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Correos y Telégrafos


El cuerpo de correos y telégrafos sufrió una de las mayores depuraciones de toda la administración. Juan Carlos Bordes, “El servicio de correos durante el régimen franquista (1936-1975), depuración de funcionarios y reorganización de los servicios postales”, sostiene “que, en contra de lo que se ha difundido, el cuerpo de correos fue el más afectado por la represión franquista y no el de los maestros, siendo en cualquier caso ambos grupos de la administración los más afectados”. Después de todo, el cuerpo de correos y telégrafos garantizaba -o restringía- la capacidad de comunicación del pueblo.

Retrotrayéndonos a aquellos tiempos pasados, al periodo anteguerra, en Sariñena podemos atrevernos a decir que la estafeta de correos debía de estar en casa Sabineta, por la calle Santamaría, telégrafos en casa Procopio, calle Mercado, y teléfonos en casa Bastida (Matilde), también calle Mercado, aunque anteriormente debió de estar en la calle José Fatas esquina con los Ángeles.

La estafeta de Sariñena aparece en la relación de las estaciones de estafetas limitadas de tercera clase, servidas por auxiliares permanentes (El Telégrafo Español, 13 de febrero de 1891). También existió una estafeta móvil para las milicias que se desplazó por el frente. Además, en el aeródromo de Alas rojas se instaló “un telégrafo de código y una línea de teléfono, básica para las comunicaciones directas con el frente o con el Alto Mando instalado en la misma población de Sariñena”. (TRALLERO, Salvador, Alas Rojas. Sariñena. Sariñena. Sariñena Editorial. 2006.)

En Sariñena encontramos documentación en las notas de las solicitudes de Informes Políticos-Sociales. Son los casos de José Peleato Otal, cartero urbano que prestó servicio durante la dominación roja (Solicitud de información del Juzgado especial de Valladolid, dirección general de correos y telecomunicación). Antonio Mir Loncan, afiliado a la UGT, fue considerado “muy peligroso por su ideal extremista. Ingreso voluntario en los primeros movimientos” (Solicitud de información de la Administración principal de correos de Barcelona). José Torres Porta, que prestó servicios como funcionario del cuerpo técnico de correos en la estafeta de Sariñena, considerado “Izquierdista”. Julián Sarrate Olivena, oficial de correos. Severino Romerales (Sebastian Romerales), cartero urbano de la estafeta de Sariñena. Gabriel Portoles Minguez, administrador de correos. Evaristo Egido Roca: “guardia civil que permaneció en esa localidad ocho meses desempeñando un destino de correos” e Ignacio Díaz pardo que prestó sus servicios en la estafeta de correos de Sariñena.

Y por parte del cuerpo de telégrafos: Vicente Gil Gallardo, oficial de telégrafos que prestó servicios de guerra en Sariñena (Solicitud de información del Juzgado especial de telégrafos). José Mulet Camacho, oficial 2º de telégrafos, de quién preguntan “Si medió para conservar dos días la vida al telegrafista de Belchite, asesinado por los rojos”. Luis Nicolas Esparza,  operador interino de telégrafos. Andres Ballespin del Val, repartidor de telégrafos, natural de Sariñena, detenido en la prisión zaragozana de predicadores, los informes son solicitados para su puesta en libertad vigilada. Francisco Marquez Sapico, repartidor de telégrafos, juzgado especial sección telégrafos de Madrid. Antonio Sanz Tello, celador del cuerpo de telégrafos: “Persona de orden durante la dominación, estaba en casa con uno de derechas con el cual hablaba siempre a favor de la causa nacional”.

Reseñable es la existencia de una estafeta móvil para las milicias catalanas de Aragón, que seguramente se desplazaría por las diferentes posiciones del frente de la sierra de Alcubierre. Así aparece recogido en la solicitud de información de Tomas Oros Gimeno, quien prestó sus servicios en estafeta móvil de milicias catalanas de Aragón: “oficial de correos, hospedado en el hotel Anoro y que ostentaba insignias de capitán rojo”.

Sin duda, fueron cuerpos muy investigados y depurados, junto al cuerpo de maestros y maestras. Sariñena no fue una excepción y el régimen fascista extendió sus garras  de represión y control. En su memoria, de tantos y tantos.

 

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Sariñena, años convulsos


En 1922 apareció en la plaza de la iglesia de Sariñena un carricoche tirado por una mula. Un hombre se subió a la carreta y comenzó a convocar a la gente e improvisó, con gran oratoria, un discurso contra el Estado, el Capital y la Iglesia. Entre los muchos vecinos y vecinas de la villa se encontraba un jovencísimo Eusebio Pinós, quien de repente comenzó a abrir sus ojos a una nueva realidad de libertad e igualdad, de revolución, de unión de los oprimidos y los explotados, y pasó a formar parte de la Confederación Nacional del Trabajo (Ni el árbol ni la piedra, Daniel Pinós Barrieras). Una entrada de aire fresco llegó a una sociedad deprimida y rural, de descontento y miseria. Es a partir de entonces cuando se comienza la creación, un año después, de la Federación Comarcal de la C.N.T. de Sariñena. Desde entonces, el Comité comarcal de C.N.T. de Sariñena no paró de crecer, de organizar actos y propagar sus ideales, hasta que en 1936 relacionaba 18 sindicatos y 374 afiliados. 

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Documento aportado por  Constantino Escuer Murillo.

En 1932 “Ediciones regionales” cita a Sariñena  con 4.100 habitantes, como cabeza del partido judicial de su mismo nombre, con 32 ayuntamientos con 28.000 habitantes. El artículo destaca la gran labor del alcalde sariñenense Eloy Casabón. Además citan a Fernando Muro Calvo, ferviente republicano presidente de la junta revolucionaria de Sariñena.  Durante el siglo XIX se crearon las Juntas revolucionarias, la de Sariñena sobre 1868,  Las Juntas revolucionarias fueron organismos creados por la burguesía, apoyados por y en la Milicia Nacional que pretendieron, en una primera fase (1808-1843), derrocar la superestructura feudal y, posteriormente (1854-1868), instaurar un régimen democrático.  (Gran Enciclopedia Aragonesa).

Para las elecciones municipales del 12 abril 1931, en Sariñena resultaron once monárquicos, en Lanaja siete monárquicos, en Alcubierre tres monárquicos y seis republicanos y en Sangarren dos monárquicos y cinco republicanos. En las elecciones de junio de 1931, en Sariñena ganó el partido republicano de derechas, saliendo de alcalde Fermín Grustán (Elecciones del 2 de junio de 1931, Hemeroteca del Diario del Altoaragón). Fermín fue la cara visible de Paco “Castanera”, un potente terrateniente sariñenense. Aquellas elecciones generaron, al día siguiente, una aireada protesta en Huesca: “También llegó ayer otra manifestación, dirigiéndose con dos banderas al Gobierno Civil. Era de Sariñena y pedían los manifestantes radicales socialistas la anulación de las elecciones del domingo último. En la manifestación figuraban algunas mujeres (El Diario de Huesca, 4 de junio de 1931).” El 2 de febrero de 1934, en la constitución de la Comisión Gestora de la Diputación Provincial se encontraba el sariñenense Mariano Torres Guillen, por Acción Popular. Sariñena durante la republica se inclinó por partidos de derechas, hasta que en las elecciones generales del 16 de febrero de 1936 ganó el Frente Popular. Por Sariñena, en aquellas últimas elecciones, salió como diputado Casimiro Lana Sarrate. Casimiro perteneció al partido Radical Socialista y fue diputado a cortes por Huesca. En 1932 patrocinó el seminario sariñenense Adelante, órgano de difusión del partido Radical Socialista de Sariñena que también dirigió José Bruned Puertas. Salvador Trallero apunta la existencia del diario Unidad de Sariñena, que dirigió el pedagogo progresista Cosme Samperiz Janín (Candasnos 1900).

Si fue periódico afín al radical socialismo el semanario “Adelante”, que aparece en 1932 en Sariñena dirigido por José Bruned y que, como tantas veces vemos ocurre en esta prensa política, está animado por el diputado del partido, Casimiro Lana, que ha sido elegido en 1931, por la provincia de Huesca.

Prensa y partidos políticos durante la II república. Antonio Checa GodoyUniversidad Salamanca, 1989

Fermín Grustán tuvo un episodio violento, en el que agredió al secretario municipal con un mango de hacha. El suceso apareció en varios medios.

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El partido Radical Socialista de la provincia de Huesca fue constituido el 20 de septiembre de 1931, con José Brunéd de Sariñena, Ignacio Mené de Alcubierre y Manuel Lacruz de Lanaja. En el Hotel Anoro se ubicó la sede las Juventudes Libertarias, en la calle Enado se encontraba la sede las Juventudes Unificadas y en una planta baja de la calle Mercado se instaló una biblioteca. La sede de la U.G.T. se encontraba en el cine-teatro Romea, donde la Pasionaria, en periodo guerra,  dio un multitudinario mitin, apelando a la lucha por la república en vez de la revolución. Luis Buil Espada formó parte del sindicato U.G.T., con el carnet nº 7, acudía asiduamente al café Romea donde adquirió conciencia de clase: “En el que una sociedad justa, incluidos los intelectuales y artistas de todas clases, deben considerar que son obreros de la humanidad”. La unión de las Juventudes Socialistas con las Juventudes Comunistas dio lugar a las Juventudes Socialistas Unificadas (J.S.U.). Luis recuerda asistir a varios mítines de los muchos que se daban en Sariñena: “Marcelino Domingo, radical socialista (los jabalíes), La Pasionaria, un republicano federal, alguno de derechas y muchos más.

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ABC 15 de enero de 1937

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Fiesta nacional 23 febrero 1935, Diario de Huesca

 

El 11 del actual se celebró el aniversario de la proclamación de la República. Hubo bailes como en los días festivos y en el teatro Romea se proyectó la película sonora titulada «KingKong». Por cierto que va llamando poderosamente la atención que solamente ondee la bandera tricolor en la Casa Consistorial y en las escuelas graduadas, pues no se la ve ni en Correos, ni en Juzgados, Telégrafos, Cuartel de la Guardia civil, etc., por lo que buena parte del vecindario espera confiado, pues lo vena con gusto, que primer día de fiesta el próximo nacional, o sea el 14 de Abril, será suplida dicha falta en los edificios mencionados, esperando de sus respectivos jefes, o de quienes incumba, que dicha deficiencia será oída y subsanada.