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Aterrizaje en Toulouse


En mayo de 1937, 16 aviones republicanos aterrizaron en el aeropuerto de Toulouse. «Catorce cazas y otras dos aeronaves; una de ellas un trimotor Douglas en el que hacían viaje varios miembros del partido comunista de Cataluña».

Foto: http://www.griegc.com/2017/09/01/el-campo-de-aviacion-de-sarinena

Por aquellos días se sucedían los sucesos de Barcelona o jornadas de mayo de 1937, una serie de enfrentamientos entre los partidarios del gobierno de la República y Generalitat contra grupos anarquistas y miembros del POUM. Se dieron principalmente en Barcelona, entre el 3 y el 8 de mayo de 1937.

Del frente aragonés partieron algunos milicianos para participar en dichos enfrentamientos, entre ellos varios milicianos de las divisiones Lenin y Ascaso, de la CNT y del POUM. Estos hechos los recoge Salvador Trallero en Alas Rojas Sariñena junto al enfrentamiento que se vio obligado a intervenir el comandante Reyes, del aeródromo Alas Rojas de Sariñena, contra los milicianos que se dirigían a Barcelona: “Cerca de Lérida, la columna es detenida por tropas de aviación al mando del teniente coronel Reyes, que parlamenta con sus dirigentes y les amenaza con bombardearles si no vuelven a sus puestos de combate. La amenazas del bombardeo logra que gran parte de las fuerzas vuelvan a los puestos de vanguardia”.

Al final, los sucesos de Barcelona repercutieron por todo el bando republicano y concretamente en el aeródromo de Alas Rojas que se quedó sin aviación: “En ese mes de mayo, el aeródromo de Sariñena fue parcialmente evacuado dentro de la reorganización de la Aviación Republicana”. Salvador Trallero (Alas Rojas Sariñena).

Aquellos 16 aviones que aterrizaron en el aeropuerto de Air France de Toulouse, los 14  cazas de construcción soviética con pilotos extranjeros y otras dos aeronaves, habían salido de Sariñena para escapar de un posible golpe de los anarquistas, pero al enterarse de que el aeródromo de la capital estaba en poder de los extremistas, decidieron aterrizar en Toulouse, según recogió la prensa del bando nacional «La prensa: diario republicano: Año XXVII Número 10143 – 1937 Mayo 11».

Sin embargo, para José Juan Arilla Herrero «El aterrizaje de los aviones republicanos en aeródromos franceses en mayo de 1937 (hubo varios) no obedeció a las causas marcadas por el artículo, si no a un intento de traslado de aviones de guerra republicanos al frente norte (Euskadi, Cantabria y Asturias), aislado del resto del territorio gubernamental».

Un mes antes también habían aterrizado aviones republicanos en Francia, algunos del aeródromo de Sariñena. La noticia del aterrizaje de varios aviones republicanos, el 10 de abril de 1937, aparece en el Heraldo de Zamora, edición del viernes 16 de abril de 1937: “Por diversas causas y en distintos puntos de Francia aterrizaron cuatro aviones militares rojos, todos ellos tripulados por oficiales y clases al servicio del llamado Gobierno de Valencia”.

Así, un «Breguet 19 pilotado por el suboficial Julio Augusto Gutiérrez y el teniente Manuel Boltado, en calidad de observador», fue a caer en las cercanías de Cadours, a cincuenta kilómetros de Toulouse “Según declaración de los interesados, habían emprendido el vuelo en el aeródromo de Sariñena (Huesca) con dirección a Santander, pero el temporal reinante les hizo despistarse y perderse”.

También un «Breguet monomotor, tripulado por dos jóvenes oficiales y armado de una ametralladora, con su dotación completa de cartuchos», se vio obligado a aterrizar cerca del Hipódromo de Tríe-Sur-Baíse, a 40 kilómetros de Tarbe, “Por las mismas causas que los ocupantes del primer avión«.

Mientras, un «Bregnet, con motor de 450 caballos» de fuerza aterrizó en la comuna de Santo Bonset Brance, a unos 20 kilómetros de Limoges, sufriendo un aterrizaje forzoso que le causó serios desperfectos: “Los aviadores que solo padecen ligeras contusiones y heridas leves declararon que partieron de Sariñena con dirección a Bilbao, formando escuadrilla con tres aparatos de bombardeo. Desorientados por la niebla y teniendo conocimiento de que volaban sobre territorio francés, el piloto decidió tomar tierra con el objeto de averiguar la ruta a emprender. A causa del mal estado del campo, el tren de aterrizaje se destrozó capotando el avión.”

El último de los cuatro aviones respondía a un aparato de origen holandés, con motor de 450 caballos de fuerza, tomando tierra francesa a las ocho de la noche en Mont de Marsans: “Armado de cuatro ametralladoras, de las cuales, dos se hallan colocadas en las alas, y otras dos en torretas de combate. La gendarmería francesa, que se encargó de la custodia del mismo, procedió inmediatamente a incautarse del armamento. El sargento y cabo que tripulaban este aparato han declarado que salieron desde Lérida para Bilbao, pero a causa del mal tiempo reinante no les fue posible tomar tierra en esta última ciudad, a pesar de haber llegado encima de ella. Perdieron de visa otros dos aviones que les precedían en las cercanías de Biarritz y se vieron obligados a aterrizar en suelo francés por falta de gasolina.”

Estos aterrizajes, sin duda, suponían un conflicto entre los mandos del bando nacional y el gobierno francés quien, junto a Gran Bretaña, habían acordado la no intervención en el conflicto español, a la que se sumaron otros países. Todo a pesar del apoyo de los regímenes fascistas de Alemania e Italia que, desde un principio, dieron a los sublevados. En este caso, la prensa afín al bando nacional exigió el cumplimiento de la legalidad internacional y el cumplimiento del pacto de No intervención “Cuarto aviones de guerra armado, y tripulados por militares al servicio de un bando beligerante, se encuentran en estos momentos inmovilizados en suelo francés, por causas fortuitas e imprevistas y habiendo quebrantado de este modo la neutralidad de la nación vecina. Los Tratados y el uso internacional requieren para casos similares que sean internados hasta el término del conflicto dentro de los confines de la nación neutral, las personas que indebidamente traspasaron los límites de la zona de su jurisdicción así como la incautación durante idéntico plazo de los medios de locomoción que emplearon. En la actualidad, y a mayor abundamiento, el Pacto de No Intervención exige el solemne y exacto cumplimiento de esta; obligaciones ineludibles. Es de esperar que con relación a los casos concretos que acabamos de reseñar, se encuentre dispuesto el Gobierno francés a adoptar las medidas oportunas que el más elemental deber y la copiosa jurisprudencia internacional requieren.”

Al final, fueron hechos puntuales y anecdóticos en una Europa agitada y muy convulsa, en un preludio y antesala de la II Guerra Mundial en la que España se convirtió en un banco de pruebas de armamento y desarrollo militar.

Aterrizaje en Toulouse, mayo del 37

Manuel Silué Navarro, un camión de flores a Sariñena.


Manuel Silgué Navarro lleva por nombre una tumba en el cementerio municipal de Sariñena. Su inscripción cuenta que murió a los 20 años de edad, el 1 de septiembre de 1936, en la batalla a la entrada de Huesca. Una tumba más que parece olvidada y que esconde una historia, a priori, difícil de averiguar, en cuyos entresijos nos introducimos en pro de recuperar su memoria. 

Siguiendo su pista, en Sariñena no se ha encontrado su acta de defunción, pues su enterramiento debió deberse al encontrarse en esta villa el Hospital Militar de Sangre de Sariñena, entonces, quizá, aún del POUM. También se ha buscado en Tardienta, dónde se alojaban un ingente número de fuerzas de la Columna del Barrio y próxima al cerco de Huesca.

El periodista e investigador oscense Víctor Pardo Lancina detalla que si murió en Huesca es muy raro que lo enterrasen en Sariñena: “Quizá quedó herido y lo trasladaron hasta allí para ingresarlo en el hospital, donde murió. Pero esta posibilidad también es remota, ya que antes de hacer ese viaje podrían haberlo visto los médicos en Siétamo, Angüés o cualquier otro hospital de sangre en el camino. No obstante, sí hubo combates potentes en el entorno de la ciudad, ya el 31 de agosto.”

El parte de aquellos días refleja los combates de aquellos días, parte aportado por Víctor Pardo Lancina:

Diario de operaciones de la Circunscripción de Huesca durante el Glorioso Movimiento Nacional.

Día 1 de septiembre de 1936.

Desde bien de madrugada, la aviación y artillería roja preparan otro nuevo ataque general a la Plaza. Con el día se lucha sin cesar; los refuerzos llegados multiplicándose, al igual que la guarnición, luchan con denuedo y contienen al enemigo, al que se le originan muchas bajas. En las primeras horas de la tarde de este día vuelan, por primera vez, sin acompañamientos de cazas, tres grandes trimotores de bombardeo nacionales, cuya cooperación había sido solicitada el día anterior por la Comandancia Militar. La presencia de estos aparatos reanima a la población civil y a la guarnición. Bombardean con una potencia tal a las concentraciones enemigas que la Plaza de Huesca ve un respiro en dicha cooperación y el enemigo, sorprendido por dicha ayuda, se desalienta en parte, como luego se ha podido comprobar por diversos evadidos.   El cerco de la ciudad va siendo cada vez más completo, quedando como única salida la carretera de Jaca, habiéndose guarnecido, aunque débilmente, las lomas N. y Sur de Cillas, en la parte más inmediata a dicha carretera.  

Es en el “Diari de Barcelona”, del 5 de septiembre de 1936, cuando sorprendentemente encontramos una amplia reseña a su fallecimiento. Así, averiguamos que Manuel residía en el Hospitalet de Llobregat, estaba afiliado a la UGT y fue destinado al aeródromo Alas Rojas de Sariñena. Al responder a unas de las primeras víctimas de la contienda, su fallecimiento causó gran conmoción y, aunque no pudo ser enterrado en su localidad de residencia, le enviaron un camión de flores a Sariñena: 

Nuestra ciudad está revestida de duelo en estos momentos, por la muerte heroica de un miliciano, ciudadano de nuestra ciudad, el cual estaba en el aeródromo de Sariñena. Todos tenían la convicción que dicho ciudadano, Manuel Silgué Navarro, podría ser enterrado en nuestra ciudad, la cual cosa ha hecho una porción innombrable de ramos de flores y coronas fuesen depositadas en el lugar escogido para la capilla ardiente en el local de la UGT. En vista, que era imposible el transporte del cadáver del mencionado miliciano, esta misma tarde se ha requisado un camión con el cual serán transportadas las flores ofrecidas al compañero desaparecido para siempre.

Acompañan al mencionado camión  una serie de afiliados a la UGT y al Partido republicano de Izquierda a la organización y partido a los cuales pertenecía. Con coche particular marchan sus familiares próximos. El despido del coche y de las ofrendas con los milicianos que le acompañaban, ha estado verdaderamente emocionante.

El rendido homenaje al compañero Manuel Silgué Navarro, piden a las autoridades no descuiden a su buena madre el cual era su único sustento. Nuestros ciudadanos encontrarán más noticias extensas de nuestro bravo miliciano a las páginas del periódico local de las Esquerres “Llibertat”, que probablemente saldrá dentro de pocos días.

Siguiendo la pista de Manuel por tierras catalanas, de la mano de Agustín Castellano, Can Riera Museu de l’Hospitalet Servei de Cultura Àrea d’Educació, Innovació i Cultura, descubrimos que Manuel Silgué Navarro en realidad respondía a Manuel Silué Navarro, una letra de más que muchas veces complica o impide la investigación. Así, sabemos que Manuel nació el 17 de agosto de 1916 en Nonaspe, provincia de Zaragoza, hijo de Doménec Silué Franc y Leoncia Navarro Suñé. Información que vamos ampliando gracias a Jordi Oliva, responsable de la base de datos del Cost Humà de la Guerra Civil a Catalunya: Soltero de 20 años, nacido en Nonaspe el 17-8-1916 e hijo de Domènec Silué Franc y Leoncia Navarro Suñé. Vecino de L’Hospitalet de Llobregat, calle Josep Prats Sanfeliu, 29, 2n 1ª. De profesión ebanista y afiliado a la UGT. Miliciano voluntario, ingresó en las milicias en Barcelona el 2 de agosto de 1936 y murió en Sariñena, probablemente en el Hospital de Sangre, el 1-9-1936 por heridas. Fuente: Centro Documental de la Memoria Histórica, PS-SERIE MILITAR, PSET, C. 196 Exp. 1275 (Subpagadoria de Barcelona). Nota: probablemente lo encontraríamos dentro «Subsidis de l’Arxiu Nacional de Catalunya», que es donde extrae la información Gonzalo Berger.

De esta manera aparece su ficha en el Centro Documental de la Memoria Histórica de Salamanca: Ficha de Manuel Silue Navarro Signatura: DNSD-SECRETARIA,FICHERO,63,S0150857 Fecha creación: 1937  –  1977 Nivel de descripción: Unidad Documental Simple Código de referencia: ES.37274.CDMH/4//DNSD-SECRETARIA,FICHERO,63,S0150857.

Al final Manuel Silué Navarro queda menos olvidado en su tumba en el cementerio de Sariñena, abriendo una de esas ventanas a la historia, a la memoria en la que quizá podamos descubrir mucho más. Gracias al periodista e investigador Víctor Pardo Lancina, a Agustín Castellano, Can Riera Museu de l’Hospitalet Servei de Cultura Àrea d’Educació, Innovació i Cultura y a Jordi Oliva, responsable de la base de datos del Cost Humà de la Guerra Civil a Cataluny.

Correos y Telégrafos


El cuerpo de correos y telégrafos sufrió una de las mayores depuraciones de toda la administración. Juan Carlos Bordes, “El servicio de correos durante el régimen franquista (1936-1975), depuración de funcionarios y reorganización de los servicios postales”, sostiene “que, en contra de lo que se ha difundido, el cuerpo de correos fue el más afectado por la represión franquista y no el de los maestros, siendo en cualquier caso ambos grupos de la administración los más afectados”. Después de todo, el cuerpo de correos y telégrafos garantizaba -o restringía- la capacidad de comunicación del pueblo.

Artículo enmarcado en la serie sobre la guerra civil en Sariñena

Retrotrayéndonos a aquellos tiempos pasados, al periodo anteguerra, en Sariñena podemos atrevernos a decir que la estafeta de correos debía de estar en casa Sabineta, por la calle Santamaría, telégrafos en casa Procopio, calle Mercado, y teléfonos en casa Bastida (Matilde), también calle Mercado, aunque anteriormente debió de estar en la calle José Fatas esquina con los Ángeles.

La estafeta de Sariñena aparece en la relación de las estaciones de estafetas limitadas de tercera clase, servidas por auxiliares permanentes (El Telégrafo Español, 13 de febrero de 1891). También existió una estafeta móvil para las milicias que se desplazó por el frente. Además, en el aeródromo de Alas rojas se instaló “un telégrafo de código y una línea de teléfono, básica para las comunicaciones directas con el frente o con el Alto Mando instalado en la misma población de Sariñena”. (TRALLERO, Salvador, Alas Rojas. Sariñena. Sariñena. Sariñena Editorial. 2006.)

En Sariñena encontramos documentación en las notas de las solicitudes de Informes Políticos-Sociales. Son los casos de José Peleato Otal, cartero urbano que prestó servicio durante la dominación roja (Solicitud de información del Juzgado especial de Valladolid, dirección general de correos y telecomunicación). Antonio Mir Loncan, afiliado a la UGT, fue considerado “muy peligroso por su ideal extremista. Ingreso voluntario en los primeros movimientos” (Solicitud de información de la Administración principal de correos de Barcelona). José Torres Porta, que prestó servicios como funcionario del cuerpo técnico de correos en la estafeta de Sariñena, considerado “Izquierdista”. Julián Sarrate Olivena, oficial de correos. Severino Romerales (Sebastian Romerales), cartero urbano de la estafeta de Sariñena. Gabriel Portoles Minguez, administrador de correos. Evaristo Egido Roca: “guardia civil que permaneció en esa localidad ocho meses desempeñando un destino de correos” e Ignacio Díaz pardo que prestó sus servicios en la estafeta de correos de Sariñena.

Y por parte del cuerpo de telégrafos: Vicente Gil Gallardo, oficial de telégrafos que prestó servicios de guerra en Sariñena (Solicitud de información del Juzgado especial de telégrafos). José Mulet Camacho, oficial 2º de telégrafos, de quién preguntan “Si medió para conservar dos días la vida al telegrafista de Belchite, asesinado por los rojos”. Luis Nicolas Esparza,  operador interino de telégrafos. Andres Ballespin del Val, repartidor de telégrafos, natural de Sariñena, detenido en la prisión zaragozana de predicadores, los informes son solicitados para su puesta en libertad vigilada. Francisco Marquez Sapico, repartidor de telégrafos, juzgado especial sección telégrafos de Madrid. Antonio Sanz Tello, celador del cuerpo de telégrafos: “Persona de orden durante la dominación, estaba en casa con uno de derechas con el cual hablaba siempre a favor de la causa nacional”.

Reseñable es la existencia de una estafeta móvil para las milicias catalanas de Aragón, que seguramente se desplazaría por las diferentes posiciones del frente de la sierra de Alcubierre. Así aparece recogido en la solicitud de información de Tomas Oros Gimeno, quien prestó sus servicios en estafeta móvil de milicias catalanas de Aragón: “oficial de correos, hospedado en el hotel Anoro y que ostentaba insignias de capitán rojo”.

Sin duda, fueron cuerpos muy investigados y depurados, junto al cuerpo de maestros y maestras. Sariñena no fue una excepción y el régimen fascista extendió sus garras  de represión y control. En su memoria, de tantos y tantos.

 

Alas Rojas


 En agosto de 1936, a comienzos de la guerra civil española, se establecía en Sariñena el campo de aviación  “Alas Rojas”, alojando, en el frente de Aragón, la vanguardia de la aviación republicana con su escuadrilla “Alas Rojas”. Sus características bandas rojas, pintadas a modo de identificación en los aviones, dio origen a su inconfundible nombre de «Alas Rojas».

Aerodromo Sariñena

Aeródromo de Sariñena. Servicio de Información y Policía Militar (SIPM) AGMAV,M.2212,6 / 6.

Artículo enmarcado en la serie sobre la guerra civil en Sariñena

Alas Rojas, el aeródromo

El investigador sariñenense Arturo Morera Corull recogió la historia del aeródromo de Sariñena en una completa serie de artículos sobre la Guerra Civil en Sariñena. Los diferentes artículos «La guerra del 36 en Sariñena» fueron publicados en la revista Quio de Sariñena y Los Monegros, entre los números del 22 al 32, recogiendo diferentes hechos del campo de aviación. Arturo realizó un amplio estudio de las referencias escritas y noticias en medios de comunicación escribiendo el relato del aeródromo de una forma cronológica y detallada. Un trabajó que rescató del olvido el abandonado aeródromo junto a diversos episodios bélicos importantes para la historia de la aviación, como es el caso del tercer derribo nocturno de la historia de la aviación mundial.

Ejercito aire

Sello del Ejército del aire. Expediente sobre el Aeródromo de Sariñena. 1945. Fuente: Biblioteca Sariñena.

«Muchos de los datos que voy a aportar los he entresacado del estupendo libro La Aviación de Cataluña en los primeros meses de la guerra civil, escrito por el ingeniero D. Juan J. Maluquer, uno de los primeros oficiales que formaron parte de la escuadrilla “Alas Rojas” en Sariñena. Otras publicaciones especializadas que dan información sobre la aviación en nuestra villa son La guerra de España desde el aire, de Jesús Salas Larrazábal; Mitos y Verdades, de Andrés García Lacalle; La guerra en el aire, del coronel José Gomá, y la Historia del Ejército Popular de la República, de Ramón Salas Larrazábal. También los periódicos barceloneses de la época aportan detalles interesantes sobre las actividades de la aviación republicana desde el aeródromo de Sariñena.»

La guerra del 36 en Sariñena. Morera Corull, Arturo. Revista Quio de Sariñena y Los Monegros.

También, el libro “Alas Rojas Sariñena” (Sariñena editorial, 2006), del sariñenense Salvador Trallero, es obra de referencia sobre el aeródromo republicano de Sariñena, aportando un gran valor fotográfico y documental sobre el campo. Una obra extraordinaria indispensable y recomendable para conocer y descubrir su historia.

En la misma línea, Miguel Sanchís publicó su trabajo «Alas Rojas sobre España», una obra en la que se describen y explican las características de la aviación republicana.

Alas Rojas sobre España Miguel Sanchís

Los inicios del aeródromo

Con los inicios de la guerra urgió la necesidad de establecer un aeródromo en el frente de Aragón cerca de las líneas enemigas. Arturo Morera relató como el teniente coronel Felipe Díaz Sandino, comandante de las fuerzas aéreas en Cataluña y jefe del aeródromo del Prat en Barcelona, junto al capitán retirado del arma, Alfonso de los Reyes, al frente de unos milicianos ocuparon el 17 de julio de 1936 las instalaciones del aeródromo del Prat «En previsión de un posible alzamiento militar, y desarboló, en unión de Díaz Sandino, cualquier posibilidad de sublevación de los aviadores en contra de la República».

Vencida la resistencia del general Goded y sus seguidores en Barcelona, el jefe del aeródromo del Prat se aprestó a reclutar y organizar unas milicias combatientes al servicio de la aviación republicana. Al propio tiempo envió una patrulla de aviones Breguet y Nieuort-52 al campo de aviación de Lérida, al mando del ya comandante Alfonso de los Reyes. Este ordenó el traslado de su patrulla a un campo improvisado en Sariñena, y el día 2 de agosto se instalaron allí los dos primeros aparatos de caza Nieuport-52, pilotados por los suboficiales del arma de aviación Jesús García Herguido y Jaime Buyé Bernis.

La guerra del 36 en Sariñena. Morera Corull, Arturo. Revista Quio de Sariñena y Los Monegros.

Campo aviación Sariñena

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE. Grupo de aviones Breguet XIX.

GRIEGC (Los aviones de la escuadrilla Alas Rojas de Sariñena), recoge como el 1 de agosto una avioneta de reconocimiento De Havilland 87 “Hornet Moth” salió de Lérida pilotada por Francisco Pérez Mur junto con el comandante Alfonso de los Reyes, jefe de las operaciones aéreas en el frente de Aragón «Eligió un terreno extenso y llano junto a la carretera de Sariñena a Albalatillo, estableciendo el que sería conocido como el campo de aviación de Sariñena, el aeródromo más importante del frente de Aragón. Las obras de acondicionamiento del campo empezaron el día 2 de agosto, así como el traslado del personal de aviación del aeródromo de Lleida, llegando al mismo los primeros aviones: dos Nieuport-52, pilotados por los sargentos Jesús García Herguido, apodado el “Diablo Rojo” y Jaime Buyé; y tres aviones Breguet XIX, llegando en uno de ellos el comandante Alfonso de los Reyes, quien se haría cargo del mando del aeródromo.»

No obstante, Manuel Conde López, médico del aeródromo, en sus «Memorias de un médico militar», apunta como fue el capitán piloto Amador Silverio el designado para elegir el emplazamiento del aeródromo.

El campo de aviación se situó a unos 4 km. de Sariñena y, a unos 3 km. de la carretera que une dicha población con Bujaraloz y Caspe casi tocando al pueblecito de Albalatillo, pueblo con cuyos habitantes estábamos constante mente en contacto. Hacia el oeste de la carretera, queda el campo de vuelo, prácticamente un cuadrado bastante grande, pues se trataba de terreno llano de cultivo. Al este, en una extensión un poco menor a la del campo de vuelo, se montó el campamento, con sus instalaciones, todavía rudimentarias. Había algunas tiendas de campaña de forma cónica con cabida para una docena de personas con sus catres de campaña. Los catres eran de lona montada sobre un bastidor de madera plegable, cómodos, especialmente si se había podido requisar un colchón de lana. En una de dichas tiendas se instaló el botiquín. En otra se instaló la cocina. Para comedor del personal volante había un toldo fijado a unas estacas. En nuestra tienda botiquín dormíamos el teniente médico Barceló Cabré y el practicante.

Manuel Conde López, Memorias de un médico militar.

Unas pequeñas memorias, del entonces capitán Alfonso de los Reyes, recoge aquellos primeros días: «Orden de salir para Lérida al frente de una escuadrilla. «Alas Rojas». Nombre evocador, mil veces glorioso. En Lérida impera el caos revolucionario. La escuadrilla «Alas Rojas» empieza a actuar en el «frente» aún no establecido. Traslado a Sariñena para poder actuar más eficazmente en el apoyo de las columnas Durruti, Del Barrio, Ascaso, Trueba, Ortiz…, figuras cumbres de los milicianos y de la Revolución. Profesionales cuya fe en el triunfo, a pesar del caos inevitable de los primeros momentos, les convertía en verdaderos héroes de leyenda.» (Mi revista. Barcelona. 1936. 15 de julio de 1938).

Pronto comenzaron a llegar los primeros aviones y milicianos al futuro aeródromo, también un contingente de voluntarios adscritos al PSUC que componían las llamadas Milicias Antifascistas de Aviación.

Sin solución de continuidad fueron llegando a Sariñena otros aparatos, y también los milicianos reclutados en Barcelona al servicio de la Aviación. El nuevo aeródromo se instaló a unos tres kilómetros del núcleo de población de nuestra villa, muy cerca de Albalatillo, especialmente el área en donde se levantaron las tiendas y los barracones de alojamientos del personal y de los servicios.

Una extensa planicie entre las acequias de Valderas y del Hospital, el río Isuela (ahora mal llamado Flumen) y el límite con Albalatillo, fue el terreno elegido para instalar el campo de aviación. Es decir, en las partidas conocidas como “Los Sasos”, “Las Ramblas’ y el “Usaso de Albalatillo”, siempre en el término municipal de Sariñena. La carretera local que va desde la comarcal A-230 a Albalatillo cruzaba por el medio del nuevo aeródromo. Al oeste de dicha carretera local se situó el campo de vuelo, y al este, en un área sensiblemente igual a la del campo, se ubicó el campamento con instalaciones muy rudimentarias, básicamente tiendas de campaña militares.

La guerra del 36 en Sariñena. Morera Corull, Arturo. Revista Quio de Sariñena y Los Monegros.

El campo de aviación lo inauguró el coronel Felipe Díaz Sandino, según las memorias del sindicalista cenetista José Peirats “De mi paso por la vida. Editorial Flor del Viento”. José Peirats estuvo como corresponsal en su inauguración: “Era de tierra y por todo ornamento de un palo colgaba la manga de una camisa que señalaba la dirección del viento».

Alas Rojas se enmarcó en la tercera región aérea de la república, con cabecera Barcelona y que comprendía Cataluña y la zona republicana de Aragón. Felipe Díaz Sandino fue jefe de la tercera región hasta al ser designado consejero de Defensa de Cataluña, siendo sustituido por Alfonso de los Reyes.

Avioneta Alas Rojas Sariñena

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE. Mecánico llenando los depósitos de un Nieuport 52.

Entre las grandes figuras ligadas al aeródromo destaca el comandante Alfonso de los Reyes González Cárdenas, jefe del aeródromo, perteneciente al PSUC, quien en diciembre de 1936 fue ascendido a teniente coronel. Segundo jefe capitán José Domingo Rosich, capitán médico Manuel Conde López, comisario político Ramón Franco Quinza, jefe de la escuadrilla Isidoro Jiménez García y entre los numerosos pilotos, citamos a Rodolfo Robles, Jaime Buyé y Jesús García Herguido, conocido como “El diablo rojo”. (Alas Rojas Sariñena, Salvador Trallero. Sariñena editorial, 2006).

Mapa eródromo alas rojas sariñena

«La instalación del aeródromo de Sariñena, llamado de “Alas Rojas”, llegó a desempeñar un evidente protagonismo en el desarrollo de las operaciones militares y también en la vida cotidiana de las gentes de Sariñena.»

Arturo Morera Corull

La instalación del aeródromo

El 2 de agosto comenzó la instalación del futuro campo de aviación republicano, aunque como señala Arturo Morera, pronto comenzó a dar algún que otro problema:

Algunos problemas de infraestructura no tardaron en aparecer en el nuevo aeródromo de Sariñena. Parece ser que el montaje del primer barracón para alojamiento de los pilotos y de los milicianos constituyó todo un gran problema. Los materiales para construirlo llegaron al campo sólo en parte y otros elementos del pabellón prefabricado se quedaron arrinconados en la estación del ferrocarril de nuestra villa.

El alférez Maluquer, por ser ingeniero, fue encargado de dirigir el montaje pero tuvo que renunciar a su cometido ante la imposibilidad de hacer trabajar a los milicianos de Aviación. Éstos argumentaban que lo suyo era pelear y así lo demostraron más de una vez cuando se desplazaban para efectuar distintos golpes de mano en el frente, e incluso fueron ellos quienes tomaron al enemigo el lugar de La Granja, a ocho kilómetros de Huesca.

Construcción campo aviación Alas Rojas Sariñena

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Trabajos de construcción del campo de aviación.

Semanas más tarde, llegó al campo de alférez Isidoro Jiménez, quien se hizo cargo del montaje del barracón, después de su llegada el 11 de septiembre de 1936. Pero tuvo que prescindir de los milicianos que seguían negándose a trabajar. Pidió la colaboración a un grupo de hombres de Sariñena y de Albalatillo, con cuyo esfuerzo y profesionalidad pudo concluirse el montaje de aquel barracón. Simultáneamente, el capitán Domingo, que actuaba como segundo jefe del aeródromo, organizó el traslado de las tiendas de campaña, convirtiéndolas en semipermanentes al protegerlas con muretes de 70 cm de altura; también dirigió la construcción de un refugio antiaéreo, asimismo con la ayuda de gentes de Albalatillo.

Agosto 1936. Alas Rojas. Sariñena. EFE

Campo de aviación Alas Rojas de Sariñena. Agosto de 1936, agencia EFE.

«Las tiendas de campaña y habitaciones provisionales no dan la impresión de estar en un campamento, Camas plegables, luz eléctrica y algún que otro armario de luna. La parte alta está ocupada por una granja bien provista de aves, cocina y almacén de comestibles.»

Ahora, 15 de septiembre de1936.

Soldados y mecánicos, Alas Rojas

Soldados y mecánicos en el aeródromo Alas Rojas.

Llegan los primeros aviones 

Los primeros aviones en llegar al aeródromo fueron dos Nieuport-52, pilotados por los sargentos Jesús García Herguido y Jaime Buyé; y tres aviones Breguet XIX, a cuyo mando de uno de ellos estaba el comandante Alfonso de los Reyes.

Una tempestad que hace época.

El día 10 de agosto el cielo empezó a oscurecerse y en menos de cinco minutos la tempestad descargó sobre el campo de Aviación. Empezó a llover a cántaros, sorprendiendo a los mecánicos en su labor de anclar los aviones con cuerdas atadas a estacas. Los pilotos y mecánicos se refugiaron en las tiendas, pero de pronto se oyeron gritos de: ¡A los aparatos, a los aparatos! que amenazaban con desprenderse de sus ataduras.

Nos lanzamos todos fuera de las tiendas, hacia el campo agarrándonos a los aviones arrastrados por el vendaval. Caían granizos del tamaño de una nuez. La tempestad pasó tan rápidamente como había venido. Las tiendas se vinieron abajo. La cocina sufrió desperfectos y toda la extensión del campamento había quedado encharcada. Los aviones que eran lo más importante quedaron todos averiados. Como nota curio sa ninguno de los milicianos que se encontraban en el campamento ayudó en algo, ya que mientras duró la tormenta no se movieron de sus tiendas.

Los aparatos que habían salido antes de la tormenta, regresaron uno tras otro, tomando tierra sin dificultad.

Como hacia un calor insoportable en aquel mes de agosto y teníamos el rio Alcanadre a menos de un kilómetro y medio de distancia, decidimos bañarnos en sus aguas. Para ir al río utilizábamos algún coche disponible, el personal con autorización, del comandante Reyes. A los vecinos de Albalatillo les parecía extraño, eso del baño de los aviadores. Hasta que se reconstruyó el campamento con sus tiendas de campaña, el personal no imprescindible fue autorizado a dormir en Albalatillo.

Manuel Conde López,  «Memorias de un médico militar».

Aviador comunicando Sariñena Ahora 130836

Un aviado comunicando telefónicamente con el mando para recibir instrucciones, en las cercanías de Sariñena, en el frente aragonés. Ahora (Madrid) 13 de agosto de 1936.

El día a día del aeródromo

«A las ocho hemos desayunado en la carretera de Bujaraloz y después continuamos hacia el campo de aviación de Sariñena. Cuando llegamos al aeródromo, la mayoría de los aparatos se encuentran bombardeando los objetivos señalados por el alto mando y un avión de bombardeo se dispone a despegar con varias bombas de cincuenta kilos y una docena de las de diez. El comandante Reyes consulta una carta geográfica con el piloto y el bombardero, y a los pocos minutos el aparato desaparece en dirección a Almudévar a soltar su terrible carga. Antes de despedirme del comandante Reyes le pido que me permita volar en uno de los aviones de reconocimiento. Después de pensarlo bastante, me dice que vuelva otro día, que con seguridad volaré.»

Carrasco de la Rubia. La Vanguardia, 6 de septiembre de 1936.

Arturo Morera describe el día a día del aeródromo, de la vida de los aviadores a la banda de música de Alas Rojas o la emisora del aeródromo. Morera recogió como, el campo de aviación de Sariñena, fue un foco de actividades diversas, al margen de la función específica para la cual fue creado. La Banda de música ofreció conciertos en cuantas ocasiones se la requirió, en la propia Sariñena o en otros lugares del frente.

Como ya he dicho, los milicianos de Aviación eran combativos, pero reacios a cualquier tipo de trabajo manual no relacionado con el mantenimiento de los aeroplanos. En cambio, un grupo de ellos sintió una vocación especial por la música y organizaron una banda que después de muchas horas de ensayos, acabó por ofrecer un concierto cada día, al anochecer, en el campamento. Como la banda llegó a afinar lo suficiente, se llegó a organizar bailes las tardes de los domingos, a los que asistían vecinas y vecinos de Albalatillo y también de Sariñena. Al conjunto musical se le conocía como la Banda de Alas Rojas y llegó a merecer el espacio de toda una página de huecograbado en el diario La Vanguardia del día 11 de septiembre de 1996.

Ahora Alas Rojas

¡Ah! Y una sonora orquesta que ejecuta desde el «Himno Nacional» hasta la «Sinfonía heroica», pasando por «Mari Crú». Ensaya a primeras horas de la mañana y en «uniforme» poco menos que naturista.

Ahora, 15 de septiembre de1936.

La emisora

El día 5 de agosto ya se habla instalado en el aeródromo una emisora de radio que montó el que entonces era director de Radio Barcelona. Joaquín Sánchez Cortés, y en la que actuaba de operador un hijo del conocido dirigente sindicalista Ángel Pestaña. La emisora se instaló en una tienda junto a la del comandante Reyes, jefe del campo, y entre las dos se colocó el palo de la bandera que servía a la vez de antena. Fue esta emisora la que dio a conocer a toda España el nombre de Escuadrilla de Alas Rojas, nombre con que se reconocía a la 3º Escuadrilla de Aviación destacada en Sariñena.

La emisora de «Alas Rojas»

Desde el comienzo, se instaló una emisora de radio de onda corta de 42 metros, operada por Pestaña (hijo de Ángel Pestaña) y Junyent. El único servicio útil que prestó en los primeros tiempos fue el de proporcionar un excelente servicio meteorológico, captando las emisiones de nuestras emisoras y las del enemigo.

Las emisiones empezaban con la frase siguiente. «Atención, atención, habla la emisora de «Alas Rojas», instalada en el frente de Aragón, al servicio de la Generalidad y de la República.»

Pestaña era incansable, se pasaba horas dando noticias y buscando estaciones. Se efectuó un llamamiento a Radio Zaragoza, para iniciar canje de prisioneros que se realizó con buen resultado en el canje de la familia de Saldueña por dos aviadores militares prisioneros.

Manuel Conde López. Memorias de un médico militar.

Izado de la bandera

Es curiosa la noticia que da Maluquer sobre el regular uso del asta de la bandera que se instaló en los primeros momentos en el campo. Ni un sólo día dejó de Izarse la bandea tricolor de la Republica al amanecer y de arriarse a la puesta de sol, al toque de clarín y haciendo los honores correspondientes a una bandera de España. Era la única bandera de la nación que en los primeros meses de la guerra ondeaba al viento en todo el territorio aragonés sometido a la autoridad de las milicias catalanas. Era cosa sabida que las banderas que militaban las columnas eran rojas, rojinegras o como mucho las llamadas señeras catalanas.

La bandera de la 3ª Escuadra Aérea.

En Sariñena al igual que en el aeródromo del Prat de Llobregat y en el de Lérida se siguió la costumbre de izar la bandera todas las mañanas al amanecer y arriarla todas las tardes a la puesta del sol, con los honores correspondientes según las ordenanzas militares. La única bandera de la República que ondeaba al viento en el frente de Aragón, era la de la escuadrilla de «Alas Rojas» de la 3ª Escuadra de Aviación. Al amanecer cada mañana se formaba la guardia, que conducida por un sargento, marchaba hasta el mástil de la bandera al lado de la tienda del comandante Reyes. Mientras duraba la ceremonia todos los que estaban en el aeródromo, hacían frente a la bandera y permanecían en el primer tiempo del saludo militar. A la puesta del sol, con igual ceremonia se procedía a arriar la bandera.

Manuel Conde López. Memorias de un médico militar.

Actividad intensa

En los primeros tiempos de la contienda, la actividad aérea de «Alas Rojas, fue intensa y los aviones actuaban en los frentes y también sobre las ciudades de Zaragoza y Huesca, que sufrieron distintos bombardeos. La superioridad en número de aparatos de la aviación de Alas Rojas sobre la aviación franquista era evidente y de ella se aprovecharon algunos pilotos que hicieron un alarde de acometividad y eficacia tiente al enemigo. El que resultó ser el más popular de todos ellos fue Jesús García Herguido, a quien se le conocía con el sobrenombre de Diablo Rojo. El escritor soviético Illya Ehrengug visitó el campo de Sariñena y habló del ‘Diablo Rojo con elogio y admiración. García Herguido había derribado el día 4 de agosto el aparato pilotado por el jefe de la escuadrilla Breguet de la base de Logroño, recién instalada en Zaragoza. Al parecer, el Diablo Jesús era un personaje muy popular y querido por los chiquillos de Albalatillo y Sariñena ya que acudían al campo para saludarle y conversar con su héroe, y este, les atendía con su ancha sonrisa y una infantil complicidad.

Alas Rojas

Otras repercusiones de la presencia de los aviadores. en Sariñena, fueron mucho más amables, como los bailes que se organizaban los domingos por la tarde en el campamento. También fue muy sonado el festival que el comandante Reyes organizó a beneficio del Hospital de Sariñena y que tuvo lugar el domingo 13 de septiembre de 1936. El diario La Vanguardia se hizo eco del festejo y dio muchos detalles del mismo. El señor Maluquer explicita ampliamente el programa de los festejos y asegura que se cumplió con exactitud:

La banda Alas Rojas y el festival

A las 11 de la mañana, pasacalles por la Banda de Alas Rojas y colecta a cargo de unas guapas compañeras. A las 3 de la tarde, partido de fútbol entre los equipos de Sariñena F. C. y Alas Rojas», haciendo el saque de honor la esposa del jefe del campo. De 5 a 6 de la tarde, gran fiesta aeronáutica, con demostraciones de acrobacias y descensos en paracaídas. De 6 a 7 de la tarde, gran baile en el campo de fútbol, amenizado por la Banda de «Alas Rojas. A las 10 de la noche, gran festival artístico en el Teatro Romea, de acuerdo al siguiente programa: 1º.- Una gran producción cinematográfica. 2º.- Selectas piezas de música interpretadas por la Banda de Alas Rojas». 3º.- Los célebres payasos Pipo y Pipa. 4º.- Gran concurso de jotas. 5°- Actuación del compañero Vila, célebre estilista de canciones regionales. Y 6º.- Fin de fiesta por la banda de «Alas Rojas».

El festival fue todo un éxito, asistió mucha gente de Sariñena y de los pueblos cercanos y estuvieron también presentes en los actos el Teniente coronel Díaz Sandino. Consejero de Defensa de la Generalidad catalana, y el coronel Villalba.

En el mes de septiembre de 1936, apareció la publicación semanal titulada Alas Rojas P.S.U.-U.G.T. Era de un folleto de ocho a doce páginas impreso a dos tintas, en el cual se daban noticias y comentarios referidos al momento de la guerra. Para sufragar los gastos, se abrió una suscripción que fue muy bien acogida por muchas personas de nuestro pueblo. Al parecer, el periódico Alas Rojas dejó de publicarse a primeros del mes de marzo de 1937. Se imprimió en el propio campo, y en su cabecera figuraba el nombre de Sariñena como lugar de su edición.

La guerra del 36 en Sariñena. Morera Corull, Arturo. Revista Quio de Sariñena y Los Monegros.

mecánicos Alas Rojas Sariñena 2

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE. Dos mecánicos ajustan el motor de un Breguet XIX.

El “whiski” rojo de Aragón

Curiosa anécdota del periodista Máximo Silvio que publicó en su artículo “Bajo el cielo de Aragón” en Mi Revista, Barcelona 1 de mayo de 1938. Ocurrió durante su visita al aeródromo con los grandes pilotos Mariano Foyé y Jesús Herguido.

Un whiski rojo

Una tarde -aun no mediaba septiembre- paseaba yo par el campo de Sariñena con Mariano Foyé y Jesús Erguido. Acababa «EI Diablo Rajo» de descender de su avión después de haber bombardeado con gran intensidad las fábricas de municiones y de explosivos de Sabiñánigo. Mariona Foyé propuso celebrar la última hazaña de Jesús Erguido, y muy seriamente dijo:

-¿Vamos o tomar un whiski?-

-¿Un whiski?- inquirí yo-No os priváis de nada.

Y lentamente nos encaminamos a la contina del campo asaeteados por un sol ardoroso que enrarecía el aire.

Mientras conversaba yo con “EI Diablo Rojo”, Mariano Foyé hizo preparar la bebida que me ofreció.

– ¡Ahí va el whiski!-  dijo con tono socarrón, y me alargó un vaso con un líquido rojizo.

– ¿Un whiski rojo?-  pregunté extrañado. –

-Sí, un whiski de circunstancias, un whiski de Aragón.

Y Mariano Foyé soltó la catarata de su risa franca-

Lo que me ofrecieron los dos bravos aviadores era un vaso de vino aragonés con gaseosa y un trozo de hielo.

Ignoraba yo que las bebidas alcohólicas estaban prohibidas en el campo de «Alas Rojas».

José Til Aso, párroco de Albalatillo

Arturo morera señala como algunas de las personas de Albalatillo y Sariñena  ayudaron en los trabajos de habilitación del aeródromo y se incorporaron al personal fijo de Aviación. Es el caso del cura de Albalatillo José Til Aso, el cual fue destinado a un trabajo administrativo, tal y como cuenta el ingeniero Juan J. Maluquer, como caso anecdótico, la incorporación a la Aviación: Parece ser que el cura Don José temió ser fusilado en los primeros días de la guerra civil, por lo que se refugió en el campamento y allí encontró el acomodo y protección que le prestaron los mando; comunistas de Alas Rojas. También protegieron a alguna que otra persona de Sariñena que temía ser perseguida o denunciada por sus ideas políticas afines a las de la sublevación franquista.

Víctor Pardo Lancina (Vademécum de la contienda) recoge como Til Aso «Huía del comité de su pueblo que había quemado la iglesia y le obligaba a casarse con su casera, fue empleado por el comandante Reyes en el servicio administrativo del campo de aviación, otorgándole de este modo su protección y ayuda. ¡Lástima que no escribiera las vicisitudes de su estancia en el aeródromo! Allí, se daba la paradoja de que Alfonso de los Reyes oficiaba bodas civiles de las que era secretario y notario el cura José Til Aso.»

También es citado por Manuel Conde López, Memorias de un médico militar, En el servicio administrativo del campo, trabajaba el cura de Albalatillo «Don José», que había sido recogido por «Alas Rojas» para protegerlo de los Comités de los pueblos vecinos. En un principio, lo querían fusilar, pero le perdonaron pues «Don José» era uno de los pocos que sabían escribir en el pueblo. Le nombraron secretario del Ayuntamiento. Pero le exigieron que se casara con su ama de llaves, pero como no estaba de acuerdo se fugó del pueblo y se refugió en el campo de Aviación. Esto le salvó la vida y vivió los azares de la guerra y en 1940 volvió a ser nuevamente el cura de Albalatillo. 

Apolo M. Ferry lo describe como «tiene bien cumplido el medio siglo y parece una reproducción animada del admirable retrato de Goya realizado por Vicente López.» Parece ser que hasta hace pocos meses del comienzo de la guerra fue párroco de la estación de Sariñena «Humilde cura rural, su vida fue una lucha cruenta contra la injusticia de los jerarcas de la Iglesia.»

Apolo recogió la figura de José Til Aso en un artículo «Huesca, al alcance de la mano. La gesta del pueblo catalán» publicado en Mi Revista el 15 de marzo de 1937. A modo de entrevista cuenta como los grandes señores de estas tierras le perseguían sin piedad porque se negaba a ejercer su ministerio en sus palacios: «El pueblo es quien me paga y yo doy misa para él. El que quiera oírla que madrugue y acuda a mi iglesia. Yo no tengo otro señor que mi Señor, ni otros hermanos que mí pueblo.»

«El cura Til de Aso se enfada conmigo porque le llamo don José. —Ahora que hemos logrado la igualdad que yo he predicado toda mi vida, no quiero ningún tratamiento.»

Naturalmente en su casa reinaba la miseria. A pesar de todo repartía limosnas y venía sosteniendo una escuela. Sus discípulos le adoraban porque había hecho de su enseñanza un placer, y «porque apenas les enseñaba el catecismo. Con estos antecedentes, no hay que decir que el pueblo entero garantizó la vida del pobre curita rural al sobrevenir los trágicos sucesos de la sublevación fascista.»

—Mira, compañero, hasta qué punto puede advertirse la traición de estas gentes— Dos días antes de producirse la sublevación se trasladaron a Zaragoza buena parte del curato provincial. A mí nadie me advirtió de nada. En mí no tenían confianza, porque no iba a la capital a rendir pleitesía al arzobispo. Y me hicieron el gran favor de dejarme con los míos. Si por azar hubiera de caer en sus manos, preferiría suicidarme.

El artículo señala que una hermana y a una cuñada suyas las fusilaron los fascistas en un pueblo cercano, «porque se vieron precisadas, para poder vivir, a vender algunas aves de corral. El mando fascista había requisado toda la volatería, y esta falta inocente fue castigada con la muerte.»

Su hermana, María Til Aso, natural y/o domiciliada en Gurrea de Gallego (Huesca) falleció en Losanglis (Huesca) 6 de diciembre de 1936, a los 57 años de edad, la causa de su muerte fue por heridas de guerra. (Con nombres y apellidos).

De la última, María Til Aso disponemos de pocos datos. Natural de Gurrea de Gállego (Huesca), viuda, de 57 años y profesión sus labores. Fue asesinada en 1937 en la localidad oscense de Losanglis. Según consta en su partida de defunción, “murió por heridas de guerra”. Su expediente de Responsabilidades Política tiene como fecha de inicio el año 1937, y de final 1940.

María Til Aso, Antonia Rubio Rupérez y Emilia Serrano Forniés fueron asesinadas sin juicio previo. Serán los propios expedientes los que nos muestren mejor cual fue el procedimiento seguido por los tribunales y como se llegó a las sentencias.

AHPZ Sección Jurisdicciones Especiales – Expedientes de Responsabilidades Políticas signatura J/005572/000088 de María Til Aso. Solicitado el expediente al AHPZ para su estudio, y a pesar de conocerse su signatura, fue imposible su localización.

“La cárcel de mujeres” Predicadores: Legislación y represión (1939-1955)
Rosa María Aragües Estragués. Licenciada en Geografía e Historia.

Pago de haberes

Manuel Conde López relata como el habilitado para el pago de los haberes a los militares era Luis Collar, padre del aviador Joaquín Collar, desaparecido en vuelo Cuba- México en 1933.

Parte de Aviación

En la edición del viernes 11 de junio de 1937, La voz del combatiente, diario de los comisarios de guerra del ejército del pueblo, recogía un bombardeo sobre la estación ferroviaria de Sariñena y a la vez daba cuenta de la existencia del cercano aeródromo de alas Rojas.

Zona del Este.— Esta mañana fue bombardeada la estación de Sariñena, en las inmediaciones de cuyo pueblo fue descubierto un aeródromo en construcción, en el cual habla varias apisonadoras.

Bombardeo estación sariñena

Actividad militar

«A las dos y media de esta tarde han salido del campo de aviación de Sariñena, seis aviones que han ido a bombardear las posiciones enemigas, principalmente las de Zuera.»

La vanguardia 6 de octubre de 1936.

 La Voz (Madrid). 17 de mayo de 1937, página 3.

Queda fuera del alcance de estos relatos, el pormenorizar las acciones llevadas a cabo por los vetustos aviones de Alas Rojas, pues fueron tan numerosas como eficaces. Pero no voy a prescindir de hacerme eco de la actuación anecdótica que relata el ingeniero Maluquer en su obra, y que protagonizó el piloto Francisco Cabré. El maquinista de un tren que debía transportar municiones y aprovisionamientos a Tardienta en los primeros días de agosto, se negó a seguir visto no se prestaba al tren protección aérea. El jefe de la estación de Sariñena se puso en contacto telefónico con el comandante Reyes y este ordenó el servicio correspondiente. El único armamento que llevaba el avión de Cubré era un mosquetón con el cual poco hubiera podido hacer ante la probable presencia de la aviación enemiga. Pero el tren partió de Sariñena, ya que tamo el maquinista como los milicianos que custodiaban el tren se dieron por satisfechos con la presencia del avión de Cabré que iba dando vueltas a lo largo del trayecto. El convoy llegó sin novedad a su destino y todos se sintieron contentos con la misión cumplida.

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Personal de tierra junto a un Dragón Rapide a punto de despegar.

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Personal de tierra junto a un Dragón Rapide a punto de despegar.

Tampoco debo pasar por alto el trágico balance de un combate aéreo sobre el cielo de Tardienta el 19 de octubre de 1936. Todos los periódicos de Barcelona reseñaron el suceso y Sariñena se conmovió por la muerte en combate de los pilotos de Alas Rojas. Los cadáveres del capitán Luis Aguilera y del alférez Ferret fueron trasladados a Barcelona y a su entierro asistieron las primeras autoridades de aquella ciudad. Los restos del sargento José Fernández y del bombardero Navarro recibieron sepultura en el cementerio de Sariñena.

Al acto del sepelio efectuado el día 20 asistieron la banda de música de Aviación, varias secciones de soldados y milicianos del aeródromo, milicianos de distintas columnas, las delegaciones de los Comités de Tardienta y Sariñena y numerosas gentes de nuestra villa. Presidieron los actos el jefe de las fuerzas de Aragón, comandante Reyes, el coronel Villalba y el comisario de aviación Franco. Además de los cuatro muertos, resultaron heridos en el combate aéreo el capitán Boyer y los alféreces Jaime Buyé y Mariano Foyé.

La guerra del 36 en Sariñena. Morera Corull, Arturo. Revista Quio de Sariñena y Los Monegros.

alas rojas camión bombas sariñena

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE. Camión utilizado como taller de fabricación de bombas aéreas.

taller mecánico Alas Rojas Sariñena

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE. Taller mecánico del aeródromo.

aterrizaje Alas Rojas Sariñena

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE. Aterrizaje de un Breguet XIX.

Algunos problemas con la población

La presencia de los pilotos y milicianos de Aviación en Sariñena tuvo repercusiones en la vida de las personas de nuestro pueblo. Ya dije antes que algunos vecinos de Sariñena y Albalatillo encontraron amparo o acomodo en las filas de la Aviación. También los aviadores fueron un freno a las actuaciones de algunos extremistas de la CNT-FAI, fueran del propio Sariñena o forasteros.

A comienzos del mes de septiembre de 1936, según relata Maluquer en su obra, parece ser que en el campo de aviación se dio la alarma porque se supo de la existencia de algunas partidas de extremistas incontrolados que habían cometido excesos e incluso asesinatos en algunos pueblos cercanos. El comandante Reyes recibió confidencias de que aquellos grupos pretendían asaltar los almacenes del aeródromo, por lo cual se instalaron ametralladoras en las esquinas del campamento y del campo de vuelo y se redobló la vigilancia. El comandante Reyes estaba dispuesto a dar un sonado escarmiento, y como se corrió la voz de los preparativos que se hablan hecho para repeler cualquier agresión nocturna, los grupos de incontrolados temieron tal reacción cesaron en sus correrías vandálicas.

Son bastante esclarecedores los datos que aportan las actas del pleno extraordinario de sindicatos de la CNT de Aragón, que se celebró en BuJaraloz el 6 de octubre de 1936, y que demuestran la influencia de los aviadores en la vida civil en Sariñena. En primer lugar hay que decir que NO asistió representación alguna de nuestra villa a tal asamblea, pero sí lo hicieron muchos pueblos de la provincia como Lanaja, Grañén, Tardienta, Monzón, Almudévar, Alcolea, Salillas, Barbastro y otros.

En las actas del pleno se dio cuenta de una de las intervenciones, cuyo texto es el siguiente:

“-El compañero Hermes de Soli también da referencia del comportamiento de determinado sector de opinión que en una asamblea que había convocado el sindicato de Sariñena. Irrumpieron en el local y la suspendieron. Explica la conducta que observaron los aviadores que de acuerdo con los socialistas, realizan toda clase de tropelías a nuestros compañeros, habiendo llegado incluso a desarmamos. Se acuerda hacer gestiones para evitar todos estos excesos y caso de no rectificar, proceder entonces con energía…-“

La guerra del 36 en Sariñena. Morera Corull, Arturo. Revista Quio de Sariñena y Los Monegros.

Defensa Alas Rojas Sariñena

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE. Personal de tierra del aeródromo militar hacen prácticas con una ametralladora Hotchkiss.

Alfonso de los Reyes González

Alfonso de los Reyes fue jefe del aeródromo como coronel retirado del Arma del aire. Además fue nombrado Delegado de la Consejería de Defensa de Cataluña de todas las fuerzas del frente de Aragón con sede en Sariñena..

Arturo Morera recogió uno de los primeros documentos documentados donde aparece Alfonso de los reyes como jefe superior de las fuerzas de Aragón, lleva fecha del 17 de octubre de 1936: -Don Alfonso de los Reyes y González de Cárdenas, comandante de Aviación y Jefe superior de todas las fuerzas y milicias que operan en el frente de Aragón. HAGO SABER: Que por decreto del ministerio de la Guerra de 28 de julio próximo pasado fue declarada zona de guerra el territorio de la región aragonesa ocupada por las fuerzas de la República. En su virtud….- Para Arturo «Era un bando excesivamente enérgico en el que amenazaba a las personas que propalaran bulos o noticias falsas. Les prevenía de su inmediata detención, y de su fusilamiento si se les considerara facciosos por los Comités locales del lugar en donde se encontraran.»

En el mes de diciembre de 1936 el comandante Reyes fue ascendido al grado de Teniente Coronel.

campo aviación sariñena oficiales

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE. Varios oficiales recorriendo el campo de aviación. Entre ellos, Manuel Conde Lopez, Alfonso Reyes González, José del Barrio y el teniente coronel Grao.

La aviación Alas Rojas

Los diferentes aviones que operaron en el aeródromo fueron los Nieuport-52, Breguet XIX, o Vickers Vildebeest; los aviones civiles el Fokker F-VII de la LAPE (Líneas Aéreas Postales de España); o el Latecoere 28 (ex-Air France).También avionetas como la De Havilland 87.»GRIEGC (Los aviones de la escuadrilla Alas Rojas de Sariñena).

Aviones de la Escuadrilla Alas Rojas de Sariñena (Huesca) en agosto de 1936.
1.Breguet XIX
2. Nieuport 52
3. Vickers Vildebeest.
4. Dragón Rapide
5. Fokker VII
6. De Havilland Moth
7. M3.

En el mes de diciembre de 1936 llegaron al aeródromo de Sariñena los primeros aparatos rusos llamados Chatos, cita Arturo Morera y en enero de 1937, con la llegada de los pilotos rusos y la disolución de la Escuadrilla Alas Rojas, operaron diferentes escuadrillas de aviones rusos compuestas por Polikarpov I-15 “Chato” y Polikarpov I-16 “Mosca” GRIEGC (Los aviones de la escuadrilla Alas Rojas de Sariñena).

Los aviones de caza soviéticos llegaron pilotados en su mayor parte por oficiales de la U.R.S.S. Pero también había pilotos españoles como el héroe de la aviación republicana, capitán Andrés García Lacalle, quien tenía el mando de una de las dos patrullas de Chatos que se trasladaron a nuestra villa desde el frente de Madrid a mediados del mes de enero de 1937. La otra patrulla de aviones soviéticos 1-15 que llegó a Sariñena. estaba mandada por el ruso Iván Kopets (José).

García Lacalle en su obra Mitos y Verdades habla de su compañero José a raíz de la visita que le hizo a su paso por Leningrado en febrero de 1938. José, -dice García Lacalle-era entonces un gran personaje. Era el piloto más condecorado y ascendido de cuantos habían luchado en España. Le habían concedido la Orden de Lenin y nombrado diputado del Soviet Supremo. Tenían en aquel momento el mando de toda la aviación de caza del sector de Leningrado y mandaba al parecer más de mil aviones.

Al campo de aviación siguieron llegando nuevos pilotos y nuevos aparatos, también aviones los cuales se les adaptaba para transformarlos en militares y especialmente destinados a bombarderos. Algunas avionetas civiles se utilizaban únicamente para servicios de enlace entre Sariñena y Barcelona, o entre Sariñena y las distintas columnas del frente.

La guerra del 36 en Sariñena. Morera Corull, Arturo. Revista Quio de Sariñena y Los Monegros.

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. La tripulación de un Breguet XIX recibe instrucciones antes de despegar.

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. La tripulación de un Breguet XIX recibe instrucciones antes de despegar. Agencia EFE.

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Alas Rojas Alcañiz

El destacamento de Alas Rojas también estuvo destinado en Alcañiz.

Federica Montseny

La ministra de sanidad Federica Montseny visitó Sariñena, realizando un mitin el 31 de enero de 1937 en el teatro Romea (La guerra civil en Sariñena). Luego visitó el campo de aviación republicano. Lo recogió Arturo Morera «Finalizado el acto, la acompañó (Pere Foix, como jefe de la Oficina de Propaganda del Cuartel General) hasta el campo de aviación, por deseo expreso de la ministra, quien dijo tener mucho interés en visitar las instalaciones del aeródromo, Federica Montseny, anarquista de toda la vida, fue recibida con honores militares, y la Banda de música interpretó el «Himno de Riego», es decir, el himno oficial del estado republicano. El Teniente coronel Reyes, le presentó, a continuación, a su equipo de aviadores.

mecánicos Alas Rojas Sariñena 3

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Mecánicos llenando los depósitos de un Nieuport-Delage 52 de la escuadrilla Alas Rojas.

El aeródromo y su gran repercusión

El aeródromo de Sariñena recibió numerosas visitas de jefes militares y de columnas, de escritores, de políticos y de periodistas. El general José Aranguren Roldán, que había sido el jefe de la Guardia Civil en Cataluña, fue designado Capitán General de la IV Región militar tras la derrota de los sublevados en Barcelona. El general Aranguren visitó e inspeccionó el campo de Alas Rojas el día 30 de agosto de 1936 y felicitó al comandante Reyes por el éxito de la aviación en la toma de Montearagón. También el presidente de la Generalidad de Cataluña, Luis Companys, visitó el campo, y de ello hablaré en un próximo artículo.

El 7 de agosto de 1937, el presidente de la generalidad de Cataluña Lluis Companys visitó el campo de aviación. En la imagen se observa la torre de vigilancia del aeródromo. Visions de guerra i de reraguarda. Serie B, Actualitats (Barcelona), 7 de agosto de 1937.

Companys Alas Rojas Sariññena

El escritor soviético Illya Ehrenburg estuvo dos veces en Sariñena. La primera de ellas fue a finales del mes de agosto de 1936 y en su libro Corresponsal en España, describe sus impresiones de aquella visita que coincidió con la ocupación de Montearagón por las milicias republicanas. Yo transcribo algunos de los párrafos de su obra:

… A las seis de la mañana, empezó a hacer calor. La compañía tomó posición y en el campamento se izó la bandera de la República. El comandante Alfonso Reyes me dijo: -Soy comunista. Hace once años que estoy en el partido y sé lo que es disciplina-. Tenía una cara huesuda y dura, y su risa era triste… Por detrás de Huesca, y en lo alto, Montearagón estaba ocupado por los blancos. Cuando el comandante Reyes ordenó el bombardeo de Montearagón, veinticuatro aviones decrépitos volaron sobre él. Luego volvieron a abastecerse de bombas y cuando otra vez aparecieron sobre el lugar, los enemigos izaron la bandera blanca y dejaron de resistir…-

De nuevo Ehrenburg visitó Sariñena en el mes de mayo de 1937. Allí se enteró por un alto oficial ruso, de la purga que Stalin acababa de realizar en los mandos más relevantes de las fuerzas armadas soviéticas, entre ellos el mariscal Tujatchevski.

Uno de los asiduos visitantes del campo de Sariñena fue Buenaventura Durruti. Le encantaba volar en avión y frecuentemente pedía al comandante Reyes que le enviase un aparato a Bujaraloz para trasladarse a Sariñena. El señor Maluquer relata una anécdota sobre la afición de Durruti a los aviones. En cierta ocasión, el líder anarquista le ofreció al comandante Reyes un magnífico automóvil descapotable de gran turismo, a cambio de una de las avionetas del campo, piloto incluido Durruti alegaba que de esa manera llegaría antes a las reuniones de Sariñena y regresaría más pronto junto a sus milicianos. El jefe del campo dio la callada por respuesta y su dura mirada fue suficiente para que Durruti no insistiera.

Bombas aviación Sariñena Alas Rojas

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE.  Bombas de aviación dentro de un Dragón Rapide.

Uno de los periodistas que intentaron entrevistar a Alfonso de los Reyes tuvo éxito, y así pudo escribir en El Diluvio de 12 de enero de 1937 el resultado de su trabajo sobre el aeródromo de Sariñena. Copio uno de los párrafos de la entrevista que refleja la personalidad del jefe de la base: … El teniente coronel, jefe superior de Aragón, Alfonso de los Reyes, persona de una actividad y energía extraordinarias, evita cuanto puede las entrevistas con los periodistas. No dispone de tiempo ni es hombre de palabreta. Trabaja, da órdenes para todos los sectores del frente y prefiere que los hechos, siempre más elocuentes que las palabras hablen por él.

La guerra del 36 en Sariñena. Morera Corull, Arturo. Revista Quio de Sariñena y Los Monegros.

RECORTABLES-G.C.-19360037

A pesar de ser muy conocido el aeródromo con el sobrenombre de «Alas Rojas» en mayo de 1937 pasa a denominarse como campo de Aviación de Sariñena. Para Arturo Morera aviadores de Sariñena ya no mencionaban con el calificativo de «Alas Rojas» a la fuerza aérea establecida en nuestro pueblo -Entre otros motivos, porque en ese tiempo ya había arraigado la costumbre de designar a la aviación en todo el territorio republicano con el apelativo de «La Gloriosa».-

Combate aéreo sobre Zaragoza

Sariñena 17 (9 m.)

Ha ocurrido un episodio interesante en el frente aragonés: Uno de nuestros trimotores salió en pleno día a bombardear Zaragoza. Apenas este había comenzado a descargar sus bombas, el observador vio a tres aviones alemanes que subían rapidísimamente para intentar derribar nuestro aparato. El piloto del aparato republicano, sin perder la serenidad, esperó a que el bombardero descargara los explosivos, que cayeron en los lugares a los cuales habían sido destinados, y entonces efectuó una maniobra que desconcertó a los cazas facciosos y tomó el rumbo de mi aeródromo. Los aparatos enemigos Iniciaron la caza, y en aquel momento dejaron tres aparatos nuestros, cuyos pilotos habían visto lo que ocurría, con los aparatos leales, casi encima de Zaragoza, presentaron batalla a los enemigos, y hubo unía lucha emocionante que duró pocos minutos, batalla que terminó con el descenso rápido, propio de una fuga, de los aviones enemigos. El trimotor regresó normalmente a su base.

Ferbus. La Voz (Madrid). 17 de mayo de 1937, página 3.

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Sariñena. – Uno de los aviadores de nuestra escuadra escuchando órdenes telefónicas por medio de un aparato instalado por las Milicias populares. (Foto Puig Forran). La Vanguardia 13 de agosto de 1936.

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Vista aérea del aeródromo. Alas Rojas, Salvador Trallero.

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Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE. Un brigada mecánico de aviación, asimilado al empleo de Teniente. (Sin identificar).

Actividad aviación

Sariñena. — A pesar de la lluvia, que desde hace dos días cae copiosamente, ha habido bastante actividad en los sectores de esta Agrupación. La aviación y las patrullas de Infantería se dedican a servicios de reconocimiento y observación y han menudeado los tiroteos, pero no se han registrado bajas en las filas léales.

Actividad aviación

Adelante, 28 de octubre de 1937.

Causa contra un aviador

Ante el mismo Tribunal empezó la vista de la causa seguida contra José Laguna Loma, aviador. Al empezar el juicio, el defensor se refiere a los documentos que se le ocuparon al hoy procesado al ser detenido. Uno de los documentos es del partido comunista español, haciéndose constar que el José Laguna Loma nada tiene que ver con otro individuo del mismo nombre y de los mismos apellidos que es fascista.

Los otros dos documentos son de la aviación militar y del ministro de la Guerra, referentes al destino del Laguna para Sariñena. El procesado explicó que regresó a Barcelona desdé aquella población por falta de salud. A petición del fiscal se acuerda suspender el juicio a fin de practicar una información supletoria para averiguan? la verdad del caso.

La vanguardia, 31 de octubre de 1936.

El Diario Oficial del Ministerio de la Guerra, del 22 de enero de 1937, publicó el destino de personal médico a diferentes destinos, entre ellos el alférez medico «D. Aurelio Gálvez Alberico, 25 agosto 1936, Aeródromo Sariñena».

Oficiales y mecánicos Alas Rojas Sariñena

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE. Grupo de oficiales y suboficiales mecánicos de aviación.

El aeródromo según el bando sublevado

En la zona sublevada, durante la Guerra civil española, se crearon servicios de información y espionaje, tales como el Servicio de Información y Policía Militar (SIPM) y el Servicio de Información del Nordeste de España (SIFNE). Entre los muchos informes elaborados, encontramos algunos sobre el aeródromo, documentación depositada en el Archivo General Militar de Ávila.

Polvorín campo de aviación

En Sariñena hay un polvorín cerca del campo de aviación. No se precisa el sitio.

10.507 = 825 = 3-9-37. (Servicio de Información y Policía Militar (SIPM). AGMA- C2896, 8).

Campo de aviación

Sariñena. Localidad a unos 40 kilómetros al sureste de Huesca: Situación del campo a unos 5 km. al sur de Sariñena y al suroeste del pueblo de Albalatillo. El más importante de Aragón. Pista de cemento. Depósitos subterráneos de bencina y polvorín a prueba de bombardeo. Antiaéreas. Depósito de bombas en un granero situado en el norte del campo. Este granero se diferencia de los demás por el color claro de las tejas ya que fue reparado posteriormente. El personal está alojado en las casas de Albalatillo más cercanas al campo. Según reciente información hay allí unos 40 aparatos.

7000 = 1 = Sin fecha. (Servicio de Información y Policía Militar (SIPM). AGMA- C2896, 8).

El aeródromo de “Alas Rojas” se encuentra entre Sariñena y Albalatillo, a la izquierda del camino que sale de la carretera entre los kilómetros 55 y 56 y se dirige a Albalatillo. El detalle de las instalaciones figura en el croquis.

7000 = 8 = Sin fecha. (Servicio de Información y Policía Militar (SIPM). AGMA- C2896, 8).

Camuflaje nocturno

El aeródromo de Sariñena está camuflado durante la noche con iluminación eléctrica que simula la población y que ha sido instalada cerca de la carretera en dirección al frente de combate.

7000 = 33 = 9-10-37 (Servicio de Información y Policía Militar (SIPM). AGMA- C2896, 8).

Informe de agente llegado de la zona roja

Se acompaña croquis en el que viene indicada la situación del campo de aviación de Sariñena.

Dicho campo está provisto de importante defensa antiaérea automática. En el mismo existen unos 30 depósitos de gasolina de dos y medio a tres metros de diámetro, camuflados verde y tierra.

SIFNE. Irún 25/10/1937

Otros informes hablaban de unos 50 depósitos, como un informe del 26 de octubre de 1937 del General Jefe del Ejército del Centro.

Campo aviación Sariñena 2

Defensa antiaérea automática

Ampliación a1). El campo de aviación de Sariñena esta provisto de importante defensa antiaérea automática. En el mismo existen unos 50 depósitos de gasolina de dos y medio a tres metros de diámetros, camuflados y tierra, y por otra nota se sabe que está camuflado durante la noche con iluminación que simula la población y que ha sido instalada cerca de la carretera dirección al frente de combate.

28 del C. nº 1949 28.10.37.

Croquis del aeródromo de Sariñena SIFNE

Mapa Alas Rojas Sariñena

Talleres Generals Motors en Albalatilllo

En la iglesia del pueblo de Albalatillo están instalando talleres de la General Motors de Barcelona donde se reparan cañones antiaéreos, tanques, coches etc.

10.000 = 30 = 6-12-37.

Personal de oficinas y jefatura, periódico Alas Rojas, nº 20 del 13 de febrero de 1937.

Dionisio Ubiñana
Pedro Del Fante
Andrés Esteban
José Marés
Enrique Puente
Julio Roche
José Mensa
José Mestres
Francisco Rius
Luís Artigas
Nicolás Alonso
Juan A. López
José M. Tamayo
Juan Moles
José Laporta
Luís del Valle
Juan Clotet
Eladio Pericas
Juan Riera
Ramón Parés
Franco Quinza
Teniente Coronel Reyes.
Sección Suboficiales, periódico Alas Rojas, nº 20 del 13 de febrero de 1937.
José Muñoz
Salvador Badia
A. Genovart
Martín Torcal
Antonio García
Antonio Moreno
Juan Jareño
Galo Pérez
Pedro Ruíz
Salvador Bertomeu
Daniel Juan
Dionisio Aguirre
José Mateu
Antonio González
Personal de la Compañía, periódico Alas Rojas, nº 20 del 13 de febrero de 1937.
Un simpatizante
Otro simpatizante
José Recasens
José Prades
Crispín Peralta
Antonio Marcial
Pablo Franco
Francisco Alegre
Isidoro Andrés
Hijo campo aviación 16 agosto 36

A su madre Flora, que vive en Rogent, 80, 1.º, le comunica su hijo Simón Julia que se halla en el campo de aviación de Sariñena, sin novedad.

—También se hallan en dicho campo de aviación, admirablemente, los siguientes camaradas: Jaime Llargués, que vive en Bassols, 38, 3.º, 2.ª (Clot) y Julián Vila, que vive en la calle Pontevedra, número 15, 2º, 1ª (Barceloneta).

Solidaridad Obrera, 16 de agosto de 1936.

mecánicos Alas Rojas Sariñena
Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE. Mecánicos ajustando el motor de un Breguet XIX.

Testimonio de Macia Polo Verdú

Macia Polo Verdú fue como voluntario a trabajar al campo de aviación de Sariñena, llegó a los pocos meses de comenzar la guerra, llegó desde Lérida en tren hasta Sariñena. Al principio, cuenta que había mucha desorganización. Trabajaban haciendo el pavimento de la pistas, hacían las pistas manualmente aunque comían muy bien, abundante y bueno. Cuando llegó ya estaban construidos los barracones, era todo muy improvisado con pocos aviones.

En las parideras había escondidos muchos proyectiles, también cuenta como una avioneta de construcción francesa aterrizó de noche y se estrelló. Entrevista realizada por JordiVva, en idioma catalán.

Causa General Sariñena

En el campo de aviación rojo titulado «Alas Rojas» de este término municipal, y durante la dominación marxista, se dice se practicaron varios fusilamientos desconociendo nombres de las víctimas, fechas y quienes fueron los que intervinieron en aquellos desmanes. Durante mucho tiempo fue jefe de aquel Campo el Comandante Reyes y Comisario político un tal Franco. Desempeñaba también cargo de categoría en el mencionado aeródromo el Capitán Adonis Rodríguez.    

En el expediente figuran los nombres de Abelardo Carazo y Sr. Muntaner, aviadores de derechas, que aparecieron cadáveres, incendiados en el Saso de Albalatillo. La causa general de Sariñena señala como responsables a los directivos del campo de aviación (ES.28079.AHN//FC-CAUSA_GENERAL,1412,Exp.1) .

Causa general de Albalatillo

La Causa General de Albalatillo da cuenta de la muerte del «teniente de aviación llamado Marchenco»,  se decía «El ruso blanco». Fue encontrado el 13 de septiembre de 1937, en el término municipal de Sariñena, partida Los Sasos. Presentaba «Magullamiento general por accidente de aviación» pues «Cayó el aparato que pilotaba incendiado, en combate con los cazas de Alas Rojas».

Relación de personas relacionadas con el aeródromo

Yo siempre le tendré que recordar con la más intensa emoción, a aquel hombre alto y fuerte de complexión robusta que en el campo de «Alas Rojas» de Sariñena, muchas veces había paseado conmigo, hablándome de su hija y de sus deseos de volar, volar mucho, para combatir a nuestros enemigos. 

Diario de Barcelona, 19 de julio de 1938.

Aguilera Cullell, Alberto. Teniente de aviación. Natural de Barcelona, soltero.

Aguilera, junto a los aviadores alférez Ferret, sargento Juan Fernández y bombardero Navarro, falleció en combate aéreo  entre Granen y Tardienta. Falleció el 19 de octubre de 1936, a última hora de la tarde, a consecuencia de heridas de arma de fuego recibidas en combate aéreo. Manifestación inscrita por Manuel Conde Capitán, médico del campo de aviación.

Hospital de Sariñena, fallecidos de guerra.

Arnal Sena, Valero. Valero llegó al campo de aviación en agosto de 1936 con el uniforme de teniente de la guardia civil, procedente de la línea del Prat de Llobregat. Fue nombrado al mando de una compañía de aviación destacada el “Abet Alto”, organizó la legión roja de aviación y ocupó el cargo de ayudante en los primeros meses de 1937, luego marchó a Albàtarrec (Lérida). Con la llegada del franquismo, fue condenado a seis años de prisión menor.

Busquets Gelabert, Romà. Natural de Barcelona, fue un piloto civil que se incorporó a la aviación republicana del aeródromo del Prat. Romà formo parte de las unidades que se destinaron al aeródromo de Alas Rojas «Entre el día 19 de julio y el día 31 de julio, unos cincuenta civiles vinculados a la escuela de vuelo del Prat (entre pilotos, observadores, mecánicos y otro personal de tierra) se incorporaron a la aviación y fueron destinados, en su mayoría, a Sariñena (en la provincia de Huesca), donde se estableció el principal aeródromo del frente de Aragón» (Deportados). Romà participó en misiones de de observación, de enlace y de transporte aéreo, pero «A las pocas semanas, recibió del teniente coronel Felipe Díaz Sandino la orden de desplazarse a Bujaraloz (Zaragoza), junto al piloto civil Josep María Ferrater Bofill, para dirigir la construcción de un aeródromo auxiliar, al servicio de la columna Durruti, y de asumir el mando del mismo. Las actividades de Busquets como comandante del aeródromo de Bujaraloz no están documentadas y se pierde su pista hasta el mes de abril de 1938, en pleno colapso del frente de Aragón, momento en el que ocupa un cargo de Jefe de Estado Mayor (dentro de la Sección de Información) de la 26ª División, heredera de la antigua Columna Durruti»(Deportados). Romà acabó en Francia donde fue capturado por los Alemanes, deportado a Mauthausen y luego a Gusen, murió gaseado en el Castillo de Hartheim en 1941.

Cabré i Rofes, Francesc. Sin formación reglada militar de vuelo, es movilizado por la Generalitat y actúa en los frentes de Aragón, desde la escuadrilla “Alas Rojas” de Sariñena, pasando después al grupo nocturno “Marcel Bloch” y luego más tarde a los Natachas durante todo el segundo semestre de 1937, para acabar en los bimotores de gran bombardeo rápido, los “katiuskas”, donde fue Jefe de Escuadrilla y más tarde adjunto a la Plana Mayor del Grupo 24. (Memorias de un piloto civil catalán en la guerra de España).

Suboficiales campo aviación Sariñena

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE. Oficiales y suboficiales de aviación, entre ellos el médico Manuel Conde López (dcha), observan una bomba de aviación.

Cervera Mayans, Salvador. Junto a José Puimeciño Calasan  fueron guardias civiles que formaron parte de la escolta del jefe marxista Reyes en el aeródromo y participaron en el fusilamiento de Arizaleta, administrador de la viuda de Bastaras de Lanaja (Informes solicitados por la Capitanía General de la 5ª Región Militar, Huesca en mayo de 1941). Salvador también realizó las labores de escolta del comisario político Francisco Puicerón y José del comisario político Francisco Buisán. También fueron investigados, por su posible participación en el fusilamiento de Arizaleta, los guardias Segundo Doñageda Cardial, Víctor Esperrín del Río y Martín Pérez Pindado.

Chacel Martínez, Cesar José. Natural de Valladolid, fue sargento armero destinado en el aeródromo.

Colomer Luque, Marí Pepa. recibió licencia de su piloto en 1931, cuando tenía 19 años de edad. Admitido como miembro honorario del Aeroclub de Barcelona, en 1935, adquirió su brevet de instructor y en octubre de 1936, ella enseñó en la escuela de vuelo militar de Sariñena. Aviadoras femeninas republicanas. Texto del libro «Wings Over Spain” por Emiliani Ghergo. https://sites.google.com/…/04-m-pepa-colomer-aviadora

Escrig Gonzalvo, Francisco. fue comandante de aviación en Artesa de Segre y, al parecer, en Sariñena ejerció de jefe de sectores destacados en compañía de un tal Piquer.

Fernández González, José. Sargento Bombardero. Sargento de aviación, soltero, pertenecía a Getafe (Estaba en los ministerios) y fue trasladado a Barcelona para su enterramiento.

Fernández, junto a los aviadores capitán Luis Aguilar, alférez Ferret, sargento Juan Fernández y bombardero Navarro, falleció en combate aéreo entre Granen y Tardienta. Falleció el 19 de octubre de 1936, a última hora de la tarde, a consecuencia de heridas de arma de fuego recibidas en combate aéreo. Manifestación inscrita por Manuel Conde Capitán, médico del campo de aviación.

Hospital de Sariñena, fallecidos de guerra.

Ferret Aguilera, Faustino. Alférez aviador. Natural de Barcelona, casado y de profesión Alférez, fue trasladado a Barcelona para su enterramiento. Casado en primeras nupcias con Eulalia Pilar García, habiendo dejado tres hijos llamados Pilar, Wilfredo y Faustino.

Ferret, junto a los aviadores capitán Luis Aguilar, sargento Juan Fernández y bombardero Navarro, falleció en combate aéreo entre Granen y Tardienta. Falleció el 19 de octubre de 1936, a última hora de la tarde, a consecuencia de heridas de armas de fuego recibidas en combate aéreo. Manifestación inscrita por Manuel Conde Capitán, médico del campo de aviación.

Hospital de Sariñena, fallecidos de guerra.

Foyé Rafols, Mariano. Piloto catalán e impulsor del vuelo sin motor, se incorporó a principios de la guerra en el aeródromo sariñenense, siendo piloto civil. Alcanzó el grado de alférez hasta que el 19 de octubre de 1936, su Dragón Rapide fue derribado en un combate aéreo entre Tardienta y Grañen contra una escuadrilla alemana de Junkers. Los otros cuatro tripulantes fallecieron, mientras que Foyé murió tiempo después a causa de las heridas, el 23 de febrero de 1937.

Mariano Foyé, piloto doctorado en la Escuela Canudas, era además un excelente periodista. leal a la República, buen catalán él, no se mostró ni un momento reacio a acudir donde el deber le llamaba, y, destinado a la base aérea del Alto Aragón, fue comisionado para dirigir la construcción de un nuevo campo de aviación en las proximidades de Barbastro.

– Me aburro – me decía un día en el Cuartel General del Alto Aragón- ; esto no es para mí. Prefiero volar, contribuir de una manera más personalísima a la lucha de que hemos de salir victoriosos.

Pocos días después, Mariano Foyé marchaba al campo de «Alas Rojas» y allí pude abrazar innúmeras veces a aquel muchacho alto, fuerte. de complexión robusta, de hablar agradable y corazón lleno de afectos.

Bajo el cielo de Aragón. Máximo Silvio. Mi Revista, Barcelona 1 de mayo de 1938.

Giménez García, Isidoro. Natural de Valladolid en el mes de agosto, al organizarse la Escuadrilla Alas Rojas, unidad mixta formada por cazas Nieuport-Delage NiD 52 y bombarderos ligeros Breguet XIX, es nombrado jefe de la misma y da comienzo a sus intervenciones en el frente de Aragón desde el campo de Sariñena en Huesca. En noviembre de 1936 es ascendido a capitán y como profesor y acompañante de ciento noventa alumnos marcha a Rusia en diciembre, a la Escuela de Kirovabad en Azerbaiyán. Cosas de la aviación. 163 – Mejores aviadores en la Guerra Civil Española – FARE.

Isidoro Jimenez Sariñena Alas Rojas

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE. El teniente asimilado Isidoro Giménez, jefe de la escuadrilla Alas Rojas.

Herguido García, José Conocido como el “Demonio Rojo” fue piloto de la Aviación Militar española. El 18 de julio de 1936 se presenta en el aeródromo de El Prat, operando contra las tropas nacionales de la Ciudad Condal y después en todo el Frente de Aragón con la escuadrilla “Alas Rojas”, alcanzando una notable fama, dada su habilidad y valentía incomparable.

El 4 de agosto derribó el bombardero ligero Breguet XIX del capitán Eduardo Prado y ametralló en Zaragoza una columna de tropas.Posteriormente se encuadró en una de las primeras escuadrillas de los “Chatos” soviéticos, concretamente la de Boris Turshanski, combatiendo en la Batalla de Madrid para resistir los vigorosos ataques que de vez en cuando lanzaba el enemigo. Fue allí donde fue herido en septiembre; durante un combate aéreo había recibido un balazo en la rodilla. Fue enviado al hospital del Prat, donde no permaneció más que 20 días. A penas el doctor le anunció que estaba curado, se presentó en su unidad.

A principios del mes de noviembre, el 7 o el 8, García Herguido había sido integrado en una de las dos escuadrillas de caza rusa que estaba entonces en Madrid, y volaba en un Polikarpov I-15, el famoso “Chato”. El 12, durante un combate sobre el aeródromo de Barajas, quiso entrar en combate con un Heinkel He51 alemán y se le acercó. El piloto enemigo también era un hábil aviador. Al cabo de un momento el alemán se lanzó en picado. Herguido le siguió, decidido a no dejarlo escapar. Los dos aparatos se estrellaron en el mismo lugar del aeródromo, unidos en el mismo rugido de motor.

“Cosas de la Aviación” 116.- Mejores aviadores en la Guerra Civil Española- FARE.

Alas Rojas Sariñena Herguido

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE. El sargento Herguido a bordo de su Nieuport-52.

No muy alto, aunque de buena estatura; rostro moreno, sombreado por una simpática y atrayente sonrisa; la leve contracción de sus labios carnosos dejaba ver las dos blancas hileras de sus dientes; los ojos chispeantes y con mirada de águila, acostumbrados a cortar el horizonte; desnudo de cintura para arriba, el cuerpo tostado por el sol. Así le había visto innúmeras veces en el campo de aviación de «Alas Rojas» cuando el sol encendía brasas en aquella tierra ahora hollada por la inmunda planta del invasor extranjero.

Bajo el cielo de Aragón. Máximo Silvio. Mi Revista, Barcelona 1 de mayo de 1938.

Jesús Herguido Diablo Rojo

Herrandiz Bellot, José. Natural de Chella (Valencia) fue soldado de aviación que llegó a capitán de infantería del ejército rojo. Destinado en el campo de aviación de Lérida estuvo en el aeródromo de Alas Rojas. Acusado por rebelión, a los 27 años de edad, José Herrandiz fue condenado a 12 años de reclusión menor.

Herrera Aguilera, Emilio. Teniente republicano y piloto del caza Polikarpov I-15 (conocido como Chato), era hijo del investigador y general Emilio Herrera Linares, director técnico de las Fuerzas Aéreas Republicanas y Presidente de la II República en el exilio entre 1960 y 1962. En julio de 1937. Se incorporó a «La Gloriosa» como jefe de patrulla de la 2ª Escuadrilla de Chatos con base en Sariñena. (Emilio Herrera Aguilera, piloto de caza republicano. Por María Torres).

Hidalgo López, Juan. Ejerció de cabo radiotelegrafista de aviación, llegando alcanzar la graduación de sargento. Estuvo destinado en el aeródromo de Sariñena y de la Rivera, el fin de la guerra le pilló en Alicante.

Laguna Lomás, de José. Piloto. Oficial de aviación. Juzgado en 1940 por Auxilio a la rebelión, causa sobreseída provisionalmente. Signatura 1592. Procedimientos de la justicia militar contra el personal militar que luchó en la aviación republicana durante la guerra civil (1936-1945) Archivo Histórico del Ejército del Aire.

En Barcelona

Barcelona 30 (12 n.).— Continúa la actuación de los tribunales populares. Ante el primero se ha visto la causa contra Juan Laguna, oficial aviador. La defensa se ha referido a los documentos ocupados al procesado en el momento de su detención. Uno de ellos es del partido comunista, haciendo constar que el detenido nada tiene que ver con otro sujeto del mismo nombre y apellido de filiación fascista. Otros documentos se refieren a la vida militar de Laguna y a su destinó en Sariñena. El procesado explicó las causas de su viaje a Barcelona, relacionadas con su estado de salud. A petición del fiscal se suspendió el juicio para practicar una información supletoria.

La Voz, 31 de octubre de 1936.

Militar juzgado

Lana Castro, Antolín. Con 40 años fue un agricultor sariñenense “Voluntario en aviación, sin intervenir en hechos delictivos”. Exiliado a Francia, regresó en octubre de 1941. El informe, solicitado por la Comisaría de investigación y vigilancia de la provincia de Huesca, reflejaba que mantuvo “siempre buena conducta”.

Mañez Rubio, Manuel. Con tan solo 15 años, fue reclamado al frente junto a Joan Paesa Cortesa por sus respectivas familias. Ambos fueron reclamados en marzo del 37, Manuel se encontraba en el campo de aviación y Joan en el batallón Alas Rojas. Son ejemplo de los muchos menores que partieron al frente sin el consentimiento de sus familias, siendo reclamados posteriormente para su regreso a casa.

Muntadas Prim, Carlos Duque de Castillejos, natural de Barcelona, fue voluntario de aviación en el bando nacional durante la guerra civil española. Carlos pertenecía a la familia Muntadas Prim, una familia burguesa romántica de la sociedad catalana que acabó al costado de Franco y protagonizando un escándalo financiero a finales de la década de 1970. Vinculado a la familia Prim, entre sus antepasados se encuentra Juan Prim y Prats, Marques de Castillejos, político liberal y uno de los responsables de la revolución de 1868 «La Gloriosa», el primer intento en establecer un gobierno democrático en España tras el destronamiento de Isabel II. Murió, poco después, víctima de un atentado. Carlos Muntadas Prim falleció en Sariñena, su avión cayó junto con otros dos compañeros el 12 de septiembre de 1937. Contaría con unos 36 años de edad. Una lápida lo recuerda cerca de las trincheras. Junto a la lápida de Muntadas Prim, aparece una lápida en recuerdo de Abelardo Carazo Calleja, fallecido el 14 de septiembre de 1937.

Navarro Colay, Emilio. Cabo bombardero de aviación, perteneció a la escuadrilla de los ¿alcray?

Navarro, junto a los aviadores capitán Luis Aguilera, alférez Ferret, sargento Juan Fernández y bombardero Navarro, falleció en combate aéreo entre Granen y Tardienta. Falleció el 19 de octubre de 1936, a última hora de la tarde, a consecuencia de heridas de arma de fuego recibidas en combate aéreo. Manifestación inscrita por Manuel Conde Capitán, médico del campo de aviación.

Tiene a su hermano que se  llama Federico. Se consigna que se halla enterrado en una fosa a las distancias siguientes por norte a 7 metros del camino central del cementerio, por sur a 25,50 metros de los nichos, por este a 22 metros de los nichos, por oeste a 77 metros de la tapia del cementerio.

Hospital de Sariñena, fallecidos de guerra. 

Paesa Cortesa, Joan. Barcelonense de 17 años, fue reclamado al frente junto a Manuel Mañez Rubio  por sus respectivas familias. Ambos fueron reclamados en marzo del 37, Manuel se encontraba en el campo de aviación y Joan en el batallón Alas Rojas. Son ejemplo de los muchos menores que partieron al frente sin el consentimiento de sus familias, siendo reclamados posteriormente para su regreso a casa.

Palop Mestre, Francisco. Teniente de aviación roja, natural y vecino de Montilla, Córdoba, su causa resultó sobreseída provisionalmente en 1939. Existieron indicios de su paso por el aeródromo de Sariñena y fueron solicitados los perceptivos informes para depurar sus responsabilidades.

Piquer. Al parecer mandaba el 9º Batallón de aviación roja, de afiliación comunista. (El dato puede estar confundido con el 4º Batallón)comandaba una sección de milicianos que marcharon al frente de Huesca, al frente de aquella sección iba Valero Arnal Sena.

También existía en el aeródromo, una fuerza de choque llamada Legión Roja, a las órdenes del comandante Piquer. A sus componentes se les quería preparar como futuros comandos paracaidistas.

La guerra del 36 en Sariñena. Morera Corull, Arturo. Revista Quio de Sariñena y Los Monegros.

Prieto García, José. Fue alumno de aeronáutica en prácticas, observador de la aeronáutica naval y estuvo destinado en el aeródromo de Sariñena. Natural de Cartagena, soltero y con 22 años, estuvo destinado en el campo en agosto de 1936. Marchó al hospital militar de Barcelona por encontrarse herido, regresando al aeródromo y permaneciendo en el hasta febrero de 1937.

Puimeciño Calasan, José. Junto a Salvador Cervera Mayans fueron guardias civiles que formaron parte de la escolta del jefe marxista Reyes en el aeródromo y participaron en el fusilamiento de Arizaleta, administrador de la viuda de Bastaras de Lanaja (Informes solicitados por la Capitanía General de la 5ª Región Militar, Huesca en mayo de 1941). Salvador también realizó las labores de escolta del comisario político Francisco Puicerón y José del comisario político Francisco Buisán. También fueron investigados, por su posible participación en el fusilamiento de Arizaleta, los guardias Segundo Doñageda Cardial, Víctor Esperrín del Río y Martín Pérez Pindado.

Rodolfo Robles César, EFE agosto 1936

Robles Cézar, Rodolfo. Militar profesional. Piloto de caza de la escuadrilla Alas Rojas. Foto Agencia EFE, Sariñena, agosto de 1936.

Fue ascendido a teniente el 31 de octubre de 1936 y a capitán el 13 de diciembre de ese año. Prestó servicio en el aeródromos de Sariñena. Robles Cézar, Rodolfo.

Roche García, Julio Alejandro.  Ocupó el cargo de oficial de telégrafos en el campo de aviación rojo de Sariñena, desde febrero de 1937 hasta el 15 de octubre del mismo año.

Rodríguez Toledo, Pascual. Soldado del servicio de aviación, permaneció 7 meses en el aeródromo.

Ruiz Ramos, Pedro.  Detenido el 4 de noviembre de 1936 en la ermita de Santa Quiteria de Tardienta y luego trasladado al aeródromo de Sariñena, donde permaneció unos 20 días en calidad de detenido, siendo trasladado a Barcelona donde le tomaron declaración.

Salueña Lucientes, Antonio. Natural de Fuendetodos (Zaragoza), nació en 1898 y fue conocido como «El Pintamantas». Piloto de la aviación militar, escapó a zona republicana disfrazado de campesino, mientras su mujer, suegro y otros familiares fueron detenidos. Fue acusado en Zaragoza de haber sido el piloto que bombardeó El Pilar. Voló en los primeros meses en Breguet y posteriormente mandó una escuadrilla de Natachas. En 1938, siendo ya mayor de aviación se integró en la escala de mando del Grupo 28, de los «Delfín». Se exilió en la URSS, con su mujer Eloísa, a la que pudo liberar mediante canje.  Falleció en la URSS en 1959.

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Silue Navarro, Manuel. Miliciano de Hospitalet de Llobregat, destinado al aeródromo de Sariñena, falleció en torno a septiembre de 1936. La noticia aparece en el Diario de Barcelona del 5 de septiembre de 1936, destacando que fue enterrado en Sariñena y desde su ciudad natal se le trasladaron flores. Manuel perteneció a la U.G.T. y al Partit Republicá d´Esquerra. (Manuel Silué Navarro. Un camión de flores a Sariñena).

Silverio Jiménez, Amador.  Piloto, teniente de aviación, gran dibujante y caricaturista, ilustrador de los manuales de vuelo de 1932, ascendió a mayor durante la guerra civil española y fue destinado a Asturias, donde estuvo a los mandos del segundo caza Aieuport Ai-52. Tras la guerra estuvo exiliado en Londres durante la segunda guerra mundial. Amador Silverio fue conocido como “El dibujante” (La guerra en el aire, en Asturias durante los tres primeros meses de la Guerra Civil. Víctor Luis Álvarez Rodríguez).

Singla Nadal, Pedro. Soldado barcelonés de aviación. Llegó al aeródromo de Sariñena a primeros de agosto de 1936, del aeródromo del Prat. Como cabo del aeródromo de Sariñena formó una columna con fuerza de aviación que estuvo destacada en el sector de Albero Alto. Nombrado sargento, en noviembre del 37, fue destinado a la D.C.A. en Lérida, donde permaneció como sargento hasta que ingresó en la escuela de capacitación de Sabadell. Ascendió a teniente y en 1941 su caso fue sobreseído provisionalmente.

Vila Guillaumes, José. Sargento de la aviación que alcanzó el grado de teniente en el aeródromo de Sariñena. Natural de Castellfollit de la Roca, fue considerado “desconocido” por las autoridades franquistas de Sariñena a solicitud de información por parte del Ministerio del Aire en abril de 1941.

Vilella Vallés, Antoni. Mecánico de las Fuerzas Aéreas de la República Española, trabajó en la Cuarta Escuadrilla del Grupo 26 con aviones de caza, conocidos como Chatos, siendo destinados durante la guerra a los aeródromos de Sariñena y El Toro. Ha sido  presidente honorario de la Asociación de los Aviadores de la República (ADAR).

Reus. Han estado destinados al campo de aviación de Sariñena diversos compañeros nuestros que habían vuelto  del frente de Aragón con permiso temporal.

Diario de Barcelona, 4 de febrero de 1937.

Piloto Sariñena Escuadrilla Alas Rojas

Sariñena (Huesca), Agosto de 1936. Agencia EFE. Un piloto, (no identificado), de un Nieuport 52.

Logística

El armamento y bombas llegaban en tren a la Estación de Sariñena, donde había un pequeño almacén. Algunas de estas bombas fueron fabricadas «en serie» en la fábrica de automóviles y camiones de la General Motors Peninsular, información recogida por el Diario de Barcelona, 25 de agosto de 1936, con motivo de la visita del coronel Villalba y Ángel Estivill.

El coronel Villaba y Ángel Estivill visitaron la fábrica de la  General Motor, una de las cosas que les interesaron muy profundamente fue los equipos de lanza bombas que se estaban construyendo en serie para la base de Sariñena.

Diario de Barcelona, 25 de agosto de 1936.

Almacén de Alas Rojas

A medio kilómetro de la estación de la población de Sariñena hay unos barracones donde se almacenan camiones y material de guerra.

3.000 =15= 28-10-37.
Servicio de Información y Policía Militar (SIPM) C2896, 8.

José Porta Martín, vecino del barrio de la estación, contó que uno de los almacenes de su casa fue utilizado para guardar bombas destinadas al aeródromo. José las veía desde una ventaneta: “Estaban sin la espoleta, para que no explotasen”. Es de suponer que llegarían a bordo de trenes y se almacenarían en algunos almacenes hasta su posterior traslado al aeródromo.

El campo en manos de los sublevados

Tras la caída del frente de Aragón (Sariñena, la retirada), el 26 de marzo de 1938 el campo cayó en manos del bando sublevado, quienes continuaron utilizando el aeródromo en su avance sobre Cataluña. Este fue el caso de la gran mayoría de aeródromos «Puede afirmarse, sin duda, que los de Sariñena y Bujalaroz son necesarios al presente operaciones a lo largo del Segre, pero la misma pretensión no puede seriamente mantenerse para los demás» (The War in Spain (Gran Bretaña). 11/6/1938, n.º 21).

La Aviazione Legionaria, comando XXIII grupo Caccia se instaló en el aeródromo militar de Sariñena con el avance nacional. Unos documentos la sitúan entre noviembre y diciembre de 1938. Uno de los documentos señalan como comandante del aeródromo a Magg. Remondino.

Los tres documentos se refieren del arreglo de la carretera de Albalatillo al cruce con la carretera de Sariñena a Bujaraloz, apenas 5 kilómetros que finalmente son arreglados, lo que agradecen con dos garrafas del mejor vino de Robres «Que espero les gustará. Es el que más fama tiene de los de esta provincia».

Documentos del Grupo de Recreación Histórica De Primera Línea.

Para analistas ingleses, estos aeródromos, en manos del fascismo español. alemán e italiano, constituyeron una seria amenaza para Francia e Inglaterra, antesala de la segunda guerra mundial.  En el mapa de la publicación «The war in Spain» quedan recogidas las bases en el noreste español, entre ellas, ocupando un lugar especial, las de Sariñena y Bujaraloz, apreciándose, además, la que situó en el entorno de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes.

AIR BASES IN SPAIN FOR USE AGAINST FRANC

«Cada símbolo en el mapa indica una base aérea. Los individuales representan campos de aterrizaje. más o menos completamente equipado. Uno o más símbolos en un chele negro representan un número igual de campos completamente equipado con refugios, hangares y depósitos de suministros subterráneos» (The War in Spain (Gran Bretaña). 11/6/1938, n.º 21).

Un legado del pasado

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Salvador Trallero con la bandera republicana de «Alas Rojas», que recuperó y donó a Sariñena.

La historia del aeródromo esconde numerosas historias y vivencias por descubrir, aquí hemos aportado nuestro pequeño granito de arena en la recuperación de la memoria histórica. Salvador Trallero siempre ha pretendido aprender de la historia, entendiendo como una apuesta de futuro la recuperación del aeródromo. Su libro ha cosechado grandes éxitos y reconocimientos, premio del Gobierno de Aragón en el año 2006 «al mejor libro editado en Aragón», sin duda una gran labor de documentación, edición y de divulgación que debería encontrar mayor reconocimiento y apoyo en la sociedad sariñenense, monegrina y aragonesa. Su sueño de recuperar el aeródromo de “Alas Rojas” debería ser un sueño de todos/as que  echase a volar!!.