Archivo por meses: junio 2015

Apuntes etnográficos de la Villa de Sariñena XIII


Pa San Miguel acontecía la “Miguelada”, fecha en que los jornaleros y criadas podían cambiarse libremente de casa para la que trabajaban. Pa Todos los Santos se llevaban lamparillas y flores al cementerio. La noche de las “animas”, la noche anterior a todos los Santos, se colocaban en las casas unas lamparillas o candelarias y esa noche se tocaban las campanas y contaban que salían las almas, “dichoso mes de noviembre que empieza con Todos los Santos y acaba con San Andrés”.  Las candelas también se encendían cuando había tormentas, para Santa Bárbara la patrona de las tormentas.

El día de Santiago se refrescaban con la gaseosa de papel de la samaritana y la armisen (la llamada gaseosa de pito). Se iban a las fuentes al lau del puente actual, al puente viejo más abajo del instituto y del Gallipuente, ande aún quedan las pilonas, y a la fontaneta del juez. Muchos pozos de casas son de agua blanda, no apta para personas. Pa hacer el hielo emburaban una zona cóncava en una era, ande luego vertían agua pa que s´helase por la noche. A la una de la noche iban a coger el hielo y lo guardaban en neveros, en algunas casas tenían uno pequeñer, “antes helaba mucho más”. No se abrían los neveros hasta hacer horchata o la limonada en verano. Llega a la memoria que s´hacia ponhe: azúcar, canela, naranja y vino rancio, hoy en día no falta en el belén viviente.

El vinagre se empleaba como desinfectante. Recuerdan como iban mujeres a recoger el carbón quemado a las vías del tren. Al carbón quemado y muy seco se le decía cagacierros. Las mujeres pobres lo cogían para venderlo. A muchos maquinistas les daban pena aquellas mujeres y les tiraban alguna vigueta de carbón, se lo disputaban entre ellas.

            Los lunes a lavar la ropa, los martes a aclarar. De Castejón de Monegros y Pallaruelo de Monegros traían leña con las caballerías. Los romeros eran muy apreciados, especialmente para los hornos de pan, junto a la poda de los olivos. De Lanaja traían leña de carrasca pero los pobres se tenían que conformar con la cañufla, las barrillas, las aliagas, el fiemo… De la Almolda traían el yeso, también desde Valfarta. Llegaban a la plaza de Villanueva ande más que un mercado era un trueque, las naranjas las cambiaban por alpargatas de esparto.

            Unos de Sariñena fueron a vender judías y otras legumbres de estraperlo a Alcubierre, con el miedo de ser detenidos por la guardia Civil. Una vez en Alcubierre a una mujer le dieron prisa para que comprara -¡qué nos va a pillar la guardia civil!- a lo que ella respondió: “Este-sen ustedes muy tranquilos que soy mujer de guardia civil y sepan que nosotros también pasamos mucha hambre.”  Da una idea del hambre que se pasó.

Con este último artículo se pone fin a los apuntes etnográficos de la villa de Sariñena. Cumpliendo el objetivo de la transmisión, queda recogido y contado al pueblo.  Gracias a todas las personas que han participado.

«Somos la memoria que tenemos y la responsabilidad que asumimos, sin memoria no existimos y sin responsabilidad quizá no merezcamos existir.»

                            José saramago, Cuadernos de Lanzarote.

Publicau en Os Monegros el 17 de febrero del 2014.

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Zancarriana w

Arquitectura efímera


 El tiempo transcurre mientras se desdibuja su figura, su forma se va desvaneciendo y el conjunto del monasterio languidece inevitablemente. Lentamente, a merced del transcurrir del tiempo, la arquitectura efímera se diluye. Es la derrota a mantener lo que por historia nos pertenece y deberíamos de transmitir y legar al futuro. Continúa espaldandose el tejau, se derrumba el chapitel, atrás queda el lucido esplendor de su antiguo tejado multicolor, de una armoniosa composición de tejas azules, verdes, amarillas y blancas. El cuadro ha de ir redibujándose a la vez que se va sucediendo el tiempo, borrar los trazos que perfilaron sutiles detalles de la torre en el amplio horizonte monegrino. Y se irán borrando los murales, las pinceladas se diluirán con la humedad, las composiciones pictóricas se desmoronan y dejan de transmitir la hermosa cualidad artística para la que fueron concebidas. Ahora son una enseñanza y muestran la desidia y el abandono, el arte en movimiento desquebrajándose y desprendiendo su piel, como un lienzo desgarrado y una fotografía desvelada a un destino perdido.

Hay ladrillos que se han desplomado y la vegetación se abre paso entre los huecos que van quedando. La enrona se acumula, la lluvia y el viento van encontrando su espacio, reclamando lo que se abandonó y ahora les va perteneciendo. Ha ocurrido con las primeras construcciones, casi completamente desaparecidas, residen en el eterno olvido. La vegetación reclama sus dominios, la naturaleza es sabía, pero no entiende de arte humano.

Y ahí permanece la vieja torre a la intemperie, obligada a permanecer despojada de sus vestiduras ante las inclemencias del invierno, ignorando si este año o al otro será el último que contemplará firme y erguida a sus amados Los Monegros, que tanto la han ignorado. Pues los años van sucediéndose, el deterioro cada día es mayor y el riesgo, el peligro, amenaza con más fuerza. El patrimonio no sobrevive al desprecio y las ruinas atestiguan lo que no heredarán las venideras generaciones. Nosotros somos testigos, quizá los últimos, y los responsables.

Publicau en Os Monegros el 4 de febrero del 2014.

Zancarriana w

Caldereta de Ternasco


La caldereta de cordero tamién es conocida como sartenada, aunque la sartenada típica es un plato aragonés a base de vísceras troceadas y fritas, que suele hacerse el día de la matazia.

Se prezisa de:

  • Ternasco
  • Un poquer de carne de tozino: Costilletas, longaniza, chorizo o piazos de pernil.
  • Cebolla
  • Pimiento verde y rojo
  • Tomate
  • Ajos
  • Patatas

Es güeno que, cuando estés fogoneando, naide te ronde achuchando-te, pues siempre n´hay alguno que de contino quiere estar removiendo-lo to.

A fogonear:

En una güena sartén, con azeite en mesura, se fríe el ternasco y la carne de tozino y cuando prinzipie a estar turrau s´añade la cebolla a piazos. Continamos friendo a fuego lento, pa luego añadir el pimiento verde y rojo cortaús. Tamién añadimos, un póquer más tarde, el tomate triturau, los ajos, la sal y  un piaziquer de pimienta. Se añade una chorradeta de coñac y continamos aspazier cocinando. Cuando s´encuentre bien cocinau, s´añade l´agua y sal, y cuando principie a bullir aguardamos unos quince menutos pa echar las patatas cortadas, que han de bullir unos veinte menutos más, lo mesmo que l´arroz. Dejar reposar, no masiau tiempo y a ¡jalar!.

– ¡Qué güen ulor!

– ¿Ya has comido?

– No

– ¡Pues ya es hora!

Publicau en Os Monegros el 23 de enero del 2014.

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Zancarriana w

Apuntes etnográficos de la Villa de Sariñena XII


  

        * Hoguera de San Antón

Pa San Juan y San Pedro s´hacían verbenas en el casino. Pa San Sabastian se llevaban los roscaderos viejos pa quemar en la plaza de la iglesia. Tamién en San Antón s´hacían hogueras y existía la tradición de realizar una esquilada recorriendo las calles del lugar bandiando las esquilas. Las esquiladas tamién s´hacían cuando un viudo se casaba: “¿Quién se casa? (pausa con sonido de esquillas y tambor) / ¡Fulanito! (nueva pausa…) / ¿Con quién se casa? (última pausa…) / ¡con Menganita!.

Pa la Virgen del Carmen se estrenaba traje y se elegía a la reina y a las damas de las fiestas mayores. Pa San Antón se bendecían a los animales, “¡se entraban hasta los burros a la iglesia!”. “Pa San Antón la boira en un rincón!” y “las gallinas ya ponen güevos a trompón”. Existían las cofradías de Loreto y la cofradía de San Antolín. Pa la Candelera se daban velas y s´en tenían que prender tres veces, la tradición aún contina en nuestros días. Pa Santa Águeda, la patrona de las mujeres, subían las mujeres al campanario de la iglesia y tocaban libremente las campanas a su antojo, hasta cansarse. Después de la tocada de campanas s´hacían meriendas y verbena, ellas eran quienes sacaban a bailar a los mozos. Pa San José s´hacían muchas fiestas, era un día muy festivo, se celebraban muchos santos, s´hacían bodas etc…  Tamién pa San Pedro y San Juan s´hacían verbenas, pues cuentan que antes se trabajaba mucho y se aprovechaban los días festivos pa las verbenas.

En la década de los setenta, más bien a principios, actuó en Sariñena Rocío Jurado, quien antes de actuar se puso indispuesta, teniendo que ser llevada a la farmacia, ande se le fue puesta una inyección.  En Sariñena han pasau grandes artistas, entre ellos el gran cantador de cuplé Pepe Blanco con Carmen de Lirio, que actuaron en el histórico Romea. Lugar ande, en la época de la Republica, la  Pasionaria dio un memorable mitin político. El Romea tenía una forma muy distinta a la de aura, había butacas y gallinero, s´hacían actuaciones de teatro y sesiones de cine. Las actuaciones mayores se realizaban en los entoldaus (carpas de fiestas), se ponía un entoldau ande estaba la peluquería de Flora, casi en la plaza de la iglesia; normalmente lo ponían pa las fiestas patronales mayores en honor a San Antolín. Pa grandes actuaciones se colocaba un entoldau cerca de la casa de Torres, en la avenida Huesca.

Publicau en Os Monegros el 8 de enero del 2014.

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Respuesta a la negativa de la DGA de adquirir la Cartuja de monegros


El paso de los años va deteriorando cada vez más el monasterio de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes de Los Monegros. El monasterio, declarado bien de interés cultural, Decreto 60/2002, de 19 de febrero, es Conjunto Histórico-Artístico desde 2002 y presenta un maravilloso conjunto mural pictórico de Fray Manuel Bayeu.

En el 2012 fue incluido en la “Lista Roja” del patrimonio español, lista de la asociación “Hispania Nostra” que recoge aquellos elementos del Patrimonio Histórico Español que se encuentren sometidos a riesgo de desaparición, destrucción o alteración esencial de sus valores.

La ciudadanía ha manifestado su apoyo al monumento, adhiriéndose numerosas asociaciones y apoyos personales al “Manifiesto por la Cartuja”, realizando una romería reivindicativa al monasterio y recogiendo firmas a favor de la conservación del monasterio.

En el año 1998 todos los partidos políticos de la comarca de Los Monegros firmaron una declaración por la Cartuja de las Fuentes, defendiendo el patrimonio en aplicación al interés social, solicitando su titularidad pública al gobierno de Aragón y su rehabilitación. Los representantes políticos, que suscribían la declaración, manifestaban que “no van a consentir que el deterioro evidente, palmario sería mejor decir, que sufre con carácter quizá irreversible la Cartuja perpetúe”. La declaración es firmada por el presidente de la comarca Manuel Conte Laborda, el alcalde de Sariñena Ángel Mirallas Marías y los portavoces Antonio Torres Millera, Alfredo Cajal Gavín, Rosa Pons Serena y José Antonio Martínez Val.

El monasterio ha sido objeto de proposición no de Ley como la núm. 74/98 presentada por los grupos Socialista, Partido Aragonés, Izquierda Unida de Aragón y Mixto, sobre la Cartuja de las Fuentes para su protección y conservación. También fue presentada la proposición no de ley núm. 183/08 por el Partido Popular, actual partido del gobierno. Radio Huesca (03/03/2009) recoge las declaraciones de la diputada autonómica del PP Ana Grande: “el propósito de la iniciativa es forzar al gobierno aragonés a la adopción de medidas urgentes para frenar el deterioro del monasterio y proceder acto seguido a su recuperación, antes de que sea demasiado tarde y los aragoneses perdamos un referente imprescindible de nuestro patrimonio cultural”. Es difícil de entender que ahora el partido en el gobierno rechace el monasterio a un precio muy aceptable y antes, cuando estaba en la oposición, reclamase su titularidad pública y su rehabilitación. Tanpoco es entendible ni comprensible el silencio de los cargos políticos del gobierno vinculados a la comarca de Los Monegros; de su silencio tan sólo podemos entender su negativa a que la DGA adquiera el monasterio.

La sociedad ha expresado su deseo que el monasterio pase a titularidad pública, conscientes de la oportunidad histórica que significaba el momento actual. La negativa añade frustración a un territorio inmerso en interminables litigios por su patrimonio emigrado, que observa con estupor que la DGA ni ha entrado en negociaciones. Es claro y simple de entender que el precio que el gobierno debía de condonar era completamente mínimo, por lo que la negativa de la DGA es una tremenda irresponsabilidad. Además, la falta de negociación denota nula voluntad por el patrimonio monegrino y un completo desprecio a la sociedad monegrina.

En relación a la excusa de la rehabilitación es clarificadora la postura de APUDEPA: “Para restaurar la Cartuja no hacen falta 16,5 millones de Euros que ha valorado el departamento de Patrimonio Cultural. Hace falta más profesionalidad, sentido de la economía, sensatez, coordinación y mucho sentido común. Apostar por la sociedad frente a los negocios corruptos.”

Se entiende que con la actual crisis existan prioridades sociales, pero un gobierno responsable con su patrimonio debe de ser consciente de la importancia de preservar y planificar planes técnicos de conservación a largo plazo. Existen fórmulas como la inclusión del monasterio al Plan Director de Monasterios que tiene programado el propio Instituto de Patrimonio Cultural de España (IPCE) y alternativas a valorar para realizar actuaciones y preservar el cenobio. La negación tan sólo demuestra la completa desconsideración de la DGA a nuestro patrimonio.

Publicau en Os Monegros el 31 de diciembre del 2013.

Zancarriana w

Sopa de ajos


            * Imagen de Aragóndigital.es

Se prezisa d´un pan del día anterior cortau a piazetes, dos dientes de ajo y 1 litro d´augua. L´augua s´ha d´ir calentando en una cazuela, mientras en una sartén con azeite caliente, s´ha de añadir los ajos cortaus y s´han de dorar un póquer. Dimpués s´añade la mitad del pan cortau y se dora en la sartén con los ajos. En la cazuela s´ha d´echar el resto del pan y s´ha de cocer unos diez menutos, dimpués metemos el pan frito, añadimos la sal y se deja bullir unos cinco menutos más. Tamién n´hay quienes añaden, al final, dos güevos batidos que cuajan con el reposo de la sopa y hay quienes añaden, pa dar-le-ne más sabor a la sopa, piazetes de chorizo, piazos del pernil o panceta a piazetes.

To regüelto y a minchar.

¡Lo güeno es siempre mercar productos d´aquí!.

Publicau en Os Monegros el 17 de diciembre del 2013.

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Arturo Morera Corull


       * Portada “Remembranza de los tiempos pretéritos”

Aunque nació “accidentalmente” en Monzón en el año 1921, su verdadero lugar, su pueblo es Sariñena. Su vida profesional ha transcurrido en Barcelona, ciudad donde ahora disfruta de su jubilación dedicando su tiempo a la investigación y documentación sobre el pueblo de su infancia y juventud: Sariñena. Ha escritos numerosos escritos de historia sobre la localidad, publicados en la revista local y comarcal “Quio”. Escritos variados acerca de la vida del bandido Cucaracha, el general Nasarre y Noguero, el nomenclátor toponímico de Sariñena, la Cartuja de las Fuentes “una historia accidentada”, el dance de Sariñena, retazos de vida pretérita en Sariñena, los Franciscanos de Sariñena, los Luteranos, San Antolin de Pamiers, el refranero medieval de Pedro Valles y ha publicado numerosos documentos encontrados en el archivo de la Corona de Aragón relacionados con Sariñena. También nos ha desvelado los secretos profesionales del origen de los guijarros de Picasso, en la sede del colegio de arquitectos de Cataluña, por aquel año de 1959, Arturo era jefe del departamento de presupuestos de la constructora.

En 1995 se le reconoció como pregonero de las fiestas mayores de Sariñena. El 22 de mayo del 2010 se le realizó un homenaje descubriendo una placa en la calle que lleva su nombre, la calle de la residencia o de la acequia del molino. En 1997 realizó una petición al ayuntamiento de Barcelona para que dedicase una calle a Sariñena, aunque desconozco cual fue el resultado la intención es muy reconocible. Su principal legado son sus publicaciones“Salvador Sarinianus, historia novelada de Sariñena” y“Remembranza de los tiempos pretéritos”, unos libros con su peculiar forma de transmitir pasión y cariño a nuestra tierra y a sus gentes, vecinos y amigos.

En el número 99 de la revista“Quio” aparece el artículo Anécdotas de los tiempos de guerra del 36, narra como a nuestra villa llegaron milicias del P.O.U.M. desde Barcelona. “Muchos jóvenes de Sariñena y de otros pueblos de la comarca, se unieron a los milicianos y, junto a ellos, combatieron a los militares sublevados en Lanaja, Alcubierre y en las afueras de la ciudad de Huesca. Los jóvenes Pinós, Romerales, Puértolas, Ancho, Buil, Orquín, Lana y muchos otros, se lanzaron a la lucha plenos de ardor y entusiasmo, aunque muy escasos de armas y de disciplina.”  Continúa reseñando a Luis Buil en su libro autobiográfico quien escribe que muchos jóvenes sariñenenses fueron a la conquista de Lanaja con una toalla, como única impedimenta y las manos vacías. Arturo cita las palabras que recogió el periódico “Hoy”, del 12 de agosto de 1939, del comandante Aguerri: “En sariñena, me presenté al jefe del frente (Teniente Coronel Alfonso reyes) y le doy cuenta de mi misión… Hablamos largamente durante la comida y me cuenta su tragedia. No manda nadie, no puede hacerse obedecer a nadie. Cada jefe de columna es un semidiós que no admite órdenes, ni consejos ni indicaciones…” Pero la verdadera anécdota de Arturo es la que le aconteció una noche durmiendo en el frente de Huesca. Aquella noche un centinela comenzó a cantar una jota y acabó discutiendo con uno del lado fascista, la discusión sobre en que bando se comía mejor aumento de intensidad hasta que el centinela republicano le tiró una granada que comenzó un fuego cruzado sin sentido en medio de la noche. El “aguerrido” jotero era un sariñenense. Aquel artículo es respondido por Daniel Grustán Ballarín en el “quio” número 100. El escrito es un reencuentro entre buenos amigos de la niñez, intercambiando puntos de vista. Daniel Grustán Ballarín, luchador antifascista y pintor, es autor del libro “Guerra, Exilio y Represión”. Orbituario Daniel Grustán.

Cuando desde este blog comencé a colaborar con la revista “Quio”, en el año 2005, elaboraba una sección de recomendaciones de libros y discos de música aragonesa. Uno de los libros que reseñé fue “Ni el árbol ni la piedra” de Daniel Pinós Barrieras, que relata la historia de su padre Gabriel Pinós Regalado, sariñenense republicano y zapatero de profesión, se incorporó como miliciano en la columna “Roja y Negra” y marchó a combatir al frente de Huesca. Gabriel fue un gran amigo de la infancia de Arturo, la última vez que se vieron fue en el nevado y frío pirineo Leridano, un 25 de diciembre de 1938, y tan sólo pudieron desearse suerte. Nunca ha sabido de su paradero hasta que, gracias a ver la cita del libro, Arturo consiguió conocer la vida que había llevado su gran amigo Gabriel, quien exiliado a Francia luchó contra el fascismo alemán y luego pudo formar una familia. Arturo en su escrito “Gabriel Pinós, Héroe del Maquis” nos cuenta su historia, como el sabe hacerlo, con el corazón. Siempre le ha gustado interactuar con los demás colaboradores de la revista “Quio” y he de agradecer sus comentarios sobre el vocabulario aragonés en monegros del que manifestó que le traían recuerdos de su infancia y juventud en Sariñena.

Efemérides de la guerra civil del libro “Salvador Sarinianus”:

– En 1932 aparece el seminario Adelante, órgano del partido Radical Socialista de Sariñena, dirigido por don José Bruned Puertas.

– En 1936 se establece en Sariñena el cuartel general, el hospital militar y campo de aviación de las fuerzas republicanas durante la guerra.

– 1937 enorme explosión de un polvorín en la plaza de la iglesia con resultado de varios muertos y numerosos heridos.

Visita al campo de aviación del presidente de la Generalitat de Cataluña, Luis Companys, quien pasó revista  a las fuerzas militares republicanas estacionadas en la villa.

El afamado escritor soviético Ilya Ehrenburg visitó Sariñena, interesándose por la marcha de la guerra en la zona.

– Año 1938 Ocupación por las tropas del cuerpo del ejército del general Moscardó, del ejercito de Franco, después de un feroz bombardero de la aviación nacionalista que asoló a una buena parte de las edificaciones de la villa.

A Arturo el inicio de la guerra civil le sorprendió en Zaragoza, donde permaneció el primer año de la contienda. Luego pasó a Francia y consiguió llegar a Barcelona desde donde, un 18 de julio de 1937, pudo regresar a Sariñena para reencontrarse con su familia. Describe una Sariñena sede del Cuartel General de los ejércitos republicanos del frente de Aragón, con los servicios de Estado Mayor, batallón de transmisiones, cuerpo de tren, hospital militar, brigadas de reserva, depósitos de munición y el campo de aviación.

Narra en sus remembranzas descubrir la iglesia saqueada y desmantelada y convertida en un gran taller de mantenimiento de vehículos militares. Notó la gran actividad de tropas y aviones, los “chatos” y las “moscas” que marchaban a los combates de Belchite y que aviones enemigos sobrevolaban la población, sonaba la alarma situada en la torre de la iglesia, causando que los vecinos escaparan a los campos y casetas lejos de la población. En la localidad existían refugios, su familia construyó un refugio a pico y pala con su vecino Mariano Mairal. Arturo se afilió a las Juventudes Socialistas Unificadas de Sariñena, ocupando el cargo de secretario de organización del comité local de Sariñena, pero sus estudios en Barbastro no le permitieron desempeñar su cargo.

El 19 de abril de 1937 estalló el polvorín que se encontraba en la calle de los porches, calle del “mercau”, la explosión causó lesiones a una niña de trece años de edad, Ascensión Vicente quien, años más tarde, se convirtió en la esposa de nuestro admirado Arturo Morera.

El escuadrón “Junkers 52”, bajo las ordenes de Joaquín González Gallarza,  bombardeó el pueblo de Sariñena el 26 de Marzo de 1938. El pueblo quedó desvastado, las tropas republicanas habían abandonado la localidad y los vecinos se encontraban resguardados en las masadas y casetas del monte. Aún así, hubo dos víctimas. El 27 de marzo una división de marroquíes dirigidas por el general Moscardo ocuparon Sariñena.

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  * Arturo Morera Corull

En 1938, Arturo Morera ingresa como Carabinero y es destinado al batallón 52, marchó al frente de Sant Joan de l´Erm, hasta que el 29 de enero de 1983 se retiraron por Andorra condenados al exilio. Fue concentrado en el campo de La Tour de Carol, junto a más de diez mil refugiados españoles. Allí encontró al médico de Sariñena Pedro Cascales, quien con otros médicos hicieron lo imposible por salvar vidas. A los pocos días, arturo fue trasladado al campo de Mazeres. Después participó en las “compagines de Travailleurs Espagnols”. En junio de 1941 regresó a España, volviendo a la localidad monegrina. En su pueblo de corazón conoce a su mujer, con quien se casa y se traslada a vivir a Barcelona donde desarrolla su vida laboral. Tras su jubilación ha dedicado gran parte de su tiempo libre a examinar archivos para investigar  y novelar la historia de Sariñena.

La revista “Quio” celebra su 25 aniversario y en el reciente número 150, Arturo continúa demostrando su extraordinario valor e implicación con la cultura e historia de Sariñena y Los Monegros. En este reciente número 150, aparece publicado su artículo “Noticias del diario Nueva España de Huesca en el año 1938”, en el que se describen las impresiones del corresponsal de guerra del bando nacional “Flecha”, al que Arturo desmonta con sus recuerdos lo que corresponde a la propaganda fascista. Entre las diferentes noticias destaco las siguientes:

– “En la calle Dato, encontramos centenares de hojas que declaran las excelencias de aquel papel Adelante. ¡El radical-socialismo redivivo!. Los señores Lana, Esteban y Bruned, elogian el republicanismo con ribete socialista.”

-“En el Hotel Anoro tiene su sede las Juventudes Libertarias: telas rojas con rótulos inmensos, banderas, folletos del peor gusto y colores. Prensa que atosiga, carteles que marean. En la plazaEnado tienen la sede las Juventudes Unificadas. Tenían, vamos.”

– En este piso espléndido estaba el socialismo instalado. Sería el académico por la elegancia de la instalación y el perfil de la Enciclopedia Espasa que sostiene un magnífico bureau.”

– En una planta baja del mercado vimos la biblioteca más indecente que se pudo coleccionar. ¿Cultura? ¡Perversión! Combinada con aquel cine grosero que ha sido servido a la procacidad de milicianos y milicianas.”

Un cadáver rojo

Ante el “Hotel Anoro”, sirviendo de dosel unos rótulos inconmensurables de gritos “antifascistas” se encuentra el cadáver de un miliciano. Quedó rezagado en la huída de sus compañeros.

Cuando habían llegado las fuerzas nacionales a la plaza, este miliciano quiso defenderse usando granadas de mano. Un certero disparo de pistola le desplomó y quedó con los brazos extendidos y los ojos abiertos.”

Da la sensación que sin Arturo Morera la historia de Sariñena no existiría. Su narración tan cercana demuestra un profundo amor y nostalgia que representa la persona de Arturo Morera, una de las muchas gentes de nuestros pueblos avocados al exilio del medio rural para sobrevivir. Un vecino ejemplar que ha vencido la distancia y siempre se encuentra muy presente entre nosotros, con sus escritos, su historia y amistad. Un excelente e imprescindible trabajo.

* Basado en sus libros y artículos.

Publicau en Os Monegros el 4 de diciembre del 2013.

Zancarriana w

Félix Tabueña Tabueña, pastor monegrino


           * Félix con su colección de cucharas.

A los pies de la sierra monegrina de Alcubierre, por el puerto de la Portellada, se extiende un amplio y extraordinario sabinar. Nos adentramos por los montes de Pallaruelo de Monegros, campos salpicados por enormes sabinas albares centenarias, en una zona árida donde abunda el romero, la ontina, el sisallo y otras plantas esteparias. Es una tierra que históricamente ha sido recorrida por pastores apacentando sus rebaños, buscando los pobres pastos y la escasa agua que se recogía en antiguas balsas. Los pastores han forjado una forma de vida, una cultura que desaparece, que no encaja en un mundo acelerado y de grandes explotaciones. El homenaje que con este escrito pretendo rendir a Félix Tabueña Tabueña, no deja de ser también mi reconocimiento a la figura del pastor y a todos los pastores que aún encontramos por nuestros montes.

Félix nació en Pallaruelo de Monegros en 1927. En su familia siempre han trabajado de pastores, en casa eran siete hermanos, dos marcharon al frente en la guerra civil, Félix entonces tenía nueve años. Al comenzar la guerra murió su madre y a los tres meses murió su abuela, ella sabía que se iba a morir aquel día, se encontraba sentada al calor del hogar y mandó que la vistieran con la ropa buena y con los zapatos de casarse, al momento falleció. Durante la guerra civil fueron muchos los días que gentes del bando republicano iban a buscar al cura, tenía una casa pegada a la carretera, pero se escondía en otra casa y afortunadamente nunca le pasó nada. En Pallaruelo de Monegros no sucedió nada grave durante la guerra, pero al padre de Félix lo acusaron por tener ideas izquierdistas y fue encarcelado durante seis años en Astorga.

Antiguamente podaban las sabinas, las ramas las aprovechaban para el ganado y para el hogar. Con el astral las iba desramando, se guardaba la astraleta en el cinturón y trepaba hasta la copa hasta dejarles una buena corona. Las dejaban bien podadas, así se formaban buenos fustes ideales para la construcción de casas. A veces le decían que podaba demasiado, pero esas sabinas que podó en una marguin de un campo cerca de la balsa del ahogau nunca se murieron. “Las sabinas se mueren cuando se dejan yermos los campos, unos valles los abandonaron y las sabinas se secaron”.

    * Félix ante centenarias sabinas del monte de Pallaruelo. (Sabina Monegrina)

Félix se caso con María Soñen, también de Pallaruelo y en su casa siempre encuentro una entrañable acogida, especialmente gracias a su nieto Vicente “el casero”. El abuelo de María conoció a Mariano Gavín: el bandido Cucaracha. El abuelo también era pastor y más de una noche la pasó durmiendo con el Cucaracha por alguna paridera o masada en el monte. Una vez se le presentó por el corral del ahogau, llegó andando con su cuadrilla y a los pocos días se enteró que los bandoleros habían robado en la iglesia de Villanueva, iban a la sierra de Alcubierre para esconderse. También pasaron por Pallaruelo cuando secuestraron al rico de Alcubierre, al Ruata lo llevaban en una mula para esconderlo en la cueva de Jubierre. El abuelo de María ya no quiso saber nada del Cucaracha desde que este le intentó quitar un cordero, mientras la cuadrilla los controlaba desde una antigua pinada. Félix recuerda que muchos de Pallaruelo iban a Jubierre a coger enjambres para las colmenas.

Cerca de Pallaruelo existió una localidad en dirección a Lanaja: Moncalvo. Félix me cuenta que siempre ha oído que los fusilaron por no pagar los tributos al estado, del lugar aún queda el “torrejón”. En el torrejón está la inscripción del hermano de María, Santos Soñen.

Cuenta la leyenda que Pallaruelo de Monegros fue fundado por una mujer, la única superviviente de un incendio que destruyó Moncalvos y que según cuentan, creó el primitivo núcleo urbano al pie de la cantera donde todavía se alzan los restos de un bizarro torreón vigía.

                                                                      www.sarinena.es

La casa rica de Pallaruelo era la casa Servando, venia de casa L´aguau que hoy se conoce como casa Ruata. La casa actual data de 1926, aunque conserva una parte más antigua. Félix trabajó como pastor para la casa Servando. En la casa había nueve hermanos y más de once empleados, había mucho trabajo y María, la mujer de Félix, trabajó realizando tareas domesticas. También trabajó en casa Servando el tío Juaner, personaje muy carismático de Pallaruelo. Félix recuerda como una vez fue el tío Juaner a la feria de domingo de ramos a Sariñena, allí no paró de entretener a los amigos contando motadas, dichos y chistes, de él dijeron que “nosotros comparados  con ese, ni pa descalzarlo”.

Antes en el monte se cazaban muchos conejos y liebres. Había mucha caza en Moncalvo, por suerte el guardia “el güertero” no estaba mucho y podían cazar libremente.

El padre de María fue pastor en Pallaruelo, fue quien enseñó a Félix a grabar con una navaja la madera. Un arte de decorar cucharas, tenedores, marcos… de madera, formas geométricas perfiladas con una navaja en los días de pastoreo en el monte. Las cucharas las hacía con madera de boj, colocaba la madera en un zoque y con la astraleta las iba haciendo. Después las adornaba en el monte, especialmente cuando era primavera había mucho pasto verde y el ganau corría poco, las tardes eran más largas y había mucho tiempo. El padre con una vara de ginesta la introducía por un agujero de la tijera y así hacía un compás. Pero a Félix siempre le decía que tuviera cuidado, que era una faena que castigaba mucho la vista.

   * Detalle del grabado en cuchara.

Félix hizo la mili en San Juan de Mozarifar, en Zaragoza. Estaba en unas naves inmensas donde antes estuvo una fábrica papelera y que después de la guerra debió de ser usada como campo de concentración de prisioneros. Bajaban leña de boj que provenía de incendios y él recogió un saco para hacer cucharas y las llevó al pueblo, pero la madera no sirvió, se agrietaba.

Félix ha regalado muchas cucharas y algunas las conserva en su casa. Todas son diferentes, cada pieza es única. Aún conserva la cuchara del padre de María, siempre comía con esa cuchara. Es un arte, un trabajo delicado y de precisión que solamente el tiempo y la paciencia lo permite. La gran bonhomía define a Félix, un carácter labrado en la aridez secana monegrina, con un gran conocimiento de quien ha observado la vida y ha sabido aprender. La vida de pastor posee ese privilegio entre la dureza que tanto la define, el contacto tan estrecho con la naturaleza y la necesidad de entenderse con ella para sobrevivir, que sin duda han conseguido forjar mejores personas en la libertad del tiempo y del espacio monegrino, dominado por imperturbables sabinas centenarias y a su resguardo ante un sol intenso e implacable.

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Publicau en Os Monegros el 21 de noviembre del 2013.

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Migas a la traza Monegrina


 Se prezisa de:

  • ¼ l. azeite de oliva
  • 1 Kg de pan seco
  • Patatas
  • Cebolla
  • Pimiento
  • Tomate
  • Sebo de tozino
  • Ajos
  • Chorizo
  • Longaniza

A cazoliar:

El pan duro, cortau y esmenuziau, s´ha de rujiar con una miajeta d´augua (por cada 3Kg de pan 1L d´augua), sin chupirlo demasiau. Cuando l´azeite este bien caliente, s´echan las patatas a piazetes mui pequeñetes y más tarde el pimiento a chabadas. Luego s´añade el chorizo y la longaniza cortaus a piazetes y el sebo de tozino. Por último s´han de freír pelaus y cortaus los ajos, la cebolla y el tomate. Tamién se puede echar al sofrito una güena chorradeta de vino blanco u coñac.

S´en barracha to y cuando este listo el sofrito s´añaden las migas. S´en regüelbe durante ¼ de hora, da-le-ne vueltas póquer a póquer y sin reblar,  hasta qu´en queden prou sueltas y cojan güen color dorau.

Y preparau pa minchar, nos metemos tos alredol de la sartén, cucharada y paso p´atrás, sin porquiar. No us pribeis d´este güen plato Monegrino y ¡buen prebo!.

Publicau en Os Monegros el 16 de noviembre del 2013.

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Apuntes etnográficos de la Villa de Sariñena XI


Los sariñenenses y sariñenensas acudimos en romería cada 15 de mayo en honor a San Isidro a la ermita de Santiago, portando la imagen de la Virgen de Las Fuentes. Antes se iba de romería al monasterio de la Cartuja de Nuestra Señora de Las Fuentes. Marchaban en carros, se cantaban jotas y otras músicas y se hacían sartenadas.  En “Sariñena y el Diario de Huesca”, de Salvador Trallero, aparece una crónica de la romería al monasterio en 1884, que narra la procesión de más de 200 carruajes, realizando la romería desde Sariñena, tardando unas tres horas en ir y otras tres en volver y congregando en el monasterio cerca de unas 4000 personas. Pero cuentan que un año una gran tormenta sorprendió la romería, provocando una catastrófica vuelta y a partir de ello, la romería fue perdiendo fuerza. Después de la guerra se dejó de ir al cartujo y desde entonces se acude a la ermita de Santiago.

En la ermita de Santiago vivía Carmen la “Marrita”, conocida como “la ermitaña”, vivía por ande ahora s´encuentra el escenario y “había casa y corral”. Cuidaba la ermita y pedía limosna por el pueblo pa vivir. Cuando los zagales y zagalas subían a la ermita, ella siempre les daba agua.

En la guerra civil se quemaron los retablos de la iglesia y los archivos. Entre lo que se quemo en la plaza de la iglesia, s´alcontraba la imagen de la virgen de las fuentes, cuando to ardía la cabeza rodó escapando de la hoguera y sin que naide se percatase la “Cibora” (Nogues), la cogió y pudo llevársela a esconder en casa de Isabel la “Panara”. La escondieron entre la paja y mientras fueron los bombardeos a Sariñena, fue escondida en el monte, “¡En el cado de los conejos!”.  El manto de la virgen tamién se salvo y pasada la guerra se le hizo el cuerpo con un tronco.

Se celebraba la patrona de Loreto, se comían judías blancas, con laurel y ajo, y carne asada. Se cenaba en casa Julia y Juan José Bornau, los zapateros, que vivían en la calle del medio y la comida se realizaba cada año en casa de un cofrade.

En las fiestas de San Antolín se daba torta de llama. Pa San Sebastian s´hacían hogueras y los roscaderos viejos se llevaban a la plaza de la iglesia pa quemar. Tamién pa San Antón se realizaban hogueras y la cencerrada, la tradición s´ha recuperau este año y varios vecinos volvieron a hacer sonar los cencerros por las calles de la villa. Las cencerradas tamién s´hacían cuando algún viudo se volvía a casar.  Pa San Juan y San Pedro s´hacían verbenas en el casino.

Pa la noche de todos los Santos se tocaban las campanas y salían las almas. Las anemias, la miseria hacia ver cosas: “¡Los zagales iban a pedir un poco de pan a los hornos!”. Cuando moría un niño se tocaba la campaneta, la campana pequeña del campanario de la iglesia. Había un hombre ciego que se ganaba el dinero buscando caracoles. Soplaba al caracol y sabía si estaba lleno u bofo. Mucha gente se ganaba el dinero con los caracoles. La gitana, “la siña Maria”, a quien recuerdan con mucho cariño, compraba pieles de conejo a cambio de hilos, dedales y trenzaderos. Tamién la Federica compraba pieles. Un señor, José el trapero, cambiaba trapos y ferralla por naranjas y mandarinas, siempre venía con una burreta.

Publicau en Os Monegros el 4 de noviembre del 2013.

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