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Pili Monter y el quejido monegrino.


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            Los Monegros siempre aparecen como un vasto territorio de escasa biodiversidad, de secarrales, yermos y vacíos horizontes. Al igual sucede con su cultura, etnografía, tradiciones… y especialmente con su música; pero nada más lejos de la realidad, pues Los Monegros poseen una extraordinaria riqueza que continuamente hemos de ir redescubriendo.

            Para conocer su gran riqueza y biodiversidad, hacen falta personas excepcionales y una de ellas es la senense Pilar Monter, con quien nos adentramos en la música monegrina.

“Las tradiciones musicales de Los Monegros son muy, muy importantes para conocer la cultura del territorio. Y todavía es música muy desconocida, incluso dentro de nuestra propia comarca, falta mucho por hacer y por dar a conocer. Me di cuenta porque fui componente del grupo de música tradicional aragonés Chundarata” y dando conciertos por gran parte de Aragón, eché mucho de menos más música monegrina y lo mismo me comentaron algunos músicos, que valoran nuestra música como muy especial y de gran valor dentro de nuestras costumbres.”

Pilar Monter

Ganas de Vivir

            Pilar es una gran conocedora de la música de Los Monegros, una enamorada de sus melodías, que se sumerge en sus raíces y las renueva manteniendo su esencia y dotándolas de una nueva frescura que nos alegra el alma. Musicalmente es polifacética, toca el acordeón, laúd, guitarra, guitarrico, órgano y voz. Comenzó de pequeña de la mano del maestro José Guioni Levetti, quien acudía desde Sariñena para impartir clases de música en Sena. Pronto, su pasión por la música, motivó que ahondara en las raíces musicales de Los Monegros. Con los gaiteros senenses Eduardo y Carlos Plana, transcribieron músicas del dance de Sena, continuando el trabajó que inició mosén Rafael Gudel, cura de la localidad, que transcribió parte de la música del dance, publicada en la “Revista Aragón” en 1934. También el cura Miguel Hubed enseñó música y formó una rondalla de jotas en Sena.

Mosén Rafael Gudel el cura la Galinda (Dña. Marcelina), el “cureta” gracias a él: Allí se escucho la primera “radio de galena” , que se oía por medio de auriculares ,( como los mp3 de ahora… ) Allí se vio el primer cine, con una sábana blanca y todos sentados en las escaleras, dio clases de música para formar una orquesta. Allí, también, enseñó a tallar madera a jóvenes carpinteros. Por él, voces privilegiadas, que como siempre hay, había entonces en Sena, se hubieran educado para ser cantantes profesionales. Hizo gestiones para que el dance fuera a Londres, sacaba a cualquiera de un apuro arreglando una pendiente, un reloj o cualquier cosa. Desde allí proyectaba las expediciones a la masada Simoner a los graneros, a las valletas, etc, con hallazgos que tanto enriquecieron los museos de Zaragoza, Huesca y Lérida.

https://senaartistico.wordpress.com/la-abadia/

            En los últimos años cuando Pilar ha aprendido a tocar el acordeón y la podemos disfrutar junto al grupo de música tradicional de “Xixena”.  El grupo fue creado en el 2001 y va haciendo escuela en la localidad monegrina, enseñando a tocar la gaita de boto, dulzaina y percusión, -¡hay más de 5 jóvenes gaiteros en Sena!-. Mantienen una gran actividad cultural y musical, acompañan los gigantes y cabezudos de Sena y han recuperado la tradición medieval de homenajear, con “bailes y danzas”, a los Reyes de Aragón enterrados en el Panteón Real del Monasterio de Santa María de Sigena, para la Pascua de Navidad.

            Además, cuando Pilar trabajaba en Barcelona, formó parte del grupo de música tradicional aragonesa “Chundarata”, formado en la Casa de Aragón en Barcelona. Actualmente canta albadas y coplillas de Sena para las fiestas del 15 de agosto, las fiestas patronales y santa Quiteria. –Es el folclore más antiguo, los celtas e iberos despertaban con cánticos los días de fiesta.- Ha recogido músicas de Los Monegros y algunas las ha adaptado, es el caso de “Mambo Monegros”, -Es una forma de dar a conocer las músicas y letras de monegros-.

 -La música de Los Monegros parece igual que el paisaje, como bestia y a la vez dulce, fuerte y a la vez sensible, alegre y a la vez puede ser triste… según los expertos es una música que varía repentinamente de un tono mayor a uno menor, “El quejido monegrino”-. 

Pilar Monter 

            Para conservar la música son importantes las grabaciones, hay una gran riqueza: nanas, canciones de bodega, cantos de capilla, tonadas, letras pastoriles… -hay letras preciosas-. Aún queda mucho por descubrir, valorar y dar a conocer, comenta Pilar Monter.  Pasacalles, bailes de palos, de espadas, de espada y broquel, de cintas, de castañuelas, los ofertorios, las despertaderas, los romances o coplas, los cantos corales al son de la gaita, rogativas, gozos, salves, cantos de hoguera, canciones de cuna, infantiles… en definitiva, Los Monegros poseen una magnifica tradición musical que, en personas tan imprescindibles como Pili Monter, vuelve a expresarse  y a inundar los diversos lugares monegrinos con su quebrado quejido monegrino.

Antonio Susín Palacio, mayoral del dance de Sariñena


Susín y Juan Mir

Antonio Susín y Juan Mir.

Antonio Susín Palacio, mayoral de Sariñena

     Antonio Susín Palacio (Sariñena, 24 de septiembre de 1908 – 28 de febrero de 1987, fue pintor blanqueador y mayoral del dance de Sariñena.

   Antonio Susín fue una extraordinaria figura del dance aragonés, un creador que llegó a componer miles de versos en dichos y motadas, un magnífico tesoro de la literatura oral sariñenense. La etnolingüista francesa Jeanine Fribourg recogió cerca de seis mil versos que le contó y comentó Antonio Susín, versos que son la vida misma y parte de la historia de Sariñena. También existen grabaciones de Antonio Susín en el “Archivo de tradición oral de Rafael Ayerbe Santolaria”, publicadas en el SIPCA (Sistema de Información de Patrimonio Cultural Aragonés). Una abundante documentación que aporta una importantísima información para reivindicar la figura del mayoral Antonio Susín Palacio. Gracias también a quienes vivieron y sintieron con Susín el dance, a Domingo Lana Novellón y a Martín Blecua Vitales, contamos con valiosísimos testimonios y recuerdos que nos descubren una gran persona y sobre todo un gran poeta.

    Para Jeanine Fribourg, Susín era: una figura muy grande, un mayoral de verdad, lo que se puede decir un mayoral”.

 

    Susín era un hombre muy bueno y con mucha personalidad. Era de esos personajes, que ya existen pocos, igual que el Juaner de Pallaruelo, que sabían contar las cosas con sensibilidad y al mismo tiempo con picardía. Si la primera vez que le conocí se quedó reservado ante las preguntas que yo le hacía, cambió del todo cuando se dio cuenta que me interesaban verdaderamente las fiestas de los pueblos de los Monegros, particularmente el dance de Sariñena. Hizo todo lo que pudo para informarme de lo que era el dance, lo conocía tan perfectamente… Había hecho en su vida todos los papeles y por eso podía transmitirlos y dirigir a los actores del dance.

Entrevista a Jeanine Fribourg.

Ayerbe Santolaria, Rafael. Archivo de tradición oral Rafael Ayerbe.

    Para Martín Blecua, gaitero del dance de Sariñena, Susín “tenía una afición enorme para el dance” y gracias a él se ha conservado hasta nuestros días. Cuando era muy niño, Susín iba a ver los ensayos, se aprendía las mudanzas y seguía el dance con gran pasión. Los ensayos del dance comenzaban el 16 de agosto y se realizaban en la era del mayoral Martín “El Donato”.

Primero empecé con […] el papel de diablo. Bueno, me ofrecieron la plaza de general cristiano, pero después, resulta que el mayoral que había entonces, me dijo que ya tenía otro. Que había que sustituir al señor Vicente. Y entonces me dejaron a mí la plaza de diablo. Con lo cual me revestí yo aquel año con la horca, el […] y salgo como un verdadero diablo, que lo era entonces [risas], y me divertí mucho levantándoles las faldas, con la forca aquella que llevaba, a las chicas y encorriéndolas.

Charla entre Antonio Susín y Jeanine Fribourg.

Susín le explica cómo empezó en el dance

 

     Susín se inició en el dance en el año de 1923, cuando aún se iba de romería desde Sariñena a la Cartuja de las Fuentes, donde el dance actuaba como desde hace años viene realizando en la ermita de Santiago. Aquel año tenía que debutar el gaitero Vicente Capitán, tanto Sixto “El Rey” y Tomas “El Malo” ya estaban mayores para continuar de gaiteros. Vicente Capitán ofreció a Susín ser su sustituto como general cristiano para las fiestas patronales. Al final, y para decepción de Susín, el papel fue para uno de los danzantes del grupo que, además, alojaba el cuarto del gasto (la casa del gasto) en casa de su madre Isabel “La Cota”.

 

           “La Casa del Gasto, que, aunque llamada de esa forma genérica, el apelativo correspondía a una sola dependencia ubicada en alguna casa de algún danzante veterano. Allí se reunían el segundo día de la fiesta para dar buena cuenta de todas aquellas viandas que los danzantes habían recogido el día de San Antolín, igualmente se utilizaba para guardar cosas propias del dance.” 

La casa del gasto y otros asuntos del dance

Manuel Antonio Corvinos Portella

 

    Al final, aquellas fiestas de 1923 Susín ejerció de diablo, lo que le permitió “hacer todo tipo de diabluras”. Con dieciséis años pasó unas fiestas inolvidables: “persiguiendo a las chicas y levantándoles las faldillas con la forca que llevaba cargada de codetes”. Al año siguiente ya hizo de general cristiano con Puértolas de general turco: “nos compenetrábamos muy bien durante el tiempo que lo hicimos juntos”. Antes de Puértolas, de general turco estuvo Carpi y de general cristiano Paraled, Susín cuenta la siguiente anécdota: se compró un faro de… un tractor para ponerse un casco porque aquellos de antes no existían, no se llevaban cascos y… de un farol de tractor que tenía él pues lo arrancó y se puso el gorro”.

 

“De danzantes estaban entonces, el Can Can, padre e hijo, el señor Emilio Casabón, Antolín “El Paje”, Fodas, El Chupón, El Roso, Lombarte, los Cesteros, etc., etc. Rabadán era Salvador “El Cantero”, actualmente en Francia. Otros danzantes que recuerdo eran los hermanos Callén, Paco y José, hijos de Isabel “La Cota”, este último tenía que hablar muy meloso y era monaguillo y le llamaban “Meaculos”, y a este le dieron el papel de General Cristiano. También mencionaremos a Elías Capitán por aquellos años. El señor Miguel Puértolas hacía de General Turco, que, contrastando su recia voz con la melosa voz del otro general, daba la sensación que iba a perder la batalla antes de empezar.”

 

La página del viejo mayoral

Antonio Susín Palacio

 

     “El Fodas, uno que era el palillo de la gaita, que le decíamos nosotros. Que lo llevaban rodando cuando ibamos a ensayar. Que ensayabamos en una habitación muy grande y le cogían a Fogas y “ras” Lo tiraban p’allá y lo volvían p’atrás otra vez.”

Entrevista a Antonio Susín.

Ayerbe Santolaria, Rafael. Archivo de tradición oral Rafael Ayerbe.

    La guerra civil supuso la interrupción del dance y, hasta su finalización en 1939, no volvió a realizarse. Tras la guerra continuó de mayoral Martín “El Donato”, mientras que Susín asumió el papel de rebadán. Domingo Lana Novellon cuenta que fueron tiempos difíciles, había gente que consideraba hacer la risa el representar el dance. Manuel Antonio Corvinos Portella recoge, en “La casa del gasto y otros asuntos del dance”, la circunstancia de que, en tiempos de postguerra, el dance debía de pedir permiso a la guardia civil para usar las espadas y alfanjes. Por suerte la tradición continuó y se fueron recuperando antiguas partes y enriqueciendo el dance sariñenense.

      “El 39 ya volvimos otra vez a ensayar y a danzar. Se conservó y se rectificó y se hicieron muchas cosas que no se hacían entonces. Por ejemplo, la danza del degollau que ahora se hace siempre y otras danzas parecidas, que entonces las habían dejao porque eran muy complicadas y los hombres aquellos eran ya mayores y no estaban para muchos trotes.”

Archivo de tradición oral Rafael Ayerbe.

 Música tradicional.

     En su debut como rebadán, Susín añadió un final al diálogo entre el mayoral y el rebadán, en la pastorada. El extracto aparece recogido en las Notas de folklore Altoaragonés de Ricardo del Arco y Garay, Madrid 1943. En el texto aparecen los pastores Tomás “el cartujano”, del monasterio de la cartuja de las Fuentes y “el Sarro” y va dirigida al mayoral Martín «el Donato”.

“Y ahora les contaré un caso

que vi en las Almunias Altas

iba a carriar con mi padre,

y oí un ruido que atronaba

que me creí de momento

sería alguna cabaña;

pero al llegar más adelante

ya vi de qué se trataba:

era Martín, el Donato,

con catorce o quince cabras,

que llevan en el cuello

esquillas en abundancia.

 

Y yo le dije “¡Martín!

llevas muy poco rebaño,

pero buena encerrada”.

lo peor es que no son de él,

casi todas son ampradas;

que a Tomás, el cartujano

y esto no crean que es farsa,

fue a decirle este verano

que l´en dejara unas cuantas.

 

Si quiere usted mis consejos,

pa que no se ria el Sarro,

disminuya las esquillas

y aumente más el rebaño.”

            Estos versos aparecen en la novela “La onza de oro” (Crónica del Alba) del escritor Ramón J. Sender. Versos que Susín reclama suyos “pues Martín El Donato, El Cartujano y Almunias Altas, no había ni hay, más que en Sariñena”. También Manuel Berdun reivindicó la autoría de Susín en un artículo a finales de los años setenta.

    En el dance, Susín hizo de todo: de diablo, de general turco, de general cristiano, de rebadán y finalmente de mayoral. “Ha hecho todos los papeles menos el de volante, porque como me lo dijo, entonces no había” (Jeanine Fribourg, 1981). Ejerció de mayoral desde 1940 hasta el año 1976, en 1977 ya no pudo asistir al dance estaba enfermo, giñándola en San Jorge y no pude ir”, relataba Antonio Susín entre risas, durante una entrevista realizada por Rafael Ayerbe Santolaria, recogida en el “Archivo de tradición oral”.

    En su primer año como mayoral habían quedado todos los danzantes “Mañana a tal hora, aquí todos. Si a la salida del sol falta alguno tiene que dar dos reales de multa”. Susín llegó tarde, lo hizo a propósito para sentar precedente. “Eh, ¡el mayoral que hace tarde!”, respondiendo Susín Coñe, ya lo sé. Toma, allí tenéis dos reales. Pero ahora el que venga tarde tendrá que pagar”.

Susín en la Alfajeria.

Domingo Lana, Manuel Vicente y Antonio Susín.

     Susín trabajó sobre los años veinte en casa del alcalde Manuel Torres Guillén. Después se empleó en el oficio de pintor blanqueador, trabajó a medias con su amigo Elías Capitán Inglán, “un amigo que tenía muchas picardías”. Un día de invierno a Elías le entró un reuma en un pie que no le dejaba andar, “Iba con una… una alpargata deshecha, sin poder andar nada. Y me lo encuentro por la calle y digo: “Oye, ¿qué te pasa? ¿Qué tienes en el pie ese?”, a lo que Elías respondió “No te lo puedes pensar”. Para las fiestas Susín le dedicó la siguiente motada:

También voy a decirle algo

este año a este compañero

de una enfermedad muy rara

que tuvo este mes de enero.

 

Un día me lo encontré

por el pueblo caminando

con una alpargata sin tela

y además iba cojeando.

 

Yo le pregunté

¿Elías qué tienes allí en el pie?

Y entonces me contestó:

No te lo puedes pensar

y para que estés enterao

ya te lo voy a contar.

 

Pues sabes que hace tres días

que me hace bastante mal

unos dolores tan grandes

que no los puedo aguantar

y cuando vino el médico

ya se me alivió un poqued

y le dije a don Nicolás:

 

Ya le va a decir lo que es.

Que comí anoche caracoles

y tengo un cólico en el pie.

Y don Nicolás le dijo:

 

Oiga, eso será una […]

ya hace años que soy médico

y tengo algo de experiencia

y en mi vida he pillao

una enfermedad como esta.

A Martín Blecua le enseñaba Susín a danzar con los mangos viejos de las brochas de pintar, eran vecinos y compartieron muchos momentos. Martín Blecua, junto a su hermano Luis, conocen bien el dance, lo llevan en la sangre «A los diez años empezó mi vinculación con el dance, primero fui volante, luego rebadán, a continuación danzante y definitivamente gaitero», recuerda Martín echando la vista atrás. Martín recuerda a Susín con mucho cariño y respeto, mantuvieron una gran amistad, compartiendo su gran pasión por el dance.

            Susín marchó a trabajar a Barcelona sobre los años 60, dejando al dance huérfano. Lo tuvieron que ir a buscar a Barcelona para participar en el concurso de dance aragonés en 1966. El dance de Sariñena obtuvo el primer premio de dance regional, con motivo de las segundas jornadas de estudios folclóricos aragoneses, celebrado en Zaragoza y promovido por Antonio Beltrán Martínez.

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Antonio Susín, 1º por la derecha.

     A Susín le acompañaron los gaiteros Vicente Capitán hasta 1960, y Juan Mir hasta 1975. Susín aprendió a tocar el clarín, pero no la gaita. Aun así, Susín enseñó a Martín Blecua a tocar la gaita y las más de 40 mudanzas y pasacalles del dance de Sariñena. El gaitero era un nexo en común entre muchos dances, Vicente Capitán acudía a tocar a Castejón de Monegros, Lanaja, Pallaruelo de Monegros y Sena. Al retirarse el gaitero Juan Mir Susín, en 1975, la gaita de boto dejó de sonar. El dance continúo gracias el empleo de gaitas gallegas, pero no era lo mismo, el sonido era diferente. Gracias al trabajo e investigaciones de los sariñenenses Martín Blecua Vitales y Pedro Mir Tierz pudieron recuperar la gaita de boto aragonesa, además ambos fueron autores del libro “La Gaita de Boto Aragonesa”. Recuperaron la gaita de Juan Mir, reproduciendo “La Famosa” gracias al pastor de Sangarrén Clemente Brun. La gaita de boto aragonesa volvió a sonar en Sariñena en 1980.

   Susín tenía una fuerte personalidad, muy abierta, era gracioso y algo chungón, sacaba punta a todo. Hacía motadas a todas horas, con cariño, pero con astucia y picardía, recuerda Martín Blecua. Las motadas buscan hacer reír, ser graciosas y avergonzar, en buena medida, a su destinatario.

 

     “Ser mayoral es recordar a todo el pueblo lo que ha pasado desde la fiesta anterior. Pero claro, al mismo tiempo dice las cosas que no han gustado. Como las cosas que han gustado también. Pero entonces, lo que no ha gustado es el momento de la [asentura] popular, de la crítica y entonces, como no se puede solo criticar decía cosas con mucha picardía, con mucho gracejo. Y entonces, gustaba, hacía reír, inventaba cosas. Él mismo decía que se basaba sobre una cosa real, sobre la realidad, y después iba exagerando y así hacía reír a la gente, porque reír es muy sano. Y esta risa es muy sana porque une a la gente, tiene una función integradora.

 

Entrevista a Jeanine Fribourg.

Ayerbe Santolaria, Rafael. Archivo de tradición oral Rafael Ayerbe.

 

     Motada de Susín a Martín Blecua:

“Este cuando se levanta se mea por la ventana, por eso tiene su madre la calle siempre arrujada”.

Las Motadas, también conocidas como matrucadas, van dirigidas a cada danzante. Los dichos son más generales, a sucesos populares.

            Tenía una gran memoria, sabía muchos cuentos, estaba leído y se notaba en muchas de las expresiones que empleaba. Algunas eran expresiones teatrales como “hacer mutis por el forro”, que manifestaban un hombre cultivado y de mundo, se notaba su estancia en Barcelona. Llevaba todo en la cabeza, cantaba las mudanzas, las letras, las melodías… fue la memoria viva del dance, transmitiéndolo y enseñándolo a las nuevas generaciones de danzantes. Estaba atento a todo para aprovecharlo para el dance: “con un poco de salero contaba todo lo que ocurría en el pueblo, exagerando o quitando, se basa sobre la realidad”.

     Iba de bares en bares escuchando lo que se decía, hablando con unos y con otros. Y después lo sacaba en sus dichos. Sacando las críticas como las cosas que iban mal en su pueblo o en el país, mezcladas con cosas humorísticas como las chicas que fuman o las mujeres que hacen gimnasia en vez de quedarse en casa. Por eso, terminaba a menudo sus dichos con: 

“Se trata de una broma, aunque sea pura verdad”

Jeanine Fribourg

            Una vez, Susín aprovechó que tenía en el grupo un danzante muy “pincho” para que le contestase a una motada lo siguiente:

“Tenemos un mayoral que es muy chulo y fuma en pipa,

Pero tiene una desgracia, que no lo quieren las chicas.”

 

            A lo que Susín respondió:

“Más te valdría callar, arroba y media de mocos

Y otras tantas de legañas que llevas allí en los ojos”.

 

            Susín era sarcástico, enseguida te decía una motada, pocas cosas se le escapaban:

“La antevispra de la fiesta

te mojaste sin llover

en la taberna de Ojito

entraste más de una vez

y ahora tienes un cuerpo

que no te puedes mover”.

 

(Taberna Ojitos, antigua taberna de Sariñena)

 

            También demostró grandes dotes de picardía:

“El agricultor moderno es la cosecha del haba,

que tapa muchos aujeros y llega cuando no hay nada”.

 

            Como mayoral le sucedieron el año 1976 Tito Torres, Luis Blecua Vitales (1977-1981) y Jaime Martín quién es el actual mayoral desde 1982. Susín mantuvo amistad con el mayoral de Pallaruelo de Monegros Juan Barrieras, el tío Juaner, compartían arte y creatividad, se contaban las motadas y dichos que magistralmente componían.

            Los dichos son complicados, son estructuras propias del romance, cuartetos, octosílabos y rima asonante. Los dichos y las motadas llevan en su esencia la cualidad de ser graciosas, pero también de ser críticas y sarcásticas. Para Jeanine Fribourg los dichos son como el periódico local y se podría hacer toda la historia del pueblo con los dichos.

 

“Conocía muy bien todo lo que pasaba en su pueblo y lo contaba en sus dichos. De modo que los dichos de su pueblo es como el periódico local. Y se podría hacer toda la historia de su pueblo con los dichos. Dice que cuando carecía de noticias pues iba en los bares y escuchaba. Y cuando salía de allí ya tenía las cosas más claras y ya podía hacer los dichos.”

Entrevista a Jeanine Fribourg.

Ayerbe Santolaria, Rafael. Archivo de tradición oral Rafael Ayerbe.

“Criticando como siempre

porque esta es mi obligación

de lo que he visto y oído

dentro de la población.”

 

Susín, 1972.

            No era bueno meterse con Susín, si la tomaba con alguien no paraba y así sucedió con Ismael (El Porra) que tenía el cine. Continuamente le soltaba una motada, cualquier día que se lo encontraban no perdía la ocasión. Tan divertida fue una motada, que Susín se revolcó por el suelo de la risa, al parecer, el Porra tenía un perro que decía ser muy obediente. Pero sucedió que paseando por el río y para demostrar el Porra lo dicho, tiró un palo al río ordenando al perro que fuese a buscarlo, pero el perro marchó en la otra dirección.

También la tomó con Escanero.

“Le dices a Escanero

que cuando haga los andamios

ponga bien los michinales

pues dice el juez de la Almolda

y el alcalde de Albero Alto

que albañil y comediante

no se pueden fiar tanto

que resulta peligroso

hacer el payaso en alto”.

            Susín fue soltero, lo que le marcó el carácter, frecuentaba la taberna de Ancho, era una persona muy abierta. Dio mucha riqueza al dance y lo más importante, que gracias a él se conservó el dance. Lo llevaba todo en la cabeza y lo transmitió para que hoy en día podamos continuar disfrutando y emocionando cada vez que el dance vuelve a actuar.

            Motadas de Antonio Susín:

“Este me dijo a mí un día

paece que estoy en desgracia

todas las chicas que demando

me van dando calabazas.

 

Ayer demandé a dos chicas

y las dos me contestaron

¡y no se portaron mal!

Pero ¿sabe que me dijeron?

Que me esperara cinco años”.

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“Este me dijo a mí un día

que ha de ser guardia jurao

porque así tendrá todo el año

el jornal asegurao.

 

Yo te voy a aconsejar

que si has de cambiar de empleo

en vez de ponerte guardia

ponte contribucionero

que estarás más descansao

y verás más dineros.”

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“Este con un albañil

retejaba en un pajar

y desde el andamio abajo

se apostaron a brincar.

 

Si hubieran brincao p’arriba

sabrían quien brinca más

pero brincaron al suelo

y llegaron todos igual.”

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“Tiene este novia en Lalueza

pero deben marchar mal

se la buscó hace seis días

y ya no la ha visto más.

 

Pero ya le dijo entonces

si te vengo mucho a ver

puede que crean que somos

los amantes de Teruel.

 

Y si pues no sé si vas a verla

si se quisiera incomodar

dice: No me importará

si tengo otra en Berbegal.

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Tengo un problema en mi casa

 tengo un problema en mi casa

 suegra mujer y cuñada

y ellas comen lo que quieren

y aún me tratan a patadas

y aún me tratan a patadas

 tengo un problema en mi casa.

      Fragmento de la entrevista de Rafael Ayerbe a Antonio Susín, hablando sobre la anécdota del diablo que tabicó el portillo entre la iglesia y la casa del cura, hechos que también recogió Manuel Antonio Corvinos en “El portillo tabicado o la verdad la descubierto”.

[R.A.]: Y diablos famosos también ha habido en Sariñena.

[A.S.]: Diablos famosos y los sigue habiendo [Risas]

[Antonio Susín]: Uno el casero, que era albañil al mismo tiempo. Y cuando quintaron los quintos resulta que ese mismo diablo, que era diablo de los danzantes, hicieron un tabique con un portillo que había para que pasara el cura de la iglesia a su casa, un portillo así pequeño. Y llegan los quintos por la noche, tabican el portillo y fue a salir el cura y que no pudo salir.

[Rafael Ayerbe]: Le taparon la puerta [risas]

[A.S.]: Y ese era el casero.

[R.A.]: ¡Qué diablo, eh!

[A.S.]: Era el diablo.

            Gracias a Martín Blecua Vitales por descubrir el lado humano de Antonio Susín, un hombre extraordinario en la historia del dance aragonés. Jeanine Fribourg decía que Susín quería mucho a su pueblo “que era atento a todo lo que sucedía, atento a que se mantenga la tradición y gracias a eso mantenía la unidad del pueblo”. Gracias al ingente trabajo de Jeanine Fribourg y de Rafael Ayerbe Santolaria conservamos un legado de incalculable valor para la historia de Sariñena. Es de agradecer y de reconocer su interés y trabajo a quienes, como sariñenenses, siempre deberíamos estar en deuda. Jeanine desarrolló un gran trabajo recogiendo la vida festiva de Sariñena, un trabajo que no llegó a conocer Antonio Susín, lo que apenó a Jeanine, “con Susín ha desaparecido como un archivo del pueblo de Sariñena”. Como pueblo nos queda pendiente reconocer su singular figura, recordando que en el 2017 se cumplirán treinta años de su muerte. Y como no puede ser de otra manera, con estos versos finales nos despedimos, esperando que este artículo sirva de homenaje al gran mayoral Antonio Susín Palacio.

“Ya me retiro, señores,

Porque me canso de hablar,

Aprieta el codo, gaitero,

Y haremos el tarirán.” 

Susín, 1972

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Bibliografía:

  • AYERBE SANTOLARIA, Rafael. Archivo de tradición oral Rafael Ayerbe. Música tradicional.
  • CANCER CAMPO, Jesús V.. El Dance en AragónSu estado actual a la entrada del siglo XXI. 1ª. Zaragoza: Jesús V. Cancer Campo, 2003.
  • FRIBOURG, Jeanine. Fiestas y literatura oral en Aragónel dance de Sariñena y sus relaciones con el de Sena, Lanaja y Leciñena. Huesca: Instituto de Estudios Altoaragoneses, 2000.

Zancarriana w

Harinera de Monegros


Históricamente, Sariñena ha perdido la mayor parte de su patrimonio. El castillo, las murallas, el convento del Carmen,  la iglesia de Loreto, el antiguo ayuntamiento, fuentes, lavaderos, arcos, porches, puentes sobre el Alcanadre… han pasado a formar parte de la triste lista de patrimonio perdido.

Harinera Sariñena

 Especialmente destructiva fue la guerra civil, afectando duramente a la villa :  «El resultado del bombardeo es devastador, más de cien casas son destruidas y en unas sesenta su destrucción varía entre un 10% y un 75%. Marzo, 1938 (Salvador Trallero, Sariñena Antigua).» 

Pero de nuestro maltrecho patrimonio aparecen, casi desapercibidas, la cerámica de Palau, el matadero municipal, la gran chimenea, los silos, la harinera y los almacenes del barrio de la Estación ferroviaria de Sariñena. Todo un excepcional conjunto patrimonial industrial, con la particularidad que la cerámica y la harinera de la Estación corresponden al mismo arquitecto: Amado Pueyo Mesple.

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Molino harinero

Es Ángel Ponz quien me abre los ojos para descubrir la harinera. Un edificio de dos naves rectangulares, partidas por una torre que sobresale tres cuerpos, con aleros y pináculos. Un bien industrial catalogado por María Pilar Biel Ibáñez en el Inventario del patrimonio Industrial y la obra pública de Aragón (SIPCA) y por el ayuntamiento de Sariñena. Ángel Ponz andaba buscando el antiguo molino harinero de Sariñena, en el que trabajó su padre antes de la guerra civil «El molinero 40008». Uno de los molinos, propiedad de Amado Pueyo, se encontraba por la huerta del Suso, camino de los Olivares, de funcionamiento hidráulico gracias a un pequeño salto en la acequia (El batán y los molinos de Sariñena). En 1947, aquel desaparecido molino, se agrupa con «La Monegrina», sencilla fabrica harinera, dando como resultado de la fusión «Harinera de Monegros S.A»

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Plano de La Monegrina

En el lugar de La Monegrina se construye en 1949 la actual Harinera de Monegros, «una edificación industrial racionalista de posguerra que presenta elementos decorativos de tradición historicista». Por su calidad arquitectónica  es considerada “una de las mejores edificaciones de la comarca, la cual debería ser estudiada mas a fondo evaluando su interés para la Historia del Arte y en especial para el Patrimonio Industrial, por considerar su estructura (sobretodo la fachada exterior), como un ejemplo escaso en la comarca y posiblemente único en la provincia”  Sistema de Información del Patrimonio Cultural aragonés (SIPCA).

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El interior de la harinera es espectacular, sorprende por su gran estado de conservación, preservando una maquinaria de mediados del siglo XX, fabricada en maderas nobles, configura un importante conjunto museístico de gran singularidad y relevancia. Tanto el edificio como su interior poseen un gran valor patrimonial que debería ser protegido. La Harinera de Monegros forma parte de nuestra historia y se complementa con un rico entorno ferroviario y con los imponentes silos cercanos, dos estructuras industriales agrarias de mitad del siglo XX. 

DSC09295La Harinera se encuentra actualmente en proceso de venta a un coste muy aceptable para cualquier institución. Es indudable que el conjunto es un espacio museístico muy singular y único, un extraordinario activo sariñenense. El barrio de  La Estación se encuentra muy deprimido y muy necesitado de actuaciones que frenen su deterioro. Harinera de Monegros es una oportunidad para revitalizar el barrio de La estación, oportunidad que debería ser valorada y estudiada.

Harinera de Monegros S.A. llegó a emplear entre 25 a 30 personas, Jorge Anoro fue gerente en la década de los sesenta y en aquella época, el barrio de La estación, contaba con cerca de los 400 habitantes. Molían todo el día, con turnos de día y de noche, además tenían que ser muy cuidadosos con la limpieza y con el cuidado de las maderas. Los primeros años funcionaron sin silos, pues no fueron colocados hasta mediados de los setenta, aún recuerda Jorge Anoro como cargaban sobre sus espaldas sacos de hasta 100 kilos.

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Es un edificio con muchas historias, de familias de harineros, de trabajadores con un gran apego y sentimiento por su lugar de trabajo, su harinera. Tan necesaria fue y ahora se olvida, se abandona a su injusto deterioro. ¡Gracias Jorge y Rosa María Palacín!, por transmitirme tanto, por enseñarme y explicarme el alma, el corazón y el gran tesoro que es la Harinera de Monegros.

¡Gracias Ángel Ponz!, por toda la información facilitada, por darme el placer de conocerte y hacerme descubrir el patrimonio industrial de Sariñena.

Dedicado a todas las personas que han trabajado en la harinera y en los antiguos molinos. Esperando y soñando que «Harinera de Monegros» no pase a engrosar la lista del patrimonio sariñenense perdido.

Harinera Monegros

Industrias agrícolas

Hace algún tiempo prometí a los lectores de El Diario ocuparnos de las industrias agrícolas que podrían y debieran implantarse en esta provincia y hoy voy a cumplir la promesa, ya que las actuales circunstancias por que atraviesan los agricultores, son propicias para ello. 

Fabricación de harinas

La tasa impuesta a los trigueros dejando un margen de 19 pesetas en 100 kilos para el fabricante, ha de hacer ver a los agricultores que el Estado favorece de una manera directa a los fabricantes de harinas, en perjuicio del productor triguero, y qua en nada podría alterar la tata de 56 pesetas los 160 kilos al trigo, si el productor no vendiera esto y solo lo hiciera de la harina.

Deben los agricultores ponerse de acuerdo para fundar una Sociedad, en la cual, y con acciones que no sean superiores a 250 pesetas, al objeto de que el numero de accionistas fuera grande, establecer una fábrica de harinas con capital exclusivo de agricultores, y en cuya fábrica se molturaría el trigo de todos los asociados y si que se pudiera adquirir de todos aquellos que por miedo a ponerse en negocios industriales, ó por falta de capital, no contribuyeran á la implantación de la nueva industria.

Se establecerían en sus estatutos dos clases de socios, una que resultaría el interés al capital desembolsado, y otra, un premio que se abonaría a la liquidación de cada año y que se repartiría a aquellos que hubiesen aportado el trigo a la fábrica y que se repartirían los beneficios a X pesetas la tonelada; de esta manera el agricultor conseguiría vender el trigo en harina, cobrar interés al capital y percibir una prima por el trigo aportado a la fabricación. 

Se me diría ¿Se puede saber a qué ascenderán las ganancias? IA lo cual yo he de manifestar.

Los fabricantes todos, que tienen que transportar nuestros trigos a Barcelona, Reus, Lérida, Valencia y Madrid y tienen que pagar comisiones, pérdidas naturales, arrastres hasta su fábrica, todos sabemos que ganan dinero, ¿Cómo no íbamos a ganar nosotros que todo lo tenemos en casa y llevaremos buena administración?. 

Emplazamiento de la fábrica

Tenemos tres estaciones de ferrocarril donde podría establecerse en inmejorables condiciones: Tardienta, por hoy imposible porque establece una (y sabe lo que se hace) el inteligente y activo industrial don Mariano Gavín Pradel. Selgua, que también están terminando una los señores Bueno, Salillas e hijos de Don Mariano Alber, y Binéfar, donde también vi hace pocos días que construye otra una sociedad.

Nos queda, pues, para ese proyecto Sariñena, punto indiscutiblemente el mejor de los antes citados por su situación topográfica. 

A la estación de ferrocarril de Sariñena afluyen los pueblos que en la provincia cosechan los mejores trigos de fuerza, tales como Pallaruelo y Castejón de Monegros, Albalatillo, La Almolda, Valfarta, Bujaraloz, Peñalva, Candasnos, Ontiñena, Villanueva de Sigena, Sesa, Lalueza, Capdesaso y Sariñena, y como trigos de peso, y no de tanta fuerza, los pueblos de Huerto, Venta de Ballerías, Peralta de Alcofea, Antllón, Pertusa, Salillas, Blecua, Sesa, Novales, Usón, Alberuela de Tubo y muchos otros más que no cito por no hacerme pesado.

La estación de Sariñena está situada a 90 kilómetros de Zaragoza y a igual distancia de Lérida, y así como hoy se envía el trigo, podríamos enviar las harinas y sus despojos desde Galicia y Asturias, hasta Barcelona y el Litoral, sin inconveniente alguno en poder competir sobre calidad y condiciones con cualquiera fábrica de harinas española. 

Como fuerza motriz podría emplearse la eléctrica, transportada del salto actual que poseen los propietarios den Melchor Lasierra y don Mariano Torres, a dos kilómetros de la estación. Otro, que de acuerdo con el Sindicato de Riegos de Sariñena, podría hacerse a un kilómetro de dicha estación, y por último el que posee don Lorenzo Naval, llamado Molino de Peralta, a 16 kilómetros y hoy destruido. 

La idea está lanzada, creo sinceramente que con un poco de buena voluntad por parte de todos, este pensamiento llegaría a ser una realidad que reportaría a ser una realidad que reportaría grandes beneficios a la agricultura.

Otro día me ocuparé de la fabricación de abonos, fabricación de papel, lavaderos de lanas y fábricas de conservas. 

E. Panzano Llamas.
Sariñena, 24 de agosto de 1920.
Diario de Huesca, 25 de agosto de 1920.

La Cartuja de las Fuentes es “Publica”


No es fácil decir que la Cartuja de las Fuentes ya es pública, han sido largos años de reivindicaciones, de numerosas personas que no han apartado la mirada del viejo monasterio monegrino, que no la han dejado al olvido, ni la han condenado a la desaparición. Aquellas personas que concienzudamente han luchado por defenderla son las que han hecho posible este gran paso. Ahora ya lo podemos decir, con la responsabilidad y satisfacción de agradecer a todos/as los que la han reivindicado y que, a buen seguro, continuarán defendiéndola contra el deterioro y el abandono, la cartuja de las Fuentes !Ya es pública!.

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* Agua de la Cartuja de las Fuentes.

Es un paso muy importante entre los muchos pasos que ya se han andado y de otros muchos que se han de andar. Siempre la historia agradecerá a todas las personas que han acudido en romería cada 15 de mayo, las que la han visitado cada domingo llevando a familiares y amigos, los expertos que la han estudiado, los artistas que han sido inspirado por el gran conjunto arquitectónico, monumental y artístico Bien de Interés Cultural. Gracias a los que han recogido firmas y a los que han firmado, los que han montado exposiciones y stands, los que han acudido con sus carros, caballos y andando, los que han hablado, escrito, divulgado y reivindicado lo que significa el monasterio, los que han acudido y acudirán a romerías reivindicativas y a todos/as los que en su pensamiento han sentido la ilusión y la esperanza de recuperar la Cartuja de las Fuentes de Los Monegros. Y sin olvidarnos de la familia Bastaras, que siempre la han cuidado y preservado para que la podamos disfrutar, una inmensa labor digna del mayor reconocimiento y agradecimiento, la sociedad monegrina tiene una deuda pendiente.

«La historia siempre agradecerá a quienes han luchado por la Cartuja, permaneciendo para las generaciones futuras.”

escanear0151Como siempre, el camino nos forja como personas, nos enseña porque siempre hay un antes y un después y quedan muchos hechos y palabras en la memoria que a algunos enorgullece y a otros avergüenza. Pero a lo que siempre he de tener enorme agradecimiento es a las personas que he tenido la suerte de conocer, aquellas que si leen estas palabras no podrán evitar sonreír.

Hablaremos de futuro, hablaremos mucho porque hay esperanza e ilusión, y yo lo tengo claro: el uso principal del monasterio es, en si mismo, todo un conjunto arquitectónico, artístico, pictórico, paisajístico, cultural, turístico de primer orden. Solamente espero que sus futuros usos complementarios sean compatibles y sostenibles, por el futuro de una comarca que se desangra con la despoblación.

«El uso principal del monasterio es, en si mismo, todo un conjunto arquitectónico, artístico, pictórico, paisajístico, cultural, turístico de primer orden.»

escanear0150Queda mucho por hacer, mejorar su señalización, promoción y difusión, editar guías de visita,  habilitar el espacio con baños, luz y sala de recepción de visitantes, aumentar los días de visita, abrir sus puertas a grupos de estudiantes, jubilados y turistas… Continuar aprovechando el espacio para desarrollar diversas iniciativas como se ha venido demostrando con las “romerías reivindicativas”, con las fabulosas  y muy agradecidas actuaciones de la “Trova Sariñenera”, la “Coral de Sariñena”, la batucada de Lanaja “Baketumba”, el grupo de gigantes y cabezudos y el grupo de música tradicional de Sena “Sixena”, la exposición de arte colectiva de “Artemonegros”… todo un lugar de encuentro en el corazón de Los Monegros.

Me encanta el edificio de los hermanos, me lo imagino como albergue para alojar grupos de estudiantes, de campamentos, de visitantes y turistas, de amantes del retiro artístico y creativo o del deporte de bicicleta y de la estepa monegrina. Imagino un laboratorio para los restauradores en pinturas, para los estudiosos del arte y del medio ambiente, para seminarios y cursillos. Imagino la bodega como un lugar especial para descansar, tomar algo y disfrutar con los tuyos. Soñar por soñar, pero hace muchos años, algunos, comenzaron a soñar con salvar el monasterio y ahora el sueño se abre paso ante nuestro horizonte, que si queremos, lo podemos continuar soñando y caminando.

Y seguiré soñando, con su fuente recuperada, con sus pinturas restauradas, con el edificio consolidado y rehabilitado, con un jardín exterior de especies autóctonas… soñaré con un ejemplo de motor de desarrollo sostenible y generador de empleo, que dinamice a nuestros queridos monegros.

No es fácil decir que la Cartuja de las Fuentes ya es pública, pero ya se puede decir, alto y claro, que la Cartuja de las Fuentes es  y será…

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El valor del monasterio de la Cartuja de las Fuentes (2ª Parte)


Cartuja* Foto: maqueta de Manuel Casabón. (Museo de la laguna, Sariñena)

Opinión de Belén Boloqui Larraya, Catedrática de la universidad de Zaragoza, Historiadora del arte y reconocida activista por la defensa del patrimonio cultural y fundadora de la Asociación Acción Pública para la Defensa del Patrimonio Aragonés (APUDEPA).

¿Cuál es la importancia arquitectónica del monasterio de la Cartuja de las Fuentes?

“El monasterio de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes es una obra sobresaliente del siglo XVIII en España, una excelente arquitectura que algunos estudiosos han vinculado a los Yarza, destacados arquitectos aragoneses del siglo de  la Ilustración. Quienquiera que sea el autor, todavía no está documentado, lo que es irrefutable es la alta calidad del proyecto y de la obra, su ejecución en sí misma. Todo el monasterio  viene determinado por la exquisita pureza de las líneas arquitectónicas y el uso impecable de los órdenes arquitectónicos clásicos, materializado en la armonía y proporción que irradia todo el conjunto arquitectónico, incluyendo como tal  el edificio de la portería, el gran conjunto  monacal, que gira especialmente  en torno a la iglesia y al  claustrillo y  sus dependencias anexas, sin olvidar el gran claustro-cementerio al que daban las celdas de los monjes, ahora en ruinas.”

Sobre el trabajo decorativo de Carlos Salas ¿qué importancia tiene? ¿Qué queda?

“Si en arquitectura es una obra excepcional, lo que no puede haber ninguna duda tampoco es que en el caso de la decoración escultórica se acudió a un excelente artista en el panorama escultórico español de mediados del siglo XVIII, Carlos Salas Vilaseca (Barcelona 1728-Zaragoza 1780). Salas fue becado para ir a estudiar a Roma, alcanzó el grado de Académico de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y fue profesor en la Academia particular de Bellas Artes de Zaragoza. Para darnos idea de su categoría profesional señalaré que Carlos Salas es el autor del trasaltar marmóreo de la Asunción de la Virgen  en la Santa Capilla del Pilar del Zaragoza y del altar del Santo Cristo, también en mármol,  que preside la capilla del panteón del Monasterio de San Juan de la Peña. Carlos  Salas y José Ramírez de Arellano (c.1705-1770) representan la mejor escultura del siglo XVIII en Aragón.”

“La intervención de Salas en la cartuja  se debió a los hermanos Comenge, señores del  vecino pueblo de Lalueza, algunos de ellos vinculados a Madrid y a la Corte, y en concreto al duque de Béjar, que proveyó una elevadísima cantidad del coste total del encargo, 6.400 libras jaquesas, un precio que considero muy alto pactado para la totalidad de la obra, es decir, retablos, relieves y escultura, incluido el dorado y la policromía: retablo mayor, tabernáculo del trasagrario, cinco sillas para la sillería del coro y el  facistol, así como los relieves y las esculturas que lo adornaban, todo ello en madera dorada (altares) y policromada, esculturas y relieves, estos últimos pintados por el propio Carlos Salas. Se contrató el 12 de enero de 1769 y al menos estaba concluido el altar y su adorno en 1772, 27 de noviembre, fecha en que se contrató el dorado a Diego Gutiérrez de Barbastro por 1.400 libras jaquesas. Por cierto, que en ese contrato, la persona de confianza, el gran intermediario entre D. Narciso Comenge y el dorador, Diego Gutiérrez, fue Fray Manuel Bayeu que actuó de depositario de los libros de oro que se irían sirviendo a fin de llevar a cabo el dorado de los altares. Además, fray Manuel tenía la misión de controlar la perfección de la obra, de tal manera que a la menor falta del dorador este quedaría avisado por el hermano cartujo.”

“La gran máquina dorada del retablo mayor de sobrio estilo académico, atemperado por  la escultura y el adorno de diversos  grupos de angelotes,  que lo decoraba, debió de arder como monumental falla durante los años de la guerra civil, expresión de la ira,  ignominia e ignorancia  que alentaba a los iracundos pirómanos.”

“Lo que se conserva de Carlos Salas procedente de la cartuja en buena parte está disperso pero algo queda «in situ»,  más de lo que habíamos sospechado en un principio, obra en estuco, tema que está por estudiar. El trasaltar del trasagrario, a modo de  baldaquino, «algo arreglado», preside la capilla del Santiago en el templo del Pilar de Zaragoza. También tengo entendido  que en Sariñena se conservan algunas piezas de la sillería pero ignoro si alguna corresponde a las ejecutadas por Salas. Es importante señalar, personalmente hasta la última visita no me había percatado, que se conserva por todo el monasterio obra realizada en estuco de Carlos Salas: las cintas que fajan  las molduras de los cuadros de la iglesia del monasterio son obra documentada (1769-1770)  y a mi modo de ver también podrían ser suyas, o de su taller, muchas, o todas, las cabezas de angelotes de estuco que adornan las bóvedas de las estancias del recinto. Una buena noticia, sin duda que incrementa aún más el gran valor de este antiguo cenobio aragonés.”

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Zancarriana w

 

El valor del monasterio de la Cartuja de las Fuentes (1ª parte)


El valor del monasterio de la Cartuja de las Fuentes (1ª parte)

Conocer la magnitud de la Cartuja de las Fuentes, es vital para contextualizar la responsabilidad de su reivindicación y el fin de preservar el monasterio barroco del siglo XVII. El monasterio está declarado Bien de Interés Cultural y es Conjunto Histórico-Artístico desde 2002. Pero ¿Por qué es importante el monasterio? ¿Por qué es importante no perderlo?Para responder estas preguntas se ha recurrido a la opinión de diferentes expertos, estudiosos de la Cartuja de las Fuentes y de la obra del pintor Fray Manuel Bayeu, pretendiendo la mayor objetividad posible y desde un punto de vista técnico y académico, dilucidar el delicado asunto que nos ocupa y preocupa.

Arturo Ansón es Doctor en Historia del Arte, catedrático del Instituto “Goya” de Zaragoza y profesor de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza. Responde sobre el pintor Fray Manuel Bayeu y la importancia artística de las pinturas de la cartuja de las Fuentes.

¿Qué importancia tiene Fray Manuel Bayeu como pintor?

“Fray Manuel Bayeu, es una figura destacada en el panorama pictórico aragonés del siglo XVIII, pues representa la presencia de la pintura tardobarroca-rococó en tierras aragonesas, y un seguidor de los modelos y tipologías de su hermano, el pintor de cámara Francisco Bayeu, el mejor pintor español del siglo XVIII, excepción hecha de Goya.”

¿Cuál es la importancia o relevancia artística de las pinturas de la cartuja de las Fuentes?

“La importancia del ciclo pictórico desarrollado durante muchos años por fray Manuel Bayeu en la cartuja de Las Fuentes (iglesia, claustros, capillas) es excepcional, tanto por la unidad estética que se aprecia en el conjunto, como por el ambicioso programa iconográfico desarrollado en sus bóvedas y muros por el pintor cartujo. Sólo en el circuito de la Santa Capilla del Pilar de Zaragoza, en cuyas bóvedas y cúpulas pintaron
Goya, Francisco y Ramón Bayeu y Antonio González Velázquez, o en la iglesia de la cartuja de Aula Dei, con pintura de Goya al óleo sobre el muro, encontramos conjuntos de mayor calidad artística. Los conjuntos murales de la cartuja de la Concepción o Baja, junto a Zaragoza, de Almor, y de la iglesia parroquial de Épila, no alcanzan la relevancia de los de fray Manuel en la cartuja de Las Fuentes. Por ello, por su singularidad en el panorama artístico del siglo XVIII en Aragón y en España, no se debe permitir su deterioro y pérdida.”

José Ignacio Calvo es  Historiador del Arte y Jefe del Servicio de Bienes Muebles de la Diputación Provincial de Zaragoza, es especialista en la obra del pintor cartujo Fray Manuel Bayeu. Elena Barlés Báguena es Profesora Titular del Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Zaragoza, ha estudiado fundamentalmente el arte y la arquitectura de las cartujas de la provincia cartujana de Cataluña. Ambos, son los mayores expertos de nuestro monasterio y dan luz sobre las siguientes cuestiones:

¿Qué importancia tiene Fray Manuel Bayeu como pintor?

“En el panorama de la pintura regional aragonesa del siglo XVIII, al margen de Goya y Francisco Bayeu que son pintores excepcionales, es uno de los mejores pintores. Quizá José Luzán suena más, porque fue maestro de toda esa generación, pero Manuel Bayeu creo que es de mejor calidad. Otros como Manuel Eraso, Juan Antonio Merclein, Diego Gutierrez, Braulio González, etc., son menos conocidos.”

¿Qué importancia tienen las pinturas del monasterio?

“Como conjunto mural barroco, es uno de lo más importantes de Aragón. Del siglo XVII, el más señero es el de la iglesia de la Mantería, Zaragoza, realizado por Claudio Coello y un ayudante. Del siglo XVIII hay que destacar la cartuja de Aula Dei (Goya), las cúpulas del Pilar (por Antonio Gopnzález Velázquez, Francisco Bayeu, Ramón Bayeu y Goya) y la Cartuja de las Fuentes. Luego hay muchos más, pero no tan imponentes.”

¿Qué importancia tiene la cartuja de las fuentes en Aragón y en España?

“La cartuja de Aula Dei (s. XVI) es la más importante de las tres por su historia, características monumentales, pinturas de Goya, mejor conservación, ser modelo  tipológico de las otras dos aragonesas y de otras españolas (Ara Christi en Valencia, y Valldemosa en Mallorca, además de Évora en Portugal). La de la Concepción está más mutilada que la de Las Fuentes pero ha ganado mucho desde la reciente restauración de la iglesia. Además, todos lo que pervive está bien conservado o consolidado. La de las Fuentes es, como las otras dos, BIC (Bien de Interés Cultural). No cabe duda de que es uno de los grandes monumentos del barroco en Aragón. Es mucho lo perdido y deteriorado, pero es más lo que se mantiene. Un exhaustivo plan integral de restauración (auque suene utópico), daría resultados espectaculares. Desde luego supera a la cartuja de la Concepción.”

¿Qué hace especial y única a la Cartuja de las Fuentes?

“Una cartuja es siempre un conjunto singular por los peculiares modos de vida de la Orden Cartujana que refleja: retiro de los monjes al “desierto” (como lo llaman en fuentes antiguas), vida mixta eremítica-cenobítica, gran escala y funcionalidad arquitectónica necesaria para esa vida, espiritualidad y autenticidad que hay detrás de todo lo anterior….”

“Es el tercer conjunto mural pictórico

 más importante de Aragón”

Continuará…

Publicau en Os Monegros el 9 de septiembre del 2014.

Zancarriana w

Pallaruelo de Monegros


Pallaruelo de Monegros se encuentra al pie de la sierra de Alcubierre, entre campos de cereales salpicados por sabinas centenarias. El paisaje es único, el sabinar de Pallaruelo es un tesoro, un bosque formidable de sabina albar junto a especies esteparias como el romero, la ontina y el sisallo. Pallaruelo resalta en el paisaje, es un pueblo costanero culminado por los restos de una antigua torre, el último vestigio de la antigua iglesia construida en 1258. Se han perdido gran parte de las tablas góticas del retablo, del siglo XIV, obra de Martín Soria, pero afortunadamente aún se conservan algunas en el Museo Provincial de Huesca.

Las primeras referencias escritas de Pallaruelo corresponden a 1170 y son: Pallaruelo, Pallerolo, Payleyrol, Pallyaruelo, Palarolo. Manuel Benito ha relacionado su origen etimológico a “Palacio”, del latín PALATIUM: propiedad, granja. Pero es Bienvenido Mascaray, en Toponimia altoaragonesa, quien nos ofrece un análisis más profundo considerando Pallaruelo un topónimo ibérico cuyo significado es “el terreno costanero de avena”, y más completamente “el terreno costanero sembrado de avena”.

La Iglesia parroquial a San Salvador es contemporánea, de 1808, de un estilo Barroco clasicista. Las fiestas patronales se celebran los días de San Salvador (6 de agosto) y San Roque (7 de agosto). En las vísperas de las fiestas se cantaban coplillas y se iba por las casas donde tenían buen vino. El gaitero Vicente “El Capitán” acompañaba los bailes y mudanzas del dance. Acudía a cantar el jotero de Ballobar  “Remetes” y el jotero de Santalecina iba a cantar a Albalatillo; el que cantaba en un pueblo no podía ir al otro, eran rencillas sanas entre pueblos. La ronda jotera ha estado sin realizarse más de cincuenta años, pero ahora goza de una completa implicación y participación de todo el pueblo. Lo mismo ha sucedido con el dance, que se recuperó tras 30 años de ausencia.

La cofradía de San Sebastian nació para dar entierro a los transeúntes que fallecían en el término de Pallaruelo, se hacía cargo de los costes del enterramiento. Además se acompañaban y velaban los enterramientos de los cofrades, éstos pagaban una cuota periódica para cubrir los gastos. Para San Gregorio, el 9 de mayo, se bendecían los términos municipales y el 19 de enero se hacía una hoguera para la víspera de San Sebastian. En el centro del pueblo se encuentra el cruecero de La Cruz, una cruz de hierro en base de piedra, situado en la intersección de las dos principales vías.

El geógrafo Madoz, en su diccionario geográfico de 1845-1850, describe Pallaruelo como un lugar bien ventilado, con 70 casas, casa consistorial, cárcel e iglesia. Se cultivaba trigo, ordio, avena; cría ganado lanar, y caza de conejos, perdices, lobos y zorros.

Pallaruelo ha sido y es un pueblo agrícola y ganadero; antes los cultivos eran de secano  y con la llegada del canal de monegros, y la modernización, muchos campos se han transformado en regadío. Tradicionalmente la actividad ganadera se ha basado en el pastoreo de ganado ovino con un pequeño porcentaje de caprino; se consumía mucha leche de cabra. Existían cinco balsas: la balsa Buena y la del Tío eran balsas de consumo humano y las balsas el Consejo, el Tozal y la del Tío Celestino (ya desaparecida) servían para consumo animal. La balsa Buena es de planta circular y revestida con un muro de piedra. En la balsa del Tozal se encontraba el recogimiento para los transeúntes. También, al lado de la balsa del Tozal, estaba  el tejar, donde acudía la familia Dobon de Alcolea, para fabricar las tejas. El viejo pozo Servando se encuentra enronado. La construcción de las casas es en piedra, adobe y tapial.

No había ni huerta ni frutales, pero sí viña y oliveras, en Pallaruelo siempre han gozado de muy buen vino. Abunda la caza menor de conejo, liebre, perdiz… Se recogían carretadas de sosas, romeros y ramas de sabinas para vender como leña, principalmente para hornos de pan. Francisco Lasheras recuerda los 11 kilómetros de distancia entre Pallaruelo y Sariñena, los recorría en carro con su padre y puede describir al detalle el recorrido.

La escuela llegó a tener hasta 36 críos y hoy en día aún permanece abierta. Hace medio siglo había más de 350 habitantes, quizá ahora sean unas 80 personas las que residan habitualmente. En el pueblo hubo una tienda de ultramarinos del tío Villa, la panadería de Victorino, la carnicería de Francho y el herrero  Francisco Soñen. El bar de Antolina estuvo entre los años de 1960 a 1990 y antes estuvo el bar del tío Villa, desde después de la guerra civil. El médico acudía desde Sariñena, el Doctor Pedro Cascales y el Doctor Andión. Del pueblo había un médico, D. Carlos Ruata, que ejercía en Barcelona, pero pasaba largas temporadas en Pallaruelo y siempre atendía a sus vecinos. La comadrona era la Jacoba.

Entre calvos y pelaos

Y gente de poco pelo

Se ha formado un guirigay

En la fiesta de Pallaruelo.

José Pleyan de Porta, Sariñena. En “Aragón histórico, pintoresco y monumental” I Huesca p. 400.

“Pallaruelo, tres cebollas con un huevo”

 Refrán del manuscrito de Gonzalo Correas.

Publicau en Os Monegros el 27 de junio del 2014.

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Zancarriana w

La guerra civil en la Cartuja de las Fuentes


Paseando por la Cartuja de las Fuentes, monasterio barroco aragonés de la comarca de Los monegros, se observan diferentes grabados en sus paredes, testigos escritos del paso de tropas en la Guerra Civil Española de 1936. Muchos milicianos escribieron su nombre y apellidos, aportando datos como la fecha y el cuerpo o regimiento al que pertenecían. El caso más conocido es el de Modesto Ramón, miliciano de Huesca y que perteneció al «Cuerpo de Tren de la 121 Brigada de la Columna Durruti», firmado el 21 de noviembre de 1937. Su testimonio no significa la presencia de la columna de Durruti por el monasterio, pero si atestigua que pasó alguno de sus milicianos y, quizá, pudo estar el mismo Buenaventura Durruti.

También se puede leer la constancia de la Infantería «Cataluña, regimiento nº 1  03», firmado por Miguel Vilamoro (¿Vilamorzo?) el veinte de diciembre de 1936. Además, por las paredes del monasterio, se encuentran diferentes testimonios que, con detenimiento y paciencia, pueden aportarnos valiosa información sobre su pasado durante la guerra civil. Pero no son las únicas marcas que encontramos en la cartuja, pues abundan firmas relativamente recientes, con tiza o labradas con algún tipo de punzón.

La cartuja de las Fuentes se encontraba cerca del frente de Aragón, en la sierra de Alcubierre, por lo que albergó primero tropas del bando republicano y en segundo lugar del bando sublevado.

En el monasterio, durante su uso como cuartel militar, cada capilla del claustrillo tenía una utilidad y sobre la entrada de algunas capillas aún se pueden leer los borrosos letreros: “Enfermería” (el lugar más frío y más apropiado para evitar infecciones y sanar), “Objetos requisados”, “Prohibida la entrada” o “2ª compañía”.

En la iglesia, encima de la puerta de acceso al claustrillo y la puerta de enfrente, aparece la referencia 2-G-22 que denomina al grupo de bombardeo 2-G-22. El grupo de bombardeo 2-G-22, fue una escuadrilla de la Brigada Aérea Hispana durante la Guerra Civil que estuvo dotada con bombarderos trimotores alemanes Junkers JU-52 y fueron pilotados por españoles al mando del coronel Gallarza y el Comandante Luis Roa Miranda. El grupo operó temporalmente en un aeródromo provisional muy cercano a la  Cartuja monegrina. En la relación de aeródromos de la guerra civil del Colectivo Republicano de Esuskal Herria aparece citado el de Lanaja. En Sariñena se encontraba el aeródromo republicano de «Alas rojas».

Roberto Mateo Caballero, «Las Batallas de Lanaja»,  cita como un avión con tripulación alemana chocó en 1938 con la torre de la iglesia de la Cartuja de las Fuentes, estrellándose en el desaparecido olivar junto al monasterio, donde existía un pequeño aeródromo. Los tripulantes del aeroplano resultaron muertos. El accidente causó daños a la torre y hasta su rehabilitación presentaba un chapitel muy deteriorado atenuado por los desperfectos causados por nidos de cigüeña.

                                                 * Fotografía de «Fotos y otras cosas»

Muchos daños se produjeron en el monasterio durante la guerra civil, pues se quemaron los maderos de las celdas de los cartujos y los escasos restos del mobiliario y del retablo, quemados para evitar el frío y poder cocinar, aunque solamente en un claustrillo se observa evidencia de haber hecho fuego sin haber provocado graves daños. Popularmente existe una falsa creencia sobre los visibles agujeros en los frescos de Fray Manuel Bayeu, no son orificios de balas sino, en realidad, agujeros de percheros y toalleros de cuando el monasterio fue, en un fallido (y desafortunado) intento, transformado en balneario.

La celda prioral albergó una cárcel cuando el monasterio pasó a manos del ejército sublevado. En sus paredes se puede leer el nombre y la fecha de milicianos presos, introduciéndose como “Camarada”. Según el blog de Carlos “Fotos y otras cosas” cree que la celda prioral fue utilizada como calabozo “para cumplir arrestos del personal propio, primero republicano y después de marzo de 1938, fascista”.

Un grafitti en una de las paredes del «calabozo» dice  “Gora Euskadi Askatuta”, parece actual, pero el Sr. Alberto Borrás, representante de la propiedad me aseguró que la inscripción pertenecía a la época de la Guerra Civil.

Fotos y otras cosas

Durante los primeros días del alzamiento militar se produjo el asesinato del administrador de casa Bastaras, familia propietaria del monasterio. El testimonio de lo sucedido aparece en el “Informe político social” a Francisco C. M. de Sariñena.

 “Según declaraciones de Mariano Grustán el informado salió con un grupo que salió de esta (Sariñena) a Lanaja con el fin de sostener el avance Nacional (en cuya ocasión cogieron a un falangista asesinándole un catalán que iba en el grupo, de cuyo sujeto nadie da datos). Manifestando, así mismo, que el informado acompañadote varias más fueron a la cartuja con el propósito de detener al señor administrador de Bastaras, al que no encontraron siendo detenido posteriormente por la escolta del comisario político del C. de aviación de esta villa y en octubre del 36 fue asesinado en el cementerio de esta villa por los mismos que los detuvieron”.

Francisco C. M. fue el encargado de las brigadas de trabajo de Sariñena (zona republicana), compuestas por detenidos  de derechas para realizar trabajos en el campo. Actuó de testigo favorable para algunos detenidos y mantuvo discrepancias con los dirigentes del comité. Hay testimonio que en el 36 votó a la derecha y ocultó en el monte a Bernardino Navarro, persona de derechas, que fue el director del Banco de Aragón de Soria.

Queda mucho por conocer sobre el episodio de la guerra civil en el monasterio, muchas historias que recuperar y mucho por investigar. El monasterio, como en muchos ámbitos, es una enciclopedia de los últimos 500 años: de arte barroco, de la saga familiar de los mejores pintores de España, de la guerra de la independencia, de la desamortización, de la guerra civil y de la posguerra, entre muchos temas. Quedan muchos capítulos por escribir y muchas historias que narrar.    

Publicau en Os Monegros el 17 de junio del 2014.

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Zancarriana w

La Cartuja de las Fuentes, una perdida continua


                                                      * Desaparecido retablo mayor.

Arturo Morera parece que no tenía alternativa para titular su serie de artículos “La Cartuja de las Fuentes, una historia accidentada”. Nada ha sido fácil en la historia del monasterio y aún hoy en día se debate entre permanecer o desaparecer. Se habla de lo que se puede perder, de lo que se ha perdido y de lo irrecuperable. Dejamos para el olvido el retablo mayor (1769- 1770), documentado por Belén Boloqui, del que afortunadamente encontramos una fotografía antigua, la imagen corresponde al archivo Gudiol de Barcelona. El retablo fue obra de Carlos Salas, escultor catalán de estilo neoclásico, quien también realizó trabajos en la basílica del Pilar de Zaragoza y en la catedral de Huesca. En la guerra civil se destruyó el retablo, la sillería del coro, el facistol y el altar mayor. El mobiliario se ha perdido, pero aún quedan tapices de Bayeu en el museo provincial de Huesca, el tabernáculo depositado en la basílica del Pilar y la imagen de la Virgen de las Fuentes en la parroquia del Salvador en Sariñena.Desconocemos la verdadera riqueza del monasterio, a pesar de su humildad, lo que ha llegado a desaparecer nunca lo sabremos: mobiliario, pinturas, bocetos, ornamentos, imágenes, reliquias… y documentos. En el futuro sería correcto recuperar todo lo posible que corresponde al monasterio.

Arturo Morera en “Una historia accidentada” recogió los trabajos más importantes sobre el monasterio: “Primer Instituto de la sagrada Religión de la Cartuxa” de Joseph Valles (Barcelona, 1792), “Notas históricas sobre la Cartuja de Nuestra Sra. De las Fuentes” del sacerdote Miguel Supervía Lostalé (Huesca 1921) y la obra “Historia de los Cartujos Aragoneses”, del francés D. Roque Ausseil, que se encuentra depositada en la cartuja Aula Dei de Zaragoza. Hay documentos y testimonios como la información recogida en el diccionario histórico-geográfico de Madoz, las noticias del diario de Avisos, los Gozos a la Cartuja de las Fuentes del Cancionero Popular de la Provincia de Huesca… El monasterio aún tiene mucha de su historia por recuperar; recientemente Alberto Lasheras nos ha descubierto la figura Fray Manuel Bayeu y Gemma Grau nos ha desvelado “curiosidades y secretos de la Cartuja”, se puede encontrar en el portal digital “Desde Monegros”.

El bibliógrafo aragonés Félix de Latassa y Ortín (Zaragoza, 1735-1805) recoge los escritores aragoneses hasta su época. Entre sus páginas encontramos a P. Don Miguel Sanchez (1752), Prior de la Cartuja de las Fuentes  que escribió tres obras sobre el gobierno de las cartujas, sermones y elogios. Fue un reconocido comisario visitador de los monasterios de la orden cartuja. P. Don Bruno Josef Alloza (1965), natural de Alcorisa se retiró a la “Cartuxa de Nuestra Señiora de las Fuentes, muriendo en el monasterio en 1778. Escribió “Verdades del Padre Alloza y algunas cartas sobre varias dudas que se le propusieron”, la obra se conservó en la Cartuja y trataba de oficios, cargos y empleos en la orden de la Cartuja.

En la obra de Latassa aparecen recogidos diferentes autores sariñenenses. Don Mateo Calbete (1625), maestro de la Capilla de la Catedral de Huesca, trabajó diversas composiciones musicales con motivo a las fiestas de San Lorenzo, y en el arte musical “tenía créditos de sabio”. Antonio Durán Gudiol lo considera “ni ejemplar ni cumplidor en sus obligaciones”, pues no cumplía las tareas y no regresaba a tiempo tras sus ausencias. FR. Domingo Del Pico (1567), fue maestro en teología y considerado uno de los profesores más acreditados “en virtud y letras” de Aragón. FR. Domingo fue celebre predicador en la corte del emperador Carlos V, a quien acompañó a Flandes. Sus obras son sermones, escritos y cartas, pero muchos no llegaron a ser publicados. Latassa recoge la existencia de alabanzas a la figura de FR. Domingo, que aparecen en el libro del “Racional”, libro de la Villa de Sariñena, guardado en la Iglesia parroquial, que recogía las memorias de los hijos más ilustres de la villa. El maestro Guillermo Gorriz (1400), fue profesor de artes y teología en Zaragoza, siendo muy conocido por sus “buenos deseos en favor de los estudiantes pobres”, motivo al que dedicó su obra. FR. Lorenzo Angelo Espin y Salillas (1598), habitó en el convento del Carmen de Zaragoza. Como teólogo fue autor de ocho obras, destacando “Quaresma continuas de Ferias mayores” que consecutivamente predicó en la Colegial de Sariñena y en el real Monasterio de Sixena. El padre de FR. Lorenzo, fue diputado del reino de Aragón.

Publicau en Os Monegros el 18 de mayo del 2014.

Zancarriana w

Arquitectura efímera


 El tiempo transcurre mientras se desdibuja su figura, su forma se va desvaneciendo y el conjunto del monasterio languidece inevitablemente. Lentamente, a merced del transcurrir del tiempo, la arquitectura efímera se diluye. Es la derrota a mantener lo que por historia nos pertenece y deberíamos de transmitir y legar al futuro. Continúa espaldandose el tejau, se derrumba el chapitel, atrás queda el lucido esplendor de su antiguo tejado multicolor, de una armoniosa composición de tejas azules, verdes, amarillas y blancas. El cuadro ha de ir redibujándose a la vez que se va sucediendo el tiempo, borrar los trazos que perfilaron sutiles detalles de la torre en el amplio horizonte monegrino. Y se irán borrando los murales, las pinceladas se diluirán con la humedad, las composiciones pictóricas se desmoronan y dejan de transmitir la hermosa cualidad artística para la que fueron concebidas. Ahora son una enseñanza y muestran la desidia y el abandono, el arte en movimiento desquebrajándose y desprendiendo su piel, como un lienzo desgarrado y una fotografía desvelada a un destino perdido.

Hay ladrillos que se han desplomado y la vegetación se abre paso entre los huecos que van quedando. La enrona se acumula, la lluvia y el viento van encontrando su espacio, reclamando lo que se abandonó y ahora les va perteneciendo. Ha ocurrido con las primeras construcciones, casi completamente desaparecidas, residen en el eterno olvido. La vegetación reclama sus dominios, la naturaleza es sabía, pero no entiende de arte humano.

Y ahí permanece la vieja torre a la intemperie, obligada a permanecer despojada de sus vestiduras ante las inclemencias del invierno, ignorando si este año o al otro será el último que contemplará firme y erguida a sus amados Los Monegros, que tanto la han ignorado. Pues los años van sucediéndose, el deterioro cada día es mayor y el riesgo, el peligro, amenaza con más fuerza. El patrimonio no sobrevive al desprecio y las ruinas atestiguan lo que no heredarán las venideras generaciones. Nosotros somos testigos, quizá los últimos, y los responsables.

Publicau en Os Monegros el 4 de febrero del 2014.

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