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Apuntes etnográficos de la Villa de Sariñena VI


Apuntes etnográficos de la Villa de Sariñena VI

Antiguamente los remedios naturales, la folk-medicina, se utilizaban de forma habitual, siendo parte de la sabiduría tradicional, de nuestra tradición oral, cultural y, en muchas ocasiones, la solución a nuestros males y enfermedades. La medicina popular ha sido objeto de diversos trabajos de recopilación que incorporamos a los remedios recogidos en la realización de los “Apuntes etnográficos de la Villa de Sariñena” Los trabajos son del libro “Pilmadores y curanderos del Altoaragón” de Rafael Andolz, el maravilloso escrito-poema de Simoné Andreu y Pilar Villa de Sariñena “Remedios caseros”, publicau en la revista “Quio” y el gran artículo “Medicina popular en Sariñena y Los Monegros” de M. Cruz Ullod.

Cuando sufrías los azuelos s´había de pasar una llave por los ojos u se decía “Siñora mía, ¡Aquí te dejo esto!” y se tiraban tres piedras. Los azuelos o anzuelos son unos granos en los ojos.  Si te picaba u fizaba  una “abejeta” te ponían “buro”, que tamién lo recoge Rafael Andolz, quien añadía: y si te pica una pulga lo que no hay que hacer es maldecirla porque si no, te sale un “mal” en donde te ha picado. Si un zagal tenia celos d´otro, de su hermano por ejemplo, se tiraban tres piedras p´al río, p´ol puente pa bajo. P´al dolor de cabeza se colocaba el culo d´un pepino o calabaza en las sienes. Pa las verrugas n´hay que coger tres caracoles en la noche de San Juan y frotarlas con la baba, después n´hay qu´enterrar los caracoles. Y p´al sarampión n´había que poner un trapo royo en la bombilla y abrigar bien al niño pa que no s´enfriara y le saliera antes el “sarrampión”, quizá se creía que el color rojo atraería a esta enfermedad y así se curaría antes.  Pa las quemaduras, pa que no quede ninguna marca, n´hay que machacar un cristal blanco (no verde porque es muerte, puntualizan) en un mortero de hierro hasta que se convierta en un polvillo paizido a la harina y después  n´hay que aplicarlo, cada vez que supura, en el lugar quemau.

Listau d´algunos remedios replegaus en Sariñena:

– Aceite: Pa los oídos y pa males de oído leche d´una mujer que criara.

– Anís de grano: Pa los gases.

-Cagadetas de bebe: Pa curar males, heridas e infecciones.

-Canela y vino rancio: To cocido s´usaba pa los resfriaus.

-Cebolla: Pa la tos y cataplasma de cebolla asada pa reventar los granos.

-Culebra: Sebo de culebra pa quitar las punchas.

-Fenojo: (Hinojo) S´hacían infusiones pa desinfectar.

-Higos: La leche pa las verrugas.

-Leche de madre: Pa los oídos.

-Limón: S´hacían gárgaras con limón y miel.

-Malvas: Pa resfriaus en infusión.

-Malvavisco: S´hacia un cataplasma pa las heridas.

-Manteca de tozino: Pa la piel.

-Manzanilla: Digestivo.

-Noguera: Se cocían las hojas pa no desteñir el negro de la ropa.

-Panizo: Vaso de pelo de panocha hervida pa la infección d´orina.

-Sanguijuelas: Pa chupar las sangres malas, pa la pulmonia.

-Telarañas: Pa los cortes, en vez d´esparadrapro te ponían telarañas.

-Olivo: Las hojas pa la tensión.

-Orina: Pa las “Crebazas” (grietas en la piel, generalmente en las manos por el frío). “P´al sarpudillo y querebazas (especie de herpes)  mearrada”.

-Sebo de culebra: Pa los uñeros.

-Tremoncillo: Pa la tensión en ayunas y en lavativa para la infección de tripas.

Pa “retorcijones u empachos: agua de tremoncillo puesta en el lavativero”.

Recordamos algunas muy güenas estrofas de “Remedios caseros”:

Si te daban un peñazo, / te ponían una perragorda / con un pañuelo bien preto atau, / y no te lo quitaban / hasta que el rebullón (chichón) / ya había rebajau.

Pa los orzuelos tirar tres piedras al patio de la tía de Marisa y al mismo tiempo decir “Siñá María, ahí le dejo ese regalo”.

Las ensundias de gallina, / con azúcar las maceraban, / y cuando tenían chordos (paperas), / detrás de las orejas te untaban

Continará…

Publicau en “ Os Monegros el 21 de enero del 2013.

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Apuntes etnográficos de la Villa de Sariñena IV


Apuntes etnográficos de la Villa de Sariñena IV

* Foto: Portalón de Cascales, une la calle mayor con los porches del mercau.

Nos sumergimos en las semblanzas monegrinas de Antonio Beltrán Martínez, el zagal de la botica de los porches del mercau, y en las remembranzas de los tiempos pretéritos de Arturo Morera. Nos zambullimos en el arcón de la cadiera de los recuerdos, en los testimonios escritos y autobiográficos de dos grandes personalidades sariñenenses.

Antonio Beltrán (Sariñena, 1916 – Zaragoza, 2006) recuerda su infancia en el lugar de Sariñena, recuerda al alpargatero que trabajaba en los porches del mercau, al confitero Blasito, al carpintero “El Rosico”, que cantaba mientras ensamblaba los tablones de pino pa las cajas de muerto, al botero “d´allá afuera”, al guarnicionero o talabartero, a la hornera “perifollos” con la pirámide de panes sobre su cabeza y las tiendas de Sagarreta, el Currutaco, Bretos, Buisán, a Blas Casañola, alias Petiforro, tartanero que fue personaje en “Horas solitarias” de  Pío Baroja y el coche de Juanillo.

Narra Antonio Beltrán, en sus memorias, el recuerdo de una “miñona” que volvía de servir en Barcelona y que a su paso por la barbería el Chespín comentó en tono burlón:  “mia la fulana- no recuerda su nombre-  que bien trajiada va, hasta una gasica lleva pa que no se le caguen las moscas”.

En sus memorias hay espacio pa honrar l´adoba monegrina, empleada desde los egipcios, ha sido esencial pa los cerraus y los tapiales de muchas de las edificaciones que configuraban y configuran la Villa de Sariñena. Otros tiempos sin pavimento y ni alcantarillado, la luz llegaba al atardecer y entonces el “Cinema Torres el Rayo” de Mariano el Cabalero y el Teatro Romea comenzaban la función.

* Cabalero es palabra aragonesa con el significau del hijo de una casa que no recibe tierras en herencia y en su lugar percibe dinero o tiene potestad para trabajar asalariado.

Arturo Morera, un sariñenense de corazón, fue uno de los muchos vecinos/as que emigraron de los pueblos a las ciudades. Pero parte de su esencia constantemente ha residido entre nosotros, su amor por este singular lugar l´han llevau a recorrer y transmitirnos la historia sariñenense.  En sus tiempos pretéritos nos encontramos con los recuerdos de cuando Ramón Torres “el Cabalero” quiso competir  con el Teatro Romea, pues tenía un anfiteatro ande acudían a ver el cine mudo de la época las personas con pocos recursos económicos. El cine el Rayo, que se ubicaba ande aura s´alcuentra actualmente el Casino de Sariñena, era más barato que el Romea, pero les situaban detrás de la pantalla a los zagales y zagalas que no sabían leer,  y al que sabia leer, se le hacia imposible. Recuerda jugar por los güertos, por el brazal, la era del Celestino, la era de Mora y el médico Pedro Cascales. Recuerda al músico y gran maestro José Guioni Lebetti, quien s´hacia cargo de la explotación del teatro Romea, ande realizaba clases para que los zagales/as pudiesen aprender a tocar cualquier instrumento musical.

Los albergeros, las claudieras (ciruelo), los peral, las minglaneras… De la “pastura”, que es un cocido pa los tozinos con salvado (cascarilla del trigo)  y patatas, recuerda que con los amigos cogían algunas patatas antes de que bulcasen el caldero en la zolleta.

Una vez que sufrió una torcedura  en la muñeca fue llevado hasta la torre de Mirallas, que estaba a las afueras de la villa por el lado de las escuelas, donde la señora Ángela “La Torrera”, una buena curandera que logro recomponer el mal pudiendo realizar sin gran inconveniente el ingreso para el instituto en Huesca.

Continará…

Publicau en “ Os Monegros el 19 de agosto del 2012.

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Apuntes etnográficos de la Villa de Sariñena II


Apuntes etnográficos de la Villa de Sariñena II

En el año 2009 varias personas de nuestra localidad se juntaron para contestar un cuestionario etnográfico, el resultado se transmite a continuación para que la información sea compartida con los Sariñenenses y Sariñenensas.

 Hacemos un viaje por la memoria reciente de la Villa de Sariñena, una antigua Villa que constaba del pueblo viejo, con unas partes diferenciadas del castillo bajo y el castillo alto. Existía antiguamente una muralla ande aura s´alcuentra la calle del muro, la calle Ronda San Francisco, que subía por la calle Goya pa volver a unirse con la calle del muro. La muralla, al no carecer ya de utilidad defensiva, se fue abriendo para dar salida a las calles del pueblo como es el caso del antiguo callejón del “saco”, ande s´alcuentra la panadería del Vidriero y que actualmente es la calle que une la plaza del ayuntamiento con el muro. Fuera de la muralla se ubicaba la zona de extramuros, tamién conocida por “cantarranas” y allí existía la balsa de Cabalero, por ande estaba el último taller artesanal del tonelero.

En la parte alta del pueblo s´alcuentra la zona conocida como el hospitalillo, que fue un convento de monjas y fue destruido completamente después de la guerra. El convento suscitaba miedos a la población y se solía decir que “Las brujas s´aparecían en el entorno del convento”. Cerca del hospitalillo s´alcontraba la era bolera, ande actualmente existe una casa, antes los zagales y zagales solían ir a jugar a las eras. Las eras llevaban el nombre del dueño y asinas recordamos la “era Lerín”.

Las calles recordadas y nombradas son Barceladas (Barzal: zarzal), el Corcullo (gorgojo), Enado (balcón elevau), Mercadal (calle del mercado), calle de Moncalvos, camino de los Esquiñones (quiñon: turno para riego), calle Meca (C/ botanico Nasarre), calle Las Peñetas, calle Larrosa, camino de los Corruncueis (camino de los güeis: bueyes)…

Las plazas recordadas y nombradas son plaza Rebolería (Rebolería es el nombre aragonés de la casa ande se secaban y se curtían las pieles de los animales), plaza Roda, plaza Villanueva, plaza de la Iglesia, plaza de la Cárcel (Plaza Mezín o parque de las monjas, ande esta la capilla de Loreto).

Como nombre de casas recordadas y nombradas son casa Penén, el Bolero, el Gallego, Torres, las Torres, Guillen, Castanera (Lerín), el Miñón, Agustiner (el basto), el Cabalero (Mariano Torres), Antolina, la Pincheta, el Corrotillo, casa el Chandro, el Casero, Blanco, Damaso, Potreta, Tripa Negra, Titana, Posada de la Luisa (casa la Míguela, ande el Museo de la Laguna), el Estichano …

Ande aura es la calle “maestro Justo Comín”, en la esquina de la calle del medio con la plaza del ayuntamiento, en la calle  que va al muro por el antiguo callejón del saco, estaba el bar de las camareras, que era un puticlub. Se recuerda una gran pelea que sucedió una madrugada en el bar de las camareras: “los colchones volaban por las ventanas y ¡hubo hasta heridos!”, otro puticlub que se recuerda es ande esta el casino, justamente pegado a la iglesia, ¡cosetas del pasau!.

Continará…

Información obtenida a raíz de un curso de iniciación a la etnografía de Los Monegros, impartida por el gran etnólogo y escritor oscense Manuel Benito Moliner y las encuestas realizadas en el el 2011 en la localidad de Sariñena bajo la dirección de Ana Otal. 

Publicau en “ Os Monegros el 19 de abrl del 2012.

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