Archivo por meses: octubre 2026

Jesús Ainoza Arled


Jesús trabajó en el túnel de Alcubierre. A través de sus recuerdos nos adentramos en la construcción de una obra de gran envergadura e importancia para Los Monegros. Retrocediendo a tiempos pasados de Castejón de Monegros, de sus canteras y la obtención de piedra, de un pasado que sigue vivo en la memoria de Jesús y de su pueblo Castejón de Monegros.

Jesús Ainoza Arled nace en Castejón de Monegros en 1937. En casa apenas tienen tierras, así, que no más terminar la escuela, a los 14 años, va a trabajar con su padre de pastor. Llevaban un ganado lanar de una casa del pueblo, entonces había muchos rebaños y solían pastar por todo el monte de Castejón de Monegros. También por la sierra e incluso, a veces, se llegaban a meter por la sierra de Lanaja. Aquella forma de vida obligaba a obtener todo lo que podían del monte, leñas, piedras para la construcción, caza… Cazaban todo lo que veían, perdices, codornices, conejos… actividad que compartía muy a menudo con su buen amigo Javier Giral Ezquerra.

A los 17 años fue a casa de Alcudro (Romairal) y luego a casa Mariscal y de panadero a casa la Ramira. Le tocó hacer de todo en las casas hasta que marchó a trabajar al canal de Monegros. Al canal fuer con Javier Giral y ambos fueron a la zona de Lanaja, a reemplazar secciones del canal que no estaban en condiciones. Barrenaban con un puntero y un mallo el encofrado, colocaban los cartuchos, el detonador, la mecha y la prendían, le daban fuego a la mecha. Reventaban todo y luego tenían que retirar a pala toda la enrona que salía. Luego hormigonaban la sección. Así estuvieron varios meses, solos los dos realizando aquella faena.

Por la zona de Lanaja, Jesús también estuvo en el túnel de Lanaja y en el acueducto. Un túnel más pequeño que el de Castejón, que es como se conoce en Castejón de Monegros al denominado túnel de Alcubierre del canal de Monegros.

El túnel de Lanaja se hizo con dinamita y cargando todo a pala en camiones. En los mismos camiones traían el hormigón para ir echándolo a pala para el encofrado, hacían los ataches o muros laterales, el anillo o bóveda superior y la solera y sección del canal. Allí trabajó con Antonio Machín y con Jorge, que no recuerda su apellido, ambos de Sariñena. De Castejón iba mucha gente, los traían y llevaban en camiones, eran todos trabajadores de la zona, excepto los encargados.

Para el acueducto había encofradores y se montaron grandes andamios, el encofrado fue por medio de tablones y tablas y luego rellenaban con hormigón que elevaban por medio de cintas eléctricas y alimentaban por medio de generadores,

El proceso del túnel de Lanaja se repitió en el túnel de Alcubierre, o como ha dicho antes, el túnel de Castejón. Pero el túnel de Castejón fue una obra de mucha mayor envergadura.   

Jesús estuvo trabajando de boca a boca, de la boca de entrada a la boca de salida. Luego se fueron desarrollando los tramos respecto a los pozos:

El pozo n.º 1 se encontraba en Jubierre, cerca de la boca de la entrada norte del túnel.

El pozo n.º 2 en la masada del General, allí estaban los barracones de los presos, pues en el túnel trabajaron presos, apunta Jesús. Los barracones los recuerda de tela y las mujeres de los presos se quedaban por las masadas, casetas, corrales y parideras, por la de Luquetas, la Carpeta, la Barrera, corral del Secretario y la masada del Tendero, donde vivía una familia. Al otro lado de los barracones, en una plana los presos hicieron un campo de fútbol y los de Castejón de Monegros iban allí a jugar al futbol con los presos. También los presos bajaban a Castejón de Monegros, a comprar, a misa…

En el pozo n. 2 estaba el polvorín.

El pozo n.º 3 estaba en la zona conocida como lo Romeral.

El pozo n.º 4 se hallaba en lo de Gabín, era de galería y se accedía por medio de una rampa -Una vez a una vagoneta se soltó y al bajar pilló a uno matándolo-.

La boca de salida, boca sur, queda entre el monte de Castejón y el de Sena

Se trabajaba a turnos de 8 horas, de día y de noche, unos dinamitaban, otros sacaban tierra, otros encofraban y otros echaban hormigón. Normalmente los que barrenaban hacían su trabajo y se marchaban. La tierra y piedra, resultantes de las voladuras, la cargaban a pala a las vagonetas y si había piedras muy grandes la partían con el mallo. Unas mulas tiraban de las vagonetas hasta las jaulas que subían las vagonetas a la superficie, como en la minería. Las jaulas, los elevadores, iban con luz y los compresores con luz y a gasoil. Había luz, pero muchas veces iban con un candil de carburo.

Cargaban tierra y echaban hormigón, todo a pala. La grava la bajaban a buscar al río Alcanadre con camiones, subían la cuesta de la cantera de Jubierre que tuvieron que hacer un ensanche para que se cruzasen los camiones y un guardia que organizase el transito de los camiones.

La comida se la llevaban ellos, igual que los presos, a quien se la debían de dar en los barracones. Iban en camiones, como ganado, no paraban los camiones de traer y llevar gente.  

Tras el canal y el túnel, Jesús marchó a trabajar a casa Buil, como tractorista, donde le tocó hacer de todo. También trabajó en los azarbes de Peñalba, echando tela, piedras y hormigón. Las piedras las bajaban de Castejón de Monegros, en camiones, con Pomar de Peñalba. Las arrancaban con palas retroexcavadoras de las canteras del corral del Piojo o de la Plana de Santa Ana. Del corral de las Viñas sacaron mucha piedra para los pueblos de colonización, para la Cartuja de Monegros, San Juan del Flumen…

En tiempos hubo burreros, que se encargaban de llevar piedra para las carreteras, la cargaban en las canteras y la llevaban para las carreteras y caminos. Allí obreros con macetas la machacaban. Las canteras eran del ayuntamiento y de Sariñena venía López a comprar Castejón y compraba piedra.

Se ha hecho mucha leña de romero, en el monte blanco, en la plana de santa Ana o en la plana Chacos. También de pino seco para las estufas. Se ha hecho algo de yeso pero muy poco, fue mucho más en La Almolda. Las balsas y balsones se escombraban, ahora ya no hay agua, no se escombran, retirar el buro, que se hacía a vecinal, a cada casa le correspondía una parte según lo que tenían. La fuente Madre aportaba abundante agua y gracias a ella había algunos huertos importantes donde las mujeres iban a comprar hortalizas y verduras, como eran los huertos de Antillón, Romeral o Buil.

Viñas, almendreras y oliveras, había muchos campos que ahora ya casi ni quedan, ahora se trabaja menos. Estaba la tienda de Santiago el Menco que vendía hasta un clavo o todo lo que le pedías lo conseguía y te lo traía, de una sábana a una rueda. Castejón de Monegros ha sido un pueblo grande -Ha habido de 6 a 7 bares, gasolinera, de todo, no había coches y se hacía todo en el pueblo-.

Han sido tiempos muy duros, de mucho trabajo y esfuerzo, de tirar de pala continuamente, largas jornadas, los camiones no paraban llevando trabajadores de aquí para allá, el pueblo era un bullicio constante, rebosaba vida. Tiempos que quedan atrás y dejan huella y que recordamos gracias a Jesús, reconociendo el trabajo y esfuerzo cuyo legado nunca debemos dejar de olvidar.