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Pueblo: Curbe


Curbe nació en 1958 con la finalización del primer tramo del canal de Monegros y se levantaron ochenta y ocho viviendas. Pertenece al municipio de Grañen, en el año 2000 contaba con 268 habitantes y en la actualidad cuenta con 193 habitantes.  Los pueblos de colonización han ido perdiendo población, aunque a menor medida que otros pueblos. Con su espléndido pinar aparece un típico y característico pueblo de colonización, con su peculiar iglesia. Sin duda, descubrir las distintas iglesias y torres de los pueblos de colonización es una gran aventura.   

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A través de jóvenes de la localidad conocemos su visión e inquietudes sobre la vida rural. Una perspectiva joven para reflexionar sobre el presente y futuro de nuestras localidades, una serie de entrevistas enmarcadas en la serie “Pueblo” de la iniciativa cultural “Os Monegros”. Gracias al IES Montes Negros de Grañen y muy especialmente a Lurdes Gracia por ayudar a hacer posible este proyecto.

Edgar Abellán Gil

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  • IES Montes Negros Grañen
  • Curso: 3º de la E.S.O.
  • Localidad: Curbe.
  • Libro: El Quijote.
  • Música: Ozuna.
  • Película: El Imposible.
  • Deporte: Motocross.
  • Equipo: FC Barcelona.
  • Afición: Las motos.

A Edgar le gusta más el pueblo “Se está más tranquilo, aunque en la ciudad hay más gente. En el pueblo te conoces con todos y se está muy bien”. Edgar quiere estudiar mecánica en Huesca y luego volver al pueblo, le gustaría tener su propio taller. Si no, pues igual trabajar en Huesca “Ir y venir, lo hace mucha gente”.

Del pueblo le gusta el buen rollo que hay, no se lleva mal con ninguno. Lo malo es que solamente hay una tienda y cierra a las doce del mediodía. Tienen una peña donde se juntan. Se lo pasa muy bien en las fiestas, sólo hay dos y le gustan las dos “Se hacen comidas y cenas populares”. Para Santa Águeda se hace la carrera del rosco.

La iglesia es lo más representativo de Curbe, es lo que más destaca. Le gustaría tener un pabellón, un lugar cubierto y cerrado para jugar al futbito. Se siente monegrino, es donde se ha criado, donde vive, le gusta el paisaje “Hay parte de secarral y también parte arbolada”.

Ve la despoblación “Pueblos como Tramaced y Marcen están muy despoblados, cada vez hay menos gente. Algo habría que hacer pero si no hay trabajo en los pueblos, está claro que la gente tiene que ir a buscar trabajo a la ciudad”.

Continuará…

 

 

Pueblo: Montesusín


Montesusín se fundó en 1958 donde llegaron 88 colonos con sus respectivas familias. “En El Principio Era Desierto. Y Un Día Acampó La Vida” Montesusín. 50 Años Después (2009, Ayuntamiento de Grañen),  Macario Olivera Villacampa. Un sugerente titulo de un libro imprescindible para conocer la historia de Montesusín, donde Macario recoge su historia desde los difíciles inicios hasta su edad de oro.  Montesusín pertenece al municipio de Grañen, en 1980 eran 402 habitantes, en el 2000 unos 298 habitantes y actualmente  son 233 habitantes. 

Montesusin (8)

A través de jóvenes de la localidad conocemos su visión e inquietudes sobre la vida rural. Una perspectiva joven para reflexionar sobre el presente y futuro de nuestras localidades, una serie de entrevistas enmarcadas en la serie “Pueblo” de la iniciativa cultural “Os Monegros”. Gracias al IES Montes Negros de Grañen y muy especialmente a Lurdes Gracia por ayudar a hacer posible este proyecto.

Candela Pérez Mur

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  • IES Montes Negros Grañen
  • Curso: 1º de la E.S.O.
  • Localidad: Montesusín.
  • Libro: Torres de Malory.
  • Música: Melendi.
  • Película: Campeones.
  • Deporte: Judo.
  • Equipo: F.C. Barcelona.
  • Afición: Practicar judo.

Sí, a Candela le gusta más el pueblo pero también la ciudad “Depende de muchas cosas”, pues para Candela “En el pueblo se está más tranquilo pero en la ciudad hay más gente con la que estar”. Candela va a entrenar a Huesca, practica el judo y si viviese en Huesca podría entrenar más. En Huesca tiene buenas compañeras y amigas, en cambio, en Montesusín sólo están dos chicas de su edad. Así, Candela tiene pensado ir a estudiar a Huesca y, si puede, estudiar fisioterapia.

El parque y la plaza son los mejores sitios de Montesusín, es donde van cuando salen y donde más tiempo pasan. “Antes el parque estaba lejos pero ahora está cerca y eso va muy bien”. Las fiestas mayores de septiembre son muy buenas “Viene mucha más gente que para las otras y se juntan muchas amigas”. La recogida de tortas es muy tradicional, para la fiesta de septiembre, luego se hace chocolate cocido y una merienda.

A Candela le gustaría que hubiese más niños, más gente. Le gustaría una tienda donde comprar comida para no tener que ir a Huesca.

Se siente monegrina, le gusta el paisaje y los campos. Ve mal que no haya gente “Va a llegar un momento que no haya nadie”. “Habría que hacer algo para que la poca gente que queda no se tenga que ir”. Antes se hacían más cosas en el pueblo pero ahora que están pocos, se han dejado de hacer muchas cosas: “No se hace nada porque la gente se ha ido a Huesca a vivir, había tienda, la piscina era más grande, había equipo de fútbol… para las fiestas se hacían muchas más cosas”.

Nicoleta Elena Popescu

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  • IES Montes Negros Grañen
  • Curso: 1º de la E.S.O.
  • Localidad: Montesusín.
  • Libro: El diario de NiKki.
  • Música: Bad Bunny.
  • Película: El Bola.
  • Deporte: Balonmano.
  • Afición: Estar con los amigos.

A Nicoleta le gusta mucho más el pueblo “En la ciudad, en un piso, no se puede hacer mucho ruido y hay muchos coches por las calles. En una casa de pueblo hay mucha más libertad”. De Montesusín le gusta la plaza y su fiesta “Viene mucha gente de fuera para las fiestas”. Para Nicoleta “Cuando viene gente al pueblo se puede jugar a juegos de más personas, como a polis y cacos y a la lata (se pone una botella en el centro de la plaza, se le da una patada y mientras  uno va a buscarla los demás se esconden. Luego los tiene que ir buscando)». La plaza es muy representativa.

En verano aprovechan mucho para ir a jugar a la piscina, es lo que más le gusta del pueblo. Lo malo es que cuando hay algo roto tardan en arreglarlo y además hay una calle por donde pasan muchos coches y no se les ve venir bien.

Quedan en el parque, hay una mesa redonda y allí se juntan para hablar y estar con los amigos. En invierno van al bar, toman algo, juegan al parchís o al futbolín. La fiesta de mayo es muy buena, le gusta mucho, hay hinchables y hacen muchas cosas “Se hace la carrera de la cuchara con un huevo duro, es muy divertida”.

Nicoleta quiere ser médica, quizá en Zaragoza, aunque primero tendrá que terminar bachillerato en Huesca y luego le gustaría volver a vivir a Montesusín.

Pondría más cosas en el parque, más columpios que no caben todos y un tobogán nuevo que el actual está roto. Además, el pueblo necesita alguna tienda “Hay casas viejas que los abuelos dicen que habría que renovar”.

Los Monegros es un lugar especial, Nicoleta se siente monegrina. Le gusta el paisaje y los pueblos están bien. Le preocupa que haya pueblos con tan poca gente.

El origen de Montesusín viene de cuatro casas donde vivían los Susines, por eso se llama Montesusín. Sobre la vida de antes Nicoleta explica que no había tantos coches, ni teléfonos móviles, se vivía mejor, había más gente, conocías a más gente y podías jugar con mucha más gente.

Continuará…

 

Pueblo: Alcubierre


Alcubierre, a los pies de la sierra del que toma su nombre, resalta por su magnífica torre mudéjar y sus grandes casas solariegas. Es tierra de tradiciones como la Vieja Remolona, la romería a San Caprasio y de leyendas como la del célebre bandolero aragonés El bandido Cucaracha y de Las dichas y venturas del tío Migueler. Alcubierre contaba en 1900 con 1569 habitantes, pero actualmente ha quedado reducido hasta los 363 habitantes. En los últimos cien años ha perdido el 76,86% de su población y presenta una densidad de 3,14 hab/km², siendo su índice de viabilidad demográfica de menos dos.

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Alcubierre, por Alberto Lasheras

A través de jóvenes de la localidad conocemos su visión e inquietudes sobre la vida rural. Una perspectiva joven para reflexionar sobre el presente y futuro de nuestras localidades, una serie de entrevistas enmarcadas en la serie “Pueblo” de la iniciativa cultural “Os Monegros”. Gracias al IES Montes Negros de Grañen y muy especialmente a Lurdes Gracia por ayudar a hacer posible este proyecto.

Valeria Serrano Sanante

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  • IES Montes Negros Grañen
  • Curso: 2º de la E.S.O.
  • Localidad: Alcubierre.
  • Música: Morat.
  • Película: Crepusculo.
  • Deporte: Fútbol.
  • Equipo: SD Huesca.
  • Afición: Esquiar.

A Valeria le gusta más el pueblo “Hay más tranquilidad, puedes hacer lo que quieres y hay preciosas vistas a la sierra”.  Como todos los de Grañen, Valeria tendrá que continuar sus estudios en Huesca y luego ir a la universidad, aún no tiene muy claro qué estudiar, aunque luego le gustaría descubrir mundo.

Le gusta todo de Alcubierre y sobretodo estar en casa. Las piscinas es el mejor sitio de Alcubierre y donde más le gusta ir con los amigos, también dar vueltas por el pueblo e ir a los bares a tomar algo y hablar. La fiesta de santa Ana es la mejor fiesta “Es una fiesta normal de pueblo”. La vieja Remolona también es una fiesta muy especial, una tradición de Alcubierre en la que los chicos van con cestas recogiendo huevos por las casas, luego se los llevan a una panadería que hace pasteles para luego merendar todos juntos “Hay mucho ambiente y gusta mucho”. La torre de la iglesia es lo más representativo de Alcubierre.

Tener una peña es lo que más le gustaría, llevan tiempo pidiendo un local y esperan poder conseguir pronto alguno “Para estar en un sitio en invierno calientes y poder estar con los amigos”. Son una cuadrilla grande, unos veinte, pero unos tres o cuatro viven en Zaragoza, siete u ocho en Huesca y fijos en Alcubierre son unos siete.

“Antes se vivía peor”, responde Valeria en relación a cómo ha cambiado la vida en los últimos años.  Se siente monegrina, para Valeria Los Monegros es su casa, su pueblo, la sierra, los caminos y los árboles. “Los Monegros son pueblos bonitos, se puede disfrutar mucho de la naturaleza aunque la gente se va, eso fastidia mucho. Hace falta que venga gente.”

Sonia Latorre Domec

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  • IES Montes Negros Grañen
  • Curso: 3º de la E.S.O.
  • Localidad: Alcubierre.
  • Equipo: S.D. Huesca.
  • Afición: Ir a correr y en bici.

A Sonia le gusta mucho el pueblo, tiene mucha más libertad aunque en la ciudad hay muchas más cosas “A Zaragoza vamos mucho”. Se quiere quedar a vivir en el pueblo y, aunque aún no sabe que quiere estudiar, Sonia sabe que tiene que salir fuera, a Huesca o Zaragoza.

De Alcubierre lo que más le gusta son las fiestas, además de la sierra y subir a lo más alto, a San Caprasio. Con los amigos dan paseos con la bici por la sierra, a veces van hasta el pequeño pantano que hay cerca del pueblo. Lo peor del pueblo es que no tienen peña, pero pronto van a tener un local. La plaza es de lo mejor, allí se juntan “Todo el mundo va a la plaza”.

La fiesta para verano es para Santa Ana y en abril la tradicional romería a San Caprasio “Lo más representativo de Alcubierre es la sierra”. Sonia echa en falta más cosas en Alcubierre, por ejemplo carnaval no se hace.

Para Sonia la vida de ahora en relación con la de sus abuelos es distinta “Ahora hay más comodidades”. Se siente monegrina, a Sonia le gusta el paisaje “Hay mucho monte”. Pero Sonia ve que cada vez hay menos gente en Alcubierre y le preocupa. Piensa que no se puede hacer nada aunque le gustaría que hubiese más gente, más críos “La gente se quiere ir a la ciudad porque allí hay muchas más cosas”.

Continuará…

 

Pueblo: Robres


Robres es una localidad monegrina de fuertes raíces y firme como un roble a los pies de la sierra de Alcubierre. Su origen heráldico de roble y lobo pardo, su nombre está ligado a un estilo antiguo y puro de jota aragonesa. Pero Robres ha acusado un gran descenso demográfico sufriendo una gran emigración a las ciudades. En 1900 Robres contaba con 985 habitantes creciendo hasta los 1245 en 1930, pero a partir de entonces su caída ha sido imparable hasta los 541 habitantes en la actualidad. A pesar de ser una población muy dinámica, especialmente en lo cultural, Robres ha perdido el 56% de su población en los últimos cien años y presenta una densidad de 8,37 hab/km², siendo su índice de viabilidad demográfica de menos uno.

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A través de jóvenes de la localidad conocemos su visión e inquietudes sobre la vida rural. Una perspectiva joven para reflexionar sobre el presente y futuro de nuestras localidades, una serie de entrevistas enmarcadas en la serie “Pueblo” de la iniciativa cultural “Os Monegros”. Gracias al IES Montes Negros de Grañen y muy especialmente a Lurdes Gracia por ayudar a hacer posible este proyecto.

Carolina Casaus Otal

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  • IES Montes Negros Grañen
  • Curso: 4º de la E.S.O.
  • Localidad: Robres.
  • Música: Estopa.
  • Película: Tres metros sobre el cielo.
  • Deporte: Futbol.
  • Equipo: Real Madrid.
  • Aficiones: Estar con los amigos.

A Carolina le gusta mucho el pueblo “Es mucha más libertad y las fiestas son mejores en los pueblos”. Le gustaría quedarse a vivir de mayor y, aunque no sabe muy bien que quiere estudiar, tiene claro que si el trabajo se lo permite quiere quedarse a vivir en Robres. Quizá veterinaria, Inef, fisio… Carolina aún no tiene claro que estudiar.

Carolina es muy deportista, juega a fútbol de central en el Club Deportivo Peñas Oscenses, entrena cuatro días a la semana en Huesca y los fines de semana tiene que desplazarse para disputar los partidos.

Del pueblo le gusta la peña, estar con los amigos, ir al bar y jugar al billar, al futbolín, ir al campo de fútbol… No hay muchas actividades para la gente de su edad pero si para los más pequeños “Es lo peor,  para los jóvenes hay pocas cosas”.

En febrero se hacen las hogueras de San Blas y también se hacen hogueras para San Fabián. Aunque a Carolina lo que más le gusta son las fiestas de verano. En Robres es tradicional ir andando de romería al santuario de Magallón y su dance.

«El Plegadero» es un lugar muy especial en Robres, es el centro, donde quedan y se juntan “En verano es donde se hace las fiestas y durante el año el mercadillo”. «Falta un lugar para juntarse. En verano se está bien en la peña, pero en invierno hace frío”. Carolina se siente monegrina: “El paisaje es feo pero a mí me gusta”.

“Antes, cada uno hacía lo suyo (Vacas, tocinos, gallinas, pollos, campos…), criaba lo que querías, ahora se necesita mucho más para vivir”. 

En invierno están cuatro gatos y en verano hay mucha más vida, aunque antes, en verano, “Venía mucha más gente”. “En Huesca, la gente tiene muchas más facilidades, simplemente para comprar cualquier cosa. Ahora en Robres han abierto una ferretería y no hay que ir a Huesca para comprar un tornillo”.

Julián Gardeta Arenjo

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  • IES Montes Negros Grañen
  • Curso: 3º de la E.S.O.
  • Localidad: Robres.
  • Libro: Harry Potter.
  • Música: Avicii.
  • Película: Harry Potter.
  • Deporte: Futbol.
  • Equipo: Atlético de Madrid.
  • Aficiones: Jugar a la playstation.

A Julián le gusta más el pueblo que la ciudad “Se está más tranquilo y no está todo tan saturado como en la ciudad”. Le gustaría quedarse a vivir en el pueblo pero aún no sabe bien que estudiar.

Lo que más le gusta del pueblo es el campo de fútbol, el Club Deportivo Robres está en tercera división aragonesa. Siempre que juega en casa Julián va a ver el Robres. Lo que menos le gusta es que el pabellón aún no esté terminado “Está parado”. Su lugar preferido es una rampa del canal donde iba a pasear los perros con su padre, es un lugar especial para Julián.

Las fiestas de verano le gustan mucho “Baja mucha gente al pueblo que hace días que no viene y nos juntamos mucha gente”. También están las fiestas de febrero Se hacen migas y longaniza para almorzar y va todo el pueblo”.  La fuente del Plegadero es un lugar muy especial. Echa en falta el pabellón y algún espacio para poder pasar la tarde, estar con los amigos, jugar a las cartas, a la playstation, al billar, al futbolín…

Se siente monegrino, le gustan Los Monegros, “Aunque a veces es muy pobre”, a Julián le gusta salir al campo y cuando es la romería ir andando hasta el santuario de Magallón.

“Antes había muchos más niños”, Julián ve las fotos de cuando iba a la guardería y muchos se han marchado. Son pocos y van marchando para Huesca o Zaragoza a vivir. En el pueblo “Contra más gente mejor pero en invierno el frío se pasa mejor en casa”. Crear más puestos de trabajo, más servicios para que no se tenga que marchar la gente podría ser la solución.

Continuará…

 

Pueblo: Frula


Frula es un pueblo de colonización creado en 1958 y perteneciente a Almuniente.  De distintas partes llegaron más de ochenta colonos y sus familias, algunas hasta con 10 o 12 hijos: vivienda, lote, yegua, remolque, una vaca y mucho trabajo y esfuerzo para tirar hacia adelante, de sudor a ritmo de jada y construir mucho más que su hogar: ¡su pueblo!. En la década de 1960 llegaron a ser casi 500, con las casas de los obreros llenas, los habitantes del Conde de Centellas, el mayoral, los guardias de campos y del agua, dos tiendas y dos bares, maestro, médico, cura, peluquero, panadero, tendero, molineros, cinero, tractoristas… Actualmente en Frula son 315 vecinos aunque en el 2000 llegaron a ser 389. En 1900 Almuniente contaba con 568 habitantes experimentando una extraordinaria crecida hasta los 955 en 1960, debido a la llegada de los nuevos habitantes de Frula, entorno a los 300 a 400 vecinos. Hoy en día Almuniente no llega a los 200 habitantes y presenta una población de unos 156 habitantes. Ambas poblaciones tienen una densidad de 12,47 hab/km² y su índice de viabilidad demográfica es de menos uno.

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A través de jóvenes de la localidad conocemos su visión e inquietudes sobre la vida rural. Una perspectiva joven para reflexionar sobre el presente y futuro de nuestras localidades, una serie de entrevistas enmarcadas en la serie “Pueblo” de la iniciativa cultural “Os Monegros”. Gracias al IES Montes Negros de Grañen y muy especialmente a Lurdes Gracia por ayudar a hacer posible este proyecto.

Leyre Esteban Launa

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  • IES Montes Negros Grañen
  • Curso: 4º de la E.S.O.
  • Localidad: Frula.
  • Música: Reggaetón, canciones en inglés…
  • Película: Divergente.
  • Deporte: Baloncesto.
  • Equipo: Real Zaragoza.
  • Afición: Estar con los amigos y la familia.

A Leyre le gusta más el pueblo que la ciudad, donde es mucho más feliz, con mucha más libertad y con sus amigos. Del pueblo valora que todo el mundo se junta: en la peña, en el bar… “Lo peor es entre semana” están pocos, unos seis o siete y en fin de semana llegan a estar hasta quince “Entre semana es más aburrido, no hay casi nada y hay pocas cosas”.

Su lugar especial de Frula es un campo donde su abuelo tenía animales, un campo con pinos cerca del pueblo. Aunque las fiestas son lo mejor de Frula y la cena popular. Con los amigos tienen una peña “Que está muy bien ya que en otros pueblos no tienen”. Leyre echa en falta algo más para los jóvenes “Para los niños hay más actividades que para los jóvenes”.

Leyre tiene expectativas de salir a estudiar fuera, en principio a Huesca, para estudiar odontología o algo relacionado con la odontología. Se siente monegrina “Los Monegros están bien”, le gusta mucho el paisaje, ir por los pueblos y conocer a la gente “Es lo bueno de estos pueblos, la gente se conoce”. Leyre es consciente que han cambiado las cosas, su abuela siempre dice que antes se pasaba mucha hambre y se enfada cuando los nietos tiran la comida “¡Qué la comida no se tira!”.

Leyre no nota mucho la despoblación, en Frula se ha quedado mucha gente joven, aunque en muchos pueblos entre semana hay poca gente: “Hay que hacer más cosas en los pueblos y dar más facilidades a las personas”.

 

Iker Monesma Arrieta

Iker Monesma

  • IES Montes Negros Grañen
  • Curso: 4º de la E.S.O.
  • Localidad: Frula.
  • Libro: Prensa deportiva.
  • Música: Secreto de Anuel.
  • Película: Francotirador.
  • Deporte: Futbol.
  • Equipo: S.D. Huesca.
  • Afición: Caza.

A Iker le gusta más la ciudad, sobretodo Huesca donde va todos los días. Iker juega como central en la S.D. Huesca Cadetes División de Honor y tiene que ir a entrenar muchos días de la semana. Así, Iker ve su futuro en Huesca, este año acaba en Grañen y continuará los estudios en Huesca. Aunque en Frula Iker está muy bien, hay muy buen ambiente y tienen peñas donde juntarse, pero su día a día está en Huesca.

Las fiestas de octubre y el aniversario son fiestas especiales: «Hace poco el pueblo hizo sesenta y un años». Lo que más le gusta es el chupinazo y la cena de después, es una cena popular donde va todo el pueblo. La otra fiesta es para mayo. También se hace un duatlón y en la torraza, del campo de tiro, se hace una plantación de árboles cada año.

Le gustaría estudiar algo relacionado con la educación física, estudiar en Huesca. En su pueblo echa en falta que no hay equipo de fútbol ”Se está tratando de impulsar pero es caro y difícil, hace falta dinero y mucha colaboración”.

Hay mucho cambio respecto antes “Ahora se vive mejor, hay mucha diferencia económica”. Los jóvenes estamos muy avanzados y su abuelo le recuerda que valore lo que tiene “Porque a su padre no lo podría haber llevado a entrenar”.

Le gusta de Los Monegros que hay muchas rutas, en bicicleta y el paisaje no está mal. La gente se va a vivir a Huesca por necesidad, para hacer actividades extraescolares, academias y estudios  “Cada vez hay menos niños en las escuelas”.

Continuara…

Pueblo: Poleñino


Poleñino es un pueblo profundamente agrícola, de hecho fue uno de los primeros pueblos de Aragón en realizar la concentración parcelaria, correrían los años cuarenta del siglo pasado. En 1900 contaba con 481 habitantes, teniendo dos máximos en 1940 con 509 habitantes  y en 1970 con 548 habitantes. Actualmente, Poleñino presenta una población de 200 habitantes con una densidad de 6,04 hab/km² y su índice de viabilidad demográfica es de menos uno.

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A través de jóvenes de la localidad conocemos su visión e inquietudes sobre la vida rural. Una perspectiva joven para reflexionar sobre el presente y futuro de nuestras localidades, una serie de entrevistas enmarcadas en la serie “Pueblo” de la iniciativa cultural “Os Monegros”. Gracias al IES Montes Negros de Grañen y muy especialmente a Lurdes Gracia por ayudar a hacer posible este proyecto.

Samuel Rodríguez Cañadillas

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  • IES Montes Negros de Grañen
  • Curso: 3º de la E.S.O.
  • Localidad: Poleñino.
  • Música: Reguetón.
  • Película: Acero puro.
  • Deporte: Futbol.
  • Equipo: FC. Barcelona.
  • Afición: Practicar deporte.

A Samuel le gusta más el pueblo por la libertad “Aunque la ciudad permite estar con más gente”. Le gustaría quedarse a vivir en Poleñino, pero no hay mucha gente joven “Muchos han marchado a vivir a Huesca o Zaragoza con sus padres”. En verano es mejor, es cuando hay más gente en los pueblos: “En festivos y en verano es cuando la gente vuelve al pueblo, es lo mejor del pueblo. El resto del año el pueblo está muy vacío”. Hace tiempo que cerraron el colegio y eso no permite que venga gente a vivir al pueblo, tampoco hay actividades para los jóvenes y eso influye mucho.

En verano la piscina y la peña, al bar a jugar a las cartas y la fiesta mayor del pueblo. También hay hogueras para los pilares: “Tres o cuatro hogueras grandes”. Poleñino es conocido por su gran colonia de cigüeña, unos postes nido donde mucha gente se acerca a verlas.

Samuel echa en falta actividades, un local para pasar el rato y algo que de vida, por ejemplo una pista de pádel.

Sí, se siente monegrino. La comarca hace actividades, incitan a implicarse, le motivan, pero son pocos en el pueblo “Somos cuatro y no tenemos mucho margen para hacer cosas”. El paisaje monegrino es bonito.

Todo lo que vaya a menos acaba perjudicando a todo, la gente no vuelve. Los jóvenes son lo que mueve el mundo y hay que atraer a la población “Hay pueblos en los que no hay nada”. Ahora hay un bar y una tienda, antes había muchas casas, panadería, peluquería…

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Carla Claver Hernando

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  • IES Montes Negros de Grañen
  • Curso: 4º de la E.S.O.
  • Localidad: Poleñino.
  • Música: Pop.
  • Película: Death Pool.
  • Deporte: Zumba.
  • Equipo: S.D. Huesca.
  • Afición: La caza.

A Carla también le gusta más el pueblo “Es más tranquilo y hay menos ruido”. Carla quiere quedarse a vivir en el pueblo e ir a estudiar a Huesca. Le gusta más el verano porque hay más gente “La gente del pueblo es maja”. En cambio, el pueblo en invierno es muy aburrido “No hay casi nada”.

A Grañen va mucho, de alguna manera, es un pueblo grande “En verano no hace falta ir a Grañen pues hay mucha gente en el pueblo”. A carla le gusta la plaza, es donde está la tienda, las escuelas, es donde está la vida.

De Poleñino es muy representativa la iglesia y la casa de cultura. Las fiestas de verano, las orquestas y bailes, las tradicionales hogueras. Carla echa en falta actividades “Un poco de todo” y gente de su edad, son cuatro pero sólo ella vive en el pueblo, los otros en Huesca y Zaragoza.

Se siente monegrina, para ella Los Monegros son los pueblos. Le gusta el paisaje, es tranquilo y bonito, Carla ve que hace falta más población. Antes la vida de sus abuelos era más dura: «Ahora hay más facilidades aunque la gente se va a las ciudades».

Continuará…

 

Pueblo: Sangarrén


Sangarrén, al norte de la comarca de Los Monegros, destaca por su iglesia barroca a San Francisco de Asís, del siglo XVIII. Entre su pequeño casco urbano encontramos una arquitectura tradicional y un formidable castillo gótico  construido entre los siglos XIV y XV. Sangarrén en 1900 presentaba una población de 511 habitantes, una población que fue creciendo hasta los 600 vecinos en 1920. A partir de entonces, la población ha ido sufriendo un descenso y actualmente consta de 219 habitantes. Así, Sangarrén presenta una densidad de  6,8 hab./km² y un índice de viabilidad demográfica de menos dos.

Sangarren (6)

A través de jóvenes de la localidad conocemos su visión e inquietudes sobre la vida rural. Una perspectiva joven para reflexionar sobre el presente y futuro de nuestras localidades, una serie de entrevistas enmarcadas en la serie “Pueblo” de la iniciativa cultural “Os Monegros”. Gracias al IES Montes Negros de Grañen y muy especialmente a Lurdes Gracia por ayudar a hacer posible este proyecto.

Stefi Leordean

Stefi Sangarren (1)

  • IES Montes Negros Grañen
  • Curso: 3º de la E.S.O.
  • Localidad: Sangarrén.
  • Libro: Indomable.
  • Música: Violadores del verso.
  • Película: Capitán Marvel.
  • Deporte: Futbol.
  • Equipo: F.C. Barcelona.
  • Afición: El dibujo y la fotografía.

Para Stefi, entre si le gusta más la ciudad o el pueblo, matiza: “Depende, para salir de fiesta la ciudad pero para estar tranquila el pueblo”. Aunque para vivir lo tiene claro, Stefi prefiere para vivir el pueblo y aunque quiere ir a estudiar bellas artes a Zaragoza “Después ya se verá”.

En el pueblo hay mucha familiaridad entre todos, puedes ir tranquilamente por todos los sitios, ir a pasear con sus perros muy segura y tranquila. Lo que menos le gusta del pueblo es que no hay zonas de ocio, no tienen peña, no les quieren dar un local. En las fiestas, las orquestas no les gustan mucho y tratan de juntarse y escuchar la música que a ellos les gusta.

En invierno hay muy poca gente, “En los puentes viene gente y en verano se llena todo”. Por el pueblo pasan muchos coches, algunos paran en el bar, pero la mayoría de coches pasan y no se relacionan con el pueblo.

Su lugar especial es detrás del castillo «La Roca», están las noches de verano y desde allí se ve gran parte del pueblo, les gusta mucho ese lugar. “La fiesta de verano es brutal, estamos todos y nos lo pasamos genial”. La cena popular es muy tradicional, iría bien mejores fiestas y una peña, «También que esté más arreglado el pueblo».

Stefi se siente monegrina, le gusta Los Monegros, en primavera se pone todo muy verde y con muchas flores. Le gusta el paisaje aunque le gustaría que nevase más, en Rumanía no podían ni salir de casa de la nieve que había.

Ve que cada vez hay menos gente, le da penaEl ambiente en el pueblo es de lo mejor que hay”. Ahora, en Sangarrén hay una casa rural y le da mucha vida al pueblo.

Raúl Roba Cristian

Raul Roba

  • IES Montes Negros Grañen
  • Curso: 1º de la E.S.O.
  • Localidad: Sangarrén.
  • Música: youtube thegrefg.
  • Película: Francotirador.
  • Deporte: Balonmano.
  • Equipo: Real Madrid.
  • Afición: Jugar a la Playstation.

A Raúl le gusta más el pueblo que la ciudad “Somos poca gente, pero a la gente la conoces”, en cambio, en la ciudad hay muchas tiendas. Por ahora quiere vivir en el pueblo aunque siempre, siempre no.

Sangarrén es un pueblo pequeño y los fines de semana hay muchos niños, entre semana son pocos y no suelen salir mucho, sobre todo en invierno. Su lugar favorito es la plaza, donde suelen ir a jugar “A polis y cacos”.

“En el pueblo hay muchos mayores y pocos pequeños, el pueblo es muy pequeño”. Las fiestas mayores son muy buenas, hay hinchables, orquestas y mucha gente. Son muy típicas las hogueras, se hacen tres, una en cada punta y una en medio del pueblo, la gente se junta para asar carne “Hacen una pila grande de leña y se quema al atardecer”.  El castillo de Sangarrén es muy característico y representativo del pueblo.

“Hacen falta más tiendas, sólo hay una de comestibles que tiene un poco de todo”. A Raúl le gustaría tener una peña, un local donde juntarse. Están haciendo una ludoteca para los más pequeños pero los más mayores quieren un espacio para estar juntos.

Los Monegros los ve muy secos, le sorprende mucho lo verde que está Rumanía cuando va a ver a sus abuelos, es mucho contraste. Los Monegros es muy desértico.

Continuará…

Pueblo: Grañen


Grañen aparece ligeramente elevado sobre la planicie monegrina, en una colina donde antiguamente dominaba el desaparecido castillo.  El río Flumen discurre próximo a la localidad monegrina, entre tierras de regadío y la línea férrea entre Madrid y Barcelona. Grañen responde a la capital septentrional de Los Monegros, muy influenciada y condicionada por su cercanía a Huesca. En 1900 contaba con unos 1.000 habitantes experimentando un extraordinario crecimiento hasta los 3.248 habitantes en la década de 1970 con la construcción de los pueblos de colonización de Curbe (1958) y Montesusín (1958). A partir de entonces, Grañen fue decayendo hasta los 1.753 habitantes en el 2018, estableciendo una densidad de  14,1 hab./km² y un índice de viabilidad demográfica de menos uno.

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A través de jóvenes de la localidad conocemos su visión e inquietudes sobre la vida rural. Una perspectiva joven para reflexionar sobre el presente y futuro de nuestras localidades, una serie de entrevistas enmarcadas en la serie “Pueblo” de la iniciativa cultural “Os Monegros”. Gracias al IES Montes Negros de Grañen y muy especialmente a Lurdes Gracia por ayudar a hacer posible este proyecto.

Carlos Abadía Obón

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  • IES Montes Negros Grañen
  • Curso: 3º de la E.S.O.
  • Localidad: Grañén.
  • Música: Melendi.
  • Película: Un hombre de fe.
  • Deporte: Fútbol.
  • Equipo: Real Madrid.
  • Afición: Salir con los amigos.

A Carlos el pueblo le gusta más Es más tranquilo, no hay grandes distancias y todo está más junto y cerca”. Lo que más le gusta es salir a jugar con los amigos, a jugar al fútbol y a dar alguna vuelta, “En Grañen tenemos  una peña donde jugamos a la playstation”. Por el contrario, no le gusta del pueblo ver casas vacías y abandonadas. Le gustaría quedarse a vivir en Grañén, aunque Carlos tiene pensado salir a estudiar a Huesca “Algo relacionado con el deporte”.

Su lugar favorito es el campo de fútbol y el parque de San Julián “La iglesia es muy representativa de Grañen”. También está la Cruceta,  un lugar muy bonito al lado de una torre con cigüeñas. Lo mejor son las fiestas de verano para Santiago “En general están muy bien” y para San Jorge se celebra la tradicional comida en San Julián.

Carlos ve diferencias con la vida respecto a la de sus abuelos y tiene claro que ahora se vive mejor “La vida antes fue más dura y antes, mis abuelos vivían en una finca”.

A Carlos le gustaría tener un grado o bachillerato en Grañen, no tener que marcharse tan pronto.  Echa en falta más población “Cada vez hay menos gente, se nota mucho”. Se siente monegrino, ha vivido toda la vida en Grañén y le gusta mucho su tierra:  Los Monegros.

Ylenia Melero Pinos

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  • IES Montes Negros Grañen
  • Curso: 4º de la E.S.O.
  • Localidad: Grañén.
  • Libro: Perdona si te llamo amor.
  • Música: Melendi.
  • Película: Lo imposible.
  • Deporte: Fútbol.
  • Equipo: Real Madrid.
  • Afición: Estar con los amigos.

“En un pueblo se está muy a gusto”, te conoces mucho más, no hay tanto agobio y a Ylenia le gusta mucho su pueblo. Le gustaría quedarse a vivir en Grañen, Huesca está muy cerca y aunque en Grañen no hay de todo, es suficiente. En Huesca quiere estudiar ADE (Administración y dirección de empresas).

Para Ylenia estar con los amigos y la familia es lo más importante, muchos se van a vivir a Huesca y a estudiar “En el pueblo hace falta mucha más juventud”.  Su lugar especial es la plaza, -no podía ser otro-, allí se juntan los amigos, es un lugar céntrico donde quedan y se juntan. La fiesta de verano es la mejor y también la tradicional fiesta de Santa Águeda.

A Ylenia le gustaría que hubiese algo para los jóvenes, un local o una peña donde juntarse y estar los jóvenes en invierno, en verano es más fácil y se apañan mejor.

Se siente monegrina “Los Monegros son diferentes a otros lugares, es único” a Ylenia le gusta el paisaje desértico. Antes vivían mucho peor aunque, en algunas cosas, vivieron mejor. Ahora, Grañen es muy conocido por la lotería.

“Los jóvenes se van y los mayores se mueren y al final acabaremos todos marchando”, pero ella no se quiere ir, lo tiene muy claro. “Habría que invitar a los jóvenes a que se queden y que lleguen más, el futuro está en los jóvenes”.

Continuará…

 

Monegros, el documental


“Monegros” responde a un documental reflexivo y de creatividad excepcional, donde la mirada, la curiosa mirada, observa una realidad a través de una cámara que, a la vez, se cuestiona a sí misma. Sin duda, “Monegros” es una obra experimental y artística llena de detalles y matices propios del surrealismo que reflexiona sobre el propio lenguaje cinematográfico y, en este caso, sobre el género documental. Una obra sublime que recientemente la Filmoteca de Zaragoza ha restaurado magistralmente.

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Antonio Artero

La elección de Los Monegros parece que no es casual, la presencia de José Antonio Labordeta, como protagonista, imprime un fuerte nexo de unión del documental con el territorio, a través de las raíces del gran poeta y cantautor aragonés. Pero a la vez, el documental bien podría haber sido rodado en cualquier otra parte de aquella España subdesarrollada. Aun así, “Monegros” resulta un marco de partida más que poético en los versos de Labordeta, de sentimiento y territorio, “Monegros” es una verdadera obra maestra, artística y de culto.

“La obra no está exenta de sentido del humor y en ella no puede faltar, además de la región de Los Monegros, la figura de José Antonio Labordeta y tres de sus canciones.”

Mariana Artero

“Monegros” pone en duda su propia realidad, la que trata de reflejar en un estilo documental que ha sido comparado con “Las Hurdes”, del  gran genio aragonés y ampliamente reconocido Luis Buñuel. Pero “Monegros” no es todo lo que realmente parece y guarda grandes distancias con la obra de Buñuel. Realizado en 1969, el documental fue posible gracias a la colaboración de la Caja General de Ahorros de la Inmaculada de Zaragoza. Un trabajo que según Mariana Artero, hija de Antonio, “tenía en mente desde el año 1961 y no pudo realizarlo hasta 1969 por problemas económicos».

“El director, tras participar en las Primeras Jornadas Internacionales de Cine (Sitges, 1967), se encontraba en su fase más experimental y este “documental” es el reflejo de las búsquedas ideológicas y estéticas del sitgismo en este género. Si bien el film hace uso de los recursos propios del documental tradicional (voz en off e información de carácter científico), es con el fin de lograr el desmontaje de las formas de representación dominantes en este género.”

Colección en contexto. Caso de estudio 5. Antonio Artero. Monegros.

CDAN Centro de Arte y Naturaleza. Fundación Beulas, Huesca.

El director, guionista y ensayista Antonio Artero Coduras nació en 1936 en la cárcel de Zaragoza, a raíz del encarcelamiento de su madre por su condición anarquista en la zona sublevada. Una fuerte impronta libertaria que le acompañó a Antonio toda su vida y que reflejó y transmitió en su obra. Así, sus principios fue un corto sobre la Base Aérea Americana de Zaragoza y, entre sus obras, realizó una de las primeras obras cinematográficas en aragonés con el corto Pleito a lo sol (1980). Sus otras obras son: Doña Rosita la soltera (1965), El tesoro del capitán Tornado (1967), con Antonio Ozores, Del Tres al Once (1968) corto. Blanco sobre Blanco (1969) corto. Yo creo que…(1975), con Juan Diego y Concha Velasco Olavide, documental (1976), corto para el Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid. Trágala, perro (1981), Amparo Muñoz, Fernando Rey y Cecilia Roth. Cartas desde Huesca (1993), con Óscar Ladoire. Además, Antonio Artero fue co-guionista de Una gota de sangre para morir amando (1973), dirigida por Eloy de la Iglesia y Bodas de Sangre (1981), dirigida por Carlos Saura.

Unos meses más tarde, en la reunión de los Clubs de Cine que se celebró en Sitges, Artero insistió en su apuesta por un cine más radical –de allí saldría una especie de manifiesto “por un cine más independiente, al margen de las estructuras sindicales, estatales e incluso industriales, y por la absoluta libertad en la expresión cinematográfica”- que iba a cristalizar en Blanco sobre blanco (una proyección sin película en una pantalla completamente blanca) y en Del tres al once, un cortometraje hecho con las guías de proyección de dos rollos que le había regalado Pablo del Amo. -El primero era una reflexión del cine, qué son las sombras chinescas y también sobre la destrucción del discurso representativo del cine. El segundo era una meditación sobre lo que no se ve, lo que se escamotea al espectador. Yo recuerdo que en el viejo Iris daba saltos de alegría cuando veía aquellos inicios de la película con colas, con números, con rayas. Decía: ¡Qué bonito! Esa experiencia cristalizó en el documental Monegros, cuando se decía aquello de “Atención, atención”.

Antón castro

El documental cuenta con la fotografía de Raúl Artigot, director y guionista aragonés especializado en el color y reconocido por su excelente trabajo “su trabajo es solicitado por los realizadores más inquietos y exigentes de nuestro cine, por aquellos que buscan en el cromatismo un aliado esencial para la ambientación” (Artigot, Raúl. Gran Enciclopedia Aragonesa).

“Monegros” está dedicado al también director de cine Juan Antonio Barden, a quien el documental se refiere: “Se rompió la nariz cerca de Bujaraloz cuando quiso hacer un film sobre: Monegros”. ¿Ficción o realidad? Es la verdadera naturaleza del documental, la reflexión que nos propone y que, como espectadores, vamos descubriendo a lo largo de sus veintiséis minutos de duración.

“Monegros”, en palabras de Mariana, «Funciona un poco como ensayo o también de propuesta teórica en torno al propio lenguaje cinematográfico del documental, que en este caso, el autor le da la vuelta para decirnos que la cámara y el director sirven como mediación a esa realidad».

Entre los sonidos que imponían miedo y cautela, recibió la extraña propuesta de un viejo amigo, el cineasta Antonio Artero (fallecido en 2004), recalado en Madrid, ciudad en la que comenzó una carrera muy ligada al cine experimental. Artero había nacido en la cárcel de Torrero en 1936, donde su madre, que era anarquista, cumplía prisión. Artero pensó en Labordeta para que le compusiese una canción, pero vio en él al personaje idóneo para interpretar a un ser humano que se funde en un paisaje tan imponente como el de los Monegros aragoneses. El rodaje en Semana Santa constituyó una fiesta. Se les unió el sociólogo Enrique Grilló y el cineasta y viejo amigo de juventud Manolo Rotellar. Para que el clima surrealista que acunó don Luis Buñuel tuviese su presencia en la película, aquella primavera llegó húmeda, y los Monegros, siempre secos y pardos, se mostraron tan verdes como una pradera irlandesa… Yo asistí al preestreno que tuvo lugar en el colegio La Salle. Esa noche fue el «acontecimiento» del año y el todo la Zaragoza cultural se dio de codazos para obtener una entrada. Pero antes se ofreció el estreno, que resultó un poco enrevesado y accidentado. Labordeta se lo contó a la especialista en cine Vicky Calavia: «Ramón Sáinz de Varanda (abogado y futuro alcalde de la ciudad) había conseguido un aval para la película de medio millón de pesetas que patrocinaba la CAI (Caja de Ahorros de la Inmaculada). Pero en el pase privado que se proyectó en una salita de la caja (cine Actualidades) saltaron chispas, siendo el momento de máxima tensión la escena del baño de una mujer desnuda. Fue terrible. Los directivos de la CAI retiraron el aval y la película de la circulación, quedándose de albacea (que no de avalista) Emilio Gastón.»

Joaquín Carbonell. Querido Labordeta.

 

4, 5, 8, 4, 5… ¡Atención, atención! Títulos pop.

Una corta sucesión de tebeos novelados, fotogramas de un hombre que escapa de la ciudad en busca de la tranquilidad y la pureza del agua, simbolizan los inicios cinematográficos de un joven Antonio Artero “Aquel cine que Artero hacía con sus amigos en casa o en la calle, con tiras de los tebeos de Roberto Alcázar y Pedrín o El guerrero del antifaz. -Cogíamos un tebeo, lo recortábamos y lo íbamos pegando en tiras, a veces incluso por atrás. Y luego lo enrollábamos en dos palos de polo de helado. Y a la caja le hacíamos un rectángulo, a modo de pantalla. Metíamos los palos por el interior de la caja y los íbamos haciendo rodar-“ (Antón Castro. Antonio Artero: Con nosotros para siempre y de viva voz).

Una descripción sobre Los Monegros va introduciendo el documental donde la reflexión sobre el mismo género documental va adquiriendo su propio sentido: “El documental no es un documento. Siempre hay una mediación, que es la cámara. Yo cogí una realidad arquetipada y, a diferencia de lo que hizo Buñuel en Las Hurdes, quise ofrecer una negación de la realidad. Yo creo que al cineasta le es imposible dar la realidad. Con Monegros quise negar la existencia del documental” (Antón Castro. Antonio Artero: Con nosotros para siempre y de viva voz).

Los campos, los rabiosos secanos monegrinos, los arcos del real monasterio de Santa María de Sijena, la torre de la iglesia de Alcubierre…  imágenes que se van sucediendo mientras la voz en off va aportando datos sobre la comarca aragonesa de Los Monegros, sin renunciar a cuestionar la estructura de la propiedad privad, estableciendo que el director y su compromiso político social iban de la mano

Los suelos adquieren su impronta, los suelos áridos arenosos y arcillosos, la mirada al paisaje seco hasta sumergirse en las balsas de agua, buceando en el oasis de sus aguas. “Monegros” refleja la antigua cultura del agua, la escasez y su recogida en balsas, acarreada a las casas en modernos tractores con cubas frente al antiguo carro tonelero tirado por un mulo. “Monegros” reivindica su valor etnográfico, reflejando la realidad que ha querido cuestionar e incluso evitar.

Las Arcillas

Estas arcillas viejas,
estas arcillas pobres,
sólo crían miseria,
sólo producen hambre.

Hambre y camino.
Hambre todos los meses.
Camino largo y duro
a las ciudades.

Sólo quedan los viejos
y los barrancos,
como esqueletos rotos
contra la tarde.

Tardes que se hacen noches,
noches eternas,
esperando la vuelta
que nunca llega.

Estas arcillas viejas…

Las saladas de Bujaraloz con el palacio de los Condes de Sastago, las salinas explotadas pon un catalán mientras un hombre va paleando la sal… Y la sabina irrumpe con su inmutable, inalterable, inamovible e imperturbable presencia, solitaria en un pedregal: “árbol cuya resistencia a la sequía se pone a prueba en esta región”. La sabina da paso al desaparecido poblado de Moncalvo, en los retos de la antigua pared de su iglesia gótica, de una pared que se resiste a desaparecer. En sus ruinas Labordeta interpreta “Montesnegros”, donde el equipo de grabación aparece retratado, entre ellos Manolo Rotellar, primer director del Archivo de la Filmoteca de Zaragoza, que protege con un paraguas a Labordeta mientras toca y canta. En la vieja pared de Moncalvo aparece una pintada “1959”, un año en el que muchos pueblos de colonización se estaban construyendo y para los cuales se utilizaron piedras de las desaparecidas casas del olvidado poblado de Moncalvo.

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El río Alcanadre discurre por las secuencias filmográficas del documental, los suelos siempre van teniendo su presencia, la salinidad, igual que los detalles: la cámara, el objetivo, las cajas de películas, las colas numeradas, el diagrama de escalas de colores fotográficos de la casa Kodak… Todo nos lleva a tener muy presente que estamos ante un documental, reflejando el proceso de grabación, como una advertencia ¡atención! ¡atención!, como un guiño a Vertov y su gran obra “El hombre de la cámara”.

Tras pasar un pajar semiderruido, la tradición oral y la memoria irrumpe con fuerza. La música del dance de Sariñena, la figura del pastor y el gran mayoral del dance de Sariñena Antonio Susín Palacio, recitando y manteniendo fluido dialogo con el rebadán Domingo Lana Novellón. Domingo Lana recuerda cuando se rodó el documental, la escena con Susín la grabaron en el piso de Manolo Berdun, en la plaza de la iglesia de Sariñena. Al parecer, el equipo de rodaje estableció su base de operaciones en Sariñena a finales de primavera de 1969 (Colección en contexto. Caso de estudio 5. Antonio Artero. Monegros. CDAN Centro de Arte y Naturaleza. Fundación Beulas, Huesca). “Fuimos a cenar al Hotel Anoro y tras la cena Labordeta sacó la guitarra y tocó algunas canciones” recuerda Domingo, a quien Labordeta le regaló un disco con cuatro canciones.

El documental continúa recorriendo Los Monegros, con la carretera nacional II a su paso por Bujaraloz, se ven pasar aquellos camiones y coches de la época y después Labordeta por una carretera solitaria, con su guitarra, interpretando ¿A dónde van las carretas?. Luego, el documental se detiene en La Almolda, donde “venden caracoles” mientras se entrelazan algunas pinturas, posiblemente de Sijena. Resulta una mirada inquieta y curiosa, reflejando el vivir cotidiano de un pueblo, sus gentes y su reacción ante las cámaras. Se desarrolla una secuencia en movimiento recorriendo una calle y deteniéndose ante la gente. “Monegros” es considerado por la Fundación José Antonio Labordeta como “Inaudito documental vanguardista”, Artero experimenta y crea y, en un instante del documental, presenta aun ave rapaz muerta en un árbol. Artero busca la reflexión, conversa y dialoga con lo que capta y no deja indiferente al espectador.

“Monegros” cuestiona la mecanización, los avances de la época y los nuevos modelos de agricultura. En el documental aparece el recién construido pueblo de colonización de san Juan del Flumen, término municipal de Sariñena, con las calles de tierra y sus nuevos habitantes, Artero retrata un hombre en un fotograma en negativo.

Al final, Labordeta interpreta su última canción “Dónde se van”, aparece por detrás de una locomotora a vapor con la Harinera de Monegros como fondo. Domingo Lana estuvo presente durante la grabación de aquella escena y también en la de Moncalvo, hace ya 50 años.

Homenajeando a Joaquín Costa, el documental se despide con la mirada curiosa, como intrusa, de una mujer risueña que observa a los observadores, a los documentalistas que tratan de recoger la realidad, o no “El cine no es la realidad”.

NOTAS DEL DIRECTOR:

Monegros es un documental cinematográfico y una reflexión sobre el cine. Yo creo que un grupo de hombres que pasan unos días en una región subdesarrollada, como la objeto primario de este film, y se plantean críticamente su “rol”, sólo pueden entender su “instalación” tal y como se pretende decir en el cortometraje. Esto es: que había una cámara, una película virgen, un aparato de sonido…y unos técnicos. Pero…y aquí empezaron nuestras dudas. Nosotros sólo poseemos elementos del conjunto del sistema cultural: elementos convencionales, representativos. Sin embargo, la REALIDAD estaba allí y sólo allí. Nunca en la pantalla, nunca en el arrastre de la Arriflex, nunca en la película Kodak…Todo –el material técnico y nosotrosera la reificación del sistema. Y nadie ante aquellas tierras y sus habitantes puede reificar. Por ello Monegros es un intento de investigar en los códigos y pasar a continuación a impugnarlos, intentar saber de qué sistema de determinaciones partimos cuando decidimos emitir una comunicación. Nuestras sociedades modernas, cuyo modelo cultural es de origen burgués, se apoyan en la práctica del código enmascarado, del fetichismo del código vergonzosamente inserto en una escenografía y un contexto autodefinido como verista y naturalista. ¿Cómo puede liberarse el cine de la sociedad de signos vergonzantes en la que nació? Quizá la solución para una vanguardia consciente esté en la búsqueda de un código MATERIALISTA, que escape radicalmente a la categoría de expresión, autor, etc. Toda concepción REPRESENTATIVA admite la existencia de un significado trascendental y responde sólo a preguntas y necesidades que pertenecen al idealismo filosófico. Hoy la tarea más urgente se presenta como desalienación del código. Manifestar el código del que forma parte el sistema, repito, constituye en estos momentos la única salida de todo arte que se quiera y pretenda de nuevo.

Texto de Antonio Artero para la hoja de sala repartida con motivo de la proyección Monegros en el Cine Club ACOP, el 30 de octubre de 1971.

Pueblo: Castejón de Monegros


Castejón de Monegros es un hermoso pueblo de Los Monegros. Aparece entre los secanos a los pies de la sierra de Alcubierre, resaltando su característico castillo cisterciense del siglo XIII. Por sus calles se encuentra una gran riqueza arquitectónica y Castejón de Monegros bien podría ser el “Albarracín” de Los Monegros. Pero la despoblación y el abandono impiden su conservación, produciéndose la desaparición de su rico patrimonio. Castejón de Monegros cuenta con 531 habitantes, soportando un fuerte descenso desde su máximo de 1.530 habitantes en 1960. Actualmente presenta una densidad de 3,19 hab./km², con un índice de viabilidad demográfica de menos dos, Castejón de Monegros ha perdido en los  últimos sesenta años el 65,36% de su población.

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Castejón de Monegros. Fotografía Adolfo García Serrate.

A través de jóvenes de la localidad conocemos su visión e inquietudes sobre la vida rural. Una perspectiva joven para reflexionar sobre el presente y futuro de nuestras localidades, una serie de entrevistas enmarcadas en la serie “Pueblo” de la iniciativa cultural “Os Monegros”. Gracias al IES Sabina Albar de Bujaraloz y muy especialmente a Chusé Rozas Auría por ayudar a hacer posible este proyecto.

Natalia Luzán Asín

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  • IES Sabina Albar de Bujaraloz.
  • Curso: 4º de la E.S.O.
  • Localidad: Castejón de Monegros.
  • Libro: Desconocidos.
  • Música: Michael Jackson.
  • Película: Titanic.
  • Deporte: Futbol.
  • Equipo: Real Zaragoza.
  • Aficiones: Salir con los amigos.

A Natalia le gusta mucho más el pueblo que la ciudad “Es mucho más tranquilo, la ciudad es más estresante y en el pueblo hay mucha más libertad”. Sí, a Natalia le gustaría quedarse a vivir en Castejón de Monegros y, aunque aún no tiene decidido que estudiar, lo más probable es que acabe marchando a Zaragoza a continuar los estudios.

Le gusta mucho andar por el campo, ir a pasear con su perro, ir por la fuente madre… “Lo malo de un pueblo es que no hay muchas actividades, hay tardes que no sabes ni lo que hacer”. A menudo va a Zaragoza, es socia del Real Zaragoza y también muchas veces va de compras.

Lo más representativo de Castejón de Monegros es santa Ana, el Castillo y la fiesta de verano para santa Ana. Además, Natalia es danzante “El dance representa mucho al pueblo y es muy antiguo”. También a Natalia le gusta mucho la fiesta de nochevieja “Es más familiar, para la gente del pueblo”.

Le gustaría que hubiese un campo de fútbol en Castejón de Monegros, el actual es de tierra, “Pero bueno, tampoco hay gente en el pueblo”. A Natalia le gustaría jugar en un equipo de futbol femenino.

Se siente monegrina “Los Monegros es un desierto” y es una enamorada de Jubierre donde van de romería para san Miguel.

La vida, respecto a sus abuelos, la ve muy diferente:“La forma de trabajo y cuanto trabajaban no hay comparación con ahora, antes se quedaban a dormir en el monte, eso ¡si lo tuviera que hacer ahora!”.

“Hace falta trabajo, sino mal”. La gente se va a la ciudad y a Natalia no le gusta que cada vez haya menos gente “Una pena”.

 

Fotografías: Adolfo García Serrate.

Mario Nicolas Rosas

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  • IES Sabina Albar de Bujaraloz.
  • Curso: 2º de la E.S.O.
  • Localidad: Castejón de Monegros.
  • Libro: El relato de carlota.
  • Música: Reguetón.
  • Película: Campeones.
  • Deporte: Futbol.
  • Equipo: Real Madrid.
  • Aficiones: La caza.

Mario es un enamorado de la vida de pueblo y ¡cómo no!: de su pueblo: Castejón de Monegros. El pueblo es tranquilidad frente a la ciudad “¡Qué resulta muy agobiante!”. Lo bueno del pueblo son las piscinas, el monte, las casas… «además en el pueblo casi todos nos conocemos». Mario sólo pone una pega a los pueblos, no le gusta que la gente de afuera se meta en los asuntos de los demás.

Mario quiere estudiar un grado de agricultura en Caspe y forjar su vida ligada a la agricultura, trabajar las tierras junto a su padre, en Castejón de Monegros. Para Mario lo más singular de Castejón de Monegros es el Castillo, santa Ana, la tradicional romería a Jubierre para san Miguel y las fiestas de santa Ana: “Se va a la ermita con los tractores, con el dance y el diablo”. A Mario le gustaría que en el pueblo hubiese un pabellón de deportes y alguna tienda más.

Se siente monegrino, le gusta “El paisaje y como somos los monegrinos: de cabeza dura, tozudos pero buena gente”.

Antes se vivía mucho peor, para fregar tenían que ir al pantano de las tejerías a buscar agua «Todo el día trabajando, el trabajo era más duro, cuando cosechaban iban a hoz».  Sobre la despoblación, Mario lo tiene también bien claro: “Hace falta más trabajo, más tierras de regadío… casi toda la gente se va porque no tiene trabajo”.

Continuará…