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Marcos Rodés Pueyo


Continuado la estirpe familiar, Marcos ha trabajado como pastor de ganado ovino en los montes de Sariñena. Una tierra que ha visto transformarse con la llegada del regadío y un mundo agrario en plena ebullición, con el que ha convivido y convive con su ganado en un oficio cada vez más difícil, donde continuar es toda una lucha diaria.

Marcos Rodés Pueyo, natural de Sariñena, nació en casa el 15 de septiembre de 1957. Vivían en una casa de la calle Enado hasta que se mudaron a la calle Peñetas. Su padre, Marcos, sariñenense, era pastor y trabajó para casa Castanera y casa Torres. Mientras, María, su madre, trabajaba en casa. Son cuatro hermanos Marisa, Marcos, Silvia y Marian.

No tenían tierras, solamente un pequeño huerto. Aunque en casa siempre tuvieron algo de ganado, -muy poco, unas 10 o 12 ovejas-. Las encerraban en las cuadras de abajo de casa y en casa su abuelo tenían tocinos. Las ovejas las llevaban a la dula cada mañana, las juntaban en un corral y un pastor común las llevaba, se hacía cargo del ganado compuesto por ovejas de casas pequeñas. De alguna manera, aclara Marcos, la dula era un pastor particular que pagaban entre todos y que juntaban por la zona del Mercadal, que antes eran corrales, -por lo menos había una docena de corrales-. También, por la misma zona, estaban los corrales de Blanco y Torres, que tenían grandes ganados: -Antes, igual para un rebaño de unas 1500 cabezas había unos 10 pastores-.

Marcos fue a las monjas, en la actual casa de la cultura, y luego a las escuelas nacionales, ahora Casino Nuevo. También estudió bachiller elemental a distancia, iban los que decían que valían para estudiar y se examinaban en Huesca, en el Ramón y Cajal, 4º y revalida.

Sus padres querían que estudiase, pero lo suyo era el campo, pura y dura vocación. Desde los 7 año los veranos se los pasaba con su padre, su mayor ilusión era ir a ver las ovejas y los corderos. Luego, si podía, se escapaba de la escuela para estar con el ganado. Pero, sobre todo, al terminar la escuela pasaba por casa, comía algo rápidamente o cogía la comida y su pequeño palo de pastor y corría a reunirse con su padre que estaba con el ganado en el monte. Iba a donde se encontrase, ya fuese en las Almunias, Miranda o Moncalver; a veces corría hasta más de 7 kilómetros -antes no había peligro para nada-.

Entonces los montes eran secos, no había regadío, pero había más pastos, apunta Marcos. Tras la siega se pastaban los rastrojos del cereal, la huerta en invierno y algún campo de alfalfa. En primavera se hacían mucho los barbechos, que antes, en secano se hacía mucho. Entonces el ganado tenía mucho más terreno para pastar. No había trashumancia, aunque sí pasaban pastores trashumantes de la montaña y algún pequeño rebaño se quedaba porque había huerta Los pastores se juntaban mucho más, hacían vida en el monte y se quedaban en las parideras hasta quince días seguidos o más.

Marcos recuerda que antes el tiempo era más extremo, más calor en verano y mucho frio en invierno, con duras heladas, con los típicos chupones de hielo y nevadas. Se acuerda de crio, tendría unos tres años, ver subir a su padre por el Enado en un surco abierto en la nieve. En casa Torres había muchas almendreras y remolacha en la huerta.

A los 14 años comenzó a trabajar para Antonio Trillo, tenía la paridera en Bancels, camino Lalueza, ahora carretera. Estuvo cuatro años hasta los 18, cuando marchó un verano a recoger fruta a Fraga, luego se pasó un año y medio de pintor con Manuel Millera, junto a sus amigos Alfonso y José. Luego tuvo que realizar el servicio militar obligatorio, 15 meses en Huesca. En el ejército obtuvo el carnet de camión y cuando salió se fue a trabajar como camionero a una empresa en Lagunarrota. Allí estuvo 7 años.

Marcos se casó con Visi Zapater y han tenido dos hijas, Beatriz y Julia. A los 28 años se hizo autónomo, pidió un crédito y compró su propio rebaño. Adquirió unas 800 ovejas, de rasa aragonesa, y arrendó el corral de Blanco en las Almunias: -El oficio se lleva dentro, es vocación pura y dura. Esto no es por dinero-.

El monte de Sariñena se ha transformado mucho -sin la llegada del regadío a saber que sería de Sariñena y sus alrededores-, apunta Marcos. Hay menos pastos y los pastores han tenido que poner sus propios campos y sembrar hierba para el ganado. Pero también han aparecido nuevas técnicas que benefician a todos -A veces va bien que se coma el ganado el maíz viejo para que salga el nuevo sembrado-.

Con el tiempo le dieron un lote del IRYDA (Instituto Nacional de Reforma y Desarrollo Agrario) y construyó su propio corral, por las Almunias. A Marcos siempre le ha gustado el extensivo, ni siquiera le ha gustado vallarlo o colocar el pastor eléctrico. Todo ha cambiado mucho, ha mejorado la crianza de corderos, antes nacía uno y ahora dos, era muy raro que saliesen gemelos. -Es muy importante estar en el momento que paren, le puedes engañar a una oveja, frotándole al recién parido hace salvar muchos corderos-.

Pero el sector se enfrenta a una crisis permanente y en su opinión son varios los problemas:

1º La zancadilla de la administración, si uno que quiera empezar de cero le exigen demasiado.

2º El sacrificio, es todos los días, te tiene que gustar mucho, o que fuese muy rentable. Podría ser dos pastores, pero no da. Además, es muy complicado encontrar mano de obra cualificada.

3º. Se disparan los precios, los piensos, la paja… ha habido sequía, menos paja y menos corderos, nacen menos.

Siempre ha participado llevando ganado a Femoga, la feria agrícola y ganadera de Sariñena, y ha ganado premios con sus chotos, en los concursos. Siempre le ha gustado participar, para Marcos es importante teniendo animales. Además, está asociado a la cooperativa Oviaragón, que agrupa a pastores de todo Aragón. Para Marcos, estar en Oviaragón, da tranquilidad y servicio, buscando ser más competitivos. Desde la cooperativa, el 22 de septiembre de 2019, le hicieron un homenaje junto a Benjamín Fantova.

Marcos continúa disfrutando con su ganado, siempre ha sido –Oír cuatro esquilas e ir a mirar el rebaño-. Con su rebaño recorre las tierras, con sus perros ayudándole a controlar el ganado, – son muy importantes, dan mucha tranquilidad-. Pues siempre se aprende: -Los animales, si quieres te enseñan, si los observas aprendes. Las ovejas son muy dóciles, pero las cabras hacen lo que quieren, van ciegas. Las ovejas saben el campo, los límites, no los pasan, se saben los horarios y los recorridos, son más inteligentes de lo que la gente cree. –

Pastores de Los Monegros:

Ángel Labrador Labrador


Ha sido durante muchos años mayoral del dance de Valfarta. Ángel es memoria viva del dance pero también de la vida de la pequeña localidad monegrina de Valfarta. Con Ángel repasamos parte de su memoria, del dance y de Valfarta, nos abre sus puertas con gran familiaridad, aquella tan propia de los pueblos de antes. 

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Ángel nació en Valfarta en 1938 en el seno de una familia de agricultores: «En Valfarta había de todo un poco, algo de ovejas, colmenas, el agua de balsas… todo ha sido agua de balsas”. En casa guardaban el agua en aljibes y tinajas y en el aljibe moderno guardaban hasta 15.000 litros de agua. El aljibe nuevo lo hicieron cuando Ángel ya estaba casado, pues antes se guardaba en tinajas. Su mujer Felisa es natural de Bujaraloz y a los doce años ya comenzó a servir en una casa acomodada. El agua la iban a buscar con una mula y una cuba: «La balsa a la entrada de Valfarta era para las ovejas y mulas, mientras la balsa buena era para beber. Estaba más alta y recogía el agua que venía de la ermita. Hace años que se enronó la balsa”. También había algo de viñas, oliveras y almendreras: “El regadío llegó a Valfarta hace 40 años, sobre 1980”.

“En Valfarta había casas incluso con hasta tres familias” y cuando Ángel iba a la escuela en clase eran de unos 15 a 20 chicos y chicas “Ahora no queda nadie”. A los 13 años ya fue pastor, Ángel fue rebadán de ganado y entre cuatro hombres llevaban un rebaño de unas cuatrocientas cabezas de ganado lanar. A los 14 años marchó a Cataluña “Aquí no se cogía nada”. Eran cuatro hermanos y una hermana, toda la familia marchó durante nueve años a trabajar a una finca de Cataluña: “Era una finca que casi estaba entre las tres provincias, Tarragona, Barcelona y Lérida, por La Panadella”.  Luego, Ángel volvió a su Valfarta natal.

“Los primeros tractores había que solicitarlos”, primero tuvieron un Lanz de 38 caballos que tenían que enchegar con una candileja, luego llegaron los Ebros de 45 caballos: “El paso de mulas a tractores y cosechadoras fue muy sustancial”. La primera cosechadora la llevaban arrastrada por el tractor, era una Santana, luego tuvieron una Class.

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Dance de Valfarta

Ángel ha vivido toda la vida el dance. Empezó de pequeño, eran cuatro hermanos y los cuatro comenzaron a danzar pronto. Los jóvenes comenzaban con los volantes pero él comenzó en un cuadro de mayores. Al tiempo llegó a ser mayoral, cargo que ha ejercido hasta 25 años.

Actualmente en el dance de Valfarta solamente se hacen las mudanzas y los diálogos, las pastoradas ya no se hacen. “Antes venía Vicente Capitán, el gaitero de Sariñena y después se llevaba a Sena en una tartana, había un coche que hacía de correo entre Sariñena y Valfarta”. Ahora de gaitero viene Martín Blecua, leva 33 años, acompañando el dance de Valfarta, y desde hace unos años Leandro Cucalón y Javier Espada. Con el dance se sube en procesión danzando hasta la ermita, la misa es en la iglesia, se sube y se hace un reposo, un descanso, luego se hace el himno de San Miguel.  Se interpretan las diferentes mudanzas: “Ay cardelina, Las aves y las flores, El broquel, San Miguel, Hoy celebramos fiesta… son muy melodiosas”. “En Bordando” es una mudanza que dejaron de danzar y de la que no se acuerdan: “Era muy curiosa y debía de ser muy difícil, por eso se fue dejando”.

“El mayoral de La Almolda dijo que era más bravo el dance de Valfarta”, de La Almolda venía el gaitero Mariano Labat “El Moce”, una vez fueron a danzar a Jaca y cuando pasaron desfilando ante la presidencia Mariano Labat cortó el dance.

El dance estuvo parado los años de la guerra y después, los años que la familia de Ángel marchó. Lo reanudó con mucha ilusión el tío Agustín Labrador, antiguo mayoral, después fue Luis Miguel Dueso. Se hacen cuatro cuadros más el de volantes.

Antiguamente se hacían dichos y motadas, también hubo rebadán: “Había dichos que cada danzante discurría, lo decía cada danzante o algunos danzantes”. Salían de misa y ponían unos bancos alrededor de la plaza para ver el dance y entre mudanza y mudanza decían los dichos: “El rebadán quería hacer el papel de mayoral y rebadán”.

El día después de San Miguel se realiza un pasacalles y por las casas sacan para comer y beber. Ahora se danza el día de San Miguel y el sábado, antes se hacía, además de con palos, con broquel y espadas. Quedan a ensayar el domingo antes de San Miguel.

Dance Valfarta (1)

Ángel de mayoral con su familia que continúa la tradición.

Ahora en Valfarta están pocos, quizá viviendo unas 40 personas y a misa normalmente van ocho o nueve. La juventud al no tener trabajo han marchado y cada vez hay menos gente. Ángel se ha dedicado a los cerdos, cuarenta y cinco cerdas de cría: “Molía la cebada y se lo vendía a uno de Peralta”. Ángel llegó ir hasta pamplona para comprar un cerdo como semental.

Cuando comenzó sobraban danzantes, ahora faltan: “Se hacía el ofertorio, el tarirán y se ensayaba un mes antes, cerca del bar, en plena calle”. El dance de Valfarta continúa vivo haciendo vibrar de emoción cada año, formando parte de las fiestas y de sus gentes. Gracias Ángel por tu gran acogida y por tantos recuerdos.

 

Antonio Castejón Nogueras


Natural de Castejón de Monegros, Antonio nació en 1932. Su padre se dedicaba a las labores del campo, tenían sus propias tierras y además llevaban tierras de casas ricas de Castejón de Monegros. Se sembraba trigo y cebada: “venían años muy malos y no se cogía nada”. En casa fueron tres hermanos, él y dos hermanas.

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Antonio fue a la escuela hasta los trece años donde aprendió a leer, escribir y las cuatro reglas: sumar, restar, multiplicar y dividir. El agua la cogían de la fuente del pueblo y por los balsones del monte, que estaban fraguaus con piedra «Allí se sacaba el agua cuando llovía». En Castejón de Monegros no había huerta, sólo las casas ricas regaban con agua de las fuentes, había algunas viñas e higueras, poca cosa. En las casas se criaba algún cordero y se tenían dos o tres ovejas: Un pastor se encargaba de agrupar las 200 ovejas de las distintas casas y las apacentaba por el monte: “Por las tardes, a la vuelta, ellas solas volvían a cada casa”. En cada casa tenían 3 o 4 cabras para leche “Al ganado se les hacía ramas de sabina para que se alimentaran”.

“En Castejón de Monegros había dos o tres fuentes grandes y las casas ricas tenían algo de huerta”

En verano todos iban a la siega “Si había algo de cosecha”. El año 1949 fue muy malo “Aquel año sin sacar las gavilladoras de casa, no se cogió nada y en 1953 también se perdió toda la cosecha”. Con 14 años, Antonio ya labraba con los machos. Ha estado de pastor por las partidas de Castejón de Monegros, llevando ganado para una gran ganadería de Huesca: “Si te cogían se trabajaba para las casas ricas, sino a marchar, mucha gente marchó a trabajar al canal en Mequinenza”. También recogían esparto para venderlo a un comerciante.

Se recogía mucha leña de romero y se bajaba a vender a Sariñena, salían a las tres de mañana para llegar pronto a las seis de la madrugada, recorrían los 24 kilómetros con un carro tirado por mulas. La leña la cogían en el monte de Castejón de Monegros, se pasaban dos días haciendo leña, lo dejaban cortado en la era del Plano, donde tenían un corral. Lo vendían a tanto el fajo, por las calles y plazas. Con 17 años Antonio ya bajaba sólo a Sariñena a vender leña “Entonces, en Sariñena había unos cinco hornos de pan”. Bajaban unos tres o cuatro carros cada día para vender los fajos de romero aunque también iban a otros pueblos ”Hasta Quinto de Ebro o La Zaida”.  Se hacía leña de pino, pero sólo para casa “De estraperlo se iba a hacer pinos en la sierra de Jubierre. También hacían lotes de pinos, pero muy pocos”. Su padre no podía trabajar, le dio un parálisis que le invalidó,  así que Antonio tuvo que trabajar desde muy pequeño.

Con 14 años, en 1946, Antonio marchaba a La Almolda a trabajar ocho horas por 16 o 17 pesetas. Iba andando para trabajar en la construcción, a pico y pala, de la carretera, luego fueron a hacer la de Bujaraloz a Osera: “De Castejón de Monegros a La Almolda hay 8 kilómetros y tardábamos dos horas. Los de La Almolda vendían yesos.”

En 1953 fue a Bisaurri, cerca de Castejón de Sos. De Castejón de Monegros fueron veintiuna personas: “Para hacer un desmonte, a pico y pala, para una carretera”. Estuvo más de un mes gracias al contratista de Cantalobos Antonio Chesa Valdellón.

Antonio se casó en 1960. En Castejón había buenas fiestas, eran muy buenas, venían músicos todos los días y duraban tres días: “Se gastaban pocas perras, no había dineros. Iban orquestas buenas y se hacía el dance, todo a lo pobre”.

A los 38 años se dedicó a arrancar piedra para la construcción de los pueblos de colonización, muchas noches se quedaban a dormir en Lanaja: “En las cerros aparecen las cejas y allí está la piedra, piedra de cal, se hacía con todo: con pico y pala, con barrena…”. En La cartuja de Monegros apañaban la piedra y la abastecían a los albañiles. También trabajó en la construcción del túnel del canal de Monegros en la sierra “Se hicieron anillos de hormigón y se forraba con cemento”. “Lo Gavín”, le decían al terreno, “Se ganaba poco y se trabajaba mucho”.

También, Antonio se ha dedicado a la venta de verdura y fruta con una camioneta: “Primero con una Ebro y luego una Nissan”. Iba a Mercazaragoza a las dos de la mañana, muchas veces con su hijo y luego la vendían por los pueblos: “Lanaja, Candasnos, Peñalba… Hasta Lamasadera”. Alguna vez hasta atascó por alguna cuneta. “Luego han venido años mejores, aunque siempre todo costó mucho”.

Gracias a Pilar Guerrero y Aimar Mir de la Residencia de la tercera edad de Sariñena por su colaboración para la realización de las entrevistas, gracias!!

Aurora Ezquerra Serrate


  Aurora Ezquerra Serrate me recibe en su actual vivienda de la casa de La Cera. Una antigua casa donde antaño trabajaban la cera para la fabricación de velas y donde  aún se conserva una espectacular prensa de cera. Aurora ha vivido toda su vida en  Castejón de Monegros, un lugar donde  las mujeres han revitalizado la manifestación folklórica del dance, asumiendo un papel reservado tradicionalmente para los hombres. Aurora es una de las muchas mujeres del secano aragonés, donde la carencia de agua ha caracterizado una vida unida al campo. Una historia más  de una mujer del secano monegrino.

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Aurora Ezquerra Serrate

            Natural de Castejón de Monegros, Aurora Ezquerra Serrate nació en 1919. De casa Lorenzo “El Bruto” fueron siete hermanos. Su padre luchó en la guerra de Cuba y, tras sufrir una amputación en un dedo de una mano, le quedó una pequeña paga que ayudó bastante a su vuelta. En la guerra de Cuba aprendió a tocar la bandurria y cuando volvió a Castejón de Monegros iba a tocar por los pueblos y así se ganaba unos dineros extras.

            Una jovencísima Aurora comenzó a estudiar en la escuela de las hermanas del cura, unas mujeres que enseñaban a cambió de pequeñas cantidades de dinero o algún que otro pago en especias. Después pasó a párvulos en las escuelas municipales, su padre quiso que aprendiese letras, a escribir bien: “si hubiesen tenido dinero hubiera estudiado una carrera”.

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Prensa de cera.

           Su madre cosía, apañaba pantalones, calzoncillos, cosía camisas, tejía jerseys de lana… hacia trabajos de costura a la gente y le pagaban por ello, a veces con dinero y otras veces le daban algo a cambio. Con el tiempo se compró una maquina de coser y mejoró su trabajo. Aquellos pequeños ingresos eran muy importantes para la economía familiar y gracias a ellos no pasaron hambre. Con parte del dinero que ganaba su madre se pagaban los libros escolares de la pequeña Aurora.

            En Castejón de Monegros iban a buscar el agua a una fuente del pueblo y a una balsa. En casa criaban un tocino y hacían la matacía, también tenían gallinas y un pequeño ganado de ovejas y cabras. Aurora aún recuerda ordeñar las cabras y con la leche hacía quesos para casa, mantenía su propio suero. Las mujeres se juntaban a lavar en un lavadero. Toda la familia iba a segar, las mujeres daban gavilla y ataban las garbas.

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Aurora Ezquerra

            Amasaban el pan y luego lo llevaban al horno. En Castejón de Monegros hacían “largos”, unas tortas de pan con algo de aceite. No había mucho dinero y tampoco había azúcar. También hacían “gorros de cura” unos panes macerados, que llevaban mucha harina y que retorcían, era un pan especial, un capricho que hacían de vez en cuando. Al pan duro y que no crecía, que no subía, lo llamaban “coto”.

            Aurora se casó con Leandro Puey Castejón, quien trabajó como labrador y pastor. En Castejón de Monegros los hombres hacían mucha leña de romero, la bajaban a vender a Sariñena unas dos veces por semana. Las mujeres se juntaban para coser en las calles, también era muy común quedar las noches de verano para salir a tomar la fresca.

            Aurora llegó a hacer hasta de albañil en casa, pequeñas obras hasta hacer una escalera hasta la terraza y un mosaico. Las mujeres en Castejón de Monegros tenían pocas salidas, algunas servían en alguna de las tres casas ricas del pueblo y la mayoría trabajaban llevando las múltiples faenas de casa y del campo. Se ha dejado atrás una forma de vida muy dura, las mujeres trabajaban de sol a sol e incluso cuando llegaba la noche. Un pasado que va quedando en el olvido pero que testimonios como el de Aurora nos describen una realidad de trabajo y esfuerzo que debemos de valorar y reconocer.

             Esta mirada se enmarca dentro de la serie “Rostros”, que va relatando diferentes visiones de mujeres monegrinas y su trabajo en el medio rural de Los Monegros. Muchas gracias a Ana Puey Campos y a José Puey Ezquerra, hijo de Aurora .

Valfarta


Valfarta, en aragonés Balfarta, lugar al sur de la provincia de Huesca en la comarca de Los Monegros. Está situada en un ambiente árido, geográficamente  en la depresión del Ebro, en pleno corazón de Los Monegros, a una altitud de 372 msnm y ocupa una superficie de 3320 hectáreas (33,20 Km2). Su término es llano con suaves vales o barrancos como el de Aguamol, el Boral, Carrabardera, de las Cabras o Pesegueras. 

«Térm.  confina N. Castejón del Monegros, E. Peñalva y Sigena, S. Bujaraloz, y O. La Almolda.»

Madoz Diccionario Geográfico – Estadístico – Histórico 1845-1850.

Pascual Madoz en su diccionario geográfico – estadístico – histórico 1845-1850, la nombra como «Balfarta»,  definiendo a la población «situada en un llano combatido libremente por todos los vientos» con climas saludable: l.  con ayunt.  de la prov. adm.  de rent.  y dióc. de Huesca (12 leg.), párt.  jud.  de Fraga (6), aud.  Terr.  y c. g. de Zaragoza (16). POBL.13 vec, 160 alm.; CONTR.  4,145 rs.  3 mrs.

El pueblo se desarrolla a través de un eje central que comprende la calle Alta y la calle Baja, en cuyo centro se encuentra la iglesia, paralelas al norte las calles Alto Aragón y Extramuros y al sur la calle Monegros. Perpendicularmente, del sur a la plaza de la iglesia atraviesa la calle Portal y al oeste aparece la plaza Esquineta. Madoz, en su descripción de 1845-1850, recoge «Tiene 43 CASAS de 12 á 14 varas de altura, formando una calle cómoda, pero sin empedrar». En el centro donde se halla la iglesia se forma una pequeña plaza, donde en el siglo XIX estuvo la cárcel: «Una pequeña plaza cuadrada á cuyo frente se ve la municipal con su cárcel; y igl. parr» (Madoz Diccionario Geográfico – Estadístico – Histórico 1845-1850).

Valfarta. Luis Vidal, Hermann, Foto Walter…[et al.] 1936-1939.

Valfarta presentaba dos balsas a su entrada de carretera Sariñena, la Balsa Alta, izquierda de la imagen, que proporcionaba agua para consumo humano, y la balsa Baja, derecha, para los animales «Para beber los vec. y para sus usos domésticos y abrevadero de bestias y ganados, usan la agua de balsa» (Madoz Diccionario Geográfico – Estadístico – Histórico 1845-1850). Con la llegada del agua corriente la balsa Alta se secó. 

¡ Campos sedientos!

Pero ¿es que no hay redención para esas comarcas? ¿Es que esos pueblos habrán de resignarse a emigrar o morir? ¿Es que pueblos como Peñalba y Candasnos y Valfarta, donde el término municipal abarca más de 10.000 hectáreas de cultivo habrán de conformarse con no recolectar un solo grano de trigo, como viene ocurriendo hace cuatro años?.

Diario de Huesca, 22 de mayo de 1925.

El cultivo de secano y la ganadería lanar han respondido a la actividad principal, no obstante, las sequias han ido mermando cultivos y pastos a lo largo de los siglos. Prácticamente no han habido ni almendros ni olivos, ni mucho menos huerta y el agua se obtenía por medio de balsas y en años de escasez la tenían que traer en cubas. En este sentido, la descripción de Madoz aporta la siguiente estampa: «El terreno participa de monte y llano, todo de secano y muy fértil, si ayudan las lluvias; los montes principales que se encuentran son los llamados de Boral y Reguero: forman cord. al E. del pueblo; carece de bosques y arbolados, pero cría buenas yerbas de pasto, y encierra muchos minerales de yeso. Caminos: todos son locales y los mas carreteros: están en buen estado» (Madoz Diccionario Geográfico – Estadístico – Histórico 1845-1850).

PROD.: trigo, cebada, centeno y avena; cría ganado lanar, cabrío y caza de perdices, liebres y conejos hay también algunos lobos y zorras (Madoz Diccionario Geográfico – Estadístico – Histórico 1845-1850).

COMERCIO: la exportación del trigo que generalmente sobra, é importación de todos los otros artículos y 1 tienda de comestibles y quincalla.

Madoz Diccionario Geográfico – Estadístico – Histórico 1845-1850.

También, es importante apuntar, que en el pasado el término tuvo «importantes» canteras de yesos: «VALFARTA- Lugar de 336 habitantes: encontrándose á 42 kilómetros de Fraga y á siete de Peñalba posee canteras de yeso importantes» (Diario de Huesca 11 de enero de 1918).

En la actualidad, a finales del siglo pasado, la llegada del canal de Monegros ha transformado las tierras a regadío convirtiéndose en la principal actividad de la población. A pesar de ello, la población ha ido perdiendo población. De los 349 habitantes, con los que contaba en 1920, ha descendido hasta los 54 en el 2024, presentando una densidad de 1,63 habitantes por Km2.

Valfarta es uno de los pueblos mas pequeños de la provincia de Huesca, situado en el centro de la zona monegrina, unos pocos kilómetros al norte de Bujaraloz. Sus habitantes normales 300, su término municipal cerca de las 3.000 hectáreas de tierra recia y magnifica para cosechar cereales, si fuese regada en el momento oportuno y en cantidad suficiente. Superficie de sementera obligatoria, 900 hectáreas; cabezas de ganado lanar, las pocas que pueden sostener 5 o 6 terratenientes, en proporción equivalente a su propiedad. Viñedo y olivo escaso, lo suficiente para poder mencionarlos: y unas 150 colmenas que en las primaveras buenas dan miel de romero de calidad inmejorable. Y ningún otro medio de vida, como no sea el de media docena de jornaleros que en determinada época del año y en trabajo muy penoso, se dedican a «arrancar esparto».

La tragedia de los Monegros.
Nueva España, 24 de abril de 1953.

Destaca en el llano su iglesia barroca a Nuestra Señora de la Luz, del siglo XVII, con su esbelta torre y su portada blanca de alabastro. En documentos antiguos es nombrada la iglesia de Valfarta en advocación a santa María, lo que también mantiene Madoz a mediados del siglo XIX: «1 igl.  parr.  bajó la advocación de Sta. María, servida por un cura y un sacristán: el curato de la clase de rectorías, se provee por S. M. ó el diocesano previa oposición en concurso gen».

La ermita dedicada a san Miguel y el cementerio completan los lugares de culto de la localidad, descritos igualmente por Madoz: «Fuera de la pob. y en paraje ventilado, se halla el cementerio; y 1 ermita dedicada á San Miguel, cuyo estado es muy regular, aunque sin mas rent. que las que produce la devoción de los fieles» (Madoz Diccionario Geográfico – Estadístico – Histórico 1845-1850).

Historia de Valfarta

Aunque sus origen es difícil de precisar, en sus inmediaciones hay constancia de hallazgos entre el Bronce final y la I Edad del Hierro como es el caso del barranco de la Correbardera entre Castejón de Monegros y Valfarta (Beltrán Martínez, Antonio. El poblamiento prehistórico y protohistórico).

  • En Madrigueras: se localizan restos desde la Época ibero-romana, hasta la época imperial.
  • En Val de la Rafela: se localizan restos del periodo romano indeterminado (hallazgo suelto).
  • En Val de Peseguera: se localizan restos de la edad de bronce-hierro (hallazgo suelto).
  • En Val de Carrabardera: se localizan restos arqueológicos correspondientes a diferentes épocas
    (hachas pulimentadas, cerámicas romanas…)
  • Campo de Pertusa Yacimiento de cronología ibero-romana e imperial que se extiende hasta el siglo I d.C.
  • Valbaja Asentamiento romano de hasta mediados del siglo II d.C. También en término de La Al
    molda.
  • En Mas del Dueso – Val de Ros: se localizan restos arqueológicos del Período contemporáneo.
  • En Nevero “Pozo del Hielo”: se localizan restos arqueológicos del Período contemporáneo.
  • En la sierra de Alcubierre, en su término municipal se hallaba un posible asentamiento agrícola romano de época imperial. Villas romanas.

 Lax Cacho, Mª Angeles.
El habla popular de la zona meridional de Monegros más allá de la variedad geográfica.

La conquista de estas tierras por parte de los reyes aragoneses se va produciendo a lo largo del siglo XII, siendo  «Valfarte» una de las aldeas citadas en el Privilegio de Población concedido a Sariñena en 1170. Su nomenclatura histórica es variada y aparecen referenciadas diferentes formas de Valfarta, tales como Balfarta, Balffarta, Fartam, Falfarta o Balforta. Especialmente, Agustín Ubieto Arteta, en «Documentos de Sigena», en Textos Medievales», 32 (Valencia 1970), recoge las formas Balfarta, Balffarta, Fartam y Valfarta. Se le asigna un origen toponímico descriptivo, de valle y farta, respondiendo a «Vallo Harto» como valle fértil.

«Bujaraloz en un llano
La Almlolda está en un altero
Valfarta está en un valle
y Peñalba en un aujero». 

Como muchos de los lugares de Los Monegros dependió del Real Monasterio de Santa María de Sijena, fundado en 1188 y que ejerce sobre Valfarta la «Dominicatura temporal». Impronta que queda reflejada en su escudo municipal portando la cruz sanjuanista de plata sobre un campo de gules (rojo), mientras que la parte inferior se compone de los cuatro bastones de gules con fondo de oro. Como timbre, apunta A. Castillo Genzor, la corona real, «Pues regia fue la fundación del cenobio a cuyo patrimonio territorial estuvo vinculada la localidad».

Escudo de Valfarta.

No obstante, la autoridad eclesiástica la ejerció Montearagón a través de sus abades y de los obispos de Huesca años más tarde. En este sentido, aparece un documento del 8 de febrero de 1430, por el cual el monasterio de Montearagón dona durante 27 años a los habitantes de Valfarta, aldea de Sariñena, la primicia del lugar para que reparen sus iglesias (ES.28079.AHN/4//CLERO-SECULAR_REGULAR,Car.678,N.17). Concretamente, en su desarrollo, el abad Sancho, en Angúes, cedió las primicias de la iglesia de Santa María de Valfarta por un periodo de veintisiete años para atender con su importe la reparación del templo parroquial.

Valfarta, 1430.

Hasta el siglo XVIII, son varios los hacendados que mantienen la mayor parte de la propiedad de Valfarta, que van de la familia de los Moliner, Villanova, Bardaxi y Penén «Todas incluidas en la Cofradía local de Infanzones, que tuvo vivencias hasta el siglo XVIII» (Castillo Genzor, Adolfo. Armas del pueblo de Valfarta. El Noticiero, 7 de marzo de 1965).

El mismo Adolfo Genzor Castillo resalta casa Penén, procedentes delas «Ricas campiñas del Bearne» y que terminan «Por constituirse en Valfarta como una de las familias más representativas del secano aragonés, tutelando con su fuerte economía la de los numerosos braceros agrícolas que trabajan en su hacienda».

Casa Penén, Valfarta.

Sus principios proceden de Olorón, de donde los hermanos Jean y Philippe Penén deciden trasladarse a Valfarta, posiblemente en la primera década del siglo XVII. Jean, conocido por Juan, se casa en 1630 con Catalina Albero y del Val, perteneciente a buena casa monegrino. Con Catalina tienen un hijo aunque ella fallece pronto. Juan se vuelve a casar, esta vez con Isabel Collado. Juan Penén fallece en 1674.  

El descendiente, José Penén Collado nace en Valfarta en 1648. Es principal actor de la Jurisfirma despachada por la Corte de Justicia Mayor del Reino en 1687 por la cual, de acuerdo al fuero, son otorgados de la consideración de infanzones del reino. Título que en 1758, Matías Penén del río, nieto de José, solicita a la Real Audencia su subrogación por «Sobrecarta» en los beneficios de la «Jurisfirma» ganada por su abuela, petición atendida el 31 de mayo de 1758 (Castillo Genzor, Adolfo. Los Penén, Bearneses y Monegrinos. El Noticiero, 22 de junio de 1971). 

Es curioso observar que la familia contaba ya con el patronato laical de la capilla del Santo Cristo de la Parroquial de Valfarta, donde todos los Penén tenían su panteón familiar, concesión esta muy difícil de alcanzar entonces de los Prelados, a no ser pública y notoria la calidad y relevancia social de los que gozaban de esta distinción.  

Otro detalle marginal, pero asimismo revelador, es la condición infanzona de las damas que entraban a formar parte de la Casa Penén, aun siendo esta de procedencia foránea. Apellidos tan conocidos como los Albácar de Bujaraloz, parientes delos Cortés, los Serrate y Castillo de La Almolda, Los pinos, etc. no desdeñan entroncar con unos «advenedizos» procedentes de lueñas tierras. tan es así que recorrer la filiación de los Penén por sus líneas de cognación es tanto como reconstruir la nómina nobiliaria de los Monegros y aun del somontano oscense. 

                                                   Escudo casa Penén.

 

Genzor Castillo ahonda profundamente en casa Penén, relato tan revelador que resulta necesario reproducirlo íntegramente:

Hoy todavía decir casa Penén es lo mismo que nombrar a Valfarta entre los monegrinos. Su amplio y palacial casalicio es la típica residencia del hidalgo rural aragonés, con un severo y casi monástico zaguán, con su oratorio, las salas de respeto de su planta noble y la serie casi inacabable de dormitorios, con que antiguamente resolvían los Penén el problema del hospedaje de su parentela y amistades. 

Porque los Penén, hay que reconocerlo, hicieron siempre de la hospitalidad un culto nunca desatendido. Hemos tenido la oportunidad de estudiarlos en su intimidad genealógica hasta los primeros escalones de la estirpe, que probaría la hidalguía de sus orígenes en 1687. Pero lo verdaderamente importante sería la identificación de los Penén con su pueblo natal, no comportándose como simples hacendados latifundistas, sino entendiendo en todo su alcance la responsabilidad social que la propiedad lleva consigo. De ahí que sus relaciones con los valfartinos estuviesen precedidas por una fraternidad cristiana auténtica».

Castillo Genzor, Adolfo. Armas del pueblo de Valfarta.
El Noticiero, 7 de marzo de 1965.

En 1730, Baltasar Berzaval en nombre de Lorenzo Claras, maestro boticario de Valfarta, solicita que se tenga por nulo el despido de este ya que se efectuó sin motivos y sin dar los dos meses de margen habituales (Expediente Archivo Histórico Provincial de Zaragoza 1784/06/14. ES/AHPZ – J/001925/0027).

En el Estado de las cofradías, hermandades y congregaciones correspondientes a la ciudad de Zaragoza junto con los pueblos de su jurisdicción de 1771 aparece recogida la Cofradía del Santísimo Sacramento de Valfarta: «Balfarta. La cofradía del S.mo Sacramento y san Miguel con aprobación pontificia, que con la renta de un campo de doce fanegas se sembra… que trabajan los hermanos gasta en una misa, sermón, cera, pan vendito, músicas y corrida de espada...» (ES.28079.AHN//CONSEJOS,7105,Exp.64,N.1).

En 1784, vecinos de Valfarta exponen la incertidumbre sobre la llegada de los ganados antes de la cosecha (Expediente Archivo Histórico Provincial de Zaragoza 1730/10/30. ES/AHPZ – J/001887/0014).

En el mismo año de 1784, el boticario Antonio Guiral de Valfarta reclama las deudas que se le deben allí y en Peñalba (Expediente Archivo Histórico Provincial de Zaragoza 1784/03/22. ES/AHPZ – J/001924/0019).

Manuel Penén Castillo, hijo de Matías Penén del Río, contrae matrimonio con Manuela Blecua y Paul en 1788, hijadalga de Abiego y hermana del geógrafo y teólogo Pedro Blecua y Paul.

En 1831 nace en Zaragoza el descendiente de casa Penén Santiago Penén y Devesa (1831-1895), la figura más conocida de casa Penén:

Obra fundamental suya fue la que publicó en colaboración con don Pascual Savall y Dronda, reuniendo los fueros, observancias y ordenanzas del reino de Aragón. En su preparación invirtieron ambos autores largos años de estudios e investigaciones. Puede decirse que pocas, dentro del género, le aventajan en precisión, al hacer la evaluación y crítica de nuestras leyes forales. También publicó Penén otro libro, titulado «Ordenanzas de las huertas y montes de Zaragoza», tema que conoció muy bien en su calidad de letrado del Ayuntamiento de Zaragoza. Fue don Santiago, asimismo, admirador y apasionado biógrafo de don Ramón Pignatelli, cuya vida escribió en 1895, año en que fue inaugurado el monumento que levantó la ciudad como homenaje al célebre hijo de la Casa de Fuentes, magníficamente realizado por el escultor don Antonio Palao. También destacó Penén como escritor costumbrista de fina y profunda observación, siendo en este sentido el precursor de López Allué. Como éste, publicó en forma de novelas muchas de las costumbres típicas aragonesas. Estuvo también a su cargo, durante varios años, la dirección de la biblioteca del Colegio de Abogados, que él ordenó y catalogó. Hasta su muerte en 1895 figuró en la plana mayor de la intelectualidad zaragozana y, como tal, perteneció a la comisión de la «Biblioteca de Escritores Aragoneses», instituida bajo la tutela de la Diputación y que tan meritoria labor realizó, editando una serie de escogidos volúmenes, como el célebre «Itinerario» de Labaña y el códice del «Merino de Zaragoza» de Gil Tarín, para regalo de nuestros estudiosos.

Castillo Genzos, Adolfo. Armas del pueblo de Valfarta.
El Noticiero, 7 de marzo de 1965.

En 1834 nace Joaquín Penen Samper y fallece el 17 de mayo de 1900, a los 66 años de edad. Ejerció la abogacía en Sariñena, además de ser diputado provincial. Estuvo casado con Francisca Paraled Domingo, de casa Paraled de Sariñena.

De Valfarta 19 Mayo de 1900.

Valfarta está de luto por haber perdido un hijo ilustre. El Sr. D. Joaquín Penén y Samper falleció en la villa de Sariñena el día 17 del actual; su muerte ha sido muy sentida entre sus numerosos y distinguidos amigos, como pruébalo el gran número de personas que al entierro han concurrido. Era el fenecido abogado, exdiputado provincial y exalcalde de Sariñena, y perteneció en tiempos al partido conservador, pero ahora se hallaba retirado de la política. Como contribuyente figuraba en primera línea en esta provincia, y además de ésto corría á su cargo la vasta administración de los bienes y riquezas de su difunto hermano D. Juan José Penén. Reciba, pues, su atribulada familia la expresión de, mi más sincero pésame. De V. afectísimo amigo s. s., El corresponsal.

Diario de Avisos de Zaragoza.
22 de mayo de 1900.

Los últimos Penén

Con don Juan José Penén y Samper, nieto de don Manuel y de doña Manuela Blecua y Paul, se producirá el eclipse por varonía de un linaje monegrino cuyas raíces más antiguas se proyectan del lado francés de los Pirineos. El último brote masculino del linaje no tuvo mucha prisa, que digamos, en contraer matrimonio. Su soltería era asaz avanzada, por rebasar en tres años el medio siglo, cuando decidió contraer matrimonio en Zaragoza con doña Petra Bastarás y Cavero, natural de Lanaja, que contaba cerca de los treinta años menos que el novio. Fruto de este enlace serían dos hijas. La mayor doña María Teresa Penén Bastaras, fue la única encargada de continuar descendencia familiar, pues casó en 1904 con otro hidalgo oscense de la comarca de la litera, don Melchor Lasierra Purroy, con el cual hubo una sola hija, doña María de las Ángeles Lasierra y Penén, esposa de nuestro muy querido amigo don Arturo Guillén y poseedora actual del patrimonio agrícola y ganadero que su madre le legara en su Valfarta natal, donde la Casa solariega de los Penén es verdaderamente típica y representativa de cómo sentían y practicaban la hospitalidad, en el pasado, los grandes hacendados monegrinos. Mas que residencia particular se asemeja a un hotel bien acreditado, pues no faltan grandes comedores, innúmeros dormitorios, corrales bien abastecidos. El oratorio familiar da el debido acento a la religiosidad de los Penén, la cual fue, en realidad, el verdadero motivo de su extrañamiento de Olorón. Tuvimos la suerte de conocer personalmente, y de gozar de la amistad de doña Manuela Penén, hermana menor de doña María Teresa y modelo de la mujer aragonesa a la vieja usanza: Sencilla, bondadosa, discreta en el decir, pero rígida en sus convicciones. Adoraba a su Valfarta, a sus Monegros, cuyo encanto y poesía le tenían literalmente hechizada. Sus años y sus achaques le impidieron frecuentar tanto como quería una tierra donde tenía puestos todos sus amores, aparentemente hosca y triste para aquellos que sólo saben apreciar lo externo y superficial. 

 

Los Penén, bearneses y monegrinos.
Castillo Genzor, Adolfo. El Noticiero, 22 de junio de 1971.

Valfarta ha sido vereda de Huesca y corregimiento de Zaragoza antes de formar su propio ayuntamiento en 1834.

En 1856 el Expediente de venta de bienes Nacionales contempla los siguientes de «Balfarta» (Archivo Histórico Provincial de Huesca 1856/03/10, ES/AHPHU – H-016067/000003).

Propios de Balfarta

Núm. 100 – Un horno de pan de cocer sito en dicho pueblo, confronta con camino de la balsa, casa de Pedro Fadiad y otra de la viuda de Pablo Dueso; tiene una estensión superficial de 1260 pies castellanos y se halla en mal estado de conservación; produce en renta 80 rs. capitalizado en 1800 y tasado en 1940 rs. vn. bajo cuyo tipo se subasta. 

Núm. 99. – Una casa sita en dicho pueblo calle Baja, confronta con camino público casa de Gregorio Labrador y otra de la viuda de Pablo Duaso, consta de piso bajo con otro con una bodega y caño y su corral descubierto; tiene una estensión superficial de 860 pies la casa y 1890 el corral; se halla en mal estado de conservación y produce en renta 68 rs. capitalizada en 1530 y tasada en 2240 rs. vn. que servirán de tipo para la subasta. 

Núm. 105. – Una casa sita en dicho pueblo calle Baja, confronta con camino público casa de Juan Bastaras y otra de Mariano Ros, consta de un piso bajo y otro superior, una cuadra acesoria y corral descubierto: tiene una estensión superficial la casa y cuadra de 1073 pies y el corral 1914 medida castellana, se halla en mediano estado y produce en renta 80 rs. capitalizada en 1800 y tasada en 3190 reales vn. bajo cuyo tipo se subasta. 

 

Sello Alcaldía Constitucional de Valfarta, 1876 (ES.28079.AHN//SIGIL-TINTA_HUESCA,8,N.3249).

Durante la guerra de 1936, la localidad alberga el Hospital de la Cruz Roja de Valfarta.

Con la entrada del bando nacional se establece un nuevo ayuntamiento presidido por Pedro Casasnovas.  La ermita de san Miguel, que había sido asaltada durante la guerra y su imagen destrozada, es rápidamente restaurada y su imagen restituida, nueva obra de la mano de los hermanos Albareda de Zaragoza, siendo bendecida el 28 de septiembre de 1938, víspera de su festividad (El Noticiero, 4 de octubre de 1938).

Durante toda la noche, guardia de honor, romances y clásicos cánticos al Santo; al amanecer, Rosario de la Aurora, con asistencia de la totalidad del pueblo; y a las nueve de la mañana, procesión a la ermita con las mismas características del día anterior y, seguidamente, solemne misa de Terno y sermón a cargo de mosén José París, en el que estuvo inspiradísimo cantando las glorías de san Miguel y pidiendo perdón para los que le ofendieron , sin saber lo que hacían, y protección para los buenos valfartinos, que le honran y le veneran. También pronunció una oración brillante y sentida el sacerdote hijo del pueblo don Cándido Casasnovas, emocionado sentidamente a sus oyentes. 

El Noticiero, 4 de octubre de 1938

Así, sus fiestas patronales responden a san Miguel Arcángel, que se celebran cada 29 de septiembre, representando su tradicional dance, gracias al esfuerzo de sus vecinos y vecinas por mantener viva esta tradición tan arraigada en el territorio (Ángel Labrador Labrador, mayoral del dance de Valfarta).

También se celebra san miguel cada 8 de mayo, como fiestas menores. 

Valfarta

*Foto: Imagen de Valfarta.

En 1952, con motivo de las fiestas patronales en honor a san Miguel, se inaugura el altar mayor, es decir «El principio de lo que ha de ser altar y retablo mayor de la iglesia parroquial» un altar ejecutado por el artista zaragozano Enrique Pueyo, coste sufragado por los vecinos «Valfarta es pequeño, y por esta causa a falta de un mecenas mas que generoso pródigo, él, el pueblo solo ha de atender y remediar sus necesidades. Gracias a su alcalde, don Pedro José Ros, nuestro buen amigo, y a las restantes autoridades que le rodean, y a la unión de todos sus vecinos, las necesidades de Valfarta son solucionadas con facilidad y remediadas prontamente y con solicitud, como puede informarse el mas elemental observador.  Cierto que en esto de la iglesia también han intervenido, y con gran acierto, el señor cura, a cuyo cargo está la Parroquia, el sacerdote de Bujaraloz J. Martín; este encauzó el sentir y deseo del pueblo y se ha logrado un proyecto de retablo y altar, estilo renacimiento, que encaja admirablemente dentro de las líneas sencillas del templo» (El Noticiero, 4 de octubre de 1952).

Valfarta a través de textos y hemerotecas

Diccionario geográfico, estadístico, histórico, biográfico, postal, municipal, marítimo y eclesiástico de España y sus posesiones de ultramar (1881- 1887).

VALFARTA.—L. con ayunt., al que se hallan agreg. 46 edif., viv. y alb. ais. Cuenta con 256 hab. y 106 edif., de los que 15 están habitados temporalmente y 38 inhabitados.

Org. civ. Corresponde á la prov. de Huesca, y al dist. de Fraga para las elecciones de diputados provinciales y las de Córtes.

Org. mil. C. G. de Aragón y G. M. de Huesca.

Org. ecle. Pertenece á la dióc. de Huesca, al arciprestazgo de Sariñena y tiene una iglesia parroquial, bajo la advocación de Ntra. Sra. de la Luz, cuyo curato es de la categoría de 1.er ascenso. 

Org. jud. Se halla adscrito al part. jud. de Sariñena, á la aud. de lo criminal de Huesca y á la territ. de Zaragoza.

Org. econ. Para el pago de sus impuestos depende de la Delegación de Hacienda de su prov.

S. púb. Recibe y expide la corr. por en. de Lérida á Zaragoza y esf. de Fraga.

Ob.púb. y med. de com. Cruzan por su tér. municipal diferentes caminos, ya carreteros, ya de herradura, en mejor ó peor estado de conservación, que lo relacionan tanto con la cap. del part., cuanto con las demás pob. limítrofes y por medio de los que verifica sus transportes y sostiene sus relaciones.

Ins. púb. Costeada de fondos del municipio hay una escuela, para los dos sexos, perfectamente atendida y á la que asiste un regular número de alumnos.

Art., of., ind. La ind. que más domina en esta localidad es la agrícola y por algunos de sus moradores se ejercen aquellas profesiones y of. mecánicos de mayor necesidad.

Pob. Ninguna importancia ofrecen los 60 edif. que la forman, incluyendo en este número la iglesia parroquial y casa en que el ayunt. celebra sus reuniones, puesto que tanto unos como otros, aunque son de buena construcción, no hacen más que responder á las necesidades de sus destinos respectivos. Cuenta con un establecimiento para la venta de los artículos más necesarios; está el vecindario perfectamente abastecido de aguas para todos los usos, y celebra la principal festividad el día del Patrono del pueblo.

Sit. geog. y top. En terreno montuoso, disfrutando de buena ventilación y clima muy sano, aun cuando sumamente frío, encuéntrase situado este 1., cuyo tér. municipal confina por los cuatro puntos cardinales, con los de Binaced y Fraga; comprendiendo en el espacio que éstos abrazan varios montes, en regular estado de población, de los que unos pertenecen al común de vec. y á propiedad particular otros. El terreno es de mediana calidad, y las prod. consisten en cereales, legumbres, frutas, hortalizas y pastos; se mantiene ganado de varias clases, además del necesario para las faenas agrícolas, y hay caza de pelo y pluma, no escaseando los anímales dañinos.  

Desde Valfarta

Dicen de Valfarta que hace dos meses que tienen agotadas las balsas del pueblo, que tras de un año en que no se ha recolectado ni la mitad de la simiente, pone á aquellos habitantes en un estado triste y desconsolador.

Y no es esto lo peor, sino que sí pronto no llueve para que la tierra adquiera la sazón necesaria para sembrar, esta operación se hará en malas condiciones en toda aquella tierra monegrina, y como generalmente de aquí depende que el futuro año sea bueno ó malo, así como la salvación ó la ruina de la inmensa mayoría de estos sufridos labradores.

Diario de Huesca, 17 de septiembre de 1900.

Otro ahogado

Comunican de Valfarta que en la balsa que hay junto al pueblo había parecido ahogado él vecino de dicho pueblo Juan Labrador Alcolea, de sesenta y dos años dé edad, casado y jornalero de oficio.

El Juzgado procedió al levantamiento del cadáver y á instruir las correspondientes diligencias sumariales.

Diario de Huesca,  26 de julio de 1916.

Comandante de la Guardia Civil

Hoy sale para Valfarta el comandante del puesto de la Guardia civil don Pascual Gracia, completamente restablecido de la difícil operación realizada con éxito por nuestro querido amigo don Luis Batalla. Felicitamos al operado y al operador.

Diario de Huesca – 15 de abril de 1917.

La plaga de langosta

En el presente año, la plaga, combatida con éxito en el pasado, ha desaparecido de la mayor parte de los pueblos infestados; pero si bien el resultado obtenido fue satisfactorio debido al entusiasmo conque los pueblos infestados realizaron los trabajos de extinción, salvando las cosechas seriamente amenazadas, no se logró hacer desaparecer los focos, quedando grandes manchas de canuto en los términos de Valfarta, Peñalba, Candasnos y Fraga, de tanta gravedad, como los que había el año anterior.

Diario de Huesca – 12 de abril de 1922.

La plaga de Langosta

Y como en Peñalba, es horrible y desesperante lo de Valfarta, Como en Peñalba, han resultado vencidos a pesar de cuantos medios envió el Gobierno.

Diario de Huesca – 30 de mayo de 1922.

Ver: La plaga de langosta en Los Monegros. 

Ecos de sociedad

Después de pasar una temporada en Valfarta, ha regresado nuestro querido amigo don Miguel Escalona, acompañado de su bellísima hija Pabla, e hijo Rafael.

Diario de Huesca – 28 de agosto de 1923.

Incendio

En Valfarta se incendió un pajar de don Melchor Lasierra. El vecindario logró sofocar el fuego, que fue casual.

Diario de Huesca – 7 de noviembre de 1924.

Conducción del correo

Por conducto de la Administración principal de Huesca, que ha informado favorablemente, el Alcalde de Valfarta elevó a ese Centro directivo instancia solicitando que la conducción del correo en automóvil contratada con D. Pedro Basols Calvo, en la cantidad de 6.887,25 pesetas anuales, entre Sariñena y Bujaraloz, prolongue su recorrido hasta Valfarta. A tales efectos y mediante el abono de la cantidad que a porrata le corresponde, ha dado su conformidad el actual contratista de la expresada conducción.

Entiende esa Dirección general que procede acceder a lo solicitado, por cuanto, sin excesivo gravamen para el Tesoro, resulta beneficiado el vecindario de Valfarta. Por la mayor rapidez en el transporte de su correspondencia. Procede, asimismo, modificar el servicio del Cartero de Valfarta, que en lo sucesivo tendrá como obligación la de recibir y despachar la conducción y las propias de la Cartería, señalándole cuatro horas de trabajo diarias para la fijación de su haber. A virtud de las precedentes consideraciones. En uso de las facultades.

El Diario de Huesca, 12 de septiembre de 1928.

La vida en sociedad

Han regresado a Valfarta don magistrado don Mariano de Miguel y su distinguida esposa.

Han regresado de Valfarta don Pascual Montolio maestro nacional, y su bella hermana Vicenta después de pasar unos días con sus hermanos don Anselmo y su esposa dona Julia.

La Voz de Aragón, 16 de enero de 1931.

El conductor de un carro resulta gravemente herido al chocar contra su vehículo un automóvil de nuestro corresponsal.

En el kilómetro once de la carretera de La Portillada, al cruzarse el automóvil de la matrícula H. 1.594 con el carro de Peñalba número 3, se espantaron las caballerías, dando el vehículo la vuelta de campana.

El conductor del carro, Santos Pomar Simón, resultó lesionado de bastante consideración, siendo calificado su estado de grave.

Al lugar del suceso acudió la Guardia civil de Valfarta y Juzgado municipal, siendo trasladado el herido al pueblo de Peñalba, donde fué asistido de primera intención por el facultativo don José Polo Tomás.

El herido fué trasladado al Hospital de Huesca

Víctor Calavera.
Heraldo de Aragón, 28 de septiembre de 1935.

Las caballerías se espantan y el carrero resulta gravemente herido

Cerca de Valfarta, al paso de un auto, se espantaron las mulas del carro que conducía el vecino de Peñalba Santos Pomar Simón, de 46 años. Volcó el carro, quedando aprisionado debajo el conductor, que fue recogido con numerosas y graves heridas.

Diario de Huesca – 1 de octubre de 1935.

Avance nacional

Las tropas del sector de los Monegros han avanzado en una profundidad de 32 kilómetros, habiéndose apoderado de los pueblos de Valfarta, Peñalba y Candasnos.

Nueva España – 27 de marzo de 1938.

La tragedia de los Monegros

En cuanto a problemas locales de Valfarta, que vendrían a solucionar el paro y a evitar la emigración, se recordó la continuación de las obras de la casa del Ayuntamiento, paralizadas desde hace mas de dos años, por agotamiento de la cantidad consignadas a la construcción de una balsa para poder conservar agua de beber en estas épocas de tanta sequia, con lo que nos evitaríamos el tener que recurrir a la Diputación para que nos traigan el agua en tanques desde una distancia de 30 kilómetros, para nosotros y para el ganado; la construcción de la carretera proyectada desde hace muchos años y solo pendiente de comenzar las obras desde Valfarta a Peñalba,; la falta de escuelas para niños y para niñas, cuya necesidad es manifiesta y, por fin, la repoblación forestal del cerro de san Miguel, para facilitar jornales en la cava de fosas cuya plantación podría realizarse en el momento oportuno.

Un Valfartino.
Nueva España, 24 de abril de 1953.

Un rayo cayó sobre la torre de Valfarta

Hace unos días descargó sobre la localidad de Valfarta una fuerte tormenta. Un rayo cayó en la torre de la iglesia parroquial, produciendo un incendio. Se derrumbó la cúpula y todo el armazón y el piso del primer cuerpo de dicha torre requirió el auxilio de los bomberos de Huesca y de Zaragoza.

Autoridades locales y vecindario colaboraron en los trabajos realizados para la extinción del incendio que se logró después de intensos trabajos. No se registraron desgracias personales.

Los daños causados han sido valorados sobre treinta mil pesetas. Pero para llevar a cabo la reconstrucción de lo destruido, dada la dificultad de los trabajos y la importancia del andamiaje que será preciso instalar, se estima que el desembolso a realizar ascenderá a 200.000 o 300.000 pesetas. 

El Noticiero, 20 de agosto de 1958.

Valfarta

Valfarta presenta en la actualidad la misma pacifica y labriega andadura que siglos atrás, remansada en sus tradiciones y costumbres. Es uno más de nuestros pueblos de secano, al que esperamos llegue pronto el resurgimiento con la prolongación del canal de Monegros, que habrá de incorporar su extenso término municipal -3.220 Has.- a la zona de los nuevos regadíos. Entretanto la fisonomía arcaica de su vivir aldeano no difiere mucho -si exceptuamos la presencia de moderna maquinaria agrícola- de la que antaño tuviera. 

Castillo Genzor, Adolfo. Armas del pueblo de Valfarta.
El Noticiero, 7 de marzo de 1965.

La zona de Valfarta está incluida en el sector IV de la zona regable de Monegros II por medio del Canal de Monegros, concluyéndose dicha fase en 1998. Su llegada, como ya se ha comentado, transformó las tierras a regadío, aportando un gran desarrollo. 

Así, Valfarta ha ido construyendo su propia historia, de raíces profundas monegrinas, lugar de orgullo para valfartinos y valfartinas, en plena estepa monegrina. Una aproximación a su historia.

Valfarta, lugar y camino
Corazón de Los Monegros
Donde el cierzo mece el trigo
Y el sol ilumina el pueblo. 

 

 

Zancarriana w