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En América del Sur también hay moscas


En América del Sur también hay moscas

El capitalismo, el omnipresente capitalismo, condiciona el mundo, limita las democracias y estructura al pueblo. El capitalismo configura nuestras sociedades, nuestras formas de relacionarnos, nos globaliza como productores y consumidores, nos hace iguales y desiguales en el mundo. Todas las ponencias, de los diferentes participantes de países de América del Sur y Europa, van girando sobre el capitalismo. Son enriquecedoras las diferentes miradas, las situaciones en cada país, la historia, la crisis, las dictaduras, las revoluciones, el poder, las luchas sociales, la derecha y la izquierda.

Son los mismos problemas con matices diferentes. Son los mismos problemas que causan las mismas desigualdades, que limitan los derechos sociales, las libertades, y aún así, hay diferentes mundos. Existen países que el mundo condena a guerras, a terribles hambrunas… y mientras el mundo “desarrollado” esquilma sus recursos, su pesca, sus minerales, su oro, diamantes, petróleo, gas etc.…

En el mundo, es la izquierda quien ha conquistado los derechos y las libertades en muchos territorios, pero las izquierdas… sus errores los han pagado siempre muy caros. Las diferentes conquistas de la izquierda, que han supuesto lucha y sacrificio, se han ido asumiendo con el tiempo, como un avance de la humanidad. Sin embargo, las sociedades que se han desarrollado gracia a los derechos y libertades no han aprendido la lección de continuar construyendo un mundo más igual, justo y solidario. Perdemos la conciencia de pueblo, perdemos el poder y nos cuesta recuperarlo.

Absorto en mis reflexiones, por un momento perdí la concentración e inevitablemente desvié mi atención siguiendo el perturbador vuelo de una mosca, que terminaba sus cortos vuelos sobre la piel de un asistente cercano. La mosca molestaba continuamente a la persona, desviaba su atención y la mía. El día era muy caluroso y pegajoso, al fin desperté de mi estado abstraído y concluí que en América del Sur también hay moscas, igual de molestas y pesadas.

El foro se desarrolló con motivo de la cumbre de los Pueblos, en Santiago de Chile entre el 25 y el 27 el pasado mes de enero. Circunstancias de la vida, yo andaba por esas tierras y acudí al Instituto de Ciencias Alejandro Lipschutz (ICAL). En el instituto se desarrollaba un foro sobre la relación entre movimientos sociales y partidos políticos, con presencia de varios representantes de diferentes países de Suramérica.

Las diferentes experiencias en los distintos países son interesantísimas, la   convergencia de los partidos políticos y los movimientos sociales es complicada, pero inevitable. Voy recogiendo las reflexiones de los ponentes, las apunto. Se habla de la necesidad de que cada actor reconozca el papel que juega: los partidos, sindicatos y movimientos sociales. Los partidos de izquierda han de realizar participación social en la calle y no limitarse a las instituciones. Los diferentes sectores deben de complementarse con independencia, establecer relaciones de dialogo y nexos comunes. La participación social es imprescindible ante un nuevo proceso constituyente, el mundo necesita dar una respuesta internacional contra el capitalismo y el neoliberalismo.

El capitalismo no sólo impone un modelo económico,también impone el político.

La democracia son intenciones, la soberanía es del capitalismo. Es el pueblo quien ha de recuperar la soberanía, no nos podemos quedar agarrados a un sistema que nos está ahogando. Se han mercantilizado nuestros derechos y es nuestra responsabilidad ciudadana transformar el orden social dominante. Y en un mundo global, con una crisis mundial, la respuesta ha de ser mundial. Un ponente añade “la unión es urgente, al paso que vamos cuando sea efectiva nuestro estado de derecho estará destruido.”

El dinero es la mayor privatización, la producción de moneda ha sido la causante de la crisis. El dinero se encuentra monopolizado y evoluciona sin control, favoreciendo el capitalismo y la especulación. El resultado es la crisis, la inestabilidad y los conflictos sociales.

Reflexiono que la crisis económica, social, de valores, derechos y libertades es tan global. El sistema capitalista no está en crisis, se está ajustando y las personas somos peones y consumidores, en el mejor de los casos, que nos han de controlar y regular. Para el capitalismo los recursos son mercancía, se han de distribuir a quien más capital y poder posee. Pero es la lucha, que nos está enseñando al mundo Sudamérica, lo que da esperanzas: la nacionalización de los recursos. Hay que luchar para no permitir que nos roben los recursos al pueblo, que el pueblo no sea explotado para la obtención de los recursos y los pueblos no se mueran de hambre.  Especulan con los alimentos mientras la mayor crisis del mundo mundial es la hambruna, el sistema no puede ser más miserable. La humanidad no puede permitir que entes abstractos tengan el poder, somos el pueblo y podemos construir un mundo justo y humano, otro mundo es posible.

La cumbre de los Pueblos desarrolló múltiples foros y debates, me permitió acercarme a la realidad latinoamericana: a sus privatizaciones, a las represas, a la minería, la lucha de los pueblos indígenas, la pobreza, la marginalidad, las multinacionales, los transgénicos, el anti-imperialismo… Me sentí ilusionado y esperanzado del despertar latinoamericano. Participe en la marcha de los pueblos, admirando la gran diversidad que conformábamos la marcha, sintiendo la fuerza de los pueblos unidos. Siempre me incomodó la sensación de pertenecer a un estado, el español, incapaz de reconocer el genocidio que España cometió, hoy en día una actitud completamente despreciable. Sentí la percepción de arrogante superioridad que ha practicado España hacia América latina, pero también sentí la cercanía humana que nos une.

La lucha es larga y hay que convencer al pueblo, hay que luchar contra el capitalismo, contra el poder, contra esa derecha que busca privilegios y manipula al pueblo. En América del Sur también hay una derecha molesta y pesada, en América del Sur también hay moscas, igual de molestas y pesadas.

¡¡Respeto, justicia y libertad a los pueblos!!

En la senda de la lucha

Ya viene, ya se va y ya vuelve

Yace, se agacha y se levanta

Sorprende, en pie avanza.

P´adelante la esperanza

El amanecer llegará tras la noche

En movimiento el pueblo se mueve

Y el grito desgarrado se escucha

Son los versos que en la hoguera avivo

¡Es la tierra libre en avalancha!

Santiago, 2013

Publicau en “ Os Monegros el 24 de febrero del 2013.

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La anochecida.

Desde Guatemala, la resistencia de los pueblos indígenas.

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La anochecida


La anochecida

El periodo de la anochecida eliminaba los derechos de los ciudadanos, los sumía en la más absoluta pobreza, sin servicios, sin sanidad, sin educación, sin trabajo, agobiados económicamente y pagando abusivos impuestos. El pueblo respondía callando sumiso al miedo, a la consigna de apretarse por la patria el cinturón mientras la oligarquía, la clase dominante, el poder vivía holgadamente, con sus privilegios y lujos, enriqueciéndose cada día más. Los medios de comunicación eran un instrumento de sometimiento, de control, repitiendo las consignas que tiranizan a las sociedades. En la anochecida el gobierno era corporativo, respondía al egoísmo, representando a las multinacionales, el ministro de sanidad a la farmacéuticas, el ministro  de defensa a las empresas de armamento, el de economía a los bancos, el de energía a las petroleras… En la anochecida los gobernantes vendían los recursos naturales al feroz capitalismo, esquilmaban la riqueza del país, hipotecaban a la población, les hacían esclavos del capital, la represión llegaba a asesinar para mantener el orden del control y la dominación.

Para entender la reciente historia de Venezuela, el pasado domingo 23 de septiembre del 2012 en Sariñena, hemos tenido el enorme placer de contar con la presencia de Helena Menéndez, periodista venezolana. La Asamblea Ciudadana de Los Monegros y la Asociación Consumo Responsable “La Capaceta” había organizado el encuentro Democracia participativa y gestión de la tierra en Venezuela, que reunió entorno a unas veinte personas. Helena nos expuso una clara visión de Venezuela y se enfrentó a las distintas preguntas que el público realizó.

La anochecida tocó a su fin, continuaba relatándonos Helena, cuando el pueblo no tenía nada que perder, cuando ya no tenía nada que comer, ni tenían futuro sus hijos, se levantaron para reclamar su poder, su derecho a no ser explotados por la avaricia de unos pocos, por poder vivir dignamente, porque los pueblos siempre son dueños de su destino si sabe defender su libertad como pueblo. Venezuela consiguió el amanecer, llegó el amanecer. El pueblo recuperó para su beneficio el poder, la sanidad comenzó a llegar a todos los barrios y pueblos, la alfabetización, la educación, viviendas sociales… Especialmente es muy significativa la ley de tierra, que consiste en poner en producción las grandes extensiones agrarias y en muchos casos la expropiación de latifundios para que los campesinos las puedan cultivar.

Aparecieron los consejos comunales como forma de gobierno local y de participación ciudadana. La democracia había dado el poder a Hugo Chávez, pero en el 2002 “fue derrocado por un golpe de estado, y retornado al poder en un suceso extraordinario y único en la historia, en un lapso menor a 72 horas”. Sobre aquel suceso el documental La revolución no será televisada, demuestra que la percepción que los medios dan obedece a los intereses de la elite dominante, que los medios no quieren que el poder resida en el pueblo. Fue un golpe de estado mediático que fue contrarestado con la movilización popular. Cuando el compromiso social del pueblo es firme, por el interés del bien común, la revolución del pueblo triunfa.  

La pregunta final se responde pero parte de la respuesta queda en el aire. La similitud actual de la crisis económica y social es comparable con la Venezuela de la anochecida, con diferente contexto y diferente colchón social que amortigua las medidas antisociales, pero estamos en una época de anochecida, que de continuar asfixiando al pueblo, una vez encerrados en un callejón sin salida avanzaremos todos unidos para salir de la anochecida en dirección de un nuevo amanecer.

Publicau en “ Os Monegros el 24 de septiembre del 2012.

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