Archivo de la categoría: patrimonio

Cartuja Virtual


Cartuja Virtual

* Recorte de prensa de la última noticia.

Una sorprendente página Web nos permite realizar una maravillosa visita virtual por el monasterio de la Cartuja de las Fuentes de Monegros. Más que recomendable, imprescindible. www.cartujadelasfuentes.com

Publicau en “ Os Monegros el 4 de junio del 2012.

– Enlaces relacionaus:

Zancarriana w

Expediente del Justicia de Aragón


El proyecto cultural de “Os Monegros”  en su intención de estudiar, difundir y revindicar el patrimonio cultural, artístico y arquitectónico de Los Monegros, solicitó a El Justicia de Aragón abrir un expediente para preguntar al departamento de Educación, Universidad, Cultura y Deporte  del Gobierno de Aragón la situación actual del Bien de Interés Cultural de “La Cartuja de las Fuentes”, en Sariñena (Huesca).

La respuesta, del departamento, manifiesta que la Dirección General de Patrimonio Cultural es “conocedora del mal estado de conservación de la Cartuja de las Fuentes”, por lo que de acuerdo con la ley del Patrimonio Cultural de Aragón y la ley de Urbanismo de Aragón,  ordenó en el 2010 a los propietarios “que ejecutaran en la torre y en la iglesia las obras necesarias para eliminar el riesgo y proteger las pinturas murales existentes en la iglesia”. Hoy en día, aún se puede observar el evidente hundimiento del chapitel de la torre.

Por último, se explica que hay negociaciones para que el Gobierno de Aragón adquiera el inmueble, para que el expediente de liquidación del impuesto de sucesiones, que actualmente  se encuentra en proceso de resolución, se solucione.

Esperamos que pronto se encuentre una solución que permita la titularidad pública del monasterio y se adopten las medidas necesarias y urgentes para su conservación.

Publicau en “ Os Monegros el 11 de mayo del 2012.

– Enlaces relacionaus:

Zancarriana w

Las primeras piedras del Cartujo


Las primeras piedras del Cartujo

Poco debajo de tierra, gran multitud de huesos grandes y armas hechas de pedernal, a manera de hierros de saetas y de lanzas y como cuchillos a manera de medias espadas y muchas calaveras atravesadas de aquellas piedras como hierros de lanzas y saetas.

Estas son las palabras del cronista Pedro Antón Beuter en la “Crónica general de España y especialmente del Reyno de Valencia” que en 1534 relata el descubrimiento de restos arqueológicos en el actual paraje de la Cartuja de Monegros. El yacimiento es un sepulcro del Eneolítico, periodo prehistórico de la edad del cobre, de hace 3000 años Antes de Cristo. No muy lejos del área del monasterio, en la zona de las Negras, se halló los restos de un poblado, un yacimiento del periodo hallstático, final del bronce (1000 a.c.). La presencia humana en estas tierras se remonta a tiempos antiquísimos y sus restos nos descubren una supervivencia que se ha ido forjando a la dureza de la tierra y del clima.

Por las cercanías del actual monasterio de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, hace más de quinientos años, se encontraba una antigua ermita donde yacía enterrado don Artal, hijo de los primeros condes de Sástago. Es donde los Condes Doña Beatriz de Luna y Don Blasco de Alagón fundan en 1507 la primera cartuja del Reino de Aragón: “la cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes”.

Pero pronto, tras la muerte de sus fundadores y la desaparición de sus benefactores Juan Torrero, rico mercader de Zaragoza, y el valenciano Pedro Domingo de Perandreu, señor de la Baronía de Parcent, acontecen unos inicios extremadamente difíciles para el monasterio. Las precarias instalaciones del cenobio inicial, la gran pobreza y los problemas de la árida tierra monegrina provocaron que los monjes tuvieran que abandonar el enclave para instalarse en un nuevo lugar. En 1563 se trasladan al monasterio de la “Cartuja del Aula Dei» en Zaragoza. El Cartujo de Monegros fue vendido a la orden de los Carmelitas en 1965 y por el motivo de recibir una herencia, ligada a su fundación, el monasterio fue recuperado por la Orden. Los cartujos regresaron a su antigua morada en 1589, volviendo la comunidad a  sumirse a la penuria, hasta que a mediados del sigloXVII, comenzaron una nueva etapa de prosperidad.

 En el sigloXVIII se inició la construcción del nuevo monasterio, el actual, en un emplazamiento “más salubre y agradable”. La primera piedra se colocó en 1717 pero hasta 1745 no comenzó definitivamente el nuevo monasterio, hasta que en 1777 se bendijo la terminación de la iglesia. Por los alrededores del monasterio, paseando hacia el sur, en la colina cercana, aún podemos contemplar los muros del antiguo monasterio, las primeras piedras que resisten a la erosión del tiempo, del cierzo y a las escasas lluvias monegrinas.

Bibliografía consultada:

Publicaciones del Dr José Ignacio Calvo Ruata y la Dr. Elena Barlés Báguena, las notas históricas del sacerdote Miguel Supervía Lostalé y los artículos de Arturo Morera en la revista «Quio de Sariñena y Los Monegros».

Publicau en “ Os Monegros el 2 de mayo del 2012.

– Enlaces relacionaus:

Zancarriana w

Real Monasterio de Santa María de Sigena


Real Monasterio de Santa María de Sigena

                                              * Foto: Monasterio de Sigena

En el siglo XII Doña Sancha, reina consorte de Alfonso II de Aragón, en un lugar de Monegros, cerca del soto del río Alcanadre, entre los desaparecidos poblados de Sixena y Urgellet, eligió el emplazamiento del cenobio de Santa María de Sigena, que mandó construir en el año 1183. El lugar era una antigua laguna donde supuestamente se habría aparecido la virgen La laguna tuvo que ser drenada para la construcción del monasterio. Destinado a las religiosas procedentes de los grandes linajes aragoneses, fue fundado el 23 de abril de 1188 con monjas de la Orden de Malta, también conocida como “Orden del Hospital” u “Orden de  San Juan de Jerusalén”.

“El sitio donde está fundada esta real casa es melancólico y mal sano; en cuyas circunstancias se apoya la razón de permitir á las señoras que salgan á pasear por los alrededores hasta la distancia de una hora; á sus casas nativas por un año, y á los baños cuando el estado de su salud lo exige.” (Madoz)

La orden de religiosas fue eximida del decreto de clausura establecido por el concilio de Trento y lucharon entre los s. XIV y XV para no estar bajo la jurisdicción del castellán de Amposta, a quien por ubicación geográfica le debían obediencia como su superior dentro de la Orden de Malta. El monasterio fue importante en Aragón, albergó el Panteón Real y el archivo de la Corona de Aragón. La iglesia es románica del siglo XII y con otras dependencias, antiguamente, el monasterio llegó a construir un importante conjunto medieval. El padre de Miguel Servet, Antón Serveto, fue durante el primer tercio del siglo XVI notario del monasterio.

Pero los años de esplendor acabaron con la entronización de los Trastámaras en la Corona de Aragón, posteriormente, el monasterio fue saqueado en la guerra de la Independencia contra los franceses, a principios del s. XIX, lo que aceleró su periodo de decadencia. En 1843 es afectado por la desamortización, aunque posteriormente es recuperado por la Orden. Tras la I república, con la restauración Borbónica (1874-1931), los años de las abundantes aportaciones económicas, por parte de la nobleza aragonesa, son sólo un recuerdo lejano pasando a sobrevivir el monasterio de limosnas y pequeñas donaciones.

 

* Acuarela de Valentín Carderera de la sala capitular.

Con la Guerra Civil el monasterio es quemado y saqueado, y gran parte queda destruido. El Panteón Real también fue profanado. Después del incendio numerosas obras fueron sustraídas y trasladadas a Barcelona, de donde nunca han regresado. Es entre los años 1992 y 1994 cuando el gobierno de Cataluña adquirió obras de arte del monasterio sin que el gobierno de Aragón pudiese ejercer su derecho de tanteo y retracto. Un litigio pendiente de resolución que se alarga en el tiempo, al igual que el planteado desde 1995 tras la disgregación de las parroquias aragonesas del obispado de Lérida, donde quedaron retenidas muchas de sus obras de arte.

Se ha llevado acabo una restauración parcial del conjunto monástico, aunque aún queda mucho por hacer, por rehabilitar, por luchar y por defender. Un patrimonio tan revindicado como el monasterio de Sigena se encuentra lejos de recuperar su esplendor, una aspiración revindicada con fuerza por el Instituto de Estudios Sijenenses “Miguel Servet” (Michael Servetus Institute) y muchos ciudadanos;… y los bienes religiosos reclamados sin volver, en unos litigios que se eternizan. Indudablemente, aún queda también mucho por escribir…

Publicau en “ Os Monegros el 31 de enero del 2012.

– Enlaces relacionaus:

El invierno del Cartujo


El invierno del Cartujo

* Cartujo de Monegros desde satelite.

Llegó una nueva soledad al cartujo. Nunca fue fácil la vida en el monasterio, pero a pesar del silencio, la contemplación y el aislamiento monástico, la antigua soledad poseía vida.

A principios del siglo XIX llegó el fin para la Cartuja de las Fuentes, en esos años sucedió la guerra de la independencia contra los franceses, que arrebató los silencios que recorrían los pasillos del gran claustro, del claustrillo, de la iglesia y de los paseos semanales. Los cartujos “hermanos” que realizaban las faenas cesaron en sus trabajos. La cruz que los cartujos asentaron firmemente en esta tierra monegrina, ya no pudo permanecer estable mientras el mundo giraba tan deprisa. La guerra de la independencia deterioró el edificio del monasterio y durante el trienio liberal los monjes tuvieron que abandonar la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, sobre los años de 1820 y 1823. Y con los decretos de la desamortización de Mendizábal (1835-1836) el monasterio pasó a ser propiedad privada.

Por aquel entonces, los nuevos propietarios, tuvieron que pedir un crédito para su adquisición. Las capillas del claustrillo fueron dispuestas para albergar salas de baño para el disparatado proyecto de transformar el monasterio en un balneario.  Los murales pictóricos de fray Manuel Bayeu de las capillas fueron agujereados para colocar colgaderos para las ropas, los huecos (parecidos a los sagrarios) de las capillas fueron remodelados para servir de armarios. Tanto destrozo y sinrazón, simplemente para caer en las garras del Banco Hipotecario de España, por el impago del préstamo, y la Cartuja fue embargada.

Tras el embargo, la Cartuja pasó a  manos de los actuales propietarios. La celda prioral fue arreglada como residencia para las temporales estancias de la familia en el monasterio. Algunos espacios murales  fueron llenados con pinturas infantiles, el recinto amurallado albergó hasta hace poco ganado y el interior de la iglesia fue usado por el plan general de la Red de Silos y Graneros, siendo utilizada a partir de aproximadamente de 1953 como silo y granero. El resultado de emplear la iglesia como silo es el destrozo de los murales pictóricos desde el nivel del suelo hasta algo más de tres metros de altura.

También la guerra civil de 1936-1939 causó daños en el monasterio, siendo usado como acuartelamiento militar. Anteriormente, la imagen de la virgen de la iglesia del monasterio fue trasladada a la iglesia parroquial de San Salvador en Sariñena, en plena guerra civil se prendió una hoguera en la plaza de la iglesia de Sariñena y se quemaron los objetos religiosos de la villa, pero de la hoguera rodó la cabeza de la virgen justo a los pies de una señora que, sin que nadie se percatase, la escondió y protegió durante años  en  su casa; ahora se encuentra en la iglesia parroquial de San Salvador de Sariñena.

Tras el vendaval de enero del 2009 el Cartujo sufrió daños en el tejado y las propietarias mandaron retejarlo, los técnicos de la DGA evalúan anualmente la estructura del edificio y por ahora señalan que no presenta graves problemas estructurales, aunque el claustro y las celdas de los monjes se encuentran ya en ruinas, y otras dependencias semi-ruinosas. El edificio presenta humedades por el subsuelo, debido a la existencia del manantial que florece a las afueras del monasterio, que probablemente sea la principal causa de humedad que afectan a las pinturas. Los murales se conservan muy deterioraros por las humedades, algunos incluso ya desaparecidos. Pero sin duda, la desconsideración a su valor histórico, patrimonial y a su riqueza artística es su principal gran amenaza actual del antiguo monasterio barroco en proceso de ruina.

Ahora es un silencio vacío, inerte, sin vida.  El nuevo silencio queda condenado al letargo, vaga en su memoria abandonada, penetra en cada poro de su ruina, por el tejado hundido del chapitel de la torre, se acumula en la enrona del claustro, amenaza el claustrillo y la iglesia. El silencio avanza con el tiempo, aliado del destino, del tiempo que tanto amenaza, deshaciendo nuestro patrimonio, en nuestra establecida condena, al frío invierno del cartujo.

Bibliografía consultada:

Publicaciones del Dr José Ignacio Calvo Ruata y la Dr. Elena Barlés Báguena, las notas históricas del sacerdote Miguel Supervía Lostalé y los artículos de Arturo Morera en la revista «Quio de Sariñena y Los Monegros».

Publicau en “ Os Monegros el 10 de enero del 2012.

– Enlaces relacionaus:

El Instituto de estudios Sijenenses “Miguel Servet”


El Instituto de estudios Sijenenses “Miguel Servet”

Casa natal de Miguel Servet

Instituto de Estudios Sijenenses «Miguel Servet»

      En la conmemoración de los quinientos años del nacimiento del ilustre Miguel Servet es oportuno reconocer y valorar el trabajo desarrollado por el Instituto de Estudios Sijenenses “Miguel Servet” (Michael Servet Institute). Una institución ubicada en la Casa Natal de Miguel Servet en Villanueva de Sijena que desde hace más de treinta años lleva desarrollando la labor de fomentar el estudio de la obra, la vida y el gran legado universal del teólogo, humanista, intelectual y científico villanovense y sijenense Miguel Servet.

      El Instituto fue creado en 1976 por quien por un tiempo fue secretario de la localidad de Villanueva de Sijena D. Julio Arribas Salaberri y posteriormente interventor de la Diputación de Lérida. Un intelectual que también desarrollo su labor de investigador en el Instituto de Estudios Ilerdenses. Julio Arribas aplicó métodos  científicos al estudio de Miguel Servet y marcó la clara vocación internacional de la institución con estas palabras: «Trato de aglutinar a todos los servetistas del mundo alrededor de este ente aragonesista». También luchó activamente contra el abandono del Real Monasterio de Sijena, cuya restauración sigue siendo otra asignatura pendiente. Murió en 1984 y se encuentra enterrado en la localidad monegrina de Huerto.

   Aún quedan muchos pasos que dar en la defensa de nuestro patrimonio, la larga lucha por la devolución de los bienes, una mayor conciencia por parte de las diversas instituciones para homenajear adecuadamente la extraordinaria figura de Miguel Servet en sus quinientos años de su nacimiento, o la reivindicación  ante el estado inminentemente ruinoso del Monasterio monegrino de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes. Indudablemente el Instituto de Estudios Sijenenses “Miguel Servet” es un pilar fundamental en nuestra sociedad monegrina y aragonesa, de nuestra historia y patrimonio, por ser una institución forjada en valores humanos y de dignidad, de trabajo firme e incesante que “a base de buen labrar, güenas cosechas se van recogiendo”.

     El Instituto consta de unos 215 consejeros que difunden la inmortal persona de Miguel Servet y que se reúnen al menos dos veces al año en Villanueva de Sijena para honrar la memoria de Miguel Servet, quien murió en la hoguera en Ginebra un 27 de octubre de 1553.

   Sergio baches Opi es el actual Promotor General del Instituto. Abogado ejerciente, compagina su profesión con la dirección del Instituto. Posee una sana admiración hacia Miguel Servet y la transmite cuando te acercas a la sede del Instituto, en sus escritos, entrevistas, o cuando le escuchas hablar en conferencias o actos, muy especialmente en la celebración de los quinientos años del nacimiento, aunque lamenta que la conmemoración pase algo desapercibida. Recientemente ha escrito una obra de teatro sobre la vida de Miguel Servet, haciendo mayor hincapié en el proceso que le condenó a muerte por defender sus ideales y su libertad de opinión. Una obra que aguardamos inquietamente su merecido estreno.

«Ni con estos, ni con aquellos estoy conforme ni disiento en todo. Todos tienen parte de verdad y parte de error, y cada cual descubre el error en otro sin ver el suyo.» (Servet)

Publicau en “ Os Monegros el 23 de Noviembre del 2011.

– Post relacionau:

Miguel Servet, 27 de octubre.

Miguel Servet, 27 de Octubre


Miguel Servet, 27 de Octubre

* Ilustración de José Luis Cano [Ver blog]

(Miguel Servet es conducido a la hoguera por Farel)

Hace quinientos años nació en Villanueva de Sigena Miguel Servet, a orillas del río Alcanadre, un 29 de septiembre de 1511. El villanovano, el Monegrino, el aragonés universal que en el siglo XVI se enfrento con la jerarquía de la iglesia y el reformista Juan Calvino, murió por defender sus ideas y fue un ejemplo de lucha por la libertad de expresión.

Servet fue una gran figura, un gran intelectual y humanista de su época, un personaje que transciende a nuestros días. Un sabio tenaz, leal y fiel a sus ideas; un medico de pobres y descubridor de la circulación menor de la sangre.

A pesar de su heterodoxia religiosa fue un cristiano profundamente devoto.  Fue más grande que el mundo, avanzó rápido, giro más que la tierra y que los hombres y  fue condenado a morir quemado en una hoguera en Ginebra.

“El 27 de octubre de 1553 un hombre desarrapado, con el jubón comido por los piojos y barba de varias semanas camina renqueante y cansino escoltado por un escuadrón de arqueros por las calles de Ginebra. Su mirada apagada revela una mezcla de desconcierto, abandono y alienación. La triste comitiva llega a la colina de Champel. Allí los alguaciles llevan a nuestro personaje a una estaca de madera rodeada de haces de leña todavía verdes y le colocan una corona de paja y follaje rociada de azufre. Luego sujetan su cuerpo a la estaca con una cadena de hierro, le colocan uno de sus libros, la Christianismi Restitutio, en sus brazos y atan su cuerpo fuertemente con una cuerda gruesa.

El verdugo atiza el fuego en su rostro y el reo da un alarido que horroriza a la multitud. El suplicio se prolonga largo tiempo, al ser leña verde la utilizada para consumar el sacrificio. Algunos asistentes al horrendo espectáculo arrojan leña seca a la pira para mitigar el sufrimiento del reo. Dando un gemido espantoso, el condenado expira no sin antes decir: ¡oh Jesús, hijo del Eterno Dios, ten compasión de mi! y pasada media hora,fallece.”

* Relato de un testigo de la muerte de Miguel Servet

Fueron varios los teólogos de su época que pidieron a Servet que se retractara de sus doctrinas, pero él no rebló y un 27 de octubre de 1553 ardió sentenciado a morir en la hoguera.

El teólogo y humanista francés Sébastien Châteillon escribió tras la ejecución de Servet “Matar a un hombre no es defender una doctrina, sino matar a un hombre”. Se abrió el camino a la libertad de conciencia que en 1789 fue recogida en la declaración universal de los derechos del hombre.

La ignorancia

ha llegado ha quemar la sabiduría

ha consumido las ideas

ha hecho arder la inteligencia.

Discrepo, luego el poder arremete

¡retracto al heterodoxo!

o ¡condena al impío!

la hoguera está ardiente.

Atado

con su libro abrazado

quemado su pensamiento

y su último aliento.

Pero su historia

puede más que la ignorancia,

es la grandeza de la esperanza,

eterna es la libertad que no te han arrebatado

es la esencia que no se ha quemado

ha perdurado, es conciencia

de Servet obra y vida.

Publicau en “ Os Monegros el 27 de octubre del 2011.

– Posts relacionaus:

Miguel Servet de Villanueva de sigena.

Soneto a Serveto.

Miguel Serveto.

El otoño del Cartujo


El otoño del Cartujo

* Foto: La Cartuja de Monegros.

Una mañana de otoño el monasterio del cartujo de Monegros va imponiéndose en el horizonte, al principio la silueta es extraordinariamente magnifica pero al acercarme, el deterioro y el paso de tantos años en abandono, se ve reflejado en sus tejados hundidos y rotos, en sus muros que se agrietan e incluso se deshacen al cierzo y a la escasa lluvia.

 En estos campos adyacentes suelo encontrar setas de cardo, por ello ando entre las tierras de labor abandonadas, salpicadas por cardos, tremoncillos y las fuertemente enraizadas retamas o ginestras, mecidas por el cierzo que asola en estas áridas tierras. Los llanos se extienden al pie de la sierra de Alcubierre, campos de secano que se han de ir preparando de nuevo para la siembra del cereal entre algunos viejos olivares, almendreras y el paso escondido del canal de monegros. Entre parideras de piedra se abre una gran extensión tan sólo quebrantada por alguna firme sabina, explicando al tiempo que aquí el paisaje parece eterno, pero que a pesar de todo, la historia se va borrando, como los muros del cartujo, como sus dos primeros emplazamientos que apenas ya ni se aprecian, ni se buscan.

Camino como si el monasterio no estuviese, como si no existiese o hasta incluso peor, como si fuese un fantasma. No dejo de apartar la vista del suelo, continúo buscando entre un suelo pedregoso las codiciadas y escondidas setas de cardo; hace ya más de dos semanas que cayeron las primeras lluvias otoñales y ya vamos olvidando al dominante sol veraniego.

No ha sido una buena mañana, al menos para una tortilla de setas me alcanza. He llegado hasta la fuente que hay detrás del ruinoso monasterio, el agua emana, como si de un lugar imposible fuese. Vuelvo hacia el coche, entre un bosquecillo de árboles, llamados de los dioses, entreveo la entrada al monasterio. La puerta está cerrada, ¡mejor! así no veré las pinturas de Bayeu en su deterioro  imparable, no seré testigo y cómplice del abandono, de las miserias de la indefensión de nuestro patrimonio a la dejadez y al olvido tan cercano al desprecio y a la ignorancia, como aquel castillo que un día hubo en la Venta de Ballerias que, al pasar, aún busco su desaparecida  presencia.

O quizás pueda suceder que el empuje entre todos y todas, tal y como ha sucedido con la ermita de Sariñena, salvada de su evitable caída y recuperado su esplendor, y todo gracias al ejemplo de honorables vecinos que lo han hecho posible, podamos salvar al monasterio Sariñenense de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, sencillamente si queremos.

Bibliografía consultada:

Publicaciones del Dr José Ignacio Calvo Ruata y la Dr. Elena Barlés Báguena, las notas históricas del sacerdote Miguel Supervía Lostalé y los artículos de Arturo Morera en la revista «Quio de Sariñena y Los Monegros».

Publicau en “ Os Monegros el 21 de octubre del 2011.

– Enlaces relacionaus:

Denuncia abandono y deterioro de la cartuja.

Periódico de Aragón.

Heraldo de Aragón.

Demanda de información sobre l´estau d´a Cartuja d´os Monegros. Arredol.

Tamién propuesta ciudadana en Heraldo de aragón.

– Posts relacionaus:

Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes.

El Cartujo de Monegros.

Zancarriana w

Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes


Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes

* Imagen: Solicitud al ayuntamiento.[Ver]

Se ha presentado una propuesta al ayuntamiento de Sariñena, que también se presentará a la comarca de Los Monegros, para la búsqueda de soluciones a la falta de conservación del Conjunto Histórico-Artístico del monasterio monegrino de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes.

Claustrillo de las Capillas

* Claustrillo de las Capillas. [Wikipedia]

Desde el año 2008 se lleva denunciando el estado ruinoso y lamentable del monasterio, exigiendo su inmediata rehabilitación. Tres años después, el enclave continúa hundiéndose, afectando especialmente al gran conjunto pictórico-mural. Patrimonio debe de actuar y defender el bien de interés cultural, de acuerdo a la ley de patrimonio cultural aragonés.

Las instituciones han de proteger nuestro patrimonio, que aún perteneciendo a propiedad particular, el gobierno debe obligar a sus propietarios a ejecutar las obras de conservación y recuperación que sean necesarias.

Por ello, solicito al ayuntamiento que actúe contra el abandono, que inste a las administraciones competentes, y no sea cómplice de su destrucción por la continua dejadez a la que se somete el monasterio.

Frescos deteriorados en la bóveda de la iglesia

          * Frescos deteriorados en la bóveda de la iglesia.[Wikipedia]

Además solicito establecer un mecanismo que dé continuidad a la defensa de nuestro patrimonio y no se queden en meras acciones puntuales sin obtener resultados. Por último, reconsidero la opción de crear un parador nacional en el cartujo, ya que de acuerdo con los amigos de APUDEPA, de quienes agradezco su ayuda y colaboración, considero elitista el parador frente  a  otras alternativas más accesibles  al conjunto de la población.

Publicau en “ Os Monegros el 14 de octubre del 2011.

– Post relacionau:

El cartujo de Monegros.

– Enlace relacionau:

La Cartuja de Monegros se hunde mientras se estancan las negociaciones con los propietarios (Heraldo de Aragón 2008)

Zancarriana w

Miguel Servet de Villanueva de Sijena


Miguel Servet de Villanueva de Sijena

V Centenario de su nacimiento

En una laguna, cercana a la orilla del Alcanadre, entre los antiguos lugares de Sixena y Urgellet,  es ande en 1183 se inició la construcción del Real Monasterio de Religiosas Hospitalarias de Santa María de Sijena. Es la  Reina doña Sancha, esposa de Alfonso II, quién impulsó y costeó el monasterio que llegó a albergar el Panteón Real y el Archivo de la Corona d´Aragón.

Por decisión de la Reina Doña Sancha los dos lugares s´agruparon en uno nuevo que fue llamau “Villanueva”.   En la conferencia sobre Miguel Servet que impartió José Antonio Gascón  calificó a Servet como el “villanovano”, pues  el nuevo enclave poblacional durante siglos es conocido principalmente por el nombre de Villanueva, y solamente a veces aparece con el nombre completo “de Sijena”.  Aunque el padre de Miguel Servet, Antón Servet Meler, constó en sus escrituras notariales los nombres completos de “Villanoba de Sixena” o “Villanueva de Sixena”, y el primer documento ande  aparece el nombre completo de “Villanueva de Sijena” corresponde a 1346, del Rey Pedro el Ceremonioso.

En 1.170 cuando se concede la carta de población a los habitantes de Sariñena, por parte del rey Alfonso II el Casto, el nombre de “Xixena” aparece por primera vez  “.. .qui sunt ante Xixena”; en posteriores documentos aparece la denominación de “Xexena”.  En la toponimia histórica aragonesa  de Pascual Miguel Ballestín aparecen los nombres de  Sixena, Sexena, Sesxena, Xixena [año 1170] por Sijena y  Villanova, Villanovam, Villanueva, Villanoba [año 1193] por Villanueva.

Miguel Serveto y Conesa, alias “Revés” fue Villanovano y no Sijenense, al menos hasta que comenzó a escapar de la inquisición.  Miguel de apellido Serveto s´ha llegau a conocer con el apellido afrancesau de Servet, siendo la forma antigua la de Serveto. El apellido proviene de la localidad Sobrarbense del mismo nombre a quien Manuel Benito Moliner l´atribuye el origen al antropónimo “Serveto”, y que aparece en la toponimia histórica aragonesa como “Serbeto” en el año 1543.

El topónimo Sijena nos lleva en su significau a la lengua ibérica, la descripción que nos aporta Bienvenido MASCARAY de  Xixena es que proviene de xixi- que vale por “cenizas de hierbas quemadas” o “barrilla” (Salsola vermiculata), cuyas cenizas son ricas en carbonato de sosa, antiguamente utilizadas para la elaboración de jabones. El nombre común de la Salsola es Sisallo y en la toponimia de Villanueva de Sijena alcontramos un paraje conocido como “El Sisallar”.  El final de la composición de Xixena, típico Monegrino, es en -enna > ena, que como ya sabemos es “la que tiene más…”.  Concluyendo que Xixena (Sijena)significa “la que tiene más barrilla”.

Publicau en “ Os Monegros el 31 de julio del 2011.

Enlace Relacionaus:

Soneto a Serveto

Miguel Serveto

Zancarriana w