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Capilla de Loreto de Sariñena


Son muchas las crónicas que nos acercan al pasado de la Villa de Sariñena, importante población en el reino de Aragón. Este es el caso de Bernardo Espinalt y García Buenos que nos lleva a descubrir la Sariñena de finales del siglo XVIII, destacada por sus “Buenos muros con sus torres y un castillo algo arruinado con tres puertas y, en cada una, su fuente”. En su Atlante español, obra realizada entre 1778 y 1795, igualmente destaca sus dos conventos sariñenenses, el de carmelitas calzadas y el de franciscanos presentes en la localidad, en este último donde se había traído una réplica de la Virgen de Loreto, entregada a los franciscanos (Espinalt y García, Bernardo. Descripción general Geográfica, Cronológica, é Histórica de España, por Reynos, y Provincias).

Capilla de Loreto y convento san Francisco, Sariñena.

La capilla de Loreto probablemente responda a la herencia más significativa que ha dejado el convento de san Francisco de Sariñena. Una devoción cuya historia resulta todo un viaje a los entresijos del pasado sariñenense, un apasionado capitulo en el que sumergirnos.

El convento franciscano de Sariñena

El convento franciscano de Sariñena recupera su historia gracias a Manuel Antonio Corvinos Portella, plasmándose en su artículo “Avatares del convento franciscano de Sariñena”. Así, gracias al trabajo de Manuel Antonio Corvinos, podemos decir que el convento remonta su fundación a 1280 aunque, como refiere el autor, la referencia documental más antigua, en el Archivo Histórico Nacional, responde al 8 de abril de 1.258 “Una bula de Alejandro IV dirigida a los generales provinciales y hermanos de la Orden de los Franciscanos Menores, entre ellos los de Sariñena, concede a dicha orden diversos privilegios”. Un convento, apunta Manuel Antonio Corvinos, que contaba con una comunidad inicial de veinte frailes menores y presentaba capilla cuyas medidas iban de los 6 metros de largo a los 4 metros de ancho: “Era de techo abovedado y de escasa iluminación”. Además, en el atrio exterior, patio abierto situado a la entrada de algunas iglesias, había, a ambos lados, unas sillerías laterales.

Su ubicación es fuera de la Villa y de su recinto amurallado, a escasos metros camino de Huesca, quedando recogido, este aspecto, por Labaña en 1611 “Fuera de la villa hay un monasterio de frailes franciscanos, un hospital y escuela de Gramática” (Labaña, año 1611, p. 238). No obstante, se ha llegado a considerar la actual iglesia de Sariñena erigida sobre la antigua iglesia del convento franciscano. Lo cierto que el actual templo está construido sobre la antigua iglesia de Sariñena (La iglesia de San Salvador de Sariñena). Dicha cuestión es abordada por Jesús Conte Oliveros en “La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia”: «La antigua colegiata del Salvador fue destruida y en su solar, o al menos en gran parte de él, se edificó el actual edificio parroquial, que fue bendecido el 25 de diciembre de 1846. Es bastante espacioso y de planta cuadrangular. Su construcción es, relativamente moderna y está edificado sobre el anterior solar de la Colegiata del Salvador, sin ser -como suele afirmarse repetidamente- el sucesor de la antigua iglesia del convento de San Francisco».

El convento de san Francisco de la Villa de Sariñena debió ser notable, quedando recogido en diferentes obras, como en el caso de la obra del historiador y religioso Alberto Roque Faci “Aragon Reyno de Christo y Dote de Maria SS. fundado sobre la columna inmóvil de nuestra señora en su Ciudad de Zaragoza, Volumen 1” en su apartado dedicado a N.ª S.ª De Loreto en el convento de S. Francisco de la Villa de Sariñena”, editado en 1750, donde lo introduce con una muy breve referencia a la historia de Sariñena:  La antigua Villa de Sariñena fue libertada de la tyrania Mahometana por N. Rey D. Alfonso I de Aragón: poblaronla gente Noble, cuya demostración han sido los Sugetos infignes en letras, y armas, que han ilustrado a esta su patria, de quienes hace memoria La Nuza (Historia Ecles. De Aragón t.1. l. g.c.6.) para que se conserve en ella su antiguo esplendor. Mayor es el que la dio el Cielo en su Convento de S. Francisco, en quien floreció siempre la virtud: refierese entre otros de esta Casa el V. Fr. Miguel Moron, cuya humildad profundissima y ardentissima caridad le dieron el renombre de Siervo del Señor y de Santo. Es antiguo este convento y lo poseen los Padres Observantes de S. Francisco desde el año de 1567 como escribe el mismo La Nuza (La Nuza ibid.. t.2. lib. I.c. 5.). Haze memoria de esta S. Imagen en su Coronica M.S. de su provincia de Aragón el R.P. Fr. Joseph Antonio Hebrera 3. Pa en la fundación de este convento.”

En relación a esta información, el mismo Roque Faci hace mención del paso, en 1567, del convento a los franciscanos observantes, al abandonarlo los conventuales, reformados de la misma Orden. Pues, en ese año, el rey de España Felipe II suprimió la orden de los franciscanos conventuales, que fueron expulsados de España. Además, Roque Faci cita a Fr. Miguel Moron y la imagen de Nuestra Señora de Loreto.

Efectivamente, en las inmediaciones del convento de san Francisco de la Villa de Sariñena existió la ermita de Nuestra Señora de Loreto, a la que Jesús Conte Oliveros denomina Iglesuela de Nuestra Señora de Loreto”, enclavada en el interior de San Francisco. Una devoción que, según Manuel Antonio Corvinos, no estuvo establecida en Sariñena hasta que fue instaurada el año 1550 con la llegada de la imagen traída desde Roma por el franciscano sariñenense fray Domingo del Pico, previo regalo del papa Julio III “Tenía fama de milagrosa y en las paredes de su capilla había colgados numerosos exvotos que daban prueba de sus milagros”.

De fray Domingo del Pico Francisco decir que fue doctor en teología, vicario y comisario general de los hermanos conventuales, citado como confesor de Carlos V, cargo que rechazó por su avanzada edad. Vincenzio Blasco de Lanuza lo define Claustral, de los mas celebres Predicadores de España, y que predico muchas Quaresmas en el Hospital de nuestra Señora de Gracia desta Ciudad, que es excellencia concedida a pocos ingenios. Compuso el libro que llamó Trilogio, y muchos otros de sermones. Eligiole el Emperador por su Predicador para llevarle a Flandes: pero estava ya muy viejo, y pidio licencia para quedarse” (Historias ecclesiasticas, y seculares de Aragon. Vincenzio Blasco de Lanuza y en tiempos de Carlos V). Con la expulsión de los conventuales, fray Domingo del Pico ingresó en los Observantes. Murió en 1570.

La Virgen de Nuestra señora de Loreto

Retrotrayéndonos al origen de Loreto, etimológicamente viene del latín lauretum, que responde al «lugar poblado de laureles», origen ligado a la ciudad italiana de Loreto. En su contexto religioso viene de la leyenda del traslado milagroso por los ángeles de la Santa Casa de Nazaret —el hogar donde nació la Virgen María, recibió la Anunciación y vivió con Jesús y San José— desde Tierra Santa hasta Italia en el siglo XIII. Siendo su festividad cada 10 de diciembre.

La devoción por la virgen de Loreto en Sariñena, adentrándonos en los orígenes de su devoción, Manuel Antonio Corvinos detalla diversos aspectos históricos como cuando el día 27 de julio de 1.549, el cardenal Juan María del Monte (futuro papa Julio III) junto con otros cardenales “Conceden, a petición de Domingo del Pico, cien días de perdón a todos los fieles penitentes que visiten la capilla de Santa María de Loreto en determinadas festividades y contribuyan a la reparación de la fábrica (edificio) y al aprovisionamiento de ésta”. O cuando en 1.550, dedican oficialmente la iglesia a la Virgen de Loreto e instalan en su interior la pequeña virgen donada por Domingo del Pico. Por lo tanto, es en 1550 cuando Sariñena comienza a venerar a la Virgen de Loreto.

La llegada de la imagen de Loreto a Sariñena

La llegada de la imagen de Loreto a Sariñena queda ampliamente recogida gracias a Roque Faci, en su anteriormente mencionada obra “Aragon Reyno de Christo y Dote de Maria SS. fundado sobre la columna inmóvil de nuestra señora en su Ciudad de Zaragoza, Volumen 1”. Una imagen que P.M. Pico trajo de Roma donada por el pontífice, quien por aquellos años respondía a Julio III (7 de febrero r 1550 al 29 de marzo de 1955) sucediendo a Paulo III (13 de octubre de 1534 al 10 de noviembre de 1549). El texto ya nos advierte que la imagen no está en el mismo convento si no en una “Hermita” dentro del distrito de la misma casa fundación de P.M. Pico:

“En dicho convento quedó después de la Reforma el M.R.P.M. Pico recibió de mano de el Ponfice una devotísima Imagen de N. S.a de Loreto y queriendo enriquecer con tan soberano Retrato a su Patria Sariñena, a su Convento, dexó aquí la S. Imagen en el año de 1550. No esta la S. Imagen en la Iglesia principal del Convento, sino en una Hermita muy capaz dentro del distrito de la misma Casa. Es fundación de el mismo P.M. Pico. Es singular la devoción, que la tiene la Villa de Sariñena y tanta que no se tiene por Christiano allí (como suele dezir el fervor devoto) el que no la visita con mucha frecuencia. Son muchos los milagros que ha obrado, como lo publican las muchas presentallas, que se ven pendientes en su Capilla.”

El tratamiento a Pico, en un primer momento aparece tras las abreviaturas P.M., en el presenta análisis aportamos la posibilidad a que se refiera a Pater Magister, Padre Maestro. En cambio, el tratamiento M.R.P.M. solamente nos aproxima a la posibilidad de estar relacionado con Reverendo Padre Maestro.

La imagen era de madera de pino y, de acuerdo con Manuel Antonio Corvinos: “Posiblemente estuviera pintada de color dorado o decorada con pan de oro; en cualquiera de ambos casos pudo confundir a los feligreses del siglo XVI creyendo que era de ese metal. Su medida era de un palmo de alto (unos 21 cm) y la tenían expuesta dentro de una urna de cristal”. Descripción que viene siguiendo el texto de Roque Faci, quien además afirma como, en tiempos de sequía, la imagen es llevada a la iglesia de Sariñena:

“Es la S. Imagen de Pino y tiene en alto un palmo y esta colocada dentro de un Christal, con mucha decencia. En necesidades de agua se lleva la S. Imagen baxo su Palio, a la Iglesia de la Villa, y allí día y noche asisten a su culto y veneración dos Racioneros, dos Religiosos de S. Francisco y dos del gobierno de la Villa, para que su alabanza sea perennes quantas vezes ha sido venerada en estas ocasiones, han recibido los devotos el beneficio que pedían.”

Imagen actual de Nuestra Señora de Loreto. Fotografía Nieves Ropero.

Cofradía de Nuestra Señora de Loreto

Roque Faci, en su concreción, señala la existencia de una cofradía dedicada a la avocación de nuestra señora de Loreto Ay aquí fundada Cofradia baxo la Invocación de N. S.a de Loreto y celebran su festividad con mucha devoción en la Dominica Infra Octava de la Natividad de N. Sa. Ay concedidas a esta Hermita singulares indulgencias y Privilegios; Sus Bullas se conservan en el Archivo de la Provincia. De ellas consta ser Altar Privilegiado de confesión de Gregorio XIII en 18 de septiembre de 1584 para que nueve Sacerdotes de aquel Convento en todos los días del año (y no otros) logren tan singular Indulgencia”.

De la cofradía de Nuestra Señora de Loreto se conservan las actas entre 1818 – 1842, en cuyo texto se consigna que existía con anterioridad, desde antiguo, pero que se había perdido el Libro de Estatutos a causa de la invasión francesa. La cofradía instituida en el Convento de San Francisco de Sariñena, el libro contiene Estatutos y Ordinaciones “Fundada en su capilla contigua a la Iglesia del Convento de Nuestro Señor San Francisco, de tiempo inmemorial, y aora con el motivo de haberse extraviado el libro que seguía a causa de la entrada de las tropas francesas suplican el Prior y Hermanos de la misma a … se digne poner su autoridad, a mayor honra y gloria de la misma Nuestro Señor” (Cofradías de Sariñena).

La cofradía se componía de cuarenta y un hermanos y doce de devoción, quien se ordenase en la cofradía debía de ser admitido “Siendo honesta, de buena forma y costumbres”. Se favorecía la entrada a los hijos de hermanos, debiendo pagar cinco sueldos y una vela.

Cien días de indulgencia y la Cofradía de Minerva

Continuando el relato de Roque Faci y siguiendo el trabajo desarrollado por Manuel Antonio Corvinos, en el siglo XVI, el papa Paulo III “concedió 100 días de indulgencia a todos aquellos que habiéndose confesado visitasen la ermita de la Virgen de Loreto los días de los Santos Inocentes (28 de diciembre), San Antón (17 de enero) y San Blas (3 de febrero)”. En el relato de Falci no falta la mención de la fundación en la misma “Hermita” de la Cofradía de Minerva:

“Paulo III concedió cien días de Indulgencia a todos los que confessados y comulgados visitasen esta Hermita, que puso reservado al SS. Sacramento en ella y fundó en la misma la Cofradía de Minerva todos los Domingos terceros del mes, con mucha Solemnidad. En esta Santa Capilla canta el Convento todos los dabados del año la Salve con la Antifona Tota pulcha en gloria de la Purisima Concepción.”

Por último, Roque Faci hace mención de la orden franciscana seráfica. Hay que aclarar que el término «Seraphica» (o Seráfica) se refiere comúnmente a la religión Seráfica Orden Franciscana, por los serafines) y se encuentra principalmente en el título de obras históricas y religiosas antiguas, como la «Chronica seraphica«, escrita por el fraile Damián Cornejo en el siglo XVII, que narra la vida de San Francisco y sus discípulos, siendo un término que evoca lo angelical y lo franciscano.

“Era debido tan Soberano Retrato a la Religión de S. Francisco, porque como dice Padilla en su Historia Lauretana (Apud Arman. Seraphic. Regeft. 324. Colum. 597) Quien mas ha dilatado, y estendido la noticia de aquel Divino Santuario y del nombre de N. Sa. de Loreto son los Frayles de la Santissima Orden de el Seraphico P. S. Francisco, la cual siempre se ha mostrado muy devota de la Gloriosa Virgen María y de su Limpia Concepción (Mysterio muy propio de aquella Casa; pues Nuestra Señora fue concebida y engendrada en ella hasta las Indias Occidentales y allí refiere varios Conventos baxo esta Invocación y el Armamento citado añade otros; pero ni unos ni otros Autores podrán referir las muchas y Milagrosas Imágenes que Religión tan Seraphica venera baxo esta Invocación, porque son muchas.” 

imagen de la capilla de loreto, década de 1950.

Conventuales y Observantes

Tal y como hemos apuntado anteriormente, en 1957 el Convento de san Francisco de Sariñena es abandonado por los franciscanos conventuales para parar en mano de los franciscanos observantes: “En 1567 pasó a los franciscanos observantes, al abandonarlo los conventuales, reformados de la misma Orden en esa fecha” (Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia).

Estos hechos responden a dos ramas históricas surgidas de una gran división en la Orden Franciscana durante los siglos XIV y XV. Los conventuales aceptaban vivir en grandes conventos con propiedad en común y estudios, mientras que los observantes exigían una pobreza radical y estricta a los ideales primitivos de San Francisco. El Papa León X los separó oficialmente en 1517 hasta que, en el año 1567, el rey Felipe II, con el apoyo papal, ordena la extinción y el cierre de sus conventos en la península ibérica para unificarlos con los observantes o pasarlos al clero secular.

Altar privilegiado

Sobre 1580, Jesús Conte Oliveros recoge como Gregorio XIII hace a su altar privilegiado donde anteriormente se había fundado el de Minerva. Hecho que también aporta Manuel Antonio Corvinos, citando la fecha del día 13 de septiembre de 1.584, cuando “Gregorio XIII concede un privilegio por el que las misas de difuntos que se realicen en la capilla de Santa María de Loreto sean oficiadas por nueve de los quince hermanos que tiene el convento”.

Hechos que van complementando un relato en torno a Nuestra Señora de Loreto cuya, avocación ha ocupado un lugar muy especial en Sariñena.

La capilla de Loreto

Denominada “Hermita”, Capilla e incluso “Igluesela” de Nuestra Señora de Loreto (Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia), estaba enclavada, adosada, al convento de san Francisco de Sariñena, perteneciendo al mismo cenobio.

Lo que sí que queda claro, de acuerdo con Javier Martínez Molina historiador del arte, investigador y profesor de Historia del arte en la Universidad de Zaragoza, que responde a una capilla. Una capilla adosada a un convento de construcción muy convencional con apariencia de edad moderna, aunque puede ser enmascarado, de época anterior.

Hoguera, hecha por las fuerzas republicanas, con la quema de documentos de la notaría relativos a las propiedades rurales y asuntos financieros, para eliminar el viejo orden económico. «Ante el edificio del juzgado y registro civil. Incendiadas las causas y demás documentos y requisitos» (Anotación en la parte de atrás de la fotografía) Sariñena, Frente de Aragón. Arxiu Nacional de Catalunya. Fondo Martí Bas i Blasi Referencia: ANC1-109-N-161.

De acuerdo con las fotografías de la antigua capilla, esta aparenta ser deudora de la arquitectura de la Cartuja de las Fuentes, arquitectura barroco clasicista, que deriva de su arquitectura vinculada a los arquitectos que trabajan allí, como Julián Yarza Ceballos, Agustín Sanz y la propia iglesia parroquial “Es una capilla pequeña, claramente adosada al propio edificio conventual, conectada con un gran arco para servir de capilla o iglesia del convento y es un espacio cuadrado claramente articulado interiormente con pilastras. A su vez, por encima con un gran entablamiento perimetral que sirve un poco para desplegar y ordenar el espacio visualmente y con cuatro pechinas en los ángulos que permiten voltear una cúpula hemisférica o peraltada probablemente con un tamborín interior bastante escueto y que exteriormente queda trasdosada con un tambor octogonal que oculta el casquete de la cúpula, o sea la parte  hemisférica queda oculta, que era algo muy habitual  en las cupulas aragonesas  del último tercio del siglo XVIII. Con un modelo de cúpula, que ya se utilizaba en el barroco castizo, pero que sobre todo se vinculó mucho en el barroco clasicista, esas cupulas de tambores de exterior octogonales que usaba mucho Agustín Sanz, Yarza, etc… y que se difundieron mucho por todo Aragón. Tienen probablemente una raíz italiana pero sobre todo se difunden en ese barroco tardío, yo diría que la capilla y sin saber nada de ella es del último tercio del XVIII, probablemente de las últimas décadas. Deudora tanto de la Cartuja e incluso del proyecto de la iglesia parroquial estaría en esa línea de Agustín Sanz y de los Yarza o incluso puede que sea un proyecto del propio fray Manuel Bayeu que también ejercía de arquitecto como hemos podido demostrar en la catedral de Jaca en la capilla de los Comenges y, además, tampoco pueda descartarse que fuera una colaboración del propio Fray Manuel.”

Concretando, Javier Martínez, a simple vista, la considera de planta cuadrada, articulada con pilastras con un entablamiento general interior cuatro pechinas en los ángulos que permiten voltear la cúpula y probablemente tenga, aunque no se ve en las fotos, un pequeño ensanche o saliente para albergar el altar mayor para distribuirlo en el eje axial. Una capilla muy escueta que sigue ese lenguaje barroco clasicista en transición al neoclasicismo vinculado a la cartuja y a la parroquia parroquial.

Finalmente, apunta Javier Martínez “La capilla se iluminaba mediante dos grandes vanos semicirculares de influencia termal en los laterales, en la epístola, que es un sistema muy vinculado a Agustín Sanz, a la cartuja de las Fuentes, a ese último tercio del siglo XVIII, eso nos puede acercar a la cronología , además de la propia austeridad del edificio  y la solución del tambor octagonal de la cúpula y esa iluminación se complementa con cuatro óculos en los extremos de los ejes  del templo, en la cúpula,  interiormente en el casquete,  y que exteriormente  abren al tambor envolvente octogonal, ósea tendríamos los dos vanos semicirculares, por debajo del entablamiento, en las dos paredes laterales y cuatro óculos circulares en lo que sería la cúpula interiormente en el casquete y exteriormente en el tambor.”     

Una aproximación a la capilla y al edificio conventual que, como se ha apuntado anteriormente, de construcción muy convencional con apariencia de edad moderna que puede ser enmascarado de época anterior. Su devenir pasa por las medidas desamortizadoras en 1835, cuando el edificio es dedicado a juzgado, oficinas y vivienda de un funcionario, “excepto la iglesuela de Loreto -en la planta baja, que fue convertida en cárcel” (Conte Oliveros, J. La histórica villa de Sariñena y la Cartuja de las Fuentes. Su historia).

Efectivamente, en 1835 es convertida en cárcel, restableciéndose posteriormente su culto, siendo la prisión trasladada a otra dependencia. En el catastro de 1859 aparece con la entrada número 15.- Un oratorio dedicado a N.ª S.ª de Loreto en la plaza de S.n Francisco.

La capilla de Loreto sobrevive a la guerra civil, incluso es utilizada como almacén de material por regiones devastadas. El convento es derribado en 1940. Durante años, el convento ha dado nombre a la plaza san Francisco, posteriormente llamada de Alvarado, del Generalísimo o, actualmente, de la Constitución.

La capilla es derribada en 1958. En su lugar se levanta una nueva capilla con una esbelta torre en lo que respondió a las monjas Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul, inaugurando su nuevo edificio en 1960.