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San Antolín, patrón de Sariñena


San Antolín, como patrón de Sariñena, de acuerdo con la transmisión oral, adquiere la condición de patrón de Sariñena tras relevar en su cometido a San Salvador o El Salvador, santo al que está dedicada la actual iglesia parroquial de Sariñena. El motivo, siempre se ha dicho por la cosecha, pues en el momento de la celebración de la trasfiguración del señor, cada 6 de agosto, para no interrumpir las faenas de siega en la que los vecinos/as de Sariñena estaban inmersos en aquellas fechas veraniegas, se pasa a celebrar San Antolín el 2 de septiembre.

Imagen de San Antolín. Iglesia parroquial de Sariñena.

Pero la historia de San Antolín es mucho más antigua y compleja de lo que suponemos, encuadrándose en los primeros años de la conquista de Sariñena por parte de los reyes aragoneses. Un acto de fe que se enmarca en la cristianización del territorio, cuando los milagros se suceden formando una narrativa inspirando y justificando la expansión feudal de los nobles aragoneses y la creación de la identidad cristiana.

Retrocediendo en el tiempo, tras la ocupación y dominio musulmán, Sariñena es conquistada definitivamente en 1141 por parte de Ramón Berenguer IV. En Sariñena, siguiendo la línea del historiador Arturo Morera Corull “Hubo especial atención en poner en funcionamiento la iglesia de San Salvador de Sariñena adscrita al Monasterio de Montearagón” para cuyo cometido “Tres curas llegaron de tierras gasconas, se posesionaron de la hermosa mezquita árabe de Sariñena e instalaron allí un primer altar en donde se rendía culto cristiano a San Salvador, siguiendo la antigua tradición de los primeros cristianos en mi pueblo”.

Todo apunta que de aquella antigua mezquita nace la iglesia cristiana de Sariñena, de la que nos podemos hacer una pequeña idea gracias a Pedro Blecua y Paul y su Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido de 1792 “Iglesia colegial, antiquísima, es de dos naves, que las dividen una columna y dos arcos grandes, y se cree fue, la una, sinagoga, y la otra, iglesia de cristianos. Su advocación es la Transfiguración del Señor”. Esta iglesia fue anterior a la actual, que se comenzó a construir en 1795 y que se consagró, siendo bendecida, el 25 de diciembre de 1846.

La leyenda de San Antolín

Hasta nuestros días ha llegado la leyenda de San Antolín de Sariñena. Una leyenda que narra la historia de un pasajero/peregrino que pasando por Sariñena, a la altura de la acequia Valdera, para a descansar. Es entonces, cuando sin ningún motivo, repentinamente las campanas de la iglesia de Sariñena comienzan a tocar, a lo que los vecinos de la villa, intrigados por el misterioso suceso, buscan explicación. Los vecinos enseguida hallan al pasajero y este les cuenta que simplemente porta, entre sus enseres, unas reliquias del santo francés San Antolín de Pamiers.   

Es San Antolín Patrón,
las campanas van a bando
por milagro del Señor.

Hijo de Apamia nacido
donde os ganásteis el cielo
pasando muchos martirios.

La leyenda queda recogida por Vincenzio Blasco de Lanuza en Historias ecclesiasticas, y seculares de Aragon en tiempos de Carlos V (1622): “Dizen los naturales por antigua tradicion, que passando por alli un passajero, se vandearon las campanas por si mismas, y se tocaron grande espacio de tiempo: hasta que escudriñando los desta villa la causa del prodigio, hallaron el hombre, que conesso lo que traya, y que lo avia sacado de las sepulturas de Pamia, y que desde entonces aca le tiene”.

La reliquia, parte del hueso de un dedo del santo francés, es depositada en la iglesia de Sariñena donde se le ha ido rindiendo culto a lo largo de los siglos.

-¡Oh, dichosa Sariñena,
qué dicha habéis tenido,
la reliquia que adoráis
es el dedo de Antolinó!.

Aquellos episodios, tal y como recoge Arturo Morera, son inmortalizados en las tablas del retablo mayor de la iglesia de Sariñena “Los diecisiete racioneros que gobernaban la Colegial en el año 1306, ambientaron y reseñaron en unas tablas, los milagros de San Antonino, llamado con posterioridad Antolino o Antolín”. Mismamente a este aspecto Vincenzio Blasco de Lanuza también se refirió “Las mismas tablas refieren el estupendo prodigio, que sucedio en la Iglesia de San Antonino de Sariñena, o en la Iglesia principal de la villa donde ay una Capilla sumptuofa de San Antonino”.

Aquellas tablas son descritas en la memoria para la solicitud de la construcción de la nueva iglesia de Sariñena, presentada en 1790. donde se describe su mal estado al igual que la antigua fabrica «Todos sus altares son unas tablas pintadas y ya desenquadernadas, habiéndolos trahído su antigüedad al estado de unos déviles despojos del tiempo, que, en lugar de infundir la devoción, causan risa y desprecio» (A.H.N., Consejos, legajo 22.820, n.º 1. Martínez Molina, Javier. Arquitectura religiosa de la época de la Ilustración en Aragón: estudio histórico-artístico de la arquitectura religiosa de Agustín Sanz Alós 1724-1801).

Pero la leyenda y el milagro va mucho más allá y es cuando Vincenzio Blasco de Lanuza aporta una fecha, el año mil doscientos, cuando un cirio encendido baja del cielo y entrando por una vidriera se posa en el altar mayor ardiendo durante muchos años hasta que la Reyna Doña Blanca (1302-1348) la apaga “En el año mil docientos, que viniendo un cirio de cera encendido por los ayres, y entrando por una vidriera de la Iglesia (si bien quebrò un hierro del rexado) dexò entera la vidriera, poniendose en el Altar mayor, ardio muchos años, sin menguarse, ni consumirse la cera, hasta que la Reyna Doña Blanca, con demasiada curiosidad, le apagò con hiel, sal, y vinagre. Y porque scrúpu le scrúpulo a encender, y vieron se yua consumiendo la cera, le apagaron, y le guardan scrúpu acâ, muer to con fè viva, en el sagrario de aquel Templo, para memoria de sucesso tan milagroso, y admirable. Historia es esta prodigiosa, y con todo esso muy cierta, y que no admite scrúpulo, ni duda en contra, según el testiguo de aquellas tablas, la fresca memoria del hecho, y el cirio guardado por testiguo infallible, de lo que passo entonces, y tenido, y reverenciado como cosa sagrada celestial, y divina”.

En aquella Iglesia,
en aquel lugar,
arden cuatro velas
y un cirio pascual,
a San Antolino
hay que acompañar.

Y así sucedió la leyenda de San Antolín en relación a la villa de Sariñena, patrono al igual que de la ciudad de Palencia “Pero dexando a parte esto, que no importa tanto, es forçoso, que tratando de la villa de Sariñena, bolvamos a  refrescar la dulce memoria de la vida de S. Ramón y de la Iglesia de San Antonino martir ilustre de Pamia, en cuyo santuario este santo fue Religioso y por quien (según mi conjetura, esta villa tiene insigne reliquia, y le tiene por su particular protector, patron, y amparo: como tábien la Santa Iglesia Catedral de Palencia, fundacion de nuestro gran Principe Don Sancho el Mayor, que es necessario que brevemente digamos lo uno, y lo otro, començando desde sus principios”. (Blasco de Lanuza, Vicenzio. Historias ecclesiasticas, y seculares de Aragonen tiempos de Carlos V (1622).

San Antonino de Pamia o San Antolín de Pamiers

“Es Antonino de Apamia
hijo de Pamías nacido
donde ganasteis el cielo
pasando tantos martirios.

Aún os parecía poco
lo que habías padecido
que permitís que os arrojen
en un caudaloso río”.

Las dos primeras estrofas del romance a San Antolín cantado en la puerta de la iglesia de San Salvador de Sariñena en la noche de la víspera del Patrón. Garrido Palacios, Manuel. El Dance en Sariñena.

San Antonino, el nombre romanceado Antolín es derivación del latino «Antoninus», fue un santo francés mártir que vivió entre los siglos V y VI y que, junto a sus discípulos Juan y Almaquio, fue ejecutado por no abrazar el arrianismo.

«De estirpe real, nació en la Galia Narbonense en el siglo III. Acusado de ser cristiano
ante su tío Teodorico, que reinaba en Tolosa, fue mandado encerrar en prisión. Muerto
Teodorico, Antolín quedó libre y se retiró a vivir en el bosque con dos compañeros. Allí fueron descubiertos por unos ojeadores y entregados a la autoridad, siendo luego decapitados.
«

Calvo Ruata, José Ignacio.
Vida y obra del pintor fray Manuel Bayeu.

Su historia es relatada por Vincenzio Blasco de Lanuza en su ya citada Historias ecclesiasticas, y seculares de Aragonen tiempos de Carlos V (1622) y que es digna de reproducir:

“Nacio San Antonino en Pamia, cerca de Tolosa de Sangre Real, hijo de Fredalas hermano de Theodorico Rey de algunas Provincias, ò estados de Francia. Dende niño fue Christiano, y por ello aborrecido de su tio, perseguidor de los Christianos. El qual por huyr la furia passò en Italia, y aviendo vivido vida heremitica veynte años, junto a Salerno,y resplandeciendo en milagros, y virtudes heroycas, bolvio a su tierra, y al lugar de Balnoble, en donde convirtio al Señor del, que se dezia Festo. Y continuando su predicacion (hecho ya Sacerdote, segun dize Pedro de Natalibus) convirtiò grande infinidad de gentes. Vitimamente fue martirizado por Galacio sucessor de Theodorico, y sucedieron tantos, y tan grandes milagros en su vida, y muerte, q se convirtieron a la Fè de Christo grandes muchedűbres de Gentiles. Fue echado su sagrado cuerpo hecho pedaços en el rio Augia; pero parando las aguas sus corrientes, y desviandose del lugar donde estavan, fueró recogidas por los Christianos, y vitimamente la mayor parte dellas llevadas a Balnoble, adonde las aguardava Festo, que avia tenido revelacion del Cielo de su venida. Este consagrò a nombre del Santo su palacio en rico Santuario, que despues fue Abadia de Canonigos Reglares de S. Agustin, y en donde professò el gloriofo S. Raymúdo, como diximos.

Sus reliquias son traídas a Palencia y Sariñena. Sabida ya la leyenda de Sariñena, la leyenda de Palencia cuenta que sucede durante una cacería del Rey Sancho III el Mayor de Navarra en el siglo XI. Al parecer, el Rey se hallaba persiguiendo un jabalí que acaba refugiándose en una cueva. Una vez dentro, al intentar herir al animal, el monarca sufre una parálisis milagrosa en su brazo, siendo salvado por la aparición de San Antolín. Este hecho, lleva al rey a descubrir las reliquias del santo y prometer la construcción de una iglesia en el lugar, germen de la actual Catedral de Palencia.

La otra parte de las reliquias, que es la cabeça, braço, y hombro, fueron traydas a la Ciudad de Palencia, que venera a S. Antonino, con nobre de San Antolin de Pamia, como a Patron teniéndole por su refugio y amparo en todos sus trabajos y calamidades, que no han sido pocas: pues en la venida de los Moros, quedò aquella Ciudad destruyda, y assolada, hasta que en tiempo de nuestro Rey Don Sancho el Mayor, por un raro milagro que hizo San Antonino, en el mismo lugar de su antigua Iglesia (en cuyas ruynas se avia acogido un Xavali, que el Rey caçando seguia, y queriendo herirle se le helò el braço: porque entendiesse el lugar Santo donde estaua se reedificò aquella Catedral, y al derredor della la nobilissima, y antigua Ciudad de Palencia. En ella se conservan las reliquias de San Antonino: como lo dize el rezo cocedido por la Santa Sede Apostolica a Sariñena, y el Martyrologio Romano en 2. de Setienbre.

Pamie in Gallia S. Antonini martyris, cumus reliquie magna veneratione in Ecclesia Palentina asseruantur”.

Blasco de Lanuza, Vincenzio.
Historias ecclesiasticas, y seculares de Aragonen tiempos de Carlos V (1622).

El rezo particular y toda la octava

Como ya había señalado Blasco lanuza, en 1604 la congregación de Ritos de la Santa Sede concede a la villa de Sariñena el rezo particular el día 2 de septiembre y toda la octava, a San Antonino de Pamia. El documento original lo firma el cardenal Baronio. (Morera, Arturo. Salvador Sarinianus).

La imagen de San Antolín de Fray Manuel Bayeu

Fray Manuel Bayeu nos dejó la representación de San Antolín a través de un grabado de «Matheo González sculp.» (Daroca, Zaragoza, 1740-Zaragoza 1807) en referencia a «Fray Manuel Bayeu inv». En la escena, explica José Ignacio Calvo Ruata, San Antolín «Figura arrodillado y orante, vestido con dalmática de diácono. Unos angelitos en el cielo llevan un relicario y una vela. Abajo, en el suelo, otro angelito sujeta el escudo de la villa de Sariñena. En la lejanía se ve la torre de la iglesia parroquial», escudo que describe de acuerdo con Ángel Canellas: «Escudo de gules en el que hay un arco con ballesta de oro, con la costilla de plata, colocado en palo; a ambos lados y en la punta del escudo van cinco escudetes de oro con los cuatro palos de gules de Aragón colocados dos en jefe, dos en el abismo y uno en la punta». Véase Fernández Clemente (1980-82), t. XI, p. 3004, voz «Sariñena, escudo de«.

S. Antonino M. Advocado y Patrón de la Real Villa de Sariñena, se hizo a devoción de los hijos de aquella IU.re Villa año de 1777.

La iconografía habitual del santo le representa como un hombre joven, ataviado con la dalmática propia de los diáconos, portando casi siempre una palma alusiva al martirio, y, como atributo más característico, un cuchillo u hoja afilada clavado en su hombro o en la parte inferior del cuello. Su festividad se celebra el 2 de septiembre.

San Antolín y el dance

San Antolín, como patrón de la Villa de Sariñena, en el tradicional dance ha encontrado siempre gran devoción. En la víspera de su festividad se realiza el Canto del Romance a San Antolín, junto a la puerta de la iglesia. Y el día grande, se suceden las danzas del grupo de dance de Sariñena presididas por la imagen del santo patrón San Antolín.

Imagen de San Antolín. Iglesia de Sariñena.

Muestra de ello es esta crónica publicada en el Diario de Huesca del 4 de septiembre de 1917:

El día grande

La del alba sería… No eran las seis de la mañana cuando la música del regimiento de Gerona, con la Banda de trompetas y tambores, recorría las calles de Sariñena interpretando alegres dianas.

Los vecinos de Sariñena despiertan y á la calle se echan con gran regocijo y contentamiento á disfrutar, á gozar de las delicias que les depara el día grande, el día del Santo Patrono.

Los danzantes  

También en esta villa hay danzantes, pero éstos no van de calzón corto como los de Huesca. Visten los de por acá, pantalón largo y se permiten el lujo de adornarse con cascabillos. En fin, que son unos danzantes que danzan bien y suenan; además, parece que de pequeñitos se dieron á la declamación, pues cuando aparece el ínclito San Antolín «endilgan» unas elocuentes salutaciones en verso, ó por lo menos prosa rimada.

Los danzantes hacen unas genuflexiones ante el bondadoso Santo y recitan lo siguiente:

«A ver, pulidos danzantes:
«empuñar» vuestras espadas;
hacerle la reverencia á
esa reliquia sagrada.

El día 2 de Septiembre,
señores, yo me presiento
en esta plaza pulida
con la justicia y el clero.

Entre medio los danzantes
y el personal de este pueblo
y así nos veamos todos
con Antolín en el cielo.

Antolino ser de Apamia,
hijo de Pamia nacido,
donde ganastes el cielo
pasando tantos martirios.

En estos había un ringlón
que estas palabras ha dicho:

¡Oh, dichoso Sariñena!
Qué dicha que habrá «tuvido»
la reliquia que adoráis:
es el dedo de Antolino.

Tres veces fuiste sorteado
San Salvador divino,
y las tres veces cayó
por Patrón San Antonino.»

El Santo, sonríe

San Antolín parece sonreír á los de las mohosas espadas, que tan lindas cosas saben decir, y también parece que les ruega encarecidamente que le den un paseíto por las calles limpias y adornadas.

Y los pulidos y repulidos danzantes escuchan el ruego y tras la peana de Antolino van formados y haciendo jugar los sables primorosamente, mientras que un gaitero no cesa de tocar su bien templada gaita.

La procesión vuelve á la iglesia parroquial, donde se canta una solemne misa.

Diario de Huesca – 04 de septiembre de 1917.

La reliquia de San Antolín y la guerra civil

Con el inicio de la guerra civil, Sariñena, zona republicana, se convierte en punto neurálgico del frente de Aragón en retaguardia. La iglesia es requisada y destinada como taller mecánico siendo gran parte de sus elementos quemados. Desaparece su archivo, altar mayor, sillerías, retablos e imágenes… sobreviviendo, milagrosamente, la cabeza de la Virgen de las Fuentes, pero no sucede lo mismo con la reliquia de San Antolín. La reliquia de San Antolín es quemada y perdida para siempre.

El relato de Vincenzio Blasco de Lanuza

El relato de Vicenzio se desarrolla al detalle, de las reliquias de Palencia y las de Sariñena. Al igual que la concesión a la Villa de Sariñena, por la santa Sede Apostólica, en la congregación de ritos en 11 de diciembre del año 1604 en cuyo original se dice que lo enmendó y firmó el Cardenal Baronio (La congregación de Ritos de la Santa Sede concedió a la villa de Sariñena, el rezo particular, el día 2 de septiembre y toda la octava, a San Antonino de Pamia). Sin olvidar que, sobre 1600, el papa Clemente VIII concede indulgencia a todos los que visiten la reliquia de San Antolín de Sariñena.

“Y auque estas palabras parece, quieran dezir, que todo el cuerpo de San Antonino de Pamia està en la Iglesia de Palencia, y parece dezirlo el Cardenal Baronio en las notas al Martyrologio: pero la verdad es lo dicho, como consta de las liciones del rezo, y dela Antiphona, Ad Mag. Hic est martyr Antoninus, cuius corpus in martyrio divisum in dusbus partibus tumulatum est, ipse vero Christo communétus, cum ipsoregnat in coelis. Y consta de la tabla, y papel impresso de historia de San Antonino, que tiene la Santa Iglesia de Palencia, y otra del mismo tenor, que tiene tābien la Iglesia de Sariñena, de las quales tablas, y sus escrituras se saca, que del mismo San Antonino de Pamia tiene Sariñena principal reliquia, y le tiene (por ella, y por muchos, y muy milagrosos beneficios, que ha alcanzado de Dios por intercession) por su patron, y lo celebra, y festeja con grandissima devocion, y extraordinarias fiestas, en dos de Setiembre con rezo particular, para el dia, y toda la octava, concedido a la Villa de Sariñena por la santa Sede Apostolica en la congregación de ritos en 11. De Deziembre del año 1604 en cuyo original se dixe que lo enmendó y firmó el Cardenal Baronio. Y en nombre de la Congregacion. P. Episcopus Ostiensis Cardinalis. Mucantius Secretarius Congregationis. Apruevase tambien alli el oficio de la translacion de San Antonino en 18. de Mayo. Aunque no se tiene cierta noticia porque camino vinieron las reliquias deste Santo a la Ciudad de Palencia, que es negocio antiquissimo, y del tiempo de los Godos, o Romanos: Pero de las de Sariñena, (cuya venida se entiende ser mas moderna, y despues de la recuperació destos Reynos) dizen los naturales por antigua tradicion, que passando por alli un passajero, se vandearon las campanas por si mismas, y se tocaron grande espacio de tiempo: hasta que escudriñando los desta villa la causa del prodigio, hallaron el hombre, que conesso lo que traya, y que lo avia sacado de las sepulturas de Pamia, y que desde entonces aca le tiene. Y cierto, que a no aver hallado yo esta historia de Sariñena en las tablas de su Iglesia, y de la de Palencia, dixera, que en tiempo del glorioso San Ramon fue trayda a este Reyno desde su Monasterio como otras muchas, que se trayan de Francia por aquellos tiempos, como se traxeron muchos Obispos, y otros Eclesiasticos: para poblar las Iglesias, que se yuan sacando del poder de los Moros. Y es cosa bien cierta, que estos procurarian traher algunas reliquias, con que enriquecer sus esposasspa ra cuyos goviernos eran llamados.

Y no ay duda, sino que venido S. Ramon al Reyno de Aragon, assi de la Iglesia de San Antonino, (donde avia sido Canonigo Reglar) como de la de Tolosa (donde fue Prior, y Presidente) que vendrian con el algunos Eclesiasticos, o despues de venido, sabiendo que quedava por aca, se vendrian otros, por gozar de su gran exemplo, y santa vida, que ya entonces lo era raro, q se avia estendido su fama por España, y Francia. Y es muy cóforme razon: que no avia de venir solo, ni estava sin amigos, y discipulos criados en su enseñanza, y doctrina, queno querrian dexarle. Y assi es verisimil vinieró por fu causa otras personas al Reyno de Aragon, y que pues estas pensavan que, dar por aca: como muchas quedaron, traherian consigo algunas reliquias. Y quedando por Curas en algunos lugares, y villas, que se ganavan (aviendose ganado Sariñena en los dias de la vida, y Obispado de San Ramon) seria corriente, que desde entonces posseyesse la villa de Sariñena la memoria, y reliquia de S. Antonino, si ya las tablas de las dos Iglesias (a quien devemos seguir) no dixeran lo q hemos escrito.”

Blasco de Lanuza, Vincenzio.
Historias ecclesiasticas, y seculares de Aragonen tiempos de Carlos V (1622).

Hermanamiento con Palencia, la reliquia vuelve a casa

“El ofertorio en la Misa, sin la reliquia de San Antolín, no tenía razón de ser”, apunta Martín Blecua gaitero y representante del dance de Sariñena en una entrevista en Diario del AltoAragón del 12 de octubre del 2003. Efectivamente, Sariñena había perdido su reliquia de San Antolín, que cuidadosamente guardaba envuelto en una tela en el interior de un relicario y que cada 2 de septiembre, los danzantes del pueblo veneraban y besaban durante «El Ofertorio».

Años más tarde de su perdida, el párroco Antonio Laglera, el alcalde de la Villa, D. Antonio Torres, y una representación de los Danzantes, en las personas de Martín Blecua y Jesús Millera solicitan al cabildo metropolitano de Palencia parte de reliquia del santo para la iglesia de Sariñena.

Gracias a ello, el 30 de agosto de 1981, los citados se trasladan a Palencia para traer a Sariñena una pequeña reliquia de San Antolín “Un pequeño fragmento de húmero”. Una gesta que José María Alonso Sabaté recoge en el Programa de Fiestas de Sariñena del 2004: “Gran número de fieles se trasladó a la plaza de Villanueva para recibir esta reliquia del Patrono, organizándose una procesión hasta el Templo en el que se celebró una Eucaristía. La reliquia, colocada en un relicario ofrecido por los danzantes, es la que veneramos todos los años en llegando nuestras fiestas patronales”.

Relicario con la reliquia de San Antolín. Parroquia de Sariñena.

Igualmente, la hazaña es recogida por Antonio Martínez en “San Antolín y el dance de Sariñena” en la cual Martín Blecua, recuerda la anécdota sobre la reliquia de San Antolín guardada en Sariñena: “Había desaparecido el dedo y se acordó, por autoridades, sacerdotes, danzantes y fieles, el reponerla. Se gestionó en Palencia, donde se conservan la mayor parte de ellas, y se concedió la petición. Así, el día 30 de agosto de 1981 –según datos de José María Paraled – se recibió, en la Plaza Villanueva y a las 7 de la tarde, con toda solemnidad, la reliquia”.

¿Pero habrás estado en misa?
Sí, y también en el rosario
He comido pan bendito
Y la reliquia he besado.

El Novenario de San Antonino

Salvador Trallero, en su obra «El Dance de Sariñena», recoge la recuperación del Novenario de San Antonino, que Juan Antonio Bastida conserva de su madre Matilde Cascales. Todo un libro editado en Huesca en 1700 y que consta de treinta y dos páginas. Trallero lo describe como que “Guarda relación directa con el Romance de San Antolín, recogiendo este sus partes más significativas, y en cada uno de sus nueve días dedicada un primer apartado a la memoria y veneración de algún prodigio en la vida del santo, para continuar con la oración, que había que recitar en voz alta. Tras el Nono y último día, aparecen en verso Los Gozos al Ínclito Mártir San Antonino, Advocado y Patrón de la Villa de Sariñena, que en seis páginas cuentan aspectos de la vida del santo y la llegada de sus reliquias a la villa”.

Novenario de San Antonino. Trallero, Salvador. El Dance de Sariñena.

El patronato de San Antonino mártir de Apania de Francia que siempre ha venerado la santa iglesia de Palencia

Resulta interesante el debate que se origina sobre la procedencia del san Antolín en la villa de Sariñena. Todo a raíz de un libro del Padre Fray Lorenço Ángel Espin, natural de Sariñena (1598-1697) y del Orden Profético del Carmelo y Catedrático de Teología de la universidad de Zaragoza. Espin escribe un libro intentando probar que San Antonino era español. En «El patronato de San Antonino mártir de Apania de Francia que siempre ha venerado la santa iglesia de Palencia (1679)», Pedro Fernández del Pulgar, refuta dichos argumentos, defendiendo el origen francés del patrón de Palencia y Sariñena San Antonino mártir.

En la Villa de Sariñena, en el Reyno de Aragón, es Patrón San Antonino Frances, desde que milagrosamente tuvieron un dedo del Santo y hizieron en la Iglesia mayor Capilla a este santo Mártir y Clemente VIII concedió indulgencia a los que la visitasen. Celebran su fiesta a 2 de septiembre, hacen procesión solemne y se guarda un día de precepto: Reçalte con octava y las lectiones del segundo nocturno están sacadas, como allí se dice, del Arçobispo Don Rodrigo, y delos monumentos de la iglesia de Palencia y otros. Aprobadas Clemente VIII aviendolas reconocido por tu orden el Cardenal Baronio, a 12 de diciembre de 1604, pondremoslas en el Apéndice. Es tan antigua esta devoción en Sariñena, que el año de 1200 ya eran prodigiosos tus milagros, de que tenemos testimonios.

Del dedo de San Antonino, que está en la Villa de Sariñena, en el Reyno de Aragón, también es cosa cierta, que es de San Antonino Mártir de Apania en la Aquitania. Assi consta de los testimonios que pusimos en el cap. 2 y están en los Archivos de esta Santa Iglesia de Palencia. Y aunque el doctor Espin escrivió un libro intentando probar que es de San Antonino Español y no del Francés, copiando a nuestro Don Francisco Sandoval, en todo lo sustancial el qual cite en el cap. I. S. 6. Que tengo de su letra en mi poder, no pudo persuadirlo, porque todos los demás vezinos, assi Eclesiásticos como Seglares, han persistido en su tradición y le veneran, como reliquia de el Santo Francés y no permitieron que se imprimiese el libro del Doctor Espin. Y en cuanto a este punto tienen un irrefragable fundamento, porque se hallan con la tradición de que el dedo es de San Antonio Frances, sin averse oído cosa en contrario, hasta que Doctor Espin salió con esta novedad, movido de la apología de nuestro Don Francisco de Sandoval, que en cuanto a probar, que el dedo de Sariñena sea de San Antonio Español, nada conduce, ni el Doctor Espin trae testimonio que pruebe la identidad ni argumento, en que se funde la repugnancia y cuando pudiera alucinarse alguno respeto de las reliquias de Palencia, por los fundamentos que trae; pero respecto del dedo que esta en Sariñena, no es alucinación, sino cegarse en la luz del medio día; a que se llega, que la Iglesia Romana tiene calificada aquella reliquia, por de San Antolino Frances y por tal dio rezo, como queda referido, y se verá en el apéndice. Y querer oponerse a una tradición calificada por la Iglesia Romana, es audacia y inreverancia que toca en las sagradas aras.

Estas son las reliquias que Dios ha conservado de S. Antonio, Martír de Apamia en la Aquitanica, parte de el ombro y braço derecho  en Palencia, el dedo en Sariñena, lo demás permitió Dios pereciese a violencias sacrílegas de la turia Calvinita.

No falta quien diga que San Antonino Apamiente Aquitanico padeció en tiempo de el Emperador Antonino Pio. Assi lo refiere el manuscrito del Prior de Sariñena y trae el Brevario de Monte de Aragón, a dos de septiembre, lect.6 fol.415. por estas palabras: Nam sacra venerandi corporis membra, que fueran tantea dispersa, inuman, candem que compaginem se sponte contulerunt. Gloriosus quoque ille sanguis, pro Christo eflusus, inaque illustrapido fluxu, ita con erictus est, ac si in terra arida statione unius loci fuisset collectus. Passus est 4. Nomas Sept Antonino Pio Imperatore.

Concluye el Padre Argaiz: Llegaste a esto, lo que me comunicó por carta suya el Padre Fray Lorenço Ángel Espin, del Orden Profetico de el Carmelo y Catedratico de Theología de la universidad de Zaragoza. Y es que en Sariñena, patria suya y Villa del Obispado de Huesca le tiene por su natural y tienen por su natural y tienen el dedo índice de su mano derecha a cuya venida se tocaron las campanas por si mismas y baxo  de el Cielo un cirio encendido, penetrando, sin romperla, una claraboya y ardió sin diminución nueve años, tenenle por Patrón, pero están con el engaño de ser el Franances, no declarando, ni sabiendo decir, quien la traxo y de donde, que todo es necessario saberse y como se afirma y con que fundamento es natural de Sariñena, siendo Frances de Apamia. Y con ser assi, que el prior de aquella Iglesia, que es Colegial,les pretende disuadir de ello y mostrarles que es del santo Español aquella reliquia del Pueblo se esta en su treze. Y será como la devoción, que Huesca tiene con san Oriencio, de que dixe lo que sentía y hallava en las adiciones a la 2. Part de Hauberto.

Autor: Concluyamos ya con esta pesada respuesta de el Padre Argaiz, originada de tan prolijo discurso y sin mas fundamento, que hacer pesada la controversia con despropósitos de ninguna substancia, como se vee en las razones que acabo de referir, mejor dixera en las vozes sin concepto y sin formar razón, que haze el caso de Sariñena, sea como se fuere, para decir que se llega a esto, esto es, a negar el Patronato de San Antolin Frances en la santa Iglesia de Palencia, porque del hecho de Sariñena, ni se infiere el año del Martyrio de el santo Español, ni cosa que al Patronato conduzga. Que el Prior de aquella Iglesia les quiere persuadir a que el dedo es de el santo Español, sino la ha persuadido, ni puede, como en el párrafo siguiente se verá y quando les persuadiera, probará que avia avido san Antolín Español y concediendo su existencia nos quedava mucho que hacer, pero como digo, y se verá, nada prueba. Y no quiero dexar de advertir, que si el padre Argaiz dize que no ay testimonio, conque prober, quando fue aquella reliquia a Sariñena, quien la llevó y de dónde. Como puede el Doctor Espin probar que es del santo Español, porque en estos términos, ni se puede probar, que es del Santo Frances, ni del Español? Y que hará en este presupuesto para nuestro caso.

Pero en la realidad, y en la verdad, conduce mucho para él, lo que dexo puesto en el capitulo segundo, de que la villa de Sariñena, venera la reliquia de San Anonino Frances y que desde el año de mil ducientos esclareció en milagros, que esto lo aprobó Clemente Octavo, a doce de Diziembre de mil seiscientos y quatro, concedió indulgencias a los que visistassen la Capilla, donde esta colocada. Las lecciones se tomaron parte del Brevario Palentino pues que quiere el Padre Argaiz, ni el Doctor Espin, decir que Clemente Octavo no examinó esta material. Siempre alabaré a los vezinos de Sariñena que atienden y se tienen a lo que el Sumo Pontífice ordena, aun que el Padre Argaiz diga, que se están en sus treze, que es mas seguro que seguir al Padre Argaiz en sus volúmenes, aunque lleguen a número catorce y se passen al diez y siete. Ni en Sariñena dizen que San Antonino es natural de aquel lugar, ni se lo pudo escrivir el Padre Espin, que antes creere, que elpadre Argaiz no entendió su carta, porque ni el Doctor Espin refiere tal cosa; tengo su libro manuscrito y como de los mismos términos consta, si veneran y defienden al santo Frances, cuya historia es notoria; por donde avia de ser natural de Sariñena para más comprobación de lo que ay en Sariñena acerca de San Antonino, su culto y la reliquia, remito al Lector al Apendice.

En el capitulo treze prueba el Doctor Espin, con cinco razones, que San Antonino Martyr, el Patrón de Palencia y Sariñena es uno mismo y en esto vamos conformes. Y asi también nos conformamos, en que la naturaleza es la misma, siendo san Antolin Frances Oatrón de la Santa Iglesia de Palencia, también lo es de Sariñena.

En quanto a la verdad de que el dedo que possee Sariñena de s. Antolin, si fue allí de Palencia o Apamia de dexamos abundar en su sentido y lo que ay mas fixo sobre este punto, se pondrá en el Apendice con los testimonios que vinieron de Sariñena y están el Archivo de esta santa Iglesia, de la Capilla de San Gerónimo, a donde están colocadas las reliquias de San Antolín.  

En Francia no ay reliquia alguna de San Antonino, porque el año de mil quinientos y setenta y seis quemaron los Calvinistas todas las reliquias de este  Santo y solo subsisten el dedo de Sariñena y las reliquias, que con gran veneración observa Palencia.

Conclusión

La leyenda de San Antolín y su reliquia, como hemos visto, se remonta a antes de 1200, prácticamente poco después de la conquista definitiva de Sariñena y en plena cristianización de la zona. Por lo tanto, la devoción a San Antolín resulta relativamente antigua, desde los inicios de la era cristiana de la villa por lo que si alguna vez fue patrón San Salvador o El Salvador, este fue por muy escaso de tiempo.

Resulta muy reseñable la historia hermanada con Palencia y su generosidad con compartir parte de su reliquia de San Antolín con Sariñena. Una leyenda y una historia en la que se hunden nuestras más profundas raíces y que cada 2 de septiembre honramos con nuestra máxima expresión del dance de Sariñena.

Gracias a Nieves Ropero por abrirme las puertas de la iglesia, por tu ayuda y gratas explicaciones.

Disertación sobre la vieja iglesia de Sariñena

He andado estos días cavilando sobre la vieja iglesia de Sariñena. Tal vez sea lo lógico, al haberme hallado inmerso en San Antolín y por ende en nuestra iglesia parroquial, la cual, en su día, llegó a poseer la categoría de Colegiata. Así, mi presente disertación, he de apuntar, vino tras caer en un detalle que, a priori, pasaba completamente inadvertido. Este hecho, venido de repente, ha llamado poderosamente mi atención e imperiosamente me ha llevado a una serie de planteamientos y disertaciones que gustosamente quería compartir.

Como he dicho, todo viene a raíz de nuestro patrón San Antolin, San Antonino de Pamia y su leyenda en Sariñena, en torno a finales del siglo XII o principios del siglo XIII, que me llevó a contemplar un grabado del mismo que Matheo González realiza en 1777 a partir de un dibujo de Fray Manuel Bayeu.

Sin duda es un fabuloso dibujo de fray Manuel Bayeu que, desconociendo el verdadero motivo de su realización, nos obsequia quedando para la historia y memoria de nuestra ilustre villa.

Villa que Fray Bayeu visita asiduamente, de la que valora sus ferias y así se lo transmite en sus misivas a Martín Zapater. Además, Bayeu forma parte de la cofradía de la Sangre de Nuestro señor Jesu-Christo y mantiene amistad con algunos vecinos, pues a pesar de ser monasterio de clausura, Sariñena es la población de referencia del monasterio y Bayeu tiene un estatus especial por su condición de pintor. Por ello, es de suponer que Fray Manuel Bayeu conocía bien Sariñena donde incluso llega a permanecer, como una estancia de «24 días» referida en una carta del 18 de agosto de 1789 en la que, en palabras de José Ignacio Calvo Ruata, se podría deberse a alguna actividad profesional. Curiosamente, apunta José Ignacio Calvo, en ese mismo año de 1789 el arquitecto Manuel Inchauste estaba inmerso en “los primeros planos de la nueva iglesia parroquial que se pensaba levantar”. Tal vez, Bayeu podría haber estado implicado en la futura iglesia sariñenense.

Al parecer, la vieja iglesia de Sariñena tenía una figura ridícula y su deformidad y monstruosa arquitectura no tenía enmienda, por ello se debía de realizar una nueva. Javier Martínez, gran estudioso de la iglesia de Sariñena reconoce aquella vieja iglesia como una fábrica de sillería probablemente románica, o quizá protogótica construida aprovechando el solar, y quizá algún tipo de estructura, de una antigua mezquita y una atalaya islámica. Aspecto señalado en el recurso presentado para solicitar la construcción de un nuevo templo, pues se tenía la desgracia de que para la casa del señor “Se aprovechó una mezquita y atalaya construida por los moros, habiéndose fabricado el templo en los tiempos primeros de la conquista, compuesto de dos naves desiguales sostenidas de dos pilastrones formidables que quitan la vista y ocupan una grande porción del santuario”.

Regresando al año 1777, aquel mismo año en que se consagró la iglesia del monasterio de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, vuelvo a deparar en aquel detalle desapercibido. Observo a San Antolín, es su iconografía habitual, aunque a un lado destaca el escudo de Sariñena, potente, con su ballesta y los cinco escudetes de Aragón y al otro lado, como un detalle insignificante, como queriendo pasar desapercibido, aparece una torre, como una vieja atalaya. Es una iglesia. Y está claro que Bayeu quisó vincular la imagen de San Antolín con Sariñena.

Lo más seguro que Fray Manuel Bayeu recreó una iglesia más o menos imaginaria, tal y como apunta José Ignacio Calvo, “Aunque no hay que descartar que partiera de una observación real de la anterior”.

Quizá sea mucho suponer o a lo mejor estemos ante la representación de la vieja iglesia de Sariñena y su vieja torre. Quizá sea mucha coincidencia que se trate, a priori de una torre aragonesa mudéjar, descrita por Javier Martínez “Con el añadido de un campanario posterior de hacia el siglo XVII” y puede que sea la torre de Sariñena “algo idealizada y simplificada”.

Quizá sea mucho suponer, tal vez solo sean especulaciones. A lo mejor solo sean coincidencias y volviendo a Javier Martínez veamos que el elemento más deteriorado, de la vieja iglesia de Sariñena, era sin duda la única torre campanario de la que disponía la colegiata: “Obra de sillería de planta cuadrada adosada a la iglesia cuya cronología y aspecto es difícil de precisar”.

Quizá sea mucho suponer que Fray Manuel Bayeu representase en 1777, o anteriormente, aquella vieja torre campanil, antes atalaya, derribada en mayo de 1790, por orden del Consejo de Castilla, “Para evitar las desgracias de la pronta ruina que amenazaba”.

Y en mi propia disertación, queda la duda si Fray Manuel Bayeu hubiera formado parte en la nueva fábrica ideada por Manuel Inchauste. Quizá nunca se sepa, de aquel proyecto que quedó desestimado por la Academia de San Fernando, encargándose otro plan a Agustín Sanz. Este sí que lo lleva a efecto y la nueva iglesia se comienza a construir en 1795 siendo finalizada y bendecida el 25 de diciembre de 1846. Este año hará 180 años un templo neoclásico denominado Colegiata de san Salvador de Sariñena.

Un exponente claro del neoclasicismo aragonés de la mano de un gran arquitecto, Agustín Sanz, con un gran valor arquitectónico que deberíamos de saber valorar, por su calidad y por creer en una Sariñena cuyo patrimonio ha sufrido ya demasiado.

Así, por divagar, por simplemente especular, o como he dicho al principio “por disertar” podamos estar ante la representación de la antigua iglesia de Sariñena o quizá ante una simple representación imaginaria. Que cada uno/a saque sus propias conclusiones. Yo prefiero la duda.

Alicia y Alba Escanero Macaya, gaiteras de Lanaja


Alicia y Alba Escanero Macaya son dos hermanas gaiteras del dance de Lanaja, encontrándose con las raíces más autenticas y propias de su pueblo y comarca de Los Monegros. Y lo hacen a través de la música, del instrumento mágico que es la gaita de boto aragonesa, formando parte de la gran estirpe de gaiteros y gaiteras de Los Monegros.

Somos Alicia y Alba Escanero, hemos vivido en Zaragoza casi desde siempre, pero nuestra familia nunca se ha desvinculado de nuestro querido pueblo, Lanaja, así que tenemos la suerte de tener infinitos recuerdos de allí, donde hemos seguido yendo casi todos los fines de semana, navidades y veranos, y donde están nuestros amigos y familiares.

Las dos hemos estudiado música desde muy pequeñas, tocando varios instrumentos, especialmente el piano, aunque nos falta tiempo para que llegue uno nuevo a nuestras manos y ponernos a aprender. Así que, cuando una compañera del Dance, allá por el año 2002 le comentó a nuestros abuelos si queríamos participar en la asociación, les hizo tanta ilusión que no lo pensamos más, y ese fue el primer año que empecé a tocar, tuve que empezar yo sola ya que mi hermana Alicia estaba estudiando fuera en esos años y lo tuvo más complicado; decidí empezar con una acordeón, que aprendí a tocar aquel verano.

En el grupo de Dance existía una gaita de boto, y nos gustaba mucho el instrumento, entre otras cosas, también por ser un instrumento más tradicional, así que, algunos años después, nuestro padre nos regaló una gaita para cada una, un regalo de navidad un tanto especial que nos encantó, las cuales fueron fabricadas por Gaitería Tremol. Así que nos pusimos manos a la obra, fuimos aprendiendo poco a poco para poder tocar en las fiestas de San Mateo aquel septiembre.

Tuvimos la suerte que, como todos los años, la familia Lahiez vino a Lanaja a enseñar a los niños diferentes instrumentos, y como hacíamos cuando éramos pequeñas, nos apuntamos a las clases para que Alejandro nos enseñara a tocar. Con su paciencia y un poco de práctica conseguimos no desentonar en los primeros ensayos del Dance

La gaita, además de su sonido, que nos encanta, la de boto en concreto representa tradición de nuestra tierra, una tradición que casi se perdió y que poco a poco ha vuelto a crecer, haciendo que nos sentamos todavía más orgullosas de poder participar en este hecho.

Como instrumento, no tiene gran complejidad de una manera teórica, no es muy difícil aprender a tocar una melodía, pero tiene otras complicaciones bastante mayores, como conseguir encontrar un sonido bonito, sin “pitidos” que distorsionen; hacer silencios, o lo más complicado para nosotras, el mantenimiento del propio instrumento, las lengüetas de madera, “cañas” que lleva la gaita, con nuestro clima monegrino, se secan con gran facilidad, haciendo que se abran, o cierren, que se agrieten.. teniendo que volver a empezar con la afinación, y haciéndonos sudar un rato (la expresión “esto es una gaita” ya sabemos por que existe…).

En cuanto al mantenimiento en sí, Nacho, de Gaitería Tremol es el que nos ayuda, así que antes de las fiestas se las llevamos para que nos haga la puesta a punto, decidimos hace unos años que es mejor dejarlo en manos de un profesional.

¿Qué tiene de especial la gaita?

Por todo lo dicho antes, que no tiene de especial la gaita de boto, empezando por su historia, que hace que sea tan diferente a tantas otras gaitas, y porque no decirlo, mucho más bonita.

¿Qué significa para vosotras el dance?

El dance es un sentimiento de pertenencia a nuestro pueblo, Lanaja, y especialmente, a un grupo de Najinos que, sin esperar nada a cambio, invierte su tiempo y su esfuerzo para realizar una actuación el día del Patrón, el día más esperado del año para sus habitantes e intentar que salga lo mejor posible. Donde el pueblo entero se reúne para poder ver sus bailes tradicionales y reírse con los chascarrillos ocurridos durante todo el año con un mismo sentimiento, el de orgullo por su pueblo y sus tradiciones. Es una forma de honrar a San Mateo y a todos los Najinos

Una tradición y un lugar de Los Monegros.  

Lanaja, siempre.

Soy un sariñenense de los ochenta


Siempre cambian los tiempos, las modas, y cuando te das cuenta ha cambiado tu pueblo y tu gente. No tenía pensado hacer una retrospectiva, pero he caído en la trampa y descubro que no deja de ser un ejercicio de etnografía. La edad no perdona y la memoria es un juego caprichoso que nos traslada a tiempos llenos de magia, tan distintos, que la distancia comienza a ser vertiginosa.

 

Sariñenense hasta la médula y a mi manera, sin dudar en significarme si pienso que es lo mejor para el pueblo, aunque me equivoque, aunque me critiquen, que le voy a hacer, mi pueblo es, y lo digo bien alto y con orgullo: Sariñena y sariñenense soy. Apostando vivir aquí, en el medio rural, por sus montes y sierras, ¡en Los Monegros! aprendiendo de su historia y sus gentes.

Así que me libero de mis recuerdos de niñez y juventud, animando a quien quiera compartir los suyos no dude en compartirlos. Soy sariñenense de jugar en las montañetas, por las eras, calles y plazas; de tardes del fin de semana en el patio de entrada del casino, del parque de las monjas y su fuente redonda que había en el centro. Del quiosco del parque y del cine Victoria donde veíamos alguna película de estreno y a veces circo. De ir a comprar el pan al vidriero, entrar adentro del obrador y ver como amasaba la masa, donde hacía los enfarinosos y empanadicos y lo que daría por volver a comerlos, de Virgili, de Cabezarota… Me acuerdo débilmente del Peti, del bar de la plaza de la iglesia y del estanco de Regaño, cuando me regalaba sugus. Y de casa Ancho, donde comprábamos por la parte de atrás y los domingos, tras salir de misa, a Trallero íbamos en tropel a comprar lamines; menudas colas se formaban.

Nos tocó ir a las monjas, cuantos recuerdos de sor Felisa y cuanto la queríamos. Después unos íbamos a las escuelas, a parvulitos, y otros aún se quedaban dos años hasta llegar al colegio, a la EGB. Vimos construir el nuevo pabellón y llegamos a disfrutarlo. Comprábamos a través de las vallas a la tienda en frente de la escuela y los viernes teníamos el mercadillo pegado a la escuela, un puesto de ganchitos, gusanitos… se colocaba bien pegado a la valla donde podíamos comprar. A veces, después de la escuela, pasábamos por el tonelero y allí nos quedábamos un rato viendo como hacía los toneles. Y el señor Coto, que se encargaba del colegio, iba con un carro de mano y se traía sobras del comedor para su perra Linda, a veces nos llevaba montados en el carro, cuanto cariño le teníamos.

A la una del mediodía sonaba la sirena y la clase la dábamos por acabada por mucho que los maestros/as aún no diesen por terminada la lección. ¡Habría que recuperar aquella enigmática sirena!.  Algunos nos quedábamos en el comedor, de Sariñena éramos muy pocos y la mayoría eran de los pueblos de la redolada. El comedor y el patio tenía su lado muy divertido a pesar de los garbanzos y el pescado del viernes, casi ni comíamos menos mal que de postre teníamos donuts. Jugábamos en los fosos de arena del colegio, pasábamos el agua de un foso a otro y construíamos presas y canales. Por las tardes muchos iban a mecanografía a las monjas, otros a música, a atletismo, fulbito, fútbol o música entre muchas otras actividades; algunos iban a catequesis y luego a Conques de campamento en verano. Y ya pasamos al instituto, al nuevo, aún me acuerdo cuando iban del uno al otro, del Hospital al de los pisos.

Crecimos con dos canales en la televisión, con Espinete, Un dos tres, la Bruja Avería..,  aún me acuerdo cuando aparecieron Antena Tres y Telecinco, fue toda una novedad. Llegó el vídeo, las películas vhs, los casetes de música, dejando atrás los vinilos, grabando la música de la radio y rebobinando con el boli. Vimos aparecer los primeros ordenadores, los disquetes y el «indestructible» cd… La biblioteca estaba en el piso de abajo del ayuntamiento.

En las Antonas comprábamos lacasitos y toneletes a peseta que contaban uno a uno y Ferraz que repasaba las cuentas producto a producto. En la plaza estaba la farmacia, las zapaterías y las loterías, la calle del medio era el centro de Sariñena, el casco tenía vida, con la joyería, las zapaterías, las carnicerías, las barberías, la pescadería de Gloria, la tienda de Emilieta, los porches, con la frutería de Cambra, que siempre me daba algunas cerezas o peretas.  Comprábamos clavos en la ferretería de Ballarín, una treintena para construir un matagatos. Las camisetas de la caja rural, la piscina, con los trampolines que quitaron o el tobogán en la mediana y los cuatro metros de profundidad de la piscina grande. Jugar a zaborrazos y dar vueltas por las acequias y los campos. Preparábamos las carrozas de san Isidro con una semana de antelación. Siempre con las bicis de un lado para otro, no parábamos, con las bicis de calle, las motoretas, las de cross y  cuando aparecieron las de montaña todos queríamos una, ¡eso sí que fue un gran avance!. El taller de López siempre estaba lleno de bicicletas y de motos, y todos pasábamos por el taller.

Hacíamos  más trastadas, a veces más inocentes. Camanduleando por el pesquero, por la parte de atrás de las monjas, los campos y huertos; arramblar fruta y ser emprendidos y perseguidos, caer en acequias y brazales, con rotos y llevar parches. Ir al río, bañarse por las badinas de Santiago y del Hospital, ir en bicicleta a la estación y poner alguna moneda para que la chafase el tren. Llenos de parches y rodilleras, con camiseta de propaganda y en la feria, en la Femoga, recogíamos gorras y propaganda como salvajes. Soy sariñenense de los ochenta, de la feria en las piscinas, las peñas en el antiguo cine y de las dos salas de maquinetas que abrieron a la vez.

Aquellas fiestas de calles llenas de gente, de Gorgorito dando estacazos al lobo, el dance en la plaza del ayuntamiento y el toro de fuego en la plaza de Villanueva. Rosendo y Vitales haciendo fotos, las peñas con pancartas en la cabalgata y el famoso bombo. Las vedetes de las peñas, la huevo fritada y la calzoncillada; y la despedida del baile de las peñas: todos agachándonos para levantarnos y bailar al son de Nellie the Elephant de Toy Dolls.

Quedábamos en el cruce de Sobella o nos buscábamos por el pueblo, no había móviles, pasábamos por casa o por el teléfono fijo. Las noches de verano íbamos al parque de las monjas, la gente aún tomaba la fresca y algunos días se sentía el afilador avisando con su chuflador su llegada. Luego llegó el instituto, las verbenas en la discoteca de los viernes, las noches de verano en el parque, los trabajos yendo a coger melocotones o tomates… Lo dicho, que uno ya puede ir recordando que ya hay muchos recuerdos que se van olvidando y que no cuesta tanto y es divertido compartirlos. Estos son algunos recuerdos y hay muchos más, también están los tuyos ¡no los pierdas!.

Así, que no queda otra que continuar, consciente de mis raíces, de esta Sariñena tan hermosa de la que tan orgulloso me siento: ¡Viva Sariñena!, ¡Viva san Antolín! y ¡Felices Fiestas!