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Georgina Paul Puisac


Georgina Paúl Puisac nace el 19 de julio de 1933 en Capdesaso, en casa “El café de Marina”, café que regentó su familia, principalmente su madre, nombre por el que fue conocido el bar-café. Gracias a Georgina, nos acercamos a la vida de Capdesaso y su pasado reciente a través del café de Marina que actuó de centro social y neurálgico de la localidad monegrina.

Tiempos de antes, recuerda Georgina -duros, pero felices-, cuando iban a buscar agua a la fuente -con una burra y argados de mimbre, dos cantaros a cada lado, cuatro en total- y a la balsa a lavar la ropa, donde había unas pilas de piedra, pues antes –todo se hacía a brazo-.

El pueblo se salvó gracias a la huerta de Capdesaso, fértil gracias a la acequia Valdera y del Molino. El ayuntamiento arrendaba tierras a familias y ayudó mucho. Se ponía de todo: patatas, cebollas, ajos, judías, tomates, acelga… en casa gallinas, pollos y uno o dos cerdos que mataban -uno al inicio del invierno y otro al final-. Tenían oliveras, había molino de aceite en la balsa, y viñas todo el pueblo tenía y se hacía muy buen vino-. Pasadas las fiestas de septiembre, los carros ya estaban preparados para ir a cosechar la uva. Al campo siempre se llevaba vino, en bota, para trabajar. Alguno arrancaba algo de esparto y tan solo más que dos o tres familias hacían sogueta, los “fencejos”.

En Capdesaso hubo posada, en casa Pedruelo, venían con tartanas y mulas ya que tenía muy buenas cuadras. Georgina nombra con cariño la tienda de Fidel de ultramarinos, que también hacía de carnicería, y la de Eleuterio; luego estuvo el Spar, ya sobre 1965. De hornos de pan, recuerda Georgina, primero estuvo el de Montori y luego el de Cuarte, que vino a coger el horno de Inocencio. Venían vendedores de fuera y en la plaza vendían ropas o vajillas y el alguacil, con corneta, daba cuenta de su llegada. De Sariñena venía Dusán, Viscosillas, – venía en una moto con un carro y vendía telas, lanas o hilos-.

A la escuela fue hasta los 14 años, empezó a ir a los 6 o 7 años, aunque muchos querían dejar la escuela para ir a trabajar y ganar dinero. Muchas mujeres marcharon a Barcelona a servir y, cuando regresaban para festivos y fiestas, –traían ropas y zapatos que aquí no se veían-.

Georgina, a los 14 años marchó a trabajar a Porta en el barrio de la estación ferroviaria de Sariñena. Limpiaba botellas y cargaba y descargaba camiones. Iba andando, no le llegaba para una bicicleta. Iba junto a unas chicas que iban para Anoro, que tenía unos grandes almacenes en la estación; compraba y vendía ordio y trigo. Tardaban entre media hora y tres cuartos de hora en hacer el recorrido y si llovía se tenía que aguantar, aunque a veces los de Porta las llevaban. Iban dos o tres y siempre con el paraguas. En Porta recogían almendras, las descascaraban y en una mesa las separaban. Georgina aún se acuerda de la señora Melera que iba al tren a vender gaseosas.

A veces tenía que bajar a Sariñena a comprar alguna cosa, por un balde 1 hora ir y otra hora volver. También, durante un tiempo se dedicó a hacer viajes a Sariñena para hacer encargos, con un carro y burra. También iba a buscar al médico a la estación, donde subía con el coche Ispa.

La casa familiar la hizo un hermano de su padre que fue a América, fue ayudante de cámara, de un marques y para su retiro se hizo la casa para él y toda la familia. Era buena casa, -entonces las casas eran como corrales, con barro a las entradas-. Aunque él no llegó a vivir. El bar lo hizo para su padre. Su padre no había tenido tierras y tuvo que marchar a Reus para trabajar, fue allí donde conocieron al Marques. Pero su madre se quedó viuda muy pronto y tuvo que llevar ella sola el café.

Era café y salón de baile, solían reunirse para hablar, contar sus cosas y jugar a las cartas, algunos al guiñote, pero otros hacían timbas y apostaban dinero. Algunos hasta se quedaban hasta altas horas de la madrugada, alguna vez hasta las cinco de la mañana. Una vez apareció a las tres de la mañana el juez de Sariñena para sacarlos del bar -vino con una tartana y una mula y tuvo que salir corriendo mientras le perseguían por los tejados tirándole piedras y cascotes de tejas-.

A veces daban comidas, si estaba el maestro o el practicante que también se quedaban a dormir en plan pensión. Igual les daban de comer y cama a las orquestas. Durante la guerra se alojaron milicianos -en el salón había 14 camas con milicianos y en el almacén frente a casa de Usola vivían también y tenían transmisiones-. También estuvo transmisiones en la parte de arriba de la casa de Georgina. 

Después de comer iba la gente al café y los domingos por la tarde hacían baile, tenían un patio exterior y un almacén que hacía de pista de baile, con bancos en los laterales y un pequeño escenario. También se hacía baile si había algo especial o cuando la gente lo pedía gracias a la gramola que tenían -siña Marina que haremos baile-. El café lo tuvieron hasta el 2008 cuando cerraron definitivamente.

Las fiestas eran muy sonadas, había hasta 40 chicos que pagaban el baile -¡40 chicos de gasto de orquesta!- por lo que traían muy buenas orquestas. La víspera había pasacalles con la orquesta, después se iba con la virgen todo el camino hasta la ermita de santa Elena y después de la romería, se paraba en alguna casa y se cantaba alguna jota. Había carreras pedestres, comidas… Muy conocido fue Ramón Cambra que tocaba el violín y saxofón, aprendió en Barcelona y era un virtuoso de la música. Lo llamaban para tocar por los pueblos y tocar el violín. En Capdesaso tocaba los días festivos -para san José, el día del Pilar…-.

Para santa Águeda hacían chocolate para todo el pueblo e iban a la iglesia a tocar las campanas, luego hacían baile. Un día apareció un comercial que lo pusieron de chocolate. Y para san Sebastián se hacía hoguera en la plaza de la iglesia y alguno llevaba alguna silla o mueble viejo para quemar.

Georgina se casó con Paco Borbón, agricultor que llevó las tierras de casa Antón Francisco. Georgina ha trabajado en casa, han tenido vacas de leche que vendían a un camión de la Ram de Grañén que la iba recogiendo. A pesar de la dureza de antes, Georgina habla con nostalgia – la gente con poco eran felices. Hasta hace 10 años todas las puertas estaban abiertas, hasta con la llave puesta en la puerta-.

Inocencio Villacampa Buisan


Natural de Capdesaso, Inocencio Villacampa Buisan nace el 28 de diciembre de 1933. De casa de labradores, su padre era jornalero, profesión de la que también ha ejercido Inocencio. Una forma de ganarse la vida muy habitual en el medio rural, el del ir a trabajar donde había trabajo -Donde llamaban, a la huerta, la viña, la siega o la trilla, a cualquier faena del campo-. Afortunadamente, Cadepsaso siempre ha tenido huerta y en ella se ha cultivado todo tipo de hortalizas y verduras, sobre todo patatas, para el gasto de casa y maíz que se vendía, lo que favoreció bastante la vida en el pueblo. Además, había mucho olivar, almendrar y vides.

Inocencio nació antes de la guerra, aunque de esta poco se acuerda, su familia veía los aviones pasar y para estar más seguros marcharon a Binéfar. Al acabar la guerra, la familia regresó a Capdesaso. Así, su juventud transcurre en Capdesaso, haciendo viajes a buscar agua a la fuente para beber, que es de manantial -¡íbamos con la burra y cuatro cantaros!-. El resto del agua la cogían de la balsa, agua para fregar y lavar, había tres pilas de piedra para lavar la ropa.

Se hacía esparto y sogueta, fencejos. Inocencio hacía una ristra larga desde la plaza de la iglesia hasta la fuente y poco a poco iba entrelazando con sus manos el basto esparto. Lo vendían a Fidel Paul, que tenía una tienda en la calle Baja, con quien hacían algo de trueque. También se hacían adobas y cañizos, Inocencio los hacía con el tío Elías y José Puertolas, quien era el que más se dedicaba a hacer cañizos en el pueblo.

En Capdesaso había tres rebaños importantes y tres pastores de ovejas. La caza era sobre todo liebre y algo de conejo. La leña la traían a vender y la compraban, aunque también mucha gente se la hacía. Se amasaba en casa y al horno solo se iba a hornear En casa Montori estaba el horno de pan “Casa Segundo” y luego se instaló otro en 1940, que llevó uno de Cuarte de Huesca, Antonio Monaj. Tres eran las tiendas que había entonces, recuerda Inocencio, y una carnicería, además del café de la señora Marina. Sin olvidar al herrero José Bescos y al carpintero Alejandro Escartín, que entre los dos arreglaban las ruedas de los carros.

Estaba la posada de Pedruelo de 1770, que tenía unas cuadras bien grandes y donde Iban los caldereros a arreglar cacharrería. Tenían la posada unas cuadras grandes. También hubo cárcel, en la plaza del ayuntamiento, pero Inocencio solo ha conocido los calabozos que estaban bajo tierra. La iglesia tenía un reloj de cuerda y el padre del herrero iba todos los días a darle cuerda.

Las fiestas mayores para el 3 de mayo, cuenta Inocencio, de la Invención de la santa Cruz, eran cuatro días y tres días las pequeñas de la exaltación de la santa Cruz, el 14 de septiembre. En las de mayo se iba a buscar un chopo grande que se cortaba, lo hacían los mozos del pueblo, con un carro sin mulas y lo cargaban hasta el pueblo y  plantaban el “mayo” en la plaza y allí estaba todo el año. Siempre había orquestas para las fiestas y el resto del año aparecían de vez en cuando algún que otro comediante por la plaza. 

Inocencio no fue buen estudiante, aunque tuvo que ir a la escuela. Las escuelas estaban a la salida de Capdesaso hacía Huesca, aún está el edificio, y tenía dos departamentos, uno para chicas y otro para chicos. Inocencio aún se acuerda de Don Antonio, el maestro, que era de Sena y su mujer, también maestra, Doña Laura.

Capdesaso, escuelas nacionales. Década de 1940.

A los 12 años dejó la escuela y marchó a trabajar a una casa del pueblo, a acarrear agua y paja para las caballerías. Se quedaba a dormir en las cuadras y debía de levantarse unas tres veces por noche para darles agua y paja para que al día siguiente estuviesen listas para labrar. De esta manera, de los 12 a los 17 años estuvo en casa Mur de jornalero. No podía labrar, ya que la casa sólo tenía 3 mulas. Un día dallando, día del Corpus, Inocencio quería ir a misa de las 12, pero le fueron apurando la faena, -un par de carreretas más, un par de carreretas más…- hasta que al final cogió y se fue. Entonces, lo habitual era estar, al menos, en una casa de san Miguel a san Miguel, el 29 de septiembre, que era cuando podían cambiar de casa.

A partir de entonces comenzó a trabajar a casa Paquio, allí tenían 5 mulas y podía labrar, dos mulas para el mozo mayor y otras dos para Inocencio. Pero, a pesar de todo, al paso de unos años, volvió a casa Mur donde pasó algunos años más hasta que marchó a Barcelona en 1969.

En la ciudad condal ha trabajado en la Nissan, en la línea de tractores Ebro y Massey Ferguson, primero tres años montando las ruedas de los tractores y luego se dedicó a conducir los terminados a la explanada. Es en Barcelona donde se acaba casando con una chica de la Estación de Sariñena, Leonor Tomas Escudero, que había nacido en una caseta del monte en 1938, en plena guerra. 

Al jubilarse, junto a su mujer regresa a Capdesaso, pues siempre que podían, cualquier festivo día de vacaciones, aprovechaban para volver a Capdesaso. Se ha dedicado a llevar su huerto, mañana y tarde, con su motocultor con carro. Aquí es feliz, en su pueblo, como buen ganchín, recordando parte de la memoria reciente de Capdesaso y la forma de vida rural de un pueblo con historia que cuenta con gran carió y pasión.

La Inquisición pasó por Monegros                 


José Ignacio Nerín Solanes
Antonio Cavero Barreu

Publicado en El Tarirán, revista de la Asociación Cultural Senense,
número 102, verano 2022.

Buscando reseñas relativas a nuestra localidad de Sena, topamos con la tesis doctoral titulada “Cultura oral y transgresión en la España moderna”, defendida por Iván Jurado Revaliente en la Universidad Autónoma de Barcelona en el año 2020 (http://hdl.handle.net/10803/670585).

Esta tesis doctoral se plantea la investigación de la blasfemia y su represión y castigo por el tribunal de la Santa Inquisición o Santo Oficio en España durante los siglos XVI, XVII y XVIII.

Para situar el tema, hay que decir que la justicia inquisitorial contemplaba distintas penas en función de la gravedad de la blasfemia:

Escudo de la Inquisición española. La espada combate a los herejes, y la rama de olivo alude a la reconciliación con los arrepentidos. La leyenda en latín significa: Álzate, oh Dios, a defender tu causa, salmo 73.

  • “Abjuración de levi”. En este caso el reo era condenado a abjurar, es decir a desdecirse en público y de forma solemne de sus creencias o afirmaciones, y a cumplir una pena leve, como una multa o la asistencia a alguna misa. 
  • “Abjuración de vehementi”. En caso de reiteración, contumacia, o indicios de herejía más grave, las penas podían ser mucho más elevadas, y la abjuración se denominaba “de vehementi”.

La tesis doctoral se ilustra con multitud de ejemplos de condenas, en particular las de varios vecinos de Monegros, y muy especialmente uno de Sena. Las referencias AHN que se citan en el texto se refieren al Archivo Histórico Nacional.

Como casos de “Abjuración de levi” en Monegros reproducimos aquí algunas páginas.

Página 210:

Los procesados por el Santo Oficio alegaron con bastante frecuencia sufrir un estado emocional de perturbación transitoria como elemento justificativo de sus blasfemias. El tejedor de Sariñena (Huesca), Jaime la Marca, argumentó en 1596 ante los inquisidores que era colérico y que algunas veces había dicho sin pensarlo: reniego de Dios.52

52 Fué condenado a salir en auto público de fe, a abjurar de levi y al destierro por el período de un año. AHN, Inquisición, libro 989, fol. 729v.

Página 362:

En el caso de Jaime Colau, vecino de Capdesaso (Huesca), para manifestar su negativa a pagar unas deudas que le exigían en el año 1612: “juro por la cabeza, por el cuerpo, por las plagas de Dios que no lo había de pagar”.54

54 AHN, Inquisición, libro 991, fol. 213r. (1612). Por las palabras que profirió fue condenado a que se le leyese su sentencia en la sala de la audiencia, abjurase de levi, pagase una multa de diez ducados y fuese desterrado de su pueblo durante un año.

Página 434:

El invidente Francisco Alfantega, natural del lugar de Castelflorite (Huesca), que se ganaba la vida recitando oraciones, fue condenado en 1637 por la Inquisición de Zaragoza por decir varias veces y en diferentes ocasiones los siguientes juramentos: “por vida de Cristo y de todos sus santos, voto a la nalga de Dios, a la porra y carajo de Cristo, por vida de treinta Cristos, voto a Cristo vivo y muerto tal como está por acá y por allá en el huerto y fuera del huerto”. Según testificó ante el tribunal aprendió estas expresiones injuriosas de otra persona. Recordemos que los invidentes se ganaban la vida en la Edad Moderna recitando los denominados romances de ciego por los pueblos de España, que solían ser coplas de carácter devoto basadas en las oraciones cristianas. Pero no siempre tuvieron un comportamiento decoroso y modificaron sus composiciones con expresiones de carácter obsceno, como la que acabamos de reproducir, para entretener al vulgo.54

54 AHN, Inquisición, libro 992, fol. 296r. (1637). La Inquisición de Zaragoza le impuso las siguientes condenas: salir al auto público de fe, abjurar de levi, recibir doscientos azotes y destierro perpetuo del distrito de la Inquisición.

Página 443:

Otros jugadores no se contentaban con dirigir sus quejas a Dios, y directamente reclamaban la intervención del diablo. El francés Francisco Pagés, residente en la villa de Sariñena (Huesca), cansado de perder varias manos a los naipes en el mes de agosto de 1612 “hizo una cruz en tierra y dijo juro a Dios que no tengo de hacer oración a Dios en toda mi vida, sino al diablo”.91

91 AHN, Inquisición, libro 991, fol. 233v. (1613-1614). Este reo salió al auto público de fe con insignias de blasfemo, abjuró de levi y fue desterrado de la villa de Sariñena y la ciudad de Zaragoza en un perímetro de cinco leguas.

Para la “Abjuración de vehementi” el ejemplo reproducido nos atañe más directamente, puesto que se trata del caso del bearnés vecino de Sena Juan de Albiñau, condenado en 1574.

Se cita en las páginas 200-201:

En los límites de la herejía.  La abjuración de vehementi

La mayoría de las blasfemias o palabras escandalosas se castigaron con una abjuración de levi. Pero si el tribunal interpretaba que los hechos habían surgido de un arrebato provocado por la pasión, el juego o cualquier otra causa, los reos eran obligados a abjurar de vehementi. A esto se acompañaban evidentemente los castigos más graves, generalmente el destierro o las galeras. Aunque era sumamente extraño que los inquisidores decidieran establecer esta condena, porque la mayoría de los acusados solían demostrar que sus palabras no constituían una verdadera herejía; y además, era usual que se demostrasen arrepentidos de sus actos. Las demostraciones de arrepentimiento eran claves para lograr una pena ligera.

El bearnés Juan de Albiñau, vecino del lugar de Sena (Huesca) fue penado en 1574 a abjurar de vehementi, a ser azotado públicamente por las calles de Zaragoza y a galeras por un periodo se cinco años por decir “que no hay purgatorio y que la misa era burla y ceremonia por rapar dineros y que el bautismo era bueno sino llevándolos al río y echarles un jarro de agua y que no se hade creer en los santos ni se les ha de poner luminaria ni dar limosnas a los pobres”. Además, decía en tono burlesco “que la hostia hacía crujir los huesos a Nuestro Señor” también afirmaba “que la confesión se había de hacer solo a Dios”. Estas palabras calificadas por parte del Santo Oficio de “blasfemas contra las imágenes de los santos y contra la hostia y palabras desacatadas” justificaron su grave condena, por los indicios que ofrecían acerca de la profesión de la fe luterana por parte del reo. Seguramente se libró de un castigo mucho más riguroso porque fue capaz de vencer el tormento.29

29 AHN, Inquisición, libro 988, fol. 205v

La pena de servir en galeras era en aquellos tiempos casi una condena a muerte. Hay que imaginar a los penados remando por el Mediterráneo en las naves españolas, en condiciones infrahumanas, y luchando contra los turcos o contra los piratas berberiscos. Nuestro convecino tuvo que pasarlo muy mal, pero según se cita “fue capaz de vencer el tormento”.

El palacio de la Aljafería de Zaragoza, sede del Tribunal de la Inquisición en Aragón desde 1482.

Las acequias de los lugares de Sariñena y Albalatillo


El río Alcanadre ha bañado las tierras de Sariñena con su fino hilo plateado, dando vida y prosperidad a la villa sariñenense. La poetisa y corresponsal de guerra Ana María Martínez Sagi, en agosto de 1936, lo describe como una “sierpe de plata, bajo las altas estrellas”. Lo cierto es que Sariñena le debe su vida y su propia existencia, pues se estableció en su ribera, en una de sus terrazas fluviales. Sariñena, situada “En una gran llanura entre los ríos Alcanadre y Flumen (que tienen dos puentes de cantería y ladrillo)”, ríos que, en palabras de Pedro Blecua y Paul, en su Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido de 1792, son “los que bañan y fertilizan gran porción de su vega y terreno”, contando en sus “alrededores con espaciosas huertas, pobladas de frutales de toda especie, muchos morales, buenas arboledas y paseos deliciosos”.

Sariñena es mi pueblo,
San Antolín mi Patrón,
el Alcanadre y Monegros,
son lo mejor de Aragón.


Jotas y Coplas de Monegros, Juan el Recogedor. Revista Monegros, 1980.

La acequia del Molino a su paso por la huerta vieja de Sariñena.

Pero Sariñena no escapa a su irregularidad mediterránea, capaz de producir grandes riadas, avenidas, así casi como secarse. Crecidas muy destructivas que se han llevado por delante azudes e incluso puentes como las ocurridas en 1747, 1753 o 1852, esta última publicada en El Heraldo en su edición del 6 de octubre de 1852: “Que el rio Alcanadre arrebató también el puente de madera de Sariñena” o la de diciembre de 1879 y recordada por el Diario de Huesca del 10 de diciembre de 1912 “Los daños hechos por los temporales en la parte baja de nuestra provincia, decía que en Sariñena se llevó el río el puente de hierro, valorado en 10.000 duros, y en las huertas hizo bastante daño”.

“El señor conde de Toreno dio cuenta también de haber destinado una cantidad para la reconstrucción del puente de Sariñena.”

El Imparcial, 31 de octubre de 1879.

“El gobernador civil de aquella provincia, ha dado las gracias al ministro á nombre de los desgraciados que han sufrido por las inundaciones de Sariñena, Fraga y pueblos de la ribera del Cinca.”

El Pabellón Nacional, 31 de octubre de 1879.

Y a su vez se han dado sus estiajes estivales que le han validado el sobrenombre de “Mata panizos”. De esta manera, desde tiempos pretéritos se las ingeniaron para aprovechar eficientemente sus aguas. Por ello, en caso de que las sequías agotaran estas fuentes tradicionales de abastecimiento, apunta J. Raúl Navarro-García, quedaba ir a los ya más lejanos cauces fluviales: “Ámbito en el que presas y azudes como las de Valdera y Puimelero también pudieron crear condiciones adecuadas para el desarrollo palúdico desde la edad media” (J. Raúl Navarro-García Expansión hidráulica, factores ambientales y humanos en el paludismo español del primer tercio del siglo XX). De esta manera, su regularización, a través de azudes y acequias, proveyeron a Sariñena de magnifica huerta y campos de regadío en total contraste con la característica aridez monegrina, en pleno Valle del Ebro, hasta la llegada de los diferentes canales y transformación a regadío de sus tierras, transformando la economía y el paisaje. No obstante, este es un artículo de acequias que conformaron un verdadero oasis en el lugar de Sariñena.

Si Sariñena tiene un padre
es hija del Alcanadre
y si preguntan por su madre
es la acequia Valdera.

La laguna es su niña
donde se refleja la luna
mientras gira la piedra
del molinar su acequia.


Sariñena, villa como ninguna
que su huerta vieja
es su gran fortuna
a orillas de l`acequieta.

Si dicen que soy de Sariñena
el Alcanadre es mi padre
y mi madre la Valdera
de mí siempre villa eterna.

“Tres eran las acequias madres”, recoge Pascual Madoz en 1845 “Cuyo riego termina á ¾ de leg. de la población, impulsando además las máquinas de un batán, un molino harinero y otro de aceite” de acuerdo a su Diccionario geográfico-estadístico-histórico publicado a mediados del siglo XIX.  Sin duda, estas responden a las acequias de Valdera, la del Molino y su ramal de la Acequieta, y la acequia de Albalate. Acequias tradicionales con concesiones históricas que toman sus aguas del río Alcanadre principalmente por medio de azudes y que conducen el agua para el riego de pequeñas parcelas. Acequias históricamente de tierra, a veces puntualmente revestidas por sillares de arenisca, piedra muy débil, para riego por inundación. La gestión viene dada por el Sindicato de Riego de Sariñena, una antigua comunidad de larga trayectoria que más adelante se desarrolla en el presente trabajo.

Las acequias mayores suelen derivar en acequias secundarias hijuelas y/o brazales. Asimismo, las aguas no utilizadas son derivadas a otros sistemas, así las aguas de la Valdera a la del Molino, la del Molino a la de Albalate y luego, a su vez, por medio de azarbes, las aguas sobrantes son devueltas al río Alcanadre, considerándose como retornos. Las canalizaciones más pequeñas que aportan agua a los azarbes son conocidas como azarbetas.

Toda esta actividad generó guardias de riego, el trabajo a vecinal de mantener las acequias, los jornaleros y cuadrillas, los regadores… además del nombrado sindicato o comunidad de regantes. Al igual existe toda una terminología o vocabulario asociado, toda una riqueza que se ha tratado de mantener en el presente artículo.

Cuando veo los Monegros
se me encoge el corazón;
son como un hierro rusiente
en el vientre de Aragón.

Luis Escudero.

Las acequias de Sariñena también se encuadran en aquella memoria de la sed, del aprovechamiento del agua en Los Monegros. En este caso ligada al paso de un río, circunstancia que marca profundas diferencias con la extrema aridez y sequedad de otros lugares de Los Monegros, sobre todos los del sur, pues la sierra de Alcubierre desvía los cauces que naturalmente discurrían de norte a sur para acabar desembocando en el Ebro, dejando un sur aún más extremadamente árido y seco, de aprovechamiento del agua en balsas, balsetas y balsetas, toda una cultura del agua y la sed que debería ser patrimonio cultural de la humanidad. (La memoria de la sed).

“En Sariñena Villa Plena, quié no trae, no cena.”

Refranes o Proverbios en romance 1621. Biblioteca de Castilla y León (Valladolid)
— Signatura: BPA 1369.

Vocabulario acequiero

  • Abadinar: También en las formas Badinar o Embadinar. Inundar de agua. “No vaya ser cuento que abadines”.
  • Abarrancar/ Barrancar:
  • Acequia/ cequia: Canal artificial por el cual circula el agua para riego agrícola.
  • Acequia madre: Acequia principal que toma directamente el agua.
  • Aguatillo: Compuerta para el desagüe.
  • Alfarda: Canon o contribución de riego.
  • Asolar: Decantar, cuando bajan las partículas al fondo.
  • Atancar: Poner la tabla para que entre el agua al campo y para que no se escape mucha agua se pone “lastón u otras yerbas” en las fugas. Esta operación se llama “volver l´agua”.
  • Azarbe: Acequia que lleva el agua sobrante.
  • Azarbeta: Azarbe secundario.
  • Azud: Barreras, a modo de pequeñas presas en los ríos que derivaban el agua a las acequias.
  • Barrancada: Avenida, riada, aumento de caudal que rebasa la acequia.
  • Barza: Zarza Rubus spp.
  • Boquera: Es una estructura para controlar el flujo de agua hacía las áreas de cultivo, desviándola de la acequia principal a canales secundarios o a las propias parcelas. RAE: Boca o puerta de piedra que se hace en un cauce para regar las tierras. Salida de agua sin enfila ni nada abierta a azada y que luego se tapaba. Riego a boquera: Cuando se regaba por una enfila y tenían que regar uno detrás de otro sino no regaban, era cuando había escasez de agua.
  • Boleta: Papeleta donde se ponía el nombre y los metros del tramo que correspondía a cada parte en el repique. Se colocaba en una caña clavada en el cajero de la acequia.
  • Brazal: Acequia secundaria.
  • Brozar: Taponar la maleza arrastrada por la acequia alguna parte de la misma, como un estrechamiento de un puente. Suele pasar siempre después de haber limpiado la acequia.
  • Buro: Barro.
  • Cabecera: Parte alta de la acequia.
  • Caizada: Caíz, cahiz, cahizada, medida de superficie que equivale a unos 5700 metros. Una caizada son unas 38 áreas; 8 fanegas; 24 cuartales; y 96 almudes o celemines.
  • Caizadas: Un pago que se realizaba en relación a la tierra que tenías medidas en caizes. 
  • Cajero/Caxero: Sección de la acequia, soleras más laterales. Camino pegado a la acequia para acceder a todos sus puntos para su limpieza y conservación. «Respetar el cajero»: respetar el paso de servidumbre.
  • Camallón: Forma sariñenense de Caballón. Surco en la tierra para conducir el agua y regar las plantas a sus lados.
  • Cargadal: Sedimento en la acequia, entre la arcilla y la arena.
  • Chespe: Trozo de barro con raíces que hacen de armadura, para taponar los agujeros de acequias, brazales y rasas.
  • Chumear: Gotear.
  • Colector: Un colector de acequia puede ser un conducto que distribuye el agua desde una acequia principal a diferentes áreas de riego.
  • Coscarana: Tierra reseca y resquebrajada, formando costras.
  • Dallón/ Dallones: Herramienta con filo metálico y mango de madera, mayor que la hoz, empleada para la limpiar las hierbas de las acequias. Guadaña corta para cortar hierbas, barzas o cañapitas.
  • Demba: Huerta, a veces significa la huerta próxima al pueblo.
  • Derivación: Acción de desviar agua de un río o corriente principal hacia una acequia para su uso en riego.
  • Descajerar: Ensanchar el cajero de la acequia.
  • Desembozar/desbozar: Desatascar.
  • Desencarar: Regar lo sembrado para que se reblandezca la corteza que hace la tierra y pueda nacer.
  • Enfila: Compuerta de riego.
  • Esbarrancar: Cuando se pone mucha agua y se rompe el marguinazo y erosiona el terreno.
  • Esbozar: Desatascar.
  • Esbrozar: Desbrozar, limpiar los cauces de las acequias.
  • Esbarziar: Cortar bazas o barzeros.
  • Fanega: Medida de superficie que equivale a unos 715,18 metros.
  • Forca: Horca.
  • Forcallo: Horca de cinco púas.
  • Forcón: Horca grande.
  • Gallipuente: Sencillas estructuras para salvar el obstáculo que constituían las acequias. (Naval Mas, Antonio).
  • Gancheta: extensible, era un mango extensible para poderla llevar en el coche, luego, en la punta tenía dos ganchos, como si fuese una horca con solo los dos dientes laterales, pero con el final en forma de gancho.
  • Guerto, Guerter, Guertico: Huerto “Pal guertico”.
    Guiador: Regador. Figura antigua encargada del manejo de las aguas, caudales y distribución de las acequias y sus sistemas.
  • Hacer brazal: Limpiar cada uno su propio brazal.
  • Hijuelo/hijuela: Acequia que nace de la acequia madre.
  • Husillo: Tajadera accionada a través de un tornillo movido por medio de una rosca.
  • Ir a dar vuelta el agua: Ir a comprobar como va el riego a manta hasta que acabe por regar todo el campo.
  • Lastón: Gramínea que crece en los marguines.
  • Margüín: Linde o margen de un campo de cultivo.
  • Marguinazo: Ribazo. Talud entre dos fincas a distinto nivel.
  • Mina: Conducciones subterráneas excavadas en el suelo, túneles cerrados o abiertos para permitir el paso de las corrientes de agua y salvar la topografía.
  • Mojón: Desprendimiento de tierra en el cauce de la acequia.
  • Paradil/Paradiles: Guías del marco donde encaja la tajadera.
  • Portillo: El portillo, por donde entra el agua al campo.
  • Rasa: Acequia secundaria, como un brazal pero menos onda y más ancha.
  • Raseta: Diminutivo de Rasa.
  • Rebugada: Montón de broza que baja flotando por la acequia, que hay que retirar con la horca “porque puede brozar un puente”.
  • Regacha: Cauce angosto para el riego.
  • Reguero: “O reguero”, corriente, a modo de arroyo pequeño
  • Repique: Trabajo de limpieza del cauce de la acequia repartido por tramos.
  • Salto: Desnivel o caída, donde el agua coge velocidad y fuerza que servía para mover molinos o batanes.
  • Sifón: Infraestructura hidráulica utilizada para trasvasar agua de un lugar a otro situado a un nivel inferior.
  • Sogada: El agua que queda en el brazal desde la acequia hasta el campo. “Antes, cuando se optimizaba el agua, había que calcular para que entrara en el campo y no echarla para abajo”.
  • Tajadera: Compuerta para abrir o cerrar el paso del agua.
  • Tarquín: Agua estancada que forma fango maloliente. Barro sucio.
  • Teja de agua: Unidad de medida de caudal.
  • Topera: Agujero estrecho por el que escapa el agua. “Se debe tapar con buro y si es grande con un chespe”.
  • Tollo: Lugar de más profundidad tanto en las acequias como en los brazales, normalmente después de los paradiles, por la erosión, donde antiguamente aprovechaban para bañarse.
  • Yerba: Hierba.

Sariñena, hija del Alcanadre

Sariñena es hija del Alcanadre, sin duda. Y Sariñena ha tenido, a través de sus distintas civilizaciones, la capacidad tecnológica y el ingenio de aprovechar sus aguas en beneficio de la población. Hasta el punto, que como bien dice Antonio Naval, este constante aprovechamiento de las aguas del río es otro de los aspectos que definen la localidad “Al menos desde tiempos de los árabes” (Antonio Naval Mas. Sariñena, villa histórica de ferias y regadíos).

Pues los cursos fluviales, a lo largo de la historia, fueron factores decisivos para el asentamiento de núcleos humanos “Así, en las orillas de afluentes del Ebro como el Alcanadre, los emplazamientos de los hábitats agrícolas fueron más abundantes en las terrazas desde donde dominaban el lecho fluvial» (Giral Royo, Francesc. 2004. Introducción al poblamiento de época romana en Los Monegros, Revista d’ Arqueología de Ponent, 14, pp. 223-236). Sin duda, la prosperidad ha venido dada del río y sus acequias, siendo el motor de la actividad económica, agrícola y ganadera de Sariñena, pero también de molinos y batanes, propiciando actividades extras como fue la realización de diversas ferias: “A mediados del siglo XIX en las dos ferias que se celebran en la primavera, una para Carnaval y otra para el Domingo de Ramos” (Antonio Naval Mas. Sariñena, villa histórica de ferias y regadíos).

Por ello, no es de extrañar, como son varios los testimonios que recogen la riqueza de Sariñena a lo largo de los tiempos. Este es el caso de Labaña, geógrafo portugués, quien en 1611 realiza una detallada descripción de Sariñena: “Es villa principal del Rey. tiene 350 vecinos, cercada de muros altos, de tapia fuerte, por fuera de los cuales tiene dos arrabales, a la entrada y salida. Está asentada en llano a lo largo del río Alcanadre. a mano derecha. sobre el cual tiene un puente muy bueno y encima de él un azud muy bien hecho, para sacar una acequia con la que riegan una gran huerta, y en ella y en el término cogen mucho trigo, vino, aceite y azafrán. y tiene mucho ganado y tierra rica, así por la abundancia como por las tres ferias que se hacen en ella. Fuera de la villa hay un monasterio de frailes franciscanos. un hospital y escuela de gramática”.

Igualmente, Pedro Blecua y Paul, en 1792, describe una magnifica y productiva huerta, de una Sariñena amurallada de tapial. Aun así, Blecua y Paul matiza mucho más y llega a decir que de la muralla presentaba tres entradas y tres fuentes. Estas, para Antonio Naval Mas: “Eran de las de caños cobijados bajo arco de acuerdo con una tipología que caracterizaba al Alto Aragón. Algunos todavía las recuerdan.”

También lo recoge Espinalt, entre 1778 y 1795, en su Atlante español, junto a otros aspectos de la villa que se reproducen en su integridad: “Buenos muros con sus torres y un castillo algo arruinado con tres puertas y, en cada una, su fuente. Tenía por entonces dos conventos: el de franciscanos (XVI) y el de carmelitas calzadas (XVII). Para acercar al devoto, se había traído una réplica de la Virgen de Loreto, que se entregó a los franciscanos. Estos la llevaron a la ermita donde hoy se celebran las misas diarias en invierno, junto a la carretera de Huesca, antaño cárcel del lugar.”

Tres eran las fuentes de Sariñena
una en cada una de sus entradas
igual daban la bienvenida al sediento
que daban la despedida y aliento
al pasajero y peregrino.


Que esta villa, además de a san Antolino
a Salvador, Santiago, san Eufrasio y Loreto,
lleva también de patrona
a nuestra señora virgen de las Fuentes
y a la acequia madre Vadera.

En la calle Goya aún encontramos la fuente de Villanueva del siglo XVII, descrita por el Sistema de Información de Patrimonio Cultural Aragonés (SIPCA): “Adosada por su parte trasera a la pared de una vivienda, es una construcción de planta rectangular, realizada con grandes sillares de arenisca, dispuestos a soga. Su frente se encuentra casi totalmente abierto por un profundo arco de medio punto, bajo el que se cobija la pila rectangular. Estaba coronada por una cornisa moldura ligeramente saliente, que ha desaparecido. También ha desaparecido un largo abrevadero, cuya pila, de planta rectangular, estaba adosada a uno de los lados de la fuente.”

Que es villa de acogida y de historia
que es villa de memoria
que es villa amiga
que es Sariñena nuestra villa.

La fuente de Villanueva y quizás las otras fuentes que tuvo Sariñena cogía el agua de la acequia Valdera por medio de un antiguo sistema hidráulico. El sistema recogía el agua de la acequia Valdera y la conducía canalizada hasta la fuente de Villanueva y el demolido abrevadero en la década de 1990. El antiguo sistema hidráulico de Sariñena se ubica en la calle Alfonso I el Batallador, en un solar, entre malezas, a través de unos mallazos, en la absoluta dejadez y completo abandono, se encuentra la entrada al antiguo sistema hidráulico de Sariñena.

Fuente Villanueva Sariñena.

La pequeña construcción, según el inventariado del «Plan General Urbana de Sariñena», data de finales del siglo XVI. «A través de una portezuela, se desciende por peldaños pétreos enclavados en la pared. La sillería está perfectamente conservada.» Su interior es abovedado y la sillería dicen que es obra de un maestro cantero, uno de los que durante el siglo XVI estuvo por el sur de la provincia de Huesca fabricando captaciones, caños y fuentes. La obra permitía redirigir unos 60 grados la conducción de agua: «Dejando un depósito para las cales y permitiendo su limpieza periódica».

El Alcanadre

El río Alcanadre nace en la sierra de Galardón, sierra de pinos, bojes y chinebros, término de Fiscal, comarca de Sobrarbe. Concretamente nace a unos 4 kilómetros del pueblo deshabitado de Matidero, a unos 1620 metros de altitud.

Tiene una longitud de 148 Km con una clara dirección norte-sur. Atraviesa la sierra de Guara introduciéndose bajo el cabezo de Guara y formando a su paso profundos barrancos, cañones y gargantas en las calizas eocenas como son los barrancos de Gorgas Negras, Barrasil, Peonera Superior y Peonera Inferior. Continúa encajonado hasta abrirse tras juntarse con el Guatizalema, para luego proseguir descendiendo hasta desviarse al sur-este al encontrarse con la sierra Alcubierre Sigena, tras juntarse con el Flumen para acabar desembocando en el Cinca tras pasar Ballobar, a 138 – 133 metros de altitud sobre el nivel del mar.

En él desembocan los ríos Mascún (13 km), Balcés o Isuala (41 km), Formiga (16 km) con el Calcón (22 km), Guatizalema (73 km) con el Botella (22 km) y Flumen (120 km) con el Isuela (39 km).

Alcanadre de mis amores
discurres por nuestra villa
como hilo fino plateado
bajo la ermita de Santiago.

Río de nuestros corazones
Sariñena ve pasar tus aguas
entre ripas y badinas
entre tus sotos y gleras

Nos has dado vida
y una maravillosa huerta
nos has quitado la sed y el hambre
 a tu inmemorial Sariñena.

Que no hay mayor honra
que ser hijos del Alcanadre
por escudo y bandera
río de nuestros anhelos e ilusiones.

El río permanece encajonado hasta prácticamente alcanzar el llano de la parte norte de Los Monegros. Como decía Pedro Blecua y Paul, las aguas del río Alcanadre, por su mucha profundidad, no podían aprovecharse hasta “El terreno de la villa de Sariñena y lugar de Capdesaso”. En cambio, las de los ríos Guatizalema, Flumen e Isuela, que en el verano escasean mucho, eran de buen provecho: “Se aprovechan bien en toda su vega y ribera en invierno y primavera por alguna porción de levante y mediodía” (Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido de 1792).

El Alcanadre, antiguamente, a su paso por Sariñena, presentaba un aspecto muy diferente, señala Rafael Anoro Novellón: “Las gravas se acumulaban formando extensas gleras y a su vez se formaban playas de fina arena. Había poco arbolado ya que se aprovechaban mucho las leñas. También se extraían muchas gravas y arena para la construcción, mucha gente para ganarse algunos pocos dineros acudía a recoger unas pocas gravas que vendían a los albañiles. Luego se extrajeron tantas gravas a través de Horpisa (Hormigones del Pirineo Sociedad Anónima) que el río se encajonó, hundiéndose su cauce y quedando casi sin gravas. Incluso el puente del Ramio cedió un poco.”

Lucas Mallada decía que “Si la amplitud de su cuenca correspondiera un canal de importancia, sería el Alcanadre tal vez el río de más provecho de la provincia”. Aun así, sin duda, el río Alcanadre ha sido vital para Sariñena y para su huerta vieja, algo que no deberíamos ni debemos olvidar. Pues, tal y como afirma Rafael Anoro Novellón, en Sariñena se vivía de la huerta y ha sido muy importante para la población y comarca: “Se regaba, pero también se bebía agua del río. Algunas mujeres iban a lavar la ropa y muchos a bañarse en sus aguas en verano”. Pues, tal y como concluía Lucas Mallada el Alcanadre ha contribuido en gran parte a la riqueza de la villa de Sariñena: “Que deja a su derecha, permitiendo que, en su territorio, por la menor depresión de su álveo, se repartan algunas acequias con que aumentar la variedad de sus producciones”.

Alcanadre, Alcanadre
bañas a Sariñena
en noche plateada
con la luna, con la luna

como una purna
que se baña, que se baña

en tu noche estrellada.

Madoz, en su Diccionario Geográfico – Estadístico – Histórico 1845-1850, aporta la siguiente descripción del río Alcanadre:

R. de la provincia de Huesca; tiene su nacimiento en el término de Mathinero (Matidero) del partido judicial de Boltaña, al pié del S. de la sierra de Guara, en un manantial que brota en las concavidades interiores de la sierra, al cual se le da el nombre de Mascun. En su origen el Vivera por donde sale, arroja generalmente una columna de agua igual al grueso de tres hombres, y su curso es perenne y muy caudaloso, bien en verano escasea algún tanto. En su dirección al S., describiendo varias curvas, fertiliza por la der. la huerta del Rodellar donde e le agregan mas aguas de las muchas fuentes que nacen en el monte de este pueblo, y los término de Almunia de Pedruel, San Saturnino, Bierje, en cuyo punto se le juntan dos r. por der. é izquierda, llamados el primero Formiga, y el segundo Isuela, el de Alberuela de la Liena, Ador, Abiego, Lascellas,  Paneano, donde se le reúne el r. Rigo, el de Pertusa; Torres de Alcanadre, Peralta de Alcoféa próximo, á cuya jurisd. recibe en su seno las aguas del r.  Guatizalema, el de Sena, el de Sigena, el de Alcoléa, Chalaméa, y Vallovar, en cuyo punto desagua en el Cinca, después de un descenso de 22 leg. (legua), dándole mucha mayor importancia de la que hasta allí tenia. Fecundiza también por su márg. izq. las heredades de los pueblos de Pedruet, Almunia de Sipan, de Morrano, de Casbas, de Junzano, Angues, Antillon, Cap de Saso, Sariñena, Albalatillo y el de Hontiñena. Tiene varios puentes, aunque comunmente de un solo arco ú ojo, pero elevados y buenos, siendo los principales los de Rodellar, Bierje, Lascellas, Pertusa, Sijena y Sariñena, y son, muchos los molinos y batanes que pone en movimiento con las aguas que lleva y las acequias que de él se sacan para facilitar el riego á los término de otros pueblos dist, de su álbeo. Cría abundante pesca de truchas, anguilas y barbos, ofreciendo en la primera especie la particularidad de que salgan ya de un grandor admirable del mismo manantial en que el r. tiene su origen. Esta circunstancia ha dado lugar á creer que tan copioso depósito de agua es debido á una infiltración subterránea del r. Ara, que nace en la cumbre del Pirineo y desciende costeando la sierra de Guara por el lado del N.; dan visos de probabilidad á esta opinión las muchas concavidades que sé observan en los cerros mas elevados de dicha sierra, y el ruido sordo y profundo que se deja oir al, penetrar en alguna de las espresadas concavidades.

El Guatizalema

El río Guatizalema nace en la ladera norte de la estribación occidental de la sierra de Aineto, a 1370 metros de altitud, en el valle de Nocito, en el Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara. Su curso es de 69 km de longitud y transcurre embarrancado hasta La Almunia del Romeral, la sierra de La Gabardiella y la Hoya de Huesca, pasando por el pantano de Vadiello, para desembocar en el río Alcanadre, “Después de entregar parte de sus aguas al término de Sariñena, por medio de una presa y un canal conducido por galerías a través de algunos montes”, apunta Lucas Mallada.

Sin el Guatizalema no se entiende el sistema Valdera, donde Sariñena tenía construido un azud para pasar las aguas del Alcanadre aunque no ha solido tomar de sus aguas por su peor calidad en relación con el Alcanadre. Igualmente contamos con la descripción de Madoz del Guatizalema: 

«r. que nace en la prov. y part. jud. de Huesca en las inmediaciones del pueblo de Nocito de donde sigue su curso por los térm. de los de Almunia del Romeral, Sipan, Arbanies, Castejon, Sietamo, Fañanas, Pueyo, Argavieso y Novales, penetrando por el térm. de Sesa en el part. de Sariñena, primer pueblo al N. de este part.; continúa fertilizando en su tránsito el térm. de Salillas y Huerto, y á dist. de 1/2 hora de este último punto le cruza un puente de piedra llamado del Rey sobre la carretera de Barbastro á Zaragoza: mediante una azud que tiene construida la v. de Sariñena, toma su agua en unión de una acequia que en el mismo parage desagua procedente del r. Alcanadre, conducida por unas famosas minas, y ambas aguas dan riego á una gran parte de su huerta llamada del riego de Valdero, depositandolas en el mencionado Alcanadre entre los térm. del espresado pueblo de Huerto y Peralta de Alcofea. En su origen á muy corta dist. se le une el r. Usez que de la parte NE. se dirige al SO. hasta penetrar en este r. por la izq. Ademas del puente que se dijo antes, le cruzan otros en los pueblos de Sipan, Arbanies, Castejon y Siétamo, y da movimiento á distintos molinos harineros, fertilizando gran porcion de terreno. Su curso es perenne, y lleva abundante caudal de aguas con una dirección constante NS. hasta llegar á las inmediaciones de Sesa, donde empieza á marchar al SE.; cria barbos y anguilas de la mejor calidad.”

La Isuela/Flumen

El Flumen discurre también por Sariñena, aunque su denominación histórica y popular ha sido muchas veces referida por La Isuela, ganando la partida popularmente al Flumen hasta no hace muchos años. Aún así, son muchas las referencias y voces que siguen nombrando La Isuela a su paso por Sariñena. No obstante, la forma de denominar a los ríos en femenino es característica dada en lengua aragonesa.

Entre el Alcanadre y La Isuela
 al igual que su laguna

se halla noble villa
por nombre Sariñena.

El Isuela nace en Arguis y es regulado por el embalse del mismo nombre “Embalse de Arguis” y mantiene un recorrido de unos 40 kilómetros hasta unirse con el Flumen, tras pasar Huesca, en la localidad de Buñales. Las Isuela también cuenta con su descripción aportada por Madoz:

Isuela: r. de la prov. y part. de Huesca: tiene su nacimiento en el térm. del l. de Arquis en las montañas de Serué, y corre por entre asperezas y desigualdades hasta que sale á la llanura en los térm. de Noeno, que fertiliza con sus aguas y desciende caminando hacia el S. al de Arascues, á cuyas tierras proporciona tambien algun riego: continúa su curso bañando las tierras de los l. de Igries y Yéqueda á la márg. izq., y Canastas á la der., formando una curva considerable basta llegar á este último punto, de cuyo térm. sale penetrando en el de la c. de Huesca, en el cual proporciona riego de consideracion á varias tierras que hacen la huerta de esta c. tan amena como fértil: pasa lamiendo las casas de esta cap., cercándola de N. á SE. por espacio de 1/4 de hora, y junto á ella se encuentran 3 puentes frente á 3 puertas de la misma, 2 de los cuales de piedra y 3 arcadas cada uno, fueron construidos á mediados del siglo pasado, y el tercero de madera y un solo ojo, en el año 1835, dando ademas impulso á las ruedas de varios molinos harineros; tambien á dist. de 1/2 hora existe otro puente de piedra con un ojo: sale por fin del térm. corriendo hácia el S. y llega al de Pompenillo, Castillo de Pompien y Tabernas, los cuales fertiliza con sus aguas, y en el de este último pueblo se incorpora al r. Flumen (V.). Cria con abundancia barbos y algunas anguilas.

Flumen

El río Flumen Nace en la sierra de Bonés, en Arguis, y su cauce se desarrolla paralelo al Alcanadre al que acaba desembocando en Albalatillo, próximo al paraje de Juvierre. El mismo es descrito por Madoz:

R. que tiene su origen en el terr. de Belsué y á su parte N., en la provincia  y partido  judicial  de Huesca; lleva su curso por la garganta llamada el Salto de Roldan y penetra en el término de Apies, dirigiéndose al de Fornillos, en cuyo término se encuentra un puente de piedra de un solo arco, bastante deteriorado: continúa su marcha corriendo al pie de las colinas la que se halla construido el edificio denominado Monte Aragon, donde hay otro puente de piedra muy sólido y de 3 ojos; sigue por el término de Quicena y variando de dirección hacia el O. baña los de Huesca al E., en que está el puente llamado de Lagranja, sólido y de dos ojos, y sigue por los de Molinos, Lascasas, Alvero Alto y Bajo y Tabernas, uniéndose á él en este término  el r. Isuela(V.) : conservando sin embargo el nombre de Flumen ; corre después los términos de Buñales, Sangarren , Barbues y Torre Barbues, entrando en el partido  dé Sariñena por el término de Almuniente y continúa bañando los de Granen, Sariñena y Alvalatillo, donde desagua á l/2  leg. de dist.  en el r. Alcanadre.  Fertiliza con sus aguas los térm. de los puntos que atraviesa, y con particularidad la huerta de Huesca, conocida con el nombre de Flumen: sus aguas son dé curso perenne y producen pesca de barbos y anguilas de esquisita sabrosidad.

La antigüedad de las acequias

Siempre ha existido, en el ideario popular de Sariñena, la consideración histórica de tratarse de una obra de la época de los árabes. Félix A. Rivas llega a decir que se le ha adjudicado un origen temporal de época andalusí. Sin embargo, los vestigios actuales no nos remontan a un pasado tan remoto, pero ello no quiere decir que la primigenia acequia Valdera proviniese de origen árabe o incluso romano, pues como bien dice Antonio Naval Mas “La acequia de Sariñena tiene que ser muy antigua a juzgar por los restos de algunas construcciones relacionadas con ella”. Incluso el SIPCA llega a calificar algunos restos, como son el caso de la “Presa Alcanadre”, como restos de época romana. Como dice Antonio Naval Mas: “Eran sistemas que conocieron los romanos, que imitaron los árabes, y que permanecieron prácticamente inalterados hasta el siglo XVIII. Los árabes los denominaron qanats”. A pesar de todo y sin ninguna duda, el sistema de la acequia Valdera responde a una magnifica obra de ingeniería de tiempos remotos.

La cita documental más antigua responde a 1170, según cita a 1208, cuando el rey Alfonso II de Aragón concede a la villa de Sariñena privilegios de población, entre ellos el privilegio a hacer las acequias que quiera del Alcanadre e Isuela para regar con sus aguas sus tierras: “Dono et concedo vobis quod faciatis acequias quantas plus potueretis in Alcanatre et in Isola et totam ipsam terram quam potueritis rigari de istas acequias infra predictis qui tunquam ingresam fuerist rigatas de acequia as et vos potueritis rigare habearis ez posideratis eas in perpetium” lo que se puede aproximar a la siguiente traducción: “Doy y concedo a ustedes hagáis acequias más podéis en Alcanadre y en Isuela y en toda si misma tierra podáis regar de estas acequias en los términos antes mencionados que incluso fueran ingresadas regadas de acequia como podríais tenerlo regado y poseerlo para siempre” (Colección de privilegios y escrituras.. Tomo VI).

Hay un registro del 23 de agosto de 1260 por el cual se otorga «Licencia a Nicolás de la Isuela de construir un molino en Sariñena y de poder regar en la villa. Donación de tierra en Sariñena a Nicolás de Isuela» (Archivo de la Corona de Aragón, Cancillería,registros,nº11,fol.225).

En 1275 «Pedro Bahost, vecino de Sariñena, vende a Domingo de Pedruel la duodécima parte del molino de Pedro Larrés en Peralta de Alcofea, más los casales, casas, tierras que rodean al citado molino, además de la duodécima parte del soto y de las aguas, por 50 sueldos jaqueses» (Documento de Santa María de la Gloria de Casbas ES/AHPHU – CASBAS/0052). Este molino debe corresponder al que se abastecía del azud adosado al puente del Rey II, molino, como veremos más adelante, cuya licencia fue otorgada en el siglo XII.

Así, igualmente el 20 de diciembre de 1289 «Domingo Pedruelo y su mujer Valencia, vecinos de Sariñena, venden a Bartolomé de Lecina y su mujer Marta, vecinos del mismo lugar, la duodécima parte del molino llamado de Pedro Larrés, en el término de Peralta de Alcofea sobre el puente de Ballarés, que muele con agua del Alcanadre, por 36 sueldos jaqueses» (Documento de Santa María de la Gloria de Casbas ES/AHPHU – CASBAS/0096).

Además los documentos del 31 de julio de 1291 por el cual «Juan de Español de Ramio y su mujer María venden al convento de Casbas y su abadesa Urraca sus derechos en el molino llamado de Pedro Larrés, en el término de Peralta de Alcofea, que puede moler con agua del Alcanadre, por precio de 50 sueldos jaqueses» (Documento de Santa María de la Gloria de Casbas ES/AHPHU – CASBAS/0092), un segundo donde «Inés del Pico, viuda de Juan del Pico, y sus hijos Salvador, Nicolás, Agnes y Marta, todos vecinos de Sariñena, venden a Urraca Huerta, abadesa de Casbas, todos sus derechos sobre el molino de Pedro Larrés, en Peralta de Alcofea, por ciento doce sueldos jaqueses» (Documento de Santa María de la Gloria de Casbas ES/AHPHU – CASBAS/0095) y un tercero que dice «Bartolomé de Lecina y su mujer Marta, habitantes en La Perdigura, venden a Urraca Huerta, abadesa de Casbas, sus derechos sobre el molino dicho de Pedro Larrés, en el término de Peralta de Alcofea, que muele con agua de Alcanadre, por 195 sueldos jaqueses» (Documento de Santa María de la Gloria de Casbas ES/AHPHU – CASBAS/0097).

El 19 de diciembre de 1323 hay referencia de un molino harinero y trapero llamado del Rey en Sariñena que tomaba el agua del Alcanadre. Es a raíz de una donación de bienes por parte de Pedro Jiménez de Sarasa y su esposa Teresa a favor del prior de Sariñena: “Consistente en unas viñas, casas, 9 sueldos de treudo y la parte y derecho que ellos tenían en dicho molino harinero y trapero del Rey, situado en el término del citado concejo de Sariñena con 6 cuartales y 1 almudín. El objetivo de la donación era fundar una capellanía perpetua en el monasterio de Montearagón. En el escrito se dice que el molino tomaba el agua directamente del río Alcanadre.” (Los batanes de Aragón (siglos XII-XVI) Germán Navarro Espinach. Universidad de Zaragoza). 

Igualmente en una carta fechada el 29 de noviembre de 1327 «Carta al justicia de Sariñena o a sus lugartenientes sobre el azud y acequia que mueve los molinos traperos y harineros en dicha villa, puesto que (Lope) Sánchez Conesa, funcionario real, tenía asignación sobre ellos. Otra carta a Jaime Bernard, juez de Huesca, en relación a la petición dada por Pedro Jiménez de Sarasa, prior de Sariñena y (Lope) Sánchez Conesa sobre la reparación del azud y acequia del río Alcanadre a la que estaban obligados los hombres de Sariñena.» (Archivo Corona de Aragón,Cancillería,registros,nº428,fol.7v-8).

Es en 1335 cuando aparece constancia sobre el sistema Valdera, de un azud sobre el Guatizalema y la acequia en relación a una escritura de venta, que los señores de “Vallarias” otorgaron a favor de la Villa de Sariñena por la cual vendieron un “Azud y Cequia en el Río Batezalema, para prender, passar, y adducir agua para su regano de Valdera”. La referencia aparece en “Extracto breve de los principales hechos, con algunas reflexiones, que sobre ellos hace la Villa de Sariñena: en el pleyto, y grado de segunda Suplicacion. Con el lugar de Capdessaso su aldea. Sobre division de términos en 1734”. Curiosamente, este pleito con “Capdesasso”, admite que en esa fecha de 1335 aun no se encontraba poblado el mismo lugar de Capdesaso. (Extracto breve de los principales hechos, con algunas reflexiones, que sobre ellos hace la Villa de Sariñena: en el pleyto, y grado de segunda Suplicacion. Con el lugar de Capdessaso su aldea. Sobre division de terminos Sariñena. Ayuntamiento. Año 1734).

Un segundo pergamino, en 1371, recoge un detallado inventario de bienes del llamado “molino harinero y trapero del Rey” con motivo de su arriendo. El documento queda recogido en la obra de Germán Navarro Espinach, “Molinos harineros en el reino de Aragón (Siglos XIV-XVI)”, citando que el molino estaba ubicado en el río Alcanadre. Y en 1390, un documento sitúa al mismo molino en las inmediaciones de Sariñena en la denominada Huerta de Suso, documento por el cual el monasterio de Montearagón da a treudo a Eximino Loarre, clérigo racionero de la iglesia de San Salvador de Sariñena, el molino del Rey, “sito en el lugar llamado Huerto de Suso en el término de Sariñena, molino antes estaba atreudado a Ramón de Castro, el cual no pagaba el treudo” (1390-07-12).

El molino harinero de Peralta de Alcofea vuelve a aparecer en un documento del 28 de abril de 1376 sobre su posesión: «García de Loriz y García de Lobera, escuderos procuradores de Gracia, abadesa de Casbas, comparecen ante Jordán Pérez de Urriés, regente de la Gobernación de Aragón, para firmar de derecho sobre la posesión de un molino harinero situado sobre el río Alcanadre, en el término de Peralta de Alcofea, sobre cuya posesión es reclamada por Guillermo de Entenza, escudero de Sariñena.» (Documento de Santa María de la Gloria de Casbas ES/AHPHU – CASBAS/0244).

En 1488 se produce una Sentencia Arbitraria sobre el pasto de ganados en la acequia Valdera: “Que los ganados de dicha Villa y Aldeas puedan hacer todas las Yerbas sobre la Acequia de Valdera hasta el caxero de ella”. La cita pertenece a un pleito entre Capdesaso y la Villa de Sariñena sobre la propiedad de la huerta Valdera y la Faxa Real en 1734, aportando sentencias históricas a favor de Sariñena (La Faxa Real/Faja Real es la partida situada en el margen izquierdo del Alcanadre, justo aguas arriba de la ermita de Santiago de Sariñena). Pues la huerta tenía un gran valor y sobre todo había intereses eclesiásticos por el cobro del Diezmo. No obstante, la documentación aporta una gran información sobre la acequia Valdera, su sistema y huerta. De esta manera, se recoge la sentencia arbitraria del año de 1488 por cuyos capítulos se declara “Que los montes y partidas llamadas Bramapan, Sasso Verde, Insulas y Arenales, Huerta de Salabert, Huerta de la Sardera, son términos de dicha villa y huerta de ella”.

El escrito de defensa del lugar de Capdesaso se defiende de una firma presentada en 1577 obtenida contra el señor de Vallerías: “Sobre el riego de el río Guatizalema, para que se le permitiesse passar para su regano de Baldera, sobre que otorgó Escrituracon dicho señor; y quiere inferir Sariñena, que Capdesaso no concurrió con cantidad alguna para estos y que las aguas se dirigían a Baldera; a que se responde lo primero, que en aquel tiempo aún no se havía poblado Capdesaso, con que no pudo concurrir a esta compra; lo segundo, que reconocido el Mapa, se hallara, que Guatizalema se une con el Rio Alcanadre, en la Azud que está en los Arenales, y de alli passa por toda la Huerta , y Baldera de Capdesaso, y sigue toda la Cequia adelante, passa por el Abrevadero, y Baldera de Sariñena, y continua hasta entrar en las demás Huertas de la Villa; de modo, que no se prueba precisamente, que porque el agua passa por la Baldera de Capdesaso litigosa, fue el contrato con el Señor de Vallerías, solo para regar esta Partida, sino para las que eran de el Termino de Sariñena, como consta en la inspección del mapa”.

El lugar de Capdesaso, en su defensa, alude a los tributos que la Villa de Sariñena les impone a los de Capdesaso, probando que para Sariñena no son consideradas tierras suyas: “Este concepto se prueba con la Escritura de promessa, y obligación, que ha presentado la Villa, en que se supone, que haviendo está gastado, sobre tomar el agua de el Rio Guatizalema, para conducirla a la Ceguia de Baldera, negaron el riego al Lugar de Capdesaso, y sus vecinos, con el motivo de no haver contribuido en cosa alguna para los gastos; y haviendoles suplicado les concediessen dicha agua, lo executaron, obligandose por Escritura a pagar un Censo de 1H libras de capital, y 1 H Sueldos al año de reditos, y a contribuir en adelante con qualesquiera gastos, y pechas necessarias , para la conservacion de el riego.”

En 1587 se produce una proposición de firma contra los señores de “Vallarias” nombrando el azud de Valdera: “Que en los ríos Batizalema, y Alcanadre, de tiempo inmemorial, havia un Azud de piedra, vulgarmente llamado el Azud de Valdera, en el qual toma principio una Cequia, que esta abierta en los términos de Vallarias, y passa, y discurre por aquellos, hasta dar en los términos de Sariñena, para regarlos, y en particular una Partida llamada de Valdera, vc. Mediante el qual, dicho azud, por dicha azequia se lleva y discurre agua de dichos ríos para regar los dichos términos de Sariñena y señalamente la dicha Partida de Valdera”. Esta la primera vez que aparece el término “Partida Valdera” y se describe el complejo Valdera.

En 1588 los vecinos de Cadesaso solicitan estar bajo el riego de la acequia Valdera: “Tienen y esperan tener heredades baxo el discurso de la Cequia de Valdera de la Villa de Sariñena, etc, y havían suplicado de presente a dicha Villa, les hiciese merced de acoger y admitir en el dicho riego sus heredades”.

La disputa por la propiedad lleva al Rector de Capdesaso en 1650 a firmar una proposición para el cobro de diezmos en partidas dentro del término de Sariñena: “Se hallaba en la proffesión de percibir y cobrar la decima parte de los frutos, que se han cogido, y cogen en las heredades situadas y estantes en la Partida Alta de Valdera, como también de la Partida baxa, llamada de Valdera y de las de Miranda, Sardera y Ramio, estantes dentro de los Términos de Sariñena”. Lo que lleva a responder, treinta años después, al cabildo eclesiástico de Sariñena en 1680: “Que dentro de los Términos de ella, de tiempo inmemorial antquissimo, de que no havía memoria, ha havido y ay dos Partidas y Términos, llamadas la una partida Alta de Valdera y la otra Partida Baxa de Valdera, las quales han confrontado y confrontan la partida alta de Valdera, con Cequia de Valdera, Cequia del Rey y Montes Comunes”.

Como pruebas de la pertenencia, el documento aporta el que considera principal, la escritura de concordia entre Villa y aldeas del año 1683 “En que expresamente se pacta y confiesa: Que las partidas que refiere y entre ellas las Insulas, Huerta de la Sardera, Arenales, la Viñas viejas, camino de Albalatillo (desde la Cequia de Valdera hasta la Huega de Albalatillo, azía el Río Alcanadre, la Almunia y Sasso Verde, sean Términos, Huerta y vedados de dicha Villa”.

«Que los montes o partidas llamadas: la plana, Bramapan, Puyalon, Insulas, Huerta de la Sardera, Arenales, Cantalobos, las viñas viejas, camino de Albalatillo desde la acequia Valdera hasta la buega de Albalatillo hacia el Alcanadre, la Almunia y Saso verde fuesen términos, huertas y vedados de la villa, y de los herederos del riego de la acequia Valdera.»

 Elbaile Ollés, José.
Lalueza, hechos del siglo XVIII.

La misma concordia de 1683 recoge la autorización del pasto de ganados en la acequia Valdera: “Que los Ganados que gruessos y menudos de dicha Villa y Aldeas puedan pacer y herbajar todas las Yerbas sobre la Acequia de Valdera, hasta el Caxero de ella (que es su orilla) azia la parte de la Laguna, y que los passos, que antiguamente fueron aboguiados en los Términos Comunes de Villa y Aldeas, se ayan de reconocer y renovar”.      

Igualmente se produce una concordia en el año de 1727, entre el Reverendo Obispo de Huesca, Cabildo Eclesiástico de Sariñena y Rector de Capdesaso, en la cual ese halla pactado que los diezmos sean recibidos por el Obispo de Huesca y el Cabildo de Sariñena: “Que todos los olivares, tierras blancas, viñas y demás proffesiones, que ay desde el olivar de Blancas (que está junto a la Valmarinera) hasta la Torre alta, que llaman de Panzano inclusive, que termina al Monte de los Arenales perciba los Diezmos el referido Obispo y Cabildo”.

Así, podemos saber que el Clavario de la Villa de Sariñena, en 1728, se hizo cargo de 23 libras y 24 sueldos por el arriendo de las yerbas de riego de Valdera, desde la Valmarinera hasta las Insulas, que es toda la huerta litigiosa. (El Clavario era el oficial o persona que tenía a su cargo las llaves de una plaza, institución, ciudad, iglesia, palacio, cárcel, etc.).

Por último, se aporta una sentencia del Intendente de Aragón del 18 de junio de 1731 que libera a los vecinos de Sariñena al pago de contribución de la huerta: “En Pleyto litigado entre Villa y lugar por lo cual declaró: No deberle pagar contribución los vecinos de Sariñena, que tienen y possehen tierras en las Huertas de Valdera, alta y baxa, por resultar que las expresadas Huertas y Partidas están existentes dentro de los Términos de Sariñena”.

Los diferentes testimonios aseguran la propiedad de la huerta a la villa de Sariñena: “De que quanto se registra de dicha Huerta, ha havido y ay entre la cequia del Rey, Río Alcanadre y Cequia de valdera, hasta dicha Villa, siempre ha sido Término Dezmario y Guardio de ella y dentro de su distrito se halla toda la Huerta alta y baxa de Valdera”.

Es reseñable que el mismo pleito, de disputa por la delimitación de los términos territoriales de la Villa de Sariñena y Cadesaso, define el término denominado Huerta de Valdera: “La segunda parte, que vulgarmente llaman Huerta de Valdera, toma su principio, sirviéndola la Cequia de Valdera, y comprende todo lo que ay desde ella, azia Oriente, hasta el Río Alcanade; termina al Norte en la línea, que cruza por debaxo de los Mojones 3.2. y 1 debaxo del Azud, letra N. y al mediodía, en la que corre por debaxo de las letras S. y T. hasta el Mojón 27. Frente de Ramio” (Extracto breve de los principales hechos, con algunas reflexiones, que sobre ellos hace la Villa de Sariñena: en el pleyto, y grado de segunda Suplicacion. Con el lugar de Capdessaso su aldea. Sobre division de terminos Sariñena. Ayuntamiento. Año 1734).

En 1825 se encuentra un pleito civil producido por la Real Audiencia de Aragón, citando la Junta de Apoderados del Riego de Valdera, posiblemente antecesora del Sindicato de Riegos de Sariñena: “Firma del Ayuntamiento y Junta de Apoderados del Riego de Valdera, de la villa de Sariñena, contra la Condesa viuda de Fuentes y el Ayuntamiento del lugar de Huerto, sobre aguas y otros derechos”. ES/AHPZ – J/000383/000002).

En 1835 aparece un expediente contra un vecino de Sariñena por haber introducido su ganado en una heredad de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes por la acequia llamada «Baldera»: “Expediente mandado formar por el alcalde de Sariñena don Francisco Marias, para la venta de los efectos embargados a José Allue, para la exacción de cierta multa impuesta por el citado Alcalde, a dicho Allue, sobre haber introducido su ganado en una heredad de los Cartujos, por la acequia llamada de Baldera”. (Fecha 1835 ES/AHPZ – J/012159/000002). Pues cerca de la misma Villa de Sariñena los cartujos, además de poseer tierras tenían una granja a modo de hacienda.

A principios del siglo XX, en el Diario de Huesca del 18 de noviembre de 1901, la partida “Balderas” de Huerto vuelve a aparecer: “Pueblo de Huerto: una huerta, partida Baldera”. Antonio Naval Mas dice que es también el nombre de la partida No obstante, documentalmente aparece la partida Huerta Valdera en un documento del año 1756: “Información suministrada por José Idiazábal Estella, síndico procurador de la villa de Sariñena, sobre uso del agua para el riego de las heredades de la Huerta llamada de Valdera, que carece de ordenanzas para su régimen y gobierno” (ES/AHPZ – J/001304/0021) y el término llamado del “Riego de Valdera” del año 1789: “Don Antonio Ballerín y Aniés, vecino y alcalde primero de la villa de Sariñena, suplica que los Herederos y terratenientes del término llamado del riego de Valdera cumplan la resolución de la Junta, que se incluye, sobre satisfacer las penas en que se incluye, sobre satisfacer las penas en que se incurra” (ES/AHPZ – J/001310/0010).

Visor Sigpac. Partida de Valderas. Término municipal de Huerto.

Aún con algunos apuntes del molino de Sariñena que fue movido por la acequia de Abalate, este recorrido histórico se ha centrado en la acequia Valdera, que, por su importancia, existe mayor documentación que ha aparecido y permite reconstruir parte de su historia. Por el contrario, no sucede lo mismo con las otras acequias.

Si que hay que señalar la constancia documental de la existencia de la denominada acequia, como hemos visto anteriormente, “cequia del Rey”, ligada a la acequia Valdera y que posiblemente responda a la acequia de Molino. El documento en cuestión dice lo siguiente “Cequia del Rey, Río Alcanadre y Cequia de Valdera” (Extracto breve de los principales hechos, con algunas reflexiones, que sobre ellos hace la Villa de Sariñena: en el pleyto, y grado de segunda Suplicacion. Con el lugar de Capdessaso su aldea. Sobre division de terminos Sariñena. Ayuntamiento. Año 1734).

Igualmente, en distintos archivos aparece la “Acequia de los frailes menores de Sariñena”, en un documento por el cual “Juan de la Raga, prior de Sariñena, da a treudo a Inés de Gramenent un huerto situado en la acequia de los frailes menores de Sariñena por el pago anual de 12 sueldos jaqueses” (ES.28079.AHN/4//Clero-Secular Regular, Car.675, N.14). Esta se puede suponer estaba ligada a la comunidad de frailes franciscanos instalada en Sariñena. Otro documento hace mención a la acequia de Miranda, en un documento de 1538 y relacionado con la acequia de Albalate y el antiguo Azud del Hospital, situado en el río Alcanadre en las inmediaciones de la ermita de Santiago. El paraje de Miranda se encuentra a la altura de los Arenales pero en la orilla izquierda del Alcanadre, tras pasar las Ramblas.

Como conclusión no puede ser más oportuno que citara a Antonio Naval Mas, quien ha estudiado en profundidad el sistema en su obra «Construcciones para la historia del Somontano en el Alto Aragón»: “Es tentador remontar tal obra, o al menos parte de ella, a época romana como ya se ha hecho. La ascendencia del topónimo de la villa vinculado a un patronímico romano relacionado con una desaparecida villa rural es uno de los aspectos que lo hace verosímil. El día que se pueda completar este análisis arqueológico mediante adecuadas catas quizá pueda despejarse la incógnita”. Así mismo “Los árabes con toda seguridad cultivaron mediante regadíos el entorno de Sariñena. Existe la tradición de que las minas, o túneles cercanos a esta presa que llevan el agua a la localidad, fueron abiertas por ellos. Tras las cautelas que tan socorrida atribución suele tener, no debe menospreciarse tal fuente oral. También estos constituyen restos arqueológicos del máximo interés por la singularidad que ofrece su construcción, por lo que puede encerrar de información sobre construcciones de remotos tiempos, y por ser el testimonio de una permanente y activa utilización del rio para los riegos del entorno de Sariñena.”

La huerta de Sariñena

Labaña, geógrafo portugués, ya dice en 1611 que en Sariñena había una gran huerta, y en ella y en el término se cogían mucho trigo, vino, aceite y azafrán, además de tener mucho ganado y tierra rica. También lo recoge Blecua y Paul: “Que la acequias proveen agua abundante para más de 400 cahizadas de terreno blanco, y plantíos de viñas y olivos. iendo ordinariamente las cosechas de la villa: trigo, 2500 cahíces; cebada, 1500 cahíces; avena, 400 cahíces; mixtura, 200 cahíces; vino, 1200 nietros; aceite, 1800 arrobas; maíz, 150 cahíces; judías, 80 cahíces; mijo, 40 cahíces; seda, 500 libras, y abundancia de lino, cáñamo y hortalizas para sus abastos; con aumento considerable, especialmente en las de granos, vino y seda, cuyo sobrante va, por lo regular, a Barbastro; y aCataluña, el de granos y seda; a Monegros, el de vino y parte de aceite, y lo demás a Navarra”.

Una productiva y rica huerta gracias a sus acequias y sus sistemas, que se viene reflejando en las diferentes descripciones que se van haciendo de la villa, como la detallada de Sebastián de Miñano en 1827 en su Diccionario Geográfico Estadístico: “Produce 8333 fanegas de trigo, 666 de centeno, 5.0000 de cebada, 1.333 de avena, 266 de judías, 500 de maíz, 134 de mijo, 1.612 arrobas de vino, 1.944 de aceite, 16 de seda, 108 de cáñamo y mantiene en sus pastos por invierno 40.000 cabezas de ganado lanar que crían 20.000 corderos”.

Y, como no, no podemos olvidar a Madoz y su Diccionario Geográfico – Estadístico – Histórico 1845-1850: “La calidad del terreno: en la parte de la huerta es bastante fértil. Producciones, lo son con especialidad, trigo y otros granos, vino, aceite, legumbres, frutas, patatas y pastos; se cría mucho ganado lanar, algún cabrío y vacuno, hay caza de liebres, conejos y perdices, en particular, y alguna, aunque insignificante pesca de anguilas y barbos. Ind. у comercio: una y otro escasea; pues como país agrícola, está reducida aquella casi á los oficios de primera necesidad. Se exportan granos para Cataluña, de donde se importan vinos, aguardientes, azúcar, aceite y otros artículos primarios.”

Sariñena y su huerta vieja en el vuelo de 1927 en contraste con el monte de secano antes de la llegada del regadío.

Huerta vieja, huerta alta y huerta baja, las partidas de la Sardera, la Huerteta, los Arenales, Cequinaltas, la huerta de Suso, y aguas más abajo de Sariñena los espartales y los Corcullos, las cequinbajas, Los Sasos, Esquilones, el Campanero, las Viñas viejas y los Chamarcales. Una huerta fértil, que ha alimentado a una villa que ha querido ser prospera, que ha luchado por un futuro, por una memoria, por todos y todas los hortelanos y hortelanas, los que trabajaron la huerta y sus campos, labraron, plantaron o sembraron, regaron y cosecharon, a los almendrares, olivares o vides, a los frutales, a las semillas de siempre, adaptadas, a su saber, a su cultura, a su memoria. Al orgullo de la huerta de Sariñena.  

Acequia Valdera, la acequia madre de Sariñena

La acequia madre Valdera, de Valderas, Balderas o también llamada acequia de Sariñena es la principal acequia de riego para Sariñena, de su huerta y para agua de boca durante años y siglos. Gracias a la acequia madre Valdera, dice Rivas, se riega la huerta sariñenense.

La acequia Valdera es orgullo de Sariñena
igual nos quita la sed que el hambre
tanto que nos dicen carmones
pues somos hijos de sus brazales
y con solo oír su nombre
¡Qué bonita suena!
La acequia madre Valdera.

La impronta de la acequia Valdera se encuentra tan arraigada que en la memoria popular de Sariñena está presente la historia de un peregrino que, portando las reliquias de San Antolín, a su paso por Sariñena, camino de Zaragoza, sintió que las campanas de la iglesia de Sariñena comenzaban a tocar solas. Deteniéndose en la misma acequia Valdera, entendió el toque de campanas como una señal divina que le llevó a depositar en Sariñena las reliquias de San Antolín que portaba; prosiguiendo luego su viaje. Así, que la acequia Valdera forma parte indisociable a la villa de Sariñena, de su historia y leyenda. Desde entonces, el patrón de Sariñena pasó a ser de San Salvador a San Antolín.

Mosen Espada le contó, hacia 1917, a Gregorio García Ciprés una tradición muy importante en Sariñena:

A mediados del siglo XIII llegó a Sariñena un peregrino y después de mendigar por la villa se fue de ella en dirección a Zaragoza y al alcanzar la acequia de Valdera, una fuerza invisible lo retuvo a la vez que comenzaron a sonar las campanas de la parroquia. El campanero, al oírlas, subió a la torre creyendo serían los muchachos, y al ver que se volteaban solas avisó a todo el pueblo que vio el suceso, decidiendo salir a los alrededores a ver si encontraban alguna justificación. Al encontrar al peregrino sentado en la barbacana del puente, éste les contó lo ocurrido y que era portador de una reliquia de san Antolín. Personadas las autoridades, le encontraron la reliquia con un letrero en que se leía: A SARIÑENA CAMINO. Lo trajeron todo al templo y cesó por sí sólo el toque de campanas. Los vecinos, entonces, decidieron cambiar de patrón, dejando al Salvador y tomando a san Antolín, a quien construyeron una preciosa capilla con su rejado. Desde entonces se venera todos los dos de septiembre, dedicándole su dance.

Manuel Benito Moliner El camino de Santiago a través de Monegros. Sariñena villa Jacobea.  

Igualmente, la acequia Valera estaba presente en las procesiones al monasterio sariñenense de la Cartuja de Nuestra Señora de las fuentes. En el libro de actas de la cofradía de Sariñena Hermandad de Nuestra Señora de las Fuentes (1744 – 1842) se recoge la obligación de los cofrades de recibir a los cofrades que habían peregrinado en la acequia Valdera para luego acompañarlos a la iglesia “Todos los años el día que haía la procesión a N. ª S. ª de las Fuentes, quando venga otra procesión haían de salir todos los hermanos a recevirlos a la zequia de Valdera y acompañarla asta llegara a la iglesia”. Una peregrinación que realizaba anualmente la Hermandad. Ittem. Actuamos y gobernamos, que cada año vaya la Hermandad en procesión a Nª Sª de las Fuentes y para efecto de esto en la junta arriba mencionada se determinará el día que se haya de ir y a vuestro tengan obligación los Mayorales participar de la deliberación en nombre de la Hermandad para que aquí todos reunidos, puedan ir a visitar a Nuestra Señora” (Cofradías de Sariñena).

Una romería que históricamente ha pasado a llevarse a cabo cada 15 de mayo con motivo de la festividad de San Isidro, llevando la imagen de la virgen de Nuestra señora de las Fuentes a la ermita Santiago. Una romería ligada al agua, al río, a la rogativa de lluvia para calmar la sed de los rabiosos secanos monegrinos, de los campos de secano de cebada y trigo y de los bastos pastos.

Desde el puente de Alcanadre
una imagen que no olvido:
cuando bajan las carrozas
el día de San Isidro.

Pablo Gracia Castel, Pablo.

La acequia Valdera recoge sus aguas por medio de sucesivos azudes que se han ido construyendo. Concretamente, sus aguas fueron cogidas en la zona donde el Guatizalema se une al Alcanadre, por donde discurre el antiguo camino Real de Barbastro a Zaragoza y se encuentran los denominados puentes del Rey. Luego, la acequia Valdera discurre por el margen derecho del Alcanadre hasta Sariñena, con un recorrido sobre unos 23 a 25 kilómetros dependiendo de la fuente, para acabar muriendo en La Isuela (Flumen) y extendiéndose un ramal hasta Albalatillo.

“Las aguas del río servían para el riego de la villa, tomándose al cuarto de legua sobre los puentes llamados del Rey”.

Pascual Madoz.

  • La legua aragonesa equivale a 8000 varas aragonesas, lo que se traduce en aproximadamente 6.176 metros.

La acequia ha tomado sus aguas desde distintas construcciones, desde un azud en la misma desembocadura del Guatizalema con el Alcanadre, término municipal de Peralta de Alcofea, a remontarse aguas arriba, como un azud adosado al puente del Rey II y que abasteció a un molino en sus inmediaciones, un molino cuya licencia fue otorgada en el siglo XII.

Noble acequia de Valdera
que riegas la huerta vieja,
eres aliento de vida,
de la historia, compañera.


Gracia Castel, Pablo.

Luego discurre la acequia, a veces abierta y otras cerradas, por medio de unas galerías o túneles conocidas como minas. Algunas minas son abiertas permitiendo el desagüe en caso de un aumento incontrolado del caudal, de las famosas barrancadas en días de tormenta.

Pedro Blecua y Paul, cita la cifra de 400 cahizadas de terreno blanco o plantíos de viñas y olivos regadas en el siglo XVIII. Aunque la cifra la da cuando habla de la acequia de Valdera parece que se refiere a la extensión de riego del entorno de la villa de Sariñena. Si nos vamos a tiempos más recientes, a principios del siglo pasado (Siglo XX), de acuerdo con Luis Mur Ventura, la acequia Valdera regaba 12.636 fanegas que pertenecían a 1.340 propietarios.

En la actualidad, junto a la acequia del Molino, según Antonio Naval Mas, ambas acequias riegan en la actualidad unas 1.300 hectáreas. Bolea, en 1986, las cifra en unas 700 hectáreas con el Guatizalema (Bolea, J. A. (1986). Los riegos de Aragón. Zaragoza: Grupo Parlamentario Aragonés Regionalista de las Cortes de Aragón. 579 pp.) palabras matizadas por José Antonio Cuchi Oterino “Sin embargo, la captación real de este sistema se realiza en el Alcanadre” (Uso del agua en los regadíos tradicionales de la cuenca del Guatizalema. Cuchi Oterino, José Antonio).

Lo cierto es que, en palabras de Francisco Nogues Tierz, presidente de Sindicato de Riegos de Sariñena en las últimas décadas, en los últimos años el sistema de la huerta vieja de Sariñena ha disminuido de las 1.000 a unas 700 hectáreas. Un sistema que sigue siendo importante para la economía y vida de Sariñena.

Acequia madre Valdera

Rugen sus aguas al igual que los cielos truenan
surcan su cauce al igual que si fuese un río
y sueñan el mar, con un día alcanzarlo.

Susurran las aguas de la acequia Valdera
tras dejar el Alcanadre y el Guatizalema
bravas fluyen y discurren
e inundan huertas y campos.


Sus aguas riegan, de prosperidad
rugían la demba y la huerta vieja
que bravas rugen al abrir las tajaderas
que rugen por los brazales y caballones
y a riego manta como siempre se ha hecho.

Por ello, tal y como dice Antonio Naval Mas, la acequia de Sariñena tiene que ser muy antigua a juzgar por los restos de algunas construcciones relacionadas con ella, por lo que nos adentramos en sus diferentes elementos a modo de recomponer su historia.

Los puentes del Rey

A orillas del río Alcanadre, que da riego a una buena porción de su terreno, recogía Blecua, “Se hallan dos puentes famosos llamados del Rey, obra muy sólida y firme de piedra cantería, sobre cimientos de peña, los que dan paso a los ríos Alcanadre y Guatizalema, por la carretera de Barbastro, Monzón y Huesca”.

Estos puentes, construidos sobre el Alcanadre y el Guatizalema, formaban parte del camino Real Barbastro a Zaragoza además de ser Cabañera Real. Tal vez, el nombre del Rey provenga de la misma denominación de camino Real y/o alguna concesión real para la construcción de ambos puentes o, como bien dice Antonio Naval Mas, eran conocidos como del Rey por su importancia en la red de caminos “Lo que los hacia de prioritario cuidado por parte del Estado”. Otra aportación a su posible origen de denominación puede venir de los privilegios reales que, en 1170, según cita en 1208, el rey Alfonso II otorgó a Sariñena, entre ellos la construcción de acequias y azudes, azud que tal vez dio origen a los distintos puentes.

Actualmente encontramos dos puentes en cada cauce, en la carretera autonómica A-1223, entre Peralta de Alcofea y la Venta de Ballerías. Junto al puente sobre el Alcanadre se encuentra una de las tres estaciones de aforo que cuenta el Alcanadre, una estructura que permite calcular en tiempo real el caudal que lleva en ese determinado punto el río

Puente del Rey I

El primer puente del Rey o puente del Rey I, sobre el Alcanadre, se ubicaba aguas arriba del actual puente, siendo el más antiguos de los puentes que en esa zona existieron. De acuerdo con el Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés (SIPCA) el Puente del Rey I es una construcción que va desde la Edad Media-S. XI hasta Edad Media-S. XV, respondiendo a un puente medieval “donde aún quedan algunas huellas del asiento de los estribos en los bancales rocosos de ambos laterales, adosado debió de existir un azud que abasteció a un molino en sus inmediaciones”.

Antonio Naval Mas lo localiza entre el puente y la pasarela, donde se encuentra el arranque del arco de la izquierda que se apoya sobre fuerte y alta roca “Donde hay huella de obra anterior consistente en un asiento ancho que en parte ha sido ocultado por el estribo del puente actual”, concluyendo que “Presumiblemente debe ser el lugar donde estuvo el puente histórico” (Naval Mas, Antonio. Construcciones para la historia del Somontano en el Alto Aragón).

Por medio del SIPCA sabemos que seguía existiendo en el siglo XVIII. Aunque actualmente está destruido.

Puente del Rey II o de Tablas del Rey

Con el deterioro del puente del Rey I, en el siglo XVIII se construye un nuevo puente, denominado como puente del Rey II (SIPCA). Construido aguas arriba del Alcanadre, en relación con el antiguo puente del Rey I y a unos 100 metros del actual. Este salvaba una distancia de 30 metros y respondía a un puente que “Tenía el tablero de madera apoyado en obra de cantería y en las propias rocas de la orilla. En ambas orillas hay restos constructivos correspondientes a los estribos, que aprovecharon los afloramientos rocosos tal como muestran los restos de entalles, oquedades y huellas de asiento Sobre esta base se detecta todavía obra de sillería con sillares bien tallados aunque toscos en acabado, unidos con mortero y asentados con ripios. En los laterales existen dos embocaduras de obra que parecen corresponder a acequias. La del lado izquierdo quizá podía servir al molino situado 50 m aguas abajo” (SIPCA).

Puente presa Alcanadre Huerto-Peralta. A. Naval Mas.

Antonio Naval Mas lo denomina Puente de Tablas del Rey y lo considera procedente de una desaparecida presa y que, con el deterioro del anterior puente, se utilizó como puente mientras se construía uno nuevo en el emplazamiento anterior.

El puente actual sobre el Alcanadre, en su ubicación, para Antonio Naval Mas es “Sustitución, quizá de principios de siglo XX de la obra que hubo con antelación”.

Puente del Rey sobre el Alcanadre hacia 1927. Luesma Ballestín, Martín.

Presa del Puente del Rey o Azud del puente de Tablas

Adosada, al puente del Rey II, se encontraba la denominada Presa del Puente del Rey II o Azud del puente de Tablas, según Antonio Naval Mas. La presa, se establece a partir del siglo XVII (SIPCA) y la relación entre ambos restos, tal y como establece Antonio Naval Mas, “La dan los agujeros que están en la franja delimitada por ambos muros, y que son la huella de los pies derechos que en ellos fueron hincados”.

El azud o presa alimentaba el molino y quizá algunos riegos cercanos: “Los restos pertenecen a un azud que debió estar adosado al puente del Rey I. Los únicos indicios son algunos restos de muros y diferentes entalles en la roca. Quizá esta presa pudo servir al molino que se halla 50 m aguas abajo. Desde aquí en ambos laterales del puente se abren dos conducciones de agua; la de la izquierda pudo ser utilizada por el molino” (SIPCA). SIPCA debe de referirse al puente del Rey II.

Técnicamente, la presa para Antonio Naval Mas, según lo conservado de la desaparecida presa y puente de madera “Es obra de sillares bien escuadrados aunque con tosco terminado y sin desbastar en la parte interior, la parte encajada en los conglomerados. Están montados con mortero de baja mezcla que les rebosa y asentados con pequeños ripios. Cajean un conglomerado de cantos rodados echado a tongadas”.

El Molino

El molino altomedieval se encontraba 50 metros arriba del actual puente sobre el Alcanadre, a su orilla izquierda. De sus restos sólo se aprecian las huellas en la roca en el borde del bancal del asiento de la edificación, para lo cual se talló la piedra (SIPCA): “También se aprecia excavada en la roca una galería que conducía el agua a los cárcavos. Esta galería posiblemente proceda de la antigua presa junto al Puente del Rey II, donde nace una conducción ya citada ya que no hay indicios de ninguna otra presa a no ser que fuera de estacas. Hay otra acequia excavada en el bancal rocoso en la otra orilla del río. En 1904 tenía dos muelas y debió de estar en uso hasta 1909. Este molino según las fuentes históricas medievales tenía azud, y acequia”.

En relación al molino, Antonio Naval Mas (Las acequias de Sariñena), cita como en el siglo XIII se dio licencia para construir un molino en la acequia Valdera. Este aspecto también aparece recogido por SIPCA “El molino pertenecía al monasterio de Casbas a quien fue donado entre 1285 y 1291 por parte de sus propietarios un matrimonio zaragozano (Juan y Francia) y otros tres copropietarios: “… en Flumen de Alcanadre, que yes sobre puen de Balleries… con zequia con zuc et todos dreitos que nos allí avemos» a unos 50 m aguas arriba del puente actual sobre el Alcanadre en la carretera de Peralta a Ballerías, entre este puente y los restos del llamado Puente del Rey II.” Su construcción va desde la Edad Media-S. XI hasta la Edad Media-S. XIII (SIPCA). A esto, Antonio Naval Mas añade: “La otra mitad del molino era de otros tres propietarios que en 1291 acabaron cediendo todos los derechos al monasterio”.

El molino, concreta Naval, estaría situado en la orilla izquierda “Allí donde queda huella de una construcción que fue asentada en el borde de un bancal después de picar la dura piedra para acomodar en los bajos el cárcavo, y, sobre él, las muelas. Conectadas con este hay excavada en la roca una galería paralela al río por la que llegaba el agua a los rodeznos, o palas de accionamiento de las ruedas de molino. Esa galería se pierde bajo la roca en dirección norte habiendo a su vez desaparecido la embocadura que estaría mas arriba. Es la acequia a la que alude en el documento conectada con el azud también en el mencionado”.

Además, Antonio Naval realiza la siguiente descripción del Molino y azud del puente de Tablas:  

Este probablemente estaría allí donde quedan restos de construcción situados sobre las rocas de cada una de las orillas. Contiguas a cada una de estas estructuras por la parte de afuera, la opuesta al cauce del río y formando parte de ellas, hay unas pequeñas galerías abovedadas, de las cuales la de la orilla derecha está interrumpida por una ranura de unos diez centímetros de ancho adecuada para una tajadera. Los muros con ella conectados forman una embocadura. En la franja comprendida entre los dos muros contrapuestos situados en cada orilla hay agujeros y muescas que fueron de asiento de pies derechos y maderos echados, y, a su vez, están abiertos en una zona que tiene el roce o huella de apoyo de algo así como un ancho muro. Son muros relacionados por la situación, orientación, y nivel, pero de diferente procedencia.

Puestos en relación estos restos de la orilla izquierda con los de la opuesta se concluye que tuvieron la función de azud además de la de puente. Este fue de acomodo posterior para lo cual se sirvió de parte de las estructuras existentes, como eran las de la orilla derecha que hubo que completar con la de la orilla izquierda, y, a su vez, salvar las acequias mediante galerías de un ancho de unos 4 metros de longitud.

El estribo de la orilla derecha es una toma de agua situada a no menos de 5 metros sobre el cauce del río que la encauzaba a una pequeña galería de 1,40 de luz. Presumiblemente desaguaba en la acequia excavada en la roca situada al lado, a nivel más bajo.

Junto al estribo de la orilla izquierda hay otra pequeña galería medio oculta por los áridos de la gravera que la rodea. Es probable que estuviera conectada con el molino.

Esta obra de ambas orillas es de sillares bien escuadrados aunque con tosco terminado y sin desbastar al interior. Están asentados con pequeños guijarros y montados con mortero de baja mezcla que les rebosa. Encajan un conglomerado de cantos rodados dispuestos en tongadas. No es montaje cuidado el de las bóvedas de las pequeñas galerías.

Tienen algo de contradictorias alguna de estas constataciones, como es la embocadura a bastante altura de la orilla derecha y el muro de obra terminada en la orilla izquierda. A falta de un estudio más minucioso se puede conjeturar, como ya ha quedado dicho, que son obra reutilizada con diferentes funciones. Estas serían en primer lugar la de haber sido azud al servicio del molino situado en la orilla izquierda del que hay noticias desde finales del siglo XIII. A este punto sería trasladado el azud de Sariñena, la presa de Valdera, cuando hizo ruina, cosa que ya debía de haber sucedido a principios del siglo XVIII. Entonces el antiguo azud del molino de Casbas, si no estaba abandonado, compartió servicio con la presa de la acequia de Sariñena. Probablemente con posterioridad a quedar arruinado, lo que sería hacia 1747, el lugar y lo que quedaba de obra fue reutilizado como paso provisional hasta la reparación o construcción de un nuevo puente en el emplazamiento que ha estado siempre. Esto pudo ser en época relativamente reciente como seria el pasado siglo.

A mediados del siglo XVIII, al arruinarse también el azud de los Molinos, es cuando se decidió hacer uno más consistente que redujera ambos a uno. La propuesta de Burria suponía emplazarlo a unos 20 metros del puente, aproximadamente a la altura del desaparecido molino, pero los maestros informadores de Zaragoza desecharon esta ubicación por la dificultad de la construcción, pues el río está muy encajonado, y por el riesgo que correría el puente en caso de una desmesurada avenida.

Presa Alcanadre

El SIPCA recoge la existencia de la denominada Presa Alcanadre. La ubica en la margen izquierda del río Alcanadre, a unos 1,5Km. aguas abajo del puente del Rey y la cataloga como romana: “Se halla al suroeste de la población sobre el río Alcanadre, cerca de 1km de la confluencia con el río Guatizalema donde se halla otra presa. Se trata de los restos de una presa que mantiene en pie los apoyos laterales y se halla destruida quedando en el cauce un pequeño bloque. Está construida con obra de sillería. Presa destruida que ha sido catalogada como romana.”

Presa de Valdera

La presa Valdera, datada del siglo XVI dio origen a la denominada acequia de Sariñena o acequia Valdera. Se encontraba en la misma intersección del Guatizalema con el Alcanadre, cerca de la ermita de Puigmelero, donde se construyó la conocida como presa de Valdera, una presa de gran envergadura en relación a su época cuyas aguas derivaban para el riego. “Actualmente, dice Naval, es un enorme cúmulo de ruinas indicio de la magnitud que le caracterizó y testimonio, al mismo tiempo, de la lucha de los habitantes de Sariñena por el aprovechamiento del río Alcanadre.

SIPCA no establece su datación, haciendo amplia su posibilidad “Ha sido datada en diversas publicaciones en épocas tan diferentes como la romana o el siglo XVII.” Por otra parte, la Guía Arqueológica de la provincia de Huesca indica que “En la confluencia de los ríos Guatizalema y Alcanadre existen restos de estructuras romanas de regadío”. Sin embargo, de acuerdo a diferentes estudios, paraJuan Carlos Castillo Barranco y Miguel Arenillas Parra, la conclusión es que la presa de Valdera no parece de origen romano (Presas Río Alcanadre, entre ellas la Presa de Valdera. Las presas romanas en España. Propuesta de inventario. Juan Carlos Castillo Barranco y Miguel Arenillas Parra).

Para Félix A. Rivas la fecha de su construcción es clara: “Esta presa, datada con toda probabilidad en el siglo XVI”. Una presa que describe: “Es una de las de mayor envergadura (unos 170 m de longitud y unos 10 m de altura) entre las antiguas del Alto Aragón, aunque se encuentra totalmente arruinada. Su construcción facilitó el nacimiento de la acequia de Sariñena que discurre al oeste del río durante unos 23 km de longitud y a través de algunos tramos de galerías o túneles llamados minas”. (Tradición agrícola en la Comarca de Los Monegros Félix A. Rivas).

Lo cierto resulta que del Azud de Valdera hay constancia documental en 1587, como un azud de piedra en los ríos Alcanadre y Guatizalema, producida en una proposición de firma contra los señores de “Vallarias”: “Que en los ríos Batizalema, y Alcanadre, de tiempo inmemorial, havia un Azud de piedra, vulgarmente llamado el Azud de Valdera, en el qual toma principio una Cequia, que esta abierta en los términos de Vallarias, y passa, y discurre por aquellos, hasta dar en los términos de Sariñena, para regarlos, y en particular una Partida llamada de Valdera, vc. Mediante el qual, dicho azud, por dicha azequia se lleva y discurre agua de dichos ríos para regar los dichos términos de Sariñena y señalamente la dicha Partida de Valdera”. (Extracto breve de los principales hechos, con algunas reflexiones, que sobre ellos hace la Villa de Sariñena: en el pleyto, y grado de segunda Suplicacion. Con el lugar de Capdessaso su aldea. Sobre division de terminos Sariñena. Ayuntamiento. Año 1734).

La presa Valdera SIPCA   La presa se encuentra en la confluencia de los ríos Guatizalema y Alcanadre.

Actualmente es un cúmulo de ruinas de grandes dimensiones. Era la más grande de las antiguas presas del Somontano y, probablemente, de todo el Altoaragón. Hacía posible el aprovechamiento de las aguas del Alcanadre para el riego agrícola. No fue solamente azud para elevar el nivel del agua, sino también represa que la retenía y acumulaba, aspecto pendiente de confirmar y que requeriría el estudio de aliviaderos y desagües que pueden existir en el tramo de la orilla izquierda. Tenía planta en V. Su longitud era de unos 170 m, con un grosor irregular que, en ocasiones, superaba los 8 m. Su altura era de unos 10 m. La fábrica es de piedra sillar bien escuadrada. La obra del tramo de la izquierda difiere del tramo arruinado. También hay diferencias entre los aparejos. Los sillares poseen dimensiones entre 65 y 90 cm y alturas en torno a los 45-60 cm en el reverso del muro. Los morteros son muy consistentes. La pantalla estaba reforzada por dos contrafuertes que sobresalían 2 m en altura sobre el coronamiento, siendo escalonados en sus últimas hiladas. Había a su vez dos aliviaderos a mediana altura que no podían ser controlados. Los materiales son losas de 30 a 40 cm de altura por 70 a 80 cm de frente por 1,2 m de profundidad. Fueron superpuestas en hiladas formando un talud de gradones en la cima de los contrafuertes, con el plano inclinado en paños de resbalamiento. El interior estaba formado por u conglomerado de mampuesto muy grueso compactado con un mortero muy rico en cal.
Desconocemos la cronología de la presa, que sin duda tiene una considerable antigüedad y ha sido datada en diversas publicaciones en épocas tan diferentes como la romana o el siglo XVII.  

Sin duda, resulta interesante el relato integro de Antonio Naval Mas:

La de Valdera, antes de construir las que le sustituyeron, fue la primera que hacía posible el aprovechamiento del agua del Alcanadre para riego. Es una de las pocas que parece ser no fue solamente azud para elevar el nivel de la toma sino represa que retenía y acumulaba el agua, a juzgar por la solución dada al tramo de la orilla izquierda. Esta suposición quedará confirmada cuando se pueda comprobar el tipo de aliviaderos y desagües que puede haber por esa parte. En este caso, junto con la de Azlor, son los dos embalses propiamente dichos precedentes del de Arguis.

 A pesar de su volumen también sucumbió, probablemente porque no fue bien calculada su estructura en relación con el empuje de la gran cantidad de agua que retenía. Esto fue en los primeros años del siglo XVIII. Construcción de enorme interés, resulta difícil la recomposición de su aspecto original por sus dimensiones, el estado de los restos y la creciente vegetación.

Esta construcción es la mayor de todas por su longitud, de unos 170 metros, por la altura de 10 metros, y por un grosor, irregular, que sobrepasaba los 8 metros. Los ruinosos bloques compactos con diferentes materiales, aún habiendo perdido su estabilidad, dan imagen de la volumetría.

En el último momento de su uso el cauce del río estaba interrumpido mediante una barrera formada por dos sectores (A y C) articulados en un contrafuerte (B) situado en la orilla izquierda donde venía a estar el centro de toda la barrera. El tramo de la derecha (C), el que cortaba el cauce, era de muy destacada volumetría. El de la izquierda (A), más sencillo, se conserva íntegro. Este está protegido en ambos lados por tierra firme que presumiblemente es la acumulada en el arrastre y fue transformada en campos de cultivo cuando, al romperse la presa, el cauce se acomodó en el lado de la ruptura, el lecho natural del río, que es por donde va.

Este tramo de la orilla izquierda (A), al formar ángulo con el contrafuerte en que se apoya, viene a delimitar una bolsa que da fundamento para pensar que la construcción de todo el parapeto fue no solo para elevar el agua sino también para retenerla como contenedor. Ofrece algunas diferencias de fábrica con respecto al tramo arruinado del cauce, tanto en el aparejo como en su monta-je. Sus dos frentes no son paralelos y el del exterior está suave-mente escalonado hacia la parte del contrafuerte (Ab), mientras que es a plomada en el resto y en frente opuesto (Aa-Ac), donde hace quiebros de poca profundidad que pueden estar marcando enronados aliviaderos o desagües.

También hay diferencias en los aparejos. Los sillares tienen dimensiones entre 65 y 90 centímetros, y alturas en torno a los 45 en Aa, y en el reverso del muro donde las profundidades de los silla-res es de 60 centímetros. Los morteros son muy consistentes quedando inexplicablemente vistos por el frente más corto, el del septentrión del pódium donde está la caseta (Bb)

En la cara del cauce del río (Bc y Ba) del contrafuerte es distinto el material de revestimiento al estar mucho menos erosionado (30-50 x 65-80 centímetros). A su vez, en el ángulo allí formado (Bd) oculta obra que queda interrumpida en la base. Este contrafuerte es obra anterior reutilizada que fue revestida al rehacer la presa.

En relación con esta observación hay que poner otro dato: en la orilla derecha, a unos treinta metros de las botanas de entrada, soportando el muro de la acequia hay un contrafuerte, a manera de torre (E), para el que no es fácil encontrar explicación. Por la parte del río tiene todo el frente desmoronado. No enfila exacta-mente con el parapeto antes comentado (A y Bd), pero parece que hacia él se dirigía. Los materiales usados son de dimensiones similares, (39-59 x 70-92 centímetros), sin embargo, el conglomerado que lo rellenaba, aun siendo mortero de cal, no parece de tanta calidad ni tan calcificado. No debe descartarse la posibilidad de un primer trazado de la presa, posteriormente rectificado. Ante él, en el cauce del río, en la hipotética línea de conexión entre ambos puntos (E-A), hay conglomerados muy deformes que pueden ser restos de esta desaparecida barrera. En este caso era una barrera de trazado más oblicuo con res-pecto al eje del rio y uniría este punto de la orilla derecha con el contrafuerte de la caseta y el muro que se prolonga hasta la orilla izquierda.

Ruina presa Valdera.

En este supuesto ya sería reutilizada obra anterior existente en el extremo de la orilla izquierda (Aa). Si en un intento subsiguiente fue rehecha la presa hundida en el XVIII, reutilizando la parte conservada de una obra anterior, la nueva barrera (C) de 10 metros de alta, no tenía ambas caras paralelas, pues la interior quebraba en ángulo para asi poder afrontar mejor las embestidas de cada uno de los dos ríos que se unían ante ella, e impedir que ambas corrientes, sobre todo en las crecidas, concentraran sus empujes en el centro de la barrera. A pesar de ello la construcción sucumbió a los empujes del agua porque estaba directamente asentada en el lecho del rio, en el que la caída del agua del salto horadaría la base.

Aguas abajo, la pantalla estaba reforzada por dos contrafuertes que sobresalían también 2 metros sobre el coronamiento siendo escalonados en las últimas hiladas. Esta solución fue común a otras presas de estas tierras. En esta pantalla había dos aliviaderos a mediana altura, que, al igual que en todos los otros azudes no eran susceptibles de ser controlados, con lo que cuesta imaginarse cómo se lograba la altura del agua para alcanzar la boca de la acequia en los años de sequía.

Los materiales son losas de 30-40 centímetros de altura por 70-80 en el frente, por 1,20 metros de profundidad. No son por lo tanto tan alargadas como en otros azudes. Fueron superpuestas en hiladas formado un talud de gradones en el cima de los contrafuertes y de plano inclinado en paños de resbale. A su vez, sirvieron de paramento para mantener un conglomerado de mampuesto muy grueso compactado con un mortero muy rico en cal, lo que dio al conjunto una extraordinaria consistencia con la que, a pesar de ello, pudo la acción devastadora del río.

Este parapeto encauzaba el agua a la orilla derecha donde se conservan los sumideros (Da, Da). Estos son dos grandes embocaduras de unas galerías de 4 metros de profundidad cubiertas con arcos de medio punto perfectamente cortados y en su día montados con toda precisión. Un tajamar encauzaba el agua a cada uno de ellos. El aparejo en esta parte es de 27-34 x 56-90 centímetros y extrañamente parece recubierto de una capa de protección de cal y arena. El dato relevante es que en sitio visible y con la intención de ser vista hay una marca de cantero en forma de V de grandes dimensiones.

Del mismo punto partía la acequia (Db) que más adelante iba cubierta bajo la mina denominada de los cajicos». Dada la alta situación de la embocadura la acequia quedaba considerablemente elevada con respecto al río, lo que obligó a construir un muro de contención (Dc) desde este punto hasta donde está el machón antes mencionado en el que se apoya sin trabazón alguna por lo que queda encofrado, evidenciado ser obra posterior la de aquel muro. De este muro de contención de la acequia se desprendió todo el revestimiento exterior que sería obra de buen sillar, quedando al descubierto lo que fue relleno interior.

Naval establece que la estructura del edificio en ruinas que hubo sobre la acequia hubo fue un molino en relación a la noticia documental de la concesión de un permiso para construir un molino sobre la acequia de Valdera en 1260 (16): “Posiblemente este molino de Valdera fue posteriormente trasladado a la orilla opuesta cuando por hundimiento de la presa ésta tuvo que ser construida aguas arriba. El molino cambiado de orilla en el siglo XVIII siguió moviéndose con agua de la misma presa, y sería el que últimamente se identificaba como de Beret, que, a su vez, debió ser el que se identificaba como molino de Peralta”.

La represa o gran azud debió quedar irrecuperable en la primera década del siglo XVIII. Así se deduce de uno de los informes redactados para la construcción de una nueva presa para la villa. Tal deducción queda corroborada por otra información dada por Blecua quien afirma que entre 1720 y 1725 se hizo una famosa mina. Entonces debió represarse el agua a la altura del puente de Tablas del Rey, pues, como antes expuse, conserva una toma de agua por su orilla derecha que conectaba con un tramo de acequia excavada toda ella en la roca. Habiendo fallado también, fue trasladada, tal como antes quedo relatado, al punto descrito como lugar de la Presa de Estacas de Sariñena, para, a su vez, ser de nuevo trasladada a donde hoy está.

A mediados del siglo XVIII, cuando la villa intentó solucionar el problema de los riegos, una de las propuestas, la redactada por el maestro de obras Burria, fue construir una presa unos veinte metros más arriba del actual puente. Seria de las llamadas de bóveda o, según el proyecto, de arco escarzano, con fábrica de cantería, pero los maestros informadores de Zaragoza desaconsejaron la solución y el emplazamiento recomendando otro más arriba. Por problemas de financiación la propuesta no llegó a realizarse y en su lugar debió construirse una solución mas elemental a base de estacas que tras las sucesivas obras de mantenimiento permaneció hasta que fue trasladada hasta donde hoy está.

Estas sucesivas rectificaciones constituyen el historial de la Presa de Sariñena que ha mantenido una destacada área de riego en torno a la villa. Estos riegos parece que ya eran activos en tiempos de los árabes. Así se podría deducir del otorgamiento dado por Alfonso II, en 1170, a los de Sariñena, a los que les permitió abrir acequias para regar aquellas tierras que nunca hubieran sido regadas con antelación, lo que permite pensar que los repobladores pudieron en parte usar la infraestructura de riegos recibida en herencia de sus antepasados entre los que probablemente estarían los árabes (17).

Se puede pensar que a partir de entonces, y antes de que fuera otorgado en 1260 el permiso antes mencionado para construir un molino sobre la acequia de Valdera, debió rehacerse ésta monumental presa. Las posibilidades de que a su vez reaprovechara construcción anterior son muchas, sin excluir que ésta pueda remontarse a época romana. En este caso, como queda expuesto, no sería de ese momento el cuerpo central de la presa que coincide en factura con otras obras también datables en la Edad Media, pero puede estar relacionada con aquella cultura el muro de la orilla izquierda en el paño del interior del mismo (Ac) y en el sector más oriental del paramento opuesto, el de aguas abajo (Aa). Este tramo sería reutilizado en la primera Edad Media, si no había sido ya en época árabe formando parte del machón de la orilla derecha.

La ermita de Puymelero/Puigmelero

La ermita de Puymelero/Puigmelero, también llamada ermita de Valdera, de acuerdo con Roque Alberto Faci en 1739, está ligada al agua y al Alcanadre. Se encuentra en una ladera del margen derecho del Alcanadre, podo después de la confluencia del Guatizalema con este.

Ermita de Puimelero.

Lugar de peregrinaje, lugar de encuentro de los lugares de Huerto, Peralta de Alcofea y la Venta de Ballerías. Julio Alvira, en Puymelero, Valdera y Peralta de Alcofea, con relación a Alberto Faci comenta “Este autor explicaba que se le rezaba para pedir agua y que varios de sus milagros se relaciona ban con peripecias sufridas por los beneficiados en ese río o en la acequia de Valdera”.

Presa de Puimelero

En su entorno, kilometro abajo de la denominada presa Valdera, existió la presa de Puimelero, obra de cuidada fábrica, una construcción probablemente de la Edad Media y, como dice Antonio Naval Mas, puesta en relación con la del Soto del Capitán y la de Valdera hace pensar en el siglo XIII-XIV.

Los escasos restos muestran el parapeto girado, con una angulación de 45 grados, hacía la izquierda, donde, según el estudio de Naval, debía salir la desaparecida acequia cuyo uso se desconoce. Naval presupone un molino aguas debajo de la presa de Puimelero “El molino en este caso estaría en término de Lastanosa, puede ser que, en la partida de Gallipuente, a su vez atravesada por un camino que cruza el río en dirección de Huerto”.

Siguiendo la línea de la existencia de un molino en Lastanosa, Laura Alins Rami, en su libro «Lastanosa, un pueblo, unos hombres, una historia», recoge el llamado «Camino del Molino» por la partida del «Montico», al norte de la población con una clara dirección al noroeste que se presupone dirigirse hacia el Alcanadre.

Alims Rami, Alicia. Lastanosa, un pueblo, unos hombres, una historia

Julio Alvira “Puymelero, Valdera y Peralta de Alcofea” se refiere a “Maestros del Agua”, donde Severino Pallaruelo y Carlos Blázquez indican que esta presa “Se construyó concienzudamente” y que su destrucción “Se debió posiblemente al fallo de la cimentación a causa del movimiento de un estrato de arenisca sobre la que se asentaba”.

Pero, como no podía ser de otra manera, Antonio Naval Mas aporta una detallada descripción del azud de Puimelero:

“El azud era barrera de unos 50 metros de fábrica, más un tramo en la izquierda donde tendría unos 20 metros que podía ser de tierra pero que ha desaparecido. En esta ocasión la pantalla no tenía contrafuertes. Lo que queda está suavemente escalonado al exterior y a ploma-da en el interior, en tres cuerpos superpuestos ligeramente retranqueados con alturas de 4 palmos y medio, 6 y 20 respectiva-mente. La altura de las hiladas oscila entre un palmo y medio (30 centímetros) y dos palmos (40 centímetros). Los largos, entre los 75 centímetros y un metro. Los sillares, de unos 37 centímetros de alto, están asentados con guijarros. Al exterior, aguas abajo, están coloca-dos a tizón. Ambos paramentos encofran un conglomerado muy compacto que en esta ocasión ocupa un espacio reducido dada la amplitud con que están usados los sillares. Quebró por el desagüe de base, de sección cuadrada. Tal como antes quedó apuntado un sillar de 70 centímetros, cortando en secante la arista del borde interior de la pantalla en el extremo izquierdo, es la huella de la desaparecida acequia.

El coronamiento es mediante losas yuxtapuestas por sus lados menores, de largo irregular de aproximadamente 1,70-1,80 x 0,70-0,80 con una anchura bastante constante de 3,20 metros. Estas losas están curiosamente engatilladas por sus lados largos median-te cantos rodados incrustados en las hendiduras hechas al respecto como si se tratara para grapas metálicas. Las losas de coronamiento están muy erosionadas por la prolongada acción del agua que las fue mordiendo de una forma similar a otros azudes, pero, a la vez, curiosa. El período que debió estar en uso, consecuentemente, tuvo que ser muy largo. Si largo fue el período en que el agua vertió por coronamiento, mucho más largo ha debido ser el que pasó desde que quedó inútil tras quebrarse, a juzgar por la enorme cavidad y suave erosión con que el agua ha marcado el morro del fragmento que sobrevivió en la orilla derecha.

Del arruino de los azudes de las acequias Valdera y Molino

El 26 de marzo de 1747 una riada arruina completamente los azudes que abastecen las acequias de Valdera y del Molino. Todo viene recogido en un completo documento del Archivo Histórico Provincial de Zaragoza por el cual “Los Alcaldes de la villa de Sariñena informan de la ruina del azud de la misma y de la posibilidad de su reparación con el producto de las yerbas” (Productor Real Audiencia de Aragón. Fecha 1747. Signatura ES/AHPZ – J/001300/0036).

Productor Real Audiencia de Aragón. Fecha 1747. Signatura ES/AHPZ – J/001300/0036.

Efectivamente los alcaldes de la villa de Sariñena hacen presente a Huesca que se halla arruinado el Azud “Y que los regidores no quieren dedicarse a ese remedio que se lograría aplicando 227 Libras Jaquesas que ay en … producidas de las yerbas del término de Valderas”. Y no solo el azud de Valdera y su importancia para el riego de los vecinos de Sariñena y Peralta, sino también del “Segundo azud de los Molinos” justamente cuando estaba proyectado un nuevo azud para la acequia Valdera. El documento nombra los molinos de aceite y harina que movía la acequia.

La relación de los hechos queda patente en una carta de Manuel de Ciria, alcalde de Sariñena, y Antonio Bornau prosindico, del arruine de los azudes justo cuando se estaba proyectando un nuevo azud para la acequia Valdera: “En el día 26 al mes de marzo mas cerca pasado se arruinó del todo una Zud de esta villa que daba agua para regar una dilatada huerta y beneficiaba con ella los Molinos de Azeite y de Arina del que a su Masd. Anualmente se le paga seis cahices y medio de trigo y otros tantos de ordio y esto a sucedido en ocasión que se tenía proyectada otra obra del Azud en el término de Valderas para regar otra huerta mas dilatada plantada de olibos y viñas para lo que an benido a esta villa tres maestros de obras avisaron dichas fabricas diseñandolas y declarado su precido coste y siendo este perjuicio de tanta cantidad en que comprende generalmente a todos los estados de esta villa.”

La carta habla de los dineros que se han de destinar para la construcción del azud, de las “Yerbas” del término de Valdera y de las 750 Libras Jaquesas “Que estaban destinadas para reparos de la Azud de los Molinos en el año de 1740 y 45”. Las autoridades, recogidas en los distintos documentos, responden a Antonio Miranda y Cerdan y Manuel de Ciria como alcaldes de la Villa de Sariñena, a Antonio Bornau, sindico Prior de la Villa, y a los regidores Antonio Ballarín Antonio Roche y Pedro el Berde.

El azud de madera sobre el Alcanadre es proyectado por Atanasio Aznar, del que aparece incluso un presupuesto de coste “Coste del Azud de madera proyectado por el P. J. Atanasio Aznar lo que se devera hazer para el río Alcanadre para el riego de la huerta vaja de la villa de Sariñena y curso de sus Molinos y para ella con menester los materiales siguientes:

  • Primeramente. 700 estacas. Las 200 de diez palmos de largo cada una, otras 200 de a 15 y los 300 restantes de a 20 y uno de grueso. La … su valor regulado en 140 LJ.
  • Ítem. 100 filas si pudiesen ser de 30 a 32 palmos de largo y media bara en quadro de grueso de la punta delgada. 320 LJ.
  • Ítem. Ocho maderos de 48 palmos de largo en palmo y medio de grosor 040 LJ.
  • Ítem. 220 clavos tercios de largo cada uno 020 LJ.
  • Ítem. 600 carretadas de piedras en bruto. 060 LJ.
  • Ítem. 150 carretadas piedra devastada. 080 LJ.
  • Ítem. 100 cahices de cal. 010LJ.
  • Ítem. Puntales de hierro para las filas y estacas. 200 LJ.
  • Ítem. A los jornales al cantero y otros oficiales/oficios. 139 LJ.
  • Ítem. A los oficiales de cantería y sus jornales. 050 LJ:
  • Ítem. A los peones Ples. Sus jornales. 050 LJ.
  • Ítem. Conducir la … 050 LJ.
  • Ítem. Serrar la madera.  050 LJ.
  • Ítem. Al carretero 041 LJ.
  • Ítem. Al carretero otro off para anfesar las filas 1200 LJ.
  • y componer las estacas para empalmar, ajustar y clavar los ciento treinta y siete jornales 64 LJ.
  • Suma mil doscientas ochenta y quatro libras 1284 L.

Luego se sucede la explicación de la planta del azud “Que se intenta construir en el río Alcanadre para coger el agua para la billa de Sariñena y lugar de Peralta de Alcofea”.

Un segundo azud sobre el Alcanadre es proyectado por Joseph Burria. Este es diseñado de bóveda y sección trapezoidal: “El parapeto estaría asentado sobre cimientos y en coronamiento habría losas de aproximadamente 1,60 metros de largo que viene a ser los ocho palmos previstos en la propuesta” (Naval Mas, Antonio).  

“El proyecto implicaba unificar los dos azudes en el nuevo de Valdera ensanchando la acequia, pero los maestros supervisores Francisco Belasco y Manuel Sanclemente, alarifes maestros de obras y vecinos de Zaragoza, razonaron que en aquel que siempre había estado en servicio se sangraba el río por ambas orillas, sien-do la acequia de la izquierda para el molino de Peralta, que después del molino volvía al río, por lo que propusieron aprovechar este caudal construyendo dos azudes uno de piedra según el proyecto de Burria y otro de madera según el proyecto de Aznar. Para ambos rectificaron el emplazamiento así como las características constructivas sobre todo en lo relativo a la caída de las aguas de acuerdo con su experiencia y la referencia a otros azudes.”

Naval Mas, Antonio.

También se realiza la proyección del azud sobre el Guatizalema, para permitir a la acequia atravesar el Guatizalema. El encargado es el mismo Joseph Burria, redactando los actos y condiciones con los cuales se deberá construir y fabricar un azud sobre el río Guatizalema “alaparte de abajo del puente que dicen de el Rei y a de serbir la dicha azud para coger el agua de el dicho río y la del río Alcanadre que sea de traer por una mina que se alla construida que cruza el monte de un río al otro y con esta agua se a de regar el término o huertas de la Billa de Sariñena”.  Igualmente, quedan reflejados los pactos y condiciones del azud: “Pactos y condiciones con las quales se devera construir y fabricar un azud sobre el río Guatizalema a la parte de abajo del puente que dicen del Rey y ha de servir la dicha Azud para coger el agua del otro río y la del río Alcanadre que se ha de traer por una mina, que se halla construida que cruza el monte de un río al otro y con esta agua se ha de regar el término o huertas de la villa de Sariñena”.

El azud proyectado de obra, de los llamados de bóveda, pero, debido al elevado coste, nunca se llega a construir “Los gastos previstos fueron elevados, pues fueron calculados entre cinco mil y seis mil libras jaquesas que los regidores de Sariñena no pudieron conseguir” (Naval Mas, Antonio). 

Los proyectos contemplaban el ensanche de la acequia Valdera, con la idea de conectarla con la acequia del Molino, hacer seis puentes, para como bien dice Antonio Naval Mas “Para que sobre ellos pasaran las barrancadas”, un acueducto “Puente las Cabras” y dos “minas” . Para ello se elabora el coste de ensanchar y profundizar “la acequia de Baldera para que pueda llevar el agua bastante para Moler y Regar las huertas de la Billa de Sariñena”

Item se han de construir y edificar de pie onze gallipuentes con sus pretiles a los lados para las aguas de los barrancos y montañas por donde transita dicha azequia los que han de ser de piedra devastada y mamposteria, los que se han de hacer en los parajes siguientes desde la mineta a la zud caída de Valdera, dos, entre las dos Insolas alta y baja, uno; a la vuelta de la herradura, otro; a las Insolas bajas junto a unas tierras de Juan de Arcila, dos; Al paso de Salaber y abrevadero de las Insolas bajas, otro: A la partida llamada Cantalobos otro; al paso de la Orteta, otro; Al cabo alto de la Val marinera, otro; y al Congusto, otro. Todos de buena piedra y construidos con bóveda de arco.

En este sentido Antonio Naval Mas especifica como los maestros supervisores del proyecto precisaron las características de la nueva acequia: “En el tramo de acequia entre el azud del Guatizalema y la mineta se recomienda reforzar el muro contrafuerte. Más adelante se recomienda hacer una mina en la rompida de Valdominos, de unos ciento veinte metros, y desmontar un cabezo llamado las minetas, antes del puente de las cabras. Naval Otra mina debía abrirse en el cabezo llamado agujeros de Forniés que estaba al final de las partidas conocidas como las -Insolas bajas, de unos 160 metros. Al mismo tiempo deberían construirse once gallipuentes”.

El documento destaca por el nivel técnico, especificando, entre muchos aspectos, los pagos con gran precisión y detalle:

Coste de ensanchar y profundizar la azequia Baldera para que pueda llevar el agua bastante para moler y reparar las huertas de la villa de Sariñena. Es como sigue:

Primeramente se han de ensanchar igualmente quatro palmos toda ella, hasta llegar al paraje donde se ha de desagar, para encaminarla a la acequia del molino y también se ha de aondar desde el mesmo Azud toda ella, otros quatro palmos, tiene de longitud desde el azud hasta el paraje donde se ha de tomar el agua para el Molino seis mil y seiscientas varas, que en cada vara de longitud, se han de sacar tres varas y media cúbicos de tierra y en muchos parajes, peña de arena, que aprecio de un sueldo y quatro dineros por vara cubica que es lo que menos se puede hacer. Importa 1443 LJ.

Mas se han de hacer en distintos parajes seis puentes sobre la Azequia con sus bobedas de piedra y sus barandillas para pasar las aguas de el monte, que no hagan daño a la zequia, que a 30 L. cada puente importan 180 LJ.

Mas se han de derrivar unos cavezos que están amenazando ruina y no se puede trabajar en la azequia si no es con mucho riesgo y para derrivarlos y dejarlos con seguridad y fuerza de todo riesgo son menester 300 LJ.

Mas se han de abrir en dos diferentes puestos dos pedazos de minas para librar la azequia de los derrumbaderos que caen al río, que costaran los dos pedazos 250 LJ. 

Mas se ha de desanchar un puente que oy le llaman el puente de las Cabras, que es por donde oy pasa la azequia, costara este reparo 100 LJ.

Para conducir las aguas a la huerta de dicha villa, hera preciso fabricar dos azudes, la una en el río Alcanadre y la otra en el de Guatizalema, profundizar y ensanchar una azequia llamada de Baldera, haciendo en ella y en diferentes parajes y barrancos por donde discurre muchas fábricas y canales de piedra y cal para el transito de dichas aguas y que para dicha construcción, según las declaraciones de peritos que concurrieron a ver los parajes llamados los puentes de el Rey, y echo diseño de dichas fábricas, que tendrían se gasto cinco o seis escudos y que para su pago se había acordado por los de dicho ayuntamiento y conservadores hacerlo repartiendo, entre los herederos de toda la huerta una fanega de trigo por cada caizada de tierra, en cada un año de los que durase la fabrica, e igualmente de los propios de dicha villa en cada un año de los dichos años, sacarse la cantidad, de trescientas quarenta y seis libras, al mismo efecto.  

Productor Real Audiencia de Aragón. Fecha 1747. Signatura ES/AHPZ – J/001300/0036.

Antonio Naval Mas, quien conoció al antiguo regador, Manolo Foj Tella, recoge su testimonio que recuerda haber oído a su padre y abuelo, estirpe de guardias de riego del sindicato de riegos de Sariñena, que el azud de Sariñena “En este punto había sido de estacas”. A esto, Naval puntualiza: “El río en donde estuvo este azud es mas profundo, pero no se ven ni restos de los sillares que el proyecto incluía ni huella de los asientos que había que hacer en la roca. Probablemente lo único que se debió de hacer es una nueva mina, la que arranca en el punto donde estuvo el azud”.

Azud de estacas Sariñena y Peralta de Alcofea

La presa de Sariñena y Peralta de Alcofea o Azud de estacas de Sariñena-Peralta, se emplazaba en el río Alcanadre, aguas arriba del puente del Rey y a unos doscientos metros aguas abajo de la actual presa. De ella salía la acequia de Sariñena, por el margen derecho y justamente en la embocadura de la primera de las “minas”, y por la orilla izquierda la acequia de Peralta de Alcofea que regaba una huerta en el entorno de los puentes del Rey.

El azud de estacas consistió en un parapeto de estacas y material consistente, tal y como loa documenta Antonio Naval Mas. Además, añade “A la altura de estas galerías es donde según tradición había estado la presa de Sariñena que fue proyectada de obra consistente”. De ella Nadal describe: “En la orilla izquierda todavía queda una rústica construcción que señala el emplazamiento exacto donde estuvo aquella construcción primitiva totalmente desaparecida, que era de estacas, según noticias que Manolo Foj Tella, guarda hasta hace poco, con oficio que ya tuvo su abuelo hace noventa años y después su padre. La primitiva presa dejó de prestar sus servicios cuando se construyó la más reciente, lo cual se haría en el intento de buscar obra más consistente. Esta primitiva construcción también servía para desviar agua de riego a la acequia de Peralta, que iba por la orilla izquierda. Con ella se regaba la huerta del entorno de los Puentes del Rey.

Plano del azud en el río Alcanadre para proporcionar agua a la villa de Sariñena y Peralta de Alcofea. Firmado por el Dr. Atanasio Aznar. Alcanadre, río. Año 1747 ES/AHPZ – C/MPGD/000119.

La presa, perdida por completo, fue sustituida por la presa de Sariñena y Peralta de Alcofea, en el siglo XVIII, ya que según Naval “La primitiva presa dejó de prestar sus servicios cuando se construyó la más reciente, lo cual se haría en el intento de buscar obra más consistente”. No obstante, con ella se pierde la acequia de Peralta lo que le lleva a Nadal a reflexionar que bien seguro que habrá alguna explicación a ello pues el derecho a riego es algo que se ha defendido con entereza a lo largo de los tiempos y ha causado no pocos enfrentamientos entre los pueblos.

Las minas

En la acequia Valdera se realizaron las denominadas minas: conducciones subterráneas excavadas en el suelo, túneles cerrados o abiertos para permitir el paso de las corrientes de agua, formando parte del sistema de acequia Valdera. Antonio Naval dice que algunos túneles eran abiertos para permitir el drenaje en caso de barrancadas. Estas se llevaron a cabo al construir azudes aguas arriba de los anteriores para salvar la topografía.

Se han considerado obras antiguas, de época árabe o medievales, no siendo así, a pesar de suscitar interés a expertos como Germán Navarro Espinach y Concepción Villanueva Morte en su gran trabajo Tecnologías e infraestructuras productivas en los espacios interiores de la Corona de Aragón en los Siglos XIV-XVI: “Igualmente, según los datos exhumados por Naval (1996: 284 y ss.), datan del siglo XVIII, lo que se sale de nuestro marco cronológico. Se refieren también a estos túneles Blázquez y Pallaruelo (1999: 396-397)”. No sin ello resaltar su importancia “Otro importante conjunto aragonés de minas es el vinculado a la acequia de Valdera, que nace en el azud del mismo nombre sito en la confluencia de los ríos Guatizalema y Alcanadre. (Germán Navarro Espinach Concepción Villanueva Morte (Coordinadores) Tecnologías e infraestructuras productivas en los espacios interiores de la Corona de Aragón. Siglos XIV-XVI).

Las fechas de construcción de las minas aparecen recogidas por Pedro Blecua y Blecua en su descripción de la provincia de Huesca en 1792, datándolas en el siglo XVIII en el texto anteriormente ya reproducido: “Su principal regadío se toma del río Alcanadre, al que se une Guatizalema en los ya dichos puentes, y por unas minas famosas, que se hicieron por los años de 20 a 25 de este siglo las dos primeras y la tercera en el de 53 ó 54, proveen agua abundante para más de 400 cahizadas de terreno blanco, y plantíos de viñas y olivos” (Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido de 1792) (1720 – 1725).

No son las únicas minas a lo largo del Alcanadre, José Antonio Rausa, José Luis Villarroel, José Antonio Cuchí citan una bajo los puentes de Lascellas donde “Está el doble sistema de galerías paralelas del desaparecido molino señalado por NavalL (1996)”. Otra es la de Huerto “Se abrió bajo un meandro encajado y aportaba agua al molino de Huerto, hoy central eléctrica”. Para seguidamente referirse a las de Vadera “Algo más abajo, la Comunidad de Riegos de Balderas, en Sariñena, dirige el agua de este río a través de varios túneles para cruzar, primero, el Guatizalema y pasar, luego, por el pie de las ripas del primer río, ganando poco a poco altura sobre el cauce. En el Guatizalema, la acequia de Huerto cuenta con una “mineta” (Cuchí, 2009). Y por último al fracaso de la mina de Bonés: “Por donde a principios del siglo XVI se intentó llevar agua del Flumen al Isuela (Garcés, 2006; Cuchí y cols., 2006)”. (La fuente del Milagro, en la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes (Sariñena, Huesca) José Antonio Rausa José Luis Villarroel José Antonio Cuchí).

Recapitulando, las minas son llevadas a cabo en el siglo XVIII con la construcción de la presa de Sariñena y Peralta de Alcofea, en sustitución de la presa de Valdera, tras su desplome. Las fechas dadas por Pedro Blecua y Paúl son, 1720 y 1725, para las dos primeras minas y 1753 – 1754, para la tercera, respondiendo a una ampliación de la acequia Valdera.

Tras coger las aguas en la presa de Sariñena y Peralta de Alcofea, la acequia en su trayecto atraviesa la primera mina, esta primera es cubierta con un recorrido a través de un túnel de unos cincuenta metros, en cuya embocadura, tal y como dice Naval hay unas escaleras: “Junto a ambas embocaduras de entrada y salida, hay esculpidas en la roca unas cortas escaleras”. No obstante, el tramo de acequia que sale del Alcanadre, hasta llegar al Gatizalema se denomina acequia Alcanadre.

“Después de mediados del siglo XVIII se replanteó otro emplazamiento y mejor obra, pero, como queda dicho en su lugar, todo lo que se hizo fue uno de material inconsistente. Por entonces, sin embargo, debió ser abierta otra mina. Sería la que es el primero de los tramos cubiertos de la acequia en su recorrido hacia Sariñena. Este túnel es de unos cincuenta metros. Junto a ambas embocaduras de entrada y salida, hay esculpidas en la roca unas cortas escaleras. El horadamiento correspondería a la fecha de 1753-54, que, a su vez, dará una fecha de aproximación para la Presa de estacas situada muy cerca de la embocadura de esta galería.”

Naval Mas, Antonio.

José Anoro Marías, empleado del Sindicato de Riegos de Sariñena, recuerda que donde el puente actual había un azud: “La entrada a la acequia estaba abovedada, con sillares de arenisca que fueron usados para adornar el cruce de la Venta de Ballerías con la carretera de Sariñena a Huesca. Del azud salían dos acequias, una a Sariñena y otra para Peralta de Alcofea. La acequia de Sariñena tenía una mina de unos 500 metros de larga y la de Peralta de Alcofea unos 150 metros que cruzaba la carretera. Había dos guardias, uno por cada acequia, para asegurarse que se echaba la mitad de agua para cada acequia.”

Arcos de la entrada a la mina. Cruce Venta Ballerías.

Tras su salida, la acequia discurre descubierta, encajada en la a roca arenisca que fue abierta en “Una zanja de 2,30 metros y unos 2,00 metros de profundidad”. Al alcanzar la altura del Puente del Rey, la acequia penetra en una segunda mina que va discurriendo hacía el Guatizalema, pasando por la ladera derecha de la carretera de Peralta de Alcofea a la Venta de Ballerias, entre los puentes del Alcanadre al Guatizalema, contando con una longitud de unos trescientos metros. Esta consta de cinco respiraderos, tres de ellos vallados con traviesas ferroviarias y alambres, vallado visible desde la carretera.  

Traviesas que delimintan los pozos de las minas.

“Como con secuencia de su longitud fue dotada de cinco respiraderos, a manera de chimeneas que son pozos de profundidad variable entre cuatro y diez metros según el desnivel del terreno. Están en el lado derecho de la carretera que une el puente del Alcanadre con el del Guatizalema. Tres de ellos están señala dos con traviesas de ferrocarril para prevenir de su peligrosidad, y los otros dos fueron cubiertos al estar cerca de la carretera y constituir un gran peligro. Según la noticia de Blecua sería también del XVIII, pero posiblemente ya había alguna obra anterior que entonces fue rehabilitada o rehecha. Este tramo empalma con el punto donde fue reubicada la presa tras su hundimiento, allí donde estuvo un Puente de Tablas, lo cual si todo coincide con el apoyo documental que ofrece Blecua sería hacia 1725.

Blecua no dice expresamente que éstas sean las tres minas abiertas en las fechas que aporta, pero así se deduce por el análisis que precede, y de la información documental disponible en relación con el intento de mejorar la infraestructura de riegos tras hundirse ambos azudes, el de Valdera y el del Molino. En el replanteamiento se proyectó ensanchar y ahondar la acequia en un recorrido de cinco kilómetros (6.600 varas) hasta empalmarla con la del Molino cuyo azud se había perdido. No se puede afirmar si este aumento de capacidad llegó a realizarse.«

Naval Mas, Antonio.

Mina descubierta antes de entrar a la mina. Acequia Alcanadre.

José Antonio Cuchi Oterino recoge igualmente la mina del Alcanadre al Guatizalema: “En Huerto está su interesante mina mayor, con una longitud de 300 m y una sección original de 3×3, aunque revestida con sillares. Sale del Alcanadre hacia el Guatizalema, de donde arranca la acequia de Balderas. Ya funcionaba en 1556.” (La localización de la mina de Bonés. Una obra hidráulica inacabada de la Huesca del siglo XVII. José Antonio Cuchi Oterino).

Al alcanzar la acequia del Alcanadre el Guatizalema, a través de sus tramos abiertos y las llamadas minas, atraviesa el Guatizalema gracias al Azud del Guatizalema. Naval detalla que lo cruza apoyándose en un parapeto que parece un azud “Pero que, en este caso, no sirve para elevar o desviar el cauce de este segundo rio sino para soportar el cruce de la acequia y mantener su altura. Este azud se hizo después de 1747 en que se proyectó uno que no llegó a realizarse, pues fue pensado de planta curvada que no coincide con el conservado. En la actualidad la acequia atraviesa bajo estructura cubierta con placas de cemento.”

Hoy en día el paso es por medio de una tubería construida en la década de 1990. La entubación se realizó para evitar que las aguas se mezclasen, debido a la mala calidad de las aguas del bajo Guatizalema aunque también existe la posibilidad de verter agua del Guatizalema a la acequia Valdera. Dicha construcción está a unos cincuenta metros arriba del actual puente sobre el Guatizalema, en los llamados puentes del Rey.

Paso sobre el Guatizalema de la acequia Alcanadre.

Tras cruzar el Guatizalema, la acequia ya toma el nombre de acequia Valdera y continúa su recorrido unos metros hasta que vuelve a encontrarse con una mina, esta vez con la denominada mina del Sombrío. Esta aparece a los pies de una ripa, cortada del río en su orilla derecha, con una orientación Norte-Noreste que le da la característica de umbría o sombrío. El tramo es de unos 500 metros de acuerdo con Naval que, citando a Blecua, su construcción respondería al siglo XVIII.

Las paredes verticales de la ripa, a modo de acantilado, y los materiales de la misma, ha provocado derrumbes y deslizamientos que han afectado, en varias ocasiones, la acequia, a su uso, mantenimiento y reparación.  

Luego, la acequia Valdera se encuentra la mina Cajigos, que cuenta con una longitud de unos doscientos metros, y la mina de Sinsolas: “En realidad, la que está en servicio es obra actual que fue construida hacia 1965, sustituyendo la original que ofrecía problemas de estabilidad como consecuencia del corrimiento de tierras. Todavía hay otro túnel que se denomina Sinsolas que también es obra construida hace unos diecinueve años sin que en este punto sustituyera a ninguna otra mina pues la acequia siempre fue descubierta” (Naval Mas, Antonio. Diario del Alto Aragón del 5 de junio 1994).

Nos quedamos con la idea que, en un futuro, diferentes estudios pueden profundizar y aportar resultados muy interesantes de las minas y azudes del sistema. Pues, como sostiene Mariano Novellón Peralta, actual presidente del Sindicato de Riegos de Sariñena: “Las minas deben ser romanas, hay indicios, como el desnivel, que es 1 metro por 1000 o que a lo largo de los túneles hay lucernas para apoyar los candiles, de cuando lo abrían a pico, el interior es todo de piedra picada”.

Presa de Sariñena-Renfe

A principios del siglo XX se construyó una nueva presa unos doscientos metros aguas arriba de la embocadura de la primera mina, tras la presa de Sariñena y Peralta de Alcofea. Se refiere de ello Antonio Naval, señalando que fue construida por los años que se estableció el ferrocarril con la colaboración de RENFE: “Que lo hizo con el objetivo de suministrar agua para las máquinas de vapor. La solución actual es debida a la obra realizada hace unos quince años, en que fue sustituida la obra original realizada con gaviones, bloque de cantos rodados compactados con malla de sogas o telas metálicas de las llamadas de gallinero”.

Podemos decir que el proyecto fue realizado en 1912, fruto de un acuerdo de la Compañía de Ferrocarriles del Norte y el Sindicato de Riegos de Sariñena. El proyecto es de los ingenieros León Alicante y Arellano, consistente en construir dos azudes, uno en el Alcanadre y otro en el Guatizalema. Además de aprovechar las aguas para la estación ferroviaria de Sariñena, además de buscar dar estabilidad al riego de la huerta de Sariñena ante la continua ruina de sus azudes.

Un asunto de mucho interés para esta villa es el realizado hoy, que me ha proporcionado el placer de estrechar la mano del distinguido ingeniero representante de la Compañía de ferrocarriles del Norte, don León Alicante, y del no menos también ilustrado ingeniero señor Arellano.

¿Que á qué han venido estos señores á Sariñena? pues nada menos que á plantear las bases del nuevo contrato entre la Compañía del Norte y el Sindicato de riegos de esta villa para el suministro de aguas á la estación cuya concesión terminaba en 30 del actual.

¿Qué en que se basa el contrato para lo sucesivo? Pues en la realización del deseo del Sindicato y regantes, en que la Compañía del Norte construya por su cuenta las dos azudes que apresan el agua en los ríos Alcanadre y Guatizalema, para regar en condiciones más prácticas esta hermosa vega.

 He tenido la satisfacción de admirar el plano del proyecto, trabajo delicadísimo y acabado que pone de manifiesto la ilustración y grandes conocimientos del señor Arellano en la materia; grande ha sido la admiración al ver aquellas esclusas que darán paso á un torrente de riqueza, gracias á los modernos adelantos.

¡Feracísima tierra de la huerta de Sariñena que hasta hoy casi eras estéril por las pésimas condiciones de las presas!, la Compañía del Norte, accediendo al interés y celo del Sindicato, viene hoy á hacerte fértil cual ninguna otra; esos ingenieros, á cambio de agua para su servicio de explotación, sabrán rechazar con ímpetu las embestidas del río que impedían darte agua haciendo necesario el líquido atmosférico que á tiempo no venía para que conservaras tu belleza y lozanía; ahora tendrás cuotidiana frescura, y el alimento con el no escaso caudal de riego que te traerán las nuevas presas.

Celoso Sindicato de riegos, mi enhorabuena más entusiasta porque has conseguido el primero de tus deseos, pese á la traición revestida de conveniencia ó al miedo disfrazado con el traje de la discreción, y has hecho con esta obra que los regantes de esta villa, puedan con el seguro riego, explotar la inagotable riqueza de este suelo en el que la naturaleza mostrará por todas partes su infinita riqueza y fecundidad.

Diario de Huesca – 23 de junio de 1912

La Fija consistía en una balsa que se alimentaba del caudal de la acequia Valdera y que, a través de una locomotora ferroviaria llamada fija, bombeaba el agua, por medio de una tubería, hasta la Estación ferroviaria de Sariñena.

El último azud

El último azud fue construido de hormigón, a mediados de la década de 1970: “Para alimentar esta acequia (Valderas) se construyeron varios azudes, el último de ellos de hormigón hace unos 30 años” (Tradición agrícola en la Comarca de Los Monegros Félix A. Rivas).

El recorrido de la acequia Valdera

Transcurriendo el margen derecho del río Alcanadre, la acequia recorre los pasajes de Puimelero, la Huerta, la Partida del Río, el Solanar, Gallipuente, Huega Sariñena, la Sardera, las Huertetas, la Sardera, los Arenales, las Ramblas y el saso Verde en sariñena donde está construido el pantano. Del pantano nace la acequia Nueva, y la acequia Valdera prosigue entubada, luego pasa por arriba de los Espartales y la laguna, siguiendo hacia los Esquiñones dejando los Sasos a su derecha por donde acaba vertiéndose sus aguas a la Isuela o Flumen, poco más abajo de la fuente del Cántaro. La acequia incluso ha llegado a regar alguna parte de los Puyalones.

Mariano Conte Laín, guarda del sindicato, recuerda contar a los mayores que incluso la acequia Valdera llegó a cruzar La Isuela para regar al otro lado, cruzando el río a través de un acueducto de madera. Debió de ser muy precario.

La acequia Nueva

La acequia Nueva es hijuela de la acequia Valdera. De reciente construcción, nace del pantano de Valdera en Sariñena y va descubierta hasta morir en los Cuadrones, vertiendo sus sobrantes sobre la Laguna. Pero si no riega nadie, el agua se puede devolver a la Valdera.

Abastecimiento de agua de boca a Sariñena

El abastecimiento de Sariñena de agua de boca viene a través de la acequia Valdera. A pesar de ser aguas del Alcanadre, al ser conducida por la acequia Valdera y encontrarse esta en tramos abiertos, ha sido objeto de vertidos químicos de uso agrícola que han contaminado el agua en varias ocasiones. Los repetidos problemas han llevado a desconfiar del agua, tanto en su salubridad como en su calidad.

En la hemeroteca aparece una ampliación del abastecimiento de agua a Sariñena de 1960:

Abastecimiento de aguas. Autor del proyecto don José Luis Cerezo Lastrada. Presupuesto de contrata, 609.999,93 pesetas. El suministro procede de la Acequia de riego denominada Valdera. El número de habitantes que se incluye en la actual ampliación es de 1.603 de los cuales 860 corresponden a la zona servida mediante elevación. Se parte de una dotación de 100 litros por habitante y día. Se aprovecha la captación existente, el trazado se limita a la ejecución de un sistema reticular que con la instalación existente sirve de malla donde se enlazan algunos ramales secundarios. Uno de estos es el que suministra el caudal necesario para la zona servida por elevación y que desde el muro de Fraga se dirige a la proximidad del Hospital donde están la estación de bombeo y el depósito elevado. Se ha utilizado una tubería de fibrocemento. Los 860 habitantes de la zona elevada pueden consumir diariamente hasta cien litros por habitante y día. La solera del depósito elevado está situada a 14 metros sobre el nivel del terreno. Su capacidad se fija en 54 metros cúbicos. La elevación se efectúa mediante un grupo motobomba de dos c.v.. Como depósito complementario existe otro semienterrado de 40 metros cúbicos de capacidad. Como obras complementarias figuran los registros, llaves de paso y desagües.

Nueva España – 17 de julio de 1960.

Acequia del Molino

La acequia del Molino es llamada también del Molinar, del Hospital del Molino, de la Huerta Baja o acequia del Rey. Al igual que la acequia Valdera, nace en el río Alcanadre y transcurre por su margen derecha. Su cauce consta de un recorrido de unos 12 km, paralela entre la acequia Valdera y el Alcanadre, y riega la huerta baja de Sariñena.

“Cequia del Rey, Río Alcanadre y Cequia de Valdera”.

Extracto breve de los principales hechos, con algunas reflexiones, que sobre ellos hace la Villa de Sariñena: en el pleyto, y grado de segunda Suplicacion. Con el lugar de Capdessaso su aldea. Sobre division de terminos Sariñena. Ayuntamiento. Año 1734.

La acequia movía tres molinos en la Villa de Sariñena, citados a finales del siglo XVIII por Pedro Blecua y Paul en su Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido en 1792: “Dos molinos harineros y de aceite”, sin olvidarnos de un batán. Un molino donde la acequia saca un hijuelo, la Acequieta, afirma Francisco Nogues Tierz, a la altura de la torre del Bolero, donde está el salto que movía el molino: “Otro molino estaba donde está actualmente la residencia, el molino de Enrique el molinero. Y otro camino del molino, allí se instaló un molino de luz”.

El batán de Sariñena se localizaba al sur de la población, en la confluencia de las acequias del Molino, la Acequieta (derivación de la acequia del Molino) y la de Albalate. Respondía a una máquina generalmente hidráulica, compuesta de gruesos mazos de madera, movidos por un eje, para golpear, desengrasar y enfurtir los paños. (El batán y los molinos de Sariñena).

A principios del siglo XX, recoge Luis Mur Ventura, eran 5.663 las fanegas regadas con la acequia del Molinar, correspondientes a 584 propietarios.

Viejo molino harinero
ya no mueles el trigo
que ayer segaron
trigos que tanto miraron al cielo
aguardando la lluvia
y vieron pasar el agua
moviendo la piedra
que molía el trigo
por la acequia del Molino.

Recogía sus aguas en la denominada presa del Soto del Capitán, aguas arriba del Alcanadre en relación a Sariñena, partida de las Huertetas. Una construcción que Antonio Naval Mas aproxima a los siglos XIV o XV, época medieval tardía, hasta su ruina por avenida el 26 de marzo de 1747. En el proyecto de sustitución del arruinado azud, en el mismo siglo XVIII hubo un proyecto de unir la acequia Valdera con la acequia del Molino.

De la Presa del Soto del Capitán aún quedan restos que dan idea de su gran envergadura, restos, que en palabras de Antonio Naval Mas son imponentes por su volumen y necesariamente evocan una construcción que tuvo que ser llamativa por sus dimensiones, grosor y consistencia, que además de la presa contaba con una caseta de servicio. Destaca la existencia de marcas de cantero, que pueden venir de una construcción anterior.  

Ruinas del azud del Soto del Capitán.

Antonio Naval Mas aporta una detallada descripción técnica e histórica de la presa del Soto del Capitán:  

Formada por dos sectores, el que hacía ángulo recto con el mayor, de no menos de 50 metros, protegía los cultivos de la orilla derecha. En la conjunción de ambos hay un contrafuerte escalonado que sirvió de base a la caseta de servicio de la presa. La solución e imagen recuerda al contrafuerte y caseta de la presa de Valdera.

La pantalla que corta el río, de unos 70 metros, angulaba ligeramente por la orilla izquierda y no parece que tuviera contrafuertes. Su grosor es de 4,50 metros en coronamiento, y la sección, trapezoidal. Al interior, los sillares forman paramentos a plomada retranqueados en dos volúmenes superpuestos. Al exterior es ataludada con sillares cortados en ángulo para mantener un plano de inclinación constante.

El material son losas de grandes dimensiones colocadas a tizón aunque por la longitud de las caras visibles parecen sillares a soga. En el contrafuerte del ángulo son sillares en hiladas escalonadas de unos 25 centímetros, muy regulares, y con argamasa rasante. Un dato de extraordinario interés es que hay sillares que tienen marcas de cantero situadas en la cara del cauce del contrafuerte.

El conglomerado está formado por trozos de sillares con mortero de cal menos consistente que en otras ocasiones. Este dato es de interés pues probablemente es indicio de que fue reaprovecha-do material de otra construcción precedente. La obra no es homogénea pues hay diferencias en el aparejo, probablemente indicando diferentes intervenciones.

Ha perdido los cabezales o losas de coronamiento que podrían ser un importante punto de apoyo puesto en relación con las otras constataciones.

La presencia de marcas de cantero la vincula a la Edad Media, probablemente al XIII, cuando por lo antes dicho, posiblemente sustituyó a otra preexistente cuyos materiales fueron utilizados como conglomerado

La presa es arruinada, como hemos dicho anteriormente, el 26 de marzo de 1747, justamente cuando se estaba proyectando la construcción de un nuevo azud para la acequia Valdera “En esas circunstancias se agravó el problema de financiación que tenía planteado Sariñena para construir un azud sólido para Valdera, y los de la Huerta Baja pidieron ayuda al Estado pues estaban pagando un impuesto al Rey por su riego” (Naval Mas Antonio).  

La propuesta hecha por un fraile llamado Atanasio Aznar fue construir un azud de madera que básicamente consistía en un emparrillado sobre el que se levantaban 27 cuchillos que daban estructura al cajeado que, según el proyecto de Fray Atanasio Aznar, debería rellenarse de cantos rodados.

Hubo reticencias para construir este de madera por las dificulta des para hacerla llegar hasta el lugar, sobre todo en caso de que quebrara, pues entonces podría tardarse varios días hasta disponer de maderos y estacas de repuesto. Aquellos debían traerse desde las montañas por el Cinca hasta Castejón, y las siete mil estacas de sabina serían adquiridas en el monte de Sigena.

Dictaminaron sobre el tema dos maestros zaragozanos, ya mencionados al hablar del proyecto para Valdera, que informaron también sobre éste, recomendando que el proyecto fuera construido aproximadamente allí donde estuvo uno de estacas anterior al actual.

El de madera estaba aprobado el 8 de junio de 1750. Para ello se pusieron carteles anunciadores en Sariñena, Huesca y Zaragoza, pero parece que las tres candelas que se encendieron para marcar el final del plazo se apagaron sin que nadie se hubiera presentado, y dos años después todavía no se había construido.

Durante este tiempo los regantes de la huerta baja habían construido una cavallada con estacas, y, viendo que daba resultado, acabaron pidiendo las estacas de sabina que habían sido adquiridas para la construcción del azud del proyecto de Fray Atanasio Aznar.

En el tramo de la acequia hay una mina, comenta José Grustán Bosque, una mina de unos cien metros de longitud, cerca de su cabecera. Esta aparece tras derivar el agua a la acequia del Molino, desde el azud, tras unos 500 metros de recorrido. La mina, explica José Anoro Marías, se desarrolla con una longitud aproximada de 200 metros, con tres huecos y tramos abiertos: “Había tramos que con Manolo Foj los apuntalabamos con fustes de sabina que colocabamos a modo de puntales, pusimos unos cinco y después de tantos años aún quedan dos. En la mina grande hay un aguatillo con las guías de sabina, ni se rompen ni pudren”.

Al final, con el tiempo se acabó construyendo una nueva presa aguas más arriba, realizada en gaviones, que no duró mucho. José Anoro Marías era un crío cuando el azud de la acequia del Molino se rompió, hará unos 62 años, este estaba 50 metros más abajo que el azud actual.

Finalmente se realizó la actual presa del Molino. Construyeron el actual de hormigón, un azud muy largo, obra solida donde José Anoro Marías aún trabajó en su construcción, con su tractor Land y el remolque llevaba materiales. Con cada azud, la acequia se fue ampliando cada vez más arriba a la vez que los distintos azudes se iban construyendo.

Actual azud del Molino.

Molino harinero

Tras la derivación de la acequiera aparecen unos balsones pertenecientes al molino harinero de Amado Pueyo. Tras atravesar los balsones la acequia de Molino, de nuevo una derivación que por un lado conducía el agua por el interior del edificio, pasando por unas rejillas metálicas y por el otro lado continúa el agua por un lateral, regulado por medio de una vieja tajadera, pasando por un salto siguiendo el curso de la acequia.

Rejilla y Husillo del antiguo molino.

Salto del molino.

Antigua fábrica de harinas Amado Pueyo.

El recorrido de la acequia de Molino

Tras su nacimiento en la partida de la Sardera, en el Alcanadre, transcurre por Las Ramblas, Cequinaltas, Torre Suso, donde se deriva su hijuela de la Acequieta, continúa por la Huerta de Suso, cruza Sariñena, El Campanero, donde hay construida un pantano. Sigue por los Chamarcales para pasar al Saso de Albalatillo, continuando por Puente las Vacas, las Planas, las Capellanías, las Viñas, pasa Albalatillo y aparece la partida de Cuadras Molino, hasta alcanzar los Regueros y desviarse algo al oeste para acabar en la Isuela/Flumen.

Antes de alcanzar Albalatillo, la acequia pasa por la denominada fuente del Saso de Albalatillo. Una obra realizada que lleva `por fecha el 10 de enero de 1937 y que se realizó para dar servicio al aeródromo republicano de Alas Rojas durante la contienda española de 1936. La fuente manantial tenía 20 caños, para agua de boca, aseo y el lavado de bocas y enseres.

La Acequieta

La Acequieta es una derivación de la acequia del Molino, tal y como dice Francisco Nogues Tierz, es un hijuelo de la del Molino. Su derivación se produce justo antes de su caída al molino, antiguo molino Harinero de Amado Pueyo o Fábrica de harinas Amado Pueyo, activa hasta 1947. Luego, la Acequieta transcurre por la huerta baja, entre la acequia de Valdera y la del Molino,yendo desde el pueblo hasta que muere en el batán de Sariñena, donde un poco antes hace un giro extraño, para morir en la acequia del Molino.

Derivación a la Acequieta.

La acequieta regaba, según recogió Luis Mur Ventura, 592 fanegas que era la extensión de 106 propietarios.

Acequieta de nuestro amor
por Sariñena riegas
frondosas espigas
al monegrino calor.

Y riegas una flor
roya como un ababol
y la huerta coge color
sonriendo al sol.

Acequieta de Sariñena
acude a ti el gurrión
para quitar la pena
de lluvias que no llegan.

Acequieta, acequieta
no por ser pequeña
se resta grandeza
a la acequieta

El brazal del Pesquero

De la Acequieta nace el brazal del Pesquero, dando nombre al camino y senda que discurre junto al brazal y conocido como camino del Pesquero. Aunque, a priori, el topónimo, de acuerdo con Francho Rodes, en “Bocabulario Monegrino”, nos lleva a un topónimo menor, en el que se encuentra una importante acequia de riego y varios colectores, su significado nos lleva a las antiguas Pesqueras o Pesqueros.

El brazal del Pesquero a unos pocos metros pasa por la acequia del Molino y continúa descendiendo por la huerta de Sariñena, la que se encuentra entre el pueblo y el río Alcanadre, donde va a parar el brazal, no si antes también encontrarse con la acequia de Albalate.

En su desembocadura se encontraba el Pesquero, que, en palabras de Eugenio Monesma, generalmente eran unos pequeños apartados del río, mediante una corta acequia, donde entraba el agua con peces, y cerrada por una rejilla dejaba salir el agua y se quedaban retenidos los peces para cogerlos con la mano. O también eran unas pequeñas balsas para coger los peces.

Hay un documento del 8 de enero de 1451 que se refiere a la existencia del Pesquero, dicho documento se dice que «Domingo Peón, vecino de Sariñena, se obliga a pagar al monasterio de Sigena un tributo perpetuo anual de tres sueldos jaqueses por la fiesta de Todos Santos, por un huerto en la huerta de dicha villa, en el pesquero» (ES/AHPHU – S/000030/000012). Como apunte, el mismo documento se refiere tanto a «acequia nueba» como a la «acequia viella».

La acequia de Albalate

La acequia de Albalate nace aguas arriba del Alcanadre, muy cerca de Sariñena y recoge aguas sobrantes, careciendo, actualmente, de toma directa con el Alcanadre. Discurre paralelo a este por el margen derecho, al igual que las otras acequias. La acequia de Albalate responde a una de las formas históricas que tomó el lugar de Albalatillo: “Albalate”. A su vez, la acequia movió el molino harinero del Rey, situado en las inmediaciones de Sariñena, restos que forman parte de una propiedad particular.

Un documento del 1 de julio de 1375 incluso se refiere como Albalate de Ribera del Alcanadre: «Fray don Ramón, estando en Albalate de Ribera de Alcanadre, entrega para labrar a Domingo Na Pérez, y a su mujer Andrea, vecinos de Albalate, un heredamiento compuesto de viñas, campos y una torre en el término de Sariñena llamado Bel Forat la Val Celada, y además todas las tierras y campos que el citado don Ramón Cardiel y él mismo tienen arrendadas por cierto tiempo al monasterio de Sigena situadas en el regadío de Albalate, por espacio de cinco años y bajo ciertas condiciones» (Monasterio de Santa María de Sigena.ES/AHPHU – S/000025/000020).

También aguas arriba de Sariñena nacen una nueva acequia que discurre por la misma orilla del río, que se junta después con la del Molino y que finalmente riega el término de Albalatillo junto al tramo final de la de Valderas antes de la confluencia del Flumen con el Alcanadre.

Tradición agrícola en la Comarca de Los Monegros Félix A. Rivas.

Aunque se nutre de las aguas sobrantes de Valdera, que pasan a la del Molino y estas a la de Albalate, en tiempo contó con sus propios azudes y derivaciones. Efectivamente, aguas arriba de la ermita de Santiago de Sariñena existen restos arqueológicos de antiguos azudes sobre el Alcanadre, uno bastante visible y otro, aguas arriba, que cuesta bastante intuir. En este último aún quedan en línea varios posters de sabina que servirían para derivar el agua a la acequia o riegos del entorno. La sabina tiene una gran resistencia a la pudrición y dura bastante en el agua. Su localización viene dada gracias a Rafel Anoro Novellón.

Rafael Anoro Novellón mostrando las viejas estacas de sabina en el río Alcanadre.

Rafael Anoro Novellón tiene constancia de al menos tres azudes en el río Alcanadre a su paso por Sariñena para alimentar la acequia de Albalate. Siendo la acequia ampliada a medida que los azudes se construían cada vez aguas más arriba. Pero también aguas abajo, recogiendo lo dicho por Antonio Naval Mas: “Aguas abajo de la construcción más antigua, la acequia, que sigue el curso del río por el borde de la orilla derecha, está sostenida por muro de sillares alargados y bajos, de proporciones medievales. Son tierras de los Monegros. El río se siguió sangrando tanto cuanto dio de sí. Hay noticias que se remontan a la Edad Media de concesiones reales para que se regaran los términos de Almunia de la Reina, Cachicorba, Presiñena y Juvierre, topónimos que han permanecido en las partidas que se identifican con ellos. En el de Juvierre, según información recogida, quedan restos de un puente y quizá de un molino. Cerca hay también un azud llamado de Buil. Fue de estacas y acabó sustituido por hormigón.”

Estacas de sabina en el río Alcanadre.

Azud del Hospital

El Azud del Hospital responde al desaparecido azud aguas arriba de la ermita de Santiago, donde aún se aprecian sus ruinas; restos de muros de sillería que lo formaron. Aún, actualmente, la badina de sus inmediaciones es conocida como la badina del Hospital.

Albalatillo, lugar beneficiado de las aguas de su acequia, en el siglo XIV pertenecía al Hospital de Nuestra Señora de Gracia de la ciudad de Zaragoza, el hospital más antiguo de Aragón y uno de los más antiguos de España. Este fue fundado en 1425 por iniciativa municipal y bajo el patrocinio de la corona de Aragón: “Creado en 1425 por iniciativa municipal y con el patronato de la corona, se situó hasta la guerra de Independencia en el Coso y, después de su destrucción fue trasladado a su sede actual. Las primeras ordenanzas que se conservan son de 1496. Durante los siglos XVI y XVII funcionó con altibajos económicos e institucionales y, ya en el XVIII, se especializó en el tratamiento de enfermos psiquiátricos. Tras el fin del dominio francés se trasladó a la sede del Hospital de Convalecientes.” (PARES. Red de portales de España). El Hospital de Nuestra Señora de Gracia de la ciudad de Zaragoza fue poseedor temporal del lugar de Albalatillo y a su vez de su azud, acequia y molino harinero. Hecho que igualmente recoge Enrique Giménez López de la Universidad de Alicante en su trabajo “Fuero Alfonsino y Fuero de población de Sierra Morena en los proyectos de colonización de la Corona de Aragón en la segunda mitad del siglo XVIII” en el cual dice «El Hospital General de Zaragoza era también el señor temporal del lugar de Albalatillo, en las orillas del mismo río, y cuyas aguas movían un batán y un molino y «si de hecho se permitiesen nuevos riegos en la parte superior quedaría absolutamente arruinado dicho pueblo».

En 1583 el Hospital de Nuestra Señora de Gracia firma con la villa de Sariñena una concordia para la construcción del azud y la cesión de sus aguas “Escritura de Concordia entre el Hospital y la villa de Sariñena, sobre la construcción del Azud del Hospital, la cesión de las aguas pedidas y sobrantes de la Acequia de Miranda a favor del Hosp. Y una Declaración de la referida Concordia” (ES/AHPZ – J/001309/0038). De acuerdo con Paco Conte, cerca del pueblo, en Albalatillo, había un molino de aceite y otro harinero en el cruce de los ríos.

El azud del Hospital es descrito por Naval al que cita como Azud de Albalate “Un parapeto que cruzaba el río en diagonal para desviar el agua a la orilla derecha del que se conserva la mitad de la orilla izquierda y que en el extremo de la orilla conserva un machón que sobresale en alzado”. Para el cual Antonio Naval Mas dedica una amplísima descripción:

Está coronado por losas de 1,70 x 0,50 centímetros, sobre hiladas de sillares de 27 centímetros.

El cuerpo largo de la barrera es de sección trapezoidal escalonada al interior y de suave pendiente al exterior, al ser la base del parapeto de 8,80 metros y el coronamiento de unos 3,30 metros.

Por la parte del cauce donde quebró se prolonga en dirección de las aguas mediante una plataforma de unos 3,30 metros de ancha que en parte ha perdido las losas que la formaban. No queda clara su razón de ser y el perfil. Su presencia en este punto, por una parte, recuerda que la de Valdera también está reforzada por un contrafuerte en lo que fue su frente exterior. Por otra parte, los res-tos que forman esta plataforma y el perfil de la sección de la barrera remiten a un dibujo de Los veintiún libros de los ingenios (p. 261 de la edición de García Diego), que reproduce un azud que con sección semejante abre un escape en el centro de su longitud para libe-rar el cauce del río entre dos machones, cuya apariencia parece no estar lejos de lo que insinúa fueron los restos del azud de Albalate con su plataforma.

Aún en el caso de que se pudiera reconstruir el resto de este azud al reconocerse más vestigios en la orilla derecha, no necesariamente coincidiría totalmente con el dibujo de los Libros pero sin buscar causalidades y solamente señalando coincidencias, nada sería de extrañar que el autor, que anduvo por estas tierras de Monzón a la que estaba directamente conectada Sariñena por vía, hiciera su propuesta, la del dibujo, a partir de este azud y del de Valdera. Lo que pudo ser en el de Albalate un desagüe central le daría la idea para diseñar un azud para río caudaloso donde ni la navegación ni el desplazamiento de almadías quedara interrumpido al poder salir por la abertura con que quedaría abierto el azud. La solución del dibujo, a su vez, está recordando muy de cerca el aspecto del extremo derecho de la presa de Valdera. El autor del libro hace su propuesta para un río mucho más caudaloso, por lo que las proporciones son mayores que las que dan estas presas del Alcanadre que, son grandes.

El azud llamó la atención al geógrafo portugués Labaña en 1611, que se contemplaba desde el río a la altura de Sariñena: «…tiene un puente muy bueno y encima de él un azud muy bien hecho, para sacar una acequia con la que riegan una gran huerta…». Pero a pesar de su robusta obra, el azud colapsó al quebrar el parapeto, por las continuas avenidas, aproximadamente a mediados del siglo XVIII.

Plano de los ríos Alcanadre e Isuela en el término de Juvierre (ES/AHPHU – 012032/000002).

Azud de estacas de la acequia de Albalate

Al quedar en ruina el azud de piedra, el Hospital de Nuestra Señora de Gracia de la ciudad de Zaragoza encuentra aguas arriba a “mil y quatrocientas varas de distancia” un buen emplazamiento para construir un nuevo azud, además de la necesidad de ampliar “mil y quatrocientas varas de longitud” el trazado de la acequia hasta conectar con el viejo trazado. Todo queda recogido en el documento del año 1753 por el cual “El Hospital de Nuestra Señora de Gracia de la ciudad de Zaragoza, sobre devolución por parte de las Justicias de la villa de Sariñena y lugares de Albalatillo y otros, que pertenecen a su dominio temporal, de las maderas del azud que tiene en el río Alcanadre para llevar el agua a su molino harinero del lugar de Albalatillo, y que recogieron vecinos de aquellos lugares” (ES/AHPZ – J/001309/0038).

El documento en cuestión dice:

Miguel Jerónimo López, theniente de Joseph Feliso Lope en nombre de los Regidores del Sto. Hospital Real y General de N.ª Sra. de Gracia de la pnte (presente) ciudad de quien tengo presentado poder en esta Secretaría, en la mejor forma que haya lugar, digo que este S.to Hospital, como dueño temporal que es del Lugar de Albalatillo, a fin de regar sus Términos, tenía construido en los de Sariñena un Azud de piedra en el río Alcanadre y con sus avenidas lo ha derruido y deshecho, y aun profundizando tanto que es preciso mudarlo. Y haviendo  hallado en el mismo río a mil y quatrocientas varas de distancia, en la parte alta de el puesto cómodo para formar un nuevo Azud de estacas para tomar el agua de dicho río, se hace preciso el haver de hacer una nueva Acequia hasta encontrar con la antigua en los términos de la villa de Sariñena que tendrá mil y quatrocientas varas de longitud en lo que dicha villa y sus vecinos tienen el beneficio de regar con dicha agua sus heredades lo que llaman huerta vaxa, para lo cual D. Mathias de Lavalequia Receptor de mi parte p… a la villa de Sariñena y a su Ayuntamiento vecinos pidió la tierra necesaria para la acción de dicha nueva acequia y haviendo confexido y premeditado la urgente necesidad de ellos, le respondieron concediéndole licencia con los pactos, condiciones, y en la forma que resulta la carta que presento y junto procediendo la aprobación y permiso de … cuyas condiciones esta pronto el Hospital cumplir y atento a la vigente necesidad de riego en que se halla dicho lugar de Albalatillo.

El mismo documento apunta de la existencia de un azud de estacas encima de la ermita de Sariñena, entonces “Iglesia de San Jayme” y de la intención de edificar uno nuevo: “De la villa de Sariñena, han y tienen fecho y edificado un Azud de fustas encima de la Iglesia de San Jayme de dicha villa, por espacio de doscientos pasos, más o menos, et no rresmenos para servicio de dicho Azud y tomar agua por aquel han y tienen edificada una acequia con su boquera de piedra necesario y esto para llevar el agua a los términos y lugar y molino de Albalatilllo, lugar que es de dicho Hosp. Es por quanto los Regidores del dicho Hospital para mayor perpetuidad de los dichos azud y cequias, entienden edificar debajo del dicho azud de fusta adaquel junto otro azud de piedra por el qual librem puedan tomar y llevar el agua por la dicha Cequia”.

Esta circunstancia también la recoge Antonio Naval Mas: “Entonces tuvieron que construir un segundo azud unos cientos de metros más arriba, allí donde hay una caseta sobre una acequia que pasó bajo aquella. Otra cosa no se puede pensar de los restos de una construcción similar a un azud de la que quedan fragmentos en ambas orillas. Los de la orilla derecha son conglomerados que están enfilados a la caseta por donde pasa la acequia bajo arco de medio punto que fue obstruido con otro rebajado. Al mediodía de la caseta hay un muro de sillares que sirve de contención a un camino, y, a su vez, es de refuerzo a la acequia.

Restos de sillería de un azud aguas arriba del azud del Hospital.

A partir de un documento de 1788 se puede presuponer que el azud de estacas es arrasado por una avenida en 1783 y sus estacas, maderas y fustes son arrasados y arrastrados por el río: “El azud constaba de más de doscientos maderos. Un puente con machones de piedra cubierto de madera que mantenía el hospital”. Por este motivo, el lugar de Albalatillo reclama las maderas del azud destruido. El documento también afirma que el molino resulta bastante afectado por la riada. Curiosamente cita “Desbastado y herido el molino que las maderas fueron a parar a la maior porción de ellas a la villa de Sariñena, y los vecinos de esta villa”:

“Año de 1783 y 1788. El S. Hospital de Ntra. Sra. De Gracia, hace presente al… Acuerdo, que es dueño temp. Del lugar de Albalatillo en donde tiene un Molino Arinero, el que con las muchas lluvias se rompió. Desbastado y herido el molino que las maderas fueron a parar a la maior porción de ellas a la villa de Sariñena, y los vecinos de esta villa, como también los de Albalatillo, se han aprovechado de ellas. Fue con acuerdo de la Justicia de Sariñena, se publicó vando haciendo saber al Público, que los vecinos que tubiesen maderas de las referidas, las entregasen y debolviesen al apoderado del Sto. Hospital y se les daría un real por cada madera. Suplica se mande a las justicias de Sariñena y Albalatillo administren justicia en este asunto tiene y sumariamente publicando vando para que esta providencia llegue a noticia de todos.”

El documento en cuestión lleva por título “El Hospital de Nuestra Señora de Gracia de la ciudad de Zaragoza, sobre devolución por parte de las Justicias de la villa de Sariñena y lugares de Albalatillo y otros, que pertenecen a su dominio temporal, de las maderas del azud que tiene en el río Alcanadre para llevar el agua a su molino harinero del lugar de Albalatillo, y que recogieron vecinos de aquellos lugares” (Año 1788 ES/AHPZ – J/001309/0038).

Consta de 15 páginas y entre ellas se puede destacar episodios curiosos como el que dice Pedro Escartín “Para que no toquen ni despedacen la madera de nuestro Azud”. Tanto a los vecinos de Sariñena como los de Albalatillo “Pues aunque no todos, algunos despedazaron como Pascual Olona o su hijo, lo que es lo mismo, ha despedazado un madero de el puente de la Ysuela”. Se puede entender que las lluvias debieron ser tan intensas que los dos ríos sufrieron fuertes avenidas produciendo numerosos daños.  

Las lluvias y su devastación quedan reflejadas en la carta de Pedro Escartín a Enrique, un escrito con fecha del 8 de ..bre de 1783 “Como hace ya ocho días que estamos aislados por las continuadas y grandes lluvias de ambos ríos” cuyos males que “estos han hecho son imponderables”. Y continúa:

“El día seis de el que nos sigue va haber el Azud los estragos que me asiste de modo que quisiera haberlo visto pues ay una brecha como de unas cuarenta baras poco más o menos que asta los fundamentos más profundos marcharon, en lo remanente del azud ay bastante mal”.

“En segundo lugar el río ya ha entrado en la cequia por la parte de arriba de aquella estacada que se hizo en este verano por no estar esta que ha estado firme de el todo… cajeros de la acequia. Todos estos daños estaban el día 6 pero el día 7 bino el río tan fuera de madre qual formas se abía bisto , no ha podido dejar aumentarse estos estragos, por las continuadas lluvias nada se puede saber. El río Ysuela por su … aun avenido mayor que el Alcanadre pues se llevó el puente que mantiene el Hospt. Para el Molino y el retroceso de la furia de el agua de este no deja moler el molino, rompiendo el rodete de una muela son los daños que tenemos pero conforme al azud inmediato a nuestro molino que es el de Jubierre”.

Los daños también se produjeron en la huerta, en sus defensas “Estacadas y arboledas que estaban para su defensas”, y también “grandes pedazos de biñas y campos, de modo, que si desde luego, no se pone remedio, pasará el río por mitad de la huerta”. Al igual que reseñar la importancia del molino: “Toda esta ribera no muele otro molino que este y este las aguas recoge la cequia desde el puente de Sariñena, abajo, por la boguera de nuestro azud aun entra agua, pero por la rotura de la acequia se comunica otra vez al río”.

Ya entrado el siglo XIX, en 1845, Pascual Madoz, en su diccionario geográfico-estadístico-histórico, aún recoge sobre el lugar de Albalatillo la existencia de la presa, la acequia, del molino y la pertenencia de Albalatillo al hospital de N. Sra. de Gracia de Zaragoza: “De los dos ríos, arriba mencionados, el Alcanadre corre hacia el E. y el Isuela al O.: ambos se juntan á 1/2 hora del pueblo, y los dos crían barbos y anguilas, aunque en corta cantidad. Del primero se elevan las aguas por medio de una presa hasta una acequia á 1/8 de hora de Sariñena, y con ellos se riega la huerta y se da impulso á un molino harinero y á un batan pertenecientes al hospital de N. Sra. de Gracia de Zaragoza.”

Actualmente, comenta José Grustán Bosque, la acequia de Albalate se ha quedado prácticamente en desuso, tras la concentración parcelaria que realizó hace unos años Albalatillo. En la actualidad, escasamente riega algunas pocas tierras de la huerta baja de Sariñena, de las Ciquinbajas, hasta los Chamarcales, poco después de pasar la depuradora de Sariñena, camino abajo del Alcanadre.

Puente san Jaime Sariñena SIPCA

A la altura de la ermita de Santiago de Sariñena, antiguamente Iglesia san Jayme, se encontraba el puente románico de cantería de san Jaime, quizá del siglo XII o XIII. Del puente, quedan escasos restos, reducidos a las pilas correspondientes a los 5 ojos que tuvo la construcción, construidas en sillería y mampuesto grosero (este último puede corresponder a reparaciones posteriores). Las arcadas originales debieron de ser de medio punto. (Puentes de guerra, Sariñena).

Tras su ruina, por avenidas, en 1422 la villa de Sariñena recibe autorización real para la construcción de uno nuevo en el emplazamiento del antiguo “Así como para el cobro de pontazgos que contribuyeran a su financiación”.

En 1525 el Concejo de Sariñena arrienda el derecho de pontaje del puente de San Jaime sobre el río Alcanadre (1525, enero, 29 Martín Falcón, ff. 6 r.- 8 r. Sariñena AHPH), texto recogido por Manuel Gómez De Valenzuela en La vida de los concejos aragoneses a través de sus escrituras notariales (1442-1775), Zaragoza, IFC (Fuentes Históricas Aragonesas, 51). En el mismo, Manuel Gómez especifica “Es lástima que no se nos proporcionen las tarifas de paso, que se refieren a las antiguas. Por las cláusulas del contrato se puede apreciar que no se trataba de una gran obra de ingeniería, sino de un elemental viaducto de maderos cubiertos de tierra”. El pontaje o pontazgo eran derechos que se pagaban para pasar por los puentes.

1525, enero, 29 Martín Falcón, ff. 6 r.- 8 r. Sariñena AHPH. Arrendamiento del pontaje del puente de San Jaime sobre el río Alcanadre en Sariñena por precio de 580 sueldos anuales y tiempo de tres años.

Con los capitoles y condiciones infrascriptos se arrienda el pontaje de la villa de Sarinyena et arriendase por tiempo de tres anyos que empeçaran a correr el dia de Nuestra Señora de febrero del presente anyo de mil y qui nientos y veinte y cinquo. Las condiciones son las siguientes:

Et primo es condicion que el rendador qui rendara el dicho pontaje haya de tener y mantener el puent de Sant Jayme que passa a Alcanadre a sus expenssas es a saber de la forma que hoy esta y ge le dan y al cabo del tiem po lo haya a dexar millorado y no empiorado como es de tiello, lados, espar to y tierra excepto lomeras mayores las quales si necessidat abra de alguna queda a cargo de las tres condiciones y no del rendador contra qualquiere obra nueba salbo el dicho tiello, lados, esparto y sierra que esta a cargo del arrendador.

 Item es condicion que el rendador qui rendara el dicho pontaje haya a dar en cada hun anyo de los dichos tres anyos para la procession de san Pedro nuebe barzillas y un quartal de trigo para la caridat bueno y limpio a los jurados de la dicha villa qui son y seran durante la arrendacion.

Item es condicion que el dicho rendador no pueda lebar mas drecho de pontaje sino aquel que antigamente ya esta ordenado y puede lebar.

Item es condicion que el dicho rendador haya de pagar la arrendacion en cada hun anyo en tres tandas eguales, la primera en la feria de primer sabado de cuaresma, la segunda a feria de Ramos y la ultima a feria de San ta Cruz de mayo.

Item se faze la presente arrendacion con todas las condiciones antigas que en otras rendaciones se an acostumbrado poner las quales quieren aqui haber por especifficadas.

Item es condicion que el dicho arrendador haya de dar fianças a la arren dacion vezinos y habitadores de la dicha villa a voluntat de los jurados y pro curador o condiciones.

Item es condicion que el dicho rendador haya de pagar la carta de la arrendacion al notario, alifara y corredor segun se costumbra por otras ren daciones.

Item es condicion que en caso que durant la dicha arrendacion muries sen de peste en la dicha villa, lo que Dios no mande, y por esta causa se siguiesse alguna perdida al dicho arrendador que en tal caso se le haya sguart y esto a conocimiento de dos personas, la una puesta por el dicho pontero et otra puesta por part de la dicha villa.

Eadem die et ville, el dicho corredor en presencia de los sobredichos jurados presentes mi notario etc. fizo relacion haber trançado el puente y guarda de aquel a Pedro Villiellas vecino de Sarinyena como a mas dant por tiempo de tres anyos e por arrendacion en cada un anyo de DºLXXX suel dos pagaderos e con las condiciones en la capitulacion infrascripta contenidas e no sin ellas. El qual acepto dicha trança etc. ex quibus dicho corredor requirio fieri instrumentum etc. large. La capitulacion es la preinserta.

Testes: Johan de Gistau et Johan de Bara vecinos de Sarinyena.

El puente de nuevo es destruido por una avenida del río Alcanadre, entre el primer tercio y mediados del siglo XIX. Actualmente en el estribo de la orilla derecha se abrieron dos hornos de cal de forma circular, construidos en adobe, con una abertura en la parte baja para el combustible. Estas boqueras y el frente, donde se abren, son de sillarejo lavado.

El puente de cantería fue sustituido por un puente de madera que pronto tuvo la misma suerte que los anteriores. El Alcanadre ha sido río sereno y a su vez río bravo, llevándose los azudes y puentes que a lo largo de la historia se han ido construyendo para cruzar sus aguas.

Sindicato de Riegos de Sariñena o de la Huerta Vieja de Sariñena

El sindicato o comunidad de regantes de Sariñena o de la huerta Vieja de Sariñena responde a un ente de riego encargado de administrar, gestionar y distribuir, en este caso, la red de acequias y sus aguas de las acequias Valdera, el Molino, la Acequieta y de Albalate, a la vez que su mantenimiento, mejora y vigilancia, al igual de que todas infraestructuras asociadas.

José Anoro Marías expone que el Sindicato de Riegos de Sariñena es uno de los sindicatos de riegos más antiguo de España, después de un sindicato de Valencia. Lo cierto es que es una comunidad antigua y de extensa trayectoria. En el mismo sindicato hay constancia de documentos pertenecientes a 1811.

Se sabe que ya había guardias en 1734, en el Extracto breve de los principales hechos, con algunas reflexiones, que sobre ellos hace la Villa de Sariñena, se citan la presencia de unos guardias que debía responder a los ayuntamientos. Así, en el “Pleyto, y grado de segunda Suplicacion. Con el lugar de Capdessaso su aldea. Sobre division de terminos Sariñena. Ayuntamiento” se reconoce la presencia de dos guardas de Sariñena y uno de Capdesaso debido a los problemas de propiedad de la huerta entre los dos términos. Por ello, podemos suponer que los ayuntamientos serían las instituciones que ordenarían y regularían su gestión y uso, de las acequias y sus sistemas, siendo en este caso, el de Sariñena, el de mayor autoridad sobre la acequia Valdera.

No por ello, en 1756, un Real Acuerdo de la Real Audiencia de Aragón, trata de la falta de ordenanzas de la parte Huerta llamada Valdera. El Real Acuerdo pone de manifiesto que se riega en la parte alta sin dejar a los de aguas abajo: “Información suministrada por José Idiazábal Estella, síndico procurador de la villa de Sariñena, sobre uso del agua para el riego de las heredades de la Huerta llamada de Valdera, que carece de ordenanzas para su régimen y gobierno” (ES/AHPZ – J/001304/0021). En el documento refiere “Ayuntamiento de la villa de Sariñena dice: Que tienen una huerta que le llaman Valdera y con motivo de no tener ordenanzas la distribución de las aguas los herederos de la huerta que tienen fundos en la parte superior en … de la maior necesidad de ocupar el agua, riegan cuando les ocurre si dejarla correr a los fundos inferiores”.  

Todo apunta a que el mismo ayuntamiento ostentaba la autoridad competente, igualmente de acuerdo a la respuesta del ayuntamiento dada por Joseph Idiazabal de Estella, sindico procurador general de la Villa de Sariñena: “Como mayor proceda parezco y digo que esta villa se alla sin ordenanzas en el Régimen y Gobierno las aguas por el riego de los fundos y heredades de la huerta llamada Valdera y sus partidas con cuyo motivo los que tienen funda en la parte superior en tiempo de la mayor necesidad que es el berano … ni gobierno de su propia autoridad ocupan y cogen el agua y riegan quantas beces quieren, sin dejarla correr a las caudales inferiores  en perjuicio de sus dueños y con perdimiento de las cosechas y frutos. Y aun que el ayuntamiento con diferentes quejas de los perjudicados a tomado cuantas y oportunas resoluciones para que todos participasen del agua y se usase de ella con gobierno y sin dilación no ha conseguido el efecto antes bien de las heredades superiores an continuado y continúan en su extraño manejo de que se me han dado muchas quejas y también se supone que aquellos yndependentes del ayuntamiento y de la política que le corresponde, de modo que aviendo conbocado mediante bando público de los herederos de dicha huerta con señalamiento de día y ora a las casas del ayuntamiento para probidencia el buen Reximen del agua y esperando las dos oras dicho ayuntamiento después de la asignada solo acudió un heredero negándose los demás con conocido desprecio del ayuntamiento y para que no llegase el caso a tomarse probidencia para el beneficio público”.  

La conclusión ante este problema es su debido uso y reparto: “A fin de evitar estos sucesos repetidos veces ha resuelto mi parte el buen régimen y govierno de estas aguas que se usase de ellas sin acumulación y que no regasen segunda vez los fundos superiores sin haver concluido de regar los demás de otra huerta y que se acudiese siempre con el agua a la heredad que tuviese mas necesidad se han desentendido hay resoluciones y prosiguen en el abuso perjudicial inundando, de modo que para sentar regla fixa y hevitar las quejas de algunos herederos resolvió mi parte.”

A raíz de estos hechos se plantea la necesidad de representantes para el régimen y gobierno de las aguas de Valdera: “Que los herederos de dicho término se convoquen con asistencia de la justicia de dicha villa y elijan uno o dos individuos de el con la facultad y poderes necesarios para que estos como tales concurran y junto con los de Ayuntamiento resuelvan lo conveniente al régimen y gobierno de las aguas para el riego de dicha huerta y el modo tiempo y forma en que se hace practicar la compra de su azequia y pago de lo que a cada uno corresponde para que no se dependicen las aguas y puedan lograr todo es de este beneficio sin experimentar los perjuicios que la carta que hasta aora, en esta razón provea y determine lo que mejor proceda de justicia que pido con la certificación correspondiente.”

Podemos suponer que a partir de aquella demanda se forma una primogénita “Junta” para la gestión de la acequia Valdera a tenor de un expediente Real Acuerdo de 1789 cuando Don Antonio Ballerín y Aniés, vecino y Alcalde primero de la villa de Sariñena, suplica que los “Herederos y terratenientes del término llamado del riego de Valdera cumplan la resolución de la Junta, que se incluye, sobre satisfacer las penas en que se incluye, sobre satisfacer las penas en que se incurra”. (Productor Real Audiencia de Aragón Fecha(s)1789 Signatura ES/AHPZ – J/001310/0010). Este gobierno es compartido por el ayuntamiento y los propietarios. El 30 de marzo de 1789 se acuerda algunas ordenaciones y la creación de la figura de regador o guiador. Estamos probablemente en una primitiva forma de estatutos del riego de la huerta de Sariñena a la vez que Antonio Claveria es nombrado «regador» o «guiador», prestando juramento al cargo en su ingreso el 30 de marzo de 1789:

“Los herederos y terratenientes del término llamado del riego de Valdera presididos del referido mi parte como alcalde primero de dicha villa determinaron y resolvieron uniformemente para el buen gobierno de las aguas de dicho término y riego de todas las heredades de el entre otras cosas que el heredero que regase su posesión antes que le tocase o correspondiese o derramase parte o porción de dicha agua incurriese en la pena de treinta reales plata por cada vez, nombrando regador o guiador a Antonio Claveria, vecino de la misma villa con facultad de intimar y adversar qualesquiera pena y siendo de su cargo el gobierno de dicha agua”.

En 1825 aparece la Junta de Apoderados del Riego de Valdera, posiblemente antecesora del Sindicato de Riegos de Sariñena, citada en un pleito civil producido por la Real Audiencia de Aragón: “Firma del Ayuntamiento y Junta de Apoderados del Riego de Valdera, de la villa de Sariñena, contra la Condesa viuda de Fuentes y el Ayuntamiento del lugar de Huerto, sobre aguas y otros derechos”. ES/AHPZ – J/000383/000002).

El Sindicato aparece ya en hemerotecas, una primera referencia es en la anteriormente mencionada noticia sobre la idea de construir el pantano de Sariñena en 1901, en la cual se expone: “Relevar al sindicato de regantes de esta villa, de los cuantiosos gastos que origina el sostenimiento y reparación de la presa, acequia Váldera” (Diario de Huesca 15 de julio de 1901).

En 1915 se informa de la celebración de la junta del sindicato:El domingo último tuvo lugar en la villa de Sariñena la elección de nueva Junta de su Sindicato de Riegos, que-dando constituida en la forma siguiente: Presidente: Don Joaquín Paraled. Vicepresidente: Don Manuel Bailarín Suils. Depositario: Don Victoriano Buisán. Secretario: Don Francisco Mirallas Rodellar. Síndicos: Don Manuel Carpi Tierz, don Rafael Ispa, don Pedro Villacampa, don José Martínez, don José Tierz y don Enrique Rodes. Presidente del Jurado: Don Rafael Ispa” (Diario de Huesca – 19 de enero de 1915).

Sobre el cobro de las alfardas o canon de riego, en la Nueva España del 7 de agosto de 1946: “Subasta El Sindicato de Riegos de Sariñena saca a subasto el cobro de las alfardas o canon de riego del año 1946 y atrasos. Los pliegos, de ofertas diríjanse al señor presidente, don Victorián Buisán, de Sariñena. Se admiten pliegos hasta el día 10.”

En 1964 se celebra de nuevo junta general del sindicato: “Vida Social. El Casino de Sariñena celebró su junta general ordinaria, aprobándose la gestión de la Directiva, y siendo elegido en la presidencia el industrial don José Brunet Latorre. El Sindicato de Riegos de la Acequia de Valdera, celebró el pasado domingo junta general extraordinaria, en la que fue aprobado un proyecto cíe sus obras de fábrica, por un importe de tres millones de pesetas. Es autor de dicho proyecto, el ingeniero de Caminos del Ayuntamiento de Zaragoza don Luis Cerezo Lastrada” (Nueva España del 14 de febrero de 1964).

El mismo año de 1964, el 13 de agosto, el sindicato publica la licitación de varias obras de reparación de ambos azudes:

Comunidad de Regantes de Sariñena En virtud de los acuerdos adoptados por la Junta General de la Comunidad y su Sindicaría de Riegos, se convoca publica licitación, para la ejecución de los proyectos de obra redactados por el ingeniero de Caminos, don José Luís Cerezos Lastrada y que se detallan a continuación:

Reparación del estribo, izquierdo del azud de derivación de la acequia Molinar y acequia de Valdera en el río Alcanadre, por un presupuesto de contrata de un millón novecientas treinta y seis mil ciento cuarenta y seis pesetas con setenta céntimos. (1.936.146,70).

Las proposiciones serán presentadas en sobre cerrado y lacrado en la Secretaría del Sindicato, establecido en la plaza del Salvador de Sariñena, número 14, bajos, durante las horas cinco a ocho de la tarde y hasta el día 21 de los corrientes.

En Secretaría y durante las horas indicadas, se hallan a disposición de los licitadores, el modelo de proposición, así como los pliegos de condiciones técnico y económico administrativas, para la ejecución de las obras. La apertura de plicas tendrá lugar, a las diecisiete horas del día 22 de los corrientes, siendo presidido este acto por el presidente de la Comunidad y los miembros del Sindicato, con la asistencia del secretario del mismo. Sariñena, 10 de agosto de 1964. — El presidente, Mariano Torres Asín.

Nueva España – 13 de agosto de 1964.

En 1966 nueva Junta general de la Comunidad de Regantes de Valdera

El domingo pasado, en la sala de actos del Casino, tuvo lugar la Junta General Ordinaria de esta importante Corporación, que tenía por objeto someter a la consideración de los regantes la gestión del Sindicato durante el último año, y proceder a su renovación. El presidente de la Comunidad, don Mariano Torres Asín, asistido de los miembros del Sindicato inicia el acto, y después de dar lectura al acta de la sesión anterior, a los estados de cuentas y a la marcha de las obras que se están realizando en las presas del Molino y dé Valdera, de donde se capta el agua para el riego y para el abastecimiento público de la población, la Asamblea aprobó por unanimidad la gestión del Sindicato, precediéndose seguidamente a plantear a la Junta General los nombres de los síndicos a quienes afecta la renovación. Por aclamación fueron reelegidos don Mariano Torres Asín, don Félix Regaño Millán, don Antonio Mulera Buisán y don Tomás Puyol Pelay, cesando únicamente don Victoriano Blanco Maestro y don Jesús Guillen Asín, que fueron sustituidos por don Manuel Blanco- Mur y don Julián Blanco García, quedando constituido el nuevo Sindicato en la siguiente forma: don Mariano Torres Asín, don Félix Regaño Millán, don José Martínez Buisán, don David Martínez Villacampa, don Antonio Mulera Buisán. don Andrés Bornao Novellón, don Tomás Puyol Pelay, don Julián Blanco García y don Manuel Blanco Mur.

Nueva España – 27 de febrero de 1966.

La sequía de 1967, un tema de solidaridad Nacional: “La sequía, hace vivir momentos difíciles a algunos pueblos de nuestra comarca, principalmente a los- municipios de La Almolda y Bujaraloz ambos de la provincia de Zaragoza sus reservas de agua para usos domésticos, han sido totalmente agota das. Sus autoridades se dirigieron a las de nuestra villa solicitando les fuera permitido el abastecimiento de tan preciado líquido, en nuestra red de distribución, cosa que naturalmente les fue concedida, y desde hace varios días numerosos tanques vienen abasteciéndose, tanto en la acequia de Valdera como en la red de distribución de la población.” Nueva España del 16 de agosto de 1967.

En 1969 aparece un curioso anuncio institucional: “Lugares donde se pueden cazar aves acuáticas: …Sariñena: Embalses: La Laguna, Presa del Molino, Presa de Valdera, Delta del Flumen… (Nueva España del 12 de febrero de 1969).

El sindicato lleva todo el riego de la huerta vieja de Sariñena, antes era de unas 1000 hectáreas, superficie que ha ido disminuyendo a unas 700 hectáreas actuales.

Francisco Nogues Tierz, Paco, como topógrafo, realizó todos los perfiles longitudinales de las acequias del sindicato y participó en muchas de sus obras. Algunas como realizar las soleras de las acequias (1981), también se han hecho varios tramos de acequias completas. Estuvo un año en la junta hasta que ocupó la presidencia, ejerciendo desde 1982 hasta el 2018, aproximadamente.

En la Valdera se ha hecho tramos de acequia completa del cementerio a los depósitos o del brazal de los espartales al pantano. La Valdera tiene el pantano de las Barceladas en Sariñena y el pantano de las estalladas, se hizo cuando estaba Juan Manuel Basols de presidente.

De la acequia del molino se ha hecho acequia completa, laterales y rasante, desde la residencia hasta el Batán. O entubado por el pueblo desde la fontaneta del Juez hasta la residencia. 

Entre1992-2000 se realizaron los embalses reguladores de las acequias del Molino y Valdera (Memoria valorada, proyecto Tomos I, II y III (sign. 6976). Expediente administrativo, proyecto modificado (1996) y expediente administrativo (carpeta 3) (sign. 6977). Sariñena. Acequias del Molino y Valdera. Expediente.  ES/AACAA – 006976/006977/22-T-04).

Son nueve los cargos del Sindicato de Riegos: presidente, vicepresidente, presidente jurado, secretario, tesorero y vocales. Después está un guardia de riego y una administrativa.

Mariano Novellón Peralta también ha sido presidente Jurado de Riegos, figura que actúa como juez dentro del sindicato impartiendo justicia entre los conflictos que se van produciendo. Un cargo bastante difícil y complicado. Actualmente es el presidente del Sindicato de Riegos de Sariñena.

El riego

Una figura clave el sistema de acequias es el Guardia de Riego del Sindicato de Riegos de Sariñena. En la mitad del siglo XX fue clave Manolo Foj Tella, conocido como «El Regador», quien ya heredó de su padre el oficio. Su trabajo, como guardia de riego, consistía en gestionar caudales, turnos de riego, vigilar su cumplimiento, vigilar que no hubiese desprendimientos o se taponasen las acequias, a veces a su paso por los puentes que salpican las acequias, desaguar cuando se venían crecidas, marcar los tramos a limpiar… Como Guarda de Riego ostentaba autoridad, incluso podía denunciar y llevaba una chapa ovalada que lo identificaba como guardia de riego del sindicato.

Cuando había crecida tenía que ir a desaguar la acequia, echar el agua para que las acequias no reventasen. Sobre todo, las noches de tormentas, al aguatilllo de la Sardera para la Valdera

Con las acequias se va a turnos de riego, recalca José Grustán Bosque, se pone avisos en los cajetines que el sindicato tiene distribuidos por el pueblo. Todos riegan bien, casi no hay problemas, comenta José. Cada acequia, la del Molino y Valdera tiene unos 5 turnos que tienen prioridad y suelen ir los turnos de aguas arriba a aguas debajo de la acequia. Con la acequia Valdera, los de la Venta de Ballerías, por la concesión histórica, pueden regar siempre, además están exentos de algunos pagos.

La Acequieta únicamente tenía unos 2 o 3 turnos pero que se han ido perdiendo. Mucha huerta vieja de Sariñena va quedando yerma sin trabajar.

Por la acequia Vadera donde no estaba el turno, en las enfilas, había un candado que Manolo Foj ponía o quitaba según si tocaba el turno o no. Joaquín y Manolo nos recuerdan 5 turnos:

  • Tramo la vía p´arriba, que regaba la huerta de Capdesaso. Justo por la vía había una enfila general.
  • Tramo la vía – pantano.
  • Tramo pantano – Barrieras, la enfila de las piscinas.
  • Tramo Barrieras -Tierz, hasta el almacén del Pocho.
  • Tramo de Tierz pa abajo.

Turnos Acequia Molino

  • La vía p´arriba
  • La vía – granja Molino
  • Molino – Mesonero
  • Mesonero – Pantano
  • Pantano – P´abajo

Turnos acequia Nueva

  • Pantano – Carretera de Zaragoza
  • Carretera de Zaragoza –

Los turnos eran de dos días por tramo, a veces se alargaba a tres días, pero no era lo normal. Estos se publicaban en unos viejos cajones de madera del sindicato distribuidos por el pueblo, los actuales son modernos, de aluminio. Estos cajeros se encuentran:

  • En plaza Roda donde el Cartujano.
  • En el Muro bajo, en casa Bernardino.
  • En el Muro alto donde estaba la carpintería de Antonio el Frances.

El repique era una de las faenas. Esta era la obligación de limpiar cada tramo de acequia en proporción a la tierra que cada uno tenía. Manolo cortaba unas cañas entre unos 30 a 40 cm, las rajaba por una de sus puntas y ponía la boleta que era un papel rectangular que ponía el nombre del propietario de la finca y los metros que le correspondía limpiar. Las distintas cañas las clavaba en el cajero que ponía a las correspondientes distancias que media cuidadosamente a pasos.

Las acequias se limpiaban tres veces al año, recuerda Mariano Conte Laín, actual regador del sindicato. La primera para semana Santa, a principio de campaña, una segunda en julio a media campaña y una última para octubre, final de campaña.

En el ayuntamiento se colocaba un tablón, con una bombilla, donde figuraba en cada tramo una serie de números que correspondía a cada propietario y el tramo que tenía que limpiar. Se hacía de arriba a abajo y normalmente los propietarios que más tierra tenían solían hacer los tramos más altos. Ponía el apellido y el número que le correspondía según el tramo.

Se cortaba el agua el jueves actual regador del sindicato, el primer día el sindicato hacia los tramos de los particulares que pagaban al sindicato para que lo hiciese, el segundo y tercer día(Sábado y domingo) les tocaba a los particulares hacer su tramo y el lunes la cuadrilla del sindicato hacía lo que habia quedado por hacer.

Al que no lo hacía se le multaba o se le pasaba el Repique más caro. Limpiaban a hoz, horca y pala. Había zonas más difíciles de limpiar, con más buro y maleza, y otras más fáciles, como los arenales.

Keko Anoro Clavería ha estado muy ligado al sindicato e Iba con la cuadrilla a limpiar las acequias, con la hoz iban quitando las barzas que se metían en el cajero de la acequia, si había mucho la quitaban con la horca, también quitaban el buro con la pala. Son acequias muy antiguas y tienen partes muy inaccesibles, para hacerlo bien hay que hacerlo a mano y eso es muy costoso.

En tiempos de Keko el repique lo hacían de jueves a sábado y el domingo. El jueves cortaban y hasta el sábado cada uno hacia su tramo correspondiente, el domingo una cuadrilla del sindicato hacían los tramos que no habían hecho a quienes le correspondían, bien por que no lo habían podido hacer o simplemente no querían hacerlo y no les importaba pagar y que lo hiciera la cuadrilla del sindicato.

También se mantenían cada año las minas, apunta José Grustán Bosque, se limpiaban manualmente: «Están bien dimensionadas, no como ahora que es todo tan justo, incluso cabe alguna maquina pequeña, lo hacían medio metro más alto más que un hombre».

En 1990 comenzaron a meter maquinas que van haciendo la limpieza de las acequias dejando el repique y los trabajos a vecinal relegados al pasado.

Guarda de campo

Vicente Villellas Detes fue “Guardia Rural” y dependía de la “Cámara Agraria local de Sariñena”, figura muy ligada a los campos de Sariñena y a su huerta. También conocido como Guardia de Campo, Vicente ostentaba autoridad como Guardia Rural y por ello portaba una chapa oficial que lo identificaba como guarda jurado de Sariñena.

Vigilaba la huerta, que entonces era muy importante, entre sus funciones que no entrase ningún ganado, que no hubiesen robos, que nadie se comiese más de la cuenta labrando, sobre todo cabañeras, caminos, sendas, marguines u otros campos o huertas –siempre había alguno que cogía más de la cuenta-.  

Con Manolo Foj, Guardia de Riego, fueron muy amigos, como hermanos, pues entre ellos se apoyaron y ayudaron muchísimo

Grandes riegos del Alto Aragón

Sariñena fue gran defensora del proyecto de Riegos del Alto Aragón, de los planes de riegos para Aragón impulsados por Joaquín Costa en 1906. Aunque el germen lo aporta Miguel Ravella en 1885, el proyecto fue aprobado, primero técnica y luego económicamente, en 1913. El plan nace “Para la ejecución de las obras de Riegos del Alto Aragón con las aguas de los ríos, Gállego, Cinca, Sotón, Astón y Guatizalema, en toda la extensión necesaria para regar las zonas de Sobrarbe, Somontano y Monegros”. A través de presas y una extensa red canales, derivaciones y desagües llevar las aguas a nuevas zonas regables, concretamente para esta zona el canal de Monegros gracias a Riegos del Alto Aragón.

La lucha por el agua fue una cuestión de supervivencia para estas tierras, donde el papel de las mujeres fue esencial. Conocido es el caso de las mujeres canalistas de Lanaja, quienes el 25 de febrero de 1915 marcharon andando a Huesca reclamando el agua para Los Monegros “Pan y trabajo”. Una reivindicación que ya venía de antes con el fuerte papel que jugaron las mujeres, como la concentración en Huesca de mayo de 1914 donde acudieron “buen número de labradores y muchas mujeres”.

Celebróse anteayer domingo en el teatro de esta ciudad la sesión ordinaria de Junta general de dicho Sindicato.

Ya desde las primeras horas de la banana se notó en esta población gran movimiento y muchos forasteros de los pueblos de la zona que ha de regarse con el magno proyecto. De Tardienta, Almudébar, Lanaja, Robres, Granen, Sariñena y muchas localidades más acudieron á Huesca buen número de labradores y muchas mujeres, unos y otras llenos al parecer de gran entusiasmo y en alas del deseo que sienten de ver realizadas sus justas, justísimas pretensiones, pues ellas significan la redención económica del país que agoniza y acaba.

Diario de Huesca – 5 de mayo de 1914.

En Sariñena y comarca hay que reseñar la gran actividad que realizaron a través de sus alcaldes, destacando a Esteban Panzano o a su gran representante el diputado liberal por Sariñena Juan Alvarado y del Saz.

En 1956, en el diario de la Nueva España, se realizaba la siguiente radiografía de la situación del desarrollo de los riegos en Sariñena:

“Tiene actualmente una zona de regadío de 1.400 Ha., las cuales, la mayor parte, reciben el beneficio del riego del rio Alcanadre, mediante una presa establecida en las proximidades del pueblo de Huerto, con una conducción de más de catorce kilómetros de longitud, cuya administración corre a cargo del Sindicato de Riegos titulado de las Acequias de Valdera y del Molino. Unas 400 Ha. han comenzado a regarse recientemente con las aguas procedentes del sistema de Riegos del Alto Aragón. Una vez ejecutados los planes del Cinca y tramo tercero del Canal de Monegros, la extensión de regadío será de unas nueve mil hectáreas, cifra lo suficientemente elocuente para expresar lo que será Sariñena en un futuro próximo, el cual es captado por numerosas familias que procedentes de lejanas provincias de España y desde no hace mucho tiempo, vienen instalándose en esta población, considerada sin duda como tierra de promisión.”

Nueva España – 2 de septiembre de 1956.

“Ministro Fomento.—Presidente Sindicato riegos de Sariñena, proteste enérgicamente ante V. E. de la campaña injusta que hace el periódico Correspondencia España contra canal riegos Alto Aragón, pues su ejecución será la tranquilidad y vida de esta zona, hoy arruinada por falta de agua. Fermín Llamas.”

Diario de Huesca – 20 de noviembre de 1912.

En un pueblo de Monegros
un abuelico soñaba:
que retornaban los hijos
y las tierras se regaban.

Luis Escudero.

El pantano de Sariñena, un proyecto

En 1901 se proyectó la realización del denominado Pantano de Sariñena, un pantano con una capacidad de 28.000.000 metros cúbicos de aguapara el riego de la huerta de Capdesaso y Sariñena, pantano que no llegó a realizarse.

1.° Relevar al sindicato de regantes de esta villa, de los cuantiosos gastos que origina el sostenimiento y reparación de la presa, acequia Váldera y limpia de ésta, gastos que á duras penas pueden soportar los agobios de esta. siempre sufrida clase agrícola.

Se aprovechará la sobrante de toda la acequia Váldera durante los meses del invierno, época en que no es necesaria para el riego y que ahora se pierde en estériles escorrentías.

Diario de Huesca 15 de julio de 1901.

Embalsará el pantano 28.000.000 de metros cúbicos de agua, resultando el metro á un precio notablemente inferior al de otros pantanos y obras análogas. Se construirán puentes, presa, embalse, acueducto y por el canal discurrirán ordinariamente nueve metros cúbicos de agua por segando, de los que tomará seis del río Alcanadre y tres del Guatizaíema. Si mucho confían los pueblos interesados en la ilustración y actividad de que dan pruebas el ingeniero Sr. Cajal, ayudante Sr. Cofino, y sobrestante Sr. Tello, se confían menos en el interés y celo nunca desmentidos de su ilustre representante en Cortes Sr. Alvarado, constante defensor de los mismos.

El corresponsal. Sariñena 19 de agosto de 1909.

Son muy importantes los trabajos realizados recientemente por el ilustrado ingeniero afecto á la División Hidrológica del Ebro, D. Joaquín Cajal y personal á sus órdenes encargado del proyecto y estadios del pantano de esta villa. Esta población tan interesada, se enteró oportunamente de la devolución del proyecto remitido á la superioridad para estudiar determinadas modificaciones, y el ingeniero encargado, con objeto de ter minar con más rapidez los estudios y re formas propuestas, ha ampliado notablemente los trabajos, y aclarado con gran tino y competencia los conceptos del proyecto remitido. Al efecto, recientemente se han tomado los datos precisos para tantear con alguna exactitud el terreno que puede ser susceptible de riego, á la vez que se demuestra la imposibilidad de regar los Monegros y trato por las dificultades insuperables que supone el salvar la sierra, cuanto por hallarse aquel terreno más elevado que el fondo de la laguna que ha de ser convertida en pantano. Parece que se ha levantado un plano, desde la estación de Capdesaso á donde podrá llegar el agua de riego hasta el monte llamado «Presiñena», término municipal de Sesa, y punto donde se unen las estribaciones de la sierra con el río. Con las modificaciones propuestas existe zona regable en el monte de esta villa y en el de los pueblos de Capdesaso, Lalueza, Pallaruelo de Monegros y Albalatillo, y se amplían y mejoran todos ¡os demás que ya constan en el proyecto. Es incalculable el beneficio que había de reportar este pantano, cuyo coste es poco más de un millón de pesetas. La acequia de Váldera cuya longitud es de 18 kilómetros, quedará convertida en un Canal que asegurará los riegos de estas huertas, hoy tan difíciles sobre todo en épocas de estiaje. Desde la salida del pantano al río existe un regular desnivel que podría utilizarse con algún gasto dé agua para fuerza motriz y usos industriales. Embalsará el pantano 28.000.000 de metros cúbicos de agua, resultando el metro á un precio notablemente inferior al de otros pantanos y obras análogas. Se construirán puentes, presa, embalse, acueducto y por el canal discurrirán ordinariamente nueve metros cúbicos de agua por segundo, de los que tomará seis del río Alcanadre y tres del Guatizalema. Si mucho confían los pueblos interesados en la ilustración y actividad de que dan pruebas el ingeniero Sr. Cajal, ayudante Sr. Cofino, y sobrestante Sr. Tello, He confían menos en el interés y celo nunca desmentidos de su ilustre representan te en Cortes Sr. Alvarado, constante defensor de los mismos.

Diario de Huesca – 20 de agosto de 1909.

¿No se han construido dos hermosas presas, que han asegurado el riego eventual en la acequia Váldera? Joaquín Paraled.

Diario de Huesca – 05 de enero de 1915.

La mina del Isuela

A finales del siglo XIX hubo un intento de desecación de la laguna de Sariñena, para ello se construyó, excavándose, un desagüe por la zona del Saso las Ratas para verter sus aguas en La Isuela, actualmente conocido como Flumen. La noticia quedó recogida en el Diario de Huesca en su edición del 15 de julio de 1901:

El Pantano de Sariñena. —Justos elogios. —Descripción del Pantano: “Hace bastantes años que fue desecada la llamada Laguna de esta villa, distante medio kilómetro escaso al poniente y lindando con el camino que conduce a Lanaja. Para obtener el desagüe se perforó el monte conocido por la partida Saso de las ratas, construyéndose al efecto una mina sin ningún revestimiento interior y desembocando en el rio Flumen o Isuela como aquí le llaman, desapareció rápidamente el paludismo, prueba acabada de que allí radicaba el origen y así continuó por espacio de algunos años hasta que los desprendimientos interiores la citada mina, la total incuria de todos y la ya proverbial calma tan peculiar de nuestro temperamento, cegaron el conducto, estancáronse las aguas, vinieron-, nuevamente las fiebres tercianarias y entonces nos acordamos de Santa Bárbara, esto es, da la imperiosa necesidad de sacudir ese foco de infección que si en tiempos dieron fama a nuestra villa, de temer es que surja otra vez:, si no se pone pronto remedio”.

LASESA y el Sector XI

En Sariñena también encontramos a la Comunidad de Regantes de LASESA (Lastanosa-Sariñena-Sena) y la Comunidad de Regantes del Sector XI del Flumen. El sistema de LASESA se nutre de la acequia de Pertusa y del canal de Terreu, ambos provienen del canal del Cinca. La CR Sector X tiene su superficie regable en los TTMM: Lalueza, Huerto, Capdesaso, Sariñena (Huesca). La CR Sector XI tiene su superficie regable en los TTMM: Huerto, Lalueza, Capdesaso, Sariñena y Albalatillo (Huesca). Francisco Nogues Tierz El sector XI riega todos los Sasos.

Mia tú que son antiguas
las acequias de Sariñena
la Valdera dicen que es árabe
por no dicir que es romana
que esta tierra ya era ibera
de tantas culturas hecha
que ha sido fértil su ribera

ha sido rica su tierra
y su huerta vieja.

Aura aún quedan
restos de los espartales

de sus sasos y mallacanes
de la ilergeta Succosa
románica y prehistórica

de sus puentes sobre el Alcanadre.

De sus azudes y fuentes
queda tanta memoria…

Ay huerta vieja de Sariñena
del huerto y del huerter

del huertero y la huertera
del huerter
del guerto y la guerta
del jadón, la jada,
el jadico y la jadeta.

Ay acequia y su brazal
que llega el agua

ringlera de caballón
abrir y cerrar la tajadera
de la huerta de Suso

de las Ciquinaltas y Ciquinbajas
del regador, del regador…

Quios y quias, de la villa de Sariñena
hijos del Alcanadre
y la acequia madre Valdera
no hay mayor honra
que ser de tu huerta,
de la huerta vieja de Sariñena.

Agradecimientos

Gracias a Mariano Novellón Peralta, José Anoro Marías, Keko Anoro Clavería, a Manolo y Joaquín Foj Blanco, a Pilar Royo López y Vicente Villellas Royo, a Francisco Nogues Tierz, a Joseé Grustán Bosque, a Mariano Conte Laín y a Vicente Tierz Tabueña y a Antonio Naval Mas.

Las Carboneras de Sariñena


Durante años, muchas mujeres de Sariñena se dedicaron a recoger carbón quemado, «respigar carbón» por la vía ferroviaria de la estación de Sariñena: cagacierros, cagafierros, carbonilla, cascarilla, escoria… carbón quemado o a medio quemar que los trenes tiraban a las vías. Aquellas mujeres lo aprovechaban para cocinar y calentar las casas y/o lo vendían; incluso lo mojaban para que durase más en la estufa. Para muchas familias fue un medio de sustento o un buen complemento en tiempos muy difíciles y duros.

Las carboneras de Sariñena. Ilustración por Tiffany Garzo Camón. La autora ha querido reflejar la idea que tenía en la cabeza al pensar en la situación: «Quería retratarlas con mucho carácter y dignidad. Es de hecho, ilustración digital, imitando carboncillo y textura de papel.»

El 16 de septiembre de 1861 comienza a funcionar la línea Barcelona Zaragoza tras su inauguración, siendo la estación ferroviaria de Sariñena inaugurada dos días más tarde. La línea forma parte de la línea general Madrid-Zaragoza-Barcelona y por ella circulan los trenes de tracción a vapor, movidos por grandes locomotoras que requerían de grandes aprovisionamientos de carbón y agua, siendo la estación ferroviaria de Sariñena uno de los principales puntos de repostaje tanto de agua como de carbón.

Por lo general, los trenes solían ir tirando carbón quemado a la vía y, entre aquellos restos, solía encontrarse carbón parcialmente sin quemar. Además, se realizaba el vaciado total de calderas en varios puntos cercanos antes de llegar a la estación de Sariñena, vaciando completamente los fogones de las locomotoras especialmente en el margen izquierdo del puente sobre el río Alcanadre donde solía acumularse formando un gran montículo. Aquel carbón era recogido y reutilizado, principalmente por mujeres.

Antiguo puente ferroviario sobre el Alcanadre, Sariñena.

En el país vasco se las conocía como Escarabilleras, por el nombre de escarabilla que se le daba al resto del carbón desechado y que no había prendido en su totalidad “Este carbón era recogido por mujeres, conocidas como escarabilleras, y también por niños, para ser utilizado en los hogares como combustible para cocinas y estufas, para uso propio o vendido a bajo precio. ” (Alma de Herrero).

El mismo blog «Alma de Herrero» se resalta como los escarbillos, de acuerdo con la RAE, son trozos pequeños de carbón que salen de un hogar mezclados con la ceniza por combustión incompleta, matizando como la palabra procede del verbo escarbar. Aquí, en Aragón, Cagacierros o Cagaferro se denomina a la escoria del carbón mineral quemado en las fraguas (Diccionario histórico de la lengua española (1933-1936)).  

Diferentes trozos de cagacierros o cagafierros recogidos en el puente de Sariñena.

En la localidad de Basauri (Vizcaya), las mujeres recogían el carbón quemado que la fundición «La Basconia» tiraba a la escombrera junto al Nervión (¿Qué sabes de la Escarabillera?. Kultur Basauri Biblioteka). De hecho, la localidad vizcaína ha dado existencia al personaje folclórico de la Eskarabillera, contando con su representación a modo de giganta siendo considerada, la figura de la Eskarabillera, reflejo de la historia de Basauri y un símbolo para las y los basauriarras (www.basauri.eus). Todo un ejemplo de recuperación, dignificación y puesta en valor.

Humilde oficio de principios del siglo XX en algunas regiones de la España septentrional, que consistía en buscar restos del carbón que no había prendido en su totalidad y que desechaban los trenes de vapor en los cruces de vías, así como de los restos carbón que las empresas metalúrgicas vertían en las escombreras tras las labores de fundición.

Wikipedia.

Así, principalmente a través de diferentes testimonios nos acercamos a esta desconocida actividad que llevaron a cabo muchas mujeres sariñenenses, uno de sus muchos trabajos que emprendieron sin ninguna remuneración, valoración ni reconocimiento «Las carboneras de Sariñena».

¡Esta es su historia!.

«Las carboneras de Sariñena”, una historia de esfuerzo y sacrificio

José Antonio Villellas las veía desde la huerta de Capdesaso cuando de crío, junto a sus amigos, veía como algunas mujeres recogían los restos aprovechables del carbón que los ferroviarios descargaban del tren, a la orilla del rio, en un montón grande, que casi tapaba el ultimo ojo del puente -Aquellas mujeres trepaban por el montón buscando de abajo arriba e iban cogiendo, no había otra cosa que carbón, me parecía raro ya que era una estampa un poco original-. Lo mismo recuerda José Paul -Subían muchas mujeres, iban a esgarrapar con una barra de hierro o un rastrillo y si era bueno el maquinista les tiraba alguna vigueta entera.-

 Imagen del vuelo de 1927 con el antiguo trazado del Ramio.

Subían a la estación ferroviaria de Sariñena pero también al puente sobre el río Alcanadre, puente de hierro hasta su destrucción la guerra civil en Sariñena, a partir del que fue reconstruido y con el tiempo construido el actual de hormigón armado Allí vertían el carbón las maquinas provenientes del sentido Barcelona, tras superar el tramo conocido como el Ramio, antiguo tramo que fue modificado y que consistía en una gran curva y posterior subida que requería del empuje de locomotoras adicionales que sumaban desde la estación ferroviaria de Sariñena.

Aquel mítico lugar fue testigo del estraperlo y de carboneras que se acercaban a recoger el carbón que aquellas máquinas de vapor dejaban de quemar y que eran arrojadas a las vías por los maquinistas. Aquellas mujeres enfilaban todas las mañanas por el camino de los olivares y cruzaban el río camino del Ramio a recoger el carbón que y cuando tenían lleno el saco se lo ponían en la cabeza y regresaban a Sariñena para venderlo por 25 pesetas o utilizarlo en los fogones de su propia casa.

Manuel Antonio Corvinos Portella.

Ladera del margen izquierda del puente sobre el Alcanadre. Aún se aprecia el color negro del carbón.

Se las cruzaba Diega Villellas, natural de Capdesaso, cuando con apenas 9 o 10 años iba con una burra a llevar la leche a casa de Blecua de Sariñena desde Capdesaso: -Que venían a buscarla de Binéfar y después, de regreso a la huerta, que lindaba con las de Sariñena, me cruzaba con las carboneras-.

-Media Sariñena subía a buscar carbón, muchas mujeres- apunta José Paul, que trabajó como ferroviario en la Estación de Sariñena: -La gente iba a buscar carbón al puente, pero también andaba por la vía del tren buscando trozos de carbón y, si había algún trozo mitad bueno y mitad malo, lo rompían y se lo llevaban-.

Van Gogh. Mujeres portando carbón en Borinage, región minera de Bélgica. Acuarela 1882.

Lo llamaban ir a “respigar carbón”, cuenta Maribel Tella Pisa, y llevaban un saco para recogerlo. Su madre, Crescencia Pisa, era una de aquellas mujeres que iban a buscar carbón a la estación de Sariñena: -Subía a la estación con otras mujeres y cogían el carbón que se caía. Iban con frio, lluvia… una vez que nevo mi madre se resbaló y cayó con todo el carbón. Lo cargaban sobre sus espaldas, uno o dos sacos-. También, además de sacos lo cargaban sobre canastos, cestos o pozales.

Ilustración de Montserrat Elena Cenon Moldovan.

Ángeles Ballarin Laín, natural de Sariñena (2 de agosto de 1928), fue una de aquellas carboneras. Con tan sólo 11 años, Ángeles ya iba a buscar carbón andando a la estación. La guerra obligó a su madre a trabajar fuera de casa, mientras Ángeles tuvo que ayudar en casa. Subía por el camino de los Olivares, unos tres kilómetros para coger algo de carbón para el gasto de casa, cuenta que iba a la misma estación y al puente: –Los trenes normalmente iban tirando el carbón a lo largo de la vía y limpiaban la caldera y tiraban el carbón cuando llegaban a Sariñena o un poco antes, solían hacerlo antes de pasar el puente sobre el Alcanadre, si venían de Lérida. Si venían de Zaragoza a veces lo limpiaban en la cuesta de Santa Cruz de Capdesaso o en la misma estación de Sariñena.– Aquellas mujeres lo recogían y cargaban en sacos y/o en pozales: -Se manchaban, sobre todo cuando estaban cerca cuando lo tiraban, pero se lavaban cuando bajaban y pasaban por la acequia-.

Antonio Tella narra como su abuela Petra iba a la estación, allí vaciaban las calderas de los trenes, y se bajaba un «saquer» puesto en la cabeza andando hasta el pueblo: -Yo recuerdo ver a mi abuela Petra la Huertera, era una de ellas, que venía con un saquito de carbón en la cabeza Si nombre era Petra Aineto creo que el segundo apellido era Pinos-.

Carboneras de Sariñena en las vías recogiendo el carbón con palas y cestos. Ilustración del sariñenense y arquitecto Carlos Clavería Huerva. Técnica- Shoreditch Sketcher Black Fineliner Pens.

Para Pilar Sanz Grustán, en Sariñena, las máquinas de carbón descargaban carbón del viejo y metían uno nuevo: -El que tiraban lo cogían las mujeres y lo bajaban a casa, luego lo vendían o quemaban en casa; Iba la gente que no tenía para comprar carbón, se lo ahorraban-. Maribel Tella Pisa apunta que era para la estufa, para aquellas cocinas de carbón y leña que algunas eran de obra y -Si les sobraba algo lo vendían a quien les pedía-.

Aunque los primeros que se llevaban carbón eran los que trabajaban en la estación, señala José Paul -Llevaban una cesta con una cuerdeta y cada vez que bajaban a Sariñena se llevaba alguna que otra vigueta de carbón. Muchos bajaban de medio lau del peso-. José Antonio Villellas se acuerda como algunos llevaban en la bicicleta un cajón pequeño, -cuando subían a la estación llevaban el almuerzo y a la bajada una briqueta de carbón-.

Carboneras de Sariñena, ilustración de Jordi Ponce Pérez.

Como hemos apuntado, en la estación de Sariñena los trenes hacían acopio de carbón para su uso como combustible en los trenes de vapor y limpiaban completamente sus calderas vaciándolas antes de llegar a la estación. El carbón, en forma de «briquetas», lo traían de Asturias, y lo almacenaban en una enorme pila. Era carbón del bueno, apunta José Paul: -Hacían pilastras de carbón y lo custodiaban tres guardias a turnos de ocho horas cada uno. A veces hacían la vista gorda y otras lo robaban directamente. Los guardias le quitaban el carbón a según quien pillaban-. Curiosamente, Maribel Tella Pisa apunta como uno de los guardias era Guillermo Latorre, de quien recuerda -Era uno de los buenos-.

Pero también había a quien se lo regalaban, tal y como contaba Lorenzo Abadías López, del bar el Gorrión, a quien le regalaban algo de carbón en su bar de la estación. Lorenzo recordaba cómo -En la estación había una gran montaña de carbón para los trenes-.

Las Carboneras de Sariñena, por Belén Villadas Yus, ilustradora sariñenense. Técnica rotuladores de alcohol.

Manuel Antonio Corvinos Portella, en su artículo “El Auxilio Social y otros asuntos de aquella época”, apunta como a algunos maquinistas/fogoneros les daban pena las pobres mujeres y les tiraban algún lingote de carbón sin quemar: -Un tren tiró tanto carbón que estuvo muy cerca de no llegar a Barcelona-. Igualmente, Manuel Antonio Corvinos recoge el estraperlo y la importancia que este tuvo: -Las leyendas populares dicen también que, en esos años, en Capdesaso y en La Estación corría el dinero como nunca lo había hecho antes-.

A Sariñena llegaban los estraperlistas desde Barcelona con maletas vacías que llenaban de trigo o de otros productos para luego regresar a la Ciudad Condal. Unos centenares de metros antes de entrar en la estación barcelonesa, los contrabandistas arrojaban a las vías los paquetes con comida, donde eran recogidos por familiares; así evitaban las requisas, multas o incluso la cárcel por realizar un comercio ilegal de artículos intervenidos por el Estado. Dicen que muchos se hicieron ricos con este tipo de comercio. En Capdesaso los trenes llegaban a parar en el paraje llamado de Santa Cruz para realizar operaciones de estraperlo. Allí los ganchines vendían sacos de trigo a los maquinistas y estos los escondían debajo de las briquetas de carbón.  Para dejar espacio suficiente, los ferroviarios arrojaban el carbón sobrante junto a las vías, que inmediatamente era recogido por otros avispados personajes.

Manuel Antonio Corvinos Portella, en su artículo “El Auxilio Social y otros asuntos de aquella época”  

Las briquetas eran muy apreciadas hasta el punto que, en una ocasión, dos mujeres discutieron y pelearon por ver quien se quedaba con una de aquellas apreciadas briquetas, todo un lingote de oro negro.

Conchita Porta Llamas, de las carboneras, solo tiene un remoto recuerdo, era una niña, pero las recuerda con un pañuelo en la cabeza y vestidas de negro, recogiendo la carbonilla o carbón junto a las vías del tren: -En la Estación el carbón siempre fue un misterio, para mí, en todas las casas teníamos estufas de carbón, en la escuela recuerdo un cuarto con un montón de carbón tremendo, solo llevábamos leña y papel para encender. Tal vez los ferroviarios que en aquella época eran muchísimos lo podía coger, gratis. Algo que no he olvidado nunca, oír hablar bajo y con misterio. decir, hoy han pillado robando briquetas de carbón.

La frágil memoria de las Carboneras de Sariñena. Ruiz Gaspar, Joaquín.

También lo vivió Berta Castanera Lascorz -A la estación iban a buscar desde Sariñena carbón, china chana por el camino de los olivares, después de comer, y lo recogían por las vías, donde había carbón que aún servía-. Berta se bajaba dos sacos con su madre, con cuidado que no les pillasen los guardias. Iban escondiéndose, algunas por las noches, pues había dos guardias vigilando.

Algunas iban con sus hijos o hijas, algunos ayudaban, otros los llevaban encima, a cuestas, para no dejarlos solos en casa. Celia Oliván Colado solía acompañar a su abuela Dominica: -Mi querida abuela Dominica también recogía carbón, alguna vez me llevaba con ella-.

Cristina Millera Lacuna con apenas 8 años acompañaba a su hermana mayor Charo a buscar carbón. Entonces vivían en las casas nuevas de la «avenida de la Victoria», actualmente calle La Paz. Su hermana Charo, con su vecina Rosa y su hija Francisca, que tendrían unos 13 años, iban a buscar carbón al puente del ferrocarril del Alcanadre. Iban algunos sábados y domingos, cuando no iban al colegio. Subían camino de los Olivares hasta el terraplén, andando. Charo cogía su carbón y algo se lo daban.  Cristina recuerda ver a los maquinistas tirar algo de carbón bueno, les debía de dar pena aquellas mujeres y niñas. Cristina fue un par de veces, por el capricho de ver donde iba su hermana Charo y acompañarla -Llevaban un pozal o un saco pequeño, que llevaban sobre la cabeza o debajo del brazo.-. Elena Torres, hija de Charo, apuntan que a pesar de lo duro eran felices e incluso lo recordaban con una cierta nostalgia, cuando ya de mayores, Charo, su hija y su amiga Montse subían caminando hasta la Fija de la estación de Sariñena, recordando aquellos tiempos yendo a buscar carbón; tiempos duros, pero a la vez felices.

Carbonera, carbonera/ no sufras por, no sufras por tu color/ que tu cari, que tu carita relumbra/ más que la luna, mas que la luna y el sol. Jota a las Carboneras de Sariñena que José Antonio Villellas escuchó y aprendió de su tío Perico que era ferroviario.

Hay quien apunta como aquellas mujeres tenían que esconderse de la guardia civil para que no les confiscasen el carbón quemado, cuando volvían de la estación. Ocurrió durante la dictadura, de acuerdo con el testimonio de Manuel Olivan Foj: -Muchas mujeres de maridos republicanos encarcelados o muertos, para poder alimentar a sus hijos y sobrevivir, iban a recoger el carbón quemado que tiraba el tren en un terraplén de la vía. Aquel carbón aún servía y las mujeres acudían a recogerlo, les costaba llenar sacos que después debían de llevar hasta el pueblo, a más de tres kilómetros de distancia. Volvían negras, destrozadas por el peso y la distancia, y asustadas por no encontrarse con la guardia civil, quienes les quitaban el saco a las pobres mujeres, les hacían la vida imposible-. Igualmente, Manuel recuerda esconder los sacos en el carro cuando volvía con su padre de recoger leña, normalmente romeros, para el horno de pan: -El saco lo vendían por unas tres pesetas, para aquellas mujeres tan represaliadas y humilladas era la única forma de sobrevivir-. (La post guerra, Conversaciones con Manuel Olivan Foj).

En la misma línea se manifiesta Maribel Tella Pisa: -Tenían el problema de encontrarse con la guardia civil por el camino, a su madre no le pararon nunca, pero a alguna que llevaba mucho cargamento le quitaron parte-.

También nos dejó su testimonio Elena Encuentra Nogues, quien recordaba como su madre iba a recoger el carbón que tiraban a la vía los trenes que pasaban por Sariñena: -Iban muchas mujeres y volvían con los sacos llenos de carbón sobre sus cabezas, recorriendo los más de tres kilómetros que dista la vía férrea de Sariñena. Recogían el carbón quemado que aún se podía aprovechar y algún lingote que los maquinistas tiraban desde el tren. Una vez, un lingote de carbón le dio en la cabeza a la pobre Antonia, que quedó muy dolorida. A veces llevaban una pequeña carreta para transportar el carbón, pero lo normal era que lo llevasen en sacos. Una vez en casa clasificaban y separaban el carbón según la calidad, por el color a veces cogían los “cagacierros”, carbón quemado que ya no servía y que tenían que tirar. La gente iba a las casas de las carboneras a comprar el carbón para calentarse en casa-. Era una forma de ganarse el pan, para quitarse el hambre que tanto padeció la sociedad española de postguerra.

Isidra Novellón Calatayud subía a la estación a recoger el carbón que caía de los trenes al subir la cuesta, luego lo utilizaba para calentarse y lo vendía para ir obteniendo pequeños ingresos (José María Cabellud Novellón).

Sonia recuerda las historias que su abuela Cristobalina Lapiedra contaba: -Su historia, en el puente y cerca la estación de tren fueron muy duras, porque iba sola con mi madre pequeña. No sé si tendría 7 o 8 años, mi abuelo tuvo que emigrar a Francia 17 años sin poder volver a Sariñena y mi abuela Cristobalina Lapiedra tuvo que apañarse para criar a mi madre. Fue a buscar carbón para poder pagar y alimentarse ellas dos, fue duro como para muchas mujeres. Iba con un grupo de mujeres y decía cuando se acercaba el tren -recoger sacos y sacos por cuatro pesetas pa un pan negro y comprar leche a un lechero-.No había tiempo de enfermar solo la oportunidad de recoger.-

Van Gogh. Mujeres de los mineros llevando sacos (Las que llevan el peso) refleja el trabajo de las familias mineras en Borinage, Bélgica. Año1881. (Archivo Histórico Minero).

Cabe señalar que la vía ferroviaria y la misma estación resultaba peligrosa, sucediéndose algún que otro percance o accidente. Ángeles Ballarín Laín lleva una cicatriz en la cabeza de cuando le cayó un trozo de carbón y que tiraron uno de Murillos cuando se subieron al vagón “cortaba y le hizo un buen corte en la cabeza, cerca de la frente”. También, Josefa recuerda como al crio de la Amada un tren le cortó dos dedos del pie.

A Nieves Ropero, Manoleta Vicente Julián le contó la historia de «La Querebazas» que, estando allí recogiendo carbón, se puso de parto y allí mismo, con las manos sucias de carbón, palabras textuales, le cortaron el «melico» (cordón umbilical)”. 

Peor le sucedió a María Calatayud Lapiedra, de 65 años, quien, recogiendo carbonilla en la estación de Sariñena, fue alcanzada por una máquina y resultó con los pies y una mano seccionados. El suceso fue recogido en el Heraldo de Aragón del 5 de marzo de 1933: «La víctima se encuentra en el Hospital de Huesca en gravísimo estado». Su nieta Dora Buil, da cuenta de lo que realmente sucedió: -Por desgracia la que atrapó el tren era mi abuela María Calatayud Lapiedra, murió en el hospital de Huesca era sorda y pensamos que no escuchó llegar la máquina. Yo vivía junto al puente donde de echaban las escorias de limpieza de las máquinas de vapor y este carbón era el sustento nuestro. Por mucho tiempo recuerdo mucho a María la Cuquera que el saco lo cargaba en la cabeza hasta el pueblo unos 3 km también Petra que era bajita y con el saco en la cabeza, son años para recordarlos con mucho cariño.

Heraldo de Aragón del 5 de marzo de 1933.

La Voz de Aragón, 1 de marzo de 1933. Recorte aportado por Gemma Grau.

Para Dora Buil era una supervivencia -añadida a nuestro huerto y a la crianza de nuestros animales-. Dora recuerda a personas muy mayores como Petra o Antonia con sus sacos en la cabeza –Yo era la más joven unos 9 o 10 años, en esta edad podía meterme en medio de la descarga mezclada con ceniza, cagacierros y carbón. Mi saca, detrás de una de las columnas del puente de hierro, llenándola con mucha rapidez y luego atravesando el río; era el mejor camino para el transporte. En invierno no era agradable.

Familia Buil, año aproximado 1948. Fotografía Rosendo.

«Familia Buil, al fondo cuando tiraban la limpieza de las maquinas de tren de carbón en estos momentos trabajábamos el campo y el carbón. La casa la teníamos en este mismo sitio de la fotografía -¡ha cambiado tanto!-, el rio casi ni se ve correr el agua toda mi familia carbonera mi pobre abuela murió en la estación cogiendo carbón. Lo de carbonera me gusta, es un sello de gente fuerte y trabajadora.»

Dora Buil.

Es en 1971 cuando desaparece la tracción vapor en la línea en trenes de viajeros y en 1972 de mercancías, siendo reemplazadas por máquinas de motores diésel hasta su electrificación sobre 1980. Por lo tanto, la actividad de las carboneras de Sariñena duró apenas durante algo más de un siglo, desapareciendo su actividad a partir de 1970, a la vez que va decayendo toda actividad alrededor de la Estación Ferroviaria de Sariñena. Pero, sin ninguna duda, la estación y su vía de comunicación ferroviaria fue vital en Sariñena, donde el propio transito de viajeros y mercancías, además del estraperlo, ayudó a sobrevivir la miseria de esta tierra.

Una actividad humilde, de «respigar» al igual que iban a recoger las espigas que se quedaban tras la siega, las almendras o las olivas tras su recolección o como ir a buscar caracoles y otras muchas más labores que se realizaron en el medio rural y en Sariñena.

En su memoria rescatamos una práctica que con tanto esfuerzo desarrollaron, principalmente, muchas sariñenensas. A todas aquellas mujeres, mujeres manchadas de negro, portando el carbón a medio quemar, recorriendo los tres kilómetros distantes entre Sariñena y su estación ferroviaria, con los pesados sacos sobre sus cabezas y espaldas. Mujeres olvidadas, memoria perdida, carboneras de Sariñena, carboneras sin mina, carboneras de las vías, del trabajo, del esfuerzo, encorvadas por el peso cargado al igual que “Les carboneres del pozu San Antonio de Aller” y las “Escarabilleras” del País Vasco.

Carboneras de Sariñena. Ilustración Jordi Ponce Pérez.

Memoria, dignidad y orgullo, a vuestra memoria ¡Carboneras de Sariñena!.

Carboneras de Sariñena
de paso lento y carga de carbón
a sus espaldas, portan su carga
en sacos de carbón a medio quemar
llevan a cuesta el carbón.

Negras de hollín, negras de la vida
a paso lento, portan su carga
apesadumbradas, portan los cagacierros
a lomos de sus espaldas
o sobre sus cabezas
la escoria de los trenes.

Cargan su pesar
carboneras de Sariñena
vienen de la mina
de la vía ferroviaria
de trenes a vapor
que escupen carbón
carbón a medio quemar
para cocinar y calentar.

Mira, mira como vienen
las carboneras de Sariñena
Santa Barbara bendita
tranlaralará, tranlará, tranlará,
mira, mira como vienen
las carboneras de Sariñena.

Las carboneras en el diario del Altoaragón del 30 de junio del 2024.

Las Carboneras de Sariñena, el «!documental»

Ruta de las Carboneras de Sariñena

La ruta de Las Carboneras de Sariñena es una propuesta trasladada al ayuntamiento de Sariñena para su creación. La propuesta consiste en la señalización del camino de Los olivares de acuerdo con la ruta que realizaban desde Sariñena las carboneras hasta el puente ferroviario. Además de su señalización, se plantea la instalación de paneles explicativos sobre las Carboneras de Sariñena al principio y al final de la ruta.

Ruta en Wikiloc «Carboneras de Sariñena».

Las Carboneras, motivo creativo

La recuperación de la historia de las Carboneras de Sariñena ha iniciado un espacio de creación artística y reflexión abierto a la participación, donde reflejar la esencia de su memoria.

Desde Os Monegros os animamos a participar y agradecemos a todas las personas que se han aportado sus obras, dibujos, ilustraciones, escritos o poesías, siendo muchas de estas creaciones las que ilustran y acompañan el presente artículo Todo un lujo ¡Muchísimas gracias!!

Oda a las Carboneras por Manuel Antonio Corvinos Portella.

Mujeres esforzadas caídas en el olvido.
Mujeres valientes que lucharon en la posguerra
para sacar adelante una vida dura y férrea.
Caminantes al alba sin hacer apenas ruido.

Mujeres atrevidas en busca de un mineral
que mejore su vida con un trabajo olvidado.
Mujeres fuertes recogiendo carbón quemado.
Mujeres valientes buscando un sustento vital.

Paisajes grises de unos tiempos ya pasados.
Paisajes oscuros de una España ya cansada      
de tantos muertos y viejos fanatismos.

Mujeres duras como carbones derramados.
Mujeres de luto a causa del radicalismo.
Vida, miseria y sueños no alcanzados.

Pobreza energética

Las Carboneras de Sariñena, ilustración de JR Econoplasta.

«Al conocer la historia de las Carboneras se me ha venido a la cabeza el concepto de «pobreza energética!, Nuestra sociedad ha progresado mucho durante el último siglo aunque demasiadas familias sufren durante las crisis (Digo etapas).

Aprovechando que el Alcanadre pasa por Monegros he pegado el dibujo de rotulador y barniz sobre un cartón un recorte de prensa publicitario sobre el nuevo «Maná» con el que seguir cebando los beneficios del oligopolio energético y las ansias de nuestro insaciable e injusto sistema económico.»

Jreconoplasta.

Carboneras de Sariñena, por Faustino Blanco Gari

Faustino Blanco Gari aporta su propio relato de las Carboneras de Sariñena y las ilustra portando el carbón en sacos sobre sus cabezas o a sus costados.

Carboneras de Sariñena, por Faustino Blanco Gari.

Desde que se inauguró el ferrocarril, de una línea Barcelona cuyo destino no lo sé ahora y que pasaba por Sariñena, a finales de 1800, debieron de nacer las personas dedicadas a buscar el carbón. Carbón que tiraban las maquinas para limpiar los hornos y llenarlos de briquetas. Unas piezas de carbón, como adobas de grandes, o acaso lo que quedaba en el horno que producía el vapor que movía el tren y lo tiraban desde la vía a la ladera del río Alcanadre donde mujeres, más que hombres, y jóvenes de 8 a 12 años se dedicaban a recoger los restos sin quemar, más o menos grandes, generalmente como un huevo.

Igual tiraban un cuarto de briqueta, la que la cogía era una afortunada. También cogían carbón porque si era poco lo robaban en los costados de las vías dirección Zaragoza, que había vías muertas, allí lo cogían también.

Una vez, en los años 40, murió una chica muy joven cogiendo carbón del que tiraban limpiando los hornos.

El carbón se consumía en estufas, cocinillas y hornillos hechos de obra donde guisaban las mujeres. Cuando acabó la guerra no había ni cinco para comprar, que lo traían de Mequinenza.

Iban diariamente 12 o 14 personas, pocos hombres y mujeres y críos, allí removían la cascarilla, ya sabían las horas que llegaban los trenes ya que tenían que darse prisa para dejar la vía libre para que pasaran los trenes Barcelona vía Zaragoza. Normalmente lo cogían hasta mediodía y después, encima de la cabeza o en su costado, traían el carbón por el camino de los olivares, sacos entre 15 o 18 kilos. También lo traían en cestos y pozales. El saco lo solían vender sobre 2,50 pesetas, la mayoría lo empleaba en casa. Había críos y crías que no iban a la escuela porque les faltaba el padre por diferentes motivos y estaban obligados a hacerlo si querían comer algo.

Por Faustino Blanco Gari.

Carboneras de Sariñena 1950, por Juan Antonio Casamayor Anoro

Juan Antonio Casamayor Anoro aporta dos ilustraciones de aquellas mujeres que lleva en su memoria, además de dos textos relatando aquellas mismas memorias.

-Nadie mejor que algunos de los niños, como yo en los años 1955 al 60, que apenas llegaba a los pedales de la bicicleta de mi padre, Pascual Casamayor Gavín, empleado en el Servicio Nacional del Trigo con José María Coronas, y que dejaba la bici a su hijo, a mí, Juan Antonio Casamayor Anoro, después de llevarle el almuerzo al silo, como cada día, para que recogiera el saquete de «cagacierros», que mi madre Pilar Anoro, recogía en la vereda del río Alcanadre «bajo el Puente del Ferrocarril de Barcelona a Zaragoza», cercano a la Estación de Sariñena. Todos los días desempeñaba esa tarea, en la que podía percatarme de lo duro del trabajo adicional de aquellas mujeres-.

Las Carboneras de Sariñena 1950 y condiciones de vida de las mujeres de la época

Descripción de las condiciones de vida de esos años, entre 1950 Y 60, para las mujeres del medio rural en Sariñena y poblaciones circundantes, en torno a las rutas del Ferrocarril en Aragón.

La actividad que las mujeres rurales de los pueblos pequeños y “no tan pequeños como Sariñena“ de esos años, consistían muy básicamente en recoger, “o respigar“, los restos y desechos, que las explotaciones de los ricos propietarios, derramaban en las actividades de la recolección en sus explotaciones y fincas.

Asimismo en las líneas del Ferrocarril de Barcelona- Zaragoza, que atravesaban nuestra Comarca se generaban desperdicios importantes, en la combustión del carbón de las máquinas de vapor, que entre el Puente del río Alcanadre y la Estación de Sariñena, antes de la entrada en la propia estación, vertían en la vereda del río, al pie del Puente sobre el Alcanadre a la salida del convoy del túnel de la Cuesta de Ramio. Los empleados fogoneros de las máquinas del convoy que venían de Barcelona, descargaban a su paso por el Puente del río, algunas cantidades de “carbón a medio quemar” de los propios restos de la combustión de la locomotora, conocidos como “los cagacierros“, que las mujeres carboneras recogían y amontonaban, en las mismas laderas de las columnas del Puente ferroviario sobre el río.

Los saquetes eran transportados por las propias mujeres de  forma rudimentaria en carretillas, en pozales, o sacos reducidos que portaban sobre sus cabezas, para el uso propio en sus hogares. También se hacían, entre los restos amontonados,  con unos preciados trozos denominados “ briquetas “, que podían vender a quienes disponían de mejores instalaciones para la calefacción en sus viviendas. Las mujeres rurales de la época podían, de esta forma, respigando el carbón, que descargaban ocasionalmente los ferroviarios desde las máquinas del convoy, el contribuir al difícil sustento de sus familias.

Así los niños, hijos de estas mujeres, y en mi caso, un niño de 8, y 10 años, con gran dificultad para alcanzar los pedales de la bicicleta de mi padre, y aún para mantener el equilibrio portando un medio saquete de cagacierros“, llegar a recorrer desde el Puente del Ferrocarril al pueblo, todo el Camino de los Olivares, hacia nuestra casa en la calle Goya, y contribuir así con mi ayuda al sustento energético de nuestra cocina y del hogar familiar.

Y muy habitualmente, estas mujeres carboneras recogían también ese preciado carbón a medio quemar, en sacos y pozales, para llevarlo hasta sus casas, y portando los saquetes sobre sus cabezas, y sujetando con una mano, y agarrando con la otra, el pozal de cagacierros“. Para compensar el esfuerzo de las sufridas mujeres, que veían su gratificación en las cocinas donde calentar sus viviendas y o también, en las estufas y hogares, o en muchos casos para su venta a otras personas que lo demandaban.

La muy loable y generosa actitud y esfuerzo de nuestras mujeres rurales en general, de ese tiempo pretérito, ha sido bien reflejado en las publicaciones que el Portal “Os Monegros“,  realizado por el sariñenense Joaquín Ruiz Gaspar, han movido la “bolsa de nuestra memoria“, para contribuir al recuerdo que nuestras progenitoras realizaron para sacar adelante a nuestras familias. Un gran reconocimiento a todos y todas, por vuestras aportaciones a este gran trabajo y a Joaquín por haberlo creado, dirigido e impulsado.

Juan Antonio Casamayor Anoro.

Inteligencia Artificial

Poesías a las Carboneras de Sariñena concebidas a través de Inteligencia artificial (IA), con alguna pequeña corrección humana, de uno mismo. Idea a raíz de una conversación en la calle con Pili Barcos. ¿creación?.

En la bruma del alba, Sariñena despierta,
las carboneras susurran secretos de antaño,
con el humo danzante que al cielo se asienta,
pintan paisajes de un pasado extraño.

Entre trenes y vías, la vida se forja,
las manos laboriosas modelan el destino,
en cada purna que vuela, la historia se ahorra,
de generaciones que luchan por su camino.

El aroma a carbón y a tierra árida,
te envuelve en un abrazo de tradición viva,
las carboneras cantan su balada sagrada,
un legado de esfuerzo que nunca se olvida.

Así en Sariñena, donde el tiempo se frena,
el fuego arde fuerte y el alma se eleva.
Las carboneras son más que solo memoria,
son el corazón de un pueblo que siempre persevera.

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En la Sariñena ardiente, donde el viento susurra,
las carboneras valientes al amanecer se alzan,
mujeres de fuerza y coraje, su esencia perdura,
recogiendo el carbón que las locomotoras lanzan.

Con manos callosas y miradas de fuego,
suben a la vía, entre humo y cenizas,
cada trozo que encuentran es un sueño añejo,
un legado de lucha que el tiempo no regala.

Los cagacierros del carbón son recuerdos latentes,
de un pasado de esfuerzo que nunca se olvida,
cada paso en la vía cuenta historias valientes,
de mujeres que forjaron su propia salida.


Sariñena las recuerda con orgullo sincero,
su espíritu libre en cada brasa encendida,
las carboneras son eco de un mundo entero,
que en la lucha y el amor encuentra su vida.

Camino la estación

Camino la estación, por los olivares y el cementerio blanco, con sus cipreses. El cierzo, viene de cara, de frente, el aíre que a veces baja frio de los Pirineos, aquellos que aparecen al fondo, tras la sierra de Guara.

He subido viendo las hojas caer y con el hielo y la boira hasta en los recodos de cada piedra del camino, he subido arrastrando el barro de la lluvia y he levantado el polvo que luego se posaba pegajoso sobre mi piel. He subido con el sol rabioso de calor, ardiendo, quemando, abrasando, sediento de mi sed.

La huerta, un nogal al lado del azarbe, algún chopo, algún olmo. Camino por la huerta, paralelo al sinuoso y sosegado cauce del Alcanadre. Zarzamoras negras, al borde del camino, zarzamoras, barzas y barzal de moras negras, de espinas que se clavan en la piel, que arañan y hieren. Camino la estación, entre espigas bordes secas en el camino.

Atrás dejo Sariñena, villa curiosa que sabe estar distante y a la vez cercana. Quizá sea su gente, sí, tal vez sean sus calles, sus casas… y de nuevo su gente. Miro hacia atrás, vuelvo la mirada, pero no me despido, no sé si de verdad voy o ya me fui.

Camino la estación, donde ya nadie se apea ni nadie sube, pasa un tren de mercancías que solo pasa, aplastando una moneda que puse sobre un rail. Queda aplastada. Busco la moneda como cuando buscaba carbón por la vía, voy hacía el puente, recorriendo las viejas vías de hierro, que tiemblan cuando te sienten acercar.

He tropezado, he caído, he vuelto y he regresado, a lo mejor sea una ola de mar, que va y viene y vuelve a pasar como si fuese la misma sin serlo. Y camino entre zarzamoras de moras negras, negras como el carbón que bajabas, negras como tu sudor y tus lágrimas. Vuelvo sobre tus pasos, camino del olivar, entre las zarzamoras negras, a esa villa distante a esa ola de mar que va y viene, que viene y va.

Camino la estación, camino los olivares, de zarzamoras negras que ya no regresan, ya no regresan las estaciones de esa moneda aplastada entre el carbón negro que recogías y que cargabas sobre tus hombros, para regresar y volver, entre brazales de zarzamoras negras. Para volver a subir, camino los olivares, con los blancos tapiales y los verdes cipreses mirando al cielo, para continuar hasta la próxima estación entre caminos de barzales de negras zarzamoras que tanto te vieron pasar.

Elena Villellas Laín


Elena responde a una periodista excepcional, tanto en lo profesional como en lo personal. Ha sido el corazón de Radio Monegros, en esas ondas cercanas que entraban en casa como si fuese de la familia. Su trayectoria la avala y su apuesta por vivir en Sariñena, ligada a la comarca de Los Monegros ¡Hoy le toca ser noticia!.

Elena Villellas Laín nace en 1970 en una casa ubicada en la calle Castillo Bajo de Sariñena, localidad de la que es oriunda su familia materna, mientras que la paterna procede de la vecina Capdesaso.

Se licenció en Ciencias de la Información (Periodismo) por la Universidad Autónoma de Barcelona en 1993. Siempre muy vinculada a su tierra natal, realiza sus primeras prácticas en “El Día” (redacción de Huesca) durante tres veranos. En este periódico se publican sus primeros artículos, muchos referentes a Los Monegros: el Monasterio de Sijena, FEMOGA, entrevistas al tonelero de Sariñena… y aparece el tema de la despoblación que ya abordó en aquellos primeros años 90 del siglo pasado y en el futuro será recurrente para ella. La lectura de “La lluvia amarilla”, de Julio Llamazares, y la observación de una realidad que conoce de primera mano, esa dicotomía entre el mundo rural y urbano, alimentaron su curiosidad hacia este fenómeno.

“Diari de Barcelona” y Radio Barcelona, Cadena SER fueron también medios de comunicación en los que realizó prácticas y siguió aprendiendo las claves del oficio, de la mano de grandes profesionales que tuvo la suerte de conocer a lo largo de su carrera. Entre los medios en los que ha trabajado también se encuentran el periódico SEGRE, Onda Cero radio, gabinete de prensa de la Institución Ferial de Barbastro, corresponsalía de Agencia EFE y Radio Nacional de España en Barbastro y ya en Zaragoza, Antena Aragón Televisión, donde permaneció cinco años, en redacción y presentación de informativos, programas de debate y de actualidad o producción, entre otros.

Una etapa muy fructífera y de la que guarda inmejorables recuerdos, tanto desde el punto de vista profesional como humano, y que deja atrás en 2003, para poner en marcha Radio Monegros, como emisora comarcal, que estuvo activa durante casi una década, y que compaginó desde 2006 con la labor de técnico de Comunicación de la Comarca de Los Monegros, función que desempeña desde entonces y hasta la actualidad.

¿Qué es el periodismo? En general y desde el medio rural, sus dificultades

Creo que el periodismo es un compromiso con la verdad y una garantía del derecho a la información. Se puede hacer buen o mal periodismo independientemente del lugar donde se ejerza el oficio: da igual que sea Nueva York o Sariñena, lo importante es no perder de vista la profesionalidad y la verificación que es lo que te da la credibilidad hacia una audiencia que puede ser de millones o de tan solo cien personas. En el medio rural, todo es a flor de piel, para lo bueno y para lo malo; no existe el anonimato y esa cercanía puede facilitar las cosas o hacerlas más complicadas. Otro tema sería la visibilización del medio rural, lo difícil que resulta a veces que historias que ocurren en los pueblos tengan repercusión si no van más allá de los sucesos o de los estereotipos.

Por otro lado, actualmente tenemos acceso a más información que nunca. Da igual dónde vivamos, hasta en la más remota aldea estamos bombardeados por noticias desde canales que antes no existían al alcance de la mano: internet, las redes sociales… nos acercan el conocimiento a todos los rincones del mundo, pero, por otro lado, también es mayor el riesgo de “contaminación informativa”, con el fenómeno de las fake news, la inteligencia artificial… A veces es difícil distinguir la verdad de la mentira y ahí es muy importante la labor del periodista como garante de un derecho democrático que no deberíamos perder de vista. La libertad de expresión es fundamental pero también lo es el acceso a una información veraz.

El papel de la mujer en el medio rural, como trabajadoras y periodistas o colaboradoras

En las recientes jornadas de periodismo local que se celebraron en Sariñena se pudo comprobar el gran número de medios locales que hay en nuestro país con una mujer al frente. Muchos de ellos son medios digitales microrrurales. Quizás hayamos encontrado nuestro lugar en el mundo en pueblos de “La España Vacía” (título del ensayo del escritor y periodista Sergio del Molino que nos puso en el escaparate) donde si no cuentas tú lo que ha pasado en un determinado momento y lugar, nadie lo hace porque no hay más personas ni medios para cubrir esa noticia. En muchos casos es así. Y ya sabemos que lo que no se cuenta, lo que no se comunica, es como si no existiera. Las mujeres son motor del medio rural y en esta profesión también se nota ese compromiso con el entorno, con su dinamización, con las raíces y la identidad de un territorio.

¿Papel, radio, televisión o medio digital?

Por mi trayectoria he trabajado en todos los soportes. Actualmente, el medio digital es vital para comunicar porque como decía antes, estamos informados las 24 horas a golpe de móvil. Lo importante, más que el canal utilizado, es la veracidad y la forma de contar la noticia. Naturalmente, cada canal tiene su lenguaje. La radio para mí es muy especial por muchas razones: la inmediatez, la conexión con el oyente, la magia de los sonidos y los silencios…pero también me atrae mucho la televisión de la que guardo grandes recuerdos, delante y detrás de las cámaras. Por otro lado, el papel fue la razón por la que me quise dedicar al periodismo porque siempre me ha gustado escribir desde que era una cría y de ahí nació mi vocación, aunque también jugaba a que trabajaba en una emisora y hacía mis grabaciones y mis maquetas de programas… De modo, que me quedo con los cuatro canales que pueden coexistir perfectamente, cada uno tiene su momento.

¿Un medio de comunicación? Un/a periodista de referencia?

Como periodista citaré a Carmen Sarmiento, de TVE. Para mi fue referente desde cría. Sus reportajes marcaron época y dio voz a quienes no tenían, que también es una función de nuestra profesión. Abordó temas que eran tabú hasta entonces en nuestro país y abrió puertas desde el punto de vista del feminismo. Series de documentales como “Los marginados” hicieron historia. También la corresponsal Rosa María Calaf es una periodista de referencia para mí. Actualmente, citaría a Mavi Doñate  y a Gervasio Sánchez. Recuerdo que estudiando la carrera fuimos con una compañera a la presentación de un libro de Oriana Fallaci en Barcelona y me impactó. Eran principios de los 90 del siglo pasado. Entonces me hubiera gustado ser corresponsal. Por otro lado, he tenido la suerte de conocer a periodistas que admiro. Nombraré a una gran profesional, Maite Cortina, que tristemente falleció y a quien tengo siempre en el recuerdo y muy presente. Como medio de comunicación, citaré a Radio Monegros porque fue para mí más que un lugar de trabajo. Fue un proyecto de vida y un reto maravilloso.

¿Un personaje de Los Monegros?

Miguel Servet, nacido en Villanueva de Sijena, porque más allá de la gran importancia de sus descubrimientos científicos, como la circulación pulmonar de la sangre por lo que es muy conocido, y también de sus publicaciones,  es un símbolo internacional de la libertad de pensamiento, de conciencia y de expresión.

También,  Martín Cortés de Albacar, de Bujaraloz, Me maravilla este personaje también del siglo XVI, un científico tan importante que nació mar adentro, en la estepa monegrina, y descubrió para la navegación la declinación magnética de la tierra y el polo norte magnético o la carta esférica, entre otras cosas. Es curioso que ambos insignes monegrinos nacieron con solo un año de diferencia.

¿Qué momento histórico, suceso o hecho de Los Monegros os gustaría haber cubierto?

El periplo y la gesta de las Canalistas de Lanaja que en 1915 dieron un ejemplo y fueron unas pioneras. También me gustaría entrevistar al bandido Cucaracha, Mariano Gavín Suñén, y comprobar de primera mano cuánto hay de verdad o de leyenda.

¿Una noticia importante en Los Monegros? ¿Cuál ha sido?

Por citar algunas diferentes en tiempo y temática, la llegada de regadíos, la adquisición y restauración de la Cartuja de las Fuentes por parte de la DPH,  y cuando tocó la lotería de Navidad en Grañén en 2011, más de 700 millones de euros,  fue un acontecimiento con mucha repercusión y son buenas noticias…

¿Una noticia soñada para Los Monegros?

Que se concluyera el Eje de Los Monegros y se arreglaran las carreteras que lo necesitan. Que se consiguieran más frecuencias y conexiones ferroviarias. Que se frenara la despoblación. Y puestos a soñar… que se descubriera la solución a la sequía mediante un sistema investigado y descubierto desde el futuro campus especializado en  agrotecnología que se ubicaría en Los Monegros y sería referente en todo el mundo.

Un lugar de Los Monegros

Hay tantos lugares especiales en Los Monegros que no puedo elegir uno. Propongo un atardecer en cualquiera de esos bellos lugares.

La retaguardia del frente de Los Monegros, Causas Generales


La guerra de España de 1936 a 1939, en la retaguardia del Frente de Los Monegros, fue convulsa: fusilamientos, asesinatos, encarcelamientos, requisas y destrucción de iglesias y archivos. A través de las Causas Generales (FC-CAUSA_GENERAL,1412, Exp.2. Archivo Histórico Nacional) y diversa documentación, nos adentramos en parte de la historia de algunas localidades de retaguardia y del mismo frente monegrino, como Albalatillo, Alberuela de Tubo, Almuniente, Capdesaso, Castelflorite, Huerto, Lalueza, Lanaja, Lastanosa, Marcén, Pallaruelo de Monegros, Peñalba, Poleñino, Sangarrén, Sena, Senes de Alcubierre, Torralba de Aragón, Usón/Tramaced, Villanueva de Sigena y Valfarta. Las localidades obviadas responden a que han sido tratadas en otros artículos, tales como Alcubierre, Bujaraloz, Farlete, La Almolda, Leciñena, Monegrillo, Perdiguera, Robres o Sariñena. Tanto como Grañén o Tardienta serán tratados en sendos artículos futuros.

La Causa General (CG), fue un extenso proceso de investigación impulsado por el ministro de Justicia franquista, Esteban Bilbao,​ tras la guerra civil, mediante Decreto de 26 de abril de 1940, con el objeto, según su preámbulo, de instruir «Los hechos delictivos cometidos en todo el territorio nacional durante la dominación roja». Su valor histórico es cuestionable, por ser procesos con clara intencionalidad y carácter represivo, no obstante, no dejan de ser parte del relato que, como en todo, se ha de considerar con mirada crítica. En esta línea, Fernando del Rey Reguillo manifiesta «Con independencia de su finalidad represiva y de su evidente intencionalidad política, posiblemente sin pretenderlo, el franquismo confeccionó de hecho una encuesta sociológica que resulta de enorme valor para los historiadores. Con todas sus limitaciones, y siempre con la sedimentación crítica precisa, el cruce con la memoria oral y con las restantes fuentes disponibles formadas al calor de los acontecimientos demuestra que, a pesar de los años transcurridos en la elaboración de aquellos expedientes (entre 6 y 7 años respecto a 1936), la información ofrecida presenta un alto grado de fiabilidad».

Igualmente, se incorpora información del Sistema de Información del Patrimonio Aragonés (SIPCA), principalmente en lo referente a las fosas comunes.

En relación con la destrucción del patrimonio, la quema del Real Monasterio de Santa María de Sigena fue lo más significativo, aunque no obstante la gran parte de iglesias monegrinas resultaron afectadas. Dentro de esa destrucción, es reseñable la labor que algunas personas realizaron para salvar nuestro patrimonio. Recogemos parte del testimonio de Apeles Fenosa “Cataluña ha salvado en Aragón un tesoro artístico”, entrevista publicada en la revista el Mirador en diciembre de 1936 y recogida por Marisancho Menjón en su artículo “Apeles Fenosa, gracias”.

–Nosotros procuramos salvar el tesoro artístico de Huesca y de Zaragoza, superando en todo lo posible la destrucción de la guerra y de la revolución. Procuramos salvarlo y, después, acabada la guerra, lo devolveremos, restaurado y hechas las obras necesarias de conservación, al pueblo de Aragón, como homenaje, como prenda de hermandad y de solidaridad del pueblo catalán –ha dicho el escultor Apeles Fenosa, miliciano de Cataluña, valiente luchador de nuestra causa, salvador, hoy, de un inmenso tesoro artístico en la provincia de Huesca.

–Es una tarea ingrata y que no es comprendida por el pueblo. Un día me matarán, confundiéndome con un ladrón, con un aprovechador del pillaje. Ingrata por culpa de los que no comprenden. Ingrata por culpa de los de mala fe y de los ignorantes, y de los que sabiendo lo que vale todo esto, sin haber hecho nada para salvarlo, cuando lo ven salvado te acusan de ladrón y de vampiro de un pueblo.

Llegan a nuestra ciudad, procedentes de varios pueblos aragoneses, varias obras de arte.

Procedentes de algunos pueblos aragoneses, recientemente redimidos por las fuerzas leales, se han recibido, en el Servicio del Patrimonio Artístico de Cataluña, unas pinturas de gran interés.

El escultor Apeles Fenosa las ha conducido hasta Barcelona, salvándolas así de un peligro inminente.

Pronto será posible admirarlas -después de haber construido y rehecho las que lo necesiten—en los Museos del pueblo.

Las obras son las siguientes:

Fragmentos de un retablo de la escuela de Jaime Ferrer (siglo XV), procedente de la parroquia de La Naja; retablo mayor de la iglesia de Grañén, obra aragonesa de principios del siglo XVI; procedentes del ya mencionado pueblo de La Naja y de Grañén que han cedido a la Generalidad estas obras de arte -aportación valiosísima de la escuela aragonesa- para el Museo de Cataluña, el Consejero de Culturales ha hecho entregar por el Servicio de Bibliotecas, dos importantes lotes de libros para los Hospitales y para los que luchan en el frente.

La batalla, 26 de septiembre de 1936.

Gran parte de la historia de la Guerra Civil, en el Frente de Los Monegros, queda recogida en la obra de Víctor Pardo Lancina (“Agnes Hodgson A una milla de Huesca”, Algunas notas sobre la guerra civil en Los Monegros).

Todos los datos y personas responden a documentación de uso público.

Albalatillo. Rama separada número 332.

Albalatillo estuvo bajo influencia del cercano aeródromo de Alas Rojas. Además, en sus inmediaciones, se encuentra la fuente del Saso, conocida también como “El Tanque”. Fue construida el 10 de enero de 1937, recogiendo el agua de un manantial en un pequeño estanque con dos lavaderos en sus laterales. La fuente servía para abastecer de agua a los soldados y para aseo e higiene de los mismos.

Sufrió algún que otro bombardeo, “Había un castillo en la plaza que quedó totalmente destruido”.  (Natividad Laguna Casaña y José Marcial Ripol os monegros)

“Albalatillo fue casi totalmente arrasado a causa de los bombardeos franquistas y un mínimo de tres hijos de la localidad murieron en combate junto a los republicanos: uno de ellos era Antonio Lafita; los otros dos eran dos hermanos de Casa Fermín cuyo nombre no era recordado por los informantes” (SIPCA).

Documentos correspondientes a Causa General del A.H.N. Subdirección General de los Archivos Estatales Ministerio de Cultura. España

De acuerdo a la Causa General de Albalatillo, en el término municipal de Sariñena, partida “Los Sasos” cayó el teniente de aviación llamado Marchena, se decía el ruso blanco: “Magullamiento general por accidente aviación. Cayó el aparato que pilotaba incendiado en combate con los cazas de Alas Rojas”.

  • 21 de julio de 1936. Detención de las personas de orden siguientes:
    • Antonio Maestro Mir.
    • Aurelio Usón Bandres.
    • Joaquín Asín Chesa.
    • Mariano Marcial Asín.
    • Prudencio Marcial Asín.
    • Francisco Asín Blanco.
    • Ramón Urcia Asín.
    • Ignacio Ballarín.
    • Matilde Ferrer Fabane.

Las personas relacionadas con las detenciones fueron: Ramón Abadías Arlés (Francia), Gabino Lavilla (52 Bon. Trabajadores Madrid), Mateo Campo Pérez (Cárcel Zaragoza), José Lafita Andreu (Cárcel Astorga), Antonio Olona Satue (Cárcel Puerto Santa María) y otros que no se recuerda.

  • 26 de julio de 1936. Destrucción de los objetos del culto y altares de la iglesia parroquial.

La iglesia de San Andrés de Albalatillo fue restaurada entre 1989 y 1998 debido a los daños sufridos durante la Guerra Civil. En el año 2000 se refundieron las campanas.

  • 26 de julio de 1936. Saqueo de la casa de Matilde Ferrer y saqueo de trigo en las casas de Fermín Marcial Peralta, Joaquín Asín Chesa, Mariano Ripol González y Baldomero Garcés.
  • 28 de julio de 1936. Destrucción del archivo del ayuntamiento y del juzgado municipal.
  • Gabino Lavilla Arcal, natural de Sariñena. afiliado a la CNT. La guerra le pilló en Albalatillo. Gabino declaró que se detuvieron a siete personas de la localidad, pero a las pocas horas fueron puestos en libertad. La iglesia fue profanada “Sacando las imágenes y ornamentos sagrados a las proximidades del pueblo donde les prendieron fuego, habiendo intervenido en este hecho además de los milicianos forasteros la casi totalidad de los vecinos y que los objetos de valor fueron entregados en el ayuntamiento. En el mes de agosto de 1936 se formó el comité integrado por Joaquín Marín como presidente (Fallecido), José “El Ricón”, en ignorado paradero, y otros que no recuerda”. En septiembre de 1936, Gabino se trasladó a Sariñena, donde ejerció por unos meses como presidente de la CNT local. En septiembre de 1937 fue destinado a la 149 Brigada Mixta 595 Batallón 1ª Compañía. Cumplió condena en la Prisión Provincial de Huesca.
  • Ramón Abadías Arles, El Ticano, natural de Sariñena, durante la republica ejerció como alcalde de Albalatillo, por Izquierda Republicana, cesando en 1936. Acabó exiliándose a Francia.

Fosa común de Albalatillo, del 14 de septiembre de 1937, según SIPCA dista “A un par de kilómetros del casco urbano de Albalatillo, pueblo en el que durante casi dos años estuvo emplazado el famoso aeródromo republicano de Alas Rojas, contiene los escasos restos que pudieron ser rescatados de dos aviadores rebeldes derribados por la aviación republicana el día 14 de septiembre de 1937. Los cuerpos fueron enterrados allí mismo y cuando los sublevados llegaron al lugar levantaron dos esquelas en recuerdo de sus hombres desaparecidos. No es imposible que bajo esas losas conmemorativas no se hallasen restos de ningún cuerpo, sin embargo, algunos informantes de la localidad se muestran convencidos de que los dos fallecidos reposan allí.”

Otras víctimas de la represión ejercida por los sublevados: Un joven nacido en Albalatillo nacido Lorenzo Sanz Tires, de 25 años, fue asesinado por los sublevados en agosto de 1936 en Zaragoza.

Número aproximado de víctimas:

  • Abelardo Carazo Calleja. Piloto alférez de aviación.
  • Carlos Muntada Saprina. Piloto capitán voluntario de aviación.

De acuerdo con las relaciones nominales, del santuario de la gran promesa de Valladolid, en Albalatillo las víctimas fueron en el frente Jesús Ribas Lafita, Antonio Lafita Olona y José María Marcial Olona.

Alberuela de Tubo. Rama separada 313.

  • Julio Bescos Torres (12 de septiembre de 1936). Sacerdote de 27 años, fue fusilado por “Unos individuos de Antillón donde ejercía su ministerio».
  • Manuel Palacio Buíl (3 de octubre de 1936).  Propietario de 52 años, fusilado por “Una cuadrilla de milicianos mandados por un tal León Arnal (El abuelo) se dijo que vinieron mandados llamar por el comité local formado por Lorenzo Gracía, Julián Mur, Pascual Laguna, Pedro Laguna y Antonio Laborda, pero no se ha podido comprobar. De estos, los dos primeros fueron fusilados, los otros tres están detenidos cumpliendo condena”.

De acuerdo a la declaración de su hija Josefina Palacio Buil, su padre Manuel Palacio Buil fue detenido por la Sección de Investigación de la Columna Roja Ascaso, siendo el jefe de dicha sección un tal León y Jesús Claraco, natural de Vicien (Huesca) y fue llevado a la Venta de Ballerías y asesinado en dicho lugar. Josefina consideró responsables a la maestra Sara Aurensanz, Antonio Laborda, Pascual Laguna, Pedro Laguna, aunque ignoraba la participación directa de los citados.

También fue asesinado el ecónomo de la parroquia Julio Bescós Torres. Además, también pudo ser asesinado en término de Antillón un vecino de Alberuela de Tubo llamado José Antonio Escario. Fosa común Antillón (SIPCA).

  • 25 de julio de 1936. La iglesia fue saqueada y las imágenes arrojadas a un barranco.
  • 2 de agosto de 1936. Fueron arrancados los altares que quedaban, sacados fuera y quemados, también se quemaron libros, ornamentos etc. Los calices, cruces y demás objetos de valor quedaron en poder del comité revolucionario y después han sido recuperados. “La orden fue dada por el alcalde de Frente Popular que había presionado por unos milicianos rojos, se llama Faustino Viñuales Andreu. Detenido, trabaja en un batallón en dos Hermanas (Sevilla)”. 

La imagen de la ermita Virgen del Castillo fue quemada en la Guerra Civil y a partir de su recuerdo se ha elaborado una réplica: una nube salpicada de angelitos sostiene la fortaleza en la que se sienta la Virgen, a su derecha está el Niño sostenido por su Madre.

Además, de acuerdo a algunos informes de la Causa General, en Alberuela de Tubo, fueron incautadas algunas fincas y cosechas de vecinos y quemadas las documentaciones del ayuntamiento, juzgado, iglesia y pósito.  

De acuerdo con las relaciones nominales, del santuario de la gran promesa de Valladolid, en Alberuela de Tubo, las víctimas asesinadas fueron Manuel Palacio Buil, Julio Bescós Torres y Miguel Redol Perisé.

Almuniente. Rama separada 315.

  • Agustín Fornés Rivas de 25 años y panadero, y Ramón Orús Berroy de 16 años, fueron asesinados por arma de fuego el 27 de agosto de 1936. Las personas relacionadas con su crimen fueron Manuel García Abardía (Francia), Vicente Asín Usieto (Francia), Faustino Allué Prior (Francia), Santos Asín Usieto (Francia), Francisco Clavería (Francia), Pedro Huerto Mur (Huesca) y Manuel Collado.

Ambos aparecen en la relación de víctimas en la fosa común de Grañén. Una de las fosas distinguibles hoy en día en el cementerio de Grañén que contiene los restos de dos jóvenes vecinos de Almuniente asesinados por fuerzas republicanas en el término de Grañén al principio de la guerra.

Sobre personas no reconocidas como residentes que sufrieron muerte violenta en la localidad “Se desconocen señas y datos de las victimas por ser forasteros”.

  • 8 de septiembre de 1936. Actuación de Jorge Ponz Gayan, de 29 años, lo llevaron al cementerio, le dispararon y en general malos tratos por todos conceptos… en saqueros, incendios de edificios y amenazas.  En un informe de la Causa General le da unos 50 años de edad, del campo y empleado en Renfe.
  • 4 de octubre de 1936. Destrucción de la iglesia parroquial, imágenes y demás objetos de culto. Profanaciones de todas las clases, saqueos, incendios y amenazas.  

El comité revolucionario parece ser que estuvo formado por Vicente Asín Usieto quien ejerció de presidente. La iglesia fue destinada para intendencia

  • Félix Biota Coronas declaró que fue detenido Agustín Olles, que tenía una panadería, junto a otro nombre que no recordaba, siendo asesinados. Félix estuvo en el pueblo hasta finales de octubre, cuando fue llamado a filas, ingresando en la 43 división, 72 Brigada Mixta 405 Batallón, compañía de ametralladoras, saliendo para el frente de Guadalajara. El final de la guerra le sorprendió en Gerona, siendo ingresado en el campo de concentración de Tarragona. 
  • Vicente Asín Usieto, ferroviario, “Parece fue autor de la detención de Vicente Cruz Payan, llevándole al cementerio y disparándole y dándole malos tratos”. En un informe se señala sobre Vicente “Durante su permanencia en este pueblo en algunas ocasiones influyó lo necesario para dejar sin efecto algunas denuncias o encarcelamientos o detenciones, así como también evitó también el fusilamiento de personas de buena conducta en esta localidad”.
  • Sobre Vicente Asín Usieto, un informe de la guardia civil del puesto de Grañén señala: sobre el año 1.932, hallándose como mozo de estación en la de Joyosa (Zaragoza), mató al factor de la misma, delito por el que fue ingresado en prisión, siendo puesto por el llamado «Frente Popular» seguidamente en libertad al darle al mismo matiz polí tico; seguidamente se vino a vivir al mencionado pueblo de Almuniente, afiliándose a la C.N.T., por el que hizo activa propaganda subversiva.

Iniciado el Alzamiento Nacional se puso al frente de los revolucionarios locales y de los pueblos inmediatos, procediendo armado y con pañuelo rojo al cuello, al intento de detener al vecino de Torres de Barbués, D. Cosme Rufas, lo que no logró al encontrar respuesta adecuada por parte del mismo; desempeñó desde los primeros momentos el cargo de Presidente del Comité Revolucionario Local, siendo el organizador de las detenciones, saqueos y desmanes ocurridos, de los que es considerado responsable moral, no encontrándose quién le acuse por su intervención material en los escasos asesinatos ocurrido, ni como inductor de los mismos.

En cuanto a la detención de Vicente Cruz Paya, resulta desconocida en esta demarcación, por lo que no es posible señalar la participación que el epigrafiado pudiera tener en los malos tratos y actos ocurridos en el cementerio, siendo hacer constar, los que más le conocen y temen, suponen haya vuelto a España con alguna misión de tipo subversivo contra el Régimen actual, por considerarle elemento peligroso para el mismo.

  • Vicente Asín Usieto, en el año 1932, recoge el informe, hallándose como mozo de estación en La Joyosa (Zaragoza) mató al factor de la misma, delito por que fue ingresado en prisión.

También Domingo Lafuente Soldevila parece relacionado con la detención y asesinato de Vicente Cruz Payan, “El que, según referencias, intervino en los desmanes cometidos en dicha localidad”. Un informe de la alcaldía recoge que no se ha oído en la localidad que haya actuado en forma criminal. Domingo perteneció a Izquierda Republicana y por algún tiempo ejerció como concejal en la localidad “El citado individuo desempeñó cargos en colectividades”. Al acabar la guerra se exilió a Francia.  

  • El 24 de marzo de 1938, Almuniente fue ocupado por las fuerzas sublevadas.

De acuerdo con las relaciones nominales, del santuario de la gran promesa de Valladolid, en Almuniente, las víctimas asesinadas fueron Agustín Tornés Rivas y Ramón Orús Berroy.

Callén.

De acuerdo con las relaciones nominales, del santuario de la gran promesa de Valladolid, en Callén, las víctimas asesinadas fueron Tomás Comenje Pérez, Alejandro Ortas Nasarre, Gregorio Sánchez Sánchez y Saturnino Sánchez Sánchez.

Capdesaso. Rama separada 317.

  • 21 de julio de 1936. Detención y encarcelamiento de Antonio Paños Mur, secretario del ayuntamiento. Responsables Francisco Echevarría Villellas (Se ignora paradero), Ramón Echevarría Villlellas (Se ignora paradero), Pascual Peralta Borbón (Prisionero), Juan Montori Gallego (Prisionero), Valeriano Fabón Gracia (Se ignora paradero), Miguel Villellas Sauden (Prisionero), Lorenzo Villellas Villellas (En este pueblo), Isabelino Hoz Anillas (Se ignora paradero) y Rufino Hoz Arnillas (Prisionero).
  • 23 de julio de 1936. Destrucción de la iglesia y objetos de culto, quema de imágenes, aprovechando, después, el edificio para almacén de grano y toda clase de herramientas y ganados. Responsables Francisco Echevarría Villellas (Se ignora paradero), Ramón Echevarría Villlellas (Se ignora paradero), Pascual Peralta Borbón (Prisionero), Juan Montori Gallego (Prisionero), Valeriano Fabón Gracia (Se ignora paradero), Miguel Villellas Sauden (Prisionero), Isabelino Hoz Anillas (Se ignora paradero), Santiago Jaime Callen (En este pueblo), Félix Albala (Prisionero) y Severino Mur Martínez (Se ignora paradero).
  • 15 de octubre de 1936. Saqueos, robos, amenazas graves y de muerte que sembraron la alarma y el terror en toda la población.
  • 21 de diciembre de 1936. Robo de ganados lanar.
  • 3 de enero de 1937. Destrucción de una ermita
  • 25 de enero de 1937, en las tapias del cementerio, se produjo un fusilamiento, presentaba heridas de armas de fuego “Fue fusilado por la investigación roja de Sariñena cuyo jefe de llamaba Juan Martínez, se desconoce dónde es natural y demás datos. Se desconoce el nombre y apellidos y domicilio, que vestía de miliciano”.

Severino Mur Martínez, se exilió a Francia. De la CNT, ejerció la presidencia de dicho sindicato en Capdesaso.

Castejón de Monegros. Rama separada 318.

Tras el fallido alzamiento militar, Enrique Pinedo Perea, comandante del puesto de la Guardia Civil de Castejón de Monegros, con dos números a sus órdenes intentó comunicar con el Capitán de Sariñena para que éste le diera órdenes, lo que no pudo efectuar por hallarse la línea de teléfonos averiada. Sobre ello, Pinedo declaró “Que durante los días que permanecí en dicho pueblo hizo los posibles para que en el mismo se mantuviere el orden y no se cometieran desmanes ni fueran atropelladas las personas de orden, cosa que pudo conseguir hasta que el día 25 o 26 de julio de 1936 llegaron las fuerzas de Durruti los cuales profanaron la iglesia sacando las imágenes y ornamentos sagrados siendo quemadas en las proximidades del pueblo, sin que el declarante pudiera evitarlo dado el gran número de milicianos que había, todos ellos armados y que los objetos de valor fueron entregados en el ayuntamiento. Que el día 28 del citado mes de julio de 1936 se presentó en el pueblo el Alférez de la Guardia Civil Boorlegui, que se encontraba destinado en Sariñena y del que se ignora su actual paradero y ordenó al declarante que se trasladara con sus subordinados a Barbastro y seguidamente a Alcubierre y a las órdenes de dicho Alférez y de otro Alférez llamado Modesto Lozano, que se encuentra residiendo en Barbastro, recorrió algunos pueblos hasta que al final del año 1937 fue fusionado en el Cuerpo de la Guardia Civil con el de Seguridad, siendo destinado el diciente al veintiséis grupo de asalto con la misma graduación de Sargento y donde continuó hasta su evacuación saliendo para Castellón y más tarde Valencia donde permaneció hasta la liberación por las fuerzas nacionales de dicha capital. Que sobre el mes de septiembre u octubre de 1936, cuando el declarante se encontraba en Barbastro, se enteró por vecinos del pueblo de Castejón de Monegros, que, en una casa de campo, sita entre el término municipal de Castejón de Monegros y Lanaja, habían sido asesinados los dos sacerdotes del pueblo Antonio Belcero Roberto Lavilla.”

Según la causa general, en Castejón de Monegros se produjeron las siguientes víctimas:

  • Antonio Bercero Lorente (9 de septiembre de 1936). Cura párroco de la localidad de 61 años de edad. Su cadáver fue arrojado al fuego y reducido a cenizas. En su asesinato intervinieron elementos de la localidad, pero en la cremación de su cadáver tuvieron participación distintos miembros del comité: Matías Playán Mazuque (Fallecido), Baltasar Roca Ferrer (Fallecido), José Bergues Valdovinos (Fallecido) y Faustino Castejón Berroy (Fallecido).
  • Roberto Lavilla Buil (9 de septiembre de 1936). Sacerdote de 56 años. Le sucedió lo mismo que Antonio Bercero Lorente.

Ambos sacerdotes se fueron al monte viviendo durante algún tiempo escondidos en casetas que abundan por este término. Una noche, se supo en el pueblo que habían sido hallados por milicianos de otras localidades, los cuales les dieron muerte alevosamente y sus cadáveres rociados con gasolina. Salvio Lavilla Buil, hermano de Roberto, declaró que fueron a buscar a su hermano unos de investigación de Sariñena en compañía de otros de Lanaja “A uno de ellos le llamaban Sampudela de Sariñena y el que conducía el camión o coche era un tal Plácido Casañola de Sariñena. Lo encontraron allí y lo mataron allí mismo”. En la declaración de Alejos Casasnovas se cita que intervino un tal “Paco el de la Pipa”. Vicente Serrate Urcia testificó que se encontraba esa noche durmiendo con los sacerdotes en la masía. En la masía, según declaración, también estaba presente Laureano Serrate Ferrer.

De acuerdo con el sistema de información SIPCA, los sacerdotes reposan en una sepultura a varios kilómetros del pueblo, al borde de la “pinada” del monte de Pina, muy cerca de las masadas de Blásez y de Jos Casanovas. “Para llegar hasta el lugar hay que salir de Castejón en dirección a Monegrillo y a unos 5 km. a la derecha coger la pista que conduce a la localidad de Lanaja. En la tercera masada que encontremos a nuestra derecha (la más próxima al camino de las que hemos encontrado y que está compuesta por dos construcciones independientes pero muy próximas entre sí) hay una nueva bifurcación a la derecha con una señal de ruta senderista que indica “Ruta de la Miel”. Desde allí a unos 100 mt. a la izquierda del camino ya es visible la sepultura con la cruz de piedra y una placa con los nombres de los dos sacerdotes.”

Testimonio visto en internet de José Santos Badimón: “Abrieron la puerta e hicieron salir a todos que allí estaban y a los curas les mandaron marchar hacia los campos y les dispararon mientras gritaban viva cristo rey, al resto de vecinos no les hicieron nada y cuando se comunicó lo sucedido los cuerpos fueron quemados. Parece ser que fue un tal Tito, un miliciano anarquista que llegó desde Sariñena, que estaba en campo de aviación Alas Rojas. Hay una lápida en el lugar de los hechos, creo que fue en septiembre. Estaban trillando Alejos Casasnovas y su familia en la masada «Pancha» en la Valdelcarro de Castejón y allí llegaron los dos curas refugiándose hacia Monegrillo, según contaba Enrique el hijo de Alejos.

Este hecho aparece en el libro de “La vida y la muerte en Aragón” de José Gabriel, quién en un bar de Sariñena, recogiendo la siguiente versión de los hechos:

Caen al saloncito del bar, dice en la puerta un miliciano con el fusil cruzado a la espalda y un campesino joven y grandote. El campesino pasa adentro; el miliciano se sirve una de estas descomunales copas de anís que trasiegan los españoles, mientras la saborea refiere a unos conocidos de otra mesa su andanza: fue anoche con un camarada a la sierra, en busca de dos curas facciosos que les habían denunciado; los halló en una casa campestre; vestían de civiles y uno estaba herido, en el pecho; el herido le suplicó vendas para sus llagas, cuando él se dio vuelta para pedírselas al compañero, el cura pegó un salto, profirió el grito de guerra: «Vive Cristo Rey!» cuyo doble sentido es perceptible, y se abalanzó sobre una escopeta que tenía próxima: pero el miliciano, más listo, lo madrugó; en tanto, el otro cura echó a correr puerta afuera, al mismo grito, asió otra escopeta y quiso ganar unas matas; el miliciano iba a descerrajarle también pero en el instante apareció un muchacho, al que el cura se abrazó para protegerse; su perseguidor desenfundó entonces la pistola, se le acercó y les dice a los conocidos, señalándose la frente

-Le parí de un tiro todo esto.

El niño no sufrió más que el susto; era hermano de otro algo más grandecito que pronto apareció, y los dos, hijos del campesino viudo que habitaba la casa y que es el joven grandote acompañante del miliciano.

Yo quería cogerlos vivos -subraya el narrador.

Vuelve de adentro el otro: tiene la barba de días y el traje sobre usado de los campesinos. Al miliciano le arden los ojos; apura su copa y sale con su prisionero.

  • Antonio de Salvador Buil (Del 27 al 29 de noviembre de 1936). Agricultor de 42 años. Desapareció en Madrid y nada se sabe de su cadáver. A través de la declaración de Francisco Juárez Serrano, mayordomo de la casa, Antonio de Salvador Buil, “El 4 de agosto de 1936 recibió una carta de su principal, Antonio de Salvador Buil, fechada en Madrid a 25 de julio del mismo año. En esa carta, el señor de Salvador, decía al compareciente que toda la correspondencia suya la remitiese al Hotel Universo de Zaragoza. A los días, miembros del comité se presentaron en la casa reclamando la carta para saber su paradero. En otra declaración, Francisco Juárez testificó que su “dueño” debió de ser detenido por “una carta recibida aquí desde Madrid y allí debieron detenerle en Madrid, se figura”.
  • Mariano de Salvador Buil (diciembre de 1936). Abogado de 40 años. Desapareció según noticias, en Barcelona y se desconoce también el paradero de su cadáver.

Un informe de la comandancia de la Guardia Civil, de Castejón de Monegros, cita lo siguiente al respecto de Antonio y Mariano de Salvador Buil: “Eran inmensamente ricos y tenían infinidad de joyas y monedas de oro por valor aproximado de 1,500,000 pesetas, las que guardaban en una caja de caudales que tenían incrustada en la pared y disimulada por un tabique y en diversos sitios de la misma morada tenían, también, ciertas cantidades en monedas de oro, sabedor de los dichosos secretos de dichos señores y como persona de confianza tenían al cura párroco Antonio Bercero Lorente. El Glorioso Alzamiento Nacional le sorprendió a D. Antonio de Salvador en Madrid a donde había ido hacía unos días para asistir al entierro del Sr. Calvo Sotelo (QEPD), hospedándose en el hotel Bristol y de dicha capital escribió a su administrador en esta villa un tal Francisco Juárez, el cual actualmente reside en Belchite, apoderándose de la citada carta el comité de esta localidad y es de dominio público que el citado comité practico ciertas diligencias con las investigaciones de Caspe y de Madrid y sin que hasta la fecha de halla vuelto a tener noticias. A Mariano de Salvador Buil le sorprendió en Arnés (Tarragona) y se sabe que se ocultó por las montañas y por los vecinos del pueblo de Mas de barbera fue descubierto y detenido por el comité del mismo pueblo y sin que en esta localidad se tengan más noticias sobre esta detección.”

Los hermanos fueron al entierro de Calvo Sotelo a Madrid el 30 de noviembre de 1936. Como consecuencia de esa carta, localizaron donde estaban alojados, y a Antonio lo fusilaron en Paracuellos del Jarama y Mariano escapó al pueblo de su familia en Tarragona y, cuando lo localizaron, también lo fusilaron. Mariano marchó al pueblo de Arnés (Tarragona) y en diciembre de 1936 inscriben su desaparición en el registro Civil de Tortosa.

Es curioso que aparece el expediente de expropiación por desafectos al régimen de Antonio Salvador Buil y Mariano Salvador Buil en Castejón de los Monegros (Huesca) PS-MADRID,1515,170. Aunque no ha sido consultado para este trabajo.

  • 19 de julio de 1936. Fue saqueada la iglesia parroquial, siendo destruidas e incendiadas las imágenes y los objetos de culto y cometiéndose toda suerte de profanaciones y sacrilegios. Lo mismo ocurrió con las ermitas y santuarios del término. Responsables: Emeterio Costa Berroy (En la cárcel), Jesús Ezquerra Serrate (Francia). Francisco Ezquerra Serrate (Francia), Severo Buil Mazuque (Francia) y Primitivo Buil Mazuque (Francia).

La iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Lumbre, gótico cisterciense, su retablo mayor del siglo XV de Miguel de Ximénez, fue parcialmente destruido durante la Guerra Civil. Actualmente se encuentra restaurado en su totalidad.

  • 28 de julio de 1936. La horda asaltó en los primeros días del movimiento la morada de los señores Don Antonio y Salvador de Salvador Buil, hubo registros minuciosos en todas las dependencias y en las paredes y techumbres del edificio. El robo y el pillaje fueron ejecutados allí a sangre fría y metódicamente. Uno de los registros dio como resultado el hallazgo de una caja de caudales que se hallaba empotrada en la pared y que contenía un verdadero tesoro en joyas, monedas de oro, objetos artísticos etc. El contenido de esa caja fue trasladado a la casa de Valentín Escuer Morales, uno de los más significados izquierdistas.  
  • 8 de agosto de 1936. Destrucción e incendio y saqueo del archivo municipal bajo la dirección del comité rojo. Responsable Matías Playán Mazuque (Fallecido). 
  • 9 de marzo de 1937. Detención y encarcelamiento de varios elementos de derechas que fueron trasladados ante el tribunal de urgencia de Caspe donde los juzgaron y condenaron. Perjudicados: Santiago Castejón Mayoral, Segundo Buil Casasnovas, Benito Lavilla Buil, Valero Urcia Ferrer, Pedro Dupla Casasnovas, Francisco Casasnovas Puey, Fran Asín Mayoral, Enrique… Mazuque y … Pérez Puey. Responsables José …. Valdovinos (Fallecido), Manuel Bergua Palacio (En Castejón), Antonio Herrero Moya (En la cárcel), Emeterio Costa Berroy (En la cárcel), Juan Giral González (En la cárcel), Pascual Castejón Foncillas (En la cárcel) y José Serrate Castejón (En la cárcel).

Sobre los asesinatos, un Informe de la Causa general recoge: “Alejos Casasnovas (Cuyo Alejos es hermano de la esposa del Valentín Escuer) y en la misma masada se encontraba en unión de D. Antonio Bercero su compañero D. Roberto Lavilla Buil, queriendo al poco tiempo el pueblo poner de escribiente del Comité al cura D. Antonio Berceo, el cual bajo del monte y se entrevistó con el Comité y le dijo al Valentín Escuer ya sabes Valentín que muchas veces me pediste mi parecer en ciertos asuntos y ahora me toca a mí? qué harías tú en mi caso? y entonces el Valentín le contestó que él en su puesto no se fiaría y entonces Antonio Bercero le contestó en efecto coincidimos, se dieron la mano y el cura se retiró otra vez al monte y a los dos días al amanecer entre dos luces se presentó en dicha casa de monte un grupo de anarquistas preguntando por los curas y al intentar escaparse se liaron con ellos a tiros y al caer el cura D. Antonio moribundo iba gritando ¿Viva Cristo Rey? y al poco rato dicen que fallecieron a consecuencia de las heridas recibidas, encontrándose en dicha masada en unión de los curas el dueño de la mía Alejos Casasnovas y los vecinos Vicente Serrate y Pascual Buil Mazuque, y el Pascual Buil, cogiendo una orca de hierro dicen que se la clavó por el bajo vientre a1 cadáver del cura D. Antonio y que a los pinchazos dicen que el cadáver aun hizo cierta contracción y el Vicente Serrate fue encargado por los asesinos de llevar una nota escrita al comité de esta Villa para que subieran en el lugar del suceso con gasolina para quemar los cadáveres y que al llegar los del comité le dijeron los asesinos que igual que los cadáveres tenían que encontrarse ellos, el Pascual Buil se encuentra fugado en Francia y el Vicente Serrate en esta localidad y los del Comité que subieron al monte con la gasolina con que quemaron los cadáveres fueron Faustino Castejón Berroy y Baltasar Roca Ferrer y José Berges Valdovinos, los tres a la liberación de esta población fueron detenidos y en un consejo de guerra celebrado en Huesca fueron sentenciados a la última pena la que se cumplió a los pocos días y al marcharse del monte los extremistas se llevaron como detenidos a Alejos Casasnovas, al campo de Aviación de Sariñena siendo puesto al poco rato en libertad y en la actualidad se encuentra residiendo en esta localidad. El coche con los asesinos salió del campo de Aviación de Sariñena y en dicha localidad se dice que si subieron algunos y en Lanaja también.”

La causa general recoge el informe sobre Ángel Serrate Sese, miembro del comité “Presenció y firmó el acta de la incautación y saqueo de las joyas y monedas de oro de la casa Buil. Dos hijos salieron voluntarios con los rojos alcanzando el grado de teniente y sargento respectivamente, el primero falleció en acción de guerra y el otro continuaba en el ejército rojo. Una hija ejerció durante la dominación roja de maestra en esta localidad.” Ángel fue detenido y condenado en consejo de guerra. Su hija, Mercedes Serrate Castejón recorrió las casas del pueblo recogiendo firmas en un documento para avalar la conducta de su padre de quien “Abusaron de su amistad y parentesco”.

Baltasar Roca Ferrer, afiliado a UGT formó parte del comité revolucionario. José Berges Valdovinos, afiliado a UGT, fue presidente del consejo municipal, delegado de justicia del mismo y vocal del comité revolucionario. Juan Giral González, pertenecía a la UGT, en la que desempeñaba el cargo de vocal, fue miembro del consejo municipal con el cargo de tesorero. Emeterio Costa Berroy, fundador de la UGT local, desempeñó el cargo de vocal de la misma, más tarde se pasó a la CNT con el cargo de vicepresidente, miembro del comité revolucionario con los cargos de vicepresidente y delegado de trabajo, vicepresidente más tarde del consejo municipal, salió voluntario al frente alistándose en la columna Durruti donde permaneció tres meses. Sixto Argental Cazcarra, de la UGT, perteneció al comité revolucionario con el cargo de vocal. Faustino Castejón Berroy, de UGT, ejerció cargo de vocal en el comité revolucionario. José Serrate Castejón, afiliado a la UGT, fue miembro del consejo municipal con el cargo de delegado de orden público. Enrique Martín Buil, perteneció a la UGT “Siendo uno de los más destacados de la citada organización. Fue juez popular durante el domino rojo”. Pascual Castejón Foncillas, afiliado a la UGT, desempeñó el cargo de vocal y fue delegado del trabajo en el consejo municipal. Francisco Pueyo, pertenecía a la UGT de la cual fue presidente, vocal del consejo municipal, practicó incautaciones. Francisco Ezquerra Serrate, comerciante, investigado “Como participe en el saqueo de la iglesia parroquial e incendio de imágenes y otros desmanes”

La causa general incluye diligencias sobre personas asesinadas en Castejón de Monegros. José García Artigas, investigado por la causa general de Almonacid de la Cuba “Fecha de su muerte el 8 de septiembre de 1937, siendo encontrado su cadáver en Castejón de Monegros donde fue fusilado”. Miguel García Comín, causa general de Belchite, “Cuyo cadáver fue encontrado en Castejón”. También de la causa general de Belchite, Juan Antonio Garcés Naval “Fue asesinado en Castejón” y Máximo Pérez Cubel “Fue asesinado en Castejón”. De la causa general de Movera, Eusebio Gracia Lahoz y Miguel Artal Lerín “Respetivamente detenidos en Castejón de los Monegros”.

En relación con la información recogida por SIPCA: “Aunque en la primera posguerra tres vecinos de Castejón fueron culpados de la muerte de los sacerdotes y fusilados por ese crimen, las gentes de Castejón insisten siempre en que los dos curas fueron asesinados realmente por un grupo de vecinos de Lanaja. Una opinión que sería corroborada por testimonios orales de la propia Lanaja. Las tres víctimas fueron José Berges Baldovinos, Faustino Castejón Berroy y Baltasar Roca Ferrer. Las ejecuciones tuvieron lugar el 20 de octubre de 1938.”

Castelflorite. Rama separada nº 319.

  • Pedro Laguna Bergua, labrador de 50 años, alcalde de Besians. Asesinado el 22 de agosto de 1936 en el término municipal de Villanueva de Sigena. Debido al estado en que se encontró no fueron localizadas las heridas. Personas sospechosas implicadas: Orosia Baches Peralta (En el pueblo), Conrado Latre Galindo (Ignorado paradero), Gavino Peralta Baches (Francia), Escolástico Grota Perforitan (En el pueblo), Antonio Mur Latre (Desaparecido) Antonio Mur Ester (Desaparecido), Luis Latre Arroyos (Detenido en Barbastro), José Gistau Gistau (Francia), Ángel Peralta Baches (Castelflorite), José Latre Dellortos (Castelflorite), Mariano Latre Gistau (Detenido en Burgos), Pascual Latre Galindo (Detenido),Joaquín Latre Galindo (En el pueblo) José Mª. Baches Peralta (En el pueblo), Cesáreo Gonzalvo (secretario del comité, detenido en Barbastro), Rafael Baches Peralta (En el pueblo) y Mariano Latre Bellostas (En el pueblo).  Su cadáver fue hallado en estado de descomposición.

Según el informe de la Guardia Civil de Sena, Pedro Laguna Bergua se hallaba en el pueblo de Castelflorite para recoger los terrajes de sus propiedades, sorprendiéndole el GAN (Gran Alzamiento Nacional) donde tuvo que continuar por estar constantemente vigilado por los dirigentes marxistas del pueblo. Después de muchos atropellos, le obligaron a firmar un documento que extendió el secretario Cesar Gonzalvo, ya fallecido en la prisión, en el que cedía todos sus bienes al comité de la localidad. Una vez efectuado esto, los vecinos Antonio Mur Latre y Sabino Peralta Baches, fueron a denunciarle a la comarcal de Angües y el 22 de agosto se presentaron en el pueblo varios individuos con un automóvil, entre los que figuraba un tal Villacampa, vecino de Huesca, conduciéndole en el mentado coche al monte denominado Cajal, partida la Coveta del término municipal de Villanueva de Sigena, donde fue asesinado por los vecinos de Sena Francisco Chavanell Nerin, se halla en Francia, José Garreta Pena, fallecido, Antonio Garreta Pena, se ignora paradero, Vicente Isidro López Charlez, idem, Francisco Mir Cazcarra, idem, Alfredo Gistau Torres, idem, Miguel Pérez Vera el Pistolero, fallecido.

  • Luis Mur Qui, sacerdote de Castelflorite, fue asesinado el 23 de julio de 1936 en el término municipal de Alcolea de Cinca. Las heridas no pudieron apreciarse. Persona sospechosa Gregorio Alvira de Santalecina (Detenido), no podemos afirmar más posibles por haber marchado de este pueblo el día del movimiento, siendo capturado y muerto por los de Santalecina, las autoridades de dicho pueblo podrán facilitar detalles.  
  • 20 de agosto de 1936. Destrucción de la iglesia. Incautación de todos los bienes de Pedro Laguna.
  • 20 de agosto de 1936. Atentar contra las vidas de Antonio, Pedro, Victorino y Agustín Loscertales Arnal, crimen que se frustró por huyesen del enemigo, de donde se pasaron a la España Nacional. También atormentaron in situ a Antonio Loscertales Coscujuela, Mariano Loscertales Coscujuela, Ramón Moreno Pardinas y José Arnal Noguero.

Robo del ganado lanar (parte) de Antonio Loscertales Arnal, Carlos Loscertales Royo, Agustín Loscertales Arnal y Antonio Zueras.

  • José Elduque Galindo, asesinado en agosto de 1936. Comerciante de ideología falangista, su cadáver apareció en la partida de Las Cruces presentando varios tiros en el cuerpo “Vecino de Villanueva de Sigena, este pueblo podrá informarles ya que ellos fueron quienes le fusilaron. Las personas sospechosas de participar en su crimen fueron Sabino Peralta Baches (Francia), Antonio Mur Ester (Ignorado paradero). El comité de Villanueva de Sigena (sus nombres desconocidos por esta autoridad)”.
  • Antonio Mur Latre fue miembro del primer comité rojo, autor de los desmanes cometidos durante la dominación roja, uno de los que asaltaron la casa del Sr. Palacios de Berbegal e inductor de la detención y asesinato de Pedro Laguna. Conrado Latre Galindo fue acusado de la destrucción de la iglesia, incautación de todos los bienes de Pedro Laguna, atentar contra las vidas de Antonio, Pedro, Victorino y Agustín Loscertales Arnal, saqueo de la hacienda de Martín, robo lanar.

Huerto. Rama separada nº 322.

  • Saqueo del ayuntamiento, del sindicato de riegos, juzgado municipal. Destrucción del archivo, juzgado municipal y de la parroquia. Destrucción del registro civil y del parroquial. Destrucción y quema o incendio de los altares, santos ornamentos etc. y robo de objetos sagrados de la iglesia parroquial de Huerto, Ventas de Ballerías y ermitas de santo Domingo y Puymelero.
  • La Virgen de la Jarea de Usón fue fusilada.
  • Comité revolucionario, Félix López…, Esteban Agón Rivera, Francisco Castel Buisan, los cuales han sido juzgados por el tribunal militar. Víctor Valero Luid, Ángel Tricas Mur, Ricardo Azlor Fontón. Antonio Osuna Plaza y otros varios individuos por esta alcaldía por ignorar su participación.

Huerto sufrió un bombardeo el 15 de noviembre de 1937, recogido en las memorias de Francesc Roca Matamoros, comisario de guerra. Según su testimonio, los bombardeos en Huerto, por parte del Bando Nacional, utilizó aviones nazis causando terror y muertos entre la población: «El 15 de noviembre de 1937 tres escuadrillas de trimotores junkers, aparecieron sobre Huerto. Todos los soldados, cumpliendo las órdenes dadas por la oficialidad, tan pronto como vieron aparecer los trimotores se escondieron en los refugios construidos para el efecto, no así la población civil, que al no contar con tanta disciplina se mantuvo por la calle, quizás sin darle importancia al asunto, tan pronto como estas máquinas llegaron a encontrarse a la altura del pueblo un silbido largo y prolongado nos dio a entender que el bombardeo había empezado. Efectivamente, como si cayeran relámpagos, cayeron bombas, en número tal que después de cesar el bombardeo nuestro servicio de información pudo comprobar que habían sido 81 las bombas lanzadas. El resultado fue desastroso: 6 mujeres y 5 niños fueron víctimas del bárbaro bombardero, solamente un soldado fue herido muy leve en el muslo derecho».

Las víctimas de aquel bombardeo fueron depositadas en una fosa común, recogido por SIPCA: “Fueron enterrados las víctimas del bombardeo sufrido por la localidad a manos de la aviación rebelde pocos minutos antes del gran ataque aéreo que sufriría la cercana Barbastro. El ataque costó la vida a una cantidad imprecisa de vecinos de Huerto -nuestros informantes no supieron precisarnos exactamente cuántos- entre los que se contaban varios niños. La primera bomba cayó sobre una vivienda situada muy cerca del edificio en el que tenía su sede el Comité Local. La explosión derribó la casa y mató en el acto a una joven apellidada Huarte y a su hija de algo menos de un año de edad, apellidada Puyol Huarte. Otras tres personas que se encontraban en el interior del edificio se salvaron de pura casualidad al ser protegidos de la metralla por una pequeña “covaneta”. La segunda bomba cayó al lado de la escuela de niñas, en la que se encontraban en esos momentos unas 50 pequeñas. Por un extraordinario golpe de suerte esa bomba no explotó, y es opinión generalizada en Huerto que de haberse producido la explosión habría acabado con la vida de decenas de niñas. El resto de las bombas cayeron por las eras próximas al pueblo y mataron a varios niños de corta edad que jugaban por los alrededores. Los informantes sólo pudieron decirnos que tres de los pequeños muertos tenían en torno a los seis años de edad, que uno de ellos se llamaba Ezequiel Tomás y que otros dos se apellidaban Zapater y Sabaté, respectivamente. Las explosiones también acabaron con la vida de una segunda señora que casualmente también se apellidaba Huarte. Establecer el número e identidades de todos los fallecidos requeriría un estudio mucho más largo y riguroso.”

El mismo comisario Francesc Roca Matamoros, en sus «Memorias escritas por el comisario de Guerra de Compaña Francesc Roca Matamoros durante su exilio en México», reconoció la represión y los fusilamientos indiscriminados por parte del Bando Republicano ordenados por el jefe de su división republicana, como respuesta a los bombardeos franquistas con aviones nazis en Huerto: «Su orden fue rápida y tajante; había ordenado que sin formación de causa y bajo su responsabilidad fueran fusilados los prisioneros de guerra que había en poder del mando militar de mi batallón, y la orden se cumplió sin reparos».

“En el cementerio de este pueblo las fuerzas rojas destacadas en él, fusilaron veintiséis héroes prisioneros de Belchite, no habiendo sido posible conseguir el nombre y apellidos de las víctimas a pesar de las actuaciones que para ello se han hecho, pues el poco tiempo que estuvieron en esta localidad, permanecieron encerrados con la mayor y más rigurosa incomunicación. “

Según el informe de Falange, a finales de octubre de 1937, sin poder precisar, fue fusilado un prisionero de Belchite, a los dos días siguientes otros dos y dos días más tarde dos más y el día 3 de noviembre del mismo año 21 más. Todos estos fusilamientos fueron hechos por fuerzas rojas pertenecientes a la 140 Brigada y que el comisario político que mandaba dichas fuerzas de llamaba Conrado Miret. 

La segunda fosa común de Huerto responde al 1 de agosto de 1937 “Contiene los restos de varios prisioneros rebeldes que celebraron ruidosamente la caída de las bombas del bombardeo que sufrió Huerto en su lugar de encierro del “pajar de Esteban”, en las afueras del pueblo. Con toda probabilidad desconocían que el ataque había costado la vida a varios niños. Indignados por los gritos de júbilo, los soldados republicanos procedieron a trasladar a todos los prisioneros hasta el cementerio -seguidos por una turba de chiquillos- y los fusilaron allí mismo. La fosa en las que yacen esos soldados no presenta ninguna clase de identificación, más allá de algunas flores que los vecinos colocan de tanto en tanto en el lugar. Sus cuerpos no fueron exhumados después de la guerra y los vencedores no dignificaron la tumba de quienes habían luchado a sus órdenes.” (SIPCA).

Los días iban pasando sin que se notara, el más pequeño indicio de que a trece kilómetros teníamos la línea de fuego. Una mañana se presentaron en la población un ómnibus, conduciendo 40 prisioneros de guerra. La orden dada por el jefe de nuestra división era en el sentido de que estos soldados quedaban bajo el amparo del mando militar de nuestro batallón. Todos ellos eran españoles, jóvenes y según se comprobaba en ellos gente de trabajo. Venían en calidad de prisioneros, puesto que con arreglo al consejo de guerra que se les formuló, no se encontró en ellos ninguna complicidad en el movimiento, sino que eran soldados movilizados a las armas.

Cuando el jefe de la división (capitán Gancedo?), vio por sus propios ojos, aquellas criaturas inocentes, cuya carne desgarrada por la metralla eran el símbolo de la ignominia y la maldad, cuando ante sus ojos aparecieron las carnes mutiladas de aquellas pobres mujeres que la mayoría de ellas habían muerto por salir a la calle para salvar la vida de sus pequeñuelos. Su corazón se llenó de odio que repercutió en perjuicio de otros seres también inocentes, pero que, al cabo, para él no eran más que la representación de aquellos que momentos antes habían ordenado a sus aviones que, sin piedad, bombardearan el pueblo de Huerto, causando los destrozos señalados. Su orden fue rápida y tajante; había ordenado que sin formación de causa y bajo su responsabilidad fueran fusilados los prisioneros de guerra que había en poder del mando militar de mi batallón, y la orden se cumplió sin reparos. Aquellos seres que pocos momentos antes tenían la esperanza de que en un día no muy lejano volverían a ver a sus familiares queridos, a sus mujeres, a sus hijos, a sus padres, que en otros tiempos habían sido trabajadores unos, gente de comercio otros, dirigentes de pueblos lo más, vieron sus vidas segadas por culpa de la maldita guerra, mientras que los maridos de aquellas pobres mujeres, que momentos antes habían sido el orgullo del hogar, que con sus caricias habían educado a sus hijos para un futuro mejor, llegaban a casa con la esperanza de compartir con ellas el pan ganado con el sudor de su frente y la desilusión, la muerte se había apoderado de ellas dejando miseria y rencor en sus almas, maldita guerra, mil veces maldita.

Francesc Roca Matamoros. Huetamo, Michoacán, 6 de abril de 1940.

José Luis Vidaller: “No fue fácil para nosotros, como republicanos exiliados… (cronicasdelaemigracion.com)

Otras víctimas de la guerra en la localidad: En Huerto no se produjeron asesinatos durante la guerra, ni de uno ni de otro signo, gracias a la actitud benevolente de los miembros del Comité Local, que protegieron a sus vecinos conservadores. Por una de esas desgraciadas piruetas del destino, una de las víctimas del bombardeo de Barbastro resultaría ser un joven soldado republicano llamado Fernando Escario que procedía precisamente de Huerto, atacada pocos minutos antes. (SIPCA).

De acuerdo con las relaciones nominales, del santuario de la gran promesa de Valladolid, en Huerto, las víctimas en el frente fueron Nicolás Agón Rivera.

Lalueza. Rama separada nº 324.

  • Luciano Antonio Corvinos Torres (15 de diciembre de 1937). Maestro nacional de 25 años. “Un tal Basilio, capitán de ametralladoras que se encontraba prestando sus servicios en información”. Según la declaración de su hermano José, Luciano Antonio fue detenido por la Brigada 72 del frente de Biesca el 15 de diciembre de 1937 y conducido desde las trincheras hasta Fiscal donde fue fusilado “Su cadáver no ha podido hallarse hasta la fecha (“5 de agosto de 1942)”. Un informe señala “Fue fusilado por el ejército rojo en el frente, se supone que fue por rebeldía a los jefes del mismo”.
  • En el año 1936. Destrucción y profanación de las imágenes de la iglesia parroquial y tirada de las campanas. Personas relacionadas Ramón Gavin Sanperiz (En prisión), Elías… Elbaile (En Barcelona) y Manuel Lora Gabarre (En Lalueza).
  • En el año 1936. Detención de los vecinos José Gazol Sandano. Detención de los vecinos José Gazol Sandano y Francisco… Valentín, ambos conjugues, Manuel Corvinos Torres, Juan Loscertales Peralta y Franisco Videarras Elbaile, todos vecinos de Lalueza, conducidos a Vicién al límite de guerra rojo.  
  • El comité revolucionario quedó integrado por seis miembros, no nombraron presidente, quedando formado por Emilio Pascual Segura (Prisionero), Victoriano Castellar Ballarín (Francia), Alejandro Ferrer Allué (Francia), Ramón Ferrer Gavin (Puesto en libertad), José Aznar Périz (Detenido en Talavera de la Reina) (Tiene una F de fusilado) y Ramón Peralta Allué. 

A los dos o tres días del inicio de la guerra, llegaron a Lalueza algunos individuos que recorrieron el pueblo ordenando se parase el trabajo. Declaración Ramón Peraltas Allué. “Solamente se cometió el hecho de la profanación de la iglesia sobre el día 25 de julio de 1936, sacando las imágenes y ornamentos sagrados a la calle donde fueron recogidos a los dos o tres días por vecinos del pueblo y trasladadas a la parte posterior de la iglesia de donde a los pocos días desaparecieron ignorando quien se las llevó y el destino que les dieron. Que la referida iglesia fue profanada por individuos, ignorando si iba algún vecino del pueblo y que los objetos de valor, a excepción del cáliz, que era el más valioso, fueron entregados al comité donde quedaron depositados, ignorando el destino que se les dio.

La escuela de Lalueza “Fue construida entre los años 1932 y 1933 según proyecto del arquitecto Antonio Uceda, siendo el contratista de obras Lorenzo Claver, de la localidad de Biescas. Fue inaugurada el 17 de septiembre de 1933 e inicialmente recibió el nombre del Inspector jefe de Primera Enseñanza Ildefonso Beltrán que había ejercido anteriormente como maestro en la localidad. A consecuencia de la Guerra Civil perdió tanto este nombre como la placa correspondiente.” (SIPCA).

Lanaja. Rama separada nº 325.

La guerra en Lanaja fue convulsa desde los primeros días. “Las Batallas de Lanaja” de Roberto Mateo Caballero Explora con carácter exhaustivo, desde la perspectiva de historia local, las vicisitudes de una población que sufre bombardeos, penurias, revolucionarios proyectos colectivizadores, militarización y violencia”

  • El 24 de julio de 1936 en la plaza mayor, por balazos, fallecieron dos falangistas hechos prisioneros sin que se conozcan señas ni datos de clase alguna que puedan servir para la identificación de los cadáveres. 
  • En los primeros días se produjo la destrucción de la iglesia parroquial en su parte interior y objetos destinados al culto. Igualmente, de la ermita de San Sebastián. Saqueo total de las casas habitaciones de Matilde Ferrer Gabarre, Gregorio Andreu Claveria, Basilio Claveria Margalef y Mariano Marcellán. Saqueo parcial de otras varias casas.

En Lanaja, ya el viento se habrá llevado las cenizas de un importantísimo tesoro, de un extraordinario tesoro conocido en todo el mundo. Hemos salvado tan sólo dos retablos muy buenos de principios del siglo XV- Yo sé que la historia me ha de agradecer las angustias y malos ratos q En el año 1936. ue pasé para salvarlos. Apeles Fenosa,Cataluña ha salvado en Aragón un tesoro artístico” publicado en la revista el Mirador, diciembre de 1936. Marisancho Menjón “Apeles Fenosa, gracias”.

  • 23 de julio de 1936. Detención y amenazas graves y encarcelamiento.
  • El 24 de julio de 1936, en la plaza Mayor dos falangistas hechos prisioneros fueron muertos a balazos “Sin que se conozcan señas ni datos de clase alguna que puedan servir para la identificación de los cadáveres”.
  • Andrés Abadías Abadías (21 de diciembre de 1936). De 49 años de edad y profesión tejero En Grañén, se ignora sitio y heridas”. Su esposa natividad Buisan, declaró que lo fueron a buscar unos milicianos de los Aguiluchos el día 16 de diciembre, conducido a Grañén el día 19 y fusilado el 24. Un informe del comandante del puesto de Lanaja apunta que fue sacado de su casa por Victoriano Abadías “Que está en Francia”: “Se ignora si hubo ensañamiento en la víctima o con el cadáver, sin que se hayan podido recoger más datos”.

La viuda de Andrés declaro que su marido fue detenido por unos milicianos de los Aguiluchos en Lanaja, el 16 de diciembre de 1936 y conducido a Grañén el 19 del mismo mes, siendo fusilado el 24 y sepultado en Grañén.

  • José Santos Jurado (10 de marzo de 1938). Teniente del ejército, “Se cree de derechas” (En el portal “En recuerdo de todas las victimas” aparece como Sargento ejército republicano). “Casal de Barrenas, un balazo” por fuerzas del ejército rojo, según rumores un tal Mariano Betós de …  Evaristo Gazol Alcubierre declaró que el 10 de marzo fue conducido a las oficinas de los rojos hallándose su cadáver en un estercolero.

Declaración Gaspar Abadías “Con anterioridad al Glorioso Movimiento Nacional ni durante el mismo perteneció a partidos políticos ni sindicales y que el Alzamiento le sorprendió en el pueblo de su naturaleza ignorando lo que paso en los primeros momentos, pero si sabe que al día siguiente la Guardia Civil del pueblo se presenté en su domicilio con varios vecinos de izquierdas y paisanos forasteros los cuales ordenaron al declarante que les entregara la escopeta y al día siguiente se la devolvieron para hacer guardia en la carretera. Que el día veinticuatro por la mañana las fuerzas Nacionales atacaron entablándose combate entre estas y las fuerzas de la Guardia Civil con vecinos del pueblo y con la mayoría de los trabajadores del canal, los cuales se defendieron en la Ermita de San Sebastián y que al die siguiente sobre las tres de la tarde después de otro combate fue ocupado el pueblo por las Fuerzas Nacionales que permanecieron unas horas saliendo en dirección de Zaragoza llevándose unos diez paisanos y la fuerza de la Guardia civil, cuyos nombres ignora. Que al día siguiente de ocurridos estos hechos llegaron fuerzas rojas que profanaron la Iglesia ignorando el dicente que hicieron de las Imágenes y demás objetos de la misma y solamente vio a los pocos días que la puerta principal estaba quemada; que también fueron asaltados los comercios y algunas casas particulares llevándose algunos objetos, pero ignora quien intervino en estos hechos. Que seguidamente se formó el Comité Revolucionario integrado por Victoriano Abadías, que ejerció el cargo de presidente, en ignorado paradero; Juan Cadenas miembro (ejecutado); Santiago Cadenas miembro (ejecutado) Mauricio Gazol miembro que en la actualidad se encuentra en la Prisión.”

Declaración de Pedro Lacasa Sanagustín. Pedro perteneció a la CNT, a los pocos días de iniciarse la guerra fue llamado por Victorian Abadias, en ignorado paradero, para entrar a formar parte de la localidad. “Que el día veinticuatro de julio de 1.936 al ver llegar las fuerzas de la parte de Zaragoza, la Guardia Civil con varios paisanos les hicieron frente desde la Ermita de San Sebastián, entablándose un combate que duró unas horas y al día siguiente hubo otro combate logrando ocupar el pueblo las Fuerzas Nacionales sobre las tres de la tarde, permaneciendo unas horas y saliendo en dirección de Zaragoza habiéndose llevado a unos diez paisanos y a la Fuerza de la Guardia Civil; que al día siguiente fue ocupado el pueblo por las Fuerzas rojas que procedían de Lérida las cuales profanaron la Iglesia, quemando parte de las Imágenes en la puerta de la misma Iglesia y otras fueron sacadas con otros objetos del culto y conducidas en camiones al lugar denominado «El Muladar» donde fueron incendiadas.-que el declarante oyó decir que estas Fuerzas habían cometido verdaderas barbaridades, asaltando los comercios y casas particulares no respetando absolutamente nada, llevándose cuanto les parecía y arrojando los muebles por los balcones y ventanas.- Que seguidamente se constituyó un Comité Revolucionario integrado por Victorian Abadias que ejerció el cargo de Presidente, en ignorado paradero y como miembros actuaron, Juan Cadenas (ejecutado); Venancio Maza que ejerció el cargo de Delegado de la carne y que en la actualidad se encuentra en el pueblo de Lanaja; Santiago Cadenas en ignorado paradero; Jeremías Bardenas que se encuentra en Lanaja; Antonio Malo en la Prisión de Zaragoza; Mauricio Gazol que se encuentra en la Prisión de Zaragoza; Ignacio Gazol en ignorado paradero; Domingo Navarro (a) El Chispero en ignorado paradero y un hermano de Santiago Cadenas en ignorado paradero y Mariano Pontaque que se encuentra en Francia y Crescencio Pontaque que en la actualidad se encuentra gozando de libertad en esta capital. Que el día veintiuno de septiembre de 1.936 el declarante ingreso voluntario en la veintiséis División, diez y nueve Brigada, ignorando quien las mandaba y que al siguiente mes fue trasladado al once grupo de Intendencia, prestando servicio como cocinero en Bujaraloz hasta la terminación de la campaña. Que ignora lo que ocurrió en Lanaja después de su salida y que únicamente se enteró que habían detenido y asesinado a D. Andrés Abadias Abadias, pero que ignora donde le asesinaron, quien le detuvo y quien intervino en el crimen.”  

Julián Javierre Pardo testificó en la misma línea sobre los hechos de Lanaja, afiliado a la UGT, siendo la llegada de las fuerzas de Zaragoza el 25. Como miembros del comité señala a Juan Cadenas (ejecutado) y Santiago Cadenas (Fallecido). Julián marchó a Barcelona con la caída del frente de Aragón y a su vuelta fue detenido ingresando en la prisión de Huesca. 

Antonio Alastrué Navasa fue asesor y secretario del comité “En varias ocasiones solicitó salir voluntario para ocupar un avión rojo y poder bombardear a su gusto el domicilio del ingeniero Sr. Claver, sito en Huesca, calle del Coso Alto. También, en otra ocasión y por saber positivamente que la fuerza de la guardia civil de este puesto se hallaba al lado de los nacionales desde los primeros días de iniciado el alzamiento, manifestó a las mujeres de estos, que los muebles y demás enseres que había en la casa cuartel, había que requisarlo por pertenecer a personas fascistas y por último según manifestaciones de la esposa del guardia 2º Basilio Fontana Cruce y que por no conocer a nadie en esta localidad más que a la familia de este sujeto se vio precisada a refugiarse en su domicilio, teniendo que abandonarlo inmediatamente porque a todas horas salía a relucir la deserción al campo nacional de los bandidos de los guardias de Lanaja, con el solo objeto de martirizarla y hasta cuando mataron en la sierra de Alcubierre a dos sacerdotes que ocultaban los vecinos de Castejón de Monegros, se atrevió a decir un día comiendo que  -un cabrón de cura antes de morir tuvo valor para gritar viva Cristo rey- siendo uno de los autores de este fusilamiento”. Antonio Alastrué Navasa fue sentenciado a pena de muerte.

Tomas Samperiz Campos, izquierdista, “Siendo el que denunció la permanencia de sacerdotes que ocultaban en la sierra de Alcubierre los vecinos de Castejón de Monegros”.

Dionisio Otín Abardia “Siendo uno de los que con armas tomó parte en el fusilamiento de dos sacerdotes en la sierra de Alcubierre». Dionisio fue condenado a muerte.

Búnquer de Lanaja.

La fosa existente en el cementerio de Lanaja, del 11 de diciembre de 1937, “Contiene los restos de los vecinos de Lanaja muertos por el bombardeo de la aviación rebelde que golpeó al pueblo el 11 de diciembre de 1937 como represalia por el derribo de tres de sus aviones en un periodo de breves horas durante el día anterior en diferentes lugares del frente de Huesca. Solamente dos de las víctimas -Pilar Urcia Pueyo, de 53 años y Mariano Laguna Tubon, de 25- aparecen identificadas con cruces individuales, pero el resto de las víctimas estarían enterradas en el amplio espacio que queda vacío justo detrás de ambas tumbas. Las víctimas del bombardeo fueron, además de las dos ya citadas, la maestra Pilar Borruel, su hermano Mariano -de diez años de edad- Juana Otín, Casimira Lac, Simona Anoro Andreu, su hija María Guerrero Anoro, su novio (capitán del ejército republicano y cuyo nombre se desconoce), dos hermanas adolescentes apellidadas Vistué y una abuela cuyo nombre asimismo se desconoce y que murió por proteger a sus dos nietecillos, amén de un número indeterminado de soldados republicanos. Cinco de ellos murieron en el mismo edificio en el que fallecieron las hermanas Vistué.” (SIPCA).

Otras víctimas de la represión ejercida por los republicanos: “Al menos un vecino de Lanaja fue ejecutado por los republicanos en circunstancias desconocidas. Ocurrió en Sariñena el 25 de marzo de 1938, en plena ofensiva rebelde. La víctima fue Aurelio Arizaleta, administrador de la Casa Bastarás, huido del pueblo desde el principio de la guerra.” (SIPCA).

Otras víctimas de la represión ejercida por los sublevados: “La violencia de los sublevados se cebó con la población de Lanaja al término de la guerra. El 11 de marzo de 1939 fueron ejecutados en Huesca los vecinos del pueblo Antonio Alastrué Navasa, de 41 años, Dionisio Otín Albardia, de 42 y Tomás Sampériz Campos, de 48; Arturo Abadías Cáncer, de 30 años, fue ejecutado en Huesca el 5 de julio de 1940; el 7 de diciembre de 1940 fue ejecutado un quinto vecino, Juan Cadenas Pontaque, de 62 años de edad.” (SIPCA).

Otras víctimas de la guerra en la localidad: “El pueblo de Lanaja fue escenario de acontecimientos sangrientos durante la guerra. A los pocos días de su comienzo, el día 24 de julio de 1936, un combate dejaría como balance la muerte de dos milicianos republicanos y tres falangistas, cuyos cuerpos fueron incinerados en el “pajar del Carlista”, situado en el “Saso”, muy cerca del pueblo. Horas después dos falangistas que habían caído prisioneros serían ejecutados, uno de ellos de forma pública en la plaza del pueblo y ante centenares de vecinos. Los cinco falangistas muertos fueron Manuel Clavero, Carlos Lana, Juan Arriazu, Fabián Valdearcos Sánchez y el alférez José Abadía Balduque, todos ellos naturales de Zaragoza. Dos días después un nuevo combate se cobraría la vida de los falangistas Ángel Pérez Pérez y Luis Sanz Martínez, ambos de Zuera, y del soldado Raimundo Asensio Judin por parte rebelde, mientras que del lado republicano perderían la vida dos milicianos republicanos forasteros y desconocidos en la localidad. También moriría un vecino de Lanaja, Dionisio Martínez Gazol, muerto por los sublevados durante su entrada en el pueblo. Una decena de milicianos republicanos que tuvieron la desgracia de caer prisioneros de los rebeldes serían ejecutados más tarde en la plaza del vecino pueblo de Alcubierre. Entre los asesinados se contaría el vecino de Lanaja Ismael Alastruey Penella. Entre los vecinos de Lanaja que morirían más tarde en combate defendiendo la República podemos citar a José Pontaque Lorda, de Casa Peralta, y a Fausto Carbón Torres.” (SIPCA).

“El 11 de diciembre de 1937 la población de Lanaja sería seriamente bombardeada con el saldo de unos veinte muertos como mínimo. A pesar de que sonaron las sirenas, la población, muy acostumbrada a que lo hicieran, no hicieron el caso necesario al aviso y lo pagaron muy caro. En este caso fueron los aviadores alemanes de la legión Condor los culpables de las muertes que atacaron a la pequeña población con 22 He-111, los más potentes que disponían” (Aragón bajo las bombas, Maldonado Moya, José María).

Lastanosa. Rama separada326.

  • 25 de julio de 1936. Destrucción y saqueo de la iglesia. Un grupo de forasteros que se ignora los nombres y los vecinos de esta localidad Antonio Marca López, Antonio Fumanal Lavilla, Valentín Torres Puyuelo y Manuel Allué Almanzor (estos cuatro se ignora su paradero) como los … por los muchos del comité Lorenzo Sambia Peralta, Joaquín Ballabriga Peralta, Braulio Calvo y Miguel Muro Ballabriga; estos supiendo condenados y Manuel Allué Almanzor y Valentín Torres Puyuelo (Se ignora paradero).
  • Se ignora fecha. Saqueo de la casa Abadía.
  • Saqueo de la casa Vª Constantino Bruned Asín (Calle mayor 8) de todos los cereales y objetos de valor, quema de … saqueo de los cereales y de objetos de valor y quema de todas las escrituras. Por los miembros del comité ayudados por su secretario También fue saqueada la casa de Bernardo Cariello Torrente (Calle Mayor 17) “Por los mismos del comité con su secretario”.
  • Bernardo Cariello Torrente. Militar de 66 años. Su asesinato fue la noche del 27 de julio del año 1936 en la villa de Sariñena “La misma noche que fue asesinado fue llevado al cementerio de dicha villa, no pudo comprobarse las heridas que presentaba”. Responsables: “Inicialmente se desconoce quién pudo tener participación en el crimen”.

El teniente coronel del Ejército Mayor Bernardo Cariello Torrente, natural de Tamarite de Litera, vivía retirado junto su esposa Fausta Marcellán, en el caserón familiar casa Marcellán de Lastanosa, donde se desplazaron para detenerlo cerca de veinte hombres montados en un camión.  Lo trasladaron a la cárcel de Sariñena y fue fusilado al poco tiempo. Sus restos reposan en una fosa común junto a Eduardo Colay Bierge, Mariano Caballero, José María Arrelda Oroz, Jesús Oto Portoles, Mariano Rivera Riva, Eduardo Baile Herrerin, Fulgencio Desentre García, Tomás Aguilar Refusta y Felipe Cativiela Solan (La fosa común de Sariñena).

Fausta Marcellán López, esposa de Bernardo, declaró que su marido fue detenido el 21 de julio de 1936, en esta localidad, “Que en la detención a ciencia cierta no puede decir quien intervino, sabe que llegó un grupo de desconocidos de Sariñena en un camión y si bien en su casa no conocían a nadie sabe que en dicho camión llegaron un joven llamado José Puertolas Gistau, natural de este pueblo, el cual trabajaba en Capdesaso, que a las pocas horas fue trasladado su difunto esposo a Sariñena, donde permaneció encarcelado hasta el día 28 del mismo mes y año en que en dicha villa de Sariñena fue asesinado a poca distancia de la población camino del cementerio. Que responsables de esta muerte pueden considerarse diez personas que según rumor del vecindario fueron a dar aviso a Sariñena para que vinieran a buscarlo. Estos vecinos fueron Manuel Almozor, Antonio Marca y Valentín Torres. También pueden considerarse responsables los que formaban el comité revolucionario. Que el asesinato se llevó a cabo como dije anteriormente en Sariñena. Que también por rumores sabe que antes de dar muerte lo maltrataron. Que por el mismo grupo de malhechores fue saqueada y registrada su casa e incautado los bienes y que los elementos del comité eran Lorenzo Sambia, Valentín Torres, Manuel Allué Almanzor, Miguel Muro y Joaquín Ballabriga Peralta.”

El informe sobre Manuel Allué Almazor relata lo siguiente: “Manuel Allué Almazor, natural de Peralta de Alcofea, que se halla huido a Francia, fue a Sariñena en una bicicleta a avisar al comité de la citada villa, para que fueran con un camión a buscar al detenido, una vez el vehículo en la puerta de su casa le obligaron a subir llevándoselo a Sariñena, permaneciendo hasta el día 28 que lo sacaron y dieron le muerte a tiros dejando su cadáver abandonado en la carretera”. A Manuel se le atribuyeron los delitos de participar en la destrucción de la iglesia, saqueo de la casa abadía y de varias personas de derechas.

El informe de la Guardia Civil de Peralta de Alcofea recogió “El día 22 de julio de 1936 fue detenido por un grupo de individuos de Sariñena, compuesto por unos veinte hombres, todos armados y mientras estos vigilaban la casa para que no pudiera escapar”. Señala que le dieron tiros de fúsil y que los responsables fueron José María Puertolas, natural de Lastanosa, se halla en Capdesaso, Ángel Vivares, natural de Sariñena y Félix Alcalá, natural de Lastanosa y vecino de Capdesaso, en la cárcel de Huesca.

  • Aurelio Calvo Torres, natural de Peralta de Alcofea y vecino de Lastanosa afiliado a Izquierda Republicana fue vocal en el comité y consejo municipal “Durante su cargo intervino en requisas de cereales e inmuebles, contribuyendo al devastamiento de la economía española”.
  • Lorenzo Sambía Peralta “Apenas celebradas las elecciones de 1936 constituyo un centro de Izquierda Republicana del que fue nombrado presidente sucediéndose en la presidencia del comité y consejo municipal, durante su mandato intervino en requisas de cereales, oro, plata, cubiertos, ganado, inmuebles y efectos sagrados de los que hizo mofa bebiendo vino en un cáliz, presenció la destrucción de imágenes, departió con elementos indeseables y celebró comidas con los mismos obsequiándoles en su casa”.
  • Joaquín Ballabriga Peralta, vecino de Lastanosa, tras las elecciones de 1936 se constituyó socio en un centro de IR, siendo nombrado vocal sucediéndose en el cargo en el comité y consejo municipal “Durante el tiempo de su cargo intervino en requisas de cereales, alhajas e inmuebles, contribuyendo al devastamiento de la economía española”.
  • Julio Campo Campodarve “Apenas celebradas las elecciones de 1936 se afilió al centro de Izquierda Republicana, que al efecto se constituyó, posteriormente y por voluntad propia fue nombrado vocal del consejo municipal y aunque más indirectamente tenía conocimiento de la actuación de sus antecesores, cuya afinidad al proceder marxista, se halla bien patente habiendo contribuido con suscripciones a favor de la horda”.
  • No fueron recogidos ni encontrados cadáveres dentro del término municipal.

Marcén. Rama separada 327.

La causa general manifiesta que en el término municipal de Marcen no se produjo ninguna víctima.

  • 28 de julio de 1936. Destrucción de los santos. Milicianos desconocidos.
  • 30 de julio de 1936. Se llevan ganado. Milicianos desconocidos. Perjudicados Vicente Lacasa, Ramón Palacio y Antonio Alastrué.
  • 13 de abril de 1937. Se llevan trigo. Milicianos desconocidos. Perjudicados Vicente Lacasa, Ramón Palacio, Ramón Lansaque, Francisco Fuentes y Antonio Alastrué.

Pallaruelo de Monegros. Rama separada nº. 326

En la Causa General no aparece ninguna relación de cadáveres recogidos, de personas no reconocidas como residentes “Ninguna, pues en este término no fue nunca frente de combate”.

  • 27 de julio de 1936. Destrucción de la iglesia y objetos de culto, de acuerdo con la Causa General. Apeles Fenosa vivió la destrucción del altar y trató de no perderlo: “A Pallaruelo de Monegros llegué un mediodía con el coche de un médico, pues mientras hay tanta gente haciéndose los chulos, nosotros estamos salvando millones y millones y no tenemos forma de encontrar un vehículo. Encontré un retablo formidable de diez metros de alto, desmontado y en el patio del Comité. ¡Lo querían para hacer leña en el invierno! Después de pelearme con todo el mundo y de pasar casi por fascista, conseguí meter tres piezas dentro de la iglesia. El Comité me prometió que pondría el resto a salvo de la lluvia, mientras yo iba a buscar un medio de transporte. Temía la lluvia; fui todo lo deprisa que pude, pero llegué en el preciso momento en que estallaba una tormenta y casi deshacía el retablo. Entonces, el Comité, al que yo había prometido maestro y biblioteca, no me dejó coger el retablo mojado porque decía que quería a cambio una camioneta. “Pero si esto para vosotros no vale nada; lo dejáis que se moje y se estropee”, les dije. “Para nosotros no; pero vale para leña. Se ve que para usted vale mucho. Páguelo, pues”. Y como no tenía una camioneta que darles, allí se quedó el retablo. ¿Qué valor representaba? Era una joya y, bajo la lluvia y el sol, no quedará nada”. (Cataluña ha salvado en Aragón un tesoro artístico” publicado en la revista el Mirador, diciembre de 1936. Marisancho Menjón “Apeles Fenosa, gracias”).
  • 30 de julio de 1936 se produjo la quema de archivos municipales, ayuntamiento y juzgados.
  • 25 de agosto de 1936. Formación de la colectividad, haciendo ingresar en ella bajo pena de muerte a los mayores contribuyentes, apoderándose de sus cosechas y ganados de todas clases, de sus propiedades y quemando los títulos de propiedad. Los afectados fueron Pablo Ruata, Dionisio Lasierra, José Asín, Mariano Pelay, Margarita Gordita y Francisco Suevas. Personas sospechosas de participar en el delito: Ángel Sarrate Castejón (En Pallaruelo), Santiago Soñen Gazol /(En Pallaruelo), Ovidio Canalis Alcolea (Cárcel Zaragoza), José Huerva Huerva (Pallaruelo), Pedró Camón Uriol (Extranjero), Jesús Lasierra Camón (Extranjero), José Lasierra Camón (Extranjero), Víctor Villellas Pueyo (Pallaruelo), Mariano Pueyo Samper (Cárcel), Mariano Pueyo Samper (Cárcel), Mariano Camón Peralta (Cárcel), Vicente Pueyo Tabueña (Cárcel), Vicente Tabueña Pueyo (Pallaruelo), Víctor Villellas Palacio (Cárcel), Pascual Tabueña Barrieras (Cárcel), Isabelino Camón Palacio (Pallaruelo), Victorino Pardina Tabueña (Pallaruelo), Matías Pardina Tabueña (Pallaruelo) y Antonio Conte Sarrate (Cárcel). Estos como autores de acción en el hecho. Por autores de consejos y asustamiento: Juan Barrieras Pueyo (Pallaruelo), Fermín Castellón, Fermín Pueyo (Pallaruelo), Alejo Pueyo (Pallaruelo), Benigno Samper (Pallaruelo), Higinio Camón (Pallaruelo), Paulino Alcolea (Pallaruelo), Justa Canalis (Pallaruelo), Aurea Huerva (Difunta), Pedro Villellas (Pallaruelo), Francisco Camón Peralta (Pallaruelo), José Villa Buil (Pallaruelo), celestino Pueyo (Difunto), Cecilio Soñen (Pallaruelo), Cecilia Pueyo (Pallaruelo) y Pablo Camón (Pallaruelo).

“En esta localidad no cometieron ninguno (Asesinatos) salvando al sacerdote sin tener necesidad de ausentarse del pueblo, por lo tanto, residió en este pueblo todo el periodo rojo, aunque ligeramente camuflado, como medida de precaución ante posibles visitas de gentes extrañas”, informe sobre Jesús Lasierra Camón (Filiación política al “Frente Popular.” Jesús lasierra Camón, natural de Pallaruelo de Monegros, afiliado de UGTE, fue vocal del mismo “Fue elemento destacado en la destrucción de los Santos ornamentos de la iglesia y los archivos municipales, lo cual siempre iba armado de una escopeta, pero sin que tomara parte en cometer hechos delictivos. En el mes de octubre del 36 se enroló como voluntario en el ejército rojo hasta el final, que desde Cataluña marchó a Francia, donde al parecer se encuentra en la actualidad” (Causa General de Pallaruelo de Monegros).

Peñalba. Rama separada 228. Partido judicial Fraga.

  • Fernando Isanta Pomar (24 de agosto de 1936). Sacerdote, párroco de Ballobar de 53 años de edad. Se encontró su cadáver en el término de Bujaraloz, sin poder apreciar heridas.

Su hermano Mariano Isanta Pomar testificó que Fernando fue detenido por Hilario Orús Salvo, Valentín Cacho Bometón y Matias Odina Salvo y conducido y custodiado por Julián Purroy fue llevado a Bujaraloz y asesinado en el kilómetro 387 de la carretera a Madrid a Francia por los últimos tres citados y Joaquín Gros Gros (El barbero) que antes había conducido el coche que los llevó al citado km. voluntariamente. Que considera responsable de esta muerte a Narciso Cacho Calvo, Francisco Frauca Cruellas, José Mineros, Valentín Cacho Bometón, Francisco Orús Salvo, Hilario Orús Salvo, Jesús Orús Ezquerra componentes del comité en Aquella fecha como también a Santiago Odina Salvo y a José Claver Orús por haber avisado por teléfono, a Bujaraloz, el lugar de escondite de los sacerdotes asesinados Fernando Isanta Pomar y Domingo Pomar Beltrán.

  • Domingo Pomar Beltrán (24 de agosto de 1936). Sacerdote, párroco de Alfántega de 35 años de edad. Se encontró su cadáver en el término de Bujaraloz, sin poder apreciar heridas.

Domingo Pomar Beltrán, según informes, el 24 de agosto de 1936, a las seis horas, por miembros del comité local Hilario Orús Salvo, Valentín Cacho Gemeten y Matías Odina salvo, fue detenido con la advertencia que tenía que declarar ante Durruti, “Conducido a la casa del comité, fue entregado en unión de Fernando Isanta Pomar a los extremistas revolucionarios Julián Claver Orús (Desaparecido), Matías Odina Salvo y Joaquín Gros Gros el Barbero”. Se lo llevaron en un coche requisado por el comité de Bujaraloz.

María Pomar Beltán, hermana de Domingo, declaró que “Su hermano Domingo Pomar Beltrán fue detenido por Valentín Cacho… armado de pistola, Matías Odina Salvo, Hilario Orús y Juan José Censola Olivares y Lorenzo, este armado con fúsil. Primeramente, lo trasladaron al comité entregándolo a Francisco Frauca Cruellas jefe del mismo, este lo entregó a Joaquín Gros Gros, el Barbero, quien hizo de chofer y lo condujo a Bujaraloz. En el coche iban con él detenido encontrándolo armado de fusil Desiderio Ezquerra Purroy y Julián Clarel Orús, Matias Orús Salvo y el Barbero, al llegar al kilómetro 387 fue asesinado por los cuatro que antes se mencionaron.

  • Octavio Salina Lloret (22 de julio de 1936). Sacerdote, párroco de Peñalba de 59 años de edad. Se encontró su cadáver en el término de Valfarta, sin poder apreciar heridas.

En la declaración de José Gros se da cuenta que Octavio fue sorprendido en la ermita de Valfarta, al que se … después de varios días de andar errante por el monte. Fue conducido al cementerio donde le asesinaron acribillado de balazos. Un informe cuenta que se internó en el monte denominado el Sisallar, término municipal de Villanueva de Sigena, donde permaneció oculto sobre dos meses y entregándose a las fuerzas rojas de Valfarta.

Los componentes del comité revolucionario de Peñalba fueron los siguientes: Francisco Frauca Cruellas, Juan José Censola Oliveros, Valentín Cacho Gometen, Francisco Orús Salvo, Narciso Cacho Cacho, Jesús Orús Ezquerra, Santiago Odina Salvo, Hilario Orús Salvo (Condenado a pena de muerte), Mariano Frauca Cuellas, Joaquín Gros Gros El Barbero, Matías Odina Salvo y Desiderio Ezquerra Purroy.

  • Ángel Ros Gracia (19 de agosto de 1936). Maestro nacional de 27 años de edad. Se encontró su cadáver en el término de Ontiñena, sin poder apreciar heridas.

Ángel Ros Gracia ejercía las funciones de maestro nacional en Peñalba. El 19 de agosto a las 21 horas recibió, junto a su padre Medardo Ros, el aviso de tener que comparecer ante el comité. Su padre Medardo Ros ejercía de secretario en Belver de Cinca.

  • Medardo Ros, padre del anterior (19 de agosto de 1936). 60 años. Se encontró parte de sus restos en el término de Fraga.

Un informe de la guardia civil del puesto de Candasnos relata que Medardo Ros fue llamado a compadecer a la casa del comité junto a su hijo Ángel Ros Gracia, el 19 de agosto de 1936. Ambos fueron detenidos por el comité y les hicieron montar en un coche escoltados por cuatro individuos armados, saliendo del pueblo, siendo asesinados en el punto conocido como la cuesta a Fraga.

No obstante, el relato de la guardia civil cuenta que antes de salir de Peñalba, Ángel Ros se dio a la fuga lanzándose por la ventanilla del coche salvándose de momento “Desorientado fue durante la noche en el edificio cuadra del extremista Dionisio Lacruz Robles, viéndose sorprendido por la esposa de este y denunciado al comité. Ángel fue entregado a miembros del comité de Albalate de Cinca y asesinado en el término municipal de Ontiñena.

  • Ramón Galindo Marcial (5 de agosto de 1936). Vecino de Villanueva de Sigena de 35 años, labrador. Encontrado en la partida de Val de Castejón
  • José Lorda (5 de agosto de 1936). Vecino de Villanueva de Sigena de 60 años, labrador. Encontrado en la partida las Eras de Peñalba.
  • El 26 de marzo de 1938 se produjeron diferentes voladuras y destrucción de varias casas y parideras. Fue unas horas antes de entrar las fuerzas nacionales en la villa.
  • Álvaro Gros Gros, afiliado a la CNT, según informe en la causa general, intervino en saqueos, registros e incautaciones, siendo elemento de toda confianza de los directivos del comité revolucionario y alistándose voluntario en las columnas de Durruti marchándose con estas al frente. Posteriormente huyó a Francia, ignorándose la residencia actual del mismo,

La fosa común de Peñalba, del 1 de agosto de 1936, “Contiene los restos de cinco hombres, cuatro de los cuales eran sacerdotes, que residían en el pueblo y fueron asesinados por los republicanos en los primeros meses de la guerra. El quinto, Ángel Ros Gracia, maestro, fue asesinado en Ontiñena.” (SIPCA).

  • Octavio Salina Lloret. Sacerdote.
    Fernando Isanta Pomar. Sacerdote.
    Isidoro Pomar Labrador. Sacerdote.
    Ángel Ros Gracia. Maestro.
    Domingo Pomar Beltrán. Sacerdote.

Todos ellos murieron en otros lugares, pero después de la primavera de 1938 sus cuerpos fueron exhumados e inhumados de nuevo en este lugar, sobre el que más tarde se levantó una capilla conmemorativa.

Otras víctimas de la represión ejercida por los sublevados: cuatro años después del final de la guerra la represión franquista se cobraría las vidas de dos vecinos de Peñalba. Julián Clavel Orús fue fusilado en Zaragoza en febrero de 1943 e Hilario Orús Salvo moriría en Huesca en el mes de junio de ese mismo año. 

En la causa general aparecen diligencias de la causa general de Fraga sobre Manuel Salarrullana Enrech, Emilio Villanova Villagrasa, Antonio Olles y Antonio Olles Felip, vecinos de Fraga y “asesinados según el estado nº 1 de Fraga en Peñalba. Igualmente, desde Villanueva de Sigena sobre su vecino José Rodellar.

De acuerdo con las relaciones nominales del santuario de la gran promesa de Valladolid, en Huerto, las víctimas en el frente fueron Leandro Cacho Navarro y Domingo Pomar Beltrán.

Primera columna sanitaria expedicionaria

A medida que avanza la columna sanitaria, en cada pueblo se instala un hospital de sangre. Se van levantando los hospitales de retaguardia a medida que se avanza y se instalan en vanguardia. En la actualidad disponemos de un hospital con equipo quirúrgico en Peñalba, habiéndonos instalado en los edificios escuela de nueva construcción.

El grueso de la columna sanitaria se encuentra en Bujaraloz. 

Solidaridad Obrera, 14 de agosto de 1936.

Poleñino. Rama separada nº. 331.

En Poleñino se instaló el hospital militar de las Brigadas Internacionales destinadas en el frente de Huesca, en la casa Torres-Solanot. La enfermera australiana Agnes Hugdson, pasó más de 5 meses en el hospital (“Agnes Hodgson A una milla de Huesca”, coordinado por Víctor Lancina).

A José Lorenzo Buera Altemir, Joaquín Torres de Solanot e Isidro Casaus Escanilla los detuvieron y llevaron, en un camión, a Tardienta donde les fusilaron: “Fueron llevados a Tardienta por los milicianos rojos cuyos elementos de desconocen, De esta localidad fue a acompañar a los detenidos el vecino Francisco Zamora (Fusilado) y componía el comité revolucionario el mismo Zamora, Juan Montes, Joaquín Pascual Y Eugenio Audina”.

  • José Lorenzo Buera Altemir (1 de septiembre de 1936,). Sacerdote de 27 años de edad.
  • Joaquín Torres de Solanot (1 de septiembre de 1936). Propietario de 40 años.
  • (20 de octubre de 1936). Propietario de 33 años de edad.

Según declaración de Francisca Pisa Gracia, que prestaba servicios en la casa de Josefa Colay, esposa de Isidro Casaus, a Isidro lo fueron a detenerlo estando trabajando en la era para fusilarlo “Fue a su detención el convecino Cándido Olivan. Que el día 14 de agosto fue la primera vez que lo detuvieron y “Joaquín Barrios Valdovinos le dijo que, si había que fusilar a alguien, era a él”. Luego le pusieron en libertad y cuando lo detuvieron definitivamente para fusilarlo, Isidro quiso despedirse de su familia y para que no escapase fue acompañado por Juan Montes. Su esposa, Josefa Colay declaró que a Isidro lo fueron a buscar el 1 o 2 de agosto a la era, lo detuvieron en la iglesia “Dedicada a este fin o sea de cárcel” y lo llevaron a fusilar a Tardienta. Además de fusilar a su marido, a su esposa le dejaron sin caballerías, trigo y otros productos.

  • Julio de 1936 Destrucción de la iglesia y quema de las imágenes. “Por los datos que obran en este ayuntamiento se sabe formaron por los siguientes: Francisco Zamora (Fusilado), Cándido Olivar Campo (Cárcel), Juan Montes (Francia), Desiderio Pascual, Joaquín Pascual y Eugenio Audina. Según declaraciones de Cándido Olivar Campo “Unos días más tarde (Tras el golpe de estado) fue profanada la iglesia y quemadas sus imágenes y objetos de culto cerca de la puerta de la misma.” En la misma línea, fue profanada la ermita de santa Brígida “Ignorando lo que hicieron con la imagen de la referida santa”. De acuerdo a la información del SIPCA, todas las figuras, de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Poleñino, excepto las más altas, fueron decapitadas durante la Guerra Civil.

También fueron detenidas Manuel Escanero, Valentín Allue, Blas Castro y Manuel Escanero Barrios entre otros. (Causa General).

El comité, según declaración de Baltasar Casaus, pare ser que estuvo formado por su presidente Francisco Zamora (Ejecutado), Joaquín Pascual, Juan Montes, Segundo Dieste, Eugenio Audina, Eugenio Abadías Escario, Ángel Puyal, Cándido Olivar, Bernardo Zamora, Desiderio Pascual, Joaquina Barrio Valdovinos. “Los ocho últimos colaboraron con los elementos del comité interviniendo en cuantas detenciones y requisas hubo en la localidad”.

  • Cándido Olivar Campo, afiliado a la CNT, la guerra le sorprendió en las faenas del campo “Por la tarde recibió el aviso para que dejara el trabajo y se presentara en el pueblo”. Los vecinos se encontraban en la calle, el ayuntamiento había sido destituido y se había formado un comité. Al parecer, dos individuos que trabajaban en el canal, Juan y Daniel eran quienes daban las órdenes y se hospedaban en la posada del pueblo.

Los primeros días fueron quemados todos los archivos que había en el pueblo. El día veintiocho o veintinueve de agosto llegó un coche de Tardienta ocupado por tres o cuatro individuos que detuvieron y se llevaron a Isidro Casaus Escanilla, Joaquín Torres Solanot y al párroco del pueblo “rumoreándose algún tiempo después pues que habían sido asesinados en Tardienta. (Cándido Olivar Campo). También se declara que hubo saqueos en casa particulares. Cándido acabó en la Prisión de Huesca y en la de Barbastro.

  • Francisco Zamora, perteneció a la CNT FAI.

“Se sabe que momentos antes de la liberación de esta localidad varios milicianos de esta localidad fueron muertos por los bombardeos, los cuales fueron enterrados en los mismos fondos producidos, por lo tanto, sin que no les hayas extraído ni mirado la documentación, por lo que se ignora quienes puedan ser por no haber sido identificados.” (Causa General de Poleñino).   

De acuerdo con las relaciones nominales del santuario de la gran promesa de Valladolid, en Poleñino, las víctimas asesinadas correspondieron a Joaquín Torres Solanot Orús e Isidro Casaús Escanilla.

Sangarrén. Causa General de Huesca. Rama separada nº 61.

  • Diligencias de Sesa sobre los asesinatos en el término municipal de Sangarrén de Pedro Marzal, Andrés Gabarre, Francisco López, Ramón López, Joaquín Ereza, Francisco León, Lorenzo Val, Antonio Lardies, Mariano Abizanda y Antonio Castro, vecinos de Sesa.
  • Desde Pontevedra se investigó la muerte de Agustín Español Lomba en Sangarrén, asesinado el 13 de agosto de 1936 “Encontrándole en el cadáver los impactos”.

La declaración de Victoriano Bailo Santamaría, natural de Sangarrén, afiliado a la CNT, apunta que en el pueblo no ocurrió nada hasta el cinco de agosto que llegaron una columna del POUM “Los cuales se dedicaron a la profanación de la iglesia e incendio de las imágenes en la misma plaza del pueblo. Que seguramente los milicianos ordenaron la formación de un comité” Los miembros del comité fueron Mariano Abadía como presidente (En ignorado paradero) y como miembros Cándido Ciria Olivan, Julio Estallo Gracia (Ejecutado) y Victoriano Bailo Santamaría. Victoriano apuntó que durante la permanencia del comité no ocurrieron desmanes. “Que a los veinte días, aproximadamente, fue sustituido este comité por otro que lo componían Mariano Abadía, como presidente, Mariano Casanova Frago (F), como miembro, habiendo otros que no recuerda sus nombres. Que este segundo comité ordenó incautaciones y durante la permanencia del mismo se detuvo a dos personas llamadas Manuel Guallar (Médico) y Pascual Olivan”. Fueron sacados del pueblo por milicianos y no sabe dónde fueron dados muertos. En el pueblo funcionó la CNT y la UGT. 

Requisado por la CNT. Sangarrén.

  • Félix Llovet Creus, afiliado a la CNT, la guerra le pilló cumpliendo servicio en el regimiento de Valladolid nº 20, segundo batallón, 2ª compañía de guarnición en Huesca. Durante los primeros días salió por los distintos frentes de Huesca hasta que el 1 de agosto de 1936, prestando servicio por la posición del carrascal de Prebedo fue hecho prisionero con unos treinta soldados, uno se llamaba Juan Madrid y potro apellidado Dols. Llevados al castillo de San Juan, fueron interrogados por García Oliver, quedando detenido por un mes. Salió voluntario para dar instrucción a milicianos en el castillo de Pebredo. Tras tres meses se le concedió un permiso de diez días para ir a su casa, descansando en Sangarrén Estada, y a su regreso fue ascendido a sargento. Luego fue trasladado a la 125 brigada Mixta, cuarto batallón comandado por Ricardo Zanoti, italiano, graduándose como teniente.
  • Genaro Ciria Corvinos, natural de Sangarrén, afiliado a la UGT, declaró que el 25 de julio de 1936 fue ocupado Sangarrén por un grupo de milicianos, compuesto por unos veinticinco hombres desconocidos y armados con fusiles “Los cuales penetraron en la iglesia destrozando las imágenes y ornamentos sagrados que quedaron tirados en la iglesia y seguidamente dieron la orden de que se formara un comité local integrado por un tal Abadías, vecino del pueblo, que actuó como presidente y que en la actualidad se encuentra en Francia, Pascual Bailo, vecino del pueblo que actuó como miembro y que actualmente se encuentra en Francia, Julio Estallo, vecino de dicho pueblo, que actuaba como miembro (Ejecutado), y Casimiro Alamán, que actuaba como miembro, también vecino del pueblo (Ejecutado)”. Genaro cita que en Sangarrén se formó colectividad. Los anteriores milicianos en el interior de la iglesia y les prendieron fuego en la plaza., juntamente con los archivos del ayuntamiento. Además, Genaro apunta “El día 16 de agosto de 1936 entraron en el pueblo varias centurias de milicianos que sacaron las imágenes que habían tirado”. “En el mes de septiembre u octubre de 1936 fueron detenidos tres vecinos llamados Pascual Olivan, Manuel Guallar y un tal Navarro, los cuales se dijo habían sido conducidos al pueblo de Vicién, rumoreándose más que habían sido asesinados. Que en el mes de octubre de 1936 unos milicianos que pertenecían a investigación según rumores y que tenían su oficina en Vicién, llevaron a Sangarrén un grupo de siete a nueve personas de Sesa, los cuales quedaron detenidos en la casa denominada Azcol y al día siguiente, sobre las ocho horas, fueron sacados por los mismos milicianos que los habían llevado y asesinados en el cementerio, ordenando seguidamente estos milicianos, que los vecinos de Sangarrén llevasen leña al cementerio y una vez que lo tuvieron, rociaron las victimas con gasolina les echaron encima de la leña y le prendieron fuego. Que después de cometidos estos crímenes, los mencionados milicianos de investigación, ordenaron al herrero del pueblo de Sangarrén que les hiciera una especie de parrilla para poderla colocar en un agujero hecho en tierra al objeto de poder quemar mejor las personas que fueran asesinadas y cuya parrilla ignora el diciente si se llegó a hacer”.
  • Conrad Estallo Torrero, maestro nacional natural de Puig Bolea, testificó que estaba destinado en Sangarrén, permaneciendo en el pueblo y que en el mes de agosto de 1936 fue ocupado el pueblo por fuerzas del POUM “Los cuales profanaron e hicieron algunos destrozos en la iglesia, nombrando un comité revolucionario. Que algunos días más tarde llegaron fuerzas de la columna Ascaso, que terminaron de destrozar las imágenes de la iglesia ignorando si fueron quemadas. Que los archivos del pueblo fueron quemados en la plaza del pueblo y que se realizaron requisas en todas las casas.  Que del 29 al 31 de agosto de 1936 fue requerido el médico llamado Ramón Guart Sevil, para que fuera a Vicién a cuyo pueblo se trasladó con una ambulancia que para tal efecto habían llevado, según rumor público se dijo que no había llegado al referido Vicién por haberle asesinado en el camino. Que unos días más tarde se rumoreo que había sido asesinado dentro de su casa el vecino Hilario Frances, ignorando el declarante quién tomó parte en este hecho y forma en que se realizó, que más tarde se enteró el diciente que se habían llevado a Vicién al vecino José o Pascual Olivan Mercader, rumoreándose que lo habían asesinado, pero el declarante ignora quienes se lo llevaron ni quienes intervinieron en este crimen”. Conrad en marzo de 1938 marchó a Cataluña, destinado a Viura (Gerona), donde estuvo hasta el mes de enero de 1939, pasando a Francia y regresando a España el 28 de septiembre de 1939 por la Junquera, siendo etenido al presentarse al comandante del puesto de la guardia civil de Tardienta ingresando en la prisión de Huesca”.

De acuerdo con las relaciones nominales del santuario de la gran promesa de Valladolid, en Sangarrén, las víctimas asesinadas fueron Pascual Ciria Corvinos, Pascual Oliván Mercader, Manuel Guallar, Hilario Francés y José Paño Ballarín.

Sena. Rama separada 336. Pág 21

  • Francisco Miralves Castro (12 de agosto de 1936). Sacerdote de 65 años. Su cadáver apareció en Las Almunias, término de Sariñena. Sobre las heridas “No se pudo apreciar por el tiempo transcurrido”. Responsables Joaquín Ortiz (Se ignora paradero), José Cases Villa (Difunto), Antonio Ganeta Pena (Se ignora paradero) y Francisco Chavanell Merin (Se ignora paradero).

Un testimonio afirma que fue asesinado por orden del comité revolucionario. El informe de la Guardia Civil del puesto de Sena menciona que “En vista de los insultos y amenazas que recibía, de los elementos dirigentes marxistas, marchó en compañía de un sobrino a ocultarse a una masada o paridera de ganado, situada a unos 7 kilómetros de esta villa en la partida de las Almunias. Conocedores del punto en que se hallaba oculto, fueron a buscarle con un automóvil los dirigentes Joaquín Ortiz, cuñado del Rampín, vecino de Barcelona, José Cases Villa, que fue condenado a la última pena y cumplida, Antonio Garreta Pena, se supoine en el extranjero, estos tres individuos fueron los autores del asesinato, ensañándose disparándole a las piernas y una vez que le consideraron muerto le machacaron la cabeza e intentaron quemarle dándole fuego lo que no consiguieron por apagarse”.

  • Ramón Bosque Girál (22 de agosto de 1936). Sacerdote de 34 años de edad. Su cadáver apareció en la partida del Espartal, término de Sena. Responsables José Garreta Pena (Se ignora paradero), Antonio Garreta Pena (Se ignora paradero), Vicente López Charlez (Se ignora paradero), Antonio López Charlez (Se ignora paradero), Francisco Mir Cazcarro (Se ignora paradero), Alfredo Gistau Fornés (Se ignora paradero) y Miguel Pérez Vera (Se ignora paradero).

El informe de la Guardia Civil del puesto de Sena apunta que Ramón era natural de Azara y que se hallaba en un balneario de la montaña, por Boltaña, del que parece ser, al iniciarse la guerra “Se ausentó de dicho punto vagando por algunos pueblos donde no fuera conocido como sacerdote, hasta que fue detenido y conducido a Sena por unos desconocidos, los que según referencias, uno de ellos era el maestro de Vicién”. En Sena fue entregado al comité “Los que le hicieron las mil burlas, siendo asesinado a las cuatro o cinco horas de estar en este pueblo, sufriendo los malos tratos de obra y palabra de la chusma roja, siendo los autores directos los vecinos de Sena Francisco Chavanell Nerín, en Francia, José Garreta Pena, fallecido, Antonio Garreta Pena, fugado, Vicente Isidoro López Charlez, se ignora su paradero, Antonio López Charlez, iden, Francisco Mir Cazcarra, huido, Alfredo Gistau Torres, iden, Miguel Vera el pistolero, fallecido.”

  • Manuel González Almérge (23 de agosto de 1936). Farmacéutico de 55 años. Rinconada de san Pedro, Villanueva de Sigena. Responsables Miguel Pérez Vera (Se ignora paradero), José Garreta Pena (Se ignora paradero), Francisco Almérge Viñuales (Se ignora paradero), Vicente Chela Garcés (Se ignora paradero), Antonio Ariste Opi (Se ignora paradero), Baltasar Aragües Salillas (Se ignora paradero), José Ariste Opi (Se ignora paradero), José Lecina Lecina (Se ignora paradero), Antonio Lerin Villas (Se ignora paradero) y Manuel Cerezuela Molleu (Se ignora paradero).

Su hija, Carmen González Bruned, testificó que su padre ejercía de farmacéutico en Sena y fue asesinado en las mismas circunstancias que los demás.  

El informe de la Guardia Civil, da cuenta que fue detenido junto a otros vecinos y llevado a las escuelas, que entonces servían de prisión “Siendo puestos en libertad con la obligación de presentarse todos los días al comité, el que los insultaba en unión de sus secuaces, siendo detenido otras varias veces, una de ellas conducido a Barbastro, de donde regresaron el día 23 de agosto”.

  • José Calvo Calvo (23 de agosto de 1936). Propietario de 52 años de edad. Alcalde de Sena. Rinconada de san Pedro, Villanueva de Sigena. Responsables Miguel Pérez Vera (Se ignora paradero), José Garreta Pena (Se ignora paradero), Francisco Almérge Viñuales (Se ignora paradero), Vicente Chela Garcés (Se ignora paradero), Antonio Ariste Opi (Se ignora paradero), Baltasar Aragües Salillas (Se ignora paradero), José Ariste Opi (Se ignora paradero), José Lecina Lecina (Se ignora paradero), Antonio Lerín Villas (Se ignora paradero) y Manuel Cerezuela Molleu (Se ignora paradero). Consideró autores de su muerte a Francisco Mir Cazcarro, Miguel Pérez Vera (Difunto), Vicente Chela Garces, José Garreta Pena (Fallecido), Francisco Almerge Viñuales, Antonio Tisaire Opi, vecino de Villanueva de Sigena, Baltasar Áragues Salillas también de Villanueva de Sigena, José Ariste Opi, José Lecina Lecina y Miguel Cerezuela Mallén, estos últimos también de Villanueva. 

Carmen Calvo Sanz, hija de José, declaró que su padre fue detenido por el comité en su domicilio, en las primeras horas del día 23 de agosto “Siendo conducido con otros convecinos en un camión al sitio denominado Rinconada de Sampedro, en el monte Coveta, y asesinados todos ellos en circunstancias que se ignora. Anteriormente habían sido detenidas dichas víctimas varias veces y puestas en libertad aparente, pero vigilados y condenados de antemano, teniendo que presentarse diariamente al comité.

El informe de la Guardia Civil señala que fue asesinado junto a sus compañeros “Con ensañamiento y después sus cadáveres pisoteados y machacados con las culatas de sus fusiles”.

  • Pedro Laguna (22 de agosto de 1936). Propietario. Rinconada de san Pedro, Villanueva de Sigena. Responsables Miguel Pérez Vera (Se ignora paradero), José garreta Pena (Se ignora paradero), Francisco Chavanell Nerín (Se ignora paradero), Vicente López Charlez (Se ignora paradero), Francisco Mir Cazcarro (Se ignora paradero) y Alfredo Gistau Torres, secretario del comité (Se ignora paradero).

Los siguientes fueron encontrados en la Rinconada de San Pedro, término de Villanueva de Sigena, todos menos Vicente Calvo. Los responsables fueron los mismos que asesinaron a Manuel González y a José Calvo, en el mismo día y lugar. Los asesinatos se acordaron en junta, según declaración de Carmen “A excepción de Manuel Sanz Ayudan y Manuel Mombiela Pomarol, “Que cuando realizaron las muertes estaban ausentes del pueblo dedicados a labores agrícolas”. El comité de Sena dependía de la UGT “Los obligaron a dimitir por su mala actuación” pero fueron reelegidos después de ocurridos los asesinatos.

  • Rafael Gasco y del Tejo (23 de agosto de 1936). Propietario de 67
  • Gabino Gasco García Fanjul (23 de agosto de 1936). Propietario 25 años

La esposa y madre, Teresa García Fanjul Fernández, declaró que fueron detenidos padre e hijo por el “pistolero” con un grupo de milicianos en su domicilio el 23 de agosto de 1936, siendo conducidos al ayuntamiento “Donde fueron atados con varios más y de donde les sacaron al amanecer del mismo día a la rinconada de San Pedro, término de Villanueva, donde fueron asesinados”.  Sus cadáveres fueron quemados y arrojados a una fosa previamente abierta. Los responsables fueron “Los señalados en el estado nº 1 de Sena y además Segundo Tixaire (En Francia), presidente del comité y que ordenó los asesinatos, un tal Oran (En Barcelona), sastre, también inductor y el que planteaba como habían de realizarse y otros”.

La misma historia se repite para los demás en los informes de la Guardia Civil del puesto de Sena.

  • Vicente Isanta Pomar (23 de agosto de 1936). Comerciante 48 años Juez municipal en Sena
  • Manuel García Serrano (23 de agosto de 1936). Propietario de 50 años
  • Vicente Izuel Buret (23 de agosto de 1936). Industrial de 61 años.

Victorina Cambra Pastor, mujer de Vicente, declaró que fue asesinado en las mismas circunstancias que las otras personas. Al ser desenterrados los siete cadáveres no pudieron ser identificados “Por estar los restos mezclados, triturados sus huesos, lo que demuestra que debieron ser horriblemente martirizados. Todos los restos de los siete están enterrados en el cementerio de esta localidad”.

  • Vicente Calvo Chalvez (24 de agosto de 1936). Propietario de 33 años. Encontrado en el término de Santalecina. Responsables Manuel Pérez Vera, Luis López Colungo, José Garreta Pena, Joaquín Campo Chavanell y Martín Peruga.
  • 1 de agosto de 1936. Saqueo de todas las imágenes y ornamentos religiosos de la iglesia parroquial, ermita de Santa Quiteria y Santa Chus, profanando y quemando dichas imágenes y ornamentos.
  • 6 de agosto de 1936. Alarmando al pueblo por medio del temor requisando la mayoría de las casas por considerar a sus propietarios personas cristianas, sacando las imágenes y cuadros religiosos quemándolo en la plaza pública. Destrucción de mobiliario y del juzgado municipal, todo instalado en un local a excepción de algunos documentos que el actual secretario, arriesgando su vida, pudo ocultar, entre ellos el registro civil.
  • 9 de agosto de 1936. Quema y saqueo de toda la documentación del cuartel de la Guardia Civil.
  • 10 de agosto de 1936. Quema y saqueo de los documentos parroquiales a excepción de los libros de nacimiento, matrimonio y defunciones, que también el secretario de este ayuntamiento … por el alguacil del mismo con grave riesgo pudieron ocultar haciendo entrega de ellos al ser liberado este pueblo al señor cura en cargado de la parroquia en este pueblo.

Responsables Joaquín Tisaire Caradal (Juzgado), Vicente Elcoso Porta (Fugado), Francisco Chavanel Merín (Fugado), Vicente Chela Garces (Fugado), Vicente López Charlez (Fugado), Fermín Claveria Royo (Fugado), Alfredo Gistau Torres (Fugado), Miguel Polo Grota (Fugado), Epifanio Cerezuela Cervera (Detenido), Pedro Badia Puértolas (Detenido), Antonio Gameta Pena (Fugado), Tomás Bueno Sanclemente (Detenido), Antonio López Charlez (Fugado), José Calvo Almerge (Fugado) y Segundo Solanas (Fugado),

  • Salvador Badenas Guillén, vecino y afiliado a la UGT declaró “Que los primeros días llegaron milicianos procedentes de Cataluña los que ordenaronla destrucción de la iglesia e incendio de las imágenes, que en este hecho intervinieron vecinos de este pueblo. Se formó un comité revolucionario compuesto por Segundo Tisaire, como presidente y en paradero desconocido, Cirilo, como miembro y en Francia, Manuel Sanz Lahuerta, en el pueblo, Manuel Mombiola, en Sena. Que el día 22 de agosto aproximadamente llegaron unos milicianos del que iba como jefe un tal Miguel apodado El Pistolero que tuvo un bar en el pueblo de Sena”. Salvador, que en ese momento se encontraba realizando faenas agrícolas, oyó decir que se llevaron a las sietes personas y los asesinaron. “Que las órdenes de incautaciones y otros desmanes eran dadas por el comité y las detenciones y asesinatos las cometieron el grupo que mandaba el citado Miguel El Pistolero”.
  • La Causa General de Sena también aporta información sobre Manuel Blecua Galindo, natural de Sena, quién, a pesar de ser un gran propietario, pertenecía a Izquierda Republicana. En Berbegal participó en la destitución del ayuntamiento y en la creación de una “gestora” que presidió como alcalde presidente “Autorizó mítines comunistas, los cuales presidió, y en convivencia con el ayuntamiento promovieron varios conflictos sociales en los primeros días. Ordenó el desarme de las personas de derechas llegando a presenciar los registros domiciliarios, una vez constituido el comité revolucionario siguió con todos ellos. Igualmente se recoge a Ignacio Ramón Uriol, natural de Sena y afiliado a la UGT “Se puso con el mayor entusiasmo a las órdenes del comité rojo, no consta haya tomado en asesinatos ni robos, pero si en asaltos de las propiedades por la colectividad socialista a las familias de los vecinos de orden asesinados, con lo cual cooperó y defendió. El día 28 de marzo de 1938, a la llegada de las fuerzas nacionales, abandonó el pueblo”.  
  • Diligencia de Santalecina sobre Vicente Campo Charles, vecino de Sena y asesinado en Santalecina.

En la bajada por la que se desciende hasta el pueblo, por la carretera procedente de Sariñena, se encuentra la fosa común de Sena, del 1 de agosto de 1936, situada justo detrás de la fuente del Sabinar. De acuerdo con SIPCA “Se desconoce la localización exacta de esta fosa, por lo que las coordenadas se ofrecen a título estimativo. Estaría situada justo detrás de la “fuente del Sabinar”. Ahora ese terreno ha quedado totalmente desfigurado a causa de la acción natural de un pequeño torrente que discurre por ese mismo punto, hasta el punto de que es muy improbable que la fosa siga existiendo. En ella permanecería sepultado un vecino de Villanueva de Sijena asesinado por los sublevados el mismo día de su entrada en Sena a causa de su empecinada negativa a ceder parte de las ovejas del rebaño que cuidaba a las fuerzas invasoras. La fecha de los acontecimientos es aproximada. Víctima Ramón Morillo.”

Otras víctimas de la represión ejercida por los sublevados: Un vecino de Sena llamado Joaquín Peralta Ferrer fue ejecutado en Huesca por los franquistas en el mes de septiembre de 1940.

De acuerdo con las relaciones nominales del santuario de la gran promesa de Valladolid, en Sena, las víctimas asesinadas fueron Francisco Miralves Castro, Vicente Isanta Pomar, Vicente Izuel Buret, Manuel González Almerge, Vicente Calvo Charlez, José Calvo Calvo, Rafael Gascó y del Tejo, Gabino Gascó y García-Fanjul y Manuel Garnica Serrano y en el frente José Almerge Monter.

Senes de Alcubierre. Rama separada nº 337.

La causa General recoge a Manuel Arteza Morlans (1 de septiembre de 1936), industrial de 52 años y alcalde en la…. época Primo de Rivera. Fue fusilado en Tardienta “Blas Puyol Arruga la presenció siendo fusilado por el comité Tardienta”.

El 26 de marzo de 1938, en la partida denominada “Cazasolas” muerto de campaña, sus restos se… era un miliciano, otros datos no se pueden facilitar, 25 años.

Del 25 de agosto al 15 de septiembre de 1936 se produjo la destrucción de edificios, la iglesia parroquial con todos sur ornamentos religiosos. Un pajar de Severo Asín Otal. Saqueos casas de Severo Acín Otal, Francisco Astera Morlans, Elias Abadía Laguarta y Carmen. Además de profanaciones en el cementerio municipal.

Severo Acín Otal declaró que Manuel Ateza Morlans fue conducido a Tardienta montado en un camión permaneciendo cinco días detenido. Su cuerpo fue hallado a las afueras del cementerio y su cadáver presentaba heridas en el cuerpo y frente. Su sobrino Severino Acín declaró que su tío fue detenido por cinco o seis milicianos, conducido a Tardienta, maltratado en el camino y donde permaneció cinco días detenido. Manuel fue detenido el 27 de agosto de 1936.

Aquel campesino asediado por nosotros no daba abasto: el pueblo era Senés de Alcubierre, el batallón era el tercero, el frente estaba más allá. No sabía otra cosa.

Artís-Gener, Avel·lí. (1969). 556 Brigada Mixta (p. 30). Barcelona: Pòrtic. 

«El protagonista vuelve a Senés después de haber entrado en combate por primera vez, en el ataque al que llama, muy probablemente de forma equivocada, ‘ermita de Santa Lucía’ (atendiendo a factores geográficos ya la Historia de la Guerra Civil de la zona, es poco probable que este enfrentamiento pudiera darse en ninguna ermita que recibiera ese nombre» (https://www.mapaliterari.cat/). Este espacio forma parte del itinerario que siguió el protagonista de «556 Brigada mixta», desde finales de 1936 hasta finales de la Guerra Civil. Elaboración a cargo de Teresa Sáez Cuenca.

Había un silencio que estremecía. Bajo unos árboles estudiamos la ascensión a la colina. Hasta la cima hacía como una escalonada de márgenes y nos parecía que todo dependía de alcanzar el primero. Vimos a compañeros que ya llegaban, con una corrida, y corrimos nosotros. Fue entonces cuando cantó su primera ametralladora.

Artís-Gener, Avel·lí. (1969). 556 Brigada Mixta (p. 39). Barcelona: Pòrtic. 


Llegamos a Senés por la noche. Como por el camino no veíamos más que los que teníamos inmediatamente delante o detrás, ignorábamos a los que faltaban. Pero dentro de la paridora fue tan evidente que muchos no habían vuelto, que el corazón se nos hacía pequeño.

Artís-Gener, Avel·lí. (1969). 556 Brigada Mixta (p. 41). Barcelona: Pòrtic. 

Torralba de Aragón

Los inicios de la guerra, en Torralba de Aragón, parece ser que se desarrollaron con cierta normalidad. Entre los días 28 o 29 de julio de 1936 llegaron a la localidad grupos de milicianos pertenecientes a la columna Carlos Marx, al mando de José Del Barrio Navarro. Joaquín Paño Anzano, natural de Barbus pero residente en Torralba de Aragón, labrador afiliado a la CNT, declaró que los milicianos ordenaron que se constituyese un comité revolucionario.

El mismo día quedó constituido el comité revolucionario de Torralba de Aragón. Al mando estuvo Francisco Orús, secretario Jesús Bolea, Miguel Paño, Juan José Novales, Juan Abadía, Hilario Fanlo, Antonio Gracía, Ángel Paño y Joaquín Paño Anzano. (Testimonio de Joaquín Paño Anzano). Desde entonces se nombraron a diez individuos para hacer guardias en la carretera con unas tercerolas, por cuyos servicios se les entregaba o pagaba diez pesetas diarias. 

Los milicianos profanaron la iglesia, tiraron la puerta y sacaron los objetos y les prendieron fuego, “Ignorando que hicieron de los objetos de valor” (Testimonio de Joaquín Paño Anzano).

A los diez días llegó un jefe de centuria con los nombres del nuevo comité. Aquel debió de estar presidido por José Novales Corvinos, vicepresidente Francisco Orus Orus, secretario Jesús Bolea Aso y vocales Juan Abadía Bareche, Gerónimo Abadía Bareche, Vicente Novales Leri, Joaquín Paño Anzano, Manuel Catevilla Abadía y Juan José Novales Orus. Testimonio Jesús Torrecilla Pociello).

A los cuatro días de la constitución del nuevo comité, desde Tardienta llegaron individuos de investigación con la intención de llevarse a Lazaro Torrecilla y Agustín Abadía.

  • Agustín Abadía Capapey (2 de noviembre de 1936). Labrador y concejal de 78 años de edad. Fue fusilado en masa en Tardienta por los mismos guardias que los custodiaban.

Fue detenido el 9 de agosto de 1936 y puesto en libertad al día siguiente por parte del comité revolucionario. A finales de agosto fue detenido definitivamente por parte de Joaquín Pano Anzano, encarcelado en Tardienta y fusilado el 20 de octubre de 1936. (Testimonio de su hija Aurora Abadía Orus).

  • Lazaro Carrecilla Cáncer (14 de septiembre de 1936). Labrador y concejal de 78 años de edad. Fusilado en Tardienta. Su sentencia fue firmada por los miembros del comité.
  • Benito Torrecilla Pociello. 48 años, labrador y concejal. Apareció muerto en una habitación, simulando se había ahorcado. Se acusó de su muerte a los hermanos José y Antonio Novales Corvinos y los hermanos Juan y Gerónimo Abadía Bareche. 

Fue detenido y llevado a la cárcel de la localidad el 9 de noviembre de 1936, fue separado de los demás detenidos, a una habitación contigua donde a los días fue asesinado. Su hermano, José Torrecilla Pociello declaró que lo asesinaron los miembros del comité ayudados por Antonio Novales Oliva, no perteneciente al comité, y que la muerte la realizaron ahorcándolo y que aún después de muerto se tiene referencias que fue pisoteado y maltratado.

  • El 25 de marzo de 1938 fueron encontrados los cadáveres de 25 soldados milicianos rojos, en las trincheras de… Desconocidos.
  • Joaquín Paño Anzano se alistó en la columna Carlos Marx en el frente de Tardienta, a los pocos días fue herido y trasladado al hospital de San Pablo en Barcelona, donde permaneció hasta diciembre de 1936. Regresó a la misma columna en Tardienta. A los dos meses pidió la baja y se fue a su pueblo a llevar sus tierras.

La Carlos Marx ocupó desde Tardienta hasta Alcubierre. El 1er. Regimiento se encontraba en Alcubierre y aledaños del pueblo y estaba compuesta por 3 batallones. El 2º Regimiento se encontraba en la localidad de Tardienta y alrededores estando compuesta de 3 batallones y el 3er. Regimiento en Robres, compuesto por 3 batallones.

A principios de 1937, los batallones de infantería de la División Carlos Marx tenían una fuerza de entre 470 y 640 hombres cada una. La misma División Carlos Marx disponía, además, de un Grupo de Reconocimiento Divisionario de 155 hombres a Barbués, una Compañía de Transmisiones de 139 hombres a Almuniente; un Batallón de Ingenieros de 823 hombres a la sierra de Torralba de Aragón; un Centre de Instrucción a Almuniente; un Grupo de Intendencia de 75 hombres a Poleñino, el famosos Batallón Rojo de Choque, que se estaba formando a Grañén y a Torralba de Aragón, etc.A la vez la columna también contaba con tres baterías de artillería. Hernàndez, F. Xavier. Història Militar de Catalunya. Vol. IV: Temps de revolta. Barcelona: Rafael Dalmau, Editor, 2004, 

La artillería de la 27 División estableció en Torralba de Aragón la Brigada Mixta 124, 4a Batería 105 de montaña al mando del teniente Fernández Cadenas. Mientras en Alcubierre la Brigada Mixta 122, 11a Batería 75 al mando de Boris y en Robres la Brigada Mixta 123, 10a Batería 75 a las órdenes de Stefanelli. Organización de la artillería de la División 27 el 15 de junio del 1937 (Fuente: elaboración propia a partir de los datos de Guarner, 1980: 387. “La Bruixa”: els voluntaris del PSUC a la Guerra Civil espanyola Francesc Closa Salinas.).

El general Walter en el desfile de la XI Brigada Internacional en Torralba de Aragón. 7 de noviembre de 1937.

José Novales Oliva acabó en Francia, igual que Juan Abadía Bareche, Francisco Orús Orús, Gerónimo Abadía Bareche y Juan José Novales Orús. Manuel Catevilla Abadía, una vez “liberada Barcelona fue detenido y trasladado al a prisión de Zaragoza donde fue juzgado por los tribunales militares y sentenciado a la última pena efectuándose”. Antonio Novales Oliva (No pertenecía al comité), cárcel de Huesca, fue sentenciado a pena de muerte conmutada a cadena perpetua. Juan Antonio Novales Orús “Murió en el frente rojo haciendo frente a los nacionales”. Jesús Bolea Aso fue detenido tras la toma de poder de los nacionales, trasladado a la cárcel de Huesca fue sentenciado a muerte. Joaquín Paño Anzano fue capturado y una vez tomada Barcelona y trasladado a la cárcel de Huesca, en el momento de la declaración de José Torrecilla Pociello, Joaquín aún no había sido juzgado.

Francisco Orús Orús, natural de Torralba de Aragón, nació el 5 de octubre de 1910. Fue obrero y perteneció a la UGT, se exilió a Francia. Además de ejercer el cargo de vicepresidente, en el segundo comité, ocupó la centralita de teléfonos de Robres.

Roque Abadías Martínez, vecino de Torralba, “Hizo guardias con armas por el pueblo y extramuros. Fue con unos veinte individuos más mulos a llevar víveres y municiones a las posiciones de los rojos en Almudévar, el Cuervo y Castillo de San Juan”. 

En Torralba de Aragón se instaló un pequeño hospital, también conocido como hospitalillo, habilitado en casa Garín.

La ambulancia 15 con sus ocupantes reposando en la casa habilitada como hospitalillo en Torralba de Aragón. Joaquín Leal Moreno. Diciembre de 1936 ES/AHPHU – F/00207/0003_0014.

El zaragozano Joaquín Leal Moreno, participó durante la guerra como conductor de ambulancias. Joaquín creo en el mismo hospital de Torralba una escuela para niños y adultos además de fotografiar por la zona varias escenas de la contienda, especialmente relacionadas con su actividad y la ambulancia núm. 15.

 Grupo de dos adultos y nueve niños en la Escuela fundada por Joaquín Leal Moreno. Hospital de Torralba de Aragón. Joaquín Leal Moreno. 1937. ES/AHPHU – F/00207/0001_0002.

Noticias del frente de Torralba de Aragón

Paradero de un miliciano. El camarada León nos ruega comuniquemos a su familia que se halla en el regimiento de la U. R. S.S. n.° 3, tercer batallón, cuarta compañía de guerrilleros de Zuera, en la sierra de Torralba, sector de Tardienta.

La Vanguardia, 23 de febrero de 1937.

Otros aviones facciosos han hecho una incursión sobre Torralba. Nuestras baterías antiaéreas les han hostilizado haciéndoles huir, sin que pudieran realizar labor alguna.

La Vanguardia, 3 de octubre de 1937.

La aviación enemiga ha volado sobre Monte Oscuro, Alvero Bajo y Torralba, pero los aviones enemigos se han visto obligados a volar a gran altura por temor a los disparos de las baterías antiaéreas, y como además la niebla ha dificultado la visibilidad, rio han podido lograr sus objetivos.

La Vanguardia, 18 de noviembre de 1937.

La artillería rebelde ha disparado sobre las posiciones leales de Torralba y otras del sector. La nuestra ha replicado buscando el blanco en los emplazamientos rebeldes. Al parecer, los disparos de nuestras baterías han sido eficaces, toda vez que los cañones enemigos han sido acallados. Por los soldados leales ha sido advertido que los facciosos realizaban trabajos de fortificación en sus posiciones del Vedado, trabajos que han sido paralizados por el fuego de nuestros fusiles. Por parte de un grupo de tiradores republicanos se ha hostilizado la posición enemiga de la Ermita de San Jorge, en el momento en que en esta posición se iba a verificar el relevo, motivando la dispersión de las fuerzas que pretendían realizar este servicio.

La Vanguardia, 23 de noviembre de 1937.

De acuerdo con las relaciones nominales del santuario de la gran promesa de Valladolid, en Torralba de Aragón, las víctimas Torralba de AragónFrente Nicolás Allué Paño Asesinados Agustín Abadía Capapey Benito Torrecilla Pociello Lázaro Torrecilla Cáncer.

Usón y Tramaced. Rama separada 341.

  • Joaquín Barón Bardé (4 de octubre de 1936). Empleado de 42 años de edad. En el cementerio de Tramaced. Presentaba tiro de fúsil. Natural de Alcolea de Cinca, residente y vecino de Huesca. Fue asesinado en el cementerio de Tramaced por la checa roja del “Abuelo” cuyo jefe lo llamaban León, ignorando sus apellidos y un tal Claraco, preso actualmente en Huesca, no conociendo los demás individuos de dicha checa.

Una checa o cheka era una instalación que durante la guerra civil española fue utilizada en la zona republicana al margen de las leyes para detener, interrogar, torturar, juzgar de forma sumarísima y asesinar a sospechosos de simpatizar con el bando franquista.

  • En Usón se saqueó, robó y quemó los altares, imágenes, objetos sagrados, desprendimiento de las campanas de la torre de la iglesia parroquial
  • Destruidos el archivo municipal, parroquial, juzgado municipal y registro civil
  • En Tramaced también fue destruido, robado y cuanto quemado cuanto había dentro de la iglesia
  • Destrucción el registro parroquial.

Los autores de los hechos fueron las milicias del partido Obrero Unificado Marxista, destinadas en el próximo pueblo de Sesa y obligaron a la fuerza a un individuo de cada familia residente en Usón a sacar o desalojar la iglesia, muy parapetados en armas, los cuales no se han podido identificar hasta la fecha.

Villanueva de Sigena. Rama separada 342.

Según la Causa General aparece la siguiente relación de víctimas:

  • Antonio Montull Carilla (30 de julio de 1936), sacerdote de 54 años, su cuerpo apareció en el río, en las proximidades del pueblo con varias heridas de pistola fúsil y escopeta, fue quemado.

Sacerdote del monasterio de Sigena. Se cita que su muerte fue el día 3 de agosto de 1936. “Lo detuvieron por la mañana, a eso de las nueve, estando hospedado en la casa del vecino Francisco Salillas Ibarz. Seguidamente fue asesinado a unos dos kilómetros de distancia del pueblo”.

De acuerdo a un informe de la Guardia Civil del Puesto de Sena “la guerra “Le sorprendió en el Real Monasterio de Sigena, donde ejercía de capellán; en los primeros días, se presentó un automóvil conducido por unos desconocidos, al parecer catalanes, que les acompañaban dos mujeres, los cuales después de hablar con los dirigentes marxistas del pueblo de Villanueva de Sigena, marcharon al susodicho monasterio de Sigena procediendo a la detención del citado sacerdote, al que después de mil mofas e insultos lo llevaron al puente de hierro de la carretera de Bujaraloz a la estación del Tormillo donde le dispararon varios tiros con las pistolas que estos y sus acompañantes llevaban, hasta que le dejaron por muerto, a unos dos kilómetros del pueblo de Villanueva, regresando a este, donde como una graciosidad contaron el hecho. Seguidamente salió para el citado punto el vecino Manuel Cerezuela Mallen, con una escopeta y una lata con gasolina y como al llegar encontrara al precipitado sacerdote aún con vida y dispuestos a lavarse sus heridas en el río le disparó varios tiros con la escopeta que llevaba los que le acabaron de producir la muerte, rociándole a continuación con gasolina y prendiéndole fuego”. Según manifestó Manuel Cerezuela, le acompañaba Antonio Fuentes Torres.

  • José Elduque Galindo (2 de agosto de 1936). Comerciante, de 27 años de edad, jefe local FE y concejal. “En término de Castelflorite, heridas de fusil y pistola”. “Fueron a buscarle por la mañana al pueblo de La Masadera y al encontrarle lo detuvieron, asesinándolo a poca distancia del lugar de la detención”.

El informe de la Guardia Civil de Sena dice lo siguiente “Este señor estaba afiliado a Falange, habiendo sido detenido por repartir propaganda durante la Republica, ocho días antes del GAN, fue puesto en libertad y vino al pueblo a reunirse con sus familiares y en donde le sorprendió el alzamiento. Como era tan perseguido al iniciarse el mismo marchó a ocultarse por el monte en unión de su convecino Eliseo Salillas Ibarz, al intensificar su persecución y serles imposible el permanecer por más tiempo sin ser descubiertos, el referido Salillas regresó a su casa ocultándose en unión de su padre en una falsa tabicada y el informado marchó a casa de unos parientes al pueblo de Lamasadera en donde estuvo varios días hasta que los dirigentes marxistas de Villanueva de Sigena se enteraron de su paradero y marcharon a detenerle sobre el día 20 de agosto de 1936 sus convecinos Florentín Chesa Carrera, fallecido, José Ariste Opi, en Francia, José Lecina Lecina, idem, Antonio Ariste Opi, en Francia, Baltasar Aragues Salillas y Antonio Lerín Villas en unión de los vecinos de Castelflorite Sabino Peralta Baches, en Francia, y Antonio Mur Ester, desaparecido. Los cuales le asesinaron en el trayecto de Lamasadera al pueblo de Castelflorite. Una vez ejecutado el hecho el antedicho Antonio Lerin Villas le quitó la cartera de lo que luego se vanagloriaba, hallándose en la actualidad en la prisión de Huesca condenado a la última pena.”

  • Ramón Galindo Marcial (4 de agosto de 1936), labrador de 34 años, simpatizante FE y concejal. En cementerio de Peñalba, varios de bala fúsil. “Su detención se efectuó por la tarde. Fue llamado al comité donde le esperaban los sicarios rojos que a eso de las seis lo hicieron montar en un coche llevándolo a las inmediaciones del cementerio del pueblo de Peñalba donde lo asesinaron al atardecer”. El informe de la Guardia Civil del puesto de Sena indica que fue asesinado en las tapias del cementerio de Ontiñena.

Otro informe cita “Se hallaba en su domicilio que no podía salir de casa por ser constantemente y amenazado por los elementos marxistas. A las 18 horas del día 5 de agosto de 1936, se presentaron los vecinos de dicho pueblo José Lecina Lecina, Antonio Lerín Villas y Pedro Grota Martín, los cuales le ordenaron que les acompañara y llegados al camión le obligaron con insultos y empellones los dos últimos nombrados a montar en el mismo, siendo estos los verdaderos responsables del asesinato por resentimientos que entre ellos tenían, conduciéndole en el camión en unión de sus convecinos José Rodellar, Virginio Ledesma y Celestino Grota a las tapias del cementerio de Ontiñena donde fueron asesinados”.  El mismo caso se describe para José Rodellar Lorda y Virginio Ledesma Modrego.

  • José Rodellar Lorda (5 de agosto de 1936). Labrador de 54 años de edad, alcalde de la localidad. Lo asesinaron el 5 de agosto de 1936, su cadáver apareció en el cementerio de Peñalva y presentaba heridas de cuchillo y de bala de fúsil. Al iniciarse la guerra “Se hallaba en su domicilio, donde permaneció hasta las 18 horas del día 5 de agosto de 1936 en que le fueron a buscar unos desconocidos con un camión que le condujo en unión de sus convecinos Virginio Ledesma, Celestino Grota y Ramón Galindo, llevándolos al cementerio de Ontiñena donde fueron asesinados” (Informe Guardia Civil del puesto de Sena).
  • Virginio Ledesma Modrego (5 de agosto de 1936). Sastre de 33 años. El informe de la Guardia Civil del puesto de Sena indica que fue asesinado en las tapias del cementerio de Ontiñena.  
  • (5 de agosto de 1936), 60 años y labrador. El informe de la Guardia Civil del puesto de Sena indica que fue asesinado en las tapias del cementerio de Ontiñena. “Al iniciarse el GAN se hallaba en su domicilio donde le practicaron un registro los llamados Miguel Cazcarra López y José Ariste Opi, que se hallan en Francia; Antonio Lerin Villas, en la prisión de Huesca; y Luis Ballarín Peruga, en la prisión de Valencia, llevándose una escopeta, una pistola y varios objetos religiosos, haciéndole mofas y escarnios. El día 5 de agosto sobre las 18 horas se presentó un camión con varios desconocidos, capitaneados por Tomás Cases Villa, natural y vecino de Sena, que formó parte de la comarcal de Angües, que tantos crímenes cometieron, llevándose al informado en unión de sus convecinos José Rodellar Lorda, Virgilio Ledesma Modrego y Ramón Galindo Marcial, a las tapias del cementerio de Ontiñena donde fueron asesinados.” En un informe de la Causa General, Celestino figura como juez municipal.

Según informes de la Causa General, Virginio y Celestino fueron asesinados en Peñalba de la misma manera que José Rodellar Lorda. Vicente, en cambio, en el cementerio del pueblo de La Almolda (Zaragoza), varias de bala de fúsil. A los señores Rodellar, Grota y Ledesma también los detuvieron por la tarde, el día cinco, siendo conducidos al comité y obligados seguidamente a montar en un camión que los condujo a Peñalba donde se les asesinó. A Celestino Grota Foradada se le practicó “Un registro llevándose una escopeta, una pistola y varios objetos religiosos, haciéndole mofas y escarnios”. Se lo llevaron el día cinco, a las 18:00 horas para ser fusilado con los otros vecinos en las tapias del cementerio de Ontiñena. 

  • Vicente Monserrat Millán (3 de agosto de 1936), sacerdote de 35 años, quedan recogidos como simpatizantes de la FE, ninguno derechista, juez municipal. Afiliado a AP ninguno. “Al sacerdote Montserrat le detuvieron en su residencia del Cuarto bajo del Sillar, monte enclavado en esta jurisdicción municipal, a unos diez kilómetros de la localidad, y seguidamente fue trasladado al pueblo de La Almolda donde lo asesinaron inmediatamente de llegar”.

Vicente era administrador de la finca del cuarto bajo del Sisallar, donde se presentaron, el día 21 de julio de 1936, los vecinos de Sena José Lerín Villas, que se halla detenido en la cárcel provincial; José Cerezuela Mallén, fallecido; José Cazcarra López, en el pueblo en libertad condicional; Julián Ariste, en el pueblo y Matías Latre, vecino de Ontiñena, que se ignora, los cuales por orden del alcalde en aquella fecha, José Lecina Lecina, para que bajaran al pueblo, lo que no efectuó hasta el día 24 que se presentaron nuevamente los llamados Ramón Luesma González, que se halla en el pueblo en libertad condicional y Manuel Cerezuela Mallén, los cuales iban armados a recoger las armas que el referido sacerdote tenía en la casa de campo donde residía. Al venir al pueblo le salió al encuentro la guardia roja, compuesta por Miguel Cazcarra López, que se halla en Francia y Ramón Cazcarra López, en el pueblo, en prisión atenuada, haciéndole presentarse en el ayuntamiento donde se hallaban los vecinos Juan José Aragüés Chesa y Leoncio Luesma González, que se hallan el libertad condicional en el pueblo, los cuales le hicieron saber que entregarían las armas y municiones de que disponían, marchando seguidamente a casa de la vecina Wenceslada Chesa, donde se alojaba cuando bajaba al pueblo y estuvo hasta los primeros de agosto del mismo año que marchó a ocultarse al bosque de la referida finca por el mal cariz que tomaba la situación. Habiéndose enterado de la huida, el día 3 de agosto de 1936, Antonio Lerín Villas obligó al chofer José Calvo Chesa, para que con un automóvil del vecino de Sena José Calvo que le fue requisado, se preparara para ir a buscar al sacerdote referido que sabían se encontraba en el monte, marchando a las 11 de la mañana, ocupado por los sujetos José Lecina, Antonio Lerín Villas, Luis Ballarín Peruga, detenido en la cárcel de Valencia, José Cerezuela Mallén, fallecido, y José Ariste Opi, en Francia; llegados a la casa del Sisallar la rodearon entrando a registrarla y como en el primer registro no fue hallado, volvieron a repetir su búsqueda, saliendo seguidamente el Antonio Lerín Villas con el sacerdote, manifestándole a los demás que el granuja se hallaba oculto entre la paja de la pajera, montándole seguidamente en el automóvil conduciéndole al pueblo de La Almolda, entregándole al jefe de las fuerzas rojas de la columna Durruti diciéndoles que le entregaban un cura muy fascista contestándole que marcharan sin cuidado que quedaba de su cuenta, siendo fusilado a la media hora, después de los insultos y atropellos consiguientes. (Informe Guardia Civil puesto de Sena). 

  • Francisco y Eliseo Salillas Ibarz (5 de agosto de 1936) “Hallándose los descritos en las faenas de trilla vieron llegar un coche con gente armada adentrándose a su domicilio donde seguidamente los ocupantes del coche en unión de vecinos del pueblo que se citan de presentarse amenazando tirar la puerta sino se daban presos, obligando primero a huir y luego a permanecer ocultos en un cielo raso por espacio de 20 meses a los citados Salillas, a los que requisaron de domicilio y propiedades casi por completo, incluso ganado y caballerías.”
  • José Peralta Torres (10 de agosto de 1938), 45 años sacerdote. “En el pueblo Vilas del Turbón, varios balazos de fúsil.

El informe de la Guardia Civil del puesto de Sena manifestó lo siguiente: “El citado sacerdote, párroco de Villanueva de Sigena, le sorprendió el GAN en un pueblo de Cataluña donde según noticias se hizo una operación quirúrgica en la garganta de la que no quedó bien la 1ª vez y al repetir la 2ª operación murió a causa de la dolencia y sufrimientos por la persecución de que era objeto.”

  • José Salillas Ibarz (24 de agosto de 1936), 51 años y recaudador “En las proximidades del pueblo, heridas diversas de balas fusil y escopeta”. “Después de hacerle pasar unos días terribles de congoja y humillación, lo trasladaron por la mañana en un camión a una presa que se estaba construyendo sobre el río Alcanadre y después de obligarle a trabajar durante todo el día, de regreso por la tarde lo detuvieron en el vecino pueblo de Sena y los rojos de allí le obligaron a montar en un coche que lo trasladó al punto donde fue asesinado seguidamente”.

Según el informe de la Guardia Civil del puesto de Sena “Después de obligarle a presentarse diariamente al comité y hacer trabajos impropios a su estado, con mil mofas y escarnios de los dirigentes y sus secuaces, el día 24 de agosto de 1936, el sujeto Fermín Marco Capablo, le obligó a montar en un camión en compañía de su hijo José salillas Cortés llevándoles a trabajar a la presa del riegos, al regreso por la tarde llevaron al informado a Sena, mandando al hijo a su casa, continuando con el padre en un coche ocupado por Miguel Pérez Bera, José Garreta, fallecido, y dos más que se ignoran todos vecinos de Sena, llevándole a asesinar entre el término de Villanueva y Ontiñena, siendo los principales responsables el citado Fermín Marco Capablo, con el que tenía resentimientos antiguos, el cual se halla en Francia, José Lecina Lecina, iden, Antonio y José Ariste Opi, iden, Florentín Chesa Carrera, Baltasar Aragüés Salillas, en Francia, Manuel Carrera López, iden, y Antonio Lerin Villa, en la prisión provincial de Huesca.

  • Pablo Calvo Chesa (31 de diciembre de 936). Labrador 25 años, simpatizante FE. Fue asesinado en Lérida, no ha sido hallado. “Lo asesinaron durante la noche del 31 de diciembre de 1936 al 1 de enero de 1937, en Lérida, habiendo sido juzgado por un tribunal popular”.  

Asesinato recogido por la Guardia Civil del puesto de Sena. “Al iniciarse el GAN se hallaba el informado en el domicilio de su madre, viuda, siendo detenido por sospechar estaba afiliado a Falange, quién días después de muchos días fue conducido a la cárcel de Lérida donde después de la presión ejercida por los elementos marxistas del pueblo y en especial por Amado Pomarol Murillo, que se halla en Francia y Joaquín Costa Pueyo, en la prisión provincial, con los cuales tenía resentimientos personales, fue cambiado de celda y asesinado por la chusma marxista de Lérida y sus contornos”. 

  • Los labradores José Alaiz Calvo, Joaquín Cambra Alegre, Nicéforo Fumanal Revilla y Joaquín Cabrerizo Navarro (1937). Por arma de fuego. Responsables Antonio y José Ariste Opi, Manuel Lacoma Rodellar, José Lecina Lecina, Antonio Lerín y Silvestre Cerezuela Montull.
  • 30 de julio de 1936. Incendio, profanación, saqueo total, robo y destrucción completa, llegando incluso al desenterramiento de monjas del Real Monasterio de Sigena.
  • 5 de agosto de 1936. Incautación, robo, saqueo de sus bienes muebles e inmuebles de José Rodellar Lorda.
  • 4 de agosto de 1936. Incautación, robo, saqueo de todos sus bienes en general de Ramón Galindo Marcial.
  • 3 de agosto de 1936. Incautación, robo, saqueo de todos sus bienes en general de Juan Bertran Coma
  • 28 de julio de 1936. Incautación, robo, saqueo de todos sus bienes en general de José Salillas Ibarz.
  • 28 de julio de 1936. Incautación, robo y saqueo de comercio y parte de bienes de José Elduque Galindo.
  • 30 de julio de 1936. Destrucción, robo y saqueo de la iglesia parroquial.
  • 5 de agosto de 1936. Incautación, robo y saqueo de parte de sus bienes de José Blecua Marcial, Pedro Ibarz Lax y viuda de Pablo Calvo.
  • 20 de julio de 1936. Incendio y destrucción de ermita de San Blas.
  • 24 de julio de 1936. José Salillas Cortes. Detención y amenazas de muerte, librándose milagrosamente, sin duda, por su corta edad, tenía 16 años y ya le conducían en el coche en camión de su sr. Padre, haciéndole bajar al llegar y siguieron el coche hasta una distancia de 3 km…
  • 25 de julio de 1936. Amenazas de muerte por fascistas con obligación de presentación diaria ante el comité. Perjudicados Manuel Julián Rions. José Bruned Porta, Manuel Peruga Lacasa y Francisco Opi Burgos.  
  • Antonio Lerín Villas, labrador, perteneciente a la CNT, declaró que al pueblo “Llegaron varios camiones con milicianos procedentes de Cataluña sobre el día 20 o 21 del mes de julio de 1936, habiéndose formado el comité local un día antes, formado por Antonio Ariste, que actuó como presidente, Pedro Gota Martin, Manuel Lacasa. Que el día 22 en unión de Julio Arribes, que desempeñaba el cargo de secretario del ayuntamiento, fueron al monasterio para decirles a las monjas que habían llegado varios camiones de milicianos, los cuales intentaban quemare el monasterio, aconsejándoles que debían ir al pueblo donde sería más fácil el poderles proteger y donde permanecieron el tiempo que creyeron oportuno, pero que el monasterio a los dos o tres días se vio arder ignorando quien intervino en estos hechos. Que en los primeros días de agosto de 1936 fue profanada la iglesia parroquial y ermita de San Blas, siendo quemadas las imágenes y ornamentos sagrados, ignorando el declarante quien intervino en estos hechos y que se hicieron de los objetos de valor que en las mismas había ya que el diciente se encontraba prestando servicio de guardia en la carretera que va desde Sariñena a Fraga y lugar denominado casa German y cuyo servicio le fue ordenado por el comité y lo que se hacía por riguroso turno. Que los saqueos que se realizaron en el pueblo, cree el declarante que fueron ordenados por los componentes del comité. Que a los pocos días de iniciado el alzamiento se presentó en el pueblo Florentín Chesa, natural de Villanueva de Sigena y del que hacía bastante tiempo que faltaba, el cual llegó con varios milicianos y en este día fueron detenidos varios vecinos, oyendo decir el declarante que se los había llevado el Florentín, ignorando los hechos”. Antonio, en mayo de 1937 ingresó en Valencia en el Cuerpo de Seguridad y Asalto, siendo trasladado a Madrid y detenido al finalizar la guerra el Elda (Alicante), donde se encontraba de permiso.
  • José Lerin Villas. Labrador, natural de Villanueva de Sigena, preso en la prisión provincial de Huesca testificó: “El alzamiento le sorprendió en el pueblo de su naturaleza trabajando en las faenas del campo a unos diez y ocho km. del pueblo al que regresaron por haberle manifestado su patrono que tenía orden de que fueran al pueblo, llegando el día veinte o veintiuno de julio de 1936, observando que en las entradas del pueblo hacían guardias algunos vecinos, no observando otra anormalidad y que a los pocos días fue profanada la iglesia y quemadas sus imágenes y objetos de culto en las proximidades del cementerio y unos días más tarde fue incendiado el monasterio, ignorando el declarante quienes tomaron parte en estos hechos; que se formó en esos días un comité integrado por Pedro Brota, ignorando el cargo que desempeñaba, en ignorado paradero y otros vecinos, pero que no sabe quienes eran estos, siendo sus componentes los que daban toda clase de órdenes en el pueblo, realizando algunas incautaciones de fincas pertenecientes a las personas que se encontraban ausentes. Que en el mes de agosto fueron detenidos tres o cuatro vecinos, rumoreándose que los habían llevado a Peñalba y que los habían asesinado. Que también fue asesinado el párroco del pueblo, cuyo nombre ignora, en el lugar denominado El puente nuevo sito a dos kilómetros del pueblo, ignorando si fue enterrado y quienes cometieron este crimen.” José, en agosto de 1937, fue llamado a filas siendo destinado a la 28º División, 127 Brigada Mixta, 3er Batallón, 2ª Compañía, destacado en el frente de Zaragoza permaneciendo por distintos frentes hasta la terminación de la campaña, en Madrid, siendo internado en el campo de concentración de Alicante.
  • Luis Ballarin Peruga. Labrador, afiliado a UGT, prisión provincial de Huesca. Luis declaró “Los primeros días vecinos del pueblo hicieron guardias en las entradas del pueblo, que fue profanada la iglesia y quemadas sus imágenes y objetos de culto en las proximidades del cementerio y que las monjas que había en el monasterio fueron alojadas en las casas que ellas designaron y cuyo monasterio fue más tarde incendiado. Que se formó un comité integrado por Antonio Ariste, que ejerció el cargo de presidente en ignorado paradero, Pedro Brota, miembro (Ejecutado) ambos vecinos del pueblo y otros cuyos nombres no sabe.” Los días de las detenciones, Luis se encontraba en Sariñena pues habían sido llamados a filas los de su quinta, de allí fue a Barbastro para incorporarse, el día cinco o seis de agosto de 1936. Fue destinado al regimiento que guarnecía en Barbastro, permaneciendo acuartelado unos quince días, saliendo al poco al frente de Huesca, en enero de 1937 pasó al Cuerpo de Artillería, destinado en Montjuic, en agostopasó al Arma de infantería, siendo destinado a la 22º División, 88º Brigada Mixta, 340 Batallón, 4ª Compañía en el frente de Granada, donde se pasó a la zona nacional en junio de 1938. Ingresó en la prisión de Granada. 
  • Joaquín Pueyo Costa. Labrador, afiliado a la CNT “El alzamiento le sorprendió en el pueblo y a los pocos días fue profanada la iglesia parroquial y ermita de San Blas, siendo quemadas sus imágenes y objetos de culto en las proximidades del cementerio y que el monasterio fue incendiado, ignorando quienes intervinieron en estos hechos. Que las monjas que había se encontraban alojadas en las casas del pueblo que ellas designaron y más tarde funcionó un comité integrado por Antonio Ariste, que ejercía el cargo de presidente, en igniorado paradero, Baltasar Aragüés, miembro en ignorado paradero, Manuel Lacasa, miembro en ignorado paradero, no recordando si había algún individuo más, siendo estos los que daban toda clase de órdenes en el pueblo, realizando incautaciones de fincas pertenecientes a personas que se encontraban ausentes”. Joaquín, en marzo de 1938 abandonó el pueblo al ser evacuado, marchando a Tarrasa, hasta que entraron las fuerzas nacionales, cuando regresó, siendo detenido en la prisión de Huesca.
  • Diligencia de la Causa General de Peñalba sobre Ramón Galindo y Lorcha, vecinos de Villanueva de Sigena y asesinados en Peñalba.
  • Nota Causa General de La Almolda sobre Vicente Montserrat Millán, asesinado el 1 de agosto de 1936 junto al cementerio de La Almolda.
  • Diligencia de la Causa General de Castelflorite sobre José Elduque Galindo asesinado en Castelflorite.
  • Diligencia de la Causa General de Sena sobre Manuel González, vecino de Sena, asesinado en Villanueva de Sigena. Nota: En el mismo pueblo de Villanueva fueron asesinados José Calvo, Pedro Laguna, Rafael Gase y del Tejo, Gabino Gosco, Vicente Isanta, Manuel Garnica Serrano y Vicente Izuel.
  • Baltasar Aragüés Salillas, huido al extranjero, “Incendio y profanación, saqueo total, robo y destrucción completa, llegando incluso al desenterramiento de monjas, del Real Monasterio de Sigena, destrucción y robo de la iglesia parroquial, incendio y destrucción de la ermita de San Blas, incautación, robo y saqueo de varios comercios de la localidad, saqueo de todos los bienes de personas consideradas de derechas.
  • Antonio Millera López “Pertenecía a la CNT y FAI, presidente de la Junta Clasificadora de las personas de derechas y orden que tenían que encerrar y fusilar de esta localidad, formuló las listas de los vecinos de derechas a los que expropiaron todos los bienes, tomó parte activa en la profanación, destrucción y saqueo del Real Monasterio de Sigena. Después de la liberación se le supone huido a Francia.

El comité estuvo formado por José Lecina Lecina, alcalde del Frente Popular, Antonio Ariste Opi, Manuel Lacasa Rodellar (el Moreno), Manuel Cerezuela Mallen, Baltasar Aragues Salillas, Antonio Grota Martín y Pedro Grota Martín.

De acuerdo con las relaciones nominales del santuario de la gran promesa de Valladolid, en Villanueva de Sigena, las víctimas Asesinados José Elduque Galindo Pablo Calvo Chesa José Rodellar Lorda Faustino Abad Lax José Salillas Ibarz Celestino Grota Foradada Virginio Ledesma Modrego Vicente Montserrat Antonio Montull José Torres

inde.zaragozame.com/2017/06/1 4/sobre-sijena-la-guerra-y-la-causa-general/

Sergio Baches Opi, abogado e investigador de Villanueva de Sigena, en una entrevista, afirmaba que el inicio del incendio fue a finales del mes de julio, en torno al día 24 o al 25, y la profanación de las tumbas, probablemente en septiembre. Establece que los autores respondían a miembros del denominado Regimiento Engels, “Que se encontraba alojado en la vecina localidad de Sena y que estaba compuesto por afiliados o simpatizantes del PSUC (Partido Socialista Unificado de Cataluña) procedentes de las provincias de Barcelona, Gerona y Lérida”.

«Las fuentes más fiables indican que la profanación se produjo a finales de septiembre de 1936». «Los cadáveres fueron esparcidos por la iglesia y el patio del monasterio. También fue profanado el panteón de las monjas sanjuanistas. El espectáculo debió de ser dantesco”. 

«Desgraciadamente, todos los restos desaparecieron, si bien algunos testimonios, que recojo en el libro, afirman haber visto la momia de doña Sancha en Sena, donde habría sido llevada por los profanadores, y uno los testigos, Joaquina Ardanuy, asegura que fue enterrada en el cementerio de esta localidad». Para el investigador, «convendría verificar si los restos de la reina están en este cementerio». Y es que, en su opinión, su hallazgo y restitución «sería un gesto simbólico con una gran fuerza ética».

Valfarta. Rama separada 231. Partido judicial de Fraga.

  • 25 de julio de 1936. La patrulla de milicianos que componía el pueblo incendiaron la iglesia, destruyendo imágenes, hornaciones y cuantos objetos encontraron a su paso, quedando casi destruida, volviendo a los pocos días otros de los puestos de Sena y terminaron de profanar lo que dejaron los anteriores volviendo a incendiarla hasta quedar destruido todo excepto las paredes. La casa parroquial fue saqueada, arrojando muebles y ropas por el balcón y ventanas, destruyendo el archivo parroquial y cuanto encontraron en ella. El afectado fue Rafael Pano Sanclemente, párroco asesinado por los rojos en Barbastro. Entre la población civil la casa que más sufrió fue la de Penén, a quienes requisaron muebles, ropas, colchones, ganado y otros objetos, habiendoles abandonado y trasladarse a otra más pequeña e… para las personas que constituían la familia.Arturo Quillar Musin y toda la familia residentes en Zaragoza.
  • Octavio Salinas Soler (12 septiembre de 1936). Sacerdote de 59 años fue asesinado en el cementerio.

Manuel Labrador Salaver declaro que al sacerdote Octavio Salinas Soler, párroco con domicilio en Peñalba, “Lo fueron a buscar unos milicianos capitaneados por un “Arguelles”, según llamaban, en las afueras de Valfarta siendo conducido al comité local, donde los referidos milicianos le registraron las ropas conduciéndolo al cementerio de esta localidad y dándole muerte acto seguido. Al ser enterrado presentaba varias heridas de arma de fuego en la espalda. Su cadáver apareció en el lateral derecho del mencionado cementerio. Los responsables fueron unos milicianos acompañantes de Argüelles, que se ignoran sus nombres y datos.”

  • 6 de septiembre de 1937 en el monte apareció muerto que “no pudo ser identificado por no encontrarse documentación alguna y estar en completo estado de descomposición”. “Consecuente con su comunicación a fecha a 29 de los corrientes, tengo el honor de manifestarle que el cadáver enterrado en el cementerio de este pueblo en 6 de septiembre de 1937 y que no pudo ser identificado por estar en completo estado de descomposición, representaba unos 35 a 37 años, de pelo rubio ondulado, de constitución fuerte, estatura aproximada 1,70 m, vestía camisa y pantalón kaki, sin nada en su cabeza y cubierto su pie con alpargata negra y el otro desnudo, sin ninguna. Es indudable que murió asesinado, pues presentaba dos heridas de arma de fuego en el costado izquierdo y el autor o autores lo dejaron a medio enterrar en el monte a unos 100 metros de la carretera y a 1.200 del pueblo” (Informe del alcalde de Valfarta).

-Fin-

Nuestro trabajo y nuestros desvelos se verán recompensados con creces el bendito día en que podamos hacer la ofrenda al pueblo de Aragón, juntamente con su libertad, de los grandes tesoros artísticos, hechas las obras precisas de restauración y conservación, como una prueba bien patente de solidaridad y hermandad.

Apeles Fenosa,Cataluña ha salvado en Aragón un tesoro artístico” publicado en la revista el Mirador, diciembre de 1936. Marisancho Menjón “Apeles Fenosa, gracias”.

Las vidas y el sufrimiento es irreparable.

Luis Buil Espada


Luis Buil Espada tuvo una vida intensa, viviendo en su juventud, con veinte años, la guerra civil española, lo que le llevó al exilio, la segunda guerra mundial y el antifranquismo. Todas aquellas vivencias quedaron recogidas en su libro “Toda la vida en guerra de un pacifista» (Autor Luis Buil Espada Editor Josep Maria Borés, 1991 N.º de páginas). Un libro muy desconocido y muy complicado de encontrar y que, gracias a su hija Elisa Buil Torres, ya está disponible en la biblioteca del Instituto de Estudios Altoaragoneses. Así, el presente artículo se basa, principalmente, en su obra autobiográfica, aportando breves notas de documentos, bibliografía consultada y testimonios familiares.

Sariñenense, Luis Buil Espada nació el 8 de octubre de 1916. Su padre era ferroviario, encendedor de máquinas y trabajaba en la estación ferroviaria de Sariñena. Estudió en las Carmelitas y en la escuela nacional hasta los 14 años. Debió de ser buen estudiante, pues, tal y como relata, el cura nunca le pegó “Un día a la semana nos hacían ir a la iglesia para enseñarnos la doctrina. El cura tenía una caña muy larga con la que pegaba muy fuerte en la cabeza”.

Luis vivía una vida normal, la de un chico de su edad, jugando en la calle o aprendiendo solo a nadar en el río. Aunque no pudo continuar estudiando, su familia no se lo pudo permitir y, tras acabar la escuela, trabajó de botones para el Banco de Aragón. Allí comenzó a coger conciencia, sintiéndose explotado “y sin posibilidad de defensa”. Así, a los dos años, abandonó el Banco Aragón y junto a su familia abrieron una tienda de ultramarinos, con su madre, “También vendíamos carbón y patatas de siembra”.     

Cuando se fundó la UGT, Luis se afilió con numero de carnet nº 7, la sede se encontraba en el café Romea. Luego ingresó en las JSU (Juventudes Socialistas Unificadas).

Con la sublevación militar del 36, (La guerra civil en Sariñena), Luis recuerda cómo se formó el comité de Sariñena al día siguiente: “El 19-7-36 se formó el Comité del pueblo formado por socialistas, comunistas, izquierda republicana, unión republicana (de derechas) y anarquistas. Cortaron las carreteras con árboles y guardia armada. Por las noches los veía patrullar, pero la guardia civil también patrullaba.” En su relato va narrando el desarme de la guardia civil de Sariñena (La Guerra civil en Sariñena), como salió voluntario a los primeros enfrentamientos en Lanaja y Alcubierre, como fueron protegidas las hermanas carmelitas de Sariñena y el párroco Don Pedro y la defensa de los encarcelados para que no fuesen fusilados.  

Luis Buil en en centro con la camisa abierta durante la guerra.

Al final, Luis acabó en el ejército popular como militar y para ello ingresó en la escuela militar de Sarriá. Después fue destinado a la 26 División de Durruti y recorrió diferentes escenarios del frente de Aragón. Más tarde acabó en la escuela de guerra de Porta Coeli, de donde salió con el grado de teniente para ser destinado al ejército del Ebro, participando en la batalla del Ebro, la posterior batalla de Cataluña y su exilio a Francia.

Cinco años y medio permaneció en Francia, estuvo internado en San Cyprien, donde coincidió con el también sariñenense Juan Basols. También estuvo en Barcarés, Argeles sur Mer, en una compañía de trabajadores, en el campo disciplinario de Egletons, trabajó en una fábrica de carburos… Numerosas odiseas salvándose constantemente de los alemanes.

Don Luis Buil Espada, teniente republicano y resistente antifranquista, evocaba así a los brigadistas internacionales que conoció en el campo de concentración de Argelers (PO): «Su solidez de carácter, las barracas más ordenadas y curiosas de todo el campo, aquel espíritu de resistencia antifascista, de solidaridad en la miseria, de abnegación en la adversidad, de dedicación sin condiciones a un ideal de libertad y democracia, los brigadistas eran un ejemplo a seguir, a imitar para nosotros, republicanos también y comunistas, porque haciendo honor a nuestra condición de es-pañoles, en ocasiones teníamos cosas anarquistas».

Las Brigadas Internacionales: Nuevas perspectivas en la historia de la Guerra Civil y el Exilio editado por Josep Sánchez Cervelló, Sebastián Agudo.

En junio 1944 regresó a España, con pasaporte legal, aunque tan solo cruzar la frontera fue encarcelado en el castillo de Figueras, trasladado, al poco, a la Modelo de Barcelona y a la cárcel de Huesca

Pronto consiguió ser liberado y regresó a Sariñena, donde creó el PCE junto a unos 11 o 12 militantes y después la Unión Nacional Española (UNE). Fue, por aquellos tiempos, cuando se produjo la ocupación de Capdesaso por parte de los maquis:

“Los «maquis» seguían viniendo. Un día ocuparon el pueblo de Capdesaso (el del buzón) hablando con el alcalde Sr. Paul. No pasó nada aparte de comprar comida que pagaron. Mas adelante les informaré de ese asunto y como se realizaba posteriormente el suministro. Entre tanto realicé un viaje a Huesca acompañado de Juan Basols el maestro del campo de concentración de Francia, que había sido responsable de las JSU antes de la guerra. Su familia era de derechas, como la mía, pero más. Conocía algunos socialistas de la capital, pero no quisieron saber nada. Nos volvimos con la propagan da.”

Con 28 años realizó el servicio militar, en 1944, y en un permiso fue detenido junto con 11 personas en Sariñena “Junto con otros 140 de Huesca estuvo encarcelado muchos meses” (http://www.memoriadelasmigracionesdearagon.com/). Trasladado a la cárcel de Huesca coincidió con el médico Pedro Cascales.

“Me llevaron a una sala (del ayuntamiento) donde había unos 11 o 12 amigos, entre ellos el primo muy joven de un amigo mío de la CNT al que habían pegado unas bofetadas porque no habían encontrado a su primo y les taha dicho que no sabía dónde estaba. Tampoco encontraron al que vivía enfrente de mi casa ni al que estaba en la esquina (o sea los tres de la CNT) después supe que habían tenido un chivatazo de un miembro de las fuerzas que nos detuvieron.”

Al final salieron en libertad y Luis regresó a continuar el servicio militar a Pontoneros. A partir de 1945 fue corresponsal de «radio Pirenaica» bajo los seudónimos de «Julio Romero» y «Alcanadre» y en 1963 se traslada a Cataluña estableciéndose en la Seo de Urgell, en 1965 en Guisona y en 1967 en Solsona donde acabó viviendo definitivamente. Nunca abandonó su conciencia y compromiso, manteniendo su actividad política.

«A Luis Buil lo conocí por casualidad y en poco tiempo nos convertimos en buenos amigos disfrutado de paseos y café juntos. Su experiencia vital me entusiasma y el haber vivido un momento único y tan importante para nuestro país lo hacía doblemente interesante.»

Paloma Hernández Sánchez.

«Toda la vida en guerra de un pacifista» Autor Luis Buil Espada Editor  Josep Maria Borés, 1991.

Luis recogió sus memorias en su libro biográfico, fue algo para familiares y amigos, sin registrar y los iba regalando. Solía venir de vez en cuando a Sariñena sin olvidar visitar a sus amigos. Falleció en Solsona en el 2009. Su memoria es parte de la historia de Sariñena, que vuelve a resurgir gracias al gran trabajo de las bibliotecarias del IEA, de Ana oliva Mora y Ester Puyol, y a su digitalización por parte del Instituto de Estudios Altoaragoneses. Una obra disponible online en la biblioteca del IEA para todo el que quiera adentrase en las memorias de Toda la vida en guerra de un pacifista. Gracias también a la biblioteca publica de Sariñena y a su bibliotecaria Luisa Casañola Andrés por conseguir el libro físico, para su consulta, de la biblioteca Carles Morató de Solsona a través de la red de préstamo interbibliotecario.

Luis Buil y su esposa Elisa Torres del Valle.

Gracias a su hija Elisa Buil Torres y a su nieta Carmen Buil.

José Antonio Villellas Sánchez


Embajador de nuestra tierra, José Antonio Villellas responde a una personalidad fuerte, enraizada en la tierra como las robustas carrascas de Capdesaso que se desarrollan firmes, mostrando su grandeza y porte afable, humilde y sencillo y a la vez potente, como su voz, pura expresión de un sentir, tan propio y profundo, que brota del mismo alma. Indudablemente, José Antonio Villellas Sánchez es una figura fundamental en la jota aragonesa y la transmite con dedicación, pasión, orgullo y cariño.

José Antonio Villellas

José Antonio Villellas Sánchez nació un 26 de noviembre de 1939 en la localidad monegrina de Capdesaso, en el seno de una  familia de labradores, en casa El Cerilo. Jotero, cantador y maestro, se ha dedicado a la tierra como agricultor y a su gran pasión: la jota. Talante claro y puro, ha sabido transmitir su arraigo a la tierra, con dureza y valentía, entendiendo la jota como una expresión interior que debe fluir, puro sentimiento.   

Con su voz brava y fuerte, es considerado figura clave en la jota altoaragonesa y una de las voces más relevantes de la jota aragonesa. Sin duda, José Antonio Villellas lleva dentro la jota, formando parte de su vida que repasamos aprendiendo de todo un maestro extraordinario.  

Nació en un Capdesaso árido y seco, todo era secano, aunque su familia tenía algunas tierras de regadío por monte Tubo: -Se regaban desde aproximadamente los años treinta, o incluso antes, a través del canal del Flumen-. Se cogía trigo y durante la postguerra nunca faltó de nada-, afortunadamente no pasaron hambre, las necesidades las tenían cubiertas –Antes casi ni hacía falta ir a la tienda, con lo que se criaba y cultivaba en casa bastaba, pan con vino y poca cosa más-.

-Con la lana de las ovejas la abuela hacía jerséis, calcetines… antes lavaban la lana, la hilaban… las mujeres se encargaban de todo-. La colada la hacían en la balsa -Allí había pilas de piedra picada-. La balsa recogía el agua del monte de la Sarda -Cuando llegaba tormenta se llenaba y rebosaba por el aliviadero-. Con 8 años la balsa se llegó a secar -Se pegó más de un año sin llover, fue en 1949 y los críos jugábamos dentro de la balsa-. En invierno, cuando hacía frio, se helaba y andaban sobre el hielo. Para beber estaba la fuente, un manantial de agua buena y las mujeres iban allí a aclarar la ropa lavada anteriormente en la balsa -El agua estaba mucho más limpia-. Había otros manantiales, pero muchas veces el agua sabía mal. En la balsa había una pared de piedra, a modo de presa, que tenía adosadas unas escaleras de piedra por donde bajaban a llenar los cantaros. Cerca de la balsa se encontraban las ruinas del antiguo molino de aceite 

De críos jugaban a los pitos (canicas), policías y ladrones, al reganche (Hacían saltar monedas contra la pared), a la rueda que giraban por las calles, la una anda la mula, marro, churro medio manga manga entera, frontón y fútbol.

Desde los 10 años le tocó ir a ayudar al campo, a regar y a la huerta, tenían que dejar la escuela. Durante 15 días iban al monte a la siega y trilla, unas tres semanas entre todo. Villellas se acuerda de ver tarántulas y sus agujeros en la tierra –Cuando la tarántula picaba a alguien, en su casa le tocaban la guitarra-. Como eran chicos no les dejaban entrar en las casas y no recuerda que cantasen nada -Un hombre del pueblo tocaba la guitarra, aunque bastante mal-.  

Fue a la escuela en Capdesaso, -Entonces estábamos más de 50 críos, había maestro y maestra-. Luego, durante un año, realizó un curso en San Viator, Huesca, y dos años en Cogullada, Zaragoza, en la escuela agraria. Entró el primero de su promoción, en Cogullada, y pensó que iba a ser fácil, se hizo algo vago y al final se le complicó, aunque finalmente acabó superándolo.

Cuando tenía 18 o 20 años llegó la colonización y les expropiaron las tierras de Tubo. Las tierras de secano de Capdesaso se fueron modernizando y, a través de la acequia del Flumen, llegó el regadío. Mucha gente marchó con la expropiación -Éramos unos 600 habitantes en el pueblo y se debió de quedar en unos 200-.

Había muchas carrascas en el monte de Capdesaso, recuerda Villellas, pero con la llegada del regadío fueron arrancadas. Ahora, solo queda como testigo el pequeño carrascal de Capdesaso, cerca de la Laguneta. 

Las fiestas estaban muy animadas y los gastos de las mismas los organizaban los mozos. Con 15 años, Villellas ya fue mozo del gasto de las fiestas. Los mayores organizaban las fiestas y contrataban orquestas. Comenzaban la víspera con pasacalles, concierto y baile; para la patrona misa mayor cantada y todos los días baile vermut, tarde y noche. Había fútbol, se hacía equipo para jugar partidos contra el Lalueza, Sariñena o Poleñino. También se realizaba la tradicional carrera pedestre.  -Una mañana se realizaba una ronda para recoger dinero y las mozas daban algo. Sólo música aunque una vez vinieron los famosos cantadores Morilla (Vicente Cambra Villellas) y Joaquín Campodarve-.  

Para la fiesta de mayo, el día 4 se acudía a la ermita de santa Elena, se hacía misa y repartían tortas y vino a cargo del ayuntamiento. Para San Marcos, el 25 de abril, para algunas personas era costumbre ir a la ermita a invitar a Santa Elena a la fiesta de mayo.

Camino de la ermita, subiendo la cuesta del Saso se encuentran las crucetas. Son como de un metro de altura, roca sillar, y están cada diez metros a la orilla del camino. Según contaba su padre, la víspera de mayo mandaban a uno a cantar, en cada cruceta, para ahuyentar los malos espíritus. 

En su memoria queda Ramón Cambra Lapiedra, también natural de Capdesaso, quien tocaba maravillosamente el violín, recuerda Villellas -Aprendió a tocar en Sariñena, con Gioni-. Bajaba a Sariñena en bicicleta y dejaba de ir a la escuela para aprender a tocar. Ramón tocó en la orquesta famosa de Rudi Ventura y en diferentes ocasiones festivas de Capdesaso, tales como navidad, San José, el Pilar o la Pascua y acompañaba con el violín cuando se cantaba la misa de Pio X, que mozos y mozas cantaban en misa, -algo precioso-.

Fueron cinco hermanos, una hermana ha vivido siempre en Capdesaso y tres hermanas acabaron marchando a trabajar a Barcelona. José Antonio ha vivido en Sariñena, agricultor y jotero, su vocación fue tardía, a los treinta y cinco años. Soltero y aburrido, sobre todo las tardes de invierno de 1975, plegaba pronto del trabajo y se animó a ir a Huesca para aprender canto. Tenía voz, facultades para la jota, le resultaba relativamente sencillo, de alguna manera, su voz encajaba con la jota. 

A José Antonio siempre le había gustado cantar, especialmente en casa, -Por la radio escuchábamos jotas navarras en radio Zaragoza, las del cantador Raimundo Luna. Aunque las mejores eran de José Oto, Jesús Gracia…-. Mosén José María Aguerri, mosén Copas, coadjutor con mosén Vicente, lo cogió de joven para la coral, aún vivía en Capdesaso, pero la coral duró poco tiempo. Con nueve años, en el cine teatro Victoria de Sariñena, José Antonio ya vio cantar y bailar a gente de Sariñena, de la mano de Juanito Sanz, precursor de los primeros grupos folclóricos en Sariñena. En un momento de aquella actuación, aparecieron dos hombres a cada lado del escenario y en medió apareció un jovencísimo José María Cabellud, tendría unos 13 años, quizá con su padre y tío. De Sariñena estaba un Gilaberte que cantaba muy bien, era pastor. En Sariñena vio actuar al Pastor de Andorra y a Jesús Gracia, José Antonio aún no era jotero pero aquellas voces le parecían el cielo. También participó de las cátedras que la Sección Femenina llevó por toda la geografía aragonesa, llegando a bailar en su pueblo en la demostración que se llevaba a cabo al término de las clases.

En Huesca aprendió un montón. Fue alumno de Camila Gracia, de quien dicen “Heredó un estilo recio, valiente, que transmite pureza y autenticidad”. Camila fue discípula del cantador Fidel Seral, de quien adquirió el sabor auténtico de la jota a nuestra tierra, y de José Rodrigo. El 19 de noviembre de 1975, José Antonio debutó en Huesca, gracias al ánimo y la tenacidad de Pedro Lafuente. Se  tuvo que vestir con el traje que le dejó  José Mª Cadenas, secretario de la Escuela Municipal de Jota de Huesca.

Una víspera de reyes, José Antonio se acercó a Sariñena a comprar unos zapatos. Vio la cabalgata de reyes acompañada por joteros con cantadores venidos de Zaragoza. Era el segundo año que iba a la escuela de Huesca y un amigo, Víctor Mir, le dijo al cura –Este cantará una jota-  Así, salió a interpretar y aquello le animó a unirse al grupo de jota de Sariñena, gracias al director del grupo. Lamentablemente, el grupo desapareció al poco, a los dos años, en 1978. Lo organizaba el ayuntamiento y actuaba como rondalla de Sariñena, para fiestas, San Isidro o reyes.

Pronto se codeó con figuras importantes de la jota, como el bailador y coreógrafo Carlos Vidal, quien lo animó a actuar y a colaborar con escuelas y grupos como Almudévar, Ayerbe, Tardienta, Ansó o Sabiñánigo. Con Carlos Vidal siempre le ha unido una gran amistad, -orgullo jotero-. Empezó también a ir a certámenes y al primero que fue consiguió el primer premio -Esto parece que funciona-, pensó José Antonio. También tuvo la confianza del bailador Toni Cabestre, director del grupo “A tierra nuestra”, “que desde sus comienzos contó con él para llevar el peso de los festivales, cantando estilos y jotas de baile que fueron el perfecto rodaje del cantador monegrino” (Dese Monegros)-.

Participó en el festival del Pirineo de Jaca, en 1977, siendo retransmitida una de sus jotas por televisión española.  En 1987, José Antonio Villellas ganó el Certamen Oficial de las Fiestas del Pilar. Aunque no todo ha sido tan fácil, una vez, en un certamen en Lérida, se quedó en blanco durante una interpretación. Y en 1979 se comenzó a hablar de hacer un grupo en Sariñena, a iniciativa del alcalde Antonio Torres y la concejala de cultura Marisa Sanz Anoro. Se creó tanto grupo como escuela, naciendo el grupo folclórico “Aires Monegrinos”. Fue posible gracias a Jesús Budios que se encargó de la rondalla, José Antonio de canto y Vicente Galino, de Tardienta, de baile. José Antonio al principio no se veía capaz pero enseguida vio que la cosa funcionaba y todo tiró para adelante -A la vista está como ha funcionado-.  También gracias a Antonio Villacampa.

Además, durante 30 años perteneció y ejerció como maestro en la Rondalla de la Peña Fragatina de Fraga. El 5 de julio del 2014 le rindieron un sentido homenaje, un agradecimiento a su labor y trayectoria en el mundo de la jota. Además, Villellas impartió clases de jota en diversas localidades como Alcubierre, Benabarre, Esplús, Ontiñena, Alcolea, Villanueva de Sijena, Sena, Albelda, Graús, La Paul, Gurrea de Gállego, Belver de Cinca, Lalueza, San Lorenzo del Flumen…

En el 2010 fue el primero en recibir el reconocimiento de Gancho de Honor por parte de la asociación Ganchina El Soltador de Capdesaso. Así, a su pueblo escribió y dedicó la copla de La fábula del Gancho “Enamorado a su amada/ la luna le ofreció/ y una noche, con un gancho/ de la balsa la sacó”.

El 17 de abril del 2016 fue homenajeado por la agrupación folklórica Aires Monegrinos, otorgando su nombre a una calle de Sariñena. Sin duda, su impronta es vital en Aires Monegrinos, del que ha sido director y profesor de su escuela -Lo grande de Aires Monegrinos es que hay muchos campeones y títulos. Se ha ido a cantar y a bailar a muchos lugares, incluso al extranjero, atesoran un gran bagaje de actuaciones e incluso presencia en programas de televisión y radio-. Entre sus grabaciones, en 1988 el vinilo «Aires Monegrinos», en 1994 «Esencia», en cedé, y en el 2005 «Desde Monegros», en la conmemoración de sus 25 años. Asimismo, desde hace años celebran el certamen de Jota «Villa de Sariñena”. Sin duda, una actividad que dinamiza la vida cultural de Los Monegros.

En los últimos 30 años la jota ha tenido un auge espectacular, poniéndose en un altísimo nivel.  -La jota pues es la expresión de nuestros sentimientos más profundos de todos los Aragoneses-. Villellas la define como un sentimiento interno que hay que echarlo y vivirlo.

Puro arte, ¡Gracias maestro!.

Paco Villellas Arasanz


Natural de Capdesaso, Paco Villellas Arasanz nació en 1933.Su padre fue ferroviario en la Estación de ferrocarril de Sariñena: “Limpiaba y encendía las máquinas de vapor. Las reparaba y las volvían a encender con leña, primero echaban unas pastillas y luego la leña para después ir echando viguetas de carbón”. Su madre trabajaba en casa, fueron tres hermanos.

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Paco fue a la escuela de Capdesaso hasta los 13 años. Primero les daba clase uno de casa Paul quien, aunque no era maestro, enseñaba a los críos. Luego ya llegó un maestro oficial “Don Andrés”. Entonces igual estaban una treintena en la escuela “Había clases separadas de chicos y chicas”.

De crío, Paco iba a la fuente a refrescarse y jugaban con una pelota de goma, a marro, a burrico falso (churro, media manga, manga entera), a ladrones y ministros y al frontón. Durante las fiestas patronales disfrutaban de la orquesta “Estrellas Negras” de Binaced y la orquesta “Colombia”, con 16 años los mozos pagaban a los músicos y, para que saliese más económico, iban a comer cada día a una casa. Se hacían carreras de bicicletas: “Se colocaba una cuerda con anillas y tenían que pasar un lapicero por las anillas”. Para los quintos se hacía merienda y bailes y para Santa Agueda las chicas les sacaban a bailar, hacían merienda y baile tarde y noche. En las fiestas del 3 de mayo se iba a Santa Elena.

Paco bajaba mucho a Sariñena, en la plaza del ayuntamiento estaba la tienda de bicicletas de Perico. Una vez, por la plaza, conoció a quien luego fue su mujer Magdalena Laín Martín, natural de Sariñena de casa Carrasca por parte paterna y Cuquera por parte materna. Luego, Paco bajaba a Sariñena al baile, con la bicicleta “Una vez volviendo, a las dos de la mañana, se me reventó una rueda a la altura del olivar de Juanillo, tuve que volver andando”. Han tenido dos hijos, su hijo Paco ha continuado en el mundo ferroviario y Elena es periodista.

De chico, Paco trabajaba en la huerta, iba todos los días con la burra hasta que a los 18 años entró a trabajar en la Renfe. Empezó de ayudante con su padre, ayudando a encender maquinas. Le hubiera gustado ser fogonero o maquinista pero no pudo ser. Al principio iba andando desde Capdesaso hasta la estación, hasta que ganó algunas perricas y se pudo comprar una bicicleta, una Orbea, después tuvo una BH.  Al tiempo comenzó como ayudante mecánico y a los ocho años le hicieron mecánico “Oficial montador”.

En la estación había una rotonda para dar la vuelta a las maquinas, los maquinistas hacían noche en la estación, en el edificio en el Cuarto de Agentes, “Tanto los que venían de Lérida o Zaragoza pernoctaban en Sariñena”. Paco estuvo por lo menos veinte años trabajando en la estación ferroviaria de Sariñena, pero cerraron el depósito de vapor y lo mandaron a Barcelona. Allí estuvo 2 años temporal en calderines, cobraba como jefe de equipo, luego al puerto a carga y descarga de contenedores. Después lo trasladaron a la Barceloneta a material móvil y más tarde en Can Tunis, cerca de la Seat, donde estuvo de mecánico de trenes hasta que se jubiló. En Barcelona estuvo en total veinte dos años y cuando se jubiló volvió a Sariñena.

“En la estación de ferrocarril de Sariñena había varias secciones de material y tracción, de material móvil, el jefe de estación y obreros…. Estaban las brigadas de mantenimiento y arreglo de vías. Entonces no había maquinaria y se hacía todo manual.  Había guarda frenos cada pocos vagones para frenar el convoy ferroviario, hasta que llegaron los frenos automáticos y desaparecieron la figura de los guarda frenos.”

Paco es memoria viva de lo que significó la Estación Ferroviaria de Sariñena, una gran actividad que nos ha acercado con gran cariño, gracias Paco.

Gracias a Pilar Guerrero y Aimar Mir de la Residencia de la tercera edad de Sariñena por su colaboración para la realización de las entrevistas, gracias!!