174 representantes de los sindicatos cenetistas de 139 pueblos aragoneses, del Comité Nacional de la CNT y de diferentes columnas confederales (Columna Durruti, Columna Roja y Negra, Columna Los Aguiluchos de la FAI, «Columna Carod-Ferrer») y militantes de la CNT de Cataluña.
El vacío de poder que había sido ocupado por comités revolucionarios, en gran parte de las poblaciones en bando republicano, lleva a considerar la necesidad de crear una propia forma de gobierno: «Consejos Regionales de Defensa vinculados de manera federada a un Consejo Nacional de Defensa que ejercería de gobierno central y así poder sustentar de manera segura las conquistas revolucionarias, siguiendo las directivas propuestas del 15 de septiembre de 1936 en Madrid por el Pleno Nacional de Regionales de la Confederación Nacional del Trabajo».
El pleno de Bujaraloz acuerda la composición del Consejo Regional de Defensa de Aragón por siete miembros de CNT, dos de UGT y un republicano, quedando a cargo del comité regional de CNT el nombramiento del Consejo.
Un Consejo que queda configurado por los departamentos de Justicia, Obras Públicas, Industria y Comercio, Agricultura, Información y Propaganda, Transportes y Comunicaciones, y Orden Público.
A su vez resuelve nombrar dos delegados, que representarán en el departamento de Guerra de Barcelona a Aragón; y la creación de un comité de Guerra de las fuerzas operantes en Aragón. El Comité de Guerra se compondrá por un miembro de la columna Durruti, otro de la columna Ortiz, tres por el sector de Huesca y dos por el comité de Defensa de Aragón.
El Consejo, provisionalmente en Fraga, fijará su residencia en Alcañiz o en Caspe, siendo Caspe la residencia definitiva. Aunque es en Alcañiz donde son elegidos, días más tarde, los miembros de Consejo:
– Joaquín Ascaso (Presidente).
– Benito Pabón (Secretario General).
– Adolfo Arnal (Economía y Abastos).
– Adolfo Ballano (Justicia y Orden Público).
– Miguel Chueca (Trabajo).
– Francisco Ponzán (Transportes y Comunicaciones).
– José Mavilla (Agricultura).
– Miguel Jiménez (Información y Propaganda).
– José Alberola (Instrucción Pública).
El Consejo de Aragón es disuelto el 11 de agosto de 1937.
Consejo Municipal de Bujaraloz
Con la creación del Consejo Regional de Defensa de Aragón y el Ministerio de Gobernación, en enero de 1937, los comités locales pasan a constituirse en Consejos Municipales: «Se decretaron las normas para la la sustitución de Comités Locales por Consejos Municipales (Decreto 19 de enero de 1937 firmado por Joaquín Ascaso).
Sello del Consejo Municipal de Bujaraloz.
De esta forma, se crea el Consejo Municipal de Bujaraloz, manteniendo una proporción mayoritaria de UGT frente a la CNT, tal y como recoge Solidaridad Obrera en septiembre de 1937: «De nueve compañeros Seis de la UGT y tres de LA CNT«. (“Soli” en el Frente. Un pueblecito que nadie conocía…. Bujaraloz. Solidaridad Obrera, 30 de septiembre de 1937),
Sello del Registro Civil del Consejo Municipal de Bujaraloz.
Delegados de columnas
El 8 del mismo mes también se celebra una reunión importante de delegados de columnas. En dicha asamblea se decide, en palabras de Del Barrio «suprimir al coronel Villalba y al comandante Reyes por hacer política marxista, y a mí y a Trueba por hacer las maniobras políticas que arrastran al coronel y al comandante» (Amorós, Miquel. Durruti en el laberinto. Citando «Cuartel General División Carlos Marx al Comité Militar del PSU-UGT», 8 de octubre de 1936, Fondo José del Barrio, Pavelló de la República, Barcelona).
La columna acude a Madrid
En noviembre de 1936 Durruti se traslada a Madrid con varias centurias de la columna. El boletín «EL Frente», en su edición del 13 de noviembre de 1936 recoge dicha información copiada de Solidaridad Obrera: «Nuestro camarada Buenaventura se halla en Madrid, desde ayer y su columna ha entrado en fuego con el ímpetu y la pericia de su experiencia y su disciplina que otros frentes le han dado. Durruti representa la hombría de bien y la honestidad. Es la garantía de la justicia revolucionaria que reclaman los actuales momentos y su presencia en Madrid supone la incorporación de un alto valor moral al frente ardoroso de esta guerra inicua, que en la vanguardia y en la retaguardia puede sernos de gran utilidad a todos los revolucionarios».
La Columna acude a Madrid (Comunicado del Cuartel General)
Nuestra Columna ha enviado a Madrid varias centurias. El sector Centro, amenazado hace varios días por un enemigo poderoso y fuertemente preparado, reaccionó bravamente alejando el peligro. Para afirmar la inviolabilidad de la capital española nuestra Columna ha prestado hombres y prestigios. Al frente de nuestros hermanos de lucha va Miguel Yoldi; para dirigir todas las fuerzas del Centro ha ido Durruti.
La separación será corta. La labor a realizar en aquel sector será breve. El pueblo de Madrid ha reaccionado de una manera tan formidable que el enemigo viendo la imposibilidad de conseguir su objetivo y después de sufrir un duro castigo se va replegando. Para afirmar esta victoria del pueblo, para hacer imposible otra intentona parecida, Durruti y unos cientos de hermanos más, han ido a luchar fuera del territorio de la Columna. Al partir nos ha encargado que le despidamos de todos los compañeros con un ¡Hasta luego! fraternal.
Provisionalmente se ha, encargado del mando de la Columna el compañero Lucio Ruano cuya labor será ayudada por los compañeros Campón, Bargaló, Cuba, Pablo, Esplugas y Busquets.
El Frente, 13 de noviembre de 1936.
Muerte de Durruti y la 26ª División Republicana
Durruti fallece en oscuras circunstancias el 20 de noviembre de 1936 tras ser herido de bala el día anterior. Su muerte causa gran conmoción, trasladando su cadáver de Madrid a Barcelona donde se instala una capilla ardiente en la sede CNT-FAI, vía Layetana. Su entierro se celebra el 22 de noviembre de 1936, siendo multitudinario, estimándose una asistencia entre 200.000 y 500.000 personas
Solidaridad Obrera, 21 de noviembre de 1936.
“Nuestro gran Durruti no ha muerto. Su espíritu vive y perdurará entre nosotros, exteriorizándose este aserto en ocasiones como esta en que el pueblo de Bujaraloz rendirá un tributo a su memoria, colocando esta placa recordatoria en el lugar que fue cuartel general del bravo y ejemplar camarada que fue caudillo y hermano. El acto tendrá lugar en breve, no obstante haber dado la noticia muchos diarios, como si ya se hubiera realizado”
Nuevo Aragón, 5 de marzo de 1937.
En Bujaraloz, el 4 de marzo de 1937 se coloca una placa en recuerdo de Durruti en la fachada del Cuartel General, nombrando la misma plaza mayor, donde se ubica el Cuartel General, con el nombre de Durruti.
Recuerdo de Bujaraloz al Valiente Buenaventura Durruti. En esta casa instaló su cuartel general el día 26 de junio de 1936 y desde este lugar inició su gloriosa campaña de reconquista para el pueblo de las tierras aragonesas que cayeron en poder del fascismo”.

Bujaraloz no olvida a nuestro camarada Durruti, libertador, en gran parte, de las tierras de Aragón, sojuzgadas por las hordas fascistas. En recuerdo de nuestro gran compañero se ha esculpido la placa que reproducimos y figurará en uno de los sitios más céntricos del pueblo que fue cuartel general del invierto caudillo popular.
Solidaridad Obrera 4 de marzo de 1937.
La Vanguardia, 1937.
Sobre el destino de la placa arrancada de la pared, tras la entrada de las tropas nacionales, Amadeo Barceló apunta: “Las fuentes orales aseguran haberla visto rota tiempo después, en una escombrera junto al Pozo del Hielo”.
Además, Amadeo Barceló recoge dos hechos curiosos y anecdóticos. Uno primero sobre la celebración de las fiestas mayores de agosto de Bujaraloz, para San Agustín: “En Bujaraloz se cuenta que la música corría a cargo de un piano que hacía sonar un miliciano. Previamente, Durruti había dado su consentimiento para la celebración de las fiestas: -“No hay ningún problema, pero serán en honor al compañero Agustín”-, contestó el líder libertario.”
El segundo hecho se refiere a la impronta que Durruti deja en el pueblo: “De la presencia de Durruti y su columna en el pueblo no hay mal recuerdo, se portó bien. Unos milicianos habían robado un colchón y el propio Durruti los puso en la plaza, contra la pared de la casa donde tenía su cuartel general, e improvisó un pelotón de fusilamiento. No ordenó que los mataran, pero les advirtió diciéndoles que la próxima vez ahí mismo se acabaría todo», asegura. Añade que «Durruti era buena persona. Mosén Jesús, el cura de la localidad, fue llevado ante él. No ordenó que lo mataran, sino que le dijo que se quitase la sotana y vistiese de paisano»”.
Descubrimiento, en Bujaraloz, de una lápida a la memoria de Durruti Caspe, 5. – (Servicio exclusivo de Solidaridad Obrera). –
Con asistencia del vicepresidente del Consejo de Aragón, Ruiz Dorau, ··en funciones de presidente, y llevando la representación de todo el Consejo, se ha verificado, el pasado domingo, en Bujaraloz, el descubrimiento de una lápida dedicada al inolvidable Durruti.
El Consejo local de Bujara.1oz hizo donación de la lápida al pueblo, con palabras sencillas, pero sinceras, y enalteciendo la obra del héroe desaparecido.
Asistió el cuartel general de su columna, entre los que vimos al jefe de la división, camarada Manzana, y a los camaradas, Rico, Roda, Flores, Quintero e Iranzo. El camarada Roda dirigió la palabra a la muchedumbre y recordó a todos la obra de aquel luchador incansable. Sus palabras, llenas de fogosidad y entusiasmo, hicieron revivir en los presenta las horas pasadas. En nombre de la Columna Durrutt, habló el camarada Manzana, el cual, después de dar las gracias al pueblo de Bujaraloz por aquel acto, con palabras emotivas recordó, a todos los campesinos, la figura de Durruti, de aquel anarquista que al principio miraron con recelo y luego amaron con idolatría. Manzana, que, cual nadie, conocía a aquel corazón de niño, fue refiriendo punto por punto su obra magna, su obra de libertador de las tierras de Aragón. Recordó, lleno de emoción, aquel memorable día 24 de julio de 1936, cuando al frente de sus hombres pisó por primera vez aquel pueblo. Sus palabras autorizadas y llenas de amor hacia el maestro de la idea, fueron escuchadas con gran entusiasmo.
Se guardaron tres minutos de silencio y término el homenaje ejecutándose el himno «Los Hijos del Pueblo», que todos los asistentes escucharon con el puño en alto.
La placa dedicada a Durruti, dice así:
«Recuerdo de Bujaraloz al valiente Durrurti, que en esta casa instaló su cuartel general, el día 26 de julio de 1936 y desde este lugar inició su gloriosa campaña de reconquista para el pueblo de las tierras aragonesas que cayeron en poder del fascismo”.
Solidaridad Obrera, 6 de abril de 1937.
Ruano al mando de la columna
Tras la muerte de Durruti el argentino Lucio Ruano asume el mando de la Columna Durruti, “sustituyó a Durruti como jefe en el frente en Bujaraloz cuando éste emprendió el viaje a Madrid” (Vademécum de la contienda. Víctor Pardo Lancina).
Militarización de la Columna
En enero de 1937 se produce la militarización de la Columna convirtiéndose en la 26ª División Republicana. Es aceptada por José Manzana, como delegado general de la columna en Aragón, dejando de estar al frente de la misma Lucio Ruano.
Víctor Pardo lacina recoge «Una visita al cuartel general de la columna Durruti» publicado en Mi revista, Barcelona, enero 1937. Un artículo que desgrana el comité de guerra en diciembre de 1936 junto a Ruano: «Pedro Campón Rodríguez como secretario; Román Busquets, secretario técnico; Pilar Balduque Franco, secretaria; José Esplugas, delegado general de las centurias; Pedro Bargalló, Modesto Cuba, Román Busquets, Lorenzo Alcón, José Martín Griñó, Julián Meneses, José Chevanel, Alberto Fuentes y el antifascista ex teniente coronel del ejército italiano Pablo Vagliasindi, superviviente de la batalla de Perdiguera».
División 26. Sede en Bujaraloz. Jefe: Mayor Ricardo Sanz Jefe del Estado Mayor: mayor Ramón Rodríguez.
- Brigadas 119. Sede: Monegrillo. Jefe: Domingo Belmonte Jefe del Estado Mayor: Ismael Masot Pascual.
- Brigada 120. Sede: Osera. Jefe: mayor Joaquín Morlanes Jefe del Estado Mayor: mayor Ramón Ramos.
- Brigada 121. Sede Farlete. Jefe: alférez de Caballería Pascual Gil.
Reorganización del ejercito del Este, AGM Ávila. Arm. 62, Leg.768, Cap.6, Doc. 4.
Distribución de José Bertrán y Musitu en marzo de 1937:
Farlete
- División Durruti.
- Batallón Monte Oscuro 1.ª y 2.ª Compañía.
- Centurias 2.ª, 16.ª, 22.ª, 31.ª, 33.ª, 49.ª y 50.ª
- 3.er Regimiento 1er Batallón 1.ª y 3.ª Compañía.
- 3.er Regimiento 1er Batallón 1.ª Compañía Sección F.A.
- 3.er Regimiento 2.º Batallón 2.ª Compañía.
- 1.ª Compañía Hijos de la noche.
- 4.ª y 5.ª Agrupación.
- Ametralladoras.
- 2.ª Sección.
- 1.ª y 2.ª Batería de Montaña.
- 5.ª Batería. 7.º Regimiento Ligero. Tanque número 3.
- Cuartel Sanidad Montaña 5.º Grupo.
- Sección Tanque número 15.
Monegrillo
- División Durruti
- 2.ª Batería de Montaña de Garrido Escuadrón de Caballería.
- 2.ª Batería de Montaña del 10`5.
Bujaraloz
- 5.ª Agrupación Ametralladoras.
- Compañía Rojo y Negra del Bajo Llobregat.
- Sección Morteros.
- Ambulancia 27.
- Delegación de Guerra.
Osera
- División Durruti.
- 1.er batallón. 2.ª Compañía y 3.ª Compañía. Sección Ametralladoras.
- 3.er Batallón, 1.ª Compañía.
- Centurias 8.ª, 36.ª y 37.ª
- 4.º Grupo de Montaña.
- Plana Mayor.
- Los Calabazales. Juv, Lib. (Juventudes Libertarías),
- 3.ª Sección Exploración.
- 3.ª Batería Montaña.
- Tanque nº 1.
Aguilar de Ebro
- División Durruti.
- Centuria 12.ª
Pina de Ebro
- División Durruti.
- 1.er Regimiento 2.º Batallón. 2.ª Compañía.
- Centurias 22.ª, 43.ª, 47.ª, 51.ª, 53.ª y 62.ª
- 1.ª Sección Ametralladoras.
- Grupo Exploración.
- 1.er Batallón 3.ª Compañía.
- Centurias 11.ª y 22.ª
Gelsa
- División Durruti
- 10.ª Sección Ametralladoras.
- Grupo Internacional.
- Centuria 19.ª.
- Tanque n.º 5.
Velilla de Ebro
- División Durruti.
- Grupo Internacional.
La 26.ª División se crea concretamente el 28 de abril de 1937 de la antigua Columna Durruti, con mando avanzado en Bujaraloz. División constituida durante toda la guerra por las brigadas mixtas 119.ª, 120.ª y 121.ª, correspondiendo a los regimientos 1.º, 2.º y 3.º de la División Durruti. Al mando está, como jefe mayor de milicias, Ricardo Sanz García, comisario Ricardo Rionda Castro (CNT) y Pedro Pey Sardá, de CNT (2.1938), jefe de Estado Mayor comandante de infantería Ramón Rodríguez Bozmediano, comandante de infantería Pedro Cervera Serreta (febrero de 1938) (Carlos Engel). La División está operativa hasta febrero de 1939.
La 119.ª Brigada Mixta se organiza en mayo de 1937 en el frente de Aragón, con el 1.º Regimiento de la División «Durruti». La unidad es puesta bajo el mando del mayor de milicias Domingo Belmonte Cova y encuadrada en la 26ª División del XI Cuerpo del Ejército, nueva designación de la «Durruti». El jefe de Estado Mayor es el oficial de milicias José Marculet y el comisario, Martín Gental Masdeu, de la CNT; Marculet es relevado pronto por el capitán de Infantería Ismael Massot Pascual quien, al comenzar la guerra, es teniente del Cuerpo de Asalto en Madrid (Carlos Engel).
La 120.ª Brigada Mixta se crea en mayo de 1937 en el frente de Aragón, con el 2.º Regimiento de la División «Durruti» ahora 26ª, del XI Cuerpo de Ejército, en la que queda encuadrada. Su jefe es el mayor de milicias Joaquín Morlanes Jaulín y el comisario Manuel Pobel Uriarte, de la CNT. En la jefatura de Estado Mayor se suceden el capitán de Infantería Ramón Ramos Babiloni, un antiguo capitán retirado, el alférez de complemento de Infantería Manuel Fuentes Nieto, pasado a la escala activa, y el capitán de milicias G. Marquina. La Brigada cubre el sector de la Ermita de San Martín en el frente de Huesca (Carlos Engel).
La 121.ª Brigada Mixta, creada en mayo de 1937, se organiza en el frente de Aragón y a base del 3.º Regimiento de la División «Durruti”, ahora 26.ª, del XI Cuerpo de Ejército, en la que queda encuadrada. Su primer jefe es el teniente de Caballería Pascual Gil de Montes Villar, un alférez de complemento pasado a la escala activa, y el comandante de Infantería Manuel Bustos García que, el 18 de julio de 1936 es capitán del Cuerpo de Asalto e Barcelona, como jefe de Estado Mayor. En el comisariado se suceden Pedro Fernández Alonso, José Nadal, Adolfo Arnal García y Juan San Ricart, todos de la CNT. La 121.ª Brigada Mixta cubre el sector de Farlete. Participa en la batalla de Belchite en el sector de Fuentes de Ebro (Carlos Engel).
- División Durruti. Todos los milicianos de esta División que se encuentran con permiso y que hayan terminado el plazo que se les concedió, se presentarán en el término de 48 horas en el Cuartel General de Bujaraloz. Caso que haya alguien que deje de cumplimentar esta disposición, se procederá inmediatamente a su detención y se le conducirá, en calidad de preso, a disposición del Tribunal Militar (LVG, 18 de mayo de 1937).
- En mayo de 1937, Ricardo Sanz se hace cargo de la División Durruti (LVG, 16 de mayo de 1937).
El general Pozas en Bujaraloz (Casa Rozas). Centelles, 12 de junio de 1937.
- General Pozas.Estuvo Pozas en Bujaraloz, en Pina, en Farlete, en Alcubierre. Los enterados saben que todo este sector se hallaba ocupado por lo que fue columna Durruti y hoy ha pasado a ser una división más (LVG, 10 de junio de 1937).
El 6 de junio de 1937, se crea la unidad del XI Cuerpo del Ejército del Este, en el seno del Ejército del Este. El XI Cuerpo se componía por las divisiones 26.ª, 27.ª y 32.ª, teniendo su Cuartel General en Sariñena.
Nuevas novedades en el frente
- El 14 de enero de 1937 son detenidos y conducidos a Caspe los vecinos Manuel Arcal, Manuel Berenguer, Raimundo Villagrasa, Salvador Pallas, Mariano Rozas, Alejandro Lupon, Daniel Rozas, Aniceto Erro y Fructuoso Villagrasa y posteriormente obligados a trabajos forzosos en el término de Vinacei (Causa general).
- Regreso de Federica Montseny. Valencia, 4. — Ha regresado la ministra de Sanidad, Federica Montseny, que ha estado en Sariñena dando una conferencia sobre el tema «Vencer es el imperativo categórico de la hora». Visitó las poblaciones de Pina, Bujaraloz y Sariñena, quedando satisfechísima de la moral que reina entre los milicianos y de la perfecta organización de los servicios, tanto de retaguardia como de vanguardia (LVG, 5 de febrero de 1937).
- El 7 de agosto de 1937 el presidente de la generalidad de Cataluña Lluis Companys visitó Bujaraloz. En la imagen conversando con Ricardo Sanz, jefe de la 26 División. Visions de guerra i de reraguarda. Serie B, Actualitats (Barcelona), 7 de agosto de 1937.

- «El 15 de agosto se efectuó la detención del desertor Luis Moñosa» (LVG, 15 de agosto de 1937).
- «Lucha en Aragón. Intenso cañoneo en Monte Oscuro Bujaraloz, 15. Por el sector de Monte Oscuro, las baterías leales han tronado con cierta intensidad, dificultando el aprovisionamiento en las avanzadas facciosas» (LVG, 16 de septiembre de 1937).
- «Bujaraloz, 25. Escuadrillas de aviones facciosos han volado sobre esta zona llegando hasta las Inmediaciones de Cataluña» (LVG, 26 de octubre de 1937).
- «Se sabe que unos soldados nacionales que fueron hechos prisioneros en una posición del frente de Aragón y que fueron conducidos a Lérida, fueron llevados a Bujaraloz, siendo asesinados una noche en la carretera a Gelsa» (Nueva España, 28 de octubre de 1937).
- «La aviación leal sobre Zaragoza. Bujaraloz, 15. Tres aparatos leales se internaron ayer tarde en territorio enemigo, orientándose hacia Zaragoza, a pesar del nutrido fuego de los cañones antiaéreos enemigos. Más tarde, cumpliendo la misión que se les había confiado, regresaron a sus bases sin que hubieran sufrido el más ligero desperfecto» (LVG, 16 de noviembre de 1937).
- «También se ha combatido muy duramente en el sector de Bujaraloz, donde nuestros soldados, que esta madrugada rechazaron un violento ataque de fuerzas de caballería enemiga, luchan con extraordinaria valentía» (LVG, 26 de marzo de 1938).
Hospital de Sangre de Bujaraloz
En Bujaraloz se crea un Hospital de Sangre para atender heridos de guerra. Al principio, los primeros heridos son evacuados hasta que se instala el hospital de sangre de Bujaraloz. Aunque no es el único en Bujaraloz, donde llegan a existir hasta tres hospitales, además del de sangre (hospital primario), otro en casa Gros (hospital secundario) y un tercero antivenéreo. Eladio Romero García hace referencia a la existencia de los tres hospitales en la localidad: «Uno de sangre (en un edificio ya desaparecido próximo a la ermita de las Nieves), el antivenéreo (inevitable por convivir con los milicianos numerosa voluntarias deseosas de luchar, las cuales tuvieron que ser expulsadas por el propio Durruti ante los numerosos casos de infecciones venéreas) y el de casa Gros» (Romero García, Eladio. Guerra Civil en Aragón. Editorial Pirineo). Igualmente hace mención Abel Paz al «Excelente servicio sanitario» alrededor del Comité de Guerra de la Columna: «Un excelente servicio sanitario, con dos cirujanos, los doctores Santamaría y Fraile, asistido por un equipo de enfermeras, algunas de ellas llegadas del extranjero, solidarias de la revolución española».
Los hospitales de Bujaraloz, cubren todo el sector central del frente de Aragón, recibían de los Hospitales de Monegrillo, Osera de Ebro o el hospital de campaña de Pina de Ebro y derivaban los más graves a Lérida. A esto mismo se refiere Gonzalo Berger: «Se informa de la instalación de dos hospitales en agosto de 1936, uno de carácter principal y el otro de sangre, el cual evacuaba los heridos graves a Lleida. Los servicios sanitarios cubrían todo el sector central del frente de Aragón» (Berger Mulattieri, Gonzalo. Frente de Aragón (1936-1938): despliegue, evolución y trazabilidad de unidades militares, combatientes republicanos muertos y lugares de inhumación).
Fichas del hospital de Bujaraloz y su sector.
- «Han llegado del frente los sanitarios médicos inspectores, que han comprobado cómo el personal masculino y femenino afecto a los servicios sanitarios del Comité central de milicias que integran las plantillas de la Cruz Roja actúan con gran entusiasmo en las poblaciones de Bujaraloz, Peñalva y Candasnos, prestando toda clase de auxilios personales y de aprovisionamiento a las columnas» (Ahora (Madrid), 1 de agosto de 1936).
- «Primera columna sanitaria expedicionaria. A medida que avanza la columna sanitaria, en cada pueblo se instala un hospital de sangre. Se van levantando los hospitales de retaguardia a medida que se avanza y se instalan en vanguardia. En la actualidad disponemos de un hospital con equipo quirúrgico en Peñalba, habiéndonos instalado en los edificios escuela de nueva construcción. El grueso de la columna sanitaria se encuentra en Bujaraloz«.» (Solidaridad Obrera, 14 de agosto de 1936).
El Hospital de Sangre de Bujaraloz se establece en un antiguo hospital de la localidad, junto a la ermita de la Virgen de las Nieves (Santuario de Nuestra Señora de la Misericordia), aspecto que recoge Amadeo Barceló en Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz: “Se ubicó en un antiguo hospital que ya existía en el pueblo, adosado a la ermita”.
Amadeo describe el hospital a través del documental Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Nº1: “En su fachada, al lado de la lápida que rezaba Hospital, se aprecia, colgada, una sábana con una gran cruz (que se supone roja). El hospital hoy no existe, pues fue vendido por el Ayuntamiento y derruido para construir nuevos edificios”.
Sin conocer exactamente al hospital al que se refiere, la enfermera australiana Agnes Hodgson anota en su diario, el 22 de septiembre de 1937, su paso por Bujaraloz y la visita del hospital anarquista: «En Bujaraloz, nos han dado el alto antes del puente y una vez en él, así que nos hemos quedado a pasar la noche aquí, en un hospital anarquista, que por cierto está muy sucio, donde atienden más que nada a enfermos, no a heridos» (Pardo Lancina, Víctor. Agnes Hodgson. A una milla de Huesca).
Mientras, la ermita de la Virgen de las Nieves, apunta Amadeo Barceló, es usada durante la guerra como garaje de ambulancias.

Ambulancias en el Hospital de Sangre de Bujaraloz. Arxiu Nacional de Catalunya. Fondo Martí Bas i Blasi ANC1-109-N-158.
Mirador, 13 de agosto de 1936.
El Hospital secundario casa Gros se establece en la misma casa Gros, donde en las plantas superiores aún se conservan los números de las camas en sus paredes y algunos grafitis de la guerra. Casa Gros se localiza en calle Baja núm. 7 y su estado actualmente es de ruina.
En el documental de los Aguiluchos de la FAI, resalta Amadeo Barceló, se aprecia como también aparece una bandera con una cruz en uno de los balcones de la casa de Gros, habilitada como hospital de enfermos “Donde atendidos por personal de sanidad militar, podían acudir a él tanto civiles como militares”.
El tercer hospital que se habilita es el llamado Hospital de venéreas, localizándose en casa Laborda, calle la Iglesia N.º. 17. Se establece debido a que las enfermedades de transmisión sexual, apunta Amadeo Barceló, «fueron un verdadero problema entre los milicianos”. La memoria de la ruta de la memoria democrática de Aragón «Frente de Monegros» lo ubica en «casa de Inán, en la calle de San Roque, donde se conserva la mitad de la gran casona que alojó el centro sanitario». La casa citada en la memoria democrática hace esquina con la calle de la Iglesia, siendo contigua a casa Laborda.
Aquel centro hospitalario, Amadeo Barceló lo describe de la manera siguiente: “Era una casa grande, con patio descubierto y corredor alrededor de él, acristalado. Acabada la guerra, esta casa fue usada como escuela. Algunos de los que siendo entonces críos asistieron a ella todavía recuerdan el olor a Zotal que desprendía el interior (el Zotal era el desinfectante que usaban para los tratamientos antivenéreos)”.
Hospital Antivenéreo, Bujaraloz. Campañá, Antoni.
«Hay un capítulo sobre la columna que me gustaría aclarar: es totalmente falso que Durruti hiciera fusilar prostitutas. Efectivamente, llegaron algunas prostitutas por su cuenta y se les hizo regresar a Barcelona ante los temores de contagio de enfermedades venéreas, eso es todo. Esa imbecilidad del fusilamiento la inventó una escritora comunista.»
El amor y la lucha de un anarquista, entrevista a Emilienne Morin compañera de Durruti, realizada el 12 de febrero de 1977 en Francia, por Pedro Cuesta y Luis Artime, revista «Interviú».
El Comité de Milicias envía a Bujaraloz al doctor Joaquín Nubiola, recogiéndolo Miquel Amorós en Durruti en el laberinto: “Éste se encontró con que para atender las primeras curas no tenía más que algodón y agua oxigenada. Durruti, rudo y «nada propenso a irse por las ramas», pero imperturbablemente optimista, le sugirió instalarse en el pueblo y confeccionar una lista con todo el material necesario. Cuando la tuvo mandó a Emilienne que la pasase a máquina y preparase cartas con peticiones a diversos sindicatos implicados: Sanidad, Madera, Fabril y Textil, Transporte, Distribución y Metalúrgico. Cuando lo tuvo todo listo se dirigió a Barcelona con el doctor Nubiola: En Barcelona, con el imponente cochazo —requisado al Marqués de Foronda, el mandamás de la Compañía de Tranvías de la anteguerra—, con los distintivos de la Columna Durruti en las portezuelas, pasé casi una semana en Barcelona, yendo y viniendo de un sindicato a otro, tratado como un compañero más. Las cartas firmadas por Durruti eran, para los compañeros responsables de cada sindicato, como si a un cristiano le hubiese escrito su propio Dios. A veces se oía una tímida exclamación: «¡Vaya con el compañero Durruti, vamos a tener que estar trabajando un año entero para su columna!» […]Los barracones desmontables, los camastros, los armarios, los botiquines, colchones, mantas, el instrumental quirúrgico y todo lo demás empezó a llegar al frente en menos de dos semanas. Antes de que despuntasen los fríos del invierno aragonés ya teníamos montados los tan traídos y llevados dispensarios de campaña» (Testimonio recogido por Eduardo Pons Prades, Realidades de la Guerra Civil, La Esfera de los Libros, Madrid, 2005. Amorós, Miquel. Durruti en el laberinto).
Igualmente una de las primeras necesidades del sector es la falta de personal sanitario y así queda recogido en el boletín «El Frente» en su edición del 26 de agosto de 1936:
Necesitamos médicos competentes para nuestro frente
Es urgentísimo el envío inmediato de un cuerpo médico a este frente.
El cuerpo sanitario actual está casi agotado del servicio que viene prestando hace más de un mes.
Los médicos de los pueblos ocupados, todos ellos fascistas, abandonaron el pueblo respectivo, dejando a sus pacientes a merced de su enfermedad. Esto no tiene otro calificativo que el de asesinato.
Santamaría nos da la estadística de los individuos que tienen que asistir, suman quince mil, de los que un 85% son vecinos de los pueblos ocupados. Esto demuestra que el número de enfermos en la columna es normal.
Es preciso que para asistir a este núcleo de gente vengan inmediatamente los médicos necesarios.
De no ser así, los cuerpos médicos en general contraen la responsabilidad de las vidas que se pierden por su cobardía.
Los médicos de Barcelona, con extensa práctica, son los más indicados para este servicio del que depende la vida de muchos compañeros, que constantemente la exponen en nuestra lucha por la libertad.
El Frente, 26 de agosto de 1936.
Poco a poco en el hospital de medicina de Bujaraloz confluyen todos los servicios sanitarios del sector, certifica el doctor Santiago Montserrat (jefe del servicio de psiquiatría en Lérida) en su artículo Psiquiatría de guerra (Clínica Militar n.º 1). En el hospital funciona un servicio de psiquiatría de guerra que se mantiene activo sobre unos cuatro meses, a partir de octubre del 36, atendiendo cerca de cien casos. Entre las pocas camas que hay y no poder retener a los heridos complica mucho la labor médica: “El número máximo de camas que teníamos ocupadas fue de 6 a 8, unas en habitación de dos y la otras en la salas generales. El tiempo máximo que reteníamos los enfermos era de unos 10 días”. Entre los diferentes casos, en el hospital de Bujaraloz aparece 1 caso de alcoholismo, 8 de epilepsia, 1 de esquizofrenia, 6 psicopatías (Incluidas las personalidades histéricas), 18 reacciones psicógenas, 3 oligofrenias y 6 casos oscuros, de los cuales 5 simulados y 1 neurológico.
Instrucciones a los camilleros de las avanzadas
El campo de acción de los camilleros está en la línea de fuego. Tienen que recoger los heridos, procurando desenfilarse y aprovechando las calmas de la lucha; una vez encontrado el herido será reconfortado con el cordial que cada camillero debe llevar forzosamente en su cantimplora, dándole agua, excepto en los heridos de vientre, colocándoles el primer apósito individual, y sólo en caso de hemorragia alarmante, colocará un garrote para cohibirla. No se preocupará de los heridos que puedan marchar por su propio pie, los cuales llegarán solos al puesto de socorro.
Todo puesto sanitario debe atender exclusivamente a su vanguardia, desentendiéndose en absoluto de su retaguardia.
Santamaría.
El Frente, 7 de septiembre de 1936.
Existe una gran cantidad de documentación en forma de fichas de permisos para el traslado de milicianos al Hospital de Bujaraloz desde diferentes puestos sanitarios, documentación que va desde los últimos meses de 1936 a los primeros de 1937. Dicha documentación queda recogida en el trabajo Fichas del Hospital de Bujaraloz y su sector.
En agosto de 1936, el hospital es visitado por el doctor Félix Martí Ibáñez, médico, psiquiatra, escritor y con el tiempo editor (Impresiones de la Revolución, Frente y Retaguardia. Solidaridad Obrera, 28 de agosto de 1936). Desde Barcelona, Martí Ibáñez se desplaza a Bujaraloz en un coche sanitario, transportando vacunas antitifódicas, tratamientos antivenéreos, suero antitetánico, dentífricos y medicinas varias. A su llegada, describe el hospital de sangre de Bujaraloz como una blanca casita de anchurosa entrada. “En el piso alto, las camas de los pacientes, albo refugio de dolor. Los heridos graves, de metralla y granada, son evacuados hacia Lérida. Aquí restan los enfermos y heridos leves. Sobre todo, la colitis de guerra, de origen mixto —aguas estancadas, deficiente alimentación y repercusiones emotivas—, causan algunos enfermos, por fortuna leves. La legión de paz de los enfermeros atiende a los pacientes, ayudados por dos médicos: nuestro fraternal amigo el doctor Santamaría, que desciende del coche que le trae del Hospital de Peñalba, tostado y alegre, y el doctor Zapater, que le ayuda magníficamente en su tarea.”
El 18 de agosto de 1936, el médico cirujano Joaquim Boadella i Clota es nombrado jefe de la circunscripción de Bujaraloz (Apropamet a la historia dels hospitals de la Guerra Civil (1936-1939) A L’Alt Urgell Casassas i Romero, Eva; Oniols i Perearnau, Lluís; Altimiras i Roset, Jacint).
El hospital debe de contar con una pequeña biblioteca. Así queda reflejado en el reparto de libros a través de “La Oficina de reparto mensual de libros”, por encargo del Comité Central de Milicias, Servicios Sanitarios, regentado por Javier Escoda. En aquel mes se efectúa, entre otras remesas, 20 obras al Hospital de Sangre de Bujaraloz al igual que al Hospital de Sangre de Sariñena (LVG, 19 de agosto de 1936).
Uno de los problemas del sector es la insalubridad del agua, por la que se han de abastecer por medio de cisternas. El doctor Santamaría, en agosto, consigue una potabilizadora:
Potabilización de las aguas en el frente
Debido a que en este trente toda el agua que se consume procede de los pozos y algibes enclavados en la llanura aragonesa, el doctor Santamaría, cirujano en la columna, pidió al Comité Sanitario de Barcelona le mandase una máquina potabilizadora de aguas.
Esta máquina ha quedado instalada en Bujaraloz, desde donde se hace el reparto de agua a todo el frente.
Le pregunto a Santamaría el rendimiento de esta máquina.
—Mil litros por ahora —me responde con su peculiar amabilidad.
—¿Y cuántos litros se consumen en este frente?
—De diez a doce mil litros diarios. Evidentemente parece una cifra exorbitante; pero se ha de tener en cuenta que entre los componentes de la columna y los habitantes de los pueblos ocupados, formamos un núcleo de quince mil personas, a las que se les proporciona agua suficiente para beber y hacer las comidas.
Solidaridad Obrera (Barcelona), 26 de agosto de1936.
- En el sector Aragonés, hay establecidos servicio de nuestra Institución, en Sástago, con personal de Comité Local de Lérida y en Bujaraloz, Peñalba, Pina y demás pueblos alrededor, está servido con personal de Barcelona (Boletín Oficial de la Brigada Nº1, septiembre de 1936 n.º 198 Cruz Roja).
Noticias del comité sanitario por medio del doctor Santamaría desde Bujaraloz:
El Frente, 29 de agosto de 1936.
Parte de la primera columna sanitaria
Total de servicios prestados en los hospitales y puestos de socorro por esta Columna Sanitaria; desde las 17 horas de los días 28 y 29 de agosto a las 17 horas del día de hoy.
Curas, inyecciones y re conocimientos, 110: visitas, 30: hospitalizados, 76: Altas, 5: ingresos, 5: evacuados a Lérida (heridos), 10: evacuados a Peñalba, (heridos), 1: evacuados a Lérida, (enfermos, 8. Bujaraloz, 30 de agosto de 1936. Dr. Costa.
El Frente, 4 de septiembre de 1936.
Del frente piden libros
Desde el sector de Bujaraloz nos escriben unos cuantos compañeros manifestándonos que desean recibir libros que puedan colmar sus ansias de cultura.
Particularmente, estimarían que se les mandase también una Gramática castellana y una Geografía.
Las señas para mandarles lo que piden son como sigue: grupo balas, sector Bujaraloz (cruce Gelsa), columna Durruti, centuria 49.
Es de esperar sean atendidos los deseos de esos camaradas.
Solidaridad Obrera del 14 de noviembre de 1936.
El 21 de octubre de 1936, La Vanguardia da nota de una expedición del Socorro Rojo Internacional, que parte de Barcelona el 10 del mismo mes, con material, medicamentos y ropa con destino al frente aragonés: “En Almuniente y Tardienta se dejaron también ropas y otros efectos. En el hospital de Bujaraloz, ropa interior para los enfermos, y finalmente, en Sástago, a pesar de hallarse excelentemente nutridos, dejaron material sanitario. Los instrumentos de cirugía de los antifascistas de Perpiñán fueron repartidos entre los médicos de La Granja, Las Casas, Almudiente, Tardienta, Sariñena, Bujaraloz y Sástago.”
- Llamamiento a estudiantes. El Consejo de Sanidad de Guerra ruega que con la máxima urgencia se presenten en el departamento de Practicantes, avenida 14 de Abril. 401 principal los estudiantes de Medicina. Delfín Marti Segalá. José Castillo Perefia. Carlos Pascual Vesay y Francisco Planas Folguera. Máximo Alfonso Borras, practicante, y José Mª. Costa Viguer, médico, de Sabadell, deberán presentarse urgentemente en Bujaraloz (LVG, 9 de diciembre de 1936).
- Reincorporación de milicianos. El Consejo de Sanidad de Guerra ruega la Inmediata reintegración a Bujaraloz de los milicianosMaría Cabanellas Planella, Daniel Vicente Benedicto, Antonio López Sánchez y Jesús Fernández Alvarez.
- Consejo de Sanidad de Guerra. Llamamiento. Se ruega que se presenten inmediatamente en Bujaraloz, para reintegrarse a sus servicios, los sanitarios Martino Guerrero Gómez, Ramón Gulnovart Caubet, José Gugat Moix, Francisco Gómez Pérez y José Escola Ricart (LVG, 15 de diciembre de 1936).
- Los sanitarios. Se ruega a tos sanitarios José Frigolé Dorca, Enrique Gimeno, Alfonso Moreno Herreros. Ángel Berenguel, Manuel Figueredo Rodriguez, Antonio Rodenas Moreno. Jerónimo Arnau Osete, José Román López, Gaspar Rodríguez Santos y Carmen Soy Roca, que se presenten inmediatamente en Bujaraloz (LVG, 16 de diciembre de 1936).
El Diario Oficial del Ministerio de la Guerra, el 22 de enero de 1937, publica el destino de personal a diferentes centros hospitalarios.
Alféreces médicos provisionales
- Enrique Aubeso Salles, 15 noviembre 1936, Hospital Medicina Bujaraloz.
- José Costa Víguer, 29 julio1936, Hospital Medicina de Bujaraloz.
- Francisco Ladaría Caldetey, 3 octubre 1936, Hospital Medicina de Bujaraloz.
- Rogelio Llagostera Llagostera, 2 septiembre 1936, Hospital Medicina de Bujaraloz.
- Santiago Monserrat Esteve, 30 septiembre 1936, Psiquiatría, Bujaraloz.
- Francisco Montaner Riera, 24 octubre 1936, Tisiología, Bujaraloz.
- Miguel Moragas Pous, 17 agosto 1936, Hospital Sangre Bujaraloz.
- Francisco Moran, ídem, Hospital Medicina Bujaraloz.
- José Muñoz Escoda, 18 noviembre 1936, Bujaraloz.
- Ramón Molíns de Mur, ídem, id.
- Francisco Mena de la Torre, id., id.
- Joaquín Nubiola Sostre, 2 octubre 1936, Bujaraloz.
- Juan Saurí Rousseleí, 23 septiembre 1936, Hospital Sangre Bujaraloz.
Practicantes militares provisionales: Sector Centro
- Emilio Serrat Villagrosa, 2 octubre 1936, Bujaraloz.
- Alejandro Navarro Alaquian, 13 agosto 1936, Hospital Bujaraloz.
- Francisco García, 2 octubre 1936, Hospital Sangre Bujaraloz.
- Ladislao Pérez Pérez, 24 julio 1936 Hospital Sangre Bujaraloz.
En Farlete y Monegrillo se establecen puestos de socorro, los alféreces médicos provisionales destinados en enero del 37 fueron:
- Emilio Barril Busqueí, 13 octubre 1936, Puesto de socorro de Farlete
- Fidel Martínez Montes, ídem, Puesto socorro Farlete
- Antonio Novellas Codina, 21 octubre 1936, Puesto socorro Farlete.
- Pascual Baringo Alcolea, 28 agosto 1936, Puesto socorro Monegrillo.
- José Casarnada Faus, 2 octubre 1936, Puesto de socorro de Monegrillo.
En La Almolda y Peñalba también se establecen hospitales, los alféreces médicos provisionales destinados en enero de 1937 son:
- José Ciria Domínguez, 29septiembre 1936, Hospital de Almolda.
- Elias Esquerra Calvete, 13 septiembre 1936. Hospital de Almolda.
- Pedro Arque Cuxart, 9 septiembre 1936, Hospital Peñalba.
- Juan Colón Bragulat, 17 agosto 1936, Hospital de Peñalba.
- José Polo Tomás, 2 septiembre 1936, Hospital Peñalba.
Fernando Sugrañes Castañeda fallece en el hospital de Peñalba a consecuencia de las heridas recibidas en el frente. Maestro guarnicionero, auxiliar subalterno del séptimo regimiento de Artillería, anteriormente a la guerra presta sus servicios en el cuartel de San Andrés. Forma parte de la primera columna expedicionaria que parte a Bujaráloz, siendo auxiliar del comandante Pérez Farrás y Durruti “Quienes apreciaron en él grandes dotes de inteligencia y heroísmo”. Herido gravemente, es trasladado a Péñalba “Donde falleció, a pesar de la rápida intervención quirúrgica llevada a cabo por los capitanes médicos Linares y Fidel Montes”. En su entierro “La comitiva fúnebre partió del Hospital Militar, presidiendo el duelo, además de los familiares del muerto, el practicante médico R. Feliu, llegado del frente aragonés en representación de Durruti y Pérez Farrás” (LVG, 19 de agosto de 1936).
La mala calidad del agua es un gravísimo problema en el sector sur, especialmente en Bujaraloz, cuyas aguas son declaradas infectadas. También sucede lo mismo en el Hospital de la Cruz Roja de Valfarta. Por lo que se establece un sistema de aguas limpias y depuradas a través de camiones cisterna o cubas.
En el documental “Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Nº1” se ve las dificultades de higiene ligada a la escasez de agua y como los milicianos se asean en el mismo abrevadero de caballerías. “El lugar también ha sido identificado: se trata de el Pozo de la Bomba, donde las caballerías acudían para abrevar. Estaba y está (aunque reformado) situado entre las dos balsas que pueden verse al llegar al pueblo” (Barceló, Amadeo. Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz).
La colectividad de Bujaraloz
La colectividad en Bujaraloz fue conjunta CNT-UGT (Díez Torre, Alejandro R. Trabajando para la eternidad. Colectividades de trabajo y ayuda mutua durante la Guerra Civil en Aragón). La llegada de la columna cenetista es decisiva y el 11 de agosto, Durruti publica un bando aboliendo la propiedad y colectivizando los bienes de bujaralocinos. Aunque días antes, el 8 de agosto de 1936, según la Causa General de Bujaraloz fueron requisadas casas de vecinos, saqueadas tiendas, controladas existencias e incautadas maderas y existencias de harina. (Ver: Las colectividades en Los Monegros).
La colectividad de Bujaraloz se constituye el 8 de agosto, bajo la influencia del establecimiento de la Columna anarquista en la población. Pedro Aguilar Genique, secretario de UGT en Bujaraloz, por orden del Comité, se puso a recoger la cosecha «Le confiaron la misión de recoger la cosecha de trigo para la colectividad, que cada uno guardaba en su casa, salvo los que no tenían granero».
Sello Sindicato Único de Oficios Varios CNT Bujaraloz.
Una nueva estructuración económica se va construyendo en Aragón, basada principalmente en la colectivización de las tierras, sistema recogido por Jaime Balius a su paso por Bujaraloz : En la región aragonesa que controlan las milicias catalanas se ha terminado la explotación y la rapiña. Ha nacido un nuevo orden revolucionario. En Bujaraloz los campesinos trabajan colectivamente. Se reparten de una manera equitativa el fruto de su labor cotidiana. Y el entusiasmo del campesino es grandioso. No están dispuestos a que ningún político burgués trate de arrancarles la indudable mejora que acaban de conquistar. Funciona un comité de abastos que controla las necesidades de las milicias y de los pobladores y que está integrado por una representación de ambas partes. Los víveres son distribuidos a las familias de la población de acuerdo con el número de familiares y de milicianos que cada casa ha de alojar. Y para los restantes artículos o productos se sigue una tónica idéntica. Los camaradas residen en las casas de los hijos del pueblo. Están debidamente atendidos y existe una perfecta convivencia. (Balius, Jaime. En el Frente de Aragón, la Columna de Durruti. Solidaridad Obrera, 12 de agosto de 1936). En este sentido se da el Bando de Bujaraloz, en idéntica forma que el que se da en Pina de Ebro y otras localidades.
Bando de Bujaraloz
El Comité de guerra de la columna de Durruti, ateniéndose a los anhelos y necesidades del pueblo de Bujaraloz, dispone:
Primero. Que considerando la cosecha como algo sagrado para los intereses del pueblo trabajador y de la causa antifascista, las tareas para la absoluta recolección de ésta deben ser realizadas sin la menor pérdida de tiempo.
Segundo. Que todos los bienes que en calidad de frutos, ganados u objetos de transporte poseyesen los propietarios de filiación fascista pasen a ser propiedad del pueblo mediante el control del Comité del mismo.
Tercero. A partir de la aparición del presente bando queda abolida la propiedad privada sobre la tierra de los grandes terratenientes, pasando a ser patrimonio popular a tenor y en la forma que disponga el Comité del pueblo.
Cuarto. Todos los útiles de labranza, tractores, máquinas trilladoras, etc., de los propietarios fascistas son declarados propiedad del pueblo, bajo el control de la representación popular del mismo.
Quinto. Siendo la lucha armada de las milicias antifascistas la salvaguarda de los intereses y la vida del pueblo trabajador, los ciudadanos de Bujaraloz prestarán a éstas su apoyo entusiasta e incondicional, tanto material como moral.
Dado en Bujaraloz, a 11 de agosto de 1936, Durruti.
Sociedad de Trabajadores de la Tierra
Sello Sociedad de Trabajadores de la Tierra UGT Bujaraloz.
El 22 de julio de 1937 son aprobados los estatutos de la Sociedad de Trabajadores de la Tierra de Bujaraloz, firmados en Caspe por el representante de la entidad Pascual Villagrasa, con el fin principal de «Mejorar moral y materialmente las condiciones de vida de los obreros» (Pieza séptima de Zaragoza. Actuación de las autoridades gubernativas locales. ES.28079.AHN//FC-CAUSA_GENERAL,1429,Exp.3).


El documental de los Aguiluchos de la FAI, muestra como los milicianos se abastecen del ganado local, montando un matadero al aire libre donde sacrifican “cientos de corderos”.
Sirviendo comida a los combatientes en una casa particular. Bujaraloz. Campañá, Antoni.
También se establece un restaurante (Problèmes de la construction et du logement dans la Révolution espagnole 1936-1939: Barcelone, Aragon (documents recueillis et traduit par l´auteur) recogido en ¿Economía de guerra o revolución social? Las colectividades agrarias libertarias durante la guerra civil en Aragón, 1936-1938. Vela Sevilla, David). Abel Paz habla de una panadería «Que llegó a asegurar el pan de la columna, y que estuvo a cargo de los hermanos Subirats«.
De acuerdo con la Memoria de la ruta de la memoria democrática de Aragón «Frente de Monegros»: «En la casa de Marín, en la plaza del Pilar, actualmente formando parte de la casa de Torres-Solanot, se habilitan en el corral que daba a la calle norte, las cocinas y comedor para los milicianos de servicio y los que andaban de paso».
Reseñable es la reflexión de Felipe Alaiz en su artículo recogido en L’Espagne indomptable, agosto de 1939, París, sobre el colectivismo agrario durante la guerra. En palabras de Abel Paz, Alaiz juzga como un éxito muy importante de la Columna Durruti «El haberse situado de un solo golpe en Bujaraloz, porque del Segre al Ebro se extiende la comarca de Los Monegros, siendo la mayor parte de sus tierras consagradas al cultivo del trigo. Entre el Ebro y el Segre corre también el Cinca, en cuyas riberas se producen, además de trigo, otros productos de primera calidad. Precisamente, el triunfo del colectivismo aragonés se basó en la riqueza de esas tierras y, en consecuencia, para Alaiz fue la más importante de las batallas de la Columna Durruti, o sea, el colectivismo agrario».
Como dice Abel Paz, fue un modo de vida de la Columna, que era la imagen de la sociedad sin clases por la cual se luchaba: «Y alrededor de ella fueron creándose Colectividades campesinas que abolieron el dinero, el asalariado y la propiedad privada. Los miembros de la Columna, que por falta de armas no podían estar en el frente, mientras esperaban su turno de trinchera colaboraban en las labores campesinas, combatiéndose de esa manera el parasitismo que engendra la vida de soldado».
“Soli” en el Frente. Un pueblecito que nadie conocía…. Bujaraloz
Aquella minúscula aldeita, aquel pueblecito de 1.400 habitantes que fue el primer cuartel general, que instalaron los catalanes» en su marcha triunfal sobre los polvorientos campos y carreteras aragonesas, conserva aún hoy, purísimos, limpios de las manchas que los egoísmos y las pasiones vertieron sobre otros, los postulados revolucionarios, que habían de reivindicar al proletariado hispano de las hambres y humillaciones pasadas.
Bujaraloz, colectivista, trabajador, hospitalario y noble, raza aragonesa, guion imborrable, con las necesidades de su idiosincrasia inconfundible, trabaja actualmente construyendo con un criterio renovador tan acusado una sociedad nueva tan humanamente perfecta que no debiéramos avergonzarnos en las grandes ciudades de tomarlo como ejemplo y estudiar las directrices que marcan en el camino del progreso.
Las colectividades
Hablamos con un compañero responsable de la Colectividad. -Si, tenemos contrarios – nos dice contestando a nuestra pregunta, Y son precisamente – aquellos que antes de la Revolución, por no ser obreros ni burgueses, eran quienes alimentaban a los usureros, habiendo de trabajar para ellos la mayor parte del año. Pero esos no cuentan. Son los mismos que existen en todas partes: los que verían con agrado el triunfo del fascismo en España.
-¿Cómo habéis resuelto vuestros problemas?
-Verás. Aquí establecimos un salario-tipo … Ilegible
… distribución da un… 11 o 12 pesetas por casa. Teniendo en cuenta que el Municipio no cobra alquileres, luz, médico ni farmacia, este jornal, ateniéndonos a que hasta hoy la vida aquí no había sufrido encarecimiento alguno. llena suficientemente todas las necesidades de los compañeros.
—¿La guerra no hizo aumentar el precio de la vida?
—No. Con el Intercambio de productos y la distribución equitativa, que siempre ha imperado aquí, solventábamos cuantos problemas se nos presentaban. El pueblo está contento de nuestra gestión. Aquí no se ha exigido a nadie el entrar a formar parte de la Colectividad. Ni lo exigiremos. El que no quiere venir, que no venga. Yo, lo único que puedo asegurarte, es que jamás habíamos logrado vivir tan bien, los campesinos que pudríamos nuestras vidas entre el rudo trabajo en los Monegros, y las garras inhumanas de los usureros que especulaban con nuestra miseria.
—¿y los hombres? —Tenemos ciento cincuenta menos, pero el trabajo se hace Igual. Todos procuran suplir a esos camaradas enrolados en las primeras columnas que aquí llegaron, voluntarios muchos, y llamados ahora por sus quintas, otros.
—¿De cuántos y cómo se compone el Consejo Municipal?
—De nueve compañeros Seis de la UGT y tres de LA CNT. Te advierto, que aquí hemos realizado la unión y no hay entre nosotros discrepancia alguna. Los miembros del Consejo, todos son colectivistas, y a la hora de trabajar, ellos son los primeros que dan ejemplo. Cuando las tareas del campo lo han hecho necesario, …,-podríamos llamarle auto crítica- se ha realizado de noche, y todos hemos trabajado durante el día.
–¿Habéis dado algo para la a guerra?
-SL Enviamos diez mil kilos de harina para Madrid, carne y otros comestibles, por valor de setenta mil pesetas, a más de dos cientos mil kilos de trigo, a la columna Durruti, hoy 26 División.
-¿Se os pago todo eso?
-Lo de Madrid fue envío voluntario. Lo restante quiso pagarlo Durruti, pero el pueblo no acepto ese dinero. Él nos había do otras cosas de valor que le pedimos, tractores, maquinaria, un campo, y algo más valioso que todo eso, por el cual se hizo acreedor de nuestro eterno agradecimiento: La libertad.
Ilegible.
Callamos un momento, porque hasta nosotros llega un compañero, notificándonos que la noche anterior la aviación facciosa intentó bombardear Sariñena, pidiéndoselo la heroica intervención de nuestros cazas, que lograron derribar dos trimotores de bombardeo. La buena noticia nos alegra mucho, y nosotros, antes de dar por terminada nuestra conversación, preguntamos aún.
-¿Y el comercio libre?
-Ese es el causante de que va se hayan encarecido algunos artículos y falten otros. Los egoístas y los vividores, imposibilitados hasta hoy, comienzan a hacer de las suyas.
Es necesario escuchar esta voz, Bujaraloz, el pueblo que con más intensidad ha vivido los momentos de guerra, sobreponiéndose a ella, y construyendo con un tesón digno de elogio, lanza un grito de alerta que debe ser recogido.
Bujaraloz, septiembre 1937.
Solidaridad Obrera, 30 de septiembre de 1937.
Testimonio de Josep Mir
Josep Mir, integrado en el Ejército Popular, recae por Bujaraloz y Farlete en agosto de 1937. En Bujaraloz encuentra un pueblo colectivizado, sin que les falte nada, pasan unos días a pesar de la sed: «Aquí no se hoye nada de tiros. Aquí las persones muy bien, el pueblo no hay nada porque todo esta colectivizado y en penas no encuentras nada, pero tenemos lo suficiente para poder pasar, lo único que falta más es el agua, que no hay para lavarse. Yo me he cortado el pelo, como todo el Batallón. hasta los oficiales, del agua la traen en camiones pero es filtrada y no hace pasar la sed, pero acostumbrado ya va bien».
La sed les acompaña en Farlete, donde vuelve a referirse a ella: «Yo lo que echo más en falta es el agua, que aquí no nos podemos lavar la cara, pero para beber aun tenemos la necesaria. Ya llevo 10 días sin afeitarme y hago una cara de mucho respeto. Desde la Avanzadilla (fuerza, partida o tropa destacada de una guardia en un punto más o menos avanzado para observar vigilante y dar oportunidad de avisar] de Farlete insistía: aquí pasamos el día sin hacer nada, pero por las noches hacemos guardia 2 horas, yo ya casi soy negro, miedo a que voy sin camisa ni camiseta, pero aún conservo la barba y pronto me la podre peinar, aquí pasamos una vida de Robinson«.
Josep Mir va acabar desertando a filas sublevadas actuando como quintacolumnista en Barcelona (Jàvega València, Joan Pau. Josep Mir Roselló, quintacolumnista a la Guerra Civil).
Ovejas pastando y vehículo en las cercanías de Bujaraloz. Leal Moreno, Joaquín. 1937. ES/AHPHU – F/00207/0009_0007.
Deportistas en el frente, un “recordman” de sanitario
Desde los primeros días de la revolución se encuentra en el frente, sector de Bujaraloz, nuestro buen amigo y compañero en la prensa, doctor Nubiola, dirigiendo actualmente aquel Hospital de Sangre. Hemos tenido el gusto de saludarle en unos días de descanso que ha venido a pasar en Barcelona. También se encuentra en aquel sector, sirviendo de sanitario, el conocido «recordman» de marcha atlética, Medina (LVG, 3 de febrero de 1937).
La batalla de Quinto de Ebro
Entre el 24 y el 26-27 de agosto de 1937 se lleva a cabo la batalla de Quinto. Las Brigadas Internacionales y el ejército republicano atacan y toman la localidad tras duros combates.
Gitanos en el frente
Luego he visto a los gitanos batirse como héroes en el frente de Aragón, en Bujaraloz y en Pina. Crónica, Un gran artista revolucionario: Helos Gómez. Los gitanos en la guerra civil.
Romancero Revolucionario
Juan Usón, conocido como Juanonus, nace en Bujaraloz en 1869, en el seno de una familia humilde. Es un escritor, editor y librero de ideología anarquista “Autor de una obra literaria e ideológica abundante y de interés, que ha quedado desparramada en diversas publicaciones, escribió sobre todo poesía y teatro”.
Las ideas anarquistas le vienen desde muy joven, cuando por necesidad se ve obligado a marchar a Zaragoza a trabajar desde muy pronta edad. Luego sigue los pasos de su hermano mayor hasta Barcelona, donde se afilia a la Federación Regional Obrera Catalana. Se apunta que pasa por la Cárcel Modelo y tras los hechos de la Semana Trágica, en julio de 1909, es desterrado a Almudévar.
En Barcelona regenta una librería “Una barraca de libros en Santa Madrona”, entre 1915 y 1925. Entabla amistad y actividad profesional con el editor y librero Juan Balagué, acabando regentando, hacia 1926, su librería del número 42 de la calle Muntaner. “En ella se celebraban tertulias que frecuentaban Rafael Barradas, Alberto Ghiraldo, Felipe Alaiz, Hermoso Plaja…”.
En 1937 publica Romancero Popular de la Revolución con Ediciones Antifascistas de 1937. Un comprendió de poesías libertarias y comprometidas con la lucha revolucionaria que contaba con la introducción de Juan Balagué e ilustraciones de Niel.
Al acabar la guerra, con el peso de sus 70 años decide permanecer en casa de Juan Balagué, en la capital condal “En la que se acumulaban su valiosa biblioteca y numerosos materiales manuscritos”.
Juanonus muere en Barcelona en 1949.
«Romancero popular de la revolución» ha sido rescatada por la editorial aragonesa Taula, Colección Esencia Aragonesa Nº 6 Volumen extra: Romancero popular de la revolución y otros textos de Juan Usón -Juanonus-. Edición a cargo de Dionisio Platel. Ilustración de cubierta e interiores de Daniel Masgoumiery Pena «Niel». Introducción, selección, traducción y notas de Dionisio Platel. Taula Ediciones. Zaragoza, 2024. Rústica. 17 x 24 cm. 278 páginas.
De acuerdo con la editorial, la obra contiene «una introducción con una exhaustiva biografía de Juanonus, jalonada con varios textos de época que la complementan, además de un apartado dedicado al ilustrador Daniel Masgoumiery. Incluye poesías, romances, artículos de opinión en prensa, etc. aparecidos en La Esquella de la Torratxa, La Tomasa, La Tramontana, La Campana de Gràcia, Tierra y Libertad o La Protesta, entre otros, que conforman el grueso del volumen. Juanonus escribió en catalán y en castellano, los textos en catalán se reproducen tal cual, más su versión traducida al castellano para esta edición. Y dentro del Romancero popular de la revolución, Usón dedicó poesías a Bujaraloz, García Lorca, Durruti… y lo completó con un «puñao» de jotas.»
Alloza
José Alloza Villagrasa nace en Bujaraloz el 28 de diciembre de 1905. A los 14 años emigra a Barcelona donde acaba desarrollándose como dibujante profesional, humorista gráfico, publicando sus dibujos en diversas publicaciones. “Publicó su primer dibujo en la revista Xut! en 1924, y pronto le siguieron otras caricaturas e ilustraciones que hizo para revistas como Papitu, Lecturas, L’Esquella de la Torratxa y El Nandu o las madrileñas Buen Humor y Gutiérrez” (http://humoristan.org/es/autores/alloza/)
También participa en múltiples publicaciones como “La Campana de Gracia, El Be Negre o diarios como La Noche, El Diluvio, El Día Gráfico, La Humanitat o La Rambla, cada vez con un estilo más depurado y personal. Asimismo, trabajó para varias editoriales como Juventud, Tasso o Layetana”.



Militante del Partido Comunista, es vicepresidente del Sindicato de Dibujantes Profesionales y durante la guerra lidera la colectivización de varios medios con los que colaboraba, como L’Esquella de la Torratxa y Papitu.
Tras la guerra se exilia a Francia, pasando primero por el campo de Argelès. Consigue escapar a Paris donde llega a realizar una exposición de revistas. “De París se marchó hacia la República Dominicana, donde desplegó una intensa actividad como pintor, ilustrador y dibujante. En 1944 se instaló definitivamente en Caracas, Venezuela”. Allí continúa su carrera como dibujante e incluso obtiene el título de periodismo por la Universidad Central de Venezuela en 1949.
Como seudónimo utiliza Saff, siendo dibujante de “Línea precisa y clara”, realizando una gran obra a lo largo de su vida, exposiciones y colaboraciones en libros y medios.
Fallece en el exilio, en Venezuela, en 1990.
Orden General, firmada por Ricardo Sanz, jefe de la 26 División en Bujaraloz, el 19 de octubre de 1937, por la cual se prohíbe que las familias de los jefes, oficiales, clases y soldados residan dentro de la zona avanzada del XI Cuerpo del Ejército:

Bombardeo de Bujaraloz
La mañana del 18 de noviembre de 1937, las alarmas de Bujaraloz suenan advirtiendo que una serie de aparatos aéreos se dirigen hacia la población. Las órdenes de defensa pasivas, dictadas por el mando, es acudir a los refugios. La aviación sublevada viene perseguida por cazas leales a la república, por lo que descargan toda su carga sobre la población para huir de los cazas.
- “Los aviones facciosos, ante el ataque de nuestros cazas y para aligerar de peso, arrojaron las bombas, algunas de las cuales fueron a caer en el pueblo, causando víctimas, precisamente entre los que no habían querido acudir a los refugios. Rápidamente fueron organizados los servicios de auxilio, en tanto que nuestros aparatos disparaban incesantemente sobre los aviones fascistas, tocando a dos de ellos, los cuales acusaron los disparos por su marcha irregular” (LVG, 19 de noviembre de 1937).
Son nueve aviones trimotoresy un rata, apunta Víctor Pardo Lancina «Al pasar sobre Bujaraloz, los nueve trimotores aludidos perseguidos por los cazas arrojaron sobre dicha localidad unas doscientas bombas, de las que se recogieron hasta la hora de informar veinticinco sin detonar; causaron daños y víctimas no determinadas todavía. Se había declarado la alarma cinco minutos antes, acudiendo la población civil a los refugios no terminados todavía; fueron asistidos unos treinta heridos, de los cuales la mayoría eran soldados, y recogidos unos veintiséis muertos. La mayor parte de los soldados heridos lo fueron a consecuencia de no haber hecho uso de los refugios esperando el bombardeo al descubierto» (Solé i Sabaté, Josep María y Villarroya, Joan, España en llamas. La Guerra Civil desde el aire).
En el bombardeo, del 18 de noviembre de 1937 fallecen Concepción Pallares Escanilla natural de Bujaraloz, Calle Lenin “Aplastamiento lateral cráneo y cara por metralla. Casada de 33 años”. Nieves Pallares Escanilla de 25 años y también natural de Bujaraloz. Vivía en la calle Engels “Arrancamiento total cráneo por metralla”. Armonía Luna Pallares “Por hemorragia y asfixia”, de Bujaraloz. Francisco Villagrasa Pallares, calle Lenin, 9 años, el 18 de noviembre de 1937 “Decapitación por metralla”. Nieves Pallares Escanilla, metralla, 18 de noviembre de 1937, de 25 años.
- Ejército del aire. Aviones facciosos, procedentes de Zaragoza, han realizado un bombardea sobre el pueblo de Bujaraloz, El número de víctimas registrado hasta ahora asciende a dieciséis muertos v treinta y siete heridos (LVG, 20 de noviembre de 1937).
También se produce un bombardeo el 10 de diciembre de 1937, en el cual se libra un gran combate aéreo. La tarde del 10 de diciembre, unos veinte aparatos del bando sublevado “Junkers”, protegidos por unos cuarenta cazas, se presentan para bombardear los aeródromos de Bujaraloz y Candasnos. Al aproximarse, los cazas republicanos alzan el vuelo produciéndose un intenso combate aéreo.
- El 10 de diciembre de 1937: Se libran importantes combates aéreos en el frente de Aragón, bombarderos Junker de la Legión Condor alemana pretenden bombardear instalaciones republicanas en Bujaraloz y Candasnos, pero son interceptados y dos aparatos resultan derribados. (Guerra Civil en tuit) https://twitter.com/Guerra_Civil_
Bajas del enemigo: un bimotor derribado en las proximidades de Candasnos. Otro aparato de, las mismas características que hizo explosión en el aire. Un caza que cayó en Lanaja. Otro que se abatió entre llamas en territorio leal, Y tres cazas más que, alcanzados por el fuego de ametralladora de los nuestros, debieron de tomar tierra violentamente en territorio faccioso.
Bajas nuestras: un avión de caza derribado, cuyo piloto, que se tiró con paracaídas, resultó ileso. Uno de los alemanes que tripulaban el bimotor que cayó cerca de Candasnos, fue cogido con vida y se encuentra en muy gravé estado en el Hospital de Peñalba.
Pronto se vieron descender, pesadamente, y envueltos en llamas, en la zona de Bujaraloz, a dos «mastodontes» enemigos, en tanto que el resto escapaban a duras penas hacia el territorio de origen. En Candasnos también se obligó a los aviones alemanes a entrar en combate. Asimismo, fue derribado un «Junker» por la eficacia de los disparos de los «chatos» republicanos. Nuestros aparatos, aprovechando su mayor velocidad, se libraron de los disparos enemigos, y tras de perseguirlos hasta casi Zaragoza, regresaron a sus bases sin novedad (LVG, 11 de diciembre de 1937).
Bujaraloz, 1936. Campañá, Antoni.
Fortificar Farlete
El 18 de marzo de 1938, el Consejo Municipal de Bujaraloz traslada orden de la Jefatura de Ingenieros para convocar a todos los vecinos útiles de Farlete, Monegrillo, Castejón, Almolda, Valfarta, Bujaraloz, Peñalba, Albalatillo, Pallaruelo, Sena y Capdesaso a acudir a Farlete a realizar fortificaciones (Pieza séptima de Zaragoza. Actuación de las autoridades gubernativas locales. ES.28079.AHN//FC-CAUSA_GENERAL,1429,Exp.3).

La caída del Sector de Bujaraloz
El 23 de marzo, las tropas franquistas del Cuerpo de Ejército del general Yagüe toman Pina de Ebro y el 26 Bujaraloz. La localidad figuraba como punto estratégico, nudo de comunicaciones, y señalada para bombardear (Aragón bajo las bombas, Maldonado Moya, José María). Durante la retirada, los milicianos vuelan los polvorines usados durante la guerra, en la ermita de San Jorge, en un edificio anexo y la casa de la Viña, “Para evitar que cayesen en manos de las tropas sublevada” (Amadeo Barceló, Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz).
- Por el centro, en la provincia de Zaragoza, el ‘Cuerpo de Ejército del general Yagüe, operando sobre la izquierda del Ebro ocuparon Bujaraloz, la Almolda y Alforque. Nueva España, 26 de marzo de 1938.
- También el Cuerpo de Ejército Marroquí ha prestado a Zaragoza un gran servicio al rechazar a bastantes kilómetros a los rojos, al tomarles los pueblos de Pina y Velilla del Ebro, mientras que otras fuerzas avanzaban por la carretera general hasta el kilómetro 376, y a media tarde estaban situadas-—según mis noticias—a menos de 10 kilómetros de Bujaraloz. Nueva España, 25 de marzo de 1938.
- En el aire nuestra aviación persiguió duramente a las columnas enemigas que huían por las carreteras que conducen a Bujaraloz, a la que se ocasionó gran destrozo y especialmente sobre una columna automóvil que transportaba una batería de la que los cinco camiones que la componían quedaron incendiados en la carretera. Nueva España, 25 de marzo de 1938.
- Ejercito del Este. El enemigo, que a última hora de ayer consiguió ocupar Bujaraloz, ha proseguido hoy su intensa acción ofensiva, obligando a nuestras fuerzas a evacuar Candamos. LVG, 27 de marzo de 1938.
- A las 12:40 aparatos de gran bombardeo, protegidos por otros de caza, realizaron un ataque contra tropas enemigas entre Bujaraloz y Peñalba. Seguidamente los cazas de protección descendieron para ametrallar a las mismas tropas. LVG, 27 de marzo de 1938.
Actas de defunciones
En los archivos del Ayuntamiento de Bujaraloz aparecen registradas diferentes actas de defunción durante la guerra civil. Resulta curioso que solamente aparece un miliciano inscrito, quizá porque fueron destruidas o llevaron diferente libro de registro. En el acta, como médico aparece el nombre de Francisco Morant. Así, las primeras inscripciones, en el registro, se realizan en nombre del Comité Local Antifascista de Bujaraloz hasta el 22 de febrero de 1937, ya que, a partir de la siguiente acta, del 24 de marzo de 1937, figura como Consejo Municipal. En las diferentes actas aparecen algunos nombres dados a algunas calles de la localidad, como Bakunin, Engels, Lenin o 1 de Mayo.
El único republicano que aparece en las actas de defunción responde a Enrique Álvarez Mieres. Enrique fallece el 27 de noviembre de 1936 a consecuencia de un disparo de arma de fuego. Natural de Santiago de Monte, Oviedo. Folio 7, Actas de Defunción Ayuntamiento Bujaraloz.
No obstante, en el libro virtual “Enrecuerdode.com” se recogen las diferentes víctimas de la guerra. En una primera relación aparecen las personas fallecidas en la localidad de Bujaraloz:
- Aragón Pardo, Miguel. Mallén (Zaragoza), soldado del ejército sublevado.
- Cañabete de Chacón, Joan. Anglés (Gerona), soldado ejército republicano.
- Carrasco Martínez, Andrés. Galera (Granada).
- Castellano Llurba, Marcelino. Barcelona. Miliciano POUM.
- Ezker Marco, Sebastián. Isaba (Navarra), maestro, 23 años.
- Gambau Santolaria, Jesús. Torres de Alcanadre (Huesca). 149 brigada, jornalero de 29 años de edad.
- Garrós Aleu, Patrici. Manresa (Barcelona). Soldado ejército republicano, ferroviario de 23 años de edad.
- Garrós Sabata, Josep. Manresa (Barcelona). Soldado ejército republicano, oficinista de 27 años de edad.
- López Ramos, Juan. Lubrín (Almería). Soldado Ejército Republicano, 149 Brigada Mixta, jornalero de 26 años de edad.
- Olona Escuer, Hipólito. La Almolda (Zaragoza). A los 35 años de edad.
- Olona Escuer, Mariano. La Almolda (Zaragoza). A los 24 años de edad.
- Pascual Rábegas, José. Barcelona. Sindicato Alimentación, sección de mataderos.
- Peralta Taules, Pablo. La Almolda (Zaragoza). A los 30 años de edad.
- Pérez Benítez, Francisco. Cortes de la Frontera (Málaga). Agricultor- Cabo Ejército Republicano 149 Brigada Mixta
- Plaja Llach, Joan. Vulpellac (Girona). 27 años de edad, soldado ejército republicano
- Linares (Jaén) Plaza de Hornos, Sandalio 35 Arriero – Soldado Ejército Republicano 49 Brigada Mixta
- Salt (Girona) Ribot Xifra, Conrad 27 Soldado ejército república.
- Barbens (Lleida) Roca Vidal, Adolf 0 Soldado ejército republicano
- Ripoll (Girona) Rovira Reixach, Felip 21 Soldado ejército republicano
- Medinyà (Girona) Verdaguer Prat, Joan 29 Soldado ejército republicano
Una segunda relación responde a los fallecidos de Bujaraloz:
- Barrachina Arcal, Florencio. Bujaraloz, jornalero, 35 años de edad. 31.10.1938 Zaragoza – Herida arma de fuego.
- Calvete Aguilar, Luis. Bujaraloz, 44 años de edad. 03.01.1942 Gusen (Austria) – Campo de exterminio nazi.
- Calvete Postigo, Antonio. Bujaraloz, 32 años de edad. 23.11.1942 Gusen (Austria) – Campo de exterminio nazi.
- Esconilla Calvete, José. Bujaraloz, labrador, 32 años de edad. 03.10.1938 Zaragoza – Herida arma de fuego.
- Ferrer Samper, Agustín. Bujaraloz, 39 años de edad. 07.12.1941 Gusen (Austria) – Campo de exterminio nazi.
- Grañena Villagrasa, Antonio. Bujaraloz, 20 años de edad. Soldado de la 26 División, 119 Brigada, Batallón de Zapadores. 11.09.1938 Manresa (Barcelona) Hospital de sangre.
- Palacio Usón, Victoriano. Bujaraloz, 30 años de edad. 05.09.1940 Zaragoza – Herida arma de fuego.
- Pallarés Pallarés, Simón. Bujaraloz, labrador, 44 años de edad. 31.10.1938 Zaragoza – Herida arma de fuego.
- Sanchez Gonzalez, Francisco. Bujaraloz. 05.04.1938 Heridas armas de fuego (Zaragoza).
- Villagrasa Escanilla, Santiago. Bujaraloz, CNT. 00.00.1940 Barbastro (Huesca) – Tuberculosis terminal – ¿Ejecutado?.
El hospital en el bando nacional
El hospital de Bujaraloz continúa su actividad, esta vez bajo el mando sublevado de la mano del capitán médico del Cuerpo de Sanidad Militar Juan Pruneda Cornago. La Memoria de la ruta de la memoria democrática de Aragón «Frente de Monegros» recoge como «Las tropas franquistas habilitaron como hospital el antiguo Cuartel General en Casa Rozas. Los heridos que fallecían en esta dependencia eran depositados en el contiguo corral de Francisco Rigabert y llevados posteriormente al cementerio. Si tenían documentación, se introducía en una botella y eran enterrados con la misma para su hipotética identificación futura, de acuerdo con la información conservada en el archivo municipal».
El avance, del autodenominado bando nacional, no fue fácil y las actas de defunción de Bujaraloz atestiguan numerosas bajas en el bando sublevado. Con la nueva realidad se crea un nuevo libro de actas de defunciones. Además, un documento certifica el traslado de 11 restos al Valle de los Caídos, 11 cuerpos sin identificar, nota correspondiente al 24 de marzo de 1959.
La dificultad de leer correctamente las diferentes actas ha podido llevar a algunas confusiones y a errar en su transcripción.
Relación de fallecidos durante el avance nacional:
- N.º 47 Cadáver sin identificar. Falleció el 4 de abril de 1938, a consecuencia “Se informa que de heridas”.
- N.º 48 Cadáver sin identificar. Recibió sepultura el 27 de marzo de 1938. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
- N.º 49 Cadáver sin identificar. Con chapa 352606. Recibió sepultura el 27 de marzo de 1938. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
- N.º 50 Cadáver sin identificar.
- N.º 51 Cadáver sin identificar.
- N.º 52 Cadáver sin identificar.
- N.º 53 Cadáver sin identificar.
- N.º 54 Cadáver sin identificar. Con chapa 352618. Varón sin identificar.
- N.º 55 Cadáver sin identificar. Varón sin identificar.
- N.º 56 Cadáver sin identificar. Varón sin identificar.
- N.º 57 Cadáver sin identificar. Con chapa 18457, moro, varón sin identificar. Contractura de humero, herida de arma de fuego brazo y región pectoral derecha y brazo izquierdo.
- N.º 58 Alberto Alemán, 27 de marzo de 1938. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo. Trasladado después al lado de D. Gregorio Rozas.
- N.º 59 Nombre algo ilegible Ahiev/Alicer Abdel Laden. Con chapa 18061. “Que debe pertenecer a las fuerzas nacionales muertas por la aviación los días 26 de marzo y 5 de abril último.
- N.º 60 Álvaro Blanco, 27 de marzo de 1938. La familia se llevó el cadáver.
- N.º 61 Amalio García Sánchez. Sargento 5ª división Navarra, grupo de morteros. 27 de marzo de 1938. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
- N.º 62 Aniceto Marques Soria, 27 de marzo de 1938. Cabo del 12 Regimiento de artillería ligera.
- N.º 63 Antonio Fernández Abad, Villagarcía (Pontevedra). Alférez, San Quintín 25 – 3er batallón, 5ª división. Falleció el 28 de marzo de 1938 en el hospital, a los 29 años de edad.
- N.º 64 Antonio Jaime Muñoz, Churriana (Málaga), el 3 de abril de 1938. A consecuencia bombardeo. Datos de su carpeta personal.
- N.º 65 Antonio Picavea. 27 de marzo de 1938. Conductor paisano de la 15 batería 3º pesado. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo. Se llevaron el cadáver.
- N.º 66 Bibiano Vicente. 4 de abril de 1938. Datos obtenidos de su carpeta personal. A consecuencia de los bombardeos de la aviación de aquellos días.
- N.º 67 Benito Santos. 26 de marzo de 1938.
- N.º 68 Claudio Vallejo. 27 de marzo de 1938. Cabo 2ª batería. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
- N.º 69 Dionisio Arriola. 27 de marzo de 1938. Chapa 352546. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
- N.º 70 Domingo Fonseca Ochogavía. 26 de marzo de 1938. Falleció en el hospital militar de esta villa. Datos de la carpeta personal. Nalda (Logroño), nacido el 23 de abril de 1917, quinto 6ª división. Murió por aviación cuando iban a Peñalba.
- N.º 71 Domingo Juan Ortega Calvo. Alfaro (Logroño), de oficio impresor. 12 regimiento de caballería ligera, 6ª división. 27 de marzo de 1938, consignándose que se llevaron su cadáver.
- N.º 72 Domingo Pérez Martínez. Nevacarneros (Logroño). Soldado de artillería 12 legión 1ª batería 7`5. Falleció en el hospital de esta villa, 27 de marzo de 1938. Datos carpeta personal-
- N.º 73 Emiliano Jiménez Cabello. El 2º apellido aparece como Pérez en las notas del hospital.
- N.º 74 Feliciano García García. 26 de marzo de 1938. Nació en mayo de 1917 y de profesión labrador. Sn Vicente de Arana (Alava) 12 regimiento de artillería ligera. Bombardeos fuerza aviación. Datos carpeta personal.
- N.º 75 Feliciano Balbuena González. Villaverde de la Peña (Palencia), Capellán. Falleció en la carretera general de Francia 26 de marzo de 1938, bombardeo aviación. Artillería, 12 ligero batallón 7`5.
- N.º 76 Felipe Amiano Aramanedi. Natural de Azpeitia, Guipúzcoa. De 21 años de edad, falleció en la carretera general a Francia el 26 de marzo de 1938. Bombardeo de aviación.
- N.º 77 Félix Ortiz Mendivil. Cabo de artillería 12 ligeros, 1er batallón 7`5, 13 división. Miñano, Álava. Hospital militar.
- N.º 78 Fernando Fonseca. 4 de abril de 1938. Datos de su carpeta personal. Falleció a consecuencia bombardeos de aviación 26 de marzo.
- N.º 79 Fidel Baranda Bloquesa. A consecuencia bombardeo 26 de marzo.
- N.º 80 Florentino García Díaz. Sargento 15… 3ª P. San Sebastián. 27 de marzo de 1938, bombardeo de aviación. Se llevaron el cadáver.
- N.º 81 Francisco Horrazabal Arizmendi. Alza, Guipúzcoa. 27 de marzo. 12 regimiento de artillería ligera 12 batallón, chapa 352576. Bombardeo por aviación enemiga en la carretera general a Francia. Se llevaron el cadáver.
- N.º 82 Francisco Horazabal. Cabo artillería. 27 de marzo de 1938. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
- N.º 83Francisco Mesa Granero. Chofer, 3er batallón de automóviles de marruecos, 1ª compañía. 27 de marzo de 1938, heridas recibidas en campaña. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
- N.º 84 Francisco Sánchez González. 5 de abril de 1938. Herida de arma de fuego, región temporal derecha en cerebro.
- N.º 85 Ginés Maza Mercader. Mataró, de 26 años de edad. Falleció el 4 de abril de 1938. Alférez 12 regimiento de artillería ligera, batería 7`5 13 división. Falleció en el hospital 26 de marzo de 1938. Herida de metralla.
- N.º 86 Gregorio Senés Ávila. 27 de marzo de 1938. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
- N.º 87 Ylasto Poncece Orriace. Bombardeo aviación 26 de marzo de 1938.
- N.º 88 Javier Villar. 27 de marzo de 1938. 12 ligeros 13 división. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
- N.º 89 Joaquín Elorza Badide. 27 de marzo de 1938. 15 batería 3 P. San Sebastián. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
- N.º 90 Joaquín San José Mollano. 27 de marzo de 1938. 15 batería 3 P. San Sebastián. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo. Se llevaron el cadáver.
- N.º 91 José Carrera Irigoyen. Oyarzun, Guipúzcoa. 26 de marzo de 1938, 21 años.12 regimiento artillería ligera. Carretera general a Francia, aviación enemiga. Se llevaron el cadáver.
- N.º 92 José Castelví Parera. San Sadurní de Noya. Soldado San Quintín, 25, 4ª- 5ª compañía. Hospital militar esta villa, 28 de marzo de 1938, a consecuencia H.a.f. Fractura fémur derecha.
- N.º 93 José Luis Comesaña Castas. Vigo, 20 años de edad. 13ª división de artillería. Chofer del parque automovilístico de Valladolid. Heridas recibidas en campaña, 26 de marzo de 1938.
- N.º 94 José Maite/Maiti. 4 de abril de 1938, en este cementerio.
- N.º 95 José Rodríguez Cotal. “3 años de edad, ¿Alivianco?, Sevilla. Soldado regular de Melilla. Hospital militar, 28 de marzo de 1938. Datos carpeta personal.
- N.º 96 José Vares Puyol. Debió de fallecer por heridas recibidas en campaña.
- N.º 97 Juan Fernández Fernández. 5 de abril de 1938. Notas carpeta personal. Debió de fallecer por heridas recibidas en campaña.
- N.º 98 Lirineo Bandillo Alonso. Bóveda, Álava. 20 años de edad. Soldado 12 regimiento artillería ligera 7`5. Falleció carretera general a Francia, 26 de marzo de 1938, bombardeo aviación.
- N.º 99 Manuel Gutiérrez. 27 de marzo de 1938.
- N.º 100 Manuel Mañero García. Villanubla, Valladolid. 25 años de edad. Soldado San Quintín, 25- 5º batallón, 1ª compañía. Carpeta personal. Falleció en el hospital el 27 de marzo de 1938. Heridas recibidas en campaña.
- N.º 101 Miguel Miguel Villando. 5 de abril de 1938. Notas carpeta personal. Debió de fallecer por heridas recibidas en campaña.
- N.º 102 Nicasio Tiendas Cortes. Alcuescar, Cáceres. 22 años de edad. Soldado Argel 5ª 1ª compañía 5 división. Herida en campaña. Datos carpeta personal.
- N.º 103 Pedro María Lazcano Irazu. Elvillar, Álava. 24 años. Sargento artillería, 12 ligeros, 2ª batería 7`5. Hospital, 26 de marzo de 1938. Bombardeo aviación. Datos carpeta personal. Herrador.
- N.º 104 Ramón Pocero Colomar. Debió de fallecer a causa bombardeo aviación, 26 de marzo de 1938.
- N.º 105 Ramón Seoane Penas. Pantón, Lugo. Cabo Zaragoza 30, 11 batallón, 2ª compañía. 25 años. 27 de marzo de 1938.
- N.º 106 Moro. N.º 1700. Debió de fallecer bombardeo 26 de marzo 1938.
- N.º 108 Emiliano Dionisio Peña. Segovia, 23 años de edad. Navas del Marqués (Ávila) Heridas de arma de fuego. Falleció en el hospital 21 de marzo de 1938.
Fin de la Columna Durruti
La Columna Durruti es la última de pasar a Francia desde el frente del Segre. Identificados como anarquistas, son enviados al campo de concentración de Vernet, campo especial de castigo: «Esta columna, pese a estos maltratos de Francia, participaría activamente en la liberación de París de las tropas nazis en la compañía La Nueve, siendo la primera en entrar a París» (Erick Benítez Martínez, Erick).
La represión
Terminada la guerra llega el exilio, la represión, encarcelamientos y fusilamientos. José Escanilla Calvete, labrador de 32 años es fusilado en Zaragoza el 3 de octubre de 1938 y Victoriano Palacio Usón, de 30 años, el 5 de septiembre de 1940.
Asimismo, apunta Víctor Pardo Lancina «Las tropas nacionales detuvieron tras su llegada a Bujaraloz a tres izquierdistas que también serían fusilados en Zaragoza: Florencio Barrachina –fue asistido por el capuchino Gumersindo de Estella, capellán de la cárcel zaragozana de Torrero– y los apodados «Castilleta» y «Sujeta». También este mismo religioso, cuyo verdadero nombre era Martín Zubeldía Inda (Estella, Navarra 1880-Pamplona, 1974), da cuenta en sus memorias del fusilamiento de otro vecino de Bujaraloz de 44 años, Simeón Pallarés y Pallarés» (Pardo Lancina, Víctor. Agnes Hodgson. A una milla de Huesca).
Bujaraloz, lugar de memoria
Definitivamente, Bujaraloz tuvo un papel esencial en el frente de Aragón. Un lugar estratégico que hemos recordado, recogiendo parte de su historia y retratando a muchas de las personas protagonistas, algunas que perdieron su vida luchando en el frente, bajo las bombas o fusilados. También a las muchas que la sufrieron. Su dureza quizá sea importante para que, al recuperar su historia, no perdamos la conciencia de lo que en verdad significa la guerra.
Bujaraloz, espacio de memoria.
Igualmente, Bujaraloz mantiene parte del patrimonio de aquellos días, lugares de memoria, que sirven para recordar y que pueden contribuir en el desarrollo del territorio, formando parte de la Ruta de la memoria democrática del Frente de Monegros.
A su recuerdo y memoria, a la de todas las víctimas.
Gracias al Ayuntamiento de Bujaraloz y, en especial, a su alcalde Darío Villagrasa, a Chusé Rozas, Jaime Gros, Nieves Borraz y Xavier Artigas por su ayuda.















































































