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Casimiro Lana Sarrate 


Sariñenense, ingeniero químico, político, pionero pirineísta, aficionado a la fotografía, intelectual, exiliado… una figura sobresaliente que no se resigna al olvido. Casimiro Lana Sarrate responde a una intelectualidad extraordinaria en una época trepidante y vertiginosa, de revoluciones y guerras que parece diluirse en la historia pero su potente intensidad le hace renacer por su indudable relevancia y transcendencia. 

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C. Lana. Vista desde la Renclusa.

Casimiro Lana Sarrate, hijo de Casimiro Lana Almudevar y Matilde Sarrate Abril, nació en Sariñena en 1892 y falleció en Argentina en 1961. Su padre, Casimiro Lana Almudevar fue un refutado abogado que ejerció de juez municipal en el partido municipal de Sariñena, al menos hay constancia de su nombramiento durante el bienio de 1889-1891, además de ejercer de secretario en el Ayuntamiento de Sariñena. Casimiro Lana Almudevar y Matilde Sarrate Abril contrajeron matrimonio el 25 de septiembre de 1890. Fruto de aquel matrimonio nacieron Casimiro, Francisco, Isabelo, Antonio, Isabel y Matilde.

Casimiro Lana Almudevar aparece el 12 de junio de 1877 cursando el segundo curso en el instituto obteniendo la nota de sobresaliente en latín y castellano. También aparece en el Archivo Histórico Nacional en la solicitud de reserva de litera en 1895: “Comunicación del Ministerio de Ultramar en la que se solicita a la Compañía Trasatlántica la reserva de una litera en los camarotes de primera clase para D. Casimiro Lana y Almudévar, administrador de Hacienda de Borongan”. Borongan es un municipio y la cabecera de la provincia de Sámar Oriental en Filipinas.

Bufete

El ilustrado secretario del ayuntamiento de Sariñena, nuestro muy querido amigo D. Casimiro Lana y Almudevar, ha abierto su despacho de abogado en aquella villa, y dedicándose al ejercicio de su profesión en el que le deseamos honra y beneficios cual merecen su aplicación y reconocida competencia.

Diario de Huesca 1 de marzo de 1889

Boda

Se ha verificado en la mañana de hoy en Sariñena la de nuestro muy querido amigo el joven abogado D. Casimiro Lana Almudevar con la bella y amable señorita, D. Matilde Sarrate Abril.

La ceremonia nupcial ha sido favorecida por muy distinguida concurrencia. La simpática pareja ha marchado a Barcelona a pasar los primeros días de su luna de miel, que les deseamos interminables y venturosos.

Diario de Huesca 25 de septiembre de 1890

Gacetillas

Han sido definitivamente aprobados para el ingreso, como oficiales en el cuerpo de Correos, los aventajados jóvenes D. Francisco Lana Sarrate, de Sariñena y D. Mariano Lasheras y Lasheras, de Alcubierre, hijos respectivamente, de nuestros muy queridos amigos D. Casimiro y D. Mariano. Enhorabuena cumplidísima.

Diario de Huesca 11 de diciembre de 1909

Casimiro Lana Sarrate nació en Sariñena el 15 de enero 1892. Licenciado en Ciencias Químicas por la Universidad de Zaragoza, fue Doctor en Ciencias Químicas con su Tesis: Nueva volumetría físico-química del bismuto. “Durante la década de 1910 solicitó diversas becas para poder continuar con su carrera. Pidió ayudas a la Junta para Ampliación de Estudios y otras para Leipzig y Berlín” (La labor parlamentaria de los diputados oscenses durante la II República: El debate político desde el prisma de la provincia de Huesca. Francisco Gracia Villamayor y Gabriela Sierra Cibiriáin). Becado por el Ministerio de Instrucción pública, Casimiro cursó en Alemania la especialidad Electro Química. Exactamente solicitó la beca en 1912 pero le fue concedida en 1913 solicitando “o bien a pensión para estudiar físico-química en Leipzig, o bien para estudiar Química Inorgánica y Análisis en Berlín”. A Casimiro se le concedió la pensión en noviembre de 1913 a propuesta de la Universidad de Zaragoza y estuvo siete meses en Berlín hasta que estalló la guerra (Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas 80 años después (1907-1987) (2 vols.), La Edición: José Manuel Sánchez Ron). José Manuel Sánchez Ron recoge que el trabajo que realizó Casimiro en Berlín quedó recogido en un informe de la facultad de Zaragoza. Todo aparece en una nueva solicitud que realizó en 1916 “Ahora es doctor y tiene el título de Preparador Físico interino del instituto de Radiactividad de la Universidad central, donde es auxiliar interino. Desde su regreso de Berlín ha trabajado con José Caseres en el laboratorio que dirige en la junta. Ahora se pone estudiar un curso de Metalogafía y adquirir los métodos propios de esta rama de la ciencia, como continuación de los estudios de Electroquímica que hizo en Berlín para poder dedicarse a la especialidad de Electroquímica aplicada para la obtención de metales y aleaciones”.  Además, José Manuel Sánchez Ron recoge que Casimiro había instalado un equipo metalográfico en la Universidad de Madrid.

Casimiro solicitó ir estudiar a Estados Unidos, muy interesado en estudiar “en la cátedra del celebre profesor de Metalografía de la Harvard University, Sauveur, en Boston”. Pero al parecer, Casimiro dejo la puerta abierta a “una posibilidad mejor”, señala José Manuel Sánchez Ron, y así debió de ser, debido a la intervención de Cossío (Manuel Bartolomé?). El 1 de enero de 1917, Casimiro comenzó su estancia de dos años en el Massachusetts Institute of Technology (MIT), en Cambridge, una de la más prestigiosa escuela de ingenieros del mundo, donde acabó siendo nombrado auxiliar “Assistant” del Institut of Technology Cambridge, en junio de 1917.

Según carta del embajador de España en Washington a nuestro querido amigo don Juan Alvarado, nuestro paisano don Casimiro Lana Sarrate ha sido nombrado auxiliar del Massachusetts Instituto of Technology Cambridge que pasa por ser la escuela de ingenieros más rica del mundo. El señor Lana Sarrate había cursado un año en Alemania pensionado por el Ministerio de Instrucción pública en la especialidad «electro química». Con el mismo carácter marchó a los Estados Unidos, mereciendo tal concepto del profesorado del célebre instituto, que le han nombrado auxiliar del mismo.

Diario de Huesca 24 de agosto de 1917

Casimiro se interesó en la divulgación, en octubre de 1918 presento en Ibérica el instituto de Massachusetts, continuando “una larga serie de trabajos de divulgación, tanto de la formación técnica moderna como su especialidad, la metalografía” (Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas 80 años después (1907-1987) (2 vols.), La Edición: José Manuel Sánchez Ron).

La figura de Casimiro Lana ha sido muy estudiada e investigada por el monegrino Jesús Fantova Puyalto, responsable de la agrupación Astromonegros. Para Jesús, el interés en Casimiro reside por ser una de las personalidades monegrinas, relacionadas con la ciencia, más interesante y relevante que desde Astromonegros están investigando y poniendo en valor. También es el caso del cosmógrafo Martín Cortés de Albacar natural de Bujaraloz, o hechos como los meteoritos de Sena y la astronomía en general. Jesús define a Casimiro como un hombre activo: “Tremendamente activo y polifacético, entusiasta de la escuela que se preocupó mucho por las escuelas de la provincia de Huesca y que estudió apartados relacionados con la cosmología”.

En el 2018 Jesús Fantova Puyalto organizó con Astromonegros una exposición sobre Casimiro Lana Sarrate en “El rincón de la ciencia”, un espacio enmarcado en la feria Industrial, Agrícola y Ganadera de Los Monegros que se celebra cada año en Sariñena. La exposición buscó dar a conocer la figura y obra de Casimiro Lana Sarrate, mostrando abundante documentación e información.

Casimiro, un pirineísta

El 22 de septiembre de 1920, con veintiocho años, Casimiro Lana Sarrate se encaramó al pico pirenaico del Aneto con su cámara de fotos. El 25 de aquel mes subió gracias al guía de montaña de Benasque Antonio Lovero y al día siguiente, desde la Renclusa, a la Maladeta: “Quienes tengan hecho este recorrido que acabo de describir y hayan subido a los picos de Posets y de Monte Perdido, pueden afirmar que tienen una idea de la grandeza del Pirineo español” (El Aneto visto con ojos de aragonés. El reportaje fotográfico de Casimiro Lana Sarrate en 1920. Alberto Martínez Embid. Revista Guayente nº98).

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C. Lana. Glaciar del Aneto.

Los inicios en el montañismo de Casimiro Lana tuvo su repercusión trece años después con la creación del Circuito Pirenaico (Acuerdo de creación por el Consejo de Ministros, presidido por Manuel Azaña a propuesta del titular de Obras Públicas, Indalecio Prieto, 13 de enero de 1933). “Entre otros objetivos, se contemplaba el fomento del turismo de montaña en la vertiente sureña de la cadena a través de la creación de hospederías, la mejora de las carreteras, la edición de mapas y largo etcétera. Como ejercicio urgente, el presidente del Patronato Nacional de Turismo, Enrique Ramos, solicitó a Casimiro Lana Sarrate que redactara un librito que ayudase a compensar la ausencia de guías en español” (El Aneto visto con ojos de aragonés. El reportaje fotográfico de Casimiro Lana Sarrate en 1920. Alberto Martínez Embid. revista Guayente nº98).

“El resultado fue una obra con veinticuatro páginas de texto, treinta y dos de ilustraciones y cuatro de mapas desplegables. Tirado hacia 1933, se tituló: Ruta del Pirineo español. Dicha obra era, en esencia, una presentación de los accesos, servicios y principales valores turísticos del costado hispano de los Montes de Pirene. Sin embargo, Lana Sarrate tuvo el acierto de arrancarla con la peripecia sobre el Aneto que acabamos de transcribir: indudablemente, la pieza más interesante del volumen…, junto con las sesenta y cuatro fotografías en sepia impresionadas por el de Sariñena. Entre ellas, había trece vistas magníficas de sus peripecias en torno al “Monarca del Pirineo” del mes de septiembre de 1920.”

El Aneto visto con ojos de aragonés .El reportaje fotográfico de Casimiro Lana Sarrate en 1920. Alberto Martínez Embid Guayente nº98. 

Se crea la Delegación del Circuito pirenaico

Hoy publica la Gaceta la siguiente disposición: El diputado a Cortes por Huesca don Casimiro Lana Sarrate ha entregado en el ministerio de Obras Públicas un meritísimo estudio sobre las carreteras pirenaicas como elemento de riqueza turística, estudio en el cual su autor propone la terminación de la que él denomina -Ruta de los Pirineos-.

El Sr. Lana Sarrate, con entusiasmo y desinterés dignos de gratitud por parte del Poder público, ha entregado el anteproyecto en planta y perfil, al que acampana abundante material fotográfico -también obra personal suya-, revelador de las bellezas maravillosas que el paisaje ofrece en aquella cordillera. Todo aconseja la pronta realización de este plan: la más fácil comunicación de pueblos importantes, el acceso a comarcas dueñas de considerables riquezas naturales, el enlace de carreteras actualmente interrumpidas por soluciones de continuidad, y, sobre todo, la apertura al turismo, tan últimamente aprovechado en el mediodía de Francia, de bellos caminos por la vertiente pirenaica española.

Procede, pues, estudiar los proyectos definitivos de la mencionada ruta y, previo acuerdo con Francia, los pasos internacionales por carretera ya indicados en el anteproyecto referido y para ello nada más práctico que vincular a la dirección de esos estudios al propio iniciador de la idea, quien, en encariñadísimo con ella, podrá contagiar de su fervor a los organismos y funcionarios oficiales encargados de intervenir en su realización. En virtud de las precedentes consideraciones, de acuerdo con el Consejo de ministros, y a propuesta del ministro de Obras Públicas, vengo en decretar lo siguiente

  • Art. 1.º Se crea la Delegación del Circuito Pirenaico.
  • Art. 2.º Corresponden al Circuito Pirenaico toda las carreteras construidas, en estudio o por proyectar, que quedan comprendidas entre la ruta de Los Pirineos, trazada en la Memoria que D. Casimiro Lana Sarrate elevó al ministerio de Obras Públicas, y la línea fronteriza con Francia.
  • Art. 3.º La Delegación del Circuito Pirenaico dependerá directa y exclusivamente del ministro de Obras Públicas y ejerceré todas las facultades que este le confiera.
  • Art. 4.° A los efectos de las finalidades perseguidas por este decreto, la jefatura de Obras Públicas de la provincia de Huesca dependerá de la Delegación del Circuito Pirenaico, la cual podrá igualmente reclamar los auxilios que estime indispensable de las Jefaturas de Lérida y Gerona en tanto subsistan éstas y ponerse de acuerdo para la mejor coordinación de las carreteras con las Diputaciones de Guipúzcoa y Navarra, y en su día con la Generalidad de Cataluña.
  • Art. 5.º El cargo de delegado será honorifico, no pudiendo asignársele retribuciones ni dietas. Solamente percibirá los gastos de viaje que realice como consecuencia de órdenes del ministro, y los cuales serán abonados con cargo al capítulo primero, artículo cuarto, concepto primero del presupuesto vigente del ministerio de Obras Públicas.
  • Art. 6.º Se nombra delegado del Gobierno en el Circuito Pirenaico a don Casimiro Lana Sarrate.

Dado en Madrid, a 14 de enero de 1933.-Niceto Alcalá Zamora y Torres. El ministro de Obras Públicas, Indalecio Prieto Tuero.

La iniciativa del señor Lana Sarrate tan gallardamente acogida por el Gobierno de la República, debe tener en nosotros, en los alto-aragoneses, los mayores propulsores, los amigos más entusiastas y decididos. No es ésta la primera vez que desde estas columnas se ha exhortado a las entidades turísticas de Aragón, para una labor decidida cerca de los poderes, en favor de vías de comunicación a tono con las condiciones turísticas de este país.

Resulta un poco bochornoso la ruda transición que el viajero sufre al traspasar, en viaje a España desde Francia, los umbrales del puerto de Somport. Hasta allí nos ofrece la Nación vecina una ruta limpia con firme asfáltico que hace el viaje delicioso. Desde la misma raya fronteriza, hasta Zaragoza, carretera descarnada con baches profundos y a trechos en varios kilómetros, en condiciones no superiores a las de un camino vecinal no muy bien cuidado.

Afortunadamente, parece ser que esto se va arreglar y pronto, pues el señor Lana Sarrate ha de interesarse muy especialmente por este acceso a Francia, uno de los principales de su Ruta de los Pirineos y de la Jefatura de Obras Publicas de la provincia, encontrará excelentes ayudas y consejos técnicos para que sus iniciativas sean pronto realidad.

Ocioso es decir la satisfacción con que cuantos sienten las cosas de Aragón han visto esta gestión del Diputado por Huesca, que denota la clara visión que tiene de los grandes problemas que afectan a esta provincia. Por su posición geográfica, por la variedad de sus paisajes, por su historia y por el alto valor histórico y arqueológico de sus múltiples monumentos, es quizá una de las provincias de España que con más títulos cuenta para ser la predilecta de los turistas. Hay pues que hacer efectivos estos valores y ofrecerlos al mundo con toda su grandeza.

La Unión, Semanario independiente.

Jaca, 19 de enero de 1933

Casimiro y Albert Einstein

Casimiro debió de viajar con frecuencia a Alemania a principios de la década de 1920, donde se encontraba su hermano Isabelino, ingeniero industrial y catedrático de Hidráulica en la Escuela de Ingenieros Industriales de Barcelona. Isabelo se encontraba  en Alemania gracias a una beca ampliando sus conocimientos sobre aeronáutica. A su vuelta a España, Casimiro se dedicó a la ingeniería química y a la docencia, ingresando en la Escuela Industrial de Barcelona. Además fue miembro del Instituto de Metalurgia y Mecánica de Barcelona.

En Alemania, Casimiro conoció a Albert Einstein, un hecho que influyó decisivamente para que Albert Einstein visitase Cataluña en 1923. Casimiro junto a Esteve Terradas Illa fue responsable del contacto para su visita. Fue a través del Instituto de Metalurgia y Mecánica de Barcelona, con la Generalitat de Catalunya  y, entre otros, sus amigos Rafael Campalans y Bernat Lassaletta. El 23 de febrero de 1923,  en el diario de La Publicitat, se da cuenta que “Rafael Campalans y Casimiro Lana fueron el viernes a ver al alcalde para anunciarle que Einstein ya había llegado” (Einstein en Barcelona. Antoni Roca Rosell).

Casimiro fue autor de la célebre fotografía que inmortalizó a Einstein en el monasterio de Poblet.  Casimiro fue un gran amante de la fotografía. Según Jesús Fantova queda mucho por investigar sobre la visita de Einstein y el papel que jugó Casimiro: “Hay mucho material y  seguro que queda mucho por descubrir”. La visita “tuvo una gran repercusión mediática” explica Jesús, para quien “Casimiro fue fundamental para su organización y desarrollo”.

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Fotografía de Casimiro Lana Sarrate.

En la imagen aparece a la derecha y sentado el ingeniero, físico, profesor y político español Rafael Campalans (1887-1933),  a continuación el matrimonio Einstein, el poeta Ventura Gassol y Bernat Lassaleta (1882-1948) ingeniero industrial y profesor universitario.

“El semanario Mundo Gráfico del 7 de marzo de 1923 publicó dos fotografías realizadas por Casimiro Lana, en las que el matrimonio Einstein aparece acompañado de Bernat Lassaleta, catedrático de electrotecnia de la Escuela de Ingenieros Industriales y de dos personas más, una de las cuales puede identificarse con el poeta Ventura Gassol, que unos años más tarde sería consejero de Cultura de la Generalitat. En la otra fotografía, Einstein está rodeado de niños y algún adulto, campesinos de Espluga de Francolí, la población vecina de Poblet.” Einstein en Barcelona Antoni Roca Rosell.

Vida profesional

Casimiro en 1920 abandonó la docencia para participar en el desarrollo del proyecto automovilístico Hispano-Suiza. La Hispano Suiza Fabrica de Automoviles S.A. fue una legendaria marca española creada en Barcelona en 1904 por Damián Mateu, con el apoyo del técnico e ingeniero suizo Marc Birkigt que tuvo una vida útil de 1904 a 1946. En 1920 Casimiro organizó los laboratorios de la Hispano Suiza (Tesis Doctoral: El saber tecnológico en la política industrial del primer franquismo. Universidad Complutense de Madrid. Santiago Manuel López García). En 1920 escribió y publicó un articulo en la revista Técnica explicando el laboratorio de metalografía de la Hispano Suiza, donde refleja que “Está poniendo en práctica su experiencia de tres años y medio en Berlín y Boston”(Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas 80 años después (1907-1987) (2 vols.), La Edición: José Manuel Sánchez Ron).

Casimiro fue traductor del alemán y del inglés de numerosos textos de química fundamental y sobre enseñanza de la ingeniería en los años anteriores a la guerra junto a Antonio García Banús. El resto de sus publicaciones fueron de carácter científico, como “Metodografía y tratamientos térmicos industriales de hierros y aceros (1926)”.

En 1921 Terradas le encarga a Casimiro un manual de metalografía para la editorial Calpe. El manual aparece en 1926: “C. Lana Sarrate: Metalografía y tratamientos industriales de hierros y aceros. Espasa-Calpe, Bilbao-Madrid-Barcelona, 1926”. El mismo Terradas ya le ofreció con anterioridad a Casimiro en 1920 un puesto en el Instituto de Electricidad y Mecánica Aplicadas de la Escuela Industrial de Barcelona, “La Universidad de Barcelona también le había ofrecido dar un curso” (Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas 80 años después (1907-1987) (2 vols.), La Edición: José Manuel Sánchez Ron).

En 1924 Casimiro Lana publicó un artículo en la revista Ingeniería y Construcción (núm. 20, agosto de 1924), dentro de un concurso “surgido con el ánimo de escuchar todo tipo de propuestas para la mejora y modernización de la enseñanza técnica en España” (Mi artículo de hemeroteca del mes. Miguel Ángel Sebastián Pérez, julio de 2015). “La enseñanza técnica moderna. Ideas sobre la enseñanza en las dos Escuelas primeras del mundo, y consideraciones acerca de las reformas que se pueden y se deben introducir en las españolas. Por C. LANA SARRATE”. Casimiro firma el artículo como C. Lana Sarrate, apunta Miguel Ángel Sebastián Pérez añadiendo además que Casimiro era ya una persona muy preparada y vinculada a la intelectualidad científico-tecnológica, cuando en 1924 escribió y publicó su artículo. Se trata de un artículo muy interesante que incide en un debate necesario e inacabado, que nos induce a reflexionar acerca de las claves de la Ingeniería de Fabricación y de su enseñanza”.

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En 1930 entró a formar parte del comité Hispano Alemán de Barcelona, un comité que nació para estrechar las relaciones científicas y culturales entre España y Alemania: “Este comité se dedicará a la creación y mantenimiento de becas para estudiantes españoles que deseen completar sus estudios en Alemania y a dar facilidades a los de este país que deseen hacerlo en España; a la organización de un intercambio de conferencias entre ambos países a cargo de personalidades eminentes españolas y alemanas, así como a la formación de una biblioteca pública entre cuyos volúmenes se cuenten todas las obras de interés para España, editadas en Alemania y viceversa” (La Vanguardia, 28 de mayo de 1930).

Club de Barcelona en el Hotel Ritz, su acostumbrado almuerzo semanal

Al mismo asistieron la mayoría de socios y numerosos invitados. A propuesta del presidente del Club, que pronunció unas sentidas palabras de homenaje a Arístides Briand, cuya obra pacifista ha coincidido tantas veces con la ideología de Rotary Internacional, se acordó delegar al Club de París para que represente al de Barcelona en los funerales del ilustre finado. También se acordó dirigir telegramas de pésame a M. Lucien Gardot, gobernador de los rotarios de Francia, y a la Sociedad de Naciones. Antes de terminar la reunión se proyectó una interesante film documental rodado por el socio del Club, señor Lana Sarrate, durante una reciente visita a los Estados Unidos. La reunión terminó a las tres de la tarde.

La Vanguardia, 9 de marzo de 1932

Casimiro, el político

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28 junio de 1932. Diario de Huesca.

Casimiro fue diputado a Cortes por Huesca, como miembro del Partido Radical Socialista, en las elecciones de 1931 y por Izquierda Republicana en 1936. En el Índice Histórico de Diputados del Congreso de Diputados, Casimiro Lana Sarrate fue diputado en las elecciones del 28 de junio de 1931 por la circunscripción de Huesca ocupando el escaño dejado por José Salmerón (Legislatura: 1931-1933, Votos: 15702, Nº credencial: 494,  Fracción política: Radical Socialista, Profesión: Catedrático) y elecciones de 16 de febrero de 1936 (Legislatura: 1936-1939, Votos: 50452, Nº credencial: 41, Fracción política: Izquierda Republicana, Profesión: Catedrático). Fue amigo personal de Manuel Azaña “En los nefastos días de julio de 1936, Casimiro se entrevistó con Manuel Azaña, “don Manuel”, quien le dijo que esa semana, la del 18, no se preveía el golpe, “quizá la que viene”. El monegrino se encontró con su amigo Joaquín Maurín otro altoaragonés en la diáspora catalana, y le tranquilizó repitiéndole las palabras del Presidente de España. Maurín se puso en viaje y ya conocemos el periplo que esto le supuso” (Casimiro Lana Sarrate. Manuel Benito Moliner. Diario del Alto Aragón, 17 de junio del 2007).

Partido Republicano Radical Socialista AGRUPACIÓN DE HUESCA

Esta Agrupación se ve en el caso de advertir terminantemente a todos los correligionarios afiliados a las Agrupaciones de la provincia que don Casimiro Lana Sarrate, por su cuenta y razón montó una oficina con fines electorales en el Coso de Galán, núm. 60, 2.°, en esta ciudad, a cuya oficina se permitió, sin ninguna justificación, titularla como oficina del Comité Provincial del Partido R. R. S.

Desaparecido el período electoral, dicha oficina quedó clausurada, bien que quedando una llave en poder del Presidente de esta Agrupación local, y otra en el del propietario del inmueble donde estaba instalada.

Tenemos entendido que en ese local, no sabemos por quién ni con qué fines se recibe a nuestros correligionarios de los pueblos a los cuales nos es preciso advertir que nada tiene que ver esa oficina con esta Organización Republicana Radical Socialista, la cual tiene en esta capital su único domicilio social en la calle de San Salvador, núm. 5, 1°.

El Comité Ejecutivo. Huesca, 1.° Septiembre 1931

Diario de Huesca 10 de septiembre de 1931

Proclamación de candidatos

Ante la Junta provincial del censo se celebró el domingo, en la Audiencia, la proclamación de candidatos para la elección parcial de diputados a Cortes que tendrá lugar el próximo domingo. Las vacantes son dos, producidas, como es sabido, por la renuncia de los señores Lerroux y Salmerón y cada elector podrá votar un nombre. Los candidatos proclamados fueron los señores don Tomás Peíre Cabaleiro, radical. Don Casimiro Lana Sarrate, radical socialista. Y don Juan Valdivia Pardo, socialista.

Diario de Huesca 29 de septiembre de 1931

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2 de octubre de 1933. Diario de Huesca.

En el centro de la documentación de la memoria parece abundante documentación sobre Casimiro Lana Sarrate como su ficha de encausado (1940-1963) y correspondencia mantenida  “Relativas al tránsito de paquetes postales internacionales por la estación de Canfranc (Huesca). Acompaña solicitud e informe 1932-04-04” y con otros diputados. Hay correspondencia mantenida con Ángel Galarza Gago relativas al servicio de Correo 14 de julio de 1932 a 8 de diciembre de 1932. Ángel Galarza Gago fue un abogado y político español exiliado. Fue cofundador del Partido Radical Socialista en 1929. Hijo del ingeniero y político Ángel Galarza Vidal (1856-1940) y hermano de Félix. Suscribió el Pacto de San Sebastián. Diputado a Cortes por Zamora por el Partido Republicano Radical Socialista (1931). Durante la II República ocupó los siguientes cargos: -Fiscal General (abril 1931-mayo 1931). -Director General de Seguridad (mayo 1931-diciembre 1931). -Subsecretario del Ministerio de Comunicaciones (diciembre 1931-enero 1933) -Ministro de la Gobernación (septiembre 1936-mayo 1937). Al término de la guerra civil se exilió en México y posteriormente en Francia, falleciendo en París en 1966 (PARES).

También aparecen cartas remitidas por Casimiro sobre recomendaciones y creaciones de Instituto, con  notas manuscritas por José Francisco Barnés Salinas entre el 31 de mayo de 1933 y el 9 de agosto de 1933. José Francisco Barnés Salinas fue un catedrático, político y pedagogo español. Fue Ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes durante la Segunda República Española. Militante del Partido Radical-Socialista acabó ingresando en Izquierda Republicana, de Azaña. Fiel a la II República, al acabar la guerra civil se exilió en México (PARES)

Casimiro junto al también sariñenense José Bruned fundaron el seminario republicano “Adelante”. Además se comprometió profundamente con dotar la escuela de Sariñena de material Casimiro inauguró la cantina escolar de Sariñena el 14 de enero de 1933 y tal y como cita la noticia de entonces “Casimiro Lana Sarrate va siguiendo la táctica del León de Graus”, enarbolando la bandera con el lema “Escuela y Despensa” (Trallero, Salvador. Sariñena y el Diario de Huesca (Vol. II)). Esta dedicación la compartió con la joven maestra y familia Cristina Lana Villacampa.

En las elecciones de 1936 entró a formar parte del Frente Popular junto a Idelfonso Beltrán, ambos por Izquierda Republicana. Manuel Benito “Las elecciones de 1936 en Huesca” (Diario del AltoAragón – Domingo, 29 de enero de 2006).

Una conferencia

En el teatro Romea de la importante villa de Sariñena, a las diez y media de la mañana del día 3 de Mayo próximo, tendía lugar una conferencia cultural sobre la necesidad de apoyar y mejorar el estado actual de la Escuela nacional española. Conferenciantes de la misma serán don Casimiro Lana Sarrate, profesor de Metalurgia de la Escuela Industrial de Barcelona e hijo de Sariñena, y el por todos conceptos brillante escritor y publicista don Luis Bello, tan conocido en España y fuera de ella. Dada la calidad de los que harán uso de la palabra y el acto tan simpático y enaltecedor en favor de la cultura, por descontado se tiene será pequeño el teatro Romea ante la expectación reinante por oír a los mencionados señores.

Diario de Huesca 1 de mayo de 1931

Acto cultural  en Saríñena

Como compensación al altruismo demostrado por el filántropo de esta villa don Casimiro Lana Sarrate, catedrático de la Escuela Industrial de Barcelona, sobre quien pesa una campaña formidable en pro de la Enseñanza de su pueblo natal, como lo demostró con su donativo de material práctico regalado a estas Escuelas, se organizó un íntimo homenaje, invitándole a dar una conferencia cultural en el Teatro Romea, de esta localidad.

Al efecto, se preparó la exposición de trabajos escolares del curso en las Graduadas de niñas y niños a las que, en compañía de las autoridades, asistieron para repartir las libretas de la Mutualidad Escolar, «Lana Sarrate» implantada en las primeras, a las niñas mutualistas para las que otorgó diez premios de 5o pesetas destinadas a las diez alumnas que más se distinguieron por su asiduidad a las clases, y otros diez de 5o pesetas destinadas a las diez alumnas más aplicadas en el curso de l931- 32.

Terminado el reparto mencionado se dirigió la comitiva a la Escuela de niños, donde después de examinar los trabajos escolares, cantaron, niños y niñas, el himno a la Patria, acompañados por la orquesta «Filarmónica» de esta villa que, desinteresadamente, prestó el director de la misma don José Guioni.

Desde allí, con una asistencia enorme de público, nos dirigimos al Teatro Romea, donde había de tener lugar la anunciada conferencia. 

Al levantarse el conferenciante, se le tributó, una gran salva de aplausos y dio principio a su oratoria: El tema en cuestión fue  «España vista desde fuera».

Hecha la presentación del orador por don Nicolás Baldús, director de esta Graduada, el señor Lana Sarrate, alude la ausencia de don Luís Bello, quien había de haber sido el principal factor de este acto y que una indisposición de su salud le impedía llegar al mismo, pero con la firme promesa de que en el momento en que se encontrase en condiciones para ponerse en viaje, que confiaba fuese el próximo domingo, día 10, vendrá a realizar un acto cultural que formará parte de su campaña, tantas veces demostrada, en pro de la Enseñanza española, dirigiéndose al público de Sariñena. Señaló el señor Lana en el curso de su conferencia-charla, cómo el caciquismo se cebó en algunos meritísimos maestros a quienes por rencillas personales o políticas, les hicieron ser víctimas martirológicas de los planes de tres o cuatro, caciques.

Como remedio a tal situación proclamó la necesidad de reivindicar al maestro, social y económicamente; puesto que tenemos en España una inmensa mayoría de los maestros que, con veintisiete y treinta años de servicios, están cobrando tres mil pesetas anuales. 

Fue interrumpido el señor Lana varías veces por los aplausos del numerosísimo público que llenaba el teatro, en algunas de sus brillantes frases, y terminada la conferencia, la Comisión gestora, fue acompañada por varios entusiastas a la comida íntima que en el acreditado Hotel Añoro, se dio en honor del altruista protector de su pueblo don Casimiro Lana, en cuyos brindis se le dedicaron frases de elogio y gratitud.

Corresponsal. Diario de Huesca 7 de mayo de 1931

Durante su primera etapa como diputado, Casimiro trabajó en tres comisiones: Pensiones, Examen de Cuentas e Industria y Comercio, en esta última como vicepresidente. Además realizó un informe sobre la situación del Pirineo oscense del cual saldría una publicación, Ruta del Pirineo español, editada por el Patronato Nacional de Turismo en 1933.

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En 1933 Casimiro escribió “Ruta del Pirineo Español”, edición del Patronato Nacional de Turismo. Un libro plagado de fotografías del que Manuel Benito Moliner en su artículo “Casimiro Lana Sarrate” (Diario del Alto Aragón 17 junio 2007) considera: “En el estudio sobre nuestra cordillera hace un recorrido que le lleva a los lugares más recónditos. Era un montañero de la época con recursos sobrados a la hora de redactar un informe, en el que acopia una relación de las infraestructuras para, a continuación, ver las necesidades. Destaca la incipiente industria turística a la que le augura un buen futuro. En Broto se acaba de construir el primer hotel con cinco plantas. Preconiza diversos paradores nacionales y explica como el Estado Mayor del Ejército ponía constantes trabas para permeabilizar el Pirineo.

“Existen dos ediciones” explica Jesús Fantova Puyalto: “La primera fue de 1933 durante la república pero luego se volvió a reeditar en el franquismo eliminando las partes que hacían referencia a la república. En 1952 la reeditó la Sindical Iniciativa y Propaganda de Aragón quienes cambiaron la portada, la contraportada y la introducción, quitando toda referencia a Casimiro lana” señala Jesús Fantova “A Casimiro ni se le menciona”.

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16 de febrero de 1936. Diario de Huesca.

En definitiva, tal y como afirma Jesús Fantova “Casimiro tuvo una visión excepcional de los Pirineos, todo un pionero en desarrollar turísticamente los pirineos españoles y potenciar la deficiencia de carreteras”.

En su segunda etapa como diputado Casimiro estuvo en la Comisión de Comunicaciones como suplente y en la de Obras Públicas con el cargo de vicepresidente.

Mejora importantísima

Con gratísima complacencia seguíamos el curso de las gestiones que el muy activo e ilustre diputado a Cortes por esta provincia e hijo de esta villa don Casimiro Lana Sarrate, llevaba a tiempo para conseguir la creación de una de las pocas Granjas de cerealicultura que existen en España.

Ahora que ya puede hacerse público por ser al fin una realidad, así lo hago ante el anunció que la Dirección general de Agricultura inserta en la «Gaceta» del 28 de Enero último sacando a concurso la plaza de ingeniero agrónomo y de ayudante de la Granja o Sección de cerealicultura de Sariñena afecta al Instituto de Investigaciones Agronómicas.

Como la creación de la mencionada Granja ha de reportar en su día grandes beneficios a Sariñena y su partido, gustosos nos hacemos eco de lo bien acogida que ha sido tan importante mejora conseguida.

Prosiga el celoso diputado señor Lana Sánate por estos senderos de prosperidad y bien estar a su provincia, a que sus resultados, bien patentes por cierto, le servirán de satisfacción a sus desvelos y molestias.

Nicolás Baldús

Diario de Huesca 14 de febrero de 1933

PRO RIEGOS El gran proyecto tendrá valiosos defensores

Como saben nuestros lectores, los presidentes de la Diputación o, Cámara de Comercio y alcalde de la ciudad cursaron varios telegramas a los diputados a Cortes por Huesca y Zaragoza, más a algunas personalidades que habían mostrado amor e interés por nuestra provincia y sus problemas fundamentales. A continuación publicamos las respuestas recibidas que, como verán nuestros lectores, encierran promesas de apoyo y defensa tales, que nos hacen ser optimistas en cuanto a que en el Parlamento habrá hombres que sabrán mostrar a España que en el Alto Aragón están las obras hidráulicas más importantes y de preferente atención. Y estamos ciertos de que en cuanto los Riegos del Alto Aragón sean conocidos a fondo por los actuales gobernantes, hemos de hallar en ellos entusiastas defensores.

También el dignísimo diputado a Cortes don Casimiro Lana Sarrate se ha apresurado a reiterar entusiásticamente su promesa hecha ya en anterior ocasión de defender el plan de Riegos tal como lo desea el país unánimemente. En este sentido ha escrito a varios amigos de esta ciudad y su provincia.

Diario de Huesca 11 de junio de 1933

Panorama electoral

En cuanto a izquierdas el domingo celebraron también una Asamblea, siendo nombrados candidatos por el partido de Izquierda Republicana don Casimiro Lana Sarrate y don Ildefonso Beltrán.

Diario de Huesca 21 de enero de 1936

Firma presidencial

Decreto  nombrando a don Casimiro Lana Sarrate, delegado del Gobierno en el Circuito Pirenaico.

Diario de Huesca 24 de abril de 1936

 Audiencias del presidente de la República

Entre las numerosas personal que han cumplimentado esta mañana al presidente de la República, figura el delegado del Gobierno en el Circuito Pirenaico y diputado a Cortes por Huesca, don Casimiro Lana Sarrate.

 Diario de Huesca 1 de mayo de 1936

Audiencias del presidente de la República

Esta mañana el presidente de la República ha recibido en audiencia al embalador de España en París don Alvaro de Albornoz, a don José Navarro Reverter, acompañado del director y consejeros del Banco Hipotecario, a los consejeros del Estado señores Rivas y Ayuso, al diputado a Cortes por Huesca y delegado del Gobierno en el Circuito Pirenaico don Casimiro Lana Sarrate, y al delegado del Gobierno en Baleares don Pedro Alberto Amella.

Diario de Huesca 1 de julio de 1936

El exilio

Al final de la Guerra Civil, Casimiro se exilió con su hermano a Argentina. Fue uno de  aquellos diputados de Izquierda Republicana en las Cortes Generales de la República de España que sufrieron el exilio. “Diecisiete fueron fusilados en España, uno murió en prisión y otros se desaparecieron. Otros se exiliaron a México, a países latinoamericanos, Francia e Inglaterra; muchos murieron desterrados y otros nunca volvieron” (Izquierda Republicana nº 5, periódico en el exilio. México, D.F. 15 de diciembre de 1944).

Aunque se hundiera la República, aunque nos llevaran a todos a presidio, aunque nos mataran — eso no tiene que ver nada— , la aurora vendría después de la noche.

Manuel  Azaña.

(Discurso a la Juventud de Izquierda Republicana, 16 de Abril de 1934).

En su exilio argentino, Casimiro continuó ejerciendo como ingeniero, además “Fue delegado del Rotary International 78 en Buenos Aires durante la década de 1940 y miembro del Comité de Clasificación del Club Rotary de esa misma ciudad en 1958” (La labor parlamentaria de los diputados oscenses durante la II República: El debate político desde el prisma de la provincia de Huesca. Francisco Gracia Villamayor y Gabriela Sierra Cibiriáin). “El 26 de julio de 1946 firmó un memorando junto con otros empresarios para apoyar la creación de una universidad privada en Buenos Aires. En enero de 1945 murió su madre en Barcelona. A través de su esquela podemos saber que Casimiro no fue al entierro por estar en el exilio”.

También publicó artículos “de difusión y de relaciones de la química con la industria” (Ciencia española en el exilio 1939-1989. El exilio de los científicos españoles Libro de Francisco Giral):

  • «Evolución y progreso de la evolución de la metalúrgia en el siglo xx. Su significación en el momento técnico actual», Conferencias Sociedad Científica Argentina, II, 191, 1943.
  •  «La formación de los metalografistas para la futura metalurgia argentina», Unión Industrial Argentina, 8 pp., 1944.
  • «El pirómetro termoeléctrico en la Industria», Rev. Electrotécnia, 16 pp., 1944.
  • «El problema de los técnicos en la Industria Argentina de la postguerra», Unión Industrial Argentina, 83 pp., 1944. Conferencia pronunciada el 10 de octubre de 1944 en el Instituto de estudios y conferencias industriales, Número 15.
  •  «Características del técnico», Industria y Química, VII, n.” 6, 200, 1945.

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Casimiro Lana Sarrate falleció en el exilio, en Buenos Aires en 1961, a los setenta y nueve años. Casimiro dejó un importante legado en Argentina y el mismo año de su muerte a modo póstumo el Club Rotary de Buenos Aires le rindió un homenaje y lo volvió a repetir al año siguiente en su aniversario. Casimiro fue delegado del Rotary Internacional. Además, la Asociación Universitaria Argentino Norteamericana constituyó el “Premio Casimiro Lana Sarrate”. Su legado en España continúa oculto en la desmemoria del franquismo, en el olvido del exilio. “Su vida política le ha condicionado para ser relegado al olvido” sentencia Jesús Fantova, para quien la figura de Casimiro responde a “Un personaje en sí que merece todo reconocimiento, tanto su obra como su relación a nivel internacional y la época en que desarrolló toda su actividad. Suficiente para un reconocimiento. Fue un gran intelectual y se relacionó con toda la intelectualidad y personalidades científicas de su tiempo”.

Ojalá estas no sean las últimas páginas que escriben con letras de molde LANA SARRATE. Quizá algún día los nombres de nuestras calles se vean frecuentados por altoaragoneses ilustres y librepensadores, aunque sólo sea para que Ramón y Cajal no se encuentre tan sólo.

 “Casimiro Lana Sarrate” Manuel Benito Moliner (Diario del Alto Aragón 17 junio 2007)

 

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Cristina Lana Villacampa


Cristina Lana Villacampa nació en Triste, municipio perteneciente a Las Peñas de Riglos (Huesca), el 29 de octubre de 1908, a las cuatro y media, y falleció en Madrid el 11 de febrero de 1988. Fue maestra e innovadora pedagógica fundadora del colegio santa Cristina de Madrid. Su historia nos descubre un pasado intenso y una lucha por cumplir su vocación docente y pedagógica. 

Cristina Lana Villacampa

Cristina Lana en el centro junto a su hermana Irene a su derecha.

Su padre Gregorio Lana Capitán y su madre Úrsula Villacampa Puyol eran naturales de Sariñena. Nieta por línea paterna de …….. Lana y Martina Capitán y por línea materna de Manuel Villacampa y Antonia Puyol, fueron siete hermanos, entre ellos las hermanas Irene, Isabel y Cristina y los hermanos Rafael y Silverio. Aunque el matrimonio era de Sariñena, sus tres primeros hijos nacieron en Triste. Gregorio fue capataz, trabajó en la construcción del pantano de San Juan de la Peña, y tras su vida laboral recibió  la medalla por mérito al trabajo de Isabel II. Al acabar su trabajo, en el pantano de San Juan de la Peña, la familia Lana-Villacampa se instaló definitivamente en Sariñena. Así que Cristina era de casa Sabineta, casa ubicada en la calle Santamaría de Sariñena, lugar donde transcurrió su infancia y juventud.

Con quince años, Cristina ingresó en 1923 en la Escuela Normal de Maestras de Huesca, en su expediente  académico aparece tanto el examen de ingreso como las notas de los primeros cursos. Luego marchó a Zaragoza donde estudió magisterio, se especializó en pedagogía. Su padre Gregorio Lana había comprado un piso en Zaragoza para que sus hijas pudrieran ir a estudiar a la capital aragonesa. En 1930 Cristina estuvo designada como opositada en Lechago, con el número 147, (La Asociación, nº 886. Revista de Primera Enseñanza de Teruel) y entre 1934 a 1938 fue directora de las escuelas nacionales de Sariñena, antes y durante la guerra civil. Para Manuel Antonio Corvinos Portella, investigador de la historia local de Sariñena, Cristina fue una excelente pedagoga con ideas renovadoras y que bastantes sariñenenses aún la recordaran.

En mi clase estábamos 30 niñas, aprendíamos mucho porque nuestra profesora doña Cristina Lana Villacampa era muy buena maestra, (la mejor que he conocido). No nos meneábamos y tampoco se nos ocurría hablar, tenía mucha disciplina pero nos quería mucho. Por la mañana de 9 a 12:30 h. aprendíamos a leer, a escribir, verbos, matemáticas, geografía, etc., por la tarde de 3 a 5 h. a bordar, aprender corte para hacer camisones, pijamas, etc. El recreo lo hacíamos en la plaza de la Iglesia.

Dolores Romerales

Manuel Antonio Corvinos, Los Refugios de la guerra.

Cristina Lana Villacampa fue directora de la escuela graduada de Sariñena junto a Nicolás Baldús. De ellos encontramos referencias a su labor en el libro de Salvador Trallero: Sariñena y el Diario de Huesca, destacando la Visita Escolar a Huesca el 3 de mayo de 1935 y su respectiva crónica el  17 de mayo de 1934: Cristina Lana, directora de la Escuela graduada de Sariñena, habla del entusiasmo que siente por hablar en el acto de los niños y de la escuela. Hace un llamamiento a los padres y las madres. Dice que el trabajo de la Escuela única es hacer hombres cultos y ciudadanos del trabajo. Cada generación o época exige una educación; la de la actual es la Escuela única y laica. No enseña la escuela moderna religión, pero tiene cariño, libertad, orden y trabajo. Y en ellas se aprende a amar a los semejantes y a respetar a los extraños. No mira la condición o belleza de los individuos; para ella todos son iguales. La Escuela antigua se caracterizaba por la severidad, la rigidez y la imposición; la de ahora es toda dulzura, libertad y razonamiento. (Trallero, Salvador. Sariñena y el Diario de Huesca (Vol. II)).

Una jovencísima Cristina, muy comprometida socialmente, colaboró con el Hospital Militar de Sariñena, ayudando al doctor Isaac Nogueras Coronas. Especialmente significativa fue su defensa del doctor Nogueras, a quien reclamaba el comité local de Barbastro, “Más de una vez habían intentado capturarlo sin conseguirlo, gracias a la valiente y decidida oposición de la maestra y de otra gente de Sariñena” (Moises Broggí. Memóries d´un Cirurgiá). Así Cristina dedicó parte de su tiempo a ayudar en el Hospital de Sariñena, un gran corazón por los demás, arriesgando su vida por defender al doctor Nogueras en tiempos muy difíciles donde significarse tenía un alto precio.  Cristina debió de ser una persona decidida, valiente, avanzada a su tiempo, debió de ser un soplo de aire fresco en las escuelas y por ello ha sido recordada con enorme cariño en la población monegrina.

“Una de las personas que tenía más influencia en el Comité era la maestra, una chica joven, muy decidida, de ideas avanzadas de tipo colectivista, y que actuaba con entusiasmo y moderación.”

Moises Broggí

Cristina vivió una época intensa en una convulsa Sariñena. Tiempos de revoluciones pedagógicas, dirigiendo una escuela rural que llenó de luz y cariño y que aún recuerdan muchos de aquellos niños y niñas que vivieron aquellos tiempos. En su memoria continúa viva el cariño mutuo que profesaron y hoy en día aún la recuerdan con la impronta que nunca se olvida. Aquella agitada Sariñena de república y luego de guerra, para una jovencísima Cristina debió de ser muy intensa. A Cristina se le atribuye un novio aviador que al parecer la impresionaba sobrevolando el cielo sariñenense y que por ello fue apercibido, quien sabe, quizá fuese verdad. El cercano Aeródromo de “Alas Rojas” y la proximidad del frente hicieron de Sariñena un centro de guerra donde el trasiego de milicianos y soldados fue constante. Al final de la guerra y con la entrada del franquismo el destino le tenía preparada una mala jugada a Cristina, un acontecimiento que cambiaría su vida.

Cristina Lana

Cristina Lana a la derecha de la imagen con familiares.

Tras la guerra, Cristina fue acusada por el primer alcalde franquista de Sariñena. Fue acusada por la alcaldía de Sariñena por pertenecer al Frente Popular, “siendo propagandista de aquellos ideales”, aunque no se le conocía afiliación a partido político alguno. La información, que el alcalde manifestó, acusó que “presto servicios en el hospital rojo de esta villa, como directivo con gran entusiasmo”. Continúa añadiendo “tomó parte en actos públicos del frente popular en el teatro Romea de dicha localidad, enalteciendo los ideales marxistas”. Además arremetió contra su labor docente: “siendo de sumo agrado durante las horas de clase en la escuela obligar a las niñas de personas de orden a trabajos fuera del orden de la enseñanza, dirigiendo todos sus esfuerzos en la enseñanza laica por ser este el concepto religioso que le merece la encartada, creyendo pertenece a la masonería”. Por último se le atribuyó como cierto un supuesto “rumor”: “Durante el Glorioso Movimiento y a título de rumor intervino como dirigente en los saqueos de las casas del Sres. Torres y Castanera pudiéndose afirmar con certeza absoluta que tanto muebles como ropas que precisaron para el hospital de sangre rojo fueron sacados del establecimiento comercial de D. Joaquín Blasco Mirallas teniendo la certeza que todo ello era debido a sus indicaciones”.

“Ampliando informes olvidaba decir, que como la referida lana Villacampa negaba la existencia de Dios con las niñas, reproducía con frecuencia en la clase la frase siguientes: ¡niña!  Llama a Dios, ¿no ves como no contesta? ¡Ahora pide a un caramelo a Dios! ¿No ves como no te lo da? En cambio, pídemelo a mí, y verás cómo te lo doy, lo que demuestra claramente el sentir completamente antirreligioso y de pésimos antecedentes”.

Una joven Cristina se vio de repente acusada y ante un proceso judicial con pocas garantías. Considerada “completamente identificada con aquellas tendencias disolventes marxistas”, de conducta “mala” y perteneciente a “clase baja y muy culta”, la acusada se tuvo que enfrentar a un proceso que ponía en peligro su vida.

Pero los siguientes informes políticos sociales no corroboraron las anteriores acusaciones. Gabriel Portolés, como responsable de Falange en Sariñena, no le inculpó delitos, simplemente reconoció que fue “Algún tiempo administradora del Hospital Militar rojo, cargo que dejó voluntariamente al abrirse las escuelas para dedicarse a su profesión”.

El 4 de marzo de 1940 Cristina compareció ante un juez en Madrid, negando las acusaciones  y manifestando que ya había sido juzgada por los mismos delitos, el 25 de octubre de 1938 ante el auditor de guerra de la quinta región Militar, siendo absuelta “libremente con todos los pronunciamientos favorables”. Aún así, Cristina tuvo que continuar con el proceso y en un acto de apoyo popular, en unos tiempos de tanto miedo y represión, el resultado fue sorprendente.

A la entrada de las tropas sublevadas fue juzgada en Huesca y absuelta tras una brillante autodefensa”.

 Manuel Antonio Corvinos

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Cristina presentó en su defensa diversos documentos que respaldaron su inocencia, una declaración de familiares de niñas del colegio con catorce firmas, redacción de las niñas con veintinueve firmas, certificado del pueblo de Lechago expedido por la alcaldía, certificado de las catequistas de Sariñena de 1936 (Señoritas Aurora, María y Pilar Basols, María cruz Torres y Matilde Cascales, todas ellas destacados y valiosos elementos de Falange Femenina y profundamente católicas). Declaración de “No Propaganda” firmada por vecinos de la localidad, dos oficios “por mi apercibimiento a mi proceder” por la Comisión Escolar de Barbastro, declaración de D. Crescencio Lacruz y D. Martín Solano Buil, seis declaraciones de madres de niñas de derechas, comunicado del ayuntamiento de Sariñena de 8 de febrero de 1936, el trabajo escolar desde 1934 a 1938, fecha por fecha, sin interrupción y de una misma niña, declaración de D. Ignacio Gabasa, capitán de Regulares, excautivo y combatiente, y la declaración de las religiosas de las carmelitas de la localidad. (8 de marzo de 1941)

Además, Benjamín Portera aportó su testimonio en la defensa a Cristina, a la que definió como “modelo de laboriosidad”, que dio a sus dos hijas una “educación perfecta en todas las asignaturas” e impartiendo “las primeras nociones de catecismo y religión” que recibieron sus hijas: “Jamás tuve una queja por parte de mis hijas por malos tratos recibidos por su maestra a la que todas las discípulas habían de acompañar a su casa y la salida de clase, disputándose todas ellas la mayor proximidad a su maestra, como demostración de más gratitud  y cariño pudiendo afirmar esto el 99 por 100 de los vecinos de esta localidad.”  

Manuel Basols Salaver también declaró en el proceso, manifestando que fue concejal del ayuntamiento de Sariñena del 12 de octubre de 1935 a marzo de 1936 cuando entró el Frente Popular. Durante aquel tiempo tuvo relación con Cristina Lana que trabajó con “empeño” para que la cantina escolar funcionase correctamente, “El trato afable, maternal, que daba a los niños, no solo a los asistidos a las cantinas sí que también a todos en general”. En las diversas inspecciones observó: “el buen trato y cariño que tenía para los pequeños, a los que antes de sentarse en la mesa, les hacía ofrecer la comida y bendecía la mesa”. Además, durante esa época, Cristina trató de llevar a efecto un proyecto de implantación de un jardín infantil y consiguió realizar un Homenaje a la vejez, por lo que Manuel Basols la llegó a definir como “Una verdadera entusiasta de todo lo que fuese cobijar al desvalido y amor a la familia”.

Cristina Lana Villacampa fue familiar de Casimiro Lana Sarrate, un ingeniero químico industrial de gran prestigio, diputado a Cortes por Huesca y que consiguió llevar a Cataluña a Albert Einstein. Casimiro inauguró la cantina escolar de Sariñena el 14 de enero de 1933 y tal y como cita la noticia de entonces “Casimiro Lana Sarrate va siguiendo la táctica del León de Graus”, enarbolando la bandera con el lema “Escuela y Despensa” (Trallero, Salvador. Sariñena y el Diario de Huesca (Vol. II)). En esa línea se debió de mantener Cristina, comprometiéndose con la cantina escolar y satisfaciendo una necesidad muy básica en niños y niñas, de una Sariñena rural muy empobrecida y necesitada. El homenaje a la vejez se llevó a cabo el 30 de mayo de 1935: Tuvo lugar en el teatro Romea la celebración del simpático y humanitario acto de Homenaje a la Vejez, viéndose el teatro completamente lleno. La noticia, que aparece en el libro de Salvador Trallero Sariñena y el Diario de Huesca (Vol. II), matiza que “el acto, lleno de plausible caridad a la vejez desvalida, fue justamente celebrado y aplaudido. El fin de fiesta hecho por la compañía ecuestre Asensio en honor y festejo de los homenajeados, llenó con broche de oro el segundo aniversario de Homenaje a la vejez”.

Efectivamente, Cristina ya había sido juzgada el 25 de octubre de 1938 ante el auditor de guerra de la quinta región Militar, entonces no fueron considerados delito por estar bajo las órdenes del dominio rojo. Aún así, Cristina se enfrentó a un proceso largo, incomprensible, que el mismo expediente de 1940, en la declaración de Manuel Basols, nos da alguna clave de lo que verdaderamente debió de suceder: “No concibe el que suscribe como se ha podido mezclar a esta señorita en hechos que no tomó jamás parte, a no ser que sea debido a envidias y celos por ser la que más y mejor enseñaba a sus discípulos”.

Cristina fue más fuerte de quien quiso acabar con ella, tenía un gran corazón y a pesar de las acusaciones y del expediente de depuración, el cariño que había sembrado dio sus frutos y el pueblo la apoyó, lo que no deja de ser excepcional con el miedo que había en aquella época de postguerra. Como anteriormente se ha dicho, Cristina fue avanzada a su tiempo, de joven debió de revolucionar la escuela, debió de ser un aire fresco y la recuerdan con especial cariño. Pero ello le generó envidias y en la memoria colectiva cuentan que le raparon la cabeza y la pasearon en un tractor por la localidad. Cristina pasó siete meses en la prisión de Zuera, todo tras aquella fatídica denuncia. Tras aquel trágico episodio, Cristina Lana Villacampa emigró a Madrid.

En Madrid Cristina se alojó en casa de su hermana Isabel, que vivía con su marido. Allí adquirió un piso y comenzó a dar clases hasta que gestiono su propio colegio. Cristina ejerció de propietaria y directora del colegio “santa Cristina”, cercano al colegio de Nuestra Señora del Pilar, proporcionando una “Enseñanza de calidad y atención al alumno”. Al principio fue un colegio femenino para más tarde pasar a ser mixto. El colegio estuvo en la calle Castelló, esquina con don Ramón de la Cruz, y a los años se trasladó a la Avenida Comandante Franco nº 10, probablemente por falta de espacio, compró un edificio construido para ser colegio. El santa Cristina funcionó como colegio de educación infantil hasta que muchos de sus alumnos/as pasaban al colegio Nuestra Señora del Pilar.

“Era un centro distinto, la metodología de enseñanza no era al uso”, apunta Ricardo Paraled, sobrino de Cristina Lana, Cristina decía que había que explicar las cosas para que lo entendiese al que más le costaba, así lo entendía todo el mundo. Maribel Martínez Lana, hija de Isabel Lana Villacampa y sobrina de Cristina, se licenció en Filosofía y Ciencias de la Educación y ejerció de docente en el santa Cristina. Maribel recuerda que Cristina tuvo una gran vocación de enseñanza, pedagógica, innovadora, disciplinada y desde su despacho dirigía el centro, formaba equipos de maestros de primaria y de profesorado de bachillerato. Practicó una enseñanza seglar, además, su personalidad moderna y avanzada hizo introducir disciplinas de baile, teatro, gimnasia… pronto obligó que las chicas, en vez de llevar esas faldas cogidas, llevasen pantalón y camiseta para hacer gimnasia.

Cristina Lana Villacvampa, El arte de ser

Cristina Lana, El arte de ser. Por Apuleyo Soto.

Cristina fue innovadora en la pedagogía, “fue en demasía, para su tiempo, demasiado encorsetado en una enseñanza a la antigua usanza, con una filosofía basada en la libertad personal autónoma que Cristina dirigía, supervisaba y protegía. Cristina Lana Villacampa estaba en todo, desde los alumnos a los profes, a los responsables del comedor y a los/las responsables de la economía general, sus más íntimos/íntimas en la gobernación del colegio, con comedor incluido”, señala Apuleyo Soto, escritor y periodista que ejerció la docencia en el Santa Cristina. No impartía ninguna materia “pero todas por su superioridad fundamental” manifiesta Apuleyo Soto “Era muy mandona. Quería que se hiciera lo que ella mandaba, y no toleraba insolencias de ninguna clase. Todo se hacía como ella demandaba, y sin rechistar, aunque a veces rechistaran  profesores, profesoras, alumnos/alumnas o personal administrativo”.

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Cristina era dulce y fuerte a la vez, porque mandaba y sabía mandar como extraordinaria aragonesa que era de nacimiento, todo el mundo la respetaba, recuerda Apuleyo Soto: “A mí me montó un teatro de más de doscientas butacas en el subterráneo del Colegio, que le costó lo suyo, para que diera clases de expresión corporal a los alumnos/alumnas de primaria y secundaria, entre las que sobresalieron Ana Torrent la protagonista de Víctor Erice en El espíritu de la colmena, hoy todavía en boga cinematográfica, y Rosa María Bule, más tarde directora del Real Ballet de Bélgica  con su marido”.

Cristina lana

Cristina lana con Armstrong, Aldrin y Collins.

Cristina llegaba la primera al centro y cuando llegaban los alumnos los recibía a la entrada al igual que a la salida, se despedía de todos. Dirigía en centro con seriedad y disciplina, había dos grandes pastores alemanes que vigilaban el colegio cuando estaba cerrado y querían tanto a Cristina que la acompañaban por el colegio. Cristina vivió en el centro de Madrid y los veranos los iba a pasar a Valencia, a santa Pola, donde tenía un apartamento y otro por la  isla de Tabarca. Fue viajera y estuvo en Estados unidos con los tres astronautas de la misión Aplolo 11 que pisaron la Luna, Armstrong, Aldrin y Collins. También estuvo en Egipto.

 

Cristina se retiró aproximadamente en 1975 (teóricamente se debería haber retirado en 1973), cuando comenzó a crear la Granja escuela y el centro didáctico activo El Sotillo: “Diez hectáreas para el estudio de la naturaleza y el trabajo autosuficiente con huerta, viveros, cultivos, frutales, animales, zonas verdes y piscina”. Al poco tiempo el santa Cristina cerró sus puertas, diciendo adiós a un proyecto de vida con la impronta de una personalidad fuerte y con una extraordinaria vocación docente y pedagógica meritoria de reconocer y dignificar. En el lugar del santa Cristina, actualmente se encuentra la Facultad de Música y Artes Escénicas de la universidad Alfonso X El Sabio. Cristina murió a los 79 años de edad, en 1988, legando parte de sus bienes a las Hermanitas de la Caridad y a la Universidad Complutense de Madrid.

El colegio santa Cristina fue conocido como el “Santa” por sus alumnos/as y así continúa siendo recordado. El colegio se ha considerado como “Uno de los centros con más historia de Madrid y que por sus aulas han pasado políticos, artistas y empresarios, como Eduardo Serra Rexach, exministro de Defensa; Ramón Espinar, diputado actual de Unidos Podemos; el periodista Juan José Millás o el expresidente de la constructora FCC Baldomero Falcones”. Además, por el centro pasó el séptimo presidente de la democracia española, Pedro Sanchez estudió en el “santa” y en una de las anteriores fotos se le puede observar tocando la flauta durante una actuación en el santa Cristina (lainformación.com).

Cristina Lana Villacampa dedicó su vida a la docencia, luchando por conquistar sus sueños, su colegio y aquel jardín infantil que se materializó con la finca El Sotillo. Un colegio que formó durante cincuenta años alumnos y alumnas con la impronta de una maestra cuya vida es en sí misma toda una lección. Cristina fue un gran corazón en tiempos de guerra, pero su vocación docente fue más fuerte y superó todas las vicisitudes a la que se vio obligada a enfrentarse.

Muchas gracias Luisa Casañola Andrés a Ricardo, Eva y Fernando Paraled Santos, a Maribel Martínez Lana, a Mónica Enriquez Paraled y Apuleyo Soto Pajares. Gracias por ayudar, contar y participar en recuperar una extraordinaria figura que merece ser recodada, su memoria queda viva.

 

Reflexiones de Domingo Lana Novellón


                       Aficionado al guiñote, butifarra, lectura, guitarra,  poesía  y ajedrez, Domingo pasa las primeras horas de la tarde en el casino practicando alguna de sus aficiones favoritas y después se acerca a conversar en las tertulias que se forman en el Centro Social. Por M. A. Corvinos Portella.

Domingo Lana

Domingo Lana Novellón

  -Allí quedamos en vernos para hablar de su vida y enseguida comienza  por el principio  haciéndome un resumen de sus datos familiares.

  Mi padre fue Manuel Lana Laín, mi madre era  Felisa Novellón Peralta de casa Codaneta y mis hermanas Felisa y Pilar. Nací el 4 de agosto de 1933 en el número 13 de la calle La  Rosa. Estoy casado con Nieves Lacuna Vicente de casa Marianeta a la que conocí cuando tenía 13 años  y aún iba a la escuela. Por lo tanto llevamos 59 años juntos y hasta el día de hoy hemos sido muy felices, por lo menos por mi parte (sonríe).  Hemos tenido dos hijos, Sergio y Blanca, de los que estamos muy orgullosos.  Nieves y yo hicimos  el viaje de novios en tren por Lérida y Barcelona hasta la Costa Brava donde vivía mi primo Pedro Novellón.

  Mi padre no me pegó nunca, ni siquiera me “carrañó”, siempre razonaba las cosas. Era muy casero y no le gustaba ir por las tascas.

  Mi madre fue muy trabajadora y regentaba una casa de comidas en la calle La Rosa. Era una gran cocinera y tenía mucha clientela, la recuerdo como una gran madre.

-Os dicen de casa “Codaneta”, ¿de dónde viene este apelativo?

  Mi abuelo se llamaba Pedro Novellón Codana y si a ese segundo apellido le añades el sufijo monegrino eta ( seguramente significará el hijo pequeño de casa Codana). Eso me parece lo más probable.

-Después de estas disquisiciones iniciales me cuenta sus vivencias en las escuelas  

nacionales y otros asuntos escolares.

   En cuanto a mí te diré que empecé a estudiar como todos en las nacionales, aunque luego mis primos, Casimiro Lana que era ingeniero químico de gran prestigio, profesor y político republicano  en Barcelona y Paco Lana médico en Zaragoza, le aconsejaron a mi padres que estudiara bachillerato. Mi padre aceptó de buena gana los consejos y se vendió una talega de judías para poder comprar los libros, luego me matriculó en la academia de don Valentín González en la calle Ugarte. También marchaba a pie  tres días  por semana al barrio de la Estación a estudiar con un cura vasco llamado don Pedro. Era muy culto, sabía tres idiomas y era una persona excelente. Debo decir que tanto el uno como el otro, al ver las dificultades económicas que padecíamos en casa, no quisieron cobrar a mi padres y yo correspondía aprovechando las clases.

  Recuerdo una anécdota que me sirvió de enseñanza para toda la vida… Debía tener 9 o10 años cuando ocurrió…, aquel día no me había podido aprender la lección de Geografía de Europa y, por supuesto, no me la sabía, llegué a clase y al comprobar don Pedro lo que pasaba,  me dijo una frase que me llegó al alma y que siempre he recordado:

-¡Parece mentira Domingo que sabiendo lo que le cuestas a tu padre no te sepas la lección!

  Aquella noche apenas dormí por la angustia que sentía debido el fallo cometido y también por las horas que estuve estudiando aquel tema. Han pasado muchos años y todavía soy capaz de recordar la anécdota y la lección.

Al día siguiente llegué a la Estación y le espeté entre eufórico y respetuoso:

-¡Ya me la sé!- y sin dar tiempo a otra cosa fui repitiendo sin pestañear aquellos países europeos y sus capitales que el día de antes se me habían atragantado.

 Al final, todo aquel año de esfuerzo y estudio  me sirvió  sólo para adquirir cultura puesto que llegó la hora de matricularme y no lo pudimos hacer porque no disponíamos del dinero suficiente.

  Me dio una gran rabia, me eché a llorar,  metí los libros en una caja que aún guardo y que ya no la he vuelto a abrir.

  Ahora puede parecer una tontería, pero mi primer viaje a Huesca quedó cancelado y no conocí la capital hasta que me sortearon para hacer la mili.

-Por supuesto que en su memoria aparecen nombres propios con sus pequeñas historias y de los que guarda certeros recuerdos estudiantiles.

  De los maestros de las nacionales tengo muy buen recuerdo de don Martín, un maestro que tenía una gran cultura y que también sabía enseñar. Era muy serio.

   Y otro que me viene a la memoria, eso sí, totalmente opuesto al anterior, era don Carlos Canela, un hombre muy elegante con cierto parecido a Xavier Cugat. Lo recuerdo con sombrero, traje marrón y dos maletas de cuero que utilizaba todos los lunes y viernes para ir o volver en tren a Almacellas  Allí tenía una fonda y  las maletas las llenaba de productos de primera necesidad como aceite, judías, garbanzos, etc.  No sé si esos productos les daba salida en su fonda o se dedicaba al estraperlo. Como viajaba en primera e iba tan arreglado nunca sospecharon de él.

  Muchos viernes don Carlos dejaba el trabajo a mi cargo y se marchaba picándose también las clases de los sábados. Yo hacía lo que podía, recuerdo que enseñé a multiplicar y dividir por dos cifras a José Antonio Gascón y a alguno más de la clase, también hacía los dictados. Recuerdo que una vez me lo dejó escrito en catalán y no entendía nada, menudo chasco.   Los lunes por la mañana volvía a suceder lo mismo porque el tren nunca llegaba a su hora.

  Era tan “pincho” que cuando nos daba trabajos manuales cortaba los cristales con el anillo, por lo que me figuro que la piedra debía ser un diamante.

-La posguerra fue una etapa muy difícil para casi todos, quizá más para los niños porque tenían que compaginar escuela y trabajos para la economía familiar.

   Yo nunca fui un crío, salía de la escuela y marchaba a trabajar al campo. Igual hacía sogueta que “aclarecía” remolacha o cualquier otra cosa de la huerta.

  A los once años tuve que dejar la escuela.

-Me explica qué es lo de aclarecer remolacha.

  Lo de aclarecer remolacha se hacía cuando, después de haber sembrado varias semillas en un mismo hoyo, al nacer estas, arrancabas las plantas menos fuertes y dejabas sólo una.

– Su padre Manuel Lana fue un referente para Domingo.

   Mi padre trabajó 19 años en la contrata de la RENFE para cargar o descargar el carbón de las máquinas de tren. No fue a la guerra, pero estuvo movilizado en ferrocarriles. Cuando iban a llegar los nacionales a Sariñena marchamos toda la familia en el tren hacia Cataluña.  Al llegar cerca de Suria  nos dirigieron hacia Barcelona. Allí el asunto pintaba muy mal y después de varios días el hambre empezó a hacer mella en mis  dos hermanas y en mí, por lo que mi padre pidió permiso para volver a Sariñena. Le advirtieron que no lo hiciera, más que nada por el parentesco con el político republicano Casimiro Lana, pero no hizo caso y volvimos. Al llegar al pueblo lo echaron de la RENFE y no tuvo más remedio que trabajar los huertos de los abuelos y el secano de Las Almunias. El primer año y  mientras crecía lo que habíamos sembrado y plantado las pasamos canutas. Mientras tanto yo iba aprendiendo el oficio de agricultor.

  Con el tiempo mi padre pasó a  trabajar en Regiones Devastadas “escachando” casas en ruinas o levantando el barrio nuevo de detrás del cuartel y yo me dediqué al campo.

-Me cuenta las faenas que hacían en el monte y una inquietante anécdota.

 Yo seguí de agricultor y compramos dos burros y dos machos para trabajar mejor el secano de Las Almunias. Recuerdo que con 14 años me quedé a dormir sólo en la paridera y en ese “bautismo iniciático” dormí poco,  sobre todo por el miedo que pasé sin luz, con el roer de las ratas y con las historias de maquis que aún se contaban  Lo que ocurrió nunca lo tuve muy claro puesto que o bien mi padre calculó mal el tiempo o me engañó. El caso es que me dijo que le esperara mientras él se iba a regar a los “Chamarcales” y ya no volvió a buscarme. De todas maneras antes no se tenían tantos miramientos con los críos.

  En el mes de febrero íbamos  a “romper” la tierra; en los meses de marzo y abril a “mantornarla”  y a “terciarla”; en verano a segar y en otoño a sembrar. Para no tener que perder el tiempo yendo y viniendo,  permanecíamos varias semanas en las Almunias. Vivíamos en la masada con lo más básico  hasta que terminábamos los trabajos, aunque los domingos los pasábamos en casa.

 Cuando íbamos en verano a segar o trillar primero ayudábamos a mi tío Juan y después él nos devolvía el favor.

 Estos trabajos los combinábamos  con los de las huertas. Los animales del corral los cuidaba mi madre.

-Como mi vocabulario agrario es muy limitado, me explica pacientemente el significado de esas palabras del campo.

   Romper la tierra era labrarla con una orientación específica, se hacía de Este a Oeste, o sea del lugar de la salida del Sol a su ocultación; mantornarla era hacer los surcos  de Norte a Sur y terciarla era hacer la tercera labor de labranza haciendo los surcos más abiertos. Estas técnicas, que ahora no se usan, mejoraban la tierra y las cosechas.

   Para hacer  rectos los surcos teníamos nuestro truco…, tomábamos un punto de referencia allá lejos en la sierra y mientras labrábamos no lo perdíamos de vista y nos salían bastante rectos.

-Las comidas en el monte no eran demasiado variadas, pero si energéticas.

   El menú del monte en los meses de invierno generalmente era “judías de careta” para almorzar, judías blancas para comer y sartenada de patatas para cenar. Los mayores bebían  vino y los demás agua del pozo artesiano que teníamos y que se surtía de algún manantial interno.

   En el hogar  siempre había un  puchero con judías enriquecido con “ensundia” y alguna otra cosa más. Aquel puchero estaba todo el día “enronado” con ceniza, .hirviendo poco a poco. Como no había madera echábamos en el hogar cualquier cosa que ardiese, generalmente “granza”, o sea la mezcla  de paja larga y gruesa, espigas y grano sin descascarillar que quedaba después de aventar .

  Teníamos en la masada, colgada del techo con una cuerda la “garrancha” que no era otra cosa que una cesta llena de alimentos. La cesta tenía por la parte superior un plato a modo de tapadera, estaba agujereado por el centro para que pasara la cuerda. Este artilugio hacía precipitarse al suelo a las ratas que se atrevían a bajar. En un rincón había una tinaja con tape llena de cebada para los machos y burros y en ella también guardábamos algunos alimentos. Cada noche nos levantábamos dos veces para dar  de comer a los bichos.

-Le pregunto por el pozo de donde bebían el agua.

  Mi tío Juan Lana tenía en el monte un pozo de “calera”. Este tipo de  pozo es distinto porque recoge superficialmente  las aguas de lluvia. Se lo había mandado hacer al “Can-Can”. El nuestro, como te he dicho era artesiano y se surtía de aguas subterráneas.

  Ahora ya no se pueden beber agua en el monte.

-Al final me habla de la mili y de la otra profesión que ha ejercido  durante tantos años y que le ha granjeado el cariño de muchas personas.

 Tuve suerte con la mili porque gracias al sorteo fui “excedente de cupo” y sólo hice tres meses de campamento en Arguís. Vivíamos en tiendas de campaña, hacíamos prácticas de tiro, caminatas e instrucción y nunca bajamos a Huesca. Soy de la quinta del 54-55 como Jorge Anoro, Jesús el “Roso”, Ullod, Joaquín Gilaberte, Luis Mairal, Antonio Mir, Antonio Maestro, Cucalón…

  Años más tarde, a mitad de los sesenta,  me hice profesor de autoescuela y durante más de cuarenta estuve enseñando a conducir a mucha gente de Sariñena y comarca. Ahora el negocio familiar  lo llevan mi hijo Sergio y mi nuera Sandra.

  Y para compaginar todas las tareas agrícolas con las estaciones compuso una larga poesía que me recita sin dudar, pero que no me deja publicarla, quizá más adelante…

  Por último no me queda más que darle las gracias por su amabilidad  y por  compartir con todos nosotros retazos de una vida preferentemente dedicada a su familia, a su autoescuela, al dance y a sus amigos.

A. Corvinos Portella

ENTREVISTA A DOMINGO LANA NOVELLÓN


 Domingo es una enciclopedia viva y charlar con él es un placer. Las conversaciones que mantuvimos durante algunas tardes mientras nos tomábamos unos cortados en el Centro Social dieron los suficientes datos como para componer otra entrevista en el siguiente número de nuestra publicación. Mi interlocutor iba desgajando de su memoria retazos de su vida y de su pasión por el dance. Fueron unos momentos muy interesantes mientras, a nuestro alrededor, el resto de asiduos y asiduas se divertían con los juegos de mesa, veían la televisión o charlaban tranquilamente.

      En el exterior un grupo de jubilados jugaba a la petanca haciendo caso omiso a la ola de calor que esos días caía sobre Sariñena. En este número podremos enterarnos de cosas interesantes sobre el dance del que Domingo formó parte, de una u otra manera, desde los nueve años..

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Domingo situado a la izquierda de la foto.

Entrevista a Domingo Lana Novellón , por Manuel Antonio Corvinos Portella.

A propósito del Dance.


-Nada más sentarnos comienza una argumentación filosófico-social muy razonada sobre las bases que sustentan el origen y la vitalidad del dance…

-Las dos leyes más antiguas de la humanidad son las biológicas y las sociales.

El dance pertenece a esta última y es nacido de la propia naturaleza de las personas. Es una forma de expresión literaria oral y sin raíces escritas. Podría decirse que es un reflejo de la vitalidad social de la vida.

En todas las culturas se danza desde tiempo inmemorial. Todas las tribus y pueblos del mundo lo han hecho y lo siguen haciendo.

También puede decirse que es una forma natural antiquísima de expresión cultural y social del ser humano..

Por lo tanto el dance es un libro de Historia donde los porqués del tiempo han ido marcando los pasos de la vida.

-Después completa su alegato con un ejemplo.

-Recuerdo unos dichos de Antonio Susín que corroboran esta afirmación. Se trata de un romance que tiene una antigüedad de unos cincuenta años y nos habla de los cambios tecnológicos ocurridos en la sociedad de entonces y que ahora pudieran parecernos sencillos y entrañables, pero que bien pudieran ser extrapolados a nuestra sociedad actual. Están expresados con la mejor socarronería altoaragonesa:

Todo remata en el mundo

las radios tan alparceras

como el pan blanco que asoma

los morros por una cesta.

Sucumbieron con sus ondas

aquellas costumbres viejas

antes iba un pregonero

que al llegar a las esquinas

sacaba de la trompeta

la saliva mal gastada

y noche de garraspera

limpiándose las narices

con un pañuelo de celpa

Hombre seco el pregonero

en verano sin chaqueta

en invierno un tapabocas

y siempre por compañera

llevaba trotando calles

su descarada trompeta.

Al primer toque que daba

acudíamos los críos

vestidos con culereta

muchos chicos y algún grande

con la boca bien abierta

le podían dar posada

a un pan de La Masadera.

-¡Chicos, ¿qué pregonarán?¡

-¡Que hable el hombre por su cuenta¡

-En la calle Cantarranas

dicen que un yerno a su suegra

le ha roto las dos varillas

a golpes de horca pajera.

-En el barrio Mercadal

allá en la placeta Roda

se ha escapado una pollina

y lleva tres muertes hechas.

Y pa remate de cuentas

siempre la misma musica

pregonaba sardineta:

-Todo el que quiera comprar

sardineta fresca de casa

Jesús el Currutaco

la tienda frente al Romea

vale el kilo a tres perretas.


-Aunque no viene demasiado al caso le pregunto por los tipos de pregones que se hacían.

-Desde que yo recuerdo siempre ha habido tres tipos:

Si el pregonero tocaba la trompeta, el vecindario sabía que iba a pregonar asuntos del Ayuntamiento o de publicidad local.

Si tocaba el tambor iba a vocear sobre riegos.

Y si le daba a la campana iba a contar cosas relacionadas con las cofradías o asuntos de la iglesia.


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Domingo con su hijo Sergio.

-En esta primera entrega, Domingo quiso centrarse únicamente en el dance y para darle una cierta cronología, empezaré, como vulgarmente se dice, por el principio y para ello utilizaré unas palabras de nuestro protagonista en una entrevista que le hizo Joaquín Ruiz para su página Web “Os Monegros”… (ver entrevista aquí)

-Aquel año de 1923 tenía que debutar el gaitero Vicente Capitán porque tanto Sixto “El Rey” y Tomás “El Malo” ya estaban mayores para continuar de gaiteros. Vicente Capitán ofreció a Susín ser su sustituto como general cristiano durante las fiestas patronales. Al final, y para decepción de Susín, el papel fue para uno de los danzantes del grupo que, además, alojaba el cuarto del gasto (la Casa del Gasto) en casa de su madre Isabel “La Cota”. En esas fiestas de 1923 Susín ejerció de diablo, lo que le permitió “hacer todo tipo de diabluras”. Con dieciséis años pasó unas fiestas inolvidables: “persiguiendo a las chicas y levantándoles las faldillas con la forca que llevaba cargada de codetes”.

Al año siguiente ya hizo de general cristiano y Puértolas de general turco: “nos compenetrábamos muy bien durante el tiempo que lo hicimos juntos”. Después de Puértolas, Carpi hizo de general turco y Paraled de general cristiano.

Susín contaba la siguiente anécdota de Paraled: “se hizo con un faro de tractor para fabricarse un casco, porque antes aquellos no existían, no se llevaban cascos y… de un faro de tractor que tenía él lo desmontó y se lo puso de gorro”.

En el dance, Susín hizo de todo: de diablo, de general turco, de general cristiano, de rebadán y finalmente de mayoral.

El dance de Sariñena obtuvo en Zaragoza en el año 1966 el primer premio de dance regional, con motivo de las segundas jornadas de estudios folclóricos aragoneses promovidas por don Antonio Beltrán Martínez.

Cariñosamente, Antonio Susín, antiguo mayoral del dance de Sariñena, apodó a Domingo Lana Novellón como el “Rebadán del tremoncillo”. El mismo Susín lo cuenta en una entrevista que le hizo el conocido mago oscense Rafael Ayerbe Santolaria (Rayers Sam).


-A partir de ahora Domingo y yo retomamos de nuevo el relato. Me habla de Susín y de la relación entre ambos.

-En el año 1929 se llevó a cabo la Exposición Universal de Barcelona y Susín en ese momento decide cambiar de vida y acercarse al progreso que esa prometía. Marchó a la ciudad condal y encontró trabajo en un taller mecánico. Me contó que en sus ratos libres hacía algo de teatro.

Un día le explotó un compresor y le dejó una marca de por vida en la mano y otra en la cara, para recuperarse volvió a Sariñena y ya no regresó a Barcelona. En su pueblo retomó el oficio de blanqueador.

Durante la Guerra Civil y mientras duró la contienda se dejó de danzar. Se retomó en septiembre del año 39 con Martín “el Donato” de mayoral.

Los ensayos siempre comenzaban a mitad de agosto y se hacían en la era Bolera.

Hacia el año 1940 o 41 , Martín se puso enfermo y lo tuvieron que ingresar en Huesca. Fueron a verlo varios danzantes y no lo debieron ver muy bien puesto que al regresar a Sariñena hablaron con Antonio y le dijeron que se preparara porque iba a ser el nuevo mayoral como así sucedió. Entonces Tarramera pasó a desempeñar el papel de rebadán

Posiblemente fueron cuarenta y siete los años que Susín le dedicó al dance, siendo de todo menos volante ya que en aquellos tiempos no existían. Aunque esto que voy a decir es difícilmente calibrable, estoy seguro que gracias a su esfuerzo y dedicación el dance no desapareció y eso siempre lo debemos de tener en cuenta.

Mi buena relación con Antonio Susín venía porque nuestras dos familias tenían mucha amistad. Mi hermana Felisa Lana “Codaneta” era muy amiga de Isabeleta Susín y además ambas familias realizaban muchas actividades juntas como matacías, descapotar panizo, comidas de navidad, fiestas, etc.

Yo debía tener nueve años cuando conocí a Susín y ya me di cuenta de su personalidad y de su valía. A partir de ese momento empecé a ayudarle a corregir los dichos. Luego pasé a formar parte de nuestro dance en el papel de rebadán durante muchos años y también me dediqué a escribir los dichos y las motadas. Fueron años magníficos de dedicación al dance.

-Domingo, ¿has faltado alguna vez a la cita de San Antolín?

-Estuve relacionado con el dance toda mi vida. Entré en el grupo muy joven, tenía solamente nueve años y nunca falté a la cita, excepto un año en que mi padre me lo prohibió. Resulta que una tarde dejé la trilla a medias para ir a danzar ante unos alemanes que había traído don Antonio Beltrán. Recuerdo que dio una conferencia en el casino y después les hicimos una demostración.

Mi padre se enfadó y ese año me prohibió danzar.

-En todas sus palabras se nota la admiración que Domingo sentía por Antonio. También cuando me cuenta cierto plagio que realizó el más conocido escritor altoaragonés del siglo XX.

-Gracias a Manolo Berdún, gran lector, supimos que Ramón J. Sender había utilizado unos versos de Susín en su célebre novela “Crónica del Alba”.

Susín, en su debut como rebadán, le había dedicado los siguientes dichos al mayoral Martín “el Donato” y que luego fueron inmortalizados sin citar el origen por el escritor de Chalamera.

“Y ahora les contaré un caso

que vi en las Almunias Altas

iba a carriar con mi padre,

y oí un ruido que atronaba

que me creí de momento

sería alguna cabaña;

pero al llegar más adelante

ya vi de qué se trataba:

era Martín, el Donato,

con catorce o quince cabras,

que llevaban en el cuello

esquillas en abundancia.

Y yo le dije: “¡Martín!

llevas muy poco rebaño,

pero buena cencerrada”.

Lo peor es que no son d´él,

casi todas son ampradas;

que a Tomás, el Cartujano

y esto no crean que es farsa,

fue a decirle este verano

que l´en dejara unas cuantas.

Si quiere usted mis consejos,

pa que no se ria el Sarro,

disminuya las esquillas

y aumente más el rebaño.”

 De todos los miles de escritos de Susín puede que este sea el más celebrado y el que más se recuerda en Sariñena.

-Se detiene un momento y pasa a recordar a los viejos protagonistas del dance.

-Entre los antiguos danzantes puedo nombrarte los siguientes, si me dejo alguno que me perdonen los descendientes:

Miguel Puértolas que estaba casado con la “Casiana”, Manuel de “Fodas” casado con Concha (ambas mujeres no se perdían un ensayo), Justo Emilio Casabón, los “Cancanes” (padre e hijo), Antolín el “Paje”, los “Cesteros”, Lombarte, los “Pomares”, los “Canteros”, Manolo “Titana”, Berdú, los hermanos Callén, el “Chupón”, Paco y José de la “Cota”, Manolo el “Roso” al que le gustaba beber y del que guardo una anécdota muy graciosa que luego te contaré, Manuel Puyol , José Antonio Peña y Luis el “Carrizo” entre otros.

-Jennine Friburg en Sariñena era una persona muy valorada, ¿qué relación tuviste con ella?

-Jeannine vino a Aragón a estudiar la jota para hacer un trabajo para la universidad, pero por casualidad llegó a Sariñena y se quedó prendada del dance. Yo entonces trabajaba en Grañén y ella venía a dicho pueblo a comer conmigo para que le contase cosas del folclore sariñenese porque estaba haciendo una tesis doctoral.

-¿Cómo deben ser los danzantes?

-En principio, en siglos anteriores y hasta no hace muchos años, el dance se nutría solamente de agricultores y además entraban a formar parte de él casi casi por herencia..

Esto es muy normal porque estamos hablando de una zona eminentemente agrícola y la vida giraba en torno a la tierra. Los poetas que componían las motadas, los dichos y los romances también eran del pueblo. Sin embargo los gaiteros eran pastores, o sea, personas con tiempo suficiente durante el pastoreo para sacar melodías y ensayar.

 En estos momentos ese origen se ha trastocado un poco y entran a formar parte del dance todo tipo de jóvenes. En todo caso tienen que tener gran afición por la cultura popular, por nuestro folclore y por representar a la sociedad sariñenense.

El que pertenece o ha pertenecido al dance ya nunca lo olvida. Se entra a formar parte de un grupo social bien estructurado, con mucho carácter y muy cohesionado que te da una visión distinta del compañero que tienes a tu lado y de la camaradería. Además sientes que estás formando parte y manteniendo viva la historia de tu pueblo.

 En mi caso mi afición a escribir poesía y mi relación con Antonio me dieron la motivación necesaria para entrar en el dance y pertenecer a él durante muchísimos años..

-¿Cómo celebraban los danzantes el día 1 de septiembre?

-La víspera de la fiesta, antes de salir el Sol, empezábamos yendo todos a comer pan con higos al huerto de la “Pomara” camino de Las Torres. Luego íbamos a esperar la música allá al cuartel, volvíamos todos en cabalgata danzando por las calles del pueblo y acabábamos la mañana yendo a almorzar a la Casa del Gasto. Por la tarde íbamos a la iglesia, cuyo párroco era “mosen” Jorge Lecha Manaque, a bailar las Completas, dábamos una vuelta alrededor del interior de la iglesia danzando.

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En el palacio de la Alfajeria el año que fueron los mejores.

-El día 2 de septiembre es el día clave, la confirmación de que todos los ensayos hechos desde mitad de agosto salen bien.

-El día de San Antolín nos juntábamos antes de salir el sol en la Casa del Gasto (podría decirse que ese era nuestro cuartel general), en aquella época estaba en los bajos de casa Elías Capitán y anteriormente estuvo en la plaza Rebolería, en donde hoy está ubicada una peluquería. Elías era hermano de Vicente Capitán que era el pregonero y gaitero que tocaba en los dances de muchas localidades monegrinas e incluso en algún bario de Zaragoza.

A la hora convenida acudíamos a recoger a las autoridades al Ayuntamiento y danzando nos dirigíamos a la iglesia. Después de la misa estaba la procesión en la que danzábamos una mudanza especial durante el recorrido, recorrido que era el mismo que se hacía hasta hace bien poco pasando por la calle La Rosa.

Llegábamos a la plaza del Salvador y hacíamos los dichos y las mudanzas. Al finalizar cogíamos canastas, bandejas y las espadas y recorríamos el pueblo casa por casa. La gente nos echaba de todo. En las bandejas poníamos el dinero, en las espadas ensartábamos las tortas y en las canastas el resto de regalos como madalenas, tortetas de cucharada, longanizas, chorizos e incluso una vez nos dieron un cordero en una casa fuerte. De vez en cuando nos sacaban algún porrón o bota de vino y, como en esta tierra no se puede decir que no, acabábamos bien contentos. A todos estos alimentos les dábamos buena cuenta en la Casa del Gasto hasta que duraban.

Y ya no volvíamos a danzar hasta el día del Corpus.

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Domingo es el que lleva la espada ensartada con tortas.

-¿Qué estructura tiene la función del día 2 en la la plaza

Colocado todo el mundo en su sitio: Santo, autoridades y público en general se da comienzo al dance con un orden establecido que no se ha trastocado nunca:

-Se inicia con un tarirán que es una mudanza de entrada.

-En segundo lugar el mayoral hace la presentación.

-Luego se pasa a la pastorada que es un litigio entre el mayoral y el rebadán.

-Seguidamente se bailan unas mudanzas.

-Después vienen las motadas que son los diálogos entre el mayoral y el rebadán.

-Se baila otra mudanza.

-El mayoral pasa a decir los dichos.

-Una vez finalizados los dichos se baila otra mudanza.

-Luego se hace el volteo de los volantes.

-Posteriormente se recrean la lucha de moros y cristianos y del ángel contra el demonio.

-Como colofón de la representación se baila el degollau,

-Y por último se baila el tarirán final.

Tenemos conservadas veinticinco mudanzas y nueve pasacalles.

-A punto de acabar esta entrevista, le recuerdo lo prometido y sin dudar un momento me cuenta la famosa historia que habíamos dejado colgada.

-Y aquí viene la anécdota que antes te había nombrado…Estando a punto de comenzar las completas nos dimos cuenta de que faltaba un danzante en el grupo de Manolo el “Roso” para completar un cuadro. El mayoral decidió rápidamente que yo podría ser un buen sustituto del ausente. Yo entonces era muy joven y José Cabellud al ver la situación y mi candidez me gastó una broma de principiante:

-Ten cuidado con la espada de Manolo no te la vaya a clavar- me dijo.

Esas palabras me preocuparon y me pasé toda la vuelta a la iglesia con un ojo puesto en Manolo y el otro en hacerlo bien.

Al llegar a la Casa del Gasto le pregunté a Manolo con toda la inocencia de mis años:

-¿Por qué bebe tanto?-

Me tocó la mano y me dijo:

-Mira Codaneta “namás” moriría bien a gusto si fuera “augau” dentro de un tonel de vino.-

Y claro ante semejante contestación ya no seguí con el tema.

-Para terminar hay una famosa anécdota ocurrida en un viaje que los danzantes realizaron a Huesca y que salió a la luz en una entrevista que el famoso mago e ilusionista Rafael Ayerbe Santolaria, “Rayers Sam” le hizo a Antonio Susín.

-“Una vez vinimos a danzar aquí a Huesca y resulta que Domingo era el rebadán y como no era el tiempo, no era San Lorenzo precisamente, no llevaba ramo de albahaca y claro había que solucionar el problema. Entonces hizo parar el coche de línea en el que veníamos todos y bajó, cogió unos tremoncillos y una aliaga y se hizo un ramo.

Subió de nuevo al autobús y le dije”:

Tenemos un rebadán

que para mi es bastante pillo

y en Sariñena le llaman

el rebadán del tremoncillo

Aquí termina la primera parte de la entrevista que me concedió Domingo Lana Novellón este pasado verano en el Centro Social de Mayores. La siguiente versará sobre su vida y la podrán leer más adelante.

Por su amabilidad y paciencia y por compartir sus experiencias con todos nosotros le doy las mas expresivas gracias.

Manuel Antonio Corvinos Portella

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Los últimos esquiladores


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         El otro día, charlando  con A. R. M. talabartero de toda la vida,  contertulio impenitente y conocedor de mil historias, me comentó de pasada  un asunto relacionado con las caballerías de Sariñena. Su comentario  me dio pie para indagar sobre los últimos esquiladores que hubo en nuestra villa. Para completar este asunto necesité de otros conocidos tertulianos como José B. S., en otro tiempo contumaz viajero nacional e internacional y Agustín A. A. reputado ganadero de El Tormillo. Entre estos y otros espontáneos abordados en los mentideros más soleados de la localidad (a los que debo de agradecer su implicación), me suministraron  suficientes datos como para pergeñar  un  ilustrativo artículo de etnografía monegrina.

        Allá por los años cincuenta, los burros, machos y mulas abundaban en las zonas rurales de este país. La precaria mecanización nacional hacía de estos  animales sujetos imprescindibles para la realización de las tareas agrícolas. Los cuidados que necesitaban eran mínimos, no obstante, era necesario tenerlos bien atendidos aunque sólo fuese por puro practicismo. Entre las incomodidades estacionales que padecían estas caballerías estaban las que les podía conllevar un exceso de pelaje, o sea, calores, suciedades y parásitos.  Para solventar este problema había en Sariñena cinco personas que  ejercían el antiguo oficio de esquilador. Estos  eran:  Pedro Peralta Royo y sus hijos  Pedro y José, (todos de casa  Chapi) y el tándem formado por Antonio Peralta Royo (apodado Matietas) y su socio José ¿Peralta? de sobrenombre Huesetes.  A pesar de las coincidencias en  nombres y apellidos, parece ser que sólo los tres primeros tenían parentesco entre sí, como ya he reflejado.

         Los cinco eran diestros con los utensilios propios del oficio, a saber: tijeras de distintos tamaños, maquinilla manual, una rasqueta acanalada de metal  para eliminar la porquería que generalmente se adhería al pelo y dificultaba el esquile y un cepillo para dejar perfecto al animal.

          Su lugar de trabajo estaba en la misma calle en la que vivían. Los primeros lo hacían en la Ronda San Francisco, enfrente de donde hoy está el baile del casino y los segundos en los comienzos de la calle Miguel Servet. Esta actividad, al ser de temporada, sólo era un complemento económico para las personas que la ejercían.

       Si el animal era tranquilo o no tenía cosquillas, no se tomaba ningún tipo de precaución, pero si era nervioso o “guito” había que atarle las patas con una “traba” o incluso ponerle el “torcedor”  en la boca  (un artilugio de madera con una cuerda en forma de asa en un extremo con la que se cogía el morro del animal y se tensaba con el palo). Este artefacto podía producirles  mucho dolor si se movían.

          La mejor época para el esquileo de los animales era en primavera y se les arreglaba, especialmente,  crines, colas y lomos.  Primeramente dibujaban con una tijera más pequeña una “rayeta”  para separar el lomo de la panza con el propósito de delimitar la zona esquilable. Con otra tijera de mayor tamaño “hacían” las crines y las colas y con la maquinilla el lomo.  Se evitaba esquilar demasiado ciertas partes del cuello, ancas y barriga con el objeto de minimizar el roce con el collerón o las cinchas. Y también  se les dejaba en el nacimiento de la cola un “floco” o flequillo. Algunos esquiladores solían perfilar cualquier tipo de dibujo como marca de la casa a modo de firma, generalmente en la culera.

        En un burro esquilado exclusivamente a tijera se podían emplear aproximadamente dos horas.  Con la llegada de las maquinillas  manuales a principios de siglo XX el tiempo se redujo a la mitad.

         Las nuevas mecanizaciones terminaron con la preponderancia animal en el campo y de aquel millón de burros que había aproximadamente en la España de los años cincuenta, se han quedado en unos sesenta mil en la actualidad, por lo que pueden ser considerados animales en peligro de extinción. Y la escasa demanda de esquiladores hizo que la mayoría se dedicara a otra cosa.

     La sabiduría popular ideó numerosos refranes para estos inteligentes, fuertes, resistentes, pacíficos, amigables, a veces tercos  y siempre denostados animales. En ningún caso, dichos refranes hablan de agradecimiento por la ayuda que prestaban o alababan sus cualidades. De mulas hay varios con tendencias machistas  y de esquiladores sólo recuerdo uno.

-Ponerse como el chico del esquilador.

-A la mujer y a la mula mano dura.

-A la mujer y a la mula por el  pico se les va la hermosura.

-Burro mal “esquilau” a los siete días “igualau”.

-El que a bodega va y no bebe, burro va y burro viene.

-Después de burro muerto la cebada al rabo.

-El burro delante “pa” que no se espante.

-El burro busca a otro burro “pa “ rascarse.

-Quien a burros favorece, “cosa” merece.

-Para las cuestas de arriba quiero mi burro,…

-Bien sabe el burro en que casa rebuzna.

-A burro viejo no le cambies el camino.

                                                      ————————————–

           En cuanto al esquileo de las ovejas era trabajo de cuadrillas forasteras provenientes de Teruel o Soria. En algunos lugares como por ejemplo en El Tormillo un mismo esquilador local se hacía toda la cabaña.

         El último profesional de dicho pueblo fue Juan José Solano, era tal su destreza que podía esquilar entre cincuenta o sesenta ovejas por jornada, incluso una vez llegó a las ciento una, batiendo todos los record conocidos. Recuerdan sus convecinos que el pobre Juan José se fue a casa después de aquella dura jornada encorvado y sin poder enderezarse.

           En El Tormillo el sistema de pago se hacía por medio de igualas, como las que cobraba el barbero y que subían anualmente a una anega de trigo. Este pago daba derecho a afeitarse todos los sábados del año, por lo que ese día había cola durante buena parte de dicha jornada.

                                                        ———————————

       El descubrimiento de la ganadería sucedió en la época prehistórica denominada Neolítico. Antes de llegar a este hito social se domesticaron: el perro hace unos 9.500 años,  la oveja 9.000 años atrás, el jabalí (cerdo) 8.000 años y el burro  hace unos 7.000 años.

      Durante la etapa siguiente, la llamada Edad del Bronce se fabricaron numerosas herramientas de dicho metal y una de ellas fue precisamente las tijeras con las que se comenzó a esquilar a animales y personas. Estaban hechas de una sola pieza y no fue hasta el siglo XIV en que se  inventaron las de dos piezas.

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          La mecanización en la Sariñena de antes de la guerra era muy débil y sólo en casas muy ricas se podía ver un tractor oruga que funcionaba con petróleo o algún que otro artefacto con ruedas de hierro. A finales de los años cuarenta la casas fuertes de Sariñena disponían de los siguientes tractores:  Gilaberte un Renault, Regaño un Renault, Guillén un Volvo, Budios un Volvo, Sobella un Volvo, Torres  un Deutz, un Ford y un Fendt, Castanera un Farmall y un Minneapolis Moliné, Blanco un Deutz, Conte un Ford, Ariste un Volvo, Paraled (Sabineta) un Massey Harris Pony y posteriormente un Lanz de 95 caballos, Portera un Normag, Gaspar un Normag y Dupla un Man.

      Con la llegada de Nivelcampo en 1956 se le dio el verdadero empujón a la “tractorización” local y comarcal puesto que algunos agricultores aprovecharon la ocasión que se les brindaba para comprarse tractores y trabajar arrendados en la citada empresa. Posteriormente, con su desaparición en 1962, Nivelcampo  se deshizo de los tractores propios vendiéndolos a excelentes precios, muchos agricultores de la comarca se hicieron con alguno. El precio de venta de los de menos caballaje fue de 20.000 pesetas (unos 123 euros) cuando uno nuevo estaba valorado en 250.000 pesetas  (1.500 euros).

                                                                                                   Manuel Antonio Corvinos Portella

 

 

Domingo Lana Novellón, el rebadán del tremoncillo.


 

Domingo Lana

Domingo Lana Novellón.

             Cariñosamente, Antonio Susín, antiguo mayoral del dance de Sariñena, apodó a Domingo Lana Novellón como el “Rebadán del tremoncillo”. El mismo Susín lo cuenta en una entrevista a Rafael Ayerbe Santolaria:

     Domingo Lana. Ese también fue rebadán conmigo. Y cuando veníamos a danzar aquí a Huesca una vez, resulta que no llevaba ramo de albahaca ni cosas de esas, porque era pa distinto tiempo, no era San Lorenzo precisamente. Y como no llevaba ramo bajo, paró el coche de línea que veníamos todos, y baja y coge unos tremoncillos y una aliaga, y se hizo un ramo.

    Y llega aquí y digo:

 

“Tenemos un rebadán

que para mí es bastante pillo

y en Sariñena le llaman

el rebadán tremoncillo.”

 

Antonio Susín Palacio

Archivo de tradición oral Rafael Ayerbe. 

            A raíz de esta simpática y graciosa anécdota nos adentramos a conocer a Domingo Lana, persona muy conocida y querida en la villa de Sariñena.

            Domingo Lana Novellón nació en Sariñena, un 4 de agosto de 1933, en casa “Codaneta”, en la calle La Rosa. Su padre Manuel Lana Laín fue ferroviario en Sariñena, pero al final de la guerra tuvieron que marchar a Barcelona. Regresaron pronto y su padre se empleó en la llevanza de tierras. Domingo abandonó pronto la escuela, entre los diez y once años, incorporándose a las faenas del campo. Con la mayoría de edad obtuvo el carnet de conducir y por el 64 comenzó a trabajar en la autoescuela, oficio que ha ejercido hasta su jubilación. Mucha gente de Sariñena ha aprendido a conducir con Domingo Lana, un gran maestro. Es persona culta, poeta, ha escrito dichos, motadas y jotas, tocaba la guitarra y siempre ha colaborado en la vida cultural sariñenense. Recuerdo verlo en el almuerzo, cuando me saqué el carnet de conducir, afanoso con el crucigrama del periódico.

            Domingo cuenta que el mayoral Antonio Susín trabajó en un taller mecánico en Barcelona, donde se encargaba de engrasar. Susín tuvo un accidente, le explotó un compresor que le afectó a una mano y parte de la mandíbula. La lesión de la mano le impidió tocar la gaita, aunque algo se defendía con el clarín. Domingo también trató de iniciarse con la gaita, compró un clarín a plazos, pero su padre se lo hizo devolver.

            “Sena y Sariñena han conservado muy bien el dance”. Cuando Susín se puso malo se tuvo miedo “porque se podía perder el dance”. También cuando se perdió la gaita de boto aragonsea, se tuvo que recuperar, con Martín Blecua y Pedro Mir. Mientras reconstruían la gaita, Domingo y Manolo Berdun marcharon a Zaragoza y compraron tres gaitas gallegas. Fueron tiempos difíciles para el dance, incluso hubo un desprestigio del mismo y mucha gente pensaba que era hacer la risa.

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Domingo Lana con la revista “Monegros”

            “Susín era muy buena persona, tenía muy buen fondo”, recuerda Domingo. “La siña Teodora, la madre de Susín, les preparaba una cebolla a tiretas con olivas negras y aceite cuando volvían de trabajar.” Gozaban de una gran amistad, venía de familia y compartían muchas faenas del campo, además de su pasión por el dance.

            Domingo empezó en el dance en el 43 como rebadán y con Susín  como mayoral. Le ha tocado escribir dichos y motadas: “las motadas expresan muchas cosas en pocas palabras”. Recuerda con cariño a Susín  y del mayoral de Pallaruelo, el tío Juaner, del dice que “tenía una luz especial para los dichos y motadas”.

      Manuel Antonio Corvinos Portella recogió, gracias a Domingo Lana, diferentes curiosidades sobre el dance de Sariñena en “La casa del gasto y otros asuntos del dance”.

            Domingo me ha recibido en su huerta, me ha hablado del dance con pasión, orgullo y emoción. El dance es una gran tradición y todo un arte: “El dance va con el instinto natural de la persona, es una expresión natural por instinto. Es una expresión oral que tiene su momento, efímera. Pero, cada paso que ha tenido importancia en la vida, se ha visto reflejado en el dance”. Domingo tiene muchas cosas por contar y que mejor que él para contarlas, le animo y espero que pronto las podamos disfrutar.

Zancarriana w

LA CASA DEL GASTO Y OTROS ASUNTOS DEL DANCE


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Danze de Sariñena, fotografía de Pilar Laín.(Pilarlainphotoblog)

  Conversando  con Domingo Lana y  Daniel Mir me comentaron ciertas actividades que el grupo del dance realizaba en otros tiempos y que, por unas u otras razones, se perdieron a finales de los años sesenta. Como la que se realizaba la víspera de la fiesta cuando algunos danzantes solían ir de madrugada al huerto de los “Pomar” a comer higos acompañados de una buena tajada de pan.

   También el día 2 de septiembre, después de honrar a San Antolín, se  recorrían los barrios más antiguos de la villa  recogiendo con unas canastas lo que los vecinos les regalaban, a saber:  tortas de cucharada o de las de fiesta (éstas las llevaban ensartadas en sus espadas), también madalenas, enfarinosos, chorizos, longanizas o dinero que llevaban ostentosamente en una bandeja y que se utilizaba para renovar el material propio del dance; incluso, en algunos casos muy celebrados, recibían algún cordero de alguna casa “pudiente”. Y, de vez en cuando, se refrescaban con el vino de un porrón o de una bota.

 También se perdió  la antigua “Casa del Gasto”, que aunque llamada de esa forma genérica, el apelativo correspondía a una sola dependencia ubicada en alguna casa de algún danzante veterano. Allí se reunían el segundo día de la fiesta para dar buena cuenta de todas aquellas viandas que los danzantes habían recogido el día de San Antolín, igualmente se utilizaba para guardar cosas propias del dance

  Cuenta Daniel que en casa de su abuela Francisca Laín Carrasquer (de ahí viene el mote Carrasco) de la avenida de Goya estuvo la Casa del Gasto durante siete años También se ubicó durante muchos años en casa de Elías Capitán (Pierretes).

  Como anécdota curiosa cuenta Domingo la que les ocurrió a Antonio Torres, Domingo Lana y Manuel Berdún cuando se trasladaron a Toledo a comprar espadas y alfanjes. Llevaban la dirección de una contrastada fábrica de armas medievales y hacia ella se dirigieron. Al preguntar por el precio se llevaron una desagradable sorpresa puesto que les pidieron por las espadas de acero una cantidad inasumible para el presupuesto que manejaban  y dada la calidad y similitud con las auténticas debían pedir permiso a Gobernación cada vez que fueran a usarlas. No queriendo regresar de vacío decidieron buscar algo más económico y preguntaron dónde podían adquirirlas más baratas. Les indicaron una tienda del centro turístico de la ciudad y se fueron hacia el comercio indicado. Después de realizar la compra regresaron a Sariñena. Llegado el día de San Antolín, salieron los danzantes a las puertas de la iglesia con sus flamantes espadas y alfanjes y al comenzar las mudanzas y en el entrechocar de los aceros empezaron a “brincar” por los aires las guardas de aquellas económicas armas  y ante tal situación ya no se fiaron y decidieron continuar con  los viejos y gastados sables.

   Después del paréntesis de la Guerra Civil, el dance se retomó en 1940  y como primer mayoral ejerció Martín “el Donato” y como rebadán Antonio Susín.

   Me contó Domingo que en los años de la  posguerra se debía cumplir cada año con la normativa vigente, que no era otra que la de pedir permiso a la Guardia Civil para poder utilizar las espadas y los alfanjes, si descontextualizamos el dato podría parecer una extraña petición, pero pensemos que eran tiempos posbélicos.  También  me dijo que los danzantes  tenían la costumbre de salir a danzar en la procesión del Corpus.

      Entre los autores de los dichos recuerdan a  Martín “el Donato”, Antonio Susín, Domingo Lana, Tito Torres y los actuales Jaime Martín y Luis  Blecua.

 

                                                                              M.A. Corvinos Portella.