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Parroquia de El Salvador de Sariñena


La iglesia parroquial de El Salvador de Sariñena, denominación oficial, responde a un soberbio edificio neoclásico, de cierta sencillez y claridad, pero con gran expresividad, evocando el clasicismo con sus magnas columnas toscanas. No es un edificio sin más, posee un gran valor arquitectónico y una gran historia, cuyo conocimiento, sin ningún tipo de duda, es una aventura apasionante.

Sus origines resultan difíciles de profundizar y, por qué no, de aventurar. Inocencio Cadiñanos Bardeci cita asentarse en una mezquita y en los materiales de una vieja atalaya mora. Realmente Sariñena se remonta a tiempos inmemoriales, pero lo cierto es que la actual iglesia se asienta en el solar de una vieja colegiata, descrita medieval por Javier Martínez Molina, en su tesis doctoral Arquitectura religiosa de la época de la Ilustración en Aragón: estudio histórico-artístico de la arquitectura religiosa de Agustín Sanz Alós (1724-1801) (tesis doctoral), Zaragoza, Universidad de Zaragoza, 2023, pp. 1399-1513. Tesis en la que describe la iglesia de Sariñena de dos naves, similar a la parroquia de Lanaja, más grande, pero que se hallaba en mal estado.

Pero lo cierto es que la antigua iglesia medieval de Sariñena se debió de asentar, como dice Javier Martínez «Aprovechando el solar, y quizá algún tipo de estructura, de una antigua mezquita y una atalaya islámica«, aspecto recogido en la memoria de solicitud de construcción de una nueva iglesia en 1790, pues la iglesia tenía «La desgracia de que para la casa del señor se aprovechó una mezquita y atalaya construida por los moros, habiéndose fabricado el templo en los tiempos primeros de la conquista, compuesto de dos naves desiguales sostenidas de dos pilastrones formidables que quitan la vista y ocupan una grande porción del santuario» (A.H.N., Consejos, legajo 22.820, n.º 1. Martínez Molina, Javier. Colegiata de San Salvador de Sariñena).

Remontándonos un poco antes de que Pedro I tomase Sariñena en 1101, antes de finalizar el siglo XI, en 1096, se cita una curiosa donación: La Almunia de la Reinajunto a Sariñena” con la torre que había allí y sus términos. Igualmente se recoge que el monasterio de Montearagón, tenía ciento cuatro iglesias bajo su jurisdicción, entre ellas La Almunia de la Reina “cerca de Sariñena” (Del Arco, Ricardo. El monasterio de Montearagón). Almunia originalmente designaba a un huerto o granja y por extensión a una finca campestre o casa de campo, no obstante, en Sariñena existen las partidas de Las Almunias, Almunias Altas y Almunias Bajas, dirección Castelflorite. Queda por precisar e investigar la denominada y desconocida «La Almunia de la Reina«.

El 5 de mayo de 1093, un documento del rey Sancho Ramírez recoge las donaciones que se han incorporado a la abadía de Montearagón, entre ellas figura la “Iglesia de Sariñena con sus mezquitas” (Mur Sangrá, Lorenzo. Montearagón desde su creación al ocaso). Todo apunta que Sariñena dependía del monasterio de Montearagón.

«El monasterio de Montearagón contaba con abad, cuatro canónigos dignidades (enfermero, limosnero, sacristán y chantre) y seis priores, uno de ellos con el título de Sariñena.»

Del Arco, Ricardo. El monasterio de Montearagón.

Apuntamos también la cita de un siglo después, cuando en 1206 Martín de Lérida da al monasterio y a su hijo P. de Vinera y a S. Salvador de Sariñena una viña en Albar, término de Sariñena (Del Arco, Ricardo. El monasterio de Montearagón).

No es hasta 1310 cuando aparece, propiamente citada, por primera vez la iglesia de Sariñena, en un documento de Ramón de Fontona, prior de la iglesia de San Salvador de Sariñena. Dicho documento da a treudo a Artal de Hunera, a Bartolomé de Cartaser y a Pedro Cebrián un huerto situado en el término de Reguano en Sariñena por el pago anual de 14 sueldos jaqueses. Se nombra tanto la avocación a San Salvador como a la figura de prior, título eclesiástico para un superior, pero por debajo de un abad, en este caso del abad de Montearagón. Sariñena debía de responder a un priorato, como veremos más adelante, a un territorio con jurisdicción propia del prior.

El 4 de abril de 1328, un nombramiento del rey aragonés Alfonso IV, pergamino de 138, cita la iglesia: “Reunidos los consejos de la villa y aldeas de Sariñena en la Iglesia de San Salvador, nombran a Marco de Sena, jurado de Sariñena, Domingo Lo Pico, vecino de Monsalva y jurado de la comunidad de aldeas de Sariñena, como procuradores especiales para que les representen en las próximas Cortes que se van a celebrar en la ciudad de Zaragoza, en la que se coronará a Alfonso IV” (Cancillería, pergaminos, Alfonso IV, carp.218, nº170/ Nombramiento).

En 1330 es citado prior de Sariñena Pedro Jiménez de Sarasa.

En 1364 se celebra un acuerdo con relación a las ventas del priorato de la iglesia de San Salvador de Sariñena entre Juan de Fortges, prior de la villa de Sariñena, y los racioneros, capellanes y siervos de dicha iglesia.

En 1385 Raimundo, abad del monasterio de Montearagón, comunica al vicario de la iglesia de San Salvador de Sariñena y a su lugarteniente que ha concedido a Guillermo Gastón y a su mujer Marta la licencia para construir en dicha iglesia una capilla bajo la advocación del beato Nicolás, confesor, que estará situada entre la capilla de San Laurencio y la puerta de Santa María, dotándola con 1.300 sueldos jaqueses anuales para pagar al capellán, otros 14 sueldos jaqueses anuales para gastos diversos y 1.100 sueldos jaqueses más para su ornamentación.

El 2 de noviembre de 1390, Juan de la Raga, prior de Sariñena, administrador y vicario General del monasterio de Montearagón y todo el cabildo, donan a treudo perpetuo a Martín de Ipiés, vecino de dicho lugar, un palacio con su heredad que tiene la casa de San Andrés de Fanlo en Ipiés mas una viña, debiendo pagar para San Miguel de septiembre dos cahíces de trigo y uno de ordio, medida de Jaca, dando la cuarta parte a Sancha López de Bananguás o a sus hermanos. (Signatura: F/055. Fondo de pergaminos del Archivo de San Pedro el Viejo de Huesca. Lectura, estudio y regesta de María Dolores Barrios Martínez (2013)).

En 1400, el monasterio (Montearagón) da a treudo a Eximino Loarre, clérigo racionero de la iglesia de San Salvador de Sariñena, el molino del Rey, sito en el lugar llamado Huerto de Suso en el término de Sariñena, molino antes estaba atreudado a Ramón de Castro, el cual no pagaba el treudo (1390-07-12). El racionero era el prebendado que tenía ración en una iglesia catedral o colegial.

En 1402 Juan de la Raga, prior de Sariñena, vende a [—] de Lomperuello, clérigo y racionero de la iglesia de San Salvador de Sariñena, un bancal de tierra blanca llamado el Bimaral por 5 sueldos jaqueses anuales.

El cinco de enero de 1413, Martín Deza, como procurador de su madre y hermanos, vende a don Juan de la Raga, prior de Sariñena y administrador de la prepositura de Montearagón, dos palacios y una torre con su señoría y la cuarta parte del treudo de tres palacios con su señoría en Ipiés por 2000 sueldos jaqueses (Signatura: F/065 . Fondo de pergaminos del Archivo de San Pedro el Viejo de Huesca. Lectura, estudio y regesta de María Dolores Barrios Martínez (2013)).

En 1416 se da la colación de una porción vitalicia en la iglesia de San Salvador de Sariñena a favor de Pedro Bonet de Guderizdel hecha por el cardenal Juan, administrador perpetuo del monasterio,

En el mismo año, se produce la colación de una porción vitalicia en la iglesia de San Salvador de Sariñena a favor de Pedro Bonet de Guderizdel hecha por el cardenal Juan, administrador perpetuo del monasterio. Monasterio de Jesús Nazareno de Montearagón de Quicena (Huesca, España).

En 1423 Juan de la Raga, prior de la iglesia de San Salvador de Sariñena, da a treudo a Martín de Calvera y a su mujer María Jaima un huerto sito en el término de Sariñena por el pago de 8 sueldos jaqueses durante los cuatro primeros años y a partir de entonces por 12 sueldos jaqueses anuales.

En 1423 el canónigo y Prior de Sariñena Juan de Larraga dona varias heredades a Montearagón, siendo abad de este Sancho de Murillo. Sello de García Martínez Prior de Sariñena y canónigo Montearagonense (Revista Hidalguía número 253. Año 1995). También lo recoge Ricardo Del Arco de la siguiente manera: “Juan de Larraga, canónigo de Montearagón y prior de Sariñena, da a los canónigos del cenobio varias heredades en la villa de Montearagón, en Huesca y en Quicena, con la carga de celebrarle anualmente un aniversario en el mes de octubre. Año 1423.”

En 1454, una bula (Documento Pontificio) de Pablo III suprime el priorato de Sariñena “que se valuó en 500 ducados de oro (Archivo Histórico Nacional. Ciprés Sisín, Antonio. El castillo de Montearagón). Esto dejó la presentación de las raciones al prior y Capítulo de Sariñena y la institución al abad de Montearagón” (Del Arco, Ricardo. El monasterio de Montearagón).

En 1522 se realiza el Testamento de Francisco Gómez, clérigo racionero de la iglesia de San Salvador de la villa de Sariñena, otorgado ante Nadal de Farlet, notario real y apostólico, vecino de Sariñena. (– 1522-02-21. Sariñena ES/AHPZ – C_PERGAMINOS/000007/000009).

En 1525, el rejero y relojero Pedro Tecedor, fabrica las rejas de la capilla de San Antolín en Sariñena

En 1630 la iglesia de Sariñena es nombrada Iglesia colegial o colegiata, de acuerdo a la propia definición de la Real Academia de la lengua Española responde a la iglesia que, no siendo sede propia del arzobispo u obispo, se compone de abad y canónigos seculares, y en ella se celebran los oficios divinos como en las catedrales. De alguna manera, parece ser un tipo de templo que sin ser catedral poseía un cabildo.

«A raíz de dicha categoría colegial, el capítulo gozaba del privilegio de que el rey le comunicara los sucesos felices de la Monarquía y le encargara preces y oraciones en los casos en que las pide a las catedrales y colegiales del reyno, y además debía celebrar los divinos oficios con toda la solemnidad y magestad que corresponde al decoro de una colegial y a las preheminencias que disfruta, asistiendo y desempeñando todas las horas canónicas el prior y racioneros» (A.H.N., Consejos, legajo 22.820, n.º 1. Martínez Molina, Javier. Arquitectura religiosa de la época de la Ilustración en Aragón: estudio histórico-artístico de la arquitectura religiosa de Agustín Sanz Alós 1724-1801)

En 1689, en los pleitos civiles antiguos del archivo histórico provincial de Zaragoza, aparece la “Ejecución a instancia del Licenciado Jaime Ferraz, como capellán de una de las capellanías fundadas en la iglesia colegial de San Salvador de la villa de Sariñena por los ejecutores de Domingo Varón y Costa, y de Alberto Vitales, infanzón domiciliado en dicha villa, como tutor de Juan Vitales, menor, y capellán de la otra capellanía contra los jurados, concejo y vecinos de la villa de Pertusa y lugares de Laluenga, Perdiguera y la Cuadrada, por impago de las pensiones de un censo” (ES/AHPZ – J/000763/0008).

En 1737, en el archivo provincial de Zaragoza se encuentra un documento que trata sobre «Firma a instancia del capítulo eclesiástico de la iglesia colegial del Salvador, de la villa de Sariñena, contra el venerable obispo de la ciudad de Huesca, sobre derecho de décima» (ES/AHPZ – J/014769/000002 -, sección Pleitos civiles modernos, por la Real Audiencia de Aragón).

En documentación en torno a 1790 de Juan Comenge, con la villa de Sariñena, se refiere al cabildo eclesiástico de su Colegial, igualmente al prior de la parroquia y el cabildo, además de citar el convento Nuestra Señora del Carmen de monjas carmelitas (Fuero alfonsino y fuero de población de Sierra Morena en los proyectos de colonización de la corona de Aragón en la segunda mitad del siglo XVIII. Enrique Giménez López).

Una pequeña descripción la aporta Pedro Bleca y Paul en su Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido de 1792 «iglesia colegial, antiquísima, es de dos naves, que las dividen una columna y dos arcos grandes, y se cree fue, la una, sinagoga, y la otra, iglesia de cristianos. Su advocación es la Transfiguración del Señor, y el clero se compone de un cabildo de prior, vicario y trece racioneros patrimoniales, que se presentan a hijos naturales de la villa con el orden de primer misacantano por bula de Paulo In, en Roma, año 1543, y la renta de cada uno, que consiste en los diezmos de la villa y sus aldeas, que son Alberuela de Tubo, Capdesaso, Lastanosa, Pallaruelo, Castejón de Monegros y Valfarta, que dividen con el reverendo obispo de Huesca y rector de esta última, asciende a 4000 reales de vellón, teniendo a más el prior presidente del cabildo 500 reales de vellón. A más de las dichas hay cuatro raciones naturales para segundo vicario, organista, maestro de gramática, cantor y predicador, con algunas capellanías colativas y laicales, que se han reducido según el último plan del obispo, por ser tenues sus rentas. El cabildo usa sus armas, y en ellas ballesta, cordero, dos llaves y cuatro barras de Aragón.«

Para Javier Martínez Molina las dos naves de sillería correspondían a dos fases distintas pero próximas en el tiempo «Dadas sus similitudes formales, que resultan desiguales en altura, anchura y profundidad. Dichas naves, que se cubren por sendas bóvedas de cañón apuntado reforzadas por arcos fajones de sección cuadrangular, quedan unidas entre sí mediante un enorme arco de comunicación ligeramente apuntado».

Volvemos a aquella colegiata que a finales del siglo XVIII, en 1787, no se hallaba en buen estado: “Estrecha, poco ventilada, en sitio hondo y con fea figura. Estaba integrada por dos naves «de aspecto ridículo». La torre se hallaba en ruinas, los retablos podridos y las bóvedas agrietadas. No era posible ensancharla por lo que debía ser reconstruida de nuevo«. Javier Martínez la define adosada a la vieja iglesia «Obra de sillería cuadrada adosada a la iglesia cuya cronología y aspecto es difícil de precisar. Los tres lienzos murales exentos de su primer cuerpo se arruinaron de forma alarmante el 18 de diciembre de 1787, lo que impulsó al Ayuntamiento de Sariñena a abrir un expediente en el Consejo de Castilla para obtener licencia para su reedificación».

«A finales del siglo XVIII, la iglesia tenía: una figura ridícula y su deformidad y monstruosa arquitectura no tiene enmienda» .

Martínez Molina, Javier.

De acuerdo con la memoria, recogida en su tesis por Javier Martínez, la iglesia resultaba pequeña «la pequeñez de su recinto no admite la tercera parte de los vecinos, viéndose las dos pribadas de asistir a las funciones solemnes y de maior deboción, y los concurrentes expuestos con las angustias de su estrechez, resultando todas las irreverencias que son consiguientes en un concurso oprimido y continuamente agitado por la incomodidad«. A sus escasas dimensiones, la vieja iglesia presentaba problemas «higiénico-sanitarias«, tal y como apunta Javier Martínez, pues se encontraba «su pavimiento interior» a «nueve palmos» (1,74 m) por debajo del nivel de la calle «nueve palmos [1’74 m] inferior al que la circuie, de modo que para entrar en ella se bajan nueve gradones, por cuio motivo y ser mucha estrechez y pequeñez, carece de la devida ventilación, se llena de corrupción y se percive un fetor tan extraordinario, especialmente por las mañanas al abrir las puertas, que hace insufrible la asistencia a los divinos oficios».

Sobre el altar, la misma memoria, relata «Todos sus altares son unas tablas pintadas y ya desenquadernadas, habiéndolos trahído su antigüedad al estado de unos déviles despojos del tiempo, que, en lugar de infundir la devoción, causan risa y desprecio» (A.H.N., Consejos, legajo 22.820, n.º 1. Martínez Molina, Javier. Arquitectura religiosa de la época de la Ilustración en Aragón: estudio histórico-artístico de la arquitectura religiosa de Agustín Sanz Alós 1724-1801).

Sobre 1789, se encarga a Manuel Inchauste un proyecto de reforma: «que elaborara el diseño y las condiciones para su reparo y reedificación parcial, obras cuyo coste tasó en la importante cantidad de 5.014 libras, 15 sueldos y 12 dineros jaqueses (94.393 reales y 12 maravedís de vellón)» (Martínez molina, Javier). El proyecto, finalmente es rechazado por la Academia de San Fernando. Los planos los realiza en 1789, curiosamente, tal y como señala José Ignacio Calvo Ruata, el año en que el pintor y moje Cartujo Fray Manuel Bayeu pasa unos días en Sariñena: «La estancia de fray Manuel Bayeu en Sariñena durante «24 días» a la que se refiere en una carta del 18 de agosto de 1789 podría deberse a alguna actividad profesional. Curiosamente los primeros planos de la nueva iglesia parroquial que se pensaba levantar en dicha localidad fueron hechos en ese mismo año 1789 por el arquitecto Manuel Inchauste. El proyecto quedó, no obstante, desestimado por la Academia de San Fernando, encargándose otro plan a Agustín Sanz» (Calvo Ruata, José Ignacio. Vida y obra del pintor fray Manuel Bayeu. Tesis Doctoral).

En 1790 se derrumba la torre de la iglesia ante su amenaza de ruina por orden del Consejo de Castilla «se estuviera demoliendo la torre campanil para evitar las desgracias de la pronta ruina que amenazaba» (A.R.A.B.A.S.F., Sign. 2-34-1, Comisión de Arquitectura. Informes. Torres de iglesias y de relojes, campanarios y espadañas. Carpetilla de la Torre de Sariñena, 1789 (Carta de 4-IV-1789)). Esto lleva al concejo sariñenense a solicitar la construcción de una iglesia de nueva planta que sustituyese la medieval, “tanto las autoridades locales como los clérigos, apunta Inocencio Cadiñanos Bardeci, solicitaron licencia para levantar una nueva colegiata en la que cupieran los numerosos vecinos del pueblo. Para esto había que aplicar diezmos, primicias y ciertos propios del pueblo. Los vecinos prometieron aportar los materiales y trabajar los días festivos.

S. Antonino M. Advocado y Patrón de la Real Villa de Sariñena, se hizo a devoción de los hijos de aquella IU.re Villa año de 1777.

En la imagen, correspondiente a un grabado de Fray Manuel Bayeu, se observa, en su lado izquierdo, la imagen de una iglesia con su torrea priori de una torre aragonesa mudéjar, descrita por Javier Martínez “Con el añadido de un campanario posterior de hacia el siglo XVII” que puede ser la antigua torre de Sariñena.

Concretamente, apunta Javier Martínez, es en mayo de 1790 cuando el capítulo eclesiástico y el Síndico Procurador de Sariñena, Antonio Pérez, remiten un recurso al Consejo de Castilla solicitando la construcción de una nueva colegiata «En la que se pudiesen celebrar los divinos oficios con la magestad que corresponde y asistir los fieles con decencia y comodidad, y que fuera capaz para el concurso de su población y […] decente y proporcionada al decoro y esplendor de una colegial, de la Casa del Señor y de un pueblo de las calidades de la villa de Sariñena» (Martínez Molina, Javier. Arquitectura religiosa de la época de la Ilustración en Aragón: estudio histórico-artístico de la arquitectura religiosa de Agustín Sanz Alós 1724-1801).

En 1792, el prestigioso arquitecto zaragozano Agustín Sanz, discípulo de Julián Yarza Ceballos y Ventura Rodríguez, recoge la empresa y traza los planos del nuevo edificio de la futura colegiata de Sariñena. Casualmente, el proyecto también es rechazado por la Academia de San Fernando.

Pedro Bleca y Paul en el momento de realizar su «Descripción Topográfica de la ciudad de Huesca y todo su partido» recoge como en 1792 en Sariñena «Actualmente se está haciendo de nueva planta la iglesia colegiata por orden del Supremo Consejo, que ha mandado destinar a este objeto el sobrante de Proprios de la villa, contribuyendo también los partícipes de los diezmos, y será uno de los mejores templos de la diócesis».

Mientras, Agustín Sanz se enfrenta de forma directa a la Comisión de la Academia señalando como las rectificaciones que ha recibido de Sariñena carecen, en su opinión, de sentido. Así, en 1793 somete de nuevo el proyecto rectificado a la comisión de Arquitectura y es definitivamente aprobado. Los planos muestran un ancho templo de tres naves notablemente simétrico tanto en sentido longitudinal como transversal, con un breve crucero en el centro rematado en cúpula con linterna. La torre, queda adosada al presbiterio. Mientras, el retablo mayor es de claras líneas y gustos neoclásicos. Finalmente, el proyecto es aprobado con algunas modificaciones por la academia de San Fernando.

El Consejo da orden de inicio de las obras en 1795 y los trabajos se llevan a cabo bajo la dirección de Vicente Gracián, uno de los arquitectos de los más acreditados de Zaragoza. Primeramente, la vieja colegiata fue completamente demolida. En sus aleñados, persisten los arcos del viejo Casino de Sariñena, góticos o similitud gótica y que probablemente respondieron a dependencias anexas a la vieja colegiata y que tal vez podamos aventurar que fuesen las bodegas También aparece una ventana gótica o de apariencia gótica abierta hacia la pared de la actual iglesia con restos de un hipotético ábside de una posible primitiva iglesia y varios accesos a túneles de ignorado recorrido. Hay incluso quién señala que un originario convento de San Francisco se ubicó en dicho lugar.

Los cimientos se tuvieron que ahondar más de lo previsto y en 1800, para abaratar costes, la cara piedra es sustituida por ladrillo, pues la sillería estaba resultando demasiado costosa y la piedra de las canteras cercanas resultaba de mala calidad

Por ello, en 1801 Agustín Sanz se queja de la mala calidad de los materiales y la malversación de caudales. La obra es suspendida y ese mismo año muere Agustín Sanz. En 1808 se producen las mismas quejas y en 1808 la guerra de la Independencia (1808 -1814) acaba paralizando las obras.

La obra se reanuda en 1818 y se hace cargo el arquitecto Antonio Vicente. En 1829 se decía estar ya muy adelantada: “parece ser suntuosa y de mui buen gusto” y mientras duran las obras, como parroquia se hace servir la iglesia conventual de San Francisco. En esta línea se manifiesta Pascual Madoz 1845-1850 en su descripción histórico geográfica de la Villa de Sariñena: Para igl. parr. se ha habilitada la del extinguido conv. de San Francisco bajo el título de San Salvador. A esto añade: “es independiente, perteneciendo el curato á la clase de vicariato, y lo presenta la colegiata en el racionero más moderno, quе es á quien le corresponde por derecho. Su comunidad eclesiástica secular es de la clase colegial, componiéndose de 15 individuos, á saber: 11 racioneros presbíteros, otro presbítero beneficiado y 2 de menores. Hay además un conv. de monjas de la clase de priorato; un cementerio cutre N. y E. de la población en; paraje ventilado”.

Una obra que fue compleja, sobre todo por la falta de recursos, al igual que la reconstrucción del puente sobre el Alcanadre, pues así lo recogía José Torner en 1833 en el Diccionario Geográfico Universal: «En 50 años no ha podido concluir su iglesia colegial, principada a últimos del siglo pasado, bajo las trazas del arquitecto D. Agustín Sanz, ni en 6 poner una sola piedra en el hermoso puente de cantería que les destruyo el río, por no haber atendido a reparar el cimiento de una de sus pilastras. Este puente que estaba a ¼ de hora de Sariñena sobre el río Alcanadre, es de necesidad absoluta no solo para la villa, sino para todo el país.» (Torner, José (1833), Diccionario geográfico universal, t. 8, Barcelona).

En la primera mitad del siglo XIX se finalizan las obras y se produce la ceremonia de consagración de la colegiata secular de San Salvador de Sariñena. El Diccionario de Historia Eclesiástica de España apunta como a inicios del siglo XIX, Sariñena es una de las dieciocho colegiatas existentes en Aragón (Eran El Grado, Puebla de Castro, Aínsa y Boltaña en la diócesis de Barbastro; San Pedro el Viejo, Alquézar y Sariñena en la diócesis de Huesca y en esta provincia también Monzón, Albelda, Tamarite y Roda que pertenecían a la diócesis de Lérida). Sin embargo, en aquel primer tercio del siglo XIX la disminución de rentas que recibían las colegiatas las disminuye significativamente hasta nueve y entre ellas la de Sariñena. Javier Martínez Molina señala que el rango de colegiata lo perdió el templo a raíz del célebre Concordato de 1851 entre España y la Santa Sede, que supuso la reducción de la mayoría de colegiatas a simples parroquiales.

En ese primer tercio del siglo XIX las rentas que recibían las colegiatas se habían reducido enormemente en muchas de ellas. Canga Arguelles publicó 9 los avalúos de la Cámara de Castilla y ya omite los cabildos colegiales que en 1802 no llegaban a cubrir los puestos que quedaban sin proveer. En Aragón solo quedaban verdaderamente activos 9 cabildos colegiales: Sariñena, Roda, Monzón, Tamarite y Albelda en Huesca; Santa María la Mayor y Santo Sepulcro de Calatayud en la diócesis de Tarazona y Daroca y Alcañiz en la de Zaragoza.

Ricardo Del Arco fotografío en 1920 dos cálices en la iglesia de Sariñena (Cálices. Ricardo del Arco y Garay. Sariñena. Monegros – 1920. ES/FDPH – ARCO/1017). Son citados al describir a Juan de Quintana, abad de Montearagón entre los años de 1532- 1534: “del que por cierto hemos visto un hermoso cáliz de plata sobre dorada de estilo plateresco, con sus armas, en la parroquia de Sariñena. (ES/FDPH – ARCO/1017. Del Arco, Ricardo. El monasterio de Montearagón).

Ricardo del Arco los describe “La pieza que correspondería a la parte baja de un cáliz, presenta perfil lobulado con ocho cartuchos elevados decorados en su campo interior con guirnaldas y decoración vegetal «a candelieri» repujada y cincelada. Tipología muy similar a otras piezas conservadas de este periodo y en concreto a un cáliz de la iglesia parroquial de Loarre, que se completa con un nudo esférico achatado y copa lisa acampanada con crestería gótica”. En el almacén del Museo Diocesano de Huesca se conserva una basa de cáliz de plata sobredorada de estilo plateresco que presenta un pequeño escudete con inscripción que los identifica como donación del abad Juan Quintana. Del Arco vio y describió este cáliz completo en la iglesia parroquial de Sariñena, desde donde tras la Guerra Civil y la destrucción de parte del patrimonio de dicha iglesia pasó a los almacenes del Obispado de Huesca y de allí al Museo Diocesano. (Mur Sangrá, Lorenzo. Montearagón desde su creación al ocaso).  

Iglesia parroquial. Cálices. Ricardo del Arco y Garay. Sariñena. Monegros – 1920 ES/FDPH – ARCO/1017.  

«Ha sido nombrado beneficiado ecónomo de la colegiata de Sariñena, D. Delfín Soldevilla.«

El Resumen (Madrid), 14 de febrero de 1887.

La colegiata o iglesia colegial de Sariñena, de acuerdo con la documentación consultada, contó con la dignidad rectora de un Prior. Igualmente, repasando documentación antigua encontramos la advocación a San Salvador. Sin embargo, también encontramos que la plaza se denomina plaza del Salvador o que la actual iglesia es nombrada como parroquia de El Salvador o del Salvador. Javier Martínez Molina, autor del documental “Agustín Sanz, el arquitecto fiel” comenta que la plaza debería llamarse también de San Salvador, aunque también se puede decir El Salvador. Las demás variantes, tales como Plaza de El Salvador, del Salvador o Del Salvador Jesucristo, no proceden. Actualmente, la denominación oficial es “Parroquia El Salvador” mientras que la plaza consta como “Plaza Del Salvador”. Como curiosidad, durante la guerra de 1936 la plaza tomó el nombre de Fransico Ascaso.

Parte de sus archivos se destruyeron durante la guerra, al igual que el antiguo retablo, imágenes, figuras o la sillería del coro y otras pertenencias de la Cartuja de Nuestra Señora de las Fuentes (La guerra civil en Sariñena). Sacaron de las dos iglesias y capillas privadas sariñenenses las imágenes y ornamentos a la calle y en carros fueron llevadas a la orilla del río Alcanadre donde les prendieron fuego. José Zamorano Cabellud, en su declaración, señala: «Después de haber sacado las imágenes y ornamentos sagrados a la calle ordenaron a los vecinos que con carro las llevasen al puente del río Alcanadre y en la orilla de dicho río les prendieron fuego y seguidamente se incautaron de los negocios del pueblo.» Los hechos los podemos enmarcar el 24 de julio de 1936 según el relato, mencionado anteriormente, de Manuel Brosed Brosed (Víctor Pardo Lancina y Raúl Mateo Otal. Todos los nombres).

La cabeza de la talla de la Virgen de las Fuentes se salvó de la quema gracias a la Pomara, vecina de Sariñena que arriesgó su vida para conservarla (La talla de la Virgen de las Fuentes).

Una vez saqueada, se estableció un Garaje y Taller de reparación de vehículos y automóviles, Taller casa Ford. En su puerta principal existió un letrero colosal con la inscripción: UHP (Unión de Hermanos Proletarios). Tras la toma de Sariñena, por las fuerzas nacionales, el redactor Flecha relató «Hay restos de vehículos, grasas, herramientas. Sobre la fachada un gran parapeto de sacos terreros donde se escondían armas antiaéreas».

Efectivamente, en la torre de la iglesia se instaló un puesto de vigilancia, con armas antiaéreas y una alarma para avisar a la población ante los ataques aéreos. La señal de alarma se instala el 16 de julio de 1937: “Se acuerda publicar un bando avisando al vecindario la señal de alarma caso de un posible ataque aéreo contra esta población civil cuyo puesto de guardia se instalaba en la torre de la iglesia. También, a través de las actas municipales sabemos que el puesto debió de ser muy precario, quedando así recogido en el acta del Consejo Municipal de Sariñena del 4 de octubre de 1937. Da cuenta (presidencia) de que la vigilancia de la torre le es muy difícil prestar los servicios sino se instala una especie de cuarto que permita hacer la guardia evitando en lo posible el frío”

El de 1 diciembre 1937 se  acuerda la venta de las campanas: “Se da lectura a un escrito de la Junta de Defensa Pasiva sobre la venta de las campanas por su cuenta para atender a las diferentes necesidades urgentes que tiene  encomendadas a lo que el camarada Aznar propone que dicha venta sea por cuenta del Consejo y se facilite a la Junta de Defensa lo que se crea por conveniente en ayuda para los refugios una vez se cobre su importe y el resto repartirlo en los pobres de la localidad, siendo aprobada esta proposición”. Actas del Consejo de Sariñena.

Estando en la iglesia, llegó un hombre preguntando si tenían “matafuegos”, antiguos extintores: «En tanto que si tenemos, que si no tenemos, explotó el polvorín. Me contó muchas veces como había pedazos de carne pegados hasta en las paredes de las casas donde está ahora el portillo. Detrás del altar, contaba que se bajaba por una escalera a la cripta de la iglesia, que no llegaron a verla, ya que las linternas eran muy pobres de luz. Allí se oían ruidos, golpes y trajinar que siempre relaciono con la actividad del polvorín. La casualidad hizo que una hija suya se casase con un aragonés que trabajaba en Barcelona y volviera a tener relación con Sariñena.»   Testimonio de Francisco Martínez recogido por su nieto Javier López Martínez.  

En 1949 se presupuestaron los arreglos de la Iglesia Parroquial El Salvador y construcción de la Casa Rectoral. Regiones devastadas aborda el arreglo y reforma de la iglesia parroquial del Salvador de Sariñena, así lo denomina el expediente de reformas de Regiones Devastadas elaborado en 1954. Las obras tardan cinco años y contaron con un gasto de cerca de dos millones de pesetas «Totalmente reconstruida y restaurada», añadiendo una segunda torre que da más luz al interior del templo. Se puso una torre tras la guerra. El retablo fue realizado por los hermanos Albareda. Se construye se cierra el pórtico y se recrece el muro de los pies. La consagración e inauguración de la iglesia se llevó a término el sábado 18 y domingo 19 de abril de 1959 respectivamente. En 1964 son colocadas tres campanas, quitadas durante la contienda, y en 1969 se instala el órgano.

El retablo fue sustituido por ocho retablos realizados por los hermanos Albareda, como hemos comentado anteriormente: “Son piezas que imitan los estilos gótico, renacentista y barroco, destacando por su riqueza iconográfica y material el Retablo Mayor, un bello trabajo neogótico formado por predela, tres cuerpos de tres calles y guardapolvo, a la manera de los retablos afiligranados del siglo XV. Una talla de bulto redondo de Cristo Salvador preside la mazonería; a su alrededor, diez pinturas con escenas evangélicas”.

Como curiosidad, Eduardo Lagunilla en la Oficina de Proyectos de Zaragoza en abril de 1943 plan de ordenación interior pretendió unir las plazas. La iglesia de Sariñena había formado parte del conjunto urbano de Sariñena, con su pórtico abierto, con enormes verjas de hierro y una plaza y calle de mercado de edificaciones con porches abiertos a la plaza y la calle.

En el 2001 se realiza el proyecto de restauración cubierta: proyecto, expediente administrativo de la Iglesia parroquial de San Salvador y en el 2014 se remodela la cubierta y realizan actuaciones complementarias para evitar la filtración de aguas. El proyecto es de Joaquín Naval Más (Proyecto básico y de ejecución de la restauración y conservación de la Iglesia Parroquial del Salvador de Sariñena. Intervención de urgencia en cubierta (1ª fase): proyecto y expediente administrativo. Sariñena. Iglesia del Salvador 2012-2015).

Con la colegiata de San Salvador de Sariñena, Agustín Sanz abrazó, en su madurez, la nueva estética neoclásica, de la que fue uno de sus principales difusores en Aragón, siendo considerado el mejor arquitecto aragonés de la ilustración. En esta fase acometió proyectos tan relevantes como la Colegiata de Sariñena o el Cuartel de Convalecientes de Zaragoza. Actualmente la iglesia parroquial de Sariñena, ex colegiata, responde a un extraordinario templo neoclásico, a pesar de su inconclusa fachada.

De acuerdo con Javier Martínez, empleó un lenguaje inequívocamente neoclásico, hasta tal punto que su fachada principal, que fue parcialmente construida, se convirtió, con sus monumentales pórticos laterales de columnas toscanas exentas, en una de las más avanzadas de la arquitectura religiosa española de su tiempo, pudiéndose contemplar en ella la génesis del neoclasicismo aragonés en el ámbito de la arquitectura religiosa.

“Su llamativa e imponente fachada sorprende por portada adintelada precedida por un pórtico tetrástilo de orden dórico gigante, considerado por diferentes autores de una gran potencia visual y difícil de encontrar en la arquitectura española, a pesar de quedar cortado a la altura del entablamento y encontrarse cerrado mediante muros en la actualidad. La planta es longitudinal en forma de cruz, con 3 naves divididas en 3 tramos. La cruz se difumina relativamente en planta al haber sendas sacristías, de igual tamaño que los tramos de la nave, a cada lado de la cabecera, y un pórtico, a los pies, que ocupa todo el largo de la fachada. La nave central se cubre con bóveda de cañón con lunetos, lo mismo que los lados del crucero, ocupando el centro del mismo una gran cúpula con linterna sobre pechinas. Los tramos de las naves laterales, a modo de capillas, se cierran con cúpulas sobre pechinas. Las tres naves están separadas por grandes pilares achaflanados a los que se adosan pilastras de orden compuesto, jónico con guirnaldas, típico de la arquitectura clasicista aragonesa del siglo XVIII. Sobre ellas discurre un entablamento de gran desarrollo, pero de escasa molturación. Los vanos son en arco rebajado con vidrieras modernas, en las capillas del primer tramo, y ventanas en los lados del crucero. Éstos y los elementos estructurales constituyen la única decoración del interior.”

Descripción del SIPCA
Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés.

El orden toscano (en lengua latina, Ordo Etruscus, Ordo Tuscanus u Ordo Tuscanicus; en idioma griego, Τοσκανικός ρυθμός) no pertenece al grupo de los órdenes arquitectónicos griegos (dórico, jónico y corintio), sino que es la aportación etrusca a los órdenes clásicos. Deriva del dórico, del que es una simplificación, y fue utilizado en Etruria , Italia, en época anterior a la conquista de Grecia. Posteriormente fue adoptada y difundida por los romanos. Con el paso del tiempo, dado que los arquitectos renacentistas conocían mucho mejor el arte romano que el griego, el orden toscano también fue muy habitual desde el siglo XV (mucho más que el orden dórico que, prácticamente era desconocido y no fue recuperado hasta el Neoclasicismo).

Mi agradecimiento a Javier Martínez Molina por su ayuda en la elaboración de este reportaje, esperando que sus tesis nos descubra la gran obra de la iglesia colegial de San Salvador, poco valorada, por el desconocimiento, pero que espero, al menos un poco, ayude a dar luz este humilde artículo.

Villa de Sariñena


Sariñena villa inmortal, inconmensurable de tiempos pretéritos, noble historia, pasado, presente y futuro. Resistes imparable al tiempo, a la vera del Alcanadre que nos brinda su paso con sus aguas entrecortadas, badinas, ripas y frondoso y bello soto. Resistes, al igual que la altiva ermita de Santiago, fundada en tiempos por tu discípulo San Eufrasio, y permaneces erguida y entronada, con tu crucero, contemplando, con tu románica elegancia, la villa que tanto nos enorgullece, nos cuida y protege.

Contempla la ermita la huerta vieja, aquella que tanta hambre aplacó. Somos hijos de la huerta, de sus hortalizas y frutos, aunque seamos carnones, sariñenenses y sariñenensas somos hijas de la acequia Valdera y del Molino, de las jadas, jadicos y jadetas que tanto ahondaron la tierra y la hoz y dalla que tantos secanos segaron. Somos hijos del esparto, de los pastos y ganados que apacentaron tus agostadas tierras, encostradas y secas como una piel desnuda agrietada por la sed, de pastores de yermos y rabiosos secanos. Somos hijas de las Almunias, Cachicorba, las Ciquinaltas y Ciquinbajas, los Cajales y Corcullos, los Sasos, Presiñena o Puyalón, de Salaver, Miranda, Moncalvo, La Cenadilla y La Sandena, de las masadas, casetas, parideras y balsas, del barranco Malfaras y el Gallipuente. Somos hijos de la vid, las almendreras y oliveras, de las higueras, las manzaneras, minglaneras y pereras, de nuestros abuelos y abuelas. De los campos roturados, despedregados, de la transformación y modernización de regadíos, felizmente fértiles, regados con aguas del canal que tanto dolor causaron y la lluvia que tanto rogamos, Virgen de las Fuentes.

Somos hijas del cierzo, del bochorno, la boira y la ontina y el sisallo, de la aliaga y el ababol, de la tamarizera y la rabosa, de la cardelina y el gurrión, del ciquilín y el esparvero, de la sabina y la carrasca, del albardín y el jabalí, del arraclán y la gripia, somos polvo y al norte los Pirineos. Somos la Isuela y su corriente chispeante, de su devenir y porvenir. Somos de la sierra callada, de la sierra Alcubierre que da nombre a nuestros oscuros montes de Los Monegros. Somos de los yesos, del salagón y las calizas. Somos hijos del mallacán, del arar y labrar, de cosechar un futuro que espiga como la cebada y el trigo y despunta como el panizo.

Sí, somos hijos del sol, aquel que implacable nos domina desde el horizonte, aquel que nos forja como tierra árida y se abre paso en la vida. Siempre con rasmia y sin reblar. Corazón ardiente en cada amanecer y en cada vibrante atardecer, con su paleta de colores en el cielo, de rojizos profundos que hacen arder al mismo cielo. Somos hijos de la noche, de un firmamento rebosante de estrellas y un universo deslumbrante.

Sariñena palpitante, de calles inquietantes, con sus cicatrices del pasado, con sus arrugas que esconden tantas historias de sus gentes, de su ir y venir, de una villa de fuerte impronta y seña de identidad. Somos hijos de la adoba, del tapial, del ladrillo, cañizos y tejares, de sillares de areniscas y pueblo herido de guerra que siempre ha sabido volverse a levantar. Somos de cada casa, con su propio apodo o mote.

De Aragón, tierra y villa, escudo rojo corazón, entre ramas de olivo y laurel, corona real y cinco escudetes señales de Aragón, dorada ballesta, cargada de ilusión por una tierra baldía hecha hogar y paisaje, con el esfuerzo y lucha de sus gentes; nuestra memoria y legado.

San Salvador, rondan entorno a ti joteros y joteras con voz valiente y brava, templada y fuerte, bailan y honran danzantes sus antiguas danzas y vibra Sariñena al son de la gaita que tanto furor aguarda, tanto como amor te profesamos, villa de Sariñena.

Sariñena azul y blanco, azul como su laguna, oasis de Los Monegros y blanco como la pureza de su gente, que en nuestro corazón llevamos bordada nuestra villa, la inmortal y siempre eterna villa de Sariñena. Zagales y zagalas, quios y quias, peñistas, la agrupación de Peñas y el Casino, la albahaca y la Virgen de Loreto, el melocotón con vino, la pañoleta y el fajín ¡Preta el codo gaitero! Que Sariñena vibra con tan solo sentir el rugir del bordón, la bordoneta y el clarín con piel de culebra. Que comiencen las mudanzas y los palos a entrechocar, los cascabeles a resonar, los danzantes y volantes con su cintas rojas y verdes, el diálogo entre el mayoral y el rabadán -la pastorada-, el duelo entre moros y cristianos, el rosco, los dichos, el degollau y el tarirán a nuestro patrón san Antolín.

Historia y tradición. Cultura en un pueblo de artesanos, del tonelero y el botero, el guarnicionero, carnicerías y todas las tiendas y negocios de siempre, de sus plazas llenas de risas, de correteos por sus calles, por las Barceladas, el Carmen, Castillo Alto, Corruncueis, el Enado, el Mercado, el Mercadal, el Portillo, la Ronda de San Francisco o el Muro, por los Cuadrones o el barrio de la Estación y su patrón San Jorge, con sus silos, harinera y estación ferroviaria, por camino las Torres, los Esquiñones o los Olivares, por las eras, placetas y replacetas, el pesquero o las fuentes de Villanueva, del Cántaro, del Matadero, del León o la fontaneta del Juez y a la fresca, en las noches de verano, mientras el Alcanadre pasa sereno y tranquilo y en sus orillas late este lugar que llevamos grabado en nuestros corazones, querida villa, villa de Sariñena.

Sariñena, villa plena.

Entrevista a José María Paraled Campos. Historiador, periodista y sariñenense.


 

La personalidad de José María y la de Lucifer no tienen nada en común pero, sin embargo, hay un día al año en que ambas convergen armónicamente durante unas horas. Lo enigmático del caso es que, en este corto pero intenso lapso de tiempo, se compenetran a las mil maravillas. Debe ser por aquello de que los polos opuesto se atraen, o también pudiera ser porque, después de tantos años compartiendo tablas, el roce ha hecho el cariño.

En resumen, que bien sea por una u otra razón, creo que este caso debería estudiarlo en profundidad la sociología por si pudiera ser usado como ejemplo por aquellos utópicos que idearon aquella filosofía de inicios del siglo XXI llamada “alianza de civilizaciones”.

Dejémonos de elucubraciones y convengamos que ambos son dos triunfadores. Uno arrastrando pecadores hacia las tinieblas y otro iluminando en Aragón TV el campo aragonés.

La entrevista que van a leer a continuación ha disociado o entrelazado las preguntas, según le ha convenido al firmante.

                                          

Josemaria Paraled

José María Paraled. Pregonero fiestas patronales, Sariñena 2016.

 Por M.A. Corvinos Portella:

-¿Cómo explica esa simbiosis, esa aparente similitud y, al mismo tiempo, ese antagonismo entre usted y su otro yo?

      Las personas tenemos muchas potencialidades y en la medida de nuestras ganas, de nuestros complejos, de lo que aprendemos… hay que fomentarlas. Es curioso, que a lo largo del tiempo, no nos dejamos de sorprender a nosotros mismos.

-No es que no me fíe, pero… ¿qué pone en su DNI?

     Mi nombre y unos apellidos que delatan mi lugar de nacimiento.

-¿De Sariñena o del Averno?

     Según mi DNI de Sariñena. Pero la mañana del dos de septiembre la mutación que sufro le hace dudar, al menos, al “angelillo”.

-¿Me gustaría saber cuántos siglos lleva usted subiendo desde el infierno el día 2 de septiembre para martirizar al pobrecito ángel?

     Parece sorprendente, pero precisamente este año cumplo 20 años como demonio. A ver si este aniversario lo puedo celebrar con una victoria, ¡que ya toca!.

-¿Por qué llama angelillo a su contrincante?, ¿es desprecio o intimidación?

      Yo creo que denota la picardía de Lucifer. Cuando comencé a hacer el papel tenía 18 años y pensaba que no podía competir con el miedo y el respeto que imponían los demonios que yo había conocido de niño y que me habían precedido. Así que adopté este rol más divertido, con el que además el ángel (que no olvidemos es un niño) se puede sentir más a gusto.

-Dado que la gente del infierno no es de fiar, ¿quién nos asegura que usted viene a Sariñena sólo por cumplir con la tradición y que no tiene un plan B?

      El plan B forma parte de la tradición. Las fiestas siempre son un buen momento para transgredir y agitar a las personas que formamos la sociedad. Cuando actúas y rompes tus propias normas enriqueces tus puntos de vista sobre muchos aspectos de la vida.

-Dejémonos ya de cosas infernales y cuéntenos a qué se dedica en la Tierra.

Pues de alguna forma también me dedico a actuar, pero esta vez ante miles de espectadores y en vez de en directo para sus televisores. Presento y dirijo el programa Tempero en Aragón TV desde hace once años. Para ser televisión, toda una vida.

-El poder mediático de la televisión es innegable. ¿Su programa Tempero está pensado para influenciar, educar o informar a los televidentes?

     A mi particularmente me gusta potenciar el perfil comunicativo. El objetivo fundamental de Tempero es explicar al público cómo se trabaja en el campo aragonés. Es una buena manera de informar y formar. La educación, en este caso, es un valor que se transmite más con la imagen que transmites que con el sentido literal de las palabras.

-¿Por cierto, por qué le puso “Tempero” al programa ?

     El nombre se lo puso un directivo de Aragón TV y siempre me ha parecido una magnífica decisión. Denota tradición, apego a la tierra, cierta esperanza en el futuro… Es una palabra que identifica a las tres provincias y esto para un formato con vocación territorial es importante.

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José María Paraled de diablo.

-Ahora dos preguntas nada diabólicas:

¿Se le ha subido a la cabeza la popularidad?

    Para mí lo importante es preparar un buen programa cada semana. Sinceramente me considero más redactor de contenidos que actor delante de una cámara.

¿Cuál es su secreto para manifestar esa seguridad delante de las cámaras?.

     Parece un tópico, pero manifestarte como tú eres es el mejor de los consejos que me han podido dar… es la consabida naturalidad. A partir de ahí, uno tiene que pensar que lo importante es que lo que cuentas llegue al espectador: ese es el objetivo fundamental. Para ello existen unas herramientas comunicativas que las tienes que utilizar de la mejor manera que sepas. Como todo en la vida, hay que trabajarlas.

-Por favor, cuéntenos su currículo académico y profesional partiendo desde donde usted quiera hasta su llegada a la televisión aragonesa..

      Pues a nivel formativo soy hijo del Colegio Público ‘La Laguna’ y del Instituto ‘Monegros-Gaspar Lax’ de Sariñena. Con 23 años me licencié en Historia por la Universidad de Zaragoza y muy pronto comencé como corresponsal de Heraldo de Aragón para la comarca de Monegros. Al mismo tiempo llevé el área de marketing de la Cooperativa de Monegros y en 2.006 entre en la productora ‘Zeta Audiovisual’ para trabajar en distintos formatos televisivos. El que me ha ocupado más dedicación y cariño es ‘Tempero’, lo que me ha permitido especializarme en el mundo agrario. A partir de ahí, he trabajado para Aragón Radio, redacto suplementos agrícolas en El Periódico de Aragón, escribí un libro sobre la historia de la cooperativa de Monegros, he dirigido documentales, he presentado todo tipo de eventos, conferencias, mesas redondas sobre el sector primario. Además ‘Tempero’ ha recibido numerosos premios a nivel autonómico y nacional. El haberme especializado en este tipo de información me ha permitido trabajar con mucha comodidad.

-Con tamaña preparación académica que atesora y poder mediático que se le aprecia, ¿no se siente acomplejado perdiendo año tras año su batallita con un minúsculo angelillo que no le llega ni a la altura de una pezuña?.

     Todo lo contrario. Me siento muy a gusto, puedo actuar y desarrollar una faceta distinta de mi persona, que me resulta muy divertida. Para mí siempre ha sido muy importante representar en mi pueblo al dance y entretener a mis vecinos el día de San Antolín. Si te soy sincero estoy mucho más nervioso ese día, que cuando me tengo que plantarme delante de las cámaras de televisión. Para mí actuar en las fiestas de Sariñena es un reto y una responsabilidad con mi gente, con el dance, con la tradición…

-Volviendo a los mundos tenebrosos, el atuendo demoníaco con el que asusta a los niños, ¿quién se lo ha diseñado?

Lo más llamativo es la capa del diablo. El diseño se realizó a partir de un modelo anterior, que era el tradicional del dance y que había preparado un tío abuelo mío que trabajaba como modista en Zaragoza.

-Imagino que viniendo de donde viene, con los calores que dan esos ropajes y los rigores solares que se soportan en la plaza del Salvador estará usted encantado, …vamos que se sentirá como en casa.

     De hecho, desde mi casa puedo vigilar toda la actuación de los danzantes. Fue una buena decisión devolver las actuaciones a la Plaza de la Iglesia. Es el escenario tradicional y el que da sentido al dance, a los dichos, a la pastorada y al diálogo de moros y cristianos.

-Volvamos de nuevo a la realidad. Me comentaba que aquí en la Tierra es el director, presentador y guionista de un programa de gran éxito (lo de éxito lo digo yo y no falto a la verdad) de Aragón Televisión, nos gustaría saber cómo realiza uno de esos espacios televisivos sabatinos a los que titula Tempero. Me refiero a número de personas que trabajan en él, horas, viajes, dificultades, alegrías, guiones, alguna anécdota etc… En fin, lo que usted considere oportuno.

     Somos un equipo de diez personas, entre redactores, cámaras, editores… El Aragón rural es un territorio muy amplio y cubrir semanalmente la información agraria nos exige completar muchos kilómetros a lo largo del año. En cualquier caso viajar y conocer lugares y personas es el mejor regalo que nos deja Tempero. La redacción de los guiones es desde del principio del programa una de las cuestiones a la que más atención hemos prestado y es un auténtico reto personal. Hay que informar, pero también divulgar y entretener ya que con las palabras debemos captar la atención de los espectadores y no vale lo que contaste hace siete días, hay que tratar de mejorar cada semana. Es algo que te exige el espectador.

-Hablando de guiones…, el diálogo que se lleva cada año con el ángel cuando hace de su Perversa Majestad, ¿ ha variado algo a través de los siglos o permanece tal cual fue creado? me refiero si deja algo a la improvisación o está encorsetado por la tradición.

      Si te soy sincero desde que empecé a hacer el papel de demonio siempre he metido alguna palabra, expresión… con el fin de hacerlo más ágil, actual y divertido. Se entiende que el diablo alguna licencia puede y debe tener.

-Cuando le vemos los sábados hacia las tres de la tarde en Aragón Televisión, maneja usted un saber estar, una expresividad, una espontaneidad y un dominio de la comunicación muy precisos, ¿lo ha aprendido en alguna academia especializada o simplemente le sale tal cual?

     Gracias por esta opinión. Existen técnicas de comunicación que puedes aprender, pero sí que pienso que para transmitir, antes te tienes que informar y estar bien formado. La educación previa, el bagaje cultural que tú aportas, es fundamental. Siempre he pensado que para hablar tienes que tener algo que contar: premisa que en televisión, por desgracia, no siempre se cumple.

-Por favor, cuéntenos brevemente cómo se estructura el programa Tempero y algún secreto que se pueda contar.

     Este año hemos renovado el formato y vamos a seguir profundizando en los programas temáticos. Pensamos que es una buena fórmula para explicar con tranquilidad y sosiego muchos temas, huyendo de las prisas que suelen acompañar a los medios de comunicación. Pienso que la información reposada es una demanda de la sociedad. Hay que escapar del ruido y ser más honesto con los espectadores, algo que a largo plazo ofrece continuidad y buenos resultados.

-Me pregunto: ¿Cómo es posible que lleve tantos años sin cansar a los televidentes, no utilizará sus malas artes para tener esos envidiables 13´5 % de share de televidencia?

    Creo que la mejor forma de fidelizar a la audiencia es presentando un producto trabajado, lleno de información y que aporte algo al espectador. Parecen premisas fáciles, pero cumplirlas semanalmente en mi opinión no es nada sencillo. La regularidad en la calidad y en los contenidos es una de las claves del éxito

-Últimamente ya lo vemos anunciando en la tele, ¿ qué va a ser lo próximo?

     Lo cierto que es que este mundillo nunca sabes cuál va a ser tu próximo proyecto. Muchas veces piensas que te va a salir una oportunidad y nunca aparece. Y al revés. Lo que menos habías imaginado es lo que acabas haciendo.

-Y su futuro con ese angelillo, ¿cómo lo ve?

    En el pregón de las fiestas de 2016 ya anuncié que tengo planes de victoria sobre el Ángel y sus secuaces. Este año que se cumple el 20 Aniversario de Paraled como demonio espero poder cumplirlos.

-Donde se encuentra más a gusto en su trabajo: viajando para tomar exteriores, entrevistando, presentando, etc. o frente al ordenador montando los programas y escribiendo guiones. Si nos explica por qué es así se lo agradeceríamos.

      Por encima de todo, me considero redactor de contenidos. Sin duda ese es mi fuerte. Escribir me permite pensar, imaginar, reflexionar, construir relatos: elaborar guiones para televisión es un oficio muy bonito. Acudir a las grabaciones o salir delante de las cámaras es un trabajo complementario que sirve para escenificar las ideas que imaginas delante del ordenador.

-La penúltima…, ¿qué le pasó por la cabeza cuando una comisión de fiestas tan poco transgresora como la de Sariñena, le encargó a todo un Príncipe de las Tinieblas el pregón de fiestas 2016?

     Todo un honor. Cuando la gente de Sariñena se enteraba que iba a ser el pregonero me preguntaban si era por mi condición televisiva o por la diabólica. La verdad es que la comisión de fiestas tendría sus razones, pero yo decidí unir amabas facetas en un pregón que intenté tuviera un tono festivo.

Recuerdo que fue un pregón lleno de fuerza con el que consiguió que la plaza le escuchara entusiasmada, se divirtiera y que aplaudiera unánimemente.

-Ahora la última, y que tiene que ver con sus años más jóvenes. Siendo usted tan polivalente y con innegables influencias infernales, uno no llega a comprender cómo no hizo más carrera como “cancerbero” en el fútbol.

    Mi principal logro como portero fue en Juveniles cuando logramos subir al Sariñena a Liga Nacional. Junto con el Huesca y el Binéfar éramos entonces el mejor equipo de la provincia. Después, a muchos de nosotros nos dieron la oportunidad de jugar en Tercera División, pero aquello requería una mentalidad, unas cualidades y una dedicación que para mí era difícil de compaginar. Fueron años muy bonitos y me dejaron un cariño hacia el fútbol y el deporte que seguro me va a acompañar toda la vida.

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Quién nos iba a decir que un personaje como nuestro simpático diablo, tan temido y odiado por las huestes de Carlomagno, iba a desvelarnos con tanta cortesía  algunas de las vicisitudes que le acaecen el día 2 de septiembre.  

Esperemos que en el veinte aniversario de su llegada a Sariñena vea cumplido su sueño de doblegar al “pérfido” angelillo.

Y, sobre todo, muchas gracias a José María Paraled Campos por su paciencia y su amabilidad al contestar este cuestionario. También  por su programa “Tempero” con el que,  cada sábado en Aragón TV, nos da  una lección de cómo se consiguen alcanzar altas metas profesionales con preparación, esfuerzo y naturalidad.

Y por último, quiero resaltar que José María siempre ha estado muy implicado con su pueblo, con sus tradiciones y con sus amigos.

Muchas gracias a ambos.

                                                                  

ANTOLÍN Y A TARÁNTULA


ANTOLÍN Y A TARÁNTULA

Antolín teneba que traballar con o suyo tío y una de ixas fainas yera recoger a garba. Pero uno de ixos diyas sucedió una gran tragedia:

-Me sientes- Chito Antolín mientras o suyo tío chemecaba de dolor en o suelo al costau d´a fajina. Os chitos plegaron a atros zagales quienes binieron ascape -¡Que a pasau!- O tío chito encabronau -¡Que me ha fizau una tarántula!- L´en llevaron ta casa ande le acostaron en a cama. El alparzerío arreplegó a muita chen en a casa, binieron o médico, o mosén y tamién o mósico. A o tío se le metió cuatro mantas enzima, la yaya cargó tres braseros; as plañideras, enlutadas, chemecaron y o mósico prenzipió a tocar la guitarra.

Pa Antolín to yera trafucaú, el asustaú por lo que bi eba pasaú a o suyo tío y en tanto as chens danzaban, cantaban y bebian bino al costaú de l´alcoba d´o tío, -¡Menudo albeldrió!-

<<La tarántula es un bicho muy malo

No se mata con piedra ni palo>>

As horas pasaron, poquer a poquer o tío prenzipió a recuperarse, paizía que tamién danzaba en a cama. Dezeban que a tarántula teneba una guitarra en la espalda, entre que se cantaba en a casa a tarántula tamién danzaba en o monte y se agotaba. A o tío se l´en fue el dolor y dimpués d´a lifara y a fiesta más de uno marcho bien pifau ta casa.

Antis yeran un gran peligro y tenebamos que tener muito cuidau en no trobarnoslas: as tarántulas, os alacranes y as víboras. As tarántulas que fizan no son ixas que se esconden por os aujeros; as que fizan son negras y redondetas, como una aceituna y no tienen cado.

<<Si te fiza una víbora no vivirás ni una hora.

Si te fiza un alacrán ya no comerás más pan.>>

Basau en o libro de Rafael Andolz de Pilmadores, Curanderos y Sanadores en el AltoAragón.

Publicau en Os Monegros el 16 de abril del 2008.

Enlaze relacionau: Antolín y os curanderos.

Zancarriana w

Antolín y os curanderos


Antolín  y os curanderos

Pa la gripe, a o pobracho Antolín, l´en daban infusión de violetas y cuando tenía una cuquera aceite, malva y hojas de noguera. Pa las almorranas un fardacho escaldau vivo en azaite, se añade espliego y grasa de tozino y se aplica. Antis bi eba muitos remedios y yeran os curanderos os que sanaban males y luxaciones. Os curanderos buenos yeran muy afamaus y os de Sariñena tamién yeran conozius por toda la redolada entre ellos a Rosa y os fillos d´os brujotes de Fornillos. A chen prefería os curanderos, antis no bi eba tantos medicos y os medicos solo punchaban con l´auja, midian y te dizian de no minchar lamines.

-Un zagal s´esbarizó al replegar malacatones, cayó y l´en llevaron a un curandero, pues no podeba garriar, menuda torzida!. Aunque de buenas trazas o sanador lo trastió, o zagal por el dolor tozeó. O curandero l´empilmó la garra y en unos diyas tornó a correr por os güertos.-

Siempre os curanderos yeran embolicaus en un aire de misterio, tamién as fuentes de San Blas en Billanueba de Sixena y a fuente del monasterio de la Cartuja de Monegros.

Istos son algunos remedios recopilaus por Os Monegros:

Almorranas: El brebaje de Uerto ye una infusión de romero, ontina, espígol, cenojo, tremoncillo y atras hierbas.

Anemia: Se pone fígado (a ser posible de caballo, si no de ternera) en bino fuerte. Se macera y se bebe el suco pal diya siguiente. (Grañen).

Verrugas: La mañana de San Juan, antis de que salga o Sol bi ha que replegar tres caracoles, escacharlos con a cáscara y deseguida aplicarlo ande s´en tienen as verrugas.

Picadura de abeja: Aplicar buro en o lugar de la picadura.

Quemaduras: La hiel de tocino con manteca y niebe derretida. S´en hace en época de matazía y se guarda pa todo el año. (Alcubierre).

Solitaria: Para matar la solitaria hay que minchar caballo crudo. (Robres).

Basau en o libro de Rafael Andolz de Pilmadores, Curanderos y Sanadores en el AltoAragón.

Publicau en Os Monegros el 4 de junio del 2008.

Zancarriana w

ANTOLÍN Y O DRAGÓN


Yera ibierno, por a nuei bi eba chelau, como dezeban os biellos “boira dorondonera” que produce escarcha, “dorondón”. No yera diya pa ir-se-ne a camundelear por a laguna d´o Sariñena, pero Antolín yera muito tozudo pa reblary marchó al drecho con o suyo amigo Pedrin, quien fue de buen implaz. Iban inorando o empandullo en que s´en iban a meter, en efeuto dondiaban por os camins d´a laguna on paizeba que to yera calmau y dengún periglo les faria periglar.

      Pedrin, prenzipió a fer zeños entremistanto chilaba: puai! puai!. Teneba o rostro asustau, paizeba que se bi eba feito cagarrutas. Antolín no sabeba o que quereba decir, pero al berlo correr, ascape marcho tras el.

    Algo muito gran se había mobiu por as aguas:

    – ¡mesmo puede ser un monstruo y nos emprende a muesos!-

    -¡quemisió!-

  -¡mía! entre a cañapita se muebe algún bicho o un C.N.I. (Cacharro No Identificau).-

Os dos principiaron a tremolar, asustaus no quereban beyer o que yera y seguros estában que no paizeba o fantasma d´o Sariñena.

-¿Y si ye un dragón?-

    Ascape tornaron ta Sariñena embolicaus en a boira preta y con o miedo d´o dragón en o cuerpo. To yera como una istorieta terrorífica, pero pa Antolín y pa Pedrin yera realidad. Alcanzau o lugar a chen s´en penso que yera una fantuchada, nadie les creía, muitos s´en reían y dizían que yeran cosetas d´os zagals. Pasaus unos menutos un pastor llego alborotau:

-¡Un dragón! ¡He bisto un dragón en a laguna!-

Os más atrebius tiraron dreito con os cans y as escopetas ta la laguna, entremistanto os más acojonaus aguardaron as notizias resguardaus d´o periglo en a plazeta.

    Nunca trobaron o dragón, pero ixo no quiere dizir que no ye en as profundidades d´a nuestra laguna: “O monstruo d´a Laguna d´o Sariñena”.

Publicau en Os Monegros el 9 de mayo del 2007.

Enlaze relacionau: Antolín y Pedro Saputo.

Zancarriana w

ANTOLÍN Y PEDRO SAPUTO


En ista istorieta Antolín se ha enterau d´as dijiendas sobre Pedro Saputo. Quiere brincar dende as altísimas ripas d´Alcolea o diya de San Miguel. Istas ripas no s´en pueden comparar con as canteras d´o rio Alcanadre en Sariñena y o periglo face d´ista azaña un verdadero milagro.

Muita fue a chen de Sariñena que marchóta Alcolea a beyer al atrebiu saputaz, tamien d´aredolada y d´atros lugars d´a probinzia. Siguindo biellos camins llegemos a Alcolea por a tardi, en a bíspra de San Miguel y o lugar yera pleno de forasteros que quereban beyer o salto, influenciaus por as dijiendas que habian esparziau por tos os lugars. Dormimos en a posada pa estar frescos pal diya sigüien a pesar d´a juerga y d´os muitos pifaus que alborotaron toda a nuei. Yo sonie que yera Pedro Saputo brincando por os cielos y que por ixa azaña yera conoziu como Antolín el super zagalín.

O diya amanexio soleau y ascape marchemos t´as ripas. Allí yera o mosen preparau pa fer misa y bendecir a proeza que se iba a producir. As botas correban plenas de bino, yera como un diya de fiesta gran. Bi eba puestos ambulantes y la chen danzaba al soniu de una colla de dulzainers.

Cuando o Sol marcaba la hora nos pusimos a mirar en t´alto d´a ripa, allí s´en trobaba preparau Pedro Saputo quien dixéndose a la chen l´es ne dixo -¿Con qué saltaré de esta ripa?- a lo que respondimos todos que ¡Sí!. Chitamos tos tan entusiasmaus que resonó por todas as ripas.. Y dijo él –Pues allá boy… ¡allá boy!…¡que boy!….que salto….. y en esto alguno grito que ya lo beia saltando y bolando por as nubes; tos dijimos que había saltau, por no quedar como unos fatos, aún dudando si lo habíamos bisto.

Publicau en Os Monegros el 16 de febrero del 2007.

ANTOLÍN Y O BANDIDO CUCARACHA


O zierzo empentaba con fuerza por o cajal d´o Jubierre, Antolín facia de rebadán con o suyo tío, indo dende o lugar ta o monte y d´o monte ta o lugar para apajentar o ganau. Antolín yera muy cansau pa ista faina e iba una miaja encarrañau, o suyo tio s´en dio por enterau y l´en dejo reposar debaxo d´a carrasca. A cascala! Isto no ye pa mi- (Miaja gana teneba de trabajar con o Sol y o zierzo el pobre Antolín.)

Asina yo m´en trobaba minchando un bocau, sentí el soniu de caballos; yera o bandido Cucaracha y a suya cuadrilla. Yo habia escuchau fablar d´o bandido pero nunca m´en lo abia alcontrau, dezeban que robaba a os ricos pa dar a os pobres, pero aún bi eba un miedo latente que Antolín deixo patente al enroñar-se como una zancarriana entre os zaborros.

Se pasea el Cucaracha

por a sierra d´Alcubierre,

un hombre como un tomillo,

y todo el mundo le teme.

– Anda Antolín, ¡trai-les-ne a bota bino!-, m´en ba dizir o mio tío, dimpués Antolín descubrio a o bandido Cucaracha. Iste yera un hombre una miaja chicotón y moreno; bestiu de negro, portaba trabucos y siempre iba con a suya cuadrilla de bandoleros. A o mio tío l´en dio unos reales por dizirles como andaban os zibiles y que bi eban deteniu a Miguel el ermitaño d´o monte Jubierre y que lo portan ta Sariñena. Dizen que acusau de ser cómplice d´a cuadrilla d´o bandido Cucaracha. Marcharon pues, tos os bandoleros montaus en os caballos, pa liberar a Miguel; al alcanzarlos s´emprendieron a tiros con a guardia zibil resultando falleciu Miguel el ermitaño.

Cucaracha y los zibiles

tubieron un tiroteo;

ellos bien se divirtieron,

pero lo pagó el santero.

Pobrer d´o Miguel, l´ultimo ermitaño d´as tierras áridas d´o Monegros. Iste ye o mio omenache por a suya libertad. O bandido cucaracha ba morir enbenenau y tiroteau por os guardias zibiles en o lugar de Peñalbeta chunto con o Cerrudo, el ferrero de Oso, el Molinero de Belver y muitos más en o corral de l´Anica.

Publicau en Os Monegros el 14 de diciembre del 2006.

Enlaze relacionau: Antolín y as gaitas mágicas.

Zancarriana w

ANTOLÍN Y AS GAITAS MÁGICAS


A gaita de boto ye mágica, os tubos son forraus de piel de culebra y l´en dan un aspeuto misterioso. Yera como un animal encerraú con pinta de craba que parexeba rugir, os zagals y zagalas le fébamos una pizia intentando tapar o bordón d´gaita. Abeba muitos refrans arredol d´gaita: “A muller d´o gaitero, tien fortuna: ella tien dos gaitas y otras denguna”, “como o gaitero d´o Graus, que cuan se tornó biello se bistió de colorau” y cuan no me minchaba o coziu a mia yaya me dezeba “Si minchases con a gaita, ¡pobre gaitero!”.

     Tamién ye muito conoziu a leyenda d´o primer gaitero legendario:

Dizen os biellos d´o lugar que un gaitero muito feliz tocaba tan hermosas melodías que paizeba musica d´os mesmos Dioses. Tocaba pa suya amada y cuan ba naixer su filla tocaba solo pa ella, tocaba pa acunar-la y ella s´en dormia soniando con as melodías d´gaita. Un triste diya a suya hija ba morir. O gaitero ba sufrir muito y dimpues de enterrarla ba construirse una nueba gaita y la bistio con a ropeta d´a suya filla.

Copla d´o gaitero de L´Almolda Ezequiel Zaballos

“Trista ploraba a gaita,

¡que chillos en daba!

Y o gaitero soniaba

En a suya aimada…”

Os gaiters iban t´aquí t´allá, tocando en as fiestas de muitos lugars. Alguno requería dos camas, una pa él y otra pa gaita, otros sufrían periglos por os caminos. Fa un tiempo, un gaitero se trobó con una manada de lobos y asustau enganchó a gaita y la fazió sonar. Os lobos danzaron al soniu d´a gaita y danzaron hasta que cayeron tronzaus, a astruzia d´o gaitero le permitio fuyir .

“A repuñetera d´a mia gaita

cuan tiene bino qué bien canta

y cuan no tien

se´ncarraña y se aguanta”.

Cuantos gaiteros: el Rey, el Malo, Vicente Capitán, Juan Mir y Martín Blecua. ¡Hagamos el tarirán y aprieta el codo gaitero!

Publicau en Os Monegros el 19 de octubre del 2006.

Enlaze relacionau: Antolín a continazión.

Zancarriana w

ANTOLÍN A CONTINAZIÓN


ANTOLÍN A CONTINAZIÓN

     Me gustaba como fablaba a chen d´o lugar, alguns dezeban que yeramos unos incultos pero a mia yaya dezeba que ellos no yeran capazes de balorar a riqueza d´o lugar -¡ellos si que paizen unos fatos!-. Una tadrdi plegaba yo de fer una faina en o monte y un hombre m´en saludo d´a siguien traza: -¡A plantar fuerte!-. Yo pense que ixo yera como plantar un pino y m´en fui extrañau ta casa d´a mia yaya pa preguntar-le a rispuesta. A mia yaya s´en reia comó si biniese d´o circo y cuando m´en di por enterau jopé abergonzau.

    Una vez cuan s´en ba morir un amigo d´o mio yayo fuimos ta casa d´o defunto, por a carrera l´en dio a notizia a otro amigo que al darse por enterau exclamo -¡mejor!-. M´en pense que s´alegraba por a muerte, pero dimpués m´en dixo que yera común en Sariñena ixa expresión y que no ye de mala traza.

     Cuanto cuesta puyar por a carrera Enau, ye muito periglosa y más cuan me alcuerdo de aquel diya tan accidentau. M´en dixeron que enau ye balcón elebau en castellano. yo quereba beyerlo y en estas, como por a nuei bi eba chelau, al puyar m´en esbarize por o chelo trepuzando y cayendo ta baixo. -¡Menuda tozada que m´en di!-. Ande nunca m´en boi a cayer y siempre alcanzé el altro lau yera en o puen d´antis d´o rio Alcanadre. O puen teneba unos arcos de fierro y os más atrebius o pasaban de lau a lau, yera muito perigloso, pero yo quereba amostrar que yera muito balien.

    ¡Quio! ye parabra típica d´o Sariñena y a redolada, dezeba a mia yaya que teneba orichen Romano. Yo m´en quede sorprendido, me imaginé a un Obelix monegrino al que os Romanos l´en preguntaban: ¿Quo vadis? Lo de «Quo» al pasar o tiempo mudo pues a ¡Quio!. S´emplega pa llamar y siempre s´en dize gritando.

    O Sindicauto d´o riego clamaba a la chen con o redoble d´o tambor. Cuan sonaba a trompeta yeran os pregones munizipales, o cuerno nos anuziaba as bentas d´os comerziantes y un codete o principio d´a fiesta en honor a o nuestro patrón San Antolín. Os bandos teneban un gran poder mediático, arrejuntaban a o rredol d´o pregonero a muita chen interesada o no.

    En o carasol se chuntaban as mullers, china-chana feban puntilla, entredós con o mundillo, o ganchillo, construyían cestas y facían sogeta de albardín. Por a tardi, anaban por ahí pa pasear y cuan yera estiu, a la fesca d´an nuei, se achuntaban en as calles pa fer una charradeta, ya que o calor no dixaba otros momentos.

     Os hombres facían as fainas d´o campo y cuidaban o ganau; fainas muito duras que s´en complementaban con o mercau d´o bino, azafrán a barrilla y o albardín. Dende Murcia beneban desaseaus compradores de zerollas y a os zagals si yeran unos puercos les deziban «Ziroleros» o «Murcianos». Os diyas de fiesta  s´en iban pal casino a chugar al guiñote, al domino, al tresillo… Tamién iban ta la taberna ¡como correba o porron pleno de bino!, ¡Qu´estarruzio facian en a taberna!.

    Este capítulo lo dedico al profesor Don Antonio Beltrán Martínez de quien he aprendido a amar esta tierra, su historia, sus gentes y su forma de expresarse.

Publicau en «Quio», rebista de Sariñena y os Monegros (nº 105)  y en Os Monegros 10 de junio del 2006.

– Enlazes relacionaus : Antolín y Antolín y o pantasma de Sariñena.

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