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Manuel Conde López


Militar sanitario, Manuel Conde López fue médico del campo de aviación Alas Rojas de Sariñena durante la guerra de España de 1936 y gran amigo y compañero del teniente coronel Alfonso de los Reyes González. En 1988 publicó “Memorias de un médico militar” recogiendo su vida y vivencias donde la persona del doctor Conde, en palabras de Francisco Alonso Fernández (Catedrático jefe del departamento de Psiquiatría de la Universidad Complutense y Académico de la nacional de Medicina) responde a un auténtico compendio de humanismo, simpatía e inteligencia que queda reflejado en las páginas de sus memorias.

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE. Oficiales y suboficiales de aviación, entre ellos el médico Manuel Conde López (dcha), observan una bomba de aviación.

Médico militar por añadidura hijo y hermano de médicos militares, Manuel Conde López nació en Badajoz el 2 de diciembre de 1901, aunque su vida siempre ha transcurrido por diferentes lugares. A los quince años ingresa voluntario en el ejército, estudia en la facultad de medicina de san Carlos de Madrid y acaba accediendo, por oposición, a alumno interno en el Hospital Cínico de san Carlos. Al tiempo, fue destinado al área de dermatología. Se licencia en medicina en 1924 y en septiembre del mismo año es nombrado Alférez Médico Alumno de la Academia de Sanidad Militar. En 1925 aprueba los exámenes de las asignaturas del doctorado en la Facultad de Medicina.

Promovido al empleo de teniente médico, es destinado a la guarnición de Burgos, “Hasta el traslado forzoso a Marruecos” donde toma parte, en un equipo quirúrgico, en el desembarco de Alhucemas. Allí permanece en varios destinos, como el hospital de Cala del Quemado, la enfermería de Dardrius, el peñón de Vélez de la Gomera o el hospital militar de Tetuán.

En plena república, es destinado a Aviación en León y luego a Sevilla donde obtiene por concurso la plaza del curso de Dermovenereología en el Hospital de Madrid-Carabanchel y después, a su finalización, destinado al Hospital de Barcelona.

Con la sublevación militar de julio de 1936, Conde hace valer su juramento militar y defiende el gobierno legal de la república -Todo hombre y más si es militar, es un perjuro si no cumple sus juramentos-. El 18 de Julio de 1936 se presenta en el aeródromo de Prat de Llobregat desde donde se organiza un convoy hacía Lérida y Sariñena -En la ambulancia con el practicante que teníamos en Lérida formamos parte del convoy-. En dichas localidades, Manuel prestó sus servicios hasta su ascenso a comandante Médico.

Aunque algunas referencias citan como una avioneta de reconocimiento De Havilland 87 “Hornet Moth” salió de Lérida, el 1 de agosto de 1936, pilotada por Francisco Pérez Mur junto con el comandante Alfonso de los Reyes, jefe de las operaciones aéreas en el frente de Aragón, para elegir el emplazamiento del aeródromo de Alas Rojas. Conde apunta que fue el capitán piloto Amador Silverio quien fue designado a elegir el emplazamiento del aeródromo.

Instalado el aeródromo, en sus memorias realiza una descripción del mismo: –El campo de aviación se situó a unos 4 km. de Sariñena y, a unos 3 km. de la carretera que une dicha población con Bujaraloz y Caspe casi tocando al pueblecito de Albalatillo, pueblo con cuyos habitantes estábamos constante mente en contacto. Hacia el oeste de la carretera, queda el campo de vuelo, prácticamente un cuadrado bastante grande, pues se trataba de terreno llano de cultivo. Al este, en una extensión un poco menor a la del campo de vuelo, se montó el campamento, con sus instalaciones, todavía rudimentarias. Había algunas tiendas de campaña de forma cónica con cabida para una docena de personas con sus catres de campaña. Los catres eran de lona montada sobre un bastidor de madera plegable, cómodos, especialmente si se había podido requisar un colchón de lana. En una de dichas tiendas se instaló el botiquín. En otra se instaló la cocina. Para comedor del personal volante había un toldo fijado a unas estacas. En nuestra tienda botiquín dormíamos el teniente médico Barceló Cabré y el practicante. –

En su relato, da cuenta del funcionamiento del aeródromo, del izado de la bandera cada mañana, la existencia de la emisora Alas Rojas o una tremenda tormenta que sufrieron el 10 de agosto de 1936. Además, da cuenta de su vinculación con el Hospital Militar de Sariñena y con parte de los médicos catalanes que operaban en el hospital de guerra.

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE. Varios oficiales recorriendo el campo de aviación. Entre ellos, Manuel Conde López, Alfonso Reyes González, José del Barrio y el teniente coronel Grao.

Conde fue amigo del médico de Sariñena D. Pedro Cascales Ballarín, -buen médico y mejor persona, cuya amistad ha perdurado-. Se ofreció como compañero -pues los elementos de que disponíamos contrastaban con la escasez de medios en el ambiente rural-.

Entre sus memorias, hay una preciosa anécdota:

-Un día me envió a un niño de unos diez años de edad, que presentaba en una pierna una herida superficial por quemadura accidental con gasolina. Le puse un apósito y la herida cicatrizó. Este niño era un superdotado y desde el primer momento nos llamó la atención, por lo que se ganó el afecto del comandante Reyes y del comisario político Franco Quizá, que le entregaron una escopeta para su defensa y le ofrecieron toda la protección que necesitase su familia. Al cabo de unos treinta años, siendo presidente de la Sociedad Médica Hispano-Americana de New York, entre los nuevos ingresados estaba aquel niño de Albalatillo, Aurelio Usón Calvo, el que me reconoció al cabo del tiempo y me dice: «Vd. es el capitán médico Conde que me curó hace años una pierna en Sariñena». Desde entonces nació una verdadera amistad en New York donde ambos ejercíamos la Medicina, el Profesor Aurelio Usón en el Medical Center de Columbia University como destacado urólogo e investigador y yo en mi consulto rio de Medicina General en el populoso Bronx habitado por una mayoría de portorriqueños y otros hispanoparlantes.-

Conde ayudó a su amigo Pedro Cascales, quien -todo triste y afectado, pues elementos incontrolados se llevaron preso a un cuñado suyo, padre del actual notario de Madrid D. Alberto Ballarin. La solución llegó de manos del jefe de la escuadrilla Alas Rojas –Había que actuar con eficacia y rápidamente para salvar una vida y el encargado del rescate fue el capitán piloto, jefe de la escuadrilla «Alas Rojas», que con sus soldados de Aviación en una operación sorpresa, devolvió a su casa sano y salvo a D. Ignacio Ballarín -.

El 30 de junio de 1937, por Orden Circular, Conde es confirmado en la situación de “Al servicio del Arma de Aviación- a Manuel Conde López (entre otros médicos) con el cargo de Delegado de Sanidad zona Centro Sur y jefe de Sanidad de aviación-  (El servicio de sanidad de aviación en la zona gubernamental de la guerra civil).

En agosto de 1937, sufre lesiones graves en acto de servicio que le llevó a estar hospitalizado unos cuantos meses en Lérida y Barcelona. Una vez restablecido, es destinado al Hospital de Aviación de Barcelona y designado delegado de Sanidad de Aviación de la Zona Centro-Sur. -Con la perdida de Cataluña, el comandante médico Conde se hace cargo de la Jefatura de Sanidad hasta la terminación de hostilidades en abril de 1939- (El servicio de sanidad de aviación en la zona gubernamental de la guerra civil).

Con la finalización de la guerra, Conde se exilia a través del puerto de Alicante a Orán, donde pasa unos días en un campo de concentración hasta su salida para París. Finalmente, con el comienzo de la segunda guerra mundial, abandona Francia partiendo de La Rochelle a Buenos Aires a bordo del «Massilia»: – Cuando el barco comenzó a separarse del muelle y apenas había desatracado, el mismo sitio donde había estado fue bombardeado por un avión solitario franquista. Aquellas horas angustiosas de miles y miles de hombres atrapados por una geografía y una coyuntura política y militar que les impide toda retirada -.

Tras cinco años en la capital del Río de la Plata, se traslada a Nueva York y Boston, donde ejerce como médico residente en el «Boston City Hospital», especializándose en medicina familiar, al igual que en Nueva York.

Asiste a varios congresos, entre ellos «The World Medical Association», como Observador Internacional. Además, fue presidente y premio de la Sociedad Médica Hispano Americana de Nueva York en el año 1965 y miembro activo de la Academia de Familia de Estados Unidos.

Ficha Manuel Conde López. CDMH.

Con los años, tras la caída del régimen dictatorial, en 1977, tras el largo exilio regresa a España, instalándose en Madrid. Se reincorpora al Colegio Oficial de Médicos de Madrid e ingresa en la Sociedad Española de Médicos Escritores.

Con la libertad, regresa a Sariñena y Albalatillo, donde se reencuentra con su viejo amigo Pedro Cascales: -Al cabo de más de treinta años me encuentro en Albalatillo con el Dr. Cascales y después de abrazarnos me dice: «Perdona Conde que no te diese las gracias por tu intervención en el rescate de mi cuñado, pues tu marcha a Barcelona me impidió hacerlo».

No deja de realizar viajes a Nueva York. Y otras partes de Estados Unidos El 5 de octubre de 1982, asiste en San Francisco a la entrega del grado de «Fellow» de «American Academy of Family Phisician». Tuvo licencia para ejercer la Medicina en el Estado de New York hasta el año de 1989.

En 1985 se le concede el empleo de coronel Médico.

Además, Conde realizó numerosas publicaciones, apuntamos algunas de ellas, destacando su trabajo sobre los médicos exiliados:  

  • El servicio de sanidad de aviación en la zona gubernamental de la guerra civil.
  • Higiene militar; por el Dr. Manuel Conde López 1935 Editorial  J. Sánchez de Ocaña.
  • Excmo. Sr. D. José Gómez Ocaña; por Manuel Conde López y Fernando Conde López; Lugar de publicación  Madrid Editorial Sucesor de Enrique Teodoro Fecha de publicación  1922.
  • Conde, Manuel. Médicos exiliados, desde 1939 a 1942. Consulta semanal, números 132, 133, 134 y 135. Noviembre de 1981.

Manuel Conde López (n. Badajoz, 1901). Se exilió en la República Argentina en 1939 y solamente se conoce un trabajo suyo de la especialidad publicado en una revista regionalista: “La lucha contra las enfermedades venéreas», Extremadura, V, n.° 5-8, Bue nos Aires, 1940”.

(Ciencia española en el exilio (1939-1989): el exilio de los científicos españoles. Francisco Giral)

El sábado 30 de noviembre, tras una breve enfermedad, falleció en el hospital Roosevelt de Nueva York Manuel Conde López a los 90 años de edad. Se encontraba en Nueva York para asistir a la reunión anual de la Sociedad Hispano-Americana de Medicina de Nueva York y recibir el galardón con que distingue anualmente dicha sociedad a uno de sus más destacados miembros, y que fue otorgado el 14 de octubre «en mérito a su continuado y encomiable interés en el estudio de las ciencias médicas».

Alfonso de los Reyes González


Alfonso de los Reyes González fue jefe de las fuerzas de Aragón, de octubre de 1936 a febrero de 1937, durante la guerra de España de 1936. Además, fue jefe de la base aérea de Sariñena “Alas Rojas”. Un personaje histórico y a la vez bastante desconocido, a pesar de su gran relevancia, en el que nos sumergimos y nos adentramos en su vida y figura, la del teniente coronel Alfonso de los Reyes González.

Alfonso de los Reyes González. Cortesía Dorian L. (Dusty) Nicol.

Alfonso de los Reyes González seguramente nació en Figueras, Gerona, en torno a 1987. Hijo de Idelfonso de los Reyes Vidal y Concepción González Cárdenas, fueron tres hermanos: Concepción, Alfonso y Julio. Su hermana Concepción nació en 1898, mientras que algunas fuentes citan su nacimiento en 1896 y falleció el 10 de mayo 1982 en Cuauhtémoc, Distrito Federal, México, a la edad de 86 años. En cambio, su hermano Julio, según afirma su acta de defunción nació en Matanzas, Cuba, en torno a 1899. En cambio, en su ficha del Registro Nacional de Extranjeros en México, Julio figura que nació en 1898 en La Habana, Cuba. En algunos documentos o escritos, Alfonso aparece con los dos apellidos de su madre González-Cárdenas como segundo apellido compuesto.

Graduado en la prestigiosa Academia Militar de Toledo, Alfonso de los Reyes realizó una rápida carrera militar. Como joven oficial del ejército español, luchó en el norte de África durante las campañas en Marruecos y posteriormente sirvió en la Legión Extranjera Española, siendo galardonado con medallas al valor. Participó, teniendo un papel activo, en un complot para organizar un golpe de Estado y derrocar a los españoles monárquicos. Al parecer El complot fue descubierto y pasó algo en una prisión militar en las afueras de Madrid. El rey Alfonso XIII le concedió un indulto, por sus numerosas medallas-.

El testimonio responde a su sobrina Isa de los Reyes, nombre artístico de Concepción Balcells de los Reyes. Sus memorias quedan recogidas en el libro Miss España en el exilio bajo el subtítulo La huida de Isa Reyes de la guerra civil española, Flamenco y estrellato en la Europa de 1930. La publicación es obra de su hijo Dorian L. (Dusty) Nicol y únicamente se encuentra publicada en inglés. Libro publicado por la fundación cultural Anglo Española Canada Blanch, centro de estudios contemporáneos sobre España. Una serie dirigida por Paul Preston quien además prologa el libro.

En palabras de Isa su tío Alfonso de los Reyes y González Cárdenas fue un hombre extraordinario que llevó una vida aventurera, romántica y altamente peligrosa. – Había vivido notoriamente en muchas partes del mundo, entre ellas Washington, D.C., donde conoció y luego se casó, tras dejarla embarazada y no sin mucho escándalo y publicidad, a la hija del embajador de Irlanda en Estados Unidos. Ella había muerto trágicamente en un accidente automovilístico poco después de su matrimonio. Su actual esposa, Elvira, era una belleza española, rubia y de ojos verdes y de quien parecía estar muy enamorado-.

Su segunda mujer, Elvira López Domínguez, era natural de Fréscano, Campo de Borja, Zaragoza. Nació en 1908 y fue hija de Aniceto López y de Emilia Domínguez.

Digitalización desde una copia de microfilm del Archivo General de la Nación de México. Registro de Inmigrantes Españoles en México. Archivo General de la Administración

Alfonso de los Reyes alcanzó el grado de capitán, acabando retirándose del arma de aviación años antes del inicio de la guerra civil española. Retirado del ejército, el 17 de julio de 1936, Alfonso de los Reyes, al frente de unos milicianos, ocupó las instalaciones del aeródromo del Prat al temor del levantamiento militar contra el gobierno republicano: -En previsión de un posible alzamiento militar, y desarboló, en unión de Díaz Sandino, cualquier posibilidad de sublevación de los aviadores en contra de la República. El teniente coronel Felipe Díaz Sandino era el comandante de las fuerzas aéreas en Cataluña y jefe del aeródromo del Prat en Barcelona– (La guerra del 36. Morera Corull, Arturo).

La necesidad de establecer un aeródromo en el frente de Aragón les llevó a Sariñena, en plena retaguardia del recientemente establecido frente de Aragón: El Aeródromo de Alas Rojas.

-El 2 de agosto, el ya comandante Reyes envía su patrulla a un campo improvisado en Sariñena, y el día 2 de agosto se instalaron allí los dos primeros aparatos de caza Nieuport-52, pilotados por los suboficiales del arma de aviación Jesús García Herguido y Jaime Buyé Bernis-

Morera Corull, Arturo. La guerra del 36.

La historia del aeródromo de Alas Rojas quedó recogida a través de una serie de artículos por el investigador sariñenense Arturo Morera Corull. Artículos publicados en Quio, revista de Sariñena y Los Monegros, los números del 22 al 32, del 21 de marzo de 1992 a febrero de 1994. Además, Salvador Trallero publicó en el 2011 el libro “Alas Rojas” aportando abundante material fotográfico.

El campo de aviación de Sariñena quedó enmarcado en la tercera región aérea de la república, con cabecera Barcelona comprendiendo Cataluña y la zona republicana de Aragón. Felipe Díaz Sandino fue jefe de la tercera región hasta al ser designado consejero de Defensa de Cataluña, siendo sustituido por Alfonso de los Reyes. Así, Alfonso de los Reyes fue jefe de la tercera región aérea de la República. El aeródromo contó con un capitán médico, Manuel conde López.

En agosto de 1936, el escritor soviético Illya Ehrenburg entrevistó al comandante Alfonso de los Reyes fue entrevistado por la entrevista quedó reflejada en su obra Corresponsal en España. En dicha entrevista, Alfonso de los Reyes manifestó claramente su ideología comunista:  -… A las seis de la mañana, empezó a hacer calor. La compañía tomó posición y en el campamento se izó la bandera de la República. El comandante Alfonso Reyes me dijo: -Soy comunista. Hace once años que estoy en el partido y sé lo que es disciplina-. Tenía una cara huesuda y dura, y su risa era triste…- Parece ser que Alfonso de los Reyes perteneció al PSUC (Partido Socialista Unificado de Cataluña), de ideología comunista.

Alfonso de los Reyes y el aviador Jesús García Herguido. Agencia EFE.

En otoño de 1936, Alfonso invitó a su hermana Conchita y sus hijas al campo de aviación. Con anterioridad se habían establecido en París, con pocos recursos, por lo que vieron que el aeródromo podría ser un lugar seguro. Conchita estaba casada con Ricardo Balcells Pinto, abogado, natural de las Islas Canarias, afiliado a la Agrupación Socialista de Madrid y miembro de la UGT y del PSOE. Durante la guerra civil, Ricardo se quedó en Madrid y fue jefe de Sección en el Ministerio del Estado (Fundación Pablo Iglesias). Así, que Conchita junto a sus dos hijas, Isa y Nuria, llegaron a Sariñena dejando el valiosísimo testimonio de Isa que nos da idea del aeródromo, del día a día y del carácter de su tío Alfonso de los Reyes:

Sariñena era un pueblo antiguo y próspero, situado no muy lejos del río Ebro. Pertenecía a la provincia de Aragón, que junto con las provincias de Valencia y Cataluña todavía estaban controladas por los leales. Mi tío Alfonso nos esperaba en la estación de ferrocarril. Vestía el uniforme de la Fuerza Aérea Republicana, con las estrellas y la trenza dorada en las mangas que denotaban su rango como Oficial al Mando y se veía tan guapo. Era de estatura media, pero delgado a pesar de la proximidad de la mediana edad. Siempre se mantuvo derecho, pero con una sonrisa fácil en su rostro delgado. El cabello negro azabache asomaba por debajo de su gorra y sus ojos marrones siempre estaban alegres, como si sonrieran ante una broma que solo él sabía. –

De la estación de Sariñena se dirigieron al aeródromo, pasando por la población monegrina de Sariñena: – Sariñena, un pueblo antiguo y de aspecto noble, encorvado contra un muro de rocas parduscas, tomando el sol. Los campos cercanos estaban bordeados de piedras bajas formando empalizadas, y dentro de sus recintos, manadas de toros y algunas ovejas merinas dispersas pastaban tranquilamente. –

Llegaron al aeródromo, a unos escasos kilómetros de Sariñena, cerca de Albalatillo, Isa aporta su paso describiendo la personalidad de su tío y la vida diaria del aeródromo durante su corta estancia, en la que nos podemos hacer una idea clara del aeródromo, instalaciones y funcionamiento. Describe como Alfonso de los Reyes y su mujer Elvira vivían en una casa dentro del campo y que a la vez servía de cuartel general

Los voladores que estaban estacionados allí bajo su mando eran un grupo mixto e interesante de hombres. Los más jóvenes acababan de salir de la Academia del Aire. Los otros, mayores y más experimentados, habían completado su formación en Francia o en Gran Bretaña. En su conjunto, eran un colorido grupo de hombres despreocupados que se tomaban con calma sus peligrosas misiones aéreas diarias y que parecían disfrutar del difícil trabajo que les había sido asignado a pesar de los peligros involucrados. –

Las memorias de Isa relatan como cerca de los hangares los aviones estaban alineados uno al lado del otro en filas perfectas y ordenadas. Los aviones los describe antiguos, en mal estado y muchos de ellos con falta de repuestos para su mantenimiento –Muchos de ellos eran excedentes de la Primera Guerra Mundial. Sin embargo, esos aviadores volaron en estos aviones para realizar sus misiones asignadas, día tras día, sin importar el peligro o el margen de seguridad cada vez más reducido. –

Alfonso de los Reyes maldecía los aviones que tenían en el campo de aviación, según Isa, su tío solía decir que – solo servían para chatarra. – Cuando llegaron nuevos aviones desde Madrid, tuvo una tremenda decepción – se dio cuenta de que apenas eran mejores que los que ya tenía a mano. –

Isa da cuenta del gran respeto que el coronel tenía entre sus hombres – era tan querido y adorado por sus hombres –, él mismo probaba cada avión que llegaba nuevo al aeródromo y se aseguraba que estaba en condiciones para volar. Cada vez que volaba, cuenta Isa, su mujer Elvira y la madre de Isa acudían a rezar a una pequeña capilla que había en el campo de aviación – Allí permanecerían, rezando a la «Virgen del Pila por su regreso seguro, hasta que una vez más desafiara a los extraños y aterrizara a salvo en la base. –

Parece ser que Alfonso de los Reyes contaba con una avioneta personal, una avioneta Hornet Moth amarilla. Dicha información consta en la documentación de la avioneta que actualmente se encuentra en el museo del aire.

Isa y su madre y hermana Nuria hacían vida en el aeródromo, cuando sonaba la campana acudían al comedor – un espacioso salón rectangular que había sido convertido en comedor. – Se sentaban algo aparte de los aviadores, pero aún sentían como contaban sus hazañas – El compañerismo que reinaba en ese lugar, especialmente durante las comidas, era contagioso. Las historias que relataban los hechos y aventuras acontecidos durante el transcurso del día se contaban y comentaban de mesa en mesa y todos compartían las vivencias felices, o más a menudo tristes, de las misiones del día. –

Durante una comida, Isa y su familia vivieron y sufrieron el primer bombardeo de la base aérea de Sariñena, fue tan de repente que no llegaron ni a sonar las sirenas ni a actuar las defensas del campo – Todo fue tan repentino, y todo sucedió tan rápido, que se sintió como una pesadilla. – El ataque produjo muertos, heridos y daños en hangares y aviones, el edificio principal sufrió varios daños y gran parte de su techo voló por el impacto de las bombas – a través de la enorme brecha en el techo, se podía ver una parte del cielo azul brillante desde el interior. –

Lo peor fueron los muertos y heridos – Los aviadores heridos yacían en el suelo debajo de bancos y mesas, y los que estaban gravemente heridos gemían de dolor. – Pronto llegaron sanitarios, probablemente del Hospital Militar de Sariñena, todo el mundo de la base se implicó en atender a los heridos, improvisaron camas de hospital y asistían a los heridos, a Isa uno de los médicos le indicó que ayudase manteniendo las teteras constantemente llenas de agua hirviendo.

El miedo se apoderó de Isa, madre y hermana, el aeródromo había dejado de ser un lugar seguro y decidieron abandonarlo. Arreglaron los papeles con el Consulado francés en Barcelona y pronto consiguieron las visas para poder pasar a Francia.

Después de cenar aquella última noche en el Sariñena, nos sentamos todos junto a la chimenea como de costumbre, pero vaya el jolgorio y la alegría que reinaba tiempos, cuando la música de guitarra y el canto duraban toda la noche. Ahora, en cambio, simplemente nos quedamos mirando en silencio las llamas, incapaces de borrar de nuestras mentes la tragedia de los últimos días. Los lugares vacíos a nuestro alrededor eran una evidencia muda y un recordatorio constante de aquellos entre nuestros amigos que se habían ido para siempre. A mi tío Alfonso le costó especialmente la pérdida de alguno de sus hombres, pero le resultaba más fácil aceptar su pérdida en combate aéreo que en tierra por bombardeo. Sintió como si los hubiera defraudado al no poder protegerlos.

Recuerdo nuestra última noche en la base. Todavía puedo escuchar los ruidos suaves y nocturnos que perforaron la quietud de la tarde, el canto de los grillos y las cigarras escondidos en los campos de trigo. De repente, de la nada, como pájaros negros monstruosos y malvados, aparecieron en el cielo las sombras de aviones enemigos en una misión de bombardeo. El sonido sordo y traqueteo de sus motores llenó la boca de mi estómago con angustia y aprehensión mientras volaban sobre nosotros, en camino a su objetivo. –

Antes de coger el tren dirección Barcelona, Isa junto a su madre y hermana se despidieron de su tío Alfonso de los Reyes y su esposa Elvira, se abrazaron y, – metiendo la mano en uno de los bolsillos de su gastada chaqueta de cuero de vuelo –, Alfonso de los Reyes sacó unas pequeñas medallas que colocó en las palmas de Isa y su hermana Nuria – Estas medallas son por ser tan bravas y valientes”, dijo, con su habitual sonrisa iluminando todo su rostro. Él y sus oficiales nos saludaron formalmente. Me dio un beso de despedida y nos subimos al auto y salimos de la base hacia Barcelona. –

Alfonso de los Reyes en el campo de aviación Alas Rojas. Agencia EFE, agosto de 1936.

El aeródromo continuó con su gran actividad, incluso celebró un festival organizado por el mismo comandante Reyes a beneficio del Hospital de sangre de Sariñena, teniendo lugar el domingo 13 de septiembre de 1936.

Buenaventura Durruti fue uno de los visitantes asiduos al campo de Sariñena, le encantaba volar en avión y con frecuencia pedía al comandante Reyes que le enviase un aparato a Bujaraloz para trasladarse a Sariñena (La guerra del 36. Morera Corull, Arturo).

En octubre de 1936, con la reorganización del frente, se estableció una Dirección General del Frente delegada de la Consejería de Defensa de la Generalidad en Sariñena. El comandante Reyes fue el elegido como jefe único de todas las fuerzas, con su cuartel general en Sariñena (La guerra del 36. Morera Corull, Arturo).

El 20 de octubre de 1936, durante los actos protocolarios de un entierro, Alfonso de los Reyes ya es citado como jefe de las fuerzas de Aragón: “Presidieron los actos el jefe de las fuerzas de Aragón, comandante Reyes, el coronel Villalba y el comisario de aviación Franco. Además de los cuatro muertos, resultaron heridos en el combate aéreo el capitán Boyer y los alféreces Jaime Buyé y Mariano Foyé (La guerra del 36. Morera Corull, Arturo). En esta línea, Arturo Morera recoge uno de los primeros actos documentados tras su nombramiento como jefe de todas las fuerzas del frente de Aragón, fechado el 17 de octubre de 1936 en Sariñena, – Un bando excesivamente enérgico en el que amenazaba a las personas que propalaran bulos o noticias falsas. Les prevenía de su inmediata detención, y de su fusilamiento si se les considerara facciosos por los Comités locales del lugar en donde se encontrasen. Como en tantas otras de sus actuaciones, el bando no da ninguna referencia a su consideración de jefe subordinado a la Generalidad catalana, como se desprende de la lectura de su encabezamiento. –


Don Alfonso de los Reyes y González de Cárdenas, comandante de Aviación y jefe superior de todas las fuerzas y milicias que operan en el frente de Aragón. HAGO SABER: Que por decreto del ministerio de la Guerra de 28 de julio próximo pasado fue declarada zona de guerra el territorio de la región aragonesa ocupada por las fuerzas de la República. En su virtud… –

El comandante Reyes, por convicción o por diplomacia, no quería aparecer ante las gentes de Sariñena y de las otras tierras aragonesas, como un exclusivo delegado de las autoridades catalanas. Los hombres de Aragón habían dado excesivas pruebas de su adhesión y entusiasmo en la lucha contra los enemigos de la República y había que respetar sus resquemores y desconfianzas ante la aplastante omnipresencia de catalanes en su tierra –

Morera Corull, Arturo. La guerra del 36.

En diciembre de 1936, Alfonso de los Reyes es ascendido al grado de teniente coronel (La guerra del 36. Morera Corull, Arturo).

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE. El comandante Alfonso Reyes González rodeado de milicianos.

Sariñena albergó el Cuartel General del alto mando del XI Cuerpo de Ejército Republicano (La guerra civil en Sariñena). El XI Cuerpo de Ejército respondió a una Unidad militar creada el 6 de junio de 1937 y perteneciente al Ejército Popular de la República, adscrito al Ejército del Este. El XI Cuerpo de Ejército estuvo compuesto por las divisiones 26ª (Columna Durruti), 27ª (Columna Carlos Marx) y 32ª (La guerra civil en Sariñena).

El XI Cuerpo de Ejército, cubría el frente desde el sur de la ciudad de Huesca hasta el Ebro; su cuartel general se estableció en Sariñena y estaba bajo el mando del teniente coronel Alfonso de los Reyes, siendo su jefe de E.M. el comandante Ricardo Claveria Iglesias.

Arturo Morera Corull recogió la noticia de un “Acto simpático” que contó con la participación de Elvira, la mujer del teniente coronel de los Reyes, una entrega de juguetes a los niños de Sariñena y Albalatillo. En el cuerpo de la misma noticia se hace mención a Alfonso de los Reyes, a su carácter y reflejando su gran esquiva con los periodistas.   

Un acto simpático tuvo lugar en nuestra villa, el domingo 10 de enero de 1937. Por iniciativa de la agrupación de mujeres «Donas a la reraguarda» de Barcelona, y con la colaboración de muchas personas de Cataluña, se pudo proporcionar un día de alegría a toda la chiquillería de Sariñena. Se repartieron juguetes a todos los niños del pueblo, con la actuación previa de la Banda de música de Aviación, dirigida por el maestro Francisco Llop, en la entonces llamada «Plaza Roja», es decir, la plaza del Ayuntamiento. La distribución de los juguetes, contó con la meritoria ayuda de las muchachas de las Juventudes Socialistas y de las Juventudes Libertarias, presididas por la mujer del teniente coronel Reyes. Un día después, también se repartieron juguetes en la escuela de Albalatillo. La organización de los festejos corrió a cargo de la Oficina de Censura y Propaganda del cuartel General del frente de Aragón.

Uno de los periodistas que intentaron entrevistar a Alfonso de los Reyes tuvo éxito, y así pudo escribir en El Diluvio de 12 de enero de 1937 el resultado de su trabajo sobre el aeródromo de Sariñena. Copio uno de los párrafos de la entrevista que refleja la personalidad del jefe de la base: … El teniente coronel, jefe superior de Aragón, Alfonso de los Reyes, persona de una actividad y energía extraordinarias, evita cuanto puede las entrevistas con los periodistas. No dispone de tiempo ni es hombre de palabreta. Trabaja, da órdenes para todos los sectores del frente y prefiere que los hechos, siempre más elocuentes que las palabras hablen por él.

Morera Corull, Arturo. La guerra del 36.

Federica Montseny, ministra de sanidad, visitó Sariñena y el campo de aviación, En Sariñena dio un discurso en el Teatro Romea el domingo 31 de enero de 1937. Quedó reflejado en varios diarios de la época, «La Vanguardia» dio cuenta que el discurso se desarrolló – ante una multitud enorme que llenaba todas las dependencias del Teatro y a las plazas de Sariñena, donde fue escuchada por medio de altavoces -. A Federica Montseny le acompañaba el nuevo consejero de Defensa, el cenetista Isgleas.

El periodista Pere Foix, como jefe de la Oficina de Propaganda del Cuartel General, estuvo en el estrado junto a la Montseny. Finalizado el acto, la acompañó hasta el campo de aviación, por deseo expreso de la ministra, quien dijo tener mucho interés en visitar las instalaciones del aeródromo, Federica Montseny, anarquista de toda la vida, fue recibida con honores militares, y la Banda de música interpretó el «Himno de Riego», es decir, el himno oficial del estado republicano. El teniente coronel Reyes, le presentó, a continuación, a su equipo de aviadores.

Una vez que la ministro salió del aeródromo en dirección a la primera línea del frente, el periodista Foix, consiguió una entrevista con el teniente coronel Reyes. De buenas a primeras, le dice que de lo que más se habla en Sariñena era de su dimisión como jefe de las fuerzas del Frente de Aragón, y de la extrañeza que tal cosa había causado entre los milicianos y soldados. Y esta fue la contestación de Reyes que traduzco del diario Treball» del 4 de febrero de 1937:

No ha de causar extrañeza mi dimisión. Fui nombra do jefe del Frente de Aragón por delegación del entonces consejero de Defensa, coronel Díaz Sandino, en unos momentos en que el frente pasaba por una situación difícil y que, además, era necesario servir de aglutinante entre los diferentes jefes de columnas, que hasta entonces habían operado por su cuenta, debido al dinamismo de los primeros días. He conseguido con la ayuda y el buen sentido de todos, el dar el primer paso en la unificación del mando del frente. Una vez conseguida la misión, para la cual fui nombrado, y entendiendo que mi nombramiento era una cuestión personalísima del ex-consejero Díaz Sandino hacía mi persona, y además deseando dedicarme intensa mente al servicio de la Aviación, he solicitado y he obtenido del nuevo consejero de Defensa, el ser relevado de mi cargo de jefe superior de las fuerzas del frente de Aragón. –

A continuación, el periodista interrogó a Reyes, sobre la virtualidad de mantener el Cuartel en Sariñena. La pregunta parece preparada para que el teniente coronel Reyes, respondiera en el sentido de desear que nuestra villa dejara de alojar a los mandos del Cuartel General, ahora que él iba a cesar en el cargo de jefe superior del frente.

«Hombre, dijo Reyes -los Cuarteles Generales no han de estar mucho tiempo seguido en el mismo lugar. Se habría de evitar la intimidad entre el personal del Cuartel General y la población civil, entre la cual el enemigo puede tener a sus agentes de espionaje. Se ha de tener en cuenta, que en las poblaciones que ocupamos, quedan muchos fascistas desconocidos. Nunca está de más tomar precauciones».

Por esta declaración, se puede pensar que Reyes estuviera deseando que los jefes del E.M., que hasta entonces habían estado bajo su mando, se alejaran de Sariñena, en el momento que él perdía protagonismo por su cese. De esa manera, al mantener su puesto de jefe de la Aviación, Reyes, quizá esperara seguir actuando como «virrey» efectivo de nuestra población, dando continuidad a su papel preponderante desde que se instaló en Sariñena en los primeros días de agosto de 1936. –

El 28 de febrero de 1937, el teniente coronel Reyes fue cesado como jefe de todo el frente de Aragón, siendo sustituido por el teniente coronel Vicente Guarner. No obstante, Alfonso de los Reyes siguió manteniendo su jefatura de la 3 Región aérea y del campo de Aviación de Sariñena.

El teniente coronel Reyes volvió otra vez a tener mando directo sobre las fuerzas de tierra, concretamente de las tres Divisiones que componían el XI Cuerpo de Ejército: la 26 División (antigua columna Durruti), la 27 División (antigua columna Del Barrio), y la nueva División 32. En palabras de Arturo Morera, contrariando sus declaraciones hechas el 31 de enero, Reyes mantuvo su Cuartel General en Sariñena, – aunque es verdad que no permaneció mucho tiempo en nuestro pueblo, seguramente a su propio pesar. –

A mediados del mes de julio de 1.937, Reyes fue destinado al frente de Madrid al mando de un nuevo cuerpo de Ejército. En el mando del XI Cuerpo fue sustituido por el teniente coronel Gil Otero -Desapareció, pues, de la vida cotidiana de nuestro pueblo, el jefe del campo de aviación, tan ligado a Sariñena desde los primeros días de agosto de 1.936. –

Con la ruptura del frente de Aragón, en marzo de 1938, el teniente coronel Alfonso de los Reyes, apunta Arturo Morera, mandaba las Brigadas Internacionales de la Agrupación –Lucharon con denuedo y tenacidad en la defensa de Caspe. Finalmente hubieron de pasar al norte del Ebro, siguiendo las órdenes emanadas del Cuartel General del Ejército del Este. El día 15 de marzo, el teniente coronel Reyes fue llamado a comparecer en Sariñena y recibió la orden verbal del general Pozas de que procediera a la inmediata retirada de sus tropas de Caspe a la orilla norte del Ebro.

De los Reyes continuó ejerciendo como teniente coronel del Arma de Aviación, así figura en un documento firmado por él mismo a favor de Celestí Boada i Salvador, figura investigada por el historiador Pau Vinyes Roig (Llop Roig).

Arxiu Municipal de Santa Coloma de Gramenet. Cortesía Pau Vinyes.

Con la finalización de la guerra, Alfonso de los Reyes se exilió a México a bordo del vapor Nyassa, partió de Casablanca el 30 de abril de 1942 alcanzando Veracruz el 22 de mayo de 1942. Alfonso y su esposa Elvira aparecen en el listado del Nyassa donde además figuran dos hijas del matrimonio María Antonieta y Angelita, hijas que no he podido confirmar.

Su sobrino Dorian apunta que Alfonso estuvo en una plantación en el Yucatán, cuya plantación era encargado el padre de Dorian. A partir de entonces, la familia perdió el rastro de Alfonso de los Reyes. No obstante, Alfonso figura entre los testigos de la boda de Isa y Leónidas, el 14 de noviembre de 1942, además aparece avecindado en República del Salvador 31 Ciudad de México.

Acta de matrimonio de Isa de los Reyes

Gracias a Javier Eusebio Sanchiz Ruiz, Investigador Titular y Doctor en Historia de México, Facultad de Filosofía y Letras, UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México) Área de investigación: Historia Colonial, sabemos que en 1945 seguía reportando el mismo domicilio de ciudad de México y figura como su ocupación especifica la de aviador. En dicho domicilio vivía con su esposa Elvira López, su suegra Emilia Domínguez y sus cuñados Antonio López y Angelina López.

Finalmente, Alfonso de los Reyes González Cárdenas falleció en Guadalajara, Jalisco, el 14 de junio de 1964 en la casa número 1776 de la calle de Colonias, sector Hidalgo. La causa de su fallecimiento fue cáncer pulmonar. Figura como originario de Figueras (Es dato de declarante). 

Acta de defunción de Alfonso de los Reyes

Su esposa, Elvira falleció el 17 de agosto de 1972 en Guadalajara, Jalisco. Vivía en calle Hidalgo, 1351, sector Hidalgo. Ambos fueron enterrados en Panteón Colinas de Zapopan de Jalisco. Como hemos dicho antes, la madre de Elvira, Emilia Domínguez Aridtzibal también acabó en México con el matrimonio. Emilia sobrevivió a su hija y falleció en Guadalajara Jalisco, el 13 de septiembre de 1972, era originaria de Alcalá de Moncayo, Zaragoza. Igualmente, vivió con ellos su cuñada Angelina López su cuñada, casa con otro español, Juan José Armario Álvarez, en Acapulco el 12 de junio de 1945, acta en la que Alfonso figura como testigo.

Digitalización desde una copia de microfilm del Archivo General de la Nación de México. Registro de Inmigrantes Españoles en México. Archivo General de la Administración

Su hermano, Julio de los Reyes González fue militar profesional en España y estuvo casado con María Merino, natural de Santander (Cantabria) en 1896, con quien tuvo dos hijos Ana María y Julio. Tras la guerra fue encausado por el Tribunal Especial para la Represión de la Masonería y el Comunismo. Juzgado especial número 3 (Ficha de encausado. Centro documental de la memoria histórica). Le faltaba la pierna izquierda y usaba una artificial. Exiliado también en México, donde llegó en avión desde Nueva York, el 7 de febrero de 1944, en calidad de Asilado Político. Julio falleció por cáncer a los 59 años de edad en ciudad de México, el 6 de octubre de 1958. Está enterrado en el panteón español de ciudad de México.

Isa escribió que su tío Alfonso era un hombre único con una personalidad única, muy querido y muy admirado por sus subordinados. Sin duda, estamos ante una gran personalidad, olvidada y perdida tras el exilio, ese exilio cruel que tanto ha borrado. Sirva esta pequeña reseña biográfica para su reconocimiento, reparación y dignificación.

Gracias a Javier Sanchiz y a Dorian L. (Dusty) Nicol. A Javier por su siempre estimable ayuda y a Dorian por su incipiente gran amistad que seguro deparará un gran éxito a “Miss España en el exilio”.

Miss España en el Exilio


Mientras la guerra se cernía sobre España, una adolescente se abría paso en la convulsa Europa del siglo XX, bailando por toda Europa e incluso llegando a ser proclamada “Miss España 1938 en el exilio”. Ese mismo año, participa en el campeonato de Mis Europa, celebrado en Dinamarca, bajo la prohibición de llevar la bandera republicana en pro de la del bando sublevado. La joven acaba negándose, apareciendo con una pancarta blanca con la palabra “España”.

Aquella joven era Concepción Balcells de los Reyes (Barcelona, 1921-California, 1991) y respondía al nombre artístico de Isa Reyes, también conocida como Conchita. Junto a su hermana Nuria y su prima Alma actuaron por Paris y diferentes lugares de Europa; incluso para conseguir fondos para material médico y provisiones para la república española. No obstante, en el mismo París actúan ante el duque y la duquesa de Windsor y en Venecia en presencia de Mussolini. En abril de 1939, junto al bailarín de flamenco Antonio Alcaraz, Isa se ve obligada a actuar en Berlín en el cincuenta aniversario de Adolf Hitler. Una absoluta pesadilla.

Bajo el subtítulo “La huida de Isa Reyes de la guerra civil española, Flamenco y estrellato en la Europa de 1930” su hijo Dorian L. (Dusty) Nicol da luz a las memorias de su madre Isa. Obra publicada por la fundación cultural Anglo Española Canada Blanch, centro de estudios contemporáneos sobre España. El historiador e hispanista Paul Preston prologa el libro, asegurando que es difícil imaginar experiencias más caleidoscópicas que las de Isa. No lo pretende, pero acaba siendo un libro de historia a través de la vida de Isa y como el amor puede triunfar en la oscuridad.

La guerra de España de 1936 sorprende a Isa, con tan solo quince años, de vacaciones por la sierra de Gredos junto su padre. Ricardo Balcells, refutado abogado, pronto manda a Isa, su madre y su hermana a Paris, mientras regresa a Madrid a defender la república. Ricardo Balcells, miembro de la Agrupación Socialista de Madrid y de la UGT, durante la guerra civil fue jefe de Sección en el Ministerio del Estado.

Sin embargo, pronto, aquel otoño de 1936 deciden volver a España aceptando la invitación de su tío Alfonso de los Reyes González Cárdenas, teniente capitán de infantería del ejército del aire en el aeródromo de Alas Rojas de Sariñena y más tarde jefe al mando del XI Cuerpo de Ejército de la Republicano también establecido en Sariñena.

Sus memorias describen su paso por el aeródromo sariñenense y nos descubre aspectos del aeródromo y del teniente coronel Alfonso de los Reyes, figura muy desconocida a pesar de su gran relevancia. La familia Balcells Reyes pensó que el aeródromo sería un lugar seguro, pero a los pocos días viven un fatal bombardeo ante el que se ven obligados a abandonar el aeródromo dirección Barcelona.

Llegó el exilio, su paso a través de los Pirineos a Francia, sus actuaciones por diversos países, su nombramiento como “Miss España en el exilio”, galardón que el año anterior había recaído sobre su prima Ambarina, sucediéndose numerosas vivencias en aquella Europa antesala de la segunda guerra mundial.

Acabaron rencontrándose con su padre y cruzaron el Atlántico para desembarcar en Cuba y luego en México, donde Isa se casó con George Leonidas Nicoloupoulos Coltros, un griego que había conocido en uno de sus muchos viajes.

Al final, Isa se estableció en california, Estados Unidos, forjando su familia tras una vida peregrina, tal y como definía su hermana Nuria a los exiliados. Su hermana Nuria, conocida como Nuria Parés, acabó afincada en México donde desarrolló una gran carrera profesional como poeta y traductora.

El exilio significó para muchas familias una desconexión con su tierra y a la vez con sus familiares. La historia del teniente coronel Alfonso de los Reyes se pierde en las plantaciones que la familia de Isa manejó en el Yucatán. Mientras, la memoria de Isa queda viva gracias a su hijo Dorian L. (Dusty), una historia entrañable que nos deja con una amplia sonrisa, ante una persona excepcional que siempre se mantuvo optimista frente a la oscuridad, dando luz y belleza, siempre acompañada de sus castañuelas y su repique, al ritmo del corazón que es el ritmo del alma y del amor. Sin duda, el amor triunfó en la oscuridad en una historia de película.

Gracias a Dorian L. (Dusty) Nicol

Anda por todas partes. Lo he leído

y lo sigo leyendo todavía.

Anda por todos lados,

anda en todos los ojos que lo miran

brillar en la blancura de las páginas

con su cálida luz inofensiva.

Que soy, que somos (nos lo dicen)

«la España peregrina»…

¡Ay, qué bonito nombre! ¡Que nombre tan bonito

para ir por el mundo a la deriva

como un barco de velas desplegadas,

como una extraña carabela antigua!

¡Qué barco tan bonito si tuviera

un pequeño espolón para la ira! […]

Nuria Parés

Créditos del libro: Miss Spain in Exile: Isa Reyes Escape from the Spanish Civil War Flamenco and Stardom in 1930s Europe Canada Blanch / Sussex Academi Canada Blanch/Sussex Academic Studies on Contemporary Spain Autores   Dorian L. Nicol, Nicol Edición ilustrada Editor Sussex Academic Press, 2021.

Aterrizaje en Toulouse


En mayo de 1937, 16 aviones republicanos aterrizaron en el aeropuerto de Toulouse. «Catorce cazas y otras dos aeronaves; una de ellas un trimotor Douglas en el que hacían viaje varios miembros del partido comunista de Cataluña».

Foto: http://www.griegc.com/2017/09/01/el-campo-de-aviacion-de-sarinena

Por aquellos días se sucedían los sucesos de Barcelona o jornadas de mayo de 1937, una serie de enfrentamientos entre los partidarios del gobierno de la República y Generalitat contra grupos anarquistas y miembros del POUM. Se dieron principalmente en Barcelona, entre el 3 y el 8 de mayo de 1937.

Del frente aragonés partieron algunos milicianos para participar en dichos enfrentamientos, entre ellos varios milicianos de las divisiones Lenin y Ascaso, de la CNT y del POUM. Estos hechos los recoge Salvador Trallero en Alas Rojas Sariñena junto al enfrentamiento que se vio obligado a intervenir el comandante Reyes, del aeródromo Alas Rojas de Sariñena, contra los milicianos que se dirigían a Barcelona: “Cerca de Lérida, la columna es detenida por tropas de aviación al mando del teniente coronel Reyes, que parlamenta con sus dirigentes y les amenaza con bombardearles si no vuelven a sus puestos de combate. La amenazas del bombardeo logra que gran parte de las fuerzas vuelvan a los puestos de vanguardia”.

Al final, los sucesos de Barcelona repercutieron por todo el bando republicano y concretamente en el aeródromo de Alas Rojas que se quedó sin aviación: “En ese mes de mayo, el aeródromo de Sariñena fue parcialmente evacuado dentro de la reorganización de la Aviación Republicana”. Salvador Trallero (Alas Rojas Sariñena).

Aquellos 16 aviones que aterrizaron en el aeropuerto de Air France de Toulouse, los 14  cazas de construcción soviética con pilotos extranjeros y otras dos aeronaves, habían salido de Sariñena para escapar de un posible golpe de los anarquistas, pero al enterarse de que el aeródromo de la capital estaba en poder de los extremistas, decidieron aterrizar en Toulouse, según recogió la prensa del bando nacional «La prensa: diario republicano: Año XXVII Número 10143 – 1937 Mayo 11».

Sin embargo, para José Juan Arilla Herrero «El aterrizaje de los aviones republicanos en aeródromos franceses en mayo de 1937 (hubo varios) no obedeció a las causas marcadas por el artículo, si no a un intento de traslado de aviones de guerra republicanos al frente norte (Euskadi, Cantabria y Asturias), aislado del resto del territorio gubernamental».

Un mes antes también habían aterrizado aviones republicanos en Francia, algunos del aeródromo de Sariñena. La noticia del aterrizaje de varios aviones republicanos, el 10 de abril de 1937, aparece en el Heraldo de Zamora, edición del viernes 16 de abril de 1937: “Por diversas causas y en distintos puntos de Francia aterrizaron cuatro aviones militares rojos, todos ellos tripulados por oficiales y clases al servicio del llamado Gobierno de Valencia”.

Así, un «Breguet 19 pilotado por el suboficial Julio Augusto Gutiérrez y el teniente Manuel Boltado, en calidad de observador», fue a caer en las cercanías de Cadours, a cincuenta kilómetros de Toulouse “Según declaración de los interesados, habían emprendido el vuelo en el aeródromo de Sariñena (Huesca) con dirección a Santander, pero el temporal reinante les hizo despistarse y perderse”.

También un «Breguet monomotor, tripulado por dos jóvenes oficiales y armado de una ametralladora, con su dotación completa de cartuchos», se vio obligado a aterrizar cerca del Hipódromo de Tríe-Sur-Baíse, a 40 kilómetros de Tarbe, “Por las mismas causas que los ocupantes del primer avión«.

Mientras, un «Bregnet, con motor de 450 caballos» de fuerza aterrizó en la comuna de Santo Bonset Brance, a unos 20 kilómetros de Limoges, sufriendo un aterrizaje forzoso que le causó serios desperfectos: “Los aviadores que solo padecen ligeras contusiones y heridas leves declararon que partieron de Sariñena con dirección a Bilbao, formando escuadrilla con tres aparatos de bombardeo. Desorientados por la niebla y teniendo conocimiento de que volaban sobre territorio francés, el piloto decidió tomar tierra con el objeto de averiguar la ruta a emprender. A causa del mal estado del campo, el tren de aterrizaje se destrozó capotando el avión.”

El último de los cuatro aviones respondía a un aparato de origen holandés, con motor de 450 caballos de fuerza, tomando tierra francesa a las ocho de la noche en Mont de Marsans: “Armado de cuatro ametralladoras, de las cuales, dos se hallan colocadas en las alas, y otras dos en torretas de combate. La gendarmería francesa, que se encargó de la custodia del mismo, procedió inmediatamente a incautarse del armamento. El sargento y cabo que tripulaban este aparato han declarado que salieron desde Lérida para Bilbao, pero a causa del mal tiempo reinante no les fue posible tomar tierra en esta última ciudad, a pesar de haber llegado encima de ella. Perdieron de visa otros dos aviones que les precedían en las cercanías de Biarritz y se vieron obligados a aterrizar en suelo francés por falta de gasolina.”

Estos aterrizajes, sin duda, suponían un conflicto entre los mandos del bando nacional y el gobierno francés quien, junto a Gran Bretaña, habían acordado la no intervención en el conflicto español, a la que se sumaron otros países. Todo a pesar del apoyo de los regímenes fascistas de Alemania e Italia que, desde un principio, dieron a los sublevados. En este caso, la prensa afín al bando nacional exigió el cumplimiento de la legalidad internacional y el cumplimiento del pacto de No intervención “Cuarto aviones de guerra armado, y tripulados por militares al servicio de un bando beligerante, se encuentran en estos momentos inmovilizados en suelo francés, por causas fortuitas e imprevistas y habiendo quebrantado de este modo la neutralidad de la nación vecina. Los Tratados y el uso internacional requieren para casos similares que sean internados hasta el término del conflicto dentro de los confines de la nación neutral, las personas que indebidamente traspasaron los límites de la zona de su jurisdicción así como la incautación durante idéntico plazo de los medios de locomoción que emplearon. En la actualidad, y a mayor abundamiento, el Pacto de No Intervención exige el solemne y exacto cumplimiento de esta; obligaciones ineludibles. Es de esperar que con relación a los casos concretos que acabamos de reseñar, se encuentre dispuesto el Gobierno francés a adoptar las medidas oportunas que el más elemental deber y la copiosa jurisprudencia internacional requieren.”

Al final, fueron hechos puntuales y anecdóticos en una Europa agitada y muy convulsa, en un preludio y antesala de la II Guerra Mundial en la que España se convirtió en un banco de pruebas de armamento y desarrollo militar.

Aterrizaje en Toulouse, mayo del 37

Bujaraloz, Sector del frente


Bujaraloz, dentro del frente de Aragón, tuvo una gran relevancia durante la guerra civil española. El 25 de julio de 1936 llega a Bujaraloz la columna anarquista de Durruti – Peréz Farrás, que había partido de Barcelona el 24 de julio para avanzar hacia Zaragoza. Sin embargo, la columna es frenada en Pina de Ebro, lo que lleva a establecer, el 26 de julio, su cuartel General en Bujaraloz convirtiéndose en su propio sector del frente.

Bujaraloz, vista general. Campúa 1936-1939. Biblioteca Digital Hispánica

“Extraña vibración la que satina Bujaraloz. Suena aquí la trompeta ética de la Historia.»

Félix Martí Ibáñez (Impresiones de la Revolución, Frente y Retaguardia.
Solidaridad Obrera, 28 de agosto de 1936).

18 de julio de 1936

Tras la sublevación militar, la guardia civil de la localidad emitió un bando para requisar todas las armas de la localidad, manifestando su adhesión al levantamiento militar y declarar el estado de guerra. Incluso se desplazaron a La Almolda, el día 19 de julio, para destituir a su alcalde republicano Pablo Borderas y remplazarlo por Cristóbal Godina Asín.

Para evitar incidentes mayores, las mujeres de Bujaraloz entregaron las armas aprovechando que los hombres se encontraban realizando las faenas del campo. Cuando regresaron, con sus herramientas de trabajo, asediaron el cuartel donde se encontraban encerrados los guardias civiles.

Eladio Romero García recoge aquellos primeros días, Guerra Civil en Aragón (Editorial Pirineo) y El ejemplo de la columna Durruti: De milicianos libertarios a soldados del ejército popular de la república. El 21 de julio, los miembros de la guardia civil abandonan el puesto de Bujaraloz y se trasladan a Caspe. Sin embargo, al día siguiente varios guardias civiles y un cabo al mando de un sargento regresan a Bujaraloz. El testimonio de Antonio Barrachina, recogido por el corresponsal Carrasco de la Rubia en La Vanguardia, relata como hicieron un registro en el pueblo, deteniendo a cuantos hombres encontraban “Los llevaron a la puerta del cuartel y los tuvieron durante mucho rato de cara a la pared, bajo la amenaza de los fusiles. Un capitán de la Guardia civil, que había llegado un poco más tarde con otros guardias y con buen número de fascistas, les ordenó que al día siguiente estuviesen todos armados para luchar contra el enemigo; fue entonces cuando requisaron el autocar que conducía el joven Barrachina, obligándole a que se pusiera a sus órdenes.” Barrachina era el chofer del autocar que realizaba la línea de Bujaraloz a Zaragoza. Estuvo varios días a su servicio, llevándoles por distintos pueblos de la zona hasta que consiguió volver a Bujaraloz (LVG 13 de agosto de 1936). Otras fuentes citan como al mando del capitán Negrete detuvieron a tres campesinos y posteriormente fueron llevados a Zaragoza.

“El primer contingente de la Columna Durruti llegó a Lérida el día 25 de julio de buena madrugada. Allí los milicianos fueron informados de que los fascistas y la Guardia Civil se habían adueñado de Caspe, por lo que algunos se dirigieron a aquella ciudad. A cuatro kilómetros de ella, en el puente de entrada, tropezaron con los guardias civiles insurrectos de Bujaraloz, que se desplazaban en el autocar de línea Bujaraloz-Zaragoza-Villalba que habían requisado.” Durruti en el laberinto. Miquel Amorós.

La Causa General  cita  dos guardias civiles que debieron pertenecer al puesto de Bujaraloz: José Marrulo Domingo, fusilado en La Almolda en 1936 y Vicente Villar Sánchez, fusilado en Castelserás, según testimonio.  

Bujaraloz, mayoritariamente del sindicato UGT, fue controlado por la población, constituyendo el primer Comité de Bujaraloz formado por la UGT. Aquel primer comité escasamente duró hasta el mes de septiembre, poco después de la llegada de las milicias anarquistas. (Expediente 5.909 AHPZ-J 005582-0013). El 23 de julio “A la llegada de los marxistas a la localidad”, la Causa General de Bujaraloz recoge como “Se ensañaron con las casas propiedad de los vecinos que más se habían señalado por su carácter o ideología derechista”; quizá podamos hablar de avanzadillas de milicianos. No obstante, desde La Almolda, el día 22, unas 23 personas acudieron a Bujaraloz para apoyar a los republicanos. El 21 habían declarado en la localidad huelga general, destituyendo al alcalde impuesto y requisando las armas del pueblo. A pesar de ello, a su regreso a La Almolda fueron recibidos a tiros viéndose obligados a refugiarse en Castejón de Monegros. 

Documentos correspondientes a Causa General del A.H.N. Subdirección General de los Archivos EstatalesMinisterio de Cultura. España.

Así, la Causa General de Bujaraloz, Rama Separada nº 253, relata algunos de los principales episodios que la población sufrió durante la guerra. De esta manera, el 24 de julio de 1936 “Fueron profanadas las iglesias, Santa Iglesia parroquial e iglesia de las Nieves, capillas públicas y ermitas, sacando los ornamentos e imágenes y quemándolos en mitad de la plaza”. En aquellos hechos participaron algunos vecinos de la localidad y milicianos, señala la misma Causa General. También debieron de producirse algunos hostigamientos a personas de derechas, como el caso de la maestra Feliciana García “tachada de fascista y cuyo marido era guardia civil y había muerto en la defensa de Caspe” (AHPZ_J 005582).

El 24 de julio de 1936, el párroco Eusebio Antolín Moliner fue asesinado por arma de fuego y, según la Causa General de Bujaraloz, fue encontrado muerto en la pared del cementerio. Otros asesinatos se produjeron el día 28 del mismo mes de julio de 1936, una vez entradas las milicias.

  • Calvete Samper, Agustín. La Almolda (Zaragoza), 34 años de edad.
  • Calvete Samper, Francisco. La Almolda (Zaragoza), 28 años de edad.
  • Costa Pérez, Juan. La Almolda (Zaragoza). A los 53 años de edad, labrador.
  • Olona Escuer, José María. La Almolda (Zaragoza). A los 32 años de edad, labrador.
  • Olona Escuer, Rogelio. La Almolda (Zaragoza). A los 26 años de edad, labrador.
  • Olona Olona, Ángel. La Almolda (Zaragoza). A los 25 años de edad, labrador.
  • Olona Olona, Pedro. La Almolda (Zaragoza). A los 24 años de edad, maestro.
  • Olona Samper, Santiago. La Almolda (Zaragoza). A los 46 años de edad, labrador.
  • Pelay Olona, José. La Almolda (Zaragoza). A los 34 años de edad, labrador.
  • Peralta Solans, Amado. La Almolda (Zaragoza). A los 17 años de edad, labrador.
  • Peralta Solans, Manuel. La Almolda (Zaragoza). A los 19 años de edad, labrador.
  • Peralta Taules, Elías. La Almolda (Zaragoza). A los 33 años de edad, labrador.
  • Peralta Taules, Jesús. La Almolda (Zaragoza). A los 31 años de edad, labrador.
  • Samper Samper, Mauricio. 42 años, labrador.
  • Val Olona, Mariano. La Almolda (Zaragoza) A los 31 años de edad, labrador.

También fueron encontrados algunos cadáveres en la pared del cementerio. Según la Causa General: “Fueron encontrados seis cadáveres más en las paredes del cementerio, cuyos nombres y señas particulares se desconocen. Únicamente se sabe que son uno natural de La Almunia que llevaba una pierna de palo. Otro de Mallen que se sabe que era requeté, otro de Fuentes paisano, los otros tres desconocidos. Todos estos son procedentes de los prisioneros de Quinto y Belchite. Aún existen datos de haber sido  fusilados tres  falangistas en este término municipal, sin poder encontrar sus restos. Estos tres fueron hechos prisioneros de la Sierra de Alcubierre en el mes de julio de 1937”.

El Expediente de Responsabilidades Políticas 5.909 (AHPZ-J 005582-0013) señala que fueron asesinados Pablo y Benjamín García “Y un sacerdote anciano de La Almolda”. Eladio Romero García, Guerra Civil en Aragón, apunta como “La represión ejercida costó la vida al párroco, a dos guardias civiles y a algunos derechistas.» Pablo y Benjamín García Mainar, ambos molineros de 35 y 17 años respectivamente, fueron fusilados. Pablo en agosto de 1936 en Caspe y Benjamín en julio, en las paredes del cementerio por negarse a luchar “con los marxistas”. Causa General de Bujaraloz.

“Se anotan dos víctimas: un chaval de 14 años, fusilado por orden de Durruti al encontrarle un carnet de ‘falangista’, y el cura párroco, que estando Durruti fuera, recibió un disparo a instancias de un miembro de un ‘comité antifascista’, que propuso: ‘¿Sois fascistas o qué, que aún no habéis matao al cura?” (Wikipedia, La Guerra Civil en Bujaraloz).

Mosén Jesús Franco Pallás, cura párroco de la localidad fue encontrado asesinado, con heridas de bala y abandonado en una partida de Bujaraloz. Contaba con 53 años de edad. Como fecha de su muerte figura el 18 de septiembre de 1936.

Fosa Común de Bujaraloz

En el cementerio de la localidad se encuentra la Fosa Común, inventariada por el Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés  (SIPCA): “La única fosa de la época de la guerra que hoy en día es claramente localizable en el término de Bujaraloz se encuentra en el interior del cementerio, muy cerca de la puerta de acceso y pegada a su muro exterior”. Al parecer, contiene un número indeterminado de “rebeldes ejecutados sumariamente por los republicanos tras haber caído prisioneros en el pueblo de Quinto de Ebro durante la batalla por Belchite. Sólo uno de ellos, un joven de la localidad ribereña de Mallén llamado Miguel Aragón Pardo que combatía en la 5ª Bandera de Falange, aparece identificado en la losa con su nombre y fotografía, aunque la inscripción no olvida mencionar la presencia de otros soldados desconocidas en esa misma fosa”.

Fuente: SIPCA.

Columna Durruti – Peréz Farrás

Mientras Durruti inspeccionaba el cuartel abandonado de la Guardia Civil, sonó el teléfono. Descolgó el auricular y contestó: «¡Aquí Durruti!». Eran los guardias civiles de Monegrillo que, al oír su voz, no pararon hasta Zaragoza.” Miquel Amorós, Durruti en el laberinto.

La columna Durruti – Peréz Farrás, formada por unos 2.500 por milicianos anarquistas, se estableció en Bujaraloz, operando en el denominado Sector de Bujaraloz de la circunscripción centro del Frente de Aragón. Al mando de la columna Enrique Peréz Farrás, como jefe militar, y José Buenaventura Durruti Dumange, como jefe político. Al norte, el Sector de Alcubierre bajo el mando de la circunscripción norte con el coronel Villalba y al sur, por Caspe, la columna Sur Ebro dirigida por el cenetista  Antonio Ortiz Ramírez.

Llegaron a Bujaraloz el 25 de julio. Sin embargo, la columna Durruti-Pérez Farrás continuó su avance hacía Pina de Ebro, en su cometido de llegar a Zaragoza, concentrándose entre Bujaraloz y Pina de Ebro(LVG, 31 de julio de 1936).  No obstante, con los primeros intentos de tomar Pina del Ebro y Osera, a partir del 27 de julio de 1936, la columna sufrió una desbandada de sus milicianos ante el ataque de la aviación enemiga. “Se produjo tal desbandada que la columna se dispersó completamente, quedando en Bujaraloz tan sólo doscientos milicianos” Miquel Amorós. Durruti en el laberinto. Una retirada desorganizada que obligó a Durruti a intervenir “Antes de retroceder hay que morir”. Durruti pronunció uno de sus célebres discursos para la historia, desde el balcón del recientemente instalado Cuartel General en Bujaraloz, entre finales de julio y principios de agosto de 1936.

A los que han corrido hoy, impidiendo a la Columna avanzar, yo les pido que tengan el coraje de dejar caer el fusil para que sea empuñado por otra mano más firme… Los que quedemos proseguiremos nuestra marcha. Conquistaremos Zaragoza, libertaremos a los trabajadores de Pamplona, y nos daremos la mano con nuestros compañeros mineros de Asturias y venceremos, dando a nuestro país un nuevo mundo. Y a los que vuelvan, después de estos combates, yo les pido que no digan a nadie lo que ha ocurrido hoy… porque nos llena de vergüenza. (Discurso en Bujaraloz (B.Durruti))

Aunque parece ser que, nadie entregó su arma, Miquel Amorós recoge el testimonio de Manuel Lozano Guillén, Apuntes incompletos de mi vida, escritos en la cárcel de Las Capuchinas de Barbastro (1941), Centre d’Estudis Llibertaris Federica Montseny, Badalona, 2011: “Durruti, ante tal situación, da orden de que todo aquél que no se viera con coraje para empuñar las armas las dejase en la plaza, dándoles de plazo aquella tarde para que desaparecieran de dicho pueblo; aquél que no lo hiciese precisamente aquella tarde ya no podría hacerlo. Todos aquellos que tomaron la guerra como un deporte se precipitan a abandonar sus fusiles y montan en camiones que salían de Bujaraloz hacia Barcelona. Los fusiles son entregados a los campesinos que se presentan procedentes de varios puntos de la provincia.”  Lozanofue fusilado en 1945 (Miquel Amorós. Durruti en el laberinto).

Rosa María Aragüés Estragués (El éxodo de los niños republicanos en la guerra civil española: Primitiva Francés Casanova, 1936-1939. UNED), fecha la toma de Bujaraloz, Sástago, La Zaida, Velilla de Ebro y Gelsa el 27 de julio. “El día 5 de agosto establecían una línea defensiva a lo largo de la carretera del Bajo Aragón; desde Quinto de Ebro a Perdiguera. El 8 de agosto con la toma de Pina y Osera se establece el frente a sólo 30 kilómetros de Zaragoza. La segunda columna, mandada por Antonio Ortiz, debía actuar sobre la provincia de Teruel. Entrando por el extremo suroriental avanza hacia Bujaraloz, toma La Almolda cruza el Ebro y recupera Caspe. El frente quedará asentado por este lado desde la sierra de Alcubierre hasta el alto valle del Jiloca.”

Los prismáticos muestran una lejanía desierta, sin perfil humano ni rumor de voces, un desierto de remembranza africana con alguna casuca de madera y yeso, desde la cual —Imagen fugaz de la «kasbah» árabe— una joven campesina, rubia como una espiga de trigo, nos sacude un saludo proletaria Peñalba.

La emoción Impele al galope nuestro pensamiento a una velocidad mayor que la del raudo vehículo que nos conduce. Después, más casitas polvorientas; callecitas estrechas y pedregosas, autos en formación, patrullas armadas y una masa de milicianos que pasea por los contornos del poblado: Bujaraloz.

Plaza Mayor del pueblo. Doscientos o trescientos milicianos sentados en los soportales o paseando. Monos azules como pedazos de cielo sucio; camisas rojas; mozos vigorosos con el pañuelo rojinegro arrollado a la frente, prestándoles estampas de pirata; milicianos inquietantes de ojos graves y recio caminar; algunos naturistas semidesnudos, pero con d fusil al hombro; rubios extranjeros enamorados de la libertad. Todos ellos, guerreros románticos del ideal.

Félix Martí Ibáñez (Impresiones de la Revolución, Frente y Retaguardia. Solidaridad Obrera, 28 de agosto de 1936)

La columna ocupó desde la sierra de Alcubierre hasta el Ebro en un frente de unos treinta kilómetros “Entre los que su enorme fuerza está repartida de una manera admirable. Los asesores técnicos de la misma, siempre de acuerdo con el Comité de guerra, hacen un trabajo de organización perfecta, siendo secundados con grandes ánimos por todos los grupos y centurias” (Solidaridad Obrera, 16 de agosto de 1936).

En agosto, el brigada de artillería Castillo se incorpora como ayudante de Pérez Farrás (LVG 1 de agosto de 1936). El 6 de agosto se entierra en Lérida al miliciano Ludovico Lloret Mor, fallecido a consecuencia de las heridas recibidas en el frente de batalla con la columna del comandante Pérez Farras (LVG, 7 de agosto de 1936).

En el mismo mes de agosto, el corresponsal Carrasco de la Rubia describe su crónica por el frente: “Los hombres están atareados en distintas faenas; unos lavan la ropa, otros limpian cuidadosamente las armas, guisan, e incluso algunos grupos juegan a fútbol en las eras en donde ya se ha efectuado la trilla”. Durante su recorrido se encontró con el reportero gráfico Enrique Solsona, en compañía de Alorda, redactor de «La Noche» (LVG, 15 de agosto de 1936).

Pronto, las desavenencias entre Pérez Farrás y Durruti acabaron desplazando a Peréz Farrás a retaguardia, donde ejerció cargos burocráticos. Con el tiempo, Pérez Farrás ha quedado relegado tras la relevante figura de Durriti, nombre que ha trascendido a nuestros días y por el que se recuerda la columna. Enrique Pérez Farrás murió exiliado en México en 1949.

El Aeródromo de Bujaraloz

El Coronel Sandino, Felipe Díaz Sandino, pionero de la aviación militar española aterrizó en Bujaraloz a los pocos días de ser ocupado: “Este mediodía, después de haber recorrido todo el frente aragonés, batiendo con fuego de ametralladoras y bombardeando todos los grupos que se observaban, he aterrizado en Bujaraloz, donde he saludado a los señores Pérez Farrás y Durruti y sus fuerzas, las cuales, están luchando con un entusiasmo indescriptible.” (Teniente Coronel Sandino. LVG 28 de julio de 1936).

Como jefe de la 3ª Escuadra aérea, con base en El Prat de Llobregat, el coronel Sandino,  defendió la república junto a su aviación. Por aquel entonces, Bujaraloz contaba con una pequeña pista de aterrizaje. Amadeo Barceló, Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz, da cuenta de su existencia: “Durante la guerra se utilizó solo ocasionalmente, pues al llover se hacía impracticable. Se emplearon otros dos aeródromos, el “Saso” y el del “Campo del Molino”, este último situado al lado de San Antón y del cementerio. Fue utilizado en alguna ocasión por los llamados «aviones nocturnos».”

De acuerdo con la relación de Regiones Aéreas, La aviación de la república 1936-1938, el aeródromo eventual de las FARE (Fuerzas Aéreas de la República Española), estuvo situado en las cercanías de Bujaraloz en la carretera de Lérida a Zaragoza (actual N-II). Con la caída del frente de Aragón fue escasamente utilizado. También en Candasnos se ubicó un aeródromo, en una llanura en las cercanías de la población: “Construido por los republicanos, fue poco utilizado por ellos. Por su parte, los “nacionales”, a finales de 1938 establecieron en él una base de la aviación legionaria italiana de un escuadrón de 12 aparatos Romeo Ro-37 bis de reconocimiento y bombardeo ligero, bajo el mando del Maggiore (Mayor) Achenza”.

En el Archivo Municipal del Ayuntamiento de Barcelona, entre sus fondos, aparece una fotografía con la descripción «Llegada de un avión al aeródromo de Bujaraloz, al frente de Aragón». La instantánea responde al fotógrafo Bargalló, julio de 1936.

No está documentado, pero pare que hay indicios el piloto Romà Busquets Gelabert debió de ejercer como comandante del aeródromo de Bujaraloz. Anteriormente fue uno de los 50 pilotos del aeródromo del Prats que se desplazaron al aeródromo de Sariñena. Romà realizó misiones de observación y enlace hasta que recibió la orden del coronel Sandino de desplazarse al aeródromo de Bujaraloz: “Junto al piloto civil Josep Maria Ferrater Bofill, para dirigir la construcción de un aeródromo auxiliar, al servicio de la columna Durruti, y de asumir el mando del mismo”.

  • En enero de 1938 quedaban siete aviones operativos y tres en reparación estacionados en Aragón, Bujaraloz. La aviación en la Guerra Española / V Jornadas de Historia. Militar.
  • Al comenzar la batalla de Aragón el 9 de marzo del año 1938 este frente estaba defendido por la primera escuadrilla de moscas y las primera y segunda de chatos, desplegadas en Caspe y Bujaraloz. La aviación en la Guerra Española / V Jornadas de Historia. Militar.

Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Reportaje n.º 1.

“Posiblemente hay pocas imágenes tan emotivas de nuestra guerra civil como la marcha de la Columna motorizada Durruti por la carretera de Bujaraloz a Pina, mientras suenan los compases de A las barricadas”, describe el aragonés José Manuel Claver Esteban, experto en cine y profesor  de cine Español contemporáneo en la Facultad de Filología de la Universidad de Sevilla. “Imágenes de los milicianos saludando, con banderas e inscripciones anarquistas, con todo un despliegue iconográfico revolucionario”. (La evolución del discurso fílmico anarquista a través de los documentales rodados en Aragón durante la Guerra Civil José Manuel Claver Esteban).

El documental fue producido por la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT), Sindicato de Espectáculos Públicos de Cataluña (1936) y constituye un testimonio audiovisual excepcional en sus tres reportajes que componen la serieAguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Junto al documental La Batalla de Farlete, CNT-FAI, SUEP, 1936; el reportaje Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón nos acercan a aquellos escenarios bélicos del sector de Bujaraloz. 

Créditos del documental: Fotografía: Adrián Porchet, Pablo Willy. Comentario: Jacinto Toryho. Locución: José Soler. Sonido: J. Bosch Ferrán. Adaptación y Dirección musical: Dotras Vila. Estudio: La voz de España. Laboratorio: Cinefoto. Duración conservada: 79’52». Versión: castellana. Filmoteca Nacional, Madrid.

El Comité de Guerra: Cuartel General

El Cuartel General, del Sector de Bujaraloz, se instaló en casa Rozas, actual plaza Mayor, el 26 de julio de 1936. Actuaba como oficina del Comité de Guerra de la columna y desde ella se llevaba el control “De todo lo que concierne a la buena marcha de la columna”.  La oficina del Comité de Guerra iba con la columna, Solidaridad obrera 16 de agosto de 1936, “Instalada en el mismo grueso de la misma, puede realizar su labor con la máxima efectividad». Así, el Comité de Guerra se encargaba de advertir, a través de sus delegados, las órdenes del Comité Central. Todo bajo el mando del general Pozas y su Jefe de Estado Mayor, el coronel Antonio Cordón.

Amadeo Barceló, Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz, describe las estancias del antiguo Cuartel General: Dentro de la vivienda se accedía, y se accede, a un pequeño patio. Al frente las escaleras. Tras ellas, tomando el pasillo de la derecha, la primera habitación izquierda es la que usó Durruti como su cuartel general”.

En la oficina del Comité de Guerra la actividad es constante. Desde aquí son atendidos todos los ruegos y peticiones, llevándose además el control de todo lo que concierne a la buena marcha de la columna.

El trabajo es abrumador, y durante el día y la noche no cesamos de hacer vales y autorizaciones, todo ello justificado y perfectamente controlado, para asuntos que conciernen

directamente a la buena marcha de los milicianos. Todo el peso de esta organización en lo concerniente a las autorizaciones, va a cargo de la compañera Mimí, que lo es del camarada Durruti. A no ser por ella, perfecta mecanógrafa, esta labor sería mucho más lenta y menos efectiva.

El trabajo en esta oficina es constante, y nos vemos obligados, cuando comemos, a hacerlo en las mismas mesas de trabajo, pues es verdaderamente imposible poder comer sin haber de extender algunos vales o una autorización.

Agregada al Comité de Guerra, funciona la oficina de control y libramiento de tarjetas de identidad a los milicianos. La compañera Pilar Brundi es la encargada de su control.

Una de las labores más pesadas es el servicio de guardia en los teléfonos instalados en el Comité Central. Durante el día, la labor queda muy repartida, pero por la noche, mientras los componentes de este Comité duermen, uno hace guardia. Esta guardia es permanente, y tan pronto es Durruti, Miguel, Ruano. Mimí u otros componentes los que la montan. A veces, incluso soy yo o uno de los telefonistas que marchan con la columna.

No hay parte o aviso que se quede sin respuesta y que no sea cursado inmediatamente por el servicio de telégrafos o por los coches de guardia.

P. Bargalló. Solidaridad obrera 16 de agosto de 1936

En agosto del 36 el doctor Félix Martí Ibáñez llegó a Bujaraloz y visitó el  Cuartel General. Tras la mesa, atestada de notas, encontró a Durruti recogiendo entre sus manos todos los hilos de la organización bélica; amablemente los recibió. (Impresiones de la Revolución, Frente y Retaguardia. Solidaridad Obrera, 28 de agosto de 1936).

Con Barbastro se estableció “Un perfecto enlace con las fuerzas de Barbastro consolidando en todo momento las líneas alcanzadas” LVG, 21 de octubre de 1936.

En el Cuartel General prestó sus servicios el sacerdote Jesús Arnal, natural de Candasnos. Jesús Arnal, considerado el secretario de Durruti, se describía como “sólo un escribiente en el despacho de la columna”. En verdad, su relación fue breve y apenas duró escasos tres meses desde casi el inicio de la guerra hasta la muerte de Durruti. En la columna ejerció labores de intendencia, de alistamiento y de organización de la milicia. “También, pasadas ya unas semanas de su incorporación, otras misiones como la localización y el envío a Barcelona en vagones de tren precintados desde Sariñena de las mujeres que convivían con la columna -“el aumento de las enfermedades venéreas causaba más bajas entre sus miembros que las balas enemigas” (El cura que mandaba en la columna Durruti. Eduardo Bayona citando a José Luis Melero).

Amadeo Barceló, describiendo el Cuartel General, matiza sobre Durruti: “Ni siquiera dormía allí, sino en una casa del llamado “Barrialto” (calle Alta, Barrio Alto) que no ha sido localizada”. Durruti y otros altos mandos de la columna se alojaron en casa de Florencio Barrachina Arcal, vecino de Bujaraloz que ejerció de secretario del primer Comité y Delegado de Abastos. Tras la contienda, Florencio fue sentenciado a pena de muerte.  (Expediente 5.909 AHPZ-J 005582-0013). El mismo expediente de responsabilidades políticas recoge como el mismo Durruti sirvió para la protección de personas consideradas de derechas “Gracias a su desprendimiento con Durruti pudo tener con éste ese gran ascendiente que aprovechó para salvar y favorecer a los elementos amenazados del pueblo consiguiendo, con su influencia y llegando a arriesgar su vida, que en su pueblo no se cometiese ese número de crímenes elevados característicos de la región aragonesa”.

Aunque también se cita que Durruti tuvo su cuartel general en la venta de Santa Lucía, en la carretera de Bujaraloz a Pina (N II, km 372). Una guerra con perfil de toro Aguiluchos de la FAI y perfume a camionero en el corazón de Los Monegros. (Plàcid Garcia-Planas. LVG, 8 de diciembre de 2006). Miquel Amorós, Durruti en el laberinto, describe en una ocasión al Cuartel General como dos barracones de madera que hacían de cuartel general situados en el lado izquierdo de la carretera a Zaragoza”.

Servicio Postal

Para la distribución de la correspondencia, en el frente aragonés se crearon los Servicios Postales Móviles adscritos a las Milicias Antifascistas. Para ello se establecieron Estafetas Móviles servidas por funcionarios técnicos de Correos en diferentes puntos, entre ellos Bujaraloz: “Primero: Alcubierre, para el sector Norte-Nordeste, enlazado con los servicios propios de la Estafeta fija de Barbastro- Bujaraloz, por el sector centro, enlazado con Barcelona con autos directos y ferrocarril desde Lérida. Segundo: La Puebla de Híjar, estación, enlazado con Bujaraloz, para la comunicación de los sectores de Centro y Norte, con Caspe, para la comunicación con Barcelona por ferrocarril y con Híjar y Alcañiz para la comunicación con Levante (LVG, 18 de agosto de 1936).

Logística del frente

El frente requirió de un servicio de abastecimiento, sobre todo de provisiones y víveres. Principalmente el abastecimiento se realizó desde Cataluña pero también desde Aragón. Frutas, hortalizas, conservas.., “cosas que no existían en estas llanuras aragonesas” (Solidaridad Obrera, 16 de agosto de 1936).

Los Sindicatos, especialmente de Cataluña, se organizaron para recoger y enviar material al frente: víveres, ropas, monos, mantas… Como ejemplo, Solidaridad Obrera, 16 de agosto de 1936, destaca la labor del Sindicato de las Artes Gráficas que diariamente, y por mediación del coche de Solidaridad Obrera, llevaba los periódicos y volvía con la información del frente.

Jesús Anal, el cura secretario de Durruti, relató como la columna contaba con autonomía económica “Compraban en los pueblos de Los Monegros y La Hoya al precio de mercado el cereal que revendían poco después en la zona levantina, donde cotizaba al alza por su escasez. Los camiones regresaban con frutas y verduras y con dinero suficiente para comprar más trigo, y otros artículos como ropa o tabaco, relató a Enzesberger” (El cura que mandaba en la columna Durruti. Eduardo Bayona).

El documental “Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Nº1” de la CNT queda reflejado como se abastecían de carne con las cabezas de rebaños de la zona. Incluso improvisando un matadero a pleno aire libre. Mariano Arcal Solanot, pastor de 67 años de edad y afiliado a la CNT,  fue el  encargado del matadero “Para hacer entrega de pieles y despojos del ganado que se sacrificaba” (AHPZ_J 005582).

  • Ha salido el convoy de víveres organizado por la Comisión de Abastecimientos, con destino al frente de guerra de Zaragoza. Lo forman seis camiones repletos de víveres, tabaco, alpargatas, vinos, etc. De distintos pueblos de estas comarcas se han enrolado en el convoy varios camiones de víveres, igualmente destinados al frente aragonés. La caravana se dirige a Bujaraloz, donde se encuentra la columna Durruti-Pérez Farras. La Comisión de Abastecimientos ha recibido el día 21, donativos en metálico por valor de 965 pesetas, las cuales serán entregadas a los milicianos que luchan en el frente.”  (LVG 23 de agosto de 1936).
  • La Comisión de Aprovisionamientos ha recibido de diferentes pueblos de estas comarcas gran cantidad de mercancías destinadas a los milicianos que luchan en el frente. Estos víveres serán enviados a Caspe y Bujaraloz, formando la sexta expedición organizada por la Comisión referida (LGV, 20 de octubre de 1936).
  • En Gelsa se estableció la brigada de matanza para el aprovisionamiento de carnes y sus derivados en el frente de guerra (LVG, 15 de diciembre de 1936).
  • Todos los días llegan verdaderas caravanas de víveres, procedentes de todos los puntos de Cataluña y de Aragón (Solidaridad Obrera 16 de agosto de 1936).

El Comité de Abastos abastecía a los nuevos milicianos que iban llegando  de “Los elementos necesarios para comer y vestir”. Luego, en la armería se les entregaba el armamento y las municiones. Todos los incorporados recibían formación en retaguardia, se les instruía en el manejo del fusil, “Y se llevan a cabo pequeñas marchas por el monte que, además de ensayar en el reconocimiento del terreno, sirven para hacer el reconocimiento de algunos puntos sospechosos” (Solidaridad Obrera 16 de agosto de 1936). Llegaban a Bujaraloz de distintos pueblos de España, principalmente de Cataluña y Aragón. Miquel Amorós, Durruti en el laberinto, recoge la reseña aparecida en la Soli: “Casi todos llegan desarmados, sin mantas ni provisiones. Inmediatamente de su llegada son incorporados a las centurias que no están completas, y se procede a la formación de nuevos grupos y centurias” (P. Bargalló, «Un día en el Cuartel General», Solidaridad Obrera, 16 de agosto de 1936).

Entre los refuerzos, Solidaridad Obrera cita a 300 milicianos de aviación. También, señala como constantemente van llegando “técnicos en artillería, infantería y demás especialidades en guerra”. 

Parque de automóviles

Un grupo de mecánicos se dedicó a reparar y mantener los vehículos, estableciendo un parque de automóviles y taller de reparación en Bujaraloz. Fueron muchos los vehículos que movilizaron, entre automóviles, camiones y autobuses, además muchos fueron reforzados y acorazados por los mismos obreros. “En esos días (Finales de julio) la columna se preocupó de tener bien organizado el Cuerpo de Tren con el auxilio de obreros del Sindicato del Transporte (sección de taxistas), que montaron un taller mecánico en Bujaraloz, y de paso se desplegó por los pueblos cercanos de Castejón, Valfarta y La Almolda.” Miquel Amorós. Durruti en el laberinto.

Amadeó Barceló cuenta como Durruti utilizaba un coche descapotable marca Renault “Fue armado con una ametralladora instalada en el taller bujaralocense Enfedaque. Todavía pueden verse los impactos de las balas en la fachada de la ermita de San Antón hechos al probar la ametralladora desde la puerta donde estaba el taller.” Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz.  

  • Jaime Blanco Casanova, carpintero; formó parte del Comité de Control constituido en la casa «Ford», que le encargo de una sucursal en Bujaraloz, donde estaba la Columna Durruti. Iba siempre armado de pistola (LVG, 17 de mayo de 1939).

María Ginestà

La joven miliciana María Ginestà ejerció de periodista y de traductora del corresponsal de Pravda Mijaíl Koltsov. Ambos estuvieron en Bujaraloz el 14 de agosto de 1936, cuando Mijaíl Koltsov se entrevistó con Durruti. Por encargo del PSUC, María Ginestà ejerció de traductora de Mijaíl Koltsov, un corresponsal soviético considerado, posiblemente, agente de Stalin en España.

Marina Ginestá, Durruti y Mijaíl Kolstov en Bujaraloz, 14 de agosto de 1936 – Foto EFE 

“Bujaraloz está totalmente cubierto de banderas rojinegras, con decretos, firmados pro Durruti, pegados a las paredes o, simplemente, con carteles. Durruti ha ordenado esto y lo otro. La plaza de la villa se llama Plaza de Durruti». Mijaíl Kolstov Diario de la Guerra de España Ed. Ruedo ibérico, 1963.

A finales de agosto/primeros de septiembre Miravitlles, miembro del Comité de Milicias y encargado de su Sección de Propaganda,  Ilya Ehrenburg,  corresponsal de Izvestia y agente de Moscú y el periodista de La Noche José Pomés visitaron Bujaraloz. Miquel Amoros señala que cenaron con Durruti y Carreño “En la Venta Monzona, que hacía al mismo tiempo de cuartel general y almacén de víveres”.

Novedades en el frente

  • Comunica Durruti, jefe de la columna que opera en Bujaraloz, que el enemigo ha replicado en algunos lugares de aquel sector; pero sin ocasionar bajas. Nuestras fuerzas realizan acción intensa den fortificaciones en las avanzadas establecidas en varios kilómetros de los pueblos ocupados. LVG, 29 de agosto de 1936.
  • En el sector de Bujaraloz ha sido rechazado por completo el intento de avance enemigo. LVG, 4 de septiembre de 1936.
  • En el sector de Bujaraloz se han pasado a nuestras filas setenta soldados con fusiles, tres ametralladoras y veinte caballos. LVG, 11 de septiembre de 1936.
  • Sector Bujaraloz. En este sector no ha habido en el día de hoy ningún combate. Nuestras posiciones conquistadas últimamente se encuentran tan fortificadas que el enemigo desiste ya de toda ofensiva. Han volado algunos aviones facciosos sobre nuestras posiciones, y sin emprender ninguna iniciativa de ataque han continuado su marcha a gran altura. LVG, 15 de septiembre de 1936.
  • La Guardia Urbana. Más de noventa guardias urbanos que luchan en los sectores de Bujaraloz, Tardienta, Angues, Barbastro y en otros lugares, así coma la de los motoristas de circulación y policía urbana, que también prestan servicio en varios frentes de combate. LVG, 16 de septiembre de 1936.
  • SECTOR BUJARALOZ: Hoy ha volado sobre Pina un avión enemigo. Al que nuestras Milicias han puesto en fuga con un nutridísimo fuego de ametralladora. Se siguen fortificando las posiciones, y nuestras fuerzas, tienen una moral elevadísima. Todo el sector, sin novedad. LVG, 18 de septiembre de 1936.
  • En el sector de Bujaraloz, nuestra aviación ha volado sobre las líneas enemigas, bombardeando intensamente las posiciones avanzadas y causando grandes destrozos al enemigo. También se han llevado a cabo trabajos de fortificación. LVG, 19 de septiembre de 1936.
  • En el amplio Sector de Bujaraloz una tensa calma se fue manteniendo, con distintas incursiones aéreas por parte de los dos bandos y con cierta actividad de tiroteos de fusil y ametralladoras, artillería, bombardeos y cañonazos principalmente en las zonas de Fuentes de Ebro, Pina de Ebro, Osera, Quinto… En estos meses se produjeron diferentes avances y retrocesos, hostigamientos de apenas escasos kilómetros, reconocimientos, incursiones, ataques… Se dedicaron verdaderos esfuerzos en fortificar posiciones, atrincheramientos, parapetos, mientras los continuos enfrentamientos iban produciendo heridos. Ambas aviaciones, además de bombardear continuamente sus respectivas posiciones enemigas, eran frecuentes en la realización de vuelos de reconocimiento.
  • “En el día de hoy, nuestra artillería ha bombardeado intensamente las posiciones enemigas. Nuestras fuerzas observaron que en la iglesia del pueblo de Quinto existía una gran cantidad de cañones y ametralladoras, desde donde se hacía un constante fuego; se colocaron las piezas de artillería en nuestras posiciones, y se comenzó un intenso cañoneo, el que dio por resultado la destrucción completa de la iglesia de Quinto” (LVG, 27 septiembre de 1936).
  • En el sector de Bujaraloz un ataque contra nuestras posiciones ha sido rápidamente cortado por las Milicias, obligando al enemigo a dejar 40 muertos en su huida (LVG, 7 de octubre de 1936).
  • En el sector de Bujaraloz nuestra artillería ha bombardeado todo el sector de Quinto (LVG, 11 de octubre de 1936).
  • Sector de Bujaraloz. Por el norte del sector se han cruzado algunos tiroteos con los núcleos facciosos, que han sido dispersados por nuestras fuerzas. En todo el frente, sin novedad. (LVG, 14 de octubre de 1936).
  • Por el Norte del sector, nuestras fuerzas dominan todo Monte Obscuro, desde donde se disuelven pequeñas concentraciones facciosas, procedentes de Perdiguera (LVG, 15 de octubre de 1936).
  • En el sector de Bujaraloz nuestras fuerzas continúan su persistente ataque en dirección norte, aclarando todos los reductos rebeldes y fortificandonuevas posiciones (LVG, 20 de octubre de 1936).
  • El avance hacía Zaragoza era el principal, llegando a situarse a escasos 12 kilómetros de la capital, La operación se ha llevado a cabo con el mayor éxito, habiendo quedado nuestras fuerzas situadas a 12 kilómetros de la capital, desino donde nuestra artillería tiene magníficos objetivos (LVG, 23 de octubre de 1936).
  • En Bujaraloz nuestra artillería ha bombardeado un convoy de los facciosos, destrozando dos camiones y ahuyentando al resto (LVG, 2 de diciembre de 1936).
  • En el sector de Bujaraloz fue sorprendida una descubierta de caballería facciosa, haciéndola huir desordenadamente sin poder recoger sus bajas (LVG, 5 de diciembre de 1936).
  • Sector Bujaraloz. En el avance efectuado se ha llegado a conquistar posiciones dominantes, situadas a 150 metros del pueblo de Villafranca del Ebro. En el recorrido de nuestras fuerzas hemos recogido numerosos cadáveres facciosos con armamento (LVG, 12 de diciembre de 1936).

Caridad Mercader fue una de las primeras milicianas herida en combate aquellos primeros días cuando la columna tomaba Bujaraloz y Pina. Afiliada al PSUC fue llegada a considerar la “Pasionaria catalana”. “Un mal día, la metralla facciosa, prodigada en un violento ataque aéreo, alcanzó a nuestra heroína, aquien hubo que retirar del campo de batalla con el cuerpo acribillado por once cascotes de metralla italiana. Fue internada en el Hospital de Lérida, y luego, en la Clínica Montserrat” (Crónica, Madrid. 1929. 21 de marzo de 1937). Con una estrecha vinculación con la URSS, Caridad fue madre de Ramón Mercader responsable del asesinato de León Trotski en su exilio mexicano.

Consejo Regional de Defensa de Aragón

El 6 de octubre de 1936, durante la celebración de sindicatos de la CNT, se constituyó el Consejo Regional de Defensa de Aragón. Dicha constitución se realizó en el Cuartel General de la columna en la localidad monegrina.

El 8 del mismo mes también se celebró una reunión importante de delegados de columnas. En dicha asamblea se decidió, en palabras de Del Barrio «suprimir al coronel Villalba y al comandante Reyes por hacer política marxista, y a mí  y a Trueba por hacer las maniobras políticas que arrastran al coronel y al comandante» (Miquel Amorós · Durruti en el laberinto. Citando «Cuartel General División Carlos Marx al Comité Militar del PSU-UGT», 8 de octubre de 1936, Fondo José del Barrio, Pavelló de la República, Barcelona).

Muerte de Durruti y la 26ª División Republicana

El argentino Lucio Ruano “sustituyó a Durruti como jefe en el frente en Bujaraloz cuando éste emprendió el viaje a Madrid” (Vademécum de la contienda. Víctor Pardo Lancina). Durruti se había desplazado a Madrid para ayudar a contener las fuerzas sublevadas, falleciendo, en oscuras circunstancias, el 20 de noviembre de 1936. Ruano continuó al frente de la columna hasta que, en enero de 1937, José Manzana, como delegado general de la columna en Aragón, aceptó la militarización convirtiéndose en la 26ª División Republicana. En mayo de 1937, Ricardo Sanz se hizo cargo de la División Durruti (LVG, 16 de mayo de 1937).

En la fachada del Cuartel General se colocó una placa en recuerdo de Durruti, lo recuerda Amadeo Barceló, Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz: “Recuerdo de Bujaraloz al valiente Buenaventura Durruti. En esta casa se instaló su Cuartel General el día 26 de julio de 1936 y, desde este lugar, inició su gloriosa campaña de reconquista para el pueblo, de las tierras aragonesas que cayeron en poder del fascismo”.  Además, la misma plaza mayor, donde se ubicaba el Cuartel General, llevó el nombre de Durruti.

“Nuestro gran Durruti no ha muerto. Su espíritu vive y perdurará entre nosotros, exteriorizándose este aserto en ocasiones como esta en que el pueblo de Bujaraloz rendirá un tributo a su memoria, colocando esta placa recordatoria en el lugar que fue cuartel general del bravo y ejemplar camarada que fue caudillo y hermano. El acto tendrá lugar en breve, no obstante haber dado la noticia muchos diarios, como si ya se hubiera realizado” (Nuevo Aragón, 5 de marzo de 1937).

Sobre el destino de la placa arrancada de la pared, tras la entrada de las tropas nacionales, Amadeo Barceló apunta: “Las fuentes orales aseguran haberla visto rota tiempo después, en una escombrera junto al Pozo del Hielo”.

Además, Amadeo Barceló recoge dos hechos curiosos y anecdóticos. Uno primero sobre la celebración de las fiestas mayores de agosto de Bujaraloz, para San Agustín: “En Bujaraloz se cuenta que la música corría a cargo de un piano que hacía sonar un miliciano. Previamente, Durruti había dado su consentimiento para la celebración de las fiestas: -“No hay ningún problema, pero serán en honor al compañero Agustín”-, contestó el líder libertario.”

El segundo hecho se refiere a la impronta que Durruti dejó en el pueblo: “De la presencia de Durruti y su columna en el pueblo no hay mal recuerdo, se portó bien. Unos milicianos habían robado un colchón y el propio Durruti los puso en la plaza, contra la pared de la casa donde tenía su cuartel general, e improvisó un pelotón de fusilamiento. No ordenó que los mataran, pero les advirtió diciéndoles que la próxima vez ahí mismo se acabaría todo», asegura. Añade que «Durruti era buena persona. Mosén Jesús, el cura de la localidad, fue llevado ante él. No ordenó que lo mataran, sino que le dijo que se quitase la sotana y vistiese de paisano»”.

Nuevas novedades en el frente

  • División Durruti. Todos los milicianos de esta División que se encuentran con permiso y que hayan terminado el plazo que se les concedió, se presentarán en el término de 48 horas en el Cuartel General de Bujaraloz. Caso que haya alguien que deje de cumplimentar esta disposición, se procederá inmediatamente a su detención y se le conducirá, en calidad de preso, a disposición del Tribunal Militar. (LVG, 18 de mayo de 1937).
Miquel Agulló Prados con su cámara Leica apunto de fotografiar al general Pozas.
  • General Pozas. Estuvo Pozas en Bujaraloz, en Pina, en Farlete, en Alcubierre. Los enterados saben que todo este sector se hallaba ocupado por lo que fue columna Durruti y hoy ha pasado a ser una división más (LVG, 10 de junio de 1937).
  • El 15 de agosto se efectuó la detención del desertor Luis Moñosa (LVG, 15 de agosto de 1937).
  • Lucha en Aragón. Intenso cañoneo en Monte Oscuro Bujaraloz, 15.  Por el sector de Monte Oscuro, las baterías leales han tronado con cierta intensidad, dificultando el aprovisionamiento en las avanzadas facciosas (LVG, 16 de septiembre de 1937).
  • Bujaraloz, 25. Escuadrillas de aviones facciosos han volado sobre esta zona llegando hasta las Inmediaciones de Cataluña (LVG, 26 de octubre de 1937).
  • Se sabe que unos soldados nacionales que fueron hechos prisioneros en una posición del frente de Aragón y que fueron conducidos a Lérida, fueron llevados a Bujaraloz, siendo asesinados una noche en la carretera a Gelsa (Nueva España, 28 de octubre de 1937).
  • La aviación leal sobre Zaragoza. Bujaraloz, 15.Tres aparatos leales se internaronayer tarde en territorio enemigo, orientándosehacia Zaragoza, a pesar del nutridofuego de los cañones antiaéreos enemigos. Mástarde, cumpliendo la misión que se les habíaconfiado, regresaron a sus bases sin que hubieransufrido el más ligero desperfecto (LVG, 16 de noviembre de 1937).
  • También se ha combatido muy duramente en el sector de Bujaraloz, donde nuestros soldados, que esta madrugada rechazaron un violento ataque de fuerzas de caballería enemiga, luchan con extraordinaria valentía (LVG, 26 de marzo de 1938).

Hospital de Sangre de Bujaraloz

En Bujaraloz se creó un Hospital de Sangre para atender heridos de guerra. Al principio, los primeros heridos fueron evacuados hasta que se instaló el hospital de sangre de Bujaraloz.  Amadeo Barceló, Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz, recoge como “Se ubicó en un antiguo hospital que ya existía en el pueblo, adosado a la ermita”. Amadeo describe el hospital a través del documental Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Nº1: “En su fachada, al lado de la lápida que rezaba Hospital, se aprecia, colgada, una sábana con una gran cruz (que se supone roja). El hospital hoy no existe, pues fue vendido por el Ayuntamiento y derruido para construir nuevos edificios.”

También lo menciona Eladio Romero García, Guerra Civil en Aragón (Editorial Pirineo), haciendo referencia a que llegaron a existir tres hospitales en la localidad: «Uno de sangre (en un edificio ya desaparecido próximo a la ermita de las Nieves), el antivenéreo (inevitable por convivir con los milicianos numerosa voluntarias deseosas de luchar, las cuales tuvieron que ser expulsadas por el propio Durruti ante los numerosos casos de infecciones venéreas) y el de casa Gros.»

En el documental de los Aguiluchos de la FAI, resalta Amadeo Barceló, se aprecia como  también aparece una bandera con una cruz en uno de los balcones de la casa de Gros, habilitada como hospital de enfermos “Donde atendidos por personal de sanidad militar, podían acudir a él tanto civiles como militares”. El tercer hospital que se habilitó fue el llamado “hospital de venéreas”, apunta Barceló, “Las enfermedades de transmisión sexual fueron un verdadero problema entre los milicianos”. Aquel centro hospitalario, Amadeo Barceló lo describe de la siguiente manera: “Era una casa grande, con patio descubierto y corredor alrededor de él, acristalado. Acabada la guerra, esta casa fue usada como escuela. Algunos de los que siendo entonces críos asistieron a ella todavía recuerdan el olor a Zotal que desprendía el interior (el Zotal era el desinfectante que usaban para los tratamientos antivenéreos)”.

La ermita de la Virgen de las Nieves, apunta Amadeo Barceló, fue usada durante la guerra como garaje de ambulancias.

El Comité de Milicias envió a Bujaraloz al doctor Joaquín Nubiola, Miquel Amorós en Durruti en el laberinto, “Éste se encontró con que para atender las primeras curas no tenía más que algodón y agua oxigenada. Durruti, rudo y «nada propenso a irse por las ramas», pero imperturbablemente optimista, le sugirió instalarse en el pueblo y confeccionar una lista con todo el material necesario. Cuando la tuvo mandó a Emilienne que la pasase a máquina y preparase cartas con peticiones a diversos sindicatos implicados: Sanidad, Madera, Fabril y Textil, Transporte, Distribución y Metalúrgico. Cuando lo tuvo todo listo se dirigió a Barcelona con el doctor Nubiola: En Barcelona, con el imponente cochazo —requisado al Marqués de Foronda, el mandamás de la Compañía de Tranvías de la anteguerra—, con los distintivos de la Columna Durruti en las portezuelas, pasé casi una semana en Barcelona, yendo y viniendo de un sindicato a otro, tratado como un compañero más. Las cartas firmadas por Durruti eran, para los compañeros responsables de cada sindicato, como si a un cristiano le hubiese escrito su propio Dios. A veces se oía una tímida exclamación: «¡Vaya con el compañero Durruti, vamos a tener que estar trabajando un año entero para su columna!»[…] Los barracones desmontables, los camastros, los armarios, los botiquines, colchones, mantas, el instrumental quirúrgico y todo lo demás empezó a llegar al frente en menos de dos semanas. Antes de que despuntasen los fríos del invierno aragonés ya teníamos montados los tan traídos y llevados dispensarios de campaña. Testimonio recogido por Eduardo Pons Prades, Realidades de la Guerra Civil, La Esfera de los Libros, Madrid, 2005. Miquel Amorós, Durruti en el laberinto.

En el hospital de medicina de Bujaraloz confluían todos los servicios sanitarios del sector, certificó el doctor Santiago Montserrat (jefe del servicio de psiquiatría en Lérida)  en su artículo Psiquiatría de guerra (Clínica Militar nº 1). En el hospital funcionó un servicio de psiquiatría de guerra que se mantuvo activo sobre unos cuatro meses, a partir de octubre del 36, atendiendo cerca de cien casos. Entre las pocas camas que había y no poder retener a los heridos complicó mucho la labor médica: “El número máximo de camas que teníamos ocupadas fue de 6 a 8, unas en habitación de dos y la otras en la salas generales. El tiempo máximo que reteníamos los enfermos era de unos 10 días”. Entre los diferentes casos, en el hospital de Bujaraloz aparece 1 caso de alcoholismo, 8 de epilepsia, 1 de esquizofrenia, 6 psicopatías (Incluidas las personalidades histéricas), 18 reacciones psicógenas, 3 oligofrenias y 6 casos oscuros, de los cuales 5 simulados y 1 neurológico. 

En agosto de 1936, el hospital fue visitado por el doctor Félix Martí Ibáñez, médico, psiquiatra, escritor y con el tiempo editor (Impresiones de la Revolución, Frente y Retaguardia. Solidaridad Obrera, 28 de agosto de 1936). Desde Barcelona, Martí Ibáñez se desplazó a Bujaraloz en un coche sanitario, transportando vacunas antitifódicas, tratamientos antivenéreos, suero antitetánico, dentífricos y medicinas varias. A su llegada, describe el hospital de sangre de Bujaraloz como una blanca casita de anchurosa entrada. “En el piso alto, las camas de los pacientes, albo refugio de dolor. Los heridos graves, de metralla y granada, son evacuados hacia Lérida. Aquí restan los enfermos y heridos leves. Sobre todo, la colitis de guerra, de origen mixto —aguas estancadas, deficiente alimentación y repercusiones emotivas—, causan algunos enfermos, por fortuna leves. La legión de paz de los enfermeros atiende a los pacientes, ayudados por dos médicos: nuestro fraternal amigo el doctor Santamaría, que desciende del coche que le trae del Hospital de Peñalba, tostado y alegre, y  el doctor Zapater, que le ayuda magníficamente en su tarea.”

El 18 de agosto de 1936, el médico cirujano Joaquim Boadella i Clota fue nombrado jefe de la circunscripción de Bujaraloz. Apropamet a la historia dels hospitals de la Guerra Civil (1936-1939) A L’Alt Urgell Casassas i Romero, Eva; Oniols i Perearnau, Lluís; Altimiras i Roset, Jacint

El hospital debió de contar con una pequeña biblioteca. Así queda reflejado en el reparto de libros a través de “La Oficina de reparto mensual de libros”, por encargo del Comité Central de Milicias, Servicios Sanitarios, regentado por Javier Escoda. En aquel mes se efectuó, entre otras remesas, 20 obras al Hospital de Sangre de Bujaraloz al igual que al Hospital de Sangre de Sariñena (LVG, 19 de agosto de 1936).

  • En  el  sector  Aragonés,  hay  establecidos  servicio  de nuestra  Institución,  en  Sástago,  con  personal  de  Comité Local  de Lérida  y  en Bujaraloz, Peñalba  Pina  y  demás  pueblos  alrededor,  está  servido  con  personal  de  Barcelona (Boletín Oficial de la Brigada Nº1, septiembre de 1936 nº 198 Cruz Roja).

El 21 de octubre de 1936, La Vanguardia da nota de una expedición del Socorro Rojo Internacional, que partió de Barcelona el 10 del mismo mes, con material, medicamentos y ropa con destino al frente aragonés: En Almuniente y Tardienta se dejaron también ropas y otros efectos. En el hospital de Bujaraloz, ropa interior para los enfermos, y finalmente, en Sástago, a pesar de hallarse excelentemente nutridos, dejaron material sanitario. Los instrumentos de cirugía de los antifascistas de Perpiñán fueron repartidos entre los médicos de La Granja, Las Casas, Almudiente, Tardienta, Sariñena, Bujaraloz y Sástago.”

  • Llamamiento a estudiantes. El Consejo de Sanidad de Guerra ruega que con la máxima urgencia se presenten en el departamento de Practicantes, avenida 14 de Abril. 401 principal los estudiantes de Medicina. Delfín Marti Segalá. José Castillo Perefia. Carlos Pascual Vesay y Francisco Planas Folguera. Máximo Alfonso Borras, practicante, y José Mª. Costa Viguer, médico, de Sabadell, deberán presentarse urgentemente en Bujaraloz (LVG, 9 de diciembre de 1936).
  • Reincorporación de milicianos. El Consejo de Sanidad de Guerra ruega la Inmediata reintegración a Bujaraloz de los milicianosMaría Cabanellas Planella, Daniel Vicente Benedicto, Antonio López Sánchez y Jesús Fernández Alvarez.
  • Consejo de Sanidad de Guerra. Llamamiento. Se ruega que se presenten inmediatamente en Bujaraloz, para reintegrarse a sus servicios, los sanitarios Martino Guerrero Gómez, Ramón Gulnovart Caubet, José Gugat Moix, Francisco Gómez Pérez y José Escola Ricart (LVG, 15 de diciembre de 1936).
  • Los sanitarios. Se ruega a tos sanitarios José Frigolé Dorca, Enrique Gimeno, Alfonso Moreno Herreros. Ángel Berenguel, Manuel Figueredo Rodriguez, Antonio Rodenas Moreno. Jerónimo Arnau Osete, José Román López, Gaspar Rodríguez Santos y Carmen Soy Roca, que se presenten inmediatamente en Bujaraloz (LVG, 16 de diciembre de 1936).

El Diario Oficial del Ministerio de la Guerra, el 22 de enero de 1937, publicó el destino de personal a diferentes centros hospitalarios.

Alféreces médicos provisionales

  • Enrique Aubeso Salles, 15 noviembre 1936, Hospital Medicina Bujaraloz.
  • José Costa Víguer, 29 julio1936, Hospital Medicina de Bujaraloz.
  • Francisco Ladaría Caldetey, 3 octubre 1936, Hospital Medicina de Bujaraloz.
  • Rogelio Llagostera Llagostera, 2 septiembre 1936, Hospital Medicina de Bujaraloz.
  • Santiago Monserrat Esteve, 30 septiembre 1936, Psiquiatría, Bujaraloz.
  • Francisco Montaner Riera, 24 octubre 1936, Tisiología, Bujaraloz.
  • Miguel Moragas Pous, 17 agosto 1936, Hospital Sangre Bujaraloz.
  • Francisco Moran, ídem, Hospital Medicina Bujaraloz.
  • José Muñoz Escoda, 18 noviembre 1936, Bujaraloz.
  • Ramón Molíns de Mur, ídem, id.
  • Francisco Mena de la Torre, id., id.
  • Joaquín Nubiola Sostre, 2 Octubre 1936, Bujaraloz.
  • Juan Saurí Rousseleí, 23 septiembre 1936, Hospital Sangre Bujaraloz.

Practicantes militares provisionales: Sector Centro

  • Emilio Serrat Villagrosa, 2 octubre 1936, Bujaraloz.
  • Alejandro Navarro Alaquian, 13 agosto 1936, Hospital Bujaraloz.
  • Francisco García, 2 octubre 1936, Hospital Sangre Bujaraloz.
  • Ladislao Pérez Pérez, 24 julio 1936 Hospital Sangre Bujaraloz.

En Farlete y Monegrillo se establecieron puestos de socorro, los alféreces médicos provisionales destinados en  enero del 37 fueron:

  • Emilio Barril Busqueí, 13 octubre 1936, Puesto de socorro de Farlete
  • Fidel Martínez Montes, ídem, Puesto socorro Farlete
  • Antonio Novellas Codina, 21 Octubre 1936, Puesto socorro Farlete.
  • Pascual Baringo Alcolea, 28 agosto 1936, Puesto socorro Monegrillo.
  • José Casarnada Faus, 2 octubre 1936, Puesto de socorro de Monegrillo.
  •  

En La Almolda y Peñalba también se establecieron hospitales, los alféreces médicos provisionales destinados en enero del 37 fueron:

  • José Ciria Domínguez, 29septiembre 1936, Hospital de Almolda.
  • Elias Esquerra Calvete, 13 septiembre 1936. Hospital de Almolda.
  • Pedro Arque Cuxart, 9 septiembre 1936, Hospital Peñalba.
  • Juan Colón Bragulat, 17 agosto 1936, Hospital de Peñalba.
  • José Polo Tomás, 2 septiembre 1936, Hospital Peñalba.

Fernando Sugrañes Castañeda falleció en el hospital de Peñalba a consecuencia de las heridas recibidas en el frente.  Maestro guarnicionero, auxiliar subalterno del séptimo regimiento de Artillería, anteriormente a la guerra prestó sus servicios en el cuartel de San Andrés. Formó  parte de la primera columna expedicionaria que partió a Bujaráloz, siendo auxiliar del comandante Pérez Farrás y Durruti “Quienes apreciaron en él grandes dotes de inteligencia y heroísmo”. Herido gravemente, fue trasladado a Péñalba “Donde falleció, a pesar de la rápida intervención quirúrgica llevada a cabo por los capitanes médicos Linares y Fidel Montes”. En su entierro “La comitiva fúnebre partió del Hospital Militar, presidiendo el duelo, además de los familiares del muerto, el practicante médico R. Feliu, llegado del frente aragonés en representación de Durruti y Pérez Farrás” (LVG, 19 de agosto de 1936).

La mala calidad del agua fue un gravísimo problema en el sector sur, especialmente en Bujaraloz, cuyas aguas fueron declaradas infectadas. También sucedió lo mismo en el Hospital de la Cruz Roja de Valfarta. Por lo que se estableció un sistema de aguas limpias y depuradas a través de camiones cisterna o cubas.

En el documental “Aguiluchos de la FAI por tierras de Aragón. Nº1” se ve la dificultades de higiene ligada a la escasez de agua y como los milicianos se asean en el mismo abrevadero de caballerías. “El lugar también ha sido identificado: se trata de el Pozo de la Bomba, donde las caballerías acudían para abrevar. Estaba y está (aunque reformado) situado entre las dos balsas que pueden verse al llegar al pueblo.” Amadeo Barceló, Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz.  

La colectividad de Bujaraloz

La colectividad en Bujaraloz fue conjunta CNT-UGT (Díez Torre, Alejandro R. Trabajando para la eternidad. Colectividades de trabajo y ayuda mutua durante la Guerra Civil en Aragón). La llegada de la columna cenetista fue decisiva y el 11 de agosto, Durruti publicó un bando aboliendo la propiedad y colectivizando los bienes de bujaralocinos. Aunque días antes, el 8 de agosto de 1936, según la Causa General de Bujaraloz fueron requisadas casas de vecinos, saqueadas tiendas, controladas existencias e incautadas maderas y existencias de harina.

BANDO

El Comité de guerra de la columna de Durruti, ateniéndose a los anhelos y necesidades del pueblo de Bujaraloz, dispone:

Primero. Que considerando la cosecha como algo sagrado para los intereses del pueblo trabajador y de la causa antifascista, las tareas para la absoluta recolección de ésta deben ser realizadas sin la menor pérdida de tiempo.

Segundo. Que todos los bienes que en calidad de frutos, ganados u objetos de transporte poseyesen los propietarios de filiación fascista pasen a ser propiedad del pueblo mediante el control del Comité del mismo.

Tercero. A partir de la aparición del presente bando queda abolida la propiedad privada sobre la tierra de los grandes terratenientes, pasando a ser patrimonio popular a tenor y en la forma que disponga el Comité del pueblo.

Cuarto. Todos los útiles de labranza, tractores, máquinas trilladoras, etc., de los propietarios fascistas son declarados propiedad del pueblo, bajo el control de la representación popular del mismo.

Quinto. Siendo la lucha armada de las milicias antifascistas la salvaguarda de los intereses y la vida del pueblo trabajador, los ciudadanos de Bujaraloz prestarán a éstas su apoyo entusiasta e incondicional, tanto material como moral.

En el documental  de los Aguiluchos de la FAI muestra como los milicianos se abastecen del ganado local, montando un matadero al aire libre donde sacrifican “cientos de corderos”.

También se estableció un restaurante  (Problèmes de la construction et du logement dans la Révolution espagnole 1936-1939: Barcelone, Aragon (documents recueillis et traduit par l´auteur) recogido en ¿Economía de guerra o revolución social? Las colectividades agrarias libertarias durante la guerra civil en Aragón, 1936-1938. Vela Sevilla, David).

Brigadas Internacionales

Existió un grupo Internacional de la Columna Durruti, algunas de sus historias quedan recogidas en “Brigadas Internacionales de Los Monegros”. Historias como las de la miliciana anarquista francesa Georgette Kokoczinski o las alemanas Augusta Marx y Madeleine Gierth.

El Grupo Internacional de la Columna Durruti se creó en Barcelona en julio 1936, fue a partir de la celebración de las Olimpiadas Populares, unas olimpiadas en contraposición a las Olimpiadas de Berlín. Fueron muchos los militantes anarquistas que se unieron al Grupo Internacional, dividiéndose en dos grupos: los alemanes llevaron el nombre de Centuria Erich Müsham y los franceses el de Sébastien-Faure. En septiembre de 1936 confluyeron conformando la 1ª Centuria del Grupo Internacional. Louis Berthomieu fue el delegado del Grupo Internacional de la Columna Durruti. Louis murió el 16 de octubre en la batalla de Perdiguera, siendo sustituido por Saíl Mohamed (1894-1953), uno de los primeros voluntarios extranjeros en unirse a la Columna Durruti.

  • Desaparición de un capitán de la Brigada Internacional del frente de Aragón, con 18.000 pesetas. El jefe de la Brigada Internacional que tiene su cuartel en la Avenida de Icaria y que lucha en el frente de Bujaraloz, ha denunciado que envió al capitán de dicha brigada, el subdito belga Martín Bexter, a Bujaraloz, para que cobrara determinadas dietas. Parece ser que dicho capital, en Bujaraloz, cobró 18.000 pesetas, y al regresar a Barcelona, despidió al chófer, diciéndole que más tarde se presentaría en el cuartel antes mencionado, y allí todavía no ha llegado para liquidar la suma mencionada. LVG 28 mayo 1937.

Deportistas en el frente, un “recordman” de sanitario

Desde los primeros días de la revolución se encuentra en el frente, sector de Bujaraloz, nuestro buen amigo y compañero en la prensa, doctor Nubiola, dirigiendo actualmente aquel Hospital de Sangre. Hemos tenido el gusto de saludarle en unos días de descanso que ha venido a pasar en Barcelona. También se encuentra en aquel sector, sirviendo de sanitario, el conocido «recordman» de marcha atlética, Medina. (LVG, 3 de febrero de 1937).

Regreso de Federica Montseny

Valencia, 4. — Ha regresado la ministro de Sanidad, Federica Montseny, que ha estado en Sariñena dando una conferencia sobre el tema «Vencer es el imperativo categórico de la hora».

Visitó las poblaciones de Pina, Bujaraloz y Sariñena, quedando satisfechísima de la moral que reina entre los milicianos y de la perfecta organización de los servicios, tanto de retaguardia como de vanguardia. (LVG, 5 de febrero de 1937).

Gitanos en el frente

Luego he visto a los gitanos batirse como héroes en el frente de Aragón, en Bujaraloz y en Pina. Crónica, Un gran artista revolucionario: Helos Gómez. Los gitanos en la guerra civil.

Romancero Revolucionario

Juan Usón, conocido como Juanonus, nació en Bujaraloz en 1869, en el seno de una familia humilde. Fue un escritor, editor y librero de ideología anarquista “Autor de una obra literaria e ideológica abundante y de interés, que ha quedado desparramada en diversas publicaciones, escribió sobre todo poesía y teatro”.

Las ideas anarquistas le vinieron desde muy joven, cuando por necesidad se vio obligado a marchar a Zaragoza a trabajar desde muy pronta edad. Luego siguió los pasos de su hermano mayor hasta Barcelona, donde se afilió a la Federación Regional Obrera Catalana. Se apunta que pasó por la Cárcel Modelo y tras los hechos de la Semana Trágica, en julio de 1909, fue desterrado a Almudévar.

En Barcelona regentó una librería “Una barraca de libros en Santa Madrona”, entre 1915 y 1925. Entabló amistad y actividad profesional con el editor y librero Juan Balagué, acabando regentando, hacia 1926,  su librería del número 42 de la calle Muntaner. “En ella se celebraban tertulias que frecuentaban Rafael Barradas, Alberto Ghiraldo, Felipe Alaiz, Hermoso Plaja…”

En 1937 publicó Romancero Popular de la Revolución con Ediciones Antifascistas de 1937. Un comprendió de poesías libertarias y comprometidas con la lucha revolucionaria que contaba con la introducción de Juan Balagué e ilustraciones de Niel.

Al acabar la guerra, con el peso de sus 70 años decidió permanecer en casa de Juan Balagué, en la capital condal “En la que se acumulaban su valiosa biblioteca y numerosos materiales manuscritos”.

Juanonus murió en Barcelona en 1949.

 Alloza

José Alloza Villagrasa nació en Bujaraloz el 28 de diciembre de 1905. A los 14 años emigró a Barcelona donde acabó desarrollándose como dibujante profesional, humorista gráfico, publicando sus dibujos en diversas publicaciones. “Publicó su primer dibujo en la revista Xut! en 1924, y pronto le siguieron otras caricaturas e ilustraciones que hizo para revistas como Papitu, Lecturas, L’Esquella de la Torratxa y El Nandu o las madrileñas Buen Humor y Gutiérrez” (http://humoristan.org/es/autores/alloza/)

También participó en múltiples publicaciones como “La Campana de Gracia, El Be Negre o diarios como La Noche, El Diluvio, El Día Gráfico, La Humanitat o La Rambla, cada vez con un estilo más depurado y personal. Asimismo trabajó para varias editoriales como Juventud, Tasso o Layetana”.

Militante del Partido Comunista, fue vicepresidente del Sindicato de Dibujantes Profesionales y durante la guerra lideró la colectivización de varios medios con los que colaboraba, como L’Esquella de la Torratxa y Papitu.

Tras la guerra se exilió a Francia, pasando primero por el campo de Argelès. Consiguió escapar a Paris donde llegó a realizar una exposición de revistas. “De París se marchó hacia la República Dominicana, donde desplegó una intensa actividad como pintor, ilustrador y dibujante. En 1944 se instaló definitivamente en Caracas, Venezuela”. Allí continuó su carrera como dibujante e incluso obtuvo el título de periodismo por la Universidad Central de Venezuela en 1949.

Como seudónimo utilizó Saff, siendo dibujante de “Línea precisa y clara”, realizó una gran obra a lo largo de su vida, exposiciones y colaboraciones en libros y medios. 

Falleció en el exilio, en Venezuela, en 1990.

Bombardeo de Bujaraloz

Una mañana, el 18 de noviembre de 1937, las alarmas de Bujaraloz sonaron advirtiendo que una serie de aparatos aéreos se dirigían hacia la población. Las órdenes de defensa pasivas, dictadas por el mando, era acudir a los refugios. La aviación sublevada venía perseguida por cazas leales a la república, por lo que descargaron toda su carga sobre la población para huir de los cazas.

  •  “Los aviones facciosos, ante el ataque de nuestros cazas y para aligerar de peso, arrojaron las bombas, algunas de las cuales fueron a caer en el pueblo, causando víctimas, precisamente entre los que no habían querido acudir a los refugios. Rápidamente fueron organizados los servicios de auxilio, en tanto que nuestros aparatos disparaban incesantemente sobre los aviones fascistas, tocando a dos de ellos, los cuales acusaron los disparos por su marcha irregular.” LVG, 19 de noviembre de 1937.

En el bombardeo, del 18 de noviembre de 1937 fallecieron Concepción Pallares Escanilla natural de Bujaraloz, Calle Lenin “Aplastamiento lateral cráneo y cara por metralla. Casada de 33 años”. Nieves Pallares Escanilla de 25 años y también natural de Bujaraloz. Vivía en la calle Engels “Arrancamiento total cráneo por metralla”. Armonía Luna Pallares “Por hemorragia y asfixia”, de Bujaraloz. Francisco Villagrasa Pallares, calle Lenin, 9 años, el 18 de noviembre de 1937 “Decapitación por metralla”. Nieves Pallares Escanilla, metralla, 18 de noviembre de 1937, de 25 años.

  • Ejército del aire. Aviones facciosos, procedentes de Zaragoza, han realizado un bombardea sobre el pueblo de Bujaraloz, El número de víctimas registrado hasta ahora asciende a dieciséis muertos v treinta y siete heridos. LVG, 20 de noviembre de 1937.

José Manuel Arcal, “Una guerra con perfil de toro Aguiluchos de la FAI y perfume a camionero en el corazón de Los Monegros” (Plàcid Garcia-Planas. LVG, 8 de diciembre de 2006) menciona la existencia de “Cuevas escarbadas bajo lomas de yeso” que se utilizaban como refugios antiaéreos. En esa misma línea, en el Diario del Altoaragón del 16 de diciembre del 2007, en la sección Gente de Aquí, el testimonio de Andresa Guerrero resulta revelador. Andresa nació en Bujaraloz en 1898 y vivió la guerra civil: “La guerra, claro que me acuerdo de la guerra… lo que no sé cómo se empieza. La aviación que iba tirando por arriba me destrozó la casa. Corrimos al refugio bajo tierra y cuando salí ya no quedaba ni casa ni muebles. Y un poco más y me pilla dentro”.

También se produjo un bombardeo el 10 de diciembre de 1937, en el cual se libró un gran combate aéreo. La tarde del 10 de diciembre, unos veinte aparatos del bando sublevado “Junkers”, protegidos por unos cuarenta cazas, se presentaron para bombardear los aeródromos de Bujaraloz y Candasnos. Al aproximarse, los cazas republicanos alzaron el vuelo produciéndose un intenso combate aéreo.  

  • 10/12/1937: Se libran importantes combates aéreos en el frente de Aragón, bombarderos Junker de la Legión Condor alemana pretenden bombardear instalaciones republicanas en Bujaraloz y Candasnos, pero son interceptados y dos aparatos resultan derribados.(GuerraCivil en tuit) https://twitter.com/Guerra_Civil_

Bajas del enemigo: un bimotor derribado en las proximidades de Candasnos. Otro aparato de, las mismas características que hizo explosión en el aire. Un caza que cayó en Lanaja. Otro que se abatió entre llamas en territorio leal, Y tres cazas más que, alcanzados por el fuego de ametralladora de los nuestros, debieron de tomar tierra violentamente en territorio faccioso.

Bajas nuestras: un avión de caza derribado, cuyo piloto, que se tiró con paracaídas, resultó ileso. Uno de los alemanes que tripulaban el bimotor que cayó cerca de Candasnos, fue cogido con vida y se encuentra en muy gravé estado en el Hospital de Peñalba.

Pronto se vieron descender, pesadamente, y envueltos en llamas, en la zona de Bujaraloz, a dos «mastodontes» enemigos, en tanto que el resto escapaban a duras penas hacia el territorio de origen. En Candasnos también se obligó a los aviones alemanes a entrar en combate. Asimismo fue derribado un «Junker» por la eficacia de los disparos de los «chatos» republicanos. Nuestros aparatos, aprovechando su mayor velocidad, se libraron de los disparos enemigos, y tras de perseguirlos hasta casi Zaragoza, regresaron a sus bases sin novedad. LVG, 11 de diciembre de 1937.

Actas de defunciones

En los archivos del Ayuntamiento de Bujaraloz aparecen registradas diferentes actas de defunción durante la guerra civil. Resulta curioso que solamente aparece un miliciano inscrito, quizá porque fueron destruidas o llevaron diferente libro de registro. En el acta, como médico aparece el nombre de Francisco Morant. Así, las primeras inscripciones, en el registro, se realizan en nombre del Comité Local Antifascista de Bujaraloz, hasta el 22 de febrero de 1937, ya que a partir de la siguiente acta, del 24 de marzo de 1937, figura como Consejo Municipal. En las diferentes actas aparecen algunos nombres dados a algunas calles de la localidad, como Bakunin, Engels, Lenin o 1 de Mayo.

El único republicano que aparece en las actas de defunción responde a  Enrique Alvaréz Mieres. Enrique falleció el 27 de noviembre de 1936 a consecuencia de un disparo de arma de fuego. Natural de Santiago de Monte, Oviedo. Folio 7, Actas de Defunción Ayuntamiento Bujaraloz.

No obstante, en el libro virtual “Enrecuerdode.com” se recogen las diferentes víctimas de la guerra. En una primera relación aparecen las personas fallecidas en la localidad de Bujaraloz:

  • Aragón Pardo, Miguel. Mallén (Zaragoza), soldado del ejército sublevado.
  • Cañabete de Chacón, Joan. Anglés (Gerona), soldado ejército republicano.
  • Carrasco Martínez, Andrés. Galera (Granada).   
  • Castellano Llurba, Marcelino. Barcelona. Miliciano POUM.
  • Ezker Marco, Sebastián. Isaba (Navarra), maestro, 23 años.
  • Gambau Santolaria, Jesús. Torres de Alcanadre (Huesca). 149 brigada, jornalero de 29 años de edad.
  •  Garrós Aleu, Patrici. Manresa (Barcelona). Soldado ejército republicano, ferroviario de 23 años de edad. 
  • Garrós Sabata, Josep. Manresa (Barcelona). Soldado ejército republicano, oficinista de 27 años de edad. 
  • López Ramos, Juan. Lubrín (Almería). Soldado Ejército Republicano, 149 Brigada Mixta, jornalero de 26 años de edad.
  • Olona Escuer, Hipólito. La Almolda (Zaragoza). A los 35 años de edad.
  • Olona Escuer, Mariano. La Almolda (Zaragoza). A los 24 años de edad.
  • Pascual Rábegas, José. Barcelona. Sindicato Alimentación, sección de mataderos.
  • Peralta Taules, Pablo. La Almolda (Zaragoza). A los 30 años de edad.
  • Pérez Benítez, Francisco. Cortes de la Frontera (Málaga).  Agricultor- Cabo Ejército Republicano 149 Brigada Mixta
  • Plaja Llach, Joan. Vulpellac (Girona).  27 años de edad,  soldado ejército republicano
  • Linares (Jaén) Plaza de Hornos, Sandalio 35 Arriero – Soldado Ejército Republicano 49 Brigada Mixta
  • Salt (Girona) Ribot Xifra, Conrad 27 Soldado ejército república.
  • Barbens (Lleida) Roca Vidal, Adolf 0 Soldado ejército republicano
  • Ripoll (Girona) Rovira Reixach, Felip 21 Soldado ejército republicano
  • Medinyà (Girona) Verdaguer Prat, Joan 29 Soldado ejército republicano

Una segunda relación responde a los fallecidos de Bujaraloz:

  • Barrachina Arcal, Florencio. Bujaraloz, jornalero, 35 años de edad. 31.10.1938 Zaragoza – Herida arma de fuego.
  • Calvete Aguilar, Luis. Bujaraloz, 44 años de edad. 03.01.1942 Gusen (Austria) – Campo de exterminio nazi.
  • Calvete Postigo, Antonio. Bujaraloz, 32 años de edad. 23.11.1942 Gusen (Austria) – Campo de exterminio nazi.
  • Esconilla Calvete, José. Bujaraloz, labrador, 32 años de edad. 03.10.1938 Zaragoza – Herida arma de fuego.
  • Ferrer Samper, Agustín. Bujaraloz, 39 años de edad. 07.12.1941 Gusen (Austria) – Campo de exterminio nazi.
  • Grañena Villagrasa, Antonio. Bujaraloz, 20 años de edad. Soldado de la 26 División, 119 Brigada, Batallón de Zapadores. 11.09.1938 Manresa (Barcelona) Hospital de sangre.
  • Palacio Usón, Victoriano. Bujaraloz, 30 años de edad. 05.09.1940 Zaragoza – Herida arma de fuego.
  • Pallarés Pallarés, Simón. Bujaraloz, labrador, 44 años de edad. 31.10.1938 Zaragoza – Herida arma de fuego.
  • Sanchez Gonzalez, Francisco. Bujaraloz. 05.04.1938 Heridas armas de fuego (Zaragoza).
  • Villagrasa Escanilla, Santiago. Bujaraloz, CNT. 00.00.1940 Barbastro (Huesca) – Tuberculosis terminal – ¿Ejecutado?.

El 26 de marzo, las tropas franquistas del Cuerpo de Ejército del general Yagüe toman Bujaraloz. Durante la retirada, los milicianos volaron los polvorines usados durante la guerra, en la ermita de San Jorge, en un edificio anexo y la casa de la Viña, “Para evitar que cayesen en manos de las tropas sublevada” (Amadeo Barceló, Tras los pasos de Durruti en Bujaraloz).

  • Por el centro, en la provincia de Zaragoza, el ‘Cuerpo de Ejército del general Yagüe, operando sobre la izquierda del Ebro ocuparon Bujaraloz, la Almolda y Alforque. Nueva España, 26 de marzo de 1938.
  • También el Cuerpo de Ejército Marroquí ha prestado a Zaragoza un gran servicio al rechazar a bastantes kilómetros a los rojos, al tomarles los pueblos de Pina y Velilla del Ebro, mientras que otras fuerzas avanzaban por la carretera general hasta el kilómetro 376, y a media tarde estaban situadas-—según mis noticias—a menos de 10 kilómetros de Bujaraloz. Nueva España, 25 de marzo de 1938.
  • En el aire nuestra aviación persiguió duramente a las columnas enemigas que huían por las carreteras que conducen a Bujaraloz, a la que se ocasionó gran destrozo y especialmente sobre una columna automóvil que transportaba una batería de la que los cinco camiones que la componían quedaron incendiados en la carretera. Nueva España, 25 de marzo de 1938.
  • Ejercito del Este. El enemigo, que a última hora de ayer consiguió ocupar Bujaraloz, ha proseguido hoy su intensa acción ofensiva, obligando a nuestras fuerzas a evacuar Candamos. LVG, 27 de marzo de 1938.
  • A las 12:40 aparatos de gran bombardeo, protegidos por otros de caza, realizaron un ataque contra tropas enemigas entre Bujaraloz y Peñalba. Seguidamente los cazas de protección descendieron para ametrallar a las mismas tropas. LVG, 27 de marzo de 1938.

El hospital de Bujaraloz continuó su actividad, esta vez bajo el mando sublevado de la mano del capitán médico del Cuerpo de Sanidad Militar Juan Pruneda Cornago. El avance, del autodenominado bando nacional, no fue fácil y las actas de defunción de Bujaraloz atestiguan numerosas bajas en el bando sublevado. Con la nueva realidad se creó un nuevo libro de actas de defunciones. Además, un documento certifica el traslado de 11 restos al Valle de los Caídos, 11 cuerpos sin identificar, nota correspondiente al 24 de marzo de 1959.

La dificultad de leer correctamente las diferentes actas ha podido llevar a algunas confusiones y a errar en su transcripción.

Relación de fallecidos durante el avance nacional:

  • Nº 47 Cadáver sin identificar. Falleció el 4 de abril de 1938, a consecuencia “Se informa que de heridas”.
  • Nº 48 Cadáver sin identificar. Recibió sepultura el 27 de marzo de 1938. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • Nº 49 Cadáver sin identificar. Con chapa 352606. Recibió sepultura el 27 de marzo de 1938. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • Nº 50 Cadáver sin identificar.
  • Nº 51 Cadáver sin identificar.
  • Nº 52 Cadáver sin identificar.
  • Nº 53 Cadáver sin identificar.
  • Nº 54 Cadáver sin identificar. Con chapa 352618. Varón sin identificar. 
  • Nº 55 Cadáver sin identificar. Varón sin identificar.
  • Nº 56 Cadáver sin identificar. Varón sin identificar.
  • Nº 57 Cadáver sin identificar. Con chapa 18457, moro, varón sin identificar. Contractura de humero, herida de arma de fuego brazo y región pectoral derecha y brazo izquierdo.
  • Nº 58 Alberto Alemán, 27 de marzo de 1938. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo. Trasladado después al lado de D. Gregorio Rozas.
  • Nº 59 Nombre algo ilegible Ahiev/Alicer Abdel Laden. Con chapa 18061. “Que debe pertenecer a las fuerzas nacionales muertas por la aviación los días 26 de marzo y 5 de abril último.
  • Nº 60 Álvaro Blanco, 27 de marzo de 1938. La familia se llevó el cadáver.
  • Nº 61 Amalio García Sánchez. Sargento 5ª división Navarra, grupo de morteros. 27 de marzo de 1938.  Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • Nº 62 Aniceto Marques Soria, 27 de marzo de 1938. Cabo del 12 Regimiento de artillería ligera.
  • Nº 63 Antonio Fernández Abad, Villagarcía (Pontevedra). Alférez, San Quintín 25 – 3er batallón, 5ª división.  Falleció el 28 de marzo de 1938 en el hospital, a los 29 años de edad.
  • Nº 64 Antonio Jaime Muñoz, Churriana (Málaga), el 3 de abril de 1938. A consecuencia  bombardeo. Datos de su carpeta personal. 
  • Nº 65 Antonio Picavea. 27 de marzo de 1938. Conductor paisano de la 15 batería 3º pesado. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo. Se llevaron el cadáver.
  • Nº 66 Bibiano Vicente. 4 de abril de 1938. Datos obtenidos de su carpeta personal. A consecuencia de los bombardeos de la aviación de aquellos días.
  • Nº 67 Benito Santos. 26 de marzo de 1938.
  • Nº 68 Claudio Vallejo. 27 de marzo de 1938. Cabo 2ª batería. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • Nº 69 Dionisio Arriola. 27 de marzo de 1938. Chapa 352546. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • Nº 70 Domingo Fonseca Ochogavía. 26 de marzo de 1938. Falleció en el hospital militar de esta villa. Datos de la carpeta personal. Nalda (Logroño), nacido el 23 de abril de 1917, quinto 6ª división. Murió por aviación cuando iban a Peñalba.
  • Nº 71 Domingo Juan Ortega Calvo. Alfaro (Logroño), de oficio impresor. 12 regimiento de caballería ligera, 6ª división. 27 de marzo de 1938, consignándose que se llevaron su cadáver.
  • Nº 72 Domingo Pérez Martínez. Nevacarneros (Logroño). Soldado de artillería 12 legión 1ª batería 7`5. Falleció en el hospital de esta villa, 27 de marzo de 1938. Datos carpeta personal-
  • Nº 73 Emiliano Jiménez Cabello. El 2º apellido aparece como Pérez en las notas del hospital.
  • Nº 74 Feliciano García García. 26 de marzo de 1938. Nació en mayo de 1917 y de profesión labrador. Sn Vicente de Arana (Alava) 12 regimiento de artillería ligera. Bombardeos fuerza aviación. Datos carpeta personal.
  • Nº 75 Feliciano Balbuena González. Villaverde de la Peña (Palencia), Capellán. Falleció en la carretera general de Francia 26 de marzo de 1938, bombardeo aviación. Artillería, 12 ligero batallón 7`5.
  • Nº 76 Felipe Amiano Aramanedi.  Natural de Azpeitia, Guipúzcoa. De 21 años de edad, falleció en la carretera general a Francia el 26 de marzo de 1938. Bombardeo de aviación.
  • Nº 77 Félix Ortiz Mendivil. Cabo de artillería 12 ligeros, 1er batallón 7`5, 13 división. Miñano, Álava. Hospital militar.
  • Nº 78 Fernando Fonseca. 4 de abril de 1938. Datos de su carpeta personal. Falleció a consecuencia bombardeos de aviación 26 de marzo.
  • Nº 79 Fidel Baranda Bloquesa. A consecuencia bombardeo 26 de marzo.
  • Nº 80 Florentino García Díaz. Sargento 15… 3ª P. San Sebastián. 27 de marzo de 1938, bombardeo de aviación. Se llevaron el cadáver.
  • Nº 81 Francisco Horrazabal Arizmendi. Alza, Guipúzcoa. 27 de marzo. 12 regimiento de artillería ligera 12 batallón, chapa 352576. Bombardeo por aviación enemiga en la carretera general a Francia. Se llevaron el cadáver. 
  • Nº 82 Francisco Horazabal. Cabo artillería. 27 de marzo de 1938. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • Nº 83Francisco Mesa Granero. Chofer, 3er batallón de automóviles de marruecos, 1ª compañía. 27 de marzo de 1938, heridas recibidas en campaña. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • Nº 84 Francisco Sánchez González. 5 de abril de 1938. Herida de arma de fuego, región temporal derecha en cerebro.
  • Nº 85 Ginés Maza Mercader. Mataró, de 26 años de edad. Falleció el 4 de abril de 1938. Alférez 12 regimiento de artillería ligera, batería 7`5 13 división. Falleció en el hospital 26 de marzo de 1938. Herida de metralla. 
  • Nº 86 Gregorio Senés Ávila. 27 de marzo de 1938. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • Nº 87 Ylasto Poncece Orriace. Bombardeo aviación 26 de marzo de 1938.
  • Nº 88 Javier Villar. 27 de marzo de 1938. 12 ligeros 13 división. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • Nº 89 Joaquín Elorza Badide. 27 de marzo de 1938. 15 batería 3 P. San Sebastián. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo.
  • Nº 90 Joaquín San José Mollano. 27 de marzo de 1938. 15 batería 3 P. San Sebastián. Relación de muertos por la aviación presentada por el capellán de la 5ª división de Navarra Leónidas Fernández Portillo. Se llevaron el cadáver.
  •  Nº 91 José Carrera Irigoyen. Oyarzun, Guipúzcoa. 26 de marzo de 1938,  21 años. 12 regimiento artillería ligera. Carretera general a Francia, aviación enemiga. Se llevaron el cadáver.
  • Nº 92 José Castelví Parera. San Sadurní de Noya. Soldado San Quintín, 25, 4ª- 5ª compañía. Hospital militar esta villa, 28 de marzo de 1938, a consecuencia H.a.f. Fractura fémur derecha.  
  • Nº 93 José Luis Comesaña Castas. Vigo, 20 años de edad. 13ª división de artillería. Chofer del parque automovilístico de Valladolid. Heridas recibidas en campaña, 26 de marzo de 1938.
  • Nº 94 José Maite/Maiti. 4 de abril de 1938, en este cementerio.
  • Nº 95 José Rodríguez Cotal. “3 años de edad, ¿Alivianco?, Sevilla. Soldado regular de Melilla. Hospital militar, 28 de marzo de 1938. Datos carpeta personal.
  • Nº 96 José Vares Puyol. Debió de fallecer por heridas recibidas en campaña.
  • Nº 97 Juan Fernández Fernández. 5 de abril de 1938. Notas carpeta personal. Debió de fallecer por heridas recibidas en campaña.
  • Nº 98 Lirineo Bandillo Alonso. Bóveda, Álava. 20 años de edad. Soldado 12 regimiento artillería ligera 7`5. Falleció carretera general a Francia, 26 de marzo de 1938, bombardeo aviación.
  • Nº 99 Manuel Gutiérrez. 27 de marzo de 1938. 
  • Nº 100Manuel Mañero García. Villanubla, Valladolid. 25 años de edad. Soldado San Quintín, 25- 5º batallón, 1ª compañía. Carpeta personal. Falleció en el hospital el 27 de marzo de 1938. Heridas recibidas en campaña.
  • Nº 101 Miguel Miguel Villando. 5 de abril de 1938. Notas carpeta personal. Debió de fallecer por heridas recibidas en campaña.
  • Nº 102 Nicasio Tiendas Cortes. Alcuescar, Cáceres. 22 años de edad. Soldado Argel 5ª  1ª compañía 5 división. Herida en campaña. Datos carpeta personal. 
  • Nº 103 Pedro María Lazcano Irazu. Elvillar, Álava. 24 años. Sargento artillería, 12 ligeros, 2ª batería 7`5. Hospital, 26 de marzo de 1938. Bomvbardeo aviación. Datos carpeta personal.  Herrador.
  • Nº 104 Ramón Pocero Colomar. Debió de fallecer a causa bombardeo aviación, 26 de marzo de 1938.
  • Nº 105 Ramón Seoane Penas. Pantón, Lugo. Cabo Zaragoza 30, 11 batallón, 2ª compañía. 25 años. 27 de marzo de 1938.
  • Nº 106 Moro. Nº 1700. Debió de fallecer bombardeo 26 de marzo 1938.
  • Nº 108 Emiliano Dionisio Peña. Segovia, 23 años de edad. Navas del Marqués (Ávila) Heridas de arma de fuego. Falleció en el hospital 21 de marzo de 1938.  

Definitivamente, Bujaraloz tuvo un papel esencial en el frente de Aragón. Un lugar estratégico que hemos recordado, recogiendo parte de su historia y retratando a muchas de las personas protagonistas, algunas que perdieron su vida luchando en el frente, bajo las bombas o fusilados. También a las muchas que la sufrieron. Su dureza quizá sea importante para que, al recuperar su historia, no perdamos la conciencia de lo que en verdad significa la guerra. A su recuerdo y memoria, a la de todas las víctimas.

Gracias al Ayuntamiento de Bujaraloz y, en especial, a su alcalde Darío Villagrasa.

Correos y Telégrafos


El cuerpo de correos y telégrafos sufrió una de las mayores depuraciones de toda la administración. Juan Carlos Bordes, “El servicio de correos durante el régimen franquista (1936-1975), depuración de funcionarios y reorganización de los servicios postales”, sostiene “que, en contra de lo que se ha difundido, el cuerpo de correos fue el más afectado por la represión franquista y no el de los maestros, siendo en cualquier caso ambos grupos de la administración los más afectados”. Después de todo, el cuerpo de correos y telégrafos garantizaba -o restringía- la capacidad de comunicación del pueblo.

Artículo enmarcado en la serie sobre la guerra civil en Sariñena

Retrotrayéndonos a aquellos tiempos pasados, al periodo anteguerra, en Sariñena podemos atrevernos a decir que la estafeta de correos debía de estar en casa Sabineta, por la calle Santamaría, telégrafos en casa Procopio, calle Mercado, y teléfonos en casa Bastida (Matilde), también calle Mercado, aunque anteriormente debió de estar en la calle José Fatas esquina con los Ángeles.

La estafeta de Sariñena aparece en la relación de las estaciones de estafetas limitadas de tercera clase, servidas por auxiliares permanentes (El Telégrafo Español, 13 de febrero de 1891). También existió una estafeta móvil para las milicias que se desplazó por el frente. Además, en el aeródromo de Alas rojas se instaló “un telégrafo de código y una línea de teléfono, básica para las comunicaciones directas con el frente o con el Alto Mando instalado en la misma población de Sariñena”. (TRALLERO, Salvador, Alas Rojas. Sariñena. Sariñena. Sariñena Editorial. 2006.)

En Sariñena encontramos documentación en las notas de las solicitudes de Informes Políticos-Sociales. Son los casos de José Peleato Otal, cartero urbano que prestó servicio durante la dominación roja (Solicitud de información del Juzgado especial de Valladolid, dirección general de correos y telecomunicación). Antonio Mir Loncan, afiliado a la UGT, fue considerado “muy peligroso por su ideal extremista. Ingreso voluntario en los primeros movimientos” (Solicitud de información de la Administración principal de correos de Barcelona). José Torres Porta, que prestó servicios como funcionario del cuerpo técnico de correos en la estafeta de Sariñena, considerado “Izquierdista”. Julián Sarrate Olivena, oficial de correos. Severino Romerales (Sebastian Romerales), cartero urbano de la estafeta de Sariñena. Gabriel Portoles Minguez, administrador de correos. Evaristo Egido Roca: “guardia civil que permaneció en esa localidad ocho meses desempeñando un destino de correos” e Ignacio Díaz pardo que prestó sus servicios en la estafeta de correos de Sariñena.

Y por parte del cuerpo de telégrafos: Vicente Gil Gallardo, oficial de telégrafos que prestó servicios de guerra en Sariñena (Solicitud de información del Juzgado especial de telégrafos). José Mulet Camacho, oficial 2º de telégrafos, de quién preguntan “Si medió para conservar dos días la vida al telegrafista de Belchite, asesinado por los rojos”. Luis Nicolas Esparza,  operador interino de telégrafos. Andres Ballespin del Val, repartidor de telégrafos, natural de Sariñena, detenido en la prisión zaragozana de predicadores, los informes son solicitados para su puesta en libertad vigilada. Francisco Marquez Sapico, repartidor de telégrafos, juzgado especial sección telégrafos de Madrid. Antonio Sanz Tello, celador del cuerpo de telégrafos: “Persona de orden durante la dominación, estaba en casa con uno de derechas con el cual hablaba siempre a favor de la causa nacional”.

Reseñable es la existencia de una estafeta móvil para las milicias catalanas de Aragón, que seguramente se desplazaría por las diferentes posiciones del frente de la sierra de Alcubierre. Así aparece recogido en la solicitud de información de Tomas Oros Gimeno, quien prestó sus servicios en estafeta móvil de milicias catalanas de Aragón: “oficial de correos, hospedado en el hotel Anoro y que ostentaba insignias de capitán rojo”.

Sin duda, fueron cuerpos muy investigados y depurados, junto al cuerpo de maestros y maestras. Sariñena no fue una excepción y el régimen fascista extendió sus garras  de represión y control. En su memoria, de tantos y tantos.

 

Alas Rojas


 En agosto de 1936, a comienzos de la guerra civil española, se establecía en Sariñena el campo de aviación  “Alas Rojas”, alojando, en el frente de Aragón, la vanguardia de la aviación republicana con su escuadrilla “Alas Rojas”. Sus características bandas rojas, pintadas a modo de identificación en los aviones, dio origen a su inconfundible nombre de «Alas Rojas».

Campo aviación Sariñena

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE. Grupo de aviones Breguet XIX.

Artículo enmarcado en la serie sobre la guerra civil en Sariñena

Alas Rojas, el aeródromo

El investigador sariñenense Arturo Morera Corull recogió la historia del aeródromo de Sariñena en una completa serie de artículos sobre la Guerra Civil en Sariñena. Los diferentes artículos «La guerra del 36 en Sariñena» fueron publicados en la revista Quio de Sariñena y Los Monegros, entre los números 22 al 32, recogiendo diferentes hechos del campo de aviación. Arturo realizó un amplio estudio de las referencias escritas y noticias en medios de comunicación escribiendo el relato del aeródromo de una forma cronológica y detallada. Un trabajó que rescató del olvido el abandonado aeródromo junto a diversos episodios épicos importantes para la historia de la aviación, como es el caso del tercer derribo nocturno de la historia de la aviación mundial.

Ejercito aire

Sello del Ejército del aire. Expediente sobre el Aeródromo de Sariñena. 1945. Fuente: Biblioteca Sariñena.

«Muchos de los datos que voy a aportar los he entresacado del estupendo libro La Aviación de Cataluña en los primeros meses de la guerra civil, escrito por el ingeniero D. Juan J. Maluquer, uno de los primeros oficiales que formaron parte de la escuadrilla “Alas Rojas” en Sariñena. Otras publicaciones especializadas que dan información sobre la aviación en nuestra villa son La guerra de España desde el aire, de Jesús Salas Larrazábal; Mitos y Verdades, de Andrés García Lacalle; La guerra en el aire, del coronel José Gomá, y la Historia del Ejército Popular de la República, de Ramón Salas Larrazábal. También los periódicos barceloneses de la época aportan detalles interesantes sobre las actividades de la aviación republicana desde el aeródromo de Sariñena.»

La guerra del 36 en Sariñena. Morera Corull, Arturo. Revista Quio de Sariñena y Los Monegros.

El libro “Alas Rojas Sariñena” (Sariñena editorial, 2006), del sariñenense Salvador Trallero, también es obra de referencia sobre el aeródromo republicano de Sariñena, aportando un gran valor fotográfico y documental sobre el aeródromo. Una obra extraordinaria indispensable y recomendable para conocer y descubrir la historia del campo de aviación.

En la misma línea, Miguel Sanchís publicó su trabajo «Alas Rojas sobre España», una obra en la que se describen y explican las características de la aviación republicana.

Alas Rojas sobre España Miguel Sanchís

Los inicios del aeródromo

Con los inicios de la guerra urgió la necesidad de establecer un aeródromo en el frente de Aragón cerca de las líneas enemigas. Arturo Morera relata como el teniente coronel Felipe Díaz Sandino, comandante de las fuerzas aéreas en Cataluña y jefe del aeródromo del Prat en Barcelona, junto al capitán retirado del arma, Alfonso de los Reyes, al frente de unos milicianos ocuparon el 17 de julio de 1936 las instalaciones del aeródromo del Prat «En previsión de un posible alzamiento militar, y desarboló, en unión de Díaz Sandino, cualquier posibilidad de sublevación de los aviadores en contra de la República».

Vencida la resistencia del general Goded y sus seguidores en Barcelona, el jefe del aeródromo del Prat se aprestó a reclutar y organizar unas milicias combatientes al servicio de la aviación republicana. Al propio tiempo envió una patrulla de aviones Breguet y Nieuort-52 al campo de aviación de Lérida, al mando del ya comandante Alfonso de los Reyes. Este ordenó el traslado de su patrulla a un campo improvisado en Sariñena, y el día 2 de agosto se instalaron allí los dos primeros aparatos de caza Nieuport-52, pilotados por los suboficiales del arma de aviación Jesús García Herguido y Jaime Buyé Bernis.

La guerra del 36 en Sariñena. Morera Corull, Arturo. Revista Quio de Sariñena y Los Monegros.

GRIEGC (Los aviones de la escuadrilla Alas Rojas de Sariñena), recoge como el 1 de agosto una avioneta de reconocimiento De Havilland 87 “Hornet Moth” salió de Lérida pilotada por Francisco Pérez Mur junto con el comandante Alfonso de los Reyes, jefe de las operaciones aéreas en el frente de Aragón «Eligió un terreno extenso y llano junto a la carretera de Sariñena a Albalatillo, estableciendo el que sería conocido como el campo de aviación de Sariñena, el aeródromo más importante del frente de Aragón. Las obras de acondicionamiento del campo empezaron el día 2 de agosto, así como el traslado del personal de aviación del aeródromo de Lleida, llegando al mismo los primeros aviones: dos Nieuport-52, pilotados por los sargentos Jesús García Herguido, apodado el “Diablo Rojo” y Jaime Buyé; y tres aviones Breguet XIX, llegando en uno de ellos el comandante Alfonso de los Reyes, quien se haría cargo del mando del aeródromo.»

No obstante, Manuel Conde López, médico del aeródromo, en sus «Memorias de un médico militar», apunta como fue el capitán piloto Amador Silverio quien fue designado para elegir el emplazamiento del aeródromo.

El campo de aviación se situó a unos 4 km. de Sariñena y, a unos 3 km. de la carretera que une dicha población con Bujaraloz y Caspe casi tocando al pueblecito de Albalatillo, pueblo con cuyos habitantes estábamos constante mente en contacto. Hacia el oeste de la carretera, queda el campo de vuelo, prácticamente un cuadrado bastante grande, pues se trataba de terreno llano de cultivo. Al este, en una extensión un poco menor a la del campo de vuelo, se montó el campamento, con sus instalaciones, todavía rudimentarias. Había algunas tiendas de campaña de forma cónica con cabida para una docena de personas con sus catres de campaña. Los catres eran de lona montada sobre un bastidor de madera plegable, cómodos, especialmente si se había podido requisar un colchón de lana. En una de dichas tiendas se instaló el botiquín. En otra se instaló la cocina. Para comedor del personal volante había un toldo fijado a unas estacas. En nuestra tienda botiquín dormíamos el teniente médico Barceló Cabré y el practicante.

Manuel Conde López, Memorias de un médico militar.

Pronto comenzaron a llegar los primeros aviones y milicianos al futuro aeródromo, también un contingente de voluntarios adscritos al PSUC que componían las llamadas Milicias Antifascistas de Aviación.

Sin solución de continuidad fueron llegando a Sariñena otros aparatos, y también los milicianos reclutados en Barcelona al servicio de la Aviación. El nuevo aeródromo se instaló a unos tres kilómetros del núcleo de población de nuestra villa, muy cerca de Albalatillo, especialmente el área en donde se levantaron las tiendas y los barracones de alojamientos del personal y de los servicios.

Una extensa planicie entre las acequias de Valderas y del Hospital, el río Isuela (ahora mal llamado Flumen) y el límite con Albalatillo, fue el terreno elegido para instalar el campo de aviación. Es decir, en las partidas conocidas como “Los Sasos”, “Las Ramblas’ y el “Usaso de Albalatillo”, siempre en el término municipal de Sariñena. La carretera local que va desde la comarcal A-230 a Albalatillo cruzaba por el medio del nuevo aeródromo. Al oeste de dicha carretera local se situó el campo de vuelo, y al este, en un área sensiblemente igual a la del campo, se ubicó el campamento con instalaciones muy rudimentarias, básicamente tiendas de campaña militares.

La guerra del 36 en Sariñena. Morera Corull, Arturo. Revista Quio de Sariñena y Los Monegros.

El campo de aviación lo inauguró el Coronel Felipe Díaz Sandino, según las memorias del sindicalista cenetista José Peirats “De mi paso por la vida. Editorial Flor del Viento”. José Peirats estuvo como corresponsal en su inauguración: “Era de tierra y por todo ornamento de un palo colgaba la manga de una camisa que señalaba la dirección del viento».

Alas Rojas se enmarcó en la tercera región aérea de la república, con cabecera Barcelona y que comprendía Cataluña y la zona republicana de Aragón. Felipe Díaz Sandino fue jefe de la tercera región hasta al ser designado consejero de Defensa de cataluña, siendo sustituido por Alfonso de los Reyes.

Avioneta Alas Rojas Sariñena

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE. Mecánico llenando los depósitos de un Nieuport 52.

Entre las grandes figuras ligadas al aeródromo destaca el comandante Alfonso de los Reyes González Cárdenas, jefe del aeródromo, perteneciente al PSUC, quien en diciembre de 1936 fue ascendido a teniente coronel. Segundo jefe capitán José Domingo Rosich, capitán médico Manuel Conde López, comisario político Ramón Franco Quinza, el jefe de la escuadrilla a Isidoro Jiménez García y entre los numerosos pilotos, citamos a Rodolfo Robles, Jaime Buyé y Jesús García Herguido, conocido como “El diablo rojo”. (Alas Rojas Sariñena, Salvador Trallero. Sariñena editorial, 2006).

Mapa eródromo alas rojas sariñena

«La instalación del aeródromo de Sariñena, llamado de “Alas Rojas”, llegó a desempeñar un evidente protagonismo en el desarrollo de las operaciones militares y también en la vida cotidiana de las gentes de Sariñena.»

Arturo Morera Corull

La instalación del aeródromo

Pronto comenzó la instalación del futuro campo de aviación republicano, aunque como señala Arturo Morera, pronto comenzó a dar algún que otro problema:

Algunos problemas de infraestructura no tardaron en aparecer en el nuevo aeródromo de Sariñena. Parece ser que el montaje del primer barracón para alojamiento de los pilotos y de los milicianos constituyó todo un gran problema. Los materiales para construirlo llegaron al campo sólo en parte y otros elementos del pabellón prefabricado se quedaron arrinconados en la estación del ferrocarril de nuestra villa.

El alférez Maluquer, por ser ingeniero, fue encargado de dirigir el montaje pero tuvo que renunciar a su cometido ante la imposibilidad de hacer trabajar a los milicianos de Aviación. Éstos argumentaban que lo suyo era pelear y así lo demostraron más de una vez cuando se desplazaban para efectuar distintos golpes de mano en el frente, e incluso fueron ellos quienes tomaron al enemigo el lugar de La Granja, a ocho kilómetros de Huesca.

Construcción campo aviación Alas Rojas Sariñena

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Trabajos de construcción del campo de aviación.

Semanas más tarde, llegó al campo de alférez Isidoro Jiménez, quien se hizo cargo del montaje del barracón, después de su llegada el 11 de septiembre de 1936. Pero tuvo que prescindir de los milicianos que seguían negándose a trabajar. Pidió la colaboración a un grupo de hombres de Sariñena y de Albalatillo, con cuyo esfuerzo y profesionalidad pudo concluirse el montaje de aquel barracón. Simultáneamente, el capitán Domingo, que actuaba como segundo jefe del aeródromo, organizó el traslado de las tiendas de campaña, convirtiéndolas en semipermanentes al protegerlas con muretes de 70 cm de altura; también dirigió la construcción de un refugio antiaéreo, asimismo con la ayuda de gentes de Albalatillo.

Agosto 1936. Alas Rojas. Sariñena. EFE

Campo de aviación Alas Rojas de Sariñena. Agosto de 1936, agencia EFE.

Como señaló Arturo Morera Corull, a través de la prensa encontramos gran cantidad de información sobre el aeródromo.

«A las ocho hemos desayunado en la carretera de Bujaraloz y después continuamos hacia el campo de aviación de Sariñena. Cuando llegamos al aeródromo, la mayoría de los aparatos se encuentran bombardeando los objetivos señalados por el alto mando y un avión de bombardeo se dispone a despegar con varías bombas de cincuenta kilos y una docena de las de diez. El comandante Reyes consulta una carta geográfica con el piloto y el bombardero, y a los pocos minutos el aparato desaparece en dirección a Almudévar a soltar su terrible carga. Antes de despedirme del comandante Reyes le pido que me permita volar en uno de los aviones de reconocimiento. Después de pensarlo bastante, me dice que vuelva otro día, que con seguridad volaré.»

Carrasco de la Rubia. La Vanguardia, 6 de septiembre de 1936.

Soldados y mecánicos, Alas Rojas

Soldados y mecánicos en el aeródromo Alas Rojas.

Una tempestad que hace época.

El día 10 de agosto el cielo empezó a oscurecerse y en menos de cinco minutos la tempestad descargó sobre el campo de Aviación. Empezó a llover a cántaros, sorprendiendo a los mecánicos en su labor de anclar los aviones con cuerdas atadas a estacas. Los pilotos y mecánicos se refugiaron en las tiendas, pero de pronto se oyeron gritos de: ¡A los aparatos, a los aparatos! que amenazaban con desprenderse de sus ataduras.

Nos lanzamos todos fuera de las tiendas, hacia el campo agarrándonos a los aviones arrastrados por el vendaval. Caían granizos del tamaño de una nuez. La tempestad pasó tan rápidamente como había venido. Las tiendas se vinieron abajo. La cocina sufrió desperfectos y toda la extensión del campamento había quedado encharcada. Los aviones que eran lo más importante quedaron todos averiados. Como nota curio sa ninguno de los milicianos que se encontraban en el campamento ayudó en algo, ya que mientras duró la tormenta no se movieron de sus tiendas.

Los aparatos que habían salido antes de la tormenta, regresaron uno tras otro, tomando tierra sin dificultad.

Como hacia un calor insoportable en aquel mes de agosto y teníamos el rio Alcanadre a menos de un kilómetro y medio de distancia, decidimos bañarnos en sus aguas. Para ir al río utilizábamos algún coche disponible, el personal con autorización, del comandante Reyes. A los vecinos de Albalatillo les parecía extraño, eso del baño de los aviadores. Hasta que se reconstruyó el campamento con sus tiendas de campaña, el personal no imprescindible fue autorizado a dormir en Albalatillo.

Manuel Conde López,  «Memorias de un médico militar».

El día a día del aeródromo

Arturo Morera describe el día a día del aeródromo, de la vida de los aviadores a la banda de música de Alas Rojas o la emisora del aeródromo. Morera recogió como, el campo de aviación de Sariñena, fue un foco de actividades diversas, al margen de la función específica para la cual fue creado. La Banda de música ofreció conciertos en cuantas ocasiones se la requirió, en la propia Sariñena o en otros lugares del frente.

Como ya he dicho, los milicianos de Aviación eran combativos, pero reacios a cualquier tipo de trabajo manual no relacionado con el mantenimiento de los aeroplanos. En cambio, un grupo de ellos sintió una vocación especial por la música y organizaron una banda que después de muchas horas de ensayos, acabó por ofrecer un concierto cada día, al anochecer, en el campamento. Como la banda llegó a afinar lo suficiente, se llegó a organizar bailes las tardes de los domingos, a los que asistían vecinas y vecinos de Albalatillo y también de Sariñena. Al conjunto musical se le conocía como la Banda de Alas Rojas y llegó a merecer el espacio de toda una página de huecograbado en el diario La Vanguardia del día 11 de septiembre de 1996.

La emisora

El día 5 de agosto ya se habla instalado en el aeródromo una emisora de radio que montó el que entonces era director de Radio Barcelona. Joaquín Sánchez Cortés, y en la que actuaba de operador un hijo del conocido dirigente sindicalista Ángel Pestaña. La emisora se instaló en una tienda junto a la del comandante Reyes, jefe del campo, y entre las dos se colocó el palo de la bandera que servía a la vez de antena. Fue esta emisora la que dio a conocer a toda España el nombre de Escuadrilla de Alas Rojas, nombre con que se reconocía a la 3º Escuadrilla de Aviación destacada en Sariñena.

La emisora de «Alas Rojas»

Desde el comienzo, se instaló una emisora de radio de onda corta de 42 metros, operada por Pestaña (hijo de Ángel Pestaña) y Junyent. El único servicio útil que prestó en los primeros tiempos fue el de proporcionar un excelente servicio meteorológico, captando las emisiones de nuestras emisoras y las del enemigo.

Las emisiones empezaban con la frase siguiente. «Atención, atención, habla la emisora de «Alas Rojas», instalada en el frente de Aragón, al servicio de la Generalidad y de la República.»

Pestaña era incansable, se pasaba horas dando noticias y buscando estaciones. Se efectuó un llamamiento a Radio Zaragoza, para iniciar canje de prisioneros que se realizó con buen resultado en el canje de la familia de Saldueña por dos aviadores militares prisioneros.

Manuel Conde López. Memorias de un médico militar.

Izado de la bandera

Es curiosa la noticia que da Maluquer sobre el regular uso del asta de la bandera que se instaló en los primeros momentos en el campo. Ni un sólo día dejó de Izarse la bandea tricolor de la Republica al amanecer y de arriarse a la puesta de sol, al toque de clarín y haciendo los honores correspondientes a una bandera de España. Era la única bandera de la nación que en los primeros meses de la guerra ondeaba al viento en todo el territorio aragonés sometido a la autoridad de las milicias catalanas. Era cosa sabida que las banderas que militaban las columnas eran rojas, rojinegras o como mucho las llamadas señeras catalanas.

La bandera de la 3ª Escuadra Aérea.

En Sariñena al igual que en el aeródromo del Prat de Llobregat y en el de Lérida se siguió la costumbre de izar la bandera todas las mañanas al amanecer y arriarla todas las tardes a la puesta del sol, con los honores correspondientes según las ordenanzas militares. La única bandera de la República que ondeaba al viento en el frente de Aragón, era la de la escuadrilla de «Alas Rojas» de la 3ª Escuadra de Aviación. Al amanecer cada mañana se formaba la guardia, que conducida por un sargento, marchaba hasta el mástil de la bandera al lado de la tienda del comandante Reyes. Mientras duraba la ceremonia todos los que estaban en el aeródromo, hacían frente a la bandera y permanecían en el primer tiempo del saludo militar. A la puesta del sol, con igual ceremonia se procedía a arriar la bandera.

Manuel Conde López. Memorias de un médico militar.

Actividad intensa

En los primeros tiempos de la contienda, la actividad aérea de «Alas Rojas, fue intensa y los aviones actuaban en los frentes y también sobre las ciudades de Zaragoza y Huesca, que sufrieron distintos bombardeos. La superioridad en número de aparatos de la aviación de Alas Rojas sobre la aviación franquista era evidente y de ella se aprovecharon algunos pilotos que hicieron un alarde de acometividad y eficacia tiente al enemigo. El que resultó ser el más popular de todos ellos fue Jesús García Herguido, a quien se le conocía con el sobrenombre de Diablo Rojo. El escritor soviético Illya Ehrengug visitó el campo de Sariñena y habló del ‘Diablo Rojo con elogio y admiración. García Herguido había derribado el día 4 de agosto el aparato pilotado por el jefe de la escuadrilla Breguet de la base de Logroño, recién instalada en Zaragoza. Al parecer, el Diablo Jesús era un personaje muy popular y querido por los chiquillos de Albalatillo y Sariñena ya que acudían al campo para saludarle y conversar con su héroe, y este, les atendía con su ancha sonrisa y una infantil complicidad.

Alas Rojas

Otras repercusiones de la presencia de los aviadores. en Sariñena, fueron mucho más amables, como los bailes que se organizaban los domingos por la tarde en el campamento. También fue muy sonado el festival que el comandante Reyes organizó a beneficio del Hospital de Sariñena y que tuvo lugar el domingo 13 de septiembre de 1936. El diario La Vanguardia se hizo eco del festejo y dio muchos detalles del mismo. El señor Maluquer explicita ampliamente el programa de los festejos y asegura que se cumplió con exactitud:

La banda Alas Rojas y el festival

A las 11 de la mañana, pasacalles por la Banda de Alas Rojas y colecta a cargo de unas guapas compañeras. A las 3 de la tarde, partido de fútbol entre los equipos de Sariñena F. C. y Alas Rojas», haciendo el saque de honor la esposa del jefe del campo. De 5 a 6 de la tarde, gran fiesta aeronáutica, con demostraciones de acrobacias y descensos en paracaídas. De 6 a 7 de la tarde, gran baile en el campo de fútbol, amenizado por la Banda de «Alas Rojas. A las 10 de la noche, gran festival artístico en el Teatro Romea, de acuerdo al siguiente programa: 1º.- Una gran producción cinematográfica. 2º.- Selectas piezas de música interpretadas por la Banda de Alas Rojas». 3º.- Los célebres payasos Pipo y Pipa. 4º.- Gran concurso de jotas. 5°- Actuación del compañero Vila, célebre estilista de canciones regionales. Y 6º.- Fin de fiesta por la banda de «Alas Rojas».

El festival fue todo un éxito, asistió mucha gente de Sariñena y de los pueblos cercanos y estuvieron también presentes en los actos el Teniente coronel Díaz Sandino. Consejero de Defensa de la Generalidad catalana, y el coronel Villalba.

En el mes de septiembre de 1936, apareció la publicación semanal titulada Alas Rojas P.S.U.-U.G.T. Era de un folleto de ocho a doce páginas impreso a dos tintas, en el cual se daban noticias y comentarios referidos al momento de la guerra. Para sufragar los gastos, se abrió una suscripción que fue muy bien acogida por muchas personas de nuestro pueblo. Al parecer, el periódico Alas Rojas dejó de publicarse a primeros del mes de marzo de 1937. Se imprimió en el propio campo, y en su cabecera figuraba el nombre de Sariñena como lugar de su edición.

La guerra del 36 en Sariñena. Morera Corull, Arturo. Revista Quio de Sariñena y Los Monegros.

mecánicos Alas Rojas Sariñena 2

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE. Dos mecánicos ajustan el motor de un Breguet XIX.

José Til Aso, párroco de Albalatillo

Arturo morera señala como algunas de las personas de Albalatillo y Sariñena  ayudaron en los trabajos de habilitación del aeródromo y se incorporaron al personal fijo de Aviación. Es el caso del cura de Albalatillo, el cual fue destinado a un trabajo administrativo, tal y como cuenta el ingeniero Juan J. Maluquer en su libro, como caso anecdótico, la incorporación a la Aviación: Parece ser que el cura Don José temió ser fusilado en los primeros días de la guerra civil, por lo que se refugió en el campamento y allí encontró el acomodo y protección que le prestaron los mando; comunistas de Alas Rojas. También protegieron a alguna que otra persona de Sariñena que temía ser perseguida o denunciada por sus ideas políticas afines a las de la sublevación franquista.

Víctor Pardo Lancina (Vade,mecún de la conteinda) recoge que Til Aso «Huía del comité de su pueblo que había quemado la iglesia y le obligaba a casarse con su casera, fue empleado por el comandante Reyes en el servicio administrativo del campo de aviación, otorgándole de este modo su protección y ayuda. ¡Lástima que no escribiera las vicisitudes de su estancia en el aeródromo! Allí, se daba la paradoja de que Alfonso de los Reyes oficiaba bodas civiles de las que era secretario y notario el cura José Til Aso.»

También es citado por Manuel conde López, memorias de un médico militar, En el servicio administrativo del campo, trabajaba el cura de Albalatillo «Don José», que había sido recogido por «Alas Rojas» para protegerlo de los Comités de los pueblos vecinos. En un principio, lo querían fusilar, pero le perdonaron pues «Don José» era uno de los pocos que sabían escribir en el pueblo. Le nombraron secretario del Ayuntamiento. Pero le exigieron que se casara con su ama de llaves, pero como no estaba de acuerdo se fugó del pueblo y se refugió en el campo de Aviación. Esto le salvó la vida y vivió los azares de la guerra y en 1940 volvió a ser nuevamente el cura de Albalatillo. 

Su hermana, María Til Aso, natural y/o domiciliada en Gurrea de Gallego (Huesca) falleció en Losanglis (Huesca) 6 de diciembre de 1936, a los 57 años de edad, la causa de su muerte fue por heridas de guerra. (Con nombres y apellidos).

Pago de haberes

Manuel Conde López relata como el habilitado para el pago de los haberes a los militares era Luis Collar, padre del aviador Joaquín Collar, desaparecido en el vuelo Cuba- México en 1933.

Actividad militar

«A las dos y media de esta tarde han salido del campo de aviación de Sariñena, seis aviones que han ido a bombardear las posiciones enemigas, principalmente las de Zuera.»

La vanguardia 6 de octubre de 1936.

 La Voz (Madrid). 17 de mayo de 1937, página 3.

Queda fuera del alcance de estos relatos, el pormenorizar las acciones llevadas a cabo por los vetustos aviones de Alas Rojas, pues fueron tan numerosas como eficaces. Pero no voy a prescindir de hacerme eco de la actuación anecdótica que relata el ingeniero Maluquer en su obra, y que protagonizó el piloto Francisco Cabré. El maquinista de un tren que debía transportar municiones y aprovisionamientos a Tardienta en los primeros días de agosto, se negó a seguir visto no se prestaba al tren protección aérea. El jefe de la estación de Sariñena se puso en contacto telefónico con el comandante Reyes y este ordenó el servicio correspondiente. El único armamento que llevaba el avión de Cubré era un mosquetón con el cual poco hubiera podido hacer ante la probable presencia de la aviación enemiga. Pero el tren partió de Sariñena, ya que tamo el maquinista como los milicianos que custodiaban el tren se dieron por satisfechos con la presencia del avión de Cabré que iba dando vueltas a lo largo del trayecto. El convoy llegó sin novedad a su destino y todos se sintieron contentos con la misión cumplida.

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Personal de tierra junto a un Dragón Rapide a punto de despegar.

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Personal de tierra junto a un Dragón Rapide a punto de despegar.

Tampoco debo pasar por alto el trágico balance de un combate aéreo sobre el cielo de Tardienta el 19 de octubre de 1936. Todos los periódicos de Barcelona reseñaron el suceso y Sariñena se conmovió por la muerte en combate de los pilotos de Alas Rojas. Los cadáveres del capitán Luis Aguilera y del alférez Ferret fueron trasladados a Barcelona y a su entierro asistieron las primeras autoridades de aquella ciudad. Los restos del sargento José Fernández y del bombardero Navarro recibieron sepultura en el cementerio de Sariñena.

Al acto del sepelio efectuado el día 20 asistieron la banda de música de Aviación, varias secciones de soldados y milicianos del aeródromo, milicianos de distintas columnas, las delegaciones de los Comités de Tardienta y Sariñena y numerosas gentes de nuestra villa. Presidieron los actos el jefe de las fuerzas de Aragón, comandante Reyes, el coronel Villalba y el comisario de aviación Franco. Además de los cuatro muertos, resultaron heridos en el combate aéreo el capitán Boyer y los alféreces Jaime Buyé y Mariano Foyé.

La guerra del 36 en Sariñena. Morera Corull, Arturo. Revista Quio de Sariñena y Los Monegros.

alas rojas camión bombas sariñena

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE. Camión utilizado como taller de fabricación de bombas aéreas.

taller mecánico Alas Rojas Sariñena

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE. Taller mecánico del aeródromo.

aterrizaje Alas Rojas Sariñena

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE. Aterrizaje de un Breguet XIX.

Algunos problemas con la población

La presencia de los pilotos y milicianos de Aviación en Sariñena tuvo repercusiones en la vida de las personas de nuestro pueblo. Ya dije antes que algunos vecinos de Sariñena y Albalatillo encontraron amparo o acomodo en las filas de la Aviación. También los aviadores fueron un freno a las actuaciones de algunos extremistas de la CNT-FAI, fueran del propio Sariñena o forasteros.

A comienzos del mes de septiembre de 1936, según relata Maluquer en su obra, parece ser que en el campo de aviación se dio la alarma porque se supo de la existencia de algunas partidas de extremistas incontrolados que habían cometido excesos e incluso asesinatos en algunos pueblos cercanos. El comandante Reyes recibió confidencias de que aquellos grupos pretendían asaltar los almacenes del aeródromo, por lo cual se instalaron ametralladoras en las esquinas del campamento y del campo de vuelo y se redobló la vigilancia. El comandante Reyes estaba dispuesto a dar un sonado escarmiento, y como se corrió la voz de los preparativos que se hablan hecho para repeler cualquier agresión nocturna, los grupos de incontrolados temieron tal reacción cesaron en sus correrías vandálicas.

Son bastante esclarecedores los datos que aportan las actas del pleno extraordinario de sindicatos de la CNT de Aragón, que se celebró en BuJaraloz el 6 de octubre de 1936, y que demuestran la influencia de los aviadores en la vida civil en Sariñena. En primer lugar hay que decir que NO asistió representación alguna de nuestra villa a tal asamblea, pero sí lo hicieron muchos pueblos de la provincia como Lanaja, Grañén, Tardienta, Monzón, Almudévar, Alcolea, Salillas, Barbastro y otros.

En las actas del pleno se dio cuenta de una de las intervenciones, cuyo texto es el siguiente:

“-El compañero Hermes de Soli también da referencia del comportamiento de determinado sector de opinión que en una asamblea que había convocado el sindicato de Sariñena. Irrumpieron en el local y la suspendieron. Explica la conducta que observaron los aviadores que de acuerdo con los socialistas, realizan toda clase de tropelías a nuestros compañeros, habiendo llegado incluso a desarmamos. Se acuerda hacer gestiones para evitar todos estos excesos y caso de no rectificar, proceder entonces con energía…-“

La guerra del 36 en Sariñena. Morera Corull, Arturo. Revista Quio de Sariñena y Los Monegros.

Defensa Alas Rojas Sariñena

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE. Personal de tierra del aeródromo militar hacen prácticas con una ametralladora Hotchkiss.

Alfonso de los Reyes González

Alfonso de los Reyes fue jefe del aeródromo como coronel retirado del Arma del aire. Además fue nombrado Delegado de la Consejería de Defensa de Cataluña de todas las fuerzas del frente de Aragón con sede en Sariñena..

Arturo Morera recogió uno de los primeros documentos documentados donde aparece Alfonso de los reyes como jefe superior de las fuerzas de Aragón, lleva fecha del 17 de octubre de 1936: -Don Alfonso de los Reyes y González de Cárdenas, comandante de Aviación y Jefe superior de todas las fuerzas y milicias que operan en el frente de Aragón. HAGO SABER: Que por decreto del ministerio de la Guerra de 28 de julio próximo pasado fue declarada zona de guerra el territorio de la región aragonesa ocupada por las fuerzas de la República. En su virtud….- Para Arturo «Era un bando excesivamente enérgico en el que amenazaba a las personas que propalaran bulos o noticias falsas. Les prevenía de su inmediata detención, y de su fusilamiento si se les considerara facciosos por los Comités locales del lugar en donde se encontraran.»

En el mes de diciembre de 1936 el comandante Reyes fue ascendido al grado de Teniente Coronel.

campo aviación sariñena oficiales

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE. Varios oficiales recorriendo el campo de aviación. Entre ellos, Manuel Conde Lopez, Alfonso Reyes González, José del Barrio y el teniente coronel Grao.

La aviación Alas Rojas

Aviones de la Escuadrilla Alas Rojas de Sariñena (Huesca) en agosto de 1936.
1.Breguet XIX
2. Nieuport 52
3. Vickers Vildebeest.
4. Dragón Rapide
5. Fokker VII
6. De Havilland Moth
7. M3.

En el mes de diciembre de 1936 llegaron al aeródromo de Sariñena los primeros aparatos rusos llamados Chatos, cita Arturo Morera:

Los aviones de caza soviéticos llegaron pilotados en su mayor parte por oficiales de la U.R.S.S. Pero también había pilotos españoles como el héroe de la aviación republicana, capitán Andrés García Lacalle, quien tenía el mando de una de las dos patrullas de Chatos que se trasladaron a nuestra villa desde el frente de Madrid a mediados del mes de enero de 1937. La otra patrulla de aviones soviéticos 1-15 que llegó a Sariñena. estaba mandada por el ruso Iván Kopets (José).

García Lacalle en su obra Mitos y Verdades habla de su compañero José a raíz de la visita que le hizo a su paso por Leningrado en febrero de 1938. José, -dice García Lacalle-era entonces un gran personaje. Era el piloto más condecorado y ascendido de cuantos habían luchado en España. Le habían concedido la Orden de Lenin y nombrado diputado del Soviet Supremo. Tenían en aquel momento el mando de toda la aviación de caza del sector de Leningrado y mandaba al parecer más de mil aviones.

Al campo de aviación siguieron llegando nuevos pilotos y nuevos aparatos, también aviones los cuales se les adaptaba para transformarlos en militares y especialmente destinados a bombarderos. Algunas avionetas civiles se utilizaban únicamente para servicios de enlace entre Sariñena y Barcelona, o entre Sariñena y las distintas columnas del frente.

La guerra del 36 en Sariñena. Morera Corull, Arturo. Revista Quio de Sariñena y Los Monegros.

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. La tripulación de un Breguet XIX recibe instrucciones antes de despegar.

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. La tripulación de un Breguet XIX recibe instrucciones antes de despegar. Agencia EFE.

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Alas Rojas Alcañiz

El destacamento de Alas Rojas también estuvo destinado en Alcañiz.

Federica Montseny

La ministra de sanidad Federica Montseny visitó Sariñena, realizando un mitin el 31 de enero de 1937 en el teatro Romea (La guerra civil en Sariñena). Luego visitó el campo de aviación republicano. Lo recogió Arturo Morera «Finalizado el acto, la acompañó (Pere Foix, como jefe de la Oficina de Propaganda del Cuartel General) hasta el campo de aviación, por deseo expreso de la ministra, quien dijo tener mucho interés en visitar las instalaciones del aeródromo, Federica Montseny, anarquista de toda la vida, fue recibida con honores militares, y la Banda de música interpretó el «Himno de Riego», es decir, el himno oficial del estado republicano. El Teniente coronel Reyes, le presentó, a continuación, a su equipo de aviadores.

mecánicos Alas Rojas Sariñena 3

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Mecánicos llenando los depósitos de un Nieuport-Delage 52 de la escuadrilla Alas Rojas.

El aeródromo y su gran repercusión

El aeródromo de Sariñena recibió numerosas visitas de jefes militares y de columnas, de escritores, de políticos y de periodistas. El general José Aranguren Roldán, que había sido el jefe de la Guardia Civil en Cataluña, fue designado Capitán General de la IV Región militar tras la derrota de los sublevados en Barcelona. El general Aranguren visitó e inspeccionó el campo de Alas Rojas el día 30 de agosto de 1936 y felicitó al comandante Reyes por el éxito de la aviación en la toma de Montearagón. También el presidente de la Generalidad de Cataluña, Luis Companys, visitó el campo, y de ello hablaré en un próximo artículo.

El escritor soviético Illya Ehrenburg estuvo dos veces en Sariñena. La primera de ellas fue a finales del mes de agosto de 1936 y en su libro Corresponsal en España, describe sus impresiones de aquella visita que coincidió con la ocupación de Montearagón por las milicias republicanas. Yo transcribo algunos de los párrafos de su obra:

… A las seis de la mañana, empezó a hacer calor. La compañía tomó posición y en el campamento se izó la bandera de la República. El comandante Alfonso Reyes me dijo: -Soy comunista. Hace once años que estoy en el partido y sé lo que es disciplina-. Tenía una cara huesuda y dura, y su risa era triste… Por detrás de Huesca, y en lo alto, Montearagón estaba ocupado por los blancos. Cuando el comandante Reyes ordenó el bombardeo de Montearagón, veinticuatro aviones decrépitos volaron sobre él. Luego volvieron a abastecerse de bombas y cuando otra vez aparecieron sobre el lugar, los enemigos izaron la bandera blanca y dejaron de resistir…-

De nuevo Ehrenburg visitó Sariñena en el mes de mayo de 1937. Allí se enteró por un alto oficial ruso, de la purga que Stalin acababa de realizar en los mandos más relevantes de las fuerzas armadas soviéticas, entre ellos el mariscal Tujatchevski.

Uno de los asiduos visitantes del campo de Sariñena fue Buenaventura Durruti. Le encantaba volar en avión y frecuentemente pedía al comandante Reyes que le enviase un aparato a Bujaraloz para trasladarse a Sariñena. El señor Maluquer relata una anécdota sobre la afición de Durruti a los aviones. En cierta ocasión, el líder anarquista le ofreció al comandante Reyes un magnífico automóvil descapotable de gran turismo, a cambio de una de las avionetas del campo, piloto incluido Durruti alegaba que de esa manera llegaría antes a las reuniones de Sariñena y regresaría más pronto junto a sus milicianos. El jefe del campo dio la callada por respuesta y su dura mirada fue suficiente para que Durruti no insistiera.

Bombas aviación Sariñena Alas Rojas

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE.  Bombas de aviación dentro de un Dragón Rapide.

Uno de los periodistas que intentaron entrevistar a Alfonso de los Reyes tuvo éxito, y así pudo escribir en El Diluvio de 12 de enero de 1937 el resultado de su trabajo sobre el aeródromo de Sariñena. Copio uno de los párrafos de la entrevista que refleja la personalidad del jefe de la base: … El teniente coronel, jefe superior de Aragón, Alfonso de los Reyes, persona de una actividad y energía extraordinarias, evita cuanto puede las entrevistas con los periodistas. No dispone de tiempo ni es hombre de palabreta. Trabaja, da órdenes para todos los sectores del frente y prefiere que los hechos, siempre más elocuentes que las palabras hablen por él.

La guerra del 36 en Sariñena. Morera Corull, Arturo. Revista Quio de Sariñena y Los Monegros.

RECORTABLES-G.C.-19360037

A pesar de ser muy conocido el aeródromo con el sobrenombre de «Alas Rojas» en mayo de 1937 pasa a denominarse como campo de Aviación de Sariñenalos. Para Arturo Morera aviadores de Sariñena ya no mencionaban con el calificativo de «Alas Rojas» a la fuerza aérea establecida en nuestro pueblo -Entre otros motivos, porque en ese tiempo ya había arraigado la costumbre de designar a la aviación en todo el territorio republicano con el apelativo de «La Gloriosa».-

Combate aéreo sobre Zaragoza

Sariñena 17 (9 m.)

Ha ocurrido un episodio interesante en el frente aragonés: Uno de nuestros trimotores salió en pleno día a bombardear Zaragoza. Apenas este había comenzado a descargar sus bombas, el observador vio a tres aviones alemanes que subían rapidísimamente para intentar derribar nuestro aparato. El piloto del aparato republicano, sin perder la serenidad, esperó a que el bombardero descargara los explosivos, que cayeron en los lugares a los cuales habían sido destinados, y entonces efectuó una maniobra que desconcertó a los cazas facciosos y tomó el rumbo de mi aeródromo. Los aparatos enemigos Iniciaron la caza, y en aquel momento dejaron tres aparatos nuestros, cuyos pilotos habían visto lo que ocurría, con los aparatos leales, casi encima de Zaragoza, presentaron batalla a los enemigos, y hubo unía lucha emocionante que duró pocos minutos, batalla que terminó con el descenso rápido, propio de una fuga, de los aviones enemigos. El trimotor regresó normalmente a su base.

Ferbus. La Voz (Madrid). 17 de mayo de 1937, página 3.

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Sariñena. – Uno de los aviadores de nuestra escuadra escuchando órdenes telefónicas por medio de un aparato instalado por las Milicias populares. (Foto Puig Forran). La Vanguardia 13 de agosto de 1936.

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Vista aérea del aeródromo. Alas Rojas, Salvador Trallero.

Yo siempre le tendré que recordar con las más intensa emoción, a aquel hombre alto y
fuerte de complexión robusta que en el campo de «Alas Rojas» de Sariñena, muchas veces había paseado conmigo, hablándome de su hija y de sus deseos de volar, volar mucho, para combatir a nuestros enemigos. 
Diario de Barcelona, 19 de julio de 1938.
brigada mecánico aviación Sariñena
Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE. Un brigada mecánico de aviación, asimilado al empleo de Teniente. (Sin identificar)

Causa contra un aviador

Ante el mismo Tribunal empezó la vista de la causa seguida contra José Laguna Loma, aviador. Al empezar el juicio, el defensor se refiere a los documentos que se le ocuparon al hoy procesado al ser detenido. Uno de los documentos es del partido comunista español, haciéndose constar que el José Laguna Loma nada tiene que ver con otro individuo del mismo nombre y de los mismos apellidos que es fascista.

Los otros dos documentos son de la aviación militar y del ministro de la Guerra, referentes al destino del Laguna para Sariñena. El procesado explicó que regresó a Barcelona desdé aquella población por falta de salud. A petición del fiscal se acuerda suspender el juicio a fín de practicar una información supletoria para averiguan? la verdad del caso.

La vanguardia, 31 de octubre de 1936.

El Diario Oficial del Ministerio de la Guerra, del 22 de enero de 1937, publicó el destino de personal médico a diferentes destinos, entre ellos el alférez medico «D. Aurelio Gálvez Alberico, 25 agosto 1936, Aeródromo Sariñena».

Oficiales y mecánicos Alas Rojas Sariñena

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE. Grupo de oficiales y suboficiales mecánicos de aviación.

Personal de oficinas y jefatura, periódico Alas Rojas, nº 20 del 13 de febrero de 1937.

Dionisio Ubiñana
Pedro Del Fante
Andrés Esteban
José Marés
Enrique Puente
Julio Roche
José Mensa
José Mestres
Francisco Rius
Luís Artigas
Nicolás Alonso
Juan A. López
José M. Tamayo
Juan Moles
José Laporta
Luís del Valle
Juan Clotet
Eladio Pericas
Juan Riera
Ramón Parés
Franco Quinza
Teniente Coronel Reyes.
Sección Suboficiales, periódico Alas Rojas, nº 20 del 13 de febrero de 1937.
José Muñoz
Salvador Badia
A. Genovart
Martín Torcal
Antonio García
Antonio Moreno
Juan Jareño
Galo Pérez
Pedro Ruíz
Salvador Bertomeu
Daniel Juan
Dionisio Aguirre
José Mateu
Antonio González
Personal de la Compañía, periódico Alas Rojas, nº 20 del 13 de febrero de 1937.
Un simpatizante
Otro simpatizante
José Recasens
José Prades
Crispín Peralta
Antonio Marcial
Pablo Franco
Francisco Alegre
Isidoro Andrés
mecánicos Alas Rojas Sariñena
Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE. Mecánicos ajustando el motor de un Breguet XIX.

Testimonio de Macia Polo Verdú

Macia Polo Verdú fue como voluntario a trabajar al campo de aviación de Sariñena, llegó a los pocos meses de comenzar la guerra, llegó desde Lérida en tren hasta Sariñena. Al principio, cuenta que había mucha desorganización. Trabajaban haciendo el pavimento de la pistas, hacían las pistas manualmente aunque comían muy bien, abundante y bueno. Cuando llegó ya estaban construidos los barracones, era todo muy improvisado con pocos aviones.

En las parideras había escondidos muchos proyectiles, también cuenta como una avioneta de construcción francesa aterrizó de de noche y se estrelló. Entrevista realizada por JordiVva, en idioma catalán.

Causa General Sariñena

En el campo de aviación rojo titulado «Alas Rojas» de este término municipal, y durante la dominación marxista, se dice se practicaron varios fusilamientos desconociendo nombres de las victimas, fechas y quienes fueron los que intervinieron en aquellos desmanes. Durante mucho tiempo fue jefe de aquel Campo el Comandante Reyes y Comisario político un tal Franco. Desempeñaba también cargo de categoría en el mencionado aeródromo el Capitán Adonis Rodríguez.    

En el expediente figuran los nombres de Abelardo Carazo y Sr. Muntaner, aviadores de derechas, que aparecieron cadáveres, incendiados en el saso de Albalatillo. La causa general de Sariñena señala como responsables a los directivos del campo de aviación (ES.28079.AHN//FC-CAUSA_GENERAL,1412,Exp.1) .

Causa general de Albalatillo

La Causa General de Albalatillo da cuenta de la muerte del «teniente de aviación llamado Marchenco»,  se decía «El ruso blanco». Fue encontrado el 13 de septiembre de 1937, en el término municipal de Sariñena, partida Los Sasos. Presentaba «Magullamiento general por accidente de aviación» pues «Cayó el aparato que pilotaba incendiado, en combate con los cazas de Alas Rojas».

Relación de personas relacionadas con el aeródromo

Arnal Sena, Valero. Valero llegó al campo de aviación en agosto de 1936 con el uniforme de teniente de la guardia civil, procedente de la línea del Prat de Llobregat. Fue nombrado al mando de una compañía de aviación destacada el “Abet Alto”, organizó la legión roja de aviación y ocupó el cargo de ayudante en los primeros meses de 1937, luego marchó a Albàtarrec (Lérida). Con la llegada del franquismo, fue condenado a seis años de prisión menor.

Busquets Gelabert, Romà. Natural de Barcelona, fue un piloto civil que se incorporó a la aviación republicana del aeródromo del Prat. Romà formo parte de las unidades que se destinaron al aeródromo de Alas Rojas «Entre el día 19 de julio y el día 31 de julio, unos cincuenta civiles vinculados a la escuela de vuelo del Prat (entre pilotos, observadores, mecánicos y otro personal de tierra) se incorporaron a la aviación y fueron destinados, en su mayoría, a Sariñena (en la provincia de Huesca), donde se estableció el principal aeródromo del frente de Aragón» (Deportados). Romà participó en misiones de de observación, de enlace y de transporte aéreo, pero «A las pocas semanas, recibió del teniente coronel Felipe Díaz Sandino la orden de desplazarse a Bujaraloz (Zaragoza), junto al piloto civil Josep María Ferrater Bofill, para dirigir la construcción de un aeródromo auxiliar, al servicio de la columna Durruti, y de asumir el mando del mismo. Las actividades de Busquets como comandante del aeródromo de Bujaraloz no están documentadas y se pierde su pista hasta el mes de abril de 1938, en pleno colapso del frente de Aragón, momento en el que ocupa un cargo de Jefe de Estado Mayor (dentro de la Sección de Información) de la 26ª División, heredera de la antigua Columna Durruti»(Deportados). Romà acabó en Francia donde fue capturado por los Alemanes, deportado a Mauthausen y luego a Gusen, murió gaseado en el Castillo de Hartheim en 1941.

Cabré i Rofes, Francesc. Sin formación reglada militar de vuelo, es movilizado por la Generalitat y actúa en los frentes de Aragón, desde la escuadrilla “Alas Rojas” de Sariñena, pasando después al grupo nocturno “Marcel Bloch” y luego más tarde a los Natachas durante todo el segundo semestre de 1937, para acabar en los bimotores de gran bombardeo rápido, los “katiuskas”, donde fue Jefe de Escuadrilla y más tarde adjunto a la Plana Mayor del Grupo 24. (Memorias de un piloto civil catalán en la guerra de España).

Suboficiales campo aviación Sariñena

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE. Oficiales y suboficiales de aviación, entre ellos el médico Manuel Conde López (dcha), observan una bomba de aviación.

Cervera Mayans, Salvador. Junto a José Puimeciño Calasan  fueron guardias civiles que formaron parte de la escolta del jefe marxista Reyes en el aeródromo y participaron en el fusilamiento de Arizaleta, administrador de la viuda de Bastaras de Lanaja (Informes solicitados por la Capitanía General de la 5ª Región Militar, Huesca en mayo de 1941). Salvador también realizó las labores de escolta del comisario político Francisco Puicerón y José del comisario político Francisco Buisán. También fueron investigados, por su posible participación en el fusilamiento de Arizaleta, los guardias Segundo Doñageda Cardial, Víctor Esperrín del Río y Martín Pérez Pindado.

Chacel Martínez, Cesar José. Natural de Valladolid, fue sargento armero destinado en el aeródromo.

Colomer Luque, Marí Pepa. recibió licencia de su piloto en 1931, cuando tenía 19 años de edad. Admitido como miembro honorario del Aeroclub de Barcelona, en 1935, adquirió su brevet de instructor y en octubre de 1936, ella enseñó en la escuela de vuelo militar de Sariñena. Aviadoras femeninas republicanas. Texto del libro «Wings Over Spain” por Emiliani Ghergo. https://sites.google.com/…/04-m-pepa-colomer-aviadora

Escrig Gonzalvo, Francisco. fue comandante de aviación en Artesa de Segre y, al parecer, en Sariñena ejerció de jefe de sectores destacados en compañía de un tal Piquer.

Foyé Rafols, Mariano. Piloto catalán e impulsor del vuelo sin motor, se incorporó a principios de la guerra en el aeródromo sariñenense, siendo piloto civil. Alcanzó el grado de alférez hasta que el 19 de octubre de 1936, su Dragón Rapide fue derribado en un combate aéreo entre Tardienta y Grañen contra una escuadrilla alemana de Junkers. Los otros cuatro tripulantes fallecieron, mientras que Foyé murió días después a causa de las heridas, el día 19 de octubre de 1936.

Giménez García, Isidoro. Natural de Valladolid en el mes de agosto, al organizarse la Escuadrilla Alas Rojas, unidad mixta formada por cazas Nieuport-Delage NiD 52 y bombarderos ligeros Breguet XIX, es nombrado jefe de la misma y da comienzo a sus intervenciones en el frente de Aragón desde el campo de Sariñena en Huesca. En noviembre de 1936 es ascendido a capitán y como profesor y acompañante de ciento noventa alumnos marcha a Rusia en diciembre, a la Escuela de Kirovabad en Azerbaiyán. Cosas de la aviación. 163 – Mejores aviadores en la Guerra Civil Española – FARE.

Isidoro Jimenez Sariñena Alas Rojas

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE. El teniente asimilado Isidoro Giménez, jefe de la escuadrilla Alas Rojas.

Herguido. Sargento de aviación que fue ascendido a alférez-piloto por méritos de guerra,

Alas Rojas Sariñena Herguido

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE. El sargento Herguido a bordo de su Nieuport-52.

Herrandiz Bellot, José. Natural de Chella (Valencia) fue soldado de aviación que llegó a capitán de infantería del ejército rojo. Destinado en el campo de aviación de Lérida estuvo en el aeródromo de Alas Rojas. Acusado por rebelión, a los 27 años de edad, José Herrandiz fue condenado a 12 años de reclusión menor.

Hidalgo López, Juan. Ejerció de cabo radiotelegrafista de aviación, llegando alcanzar la graduación de sargento. Estuvo destinado en el aeródromo de Sariñena y de la Rivera, el fin de la guerra le pilló en Alicante.

Lana Castro, Antolín. Con 40 años fue un agricultor sariñenense “Voluntario en aviación, sin intervenir en hechos delictivos”. Exiliado a Francia, regresó en octubre de 1941. El informe, solicitado por la Comisaría de investigación y vigilancia de la provincia de Huesca, reflejaba que mantuvo “siempre buena conducta”.

Mañez Rubio, Manuel. Con tan solo 15 años, fue reclamado al frente junto a Joan Paesa Cortesa por sus respectivas familias. Ambos fueron reclamados en marzo del 37, Manuel se encontraba en el campo de aviación y Joan en el batallón Alas Rojas. Son ejemplo de los muchos menores que partieron al frente sin el consentimiento de sus familias, siendo reclamados posteriormente para su regreso a casa.

Muntadas Prim, Carlos Duque de Castillejos, natural de Barcelona, fue voluntario de aviación en el bando nacional durante la guerra civil española. Carlos pertenecía a la familia Muntadas Prim, una familia burguesa romántica de la sociedad catalana que acabó al costado de Franco y protagonizando un escandalo financiero a finales de la década de 1970. Vinculado a la familia Prim, entre sus antepasados se encuentra Juan Prim y Prats, Marques de Castillejos, político liberal y uno de los responsables de la revolución de 1868 «La Gloriosa», el primer intento en establecer un gobierno democrático en España tras el destronamiento de Isabel II. Murió, poco después, victima de un atentado. Carlos Muntadas Prim falleció en Sariñena, su avión cayó junto con otros dos compañeros el 12 de septiembre de 1937. Contaría con unos 36 años de edad. Una lápida lo recuerda cerca de las trincheras. Junto a la lápida de Muntadas Prim, aparece una lápida en recuerdo de Abelardo Carazo Calleja, fallecido el 14 de septiembre de 1937.

Paesa Cortesa, Joan. Barcelonense de 17 años, fue reclamado al frente junto a Manuel Mañez Rubio  por sus respectivas familias. Ambos fueron reclamados en marzo del 37, Manuel se encontraba en el campo de aviación y Joan en el batallón Alas Rojas. Son ejemplo de los muchos menores que partieron al frente sin el consentimiento de sus familias, siendo reclamados posteriormente para su regreso a casa.

Palop Mestre, Francisco. Teniente de aviación roja, natural y vecino de Montilla, Córdoba, su causa resultó sobreseída provisionalmente en 1939. Existieron indicios de su paso por el aeródromo de Sariñena y fueron solicitados los perceptivos informes para depurar sus responsabilidades.

Piquer. Al parecer mandaba el 9º Batallón de aviación roja, de afiliación comunista. (El dato puede estar confundido con el 4º Batallón)comandaba una sección de milicianos que marcharon al frente de Huesca, al frente de aquella sección iba Valero Arnal Sena.

También existía en el aeródromo, una fuerza de choque llamada Legión Roja, a las órdenes del comandante Piquer. A sus componentes se les quería preparar como futuros comandos paracaidistas.

La guerra del 36 en Sariñena. Morera Corull, Arturo. Revista Quio de Sariñena y Los Monegros.

Prieto García, José. Fue alumno de aeronáutica en prácticas, observador de la aeronáutica naval y estuvo destinado en el aeródromo de Sariñena. Natural de Cartagena, soltero y con 22 años, estuvo destinado en el campo en agosto de 1936. Marchó al hospital militar de Barcelona por encontrarse herido, regresando al aeródromo y permaneciendo en el hasta febrero de 1937.

Puimeciño Calasan, José. Junto a Salvador Cervera Mayans fueron guardias civiles que formaron parte de la escolta del jefe marxista Reyes en el aeródromo y participaron en el fusilamiento de Arizaleta, administrador de la viuda de Bastaras de Lanaja (Informes solicitados por la Capitanía General de la 5ª Región Militar, Huesca en mayo de 1941). Salvador también realizó las labores de escolta del comisario político Francisco Puicerón y José del comisario político Francisco Buisán. También fueron investigados, por su posible participación en el fusilamiento de Arizaleta, los guardias Segundo Doñageda Cardial, Víctor Esperrín del Río y Martín Pérez Pindado.

Rodolfo Robles César, EFE agosto 1936

Robles César, Rodolfo. Piloto de caza de la escuadrilla Alas Rojas. Foto Agencia EFE, Sariñena, agosto de 1936.

Roche García, Julio Alejandro.  Ocupó el cargo de oficial de telégrafos en el campo de aviación rojo de Sariñena, desde febrero de 1937 hasta el 15 de octubre del mismo año.

Rodríguez Toledo, Pascual. Soldado del servicio de aviación, permaneció 7 meses en el aeródromo.

Ruiz Ramos, Pedro.  Detenido el 4 de noviembre de 1936 en la ermita de Santa Quiteria de Tardienta y luego trasladado al aeródromo de Sariñena, donde permaneció unos 20 días en calidad de detenido, siendo trasladado a Barcelona donde le tomaron declaración.

Salueña Lucientes, Antonio. Natural de Fuendetodos (Zaragoza), nació en 1898 y fue conocido como «El Pintamantas». Piloto de la aviación militar, escapó a zona republicana disfrazado de campesino, mientras su mujer, suegro y otros familiares fueron detenidos. Fue acusado en Zaragoza de haber sido el piloto que bombardeó El Pilar. Voló en los primeros meses en Breguet y posteriormente mandó una escuadrilla de Natachas. En 1938, siendo ya mayor de aviación se integró en la escala de mando del Grupo 28, de los «Delfín». Se exilió en la URSS, con su mujer Eloísa, a la que pudo liberar mediante canje.  Falleció en la URSS en 1959.

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Silue Navarro, Manuel. Miliciano de Hospitalet de Llobregat, destinado al aeródromo de Sariñena, falleció en torno a septiembre de 1936. La noticia aparece en el Diario de Barcelona del 5 de septiembre de 1936, destacando que fue enterrado en Sariñena y desde su ciudad natal se le trasladaron flores. Manuel perteneció a la U.G.T. y al Partit Republicá d´Esquerra. (Manuel Silué Navarro. Un camión de flores a Sariñena).

Silverio Jiménez, Amador.  Piloto, teniente de aviación, gran dibujante y caricaturista, ilustrador de los manuales de vuelo de 1932, ascendió a mayor durante la guerra civil española y fue destinado a Asturias,donde estuvo a los mandos del segundo caza Aieuport Ai-52. Tras la guerra estuvo exiliado en Londres durante la segunda guerra mundial. Amador Silverio fue conocido como “El dibujante” (La guerra en el aire, en Asturias durante los tres primeros meses de la Guerra Civil. Víctor Luis Álvarez Rodríguez).

Singla Nadal, Pedro. Soldado barcelonés de aviación. Llegó al aeródromo de Sariñena a primeros de agosto de 1936, del aeródromo del Prat. Como cabo del aeródromo de Sariñena formó una columna con fuerza de aviación que estuvo destacada en el sector de Albero Alto. Nombrado sargento, en noviembre del 37, fue destinado a la D.C.A. en Lérida, donde permaneció como sargento hasta que ingresó en la escuela de capacitación de Sabadell. Ascendió a teniente y en 1941 su caso fue sobreseído provisionalmente.

Vila Guillaumes, José. Sargento de la aviación que alcanzó el grado de teniente en el aeródromo de Sariñena. Natural de Castellfollit de la Roca, fue considerado “desconocido” por las autoridades franquistas de Sariñena a solicitud de información por parte del Ministerio del Aire en abril de 1941.

Reus. Han estado destinados al campo de aviación de Sariñena diversos compañeros nuestros que habían vuelto  del frente de Aragón con permiso temporal.

Diario de Barcelona, 4 de febrero de 1937.

Piloto Sariñena Escuadrilla Alas Rojas

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE. Un piloto, (no identificado), de un Nieuport 52.

Un legado del pasado

El armamento y bombas llegaban en tren a la Estación de Sariñena, donde había un pequeño almacén. Algunas de estas bombas fueron fabricadas «en serie» en la fabrica de automóviles y camiones de la General Motors Peninsular, información recogida por el Diario de Barcelona, 25 de agosto de 1936, con motivo de la visita del coronel Villalba y Ángel Estivill.

El coronel Villaba y Ángel Estivill visitaron la fábrica de la  General Motor, una de las cosas que les interesaron muy profundamente fue los equipos de lanza bombas que se estaban construyendo en serie para la base de Sariñena.

Diario de Barcelona, 25 de agosto de 1936.

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Salvador Trallero con la bandera republicana de «Alas Rojas», que recuperó y donó a Sariñena.

La historia del aeródromo esconde numerosas historias y vivencias por descubrir, aquí hemos aportado nuestro pequeño granito de arena en la recuperación de la memoria histórica. Salvador Trallero siempre ha pretendido aprender de la historia, entendiendo como una apuesta de futuro la recuperación del aeródromo. Su libro ha cosechado grandes éxitos y reconocimientos, premio del Gobierno de Aragón en el año 2006 «al mejor libro editado en Aragón», sin duda una gran labor de documentación, edición y de divulgación que debería encontrar mayor reconocimiento y apoyo en la sociedad sariñenense, monegrina y aragonesa. Su sueño de recuperar el aeródromo de “Alas Rojas” debería ser un sueño de todos/as que  echase a volar!!.