Una mañana de otoño el monasterio del cartujo de Monegros va imponiéndose en el horizonte, al principio la silueta es extraordinariamente magnifica pero al acercarme, el deterioro y el paso de tantos años en abandono, se ve reflejado en sus tejados hundidos y rotos, en sus muros que se agrietan e incluso se deshacen al cierzo y a la escasa lluvia.
En estos campos adyacentes suelo encontrar setas de cardo, por ello ando entre las tierras de labor abandonadas, salpicadas por cardos, tremoncillos y las fuertemente enraizadas retamas o ginestras, mecidas por el cierzo que asola en estas áridas tierras. Los llanos se extienden al pie de la sierra de Alcubierre, campos de secano que se han de ir preparando de nuevo para la siembra del cereal entre algunos viejos olivares, almendreras y el paso escondido del canal de monegros. Entre parideras de piedra se abre una gran extensión tan sólo quebrantada por alguna firme sabina, explicando al tiempo que aquí el paisaje parece eterno, pero que a pesar de todo, la historia se va borrando, como los muros del cartujo, como sus dos primeros emplazamientos que apenas ya ni se aprecian, ni se buscan.
Camino como si el monasterio no estuviese, como si no existiese o hasta incluso peor, como si fuese un fantasma. No dejo de apartar la vista del suelo, continúo buscando entre un suelo pedregoso las codiciadas y escondidas setas de cardo; hace ya más de dos semanas que cayeron las primeras lluvias otoñales y ya vamos olvidando al dominante sol veraniego.
No ha sido una buena mañana, al menos para una tortilla de setas me alcanza. He llegado hasta la fuente que hay detrás del ruinoso monasterio, el agua emana, como si de un lugar imposible fuese. Vuelvo hacia el coche, entre un bosquecillo de árboles, llamados de los dioses, entreveo la entrada al monasterio. La puerta está cerrada, ¡mejor! así no veré las pinturas de Bayeu en su deterioro imparable, no seré testigo y cómplice del abandono, de las miserias de la indefensión de nuestro patrimonio a la dejadez y al olvido tan cercano al desprecio y a la ignorancia, como aquel castillo que un día hubo en la Venta de Ballerias que, al pasar, aún busco su desaparecida presencia.
O quizás pueda suceder que el empuje entre todos y todas, tal y como ha sucedido con la ermita de Sariñena, salvada de su evitable caída y recuperado su esplendor, y todo gracias al ejemplo de honorables vecinos que lo han hecho posible, podamos salvar al monasterio Sariñenense de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes, sencillamente si queremos.
Bibliografía consultada:
Publicaciones del Dr José Ignacio Calvo Ruata y la Dr. Elena Barlés Báguena, las notas históricas del sacerdote Miguel Supervía Lostalé y los artículos de Arturo Morera en la revista «Quio de Sariñena y Los Monegros».
Publicau en “ Os Monegros el 21 de octubre del 2011.
Valfarta, en aragonés Balfarta, lugar al sur de la provincia de Huesca en la comarca de Los Monegros. Está situada en un ambiente árido, geográficamente en la depresión del Ebro, en pleno corazón de Los Monegros, a una altitud de 372 msnm y ocupa una superficie de 3320 hectáreas (33,20 Km2). Su término es llano con suaves vales o barrancos como el de Aguamol, el Boral, Carrabardera, de las Cabras o Pesegueras.
«Térm. confina N. Castejón del Monegros, E. Peñalva y Sigena, S. Bujaraloz, y O. La Almolda.»
Pascual Madoz en su diccionario geográfico – estadístico – histórico 1845-1850, la nombra como «Balfarta», definiendo a la población «situada en un llano combatido libremente por todos los vientos» con climas saludable: l. con ayunt. de la prov. adm. de rent. y dióc. de Huesca (12 leg.), párt. jud. de Fraga (6), aud. Terr. y c. g. de Zaragoza (16). POBL.13 vec, 160 alm.; CONTR. 4,145 rs. 3 mrs.
El pueblo se desarrolla a través de un eje central que comprende la calle Alta y la calle Baja, en cuyo centro se encuentra la iglesia, paralelas al norte las calles Alto Aragón y Extramuros y al sur la calle Monegros. Perpendicularmente, del sur a la plaza de la iglesia atraviesa la calle Portal y al oeste aparece la plaza Esquineta. Madoz, en su descripción de 1845-1850, recoge «Tiene 43 CASAS de 12 á 14 varas de altura, formando una calle cómoda, pero sin empedrar». En el centro donde se halla la iglesia se forma una pequeña plaza, donde en el siglo XIX estuvo la cárcel: «Una pequeña plaza cuadrada á cuyo frente se ve la municipal con su cárcel; y igl. parr» (Madoz Diccionario Geográfico – Estadístico – Histórico 1845-1850).
Valfarta. Luis Vidal, Hermann, Foto Walter…[et al.]1936-1939.
Valfarta presentaba dos balsas a su entrada de carretera Sariñena, la Balsa Alta, izquierda de la imagen, que proporcionaba agua para consumo humano, y la balsa Baja, derecha, para los animales «Para beber los vec. y para sus usos domésticos y abrevadero de bestias y ganados, usan la agua de balsa» (Madoz Diccionario Geográfico – Estadístico – Histórico 1845-1850). Con la llegada del agua corriente la balsa Alta se secó.
¡ Campos sedientos!
Pero ¿es que no hay redención para esas comarcas? ¿Es que esos pueblos habrán de resignarse a emigrar o morir? ¿Es que pueblos como Peñalba y Candasnos y Valfarta, donde el término municipal abarca más de 10.000 hectáreas de cultivo habrán de conformarse con no recolectar un solo grano de trigo, como viene ocurriendo hace cuatro años?.
Diario de Huesca, 22 de mayo de 1925.
El cultivo de secano y la ganadería lanar han respondido a la actividad principal, no obstante, las sequias han ido mermando cultivos y pastos a lo largo de los siglos. Prácticamente no han habido ni almendros ni olivos, ni mucho menos huerta y el agua se obtenía por medio de balsas y en años de escasez la tenían que traer en cubas. En este sentido, la descripción de Madoz aporta la siguiente estampa: «El terreno participa de monte y llano, todo de secano y muy fértil, si ayudan las lluvias; los montes principales que se encuentran son los llamados de Boral y Reguero: forman cord. al E. del pueblo; carece de bosques y arbolados, pero cría buenas yerbas de pasto, y encierra muchos minerales de yeso. Caminos: todos son locales y los mas carreteros: están en buen estado» (Madoz Diccionario Geográfico – Estadístico – Histórico 1845-1850).
PROD.: trigo, cebada, centeno y avena; cría ganado lanar, cabrío y caza de perdices, liebres y conejos hay también algunos lobos y zorras (Madoz Diccionario Geográfico – Estadístico – Histórico 1845-1850).
COMERCIO: la exportación del trigo que generalmente sobra, é importación de todos los otros artículos y 1 tienda de comestibles y quincalla.
También, es importante apuntar, que en el pasado el término tuvo «importantes» canteras de yesos: «VALFARTA- Lugar de 336 habitantes: encontrándose á 42 kilómetros de Fraga y á siete de Peñalba posee canteras de yeso importantes» (Diario de Huesca 11 de enero de 1918).
En la actualidad, a finales del siglo pasado, la llegada del canal de Monegros ha transformado las tierras a regadío convirtiéndose en la principal actividad de la población. A pesar de ello, la población ha ido perdiendo población. De los 349 habitantes, con los que contaba en 1920, ha descendido hasta los 54 en el 2024, presentando una densidad de 1,63 habitantes por Km2.
Valfarta es uno de los pueblos mas pequeños de la provincia de Huesca, situado en el centro de la zona monegrina, unos pocos kilómetros al norte de Bujaraloz. Sus habitantes normales 300, su término municipal cerca de las 3.000 hectáreas de tierra recia y magnifica para cosechar cereales, si fuese regada en el momento oportuno y en cantidad suficiente. Superficie de sementera obligatoria, 900 hectáreas; cabezas de ganado lanar, las pocas que pueden sostener 5 o 6 terratenientes, en proporción equivalente a su propiedad. Viñedo y olivo escaso, lo suficiente para poder mencionarlos: y unas 150 colmenas que en las primaveras buenas dan miel de romero de calidad inmejorable. Y ningún otro medio de vida, como no sea el de media docena de jornaleros que en determinada época del año y en trabajo muy penoso, se dedican a «arrancar esparto».
La tragedia de los Monegros. Nueva España, 24 de abril de 1953.
Destaca en el llano su iglesia barroca a Nuestra Señora de la Luz, del siglo XVII, con su esbelta torre y su portada blanca de alabastro. En documentos antiguos es nombrada la iglesia de Valfarta en advocación a santa María, lo que también mantiene Madoz a mediados del siglo XIX: «1 igl. parr. bajó la advocación de Sta. María, servida por un cura y un sacristán: el curato de la clase de rectorías, se provee por S. M. ó el diocesano previa oposición en concurso gen».
La ermita dedicada a san Miguel y el cementerio completan los lugares de culto de la localidad, descritos igualmente por Madoz: «Fuera de la pob. y en paraje ventilado, se halla el cementerio; y 1 ermita dedicada á San Miguel, cuyo estado es muy regular, aunque sin mas rent. que las que produce la devoción de los fieles» (Madoz Diccionario Geográfico – Estadístico – Histórico 1845-1850).
Historia de Valfarta
Aunque sus origen es difícil de precisar, en sus inmediaciones hay constancia de hallazgos entre el Bronce final y la I Edad del Hierro como es el caso del barranco de la Correbardera entre Castejón de Monegros y Valfarta (Beltrán Martínez, Antonio. El poblamiento prehistórico y protohistórico).
En Madrigueras: se localizan restos desde la Época ibero-romana, hasta la época imperial.
En Val de la Rafela: se localizan restos del periodo romano indeterminado (hallazgo suelto).
En Val de Peseguera: se localizan restos de la edad de bronce-hierro (hallazgo suelto).
En Val de Carrabardera: se localizan restos arqueológicos correspondientes a diferentes épocas (hachas pulimentadas, cerámicas romanas…)
Campo de Pertusa Yacimiento de cronología ibero-romana e imperial que se extiende hasta el siglo I d.C.
Valbaja Asentamiento romano de hasta mediados del siglo II d.C. También en término de La Al molda.
En Mas del Dueso – Val de Ros: se localizan restos arqueológicos del Período contemporáneo.
En Nevero “Pozo del Hielo”: se localizan restos arqueológicos del Período contemporáneo.
En la sierra de Alcubierre, en su término municipal se hallaba un posible asentamiento agrícola romano de época imperial. Villas romanas.
Lax Cacho, Mª Angeles. El habla popular de la zona meridional de Monegros más allá de la variedad geográfica.
La conquista de estas tierras por parte de los reyes aragoneses se va produciendo a lo largo del siglo XII, siendo «Valfarte» una de las aldeas citadas en el Privilegio de Población concedido a Sariñena en 1170. Su nomenclatura histórica es variada y aparecen referenciadas diferentes formas de Valfarta, tales como Balfarta, Balffarta, Fartam, Falfarta o Balforta. Especialmente, Agustín Ubieto Arteta, en «Documentos de Sigena», en Textos Medievales», 32 (Valencia 1970), recoge las formas Balfarta, Balffarta, Fartam y Valfarta. Se le asigna un origen toponímico descriptivo, de valle y farta, respondiendo a «Vallo Harto» como valle fértil.
«Bujaraloz en un llano La Almlolda está en un altero Valfarta está en un valle y Peñalba en un aujero».
Como muchos de los lugares de Los Monegros dependió del Real Monasterio de Santa María de Sijena, fundado en 1188 y que ejerce sobre Valfarta la «Dominicatura temporal». Impronta que queda reflejada en su escudo municipal portando la cruz sanjuanista de plata sobre un campo de gules (rojo), mientras que la parte inferior se compone de los cuatro bastones de gules con fondo de oro. Como timbre, apunta A. Castillo Genzor, la corona real, «Pues regia fue la fundación del cenobio a cuyo patrimonio territorial estuvo vinculada la localidad».
Escudo de Valfarta.
No obstante, la autoridad eclesiástica la ejerció Montearagón a través de sus abades y de los obispos de Huesca años más tarde. En este sentido, aparece un documento del 8 de febrero de 1430, por el cual el monasterio de Montearagón dona durante 27 años a los habitantes de Valfarta, aldea de Sariñena, la primicia del lugar para que reparen sus iglesias (ES.28079.AHN/4//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.678,N.17). Concretamente, en su desarrollo, el abad Sancho, en Angúes, cedió las primicias de la iglesia de Santa María de Valfarta por un periodo de veintisiete años para atender con su importe la reparación del templo parroquial.
Valfarta, 1430.
Hasta el siglo XVIII, son varios los hacendados que mantienen la mayor parte de la propiedad de Valfarta, que van de la familia de los Moliner, Villanova, Bardaxi y Penén «Todas incluidas en la Cofradía local de Infanzones, que tuvo vivencias hasta el siglo XVIII» (Castillo Genzor, Adolfo. Armas del pueblo de Valfarta. El Noticiero, 7 de marzo de 1965).
El mismo Adolfo Genzor Castillo resalta casa Penén, procedentes delas «Ricas campiñas del Bearne» y que terminan «Por constituirse en Valfarta como una de las familias más representativas del secano aragonés, tutelando con su fuerte economía la de los numerosos braceros agrícolas que trabajan en su hacienda».
Casa Penén, Valfarta.
Sus principios proceden de Olorón, de donde los hermanos Jean y Philippe Penén deciden trasladarse a Valfarta, posiblemente en la primera década del siglo XVII. Jean, conocido por Juan, se casa en 1630 con Catalina Albero y del Val, perteneciente a buena casa monegrino. Con Catalina tienen un hijo aunque ella fallece pronto. Juan se vuelve a casar, esta vez con Isabel Collado. Juan Penén fallece en 1674.
El descendiente, José Penén Collado nace en Valfarta en 1648. Es principal actor de la Jurisfirma despachada por la Corte de Justicia Mayor del Reino en 1687 por la cual, de acuerdo al fuero, son otorgados de la consideración de infanzones del reino. Título que en 1758, Matías Penén del río, nieto de José, solicita a la Real Audencia su subrogación por «Sobrecarta» en los beneficios de la «Jurisfirma» ganada por su abuela, petición atendida el 31 de mayo de 1758 (Castillo Genzor, Adolfo. Los Penén, Bearneses y Monegrinos. El Noticiero, 22 de junio de 1971).
Es curioso observar que la familia contaba ya con el patronato laical de la capilla del Santo Cristo de la Parroquial de Valfarta, donde todos los Penén tenían su panteón familiar, concesión esta muy difícil de alcanzar entonces de los Prelados, a no ser pública y notoria la calidad y relevancia social de los que gozaban de esta distinción.
Otro detalle marginal, pero asimismo revelador, es la condición infanzona de las damas que entraban a formar parte de la Casa Penén, aun siendo esta de procedencia foránea. Apellidos tan conocidos como los Albácar de Bujaraloz, parientes delos Cortés, los Serrate y Castillo de La Almolda, Los pinos, etc. no desdeñan entroncar con unos «advenedizos» procedentes de lueñas tierras. tan es así que recorrer la filiación de los Penén por sus líneas de cognación es tanto como reconstruir la nómina nobiliaria de los Monegros y aun del somontano oscense.
Escudo casa Penén.
Genzor Castillo ahonda profundamente en casa Penén, relato tan revelador que resulta necesario reproducirlo íntegramente:
Hoy todavía decir casa Penén es lo mismo que nombrar a Valfarta entre los monegrinos. Su amplio y palacial casalicio es la típica residencia del hidalgo rural aragonés, con un severo y casi monástico zaguán, con su oratorio, las salas de respeto de su planta noble y la serie casi inacabable de dormitorios, con que antiguamente resolvían los Penén el problema del hospedaje de su parentela y amistades.
Porque los Penén, hay que reconocerlo, hicieron siempre de la hospitalidad un culto nunca desatendido. Hemos tenido la oportunidad de estudiarlos en su intimidad genealógica hasta los primeros escalones de la estirpe, que probaría la hidalguía de sus orígenes en 1687. Pero lo verdaderamente importante sería la identificación de los Penén con su pueblo natal, no comportándose como simples hacendados latifundistas, sino entendiendo en todo su alcance la responsabilidad social que la propiedad lleva consigo. De ahí que sus relaciones con los valfartinos estuviesen precedidas por una fraternidad cristiana auténtica».
Castillo Genzor, Adolfo. Armas del pueblo de Valfarta. El Noticiero, 7 de marzo de 1965.
En 1730, Baltasar Berzaval en nombre de Lorenzo Claras, maestro boticario de Valfarta, solicita que se tenga por nulo el despido de este ya que se efectuó sin motivos y sin dar los dos meses de margen habituales (Expediente Archivo Histórico Provincial de Zaragoza 1784/06/14. ES/AHPZ – J/001925/0027).
En el Estado de las cofradías, hermandades y congregaciones correspondientes a la ciudad de Zaragoza junto con los pueblos de su jurisdicción de 1771 aparece recogida la Cofradía del Santísimo Sacramento de Valfarta: «Balfarta. La cofradía del S.mo Sacramento y san Miguel con aprobación pontificia, que con la renta de un campo de doce fanegas se sembra… que trabajan los hermanos gasta en una misa, sermón, cera, pan vendito, músicas y corrida de espada...» (ES.28079.AHN//CONSEJOS,7105,Exp.64,N.1).
En 1784, vecinos de Valfarta exponen la incertidumbre sobre la llegada de los ganados antes de la cosecha (Expediente Archivo Histórico Provincial de Zaragoza 1730/10/30. ES/AHPZ – J/001887/0014).
En el mismo año de 1784, el boticario Antonio Guiral de Valfarta reclama las deudas que se le deben allí y en Peñalba (Expediente Archivo Histórico Provincial de Zaragoza 1784/03/22. ES/AHPZ – J/001924/0019).
Manuel Penén Castillo, hijo de Matías Penén del Río, contrae matrimonio con Manuela Blecua y Paul en 1788, hijadalga de Abiego y hermana del geógrafo y teólogo Pedro Blecua y Paul.
En 1831 nace en Zaragoza el descendiente de casa Penén Santiago Penén y Devesa (1831-1895), la figura más conocida de casa Penén:
Obra fundamental suya fue la que publicó en colaboración con don Pascual Savall y Dronda, reuniendo los fueros, observancias y ordenanzas del reino de Aragón. En su preparación invirtieron ambos autores largos años de estudios e investigaciones. Puede decirse que pocas, dentro del género, le aventajan en precisión, al hacer la evaluación y crítica de nuestras leyes forales. También publicó Penén otro libro, titulado «Ordenanzas de las huertas y montes de Zaragoza», tema que conoció muy bien en su calidad de letrado del Ayuntamiento de Zaragoza. Fue don Santiago, asimismo, admirador y apasionado biógrafo de don Ramón Pignatelli, cuya vida escribió en 1895, año en que fue inaugurado el monumento que levantó la ciudad como homenaje al célebre hijo de la Casa de Fuentes, magníficamente realizado por el escultor don Antonio Palao. También destacó Penén como escritor costumbrista de fina y profunda observación, siendo en este sentido el precursor de López Allué. Como éste, publicó en forma de novelas muchas de las costumbres típicas aragonesas. Estuvo también a su cargo, durante varios años, la dirección de la biblioteca del Colegio de Abogados, que él ordenó y catalogó. Hasta su muerte en 1895 figuró en la plana mayor de la intelectualidad zaragozana y, como tal, perteneció a la comisión de la «Biblioteca de Escritores Aragoneses», instituida bajo la tutela de la Diputación y que tan meritoria labor realizó, editando una serie de escogidos volúmenes, como el célebre «Itinerario» de Labaña y el códice del «Merino de Zaragoza» de Gil Tarín, para regalo de nuestros estudiosos.
Castillo Genzos, Adolfo. Armas del pueblo de Valfarta. El Noticiero, 7 de marzo de 1965.
En 1834 nace Joaquín Penen Samper y fallece el 17 de mayo de 1900, a los 66 años de edad. Ejerció la abogacía en Sariñena, además de ser diputado provincial. Estuvo casado con Francisca Paraled Domingo, de casa Paraled de Sariñena.
De Valfarta 19 Mayo de 1900.
Valfarta está de luto por haber perdido un hijo ilustre. El Sr. D. Joaquín Penén y Samper falleció en la villa de Sariñena el día 17 del actual; su muerte ha sido muy sentida entre sus numerosos y distinguidos amigos, como pruébalo el gran número de personas que al entierro han concurrido. Era el fenecido abogado, exdiputado provincial y exalcalde de Sariñena, y perteneció en tiempos al partido conservador, pero ahora se hallaba retirado de la política. Como contribuyente figuraba en primera línea en esta provincia, y además de ésto corría á su cargo la vasta administración de los bienes y riquezas de su difunto hermano D. Juan José Penén. Reciba, pues, su atribulada familia la expresión de, mi más sincero pésame. De V. afectísimo amigo s. s., El corresponsal.
Diario de Avisos de Zaragoza. 22 de mayo de 1900.
Los últimos Penén
Con don Juan José Penén y Samper, nieto de don Manuel y de doña Manuela Blecua y Paul, se producirá el eclipse por varonía de un linaje monegrino cuyas raíces más antiguas se proyectan del lado francés de los Pirineos. El último brote masculino del linaje no tuvo mucha prisa, que digamos, en contraer matrimonio. Su soltería era asaz avanzada, por rebasar en tres años el medio siglo, cuando decidió contraer matrimonio en Zaragoza con doña Petra Bastarás y Cavero, natural de Lanaja, que contaba cerca de los treinta años menos que el novio. Fruto de este enlace serían dos hijas. La mayor doña María Teresa Penén Bastaras, fue la única encargada de continuar descendencia familiar, pues casó en 1904 con otro hidalgo oscense de la comarca de la litera, don Melchor Lasierra Purroy, con el cual hubo una sola hija, doña María de las Ángeles Lasierra y Penén, esposa de nuestro muy querido amigo don Arturo Guillén y poseedora actual del patrimonio agrícola y ganadero que su madre le legara en su Valfarta natal, donde la Casa solariega de los Penén es verdaderamente típica y representativa de cómo sentían y practicaban la hospitalidad, en el pasado, los grandes hacendados monegrinos. Mas que residencia particular se asemeja a un hotel bien acreditado, pues no faltan grandes comedores, innúmeros dormitorios, corrales bien abastecidos. El oratorio familiar da el debido acento a la religiosidad de los Penén, la cual fue, en realidad, el verdadero motivo de su extrañamiento de Olorón. Tuvimos la suerte de conocer personalmente, y de gozar de la amistad de doña Manuela Penén, hermana menor de doña María Teresa y modelo de la mujer aragonesa a la vieja usanza: Sencilla, bondadosa, discreta en el decir, pero rígida en sus convicciones. Adoraba a su Valfarta, a sus Monegros, cuyo encanto y poesía le tenían literalmente hechizada. Sus años y sus achaques le impidieron frecuentar tanto como quería una tierra donde tenía puestos todos sus amores, aparentemente hosca y triste para aquellos que sólo saben apreciar lo externo y superficial.
Los Penén, bearneses y monegrinos. Castillo Genzor, Adolfo. El Noticiero, 22 de junio de 1971.
Valfarta ha sido vereda de Huesca y corregimiento de Zaragoza antes de formar su propio ayuntamiento en 1834.
En 1856 el Expediente de venta de bienes Nacionales contempla los siguientes de «Balfarta» (Archivo Histórico Provincial de Huesca 1856/03/10, ES/AHPHU – H-016067/000003).
Propios de Balfarta
Núm. 100 – Un horno de pan de cocer sito en dicho pueblo, confronta con camino de la balsa, casa de Pedro Fadiad y otra de la viuda de Pablo Dueso; tiene una estensión superficial de 1260 pies castellanos y se halla en mal estado de conservación; produce en renta 80 rs. capitalizado en 1800 y tasado en 1940 rs. vn. bajo cuyo tipo se subasta.
Núm. 99. – Una casa sita en dicho pueblo calle Baja, confronta con camino público casa de Gregorio Labrador y otra de la viuda de Pablo Duaso, consta de piso bajo con otro con una bodega y caño y su corral descubierto; tiene una estensión superficial de 860 pies la casa y 1890 el corral; se halla en mal estado de conservación y produce en renta 68 rs. capitalizada en 1530 y tasada en 2240 rs. vn. que servirán de tipo para la subasta.
Núm. 105. – Una casa sita en dicho pueblo calle Baja, confronta con camino público casa de Juan Bastaras y otra de Mariano Ros, consta de un piso bajo y otro superior, una cuadra acesoria y corral descubierto: tiene una estensión superficial la casa y cuadra de 1073 pies y el corral 1914 medida castellana, se halla en mediano estado y produce en renta 80 rs. capitalizada en 1800 y tasada en 3190 reales vn. bajo cuyo tipo se subasta.
Sello Alcaldía Constitucional de Valfarta, 1876(ES.28079.AHN//SIGIL-TINTA_HUESCA,8,N.3249).
Con la entrada del bando nacional se establece un nuevo ayuntamiento presidido por Pedro Casasnovas. La ermita de san Miguel, que había sido asaltada durante la guerra y su imagen destrozada, es rápidamente restaurada y su imagen restituida, nueva obra de la mano de los hermanos Albareda de Zaragoza, siendo bendecida el 28 de septiembre de 1938, víspera de su festividad (El Noticiero, 4 de octubre de 1938).
Durante toda la noche, guardia de honor, romances y clásicos cánticos al Santo; al amanecer, Rosario de la Aurora, con asistencia de la totalidad del pueblo; y a las nueve de la mañana, procesión a la ermita con las mismas características del día anterior y, seguidamente, solemne misa de Terno y sermón a cargo de mosén José París, en el que estuvo inspiradísimo cantando las glorías de san Miguel y pidiendo perdón para los que le ofendieron , sin saber lo que hacían, y protección para los buenos valfartinos, que le honran y le veneran. También pronunció una oración brillante y sentida el sacerdote hijo del pueblo don Cándido Casasnovas, emocionado sentidamente a sus oyentes.
El Noticiero, 4 de octubre de 1938
Así, sus fiestas patronales responden a san Miguel Arcángel, que se celebran cada 29 de septiembre, representando su tradicional dance, gracias al esfuerzo de sus vecinos y vecinas por mantener viva esta tradición tan arraigada en el territorio (Ángel Labrador Labrador, mayoral del dance de Valfarta).
También se celebra san miguel cada 8 de mayo, como fiestas menores.
*Foto: Imagen de Valfarta.
En 1952, con motivo de las fiestas patronales en honor a san Miguel, se inaugura el altar mayor, es decir «El principio de lo que ha de ser altar y retablo mayor de la iglesia parroquial» un altar ejecutado por el artista zaragozano Enrique Pueyo, coste sufragado por los vecinos «Valfarta es pequeño, y por esta causa a falta de un mecenas mas que generoso pródigo, él, el pueblo solo ha de atender y remediar sus necesidades. Gracias a su alcalde, don Pedro José Ros, nuestro buen amigo, y a las restantes autoridades que le rodean, y a la unión de todos sus vecinos, las necesidades de Valfarta son solucionadas con facilidad y remediadas prontamente y con solicitud, como puede informarse el mas elemental observador. Cierto que en esto de la iglesia también han intervenido, y con gran acierto, el señor cura, a cuyo cargo está la Parroquia, el sacerdote de Bujaraloz J. Martín; este encauzó el sentir y deseo del pueblo y se ha logrado un proyecto de retablo y altar, estilo renacimiento, que encaja admirablemente dentro de las líneas sencillas del templo» (El Noticiero, 4 de octubre de 1952).
Valfarta a través de textos y hemerotecas
Diccionario geográfico, estadístico, histórico, biográfico, postal, municipal, marítimo y eclesiástico de España y sus posesiones de ultramar (1881- 1887).
VALFARTA.—L. con ayunt., al que se hallan agreg. 46 edif., viv. y alb. ais. Cuenta con 256 hab. y 106 edif., de los que 15 están habitados temporalmente y 38 inhabitados.
Org. civ. Corresponde á la prov. de Huesca, y al dist. de Fraga para las elecciones de diputados provinciales y las de Córtes.
Org. mil. C. G. de Aragón y G. M. de Huesca.
Org. ecle. Pertenece á la dióc. de Huesca, al arciprestazgo de Sariñena y tiene una iglesia parroquial, bajo la advocación de Ntra. Sra. de la Luz, cuyo curato es de la categoría de 1.er ascenso.
Org. jud. Se halla adscrito al part. jud. de Sariñena, á la aud. de lo criminal de Huesca y á la territ. de Zaragoza.
Org. econ. Para el pago de sus impuestos depende de la Delegación de Hacienda de su prov.
S. púb. Recibe y expide la corr. por en. de Lérida á Zaragoza y esf. de Fraga.
Ob.púb. y med. de com. Cruzan por su tér. municipal diferentes caminos, ya carreteros, ya de herradura, en mejor ó peor estado de conservación, que lo relacionan tanto con la cap. del part., cuanto con las demás pob. limítrofes y por medio de los que verifica sus transportes y sostiene sus relaciones.
Ins. púb. Costeada de fondos del municipio hay una escuela, para los dos sexos, perfectamente atendida y á la que asiste un regular número de alumnos.
Art., of., ind. La ind. que más domina en esta localidad es la agrícola y por algunos de sus moradores se ejercen aquellas profesiones y of. mecánicos de mayor necesidad.
Pob. Ninguna importancia ofrecen los 60 edif. que la forman, incluyendo en este número la iglesia parroquial y casa en que el ayunt. celebra sus reuniones, puesto que tanto unos como otros, aunque son de buena construcción, no hacen más que responder á las necesidades de sus destinos respectivos. Cuenta con un establecimiento para la venta de los artículos más necesarios; está el vecindario perfectamente abastecido de aguas para todos los usos, y celebra la principal festividad el día del Patrono del pueblo.
Sit. geog. y top. En terreno montuoso, disfrutando de buena ventilación y clima muy sano, aun cuando sumamente frío, encuéntrase situado este 1., cuyo tér. municipal confina por los cuatro puntos cardinales, con los de Binaced y Fraga; comprendiendo en el espacio que éstos abrazan varios montes, en regular estado de población, de los que unos pertenecen al común de vec. y á propiedad particular otros. El terreno es de mediana calidad, y las prod. consisten en cereales, legumbres, frutas, hortalizas y pastos; se mantiene ganado de varias clases, además del necesario para las faenas agrícolas, y hay caza de pelo y pluma, no escaseando los anímales dañinos.
Desde Valfarta
Dicen de Valfarta que hace dos meses que tienen agotadas las balsas del pueblo, que tras de un año en que no se ha recolectado ni la mitad de la simiente, pone á aquellos habitantes en un estado triste y desconsolador.
Y no es esto lo peor, sino que sí pronto no llueve para que la tierra adquiera la sazón necesaria para sembrar, esta operación se hará en malas condiciones en toda aquella tierra monegrina, y como generalmente de aquí depende que el futuro año sea bueno ó malo, así como la salvación ó la ruina de la inmensa mayoría de estos sufridos labradores.
Diario de Huesca, 17 de septiembre de 1900.
Otro ahogado
Comunican de Valfarta que en la balsa que hay junto al pueblo había parecido ahogado él vecino de dicho pueblo Juan Labrador Alcolea, de sesenta y dos años dé edad, casado y jornalero de oficio.
El Juzgado procedió al levantamiento del cadáver y á instruir las correspondientes diligencias sumariales.
Diario de Huesca, 26 de julio de 1916.
Comandante de la Guardia Civil
Hoy sale para Valfarta el comandante del puesto de la Guardia civil don Pascual Gracia, completamente restablecido de la difícil operación realizada con éxito por nuestro querido amigo don Luis Batalla. Felicitamos al operado y al operador.
Diario de Huesca – 15 de abril de 1917.
La plaga de langosta
En el presente año, la plaga, combatida con éxito en el pasado, ha desaparecido de la mayor parte de los pueblos infestados; pero si bien el resultado obtenido fue satisfactorio debido al entusiasmo conque los pueblos infestados realizaron los trabajos de extinción, salvando las cosechas seriamente amenazadas, no se logró hacer desaparecer los focos, quedando grandes manchas de canuto en los términos de Valfarta, Peñalba, Candasnos y Fraga, de tanta gravedad, como los que había el año anterior.
Diario de Huesca – 12 de abril de 1922.
La plaga de Langosta
Y como en Peñalba, es horrible y desesperante lo de Valfarta, Como en Peñalba, han resultado vencidos a pesar de cuantos medios envió el Gobierno.
Después de pasar una temporada en Valfarta, ha regresado nuestro querido amigo don Miguel Escalona, acompañado de su bellísima hija Pabla, e hijo Rafael.
Diario de Huesca – 28 de agosto de 1923.
Incendio
En Valfarta se incendió un pajar de don Melchor Lasierra. El vecindario logró sofocar el fuego, que fue casual.
Diario de Huesca – 7 de noviembre de 1924.
Conducción del correo
Por conducto de la Administración principal de Huesca, que ha informado favorablemente, el Alcalde de Valfarta elevó a ese Centro directivo instancia solicitando que la conducción del correo en automóvil contratada con D. Pedro Basols Calvo, en la cantidad de 6.887,25 pesetas anuales, entre Sariñena y Bujaraloz, prolongue su recorrido hasta Valfarta. A tales efectos y mediante el abono de la cantidad que a porrata le corresponde, ha dado su conformidad el actual contratista de la expresada conducción.
Entiende esa Dirección general que procede acceder a lo solicitado, por cuanto, sin excesivo gravamen para el Tesoro, resulta beneficiado el vecindario de Valfarta. Por la mayor rapidez en el transporte de su correspondencia. Procede, asimismo, modificar el servicio del Cartero de Valfarta, que en lo sucesivo tendrá como obligación la de recibir y despachar la conducción y las propias de la Cartería, señalándole cuatro horas de trabajo diarias para la fijación de su haber. A virtud de las precedentes consideraciones. En uso de las facultades.
El Diario de Huesca, 12 de septiembre de 1928.
La vida en sociedad
Han regresado a Valfarta don magistrado don Mariano de Miguel y su distinguida esposa.
Han regresado de Valfarta don Pascual Montolio maestro nacional, y su bella hermana Vicenta después de pasar unos días con sus hermanos don Anselmo y su esposa dona Julia.
La Voz de Aragón, 16 de enero de 1931.
El conductor de un carro resulta gravemente herido al chocar contra su vehículo un automóvil de nuestro corresponsal.
En el kilómetro once de la carretera de La Portillada, al cruzarse el automóvil de la matrícula H. 1.594 con el carro de Peñalba número 3, se espantaron las caballerías, dando el vehículo la vuelta de campana.
El conductor del carro, Santos Pomar Simón, resultó lesionado de bastante consideración, siendo calificado su estado de grave.
Al lugar del suceso acudió la Guardia civil de Valfarta y Juzgado municipal, siendo trasladado el herido al pueblo de Peñalba, donde fué asistido de primera intención por el facultativo don José Polo Tomás.
El herido fué trasladado al Hospital de Huesca.
Víctor Calavera. Heraldo de Aragón, 28 de septiembre de 1935.
Las caballerías se espantan y el carrero resulta gravemente herido
Cerca de Valfarta, al paso de un auto, se espantaron las mulas del carro que conducía el vecino de Peñalba Santos Pomar Simón, de 46 años. Volcó el carro, quedando aprisionado debajo el conductor, que fue recogido con numerosas y graves heridas.
Diario de Huesca – 1 de octubre de 1935.
Avance nacional
Las tropas del sector de los Monegros han avanzado en una profundidad de 32 kilómetros, habiéndose apoderado de los pueblos de Valfarta, Peñalba y Candasnos.
Nueva España – 27 de marzo de 1938.
La tragedia de los Monegros
En cuanto a problemas locales de Valfarta, que vendrían a solucionar el paro y a evitar la emigración, se recordó la continuación de las obras de la casa del Ayuntamiento, paralizadas desde hace mas de dos años, por agotamiento de la cantidad consignadas a la construcción de una balsa para poder conservar agua de beber en estas épocas de tanta sequia, con lo que nos evitaríamos el tener que recurrir a la Diputación para que nos traigan el agua en tanques desde una distancia de 30 kilómetros, para nosotros y para el ganado; la construcción de la carretera proyectada desde hace muchos años y solo pendiente de comenzar las obras desde Valfarta a Peñalba,; la falta de escuelas para niños y para niñas, cuya necesidad es manifiesta y, por fin, la repoblación forestal del cerro de san Miguel, para facilitar jornales en la cava de fosas cuya plantación podría realizarse en el momento oportuno.
Un Valfartino. Nueva España, 24 de abril de 1953.
Un rayo cayó sobre la torre de Valfarta
Hace unos días descargó sobre la localidad de Valfarta una fuerte tormenta. Un rayo cayó en la torre de la iglesia parroquial, produciendo un incendio. Se derrumbó la cúpula y todo el armazón y el piso del primer cuerpo de dicha torre requirió el auxilio de los bomberos de Huesca y de Zaragoza.
Autoridades locales y vecindario colaboraron en los trabajos realizados para la extinción del incendio que se logró después de intensos trabajos. No se registraron desgracias personales.
Los daños causados han sido valorados sobre treinta mil pesetas. Pero para llevar a cabo la reconstrucción de lo destruido, dada la dificultad de los trabajos y la importancia del andamiaje que será preciso instalar, se estima que el desembolso a realizar ascenderá a 200.000 o 300.000 pesetas.
El Noticiero, 20 de agosto de 1958.
Valfarta
Valfarta presenta en la actualidad la misma pacifica y labriega andadura que siglos atrás, remansada en sus tradiciones y costumbres. Es uno más de nuestros pueblos de secano, al que esperamos llegue pronto el resurgimiento con la prolongación del canal de Monegros, que habrá de incorporar su extenso término municipal -3.220 Has.- a la zona de los nuevos regadíos. Entretanto la fisonomía arcaica de su vivir aldeano no difiere mucho -si exceptuamos la presencia de moderna maquinaria agrícola- de la que antaño tuviera.
Castillo Genzor, Adolfo. Armas del pueblo de Valfarta. El Noticiero, 7 de marzo de 1965.
La zona de Valfarta está incluida en el sector IV de la zona regable de Monegros II por medio del Canal de Monegros, concluyéndose dicha fase en 1998. Su llegada, como ya se ha comentado, transformó las tierras a regadío, aportando un gran desarrollo.
Así, Valfarta ha ido construyendo su propia historia, de raíces profundas monegrinas, lugar de orgullo para valfartinos y valfartinas, en plena estepa monegrina. Una aproximación a su historia.
Valfarta, lugar y camino Corazón de Los Monegros Donde el cierzo mece el trigo Y el sol ilumina el pueblo.
Se ha presentado una propuesta al ayuntamiento de Sariñena, que también se presentará a la comarca de Los Monegros, para la búsqueda de soluciones a la falta de conservación del Conjunto Histórico-Artístico del monasterio monegrino de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes.
Desde el año 2008 se lleva denunciando el estado ruinoso y lamentable del monasterio, exigiendo su inmediata rehabilitación. Tres años después, el enclave continúa hundiéndose, afectando especialmente al gran conjunto pictórico-mural. Patrimonio debe de actuar y defender el bien de interés cultural, de acuerdo a la ley de patrimonio cultural aragonés.
Las instituciones han de proteger nuestro patrimonio, que aún perteneciendo a propiedad particular, el gobierno debe obligar a sus propietarios a ejecutar las obras de conservación y recuperación que sean necesarias.
Por ello, solicito al ayuntamiento que actúe contra el abandono, que inste a las administraciones competentes, y no sea cómplice de su destrucción por la continua dejadez a la que se somete el monasterio.
* Frescos deteriorados en la bóveda de la iglesia.[Wikipedia]
Además solicito establecer un mecanismo que dé continuidad a la defensa de nuestro patrimonio y no se queden en meras acciones puntuales sin obtener resultados. Por último, reconsidero la opción de crear un parador nacional en el cartujo, ya que de acuerdo con los amigos de APUDEPA, de quienes agradezco su ayuda y colaboración, considero elitista el parador frente a otras alternativas más accesibles al conjunto de la población.
Publicau en “ Os Monegros el 14 de octubre del 2011.
En una laguna, cercana a la orilla del Alcanadre, entre los antiguos lugares de Sixena y Urgellet, es ande en 1183 se inició la construcción del Real Monasterio de Religiosas Hospitalarias de Santa María de Sijena. Es la Reina doña Sancha, esposa de Alfonso II, quien impulsó y costeó el monasterio que llegó a albergar el Panteón Real y el Archivo de la Corona d´Aragón.
Por decisión de la Reina Doña Sancha los dos lugares s´agruparon en uno nuevo que fue llamau “Villanueva”. En la conferencia sobre Miguel Servet que impartió José Antonio Gascón calificó a Servet como el “villanovano”, pues el nuevo enclave poblacional durante siglos es conocido principalmente por el nombre de Villanueva, y solamente a veces aparece con el nombre completo “de Sijena”. Aunque el padre de Miguel Servet, Antón Servet Meler, constó en sus escrituras notariales los nombres completos de “Villanoba de Sixena” o “Villanueva de Sixena”, y el primer documento ande aparece el nombre completo de “Villanueva de Sijena” corresponde a 1346, del Rey Pedro el Ceremonioso.
En 1.170 cuando se concede la carta de población a los habitantes de Sariñena, por parte del rey Alfonso II el Casto, el nombre de “Xixena” aparece por primera vez “.. .qui sunt ante Xixena”; en posteriores documentos aparece la denominación de “Xexena”. En la toponimia histórica aragonesa de Pascual Miguel Ballestín aparecen los nombres de Sixena, Sexena, Sesxena, Xixena [año 1170] por Sijena y Villanova, Villanovam, Villanueva, Villanoba [año 1193] por Villanueva.
Miguel Serveto y Conesa, alias “Revés” fue Villanovano y no Sijenense, al menos hasta que comenzó a escapar de la inquisición. Miguel de apellido Serveto s´ha llegau a conocer con el apellido afrancesau de Servet, siendo la forma antigua la de Serveto. El apellido proviene de la localidad Sobrarbense del mismo nombre a quien Manuel Benito Moliner l´atribuye el origen al antropónimo “Serveto”, y que aparece en la toponimia histórica aragonesa como “Serbeto” en el año 1543.
El topónimo Sijena nos lleva en su significau a la lengua ibérica, la descripción que nos aporta Bienvenido MASCARAY de Xixena es que proviene de xixi- que vale por “cenizas de hierbas quemadas” o “barrilla” (Salsola vermiculata), cuyas cenizas son ricas en carbonato de sosa, antiguamente utilizadas para la elaboración de jabones. El nombre común de la Salsola es Sisallo y en la toponimia de Villanueva de Sijena alcontramos un paraje conocido como “El Sisallar”. El final de la composición de Xixena, típico Monegrino, es en -enna > ena, que como ya sabemos es “la que tiene más…”.Concluyendo que Xixena(Sijena)significa “la que tiene más barrilla”.
“Si yo amo una persona, de modo entrañable, estoy pendiente de ella; a ella me entrego en todo y para todo y ella me conduce a donde quiera.” (Serveto).
Hace quinientos años que nació el universal e ilustre monegrino Miguel Serveto Conesa, consagrando su vida a un destino del que siempre quiso ser dueño, y que, a pesar de los astros, ardió en una fría hoguera de Ginebra el 27 de octubre de 1553.
“Hay un brillo del Sol y otro de la Luna; uno del fuego y otro del agua. Todos fueron dotados de luz por Cristo, arquitecto del mundo”. (Serveto)
Miguel Serveto Conesa nació en Villanueva de Sigena, si bien no existe constancia exacta de la fecha de su nacimiento, aunque a partir de los textos se ha situado en el año 1511. Sus primeros quince años transcurrieron en Villanueva de Sijena, lugar influido por el Real Monasterio de Sijena, fundado en 1188 por doña Sancha, esposa del rey Alfonso II de Aragón. Su padre Antón Serveto, descendiente de la nobleza aragonesa con el título de infanzón, fue notario en el Monasterio. La familia Servet se estableció en Villanueva de Sigena, posiblemente emparentándose con la familia Revés, familia y casa antigua del pueblo que después sería la casa de los Serveto y siendo “Revés” el alias por el que fue conocido Serveto, no porque fuera un mote o apodo, sino en recuerdo de esta otra familia. Actualmente, en la casa, se encuentra el Instituto de Estudios Sijenenses “Miguel Servet” (Michael Servetus Institute)
No existe documentación de primera mano sobre los primeros quince años de Miguel Serveto en Villanueva de Sijena. De hecho, este artículo, nació de la curiosidad por conocer la existencia de documentos en esa parte de su vida relacionada con Villanueva de Sigena y Los Monegros. La inexistencia en sí, constituye una respuesta de gran importancia, al menos para un servidor, que desde hace ya tiempos le rondaba por la cabeza averiguar tal particular incógnita.
A los quince años, hacia 1526, marchó al servicio de Juan de Quintana, clérigo oscense que se convertiría con el tiempo en uno de los confesores de Carlos I de España y V de Alemania. Quintana fue miembro de la corte de la Corona de Aragón, formando parte del consejo del rey de Aragón, Fernando el Católico. Miguel Serveto le sirvió como secretario durante los años 1526-1527 y 1529-1530.
En París dio clases en la Sorbona, donde también ejerció la docencia en 1507 el sariñenense Gaspar Lax. Serveto ejerció la medicina y trabajó en la edición y corrección de libros, incluyendo la Geografía de Ptolomeo, geógrafo alejandrino del siglo II. De hecho, se le atribuye a Serveto una primera edición impresa del mapa de la corona de Aragón, pero lo cierto es que no existe documentación que permita atribuir la autoría del mapa a Miguel Serveto. Se suceden otras falsedades sobre la gran figura de Miguel Serveto, como que estudió en Lovaina (Bélgica), que llegó a conocer personalmente a Erasmo de Rotterdam, o que fue condenado por descubrir la circulación menor de la sangre. Lo que sí es cierto es que Serveto luchó por la libertad de conciencia y duramente criticó a la iglesia de Roma y a las reformas protestantes por sus condenas a muerte a quienes, a lo largo de la historia, cuestionaron los dogmas religiosos.
Parece que también es falsa la historia de la cinta que se colocó en su monumento de Annemasse por parte de la resistencia francesa en 1942: “A Miguel Servet, primera víctima del fascismo”. El monumento fue fundido por las tropas nazis en 1941 y no fue reconstruido hasta 1960.
Servet fue también astrólogo. La astrología de Serveto buscaba la influencia de los astros en la salud. También pensaba que los astros permitían intuir cuál podía ser el futuro, aunque siempre defendió que el hombre puede dominar su destino, digan lo que digan los astros Y así, Serveto no quiso cambiar su destino de morir quemado en la hoguera, eligió no retractarse de sus ideales, todo un ejemplo de lucha por la libertad.
“¡Que no se libre ese (Servet) impío de la muerte que para él deseamos!” (Calvino)
Miguel Serveto murió por cuestionar la Trinidad, siendo repudiado por cristianos y protestantes. Llegó a escribir sobre el Papa, calificándolo como el “anticristo”. Las ideas teológicas de Servet sobre la Trinidad dieron lugar poco después de su muerte a la llamada Iglesia Unitaria. Paz y libertad en una Europa dominada por el dogmatismo y la implacable garra de la inquisición católica y de la intolerancia de las iglesias reformadas.
“Servet (al que ya he quemado) no dejó de llenar de insulsos comentarios los márgenes de mis libros; ni una página dejó limpia de sus vómitos. Lo que no me conmueve más que el rebuzno de un asno.” (Calvino).
Su madre Catalina Conesa Zaporta y su hermano Juan Serveto en el año 1558, a los cinco años de la muerte de Miguel, obsequiaron con un retablo a la Iglesia Parroquial de Villanueva, probablemente para no sentirse en la sombra de la condena. Su padre, Antón Serveto, continuó de notario en el Monasterio, a quien le sucedió Pedro Serveto. Ahora, 500 años después, somos nosotros quienes debemos honrar y de reconocer la historia, la obra y la figura del Monegrino Miguel Servet.
“Propio de la condición humana es la enfermedad de creer a los demás impostores e impíos, no a nosotros mismos, porque nadie reconoce sus propios errores.” (Serveto)
Mi más sincero agradecimiento a Sergio Baches Opi, director del Instituto de Estudios Sijenenses “Miguel Servet” (Michael Servetus Institute), gracias por las respuestas y la agradable atención prestada.
El lunes diez de enero fallecía en Zaragoza Simeón Serrate Mayoral, uno de los últimos cantadores a son de gaita que quedaban en Aragón. Durante toda su vida fue pastor, pero desde muy pequeño desarrolló destrezas en el canto y el dance.
Nació el 2 de julio de 1913 en Castejón de Monegros. Hijo de Tomás Serrate (Cachencho) y de María Mayoral, fue el mayor de doce hermanos, de los que dos murieron de corta edad (mortijuelos). Fue al colegio de los 6 hasta poco antes de cumplir los 9 años, lo suficiente para leer, escribir y conocer las cuatro reglas antes de comenzar a trabajar como rabadán. Aunque se libró de la mili por excedente de cupo, tuvo que marchar al frente en 1936: primero en el lado republicano, luego en el de los insurrectos. Acabada la guerra, casó con Juliana Anoro y tuvieron dos hijas: Teresa y Carmen.
Simeón creció en un ambiente en el que la gaita, el dance y los romances resultaban naturales. Su padre fue gaitero y, aunque un mal día decidió echar la gaita al fuego, Simeón tenía ya el gusanillo del instrumento. Con un clarín que le ayudó a fabricar Senén Pueyo, gaitero también del dance, entretenía sus largas soledades de pastor. Poco después de la guerra se incorporaría al grupo como danzante y como solista en el canto de los romances.
En 1968 se traslada a vivir a Zaragoza, donde continúa con su oficio de pastor hasta su jubilación en 1979. El año 1973 volvería al dance en el papel de mayoral, para organizar los sucesivos grupos de jóvenes que retomarían la actividad interrumpida. En 1988 participó en la grabación del disco documental Monegros, con la interpretación del Romance del Montañés, una auténtica joya de la tradición oral en aragonés, acompañado de gaita de boto y las danzantas de Castejón. El disco obtuvo en 1990 el premio del Ministerio de Cultura a la mejor edición discográfica del año.
En los primeros años 90, Simeón comienza a anotar sus recuerdos acerca del dance y los romances. En 1999 la Asociación de Gaiteros de Aragón publicó estos textos en Historia del antiguo dance de Castejón de Monegros, un pequeño volumen en el que Simeón detalla sus conocimientos sobre las tradiciones de su villa natal, en particular el ritual del dance, y transcribe los textos de mudanzas, despertaderas y romances. Ese mismo año, en el disco-libro La gaita en los Monegros de la colección Aragón LCD de Prames, aparecen las grabaciones del Romance de los trece Pilares, el Romance del Amor Ausente, un fragmento de la Despertadera y un cuento, el de Los pastores y los moros, interpretados por Simeón.
En 2008 vio la luz un disco documental dedicado monográficamente al repertorio romancístico de Simeón Serrate: Romances de ronda en Castejón de Monegros. José Manuel Fraile Gil, gran especialista en el romancero panhispánico y autor de los textos que acompañan a la edición, califica la colección como «extraordinaria rareza en el panorama del romancero tradicional hispánico».
En los útimos años su tiempo se ha repartido entre la fabricación de pitas y cañas para gaita, la construcción y talla de preciosas cucharas de madera de boj y el repaso de las viejas historias del dance, los gaiteros, el pueblo y los romances. Simeón ha sido también maestro de las nuevas generaciones de gaiteros, a los que ha transmitido generosamente repertorio, técnicas y saberes. Asistente habitual a la trobada de gaiteros de Robres y decano de los gaiteros aragoneses, ha recibido numerosos homenajes, el último hace sólo unos meses (octubre de 2009) durante la trobada de gaiteros de La Almozara (Zaragoza).
Castillo de la Venta de Ballerías en Huerto (Huesca).
Foto Heraldo de Aragón, 21-XII-2010
El castillo-palacio bajo medieval de la Venta de ballerías fue construido en los siglos XV y XVI. Se encontraba en el pueblo de la Venta de Ballerías, perteneciente al municipio Monegrino de Huerto. Situado en el antiguo camino Real de Zaragoza a Barbastro, en el cruce con la carretera de Sariñena a Huesca, fue derruido a pesar de estar catalogado Bien de Interés cultural.
Información del castillo obtenida de la Asociación para la Recuperación de los Castillos de Aragón:
“Según Cristóbal Guitart, la aldea de Ballerías ya existía en 1086 y fue conquistada en 1095 por el rey Pedro I de Aragón. A principios del S. XII conocemos al primer teniente del castillo que sería, nada más y nada menos, el futuro Alfonso el Batallador. La historia de la fortaleza se oscurece durante varios siglos hasta que en 1460 aparece como señor del lugar Luis de Foces que entraría en conflicto con el señor de Huerto en 1472. De esta época podría datar la parte baja u obra principal del castillo que hasta hace unos meses podíamos contemplar en el cruce de caminos entre Alberuela de Tubo y Berbegal, Sesa y Sariñena. Un edificio de estilo gótico tardío realizado en buena sillería y protegido por un recinto externo que cerraría el resto de la roca. Destacaban sus dos puertas de acceso, al recinto y al edificio respectivamente, y en especial la segunda, protegida por dos troneras. A esta primera estructura se añadió una segunda planta y una falsa, todo ya en ladrillo, seguramente en el S. XVI, a juzgar por la típica galería de arquillos. Interiormente el edificio adquirió una función más residencial y las estancias se organizaron entorno a un patio central.”
Su destrucción fue un atentado al patrimonio aragonés, sumándose a la destrucción de la cueva de Chaves o la actual amenaza sobre el camino de Santiago por el recrecimiento de Yesa. APUDEPA, en su extraordinaria trayectoria en defensa del patrimonio aragonés, denuncia el “chalaneo” entre administraciones para dejar impugne el derribo del castillo medieval declarado Bien de Interés Cultural.
«Aún hoy en día, al pasar por el cruce de la Venta, lo busco con la mirada, a la vez que el recuerdo de su derribo se mezcla con la nostalgia de su silueta y la rabia y la impotencia ante su destrucción.»
El Cartujo de Monegros, la cartuja de nuestra señora de las fuentes, monasterio barroco del siglo XVIII se encuentra en el término municipal de Sariñena. Es de titularidad privada aunque fue declarado en el año 2002 conjunto Histórico-Artístico y Bien de Interés Cultural. Con el paso de los años su estado semirruinoso se va acrecentando ante la dejadez de sus propietarios y las instituciones que han de defender nuestro patrimonio histórico, artístico y cultural.
El estado ruinoso aumenta y se evidencia en el estado actual del tejado de la torre del Cartujo, amenazando a un mayor peligro en la conservación del monumento con la llegada de las lluvias, especialmente mayores humedades que pueden afectar irremediablemente a los extraordinarios murales de fray Manuel Bayeu.
Es urgente que las instituciones tomen medidas de inmediato para evitar la destrucción de nuestro patrimonio monegrino y aragonés. Es hora de actuar e incluso de expropiar el monumento ante la pasividad de sus propietarios a conservarlo, de lo contrario veremos desaparecer el cartujo de monegros.
Publicau en Os Monegros el 28 de octubre del 2010.