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Los hermanos Lana Torres


Paco

Francisco Lana Torres

Francisco Lana Torres nació en 1915 en Sariñena. Fueron tres hermanos: Francisco, Marina y Emilia, hijos de Pablo Lana Marías y María Torres Allué. Paco, como era conocido Francisco, comenzó sus estudios de ingeniería hasta que los tuvo que abandonar con el inicio de la guerra. Sus conocimientos en explosivos contribuyeron a que se dedicase a volar infraestructuras, como puentes, que impidiesen el avance de las tropas franquistas. Alcanzó el grado de capitán hasta que se vio obligado a exiliarse a Francia. Paco acabó en el campo de concentración francés de Argelès-sur-Mer del que terminó escapando para unirse a las guerrillas de maquis.

Para escapar de los Alemanes, Paco se escondió en la ciudad ocupada de Burdeos, dedicándose a la construcción de una base de submarinos de guerra del ejército nazi. Allí muchos españoles fueron usados como esclavos en la construcción de aquella instalación militar. Más de 2.000 españoles presos fueron empleados a trabajos forzados por los alemanes sufriendo penosas condiciones que acabaron con la vida de más de medio centenar de ellos. La base de submarinos nazis que construyeron 2.080 esclavos españoles, El Mundo.

Paco logró escapar y refugiarse en la Bretaña francesa. En una terraza de un bar en la ciudad de Rennes, conoció a Carmen Renault y enseguida se enamoraron. Como no tenía documentación, lo escondió durante seis meses en el desván o buhardilla del colegio donde ella daba clases. Carmen era maestra y el desván estaba encima de su clase. Cuando obtuvo una documentación falsa pudo salir de su escondite y trabajar como electricista instalando campanarios eléctricos en todas las iglesias de la zona. Paco y Carmen acabaron contrayendo matrimonio. Como muchos españoles exiliados, Paco soñó con volver a una España libre, pero no pudo ser.

Paco Carmen Dinard 1951

Francisco y Carmen en Dinard, 1951.

En Francia, Paco trabajó y perteneció a la sección sindical de UGT y fue secretario del PSOE de la localidad de Rennes (Ille et Vilaine), también fue secretario del Grupo Departamental del PSOE de Ille et Vilaine. Además, la Fundación Pablo Iglesias recoge que participó activamente en congresos como representante de ambas organizaciones, así es el caso de los VII, el VIII, el X, el XI y el XIII Congresos del PSOE en el exilio celebrados en 1958, 1961, 1967, 1970 y 1974. En el VIII Congreso de 1961 lo hizo como delegado suplente. En la UGT fue delegado de la Sección de Rennes al VIII, IX, X y XI Congresos de la UGT en el exilio celebrados en 1962, 1965, 1968 y 1971 respectivamente. En los dos últimos como delegado suplente. En abril de 1976 representó a Rennes en el XXX Congreso de la UGT celebrado en Madrid. En 1981 continuaba residiendo en Rennes suscrito a El Socialista (Fuente: Fundación Pablo Iglesias).

Marina Lana Torres nació en 1920 en Sariñena, aunque su verdadero nombre era María Pilar. La vivienda familiar se ubicaba en la calle Goya de la localidad monegrina. A los dieciséis años, con el estallido de la guerra, Marina fue enfermera voluntaria en el Hospital Militar de Sariñena y miliciana, perteneciendo a las Juventudes Socialistas Unificadas. En el hospital conoció al teniente de intendencia catalán Tomás García-Ciaño Napal, nacido en 1911.

Marina segunda derecha

Marina, segunda por la derecha con otras enfermeras. 

Tomás no participó activamente en la guerra y se dedicó a realizar labores de intendencia en Sariñena. Gracias a su intervención, evitó que delatasen a dos monjas que se encontraban clandestinamente realizando una celebración religiosa, hecho por el que siempre le estuvieron muy agradecidas. Tomás no las delató y ocultó lo visto para proteger las vidas de las religiosas.

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Marina abanderada en un desfile en Barbastro.

Marina quedó retratada por el fotógrafo Agustí Centelles desfilando con la bandera de la JSU (Juventudes Socialistas Unificadas) junto a las milicianas sariñenenses Isabel Millera, Amparo Casañola, Dolores Laín, Rosario Orquín y Emilia Huerva. El desfile transcurrió en 1937 en Barbastro, calle General Ricardos (Sariñena Antigua, Salvador Trallero).

Durante la guerra, en casa de la abuela de Marina estuvieron once mujeres solas y tuvieron que vender algunas propiedades para poder ir sobreviviendo. Con el avance del bando nacional, Marina y Tomás marcharon a Barcelona y tras la guerra no pudieron regresar a Sariñena. Además, Marina contrajo tuberculosis y tuvo que retirarse al Pirineo aragonés para sanarse, a Aísa, en la Jacetania.

Hasta 1941 Marina no pudo regresar a Sariñena y aun así no pudo volver a su casa de la calle Goya, que por entonces alojaba a un militar a modo de fonda. Así, primero se fue a vivir con una tía y luego a una casa en la plaza del ayuntamiento, en casa Manin. Allí vivió con Tomas, con quien pronto contrajo matrimonio. Al final, pudieron vivir en la casa natal de calle Goya, aunque tan solo por poco tiempo.

Marina y Tomás abandonaron Sariñena marchando a San Sebastián donde Tomás trabajó en la Mutua General de Seguros. Después lo nombraron Director de la sucursal de Mahón, en la isla balear de Menorca. Allí estuvo durante 5 años. Finalmente lo trasladaron a Zaragoza donde Marina adquirió cierta notoriedad gracias a su profesión de modista y sus diseños exclusivos y reputados. Se especializó en ropa infantil siendo una dura competencia al afamado comercio Ríos de Zaragoza. Marina tuvo una gran personalidad, con un carácter fuerte y alegre.

Pablo Lana Marías fue denunciado a pesar de sus pocas vinculaciones políticas y trasladado a una cárcel de Madrid. Allí estuvo encerrado en el corredor de la muerte durante 5 años esperando todos los días que lo fusilaran. Al final, fue el párroco de Sariñena quién logró sacarlo de la cárcel y volvió a su trabajo habitual montando postes de telégrafos. Al cabo de un tiempo, estando trabajando y subido a un poste, llegó la Guardia Civil y su denunciante y Pablo cayó al suelo perdiendo la vida. ¿Qué pasó?, nadie lo sabe, la versión oficial es que cayó del poste al suelo y perdió la vida.

En la relación de vecinos de Sariñena, con responsabilidades políticas, aparecen tanto Paco como su padre Pablo. Francisco como teniente del ejército rojo que tras la guerra se halló ausente, exiliado, mientras que Pablo fue considerado izquierdista de U.G.T. figurando en situación de detenido.

Mi agradecimiento a Yöel Lana Renault por compartir la historia, su gran disposición y amabilidad, gracias.

A la miliciana


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Uno de los muchos ratos descifrando la leyenda picada.

El 25 de agosto de 1936 murió Elisa García Saéz, miliciana antifascista que luchó en el frente de Aragón. En los últimos años ha habido un proceso de recuperación de su memoria, convirtiéndose en una figura que refleja la lucha feminista dentro de la revolución que supuso la república española. Recientemente Jordi Rabassa, en su magnifico artículo: Elisa García, la miliciana que todo el mundo olvidó, ha contextualizado y reivindicado la miliciana Elisa García en el papel que desempeñaron muchas mujeres en la lucha antifascista y por la libertad, antes y durante la Guerra Civil; un artículo de imprescindible lectura.

Elisa Garcia fue una miliciana, una luchadora contra el fascismo con las armas en la mano, con un compromiso y una formación militantes innegables.

…recordemos y reivindiquemos a Elisa García Sáez, una militante feminista y antifascista, pero trabajemos también para reconstruir, reformular y situar en un ámbito central de la historia las biografías de los miles de mujeres que, en este caso, vivieron desde diferentes posiciones la guerra civil, ya fuera en el frente o en la retaguardia. Sólo instalando sus biografías en el relato historiográfico hegemónico podremos reedificarlo sin discriminar a nadie, y así podrá ser completo.

Jordi Rabassa

Hoy, como siempre, su memoria sigue presente!.

– Mujer que te quieres libre

libre como el viento que quiere navegar

sin corset ni ajuar

siempre hay un destino por conquistar,

un sueño por el que luchar.

– Mujer que te quieres libre

con tu fusil partiendo al frente

donde la ilusión encontró la muerte

y el viento se detuvo ausente.

– Mujer sin amo ni patrón,

ni verdugo ni señor,

mujer que te quieres libre

mujer que te quieres.

– ¡Siempre antifascista y feminista!

que el aire que respiraste

es el viento que respiramos,

cuando el vendaval de la historia

se levanta portando tu memoria

que imborrable perdura

surcando los horizontes,

los mismos que contemplaste

soñando con ser libre,

¡luchando siendo libre!

Os Monegros

Elisa García Sáez “La miliciana”


Da la impresión que simplemente es sólo una vieja tumba más, como otras muchas del cementerio, que parece permanecer indiferente, fría y abandonada, esperando que el tiempo termine de borrar su recuerdo. Pero pronto se descubre que no ha sucedido así, sorprendentemente ha ido escapando del olvido y ha formado parte de la memoria colectiva del pueblo altoaragonés de Sariñena. “Estás muerta y no lo estás/ dentro de esta tumba fría/ descansa en paz hija mía/ que en tus padres vivirás”, los hermosos versos escritos en su lapida han sido cantados en juegos infantiles y aún hoy en día, con cariño y añoranza, son recordados por las personas más mayores de la población. Los versos aparecen en una lápida, compartiendo espacio con otras enigmáticas líneas, una leyenda tallada que brutalmente fue borrada.

A golpe de martillo y cincel fue picada parte de la inscripción esculpida en la lápida de “La Miliciana” Elisa García Sáez. Según cuentan, sucedió a la entrada  de las tropas sublevadas franquistas, suceso que dio paso al nuevo gobierno local. Las palabras de la memoria fueron desgarradas de la piedra, el odio destrozó el recuerdo y la rabia arrebató la dignidad y la libertad. El martillo, el cincel y también el tiempo y quién sabe qué más, situaron a las distintas generaciones ante unos versos ocultos. Ignorábamos a que podían referirse, nadie conseguía desentrañarlos.

Es por el año 2010 cuando varias personas de Sariñena acudimos al cementerio en busca de la tumba de Elisa García Sáez. Habíamos oído hablar del fascismo convertido en martillo, habíamos oído hablar de su leyenda borrada. Allí la encontramos. Destacaba su blanco mármol de versos picados. También su cruz, con la foto de la joven Elisa, fallecida el 24 de agosto de 1936 a los 20 años de edad.

Desde entonces, fue creciendo nuestra necesidad de restaurar su memoria. El intento por recuperar esos versos ocultos hizo aflorar el deseo de conocer, ¿qué pedazos de historia nos iba a descubrir Elisa?¿qué pedazos de historia se perdían tras los duros martillazos?. Nunca imaginamos que leer pudiese costar tanto, desoladora llegó a ser la impotencia ante las ilegibles palabras que reiteradamente se habían tratado de leer. El fascismo quemó libros y ha picado palabras de piedra en un intento de borrar leyendas que al final son imborrables.

Pronto accedimos a su partida de defunción, averiguando que Elisa García Sáez nació en el barrio barcelonés de Sant Andreu, el 22 de septiembre de 1916. Elisa fue militante en el sindicato de la UGT en la fábrica “Fabra i Coats” y en 1936 partió al frente de Aragón como enfermera en una columna de la CNT, posiblemente en la columna “Ascaso”. El historiador de Sant Andreu Jordi Rabassa Massons ha seguido la pista de Elisa García Sáez. Elisa fue delegada de la Sección Femenina en el Grupo Infantil de la Cooperativa ’L’Andreuenca’, por lo que fue reconocida tras su muerte por sus compañeros/as a través del medio de Acción Cooperativista (núm. 696 del 04/09/1936), una publicación del mundo cooperativista barcelonés.

“Las Juventudes Cooperativistas de Barcelona han debido de lamentar esta última semana una baja sensible en sus filas. Se trata de la simpática y valerosa compañera de la ex-sección de Juventud de «L’Andreuenca» Elisa García, de diecinueve años  de edad.”

También aparece en la revista Tremp, donde equivocan su nombre por el de “Felisa” García. En un primer artículo de 1936 hacen referencia a su muerte “Murió cuando luchaba por conquistar la emancipación que había deseado en vida”.

Tristemente, Elisa fue herida de gravedad en un bombardeo en el frente oscense de Tardienta y posteriormente fue trasladada al hospital republicano de Sariñena, donde finalmente falleció por “heridas sufridas en acciones de guerra”, según su certificado de defunción. Un segundo artículo en noviembre de 1936 de la revistaTremp, relata la inauguración del “Casal Jove Cooperativista” en honor y homenaje a los estimados camaradas fallecidos Castells, Martí y Felisa García, errando otra vez el nombre de Elisa.

Elisa fue una de las primeras victimas de la guerra civil en el frente de Aragón. Las muertes de las primeras milicianas causaron un mayor impacto en el bando republicano. La noticia sobre el fallecimiento de Elisa García aparece recogida en el periódico ABCde la época: “Elisa García ha muerto en el frente de Aragón”. La noticia contiene las palabras que escribió Elisa en una carta a su madre Teresa: “No paséis pena por mí; procuraré que no me pase nada: pero por si casualidad me sucediera algo, pensad que otros como yo también habrán caído. Si yo supiera que dando mi vida se podría terminar con los asesinos de la clase trabajadora, gustosa la daría. Si os dijeran que la lucha no es propia de las mujeres, decid que el cumplimiento del deber revolucionario corresponde a toda persona que no sea cobarde”.

Su figura ha sido distinguida por ser mujer y formar parte activa en la lucha, de este modo aparece citada por las historiadoras Nuria Valls y Montserrat Carreras: La mujer catalana en las milicias (Historia 16: La Guerra Civil Número 10: Milicias y ejércitos, Edición 1986). “Elisa García Sáez representa la figura de la mujer miliciana en la guerra civil española. Mujeres que tomaron parte activa en la lucha reclamando unas libertades colectivas que veían peligrar”. También aparece recogida en Solidaridad Obrera, 3 de septiembre de 1936: “Ella no aceptaba un papel no militar para las mujeres ya que entendía que tenían que combatir igual que los hombres y sólo correspondía a los cobardes rechazar la lucha armada”.

Asombroso fue tener constancia, gracias a Víctor Pardo Lancina, periodista y escritor altoaragonés especialista en la guerra civil española y autor de Tiempo destruido,  que el nombre de Elisa García Sáez aparecía escrito en una pared, dando nombre a una calle de un pueblo, no reconocido, de Los Monegros. La imagen aparece en un documental de la CNT Aragón trabaja y lucha, rodado en 1936 en distintos pueblos aragoneses. También en Barcelona se dedicó una calle a Elisa García Sáez, la actual “carrer de les monges” (calle de las monjas). La noticia del cambio de nombre de la calle aparece en la revista TREMP, en el número del 15 de enero de 1937. El acto, organizado por el Sindicato Mercantil de la UGT, se realizó el 3 de enero de 1937 y contó con numerosas adhesiones, destacando la participación de la banda del P.O.U.M., quienes ejecutaron himnos revolucionarios.

A principios de abril del 2013 se terminó de leer la cuarta y última frase. La leyenda borrada ha amanecido de la oscuridad del fascismo y su memoria ahora reside en los imparables aires de libertad que recorren el mundo y que nunca podrán ser atrapados ni dominados por el fascismo. La leyenda borrada son los cuatro versos siguientes:

“Muerta heroicamente

luchando contra el fascismo

en el frente de Aragón

sector Tardienta”.

Estás muerta y no lo estás, tu memoria está viva ¡en nosotros/as vivirás!, por siempre “Elisa García Sáez”.

A la memoria de Elisa García Sáez.

Publicau en “ Os Monegros el 23 de mayo del 2013.

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Homenaje a “la miliciana” Elisa García Sáez

Recuperando la memoria de Elisa García Sáez

Homenaje a la miliciana

Homenaje a “La Miliciana” Elisa García Sáez.


Conmemoración de la segunda Republica, acto homenaje a “La Miliciana” Elisa García Sáez. Sariñena, 14 de abril del 2013.

Sutil, la leve caricia

que susurra en el aire

mientras el polvo se arremolina

al paso del pueblo.

 

Fugaz, la ira rompiendo

en un oleaje incesante

igual que grita la gente

navegando a contracorriente.

Errante, como el suelo

que busca yacer la vida

¡del obrero es la tierra!

y el sudor de nuestra frente.

Anochece, pues la llama ilumina

quema la rabia

arde la revolución

el fuego, siempre guía al pueblo.  

Texto del homenaje.

Hay guerras que se ganan y otras que se pierden, pero nuestra lucha siempre es de pie, de frente, portando la esencia del compromiso, de la dignidad, de la igualdad y de la libertad. La muerte de Elisa no fue una derrota. Nadie que muere luchando contra el fascismo es derrotado. No dejarse someter, no ser sumiso, no ser esclavo, no dejarse dominar por el fascismo es una gran victoria, ¡luchar es vivir aunque con ello demos la vida! El fascismo está presente, amenazante, quiere extenderse sobre la humanidad, con el poder de unos pocos, con su egoísmo, con su  avaricia y su totalitarismo, aprieta sus garras e intenta controlar el mundo. Son muchos y muchas los antifascistas que han dado su sangre y gracias a su lucha, el mundo es mucho más humano y justo. A ellos les debemos el presente, y a través de ellos contemplamos el pasado.

Miramos atrás, porque no sentimos miedo, ni vergüenza, ni culpa… miramos atrás porque allí encontramos nuestras referencias para avanzar, hacia otro mundo tan necesariamente posible. Curamos en el presente las heridas pasadas y recuperamos la herencia que han tratado de borrar a golpe de martillo y cincel. Miramos al pasado y vemos nuestra sangre, nuestra la historia y nuestro convencimiento para ser las personas que ahora somos. No han ganado, nunca han ganado y nunca ganarán, siempre lucharemos, el futuro es nuestro.

Aquí estamos ¡presentes!, reconociendo el valor de una mujer que combatió el fascismo y que no se resignó al papel que habían decidido para las mujeres. Marchó al frente, quizá profundamente erguida, con dignidad, porque decidió dar un paso hacia delante cuando querían hacernos retroceder.

Hoy, como siempre, nos hacen retroceder, el capitalismo también es fascismo. El poder en manos de unos pocos mantiene un mundo desigual, alimentado de guerras, hambre y miseria. Con gente que quiere trabajar y no puede. Donde se antepone el beneficio a las personas. Donde se denuncia a quien coge comida en un supermercado y no a quienes especulan con los alimentos. Donde se criminaliza la disidencia y la resistencia. Donde se criminaliza la lucha.

Hoy, como siempre, nos hacen retroceder. Por eso honramos a personas como Elisa, porque sabemos que hemos de continuar avanzando, mirando hacia delante e igual que siempre, ¡siempre antifascistas!

Elisa es una persona más y cuesta decirlo cuando todo lo que de ella vamos descubriendo la sitúan como un modelo a seguir. No han podido con tu memoria, Elisa, ¡aquí estamos! Somos más fuertes que su odio, y fuerte ha sido nuestro compromiso y cariño por restablecer tu dignidad.

Elisa, eres una más porque en tu homenaje, también queremos reconocer a Manuel Silgué Navarro, muerto a los 20 años el 1 de septiembre de 1936 en la batalla a la entrada de Huesca, y a tantos y tantos de nuestros padres y abuelos. En tu homenaje, queremos reconocer a todas las personas que han luchado, luchan y lucharán por construir un mundo más justo y habitable. Un mundo, donde el hecho de existir, sea garantía para vivir dignamente. Un mundo donde quepan muchos mundos y donde todos estos mundos luchemos juntos, ¡juntos contra el fascismo!

Muerta heroicamente 

Luchando contra el fascismo 

En el frente de Aragón 

Sector Tardienta.

                                                          Elisa García Sáez

¡Viva la Republica!

Soneto a Elisa García Sáez 

– Vivirás en las palabras que suenan

al aire que hablan de tu memoria

violentamente arrancada con rabia

que es recuperada por quienes te aman.

-Vivirás en la libertad de los ideales

en sueños que construyen la utopía

y en la esperanza de una leyenda propia

escrita con palabras imborrables.

– Muerta mujer, muerta heroicamente

por siempre, eternamente presente

por siempre en nuestros rojos corazones.

– Luchando contra el fascismo ¡libertad¡

escribiendo con tu ejemplo la igualdad

leyendas perpetuamente perennes.

Publicau en “ Os Monegros el 25 de marzo del 2013.

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Homenaje a la miliciana


Homenaje a la miliciana

En este 14 de abril, día de la conmemoración de la proclamación de la segunda republica Española, nos hemos reunido para homenajear a la miliciana Elisa García Sáez. Elisa nació un 22 de septiembre de 1916 en Cataluña, en su juventud fue militante activa del sindicato UGT y a los 20 años no dudo en coger el fusil y partió al frente de Aragón en una columna de la CNT.

“Ella no aceptaba un papel no militar para las mujeres ya que entendía que tenían que combatir igual que los hombres y sólo correspondía a los cobardes rechazar la lucha armada.”

Murió el 24 de agosto de 1936, en el hospital republicano de Sariñena, debido a las heridas  causadas por un bombardeo días antes en  el frente de Tardienta.

“Elisa García Sáez, era una mujer comprometida con los valores de la libertad, de la clase trabajadora y la igualdad de la mujer”.

Fue enterrada en Sariñena y en la dictadura franquista su memoria fue arrebatada a golpe de martillo y cincel, de su lapida hoy en día no se pueden leer unas frases que un alcalde franquista de Sariñena mandó borrar. Pero hoy su memoria esta en nuestro corazones, la llevamos con nosotros, hoy Elisa García Sáez “estás muerta y no lo estás”, estás viva en la eternidad de la memoria de los hombres y mujeres libres, con la dignidad suficiente como para reconocer los valores por los que luchaste y que los que continuaremos luchando.

Recordamos las palabras que Elisa escribió en una carta a su madre: “no paséis pena por mí; procuraré que no me pase nada: pero por si casualidad me sucediera algo, pensad que otros como yo también habrán caído. Si yo supiera que dando mi vida se podría terminar con los asesinos de la clase trabajadora, gustosa la daría. Si os dijeran que la lucha no es propia de las mujeres, decid que el cumplimiento del deber revolucionario corresponde a toda persona  que no sea cobarde”.

Estás muerta y no lo estás.

En esta fría tumba

nuestros rojos corazones laten

y dan calor.

Estás muerta y no lo estás.

Con mis pies en el suelo

y el puño en alto

¡Igualdad y libertad!

Estás muerta y no lo estás.

Soñaste un mundo por el que luchar

tenemos un mundo por el que luchar

tu valentía es luz en nuestro camino

No lo estás y estás viva.

Presente por siempre:

 “Elisa García Sáez”

La democracia ha fracasado, es la dictadura de los mercados, de los especuladores, de los poderosos y los ricos, la dictadura del capitalismo. El pueblo ha de recuperar el poder, no reblar contra los poderes opresores. Por el feminismo, el antifranquismo, el antifascismo, por la libertad ¡Por siempre en nuestra memoria! ¡Viva la Republica!.

Publicau en “ Os Monegros el 14 de abrl del 2012.

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